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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de richard+moreno | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Potreros, peajes ilegales y grupos armados: un desastre provocado por cinco vías ilegales en la Amazonía de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/potreros-peajes-ilegales-y-grupos-armados-un-desastre-provocado-por-cinco-vias-ilegales-en-la-amazonia-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una cuerda improvisada atraviesa de lado a lado una carretera que se abre paso en la&nbsp;selva amazónica de Colombia.&nbsp;Sirve como barrera en uno de los&nbsp;peajes informales&nbsp;que hay a lo largo de 159 kilómetros de trocha que conecta a los municipios de Calamar y El Retorno con Miraflores, en el departamento de Guaviare. Rosa*, la encargada [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En la Amazonía de Colombia hay más de 28 000 kilómetros de vías que se extienden entre áreas protegidas, resguardos indígenas y zonas de importancia ecológica. Aunque conectan comunidades, fragmentan la selva.</em></li>



<li><em>Un análisis geográfico de Mongabay Latam documentó la transformación del paisaje a lo largo de 1926 kilómetros de vías ilegales ubicadas en los núcleos más activos de la deforestación. Más de 100 kilómetros cruzan áreas protegidas y resguardos indígenas.</em></li>



<li><em>Un equipo periodístico viajó a los departamentos amazónicos más afectados —Caquetá, Meta y Guaviare— para documentar cómo se entrelazan las actividades legales e ilegales alrededor de estas vías.</em></li>



<li><em>Las vías se han convertido en promotoras de deforestación, ganadería y cultivos de uso ilícito, acercando aún más a la Amazonía a su límite.</em></li>
</ul>



<p>Una cuerda improvisada atraviesa de lado a lado una carretera que se abre paso en la&nbsp;<strong>selva amazónica de Colombia.</strong>&nbsp;Sirve como barrera en uno de los<strong>&nbsp;peajes informales</strong>&nbsp;que hay a lo largo de 159 kilómetros de trocha que conecta a los municipios de Calamar y El Retorno con Miraflores, en el departamento de Guaviare. Rosa*, la encargada de dar paso, asegura que, para cruzar, los carros deben dar un aporte de COP$15 000 (3,8 dólares), las motos $2000 (0,5 dólares) y los camiones $60 000 (14 dólares). Quienes transportan ganado, además, deben aportar $1000 (0,25 dólares) por cada res. Los recursos, dice, son administrados por la comunidad.</p>



<p>“El [cobro del] peaje se utiliza para alquilar la maquinaria para el mantenimiento de la vía hasta Puerto Nuevo, el caserío más cercano”, explica Rosa, quien por seguridad pide la protección de su nombre. Su trabajo consiste en reunir dinero para cuidar una vía que no ha sido autorizada por el Estado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261506"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12222113/Peaje-hacia-La-Macarena-768x512.jpg" alt="Uno de los peajes informales que administran las comunidades para hacerle mantenimiento a las vías en el Amazonas. En la imagen, un tramo de la Marginal de la Selva, rumbo a La Macarena. Foto: Yuri Andrea Polania - Voces del Pato" class="wp-image-261506" /><figcaption class="wp-element-caption">Uno de los peajes informales que administran las comunidades para hacerle mantenimiento a las vías en el Amazonas. En la imagen, un tramo de la Marginal de la Selva, rumbo a La Macarena. Foto: Yuri Andrea Polania – Voces del Pato</figcaption></figure>



<p>El tramo de carretera que administra Rosa empezó a abrirse bajo el bosque a finales de 1990, impulsada por grupos armados ilegales que buscaban mejores rutas para el narcotráfico. Debido a su ubicación estratégica entre los municipios de El Retorno y Miraflores, también<strong>&nbsp;fue usada por la guerrilla como corredor para dirigirse a Venezuela.</strong>&nbsp;Por supuesto, no fueron los únicos usuarios y, conforme la vía se consolidaba, empezaron a aparecer problemas mayores.</p>



<p>La vía está ubicada en una zona de reserva forestal que conecta ecológicamente el Parque Nacional Chiribiquete y la Reserva Nukak, dos áreas claves para la biodiversidad. Tras su apertura, esta conectividad se ha ido perdiendo. Además, las autoridades se enteraron de su existencia “oficialmente” en el 2017, cuando se organizó un&nbsp;<em>rally</em>&nbsp;que pasaba por allí y los participantes compartieron fotos en las redes sociales. “Fue así que se dieron cuenta de que había una carretera en medio de la selva”, recuerda el exalcalde de Calamar, Giovanny Garcés.</p>



<p>2017 es una fecha clave, pues coincide con el período de devastación que llegó tras la firma del Acuerdo de Paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuando la desmovilización de los grupos armados le abrió las puertas a la colonización. A partir de entonces, las autoridades optaron por ignorar que esta era una vía ilegal y destinaron fondos públicos para ampliarla irregularmente. La excusa fue promover la conexión. Sin embargo, con esa decisión llegaron muchos problemas. Quien desconoce el impacto de las vías en la Amazonía podría pensar que sus beneficios sobrepasan cualquier tipo de daño ambiental. La realidad demuestra que esto no es cierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261504"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221306/Calamar-Miraflores-768x512.png" alt="Deforestación provocada por la vía Calamar-Miraflores, que amenaza la Reserva Nukak y el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth" class="wp-image-261504" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación provocada por la vía Calamar-Miraflores, que amenaza la Reserva Nukak y el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Al menos&nbsp;<a href="https://observatorioamazonia.fcds.org.co/acercamiento-conflictos/amazonia-colombiana/vias/microficha-vias-en-el-bioma-amazonico-colombiano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">28 mil kilómetros de carreteras</a>&nbsp;se han construido dentro de la Amazonía en Colombia, según la Fundación para la Conservación y Desarrollo Sostenible (FCDS). Esto equivale a recorrer 28 veces la ruta de Bogotá a Cartagena. En palabras de Maryi Serrano, coordinadora de Seguimiento y Análisis Territoriales de la FCDS, “la tendencia constante al crecimiento de vías ilegales en la Amazonía colombiana tiene un impacto muy fuerte en términos de fragmentación y deforestación, especialmente en zonas con restricción ambiental, donde el avance ha sido más intenso”.</p>



<p>El análisis geográfico hecho por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;evidencia la magnitud del desastre. En esta carretera que se extiende por 159 km —donde se encuentra el pequeño tramo que cuida Rosa—, trazamos una línea imaginaria de 5 km a los costados de la vía. En esa franja, hasta 2015, se veían apenas algunos parches de deforestación que sumaban 495 hectáreas. Dos años después, esa cifra se multiplicó casi por cinco. Para el 2023, la pérdida acumulada de bosque desde el 2000 superaba las 25 mil hectáreas, el equivalente a más de 35 mil canchas de fútbol o un área similar a la ciudad de Cartagena.</p>



<p>La deforestación no llegó sola. El terreno deforestado a cinco kilómetros de la vía se convirtió en cerca de 9 mil hectáreas de pasto y hoy, en lo que alguna vez fue selva, deambulan más de 40 mil vacas. Este panorama se repite de forma exponencial en la Amazonía, la región donde&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/deforestacion-aumento-2024-colombia/#:~:text=El%20pa%C3%ADs%20perdi%C3%B3%20107%20000,estar%C3%ADan%20detr%C3%A1s%20de%20este%20aumento." target="_blank" rel="noreferrer noopener">se concentra</a>&nbsp;la mayor deforestación del país (63 %).</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/14153638/1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-261597" /></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó geoespacialmente la transformación del paisaje en torno a cinco carreteras ilegales que, en conjunto, suman 1926 kilómetros que fragmentan la selva colombiana. Además, un equipo periodístico —en alianza con France 24 en Español, Rutas del Conflicto, Vorágine y Mutante— se desplazó hasta algunos de los principales tramos de esas vías, situados en los núcleos de deforestación del país, y los recorrió. Lo más preocupante es que la deforestación que detectamos no se ha detenido. Según la plataforma de monitoreo satelital Global Forest Watch, entre enero y mayo de 2025 se han activado 805 352 nuevas alertas de deforestación en la franja de cinco kilómetros alrededor de las vías. Los resultados muestran una relación directa entre la expansión de las vías ilegales, el avance de la deforestación y el crecimiento del hato ganadero, en medio de un contexto complejo donde confluyen comunidades locales, actores estatales y grupos armados ilegales.</p>



<pre class="wp-block-code"><code>&lt;iframe id="map-viz" src="https://projects.mongabay.lat/2025/Mapa-vias/vias-mapa/" frameborder="0" style="display:block;width:100vw;min-width:100%;height:700px;position:relative;left:50%;translate:-50%;" width="100%" height="700px"&gt;&lt;/iframe&gt;</code></pre>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las vías, fuente de “deforestación primaria”</strong></h3>



<p>Si juntamos, una tras otra, las cinco vías ilegales de la Amazonía colombiana analizadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;para este proyecto, el trayecto total sería equivalente a cruzar Colombia de extremo a extremo: desde Punta Gallinas, en la Guajira —la zona más al norte del país— hasta Leticia, en el extremo sur, en la triple frontera con Brasil y Perú.</p>



<p>Se trata de un trayecto enorme, de 1926 km, que reúne los casos más críticos de vías y deforestación en la selva amazónica colombiana: la red vial Selvas de Mapiripán, la vía Marginal de la Selva, la vía Calamar-Miraflores, la vía La Libertad-La Paz, y las redes viales que rodean y se adentran en el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261503"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221257/La-Libertad-La-Paz-768x512.png" alt="En la vía La Libertad-La Paz se produce lo que expertos han llamado el efecto “espina de pescado”: a partir de una vía principal surgen nuevos poblados, otras carreteras y más deforestación. Foto: Google Earth" class="wp-image-261503" /><figcaption class="wp-element-caption">En la vía La Libertad-La Paz se produce lo que expertos han llamado el efecto “espina de pescado”: a partir de una vía principal surgen nuevos poblados, otras carreteras y más deforestación. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>A lo largo de esos caminos ilegales, el bosque ha ido desapareciendo. El análisis de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;revela que alrededor de estas cinco vías, en un radio de solo un kilómetro, ha habido, entre el 2000 y el 2023 , una pérdida acumulada de 104 674 hectáreas de bosque, un área casi tan grande como Río de Janeiro. Si se amplía la mirada a cinco kilómetros alrededor, la cifra se triplica y alcanza las 342 070 hectáreas, más de dos veces el tamaño de Ciudad de México.</p>



<p>La apertura de estas carreteras también ha impactado el resguardo indígena Llanos del Yarí Yaguará II, que ya acumula 27 kilómetros de vías ilegales en su interior, además de otros siete resguardos ubicados en los departamentos de Meta y Guaviare. Áreas protegidas de gran importancia, como el Parque Chiribiquete y la Serranía de la Lindosa, también están en riesgo. Dentro de ellas se extienden casi 76 kilómetros de vías ilegales que amenazan ecosistemas frágiles y pueblos indígenas no contactados. Además, otras áreas protegidas como la Reserva Nukak, el Parque Nacional Tinigua y el Parque Nacional Serranía de La Macarena se han visto fragmentadas y amenazadas por las vías ilegales que los rodean.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261501"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221239/quemas-recientes-al-lado-de-la-via-miraflores-2-1-768x512.jpeg" alt="Fragmentos de selva quemada al márgen de la vía Calamar-Miraflores. Foto: César Molinares" class="wp-image-261501" /><figcaption class="wp-element-caption">Fragmentos de selva quemada al margen de la vía Calamar-Miraflores. La transformación del bosque en pastos suele tener como finalidad el acaparamiento de tierras y el avance de la ganadería. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p>Con la llegada de las vías también se ha incrementado, a solo cinco kilómetros de los trayectos analizados, el número de vacas (con 464 262 registradas) y de cultivos de hoja de coca para uso ilícito (con 781 hectáreas para 2023). Estos últimos han cobrado fuerza cerca y dentro de la Reserva Nacional Natural Nukak.</p>



<p>Las cifras son un correlato del extenso análisis realizado hasta marzo de 2024&nbsp;<a href="https://observatorioamazonia.fcds.org.co/acercamiento-conflictos/amazonia-colombiana/vias/microficha-vias-en-el-bioma-amazonico-colombiano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">por la FCDS en toda la Amazonía de Colombia</a>. Los investigadores de la organización ambiental estimaron entonces la apertura de cerca de 28 091 km de vías, unas 16 veces el trayecto anterior. La devastación detectada forma parte de lo que los expertos han llamado “una fuente de deforestación primaria”, es decir, que le abre paso a otras actividades económicas, tanto legales como ilegales, que contribuyen a la pérdida de bosque primario o virgen.</p>



<p>Estas transformaciones alrededor de las vías son lo que el&nbsp;<a href="https://www.laamazoniaquequeremos.org/wp-content/uploads/2024/03/240329-Part-II-ES-reduced.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Panel Científico por la Amazonía</a>&nbsp;—una red de más de 200 científicos que se unieron para producir el primer informe integral del estado de la cuenca— denomina el efecto “espina de pescado”. Es una forma sencilla de explicar cómo, a partir de una vía principal, surgen nuevos poblados, nacen otras carreteras, aumenta el valor de la tierra y las actividades agrícolas se vuelven más rentables.</p>



<p>Para Adriana Rojas, coordinadora técnica de MapBiomas Colombia, una iniciativa que analiza la transformación de los bosques, las vías son “el principal impulso a todos los males de la Amazonía”. “Son una pieza fundamental para la deforestación, la pérdida de conectividad, la ampliación de la frontera agrícola y se han convertido en una amenaza para los pueblos indígenas de esos territorios”, afirma. Como resultado, el bosque&nbsp;<a href="https://amazonia.mapbiomas.org/2024/09/26/la-amazonia-sufrio-una-perdida-de-bosques-casi-tan-grande-como-el-tamano-de-colombia-revela-analisis-de-mapbiomas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">desaparece</a>&nbsp;y se convierte en enormes extensiones de pastos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261505"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12222059/Marginal-de-la-selva-768x512.jpg" alt="Un tramo informal de la vía Marginal de la Selva, que conecta a San Vicente del Caguán con La Macarena, por donde pasa el transporte de productos lácteos. Foto: Yuri Andrea Polania - Voces del Pato" class="wp-image-261505" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tramo informal de la vía Marginal de la Selva, que conecta a San Vicente del Caguán con La Macarena, por donde pasa el transporte de productos lácteos. Foto: Yuri Andrea Polania – Voces del Pato</figcaption></figure>



<p>Ese fue uno de los motivos por los que, en 2018, el entonces presidente Juan Manuel Santos anunció que los tramos pendientes de una vía conocida como “La Marginal de la Selva”, que atravesaría la Amazonía colombiana de extremo a extremo, no se iban a realizar. El proyecto se originó en 1963 y buscaba conectar la Amazonía desde Venezuela hasta Bolivia, como un símbolo de desarrollo regional, aunque con enormes implicaciones ambientales.</p>



<p>Pero la decisión presidencial fue insuficiente. Los tramos que no terminó el Estado fueron abiertos de manera informal e ilegal. Este es el caso del corredor de 318 kilómetros que se abre paso entre San José del Guaviare (Guaviare), La Macarena (Meta) y San Vicente del Caguán (Caquetá), desconectando los Parques Nacionales Tinigua y Sierra de La Macarena del PNN Serranía de Chiribiquete. Desde el 2000 hasta 2023, el análisis geográfico realizado para esta investigación muestra que a un kilómetro de ese tramo se han perdido más de 13 000 hectáreas de bosque húmedo tropical. A cinco kilómetros la pérdida es casi cuatro veces mayor, sumando más de 63 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/14153641/2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-261598" /></figure>



<p>Al recorrer esa vía, el equipo periodístico de Vorágine pudo corroborar que la carretera continúa abriéndose sin el aval de las autoridades. Además, existe un control de grupos armados que incluye cobros a grandes terratenientes y ganaderos, y establece restricciones de movilidad. También hay un sistema comunitario de peajes informales. “La carretera está a la merced de ellos”, asegura un habitante de la zona. Mientras las comunidades campesinas recogen el dinero, contratan maquinaria y organizan jornadas de trabajo para arreglarla, los grupos armados controlan el paso y dan órdenes sobre el estado en el que debe permanecer.</p>



<p>Lo peligroso es que los ramales que se desprenden de las vías no solo desconectan áreas protegidas, también se extienden hasta el interior de ellas. La organización&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/wp-content/uploads/2024/10/Informe-2024-PNCV-Parques-Nacionales-Como-Vamos.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Naturales Cómo Vamos</a>&nbsp;publicó en su último reporte que, entre 2018 y 2023, se abrieron 827 nuevos kilómetros de caminos ilegales en áreas protegidas del Arco de Deforestación Amazónico. En total, a 2023, se tenían registrados más de 1500 kilómetros de vías al interior de esos santuarios naturales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261499"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221227/Chiribiquete-2-768x512.jpg" alt="Uno de los tramos de vía visitados por el equipo periodístico de Mutante y Mongabay Latam, en la vereda Nuevo Horizonte, que conduce al PNN Chiribiquete. La vía se ha intervenido con maquinaria de la gobernación. Foto: Kamila Moreno" class="wp-image-261499" /><figcaption class="wp-element-caption">Uno de los tramos de vía visitados por el equipo periodístico de Mutante y Mongabay Latam, en la vereda Nuevo Horizonte, que conduce al PNN Chiribiquete. La vía se ha intervenido con maquinaria de la gobernación. Foto: Kamila Moreno</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Vías sin permisos, pero “¿planificadas?”</strong></h3>



<p>Una de las vías analizadas se ubica en la zona de transición entre las sabanas de la Orinoquía y la selva amazónica. Allí,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;identificó más de 10 ramales que, en conjunto, suman 549 kilómetros. Se trata de la Red Vial Selvas de Mapiripán, donde se deforestaron 23 600 hectáreas entre 2000 y 2023 en una franja de apenas un kilómetro alrededor de las carreteras. Si ampliamos la mirada a cinco kilómetros, la deforestación casi se duplica, alcanzando más de 42 000 hectáreas en el mismo periodo de tiempo.</p>



<p>Lo que llama la atención es que algunos de los tramos están perfectamente trazados en línea recta por hasta 60 kilómetros, un trabajo que requiere de condiciones técnicas, equipo especializado, maquinaria y altas inversiones económicas. Como alertó la Procuraduría en febrero de 2023, esa infraestructura se estaría desarrollando “con la posible aquiescencia o pasividad de las autoridades locales y muchas veces mediante procesos contractuales que estas mismas autoridades autorizan y ordenan”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261500"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221234/Vias-a-Chiribiquete-768x512.jpg" alt="Por las vías ilegales de la Amazonía colombiana circulan constantemente camiones y maquinaria privada que se alquila para hacer los mantenimientos. Foto: Kamila Moreno" class="wp-image-261500" /><figcaption class="wp-element-caption">Por las vías ilegales de la Amazonía colombiana circulan constantemente camiones y maquinaria privada que se alquila para hacer los mantenimientos. Foto: Kamila Moreno</figcaption></figure>



<p>En Guaviare, un departamento que se encuentra amparado casi en su totalidad por medidas de protección ambiental desde hace más de 60 años, la&nbsp;<a href="https://fcds.org.co/wp-content/uploads/2024/06/ganaderia-como-motor-de-deforestacion-condiciones-habilitantes-y-dinamicas-territoriales-en-el-guaviare-paginas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">FCDS analizó</a>&nbsp;117 proyectos de infraestructura vial y rural, por un valor de más de COP$990 500 millones (240 millones de dólares), destinados a mejoramiento y mantenimiento de la red de carreteras. La mayoría de los recursos públicos se dirigían a los municipios donde la deforestación avanza aceleradamente (San José del Guaviare, El Retorno, Calamar y Miraflores).</p>



<p>En el caso de la vía ilegal que une a Calamar y Miraflores, en 2019, la Fiscalía&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/ambiente/amazonas/las-pruebas-de-la-fiscalia-contra-tres-alcaldes-por-atravesar-una-via-ilegal-en-la-amazonia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">señaló a los alcaldes</a>&nbsp;de El Retorno, Calamar y Miraflores, así como a un funcionario de la Gobernación del Guaviare, de contratar obras para el mejoramiento del tramo en medio de irregularidades. La vía estaba asociada a focos de deforestación e incendios. La pérdida de bosque en el departamento pasó de 11 456 hectáreas a 34 527 en solo tres años (2015-2018), delitos por los cuales aún se les investiga.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;detectó, a través de la plataforma de monitoreo satelital Global Forest Watch (GFW), que la vía se seguiría ampliando. Entre enero y mayo de 2024 se registraron 96 462 alertas de deforestación, en comparación con las 117 381 alertas activadas entre enero y mayo de este año. Esto indica que el bosque sigue cayendo.</p>



<p>Este no es el único caso en el que autoridades regionales han sido señaladas de promover, ya sea con fondos o con maquinaria pesada, la apertura y adecuación de vías ilegales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261498"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221218/Vacas-pastando-1-768x512.jpeg" alt="Ganado en la vía entre Calamar y Miraflores, en el departamento de Guaviare. La ganadería se ha convertido en uno de los principales motores de la deforestación en la Amazonía. Foto César Molinares" class="wp-image-261498" /><figcaption class="wp-element-caption">Ganado en la vía entre Calamar y Miraflores, en el departamento de Guaviare. La ganadería se ha convertido en uno de los principales motores de la deforestación en la Amazonía. Foto César Molinares</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Ganadería: más vacas que personas</strong></h3>



<p>A la par del aumento del número de vías, el análisis hecho por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;muestra que hay una correlación entre el crecimiento de la infraestructura, el aumento de la deforestación y la expansión del hato ganadero. En Guaviare, Caquetá y Meta, donde la red vial ha crecido de forma acelerada, las cabezas de ganado también se incrementaron en 95 %, 60 % y 40 %, respectivamente, entre 2016 y 2022, según datos del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Un contraste notable con el promedio nacional, donde el aumento fue de 31 %.</p>



<p>En municipios como Mapiripán (Meta), en los trayectos analizados para esta investigación, se abrieron más de 200 kilómetros de vías entre 2018 y 2021. Según las cifras más recientes del ICA, a cinco kilómetros de estas carreteras pastan más de 19 000 vacas. En todo el municipio, el hato ganadero casi se triplicó entre 2016 y 2023 hasta alcanzar las 162 237 cabezas de ganado.</p>



<p>De forma similar, en el municipio de La Macarena (Meta) —que es atravesado por los tramos informales que buscan “completar” la Marginal de la Selva—, las cabezas de ganado aumentaron casi cinco veces tras la firma del Acuerdo de Paz, según las estadísticas del ICA. Se trata del municipio que acumula el mayor número de vacas en la región desde 2016.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261502"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221248/Ganaderia-La-Libertad-La-Paz-768x512.png" alt="Corrales y pozos de agua instalados para criar ganado en la vía La Libertad-La Paz, donde antes había solo bosque primario. Foto: Google Earth" class="wp-image-261502" /><figcaption class="wp-element-caption">Corrales y pozos de agua instalados para criar ganado en la vía La Libertad-La Paz, donde antes había solo bosque primario. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Otros municipios aledaños al PNN Chiribiquete también experimentaron un crecimiento significativo. En Calamar y Miraflores, por ejemplo, ya hay más vacas que personas. El censo de vacunación del ICA registra 126 286 cabezas de ganado en estos dos municipios, mientras que, según el Departamento Nacional de Estadística (DANE), hay 19 565 personas (2023).</p>



<p>Aunque la ganadería no es una actividad ilegal, su desarrollo sí está restringido en áreas de importancia ambiental, como la Amazonía, donde actualmente cerca del 85 % del territorio&nbsp;<a href="https://multimedia.ideaspaz.org/media/website/WWF_ColombiaAmazonas_2021_ES_WEB.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tiene un estatus legal</a>&nbsp;que promueve la conservación. Pese a esto, las vacas se acercan cada vez más al interior de las áreas protegidas. En diciembre de 2024, la&nbsp;<a href="https://www.procuraduria.gov.co/Pages/procuradora-alerta-incremento-del-223-deforestacion-amazonia-vinculacion-con-grupos-ilegales.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Procuraduría alertó</a>&nbsp;que había cerca de 1 200 000 cabezas de ganado invadiendo territorios protegidos como el Parque Nacional Natural Chiribiquete y la Reserva Natural Nukak.</p>



<p>Sin embargo, como insiste Catalina Oviedo, coordinadora de la oficina regional en el Amazonas de la ONG Centro de Alternativas al Desarrollo (Celades), aunque existe una conexión directa entre la expansión de la ganadería y la creación y la mejora de vías, hay que tener en cuenta que estas también han sido históricamente usadas por campesinos y poblaciones indígenas. “Hay que ampliar la discusión sobre esta relación, evitando caer en estigmatizaciones y violaciones de derechos humanos”, afirma. En palabras de Guillermo Peña, líder campesino en San Vicente del Caguán, esas vías, “así las tilden de ilegales”, son la columna vertebral que los conecta y los saca del aislamiento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261497"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221214/Ganaderia-en-las-vias-a-Chiribiquete-768x512.jpg" alt="Un campesino del departamento Caquetá, cerca del PNN Chiribiquete, cuenta que tiene casi cien vacas en su finca, pero que más del 95% están en modalidad de “avalúo”. Fue la forma que encontró para empezar a trabajar la tierra, ahorrar y conseguir sus propios animales. Foto: Kamila Moreno" class="wp-image-261497" /><figcaption class="wp-element-caption">Un campesino del departamento Caquetá, cerca del PNN Chiribiquete, cuenta que tiene casi cien vacas en su finca, pero que más del 95% están en modalidad de “avalúo”. Foto: Kamila Moreno</figcaption></figure>



<p>Lo cierto es que los pequeños campesinos no son los grandes impulsores de la deforestación, y tampoco son los únicos que usan las vías de esos territorios. Un estudio publicado en la revista científica&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41598-023-28918-0" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Nature</em></a>, en el que se analizó la transformación en la Amazonía colombiana entre 1985 y 2019, concluyó que la conversión masiva de bosques a ganadería no fue impulsada por “pequeños agricultores”, sino por grandes terratenientes con el objetivo de “asegurar expectativas sobre el valor futuro de la tierra y especular a través de mercados ilegales de tierras”.&nbsp;<a href="https://www.dejusticia.org/wp-content/uploads/2024/12/Ganaderia-deforestacdora-Doc91_web.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Otros análisis</a>&nbsp;coinciden. En municipios como La Macarena y Mapiripán, la FCDS encontró una alta concentración de terrenos abiertos, con más de 500 hectáreas por propietario.</p>



<p>Además, según&nbsp;<a href="https://www.supersociedades.gov.co/documents/20122/3787393/Guia-practica-Debida-Diligencia-Ganaderia-Deforestacion.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un informe de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC)</a>&nbsp;la ganadería en estas áreas puede ser una fuente de financiamiento para grupos armados ilegales y organizaciones criminales que operan en la región, así como un entorno propicio para el lavado de activos.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Vías, conflicto y cultivos ilícitos</strong></h3>



<p>La Amazonía en Colombia es un lugar clave y disputado. Allí, además de bosques prístinos o áreas naturales protegidas, se encuentran alrededor de 62 pueblos indígenas, indígenas en aislamiento voluntario y campesinos que han llegado con diferentes oleadas de colonización. Pero también grupos armados ilegales que han utilizado la zona para la extracción de recursos y para ejercer un control territorial.</p>



<p>Como recuerda Fernando Reyes, presidente de la vereda Nuevo Horizonte, en Cartagena del Chairá (Caquetá), él compró su tierra cinco meses antes de que a su alrededor iniciara la “locura de los baldíos”, como le llamó a la migración de personas de otras partes del país hacia esta región en 2015. “A la gente se le metió en la cabeza que la guerrilla ya no estaba y que nadie los atajaba”, menciona. Esa fue la forma que encontraron para lograr un pedazo de tierra donde antes estaban las FARC. Aunque, según la ley, estos predios colonizados no pueden ser vendidos, comprados ni explotados, sobre ellos avanzan actividades legales e ilegales.</p>



<p>Organizaciones ambientales que estudian la Amazonía&nbsp;<a href="https://multimedia.ideaspaz.org/media/website/WWF_ColombiaAmazonas_2021_ES_WEB.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han identificado</a>&nbsp;“una compleja y fluctuante red de grupos armados ilegales, actores privados y algunos funcionarios corruptos” que han aprovechado el vacío dejado por la desmovilización y desarme de las FARC para ampliar su poder y actividades. “Como resultado, la magnitud, intensidad y velocidad de explotación de recursos en la Amazonía colombiana ha aumentado”.</p>



<p>En el departamento de Guaviare, la ruta que conecta los municipios de La Libertad y La Paz se ha consolidado como un bastión importante para la producción ilegal de hoja de coca en la Reserva Natural Nukak, que colinda con ese último centro poblado. Aunque la carretera empieza a ser visible en el monitoreo satelital desde el año 2000 en una zona cocalera, es a partir de 2016 que se mejora y amplía en casi 57 kilómetros. Allí a la par de la deforestación de 15 564 hectáreas (a cinco kilómetros alrededor de la vía), también aumentaron las hectáreas de cultivos de uso ilícito.</p>



