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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de siglo+ii | Blogs El Espectador</title>
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        <title>La Arzobispa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/la-arzobispa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Berta, de la dinastía de los Merovingios, hija del rey Charibert I de París y esposa cristiana del pagano Æthelberht, Rey de Kent, obtuvo a finales del Siglo VI licencia de su marido para reparar una primitiva iglesia romana abandonada en Canterbury, capital del Reino. Con la ayuda de su capellán Liudhard, fundó entonces el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Berta, de la dinastía de los Merovingios, hija del rey Charibert I de París y esposa cristiana del pagano Æthelberht, Rey de Kent, obtuvo a finales del Siglo VI licencia de su marido para reparar una primitiva iglesia romana abandonada en Canterbury, capital del Reino. Con la ayuda de su capellán Liudhard, fundó entonces el templo de San Martin, la edificación cristiana más antigua todavía en uso en Inglaterra, que se alza con sus añejos ladrillos dentro del conjunto dominado por la Catedral de Canterbury, que por artes del destino y la conveniencia monárquica vino a ser la sede principal de la Iglesia Anglicana.&nbsp;</p>



<p>Las huestes del Imperio Romano habían abandonado hacía poco Britannia, y el espacio estaba abierto para que los nuevos reinos anglosajones que se repartían el poder tomaran el camino de retorno al paganismo. Circunstancia que entendió Berta y lo mismo el Papa Gregorio I, llamado “el grande”, como oportunidad para acometer una tarea evangelizadora que el pontífice encomendó a Agustín, abad de un monasterio benedictino en Roma. Ese es el origen de “la silla de San Agustín” que después de 1400 años ha venido a ocupar una mujer, la arzobispa Sarah Mullally. </p>



<p>Agustín, que según la estrategia del papa debía ir a Londres, prefirió quedarse en Kent, donde Berta y su esposo le ofrecieron tierra. Llegó con cuarenta monjes, construyó una abadía y desarrolló una admirable campaña de conversiones, hasta que fue designado por el Papa como Arzobispo de Canterbury en 597, con lo cual se abrió el camino a la tradición del cristianismo británico que llegó a ser tan importante como para convertirse desde entonces en aliado fundamental del poder político, particularmente a partir de la fundación de la Iglesia de Inglaterra, separada de Roma, a instancias de Enrique VIII.&nbsp;</p>



<p>Si bien hubo cristianos en las islas británicas desde el Siglo I, y sus creencias figuraban como una de las muchas que pululaban en comunidades todavía primitivas, la conversión de Æthelberht, a instancias de su mujer, fue un punto culminante en el rumbo que tomarían las cosas, pues ese primer rey convertido a la fe cristiana poco a poco se convirtió en ejemplo y referente para otros. El “secreto”, aunque parezca pagano y pragmático decirlo, es que la adopción del cristianismo llevaba la ventaja de imitar al emperador oriental Constantino, descubridor del poder de la integración de iglesia y Estado.&nbsp;</p>



<p>A partir de entonces, la importancia de Canterbury fue definitiva en la evolución de la vida británica, y ello se manifestó en el desarrollo mismo de la lengua inglesa, lo mismo que en eventos y avances democráticos que vinieron a tener eco que todavía resuena en los más variados escenarios del mundo. Todo esto además de mantener una vigencia fundamental en el desarrollo de una organización religiosa que incluyó nada menos que la fundación de una iglesia propia, la anglicana.</p>



<p>El 29 de diciembre de 1170 Thomas Becket, arzobispo de Canterbury, fue brutalmente asesinado por cuatro caballeros al servicio del Rey Enrique II en el interior de la catedral, después de haber reñido con el monarca, anteriormente su amigo, en cuanto a la supremacía de la autoridad real sobre la de la iglesia. Como suele suceder, quedó la duda de si los asesinos recibieron la orden de matar a Becket, o si le quitaron la vida como gesto exagerado de busca de privilegios del monarca. Lo cierto es que, desde entonces, Becket se convirtió en santo y el sitio de su asesinato en lugar de peregrinación con profundo sentimiento popular.&nbsp;</p>



<p>Stephen Langton, arzobispo de Canterbury en 1215, jugó un papel importante en las negociaciones entre el Rey Juan y los barones, al punto que se dice ayudó a redactar nada menos que la Carta Magna, que vino a establecer el principio de que nadie está por encima de la ley, incluido el monarca. Fundamento de la futura democracia inglesa, anterior a las demás de occidente y sobreviviente a todas las vicisitudes de la historia interna e internacional, que no han sido pocas.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Geoffrey&nbsp;<ins>Chaucer se instaló allí</ins>&nbsp;<ins>entre 1387 y 1400</ins>&nbsp;para escribir sus 24&nbsp;<ins>célebres Cuentos de Canterbury, que representaron la “liberación” de la lengua inglesa</ins>&nbsp;al adquirir su propia identidad literaria, separada del francés&nbsp;<ins>anglo-normando&nbsp;</ins>y del latín, de los cuáles conservó elementos embellecedores. Con ello contribuyó a que la lengua inglesa, con base en el londinense vernáculo, se popularizara&nbsp;<s><del>,</del></s><ins>y pudiera ser vehículo de comunicación de sutilezas, complejidades y expresiones poéticas.&nbsp;</ins>&nbsp;<ins>&nbsp;&nbsp;</ins></p>



<p>La ruptura con la Curia Romana, y con la autoridad de los papas en el Siglo XVI ha sido tal vez el hito más importante de la relevancia del arzobispado de Canterbury. Declarada la independencia de la Iglesia de Inglaterra, luego de los conocidos enfrentamientos del rey Enrique VIII con el papado de Roma, Thomas Cranmer se convirtió en el primer arzobispo de la nueva iglesia protestante, y en consecuencia tuvo a su cargo el diseño de The Book of Commmon Prayer, que marca la identidad del cristianismo anglicano.</p>



<p>Cuando la reina Mary I, católica, llamada por los británicos “Bloody Mary”, llegó al trono en 1553, se puso por oficio vengar a los autores y cómplices del divorcio de su padre Enrique VII con Catalina de Aragón, su madre, y de la apertura forzada a la reforma protestante en Inglaterra, según la conveniencia del monarca. Cranmer fue acusado de traición y herejía, pero fundamentalmente de la anulación del matrimonio de Enrique y Catalina, así como de la degradación de ésta última. Por lo cual terminó quemado vivo, a pesar de haber renegado varias veces por escrito de su fe protestante. Gesto del cual se arrepintió a la hora de morir, por lo cual puso su mano derecha a quemar primero que todo por haber firmado semejantes documentos.&nbsp;</p>



<p>A partir de Cranmer se ha mantenido, con sede en Canterbury, una “sucesión apostólica” que otorga a quien ocupe la silla de San Agustín la calidad de “primus inter pares” en el mundo entero de la denominación anglicana, que se extiende a más de 160 países. Y desde el año 973 existe la tradición según la cual al arzobispo corresponde la coronación de los monarcas británicos.&nbsp;</p>



<p>Esta es, con la mención de unos pocos hechos, la tradición que hereda y representa Dame Sarah Elisabeth Mullally, originalmente enfermera, casada con Eamonn, de quien tomó su apellido, madre de dos hijos, miembro de la Cámara de los Lores, anterior obispa de Londres, ahora arzobispa de Canterbury y por lo tanto suprema referente de la Iglesia Anglicana para el mundo entero. Desde ahora, eso sí, bajo el patronazgo del Rey Carlos III, estandarte y protector de la Iglesia Anglicana.&nbsp;</p>



<p>La selección de Sarah se desarrolló a lo largo de un proceso complejo, que tomó más de un año a partir de la renuncia del arzobispo Justin Welby, quien dejó el cargo en noviembre de 2024 por no haber actuado con suficiente diligencia frente al abuso de niños por parte de un amigo suyo. Así quiso evitar que se mancharan el prestigio y la autoridad que deben caracterizar a quien ostente el arzobispado. Renuncia sin precedentes en 1427 años, que demuestra encomiable celo por la preservación de la rectitud en el ejercicio de funciones de alta responsabilidad pública. Nada de “aquí me quedo”.</p>



<p>Antes de convertirse en la persona que ostenta, por centésima sexta vez el arzobispado, y hasta su ascenso en Canterbury, Sarah Mullally continuó ejerciendo como obispa de Londres. La escogencia estuvo a cargo de un comité de 17 personas, presidido por Lord Evans de Weardale, antiguo jefe del espionaje, cinco miembros no ingleses, entre ellos un arzobispo palestino, un ingeniero argentino y un profesor ghanés, seis representantes del Sínodo General de la Iglesia, tres de la Diócesis de Canterbury y dos del obispado de Norwich. Asistieron además dos miembros sin voto.</p>



<p>La comisión abandonó la tradición de que los candidatos fuesen blancos, graduados de Oxford o Cambridge, del género masculino, y procedentes del sureste de Inglaterra. La escogida, que por primera vez no estudió ni en Oxford ni en Cambridge sino en una universidad discreta del sur de Londres, fue puesta a consideración del primer ministro, quien recomendó al rey su nombramiento. Luego de lo cual vino la ceremonia de confirmación de la elección en reunión secreta en Canterbury, la confirmación pública de la elección en la Catedral de San Pablo de Londres y finalmente la entronización en la catedral de su ejercicio como arzobispa de ahora en adelante.</p>



<p>La ascensión de la arzobispa no estuvo libre de controversias y dificultades, y existen todavía elementos que ponen a prueba la aceptación profunda de su presencia y su condición de primus inter pares en el variado mundo de una iglesia que no limita su presencia a las islas británicas. Su condición de mujer, aceptada con entusiasmo por algunos sectores, no es vista con los mismos ojos en otros, y su talante liberal y abierto a una interpretación no restringida de la fe cristiana y más bien inclusiva y permisiva respecto de asuntos como las uniones homosexuales, estarán en adelante a prueba frente a las vicisitudes de su ejercicio. </p>



<p>Por ahora, no deja de ser un acontecimiento loable el relevo en el cumplimiento  de funciones tan importantes reservadas hasta aquí a los hombres, que han producido suficientes altibajos como para que sea sano dejar instituciones de alta trascendencia en manos de mujeres virtuosas. En eso va la tradición instalada hace 1429 años por Berta, pionera del cristianismo británico. </p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Wed, 08 Apr 2026 13:33:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La Arzobispa]]></media:description>
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        <title>Crónica de una memoria rescatada: la odisea de Antommarchi</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/cronica-de-una-memoria-rescatada-la-odisea-de-antommarchi/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante más de un siglo, unas láminas anatómicas de extraordinaria belleza y precisión viajaron en silencio a través del tiempo, cruzando imperios, guerras y continentes, hasta quedar sepultadas en el olvido. Lo que comenzó como un encuentro improbable entre ciencia, arte y poder en la Europa napoleónica, terminó convertido en un enigma dormido en los archivos de Colombia. Esta es la historia de ese largo extravío… y del gesto apasionado que, contra toda lógica, logró devolverle la voz a la memoria</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</em></p>



<p>El mejor legado que se puede tener de una persona es el de poder transmitir, a futuras generaciones y a las propias, no solo la información ni el conocimiento, sino la pasión por el desarrollo y la inventiva humana, que se traduce en cultura. Los mecanismos para transmitir la pasión a generaciones no conocidas han sido siempre una tarea muy difícil, pues requieren múltiples artilugios que permitan apreciar las consideraciones, separar las confidencias, remover los recuerdos y tener un criterio claro, completo y libre de ruidos, el cual une el futuro con el pasado en pensamiento, palabras, idiomas, invenciones e interpretaciones.</p>



<p>Estella Restrepo Zea logró, en muchas ocasiones, llevó estas interpretaciones del pasado a nuestro presente y del presente al futuro lejano. Sus estudios, carácter, propósitos y formación le permitieron crear un mecanismo capaz de comunicar la ciencia, la tecnología, la política y el arte de los siglos XVIII y XIX en sus investigaciones, que perpetuaron sus hallazgos, sacándolos de un letargo temporal hacia una perseverancia, así como las flores en primavera, que son muchas, pero pocas las que dan fruto.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="803" height="816" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder.png" alt="" class="wp-image-127514" style="aspect-ratio:0.9840796726042628;width:290px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder.png 803w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder-295x300.png 295w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder-768x780.png 768w" sizes="(max-width: 803px) 100vw, 803px" /></figure>



