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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 04 Apr 2026 09:41:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de salon | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Mi miedo a la muerte</title>
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        <description><![CDATA[<p>Le cedo la palabra a la médica, dermatóloga, Cristina Vélez Arroyave Mi papá cuenta dos chistes que siempre me han fascinado; me hacen reír más que a cualquiera. Uno es sobre la historia atribuida a Mark Twain, cuando un periódico publicó erróneamente que estaba muerto. Él respondió, con su humor característico: “las noticias sobre mi [&hellip;]</p>
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<p>Le cedo la palabra a la médica, dermatóloga, Cristina Vélez Arroyave</p>



<p>Mi papá cuenta dos chistes que siempre me han fascinado; me hacen reír más que a cualquiera. Uno es sobre la historia atribuida a Mark Twain, cuando un periódico publicó erróneamente que estaba muerto. Él respondió, con su humor característico: “las noticias sobre mi muerte son un poco exageradas”. El otro es el de alguien muy elocuente que entra a un salón de clase y les dice a los estudiantes, con toda formalidad: “lamento informarles que su profesor no pudo venir, tuvo un inconveniente presentando fallecimiento”. Lo que me da risa de estos chistes es que ponen en evidencia lo definitiva que es la muerte: no se puede estar medio muerto, no se puede exagerar la muerte, y por eso resulta absurdo —y gracioso— intentar usarla como un adjetivo común.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="320" height="226" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David.jpg" alt="" class="wp-image-127019" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David.jpg 320w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David-300x212.jpg 300w" sizes="(max-width: 320px) 100vw, 320px" /></figure>



<p>Sin embargo, para mí la muerte siempre me ha producido un miedo profundo. Desde niña, mis pesadillas giraban alrededor de la posibilidad de que mis padres murieran. Mi película favorita era <em>Stand by Me</em>. Cuenta la historia de unos niños que van en busca del cadáver de otro niño de su edad. La película revela el miedo que rodea a la muerte: nadie lo dice abiertamente, pero todos sienten una mezcla de fascinación, curiosidad y temor.</p>



<p>He intentado ser racional frente a la muerte. Pensar que en el mundo mueren entre 150.000 y 175.000 personas al día y que nuestra vida es una porción ínfima en la escala evolutiva, debería, en teoría, tranquilizarme cuando alguien cercano muere. Pero no hay cifra capaz de llenar este vacío. No se me olvida la idea de Héctor Abad que dice algo como que la muerte hiere violentamente, que es incoherente y llega con una absurda falta de significado y sobre todo falta de estilo. Para mí, la muerte es eso: brutal, cruda, pecaminosa, casi vulgar. No hay nada hermoso en la muerte; su rostro es frío, asimétrico, amoratado e indiferente.</p>



<p>Ojalá fuera religiosa para encontrar algún consuelo en el cielo, en el Nirvana o en la reencarnación. Con la ausencia de Dios, la muerte solo es silencio, como aquel que existía antes de que naciéramos, el silencio de la nada.</p>



<p>Es curioso que, siendo médica y conviviendo más de cerca con la muerte, aún no logre entenderla. Aún no logro entender su carácter irreversible y rencoroso que no concede segundas oportunidades.</p>



<p>&nbsp;La muerte de mis seres queridos, sobre todo la de mis padres, me persigue. He imaginado innumerables escenas, posibles causas de muerte, he repasado sus funerales. Me he preguntado si haría una ceremonia, a quién invitaría, e incluso he sentido la tristeza anticipada de que tal vez nadie asistiera. Me he adelantado al dolor de tener que regalar las herramientas de mi padre, de intentar conservar el rastro del olor de mi madre en su ropa para que no desaparezca, de necesitarlos y que ya no estén. Por eso les tomo muchas fotos y grabo sus voces, para poder volver a ellos cuando me hagan falta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="960" height="960" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1.jpg" alt="" class="wp-image-127024" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1.jpg 960w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-768x768.jpg 768w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /></figure>



<p>Esa sensación ya la he vivido: la imposibilidad de volver a hablar, como un chat de WhatsApp que queda en silencio para siempre. Pienso en Juan Rulfo, en ese fragmento de Pedro Páramo donde Susana recuerda la muerte de su madre:&nbsp; la nostalgia de los gorriones riendo, el viento moviendo los jazmines que ella jamás volverá a ver. Y esa imagen devastadora de las sillas vacías en el funeral, nadie fue a verla, pues “nadie anda en busca de tristezas”. Cuando alguien cercano muere, el mundo cambia por completo, pero no para los demás: el cielo conserva sus tonos azules, las noches y las madrugadas siguen su ritmo. Pero para ti, nada vuelve a ser igual.</p>



<p>La muerte, además, es una visitante poco considerada: no anuncia su llegada. A menudo llega de sorpresa y arrasa con todo a su paso, como el tornado del <em>Mago de Oz</em>.</p>



<p>Y, sin embargo, la muerte es lo que le da sentido a la vida. Saber que vamos a morir es lo que hace que vivir sea importante. La muerte mueve las manecillas del reloj.</p>



<p>No me malinterpreten, yo no pienso que escoger la muerte sea un pecado, estoy completamente a favor de la eutanasia y de la muerte digna.&nbsp; Este texto es, en el fondo, un intento de poner en palabras mis miedos. Porque pienso que la racionalidad —aunque no cure— es como encender la luz en un cuarto oscuro para que los fantasmas desaparezcan.</p>



<p>Imágenes</p>



<p><em>Hector</em>, Jacques-Louis David, circa 1770</p>



<p> Vanitas, Katherine Stone, 2012 </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127016</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 14:41:46 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mi miedo a la muerte]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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        <item>
        <title>La estructura comunal: entre la manipulación electoral y su poder transformador</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/en-jaque/la-estructura-comunal-entre-la-manipulacion-electoral-y-su-poder-transformador/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, cada elección activa una fuerza que nadie financia pero que todos desean. Los líderes comunales y sus procesos representan a personas extraordinarias, capaces de movilizar territorios enteros sin sueldo ni reconocimiento oficial. Su único propósito es transformar su espacio vital: el parque donde juegan sus hijos, el salón comunal donde se piensan los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En Colombia, cada elección activa una fuerza que nadie financia pero que todos desean. Los líderes comunales y sus procesos representan a personas extraordinarias, capaces de movilizar territorios enteros sin sueldo ni reconocimiento oficial. Su único propósito es transformar su espacio vital: el parque donde juegan sus hijos, el salón comunal donde se piensan los proyectos, el frente de seguridad o la calle que necesita ser pavimentada.</p>



<p>Ese movimiento territorial constante sufre una convulsión en época electoral. Llegan las promesas y, con ellas, un sistema de desorganización planificada: las bases territoriales se vuelven un tesoro transaccional para los políticos. Por lo general se piensa que allí se perdió el voto de opinión, pero la realidad es más cruda. La relación se ha convertido en una negociación entre quien busca el poder y quien ofrece lo único que tiene a cambio de lo que necesita su comunidad. No es una falla moral de las comunidades; pedir solución a sus necesidades, es la respuesta racional a un sistema que nunca construyó canales de participación real. </p>



<p>Pedir un cargo o un mercado, la terminación de una obra o un proyecto a cambio de votos no es oportunismo, es lo único que el sistema les ha enseñado a negociar en el momento en que ven cercano al poder que una vez electo, se va a alejar. Cualquier gobierno, sin importar su color político, tiene el incentivo de mantener comunidades dependientes para complacerlas hoy y manipularlas después. Ahí reside el verdadero problema.</p>



<p>El trabajo comunal es infravalorado porque su capacidad transformadora no se ha dimensionado, ellos pueden cambiarlo todo con sus pequeñas acciones, pero los aplausos protocolarios no bastan. Son las comunidades organizadas las que sostienen la democracia cuando las instituciones fallan. La reflexión entonces, debe hacerse hoy que acaban de pasar las elecciones, dado que todo este sistema descrito, ya ha hecho su trabajo pero con toda claridad, es momento de abrir el debate ciudadano responsable y repensarse. </p>



<p>No puede seguir sucediendo que la gente que se ha movilizado a diario siga dependiendo de elecciones de momento para obtener algo. Por ejemplo, el Congreso recién elegido tiene una deuda pendiente con la democracia territorial. No se trata solo de asignar más presupuesto a las juntas, sino de garantizar mérito real, participación vinculante y transparencia. El reto para el liderazgo comunal es elevar la vara: exigir convocatorias limpias y rendición de cuentas constante, no solo cuando el candidato necesita el aplauso. ¿Acaso los comunales no están cansados de participar en convocatorias públicas, hacer el papeleo y nunca ganarse nada? El poder está en las bases, pero al entregarlo sin control, sencillamente se diluye.</p>



<p>A los comunales nadie les ha regalado nada, es su trabajo y disposición lo que los legitima, cada cámara instalada y cada frente de seguridad organizado es evidencia de que, cuando la comunidad decide, el gobierno sobra como intermediario, solo cumple su función. El desafío es fortalecer los territorios para que el trabajo sea tan sólido que la efervescencia electoral se vuelva prescindible. </p>



<p>Una sociedad que decide por sí misma no depende de un político que aparece cada cuatro años. La base no necesita que la salven; necesita que dejen de usarla. La estructura comunal es la clave de todo, siempre lo fue, el problema es que algunos solo la recuerdan cuando necesitan que alguien les abra la puerta del barrio. La decisión de cambio va en una reflexión profunda y una autocrítica de los líderes de base y un empoderamiento real que les permita alzar la voz y exigir, desde una territorio, seguro se puede cambiarlo todo.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Luis Gabriel Rodríguez de la Rosa</author>
                    <category>En jaque</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126964</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Mar 2026 02:48:16 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Luis Gabriel Rodríguez de la Rosa</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Una disputa por la estética colonial del poder</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/una-disputa-por-la-estetica-colonial-del-poder/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando leo y escucho a esa parte de Colombia indignada por la estética andina —de origen ancestral, forjada en la lucha, intercultural y no occidental— de la candidata a la vicepresidencia por la izquierda en Colombia (2026-2030), Aida Quilcué, no puedo evitar pensar que el país sigue atrapado en una vieja y colonial estética del [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Cuando leo y escucho a esa parte de Colombia indignada por la estética andina —de origen ancestral, forjada en la lucha, intercultural y no occidental— de la candidata a la vicepresidencia por la izquierda en Colombia (2026-2030), Aida Quilcué, no puedo evitar pensar que el país sigue atrapado en una vieja y colonial estética del poder.</p>



<p>Más aún cuando a esa estética se le contrapone, con desparpajo, la imagen del señor blanco, economista, técnico, neoliberal, exministro y demás, presentado con mangas arremangadas —como el gran ejecutivo de lo político— como si fuera el salvador del Estado. Su único error, nos dicen, habría sido aceptar la candidatura vicepresidencial de una versión local de las caricaturas políticas de Bukele o de Milei. Nada más que eso.</p>



<p>Algo parecido ocurre cuando escucho la manera en que hablan de la ternura, la candidez y la lucidez de la ahora candidata de la derecha colombiana: muy blanca, de “buena familia”, con formación en una universidad de élite y ungida por el presidente de &#8220;marras&#8221; para los grandes asuntos del Estado. Y entonces aparece la frase que pretende cerrar cualquier debate: qué tal una presidenta mujer para Colombia, para resolver de una vez por todas el problema de la igualdad.</p>



<p>La escena parece sacada de los siglos XVIII o XIX.</p>



<p>Lo que estamos viendo, en realidad, es la confrontación entre dos estéticas y dos modelos de Estado. Uno, el que históricamente ha detentado el poder en Colombia; el otro, el que apenas logra abrirse paso después de siglos de exclusión, a pesar de errores —algunos graves e injustificables— pero también de avances sociales que sería imposible desconocer.</p>



<p>Se trata de dos proyectos que no solo difieren en programas políticos. Son estéticas, éticas y concepciones de justicia profundamente distintas.</p>



<p>El primero se suma a la ola conservadora que recorre América y que se impulsa desde el Norte. Un modelo que puede adornarse con la presencia de un candidato gay —tan incómodo para la heteronormatividad tradicional como útil para las estrategias electorales—, pero que al mismo tiempo expulsa sin remordimientos a los migrantes pobres, esos que no encajan en la estética de la migración rica y blanca que tanto seduce a ciertas élites.</p>



<p>El segundo proviene de otras geografías, de otros marcos epistemológicos, de otras historias. Es el que apenas logra sacar la cabeza después de siglos de dominación, explotación y silenciamiento.</p>



<p>Por eso esta columna quiere detenerse en la estética del poder en Colombia: una estética colonial, racista, clasista, sexista, homofóbica, patriarcal, capitalista y machista. Una estética que puede posar hoy junto a mujeres o disidencias sexuales, pero muchas veces más por estrategia que por convicción.</p>



<p>Para entenderla basta recordar el extraordinario libro del historiador Alfonso Múnera, <em>Fronteras imaginadas: la construcción de las razas y de la geografía del siglo XIX en Colombia</em>. Allí se denuncia esa lectura casi feudal de nuestra historia: una historiografía de héroes, de caudillos, de grandes señores, de hijos ilustres y de esclavistas convertidos en próceres, que todavía pueblan los currículos visibles e invisibles de la educación colombiana.</p>



<p>El problema es tan profundo que incluso la enseñanza misma de la historia terminó siendo marginada de los salones de clase justo cuando comenzaban a emerger nuevas formas de escribirla. Cuando la historia empezó a narrarse desde otras metodologías y no solo desde la mirada de las élites.</p>



<p>En ese contexto, la Comisión de la Verdad realizó un ejercicio fundamental: pensar la historia del país de abajo hacia arriba. Una transgresión intelectual que permitió escuchar voces y relatos que durante décadas habían sido silenciados.</p>



