<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/sex+and+the+city/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 21 Sep 2026 02:00:58 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=7.1.1</generator>

<image>
	<url>https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/09/cropped-favicon-96.png?w=32</url>
	<title>You searched for sex and the city | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">256899664</site>        <item>
        <title>¿DE CUÁL “PATRIA MILAGRO” NOS HABLAN? (I)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/de-cual-patria-milagro-nos-hablan/</link>
        <description><![CDATA[<p>En verdad, uno no sabe si compadecerse o alarmarse por esa concepción de la divinidad de Abelardo, situada incluso antes de la edad media, que alude a un “Dios” implacable con sus creyentes, como él, a quien somete a pruebas de gobernabilidad casi insuperables.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">¿Será una patria milagrosa o tenebrosa? Todo parece indicar que se trata de esta última, pues Abelardo de la Espriella en su primera alocución presidencial invocó una supuesta divinidad cuya inescrutable voluntad provocó un terremoto devastador para, según sus palabras, poner a prueba su competencia en su primer día hábil como presidente, el 10 de agosto pasado. A tal punto es indescifrable esa voluntad divina que incluso derrumbó y dejó en ruinas numerosas iglesias en varias ciudades, entre ellas nada menos que la torre derecha de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario, donde afortunadamente ningún piadoso manizalita resultó afectado. ¿Podrá interpretarse eso como una advertencia divina a la “Patria Milagro” para que Abelardo no invoque su nombre en vano y con fines políticos? En verdad, uno no sabe si compadecerse o alarmarse por esa concepción de la divinidad de Abelardo, situada incluso antes de la edad media, que alude a un “Dios” implacable con sus creyentes, como él, a quien somete a pruebas de gobernabilidad casi insuperables, más tratándose de un outsider. De continuar Abelardo con ese tipo de elocuciones teológicas, es decir, argumentos y creencias religiosas para explicar el terremoto y además encomendar, como presidente, a esa divinidad la sabiduría de sus decisiones, puede llegar al extremo de atribuir también al designio divino la catástrofe climatológica del “Super Niño”. Una catástrofe que es consecuencia de aquellos que consideran a la tierra, esa sí nuestra sagrada Pachamama, como una especie de despensa infinita e inagotable para colmar la codicia insaciable de sus industrias depredadoras, ya sea en busca de más petróleo, tierras raras o minerales estratégicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Piadosos depredadores</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y el sumo sacerdote de esa orgía depredadora es Donald Trump que, ya en su senectud y senilidad imperial, continúa obsesionado con <strong><em>“perforar, perforar y perforar”</em></strong> toda America, pero especialmente la “Patria Milagro”, sin importarle los desastres ecológicos que ello produzca. Probablemente sean secuelas de su amistad con Epstein y su exclusivo club de depredadores sexuales, entre los cuales parece haber estado el expresidente Andrés Pastrana, otrora defensor ejemplar de la familia y el medio ambiente, además de líder natural del partido conservador, esa reserva moral de la República y sus valores católicos. Esa obsesión por perforar pronto llegará a nuestro territorio con el inofensivo fracking que, según asegura el presidente milagroso, perdón Abelardo, no producirá daño alguno en el medio ambiente, pues se harán rigurosas pruebas pilotos para evitarlo. Es una excelente noticia que tiene a importantes y poderosos inversores muy optimistas y excitados, pues podrán perforar, perforar y perforar sin temor alguno. Algo parecido a la amable advertencia que un violador hace a su víctima de no causarle daño, siempre y cuando ella consienta y satisfaga su incontenible deseo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Adoradores del Becerro de Oro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es el proceder de estos piadosos depredadores, adoradores del Becerro de Oro, que bien se ocultan bajo sus impúdicas exhibiciones de fe, como auténticos fariseos. Fariseos que sus seguidores, como una manada de fundamentalistas, ciegos a las evidencias y los hechos, los aplauden, admiran y respaldan furiosamente. Al del Norte, en nombre de Maga y al del Sur en nombre de la “Patria Milagro”. Sin duda, durante estos cuatro años presenciaremos <strong><em>mucho$ milagro$</em></strong>. Como los ya realizados por Trump, cuyos beneficios han aumentado su fortuna en <em>“cerca de 2.200 millones de dólares en negocios relacionados con las criptomonedas durante el año pasado”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a>. ¿</em>Será por eso que Abelardo llama al Fondo para la reconstrucción “Fondo Milagro”? ¿Qué entenderá Abelardo, el milagroso, por corrupción? ¿Acaso solo los robos que imputa al gobierno anterior en su libro de la Verdad? A propósito, no habrá algo de ligereza en nombrar en el ministerio de Vivienda al pastor Jaime Andrés Beltrán y ponerlo al frente de la reconstrucción, puesto que <em>“asumirá el cargo bajo la sombra de un proceso fiscal por la presunta pérdida de elementos del alumbrado público de Bucaramanga, ciudad de la que fue alcalde”</em><a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. También que la primera dama, Ana Lucia Pineda, como lo revela la siguiente investigación del portal Cuestión Pública<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, reciba en su fundación <strong>Colombia, Luz y Sonrisas</strong>, donaciones en dinero y especie para los damnificados del terremoto. Bien conoce Abelardo, erudito en expresiones latinas, aquella de que “<em>la mujer del César no solo debe ser, sino también parecer</em>” y estar más allá de cualquier duda y sospecha. Claro que las anteriores suspicacias no tienen lugar, son prematuras y malintencionadas, pues ambas personas son fieles creyentes y nunca defraudarían al prójimo necesitado. Hay que darles tiempo para que obren milagros, no ser tan ansioso y desconfiado, pues no hay lugar para ello, menos para meterle política a un asunto tan dramático, donde solo cabe orar y donar, sin cálculo partidista o personal alguno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una pregunta piadosa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo a la religiosidad de Abelardo, el converso, le formulo una pregunta piadosa. ¿No será una expresión de máxima corrupción espiritual, cercana incluso a un sacrilegio, invocar a Cristo Rey para ser un presidente invencible y lanzar al campo de batalla a cientos de héroes de la Patria a morir en nombre de la interminable “guerra contra las drogas”? Una guerra que se libra en el lugar equivocado, pues ella se ganará o continuará perdiéndose en la mente y los cuerpos de millones de consumidores de cocaína y otras sustancias psicotrópicas. Nunca bombardeando plantaciones de coca, menos arrasando con glifosato u otro &#8220;herbicida inocuo&#8221; la biodiversidad de nuestras selvas y la precaria vida de campesinos reclutados por el hambre y las armas, mientras aumentan las fortunas de los capos con todos sus mediadores y alquimistas de la ilegalidad, que convierten en oro el producto del crimen. Entre estos se destacan los banqueros y algunos directores de famosos bufetes, donde sobresale uno que milagrosamente se convirtió, de la noche a la mañana, en un fiero felino y aparece ahora como un cazador implacable de criminales. Pero apenas estamos en el comienzo de todas estas inimaginables y milagrosas metamorfosis, nos esperan muchas más, como la que promoverá la ministra de educación, Viviane Morales, para salvar de la degradación moral a las familias colombianas. Por eso, dejaré para el próximo Calicanto las siguientes preguntas ¿De cuál adoctrinamiento ideológico hablaría el presidente Abelardo en su discurso de posesión ante los militares en el campo de maniobras del Cantón Pichincha? ¿Cómo será la familia de la Patria Milagro? ¿Cómo entiende la niñez la nueva directora del Instituto Colombiano de Bienestar familiar si excluye de él la nominación a las niñas? Será que ella toma al pie de la letra el artículo 44 de la Constitución, que solo habla de “<em>los derechos fundamentales de <strong>los niños</strong></em><strong>”</strong> y reafirma al final que “<strong><em>los derechos de los niños</em></strong> <em>prevalecen sobre los derechos de los demás”. ¿Será esa la ideología de género a la que se refiere la ministra de educación?</em> Todo parece indicar que tendremos que aprender ese nuevo metalenguaje de la “Patria Milagro”, con su semántica religiosa y sacra, tan lejana de nuestra vulgar lengua profana, para poder comprender y describir los milagros que nos esperan durante los próximos cuatro años.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2026-08-18/un-gobierno-de-millonarios-trump-nombro-para-su-administracion-a-57-personas-con-un-patrimonio-de-mas-de-100-millones.html">https://elpais.com/internacional/2026-08-18/un-gobierno-de-millonarios-trump-nombro-para-su-administracion-a-57-personas-con-un-patrimonio-de-mas-de-100-millones.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.publimetro.co/noticias/2026/07/09/el-pasado-polemico-y-el-millonario-caso-de-presunta-corrupcion-que-salpica-al-ministro-de-vivienda-de-de-la-espriella/">https://www.publimetro.co/noticias/2026/07/09/el-pasado-polemico-y-el-millonario-caso-de-presunta-corrupcion-que-salpica-al-ministro-de-vivienda-de-de-la-espriella/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/ayudas-que-recoge-la-primera-dama-van-a-parar-a-su-propia-fundacion/">https://cuestionpublica.com/ayudas-que-recoge-la-primera-dama-van-a-parar-a-su-propia-fundacion/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132409</guid>
        <pubDate>Mon, 24 Aug 2026 02:30:38 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/manizales-catedral.webp?w=1200" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿DE CUÁL “PATRIA MILAGRO” NOS HABLAN? (I)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132409</post-id>    </item>
        <item>
        <title>EL TIGRE, UN PRESIDENTE ESPECTACULAR</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/el-tigre-un-presidente-espectacular/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;La primera regla del poder es perseverar en los errores, no mostrar la menor fisura en el muro de la autoridad”, Giuliano Da Empoli en El Mago del Kremlin.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Debo admitir que al principio no lo creí. Era demasiado espectacular. Supuse que había sido un acto más de su campaña, en pleno mundial de fútbol, al verlo eufórico desde una camioneta lanzando balones a niños y jóvenes en Buenaventura, marcados con el logo de su campaña presidencial. Que era otra de sus espectaculares jugaditas antes de comenzar un partido de la Selección Colombia. En fin, otro golazo de su ingenio y sus publicistas, como el haberse apropiado la camiseta de la Selección, que llevó a sus seguidores al borde del paroxismo triunfalista, fascinados con esa fusión carnavalesca de la política con el fútbol. De hecho, ya en vallas aparecía que en la segunda vuelta ganaría el Tigre por goleada, aunque el picado terminó con un pírrico resultado a su favor. También llegué a pensar que era una jugada sucia de los mamertos, amargados y resentidos por haber perdido en primera vuelta. Pero pronto salí de mi error cuando vi en Instagram que integrantes de su manada reivindicaban esa patraña futbolística, realizada en medio de los escombros y de necesidades mucho más apremiantes de los jóvenes bonaverenses, como un motivo de alegría por atenuar su tristeza y motivarlos a divertirse, en una actualizada fórmula de circo sin pan. Que convertían semejante autogol presidencial en una proeza mayor que el gol que anotó Maradona con la “mano de Dios” contra Inglaterra. Entonces comprendí por qué el Tigre se definía como  outsider no solo en la política sino también en el fútbol, que poco le gusta, pues no se puede recurrir a ese tipo de “milagros lúdicos” para atender a una población damnificada por el terremoto. Semejante autogol del Tigre más bien parece anotado con la mano del diablo y no por su inovocado Cristo Rey.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Máxima (In) Coherencia en la emergencia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero los fanáticos de su manada lo celebran como una brillante intuición de optimismo del Tigre, un uso hedonista de la pirámide de Maslow<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> sobre las necesidades humanas y hasta de la psicología positiva para alentar a los niños y jóvenes de Buenaventura en medio de la tragedia. Un gesto magnánimo, incomprendido por los amargados mamertos que todo lo politizan y generan odio. Para reforzar más tan loable acción, el mensaje se acompaña con la canción “los niños no se tocan, la infancia no tiene partido, ni bandera, ni condición”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. De manera que quien se atreviera a discrepar de tan sublime acto a favor de la felicidad de los niños, inmediatamente quedaba fustigado como un resentido social y condenado al infierno por “progre mamerto”. Antes ya habían utilizado un argumento similar contra quienes informaron sobre la exclusión de los Topos de México, ayuda ofrecida oportunamente por la presidenta Claudia Sheinbaum, pero descartada por razones burocráticas aún por aclarar, prefiriendo el Tigre a las brigadas de rescatistas estadounidenses e israelíes, que llegaron al filo de las 72 horas de ocurrido el terremoto, cuando las posibilidades de salvar vidas ya eran ínfimas y casi milagrosas. ¿Será acaso una premonición de la suerte de la “Patria Milagro”? Semejantes decisiones y actuaciones del Tigre están más allá de su brillante consigna de <strong>“Máxima Coherencia”</strong>, como sello distintivo de su gobernabilidad. Una gobernabilidad casi totalmente ausente en desarrollo de la actual emergencia telúrica, atendida oportunamente por la eclosión de solidaridad ciudadana, social, popular y hasta empresarial. Esas decisiones y actuaciones del Tigre son la más clara expresión de las manidas argucias de la ultraderecha en su llamada “Guerra Cultural”. Argucias que se pueden resumir en su obsesión por inventar una realidad paralela y a la vez negar la existente, proyectando en la mente del mayor número de personas la misión de salvar el mundo y la humanidad de la monstruosa