<p>El análisis de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;evidenció que las hectáreas con cultivos de coca se duplicaron alrededor de esta vía. En 2022, a un kilómetro de la vía había alrededor de 9 hectáreas. Un año después los cultivos ilícitos alcanzaron las 22 hectáreas. A tres kilómetros de las carreteras, la tendencia se mantuvo pasando de 68 hectáreas a 120. A nivel general, en el departamento, se registraron 4395 hectáreas de coca sembradas en 2022 y, como aseguró uno de los habitantes de La Paz, allí la economía gira alrededor de la pasta base de coca.</p>



<p>Una situación similar ocurre en la vía Calamar-Miraflores, en Guaviare, donde —entre 2022 y 2023— las hectáreas de coca a 1 km de la vía se cuadruplicaron. Además, como alertó&nbsp;<a href="https://www.unodc.org/res/WDR-2023/WDR23_SPI_Spanish.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un informe</a>&nbsp;de la UNODC en 2023, la cuenca amazónica compartida por Colombia, Brasil, Perú y Bolivia “se está configurando como un corredor clave para el narcotráfico en la región”.</p>



<p>La situación es difícil de controlar pues, como informó Parques Nacionales a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, hay al menos 11 áreas protegidas de la Amazonía colombiana en las que los guardaparques y funcionarios de la entidad tienen restricciones de acceso y movilidad por parte de los actores armados. “Eso dificulta llevar a cabo acciones de investigación y monitoreo a la biodiversidad. También limita la posibilidad de realizar recorridos de prevención, vigilancia y control”, aseguró la entidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259799"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/28233404/pic02-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-259799" /><figcaption class="wp-element-caption">El parque Chiribiquete es el más grande y biodiverso de Colombia. Foto: cortesía Rodrigo Botero – FDCS</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Todas las vías llevan a Chiribiquete</strong></h3>



<p>Uno de los lugares con la mayor categoría de conservación en Colombia es el PNN Chiribiquete, que fue declarado Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2018 y al que nadie, además de los guardaparques, algunos investigadores y los pueblos indígenas que lo habitan, puede entrar. Sin embargo, ya ha sido atravesado por más de 62 kilómetros de vías amplias y tecnificadas, como lo muestra el análisis de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, aunque si se consideran otras trochas que se encuentran debajo del bosque y que están desconectadas del entramado de caminos la extensión alcanza los 125 kilómetros, tal y como figura en el reporte de FCDS incluido en&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/wp-content/uploads/2024/10/Informe-2024-PNCV-Parques-Nacionales-Como-Vamos.pdf#page=64" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el informe de Parques Cómo Vamos</a>. &nbsp;Algunas son vías históricas que hicieron parte de la movilización de las guerrillas durante décadas y que, en su origen, estaban ocultas bajo el bosque, pero que, tras el proceso de paz, comenzaron a abrirse con maquinaria.</p>



<p>Según Jenny Cueto, directora de la oficina territorial de la Amazonía de Parques Nacionales, cada año se deforestan, en promedio, mil hectáreas de bosque dentro del parque. Las vías que amenazan el área protegida “no salen de la nada. Sino que vienen asociadas a unos tramos que, a su vez, vienen de unas vías que se conectan entre municipios y departamentos”, insiste.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_251429"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/05/09160149/DSCN4011-768x512.jpg" alt="Foto de la vía Monte Bello-Cachicamo en el resguardo Yaguará. Diciembre 2023. La deforestación entre el resguardo y las afueras del Parque Chiribiquete ha superado las 1500 hectáreas. Crédito: FZS Colombia." class="wp-image-251429" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en el Resguardo Yaguará II, en las inmediaciones del PNN Chiribiquete, en diciembre de 2023. Foto: Sociedad Zoológica de Frankfurt</figcaption></figure>



<p>Al norte de Chiribiquete, por ejemplo, las vías se desprenden de la Marginal de La Selva, que conecta La Macarena con San José del Guaviare. Desde La Macarena también se desarrollan caminos que conducen hacia Chiribiquete y el Resguardo Yaguará II. Como estas, al menos 13 tramos más que forman parte de las vías que están alrededor del parque buscan llegar o pasan por el área protegida. En total, se trata de 843 kilómetros de trochas ilegales.</p>



<p>Su apertura ha desencadenado la deforestación de más de 195 mil hectáreas a cinco kilómetros alrededor de las vías, un área equivalente a casi 1730 veces el Parque Simón Bolívar, en Bogotá. Además, según el análisis realizado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, en un radio de un kilómetro de estos 13 tramos alrededor del PNN Chiribiquete existen 53 437 bovinos.</p>



<p>En otras áreas protegidas la situación se repite. Según el último informe de la iniciativa Parques Cómo Vamos, se identificaron accesos viales en los Parques Nacionales Naturales Tinigua (723,6 km), Sierra de La Macarena (600,4 km), Serranía de Chiribiquete (125,2 km) y La Paya (19,5 km), así como en la Reserva Nacional Natural Nukak (33,3 km). Las carreteras coinciden con las áreas protegidas donde se reporta, también, mayor deforestación. De hecho, en las áreas protegidas de la Amazonía se concentra el 82% de la deforestación de todo el Sistema Nacional Natural de Áreas Protegidas (SINAP).</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/14153644/3-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-261599" /></figure>



<p>En agosto de 2024, el Minambiente presentó lo que llamó “una acción contundente en la lucha contra las estructuras criminales que operan en el Parque Nacional Chiribiquete”: destruyó acceso terrestres ilegales y cultivos ilícitos existentes al interior del área protegida. “Estas infraestructuras eran usadas para actividades ilícitas como procesamiento de cocaína en laboratorios y ganadería como motor de la deforestación. Por lo anterior, se realizó la inhabilitación de dos laboratorios, un establo y además se llevó a cabo la destrucción de 5 puentes carreteables presentes al interior de este parque, que eran utilizados para facilitar estas labores”, le dijo la entidad a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261496"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221205/Foto-17-1-768x512.png" alt="Avance de la deforestación en la vía de Cartagena de Chairá que se abre paso hacia el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth" class="wp-image-261496" /><figcaption class="wp-element-caption">Avance de la deforestación en la vía de Cartagena de Chairá que se abre paso hacia el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, las operaciones militares no han logrado debilitar las redes que destruyen y degradan Chiribiquete y la Amazonía. La pérdida de bosque ha generado zonas desconectadas y la fragmentación de los ecosistemas.</p>



<p>Aunque también el gobierno ha impulsado acuerdos sociales para pasar de “núcleos de deforestación” a “Núcleos de Desarrollo Forestal y de la Biodiversidad” en la Amazonía, ofreciendo posibilidades económicas a los campesinos que ya se encuentran allí, por ahora los resultados son poco alentadores. Según explicó la exministra de Ambiente Susana Muhamad, antes de dejar el cargo, de los 15 núcleos de los que hay información, en cuatro persisten niveles similares de deforestación y en cinco la pérdida de bosque aumentó.</p>



<p>Mientras tanto, cientos de kilómetros de vías se siguen abriendo diariamente en la Amazonía y reproduciendo las tensiones entre las necesidades de la población, el conflicto y el futuro incierto de la Amazonía. Si esta tendencia continúa, la región se dirige a un proceso de sabanización y praderización irreversible: lo que los científicos&nbsp;<a href="https://www.laamazoniaquequeremos.org/wp-content/uploads/2024/03/240329-Part-II-ES-reduced.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han llamado</a>&nbsp;‘un punto de no retorno’.</p>



<p><em>*Este especial periodístico fue coordinado por Mongabay Latam y realizado en alianza con France 24, Rutas del Conflicto, Vorágine y Mutante. Edición general: Alexa Vélez. Edición: Alexa Vélez, María Isabel Torres y Antonio Paz Cardona. Coordinación: Vanessa Romo. Investigación: Vanessa Romo y David Tarazona. Análisis geoespacial: Cristian Salas. Periodistas: Daniela Quintero Díaz, Mariana Guerrero, María Clara Calle, César Molinares, María Paula Murcia Huertas, Natalia Duque Vergara, Juan Carlos Granados. Visualizaciones: Eduardo Motta y Cristian Salas. Ilustración: Alma Ríos. Diseño gráfico y video: Richard Romero. Audiencias y redes sociales: María Isabel Torres, Dalia Medina Albarracín.</em></p>



<p><em><strong>**Ilustración principal:</strong>&nbsp;1926 km de vías ilegales analizadas por Mongabay Latam están acabando con la selva en resguardos indígenas y áreas protegidas de la Amazonía de Colombia.&nbsp;<strong>Ilustración:</strong>&nbsp;Alma Ríos</em></p>



<p>—</p>



<p><strong>Nota del editor:</strong>&nbsp;Esta cobertura periodística forma parte del proyecto «Derechos de la Amazonía en la mira: protección de los pueblos y los bosques», una serie de artículos de investigación sobre la situación de la deforestación y de los delitos ambientales en Colombia financiada por la Iniciativa Internacional de Clima y Bosque de Noruega. Las decisiones editoriales se toman de manera independiente y no sobre la base del apoyo de los donantes.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/daniela-quintero-diaz/">Daniela Quintero Díaz</a> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 17 Jun 2025 15:30:48 +0000</pubDate>
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        <title>“El sector político de Colombia no entiende al sector productivo” Nayib Neme</title>
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        <description><![CDATA[<p>Subir a la torre Atrio, el edificio más ambicioso y de mayor tecnología en Colombia, es una experiencia que raya lo surreal, las vistas en 360 grados de una Bogotá poco explorada, la tecnología del edificio y la apuesta de la revitalización del centro de Bogotá lo hacen una propuesta de urbanismo que dista de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Subir a la torre Atrio, el edificio más ambicioso y de mayor tecnología en Colombia, es una experiencia que raya lo surreal, las vistas en 360 grados de una Bogotá poco explorada, la tecnología del edificio y la apuesta de la revitalización del centro de Bogotá lo hacen una propuesta de urbanismo que dista de ser un proyecto de desarrollo inmobiliario.</strong></p>



<p>Desde hace unos años Nayib Neme se ha perfilado como uno de los constructores y urbanistas más arriesgados e innovadores de Colombia, su visión le ha permitido traer a uno de los arquitectos más importantes del mundo como Richard Rogers (arquitecto del centro Pompidou de Paris y diseñador de Atrio), las apuestas de Nayib van a la par del desarrollo de las ciudades Colombianas en las próximas décadas. Una entrevista en la torre Atrio.</p>



<p><strong>d- Usted dice que no es un humanista, pero que tampoco un empresario, que son dos descripciones que estaba yo barajando.</strong></p>



<p>No creo ser ninguno de los dos. Son calificativos muy altos para mí.</p>



<p>Le pregunto…y es que son cosas opuestas?</p>



<p>d-<strong>No sé, no, no creo que nada sea opuesto.</strong></p>



<p>Mire, hace algunos años, leí una entrevista que le hicieron en&nbsp;<em>El Espectador</em>, no debo decir&nbsp;<em>El Espectador</em>, mejor, en un periódico nacional, por allá en los años 50, a mi papá, quien decía que una empresa es una responsabilidad social por sí misma.</p>



<p>Esa frase se me quedó grabada. Hoy hablan de la responsabilidad social del empresario, pero es que la empresa es una responsabilidad social por sí misma. Déjeme ir un poco atrás; nací en una familia muy particular, todos creemos que somos los únicos y demás, yo también me creo que soy el único, pero soy particular, porque es que vivir, nacer de un emigrante, nacer del emigrante, eso tiene una serie de connotaciones muy particulares, porque el emigrante…</p>



<p>¿Qué mueve a la humanidad? La necesidad, ese es el motor de la humanidad.</p>



<p>Si yo no tengo necesidad, no hago nada. En Colombia, no hablo de otros países, está pasando algo que considero muy malo para el progreso de la nación. Los gobiernos han creado subsidios para todo, esto hace que la gente, se siente a esperar que lo ayuden y exigen que el país les de lo que necesitan, con reclamos constantes y vehementes, hasta violentos. El emigrante debe esforzarse para conseguir el objetivo, está en un país que lo acogió, y eso es lo más bello, solo que debe hacer todo lo necesario para salir adelante. Ese es su objetivo, su misión. Quiere y sueña con volver a su patria.</p>



<p><strong>d- A veces ni patria, le toca salir adelante.</strong></p>



<p>Su patria existe, pero la añora, y a veces lo que hace es trabajar para ver si puede volver a ella, como lo hacía mi papá también.</p>



<p>Eso tiene connotaciones particulares, y, además, fue gente que no tuvo estudio. Mi papá llegó a primero elemental; mi tío, a segundo elemental, los dos hermanos que crearon esto, y fueron personas cercanas a la gente, eran parte de su gente, nunca fueron jefes, nunca dijeron, yo soy yo, no!, eran parte del negocio, parte de lo que pretendían hacer. Aprendí algo, espero haberlo aprendido, es tener esa relación&nbsp; cercana con la gente, con mis compañeros de trabajo, así que,&nbsp; yo no sé si eso se llama humanismo. Usted dígamelo. Mi tío Chaid, aprendió a leer muy bien el español, y era un hombre culto, gran lector y sabía todas las historias, desde Gengiskan hasta donde fuera;&nbsp; le gustaba la teología, leía sobre temas teológicos y era crítico violento de la labor de los curas en la iglesia; mi padre era más calmado, mi padre era un hombre más tranquilo, era un buen papá, era un hombre maravilloso.</p>



<p>No sé si al final del día uno los ve y los siente como definición de humanista. Creo que va de la mano con el empresario que quiere hacer las cosas por el bien de todos. Hay una frase que se la apropió el presidente Kennedy el día de su posesión, y fue escrita 50 años antes por el filósofo, poeta y escritor Gibran Khalil Gibran…” no preguntes que ha hecho el país por ti, pregúntate, que has hecho tú por tú país “</p>



<p><strong>d- Pero también de cosas que usted está diciendo sin decirlas, por ejemplo, esta idea de la igualdad, que es una idea que hablas de tu padre y tu tío también, con esa idea de que los demás que están trabajando contigo, independientemente de que cumplan un rol, y yo lo puedo decir además, por como vi su relación con la gente en Atrio, el rol que cumplan, pero todos lo ven a usted como un amigo, como un igual, no lo ven como el señor, dueño , Dios por allá, sino lo ven como un ser humano igual, pero eso hace parte del humanismo, de creer que el otro es un otro igual, con sus diferencias, pero que tiene la misma dignidad.</strong></p>



<p>Para mí, todos merecen y tienen el mismo respeto, y les agradezco todo lo que hacen, día a día.</p>



<p><strong>d-Usted no es tan crítico de la Iglesia entonces.</strong></p>



<p>No lo soy. La quiero y la respeto. Estuve en el seminario de mi colegio, por no ser correspondido de una traga enorme que tenía, éramos niños, 13 y 11 años.</p>



<p><strong>d- frustración.</strong></p>



<p>Si, en parte. Por fortuna tuve unos curas de quienes aprendí mucho y fueron guías espirituales maravillosos. Soy respetuoso de la Iglesia, soy creyente. Creo tener fe.</p>



<p>Siento que puedo, que soy capaz de convivir con la fe y de pelear con esa cosa que lo saca a uno de la fe. Me gusta la religión. Me gustan los valores que me enseña. Sí, yo soy creyente.</p>



<p><strong>d- Antes de esta entrevista estábamos hablando un poco, y lo quiero traer porque pues tu familia ha sido, digamos tuvo una apuesta industrial en Colombia, hoy todavía tienen sus intereses, sus agendas, usted ha logrado trabajar toda su vida aquí, han logrado acumular una fortuna muy apreciable y uno se queda pensando en esa frustración quizás que me contaba sobre la apertura económica y hoy en día. Me parece muy interesante porque tiene que ver todo con lo que estamos viviendo como crisis, pero también como los caminos que hemos decidido tener como país.</strong></p>



<p>Sí, Colombia no podía quedar aislada del mundo. Debía pertenecer a la orquesta global que se estaba creando. Eso era lo que consideraban a finales de los ochenta y a principios de los noventa.</p>



<p>Considero que allí se cometieron dos errores. Lo primero, Colombia no sabía qué era lo que quería hacer. Yo no puedo traer aquí a una persona a tocar en una orquesta, sin saber qué clase de instrumento toca; primero le pregunta, qué instrumento es el suyo y así,&nbsp; lo pongo en el lugar que le corresponde. Después, como director del concierto, hago que todo suene y se coordine.</p>



<p>Los creadores de la apertura económica, tenían como argumento, que la gente en Colombia, tuviese la posibilidad de tener todo lo que el mundo entero ofrecía. Que en vez de ir a Miami a comprar lo que querían, lo pudiera acá. En el campo nuestro, los vehículos pudieran venir de todas partes y que la oferta, no fuera solo de los nacionales. Nuestros dirigentes, no decidió qué era lo que el país hacia, ni hacia donde debía enfocar su fuerza industrial o su fuerza comercial.</p>



<p>Y lo segundo, que fue aún más complicado, es que Colombia no estaba preparada para estar en una orquesta. Colombia tenía que haber dado unos pasos antes. Nos dijeron que habría en paralelo lo que llamaron la agenda interna, para así volver al país más competitivo y así, la industria interna, tendría los caminos, para poder competir con el producto importado. Las industrias en Colombia, me atrevo a decirlo, con conocimiento de causa, no solamente las nuestras, sino todas las industrias de todo tipo, son eficientes, son productivas y son buenas. Aquí hacemos las cosas bien. No somos competitivos, porque Colombia no desarrolló aquella agenda que decían, iban a desarrollar y entregamos nuestra capacidad, nuestra mano de obra, para que otros países nos llenaran con sus productos.</p>



<p>El costo logístico, el costo de distribución, el costo de entrada, el costo de salida, el crear empresa con casi 36 ó más requerimientos necesarios para crear una empresa, la pesada carga fiscal, y tantos otras cargas y costos que Colombia exige y tiene,&nbsp; que no dejan que podamos competir con otros países, que con vigor y con fuerza, defienden sus industrias.</p>



<p><strong>d- Pero pareciera como que hay un defecto en nosotros, en las instituciones quizás, en las leyes que se han creado como un defecto del sector político en entender de verdad el sector productivo.</strong></p>



<p>Absolutamente. El sector político, con frecuencia, desconoce lo que pasa realmente. Yo he tratado con mis amigos políticos, con los amigos terceros, con todos, de llevarlos a las empresas y decirles, mire lo que significa producir una pieza, cualquiera que sea. Lo que usted ve en una planta es el final de la poesía.</p>



<p>Todo lo que hay detrás, la homologación y el desarrollo del material y de los productos, el diseño del mismo, la logística que hay detrás para poder hacer llegar la materia prima a su sitio, el poderla juntar y convertirla a una pieza. La gente no sabe, todo lo que hay detrás de eso. Entonces dicen…como los de otro país son más baratos, entonces traigamos los de allá.</p>



<p>Lo que hemos hecho nosotros es haber perdido la mano de obra colombiana y se la hemos entregado a los demás países. Hoy todo el mundo trae lo que quiera de todos lados, y Colombia dejó de ser productiva. Cuántas empresas en Colombia se han perdido. Y todos los días más.</p>



<p><strong>d-Y los hipotéticos recursos que hubieran llegado pero no estaban acá.</strong></p>



<p>Ahora, si usted ve aquellos países llamados aperturistas. Brasil, por ejemplo, que es un país que habla de la apertura y que es muy fuerte en ese sentido. En Brasil solo se vende lo que se produce en Brasil. Para entrar a Brasil eso es casi imposible. Además, si usted entra a un estado, para hacerlo en otro, hay otras reglas, pues cada uno tiene su propia regulación.</p>



<p>En el sector automotor se acordaron ciertas condiciones cuando se firmaron tratados bilaterales o multilaterales, que no se han cumplido, como se establecieron. Vuelvo al caso con Brasil; se acordó que Brasil le podía vender a Colombia 50 mil carros por año y a su turno Colombia le vendería a Brasil 30 mil unidades. Si ud revisa hoy lo ocurrido desde la firma de ese acuerdo, podrá constatar que año tras año, Colombia ha importado ese número de vehículos del hermano país, mientras que aquel, no nos ha comprado nada. Esa clase de acuerdos quedaron cojos en sus redacciones y en las exigencias de los cumplimientos. Es por ello que el ministro saliente de Comercio, Industria y Turismo, el Dr. Germán Umaña, conocedor de los acuerdos, dijo que para cumplir con el espíritu de lo tratado, debíamos de renegociarlo. Todo el mundo clamó al cielo: “¿cómo vamos a negociar? Eso no se puede”. Lo que se pretende hoy, es que además de establecido el cupo, el país exportador, no podrá tener de nuevo el cupo establecido, hasta que no haya importado el cupo acordado.</p>



<p><strong>d-Qué curioso que el colombiano se siente tan vivo y hace negocios tan malos como país.</strong></p>



<p>Mire, cuando el doctor Carlos Lleras Restrepo hizo lo que se llamó la industrialización del país, su ministro de entonces, el de fomento, era Hernando Gómez Otálora. Este hombre creó toda la Biblia, todo el documento para que el país se industrializara, y arrancó la gran industrialización. Había empresas viejas, nosotros empezamos a principios de los años 50. Había baterías, había ruedas, la misma colmotores arrancó en el año 59 y en el 61 empezó a hacer carros.</p>



<p>En esa época se impulsó la industria nacional y se crearon unas reglas de juego para poder producir en Colombia y para traer productos a Colombia. Colombia no tenía en ese momento suficientes dólares para poder importar, fue así como crearon la Junta de Importaciones, establecieron las licencias previas y una serie de filtros&nbsp; que molestaban y que hacían difícil la importación de productos.</p>



<p>Si bien es cierto, era una molestia, manteníamos de alguna manera unos equilibrios. La Junta de Importaciones, que la han criticado tanto por el inmenso poder que tenía, era la que decidía el gasto de los pocos dólares que tenía la nación. Si, era un trauma, y se podía haber regulado de otra manera, y acabado como se hizo, dejando reglas claras para importar y exigencias para seguir produciendo internamente.</p>



<p>Pero no como ahora que cada uno puede importar lo que quiera. Yo no quiero volver a eso. Lo que a mí se me hace raro es que el negociador de los tratados de libre comercio fue el hijo de Hernando Gómez.</p>



<p>Y yo se lo he dicho, así que no me da pena volverlo a reiterar, ah poco que sabe de industrialización y ah poco que sabe de industria. Y lo que hicieron fue regalar a los otros países nuestro producto, nuestra producción y toda nuestra industria.</p>



<p><strong>d-¿Y usted dice de alguna manera que es más ignorancia que mala fe?</strong></p>



<p>Yo en mala fe sí no creo. Yo creo que es ignorancia. Yo creo que era una situación coyuntural, que de pronto él estaba sintiendo presiones.</p>



<p>Posiblemente había que quedarles bien a los países. Posiblemente teníamos que sentarnos con un México que son unos grandes negociadores. Con un Estados Unidos al que teníamos que rendirle pleitesía. Con Estados Unidos no teníamos ni siquiera aranceles. Nosotros podíamos exportar a Estados Unidos sin aranceles. ¿Para qué teníamos que hacer tratados de libre comercio? Yo mismo se lo dije al presidente. Siendo yo Presidente de la Cámara de Comercio Colombo Americana.</p>



<p><strong>¿Se lo dijo al Presidente Uribe?</strong></p>



<p>Se lo dije a un Presidente.</p>



<p><strong>Pero el del Tratado de Libre Comercio era Uribe.</strong></p>



<p>Se lo dije al Presidente. No firmen el Tratado. No se necesita. Ya tenemos un acuerdo con los Estados Unidos. De cero arancel para los productos colombianos.</p>



<p>Les entregamos todo.</p>



<p><strong>d-Hablemos un poco de eso, pero ahora de cara al actual. Usted habló bien del Ministro Umaña y de la negociación con Brasil. Me gustó que pudiera… Digamos, usted no es petrista, en efecto.</strong></p>



<p>Por qué lo dice? ¿Se nota? ¿Por qué se me nota?</p>



<p><strong>No, porque no. No voy a decir que se le nota, pero sí…</strong></p>



<p><strong>Me llamó la atención que con tranquilidad pudo ver un acierto en esa negociación que lideró el Ministro Umaña. Pero también quiero preguntarle sobre eso. ¿Cómo lee usted a Petro? Eso de la economía. A Petro le encanta hablar de economía, es de lo que más habla quizás en sus discursos. Habla mucho de la desigualdad, habla mucho de la riqueza, habla mucho de los errores históricos, pero finalmente en la economía no le está yendo muy bien. No hay un consenso, o más bien hay un consenso general que no le está yendo bien. Y más bien hay una sensación de que el hombre no entiende muy bien finalmente lo que plantea. Ni él mismo entiende lo que plantea. Y ahí le pregunto, ¿cómo lo lee a él? ¿Cómo lee el gobierno lo que ha hecho estos dos años?</strong></p>



<p>Usted tocó un tema inicialmente y es el tema de Germán Umaña. Germán Umaña, a diferencia de todos, voy a decir, y me atrevo a decirlo así, conoce lo que es el sector privado. Y conoce lo que es la industria. Y conoce todo lo que se ha vivido. Germán Umaña ha sido de los gremios, ha sido estudioso del tema económico. Germán Umaña es, a mí eso de que es izquierda o derecha me tiene sin cuidado, él es de la gran izquierda, siempre ha sido de izquierda.</p>



<p>Su padre lo fue o se consideró como tal. Su hermano lo fue y se ha considerado como tal. Y yo creo que lo es. Eso no significa que no entienda lo que el país necesita. Y era la ventaja que tenía Germán Umaña dentro de este gobierno. Él sí sabía lo que el país necesita para poder volver a recuperar las industrias y la industrialización en el país.</p>



<p>Ahora, yo, el día de las elecciones yo tomé una decisión de votar por algo y por alguien. Si gané o perdí, ahí quedó en el papel. De ahí para adelante, ¿yo qué sigo siendo? Soy Colombiano.</p>



<p>Yo no entro a discutir política. Sigo tratando de trabajar con toda mi energía, con todo el ímpetu, dentro del escenario que está establecido.</p>



<p>Soy orgullosamente colombiano, y tengo un deber como tal,&nbsp; y tengo un legado que como hijo de mi padre y de mi tío, que como emigrantes ellos un día me dijeron, cuando yo tenía muy poca edad, y no puedo olvidar esa frase, que me pesa en la espalda como lo que más: “Hijo, a lo único que yo le debo algo en la vida es a Colombia. Colombia nos dio todo.</p>



<p>Me dio a tu mamá, me dio a mis hijos y me dio la posibilidad de hacer todo. Yo llegué a este país sin nada. Tu obligación, como colombiano, es devolverle de alguna manera a Colombia lo que Colombia nos ha dado a nosotros.”</p>



<p>Yo vivo haciendo lo que creo que debo hacer. Usted me dijo, soy loco. Sí, estoy loco, mire lo que estoy haciendo.</p>



<p>Cada día más loco. La gente me está regañando porque estoy haciendo inversiones. Usted vio el centro cultural que estoy haciendo.</p>



<p>En unas circunstancias como la de hoy, pero es que, ¿el país es hoy? ¿El país es ayer? ¿O el país seguirá vivo? Otra enseñanza de mi padre. Colombia es como un bebé. Se va a caer, se va a golpear en la cabeza, le va a dar sarampión, se va a romper un brazo, pero va a crecer y va a ser adulto algún día.</p>



<p>¿Y cómo es adulto un país? Que su gente le dé la adultez. Él no nace solo ni los árboles lo hacen, no. La gente tiene que volverlo adulto y los tiene que sembrar.</p>



<p>Así pues, debemos seguir haciendo lo que le corresponde. Si corresponde es quedarme quieto en la casa en pijama, pues quédese en la casa quieto en pijama. No sé qué va a esperar y no sé qué le va a llegar.</p>



<p>Yo no, yo no puedo. Yo tengo que salir temprano. Yo hago mis cosas desde temprano.</p>



<p><strong>d-Pero hablemos de sus locuras, porque sus locuras lo mantienen vivo también. Atrio, que es un proyecto de ciudad porque no es un edificio, Atrio es un proyecto con uno de los arquitectos naturalmente más importantes de su generación Richard Rogers fue de los arquitectos más importantes del mundo, era una apuesta también por Bogotá en un sentido muy profundo, no sólo por Colombia sino muy concretamente por Bogotá ponerle la vanguardia apuntarle a la renovación urbana apuntarle a que una ciudad como esta de más de 8 millones de personas merecía tener un espacio urbano y además al centro históricamente abandonado creo que todo eso está ahí pero en esa locura pudo ejercitar usted también su profesión, usted es arquitecto pudo ejercitar también su creatividad y yo quiero hablar un poco de eso como ¿qué pasó? yo creo que se unieron muchas cosas pero hoy en retrospectiva, ¿usted cómo lo ve?</strong></p>