<p>Sin embargo, paradójicamente, en ese mismo momento la historia fue perdiendo espacio en escuelas y colegios. De ahí la importancia de la Ley 1874 de 2017, que ordenó fortalecer su enseñanza en los distintos niveles de la educación básica y media.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La pregunta sigue siendo incómoda:<br>¿qué historia nos han enseñado para que la diferencia despierte tanto desprecio en Colombia?</h2>



<p>Algo similar ha ocurrido en muchas facultades de derecho, donde las cátedras de historia constitucional o del derecho han sido eliminadas por considerarse prescindibles. Y ello justo cuando la llamada Nueva Historia comenzaba a construir una contrahistoria frente al relato oficial de las élites.</p>



<p>Como recuerda Alfonso Múnera:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“Las élites, y aun el imaginario colectivo, se nutrieron de la creencia en la inferioridad natural de buena parte de la geografía colombiana y de los seres humanos que la habitan…”.</p>
</blockquote>



<p>Ese es, quizá, uno de los dramas centrales de nuestra historia republicana: élites que hablaban en nombre de un orden democrático mientras practicaban, en la vida real, un orden profundamente aristocrático, reservado a un pequeño grupo de notables y negado a la gran mayoría de la población.</p>



<p>En esa misma línea han reflexionado pensadores como Dussel, Quijano o Catherine Walsh, quienes han mostrado cómo la colonialidad del poder sigue atravesando nuestras instituciones, nuestra cultura política, nuestra estética y nuestras formas de comprender el mundo.</p>



<p>Porque el viejo orden colonial no desapareció del todo. Sigue presente en imaginarios cotidianos: primero los blancos —porque “mejorar la raza” sigue siendo una expresión tristemente familiar—, luego los mestizos, y al final los indígenas y los afrodescendientes.</p>



<p>Un orden que las leyes dicen superar, pero que las estadísticas desmienten. Un orden que la geografía social del país revela con crudeza. Un orden que incluso convive con una Constitución que muchos dicen defender con fervor, pero que rara vez se cumple en la práctica.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>El artículo 7 de la Constitución de 1991 es claro:</p>



<p>“El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana”.</p>
</blockquote>



<p>Sin embargo, los privilegios siguen sostenidos por viejos relatos coloniales que sobreviven en nuestro imaginario nacional. Relatos que ubican a unos pocos en el poder durante siglos, mientras Colombia continúa figurando entre los países más desiguales del mundo.</p>



<p>Tal vez por eso el debate actual no sea solamente electoral.<br>Es también —y sobre todo— una disputa por la estética del poder y por la forma misma de imaginar el país.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126821</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Mar 2026 21:07:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Una disputa por la estética colonial del poder]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Lo que el ojo sí ve.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/lo-que-el-ojo-si-ve/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace menos de un año caminaba por La Habana, entre muros descascarados y balcones suspendidos en el tiempo, cuando sonó el teléfono. Era el artista Bogotano Guillermo Londoño. Su voz traía urgencia y misterio: había que llevar unas obras a Colombia. No sabía entonces que, dentro de una maleta vieja conseguida al azar, viajarían territorios [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hace menos de un año caminaba por La Habana, entre muros descascarados y balcones suspendidos en el tiempo, cuando sonó el teléfono. Era el artista Bogotano Guillermo Londoño. Su voz traía urgencia y misterio: había que llevar unas obras a Colombia. No sabía entonces que, dentro de una maleta vieja conseguida al azar, viajarían territorios completos. No cuadros: mundos. No paisajes: presagios.</p>



<p>Hoy, al recorrer la exposición <strong>“Lo que el ojo no ve”</strong> en el Museo de Artes Visuales de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, comprendo que aquella maleta no transportaba lienzos sino atmósferas&#8230; Más de doscientas obras —realizadas entre 2011 y 2025— despliegan un universo donde la paciencia de un trazo es también la paciencia del mundo antes del mundo.</p>



<p>Guillermo nació en Bogotá en 1962. Estudió dibujo con José Luis Cuevas en México y obtuvo su BFA en la Universidad de California, Berkeley. Participó en el Salón Nacional de Artistas de Colombia, vivió en Berlín y ha expuesto en distintos países. Su obra ha consolidado un lenguaje en el que el color deja de ser soporte para convertirse en estructura. Esa trayectoria no es solo académica o geográfica: es una acumulación de miradas, de desplazamientos, de silencios aprendidos en distintos territorios.</p>



<p>Caminar la muestra es atravesar volcanas silenciosas, montañas que respiran, cielos que parecen estar a punto de pronunciar una verdad que todavía no comprendemos del todo. Hay fuego contenido bajo capas de color. Hay una vida en la tierra después de nosotros, pero no como espectáculo apocalíptico, sino como continuidad inevitable. Como si la naturaleza, sin dramatismo, siguiera su curso.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232211/guillermo-2-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-126426" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232211/guillermo-2-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232211/guillermo-2-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232211/guillermo-2-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232211/guillermo-2-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232211/guillermo-2.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>En estos cuadros no hay figura humana. Y, sin embargo, estamos en todas partes. Somos la ausencia que organiza el espacio. En tiempos de amenazas nucleares, guerras y devastaciones —en esta era marcada por los desastres de la industrialización— hablar de nuestra posible desaparición no es una provocación estética, sino una meditación ética. Londoño no acusa ni absuelve, más bien sugiere. Y en esa sugerencia reside la fuerza política de su obra.</p>



<p>Mientras avanzaba por la exposición pensaba en el romanticismo alemán y en Caspar David Friedrich, en esa conciencia de pequeñez ante lo sublime. Pensaba también en Alexander von Humboldt y en aquella época en que observar la naturaleza era un acto de conocimiento y reverencia. La modernidad temprana aún creía que explorar era comprender; la nuestra, con frecuencia, ha confundido comprender con dominar.</p>



<p>Los paisajes de Londoño parecen familiares, pero ninguno existe de manera directa. Son territorios posibles, evocaciones de memoria, construcciones sensibles. Es un juego, sí, pero un juego exigente. Nos dieron el paraíso y no supimos sostenerlo; ahora lo contemplamos reconstruido en capas de pigmento, en horizontes que no pertenecen a ningún mapa.</p>



<p>El color en estas obras no decora, piensa, la luz no adorna: interroga. La textura transforma. Cada trazo contiene una disciplina silenciosa, una constancia que atraviesa décadas de trabajo. Hay en ello una ética de la mirada.</p>



<p>Y entonces el título adquiere otra dimensión. <em>Lo que el ojo no ve.</em> Pero el ojo de Guillermo sí pudo ver: ver la fragilidad del equilibrio, la persistencia del paisaje, la belleza que no cancela la conciencia. Su pintura no niega la crisis, pero tampoco se entrega al nihilismo. Se sitúa en un punto intermedio, incómodo y necesario: el de la reflexión.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232234/guillermo-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-126427" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232234/guillermo-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232234/guillermo-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232234/guillermo-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232234/guillermo-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28232234/guillermo-1.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>No es una invitación a la derrota ni una proclamación de esperanza fácil. Es una pausa. Un espacio para reconsiderar nuestra relación con el entorno, con el tiempo, con nuestra propia presencia.</p>



<p>Tal vez ahí radique la seriedad de esta obra: en recordarnos que mirar es una responsabilidad. Que la naturaleza no es escenario sino condición. Que la ausencia humana, insinuada en cada lienzo, no es una fantasía, sino una posibilidad histórica.</p>



<p>Si el ojo de Guillermo pudo ver más allá de la superficie, la pregunta que queda suspendida en estas salas es inevitable: ¿si estamos dispuestos nosotros a mirar con la misma atención?</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126424</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Mar 2026 04:24:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lo que el ojo sí ve.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¡Ay, mi Cuba!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/ay-mi-cuba/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta crónica de viaje nació a petición de la Revista Cambio, en un momento decisivo para Cuba (publicada el 10 de febrero de 2026). Una isla que huele a son, a ciencia y a cultura, pero también a hermandad y a una generosidad profunda con Colombia. No es un dato menor: fue en su territorio [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Esta crónica de viaje nació a petición de la Revista Cambio, en un momento decisivo para Cuba (publicada el 10 de febrero de 2026). Una isla que huele a son, a ciencia y a cultura, pero también a hermandad y a una generosidad profunda con Colombia. No es un dato menor: fue en su territorio donde se tejieron los diálogos de paz que condujeron al Acuerdo de La Habana —así se llamó—, o Acuerdo Colón, el cierre de uno de los conflictos armados más largos y dolorosos, con las hoy extintas FARC. Un territorio generoso que hoy sigue abriendo sus puertas para la construcción de más paces en un país que, como Colombia, recicla la guerra y desentierra las armas y los odios a cada instante.</p>



<p>La misma isla de la paz fue azotada la semana pasada por una ráfaga de viento frío que llegaba desde el norte y la hacía irreconocible. La ropa pensada no servía para nada y tocó vestirse “a lo Bogotá”: sacos y abrigos como nunca. Un viento que la volvió, por momentos, oscura y extraña. Un mar embravecido, quizás porque ya sentía los coletazos del último bloqueo —porque han sido infinitos—.</p>



<p>Los mismos bloqueos que la detuvieron en el tiempo: sus edificios, sus calles, el mismo aeropuerto y hasta su transporte. Marcas visibles a lo largo y ancho de la isla, incluso en el rostro de una nación digna y culta que no pudo desarrollar su proyecto utópico, como se lee en esa Constitución devorada durante el viaje de regreso.</p>



<p>Una Cuba que apenas logra resistir tamañas embestidas de la historia, lideradas por los Estados Unidos desde los años sesenta. En esta oportunidad, un bloqueo que, además de económico, es energético y se refleja en nuevos aranceles y sanciones para todos aquellos Estados que se atrevan a suministrarle petróleo. ¿Cómo sobrevivir ante tamaña ignominia?</p>



<p>¿Y los aliados del pasado? Algunos fracasaron como proyecto histórico; otros no tienen el oro negro ni están dispuestos a agraviar al Norte; y, para colmo de males, en los últimos meses se perdió a Venezuela, que hoy parece una colonia del norte. Y ya ni la misma Sheinbaum puede hacer algo relevante en materia de solidaridad. Colombia, por su parte, permanece amarrada por el miedo a nuevas listas Clinton y sanciones.</p>



<p>Un mundo lleno de miedo, sin integración ni comunidad para enfrentar estos apetitos del mercado y del capital. Lo democrático, luego de la afrenta militar a Venezuela, ya no puede ser utilizado como excusa para esta última agresión a la isla. Eso que llaman democracia es expoliación, explotación o mercado por construir. ¿O no?</p>



<p>Desde el Hotel Nacional —en una burbuja de privilegios—, en pleno evento liderado por constitucionalistas y comparatistas, en clave de empatía y esperanza, apenas se puede observar lo que sucede en las provincias y en las calles en estos momentos. Una “calma chicha”, muchos silencios y poca información. La penúltima noche en la isla, uno de los conserjes del hotel emblemático insinúa que salir de esa burbuja es complejo, por la poca de luz en las calles, los temas de seguridad y una incertidumbre que agobia.</p>



<p>En ese mismo hotel donde reposan las fotografías, en el Salón de los Famosos, de Samper, Piedad Córdoba, Lucho Garzón, Santos y otros, se convocó el emblemático evento Cuba CON-PARA (Segundo Congreso Internacional de Derecho Comparado y Constitucional), al que asistieron decenas de profesoras y profesores —entre ellos, grandes constitucionalistas y comparatistas cubanos—. Un proyecto académico que podría haberse realizado en otro país, pero que tuvo lugar precisamente en Cuba, para comprender todas las geografías y las propuestas de organización política que ameritan profundo respeto desde la comparación y la empatía.</p>



<p>Leer con lentes de supremacía moral y homogeneidad no es respetuoso ni esperado en el mundo de la comparación ni en un constitucionalismo de la esperanza. Por eso Cuba es y será el mejor lugar para este seriado de eventos, que en esta oportunidad coincidió con el azote del Norte: no solo del viento frío, sino del voraz capital que lo acompaña.</p>



<p>En Cuba CON-PARA se tuvo tiempo para el respeto y la comprensión de un fenómeno constitucional e histórico que fue truncado desde su nacimiento y que entró en su fase más compleja a finales de los años ochenta, cuando se cayó una de las formas de hacer socialismo en el mundo, cuando se abrazó al capitalismo como única opción y a la democracia liberal como la única posible, presentada como racional y perfecta, a pesar de haber engendrado monstruos como el actual gobierno de Trump o el que lidera el genocidio de Palestina.</p>



<p>Ni el constitucionalismo, ni el derecho internacional, ni los organismos internacionales ofrecen hoy una salida a Cuba. El primero queda frustrado ante las intervenciones y los bloqueos referidos; el segundo se percibe como un ordenamiento en crisis —la voz de los internacionalistas apenas se escucha—; y el tercero parece silencioso e inoperante en este momento. Tampoco se observa una línea de integración latinoamericana o mundial que opere en clave de unidad y solidaridad. Sin duda, se está frente a una forma de castigo colectivo y a una práctica susceptible de ser calificada como delito de lesa humanidad: someter a millones de seres humanos a la indignidad estructural, ante un mundo que hoy prefiere pasar la página.</p>



<p>De hecho, la Constitución de la República de Cuba, en su parte dogmática, habla de una utopía poderosa: una sociedad donde la dignidad es central. Pero esa dignidad, sin calorías suficientes para sostener la vida, sin energía eléctrica, sin combustibles, sin transporte y sin esperanza —y con una democracia socialista que apenas revisa sus <strong>graves errores </strong>históricos—, arrinconada por el bloqueo de marras, hace imposible la vida y el sueño del gran Martí:</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.</h2>



