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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for sagrado | Blogs El Espectador</title>
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        <title>LA INTERNACIONAL NECROPOLÍTICA Y ESCATOLÓGICA (“CacoTeoCiberBélica”)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/la-internacional-necropolitica-y-escatologica-cacoteociberbelica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todo parece indicar que estamos frente a una nueva Internacional, integrada por Estados Unidos, Israel y Rusia para asegurar sus vastas zonas de influencia, ocupar dichos territorios, someter a sus habitantes, depredar sus recursos y expoliar sus riquezas en beneficio propio.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Todo parece indicar que estamos frente a una nueva Internacional, integrada por Estados Unidos, Israel y Rusia, para asegurar sus vastas zonas de influencia con el propósito de dominar y ocupar dichos territorios, someter a sus habitantes, depredar sus recursos y expoliar sus riquezas en beneficio propio. Estados Unidos, con Trump y su doctrina Donroe, reclama exclusivamente para MAGA todo el hemisferio occidental, desde Alaska hasta la Patagonia. Rusia, con Putin y su “operación especial,” el Donetsk y el control de toda Ucrania. Israel, con Netanyahu y el sionismo de ultraderecha, la Franja de Gaza, los altos del Golán y todo Medio Oriente. Lo hacen bajo coartadas que van desde la afirmación de la soberanía de sus Estados y la seguridad de sus habitantes, pasando por la evocación de sus gloriosos pasados hasta la proclamación de sus “Destinos Manifiestos”, contra supuestos temibles enemigos que –según ellos y sus cómplices&#8211; amenazan sus respectivas existencias. Aunque dichos Estados tienen intereses diferentes y específicos en sus correspondientes áreas de influencia, comparten en común la Hybris<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> del nacionalismo imperial y otras cuatro dimensiones que son la esencia de sus regímenes, ambiciones y agresiones en curso. Al integrar esas dimensiones en un solo término surge un neologismo disonante: <strong>“Internacional CacoTeoCiberBélica</strong>” (ICTCB), casi impronunciable, pero cercano a la realidad geopolítica actual y la encrucijada en que se encuentran, como es la consolidación de sus hegemonías o el declive progresivo de sus poderes en sus correspondientes áreas de influencia. Dicha Internacional, por sus recursos de poder, alcances y la Hybris propia de la trinca que la lidera, puede significar un punto de quiebre y no retorno para el planeta y toda la humanidad. Por eso, conviene explicitar cada uno de sus componentes.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>CACO</strong>, es el acrónimo de <strong><em>CACOCRACIA</em></strong>, que significa el gobierno de los más viles, corruptos y astutos, aquellos capaces de robar la confianza de sus ciudadanos para gobernarlos con destreza e impunidad, ganando elecciones mediante la manipulación algorítmica de sus miedos, prejuicios e intereses en las plataformas y las redes sociales. Así lo han logrado y hacen con eficacia: Trump, Netanyahu y Putin en sus respectivas naciones. Esta característica, combinada con el marketing electoral y la demoscopia, definen hoy las campañas electorales en el ciberespacio y no en las plazas públicas. Así quedó demostrado en nuestro caso con el triunfo del “Tigre” De la Espriella sobre el filósofo Cepeda. Y tal parece que puede suceder, bajo la creciente injerencia de Trump, X y Facebook<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, a favor de Flavio Bolsonaro y contra Lula Da Silva el próximo 25 de octubre en Brasil. De esta forma, bajo los rituales propios de las elecciones, triunfan los cacócratas y luego reclaman toda la legitimidad para gobernar, desmantelando el Estado de Derecho y apelando al carisma del triunfador. Lo hacen a través de órdenes ejecutivas, el control y dominio del legislativo, con decretos express, para reprimir protestas sociales, y hasta con estados de excepción, argumentando emergencias de orden económico, público o hasta climatológicas. Es el colapso virtual de la democracia y el ascenso real de la cacocracia, como lo vimos en la posesión presidencial de Trump rodeado de los máximos propietarios, gestores y administradores de las plataformas, la IA, el entramado cibernético y computacional estadounidense: Elon Musk (Tesla y SpaceX), Jeff Bezos (Amazon), Mark Zuckerberg (Meta), Sundar Pichai (Google) y Tim Cook (Apple), entre los más destacados. En nuestro caso, con invitados más anodinos y en un escenario pintoresco, alternando la fanfarria espectacular del “Arena USC” con el campo de maniobras militares del Cantón Pichincha en Cali, acompañado de liturgias y pastores, rememorando la alianza nefasta de la conquista de la Cruz con la Espada y finalizando con su grito estentóreo de “Viva Cristo Rey”. Sin duda, una esperpéntica posesión, más propia de un “Tigre” que la de un jefe de Estado, constitucionalmente secular y democrático, pero social y culturalmente casi premoderno, que todavía espera milagros de la política y sus gobernantes.</li>
</ol>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>TEO,</strong> acrónimo de <strong><em>TEOCRACIA</em></strong><em>,</em> que aporta a la trinca de la ICTCB nada menos que el poder de las creencias religiosas con el respaldo de las principales Iglesias y de sus máximos jerarcas, quienes apoyan incondicionalmente a cada uno de los anteriores cacócratas, revistiéndolos de dimensiones hagiográficas. Por eso sus seguidores y electores los adoran como líderes providenciales, casi sagrados, porque les prometen milagros: proteger sus vidas y familias, tradiciones nacionales, propiedades, prosperidad y hasta imaginarios imperiales. De esta forma, millones de creyentes no solo van a los templos a orar y pagar sus diezmos, sino que acuden a las urnas como leales <em>de<strong>Votos</strong></em> para garantizar el triunfo y la reelección de sus salvadores. Así ha sucedido con Trump y Putin y es lo que está por verse con Netanyahu en las próximas elecciones generales del 27 de octubre en Israel. Más difícil parece tenerlo Flavio Bolsonaro el domingo 25, pues cuenta con la oposición del Pastor derechista Otoni de Paula, quien lo acusa de ser <em>“un <strong>evangélico por conveniencia</strong></em>” y denuncia que “<em>todos nosotros fuimos secuestrados por el bolsonarismo. <strong>El bolsonarismo nos robó nuestras banderas</strong></em>”, “Flavio representa un riesgo real para la imagen de la Iglesia [evangélica]” <a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La teocracia en las urnas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso no hay que olvidar que toda religión y culto, con sus Iglesias, pastores, jerarcas y rituales, descansa sobre dogmas y creencias incuestionables que garantizan un <strong><em>orden cierto de mando y obediencia</em></strong> y además promete a sus creyentes la salvación eterna. De allí su influencia decisoria en la vida política, por eso sus feligreses van a las urnas con la misma fe incuestionable que a sus iglesias y confesionarios. Sucede todo lo contrario en la vida política democrática y secular, cuyo <strong><em>orden es</em></strong> <em><strong>siempre incierto y disputado</strong></em>. Depende más de la razón y los argumentos, de la deliberación en lugar de la fe y la devoción. Entonces los electores seculares van a las urnas como ciudadanos y no como millones de creyentes que llegan con sus votos ya definidos e inmodificables. En parte, por ello, la derecha cuenta con una ventaja apreciable en las elecciones sobre la izquierda. Una izquierda siempre asociada con prejuicios insuperables como su ateísmo, anticlericalismo y el wokismo que la sitúa a la siniestra de Dios Padre y más cerca del diablo, del infierno y su derrota en las urnas. Lo corrobora en Brasil el Pastor Gustavo Knauer: <em>“Hoy, decidimos el presidente de Brasil <strong>porque votamos en bloque</strong>, ya que el <strong>sentimiento de pertenencia al grupo</strong> es mayor que entre católicos</em>”. Por eso el grito de “Cristo Rey” del presidente en actos oficiales tiene una resonancia tan contraria al espíritu democrático, al principio constitucional y secular de nuestro Estado, y debería reservarlo solo al ámbito religioso, familiar o personal. Pero así acontece con todos los gobernantes de ultraderecha y algunos de izquierda que tardíamente se apropian de la protección divina para sus fines. Así lo expresó Trump en su discurso de posesión presidencial: <em>“Hace sólo unos meses, en un hermoso campo de Pensilvania, la bala de un asesino me atravesó la oreja. Pero sentí entonces, y creo aún más ahora, que mi vida fue salvada por una razón. <strong>Fui salvado por Dios para hacer a América grande de nuevo</strong>. Muchas gracias. Muchísimas gracias</em>”. Y Abelardo De la Espriella, replicando su ejemplo como un Trump tropical, también invocó a la divinidad en su discurso de posesión, solo que con mucha más fe: <strong><em>“</em></strong><em>Y el que está de rodillas delante de Dios jamás será vencido porque el <strong>Creador batallará por él”. &nbsp;</strong></em>Expresión temeraria y más propia de un fanático religioso, pues significaría que ya cuenta con un ejército divino y celestial, propio de una “Patria Milagro” y que va a prescindir de “El Escudo de las Américas” y la ayuda militar de MAGA para derrotar a sus enemigos, ya que el <strong><em>“creador batallará por él</em></strong>”. Obviamente, no es así, pues si algo sabe el “Tigre”, desde su juventud como promotor de la Fundación Iniciativas por la Paz (FIPAZ), es el rol determinante jugada por las armas y de la coalición entre las AUC y el Ejército en la lucha contrainsurgente.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>&nbsp;<strong>CIBERNÉTICA</strong>, según los expertos, “<em>proviene de la antigua palabra griega κυβερνητικός (kibernētikos, &#8216;(bueno para) gobernar&#8217;, en el sentido de dirigir o conducir), que hace referencia al arte del timonel</em>”, lo que nos permite comprender la radical oposición de Trump a la regulación de la IA, que él denomina “<strong>Superinteligencia”</strong>, pues así tendría sus manos libres para obrar discrecionalmente y tomar ventaja sobre su más amenazante competidor, la República Popular China. Trump y sus asesores saben bien que en el presente y futuro las guerras se ganarán más en el espacio cibernético que en los campos de batalla, como sucede ahora entre Rusia y Ucrania. Por eso las advertencias de los creadores y desarrolladores de la IA no son apocalípticas. Como bien lo describe Giuliano Da Empoli en el capítulo 8 de su novela, <strong><em>El Mago del Kremlin</em></strong>, un relato más cercano a la realidad del poder de Putin que a la ficción literaria: <em>“Imaginemos ahora que el poder ya no necesite la colaboración humana. Que su seguridad &#8211;y su fuerza—estén garantizados por instrumentos sin posibilidad de resolverse contra él. Un ejército de sensores, de drones, de robots capaces de golpear en cualquier momento, sin el menor titubeo. Eso sería por fin el poder en su forma más absoluta”</em>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>BELICISMO CIBERNÉTICO,</strong> de hecho, ya está sucediendo en la confrontación entre Rusia y Ucrania; en la forma devastadora como el poder militar Israelí arrasó con la vida de más de 70 mil palestinos y convirtió la Franja de Gaza en una topografía del terror apenas comparable a la llevada a cabo por el nazismo contra sus antepasados; en el magnicidio del ayatolá Alí Jamenei perpetrado por Israel y Estados Unidos y también en la respuesta de Irán a dichas agresiones terroristas, pues el mayor número de víctimas en todos estos conflictos siempre son los civiles indefensos. Guardando las proporciones, ya sucede en nuestro territorio a microescala, por la capacidad letal de los drones utilizados por las organizaciones armadas ilegales y la respuesta de la Fuerza Pública con sus bombardeos, que pronto serán realizados con aeronaves no tripuladas y drones de mayor potencia, proporcionados por MAGA y el Escudo de las Américas. Con toda razón, Da Empoli advierte: <em>“El problema de las máquinas no es que terminen rebelándose contra el hombre, sino que <strong>cumplan las órdenes al pie de la letra</strong></em>”. Justo lo que implacablemente puede hacer la IA. En ese caso no sería una <strong>“Superinteligencia</strong>”, sino una <strong>Inteligencia Abismal</strong>, que puede convertir este hermoso y vital planeta en un tenebroso y mortífero infierno, precisamente la <strong>cuarta característica</strong> de la ICTCB, que es su dimensión <strong>BÉLICA,</strong> <strong><em>necropolítica y escatológica</em></strong>. Una trinidad letal, pues convierte la política en guerra y muerte, en necropolítica, con consecuencias escatológicas en la doble acepción del término, “<em>relativo a las postrimerías de ultratumba”</em> y a lo <em>“fecal, excrementicio, soez e indecente”</em>, rasgos identitarios de Trump, Netanyahu y Putin, junto a todos sus aliados y cómplices en el mundo. Entre ellos, los 14 jefes de los Estados del hemisferio occidental que son parte del &#8220;Escudo de las Américas&#8221;: Argentina, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago. No figura, oficialmente, Venezuela, pues ya es un protectorado de facto de MAGA.</li>
</ul>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hibris">https://es.wikipedia.org/wiki/Hibris</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.lapoliticaonline.com/internacionales/lula-facebook/">https://www.lapoliticaonline.com/internacionales/lula-facebook/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://elpais.com/america/2026-10-04/flavio-bolsonaro-pone-a-prueba-la-fidelidad-del-voto-evangelico.html">https://elpais.com/america/2026-10-04/flavio-bolsonaro-pone-a-prueba-la-fidelidad-del-voto-evangelico.html</a></p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134206</guid>
