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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de sindrome impostor | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Racionales muy irracionales</title>
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        <description><![CDATA[<p>&nbsp;¿Percibimos la realidad tal como es? &nbsp;Sabemos que en muchos sentidos la respuesta es NO. No tenemos acceso directo al mundo microscópico, no lo tenemos al mundo macroscópico, no vemos el espectro completo de ondas electromagnéticas, no tenemos la capacidad de ver el infrarrojo, no oímos sino dentro de un muy limitado rango de frecuencias, [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;¿Percibimos la realidad tal como es? &nbsp;Sabemos que en muchos sentidos la respuesta es NO. No tenemos acceso directo al mundo microscópico, no lo tenemos al mundo macroscópico, no vemos el espectro completo de ondas electromagnéticas, no tenemos la capacidad de ver el infrarrojo, no oímos sino dentro de un muy limitado rango de frecuencias, entendemos mal las estadísticas. El mundo de afuera es ancho y ajeno.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="512" height="704" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29065125/image.png" alt="" class="wp-image-117528" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29065125/image.png 512w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29065125/image-218x300.png 218w" sizes="(max-width: 512px) 100vw, 512px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fotografía tomada de: https://openart.ai/discovery/sd-1008483584971120731</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si vamos al mundo interior, no somos <em>tabulas rasas</em>, porque estamos equipados con un sinnúmero de sesgos que nos hacen preferir, ver y decidir no siempre lo acertado. Por ejemplo, en la niñez creemos ciegamente en lo que nos enseñan nuestros padres. Por eso la mayoría de la gente cree que su religión es la verdadera y su grupo político el mejor de manera irrefutable. Consideramos un evento más probable si acaba de ocurrir que si no lo hemos oído mencionar. Después de ver la película <em>Tiburón </em>nos metemos al mar con cierta aprehensión. Preferimos lo que nos es familiar y aceptamos la novedad con alegría, siempre y cuando esta no sea desmedida o muy lejana a lo que conocemos; y esto lo saben los diseñadores desde hace mucho tiempo. Preferimos a las personas que se parecen a nosotros físicamente, preferimos a los próximos, por eso los gobiernos tiene leyes contra el nepotismo y por eso la xenofobia es tan común. Es necesaria una educación racional muy intensa y la exposición a distintos grupos humanos desde la niñez para ser abiertos y amables con el prójimo que no se parece a nosotros. Es alta la frecuencia con la que gente “blanca” hace comentarios degradantes sobre los indígenas o la gente de “color”. La aversión a la pérdida es uno de los sesgos más fuertes que portamos. Preferimos no ganar que tener que perder un poco, y evitamos al máximo todo resultado que pueda ser negativo. Para conocer las ideas a fondo sobre este tema recomiendo el libro de Steven Pinker <em>La tabla rasa: la negación moderna de la naturaleza humana.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, además, hay enfermedades que impiden en gran medida apreciar la misma realidad que aprecia la mayoría. &nbsp;Se mencionan aquí algunas de tantas, todas impactantes. Las definiciones son tomadas de Wikipedia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La acromatopsia y el daltonismo.</strong> La acromatopsia es una&nbsp;condición visual, generalmente hereditaria, en la cual una persona no puede percibir los colores, y ve el mundo en tonos de gris, blanco y negro.&nbsp;Es una forma severa de daltonismo, causada por la falta o disfunción de los conos en la retina, células responsables de la visión del color.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La prosopagnosia</strong>, también conocida como <strong>ceguera facial</strong>, es una&nbsp;condición neurológica que dificulta el reconocimiento de rostros, incluso los de personas conocidas como familiares o amigos.&nbsp;No es un problema de visión ni de memoria, sino una dificultad en el procesamiento de la información facial en el cerebro.&nbsp;Hay descrito un caso fabuloso en el libro <em>El hombre que confundía a su mujer con un sombrero</em>, de Oliver Sacks.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La agnosia y la acinetopsia</strong> son trastornos de origen neurológico, pero difieren en su naturaleza y manifestaciones.&nbsp;La agnosia es la incapacidad para reconocer objetos, personas, sonidos, olores o sabores, a pesar de tener una función sensorial intacta y sin pérdida de memoria.&nbsp;En contraste, la acinetopsia es la incapacidad de percibir el movimiento, donde los objetos en movimiento parecen &#8220;saltar&#8221; de una posición a otra sin continuidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La micropsia</strong> es una&nbsp;alteración de la percepción visual en la que los objetos se ven más pequeños de lo que realmente son.&nbsp;Es un trastorno neuropsicológico que puede causar distorsión en la forma y tamaño de los objetos, y a veces se asocia con el síndrome de <em>Alicia en el país de las maravillas.