<p>Los coletazos del tirano del Norte se sienten y se ven en La Habana, pero más aún en las provincias; en la emigración de millones de cubanas y cubanos; en una población cada vez más envejecida; en la imposibilidad de construir su propia dignidad. Toda una estrategia para estrangular la isla y proyectar más complejos hoteleros y casinos, como hoy se observan en los renders construidos sobre el adolorido territorio y Estado de Palestina.</p>



<p>Esta reflexión se cierra con muchas imágenes de esperanza recogidas durante la corta estadía: estudiantes de la Universidad de La Habana, ávidos de sueños y oportunidades; químicos, matemáticos y artistas que hoy transportan el turismo rico y pobre que llega a la isla, pero que tuvieron un pasado en las fábricas, las industrias, las universidades y los teatros; licenciados bilingües y trilingües que hoy cuidan a los miles de extranjeros que a diario pisan la isla; y el gran Estudio 50, tan parecido a las viejas bodegas del Williamsburg neoyorquino, un proyecto cubano construido en una antigua bodega gigantesca donde jóvenes hacen arte, teatro y cultura. Tienen con qué: estudios, alto nivel, estética y una sensibilidad profunda.</p>



<p>Se suma, el conductor del taxi que cantó sin parar son cubano, como si afuera nada estuviera pasando. Y, al mismo tiempo, las filas de carros esperando la última gota de gasolina; los turistas despistados que llegaban a la misma burbuja; y tantas otras escenas que conviven sin pedir permiso. Rostros bellos y de esperanza en medio de la calma chicha que se siente en cada calle.</p>



<p>“Resistir con dignidad”, dijo Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, en su alocución de la semana pasada. Pero la dignidad, para sostenerse, necesita manos amigas y un apoyo real que acompañe el cansancio de un pueblo. Que Latinoamérica —la misma que canta y se nombra en las canciones de Bad Bunny— despierte en solidaridad y tienda el abrazo necesario a esa isla que hoy clama respeto, empatía y corazón.</p>



<p>¡Ay, mi Cuba!</p>



<p>De Beny Moré.</p>



<p>No digo más.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125809</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Feb 2026 01:41:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14204049/aaab0f33-53e3-4855-b3ea-aeca6019b005.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¡Ay, mi Cuba!]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Roy le hace el cajón a Cepeda con la venía de Petro?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/roy-le-hace-el-cajon-a-cepeda-con-la-venia-de-petro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Roy Barreras representa una amenaza para la continuidad del Cambio iniciado por Gustavo Petro. El exuribista, que se autodeclara de Centro, es hoy una ladilla en la entrepierna de Iván Cepeda. Necesita los votos de la izquierda para ser presidente, pero asegura que es todo lo contrario. ¿Entregará el progresismo sus banderas sin pelear?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Roy Barreras, Iván Cepeda (ambos candidatos presidenciales) y Gustavo Petro, presidente de Colombia. </em></p>



<p></p>



<p>De un día para otro, la cosa se puso peluda y peliaguda para la izquierda.</p>



<p>Si Gustavo Petro apoya la candidatura de Roy Barreras, ¿será el fin de la izquierda? </p>



<p>¿Es Roy calculista pero no progresista?</p>



<p>Con Cepeda por fuera de la consulta interpartidista del 8 de marzo, &nbsp;por decisión del Consejo Nacional Electoral, una entidad “secuestrado por intereses políticos” <a href="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/el-cne-no-da-confianza-asi-tome-decisiones-legales/#google_vignette">como lo dijo <strong>El Espectador</strong> en este editorial</a>, la historia que estamos viendo es la de los ratones qué hacen fiesta cuando el gato no está. Un Roy mediático ya propuso a <a href="https://www.lafm.com.co/politica/roy-barreras-sugiere-que-petro-podria-ser-nuevamente-candidato-389875">Gustavo Petro como su posible vicepresidente</a>, y de aquí en adelante lo veremos acaparando los reflectores, como la izquierda no se pellizque.</p>



<p>De tanto ver el espejo de la realidad uno termina convencido de que los políticos no son criaturas fiables ni confiables, y lo que estamos viendo es una puñalada disimulada entre amigos al candidato que puntea en las encuestas. Roy no se retiró de la consulta del tal <em>Frente por la Vida </em>y al final se hará contar. ¿Cuál es el verdadero propósito detrás de su estrategia?</p>



<p>Fue a Washington antes que Gustavo Petro, y, según la gente de su campaña, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/roy-se-reunio-con-senador-bernie-moreno-en-antesala-de-reunion-petro-trump/">lo hizo con el propósito de hablar bien del presidente colombiano</a>. ¡Tan comedido! Fue a defenderlo de las habladurías, tal vez sí, aunque con asterisco, porque ningún político da puntada sin dedal.</p>



<p>¿Cabe la posibilidad de que Roy haya hecho el viajecito para pedir el guiño de Estados Unidos a su candidatura presidencial o confiamos en que sus “buenos oficios” fueron desinteresados? ¿Hubo otras reuniones de la que no nos enteramos?</p>



<p>¿Fue Roy a Washington con la venia de Petro?</p>



<p>Es muy posible (demasiado posible) que la condición de Donald Trump para amistarse con el presidente colombiano, implique que éste apoye a Roy Barreras, un candidato que ha tenido dormida y comida asegurada en todas las toldas políticas. No de otra manera se explica su presencia en Washington y su reunión con el republicano Bernie Moreno las horas previas a la reunión Petro-Trump. Y ya sabemos cómo terminó esa historia: con el bogotano Bernie en el Salón Oval, acompañando a Petro y a Trump.</p>



<p>Si Roy es un candidato débil en las encuestas —por no decir inexistente— y Cepeda es el candidato puntero, ¿por qué Cepeda no viajó a Washington? Habría podido reunirse con los demócratas —más afines a la izquierda—, mientras Roy lo hacía con un republicano, ¿no?</p>



<p>Cepeda es de izquierda, genuinamente de izquierda; filósofo, hombre progresista e idealista; el doctor Roy  –él sí con título de médico cirujano, además de poeta-, es un pragmático de derecha, calculador pero no de los de calculadora en mano, aunque ahora se para en el centro y dice representar a la centro-izquierda, con lo que podemos concluir que de algún modo representa, también, a la centro-derecha. Porque con figuras intercambiables como él, los conceptos de derecha, centro e izquierda quedan anulados.</p>



<p>Con el 0.3% de intención de voto en la última encuesta de la firma Atlas Intel, ya salió a decir, sin decirlo así, que él sería el salvador de la izquierda, y lo dice en un tono que parece amenaza velada, por lo que es fácil deducir que estamos a nada de un nuevo trino proclamándose como el único capaz de derrotar a Abelardo De La Espriella, quien a su vez ya dijo que es el único capaz de derrotar a Cepeda. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">1. No puede la IZQUIERDA SOLA ganar las elecciones. Esa que votó en octubre, no alcanza para ganar. <br>No pudo en el 2018, con lo poderoso que era <a href="https://twitter.com/petrogustavo?ref_src=twsrc%5Etfw">@petrogustavo</a>, y no podrá en el 2026.<br><br>2. Hay solución para que Cepeda vuelva a la consulta… ¿por qué no lo han hecho? <a href="https://t.co/uSz82LwwWf">pic.twitter.com/uSz82LwwWf</a></p>&mdash; Roy Barreras (@RoyBarreras) <a href="https://twitter.com/RoyBarreras/status/2020257257565704353?ref_src=twsrc%5Etfw">February 7, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>En consecuencia, una izquierda unida debe decirle al país que Roy no es su candidato; están en la obligación moral con sus seguidores, que no son pocos, de sentar ese precedente, pase lo que pase y pese lo que pese, sin cálculo político; es una cuestión de principios ideológicos.  </p>



<p>A la luz de lo que está pasando, para bien o para mal, la suerte de la izquierda está en manos de Gustavo Petro. De puertas para afuera no hay certeza de quién es en realidad su candidato.</p>



<p>Si no es Iván Cepeda el protegido, la izquierda colombiana corre el riesgo de perder el espacio político (que ganó gracias a Petro), con miras a retener el poder cuatros años más.</p>



<p>En el ambiente flota la idea de que algo no nos están diciendo, como si un platillo se cocinara en secreto. El mantel es tan grande que no deja ver lo que pasa por debajo de la mesa.</p>



<p>Es claro que el Roy original, el de derecha &nbsp;—no el de <em>Temu</em>, que es de izquierda—, no se reúne con los del Pacto Histórico, ni actúa en nombre del Pacto Histórico. La pregunta es obvia: ¿Con quién se reúne, a nombre de quién se reúne y de qué hablan en esas reuniones a puerta cerrada?</p>



<p>¿Lo hace a título personal —que no creo— o en nombre de Gustavo Petro, que sí creo?</p>



<p>¿Acaso hubo acuerdos antes de 2022, (o sea, previos a la elección de Petro) sobre el papel que jugaría el médico Roy como candidato presidencial en las elecciones de 2026? &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">El candidato Roy Barreras amarra votos mientras le hace <em>hostias al diablo</em>.  </h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El camino de la izquierda</strong></p>



<p>Sabemos que el senador Cepeda lidera las encuestas pero sus números, alrededor del 30%, no alcanzan para trastearse a la Casa de Nariño en primera vuelta, en mayo, y tampoco alcanzarían en segunda vuelta, en junio, cuando la derecha toda se una para jugarse sus restos con ferocidad.  </p>



<p>La izquierda debe saber que en política pensar con el deseo no es más que un pajazo mental, perdonen por lo gráfico y pornográfico del comentario. El deseo por sí solo no produce votos. Amarrarlos funciona mejor. El candidato Roy Barreras amarra votos mientras le hace <em>hostias al diablo</em>.  </p>



<p>La carta que le queda a Cepeda está en el personaje (hombre o mujer), que escoja como su fórmula vicepresidencial. Y, ojo, no puede ser alguien de la izquierda, porque los votos de la izquierda ya están contados. Aprendiendo de Roy, el único jugador que en el mismo partido juega para los dos equipos, debería ser alguien con peso en la derecha, aunque suene a contrasentido, loco y disparatado. Cuando se trata de votos, las matemáticas son más importantes que la lógica, lógico.</p>



<p>La única forma de poner fin al embeleco de Roy es que fracasen las consultas interpartidistas, en especial, claro, la del <em>Frente por la Vida</em>.</p>



<p>La <em>intuición masculina </em>me dice que para el cargo de vice, Cepeda debería pensar en una mujer y de una derecha progresista. ¿Tal maravilla existe? Esa nueva figura debe permitirnos soñar con la reconciliación entre los ricos y los pobres de Colombia. En una próxima columna explicaré por qué.</p>



<p>¿Algún nombre para poner sobre la mesa? Si el expresidente Samper es tan afecto a Cepeda, ¿por qué no pedirle a él que proponga esa carta?</p>



<p>Hay quienes aseguran, muy seguros, que Roy se hace contar para ser el vicepresidente de Cepeda. ¿Cuántos votos aportaría el poeta que hoy no pasa del 1% en las encuestas?</p>



<p>No creo eso. Creo que Roy tiene ganas de ser presidente haciendo que los votos de la izquierda trabajen para él. Si damos por cierta esa posibilidad, ¿Quién garantiza que el suyo sea en realidad un gobierno de centro-izquierda con participación real de la izquierda durante el siguiente cuatrienio?</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Cuándo destapará su carta el presidente Petro?</strong></p>



<p><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/sin-cepeda-en-la-consulta-roy-ve-un-camino-para-pelear-el-guino-de-petro">Dice La Silla Vacía:</a> “Sin Cepeda en la consulta, Roy ve un camino para pelear el guiño de Petro”.</p>



<h1 class="wp-block-heading"></h1>



<p>Es la única verdad: El futuro de la izquierda está en manos de Petro, de cara a las elecciones de mayo del 2026. El presidente debe ser muy hábil para no despertar la ira de los suyos, de aquel progresismo que lo llevó al poder en 2022. Una decisión equivocada podría dejar a la izquierda malherida, con los votos divididos y sin chance de ser opción real de poder cuatro años más. Un mal paso suyo acabaría en pesadilla. La izquierda sería el convidado de piedra en el nuevo gobierno (2026-2030), y la tendría de p´arriba en el 2030.</p>



<p>Sí o sí, la izquierda colombiana necesita la palmadita de Gustavo Petro a un progresista de nacimiento, alguien que garantice el proyecto del <em>Cambio</em> iniciado por él, en consideración a toda una vida de luchas, que se mide en vidas humanas, litros de sangre e impunidad.</p>



<p>Es un momento enigmático donde todos quisieran penetrar en la cabeza infranqueable del señor presidente. Y escudriñar en ella la respuesta a la pregunta más importante de todas: ¿Roy Barreras le hace el cajón a Iván Cepeda con la venía de Gustavo Petro?</p>



<p>Eso solo lo sabrían dos de esas tres personas. Si Petro se inclina por Roy, se entenderá que un Petro cuasi derechizado abandona a la izquierda. Si entrega las banderas progresistas a un particular, la historia dirá que llevó a la izquierda al poder y luego la enterró.</p>



<p>Me siento a esperar a que el propio poeta responda la pregunta, en verso y sin esfuerzo.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125521</guid>
        <pubDate>Sun, 08 Feb 2026 12:16:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07074714/ZETA-ZETA-ROY-BARRERAS-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Roy le hace el cajón a Cepeda con la venía de Petro?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-asi-funciona-el-sistema-de-extorsiones-amenazas-y-asesinatos-que-devasta-los-bosques-en-la-pampa/</link>
        <description><![CDATA[<p>El ruido de los motores se escucha a varios metros de distancia. Es constante. No dejan de funcionar. Mientras se camina por los remanentes de un bosque, con árboles aún en pie, el sonido se hace más intenso, advirtiendo la cercanía de las ruidosas máquinas que están extrayendo oro en La Pampa, en la región [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un equipo de Mongabay Latam y Forbidden Stories recorrió el sector denominado La Pampa, en la región amazónica de Madre de Dios, en Perú, para indagar cómo el crimen organizado ha permeado la extracción de oro ilegal.</em></li>