        <pubDate>Sat, 17 Oct 2026 13:37:43 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Sobre el refinamiento de la percepción en el arte, en los olores de los perfumes y el vino</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/sobre-el-refinamiento-de-la-percepcion-en-el-arte-en-los-olores-de-los-perfumes-y-el-vino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Investigar sobre la capacidad de catar el vino con profesionalismo y la capacidad de crear perfumes me llevó a la conclusión de que los sentidos —todos, incluyendo el tacto— se pueden entrenar para discriminar con mayor precisión todas esas experiencias. Esto quiere decir que la información que se obtiene del mundo después de estar entrenados [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Investigar sobre la capacidad de catar el vino con profesionalismo y la capacidad de crear perfumes me llevó a la conclusión de que los sentidos —todos, incluyendo el tacto— se pueden entrenar para discriminar con mayor precisión todas esas experiencias. Esto quiere decir que la información que se obtiene del mundo después de estar entrenados es mayor, más detallada y, valga la redundancia, más especializada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sé que la mayoría de las personas se preguntarán qué información refinada podríamos tener con el tacto. Uno no conoce especialistas en reconocimiento de texturas, ni especialistas en caricias, en darlas o recibirlas<a href="#_edn1" id="_ednref1">[1]</a>, pero sabemos algo muy interesante de un experimento que hizo el neurocientífico David Eagleman y su equipo. Eagleman inventó un chaleco para oír por la piel; ellos lo llamaron: <em>artefacto de sustitución sensorial</em>. El chaleco está equipado con decenas de pequeños motores vibratorios distribuidos en el torso. A través de un micrófono o una aplicación, el sistema captura los sonidos del ambiente, los procesa y los traduce en tiempo real a patrones específicos de vibración sobre la piel. Mediante la plasticidad cerebral, el cerebro aprende a descifrar esos patrones táctiles de forma inconsciente, interpretándolos de manera muy similar a como procesaría el sonido que entra por los oídos;<a href="#_edn2" id="_ednref2">[2]</a> en otras palabras, aprende a oír con el tacto. Recordemos que los invidentes leen con el tacto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="700" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/image.png" alt="" class="wp-image-133769" style="width:483px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/image.png 700w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/image.png?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/image.png?resize=300,300 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se han hecho muchas películas sobre las sensaciones táctiles, pero hay una de hace 30 años, creativa e inolvidable, una auténtica joya del cine surrealista y de la comedia negra: <em>Los conspiradores del placer</em> (<em>Spiklenci slasti</em>, 1996). Fue dirigida por el cineasta checo Jan Švankmajer. La película no tiene diálogos (o tiene muy pocos), lo que hace que los sonidos cotidianos, las texturas y los primeros planos exagerados cobren protagonismo. Sigue la vida de seis personas aparentemente normales en Praga que, en la intimidad, dedican una cantidad obsesiva de tiempo a diseñar y preparar rituales y mecanismos extraños para satisfacer sus propios fetiches y las fantasías privadas. Entre los personajes hay situaciones tan surrealistas como la de un hombre que construye un elaborado disfraz de gallo con plumas y un traje especial para interactuar con un maniquí; un hombre que amasa pequeñas bolas de pan con saliva para luego introducirlas en sus oídos y nariz; un hombre que diseña un intrincado artilugio mecánico sincronizado con la televisión para masturbarse de forma automática mientras ve a su presentadora de noticias favorita; y otro personaje que diseña ingeniosos aparatos con rodillos de amasar y cepillos para masajear su cuerpo. La película explora de forma muy bizarra, poética y satírica el proceso mental de la anticipación, la creatividad, la imaginación y, sobre todo, la obsesión por el placer táctil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las personas que estudian algún tipo de arte y lo practican, así como los críticos de esas mismas disciplinas, perciben más que los legos; de eso no hay duda. Por ejemplo, cuando ven una pintura no se limitan a ver el contenido, sino que observan la pincelada, la dirección, el grosor, la materia; discriminan sobre la paleta de color, sobre la composición, las luces, las veladuras, los contrastes, las armonías; definen el estilo, descubren la época a la que pertenece, notan las diferencias con otras obras del mismo artista y mucho más. Cuando un músico oye un concierto hace lo mismo: no solo lo escucha, sino que ve cómo está construida la composición, detecta dónde está el drama, identifica los momentos de cambio y sabe por qué ocurren, reconoce qué instrumentos entran y salen en cada instante, y advierte si alguno se desafinó o va atrasado o adelantado en el tiempo respecto a otras ejecuciones que ha escuchado. Nota también las influencias de otras músicas y muchos otros detalles en la pieza musical. El sommelier y el perfumista descubren en los olores variados componentes y hacen asociaciones que se nos escapan a los legos (tal como se explicó en las columnas anteriores dedicadas al olfato).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas personas especializadas no nacieron todas ellas con capacidades extraordinarias, pero sí tienen mucha información sobre el tema, han prestado atención constantemente, cotejan lo percibido con un conjunto grande de información almacenada en la memoria y, además, han aprendido el vocabulario —digamos— sensorial que les permite concretar en palabras lo que perciben para, luego, establecer asociaciones, traer otras sensaciones a la memoria y hacer comparaciones con la experiencia nueva. La percepción no es pasiva; aprendemos a percibir y, en ese aprendizaje, hay marcadas diferencias entre los individuos. Un sommelier experimentado puede distinguir matices que un principiante ni siquiera identifica; su nariz no es físicamente distinta, pero este último ha aprendido a discriminar, a dirigir la atención, a reconocer patrones y a asociar determinadas sensaciones con conceptos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los sentidos entrenados en algún campo aumentan el placer de la percepción. Las muchas experiencias, como parte del entrenamiento, afinan la percepción, y el placer aumenta con el conocimiento. Cuando no sabemos casi nada de un tema, nos parece insípido, plano, no muy interesante; en la medida en la que nos volvemos conocedores, aparecen más diferencias y sutilezas. Y cuantas más diferencias surgen, más posibilidades hay de encontrar significados y relaciones interesantes. Para la mayoría de las personas, el ejemplo del deporte es ilustrativo: para el que no sabe nada, jugar tenis no es más que pegarle a una bola con una raqueta; para otras, no es ni siquiera un deporte, sino un arte casi sagrado.<a href="#_edn3" id="_ednref3">[3]</a> &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://thumb.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/86/Van_Gogh%2C_Wheatfield_with_crows.jpg/1280px-Van_Gogh%2C_Wheatfield_with_crows.jpg?utm_source=commons.wikimedia.org&amp;utm_campaign=index&amp;utm_content=thumbnail" alt="" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Trigal con  cuervos</em>,Vincent van Gogh</p>



<p class="wp-block-paragraph">El conocimiento influye en lo que percibimos y en nuestras reacciones emocionales. En un libro muy citado, <em>Modos de ver</em>, su autor, John Berger, hace un experimento con el lector que yo haré aquí. Muestra una pintura de Vincent van Gogh: <em>Trigal con cuervos</em>. Luego, Berger anuncia que Van Gogh la pintó justo antes de suicidarse. La misma imagen se transforma ante nuestra mirada con ese solo dato. El conocimiento afecta el juicio y, no solo eso, lo predispone.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo malo de lo bueno es que el conocimiento aumenta nuestra capacidad perceptiva, pero también puede incrementar los prejuicios. Los expertos pueden ser extraordinariamente buenos en determinadas tareas, pero también pueden ser víctimas de sus propias categorías y expectativas, porque las expectativas afectan la percepción. Recordemos que el saber que la botella de vino que vamos a tomar cuesta dos millones de pesos nos predispone a que nos guste más. El historiador que sabe que un cuadro pertenece a un determinado período puede empezar a &#8220;ver&#8221; características porque las espera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por esnobismo y porque somos animales jerárquicos, creemos en mentiras y tonterías si nos las dice un buen charlatán, un famoso crítico de arte o un importante sommelier. Por eso obedecemos los absurdos dictámenes de la moda; por eso hay gente que pide en los restaurantes agua mineral costosa<a href="#_edn4" id="_ednref4">[4]</a> y compra cuadros con punticos de Damian Hirst. Por eso hay mujeres que pagan 2000 dólares por un bolso y hombres que compran la botella de güisqui de 1000 dólares. También —hay que decirlo— porque hay ricos; y lo digo con ironía, porque hay gente que quiere verse y sentirse superior, mientras que otra no sabe qué hacer con el dinero. Como nos importa ganar estatus, queremos ponernos de acuerdo, sincronizarnos con aquellos que lo tienen más alto que el nuestro. Pactamos &#8220;vestir al emperador&#8221; para no ser los únicos que lo ven desnudo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero todo lo que he dicho no niega que existan personas con más talento en cualquier actividad humana o mayor capacidad perceptiva, cognitiva, intelectual, y todas las que existen. Hay cerebros mucho más capaces de hacer comparaciones y síntesis más finas que otros, y también hay personas con mejores órganos sensoriales. Unas pocas personas en el mundo logran con mucha más facilidad lo que a otros nos cuesta; además, llegan más lejos con menos esfuerzo. Hay personas que nacen superdotadas para algo, en cualquier campo del que hablemos; sin embargo, estos siempre serán una minoría. La genética humana nos hace a todos muy parecidos.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[1]</a> Otra película sobre el tacto <em>es Temple Grandin</em> (producción de HBO de 2010, protagonizada por Claire Danes). Basada en una historia real. Una científica y profesora universitaria con autismo inventó un aparato conocido como la <em>máquina de abrazos</em> (<em>squeeze machine</em> o <em>hug machine</em>). Aunque no lo inventó para sustituir por completo a las personas en el día a día, lo diseñó porque a ella le abrumaba el contacto físico directo y las muestras de afecto tradicionales (como los abrazos de la gente), pero descubrió que la presión profunda y controlada aplicada por este aparato mecánico le ayudaba a regular su ansiedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[2]</a> Eagleman parte de una idea brillante: el cerebro es como un &#8220;sordo y ciego&#8221; encerrado en la oscuridad de la bóveda craneal. A nuestro cerebro no le importa <em>cómo</em> le lleguen los datos (ya sea por fotones en los ojos o vibraciones en el torso), siempre y cuando la información tenga una estructura coherente. Al final, el torso se convierte en una especie de &#8220;oído alternativo&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[3]</a> El escritor David Foster Wallace le dedica uno de sus perfiles y ensayos más célebres y elogiados a Roger Federer. El texto, titulado originalmente en inglés <em>&#8220;Federer as Religious Experience&#8221;</em> (publicado en <em>The New York Times Magazine</em> en 2006 y recopilado posteriormente en libros como <em>String Theory</em> o en castellano bajo títulos como <em>El tenis como experiencia religiosa</em>), rinde culto a la figura del tenista suizo. En él, Wallace describe a Federer no solo como el mejor jugador del mundo en ese momento, sino casi como una entidad de otra dimensión cuya maestría en la pista roza lo sobrenatural y lo trascendental.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[4]</a> <a href="https://www.amazon.com/-/es/Los-m%C3%A1s-vendidos-Agua-Mineral/zgbs/grocery/5782443011" target="_blank" rel="noopener">S. Pellegrino</a>: El clásico agua mineral con gas italiana. Tiene burbujas finas y un toque elegante en cualquier mesa, pero la compras en el supermercado sin arruinarte. [<a href="https://www.amazon.com/-/es/Los-m%C3%A1s-vendidos-Agua-Mineral/zgbs/grocery/5782443011">1</a>, <a href="https://www.reddit.com/r/explainlikeimfive/comments/4pycky/eli5_why_are_some_bottled_water_more_expensive/?tl=es-419">2</a>]</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Perrier</strong>: Otra opción de agua con gas francesa muy conocida. Cuesta un poco más que las marcas locales comunes, pero está lejos de ser un producto de millonarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://repotmarket.com/blogs/noticias/las-mejores-marcas-de-agua-embotellada" target="_blank" rel="noopener">Solán de Cabras</a>: Reconocida por su icónica botella azul de vidrio o plástico y su origen en un manantial español. Es apreciada por su calidad y diseño, posicionándose un escalón arriba de las marcas comerciales básicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Gerolsteiner</strong>: Un agua mineral alemana con un contenido natural alto en minerales y gas carbónico fuerte. Es más costosa que el promedio debido a la importación, pero muy elegida por quienes buscan un perfil mineral intenso.</p>
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        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133768</guid>
        <pubDate>Sun, 04 Oct 2026 13:36:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sobre el refinamiento de la percepción en el arte, en los olores de los perfumes y el vino]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
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        <item>
        <title>Colombia ¿Una Nación cargada de Tigre?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-una-nacion-cargada-de-tigre/</link>
