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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de roi | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Hacia una economía del conocimiento para Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hacia-una-economia-del-conocimiento-para-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El problema no es la inexistencia de instrumentos, sino la ausencia de un proyecto integrado, ambicioso y sostenido que sitúe el conocimiento en el centro del modelo de desarrollo del país.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Colombia ha arrastrado, tal vez ya por tiempo suficiente, una dificultad profunda y persistente relacionada con la estructura de su economía y los límites de su transformación productiva. Si bien en las últimas décadas, salvo ciertas coyunturas, el país ha logrado sostener periodos de crecimiento económico apreciable, con promedios relevantes en distintos ciclos recientes, ese desempeño no ha estado necesariamente acompañado de una transformación productiva de igual magnitud que haya permitido potenciar, diversificar y estar a la altura de verdaderas sociedades y economías del conocimiento.</p>



<p>La pregunta de fondo no es, entonces, únicamente cuánto crece la economía, sino desde dónde lo hace, a qué niveles de productividad y con base en qué tipo de actividades. Plantear esta pregunta con rigor revela un problema estructural: cerca del 70% de la población ocupada no tiene educación terciaria, más del 55% del empleo es informal y el tejido productivo está formado por unos 5,3 millones de micronegocios, principalmente en sectores como el comercio, las actividades agropecuarias de baja tecnificación y el transporte. Estos factores permiten observar una configuración productiva persistente que limita las posibilidades reales de desarrollo del país.</p>



<p>En ese contexto, distintos análisis han convergido en un punto central: Colombia no enfrenta únicamente un problema de crecimiento, sino, sobre todo, un problema de productividad. Dicho de otro modo, el país no ha logrado incrementar de manera sostenida su capacidad de generar valor ni ha avanzado con suficiente profundidad en la sofisticación de su base productiva. Y es precisamente allí donde el lugar que ocupan la ciencia, la tecnología y la innovación dentro del modelo de desarrollo resulta prioritario.</p>



<p>Aunque la ciencia y la tecnología aparecen de manera recurrente en el discurso público, su peso efectivo en la estructura económica y en la toma de decisiones estratégicas sigue siendo limitado. La inversión en I+D, cercana al 0,31% del PIB, resulta claramente insuficiente para impulsar una transformación productiva de fondo. El problema no es únicamente de financiamiento, sino también de la escala de la producción de conocimiento y de las capacidades que el país ha construido —o ha dejado de construir— en este ámbito.</p>



<p>En efecto, Colombia cuenta con aproximadamente 88 investigadores en I+D por millón de habitantes. Al comparar estas cifras a nivel internacional, un referente como Corea del Sur supera los 9.400 investigadores por millón, mientras que países latinoamericanos como Chile presentan niveles considerablemente más altos que los de Colombia. Esta diferencia no solo refleja un menor volumen de investigadores, sino que evidencia una brecha estructural en la capacidad del país para generar conocimiento, sostener procesos de innovación y vincularlos con su aparato productivo.</p>



<p>Así, las trayectorias de desarrollo más exitosas a nivel regional e internacional muestran un patrón bastante claro. Las economías que han logrado incrementar su productividad y diversificar su estructura lo han hecho sobre la base de inversiones sostenidas en ciencia, tecnología e innovación, acompañadas de la consolidación de un talento investigador robusto y de una articulación efectiva entre el Estado, la universidad y el sector productivo. Por ejemplo, Corea del Sur no solo invierte más del 5% de su PIB en I+D, sino que también ha construido un ecosistema capaz de sostener procesos de innovación continuos. En contraste, Colombia no solo invierte poco, sino que también dispone de una base científica limitada, lo que reduce significativamente sus posibilidades de transformación.</p>



<p>Ahora bien, el problema colombiano no radica tanto en la ausencia de condiciones como en la subutilización de su verdadero potencial. El país cuenta con ventajas evidentes, incluso envidiables a nivel internacional, como su biodiversidad, su potencial agroindustrial y su riqueza cultural. Estas características, bien aprovechadas, podrían convertirse en motores de desarrollo. Sin embargo, esas ventajas no se traducen automáticamente en valor agregado. Su aprovechamiento depende de la capacidad para incorporarlas en procesos productivos directamente relacionados con su transformación a partir del conocimiento.</p>



<p>El sector agropecuario ilustra bastante bien este punto. Allí, particularmente, el aumento de la productividad no se basa en producir más, sino en producir mejor, mediante biotecnología, analítica de datos, trazabilidad y transformación industrial, entre otros. En ese contexto, el contraste regional también ofrece ejemplos concretos. Brasil, uno de los líderes regionales en este sector, no se consolidó como potencia agroindustrial solo por su escala productiva, sino también por su apuesta sostenida durante décadas por la investigación aplicada. El caso de Embrapa —la empresa pública brasileña de investigación agropecuaria— muestra que la articulación entre la ciencia, el Estado y el sector productivo puede transformar de manera estructural la productividad del campo.</p>



<p>Ahora, al revisar las apuestas recientes sobre política pública en Colombia, el panorama general resulta insuficiente, ya que los instrumentos impulsados —convocatorias, políticas emergentes en inteligencia artificial, programas de formación avanzada y mecanismos de financiación territorial— no han resuelto el problema de fondo: las decisiones políticas en materia de ciencia y tecnología operan en una escala limitada, sin una articulación clara con la estrategia de desarrollo productivo y sin prioridad real dentro del Estado.</p>



<p>En este sentido, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación continúa operando más como un espacio de validación discursiva que como un verdadero motor estratégico de transformación económica. El problema no es la inexistencia de instrumentos, sino la ausencia de un proyecto integrado, ambicioso y sostenido que sitúe el conocimiento en el centro del modelo de desarrollo del país.</p>



<p>De allí que el debate sobre el futuro económico de Colombia no pueda seguir reduciéndose a variables macroeconómicas de corto plazo. La discusión exige una pregunta clave: ¿qué economía quiere construir el país en las próximas décadas? Esa pregunta, en un contexto global cada vez más exigente, implica la necesidad de tomar decisiones estructurales en ciencia, tecnología e innovación. Decisiones que el próximo o próxima presidente de Colombia, sin posibilidad de renunciar a ello, deberá tomar para el futuro del país.</p>



<p>Quien llegue a la Casa de Ñariño deberá trazar una estrategia decidida para incrementar la inversión en investigación y desarrollo que permita alcanzar, a mediano plazo, al menos el 1% del PIB. Además, deberá reposicionar el lugar de la ciencia en el Estado, dotando la política de ciencia, tecnología e innovación de una capacidad real de incidencia en la planificación económica. También se le exigirá impulsar la formación de capital humano avanzado, fortalecer la articulación entre universidades, empresas y territorios, y apostar por sectores en los que el conocimiento y la innovación sean el principal motor de la generación de valor. Finalmente, deberá propiciar ecosistemas regionales de innovación con <a href="https://blogs.elespectador.com/educacion/la-internacionalizacion-mal-entendida/">capacidad real para interactuar&nbsp;con contextos glocales.</a></p>



<p>Nada de esto será accesorio. Por el contrario, será determinante para las apuestas de desarrollo de Colombia. Las experiencias internacionales muestran que las transformaciones productivas profundas no resultan de ajustes marginales, sino de decisiones técnicas y políticas sostenidas que sitúan el conocimiento en el centro del proyecto nacional.</p>



<p>Colombia aún tiene una ventana de oportunidad para avanzar en esa dirección, pero no es indefinida. En últimas, las decisiones del próximo gobierno —y, en particular, la composición y las capacidades de su gabinete— darán cuenta de si el país será capaz de construir una economía basada en el conocimiento o si continuará reproduciendo una estructura de baja productividad, alta informalidad y limitada generación de valor. Mientras en Colombia no se asuma que la ciencia, la tecnología y la innovación no constituyen un sector más, sino el fundamento mismo de la productividad, la generación de valor y la competitividad, estas seguirán ocupando un lugar marginal dentro de la estructura del Estado y, en esas condiciones, el país difícilmente podrá avanzar hacia la transformación productiva que requiere.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Perafán</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127505</guid>
        <pubDate>Sat, 28 Mar 2026 18:41:47 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hacia una economía del conocimiento para Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Perafán</media:credit>
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        <item>
        <title>Un testimonio brutal sobre personas bipolares y cuidadores</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/un-testimonio-brutal-sobre-personas-bipolares-y-cuidadores/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un relato breve y apasionante, basado en hechos reales, nos lleva a descubrir el universo de los hombres y mujeres con trastorno bipolar (TB). Una guía imprescindible para quienes desempeñan el rol de cuidadores.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Gladys Beleño, escritora colombiana, autora del libro &#8220;Te salvaré de tu sombra&#8221;. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4c47b738f65be9a4fb75dc915f9096bb"><em>“Narrar lo vivido, como si perteneciera a otra persona es, quizá, el único modo de soportar ciertos recuerdos, envolverlos en la claridad fría de una historia ajena para que duelan un poco menos”:</em> <strong>Gladys Beleño, escritora colombo-holandesa.</strong></p>



<p>Estamos hechos de carne, hueso y secretos. De historias, dramas, dolores&#8230; Y de la promesa de que mañana todo será mejor.</p>



<p><em>“La bipolaridad es una condición de la mente en la que las emociones se mueven como un péndulo extremo: de la euforia desbordada al silencio de la depresión (…) un trastorno real que altera el sueño, la energía, los pensamientos y la conducta”,</em> nos dice Gladys Beleño, escritora colombo-holandesa. Fue vicepresidenta de la Asociación Colombiana de Bipolares.</p>



<p>No existía en Colombia un libro de esta naturaleza: escrito por una cuidadora y dirigido a cuidadores, con prólogo del psiquiatra Juan Pablo Rosas, quien escribe: <em>&#8220;Una de cada cuatro personas padece algún tipo de trastorno mental&#8221;. </em></p>



<p>Gustave Flaubert, el autor de la magnífica novela <em>Madame Bovary</em>, tenía claro que <em>el escritor se sirve sin escrúpulos de toda la realidad</em>. Pues bien, al abrir las páginas de <em>&#8220;Te salvaré de tu sombra&#8221;,</em> el lector tiene ante sí una obra honesta, escrita desde las entrañas; el testimonio conmovedor de una vida, que en realidad son dos vidas: la de Verónica, madre y cuidadora, y Sofía, su hija, una paciente con diagnóstico de Trastorno Bipolar, TB.</p>



<p>Son vidas trenzadas por el amor, un amor que a veces se enreda y en otras ocasiones se deshace, entre idas y venidas donde el psiquiatra, cuando no a la clínica de reposo, y con el fantasma de la ideación suicida acechando.  </p>



<p><em>—Verónica, regrese ya. Sofía se quiere morir. </em></p>



<p>Es un libro necesario en una época compleja en que la salud mental amenaza con ser la siguiente pandemia. Sus páginas rinden un homenaje a la figura del cuidador/cuidadora. Nos hablan de aquellas personas que tienen a su cargo al familiar, al amigo o a ese desconocido que libra su propia batalla frente al estigma, frente a la indiferencia y frente a la incapacidad de un sistema de salud a ratos incompetente. Porque la sociedad toda de alguna manera está enferma cuando se comporta ajena e indolente. Como dice la escritora española Carolina Sarmiento: <em>&#8220;Somos un animal que solo sobrevive en comunidad, cuidándonos&#8221;</em>, </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b9d324954f90e14b81b4b17a73c1d2a9"><strong><em>“Amar a un hijo enfermo es como leer un libro en un idioma que aún no se domina, pero cuya historia uno está condenado a entender, cueste lo que cueste”:</em> Fragmento del relato “Te salvaré de tu sombra”.</strong></p>



<p>Verónica aprendió a ser cuidadora en el camino de la vida y en ese aprendizaje debió derribar el muro casi infranqueable que separa a la persona bipolar del mundo que la rodea. El amor no siempre es suficiente cuando el TB muestra su cara más tenaz. La procesión de Verónica va por dentro. De ese interior amoroso, emerge la fuerza que le permite permanecer de pie, porque de eso también depende que ambas, madre e hija, cuidadora y paciente, permanezcan con los pies en la tierra, atadas a la cordura, por ese cordón umbilical invisible que une a padres e hijos hasta el fin de todo. </p>



<p>Hay en este relato una línea que me impactó por su crudeza. Página 47:</p>



<p><em>—Aquí la loca es usted.</em></p>



<p>No importa quién dice la frase o a quién se la dicen. Importa más el hecho real de que en pleno siglo XXI existe una incomprensión sobre las alteraciones mentales, y en ese sentido este libro nos reeduca como lectores en la compresión de lo incomprensible, de la misma manera que la protagonista se reeduca para entender el trastorno bipolar y para reaprender el amor en medio de una condición sin cura. No podemos juzgar al del lado sin habernos bañado en nuestras propias lágrimas. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7027316b28cfcab1d15b90c79d8cfd83"><strong><em>“Ni la madre más valiente puede salvar sola al mundo”:</em> Fragmento del relato “Te salvaré de tu sombra”.</strong></p>



<p>En las novelas suelen existir héroes, heroínas, antagonistas o villanos. En estas páginas conviven seres de carne y hueso, con dolores profundos y linajes heridos, que nos enseñan que todos necesitamos del acompañamiento, del apoyo y soporte del otro, porque en la vida real no hay superhéroes capaces de salvarse a sí mismos, muchos menos al mundo. Hay una vida colectiva que depende de todos, pero también cada vida, lo individual de cada ser, depende nada más que de sí misma para seguir adelante. En ese sentido, esta obra es una invitación para asumir el sitio que nos corresponde en el mundo.</p>