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Síndrome de Capgras</strong>, también conocido como el delirio de suplantación o ilusión de los dobles, es un&nbsp;trastorno poco común en el que una persona cree que un familiar o amigo ha sido reemplazado por un impostor idéntico.&nbsp;Esta creencia delirante no se basa en la realidad y puede ser muy angustiante tanto para la persona que lo experimenta como para sus seres queridos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Síndrome de Cotard,</strong> también llamado &#8220;delirio de negación&#8221; o &#8220;síndrome del cadáver andante&#8221; es la condición psiquiátrica en la cual hay la creencia delirante de que uno está muerto, que no existe o que partes del cuerpo han dejado de existir.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Síndrome de heminegligencia</strong>&nbsp;es una alteración en la que el paciente tiene dificultades o incapacidad para atender, orientarse, representar o responder a los estímulos situados en el hemicampo contralateral&nbsp;al lado de la lesión cerebral, y no existe déficit sensorial o motor que pueda explicar este hecho. En un alto porcentaje de los casos, el paciente suele omitir el campo izquierdo, ya que la lesión cerebral se ha producido en el hemisferio derecho. Por ejemplo, algunos pacientes aquejados de este mal se afeitan solo un lado de la cara.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Síndrome de la mano ajena</strong> es uno de los trastornos neurológicos más extraños. Es cuando la&nbsp;mano de una persona parece tener una mente propia y actúa de manera autónoma, y ​​la persona siente que su mano no le pertenece.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La dismorfofobia</strong>, también conocida como <strong>trastorno dismórfico corporal</strong> (TDC), es un&nbsp;trastorno mental en el que una persona se preocupa excesivamente por uno o más defectos percibidos en su apariencia física, defectos que a menudo son leves o imperceptibles para los demás.&nbsp;Esta preocupación causa un gran malestar y puede afectar significativamente el funcionamiento diario de la persona.&nbsp;La bulimia y la anorexia dependen en cierto grado de este desorden, la persona se ve gorda sin estarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el<strong> trastorno de identidad de la integridad corporal, </strong>la persona desea tener amputadas una o más de sus extremidades. Este trastorno no debería confundirse con la acromotofilia, que es el deseo sexual por alguien que ya tiene algún miembro amputado. Parece haber alguna relación entre los dos desórdenes, pues hay individuos que padecen ambos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <strong>el Síndrome de Fregoli, </strong>la persona cree que diferentes personas son en realidad la misma persona, pero con diferentes apariencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Síndrome de Ekbom</strong> es una alucinación táctil en la que los pacientes creen que están infestados de parásitos, y sienten que les&nbsp;caminan&nbsp;insectos&nbsp;por&nbsp;debajo de&nbsp;la&nbsp;piel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se puede uno imaginar lo complicada que se vuelve la percepción de la realidad si se sufre de algunos de estas enfermedades. Ya la misma percepción de la realidad o de fragmentos de realidad es una tarea compleja para el cerebro, que los cerebros hacen de manera suficiente para sobrevivir, pero de manera incompleta si se trata de obtener la verdad. No sobra recordar que la CIENCIA es la mejor herramienta para acercarnos a la realidad por fuera de nuestros cinco sentidos y es bueno recordarlo.</p>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117527</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Jun 2025 11:52:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Racionales muy irracionales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Voy a dictar mi primera charla y… ¡tengo susto!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/voy-a-dictar-mi-primera-charla-y-tengo-susto/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Guía práctica para vivir del arte y no morir en el intento”: guía completa para conocer las claves que te servirán para encaminar tu carrera artística. No importa tu disciplina, te ayudaremos a reorganizar tu portafolio y a hablar en público. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Actualización</strong>: la charla ya la dictamos, pero quedó grabada, así que si te interesa puedes escribir a: weareplart@gmail.com, liartedialogosobrearte@gmail.com.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8212;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace poco leí un artículo de <strong>Joselin Cuartas</strong> en <strong>Forbes</strong> sobre el <strong><a href="https://forbes.co/2024/05/17/capital-humano/como-superar-el-sindrome-del-impostor">Síndrome del Impostor</a></strong> y me siento identificada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada vez que me encargan un texto siento pánico por miedo a defraudar. Cada vez que comienzo un proyecto me da miedo no estar a la altura. Siento que todavía tengo mucho que aprender y que no estoy lista ni para la vida, ni para mi nuevo camino laboral…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y este año especialmente ha sido complejo porque me he esforzado por enfrentar al impostor. Algunos días lo logro, otros no.