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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for siglo+ii | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Estulticia y poder</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/estulticia-y-poder/</link>
        <description><![CDATA[<p>**Publicado originalmente en Le Monde Diplomatique Desde Erasmo hasta Kafka, desde los Médici hasta las democracias contemporáneas, la historia parece desafiar una convicción elemental: la inteligencia no suele gobernar el mundo. Con frecuencia, el poder termina en manos de quienes combinan una dosis suficiente de audacia, fortuna y una notable indiferencia frente a la complejidad. [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>**Publicado originalmente en Le Monde Diplomatique</strong></em> </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Desde Erasmo hasta Kafka, desde los Médici hasta las democracias contemporáneas, la historia parece desafiar una convicción elemental: la inteligencia no suele gobernar el mundo. Con frecuencia, el poder termina en manos de quienes combinan una dosis suficiente de audacia, fortuna y una notable indiferencia frente a la complejidad.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La palabra tiene algo de reliquia. Estulticia. Suena a monasterio medieval, a pergamino olvidado, a tratado escolástico. Sin embargo, pocas voces describen mejor una de las fuerzas más persistentes de la historia humana. Procede del latín&nbsp;<em>stultitia</em>, derivada de&nbsp;<em>stultus</em>, el necio, el torpe, el incapaz de aprender de sus propios errores. Ya en el siglo XIII aparecía en castellano para designar no solamente la falta de inteligencia sino una condición más inquietante: la obstinación en el error.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La estupidez tiene un origen distinto. Su raíz se encuentra en el latín&nbsp;<em>stupidus</em>, emparentado con&nbsp;<em>stupere</em>: quedarse atónito, paralizado, golpeado por el asombro. El estúpido no era inicialmente un ignorante sino alguien incapaz de reaccionar ante lo evidente, una persona intelectualmente embotada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el Renacimiento ambas tradiciones se encontraron. En 1511, Erasmo de Rotterdam escribió el&nbsp;<em>Elogio de la locura</em>, una sátira inmortal en la que la Estulticia toma la palabra para explicar que ella, y no la razón, gobierna el mundo. Los sabios producen tratados, los filósofos sistemas, los teólogos disputas interminables. Pero quienes hacen funcionar la sociedad son los vanidosos, los aduladores, los confiados, los ambiciosos y los ilusos. Cinco siglos después, cuesta no sospechar que Erasmo observó algo fundamental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia está llena de personas brillantísimas que perdieron y de individuos manifiestamente mediocres que triunfaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sócrates terminó condenado por la democracia ateniense. Séneca fue obligado a suicidarse por Nerón. Tomás Moro perdió la cabeza frente a Enrique VIII. Talleyrand sobrevivió a todos sus enemigos precisamente porque entendió que el talento político consiste menos en tener razón que en permanecer vivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La intuición ilustrada,&nbsp;según la cual los más inteligentes acabarían gobernando,&nbsp;siempre tuvo un problema empírico: los hechos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Napoleón observó una vez que la capacidad es importante, pero preguntaba primero si un general tenía suerte. La pregunta parece absurda hasta que se examina con atención la historia. Alejandro Magno estuvo a centímetros de morir varias veces antes de los treinta años. Julio César sobrevivió a campañas militares que habrían acabado con cualquier otro comandante. Churchill fue rescatado una y otra vez por circunstancias extraordinarias. La línea que separa al genio del cadáver suele ser mucho más delgada de lo que admiten las biografías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La posteridad tiene una tendencia inevitable a confundir éxito con inteligencia.&nbsp;Cuando alguien triunfa, asumimos que debía poseer virtudes excepcionales. Cuando fracasa, buscamos defectos ocultos que expliquen su derrota. Sin embargo, una parte considerable de la historia es producto del azar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dostoievski comprendió esto mejor que la mayoría. En sus novelas, los personajes toman decisiones racionales, irracionales, heroicas o miserables, pero constantemente chocan contra una fuerza impredecible: la contingencia. En&nbsp;<em>Crimen y castigo</em>, una serie de casualidades aparentemente insignificantes altera el destino de Raskólnikov. En&nbsp;<em>Memorias del subsuelo</em>, el protagonista se burla de quienes creen que la razón puede organizar perfectamente la sociedad. La vida humana, insiste Dostoievski, posee un elemento irreductible de arbitrariedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso las ideologías que prometen sistemas perfectos suelen fracasar. Presuponen un mundo gobernado por la racionalidad,&nbsp;cuando la experiencia cotidiana sugiere otra cosa. Las personas votan contra sus intereses materiales, los mercados reaccionan de manera irracional, los imperios colapsan por accidentes mínimos y líderes aparentemente invencibles desaparecen por una enfermedad, un atentado o una decisión desafortunada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia ayuda. Pero no alcanza.&nbsp;De&nbsp;hecho, la relación entre inteligencia y poder es mucho más ambigua de lo que solemos creer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los individuos excepcionalmente inteligentes suelen tener un problema político. Ven demasiadas variables. Comprenden demasiados matices. Detectan demasiadas objeciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mediocre, en cambio, disfruta de una ventaja formidable: la simplicidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el intelectual duda, el simplificador avanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el experto explica por qué algo es difícil, el demagogo promete resolverlo en una semana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el académico introduce matices, el agitador ofrece certezas.&nbsp;Y las certezas siempre han sido más populares que los matices.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es casualidad que las democracias modernas hayan desarrollado una relación tan conflictiva con el conocimiento especializado. Durante buena parte del siglo XX todavía existía cierto prestigio asociado al saber. Los grandes debates públicos involucraban escritores, economistas, historiadores, juristas y científicos. Podían equivocarse, desde luego, pero existía una presunción cultural de que el conocimiento merecía atención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese prestigio se ha erosionado.&nbsp;La revolución&nbsp;digital democratizó la información, pero también democratizó la ignorancia. Nunca había sido tan fácil acceder al conocimiento y nunca había sido tan sencillo ignorarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las redes sociales introdujeron un principio nuevo en la historia de la comunicación: la visibilidad dejó de depender de la calidad y comenzó a depender de la capacidad de atraer atención.&nbsp;En&nbsp;ese ecosistema, la complejidad está condenada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un argumento elaborado pierde frente a una consigna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un análisis pierde frente a una indignación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un libro pierde frente a un video de treinta segundos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong> La política no podía permanecer inmune a esa transformación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia el fenómeno resulta particularmente visible. Durante buena parte del siglo XX, con todas las limitaciones y exclusiones de la época, la política nacional produjo figuras que poseían una formación intelectual considerable. Conservadores y liberales podían enfrentarse con ferocidad, pero compartían una cultura letrada. Muchos eran abogados, historiadores, profesores, periodistas o ensayistas. Leían. Escribían. Citaban autores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de nostalgia. Tampoco de idealizar un pasado lleno de violencia, sectarismo y desigualdad.&nbsp;Se&nbsp;trata de observar un cambio cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La política dejó de premiar la elaboración intelectual y comenzó a recompensar la capacidad de producir impacto inmediato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El político contemporáneo no necesita demostrar que ha leído. Necesita demostrar que existe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No debe persuadir durante horas. Debe captar atención durante segundos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lógica del espectáculo terminó colonizando la esfera pública.&nbsp;Y cuando&nbsp;el espectáculo se convierte en criterio de selección, la estulticia adquiere ventajas competitivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estulto moderno ya no es necesariamente ignorante. Puede tener títulos universitarios, asesores brillantes e incluso una formación sofisticada. Su rasgo distintivo es otro: la incapacidad para reconocer la complejidad de la realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Confunde confianza con conocimiento.&nbsp;Popularidad con competencia.&nbsp;Visibilidad con autoridad.&nbsp;Opinión con evidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En eso consiste su poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia ofrece incontables ejemplos de líderes cuya principal fortaleza fue una extraordinaria seguridad en sí mismos. Algunas veces triunfaron. Otras veces condujeron sociedades enteras al desastre. Pero casi siempre lograron algo que los inteligentes encuentran difícil: convencer a otros de que sabían exactamente lo que hacían.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso la estulticia suele ser tan seductora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia convive con la duda.&nbsp;La&nbsp;estupidez convive con la certeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las masas suelen sentirse más cómodas con quien promete respuestas definitivas que con quien admite incertidumbres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Kafka comprendió otra dimensión del problema. En sus novelas, los individuos quedan atrapados dentro de sistemas absurdos donde nadie parece entender realmente qué está ocurriendo. El mundo kafkiano no está gobernado por genios malignos. Está gobernado por burocracias confusas, funcionarios mediocres y mecanismos impersonales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es el triunfo del mal.&nbsp;Es&nbsp;el triunfo de la incompetencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Woody Allen llevó esa intuición al terreno del humor judío. En sus películas y ensayos aparece una visión profundamente pesimista y cómica de la condición humana. Los seres humanos no controlan casi nada. El universo carece de interés por nuestros planes. El azar distribuye premios y castigos con una arbitrariedad ofensiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia puede ayudar a comprender el desastre.&nbsp;Perorara vez evita que ocurra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa tradición intelectual, que atraviesa a Kafka, Freud, Allen y buena parte del pensamiento judío moderno, desconfía de las explicaciones grandiosas. Sospecha que detrás de muchos acontecimientos históricos no hay una racionalidad profunda sino una combinación más humilde y perturbadora: suerte y estupidez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La fórmula parece demasiado simple.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, explica bastante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La suerte abre puertas.&nbsp;La&nbsp;estulticia permite atravesarlas sin hacerse demasiadas preguntas.&nbsp;La&nbsp;inteligencia, mientras tanto, suele quedarse calculando probabilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es entonces inútil la inteligencia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">No.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sería una conclusión tan estulta como aquello que pretende denunciar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia no garantiza el éxito, pero sigue siendo una de las pocas herramientas que permiten comprender por qué el éxito y el mérito rara vez coinciden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia no elimina el azar, pero ayuda a reconocerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia no asegura el poder, pero permite observar sus mecanismos con cierta lucidez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá la lección más incómoda sea otra:&nbsp;La&nbsp;historia no recompensa necesariamente a los mejores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No existe una justicia automática que distribuya prestigio, riqueza o influencia de acuerdo con el talento.&nbsp;Los más inteligentes no siempre ganan.&nbsp;Los más preparados no siempre ascienden.&nbsp;Los&nbsp;más virtuosos no siempre son reconocidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre la capacidad y el triunfo se interpone una fuerza antigua y caprichosa llamada fortuna.&nbsp;Y&nbsp;junto a ella avanza, desde hace siglos, una compañera inseparable:&nbsp;la&nbsp;estulticia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay además un fenómeno contemporáneo que habría fascinado a Erasmo. Nunca en la historia tantos líderes políticos habían dispuesto de tanta información, tantos asesores, tantos datos, tantas universidades, tantos centros de pensamiento y tantos expertos al alcance de la mano. Y, sin embargo, pocas épocas han parecido tan vulnerables a la simplificación, al impulso y a la consigna.&nbsp;Nunca antes se había invertida tanta inteligencia para ser estúpidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paradoja resulta evidente en distintos continentes. Gobiernos de izquierda y de derecha, líderes nacionalistas y cosmopolitas, figuras surgidas de partidos tradicionales y outsiders que prometían destruirlos, terminan enfrentándose al mismo problema: la complejidad del mundo moderno es tan abrumadora que la tentación de ignorarla se vuelve cada vez más fuerte. La política contemporánea recompensa con frecuencia al dirigente que parece seguro antes que al dirigente que realmente comprende.