<p>Hombre… son “Diosidencias”, como dicen, son cosas extrañas. Hay un amigo muy querido con el que tengo una relación hace muchísimos años y me “dice mi yerno quiere hablar con usted”. Al visitarme me dice: me están vendiendo el lote que hay aquí en la 28 con Caracas, le dije, eso no es posible; me dice ¿y por qué?, porque yo sé quién es el dueño del lote, y ese señor no vende ese lote, me dice, no, es que me lo están ofreciendo… entonces cómprelo, pero es que me están pidiendo… cómprelo ¿usted está dispuesto a comprarlo? sí, lo estoy, al precio que le piden, cómprelo, y se compró, un lote muy lindo, a mí me gusta esta zona, me parece que es de las zonas que como ciudad ha sido diseñada urbanísticamente para grandes inversiones, para grandes edificaciones, aquí no hubo casas, que se volvían edificios; esta zona se diseñó de de tal manera, que se dejaron avenidas grandes, había la 26, había la 13 había la 7, lo que llamamos grandes por lo menos para nosotros, pero no eran las casas de la 90, que en una época era una casa que se volvió un edificio, de donde salían dos carros,&nbsp; ahora salen 80, y eso convirtió a la ciudad en un trancón, en un desorden urbano, en vez de haber respetado la unidad por lotes, pero claro como el precio&nbsp; de la tierra se volvió muy caro, entonces todo el mundo empezó a creerse constructor y desarmamos la ciudad, que no me oigan los curadores y que no me oigan mis socios, los arquitectos, o los colegas.</p>



<p>Volvamos al centro internacional; al adquirir el terreno, comenzamos a pensar qué hacer, será vivienda, a esta zona está llegando vivienda, no solo bonita, sino que tiene una enorme facilidad de acceso y de interconexión. No creímos que era el momento para hacer vivienda, hagamos más bien oficinas. Comenzamos a hacer muñecos, cuando de manera sorpresiva, el ministerio de comercio exterior, su nombre en ese momento, saca una licitación pública para vender el lote vecino al nuestro, así que&nbsp; dejemos de pensar qué vamos a hacer y tratemos de adquirirlo, con la fortuna de que no lo adjudicaron; entre los dos terrenos sumaban 20 mil m2. Recuerdo que un amigo muy querido me llamó y me dijo, me ganaste por 200 pesos más, dije no, ese lote es suyo lo quiere, venga, construyámoslo juntos; de ninguna manera me dijo, tienes un lote muy lindo, que Dios te acompañe y otros buenos propósitos.</p>



<p>Así que completamos un área de ese tamaño. ¿Ud. Sabe lo que es un lote vacío en el centro de Bogotá?</p>



<p><strong>d-Es un pulpito.</strong></p>



<p>Yo no sé cómo se llamará eso, pero eso es una gema. Eso es lo más bello que usted puede imaginarse.</p>



<p><strong>d-Desde el punto de vista arquitectónico también, no sólo desde el punto de vista de negocios, desde todo punto.</strong></p>



<p>Desde el punto de vista urbanístico. Usted me ha hablado tres veces de que yo soy un negociante. Yo no tengo idea de negocios, se lo digo.</p>



<p><strong>d-Ha aparecido así en el país usted</strong></p>



<p>Bueno, pues amablemente me están diciendo una cosa que no es. Tuve la fortuna de nacer de un viejo que fue capaz de hacer negocios, pero yo no sé hacer negocios. Pero yo sí, y perdónenme el yoísmo, es que esta es la zona urbana más linda que tiene Colombia, para mi gusto. Y aquí vivo. Aquí vivo hace 42 años.</p>



<p><strong>D-También. Pero digamos en que usted, le recuerdo porque siempre me gusta recordar en que iba, usted va hablando de que usted realmente lo que es urbanista. Pues es lo que quería decir.</strong></p>



<p>Sí, me gusta el urbanismo.</p>



<p><strong>d-Entonces, en paréntesis, usted hubiera podido perfectamente escoger un camino más en la arquitectura y el urbanismo que en, digamos, en los negocios y en el representar a su familia en los intereses familiares. ¿Hubiera preferido en ningún punto eso?</strong></p>



<p>No. No, mire.</p>



<p><strong>d-Bueno, lo combinó, lo que usted hizo fue hacer lo que le gustó sin dejar a su familia.</strong></p>



<p>Le cuento después lo de Atrio, y me vuelvo a esto.</p>



<p>He vivido desde que nací, le muestro ahora una foto mía, en esta organización.</p>



<p>Mi papá desde chiquito me traía a las oficinas y me traía a las fábricas a trabajar, y a mí lo que siempre me ha gustado ha sido la transformación. Yo me paro en una fábrica y veo cómo transforman el acero, lo van torciendo y al rato aparece una rueda. Eso me maravilla.</p>



<p>d-¿Le maravilla parar las empresas de concreto de Bogotá para que todas tengan que llenar 100 metros abajo en la construcción de Atrio?</p>



<p>No, pero en cambio, todo el mundo creía que yo iba a ser administrador de empresas, que mi papá decía que todo el mundo es administrador de empresas, que hasta él fue administrador de empresas, o que yo iba a ser ingeniero, ingeniero mecánico, sobre todo. Cuando tomé la decisión de ser arquitecto, nadie me lo cuestionó.</p>



<p>¿Qué es para mí la arquitectura? La transformación. Yo tengo una idea, la plasmo en un papel, y a los pocos meses vivo en ella. ¿Usted sabe lo que es eso?</p>



<p><strong>d-¿Eso es mágico?</strong></p>



<p>Eso!!! Esa es la palabra.</p>



<p>Mire esta oficina, esto es, esto es mágico. Sentarme acá, inventar un proyecto, soñar con él y ahora ver hecho un edificio, desafortunadamente vacío, y por eso tengo las canas, y el dolor en el alma.</p>



<p><strong>¿Usted quiere decir eso públicamente?</strong></p>



<p>Claro. No sé si es bueno o es malo, pero tener un edificio de esa belleza, de esa envergadura, en cualquier parte del mundo ya hubiera sido ocupado, y diseñado por el mejor arquitecto del mundo.</p>



<p>Mucha gente nos dice, “ yo voy a seguir trabajando en la casa”, o como me han contestado algunas empresas de gran envergadura aquí en Colombia, “que preferimos cerca del centro Andino, porque me queda a una cuadra de mi casa, sin pensar en los otros compañeros, a quienes les puede favorecer, estar en un sitio más céntrico. Así que le puedo decir, cuando juntamos los terrenos, dijimos, dejemos de pensar y empecemos a soñar qué vamos a hacer aquí. Debemos hacer un proyecto de gran capacidad, de gran envergadura, de gran impacto urbano para Bogotá, tenemos que hacer algo nuevo, vamos a buscar arquitectos.</p>



<p>Tuve la fortuna, en ese momento había una embajadora muy buena en Inglaterra, amiga nuestra, la llamé y le dije, hay un arquitecto allá que se llama Richard Rogers, que me parece un sobrado, trate de conseguirme una cita, y me la consiguió para la semana siguiente. Nos fuimos para allá. Le empecé a contar el cuento de lo que estábamos pensando, lo que era el lote que habíamos conseguido y lo que queríamos hacer. Él estaba con un grupo como de 12 personas, tengo hasta fotos de eso, oyéndome el cuento y yo creo que el escepticismo era lo que reinaba y todos decían: otro proyecto de alguien que viene a echarnos un cuento y eso nunca va a salir, este tipo qué va a hacer un desarrollo o un proyecto de esos en Colombia. Richard me oyó hasta el último momento, y yo creo que hubo algo que produjo el clic entre Richard Rogers y yo. Y fue cuando le dije, queremos que el proyecto sea… la palabra no me gusta, no me gusta, pero fue clave…&nbsp;<em>un proyecto incluyente</em>, eso no dice nada,&nbsp; que sea abierto al público, yo quiero hacer espacio público; a Colombia, a Bogotá, le hace falta que la gente pueda caminar por los espacios, aquí hacemos un proyecto y lo cerramos, si no es con la misma construcción, como ve usted varios de esos, la construcción va hasta el final del lote y lo utiliza todo, le ponen una barra para que nadie pase por él, en cambio queríamos un proyecto abierto, ¿y por qué?, porque creo que todo el mundo en la calle es igual, yo en la calle puedo darle un beso a la novia, leer un libro, fumarme un tabaco, usted y yo somos humanos, es que lo peor que se inventaron aquí, y no le voy a decir quién fue, fue la estratificación, ¿por qué hay estrato 1 y estrato 6 si somos lo mismo? ¿Cuál es la diferencia? Porque paga más impuestos que el otro, entonces es 6, usted es 5 y usted es 1,</p>



<p><strong>Eso le hizo un gran daño a la sociedad,</strong></p>



<p>Eso fue lo peor, mi papá me lo decía, lo peor que hubo en Colombia fue cuando empezaron a hablar de pobres y de ricos, en Colombia éramos todos iguales cuando yo llegué a Colombia, y eso fue lo que yo encontré en Colombia, que todos éramos iguales, y él seguramente era de los más pobres.</p>



<p>Entonces, don Richard Rogers oye mi exposición, y me dice: ¿Cuándo sale el próximo vuelo para Colombia? Dos semanas más tarde, si no fueron tres, estaba aquí en Colombia, viendo el lote, conociendo Bogotá, lo subimos en un helicóptero, no le digo de quién, y empezó a dar la vuelta a Bogotá, por hora y media o más y se dió cuenta de lo que significaba ese lote, y en donde estaba ubicado, y ahí empieza la aventura, que está mejor catalogada, como me lo dice mi cuñado, la locura… ahí empezó…hicimos varios proyectos, aquí tengo varias maquetas, 3 edificios, 5 edificios, un centro comercial, una cosa y otra. Estoy hablando de finales del 2007, principios del 2008, cuando vino ese cataclismo mundial del 2008, de principios del 2009, la crisis. Así que paramos&nbsp; la ida, la venida y la charla con ellos, que la retomamos después en el 2012, y le empezamos a meter todo el julepe y arrancamos el proceso de los talleres, de ver cómo era, cómo iría el diseño, y de pronto, como le digo yo a uno de los arquitectos que trabajaba con ellos, usted no hizo un nada, y de pronto hace un muñeco y todos decidimos que ese era el que había que hacer, ese es el dibujo que tenemos en todos lados. Así arrancamos, hicimos el diseño, hicimos todo y ahí comenzamos. Empezamos la construcción a finales del 2014, en noviembre hicimos una misa, el día 14, si no estoy mal, y en enero del 2015 empezamos a construir, terminando el edificio en octubre del 2019.</p>



<p><strong>D-Pero no hay un poco, no es Atrio un poco una metáfora demasiado sólida de lo que su familia ha hecho con Colombia de alguna manera,</strong></p>



<p>¿En qué sentido?</p>



<p><strong>d-Usted habla mucho de esto y por eso lo estoy diciendo, porque usted habla del emigrante que se queda, que usted lo ha dicho en esta entrevista, que Colombia les dio todo, usted lo dijo, ni siquiera lo estoy yo asumiendo, de alguna manera hacer algo que nadie había hecho, algún proyecto de esa magnitud aquí en Bogotá, trayendo a uno de los mejores arquitectos del mundo, invirtiendo en los recursos, porque eso es plata, plata y más plata,</strong></p>



<p>Que no la tenemos,</p>



<p><strong>De alguna manera, ¿no era celebrar un poco a su familia y a usted en Colombia, como una especie de homenaje?</strong></p>



<p>Sí. Mire, en uno de los talleres, uno de los arquitectos que estaba aquí con nosotros, allí nos reunimos 30, 35 personas, venían de España, venían de Londres, eran una maravilla esas reuniones, dice… me acuerdo que dice, bueno, voy a hacer una pregunta para que cada uno de ustedes me la conteste, ¿por qué van a hacer este edificio? Ah, porque es que el sitio se presta para eso, porque a Colombia le hacían falta unas oficinas buenas, había 35 respuestas, Nayib, ¿cuál es su respuesta? Yo no sé, ¿será un tema de vanidad?</p>



<p><strong>d-Vanitas,</strong></p>



<p>Yo sentía que había que hacer un buen proyecto, y sabía que, sentía, no sabía, sentía que Bogotá merecía un buen proyecto.</p>



<p>&nbsp;Veía, lo sentía, que necesitábamos un buen proyecto y una buena arquitectura para&nbsp; el desarrollo urbano. Ahora, sí creía que se necesitaba traer una nueva arquitectura, yo veo que se están haciendo cosas con tecnologías diferentes que nosotros no teníamos, dentro de mi absoluta ignorancia, porque yo soy un ignorante de la arquitectura; el último día que me senté a hacer eso, a dibujar un plano, fue el día de mi tesis, o sea, de pronto he hecho un par de dibujos, pero yo no he hecho gran cosa en ese tema, sí soy capaz de corregir, eso sí soy capaz.</p>



<p>Dentro de ese desconocimiento, yo veía que aquí se podía hacer, y en ese maravilloso lote, es que el lote es, ¿sabes lo que es eso? La Caracas con la 26, son los 12 ejes de Colón, de Bogotá. Al frente va a haber la estación central, que ya se está empezando a construir con parte del metro, donde iban a venir todos los trenes de cercanías que hablaban, y los regionales que hablaban en esa época. Todas esas cosas se hablaban en el año 12 y en el año 13, y salieron a la palestra varios anteproyectos que publicó el IDU.</p>



<p><strong>d-¿A Usted qué le gustaría que Bogotá entendiera, que los bogotanos entendieran de Atrio?</strong></p>



<p>Yo fui a varias universidades a decirles que fueran a ver a Atrio. Yo lo que más quería es que la gente entendiera lo que es hacer un edificio con alta tecnología. Con tecnología donde una plomada es una coordenada en la nube. La plomada no es un ladrillo agarrado de un hilo para saber si la columna me está quedando derecha. El saber que las tolerancias en una columna entre el piso 0 y el piso 43 pueden ser de entre 3 y 5 milímetros de desviación. De saber que se hicieron 76 mil planos, o 72 mil planos, y no se usó papel. Que todos los obreros que teníamos allá, que en un momento llegaron a ser casi 2 mil, tenían iPad. Y a través del iPad ellos sabían cómo se tenía que hacer cada detalle que se hacía en el edificio. Nadie de los que estaba ahí podía tomar la decisión de ver cómo era el detalle de esa esquina, o cómo tenía que poner ese tubo, o cómo tenía que dar la vuelta a esta máquina. Eso estaba todo absolutamente diseñado. Y él lo miraba en su iPad y procedía a hacerlo. Ese manejo, ese control, eso no lo tenía nadie. Nosotros mismos, la oficina nuestra de construcción, lo que llegó a aprender en eso, lo que estamos haciendo hoy, no es posible, si no hubiéramos pasado por Atrio. ¿Qué quería yo? Eso, traer nueva tecnología. ¿Qué es lo que yo aprendí en la industria automotriz? Nosotros no sabemos hacer ruedas. Pero mi tío, mi padre, y la persona que los acompañó toda la vida, que se llamaba Félix Moreno, iban a Europa, iban a Japón, iban a Estados Unidos, y traían la gente y les decía cómo era que se hacía una rueda, cómo es que tengo que hacer un amortiguador, cómo es que tengo que hacer un freno. Y les pagábamos regalías porque ellos nos estaban entregando la tecnología. Yo creo que eso es parte de lo que aquí pasó. Traer esa tecnología y ponerla al servicio de lo que podamos hacer, como un buen edificio de otra categoría.</p>



<p>¿No sé si usted lo sintió?</p>



<p><strong>d-Es que es visible.</strong></p>



<p>Porque un edificio al fin y al cabo es un edificio. Puede que la gente diga que es feo, puede que la gente diga que es bonito.</p>



<p>Lo importante es lo que hay detrás de ese edificio, esa técnica, esa tecnología.</p>



<p><strong>d-Yo personalmente lo entiendo más en la distancia. Cuando vengo de la 26 lo entiendo más. Punto para mí espectacular para entenderlo es la 30 con 26. Ahí se ve el skyline y qué significa para el skyline de la ciudad y para la ciudad.</strong></p>



<p>Aunque a veces se ve como un platillo volador, como una cosa extraña dentro de todo.</p>



<p><strong>D-Pero eso es lo encantador.</strong></p>



<p>Está bien, puede ser bueno, pero por ejemplo París no acepta nada. Y por eso fue que Georges Pompidou fue un disruptivo. Hizo que la gente lo odiara o lo amara.</p>



<p><strong>D-Pero mucha gente va a París por el Pompidou.</strong></p>



<p>Después de la Torre Eiffel es lo más visitado del mundo.</p>



<p>Eso es una cosa de locos. El punto de Atrio es la técnica como que se hizo. La tecnología que se trajo para hacer eso.</p>



<p><strong>d-Y la esperanza que eso implica para un país también que trata salir adelante y para una ciudad.</strong></p>



<p>Hombre, yo no sé si lleguemos tan lejos y si uno tiene en la cabeza el influir tanto. Lo que sí, es que yo sí creí que íbamos a hacer un proyecto que la gente lo iba a absorber, la gente lo iba a querer, la gente iba a estar en él.</p>



<p><strong>d-Yo sí le voy a contar por qué</strong>:</p>



<p><strong>Dos anécdotas. ¿Se acuerda? Hace muchos años, un aviso en la época dura del narcotráfico, que decía bajo un puente “el último que se vaya, apague la luz”. Y ver todo lo que ha pasado en Colombia estas décadas, que también usted sabe, pero también yo veo cosas muy buenas que han pasado, un proceso de paz, una apertura en el turismo al mundo, un desarrollo, apostar por Bogotá también era un mensaje esperanzador.</strong></p>



<p>Sí, y se lo agradezco, se lo agradezco. Yo recientemente estoy más abrumado y más asustado que honrado, porque la gente me ha dicho unas frases hermosas. Recientemente pusimos la última viga en el Centro Cultural, pues allí no hay cierre de tejado. Hicimos una bendición y fueron un poco de amigos de la oficina.</p>



<p>Las frases que dijeron, carajo, yo le decía a mi mujer, ¿usted sabe lo que me están diciendo? Qué susto defraudarlos, qué susto no terminar esta obra, en una circunstancia tan difícil como esta. Nunca pensé que uno pudiera producir tanto ejemplo, tanta energía. Me lo decía, no le comento, un colega suyo me decía, Nayib, es que hoy en día ver que una persona esté metiendo esto, no saben lo que esto significa para nosotros, para la sociedad.</p>



<p><strong>Alguien cree, alguien cree en esto, ese es el mensaje, alguien cree en esto. Hay una leyenda chistosa también. Para romper el dramatismo hay una anécdota chistosa. El día que me iba a ver con usted, tomé un taxi justo ahí en la 30 con 26, y el taxista me preguntó para dónde iba, y le dije, no, para esa torre, es que voy a hablar con el dueño y el hombre es tal. Y me dijo, ese es como turco. Le dije, sí, yo le mame gallo, le dije, cómo así, cómo así que turco, y usted qué sabe.</strong></p>



<p><strong>Me dijo, sí, sí, él es turco, y es que usted lo ve en el edificio. Así son esos edificios en esos países, así es allá. Él seguramente estaba imaginando Arabia Saudita…Oiga, hablando de sus locuras y el arte, Claudia Hakim, que es artista, que es su esposa y su compañera, porque, hombre, hay parejas que uno ve y uno dice, esta gente de verdad se quiere y de verdad se entiende ¿no? Y creo que su pareja es un poco eso.</strong></p>



<p>No, Claudia no es mi pareja, Claudia es todo para mí.</p>



<p>d-<strong>Usted lo dice. Y NC es una galería, también fue una apuesta, de cierta magnitud, no comparable a Atrio, pero en el mundo de las galerías también de cierta magnitud, y especialmente por lo temático, ha sido una apuesta entre artistas muy inusuales, de una mirada muy propia también, ¿no? NC ha tenido una mirada muy propia, yo la identifico como una galería que no se casó completamente con lo político ni con lo comercial, pero sí le permitió una libertad gigante a muchos artistas de acá y de fuera, presentar a artistas que no habían tenido un espacio así en Bogotá, privado, para presentarlo, como además una galería que le apuesta al arte contemporáneo, que es difícil también apostarle en una sociedad que todavía su mirada no está tan educada, ¿no? Yo creo que ahí también ha habido un tema de vanguardia, pero ese también es un tema de sus locuras, del arte. Pero ¿Cómo ha sido para usted, porque esta entrevista finalmente es sobre usted, más que sobre cualquier otra persona, ¿Cómo ha sido el arte para usted en la vida? ¿Cómo le ha llenado a usted, qué le ha llenado a usted el arte en la vida?</strong></p>



<p>Claudia y yo estudiamos algo donde en alguna parte nos juntamos, porque la arquitectura es un tema de arte, es algo de belleza, es algo de sensibilidades, ¿no? Como decía mi papá: no era lo suficientemente hombre para ser ingeniero ni lo suficientemente mujer para ser decorador. Entonces es arquitecto. Tiene sensibilidad, ¿no? Y Claudia, pues es una mujer, artista innata, ella produce arte. Ella es eso. Entonces en alguna parte nos juntábamos. Y el arte para nosotros ha sido un acompañante del haber gozado nuestra vida. Nosotros vamos a las ferias, vamos a galerías.</p>



<p>Claudia es una analítica de todo. Ella conoce, interpreta, saborea el arte. Yo soy mucho más ligero.</p>



<p>Yo me voy mucho más por los lados y voy mirando todo lo demás. Lo que me ha dado risa muchas veces es que le digo, oye, ¿tú viste ese cuadro así como cuadrado, como rojo con azul que había? Sí, no me acuerdo. Pero me pareció que estaba en una esquina.</p>



<p>Sí, ese es. Sí, más o menos. ¿Por qué? Porque lo compré.</p>



<p>¿Por qué lo compraste y no me avisaste? Porque me ibas a decir que no. Entonces ya lo compré, porque me gustó. Y entonces se vuelve una conversación. Como ella también decide comprar ciertas cosas, eso hace que empezamos a comentar a argumentar, pero es que este artista no nos parecía. Y se vuelve todo un tema de parte de nuestra vida. Nosotros hablamos mucho de eso.</p>



<p>Ahora, la galería de arte, cuando, eso fue un, era un lote que yo había visto hace mucho tiempo que me encantaba. Solamente tenía la fachada, la parte de atrás la habían tumbado. Y había que mantener la fachada, porque era disque patrimonio, como todas esas cosas raras que hay aquí.</p>



<p>Finalmente me la vendieron después de más de 10 años yendo constantemente a preguntar si lo hacían. Esa es otra historia más larga. Y me puse a hacer ese proyecto con un profesor que tenía en la universidad.</p>



<p>Cuando estaba casi por terminar, le dije un día a mi mujer: me acompañas mañana a ver unas cosas que te quiero mostrar. Era un sábado. Y dice, claro, ¿qué quieres? Mañana te llevo.</p>



<p>La traje allí. Entramos por la parte de arriba y le empecé a mostrar más o menos y me dijo, está muy lindo, ¿pero qué estás pensando? Le dije, pues alquilar estos apartamentos. Empezamos a bajar y cuando llegamos al primer piso que era ese espacio, me pregunta, ¿y esto qué es? Le respondí, pues, yo estoy creyendo que esto va a ser la galería de arte tuya para que tú vendas tus piezas, porque tú tienes un poco de piezas hermosísimas en tu casa.</p>



<p>Ella entra en emoción, y me dice en casa, después de reiterarme las gracias, ¿pero sabes qué? Eso no va a ser una galería para yo vender mis obras. Eso va a ser una galería site specific. Frase que no entendí en lo más mínimo lo que quería decir.</p>



<p>Claudia quería hacer un proyecto con educación. Ah, bueno, eso es Claudia. Ella es una mujer de constantes inventos, de constantes arrebatos, de diseñar, de crear, de generar energía compartiendo con todos nosotros y eso es lo que ha sido el arte entre nosotros.</p>



<p>Han sido temas de ir, de venir, una obra que yo no conocía, ¿por qué sí? Y esta, ¿por qué no? Como fue la gran esfera roja que hay en Atrio, que nadie sabía que yo la tenía y apareció, y sorprendió a todo el mundo. Cosas de ese tipo. El arte ha sido una razón más, una arista más, un eslabón más, de la unión que tenemos ella y yo.</p>



<p><em><strong>Sabe una cosa, cerrando esta entrevista, casi en una hora perfecta, que mientras usted hablaba de ella, me recuerda esa idea de Lacan que dice que casi siempre el otro es el espejo nuestro. Usted hablando de ella, de una persona que siempre está buscando algo nuevo, siempre encontrando algo creativo, siempre inquieto, parecía finalmente que estaba hablando de usted.</strong></em></p>