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, si miro mis vivencias durante estos seis meses puedo decir con satisfacción que el universo me ha enviado ángeles de la guarda que me hay apoyado en el proceso. Seguro ellos no lo saben, pero así es.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, cuando <strong>Salomé</strong> y <strong>Samuel</strong> me invitaron a participar en su pódcast <strong><a href="https://open.spotify.com/episode/5UTyfvemV8Yf9QvTQ8V0uB">Cultura en Ruta</a></strong> me pregunté si tenía algo importante para compartir. Ellos me propusieron un tema, pero no me sentí preparada y les propuse que conversáramos sobre lo que me apasiona, la comunicación cultural digital. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante la conversación me sentí muy cómoda y cuando escuché el pódcast me sentí orgullosa del resultado; y esa invitación me abrió un abanico de posibilidades que, si bien la estaba viviendo, estaban regadas por mi vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me refiero a que desde que dejé la redacción de <strong>El Espectador</strong> me he preguntado por mi profesión, por quién soy y a qué me dedico. Durante muchos meses no sabía si seguía siendo periodista o no, y cuando trabajé en <strong>RTVC</strong>, que aprendí el oficio de las relaciones públicas, me enredé aún más porque siempre vi esos oficios de forma separada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, este año mi esposo Lucho me definió con una frase muy chévere, una frase que está en todos mis perfiles: “<strong>te cuento mi historia sobre la historia de otros</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en realidad eso es lo que hago. Si realizo contenido para <strong>@LiarteconArte</strong> narro mi percepción sobre lo que veo. Si escribo un <strong>boletín </strong>de prensa plasmo la historia que del artista o creativo, y si hago relacionamiento con <strong>medios</strong>, ayudo a que esa historia llegue más lejos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el último mes decidí poner a prueba mi capacidad de difundir las historias de otros y le propuse a la <strong>Galería Sextante</strong> llevar a los medios de comunicación y a las agendas culturales digitales la información sobre sus exposiciones. Desde mi punto de vista nos ha ido de maravilla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este trabajo me llevó a otro nivel y es el pensar en la comunicación como una estrategia para acercarnos a la gente, no sólo informar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si hay algo jarto en el oficio periodístico es transcribir una entrevista, sobre todo cuando el entrevistado ha divagado en su discurso. Eso me parece aburrido porque me demora el ejercicio de la escritura, a no ser que haya anotado previamente los minutos en los que dice algo importante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ahora que recorro exposiciones de arte, me he enfrentado a textos curatoriales muy difíciles de entender. Muchas veces, esos textos que están en la pared justo antes de ingresar a la muestra, son complejos, enredados y me vuelan la cabeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escuchando a los <strong>artistas</strong>, <strong>galeristas</strong> y <strong>coleccionistas</strong> entendí que para el gremio artístico esos textos son importantes, así como los científicos, por decirlo de algún modo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/23120651/Masterclass-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-103494" style="width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/23120651/Masterclass-819x1024.jpeg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/23120651/Masterclass-240x300.jpeg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/23120651/Masterclass-768x960.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/23120651/Masterclass.jpeg 1024w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero como mi bagaje es periodístico, siempre apuesto por el lenguaje claro y sencillo que nos permita entender a todos el tema. De hecho, esa es la inspiración principal de <strong>@LiarteconArte</strong>, comunicar el arte de forma sencilla para que, ojalá, algún día no muy lejano muchas personas quieran hacer el plan de recorrer <strong>galerías</strong> o <strong>museos</strong> de arte un viernes o un sábado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, entendiendo que un artista debe manejar dos tipos de comunicación, por así decirlo, nos juntamos con <strong>Laura Moreno</strong> y <strong>Ángela Espitia</strong>, consultoras de <strong>Plart</strong>, y <strong>Alexandra Romero</strong>, directora del espacio <strong>Al Romero</strong>, para dictar la charla “<strong>Guía práctica para vivir del arte y no morir en el intento</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante dos horas, el <strong>sábado 27 de julio</strong> a las 11:00 a.m. conversaremos sobre cómo enfrentarte al público general cuando se está, por ejemplo, en la <strong>Feria del Millón</strong>, o cómo hablar del arte frente a un galerista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Parece obvio, pero no lo es. En varias ferias los artistas me hablan en tercera persona y allí mi mente se escapa porque me pregunto ¿por qué me habla como si no fuera él? También me pasa que los artistas no se presentan, no presentan su trabajo o no ubican la ciudad, el lugar o la fecha donde presentarán su exposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo eso pensamos en la charla “<strong>Guía práctica para vivir del arte y no morir en el intento</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo espero superar el Síndrome del Impostor y dar mis <strong>percepciones </strong>y brindar <strong>conocimiento </strong>sobre cómo darle a la <strong>palabra </strong>y al <strong>discurso</strong> el valor que corresponde. Para mí, es tanto como el concepto o el arte mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya contaré cómo me va.