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los grandes debates públicos de nuestro tiempo —la inteligencia artificial, el cambio climático, la transformación demográfica, la crisis de las democracias, la concentración económica o las migraciones masivas— son asuntos extraordinariamente complejos. Sin embargo, la discusión&nbsp;pública suele reducirlos a frases de diez palabras. Como si la dificultad misma de los problemas produjera una demanda social de respuestas cada vez más elementales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso el siglo XXI parece oscilar constantemente entre la inteligencia más sofisticada y la estulticia más elemental. Nunca hubo tantos científicos brillantes, tantos desarrollos tecnológicos y tantos conocimientos disponibles. Tampoco hubo una capacidad tan grande para ignorarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces aparece la pregunta más extraña de todas:&nbsp;¿Quéocurrirá con la inteligencia artificial?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escuchando a algunos de sus expertos más reconocidos, uno tiene la impresión de asistir simultáneamente a una revolución y a una tragedia. Para unos, la IA representa la culminación de siglos de conocimiento humano, el momento en que la inteligencia comienza a multiplicarse a una velocidad desconocida. Para otros, podría convertirse en el instrumento definitivo de nuestra propia degradación intelectual, una máquina capaz de pensar mientras nosotros dejamos de hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez ambas cosas sean ciertas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez la inteligencia artificial sea el triunfo de la inteligencia y de la estulticia al mismo tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia humana creando sistemas prodigiosos y la estulticia humana utilizándolos para evitar el esfuerzo de comprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo inquietante en esa posibilidad. Durante siglos imaginamos que el progreso técnico conduciría necesariamente a sociedades más racionales. La experiencia histórica no ofrece demasiadas razones para compartir ese optimismo. La imprenta produjo obras maestras y panfletos delirantes. La radio difundió conciertos y propaganda. Internet abrió bibliotecas infinitas y fábricas industriales de desinformación. Nada garantiza que la inteligencia artificial rompa ese patrón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace algunos años me encontré solo en Madrid, descendiendo a uno de los espacios más sombríos del Museo del Prado. Los periodistas podían entrar gratuitamente y aproveché aquella pequeña fortuna burocrática para perderme durante horas entre las salas. Recuerdo especialmente una visita al&nbsp;<em>Jardín de las delicias</em>. Había poca gente. La luz parecía más tenue de lo habitual. El cuadro surgía desde la oscuridad como una aparición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los personajes de Bosch son imposibles de olvidar. Corren, tropiezan, celebran, pecan, juegan, se persiguen, se destruyen. Son grotescos y hermosos. Ridículos y conmovedores. Monstruosos y profundamente humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre he pensado que en aquella pintura existe una compasión extraordinaria por nuestra especie. No una compasión paternal ni condescendiente, sino una comprensión profunda de nuestras limitaciones. Bosch parecía saber que los seres humanos somos criaturas capaces de construir catedrales y cometer atrocidades, escribir sinfonías y perseguir fantasmas, descubrir continentes y arruinarlos después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contemplar ese cuadro es observar a la humanidad entera atrapada entre la imaginación, la locura, el deseo y la estupidez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y quizá esa sea la lección final de la estulticia.&nbsp;No&nbsp;consiste en burlarse de los necios.&nbsp;Consiste en reconocer que todos participamos de ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hay arrogancia en sentir compasión por la especie humana. Tampoco la hay en admitir nuestra monstruosidad ocasional o nuestra tendencia recurrente al error. Tener compasión por los seres humanos es, en última instancia, tener compasión por nosotros mismos. Porque la frontera que separa al sabio del estulto, al genio del necio, rara vez es tan sólida como nos gustaría creer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez por eso la historia resulta tan imprevisible. Porque en el fondo todos llevamos algo de ambas cosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Erasmo tenía razón. Tal vez la Estulticia continúa gobernando buena parte del mundo. No porque sea más poderosa que la inteligencia, sino porque posee dos aliados formidables: la confianza ilimitada en sí misma y la ayuda ocasional del azar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando ambas coinciden, producen una fuerza difícil de derrotar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y cuando no coinciden, cuando faltan la suerte o la necedad, incluso las inteligencias más brillantes descubren una verdad amarga: comprender el mundo nunca ha sido lo mismo que gobernarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134240</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 01:43:07 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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        <item>
        <title>La danza del cisne del sommelier</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/la-danza-del-cisne-del-sommelier/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este artículo está enlazado con el anterior. Se basa enel libro que escribió la periodista y sommelier Bianca Bosker, traducido al español como El vino. Un viaje irreverente por la subcultura de sommeliers, enólogos y bebedores (Editorial Océano, 2017). Bosker se certificó como sommelier, y en su libro explica lo difícil o casi imposible que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este artículo está enlazado con el anterior. Se basa enel libro que escribió la periodista y sommelier Bianca Bosker, traducido al español como <em>El vino. Un viaje irreverente por la subcultura de sommeliers, enólogos y bebedores</em> (Editorial Océano, 2017).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bosker se certificó como sommelier, y en su libro explica lo difícil o casi imposible que es obtener el certificado. A ella la guiaron los maestros sommeliers a través de lo que no se debe hacer al servir el vino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reglas del NO, para el aspirante a sommelier:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>No te inclines, no te encorves y ni se te ocurra parecer tenso. (Básicamente, actúa como un cyborg relajado).</li>



<li>No cruces los brazos, no señales y jamás de los jamases menciones tu nombre.</li>



<li>No toques la mesa, tu cara, tu cabello, ni por equivocación a un comensal (a menos que quieras terminar en una demanda por acoso o en la calle).</li>



<li>No dejes que las copas tintineen, no dejes que tus manos tiemblen y olvídate de quitar el pulgar del corcho de la champaña (a menos que quieras dejar tuerto al encopetado de la esquina).</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La lista sigue: no pongas la hielera en la mesa, ofrece el corcho con la solemne devoción de una reliquia papal, lleva dos portavasos (uno para el vino, otro para el corcho), no sirvas primero a los hombres, no derrames ni una maldita gota —ni de licor ni de agua de la hielera—, no levantes las copas para servir, calcula el nivel milimétricamente, no vacíes la botella en la primera ronda, no mires con cara de impaciente y, sobre todo, luce como un cisne: elegante y tranquilo en la superficie, aunque pataleando frenéticamente por debajo, para que todo salga bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Quieres abrir una botella de champaña sin ser despedido? Presta atención:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quita la lámina y coloca una servilleta en el cuello de la botella como si fuera una bufanda elegante.&nbsp; Pon la mano izquierda sobre la servilleta y clava tu pulgar firmemente en el corcho. No lo sueltes ni aunque haya un temblor de tierra como el del otro día. Con la mano derecha, desenrosca con la paciencia de un desactivador de bombas el alambre (el muselet). Como el corcho puede salir disparado a 40 kilómetros por hora, aflójalo con lentitud mística. Los pulgares nunca van debajo del corcho, y este jamás debe apuntar a una persona o a las copas del mostrador. El corcho debe salir con un suave <em>&#8220;pfff&#8221;</em>, descrito poéticamente como <em>“no más fuerte que un peo de monja o de la reina Isabel”</em>. Si suena como un disparo de cañón, prepárate para ser desterrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los aspirantes a sommelier suelen fallar porque la &#8220;danza del servicio&#8221; es un campo minado. Un mal paso, una sonrisa demasiado sincera, una gota traicionera o dejar la huella de tu dedo en el cristal y ¡pum!, reprobado. Todo esto nos recuerda que los seres humanos somos capaces de inventar ridiculeces monumentales con tal de hacer sentir especiales a los que ya se sienten así, los <em>Very Important Persons</em> (VIP).</p>



<p class="wp-block-paragraph">A estas alturas, cuando pensamos en el protocolo corporativo o de la alta cocina, nos sentimos menos descendientes de Einstein y más animales de granja. Pienso en los lobos enseñando el cuello para que el macho alfa no los devore; bueno, exactamente igual, pero con corbata de seda y entre copas Riedel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, la historia está llena de estas pruebas de sumisión que hoy nos harían reír si no dieran vergüenza ajena:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>El baile del sombrero español (Siglo de Oro al XVIII): los nobles debían dar tres pasos firmes, doblar la rodilla izquierda, retirar el sombrero haciendo un arco dramático hacia el suelo e inclinarse sin perder el contacto visual con el rey, esperando a que el monarca les dijera un paternal <em>&#8220;Cubríos&#8221;</em> para volver a ponerse el sombrero. ¡Y uno quejándose de tener que saludar de beso a todos los integrantes de una fiesta familiar!</li>



<li>El <em>osculum pedis</em> al Papa: hasta bien entrado el siglo XX, los diplomáticos y gobernantes tenían que avanzar por la sala dando tres genuflexiones fijas para terminar arrodillándose y besando la cruz bordada en la chinela del pie derecho del Pontífice.</li>



<li>El <em>Ojigi</em> en el Shogunato Tokugawa: En Japón, la inclinación podía llegar al <em>Saikeirei</em> (doblarse entre 45 y 90 grados sentado sobre los talones en posición <em>seiza</em> y aguantar la tortura durante minutos que se van eternos). Eso sí: mirar a los ojos al superior mientras bajabas la cabeza era considerado un desafío tan grave que probablemente terminabas cosechando arroz en campos ajenos. ¡Menos mal que el mundo se ha ido civilizando!</li>



<li><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Screenshot-2026-09-17-172931.png?w=650" alt=""></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Posición <em>seiza</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, la &#8220;danza del sommelier&#8221; no es más que la elaborada coreografía de un empleado de un restaurante carísimo, diseñada para crear una atmósfera donde el comensal se sienta el rey del mundo&#8230; mientras el sommelier encuentra la manera de persuadirlo de que pida la botella más cara de la carta. &#8220;Hip&#8221;.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133317</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Sep 2026 14:22:20 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal… by M.J &amp;#038; F. R.P</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/fabulaciones-americanistas-de-un-ser-liminal-by-m-j-f-r-p/</link>
        <description><![CDATA[<p>En un TIEMPO donde el COVID hacia de las suyas un SER de LUZ nos acercó para que conozcasémos a FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA… Al que su VERSÁTIL y MULTIFACÉTICO TALENTO como ARTISTA PLÁSTICO nos caló tan DENTRO de nuestro GUSTO que nos hizo PENSAR que era de los NUESTROS, su description de la nuestra que [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En un TIEMPO donde el COVID hacia de las suyas un SER de LUZ nos acercó para que conozcasémos a <strong>FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA</strong>… Al que su VERSÁTIL y MULTIFACÉTICO TALENTO como ARTISTA PLÁSTICO nos caló tan DENTRO de nuestro GUSTO que nos hizo PENSAR que  era de los NUESTROS, su description de la nuestra que iba a realizar fue el comienzo de una gran RELACIÓN literaria que perdura hasta nuestros días…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1709.