        <description><![CDATA[<p>Semejante metáfora es apropiada, sin duda, para el reino animal y salvaje, en donde lo que prevalece es la ley del más fuerte, la ley de la selva, pero no lo es para el mundo político.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">                                                                                                       Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La expresión <strong><em>“cargado de tigre</em></strong>”, como toda metáfora, puede tener muchos significados, pero el primero que acude a la mente es el de la ferocidad felina con todos sus atributos: rugidos intimidatorios, zarpazos mortales, ataques sorpresivos con dentelladas desgarradoras y depredadoras. Por eso es pertinente preguntarse si Colombia es una nación cargada de tigre, más ahora que quien la preside y gobierna se considera un auténtico tigre y llama manada a quienes le siguen. <a>Semejante metáfora es apropiada, sin duda, para el reino animal y salvaje, en donde lo que prevalece es la ley del más fuerte, la ley de la selva, pero no lo es para el mundo político</a>, cuyo nacimiento histórico se explica precisamente por el tránsito del llamado “<em>estado de naturaleza</em>” al <em>“estado civil</em>”, donde la ley convenida y la civilidad sustituyen la del más fuerte, violento y salvaje. Es lo propio del Estado de Derecho moderno, alumbrado por una pléyade de pensadores contractualistas, filósofos y juristas, tan célebres y antagónicos, como Hobbes, Locke, Rousseau, Diderot y Montesquieu, a los que se sumaron en América todos los padres de las modernas Constituciones, junto a rebeldes e ilustrados libertadores como Simón Bolívar y Bernardo O´Higgins, forjadores de nuestras Naciones, liberadas del dominio imperial europeo. Por todo ello, no deja de ser preocupante que, transcurridos casi cuatro siglos de esas epopeyas políticas civilizadoras, hoy lo que predomine en el mundo sean gobernantes que apelan al salvaje oeste y a feroces animales como símbolos de su poder y gobernabilidad. Se me dirá que exagero, pues solo se trata de metáforas, pero no hay que olvidar que las “<strong><em>metáforas matan</em></strong>”, pues en política se empieza por llamar <em>“alimaña”, “cucaracha”, “culebra” y “rata”</em> al adversario que se quiere eliminar, neutralizar, destripar o dar de baja, deshumanizándolo totalmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Metáforas políticas letales</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con dichas metáforas empiezan todas las guerras. Es más, incluso la filosofía política no está a salvo, pues tiene un repertorio de sentencias, como <strong><em>“Homo homini lupus”</em></strong>, el “<strong><em>hombre es un lobo para el hombre”</em></strong>, con fundamento en la cual numerosos autócratas y dictadores justifican arbitrariedades y brutalidades para arrasar con el Estado de derecho, legitimar sus guerras contra los terroristas y hasta promover la defensa de la “libertad” y la “democracia” contra izquierdistas y comunistas, que deben ser aniquilados y destripados. Lo más grave es que se citan como artículos de fe, dogmas imposibles de cuestionar y son utilizadas para actuar con la mejor buena conciencia y convicción absoluta, porque son tomadas fuera de contexto. Es lo que acontece con esa sentencia atribuida a Hobbes, tomada de su obra “<strong><em>De Cive</em></strong>”, que precisamente es la piedra angular para salir del estado de naturaleza e ingresar al <strong><em>“Estado Civil”,</em></strong> es decir, al universo de la política y su obra más conocida: <strong>“Leviatán, o La materia, forma y poder de un estado eclesiástico y civil”</strong>. Sentencia de la que abusan los dictadores y autócratas, con el respaldo de incautos y temerosos electores, para hacer del Estado una lanza mortal, utilizada sin límite y a su discreción, en lugar de un escudo protector de los derechos fundamentales, principal responsabilidad y sentido del Estado de derecho y sus transitorios gobernantes, sometidos a la Constitución y la legalidad, que los abogados retóricamente llaman el “<em>imperio de la ley</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Riesgos mortales de manadas armadas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal es el mayor riesgo en que se incurre cuando un presidente, más aún siendo abogado, se identifica con un tigre y no como jefe de Estado, que además ruge e invoca a “Cristo Rey” para vencer a los criminales. Todavía es peor y más peligroso, cuando ese Tigre promueve que la manada pueda portar armas de fuego, pues renuncia a la regulación y control exclusivo de esa fuerza letal por parte del Estado y sus autoridades competentes. Al respecto, el Tigre debería tener en cuenta la experiencia de lo que sucede en Estados Unidos, ya que también tiene esa ciudadanía, donde “<em>millón y medio de norteamericanos han perdido la vida a balazos desde 1968: más muertes que la suma de todas las muertes sufridas en guerra por este país desde que se disparó el primer tiro de la Revolución Norteamericana”</em>, según lo documenta Paul Auster en su libro <strong><em>Un país bañado en sangre</em></strong> en la página 170. Con mayor razón en nuestro caso, pues Colombia “<em>es el país con la red más densa de crimen organizado del mundo. Entre los 165 países analizados por Global Initiative against Transnational Organized Crime, GITOC (2023), es el país que tiene más mafias y más redes criminales”</em>, de acuerdo con cita de Eduardo Lora en su libro <em>Los Colombianos somos así,</em> en la página 235. Ello explica porque Santa Marta, Riohacha y sus alrededores<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> estuvieron sitiados por casi tres días por la acción armada y la intimidación terrorífica de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, pese al rápido y numeroso despliegue de la Fuerza Pública, bajo el mando del Tigre con pistola al cinto. Los límites de dichos operativos pueden ser analizados y comprendidos, según lo resaltan la investigadora Laura Bonilla, subdirectora de PARES y el abogado Carlos Villamizar, en magnífica entrevista de Cecilia Orozco <strong>EN LA RAYA,</strong> que pueden ver en &nbsp;<a href="https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&amp;v=1437739161755244">https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&amp;v=1437739161755244</a>. De no tenerse en cuenta dichos límites, entonces es probable que prevalezca la ley de la selva en vastas regiones de Colombia, pues la legitimidad que precisa el Estado no proviene tanto de la violencia y la fuerza, sino sobre todo de la confianza y el apoyo de sus ciudadanos. Esa es la legitimidad democrática que surge del cumplimiento de esta sentencia de Séneca: <strong><em>&#8220;homo, sacra res homini</em></strong>&#8220;, que se ha traducido como <em>«<strong>el hombre es algo sagrado para el hombre»</strong></em> y no de la preferida por quienes reducen la política a la fuerza y la violencia, “<strong><em>Homo homini lupus”</em></strong> y todavía creen, tanto desde la institucionalidad como de la ilegalidad, que el “<strong><em>poder nace de la punta del fusil</em></strong>” o del porte personal y legal de armas para disparar primero, sustituyendo rápidamente a la Fuerza Pública. En ese caso, Colombia no solo estaría cargada de tigre, sino llena de hienas que se disputan salvajemente el control del territorio, sus riquezas y la vida de sus moradores.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.elespectador.com/judicial/el-paro-armado-en-santa-marta-existe-una-especie-de-estado-en-obra-negra/?utm_source=insider&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=judicial&amp;utm_content=todos&amp;webPushId=MTAyMTg">https://www.elespectador.com/judicial/el-paro-armado-en-santa-marta-existe-una-especie-de-estado-en-obra-negra/?utm_source=insider&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=judicial&amp;utm_content=todos&amp;webPushId=MTAyMTg</a>=</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133635</guid>
        <pubDate>Mon, 28 Sep 2026 17:47:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Abelardo-general.png?quality=60&amp;#038;w=1024" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia ¿Una Nación cargada de Tigre?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>AQUÍ DESCANSA MI CABECITA ROTA… by T.D.M</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/aqui-descansa-mi-cabecita-rota-by-t-d-m/</link>
        <description><![CDATA[<p>“EXPOSICIÓN: &#8220;AQUÍ DESCANSA MI CABECITA ROTA… by TITO&nbsp;&nbsp;Del Moral *&#8221;Aquí descansa mi cabecita rota&#8221;* no es una exposición sobre la enfermedad. Es una exposición sobre el cuerpo que aprende a ser archivo de sí mismo. El recorrido propuesto es el de un cuerpo que lleva más de 10 años conviviendo con dolor crónico dorsal y [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">“EXPOSICIÓN: &#8220;AQUÍ DESCANSA MI CABECITA ROTA… by TITO&nbsp;&nbsp;Del Moral</p>



<p class="wp-block-paragraph">*&#8221;Aquí descansa mi cabecita rota&#8221;* no es una exposición sobre la enfermedad. Es una exposición sobre el cuerpo que aprende a ser archivo de sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El recorrido propuesto es el de un cuerpo que lleva más de 10 años conviviendo con dolor crónico dorsal y con un diagnóstico psiquiátrico de bipolaridad. Un cuerpo que toma bupropión todas las mañanas desde hace 3 años, que bordó porque no se podía levantar, y que convirtió su almohada amarillenta de sudor y lágrimas en escultura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda la obra de TITO está atravesada por una misma materia: el hilo. *La exposicion presenta 15 obras que revelan la intimidad de un ser que fluye arte.*Pues el ARTE es ÉL…</p>



<p class="wp-block-paragraph">*La mirada sobre&nbsp;&nbsp;cada una de ellas nos lleva a dialogar con el autor y comprender su ser en cinco facetas: el cuerpo como mancha, el cuerpo dividido, el cuerpo quimico, el cuerpo carta y el cuerpo almohada.*</p>



<p class="wp-block-paragraph">*De ellas, la propuesta es descubrirlas a través de las siguientes cinco obras; advirtiendo que son solo una llave para adentrarnos en un mundo de sueños y realidades.*</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="715" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132974" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?resize=300,210 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?resize=768,536 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?resize=1024,715 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*1. EL CUERPO COMO MANCHA &#8211; &#8220;No me puedo levantar&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición abre con el grito. Una mancha roja de acuarela que no es metáfora, es sangre coagulada en papel. Aquí aparece el Tachismo, la mancha sin plan previo, emoción pura. Es el día exacto en que el cuerpo dijo no. La culpa infinita por descansar, la necesidad de trabajar como máquina para justificar la existencia. Es el derrame incontrolable frente a la ansiedad contenida.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="760" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132975" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?resize=300,223 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?resize=768,570 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?resize=1024,760 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*2. EL CUERPO DIVIDIDO &#8211; &#8220;Bipolar&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la mancha pasamos a la figura. Dos siluetas de rodillas, enfrentadas. Una es solo contorno, la otra es bloque rojo sólido. ¿Alter ego? ¿Espejo? ¿Amante y amado? Son dos TITOS postrados, con la cabeza echada hacia atrás en un alarido mudo, con la columna doblada por la cifoesclerosis. El vapor rojo que las envuelve es la misma gasa de las otras obras, pero aquí contiene una herida psicológica. Se toman de la mano en el centro para no caer.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="728" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132976" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?resize=300,213 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?resize=768,546 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?resize=1024,728 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*3. EL CUERPO QUÍMICO &#8211; &#8220;Bupropión retrato&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">El quiebre pop de la muestra. Si el dolor era mancha y la bipolaridad era figura, aquí el cuerpo se vuelve objeto de consumo. Un frasco de Wellbutrin dibujado con la síntesis gráfica más radical. Es un autorretrato. Warhol tomó la sopa Campbell&#8217;s y la hizo icono. TITO toma su antidepresivo atípico y lo hace cuerpo. El envase deja de ser producto y se vuelve la piel que pasa de un cuerpo a otro cada mañana. Lo banal se vuelve sagrado. Lo que lo sostiene de pie.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="761" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132977" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?resize=300,223 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?resize=768,571 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?resize=1024,761 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*4. EL CUERPO CARTA &#8211; &#8220;Te necesito&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">El centro emocional de la escritura. Una tela blanca, durísima de bordar, donde cada puntada dolió. Como las planas de castigo del colegio, repite obsesivamente _te necesito te necesito_. Al principio era para otros que se fueron, para escapar de la soledad. Al final, bordando, entendió que se hablaba a sí mismo. El hilo negro se vuelve crudo y luego blanco, casi invisible. El mensaje legible se vuelve conversación interna. Los hilos sueltos que rayan la superficie son el papel arrugado, la carta que se estruja y no se envía.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="953" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132979" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?resize=300,279 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?resize=768,715 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?resize=1024,953 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*5. EL CUERPO ALMOHADA &#8211; &#8220;Acá descansa mi cabecita rota&#8221; [OBRA CENTRAL]*</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y llegamos al objeto que da título a todo. Esta almohada no es utilería. Fue usada 5 años desde que regresó de Inglaterra. Está amarilla como piel, rellena de carne, dolor, cansancio, ataques de pánico, delirios, pero también de risas y de amor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un cuerpo blando y agotado que no pide permiso para existir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre ella, en letra negra y legible, está bordado: _Acá descansa mi cabecita_&#8230; y una palabra tachada con furia, en mayúscula, casi ilegible &#8211; ROTA/RATA &#8211; y reescrita debajo, en minúscula, humilde: _rota_. La sutura blanca que la cruza en vertical es la cicatriz final.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si en &#8220;Te necesito&#8221; el bordado era para inmortalizar el mensaje, aquí el bordado es para hacer las paces. Para desprenderte de ser perfecto. Para inmortalizar lo que se nos enseña a esconder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">*En conjunto,* &#8220;Aquí descansa mi cabecita rota&#8221; es una cartografía de cicatrices. Una exposición cosida a mano, con tinta roja que es sangre, con hilo negro que es sutura, y con telas que son piel. No busca compasión. Busca decir: este es mi cuerpo vulnerable, este es el lugar donde descanso, y desde aquí vuelvo a ponerme de pie para seguir siendo artista.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una EXPO a transitar en un MOMENTO del MUNDO que cada dia mas requiere del ARTE para pasar malos TRAGOS que no son ninguna PINTURITA…!</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="576" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132980" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg 4160w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=300,169 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=768,432 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=1024,576 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=1536,864 1536w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=2048,1152 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y como creemos que esta MUESTRA es de ANTOLOGIA a PUES DESCALZOS aquí este FINAL a toda ORQUESTA, con su PREFERIDA…</p>



