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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de sabana | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/mientras-el-gobierno-atiende-las-inundaciones-en-el-norte-de-colombia-la-amazonia-es-invadida-y-arde-desapercibida/</link>
        <description><![CDATA[<p>Febrero ha sido un mes de fuertes desastres causados por una temporada atípica de lluvias que ha afectado a gran parte de Colombia, especialmente el norte de la región Andina y el Caribe, donde&nbsp;el departamento de Córdoba ha sufrido algunas de las más graves inundaciones.&nbsp;El Gobierno nacional ha enfocado sus acciones en atender la emergencia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam sobrevoló el noroccidente de la Amazonía colombiana y observó incendios, nuevas carreteras ilegales y grandes potreros en los parques Tinigua, Sierra de la Macarena y Chiribiquete.</em></li>



<li><em>El oriente del parque Sierra de la Macarena ha sido invadido por cultivos de coca y una enorme red vial ilegal, mientras que el parque Tinigua continúa con una acelerada pérdida de bosque.</em></li>



<li><em>La región de los llanos del Yarí está bajo control de una de las disidencias de las FARC, que deforesta para promover carreteras y grandes cultivos de arroz y maíz.</em></li>



<li><em>Preocupa la consolidación de un nuevo corredor cocalero que va desde Putumayo hasta Meta, bordeando el parque Chiribiquete.</em></li>
</ul>



<p>Febrero ha sido un mes de fuertes desastres causados por una temporada atípica de lluvias que ha afectado a gran parte de Colombia, especialmente el norte de la región Andina y el Caribe, donde&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=SXhrfEYlK5g" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el departamento de Córdoba ha sufrido algunas de las más graves inundaciones</a>.&nbsp;<strong>El Gobierno nacional ha enfocado sus acciones en atender la emergencia invernal. Mientras tanto, una crisis silenciosa avanza en otra región del país: la Amazonía arde</strong>&nbsp;y los deforestadores no han perdido el tiempo en su objetivo de destruir el bosque y colonizar amplias zonas de los departamentos de Meta, Caquetá y Guaviare.</p>



<p>Así lo pudo constatar&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;en un sobrevuelo de varias horas realizado el 27 de febrero y organizado por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). “A pesar de que en estos días de lluvia en Bogotá no se note, aquí [en la Amazonía] la selva ya está ardiendo.&nbsp;<strong>Vimos un enorme avance de carreteras, instalación de grandes potreros y nuevas instalaciones para el poblamiento del territorio</strong>”, asegura Rodrigo Botero, director de la FCDS.</p>



<p>En el recorrido de más de cuatro horas sobre la Amazonía noroccidental colombiana se observó&nbsp;<strong>un avance significativo de la deforestación en varios núcleos, como los parques nacionales naturales Tinigua y Sierra de la Macarena</strong>. También preocupa a los expertos la colonización al oeste del resguardo indígena Yaguará, en el núcleo de deforestación del río Camuya, así como el avance de las carreteras, los cultivos de coca y los lotes para ganadería en el Parque Nacional Chiribiquete, el más grande del país.</p>



<p><strong>La deforestación también ha avanzado de forma acelerada hacia el occidente de la Amazonía</strong>, principalmente en el municipio de Cartagena del Chairá, en Caquetá, entre el río Yarí, la zona de Remolinos del Caguán y el borde del parque Chiribiquete.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034354/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270098" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/">¿Protección o riesgo?: nuevas actividades permitidas por el Gobierno en reservas forestales de Colombia abren debate sobre posibles impactos ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El parque Sierra de la Macarena sigue los pasos del parque Tinigua</h2>



<p>El caso de Tinigua es el más preocupante porque, según los expertos,&nbsp;<strong>casi el 40 % de sus bosques han sido deforestados</strong>.</p>



<p>“Hoy quedan muy pocos kilómetros de conectividad en bosque. Queda un corredor, el cual debería ser el objeto mayor de conservación porque es el único en la zona norte de conectividad andinoamazónica. Hay que detener la pérdida de esta conectividad”, dijo en diciembre de 2025 Clara Solano, directora de la Fundación Natura a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Solano destacó que las características geográficas de Tinigua, como&nbsp;<strong>su territorio plano y cercanía a carreteras y algunas cabeceras municipales, favoreció la ocupación y la colonización</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270113"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01040003/Ampliacion-de-vias-ilegales-en-el-parque-Tinigua-y-deforestacion-de-aproximadamente-100-metros-a-ambos-lados-de-la-carretera.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270113" /><figcaption class="wp-element-caption">El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Imagen tomada durante el sobrevuelo del 27 de febrero de 2026. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Si no se revierte la situación en Tinigua,&nbsp;<strong>Colombia podría pasar a la historia por perder uno de sus parques nacionales</strong>, áreas que precisamente tienen las más altas restricciones en el país debido a su enorme valor ambiental.</p>



<p>Desafortunadamente, el panorama de febrero de 2026 parece más desalentador. Desde el aire&nbsp;<strong>no sólo se observan carreteras ilegales nuevas, sino que otras existentes han sido ampliadas</strong>&nbsp;y niveladas con el uso de maquinaria pesada. También han aumentado los potreros con fines ganaderos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270111"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035947/Grandes-lotes-al-interior-del-parque-Tinigua-han-sido-colonizados-a-traves-de-la-ganaderia.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Grandes lotes al interior del parque Tinigua han sido colonizados a través de la ganadería. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270111" /><figcaption class="wp-element-caption">Grandes lotes al interior del parque Tinigua han sido colonizados a través de la ganadería. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>En el parque Tinigua, la dinámica de deforestación y control territorial no puede entenderse sin&nbsp;<strong>la presencia activa de las disidencias de las FARC</strong>, en particular del Estado Mayor Central (EMC) y el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), estructuras armadas que ejercen autoridad en amplias zonas del parque y sus alrededores y que regulan la ocupación del territorio y la movilidad de la población.</p>



<p><a href="https://fcds.org.co/publicaciones/nuevo-libro-tendencias-y-dinamicas-de-la-deforestacion-en-la-amazonia-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En el informe</a>&nbsp;<em>Tendencias y Dinámicas de la Deforestación en la Amazonía Colombia 2025</em>, publicado por FCDS, se resalta que los parches grandes y conectados de hábitat que antes existían&nbsp;<strong>en el sector sur de Tinigua se han transformado en una red dispersa de relictos de bosque pequeños</strong>, irregulares y aislados, lo que pone en riesgo tanto la conectividad ecológica como la funcionalidad ecosistémica del parque.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270112"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035955/Aproximadamente-el-40-del-bosque-en-el-parque-Tinigua-se-ha-perdido.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Aproximadamente el 40 % del bosque en el parque Tinigua se ha perdido. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270112" /><figcaption class="wp-element-caption">Aproximadamente el 40 % del bosque en el parque Tinigua se ha perdido. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270110"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035940/Relictos-de-bosque-fragmentado-en-el-parque-Tinigua.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="Relictos de bosque fragmentado en el parque Tinigua. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270110" /><figcaption class="wp-element-caption">Relictos de bosque fragmentado en el parque Tinigua. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>La tendencia acelerada de deforestación que se ve en Tinigua ha empezado a imitarse en Sierra de La Macarena, el parque contiguo. El sobrevuelo permitió ver una enorme red de carreteras, que lejos de pretender estar ocultas en el bosque, cada vez son más anchas y con una deforestación a lado y lado de al menos 100 metros.&nbsp;<strong>La zona nororiental del parque ha sido invadida por cultivos de coca</strong>&nbsp;y el 27 de febrero se observaron varios incendios activos en zonas colindantes a las carreteras y a los lotes de coca ya establecidos.</p>



<p>En declaraciones recientes para este medio, la congresista Julia Miranda aseguró que “en La Macarena se incrementan los procesos de transformación y ocupación ilegal”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270105"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035409/Incendio-en-el-Parque-Sierra-de-la-Macarena.-Febrero-27-2026.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Incendio en el Parque Sierra de la Macarena. Febrero 27 2026. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270105" /><figcaption class="wp-element-caption">Incendio en el Parque Sierra de la Macarena. Viernes 27 de febrero de 2026. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Cifras del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) muestran que&nbsp;<strong>durante los últimos 20 años el parque ha perdido 66 133 hectáreas de bosque</strong>, lo que representa el 11.7 % de su cobertura boscosa en 1990.</p>



<p>Rodrigo Botero comenta que gran parte de la porción oriental del área protegida&nbsp;<strong>(planicie amazónica) ya se encuentra conectada, tanto por accesos viales terrestres como por río</strong>, y que tan solo faltan algunos tramos para conformar una especie de “circunvalar” que rodearía por completo los bosques remanentes en esta porción del parque.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270109"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035439/Deforestacion-en-la-Sierra-de-la-Macarena.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación en la Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270109" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en la Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Y es que el informe 2025 de FCDS ya daba cuenta del acelerado crecimiento de la malla vial ilegal dentro del área protegida:&nbsp;<strong>623.6 kilómetros se construyeron entre 2007 y 2025</strong>, de los cuales 76.9 km fueron entre abril de 2024 y marzo de 2025.</p>



<p>La coca también ha venido en aumento. El Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) registró&nbsp;<strong>1464 hectáreas de coca en 2023</strong>&nbsp;con enclaves en la zona del río Cafre y el Guayabero, en el río Cabra, entre las zonas de Santa Lucía y las bocas del Cafre, y en el cañón del río Sanza. Por otro lado, registros de vacunación del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) mencionan la presencia de&nbsp;<strong>68 543 vacas dentro del parque</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270106"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035416/En-los-ultimos-anos-se-ha-creado-una-gran-red-vial-ilegal-dentro-del-Parque-Sierra-de-la-Macarena.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="En los últimos años se ha creado una gran red vial ilegal dentro del Parque Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270106" /><figcaption class="wp-element-caption">En los últimos años se ha creado una gran red vial ilegal dentro del Parque Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270108"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035432/El-sector-nororiental-del-parque-Sierra-de-la-Macarena-presenta-un-gran-aumento-en-hectareas-de-coca.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="El sector nororiental del parque Sierra de la Macarena presenta un gran aumento en hectáreas de coca. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270108" /><figcaption class="wp-element-caption">El sector nororiental del parque Sierra de la Macarena presenta un gran aumento en hectáreas de coca. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mujeres-indigenas-lagos-pesca-sostenible-amazonia-colombia/">Mujeres indígenas lideran la recuperación de los lagos y la pesca sostenible en la Amazonía colombiana</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control de las disidencias de las FARC en los llanos del Yarí</h2>



<p><strong>Los llanos del Yarí son una importante zona de sabanas amazónicas que conectan los parques Sierra de la Macarena y Serranía de Chiribiquete</strong>. Allí también se ubica el resguardo indígena Llanos del Yarí–Yaguara II.</p>



<p>Históricamente ha sido uno de los focos de deforestación de la Amazonía y de acuerdo con el informe Tendencias y Dinámicas de la Deforestación en la Amazonía Colombia 2025 de la FCDS,&nbsp;<strong>entre abril de 2024 y marzo 2025 se perdieron 1533 hectáreas de bosque en el resguardo</strong>, donde según la fundación existen unos 175 kilómetros de vías ilegales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270100"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034751/Quemas-recientes-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Quemas recientes en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270100" /><figcaption class="wp-element-caption">Quemas recientes en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Al sobrevolar la zona se aprecia un aumento en la cantidad de vías y un extenso campo con zonas deforestadas para actividades agropecuarias, así como maquinaria e instalaciones para procesar lo producido.&nbsp;<strong>Este enorme enclave productivo pertenece a Alexander Díaz Mendoza, alias «Calarcá»</strong>, jefe del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), una facción disidente de las antiguas FARC.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270101"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034800/Gran-centro-agropecuario-de-alias-Calarca-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Gran centro agropecuario de alias Calarcá en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270101" /><figcaption class="wp-element-caption">Gran centro agropecuario de alias «Calarcá» en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270104"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035109/El-Estado-Mayor-de-Bloques-y-Frentes-ha-utilizado-grandes-extensiones-de-selva-talada-para-establecer-cultivos.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha utilizado grandes extensiones de selva talada para establecer cultivos. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270104" /><figcaption class="wp-element-caption">El grupo armado Estado Mayor de Bloques y Frentes ha utilizado grandes extensiones de selva talada para establecer cultivos. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Calarcá construyó en la zona un colegio, instaló una procesadora de arroz y distribuyó tierras para familias campesinas</strong>, trayendo consigo una fuerte deforestación de la selva. “Le hemos entregado tierra a los campesinos, les hemos entregado proyectos. Ahora entregamos unos proyectos arroceros, de maíz y paneleros”, dijo al diario El Espectador&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/petro-y-calarca-entrevista-al-jefe-de-disidencia-de-farc-desarme-deforestacion-paz-y-ruptura-con-mordisco/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una entrevista</a>&nbsp;de diciembre de 2024.</p>



<p><strong>En los llanos de Yarí, Calarcá no sólo cuenta con proyectos productivos sino que tiene su centro de mando político‑militar</strong>&nbsp;y su escenario de diálogos con el Gobierno de Gustavo Petro, con quien mantiene negociaciones en el marco de la política de Paz Total. Estas no pasan por su mejor momento, luego de que a finales de febrero el ministro de Defensa, Pedro Sánchez,&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/02/25/alias-calarca-responde-a-anuncio-de-ofensiva-militar-y-afirma-que-continuara-en-mesa-de-dialogo-con-el-gobierno/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anunció un aumento de las operaciones militares</a>&nbsp;contra grupos al margen de la ley, como el que lidera Calarcá.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270103"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035101/El-Estado-Mayor-de-Bloques-y-Frentes-ha-utilizado-grandes-extensiones-de-selva-talada-para-establecer-cultivos.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha creado un enorme centro de negocios agroindustriales. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270103" /><figcaption class="wp-element-caption">El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha creado un enorme centro de negocios agroindustriales. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), entidad creada con la firma del Acuerdo de Paz con las FARC en 2016, también ha expresado preocupación y&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/JEP/documents1/Informe%20entre%20avances%20ambivalentes%20y%20afectaciones%20persistentes.%20El%20asedio%20al%20medio%20ambiente%20natural%20y%20las%20posibilidades%20de%20prevenir%20los%20ecocidios%20en%20Colombia%20(2022-2024).pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en un informe</a>&nbsp;publicado en octubre de 2024, menciona que las acciones relacionadas con la deforestación han sido impulsadas en varios municipios de la subregión del Caguán y Llanos del Yarí. “A raíz de esto, el Frente 7, hoy coordinado por&nbsp;<strong>Calarcá le ordenó a la población civil incrementar la tala de árboles para que aumente la ganadería, la producción de leche y el pago de extorsiones</strong>”, dice el informe.</p>



<p>La JEP también agrega que las disidencias de Calarcá y de Néstor Gregorio Vera, alias «Iván Mordisco», se disputan el control del corredor que conecta los departamentos de Caquetá y Guaviare con la altillanura. “La importancia geoestratégica de esta área radica en que permite el tránsito de tropas, de estupefacientes y de armas, así como para el establecimiento de zonas para cultivos de uso ilícito, ganadería extensiva y minería ilegal”, dice el informe.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270102"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034811/Carretera-y-deforestacion-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Carretera y deforestación en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270102" /><figcaption class="wp-element-caption">Carretera y deforestación en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rio-sogamoso-colombia-hidroelectrica-comunidades-estudio/">Colombia: una hidroeléctrica cambió el río Sogamoso y está impactando en la vida de las comunidades ribereñas | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El asedio al parque Chiribiquete crece desde Cartagena del Chairá</h2>



<p>Las presiones al parque Nacional Chiribiquete no cesan. Nuevas carreteras se adentran en la zona noroccidental del área protegida continental más grande de Colombia, junto a lotes deforestados que ahora albergan ganado y coca. El sobrevuelo del 27 de febrero también permitió observar cómo&nbsp;<strong>aumentan la tala y quema de bosques y las vías en la parte occidental de Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá</strong>.</p>