<p>Es así como se desarrolla este ingenioso proceso de transmisión intergeneracional de memoria: Estella nos llevó a un viaje histórico que inició en 1796, en Múnich, donde nos encontramos con Aloys Senefelder, un dramaturgo y músico checo que no tenía mucha fama en sus actuaciones, por lo que el destino lo llevó a incursionar en la escritura del arte dramático con su obra <em>Mathilde von Altenstein</em>, a la que no logró conseguirle un editor. Por ello, decidió realizar una serie de ensayos a fin de poder replicar las publicaciones a través del estampado de una matriz que resultara como un método económico de impresión para difundir sus obras de teatro. En medio de su experimentación, escribió la lista de la ropa que llevaría a la lavandería en una piedra lisa con una crayola; así encontró la técnica que se denominaría en adelante como litografía, considerada uno de los inventos tecnológicos más revolucionarios de la época, cuya fama Senefelder no dimensionó.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img decoding="async" width="800" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani.png" alt="" class="wp-image-127515" style="aspect-ratio:0.9768244206105152;width:288px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani-293x300.png 293w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani-768x786.png 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p>Por la misma época, en 1780, en la Universidad de Siena (Italia), el profesor de medicina Paolo Mascagni estaba encontrando los primeros resultados de sus investigaciones sobre el sistema linfático humano, lo que lo llevó a documentar y describir más de la mitad de los elementos anatómicos linfáticos que conocemos hoy en día. Sus hallazgos los realizaba a través de la disección de numerosos cadáveres en condiciones consideradas peligrosas e imprudentes, acompañado por un nutrido grupo de dibujantes que plasmaban, con excelencia artística, el fruto de la herencia del exquisito Renacimiento. Sus descubrimientos quedaron consignados inicialmente en la publicación <em>Vassorum lymphaticorum corporis humani Historia et iconographia</em> y, posteriormente, en la <em>Anatomía Universia</em> (publicada <em>post mortem</em>), que lo consagraron como uno de los más notables anatomistas de todos los tiempos.</p>



<p>Las dificultades de reproducción de sus dibujos, dada su meticulosa definición y detalle, llevaron a los sucesores del legado de Mascagni —Bernardo y Aurelio— a conformar una sociedad anónima para la publicación póstuma de sus obras, contratando como curador y editor al médico Francesco Antommarchi, quien en ese momento estaba siendo recomendado por el cardenal Joseph Fesch para ser el médico de Napoleón Bonaparte. Fue así como, en la isla de Santa Elena, desde 1818, donde permaneció el emperador preso luego de su derrota en la batalla de Waterloo, se encontraron estos personajes.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img decoding="async" width="589" height="641" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi.png" alt="" class="wp-image-127516" style="aspect-ratio:0.9189219987465101;width:264px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi.png 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi-276x300.png 276w" sizes="(max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<p>En ese pequeño y árido islote africano estaban confinados Bonaparte y Antommarchi, quienes conjugaron los dibujos inéditos de la anatomía de Mascagni con la novedosa tecnología de la litografía, cuya idea había sido traída por uno de los visitantes al depuesto emperador: el general Louis François Lejeune, quien estaba fascinado por esta técnica luego de conocer los talleres de Senefelder durante la campaña alemana de las guerras napoleónicas de 1808. Así se confabularon el arte con la innovación técnica, y estas, a su vez, con las invenciones médicas y el poderío político en una obra majestuosa titulada <em>Planches anatomiques du corps humain executées d’après les dimensions naturelles accompagnées d’un texte explicatif, par F. Antommarchi</em>, publicada en París en 1826, cuya edición fue dedicada a Napoleón.</p>



<p>Las 83 láminas anatómicas del cuerpo humano, de tamaño real, que componen la obra, gozan de una precisión y detalle únicos para la época y aun para nuestros días. Litografiadas con especial cuidado, nos conducen a un estudio detallado de cada una de las capas, desde los músculos del cuerpo hasta el esqueleto, dejando una increíble expresividad de los modelos, que semejan estar vivos en medio de una naturaleza vegetal reducida, con el fin de mostrar la grandeza de las proporciones antropomórficas como un canon divino. Tal magnificencia plasmada en el proyecto de las litografías representó para Napoleón su descanso y refugio cuando los guardias presionaban fuertemente su ánimo. Más de una vez fue este pasatiempo el alivio que redujo el peso de sus horas, pues “amaba estudiar el hombre físico y compenetrarse con el hombre moral”, según lo describió el mismo Antommarchi en su diario.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="622" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques.jpg" alt="" class="wp-image-127517" style="width:650px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques.jpg 474w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques-229x300.jpg 229w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p>Al morir Napoleón en 1821, Francesco Antommarchi partió a tierras americanas, atracando su barco en Brasil, en Colombia, en México y finalmente en Cuba hacia 1838. El médico encontró en Santiago de Cuba un lugar de remanso a su duro vivir, en compañía de su primo Antonio Benjamín Antommarchi, hacendado cafetero, y de su hermano menor José María Antommarchi, quien estaba casado con la cucuteña Victoria García-Herreros y Santander, con quien tuvo once hijos.</p>



<p>Francesco se dedicó en Cuba al estudio de la fiebre amarilla y trabajó intensamente por combatirla. También llevó a cabo, en la hija del marqués de Moya, gobernador de Cuba, la primera operación de cataratas realizada en la isla, logrando el más completo éxito, lo que desembocó en la fundación de un hospital para que pudieran beneficiarse de sus servicios los numerosos pacientes que sufrían afecciones oculares, encomendándose su dirección a Francesco Antommarchi. La isla había declarado una epidemia de fiebre amarilla que él contrajo, falleciendo a causa de esta enfermedad el 3 de abril de 1838. Luego de su deceso, su hermano José María viajó a Venezuela, donde se estableció hasta su muerte. Su viuda, Victoria García-Herreros, decidió regresar a San José de Cúcuta (Colombia), acompañada de las pertenencias y legado de su esposo y de su cuñado. Tras establecerse en la ciudad fronteriza, su hija Hortensia se casó con José Vásquez Durán.</p>



<p>Ya en Bogotá, José y Hortensia concibieron a Ana Francisca Vásquez Antommarchi, quien años después se casó con Juan Manuel Carrasquilla Hernández, hijo del afamado médico y filósofo Juan de Dios Carrasquilla Lema, egresado del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y del San Bartolomé, conocido por haber sido el primer jefe del Departamento Nacional de Agricultura —que luego se convertiría en el Instituto Nacional de Agricultura—, miembro de la Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales, autor de numerosos estudios sobre paludismo y lepra, profesor de medicina de la Universidad Nacional de Colombia y creador del Instituto Carrasquilla para el estudio de la lepra y otras enfermedades infecciosas, donde instituyó un suero llamado leprina, que contenía el cultivo del bacilo de Hansen.</p>



<p>Ana Francisca conocía la pasión de su suegro por la medicina y la anatomía, por lo que decidió entregarle las láminas que con esmero cuidó su tío abuelo y conservó su madre durante tantos años. Sin embargo, el doctor Carrasquilla decidió donar las láminas, junto con libros y estudios, a la Biblioteca de la Universidad Nacional de Colombia antes de su muerte en 1908.</p>



<p>Pasaron muchos años, y las láminas, perdidas y cubiertas de polvo, reposaban entre miles de libros universitarios. En algún momento del siglo XX fueron dobladas por la mitad, cosidas y empastadas, desconociendo su origen y sus aventuras errantes, extraviadas en el olvido del sótano de la Biblioteca de la Universidad, hasta que, en la década de los sesenta, en medio de los ímpetus de los movimientos estudiantiles y bajo la rectoría del médico José Félix Patiño, el doctor Andrés Soriano Lleras, dedicado médico y entusiasta de la historia de la medicina, avistó un deteriorado y húmedo empaste cuyo contenido parecía ser de buena factura. Pensó en llevarlo a su recién creado museo de historia de la medicina del ente universitario; sin embargo, no encontró suficiente información. El museo funcionó hasta su muerte, en 1974.</p>



<p>Ya nadie vivo podía dar fe de esta epopeya, que se perdía sin recuerdo y sin dolientes. Sin embargo, el destino confabulaba contra el olvido de tan importante obra y, para ello, se valió de la pasión escondida de una talentosa historiadora que siempre quiso ser médica: la antioqueña Estella Restrepo Zea, quien había ingresado como docente a la Universidad Nacional de Colombia en 1975. Durante más de una década buscó piezas y artefactos antiguos utilizados en la enseñanza de la medicina. En 1988 encontró una posible veta que sirviera a su investigación y, junto con el decano de Medicina, Augusto Corredor, trabajó para la reapertura del museo, que se llevó a cabo en 1991. Durante su proceso investigativo encontró los apuntes del doctor Soriano y, con ello, el hallazgo de las extrañas láminas.</p>



<p>Conformó entonces el Grupo de Investigación sobre Historia de la Medicina; trabajó con litógrafos y artistas; entrevistó a profesores de la Facultad de Medicina y a académicos como Zoilo Cuéllar; realizó visitas a museos y bibliotecas de París, Florencia y Siena; leyó el diario de Antommarchi; consultó los programas de anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad durante el siglo XIX y la primera mitad del XX; indagó con bibliotecólogas de la Universidad Nacional de años anteriores, y logró aclarar lo fundamental de las preguntas que daban tantas vueltas en su cabeza. Con ello, consiguió desenmarañar la majestuosa trama histórica, volviéndola más valiosa que las mismas láminas, maravillosas por su tradición artística y tecnológica al servicio de la ciencia.</p>



<p>Su impulso no se detuvo allí, pues Estella tenía la misión de evitar que estas piezas volvieran a perderse en el abandono. Emprendió entonces el propósito de restaurarlas en el mejor laboratorio del país y, una vez reintegradas a su forma original, almacenarlas en un espacio especialmente diseñado con las mejores tecnologías de conservación en el Archivo Histórico del alma mater. Logró reproducirlas digitalmente con la mayor resolución y definición existentes a nivel global y, finalmente, consiguió la reproducción numerada de cincuenta réplicas, que fueron entregadas a igual número de instituciones académicas y de memoria en el mundo, a través de la Comisión de la Universidad Nacional para el Bicentenario de la Independencia, conformada por el Gobierno Nacional como reconocimiento al desarrollo de la cultura del mundo en Colombia.</p>



<p>Pero esa pasión que nos permitió desentrañar esta enorme odisea tuvo un nombre propio: Estella Restrepo Zea. Una mujer de semblante sereno, acento paisa y una sensibilidad profunda por los estudios sociales. En ella se adivinaba, casi de forma natural, una vocación temprana por la medicina, como si desde niña hubiese cultivado una sed silenciosa por comprender el cuerpo y sus misterios.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea.png" alt="" class="wp-image-127513" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea-768x576.png 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografia de Estella Restrepo Tomada por su Hijo Juan Manuel Martinez, con ajuste digital.</em></figcaption></figure>



<p>Esa inclinación se transformó, con los años, en una disciplina rigurosa y en una constancia admirable, que la llevaron a recorrer los caminos de la historia con la precisión de quien observa, pero también con el cuidado de quien comprende. Su trato, firme y a la vez maternal, marcó a quienes la acompañaron en sus investigaciones —como Ona Vileikis—, guiándolos con la paciencia de quien no solo enseña, sino que forma.</p>



<p>Historiadora de oficio y por vocación, Estella dedicó su vida a explorar los vínculos entre la medicina, la ciencia y la sociedad. Durante décadas, desde su labor como docente en la Universidad Nacional de Colombia, no solo investigó, sino que sembró preguntas, despertó curiosidades y abrió caminos. Fue, en esencia, una tejedora de memoria: alguien capaz de ver en los fragmentos dispersos del pasado una historia viva, esperando ser contada.</p>