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>**Actualización</strong>: la charla ya la dictamos, pero quedó grabada, así que si te interesa puedes escribir a: weareplart@gmail.com, liartedialogosobrearte@gmail.com.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> – <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@LiarteconArte </a> </p>



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<iframe title="Charla “Guía práctica para vivir del arte y no morir en el intento”" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/TB0n-C0mPoM?start=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103491</guid>
        <pubDate>Wed, 24 Jul 2024 19:54:40 +0000</pubDate>
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        <title>Este es mi feminismo, ¿cuál es el tuyo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/este-es-mi-feminismo-cual-es-el-tuyo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Narrativas Feministas Esta es una de las experiencias más fascinantes que me ha dado la vida: escribir sobre mi historia, y hacerlo al lado de mujeres que han llegado al feminismo de muy diversas formas. Ninguna llegó igual, es una experiencia única que vale la pena pensarla y contarla. Cada una tiene una historia distinta [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Narrativas Feministas</p>



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<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Esta es una de las experiencias más fascinantes que me ha dado la vida: escribir sobre mi historia, y hacerlo al lado de mujeres que han llegado al feminismo de muy diversas formas. Ninguna llegó igual, es una experiencia única que vale la pena pensarla y contarla. Cada una tiene una historia distinta frente al feminismo, nuestro diario/década, nuestra forma de ser feminista.</p>
</blockquote>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-f56f613f wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:50%">
<p class="wp-block-paragraph">Así inicia mi capítulo compilado en el libro colectivo titulado: Narrativas Feministas. Un esfuerzo editorial que reune la historia de once mujeres colombianas que hoy se identifican como feministas. Once formas distintas de llegar al feminismo y desde diferentes perspectivas teóricas y de acción. Ninguna pretensión académica, más bien literaria y desde las emociones tan profundas que embarga la idea de sentirse feminista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</div>



<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:50%">
<p class="wp-block-paragraph">Un bello esfuerzo de EDICIONES AURA, prologado por la pionera Florence Thomas, quien luego de leer todos los relatos de Patricia Ariza Flórez, Juanita María Barreto Gómez, Liliana Estupiñán Achury, María Yamile León Suárez, Manuela Marín, Sandra Mazo, Natalia Moreno Salamanca, Chila Pineda Arboleda, Ati Seugundiba Quigua Izquierdo, María Eugenia Ramírez Brisneda y Olga Ampara Gómez, escribe:</p>
</div>
</div>



<div class="wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Leyendo estas once narrativas de once mujeres, quienes hoy se nombran feministas, supe de nuevo que existen múltiples caminos para llegar al feminismo y me reafirmo con lo que he venido expresando desde hace muchos años: una se vuelve feminista con su historia y el feminismo de cada una se inscribe en un recorrido vital particular. </p>



<p class="wp-block-paragraph">(&#8230;)</p>
</div>



<div class="wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p class="wp-block-paragraph">En fin, las autoras de este libro nos muestran el matizado espectro del feminismo y los y las lectoras se encontrarán con feministas institucionales, independientes, académicas. artistas, políticas y militantes.&#8221;</p>



<div class="wp-block-cover wp-duotone-purple-yellow"><img loading="lazy" decoding="async" width="749" height="1024" class="wp-block-cover__image-background wp-image-99628" alt="" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/20103846/FLORENCE-THOMAS-www.iconoeditorial.com_-1124x1536-1-749x1024.jpg" data-object-fit="cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/20103846/FLORENCE-THOMAS-www.iconoeditorial.com_-1124x1536-1-749x1024.jpg 749w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/20103846/FLORENCE-THOMAS-www.iconoeditorial.com_-1124x1536-1-220x300.jpg 220w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/20103846/FLORENCE-THOMAS-www.iconoeditorial.com_-1124x1536-1-768x1050.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/20103846/FLORENCE-THOMAS-www.iconoeditorial.com_-1124x1536-1.jpg 1124w" sizes="auto, (max-width: 749px) 100vw, 749px" /><span aria-hidden="true" class="wp-block-cover__background has-background-dim"></span><div class="wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph">Florence Thomas</p>