<p>“Probablemente lo más impactante es la magnitud de lo que ocurre en Cartagena del Chaira, entre Remolinos del Caguán y el río Yarí, en el borde de Chiribiquete”, dice Rodrigo Botero. El director de la FCDS asegura que en el último sobrevuelo se aprecia&nbsp;<strong>la consolidación de un nuevo corredor de cultivos de coca</strong>&nbsp;que va desde la frontera entre los departamentos de Caquetá y Putumayo, subiendo por el río Caguán hasta llegar al municipio de La Macarena, en el departamento de Meta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270092"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034035/Grandes-quemas-se-observan-en-la-cuenca-baja-del-rio-Caguan-en-el-sector-de-Remolinos-del-Caguan.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Grandes quemas se observan en la cuenca baja del río Caguán, en el sector de Remolinos del Caguán. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270092" /><figcaption class="wp-element-caption">Grandes quemas se observan en la cuenca baja del río Caguán, en el sector de Remolinos del Caguán. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270091"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034028/Cartagena-del-Chaira-es-uno-de-los-municipios-con-las-cifras-mas-altas-de-deforestacion.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Cartagena del Chairá es uno de los municipios con las cifras más altas de deforestación. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270091" /><figcaption class="wp-element-caption">Cartagena del Chairá es uno de los municipios con las cifras más altas de deforestación. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>El informe 2025 de FCDS menciona&nbsp;<strong>165.7 kilómetros de vías construidas entre 2007 y 2025 en el parque Chiribiquete</strong>, de los cuales 80.3 kilómetros (48.5 %) se construyeron en los últimos siete años. Algunas de las carreteras más preocupantes son Puerto Cachicamo–La Tunia, que comunica a la vía Marginal de la Selva con el resguardo indígena Llanos del Yarí-Yaguara II. Esta vía tiene 30.1 kilómetros al interior del parque. También está la ampliación de la vía El Camuya, de 45.4 kilómetros de longitud, y que se encuentra en su totalidad dentro de Chiribiquete.</p>



<p>“En Chiribiquete hay invasiones. Hoy vemos debilitamiento institucional y falta de control en muchos parques.&nbsp;<strong>No vemos actuaciones contundentes para frenar estas invasiones ni para garantizar la integridad del sistema de parques</strong>”, dijo la congresista Julia Miranda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034354/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270098" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270096"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034336/Incendios-dentro-del-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Incendios dentro del parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270096" /><figcaption class="wp-element-caption">Incendios dentro del parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Para Botero, “hoy [27 de febrero] pudimos observar cómo cada vez más se está creando un enorme vacío de bosques entre la planicie amazónica y los Andes y cómo esto está interrumpiendo poderosamente el ciclo del agua”. Otro problema, según dice, es que hay un trasfondo en el que&nbsp;<strong>viene ocurriendo una integración de las economías ilegales con las legales</strong>, que seguirá en aumento si nadie en Colombia comienza a preguntarse de dónde provienen productos como la carne, los derivados lácteos o lo que se exporta en minerales como el oro.</p>



<p>Botero asegura que aunque Colombia ha tenido algunos años con reducciones en la deforestación, se trata de variaciones en las tendencias anuales, pero el efecto acumulativo es negativo porque&nbsp;<strong>la capacidad de restaurar los bosques sigue siendo mucho más baja que la velocidad con la que se pierden</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034345/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="Deforestación a ambos lados de una carretera en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270097" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación a ambos lados de una carretera en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270095"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034328/Via-ilegal-en-el-parque-Chiribiquete.-Aun-conserva-el-dosel-que-la-cubre-parcialmente.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Vía ilegal en el parque Chiribiquete. Aún conserva el dosel que la cubre parcialmente. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270095" /><figcaption class="wp-element-caption">Vía ilegal en el parque Chiribiquete. Aún conserva el dosel que la cubre parcialmente. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270093"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034039/Un-gran-cinturon-cocalero-empieza-a-formarse-en-el-borde-del-parque-Chiribiquete-en-el-municipio-de-Cartagena-del-Chaira.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Un gran cinturón cocalero empieza a formarse en el borde del parque Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270093" /><figcaption class="wp-element-caption">Un gran cinturón cocalero empieza a formarse en el borde del parque Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>incendios dentro del parque Chiribiquete.<strong> Foto:</strong> Antonio Paz</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/vias-coca-incendios-deforestacion-amazonia-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126543</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 19:16:07 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/04141438/Diseno-sin-titulo.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>54.5%: “Solo Petro en esta mondá”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/54-5-solo-petro-en-esta-monda/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un estribillo que nació en la costa Caribe colombiana resume el buen momento de Gustavo Petro y las encuestas así lo confirman. Podría ser incluso la persona que decida con su influencia quién será el siguiente presidente de Colombia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>Petro puso a la izquierda y a los pobres en el mapa; ese es su gran legado para la historia.</p>



<p>Si hay una frase que se escuche como estribillo de canción de moda en esta campaña electoral, es esa: <em>“Solo Petro en esta mondá”.</em> La dijo por primera vez un influencer de la Costa Caribe y en adelante se ha convertido en una especie de declaración de amor a través de las redes sociales hacia el presidente Gustavo Petro.</p>



<p>El autor de la frase es Iván Martínez, un joven influencer de Córdoba al que conocen con el nombre de <em><a href="https://www.instagram.com/reel/DVOqw9fDZdL/?igsh=MXdiYzh1OTNtMjRlMA==">El Loko Arkngel.</a></em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="901" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26174115/ZETA-ZETA-ZETA-PETRO-EN-ESTA-MONDA-ARKNGEL-901x1024.jpg" alt="" class="wp-image-126276" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26174115/ZETA-ZETA-ZETA-PETRO-EN-ESTA-MONDA-ARKNGEL-901x1024.jpg 901w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26174115/ZETA-ZETA-ZETA-PETRO-EN-ESTA-MONDA-ARKNGEL-264x300.jpg 264w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26174115/ZETA-ZETA-ZETA-PETRO-EN-ESTA-MONDA-ARKNGEL-768x873.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26174115/ZETA-ZETA-ZETA-PETRO-EN-ESTA-MONDA-ARKNGEL.jpg 1079w" sizes="(max-width: 901px) 100vw, 901px" /></figure>



<p>Los candidatos que enarbolan la bandera del antipetrismo ven como alguien se les acerca para gritarles con algo de provocación las cinco palabras que conforman esa oración, como si se tratase de una letanía que viene del más allá para amargarles el rato. Pasó, por ejemplo, en los Carnavales de Barranquilla <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/puro-petro-en-esta-monda-de-la-espriella-en-carnaval-de-barranquilla">ante la mirada desconcertada del candidato Abelardo De La Espriella.</a></p>



<p>Cuando Petro rompió el protocolo en su propia posesión, el 7 de agosto de 2022, para hacer traer la espada de Bolívar, nadie advirtió que la provocación sería su sello personal para desafiar a las élites, dignificar a la clase obrera y reivindicar a esa izquierda vapuleada hasta el exterminio que vio morir a tres de los suyos sin llegar a donde él sí pudo llegar: Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro.</p>



<p>Sí, Petro gobernó con ira contra esos políticos que se llenaron de pura vanidad para defender nada más que sus intereses. Y esa ira, como afrodisiaco, lo llevó a conectar con la gente. Como dicen quienes buscan pareja en las aplicaciones para ligar, Petro ha hecho match con su pueblo. Lo ha arropado con sus discursos y su dialéctica, y ese pueblo le responde en las encuestas o en la plaza pública cuando él los convoca.</p>



<p>Durante cuatro años Petro estuvo rodeado de la gente, de seres humanos que de otra forma jamás habrían podido subirse a una tarima con un presidente de la República. Podríamos decir que con Petro se inauguró la era de la <em>élite</em> <em>proletaria</em>. El invisible dejó de sentir que estaba pintado en la pared o en las estadísticas, y pasó a comer a manteles en la Casa de Nariño.</p>



<p>A Gustavo Petro ya nadie le quita lo bailao. Está en lo mejor de su carrera política por decisiones políticas de hondo calado social, en su intento por sacar adelante las reformas que prometió en campaña. Revivió el recargo nocturno desde las 7:00 p.m. y el pago de los dominicales. Dignificó la labor de los aprendices Sena, los soldados rasos, las madres comunitarias adscritas al ICBF y los <a href="https://www.presidencia.gov.co/prensa/Paginas/Historico-presidente-Petro-oficializa-este-martes-entrega-del-primer-salario-vital-a-8-mil-medicos-internos-260127.aspx">estudiantes de medicina que ahora reciben un salario vital</a> como médicos internistas. Puso a la gente en el centro de la política pública. Para algunos puede que sea poco, pero el camino quedó despejado para que otros continúen la tarea.</p>



<p>Al bajar el salario de los congresistas y aumentar de manera generosa el salario mínimo a los trabajadores, demostró que el país sí puede avanzar con voluntad hacia una nación menos desigual, dejando en el peor de los mundos a una oposición que no hizo nada distinto que levantar paredes con los ladrillos mal pegados que les cayeron encima.</p>



<p>La expresión justicia social está hoy metida en la conversación nacional gracias a Petro, y eso ya es ganancia en un país que se hace el de las gafas con la pobreza ajena aun teniéndola en sus narices. Poco a poco, como el niño que gatea, Colombia empieza a dar sus primeros pasos hacia un debate mayor que tiene nombre y apellido: redistribución de la riqueza.</p>



<p>Al final, los opositores mostraron su apoyo con la clase trabajadora, defendiendo el incremento del salario mínimo, pero ya era demasiado tarde para ganar indulgencias con avemarías ajenas.</p>



<p>Petro jugó el juego que impuso la oposición durante los cuatro años de su mandato, y lo ganó.</p>



<p>Lo recriminaron por defender la causa Palestina y por torear en su propia casa a un Donald Trump que se cree el amo y señor del mundo. Se metieron incluso entre sus sábanas para escarbar en su vida privada y le enrostraron&nbsp;todas las veces que quisieron su pasado como guerrillero. Mientras una parte del establecimiento lo fustigó, queriendo golpear su imagen, el ciudadano de a pie lo vio como uno de los suyos, aquel que empezó desde abajo, y esa ha sido quizás la mayor equivocación de quienes subestiman a un Petro habilidoso con la palabra y las ideas, aquel que mueven fibras y sensibilidades cuando habla mientras mueve un lápiz.</p>



<p>No lo bajaron de drogadicto y alcohólico. Un halo protector —acaso eso que llaman teflón— lo hizo inmune a las críticas y las malquerencias.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Con el 54.5% de imagen positiva, según el Centro Nacional de Consultoría, Petro podría poner presidente en mayo. </strong></h2>



<p>Petro, el que llegaba tarde, le madrugó a las encuestas. Faltando apenas cinco meses para salir de Palacio, el lugar donde nunca se sintió del todo bien, como dijo alguna vez en una entrevista, y con el 54.5%  de favoritismo según la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría, está a punto de convertirse en el gran elector de las presidenciales de 2026 y muy seguramente arrastrará un caudal importante en las votaciones de su partido, el Pacto Histórico, al Congreso de la República.</p>



<p>El candidato de la izquierda, Iván Cepeda, dobla al que le sigue y triplica con creces a la que le sigue a éste. Hoy el blanco de los ataques es Cepeda, lo que demuestra que la derecha nada que aprende de los errores que cometió con Petro.</p>



<p>Independientemente de la opinión que usted tenga sobre Gustavo Petro, nadie puede negar que con él la historia política de Colombia se partió en dos de muchas maneras. El primer hombre genuinamente de izquierda que llegó a la Casa de Nariño y el primer exguerrillero en convertirse en presidente de la República. Y también el primer presidente que desengavetó en este siglo el asunto sobre la tierra y la reforma agraria, la nuez del conflicto colombiano durante décadas. A la fecha, ha entregado 759 mil hectáreas a los campesinos.</p>



<p>Hoy medio país lo quiere y el otro medio país no lo quiere ni un poquito, quizás porque solo quieren entender una parte de la historia. Con esa mitad que lo abraza, desde ya se advierte, para tristeza de sus detractores, que después del 7 de agosto habrá Petro para rato. Es muy posible que la gente colme otra vez la Plaza de Bolívar en Bogotá para despedir al presidente y darle la bienvenida al expresidente de la República, que seguirá teniendo velas en el devenir político de esta nación y, con toda seguridad, tendrá además un papel importante en causas globales, más allá de las fronteras colombianas. &nbsp;</p>



<p>Imperfecto como es, Petro ya cumplió el sueño mayor de cualquier político y es la persona que hoy tiene entre sus manos la posibilidad de que otro hombre ocupe su lugar.</p>



<p>“Solo Petro en esta mondá” podría ser la versión siglo XXI de otra frase que nos es familiar: <em>“No soy un hombre, soy un pueblo”. </em>Petro es un Gaitán a su manera. El hombre que encarna la esperanza de millones. Algo habrá hecho bien y en ese algo deben escudriñar sus enemigos políticos para no seguir equivocándose. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Solo Petro en esta Monda, No Joda 🔥🎶🇨🇴 | Himno Vallenato de Protesta ✊🏽 | Canción Política Colombia" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/DzdlnJq_wjQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126253</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Mar 2026 15:12:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[54.5%: “Solo Petro en esta mondá”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El periodismo no está muerto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-periodismo-no-esta-muerto/</link>
        <description><![CDATA[<p>La columna “12 lamentaciones alrededor del Día del Periodista”, publicada por el blog “Cura de reposo” en El Espectador, abrió el debate sobre el papel del periodismo en la Colombia de hoy. Se reciben más puntos de vista.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Ilustración del artista Edgar H. Álvarez, tomada de la cuenta en X ¿Te lo explico con plastilina? </em></p>



<p></p>



<h1 class="wp-block-heading"></h1>



<p><strong>Por:</strong> Gustavo Melo Barrera, periodista * </p>



<p>La afirmación de que “no tiene sentido formar periodistas en un mundo dominado por el clickbait y las métricas que han deformado los principios del oficio”, refleja una preocupación real, pero no puede entenderse sin matizar el contexto actual del periodismo en Colombia y el mundo. Sí, las presiones comerciales y la lógica de las redes sociales han incentivado contenidos virales y superficiales. Pero esa no es la totalidad del ecosistema informativo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"></h2>



<p>Para empezar, el periodismo no es sinónimo de clickbait. Su función esencial —producir información veraz, contextualizada y en servicio del interés público— sigue siendo indispensable en sociedades complejas y polarizadas como la nuestra. Esto lo sostienen académicos como el profesor Diego Morales, de la Universidad de La Sabana, quien señala que <em>“las métricas deben ser herramientas, no amos; si aplicamos rigurosidad metodológica y ética, el periodismo puede convivir con la economía digital sin renunciar a su propósito”.</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading"><em>“Las métricas deben ser herramientas, no amos”.</em></h2>
</blockquote>



<p>En Colombia existen referentes que demuestran que el periodismo no depende de métricas ni de tendencias pasajeras. Juan Gossaín, maestro de varias generaciones, siempre defendió el oficio como reportería rigurosa, contraste de fuentes y servicio público, recordando que el periodista debe salir a la calle y escuchar antes de opinar.</p>



<p>Por su parte, Iván Mejía Álvarez probó desde el periodismo deportivo que la independencia y la crítica argumentada pueden construir audiencia sin recurrir al sensacionalismo. Ambos encarnan una lección vigente: el periodismo sobrevive cuando hay formación, criterio y ética, no cuando se persigue únicamente el clic.</p>



<p>Además, estudiantes de comunicación social y periodismo con quienes he conversado en distintas universidades insisten en que la formación académica —cuando incorpora ética, investigación y pensamiento crítico— prepara profesionales capaces de resistir la tentación del sensacionalismo barato.</p>



<p>Decir que el periodismo está muerto es ignorar a quienes diariamente investigan corrupción, documentan violencias y construyen narrativas que fortalecen la democracia. El desafío no es abandonar la formación de periodistas, sino reafirmar y adaptar nuestros principios éticos a las nuevas dinámicas digitales, sin renunciar a la calidad y la verdad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="476" height="668" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09155755/ZETA-ZETA-DIA-PERIODISTA.jpeg" alt="" class="wp-image-125658" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09155755/ZETA-ZETA-DIA-PERIODISTA.jpeg 476w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09155755/ZETA-ZETA-DIA-PERIODISTA-214x300.jpeg 214w" sizes="(max-width: 476px) 100vw, 476px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>*<strong>Gustavo Melo Barrera </strong>es periodista, productor y guionista, con amplia experiencia en la creación de contenidos y dirección de medios digitales. Ha liderado proyectos innovadores como GMTV Productora Internacional.com, plataforma de alcance global, y el portal de noticias Primera Plana, consolidándose como referente en comunicación digital y producción audiovisual. Su trabajo combina rigor periodístico con creatividad narrativa, aportando formatos frescos y estratégicos al ecosistema mediático.</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ef6cc034bb13904f1188217384f7a065"><strong>Esta tribuna sigue abierta para enriquecer el debate. Escribir al correo: alexvelasquezcolombia@gmail.com</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="KKUXI6KG1S"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/12-lamentaciones-alrededor-del-dia-del-periodista/">12 lamentaciones alrededor del Día del Periodista</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;12 lamentaciones alrededor del Día del Periodista&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/12-lamentaciones-alrededor-del-dia-del-periodista/embed/#?secret=XjQoyzBK30#?secret=KKUXI6KG1S" data-secret="KKUXI6KG1S" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125652</guid>
        <pubDate>Tue, 10 Feb 2026 12:24:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09155637/ZETA-ZETA-JUAN-GOSSAIN-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El periodismo no está muerto]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/venezuela-trump-y-petroleo-los-anuncios-de-ee-uu-profundizan-la-incertidumbre-ambiental-tras-la-captura-de-maduro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;identificar anomalías&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Análisis de expertos señalan que, al considerar los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025, se registraron 3091 incidentes de hidrocarburos en el mar venezolano.</em></li>