<p>Estella Restrepo falleció el 1 de enero de 2019, dejando su investigación como fuente para la memoria y su pasión cultural para el mundo, Estella aun nos acompaña en esta odisea eterna por la memoria.</p>
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        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127511</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 03:59:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Crónica de una memoria rescatada: la odisea de Antommarchi]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS en un clásico SÁBADO…</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/mapy-por-el-mundo-hoy-brujas-en-un-clasico-sabado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando ELLA quien es nuestra KEEP WALKING en el MUNDO MUNDIAL…nos dice PRESENTE es por algo… Y en su KEEP WALKING hoy nos trae este VIAJE en el que se VIVE así..: “MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS… En el país de las mejores cervezas delmundo, toca cambiar el café por una deesas deliciosas bebidas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Cuando ELLA quien es nuestra KEEP WALKING en el MUNDO MUNDIAL…nos dice PRESENTE es por algo…</p>



<p>Y en su KEEP WALKING hoy nos trae este VIAJE en el que se VIVE así..:<br></p>



<p>“MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS…</p>



<p>En el país de las mejores cervezas del<br>mundo, toca cambiar el café por una de<br>esas deliciosas bebidas que tanta sed<br>calman y tanto divierten.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127131" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><br>La Venecia del Norte, llamada así, no sólo<br>por sus canales sino también por su<br>prosperidad gracias a ellos, fue durante<br>siglos, del XIII al XV, y gracias a su puerto y<br>a sus rutas comerciales, sobre todo de<br>lana, la Perla de Flandes.<br>La arquitectura gótica es impactante,<br>magnificamente conservada nos sumerge</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="La VENECIA del NORTE…" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/tAxsrtl3fz8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>La Grotte Markt, la Plaza del Mercado,<br>rodeada de casas típicas flamencas, con<br>fachadas de ladrillo y tejado en escalera<br>Stepped gables que hoy en día alojan<br>restaurantes, cervecerías, comercios… en<br>otra época fueron las casas de los<br>gremios, Guild Houses, agrupaban a<br>diferentes gremios, profesionales de<br>diferentes sectores, panaderos, curtidores,<br>cerveceros, barqueros, carniceros,<br>tejedores, precisamente este, el de los<br>tejedores, Wevers, era uno de los más<br>poderosos, controlaba la producción de<br>paños, tenían en la misma plaza su propia<br>&#8220;Sala de Paños&#8221;. . Consiguieron acabados<br>de calidad, tejidos finos y codiciados. Hoy<br>en día se ven escaparates con bordados y<br>paños maravillosos. Me encantan! Los<br>gremios protegian el prestigio del<br>producto, la lana más apreciada era la que<br>importaban de Inglaterra.<br></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Una plaza de MERCADO muy ESPECIAL…" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/ZNDBScVQJGM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Imagino La Torre Belfort, una imponente<br>construcción medieval de 83 metros,<br>robusta, poderosa, centro económico y<br>administrativo de la ciudad ¡366<br>escalones! Son los que hay que subir para<br>llegar a la parte más alta, ¿ te animas?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127169" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>Recomiendo mucho pasar al menos una<br>noche en Brujas, Brugge, luces cálidas y<br>tenues sobre las fachadas, sombras<br>proyectadas en las calles empedradasu,<br>reflejos en los canales, hacen un ambiente<br>íntimo y único, cruzar uno de numerosos<br>puentes hace que volvamos al Medievo,<br>llegar hasta el Minnewater, el Lago del<br>Amor, nos lleva a la magia de las leyendas,<br>al romanticismo, perfecto para el final de<br>la visita y culminar degustando una<br>cerveza local.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127134" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><br>El río Zwyn que dio prosperidad a una de<br>las ciudades más bellas de Bélgica,<br>proporciona una red de canales digna de<br>recorrer. Os invito a tomar uno de los<br>barcos en cualquiera de los muelles, que<br>durante media hora navegan, por las<br>pintorescas calles acuáticas de Brujas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="DIJVER CANAL…" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/zJoMFhnh1sI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><br>Durante mi paseo percibo el olor<br>inigualable del chocolate, paso por<br>diferentes fábricas artesanales de este<br>producto que se ha convertido en una de<br>las señas de identidad de Bélgica y no<br>tengo más remedio que entrar en una de<br>ellas y comprar varios pralines<br>¡buenísimos! No puedes irte sin probarlos.<br>El mejor chocolate del mundo, dicen los<br>entendidos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127190" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><br>Visitar Brujas en primavera es delicioso,<br>los narcisos del Beginario, Begijnhof,<br>procuran un paisaje único, espiritual,<br>tranquilo, un remanso de paz para mujeres<br>solas, solteras o viudas, sin protección en<br>la sociedad medieval. Desde 1245 han<br>convivido en este espacio comunidades<br>de mujeres dedicadas a la caridad, al<br>trabajo, dedicadas a protegerse, humildes,<br>sin votos perpetuos, no eran monjas, eran<br>beguinas ¡eran mujeres valientes! Fue una<br>forma única de vida femenina autónoma e<br>independiente en la Europa medieval,<br>admirables.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127178" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525.jpeg 1278w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><strong>Viajar es vivir, vivir es viajar.<br>Mapy de la Rosa”</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="BURG PLACE 1376" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/MlJs7VkOqEM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-126873" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-819x1024.jpeg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-240x300.jpeg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-768x960.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419.jpeg 1024w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="861" height="951" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac.jpeg" alt="" class="wp-image-127180" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac.jpeg 861w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac-272x300.jpeg 272w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac-768x848.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 861px) 100vw, 861px" /></figure>



<p><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127112</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 12:59:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS en un clásico SÁBADO…]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El mangostino, una fruta con denominación de origen: Mariquita</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-mangostino-una-fruta-con-denominacion-de-origen-mariquita/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Superintendencia de Industria y Comercio concedió a Mariquita la marca colectiva &#8220;Capital Frutera de Colombia&#8221; y otorgó al mangostino de Mariquita la denominación de origen, una certificación que lo consagra como fruto exótico.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>El mangostino es el fruto insignia de Mariquita. Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima (Fredy Andrés Londoño).</em></p>



<p>San Sebastián de Mariquita está de moda.</p>



<p>No es una moda pasajera ni fruto del azar. Hay lugares que conservan una memoria profunda, como si el tiempo hubiera decidido quedarse a vivir en ellos.</p>



<p>José Celestino Mutis, no nació en Mariquita, pero el médico, botánico y sacerdote, venido de España por encargo del rey Carlos III, pasó casi ocho años de su vida estudiando la flora del Nuevo Reino de Granada. En estas tierras enseñó a los jóvenes criollos el arte de observar la naturaleza y de traducirla en dibujos minuciosos: hojas, flores, tallos, semillas, todo debía ser registrado con la precisión del científico y la sensibilidad del artista.</p>



<p>A comienzos de este 2026, la directora del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid, María-Paz Martín, recorrió los mismos caminos por donde caminó Mutis. La científica española visitó Mariquita atendiendo una invitación de Funbotánica (Fundación Segunda Expedición Botánica), que dirige el periodista y abogado Guillermo Pérez Flórez, entidad que trabaja por la preservación del legado científico y cultural del sabio gaditano. Durante su recorrido visitó el bosque que hoy lleva el nombre de Mutis y las calles donde se gestó una de las aventuras científicas más extraordinarias de América. Al final del recorrido, ella dijo algo que parecía más una intuición que una afirmación académica:</p>



<p><em>“Me sorprende que, 250 años después, Mutis siga presente en el corazón de la gente que conoce su vida y su obra”</em>. </p>



<p>Hay algo en Mariquita que sugiere esa presencia.</p>



<p>Cierro los ojos e imagino al sabio rodeado por niños criollos que escudriñan la tierra, buscan flores entre la humedad del bosque tropical o recolectan hierbas para estudiarlas. Luego las dibujan, las secan o simplemente las contemplan, como quien sostiene entre sus manos un fragmento del universo. Una hoja basta: venas, limbos y pecíolos convertidos en cartografía de la vida.</p>



<p>Ese legado viajó a España. En el Real Jardín Botánico de Madrid se conservan&nbsp;7.206 láminas&nbsp;de la Real Expedición Botánica: algunas a color, otras en blanco y negro o sepia. Son el testimonio de&nbsp;33 años de exploración científica. Las obras llegaron a la península en 1816, ocho años después de la muerte de Mutis, y hoy siguen asombrando a botánicos e historiadores.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima (Fredy Andrés Londoño)</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="954" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2.jpg" alt="" class="wp-image-127100" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2.jpg 720w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2-226x300.jpg 226w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure>



<p>Ahora bien, Mariquita no vive únicamente de su pasado. La ciudad también respira presente y futuro a través de sus frutas.</p>



<p>Reconocida por el mangostino, el mango mariquiteño, el zapote, el aguacate cuello de botella, el mamey, el banano o el carambolo, la población ha sido confirmada oficialmente como&nbsp;<strong>Capital Frutera de Colombia</strong>&nbsp;mediante la resolución 8790 del 10 de febrero de 2026 de la Superintendencia de Industria y Comercio.</p>



<p>La primera vez que visité Mariquita quedé maravillado con los jugos que el visitante encuentra en cualquier esquina. Es imposible no detenerse ante una vitrina llena de colores: naranjas, amarillos, verdes, púrpuras. Pero hay uno que domina la escena: el mangostino.</p>



<p>Es el fruto insignia del municipio, la reina de las frutas. Su sabor es difícil de describir. En él aparece el&nbsp;umami, ese quinto sabor que la ciencia reconoció después del dulce, el ácido, el amargo y el salado. Es un gusto profundo, casi misterioso, que permanece largo tiempo en el paladar.</p>



<p>Hoy el mangostino no solo se come fresco o en jugo. El comercio local lo ha transformado en yogures, paletas, encurtidos y postres que atraen cada vez más visitantes.</p>



<p>La historia del fruto es tan singular como su sabor.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes: cortesía Alcaldía de Mariquita.(Luis Eduardo Chavarro) </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-127141" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Originario del sudeste asiático, fue descubierto en la península de Malasia. Durante siglos fue considerado “el árbol más difícil de cultivar del mundo”, debido a las exigencias de clima y suelo que requiere. Llegó a Mariquita en el siglo XIX, traído por compañías inglesas que explotaban las minas de oro de la región. En el suelo y en el subsuelo del norte del Tolima encontró lo que buscaba.</p>



<p>En los suelos de ceniza volcánica y bajo el clima cálido y húmedo del valle del Magdalena, el mangostino prosperó. Primero fueron unos pocos árboles cerca de las minas. Luego se multiplicaron. Hoy adornan el paisaje.</p>



<p>“Los árboles de mangostino se encuentran incluso en los patios de las casas antiguas. Forman parte de nuestra cultura mariquiteña”, dice el ingeniero agrónomo Uber Villalba Patiño, de la Secretaría de Desarrollo Económico.</p>



<p>La alcaldesa Marta Lucía Amaya lo confirma con una memoria personal: en su casa crecen dos árboles de mangostino y recuerda que de niña jugaba alrededor de ellos en el patio de la casa de sus padres.</p>



<p>La denominación de origen que acaba de otorgar la SIC refuerza esa identidad.</p>



<p>La etiqueta delimita una región de aproximadamente 200 hectáreas que incluye a San Sebastián de Mariquita, Armero-Guayabal, Falan, Palocabildo, Honda y Fresno, territorios donde los suelos volcánicos y las variaciones térmicas crean condiciones ideales para el cultivo.</p>



<p>Detrás de estos logros están la Alcaldía de Mariquita, el Centro de Productividad del Tolima (CPT), Asomangostino y la Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima, entidad facultada por la SIC para autorizar el uso de la Denominación de Origen “Mangostino de Mariquita”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El mangostino es el fruto insignia de Mariquita, la reina de las frutas. </strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-1536x2048.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-scaled.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima <em>(Fredy Andrés Londoño)</em>.</em></p>



<p>Hoy existen más de 200 productores y la producción anual ronda las 1.500 toneladas. La mitad se consume en Colombia; la otra parte viaja hacia Europa y Canadá.</p>



<p>El mangostino, sin embargo, exige paciencia. El árbol tarda&nbsp;doce años en dar fruto, pero puede vivir&nbsp;hasta 150 años.</p>



<p>La cosecha se realiza entre diciembre y febrero, y el proceso sigue siendo manual. “Se hace de forma artesanal para preservar las condiciones físicas y organolépticas del fruto”, explica Villalba. Luego vienen las etapas de clasificación, selección y almacenamiento en frío que garantizan su calidad.</p>