<p>Este libro será de enorme provecho para todo aquel que quiera entender el complejo mundo de las relaciones humanas, haya o no una perturbación mental de por medio, pero con más razón si la hay. En las páginas finales, el lector hallará un breve manual dirigido a los cuidadores y una serie de consejos útiles —sobre el autocuidado del cuidador, por ejemplo—, o frases como ésta que buscan sacudir al lector: <em>“Lo peor no es la enfermedad, lo peor es que todos creen que no existe o que es un invento mío”.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Título:</strong> <em>Te salvaré de tu sombra.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>104 páginas</em></p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Autora:</strong> Gladys Beleño Rodríguez.</p>



<p class="has-text-align-right">Más info <a href="https://www.buscalibre.com.co/libros/search/?q=Te+salvar%C3%A9+de+tu+sombra">aquí</a>. </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127439</guid>
        <pubDate>Sat, 28 Mar 2026 12:06:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un testimonio brutal sobre personas bipolares y cuidadores]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El mangostino, una fruta con denominación de origen: Mariquita</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-mangostino-una-fruta-con-denominacion-de-origen-mariquita/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Superintendencia de Industria y Comercio concedió a Mariquita la marca colectiva &#8220;Capital Frutera de Colombia&#8221; y otorgó al mangostino de Mariquita la denominación de origen, una certificación que lo consagra como fruto exótico.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>El mangostino es el fruto insignia de Mariquita. Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima (Fredy Andrés Londoño).</em></p>



<p>San Sebastián de Mariquita está de moda.</p>



<p>No es una moda pasajera ni fruto del azar. Hay lugares que conservan una memoria profunda, como si el tiempo hubiera decidido quedarse a vivir en ellos.</p>



<p>José Celestino Mutis, no nació en Mariquita, pero el médico, botánico y sacerdote, venido de España por encargo del rey Carlos III, pasó casi ocho años de su vida estudiando la flora del Nuevo Reino de Granada. En estas tierras enseñó a los jóvenes criollos el arte de observar la naturaleza y de traducirla en dibujos minuciosos: hojas, flores, tallos, semillas, todo debía ser registrado con la precisión del científico y la sensibilidad del artista.</p>



<p>A comienzos de este 2026, la directora del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid, María-Paz Martín, recorrió los mismos caminos por donde caminó Mutis. La científica española visitó Mariquita atendiendo una invitación de Funbotánica (Fundación Segunda Expedición Botánica), que dirige el periodista y abogado Guillermo Pérez Flórez, entidad que trabaja por la preservación del legado científico y cultural del sabio gaditano. Durante su recorrido visitó el bosque que hoy lleva el nombre de Mutis y las calles donde se gestó una de las aventuras científicas más extraordinarias de América. Al final del recorrido, ella dijo algo que parecía más una intuición que una afirmación académica:</p>



<p><em>“Me sorprende que, 250 años después, Mutis siga presente en el corazón de la gente que conoce su vida y su obra”</em>. </p>



<p>Hay algo en Mariquita que sugiere esa presencia.</p>



<p>Cierro los ojos e imagino al sabio rodeado por niños criollos que escudriñan la tierra, buscan flores entre la humedad del bosque tropical o recolectan hierbas para estudiarlas. Luego las dibujan, las secan o simplemente las contemplan, como quien sostiene entre sus manos un fragmento del universo. Una hoja basta: venas, limbos y pecíolos convertidos en cartografía de la vida.</p>



<p>Ese legado viajó a España. En el Real Jardín Botánico de Madrid se conservan&nbsp;7.206 láminas&nbsp;de la Real Expedición Botánica: algunas a color, otras en blanco y negro o sepia. Son el testimonio de&nbsp;33 años de exploración científica. Las obras llegaron a la península en 1816, ocho años después de la muerte de Mutis, y hoy siguen asombrando a botánicos e historiadores.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima (Fredy Andrés Londoño)</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="720" height="954" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2.jpg" alt="" class="wp-image-127100" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2.jpg 720w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2-226x300.jpg 226w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure>



<p>Ahora bien, Mariquita no vive únicamente de su pasado. La ciudad también respira presente y futuro a través de sus frutas.</p>



<p>Reconocida por el mangostino, el mango mariquiteño, el zapote, el aguacate cuello de botella, el mamey, el banano o el carambolo, la población ha sido confirmada oficialmente como&nbsp;<strong>Capital Frutera de Colombia</strong>&nbsp;mediante la resolución 8790 del 10 de febrero de 2026 de la Superintendencia de Industria y Comercio.</p>



<p>La primera vez que visité Mariquita quedé maravillado con los jugos que el visitante encuentra en cualquier esquina. Es imposible no detenerse ante una vitrina llena de colores: naranjas, amarillos, verdes, púrpuras. Pero hay uno que domina la escena: el mangostino.</p>



<p>Es el fruto insignia del municipio, la reina de las frutas. Su sabor es difícil de describir. En él aparece el&nbsp;umami, ese quinto sabor que la ciencia reconoció después del dulce, el ácido, el amargo y el salado. Es un gusto profundo, casi misterioso, que permanece largo tiempo en el paladar.</p>



<p>Hoy el mangostino no solo se come fresco o en jugo. El comercio local lo ha transformado en yogures, paletas, encurtidos y postres que atraen cada vez más visitantes.</p>



<p>La historia del fruto es tan singular como su sabor.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes: cortesía Alcaldía de Mariquita.(Luis Eduardo Chavarro) </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-127141" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Originario del sudeste asiático, fue descubierto en la península de Malasia. Durante siglos fue considerado “el árbol más difícil de cultivar del mundo”, debido a las exigencias de clima y suelo que requiere. Llegó a Mariquita en el siglo XIX, traído por compañías inglesas que explotaban las minas de oro de la región. En el suelo y en el subsuelo del norte del Tolima encontró lo que buscaba.</p>



<p>En los suelos de ceniza volcánica y bajo el clima cálido y húmedo del valle del Magdalena, el mangostino prosperó. Primero fueron unos pocos árboles cerca de las minas. Luego se multiplicaron. Hoy adornan el paisaje.</p>



<p>“Los árboles de mangostino se encuentran incluso en los patios de las casas antiguas. Forman parte de nuestra cultura mariquiteña”, dice el ingeniero agrónomo Uber Villalba Patiño, de la Secretaría de Desarrollo Económico.</p>



<p>La alcaldesa Marta Lucía Amaya lo confirma con una memoria personal: en su casa crecen dos árboles de mangostino y recuerda que de niña jugaba alrededor de ellos en el patio de la casa de sus padres.</p>



<p>La denominación de origen que acaba de otorgar la SIC refuerza esa identidad.</p>



<p>La etiqueta delimita una región de aproximadamente 200 hectáreas que incluye a San Sebastián de Mariquita, Armero-Guayabal, Falan, Palocabildo, Honda y Fresno, territorios donde los suelos volcánicos y las variaciones térmicas crean condiciones ideales para el cultivo.</p>



<p>Detrás de estos logros están la Alcaldía de Mariquita, el Centro de Productividad del Tolima (CPT), Asomangostino y la Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima, entidad facultada por la SIC para autorizar el uso de la Denominación de Origen “Mangostino de Mariquita”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El mangostino es el fruto insignia de Mariquita, la reina de las frutas. </strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-1536x2048.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-scaled.jpg 1920w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima <em>(Fredy Andrés Londoño)</em>.</em></p>



<p>Hoy existen más de 200 productores y la producción anual ronda las 1.500 toneladas. La mitad se consume en Colombia; la otra parte viaja hacia Europa y Canadá.</p>



<p>El mangostino, sin embargo, exige paciencia. El árbol tarda&nbsp;doce años en dar fruto, pero puede vivir&nbsp;hasta 150 años.</p>



<p>La cosecha se realiza entre diciembre y febrero, y el proceso sigue siendo manual. “Se hace de forma artesanal para preservar las condiciones físicas y organolépticas del fruto”, explica Villalba. Luego vienen las etapas de clasificación, selección y almacenamiento en frío que garantizan su calidad.</p>



<p>A finales de abril, la Superintendencia de Industria y Comercio realizará en Mariquita una reunión con productores, autoridades locales y actores del sector agroindustrial&nbsp;para explicar los alcances y beneficios de la marca colectiva “Mariquita Capital Frutera de Colombia” y de la denominación de origen “Mangostino de Mariquita”, herramientas que buscan fortalecer la economía regional y abrir nuevas oportunidades en los mercados nacionales e internacionales.</p>



<p>En Mariquita el mangostino ha alcanzado incluso una dimensión simbólica. El Palacio Municipal lleva por nombre&nbsp;El Mangostino, y cada agosto, coincidiendo con el aniversario del municipio, se celebra el&nbsp;Festival Nacional de Música Mangostino de Oro, que en 2026 llega a su edición número treinta y uno.</p>



<p>En Mariquita conviven el pasado y el presente. Mutis sigue caminando por sus calles. Los árboles siguen dando fruto. Y el visitante solo tiene que cerrar los ojos para sentir que, en algún rincón del bosque, el sabio todavía observa una hoja como si fuera el mapa secreto para descubrir el mundo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127097</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 14:03:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151123/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El mangostino, una fruta con denominación de origen: Mariquita]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mirada académica agroindustrial de @UNALoficial, @UniValleCol y @UniCauca a Ingenio @Manuelita160</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/mirada-academica-agroindustrial-de-unaloficial-univallecol-y-unicauca-a-ingenio-manuelita/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tras la visita al Ingenio el 13 de marzo, atendida por la gerencia agrícola y organizada por la Fundación Color de Colombia, los cuatro académicos compartieron sus impresiones sobre el cambio tecnológico observado, los retos en productividad y sostenibilidad, y las oportunidades de cooperación Universidad-Empresa-Sociedad. Atendieron la visita el gerente agrícola de Ingenio Manuelita, Luis [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Tras la visita al Ingenio el 13 de marzo, atendida por la gerencia agrícola y organizada por la Fundación Color de Colombia, los cuatro académicos compartieron sus impresiones sobre el cambio tecnológico observado, los retos en productividad y sostenibilidad, y las oportunidades de cooperación Universidad-Empresa-Sociedad.</p>



<p>Atendieron la visita el gerente agrícola de Ingenio Manuelita, <strong>Luis Guillermo Amú Caicedo</strong>; la jefa de Recursos Hídricos, <strong>Isabel Cristina Fragozo</strong>; la jefa de Tecnología Agrícola y Compost, <strong>Lina Paola Álvarez</strong>, y la jefa de Gestión Social y Comunicaciones, <strong>Luisa Fernanda González Cabal</strong>.</p>



<p>Los académicos visitantes fueron <strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong> y Carlos Mario Zuluaga, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira; <strong>Nohra Rodríguez</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>, y <strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>. </p>



<p>Por parte de la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> estuvo su director, Daniel Mera Villamizar.</p>



<p>A partir de las respuestas de los profesores, que pueden leerse más abajo, este es un resumen por cada pregunta, generado con Inteligencia Artificial (ChatGPT). </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Sobre cambio tecnológico</strong></p>



<p>Los académicos coinciden en que el principal valor formativo del Ingenio Manuelita radica en la convergencia entre trayectoria histórica e innovación tecnológica contemporánea. </p>



<p>Destacan, por un lado, la importancia de comprender la evolución tecnológica del ingenio y su impacto en productividad, eficiencia y bienestar laboral, y, por otro, la incorporación de herramientas de agricultura de precisión basadas en datos, digitalización en tiempo real y análisis computacional para la toma de decisiones. </p>



<p>Esta modernización se complementa con prácticas de economía circular y bioinsumos, así como con sistemas tecnificados de fertirriego, configurando un modelo de agroindustria que transita de la intensividad en recursos hacia la eficiencia, la sostenibilidad y la gestión inteligente.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Sobre retos en productividad y sostenibilidad</strong></li>
</ul>



<p>En cuanto a los desafíos futuros, existe un consenso en que la sostenibilidad constituye el eje crítico, aunque inseparable de la productividad. </p>



<p>Los académicos subrayan la necesidad de aumentar la producción por hectárea reduciendo simultáneamente el uso de recursos, especialmente en un contexto de cambio climático que impone variabilidad hídrica, eventos extremos y presión sobre los suelos. </p>



<p>A ello se suman retos logísticos y de gestión que exigen enfoques sistemáticos de mejora continua, así como la urgencia de garantizar el relevo generacional en el campo. </p>



<p>En conjunto, se plantea la transición hacia sistemas productivos resilientes, eficientes y ambientalmente responsables.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Sobre oportunidades de cooperación</strong></p>



<p>Finalmente, en materia de cooperación academia-empresa, las respuestas convergen en señalar un amplio campo de articulación centrado en la investigación aplicada, la extensión tecnológica y la formación de talento humano pertinente. </p>



<p>Se identifican oportunidades en el desarrollo de soluciones para manejo hídrico, adaptación climática, agricultura digital y optimización de cadenas productivas, así como en la transferencia de conocimiento hacia productores, especialmente pequeños proveedores. </p>



<p>Asimismo, se resalta el papel transversal de la responsabilidad social y la necesidad de integrar programas académicos de diversas disciplinas para responder a las demandas reales del sector, consolidando un ecosistema de innovación con impacto territorial.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Sobre cambio tecnológico</h2>