<li><em>Lo más visible son los bosques devastados, pero detrás de esta destrucción, las amenazas, el miedo y el silencio circulan en la carretera Interoceánica Sur.</em></li>



<li><em>Los grupos de crimen organizado que controlan este territorio han instalado un sistema de extorsiones, cobros de cupo, asesinatos y desaparecidos.</em></li>



<li><em>La criminalidad también ha ingresado a la Reserva Nacional Tambopata, no solo para instalar dragas que extraen oro, sino también para mantener amenazados a los guardaparques.</em></li>
</ul>



<p>El ruido de los motores se escucha a varios metros de distancia. Es constante. No dejan de funcionar. Mientras se camina por los remanentes de un bosque, con árboles aún en pie, el sonido se hace más intenso, advirtiendo la cercanía de las ruidosas máquinas que están extrayendo oro en La Pampa, en la región amazónica de Madre de Dios, Perú.</p>



<p>Al cruzar esa especie de pared formada por los pocos árboles aún en pie, la devastación se muestra en toda su crudeza. El dueño del predio, que una vez estuvo lleno de árboles, camina desesperanzado por el lugar. “Lo están destruyendo todo”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Forbidden Stories&nbsp;</strong>en medio del espacio deforestado. “Esto era grande, era bosque. Todo lo han acabado”, se lamenta mientras se desplaza en un paisaje dominado por el lodo, lagunas de residuos tóxicos y montículos de tierra que han reemplazado a los bosques naturales en una zona que debería estar intacta, porque La Pampa está dentro del área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-oro-la-pampa-guardianes-trocha-peru/">Guardianes de la Trocha: la banda que se disputa el oro y siembra el terror en La Pampa peruana</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269187"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234456/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-16-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269187" /><figcaption class="wp-element-caption">Dos perros juegan en medio de la devastación causada por la minería ilegal en La Pampa. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>La destrucción de la biodiversidad no es lo único que perturba en La Pampa.&nbsp;<strong>El mayor temor ahora es la presencia de las bandas de crimen organizado que han tomado el control de la zona y han impuesto un sistema de extorsiones</strong>, cobros de cupos, amenazas y asesinatos. “Acá vivimos bajo presión de esas personas. Ellos son prácticamente los reyes, no puedes decir nada. El Estado no nos escucha. ¿Cuántas veces le hemos dicho a la Policía, a la Procuraduría?”, dice con angustia una madre de familia en La Pampa.</p>



<p><strong>En ambos lados de la carretera Interoceánica Sur —vía que va desde el océano Pacifico en Perú hasta el océano Atlántico en Brasil—, entre los kilómetros 98 y 117</strong>, aproximadamente, incontables dragas, tracas y retroexcavadoras funcionan sin tregua. La ruta también está copada de edificios en construcción, hoteles, grifos, establecimientos con decenas de cilindros azules en los que se transporta combustible, centros de venta de motores, talleres, agentes multibancos, restaurantes, bares.&nbsp;<strong>Todo un ecosistema que rodea a la minería ilegal.</strong></p>



<p>Los tentáculos de la minería ilegal y las bandas de crimen organizado avanzan en todas las direcciones. Han superado las fronteras del área de amortiguamiento y&nbsp;<strong>han ingresado a la reserva de Tambopata</strong>. A inicios de octubre de 2025, un operativo realizado dentro del área protegida, en el sector Azul, confirmó la presencia de las balsas-draga en la misma reserva. Las amenazas también han entrado en el área protegida, donde los guardaparques se desplazan con miedo cada vez que tienen que realizar su trabajo de vigilancia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269195"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234553/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-24-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269195" /><figcaption class="wp-element-caption">Dragas, tracas y retroexcavadoras utilizadas en la minería ilegal de oro han arrasado con los bosques de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Un equipo de reporteros de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Forbidden Stories</strong>&nbsp;recorrió La Pampa y algunas zonas cercanas a este territorio tomado por las actividades ilícitas y la violencia. Encontró devastación, visible a cada paso; un ambiente rodeado de secretismo; miradas de sospecha y desconfianza; y mucho temor a hablar de lo que sucede en este lugar. Los nombres de quienes nos han dado sus testimonios los mantenemos en reserva por cuestiones de seguridad.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El precio de extraer oro</h2>



<p>En La Pampa todo tiene precio.&nbsp;<strong>Hay tarifas para las diferentes actividades que se realizan en esa franja de la carretera Interoceánica Sur.</strong>&nbsp;Una fuente de la zona cuenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam&nbsp;</strong>que los mineros deben pagar a las bandas de crimen organizado 1000 soles (alrededor de 300 dólares) cada semana por operar una balsa, es decir, 4000 soles (alrededor de 1200 dólares) al mes. Otra persona entrevistada sobre este mismo tema habla de 20 000 soles (alrededor de 6000 dólares) exigidos a los dueños de las máquinas.</p>



<p>Son las tarifas que han impuesto las bandas de crimen organizado que operan en la zona minera por brindar “seguridad”. Estos grupos criminales que llegaron hace por lo menos diez años&nbsp;<strong>ofrecieron a los mineros y a la población de La Pampa protegerlos de los robos</strong>&nbsp;que ocurrían en la zona a cambio de un pago como retribución a su “trabajo de vigilancia y seguridad”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269110"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233630/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-33-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269110" /><figcaption class="wp-element-caption">Cilindros utilizados para transportar combustible hacia las zonas donde se ubican las dragas, tracas y balsas dedicadas a la minería ilegal. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>lo que se impuso ha sido un sistema de extorsiones que se extiende a todos los negocios, restaurantes, bodegas, talleres mecánicos</strong>, todos tienen que pagar su cuota al crimen organizado. “La mayoría paga 200 soles, en todas las tiendas”, cuenta una persona a la que le pidieron 500 soles por dar “seguridad” en su empresa. “Pueden ser 1000, dependiendo de cómo cambia el bando”, dice para explicar la división que existe dentro de los grupos criminales.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;accedió a unas listas de pagos de extorsiones, escritas a mano. En una de ellas, del 8 de diciembre de 2024, se leen varios nombres con la indicación “un motor”, en cada caso, y al costado, se ven montos de entre 300 y 350 soles (aproximadamente entre 90 y 100 dólares). En otro de estos documentos se consigna la suma de 22 000 soles con unas notas que dicen “comisión” 2220 y “parque” 4000, montos que se restan del total inicial.</p>



<p><strong>“Todos estos grupos de extorsionadores se conformaron en La Pampa desde que existe la minería ilegal”</strong>, afirma Karina Garay, vocera del Observatorio de Minería Ilegal y Actividades Vinculadas en Áreas Claves de Biodiversidad. “Los Guardianes de la Trocha son el grupo, por así decirlo, más fuerte, pero también había otros, por ejemplo, Los Tigres del 98, que tenían como lugar establecido el kilómetro 98 y cobraban cupo a quienes ingresaban a La Pampa”, agrega Garay, quien ha sido fiscal ambiental en Madre de Dios.</p>



<p>En los últimos años&nbsp;<strong>Los Guardianes de la Trocha han sido la banda criminal más conocida</strong>, pero no es la única, según autoridades y personas que viven en la zona. “Ahora se llama La Empresa”, comenta un funcionario de una institución pública, con sede en Puerto Maldonado, que prefiere mantener su nombre en reserva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269111"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233637/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-34-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269111" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal de oro se encuentra en ambos márgenes de la carretera Interoceánica Sur. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p><strong>El temor de las personas que viven en Madre de Dios para contar lo que sucede en esa región se percibe en cada conversación</strong>. Hablan en voz baja y ponen énfasis en pedir el anonimato. Incluso las autoridades que hace unos años declaraban sin omitir su nombre ahora piden no ser identificados en el reportaje. No es para menos. A los cobros de cupos y las amenazas constantes se suman los asesinatos, muchos de los cuales ni siquiera son reportados.</p>



<p>“<strong>La función que cumplen es, supuestamente, dar seguridad a los mineros para que no les roben el dinero y el oro, pero tienen que pagar un cupo</strong>, así es como funciona”, comenta Garay. “Hay disputas entre estos grupos porque se convierten en territoriales. Unos están en un kilómetro y otros, en otro kilómetro”, agrega.</p>



<p>Desde la Fiscalía de Madre de Dios también mencionan que durante un operativo en junio de 2025, en el sector Azul, en el interior de la misma reserva, se encontraron motores de las balsas-dragas que llevaban stickers de Los Tigres. La imagen se ve en una fotografía entregada a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. “En una interdicción hemos tenido una emboscada y enfrentamos una balacera con este grupo. Así hemos evidenciado que&nbsp;<strong>además de ejercer esta actividad ilegal se encuentran completamente armados</strong>”, comenta un representante de la Fiscalía Ambiental de Madre de Dios que prefiere mantener su nombre en reserva por las amenazas que ha recibido por realizar su trabajo.</p>



<p>El Coordinador Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, Frank Almanza, ofrece a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;un panorama más amplio. “En Puerto Maldonado tenemos zonas. Con la Fuerza Aérea se ha logrado subzonificar 10 áreas. Las más conocidas son La Pampa, Delta Uno, Delta Dos y Masuko. Son zonas en las que hay mayor incidencia. Por ejemplo,&nbsp;<strong>nada más en La Pampa y Delta Uno hay más de 5000 dragas y tracas.</strong>&nbsp;No es una cifra que a mí se me ocurra, sino que se ha logrado, más o menos, cuantificar a partir de sobrevuelos de la Fuerza Aérea”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269229"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03074353/Mineria-ilegal-en-Madre-de-Dios-Ministerio-Publico-Fiscalia-de-la-Nacion-FEMA-Madre-de-Dios.jpg" alt="" class="wp-image-269229" /><figcaption class="wp-element-caption">«Nada más en La Pampa y Delta Uno hay más de 5000 dragas y tracas», dice el coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, Frank Almanza. Foto: cortesía Ministerio Público Distrito Fiscal de Madre de Dios</figcaption></figure>



<p>Almanza explica que<strong>&nbsp;la Fuerza Aérea realizó sobrevuelos, primero con avionetas y luego con drones.</strong>&nbsp;“Se han podido incluso localizar los puntos, pero son de difícil acceso. Se ven decenas de máquinas pesadas, retroexcavadoras, cargadores portátiles. Se han hecho hasta puentes para que pase esa maquinaria a la zona de minería. Son inversiones importantes”, confiesa Almanza.</p>



<p>“<strong>El problema no es solo que están trabajando en una zona, sino que están avanzando.</strong>&nbsp;En Puerto Maldonado, las autoridades tienen una preocupación grande, casi de desesperación, porque están llegando a lugares donde antes no habían llegado: a las reservas”, dice Almanza desde su oficina en Lima.</p>



<p>El abogado especializado en temas ambientales César Ipenza considera que&nbsp;<strong>no se puede dejar de mencionar la presencia del Comando Vermelho</strong>&nbsp;en el panorama de criminalidad que rodea a La Pampa y, en general, a Madre de Dios. “No sería extraño que estén controlando las zonas de minería”, dice Ipenza sobre la presencia de este grupo criminal surgido en Brasil y relacionado principalmente con el narcotráfico. “La mayor bonanza está en la minería, entonces, no sería extraño que estén operando y trabajando bajo el control o liderazgo del Comando Vermelho”.</p>



<p><strong>Actualmente, el precio de la onza de oro bordea los 5000 dólares.</strong>&nbsp;Desde su despacho en Lima, el Alto Comisionado para el combate de la minería ilegal, Rodolfo García Esquerre, señala que “el precio del oro está en la raíz del problema y se ha convertido en un motor de la minería ilegal”. A ellos se debe sumar que la comercialización de oro no es una actividad ilegal, dice García Esquerre, por tanto, el mineral se comercializa sin restricciones.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03133133/Mineria-La-Pampa.jpg" alt="" class="wp-image-269240" /></figure>



<p>El funcionario señala que en 2024,&nbsp;<strong>Perú exportó alrededor de 180 toneladas de oro</strong>, pero que de esa cantidad, por lo menos&nbsp;<strong>80 toneladas “eran de origen desconocido”</strong>. García Esquerre cita al Instituto Peruano de Economía para dar cifras de 2024, cuando la exportación de oro movió casi&nbsp;<strong>7000 millones de dólares</strong>. Si se considera al precio actual, ese monto supera los 10 000 millones de dólares.</p>



<p>“Es más fácil lavar el dinero en la minería [que del narcotráfico] porque el producto, el oro, a diferencia de la droga, es legal. Estamos frente a un delito que es inmenso y es transnacional”, dice Esquerre sobre la minería ilegal. “Lo que en realidad tenemos es una economía ilegal”, puntualiza el también excomandante general de la Fuerza Aérea del Perú (FAP).</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/un-sobrevuelo-en-la-amazonia-peruana-mineria-ilegal-en-los-rios-maranon-y-santiago/">Un sobrevuelo en la Amazonía peruana muestra los impactos de la minería ilegal en los ríos Marañón y Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La incursión de la minería ilegal en el área span<br>protegida</h2>



<p>Todos los guardaparques de la Reserva Nacional Tambopata están amenazados. Cada vez que salen a realizar sus labores de vigilancia deben cubrirse el rostro para no ser reconocidos, cuenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;un testigo de lo que sucede en el área protegida. Ya lejos de Madre de Dios, confiesa lo difícil que resulta vivir en esa región y que teme por su vida y la de su familia.</p>