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133425" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1709.jpeg 4032w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1709.jpeg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1709.jpeg?resize=768,576 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1709.jpeg?resize=1024,768 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1709.jpeg?resize=1536,1152 1536w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1709.jpeg?resize=2048,1536 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por el otro lado en el VERANO PORTEÑO del que caian GAUCHOS de PUNTA por el CALOR reinante.. en el TALLER de ARTE de<strong> MAURO JACOBS </strong>quien como ARTISTA PLÁSTICO tenía su tendencia hacia lo VISUAL con ENFÁSIS en lo MÚSICAL;una propuesta muy interesante que a largo desde ese TIEMPO ahora crecío muchísimo…con sus nuestras por MIAMI y QATAR…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-133277" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?resize=768,576 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?resize=1024,768 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aparece la INVITACIÓN de UN-FAIR; una FERIA que esta creciendo mucho en una BOGOTÁ D.C. donde SETIEMBRE hace de las SUYAS con FERIAS D’ART por todos lados; y decidí juntar a esta DUPLA CREATIVA por AMOR al ARTE y decidimos darle cuerpo a esta…</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal… by F.R.P</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Silogismo macabro del deber-ser americano:Lo americano como un constructo cultural conformado desde las ideas, los relatos, los objetos y la historia política de los habitantes y su territorio.Los objetos artísticos como representación y producto de lo americano. El ethos de la persona como relato fabuloso del deber-ser de un americano sin identidad ni memoria. Eldesarraigo del territorio como patrimonio simbólico de un artista sin pasado.Una historia política relatada desde el arte, por un no-ser liminal que transita por la propaganda y el deseo. El arte verosímil relata apariencias americanistas de un sueño nunca realizado. El arte inverosímil relata sueños foráneos que fueron concretados. <br>Por lo tanto, los Artistas M.Jacobs y Rodríguez-Prada, en su exposición Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal, se valen de la pintura, la música, la cerámica-acústica y la ilustración, como medio de representación artística de lo americano. No obstante, lo americano es entendido como simulacro verosímil, entre la identidad del representador y aquello artístico inverosímil que su arte representa: un trans-ethos o desarraigo americano.La obra de M.Jacobs yuxtapone música y figuración en una experiencia inmersiva; en donde la imagen pictórica, la melodía y las líricas, reflejan las preferencias del observador desde su acervo y sus deseos. Variedad de músicas yuxtapuestas a pinturas, transitan entre el folclore y el pop y contraponen relatos de perspectivas americanas. Relatos de lo propio y lo ajeno en donde valores foráneos fabulan y conspiran contra la identidad de alguien sin memoria.Rodriguez-Prada, por su parte, se apropia del simbolismo animal para articular fábulas como dispositivo retórico y comentar disputas ideológicas en el periplo americanista.Periplo comentado a través de iconografía pictórica, ilustración digital y modelado en cerámica. Se evocan ecos de épocas precolombinas, el acervo hispánico, el republicanismo masónico, dos siglos de doctrina Monroe, dialéctica de clases y globalismo posmoderno de corte woke. El contrapunto entre la obra de M.Jacobs y Rodríguez-Prada, articula un ambiente instalativo, inmersivo, en donde los visitantes recorren una experiencia multimedia. Se tejen sonidos, relatos e iconografías para dar razón del espacio simbólico más allá de la memoria. Espacio en donde la identidad de lo americano parte del desarraigo y ubica al visitante en un umbral entre la propaganda y el deseo. Se esbozan Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal..”</p>



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<p class="wp-block-paragraph">TODO vive en un ECOSISTEMA donde la CIUDAD y su ENTORNO aportan al AMOR al ARTE que tanto BIEN nos viene en este  MUNDO de MENTES ABIERTAS a momentos CERRADOS…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Y se TOCÓ MUCHO PITO…!" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/E9iIS7mmDyU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUÍ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="751" height="1191" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?w=646" alt="" class="wp-image-132981" style="aspect-ratio:0.630859375;width:646px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg 751w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?resize=189,300 189w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?resize=646,1024 646w" sizes="auto, (max-width: 751px) 100vw, 751px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1280" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132982" style="aspect-ratio:0.7998046875;width:819px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=240,300 240w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=768,960 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=819,1024 819w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1593.jpeg?w=300" alt="" class="wp-image-132983" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133262</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 20:03:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal… by M.J &#038; F. R.P]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133262</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Cómo quedamos en el mapa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/como-quedamos-en-el-mapa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los mapas son a los países lo que las fotografías son a las personas. Aunque hay una diferencia fundamental: los países pueden quedar en el mapa menos parecidos a lo que realmente son. Para muchos, el único mapa fidedigno podría ser el de un globo desdoblado y plano, del tamaño del planeta, que sería como [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los mapas son a los países lo que las fotografías son a las personas. Aunque hay una diferencia fundamental: los países pueden quedar en el mapa menos parecidos a lo que realmente son. Para muchos, el único mapa fidedigno podría ser el de un globo desdoblado y plano, del tamaño del planeta, que sería como construir otro mundo en sus proporciones reales, que no podría existir según las reglas del cosmos y tampoco tendríamos cómo apreciarlo; con el riesgo de que, al realizarlo, se incurriese en equivocaciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo cierto es que, para no perderse en la inmensidad del planeta, hay que recurrir a los mapas. Esa ha sido necesidad y tarea de todos los tiempos. Desde épocas inmemoriales, en todas partes a alguien se le ocurrió la idea de dibujar sobre arena, tableta de arcilla, papiro, cuero, papel o pantalla, una imagen de uno u otro espacio, sus límites y sus conexiones, con una u otra idea de las proporciones del dibujo, para que fuese útil en la vida real.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colón, Vespucio y Magallanes, para mencionar solo algunos conocidos en Occidente, vivieron sus vidas colgando de hilo de la cartografía, que les proporcionaba una idea salvadora de su posible destino, para sobrevivir. Pero estos descubridores se beneficiaron del trabajo acumulado de titanes aún más viejos, que hicieron el esfuerzo de dibujar el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cartógrafos habían entrado en el escenario como navegantes, exploradores o aventureros que acumulaban experiencia en la descripción de lo que habían visto, con el agregado de lo que imaginaban. También científicos, cosmólogos, astrónomos y eruditos de biblioteca contribuyeron a la tarea de describir el mundo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ptolomeo, que mantuvo a la gente convencida de que la tierra era el centro del universo, trabajó en la Biblioteca de Alejandría y allí desarrolló un manual de dibujo de mapas. Para ello se inventó un rudimento de coordenadas que permitieron por lo menos tener una idea de los dominios del Imperio Romano. Y recogió las enseñanzas de geógrafos y astrónomos anteriores como Eratóstenes, Hiparco y Marino de Tiro, que a su vez se habían alimentado de la sabiduría de griegos y persas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zheng He hizo para los emperadores chinos mapas del Océano Índico y el Golfo Pérsico, así como de las costas orientales de África.&nbsp;Ahmad ibn Mājid hizo lo propio para los árabes y se supone que orientó a Vasco da Gama en su viaje por el sur de África hasta la India.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abu Abd Allah Muhammad Al-Idrisi, musulmán de Ceuta, terminó&nbsp;trabajando en la corte del Rey Roger II de Sicilia, llamado El Normando, y bajo su patrocinio creó la famosa Tabula Rogeriana, que vino a ser un célebre mapa del mundo que en la época asombraba por su precisión derivada de los acoples de trabajos de marinos enviados a explorar en todas direcciones. Solo que faltaba nada menos que América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Martin Waldseemüller, consumada la hazaña hasta cierto punto inconsciente de Colón, fue quien primero representó al continente americano separado de Asia. También, de paso, fue el primero en darle el nombre de América, en honor de Américo Vespucio, quien se ganó ese premio por haber defendido la idea de que las nuevas tierras no formaban parte de Asia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A mediados del Siglo XVI, en pleno auge de la exploración marina protagonizada por los europeos, que necesitaban descubrir y apoderarse de nuevas tierras, se hizo necesario ponerse de acuerdo sobre una representación del mundo que sirviera de referente para los navegantes. La ausencia de orientaciones confiables llevaría a que expediciones enteras terminaran vagando por los mares, sobre la base de parámetros inciertos o equivocados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cartografía náutica tomó la delantera. Y sin perjuicio de que los chinos ya hubiesen tratado la materia para no perderse en el Índico y el Pacífico, el portugués Pedro Nunes, matemático y cosmógrafo, propuso fórmulas para desenredar las distorsiones de los rumbos marinos. Sobre la base de su trabajo, Gerhard Kremer, conocido universalmente como Gerardus Mercator, ideó “Una nueva y aumentada descripción de la Tierra corregida para el uso de los navegantes”, que en realidad era una proyección cartográfica que adaptaba la lectura de la superficie esférica de la Tierra a una superficie plana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El uso de la proyección de Mercator, que era “isográfica”, es decir en donde la separación de los meridianos era igual sobre el papel en todas las latitudes, condujo a que, automáticamente, las regiones del mundo más lejanas de la línea ecuatorial se vieran más grandes de lo que son. Como esas regiones coinciden con los territorios que ocupan las grandes potencias tradicionales, y en general los países del Norte, la lectura de esa imagen los hacía ver con enormidades que coincidían con la ambición de esos mismos países de lucir grandotes y poderosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Favorecida resultó la Gran Bretaña, que es cinco veces más pequeña que Colombia, para poner un ejemplo, y que al ser vista en esos mapas parece equivalente. Groenlandia aparece del tamaño de África, cuando en realidad el continente africano es catorce veces más grande. Alaska parece casi tan grande como Brasil, que la quintuplica. Y así Noruega y Suecia serían gigantes, para no hablar de Estados Unidos, Canadá y Rusia, que aunque son grandes aparecen inconmensurables.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El predominio de los mapas conforme a la proyección de Mercator ha tenido no solamente consecuencias dentro de la discusión permanente de los cartógrafos. El hecho de que Europa, epicentro de las exploraciones del Siglo XVI, sea el continente predominante en el mapa, aumentó y sigue privilegiando la importancia de ese continente, mientras minimiza la de África, América del Sur y amplias regiones asiáticas. Con lo cual se refuerza la idea que cada quién desde su ángulo puede tener sobre su propia tierra y la de los otros.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la luz de lo anterior, los países ecuatoriales, sobre los cuales no se presentan distorsiones, quedan minimizados y se han acostumbrado a ver particularmente a los nórdicos como si fueran en todos los casos gigantes, cuando en realidad, salvo Canadá, Estados Unidos, Rusia y China, son menos grandes. Con lo cual se impone una lectura equivocada del mundo que tiene consecuencias en cuanto a los sentimientos y complejos de cada quién, siempre en favor de los que aparecen inmerecidamente más grandes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto llevó a que los países africanos, mucho más conscientes de la geografía que el resto de los desfavorecidos, promovieron el tratamiento del tema en la Asamblea General de las Naciones Unidas.&nbsp;&nbsp;El resultado fue la aprobación de una resolución, no vinculante, que invita a promover el uso de alternativas cartográficas que correspondan más fielmente a las proporciones reales de los diferentes territorios del planeta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La perspectiva de Mercator fue y sigue siendo de gran utilidad para los navegantes, que cuentan con instrumentos para corregir distorsiones que los podrían llevar a perderse en la inmensidad del mar. Al mismo tiempo, desde la época de su aparición, han surgido numerosas alternativas con diferentes beneficios, sin que se haya podido llegar a una forma universalmente aceptada de mapear el mundo, que maneje de manera óptima las distancias, la dirección y las áreas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el interés que se tenga, hoy se puede apelar a diferentes proyecciones. Si se tiene interés exclusivamente reivindicador de las áreas, la Gall-Peters, muestra la superficie real de los continentes, pero se ven severamente alargados y deformes. La Winkel-Tripel busca equilibrar distancias y áreas. La Mollweide representa el planeta en forma de elipse y se usa en materias climáticas. Y hay una japonesa, reciente, que divide el planeta en 96 triángulos que luego pone juntos en busca de un rectángulo, y que solo manejan con precisión los japoneses.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A todos nos debe interesar cómo quedamos en el mapa. Despreciar esa dimensión de nuestra personalidad como nación es como restarle atención a la fotografía de nuestro documento de identidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No por el hecho de que las Naciones Unidas se hayan ocupado del caso a instancias de los africanos el tema nos debe ser ajeno. Debemos desarrollar, desde la escuela temprana, una conciencia geográfica que ha de servir de muchas maneras. Por ejemplo, para saber que somos mucho más grandes que cualquiera de nuestros admirados países de Europa, con la excepción de Rusia, que es euroasiática. Y en consecuencia para no caer en la trampa de ver más grandes a países que la gente suele venerar sin enterarse de las proporciones que tienen respecto del nuestro y de las ventajas extraordinarias que tiene el contenido de nuestra maravillosa geografía.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra ubicación en el mundo, sea cual fuere la proyección que se consulte, es de verdad única y privilegiada. Así lo entienden centros de poder extranjeros que ya quisieran estar donde estamos y tener lo que tenemos. De manera que nuestra realidad geográfica debe ser poderoso argumento para el optimismo que debería convertirse en característica nacional, en lugar de permitir que imperen la minusvalía, el desprecio y el derrotismo sobre nuestras posibilidades. Espectáculo visto desde fuera, por quienes no tienen nuestras costas en los dos grandes océanos, ni nuestras tres cordilleras, ni nuestras llanuras, ni bosques, ni selvas, ni cientos de ríos, como el de unos herederos ricos que lloran porque se creen pobres.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo esto nos debe importar cómo quedamos en el mapa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133103</guid>