<p>A la pregunta de &#8220;¿<strong>qué cambio tecnológico de Ingenio Manuelita </strong>cree que los estudiantes deberían conocer en primer lugar en el pregrado?&#8221;, los académicos respondieron:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.</p>



<p>&#8220;En mi opinión un estudiante de primer semestre de pregrado debe conocer la línea de tiempo del avance tecnológico del Ingenio Manuelita y su impacto en  indicadores de productividad, eficiencia del recurso humano y calidad de vida del operario&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nohra Rodríguez</strong>, de&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.</li>
</ul>



<p>&#8220;Un cambio tecnológico clave es la integración de tecnologías digitales en los procesos productivos, especialmente el uso de datos para optimizar la eficiencia agrícola e industrial. </p>



<p>También la inclusión de tecnologías ancestrales como el uso de bioinsumos, compostaje y producción circular&#8221;.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.</p>



<p>&#8220;Hay novedades tecnológicas actuales en la cosecha y siembra que están involucrando avances en el manejo de imágenes y análisis de datos en computador que permiten precisar más las dosificaciones de nutrientes en suelo y también el manejo de las malezas. </p>



<p>Así también la digitalización de la información en tiempo real que tiene para la planificación del riego constituye herramientas y aplicaciones con impactos significativos en términos de sostenibilidad y economía agroindustrial en la cosecha y siembra&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.</li>
</ul>



<p>&#8220;El cambio tecnológico más relevante es la <strong>integración de sistemas de fertirriego tecnificado con gestión eficiente de recursos.</strong> </p>



<p>Este aspecto demuestra cómo la agricultura moderna pasa de ser intensiva en recursos a ser <strong>eficiente, digitalizada y ambientalmente responsable</strong>&#8220;.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="599" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-1024x599.jpg" alt="" class="wp-image-127045" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-1024x599.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-300x176.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-768x449.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-1536x899.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b.jpg 1591w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>De izq a der: <strong>Raúl Antonio Díaz</strong> y <strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de UNAL sede Palmira; <strong>Isabel Cristina Fragozo</strong>, jefe de Recursos Hídricos de Ingenio Manuelita; <strong>Daniel Mera Villamizar</strong>, director de Fundación Color de Colombia; <strong>Nhora Rodríguez</strong>, de UniValle; <strong>Lina Paola Álvarez</strong>, jefa de Tecnología Agrícola y Compost de Ingenio Manuelita; <strong>Luis Guillermo Amú Caicedo</strong>, gerente agrícola de Ingenio Manuelita, y <strong>Jorge Sánchez</strong>, de Universidad del Cauca. </em><strong>Fotos:</strong> Angie Tatiana Torres (Ingenio Manuelita).</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Retos en productividad y sostenibilidad</h2>



<p>Frente a la pregunta de &#8220;e<strong>n productividad o en sostenibilidad, ¿qué le pareció más retador hacia el futuro?</strong>&#8220;, estas fueron las respuestas de los académicos:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.</p>



<p>&#8220;Respecto de la sostenibilidad el reto está en mantener el campo activo para el cultivo de la caña; en productividad incrementar la producción de caña por hectárea al mismo tiempo que disminuye el uso de los recursos, en especial los no renovables. </p>



<p>Además, garantizar un relevo generacional que beneficie al personal que termina su vida laboral y a los que la inician&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nohra Rodríguez</strong>, de&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.</li>
</ul>



<p>&#8220;El mayor reto hacia el futuro es equilibrar productividad con reducción de impactos ambientales, especialmente en el uso eficiente de agua y energía en contextos de cambio climático&#8221;.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.</p>



<p>&#8220;Dadas las características y día a día de la cosecha y siembra en el ingenio, sin lugar a duda hay grandes retos a futuro en términos de sostenibilidad.</p>



<p>Esto también supone desafíos logísticos, de planificación y de gestión de los recursos que permanentemente deberán estar sujetos a un ciclo PHVA en términos de calidad del manejo de este proceso&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.</li>
</ul>



<p>&#8220;Hacia el futuro, el mayor reto está en la sostenibilidad, más que en la productividad. </p>



<p>Aunque la productividad de la caña ha mejorado con tecnologías como el riego tecnificado y la agricultura de precisión, el cambio climático introduce variabilidad hídrica, eventos extremos y presión sobre los suelos, lo que exige sistemas productivos resilientes y adaptativos&#8221;.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Oportunidades de cooperación</h2>



<p>En relación con la pregunta de <em>&#8220;¿dónde ve más<strong> oportunidades de cooperación academia-empresa </strong>a la luz de lo observado en Ingenio Manuelita: investigación, apropiación y extensión tecnológica, formación pertinente de talento humano, responsabilidad social?&#8221;</em>, los académicos opinaron así: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.</p>



<p>&#8220;La Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, identificó oportunidades de cooperación academia-empresa en temas como la generación de valor en el proceso de transformación de la caña de azúcar y tecnificación del pequeño proveedor.</p>



<p>También en mejoramiento de procesos de la cadena de suministro, formación pertinente de talento humano en ciencias agropecuarias, agroindustria, gestión y diseño de las organizaciones.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nohra Rodríguez</strong>, de&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.</li>
</ul>



<p>&#8220;Veo grandes oportunidades en el trabajo colaborativo para el desarrollo de investigaciones aplicadas y en la formación de talento humano, articulando necesidades reales de la industria con procesos académicos de pregrado y posgrado que impulsen innovación y transferencia tecnológica&#8221;. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.</p>



<p>&#8220;La universidad podría impactar de manera positiva y contribuir de manera transversal en todos los segmentos de necesidades de los ingenios azucareros: investigación, apropiación del conocimiento, proyección social y capacitación de personal interno y externo.</p>



<p>Lo anterior es posible dada la gran oferta de programas educativos en nuestro caso de la Universidad del Cauca, comenzando por la misma Ingeniería Agroindustrial, programas asociados a la rama de la administración de empresas y contables , humanidades, entre otras&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.</li>
</ul>



<p>&#8220;Las mayores oportunidades de cooperación se concentran en la investigación aplicada y la extensión tecnológica, articuladas con la formación de talento humano. </p>



<p>En investigación, desarrollar soluciones en manejo hídrico, adaptación al cambio climático, suelos y agricultura digital. </p>



<p>En extensión, la academia puede ayudar a transferir estas innovaciones a los agricultores. </p>



<p>La responsabilidad social también es importante, pero como eje transversal: proyectos con comunidades rurales, eficiencia productiva con inclusión y sostenibilidad territorial. </p>



<p>Para la academia es fundamental que esta cooperación esté acompañada con la formación de estudiantes de pregrado y posgrado&#8221;.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo que sigue: pequeños productores en cadenas agroindustriales</h2>



<p>En desarrollo del objetivo estratégico tres (de tres) misional de Fundación Color de Colombia:&nbsp;<strong>Empoderamiento económico y calidad de vida</strong>, se adelanta un interés en torno a pequeños productores de varios cultivos en el Pacífico y el Caribe y su relación con agroindustrias.</p>



<p>Por eso, se proyecta un Coloquio académico regional para el segundo semestre centrado en dos capítulos del libro&nbsp;<strong><a href="https://www.iadb.org/es/noticias/estudio-bid-aboga-por-transformacion-de-agroindustria-de-america-latina-y-caribe#">“Competir en la Agroindustria: Estrategias Empresarias y Políticas Públicas para los Desafíos del Siglo XXI”</a></strong>, del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.</p>



<p>Los capítulos son: 4 (<strong>Las empresas tractoras</strong>) y 5 (<em>La asociatividad como estrategia de inserción internacional en mercados de agroalimentos de alto valor</em>).</p>



<p>“Las llamadas “empresas tractoras” permiten a pequeños productores integrarse a las cadenas agroalimentarias globales”.</p>



<p>El Coloquio acogerá a docentes y estudiantes de carreras afines de distintas universidades del Valle del Cauca y el Cauca, y a expertos de la industria.</p>



<p>Entre los estudiantes habrá invitados que son beneficiarios de la Fundación Corazón de Caña, y entre los pequeños productores, líderes de cañicultores de varios municipios que tienen contratos con ingenios.</p>



<p>Los interesados pueden escribir a&nbsp;mision.tecnica@fundacioncolordecolombia.org</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127014</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 16:04:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19092648/imagen-destacada-visita-a-Ingenio-Manuelita-para-blog-EE.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mirada académica agroindustrial de @UNALoficial, @UniValleCol y @UniCauca a Ingenio @Manuelita160]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Viaje esforzado de pilos del Caribe para presentar PreSaber con el @IcfesCol</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/viaje-esforzado-de-pilos-del-caribe-para-presentar-presaber-con-el-icfescol/</link>
        <description><![CDATA[<p>Más de 50 estudiantes de grado 11 de calendario A de municipios de seis departamentos caribeños viajaron a las capitales para realizar este domingo 15 de marzo la prueba de ensayo de Saber 11 con calendario B. Citados a las siete de la mañana del domingo por el Icfes, muchos tuvieron que viajar el día [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Más de 50 estudiantes de grado 11 de calendario A de municipios de seis departamentos caribeños viajaron a las capitales para realizar este domingo 15 de marzo la prueba de ensayo de Saber 11 con calendario B.   </p>



<p>Citados a las siete de la mañana del domingo por el Icfes, muchos tuvieron que viajar el día anterior con acudientes y hospedarse en casas de familiares o en hoteles económicos. </p>



<p>Además de pagarle $72.000 al Icfes por concepto de inscripción, las familias asumen (con mucho esfuerzo y en algunos casos con apoyo de los colegios) gastos de transporte intermunicipal y urbano, almuerzos y hasta dos noches de hotel.</p>



<p><strong>¿Por qué hacen todo esto si no es obligatorio?</strong> Porque son estudiantes que quieren ingresar a la universidad y se esfuerzan en la preparación de Saber 11, que les espera el 26 de julio. </p>



<p>Presentar PreSaber del Icfes es realizar el simulacro más real posible de Saber 11, un ejercicio habitual en colegios de alto rendimiento en las ciudades. </p>



<p>Estos estudiantes pilos, determinados y esforzados, hacen parte desde grado octavo del programa de <strong>Semilleros de Becarios U</strong> de la <strong>Fundación Color de Colombia. </strong></p>



<p>Muchos otros pilos de los semilleros no lograron inscribirse en diciembre y enero ante el Icfes, pero harán simulacro virtual en la plataforma Puntaje Nacional, luchando contra los problemas de conectividad. </p>



<p>Algunos lograron inscribirse ante el Icfes (vendiendo boletas de una rifa colectiva), pero no reunir las condiciones para viajar, con lágrimas de frustración. </p>



<p>Otros viajaron solos para ser recogidos por familiares. Múltiples pequeñas historias de formación del carácter y la determinación de buscar un futuro mejor.</p>



<p>Y muchas muestras de amor filial y compromiso de padres y madres con sus hijos, esperanza de la familia.  </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>De los municipios de <strong>El Paso</strong>, <strong>Tamalameque</strong>, <strong>Chimichagua</strong> y <strong>Chiriguaná</strong> viajaron a <strong>Valledupar</strong>, Cesar.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Zona Bananera</strong> y <strong>El Retén</strong> viajaron a <strong>Santa Marta</strong>, Magdalena.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Santiago de Tolú</strong> y <strong>San Onofre</strong> viajaron a <strong>Sincelejo</strong>, Sucre.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Moñitos</strong> y <strong>San Bernardo del Viento</strong> viajaron a <strong>Montería</strong>, Córdoba.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>María La Baja</strong> y <strong>Mahates</strong> viajaron a <strong>Cartagena</strong>, Bolívar. </li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De corregimientos de la ciudad a <strong>Riohacha</strong>, La Guajira.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De corregimientos y colegios de la ciudad a <strong>Cartagena</strong>, Bolívar.</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126930" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos del Magdalena</h2>



<p>Del municipio de <strong>Zona Bananera</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Sheiry Roxana Cantillo Velásquez</strong>, IE de Tucurinca</li>



<li><strong>Luis Santiago Villar Montero</strong>, IED Ciudad Perdida</li>



<li><strong>Felipe Hereira Pinto</strong>, IED Ciudad Perdida</li>



<li><strong>Jhon Jairo Noel Mercado</strong>, IED Humberto Velásquez García</li>



<li><strong>Branis Yasuri Aparicio Berrío</strong>, IE Soplador.</li>
</ul>



<p>Del municipio de <strong>El Retén</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Silvana Tocora Borrero</strong>, IED Roque de los Ríos Valle</li>



<li><strong>Sonia Sofía Mercado Rodríguez</strong>, IED San Juan Bautista</li>



<li><strong>Alexis Manuel Sánchez Barrios</strong>, IED San Juan Bautista</li>



<li><strong>Clara Michell de Orta Moreno</strong>, IED Roque De Los Ríos Valle</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126931" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Bolívar</h2>



<p>Del municipio de <strong>María La Baja</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Taliana Sofía Terán Vanegas</strong>, IE Rafael Uribe Uribe</li>



<li><strong>Isaac David Rocha Carrillo</strong>, IE San Luis Beltrán</li>



<li><strong>Ramón Andrés Julio González</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>María Camila Chiquillo Flórez</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>Johandry Carolina Cantillo Santos</strong>, IE Rafael Uribe Uribe</li>



<li><strong>Nailin Carolina Gutiérrez Fernández</strong>, IET Acuícola San Francisco de Asís</li>