y perversa influencia de los “comunistas y la ideología Woke”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La “Guerra Cultural” salvífica</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para ello llaman comunismo e ideología Woke a todo aquello que afirma identidades personales y colectivas, que está más allá de sus valores, creencias religiosas, prejuicios insuperables y cosmovisiones mediáticas. Por eso se lanzan en una cruzada salvífica contra quienes promueven y defienden los derechos humanos, la Carta de las Naciones Unidas, el multilateralismo y la ONU. También la emprenden contra quienes cuestionan sus creencias y prejuicios que les sirven para legitimar como naturales e insuperables la existencia de las desigualdades sociales; la discriminación racial fundada en la superioridad y supremacía de los blancos; la dominación, el tutelaje y el ultraje de los hombres sobre las mujeres y ni hablar del exorcismo que demandan contra todas aquellas mentes que consideran enfermizas y delirantes porque hablan de diversidad de géneros y orientaciones sexuales. Todo lo anterior lo consideran diabólico, “progre y mamerto”, izquierdista, decadente, deplorable y vergonzoso, que debe ser destripado y extinguido lo más pronto posible de la faz del planeta para salvar la humanidad y su “genes naturales”: la familia, la tradición, la fe, la Patria y la propiedad. En esa cruzada también la emprenden contra el “ecologismo Woke”, pues a quién se le ocurre defender los derechos de un río, como si él fuera una persona. Mucho menos tener que consultar a comunidades indígenas y afros para explorar y explotar las riquezas de nuestro subsuelo, que son de la Nación y nos pertenecen a todos y no solo a esas minorías. Comunidades inmersas en una ignorancia atávica insuperable, pues todavía creen que existe una supuesta “Pachamama” que debemos respetar y cuidar como si fuera una deidad o nuestra propia Madre, en lugar de perforar, perforar y perforar para beneficio de toda la humanidad. No es posible hablar con semejante gente, mucho menos alcanzar acuerdos, simplemente hay que someterlos y si se resisten, descargar sobre ellos “todo el peso de la ley”, desalojarlos y desplazarlos de esos territorios donde cultivan la “mata que mata”, fumigándola y exterminándola para salvar la humanidad. Ese es el nuevo credo de los exterminadores y depredadores, perdón, salvadores de la libertad, la fe y la civilización occidental, liderados por dos iluminados que rigen dos pueblos supuestamente elegidos por Dios: Trump y Netanyahu.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Contra el sacrilegio de las guerras religiosas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ambos han convertido la fe y creencias de sus ciudadanos en estandartes para ordenar y perpetrar crímenes de lesa humanidad. Por eso le asiste toda la razón al padre Francisco de Roux S.J en su entrevista con Marta Ruiz en la revista Cambio<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, cuando casi en tono de súplica le pide: <strong><em>“presidente no use a Cristo para justificar la guerra”</em></strong>, pues el núcleo del mensaje de Jesús de Nazareth a la humanidad fue todo lo contrario: la paz, la reconciliación y el perdón. Por algo su prédica inequívoca de <strong><em>“mi reino no es de este mundo</em></strong>”, pues quienes hoy reinan son depredadores del planeta, genocidas impunes y xenofobos implacables, salvo contadas y honrosas excepciones. Para colmo, el Tigre les dio prioridad en sus tareas de rescatistas a brigadas de militares de Estados Unidos e Israel por encima de la experticia de los Topos mexicanos, en una clara decisión política e ideológica, contrariando así el principio de la urgencia humanitaria. Han llegado a nuestras ciudades y campos, militares cuyos Ejércitos son expertos en sembrar el planeta de escombros y víctimas, como lo siguen haciendo impunemente en Palestina, Líbano e Irán, supuestamente en defensa de sus pueblos, su seguridad, sus creencias religiosas y hasta la civilización occidental. ¿Quiénes, entonces, están politizando y demeritando la solidaridad de millones de colombianos, el surgimiento de esa inconmensurable “Patria Solidaria” en nombre de una fantasmagórica “Patria Milagro”? &nbsp;¿Por qué llamar “Fondo Milagro” a lo que es producto de la solidaridad y el esfuerzo de millones de colombianos? A su generosidad y trabajo cotidiano, más allá de sus creencias religiosas o afiliaciones partidistas. Ese fondo debería llamarse Fondo de Solidaridad Ciudadana para ser justos con su origen y no instrumentalizar políticamente los aportes desinteresados de la ciudadanía, de miles de Oenegés y cientos de pequeñas y medianas empresas. Porque hay que empezar por restituir el valor de las palabras y no encubrir con ellas proyectos partidistas, confesionales y militaristas con esa fraseología religiosa que nos impide reconocernos como ciudadanía en toda nuestra diversidad de creencias y de intereses. Además, porque la política es una actividad eminentemente secular y terrenal, que no puede diluirse en metarrelatos religiosos en donde los milagros solo ocurren por obra y gracia de seres superiores y no por las obras transformadoras, si se quiere redentoras de nuestra condición humana, producto de nuestras acciones y del esfuerzo mancomunado de nuestro poder civil, como efectivamente está sucediendo en todo el país. Porque de continuar tolerando esa fraseología encubridora pronto llegarán a nuestros cielos los drones y las aeronaves teledirigidas, como ángeles metálicos, a lanzar y sembrar nuestros campos con bombas de las que brotarán “milagrosamente la vida y la paz”. Claro está, si lo permiten el concepto del Consejo de Estado y lo autoriza el Senado, de conformidad con nuestra Constitución en sus artículos 173 y 237, que en su función de controlar y regular el poder del Ejecutivo puede frustrar y retrasar la llegada de esos ángeles liberadores en nombre de los “Defensores de la Patria”. No tiene ninguna importancia que ellos lleguen del norte, tengan la otra nacionalidad del Tigre y actúen en representación de Maga, de las ambiciones e intereses inconfesables de America First, portando su “Escudo de las Américas” y en cumplimiento de la “Doctrina Donroe”. Incluso que lo hagan en nombre de Cristo Rey y la gloria eterna de Trump con la ayuda invaluable y la complicidad necesaria del Tigre. Porque como bien lo escribió Giuliano Da Empoli en su magnifica novela “El Mago del Kremlin”: “<em>La primera regla del poder es perseverar en los errores, no mostrar la menor fisura en el muro de la autoridad”. </em>Solo que en nuestro caso habría que agregar que es también perseverar en más horrores que terminaremos pagando como población civil y con la claudicación de nuestra autonomía como Nación, ese anacronismo llamado soberanía nacional, que reside exclusivamente en el pueblo, otra invención de la ideología Woke que hay eliminar.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://psicologiaymente.com/psicologia/piramide-de-maslow">https://psicologiaymente.com/psicologia/piramide-de-maslow</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=F5Wi8H4_PWY">https://www.youtube.com/watch?v=F5Wi8H4_PWY</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=QkoXk44R-es">https://www.youtube.com/watch?v=QkoXk44R-es</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132271</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Aug 2026 21:54:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/abelardo-reparte-balones-con-logo-de-defensores-de-la-patria-en-buenaventura.webp?w=1200" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL TIGRE, UN PRESIDENTE ESPECTACULAR]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132271</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Un suave contrapunto entre los libros: Qué hace el arte. Una teoría en proceso y El arte al desnudo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/un-suave-contrapunto-entre-los-libros-que-hace-el-arte-una-teoria-en-proceso-y-el-arte-al-desnudo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Parte I de II El famoso músico Brian Eno (n. 1948), en compañía de Bette Adriaanse[i] (más conocida como Bette A.), escritora y artista visual holandesa (n. 1984), publicaron conjuntamente en 2005 un libro titulado Qué hace el arte. Una teoría inacabada (What art does. An unfinished Theory). En el 2005 P&amp;P Editores me publicó [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Parte I de II</p>



<p class="wp-block-paragraph">El famoso músico Brian Eno (n. 1948), en compañía de Bette Adriaanse<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> (más conocida como Bette A.), escritora y artista visual holandesa (n. 1984), publicaron conjuntamente en 2005 un libro titulado <em>Qué hace el arte. Una teoría inacabada</em> (<em>What art does. An unfinished Theory</em>). En el 2005 P&amp;P Editores me publicó <em>El arte al desnudo</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="606" height="811" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot-2026-07-26-113231.png" alt="" class="wp-image-131586" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Screenshot-2026-07-26-113231.png 606w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Screenshot-2026-07-26-113231.png?resize=224,300 224w" sizes="(max-width: 606px) 100vw, 606px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ambos autores sospechan que el arte es un instinto debido a su universalidad, ya que existen formas de arte en todas las culturas. Por mi parte, creo que no se trata de un instinto, tal como lo explico en mi libro <em>El arte al desnudo</em>: «La universalidad de algunas prácticas artísticas no implica que estén programadas genéticamente, ya que pueden ser subproducto de otros instintos que tenemos. Por universal que sea la música, no hay un gen responsable de que la hagamos. Neurológicamente, las habilidades que se necesitan para la música son distintas de las que se requieren para dibujar, esculpir, actuar o contar historias; y todas estas habilidades, que funcionan en módulos distintos en el cerebro, están en el reino de las artes. Por tanto, no hay una adaptación, sino un conjunto grande de adaptaciones responsables de que hagamos las actividades que entran en este reino».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eno y A. afirman también que gastamos mucho tiempo en actividades que no son «útiles» o «funcionales». A esto les contesto que sí lo son, aunque no de forma evidente. Por ejemplo, en sus orígenes, realizar representaciones pictóricas debió de ser muy valioso. Si bien el acto de pintar se convirtió después en un asunto aparentemente sin función, no fue así en sus inicios; y existen muy buenas razones para creerlo, aunque no se pueda demostrar. Recordemos que «el arte por el arte» es un fenómeno muy reciente. En las culturas más periféricas no se hace arte por el arte, pero se baila, se canta, se teje y se cuentan historias con finalidades muy claras, muchas veces para realzar situaciones importantes de la vida social como el nacimiento, la muerte, el paso a la adultez o los enlaces matrimoniales. Mi teoría —que se puede leer en detalle en <em>El arte al desnudo</em>— explica el porqué gastamos tantas horas perfeccionando las actividades que hacemos. Por eso en cada una de ellas encontramos expertos y virtuosos y, además, por qué hacer las cosas cada vez mejor trae consigo muchas ventajas evolutivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores ofrecen una lista gigantesca de productos que son susceptibles de convertirse en artísticos (de hecho, el libro está lleno de estas listas extensas y divertidas, lo cual es una de sus características, sumado a un diseño bello, juvenil y alegre). En dicha lista aparecen: espejos, calaveras, anécdotas, macramé, frescos, collares, trucos de magia, vampiros, corsés, colchas de retazos y cien cosas más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi libro muestro que toda actividad humana puede transformarse en artística y sus productos pueden llegar a ser arte (ellos con sus listas lo confirman). Lo que convierte algo en arte es nuestro juicio: aquel que formulamos cuando notamos que ciertos comportamientos y objetos sobrepasan los estándares de la normalidad. Es en ese momento cuando usamos el calificativo de «arte». Por eso, un dibujo puede ser una obra de arte, mientras que otro puede ser un mamarracho y uno más resultar meramente informativo. Lo mismo ocurre con cualquier otra manifestación: una persona puede cantar un villancico de manera extraordinaria y conmovernos hasta las lágrimas, mientras que otra puede hacer que nos tapemos los oídos, salgamos corriendo o nos muramos de risa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, ellos sostienen que invertimos mucho tiempo en estas actividades porque nos ayudan a relajarnos, a ver el mundo con mejores ojos, a imaginar mundos nuevos, a escapar, a resistir, a recordar, a evocar, a reconocer, a perdonar, a cambiar y a aceptar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi respuesta es que, aunque realizamos muchas actividades para escapar, imaginar, recordar, perdonar, involucrar a otros o compartir experiencias, lo hacemos usando las herramientas de nuestro equipaje cerebral, porque el cerebro humano recrea el mundo —y crea mundos ficticios— también para pensar, entender, divertirse o sentir emociones y sensaciones. El cerebro es una máquina de simulación. Todo esto puede hacerse mediante recursos artísticos o a través de otros medios: el sexo, el rock and roll, el alcohol o los videos. Las actividades que hoy llamamos artísticas, antes de serlo, fueron herramientas para recrear mundos ficticios porque nos es muy útil hacerlo: nos permite ver el panorama con distancia y ensayar lo que puede pasar sin ejecutarlo directamente ni pagar el precio. El hecho de ser artísticas -o no- ocurre después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, los autores señalan que a través del arte podemos llegar a experimentar miedo, felicidad, tristeza o desolación de forma ficticia, y que luego podemos salir de ahí simplemente cerrando el libro o apagando la serie; es decir, que no nos cuesta nada porque las recreaciones son seguras. Yo no sé qué tan seguras sean. Es inevitable recordar lo que ocurrió en Alemania en 1774 tras la publicación de <em>Las desventuras del joven Werther</em> de Johann Wolfgang von Goethe. Esta obra no solo convirtió al autor de 24 años en una celebridad internacional, sino que también desató una tragedia en el mundo real: se encontraron varios muchachos muertos por suicidio con el libro de Goethe en sus