<p>No, no, no, yo lo que hago es seguirla a ella. No, no seguirla, trato de seguirla porque esa energía no la tengo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105150</guid>
        <pubDate>Sat, 07 Sep 2024 22:53:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“El sector político de Colombia no entiende al sector productivo” Nayib Neme]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>The &amp;#8220;final solution&amp;#8221; to the Palestinian problem</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/the-final-solution-to-the-palestinian-problem/</link>
        <description><![CDATA[<p>By Klaus Ziegler, December 21, 2023 The Gaza Strip unfolds like &#8220;a huge concentration camp&#8221;.  These are not the words of an anti-Semite, but of Israel&#8217;s former Director of National Security, Giora Eiland, an acclaimed Zionist war hero, for whom every civilian in Gaza is a legitimate military target. In a recent interview, he recommends [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>By Klaus Ziegler, December 21, 2023</p>
<p>The Gaza Strip unfolds like &#8220;a huge concentration camp&#8221;.  These are not the words of an anti-Semite, but of Israel&#8217;s former Director of National Security, Giora Eiland, an acclaimed Zionist war hero, for whom every civilian in Gaza is a legitimate military target. In a recent interview, he recommends &#8220;creating conditions in Gaza to make life unbearable, so that the population will be forced to move to Egypt or the Gulf&#8230;Gaza will have to become uninhabitable for any human being&#8221; [1], [2].</p>
<p>The brutal violence against the Palestinian people in Gaza violates the most elementary principles of human rights, and all conventions on international humanitarian law. The wars of extermination against the Tutsi population in Rwanda, and the genocide perpetrated by the Bosnian Serb forces in Srebrenica seemed like horrors of the past. For thirty years the world had not seen a more savage attack on a civilian population, besieged and defenseless. The total number of victims, 19,453, mostly children and women, is double the number of civilians killed in the Bosnian massacres [3], and that figure leaves out the thousands of children still lying under the rubble. No one knows how many are buried, how many are still alive, condemned to die in the most atrocious way.</p>
<p>According to United Nations data [4], more than 40,000 administrative buildings have been reduced to rubble. Reports by Reuters and Aljazeera [5] inform of 305,000 residential units being destroyed or damaged, 335 schools and universities, 197 mosques, 102 ambulances, and 26 of the 36 hospitals in Gaza are today dens of horror where wounded, burned, amputated people are piled up, without the possibility of receiving any palliative, without drinking water to quench their thirst, and where the dead must pile up in the corners of the corridors for fear of falling under the bullets of snipers propped up outside the hospital walls, ready to shoot at anything that moves.</p>
<p>The massacre extends to journalists, doctors, nurses, teachers, members of human rights groups, UN workers&#8230; According to Reuters [6], 101 UN employees have been killed since the beginning of the operations. According to the Committee to Protect Journalists (CPJ) and the International Federation of Journalists (IFJ), 56 Palestinian journalists have been killed, as well as three Lebanese journalists and four Israeli journalists.</p>
<p>No doctors or nurses are safe. According to the Palestinian Ministry of Health, more than 200 health workers have lost their lives and 130 others have been injured. The testimony of physician without borders Mads Gilbert, of what has happened in Al-Shifa, the largest of the hospitals in Gaza, is chilling: &#8220;If I had to choose between Al-Shifa and hell I would choose hell. Patients in intensive care have died from lack of electricity; five neonates also died. There is no clean water or medical supplies as a result of the blockade. I have no words to describe the carnage, the indiscriminate killing&#8230;flies are flying around, what we are witnessing is an attack at the hands of one of the most savage and brutal armies in the world, an attack in violation of all the rules of international law&#8230;&#8221;</p>
<h3><strong>The lie</strong></h3>
<p>&#8220;Our target is Hamas; it is not attacking the civilian population.&#8221; &#8220;Unlike Hamas, Israel does not deliberately target civilians.&#8221; The brazenness of the Israeli government spokesman&#8217;s words borders on cynicism. The shameless lie is offensive, although the media spectacle can be comical, as on that occasion when the IDF (Israel Defense Forces) found in the basement of a hospital a list with the names of seven Hamas terrorists. The pamphlet turned out to be a calendar written in Arabic, and the names of the terrorists, the days of the week.</p>
<p>Al-Shifa was sprayed on the pretext that Hamas central command was located under the hospital. IDF spokesman Jonathan Conricus led reporters to the tunnels underground to show them the “smoking gun”. The video shows a pair of boots, personal items, camouflage, and a laptop, as well as several rifles, hidden behind a magnetic resonator. Conricus or his subordinates are unaware that it is impossible to place a metallic object near a three Tesla magnet.</p>
<p>And as irrefutable proof that Hamas does use human shields, the &#8220;Ministry of Propaganda&#8221; released a few weeks ago a video showing a beautiful nurse from Gaza denouncing the crime. Instead of choosing an average Palestinian woman, the creators of the soap opera decided to hire a Mexican-Israeli actress. How is it possible that such a sophisticated army could have such a miserable public relations department?</p>
<h3><strong>The ethical heights of the IDF</strong></h3>
<p>&#8220;The Israel Defense Forces is a unique army in the ethical way it operates.&#8221; The systematic attacks on refugee camps, such as the one in Jabalia, are the best example of that moral stature. After some one million people were forcibly displaced from the north to the south of the Gaza Strip (forced displacement constitutes a war crime), on October 31 the Israeli army began a bombing campaign on the camps where the civilian population was sheltering.   2,000 kilograms bombas fell that day on Jabalia. In the time that has elapsed since the invasion, Israel has dropped more than 25,000 tons of explosives, an attack that exceeds the destructive power of the two atomic bombs that fell on Hiroshima and Nagasaki [7].</p>
<p>CNN journalists reported apocalyptic scenes: &#8220;Children carried other wounded children and ran &#8230; gray dust filled the air. Unrecognizable bodies hung from the rubble. Some were bleeding, others screaming with burns. &#8230; I saw confused women calling desperately for their children. They did not know whether to cry for having lost them or to run to look for them, because many children were playing in the neighborhood at the time of the attack&#8221; [8].</p>
<p>The attacks continued. On November 4, a spokeswoman for the UN agency, UNRWA, confirmed that Israel had carried out another airstrike on a UN-run school, Al-Fakhoura, killing fifteen people and injuring dozens more. &#8220;At least one bomb hit the schoolyard, where displaced families had set up their tents.&#8221; It is known of the testimony of a child in shock trying to carry with his own hands the decapitated body of a classmate [8].</p>
<p>The attacks on the refugee camp were repeated on November 14, 17 and 23, as well as on December 2, 5, 6, 8 and 17. In the latter attack alone, 90 civilians were killed. As an IDF spokesman unashamedly acknowledged, the attack was not in vain, for &#8220;we succeeded in killing a Hamas terrorist&#8221;. Dropping a two-ton bomb on a refugee camp sheltering hundreds of children, women and elderly people displaced by the war to kill an enemy combatant is certainly an act of &#8220;the highest morality&#8221;, unique to the IDF, an army excelling in the art of murdering women and children.</p>
<h3><strong>The right to self-defense</strong></h3>
<p>The right to self-defense argument seems reasonable, if it were at least symmetrical, and if the Palestinians could also defend themselves. The IDF knows that Hamas hides in tunnels, and its objective is to destroy them, so why are operations not aimed at taking out these subway corridors, but at destroying the lives and infrastructure of the civilian population? The Israeli government itself recognizes that part of the network of tunnels is of its own making [9], invaluable military knowledge that the IDF would use to its advantage if it were congruent with its diatribe.</p>
<p>The thousands of civilian deaths contribute nothing to the direct fight against Hamas. From a logistical point of view, they represent no military gain, but a strategic defeat.  The massacre is justified by the argument that the dead civilians are &#8220;collateral damage, especially when the population is being used by Hamas as human shields&#8221;. But judging by the ratio of terrorists to dead civilians, the collateral damage appears to be the Hamas fighters.</p>
<p>Strictly speaking, a human shield is any individual forced to stand in the crossfire as a defense. There is no independently verified evidence that Hamas is doing so. In the attacks on Gaza in 2008 and 20014, Amnesty International&#8217;s research concluded that &#8220;contrary to repeated allegations by Israeli officials, it found no evidence that Hamas directed civilians to protect military assets or forced civilians to remain in or near buildings used by combatants.&#8221;[10] In the attacks on Gaza in 2008 and 20014, Amnesty International&#8217;s research concluded that &#8220;contrary to repeated allegations by Israeli officials, it found no evidence that Hamas directed civilians to protect military assets or forced civilians to remain in or near buildings used by combatants.&#8221;[10]</p>
<p>One could argue that if this were indeed a recurring practice its support within the population would not have increased. But we know that today Hamas enjoys the sympathy of the majority of the Palestinian population in Gaza, while its popularity has grown by 50% in the West Bank [11].</p>
<p>There is evidence, on the contrary, that the IDF uses Palestinians as human shields, a matter that has been known for years by several human rights organizations.  In 2005, Judge Aaron Barak, then president of the Israeli High Court of Justice, had to intervene at the time to declare &#8220;that this measure carried out by the Israeli military in recent years violates international law&#8221; [12].</p>
<p>Who has a legitimate right to defend themselves is a complex problem that cannot be solved in a Manichean way by dividing the world into civilized countries and barbaric Muslims.  In the West Bank, where Hamas does not control power, so far this year the IDF and armed settlers have killed more than 483 Palestinians, including 45 children, and wounded more than 12,700.</p>
<p>The danger for a West Bank resident of losing his home or dying under bullets is a daily reality.  The fear that their children will be arrested in the middle of the night and locked up in Israeli jails for decades, without trial, and without the possibility of ever seeing the light of day again, is not unjustified. Since 1967, when Israel occupied East Jerusalem, the Gaza Strip and the West Bank, Israeli security forces have detained more than one million Palestinians: two out of every five men have spent time in Israeli jails [13].</p>
<p>Suppose now, just as an academic exercise, that, invoking the right to self-defense, the Palestinian Authority undertakes a military campaign (if it had the weapons) against strategic sites in Israel that pose a potential threat to its population. Would we be willing to recognize such actions as an exercise of self-defense? The question is rhetorical, and the answer is obvious.</p>
<h3><strong>The existential threat of Hamas</strong></h3>
<p>U.S. Ambassador to the UN Linda Thomas-Greenfield stated that &#8220;any truce at this point would be temporary when most dangerous to the Israelis, who would be exposed to relentless attacks&#8230;&#8221; Is there really any chance that Hamas will emerge from its tunnels and carry out attacks comparable to those of October 7?  Military analysts agree that that terrorist attack was a singular, almost inexplicable act, considering the state-of-the-art technology of Israel&#8217;s military intelligence.  The likelihood of a similar attack being repeated is more than remote. As University of Chicago professor John Mearshaimer states, &#8220;the argument that Hamas poses an existential threat to Israel has no merit, not even worth being consider [14].&#8221;</p>
<p>That Hamas has received millions of dollars under the auspices of the Netanyahu government is perhaps the best argument to show how far Hamas is from being perceived in Israel as a serious threat. The intentions of Netanyahu and his government are clear: &#8220;Whoever wants to hinder the establishment of a Palestinian state has to support the strengthening of Hamas and transfer money to Hamas,&#8221; Netanyahu told members of his Likud party in the Knesset in March 2019. &#8220;This is part of our strategy.&#8221; [H]</p>
<p>In order to determine which of the two parties constitutes a greater threat to its adversary it is reasonable to assess how capable a group is of inflicting damage on its opponent. The following chart might be a good starting point for this analysis.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-97670" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno-300x249.jpg" alt="" width="300" height="249" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno-300x249.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno-150x125.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno.jpg 589w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<h3><strong>Ethnic cleansing and genocide</strong></h3>
<p>The attack on Gaza has an important antecedent in the so-called Dahiya Doctrine [15], authored by Israeli General Gadi Eizenkot. This war doctrine advocates &#8220;the use of disproportionate military force without distinguishing between civilian and military targets, as a fundamental deterrent&#8221;.  Nothing better fits the canonical definition of terrorism in the precise sense of the term.  Israel&#8217;s conduct of the war against the Palestinians constitutes a manifest violation of the most elementary norms of the law of war and universal morality, one that should be called by its proper name: &#8220;state terrorism,&#8221; says Princeton professor emeritus Richard Falk [16].</p>
<p>The IDF&#8217;s actions undoubtedly point to an ethnic cleansing operation in Gaza. Unlike other brutal regimes where the truth is attempted to be camouflaged under some pretext or euphemism, the Netanyahu government has been open and clear about its genocidal intentions.  &#8220;We are fighting human animals and acting accordingly,&#8221; were the words of Defense Minister Yoav Gallant after ordering a complete siege of the Gaza Strip, with no electricity, no food, and no fuel. After the monstrous attacks of October 7, Israel&#8217;s President Issac Herzog warned the world: &#8220;It is an entire nation that is responsible. This rhetoric about civilians not being involved is absolutely false. They could have stood up; they could have fought against that malevolent regime.&#8221; Ariel Kallner, a member of the Likud party called for a new Nakba (catastrophe), &#8220;a Nakba that will eclipse the 1948 Nakba,&#8221; he said.</p>
<p>There is a growing consensus about the possibility of a genocide being perpetrated before our very eyes. For Luis Moreno Ocampo, the former prosecutor of the International Criminal Court, Israel&#8217;s siege of Gaza shows clear signs of genocidal intent. He also pointed to the horrific war crimes perpetrated by Hamas, crimes against humanity that could even qualify as genocide. Raz Segal, an Israeli expert on the Jewish Holocaust calls Israel&#8217;s assault on Gaza a clear case of attempted genocide, and its justification &#8220;a shameful use of the lessons of the Holocaust.&#8221; &#8220;Israeli exceptionalism and comparisons of its victims to Nazis are used to justify, rationalize, deny, distort, disapprove of mass violence against Palestinians.&#8221;</p>
<h3><strong>The Horror of October 7 and Ground Zero</strong></h3>
<p>On the day of the attack on Israel, some 1500 Hamas terrorists broke down the security fence separating Gaza from Israel. After splitting into small groups, they launched a campaign of terror in several Israeli cities and surrounding IDF bases. During this brutal attack they entered the kibbutz shooting at point blank range at defenseless civilians while other terrorists went to the site of a music festival and murdered three hundred concert-goers there. According to reports, when Israeli first responders arrived, they were met with &#8220;gruesome scenes, including the murder of elderly people and bloodied rooms crammed with slaughtered civilians.&#8221;  The barbarism did not end there, the blood orgy concluded, Hamas terrorists kidnapped more than 200 people, including babies, women and elderly people, civilians, and soldiers, who were then forcibly taken to Gaza.</p>
<p>Anyone with a minimum of dignity and morality is obliged to condemn these acts. Any attack on the civilian population is an atrocious act that must be repudiated. The United Nations, the European Union, the Palestinian Authority, and human rights groups such as Amnesty International and Human Rights Watch have without exception condemned Hamas&#8217; barbaric acts (absolutely rightly) as war crimes.</p>
<p>But October 7 is closer to being the end of the conflict, not the starting point. For decades now, Israel has subjected the people of Gaza to a series of savage assaults that have left thousands of dead.  The expression, &#8220;mowing the lawn,&#8221; coined by Efraim Inbar and Eitan Shami refers to a military strategy that seeks to diminish the motivation of Hamas fighters. These are &#8220;short, blunt military operations to maintain a certain level of control over the area without committing to a long-term political solution, similar to how one would mow a lawn to keep it tidy&#8221; [17].</p>
<p>The amount of “weed” cleared by the IDF over the past two decades is summarized in the following graph.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-97669" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos-280x300.jpg" alt="" width="280" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos-280x300.jpg 280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos-140x150.jpg 140w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos.jpg 369w" sizes="(max-width: 280px) 100vw, 280px" /></p>
<h3><strong>Conclusions</strong></h3>
<p>The military actions in Gaza have been a criminal enterprise of great magnitude, and also a strategic military disaster for Israel. If for every 1,000 Hamas dead, the lives of 5,000 children must be wiped out, wiping out the entire terrorist group would mean killing 20,000 more children.</p>
<p>The horror of the massacre has forced Israel&#8217;s accomplices in Washington to change their tune. The times when those criminals in power could napalm the population of Vietnam are a thing of the past. Humanity&#8217;s moral progress, though limited, does not permit such war crimes today. The images of wounded and mutilated Palestinian children, of men and women in rags, covered in dust, trying to pull their children out of the rubble with their bare hands, of children trying to carry in their arms other children bathed in blood, produce the same horror and repudiation as the unforgettable image of that naked Vietnamese girl running away from the fire of the American bombs.</p>
<p>In today&#8217;s world it is simply impossible to forcibly displace two million people, cram them into a concentration camp, annihilate tens of thousands and expel the rest into the desert to die of infection, disease, thirst, and starvation. This &#8220;final solution&#8221; is unacceptable.</p>
<p>The war criminal Benjamin Netanyahu and his thugs must understand that those biblical times of holy wars of extermination are a thing of the past. It is not possible in the 21st Century to invoke that book of horrors that is the Old Testament to order an army to mercilessly destroy an entire people, to &#8220;kill both men and women, infants and sucklings, oxen and sheep, camels and donkeys&#8230;&#8221;</p>
<p>[1] <a href="https://www.haaretz.com/opinion/2023-11-23/ty-article-opinion/.premium/giora-eilands-monstrous-gaza-proposal-is-evil-in-plain-sight/0000018b-f84b-d473-affb-f9eb09af0000">https://www.haaretz.com/opinion/2023-11-23/ty-article-opinion/.premium/giora-eilands-monstrous-gaza-proposal-is-evil-in-plain-sight/0000018b-f84b-d473-affb-f9eb09af0000</a></p>
<p>[2] <a href="https://carnegie-mec.org/diwan/90891">https://carnegie-mec.org/diwan/90891</a></p>
<p>[3]    <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Bosnian_genocide#:~:text=The%20events%20in%20Srebrenica%20in,command%20of%20General%20Ratko%20Mladi%C4%87.&amp;text=Genocide%2C%20persecution%2C%20ethnic%20cleansing%2C%20deportation%2C%20etc">https://en.wikipedia.org/wiki/Bosnian_genocide#:~:text=The%20events%20in%20Srebrenica%20in,command%20of%20General%20Ratko%20Mladi%C4%87.&amp;text=Genocide%2C%20persecution%2C%20ethnic%20cleansing%2C%20deportation%2C%20etc</a>.</p>
<p>[4] <a href="https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html">https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html</a></p>
<p>[5] <a href="https://www.aljazeera.com/news/longform/2023/10/9/israel-hamas-war-in-maps-and-charts-live-tracker">https://www.aljazeera.com/news/longform/2023/10/9/israel-hamas-war-in-maps-and-charts-live-tracker</a></p>
<p>[6] <a href="https://www.reuters.com/world/middle-east/un-mourns-record-death-toll-war-with-over-100-employees-killed-gaza-2023-11-10/">https://www.reuters.com/world/middle-east/un-mourns-record-death-toll-war-with-over-100-employees-killed-gaza-2023-11-10/</a></p>
<p>[7] <a href="https://euromedmonitor.org/en/article/5908/Israel-hits-Gaza-Strip-with-the-equivalent-of-two-nuclear-bombs">https://euromedmonitor.org/en/article/5908/Israel-hits-Gaza-Strip-with-the-equivalent-of-two-nuclear-bombs</a></p>
<p>[8]  <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jabalia_refugee_camp_airstrikes,_2023">https://en.wikipedia.org/wiki/Jabalia_refugee_camp_airstrikes,_2023</a></p>
<p>[9] <a href="https://www.tiktok.com/@mekael_of_cali/video/7304032552107445535">https://www.tiktok.com/@mekael_of_cali/video/7304032552107445535</a></p>
<p>[10] <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Use_of_human_shields_by_Hamas">https://en.wikipedia.org/wiki/Use_of_human_shields_by_Hamas</a></p>
<p>[11] <a href="https://apnews.com/article/israel-hamas-palestinians-opinion-poll-wartime-views-a0baade915619cd070b5393844bc4514">https://apnews.com/article/israel-hamas-palestinians-opinion-poll-wartime-views-a0baade915619cd070b5393844bc4514</a></p>
<p>[12] <a href="https://www.theguardian.com/world/2005/oct/07/israel">https://www.theguardian.com/world/2005/oct/07/israel</a></p>
<p>[13] <a href="https://www.ohchr.org/en/news/2023/07/special-rapporteur-says-israels-unlawful-carceral-practices-occupied-palestinian">https://www.ohchr.org/en/news/2023/07/special-rapporteur-says-israels-unlawful-carceral-practices-occupied-palestinian</a></p>
<p>[14] <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XyAp0R_gh24">https://www.youtube.com/watch?v=XyAp0R_gh24</a></p>
<p>[15] <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Dahiya_doctrine">https://en.wikipedia.org/wiki/Dahiya_doctrine</a></p>
<p>[16] <a href="https://richardfalk.org/2011/01/07/israel%E2%80%99s-israeli-violence-against-separation-wall-protests-along-the-road-of-state-terrorism/">https://richardfalk.org/2011/01/07/israel%E2%80%99s-israeli-violence-against-separation-wall-protests-along-the-road-of-state-terrorism/</a></p>
<p>[17] <a href="https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html">https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html</a></p>
<p>[H] https://twitter.com/haaretzcom/status/1711329340804186619?lang=es</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97674</guid>
        <pubDate>Sat, 23 Dec 2023 01:00:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[The &#8220;final solution&#8221; to the Palestinian problem]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La “solución final” del problema palestino</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/la-solucion-final-al-problema-palestino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cedo la palabra a Klaus Ziegler, diciembre 2023 La Franja de Gaza se despliega como «un enorme campo de concentración». No son palabras de un antisemita, sino del exdirector de Seguridad Nacional de Israel, Giora Eiland, aclamado héroe de guerra sionista, para quien todo civil en Gaza es un objetivo militar legítimo. En una entrevista [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Cedo la palabra a Klaus Ziegler, diciembre 2023</p>
<p>La Franja de Gaza se despliega como «un enorme campo de concentración». No son palabras de un antisemita, sino del exdirector de Seguridad Nacional de Israel, Giora Eiland, aclamado héroe de guerra sionista, para quien todo civil en Gaza es un objetivo militar legítimo. En una entrevista reciente, Eiland le recomienda a Netanyahu «crear condiciones en Gaza para que la vida sea insostenible, de tal manera que la población se vea forzada a desplazarse a Egipto o al Golfo…Gaza deberá convertirse en un lugar inhabitable para cualquier ser humano» [1], [2].</p>
<p>La violencia brutal contra el pueblo palestino en Gaza viola los más elementales principios de los derechos humanos, y todas las convenciones sobre el derecho internacional humanitario. Las guerras de exterminio contra la población Tutsi en Ruanda, y el genocidio perpetrado por las fuerzas serbiobosnias en Srebrenica parecían horrores del pasado. Desde hace treinta años el mundo no veía un ataque más salvaje contra una población civil, sitiada e indefensa. El total de víctimas, 19 453, en su mayoría niños y mujeres, duplica el número de civiles asesinados en las masacres de Bosnia [3], y esa cifra deja de lado a los miles de niños que todavía yacen bajo los escombros. Nadie sabe cuántos haya enterrados, cuántos aún vivos, condenados a morir de la manera más atroz.</p>
<p>Según datos de las Naciones Unidas [4], más de 40 000 edificios administrativos han sido reducidos a escombros. De acuerdo con los reportes de las agencias Reuters y Aljazeera [5], 305 000 unidades residenciales han sido destruidas o dañadas, 335 colegios y universidades, 197 mezquitas, 102 ambulancias y 26 de los 36 hospitales en Gaza son hoy antros de horror donde se amontonan personas heridas, quemadas, amputadas, sin posibilidad de recibir ningún paliativo, sin agua potable para calmar la sed, y en donde los muertos deben apilarse en los rincones de los corredores por temor a caer bajo las balas de francotiradores apuntalados en los extramuros de los hospitales, listos a disparar a cualquier cosa que se mueva.</p>
<p>La masacre se extiende a periodistas, médicos, enfermeras, profesores, integrantes de grupos de derechos humanos, trabajadores de las Naciones Unidas…  De acuerdo con Reuters [6], 101 empleados de las Naciones Unidas han muerto desde el comienzo de las operaciones. Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) y la Federación Internacional de Periodistas (IFJ), 56 periodistas palestinos han sido asesinados, así como también tres periodistas libaneses y cuatro periodistas israelíes.</p>
<p>Ningún médico o enfermero está a salvo. Según el Ministerio de Salud Palestino, más de 200 trabajadores de la salud han perdido la vida y otros 130 han resultado heridos. El testimonio del médico sin fronteras Mads Gilbert, de lo ocurrido en Al-Shifa, el más grande de los hospitales en Gaza, es escalofriante: «Si tuviera que escoger entre Al-Shifa y el infierno escogería el infierno. Los pacientes en cuidados intensivos han muerto por la falta de electricidad; también murieron cinco neonatos. No hay agua limpia ni suplementos médicos como consecuencia del bloqueo. No tengo palabras para describir la carnicería, el asesinato indiscriminado…las moscas vuelan alrededor, lo que estamos presenciando es un ataque a manos de uno de los ejércitos más salvajes y brutales del mundo, un ataque violatorio de todas las reglas del derecho internacional…»</p>
<h3><strong>La mentira</strong></h3>
<p>«Nuestro objetivo es Hamas, no es atacar a la población civil». «A diferencia de Hamas, Israel no ataca a civiles de manera deliberada». La desfachatez de las palabras del portavoz del gobierno israelí raya con el cinismo. La mentira desvergonzada resulta ofensiva, aunque el espectáculo mediático puede llegar a ser cómico, como en aquella ocasión cuando las FDI (Fuerzas de defensa de Israel) encontraron en los sótanos de un hospital un listado con los nombres de siete terroristas de Hamas. El panfleto resultó ser un calendario escrito en árabe, y los nombres de los terroristas, los días de la semana.</p>
<p>Al-Shifa fue pulverizado con el pretexto de que bajo el hospital se encontraba el comando central de Hamas. El portavoz de las FDI, Jonathan Conricus, condujo a los reporteros hasta los túneles bajo tierra para mostrarles la prueba reina. En el video se aprecia un par de botas, objetos personales, un camuflaje y un computador personal; también varios fusiles, escondidos detrás de un resonador magnético. El pobre Conricus o sus subalternos ignoran que cerca de un imán de tres Teslas es imposible colocar un objeto metálico.</p>