<li><em>Una expansión petrolera sin salvaguardas robustas amenaza con profundizar daños en ecosistemas ya altamente vulnerables al cambio climático y a la pérdida de servicios de la naturaleza.</em></li>



<li><em>Ingenieros sugieren que la inversión podría traer mantenimiento en oleoductos y refinerías para disminuir accidentes ambientales.</em></li>



<li><em>El temor de los expertos es que sin supervisión y fortalecimiento institucional, la expansión petrolera profundizará problemas ambientales y vulnerará derechos de comunidades locales.</em></li>
</ul>



<p>Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;<strong>identificar anomalías</strong>&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso en&nbsp;<a href="https://science.nasa.gov/earth/earth-observatory/troubled-waters-148894/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fotografías satelitales de la NASA desde 2021</a>— no es un evento aislado, sino un&nbsp;<strong>patrón crónico de contaminación.</strong></p>



<p>Entre 2023 y 2025, el especialista —quien prefirió mantener su identidad en reserva por el complejo clima político del país— detectó de forma persistente&nbsp;<strong>manchas de hidrocarburos</strong>&nbsp;no sólo en la superficie del Lago de Maracaibo, sino también a lo largo de las costas de los estados de Anzoátegui, Monagas, Sucre, Carabobo y Falcón, así como en múltiples áreas marino-costeras protegidas. Estos patrones coinciden con registros de<strong>&nbsp;fugas y derrames continuos</strong>&nbsp;en la región y sugieren que dichas descargas están ligadas a la infraestructura de la empresa estatal de hidrocarburos más reconocida de Venezuela: Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA).</p>



<p><strong>Leer más | |<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268890"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142304/Imagen2.jpg" alt="Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268890" /><figcaption class="wp-element-caption">Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>“Lo que vemos es permanencia”, explica el investigador sobre el Lago de Maracaibo. “Una capa de hidrocarburos que varía de espesor, pero que está siempre allí”. Además, señala que el seguimiento satelital del equipo de investigación muestra un aumento sostenido de los incidentes con hidrocarburos en aguas venezolanas. En el primer semestre de 2023 se registraron 949 casos mientras que en el primer semestre de 2025, la cifra ascendió a 1364, lo que representa&nbsp;<strong>un incremento cercano al 44 %</strong>.</p>



<p>Al sumar los registros correspondientes a los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025,&nbsp;<strong>el total acumulado asciende a 3091 incidentes</strong>. De ese total, dos fueron derrames mayores a 100 kilómetros cuadrados: uno desde la&nbsp;<a href="https://lga.lagranaldea.com/2024/08/31/derrames-de-la-refineria-el-palito-lo-que-se-ve-y-lo-que-queda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Refinería El Palito</a>, en diciembre de 2023; y otro, en agosto de 2024,&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/562987/el-derrame-petrolero-equivalente-a-37-000-canchas-de-futbol-que-afecta-a-carabobo-y-falcon/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre los estados de Falcón y Carabobo</a>. El resto corresponden a fugas menores, pero igualmente recurrentes. El conteo total de incidentes indica que&nbsp;<strong>se afectaron 25 090 kilómetros cuadrados</strong>, una superficie equivalente a casi la mitad del territorio de Costa Rica.</p>



<p>“<strong>El peor derrame que he visto recientemente fue el de&nbsp;<a href="https://elpais.com/america/2024-08-20/un-nuevo-derrame-de-crudo-de-pdvsa-contamina-las-playas-del-caribe-venezolano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">agosto de 2024</a></strong>, dejó una estela que alcanzó manglares y refugios de fauna. Las descargas no fueron sólo de petróleo: también hubo aguas negras, sedimentos y agroquímicos. El impacto es visible en la cadena alimentaria: moluscos como las ostras quedaron contaminados y ya no son aptos para el consumo” comenta el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268891"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142307/Imagen1.jpg" alt="Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268891" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Aunque en años recientes Washington había otorgado licencias limitadas para que empresas como Chevron operaran en el país, en 2025 muchas de esas autorizaciones fueron revocadas y&nbsp;<a href="https://es.euronews.com/business/2025/12/29/por-que-chevron-sigue-operando-en-venezuela-pese-a-las-sanciones-de-estados-unidos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">restricciones más estrictas</a>&nbsp;se impusieron sobre exportaciones petroleras y buques asociados al comercio de crudo venezolano. El panorama político e internacional del país estaría cambiando radicalmente en 2026, pues&nbsp;<strong>otra vez Venezuela es observada por inversionistas extranjeros interesados en reactivar la industria petrolera</strong>, debilitada por décadas de deterioro y sanciones internacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La intervención internacional</h2>



<p>Para el especialista que pidió la reserva de su nombre, las sanciones económicas internacionales que ha recibido Venezuela no han reducido el impacto ambiental de la industria en el país. Por el contrario, han aumentado los riesgos señalados en&nbsp;<a href="https://transparenciave.org/48-tanqueros-irregulares-estuvieron-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informes</a>&nbsp;de varias ONG, en los que se comenta que&nbsp;<strong>al empujar las exportaciones hacia rutas opacas</strong>&nbsp;—como flotas ilegales y transferencias de crudo en mar abierto—&nbsp;<strong>se debilitan los controles ambientales y crece la probabilidad de derrames</strong>, especialmente en zonas costeras y portuarias.</p>



<p>La capacidad petrolera venezolana, de la que depende gran parte de la economía del país, se mantiene en torno a un millón de barriles por día, muy por debajo de su&nbsp;<strong>capacidad potencial, que podría ser&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-tiene-capacidad-para-triplicar-su-producci%C3%B3n-petrolera%2C-seg%C3%BAn-exministro-ram%C3%ADrez/90773773" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tres veces mayor</a></strong>. Sin embargo, este escenario podría cambiar en el corto y mediano plazo.</p>



<p>Tras años de&nbsp;<a href="https://armando.info/amiguismo-crudo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">operaciones opacas</a>, el sector petrolero venezolano enfrenta ahora la posibilidad de un repunte productivo, impulsado por el giro en la política de&nbsp;<strong>Donald Trump</strong>&nbsp;hacia el país, quién, luego de la intervención que terminó con la captura de Nicolás Maduro,&nbsp;<strong>promovió la apertura de esta industria a empresas estadounidenses y europeas</strong>, incentivando a las compañías para que evalúen inversiones para reconstruir y aumentar la producción.&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-09/trump-insta-a-las-petroleras-a-invertir-100000-millones-en-venezuela-para-controlar-la-industria.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En declaraciones públicas</a>, Trump mencionó que se podrían movilizar hasta&nbsp;<strong>100 000 millones de dólares en inversión privada.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268715"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21141006/Donald-Trump-White-House-Cover-768x512.jpg" alt="Donald Trump. Foto: White House" class="wp-image-268715" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció posibles inversiones de Estados Unidos en la industria petrolera venezolana. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p>Esta dinámica de interés corporativo surge en un momento en que el Gobierno venezolano, ahora liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez,&nbsp;<strong>ha propuesto&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/business/energy/venezuelas-rodriguez-proposes-oil-reform-facilitate-investment-2026-01-15/?fbclid=PAb21jcAPXdzNleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaflzlDlwRDKb5oHOnvEFeWKBpNC7vMQKpkhRGmeQoB2TS7N_lyR6ZFFfqBPyg_aem_gIr0juPluSmFISJyJhDdVw" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una reforma</a>&nbsp;a la Ley de Hidrocarburos</strong>, con el&nbsp;<a href="https://talcualdigital.com/reforma-petrolera-abre-espacio-a-privados-reduce-controles-y-flexibiliza-regalias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">objetivo</a>&nbsp;explícito de atraer mayores inversiones extranjeras al sector petrolero. La iniciativa busca responder a las críticas de compañías como Exxon Mobil sobre la falta de seguridad jurídica y satisfacer la demanda de empresas como Repsol y Chevron de operar bajo condiciones regulatorias “seguras” que permitan la entrada de capital y operaciones en campos dónde hoy no existe infraestructura.</p>



<p>En paralelo a este rediseño del marco legal, Rodríguez anunció la&nbsp;<strong>firma del primer contrato para&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-anuncia-contrato-para-exportar-por-primera-vez-gas-licuado-de-petr%C3%B3leo/90791295" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportar gas licuado de petróleo</a>&nbsp;(GLP)</strong>, marcando un giro en la estrategia energética venezolana y su intención de monetizar subproductos de la actividad petrolera. El anuncio, presentado como un hito comercial, se produjo en un contexto en el que altas cantidades de gas asociado continúan siendo quemadas o liberadas a la atmósfera por falta de infraestructura.</p>



<p>Este panorama abre dos escenarios opuestos. El primero, y en el que coinciden la mayoría de fuentes consultadas, es que se dé una expansión acelerada de la industria petrolera,&nbsp;<strong>sin salvaguardas robustas y profundizando los daños ecológicos</strong>&nbsp;en ecosistemas ya altamente vulnerables a la crisis climática. El segundo es la esperanza de que la llegada de capital y tecnología introduzca estándares más estrictos de regulación ambiental.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/bolivia-las-protestas-obligaron-a-que-el-presidente-tumbe-su-megadecreto-pero-buscara-aprobar-su-agenda-ambiental-con-leyes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia: las protestas obligaron a que el presidente tumbe su megadecreto, pero buscará aprobar su agenda ambiental con leyes</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El antes del petróleo venezolano y la incertidumbre por su futuro</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268887"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142256/imagen5-768x512.jpeg" alt="Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del lago de Maracaibo. (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268887" /><figcaption class="wp-element-caption">Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del Lago de Maracaibo (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p>Un ingeniero que pidió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad y que creció en el campo petrolero de Judibana, en la península de Paraguaná, recuerda que entre 1990 y 2002, cuando trabajó en PDVSA, llegó a liderar un equipo técnico responsable del mantenimiento y la confiabilidad de los sistemas de instrumentación del Centro de Refinación Paraguaná, que integra las refinerías de Amuay y Cardón.</p>



<p>“Cada vez que entraba a la planta veía equipos con letreros pintados que decían ‘100 días sin accidentes’, y eso era un incentivo para nosotros”, relata. En ese período, explica,&nbsp;<strong>la empresa medía la eficiencia a partir del tiempo transcurrido sin fallas operativas</strong>&nbsp;y otorgaba bonos de productividad, una lógica que marcaba la cultura interna de la industria petrolera.</p>



<p>El punto más alto de producción del país fue en 1997, cuándo superó la producción de 3 millones de barriles diarios, al aprovechar las reservas más grandes de crudo pesado en el mundo. El ingeniero asegura que<strong>&nbsp;la industria tenía mecanismos de monitoreo ambiental en algunas refinerías</strong>, por ejemplo, casetas de medición de contaminantes y separadores de hidrocarburos en afluentes.</p>



<p>“En la refinería de Amuay había dos casetas ambientales conectadas a una estación de monitoreo que medían contaminantes como óxido de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO₂), monóxido de azufre (SO) y partículas en suspensión. Una de esas casetas se instaló en el sureste-noreste, donde el viento suele llevar las emisiones hacia las comunidades, para detectar variaciones en la contaminación y&nbsp;<strong>activar medidas en las plantas cuando los niveles aumentaban</strong>”, señala el ex trabajador de la empresa.</p>



<p>Sin embargo, esta supervisión era costosa, requería de personal capacitado para monitorear continuamente las instalaciones y no se ejecutó en todas las instalaciones de la industria. En la actualidad, se desconoce si medidas como estas se siguen implementando.&nbsp;<strong>“Ya hasta colegas me han dicho que los equipos se los robaron”</strong>&nbsp;comenta.</p>



<p><a href="https://www.nytimes.com/es/2025/12/06/espanol/negocios/petroleo-venezuela.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Venezuela posee aproximadamente<strong>&nbsp;el 17 % de las reservas de petróleo conocidas en el mundo</strong></a>, de las cuáles, de acuerdo a Edgar Chacín, geólogo con más de tres décadas de experiencia en PDVSA y empresas petroleras internacionales, están distribuidas de la siguiente manera: 53 % extrapesado, 20 % pesado, 15 % mediano, 8 % liviano y 4 % condensado. “Para procesar este crudo hay que trabajar con mayor prioridad el mantenimiento y la recuperación de la infraestructura de transporte de hidrocarburos en el país. Hablamos de oleoductos, gasoductos y terminales de embarque”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218100"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004043/Manchas-en-Punta-Brava-cayo-de-Morrocoy-el-2-de-agosto-756x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Manchas en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto.Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218100" /><figcaption class="wp-element-caption">Manchas de petróleo en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto de 2020. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p>Chacín explica que&nbsp;<strong>contar con infraestructura apta es necesario para refinar con mayor facilidad</strong>&nbsp;y producir combustibles de alto valor en el mercado internacional. “Venezuela tiene grandes reservas de crudo pesado, pero para transportarlo y venderlo es necesario mezclarlo con diluyentes [crudo liviano o condensados] o someterlo a procesos de mejoramiento en plantas especializadas. Ese tipo de capacidad requiere inversión y ahora [con la situación política actual] podría ser viable”, indica.</p>



<p>Aún así, alerta que&nbsp;<strong>la producción de esos crudos debe acompañarse con técnicas que reduzcan el impacto ambiental durante la extracción</strong>. “Elaborar agrupaciones de perforaciones, planificación ambiental y otros factores ecológicos y de hábitat. Todo esto es posible sólo si hay personal capacitado”, dice.</p>



<p>Gladys Rincón es doctora en ingeniería ambiental y tiene dudas sobre el cumplimiento de altos estándares ahora que se quiere potenciar la industria petrolera en Venezuela. Trabajó durante las décadas de 1980 y 1990 como analista en PDVSA, actualmente es investigadora universitaria y señala que, a pesar de que en la época de la bonanza petrolera venezolana existían normas internacionales que minimizaban los accidentes, no se consideraba la contaminación de manera integral. Por ejemplo,&nbsp;<strong>no se tenía en cuenta la calidad del aire.</strong></p>



<p><a href="https://www.researchgate.net/publication/269966823_Assessment_of_Responsibility_for_Pollution_from_PM10_and_Sulfur_Dioxide_and_Application_to_an_Industrial_Area_on_the_Northeastern_Coast_of_Venezuela?_tp=eyJjb250ZXh0Ijp7ImZpcnN0UGFnZSI6InByb2ZpbGUiLCJwYWdlIjoicHJvZmlsZSJ9fQ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En estudios realizados años después</a>, Rincón modeló la dispersión de contaminantes atmosféricos generados por complejos petroquímicos, incluyendo óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno y material particulado fino para determinar de dónde venían las emisiones.</p>



<p>“En el Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui&nbsp;<strong>hubo comunidades afectadas</strong>&nbsp;debido a fallos en la hidrodesulfuradora y sus emisiones. Eso se expuso hace años”. La investigadora señala que hubo reclamos por&nbsp;<strong>problemas respiratorios, cardíacos y neurológicos</strong>, además de registros de supuestas malformaciones en algunos centros médicos.</p>