        <pubDate>Thu, 17 Sep 2026 00:04:55 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133103</post-id>    </item>
        <item>
        <title>“No debemos permitir que el Bosque de Mutis en Mariquita se convierta en un potrero”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/no-debemos-permitir-que-el-bosque-de-mutis-en-mariquita-se-convierta-en-un-potrero/</link>
        <description><![CDATA[<p>En su vista a Colombia, José Luis Fernández Alonso, científico titular del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid, España, hizo un llamado para preservar el legado de la Real Expedición Botánica y continuar la obra que emprendió el sabio Mutis en 1783 por el Nuevo Reino de Granada.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>España y Colombia han estrechado lazos para honrar la memoria del padre de la Real Expedición Botánica, José Celestino Mutis, proteger su legado y continuar su obra. En la imagen, José Luis Fernández Alonso, científico titular del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Terminando la licenciatura de Biología en España, José Luis Fernández Alonso, científico titular del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid, llegó becado a Colombia en 1986 con el propósito de estudiar la flora de Mutis y la flora tropical, por un acuerdo entre el Instituto Colombiano de Cultura Hispánica y el Instituto de Cooperación Iberoamericana. “Luego me desempeñé por 23 años como profesor de la Universidad Nacional y me casé con una colombiana”, nos dice este hombre que habla con pasión sobre Mutis y su obra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2009, el profesor regresó a España como investigador, y los motivos de su entusiasmo siguen intactos: la flora de Colombia y en la flora neotropical, desde México hasta Argentina, <em>“pues están emparentadas al estar distribuidas en la misma franja intertropical de América”.</em> &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hizo parte de la delegación del Real Jardín Botánico de Madrid que, en cabeza de la directora María-Paz Martin, deshizo los pasos de Mutis en San Sebastián de Mariquita a principios de 2026, por invitación de la Fundación Segunda Expedición Botánica, Funbotánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las más de seiscientas láminas elaboradas en la Escuela de Pintores en Mariquita, el profesor Fernández Alonso seleccionó las trece especies del Bosque de Mutis que adornan la portada y cada uno de los doce meses del calendario 2027 del Real Jardín Botánico, en homenaje a Mariquita.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/CALENDARIO-2027-REAL-JARDIN-BOTANICO-2.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-132780" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/CALENDARIO-2027-REAL-JARDIN-BOTANICO-2.jpg 1080w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/CALENDARIO-2027-REAL-JARDIN-BOTANICO-2.jpg?resize=240,300 240w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/CALENDARIO-2027-REAL-JARDIN-BOTANICO-2.jpg?resize=768,960 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/CALENDARIO-2027-REAL-JARDIN-BOTANICO-2.jpg?resize=819,1024 819w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em><strong>Foto: </strong>cortesía Real Jardín Botánico de Madrid.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cuáles fueron los hallazgos durante la visita al Jardín del sabio Mutis en Mariquita?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue emocionante ver que todavía hay construcciones que tienen mucho que ver con los espacios donde trabajó la Expedición Botánica, como son la Casa de Mutis, el jardín experimental de Mutis y el bosque aledaño, o la <em>Casa de los pintores</em> que no alcanzamos a visitar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me llamó la atención que el bosque se conserva muy bien en términos de diversidad después de 250 años, a pesar de que ha habido conflicto de invasiones en determinados sectores, pero es algo comprensible al colindar con las casas del municipio. &nbsp;Porque lo habitual en cualquier zona del país es que los ambientes naturales se transformen en potreros, construcciones e incluso cultivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una parte grande, de 50 o 60 hectáreas, muy bien conservada, lo que es una noticia maravillosa. &nbsp;Aunque parezca mentira, todavía no se cuenta con un estudio completo, un inventario detallado de ese enclave relíctico de bosque húmedo, transición a bosque seco, del Magdalena. Siendo cuna de la Expedición, con un alto interés natural por su biodiversidad, es perentorio empezar a protegerlo, realinderar y cercar toda la parte conservada, para que los investigadores y los gestores de ese jardín, puedan garantizar su permanencia en el futuro y sirva para nuestro propósito de investigar y hacer divulgación. Es una suerte poder reencontrar esas plantas antiguas que están en las láminas, o secas en el Herbario Mutis, para estudiarlas y documentarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Es posible entonces pensar en una nueva Expedición Botánica?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El tema de la Real Expedición Botánica en Colombia es algo que no se ha olvidado. &nbsp;Ha habido intentos recurrentes por retomar los anhelos y el trabajo de Mutis, no sólo en la parte botánica, sino en muchos otros campos que él emprendió, relacionados con las especies útiles, incluso la docencia, la minería y las ciencias, pero centrándonos en lo que nos compete que es el estudio de la flora de la Real Expedición Botánica y el contexto histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es inmejorable la ocasión que tenemos para sacar a flote esa segunda Expedición Botánica que propusiera el expresidente Belisario Betancur en los años 80.  Desde una perspectiva científica y técnica, en términos de divulgación y conservación, estamos uniendo esfuerzos diferentes entidades de Colombia y España.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Como científico ¿participará usted en la labor de inventariar y catalogar toda de esa riqueza natural que encontraron allí?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo relacionado con la publicación de la flora de Mutis y con el estudio de los herbarios, me apetece muchísimo retomar un proyecto de inventario y de estudio de este relicto de bosque húmedo tropical de Mariquita en colaboración con los colegas botánicos colombianos, del Tolima, del Jardín Botánico de Bogotá o de la Universidad de Ibagué.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de hacer un trabajo conjunto para poner sobre el papel el catálogo definitivo completo de la flora de dicho bosque, que sea una herramienta fundamental de apoyo a la obra de la Expedición Botánica: la flora con sus volúmenes, sus materiales históricos, y que contemos con estas series recientes de referencia, las cuales van a redundar en la conservación del propio predio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se debe demarcar la zona de conservación y recoger información sobre las especies amenazadas o en peligro, para proponer las diferentes acciones para su protección; es un espacio único y el esfuerzo por conservarlo no debe ser solo competencia del municipio de Mariquita, debe tener una protección gubernamental por parte del Ministerio de Medio Ambiente y de quienes tengan competencia en la conservación de parques y espacios naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Podemos decir que el espíritu del sabio Mutis sigue presente en Mariquita?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Totalmente. Fue emocionante recorrer esos senderos y ver plantas que están comentadas en los diarios de Mutis y que fueron descritas con todo detalle; por ejemplo, cuando hablaban del <em>cacao de cintillas</em> o el <em>cacao de mico,</em> que es un pariente del theobroma. Verlo allí es recordar las páginas donde describió por primera vez la rareza de estas plantas: los bejucos, las hormigas o las mariposas que recolectaban sus ayudantes, y las reflexiones que hacía Mutis al llegar a su casa, al diseccionar una planta, pues nadie las había descrito en el papel hasta entonces. Es una maravilla que comprobar más de dos siglos después todo esto se conserva allí y en buenas condiciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos un gran bosque, no lo debemos dejar perder, ni permitir que se convierta en un potrero; sería la peor inversión. Es un banco de germoplasma, conectado con la historia de Colombia y su ciencia, que es la Real Expedición Botánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy estamos en esa misma línea del tiempo, luchando por los mismos objetivos, con unos personajes inspiradores excepcionales, empezando por el sabio Mutis.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>La directora del Real Jardín Botánico de Madrid, María-Paz Martin, durante su visita a la Casa de la Real Expedición Botánica en Mariquita, Tolima, en febrero de 2026.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="338" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Foto-Casa-de-la-Expedicion-Botanica-en-Mariquita.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132791" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Foto-Casa-de-la-Expedicion-Botanica-en-Mariquita.jpeg 1600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Foto-Casa-de-la-Expedicion-Botanica-en-Mariquita.jpeg?resize=300,99 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Foto-Casa-de-la-Expedicion-Botanica-en-Mariquita.jpeg?resize=768,253 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Foto-Casa-de-la-Expedicion-Botanica-en-Mariquita.jpeg?resize=1024,338 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Foto-Casa-de-la-Expedicion-Botanica-en-Mariquita.jpeg?resize=1536,507 1536w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Traer al sabio Mutis a nuestro tiempo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor José Luis Fernández se refiere a los tiempos modernos de la botánica en Colombia: los nexos entre José Celestino Mutis, José Jerónimo Triana y Enrique Pérez Arbeláez. A Triana, un botánico colombiano de mediados del siglo XVIII, le parecía imposible que una colección excelsa de láminas y documentos estuviera sin publicarse; por eso, consiguió una autorización para visitar el Real Jardín Botánico de Madrid hacia 1.860. Hizo una primera identificación a nivel de género, familia y especie con el conocimiento de la época.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El siguiente en continuar la tarea fue el padre Enrique Pérez Arbeláez, otro gran botánico; durante los años 30-40 del siglo pasado; creó el Herbario Nacional Colombiano y el Instituto Botánica de la Universidad Nacional. Visitó la colección de Mutis en 1927 y desde ese momento luchó para que se publicara la obra inédita de la Expedición Botánica, siendo uno de los artífices del programa binacional de la flora de Mutis.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Las plantas útiles de Colombia”,</em> el libro insignia del sacerdote, documenta la botánica económica, que es la flora útil de Colombia y América, siguiendo la misma trayectoria de sabio. Monumental fue su esfuerzo para documentar las hierbas que se usaban en la farmacopea de la época, la Real botica: en especial detalle las quinas, los tés, los bálsamos y las plantas medicinales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de España, sobresalen los nombres de José Cuatrecasas y Arturo Caballero. Como director del Real Jardín Botánico de Madrid, a finales de los años 30 del siglo XX, Cuatrecasas dio pasos importantes en favor de la publicación de la flora de Mutis, aunque la Guerra Civil Española dio al traste con ese y otros grandes proyectos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La figura de Mutis, sus escritos y su influencia, han sido inspiradoras en el desarrollo de la ciencia y las instituciones en Colombia”, concluye el científico español.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132774</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 16:01:10 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/FOTO-JOSE-LUIS-FERNANDEZ-REAL-JARDIN-BOTANICO.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“No debemos permitir que el Bosque de Mutis en Mariquita se convierta en un potrero”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132774</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Colombia, más allá de la &amp;#8220;Paz Total&amp;#8221; y la &amp;#8220;Patria Milagro&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-mas-alla-de-la-paz-total-y-la-patria-milagro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ambas metas están más cercanas de la demagogia que de la responsabilidad de un estadista. Por ejemplo, la “Paz Total”, se corresponde más con una cosmovisión religiosa que con la política terrenal.