bolsillos o abierto sobre sus escritorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arte es simulación o simulacro, dicen ellos; yo digo: hacemos simulaciones y, a veces, son tan maravillosas que las llamamos arte; otras veces, son solo simulaciones. El arte está también en objetos que no simulan nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eno y Adriaanse afirman que cuando estás mirando algo, estás apreciando diferencias. Estoy totalmente de acuerdo con ellos. Sin apreciar diferencias, sin establecer categorías y sin sentir que una cosa es mejor que las otras, no habría progreso ni se perfeccionarían las acciones y los objetos. Para que el arte se dé necesitamos que esas diferencias sean importantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el libro <em>Qué hace el arte</em>, usan las aretas como ejemplo para hacernos reflexionar sobre este asunto, porque siempre que escoges unas aretas, evalúas y comparas muchos aspectos mentalmente. Para ilustrarlo, mencionaré algunos de los ejemplos que ellos dan. Uno compara si son más largas o más cortas que el promedio; si cuelgan o no; si se bambolean; si son simétricas o asimétricas; si tienen forma figurativa o geométrica; si son brillantes u opacas; si están hechas de acrílico, plástico o metal; si se ven ordinarias o finas; si muestran la oreja o la tapan; si son angulares o curvas. También evalúas si poseen una asociación romántica; si tienen algún elemento simbólico; si lucen cómodas, peligrosas o agresivas; si son delicadas o robustas; si transmiten un mensaje; si pertenecieron a tu madre, a tu abuela o a una reina del pasado (o si son copias de estas últimas); si tienen un significado emocional; si se parecen a las de una amiga; si son heredadas o compradas; si costaron mucho o poco. Consideras si se pueden usar mientras nadas o corres; si son propias de un grupo o de una etnia; si son para cualquiera o solo para cierta edad; si son juveniles, señoriales, graciosas, serias o elegantes; si absorben la luz o la rebotan. Analizas si se pueden confundir con un alimento u otra cosa (como un confite o un caramelo); si parecen de cristal o de piedra; si están compuestas por varios elementos o son de una sola pieza; si tienen elementos escondidos o si se abren y se cierran. Te preguntas si son el tipo de objeto que puede despertar una conversación con un extraño, si te ponen en peligro, si son amistosas con el medio ambiente o contaminantes, si te darán alergia o si son apropiadas para una entrevista de trabajo. Y así, nos topamos con infinitas preguntas…</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> Bette A<strong>:</strong> además de su faceta como novelista y creadora de instalaciones artísticas, enseña escritura creativa y es cofundadora de proyectos con impacto social, como la Fundación TRQSE (que vincula a artistas y científicos) y el movimiento global de narrativas <em>¡Heroínas!</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131585</guid>
        <pubDate>Sun, 26 Jul 2026 16:34:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg?w=725" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Un suave contrapunto entre los libros: Qué hace el arte. Una teoría en proceso y El arte al desnudo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">131585</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Más allá de celebraciones estridentes y derrotas apabullantes</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-celebraciones-estridentes-y-derrotas-apabullantes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sería no solo muy lamentable, sino realmente absurdo, inadmisible y condenable, que por la diferencia de unos cuantos votos se vaya a terminar cortando más cabezas colombianas después de conocerse los resultados este domingo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“El que vence engendra odio, el que es vencido sufre. Con serenidad y alegría se vive si se superan victoria y derrota</em>”, <em>Dhammapada</em> (capítulo XV-202)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este aforismo del Dhammapada, sabia advertencia contra la futilidad de las guerras y la obsesión por vencer, deberíamos tenerlo en cuenta todos los colombianos mañana domingo 21 de junio, cuando elijamos presidente de la República, pero también en los resultados de nuestra Selección en el mundial de fútbol. Así lo ha expresado el mismo presidente Petro en manifestación pública en Cali: <a><em>“Ningún ciudadano o ciudadana que haya defendido este Gobierno, que me haya hecho presidente, debe agredir a nadie el domingo. Nada, a nadie</em></a><em>”, </em>ha enfatizadodurante un acto con sus seguidores en Cali<em>. “Lo ordeno como presidente y mandatario del mandato que es el pueblo”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a>.</em> Un mensaje muy significativo, dirigido a sus seguidores, en la ciudad que fue el epicentro del llamado “estallido social” en el 2021, para desactivar posibles excesos y provocaciones que deriven en víctimas mortales. Un llamado que incluso deberíamos tener en cuenta en la forma como celebremos los resultados de la Selección en el mundial de fútbol. Por ahora, estamos eufóricos con la victoria de 3-1 sobre Uzbequistán, pero el martes 23 de junio podemos lamentar la derrota o el empate frente a la República Democrática del Congo y el 27 ante Portugal. De nuevo, citaré a Gabo y su Proclama “Por un País al alcance de los niños”: <em>“Nuestra insignia es la desmesura. En todo: en lo bueno y en lo malo, <strong>en el amor y en el odio, en el júbilo de un triunfo y en la amargura de una derrota</strong>. Destruimos a los ídolos con la misma pasión con que los creamos. Somos intuitivos, autodidactas espontáneos y rápidos, y trabajadores encarnizados, <strong>pero nos enloquece la sola idea del dinero fácil</strong>”</em><a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Por eso la única forma de conservar la serenidad y la alegría, para los próximos encuentros y después de las elecciones, es superando el jolgorio de los triunfos y la tristeza por los empates o las derrotas. Eso lo saben muy bien los jugadores de la Selección. Con mayor razón deberíamos saberlo todos los ciudadanos en la política, ese juego del poder que nos define cómo vivimos y morimos, desde la cuna hasta la tumba. Hay que repetirlo hasta la saciedad, como bien lo expresaba Albert Camus en situaciones de máxima confrontación y tensión política: “<strong><em>No estoy hecho para la política porque soy incapaz de desear o de aceptar la muerte del adversario”</em></strong>. Por eso Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda tienen la máxima responsabilidad política e histórica mañana, cuando conozcamos el resultado de las elecciones. Entre otras cosas, porque las elecciones se inventaron para contar las cabezas, en lugar de cortarlas y así evitar la muerte del adversario, que en el futuro podrá de nuevo aspirar a ganar el apoyo de las mayorías. Esa es la primera y vital condición para la existencia de la democracia. Aunque entre nosotros todavía parece estar en duda.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“¡Contar cabezas en lugar de cortarlas!”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el informe de la Misión de Observación Electoral (MOE)<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> hasta los comicios celebrados para Congreso en este 2026 el número de víctimas mortales ya había superado la cifra de 67 colombianos, siendo el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, del Centro Democrático, la víctima más lamentada y repudiada. Pero no debería ser así, pues la democracia muere con cada víctima que es asesinada por razones políticas, más allá de su afiliación partidista, su origen y posición social o su mayor o menor liderazgo público. Simplemente porque la vida de todas las personas en una democracia tiene igual valor y no tolera gradaciones de víctimas de primera o segunda categoría, así como el voto tiene igual valor para todos, independientemente de la riqueza o pobreza del elector, de su sabiduría o ignorancia. Por eso, sería no solo muy lamentable, sino realmente absurdo, inadmisible y condenable, que por la diferencia de unos cuantos votos se vaya a terminar cortando más cabezas colombianas después de conocerse los resultados este domingo. Sería la perdida total del sentido de las elecciones. Las urnas se convertirían en más tumbas y los votos de vida en sufragios luctuosos. En gran parte, ello dependerá de cómo ambos candidatos reciban los resultados del preconteo electoral, así como de la total imparcialidad y absoluta marginalidad del presidente Gustavo Petro durante dicho proceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Petro ante el juicio de la historia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su intromisión no solo sería una grave violación de la Constitución, sino que negaría su condición de gobernante demócrata, como se precia de serlo y hasta ahora ha intentado demostrarlo, a pesar de su beligerancia verbal, intemperancia y críticas contra decisiones de altos tribunales, que cuestiona con frecuencia, pero siempre termina acatando y cumpliendo. Es justo reconocerlo, pues lo ha hecho sin atentar contra la autonomía e independencia de la rama judicial y menos introduciendo micrófonos y grabadoras en sus recintos, como impunemente lo ordenó el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez contra la Corte Suprema de Justicia<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> durante sus investigaciones y deliberaciones por investigaciones relacionadas con la parapolítica, que afectaron a gran parte de congresistas de su coalición de gobierno. No hay que olvidar que terminaron siendo condenados cerca de 60<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, entre ellos su primo Mario Uribe<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> y Miguel de la Espriella<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>, familiar cercano de Abelardo. De otra parte, bien sabe el presidente Petro que no puede seguir el mal ejemplo del entonces presidente liberal Carlos Lleras Restrepo<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>, quien tuvo responsabilidad directa en la burla y el fraude electoral contra el general (R) Gustavo Rojas Pinilla y el triunfo de la ANAPO esquilmado ese 19 de abril de 1970, que a la postre dio origen al M-19 y su posterior ingreso a dicha organización como joven rebelde. No solo sería una insólita paradoja política, sino una negación de toda su fulgurante carrera como congresista opositor, alcalde de Bogotá y presidente de la República, que la historia no le perdonaría y cuyas consecuencias en el presente serían funestas. De allí que su llamado ayer en Cali a sus seguidores sea tan oportuno y valga la pena repetirlo: “<strong><em>Ningún ciudadano o ciudadana que haya defendido este Gobierno, que me haya hecho presidente, debe agredir a nadie el domingo. Nada, a nadie”.</em></strong> Por eso, deberá abstenerse de emitir opinión alguna sobre el resultado del preconteo electoral y esperar con prudencia la finalización del proceso de escrutinio, que definirá el próximo presidente de 2026-2030.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El preconteo electoral no es vinculante</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De otra parte, los candidatos De la Espriella y Cepeda deberían hacer un pacto de caballeros en el sentido de no precipitarse a celebrar victoria, solo con el resultado que arroje el preconteo electoral, sobre todo si la diferencia entre ambos es de pocos votos, pues dicho preconteo no tiene fuerza vinculante y se debe esperar hasta que el escrutinio defina el ganador. Ambos deben contener la impaciencia por celebrar un triunfo prematuro. No hay lugar con el preconteo para celebrar victorias estridentes y mucho menos derrotas definitivas si las diferencias no son significativas e irreversibles entre ambos candidatos. Como en los partidos del mundial, solo cuando el árbitro da el pitazo final &#8211;en este caso cuando el escrutinio ha finalizado y la Registraduría oficialmente da un resultado&#8211; se podrá celebrar. Y como suele suceder, entonces los jugadores reconocen con serenidad el resultado, se estrechan las manos y se retiran tranquilos al camerino, esperando en el futuro una nueva oportunidad para la revancha deportiva. Un ritual que ambos candidatos deberían emular, evitando el ganador celebrar su victoria en forma estridente y menos ir a estimular a su equipo e hinchada a salir a las calles a humillar a los derrotados, pues ello derivaría en una batalla campal que arrasaría por completo el campo de juego de la democracia, poblándolo de víctimas mortales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El triunfo de la Constitución</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para evitarlo, el candidato derrotado deberá, además de reconocer el resultado y felicitar al ganador, recordarle que por encima de ambos y de todos se encuentra la Constitución y que su triunfo no es absoluto y sin límites. Mucho menos que le confiere atribuciones para desconocer los derechos de los vencidos e imponer su voluntad y sus intereses por la fuerza y en forma arbitraria sobre los derrotados, ya sea en nombre de la Patria, del Pueblo o de las mayorías que dice representar. La democracia no tolera los abusos de poder y menos la soberbia y discrecionalidad sectaria y apasionada de un gobernante sin límites, extraviado en su megalomanía de salvador, defensor de la Patria o adalid de la Justicia Social, que amenaza con destripar a quienes se le opongan. En ese caso, instauraría una autocracia cacocrática, pues habrá robado y engañado la confianza de quienes lo eligieron creyendo en promesas y milagros irrealizables, como lo hacen los demagogos, los taumaturgos y quienes desprecian y violan la Constitución, empezando por su artículo 188 que obliga al presidente a <em>“garantizar los derechos y las libertades de todos los colombianos”</em>, pero sobre todo el artículo 1 que define a Colombia como un Estado Social de derecho y una Nación “<em>fundada en el respeto de <strong>la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general</strong></em>” y su complemento el artículo 13 que consagra&nbsp; que “<em>Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, <strong>recibirán la misma protección y trato de las autoridades</strong> y gozarán de los mismos derechos, <strong>libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.