<p>Hoy, ya dedicada al estudio de la contaminación atmosférica y el cambio climático, Rincón observa con preocupación el posible retorno de grandes volúmenes de producción petrolera.&nbsp;<strong>“Si no hay evaluaciones ambientales ni regulación efectiva, el impacto será enorme</strong>: aguas contaminadas con metales pesados, emisiones de CO2 y metano, pasivos que se acumulan. Si el Gobierno actual o futuros inversionistas no hacen evaluaciones ni regulaciones, la situación seguirá&nbsp;<a href="https://www.connectas.org/especiales/pdvsa-contamina-mas-de-lo-que-produce/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">igual a la que vivimos actualmente</a>&nbsp;o peor”, advierte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004029/Golfo-Triste-primer-lugar-impacto-por-el-derrame-720x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Golfo Triste, primer lugar impacto por el derrame. Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218097" /><figcaption class="wp-element-caption">Golfo Triste impactado por un derrame de petróleo. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La crisis del agua ya es una bancarrota hídrica mundial: la ONU alerta sobre pérdidas irreversibles en ríos, glaciares y humedales | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El clima y el costo de la producción petrolera</h2>



<p>Aunque Venezuela hoy no figura entre los mayores emisores globales de gases de efecto invernadero, su enorme reserva de crudo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco (región al norte del país, dividida en los bloques Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo, y que contiene las mayores reservas de petróleo extrapesado y pesado del planeta) la coloca como un actor climático clave si la producción se reactiva.</p>



<p><a href="https://globalwitness.org/en/press-releases/ramping-up-venezuela-oil-production-could-risk-methane-bomb-data-shows/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En un informe</a>, la organización Global Witness advierte que un aumento sustancial de la extracción de este crudo de complejo procesamiento&nbsp;<strong>podría añadir emisiones equivalentes a las de todo el transporte marítimo global</strong>.</p>



<p>El informe estima que un escenario de producción elevada podría generar hasta 729 millones de toneladas de CO2 equivalente al año y subraya que gran parte de ese riesgo está ligado a&nbsp;<strong>la infraestructura deteriorada, las fugas, las fallas operativas y la quema de gas que elevan drásticamente el impacto climático</strong>.</p>



<p>Y es que la infraestructura petrolera atraviesa ecosistemas clave del país. En las costas de Falcón, Carabobo y el eje Puerto La Cruz–Mochima, fallas operativas&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/01/2023-inicio-con-derrames-petroleros-en-lago-de-maracaibo-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han causado daños severos al ambiente marino</a>. Por otro lado, en el oriente, sabanas, morichales y el río Guarapiche,&nbsp;<a href="https://provea.org/actualidad/en-seis-anos-pdvsa-derramo-856-72285-barriles-de-petroleo-al-medio-ambiente/#:~:text=(21%20%E2%80%93%2042)-,En%20seis%20a%C3%B1os%20PDVSA%20derram%C3%B3%20856.722%2C85,de%20petr%C3%B3leo%20al%20medio%20ambiente&amp;text=Un%20nuevo%20derrame%20petrolero%20en,a%20la%20ciudad%20de%20Matur%C3%ADn." target="_blank" rel="noreferrer noopener">fuente de agua</a>&nbsp;para consumo humano en la ciudad de Maturín, han sido impactados por vertimientos. A esto se suma que en la Faja Petrolífera del Orinoco, advierte la investigadora Rincón,&nbsp;<strong>el mejoramiento del crudo pesado estaría generando subproductos contaminantes como coque y azufre</strong>.</p>



<p>En este mapa de afectaciones, el Lago de Maracaibo destaca de forma recurrente como uno de los territorios más afectados. Mayra Leal lo conoce bien, vive en el sector Altos de Milagro Norte, en Maracaibo, y trabaja con comunidades pesqueras e indígenas Añú en el lago. Además de dirigir una&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DR5sQqHgCld/?igsh=cHNscHNqYmE2cW5q" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fundación de alimentación</a>&nbsp;para niños, mujeres y adultos mayores, ha sido testigo de la contaminación constante de las refinerías cercanas: “Somos una comunidad pesquera y con petróleo en el agua no se puede salir porque se daña la ropa, la red se daña.&nbsp;<strong>Esto ha traído enfermedades en la piel a los niños que viven cerca del agua</strong>”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268886"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142253/imagen6-1200x800.jpg" alt="Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo. (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas" class="wp-image-268886" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas</figcaption></figure>



<p>Ella, así como muchas personas de estas comunidades, no entienden sobre inversión en la industria petrolera, sólo saben que si esto no se traduce en responsabilidad social y decisiones políticas que les permitan recuperar el lago en el que han crecido, su vida no cambiará.</p>



<p>Con esto coincide Joaquín Benítez, profesor de impacto ambiental y desarrollo sostenible de la Universidad Católica Andrés Bello. Benítez plantea que&nbsp;<strong>la reactivación petrolera no puede entenderse como una decisión económica aislada</strong>, sino que debe integrarse en un debate público más amplio sobre transición energética, cambio climático y justicia internacional.</p>



<p>“Somos un país que necesita desarrollarse y estabilizarse socio-económicamente, pero sólo si se tiene en cuenta&nbsp;<strong>el contexto climático internacional</strong>. Hay países donde la explotación petrolera aún es motor de desarrollo, pero la institucionalidad ambiental suele ser sólida y la gobernanza funciona con un monitoreo constante”, indica.</p>



<p>De acuerdo con Benítez, además de gobernanza se requiere democracia o, de lo contrario, se vulneran derechos ambientales y humanos. “En Venezuela no sólo hará falta tecnología y recursos, sino también fortalecer capacidades institucionales,&nbsp;<strong>actualizar el marco legal, garantizar un sistema judicial operativo y habilitar la fiscalización ciudadana</strong>. Sin esos elementos, la supervisión ambiental no puede operar plenamente”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268888"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142258/imagen4-768x512.jpeg" alt="Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur" class="wp-image-268888" /><figcaption class="wp-element-caption">Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/incendios-en-chile-entrevista-acuerdo-social-alejandro-miranda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios en Chile: “Vamos a requerir un acuerdo social amplio para poder prevenir que esto ocurra con esta magnitud” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El eslabón débil: la falta de fiscalización ambiental</h2>



<p>En los años 90, con la llegada de inversiones internacionales a la Faja Petrolífera del Orinoco,&nbsp;<strong>Venezuela construyó un andamiaje legal y técnico para regular el impacto ambiental de una industria intensificada</strong>. Se aprobaron normas como la Ley Penal del Ambiente y se establecieron procedimientos de evaluación de impacto ambiental para actividades susceptibles de degradar la naturaleza. “Recuerdo que incluso se diseñaron&nbsp;<a href="https://biblioteca.fevp.gob.ve/bib/7853" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de gestión territorial y socioeconómica</a>, para atender los desajustes regionales que traería el crecimiento petrolero”, indica Benítez.</p>



<p>Sin embargo, con el paso de los años,&nbsp;<strong>la capacidad de fiscalización se ha erosionado.</strong>&nbsp;Aunque en 2015 se aprobó la Ley de Calidad de las Aguas y del Aire, su implementación depende de decretos y normas técnicas que, en la práctica, siguen basándose en&nbsp;<a href="https://www.cipram.com.ve/pdf/Decreto%20638%20Normas%20sobre%20calidad%20del%20Aire%20y%20Control%20de%20la%20Contaminacion%20Atmosferica.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parámetros de 1995</a>&nbsp;y no han sido actualizados con estándares contemporáneos de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).</p>



<p><strong>“La capacidad institucional aún debe mejorar muchísimo”</strong>, enfatiza Benítez.</p>



<p>En un contexto de debilidad institucional, los recientes cambios en el gabinete ministerial venezolano han generado inquietud entre organizaciones ambientalistas. A mediados de enero de 2026, Delcy Rodríguez&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/las-nuevas-caras-del-gabinete-de-delcy-rodr%C3%ADguez-en-venezuela/90793801" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nombró</a>&nbsp;a&nbsp;<strong>Freddy Ñáñez como nuevo ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo</strong>, con la misión declarada de “promover políticas públicas para la protección de la Pachamama y todo lo relacionado con materia ambiental”.</p>



<p>A pesar de esto, ONG como SOSOrinoco y World Heritage Watch han señalado que&nbsp;<strong>el reemplazo de figuras políticas no necesariamente se traduce en&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/597239/sosorinoco-reemplazo-de-maduro-por-rodriguez-es-una-mala-noticia-para-el-medio-ambiente/?tztc=1&amp;fbclid=PAb21jcAPYtI1leHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaclRs8NLKRWlWXDJFTDgXUD7Y_mpSQlbtSOKTIwckd74wlN4mmjjBayqENCVg_aem_y5KI0g2NAPX-WDDv1_qGzg" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una mejora real</a>&nbsp;de la gestión ambiental</strong>, advirtiendo la continuidad de políticas extractivas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268885"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142245/imagen7-768x512.jpeg" alt="Pescadores en el lago de Maracaibo junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268885" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores en el Lago de Maracaibo, junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> hombre camina sobre zona impactada por petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020).<strong> Foto:</strong> cortesía MedioSur</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/liliana-rivas/">Liliana Rivas</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-trump-petroleo-incertidumbre-ambiental-captura-maduro/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125279</guid>
        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30153230/imagen3-1200x568-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Navidad: Guía de regalos librescos para niños y jóvenes</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/navidad-guia-de-regalos-librescos-para-ninos-y-jovenes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde 1990, Fundalectura trabaja de manera incansable para que Colombia sea un país de lectores. Esta es una selección de libros que la entidad recomienda para ayudar al Niño Dios a escoger los regalos para los peques, entre los 0 y  los 15 años de edad. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Modelito: Melanie Sofia Velásquez Ramírez. Fotografía tomada por el abuelo en el Centro Cultural Gabriel García Márquez. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-78744cc23b047f4b9547ea4987958e16"><em>“¿Merece la pena que un niño aprenda llorando lo que puede aprender riendo?”</em>: Gianni Rodari, escritor. </p>



<p><strong><em>Desde el nacimiento</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong><em>El libro que canta</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="1023" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180641/FUNDALECTURA-EL-LIBRO-QUE-CANTA.jpg" alt="" class="wp-image-123834" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180641/FUNDALECTURA-EL-LIBRO-QUE-CANTA.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180641/FUNDALECTURA-EL-LIBRO-QUE-CANTA-235x300.jpg 235w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180641/FUNDALECTURA-EL-LIBRO-QUE-CANTA-768x982.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p>Autora:&nbsp;<a href="https://altamenterecomendadosfundalectura.org/book-author/yolanda-reyes/">Yolanda Reyes</a></p>



<p>Reyes une su voz a la de los cantos tradicionales para crear esta recopilación que sirve para jugar en la tarde o cantar en familia cuando la noche llega. No todas las joyas que aparecen son producto de una investigación, algunas vienen del recuerdo de su infancia, lo que llena de fuerza esta hermosa antología. Las ilustraciones son un arrullo que acompaña. Recomendado Desde el nacimiento. </p>



<p><strong><em>Desde los 3 años</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong><em>No</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="538" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180713/FUNDALECTURA-NO-1024x538.jpg" alt="" class="wp-image-123836" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180713/FUNDALECTURA-NO-1024x538.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180713/FUNDALECTURA-NO-300x158.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180713/FUNDALECTURA-NO-768x403.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180713/FUNDALECTURA-NO.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Autora: <a href="https://altamenterecomendadosfundalectura.org/book-author/claudia-rueda/">Claudia Rueda</a></p>



<p>Llegó el invierno y mamá oso llama a su hijo a hibernar. El osezno se resiste, pues quiere seguir descubriendo el mundo. De repente, empieza una tormenta. Una historia donde la picardía del osito halla eco en la ternura de su madre. La nieve se apodera de la hoja, devorando los colores de esta escena que es un espejo de la cotidianidad de cualquier familia.</p>



<p><strong><em>Desde los 6 años</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong><em>El viaje de los elefantes</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="715" height="656" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180740/FUNDALECTURA-El-viaje-de-los-elefantes.jpg" alt="" class="wp-image-123837" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180740/FUNDALECTURA-El-viaje-de-los-elefantes.jpg 715w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180740/FUNDALECTURA-El-viaje-de-los-elefantes-300x275.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 715px) 100vw, 715px" /></figure>



<p>Autor: <a href="https://altamenterecomendadosfundalectura.org/book-author/dipacho/">Dipacho</a></p>



<p>Aquí, imagen y palabra trabajan juntos para crear una metáfora que une vida, amor y viaje. Cinco elefantes salen en busca del lugar ideal. En el camino, se encuentran con algunos tropiezos. Los trazos infantiles de la ilustración están llenos de sorpresas y el texto sencillo da pie a múltiples interpretaciones e invita a la reflexión.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-0050b3735d9bb8fdf8a2eb2c25735791"><em>&#8220;El niño, cualquier niño, es un hecho nuevo. Y con él el mundo empieza de cero&#8221;: </em>Gianni Rodari, escritor. </p>



<p><strong><em>Desde los 9 años</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong><em>El mordisco de la media noche</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="956" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180811/FUNDALECTURA-El-mordisco-de-la-media-noche.jpg" alt="" class="wp-image-123839" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180811/FUNDALECTURA-El-mordisco-de-la-media-noche.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180811/FUNDALECTURA-El-mordisco-de-la-media-noche-188x300.jpg 188w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p><strong>&nbsp;</strong>Autor:&nbsp;<a href="https://altamenterecomendadosfundalectura.org/book-author/francisco-leal-quevedo/">Francisco Leal Quevedo</a></p>



<p>La bicicleta de Mile se daña y debe regresar a su ranchería a pie. En el camino, descubre a unos traficantes de armas, lo que pone en riesgo a su familia. Para ponerse a salvo, huyen a la ciudad. En el 2009, Leal obtuvo el II Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor, con esta novela que habla de las tradiciones de la cultura Wayuú y de la violencia.&nbsp;</p>



<p><strong><em>Desde los 12 años</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong><em>Flores sobre el agua</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="708" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22181143/FUNDALECTURA-FLORES-SOBRE-EL-AGUA-baja-708x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123843" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22181143/FUNDALECTURA-FLORES-SOBRE-EL-AGUA-baja-708x1024.jpg 708w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22181143/FUNDALECTURA-FLORES-SOBRE-EL-AGUA-baja-207x300.jpg 207w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22181143/FUNDALECTURA-FLORES-SOBRE-EL-AGUA-baja-768x1111.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22181143/FUNDALECTURA-FLORES-SOBRE-EL-AGUA-baja-1061x1536.jpg 1061w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22181143/FUNDALECTURA-FLORES-SOBRE-EL-AGUA-baja.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px" /></figure>



<p>Autor:&nbsp;<a href="https://altamenterecomendadosfundalectura.org/book-author/john-fitzgerald-torres/">John Fitzgerald Torres</a></p>



<p>Clarita vive con sus padres, los profesores Gonzalo y Rosa, en la casa adosada a la escuela de Sabana Linda. La vecindad es de cuidado: los guerrilleros de las FARC se alistan para el acuerdo de paz de 2016, pero no todos lo desean. Así, la violencia se ensaña con la vereda y cuando desaparecen a Gonzalo ponen a prueba la capacidad de perdón de Clarita, los valores con los que ha crecido su familia. Este poético relato trasciende la circunstancia histórica en que se funda y es un conmovedor alegato a favor de la paz.</p>



<p><strong><em>Desde los 15 años</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong><em>No comas renacuajos</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="510" height="680" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180901/FUNDALECTURA-No-comas-renacuajos-1.jpg" alt="" class="wp-image-123841" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180901/FUNDALECTURA-No-comas-renacuajos-1.jpg 510w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22180901/FUNDALECTURA-No-comas-renacuajos-1-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px" /></figure>



<p>Autor: <a href="Francisco
Montaña Ibáñez">Francisco Montaña Ibáñez</a></p>



<p>Novela estremecedora sobre cinco hermanos huérfanos de madre que, al ser abandonados por su padre, deben sortear muchas dificultades para sobrevivir. Su compromiso por seguir unidos llega a extremos conmovedores, lo que genera una reflexión profunda en el lector. Montaña retrata la cruda realidad de los niños sin recursos que habitan en las grandes capitales.&nbsp;&nbsp;</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22174937/ZETA-LOGO-FUNDALECTURA.png" alt="" class="wp-image-123827" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22174937/ZETA-LOGO-FUNDALECTURA.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22174937/ZETA-LOGO-FUNDALECTURA-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22174937/ZETA-LOGO-FUNDALECTURA-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22174937/ZETA-LOGO-FUNDALECTURA-768x768.png 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123826</guid>
        <pubDate>Mon, 22 Dec 2025 23:41:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22175044/ZETA-MELANIE-SOFIA-LIBROS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Navidad: Guía de regalos librescos para niños y jóvenes]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: las 10 historias ambientales que marcaron 2025</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-las-10-historias-ambientales-que-marcaron-2025/</link>
        <description><![CDATA[<p>En 2025, la Amazonía colombiana enfrentó graves amenazas por vías ilegales como la Calamar-Miraflores, en Guaviare, que ha deforestado&nbsp;47 855 hectáreas&nbsp;desde 2000, principalmente para instalar ganadería extensiva. Por su parte, en Mapiripán, Meta,&nbsp;549 kilómetros&nbsp;de ramales rectos abrieron paso a 162 237 cabezas de ganado ilegal y arrasaron&nbsp;42 000 hectáreas&nbsp;cerca de sabanas hídricas protegidas. Proyectos de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam ofrece un panorama de la cobertura ambiental en Colombia a través de los reportajes que marcaron el último año.</em></li>