<p class="wp-block-paragraph">CHAPEAU SHAK…&amp; TITO</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Shakira - Pies Descalzos, Sueños Blancos (Official HD Video)" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/eCna-hsmGUY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="646" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?w=646" alt="" class="wp-image-132981" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg 751w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?resize=189,300 189w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?resize=646,1024 646w" sizes="auto, (max-width: 646px) 100vw, 646px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132982" style="aspect-ratio:0.400390625" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=240,300 240w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=768,960 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=819,1024 819w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1593.jpeg?w=300" alt="" class="wp-image-132983" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132970</guid>
        <pubDate>Sat, 12 Sep 2026 19:55:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a298231b-608d-4223-a546-37efd8b34ec8.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[AQUÍ DESCANSA MI CABECITA ROTA… by T.D.M]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132970</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Colombia, más allá de la &amp;#8220;Paz Total&amp;#8221; y la &amp;#8220;Patria Milagro&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-mas-alla-de-la-paz-total-y-la-patria-milagro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ambas metas están más cercanas de la demagogia que de la responsabilidad de un estadista. Por ejemplo, la “Paz Total”, se corresponde más con una cosmovisión religiosa que con la política terrenal.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si sometemos a un análisis somero la viabilidad política de metas gubernamentales como la “Paz Total” y la “Patria Milagro”, llegaremos a la conclusión de que son inalcanzables e irrealizables. Es así, porque son causas y metas que no pertenecen al mundo de la viabilidad política, sino al de la propaganda electoral, la ensoñación ideológica y los delirios personales de sus inspiradores y asesores. Resultan eficaces para llegar a la presidencia de la República, pero nefastas para gobernar. Ambas metas están más cercanas de la demagogia que de la responsabilidad de un estadista. Por ejemplo, la “Paz Total”, se corresponde más con una cosmovisión religiosa que con la política terrenal. Es una meta política más cercana al reino de los cielos que a este “valle de lágrimas”. Resultó ser, pues, una propuesta Metapolítica, próxima a ese reino celestial de paz bucólica, armoniosa y total, donde brilla la luz perpetua en lugar de las penumbras y tinieblas de la política terrenal. Esa “Paz Total” solo reinará cuando nuestras almas ya estén desprovistas de las tentaciones y los apetitos insaciables de nuestros pecaminosos cuerpos, fuente inagotable de conflictos y disputas, que hacen imprescindible la política, el Estado y las leyes. Sabiamente lo escribió Madison en el número 51 de El Federalista: “<em>Si los hombres fueran ángeles, el Estado no sería necesario</em>”. Y, con mayor razón, en nuestro caso el Estado es más que necesario, es imprescindible, pues miles de hombres están armados hasta los dientes para controlar economías ilícitas, desafiar a las autoridades o cogobernar, si se les permite, haciendo transacciones de paz y seguridad para los negocios a cambio de aceptables niveles de impunidad para sus hombres. Es en dichas circunstancias cuando surgen fórmulas como la <em>“Patria Milagro”</em>, en sustituto de la “<em>Paz Total”,</em> que no pudo lograr su cometido porque careció de un principio de realidad enunciado por Hobbes hace cerca de 4 siglos en el Leviatán: no hay Tratados de Paz sin el peso, el respaldo y amenaza de la Espada. En nuestro caso, dada la precariedad de la espada del Estado colombiano, el Tigre espera contar con la poderosa espada de Trump y sus ejércitos salvadores, acompañados con el “<em>Escudo de las Américas</em>” y la inteligencia de agencias israelíes, para imponer una Paz Americana, seguro a un alto precio, como lo está haciendo en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Paz Total” y “Patria Milagro”, tan lejanas y cercanas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese principio de realidad hobbesiano no lo tuvo en cuenta desde el comienzo de su gobierno el expresidente Gustavo Petro y cuando lo hizo, ya era demasiado tarde y la “<em>Paz Total</em>” terminó siendo un horror fatal que dejó al menos 65 menores de edad muertos en bombardeos contra campamentos guerrilleros, según reporte de Medicina Legal<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>. Paradójicamente, esa “Paz Total” tan bien intencionada, que partía de un supuesto falso, la buena voluntad de numerosos grupos armados interesados en hacer tránsito a la vida civil y dejar la guerra, terminó engendrando su antítesis, la “Patria Milagro” y una especie de presidente teratológico-converso, que se cree un Tigre enviado por Cristo Rey para salvar a Colombia del narcoterrorismo. Por eso la “Paz total” está tan cercana de la “Patria Milagro”, pero también tan lejana. Así lo ha anunciado el Tigre desde el día de su posesión, en medio de una ceremonia que fusionó la fe con la fuerza, recordándonos esa alianza sangrienta entre la Cruz y la Espada, que se rompió transitoriamente con el nacimiento de la República, pero que luego se prolongó durante todo el siglo XIX y hasta nuestros días. Solo que ahora lo hace bajo formas más discretas y complejas, pero no menos sangrientas, mezclando los intereses legales e ilegales con los valores más excelsos, como la codicia con la fe y la violencia con la seguridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una santidad felina y belicosa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la Espriella lo reafirmó con fe y fuerza ante las tropas en el campo de maniobras del Cantón Pichincha en Cali: <strong><em>“Quien está de rodillas ante Dios, nunca será vencido”.</em></strong> Pero la verdad, es que el Tigre bien sabe que con la fe no solo se gana la guerra, aunque la utilice para ello, si antes no se postra de rodillas ante Trump, como Señor supremo de la Guerra, con toda la parafernalia de su complejo industrial militar y modernas tecnologías para derrotar el narcoterrorismo. Por eso, como un César triunfante y pleno de buena conciencia, ahora recorre como un Tigre depredador los cuerpos exhibidos de bandidos dados de baja, entre los cuales ya figuran por lo menos 4 menores de edad. A ese ritmo, en pocos meses superará el número de bajas de la “paz Total”. Ese exhibicionismo tanático lo complementa con la figura paternal de un presidente que auxilia a niños enfermos y prodiga ayudas generosas a familias damnificadas del terremoto, proyectando así una síntesis perfecta de vengador y salvador. Para asegurarse esa aureola de converso y hombre piadoso, realiza actos de consagración de su gobierno a la virgen de Fátima en la plaza de Bolívar y entrega <em>“la Nación a Cristo”</em> <a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Todas estas puestas en escena, cotidiana e intensamente difundidas por los noticieros y la gran prensa, difuminan por completo su pasado de pagano y de sibarita hedonista, exhibido en forma orgullosa y ostentosa en su entrevista con María Elvira Arango en su programa “<strong>Los Informantes</strong>”, realizado hace siete años, que puede verse en el enlace<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> que aparece al final.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una conversión milagrosa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para completar esa conversión milagrosa, el penalista que ayer defendía delincuentes de cuello blanco y criminales de guerra en tránsito a la vida civil a través de la Fundación Iniciativas para la Paz (FIP)<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, cuyo bufete en Miami además está siendo investigado por presunto lavado de fortunas ilegales<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, ahora se convierte en un perseguidor implacable del crimen con la ayuda de los dos Estados más belicosos y sus respectivos gobernantes, incursos en procesos por corrupción, crímenes de guerra y genocidio, como lo son Trump y Netanyahu. Estamos, pues, a punto de un milagro extraordinario, más que fantástico, ahora los gobergánsteres que presiden Estados genocidas se embarcan en guerras hibridas contra narcoterroristas en nombre de la seguridad, la libertad, la defensa de la democracia y hasta los más sagrados valores y creencias cristianas. Desdicen de las Naciones Unidas, la Corte Penal Internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que consideran la matriz de una decadente cultura Woke que debe ser erradicada, mediante una batalla cultural implacable contra quienes reivindican fantasmagorías como el Derecho Internacional, la soberanía de los Estados y la autodeterminación de los pueblos, junto a la igual dignidad de todos los seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Armagedón de la “Patria Milagro”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en el vórtice de este Armagedón en que miden sus fuerzas Estados y gobernantes cacocráticos contra maléficos izquierdistas y terroristas, se encuentra la “<em>Patria Milagro”,</em> convertida en un laboratorio de guerra híbrida y de batalla cultural mediática campal, atrapada en una estrategia que combina el fanatismo religioso con el extremismo antidemocrático de una manada de fanáticos, convencidos de encarnar la batalla final donde el bien derrotará para siempre el mal. Poco importa que entonces sobrevivan solo los asesinos victoriosos y sus numerosos cómplices. Esa manada es continuamente animada por piadosos pastores y rabinos, que celebran una conversión monstruosa, la fusión de un Tigre con un profeta armado, que invoca a Cristo-Rey para ganar la “guerra contra las drogas” y el crimen. Esa guerra tras la cual está la adicción incontenible de Trump <a></a>con su doctrina Donroe y su cohorte de asociados y cómplices para expoliar todas las riquezas y recursos que necesita para su amada MAGA y America First, como ya empezó a hacerlo con el petróleo de Venezuela. Por todo ello, Colombia debería situarse mucho más allá de la “Paz Total”, que ya sabemos es inalcanzable mientras persistan las economías ilegales en simbiosis con las legales, en un complejo entramado de Cambalache nacional e internacional donde <em>“resulta que es lo mismo ser derecho que traidor¡¡ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador! ¡Todo es igual!</em>”. Basta verlo en la ejemplar sociedad de Trump con Alejandro Betancourt<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Más allá de la “Patria Milagro”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, con mayor razón, Colombia debería estar mucho más allá de la “Patria Milagro”, que puede terminar siendo una especie de “<em>Patria Maga”</em>, totalmente malograda y abusada por quien solo aspira a <em>“perforar, perforar y perforar”</em> sus intimidades, además de fumigar, fumigar y fumigar sus bosques tropicales y sumarla a sus conquistas como depredador insaciable de sus riquezas, bellezas, población y soberanía. Así lo está haciendo con éxito en Venezuela, contando con la valiosa e incondicional colaboración de Delcy Rodríguez, su hermano y demás cómplices. Y espera continuar su saga extractivista en la “<em>PATRIA MILAGRO”</em>, pues cuenta con la ambición y fiereza del Tigre, otra más de sus mascotas del Sur, respaldado por un establecimiento impaciente para volver a realizar “Business as usual” con el concurso entusiasta de un contingente de “Defensores de la Patria”, cuya idea de soberanía se agota en la seguridad para sus negocios y el aumento sostenido de sus ganancias, que evoca los tres huevitos empollados por Uribe. Huevitos que podrían terminar siendo los empollados por la víbora de la guerra, como lo advierte Isaías 59.5: “<em>Incuban huevos de víbora y tejen telas de araña. El que come de sus huevos muere, y si uno los aplasta sale una víbora”.</em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://caracol.com.co/2026/07/01/medlegal-revelo-que-65-menores-murieron-durante-gobierno-petro-en-bombardeos-contra-grupos-armados/">https://caracol.com.co/2026/07/01/medlegal-revelo-que-65-menores-murieron-durante-gobierno-petro-en-bombardeos-contra-grupos-armados/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-29/de-la-espriella-preside-un-evento-religioso-por-las-victimas-del-terremoto-el-presidente-entrego-la-nacion-a-cristo.html">https://elpais.com/america-colombia/2026-08-29/de-la-espriella-preside-un-evento-religioso-por-las-victimas-del-terremoto-el-presidente-entrego-la-nacion-a-cristo.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video;_ylt=AwrFYCaUeJ1qNgIAakarcgx.;_ylu=Y29sbwNiZjEEcG9zAzEEdnRpZAMEc2VjA3Nj?p=los+informantes+caracol&amp;fr=mcafee#id=24&amp;vid=ea7000da913b1c70eb4835805f59c9e2&amp;action=view">https://co.video.search.yahoo.com/search/video;_ylt=AwrFYCaUeJ1qNgIAakarcgx.;_ylu=Y29sbwNiZjEEcG9zAzEEdnRpZAMEc2VjA3Nj?p=los+informantes+caracol&amp;fr=mcafee#id=24&amp;vid=ea7000da913b1c70eb4835805f59c9e2&amp;action=view</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://cambiocolombia.com/poder/articulo/2026/7/abelardo-gestor-de-paz-archivos-ineditos-su-papel-ralito">https://cambiocolombia.com/poder/articulo/2026/7/abelardo-gestor-de-paz-archivos-ineditos-su-papel-ralito</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://eldiariony.com/2026/07/27/el-pasado-de-abelardo-de-la-espriella-de-defender-a-acusados-de-narcotrafico-en-miami-a-ser-el-presidente-electo-de-colombia/">https://eldiariony.com/2026/07/27/el-pasado-de-abelardo-de-la-espriella-de-defender-a-acusados-de-narcotrafico-en-miami-a-ser-el-presidente-electo-de-colombia/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.elespectador.com/mundo/quien-es-alejandro-betancourt-el-poderoso-empresario-que-conecto-a-trump-con-delcy/">https://www.elespectador.com/mundo/quien-es-alejandro-betancourt-el-poderoso-empresario-que-conecto-a-trump-con-delcy/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132730</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Sep 2026 21:31:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Terremoto-1.png?quality=60&amp;#038;w=1024" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia, más allá de la &#8220;Paz Total&#8221; y la &#8220;Patria Milagro&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132730</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Ladrón de libros</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ladron-de-libros/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la IA podrán acusarla de muchas cosas, menos de que haya acabado con el oficio de ladrón de libros; ese empezó a morir cuando nació la internet. Hubo un escritor que confesó sus fechorías. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Robar o no robar libros. Esa es la cuestión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soy miope y, por lo tanto, demasiado torpe como para meterme a ladrón; me moriría de hambre, es seguro. Así que los honrados lo son más por falta de pericia que de ganas, intuyo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Roberto Bolaño solía provocar con la soltura de quien conoce los pliegues de la necesidad:<em> “Robar libros no es un delito”,</em> sentenció el escritor chileno. Con todo, su biografía es fascinante. En sus años mozos, hurtar tomos de las estanterías era una forma radical de resistencia cultural practicada por jóvenes hambrientos de literatura. Pero lo que ayer era un hábito de alto riesgo y romántica osadía, hoy es un oficio en vía de extinción. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cristian Vásquez (1978), periodista y escritor argentino, piensa todo lo contrario. “Robar libros sí es robar”, dice <a href="https://letraslibres.com/revista-espana/robar-libros-si-es-robar/" id="https://letraslibres.com/revista-espana/robar-libros-si-es-robar/">en este breve ensayo </a>de Letras Libres. Igual de grave, sugiere el autor, que robar un collar, una consola de videojuegos o una bicicleta. En defensa de los ladrones diré que nadie sabe con la sed (de literatura) que otros viven, y sin embargo a mí que me esculquen porque cada libro que tengo en mi modesta biblioteca lo pagué de contado. Bueno, todos menos <em>Entrevista con la historia</em>, de Oriana Fallaci, (¡tremenda preguntadora ella!); ese me lo prestó mi amiga Juanita cuando decidí independizarme, y prestado se quedó: la periodista italiana fue compañía por la época en que, por berrinche, me ausenté del <em>Hotel mama.</em> Nótese que préstamo y robo son verbos distintos. Si ella lee esto, espero que se haga la loca, como Juana. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En la época del joven Bolaño, los libros reinaban sin contrapeso. No existía la dictadura del algoritmo ni la tiranía de las pantallas. Hoy, la ecuación se invirtió y el mundo cambió para mal: ya no somos nosotros quienes robamos libros; ahora son las redes sociales las que nos roban a nosotros. Se adueñan con impunidad de nuestra atención, descuartizan nuestra capacidad de concentración y se quedan con lo más valioso que poseemos: el tiempo. Es decir, las redes sociales nos están robando los libros que podríamos haber leído.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás recuperemos el tiempo perdido si un día vamos a prisión, como Gary Gilmore, el protagonista de <em>La canción del verdugo</em>, la novela de Norman Mailer, cuyas 572 páginas devoré con qué hambre, como si fuera preso en mi propia casa. &nbsp;El asesino pasa el encierro escribiendo cartas de amor y leyendo filosofía (Nietzsche); literatura (Dostoievski); orientalismo y ocultismo, además de textos sobre reencarnación y karma, producto de una personalidad ambivalente en la que se mezclan rasgos intelectuales, sensibilidad artística e impulsos violentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un prisionero colombiano célebre fue Álvaro Mutis. Preso en Ciudad de México entre 1959 y 1960, sus amigos se encargaron de enviarle libros. Y qué lujo de amigos: Octavio Paz, Elena Poniatowska, Carlos Fuentes y Luis Buñuel, entre ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre el autor de <em>Maqroll el gaviero</em> e <em>Ilona llega con la lluvia</em>, <a href="https://revista-liber.org/articulo/el-poeta-que-se-convirtio-en-novelista-tras-pasar-15-meses-en-la-carcel-de-lecumberri" id="https://revista-liber.org/articulo/el-poeta-que-se-convirtio-en-novelista-tras-pasar-15-meses-en-la-carcel-de-lecumberri">la revista Liber dijo lo siguiente</a>: <em>“No obstante, tres años después de su llegada a México, fue detenido por la Interpol, que lo recluyó durante 15 meses en la cárcel de Lecumberri, el centro penitenciario más siniestro de la Ciudad de México. Esta experiencia lo marcó para el resto de su vida. No solamente cambió su visión del dolor y del sufrimiento humano, sino que su vocación de poeta se transformó en la de narrador. El propio Mutis lo cuenta en su libro Diario de Lecumberri”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El valor sagrado del objeto impreso atraviesa la historia. Basta recordar <em>La ladrona de libros</em>, la novela de Markus Zusak llevada con acierto al cine. En medio del horror de la Alemania nazi, la joven Liesel Meminger descubre en los libros un refugio y una razón para subsistir. Su primer rescate —un manual de sepultureros recogido en la nieve— inicia una cadena de pequeños hurtos literarios que no responden a la codicia, sino a la urgente necesidad humana de aferrarse a la belleza y a la verdad cuando el mundo a su alrededor se derrumba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Porque la verdad es que los libros siguen siendo un bien suntuoso, y la tentación de tomarlos sin pedir permiso permanece intacta cuando uno ama la literatura por encima de Dios y todas las cosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace pocos días fui a recorrer las librerías de segunda mano aquí en el centro de Bogotá. Iba con la ilusión de encontrar la colección de biografías escritas por Stefan Zweig. Una joya absoluta. No leer a Zweig debería ser pecado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En edición de lujo y recién salida de imprenta, rozaba los $600 mil pesos, mientras que en los escaparates de la Avenida Jiménez rondaba los $185 mil. No los tenía en ese momento en el bolsillo y sigo sin tenerlos, aunque parezca una cifra modesta por semejante tesoro. Varias veces me he parado ahí, al lado de alguna estantería, contemplando aquel monumento libresco: sueño despierto, cual huerfanito, que llega el buen samaritano a decirme: —¿<em>Lo quieres? Te lo regalo. Tómalo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso no pasa ni en los sueños. Porque tampoco uno tiene derecho a soñar lo que quiere o que le gustaría soñar. Salí aburrido y cabizbajo, masticando la frustración. Pensaba por qué no habré nacido con la destreza narrativa de Bolaño para crear buena literatura y, sobre todo, con esa habilidad suya y la de sus amigos para saquear librería sin dejar rastro. Lo que daría por saber cuántos volúmenes logró sustraer y qué títulos descansan en su historial de contrabandista de letras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Por ahora, falto de agilidad, pero terco en el empeño, me conformaré con la ficción: voy a escribir el cuento de un hombre que decide convertirse en ladrón de libros para recuperar lo que el mundo moderno le arrebató.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Veamos qué puede salir mal en esta incursión fascinadora, nunca facinerosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi personaje irrumpe en una casa y queda atolondrado al ver tantas maravillas, entre el piso y el techo, divinamente ordenadas. Cuando se alista para empacar el botín, un hombre de voz recia -no muy alto él, de bigote y cejas pobladas, piel morena clara-, pone su mano sobre su hombro. Orinado, el inexperto ladrón voltea a ver y no lo creerán ustedes, queridos lectores. El dueño de casa resulta ser el mismísimo Gabriel García Márquez. Dirán que ese nombre lo han escuchado en alguna parte; yo también. En el sueño recordé, -porque era yo el protagonista-, aquel día de 2015 en que <a href="https://www.dw.com/es/colombia-roban-primera-edici%C3%B3n-de-cien-a%C3%B1os-de-soledad/a-18426218" id="https://www.dw.com/es/colombia-roban-primera-edici%C3%B3n-de-cien-a%C3%B1os-de-soledad/a-18426218">robaron en Bogotá la primera edición de &#8220;Cien años de soledad&#8221;. </a> No fui yo, en todo caso. Me habrían atrapado en el acto, como ya dije. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Tendrán que esperar a que concluya el sueño para saber en qué parará la vaina. Quizás, termine yo preso y hasta me convierta en un celebrado escritor como Mutis&#8230; porque como Gabo no creo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132380</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Aug 2026 14:07:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Ladrón de libros]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>ANATOMÍA de un CAPRICHO… by F.R.P</title>
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        <description><![CDATA[<p>En esta CAPRICHOSA VIDA… donde pareciera que la CAPRICHOSA cerró su CAPÍTULO COPA del MUNDO 2026 para pasar por AMOR al ARTE a un CAPRICHO de también TRES MOSQUETEROS que encontraron; casi por nuestra SUGERENCIA al D’ARTAGNAN de nuestras selectas PLUMAS Monsieur FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA; quien de manera generosa entre sus clases dictadas a CABALIDAD [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En esta CAPRICHOSA VIDA… donde pareciera que la CAPRICHOSA cerró su CAPÍTULO COPA del MUNDO 2026 para pasar por AMOR al ARTE a un CAPRICHO de también TRES MOSQUETEROS que encontraron; casi por nuestra SUGERENCIA al D’ARTAGNAN de nuestras selectas PLUMAS Monsieur FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA; quien de manera generosa entre sus clases dictadas a CABALIDAD en UNIVERSIDAD JORGE TADEO LOZANO de la cafetera y resiliente COLOMBIA emergiendo del CAPRICHO telúrico de la PACHAMAMA; mas su don de reconocer VALORES y ERRORES donde pocos lo ven…</p>



<p class="wp-block-paragraph">HOY su VIAJE por la ciudad mas cercana a las ESTRELLAS… les TRAE este…</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>“ANATOMÍA DE UN CAPRICHO… by F.R.P</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La disección, cicatriz de la arbitrariedad. Se examina el antojo de la voluntad, voluntad de aferrarse a un acto en donde el criterio de lo esencial, lo necesario, lo adecuado es reemplazado por lo posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Berretín de transgresión Prometéica, revierte el orden natural de las cosas, el fuego es el botín del ego y las cenizas las huellas del trayecto. Así se esboza la nueva exposición &#8220;Un día todo dejará de Ser&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los espacios culturales auto-gestionados, vanguardia de la nueva curaduría artística, audaz, vehemente; promocionan el arte sin el vértigo autoritario de un marco epistémico que delimita el deber-ser del objeto artístico. Que delimita el campo semántico en el trasegar interpretativo de la obra. Buscan, por el contrario, sin caer en la ruina lacrimosa posmoderna del todo-vale; la auténtica fruición del arte. También buscan la divulgación cultural con sentido crítico y el diálogo comunitario como estrategias de mercado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así opera la sala expositiva &#8220;Capricho&#8221;. En donde la antinomia es la norma curatorial y museográfica. Se replantea la asimetría entre el galerista, el artista y el visitante. Se prioritiza la construcción de comunidad y el fortalecimiento del tejido social. &#8220;Capricho&#8221; opta por reemplazar el texto curatorial de corte académico y de semántica poética, por un acto de lectura pública a manera de Marco Conceptual. Aquello que solía ser un panfleto conceptualista que validaba la disonancia cognitiva entre las palabras y el objeto artístico, se torna ahora en una lectura pública de solaz, pompa inaugural. Consecuentemente, se articula un relato literario cuya &#8220;composición de lugar&#8221;, involucra iconografía y motivos temáticos que apuntan directamente a las obras disponibles en las áreas expositivas. No obstante, el comentario metatextual al arte, no solo se da por el relato literario sino también por aquello que se concierta durante tertulia crítica pública.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1437-1-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-132353" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Flyer invitación de lectura pública &#8220;Un día todo dejará de Ser&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra artística luce en la aula-magna, en sala V.I.P. y en espacio exterior para obras de carácter instalativo. Se omite la taxonomía descriptiva de las fichas técnicas. Se busca el diálogo ameno entre el Mediador Cultural y el visitante para compartir herramientas críticas en la apreciación del arte. Se acciona el juego persuasivo y estratégico que invita a la adquisición de la obra. Se ofrece una agenda expositiva ágil, variada, con registro audiovisual-documental, promoción de la trayectoria de artistas, trazabilidad y avalúo de obra, y archivo de memoria cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, la transgresión caprichosa del canon de gestión expositiva tiene su precio. Toda antinomia presenta contradicciones. La disección crítica, en tanto cartografía anatómica, delinea horribles cicatrices: Casa &#8220;Capricho&#8221;, en tanto espacio físico expositivo, no fue sujeto a procesos adecuados de refuncionalización arquitectónica. Esto es, la adaptación de un espacio existente para asignarle un uso diferente al original. Se desarticula la función real del diseño con el espacio vacío interior que se habita y se recorre. Un garaje con pinturas colgadas presenta una lectura aberrante de decodificación semiótica. Lectura en donde el visitante puede no identificar el umbral del espacio expositivo. Esto reforzado por la ausencia de la rotulación del texto curatorial y de las fichas técnicas. Adicionalmente, la forma escultórica de algunas obras artísticas posmodernas, confunden la cualidad ontológica de &#8220;lo artístico&#8221; con el arrume de escombros, cosas viejas u obsoletas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="429" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/06c2536d-21c0-455e-ba9b-4e244a64c4ce-1024x429.jpeg" alt="" class="wp-image-132357" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Flyer invitación exposición &#8220;Un día todo dejará de Ser&#8221;. Objetos artísticos y objetos prosaicos que se confunden&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aun así, la presencia &#8220;aurática&#8221; de la cosa artística (en el sentido de W.Benjamin), aquello con lo que el visitante se topa; suscita el apetito sensible o el apetito intelectivo del observador. ¿Le gusta o no le gusta? ¿Querrá saber de qué se trata la charada artística con la que se confronta? Así pues, la artista Erika Bolaños, Con su obra “Pesa ser Barbie”, presenta muñecas de metal que se van fragmentando y se colocan cada una suspendidas sobre un textil de medias veladas templadas. Las cuatro esquinas de las medias se sostienen por patas erigidas sobre escombros. ¿Escombros de la mirada heteropatriarcal, que solo deja cuerpos erosionados, &#8220;modelados&#8221; estéticamente para solaz entretenimiento? &#8220;Moldeada&#8221; para ser replicada en una sociedad de consumo. Tal como la técnica artística de vaciado en bronce en donde se replica un modelado con un molde de cera. Sin embargo, la muñeca, no de plástico sino de pesado metal, se va fragmentando en pedazos. Va perdiendo peso y tensión sobre el textil de nylon. El objeto se vuelve lívido, el fragmento femenino deja de ser objeto-libido y se torna en escombro de la dignidad de una persona que se consumió. Dialogando con Bolaños menciona, en relación con los juegos de rol, &#8220;Jugar con la muñeca pesa, hace daño&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Políticas de Identidad en el arte y la apropiación de iconos culturales como dispositivo retórico ad-nauseam! Pensaría lo mismo de la Barbie Richard Avedon, Irving Penn y Cecil Beaton quienes tipificaron con sus fotografías el canon de la supermodelo como icono fashion? ¿Sospecharía Ruth Handler y la editorial Whitman que sus paper-dolls serían los peleles, la falacia “straw-man” de lo marxista? ¿Expresaría lo mismo la bella obra de Erika Bolaños si se reemplazara la muñeca Barbie por una Monster High doll, una Bratz toy, una K-pop Demon Hunter o por una muñeca Karol-G? ¿Qué sucede si esa misma obra se hace con “+57” muñecas de plomo, menores de edad, suspendidas boca abajo en medias veladas?