</strong> El Estado promoverá las <strong>condiciones para que la igualdad sea real y efectiva</strong> y <strong>adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados</strong>. El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que, por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan”.</em> Solo garantizando el triunfo y la vigencia de la Constitución sobre todos y todas tendrá sentido celebrar el resultado de las elecciones, independientemente de quien sea el ganador. Por el contrario, si éste la desconoce y empieza a gobernar en forma autoritaria y arbitraria, imponiendo sus intereses y los de sus seguidores en forma violenta, a imagen y semejanza de un Trump tropical, todos habremos perdido, pues viviremos bajo una cacocracia: <em>“un <strong>‘gobierno de malvados’</strong> o un ‘<strong>mal gobierno’</strong> (en ocasiones se ha definido como <strong>‘gobierno de los ineptos’</strong></em>)”<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a>, que es lo que está sucediendo en los Estados Unidos de Norteamérica y se está revelando con el naufragio de MAGA en el estrecho de Ormuz.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-20/elecciones-colombia-2026-la-segunda-vuelta-de-las-presidenciales.html">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-20/elecciones-colombia-2026-la-segunda-vuelta-de-las-presidenciales.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/">https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/05/26/violencia-control-armado-y-desinformacion-marcan-la-alerta-por-riesgo-extremo-electoral-en-139-municipios/">https://www.infobae.com/colombia/2026/05/26/violencia-control-armado-y-desinformacion-marcan-la-alerta-por-riesgo-extremo-electoral-en-139-municipios/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/20/corte-suprema-ratifica-condenas-a-exaltos-cargos-del-gobierno-uribe-por-escuchas-ilegales/">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/20/corte-suprema-ratifica-condenas-a-exaltos-cargos-del-gobierno-uribe-por-escuchas-ilegales/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://verdadabierta.com/mario-uribe-escobar-la-caida-de-un-cacique/">https://verdadabierta.com/mario-uribe-escobar-la-caida-de-un-cacique/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a><a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/condenan-a-cinco-anos-de-carcel-al-excongresista-miguel-de-la-espriella-FD1959456">https://www.elcolombiano.com/colombia/condenan-a-cinco-anos-de-carcel-al-excongresista-miguel-de-la-espriella-FD1959456</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/">https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/">https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130648</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Jun 2026 15:31:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/WhatsApp-Image-2026-06-05-at-2.01.11-PM.jpeg?w=782" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Más allá de celebraciones estridentes y derrotas apabullantes]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">130648</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Colombia, entre la transición democrática o la consolidación cacocrática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-entre-la-transicion-democratica-o-la-consolidacion-cacocratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este domingo tendremos la oportunidad de resolver en las urnas esa encrucijada de destinos. Estamos frente a una elección histórica. Podemos optar por avanzar hacia la transición democrática o, por el contrario cerrar una consolidación cacocrática</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“Esta encrucijada de destinos ha forjado una patria densa e indescifrable donde lo inverosímil es la única medida de la realidad”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Gabriel García Márq</em>uez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este domingo tendremos la oportunidad de resolver en las urnas esa encrucijada de destinos. Estamos frente a una elección histórica. Podemos optar por avanzar hacia la transición democrática o, por el contrario, cerrar una consolidación cacocrática. La transición democrática tuvo su punto de partida hace ya casi 35 años con la Constitución del 91 y su propósito fundamental fue detener, así fuera transitoriamente, el ascenso de la criminalidad del narcotráfico, que catalizó dicho proceso constituyente perpetrando tres magnicidios de candidatos presidenciales en línea: Luis Carlos Galán Sarmiento, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro Leongómez. De haber tenido la oportunidad alguno de ellos de llegar a la presidencia, hoy viviríamos en una auténtica democracia, pues todos estaban empeñados en romper ese vínculo mortal entre la política, el crimen del narcotráfico y la violencia de unas guerrillas que ya estaban extraviadas en el laberinto de las economías ilícitas. Por eso, la Constitución logró desactivar el narcoterrorismo de Pablo Escobar, es verdad, renunciando a la extradición en su artículo 35, ya derogado, pero sobre todo incorporando a la Asamblea Constituyente a representantes de grupos insurgentes desmovilizados, como el M-19, el EPL, el PRT y la guerrilla indígena Quintín Lame, que aportaron en el debate y la gestación de la Constitución actual. Una Constitución cuyo mayor mérito fue proyectar y condensar en su articulado el horizonte democrático más claro que haya tenido Colombia en toda su historia política. Ese horizonte tiene su principal sustento institucional en el Estado Social de derecho (artículo 1) que consagra sus valores y principios éticos: <em>“la dignidad humana, el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y la prevalencia del interés general</em>”. En su artículo 13, cuando establece que <em>“El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados”</em> y en su artículo 22 que nos interpela a todos, diciéndonos que <em>“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento</em>”. Esta trilogía de artículos es la quintaesencia de la democracia, pues concibe la política como una actividad que presupone la paz como condición imprescindible para garantizar el reconocimiento de la dignidad e igualdad de todas las personas, al tiempo que valora la pluralidad de intereses, valores e identidades como la mayor riqueza en una sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Democracia Vs Cacocracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la política democrática no es compatible con mentalidades imbuidas de prejuicios que son propios de una sociedad decadente y descompuesta donde los cacos, es decir, quienes viven de robar, desconocer y violar los derechos  de los demás, ya sea mediante la fuerza, la trampa o la astucia, imponen su ley e intereses, por lo general en forma violenta e ilegal, instaurando así la Cacocracia: <em>“<strong>el ‘gobierno de malvados’ o un ‘mal gobierno’ (en ocasiones se ha definido como ‘gobierno de los ineptos’)</strong><a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. Los rasgos predominantes en esas sociedades cacocráticas son taras culturales y políticas como el clasismo, el racismo, el machismo, la misoginia, la homofobia, la xenofobia y la aporofobia, que inevitablemente reducen la política a un ejercicio de fuerza y violencia para regular la vida social a partir de la discriminación, la represión y la persecución. Incluso mediante el uso brutal y arbitrario del poder estatal para “destripar” a los opositores. El clasismo es una tara cultural de todos aquellos que tratan a las personas según sea su estrato social, con adulación y finos modales frente a la “gente de bien” y con desdén y desprecio hacia los “nadie”. El racismo, que discrimina a partir del color de piel, los acentos y valores culturales de quienes son considerados inferiores. El machismo. con su desprecio a las mujeres para subordinarlas a los intereses y deseos masculinos, desconociendo su autonomía e igualdad y que tiene en la misoginia su máxima degradación. Son típicas expresiones del machismo el acoso sexual y su procacidad genital, como símbolo de virilidad, tal como lo hizo en forma injuriosa y despreciable el candidato Abelardo de la <em>Espriella</em> con la periodista Laura Rodríguez<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, quien calificó su presión para que viera en su celular una supuesta fotografía que insinuaba el tamaño de su pene no como<em> “un simple comentario desafortunado. Fue un irrespeto total hacia mí y hacia mi trabajo. Me sentí vulnerada, acosada y asqueada”. </em>La homofobia, con su burla y desprecio por las personas con diversas orientaciones sexuales, a quienes consideran moralmente degeneradas y hasta enfermas, como un peligro inminente para sus familias y propias identidades.Por último, la xenofobia, exaltando un falso patrioterismo que conduce al rechazo del extranjero en proporción directa a su pobreza, que es lo característico de la aporofobia<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>: “odio, miedo y rechazo” hacia los más pobres, a quienes llaman vagos y zarrapastrosos, salvo en época electoral cuando van tras sus votos prometiéndoles una &#8220;Patria Milagro&#8221; y su redención si votan por ellos el próximo domingo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Álvaro Uribe Vélez, pionero de la Cacocracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia la cacocracia tuvo su primera aparición durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, a tal punto que, en un congreso de la Federación de Cafeteros, llamó a los congresistas que lo apoyaban y estaban siendo investigados por la parapolítica<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, dada su asociación criminal con los paramilitares de las AUC, a que votarán rápidamente sus proyectos de ley antes de ir a la cárcel<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>. Sin duda, un aporte significativo de Uribe a las formas de gobierno, al promover un híbrido entre el régimen parlamentario y el penitenciario. Híbrido que llevaría a la perfección, pero también a la cárcel, a sus ministros de Justicia, Sabas Pretelt y de Seguridad Social, Diego Palacio, pues mediante el delito de cohecho a los congresistas Yidis Medina y Teodolindo Avendaño, más conocido como la “Yidispolítica”<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>, logró la reforma de un articulito de la Constitución para ser reelecto presidente del 2006 al 2010. Con la comisión de este delito de lesa constitucionalidad se inaugura propiamente una presidencia cacocrática, pues a pesar de la ilegalidad que hizo posible la reforma de la Constitución, su triunfo fue legitimado en las urnas por 7.39.835 colombianos en primera vuelta, frente a Carlos Gaviria Díaz, que obtuvo 2.613.157 votos como candidato del Polo Democrático.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Coronara Abelardo su carrera en la Casa de Nariño?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí que Abelardo de Espriella sea hoy&nbsp; el candidato de la cacocracia, pues agita las mismas bandera de Álvaro Uribe Vélez de hace 20 años: la seguridad, la supuesta lucha contra la corrupción, la defensa de la Patria (“Primero Colombia”, en Uribe), la protección y promoción de la inversión extranjera, la explotación a ultranza de las energías fósiles, la “motosierra” del Estado al estilo Milei, la rebaja de impuestos a las grandes fortunas y, sobre todo, la apelación a la fuerza y la violencia, “firmes por la Patria”, con nuevas versiones del “Plan Colombia”, apoyo y asesoría militar de Israel, anunciando que en 90 días acabará con los grupos armados ilegales y el narcotráfico, haciendo de Colombia una “Patria Milagro”. El trasfondo de semejante programa, no es otro que la utilización irresponsable del miedo y la exaltación de un falso patrioterismo, de quien en el pasado fuera asesor de los grupos narcoparamilitares, responsables de más de 200.000 asesinatos y del control de una vasta red de estructuras criminales, como la oficina de Envigado, al mando de “Don Berna”, otrora fundador con los Castaño y Mancuso de los PEPES y luego de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU)<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. Su patrioterismo es tan acendrado que tiene dos nacionalidades más, la italiana y la estadounidense, cuyo juramento exige una lealtad absoluta, por encima de los intereses de cualquier otra nación, lo que significa que estará incondicionalmente al servicio de MAGA. Por todo lo anterior, si llegaré a ganar las elecciones el próximo domingo, coronaría la cacocracia en la Casa de Nariño y el proceso de transición democrático iniciado hace 35 años con la Constitución del 91, encabezado hoy por Iván Cepeda, quedaría hecho trizas. Tal es la encrucijada histórica en que nos encontramos y por eso, según Gabo, “<strong><em>lo inverosímil es la única medida de nuestra realidad</em></strong>”, pues llegaría a la presidencia de la República un abogado que debe gran parte de su fortuna, pintoresca y fulgurante figura, a sus asesorías y defensas de los mayores criminales de lesa humanidad, cuyas atrocidades superan en número y crueldad las cometidas por las Farc-Ep, además de los generosos honorarios de delincuentes de cuello blanco como David Murcia Guzmán y Alex Saab.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/">https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=Abelardo+y+la+exhibici%C3%B3n+de+su+pene+a+la+una+periodista">https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=Abelardo+y+la+exhibici%C3%B3n+de+su+pene+a+la+una+periodista</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Aporofobia">https://es.wikipedia.org/wiki/Aporofobia</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.semana.com/enfoque/frase-de-la-semana/articulo/les-voy-pedir-todos-congresistas-mientras-no-esten-carcel-voten/82445-3/">https://www.semana.com/enfoque/frase-de-la-semana/articulo/les-voy-pedir-todos-congresistas-mientras-no-esten-carcel-voten/82445-3/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica">https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/autodefensas-campesinas-de-cordoba-y-uraba-surgimiento-transformacion-consolidacion-y-financiacion">https://www.comisiondelaverdad.co/autodefensas-campesinas-de-cordoba-y-uraba-surgimiento-transformacion-consolidacion-y-financiacion</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130434</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 02:37:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/WhatsApp-Image-2026-06-07-at-4.05.03-PM.jpeg?w=414" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia, entre la transición democrática o la consolidación cacocrática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">130434</post-id>    </item>