<p>A finales de abril, la Superintendencia de Industria y Comercio realizará en Mariquita una reunión con productores, autoridades locales y actores del sector agroindustrial&nbsp;para explicar los alcances y beneficios de la marca colectiva “Mariquita Capital Frutera de Colombia” y de la denominación de origen “Mangostino de Mariquita”, herramientas que buscan fortalecer la economía regional y abrir nuevas oportunidades en los mercados nacionales e internacionales.</p>



<p>En Mariquita el mangostino ha alcanzado incluso una dimensión simbólica. El Palacio Municipal lleva por nombre&nbsp;El Mangostino, y cada agosto, coincidiendo con el aniversario del municipio, se celebra el&nbsp;Festival Nacional de Música Mangostino de Oro, que en 2026 llega a su edición número treinta y uno.</p>



<p>En Mariquita conviven el pasado y el presente. Mutis sigue caminando por sus calles. Los árboles siguen dando fruto. Y el visitante solo tiene que cerrar los ojos para sentir que, en algún rincón del bosque, el sabio todavía observa una hoja como si fuera el mapa secreto para descubrir el mundo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127097</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 14:03:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151123/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El mangostino, una fruta con denominación de origen: Mariquita]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una disputa por la estética colonial del poder</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/una-disputa-por-la-estetica-colonial-del-poder/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando leo y escucho a esa parte de Colombia indignada por la estética andina —de origen ancestral, forjada en la lucha, intercultural y no occidental— de la candidata a la vicepresidencia por la izquierda en Colombia (2026-2030), Aida Quilcué, no puedo evitar pensar que el país sigue atrapado en una vieja y colonial estética del [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Cuando leo y escucho a esa parte de Colombia indignada por la estética andina —de origen ancestral, forjada en la lucha, intercultural y no occidental— de la candidata a la vicepresidencia por la izquierda en Colombia (2026-2030), Aida Quilcué, no puedo evitar pensar que el país sigue atrapado en una vieja y colonial estética del poder.</p>



<p>Más aún cuando a esa estética se le contrapone, con desparpajo, la imagen del señor blanco, economista, técnico, neoliberal, exministro y demás, presentado con mangas arremangadas —como el gran ejecutivo de lo político— como si fuera el salvador del Estado. Su único error, nos dicen, habría sido aceptar la candidatura vicepresidencial de una versión local de las caricaturas políticas de Bukele o de Milei. Nada más que eso.</p>



<p>Algo parecido ocurre cuando escucho la manera en que hablan de la ternura, la candidez y la lucidez de la ahora candidata de la derecha colombiana: muy blanca, de “buena familia”, con formación en una universidad de élite y ungida por el presidente de &#8220;marras&#8221; para los grandes asuntos del Estado. Y entonces aparece la frase que pretende cerrar cualquier debate: qué tal una presidenta mujer para Colombia, para resolver de una vez por todas el problema de la igualdad.</p>



<p>La escena parece sacada de los siglos XVIII o XIX.</p>



<p>Lo que estamos viendo, en realidad, es la confrontación entre dos estéticas y dos modelos de Estado. Uno, el que históricamente ha detentado el poder en Colombia; el otro, el que apenas logra abrirse paso después de siglos de exclusión, a pesar de errores —algunos graves e injustificables— pero también de avances sociales que sería imposible desconocer.</p>



<p>Se trata de dos proyectos que no solo difieren en programas políticos. Son estéticas, éticas y concepciones de justicia profundamente distintas.</p>



<p>El primero se suma a la ola conservadora que recorre América y que se impulsa desde el Norte. Un modelo que puede adornarse con la presencia de un candidato gay —tan incómodo para la heteronormatividad tradicional como útil para las estrategias electorales—, pero que al mismo tiempo expulsa sin remordimientos a los migrantes pobres, esos que no encajan en la estética de la migración rica y blanca que tanto seduce a ciertas élites.</p>



<p>El segundo proviene de otras geografías, de otros marcos epistemológicos, de otras historias. Es el que apenas logra sacar la cabeza después de siglos de dominación, explotación y silenciamiento.</p>



<p>Por eso esta columna quiere detenerse en la estética del poder en Colombia: una estética colonial, racista, clasista, sexista, homofóbica, patriarcal, capitalista y machista. Una estética que puede posar hoy junto a mujeres o disidencias sexuales, pero muchas veces más por estrategia que por convicción.</p>



<p>Para entenderla basta recordar el extraordinario libro del historiador Alfonso Múnera, <em>Fronteras imaginadas: la construcción de las razas y de la geografía del siglo XIX en Colombia</em>. Allí se denuncia esa lectura casi feudal de nuestra historia: una historiografía de héroes, de caudillos, de grandes señores, de hijos ilustres y de esclavistas convertidos en próceres, que todavía pueblan los currículos visibles e invisibles de la educación colombiana.</p>



<p>El problema es tan profundo que incluso la enseñanza misma de la historia terminó siendo marginada de los salones de clase justo cuando comenzaban a emerger nuevas formas de escribirla. Cuando la historia empezó a narrarse desde otras metodologías y no solo desde la mirada de las élites.</p>



<p>En ese contexto, la Comisión de la Verdad realizó un ejercicio fundamental: pensar la historia del país de abajo hacia arriba. Una transgresión intelectual que permitió escuchar voces y relatos que durante décadas habían sido silenciados.</p>



<p>Sin embargo, paradójicamente, en ese mismo momento la historia fue perdiendo espacio en escuelas y colegios. De ahí la importancia de la Ley 1874 de 2017, que ordenó fortalecer su enseñanza en los distintos niveles de la educación básica y media.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La pregunta sigue siendo incómoda:<br>¿qué historia nos han enseñado para que la diferencia despierte tanto desprecio en Colombia?</h2>



<p>Algo similar ha ocurrido en muchas facultades de derecho, donde las cátedras de historia constitucional o del derecho han sido eliminadas por considerarse prescindibles. Y ello justo cuando la llamada Nueva Historia comenzaba a construir una contrahistoria frente al relato oficial de las élites.</p>



<p>Como recuerda Alfonso Múnera:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“Las élites, y aun el imaginario colectivo, se nutrieron de la creencia en la inferioridad natural de buena parte de la geografía colombiana y de los seres humanos que la habitan…”.</p>
</blockquote>



<p>Ese es, quizá, uno de los dramas centrales de nuestra historia republicana: élites que hablaban en nombre de un orden democrático mientras practicaban, en la vida real, un orden profundamente aristocrático, reservado a un pequeño grupo de notables y negado a la gran mayoría de la población.</p>



<p>En esa misma línea han reflexionado pensadores como Dussel, Quijano o Catherine Walsh, quienes han mostrado cómo la colonialidad del poder sigue atravesando nuestras instituciones, nuestra cultura política, nuestra estética y nuestras formas de comprender el mundo.</p>



<p>Porque el viejo orden colonial no desapareció del todo. Sigue presente en imaginarios cotidianos: primero los blancos —porque “mejorar la raza” sigue siendo una expresión tristemente familiar—, luego los mestizos, y al final los indígenas y los afrodescendientes.</p>



<p>Un orden que las leyes dicen superar, pero que las estadísticas desmienten. Un orden que la geografía social del país revela con crudeza. Un orden que incluso convive con una Constitución que muchos dicen defender con fervor, pero que rara vez se cumple en la práctica.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>El artículo 7 de la Constitución de 1991 es claro:</p>



<p>“El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana”.</p>
</blockquote>



<p>Sin embargo, los privilegios siguen sostenidos por viejos relatos coloniales que sobreviven en nuestro imaginario nacional. Relatos que ubican a unos pocos en el poder durante siglos, mientras Colombia continúa figurando entre los países más desiguales del mundo.</p>



<p>Tal vez por eso el debate actual no sea solamente electoral.<br>Es también —y sobre todo— una disputa por la estética del poder y por la forma misma de imaginar el país.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126821</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Mar 2026 21:07:35 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12162156/Mi-Blog-en-EL-ESPECTADOR-UNA-HABITACION-DIGITAL-PROPIA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una disputa por la estética colonial del poder]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El marxismo de Mariátegui y los 100 años de Amauta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/el-marxismo-de-mariategui-y-los-100-anos-de-amauta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos en este artículo una lectura del marxismo en Mariátegui, y del papel que la Revista Amauta (1926-1930) jugó en el proyecto de la construcción de un socialismo indoamericano, peruano, auténtico, que asumiera los aportes materiales y espirituales de la modernidad. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">“<em><strong>Capitalismo o socialismo. Ese es el problema de nuestra época”</strong></em>.  </p>



<p class="has-text-align-right"><em><strong>Mariátegui, 1928.</strong></em></p>



<p>En septiembre de 1926 apareció el primer número de la Revista Amauta, creada por el pensador peruano José Carlos Mariátegui, uno de los intelectuales marxistas más creativos del siglo XX. El nombre de la Revista era un homenaje a los antiguos maestros educadores de la nobleza en el imperio incaico; solo “refleja el homenaje al incaismo”, sostuvo el peruano, pero con un sentido y fines diferentes, un sentido, una acepción, que había que crear en un Perú y en un mundo nuevos, más allá del capitalismo.</p>



<p>La revista <em>Amauta</em> forma parte de la inmensa, heroica y original tarea que asumió Mariátegui tras su regreso de Europa en 1923, de crear un socialismo peruano, indoamericano. Esta tarea sonaba extraña para los marxistas de manual que pensaban que el socialismo solo era factible y posible en países con un capitalismo desarrollado, que hubiera completado las etapas del desarrollo histórico que había tenido en Europa, esto es, en sociedades que, de acuerdo con el <em>Komintern</em>, hubieran atravesado el comunismo primitivo, la esclavitud, el feudalismo y se hallaran en un capitalismo con una burguesía y un gran desarrollo de la clase proletaria.  </p>



<p>Pues bien, sin conocer al último Marx, el mismo que le había contestado en 1881 en una carta a Vera Zasúlich que era posible partir de la comuna rural (la obschina) para construir el socialismo en Rusia, sin necesidad de atravesar todas las etapas del desarrollo que el capitalismo había tenido en Inglaterra y en los países occidentales, Mariátegui llega a la misma conclusión y se empeña en construir el socialismo en la periferia de Europa. Si Marx, y los primeros populistas rusos (<em>naródniki</em>) del siglo XIX como Herzen o Chernyshevski , pensaba que era posible partir de la <em>comuna rural</em>  y construir el socialismo, eso sí, aprovechando los aportes materiales, técnicos y espirituales creados por la modernidad y el capitalismo en Occidente, Mariátegui buscó recuperar el <em>ayllu </em>incaico, como unidad básica económica y social, y las formas y relaciones comunitarias indígenas y agrarias supérstites, para edificar un nuevo socialismo.  </p>



<p>Mariátegui no buscaba revivir el incaismo, ni extender el comunismo indígena y sus formas supérstites al resto del Perú. Él no pensaba en revivir una identidad sustancial, virginal y pura del indígena. Eso ya no era posible en un Perú cuyas instituciones eran básicamente occidentales, y donde el país estaba inscrito ya, atravesado, por esa cultura. Lo que él pretendía era <em>aprovechar</em> esos elementos cooperativos sobrevivientes, esos insumos, para construir el socialismo en el Perú. Esto lo deja claro en 1928 cuando dice que:  </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“no significa en lo absoluto una romántica y antihistórica tendencia de construcción o resurrección del socialismo incaico, que correspondió a condiciones históricas completamente superadas <em>y de la cual solo quedan como factor aprovechable</em>, dentro de una técnica de producción perfectamente científica, <em>los hábitos de cooperación y socialismo de los campesinos indígenas</em>. El socialismo presupone la técnica, la ciencia, la etapa capitalista, y no puede imponer el menor retroceso en la adquisición de las conquistas de la civilización moderna y la máxima y metódica aceleración de la incorporación de estas conquistas en la vida nacional”.</p>
</blockquote>