<p>Y como prueba irrefutable de que Hamas sí usa escudos humanos, el “Ministerio de Propaganda” divulgó hace unas semanas un video donde se ve a una hermosa enfermera de Gaza denunciando el crimen. En lugar de escoger a una mujer palestina promedio los creadores de la telenovela decidieron contratar a una actriz mexicana-israelí. ¿Cómo es posible que un ejército tan sofisticado pueda tener un departamento de relaciones públicas tan miserable?</p>
<h3><strong>La altura ética de las FDI</strong></h3>
<p>«Las Fuerzas de defensa de Israel son un ejército único en su manera ética de operar». Los sistemáticos ataques a campos de refugiados, como el de Jabalía, constituyen el mejor ejemplo de esa estatura moral. Después de que alrededor de un millón de personas fueran obligadas a desplazarse desde el norte hasta el sur de la franja de Gaza (el desplazamiento forzoso constituye un crimen de guerra), el 31 de octubre el ejército de Israel comenzó una campaña de bombardeos a los campos de concentración donde la población civil se encontraba refugiada.  Bombas de 2000 kilos cayeron ese día sobre Jabalía. En el tiempo transcurrido desde la invasión, Israel ha arrojado más de 25 000 toneladas de explosivos, un ataque que supera el poder destructivo de las dos bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki [7]. Periodistas de la cadena CNN reportaron escenas apocalípticas: «Niños llevaban a otros niños heridos y corrían… el polvo gris llenaba el aire. Los cuerpos irreconocibles colgaban de los escombros. Unos sangraban, otros gritaban quemados. &#8230; Vi a mujeres confundidas que llamaban desesperadas a sus hijos. No sabían si llorar por haberlos perdido o correr a buscarlos, porque muchos niños en el momento del ataque jugaban en el vecindario» [8].</p>
<p>Los ataques continuaron. El 4 de noviembre, una portavoz de la agencia de las Naciones Unidas, UNRWA, confirmó que Israel había llevado a cabo otro ataque aéreo contra una escuela dirigida por la ONU, Al-Fakhoura, en el que mató a quince personas y dejó a docenas más heridas. «Al menos una bomba alcanzó el patio de la escuela, donde las familias desplazadas habían instalado sus tiendas». Se sabe del testimonio de un niño en shock tratando de llevar con sus propias manos el cuerpo decapitado de un compañero [8].</p>
<p>Los ataques al campo de refugiados se repitieron el 14, 17 y 23 de noviembre, así como el 2,5,6,8 y 17 de diciembre. Solo en este último ataque murieron 90 civiles. Como lo reconoció sin ninguna vergüenza un vocero del FDI, el ataque no fue en vano, pues «logramos dar de baja a un terrorista de Hamas». Arrojar una bomba de dos toneladas en un campo de refugiados donde se resguardan cientos de niños, mujeres y ancianos desplazados por la guerra para matar a un combatiente enemigo es, sin duda, un acto de “la más alta moralidad”, única de la FDI, un ejército excelso en el arte de asesinar mujeres y niños.</p>
<h3><strong>El derecho a la defensa</strong></h3>
<p>El argumento del derecho a la defensa parece razonable, si fuera al menos simétrico, y si los palestinos también pudieran defenderse. Las FDI saben que Hamas se esconde en túneles, y su objetivo es destruirlos, entonces ¿por qué las operaciones no están dirigidas a acabar con esos corredores subterráneos, pero si a destruir la vida y la infraestructura de la población civil? El mismo gobierno de Israel reconoce que parte de la entramada red de túneles es de su propia autoría [9], conocimiento militar invaluable que las FDI utilizarían a su favor si fueran congruentes con su diatriba.</p>
<p>Los miles de muertos civiles en nada contribuyen a la lucha directa contra Hamas. Desde el punto de vista logístico no representan ninguna ganancia militar, pero sí una derrota estratégica.  La masacre se justifica con el argumento de que los civiles muertos son «daños colaterales, máxime cuando la población está siendo utilizada por Hamas como escudos humanos». Pero a juzgar por la relación entre terroristas y civiles muertos, los daños colaterales parecieran ser los combatientes de Hamas.</p>
<p>En sentido estricto, un escudo humano es cualquier individuo forzado a interponerse como defensa en medio del fuego cruzado. No se tiene ninguna evidencia verificada por medios independientes de que Hamas lo esté haciendo. En los ataques a Gaza en 2008 y 20014, las investigaciones de Amnistía Internacional concluyeron que «contrariamente a las repetidas acusaciones de funcionarios israelíes, no encontraron evidencias de que Hamas dirigiera a civiles para proteger activos militares o que obligara a civiles a permanecer en o cerca de edificios utilizados por combatientes» [10].</p>
<p>Se podría argumentar que si en efecto esta fuera una práctica recurrente su apoyo dentro de la población no habría aumentado. Pero sabemos que hoy Hamas goza de la simpatía de la mayoría de la población palestina en Gaza, mientras que su popularidad ha crecido en un 50% en Cisjordania [11].</p>
<p>Sí existen pruebas, por el contrario, de que las FDI utilizan a personas palestinas como escudos humanos, asunto conocido desde hace años por varias organizaciones de derechos humanos.  En 2005, el juez Aaron Barak, presidente entonces de la Corte Suprema de Justicia en Israel, debió intervenir en su momento para declarar «que [esa] medida llevada a cabo por militares israelíes en los últimos años viola la legislación internacional» [12].</p>
<p>Quién está en legítimo derecho de defenderse es un problema complejo que no se resuelve de manera maniquea dividiendo el mundo entre países civilizados y musulmanes bárbaros.  En Cisjordania, donde Hamas no controla el poder, en lo corrido de este año las FDI y colonos armados han asesinado a más de 483 palestinos, entre ellos 45 niños, y han dejado heridos a más de 12 700.</p>
<p>El peligro para un habitante de Cisjordania de perder su hogar o de morir bajo las balas es una realidad cotidiana.  El temor de que sus hijos sean detenidos en medio de la noche y encerrados en cárceles israelíes durante décadas, sin juicio alguno, y sin posibilidad de volver a ver la luz del día, no es injustificado. Desde 1967, cuando Israel ocupó Jerusalén del Este, la Franja de Gaza y Cisjordania, las fuerzas de seguridad de Israel han detenido a más de un millón de palestinos: dos de cada cinco hombres han pasado por cárceles israelíes [13].</p>
<p>Supongamos ahora, solo como ejercicio académico, que, invocando el derecho a la defensa, la Autoridad Palestina emprende una campaña militar (si tuviera las armas) contra sitios estratégicos en Israel que representen una potencial amenaza para su población.  ¿Estaríamos dispuestos a reconocer esas acciones como un ejercicio de legítima defensa? La pregunta es retórica, y la respuesta es obvia.</p>
<h3><strong>La amenaza existencial de Hamas</strong></h3>
<p>La embajadora de EE. UU. ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, afirmó que «cualquier tregua en este momento sería temporal cuando más peligrosa para los israelíes, que estarían expuestos a ataques incesantes…» ¿Existe en realidad alguna posibilidad de que Hamas salga de sus túneles y lleve a cabo ataques comparables a los del 7 de octubre?  Los analistas militares coinciden en que ese ataque terrorista fue un acto singular, casi inexplicable, si tenemos en cuenta la tecnología de punta de la inteligencia militar del ejército de Israel.  La probabilidad de que un ataque similar se repita es más que remota. Como afirma el profesor de la Universidad de Chicago, John Mearshaimer, «el argumento de que Hamas representa una amenaza existencial para Israel no tiene ningún mérito, y no merece siquiera ser considerado [14].»</p>
<p>Que Hamas haya recibido millones de dólares bajo el auspicio del gobierno de Netanyahu es quizás el mejor argumento para mostrar cuán lejos está Hamas de ser visto en Israel como una amenaza seria. Las intenciones de Netanyahu y su gobierno son claras: «Quienquiera que desee obstaculizar el establecimiento de un estado palestino tiene que apoyar el fortalecimiento de Hamás y transferir dinero a Hamás», dijo Netanyahu a los miembros de su partido Likud en el Knesset en marzo de 2019. «Esto es parte de nuestra estrategia». [H]</p>
<p>Para determinar cuál de las dos partes constituye una amenaza mayor para su adversario es razonable evaluar cuán capaz es un grupo de infligir daño sobre su contrario. El siguiente gráfico podría ser un buen punto de partida para este análisis.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-97670" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno-300x249.jpg" alt="" width="300" height="249" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno-300x249.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno-150x125.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-uno.jpg 589w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<h3><strong>Limpieza étnica y genocidio</strong></h3>
<p>El ataque a Gaza tiene un importante antecedente en la llamada <em>Doctrina Dahiya </em>[15], autoría del general israelí Gadi Eizenkot. Esa doctrina de guerra propugna «utilizar fuerza militar desproporcionada sin hacer distinción entre objetivos civiles y militares, como elemento fundamental disuasorio».  Nada se ajusta mejor a la definición canónica de <em>terrorismo</em> en el sentido preciso del término.  La manera como Israel conduce la guerra contra los palestinos constituye una violación manifiesta de las normas más elementales del derecho de guerra y de la moral universal, una que debe ser llamada por su nombre adecuado<em>: </em>«terrorismo estatal», afirma el profesor emérito de Princeton, Richard Falk [16].</p>
<p>Las acciones de las FDI apuntan sin duda a una operación de limpieza étnica en Gaza. A diferencia de otros regímenes brutales donde la verdad se trata de camuflar bajo algún pretexto o eufemismo, el gobierno de Netanyahu ha sido abierto y claro en sus intenciones genocidas.  «Estamos combatiendo animales humanos y actuando en consecuencia», fueron las palabras del ministro de Defensa, Yoav Gallant, tras ordenar un asedio completo de la Franja de Gaza, sin electricidad, sin comida y sin combustible. Después de los monstruosos ataques del 7 de octubre, el presidente de Israel Issac Herzog le advirtió al mundo: «Es una nación entera la responsable. Esa retórica sobre civiles que no están involucrados es absolutamente falsa. Podrían haberse levantado, podrían haber luchado contra ese régimen malévolo». Ariel Kallner, miembro del partido Likud exhortó a una nueva Nakba (catástrofe), «una Nakba que eclipsará la Nakba de 1948», dijo.</p>
<p>Existe un consenso cada vez mayor sobre la posibilidad de estarse perpetrando un genocidio delante de nuestros propios ojos. Para Luis Moreno Ocampo, el antes fiscal de la Corte Criminal Internacional, el sitio que Israel mantiene sobre Gaza muestra claras señales de una intención genocida. También señaló los horribles crímenes de guerra perpetrados por Hamas, crímenes de lesa humanidad que, incluso podrían ser calificados de genocidio. Raz Segal, experto israelí en el Holocausto judío califica el asalto de Israel a Gaza como un caso patente de intento de genocidio, y su justificación como «un uso vergonzoso de las lecciones del Holocausto». «El excepcionalismo israelí y las comparaciones de sus víctimas con nazis se utilizan para justificar, racionalizar, negar, distorsionar, desaprobar la violencia masiva contra los palestinos».</p>
<h3><strong>Cinismo y doble moral</strong></h3>
<p>A diferencia de otras guerras condenadas sin excepción por Occidente, como la reciente invasión de Rusia a Ucrania, el asalto a Gaza recibe el apoyo de los países industrializados del mundo occidental y el total respaldo militar y económico de Washington, que provee la tecnología de muerte, los jets, las municiones y las bombas asesinas.  Putin es declarado en un juicio expedito, criminal de Guerra.  A Netanyahu, por su parte se le trata con el diminutivo cariñoso de <em>Bibi</em>, y sus ministros reciben los abrazos de Ursula von der Leyen, Rishi Sunak, Antony Blinken y, por supuesto, las armas y el dinero de los guerristas neoconservadores en Washington.</p>
<p>La hipocresía no puede ser mayor.  El presidente Joe Biden habla en público de abrir corredores humanitarios, y pide límites a la que llama «respuesta desproporcionada de Israel» mientras en privado intensifica la ayuda militar, y envía a sus delegados a bloquear cualquier decisión que exija un inmediato cese al fuego. Los diplomáticos del mundo no salen de su asombro cuando por primera vez se veta en la ONU un acuerdo de carácter humanitario. El veto americano va en contra de la decisión abrumadora de los embajadores del resto del Planeta, y en contra de los principios morales más elementales.</p>
<h3><strong>El horror del 7 de octubre y el punto cero</strong></h3>
<p>El día del ataque a Israel, alrededor de 1500 terroristas de Hamás derribaron la valla de seguridad que separa Gaza de Israel. Después de dividirse en pequeños grupos emprendieron una campaña de terror en varias ciudades israelíes, y en bases aledañas de las FDI. Durante ese ataque brutal entraron en los kibutz disparando a quemarropa contra civiles indefensos mientras que otros terroristas se dirigieron al sitio donde se celebraba un festival de música, y asesinaron allí a trescientas personas que asistían al concierto. Según informes, cuando llegaron los primeros grupos de respuesta israelíes se encontraron con «escenas horripilantes, que incluían el asesinato de personas mayores y habitaciones ensangrentadas, abarrotadas de civiles masacrados».  La barbarie no terminó ahí, concluida la orgía de sangre, los terroristas de Hamas secuestraron a más de 200 personas, entre bebés, mujeres y ancianos, civiles y soldados, que luego fueron llevadas por la fuerza a Gaza.</p>
<p>Cualquier persona con un mínimo de dignidad y moral está obligada a condenar estos hechos. Todo ataque a la población civil es un acto atroz que debe ser repudiado. Las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Autoridad Palestina y grupos de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han condenado sin excepción los actos bárbaros de Hamas (con absoluta razón) como crímenes de guerra.</p>
<p>Pero el 7 de octubre está más cerca de ser el fin del conflicto que no el punto de partida. Desde décadas atrás, Israel ha sometido a la población de Gaza a una serie de asaltos salvajes que han dejado miles de muertos.  La expresión, “cortar el césped”, acuñada por el profesor Efraim Inbar hace referencia a la estrategia militar que buscan disminuir la motivación de los combatientes de Hamas. Son «operaciones militares cortas y contundentes para mantener un cierto nivel de control sobre la zona sin comprometerse con una solución política a largo plazo, de manera similar a cómo se cortaría el césped para mantenerlo ordenado» [17].</p>
<p>La cantidad de “maleza” eliminada por las FDI durante las últimas dos décadas se resumen en esta gráfica:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-97669 alignnone" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos-280x300.jpg" alt="" width="280" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos-280x300.jpg 280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos-140x150.jpg 140w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/israel-palestina-dos.jpg 369w" sizes="auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px" /></p>
<h3><strong>Conclusiones</strong></h3>
<p>Las acciones militares en Gaza han sido una empresa criminal de gran magnitud, y también un desastre militar estratégico para Israel. Si por cada 1 000 muertos de Hamas hay que acabar con la vida de 5 000 niños, acabar con el total del grupo terrorista implicaría matar a 20 000 niños más.</p>
<p>El horror de la masacre ha forzado a los cómplices de Israel en Washington a cambiar el tono de voz. Las épocas en que esos criminales en el poder podían quemar con napalm a la población de Vietnam son cosas del pasado. El progreso moral de la humanidad, aunque limitado, no permite hoy esos crímenes de guerra. Las imágenes de niños palestinos heridos y mutilados, de hombres y mujeres en harapos, cubiertos de polvo, tratando de sacar con sus propias manos a sus hijos de los escombros, de niños que tratan de llevar en sus brazos a otros niños bañados en sangre producen el mismo horror y repudio que la imagen inolvidable de aquella niña vietnamita desnuda que corría huyendo del fuego de las bombas norteamericanas.</p>
<p>En el mundo de hoy es simplemente imposible desplazar forzosamente a dos millones de personas, agolparlas en un campo de concentración, aniquilar a decenas de miles y al resto expulsarlas al desierto para que mueran de infecciones, enfermedades, sed y hambre. Esta “solución final” es inaceptable.</p>
<p>El criminal de guerra Benjamin Netanyahu y su camarilla de asesinos debe entender que esas épocas bíblicas de las guerras santas de exterminio son cosa del pasado. No es posible en pleno Siglo XXI invocar ese libro de horrores que es el Antiguo Testamento para ordenar a un ejército a que destruya sin piedad a un pueblo entero, a que «maten tanto a hombres como a mujeres, infantes y lactantes, bueyes y ovejas, camellos y burros…»</p>
<p>[1] <a href="https://www.haaretz.com/opinion/2023-11-23/ty-article-opinion/.premium/giora-eilands-monstrous-gaza-proposal-is-evil-in-plain-sight/0000018b-f84b-d473-affb-f9eb09af0000">https://www.haaretz.com/opinion/2023-11-23/ty-article-opinion/.premium/giora-eilands-monstrous-gaza-proposal-is-evil-in-plain-sight/0000018b-f84b-d473-affb-f9eb09af0000</a></p>
<p>[2] <a href="https://carnegie-mec.org/diwan/90891">https://carnegie-mec.org/diwan/90891</a></p>
<p>[3]    <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Bosnian_genocide#:~:text=The%20events%20in%20Srebrenica%20in,command%20of%20General%20Ratko%20Mladi%C4%87.&amp;text=Genocide%2C%20persecution%2C%20ethnic%20cleansing%2C%20deportation%2C%20etc">https://en.wikipedia.org/wiki/Bosnian_genocide#:~:text=The%20events%20in%20Srebrenica%20in,command%20of%20General%20Ratko%20Mladi%C4%87.&amp;text=Genocide%2C%20persecution%2C%20ethnic%20cleansing%2C%20deportation%2C%20etc</a>.</p>
<p>[4] <a href="https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html">https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html</a></p>
<p>[5] <a href="https://www.aljazeera.com/news/longform/2023/10/9/israel-hamas-war-in-maps-and-charts-live-tracker">https://www.aljazeera.com/news/longform/2023/10/9/israel-hamas-war-in-maps-and-charts-live-tracker</a></p>
<p>[6] <a href="https://www.reuters.com/world/middle-east/un-mourns-record-death-toll-war-with-over-100-employees-killed-gaza-2023-11-10/">https://www.reuters.com/world/middle-east/un-mourns-record-death-toll-war-with-over-100-employees-killed-gaza-2023-11-10/</a></p>
<p>[7] <a href="https://euromedmonitor.org/en/article/5908/Israel-hits-Gaza-Strip-with-the-equivalent-of-two-nuclear-bombs">https://euromedmonitor.org/en/article/5908/Israel-hits-Gaza-Strip-with-the-equivalent-of-two-nuclear-bombs</a></p>
<p>[8]  <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jabalia_refugee_camp_airstrikes,_2023">https://en.wikipedia.org/wiki/Jabalia_refugee_camp_airstrikes,_2023</a></p>
<p>[9]<a href="https://www.tiktok.com/@mekael_of_cali/video/7304032552107445535"> https://www.tiktok.com/@mekael_of_cali/video/7304032552107445535</a></p>
<p>[10] <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Use_of_human_shields_by_Hamas">https://en.wikipedia.org/wiki/Use_of_human_shields_by_Hamas</a></p>
<p>[11] <a href="https://apnews.com/article/israel-hamas-palestinians-opinion-poll-wartime-views-a0baade915619cd070b5393844bc4514">https://apnews.com/article/israel-hamas-palestinians-opinion-poll-wartime-views-a0baade915619cd070b5393844bc4514</a></p>
<p>[12] <a href="https://www.theguardian.com/world/2005/oct/07/israel">https://www.theguardian.com/world/2005/oct/07/israel</a></p>
<p>[13] <a href="https://www.ohchr.org/en/news/2023/07/special-rapporteur-says-israels-unlawful-carceral-practices-occupied-palestinian">https://www.ohchr.org/en/news/2023/07/special-rapporteur-says-israels-unlawful-carceral-practices-occupied-palestinian</a></p>
<p>[14] <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XyAp0R_gh24">https://www.youtube.com/watch?v=XyAp0R_gh24</a></p>
<p>[15] <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Dahiya_doctrine">https://en.wikipedia.org/wiki/Dahiya_doctrine</a></p>
<p>[16] <a href="https://richardfalk.org/2011/01/07/israel%E2%80%99s-israeli-violence-against-separation-wall-protests-along-the-road-of-state-terrorism/">https://richardfalk.org/2011/01/07/israel%E2%80%99s-israeli-violence-against-separation-wall-protests-along-the-road-of-state-terrorism/</a></p>
<p>[17] <a href="https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html">https://english.elpais.com/international/2023-11-07/israel-hamas-war-in-numbers-scale-of-destruction-in-gaza-is-unprecedented.html</a></p>
<p>[H] https://twitter.com/haaretzcom/status/1711329340804186619?lang=es</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97656</guid>
        <pubDate>Thu, 21 Dec 2023 13:18:38 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Roberto Arlt: La palabra como recurso ante la impotencia*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-magazin/roberto-arlt-la-palabra-como-recurso-ante-la-impotencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Luis Carlos Muñoz Sarmiento** Dedicado a mi padre, más que a su memoria; a mis hijos Santiago &amp; Valentina, libres para hablar y libres de impotencia; a su madre Ma. del Rosario, y a la mía, por su valor; a Marthica, por mil razones que sólo a ella interesan… a Augusto Pinilla y a Óscar [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="recurso_post aligncenter size-full wp-image-4093" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2012/11/arlt.jpg" alt="arlt" width="226" height="223" /></p>
<p style="text-align: left"><strong>Luis Carlos Muñoz Sarmiento**</strong></p>
<p>	<strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>Dedicado a mi padre, más que a su memoria; </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>a mis hijos Santiago &amp; Valentina, libres para hablar y libres de impotencia; </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>a su madre Ma. del Rosario, y a la mía, por su valor; a Marthica, por mil razones que sólo a ella interesan… </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>a Augusto Pinilla y a Óscar Adán, merecedores de lo que les llega con este ensayo. </em></strong></p>
<p align="right"><strong><em> </em></strong></p>
<p align="right">
<p style="text-align: right"><strong><em>Tragedia y humor no son opuestos o, mejor dicho,</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>son opuestos precisamente por exigir tan inexorablemente </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>cada uno de ellos la existencia del otro.</em></strong><strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong>Hermann Hesse<br />
	</strong></p>
<p align="right"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>Es posible que mañana muera y en la tierra no quedará nadie</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>que me haya comprendido por completo. Unos me considerarán mejor</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>y otros peor de lo que soy. Algunos dirán que era una buena persona;</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>otros, que era un canalla. Pero las dos opiniones serán igualmente equivocadas</em></strong><strong>.</strong></p>
<p style="text-align: right"><strong>Mijail Lermontov<br />
	</strong></p>
<p align="right"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>Uno no se desarrolla verdaderamente y a su manera sino después de muerto</em></strong><strong>.</strong></p>
<p style="text-align: right"><strong>Franz Kafka </strong></p>
<p align="right"><strong> </strong></p>
<p align="center"><strong>I &#8211; Introducción impostergable e ineludible<br />
	</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	En 1900 nació el escritor argentino Roberto Arlt. En 1942 murió. En 2010, cuando se cumplían 110 años de su nacimiento, ninguna publicación, suplemento literario, revista o periódico le dedicó un mínimo espacio… al menos en Colombia. En lo sucesivo, se espera no pase lo mismo. Aunque, en caso contrario, mejor: así sigue siendo anónimo, anti-best-seller, casi clandestino. Renuente a la fama, además. Muy pocos se acordaron de él. Mejor, así nunca será <em>kitsch</em>, es decir, no necesitará confirmar lo que todos quieran escuchar, sino que siempre se sentirá raro entre los lugares comunes. Y, ¿por eso será que casi nadie lo ha leído y, por ende, muy pocos se han acordado de él…? Podría preguntarse: ¿Sabe usted quién fue Roberto Arlt? Es factible que algunos lo sepan… y se dice apenas con razón. Es más bien probable, la mayoría lo desconozca.<span id="more-7308"></span></p>
<p>	Este ensayo propone un esbozo bio-literario de Roberto Arlt; reflexiones sobre su obra narrativa (el teatro apenas…); vigencia de la misma; refutación de conceptos críticos: los de Stasys Gostautas, Noé Jitrik, Julio Cortázar y Adolfo Prieto; Arlt: novelista <em>urbano </em>y <em>pintor </em>e involuntario arquitecto de Buenos Aires; comparación entre la obra de Arlt y la de Dostoievski, Kafka, Baudelaire; desmitificación de Boedo y Florida; Arlt y su influencia sobre Borges, no al revés; primer escritor moderno de la literatura argentina; destructor de las bases de la moral burguesa; ironista de la familia nuclear y monogámica; precursor del existencialismo y adelantado a Orwell; simpatizante del socialismo y del comunismo y aun así crítico de ambos así como del capitalismo y de los militares; Arlt y el cine como un elemento de ruptura frente a los prejuicios de su época; Arlt, pionero de la <em>novela real</em> y, breve antología de textos arltianos.</p>
<p>	Antes de entrar en materia, resulta conveniente dar a conocer los criterios a refutar:</p>
<p>	“Y Roberto Arlt (1900-1942) cuyas faltas de ortografía y gramática eran proverbiales.” (1) “Creo que no se puede entender la obra de Roberto Arlt si, al mismo tiempo, no se hacen otras lecturas: la primera es la del contexto político social argentino; (…) la segunda invita a una diversificación textual: el sainete y el teatro culto, el lunfardo y los intentos de una literatura popular, la poesía de vanguardia, el tango, la arquitectura, el cine, la radio, la industria, la comicidad, el fútbol y el box, la delincuencia y otros.” (2)  “La perceptible falta de humor en Roberto Arlt traduce un resentimiento que él no alcanzó a superar dentro de condiciones de vida y de trabajo que sólo al final cambiaron un tanto, cuando ya era tarde para abrirle una visión más comprensiva e incluso más generosa.” (3) y “… su instalación en una franja social y cultural sacudida por códigos fuertemente contradictorios, le retaceó el manejo lúcido de sus propios recursos y le impuso un escenario en el que debía representar una inacabable batalla con fantasmas. El fantasma de la escritura artística, del estilo, fue, probablemente, el que lo acosó con mayor asiduidad y malicia; el que lo obligó a desarrollar el más enérgico espíritu de defensa; y el que lo distrajo, por último, de las reflexiones que mejor convenían a su proyecto de narrador.” (4)</p>
<p>	¿Por qué <em>audición</em>? Para nadie es un secreto… lo que en Colombia A. Caicedo es a Cali, en Argentina R. Arlt es a Buenos Aires: alguien que intuyó como nadie el alma de su ciudad. Si Cali es sinónimo de salsa, Buenos Aires lo es de tango. La relación entre música y literatura en ambos autores no admite discusión. En cuanto a la relación Arlt-Buenos Aires-literatura-tango, en <em>Tango: Discusión y Clave</em>, de Sábato, Alejandro Álvarez señala dos asuntos comunes a los famosos, aunque mal llamados, movimientos de Boedo y Florida: “La enemistad con el modernismo y la preocupación por el tema ‘Buenos Aires’ en el poema, el cuento y la novela.” Tema al cual no es ajeno Arlt, como lo demuestra desde su primera novela publicada (5), <em>El juguete rabioso </em>(1926), en la que no faltan alusiones al tango, al conventillo, al compadrito, ni podría obviarse la primera inclusión de un homosexual en la literatura argentina, afirma el sitio web <em>Noticias Alternativas: Roberto Arlt, obrero de la  literatura:</em> <em>“…por lo que la obra de Arlt adquiere un carácter trasgresor y revolucionario para la década de 1930.” Sin embargo, esto parece no ser cierto, como me informa Fernando Sorrentino desde Buenos Aires: </em></p>
<p>	<em> </em></p>
<p>	<em>“Bazán se equivoca con lo de ‘por primera vez se incluye un homosexual en la historia de la literatura argentina’, pues mucho antes, en 1914, José González Castillo había hecho lo mismo, y con mayor desparpajo, en su obra teatral </em><em>Los invertidos</em><em>. Y no sé si no habrá otros textos anteriores…” (3.X.12).</em><em> </em></p>
<p>	A propósito del compadrito, no otra cosa que sinónimo de resentimiento (voz peyorativa para lo que simplemente es volver a sentir…), cabe señalar lo que cuenta Onetti cuando aún no conocía a Arlt: “Lo imaginé como un compadrito porteño, definición que no puede ser traducida, que llevaría horas para ser explicada y tal vez sin acierto posible.” No obstante, en la siguiente definición sobre el compadrito, hecha por Fdo. Guibert, se puede constatar que parece una del propio Arlt, de acuerdo con lo que aquí se dirá…:</p>
<p>	“El compadrito quería ser el hombre que no podía alcanzar porque sabía que no lo era, eso lo angustiaba y cuando más crecía su sombra entre los otros, más ganas le entraban de ser aún más compadre. Así, desesperado, probándose a sí mismo, amontonaba hazañas tras hazañas, es que asistía al drama de su impotencia vital a pesar de la hombría paciente y estudiada, asistía al drama de su inferioridad pese al inmoderado levantar de sus hombros y su mirar al costado, su frase o su silencio perdonando. Era inferior y lo entendía, y entendía también que su suerte estaba echada, por eso su resentimiento ya le había dado la primera puñalada por la espalda. Era el actor y el público, hablaba siempre de enfrentarse declamando, siempre escupía eso del enfrentarse, pero a pesar de enfrentar con su corazón desnudo, era sólo la cáscara del corazón, porque por dentro, en ocasiones, estaba encogido como un ovillo, de temor, de cansancio o de asco a sí mismo”, concluye Guibert.</p>