<p>Otro testigo de lo que sucede en el área protegida también cuenta que circulan mensajes en grupos de Whatsapp de&nbsp;<strong>los grupos criminales en los que se anuncian que ingresarán a la reserva de Tambopata</strong>. “Dijeron que iban a llevar balsas y que irían armados para que el personal guardaparque no se acerque”, relata la fuente durante nuestra visita a Puerto Maldonado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269231"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03081153/Operativo-de-interdiccion-en-el-sector-azul-de-la-reserva-nacional-tambopata-Sernanp-2.jpg" alt="" class="wp-image-269231" /><figcaption class="wp-element-caption">En octubre de 2025, un operativo dentro de la reserva de Tambopata, en el sector Azul, en el río Malinowski, documentó las dragas de minería ilegal operando dentro del área protegida. Foto: cortesía Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp)</figcaption></figure>



<p>En octubre de 2025, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, en coordinación con la Policía Nacional, el Ejército y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp)&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/sernanp/noticias/1257555-golpe-contra-la-mineria-ilegal-en-madre-de-dios-interdiccion-en-el-sector-azul-de-la-reserva-nacional-tambopata">realizó un operativo</a>&nbsp;dentro de la reserva de Tambopata, en el sector Azul, en el río Malinowski. De esta forma,&nbsp;<strong>confirmaba que la minería ilegal estaba instalada dentro del área protegida.</strong></p>



<p>El último reporte del&nbsp;<a href="https://acca.org.pe/plataforma-rami/">Radar Mining Monitoring</a>&nbsp;(RAMI), herramienta de monitoreo satelital, informa que entre noviembre y diciembre de 2025 “se registraron nuevas pérdidas de cobertura forestal por minería dentro de la Reserva Nacional Tambopata, que suman&nbsp;<strong>9.5 hectáreas de bosque afectado</strong>”.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;solicitó al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) información sobre la presencia de la minería ilegal dentro de la reserva y las denuncias de amenazas, pero hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta.</p>



<p>El fiscal Almanza dice que ha solicitado a la Policía y al Ejército que realicen interdicciones constantes “para frenar un poco” el avance de la minería. Sin embargo,&nbsp;<strong>el coordinador de las fiscalías ambientales reclama por la falta de fondos para dar pelea a esta actividad ilegal.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269232"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03081721/Imagenes-satelitales-muestran-la-mineria-ilegal-en-la-RNT-RAMI-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269232" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes satelitales muestran el avance de la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata. Fuente: RAMI</figcaption></figure>



<p>“Nos gustaría tener a cargo la logística para realizar las acciones de interdicción, pero tenemos que depender de otros. No tenemos horas de vuelo, no tenemos embarcaciones, no tenemos balsas, a duras penas tengo un par de vehículos para todos los temas. Para la fiscalía es una limitante la falta de presupuesto”, cuestiona Almanza.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;tuvo acceso a 28 de las actas de operativos contra la minería ilegal realizados durante 2025 en Madre de Dios. Dos de ellas daban cuenta de operativos específicamente dentro de la Reserva Nacional Tambopata. En los documentos se menciona el hallazgo de campamentos rústicos; motores chinos; bombas de succión; generadores eléctricos; balsas tracas; y otros insumos, como baterías, alternadores, arrancadores, radiadores, filtros, cables, abrazaderas, poleas metálicas, codos y metros de manguera de succión y cableado.</p>



<p><strong>Las más de 20 actas dan cuenta de la destrucción de los bosques causada por las actividades de extracción ilegal de oro</strong>, al mismo tiempo que mencionan la contaminación por combustible, grasa, aceites, bolsas plásticas, trapos contaminados, entre otros insumos que se utilizan en la minería.</p>



<p>De acuerdo con la Coordinadora Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, durante 2025 se realizaron&nbsp;<strong>193 operativos de interdicción contra la minería ilegal en Madre de Dios</strong>, como parte del Plan Restauración. Este proyecto del Estado siguió a la Operación Mercurio, el megaoperativo realizado en 2019 en La Pampa. Los planes que se trazaron en ese momento para “recuperar” la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata y erradicar la minería ilegal en ese sector de Madre de Dios parecen haber quedado en el olvido.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269183"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234429/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-12-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269183" /><figcaption class="wp-element-caption">La Pampa es un territorio destruido por la minería ilegal y el crimen organizado. Foto: Max cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Seis años después del más grande operativo realizado en esta región, la cantidad de balsas, dragas, tracas y maquinaria pesada que sacan oro sin descanso del corazón mismo de bosques y ríos se ha multiplicado de tal forma que cuando se recorre este territorio devastado se hace imposible siquiera pensar que alguna vez estuvo cubierto de árboles y que la vida silvestre transcurría sin mayor preocupación.</p>



<p>El dueño de la concesión forestal por la que caminamos para ver más de cerca cómo las dragas extraen oro busca con la mirada a los monos que, asegura, a veces se aferran a los pocos árboles que aún quedan en pie. Quiere mostrarnos que en medio de la devastación hay espacio para la supervivencia. Su esposa, dice, ya no quiere caminar por su predio porque siente mucha pena al ver cómo se va extinguiendo la vida. “He puesto denuncias a todos. Con pruebas hemos ido, llevamos videos a la Policía para que vean que nos han rodeado. Y nada. Nunca vienen, parece que reciben plata”, dice el hombre desconsolado.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/peru-rios-bosques-datem-maranon-invadidos-mineria-ilegal/">Perú: los ríos y bosques de Datem del Marañón están siendo invadidos por la minería ilegal</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un territorio plagado de criminalidad: fosa común, armas y asesinatos</h2>



<p>Un portón blindado se abre para ingresar a la casa de una familia que perdió a uno de sus miembros en manos del crimen organizado. El lugar está amurallado. “Escuchábamos que había minería, que estaba acercándose y que se iba a pasar al lado de la reserva. Pero nunca habíamos visto ese tipo de minería”, recuerda uno de los miembros de la familia sobre lo que sucedía en esa zona en 2011, cuando aún había bosques en el área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269118"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233721/Arma-Defensa-Personal-MadredDios-Max-Cabello-Orcasitas-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269118" /><figcaption class="wp-element-caption">En La Pampa, algunas personas han optado por adquirir armas para defenderse del crimen organizado. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>«En 2011 llegaron acá -dice el testigo-, se saltaron la pista [carretera Interoceánica Sur] y se lanzaron a nuestro predio porque justo el oro pasa por esta zona». Desde esa época han sido amedrentados por la minería ilegal. Algunos de los miembros de la familia fueron secuestrados el mismo 2011, cuenta la fuente y recuerda que por esos años&nbsp;<strong>empezaron los robos y asaltos a quienes se dedicaban a extraer oro</strong>.</p>



<p>“Así es como aparece la famosa seguridad”, dice el entrevistado sobre las personas que llegaron ofreciendo vigilar la carretera y las trochas de ingreso a toda la zona de amortiguamiento de Tambopata donde se estableció la minería ilegal.&nbsp;<strong>Quienes ingresaban por esas vías debían pagar para transitar</strong>, una modalidad que se mantiene hasta ahora.</p>



<p>“Para 2013 y 2014 todos hablaban de pagar a la ‘seguridad’. Se tenía que pagar el viaje, todas las máquinas supuestamente estaban registradas, no podía haber otras personas con armas, solo ellos, y&nbsp;<strong>empezaron a matar a gente</strong>”, recuerda el testigo. Para 2016, agrega,&nbsp;<strong>todos debían estar registrados para poder trabajar y a quienes llegaban a delinquir en la zona, los mataban.</strong></p>



<p>Con el tiempo los asesinatos se extendieron, surgían por una pelea en un bar, por enfrentamientos entre las bandas, por no pagar los cupos. Videos que han circulado en redes sociales o que han sido tomados de cámaras de seguridad de la zona muestran a personas transitando con armas de largo alcance, encapuchados, en camionetas que los trasladan. Algunos, incluso, dejan ver cómo se asesina a una persona.</p>



<p><strong>Los asesinados y desaparecidos se multiplican cada año.</strong>&nbsp;El comandante Willmann Carazas es el jefe de la División de Investigación Criminal de la Policía (Divincri), en su despacho en Puerto Maldonado, en Madre de Dios, cuenta sobre el hallazgo de&nbsp;<strong>una fosa común en La Pampa con cinco cadáveres</strong>. Uno de ellos, dice el policía, estaba siendo buscado por sus familiares, quienes habían publicado sus datos pidiendo que se les avisara si lo encontraban.</p>



<p>Carazas señala que muchos de los asesinatos y desapariciones que suceden en La Pampa, en otras zonas mineras de la región e incluso en la misma ciudad de Puerto Maldonado, nunca se reportan.</p>



<p>Varios medios de comunicación locales y nacionales han informado, más de una vez, sobre las fosas comunes que se han encontrado en La Pampa.&nbsp;<strong>Los periodistas que viven en Madre de Dios también han sido amenazados por informar sobre estos crímenes.</strong>&nbsp;Manuel Calloquispe es uno de ellos y quien más ha seguido las pistas del crimen organizado, principalmente de Los Guardianes de la Trocha. Ahora vive amenazado.</p>



<p>Según el&nbsp;<a href="https://desaparecidosenperu.policia.gob.pe/Desaparecidos/reniped">Registro Nacional de Información de Personas Desaparecidas</a>&nbsp;(Reniped)&nbsp;<strong>204 personas fueron reportadas como desaparecidas en Madre de Dios en 2025</strong>. La cifra no es la más alta entre los departamentos de Perú, apenas aparece en el puesto 20, pero las regiones de Cusco y Puno, que limitan con Madre de Dios, reportan 1390 y 828 desaparecidos, respectivamente.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_238987"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/12/06141454/Juan-Julio-Fernandez-Hanco-Madre-de-Dios-2-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-238987" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Julio Fernández Hanco fue una de las víctimas del crimen organizado en La Pampa. Foto: archivo Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>“¿Han escuchado sobre la fosa común en la que encontraron unas 200 personas?”, pregunta la persona que vive en el búnker en medio de La Pampa.&nbsp;<strong>Menciona también que las bandas criminales han asesinado a los dueños de predios agrícolas para quedarse con sus tierras.</strong>&nbsp;Durante la conversación, muestra algunas armas que ha adquirido para defenderse.</p>



<p>El defensor ambiental&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/04/peru-asesinan-a-guardian-del-bosque-y-aumenta-violencia-por-mineros-ilegales/">Juan Julio Fernández Hanco</a>&nbsp;ha sido una de las víctimas. Su asesinato ocurrió en marzo de 2022. Desde 2006, Fernández Hanco tenía una concesión para forestación y reforestación de 396 hectáreas en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. En 2025, el Poder Judicial sentenció a 15 años de prisión a<strong>&nbsp;Edison Fernández Pérez, alias Chili, uno de los integrantes de la organización criminal Los Guardianes de la Trocha</strong>, por el crimen del defensor ambiental. El condenado se encuentra prófugo.</p>



<p>El defensor ambiental&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2020/09/peru-asesinan-defensor-ambiental-madre-de-dios/">José Carlos Pacheco</a>&nbsp;también ha sido víctima de la violencia de este territorio tomado por el crimen organizado. Su asesinato, ocurrido en setiembre de 2020, aún está impune. Su cuerpo fue hallado en el límite de la concesión forestal de su familia. Su padre, Demetrio Pacheco, vicepresidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional de Tambopata, guía a este equipo de periodistas por el bosque de su concesión que defiende con uñas y dientes. No se da por vencido a pesar de que los invasores siguen avanzando en el predio tumbando los árboles.</p>



<p>“Mi hijo era un defensor ambiental reconocido. Tras su asesinato, lograron identificar a las personas que cometieron el crimen, los intervinieron y les incautaron armas de fuego. Estuvieron detenidos alrededor de siete días. Después le dieron libertad”, cuestiona con indignación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269162"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234206/Concesion-deforestada-Demetrio-Pacheco-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-13.jpg" alt="" class="wp-image-269162" /><figcaption class="wp-element-caption">Un bosque talado en una concesión forestal cerca de La Pampa. La minería ilegal avanza sobre los bosques para instalar sus actividades. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Pacheco ha realizado múltiples denuncias sobre las invasiones a su predio. La minería de oro no ha llegado a este lugar. La amenaza principal es la deforestación. Sin embargo, hay quienes sostienen que todo ese sector de la carretera Interoceánica tiene oro, por lo que se teme que, de continuar el ritmo actual, la minería arrase también con lo que quede de esos bosques.</p>



<p><strong>La madera que sale de allí también podría estar siendo usada en la minería para la construcción de las dragas y balsas que se utilizan para extraer el oro.</strong>&nbsp;Karina Garay, del Observatorio de Minería Ilegal, afirma que, efectivamente, se tala madera de bosques cercanos para ser utilizados en estas estructuras.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/amenazas-muerte-mineros-ilegales-area-conservacion-panguana-peru/">Amenazas de muerte de mineros ilegales obligan a evacuar Área de Conservación Panguana en Amazonía peruana: «Salimos por falta de garantías»</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El manejo del territorio: el objetivo de los grupos armados</h2>



<p>La comunidad nativa de San Jacinto vive rodeada de minería. Dentro del territorio hay concesiones mineras de oro que han funcionado durante muchos años. Los restos de esta explotación son visibles. En el río que divide al territorio comunal están las dragas.</p>



<p>El día que este equipo periodístico llegó a la zona las dragas no tenían motores, las habían ocultado por los patrullajes que, según decían los pobladores, estaba realizando la Capitanía de Puertos de Madre de Dios. Tres mineros descansaban sobre la draga inactiva. Uno de ellos se acercó para indagar por nuestra presencia. Después de una corta charla nos dejó ir.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269147"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234032/Comunidad-nativa-San-Jacinto-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269147" /><figcaption class="wp-element-caption">Una draga sin motor cerca de la comunidad nativa San Jacinto. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Hasta esta comunidad ha llegado el crimen organizado, dicen sus habitantes. “Han venido acá”, dice una de las lideresas sobre la denominada “seguridad. «Estaban infiltrándose. Daban vuelta en la noche con linterna. Pero nosotros los hemos llamado a una reunión”, comenta. “Cuando miro armamento me indigna. No me gusta que me estén apuntando”.</p>