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si sometemos a un análisis somero la viabilidad política de metas gubernamentales como la “Paz Total” y la “Patria Milagro”, llegaremos a la conclusión de que son inalcanzables e irrealizables. Es así, porque son causas y metas que no pertenecen al mundo de la viabilidad política, sino al de la propaganda electoral, la ensoñación ideológica y los delirios personales de sus inspiradores y asesores. Resultan eficaces para llegar a la presidencia de la República, pero nefastas para gobernar. Ambas metas están más cercanas de la demagogia que de la responsabilidad de un estadista. Por ejemplo, la “Paz Total”, se corresponde más con una cosmovisión religiosa que con la política terrenal. Es una meta política más cercana al reino de los cielos que a este “valle de lágrimas”. Resultó ser, pues, una propuesta Metapolítica, próxima a ese reino celestial de paz bucólica, armoniosa y total, donde brilla la luz perpetua en lugar de las penumbras y tinieblas de la política terrenal. Esa “Paz Total” solo reinará cuando nuestras almas ya estén desprovistas de las tentaciones y los apetitos insaciables de nuestros pecaminosos cuerpos, fuente inagotable de conflictos y disputas, que hacen imprescindible la política, el Estado y las leyes. Sabiamente lo escribió Madison en el número 51 de El Federalista: “<em>Si los hombres fueran ángeles, el Estado no sería necesario</em>”. Y, con mayor razón, en nuestro caso el Estado es más que necesario, es imprescindible, pues miles de hombres están armados hasta los dientes para controlar economías ilícitas, desafiar a las autoridades o cogobernar, si se les permite, haciendo transacciones de paz y seguridad para los negocios a cambio de aceptables niveles de impunidad para sus hombres. Es en dichas circunstancias cuando surgen fórmulas como la <em>“Patria Milagro”</em>, en sustituto de la “<em>Paz Total”,</em> que no pudo lograr su cometido porque careció de un principio de realidad enunciado por Hobbes hace cerca de 4 siglos en el Leviatán: no hay Tratados de Paz sin el peso, el respaldo y amenaza de la Espada. En nuestro caso, dada la precariedad de la espada del Estado colombiano, el Tigre espera contar con la poderosa espada de Trump y sus ejércitos salvadores, acompañados con el “<em>Escudo de las Américas</em>” y la inteligencia de agencias israelíes, para imponer una Paz Americana, seguro a un alto precio, como lo está haciendo en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Paz Total” y “Patria Milagro”, tan lejanas y cercanas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese principio de realidad hobbesiano no lo tuvo en cuenta desde el comienzo de su gobierno el expresidente Gustavo Petro y cuando lo hizo, ya era demasiado tarde y la “<em>Paz Total</em>” terminó siendo un horror fatal que dejó al menos 65 menores de edad muertos en bombardeos contra campamentos guerrilleros, según reporte de Medicina Legal<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>. Paradójicamente, esa “Paz Total” tan bien intencionada, que partía de un supuesto falso, la buena voluntad de numerosos grupos armados interesados en hacer tránsito a la vida civil y dejar la guerra, terminó engendrando su antítesis, la “Patria Milagro” y una especie de presidente teratológico-converso, que se cree un Tigre enviado por Cristo Rey para salvar a Colombia del narcoterrorismo. Por eso la “Paz total” está tan cercana de la “Patria Milagro”, pero también tan lejana. Así lo ha anunciado el Tigre desde el día de su posesión, en medio de una ceremonia que fusionó la fe con la fuerza, recordándonos esa alianza sangrienta entre la Cruz y la Espada, que se rompió transitoriamente con el nacimiento de la República, pero que luego se prolongó durante todo el siglo XIX y hasta nuestros días. Solo que ahora lo hace bajo formas más discretas y complejas, pero no menos sangrientas, mezclando los intereses legales e ilegales con los valores más excelsos, como la codicia con la fe y la violencia con la seguridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una santidad felina y belicosa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la Espriella lo reafirmó con fe y fuerza ante las tropas en el campo de maniobras del Cantón Pichincha en Cali: <strong><em>“Quien está de rodillas ante Dios, nunca será vencido”.</em></strong> Pero la verdad, es que el Tigre bien sabe que con la fe no solo se gana la guerra, aunque la utilice para ello, si antes no se postra de rodillas ante Trump, como Señor supremo de la Guerra, con toda la parafernalia de su complejo industrial militar y modernas tecnologías para derrotar el narcoterrorismo. Por eso, como un César triunfante y pleno de buena conciencia, ahora recorre como un Tigre depredador los cuerpos exhibidos de bandidos dados de baja, entre los cuales ya figuran por lo menos 4 menores de edad. A ese ritmo, en pocos meses superará el número de bajas de la “paz Total”. Ese exhibicionismo tanático lo complementa con la figura paternal de un presidente que auxilia a niños enfermos y prodiga ayudas generosas a familias damnificadas del terremoto, proyectando así una síntesis perfecta de vengador y salvador. Para asegurarse esa aureola de converso y hombre piadoso, realiza actos de consagración de su gobierno a la virgen de Fátima en la plaza de Bolívar y entrega <em>“la Nación a Cristo”</em> <a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Todas estas puestas en escena, cotidiana e intensamente difundidas por los noticieros y la gran prensa, difuminan por completo su pasado de pagano y de sibarita hedonista, exhibido en forma orgullosa y ostentosa en su entrevista con María Elvira Arango en su programa “<strong>Los Informantes</strong>”, realizado hace siete años, que puede verse en el enlace<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> que aparece al final.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una conversión milagrosa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para completar esa conversión milagrosa, el penalista que ayer defendía delincuentes de cuello blanco y criminales de guerra en tránsito a la vida civil a través de la Fundación Iniciativas para la Paz (FIP)<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, cuyo bufete en Miami además está siendo investigado por presunto lavado de fortunas ilegales<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, ahora se convierte en un perseguidor implacable del crimen con la ayuda de los dos Estados más belicosos y sus respectivos gobernantes, incursos en procesos por corrupción, crímenes de guerra y genocidio, como lo son Trump y Netanyahu. Estamos, pues, a punto de un milagro extraordinario, más que fantástico, ahora los gobergánsteres que presiden Estados genocidas se embarcan en guerras hibridas contra narcoterroristas en nombre de la seguridad, la libertad, la defensa de la democracia y hasta los más sagrados valores y creencias cristianas. Desdicen de las Naciones Unidas, la Corte Penal Internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que consideran la matriz de una decadente cultura Woke que debe ser erradicada, mediante una batalla cultural implacable contra quienes reivindican fantasmagorías como el Derecho Internacional, la soberanía de los Estados y la autodeterminación de los pueblos, junto a la igual dignidad de todos los seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Armagedón de la “Patria Milagro”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en el vórtice de este Armagedón en que miden sus fuerzas Estados y gobernantes cacocráticos contra maléficos izquierdistas y terroristas, se encuentra la “<em>Patria Milagro”,</em> convertida en un laboratorio de guerra híbrida y de batalla cultural mediática campal, atrapada en una estrategia que combina el fanatismo religioso con el extremismo antidemocrático de una manada de fanáticos, convencidos de encarnar la batalla final donde el bien derrotará para siempre el mal. Poco importa que entonces sobrevivan solo los asesinos victoriosos y sus numerosos cómplices. Esa manada es continuamente animada por piadosos pastores y rabinos, que celebran una conversión monstruosa, la fusión de un Tigre con un profeta armado, que invoca a Cristo-Rey para ganar la “guerra contra las drogas” y el crimen. Esa guerra tras la cual está la adicción incontenible de Trump <a></a>con su doctrina Donroe y su cohorte de asociados y cómplices para expoliar todas las riquezas y recursos que necesita para su amada MAGA y America First, como ya empezó a hacerlo con el petróleo de Venezuela. Por todo ello, Colombia debería situarse mucho más allá de la “Paz Total”, que ya sabemos es inalcanzable mientras persistan las economías ilegales en simbiosis con las legales, en un complejo entramado de Cambalache nacional e internacional donde <em>“resulta que es lo mismo ser derecho que traidor¡¡ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador! ¡Todo es igual!</em>”. Basta verlo en la ejemplar sociedad de Trump con Alejandro Betancourt<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Más allá de la “Patria Milagro”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, con mayor razón, Colombia debería estar mucho más allá de la “Patria Milagro”, que puede terminar siendo una especie de “<em>Patria Maga”</em>, totalmente malograda y abusada por quien solo aspira a <em>“perforar, perforar y perforar”</em> sus intimidades, además de fumigar, fumigar y fumigar sus bosques tropicales y sumarla a sus conquistas como depredador insaciable de sus riquezas, bellezas, población y soberanía. Así lo está haciendo con éxito en Venezuela, contando con la valiosa e incondicional colaboración de Delcy Rodríguez, su hermano y demás cómplices. Y espera continuar su saga extractivista en la “<em>PATRIA MILAGRO”</em>, pues cuenta con la ambición y fiereza del Tigre, otra más de sus mascotas del Sur, respaldado por un establecimiento impaciente para volver a realizar “Business as usual” con el concurso entusiasta de un contingente de “Defensores de la Patria”, cuya idea de soberanía se agota en la seguridad para sus negocios y el aumento sostenido de sus ganancias, que evoca los tres huevitos empollados por Uribe. Huevitos que podrían terminar siendo los empollados por la víbora de la guerra, como lo advierte Isaías 59.5: “<em>Incuban huevos de víbora y tejen telas de araña. El que come de sus huevos muere, y si uno los aplasta sale una víbora”.</em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://caracol.com.co/2026/07/01/medlegal-revelo-que-65-menores-murieron-durante-gobierno-petro-en-bombardeos-contra-grupos-armados/">https://caracol.com.co/2026/07/01/medlegal-revelo-que-65-menores-murieron-durante-gobierno-petro-en-bombardeos-contra-grupos-armados/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-29/de-la-espriella-preside-un-evento-religioso-por-las-victimas-del-terremoto-el-presidente-entrego-la-nacion-a-cristo.html">https://elpais.com/america-colombia/2026-08-29/de-la-espriella-preside-un-evento-religioso-por-las-victimas-del-terremoto-el-presidente-entrego-la-nacion-a-cristo.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video;_ylt=AwrFYCaUeJ1qNgIAakarcgx.;_ylu=Y29sbwNiZjEEcG9zAzEEdnRpZAMEc2VjA3Nj?p=los+informantes+caracol&amp;fr=mcafee#id=24&amp;vid=ea7000da913b1c70eb4835805f59c9e2&amp;action=view">https://co.video.search.yahoo.com/search/video;_ylt=AwrFYCaUeJ1qNgIAakarcgx.;_ylu=Y29sbwNiZjEEcG9zAzEEdnRpZAMEc2VjA3Nj?p=los+informantes+caracol&amp;fr=mcafee#id=24&amp;vid=ea7000da913b1c70eb4835805f59c9e2&amp;action=view</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://cambiocolombia.com/poder/articulo/2026/7/abelardo-gestor-de-paz-archivos-ineditos-su-papel-ralito">https://cambiocolombia.com/poder/articulo/2026/7/abelardo-gestor-de-paz-archivos-ineditos-su-papel-ralito</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://eldiariony.com/2026/07/27/el-pasado-de-abelardo-de-la-espriella-de-defender-a-acusados-de-narcotrafico-en-miami-a-ser-el-presidente-electo-de-colombia/">https://eldiariony.com/2026/07/27/el-pasado-de-abelardo-de-la-espriella-de-defender-a-acusados-de-narcotrafico-en-miami-a-ser-el-presidente-electo-de-colombia/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.elespectador.com/mundo/quien-es-alejandro-betancourt-el-poderoso-empresario-que-conecto-a-trump-con-delcy/">https://www.elespectador.com/mundo/quien-es-alejandro-betancourt-el-poderoso-empresario-que-conecto-a-trump-con-delcy/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132730</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Sep 2026 21:31:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Terremoto-1.png?quality=60&amp;#038;w=1024" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia, más allá de la &#8220;Paz Total&#8221; y la &#8220;Patria Milagro&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title> Javier Giraldo Moreno, S. J: Una vida ejemplar y una obra inmortal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/javier-giraldo-moreno-s-j-una-vida-ejemplar-y-una-obra-inmortal/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ese legado inmortal como defensor inclaudicable de los derechos humanos, lo forjó el padre Giraldo junto a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, resistiendo con el poder de la organización, la palabra y la espiritualidad los embates de todos los actores armados, junto a la entonces alcaldesa de Apartadó, Gloria Cuartas. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si de alguien puede decirse que su vida fue ejemplar y dejó para la posteridad una obra inmortal, es del sacerdote Javier Giraldo Moreno, S. J<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, fallecido a sus 82 años, la semana pasada en Bogotá. Su vida fue un testimonio ejemplar por su coherencia, valor y compromiso con la promoción y defensa de los Derechos Humanos, asumidos desde una espiritualidad cristiana terrenal, fraternal y solidaria. Una espiritualidad inspirada por el sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo, para quien, más allá de sus disputas metafísicas en torno a la fe y la inmortalidad del alma, que entonces sostuvo con los jerarcas de la Iglesia Católica, afirmó que aquello que lo desvelaba y sublevaba era la mortalidad del hambre, más que la inmortalidad del alma. Pues la primera debería y podía evitarse en lugar de refugiarse en una fe sin vida, como lo hacían millones de católicos para asegurarse la inmortalidad de su alma. Por eso, siendo el padre Camilo capellán en la Universidad Nacional &#8211;contaba el padre Javier en su última entrevista con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>-—lo que más le sorprendía a Camilo era que quienes asistían a sus misas casi nunca lo acompañaban en sus visitas de solidaridad y caridad cristiana a los barrios populares de Bogotá, mientras que los estudiantes que no asistían a la misa del mediodía sí lo acompañaban en apoyo a sus obras con las Juntas de Acción Comunal. Entonces, concluía Camilo: “<strong><em>Los que aman no tienen fe y los que tienen fe no aman”</em></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los Derechos Humanos como Fe</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El padre Javier Giraldo asumió ese desafío y contradicción teológica desde su dimensión más secular, articulando la promoción y defensa de los Derechos Humanos con la vida y dignidad de todas las personas y comunidades, especialmente de aquellas que sufren la vulneración violenta de sus derechos fundamentales. Por eso, su obra es también un legado inmortal y pertenece a todas las comunidades y personas que afirman su dignidad y rechazan radical y civilmente a quienes vulneran sus derechos e identidades. Vulneración que suele perpetrarse en defensa de un orden político sin justicia y en aras de mayor seguridad para la prosperidad de minorías o, peor aún, que es violentamente ejecutada por aquellos que reivindican y luchan por la justicia social sin respetar la vida, libertad y dignidad de las personas y comunidades