<p>	El sentido de esta definición es procurar dilucidar la relación entre Arlt y el tango y la cuestión sobre Arlt y su resentimiento (tan cacareado por los críticos), que es el de todos los argentinos… de acuerdo con la opinión de Ernesto Sábato (1911-2011):</p>
<p>	“Negar el resentimiento en la  Argentina puede ser lindo, pero tiene el pequeño defecto de ser totalmente falso. Y también en esto nuestra mejor literatura nos da irrefutable testimonio: desde el <em>Martín Fierro </em>hasta los monólogos de Erdosain, pasando por los feroces diálogos de <em>La Gringa</em>. El resentimiento viene de muy lejos y ha tenido complicado desarrollo. Cuando en 1873 apareció el <em>Martín Fierro </em>cobra ya forma el justificado rencor del gaucho contra la oligarquía extranjerizante de Buenos Aires, que, con razón histórica o sin ella, lo condena a la miseria, a la delincuencia y al exilio en su propia patria; corrido por el gringo agricultor, por el alambrado y por los ferrocarriles.”</p>
<p>	Se aclara: Erdosain, de nombre Augusto Remo (por el primer <em>César </em>y por uno de los fundadores de Roma) es el protagonista del díptico narrativo <em>Los siete locos </em>y <em>Los lanzallamas</em>; el <em>Martín Fierro</em>, de José Hernández, y <em>La Gringa</em>, del anarquista, dramaturgo y periodista uruguayo Florencio Sánchez, son en su orden una novela costumbrista y una comedia en cuatro actos; cuando Sábato habla del gringo, se refiere al extranjero en general, no al oriundo de EE.UU. Más adelante, anota Sábato:</p>
<p>	“En tales condiciones, entre 1853 y 1910, se forma la nueva Argentina de la inmigración. Inmigración que va a proveer de material humano tanto a las chacras del litoral como a las fábricas de Buenos Aires, a sus prostíbulos y a sus sainetes. Así surge a la existencia ese nuevo argentino de barrio, cruza de gringos pobres con criollos arrabaleros (rencorosos gauchos vueltos del exilio pampeano); un tipo inédito hasta ese momento, proclive al amor prostibulario y a la canción sentimental, extraño híbrido de exuberante napolitano y de reservado ‘hijo del páis’, cuya máxima y más original creación fue ese tango que recuerda a la música pampeana como el compadrito al criollo viejo, pero que secretamente siente la nostalgia de su patria europea a través de los sones de su bandoneón. Y mientras Enrique Santos Discépolo iba arrastrando por la calle Corrientes su infinito desprecio por la raza humana, y su infinito amor —esa contradictoria mezcla de desprecio y amor que sólo puede encontrarse en cierta clase de santos—, Roberto Arlt escribía sus novelas que algunos creen costumbristas, pero que en realidad son mágicas y desaforadas fantasías de un ser desgarrado por el mal metafísico.”</p>
<p>	De esto se desprende no sólo la plena justificación para hablar de Arlt y el tango, comprender su re-sentimiento y aceptar su condición metafísica, sino la posibilidad de incluir tangos que guardan estrecha relación con el mundo arltiano, si se consideran los temas comunes a ambos. Pero, aparte de un compadrito, ¿quién fue Roberto Arlt?</p>
<p align="center"><strong>II &#8211; Roberto Arlt: Una autobiografía literaria<br />
	</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	“Desafío a que haya alguien que sepa sacar mejor partido que yo de las intenciones abortadas, de los ensayos manidos y de las cegueras y cojeras de sus prójimos.</p>
<p>	Observo entonces, con placer, que aquéllos que me suponían agriado se retiran consternados, sin saber cómo clasificarme.</p>
<p>	Y así pasan los años. De mi ineptitud se desprende una filosofía implacable, serena, destructiva:</p>
<p>	— ¿Para qué afanarse en estériles luchas, si al final del camino se encuentra como todo premio un sepulcro profundo y una nada infinita?</p>
<p>	Y yo sé que tengo razón.”</p>
<p>	Con estas palabras, Roberto Arlt concluye uno de sus mejores cuentos, <em>Escritor fracasado</em>… uno de los nueve que integran <em>El jorobadito</em>, libro publicado en 1933. La obra del escritor Roberto Arlt es inseparable del hombre y del nombre Roberto Arlt.</p>
<p>	Roberto Arlt o, mejor, Roberto Godofredo Christophersen Arlt, nació en Buenos Aires el 7 de abril de 1900, según documentos que lo prueban, pero él y su madre aseguraban que el 26, por el día en que fue anotado en el Registro Civil de la ciudad: hecho que nunca se aclaró. Fueron sus padres Karl Arlt, oriundo de Posen, norte de Prusia, hoy Alemania, oficial del ejército de Bismarck, de ahí su carácter autoritario y punitivo; y Catherina Iobstraibizer (firma en carta a su hijo, 2000: lámina p. 161), natural de la región italiana de Trieste, de extracción campesina, y quien inculcó en Arlt el amor por la literatura junto con el gusto por el espiritismo. Así, mientras su padre hablaba alemán y su madre, italiano, Arlt balbuceaba el español y dominaba el lunfardo, lenguaje vivo absurda y únicamente vinculado con el hampa y los bajos fondos. De su nombre, siempre se burló: “Mi madre, que leía novelas romanticonas, me agregó al de Roberto el de Godofredo, que no uso ni en broma, y todo por leer <em>La   Jerusalén</em><em> Libertada</em>, de Torcuato Tasso”, según reza una <em>aguafuerte </em>o<em> </em>crónica<em> </em>publicada en el diario <em>El Mundo</em>, 8 enero 1930. Falta saber qué más leyó su madre para añadir al de Godofredo el de Christophersen. De todas maneras, en otra <em>aguafuerte</em>, expresó: “Yo no tengo la culpa”, básicamente por su complicado apellido, que despertaba constantes burlas entre sus allegados y que lo hacían sentir extranjero en su propio país. Caso análogo al de su admirado Conrad, quien nunca se pudo sentir inglés pese al cambio de nombre…</p>
<p>	Creció en el popular barrio de Flores, entonces un suburbio bonaerense, entre la extrema pobreza y la resistencia a un despótico padre. Así, en estrecha relación con un espacio de humildad y trabajo (explotación) y una dura y hostil realidad social (que lo seguirá hasta su muerte, en 1942) aunque, por contraste, en medio de un rico universo literario donde convivían Conrad, Kipling, Salgari, Stevenson y, entre otros, Ponson du Terrail con su bandido Rocambole, Arlt va integrando en él, al decir de Goloboff, la vocación de un Dostoievski con la terrible dictadura filial de un Kafka. Aquí comienza a revelarse su autobiografía con base en la ficción: entonces, su <em>alter ego </em>Erdosain —uno de los que tuvo— en un desgarrador capítulo de <em>Los siete locos </em>(1929), su segunda novela, <em>El humillado</em>, traduce claramente tal fatalidad —ya no sólo había leído <em>Los demonios</em> e incorporado a su visión sino que lo había traducido al lunfardo, la jerga porteña mezcla de gallego, italiano, alemán y demás ingredientes del habla inmigrante:</p>
<p>	“Sí, mi vida ha sido horriblemente ofendida… humillada. Créalo, Capitán. No se impaciente. Le voy a contar algo. Quien comenzó este feroz trabajo de humillación fue mi padre. Cuando yo tenía diez años y había cometido alguna falta, me decía: ‘Mañana te pegaré’. Siempre era así, mañana… ¿Se dan cuenta? (…) Y cuando al fin me había dormido para mucho tiempo, una mano me sacudía la cabeza en la almohada. Era él que me decía con una voz áspera: ‘Vamos, es hora’. Y mientras yo me vestía lentamente, sentía que en el patio ese hombre movía la silla. ‘Vamos’, me gritaba otra vez, y yo, hipnotizado, iba en línea recta hacia él: quería hablar, pero eso era imposible ante su espantosa mirada. Caía su mano sobre mi hombro obligándome a arrodillarme, yo apoyaba el pecho en el asiento de la silla, tomaba mi cabeza entre sus rodillas y, de pronto, crueles latigazos me cruzaban las nalgas. Cuando me soltaba, corría llorando a mi cuarto. Una vergüenza enorme me hundía el alma en las tinieblas. Porque las tinieblas existen aunque usted no lo crea.” (6)</p>
<p>	Hasta aquí el desahogo de Arlt… perdón, de Erdosain. Muy precozmente comienza Arlt a escribir. Dos años antes de ese “feroz trabajo de humillación” que comenzó su padre y que él sublima al escribir, se hace dueño de una anécdota entre complaciente y chistosa:</p>
<p>	“Yo soy el primer escritor argentino que a los ocho años de edad ha vendido los cuentos que escribió. En aquella época visitaba, en Flores, dos librerías, la de los hermanos Pellerano y la de José Prata. Allí conocí entre otros a don Joaquín Costa, distinguido vecino del barrio. El señor Costa, que conocía mis aficiones estrambóticas, me dijo cierto día: ‘Si traes un cuento te lo pago’. Al domingo siguiente fui a verlo a don Joaquín. ¡Y con un cuento! (…) A don Joaquín le impresionó de tal forma mi cuento, que, emocionado, me lo arrebató y, prometiendo leerlo después, me regaló cinco pesos. Ese fue el primer dinero que gané con la literatura.” (7)</p>
<p>	La mala situación económica familiar y su desinterés por la escuela hicieron que nadie se molestara por su educación: “He cursado las escuelas primarias hasta el tercer grado. Luego me echaron por inútil. Fui alumno de la  Escuela de Mecánica de la Armada. Me echaron por inútil…” (8) Su desdén por el estudio se tradujo ya adolescente en obsesión por la literatura y por el aprendizaje de matemáticas, física y química (y aun ocultismo), materias vinculadas a su afán por inventar, pasión que irrigará su vida y su literatura. A los 14 años escribe sus primeros cuentos. Y en 1915, o 1916 según diversos textos, publica por primera vez un cuento, <em>Jehová</em>, y un artículo, <em>Prosas Modernas y Ultramodernas</em>, en la <em>Revista</em><em> Popular</em>, que dirige Juan J. de Soiza Reilly, al decir de Arlt “el primer hombre que me tendió una mano cordial.” Colabora en periódicos de barrio, mientras frecuenta una biblioteca pública en Terrero; allí, en su primer contacto serio con los libros, recibe la influencia anarquista y descubre a Gorki, Tólstoi y Andreiev. “A Dostoievski va a descubrirlo más tarde” (Raúl Larra, crítico autorizado). Ese año 1916, por continuar empeñado en el descubrimiento de universos subjetivos, indiferente al idioma alemán, radicalizado en su rebeldía y constituido en una carga para la familia, Arlt es echado de la casa por su padre, hecho que a la postre y por contraste se convertirá en germen indirecto de su personal, patética y portentosa actividad literaria. El lamentable episodio quedaría registrado cuatro años después en <em>Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires</em>, su primer ensayo, publicado en <em>Tribuna Libre </em>(28.I.1920); en la <em>Introducción</em> confiesa:</p>
<p>	“¿Cómo he conocido un centro de estudios de ocultismo? Lo recuerdo. Entre los múltiples momentos críticos que he pasado, el más amargo fue encontrarme a los 16 años sin hogar. (…) Había motivado tal aventura la influencia literaria de Baudelaire y Verlaine, Carrère y Murger. Principalmente Baudelaire, las poesías y bibliografía de aquél gran doloroso poeta me habían alucinado al punto que, puedo decir, era mi padre espiritual, mi socrático demonio, que recitaba continuamente a mis oídos, las desoladoras estrofas de sus <em>Flores del mal</em>. (…) Y receptivo a la áspera tristeza de aquel periodo que llamaría leopardiano, me dije: vámonos. Encontremos como De Quincey la piadosa y joven vagabunda que estreche contra su seno impuro nuestra extraviada cabeza, seamos los místicos caballeros de la gran Flor Azul de Novalis.” (9)</p>
<p>	Aquí, un paréntesis para desmentir una afirmación de su gran admirador y heredero espiritual, Ernesto Sábato, quien en <em>La cultura en la encrucijada nacional</em> anota:</p>
<p>	“La superposición de una Argentina inmigratoria a la vieja nación semifeudal se manifiesta, después de la I guerra mundial, en dos grandes corrientes literarias: la aristocrática y la plebeya. De un lado, escritores como Güiraldes y Oliverio Girondo, cuya cultura es a menudo la de un escritor francés. Del otro, escritores surgidos del pueblo como R. Arlt, influidos por grandes narradores rusos del siglo pasado y por los doctrinarios de la revolución ya que nuestra inmigración fue pobre y proveniente de países con fuerte tradición anarquista y socialista; hijos de obreros extranjeros, esos futuros artistas de la calle aprendieron a escribir leyendo traducciones baratas de Gorki y Zolá, de Marx y Bakunin; en lugar de los textos de Baudelaire o de H. James que paralelamente leían sus compatriotas privilegiados. Esta división se manifestaría, literariamente, hacia 1920, en los grupos de Florida y Boedo. Y daría dos arquetipos: Jorge Luis Borges y Roberto Arlt.”</p>
<p>	Sobre lo anterior: la lectura de determinados autores no se puede reducir, por fuerza, a privilegios económicos o de clase (Arlt leyó a Baudelaire); la famosa polémica Florida (corriente aristocrática y <em>estetizante</em>) y Boedo (tendencia plebeya y <em>social</em>) fue sólo un invento de un par de críticos, envidiosos de que hubiera grupos literarios en Francia, mientras en Argentina no… según diálogo sostenido por uno de los dos arquetipos, Borges, con el propio divulgador de la falsa polémica, Sábato. He aquí lo que dicen en <em>Diálogos Borges-Sábato</em>, de Orlando Barone (Emecé, 1976 y 1997). Borges:</p>
<p>	“Recuerdo la polémica Boedo-Florida, por ejemplo, tan célebre hoy. Y sin embargo fue una broma tramada por Roberto Mariani y Ernesto Palacio.” Sábato: “Bueno, Borges, pero aquel tiempo no fue el mío. (Lo dice con sarcasmo)” (…) Y con esa fina ironía que siempre lo caracterizó, Borges destruye el mito Boedo-Florida: “Ahora hay profesores universitarios que estudian eso en serio. Si todo fue un invento para justificar la polémica. Ernesto Palacio argumentaba que en Francia había grupos literarios y entonces, para no ser menos, acá había que hacer lo mismo. Una broma que se convirtió en programa de la literatura argentina.”</p>
<p>	La otra broma, que Borges no refirió, fue que Arlt tampoco perteneció a ambos grupos: su acendrado egoísmo, su insobornable y beatífica misantropía literaria no le permitía más que escribir <em>libros en orgullosa soledad</em>. Como deja entrever cuando, decepcionado por el alejamiento involuntario de la familia, empieza a rondar el ambiente periodístico e intelectual: “Ya en mis vagancias había tenido ocasión de conocer muchas vilezas; conocía el hastío y la maledicencia que rumia en las reuniones de los periodiquines de parroquia, donde al decir de Lorrain se presencia la ‘ignominia de los queridos compañeros’.” A partir de aquel alejamiento, “Nada raro será —dice Mirta Arlt—, la enemistad imborrable entre el padre prusiano y el hijo rebelde y descreído. Ese muchacho que no se acepta como los demás y que provoca conflictos, no estará nunca a la altura de lo que se espera de él, primero, ni de lo que se le exige, después.”</p>
<p>	Como sostienen los biógrafos de Arlt y lo demuestra su literatura, la pésima relación con su padre y la consecuente lucha para conseguir dinero, lo empujan a ejercer diversos oficios (“dependiente de librería, aprendiz de hojalatero, aprendiz de pintor, mecánico y vulcanizador. He dirigido una fábrica de ladrillos; después fui, corredor, director de un periodicucho y trabajador en el puerto”), en los que quiere ser-en-el-mundo-con-los-demás en algo, para superar al menos en parte su carácter de (concreto) huérfano y su culpa, así como conformar un espíritu rebelde, independiente y resuelto a conseguir logros en su arte a fin de abofetear literalmente al padre; y, en los que mantiene viva su pasión por la literatura: según quienes lo conocieron, confirmados por quienes lo han leído, no es difícil rastrear su infancia y adolescencia en sus tres novelas, en sus <em>Aguafuertes Porteñas</em>, casi 1.500 crónicas que publicó como periodista y eso sin hablar de las <em>Españolas </em>ni de los cables de <em>El paisaje en las nubes</em>, libro póstumo. En dichas <em>Aguafuertes</em>, de las que Piglia dice “Arlt ha titulado la mayoría de sus crónicas usando el modelo de una técnica gráfica (las aguafuertes, el ácido que fija la imagen) porque quiere fijar una imagen, registrar un modo de ver” (2009:12), desarrolló lo que ya temprano había adquirido: la destreza necesaria para, a través de la curiosidad y de su relación con un mundo hostil, manejar con maestría aquellos personajes que creó, mitad extensión de su propio yo, mitad personajes que <em>proporcionan sorpresas de seres vivientes</em>, como le ocurre al <em>novelista instintivo</em>, al que <em>en vez de autor, debía denominársele secretario de personajes invisibles</em> porque <em>hace lo que ellos le mandan</em>.</p>
<p>	En 1920, Roberto Arlt se traslada a Córdoba conducido por el amor, desempeña distintas labores y presta el servicio militar; además, allí habría publicado una novela que después olvidó y que nunca se recuperó: <em>Diario de un morfinómano</em>. Concluido el servicio militar, trabaja en el semanario <em>Patria</em>. Al año siguiente se casa con Carmen Antinucci, la razón de su viaje, y se instala en las sierras de aquella provincia, donde también, en distinta época, van a estar su esposa y su hermana Lila a causa de la tuberculosis. “El día de su matrimonio, Roberto Arlt lava su rostro en la fuente de una plaza. Unos puños cosidos a las mangas de la camiseta y una pechera postiza adecentan su porte y ocultan su infinita pobreza”, cuenta Raúl Larra. (10). Allí mismo, en Cosquín, en 1922 nace su hija Electra Mirta, crítica y prologuista de casi toda su obra, posterior a su muerte. No podrían ignorarse las palabras con que, precisamente, Mirta Arlt confirma las razones que, motivadas por su mismo padre, lo llevan a abandonar el hogar, así como confirma la autenticidad autobiográfica de su saga literaria:</p>
<p>	“Su fracaso, sin embargo, lo hará sentirse Caín frente a esa hermana (se refiere a la menor, la citada Lila) que, a pesar de su tuberculosis, estudia, y frente a la madre que, frágil y desposeída, ejerce la tiranía de los débiles, hasta que por fin, harto de ser testigo de cuanto su modo de ser en buena medida provoca, y marcado por el odio contra el padre, se marcha definitivamente de la casa. Hasta aquí buena parte de su vida está en <em>El juguete rabioso</em>.” (11)</p>
<p>	Aquí, señala Mirta, en sus inventos reales que el autor adjudica al protagonista, un crítico freudiano “podría ver el deseo sublimado del artista en el fantasma expresado mediante la obra de arte.” Esto podría redondearse: en su obra está omnipresente la sublimación de la angustia del autor mediante su <em>propia potencia</em> para crear universos fictivos, no sólo reflejos de la realidad, sino exploración de la existencia. 1924: a la tuberculosis de su hermana, se suma la de su esposa. Tal razón lleva a la pareja a instalarse en Cosquín, sanatorio pulmonar de la época. Es probable que de allí surja <em>Esther Primavera</em>, uno de sus cuentos… el más desolador. A mediados del mismo año termina <em>El juguete…</em>, novela escrita en diversas etapas y publicada en 1926: el primer capítulo en 1919 y el último en 1924, cuando una editorial organizó un concurso. En 1925, Arlt publicó dos capítulos en la revista <em>Proa</em>, a instancias de Güiraldes, de quien fue secretario: <em>El poeta parroquial</em>, excluido al final, y <em>El rengo</em>, título cambiado por el de <em>Judas Iscariote</em>. En <em>Borges y Arlt: las paralelas que se tocan… </em>Fernando Sorrentino escribe:</p>
<p>	“En el número 8 (marzo de 1925) de la revista <em>Proa, </em>dirigida a la sazón por Ricardo Güiraldes, Jorge Luis Borges, Pablo Rojas Paz y Alfredo Brandán Caraffa, se publica <em>El Rengo</em>, relato de Roberto Arlt que un año más tarde pasaría a formar parte de <em>Judas Iscariote</em>, cuarto y último capítulo de <em>El juguete rabioso. </em>No es fácil imaginar a una personalidad literariamente tan fuerte como Borges resignándose a publicar un texto que le desagradara. Y, en efecto, en 1968 el mismo episodio es reproducido en la segunda edición de <em>El compadrito: su destino, sus barrios, su música, </em>antología que Borges compila con la colaboración de Silvina Bullrich. Es evidente que a Borges el texto lo había impresionado.”</p>
<p>	Más adelante, Sorrentino anota algo de lo cual ya se puede inferir la influencia del <em>social </em>Arlt sobre el <em>estetizante </em>Borges, nunca al contrario, y para ello compara <em>Judas Iscariote </em>con <em>El indigno</em>, cuento escrito por Borges 44 años después del anterior y publicado en <em>El informe de Brodie</em> y cuyo tema en ambos, es el mismo: la delación que una persona, poco o nada familiarizada con el delito, hace de quien la ha iniciado en él:</p>
<p>	“Cuarenta y cuatro años más tarde de la aparición de <em>El juguete rabioso </em>(1926), Borges publica <em>El informe de Brodie </em>(1970). En el <em>Prólogo</em> nombra —que yo sepa, por primera, última y única vez a lo largo de toda su extensa obra— a Roberto Arlt: (…) Recuerdo a este propósito que a Roberto Arlt le echaron en cara su desconocimiento del lunfardo y que replicó: ‘Me he criado en Villa Luro, entre gente pobre y malevos, y realmente no he tenido tiempo de estudiar esas cosas’. Invocado por el tema de las hablas regionales o especiales, o por las causas que fueren, lo cierto es que, al escribir <em>El informe de Brodie, </em>el recuerdo de Arlt andaba por la cabeza de Borges.”</p>
<p>	Esto ocurrió cuando, tras la recuperación momentánea de su esposa, Arlt regresa a Buenos Aires para vincularse al periodismo. Trabaja en el diario <em>La Hora</em>, donde conoce al autor de <em>Don Segundo Sombra</em>. Güiraldes se interesa no sólo por la novela, sino por el mismo Arlt, lo hace su secretario, lo presenta a otros escritores y le publica en <em>Proa </em>los dos capítulos ya citados. Los cuatro en que se divide <em>El juguete… </em>corresponden a los distintos años de su elaboración. Según César Tiempo, “Ricardo Güiraldes y Roberto Mariani eran las dos únicas devociones vivas de Roberto Arlt”. Pero, es apenas hasta 1926 cuando Enrique Méndez Calzada, miembro del jurado del concurso abierto por la <em>Editorial</em><em> Latina</em><em> </em>recomienda publicar <em>El juguete..</em>. Así ocurre y de acuerdo con Arlt mismo, en el Prólogo a la 2ª edición (1931), la obra “pasó sin dejar mayores rastros en los anales de la crítica, aun cuando entre la juventud <em>El juguete rabioso</em>, invocara apasionados comentarios”. En dicho prólogo expresó algo que hasta su muerte jamás traicionó: “Sobre todas las cosas deseaba ser escritor”. Una de las escasas notas críticas fue escrita por el fundador del <em>Teatro del Pueblo</em>, Barletta, luego entrañable amigo de Arlt, cuando éste se vinculó al teatro, hasta llegar a ser el corrector de su estilo <em>descuidado </em>aunque de un sentido muy eficaz: “<em>El juguete… </em>de R. Arlt es una buena novela. Aquí un seguro instinto guía al autor por el intrincado campo de la novela. Su libro es por este modo espontáneo y extraordinariamente interesante”. (12)</p>
<p>	En este periodo, la voracidad lecto-escritural, amén de la capacidad creativa en Arlt, no decae un ápice, como atestigua el director del periódico <em>Don Goyo</em>, con quien Arlt colabora en 1926 y a quien conocía desde 1923, Conrado Nalé Roxlo, en <em>Borrador de memorias</em>, texto suyo: “… Arlt escribía en aquel tiempo con letra pequeña y apretada y a una velocidad casi mecánica. A nadie he conocido que escribiera y leyera tan rápido como Arlt” (13). No se puede discutir el cuidado puesto por Arlt en la evolución literaria de su tiempo; sin embargo, cabe reflexionar sobre la función que tal bagaje tuvo en su obra, así como los factores que contribuyeron a crearla. La mayoría de autores leída por Arlt era de origen extranjero y, por ende, traducida de múltiples idiomas: traducciones, pésimas. La imagen que sobre él proyectó la literatura, dejándole profundas cicatrices en la sintaxis, gramática, ortografía, estuvo intervenida por esa <em>otra lectura-escritura impuesta </em>entre autor y lector. Lo que viene no es una coyuntura para disculpar a Arlt, sino un certificado de sus carencias que paradójicamente es útil para dilucidar el juicio de Gostautas sobre las “faltas de gramática y ortografía proverbiales” de Arlt:</p>
<p>	“El modelo de la lengua que se practicaba en la sobremesa de su hogar está viciado de deformaciones sintácticas, de declinaciones defectuosas propias del alemán y del italiano que hablaban sus padres. Literariamente tiene la influencia de las malas traducciones españolas en ediciones baratas que llegaban al país. Por lo tanto, su uso de la materia literaria, su idioma, es el producto de una improvisada artesanía individual, elaborada en el vagabundeo de sus años juveniles” (14).</p>
<p>	De acuerdo con esto, el lector arltiano se puede anexar a la idea de Mirta, quien a partir de <em>El desierto entra en la ciudad</em>, último drama de su padre, corregiría “sus graciosos errores de ortografía”. Si esto no convence, quizás la magia verbal de Onetti ayude:</p>
<p>	“Dedicado a catequizar, distribuí libros de Roberto Arlt. Alguno fue devuelto después de haber señalado con lápiz, sin distracciones, todos los errores ortográficos, todos los torbellinos de la sintaxis. Quien cumplió la tarea tiene razón. Pero siempre hay compensaciones; no nos escribirá nunca nada equivalente a <em>La</em> <em>agonía del Rufián Melancólico</em>, a <em>El Humillado </em>o a <em>Haffner cae</em>. (…) No nos dirá nunca, de manera torpe, genial y convincente, que nacer significa la aceptación de un pacto monstruoso y que, sin embargo, estar vivo es la única verdadera maravilla posible. Y tampoco nos dirá que, absurdamente, más vale persistir. (…) Y en otro plano del arltismo: ¿quién nos va a reproducir la mejilla pensativa, el perfil desgraciado y cínico de Roberto Arlt en el sucio boliche bonaerense de Río de Janeiro y Rivadavia, cuando se llamaba Erdosain?”</p>
<p>	El mismo episodio que refiere Elsa, su esposa, en el desgarrado intertítulo <em>El poder de las tinieblas</em>, parte de <em>Tarde y noche del día sábado </em>de <em>Los lanzallamas</em>:</p>
<p>	“Un día recibí una sorpresa extraña, que me dejó mucho tiempo preocupada. Era domingo. Yo iba por la calle Rivera, cuando de pronto me detuve asombrada. Junto al vidrio de un café de cocheros, un vidrio lleno de polvo iluminado por el sol, estaba él, tristemente apoyada la mejilla en la palma de la mano. (…) Yo me detuve para observarlo. Era mi esposo. ¿Qué hacía allí, en ese lugar repugnante, con la mejilla casi apoyada en el vidrio sucio, y una franja de sol iluminando la galera de los cocheros que hacían círculo en torno de las mesas?” (271-272).</p>
<p>	He ahí por qué la obra del autor Roberto Arlt es inseparable del hombre que la creó. En 1927, comienza una regular actividad periodística en el diario <em>Crítica</em>, a petición de Natalio Botana, su director: por primera vez gana un salario fijo, como cronista policial. Y aunque era un periódico amarillo, al estilo Hearst, al estilo de cualquiera que domina <em>el espacio, el tiempo </em>y <em>el espectador </em>colombianos… Adolfo Prieto sostiene que “por la redacción de este diario (<em>Crítica</em>) <em>sensacionalista, pero inteligentemente programado</em>, pasaron muchos de los mejores escritores de esa generación”. Pregunta: ¿fue Arlt menos lúcido por habitar esa franja social y cultural de códigos contradictorios y no más bien, por contraste, mucho más lúcido al ser parte de una mixtura cultural como la de Boedo? ¿Incluye Prieto entre los mejores escritores o, al menos, entre los escritores de esa generación a Arlt? De incluirlo, queda sin piso su tesis sobre Arlt, quien es grande por ser fruto de la contradicción, del mestizaje cultural, del coro idiomático y quien gracias a su lucidez pudo escribir esas desquiciadas páginas, esos intertítulos de antología, <em>El Humillado, </em>Ser<em> a través de un crimen, La casa negra, Discurso del Astrólogo, La Farsa, </em>de <em>Los siete locos</em>, y, de <em>Los lanzallamas</em>, <em>La cortina de angustia, El Abogado y el Astrólogo, Bajo la cúpula de cemento, El pecado que no se puede nombrar, El homicidio</em>, incluyendo, claro, los citados por Onetti. Ahora, cuando Prieto dice: “El fantasma de la escritura artística, del estilo, fue, probablemente, el que lo acosó con mayor asiduidad y malicia; el que lo obligó a desarrollar el más enérgico espíritu de defensa; y el que lo distrajo, por último, de las reflexiones que mejor convenían a su proyecto de narrador”, hay que señalar, quien se distrajo fue él en su lectura: con Arlt queda atrás el clásico <em>el estilo es el hombre</em>; poco importa para él la escritura si carece de sentido o se desconecta de la realidad inmediata: la que convierte en una 2ª realidad, más inquietante que la 1ª; más que el estilo, fue la adversidad del medio, la intolerancia frente a un ser distinto, lo que forjó en Arlt su rebeldía; ninguna reflexión de un escritor, más o menos conviene a su proyecto: el arte es la suma de demonios y abismos de ese <em>secretario de seres invisibles</em> que termina por ser más invisible que estos… Por algo, hoy Arlt es considerado <em>el primer escritor moderno de la literatura argentina</em>. (15)</p>
<p>	Nadie podría negar que uno de los prólogos más lúcidos a cualquier obra de Arlt es el de Adolfo Prieto: pero, esa lucidez se extravía cuando pretende negar la de Arlt. A guisa de ejemplo, va sin comentarios un fragmento de <em>Los lanzallamas </em>cuando en <em>Discurso del Astrólogo </em>(91-102) éste opina sobre la <em>actual</em> (1927) pérdida de la religión, como si hablara hoy, y sobre la peste del suicidio que sucederá a la pérdida de interés por la vida, dada la deshumanización de la especie y, de paso, su negativa a engendrar hijos:</p>