</div></div>
</div>



<p class="wp-block-paragraph">Emocionada al ver este libro, este prólogo y a todas estas historias juntas. Historias que representan las de cientos, miles y millones de mujeres de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ello, quiero simplemente recordar el inicio de mi capítulo y lo fascinante que fue haber sido escogida para integrar selecto grupo de escritoras, y lo retador que fue escribir sobre mi construcción feminista. Reitero lo dicho, ya tengo los lentes violeta, aunque sostenerlos, tal como se dice en el escrito, requiere de muchas parceras, manos y tejidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Apenas un fragmento y una invitación a adquirir este hermoso libro: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Primera parte</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cuándo me sentí feminista?</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Estoy en el quinto piso de la vida y solamente ahora me presento como tal: como feminista. Nací en un mundo machista, racista, clasista, sexista, homofóbico, patriarcal, católico conservador y violento; eso de ser feminista no era tan bien visto por los señores —de hecho, aún no es bien visto. Viví las graduaciones de estigmatización y también fui parte del grupo de señoras estigmatizadoras y estigmatizadas. &nbsp;La experiencia de ser mujeres y feministas se nos presenta de forma distinta a todas:&nbsp; padres, jefes, parejas o amigos abusadores, escasas oportunidades, roles inescapables de sujeción, estereotipos para culpabilizar, cuerpos sexualizados y violentados, estigmatización y discriminación. La violencia ha estado entretejida en todas esas décadas, pero también ha ido surgiendo la esperanza.</p>
</blockquote>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-f56f613f wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:50%">
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Ser mujer no me hizo feminista. Muchas piensan estar en esa línea por el simple hecho de ser mujer y de lograr un espacio en el poder dentro del masculinizado mundo profesional, político, económico o social, o por la defensa de la igualdad y paridad, por la escritura de un texto, por ser de izquierda —como si la izquierda por sí sola nos hiciera feministas!— o por una que otra reivindicación. Eso no está mal, al final, cada una siente una experiencia diferente de lo que es ser feminista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas se sienten más feministas que otras. Yo hoy me siento más feminista que antes, no lo dudo, pero no mejor feminista que otras, excepto las que destilan un feminismo discriminador hacia la disidencia sexual y la diferencia; eso me cuesta un montón.</p>
</blockquote>
</div>



<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:50%">
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Cada etapa de la vida nos entrega una impronta o una forma única de vivir nuestros derechos o de ser feminista, trataré de describir las mías más adelante. Y en cada una de estas etapas, aparecen diversos feminismos o de muchos apellidos: liberal, socialista, comunitario, de <em>Abya Yala</em>, afro, caribe, ancestral, radical, marxista, y más. En fin, hay muchas feministas y con muchos apellidos. Creo que he pasado por uno o dos de ellos. Algunos requieren de un componente de clase, de historia o de color para hacerlo suyo. Difícilmente podré hacer parte del feminismo ancestral o negro, pero estudiarlo o entenderlo ha sido uno de los grandes retos que ahora tengo.</p>
</blockquote>
</div>
</div>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Hoy, prefiero verme como una feminista a secas, una adopción compleja, con la que pretendo retomar lo mejor de todos los feminismos que he estudiado. El comprenderme como feminista ha sido un asunto tardío y va con su carga propia de secuelas de la crueldad que padecí del patriarcado. Me creía feminista, pero a su vez no entendía las diversas posturas y tendencias que allí se cocinaban. Es curioso, ya que existe un único patriarcado, un único sistema de <em>pater</em>, de control del mundo por los hombres; pero en materia de feminismo, existen muchos y a veces cruelmente nos interpelamos, ¡¡¿qué necesidad, qué necedad?!! Eso es algo que no me gusta. No creo en eso de feminismos de mejores o de peores familias, pero insisto, algunos me parecen excluyentes y me cuestan.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué sentía tanto miedo de sentirme feminista? Por la misma carga histórica que te obliga a ser la mejor en todo, hasta en el feminismo y en la coherencia, o por la misma carga negativa que el machismo le imprime a esa filosofía hecha libertad y autonomía para nosotras. Las señoras y los señores preguntan: “¿eres feminista radical?, ¡menos mal que no eres feminazi!, ¿eres feminista flexible?” Todas esas preguntas marcan el miedo que la gente siente por el pensamiento feminista. ¿Por qué tanto miedo de ellas, pero también de nosotras?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin duda, aquí el síndrome de impostora también caló, de ese tamaño la cosa. Me sorprendía ver la adscripción que muchas colocaban en sus hojas de vida o perfiles en redes sociales como feministas. ¿Por qué?