<p>Parados en pleno salón comunal, uno de los integrantes del grupo con el que conversamos asegura que&nbsp;<strong>los hombres armados “estuvieron parados ahí mismo” y les ofrecieron protección y vigilancia</strong>. “Nos han dicho: ‘Vamos a brindarle seguridad, pero tienen que pagarnos’”. La respuesta que dieron, aseguran, fue que no tenían dinero y, con el tiempo, dejaron de entrar al territorio comunal.</p>



<p>El crimen organizado busca “controlar el territorio”, dice Rafael Hoetmer, director del Programa Amazonía Occidental de Amazon Watch. “Es un ecosistema donde distintas formas de control se articulan entre sí. Puede haber confrontación, pero también pueden no chocar”.</p>



<p>Hoetmer menciona también que en Perú, en los últimos años, “ha habido una reversión dramática de la institucionalidad y de las leyes”. Menciona el caso de los&nbsp;<strong>presidentes regionales que tenían denuncias por ser mineros o fueron denunciados como integrantes de organizaciones criminales</strong>.</p>



<p>El abogado César Ipenza, especializado en temas ambientales, apunta también en esa dirección. Uno de los principales cuestionamientos es la ley de formalización minera que tiene entre sus pilares el&nbsp;<strong>Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo)</strong>. Los plazos para que se concrete esta formalización se han extendido varias veces, como ya ha reportado&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. La última extensión es a diciembre de 2026, favoreciendo a la minería informal e ilegal, aseguran los expertos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269146"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234025/Comunidad-nativa-San-Jacinto-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-2-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269146" /><figcaption class="wp-element-caption">Pobladores de la comunidad nativa de San Jacinto dicen que integrantes de bandas criminales llegaron hasta su territorio para ofrecerles «seguridad». Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Las personas inscritas en el Reinfo pueden realizar la minería aun sin haber concluido el proceso de formalización ante las autoridades. Además, los documentos que obtienen del Estado por la inscripción en el Reinfo pueden ser utilizados por quienes extraen oro de lugares no autorizados.&nbsp;<strong>Esto facilita que los mineros ilegales se escuden detrás del Reinfo y puedan seguir operando</strong>&nbsp;a la espera de una «formalización», que nunca llega. Detrás de ellos, muchas veces, está el crimen organizado.</p>



<p>Para Ipenza el ofrecimiento de brindar seguridad y el sistema de cobro de cupos han sido la base para que, con el tiempo, los grupos criminales también manejen dragas y controlen el territorio. “Eran los que extorsionaban, cobraban cupos o en el pasado brindaban seguridad a los mineros informales. Luego&nbsp;<strong>vieron cómo funciona el negocio de la minería y, obviamente, se dieron cuenta de que había más dinero en ese negocio</strong>. No solamente van a cobrar cupos, sino también controlan las zonas de minería y tienen sus propias operaciones”.</p>



<p>Durante la conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, el Alto Comisionado para el combate de la minería ilegal, Rodolfo García Esquerre, enfatiza que la minería ilegal debe ser entendida como una economía ilícita, por tanto, se debe comprender que<strong>&nbsp;se trata de “un problema político, social, económico e inclusive de seguridad”.</strong></p>



<p>“El problema que está generando la minería ilegal no es solamente un daño al medioambiente, sino que está afectando la vida de muchas comunidades nativas y campesinas, por lo tanto, la solución se debe enfocar de manera diferente”, sostiene el funcionario y agrega que esta mirada integral está plasmada en la&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/mininter/noticias/1186915-gobierno-aprueba-estrategia-nacional-para-fortalecer-la-lucha-contra-la-mineria-ilegal">Estrategia nacional para la reducción e interdicción de la minería ilegal en Perú a 2030</a>, aprobada en junio de 2025.</p>



<p>“<strong>Hay 225 cuerpos de agua que, se conoce, están contaminados por mercurio y alrededor de 140 000 hectáreas de bosques, en todo el país, depredados</strong>&nbsp;solo por la minería ilegal, más del 95 % en Madre de Dios”, menciona García Esquerre para dar un panorama de los impactos.</p>



<p>El ex comandante de la FAP señala que en esta estrategia nacional se han definido 68 actividades, distribuidas en siete ejes que involucran a 18 instituciones del Estado. La identificación geográfica, el seguimiento del dinero, las interdicciones en las zonas mineras, el control de los insumos químicos, combustible y explosivos, la comercialización y la investigación son los ejes sobre los que se ha construido la estrategia que va al 2030, comenta García Esquerre.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/mineria-ilegal-acecha-panguana-amazonia-peru/">Perú: la minería ilegal acecha el área de conservación Panguana, símbolo de la supervivencia en la Amazonía</a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un negocio que se extiende</h2>



<p>El control de los grupos criminales se va extendiendo a todos los sectores. Uno de los testigos directos de lo que sucede en La Pampa asegura que las bandas de crimen organizado manejan directamente las dragas y la maquinaria pesada;&nbsp;<strong>controlan el traslado del oro y mantienen una vigilancia constante a través de cámaras de seguridad</strong>&nbsp;instaladas en las tiendas, los ingresos a la vía de accesos, las calles.</p>



<p>Karina Garay, del Observatorio de Minería Ilegal, agrega que&nbsp;<strong>los mayores inversionistas de la minería ilegal ni siquiera viven en Madre de Dios, sino que están en otras ciudades, como Puno y Cusco</strong>, mientras mantienen su maquinaria trabajando en esta zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269242"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03133353/Mineria-La-Pampa-Blurred.jpg" alt="A lo largo de la carretera Interoceánica Sur, especialmente en la zona de La Pampa, se observan una gran cantidad de negocios que ofrecen servicios como agentes bancarios. Foto: Yvette Sierra Praeli" class="wp-image-269242" /><figcaption class="wp-element-caption">A lo largo de la carretera Interoceánica Sur, especialmente en la zona de La Pampa, se observa una gran cantidad de negocios que ofrecen servicios como agentes bancarios. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Los precios del oro son cada vez mayores. Durante los días que este equipo periodístico recorrió La Pampa&nbsp;<strong>cada onza bordeaba los 4000 dólares</strong>,&nbsp;<strong>al cierre de esta edición el precio estaba cerca de los 5000 dólares</strong>. “El minero quiere exportar su oro, que salga de Perú”, agrega Garay. Para ello, utilizan diferentes modalidades.</p>



<p>Por un lado están&nbsp;<strong>las agencias bancarias</strong>, señala una fuente de la fiscalía. A lo largo de la carretera Interoceánica Sur es común ver estos establecimientos<strong>&nbsp;en los que se pueden hacer transacciones como si se tratara de un banco</strong>. En este lugar, explica la fuente de la fiscalía, muchos entregan el oro y reciben el pago que corresponde, pero en este caso son pequeñas cantidades.&nbsp;<strong>Gran parte del oro se comercializa utilizando guías de transporte que obtienen quienes tienen concesiones o están inscritos en el Reinfo.</strong></p>



<p>“Los ilegales lo venden al formal y estos lo hacen pasar como si hubiese salido de su concesión. Es la modalidad más común”, explica Garay. Así&nbsp;<strong>llegan a las refinerías que se encuentran principalmente en Lima y Arequipa</strong>.</p>



<p>El oro también sale por los pasos fronterizos, principalmente hacia Bolivia. “El oro que se explota en La Pampa se traslada hasta Bolivia. Desde allí, se exporta como oro boliviano. Otra ruta es hacia Cusco y Puno para continuar su camino hacia Lima, pero también es posible que se traslade a través de la frontera con Brasil. No sería extraño que salga por Brasil. Yo he hecho esa ruta y prácticamente no hay ningún control”, comenta Ipenza.</p>



<p>Las redes del oro en Madre de Dios no se limitan a este territorio, sino que viajan a través de carreteras a otras ciudades e incluso hacia otros países. En todo este camino,&nbsp;<strong>el metal va cambiando de estatus y pasa de ser ilegal en la zona de extracción a convertirse en legal en las empresas de exportación.</strong></p>



<p>Daniel Linares, especialista en inteligencia financiera, menciona que&nbsp;<strong>el dinero que proviene de esta actividad ilícita se maneja en efectivo</strong>, puesto que no pueden ingresar al sistema bancario cuando se trata de sumas grandes. “Lo ingresan poco a poco como parte del costo de vida o algunos lujos”. Incluso, menciona Linares, se paga en efectivo a los grupos de música que presentan sus espectáculos en La Pampa.</p>



<p>“Pero hay otra forma en que la minería ilegal se presenta como una modalidad de lavado de activos, es decir, cuando otras organizaciones criminales foráneas, de otros delitos, como el narcotráfico buscan la forma de lavar el dinero. Ellos encuentran en la minería ilegal el vehículo perfecto”, comenta Linares, quien también ha sido funcionario de la Unidad de Inteligencia Financiera. “Está claro que&nbsp;<strong>la cadena de producción de la minería tiene un sinnúmero de debilidades en la trazabilidad y rastreo del oro</strong>”, agrega Linares y menciona que el Reinfo es una de estas debilidades.</p>



<p>Linares sostiene que los actores de la minería ilegal “arman su propia cadena de producción de oro”, es decir, “acopian, procesan y llegan hasta la exportación”.</p>



<p>El esquema de ilegalidad, corrupción y devastación que rodea a la minería ilegal queda retratado en lo que sucede en La Pampa. En este lugar, como en otras zonas de la Amazonía peruana y otras partes del país, el oro que nace bajo un manto de muerte y destrucción termina en joyas, equipos electrónicos de alta gama y bóvedas de bancos de otros países alrededor del mundo.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;operación de minería ilegal en Madre de Dios.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Ministerio Publico / Fiscalía de la Nación / FEMA</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/efectos-trump-latinoamerica-eeuu-temas-ambientales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-noticias-ambientales wp-block-embed-noticias-ambientales"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="JhmZdqDkjq"><a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa» — Noticias ambientales" src="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/embed/#?secret=vsuJkaOhe2#?secret=JhmZdqDkjq" data-secret="JhmZdqDkjq" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125400</guid>
        <pubDate>Tue, 03 Feb 2026 19:57:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03145545/Mineria-ilegal-en-Madre-de-Dios-Ministerio-Publico-Fiscalia-de-la-Nacion-FEMA-Madre-de-Dios-2-1200x675-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>—¿Un güisquicito, míster Petro?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/un-guisquicito-mister-petro/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Un exguerrillero en la Casa Blanca? Gustavo Petro se suma a la lista de presidentes colombianos con foto en la Oficina Oval. Si sigue estos consejos, nada podrá salir mal con el todopoderoso Donald Trump.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>Petro, haz lo tuyo en Washington.</p>



<p>Hay quienes se relamen de gusto deseando que Donald Trump le eche mano al presidente Gustavo Petro tan pronto como pise el tapete de la White House. La preocupación se ha extendido como leyenda urbana. Es raro que las casas de apuestas no hayan hecho las suyas. Sobre ese temor, creo que la mejor respuesta la dio el escritor Julio Cesar Londoño <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/julio-cesar-londono/si-yo-fuera-el-presidente-petro-no-iria-a-estados-unidos/#google_vignette">en esta columna</a> de <strong>El Espectador:</strong> <em>“Trump no capturará a Petro. Él es perverso, no estúpido”.</em></p>



<p>Es una lástima que nuestro presidente no hable en perfecto inglés, pero puede darse la mano con Donald Trump que, hasta donde sabemos, tampoco habla ni papa de español.</p>



<p>Presidente, no están de más un par de consejos para la noche anterior: Duerma bien y temprano, aguántese las ganas del tinto porque se desvela, nada de lanzar trinos a las 3:00 de la mañana. El <em>Tío Sam</em> y nosotros se lo agradeceremos.</p>



<p>Ya en el Salón Oval, apriete su mano con firmeza. Lo sé, qué vaina, le toca con la derecha.&nbsp;La historia dirá que por primera vez un exguerrillero colombiano habló de tú a tú con el hombre más poderoso del mundo. Nadie la quitará lo <em>bailao.</em></p>



<p>Si todo sale de maravilla, usted podría ser en adelante <em>El Gran Colombiano.</em></p>



<p>Sea concreto y directo, escuche más y hable menos; o al menos, hable lo justo, no divague. En cada cosa que diga recuerde que representa a 50 millones de colombianos.&nbsp;No nos&nbsp;cause una gastritis, porque ni Omeprazol hay en la EPS. &nbsp;</p>



<p>Nada de megáfonos, please. Ni a la entrada, ni a la salida. ¡Please!</p>



<p>Deje al presidente Trump ser, eso le elevará el ego.</p>



<p>No lo interrumpa.</p>



<p>Con que diga <em>thank you, thank you, thank you</em> (las veces que sea necesario), es suficiente.</p>



<p>Pero no se le ocurra, señor presidente, imitar a María Corina Machado, colgándole al gringo la Cruz de Boyacá, que solo se concede a ciudadanos nacionales o extranjeros por sus servicios a la nación o a la humanidad. Esperemos un gesto genuino de altruismo para que algún día Donald la merezca.</p>



<p>Ahórrese las menciones a Gabriel García Márquez, las mariposas amarillas y Aureliano Buendía, pues dudo mucho de que el gringo lea literatura; aunque pensándolo bien, sería magnífico obsequiarle una edición en inglés de “Cien años de soledad”. Pero cuidadito con mencionarle a la United Fruit Company y la masacre de las bananeras. Dejarlo que solito llegue a ese capítulo.</p>