<p>	“Lo enorme es esto. La humanidad, las multitudes de las enormes tierras han perdido la religión. No me refiero a la católica. Me refiero a todo credo teológico. Entonces los hombres van a decir: ‘¿Para qué queremos la vida?&#8230;’ Nadie tendrá interés en conservar una existencia de carácter mecánico, porque la ciencia ha cercenado toda fe. Y en el momento que se produzca tal fenómeno, reaparecerá sobre la tierra una peste incurable… la peste del suicidio… ¿Se imagina usted un mundo de gentes furiosas, de cráneo seco, moviéndose en los subterráneos de las gigantescas ciudades y aullando a las paredes de cemento armado: ‘¿Qué han hecho de nuestro dios?&#8230;’ ¿Y las muchachitas y los escolares organizando sociedades secretas para dedicarse al sport del suicidio? ¿Y los hombres negándose a engendrar hijos que el iluso Berthelot creía que se alimentarían con pastillas sintéticas?&#8230;” (1978: 92).</p>
<p>	O cuando en <em>Bajo la cúpula de cemento</em> Arlt… perdón… Erdosain, reflexiona sobre la muerte, lo que para nosotros es la vida cotidiana, y sobre el hastío de las relaciones:</p>
<p>	“Aguza el mirar y se dice: — ¿Es posible que se tema tanto a la muerte? ¿Que la muerte preocupe tanto a los hombres, si es su descanso? Mas en cuanto ha pensado de esta manera, se dice: — La realidad mecánica ensordece la noche de los hombres con tal balumba de mecanismos que el hombre se ha convertido en un simio triste. A veces los cuerpos, a tres pasos de las máquinas, refugiados en una bohardilla (por buhardilla), se inclinan; las manos despojan los pies de las botas, luego caen los vestidos, después los cuerpos se acercan a los espejos, se miran un instante, luego levantan un lienzo, se cubren, cierran los ojos y duermen. A veces un miembro entra en un orificio, vuelca su esperma, los dos cuerpos se separan hartados, y cada uno por su lado duerme sudoroso. Y despacio crecerá el vientre… y eso es todo.” (…) (16)</p>
<p>	Toda grandeza viene de una pérdida, sostenía Alejandro Magno: los hombres se hacen grandes en la adversidad, no con el viento a favor: a Arlt se le puede atribuir que escribe mal, pero nunca que carece de claridad: “Se dice de mí que escribo mal. Es posible. De cualquier manera, no tendría dificultad en citar a numerosa gente que escribe bien y a quienes únicamente leen correctos miembros de sus familias.” (17) Desde cuando trabaja en <em>Crítica</em>, recibe ofertas del director de <em>El Mundo </em>para integrar el equipo de redactores, al que pertenecerá hasta su muerte. Allí publica unas 1.500 crónicas sobre su ciudad y quienes la habitan, agrupadas y publicadas bajo el título <em>Aguafuertes Porteñas</em> (1933). Con agudo humor, negro, ácido e hiriente, panea sobre los caracteres urbanos, para así componer uno de los frescos periodísticos más ambiciosos y acabados de que se tenga noticia y donde coexisten la idiosincrasia, la bondad y la maldad populares: cada lector puede toparse consigo mismo, con su propio lenguaje y con una ciudad compleja y extrovertida, descrita al detalle. Unas pocas <em>Aguafuertes </em>y anécdotas, ilustran sobre la supuesta falta de humor de Arlt, su pretendido analfabetismo y su verdadera dimensión humana. Sobre su <em>analfabetismo</em> quizás baste señalar que estudió por su cuenta piano, inglés, fue corresponsal de varios diarios argentinos; también, estudió física y química, materias que puso al servicio de su oficio de inventor… Con dicho oficio rebasó el plano real para llegar al de la ficción con Silvio y Erdosain. Personaje, éste, que, contra lo que se pueda creer, es real… como cuenta Borré en su biografía sobre Roberto Arlt:</p>
<p>	“Cuando el verdadero Erdosain lee acerca de las monstruosas aventuras en las que Arlt lo ha implicado está dispuesto a darle un par de trompadas. Sujetado y disuadido por sus amigos, el verdadero Erdosain abandona la plaza gritando e insultando a Roberto Arlt. — Pero este tipo es una bestia — dijo Arlt. Es tan bestia que no se da cuenta de que acaba de entrar a la inmortalidad gracias a mi novela.” (2000: 212-213)</p>
<p>	También vale la pena referir una anécdota que reafirma “la ignominia de los queridos compañeros” en la actividad periodística y que de un tajo corta la posibilidad de que Arlt haya pertenecido a Boedo o a Florida o a los dos; la referente al humor, contada por Onetti, va luego. En <em>El Cementerio del Estómago </em>(29.I.29), Arlt declara sin ambages:</p>
<p>	“Yo he leído muchas novelas. He empezado a leerlas a los doce años; tengo veinte y ocho (no dice veintiocho…). Así que hace diez y seis que leo a un término medio de cincuenta libros al año, lo cual significa seiscientas novelas.”</p>
<p>	Para apreciar su magnitud humana, dos anécdotas: 1ª) Para todos sus biógrafos es clara la afinidad de Arlt con el anarquismo. Así, cuando después del golpe de 1930 (que Arlt previó) en que el general Uriburu derroca al reelegido Yrigoyen, es fusilado el anarquista Severino di Giovanni (1901-1931, quien voló la embajada gringa en Buenos Aires a raíz del asesinato de Sacco y Vanzetti, voló el consulado italiano en que cayeron siete de los <em>mejores </em>fascistas de Mussolini en la capital argentina y quien en su último panfleto escribió: “Sepan Uriburu y su horda fusiladora que nuestras balas buscarán sus cuerpos. Sepan el comercio, la industria, la banca, los terratenientes y hacendados que sus vidas y posesiones serán quemadas y destruidas.”), se cuenta que vuelve al diario <em>El Mundo </em>“destrozado, deshecho”… Arlt le dice a un linotipista: “Yo no me explico que haya gente que se ponga guantes blancos para ver matar a un hombre.” (Raúl Larra, <em>Cuadernos de Cultura</em>, en Goloboff: 47); 2ª) Referida una vez más por ese testigo de excepción llamado Onetti y que muestra a un <em>rosántico </em>de tiempo completo:</p>
<p>	“Una mañana sus compañeros de trabajo lo encontraron en la redacción (era otro diario, <em>Crítica</em>, donde Arlt estaba encargado de la sección <em>Policiales</em>) con los pies sin zapatos sobre la mesa, llorando, los calcetines rotos. Tenía enfrente un vaso con una rosa mustia. A las preguntas, a las angustias, contestó: ¿Pero no ven la flor? ¿No se dan cuenta que se está muriendo?” (Prólogo de Onetti en <em>El juguete rabioso</em>)</p>
<p>	Las siguientes dos anécdotas se prestan para sepultar lo relativo a la no pertenencia de Arlt a Boedo-Florida y a la tesis de Cortázar sobre la carencia de humor en aquél, de quien no obstante aseguraba: “Si de alguien me siento cerca en mi país es de Roberto Arlt”… Raimundo Calcagno, compañero de labores en <em>El Mundo</em>, describe a aquél:</p>
<p>	“Golpeaba las teclas de la máquina de escribir como si esta fuera un <em>puching ball </em>o lo hacía con la desesperación de que el tiempo le resultara corto… No tenía muchos amigos en la redacción, no tenía tiempo para tener muchos amigos, ni para vestirse con aliño; estaba muy afanado en su obra. No podía uno llegar a ser su amigo, porque no se puede ser amigo de una catarata.” (18)</p>
<p>	Onetti ataca de nuevo:</p>
<p>	“Cuando yo era secretario de redacción de <em>Reuter </em>en Buenos Aires y visitaba a los clientes, uno de ellos era el diario <em>El Mundo</em>. Y allí conocí a Arlt, que, por último, no digo que se suicidó, pero algo así; andaba mal del corazón, y el médico le dijo que no comiera ni tomara mucho, que no hiciera mucho esfuerzo, y él la segunda vez que vio al médico, se hizo los diez pisos hasta el consultorio a pie, y le dijo: ‘Vio que no me pasó nada en el <em>cuore</em>?’ Era un desafío. Bueno: las diferentes interpretaciones de la gente sobre un mismo acto de Roberto Arlt. Algunos opinaban que una actitud suya demostraba que era angélico; la misma actitud, para otros, probaba que era un farsante; y había quienes aseguraban que, con esa actitud, Arlt había sacado patente de hijo de puta. Yo no sé si era angélico, farsante o hijo de puta, posiblemente las tres cosas a la vez. Era un loco. El libro que yo quería hacer era de testimonio de quienes lo conocieron. Pero ahora es tarde para hacer ese libro, muchos testigos se murieron.” (1978: 438)</p>
<p>	Este ensayo pretende ser una mínima aproximación a la intención abortada de Onetti… otro angélico-farsante-loco-hijo de puta. Por fortuna. Y para desgracia de quienes no son ninguna de las tres primeras cosas, salvo la cuarta. Todo el mundo conoce la calle Corrientes por la descripción que se hace de ella en el tango <em>A media luz</em>. Y es que el tango no sólo le ha cantado a Buenos Aires, también a la calle que la simboliza… Roberto Arlt sostiene en una <em>aguafuerte porteña </em>que <em>El espíritu de la calle Corrientes no cambiará con el ensanche </em>(aquí, el último fragmento):</p>
<p>	“<em>Calle única</em>. — Calle única, calle absurda, calle linda. Calle para soñar, para perderse, para ir de allí a todos los éxitos y a todos los fracasos; calle de alegría, calle que las vuelve más gauchas y compadritas a las mujeres; calle donde los sastres le(s) dan consejos a los autores y donde los polizontes confraternizan con los turros; calle de olvido, de locura, de milonga, de amor. Calle de las rusas, de las francesas, de las criollas, que dejan demasiado pronto el hogar para ir a correr la juerga tras de un malevito; calle de tango, de ensueño; calle que recuerdan los presos en el cuadro quinto; calle que al amanecer se azulea y obscurece, porque su vida sólo es posible al resplandor artificial de los azules de metileno, de los verdes de sulfato de cobre, de los amarillos de ácido pícrico que le inyectan una locura de pirotecnia y celos”. (…)</p>
<p>	<em>A media luz</em>: “Corrientes 3-4-8/ segundo piso, ascensor/…” <em>Muchacha </em>es un tango que tiene mucho que ver con la literatura de Arlt y con él, que siempre se sintió culpable de haber asesinado la inocencia de una de doce o trece años como se comprueba al leer <em>El poder de las tinieblas</em>, cuando Elsa se confiesa en el Convento:</p>
<p>	“Iba y venía como de costumbre, observando una conducta hermética, hasta que descubrí algo repugnante. Era en el fondo de un parque. Sentada a su lado, con una cartera de colegiala, estaba una criatura de trece años a lo sumo, el cabello en rizos escapándose de un gorrito de paja, y el delantal plegado sobre la cartera. ¿Quién es esa criatura con la que te has retratado? Sin enojarse, con una sonrisa cándida me contestó: —Una chica que está en tercer grado y hacemos el amor. Esa mañana se hizo la rabona. — ¿Cuántos años tiene? — Va a cumplir doce el mes de agosto.</p>
<p>	Con esta historia, Arlt buscará destruir las bases de la moral burguesa y poner de manifiesto <em>las represiones en el plano de las vivencias sexuales dentro del matrimonio que lleva a destruir el propio vínculo</em>, hasta llegar con <em>El amor brujo</em> a <em>subvertir el pensamiento de época</em> ironizando sobre <em>valores centrales de la sociedad: la familia nuclear y monogámica</em>. (19) Tras su salida de <em>Crítica </em>y antes de ingresar a <em>El Mundo</em>, Arlt adelanta un capítulo de <em>Los siete locos</em>, en preparación, en la revista <em>Pulso </em>(1928) que dirige Alberto Hidalgo (el 9.IX publica en <em>La Nación</em><em> Esther</em><em> Primavera</em>, obra maestra). El capítulo es <em>La sociedad secreta</em>, finalmente <em>La farsa</em>, otra obra maestra, como se verá al final cuando el Mayor hace arqueología de los gobiernos corruptos, los partidos políticos <em>informes</em>, los políticos deformes que venden su país al mejor postor, como quien sin pensar obedece la  Ley de Herodes: “O te chingas o te jodes”: gracias Luis Estrada por su radiografía de un descompuesto PRI. <em>Los siete locos</em>, aparece al año siguiente por Editorial Latina. En nota publicada el 27 de noviembre de 1929 en su personal e intransferible página seis de <em>El Mundo</em>, Arlt definió así a sus personajes:</p>
<p>	“Estos individuos, canallas y tristes, viles y soñadores simultáneamente están atados o ligados entre sí por la desesperación. La desesperación en ellos está originada, más que por la pobreza material, por otro factor: la desorientación que, después de la gran guerra, ha revolucionado la conciencia de los hombres, dejándolos vacíos de ideales y esperanzas. Hombres y mujeres en la novela rechazan el presente y la civilización, tal cual está organizada”.</p>
<p>	Para esta época, había leído con pasión <em>Crimen y castigo</em>: se diría, era el octavo loco del octavo infierno de Dante, adonde el autor de <em>La comedia </em>confinó a los culpables de <em>los pecados del lobo</em>: hipócritas, seductores, nigromantes, ladrones y mentirosos. Una <em>fauna </em>parecida a la de Arlt, en la que no faltan seres <em>pérfidos como hienas</em>: basta pensar en Erdosain. En 1930, el 8 de mayo, Arlt se hace acreedor al único galardón literario de su vida, por <em>Los siete locos</em>: Tercer Premio, Concurso Municipal de Literatura. A partir de ese momento ganan popularidad paralela sus <em>Aguafuertes Porteñas</em>. Misma época que L. Barletta, en su afán por renovar el lenguaje dramático que se halla dominado por la comedia chabacana y facilista, crea el <em>Teatro del Pueblo </em>y pone en escena <em>El humillado</em>, capítulo de <em>Los siete locos</em>. Novela sobre la que aquél dejó sentada su protesta al no serle concedido a Arlt el máximo Premio. En <em>La   Literatura</em><em> Argentina</em>, Barletta dice:</p>
<p>	“Hace pocos día terminé de leer <em>Los siete locos</em>, de Arlt, novela que conceptúo como muy buena. Sabía yo, por <em>El juguete rabioso</em>, que en Arlt había un excelente novelista, pero en el presente libro se ha superado. Un libro como el de Arlt, a quien el jurado debe otorgarle el Primer Premio Municipal da por tierra con todos los <em>Zogoibi </em>y <em>Don Segundo Sombra </em>de los éxitos fáciles.” (2000: 203) <em> </em></p>
<p>	Al enterarse del Tercer Premio, Arlt contesta con gracia sobre los “terceros premios” algo que ayuda a entender a quiénes se les dan los primeros; lo hace desde Río de Janeiro adonde ha llegado como enviado del diario <em>El Mundo</em>:</p>
<p>	“…estoy sumamente extrañado de que me hayan premiado. En nuestra ciudad siempre los terceros premios han sido reservados para los mejores prosistas; ejemplos: Elías Castelnuovo, 3er premio; González Tuñón, 3er premio; Álvaro Yunque, 3er premio. El tercer premio es la comida de las fieras, no hay candidato a premio que no diga: me conformo con el tercer premio y al final de cuentas son tales los líos que se arman para repartir el tercer premio&#8230;” (2000: 204)</p>
<p>	El poeta y guionista Ulises Petit de Murat redimensiona la literatura arltiana en 1931, al señalar la dicotomía entre literatura rural y urbana. Ubica el nombre de Güiraldes (<em>Don Segundo Sombra</em>) junto a los de Hernández (<em>Martín Fierro</em>) y Lynch (<em>El romance de un gaucho</em>), representantes de la <em>literatura gauchesca</em>, y los contrapone al <em>surgimiento de la antítesis ciudadana</em> que es la obra de Arlt, cuya irrupción está centrada en el “frenesí por contar en donde algunas influencias de origen ruso y germano han tenido mucho que ver con la obra de este autor.” (2000: 205) Pero, como en esto de la literatura seria, no mediática, no faltan los aguafiestas ni menos los jueces sesgados por su situación económica o por su posición intelectual, un crítico universitario, Antonio Aíta, “ve a Roberto Arlt como un hombre de imaginación desordenada y sórdido, al que sólo le interesa lo prostibulario, lo humillante y el crimen, e invita a Arlt a no alucinarse con escritores rusos” (2000: 205). Aíta le saca como defecto a Arlt lo que ve en sí mismo; olvida que la sordidez está en la realidad antes que en quien escribe; pretende ignorar que en el arte el artista sublima lo que descubre en su sociedad; pide lo que le está vedado: invitar o prohibir a un autor a tomar o a dejar sus gustos literarios. Algo así como pedirles a los políticos que cumplan a los votantes, desistan de la demagogia, hagan democracia…</p>
<p>	Aparece en la revista <em>S.O.S.</em> un fragmento de <em>Los lanzallamas</em>, que en 1931 publica la editorial <em>Claridad </em>y en cuyo prólogo responde a los que le han censurado su <em>mal gusto y estilo deficiente</em>. También reclama los derechos de la creación solitaria. Constituye la continuación de <em>Los siete locos </em>y su título original, <em>Los monstruos</em>, se sustituyó por sugerencia de Carlos A. Leumann que el autor aceptó. Según Mirta, era más apropiado por “el juicio de valor de Arlt sobre sus propios personajes”:</p>
<p>	“Odian esta civilización. Quisieran creer en algo, arrodillarse ante algo, amar algo; pero, para ellos, ese don de fe, la ‘gracia’ como dicen los católicos, les está negada. Aunque quieren creer, no pueden. Como se ve, la angustia de estos hombres nace de su esterilidad interior. Son individuos y mujeres de esta ciudad, a quienes yo he conocido. (…) En síntesis: estos demonios no son ni locos ni cuerdos. Se mueven como fantasmas en un mundo de tinieblas y problemas morales y crueles. Si fueran menos cobardes se suicidarían; si tuvieran un poco más de carácter serían santos. En verdad, buscan la luz. Pero la buscan completamente sumergidos en el barro. Y ensucian lo que tocan. A mí, como autor, estos individuos no me son simpáticos. Pero los he tratado. Y todo autor es esclavo durante un momento de sus personajes, porque ellos llevaban en sí verdades atroces que merecían ser conocidas. En definitiva: en esta obra no hay ningún casamiento, ni baile, ni declaración de amor. Al sexo femenino no le puede interesar”. (<em>Aguafuertes Porteñas</em>, en Obra Completa, Tomo 2: 253-204 y 255).</p>
<p>	Aunque Arlt crea eso, podría decirse que con <em>Los siete locos </em>ocurre lo mismo que con el filme <em>Al filo del tiempo</em>, de Wenders: es la historia de la ausencia del amor (representado por la mujer) que es, al mismo tiempo, la historia de la nostalgia de su presencia. Al fundar Barletta el <em>Teatro del Pueblo </em>con el propósito de “realizar experiencias de teatro moderno para salvar el envilecido arte teatral y llevar a las masas el arte general, con el objeto de propender por la elevación espiritual de nuestro pueblo”, no se imaginó que apenas dos años más tarde Arlt sería “por antonomasia, el autor del movimiento independiente”, por esa necesidad recurrente y profunda que tenía de expulsar sus conflictos y desdoblamientos de conciencia. Así, en 1932, escribe su primer drama: <em>300 millones</em>, estrenada en el <em>Teatro del Pueblo</em> el 17 de junio. La historia surgió de una crónica policial que aquél había realizado en Crítica hacia 1927. Onetti recuerda:</p>
<p>	“Otra mañana estaba calzado pero semimuerto, el mechón de pelo en la cara, negándose a conversar. Acababa de ver el cuerpo de una muchacha, sirvienta, que se había tirado a la calle desde un quinto o séptimo piso. Fue mudo y grosero durante varios días. Después escribió su primera y mejor obra de teatro, <em>300 millones</em> o cifra parecida, basado en la supuesta historia de la muchacha muerta.” (Prólogo a <em>El juguete rabioso</em>)</p>
<p>	<em> </em></p>
<p>	En paralelo al drama precitado, Arlt publica la que será su última novela, <em>El amor brujo</em>. Sin embargo, contra quienes afirman que con dicha obra abandona la narrativa, al terminarla asegura que una próxima novela, <em>El pájaro de fuego </em>(por Stravinski) o <em>La muralla de arena</em>, se publicará enseguida y que escribe otra, <em>El emboscado rojo</em>. No obstante, Arlt ya ha descubierto el teatro y sus posibilidades, lo mismo que una serie de temas fundamentales: un mayor <em>pathos</em>, en tanto pasión; una mejor reunión de las tensiones; y una utilización más <em>profesional </em>de los conflictos, que originará un vuelco radical en su concepción del mundo y en la actividad literaria. A partir de su incursión en la dramaturgia, impulsado por Barletta, Arlt escribirá, inicialmente, ocho obras teatrales, de las cuales verá montadas cinco. Ellas son: <em>300 millones </em>y <em>Prueba de amor </em>(subtítulo: <em>Boceto teatral irrepresentable ante personas honestas</em>), ambas de 1932; <em>Saverio el cruel </em>y <em>El fabricante de fantasmas</em>, 1936; <em>África</em>, 1938; <em>La isla desierta</em>, 1937; <em>La fiesta del hierro</em>, 1940; y <em>El desierto entra en la ciudad</em>, 1942. Raúl Castagnino en <em>El Teatro de Roberto Arlt</em>, cita dos más: <em>Escenas de un grotesco</em>, publicada en <em>La Gaceta</em><em> de Buenos Aires No 2, </em>4.VIII.1934<em> </em>y <em>Separación feroz</em>, aparecida en <em>El Litoral,</em> <em>Santa Fe, </em>1º.I.1938. Finalmente, otras dos burlerías, reproducidas originalmente en <em>La Nación</em><em>: La juerga de los polichinelas </em>y <em>Un hombre sensible</em>, recopiladas luego en <em>Regreso </em>(Bs. Aires, <em>Ediciones Corregidor</em>, 1972), texto en el que también aparece su <em>Primera Autobiografía </em>(25-29).</p>
<p>	Antes de publicarse <em>El amor brujo </em>(1932), Arlt viaja a Brasil (país al que ya soñaba ir desde <em>Los siete locos</em>: 228), a Río y a otras ciudades: de allí envía sus ya famosas <em>Aguafuertes</em>, las que en 1935 lo harán pasar a España y a África, desde donde mandará las <em>Aguafuertes Españolas</em>, que reúnen distintas y extensas impresiones de su estadía en la  Península y en el Marruecos español; en simultánea, redacta <em>El criador de Gorilas</em>, 15 cuentos injustamente desdeñados por la crítica y aun por Julio Cortázar, quien los califica como “mediocres cuentos exóticos”, cuando tras su aparente “color local africano” hay una violenta crítica al racismo, a la explotación, al colonialismo e imperialismo occidentales y a la avaricia de la pequeña y de la alta burguesía. <em>El criador de gorilas</em>, publicado en Santiago en 1941, es una muestra de la capacidad para narrar, contar historias con economía de medios, por más ridículas o folclóricas que puedan parecer. Ya en 1933 había publicado <em>El jorobadito</em>, su obra mayor dentro del género, que proyecta no sólo cuentos magistrales como el que da título al volumen, amén de <em>Escritor fracasado, Esther Primavera, Las fieras, Noche terrible</em>, sino también una imagen transparente del autor, con base en los temas que han hecho perdurar su trabajo: la iniquidad en <em>El jorobadito</em>, cuya estructura, al decir de Mirta, “complacería a Poe en su teoría de la composición”; lo autobiográfico, escudado en un supuesto yo subjetivo, en <em>Escritor fracasado</em>; el prurito por hacerse entrañable mediante el daño en <em>Esther Primavera</em>, cuento en el que alterna recuerdo, realidad e imaginación y en el que, al leerlo, no deja de sentirse “una ráfaga de viento caliente que golpea el rostro”; la complicidad con seres marginales, su ternura hacia ellos y el guiño al lector en <em>Las fieras</em>, uno de los tantos relatos cuya fuente está en las <em>Aguafuertes Porteñas </em>(<em>Conversación entre ladrones</em>) y que será a su vez semilla de próximas novelas; en igual sentido, no se puede olvidar el cuento <em>Pequeños propietarios</em> cuyas raíces están en <em>Filosofía del hombre que necesita ladrillos</em>; y la reiterativa reflexión sobre el matrimonio, la convivencia y la separación en <em>Noche terrible</em>, también desarrollado a partir de una <em>aguafuerte: Yo no hablo mal del matrimonio</em>, en la que replica a un padre de familia que amenaza con dejar de leer sus crónicas porque “Usted con sus artículos puede ahuyentar los novios que necesito para mis cuatro hijas”. Arlt contesta: “No tenga miedo, querido señor, sus cuatro hijas mozas no se quedarán solteras”. Al final, después de burlarse un poco de él, intenta tranquilizarlo: “Lo esencial es que se case una, que lista la primera ya caerá otro zonzo”. Otros relatos como <em>La luna roja </em>y <em>El traje del fantasma</em>, abren un proyecto distinto: en ellos se refleja el gusto de Arlt por lo fantástico, así como revelan la influencia de su precoz inmersión en aguas del ocultismo, patentizada en el ensayo <em>Las ciencias ocultas en la ciudad de Bs. Aires</em>.</p>
<p>	Proyecto que alcanzará su máxima perfección en el cuento largo <em>Viaje terrible </em>(1941) o <em>Viajes terribles </em>(1978: 438), del que Prieto expresa: “Tal vez no pueda citarse otro texto de Arlt en el que aparezca el funcionamiento del mecanismo fantasioso tan nítidamente como en su último invento novelístico”. Ese mismo año, enviado por <em>El Mundo</em> viaja a Chile en una de sus últimas experiencias periodísticas. Muere Carmen, su primera esposa, tras penosa estancia en el sanatorio <em>Santa María</em>; aunque ya casi no había trato entre ellos, cuenta su hija que “esa muerte lo afectó tanto o más que la de su hermana Lila en Cosquín en 1937”. Para que no quede duda de su amor por ella, va la dedicatoria de <em>El jorobadito</em> que afirma dialécticamente la negación en torno a una eventual misoginia de que hablan desvirtuadores de la obra arltiana (y del propio Arlt) y a través de la cual se vislumbra su decisión de no complacer a nadie, sino de vaciarse él mismo:</p>
<p>	“A mi esposa Carmen Antinucci: Me hubiera agradado ofrecerte una novela amable como una nube sonrosada, pero quizá nunca escribiré obra semejante. De allí que te dedique este libro, trabajando por calles oscuras y parajes taciturnos, en contacto con gente terrestre, triste y somnolienta. Te ruego lo recibas como una prueba del grande amor que te tengo. No repares en sus palabras duras. Los seres humanos son más parecidos a monstruos chapoteando en las tinieblas que a los luminosos ángeles de las historias antiguas. Por eso no encontrarás aquí doradas palabras mentirosas, ni verás asomar el pie de plata de la felicidad, pero tú, que eres comprensiva y tan amiga mía, recíbelo como recibiste mis otros libros, escritos bajo tu mirada pensativa. Tu agrado será mi mejor premio.”</p>
<p>	A la muerte de su esposa surge una crisis de salud, ya presentida, que según Mirta “parece no exhibir los síntomas de esa especie de estrangulación de las coronarias que lo atacaba con puñaladas en el pecho”. En 1941, se casa en Montevideo con Elizabeth Mary Shine, de cuya unión queda su hijo Roberto Patricio (¿otra evocación romana… de su esposa?). El 12 de enero de 1942 patenta un invento para vulcanizar medias de mujer. La patente reza: “Medias con puntera y talón reforzado con caucho o derivados”.</p>
<p>	Su último viaje a Cosquín lo realizó quince días antes de morir, en julio de 1942. Arribó con <em>El desierto entra en la ciudad</em>, su último drama, en la maleta; pieza que quedó en manos de su hija, que la llevaría a escena diez años después. Pocos días más tarde, el 26 de julio, tras asistir a un acto eleccionario en el Círculo de Periodistas, muere víctima de un ataque cardiaco. He ahí por qué tragedia y humor no son opuestos: ese mal fue el mismo del que tanto se burló, el que le adjudicó a ciertos personajes para sacarlos de la ficción, el que lo sacaría de la supuesta realidad. En todo caso, sin desconocer tal patetismo, Arlt muere cuando se le agota el misterio de la vida, no importándole si era loco, angélico, farsante o hijo de puta o todo a la vez…</p>
<p>	Contra el virus anti-arltiano, el mejor remedio: el del alquimista verbal Borges, consignado en el prólogo a esa balada, por su lirismo, a ese tango, por su angustia metafísica, <em>Bartleby, el escribiente</em>: “La vasta población, las altas ciudades, la errónea y clamorosa publicidad, han conspirado para que el gran hombre secreto sea una de las tradiciones de América. E. A. Poe fue uno de ellos; Melville, también.” A la lista se suma ahora Arlt: anónimo, casi clandestino. Tanto que Borges olvidó incluirlo entre los olvidados, olvidando incluso que lo hubiera influido, al sentenciar: “La mejor manera de no pasar de moda es esforzándose por no estarlo nunca, por eludir el éxito”<em>, </em>porque Arlt jamás cambió decoro, dignidad, discreción por publicidad, vanidad, mediocridad.</p>
<p>	Arlt dijo sobre él en sus ficciones muchas más verdades que en cualquier autobiografía, lo que significa que la autoconfesión es el sucedáneo perfecto de la creatividad. No es improbable que al final de su vida haya sentido que el goce del arte nunca es para quien lo concibe con extrema paciencia y profundo desgarramiento, sino para quien se acerca con desprevenida actitud; que el hombre jamás será modelo de nada… o a duras penas de la contradicción; y que aun con la sensación de inutilidad que suscita el haberlo realizado, siempre tuvo validez el esfuerzo: así el placer haya sido para otros. Incluso para quienes no lo merezcan. Entonces, poco importa que las luchas en apariencia sean estériles y que al final del camino no haya más premio que un profundo sepulcro y una nada infinita… Y yo sé que tengo razón: mejor dicho, ambos, tenemos razón, querido R. Arlt.</p>
<p align="center"><strong>III – Roberto Arlt: El inventor de los juguetes rabiosos<br />
	</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	La primera novela publicada conocida (<em>La vida puerca </em>desapareció; <em>El diario de un morfinómano</em>, 1921, no se recuperó) de Arlt fue <em>El juguete rabioso</em> (1926), obra que se ha considerado menor dentro de su apreciable producción literaria. Narrada en primera persona, marca un nuevo capítulo en la historia novelada de una ciudad que ya no es <em>La gran aldea </em>(novela publicada en 1884) de que habla su autor, Lucio V. López (1848-1894), sino una impersonal selva de hierro y <em>portland </em>(Arlt nunca dirá <em>cemento</em>) que le hizo exclamar al arquitecto Le Corbusier, en 1929, en una conferencia dictada allí: “Buenos Aires es la ciudad más inhumana que he conocido; en verdad, el corazón se encuentra allí martirizado”. Así la verá siempre Arlt, desde <em>El juguete… </em>hasta la última de sus <em>Aguafuertes Porteñas</em>. Él hizo suyas las palabras de Carpentier: para entender una ciudad no basta con pasear por ella, sino vivirla, tratar día a día durante años con sus profesionales, negociantes y tenderos, millonarios y miserables… Arlt mismo decía:</p>
<p>	“Cada vez me convenzo más de que la única forma de conocer un país, aunque sea un cachito, es conviviendo con sus habitantes; pero no como escritor sino como si uno fuera tendero, empleado o cualquier cosa. Vivir… vivir por completo al margen de la literatura y de los literatos.”</p>