        <item>
        <title>POR UNA MEMORIA DEMOCRÁTICA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/por-una-memoria-democratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>La polarización que nos diezma como ciudadanos e impide la existencia real de la convivencia democrática no es la partidista. Es aquella que nos divide entre un bando creciente de víctimas y un número cada vez más indolente de electores que solo piensa en su seguridad y prosperidad. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Nada más urgente y ausente en estas campañas presidenciales que la reivindicación de una memoria democrática, sin la cual nunca podremos salir de este laberinto de violencias en que estamos extraviados desde hace más de medio siglo. Un laberinto que la mayoría confunde con polarización política.&nbsp; Esa fue, entre muchas otras, una de las conclusiones principales que nos dejó el conversatorio con Helena Uran Bidegain, convocado por La Paz Querida y realizado el pasado martes 26 de mayo en la Cinemateca de la Tertulia en Cali. La expresó Helena ante su frustración personal por no haber podido realizar entrevistas con los candidatos favoritos a la Presidencia sobre el sentido y la importancia que para ellos tiene la memoria y cuál sería su relevancia en un eventual gobierno suyo desde la Casa de Nariño. Al parecer, dichas candidaturas no atendieron su solicitud porque están más obsesionadas en la búsqueda de votos que con la importancia de la memoria, pues si los colombianos no sufriéramos de esta especie de Alzheimer político, muy probablemente la abstención electoral sería mayor. Con toda razón, García Márquez escribió en su <em>Proclama por un País al alcance de los niños</em>: “<em>Nos han escrito y oficializado una versión complaciente de la historia, <strong>hecha más para esconder que para clarificar</strong>, en la cual <strong>se perpetúan vicios originales</strong>, se <strong>ganan batallas que nunca se dieron</strong> y se <strong>sacralizan glorias que nunca merecimos</strong>”. &nbsp;</em>Y añadió<em>: “Tenemos en el mismo corazón la misma cantidad de <strong>rencor político y de olvido histórico</strong>”, </em>como parece que les sucede a Cepeda, Abelardo y Paloma, en sus respectivas campañas, pero sobre todo a millones de sus seguidores que votaran por ellos el próximo domingo 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Campañas sin memoria</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, en estas campañas se está perpetuando el <strong><em>vicio original</em></strong> del maniqueísmo partidista, que deriva en sectarismo y fanatismo ideológico, pues cada candidato señala y descalifica a sus adversarios como los únicos responsables de todos los males existentes y se exime, en busca de votos para sí, de su propia responsabilidad y autocrítica por la persistencia histórica de tantos males. Entonces todos sus demás competidores son los responsables de la corrupción, la violencia y la exclusión social, salvo obviamente él mismo, que no tiene ninguna responsabilidad, pues en su propaganda política aparece como ejemplo de pulcritud, coherencia democrática y ser “un libro abierto” al escrutinio de toda la ciudadanía. Así, cada candidato y candidata esconde alguna parte de su pasado y de su responsabilidad con el presente y se esfuerza por mostrarse como un triunfador o una ganadora de múltiples <strong><em>batallas en las que nunca participó</em></strong>. Desde la batalla contra la exclusión social, el racismo, el machismo, la ilegalidad y la corrupción. Pero, sobre todo, la más urgente, la batalla contra la criminalidad y sus relaciones cada vez más estrechas y ocultas con la política, que suele expresarse en coaliciones tras bastidores. Unas veces con grupos armados de extrema derecha, como los narcoparamilitares de las AUC, en otras ocasiones con la extrema izquierda de la guerrilla, pero también con el narcotráfico o contando con la generosa financiación en sus campañas electorales de poderosos banqueros como los Gilinski, Sarmiento Angulo o grandes empresas internacionales como Odebrecht. Lo grave es que toda esa tramoya de ilegalidades solo venimos a conocerlas al final de cada gobierno, con sus respectivos escándalos de corrupción y violación de los topes en sus campañas presidenciales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Simulando Democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es negando o simplemente ignorando todo lo anterior, que hemos <strong><em>sacralizado la gloria de ser la “democracia”</em></strong> más estable y profunda de Latinoamérica. Una <strong><em>gloria </em></strong>que desde luego <strong><em>no merecemos</em></strong>, parafraseando a Gabo, pues somos también la “democracia” más profunda en fosas comunes, magnicidios de candidatos, ejecuciones extrajudiciales de jóvenes, desplazamientos, secuestros, torturas y desapariciones forzadas. Una violenta saga que ha perpetuado por generaciones y por más de medio siglo la existencia de millones de víctimas sin verdad, justicia y reparación a manos de grupos paramilitares, guerrillas, carteles del narcotráfico y agentes de la Fuerza Pública, bajo gobiernos de todos los espectros políticos y partidistas, conservadores, liberales y progresistas, camuflados bajo innumerables siglas y hasta en nombre de un “número significativo de ciudadanos”. Y en estas elecciones un candidato lo hace bajo la impronta y fiereza de un tigre que devorará supuestamente a los corruptos, así él mismo haya sido un exitoso defensor penalista de delincuentes de cuello blanco como David Murcia Guzmán, Alex Saab y además asesor legal de connotados criminales de lesa humanidad como los comandantes de las AUC. Más le valdría al outsider Abelardo haber escogido otra mascota más dócil, pues podría confundirse el felino en esa cacería de corruptos y hasta llegar a devorarlo.Y todo ello ha sucedido y sigue pasando, para mayor estupor y vergüenza, junto a innumerables victimarios institucionales, legales e ilegales que periódicamente participan en elecciones, se disputan el control del Estado o se reeligen para ser inmunes, rodeados de cientos de escoltas, y celebran jubilosamente sus triunfos electorales sin la más mínima consideración humanitaria y vergüenza ante millones de víctimas. Por eso resulta un eufemismo hablar ahora de polarización política, pues lo que ha prevalecido durante décadas es la desolación y victimización de los civiles en nombre de sectarismos partidistas y hegemonismos de clase, generadores de exclusión social, racismo, clasismo y machismo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Perplejidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí que, si como ciudadanos sometiéramos todas las candidaturas a un riguroso examen ético de su pasado y presente, más allá de nuestras simpatías personales, ideológicas y económicas, es probable que muchos ciudadanos se inclinarían por el voto en blanco o incluso por la abstención. Les ganaría la perplejidad y el escepticismo ante una estabilidad institucional generadora de tanto horror e iniquidad en nombre de una democracia que utiliza las elecciones como una coartada perfecta para gobernar impunemente. Una estabilidad institucional de la que hacen apología permanente casi todos los políticos profesionales en nombre de una supuesta separación de las ramas del poder público y su falaz trinidad de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Pero, también, una mayoría de connotados juristas que cantan loas al Estado de derecho y la civilidad, pero olvidan la masacre del Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985 para “defender y salvar la democracia” –como nos lo recordó Helena Uran&#8211; además de respetables académicos, politólogos y sociólogos que elevan a un altar sagrado la Constitución del 91, máxima expresión de la “democracia participativa”, así ella sea incapaz de garantizar la libertad de miles de ciudadanos para votar en cientos de municipios el próximo domingo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pandemónium democrático</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El siguiente es el democrático paisaje político en que se desenvuelven estas elecciones: “<em>El Comité Internacional de la Cruz Roja registró 965 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos, la mayoría civiles, y documentó 308 nuevas desapariciones. Por otra parte, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), al menos 235.619 personas se desplazaron de manera individual, 87.069 lo hicieron en eventos de desplazamiento masivo y 176.730 permanecieron confinadas”. &nbsp;</em>El CICR aseguró que el país enfrentó en 2025<em>“el nivel más grave de la última década”, no solo por la intensidad de los combates, sino por la manera en que se desarrollaron las hostilidades y el impacto que tuvieron sobre la población civil”</em>, todo lo anterior, que cruel ironía, en búsqueda de la “Paz Total”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una democracia sin víctimas ni victimarios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos, pues, ante la mayor catástrofe humanitaria del continente y son las víctimas las que nos deberían interpelar y nos reclaman responsabilidad al votar, más allá de las disputas emocionales y narcisistas entre los candidatos, para evitar así caer en una falsa polarización entre derecha, izquierda o centro. Porque la polarización que nos diezma como ciudadanos e impide la existencia real de la convivencia democrática es aquella que nos divide entre un bando creciente de víctimas y un número cada vez más indolente de electores que solo piensa en su seguridad y prosperidad. Es esa división, la que puede llevar a muchos a votar pensando solo en sus derechos y heredad, para gozar por siempre y sin límites de su propiedad y seguridad, por encima de los derechos sociales de millones de víctimas a quienes históricamente se les ha negado su plena ciudadanía, es decir, el derecho a tener derechos. Empezando por el fundamental a una vida digna sin estar sometidas a la violencia del hambre, la ignorancia, la exclusión social, el miedo, las enfermedades, el confinamiento y la discriminación en razón de su estrato social, color de piel y orientación sexual. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La urgencia de una memoria democrática</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Son esas graves y masivas exclusiones las que también nos reclama una memoria para la democracia, pues ésta no puede existir si por generaciones el Estado prolonga una institucionalidad incapaz de poner fin a esa vulneración interminable de derechos y niega a millones de colombianos una vida digna y además prolonga la impunidad de victimarios reacios a responder por semejante injusticia e iniquidad, rodeados de seguridad, privilegios económicos y sociales. Como bien lo resaltó Helena, si seguimos pensando que la memoria es un asunto exclusivo de las víctimas y no una responsabilidad de todos para poner fin a la victimización, así ella sea ajena a nuestras vidas personales y familiares o acontezca en un orden y ámbito que no nos afecta, por ser político, social, económico, de género, académico, religioso, racial o etario, entonces difícilmente podremos convivir en un futuro mediato en paz, con seguridad y democráticamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por una democracia al alcance de los niños</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso vale la pena, una vez más, citar la <em>Proclama Por un País al alcance de los niños, </em>para evitar que la infancia siga siendo reclutada y asesinada<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>, como ha sucedido en el Guaviare en la disputa por economías ilegales entre bandas criminales de las autodenominadas disidencias de las Farc. Escribió el nobel en ese prólogo para la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, más conocida como la Misión de Sabios y denominada &#8220;<strong>Colombia, al filo de la oportunidad</strong>&#8220;, en julio de 1994: “<em>Tal vez estemos pervertidos por un sistema que <strong>nos incita a vivir como ricos mientras el cuarenta por ciento de la población malvive en la miseria</strong>, y nos ha fomentado una noción instantánea y resbaladiza de la felicidad: <strong>queremos siempre un poco más de lo que ya tenemos</strong>, <strong>más y más de lo que parecía imposible</strong>, <strong>mucho más de lo que cabe dentro de la ley</strong>, <strong>y lo conseguimos como sea: aun contra la ley</strong>. Conscientes de que <strong>ningún gobierno será capaz de complacer esta ansiedad</strong>, hemos terminado por ser <strong>incrédulos, abstencionistas e ingobernables, y de un individualismo solitario por el que cada uno de nosotros piensa que sólo depende de sí mismo.</strong> Razones de sobra para seguir preguntándonos <strong>quiénes somos, y cuál es la cara con que queremos ser reconocidos en el tercer milenio</strong></em><strong>”</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un domingo crucial</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ha sido precisamente esa compulsión la que nos ha conducido hasta aquí y explica porque el próximo domingo 31 la disputa por la presidencia de la República se dará solo entre tres candidatos en lugar de cinco, como debería ser. Entre quien pretende representar millones de víctimas, Iván Cepeda, y quienes parecen que todavía no han tomado conciencia, como Abelardo y Paloma, de que una verdadera democracia no puede existir solo defendiéndola con sangre y fuego de las “ratas” o con un tigre suelto para proteger a ultranza un sistema sustentado en exclusiones y taras como el clasismo, el racismo, el machismo, la misoginia y la homofobia, apelando para ello a creencias religiosas, prejuicios sociales atávicos absurdos y miedos personales infundados para llevar a las urnas a quienes llaman “ciudadanos de bien”. Con razón decía Belisario hace ya más de 40 años que si no “<strong><em>dejamos de ser una federación de rencores y un archipiélago de egoísmo, nunca podremos ser una fraternidad de iguales”</em></strong> o, al menos, aspirar a vivir humanamente en una sociedad donde no se mate supuestamente en defensa de la democracia y mucho menos por la búsqueda de más derechos y justicia social. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo que está en juego el próximo domingo, una incierta transición hacia una auténtica democracia o una rápida consolidación de la cacocracia, el gobierno de quienes roban con destreza la confianza ciudadana en las urnas, recortan los derechos sociales de las mayorías y minan los principios fundamentales de la Constitución del 91: el Estado Social de derecho, las libertades públicas, el derecho y deber a la paz política (artículo 22) la igualdad y dignidad de todo ser humano (artículo 1), para salvaguardar a su favor la mercadocracia y sus ídolos venerados de seguridad, estabilidad jurídica y confianza inversionista, tres “huevitos”, bajo los cuales ocultan su codicia y prepotencia sin límites los mismos de siempre, los líderes del País Político contra los nadies del País Nacional<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, como bien saben hacerlo y quieren que nunca cambie.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://caracol.com.co/2026/05/28/mindefensa-advierte-que-habria-menores-entre-muertos-por-combates-de-disidencias-farc-en-guaviare/">https://caracol.com.co/2026/05/28/mindefensa-advierte-que-habria-menores-entre-muertos-por-combates-de-disidencias-farc-en-guaviare/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://intervencionycoyuntura.org/el-pais-politico-y-el-pais-nacional/">https://intervencionycoyuntura.org/el-pais-politico-y-el-pais-nacional/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129702</guid>