<p>Llénelo de regalos para él, Melania y los niños. ¡Recuerde que es un hombre materialista como buen capitalista que es!</p>



<p>Cuando esté haciendo la <em>selfie</em>, invítelo a Colombia. ¡Quién quita que le coja la caña!</p>



<p>No se&nbsp;indisponga si siente que el gringo lo mira por encima del hombro o con desdén y desconfianza. En su imaginario de hombre gigante no somos más que el patio trasero de Estados Unidos, aunque es probable&nbsp;que nos considere más bien su gallinero. Si pensar así lo hace feliz, ¿para qué contradecirlo?&nbsp;Con que lo vea a usted de traje, corbata y zapatos Ferragamo, sabrá que hace siglos colgamos el taparrabo.</p>



<p>No le lleve saludes de nadie (no repita el oso de Iván Duque con Su Majestad, el príncipe Felipe de España), y mucho menos le hable de Nicolás Maduro o del finado Jeffrey Epstein. ¡No le toquen ese vals porque lo matan!</p>



<p>Supongamos que el gringo le dice: —¿Un güisquicito, míster Petro?</p>



<p>Pilas con decirle que yes a míster Trump; puede ser una trampa del doctor Álvaro Leyva, que de seguro ya debe estar haciendo coquitos en alguna esquina de Washington.</p>



<p>A Trump no le hable del amor cósmico ni de estrellas, ni de Mercurio retrógrado, porque él no está listo para esa conversación y no lo estará por lo que le resta de vida. A él toca hablarle con palabras dulces que empiecen con la letra b: “bisnes son bisnes”, billetes verdes, barriles&#8230;</p>



<p>Le recomiendo a sumercé y a los lectores del blog <a href="https://razonpublica.com/predestinacion-petro-trump-ante-fin-las-coartadas-ideologicas/">este análisis</a> del portal Razón Pública. Hay razones suficientes para sentirse orgulloso y salir <em>vivito y coleando</em> de esta visita.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-raz-n-p-blica wp-block-embed-raz-n-p-blica"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="2ze6nbhBRF"><a href="https://razonpublica.com/predestinacion-petro-trump-ante-fin-las-coartadas-ideologicas/">Predestinación: Petro y Trump ante el fin de las coartadas ideológicas</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Predestinación: Petro y Trump ante el fin de las coartadas ideológicas» — Razón Pública" src="https://razonpublica.com/predestinacion-petro-trump-ante-fin-las-coartadas-ideologicas/embed/#?secret=HBCnAWGdHv#?secret=2ze6nbhBRF" data-secret="2ze6nbhBRF" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Dice Ricardo Miguel Arquez, experto en resolución de conflictos:<em>“En materia de cultivos de coca, el crecimiento pasó del 43 % en 2021 y 13 % en 2022, durante el gobierno anterior, a un 9% en 2023 y apenas un 3 % en 2024, acercándose hoy a un crecimiento prácticamente nulo. El máximo histórico de 230.000 hectáreas quedó atrás. Más revelador aún es el costo humano: la erradicación forzada dejó entre 2011 y 2022 más de 120 policías muertos y cientos de heridos; en los últimos tres años, las cifras se reducen drásticamente. A ello se suman 889 toneladas de cocaína incautadas en 2024, una cifra sin precedentes”.</em></p>



<p>Presidente, ¡nada de nervios! Si usted sobrevivió cuatros años a la feroz oposición colombiana, Trump será pan comido.</p>



<p>Deseemos, sin mezquindades, que el mandatario colombiano salga airoso, renovado y con buenas noticias debajo del brazo… izquierdo. Si las relaciones entre Colombia y los Estados Unidos mejoran, tendremos motivos para celebrar San Valentín este mes.&nbsp;</p>



<p>Como Fonseca, sorpréndalo con un buen ramillete de flores colombianas:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1a3fc19d7df75b4c187fce1abeb767a7"><em>Te mando flores pa&#8217; que adornes tu casa (Blanca)<br>Que las más rojas estén siempre a la entrada<br>Cada mañana que no les falte agua<br>Bien tempranito levántate a regarlas<br>A cada una puedes ponerle un nombre<br>Para que atiendan siempre tu llamada<br>Rosita linda puede ser la más gorda<br>La margarita que se llame (Melania</em>)</p>



<p>Hablando en serio, si a Petro le va bien en Washington, a Colombia le irá bien. Es lo único que debería importarnos. Bueno, ¡y también que volvamos a verlo por estos lares, claro!&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125371</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 12:19:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02071231/ZETA-ZETA-TRUMP-PETRO-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[—¿Un güisquicito, míster Petro?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>LA SOCIEDAD DE AMIGOS DE LA LUZ</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-sociedad-de-amigos-de-la-luz/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este texto nace de una convicción profunda: enseñar al que no sabe es una de las obras más altas del espíritu humano y uno de los deberes más fecundos de la vida social. A través de una defensa apasionada de la educación como luz que redime y dignifica, se exalta a quienes entregan su saber para arrancar al pueblo de las tinieblas de la ignorancia. Frente a quienes siembran desesperanza, se alza el ejemplo luminoso de Bogotá y de su Instituto de Artes y Oficios, junto a los maestros que allí forjaron ciudadanos y futuro. Es una invitación a reconocer que mientras exista enseñanza comprometida, no todo está perdido para nuesrra sociedad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: Ramón Garcia Piment y Claudia Patricia Romero</p>



<p>La tarde del 27 de junio de 1872, por las calles bogotanas, llamaba la atención un titular del extinto periódico LA ILUSTRACIÓN, dirigido por el ideólogo conservador Manuel María Madiedo: “<em>la luz no se ha hecho para ponerse debajo del celemín”.</em> El titular no hacía precisamente referencia a la parábola bíblica en la que Jesús expresaba, en el Evangelio de San Lucas, que nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón o celemín (en alusión a los recipientes utilizados para medir capacidad, según las traducciones bíblicas españolas), sino para colocarla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. La referencia bíblica continúa señalando que los ojos son la lámpara del cuerpo y que, si la visión es clara, todo el ser disfrutará de la luz; pero si está nublada, todo permanecerá en la oscuridad.</p>



<p>El artículo hacía referencia directa a la fundación del Instituto de Artes y Oficios, el cual brindaba enseñanza a estudiantes de bajos recursos en horarios nocturnos, con materias que resultaban benéficas tanto para ellos como para la sociedad bogotana del momento.</p>



<p>Llamaba la atención, la planta de profesores que brindaban gratuitamente sus enseñanzas allí: entre los que se destacaban los radicales que fueron presidentes y rectores de universidades, entre los que se destacan Indalecio Liévano, José María Samper, Antonio Vargas Vega, Rafael Zerda Bayón, Liborio Zerda, Rafael Nieto París y José María González Benito. Dicho instituto abrió el camino para la conformación de diversas vertientes académicas, que impulsaron, meses después, la creación de la Academia de Ciencias Naturales.</p>



<p>Pero la chispa de luz que originó esta explosión de formación científica y académica fue la de la fundación de una “sociedad secreta”, un año antes por el químico Rafael Zerda Bayón, La Sociedad buscaba disipar las oscuras sombras de la ignorancia por medio de la brillante luz de la instrucción, compuesta con amplios conocimiento en ciencias y un elevado altruismo, patriotismo, dulzura de carácter y, sobre todo, el gran cúmulo de generosidad que abriga el corazón de sus integrantes, quienes se iniciaban instruyendo a los demás docentes y a los estudiantes ávidos de conocimiento.</p>



<p>Sus encuentros tenían lugar en uno de los edificios más antiguos de la ciudad, en uno de los salones del convento de la Concepción en la carrera novena, en un ambiente conventual y de recogimiento. Bajo el manto de la noche, iluminados por lámparas de aceite, los asistentes se llenaban de conocimientos en la gramática, la aritmética, la geometría aplicada, la higiene pública y privada, la geografía, la química, la física industrial, la mecánica aplicada, la botánica, la cosmografía, la geología, la mineralogía y la economía política, que se fundían en criterios de librepensadores entre la ciencia y la situación del actual estado de formación del país, entre unión de federaciones y poder centralista. Los iniciados tenían como ceremonias, las clases magistrales que ayudaban a comprender el contexto de lo que rodeaba la naciente y convulsiva nación. Ninguno de ellos atisbaba que este destello nocturno era solo el ojo tranquilo del huracán de las guerras civiles que dominaron el siglo XIX.</p>



<p>La sociedad de la luz, paradójicamente, no era secreta ni oscura, tenía la antítesis de los ocultismos, de lo guardado, afanosa de causas nobles, que no necesitaba de clandestinidad, y tenía un firme propósito. &nbsp;Se gestaba así un apostolado con mixtura entre cristianismo, ciencia y patriotismo. Los constructores del pensamiento buscaban llenar los vacíos que evidenciaban en sus análisis e interpretaciones como resultado del reconocimiento de una nación llena de necesidades, pero con ímpetu de crecimiento, autonomía, pluralismo y pluriclasismo.</p>



<p>A pesar de ello, sus escritos, testimonios y pensamientos dejaban entrever que nada llenaba sus expectativas. José María González, uno de los hacedores de esta historia, nos deja ver en sus escritos que lo deslumbraba la suprema indiferencia de la naturaleza ante los dolores del hombre. ¡Pobre ser pasivo llevado fatalmente hacia ignorados destinos!</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Risa y llanto;<br>El cielo en tanto<br>Sigue su curso imparcial,<br>Puesto que al fin es igual<br>Nuestra risa o nuestro llanto”</p><cite>José María González</cite></blockquote></figure>



<p>Tal vez, el encuentro de estas altas personalidades en un país que buscaba sobresalir del anarquismo y de esa eterna guerra impetuosa bipartidista, en donde habían tormentas que hacían que se mezclaran en el torbellino de la sociedad personajes de la política, de las letras, militares y de las artes y ciencias, creando amalgamas entre la academia y la vida política.</p>



<p>A continuación, nos permitimos transcribir el documento publicado en el periódico <em>La Ilustración</em> del 27 de junio de 1872, hallado dentro de una autobiografía inédita de José María González Benito. Dicho manuscrito se encuentra inserto en un libro de cuentas corrientes de los clientes de la Ferrería de Pacho (1880–1885), identificado en el tomo 480 del subfondo Despacho de la Secretaría de Hacienda, fondo Despacho del Poder Ejecutivo, sección República del Archivo General de la Nación.</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-small-font-size"><em>“Enseñar al que no sabe, no solo es un precepto fraternal de la enseñanza, altamente civilizadora del Evangelio, sino el principio social más bello y fecundo que sea dable concebir. </em><br><em><br>Elevad a precepto religioso tan hermoso principio; es una de las glorias más brillantes de la doctrina cristiana. </em><br><em><br>Por eso, los gobiernos que establecen y fomentan tan admirable enseñanza, no solo practican un gran deber a los ojos de la patria, sino que cumplen con una obligación sacratísima de fe y de conciencia, cuya sanción remuneradora, no solo se halla aquí en el mundo, sino más allá de los dinteles del sepulcro.</em><br><em><br>Y los utilísimos ciudadanos que consagran su saber y su tiempo a obra tan santa y tan bella y tan fecunda, son dignos, muy dignos del mayor encomio y recompensa, a los ojos de los hombres y a las miradas de Dios.</em><br><em><br>Esto es practicar el dogma inmortal de que todos los hombres somos hijos de ese Dios y hermanos en Él por el origen y por el destino.</em><br><em><br>Dichosos los que tales bienes derramen sobre la tierra, redimiendo y redimiendo gratuitamente a sus pobres hermanos, de las tinieblas de la ignorancia, muerte del alma, del cuerpo y del porvenir.</em><br><em><br>Oh! ¡De cuantos bienes es deudora la patria a estos apóstoles generosos de la luz, que hace buenos a los hombres para que sean felices en la vida y bienaventurados en la eternidad!</em><br><em><br>¡Cuánto más vale esta hermosa labor que la de aquellos espíritus verdaderamente infernales que han vivido apagando en las almas la suave lumbre de toda consolada esperanza; y que después de su muerte, no han legado a las generaciones sino la horrible pestilencia de sus desoladas lucubraciones!... </em><br><em><br>Semejante a esas pavesas de los escombros de un inmenso incendio, que no arroja sino humareda sofocante entre el infecto hedor de los cadáveres carbonizados…</em><br><em><br>Triste misión, que, en vez de mejorar los hombres, trabaja por hacerlos desgraciados en la vida; ¡y quizá réprobos más allá de los resplandores del sol!</em><br><em><br>Honor y eterno loor a Bogotá, que cuenta en su seno maternal un bello “Instituto de Artes y oficios”.</em><br><em><br>En él se enseña a las pobres masas populares la gramática, la aritmética, la geometría aplicada, la higiene pública y privada, la geografía, la química, la física industrial, la mecánica aplicada, la botánica, la cosmografía, la geología, la mineralogía y la economía política, mientras llegan a esta capital los útiles para el establecimiento de una escuela primaria, en que se prepare al pueblo menos adelantado para las bellas y útiles enseñanzas de que se ha hecho mérito. </em><br><em><br>Y honor y eterno loor también a los filantrópicos profesores, ciudadanos: Felipe Zapata,  Antonio Vargas Vega,  Milán Díaz, Luis Lleras,  Ruperto Ferreira, Indalecio Liévano, Francisco Marulanda, Francisco Bayón,  José María González Benito,  Francisco Montoya,  Nicolás Sáenz, Liborio Zerda, Rafael Zerda Bayón,  Florentino Vezga, Alejo Quintero y Rafael Nieto París.</em><br><em><br>¡He aquí héroes del bien público! ¿Y cómo no levantar nuestro acento para entonar un aplauso en su honra, ofreciendo sus nombres al reconocimiento de la patria?</em><br><em><br>Este encomio es un deber para nosotros y un alto honor para nuestro propio nombre; que lo hay; y muy elevado, en aplaudir el bien que hacemos, en testimonio de nuestra buena voluntad en honra de esa bella obra.</em><br><em><br>He ahí verdaderos amigos del pueblo, verdaderos republicanos y verdaderos demócratas, que enseñan al hombre a ser ciudadano; con ello y  en ello a gozar del gran derecho de la soberanía pública.</em><br><em><br>Esto es hermoso, es agradable, es consolador.</em><br><em><br>No, no está todo perdido, allí en donde, ciudadanos ilustrados, consagran la luz de su alma y el calor de su corazón a dar vida a sus hermanos semimuertos para sí, para sus familias y para su patria. </em><br><br>M.M.M (Manuel María Madiedo)<br></pre>