<li><em>Una de las principales historias se centró en las vías que se adentran en áreas protegidas y resguardos indígenas.</em></li>



<li><em>Otras historias contaron la vida de lideresas que resisten a los grupos armados y defienden la naturaleza.</em></li>



<li><em>Además, negocios turbios en los mercados de carbono y felinos víctimas del tráfico ilegal son parte de los reportajes más representativos.</em></li>
</ul>



<p>En 2025, la Amazonía colombiana enfrentó graves amenazas por vías ilegales como la Calamar-Miraflores, en Guaviare, que ha deforestado&nbsp;<strong>47 855 hectáreas</strong>&nbsp;desde 2000, principalmente para instalar ganadería extensiva. Por su parte, en Mapiripán, Meta,&nbsp;<strong>549 kilómetros</strong>&nbsp;de ramales rectos abrieron paso a 162 237 cabezas de ganado ilegal y arrasaron&nbsp;<strong>42 000 hectáreas</strong>&nbsp;cerca de sabanas hídricas protegidas.</p>



<p><strong>Proyectos de carbono opacos</strong>, como el de Cotuhé-Putumayo, vendieron 3 millones de bonos a la empresa Chevron sin consultar a líderes indígenas tikuna, repitiendo irregularidades del suspendido proyecto Pachamama Cumbal. La&nbsp;<strong>autonomía indígena</strong>&nbsp;dio pasos clave al final del año con la firma de decretos que reconocen a las&nbsp;<strong>Entidades Territoriales Indígenas (ETI)</strong>, sin embargo, los pueblos indígenas siguen enfrentándose a grandes amenazas. Por ejemplo, la Guardia Siona sufre confinamiento por minas antipersonal y enfrentamientos entre grupos armados.</p>



<p>A pesar de esto, 2025 también dejó historias inspiradoras, como la de la defensora Jani Silva, en Putumayo, que resiste a empresas petroleras y disidencias de la guerrilla de las FARC, mientras impulsa la Zona de Reserva Campesina (ZRC) Perla Amazónica.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>10.&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>La vía Calamar – Miraflores, una cicatriz en la selva amazónica colombiana</strong></a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143520/Colombia-10.jpg" alt="" class="wp-image-267750" /></figure>



<p>La vía que comunica estas dos poblaciones del departamento de Guaviare ha sido objeto de controversia desde 2019 debido a la falta de permisos ambientales, lo que llevó a restricciones en su uso. Ante los obstáculos legales para su mantenimiento,&nbsp;<strong>ganaderos y colonos</strong>&nbsp;se las han ingeniado para cobrar “peajes informales”, así como cobros por la movilidad del ganado.</p>



<p>La ganadería extensiva y la apropiación de tierras han sido los dos motores que más han impactado en la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;de bosques de esta región, buena parte de ellos en zonas de reserva forestal. Entre 2000 y 2023, se deforestaron aproximadamente 47 855 hectáreas alrededor de la vía. El&nbsp;<strong>64 %</strong>&nbsp;de esta tala ocurrió entre 2016 y 2023.</p>



<p><strong><em>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></em></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>9.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia cambia su mapa: el Gobierno reconoce oficialmente las primeras Entidades Territoriales Indígenas</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143533/Colombia-9.jpg" alt="" class="wp-image-267751" /></figure>



<p>A 34 años de la creación de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), una figura clave que reconoce la autonomía política, administrativa y fiscal de estas poblaciones, Colombia reconoció a las primeras ocho poblaciones bajo este esquema en la Amazonía.</p>



<p>El mapa de Colombia cambiará a partir de ahora, luego de que el presidente Gustavo Petro firmó los decretos que formalizan ocho ETI. En total abarcan más de 7 millones de hectáreas y equivalen al 15 % de la Amazonía colombiana. Estos territorios contarán no solo con un polígono trazado en el mapa, sino que podrán seguir gobernando sus territorios con base en sus propios sistemas de conocimiento, los cuales ya han implementado en salud, educación y justicia. Seguirán, en todo caso, en coordinación directa con las demás instituciones del Estado.</p>



<p><strong><em>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></em></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">8.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/chevron-compro-una-vez-mas-bonos-de-carbono-proyecto-pueblos-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Chevron compró, una vez más, bonos de carbono de un proyecto hecho a espaldas de los pueblos indígenas</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143544/Colombia-8.jpg" alt="" class="wp-image-267752" /></figure>



<p>Líderes del resguardo indígena Cotuhé Putumayo, en la Amazonia colombiana, dicen no conocer la iniciativa de carbono que se está desarrollando en su territorio y que ya vendió más de&nbsp;<strong>3 millones de bonos</strong>. La empresa que lo desarrolló y la que lo auditó son las mismas involucradas en otro proyecto hecho a espaldas de la comunidad indígena que lo alberga en la cordillera andina de Colombia y que fue suspendido por orden de un juez.</p>



<p>El mayor comprador de créditos en este nuevo proyecto opaco ha sido, al igual que en el anterior, la petrolera estadounidense Chevron. Tanto la desarrolladora como la auditora y la certificadora se han negado a entregar información sobre el proyecto a Pepe Cham, representante legal de la Asociación Cabildo Indígena Mayor de Tarapacá (Cimtar).</p>



<p><strong><em>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/chevron-compro-una-vez-mas-bonos-de-carbono-proyecto-pueblos-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></em></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>7.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mapiripán: más de 500 kilómetros de vías ilegales abren paso a la ganadería y la deforestación en la Amazonía de Colombia</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143558/Colombia-7.jpg" alt="" class="wp-image-267753" /></figure>



<p>Las vías ilegales crecieron exponencialmente en el municipio de Mapiripán, en el departamento de Meta, a medida que se disparaba la deforestación desde 2014. Esto impulsó la ganadería ilegal (162 237 cabezas en 2023) en cerca de 42 000 hectáreas cerca de sabanas hídricas protegidas.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;hizo un análisis geográfico con imágenes satelitales y comprobó que en el municipio existe un entramado de 11 ramales de vías que en total suman 549 kilómetros. Algunas de ellas están perfectamente trazadas en línea recta con hasta 60 kilómetros de longitud, lo que hace pensar que su construcción no fue improvisada.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>6.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/jani-silva-defensora-perla-amazonica-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Jani Silva, la defensora de la Perla Amazónica</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143612/Colombia-6.jpg" alt="" class="wp-image-267754" /></figure>



<p>A pesar de las constantes amenazas a su vida, Jani Rita Silva insiste en ser defensora sin salir del departamento de Putumayo, en la frontera colombiana con Ecuador.</p>



<p>La líder campesina ha resistido durante décadas contra empresas petroleras y disidencias de la guerrilla de las FARC, impulsando la Zona de Reserva Campesina (ZRC) Perla Amazónica con&nbsp;<strong>reforestación y empoderamiento comunitario</strong>. Amenazada con explosivos, Jani Rita se ha negado a exiliarse y su trabajo destaca la resistencia femenina en zonas de conflicto.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/jani-silva-defensora-perla-amazonica-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>5.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/minas-y-confinamiento-la-lucha-silenciosa-de-la-guardia-indigena-siona-en-putumayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Minas y confinamiento: la lucha silenciosa de la Guardia Indígena Siona en Putumayo</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143623/Colombia-5.jpg" alt="" class="wp-image-267756" /></figure>



<p>En los resguardos de Buenavista y Santa Cruz de Piñuña Blanco, dos líderes custodian un legado milenario que el conflicto armado, las minas antipersonales y la indiferencia estatal amenazan con borrar. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de ambos resguardos, pero siete años después, sus líderes denuncian incumplimiento, militarización y amenazas persistentes en el territorio.</p>



<p>La guerra ha confinado a los Siona en su propia selva: la siembra indiscriminada de minas antipersonal ha provocado&nbsp;<strong>desplazamientos masivos</strong>, restricciones de movilidad y la pérdida de su libertad ancestral. La comunidad reclama la ampliación legal de su territorio ancestral —unas 52 000 hectáreas— como única garantía de supervivencia física, cultural y espiritual ante el abandono del Estado.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/minas-y-confinamiento-la-lucha-silenciosa-de-la-guardia-indigena-siona-en-putumayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>4.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/incierto-destino-ocelotes-rescatados-trafico-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Así es la vida de Barto, un ocelote rescatado del tráfico de vida silvestre en Colombia</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143634/Colombia-4.jpg" alt="" class="wp-image-267757" /></figure>



<p>En octubre de 2024, autoridades en Cali, Colombia, encontraron un ocelote de aspecto enfermizo mientras hacían efectiva una orden de captura en contra de un criminal en un lujoso barrio de la ciudad. El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA) se encargó de recuperar a Barto mediante un proceso exitoso, pero su futuro es incierto.</p>



<p>Además del&nbsp;<strong>comercio de pieles y la pérdida de hábitat</strong>, el tráfico ilegal de especies con fines de&nbsp;<strong>mascotismo</strong>&nbsp;ha sido uno de los principales problemas que han enfrentado los ocelotes en Latinoamérica. En Colombia, desde 2010, las autoridades han decomisado más de&nbsp;<strong>340</strong>&nbsp;de estos félidos, entre ejemplares vivos y muertos. Un ocelote en el mercado negro puede costar alrededor de 1400 dólares.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/incierto-destino-ocelotes-rescatados-trafico-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>3.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/mujeres-protegen-territorio-defensoras-colombia-viven-al-filo-de-muerte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mujeres que protegen el territorio: las defensoras en Colombia viven al filo de muerte</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143648/Colombia-3.jpg" alt="" class="wp-image-267758" /></figure>



<p>Durante 2023 y el primer semestre de 2024, el Programa Somos Defensores registró&nbsp;<strong>238 agresiones contra las mujeres líderes y defensoras</strong>&nbsp;en Colombia. Diversas organizaciones sociales y la Defensoría del Pueblo han advertido que la violencia contra las defensoras ha tenido una escalada desde 2022.</p>



<p>A diferencia de sus compañeros, ellas se enfrentan a una doble victimización: por ser líderes y por ser mujeres. Las lideresas en la Amazonía y Orinoquía colombiana siguen siendo estigmatizadas, amenazadas, desplazadas y criminalizadas por su labor en la defensa del territorio.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/mujeres-protegen-territorio-defensoras-colombia-viven-al-filo-de-muerte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading">2.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/guardias-indigenas-escudo-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Guardias indígenas: el escudo de la Amazonía de Colombia</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143704/Colombia-2.jpg" alt="" class="wp-image-267759" /></figure>



<p>A través de la organización y el trabajo colectivo, estas guardias no armadas han sido una barrera de protección del territorio, el ambiente y las comunidades. En la actualidad combinan sus conocimientos tradicionales con herramientas tecnológicas de monitoreo, como GPS e imágenes satelitales, para que sus datos puedan usarse en entidades del Estado.</p>



<p>Ejercer sus funciones de protección les ha traído múltiples amenazas: entre 2014 y 2024 al menos&nbsp;<strong>70 guardias indígenas fueron asesinados</strong>&nbsp;en Colombia. Un equipo periodístico rastreó cinco casos en los departamentos de Amazonas, Putumayo y Guainía para conocer de cerca estos procesos de defensa y los riesgos que enfrentan.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/guardias-indigenas-escudo-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading">1.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Potreros, peajes ilegales y grupos armados: un desastre provocado por cinco vías ilegales en la Amazonía de Colombia</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143715/Colombia-1.jpg" alt="" class="wp-image-267760" /></figure>



<p>En la Amazonía de Colombia hay más de&nbsp;<strong>28 000 kilómetros de vías</strong>&nbsp;que se extienden entre áreas protegidas, resguardos indígenas y zonas de importancia ecológica. Aunque conectan comunidades, fragmentan la selva.</p>



<p>Un análisis geográfico de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;documentó la transformación del paisaje a lo largo de 1926 kilómetros de vías ilegales ubicadas en los núcleos más activos de la deforestación. Más de 100 kilómetros cruzan áreas protegidas y resguardos indígenas.</p>



<p>Un equipo periodístico viajó a los departamentos amazónicos más afectados —Caquetá, Meta y Guaviare— para documentar cómo se entrelazan las actividades legales e ilegales alrededor de estas vías, que se han convertido en promotoras de&nbsp;<strong>deforestación, ganadería y cultivos de uso ilícito</strong>.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading">BONUS:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/cachuda-colombia-proteger-tiburon-martillo-mas-pequeno-del-mundo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Guardianes de la cachuda: un proyecto en Colombia para proteger al tiburón martillo más pequeño del mundo</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143728/Colombia-Bonus.jpg" alt="" class="wp-image-267761" /></figure>



<p>De las nueve especies de tiburón martillo registradas en el mundo, el&nbsp;<em>Sphyrna corona</em>, conocido también como&nbsp;<strong>“cachuda amarilla”</strong>, es el más pequeño, y en su estado adulto mide menos de un metro. La sobrepesca y la captura incidental han causado una reducción de sus poblaciones en más del&nbsp;<strong>80 %</strong>&nbsp;en los últimos 30 años, por lo que se considera en&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/44591/124434064" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Peligro Crítico de extinción</a>.</p>



<p>En el Pacífico colombiano, biólogos y comunidades afrocolombianas se aliaron para protegerlo en un área marina donde aún es común verlo: el Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga. Juntos han impulsado un&nbsp;<strong>proyecto pionero de monitoreo</strong>&nbsp;que revela nuevos datos sobre esta rara y poco estudiada especie, y que abre un camino para su conservación.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/cachuda-colombia-proteger-tiburon-martillo-mas-pequeno-del-mundo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;en un rincón del Pacífico colombiano, biólogos y comunidades afrocolombianas trabajan para proteger a la “cachuda amarilla”, el tiburón martillo más pequeño del mundo.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Emilio Posada</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-top-historias-ambientales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123683</guid>
        <pubDate>Fri, 19 Dec 2025 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/18143635/Copy-of-_DSC1626.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: las 10 historias ambientales que marcaron 2025]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Diego Fonnegra, el Guardián de la Memoria del General Santander: La Ley Frente a la Épica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/diego-fonnegra-el-guardian-de-la-memoria-del-general-santander-la-ley-frente-a-la-epica/</link>
        <description><![CDATA[<p>A raíz de mis dos conversaciones con Diego Fonnegra sobre el propósito del museo y su lucha por la memoria, yo interpreto y parafraseo su visión central: Colombia necesita a Santander ahora más que nunca. La narrativa histórica dominante, como me recalcó Diego, tiende a glorificar la gesta militar de Bolívar, el carisma, el sueño continental. Esta visión omite la obra civilista que le dio forma a la Gran Colombia.</p>
<p>Santander fue el constructor de nuestra institucionalidad. Mientras el Libertador soñaba con proyectos vitalicios y gobiernos centralizados, el Hombre de las Leyes se concentró en la tarea menos glamurosa, aunque más esencial: la fundación de la República sobre la base de la Constitución y la separación de poderes. Su legado nos recuerda que una Nación fuerte no depende de un líder mesiánico.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por Mar Candela</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-1024x576.jpg" alt="Diego Fonnegra, el guardián de la memoria de Francisco de Paula Santander" class="wp-image-122498" style="width:36px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Hoy, en una ciudad donde los museos suelen tener amplia visibilidad, este espacio parece contar con menos aliados y divulgadores. Me pregunto por qué. ¿Será que la historia contada desde lo íntimo, desde lo familiar, necesita nuevos caminos para ser escuchada?