        <pubDate>Sat, 30 May 2026 00:05:02 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/02/voto-secreto-y-libre.jpg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[POR UNA MEMORIA DEMOCRÁTICA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">129702</post-id>    </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Llueve sobre Babel&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/llueve-sobre-babel/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Llueve sobre Babel es una carta de amor que reimagina a Cali como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento&#8221;.  Gala del Sol, directora.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ópera prima cinematográfica de Gala del Sol, concebida durante la pandemia del Covid-19 con un grupo de jóvenes amigos teatreros de Cali entre 21 y 26 años, hace honor al nombre artístico de su directora. Es una película solar y a la vez pluvial, que marca un punto de inflexión en el imaginario de “Caliwood”. Sin duda, se suma a la saga creativa, crítica y transgresora de Luis Ospina y Carlos Mayolo, como al mundo frenético, pagano, vital y lúgubre dejado por Andrés Caicedo, para “quien vivir después de los 25 era una vergüenza”. Estos jóvenes también nos demuestran, igual que Caicedo, que se pueden hacer obras magnificas, en el límite de lo antológico, antes de los 25..</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lluvia de reconocimientos &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su debut mundial fue en el Festival de Sundance 2025, posteriormente seleccionada por The Hollywood Reporter entre las 10 mejores películas en español de 2025 (hasta la fecha). También ha recibido crítica destacada en Variety, que la describió como &#8220;<em>un triunfo maximalista&#8221;</em> y a su directora como &#8220;<em>una voz fabulosamente singular del cine contemporáneo”.</em> Ha recorrido más de 50 festivales y ha sido distribuida en 20 países, con proyecciones en Pixar Animation Studios y post-producción de audio en Sony Pictures Studios. Es una cinta que amalgama, con un ritmo vertiginoso, una serie de historias de vida y muerte, con sus luces y sombras, que se resisten a los designios de la “Flaca”, una hermosa y rumbera negra que oficia como Parca desde el mítico Bar Babel. Está adobada con una excelente banda musical original, compuesta por el joven caleño Martin De Lima, que acompasa perfectamente con la música en vivo del bar Babel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Gala del Sol, su directora: <em>“Llueve sobre Babel» es una carta de amor a la ciudad que me marcó. Ambientada en un mundo retrofuturista y tropical-punk, la película captura el choque entre la rebeldía y la nostalgia en la jungla de cemento latinoamericana, impregnada del espíritu del punk de los 90. Reimagina Cali, Colombia, como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento en un lugar lleno de contradicciones”<a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. En efecto, nos proyecta la idea de que toda vida humana es una obra inconclusa, una apuesta incierta y difícil por afirmar cada persona su propia identidad, desafiando modelos familiares y sociales impuestos como normales, erigidos en expresión de éxito incuestionable. Y lo extraordinario es que este grupo de jóvenes lo hace de una manera festiva y profunda, superando prejuicios y clichés. Así logran recrear una Cali que es mucho más que el eslogan turístico de “<em>la capital mundial de la salsa</em>” o la delirante “<em>sucursal del cielo</em>”, para no mencionar la desafortunada campaña de la actual administración: “<em>Cali es donde <strong>debes estar</strong>”, </em>como si se tratará de una obligación, en lugar de una apasionada elección. Viendo “<em>Llueve</em> s<em>obre Babel”</em>, uno comprende fácilmente porque Cali es mucho más que todo lo anterior. Es también purgatorio de almas en tránsito, que ruegan a la Flaca prolongar su estadía en estos confines terrenales para continuar gozando la vida con todas sus limitaciones y penalidades, sin arruinar su propio cuerpo y el de los demás, como lo hace el poeta Monet en la cinta, que para sobrevivir es un pequeño narcotraficante. Almas y cuerpos que traicionan al final de su vida el amor, como lo hace Gian Salai por Dante, no por casualidad en la propia oficina de Babel. Un amor nacido en medio de las trincheras de la guerra, entre combatientes que se rebelan con su pasión contra la homofobia consubstancial en todas las filas militares, tanto en las institucionales como insurgentes, que lo reprimen hasta con pena de muerte. Por eso en la cinta, Cali es también una ciudad para la vivencia y el disfrute de las Drags Queens, que exhiben con orgullo su estrambótica belleza y provocadores movimientos, que llevan al éxtasis al público de Babel y a más de un asistente en las salas de cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cali cosmopolita y provinciana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las primeras imágenes, la cinta nos sorprende y deslumbra, pues yuxtapone a la Cali tradicional, provincial y bucólica de San Antonio con la Cali-Babel moderna, cosmopolita y surrealista donde vemos rascacielos y hasta una especie de pirámide Maya, que se diluye en el horizonte. En la esquina aparece el grupo irreverente de las Drags Queens pidiendo la bendición del pastor, pero también el mensajero del ayer con su burro, cargado de pliegos y recuerdos, descendiendo por una empinada calle del barrio, sacado de la imaginación macondiana. Así nos va llevando Gala de la mano de personajes míticos como el Boticario, extraviado en el limbo a las puertas del averno, con su bella compañera silente desde niña, que no tiene voz y solo se expresa escribiendo en los espejos de bares y baños para invitarnos a reflejarnos en ellos, tal como somos, sin escondernos en palabras y justificarnos en bellos discursos. Y nos conduce a dos escenarios en los que transcurren los principales acontecimientos de la Cali-Babel. El primero de carácter sagrado y metafísico, la casa e iglesia del pastor evangélico y el otro totalmente pagano y mundano, el Bar Babel y el Motel “Pequeño Pony”, coronado por una deslumbrante Venus, que domina todo a su alrededor. Es casi imposible separar e identificar el hogar del pastor, decorado con crucifijos y veladoras, de la escenografía moderna de su Iglesia, fluorescente y a la vez familiar, donde se congregan sus feligreses. Pero ambos lugares terminan siendo profanados por la irrupción del deseo y las identidades de quienes se sienten más allá de lo masculino y lo femenino. En su propio hogar, por Jacob, su preciado hijo y futuro pastor, integrante de las Drags Queen, cuya identidad es descubierta accidentalmente por su madre, al ver bajo la mesa sus medias de cabaret y en el templo con la presencia sorpresiva del hijo de su mejor amigo, que le reclama al Pastor ser reconocida con su nueva identidad trans.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Escenarios de placer y disputa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar sucede con el segundo escenario, pues entre Babel y “Pequeño Pony” existe una continuidad fluida, la de los cuerpos que danzan y luego se entrelazan, pasando del jolgorio de la salsa al éxtasis sensual. &nbsp;El Motel es la quintaesencia del desenfreno y el goce, situado en la periferia del centro de Cali, coronado por una gigantesca Venus, que de caerse aplastaría todo el vecindario. Bajo sus pies, se extiende una laberíntica red de habitaciones que permite recrear a sus clientes con sus decorados esperpénticos las fantasías eróticas desde el remoto Egipto, pasando por la condenada Sodoma, hasta la lujuriosa y moderna ciudad del pecado, Las Vegas. Sin duda, el “Pequeño Pony”, motivaría a Trump a visitar clandestinamente a Cali de no estar tan extraviado y a punto de naufragar en el estrecho de Ormuz. Pero el que sí se encuentra como rehén de sus pasiones y fantasías en el “Pequeño Pony” es nada menos que Cayo Hueso, el “<em>sexofonista”</em> de Bamba, la insuperable banda de salsa, que deberá presentarse al amanecer en el Babel para salvar de sus deudas a Gian Salai de un par de implacables agiotistas del gota-gota. Para rescatar a Cayo Hueso de la habitación 777 será precisa la valiosa colaboración de la salamandra Rosa, compañera inseparable de la bella gitana argentina, que recorrerá las entrañas nauseabundas de las cañerías de Venus y les permitirá ingresar al Motel y liberar a Cayo Hueso, después de vencer en un feroz combate a los cancerberos del “Pequeño Pony”. Y así llegamos al final apoteósico y feliz del concierto en Babel. Un bar “metafísico” de vida, goce y transición al más allá, que brinda a todos sus clientes la posibilidad de descubrir su personal y propio elixir de la vida. Un elixir que, sin duda, reclama a todo ser humano una voluntad insobornable de autenticidad y una búsqueda inclaudicable de felicidad, capaz de desafiar y vencer a la Flaca y su diabólico cómplice, el Boticario. Por eso, lo invito a ver “Llueve sobre Babel”, para que deguste un coctel de eternidad.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel">https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129223</guid>
        <pubDate>Sun, 17 May 2026 22:18:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/LLUEVE-SOBRE-BABEL-IMG_1328.webp?w=1200" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Llueve sobre Babel&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">129223</post-id>    </item>
        <item>
        <title>El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-centro-que-nadie-imagino-mas-alla-de-paloma-valencia-y-juan-manuel-oviedo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El centro que nadie imaginó: Un manifiesto de sobriedad ciudadana</p>
<p>¿Es posible votar por la derecha sin ser de derecha? En esta columna, Mar Candela Castilla se sitúa en el derecho a votar &#8220;putamente libre&#8221; para desglosar la urgencia de salvar la democracia frente a la mediocridad administrativa del presente. A través de una mirada pedagógica y visceral, la autora analiza el naufragio del sistema de salud, la orfandad de los millones que no encajan en los extremos y la apuesta por una &#8220;llanta de repuesto&#8221; que permita al centro volver a rodar.</p>
<p>Este no es un texto para fanáticos, es una invitación a pasar del saber sabido al saber comprendido. Es la voz de una feminista artesanal que prefiere una conversación incómoda hoy, que el silencio de una dictadura mañana. Pasen y lean: el centro también se moja</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph">Un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal </p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo desde la tensión de dos mundos que hoy me habitan y me chocan: la frialdad de las cifras que analizo y el calor de las vísceras que me dictan el camino; la esperanza que alguna vez cultivamos y la mediocridad administrativa que hoy nos asfixia. Esta columna es un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal frente al ruido ensordecedor de los fanatismos. Para explicarles por qué hoy decido &#8220;mojarme&#8221;, recorreremos cinco estaciones necesarias: la fragilidad de nuestra democracia, el naufragio de la salud pública, el vacío que dejó un centro tradicional errático, la honestidad de una &#8220;llanta de repuesto&#8221; y, sobre todo, mi urgencia de re-existir sin entregar mi conciencia. Pasaremos del dolor que veo en los hospitales al cálculo pragmático de las urnas, porque para mí, elegir hoy es un acto de pura supervivencia ciudadana.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mi derecho a elegir la democracia: un ejercicio de re-existencia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy me planteo una pregunta sencilla: ¿queremos esta democracia imperfecta que nos deja pelear por lo nuestro, o nos arriesgamos a una dictadura perfecta? El peligro no es un invento. Autores como <strong>Steven Levitsky</strong> explican que las democracias mueren hoy cuando los líderes usan los votos para romper las leyes desde adentro. Eso es lo que percibo con el modelo del petrismo: un plan para entregar el poder a su propia línea ideológica, defendiendo procesos que solo muestran grietas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soy una mujer feminista de tiempo completo, una convencida del <strong>Feminismo Artesanal</strong> hasta los tuétanos. No hablo en nombre de todo el movimiento colombiano; hacerlo sería abusivo. Declaro que no me he matriculado en ningún partido político, aunque he estado absolutamente activa en procesos proselitistas y desde los activismos. He hecho el control político que ha estado a mi alcance, además de los trabajos sociales posibles y posibilistas. Digo esto sin puritanismo y sin delirios de superioridad moral: como educomunicadora, entiendo que la educación cívica se hace desde conversaciones situadas. Tengo claro que los partidos no son religiones. Mientras el político matriculado debe lealtad a su estructura, yo, como ciudadana común, solo me debo a mi criterio. <strong>Hoy me sitúo en el derecho a votar, putamente libre.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">¿Es justo premiar a este Gobierno después del desastre en la salud?