que dicen representar. Con radicalidad, entonces, se consagró el padre Giraldo a defender los cuerpos de todas las víctimas para así también conservar y quizá salvar sus almas. De allí su compromiso vital con la Comunidad campesina de San José de Apartadó, asediada, atacada y ultrajada violentamente por todos los actores armados del conflicto, precisamente por su empeño pacífico y civilista de no dejarse arrastrar por esa vorágine de violencias aniquiladoras y consolidar su autonomía. Autonomía que no debe confundirse con neutralidad, pues la Comunidad siempre afirmó y defendió sus derechos, como continúa haciéndolo hasta hoy. Derechos inclaudicables a una vida libre, digna y justa, es decir, disfrutada con plena vigencia de los Derechos Humanos en su dimensión integral: civil, política, social, económica, cultural y ecológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Derechos Humanos como Paz y Democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así los asumió y promovió siempre el padre Giraldo, más allá de las incomprensiones y descalificaciones maniqueas de gobernantes y políticos de extrema derecha, que lo tildaban de solo defender los “izquierdos humanos”. Una sindicación completamente absurda, pues la misma Constitución en su artículo 95, numeral 4, nos señala como un deber de todos los colombianos: <strong><em>“Defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica”</em></strong><em>,</em> en consonancia con el artículo 22, complemento imprescindible para la existencia de la democracia: <strong><em>“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”</em></strong>. Porque mientras persista la violencia política, más allá de las motivaciones o intereses de sus perpetradores, sean estos la pura codicia, la rebelión o ambas juntas, y a ella se le sume la respuesta militar y represiva del Estado como la única solución milagrosa para contener o eliminar a los “terroristas”, incluso con la ayuda de Cristo Rey, los derechos humanos inevitablemente seguirán siendo violados y conculcados. Ya sucedió con los exitosos miles de “falsos positivos” de la “seguridad democrática”, cuando se nos anunciaba que faltaba poco para “matar la culebra”. Así llevamos más de medio siglo y continuará sucediendo, como ya lo empezamos a ver con los eficaces bombardeos de las Fuerzas Militares, que en estas tres semanas de la “Patria Milagro” dejan al menos 4 menores de edad sin vida. Y la cifra seguirá creciendo, pues se calcula que han sido reclutados más de mil menores de edad por organizaciones cuyos comandantes no solo son criminales de guerra, sino que carecen del más mínimo honor y valor militar, pues los utilizan como escudos y carne de cañón para salvaguardar sus vidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Estado y Derechos Humanos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso el padre Giraldo siempre sostuvo que el primer responsable de la vigencia, promoción y defensa de los derechos humanos es el Estado<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, pues éste históricamente surgió precisamente para proclamarlos y garantizarlos, como aparece ya en la Declaración del 26 de agosto de 1789 de la Asamblea Nacional Francesa, en su artículo 2: <em>“La finalidad de toda <strong>asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre</strong>. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión”.</em> Esa Asociación Política hoy la conocemos, en nuestra Constitución, con el nombre de Estado Social de derecho<em>.</em> De otra parte, sustentado también en la declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada el 10 de diciembre de 1948, en donde se reafirma que es <em>“esencial que los <strong>derechos humanos</strong> sean <strong>protegidos por un régimen de Derecho</strong>, a fin de que el hombre no se vea <strong>compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”</strong></em>, el padre Giraldo consideró que históricamente se podía explicar, lo que no significa justificar y menos legitimar, el surgimiento de las guerrillas en Colombia hacia 1964. Lo hizo en su ensayo: <em>Aportes sobre el origen del conflicto armado en Colombia, su persistencia y sus impactos</em> (páginas 423 a 467) en el libro<em>: Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia</em>, más conocido como <em>Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas</em>. Pero su rechazo radical a la legitimación o justificación de la violencia armada, independiente de la identidad del actor responsable de la misma y de sus razones, motivaciones o intereses, fue demostrada con su compromiso, acompañamiento y defensa permanente de la comunidad campesina de San José de Apartadó. Ese compromiso lo realizó sin escatimar los riesgos para su propia vida, denunciando los crímenes y llevando ante la justicia a sus presuntos responsables. Así sucedió con el general (r) Rito Alejo del Rio, condenado en 2012 a 25 años y 10 meses de prisión por el caso del asesinato del líder social chocoano Marino López en 1997. <em>“En el fallo se sostiene que la operación “Génesis” y las actuaciones paramilitares fueron una única unidad de propósitos entre la brigada 17 y los paramilitares de las AUC y que formaba parte de una estrategia de consolidación paramilitar, toma de territorios y sometimiento de un enemigo común”</em><a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. En contraste con esta decisión judicial, el entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, consideraba que <strong><em>“nadie mejor que el general Del Río comprendió que a Urabá había llegado la hora de la paz, el Estado, y a fe que avanzó notablemente</em></strong>”, siendo por ello condecorado y llamado <strong><em>“el pacificador de Urabá”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>San José de Apartado, enclave de espiritualidad terrenal</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese legado inmortal como defensor inclaudicable de los derechos humanos, lo forjó el padre Giraldo junto a la Comunidad de San José de Apartadó, resistiendo con el poder de la organización, la palabra y la espiritualidad los embates de todos los actores armado, junto a la entonces alcaldesa de Apartadó, Gloria Cuartas. Lo hicieron con eficacia mediante la denuncia pública y judicial veraz de todas las agresiones y violaciones perpetradas por los distintos actores armados contra la vida, bienes y autonomía civil de sus pobladores, campesinos y campesinas. Comunidad que hasta el día de hoy persiste con valor en ese empeño, convertida en un enclave de espiritualidad terrenal. Para comprender mejor ese alcance de civilidad y las profundidades de esa espiritualidad telúrica, arraigada en San José de Apartado y sustentada en la secularidad de los derechos humanos a través de la defensa de la paz y la democracia, nada mejor que consultar y leer los escritos del padre Javier Giraldo en su portal <strong><em>Desde los Márgenes</em></strong>: <a href="https://www.javiergiraldo.org/">https://www.javiergiraldo.org/</a> y la gesta de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó: <a href="https://www.cdpsanjose.org/">https://www.cdpsanjose.org/</a> .</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Giraldo">https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Giraldo</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://unidadbusqueda.gov.co/actualidad/javier-giraldo-padre-homenaje-buscador-humanitario-agosto-2026/">https://unidadbusqueda.gov.co/actualidad/javier-giraldo-padre-homenaje-buscador-humanitario-agosto-2026/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/javier-giraldo-cuando-el-aparato-de-estado-es-rechazado-por-su-corrupcion-o-injusticia/">https://www.elespectador.com/colombia-20/javier-giraldo-cuando-el-aparato-de-estado-es-rechazado-por-su-corrupcion-o-injusticia/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.justiciaypazcolombia.com/26-anos-de-condena-al-general-r-rito-alejo-del-rio/">https://www.justiciaypazcolombia.com/26-anos-de-condena-al-general-r-rito-alejo-del-rio/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132640</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Sep 2026 21:40:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ Javier Giraldo Moreno, S. J: Una vida ejemplar y una obra inmortal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Patrimonio, arquitectura y progreso en la Bienal de artes plásticas Fuga</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/patrimonio-arquitectura-y-progreso-en-la-bienal-de-artes-plasticas-fuga/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una mirada al centro de Bogotá como territorio vivo, sus memorias, así como las ruinas y la apropiación del espacio público son la fuente de inspiración la VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga, que hasta el 5 de septiembre exhibe el segundo ciclo. Cuatro de los cinco proyectos artísticos están inspirados en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Una mirada al <strong>centro de Bogotá</strong> como territorio vivo, sus memorias, así como las ruinas y la apropiación del espacio público son la fuente de inspiración la <strong><strong>VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga</strong></strong>, que hasta el 5 de septiembre exhibe el segundo ciclo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuatro de los cinco proyectos artísticos están inspirados en conceptos como patrimonio, arquitectura y progreso; y tres revisan el legado del arquitecto <strong>Gastón Lelarge</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lucas Gallego y Carolina Borrero</strong> exhiben en “Lo que soporta la montaña” las consecuencias de la explotación que sufrieron los cerros orientales desde el siglo XVI hasta el XX, época en las que piedras y madera fueron llevadas al centro de la ciudad para la construcción del Capitolio Nacional. La majestuosidad de la edificación contrasta con la erosión de las montañas y el deterioro de la calidad de vida de sus habitantes. Mientras recorremos la sala nos rodeamos de columnas elaboradas con materiales restantes.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales Fuga 2026" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/37fGim2njJw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Muy parecida es la propuesta de <strong>Sebastián Sandoval</strong>, quien en “Studio GL” presenta su visión de cómo la arquitectura deja de preservar para dar paso a la transformación urbana. Toma como ejemplo la casa Nemesio Camacho y por medio de esculturas y un video refleja cómo rápidamente la tecnología genera planos que fácilmente nos permiten olvidar el patrimonio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y <strong>María Luisa Sanin</strong> presenta “Metrópolis 2027” en referencia del trabajo del arquitecto Gastón Lelarge al insertar imágenes de sus edificios icónicos en escenarios de ciencia ficción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo con el tema de la urbanización, el progreso y el futuro, en “Armas de negación aérea” <strong>Lina Henao</strong> plantea la complejidad de la violencia que generan la renovación de un barrio o un territorio. La pala de una retroexcavadora, tierra y cemento, un letrero que recuerda la propiedad privada y audios de los años 50 recuerdan que desde siempre se advierte la necesidad de la transformación ciudadana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, en “Fábrica” <strong>César Faustino</strong> de recurre a los lenguajes teatrales que han sido adoptados por las artes plásticas y la sala oscura recuerda a los teatros del mundo del Renacimiento Italiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo ciclo de la <strong>VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga</strong> está abierto hasta el 5 de septiembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132632</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Sep 2026 19:06:21 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Patrimonio, arquitectura y progreso en la Bienal de artes plásticas Fuga]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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        <item>
        <title>Nueva obra de Sair García reflexiona sobre fronteras físicas y mentales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/nueva-obra-de-sair-garcia-reflexiona-sobre-fronteras-fisicas-y-mentales/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Cali de los años 70 según Ever Astudillo, y la Europa de la primera mitad del siglo XX según Theo Angelopoulos son la materia prima de la nueva obra del artista Sair García: “El paso suspendido de la cigüeña”. En el barrio El Polo de Bogotá se ubica La Casita, un espacio cultural creado [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La Cali de los años 70 según Ever Astudillo, y la Europa de la primera mitad del siglo XX según Theo Angelopoulos son la materia prima de la nueva obra del artista Sair García: “El paso suspendido de la cigüeña”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el barrio El Polo de Bogotá se ubica <strong>La Casita</strong>, un espacio cultural creado por Simón y Maritza Chehebar que desde el 2015 tiene el objetivo de desarrollar proyectos de artistas colombianos que contribuyen a la consolidación de los procesos y la identidad del <strong>arte contemporáneo colombiano</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Casita, que es un espacio cultural y no una galería de arte, invita cada año a tres artistas colombianos para que creen obras que dialoguen con una pieza de la colección Chehebar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esa lógica invitaron a <strong>Sair García</strong>, quien en diálogo con la obra “Lugar No 1” de <strong>Ever Astudillo</strong> que retrata la Cali de los años 70, presenta hasta septiembre de 2026 “El paso suspendido de la cigüeña”, una muestra que se nutre de la estética de la película de <strong>Theo Angelopoulos</strong> de 1993.