<p>Lo que hizo Mariátegui fue un análisis detallado, materialista de la realidad peruana, de su economía semifeudal, con la existencia de grandes gamonales latifundistas, que, adornados con el liberalismo, habían expropiado las tierras de los indígenas, pero que no habían dado el paso a la economía moderna, del libre trabajo y salario. Mas bien, esas relaciones y estructuras económicas habían perpetuado formas de servidumbre indígena, formas de explotación de su trabajo, que no eran condescendientes con las exigencias de un capitalismo moderno. Eso creó una “economía colonial” articulada al capitalismo extranjero de la época.</p>



<p>Digamos que antes de la teoría de la dependencia, Mariátegui había mostrado como las burguesías latinoamericanas, señoriales como en el Perú, no estaban interesadas en defender la nación, sino que eran cómplices de las burguesías metropolitanas y del capital extranjero. Como el último Marx, el posterior a 1867, Mariátegui se percataba de la existencia de un desarrollo desigual y periférico; un capitalismo dependiente, como se diría después. Esto es lo que aparece en su obra cumbre <em>7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, </em>de 1928, uno de los mejores ejemplos, en Nuestra América, de la aplicación de la concepción materialista de la historia en la investigación de las realidades y las formaciones sociales concretas.    </p>



<p>Entonces, si el problema del indígena en el Perú era, principalmente, económico, y si estaba atado al problema de la tierra, había que superar y liquidar las estructuras políticas, de poder (<em>el gamonalismo</em>) y la base económica (<em>el latifundio</em>), para eliminar la servidumbre indígena. Por eso era necesario <em>construir una voluntad nacional-popular</em>, una voluntad común, una hegemonía en los términos de Gramsci, para transformar la realidad peruana. Ello no implicaba asumir que ahora el indígena era el “sujeto revolucionario de la historia” o algo similar. No. Exigía la articulación de las masas indígenas campesinas, con los obreros, los intelectuales, los estudiantes, que animados por el mito del socialismo, se encaminaran de forma heroica a construirlo. Era la aplicación de la idea de Lenin de la “alianza”. Y en este proyecto político, el<em> mito</em>, que Mariátegui había tomado de Georges Sorel, operaba como <em>pegante emocional, </em>como <em>élan revolucionario </em>que inspiraba, motivaba y se expresaba en la praxis política misma.</p>



<p>En verdad, en Mariátegui el partido y el proletariado seguían siendo la vanguardia en la creación del socialismo peruano, pero él comprendía que en un país donde las cuatro quintas partes de la población era indígenas campesinas, no se podía lograr la cancelación de la servidumbre si esas clases no estaban igualmente emancipadas. En Perú, la superación de la servidumbre, la solución del problema del indio, la liberación nacional y la lucha contra el imperialismo, en fin, la construcción de un socialismo autóctono, que aprovechaba la tradición, pero que también asumía los logros modernos, <em>era tan solo una etapa, una fase, de la construcción de un socialismo cosmopolita</em> más allá de la crisis del capitalismo y de la civilización occidental. Crisis que en Europa era patente tras el final de la Gran guerra (1914-1918), tal como aparecía en el libro <em>La decadencia de Occidente </em>de Oswald Spengler.</p>



<p>Mariátegui no fue un indigenista fundamentalista, pero tampoco fue un marxista eurocéntrico. Odiaba la borrachera del nacionalismo mal entendido, ese nacionalismo de vacas al que se refería Nietzsche, que rechazaba las ideas extranjeras, como si pudiéramos, por ejemplo, prescindir de la teoría de la relatividad; pero también llamaba a que el socialismo en América no fuera “copia y calco” del europeo. El socialismo peruano debía partir de la realidad concreta, de un análisis de sus clases sociales, las relaciones de producción, sus formas económicas semifeudales, su economía colonial subordinada al capital extranjero; debía reconocer el grado de desarrollo pero, igualmente, debía prestar atención a la cuestión cultural y educativa del indio, del peruano en general, como bien lo percibió Augusto Salazar Bondy.</p>



<p>En este último aspecto Mariátegui acogía el gran énfasis que el marxismo historicista italiano en el que se formó, el de Benedetto Croce, Gobetti, Gramsci y, por su puesto de Lenin en Rusia, daba al papel de la cultura. El Amauta entendía que se necesitaba una reforma cultural y moral, pero esta se lograba en el trabajo con las masas, con la educación por medio de las escuelas rurales y agrarias, con el periódico, con las revistas y también en las cátedras de las universidades populares. </p>



<p>La <em>Revista Amauta</em> fue, entonces, uno de esos artefactos culturales para elevar el nivel intelectual, de conciencia, de las masas populares. Un medio para dar la batalla cultural, diríamos hoy. Por eso en el primer número decía: “El objeto de la revista es el de plantear, esclarecer y conocer los problemas peruanos desde puntos de vista doctrinarios y científicos. Pero consideramos al Perú siempre dentro del panorama del mundo”. La revista se presentaba como parte del proyecto de construcción del socialismo en el Perú, junto a <em>Labor</em>, el periódico creado para los obreros y las distintas organizaciones que hubieran acogido el mito socialista. Duró 4 años y alcanzó a publicar 32 números. Articuló parte de la intelectualidad del continente, y publicó crítica literaria, análisis político, corrientes filosóficas, etc. </p>



<p>Era una revista con espíritu, parte de un proyecto. No era como las revistas académicas actuales que reproducen el <em>paperfordismo </em>y, con él, la mercantilización burda del conocimiento. Era una revista con claridad política, sin la asepsia ideológica y burocratil de las revistas actuales.       </p>



<p><strong>El marxismo sui generis de Mariátegui.</strong></p>



<p>Hay que decir que el de Mariátegui fue un marxismo original, algo ecléctico, y sin el calado teórico al estilo de un Adorno, un Lukács, un Korsch, pero que rescataba el <em>ethos revolucionario y el pathos</em> como motor de la praxis revolucionaria, y cuya mejor virtud era la capacidad para aplicar el método al análisis de la realidad concreta. Con acierto ha dicho el filósofo Pablo Guadarrama, que: “[ Mariátegui] no andaba en busca de tarjetas de entrada al exclusivo reino de los filósofos. No era su preocupación y no hizo esfuerzo especial por parecerse a ellos”. Esto se debe a que Mariátegui fue, ante todo, un autodidacta, un militante, un revolucionario, pero fue un auténtico genio, uno de esos frutos escasos de la historia, con una gran capacidad para &#8220;tomar fotos&#8221; de la realidad, para analizar lo que ocurría en el mundo. Su método “periodístico y cinematográfico”, como dice en 1925, en la <em>Advertencia</em> de su libro <em>La escena contemporánea,</em> está basado en la siguiente idea de Bergson:  </p>



<p><em>“Tomamos vistas casi instantáneas</em> de la realidad que pasa, y como son características de esa realidad nos basta con ensartarlas a lo largo de un devenir abstracto, uniforme e invisible, situado en el fondo del aparato del conocimiento, para imitar lo característico del devenir mismo. En general, <em>percepción, intelección y lenguaje proceden así. </em>Tanto si se trata de pensar el devenir, como de expresarlo o, incluso, de percibirlo no hacemos más que accionar una especie de cinematógrafo interior. Todo lo que precede podría resumirse diciendo que <em>el mecanismo de nuestro conocimiento usual es de naturaleza cinematográfica”.</em></p>



<p>Creo que en esa capacidad de ver lo esencial, de articular las escenas, de hacer síntesis de los fenómenos, está su genialidad. Por otro lado, el marxismo de Mariátegui abigarra elementos heteróclitos. Eso se debe al mencionado eclecticismo (visto de manera positiva) y de las fuentes de las que bebió. Él admiró a Sorel quien estuvo influido por Proudhon, Nietzsche, Bergson; tomo elementos de Croce, de James, de Simmel y otros. En fin, asumió contenidos de los mal llamados “irracionalismos” (que prefiero llamar <em>filosofías de la vida</em> o <em>Lebenphilosophie</em>), los cuales también rescataron la interioridad humana sus pasiones, sus afectos, las emociones, y buscaron un humano más íntegro, sensible, espiritual. Las filosofías de la vida de la Europa finisecular contenían, también, una crítica de la cultura. Mariátegui asumió ideas vitalistas, como la crítica de la razón y el énfasis en la afectividad humana. Ahí veo uno de sus más interesantes aportes: el peruano entendió la <em>dimensión afectiva de la política</em>, comprendió que el mito (y su vitalismo intrínseco) puede ser usado tanto por el fascismo como por los revolucionarios socialistas. El suyo por eso es, <em>strictu sensu</em>, un <em>marxismo vitalista.</em>     </p>



<p>Ma parece importante, también, hablando de las fuentes marxistas de Mariátegui, no sobredimensionar las posibles influencias de Gramsci. En ellos se presenta, ciertamente, un <em>pensamiento convergente, </em>pero llegaron a ideas parecidas por vías diferentes. Si bien es cierto que ellos coincidieron en Livorno en 1921, según dice Héctor Alimonda, la obra más relevante de Gramsci, sus famosos <em>Cuadernos de la cárcel, </em>fue  escrita después de 1926 cuando fue encarcelado. Para ese año Mariátegui ya residía en Perú tras su regreso en el año 1923. Es más, la obra importante de Gramsci fue conocida años después, tras 1945, por lo tanto, “Mariátegui sigue un camino independiente del recorrido por el historicismo marxista, <em>son discursos homólogos, </em>pero que se desconocen mutuamente”.</p>



<p>Todo esto es lo que hace de Mariátegui, justamente, un pensador creador, que entendió la dimensión abierta y crítica del marxismo y que no repitió, por ejemplo, la cantinela de que había en Marx una filosofía de la historia o un determinismo histórico, pues esas posiciones las había superado el “último Marx” ya en la década de 1870.  Mariátegui no llegó a pensar, tampoco, que su papel en la historia fuera el de volverse custodio del pensamiento de Marx, sino que su tarea era medirlo, estrujarlo, repensarlo, en relación con la especificidad de las realidades históricas y geopolíticas. En eso consiste, también, su grandeza.</p>



<p><strong>Referencias bibliográficas.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Alimonda, Héctor. (2010). “Presentación: La tarea americana de José Carlos Mariátegui”. En Mariátegui, José. <em>La tarea americana, </em>(p. 11-29). Buenos Aires: Clacso, Prometeo.</li>



<li>Bergson, Henry. (1973). <em>La evolución creadora. </em>Madrid: Espasa-Calpe.</li>



<li>Gramsci, Antonio. (1971). <em>El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce. </em>Buenos Aires: ediciones Nueva Visión.</li>



<li>Guadarrama, Pablo. (2013) “La dimensión concreta de lo humano en José Carlos Mariátegui”. En <em>Pensamiento filosófico latinoamericano. Humanismo, método e historia, </em>(p. 233-248)<em>. </em>Tomo III. Bogotá: Universidad Católica de Colombia, Editorial Planeta. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (1967). <em>En defensa del marxismo. </em>3ª ed. Lima: Biblioteca Amauta. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (1995). <em>7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. </em>Lima: Biblioteca Amauta.</li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (2010). En <em>La tarea americana. </em>(Alimonda, Héctor, ed). Buenos Aires: Prometeo, CLACSO. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (2021). <em>Antología. </em>Selección, introducción y notas de Martín Bergel. Buenos Aires: Siglo XXI Editores Argentina.</li>



<li>Marx, K. (1980). “Karl Marx a Vera Zasúlich”. En:  En Marx, K., y Engels, F. <em>Escritos sobre Rusia II. El porvenir de la comuna rural rusa, </em>(p. 60-61). México: Cuadernos del pasado y el presente.</li>



<li>Pachón, Damián. (2024). <em>La disputa del sentido común y la transformación del orden social. Los aportes de Antonio Gramsci. </em>Bogotá: Desde abajo.</li>



<li>Salazar Bondy, Augusto. (2015). “Un salvador de Mariátegui”. En Rojas, Joel <em>et al</em>. <em>Repensar a Augusto Salazar Bondy. Homenaje a los 90 años de su nacimiento, </em>(p. 58-63). Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos.</li>
</ul>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126592</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Mar 2026 19:03:36 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06154419/WhatsApp-Image-2026-03-06-at-3.43.22-PM.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El marxismo de Mariátegui y los 100 años de Amauta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-que-siga-creyendo-en-principes-azules-es-una-tonta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los príncipes azules solo habitan en los cuentos de hadas, ahí están seguros y no son un peligro para la sociedad. En la vida real, pusieron bajo arresto por crímenes sexuales al que fuera &#8220;el hijo favorito&#8221; de la reina Isabel II. Una humillación para los que creen tener “sangre azul” siendo roja.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen del Palacio de Buckingham, tomada de la cuenta oficial de la Familia Real en X: @RoyalFamily</em></p>