<p>Este texto autobiográfico permaneció inédito durante más de un siglo, debido al fallecimiento repentino de su autor en Bogotá el 28 de julio de 1903, y fue dado a conocer en el número 19 de la revista <em>Memoria</em> del Archivo General de la Nación.  (2018). El artículo completo puede consultarse en el siguiente enlace:</p>



<p><a href="https://forjadoresdeidentidad.weebly.com/uploads/1/1/6/9/116932585/autobiografia_de_jos%C3%A9_mar%C3%ADa_gonzalez_benito_c.pdf">https://forjadoresdeidentidad.weebly.com/uploads/1/1/6/9/116932585/autobiografia_de_jos%C3%A9_mar%C3%ADa_gonzalez_benito_c.pdf</a></p>



<p>Este hallazgo documental nos recuerda que los archivos no solo resguardan papeles, sino también vidas, silencios y memorias aplazadas. Textos como este, rescatados del margen de los libros de cuentas y del olvido institucional del tiempo, nos invitan a leer la historia desde sus pliegues más discretos. Conspirar contra el olvido es, en este sentido, un acto de responsabilidad cultural y de justicia histórica: volver a poner en circulación estas voces es permitir que dialoguen con el presente y sigan interrogando nuestro pasado. En esa tarea silenciosa, paciente y necesaria, los archivos continúan siendo un territorio donde la memoria se defiende, línea a línea, del paso del tiempo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125183</guid>
        <pubDate>Mon, 26 Jan 2026 02:39:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/25213339/sociedad-de-amigos-de-la-luz.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LA SOCIEDAD DE AMIGOS DE LA LUZ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Triángulo amoroso entre Washington y Caracas (Cuento)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/triangulo-amoroso-entre-washington-y-caracas-cuento/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Por qué Trump es tan dulce con Delcy? Les contaré lo fácil que es pasar del sueño americano a la pesadilla americana. Quizás un cuento permita entender lo que está pasando en este momento loco de la historia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos; Delcy Rodríguez, vicepresidenta (e) de Venezuela y Donald Trump, presidente de EE.UU. Fotos tomadas de sus cuentas oficiales en X. </em></p>



<p>Las temperaturas habían enloquecido. Turbulento era el clima pero también el mundo, casi un simulacro del Apocalipsis. </p>



<p>Al llegar al aeropuerto Ronald Reagan de Washington me recibió el mismísimo Donald Trump, quien ni corto ni perezoso, porque largo sí es, me negó la entrada a los Estados Unidos. El gringo me hablaba en su perfecto inglés y yo en, mi perfecto español, no le entendía un carajo. Detrás suyo venía MariCori, quien salvó el día con la traducción. &nbsp;</p>



<p>—Lo que Donald dice es que no eres bienvenido en este país, porque eres de los que escriben contra nuestro presidente.</p>



<p>—Ah carajo, pero Maricori, ¿eres venezolana?, le reclamé a la chama.</p>



<p>—Por eso, y Donald es my president.</p>



<p>Trump la miraba a ella con ojitos hechiceros, se sonreía, abrazaba con fuerza la medalla del Premio Nobel que Maricori le había regalado, no fuera que en el último minuto se arrepintiera y le diera por quitársela. Doy fe, porque lo vi, de que el presidente de los Estados Unidos es un tipo inseguro y acomplejado, pero lo disimula muy bien creyéndose el machito de la cuadra. Se despidieron con un abrazo incómodo, casi hipócrita. Trump se fue dando saltitos de felicidad, pero antes me devolvió el pasaporte al que le arrancó la hoja donde estaba mi Visa USA sin usar. ¡Snif! </p>



<p>Abordamos con MariCori el mismo avión, para mi desgracia. Yo en clase turista cariacontecido, ella en primera clase, con <em>cara de ponqué</em> porque su nuevo mejor amigo le prometió algo, no sabemos qué.</p>



<p>De pronto, la vi pasar hacia el baño y tampoco yo aguanté las ganas… de echarle sus vainazos.</p>



<p>—Te entregaste por nada, le dije.</p>



<p>—¡Peeerdónnn!, me respondió ofuscada y con cara de estreñida MariCori.</p>



<p>—¡Alfred Nobel debe estar revolcándose en su tumba! Ojalá la academia sueca te haga devolver las 11 millones de coronas suecas que te dieron con el Premio.</p>



<p>—¡Peeeerdónnnn!, me respondió ofuscada MariCori.</p>



<p>—¡Creo que no serás presidenta de Venezuela nunca! A la próxima ten más dignidad, mujer.</p>



<p>—¡Peeerdónnn!, me respondió ofuscada MariCori.</p>



<p>—Por Dios, señora, ¡hágase respetar y háganos respetar! Somos el Cono Sur, ¡no el coño sur de Trump!</p>



<p>—¡Peeerdónnn!, me respondió aún más ofuscada MariCori, como si hubiera malentendido mi indirecta.</p>



<p>Ante tanta insistencia, decidí perdonarla. La entiendo, esa pobre ha pasado por mucho. Creyó que en trueque por el premio, el gringo le entregaría copia de las llaves del Palacio de Miraflores. ¡Ni una rosa le regaló! Es más, en el avión se supo el chisme: la despachó por la puerta de atrás con un almuerzo de afán: hamburguesa con Coca Cola. Dizque el míster tiene un timbrecito que hace sonar cuando quiere que su sirviente le lleve una Cola al Salón Oval.</p>



<p>A MariCori le impidieron salir por la puerta principal para evitar que hablara pendejadas con los periodistas.</p>



<p>—<em>¡Leave by the kitchen!, </em>dijo Trump, pero la sacaron por el patio trasero.</p>



<p>Dentro del avión, ella prosiguió su camino hacia el baño. No supe si haría del one o del two, del uno o del dos, Tomé unas gotitas para dormir y me dormí. Desde que estoy aprendiendo meditación Zen, me prometí ser más tolerante con la humanidad.</p>



<p>En el sueño tuve nuevas revelaciones, como el evangelista Juan.</p>



<p>Cruzaron por mi cabeza escenas nítidas para una serie de Netflix con varias temporadas.</p>



<p>En la<strong> primera temporada</strong>, Donald Trump y Delcy Rodríguez se aman.</p>



<p>—¿Me amas?, pregunta él.</p>



<p>—A pesar de que a mi me gustan menores, sí sí, <em>i love you. </em>Eso sonó como amor entre comillas, un poco falso. </p>



<p>Una arpía quiere entrometerse en el idilio. Su nombre empieza por eme.</p>



<p>Delcy se comporta sumisa con su amorcito. Lo obedece en todo. Se entrega sin reservas… y sin reservas de petróleo se queda.</p>



<p>Trump la adora y no hace más que hablar de su dulce Delcy. El romance crece hasta que Melania descubre el labial neocomunista en la camisa y decide tomar el toro por los cachos. &nbsp;</p>



<p>Donald se defiende con una de sus pantomimas:</p>



<p>—No te preocupes Mel. Todo es una estrategia calculada: uso a Delcy sin que ella se dé cuenta para llevar a cabo mi plan macabro, perdón, secreto. Venezuela es un laboratorio que replicaré en Cuba, Nicaragua y así sucesivamente hasta acabar con el comunismo. Haré lo que&nbsp;no pudieron mis antecesores. ¡Tiempo es lo que tengo para hacer y deshacer!</p>



<p>—¡Fanfarronadas tuyas, Donald! Algo me dice que no debo creerte. Snif!!! Ni creas que ya me olvidé del&nbsp;asuntico ese de la lista Epstein. ¡Soy el nuevo hazmerreír de América después de la ilusa Hilary! Snif!!!</p>



<p>—Deja a los muertos en paz. No seas injusta conmigo, mujer. No te puedo decir más sobre mi plan secreto, porque la CIA nos podría estar escuchando. </p>



<p>Trump, experto en cambiar la lengua por un alpargate, le cambió el tema a la primera dama de los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>En la <strong>segunda temporada</strong>, Delcy hace todo lo que su amorcito le ordena: Primero libera a los presos políticos, luego echa a los más chavistas y maduristas del gabinete y causa un remezón en las Fuerzas Militares mientras vacía a Venezuela de su petróleo, siguiendo órdenes de Marco Rubio.</p>



<p>La llegada Marco lo cambia todo y así se configura el triángulo amoroso entre Washington&nbsp;y <em>Caracas Caracas, como me gusta esa ciudad, pero que lindas muchachas en Maracaibo hay.</em></p>



<p>Delcy empieza a sentir cositas por Marco. Un no sé qué en un no sé dónde que la pone <em>arrozuda</em>. Lo encuentra más sexy, más joven, más apuesto; se tratan de camaradas para entrar en confiancitas y se dicen cosas sucias en español cuando están en la intimidad.</p>



<p>Para la <strong>tercera temporada </strong>del novelón, el régimen comunista ha sido desarticulado desde adentro. Y sin un solo muerto. ¿Ok? (0k, &#8216;zero killed&#8217;, cero muertos)</p>



<p>Sin embargo, tanta dicha trae su paquete chileno. Unos agentes encubiertos le llegan a Donald con el cuento de que Delcy y Marco son amantes. ¡Amantes! </p>



<p>—¡Fokiu!, grita Donald <em>embejucado</em> y más anaranjado que una calabaza. Con furia agarra la medalla del Premio Nobel y la estampilla contra la cabeza del mayordomo, que en ese momento entra al Despacho Oval con una Coca Cola. En el interludio de su ofuscación, se le ocurre una idea: subastar la medalla para engordar su billetera. </p>



<p>Christie´s realiza la subasta pero nadie da un dólar en respeto a la memoria de Alfred Nobel.</p>



<p>En la <strong>cuarta temporada</strong>, Donald declara que no existe un solo comunista sobre la Tierra y recibe el Premio Nobel de la Paz por su contribución a la hermandad entre los pueblos. Le ordena a Delcy que se autodeporte de Venezuela o se atenga a las consecuencias.</p>



<p>—¡Estás despedida!, le grita en tono burlesco varias veces, recordando sus viejas épocas como conductor de <em>El Aprendi</em>z. —Si traicionaste a Maduro, debí sospechar que a mí lo mismo me harías. <em>Pero muy tarde me he dado cuenta<br>Que me engañabas, que me hablabas mentiras</em>. <em>No ves cuánto me hiere tu traición<br>Yo que soñaba con hacerte solo mía</em>.</p>



<p>—Esa es una de Eddy Herrera, Donald. </p>



<p>Marco huye con rumbo desconocido. </p>



<p>Con el tiempo se sabrá que Marco nunca amó a Delcy, jugó con ella como hizo Don Armando con Betty al principio. Devastada, Delcy llama a Donald para suplicar perdón por su desliz. &nbsp;</p>



<p>—No quiero saber nada de ti en lo que me resta de vida, Delcy. Marco me las pagará. ¿Dónde está ese hijo de su madre?</p>



<p>—Cónchale Donald, <em>Marco se ha marchado para no volver. El tren de la mañana llega ya sin él. Es solo un corazón con alma de metal, en esa niebla gris que envuelve la ciudad.</em></p>



<p>En la <strong>quinta y última temporada</strong>, Donald manda llamar a MariCori.</p>



<p>—Te cité, Cori, para darte la noticia que tanto ansiabas.</p>



<p>—¿En serio, panita?</p>



<p>—Querida MariCori: Hay algo que te pertenece y es hora de que lo tomes.</p>



<p>Casi orinada, María Corina cerró los ojos, suspiró profundo y en el ensueño se vio sentada en Mraflores, con ínfulas de mandamás, rodeada de un séquito de aduladores. Abrió los ojos con la intención&nbsp;de darle un beso a Donald en la boca por el regalo tan maravilloso que él estaba a punto de darle.&nbsp;</p>



<p>Él la miró embelesado, se&nbsp;puso de pie y sin pensarlo dos veces le devolvió la medalla del Nobel, pues ya no la necesitaba para chicanear. &nbsp;</p>



<p>—No te quito más tiempo, MariCori. Por favor, deja abierto al salir, afuera me espera Gustavo Petro. &nbsp;</p>



<p>Mientras MariCori se recupera del shock nervioso en un psiquiátrico de Caracas Caracas, Donald se ha convertido en el único emperador del mundo. El mayordomo, con tremendo <em>chichón </em>en la frente, le trae ya no Coca Cola, sino un traje nuevo al emperador. El traje invisible deja ver toda su fealdad y sus malas intenciones.</p>



<p>Una turbulencia ni la <em>hijuebitch </em>me despertó de aquella pesadilla. Me levanté de la cama, abrí el cajón de la mesita de noche y, feliz, abracé mi pasaporte. El alma regresó a mi cuerpo. Pero, <em>malaya sea</em>, luego recordé que los gringos me negaron la Visa. <strong>¡Trump, Sanababich!</strong></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125017</guid>
        <pubDate>Sat, 24 Jan 2026 12:22:50 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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