Lo cierto es que este museo ofrece una experiencia distinta: la de la memoria tejida con afecto, paciencia y compromiso. Por eso, esta columna es una invitación a quienes aman la historia, la educación y la justicia, a acercarse a este lugar. A escuchar a Diego. A dejarse tocar por su relato. Porque cuidar la memoria también es cuidar el país.</figcaption></figure>



<p>En medio de la fiebre histórica y la constante tensión política que vive Colombia, hemos vuelto a caer en la trampa del maniqueísmo: o estás con Bolívar o estás contra él. Esta cruzada épica nos hace olvidar al arquitecto de la República, al &#8220;Hombre de las Leyes&#8221; que nos puso a funcionar: <strong>Francisco de Paula Santander</strong>. Necesitamos urgentemente equilibrar la balanza en la <strong>Nación</strong>.</p>



<p>Tuve la oportunidad de dialogar con <strong>Diego Fonnegra</strong> en dos ocasiones, y a través de esas conversaciones entendí que el verdadero campo de batalla no es el militar, sino el de la memoria. La <strong>Casa Museo Francisco de Paula Santander</strong> no está en el centro histórico, sino en la antigua <strong>Hacienda El Cedro</strong>, al nororiente de Bogotá (Carrera 7 No. 150-21). Es una casona campesina del siglo XVII, con estilo colonial andaluz, paredes de tapia pisada, que respira más de 400 años de historia de la Sabana. No es un museo estatal, sino un lugar íntimo, tejido a pulso por Diego y su familia, un claro ejemplo de resistencia patrimonial.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Diego Fonnegra, El guardián de la memoria del general Santander. Por Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/crC0wsVk5GA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El Corazón Abierto de la Historia Viva</h3>



<p>El museo es el hogar de un legado que <strong>Diego Fonnegra, su custodio, y yo interpretamos</strong> como una necesidad histórica. Él, con más de 70 años, es el principal guardián. Su perfil como <strong>historiador, visionario y exfuncionario público</strong> que trabajó en la transformación de la Dirección de Turismo en el Instituto Distrital de Cultura y Turismo, da un peso especial a su labor de defensor del territorio y de la memoria. <strong>Su pasión es lo que desarma mi propio cinismo</strong> sobre la gestión de la memoria nacional. Es un lugar que está vivo, y gran parte de su magia reside en las <strong>maquetas vivientes</strong> que Diego, con su voz especial y profundamente conmovedora, hace viajar a todas las personas en el tiempo a la época.</p>



<p><strong>Parafraseando a Diego,</strong> él afirma con firmeza que todas las personas en Colombia necesitamos conocer esta otra memoria. Comprender que Simón Bolívar es una parte de la historia. Entender que <strong>Santander fue fundamental en la construcción de lo que hoy somos como Nación</strong>. Su preocupación es palpable: abre el corazón del museo a niños y jóvenes, profundamente preocupado por la falta de <strong>divulgadores serios</strong> de la historia y la memoria. Mantiene las puertas abiertas para encontrarse con quienes quieran realmente la historia completa del país.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La Batalla Grande: Instituciones vs. Caudillismo</h3>



<p>A raíz de mis dos conversaciones con Diego Fonnegra sobre el propósito del museo y su lucha por la memoria, <strong>yo interpreto y parafraseo su visión central</strong>: Colombia necesita a Santander ahora más que nunca. La narrativa histórica dominante, <strong>como me recalcó Diego</strong>, tiende a glorificar la gesta militar de Bolívar, el carisma, el sueño continental. Esta visión omite la obra civilista que le dio forma a la Gran Colombia.</p>



<p>Santander fue el constructor de nuestra institucionalidad. Mientras el Libertador soñaba con proyectos vitalicios y gobiernos centralizados, el <em>Hombre de las Leyes</em> se concentró en la tarea menos glamurosa, aunque más esencial: <strong>la fundación de la República sobre la base de la Constitución y la separación de poderes</strong>. Su legado nos recuerda que una <strong>Nación</strong> fuerte no depende de un líder mesiánico.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Feminismo Artesanal y la Memoria de las Mujeres</h3>



<p>Como ciudadana y como feminista, me intriga profundamente la historia detrás de los héroes, especialmente la de las mujeres que los rodearon. Me llena de ilusión que la Casa Museo sea una esquinita de historia que se ha mantenido con esfuerzo personal, familiar y social, a pesar de que ha tenido que difuminarse entre los intereses partidistas y los comerciales. <strong>Yo creo</strong> que nuestro deber es recobrar ese hábito de buscar la memoria.</p>



<p>Queremos conocer a esas otras mujeres que fueron claves, cuyos nombres están verificados en fuentes históricas. Es un ejercicio de <strong>Feminismo Artesanal</strong>, buscando los hilos de la historia que cosieron <strong>Manuela Antonia de Omaña y Rodríguez</strong> (su madre, nacida en 1768); su esposa, <strong>Sixta Pontón Piedrahita</strong>; y sus hijas, <strong>Clementina Santander Pontón</strong> y <strong>Sixta Tulia Santander Pontón</strong>. Ellas, aunque no se autodenominaban feministas, sí que lo fueron en sus roles, defendiendo y sosteniendo un legado que hoy podemos visitar.</p>



<p>La historia de Bolívar ya la conozco. Me intriga que tanto sea cierto y que tanto sea fantasía en la historia de las mujeres de la época, como pasó con las Ibáñez, vendidas por una novela con la fantasía del erotismo, sacando de contexto su gran valor en la historia de la <strong>Nación</strong>. Basta con escuchar a Diego Fonnegra para querer conocer más sobre esta parte esencial de la historia.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El Llamamiento: La Resiliencia de la Memoria</h3>



<p>Quiero como educomunicadora tener la oportunidad de conocer la otra historia y a esas mujeres que no se mencionan tanto. Esta columna es una invitación a la <strong>Resiliencia de la Memoria</strong>. Hago un llamado a <strong>todas las personas</strong>, especialmente a los estudiantes de historia, a proponer actividades educativas en este museo. Me encantaría ver a estudiantes de historia proponer actividades educativas que reactiven este espacio. Es un acto de <strong>justicia histórica</strong> y de <strong>justicia cognitiva</strong> darle a Santander el espacio que merece.</p>



<p>Acérquense a la Casa Museo Santander. Escuchen a Diego Fonnegra. Dejen que su relato detone nuevas preguntas. Cuidar la memoria del <strong>Organizador de la Victoria</strong> y el <strong>Padre de las Leyes</strong> es un acto de resistencia civil que nos enseña a valorar la República que construimos.</p>



<p>Para conocer de cerca el trabajo de Diego Fonnegra y la historia de la casona, puedes una  <a href="https://www.youtube.com/watch?v=OkeZyITC7gU">Entrevista con Diego Fonnegra: “El inquilino de la casona”</a>.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122497</guid>
        <pubDate>Sun, 16 Nov 2025 20:38:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Diego Fonnegra, el Guardián de la Memoria del General Santander: La Ley Frente a la Épica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La reubicación de un jaguar genera polémica entre investigadores y autoridades ambientales en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-reubicacion-de-un-jaguar-genera-polemica-entre-investigadores-y-autoridades-ambientales-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tras su captura en el departamento andino de&nbsp;Cundinamarca, el jaguar, transportado por aire en una pesada caja de madera, finalmente toca tierra. Luego de continuar su recorrido remolcado por un tractor, el momento aparece en un video grabado por la autoridad ambiental: un cuidador retira el candado y, con ayuda de una cuerda, desliza la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>A mediados de octubre de 2025, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) coordinó la translocación de un jaguar que había sido reportado por finqueros en la cuenca baja del río Bogotá.</em></li>



<li><em>La autoridad ambiental justificó la medida como una acción preventiva para proteger tanto a las comunidades rurales como al animal, ante amenazas de caza retaliativa por ataques a ganado.</em></li>



<li><em>Especialistas en fauna silvestre cuestionaron la decisión, calificándola como una intervención sin sustento científico suficiente.</em></li>



<li><em>“Al final, lo translocaron y cambiaron el discurso a un ‘rescate’, cuando acá lo que hubo fue una extracción de un individuo de su hábitat natural”, sostiene José Fernando González Maya, director de la organización ProCAT Colombia.</em></li>
</ul>



<p>Tras su captura en el departamento andino de&nbsp;<strong>Cundinamarca</strong>, el jaguar, transportado por aire en una pesada caja de madera, finalmente toca tierra. Luego de continuar su recorrido remolcado por un tractor, el momento aparece en un video grabado por la autoridad ambiental: un cuidador retira el candado y, con ayuda de una cuerda, desliza la puerta hacia arriba. Pasan unos segundos antes de que el gran felino asome la cabeza, observe a ambos lados para inspeccionar el nuevo entorno y, tras unos pasos cautelosos, se adentre veloz en la selva del norte del departamento de&nbsp;<strong>Vichada</strong>, en las llanuras orientales de Colombia.</p>



<p>En la madrugada del 18 de octubre de 2025, la&nbsp;<strong>Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca</strong>&nbsp;(<a href="https://www.car.gov.co/">CAR</a>)&nbsp;<a href="https://www.car.gov.co/saladeprensa/la-car-libera-al-jaguar-avistado-en-la-cuenca-baja-del-rio-bogota-equipado-con-collar-de-telemetria-satelital-para-su-monitoreo-cientifico#:~:text=El%20ejemplar">coordinó la translocación</a>&nbsp;de un&nbsp;<strong>jaguar macho</strong>&nbsp;<em>(Panthera onca)</em>&nbsp;de 95 kilos, tras múltiples reportes de finqueros sobre su presencia —desde mayo pasado— en las zonas rurales de los municipios de Apulo y Tocaima, en la cuenca baja del río Bogotá. La entidad envió un equipo técnico al área, donde encontraron rastros que indicaban el paso de un felino. En junio, las cámaras trampa instaladas captaron imágenes que&nbsp;<a href="https://www.car.gov.co/saladeprensa/la-car-cundinamarca-confirma-presencia-de-un-jaguar-en-cuenca-baja-del-rio-bogota-y-pide-a-la-comunidad-apoyo-para-su-proteccion">confirmaron la presencia</a>&nbsp;del jaguar. Para inicios de septiembre se ejecutó el operativo final: el jaguar fue capturado y sometido a protocolos de vigilancia médica, comportamiento y alimentación durante un mes, antes de su traslado y liberación.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/condores-andinos-zonas-clave-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ilika y Dasan: los cóndores andinos que ayudaron a descubrir las zonas clave para proteger a su especie</a></strong></p>



<p>“Nos lo decían cuando denunciaban: ‘Si ustedes no lo cogen,&nbsp;<strong>lo vamos a matar</strong>, porque ya nos mató dos o tres vacas, y no vamos a permitir que nos maten más’”, afirma Alfred Ballesteros Alarcón, director de la CAR Cundinamarca, en entrevista con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. Por ello, la autoridad ambiental presentó este caso, oficial y mediáticamente, como un “rescate”.</p>



<p>Sin embargo, la decisión de translocar al jaguar no fue bien recibida por especialistas en fauna silvestre. Desde su perspectiva, la medida fue injustificada científicamente y debió considerarse solo como último recurso,&nbsp;<strong>priorizando antes protocolos orientados a la coexistencia</strong>&nbsp;entre comunidades humanas y esta especie.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266801"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12185334/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.27.jpeg" alt="" class="wp-image-266801" /><figcaption class="wp-element-caption">La CAR Cundinamarca informó que ⁠el jaguar permaneció bajo estrictos protocolos de vigilancia médica, comportamiento y alimentación para asegurar su traslado exitoso. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<p>“La respuesta de una autoridad ambiental no puede ser mover, cada vez que aparezca, un felino o cualquier otro tipo de depredador”, sostiene José Fernando González Maya, director de la organización&nbsp;<a href="https://procat-conservation.org/">ProCAT Colombia</a>. “Le dijimos a la CAR, cuando nos contactó, que nuestra recomendación era hacer una intervención integral. Es decir, ir a&nbsp;<strong>hablar con las comunidades, dar información y llevar métodos disuasorios</strong>&nbsp;para evitar que el jaguar siga comiendo vacas y que las comunidades lo maten. Al final, lo translocaron y cambiaron el discurso a un ‘rescate’,&nbsp;<strong>cuando acá lo que hubo fue una extracción de un individuo de su hábitat natural</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266800"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12184454/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.30-1.jpeg" alt="" class="wp-image-266800" /><figcaption class="wp-element-caption">Durante el proceso de translocación intervinieron médicos veterinarios, zootecnistas, biólogos y expertos en felinos de la CAR Cundinamarca, de Corporinoquia y de la Universidad Nacional de Colombia. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Jaguares sin territorio</h2>



<p>En Colombia se han identificado&nbsp;<strong>cinco grandes subpoblaciones</strong>&nbsp;de jaguares. Una se encuentra en el Chocó biogeográfico, al occidente del país, que conecta con Centroamérica; otra en la región Paramillo – San Lucas, en una zona de transición entre el Caribe y la cordillera central de los Andes; una más en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el Caribe; otra en la Serranía del Perijá-Catatumbo, hacia el oriente y limitando con Venezuela; y, finalmente, una gran población que se extiende por la Amazonía y la Orinoquía, explica Iván Mauricio Vela, investigador titular del&nbsp;<a href="https://www.humboldt.org.co/">Instituto Humboldt</a>&nbsp;e integrante de la&nbsp;<a href="https://mamiferoscolombia.org/">Sociedad Colombiana de Mastozoología</a>.</p>



<p>El traslado del jaguar desde la región andina hacia la Orinoquía no es solo un viaje de cientos de kilómetros:&nbsp;<strong>para el felino significa enfrentarse a un ecosistema distinto</strong>, con nuevas estructuras de bosque y patrones de clima, explica Vela.</p>



<p>“La Orinoquía tiene muchas más sabanas y serranías, que son altitudes bajas, mientras que en los valles interandinos, a pesar de que también están en zonas bajas, tienen influencia de la Cordillera de los Andes”, detalla el especialista. “Entonces la composición de las plantas, la estructura de los bosques, la precipitación, la presencia o no de cuerpos de agua, y un montón de cosas cambian, porque son biomas diferentes, son regiones geográficas diferentes del país.&nbsp;<strong>Por eso hay que tener en cuenta esto en el momento de mover un animal desde los Andes a la Orinoquía</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266802"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12185907/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.31-1.jpeg" alt="" class="wp-image-266802" /><figcaption class="wp-element-caption">Jaguar capturado en Cundinamarca, durante sus revisiones previas al traslado a Vichada, durante la madrugada del 18 de octubre de 2025. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<p>Vela también plantea que existen diferencias físicas entre las poblaciones de jaguares del país. Los individuos más cercanos a la Amazonía suelen ser más grandes y corpulentos, mientras que en los Andes, en teoría, tienden a ser más pequeños. Este contraste genera dudas sobre los efectos individuales que pueda tener la translocación de este ejemplar.</p>



<p>“<strong>No sabemos cómo le va a ir</strong>, por eso, para una translocación hay que tener muchas variables en cuenta para saber si es efectivo o no el movimiento del individuo de un lugar a otro”, explica Vela. “La UICN&nbsp;<a href="https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/2013-009-Es.pdf">tiene un manual</a>&nbsp;diseñado exclusivamente para la translocación de fauna silvestre, porque es un procedimiento muy complejo:&nbsp;<strong>es prácticamente una lotería</strong>, uno no sabe si le va a ir bien o no. Por eso es importante que la autoridad ambiental dé a conocer los criterios técnicos que justifican mover a un individuo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266803"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12190021/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.29.jpeg" alt="" class="wp-image-266803" /><figcaption class="wp-element-caption">Jaguar macho (<em>Panthera onca</em>) de 95 kilos, previo a su translocación. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<p>La presencia de jaguares en Cundinamarca no es algo nuevo. Años atrás,&nbsp;<a href="https://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/hallan-primer-jaguar-en-bosques-de-cundinamarca/20170828/nota/3562738.aspx">hubo registros</a>&nbsp;que apuntaban a la presencia de estos felinos en la región, coinciden los especialistas.</p>