¿Seré yo una buena o penosa feminista? ¿Es una pose? ¿Por qué he criticado con vehemencia a mujeres de izquierda que posan de feministas, pero al final, apoyan a agresores y violentos? ¿Por qué muchas feministas han sido violentas conmigo y me han hecho daño? ¿Cuánto daño también les habré hecho yo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bueno, vuelvo a la pregunta: ¿Cuándo me sentí feminista? ¿Cuándo eso del feminismo se convirtió en una forma de vida? Cuando me volví consciente del mundo patriarcal, contexto envolvente en todo que va más allá de las violencias, la crueldad y el dolor histórico que hemos padecido las mujeres en una sociedad hecha para los hombres. &nbsp;Cuándo percibí todas las violencias ahí agazapadas, todas las discriminaciones, todas las faltas de oportunidades?&nbsp; Siempre celebrando los logros de ellos: las fotos, los méritos, la magistratura y los pocos de ellas; siempre pensando que era mejor tener amigos que amigas, o que jefas mujeres. La sociedad patriarcal nos cría como enemigas, para colmo de males competimos y en muchos frentes. Tremendo sentir por fin el resplandor del dolor de inequidades de las que también hacemos parte, porque así lo gesta el patriarcado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Empezaré por el final, por el momento del resplandor o el denominado <em>clic</em> o ese no se qué de sentirme feminista. Todas llegamos al feminismo por algún parche, una amiga, una profesora, una activista, un movimiento social, una reunión, un encuentro, un libro; por la frustración, la discriminación o la violencia y agresión constantes —a veces muy sutiles— a las que estamos sometidas. Yo creo que llegué por todas estas razones, un acumulado histórico que algún día se radicalizó a manera de pensamiento consciente y teoría y forma de leer el mundo; para mí existe un punto de inflexión o de mayor conciencia de este proceso, cuando creo haber ingresado con fuerza a esta forma de sentir la vida: fue en el encierro de la pandemia y luego de haber padecido por años el acoso judicial de un personaje violento y misógino (&#8230;)  </p>



<p class="wp-block-paragraph">(&#8230;) La historia es tan patética e injusta que no me detendré en más detalles: y sí, ahora tengo que agradecer que <strong>el violento fue lo que me llevó a mis lentes violeta…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegó la pandemia, el encierro, las pantallas, el activismo, el estallido social, pertenecer a varios colectivos, entre otros, el de Defender La Paz Colombia y todo el acumulado comenzó a darme mayor sentido para la vida. La pandemia fue tan letal como buena para muchas cosas. Debo señalar que en este punto fue definitiva. Allí van surgiendo <strong>los lentes violeta </strong>para leer el mundo. El acumulado lograría concreción en este momento: fue en esa etapa histórica y de cuatro paredes que reinicio lecturas y lecturas sobre mujeres, derechos y feminismos; realizo un curso con una gran amiga que fortaleció todo el marco teórico, literario y más (Ana Patricia Pabón Mantilla). Ella me embebió de esa nueva forma de ver el mundo y de la teoría crítica para leer la sociedad, el amor, el poder y el derecho. Fines de semana de sesiones virtuales de literatura y pluma de mujeres, <strong>toda una forma distinta de entender al mundo</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es ahí donde pude entender el episodio del estudiante misógino, ahí pude comprender con todo el ahínco la violencia y la furia que un hombre puede desarrollar por una mujer, la que era feliz directiva de un doctorado en derecho, al que tuve que renunciar por tanta agresión, incluida la de los silencios de mis compañeros ante el maltrato y el abandono institucional que tenemos que padecer las mujeres ante complejas situaciones. Tan difícil que fue lograr un espacio, y cuando ya lo tenía por mérito, llegó un agresor y tuve que renunciar. Es posible que este acontecimiento haya sido la gota que rebosó la copa, porque al final la vida de las mujeres es un cúmulo de experiencias de violencia, discriminación y dolor ante las cuales nos enseñaron a callar y aguantar, y así todo normalizado… Las que siquiera hablan o se defienden somos tildadas de conflictivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No pude defenderme nunca frente a esta violencia, los avances en perspectiva de género, derecho y administración de justicia apenas ahora incursionan con fuerza en Colombia. Aún eso de los protocolos todavía no cala y son hechos por los señores o bajo su anuencia. No entendía yo a tantas mujeres silenciosas ante tamaña situación. Nunca pude perdonar a esa institución que no era la primera vez que me demostraba su cara machista y patriarcal, una institución liderada por machos &#8211;casi todas en la misma línea, la misma que siempre respondía ante mis peticiones: “la culpa es suya, usted seleccionó a ese estudiante para el programa doctoral, la culpa es suya, usted lo seleccionó para ese intercambio académico”. &nbsp;Es la misma que reciben las mujeres en otras circunstancias de violencia y discriminación: “¿qué le hizo para provocar esa reacción?” Al final, el acosador perdió en todos los escenarios, especialmente en aquellos en que incomodó a la universidad; ahí sí salieron en defensa institucional &#8211;por fortuna&#8211;y en medio de esa defensa, logré salvarme de tamaño engendro. Pero