<li><strong>Isabel Sofia Herrera Noreña</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>Jesús David Soto Moreno</strong>, IE Técnica Agropecuaria de Desarrollo Rural</li>
</ul>



<p>Del municipio de <strong>Mahates</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Quiliar Daniel Herrera Pimientel</strong>, IE de Evitar</li>



<li><strong>Cristiana de Jesús Atencio Orozco</strong>, IE Camilo Torres</li>



<li><strong>Yarlis Cecilia Calderón Yepes</strong>, IET Agropecuaria Ezequiel Martelo</li>



<li><strong>Lindys Neleidys Julio Herrera</strong>, IE Camilo Torres</li>



<li><strong>Lina Marcela Arrieta Polo</strong>, IE de Evitar</li>
</ul>



<p>De <strong>Cartagena</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Noelis María Babilonia Martínez</strong>, IE de Bayunca</li>



<li><strong>Sandy Fonseca</strong>, Liceo Bolívar</li>



<li><strong>Cristina Arellano</strong>, I.E nuestra Señora del Carmen</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126932" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos del Cesar</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nataly Castro Avendaño</strong>, IE Técnica Agroindustrial Octavio Mendoza Durán, <strong>El Paso</strong></li>



<li><strong>Sharik Nicolle Córdoba Castilla</strong>, IE Conalpa, El Paso</li>



<li><strong>Yuranis Andrea Rivera Nevado</strong>, IE El Carmen, El Paso</li>



<li><strong>María José Suárez Guerra</strong>, IE Conalpa, El Paso</li>



<li><strong>Rosalba María Camacho Álvarez</strong>, IE San José Soledad, Chimichagua</li>



<li><strong>Amir Julian Porras Trespalacios</strong>, IE Octavio Mendoza Duran, El Paso</li>



<li><strong>Leamis Patricia Palomino Rangel</strong>, IE San José Soledad, Chimichagua</li>



<li><strong>Nataly Bustos Bonet</strong>, IE Agropecuaria Luis Felipe Centeno, Chiriguaná</li>



<li><strong>Jesús David Sánchez Sánchez</strong>, IE Aníbal Martínez Zuleta, Tamalameque</li>



<li><strong>Esteban David Robles Castro</strong>, IE Aníbal Martínez Zuleta, Tamalameque</li>



<li><strong>José Eduardo Vanegas Castilla</strong>, IE Técnico José Celestino Mutis, Guacoche, Valledupar</li>



<li><strong>Miguel Ángel Rodríguez</strong>, IE Benito Ramos Trespalacios, de El Paso</li>



<li><strong>Andrea li Villarreal Tejeda</strong>, IE la Inmaculada, Chimichagua</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Sucre</h2>



<p>Del municipio de <strong>Santiago de Tolú</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Gabriela Padilla Ríos</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Isaura Sofia Berrío Cermeño</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Emmanuel Martínez Barragán</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Luisa Fernanda Solar Bohórquez</strong>, Liceo Pedagógico Los Ángeles</li>



<li><strong>Antero Tomás Arias Mendoza</strong>, Liceo pedagógico los ángeles</li>
</ul>



<p>Del municipio de <strong>San Onofre</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ronaldo Bello Álvarez</strong>, IE Aguas Negras</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126933" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Córdoba</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Natalia Doria Castro</strong>, IE Obdulio Mayo Carpeta, <strong>Moñitos</strong></li>



<li><strong>Aliska Carielys Corredor Silgado</strong>, IE José Manuel de Altamira, <strong>San Bernardo del Viento.</strong></li>



<li><strong>Johelys Paola Padilla Palencia</strong>, IE Perpetuo Socorro, <strong>Moñitos</strong></li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de La Guajira</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Luz Elisa Quintero Amaya</strong>, IE San Juan Bautista de Cotoprix, Riohacha</li>



<li><strong>Zaide Carolina Godoy Martínez</strong>, IE Luis Antonio Robles, Camarones</li>



<li><strong>Elisaray Pinedo Amaya</strong>, IE San Juan Bautista de Cotoprix, Riohacha</li>



<li><strong>Jhon Mario Redondo Morales</strong>, IE Rural Miguel Pinedo Barros, Dibulla</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126966" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Trazador misional de esta publicación:</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>En su línea estratégica,&nbsp;<strong>Educación de calidad y equidad</strong>, la Fundación Color de Colombia tiene los programas de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>&nbsp;(desde grado octavo para ayudar a la preparación de aspirantes a becas)</p>



<p>y de&nbsp;<strong>Semilleros Alpha Phi Alpha</strong>&nbsp;(desde primer semestre de pregrado para ayudar a una experiencia integral de proyecto de vida universitaria con metas altas).</p>
</blockquote>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126803</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 10:42:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213416/Imagen-destacada-en-blog-El-Espectador.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Viaje esforzado de pilos del Caribe para presentar PreSaber con el @IcfesCol]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Seducir al centro.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/seducir-al-centro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay una escena que se repite en la política colombiana cada cierto tiempo: los extremos hablan con fervor, se aplauden a sí mismos, se indignan con el adversario… mientras el país que decide las elecciones permanece en silencio. No es un país heroico ni doctrinario; es más bien escéptico, pragmático y algo cansado de las [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay una escena que se repite en la política colombiana cada cierto tiempo: los extremos hablan con fervor, se aplauden a sí mismos, se indignan con el adversario… mientras el país que decide las elecciones permanece en silencio. No es un país heroico ni doctrinario; es más bien escéptico, pragmático y algo cansado de las épicas. Pero cuando llega el momento, ese país aparece en las urnas y mueve la aguja.</p>



<p>Por eso la disputa real de la próxima elección no ocurrirá en los márgenes ideológicos sino en ese territorio menos ruidoso donde vive el votante que todavía duda. El centro —esa palabra incómoda para los fanáticos— será, otra vez, el campo de batalla.</p>



<p>En la derecha, el movimiento es visible. La apuesta de Paloma Valencia por Juan Daniel Oviedo tiene algo de gesto estratégico y algo de provocación cultural. Oviedo, un hombre abiertamente gay, técnico, moderado en el tono y además defensor del Acuerdo de Paz de 2016, no es precisamente el arquetipo clásico del uribismo. Y justamente ahí está la señal: no se trata de reafirmar la identidad dura, sino de tender una invitación.</p>



<p>Es una forma de decirle al centro: hay espacio para ustedes aquí.</p>



<p>No es una operación sencilla. Dentro de la propia derecha genera tensiones evidentes. Pero es, al menos, un intento de comprender algo elemental de la aritmética política colombiana: ningún proyecto de poder gana hoy sin ampliar su perímetro hacia la mitad del espectro.</p>



<p>Pero también leyendo al gobierno, conviene hacerse una pregunta más incómoda: ¿cómo puede seducirse al centro desde un gobierno que durante buena parte de su ejercicio ha mostrado un abierto desprecio por aquello que el centro suele valorar?</p>



<p>¿Cómo debe leer el país a Gustavo Petro cuando ha hecho del desprecio por lo técnico una especie de marca política? ¿Qué sentirán los profesionales, los académicos, los ciudadanos que creen en el conocimiento y el mérito, cuando escuchan al presidente decir —con una mezcla de ironía y desdén— que por haber pasado por el Externado es prácticamente abogado? ¿Qué lectura puede hacerse cuando los ministros más técnicos han sido los más rápidamente desplazados, como ocurrió con José Antonio Ocampo, el colombiano que más alto ha llegado en el sistema de Naciones Unidas?</p>



<p>El problema no es solo retórico. También es institucional. Un gobierno que se permite rodearse de funcionarios cuestionados por la fiscalía por falsificación de títulos —como el caso de Juliana Guerrero— envía un mensaje devastador sobre el valor del mérito en el servicio público y en la vida.</p>



<p>Y luego están las palabras. Esas frases que revelan más de lo que el poder quisiera admitir. Cuando el presidente dice que las mujeres que le gustan son aquellas que “acompasen su clítoris con su mente”, ¿qué mujer puede sentirse respetada en una afirmación así? ¿Qué clase de sensibilidad política cree que ese lenguaje construye puentes con una ciudadanía diversa y crítica?</p>



<p>Lo mismo ocurre cuando reduce las diversidades sexuales a caricaturas de “plumas y lentejuelas”, o cuando mantiene una ambigüedad deliberada sobre su propia orientación personal —que, por supuesto, no tendría absolutamente nada de problemático si simplemente se abordara con la naturalidad que exige una sociedad democrática.</p>



<p>La cuestión no es privada; es política. Porque quien aspira a representar a un país plural debe empezar por mostrar respeto hacia esa pluralidad.</p>



<p>Y entonces la pregunta vuelve: ¿qué garantías puede ofrecerle al centro —y a las múltiples diversidades políticas y culturales del país— un liderazgo que tantas veces las ha mirado con desdén?</p>



<p>La sensación es distinta. Más que expandirse, parece que el proyecto gubernamental se replegara sobre sí mismo, como si la estrategia consistiera en reafirmar identidad antes que en convocar.</p>



<p>La elección de Aída Quilcué parece inscribirse en esa lógica. Y es inevitable que recuerde el guion que acompañó la llegada de Francia Márquez a la vicepresidencia.</p>



<p>Conviene decirlo sin eufemismos. Francia no fue solamente una líder social que llegó al poder; fue también el símbolo más poderoso de la campaña. Su historia, sus luchas, su biografía, su voz —todo eso fue convertido en un capital político gigantesco.</p>



<p>Pero una vez ganado el poder, ese capital fue administrado con una mezcla inquietante de cálculo y condescendencia.</p>



<p>Francia Márquez terminó siendo, muchas veces, más un emblema que una dirigente con poder real. Su agenda fue diluida, su margen de acción estrechado y su presencia política cuidadosamente contenida. La vicepresidenta que había despertado una emoción profunda en millones de colombianos fue convertida, poco a poco, en una figura ornamental del gobierno.</p>



<p>Dicho de manera brutal: se instrumentalizaron sus luchas.</p>



<p>Si uno no sospechara del tratamiento político que recibió desde el propio poder, tendría que concluir que simplemente no estaba a la altura del cargo. Pero es difícil ignorar la otra mitad de la historia: un gobierno que supo aprovechar su potencia simbólica en campaña, pero que luego pareció incomodarse con la autonomía que esa misma figura podía tener.</p>



<p>Muchos —entre los que me incluyo— nos conmovimos genuinamente con su llegada. Yo mismo escribí sobre lo que significaba para el país. Pero la política, como suele ocurrir, terminó revelando algo más crudo: el símbolo era útil, la voz independiente no tanto.</p>



<p>Por eso el movimiento con Aída Quilcué despierta inquietudes. ¿Estamos ante una representación profunda y genuina, o ante una nueva operación simbólica? ¿Una voz con autonomía real o un nuevo “convidado de piedra”, como los inmortalizó Goya?</p>



<p>La política latinoamericana conoce bien ese mecanismo: incorporar símbolos para evitar transformaciones reales.</p>



<p>Es el viejo gatopardismo.</p>



<p>Que todo cambie, para que todo siga igual.</p>



<p>Mientras tanto, el centro observa. No es un espacio ideológico perfectamente definido, pero sí un territorio emocional: desconfía de los maximalismos, exige moderación institucional y busca señales de gobernabilidad.</p>



<p>Quien logre ofrecerle garantías tendrá una ventaja decisiva.</p>



<p>En ese terreno, la derecha parece estar ensayando movimientos —todavía torpes, todavía incompletos— para ampliar su radio de interlocución. Del lado del oficialismo, en cambio, la figura de Iván Cepeda aún no parece convocar más allá de su propio campo. Más bien da la impresión de un discurso que se reafirma, se atrinchera y se vuelve cada vez más identitario.</p>



<p>Pero la política no premia siempre la pureza. Premia, sobre todo, la capacidad de sumar.</p>



<p>Por eso la próxima elección probablemente no se decidirá en los bordes ideológicos del país, sino en esa zona más silenciosa donde vive el votante que no quiere épicas, sino certezas.</p>



<p>Ese votante que, cada cuatro años, termina inclinando la balanza.</p>



<p>Y al que todos, tarde o temprano, terminan intentando seducir.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126864</guid>
        <pubDate>Fri, 13 Mar 2026 23:09:16 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/23161259/retrato-subachoque.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Seducir al centro.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ingenio Manuelita recibe visita académica de @UNALoficial, @UniValleCol y @UniCauca</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/ingenio-manuelita-recibe-visita-academica-de-unaloficial-univallecol-y-unicauca/</link>
        <description><![CDATA[<p>La gerencia agrícola de Ingenio Manuelita atenderá este viernes 13 de marzo una visita de campo de delegados de programas de ingeniería agroindustrial, agroindustria y agronomía de la Universidad Nacional de Colombia, Universidad del Valle y Universidad del Cauca, organizada por la Fundación Color de Colombia como paso de un ulterior coloquio sobre participación de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La gerencia agrícola de <strong>Ingenio Manuelita</strong> atenderá este viernes 13 de marzo una visita de campo de delegados de programas de ingeniería agroindustrial, agroindustria y agronomía de la <strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, <strong>Universidad del Valle</strong> y <strong>Universidad del Cauca</strong>, organizada por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> como paso de un ulterior coloquio sobre participación de pequeños productores en cadenas de valor agroindustriales.</p>



<p>El <strong>objetivo de la visita</strong> es conocer de primera mano el cambio tecnológico, la productividad y la sostenibilidad de los procesos de cultivo y cosecha de un ingenio líder de la agroindustria colombiana. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>&#8220;Esta visita es una forma de acercar la academia y la sociedad a la empresa privada. La formación del talento humano y la investigación nos interesan, por supuesto.</p>