<p>Si la reina Isabel II viviera, se infartaría viendo cómo Andrés Mountbatten-Windsor, su hijo amado, hoy con 66 febreros encima, trajo la desgracia a su familia, envuelto en escándalos sexuales y acusado además de compartir posiblemente <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2026/02/09/mundo/rey-carlos-apoya-investigacion-principe-andres-epstein-informacion-confidencial-trax">“secretos de Estado”</a> con el tristemente célebre Jeffrey Epstein, que hoy debe estar en algún lugar del infierno, esperándolo a él y a&nbsp;quienes hicieron parte de sus bacanales. Es casi seguro que hay un lugar reservado también para Donald Trump, no sabemos si también para algún&nbsp;colombiano.</p>



<p>Pero ¿Qué has hecho Andresito? ¿Cómo pudiste acabar con la reputación de la Familia Real británica? ¿Hay algo más que no sepamos?</p>



<p>Ni siquiera su hermano, el rey Carlos III, ese que le puso los cachos a la princesa Diana, llegó tan lejos.</p>



<p>La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta y media.</p>



<p>Los reyes, los príncipes y las princesas son seres humanos como todos. Van al baño, usan papel higiénico y expulsan gases, por la boca y por allá también. No me culpen por robarles la ilusión. Sí: están llenos de lo mismo que el resto de la humanidad: átomos de carbono, nitrógeno y oxígeno, pues como dijo Carl Sagan, <em>somos polvo de estrellas</em> que explotaron hace miles de millones de años. ¡De puro milagro no hemos explotado!</p>



<p>Y aquí estamos regodeándonos con el escándalo del siglo, viendo que esas personas que levitan, dándoselas de mucho café con leche, también hacen cosas horribles cuando nadie las observa. Si en Colombia <em>el que tiene plata, marrane</em>a, en la Realeza pasa lo mismo. Pasa en las mejores familias y de ésta ya no podemos decir que sea la mejor de las familias, ni ejemplo de nada. Mortales e infelices como el resto. </p>



<p>Son personas comunes y corrientes, solo que tienen dinero y títulos honoríficos inventados por ellos mismos para guardar distancia con la chusma.</p>



<p>Lo de la sangre azul es un embuste con origen en un hecho real que la literatura se encargó de perpetuar. El término &#8220;príncipe de sangre azul&#8221; se originó en la Edad Media; se dice que específicamente en la Península Ibérica (España y Portugal). En aquella época, la nobleza y la realeza se consideraban de &#8220;sangre azul&#8221; porque su piel era muy pálida, lo que permitía ver las venas azules debajo de la piel. Esto se debía a que no trabajaban al sol y se vestían con ropa que les cubría la piel.</p>



<p>Así que ya conocen la fórmula para pasar a ser un miembro más de la Familia Real.</p>



<p>Ese cuento de que son la nobleza es otro embuste. El príncipe Andrés, ahora ex príncipe, pagaba por tener sexo con mujeres menores de edad y vaya usted a saber qué otras perversiones se cometieron en la isla del pedófilo Jeffrey Epstein. ¡Qué cuento de Su Majestad ni que nada!</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El que ayer era Su Alteza Andrés, hoy es Su Bajeza Andrés.</strong></h2>



<p>La Realeza, hablo de aquella que vive en los palacios de Buckingham y Kensington, son una familia tan disfuncional como la suya o la mía, quizás más la suya, aclaremos, sin ofender.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Harry y Meghan | Tráiler | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/iFymWQ98aTQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El documental “Harry y Meghan” (Netflix 2022, que en esencia nos cuenta sobre un príncipe que conoció a través de las redes sociales a una plebeya y de ñapa negra), no cuadra con la historia de los que comieron perdices y fueron felices. Meghan no encaja, no encajó, ni encajará nunca en el molde real, pero ella y su príncipe de carne y hueso se casaron por amor y huyeron a donde nos les hicieran la vida imposible.</p>



<p>Despojados de sus títulos nobiliarios, ellos dejan ver lo horrible que es la Familia Real por dentro. <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-63917033">Como lo dice la BBC de Londres</a>, es la historia de <em>“una pareja que se enamoró y tuvo que sacrificarlo todo al enfrentarse a sistemas, protocolos y racismo”.</em></p>



<p>El que ayer era Su Alteza Andrés, hoy es Su Bajeza Andrés. Pero a mí no vayan a meter en chismes. Los dejo porque estoy leyendo los <em>Cuentos de los hermanos Grimm.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126289</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Feb 2026 15:23:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/27101713/ZETA-ZETA-ZETA-PALACIO-DE-BUCKINGHAM.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Occidente no está terminado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/occidente-no-esta-terminado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es prematuro declarar que Occidente está acabado por el hecho de que, al avanzar el Siglo XXI, se han puesto de manifiesto diferencias entre europeos y americanos.&nbsp; El concepto de Occidente, con la integración de Europa y América, se forjó a lo largo de tres siglos, desde cuando españoles, portugueses, ingleses, franceses y otros en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Es prematuro declarar que Occidente está acabado por el hecho de que, al avanzar el Siglo XXI, se han puesto de manifiesto diferencias entre europeos y americanos.&nbsp;</p>



<p>El concepto de Occidente, con la integración de Europa y América, se forjó a lo largo de tres siglos, desde cuando españoles, portugueses, ingleses, franceses y otros en proporciones menos significativas vinieron a ocupar tierras americanas. No se trataba de chinos, indios, persas, mongoles o árabes musulmanes. La marca de los invasores y de sus proyectos era la condición cristiana, expresa en el caso de los ibéricos e implícita en los otros; exigida luego a los africanos forzados a venir a las Américas. Hasta que llegaron los ideales de las revoluciones europeas a producir la ruptura del modelo colonial como uno de los mejores cataclismos de la historia.</p>



<p>Esta mención sirve para recordar elementos fundacionales sobre los cuales se concibe todavía el concepto de lo occidental, aún después de que el balance del poder haya cambiado al cierre de la época de las guerras mundiales para vivir casi un siglo con la primacía americana y la extensión de la idea del occidente político-geográfico a Australia, Japón y Corea, por lo menos en torno a la “democracia representativa” y el capitalismo. Solamente Cuba se fue abiertamente en contra de esa primacía, con las consecuencias conocidas, y la Europa Oriental se integró al esquema luego del experimento comunista. </p>



<p>La “crisis existencial” que ahora asusta a unos cuantos no tiene ni de lejos las proporciones, ni la profundidad, de verdaderas crisis anteriores de los elementos propios del Occidente euroamericano: la independencia de las colonias francesas, británicas, españolas y portuguesas, con el surgimiento de decenas de nuevos Estados de estirpe occidental, y las dos guerras mundiales, que sustancialmente fueron europeas y después de resolverse con la decisiva participación americana condujeron por un lado a la formación de la Unión Europea y por el otro a la division de Europa representada en el Muro de Berlín .</p>



<p>Cómo no iba a ser una crisis mayor la independencia y la ruptura del orden colonial que ataba a la altura de los Siglos XVIII y XIX a Europa y América. Y cómo olvidar que la historia de Europa, crisol original de Occidente, estuvo manchada de sangre hasta rematar con dos guerras originadas en desavenencias europeas, que en el curso de treinta años dejaron cien millones de muertos. Para vivir luego casi medio siglo de división profunda debida al control de los comunistas en los países del Oriente europeo, antes de pasarse con furia de conversos a la OTAN y al modelo político y económico occidental. </p>



<p>Es dentro de este amplísimo panorama que se debería apreciar el desencuentro actual, motivado por el reclamo americano de mayores contribuciones presupuestales al pacto de defensa de la OTAN y las confusas y poco ilustradas críticas de unos políticos americanos, recién llegados a las grandes discusiones, hacia “la cultura europea” sin autoridad evidente para hacerlo.</p>



<p>El primero de los dos reclamos no solamente es justificado sino fácil de satisfacer: en la elemental lógica “trumpiana” no es sino pagar. Pero, además, y en eso tiene razón el presidente estadounidense, los europeos deben fortalecer su conciencia de la necesidad de asumir las cargas de diferente índole en cuanto a la defensa de su continente, en lugar de sobrevivir en la tibieza de la confianza desmedida en la protección de la sombrilla nuclear americana. Afortunadamente Europa ha despertado para atender ese reclamo presupuestal, con el rédito del refuerzo de la unidad europea.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>El segundo de los reclamos, formulado de manera sorpresiva por el vicepresidente de los Estados Unidos en la Conferencia de Seguridad de Múnich el año pasado, dejó perplejos a los asistentes cuando dijo que “la mayor amenaza para la seguridad europea es interna” por la “pérdida de valores fundamentales compartidos con los Estados Unidos”, la &#8220;permisividad en materia migratoria&#8221; y &#8220;las limitaciones de la libertad de expresión&#8221; en el viejo continente. Con esas admoniciones, al comenzar la segunda administración del más radical de los republicanos en los Estados Unidos, parecía marcado un tono agresivo de las relaciones intercontinentales para los siguientes cuatro años.</p>



<p>Lo anterior resultó agrandado por el hecho de que el vicepresidente reafirmó, en visitas después de la reunión, su apoyo a los partidos de la más extrema derecha, que se oponen a la Unión Europea y abogan por el autoritarismo bajo lemas populistas con connotaciones excluyentes y racistas. Así quedaron puestas las cosas por parte de los Estados Unidos, con un airecito infundado de superioridad moral respecto de Europa, como si en los Estados Unidos de hoy los tradicionales valores occidentales fuesen rutilantes.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En la versión 2026 de la misma conferencia de Múnich el Secretario de Estado Marco Rubio mostró ahora un ánimo aparentemente menos tendencioso y más respetuoso y conciliador. Aunque anunció la obviedad de los cambios vertiginosos que se están produciendo en el panorama geopolítico mundial, reiteró el compromiso de los Estados Unidos con su amistad respecto de Europa, lo cual resultó plausible. Pero al tiempo prescribió un orden internacional apartado del internacionalismo globalizante liberal, opuesto a las migraciones y sobre todo centrado no ya en reglas preestablecidas sino en las prioridades de acción de los Estados Unidos conforme a sus necesidades e intereses. Característica esta última que obliga a pensar en relaciones diversas, basadas en negociaciones fragmentadas más que en instituciones estables, para efectos comerciales y políticos.</p>



<p>Después de esos planteamientos, salidos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, donde de pronto saben mejor cómo decir las cosas que se piensan en la Casa Blanca, el mundo quedó advertido. Se vive un periodo de ajuste. Para que nadie se alarme, es bueno recordar que el hecho de que haya diferencias es de estirpe occidental. Y nada tiene de malo un Occidente que contenga versiones diferentes de sí mismo, con el común denominador de las libertades, la aversión ciudadana al autoritarismo y su apego al Estado de Derecho.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En estas condiciones hay que ver quién, dónde y cómo, está obrando en atención o en contravía de los valores occidentales. Para no ir muy lejos, la observación puede hacerse respecto del&nbsp;menosprecio radical de ciertos sectores en los Estados Unidos por el islam y del desconocimiento de los padecimientos demográficos de Europa.&nbsp;Como si el fundamentalismo religioso no hubiese sido invento de comunidades protestantes norteamericanas, adjudicado luego apasionadamente a los musulmanes, y como si nadie hubiera leído la historia sanguinaria de las Cruzadas y advertido la generosidad musulmana, por ejemplo, hacia los judíos cuando los expulsaron de España. Y en materia de migraciones, como si no fuese explicable la resaca del colonialismo europeo en África, Asia y Oceanía, y la&nbsp;&nbsp;necesidad de atender responsabilidades post coloniales que no tienen que ver solamente con las migraciones sino con el desarrollo de las antiguas colonias, a las que durante siglos se les vendió la fantasía de paraísos europeos.&nbsp;</p>