pasaron años (entre 2018 y 2022) hasta llegar a este punto de la historia, que hoy quiero por fin superar con este escrito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Volvamos a la pandemia, la formación, las amigas, el feminismo. Era tanta la emoción del asunto, el resplandor de descubrir que ahí siempre había estado, que organizamos un gran curso al que asistieron de forma virtual más de 4000 mujeres de toda América Latina (Curso RedCCAL y Red de Mujeres Constitucionalistas de América Latina, llamado: Justicia Constitucional y Mujeres en <em>Abya Yala</em>); durante un año y de la mano de más de cincuenta académicas y activistas nos encontrábamos semana a semana durante más de tres horas para revisar uno a uno los temas de mujeres y feminismo. Era bello encontrarnos en las pantallas y desde diversos lugares del mundo, ahí no importaban los títulos, solamente las ganas de aprender y de querernos. Ahí sentí por primera vez la fuerza de trabajar con mujeres y lo ávidas que estábamos todas de encontrar caminos para hacer de la vida un escenario diferente, menos violento y de esperanza (homenaje a <strong><em>Lilian Balmant</em></strong>, <strong><em>Adriana Guzmán</em></strong> y todas las compañeras que tejen nuestra emancipación).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los rostros de las maestras eran de mil colores, —yo también fungí como tal—&nbsp; y eso también cambió todo. Las estudiantes, igual. &nbsp;Ya no podía ser solamente el feminismo de la igualdad formal, el feminismo liberal o del techo de cristal, la cosa era más seria y más localizada en el Sur. Mujeres blancas, mestizas, afro, indígenas y diversas que con su sabiduría nos enseñaron a leer el mundo en clave feminista. Incluso algunas de ellas se negaban a utilizar esa palabra: feminismo, que veían tan eurocéntrica y tan de las olas liberales de las que nunca se beneficiaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las mismas que pensaron en clave de mujer y de las <em>wawas</em>, feminismo desde la comunidad y de la mano de los también explotados hombres. Conscientes de la lucha antipatriarcal, pero también anticapitalista, antineoliberal y de pura resistencia. La verdad, es que esa forma de leer el mundo me marcó ya para siempre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como constitucionalista, claro que me importa la paridad, el 50 / 50, lo logrado en clave de las olas del movimiento feminista del Norte y lo que bebí de forma inicial en <em>Woolf, de Beauvoi</em>r y más; &nbsp;pero luego se hizo todo más claro e importante con las del Sur: Adriana Guzmán (Bolivia), Domitila Chúngara (Bolivia), Bartolina Sisa (Bolivia), Ochy Curiel (República Dominicana) y una decena o más de mujeres que desde el activismo y la calle habían ido construyendo teoría, y que luego de beber en occidente se atrevieron a pensar desde el Sur y en clave de mujeres. Esa lectura fue tan disruptiva para mí que luego el gran reto se volvió llevarla al mismo mundo del derecho, el escenario de los señores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Así llegaron los lentes violetas a mi vida, también a mi lectura del derecho y el constitucionalismo, los <em>whipala</em>, los de la naturaleza, los de la tierra y más. Todo esto hizo la diferencia y ya para siempre. Bendita pandemia que nos quitó tanto, pero que también nos dio todo para volver a comenzar.</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">NARRATIVAS FEMINISTAS. EDICIONES AURORA 2024</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así me comprendí feminista. El texto recorre mi historia y la de muchas mujeres en esta sociedad patriarcal y violenta que nunca deja de sorprendernos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero mi historia y la de todas, al final, es de profunda ternura, esperanza y tejido. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Yupi, tengo los lentes violeta¡ Este es mi feminismo, mi historia, ¿cuál es la tuya?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nota: Mis primeras lectoras: Margarita Suárez Mantilla y Nicole Anzola, ¡gracias!</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=99621</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Apr 2024 15:52:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/24102952/Columna-de-opinion-dominical-6.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Este es mi feminismo, ¿cuál es el tuyo?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>ENTRE REDES… ENREDADOS..?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/entre-redes-enredados/</link>
        <description><![CDATA[<p>Al menos llega a nuestras manos una OBRA en forma LITERARIA… más allí de aquello que DIARIAMENTE pasó a ser PAISAJE… Las REDES SOCIALES; las que cada VEZ tienen menos de SOCIABILIDAD…debido a COMPORTAMIENTOS personales, educacionales o puramente elegidos…nos trae; a nuestra propuesta de HOY y la que les compartimos, a la PADRISIMA escritora COLOMBIANA [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Al menos llega a nuestras manos una OBRA en forma LITERARIA… más allí de aquello que DIARIAMENTE pasó a ser PAISAJE…</p>