<p>“Hace unos siete u ocho años,&nbsp;<a href="https://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/hallan-primer-jaguar-en-bosques-de-cundinamarca/20170828/nota/3562738.aspx">registramos un jaguar</a>&nbsp;en otro municipio de Cundinamarca, relativamente no tan lejos de esa zona”, describe José Fernando González Maya. “La CAR hizo cobertura de medios sobre la presencia de jaguar en la jurisdicción. Nosotros en ese momento teníamos un proyecto con ellos y la información se manejó bien, en términos de&nbsp;<strong>celebrar que estaba el jaguar allí</strong>. Poco después, enfrente de Cundinamarca —que se divide con otros dos departamentos por el río Magdalena, el más importante en Colombia—, cruzando el río, en la zona baja, publicamos registros de jaguar también.&nbsp;<strong>Es decir, hay poblaciones alrededor</strong>”, sostiene el especialista.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266805"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12190250/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.32.jpeg" alt="" class="wp-image-266805" /><figcaption class="wp-element-caption">Personal técnico de la CAR Cundinamarca, de Corporinoquia y de la Universidad Nacional de Colombia, durante la revisión médica del jaguar. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<p>El rango de distribución del jaguar se ha reducido alrededor de un 49 % en Latinoamérica, mientras que&nbsp;<strong>en Colombia la pérdida alcanza aproximadamente el 39 %</strong>, recuerda Laín Pardo, especialista en biodiversidad de la organización&nbsp;<a href="https://www.wwf.org.co/">WWF Colombia</a>.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/millonaria-obra-energia-amenaza-passiflora-refugio-jaguar-bolivia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Una millonaria obra de energía amenaza al santuario Passiflora, refugio del jaguar en la Amazonía boliviana</a></strong></p>



<p>“Por eso, cuando ocurren nuevos registros, a los biólogos y a los ecólogos nos gusta mucho esa información: quiere decir que algo está pasando&nbsp;<strong>y la especie se está moviendo por territorios donde antes no se veían mucho</strong>. Lo primero que llama la atención es eso”, describe el biólogo.</p>



<p>Precisamente, agrega, habría que indagar las razones por las cuales este jaguar se desplazó hacia una zona con alta densidad poblacional, cercana a varios pueblos. “No es anormal tampoco: realmente la gente cree que los animales tienen que estar por allá, en sitios muy recónditos, pero no. Y la zona de Apulo, en Cundinamarca, es bastante interesante, porque allí se están dando procesos de restauración pasiva, con pasturas que se han abandonado y se restauran de manera natural”, agrega Pardo.</p>



<p>Y, de pronto, eso es precisamente lo que el jaguar pudo estar mostrando. “Algo está pasando y probablemente hay más cobertura forestal en donde él podía desplazarse con más tranquilidad. Iba rumbo a algún lado,&nbsp;<strong>pero nos perdimos esa oportunidad de saberlo</strong>; hay procesos que nos perdimos de indagar un poco más a profundidad”, concluye Pardo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266806"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12190505/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.33.jpeg" alt="" class="wp-image-266806" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar es colocado en una caja o guacal de madera para su traslado aéreo al departamento de Vichada. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Siguiendo al jaguar</h2>



<p>La autoridad ambiental confirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el jaguar&nbsp;<strong>fue equipado con un collar de telemetría y GPS satelital</strong>, herramienta que permitirá conocer en tiempo real sus desplazamientos, comportamiento y adaptación. Además, informó que implementará un monitoreo permanente mediante cámaras trampa para garantizar el bienestar del felino y la estabilidad ecológica de la zona. Sobre el uso de la información recopilada, aclaró que&nbsp;<strong>no está prevista una publicación abierta de los datos</strong>, los cuales se emplearán internamente para el seguimiento del ejemplar y como insumo en futuros estudios o investigaciones.</p>



<p>“La zona donde él estaba no es un corredor felino.&nbsp;<strong>Todavía no tenemos la certeza de cómo apareció en estos municipios</strong>, que son densamente poblados, donde el distrito capital tiene cerca de 10 millones de habitantes”, explica Ballesteros Alarcón, director de la CAR Cundinamarca. “Desafortunadamente, cuando se da el avistamiento de esta clase de especie, también aparecen los cazadores a querer llevarse el ‘trofeo’. Por eso hablamos de ‘rescate’, porque, de no haberlo localizado pronto y haberlo llevado, y luego liberado, seguramente los cazadores lo habrían matado o los finqueros, en defensa de sus animales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266807"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12190645/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.21.jpeg" alt="" class="wp-image-266807" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar en su llegada al sitio de liberación, en el norte del departamento de Vichada, donde la autoridad ambiental y sus especialistas referenciaron la presencia de otros jaguares. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<p>Para definir el lugar de la translocación, la CAR Cundinamarca solicitó la colaboración de la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (<a href="https://corporinoquia.gov.co/es/">Corporinoquia</a>). “Es la autoridad que tiene jurisdicción en el&nbsp;<strong>corredor felino de la Orinoquía</strong>&nbsp;y con sus expertos se identificó el sitio exacto en donde se debía liberar. La Fuerza Aérea colaboró en el traslado del jaguar en avión hasta un punto y, desde allí, fueron varias horas en vehículo para poder llegar al sitio que la autoridad ambiental nos indicaba como adecuado para su liberación”, detalló el funcionario.</p>



<p>Ballesteros Alarcón aclaró que, aunque la CAR Cundinamarca trabaja actualmente en iniciativas como el “<a href="https://www.car.gov.co/saladeprensa/car-declara-corredor-de-los-felinos-del-ri-o-negro-nace-el-refugio-para-felinos-ma-s-grande-del-centro-de-colombia">Corredor de los Felinos del Río Negro</a>” —una nueva área protegida, ubicada en los municipios de Yacopí y Caparrapí, donde se han logrado acuerdos de conservación de varias especies con las comunidades—, trabajar en la coexistencia en la zona donde este jaguar fue capturado, no fue una opción debido al posible&nbsp;<strong>riesgo de cacería retaliativa</strong>, e insistió en que “el jaguar no es oriundo de esa zona, porque no es un corredor ecosistémico de jaguares. Él allí no tenía especies silvestres con las cuales alimentarse porque es una zona densamente poblada”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266798"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12182739/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.31.jpeg" alt="" class="wp-image-266798" /><figcaption class="wp-element-caption">El primer vistazo del jaguar al sitio de translocación. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Crear paisajes de coexistencia</h2>



<p>Los expertos consultados coincidieron en que uno de los mayores retos en la conservación de grandes carnívoros es promover paisajes de coexistencia, donde las comunidades humanas desarrollen percepciones positivas frente a la presencia de estas especies. Este trabajo, señala Iván Mauricio Vela, solo es posible mediante un reiterado proceso de diálogo y educación comunitaria.</p>



<p>En esa línea, el Grupo de Especialistas en Interacciones entre Humanos y Vida Silvestre de la UICN&nbsp;<a href="https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/2023-009-Es.pdf">elaboró un manual de coexistencia</a>, que propone los pasos para manejar de manera responsable y sostenible la relación entre las comunidades y la fauna silvestre.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266808"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/12191018/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.30.jpeg" alt="" class="wp-image-266808" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar se interna en la selva del norte de Vichada, en las llanuras orientales de Colombia. Foto: cortesía CAR Cundinamarca</figcaption></figure>



<p>“Ahora que ocurrió la translocación, es muy importante que se documente e invitamos a la autoridad —dentro de su independencia— a que estos datos sean públicos:&nbsp;<strong>será el primer ejercicio de telemetría de un jaguar sobre cálculos de rango de hogar</strong>”, señala Vela. Es decir, un estudio que permitirá conocer cuánto se mueve un animal dentro de su área habitual de actividad, pudiendo obtener datos del área que utiliza, un ejercicio sin precedentes en Colombia.</p>



<p>“Es invitar a un proceso de ciencia abierta —concluye Vela—, que desde muchas orillas académicas estamos invitando continuamente a todas las organizaciones, gobiernos e instituciones para que haya ese cooperativismo académico y científico, y que esto se dé a conocer”.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> un jaguar que había sido reportado por finqueros en la cuenca baja del río Bogotá, en Colombia, fue capturado y translocado en el departamento de Vichada, al oriente del país. <strong>Foto:</strong> cortesía CAR Cundinamarca</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/11/reubicacion-jaguar-genera-polemica-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122535</guid>
        <pubDate>Sun, 16 Nov 2025 17:45:15 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17125107/WhatsApp-Image-2025-10-24-at-05.59.31-1200x800-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La reubicación de un jaguar genera polémica entre investigadores y autoridades ambientales en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El día que Armero fue Pompeya</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-dia-que-armero-fue-pompeya/</link>
        <description><![CDATA[<p>Armero es un sitio fantasmagórico en la memoria: hace cuarenta años allí tuvo lugar el fin del mundo. Un libro del Ministerio de Cultura recogió en texto y fotos lo que ocurrió ese fatídico 13 de noviembre de 1985 cuando el infierno corrió, enloquecido, montaña abajo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Portada del libro &#8220;Armero, volver al mapa&#8221;, de Mincultura. Las fotos de este blog corresponden a la publicación. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c640796c6e772e44ddc6d42f9425e1de"><strong><em>“Son varios los armeritas que aseguran que el 13 de noviembre de 1985 se presentaba el film </em></strong><strong>´Los últimos días de Pompeya´.<em> Charcas, un habitante de Armero, llegó consternado al café Ancla y dijo: ´</em>Eso de Pompeya nos puede suceder a nosotros´”:<em> Del libro </em>“Armero, volver al mapa”.</strong></p>



<p>Pompeya era una ciudad próspera; Armero también. Pompeya se ubicaba en el Imperio Romano, próxima a la actual Nápoles. Armero quedaba al norte del Tolima, a unos 84 kilómetros de Ibagué. A Pompeya se la tragó un volcán, el monte Vesubio, que la sepultó bajo una lava volcánica de 26 metros de espesor; murieron entre 16 mil y 20 mil personas. Armero también fue&nbsp;engullido por un volcán, el Nevado del Ruiz: murieron alrededor de 23 mil personas. Lo de Pompeya ocurrió el 24 de agosto del año 79 d.C. La tragedia de Armero comenzó a las 9:08 p.m. del 13 de noviembre de 1985.</p>



<p><em>“Se estima que el Ruiz expulsó alrededor de 65 millones de metros cúbicos de material piroclástico, una mezcla de fragmentos de roca, ceniza volcánica y gases a más de 600 grados centígrados, lanzados al aire con violencia. (…) Desde el cráter Arenas descendieron flujos y oleadas piroclásticas (…) cubrieron la parte alta del volcán, protegida por un espeso glaciar, fundiendo la nieve. El agua liberada se mezcló con las cenizas y los fragmentos volcánicos, forman un torrente viscoso y oscuro que empezó a correr por los cauces naturales de la montaña”, </em><a href="https://www.elespectador.com/ciencia/la-erupcion-del-nevado-del-ruiz-y-la-tragedia-de-armero-el-desastre-que-cambio-la-ciencia-en-colombia">dice esta crónica</a> de <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p>La tragedia de Armero fue, como el holocausto del Palacio de Justicia, la crónica de una muerte anunciada. Se sabía que ocurriría –porque, entre otras cosas, ya había ocurrido en otros tiempos-, y las autoridades nada hicieron.</p>



<p>La revista <em>National Geographic</em> reprodujo la <a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/a/pompeya-cronica-infierno-tierra_23530">crónica sobre lo que pasó en Pompeya</a> aquel día, contado por un testigo ocular de excepción: el historiador Plinio el Viejo, que <em>“morirá intentando ayudar a sus compatriotas atrapados en el desastre”. </em>También en Armero muchos ofrendaron su vida por ayudar al prójimo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-69f4a5f64ed9fb5c3da7046d3608f2cc"><em>“la furia de todo ese polvo, cenizas, gases y rocas incandescentes empujaron ayer el tapón que las mantenía bajo tierra con tal fuerza, que lo desintegraron,&nbsp;</em><strong><em>desparramando sus entrañas ardientes sobre Herculano, Pompeya y Estabia</em></strong><em>.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f4b0f40daba85bff3f305b3d77d7fea2"><strong><em>La lluvia piroclástica era cada vez más intensa y hacía hervir el agua del mar</em></strong><em>, y los terremotos habían cambiado la costa de tal forma que era imposible desembarcar en ella.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-8b9cac8331f5683e379e8fd2a3c965b9">&#8230; <strong><em>el espectáculo que pudimos observar desde el barco en Pompeya era terrible</em></strong><em>. Centenares de personas se acumulaban en las puertas de la ciudad, cubriendo sus cabezas con sábanas para protegerse del&nbsp;</em>lapilli<em>, el polvillo candente que caía sobre todos nosotros como una fina lluvia abrasadora. Su&nbsp;huída era lenta y pesada. No pasaba mucho tiempo hasta que&nbsp;<strong>caían en lo que parecía un relajado sueño, provocado por el aire tóxico</strong>, que les proporcionaba una muerte aparentemente placentera.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-150d967831bd5c99a8ef21cf5a087b50"><em>Otros infelices habían sido&nbsp;</em><strong><em>alcanzados por rocas de grandes dimensiones</em></strong><em>, que viajaban decenas de millas desde el interior del Vesubio hacia el cielo, y después caían con gran estrépito sobre ellos, aplastando sus cabezas y sus miembros”.&nbsp;</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Recreación de la destrucción de Pompeya" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ZsntdbZjO74?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Varios cronistas colombianos han relatado el Apocalipsis que se desató sobre los armeritas. El libro “Armero, volver al mapa”, recoge siete textos acompañados con imágenes que le permiten al lector ser testigo del antes, el durante y el después de la tragedia. Es una publicación del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes que <a href="https://www.mincultura.gov.co/despacho/Documents/grupo-de-divulgacion-y-prensa/publicaciones-micasa/MiCASa%20-%20Armero,%20volver%20al%20mapa%20(libro%20digital).pdf">puede descargarse aquí</a>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="561" height="419" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12084814/ZETA-ARMERO-CIUDAD.jpg" alt="" class="wp-image-122331" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12084814/ZETA-ARMERO-CIUDAD.jpg 561w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12084814/ZETA-ARMERO-CIUDAD-300x224.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 561px) 100vw, 561px" /></figure>



<p><em>“No pocos armeritas nos sentimos incómodos cuando nos preguntan de dónde somos. Unos titubean, ganguean; otros sudan, se ponen nervioso, tristes o melancólicos. Y la respuesta casi siempre es la misma: ´Yo era de Armero´. No respondemos: Ýo soy de Armero´, como hacen la mayoría de las personas que aún conservan su territorio”,</em> relata Francisco González, quien nos recuerda que el poblado se llamó primero San Lorenzo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-dc70664c8c7f955c61fb6e6a8eaa6b31"><em>“Nadie sabe por qué se hizo un emplazamiento en el lugar donde habían ocurrido dos avalanchas documentadas: la de 1595, por Fray Pedro Smón, y la de 1845, por viajeros del siglo XIX”.</em></p>



<p>Se convirtió en una ciudad próspera que acogió a inmigrantes de Rumania, Siria, Alemania, Inglaterra, España, Francia, Estados Unidos y México. <em>“Los pilotos alemanes llegaron a Armero pasada la Segunda Guerra Mundial”</em>, cuenta González.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="673" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085111/ZETA-ARMERO-HOSPITAL-baja-1024x673.jpg" alt="" class="wp-image-122332" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085111/ZETA-ARMERO-HOSPITAL-baja-1024x673.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085111/ZETA-ARMERO-HOSPITAL-baja-300x197.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085111/ZETA-ARMERO-HOSPITAL-baja-768x505.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085111/ZETA-ARMERO-HOSPITAL-baja.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Las ruinas del hospital permanecen todavía hoy al borde de la carretera que conduce a Ibagué, Líbano, Honda y Cambao.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La tragedia de Armero fue la crónica de una muerte anunciada.</strong></h2>



<p>En lo que ahora es un camposanto, estaban el parque Los Fundadores, el hospital psiquiátrico, un parque infantil con zoológico propio, el Club Campestre, testigo de la bonanza del algodón, a donde llegaban las mejores orquestas de la época -como Los Hispanos-, o la iglesia de San Lorenzo, <em>“espacio de culto ensombrecido por los hechos de sangre de 1948, cuando su párroco principal, fue asesinado el 9 de abril, tras el magnicidio del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán”.</em></p>



<p>El cementerio, el único lugar que se salvó de la avalancha, ha sido víctima del saqueo: <em>“…ya no queda lápida de mármol ni de piedra”.</em></p>



<p>La crónica más insólita del libro la escribió un sobreviviente, el médico cirujano Juan Antonio Gaitán, quien vivía en Alemania con su esposa Marion Kemper, “una mujer de 1,85 de estatura, mona, que sólo hablaba alemán”.</p>



<p>Tenían pasajes para venir de visita a Colombia el 28 de noviembre, pero por esas cosas del destino adelantaron el viaje para octubre, intercambiando tiquetes con la pianista Teresita Gómez, que era entonces agregada cultural.</p>