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición “<strong>El paso suspendido de la cigüeña</strong>”, curada por Camilo Chico, propone una reflexión sobre las fronteras que construimos como sociedad y, especialmente, sobre aquellas que nos imponemos a nosotros mismos, a través de 14 pinturas, dos animaciones, una gran instalación compuesta por 350 obras en pequeño formato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entrevista con Sair García sobre “El paso suspendido de la cigüeña”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo es que “El paso suspendido de la cigüeña” se inspira tanto de la obra de Ever Astudillo como de Theo Angelopoulos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Parto de la obra de Ever Astudillo que pertenece a la colección de La Casita, una pieza que en realidad son cuatro dibujos que habla de Cali de los años 70. En un reto interesante porque esta exposición la sustraigo del cine. La serie “El paso suspendido de la cigüeña” habla de la arqueología del oficio. El título lo adopto de la película de Theodoros Angelopoulos de 1993 que habla de las fronteras, de la imposición de fronteras mentales y físicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La película se desarrolla en la Europa de los años 30, durante la Segunda Guerra, cuando aparecían fronteras trazadas de un día para otro en el suelo con una línea. Entonces, lo que hago es un pequeño parangón entre lo que sucedía en la época que muestra el director en su película, y lo que yo desde la pintura traigo a la contemporaneidad.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Las fronteras físicas y mentales según Sair García" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/IgMi83LYTD8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hablas de fronteras físicas, pero también mentales. Unas las ponen los gobernantes, otras las pone uno mismo…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, bien, lo dijo Albert Camus en “El Extranjero”, que el migrante carga con su trozo de tierra debajo del brazo. Eso somos finalmente, la trashumancia humana no es de ahora, es desde la historia la humanidad; entonces tanto el humano que se queda como el que se va tendrá su historia que contar y las fronteras de las que habla Theodoros Angelopoulos en sus películas no son otra cosa que la imposición de lo que ha venido ocurriendo a través del tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Él hablaba de la Europa hace casi 100 años, pero yo hablo de la América contemporánea y la única diferencia son los protagonistas, porque finalmente las escenas son las mismas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es la periodicidad y la historia cíclica que nos que nos sigue abordando: los migrantes y la diáspora de hace 100 años seguramente no tiene absolutamente nada distinto la actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que creo que hay que destacar es el papel que cumplen las artes para mostrar, para sacar a la luz estos temas, para decirle a la gente que la diáspora no es nueva. Theodoros Angelopoulos nos lo dice con sus películas, yo lo hago desde la pintura, eso es lo que nos corresponde (a los artistas) hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ya sabemos de dónde viene “El paso suspendido de la cigüeña”. ¿Cómo dialoga con tu obra?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que la gran diferencia entre el arte que he presentado y lo que exhibo ahora es a nivel formal, porque esta muestra, en medio de todo, sigue guardando la coherencia conceptual de lo que siempre he trabajado, que son los fenómenos sociopolíticos. En este caso, es la diáspora, sólo que tomo como sustrato el cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anteriormente, formalmente fue el acero el que me permitió crear obra porque el acero estaba determinado únicamente para la serie “Magdalena”, porque el acero constituye una metáfora bellísima del río.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y “El paso suspendido de la cigüeña” tiene también una resolución interesantísima si se tiene en cuenta que, primero, es una exposición de obras secuenciales que derivan en una animación; y esta animación es el resultado de tomar dos escenas puntuales de la película “El paso suspendido de la cigüeña”, tomar escenas de 8 segundos y 10 segundos y volverla una escena pictórica, dramática y contundente de tres minutos y medio. Entonces, es una apuesta bastante osada de lo que hizo Theodoros Angelopoulos desde el cine, y lo que yo trato de hacer desde la pintura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me impone un reto interesantísimo, pero además de eso, hay unas pinturas que parecieran unas pantallas cinematográficas, con unas escenas cinematográficas que son, por supuesto, fotogramas intervenidos, porque me apropio y reinterpreto la imagen con una narrativa conceptual muy cercana “Magdalena”, a “Éxodos” y a las otras series anteriores que he hecho. Entonces, digamos que la gran diferencia radica en lo formal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Ya habías tenido acercamiento con la animación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, pero no las había exhibido. En el Museo de Arte Moderno se hizo una exposición que tuvo unas pequeñas animaciones, unas escenas secuenciales que respondían a la curaduría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí se empieza a desglosar esto de la secuencialidad porque en “El paso suspendido de la cigüeña”, alrededor del 90% de la exposición está por fuera de las paredes porque yo necesitaba sacar de ese contexto de colgar las obras y más bien utilizar el lenguaje cinematográfico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La instalación está dispuesta de tal manera que se puede ver como se observan los archivos fotográficos. Las pinturas las en gran formato están exhibidas como se exhibían las pantallas publicitarias del cine de los años 40 y 50. No quería que fuera una exposición tan típica, sino salir de los esquemas y formatos para volverla más bella en su recorrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&gt; <a href="https://coolturatotal.com/el-paso-suspendido-de-la-ciguena-de-sair-garcia-en-arte-en-voz-alta-el-podcast-de-lilian-contreras-fajardo/">Si quieres escuchar el pódcast con Sair García, aquí</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Inclusive, en la sala donde está la animación hay seis sillas estilo cine que lo transportan a uno a la sala oscura….</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí. Hay algo bellísimo y es que en la animación se puede ver claramente la materialidad de los soportes. Hay unos hay unos primeros planes donde se ve claramente la materia de la madera, porque aquí hay lino, hay tela normal y hay madera como soporte histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la animación, se ve se ve el grano del soporte de la madera que era lo que me interesaba, porque al final de cuentas esa gestualidad, esa expresión y esa fuerza que tiene la animación era para resaltar las 350 pinturas que componen la animación: cada pintura es un fotograma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Realizar la animación con las pinturas era la puerta que se hacía desde la toma del cine como sustrato para el resultado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sair García ha expuesto en museos y galerías. ¿Qué significa exhibir en La Casita, un espacio cultural que toca visitar con cita previa?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta galería gusto de mi prestigio tremendo. De hecho, para nosotros (los artistas) es un honor tener esta invitación. Las exposiciones de La Casita son muy concurridas y la mía, afortunadamente, no ha sido la excepción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Casita es importante porque es un espacio de culto. Aquí se hacen tres muestras al año, así que cada vez que hay una exposición uno sabe que es de lo mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Hasta cuándo está “El paso suspendido de la cigüeña”?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta septiembre. Se desmonta después de ArtBo, que se realizará del 24 al 27 de septiembre en Ágora Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132029</guid>
        <pubDate>Tue, 18 Aug 2026 20:38:10 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Paso-Suspendido_3.png?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nueva obra de Sair García reflexiona sobre fronteras físicas y mentales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>La filosofía académica y sus vicios III:  Neolatrismo filosófico, tradición intelectual y eurocentrismo congénito</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/la-filosofia-academica-y-sus-vicios-iii-neolatrismo-filosofico-tradicion-intelectual-y-eurocentrismo-congenito/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ofrecemos la tercera y última parte en torno a los vicios de la filosofía académica. Nos centramos en el neolatrismo filosófico, la falta de tradición o el culto a la misma, y el eurocentrismo congénito de nuestra academia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En su corto ensayo&nbsp;<em>Notas sobre la inteligencia americana&nbsp;</em>(1936) sostuvo, en la primera mitad del siglo pasado, el escritor mexicano Alfonso Reyes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“América vive saltando etapas, apresurando el paso y corriendo de una forma en otra,&nbsp;<em>sin haber dado tiempo a que madure del todo la forma precedente.</em>&nbsp;A veces, el salto es osado y la nueva forma tiene un aire de un alimento retirado del fuego antes de alcanzar su plena cocción.<em>&nbsp;La tradición ha pesado menos y esto explica la audacia”.&nbsp;</em>En el mismo texto asevera que hay por eso entre nosotros una&nbsp;<em>“consigna de improvisación” </em>(1996, p.91).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este ensayo, una de las primeras “sociologías del saber” entre nosotros, pone de presente, para nuestro interés aquí,&nbsp;varios aspectos: la falta de tradición filosófica y la improvisación intelectual en el continente. Ambos fenómenos interrelacionados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema de la tradición es fundamental. En América Latina, sólo hasta comienzos del siglo pasado tras la proclamada normalidad filosófica empezó un interés creciente por nuestra propia producción filosófica: no solo del pensamiento amerindio, sino de la filosofía colonial y republicana. Ese proceso se inició en México y acompañó el naciente debate en torno a la filosofía latinoamericana. Eso ha remediado desde entonces el problema de la tradición intelectual entre nosotros, a la vez que ha alumbrado ese ejercicio necesario de escrutar los caminos, los procesos y los difíciles retos que ha vivido la inteligencia americana para surgir y abrirse al mundo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el problema no termina ahí. La falta de tradición también se refiere a la débil recepción del pensamiento europeo entre nosotros. Aquí llegó la fenomenología de Heidegger con Gaos sin haberse siquiera pasado por el idealismo alemán; se recibía a Marx sin haber leído y asimilado a Feuerbach, Hegel o Kant. Es decir, como dice Reyes, dábamos grandes saltos en el vacío, sin digerir bien la tradición filosófica europea, sin criticarla (pues no había armas para la crítica) y sin tener un pilar fuerte desde donde enfrentarse con la cantidad de corrientes que vendrían posteriormente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esos defectos llevaron a la adulación ingenua y acrítica de las “modas filosóficas”. Aspecto este que tanto denunció entre nosotros Rafael Gutiérrez Girardot. La falta de tradición mostró su debilidad correlativa: la asunción acrítica de lo nuevo, su culto. Esto es lo que llamo “<em>Neolatrismo filosófico</em>”. Una práctica generalizada en Nuestra América desde sus orígenes y evidente en el mundo de la filosofía en el siglo XX.&nbsp;Sencillamente se adula lo nuevo por ser nuevo; se confunde la novedad con la calidad. Esta actitud, reforzada por algunos de los principios del pensamiento posmoderno, como la relajación, la moda, y el desprecio por la historia, han provocado una estampida de aduladores que sólo esperan en las librerías las últimas traducciones de las supuestas vanguardias intelectuales europeas. Así calman sus delirios y su “afán de novedad”&nbsp;para decirlo con Heidegger. Eso sucedió con la obra de Fukuyama, Jhon Rawls, Habermas y Foucault. En los dos últimos casos, son contadas las recepciones serias en Colombia de estos autores, entre ellas, las de Guillermo Hoyos Vásquez, Oscar Mejía Quintana, Santiago Castro-Gómez y Renán Silva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <em>neolatrismo filosófico</em> se promociona, en muchos casos, en las mismas universidades. A los estudiantes se les enseña lo nuevo, la moda, mostrándolo como una superación de lo viejo. Ellos, sin leer la tradición, sin enfrentarse críticamente con ella, sin digerirla, creen encontrarse viviendo el pensamiento actual. Sin darse cuenta que están descubriendo mediterráneos, pues como no han hecho la tarea de estudiar seriamente filosofía, nunca podrán determinar qué es viejo y qué es nuevo, que es un refrito, etc., del pensamiento que están adulando como a una reliquia. Este problema es altamente preocupante. Hoy, para decirlo sin ambages, es tanta la adulación por las modas filosóficas, que basta ir a Europa, Inglaterra o Estados Unidos, estudiar la filosofía de algún filósofo, aprender su vocabulario, copiar sus frases y metáforas (sin citarlo regularmente), regresar a cualquier universidad Latinoamérica, abrir la boca, convertirse en ventrículo de algún “filósofo actual”, dar la misa, regurgitar, e inmediatamente estallarán los aplausos. Ser buen filósofo es, entre nosotros, a menudo, ser buen imitador y buen repetidor. Eso ha pasado exactamente <em>con parte</em> de la filosofía posmoderna, la cual viene adornada con su floripondio arsenal de palabras y conceptos nuevos, con su exuberancia verbal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que aclarar que se trata de alimentarse críticamente de la tradición, de renovar, de aceptar lo nuevo pero mediándolo críticamente. <em><strong>No se trata de una apología de la tradición ni de un misoneísmo filosófico, sino de hacer la tarea, el ejercicio crítico, de trabajar con esfuerzo y pasión con ese pensamiento.</strong></em> Al respecto, termino con un aparte de mi libro <em>Estudios sobre el pensamiento colombiano:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">“el problema de la falta de tradición, su desconocimiento, la falta de conciencia de ella, es que no se cuenta con una base fuerte, sólida, desde la cual confrontar críticamente el pensamiento extranjero, en el caso particular de los latinoamericanos, la filosofía europea. Ese “vacío de tradición”, que implica un desarraigo del pasado, hace que las modas intelectuales entren y salgan, que se sustituyan unas por otras, tal como sucede hoy en Colombia con algunos pensadores&nbsp;fashion.