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="508" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/b490254f-6af2-432d-b795-e9eebc96ffc5-1024x508.jpeg" alt="" class="wp-image-132359" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mosaico con Detalles de Obra Barbie “Pesa ser Barbie” de Erika Bolaños.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La selección de las obras por parte de la Curaduría funciona con gran coherencia. Adyacente a la pieza trinitaria de las Barbies se aprecian pinturas de tono similar. Un ícono del Espíritu Santo y un dibujo de un Ángel de la Anunciación por el artista Antonio Imedio. La primera pintura muestra una paloma, no emanando luz radial al estilo del vitral de alabastro de Gian Lorenzo Bernini, sino emanando viseras diseccionadas de su cuerpo. Sugiere un escrutinio escéptico, de inmanentismo cientificista, un escrutinio a un dogma del católicismo. Dogma figurado y ridiculizado como una carcasa, escombro mito-poético de una era pre-moderna. Paradójicamente, el acierto iconográfico dado por la analogía visual entre la mandorla y las vísceras, denota una incongruencia iconológica y teológica. Ya el jesuita Louis Richeome y el mercedario fray Juan Interián de Ayala escribieron tratados iconográficos, tridentinos, en la contrarreforma, apuntalando los temas. Lo visceral no se relaciona con el Espíritu Santo sino con la naturaleza humana de Jesús; la unión hipostática, los dogmas de la encarnación y la Theothokos. Ello sin mencionar devociones al Sagrado Corazón de Jesús (Alacoque). Ahora bien, el Espíritu Santo, representado como paloma, podría ser una analogía del evangelista para describir una Teofanía. Descripción de destellos de luz fractal, lúmenes (lm), candelas (cd), luxes (lx), emanados como golpes de flash, por las alas en descenso de una paloma. Especulación fenomenológica de lo vivido. Podría develarse el misterio con otras vertientes epistemológicas, exotéricas, reveladas; podría invocarse a la Tercera Persona en oración, mediante una Lectio Divina (Juan 1:32) o una Secuencia de Pentecostés.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En relación con el dibujo del ángel, recuerda el motivo iconográfico de la Anunciación, pero con la trompeta del apocalipsis. Lo interesante en el dibujo es la presencia simbólica de un alguien, ausente, que deja sus botas estrambóticas. Botas tipo 60´s Chic, al estilo go-go de André Courrèges. Podría especularse de manera divertida la identidad de su dueño con vericuetos argumentales al estilo de Heidegger, Shapiro y Derrida. Argumentos divertidos como en su famosa disputa en relación con las botas de Van Gogh. En el presente contexto, para no reiterar la idea de la desacralización dolosa, podría proponerse con sencillez que las botas le pertenecen a Lesley Lawson cuando era “virgen”. Cabe mencionar que en el dibujo se representa una cortina roja carmesí que hace juego con un gran terciopelo rojo en la sala expositiva.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="610" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/b27a22a8-df0a-4f59-a6f8-f8d392672cba-1024x610.jpeg" alt="" class="wp-image-132360" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Una carta de amor” y “Tacones y un Ángel&#8221; por Antonio Imedio</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡La gran sala V.I.P.! El museógrafo de &#8220;Capricho&#8221;, opta por el uso del terciopelo rojo para indicar con sentido del humor y estética kitsch, la jerarquía e importancia de las obras que se presentan en su interior. El espacio expositivo es cubierto por un telón de Red-Velvet denotando espectacularidad dramática. Un asfixiante campo cromático carmesí y spot-lights envuelven una pintura y unas fotos. Se altera la percepción y la connotación de las obras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se observa la obra de María Prieto “Saying goodbye to boats”: Fotos organizadas en una retícula. ¡Que emoción arte secuencial! No. No se tratan de imágenes en paneles narrativos relacionando eventos por causalidad. No es un storyboard ni un cómic. ¿Podría la yuxtaposición de bloques cromáticos e imágenes crear una nueva imagen gigante al estilo de los foto-collages de David Hockney? No. ¿Entonces? Al analizar cada una de las fotos se destaca una composición similar. Encuadre para Plano Medio Corto. Mujer de espaldas, vestida de oscuro, brazo levantado y pintura naïf. Escena pictórica azul, de velero navegando al horizonte. Océano y mar. En la foto, el cuadro es superpuesto a 6 locaciones diferentes cuya textura contrasta con el azúl del bastidor. Predomina una paleta cromática de triada. Las 6 fotos se repiten y van cubriendo la pared como cartelismo urbano. Pone a viajar no el barco sino al bastidor por locaciones populares. En una de las fotos, se superpone el velero y el mar azul, sobre otra bahía de otra pintura marina. Ello, y la negra silueta hierática femenina, recuerda pinturas surrealistas de René Magritte. Pinturas en donde posa con su barquito azul y la representación obstinada de su presencia, de su autorretrato de gorrito, pero ocultando el rostro. ¿Será que la postura de la mujer y el gesto postizo del brazo son hieráticos? No. ¿Es unívoco el gesto de despedida del brazo? Podría ser el saludo al Fürer. Podría ser la bienvenida plebeya al Acorazado Potemkin (obvio que no). La pose forzada del brazo parece de publicidad de depilación de axila. ¡Tampoco! !Ya sé! ¿El Red Velvet hará parte de la obra? ¿Se expresaría que la artista hace &#8220;viajar&#8221; su obra por burdos espacios expositivos y hace de su acción un espectáculo teatral? No lo sé. Se agotó el análisis y queda sorna más no respuesta. Quizá se trate solo de &#8220;Arte Contemporáneo&#8221; cuya virtud es la ironía del &#8220;No Ser&#8221; y la polisemia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de salir de la sala V.I.P se encuentra una pintura abstracta, azul grisácea, con rayones gestuales horizontales que abarcan todo el lienzo. La obra se titula “Sohbet. Encuentros en la orilla del rio” de Juan Marín. Se destaca hermosa textura lograda con &#8220;técnicas pictóricas de materia y de carga&#8221; (¿parafina, yeso, creta y pigmento?). Se identifican como punto focal, dos girasoles secos, sepultados en embadurne viscoso de barniz oscuro. La muerte. El Red Velvet invade y cubre un segmento del área compositiva del lienzo. Altera y contrasta la percepción del cuadro por el principio de “contraste simultáneo”. Afecta el campo cromático. La falta de fichas técnicas confunde; ¿Será que la pintura del girasol, el Terciopelo Rojo y las fotos del barquito Naïf hacen parte de la misma obra instalativa? No. Son de diferentes autores. Paradójicamente, sigue funcionando de manera coherente la idea curatorial que expresa la idea de aquello efímero que ya no será jamás.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="386" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/19f31777-956e-49ac-a7ea-11257bd9cb42-1024x386.jpeg" alt="" class="wp-image-132361" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"> Obra fotos despedida</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda transgresión tiene un precio. &#8220;Capricho&#8221;, como su nombre lo dice, desborda los cánones convencionales necesarios para que el montaje expositivo transmita con legibilidad la información y la percepción de la obra de los artistas. No obstante, la construcción del sentido que se le da al conjunto de las obras es muy bueno. Ello sin desdibujar los contrapuntos polisémicos dados por la lectura individual de cada obra de arte expuesta y su problematización en tertulia pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Equipo Vibrante de Galería Capricho son: La Directora Ejecutiva Sofía Stocker Tobler, el Curador David Muñoz Velásquez, y el Director Artístico Ángel Farías Huertas. Con gran solemnidad le invitan a la exposición: “Un día todo dejará de Ser&#8221;, en donde la libación, el tributo y el sacrifico se articulan mediante la apreciación de la obra de arte y la celebración religiosa de su presencia. Agosto 15 al 23 en “Capricho”. Cra. 51a # 5 – 63. Chapinero, Bogotá.”</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/015d8bf6-6c14-400d-84c3-ebc7f76d4742-1-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-132367" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y como todo lo bueno llega al FINAL de este relato SALVAJE aquí va un aperitivo del PERFORMANCE en el CAPRICHO… by SOFIA STOCKER TOBLER &amp; FRIENDS…porque hay cosas que NO TIENEN PRECIO… Para TODO lo demás existe MASTERCARD, VISA, AMEX, DINNERS o NEQUI o DAVIPLATA , para poder comprar alguna de estás OBRAS…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Así fue su LECTURA…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Z5HimHR62VA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUÍ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1333-2-762x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-131219" style="aspect-ratio:0.744140625;width:762px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="410" height="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1385-410x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-131929" style="aspect-ratio:0.400390625;width:410px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-410x1024.jpeg 410w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-120x300.jpeg 120w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-768x1918.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-615x1536.jpeg 615w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-820x2048.jpeg 820w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385.jpeg 982w" sizes="auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
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        <pubDate>Sat, 22 Aug 2026 17:07:12 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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        <title>Educación Laica y Educación Religiosa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/educacion-laica-y-educacion-religiosa/</link>
        <description><![CDATA[<p>El invitado es el profesor Jorge Enrique Ramírez Ramírez, de la Institución educativa Julio Pérez Ferrero &#8211; Cúcuta, quien nos presenta sus reflexiones sobre el nuevo gobierno y la educación religiosa.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por: </strong><em><strong>Jorge Enrique Ramírez Ramírez/ IE. Julio Pérez Ferrero &#8211; Cúcuta</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Llega el nuevo gobierno y quien tiene la probabilidad de administrar la educación pública en Colombia es una persona de confesión cristiana. Empiezan a surgir &nbsp;algunas preguntas: ¿Cuál va a ser el direccionamiento de la educación religiosa desde la nueva política educativa? ¿La educación religiosa va a tener el criterio de obligatoria en el currículo escolar? ¿Hablar de educación laica es sinónimo de ateísmo y agnosticismo? ¿La educación va a tener preferencias y favorecimientos por el enfoque de la confesión cristiana? ¿Cambiará el calendario de fiestas religiosas?¿Quiénes defienden la educación laica, deberían ir a trabajar en los declarados días festivos religiosos? ¿Es lo mismo educación espiritual y educación religiosa?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1991 declaró a Colombia como un Estado laico y pluralista. Esto generó choques jurídicos, por lo que la Corte Constitucional declaró exequibles (viables) muchos artículos del Concordato, siempre y cuando se interpreten bajo los principios de igualdad, libertad de cultos y separación de poderes (ver, por ejemplo, la Sentencia C-027/93)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un Estado laico es aquel que es independiente de cualquier organización o confesión religiosa (judaísmo, cristianismo no católico, catolicismo, islamismo, hinduismo, budismo). No reconoce ninguna religión oficial, mantiene una separación institucional con las iglesias y garantiza la plena libertad de culto, trato igualitario y derechos para todos los creyentes y no creyentes por igual</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución Política de Colombia consagra el Artículo 19: Garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar su religión y difundirla, y ninguna religión es considerada oficial por el Estado. También el Artículo 18: Protege la libertad de conciencia. Nadie será molestado por sus convicciones ni obligado a actuar en contra de su conciencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Ley 115 de 1994 (Ley General de Educación) en Colombia, reglamenta en el Artículo 24, el derecho consagrado en la Constitución. Garantiza la asignatura, pero protege la libertad de conciencia y estipula que en colegios del Estado nadie puede estar obligado a recibir la educación religiosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La educación religiosa se puede impartir entre el sector público como en el privado. En las escuelas públicas, se rige por la estricta separación entre la Iglesia y el Estado, por lo que se enseña sobre religión de forma académica, pero sin promover credos. En el sistema privado, las instituciones imparten doctrina y valores específicos libremente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, hablar de educación religiosa, implica prácticas educativas orientadas por una pedagogía pluralista y cultural, buscando como objetivo que los estudiantes puedan interpretar el fenómeno religioso en su contexto histórico, social y filosófico. Además de ayudarle a los estudiantes de provocar análisis curiosos y rigurosos de las creencias propias y diferentes. La pedagogía pluralista y cultural ha de buscar el diálogo interreligioso, la tolerancia, el respeto y la reflexión ética.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La educación religiosa es un área del conocimiento que busca el desarrollo integral y espiritual de la persona. A diferencia de la catequesis, que busca adoctrinar en una fe específica, esta materia tiene un enfoque pedagógico, cultural y pluralista para fomentar el diálogo interreligioso, el respeto y la reflexión ética</p>