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Me pregunto con profunda preocupación: ¿es justo premiar a este Gobierno después de la crisis que ha provocado en la salud? Las cifras me desgarran y no mienten. Los informes más recientes ubican a Colombia con un rezago preocupante en mortalidad evitable y las tutelas por servicios han alcanzado niveles históricos. Veo con dolor cómo la inasistencia médica y las barreras de acceso están costando vidas que el Estado debería proteger.  Este es solo uno de muchos motivos para no votar por Cepeda que encarna el modelo de gobierno petrista .</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sospecho que cuando logremos poner un Gobierno distinto y revisemos la gestión ejecutiva —incluyendo la llamada restitución de tierras—, la <strong>mediocridad administrativa</strong> brillará en todo su esplendor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Los retrasos en la ejecución de presupuestos me demuestran que el problema no es solo de recursos, sino de una profunda incapacidad para gestionarlos. </p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La &#8220;llanta de repuesto&#8221; y mi orfandad política</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Daniel Oviedo ha sido brutalmente honesto y esa honestidad me interpela. La vicepresidencia en Colombia es, literalmente, una llanta de repuesto. Si revisamos la historia, desde <strong>Humberto de la Calle</strong> hasta <strong>Francia Márquez</strong>, el cargo ha sido a menudo  ha sido ese &#8221; llanta de repuesto&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta figura de una centro-derecha intenta contener a los millones de colombianos que, como yo, estamos huérfanos de partido y no nos vemos en los extremos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo la esperanza de que, si este vicepresidente se hace visible y vela por los derechos con acciones concretas, podamos gestar en el futuro un movimiento social de centro fuerte. Oviedo decidió jugársela en esa posición para que el centro no se quede varado frente al desorden de quienes se dejaron absorber.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> En el pasado escribí que Claudia López no sería mi presidenta por sus formas, mas luego voté por ella. Hoy, la realidad me pone frente a un escenario hostil: nos quitaron el Partido Verde y nos dejaron sin el espacio que se acercaba al equilibrio.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mojarme en el centro frente a la sombra del fanatismo</h3>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro <strong>&#8220;En contra del fanatismo&#8221;</strong>, <strong>Alejandro Gaviria</strong> advierte que el fanatismo es la renuncia a la duda. Yo creo que la democracia exige ciudadanos dispuestos a la conversación difícil. Mientras los idealistas dicen que la victoria de la izquierda no es segura, las cifras me muestran que el país podría quedar en manos del desquicio sin un control político que modere lo que viene. </p>



<p class="wp-block-paragraph">He decidido mojarme con la derecha en esta vuelta sin ser de derecha. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si mi voto sirve para que la primera presidenta sea una mujer uribista y el primer vicepresidente sea un hombre abiertamente homosexual  de derecha moderada gana la política del simbolismo  y tendremos que ver que pasa con los procesos ejecutivos y operativos en el transcurso. Si  esta victoria llega  es responsabilidad de las acciones de este Gobierno  de  nadie más.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Re-existir en mi propia sobriedad intelectual</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Busco pensar mi propio pensamiento; pasar del saber sabido al saber comprendido y aplicado: la defensa del menor mal posible. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Voto sin idealismo porque hoy no encuentro una candidatura ideal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Para mí, la diferencia radical es quiénes se comprometen a respetar la Constitución de 1991 y quiénes buscan una Constituyente para cambiar las reglas y abrir espacio a un modelo sin separación de poderes. Como sugería <strong>Joan Didion</strong>, mi deber es no dejarme seducir por las consignas que anulan mi criterio propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo desde una trayectoria que nace de mis vísceras. Mi huella está en mis años de resistencia y en las calles. He perdido amistades por no arrodillarme ante una izquierda que hoy no me representa. Mi mente no es de piedra; tengo la valentía de cambiar de opinión cuando la realidad me demuestra que es lo justo y lo necesario.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph"><strong>Colofón:</strong> Al final del día, no busco el aplauso de las barras bravas ni la validación de un carné partidista. Mi compromiso no es con una bandera, sino con la posibilidad de seguir teniendo una voz en un país donde la libertad no sea un lujo. La vida me exige hoy una <strong>sobriedad intelectual, cognitiva, moral y emocional sin precedentes</strong>. Yo elegí. Estoy en el centro que se moja.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128565</guid>
        <pubDate>Fri, 01 May 2026 03:19:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/WhatsApp-Image-2026-04-29-at-6.30.06-PM.jpeg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">128565</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Suerte de carta a Fidel Cano Don Fidel: : La integridad no se negocia ni se lava de púrpura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/suerte-de-carta-a-fidel-cano-don-fidel-la-integridad-no-se-negocia-ni-se-lava-de-purpura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ya vimos las excusas públicas que seguramente vienen de un lugar honesto; ahora la pregunta es: ¿De qué manera viene la reparación para aquellas mujeres que tuvieron que salir despavoridas a razón del abuso de poder? El respaldo a la voz de Pilar Cuartas y de las cientos de mujeres que están levantando su palabra es innegociable. Su regreso y su florecimiento serían la prueba de que este diario transforma sus estructuras para que la integridad no sea un concepto abstracto&#8221;.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="876" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/03/WMUINTFPZBFG7A4LHWIA64HT6I-876x1024.jpg" alt="mensaje" class="wp-image-127582" /></figure>



<h1 class="wp-block-heading has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-1" style="background-color:#cc5602"> La integridad no se negocia ni se lava de púrpura</h1>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Reflexiones desordenadas </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Don Fidel, leí el editorial oficial del periódico referente a la denuncia que hizo Pilar, así como el trino que le enviaste donde reconociste que aquello nunca debió haber sucedido. </p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h1 class="wp-block-heading has-base-background-color has-background"><strong>I. De la escucha al resarcimiento: el testimonio de quien hizo camino a Don Fidel</strong></h1>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Debo reconocer que gran parte de mi empoderamiento profesional, intelectual y activista se lo debo a este <strong>valioso</strong> espacio que he habitado durante años. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre que he necesitado comunicarme contigo ha sido cordial, con la escucha activa; aunque no he tenido la oportunidad de interactuar personalmente, imagino la integridad de tus palabras desde la coherencia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">He aprendido en la distancia sobre tu trabajo y he admirado la capacidad que tienes siempre de poner la cara a las audiencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Me acerqué al periódico cuando ni siquiera había terminado los procesos para iniciar la educación superior, cargando apenas con una primaria y un bachillerato validado tras pasar por muchos colegios que no lograron enseñarme. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Tuve que hacer camino al andar, puntada a puntada, para convertirme en la periodista y educomunicadora que hoy soy. En ti encontré a un hombre de oídos abiertos y la posibilidad de ensanchar el eco de mi voz; recibí algunas jaladas de oreja y atravesé el miedo de perder los espacios ganados, ahí estuviste, dándome siempre la oportunidad de crecer. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso hoy escribo desde mi lugar de escribidora; escribo para más que aleccionar y dar demandas éticas —que ojo, sí existen—, quiero anexionar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Deseo entender qué viene, qué vamos a hacer para desaparecer el lavado púrpura de los medios.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"> Lo ocurrido en Caracol sirvió para que empezaran a abrirse muchas puertas y ventanas, revelando una verdad que ya no puede ocultarse. Ya vimos las excusas públicas; ahora la pregunta es: ¿De qué manera viene la reparación para aquellas mujeres que tuvieron que salir despavoridas a razón del abuso de poder, del acoso laboral y sexual en este <strong>#MeToo Colombia</strong>?</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">La gravedad de la situación alcanza niveles alarmantes cuando voces de impecable trayectoria periodística confirman la crisis estructural. <strong>“En El Espectador también acosan y tienen un protocolo poco riguroso, con falencias y que no saben aplicar. Revictimizan a quienes denuncian y las empujan a renunciar. Mi nombre es Pilar Cuartas Rodríguez, fui la primera ‘editora’ de género de un medio tradicional en Colombia (de El Espectador)”</strong>, escribió la periodista al iniciar su denuncia pública. Esta afirmación no es solo un testimonio; es una evidencia del fallo sistémico en la protección de quienes investigan y narran la realidad. El respaldo a la voz de Pilar y de las cientos de mujeres que están levantando su palabra como periodistas es innegociable. Su regreso y su florecimiento serían la prueba de que este diario transforma sus estructuras para que la <strong>integridad</strong> no sea un concepto abstracto.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">II. El laberinto del deseo y la justicia estructural: Puta o no puta, mis derechos no se disputan</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Como defensora de la <strong>sexoafectividad</strong>, me genera una profunda tristeza que estemos llegando a un punto donde las relaciones eróticas se vean mediadas por un punitivismo rígido. Sin embargo, entiendo que esta es la respuesta a décadas de una sordera histórica. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué nos cuesta tanto entender la diferencia entre una mirada seductora y la imposición de poder que constituye el acoso?</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Sé qué es el acoso, sé qué es la violencia sexual y conozco perfectamente cómo funcionan el abuso de poder y el acoso sexual como una dupla enloquecedora. Cuando decidí traer una versión de la <strong>Marcha de las Putas</strong> a Colombia fue muy difícil; al final del día encontré el camino de la mano de otras mujeres que en ese momento, al igual que yo, no formábamos parte de la línea feminista académica del país. Lo mío son principios; creo genuinamente en que tenemos derecho a vivir como mujeres <strong>putamente libres</strong> en todos los espacios y que, putas o no putas, nuestros derechos no se disputan.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Por eso hoy me sumo al grito de <strong>&#8220;Yo te creo, colega&#8221;</strong> y pregunto: ¿De qué manera va a haber resarcimiento para aquellas mujeres que han levantado la voz dentro del diario?</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Como plantea <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong>, debemos descolonizar nuestros gestos; no basta con el discurso, hay que practicar la coherencia. Desde el <strong>Feminismo Artesanal</strong> reivindicamos todas las formas de ser mujer: la precarizada, la neurodivergente, la afro, la trans, la creadora, la disidente. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas personas dicen que no tengo autoridad para defender esto por ser una mujer liberal, de principios ácratas, que cree que cada mujer lleva dentro de sí una <strong>Puta Sagrada</strong>. Para mí, este es un concepto performático; una respuesta que resignifica una palabra usada históricamente para secundarizar a las mujeres en sus derechos y convertirlos en objeto de estigma. La <strong>mejora</strong> de nuestros protocolos no es un favor, es una necesidad para que la impunidad se detenga.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">III. La ética del cuidado frente al deterioro de los vínculos eróticos</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Me preocupa legítimamente el deterioro de las relaciones eróticas cuando la voluntad se confunde con el abuso de poder. Es una complejidad dolorosa: ¿cómo garantizar que ningún acosador quede impune sin que la &#8220;policía moral&#8221; invada nuestras libertades más íntimas?</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Siguiendo la sabiduría de <strong>Lola Cendales</strong>, la educación popular y la educomunicación deben servir para reconstruir el tejido social desde el respeto; la transformación solo es real si nos permite aprender a relacionarnos desde la autonomía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Las mujeres hemos pasado la mayor parte de nuestra vida cuidándonos de quienes dicen amarnos y de desconocidos que nos violentan. Al mismo tiempo, reconocemos que hay hombres con quienes quisiéramos acercarnos, el miedo es mutuo porque la historia del abuso nunca fue escuchada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Ahora las relaciones están atravesadas por la sospecha. Esta búsqueda de los derechos <strong>sexoafectivos</strong> libres no puede estar por debajo del sufrimiento de millones de mujeres que fueron abusadas en silencio. El consentimiento es sencillo, un &#8220;no&#8221; debe ser suficiente sin importar el contexto previo. La zozobra del abuso sexual en la que viven tantas mujeres es una realidad que no admite matices complacientes. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Estamos listos para construir consensos claros donde el consentimiento sea la regla y la <strong>integridad</strong> sea el límite innegociable? La respuesta no puede ser el silencio ni la negación, debe ser la construcción de espacios donde la libertad no signifique vulnerabilidad.