<p>Estamos abiertos a mostrar los avances de la industria bajo el concepto de sostenibilidad, y nos alegra que sea un ejercicio compartido de varias universidades y sociedad civil&#8221;</p>



<p><strong>Luis Guillermo Amú Caicedo</strong>, gerente agrícola de <strong>Ingenio Manuelita</strong>.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Académicos visitantes</h2>



<p>Cuatro profesores e investigadores de las principales universidades estatales de la región conforman la comitiva. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nohra Rodríguez</strong>, de <strong>Universidad del Valle</strong>: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.</li>
</ul>



<p>Bióloga, MSc. en Ciencias Agrarias-Genética y fitomejoramiento, PhD en ciencias, orienta los cursos de biotecnología vegetal, negocios verdes, botánica, cultivo de tejidos y citogenética.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Raúl Antonio Díaz</strong> <strong>Pacheco</strong>, de la <strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.</li>
</ul>



<p>Ingeniero mecánico, dedicado a los temas de cadena de suministro y logística, gestión de la producción y la calidad.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la <strong>Universidad del Cauca</strong>: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.</li>
</ul>



<p>Magister en Ingeniería Química y candidato a doctor con la misma especialidad en la Universidad del Valle. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de la <strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.</li>
</ul>



<p>Ingeniero químico, con maestría en ciencia y tecnología de alimentos y doctorado en ingeniería, con experiencia en investigación y docencia en tecnología de poscosecha y procesamiento de alimentos. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo que sigue: pequeños productores en cadenas agroindustriales</h2>



<p>En desarrollo del objetivo estratégico tres (de tres) misional de Fundación Color de Colombia: <strong>Empoderamiento económico y calidad de vida</strong>, se adelanta un interés en torno a pequeños productores de varios cultivos en el Pacífico y el Caribe y su relación con agroindustrias.</p>



<p>Por eso, se proyecta un Coloquio académico regional para el segundo semestre centrado en dos capítulos del libro <strong><a href="https://www.iadb.org/es/noticias/estudio-bid-aboga-por-transformacion-de-agroindustria-de-america-latina-y-caribe#">&#8220;Competir en la Agroindustria: Estrategias Empresarias y Políticas Públicas para los Desafíos del Siglo XXI&#8221;</a></strong>, del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.</p>



<p>Los capítulos son: 4 (<strong>Las empresas tractoras</strong>) y 5 (<em>La asociatividad como estrategia de inserción internacional en mercados de agroalimentos de alto valor</em>).</p>



<p>&#8220;Las llamadas “empresas tractoras” permiten a pequeños productores integrarse a las cadenas agroalimentarias globales&#8221;.</p>



<p>El Coloquio acogerá a docentes y estudiantes de carreras afines de distintas universidades del Valle del Cauca y el Cauca, y a expertos de la industria.</p>



<p>Entre los estudiantes habrá invitados que son beneficiarios de la Fundación Corazón de Caña, y entre los pequeños productores, líderes de cañicultores de varios municipios que tienen contratos con ingenios. </p>



<p>Los interesados pueden escribir a mision.tecnica@fundacioncolordecolombia.org</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126733</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 21:51:42 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11162049/imagen-destacada-visita-a-Ingenio-Manuelita.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ingenio Manuelita recibe visita académica de @UNALoficial, @UniValleCol y @UniCauca]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: un polémico fallo pone a prueba la protección de la Sierra Nevada de Santa Marta y sus pueblos indígenas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-un-polemico-fallo-pone-a-prueba-la-proteccion-de-la-sierra-nevada-de-santa-marta-y-sus-pueblos-indigenas/</link>
        <description><![CDATA[<p>El pasado 19 de febrero una noticia sorprendió a los indígenas arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo, los cuatro pueblos ancestrales que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo montañoso único en Colombia, aislado de los Andes y el más alto del mundo junto a la costa, con picos que superan los 5700 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Consejo de Estado, uno de los máximos tribunales del país, tumbó el decreto de la Línea Negra que delimita el territorio espiritual y cultural de los pueblos arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo en el Caribe colombiano.</em></li>



<li><em>Luego de la decisión judicial surgen dudas respecto al posible avance de actividades agroindustriales, mineras y petroleras en una región de alta biodiversidad.</em></li>



<li><em>El presidente Gustavo Petro aseguró que se creará un nuevo decreto para proteger el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas.</em></li>



<li><em>Líderes indígenas aseguran que con o sin decreto continuarán defendiendo su territorio ancestral y sus más de 300 sitios sagrados.</em></li>
</ul>



<p>El pasado 19 de febrero una noticia sorprendió a los indígenas arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo, los cuatro pueblos ancestrales que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo montañoso único en Colombia, aislado de los Andes y el más alto del mundo junto a la costa, con picos que superan los 5700 metros.&nbsp;<strong>El Consejo de Estado, uno de los altos tribunales del país, declaró la nulidad del&nbsp;<a href="https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=30035809" target="_blank" rel="noreferrer noopener">decreto 1500 de 2018</a>, más conocido como el decreto de la Línea Negra</strong>.</p>



<p>Esta norma redefinió el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas, trazando un límite simbólico y sagrado llamado “Línea Negra” (o Sheshiza, en su cosmovisión), basado en 348 espacios sagrados.&nbsp;<strong>Su principal objetivo era proteger el valor espiritual, cultural y ambiental del territorio</strong>, regulando el uso de recursos, la consulta previa en decisiones que los afecten y su autonomía en la conservación.</p>



<p>“Para los pueblos indígenas esta decisión significa desconocer un proceso histórico de reivindicación de nuestras culturas y del conocimiento que tienen los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta”, dice José Mario Bolívar, gobernador del Cabildo Indígena del Pueblo Wiwa. Por su parte, Jaime Luis Arias, gobernador del Cabildo Indígena del Pueblo Kankuamo, asegura que rechazan la decisión y les preocupa porque&nbsp;<strong>“la interpretación que hace este tribunal es completamente regresiva en derechos”</strong>.</p>



<p><a href="https://acmineria.com.co/wp-content/uploads/2026/02/Sentencia-Nulidad-del-Decreto-1500-de-2018.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La sentencia del Consejo de Estado</a>, que no puede apelarse, también generó rechazo en sectores sociales y ambientales. Juana Hofman, directora de integración territorial técnica en Amazon Conservation Team (ACT), comenta que<strong>&nbsp;la decisión de anular el decreto por razones de forma y no de fondo pone en jaque más que un acto administrativo</strong>. “Lo que está en riesgo son los avances en la protección de los derechos territoriales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, la garantía efectiva de la diversidad étnica y cultural y, en un plano más estructural, la coherencia del Estado colombiano como Estado social de derecho que se reconoce pluriétnico y multicultural”.</p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/vias-coca-incendios-deforestacion-amazonia-colombia/">Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270267"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/06143741/BLUR-Los-indigenas-de-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-se-enfrentan-a-presiones-extractivas-en-su-territorio-Foto-Cortesia-AIDA-Yeny-Rodriguez-scaled.jpg" alt="Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta se enfrentan a presiones extractivas en su territorio. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez" class="wp-image-270267" /><figcaption class="wp-element-caption">Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta se enfrentan a presiones extractivas en su territorio. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Un decreto que incomodó desde el momento de su firma</h2>



<p>Los principales argumentos del Consejo de Estado para anular el decreto de la Línea Negra están en que, al momento de ser expedido,&nbsp;<strong>no existía cartografía oficial del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y no se agotó la consulta previa con otros grupos étnicos</strong>&nbsp;que quedaron incluidos dentro del territorio ancestral, entre ellos los pueblos indígenas ette enaka y wayúu, así como varios consejos comunitarios afro.</p>



<p>El alto tribunal también expresó que en 2018&nbsp;<strong>hubo un exceso en la potestad reglamentaria del Presidente</strong>, quien interfirió en la autonomía territorial de los departamentos de La Guajira, Cesar, Magdalena y en la de sus municipios.</p>



<p>Se generó tanta polémica que pocos días después de conocerse la sentencia, el presidente Gustavo Petro&nbsp;<a href="https://x.com/petrogustavo/status/2025371685298307500?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2025371685298307500%7Ctwgr%5Ea176d6b6ad289290944a6ccd0e430588b86c37f2%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.rtvcnoticias.com%2Fcolombia%2Fpetro-firmara-en-santa-marta-nuevo-decreto-de-la-linea-negra" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se pronunció</a>&nbsp;a favor de los pueblos indígenas y&nbsp;<strong>propuso la elaboración de una nueva norma</strong>. “He convocado la unidad de los pueblos indígenas del corazón del mundo. Los espero masivamente en las playas de Santa Marta, a firmar el nuevo decreto de la Línea Negra que expanda el territorio sagrado de los cuidadores del agua”, dijo el mandatario.</p>



<p>El expresidente Juan Manuel Santos, quien firmó el decreto de 2018 un día antes de dejar su cargo, también defendió la norma. “Los pueblos kogui, arhuaco, wiwa y kankuamo están en riesgo.&nbsp;<strong>Preservar la Línea Negra no es un capricho. Es proteger la Sierra Nevada, su riqueza incomparable y su dimensión espiritual</strong>. Y es honrar una orden de la Corte Constitucional”,&nbsp;<a href="https://x.com/JuanManSantos/status/2025004975709892992?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2025371685298307500%7Ctwgr%5Ea176d6b6ad289290944a6ccd0e430588b86c37f2%7Ctwcon%5Es3_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.rtvcnoticias.com%2Fcolombia%2Fpetro-firmara-en-santa-marta-nuevo-decreto-de-la-linea-negra" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dijo en un video</a>&nbsp;que publicó en la red social X.&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2010/t-547-10.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dicha orden</a>&nbsp;le pedía al Gobierno Nacional adoptar medidas efectivas para delimitar y proteger el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270259"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221750/En-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-nacen-los-principales-cuerpos-de-agua-de-tres-departamentos-del-Caribe-colombiano-Foto-Cortesia-fundacionchasquis-768x512.jpg" alt="En la Sierra Nevada de Santa Marta nacen los principales cuerpos de agua de tres departamentos del Caribe colombiano. Foto: @Cortesía fundacionchasquis" class="wp-image-270259" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Sierra Nevada de Santa Marta nacen los principales cuerpos de agua de tres departamentos del Caribe colombiano. Foto: cortesía @fundacionchasquis</figcaption></figure>



<p>Jenny Ortiz es coordinadora del Programa Movilización, Derechos Humanos e Interculturalidad del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), fundación colombiana dedicada a la investigación, formación y defensa de los derechos humanos y la paz. Según dice,&nbsp;<strong>detrás de la demanda que llevó a la nulidad del decreto hay intereses económicos</strong>, ya que la norma funcionaba como una barrera que impedía la entrada de agricultura a gran escala y proyectos extractivos como la minería.</p>



<p><a href="https://www.cinep.org.co/publi-files/PDFS/20241127_Situacion_seguridad_SNSM.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Datos recogidos y procesados por el CINEP</a>, y que fueron obtenidos de la plataforma de la Agencia Nacional de Minería (ANM), muestran que&nbsp;<strong>para febrero de 2024 existían 151 títulos mineros vigentes dentro de la Línea Negra</strong>, los cuales ocupaban un área de 77 805 hectáreas, aunque la mayoría se encuentran inactivos o en fase de exploración. También había registro de 95 solicitudes mineras en espera de aprobación y que abarcan 74 644 hectáreas.</p>



<p>Precisamente,&nbsp;<strong>una de las preocupaciones con la nulidad del decreto es que las presiones mineras, agroindustriales y petroleras aumenten.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270260"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221802/La-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-es-el-sistema-montanoso-costero-mas-alto-del-mundo-Foto-Cortesia-fundacionchasquis-768x512.jpg" alt="La Sierra Nevada de Santa Marta es el sistema montañoso costero más alto del mundo. Foto: Cortesía @fundacionchasquis" class="wp-image-270260" /><figcaption class="wp-element-caption">La Sierra Nevada de Santa Marta es el sistema montañoso costero más alto del mundo. Foto: cortesía @fundacionchasquis</figcaption></figure>



<p>Hofman afirma que desde 2018 sectores gremiales y económicos alertaron que la aplicación del decreto “paralizaría el desarrollo” de tres departamentos y que cualquier actividad requeriría consulta previa. Sin embargo, para ella, no se prohibía el desarrollo sino que se establecían reglas de protección y coordinación en un territorio ancestral reconocido. “<strong>Lo que incomodaba era el reconocimiento efectivo de límites al extractivismo y a una expansión sin diálogo”</strong>, dice.</p>



<p>Jaime Luis Arias comenta que los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta son conscientes de que históricamente ha habido intereses por explotar toda la riqueza cultural y ambiental de la zona. “<strong>Esta decisión desde luego afecta y crea una incertidumbre jurídica [que favorece] a esos intereses</strong>&nbsp;porque este decreto obedecía, precisamente, a una decisión de la Corte Constitucional que orientaba a establecer mecanismos y garantías para la protección del territorio”. Arias agrega que no solo se trata de intereses legales sino que&nbsp;<strong>en la Sierra hay minería ilegal y grupos armados</strong>&nbsp;que generan afectación a los derechos de los pueblos indígenas.</p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/">¿Protección o riesgo?: nuevas actividades permitidas por el Gobierno en reservas forestales de Colombia abren debate sobre posibles impactos ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un nuevo decreto viene en camino</h2>