<p class="wp-block-paragraph">De otra parte, lo preocupante es interesar la reflexión por diferenciar la secularización del secularismo (o laicismo absoluto), ya que este último es una postura ideológica que busca erradicar la religión de la sociedad. En cambio, la secularización describe la transformación natural de cómo las sociedades modernas organizan su pensamiento y estructuras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El teólogo Leonardo Boff, propone la religión como fuente de utopías regenadoras y libertarias. El lugar de la religión no está sólo en la razón, aunque posea una dimensión racional, sino en la inteligencia cordial, en el sentimiento oceánico, en esa esfera de lo humano donde surgen las utopías. Boff no duda que la religión puede hacer el bien mejor pero también puede hacer el peor mal. Hoy podríamos estar asistiendo a la enfermedad del fundamentalismo contaminando a sectores importantes de casi todas las religiones e iglesia. Hay una guerra religiosa. Frente a lo anterior invita al ecumenismo, una práctica que trasciende y se fundamenta en el reconocimiento de todas las creencias como caminos hacia un mismo Dios. Propone el diálogo interreligioso de todas las tradiciones espirituales unidas por el amor, la compasión, el cuidado integral de los más vulnerables y la defensa de la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra versión sobre el sentido de la educación religiosa, es la propuesta por el teólogo protestante Dietrich Bonhoeffer, sugiere un cristianismo sin religión, alejando la religión de rituales o consuelo personal. Su enfoque exige vivir para los demás, asumir la responsabilidad histórica y estar dispuesto al sacrificio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El filósofo ateo Ernest Bloch afirma que lo importante es aprender a esperar. Sueña con un mundo digno donde vivir, lleno de calidez humana, que sea nuestro verdadero hogar y donde incluso nunca más haya hambre. Sugiere que se ayude al hombre a que muestre lo mejor de sí mismo. Además hay encontrar aquí mismo en la tierra una forma de afirmar la vida frente a la muerte: la sonrisa de un niño, la alegría de ayudar a un necesitado, las artes, la música, la entrada de un buque en un puerto, incluso toda la herencia de esperanza contenida en las religiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La educación religiosa ha de tener entre sus propósitos la educación espiritual, como la práctica educativa que busca en sus estudiantes, el desarrollo interior y trascendente más allá del conocimiento académico. Promueve el autoconocimiento, la reflexión profunda, y cultiva valores como la amistad, la empatía, la solidaridad, la compasión y la gratitud. Lo importante es conectar al individuo con su ser, con los demás y con el entorno</p>



<p class="wp-block-paragraph">Byung-Chul Han, reclama la necesidad de preocuparnos por la dimensión espiritual, esta implica una atención profunda y una capacidad de contemplación que hoy están atrofiadas por el exceso y la aceleración en el rendimiento del trabajo y del ruido, además de la hiperconexión (redes sociales y plataformas). Para Han, lo sagrado y el sentido solo pueden recuperarse mediante el despojamiento del ego y una pausa en nuestra obsesión por el rendimiento</p>



<p class="wp-block-paragraph">El teólogo Carlo María Martini, describe la espiritualidad como práctica de escucha frente a los signos de los tiempos, (realidad convulsionada y agitada por cambios profundos y acelerados que pueden afectar la vida, como modas, tendencias y expresiones tecnológicas, sociales, fanatismos ideológicos y culturales, ) que ayuden a discernir en las personas de distintas edades, buscando inquietar su corazón con preguntas existenciales profundas para que puedan hallar luz interior</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las preocupaciones de la clase de religión es procurar que los estudiantes hagan sus propias comprensiones sobre la existencia o no de Dios, hay que escucharlos y ayudarles a intensificar la reflexión sobre el silencio y la escucha, así como &nbsp;a encontrar calma interior puesto qué es una necesidad espiritual sobre este mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desafío de la educación religiosa, es cómo provocar reacciones que activen en los estudiantes desde la más temprana edad, capacidades como prácticas de silencio, de meditación y de reflexión para promover el bienestar, la paz interior, la salud mental y el pensamiento crítico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Propongo sobre la mesa de la conversación de la educación religiosa, la pregunta de Foucault: sabemos que existimos ¿Pero quiénes somos?&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131475</guid>
        <pubDate>Wed, 22 Jul 2026 23:17:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Educación Laica y Educación Religiosa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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        <title>Afroipialeños: poblamiento afro en Cofanía–Jardines de Sucumbíos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/afroipialenos-poblamiento-afro-en-cofania-jardines-de-sucumbios/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8211; Primera entrega &#8211; Menos del 1% de la extensión territorial del municipio de Ipiales corresponde a la zona urbana, lo que evidencia que nuestro municipio es mayoritariamente rural; sin embargo, la dinámica poblacional muestra otra realidad: de los aproximadamente 122.000 habitantes estimados, cerca del 70% se concentra en la zona urbana y el 30% [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>&#8211; Primera entrega &#8211;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Menos del 1% de la extensión territorial del municipio de Ipiales corresponde a la zona urbana, lo que evidencia que nuestro municipio es mayoritariamente rural; sin embargo, la dinámica poblacional muestra otra realidad: de los aproximadamente 122.000 habitantes estimados, cerca del 70% se concentra en la zona urbana y el 30% permanece en la zona rural, generándose una fuerte concentración poblacional en la ciudad. En cuanto a la composición étnica, el 73% de la población se autorreconoce como mestiza, el 26% como indígena, el 0,7% como afrodescendiente y el 0,1% como población rrom o gitana. Estas cifras permiten visibilizar una realidad que muchos ipialeños desconocen: nuestro territorio, aunque mayoritariamente mestizo e indígena en términos poblacionales, también está habitado por comunidades afro y Rrom que hacen parte de la diversidad cultural de Ipiales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A muchos, por tanto, les llamará la atención el título de este artículo, pues existe la idea extendida de que la población afro nariñense se encuentra exclusivamente en el Pacífico o, quizá, en los valles interandinos del Patía, en el Cauca, y del Chota, en el Ecuador. La realidad territorial, sin embargo, nos muestra otra historia. En el año 2012 el Estado colombiano, a través del INCODER, reconoció la presencia de tres Consejos Comunitarios en la zona rural de Ipiales, específicamente en el corregimiento de Cofanía–Jardines de Sucumbíos: el Consejo Comunitario Nueva Esperanza, el Consejo Comunitario Nuevo Renacer y el Consejo Comunitario Liberación y Futuro. Estas organizaciones surgieron al amparo de la Ley 70 de 1993, conocida como Ley de Comunidades Negras, norma que reconoce los derechos étnicos, culturales y territoriales de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, en desarrollo del artículo transitorio 55 de la Constitución Política de 1991.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar del poblamiento afrodescendiente en Cofanía–Jardines de Sucumbíos exige mirar más allá de las fechas, de los registros administrativos y de los reconocimientos institucionales recientes. Toda historia territorial comienza mucho antes de que aparezcan los documentos oficiales que intentan ordenar la vida de los pueblos. Antes de los caminos abiertos por la colonización, antes de las actividades extractivas que transformaron el paisaje y antes de que la frontera adquiriera la importancia económica que hoy se le atribuye, este territorio ya poseía una memoria profunda, una relación antigua entre comunidad, selva y río. Allí estaba el pueblo Cofán (A’i), habitante ancestral de estas tierras, con una presencia construida desde el conocimiento de la montaña, la espiritualidad, la medicina tradicional y una forma particular de comprender el equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El territorio de Cofanía–Jardines de Sucumbíos no puede comprenderse como un espacio vacío sobre el cual posteriormente llegaron otros pobladores. La selva amazónica y el piedemonte nariñense tenían memorias y formas de ocupación propias mucho antes de que fueran delimitados por mapas, municipios o intereses económicos. Para el pueblo Cofán, los ríos San Miguel y Guamuez, los senderos de la selva y los lugares sagrados constituían una geografía viva, donde cada elemento del paisaje tenía un significado dentro de su cosmovisión. La tierra no era simplemente una extensión disponible para el aprovechamiento, sino un territorio habitado por historias, conocimientos y vínculos que daban sentido a la existencia colectiva.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="766" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/ASOCCAFRAIN-2-1024x766.jpg" alt="" class="wp-image-131179" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La llegada de población afrodescendiente a esta región hace parte de los movimientos internos que transformaron diversos territorios colombianos durante el siglo XX. Familias negras provenientes de distintas zonas del país, con una presencia importante de personas procedentes del Pacífico colombiano, inicialmente de Santa Bárbara de Iscuandé, comenzaron a desplazarse hacia el piedemonte amazónico buscando nuevas posibilidades de vida. No se trataba únicamente de una búsqueda económica; detrás de cada familia existía una historia de necesidades, desplazamientos, expectativas y la decisión de encontrar un lugar donde sembrar, construir una vivienda y proyectar el futuro de sus hijos. La Amazonía nariñense apareció entonces como una frontera de posibilidades, pero también como un territorio difícil, distante y marcado por una débil presencia institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los primeros afrodescendientes que llegaron a Cofanía–Jardines de Sucumbíos encontraron un territorio donde ya existían comunidades indígenas con profundas raíces. El encuentro con el pueblo Cofán fue parte esencial de este proceso, pues quienes llegaban debían aprender a habitar un espacio con dinámicas propias, con conocimientos acumulados durante generaciones y con formas de relación que no respondían a las lógicas externas de ocupación. Las memorias recogidas sobre este proceso muestran que la convivencia estuvo marcada por intercambios cotidianos, relaciones de vecindad y aprendizajes mutuos. Los Cofanes conocían los secretos de la selva, los caminos del agua y las posibilidades del territorio; los nuevos pobladores aportaban sus propias experiencias, sus prácticas agrícolas, sus formas familiares de organización y una cultura construida en otros paisajes del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presencia afro en Sucumbíos fue consolidándose alrededor de actividades rurales que permitieron la permanencia de las familias. La agricultura, el trabajo comunitario y el aprovechamiento de los recursos naturales fueron configurando una forma de vida ligada al territorio. Uno de los primeros motores económicos que impulsó la llegada de personas fue la explotación maderera. La abundancia forestal de la región atrajo comerciantes y trabajadores que encontraron en la selva una fuente de sustento. El bosque comenzó a tener una doble lectura: para quienes habitaban ancestralmente el territorio era un espacio de vida, de conocimiento y de equilibrio; para otros sectores externos empezó a representar una reserva económica susceptible de extracción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La madera abrió trochas, facilitó desplazamientos y aceleró la ocupación de algunos sectores del territorio. Con ella llegaron nuevas dinámicas sociales, intercambios comerciales y transformaciones que modificaron lentamente el paisaje. La selva, que durante siglos había mantenido sus propios ritmos, empezó a experimentar la presión de economías que veían en sus árboles un recurso antes que una memoria. Esa tensión entre territorio vivido y territorio explotado acompañaría la historia posterior de Sucumbíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/ASOCCAFRAIN-4-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-131180" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El petróleo marcaría otro momento decisivo. La presencia de hidrocarburos convirtió esta zona fronteriza en un espacio de interés nacional y empresarial. La exploración y explotación petrolera modificaron las relaciones económicas, generaron nuevas vías de comunicación, atrajeron trabajadores y cambiaron la dinámica de las comunidades asentadas en la región. El discurso del desarrollo llegó acompañado de promesas de empleo y progreso, pero también de preguntas profundas sobre el impacto ambiental, la transformación cultural y la manera en que las comunidades locales participarían en las decisiones sobre un territorio que históricamente habían construido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La riqueza del subsuelo terminó imponiéndose sobre la complejidad de la vida en la superficie. Mientras las empresas y el Estado miraban el territorio desde la lógica del recurso estratégico, las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes continuaban enfrentando las necesidades concretas de la vida cotidiana: cultivar, educar a sus hijos, conservar sus prácticas y defender los espacios donde habían construido sus historias familiares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A estas transformaciones se sumó la expansión de los cultivos de coca y las dinámicas asociadas al conflicto armado. La ubicación geográfica de Sucumbíos, entre Nariño, Putumayo y la frontera ecuatoriana, convirtió este territorio en un corredor de especial interés para diferentes actores. La presencia de economías ilegales, los procesos de erradicación, la violencia y los desplazamientos dejaron marcas profundas en las comunidades que habitaban la zona. La frontera, que podía ser entendida como un lugar de intercambio y encuentro, también se convirtió en un escenario de tensiones y disputas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de estas circunstancias comenzó a fortalecerse una conciencia comunitaria entre las familias afro asentadas en Jardines de Sucumbíos. La experiencia compartida de habitar un territorio complejo, las dificultades derivadas de la ausencia institucional, la necesidad de defender sus formas de vida y la búsqueda de reconocimiento fueron construyendo un sentido colectivo más fuerte. La identidad afro en este territorio no nació únicamente de un origen común, sino de una historia compartida de permanencia, resistencia y adaptación en un espacio donde confluyeron distintas memorias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reconocimiento de esta identidad fue un proceso construido desde abajo, desde la vida cotidiana de las familias, desde las conversaciones comunitarias, desde las experiencias acumuladas en la agricultura, el trabajo y la defensa del territorio. Antes de existir una figura jurídica que los representara, ya existía una comunidad que se reconocía, que compartía preocupaciones y que empezaba a comprender que su presencia en Sucumbíos tenía una dimensión histórica que debía ser narrada y protegida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue en ese tránsito, entre la memoria del poblamiento y la necesidad de organización, donde las comunidades afro comenzaron a asumirse no solamente como habitantes de un espacio rural, sino como una colectividad con identidad propia, con vínculos territoriales y con una historia que reclamaba reconocimiento: una comunidad con historia, memoria y derechos propios.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/ASOCCAFRAIN-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-131181" /></figure>