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">IV. Mi fuerza tiene palabra: una apuesta por la reexistencia colectiva</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, quiero decirte, <strong>Don Fidel</strong>, que mi saber ya no es una intuición ni un presentimiento; es una comprensión que denuncia y anuncia. Como bien señala <strong>Maya Angelou</strong>: <em>&#8220;Haz lo que puedas con lo que sabes y cuando sepas más, hazlo mejor&#8221;</em>. Hoy sabemos más y por eso te demando, a ti y a toda la redacción, que este momento sea el motor de una <strong>reexistencia</strong> colectiva. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Deseo dejar clara mi admiración profunda por tu historia profesional y por el hombre encarnado en este tiempo; eres hijo de una época distinta que ha sabido abrir espacios para que las mujeres podamos reexistir. Cuestiono el lavado púrpura en cualquier escenario y por eso me animé a escribirte públicamente, como un ejercicio dialógico educomunicativo, no como un juicio ni una indagatoria, sino con genuinas reflexiones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sé que tienes la altura intelectual, ética y moral para los ejercicios ejecutivos necesarios; cuentas con oídos abiertos y un auténtico deseo de accionar. Conmigo no cuenten para descomplificar lo que es imposible: esto es multidimensional y atraviesa todas las realidades sociales. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo equilibraremos nuestros derechos eróticos y amatorios con el derecho a una vida libre de violencia sin acudir siempre a lo punitivo? Muchos se escandalizan por la rigidez de las leyes actuales, esas normas no llegaron de la noche a la mañana; fueron décadas de silencios cómplices y de mirar hacia otro lado. La ley es rígida porque la realidad ha sido rígida.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">No tengo idea de cómo resolveremos esto, lo que sé es que debemos iniciar hoy con demandas concretas, confiando en que el futuro será más amable y aprenderemos a equilibrar la balanza entre nuestros derechos afectivos y el derecho a vivir sin violencia machista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Agradezco a la vida por la autoridad moral que me ha dado este proceso para escribir hoy desde adentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Este texto ha sido escrito de la mano de la Inteligencia Artificial en mi rol de escribidora, y me hago cargo de cada una de las palabras y conceptos aquí expresados.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Espero que esta carta toque el corazón de quienes la lean y abramos diálogos a la altura de nuestro tiempo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127402</guid>
        <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 03:24:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/03/channels4_profile.jpg?w=900" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Suerte de carta a Fidel Cano Don Fidel: : La integridad no se negocia ni se lava de púrpura]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">127402</post-id>    </item>
        <item>
        <title>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/antes-del-acoso-y-despues-del-abuso-sexual/</link>
        <description><![CDATA[<p>Combatir el acoso y el abuso sexual precisa un cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, sección AMÉRICA-COLOMBIA, abril 2026)</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</strong></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El acoso y el abuso sexual a los que se encuentran sometidas y expuestas innumerables mujeres en el mundo, en todos los ámbitos de su vida, no es solo una conducta machista personal incorporada atávicamente, quizá desde las cavernas, en la mente y el comportamiento de un número incierto de hombres. Es una conducta propia de una masculinidad posesiva, dominante y violenta. Mucho menos es la expresión y la excusa del incontenible deseo masculino, que suele empezar con los piropos y el cortejo seductor, <strong><em>siempre sin el consentimiento de la mujer</em></strong>, proseguir con una invitación a cenar y terminar en violencia sexual en una penumbrosa habitación o en un luminoso set televisivo, obviamente tras las cámaras. Tanto el acoso como el abuso sexual, en estos días que corren, son la mayoría de las veces una consecuencia “potencial” del agobio al que se encuentra sometida toda mujer por la publicidad y la industria de la “belleza y el amor”. Ya Marguerite Yourcenar en una entrevista con Matthieu Galey<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> criticaba ciertas incoherencias de un feminismo radical, en la actualidad superado: <em>“Me parece también lamentable ver a la mujer jugar con dos barajas, ver por ejemplo, revistas que para adaptarse a la moda (<strong>pues las opiniones también son modas</strong>), publican artículos feministas supuestamente incendiarios, y que al mismo tiempo ofrecen a sus lectoras, que las hojean en la peluquería, igual cantidad de fotografías de lindas muchachas, o más bien muchachas que serían lindas si no encanaran, con tanta evidencia, los modelos publicitarios; la curiosa psicología comercial de nuestro tiempo impone esos mohines que pretenden ser seductores, provocativos o sensuales, cuando no rozan el erotismo y la semidesnudez, si se presenta la ocasión. Me sorprende que las feministas acepten a todas esas mujeres objeto”</em>. Una publicidad que las ha ido convirtiendo progresivamente en muñecas de lujo para el disfrute pornográfico y erótico masculino. Por eso no es una casualidad que Donald Trump haya sido por décadas el gran promotor del famoso concurso de Miss Universo y un cercano amigo de Epstein, en tiempos más gozosos y menos oprobiosos que los de su actual criminal gobierno de MAGA, a quien se refirió así: <em>“Conozco a Jeff desde hace 15 años. Un tipo estupendo”, dijo Trump a New York Magazine en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y <strong>muchas de ellas son más jóvenes. </strong>Sin duda: Jeffrey disfruta de su vida social</em>”. De allí, que no haya sido ninguna sorpresa la investigación penal contra Trump por abuso sexual de la columnista E. Jean Carroll y su posterior condena a pagarle 5 millones de dólares por daños, según lo informó la BBC News el 9 de mayo de 2023<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Acoso y Abuso Social</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"> El acoso y el abuso sexual siempre serán un asunto público, político y cultural, desde la noche de los tiempos, que solo podrá desaparecer paulatinamente a partir del cuestionamiento crítico y del rechazo emocional y ético, sistemático y cotidiano, en la mente y en los cuerpos de todos, hombres y mujeres. Un cuestionamiento más allá de la gazmoñería y la hipocresía de iglesias y pastores, cuyos escándalos de pederastia y pedofilia los inhabilitan y descalifican como pregoneros de esa campaña. Combatir el acoso y el abuso sexual precisa ese cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar, tanto en la mente de los hombres, pero sobre todo en los cuerpos femeninos, estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino. Todo ello reforzado por pautas de conquista y seducción en telenovelas exitosas, libros de autoayuda y cierta literatura “romántica”. A tal extremo que millones de hombres sienten y viven su masculinidad como una obsesión por conquistar y poseer el mayor número de mujeres, parecidas o muy distantes de las ofrecidas cada segundo todos los días por esa publicidad ubicua y exacerbante del deseo y el consumo hedonista. Entonces sus miradas lascivas y palabras insinuantes suelen pasar a sus manos y son incapaces de contenerlas sin vulnerar e irrespetar la libertad y el derecho de toda mujer &#8211;así como de cualquier otra persona&#8211; a vestir como quiera y aparecer en público como lo desee, sin que ello sirva de excusa para agobiarla con piropos posesivos, más o menos procaces, hasta abusar de su cuerpo e intimidad contra su voluntad. El acoso sexual, en nuestra legislación penal, está tipificado como “<em>el que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de <strong>su superioridad manifiesta</strong> o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, <strong>acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente</strong>, <strong>con fines sexuales no consentidos</strong>, <strong>a otra persona”, </strong></em>por lo cual podrá “<em>incurrir en prisión de uno (1) a tres (3) años”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La deplorable y terrible “belleza”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La expresión más deplorable y vulgar del asedio sexual socialmente admitido es el auge de cierta cirugía, supuestamente estética, que convierte a muchas mujeres, incluso contra su voluntad, en figurines y matachines públicos, casi en muñecas de lupanar, que exhiben sus amantes y respetuosos cónyuges en centros comerciales, clubes y eventos políticos, exponiéndolas al deleite voyerista y desvergonzado de los demás. Ni hablar del auge de la llamada música urbana, que tuvo una de sus máximas expresiones en la popular canción 57, con estribillos como: <em>&#8220;Una mamacita desde los fourteen (14 años), entra a la disco y se le siente el ki&#8221;</em>…<strong><em>La baby es mala</em></strong><em>, pero inteligente, y <strong>aunque esa bebita tiene dueño</strong>, <strong>ella sale cuando quiera</strong>. La nota está subiendo, y ella perreando esa borrachera”</em>, promoviendo a Colombia (prefijo internacional telefónico 57) como un destino para el turismo sexual y el abuso impune de menores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una sexualidad ubicua, abusadora y acosadora</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior es la antesala y el contexto social y cultural del acoso y el abuso sexual, hoy pública y comercialmente promovidos en forma explícita por poderosos anunciantes de empresas de cosméticos, bebidas, moda y espectáculos musicales <strong><em>a otro nivel</em></strong>, con el beneplácito y deleite de amplias audiencias, que hoy se sorprenden por la salida de Caracol Televisión de dos de sus más populares presentadores de noticias y deportes, Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego. Antes y más allá de las responsabilidades personales y penales de ambos periodistas, que deben ser judicialmente establecidas, hay una multitud incontable de acosadores anónimos cotidianos, absolutamente normales, aupados inadvertidamente por esa publicidad que exalta esa belleza femenina provocadora que se ofrece insinuante para su consumo a cada segundo y que corre a raudales pornográficos por las redes sociales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Canciones contra el acoso y el abuso</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pocas canciones como <strong>“Sexo</strong>”<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a> de Pedro Guerra han descrito de una manera más precisa y crítica el acoso y el abuso: “<em>Estás enfermo si piensas todo el día en el sexo, no es nada bueno, no, no, estar hablando siempre de sexo. Pero hay una mujer desnuda en cada tarro de yogur, el cuerpo que jamás soñaste, en las hojillas de afeitar, en la pasta de los dientes, y a la hora de cenar, esa mujer blanca y desnuda que se ofrece y que se da</em>”. Y concluye: <em>Si fuera equilibrado justo igual por igual, el sexo que nos niegan con el sexo que nos dan en vez de tanto juego y tanta gente silbando me pasaría la vida.” </em>Lo grave es que los acosadores y abusadores no se conforman con silbar, alargan sus manos, recursos de poder y posiciones dominantes para “seducir” a “esa mujer blanca y desnuda” y correr tras ella como bestias en celo. Por su parte, Serrat, en su canción <strong>“Me gusta todo de ti (pero tú no)</strong>”<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, es más corrosivo, pues fustiga con cinismo machista esa belleza de maniquí diseñada en el quirófano de la vanidad<em>: “Me gusta todo de ti: tus pezones como lilas, tu alcancía carmesí, tus ingles y tus axilas…<strong>Eres tan linda por fuera que a retales yo quisiera llevarte puesta de adorno.</strong> <strong>Me gustas, pero por piezas; te quiero, pero a pedazos. Me gusta todo de ti, pero tú no. Tú no</strong>”. </em>Esa mujer diseñada como una “muñeca sexual” corre todos los días el riesgo de ser convertida en una presa del deseo de acosadores y abusadores machistas que, con cinismo y desfachatez, alegan que su belleza, sensualidad y voluptuosidad a flor de piel fue una provocación “irresistible” para su “incontrolable” acoso y posterior abuso, socialmente inadmisibles y penalmente sancionables. Por eso, si continuamos celebrando esa poderosa tramoya social, cultural, publicitaria y hasta quirúrgica que nos atrofia y reduce nuestros eros y deseos de hombres y mujeres al asedio y consumo del mayor número de cuerpos, el acoso y el abuso seguirán siendo parte de la actualidad noticiosa con un saldo negativo para las mujeres por su pública revictimización y favorable a los hombres por la menor denuncia y punibilidad de sus reprochables e inadmisibles conductas, consideradas por muchos de ellos como propias de su masculinidad. Afortunadamente entre las nuevas generaciones cada vez se celebra menos el reguetón, pues las pasadas bailaban y gozaban con canciones como <em>“Mala Mujer</em>” de la sonora Matancera o la balada <em>“Soy el ladrón de tu amor</em>”, banda musical de la novela venezolana “Leonela”, según me lo señala la profesora Elizabeth Gómez Etayo, autora del libro <strong><em>“De la intimidad a la opresión. Violencia en las relaciones de pareja</em></strong>”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> publicado por la editorial Tirant Colombia, 2025, cuya lectura recomiendo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> En el libro “<em>Con los ojos abiertos”</em>, Plataforma Editorial, Barcelona, noviembre 2008, p 311.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2"></a>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">[ii] <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699">https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a><a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click">https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa">https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127552</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 17:47:09 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/03/VARGAS-Y-ORREGO-WQX4KD444JCPLJRWAW46LO2KGQ-1.avif?w=992" type="image/avif">
                <media:description type="plain"><![CDATA[ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">127552</post-id>    </item>
    </channel>
</rss>