<p>Aun en medio del escenario de preocupación, los expertos consideran que&nbsp;<strong>la Sierra Nevada de Santa Marta no queda del todo desprotegida</strong>. “Cualquier actividad que genere afectación sobre los cuatro pueblos indígenas tiene que pasar por consulta previa”, comenta Hofman.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270257"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221729/Viviendas-indigenas-en-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-Foto-Cortesia-AIDA-Yeny-Rodriguez-768x512.jpg" alt="Viviendas indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez" class="wp-image-270257" /><figcaption class="wp-element-caption">Viviendas indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto: cortesía AIDA/Yeny Rodríguez</figcaption></figure>



<p>Yeny Rodríguez, abogada de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), considera que el territorio ancestral que está fuera de los resguardos, y es parte del polígono conocido como Línea Negra, no queda desprotegido porque el decreto se cayó, pues&nbsp;<strong>hay otras figuras legales que lo protegen</strong>, como el artículo 330 de la Constitución Política de Colombia o tratados internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).</p>



<p>Los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta se encuentran en constantes reuniones para pensar en un nuevo decreto, aunque José Mario Bolívar dice que tienen claro que una norma no los hace indígenas ni cambia su cosmovisión: para ellos&nbsp;<strong>el decreto era “un formalismo para podernos entender en el diálogo y en la convivencia con un pensamiento [occidental] diferente”</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_210784"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/11/24063918/IMG_20190303_084004424-768x512.jpg" alt="Minería Sierra Nevada. Indígenas wiwa. Foto: Applied Biodiversity Foundation." class="wp-image-210784" /><figcaption class="wp-element-caption">Habitantes indígenas wiwa. Foto: cortesía Applied Biodiversity Foundation</figcaption></figure>



<p>Además, después del apoyo del presidente Petro, los indígenas iniciaron acercamientos con el Gobierno Nacional. El 28 de febrero Gabriel Rondón, viceministro del diálogo social y los derechos humanos del Ministerio del Interior,&nbsp;<a href="https://www.mininterior.gov.co/noticias/ministerio-del-interior-instala-dialogo-intercultural-para-construir-nuevo-decreto-de-proteccion-de-la-linea-negra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">instaló un espacio de diálogo intercultural</a>&nbsp;para construir colectivamente la ruta hacia un nuevo decreto de protección de la Línea Negra. “El propósito es empezar desde el principio, aclarar dudas y&nbsp;<strong>generar una ruta amplia que nos lleve a concertar un nuevo acto administrativo sin las fallas del anterior</strong>”, dijo Rondón.</p>



<p>El presidente Gustavo Petro anunció en la noche del 4 de marzo el inicio de la consulta previa sobre la Línea Negra en la Sierra Nevada de Santa Marta.&nbsp;<strong>“Oficialmente declaro iniciado el proceso de consulta a las comunidades étnicas de la Sierra en pos de la Línea Negra”</strong>, dijo al cierre de una asamblea donde participó cada uno de los delegados de los pueblos indígenas y afro.</p>



<p>Los gobernadores indígenas le dijeron a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que esperan que el decreto quede listo en abril. Sin embargo, Bolívar es insistente al afirmar que la nulidad de la norma no cambia para nada la manera en que los indígenas se relacionan con el territorio y sus sitios sagrados. “Siempre hemos sido claros:&nbsp;<strong>con o sin decreto nosotros seguiremos defendiendo el territorio de la Línea Negra</strong>”, concluye.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el decreto de la Línea Negra buscaba proteger más de 300 lugares sagrados de cuatro pueblos indígenas. <strong>Foto:</strong> cortesía AIDA/Yeny Rodríguez</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/colombia-fallo-proteccion-sierra-nevada-santa-marta-pueblos-indigenas/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126679</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 15:45:15 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: un polémico fallo pone a prueba la protección de la Sierra Nevada de Santa Marta y sus pueblos indígenas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>El marxismo de Mariátegui y los 100 años de Amauta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/el-marxismo-de-mariategui-y-los-100-anos-de-amauta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos en este artículo una lectura del marxismo en Mariátegui, y del papel que la Revista Amauta (1926-1930) jugó en el proyecto de la construcción de un socialismo indoamericano, peruano, auténtico, que asumiera los aportes materiales y espirituales de la modernidad. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">“<em><strong>Capitalismo o socialismo. Ese es el problema de nuestra época”</strong></em>.  </p>



<p class="has-text-align-right"><em><strong>Mariátegui, 1928.</strong></em></p>



<p>En septiembre de 1926 apareció el primer número de la Revista Amauta, creada por el pensador peruano José Carlos Mariátegui, uno de los intelectuales marxistas más creativos del siglo XX. El nombre de la Revista era un homenaje a los antiguos maestros educadores de la nobleza en el imperio incaico; solo “refleja el homenaje al incaismo”, sostuvo el peruano, pero con un sentido y fines diferentes, un sentido, una acepción, que había que crear en un Perú y en un mundo nuevos, más allá del capitalismo.</p>



<p>La revista <em>Amauta</em> forma parte de la inmensa, heroica y original tarea que asumió Mariátegui tras su regreso de Europa en 1923, de crear un socialismo peruano, indoamericano. Esta tarea sonaba extraña para los marxistas de manual que pensaban que el socialismo solo era factible y posible en países con un capitalismo desarrollado, que hubiera completado las etapas del desarrollo histórico que había tenido en Europa, esto es, en sociedades que, de acuerdo con el <em>Komintern</em>, hubieran atravesado el comunismo primitivo, la esclavitud, el feudalismo y se hallaran en un capitalismo con una burguesía y un gran desarrollo de la clase proletaria.  </p>



<p>Pues bien, sin conocer al último Marx, el mismo que le había contestado en 1881 en una carta a Vera Zasúlich que era posible partir de la comuna rural (la obschina) para construir el socialismo en Rusia, sin necesidad de atravesar todas las etapas del desarrollo que el capitalismo había tenido en Inglaterra y en los países occidentales, Mariátegui llega a la misma conclusión y se empeña en construir el socialismo en la periferia de Europa. Si Marx, y los primeros populistas rusos (<em>naródniki</em>) del siglo XIX como Herzen o Chernyshevski , pensaba que era posible partir de la <em>comuna rural</em>  y construir el socialismo, eso sí, aprovechando los aportes materiales, técnicos y espirituales creados por la modernidad y el capitalismo en Occidente, Mariátegui buscó recuperar el <em>ayllu </em>incaico, como unidad básica económica y social, y las formas y relaciones comunitarias indígenas y agrarias supérstites, para edificar un nuevo socialismo.  </p>



<p>Mariátegui no buscaba revivir el incaismo, ni extender el comunismo indígena y sus formas supérstites al resto del Perú. Él no pensaba en revivir una identidad sustancial, virginal y pura del indígena. Eso ya no era posible en un Perú cuyas instituciones eran básicamente occidentales, y donde el país estaba inscrito ya, atravesado, por esa cultura. Lo que él pretendía era <em>aprovechar</em> esos elementos cooperativos sobrevivientes, esos insumos, para construir el socialismo en el Perú. Esto lo deja claro en 1928 cuando dice que:  </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“no significa en lo absoluto una romántica y antihistórica tendencia de construcción o resurrección del socialismo incaico, que correspondió a condiciones históricas completamente superadas <em>y de la cual solo quedan como factor aprovechable</em>, dentro de una técnica de producción perfectamente científica, <em>los hábitos de cooperación y socialismo de los campesinos indígenas</em>. El socialismo presupone la técnica, la ciencia, la etapa capitalista, y no puede imponer el menor retroceso en la adquisición de las conquistas de la civilización moderna y la máxima y metódica aceleración de la incorporación de estas conquistas en la vida nacional”.</p>
</blockquote>



<p>Lo que hizo Mariátegui fue un análisis detallado, materialista de la realidad peruana, de su economía semifeudal, con la existencia de grandes gamonales latifundistas, que, adornados con el liberalismo, habían expropiado las tierras de los indígenas, pero que no habían dado el paso a la economía moderna, del libre trabajo y salario. Mas bien, esas relaciones y estructuras económicas habían perpetuado formas de servidumbre indígena, formas de explotación de su trabajo, que no eran condescendientes con las exigencias de un capitalismo moderno. Eso creó una “economía colonial” articulada al capitalismo extranjero de la época.</p>



<p>Digamos que antes de la teoría de la dependencia, Mariátegui había mostrado como las burguesías latinoamericanas, señoriales como en el Perú, no estaban interesadas en defender la nación, sino que eran cómplices de las burguesías metropolitanas y del capital extranjero. Como el último Marx, el posterior a 1867, Mariátegui se percataba de la existencia de un desarrollo desigual y periférico; un capitalismo dependiente, como se diría después. Esto es lo que aparece en su obra cumbre <em>7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, </em>de 1928, uno de los mejores ejemplos, en Nuestra América, de la aplicación de la concepción materialista de la historia en la investigación de las realidades y las formaciones sociales concretas.    </p>



<p>Entonces, si el problema del indígena en el Perú era, principalmente, económico, y si estaba atado al problema de la tierra, había que superar y liquidar las estructuras políticas, de poder (<em>el gamonalismo</em>) y la base económica (<em>el latifundio</em>), para eliminar la servidumbre indígena. Por eso era necesario <em>construir una voluntad nacional-popular</em>, una voluntad común, una hegemonía en los términos de Gramsci, para transformar la realidad peruana. Ello no implicaba asumir que ahora el indígena era el “sujeto revolucionario de la historia” o algo similar. No. Exigía la articulación de las masas indígenas campesinas, con los obreros, los intelectuales, los estudiantes, que animados por el mito del socialismo, se encaminaran de forma heroica a construirlo. Era la aplicación de la idea de Lenin de la “alianza”. Y en este proyecto político, el<em> mito</em>, que Mariátegui había tomado de Georges Sorel, operaba como <em>pegante emocional, </em>como <em>élan revolucionario </em>que inspiraba, motivaba y se expresaba en la praxis política misma.</p>



<p>En verdad, en Mariátegui el partido y el proletariado seguían siendo la vanguardia en la creación del socialismo peruano, pero él comprendía que en un país donde las cuatro quintas partes de la población era indígenas campesinas, no se podía lograr la cancelación de la servidumbre si esas clases no estaban igualmente emancipadas. En Perú, la superación de la servidumbre, la solución del problema del indio, la liberación nacional y la lucha contra el imperialismo, en fin, la construcción de un socialismo autóctono, que aprovechaba la tradición, pero que también asumía los logros modernos, <em>era tan solo una etapa, una fase, de la construcción de un socialismo cosmopolita</em> más allá de la crisis del capitalismo y de la civilización occidental. Crisis que en Europa era patente tras el final de la Gran guerra (1914-1918), tal como aparecía en el libro <em>La decadencia de Occidente </em>de Oswald Spengler.</p>



<p>Mariátegui no fue un indigenista fundamentalista, pero tampoco fue un marxista eurocéntrico. Odiaba la borrachera del nacionalismo mal entendido, ese nacionalismo de vacas al que se refería Nietzsche, que rechazaba las ideas extranjeras, como si pudiéramos, por ejemplo, prescindir de la teoría de la relatividad; pero también llamaba a que el socialismo en América no fuera “copia y calco” del europeo. El socialismo peruano debía partir de la realidad concreta, de un análisis de sus clases sociales, las relaciones de producción, sus formas económicas semifeudales, su economía colonial subordinada al capital extranjero; debía reconocer el grado de desarrollo pero, igualmente, debía prestar atención a la cuestión cultural y educativa del indio, del peruano en general, como bien lo percibió Augusto Salazar Bondy.</p>



<p>En este último aspecto Mariátegui acogía el gran énfasis que el marxismo historicista italiano en el que se formó, el de Benedetto Croce, Gobetti, Gramsci y, por su puesto de Lenin en Rusia, daba al papel de la cultura. El Amauta entendía que se necesitaba una reforma cultural y moral, pero esta se lograba en el trabajo con las masas, con la educación por medio de las escuelas rurales y agrarias, con el periódico, con las revistas y también en las cátedras de las universidades populares. </p>



<p>La <em>Revista Amauta</em> fue, entonces, uno de esos artefactos culturales para elevar el nivel intelectual, de conciencia, de las masas populares. Un medio para dar la batalla cultural, diríamos hoy. Por eso en el primer número decía: “El objeto de la revista es el de plantear, esclarecer y conocer los problemas peruanos desde puntos de vista doctrinarios y científicos. Pero consideramos al Perú siempre dentro del panorama del mundo”. La revista se presentaba como parte del proyecto de construcción del socialismo en el Perú, junto a <em>Labor</em>, el periódico creado para los obreros y las distintas organizaciones que hubieran acogido el mito socialista. Duró 4 años y alcanzó a publicar 32 números. Articuló parte de la intelectualidad del continente, y publicó crítica literaria, análisis político, corrientes filosóficas, etc. </p>



<p>Era una revista con espíritu, parte de un proyecto. No era como las revistas académicas actuales que reproducen el <em>paperfordismo </em>y, con él, la mercantilización burda del conocimiento. Era una revista con claridad política, sin la asepsia ideológica y burocratil de las revistas actuales.       </p>