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        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131177</guid>
        <pubDate>Thu, 16 Jul 2026 16:32:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Afroipialeños: poblamiento afro en Cofanía–Jardines de Sucumbíos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
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        <item>
        <title>GANÓ EL TIGRE ¿REINARÁ LA LEY DE LA SELVA­­­­­­­­? (II)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/gano-el-tigre-reinara-la-ley-de-la-selva-ii/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si uno lee con atención el discurso del Tigre, más allá de la música, sus himnos gloriosos, fuegos pirotécnicos y rugidos victoriosos, encuentra que su democracia se agota en la mercadocracia y, lo que es más grave, en una compañía ilimitada con MAGA para la explotación de las riquezas y la biodiversidad de nuestra Nación, entregadas a su generosa voracidad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Continuaré comentando el fastuoso discurso de celebración del Tigre en <strong>“La Ventana al Mundo</strong>”, abordando su concepción de la democracia, la cual jura defender, para comprender su alcance y lo que podemos esperar durante los próximos 4 años. Lo primero que resalta es la extrema incoherencia entre sus discursos de campaña, en los que fustigaba como enemigos irreconciliables a quienes piensan diferente y proponen otra visión de Colombia –amenazando incluso con destriparlos&#8211; y su discurso de celebración, donde parece haber comprendido el sentido vital y pluralista de la democracia y declara que no tiene enemigos: <em>“en democracia no existen enemigos irreconciliables. Existen compatriotas que piensan diferente y que tienen exactamente los mismos derechos”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Un tigre domesticado?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Extrema incoherencia que, obviamente, no se resuelve en el discurso, sino en la realidad y en el trato que recibirán sus opositores y críticos, permitiéndoles no solo disentir sino actuar en defensa de los derechos sociales de las mayorías y también de las minorías. Y es en esta tensión en donde se disputan dos visiones y prácticas de la democracia que resultan difícilmente compatibles. De una parte, la democracia republicana y, de otra, la democracia liberal que, por la pugnacidad, populismo, discurso autoritario y militarista del Tigre, <strong>“Firmes por Colombia”</strong>, puede derivar en el eufemismo de la llamada <strong><em>“democracia iliberal</em></strong>”, que debería sublevar y sonrojar a todo auténtico liberal, pues sin garantías plenas para el ejercicio de las libertades públicas no existe democracia alguna. ¿Será que la banda presidencial lo domesticará y dejará de ser ese fiero tigre destripador de la campaña?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Democracia o mercadocracia?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De un lado, tenemos la visión de la democracia republicana, que postula la cuestión social y la justicia como igualdad de oportunidades, cuya esencia es el Estado Social de derecho y, de otra parte, la visión liberal que reduce la democracia a una defensa a ultranza de la propiedad privada y sus garantías para la competencia en el mercado, haciendo del Estado de derecho su baluarte principal. Es claro que la Constitución del 91 desde su artículo 1 consagró la democracia en clave republicana. Por ello nos dice que Colombia es una república que está fundada en “<em>el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la <strong>prevalencia del interés general”</strong>.</em> A renglón seguido, en el artículo 2, señala como fines esenciales del Estado: “<em>servir a la comunidad y promover la prosperidad general”</em>, entre otros, como “<em>defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo”</em>. Por otra parte, el artículo 13 explícitamente nos dice que “<em>el Estado promoverá las condiciones para que <strong>la igualdad sea real y efectiva</strong> y adoptará medidas en favor de los grupos discriminados o marginados”</em>. Y, como si fuera poco, el artículo 53 promueve la defensa de los trabajadores en términos prevalentes, pues señala que se debe reconocer “<em>la situación más <strong>favorable al trabajador en caso de duda</strong> en la aplicación e interpretación de las fuentes formales de derecho y la <strong>primacía de la realidad sobre las formalidades</strong> establecidas por los sujetos de las relaciones laborales”</em>. En una palabra, que la justicia social no puede ser burlada por las argucias leguleyas de tinterillos para la protección de los intereses patronales. Por último, en relación con el sagrado derecho de la propiedad privada, el artículo 58 no deja duda que: “<em>la propiedad <strong>es una función social</strong> que implica obligaciones. Como tal, le es inherente una <strong>función ecológica</strong>. El Estado protegerá y <strong>promoverá las formas asociativas y solidarias de propiedad”</strong></em> y que “<em>por motivos de utilidad pública o de interés social definidos por el legislador, podrá haber expropiación mediante sentencia judicial e indemnización previa. Esta se fijará consultando los intereses de la comunidad y del afectado”</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Democracia es equidad social</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con toda razón, en algún ensayo sobre la democracia, el maestro Estanislao Zuleta escribió que un “<em>auténtico demócrata es aquel que está con quienes <strong>tienen más necesidades</strong> y <strong>menos posibilidades”</strong></em>, pues un ciudadano sin derechos vitales a un trabajo digno, un ingreso justo, salud, educación, la propiedad de su terruño o una modesta vivienda, siempre estará a merced y subordinado, sometido casi como un siervo, a quienes disponen y acumulan esos derechos para su propio beneficio. Tal es la igualdad real o social que debería promover la igualdad formal o legal, que todos tenemos en la letra de la Constitución, pero que no existe en la realidad cotidiana de la vida, que es en donde se juega realmente la democracia. Obviamente, no se trata de la igualdad en los resultados medidos en términos de la misma prosperidad y riqueza para todos, pero sí de la igualdad de oportunidades en la vida para todos y todas, sin puntos de partida donde unos pocos acumulan privilegios y ventajas insuperables que se perpetúan por generaciones. Y solo mediante la intervención del Estado Social de derecho ello es posible, pues el mercado no conoce de equidad social sino de competencia entre desiguales, cuyas diferencias aumentan en proporción casi directa a la supuesta neutralidad, seguridad y estabilidad jurídica brindada por el Estado de derecho liberal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mercadocracia depredadora del Tigre</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y resulta que, si uno lee con atención el discurso del Tigre, más allá de la música, sus himnos gloriosos, fuegos pirotécnicos y rugidos victoriosos, encuentra que su democracia se agota en la mercadocracia y, lo que es más grave, en una compañía ilimitada con MAGA para la explotación de las riquezas y la biodiversidad de nuestra Nación, entregadas a su generosa voracidad. ¿En dónde quedará el principio constitucional social de la propiedad y su función ecológica? Citemos algunos bellos pasajes, con loas a la igualdad y prosperidad de todos, que no dejan de ser muy preocupantes, como el siguiente dirigido a los votantes de Cepeda: “<em>sus derechos, aun cuando <strong>no hayan votado por mí, serán respetados</strong></em><strong>”. </strong>¿Acaso podría ser de otra forma? Luego, en un derroche de lirismo, afirma: “<em>Nos dijeron que era imposible construir <strong>una nación de propietarios</strong>, de oportunidades y de <strong>progreso para todos.</strong> Pues esta noche el pueblo colombiano ha respondido con una sola voz: sí se puede tener una Patria Milagro en el gobierno del Tigre”. </em>Lo cual significa que el Tigre deberá cumplir y profundizar la titulación de tierras para millones de campesinos, despojados de sus parcelas tanto por los paramilitares de las AUC que asesoró, como por grupos guerrilleros que se disputaban esos territorios y economías ilícitas. Entonces daría así pleno cumplimiento al ACUERDO DE PAZ entre el ESTADO y las extintas Farc-EP. Acuerdo que, junto a la JEP, abomina y prometió erradicar, como la coca, de la “Patria Milagro”. Quizá lo que quiso decir fue “<em>una nación <strong>para propietarios</strong></em>”, pero no escuchó bien en su audífono en medio de tanta algarabía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Un tigre estafador?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, si llegaré a realizar ese milagro de “<strong><em>construir una patria de propietarios</em></strong>”, además de brindar <strong><em>“oportunidades y progreso para todos</em>”,</strong> habrá estafado y robado la confianza a millones de sus electores, pues ese era el centro del programa progresista de Iván Cepeda y del Pacto Histórico. Sin duda, no sucederá, como una muestra más de su extrema incoherencia, cuyo nombre en política es demagogia. Y la principal consecuencia de la demagogia es la ingobernabilidad que genera por no cumplir tantas promesas irrealizables, como le sucedió a el “gobierno del cambio”. Pero continuemos con esa “Patria Milagro”: <em>“Sí podemos recuperar el orden, sí podemos <strong>reconstruir la República,</strong> sí podemos gobernar con <strong>CERO CORRUPCIÓN, sin lugar para la politiquería</strong>”.</em> Lo cual quiere decir que no dará cuotas en su gabinete a los que siempre han gobernado con corrupción y politiquería, bajo diferentes siglas como “Cambio Radical”, “Centro Democrático”, “La U”, partidos liberal y conservador con representación en el Congreso y a los cuales durante su campaña repudió y hasta llamó delincuentes. Pero ya anunció a Rodrigo Lara Restrepo como futuro ministro del interior, quien fuera director de Cambio Radical, curiosamente el partido político con el mayor número de congresistas condenados por parapolítica, 14 en total<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, por el delito de concierto agravado para delinquir en asocio con las AUC, mediante el constreñimiento de miles de electores. A eso llama el Tigre “<strong><em>cero corrupción y sin politiquería</em></strong>”. Un discípulo aventajado del expresidente Álvaro Uribe Vélez, que prometió lo mismo. Sin duda, con esa criminal alianza esos congresistas condenados de Cambio Radical participaron entonces en la <em>refundación de la Patria</em>, como la llamaban las AUC, y ahora el Tigre llama “<strong><em>reconstruir la República”.</em></strong> En este caso, parece haber extrema coherencia. Pero la pregunta obvia es ¿Será así como se defiende la democracia?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;¿De cuál democracia nos habla el Tigre?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta la encontramos en sus aliados internacionales, quienes son en la actualidad los más eficaces depredadores y demoledores del Estado de derecho, la democracia liberal, el derecho internacional, la soberanía de los Estados y la autodeterminación de sus pueblos: Trump en Estados Unidos de Norteamérica y Netanyahu en Israel. Tal alianza la anunció el Tigre con máxima incoherencia: <strong><em>“Vamos a fortalecer nuestras relaciones con todos los países que respetan la democracia, no tendremos relaciones con los países que no respetan la libertad y el estado de derecho. Seremos un socio serio, un aliado leal y una voz firme en defensa de la libertad en el continente”.</em> </strong>Por eso ya anunció su ingreso al <strong>“Escudo de las Américas</strong>”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>y un supuesto <strong>“Plan Patriota</strong>”, para en 90 días acabar con el narcoterrorismo y las economías ilícitas. Asistiremos, entonces, a una especie de Apocalypse Now con bombardeos teledirigidos desde MAGA, abrazos y felicitaciones de Trump con el Tigre en el despacho oval y saludo patriótico de <strong>“Firmes por Colombia”</strong> e intercambio de gorras. Hasta de pronto Trump le ofrece a su compatriota y copartidario republicano, el Tigre Abelardo, extender su nacionalidad a toda Colombia y así coronar su doctrina Donroe<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> con el estado número 52, el primero en Suramérica: “¡Firmes por la Patria!”.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Escudo_de_las_Am%C3%A9ricas">https://es.wikipedia.org/wiki/Escudo_de_las_Am%C3%A9ricas</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_Donroe">https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_Donroe</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130891</guid>
        <pubDate>Mon, 29 Jun 2026 00:39:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/images-1.jpg?quality=60&amp;#038;w=678" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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