<p>Aún después del discurso del cubano-americano secretario de Estado, a nadie le debería espantar un Occidente con diversas interpretaciones de su configuración y sus posibilidades. Pero, eso sí, sin sumisiones, ni unanimidad, y más bien con un jardín variado donde sobresalgan las libertades. No sometido a una potencia dominante, encargada de señalar de manera autoritaria y equivocada el rumbo de la democracia más allá de las urnas.</p>



<p>Nadie puede decir que las realizaciones del primer año del nuevo gobierno republicano en los Estados Unidos sean ejemplares en cuanto a los valores occidentales. Qué tal Macron, Merz, Starmer, o Meloni, usando la diplomacia como medio para hacer negocios en favor de familia y amigos, con criptomonedas a su nombre, cobrando por la entrada a las sedes de sus gobiernos, insultando periodistas de ciertas cadenas y negándose a responderles, acosando a la Sorbona, Heidelberg, Oxford o Boloña, cerrando las puertas del gobierno a oficinas de abogados que hayan defendido causas molestas, enviando agentes enmascarados a cacería de inmigrantes, mutilando la administración a la brava bajo el mando del hombre más rico de sus respectivos países, desconociendo al correspondiente poder legislativo y regañando a los jueces. Para no hablar de arremetidas contra las causas ambientales y de búsqueda de nuevas energías, cambios súbitos de políticas comerciales y retiro paulatino de la ayuda al extranjero y de organismos de las Naciones Unidas, menos del Consejo de Seguridad, para mantener, quienes lo tuviesen, el poder de veto.&nbsp;</p>



<p>Pero, ahí está la gracia, en todo caso. Que haya diversidad dentro de una causa común, mientras la historia pasa y en poco tiempo vuelva todo a su cauce o encuentre uno nuevo. Cada quién en su viaje, dirían los sabios orientales de otra época.&nbsp;</p>



<p>La alianza histórica que sostiene a Occidente todavía no está terminada, pero exige en este momento esfuerzos para echarla hacia adelante sobre la base de valores comunes que no han desaparecido como propósitos. Se trata de atender la obligación histórica de estar atentos para que el destino sea mejor. Aunque falta ver si los líderes de lado y lado de los mares están a la altura del desafío.</p>



<p>Esta coyuntura no nos puede ser ajena. Nuestra situación es de cuidado ya que debemos pensar en el futuro de nuestras relaciones con quienes dan por descontada nuestra sumisión a los Estados Unidos. Ante lo cual debemos trabajar para que las relaciones interamericanas se desarrollen en términos de respeto mutuo, nuestros vínculos con Europa se fortalezcan, y se hagan reales encuentros fructíferos política y económicamente con otros continentes, para acelerar el ritmo de nuestra independencia.&nbsp;&nbsp;</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126151</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 04:15:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Occidente no está terminado]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Tumaco ya existía en 1605</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/tumaco-ya-existia-en-1605/</link>
        <description><![CDATA[<p>Apuntes sobre su fundación La posición oficial de las autoridades tumaqueñas reconoce el 30 de noviembre de 1640 como la fecha oficial de la fundación de la ciudad por parte del sacerdote jesuita Francisco Rugi, los datos son tomados del libro Tumaco historia y cultura (1993), de Telmo Leusson Flórez, quien a la vez sustenta [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Apuntes sobre su fundación</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="529" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-1024x529.jpg" alt="" class="wp-image-125399" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-1024x529.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-300x155.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-768x396.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-1536x793.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-2048x1057.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 1. Carte e la Terre Ferme Du Perou Du Bresil et du pais del Amazones, por Guillaume de Delisle, 1708 (fragmento: aparece La Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo. Es el mapa más antiguo encontrado en esta investigación donde aparece dicho nombre).</sub></em></figcaption></figure>



<p>La posición oficial de las autoridades tumaqueñas reconoce el 30 de noviembre de 1640 como la fecha oficial de la fundación de la ciudad por parte del sacerdote jesuita Francisco Rugi, los datos son tomados del libro <em>Tumaco historia y cultura</em> (1993), de Telmo Leusson Flórez, quien a la vez sustenta su tesis en lo expuesto por el padre José María Garrido en el libro <em>La misión de Tumaco. Creencias religiosas</em> (1981), quien apunta su hipótesis basado en la carta que el propio Rugi redacta, y que Garrido toma de una fuente secundaria.</p>



<p>La fuente de la afirmación de que el padre Rugi fue el fundador de Tumaco es tomada del extenso trabajo que escribiera Juan Manuel Pacheco: <em>Los Jesuitas en Colombia, tomo 1 (1567-1654)</em>, en donde se anota que la ciudad de Santa Bárbara, unos kilómetros al norte de Santa María del Puerto del Telembí , fue trasladada finalmente por este sacerdote jesuita a Tumaco, el texto literal es el siguiente:</p>



<p><em>“Hacia 1640, volvió el P. Rugi a Santa Bárbara, y llevó a cabo la traslación de la ciudad al puerto de Tumaco. El mismo escribe que trasladó la ciudad a una playa abierta y brava en que estaba, a otro sitio, más sano, con dos puertos abrigados y capaces de grandes navíos, situados “en la Isla de San Miguel del Gallo y en la Isla de la Gorgonilla, que llaman Tumaco, donde desemboca el río de Mira”. “Esta ciudad de Santa Bárbara, dice en otra carta a su superior el P. Rodrigo Barnuevo, yo lo fundé en el sitio que hoy está, ayudándome también de soldados. Traje a ella 1.900 almas, que hoy sirven, parte en la ciudad de Telembí, parte en la ciudad de Santa Bárbara y parte en el real de Timbiquí.” Los saqué de los montes, los reduje, catequicé y bauticé con mucho riesgo de vida, trabajo y pobreza. Describiendo el puerto de Tumaco, escribe: “el puerto de la mar de las islas de Tumaco es de los mejores que hay, muy abrigado, seguro, limpio, seis brazas y más de baja mar, nueve de pleamar, capaz de muchos navíos, cercado de esteros, de lindos peces, ostras y ostiones a montón. La isla fértil de maíz, plátanos y fruta. Fáltale al agua; esa se puede traer con facilidad del río de Mira para beber; pozos para el servicio de casa”&nbsp; (pp. 373-374).</em></p>



<p>El jesuita José Jouanen anota que el padre Rugi formó parte de las expediciones que adelantaron los jesuitas tanto al oriente como al occidente de Quito, inclusive en solicitud al Superior General, se pide que vayan acompañados de soldados <em>“Sería bueno ir en su compañía, porque los indios necesitan que primero se les infunda temor con las armas y que sepan que hay quien defiende a los misioneros”</em> (Jouanen, 1941, p. 157), para 1630 el gobernador de Barbacoas solicita que los padres de la Compañía se encarguen de la conversión de los indígenas de aquellos territorios.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="898" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-1024x898.jpg" alt="" class="wp-image-125406" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-1024x898.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-300x263.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-768x674.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1.jpg 1493w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 2. Descripción o carta reducida, de las costas de tierra firma de la America Meridional, en la Mar del Sur õ Pacifico claculada la longitud al meridiano Tenerife y corregido algunos yerros pr. lo que toca al estrecho de Magallanes y el de maire, y toda la Tierra del Fuego, y las islas sur de la Tierra, por Antonio Mattos, 1734 (fragmento: aparece Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo).</sub></em></figcaption></figure>



<p></p>



<p>En 1633 se encuentran en las misiones de “<em>Barbacoas, Telembí y Santa Bárbara</em>” los padres Francisco Rugi y Lucas de la Cueva (p. 144), al respecto hay que hacer las siguientes precisiones: el territorio se conocía desde la conquista como Barbacoas, después sería el nombre de una de las tres provincias en que se dividía el territorio, junto a Isla del Gallo y Sindaguas; los nombres obedecen a los cambios administrativos a medida que se iba conquistando el territorio, Telembí es el nombre del río que atraviesa el territorio y que desemboca en el Patía, de tal manera que en muchos documentos de la época así se llama al territorio; y Santa Bárbara obedece al nombre con que se denominó un punto enclave para la conquista, Santa Bárbara de la Isla del Gallo, actualmente en el municipio de Francisco Pizarro, muy cerca a la cabecera municipal denominada Salahonda (Paredes, 2020; Paredes, 2019). De igual manera es necesario entender que muchas de estas fundaciones tuvieron vida efímera, debido al coraje con que los Sindaguas defendían su territorio, es así como en los mapas se encuentra Santa María del Puerto de las Barbacoas y más al norte, Telembí arriba, está Santa Bárbara de Barbacoas (Herrera, 2016). La isla de Tumaco, por algún tiempo, fue conocida como La Gorgonilla, diferente a la isla que queda cerca a la Gorgona. Esto permite comprender los nombres que aparecen en los documentos de la época y que se presta para confusiones.</p>



<p>Realmente el trabajo de Telmo Leussón Flórez replica lo dicho por Garrido, sin ahondar o investigar en las fuentes principales, así se concluye luego de estudiar las obras en donde describe la fundación de Tumaco. En el libro “<em>Conozca a Tumaco</em>” (1996), anota que, según lo anotado por Juan Manuel Pacheco, en su obra “<em>Historia Extensa de Colombia</em>”, la fundación se debe al padre Francisco Rugi, el jesuita español que estuvo primero en Bogotá y luego en Quito, en 1640 según un manuscrito encontrado en el Archivo Provincial de los Jesuitas en Quito; así mismo, retomando a Garrido, anota que la fecha de fundación pudo ser el 30 de noviembre de 1640, ya que ese día los católicos celebran la fiesta de San Andrés. Todo esto, sin mayores conjeturas, llevó a que el alcalde Nilo del Castillo Torres expidiera la resolución 414 del 17 de noviembre de 1995, donde se reconoce la fecha de fundación y se ordena que al municipio se le denomine San Andrés de Tumaco. Sin embargo, el propio Leussón (1992) anota: “<em>debo concluir que a Tumaco se le han proyectado narraciones novedosas de gran interés, con el afán de encontrarle un fundador, como Balboa, Pizarro, Manco Cápac, Oviedo, <u>el padre Rugi, etc., pero no pasan de ser meras conjeturas</u></em>” (p. 13).</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="484" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-1024x484.jpg" alt="" class="wp-image-125405" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-1024x484.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-300x142.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-768x363.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-1536x726.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-2048x968.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 3. Amérique méridionale, Jean Baptiste Bourguignon d&#8217; Anville, 1748 (fragmento: Tumaco o Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo, es el primer mapa encontrado en donde aparece Tumaco como tal).</sub></em></figcaption></figure>



<p><strong>En 1605 se menciona a la ciudad de Tumaco.</strong></p>



<p>La fecha de la fundación del poblado se pierde en el origen de los tiempos, ya que cuando llegaron los españoles a este territorio estaba habitado por indígenas Tumas, y que para entonces, hace mil años, había sido poblada por la comunidad llamada Tumaco-La Tolita.&nbsp; Lo que hacen los españoles, por el afán de demostrar poderío de unos frente a otros, así como de ganar indulgencias con la corona, es fundar pueblos, muchas veces cumpliendo el protocolo que para ello se inventaron, es decir levantando un acta firmada por el fundador, testigos, un cura y alguien que hacía las veces de notario. Sin embargo, dadas las condiciones de muchas fundaciones, este protocolo no se realizó o se protocolizó muchos años después, es así como ni siquiera la ciudad de Pasto tiene el acta de fundación, pese a todos los esfuerzos que han hecho sus historiadores para encontrarla.</p>



<p>En el caso de Tumaco, llama poderosamente la atención un documento fechado en 1605 y que desvirtúa por sí mismo la fecha de 1640 escogida por José María Garrido, sacerdote católico, y que se tiene por cierta. El documento se titula: “<em>Relación anónima de la costa sur del Istmo de Panamá y noticia de la que la continua al N.O. Por Alonso Duarte, año de 1605</em>”, este documento aparece publicado en: “<em>Colección de documentos inéditos sobre la geografía y la historia de Colombia. Tomo II. Costa Pacífica, provincias litorales y campañas de los conquistadores.</em> Bogotá: Casa Editorial de J. J. Pérez, pp. 3-6”, de Antonio Cuervo (1892), donde se lee textualmente:</p>