<p><strong>El marxismo sui generis de Mariátegui.</strong></p>



<p>Hay que decir que el de Mariátegui fue un marxismo original, algo ecléctico, y sin el calado teórico al estilo de un Adorno, un Lukács, un Korsch, pero que rescataba el <em>ethos revolucionario y el pathos</em> como motor de la praxis revolucionaria, y cuya mejor virtud era la capacidad para aplicar el método al análisis de la realidad concreta. Con acierto ha dicho el filósofo Pablo Guadarrama, que: “[ Mariátegui] no andaba en busca de tarjetas de entrada al exclusivo reino de los filósofos. No era su preocupación y no hizo esfuerzo especial por parecerse a ellos”. Esto se debe a que Mariátegui fue, ante todo, un autodidacta, un militante, un revolucionario, pero fue un auténtico genio, uno de esos frutos escasos de la historia, con una gran capacidad para &#8220;tomar fotos&#8221; de la realidad, para analizar lo que ocurría en el mundo. Su método “periodístico y cinematográfico”, como dice en 1925, en la <em>Advertencia</em> de su libro <em>La escena contemporánea,</em> está basado en la siguiente idea de Bergson:  </p>



<p><em>“Tomamos vistas casi instantáneas</em> de la realidad que pasa, y como son características de esa realidad nos basta con ensartarlas a lo largo de un devenir abstracto, uniforme e invisible, situado en el fondo del aparato del conocimiento, para imitar lo característico del devenir mismo. En general, <em>percepción, intelección y lenguaje proceden así. </em>Tanto si se trata de pensar el devenir, como de expresarlo o, incluso, de percibirlo no hacemos más que accionar una especie de cinematógrafo interior. Todo lo que precede podría resumirse diciendo que <em>el mecanismo de nuestro conocimiento usual es de naturaleza cinematográfica”.</em></p>



<p>Creo que en esa capacidad de ver lo esencial, de articular las escenas, de hacer síntesis de los fenómenos, está su genialidad. Por otro lado, el marxismo de Mariátegui abigarra elementos heteróclitos. Eso se debe al mencionado eclecticismo (visto de manera positiva) y de las fuentes de las que bebió. Él admiró a Sorel quien estuvo influido por Proudhon, Nietzsche, Bergson; tomo elementos de Croce, de James, de Simmel y otros. En fin, asumió contenidos de los mal llamados “irracionalismos” (que prefiero llamar <em>filosofías de la vida</em> o <em>Lebenphilosophie</em>), los cuales también rescataron la interioridad humana sus pasiones, sus afectos, las emociones, y buscaron un humano más íntegro, sensible, espiritual. Las filosofías de la vida de la Europa finisecular contenían, también, una crítica de la cultura. Mariátegui asumió ideas vitalistas, como la crítica de la razón y el énfasis en la afectividad humana. Ahí veo uno de sus más interesantes aportes: el peruano entendió la <em>dimensión afectiva de la política</em>, comprendió que el mito (y su vitalismo intrínseco) puede ser usado tanto por el fascismo como por los revolucionarios socialistas. El suyo por eso es, <em>strictu sensu</em>, un <em>marxismo vitalista.</em>     </p>



<p>Ma parece importante, también, hablando de las fuentes marxistas de Mariátegui, no sobredimensionar las posibles influencias de Gramsci. En ellos se presenta, ciertamente, un <em>pensamiento convergente, </em>pero llegaron a ideas parecidas por vías diferentes. Si bien es cierto que ellos coincidieron en Livorno en 1921, según dice Héctor Alimonda, la obra más relevante de Gramsci, sus famosos <em>Cuadernos de la cárcel, </em>fue  escrita después de 1926 cuando fue encarcelado. Para ese año Mariátegui ya residía en Perú tras su regreso en el año 1923. Es más, la obra importante de Gramsci fue conocida años después, tras 1945, por lo tanto, “Mariátegui sigue un camino independiente del recorrido por el historicismo marxista, <em>son discursos homólogos, </em>pero que se desconocen mutuamente”.</p>



<p>Todo esto es lo que hace de Mariátegui, justamente, un pensador creador, que entendió la dimensión abierta y crítica del marxismo y que no repitió, por ejemplo, la cantinela de que había en Marx una filosofía de la historia o un determinismo histórico, pues esas posiciones las había superado el “último Marx” ya en la década de 1870.  Mariátegui no llegó a pensar, tampoco, que su papel en la historia fuera el de volverse custodio del pensamiento de Marx, sino que su tarea era medirlo, estrujarlo, repensarlo, en relación con la especificidad de las realidades históricas y geopolíticas. En eso consiste, también, su grandeza.</p>



<p><strong>Referencias bibliográficas.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Alimonda, Héctor. (2010). “Presentación: La tarea americana de José Carlos Mariátegui”. En Mariátegui, José. <em>La tarea americana, </em>(p. 11-29). Buenos Aires: Clacso, Prometeo.</li>



<li>Bergson, Henry. (1973). <em>La evolución creadora. </em>Madrid: Espasa-Calpe.</li>



<li>Gramsci, Antonio. (1971). <em>El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce. </em>Buenos Aires: ediciones Nueva Visión.</li>



<li>Guadarrama, Pablo. (2013) “La dimensión concreta de lo humano en José Carlos Mariátegui”. En <em>Pensamiento filosófico latinoamericano. Humanismo, método e historia, </em>(p. 233-248)<em>. </em>Tomo III. Bogotá: Universidad Católica de Colombia, Editorial Planeta. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (1967). <em>En defensa del marxismo. </em>3ª ed. Lima: Biblioteca Amauta. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (1995). <em>7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. </em>Lima: Biblioteca Amauta.</li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (2010). En <em>La tarea americana. </em>(Alimonda, Héctor, ed). Buenos Aires: Prometeo, CLACSO. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (2021). <em>Antología. </em>Selección, introducción y notas de Martín Bergel. Buenos Aires: Siglo XXI Editores Argentina.</li>



<li>Marx, K. (1980). “Karl Marx a Vera Zasúlich”. En:  En Marx, K., y Engels, F. <em>Escritos sobre Rusia II. El porvenir de la comuna rural rusa, </em>(p. 60-61). México: Cuadernos del pasado y el presente.</li>



<li>Pachón, Damián. (2024). <em>La disputa del sentido común y la transformación del orden social. Los aportes de Antonio Gramsci. </em>Bogotá: Desde abajo.</li>



<li>Salazar Bondy, Augusto. (2015). “Un salvador de Mariátegui”. En Rojas, Joel <em>et al</em>. <em>Repensar a Augusto Salazar Bondy. Homenaje a los 90 años de su nacimiento, </em>(p. 58-63). Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos.</li>
</ul>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126592</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Mar 2026 19:03:36 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El marxismo de Mariátegui y los 100 años de Amauta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/mientras-el-gobierno-atiende-las-inundaciones-en-el-norte-de-colombia-la-amazonia-es-invadida-y-arde-desapercibida/</link>
        <description><![CDATA[<p>Febrero ha sido un mes de fuertes desastres causados por una temporada atípica de lluvias que ha afectado a gran parte de Colombia, especialmente el norte de la región Andina y el Caribe, donde&nbsp;el departamento de Córdoba ha sufrido algunas de las más graves inundaciones.&nbsp;El Gobierno nacional ha enfocado sus acciones en atender la emergencia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam sobrevoló el noroccidente de la Amazonía colombiana y observó incendios, nuevas carreteras ilegales y grandes potreros en los parques Tinigua, Sierra de la Macarena y Chiribiquete.</em></li>



<li><em>El oriente del parque Sierra de la Macarena ha sido invadido por cultivos de coca y una enorme red vial ilegal, mientras que el parque Tinigua continúa con una acelerada pérdida de bosque.</em></li>



<li><em>La región de los llanos del Yarí está bajo control de una de las disidencias de las FARC, que deforesta para promover carreteras y grandes cultivos de arroz y maíz.</em></li>



<li><em>Preocupa la consolidación de un nuevo corredor cocalero que va desde Putumayo hasta Meta, bordeando el parque Chiribiquete.</em></li>
</ul>



<p>Febrero ha sido un mes de fuertes desastres causados por una temporada atípica de lluvias que ha afectado a gran parte de Colombia, especialmente el norte de la región Andina y el Caribe, donde&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=SXhrfEYlK5g" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el departamento de Córdoba ha sufrido algunas de las más graves inundaciones</a>.&nbsp;<strong>El Gobierno nacional ha enfocado sus acciones en atender la emergencia invernal. Mientras tanto, una crisis silenciosa avanza en otra región del país: la Amazonía arde</strong>&nbsp;y los deforestadores no han perdido el tiempo en su objetivo de destruir el bosque y colonizar amplias zonas de los departamentos de Meta, Caquetá y Guaviare.</p>



<p>Así lo pudo constatar&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;en un sobrevuelo de varias horas realizado el 27 de febrero y organizado por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). “A pesar de que en estos días de lluvia en Bogotá no se note, aquí [en la Amazonía] la selva ya está ardiendo.&nbsp;<strong>Vimos un enorme avance de carreteras, instalación de grandes potreros y nuevas instalaciones para el poblamiento del territorio</strong>”, asegura Rodrigo Botero, director de la FCDS.</p>



<p>En el recorrido de más de cuatro horas sobre la Amazonía noroccidental colombiana se observó&nbsp;<strong>un avance significativo de la deforestación en varios núcleos, como los parques nacionales naturales Tinigua y Sierra de la Macarena</strong>. También preocupa a los expertos la colonización al oeste del resguardo indígena Yaguará, en el núcleo de deforestación del río Camuya, así como el avance de las carreteras, los cultivos de coca y los lotes para ganadería en el Parque Nacional Chiribiquete, el más grande del país.</p>



<p><strong>La deforestación también ha avanzado de forma acelerada hacia el occidente de la Amazonía</strong>, principalmente en el municipio de Cartagena del Chairá, en Caquetá, entre el río Yarí, la zona de Remolinos del Caguán y el borde del parque Chiribiquete.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034354/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270098" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/">¿Protección o riesgo?: nuevas actividades permitidas por el Gobierno en reservas forestales de Colombia abren debate sobre posibles impactos ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El parque Sierra de la Macarena sigue los pasos del parque Tinigua</h2>



<p>El caso de Tinigua es el más preocupante porque, según los expertos,&nbsp;<strong>casi el 40 % de sus bosques han sido deforestados</strong>.</p>



<p>“Hoy quedan muy pocos kilómetros de conectividad en bosque. Queda un corredor, el cual debería ser el objeto mayor de conservación porque es el único en la zona norte de conectividad andinoamazónica. Hay que detener la pérdida de esta conectividad”, dijo en diciembre de 2025 Clara Solano, directora de la Fundación Natura a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Solano destacó que las características geográficas de Tinigua, como&nbsp;<strong>su territorio plano y cercanía a carreteras y algunas cabeceras municipales, favoreció la ocupación y la colonización</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270113"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01040003/Ampliacion-de-vias-ilegales-en-el-parque-Tinigua-y-deforestacion-de-aproximadamente-100-metros-a-ambos-lados-de-la-carretera.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270113" /><figcaption class="wp-element-caption">El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Imagen tomada durante el sobrevuelo del 27 de febrero de 2026. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Si no se revierte la situación en Tinigua,&nbsp;<strong>Colombia podría pasar a la historia por perder uno de sus parques nacionales</strong>, áreas que precisamente tienen las más altas restricciones en el país debido a su enorme valor ambiental.</p>



<p>Desafortunadamente, el panorama de febrero de 2026 parece más desalentador. Desde el aire&nbsp;<strong>no sólo se observan carreteras ilegales nuevas, sino que otras existentes han sido ampliadas</strong>&nbsp;y niveladas con el uso de maquinaria pesada. También han aumentado los potreros con fines ganaderos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270111"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035947/Grandes-lotes-al-interior-del-parque-Tinigua-han-sido-colonizados-a-traves-de-la-ganaderia.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Grandes lotes al interior del parque Tinigua han sido colonizados a través de la ganadería. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270111" /><figcaption class="wp-element-caption">Grandes lotes al interior del parque Tinigua han sido colonizados a través de la ganadería. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>En el parque Tinigua, la dinámica de deforestación y control territorial no puede entenderse sin&nbsp;<strong>la presencia activa de las disidencias de las FARC</strong>, en particular del Estado Mayor Central (EMC) y el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), estructuras armadas que ejercen autoridad en amplias zonas del parque y sus alrededores y que regulan la ocupación del territorio y la movilidad de la población.</p>



<p><a href="https://fcds.org.co/publicaciones/nuevo-libro-tendencias-y-dinamicas-de-la-deforestacion-en-la-amazonia-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En el informe</a>&nbsp;<em>Tendencias y Dinámicas de la Deforestación en la Amazonía Colombia 2025</em>, publicado por FCDS, se resalta que los parches grandes y conectados de hábitat que antes existían&nbsp;<strong>en el sector sur de Tinigua se han transformado en una red dispersa de relictos de bosque pequeños</strong>, irregulares y aislados, lo que pone en riesgo tanto la conectividad ecológica como la funcionalidad ecosistémica del parque.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270112"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035955/Aproximadamente-el-40-del-bosque-en-el-parque-Tinigua-se-ha-perdido.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Aproximadamente el 40 % del bosque en el parque Tinigua se ha perdido. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270112" /><figcaption class="wp-element-caption">Aproximadamente el 40 % del bosque en el parque Tinigua se ha perdido. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270110"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035940/Relictos-de-bosque-fragmentado-en-el-parque-Tinigua.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="Relictos de bosque fragmentado en el parque Tinigua. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270110" /><figcaption class="wp-element-caption">Relictos de bosque fragmentado en el parque Tinigua. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>La tendencia acelerada de deforestación que se ve en Tinigua ha empezado a imitarse en Sierra de La Macarena, el parque contiguo. El sobrevuelo permitió ver una enorme red de carreteras, que lejos de pretender estar ocultas en el bosque, cada vez son más anchas y con una deforestación a lado y lado de al menos 100 metros.&nbsp;<strong>La zona nororiental del parque ha sido invadida por cultivos de coca</strong>&nbsp;y el 27 de febrero se observaron varios incendios activos en zonas colindantes a las carreteras y a los lotes de coca ya establecidos.</p>