<p>Los Gaitán-Kemper llegaron el 28 de octubre de 1985. La pareja deseaba que su primogénito naciera en Colombia. El 6 de noviembre, el doctor se encontraba en el Palacio de Justicia, justo en el momento del asalto guerrillero. <em>“Como a las 11:05 estaba yo mirando el lobby y comencé a escuchar balazos”.</em> Obedeciendo a su papá, tomaron camino hacia Armero y lo que sigue es un relato pavoroso, contado en primera persona, sobre lo que pasó con su familia, su esposa y el niño que venía en camino.  </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-055c0600dcde3f693052a50cde21cfd0"><em>“…uno a todo el mundo lo acompaña hasta el hueco, pero nunca se entierra con ellos”, le decía su padre a Juan Antonio Gaitán (Del libro “Armero, volver al mapa”)</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="814" height="492" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085222/ZETA-ARMERO-GRIS.jpg" alt="" class="wp-image-122334" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085222/ZETA-ARMERO-GRIS.jpg 814w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085222/ZETA-ARMERO-GRIS-300x181.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085222/ZETA-ARMERO-GRIS-768x464.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 814px) 100vw, 814px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>En el libro “Armero, volver al mapa” están las fotos de cómo quedó la pequeña ciudad, como un lienzo gris. Los sobrevivientes emprendieron la búsqueda de los que nunca más aparecieron.</em></p>



<p>La crónica de Paola Guevara, “Azufre en la piel”, que primero se publicó en un libro de crónicas de la Cruz Roja, también produce escalofríos. <em>“Todo yacía sepultado bajo un lodo denso, tan alto que hasta edificios de varios pisos habían sido borrados de la vista. (…) seres que ya no parecían humanos reptaban desorientados (…) sumergidos en la espesura del fin de los tiempos”. (…) Aferrado a la copa del árbol y a ciegas, en la noche más larga del mundo, Chang oyó el concierto trágico de los lamentos que se entremezclaba con el bramido de las vacas, que clamaban como no pueden clamar las vacas, y el grito ansioso y entrecortado de los cerdos se grabó en su memoria como la banda sonora del infierno”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Niños perdidos durante la tragedia fueron robados y enviados al extranjero.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="914" height="446" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085315/ZETA-ARMERO-NINOS-PERDIDOS.jpg" alt="" class="wp-image-122335" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085315/ZETA-ARMERO-NINOS-PERDIDOS.jpg 914w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085315/ZETA-ARMERO-NINOS-PERDIDOS-300x146.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/12085315/ZETA-ARMERO-NINOS-PERDIDOS-768x375.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 914px) 100vw, 914px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c657657658c5c5d787e79de2096b5df9"><em>“Hablan de niños robados, de adopciones irregulares, de personas que vendieron a los huérfanos a parejas en el extranjero. En Armero no sólo se perdieron vidas y bienes. Se perdieron nombres, apellidos, linajes, raíces, nacionalidades y el derecho a ocupar</em> un lugar en la historia. La verdad fue la primera damnificada”: Paola Guevara, en una de las crónicas del libro “Armero, volver al mapa”.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Armero quedó convertido en un enorme lienzo gris. Borrado del mapa, sobrevive en el corazón y en la memoria de quienes encontraron una segunda oportunidad sobre la tierra, lejos de la suya. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122323</guid>
        <pubDate>Thu, 13 Nov 2025 11:44:59 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El día que Armero fue Pompeya]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Humo en los ojos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/direccion-unica/humo-en-los-ojos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Publicado originalmente en la revista Hojas Universitarias de la Universidad Central (2009) y finalista de un concurso convocado por la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y la desaparecida Revista Número, comparto este cuento de mi autoría alrededor de la figura de Agustín Lara, a propósito de los 55 años de fallecimiento del cantante, compositor<br />
y actor mexicano, un día como hoy:<br />
6 de noviembre de 1970.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading has-text-align-center has-large-font-size">Publicado originalmente en la revista <br><em>Hojas Universitarias</em> de la Universidad Central (2009) y finalista de un concurso convocado <br>por la Fundación Gilberto Alzate Avendaño <br>y la desaparecida <em>Revista Número</em>, comparto <br>este cuento de mi autoría alrededor de la figura <br>de Agustín Lara, a propósito de los 55 años <br>de fallecimiento del cantante, compositor <br>y actor mexicano, un día como hoy: <br>6 de noviembre de 1970.</h2>



<p>Permanezco de este lado de la realidad. Sin embargo, hay llamas que se alzan en las paredes de la habitación y por las cuales no puedo hacer a un lado la figura de ultratumba de aquel hombre ni sus largas falanges gravitando sobre las teclas del piano. Al fondo de esa visión, las cortinas de terciopelo y el halo de luz que se filtra por las vidrieras esmeriladas me llevan a reparar en ella. Es, sin duda, una escena conocida. Parece esperar a que me acerque y tase sus servicios o a que levante mi mano para llamar su atención. Me abstengo de hacer cualquiera de esas cosas mientras que un olor a madera consumida sube por las escaleras y se cuela entre el humo del tabaco y el hedor del mezcal y la champaña barata. Sin que hayan transcurrido siquiera unos minutos, veo que viene hacia mí moviéndose lo suficiente para no perder la simetría de su postura inicial, reclinada groseramente sobre el piano y fumando con una de esas pitilleras que solía reconocer con gran curiosidad en las viejas películas italianas. Lejos de percatarme de lo que ello significa, giro la mirada hacia el vestíbulo en donde el fuego consume la alfombra y las lozas, trepando hasta la cornisa de las habitaciones adyacentes y creando una humareda que de seguro no tardará en entrar al salón principal. </p>



<p>Nada parece cambiar. Ni siquiera el estrépito de las vigas y los candelabros logra perturbar el raro aire que envuelve el recinto. Casi en perfecta armonía, los hechos transcurren como en una tela de cinematógrafo. Consiente de ello, avanzo un poco para tratar de descubrir el hechizo, chocar con una pared en la que mi sombra impide una fracción de la imagen: quizá la figura del pianista de cara cortada que desfallece mientras canta, acaso la mujer que segundos antes caminaba decididamente hacia mí sosteniendo entre sus dedos la colilla de un cigarrillo apagado. Puede que sólo logre tapar con mi cuerpo una fracción de escenografía o una de esas ventanas enmarcadas por el desenfado de las damas que permanecen junto a las cortinas. Me acerco a la escena con la certeza del choque, pero nada ocurre. Avanzo un poco&nbsp; más y no descubro a mi paso más que restos de colillas y botellas vacías. Evito levantar la mirada, en tanto presiento la inminencia del encuentro con la mujer a quien segundos antes no creí más que un fotograma y que pronto se encontrará frente a mí en espera de que haga lo que corresponde.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>–No puedo explicarlo muy bien. Tropezar con ella en cada nueva visión ha representado la causa de mis males. Abrir la caja de Pandora fue jamás dejar de ver ese rostro que el fuego no pudo consumir del todo. Fue mirarme cada día al espejo y ver su marca repetida en mi mejilla y escuchar ese estribillo incomprensible &#8211;<em>Me has dejado en la cara, marcada como un epitafio efímero y doloroso, la seña de tu eterno amor-,</em> fue no pasar un sólo día en el cual no percibiera su cercanía y el olor de su piel y su perfume a ratos trastornado por el vaho de la nicotina y el rancio olor de un vestido alquilado.</p>
</blockquote>



<p>La escena empieza a espantarme. El hombre ha dejado de tocar y como si me instase a marcharme de allí, retira sus manos de las teclas para llevárselas a los bolsillos del frac. Saca un cigarrillo y lo pone en su boca sin encenderlo. Me acerco y le ofrezco fuego. Asiente displicente y levanta la mirada justo cuando logro encender el mechero. Iluminado de súbito por la combustión, el primer plano de su rostro me ofrece una imagen de otro mundo. Noto que me observa con cautela mientras aspira la primera bocanada, luego revisa sus partituras y se pone en pie. Me aparto de su lado ofreciéndole una venia y vuelvo a mi lugar. Su delgada silueta me lleva a recordar aquellos espantajos de otro mundo que solían verse en los cinematógrafos veracruzanos, fantasmas sanguinolentos que al despuntar la noche arribaban al puerto y se instalaban en las pantallas y los carteles jarochos. Procuro buscar alguna seña en su rostro en tanto se desplaza por el salón hasta un tapete que se impone en mitad del lugar, bajo una lámpara cuya luz no permite siquiera descifrar. Los gestos se acomodan en su semblante con la candidez de un ebrio circunspecto, con ese raro aire que se dan los melancólicos cada vez que un pensamiento turbio sustrae conformismo. Sin moverme de mi sitio, persigo sus movimientos y el notorio temblor de sus dedos que parecen estar aún tocando aquel bolero o acariciando las mejillas burdamente pintadas de la mujer que le escucha mientras su cantinela la nombra.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>–Un envenenamiento, eso precisamente, un trastorno etílico, un paisaje alucinado que me mantiene ante una película que se va convirtiendo en ceniza, quizá tendido en una camilla mientras una serie de bombillas se suceden sobre mí y alguien me espera tras un par de puertas de quirófano. <em>¿Por qué te hizo el destino pecadora&#8230; si no sabes vender el corazón?</em> Quizá sólo sea una resaca en un burdel y yo siga creyendo en su llamado mientras un acorde de piano martillea mi cabeza con dolorosa persistencia.</p>
</blockquote>



<p>Dubitando unos segundos bajo la luz, aquel espectro parece examinar los dibujos enrevesados que el tapete forma a sus pies. Sin permitir que la ceniza de su cigarrillo llegue a manchar la pulcritud del único objeto que permanece a salvo del desaseo, se retira hacia una mesa para arrojar la colilla y servir algo de licor. Me veo expuesto a sus miradas cada vez que gira su cuerpo en dirección a las mujeres que vacilan entre las columnas y mantienen su atención en mí sin que yo acceda siquiera a salir de mi turbación, estado que de seguro les atrae ya que no dejan de cuchichear entre ellas cada vez que alguna pone al descubierto algo de su comprometedora anatomía. El humo que se expande sobre mi cabeza me recuerda la realidad, o al menos aquella realidad que me lleva a pensar en esos gritos, voces y llamados en off y en ese fuego que resplandece agazapado en las columnas y los dinteles que rodean la sala de estar. Tras unos segundos de sofocante calor, una suerte de placidez narcótica se apodera de mi cuerpo alejándome de cualquier brote de razón que pudiese llevarme de vuelta a la realidad, incluso el traje que llevo y la manguera que permanece en el suelo dejando escapar unas pocas gotas de agua, han dejado de colmar mi interés para sentirme empujado, y sin remedio alguno, al rol dramático que se me ofrece.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>–¿Pero, qué sucedió? Ah, sí. Las imágenes que van y vienen. El cuerpo sin forma de una mujer que añoré en las noches y un fuego consumiéndome sin prisa. Este fuego de años postreros, este estúpido spleen. La daga en el pecho, la marca en la piel como un blasón hecho de mujeres siniestras. La infame música, <em>Y aquel que de tus labios la miel quiera, que pague con brillantes tu pecado, que pague con brillantes tu pecado.</em></p>
</blockquote>



<p>De improviso, y pasando por alto el peso de los atavíos que me acompañan, abandono mi postura y voy hacía una de ellas. La tomo de las muñecas obligándola a trastabillar y sin mediar palabra le llevo a una de las habitaciones. La noto conforme y presta al destino que le he planeado y no hace siquiera el ademán de resistirse por mi repentina empresa. Al ver la cama cubierta por una sabana desteñida y un viejo cuadro impresionista sobre su cabecera, me figuro uno de aquellos hostales de paso que suelen encontrarse en las afueras de la ciudad. La empujo a la cama y ella, gobernada por un brusco ataque de risa, empieza a despojarse de lo poco que lleva encima.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>–Una maquina de deseo, un hijo del tiempo recobrado, una llama. Al olvidarlo todo, las marcas se fueron acentuando en mi mejilla. <em>Un solo beso que tanto esperaba me hizo creer en ti. </em>Siempre voy y luego retrocedo, me desvanezco. Me pongo en píe, recaigo, <em>Y fue su lumbre como la del sol que hiere la dorada espina, y enciende un himno que canta a la sangre cuando se es feliz.</em> Veo mis manos y un río bermejo que corre a través de sus líneas me hace perder la compostura. Alzo la mirada, todo se detiene.</p>
</blockquote>



<p>Sentí que su cuerpo desaparecía. Manteniendo mis ojos en una pequeña ventana sometida por las llamas, advierto que alguien permanece en la puerta, observándome. Levanto con suavidad la cabeza, evito virar para verle, justo cuando un intenso resplandor se abalanza sobre mí. Poseído ya por la fuerza de aquella presencia, empiezo a padecer un dolor abdominal que me obliga a recobrar mi postura horizontal sin poder siquiera levantar los brazos para defenderme. El humo y el sopor me cubren por completo, trato de moverme hacia un lado para caer de la cama, pero algo junto a mí me impide cualquier salida. Parece el cuerpo desmembrado de un maniquí, uno de esos aparejos inservibles que el calor ha empezado a corroer emanando una extraña fetidez. Reparo un poco más en él intentando moverle, hasta que una sensación de horror, la certeza de hallarme ante otra macabra jugada de la muerte, me llega al cuello atragantándome.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>–Pude ver su desfigurada mueca, el canotier rosa sobre su cuerpo y un par de billetes hechos trizas entre sus dedos. El mundo volvió de repente. Fuego replegado en las paredes y en los cuadros. Fuego revolviéndolo todo, fuego acezando, fuego corroyendo, fuego devorando la carne que minutos antes había tomado entre mis manos. Fuego, fuego y más fuego. <em>Si fue limosna nada me importa, sé que su fuego puede hacer que nunca te olvides de mí.</em></p>
</blockquote>



<p>Recobro de lleno la conciencia luego de que alguien me arrastra al salón principal, mientras percibo otras voces que recorren el lugar yendo de un lado para otro. Como si el azar me jugase una mala pasada, consigo reconocer el rostro de quien segundos antes me auxiliara y que ahora me examina con pasmosa tranquilidad. Su risa, rasposa y lentamente prolongada en un gesto de agonía, me altera de tal modo que logro incorporarme de un solo intento y me retiro de su lado algo atontado por el humo que empieza a colmar el recinto. Nadie en el lugar parece preocuparse, me dirijo con precaución hacia una de las salidas hasta que un grupo de mujeres sale al paso halándome cada una hacía una dirección distinta. Finalmente, y habiéndome librado de una veintena de manos que me apresaban, la mujer del pianista me toma con fuerza del brazo y murmura algo a las demás, mirándoles con desden mientras se apartan refunfuñando hacia las ventanas. Sin siquiera buscar mi afirmativa, me hala detrás de una columna y me aprieta contra la pared acercando sus labios a los míos sin besarme. De repente el fuego está en todas partes, un beso apaciguado me inunda y el humo que va borrando su rostro me hace caer al suelo con una breve escalera de mármol ante mis ojos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>–<em>Vende caro tu amor, aventurera. Dale el precio del dolor, a tu pasado. Tus labios al besarme, impregnados dejaron los míos de un suave olor a incienso&#8230;.</em></p>
</blockquote>



<p>Escucho muy de cerca la voz del pianista, y la sensación de verme sumergido en sus palabras, me lleva a implorar su ayuda. Siento, sin embargo, que he perdido ya todas mis fuerzas y sólo llego a escuchar su canturreo mientras el mundo a mí alrededor termina por derrumbarse. Una densa niebla me envuelve y los últimos acordes alcanzan a retumbar en mis oídos como un viejo gramófono que se extingue:</p>



<p class="has-text-align-center"><em>Humo en los ojos, cuando te fuiste,</em><br><em>cuando dijiste llena de angustia ya volveré.</em><br><em>Humo en los ojos cuando partiste,</em><br><em>cuando me viste antes que a nadie, no sé porqué.</em><br><em>Humo en los ojos, al encontrarnos,</em><br><em>al abrazarnos el mismo cielo se estremeció,</em><br><em>humo en los ojos, niebla de ausencia</em><br><em>que con la magia de tu presencia se disipó.</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>–Bien, eso es todo. La pequeña caja musical me mantiene de este lado de la realidad. Qué más puedo agregar. Sí, desde luego, recuerdo mi nombre, cómo decirlo… Sólo tome nota, Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón Lara y Aguirre del Pinto. El resto, si acaso importa, ya lo he olvidado.</p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Carlos Andrés Almeyda Gómez</author>
                    <category>Dirección única</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122117</guid>
        <pubDate>Fri, 07 Nov 2025 05:19:46 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Humo en los ojos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Andrés Almeyda Gómez</media:credit>
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