&nbsp;Este problema impide un debate serio, que confronte, discuta críticamente si esas modas aportan algo a la cultura o de lo contrario, sino lo hacen”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Resumiendo, el “vacío de tradición” imposibilita una&nbsp;asimilación&nbsp;crítica de los aportes de otra cultura, de otro pensamiento, de otro autor. Y en este sentido, se fomenta la improvisación, lo que Gutiérrez Girardot llamó el aventurerismo teórico, el rastacuerismo intelectual y, por ende, la promoción del&nbsp;mencionado “neolatrismo filosófico”, el “colonialismo intelectual” y “la colonialidad del saber”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;<em>Eurocentrismo y retorno incesante de lo mismo</em></strong><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro&nbsp;<em>La fuerza de existir. Manifiesto hedonista,&nbsp;</em>el filósofo francés Michel Onfray se pregunta:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“¿Quién escribe la historia de la filosofía? ¿Según qué principios? ¿Con qué objetivos? ¿Para demostrar qué? ¿A quién? ¿Desde qué perspectiva? ¿Cuándo comienza la practica de la historia, de la Enciclopedia, del Léxico, del Manual? ¿Quién edita, distribuye, difunde? ¿Dónde? Para qué público, qué lectores?” (2008, p. 56)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este conjunto de preguntas tienen hoy un valor innegable para la Historia social de la filosofía, pues permite cuestionarnos sobre la práctica filosófica, una práctica donde la “historiografía de la filosofía” se empezó a revisar hace muy poco. Tiene importancia además, no sólo porque discute la historiografía tradicional que hemos recibido de manuales o de historias de la filosofía que siempre repiten lo mismo, los mismos autores excluyendo a las mujeres, repiten los mismos tópicos, sino porque nos permiten cuestionar la práctica académica de la filosofía hoy: por ejemplo, el ensalzamiento de pensadores por medio de las editoriales que sólo los interesa vender libros, o la práctica misma autista de los filósofos, su elitismo, su autismo, etc., que con la pretensión de darse un puesto en el mundo de la filosofía inventan y crean jergas por deporte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ha sido este conjunto de inquietudes que, desde América Latina, ya hace cerca de 40, años empezó a manifestar el filósofo argentino-mejicano Enrique Dussel. Para el mayor representante de la llamada “Filosofía de la liberación”, uno de sus creadores y su mayor exponente, <em>la historiografía es constitutiva de la forma como entendemos la filosofía hoy.</em> <em><strong>No hay una determinada mirada de la filosofía sin tener en cuenta la forma como esta ha llegado a nosotros, cómo nos la han contado, cómo la hemos estudiado, desde qué perspectivas.</strong></em> En este sentido, las preocupaciones que tuvo Dussel, un autor de la periferia de Europa, encajan perfectamente con las preocupaciones epistemológicas en torno a la filosofía de un autor del centro, de Europa, como Michel Onfray. En este sentido Dussel ha dicho en el prólogo a su libro <em>Política de la liberación. Historia mundial y crítica: </em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Desearíamos que no se leyera esta historia simplemente como un relato más, informativo de muchas posiciones teóricas innovadoramente interpretadas.<em> Sería necesario leerla más bien como un contra-relato, como un relato de una tradición anti-tradicional” </em>(2007, p.13).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Desde América Latina Dussel se ha propuesto una re-valuación de la historia misma, de la historia de la filosofía, de la historia de la filosofía política, con el fin de superar la mirada tradicional que se ha tenido sobre estos tópicos. Dussel se propuso superar específicamente lo siguiente: El helenocentrismo, el occidentalismo, el eurocentrismo y la visión tradicional de la modernidad (Pachón, p. 245 – 260), entre otros aspectos. Hay que decir, además, que estos intentos no sólo tienen un fin epistemológico, sino también político, pues <em>una vez desenmascarado el velo ideológico de la forma tradicional como se ha visto la historia, se abre el camino para la autocomprensión de los pueblos, para la emergencia de su pensamiento aplastado por una historiografía dominante tradicional apoyada en el colonialismo de Europa sobre el resto del orbe.</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Así las cosas, la destrucción de la historiografía tradicional posibilita una nueva mirada no eurocéntrica que permitiría plantear un nuevo proyecto: “Un dialogo mundial entre tradiciones filosóficas”, donde la filosofía no es exclusiva de Europa, donde esta, además, puede salir de su ensimismamiento y entrar en diálogo con otras tradiciones: así se enriquece la filosofía misma y se crea una nueva edad no eurocéntrica: la <em>“Transmodernidad filosófica</em>” (Dussel, 2009, p. 15-28).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que poner de presente, por ejemplo, que Dussel y Onfray confluyen en la crítica al helenocentrismo. Michel Onfray comparte las mismas apreciaciones. Por eso ha propuesto, contra la historiografía tradicional de la filosofía, una “Contra-historia de la filosofía”. Entre otras cosas, Onfray ha sostenido:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Entre las fábulas que se han convertido en certezas, se encuentra la siguiente: la filosofía nace en el siglo VII A.C en Grecia, con los presocráticos. Esta frase contiene por lo menos tres errores. La fecha, el lugar y el nombre. Porque mucho antes de esa fecha ya se pensaba en Sumeria, Asiria, Babilonia, Egipto, en la India, en la China y en otros lugares bárbaros desde el punto de vista de los griegos”.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Continúa Onfray:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Otro lugar común: ¡los griegos inventores de la democracia! Ellos, que alababan el linaje&nbsp;puro, única legitimación de cualquier participación en la vida de la ciudad. Las mujeres, los metecos, los extranjeros residentes y los blancos no nacidos de raza pura eran excluidos de esa famosa democracia, existente solo en la ciudad de Atenas- El Logos cae del cielo, milagro griego…¿Qué pensar de los viajes de Pitágoras a Egipto y de los saberes y sabidurías allí descubiertos? ¿Qué pensar de las expediciones del mismo Demócrito a Persia, entre los Indios, los etíopes y los egipcios?”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso Onfray concluye: “En el reino de la filosofía oficial, triunfan las fábulas. No se ponen en tela de juicio las producciones de la historiografía dominante” (2008, p. 54-55).&nbsp;Ahora, ¿qué objetivo tiene poner de presente todo esto? Lo que se busca es desanquilosar la práctica filosófica, revitalizarla, acabar con la esclerosis que corroe la disciplina misma desde adentro, sugerir nuevas lecturas que den cuenta de las complejidades de la sociedad y el mundo actual, ampliar las miradas y las perspectivas. En este sentido, <strong><em>los programas deben actualizarse, buscar un equilibro feliz entre la tradición, los clásicos y el pensamiento nuevo.</em></strong> Por eso es necesario primero enfrentarse a las modas académicas, para poder determinar qué de lo nuevo se incluye en los programas, en la enseñanza de la filosofía. No más repetición de lo mismo, no más repeticiones de anécdotas, fechas, citas famosas, incidentes casuales. No más el “retorno incesante de lo mismo” en las facultades de filosofía. No a esas prácticas donde:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“el plagio, la cita encubierta, la regurgitación conceptual del caldo ajeno y otras jocosidades de la corporación controlan el mundo de los redactores de enciclopedia, los creadores de vocabulario y demás autores de la historia de la filosofía […] las mismas referencias, los mismos textos de los mismos autores, los mismos contenidos en las reseñas biográficas de los manuales, a veces la misma iconografía” (Onfray, 2008, p.53).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto nos lleva a decir que la superación del eurocentrismo implica una renovación en sí misma de la práctica filosófica en la academia y en las aulas, a la vez que permite a acceder a otros saberes, a filosofías no occidentales. El resultado es un fructífero enriquecimiento del pensamiento. Hay que resaltar aquí también que, a la crítica de ese eurocentrismo, de esa miopía deliberada y la arrogancia narcisista de Europa que sólo se mira a sí misma, se ha sumado el heterodoxo filósofo alemán actual Peter Sloterdijk. En su libro&nbsp;<em>El sol y la muerte&nbsp;</em>ha sostenido:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Es de lamentar que la mayoría de los intelectuales alemanes, sobre todo los profesores de filosofía, no se interesen en absoluto por las culturas extraeuropeas, que reaccionen con acritud y arrogancia cuando se recuerda que existe un universo tan complejo como el pensamiento la meditación hindú, un pensamiento que en no pocos aspectos ha sido tan importante como el viejo pensamiento europeo y, en otros, incluso superior, y con el que uno probablemente está obligado a confrontarse si se toma en serio su trabajo” (</strong>2004, p.17).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta critica a las prácticas filosóficas enclaustradas en el mundo filosófico actual, latinoamericano y europeo, la superación de esos vicios, la crítica del eurocentrismo filosófico y la apertura a otros pensamientos, a otras culturas, es lo que aquí llamo “éxodo” o más bien, en plural, éxodos, esto es, las “huidas”, los “alejamientos”, las salidas hacia otros lugares, otros “claros del bosque”, etc., de la filosofía; la ampliación del pensamiento, su enriquecimiento. Ya no se trata de ocultar lo que hay en el mundo, de humillar restos de lo humano, de negar realidades, sino de, desprejuiciadamente, emprender la reflexión sobre lo que nos rodea, sobre los pensamientos mismos, sobre la complejidad del mundo en el que vivimos, pues como ha dicho el mismo Sloterdijk: <em>“En la actualidad la filosofía es el arte de encontrarse directamente&nbsp;ante lo hipercomplejo”</em> (Ibíd., p. 32.)&nbsp;Ninguna realidad puede ser humillada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya el sistema filosófico no puede desconocer otras culturas, otros pensamientos; tampoco puede la filosofía desinteresarse de las entrañas, como decía María Zambrano, de ocuparse de ellas, de las formas íntimas de la vida, del amor, el deseo, el placer. Por lo demás, la superación del eurocentrismo permite&nbsp;<em>reconocer</em>, como lo pone de presente Sloterdijk, lo que otros han legado, han aportado. Para terminar esta parte, quiero recordar que María Zambrano ha sostenido:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Lo que normalmente sucede con todos los vencidos, en cualquier historia de que se trate: se toma de los vencidos lo que hace falta sin nombrarlos; se les concede la razón ineludible, más apoderándose de ella, y trasladándola al campo del vencedor, que lo hace con tranquilidad de conciencia, tanto que bien puede no darse cuenta de lo que hace. <strong>Todos los vencidos son plagiados en el sentido amplio de la palabra “plagio”, que puede llegar a ser hasta el desenvolvimiento, el desarrollo de un tema inicial; hasta el rapto de una figura representativa. La suerte de la razón del vencido es convertirse en semilla que germina en la tierra del vencedor. </strong>La semilla, toda semilla, ¿no está vencida cuando es enterrada? Y cuando revive de entre los muertos, donde se la arrojó, es porque se ha vencido enteramente a sí misma” (</em>2007, p. 96-97)<em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En las páginas anteriores se ha realizado una crítica a la práctica filosófica. No sólo se ha hablado de los demonios que acechan al filósofo, sino a su quehacer dentro de la comunidad filosófica, la universidad, las aulas. Se ha puesto de presente, igualmente, su miopía al rechazar otras formas de filosofar, al ocultar la tradición heterodoxa y a su incapacidad congénita de superar la tradición eurocéntrica, incapacidad que le permite a la vez permanecer cómodo en sus dominios de conocimiento, sin arriesgar nada, sin aventurar. Este tipo de filósofo cree que basta con citar&nbsp;a Kant para impresionar, para demostrar que está dentro de la disciplina, pero tal vez no se ha asomado por la ventana para descubrir otras culturas, otros pensamientos, otros autores aún dentro de la misma tradición que lo abriga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas cuestiones constituyen todos los males de la filosofía actual, males que Onfray ha resumido como egotismo, solipsismo, elitismo, bandidaje (autores aduladores del liberalismo) y&nbsp;el culto a la repetición: “Repito, luego existo” (2009, p. 25-26).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique, (2009) “Una nueva edad en la historia de la filosofía: el diálogo mundial entre tradiciones filosóficas”, en:&nbsp;<em>Revista Cuadernos de Filosofía latinoamericana,&nbsp;</em>Vol., 29, No. 99, Bogotá, Universidad Santo Tomás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">_________________ (2007).&nbsp;<em>Política de la liberación. Historia mundial y crítica,&nbsp;</em>Madrid, Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Onfray, Michel.  (2008). <em>La fuerza de existir</em>, Barcelona, Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">______________. (2009).&nbsp;<em>La inocencia del devenir. La vida de Friedrich Nietzsche,&nbsp;</em>Barcelona, Gedisa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">_______________(2011).  <em>Política rebelde, </em>Barcelona, Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián, (2010). “Enrique Dussel: crítica del eurocentrismo y la modernidad”, en&nbsp;“<em>Esbozos filosóficos I.Trasegares</em>, Bogotá, 2ª edición, Universidad Santo Tomás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2011). <em>Estudios sobre el pensamiento colombiano. </em>Bogotá, Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes, Alfonso. (1996). “Notas sobre la inteligencia americana”, en:&nbsp;<em>Filosofía de la cultura latinoamericana,&nbsp;</em>Bogotá, El Búho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sloterdijk, Peter. &nbsp;(2004). &nbsp;<em>El sol y la muerte,&nbsp;</em>Madrid, Siruela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. (2007).&nbsp;<em>El hombre y lo divino,&nbsp;</em>México, Fondo de Cultura Económica.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
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        <pubDate>Mon, 10 Aug 2026 22:45:13 +0000</pubDate>
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