<p>En declaraciones recientes para este medio, la congresista Julia Miranda aseguró que “en La Macarena se incrementan los procesos de transformación y ocupación ilegal”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270105"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035409/Incendio-en-el-Parque-Sierra-de-la-Macarena.-Febrero-27-2026.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Incendio en el Parque Sierra de la Macarena. Febrero 27 2026. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270105" /><figcaption class="wp-element-caption">Incendio en el Parque Sierra de la Macarena. Viernes 27 de febrero de 2026. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Cifras del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) muestran que&nbsp;<strong>durante los últimos 20 años el parque ha perdido 66 133 hectáreas de bosque</strong>, lo que representa el 11.7 % de su cobertura boscosa en 1990.</p>



<p>Rodrigo Botero comenta que gran parte de la porción oriental del área protegida&nbsp;<strong>(planicie amazónica) ya se encuentra conectada, tanto por accesos viales terrestres como por río</strong>, y que tan solo faltan algunos tramos para conformar una especie de “circunvalar” que rodearía por completo los bosques remanentes en esta porción del parque.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270109"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035439/Deforestacion-en-la-Sierra-de-la-Macarena.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación en la Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270109" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en la Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Y es que el informe 2025 de FCDS ya daba cuenta del acelerado crecimiento de la malla vial ilegal dentro del área protegida:&nbsp;<strong>623.6 kilómetros se construyeron entre 2007 y 2025</strong>, de los cuales 76.9 km fueron entre abril de 2024 y marzo de 2025.</p>



<p>La coca también ha venido en aumento. El Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) registró&nbsp;<strong>1464 hectáreas de coca en 2023</strong>&nbsp;con enclaves en la zona del río Cafre y el Guayabero, en el río Cabra, entre las zonas de Santa Lucía y las bocas del Cafre, y en el cañón del río Sanza. Por otro lado, registros de vacunación del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) mencionan la presencia de&nbsp;<strong>68 543 vacas dentro del parque</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270106"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035416/En-los-ultimos-anos-se-ha-creado-una-gran-red-vial-ilegal-dentro-del-Parque-Sierra-de-la-Macarena.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="En los últimos años se ha creado una gran red vial ilegal dentro del Parque Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270106" /><figcaption class="wp-element-caption">En los últimos años se ha creado una gran red vial ilegal dentro del Parque Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270108"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035432/El-sector-nororiental-del-parque-Sierra-de-la-Macarena-presenta-un-gran-aumento-en-hectareas-de-coca.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="El sector nororiental del parque Sierra de la Macarena presenta un gran aumento en hectáreas de coca. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270108" /><figcaption class="wp-element-caption">El sector nororiental del parque Sierra de la Macarena presenta un gran aumento en hectáreas de coca. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mujeres-indigenas-lagos-pesca-sostenible-amazonia-colombia/">Mujeres indígenas lideran la recuperación de los lagos y la pesca sostenible en la Amazonía colombiana</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control de las disidencias de las FARC en los llanos del Yarí</h2>



<p><strong>Los llanos del Yarí son una importante zona de sabanas amazónicas que conectan los parques Sierra de la Macarena y Serranía de Chiribiquete</strong>. Allí también se ubica el resguardo indígena Llanos del Yarí–Yaguara II.</p>



<p>Históricamente ha sido uno de los focos de deforestación de la Amazonía y de acuerdo con el informe Tendencias y Dinámicas de la Deforestación en la Amazonía Colombia 2025 de la FCDS,&nbsp;<strong>entre abril de 2024 y marzo 2025 se perdieron 1533 hectáreas de bosque en el resguardo</strong>, donde según la fundación existen unos 175 kilómetros de vías ilegales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270100"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034751/Quemas-recientes-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Quemas recientes en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270100" /><figcaption class="wp-element-caption">Quemas recientes en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Al sobrevolar la zona se aprecia un aumento en la cantidad de vías y un extenso campo con zonas deforestadas para actividades agropecuarias, así como maquinaria e instalaciones para procesar lo producido.&nbsp;<strong>Este enorme enclave productivo pertenece a Alexander Díaz Mendoza, alias «Calarcá»</strong>, jefe del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), una facción disidente de las antiguas FARC.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270101"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034800/Gran-centro-agropecuario-de-alias-Calarca-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Gran centro agropecuario de alias Calarcá en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270101" /><figcaption class="wp-element-caption">Gran centro agropecuario de alias «Calarcá» en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270104"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035109/El-Estado-Mayor-de-Bloques-y-Frentes-ha-utilizado-grandes-extensiones-de-selva-talada-para-establecer-cultivos.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha utilizado grandes extensiones de selva talada para establecer cultivos. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270104" /><figcaption class="wp-element-caption">El grupo armado Estado Mayor de Bloques y Frentes ha utilizado grandes extensiones de selva talada para establecer cultivos. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Calarcá construyó en la zona un colegio, instaló una procesadora de arroz y distribuyó tierras para familias campesinas</strong>, trayendo consigo una fuerte deforestación de la selva. “Le hemos entregado tierra a los campesinos, les hemos entregado proyectos. Ahora entregamos unos proyectos arroceros, de maíz y paneleros”, dijo al diario El Espectador&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/petro-y-calarca-entrevista-al-jefe-de-disidencia-de-farc-desarme-deforestacion-paz-y-ruptura-con-mordisco/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una entrevista</a>&nbsp;de diciembre de 2024.</p>



<p><strong>En los llanos de Yarí, Calarcá no sólo cuenta con proyectos productivos sino que tiene su centro de mando político‑militar</strong>&nbsp;y su escenario de diálogos con el Gobierno de Gustavo Petro, con quien mantiene negociaciones en el marco de la política de Paz Total. Estas no pasan por su mejor momento, luego de que a finales de febrero el ministro de Defensa, Pedro Sánchez,&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/02/25/alias-calarca-responde-a-anuncio-de-ofensiva-militar-y-afirma-que-continuara-en-mesa-de-dialogo-con-el-gobierno/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anunció un aumento de las operaciones militares</a>&nbsp;contra grupos al margen de la ley, como el que lidera Calarcá.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270103"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035101/El-Estado-Mayor-de-Bloques-y-Frentes-ha-utilizado-grandes-extensiones-de-selva-talada-para-establecer-cultivos.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha creado un enorme centro de negocios agroindustriales. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270103" /><figcaption class="wp-element-caption">El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha creado un enorme centro de negocios agroindustriales. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), entidad creada con la firma del Acuerdo de Paz con las FARC en 2016, también ha expresado preocupación y&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/JEP/documents1/Informe%20entre%20avances%20ambivalentes%20y%20afectaciones%20persistentes.%20El%20asedio%20al%20medio%20ambiente%20natural%20y%20las%20posibilidades%20de%20prevenir%20los%20ecocidios%20en%20Colombia%20(2022-2024).pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en un informe</a>&nbsp;publicado en octubre de 2024, menciona que las acciones relacionadas con la deforestación han sido impulsadas en varios municipios de la subregión del Caguán y Llanos del Yarí. “A raíz de esto, el Frente 7, hoy coordinado por&nbsp;<strong>Calarcá le ordenó a la población civil incrementar la tala de árboles para que aumente la ganadería, la producción de leche y el pago de extorsiones</strong>”, dice el informe.</p>



<p>La JEP también agrega que las disidencias de Calarcá y de Néstor Gregorio Vera, alias «Iván Mordisco», se disputan el control del corredor que conecta los departamentos de Caquetá y Guaviare con la altillanura. “La importancia geoestratégica de esta área radica en que permite el tránsito de tropas, de estupefacientes y de armas, así como para el establecimiento de zonas para cultivos de uso ilícito, ganadería extensiva y minería ilegal”, dice el informe.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270102"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034811/Carretera-y-deforestacion-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Carretera y deforestación en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270102" /><figcaption class="wp-element-caption">Carretera y deforestación en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rio-sogamoso-colombia-hidroelectrica-comunidades-estudio/">Colombia: una hidroeléctrica cambió el río Sogamoso y está impactando en la vida de las comunidades ribereñas | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El asedio al parque Chiribiquete crece desde Cartagena del Chairá</h2>



<p>Las presiones al parque Nacional Chiribiquete no cesan. Nuevas carreteras se adentran en la zona noroccidental del área protegida continental más grande de Colombia, junto a lotes deforestados que ahora albergan ganado y coca. El sobrevuelo del 27 de febrero también permitió observar cómo&nbsp;<strong>aumentan la tala y quema de bosques y las vías en la parte occidental de Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá</strong>.</p>



<p>“Probablemente lo más impactante es la magnitud de lo que ocurre en Cartagena del Chaira, entre Remolinos del Caguán y el río Yarí, en el borde de Chiribiquete”, dice Rodrigo Botero. El director de la FCDS asegura que en el último sobrevuelo se aprecia&nbsp;<strong>la consolidación de un nuevo corredor de cultivos de coca</strong>&nbsp;que va desde la frontera entre los departamentos de Caquetá y Putumayo, subiendo por el río Caguán hasta llegar al municipio de La Macarena, en el departamento de Meta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270092"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034035/Grandes-quemas-se-observan-en-la-cuenca-baja-del-rio-Caguan-en-el-sector-de-Remolinos-del-Caguan.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Grandes quemas se observan en la cuenca baja del río Caguán, en el sector de Remolinos del Caguán. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270092" /><figcaption class="wp-element-caption">Grandes quemas se observan en la cuenca baja del río Caguán, en el sector de Remolinos del Caguán. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270091"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034028/Cartagena-del-Chaira-es-uno-de-los-municipios-con-las-cifras-mas-altas-de-deforestacion.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Cartagena del Chairá es uno de los municipios con las cifras más altas de deforestación. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270091" /><figcaption class="wp-element-caption">Cartagena del Chairá es uno de los municipios con las cifras más altas de deforestación. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>El informe 2025 de FCDS menciona&nbsp;<strong>165.7 kilómetros de vías construidas entre 2007 y 2025 en el parque Chiribiquete</strong>, de los cuales 80.3 kilómetros (48.5 %) se construyeron en los últimos siete años. Algunas de las carreteras más preocupantes son Puerto Cachicamo–La Tunia, que comunica a la vía Marginal de la Selva con el resguardo indígena Llanos del Yarí-Yaguara II. Esta vía tiene 30.1 kilómetros al interior del parque. También está la ampliación de la vía El Camuya, de 45.4 kilómetros de longitud, y que se encuentra en su totalidad dentro de Chiribiquete.</p>



<p>“En Chiribiquete hay invasiones. Hoy vemos debilitamiento institucional y falta de control en muchos parques.&nbsp;<strong>No vemos actuaciones contundentes para frenar estas invasiones ni para garantizar la integridad del sistema de parques</strong>”, dijo la congresista Julia Miranda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034354/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270098" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270096"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034336/Incendios-dentro-del-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Incendios dentro del parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270096" /><figcaption class="wp-element-caption">Incendios dentro del parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Para Botero, “hoy [27 de febrero] pudimos observar cómo cada vez más se está creando un enorme vacío de bosques entre la planicie amazónica y los Andes y cómo esto está interrumpiendo poderosamente el ciclo del agua”. Otro problema, según dice, es que hay un trasfondo en el que&nbsp;<strong>viene ocurriendo una integración de las economías ilegales con las legales</strong>, que seguirá en aumento si nadie en Colombia comienza a preguntarse de dónde provienen productos como la carne, los derivados lácteos o lo que se exporta en minerales como el oro.</p>



<p>Botero asegura que aunque Colombia ha tenido algunos años con reducciones en la deforestación, se trata de variaciones en las tendencias anuales, pero el efecto acumulativo es negativo porque&nbsp;<strong>la capacidad de restaurar los bosques sigue siendo mucho más baja que la velocidad con la que se pierden</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034345/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="Deforestación a ambos lados de una carretera en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270097" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación a ambos lados de una carretera en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270095"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034328/Via-ilegal-en-el-parque-Chiribiquete.-Aun-conserva-el-dosel-que-la-cubre-parcialmente.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Vía ilegal en el parque Chiribiquete. Aún conserva el dosel que la cubre parcialmente. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270095" /><figcaption class="wp-element-caption">Vía ilegal en el parque Chiribiquete. Aún conserva el dosel que la cubre parcialmente. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270093"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034039/Un-gran-cinturon-cocalero-empieza-a-formarse-en-el-borde-del-parque-Chiribiquete-en-el-municipio-de-Cartagena-del-Chaira.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Un gran cinturón cocalero empieza a formarse en el borde del parque Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270093" /><figcaption class="wp-element-caption">Un gran cinturón cocalero empieza a formarse en el borde del parque Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>incendios dentro del parque Chiribiquete.<strong> Foto:</strong> Antonio Paz</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/vias-coca-incendios-deforestacion-amazonia-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
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        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 19:16:07 +0000</pubDate>
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