<p>Las REDES SOCIALES; las que cada VEZ tienen menos de SOCIABILIDAD…debido a COMPORTAMIENTOS personales, educacionales o puramente elegidos…nos trae; a nuestra propuesta de HOY y la que les compartimos, a la PADRISIMA escritora COLOMBIANA más PAISA que la BANDEJA … Ingeniera de SISTEMAS, PROYECTOS… PUBLICISTA que entre MEXICO+MIAMI+COLOMBIA fue construyendo su VIDA…Y allí le surgió la espontaneidad de comenzar a educarse muy temprano y encontró en la ESCRITURA su terapia para esa VANGUARDIA, PERO pensó que NUNCA sería ESCRITORA hasta que levantó su DECRETO allí por el 20-19… Y como nos dice superando su SINDROME de la IMPOSTORA…del que creemos no existió NUNCA…pues la ESCRITORA estaba AHÍ dentro…NO MENTÍA..</p>
<p><iframe loading="lazy" title="Así se PRESENTA…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Gxk85ZCVK4Q?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p><span class="s11"><span class="bumpedFont15">Así como nos cuenta ALEXANDRA </span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15">n</span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15">ómada en constante exploración y escritora, quien después de más de veinte años en el mundo corporativo decidió dedicarse por completo a la literatura, aplicando sus conocimientos como gerente de proyectos y especialista en mercadeo digital. Sus libros han estado en las listas de más vendidos en varias oportunidades en Amazon y se comercializan en más de 25 países.</span></span> <span class="s10"><span class="bumpedFont15">Los temas recurrentes en </span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15">su</span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15"> trabajo son: el amor no convencional, la búsqueda de la identidad, los viajes.</span></span></p>
<p class="s8" style="text-align: center"><span class="s11"><span class="bumpedFont15">Libros publicados</span></span></p>
<p class="s8"><span class="s10"><span class="bumpedFont15">&#8220;</span></span><span class="s9"><span class="bumpedFont15">Me muero por vivir</span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15">&#8221; novela sobre el amor, los viajes y la enfermedad. Premio Isabel Allende de ILBA 2021 (medalla de plata).</span></span></p>
<p class="s8"><span class="s10"><span class="bumpedFont15">&#8220;</span></span><span class="s9"><span class="bumpedFont15">Detrás de mi nombre</span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15">&#8221; novela sobre la búsqueda de la identidad, la salud mental y el cuestionamiento de las imposiciones sociales. Premio Isabel Allende de ILBA 2022 (medalla de plata).</span></span></p>
<p>Hasta que llega con su TERCER propuesta en  medio  de ESTAFAS  ROMÁNTICAS  que a pesar de la ANTIGÜEDAD  del  MUNDO…del SABER quienes somos… en las que AMBOS  se engañan…con escenarios distintos … y sus ADOPCIONES…nos trae…</p>
<p><strong><span class="s9"><span class="bumpedFont15">Un</span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15">a novela sobre el amor contemporáneo, la manipulación y las segundas oportunidades</span></span><span class="s10"><span class="bumpedFont15">.</span></span></strong></p>
<p class="s8"><strong><span class="s10"><span class="bumpedFont15">@jotaescritor y @marcelinda90 se conocen a través de Instagram. Los mensajes que comparten y la dinámica que se va volviendo más íntima los llevan a convencerse de que el otro es la persona perfecta.<img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-93818" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/13BE9EFB-DEB0-42AC-ABB0-1C8827167AD9-300x300.jpeg" alt="" width="300" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/13BE9EFB-DEB0-42AC-ABB0-1C8827167AD9-300x300.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/13BE9EFB-DEB0-42AC-ABB0-1C8827167AD9-150x150.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/13BE9EFB-DEB0-42AC-ABB0-1C8827167AD9.jpeg 512w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /> Sin embargo, la identidad de la que se enamoran no es más que la que decidieron construir para las redes sociales.</span></span></strong></p>
<p class="s8"><strong><span class="s10"><span class="bumpedFont15">Esta novela contemporánea tiene como tema central la ficción que creamos para ocultar nuestras inseguridades, exponiendo la vulnerabilidad que justamente queremos proteger cuando intentamos estar a la altura de las expectativas de los demás.</span></span></strong></p>
<p class="s8"><strong><span class="s10"><span class="bumpedFont15">Las verdades ocultas, la manipulación y la ambición hacen parte de los elementos de esta historia contada a dos voces que además nos transporta por diferentes escenarios de Colombia, Nueva Zelanda y Turquía.</span></span></strong></p>
<p class="s8"><strong><span class="s10"><span class="bumpedFont15">Descubre qué oculta cada uno y acompáñalos a responder la pregunta más importante de su vida: ¿quién soy realmente?<br />
</span></span></strong></p>
<p>Lineas que de seguro ENCONTRAREMOS en la síntesis de su LIBRO…pero MÁS nos gusta escucharlo de su BOCA y con su ESTILO, ese que definitivamente lo ATRAPARÁ y lo dejará ENREDADO… entre sus LETRAS…</p>
<p><iframe loading="lazy" title="ENTRE REDES…!" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2ZSyXyhY22I?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
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<p><strong>CON JABÓN&#8230;! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
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        <pubDate>Sat, 11 Mar 2023 13:10:16 +0000</pubDate>
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