<p><em>De Guascama á Timbiqui 4 leguas: de dicho rio Timbiqui á la isla del Gallo 3 leguas costa menos peligrosa y en la parte del N. de ella se pue de fondear que allí es el puerto de Salahonda. Aquí se vé un crucifijo con dos lamparas, estando a distancia de 50 pasos, que mas distante solo se percibe un genero de betun oleaginoso: aquí hay agua, leña, &amp;c.: es costa mas alta que la de La Gorgona y llueve todo el año sin conocerse verano. De la isla del Gallo á Punta de Manglares 10 leguas, costa baja á la mar y en su intermedio está Tumaco; es buen puerto y de toda providencia: en él hay españoles é indios: para surgir en este puerto se necesita avalizar la canal por ser variable: en este puerto hay toda providencia (menos pan, lo que sucede en todos desde Guayaquil hasta Acapulco) y tambien muchos bajos y piedras de los que abunda Punta de Manglares: por estos lugares se han perdido varias embarcaciones y así cuidado con la sonda desde 2 leguas á la mar. De Punta de Manglares sigue la gran enseuada de Ancon de Sardinas la que tiene 10 leguas de largo: es costa anegadiza y de manglares con algunos bajos y al remate está el rio Santiago. De este rio á Punta de la Galera 14 leguas. De este á Rio Verde 21 leguas. De aquí levanta la tierra para Babia de San Mateo. El rio Santiago tiene 4 brazas en su canal y en sus orillas muchos cedros </em>(p. 6).</p>



<p>Es decir, que describiendo el viaje que realiza el autor, de norte a sur, pasando de la isla del Gallo, que queda en el actual municipio de Francisco Pizarro, a Punta Manglares, está en su intermedio Tumaco, además anota que es un buen puerto y que habitan ahí españoles e indios. Anota que el cruce es complicado, por eso sugiere que es necesario abalizar, es decir señalar con balizas algún paraje en aguas navegables, según definición de la RAE, algo que quienes hemos navegado aún en pleno siglo XXI sabemos lo complicado que es el cruce de Salahonda a Tumaco; y como si esto no bastara, anota que hay mucha providencia, es decir que se pueden proveer de alimentos, con excepción del pan que escaseaba por entonces en casi todo el Pacífico sur y centro americano, esto en razón a que para entonces no existía el cultivo de cereales, principalmente trigo en los lugares aledaños donde se podía producir, o que para entonces el comercio del mismo era muy complicado.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1014" height="799" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3.jpg" alt="" class="wp-image-125416" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3.jpg 1014w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3-300x236.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3-768x605.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1014px) 100vw, 1014px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 4. Carta de la Provincia de Quito y de sus adjacentes, por Pedro Vicente Maldonado Flórez, 1750 (fragmento: Isla o Puerto de Tumaco o de La Gorgonilla. Aparecen las islas: Viciosa, Viuda, Placer de Perlas, El Morro, Viudo y aparece la célebre ciudad de Usmal).</sub></em></figcaption></figure>



<p>La descripción de 1605 coincide con lo que autores posteriores han escrito, entre ellos el célebre texto “<em>Viaje científico alrededor del Mundo, dirigido por el Capitán Alejandro Malaspina. Navegación frente a las costas del Cauca y Panamá. Año de 1790</em>”, de tal manera que es imposible describir un poblado de esa manera en 1605 y creer que fue fundado 35 años después. Lo descrito permite aseverar que Tumaco existía en 1605 y que la población española pudo ser fundada con anterioridad, ya que se describe claramente que ahí habitaban españoles e indígenas.</p>



<p>Lo antes descrito, forma parte de un ensayo mucho más completo, que esperamos sea publicada en una revista académica para poder compartir con nuestro público lector, en donde se dan pormenores del poblamiento hispánico del Pacífico nariñense, particularmente de Tumaco, revelando nombres y fechas que permiten claramente comprender que para inicios del siglo XVII, Tumaco ya existía como una población próspera y creciente, y que es posible que su fundador sea el jesuita Onofre Esteban, quien estuvo las dos últimas décadas del siglo XVI y primeras del XVII en el Pacífico norte ecuatoriano y sur colombiano, fundando San Mateo de las Esmeraldas, aproximadamente en 1588. Haremos otra entrega con estos pormenores.</p>



<p>Adenda.</p>



<p>Se incluyeron en el artículo algunos mapas del siglo XVII, donde aparece Tumaco, conocido originariamente como isla La Gorgonilla, no confundir con la isla Gorgonilla ubicada al sur de la isla Gorgona, esto se deduce porque La Gorgonilla aparece al sur de la isla del Gallo. Esta aclaración es muy importante para esclarecer la historia del Pacífico nariñense, ya que en posteriores mapas va a aparecer como isla La Gorgonilla o Tumaco y posteriormente solo Tumaco. Se señalan las generalidades de cada uno de los mapas, en otra entrega se hablará más detalladamente de ellos y se compartirán otros de interés para esta investigación.</p>



<p>Mapa 1. <em>Carte e la Terre Ferme Du Perou Du Bresil et du pais del Amazones</em>, por Guillaume de Delisle, 1708 (fragmento: aparece La Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo. Es el mapa más antiguo encontrado en esta investigación donde aparece dicho nombre).</p>



<p>Mapa 2. <em>Descripción o carta reducida, de las costas de tierra firma de la America Meridional, en la Mar del Sur õ Pacifico claculada la longitud al meridiano Tenerife y corregido algunos yerros pr. lo que toca al estrecho de Magallanes y el de maire, y toda la Tierra del Fuego, y las islas sur de la Tierra, </em>por Antonio Mattos, 1734 (fragmento: aparece Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo).</p>



<p>Mapa 3. <em>Amérique méridionale</em>, Jean Baptiste Bourguignon d&#8217; Anville, 1748 (fragmento: Tumaco o Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo, es el primer mapa encontrado en donde aparece Tumaco como tal).</p>



<p>Mapa 4. <em>Carta de la Provincia de Quito y de sus adjacentes, </em>por Pedro Vicente Maldonado Flórez, 1750 (fragmento: Isla o Puerto de Tumaco o de La Gorgonilla. Aparecen las islas: Viciosa, Viuda, Placer de Perlas, El Morro, Viudo y aparece la célebre ciudad de Usmal).</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Tue, 03 Feb 2026 23:29:03 +0000</pubDate>
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        <title>Islas liberales.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/islas-liberales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nunca habíamos tenido tantas herramientas para entendernos y, sin embargo, pocas veces habíamos estado tan cerca de dejar de intentarlo. Vivimos en un mundo saturado de información, pero empobrecido en escucha; hiperconectado y, al mismo tiempo, cada vez más fragmentado. La política contemporánea parece organizada alrededor del miedo: miedo al otro, a la complejidad, a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Nunca habíamos tenido tantas herramientas para entendernos y, sin embargo, pocas veces habíamos estado tan cerca de dejar de intentarlo. Vivimos en un mundo saturado de información, pero empobrecido en escucha; hiperconectado y, al mismo tiempo, cada vez más fragmentado. La política contemporánea parece organizada alrededor del miedo: miedo al otro, a la complejidad, a perder certezas. Así, el siglo XXI se va pareciendo menos a una comunidad global y más a un archipiélago de islas que se miran con desconfianza.</p>



<p>Pensaba en esto en Cartagena, en el marco de una invitación al Hay Festival, un espacio que desde hace más de dos décadas insiste, casi a contracorriente del espíritu de época, en tender puentes entre mundos que no siempre se escuchan. No es un gesto menor. En un tiempo marcado por el repliegue identitario y la sospecha del otro, reunirse a conversar —no para convencerse, sino para intentar comprender— se ha vuelto un acto político.</p>



<p>Participé allí en una conversación sobre África, migración y relatos construidos desde fuera. Muchas de las historias que circulan sobre el continente africano no nacen de la experiencia directa, sino de miradas ajenas que simplifican realidades profundamente complejas. Entre lo que se dice y lo que se omite se abre un espacio de silencio que rara vez cuestionamos. El diálogo entre Sani Ladan y Karima Ziali buscaba precisamente habitar esa grieta: escuchar voces desplazadas del centro del discurso global y aceptar que comprender no siempre implica ordenar, sino asumir la complejidad.</p>



<p>Que esta conversación tuviera lugar en Cartagena añadía una capa de sentido difícil de ignorar. Ciudad portuaria, atravesada por siglos de circulación forzada y voluntaria de personas, ideas y mercancías, Cartagena conoce bien el peso de las narrativas impuestas desde fuera. Tal vez por eso este festival, en esta ciudad, sigue siendo un recordatorio de que la conversación es una forma de resistencia.</p>



<p>Los griegos también sabían algo sobre islas. Vivían rodeados de mar, separados unos de otros, organizados en polis que eran al mismo tiempo espacios de comunidad y de exclusión. La democracia ateniense, celebrada como uno de los grandes inventos políticos de la humanidad, nacía y moría en los muros de la ciudad. Era una democracia intensa, pero limitada: no todos entraban, no todos contaban, no todos eran escuchados. La isla protegía, pero también encerraba.</p>



<p>Hoy vivimos una paradoja inquietante. Nunca habíamos tenido tantas posibilidades de conexión —tecnológicas, culturales, emocionales— y, sin embargo, nunca habíamos levantado tantas murallas simbólicas. Algoritmos, identidades rígidas, nacionalismos, relatos simplificados: todo conspira para que habitemos islas cada vez más cómodas y cada vez más cerradas.</p>



<p>El sistema democrático atraviesa una crisis que no se reduce a elecciones o liderazgos puntuales. Lo que está en juego es algo más profundo: la erosión de la confianza, la pérdida de un lenguaje común, la tentación de creer que la complejidad puede resolverse con respuestas simples. Los extremos —de derecha y de izquierda— prometen certezas, orden, pertenencia. Ofrecen islas seguras a cambio de renunciar al conflicto democrático, que es siempre incómodo, siempre inacabado.</p>



<p>Las guerras ya no son una abstracción lejana. Gaza y Ucrania nos recuerdan que el uso de la fuerza ha vuelto a ocupar el centro del escenario internacional, debilitando normas que durante décadas sostuvieron un orden imperfecto pero previsible. Las amenazas abiertas o veladas sobre territorios como Groenlandia refuerzan la sensación de que la lógica de poder desnudo regresa, y con ella la idea de que la ley y el derecho pueden ser subordinados a la voluntad del más fuerte.</p>



<p>Estas dinámicas globales no ocurren lejos. Se filtran en nuestras democracias, alimentan la polarización y legitiman salidas autoritarias. América Latina lo vive con crudeza. Venezuela es hoy el ejemplo más doloroso: una sociedad atrapada entre una dictadura que se resiste a irse y salidas externas cuya agenda democrática resulta, como mínimo, incierta. Colombia, por su parte, enfrenta estas tensiones con urgencia: la ilusión de que alguien vendrá a resolverlo todo convive con una creciente desconfianza en la política como espacio común y los extremos dominando la falta de debate público. </p>



<p>John Donne lo escribió en el siglo XVII, pero sigue siendo una advertencia radicalmente contemporánea: <em>“Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la tierra.”</em> Donne no hablaba solo de muerte o de duelo, sino de interdependencia. De la imposibilidad de salvarnos solos.</p>



<p>El gran riesgo para la democracia hoy no es únicamente el autoritarismo explícito, sino el abandono silencioso del otro. La renuncia a escuchar. La comodidad de quedarse entre los propios, convencidos de que la razón habita únicamente de este lado del mar. Así, la política se convierte en administración de afectos cerrados y la democracia en una suma de tribus incapaces de reconocerse.</p>



<p>Salir de las islas no es un gesto romántico; es una necesidad política. Implica romper los círculos de afinidad, aceptar conversaciones difíciles, reconocer que hay momentos históricos en los que defender la estabilidad democrática es más importante que ganar un gobierno o imponer un nombre.</p>



<p>La defensa de las ideas liberales —tan mal entendidas y tan fácilmente caricaturizadas— no es la defensa de un dogma, sino de un suelo común. Se expresa en derechos concretos: el derecho a una vida digna, a una sexualidad libre, a vivir sin miedo, a la propiedad en todas sus formas, y, de manera fundamental, el derecho a disentir sin ser expulsado del espacio público.</p>



<p>No somos islas.<br>Nunca lo hemos sido.</p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125323</guid>
        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 19:53:00 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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