<p>	Además de lo que hace y piensa el protagonista, Silvio Astier, el lector conoce las calles que aquél frecuenta, los <em>conventillos </em>(inquilinatos) en que vive, las pensiones que le sirven de refugio, el pésimo café que toma y la temperatura que se percibe al sentarse en una <em>vereda </em>(andén). Lo mismo que ocurrirá después con los protagonistas de sus otras dos novelas, Augusto Remo Erdosain y Estanislao Balder. Arlt no hace sociología o psicología sobre la ciudad: simplemente, allí nace, convive y conversa con toda los alienados que están, no que viven, en todas aquellas prisiones de hoy llamadas ciudades.</p>
<p>	“El alma” de estas fue definido por Arlt como el depósito de sucios comerciantes (suerte de pleonasmo), anónimos empleados e insensibles burgueses “que se pasaban la vida escudriñando con goces malvados la intimidad de sus vecinos, tan canallas como ellos, regocijándose con palabras de falsa compasión de las desgracias que les ocurrían a éstos, chismorreando a diestra y siniestra de aburridos que estaban… bajo cuyas cataduras enfáticas veía alzarse <em>el alma de la ciudad</em>, encanallada, implacable y feroz como ellos”.</p>
<p>	La ciudad de <em>El juguete… </em>que al comienzo atrae y seduce por lo inexplorada y misteriosa, donde aún se puede ser un bandido de alta escuela como Rocambole, un poeta genial como Baudelaire, un ingeniero como Edison o un general como Napoleón, pronto es motivo de angustia y de humillación. En uno de sus cuatro capítulos, <em>Los trabajos y los días</em>, el más desesperanzador, Silvio se ve obligado a acarrear los trastos de la mujer de su patrón, don Gaetano. E. Martínez Estrada, autor de <em>Radiografía de la pampa </em>y <em>La cabeza de Goliath</em>, sintetiza la tragedia del citadino cual si fuera Arlt:</p>
<p>	“Me es fácil pensar que todos estamos presos, aunque el guardián haya desaparecido hace años o siglos. Nos encerró a todos y se fue o se murió. Hizo la ciudad y nos metió dentro con la consigna de que no nos marchásemos hasta que volviese. Después se olvidó de volver y nosotros de irnos.”</p>
<p>	Los personajes de Arlt intentarán romper los barrotes de la cárcel de hierro y <em>portland</em>, fugándose al campo (como Onetti en <em>Tiempo de abrazar</em>), soñando la evasión, destruyendo la sociedad y finalmente suicidándose, como lo hará Erdosain (1978: 390). Como se ha visto, el ingreso de Arlt a la literatura fue difícil: el dolor y la incertidumbre fueron las constantes compañías hasta su definitiva afirmación en dicho terreno. Su inmensa valía aún no se reconoce… y se le estigmatiza por “escribir mal”. Sábato:</p>
<p>	“Es que para admirar se necesita grandeza, aunque parezca paradójico. Y por eso tan pocas veces el creador es reconocido por sus contemporáneos: lo hace casi siempre la posteridad o, al menos, esa especie de posteridad contemporánea que es el extranjero. La gente que está lejos. La que no ve cómo tomás el café o te vestís.”</p>
<p>	A la que no le importa, agrego, si escribís con mala gramática… porque si no el genio del cine y de la vida A. Tarkovski, de una vez por todas zanja el lío a favor de R. Arlt:</p>
<p>	“… mi experiencia de entonces probó una vez más la imposibilidad de aprender en una universidad cómo se llega a ser artista. Porque para ser un artista no basta con aprender algo, con llegar a dominar unas técnicas profesionales, unos procedimientos. Aún se puede ir más lejos: para escribir bien —como dijo alguien— hay que olvidar la gramática.” (20)</p>
<p>	De tales vicisitudes dio testimonio el propio Arlt, con esa mixtura de lucidez y desgarramiento que gobernó la mayoría de sus actos:</p>
<p>	“He llorado hasta por las calles al pensar en el desastre que era mi vida cuando todos los acontecimientos exteriores sólo debían proporcionarme felicidad, orgullo y alegría. Soy el mejor escritor de mi generación y el más desgraciado. Quizá por eso sea el mejor escritor.” (Carta a su hermana y a su madre, c. 1929, citada por Mirta Arlt y Omar Borré).</p>
<p>	Así, no pueden desconocerse ciertos aspectos autobiográficos, por ejemplo, los sueños de inventor de Arlt, que guardan estrecha relación con Astier, luego con Erdosain: inventos que encierran la ilusión de ser admirado, elogiado, de no morir y eternizarse:</p>
<p>	“No me importa no tener traje, ni plata ni nada —y casi con vergüenza me confesé: lo que yo quiero es ser admirado de los demás, elogiado por los demás. (…) ¡Ah, si se pudiera descubrir algo para no morir nunca; vivir aunque fuera quinientos años!”, exclama Astier en el tercer capítulo, titulado <em>El juguete rabioso</em>, el súmmum de la reflexión, de la inacción (Bruguera: 134).</p>
<p>	Luego vendrá <em>Judas Iscariote</em>, el capítulo de la iniquidad, la traición, que sucede, tratándose de hombres, invariablemente a la amistad de Silvio y el Rengo, otro de los tantos <em>señalados de Dios</em> arltianos. Distintos hechos se presentan en <em>El juguete…</em>: la mención de una sociedad para delinquir, el <em>Club de los Caballeros de la Media Noche</em>; el imaginario incendio de la librería; el robo a la biblioteca; la disolución del Club; el constante cambio de oficio por Silvio, malestar que rebasa lo físico; su cambiante visión del mundo y de los que lo pueblan; su fallido ingreso a la Escuela Militar de Aviación, de donde lo echan porque, dice un oficial, “aquí no necesitamos gente inteligente sino brutos para el trabajo”; y, sobre todo, el diálogo entre Silvio y un travesti que algún crítico vio como “una forma de cópula y así parece comprenderlo Arlt, que (sic) coloca la relación en una hermosa filiación poética”. Hay filiación poética pero nunca una… apenas la tolerancia de Arlt hacia el Otro, inusual para la época, como lo dice cualquier tango: una de las primeras inclusiones de un homosexual en la historia de la literatura argentina.</p>
<p>	<em>El juguete… </em>no encierra toda la problemática socio-económica, política ni cultural de su época (no es tratado de sociología), tampoco <em>Los siete…-Los lanza… </em>ni <em>El amor brujo</em>: aspirar a tal despropósito sería negar de plano su autonomía literaria, su carácter artístico. <em>El juguete… </em>es la patética e injusta historia del hombre que ante la prueba constante de que su lucha no es un arma efectiva para cambiar el mundo, se pasa la vida pensando vivir, rumiando el descontento, exorcizando fantasmas y demonios al escribir y tratando de volver sus obras acción, para al final comprobar que no se avanzó, que se patina y a la postre, no se es más que un simple juguete: rabioso y todo, pero juguete al fin… “Somos juguetes de poderes extraños”, dijo Marx.</p>
<p>	<strong>IV &#8211; La balada de los siete locos&#8230; El tango de los lanzallamas&#8230;</strong></p>
<p>	En la <em>aguafuerte Los siete locos</em>, Arlt describe la necedad de un lector que le escribe, ya enterado de la publicación de su novela: “Como dispongo de poco dinero para invertir en libros, le agradecería me diera algunos datos respecto a ella, para saber si vale o no la pena de gastarse el tiempo y unos pesos en su lectura”, expone el atrevido personaje. Y Arlt con transparente honestidad (la que no tuvo cuando le regaló la novela a su esposa y le arrancó la primera página… dedicada a Maruja Romero: 2000: 199) le replica:</p>
<p>	“Dudé un momento. Luego me dije que, habiendo hablado de tantas obras ajenas, bien tenía el derecho de explicar lo que era lo mío. Además, si hay gente que se conforma con conocer el argumento de una novela, sin tomarse el trabajo de leerla, ni gastar unos centavos en adquirirla, les regalaré a mis lectores ese argumento que va franco de porte. El plazo de acción de mi novela es reducido. Abarca tres días con sus tres noches, se mueven, aproximadamente, veinte personajes. De estos veinte, siete son centrales, es decir, constituyen el eje del relato. Siete ejes, mejor dicho, que culminan en un protagonista, Erdosain, verdadero nudo de la novela.”</p>
<p>	Y enseguida hace la descripción de los personajes, ya adelantada aquí: individuos canallas, tristes y viles soñadores unidos entre sí por la desesperación. Y cita como origen de esta a la   I Guerra Mundial, hecho que ha ocasionado un vuelco en sus conciencias y los ha dejado vacíos, sin ideales ni esperanzas. Refiere luego la trama:</p>
<p>	“El argumento es simple. Uno de los personajes, llamado el Astrólogo, quiere organizar una sociedad secreta para revolucionar y quebrantar el presente estado de cosas. Para llevar a cabo su proyecto necesita dinero. En estas circunstancias, Erdosain le ofrece el medio de adquirirlo. Se trata de secuestrar a un pariente que lo ha abofeteado.” (Aquí se refiere a Barsut, primo de Elsa, esposa de Erdosain). “Lo narrado abarca la primera jornada de la novela. En la segunda jornada se lleva a cabo el secuestro del personaje, y la tercera parte, o la última noche y su día, abarcan la vida interior del personaje antes de cometer el crimen, o de permitir que se cometa.”</p>
<p>	Lo que Arlt sí se cuidó de contar al osado lector fue que la revolución se financiaría a través de prostíbulos en todo el país, hecho de por sí genial en la obra. Esta, está contada siempre en tercera persona pero el narrador, aun omnipotente, no maneja a su antojo a los personajes. Al contrario, Arlt se vale de un truco para concederles mayor independencia, potencia y verosimilitud frente al lector: el narrador que al comienzo no tiene credencial específica, más tarde se presenta como <em>comentador,</em> <em>autor, cronista,</em> <em>comentarista</em>. Arlt proyecta un doble efecto de ensimismamiento y enajenación: por un lado, se aleja de la materia narrada, en una suerte de distanciamiento pre-brechtiano y a la vez de búsqueda interior; por otro, busca en el exterior, de ahí enajenado, e involucra al lector en una historia digna de aceptación o de rechazo total, no de tratos a medias (así aquí no piense para nada en la actitud que no prospera: “Los tratos a medias son la antesala de la traición”, señala el Che). Como decía Arlt: “Entre los ruidos de un edificio social que se desmorona inevitablemente, no se puede pensar en bordados.”</p>
<p>	Considerando al ser la materia básica de la narrativa arltiana, su máxima preocupación, al personaje la pieza fundamental del engranaje fictivo (relativo a la ficción, no ficticio) que presenta a las claras dos aspectos inherentes a él, el asunto del desdoblamiento o del doble (<em>döppelganger </em>dice Cortázar) y las particulares exigencias relativas a los nombres propios, resulta válido citar un par de textos que viene a reforzar la tantas veces aludida correspondencia autor-personajes, para después referir la singular elección de sus nombres. En <em>Estados de conciencia</em>, intertítulo del capítulo 1º de <em>Los siete locos</em>, tan pronto se menciona a Erdosain y a su <em>zona de angustia</em>, él mismo se cuestiona:</p>
<p>	“¿Qué es lo que hago con mi vida?, decíase entonces, queriendo quizás aclarar con esta pregunta los orígenes de la ansiedad que le hacía apetecer una existencia en la cual el mañana no fuera la continuación del hoy con su medida de tiempo, sino algo distinto y siempre inesperado, como en los desenvolvimientos de las películas norteamericanas, donde el pordiosero de ayer es el jefe de una sociedad secreta de hoy, y la dactilógrafa aventurera, una multimillonaria de incógnito.” (Obra Completa: 121)</p>
<p>	Y casi enseguida, obligándolo a reflexionar sobre la estafa a la Compañía Azucarera, el narrador señala: “Y lo asombroso para Erdosain no consistirá en el robo sino que no se revelara en su semblante que era un ladrón”. De igual manera, en <em>El humillado</em>, después de los comienzos del “trabajo de humillación” de Erdosain por parte de su padre, se lee:</p>
<p>	“Y ahora —repuso el capitán— ¿yo también lo hundo? — No hombre, usted no. Naturalmente, he sufrido tanto, que ahora el coraje está en mí encogido, escondido. Yo soy mi espectador y me pregunto: ¿Cuándo saltará mi coraje? Y ese es el acontecimiento que espero. Algún día algo monstruosamente estallará en mí y yo me convertiré en otro hombre. Entonces, si usted vive, iré a buscarle y le escupiré en la cara.”</p>
<p>	En una carta a su hermana Lila, Arlt pone en evidencia los ecos autobiográficos que subrayan el impacto del fragmento anterior:</p>
<p>	“Yo no puedo vivir así. Yo tengo que realizar una gran obra, tengo que vivir tranquilo, necesito a mi lado alguien que me quiera… No hay un solo crítico de mi libro que no haya escrito: lo grande de ese libro es el dolor que hay en Erdosain. Pensá que yo puedo ser Erdosain, pensá que ese dolor no se inventa ni tampoco es literatura. Roberto, 1930. (2000: 206)</p>
<p>	El tema del desdoblamiento se extenderá a <em>Los lanzallamas</em>: cuando Erdosain piensa en sus <em>amores</em>, se lee: “A momentos un suspiro ensancha su pecho. Vive simultáneamente dos existencias”… “una espectral”… “y después otra, la de sí mismo”… una vez más, sólo que a la inversa, enajenación y ensimismamiento. En cuanto a los nombres, puede decirse que, a diferencia de <em>El amor brujo </em>(reminiscencia del ballet y/o suite de M. de Falla, deja adivinar una <em>aguafuerte española</em>), mas no de <em>El juguete,</em> a todas luces un hombre no un objeto, las dos partes de la novela llevan títulos abiertamente alusivos a personajes: <em>Los siete locos </em>y <em>Los lanzallamas</em>. En todos los casos se confirma la tendencia, propia del oficio periodístico, de calificar desde el título para que el lector sepa en qué terreno pisa. Con este anuncio, puede entrarse en contacto con quienes llaman mucho la atención no sólo por la rareza de sus nombres sino por su misma composición: Erdosain, Ergueta, Haffner, Bromberg y, antes, en <em>El juguete…</em>, Astier, así como, después, en <em>El amor brujo</em>, Balder, seis personajes en los cuales es notoria la repetición del segmento ER que, cómo no, corresponde a Roberto, nombre del autor.</p>
<p>	Ahora, Barsut tiene tres de las cuatro letras del apellido Arlt mientras el Astrólogo, sólo llamado así, las tiene todas. Por último, el <em>verdadero nudo de la novela</em>, Erdosain, cuyos nombres de pila son Augusto, por el primer <em>César </em>(no nombre sino título honorífico) y su más célebre Emperador; y Remo, por uno de los fundadores de Roma según la leyenda, aunque hoy se diga que sólo Rómulo la fundó. No constituye novedad, pues, que en un desdoblamiento Erdosain se autodenomine <em>Emperador</em> (21); así como es bien significativo que en él, que viene de un asesinato y va hacia otro, se reúnan el verdugo y la víctima. Todo lo anterior cobra sentido si se revisa su apellido: la terminación <em>sain</em>, francesa, significa <em>sano</em>, otro desdoblamiento, ligado a cuerdo, queriendo expresar para el solitario, el angustiado, el criminal, aquello que Arlt mismo expone con tanta precisión y seguridad: “… estos demonios no son ni locos ni cuerdos. Se mueven como fantasmas en un mundo de tinieblas y problemas morales y crueles.”</p>
<p>	De los citados, los que menos se prestan a la manipulación de la crítica, por su sólida presencia, por anti-héroes, son Astier y Erdosain. Ambos esgrimen la espada de la imaginación para rechazar los signos de la realidad que les son impuestos; descubren mediante el robo, la significación del dinero (a la vez que, con los actos de ellos, Arlt devela el valor de la escritura auto-consciente), Silvio, en el robo a la biblioteca, Remo, en la estafa a la Compañía; a través de su oficio de inventores, expresan el asco por la estrangulación de las coronarias sociales que les dan puñaladas en el pecho. Nacidos en estratos similares, frecuentan espacios ídem, dibujan iguales cuadros de costumbres, son parte involuntaria de la misma ciudad, comparten sus principios, se comunican en la misma jerga, practican actos gratuitos parecidos. Por último, Erdosain siente la amenaza y la condena de una soledad ya presentida por Silvio. Que es la misma del autor. Entonces, en <em>Los lanzallamas</em>, texto que ya desde las Palabras del Autor simboliza el resentimiento, el rencor, de Arlt, la respuesta natural a tanto atropello… ya no sólo <em>privilegio</em> de los argentinos, Erdosain, en charla con Luciana, la <em>linda doncella</em> a la que se da el lujo de rechazar en <em>El pecado que no se puede nombrar</em>, llega a una conclusión:</p>
<p>	“— El alma de nuestros semejantes es más dura que una plancha de acero endurecido. Cuando alguien te diga: he entendido lo que usted me dice, no te ha entendido. Esa persona confunde lo que en la superficie de su alma se refleja con la penetración de la imagen en el alma. Es lo mismo que una plancha de acero endurecida. Espeja en su superficie pulimentada las cosas que la rodean, pero la sustancia de las cosas no penetra en ella… Y nosotros, que estamos afuera, lo vemos.” Obra Completa: 451; 1978: 323)</p>
<p align="center"><strong>V &#8211; El amor brujo o la suite de la queja&#8230;</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	La tercera, entre cuatro títulos, y última novela de Arlt, publicada en 1932, ha corrido la misma suerte de <em>El juguete…</em>: el desdén de la crítica. Algunos la quieren ver como un simple y estúpido alegato contra la moral burguesa; otros, como un inofensivo dardo lanzado a la arquitectura de Buenos Aires. Sobre lo primero, Arlt ironiza sobre la familia nuclear y monogámica de la época, con lo que de paso desafía la rigidez de la estructura eclesial. Sobre lo segundo, lo que interesa es modernizar, transformar la ciudad. Eso es lo que busca Estanislao Balder, ingeniero de 30 años, casado con una mujer a la que no quiere, Elena, inventor a medias, “de aspecto derrotado”, perdido en medio de la ciudad y de sus habitantes. Balder conoce a Irene, colegiala de 18 años, estudiante de piano del conservatorio, en la estación férrea de Retiro. Luego de acompañarla adonde vive, Tigre, así como de otro furtivo y apresurado encuentro y cuando siente que ha encontrado un amor único, pierde todo contacto con ella. No se anima o no desea volver a verla. Renuncia a hacer algo por ubicarla y simplemente espera que <em>un acontecimiento extraordinario se produzca</em> y cambie su existencia.</p>
<p>	Más o menos dos años después, una amiga de Irene, Zulema, lo telefonea para decirle que han dado con él por azar, gracias a un reportaje que publicó un diario… diario en el que venía envuelto el pan a la casa de Irene. Vuelven, entonces, los reencuentros aunque esta vez más sensuales. Irene asegura que es virgen y Balder, por ende, se cuestiona si confesarle o no que es casado. A la postre, se lo dice: luego de una corta escena, Irene lo acepta así… y hasta con un hijo de seis años. Comienza pues una etapa en la que el romance se ajusta a la situación, lo mismo que la madre de Irene, la señora Loayza. Pero, para esa época, ya está clara la política de la familia, lo que haría cualquiera de hoy: conseguir que Balder abandone a su esposa, se divorcie y se case con Irene. Así pasa el tiempo, mientras ésta no resuelve, ya no como hoy, entregarse sexualmente a Balder y éste no se decide a pedir el divorcio. Finalmente, y argumentando como excusa que Irene se le ha entregado y que él pudo así comprobar que ella no era virgen, rompe la relación. No obstante, el final de la novela… Aunque algunos críticos digan que la historia es simple, ingenua y hasta soporífera, pocas veces se puede encontrar una crítica más abierta y mordaz a la institución familiar y a la vida y a la moral burguesas. No en vano, <em>El amor brujo </em>fue escrita dentro del régimen castrense del general Uriburu que tumbó a Yrigoyen, circunstancia que Arlt aprovecha para exaltar irónica y ferozmente los valores tradicionales del militarismo, al que repudiaba con odio jarocho.</p>
<p>	En 1932 el problema de la ciudad se había vuelto una obsesión para Arlt y por eso no es gratuito que el protagonista sea ingeniero con ínfulas de arquitecto. Cabe recordar que Erdosain también había soñado en construir ciudades fantásticas, pero esos sueños son de un aficionado, mientras Balder es un… La diferencia esencial entre uno y otro es que éste no desea destruir la ciudad sino que busca la mejor vía para “transformarla, modernizarla”. Se enoja más contra “los arquitectos de esta ciudad sin personalidad” que contra la urbe, porque, insiste, “en este país no existían arquitectos”. Y luego dirá: “Oh, ya lo verían, cuando entrara en acción. Su proyecto consistía en una red de rascacielos en forma de H, en cuyo tramo transversal se pudieran colgar los rieles de un tranvía aéreo. Los ingenieros de Buenos Aires eran unos bestias. Él estaba de acuerdo con Wright”. Pero, el valor de la novela no reside en sus teorías arquitectónicas, quiméricas por cierto, sino en cómo es la ciudad que <em>martiriza </em>a sus habitantes. Esperando el <em>suceso extraordinario</em>, Balder, <em>magíster</em> en pereza e inacción, casi termina por rendirse al hechizo de la vida burguesa que tanto detesta, casi es víctima del síndrome de esto-es-el-colmo. Balder no buscará solucionar nada: se contentará con escribir en el aire la suite de la queja y el ensueño. Al final, se halla donde había comenzado y sin salida. <em>El amor brujo </em>podría interpretarse como la triste constatación de que el hombre se puede pasar la vida entera haciendo exactamente todo lo contrario de lo que le gustaría hacer… pero, lo hace a gusto, abrigando la eterna esperanza de que lo que está haciendo es realmente lo que siempre quiso hacer…</p>
<p>	<strong>VI – R. Arlt: El drama del escritor y de la literatura moderna… </strong></p>
<p>	Al igual que en la de su “socrático demonio” Baudelaire, ya en la cruel y desdichada vida de Arlt se acentúan el drama del escritor y de la literatura moderna: hecho que se refleja en la carencia económica, el despotismo del padre, el filisteísmo social reinante y, desde luego, la enfermedad: Arlt, por bronco-neumonía, también estuvo un tiempo en el sanatorio de Cosquín, llamado, curioso, <em>Santa María</em> (22), como Onetti bautizó a su ciudad literaria: algo que no se puede despachar así nomás dada la presencia de la enfermedad tanto en la vida real de Arlt como en la literaria de Onetti (<em>El Astillero</em> y <em>Juntacadáveres</em>). Al igual que los personajes de Kafka, los de Arlt encarnan a individuos radicalmente diferentes del común, a los que apenas se considera como semejantes e intentan, fracasando, integrarse a una sociedad excluyente, judeo-cristiana y más que eso despiadada, satisfecha, cerrada. El padre de Arlt, Karl, sucumbe en su intento de educarlo bajo el molde germano aunque pueda tener claro que en su medio nadie triunfa si no habla la lengua <em>padre</em>, que quizás considera de las clases dirigentes, la única que permite el acceso a las carreras liberales o administrativas o determina posiciones y jerarquías. No obstante, como dijo mi hija Valentina en sentido y elocuente texto dedicado a su querida madre, Mª del Rosario: “Pero todos ya sabemos/ que de los hijos no somos dueños/ y debemos dejarlos adquirir/ experiencia con sus esfuerzos.” En tal sentido, Arlt le recordó a su padre el préstamo filial y se fue por la vía del arte y de la literatura en particular. Como buen observador, fue también un avezado <em>pintor</em> y un arquitecto aficionado que reflejó como nadie a su ciudad por medio de esos sucedáneos del diseño-plano-arquitectura que son las palabras. En respuesta a su medio familiar, navegará en las torrentosas e inciertas aguas de la indeterminación entre vertientes culturales: la alemana del padre bismarckiano; la italiana de la madre semi-campesina-citadina; la local bonaerense, con su jerga multiorigen y en la que manda sobre el mal español el buen lunfardo. Arlt, termina siendo un escritor que re-crea el lenguaje vivo, que es acción como reflejo inmediato de la realidad circundante. Lo que se puede inferir de quien dijo: “Se puede deducir todo el estado mental de una época por ciertos giros del idioma.” Siempre se le endilgó su falta de estilo; empero, sostiene Rose Corral (23):</p>
<p>	“Su defensa de lo que concibe como ‘estilo’, en contra del lugar común, es en el fondo otra forma de defender lo que entiende por una literatura nueva, acorde con los tiempos, una literatura viva que choca ‘con la estupidez ambiente’ y que hace que ese escritor se sienta incluso como un ‘extranjero en su propia patria’.” Y cita a Arlt: “La mayoría de los hombres llevan en su interior monstruosas arquitecturas de juicios, construidas con ladrillos amasados de barro de lugares comunes, y la grosera fábrica en la cual habitan intelectualmente se les antoja lujoso palacio. Cuando otro hombre cuyo idioma no está ensamblado de lugares comunes les expresa realidades espirituales o psicológicas diferentes a las que ellos están acostumbrados a reverenciar, se les antoja que están escuchando a un ladrador de injurias y entonces odian atrozmente al hombre que, por no expresarse con frases hechas, ofende sus convicciones con la <em>fortaleza del estilo</em>.” (Subrayado de Rose Corral).</p>
<p>	Y en cuestiones de religión… ante la falta de un credo, Arlt optará por la, para él, clara y evidente, no clarividente, salida del ocultismo. Es decir, a la ceguera de la fe (“Fe es una creencia en la falta de evidencias”, Carl Sagan) opone la fe de lo que nunca se sabrá… Por momentos debió sentirse tan diferente a los de su comunidad como Kafka de la suya: “Qué tengo en común con los judíos. Apenas si tengo algo en común conmigo mismo, y debería meterme en un rincón, en completo silencio, contento de poder respirar.” (24) De modo parecido a Kafka, que no pudiendo asimilarse a los alemanes ni a los checos tampoco puede sentirse judío, Arlt, en su condición de no creyente, no ateo, salvo en causas anarquistas y socialistas, como Kafka, será siempre arquetipo de la inconformidad. Una versión anticipada del cinematográfico <em>hombre que no estuvo allí</em>… ni en ningún otro lugar. Ni alemán ni italiano, ni judío ni católico, ni creyente ni ateo, Arlt será, en últimas, un inconforme por la impotencia, un hombre que extrae su fuerza de la debilidad, que en el poder de la palabra ve reflejado el poder del dinero, pero que ante la falta de este sólo puede ver en la palabra el recurso ante la impotencia… Como deja claro, en esa suerte de intertextualidad vital, Estanislao Balder en <em>El amor brujo</em>: “Mi propósito es evidenciar de qué manera busqué el conocimiento a través de una avalancha de tinieblas y mi propia potencia en la infinita debilidad que me acompañó hora tras hora.” Frase con la que deja sentada su condición de escritor metafísico, de hombre inconforme, de artista descolocado, aunque por lo mismo consciente tanto de su debilidad, de su fortaleza, como de su auto-referencia literaria. Se ha dejado para esta parte, de manera deliberada, el criterio de Noé Jitrik a refutar:</p>
<p>	“Creo que no se puede entender la obra de Roberto Arlt si, al mismo tiempo, no se hacen otras lecturas: la primera es la del contexto político-social argentino; (…) la segunda, invita a una diversificación textual: el sainete y el teatro culto, el lunfardo y los intentos de una literatura popular, la poesía de vanguardia, el tango, la arquitectura, el cine, la radio, la industria, la comicidad, el fútbol y el box, la delincuencia y otros”.</p>
<p>	Respondiendo a Jitrik, la literatura no tiene objeto concreto, propósito definido. La literatura ya creada no obedece a intenciones sino produce efectos: el escritor debe prescindir del ánimo de persuasión. Su única seguridad debe ser la de vivir anclado en la duda pues lo que es o puede ser <em>verdad</em>, brota de la escritura antes que de querer sembrarlo en ella. Así, el escritor jamás escribe para probar algo; narra o cuenta historias pero no hace Historia; antes que reflejar la realidad, explora la existencia. Su obra trasciende el mundo de las ideas para llevar al lector hacia el lugar de la verdad. Una, más perceptible que demostrable. Esta, se le deja a jueces, abogados, políticos. Por eso, poco importa que para Cortázar, Arlt tuviera <em>escasas ideas</em>. Al cabo, ellas no están donde reposan las verdades fundamentales: entre poetas, escritores, artistas.</p>
<p>	Ahora, la cita a las distintas disciplinas es circunstancial: a Arlt no le interesaba alardear de su <em>weltanschauung </em>(diría Cortázar): estaba en otras cosas… Sin olvidar a Rulfo, Onetti, Marechal, Di Benedetto, Miller, Camus, Svevo, Hesse, Dostoievski, Melville, Kafka, Conrad, Baudelaire, De Quincey, Ellison, Kúndera, pocas veces en la literatura problemática, que hace énfasis en la dificultad y no en el juego sin olvidarse del juego, en la existencia y no en las palabras sin olvidarse de las voces, en la preocupación y no en la indiferencia sin olvidarse de las diferencias, en la desnudez y no en el artificio sin olvidarse de la fantasía y cuyo acento es metafísico antes que estético, al contrario de la gratuita, pocas veces se encuentra un autor de la talla de Arlt, Padre no sólo de la Generación Intermedia sino de la moderna literatura argentina.</p>
<p>	Si acaso Arlt buscó algo con su literatura, no fue llenar a nadie ni complacerlo, sino desocuparse él mismo. Tampoco, congraciarse… apenas expresarse. Y a través de ello evitar hundirse en la amargura, zona de pestilencia en la que su padre lo hundió desde la infancia. Su obra, por contraste, ha quedado como una de las experiencias literarias más reveladoras, honestas e inquietantes. Una obra directa, sin afeites, desgarradora, la de un gran hombre que escribe, no un simple malabarista de la palabra. La que para Arlt fue siempre el recurso ante la impotencia… Esto fue escrito inicialmente en 1991. 20 años después, en <em>El paisaje en las nubes</em>,<em> </em>una coincidencia me sacudió. Rose Corral anota:</p>
<p>	“Y Arlt agrega: ‘Y la palabra se descubre tartamuda, impotente’. El nazismo establece entonces una línea divisoria, una frontera, y funciona como un parteaguas que congela la palabra, la silencia. Arlt anticipa en 1940 ideas que aparecen después del final de la guerra, cuando se mida la magnitud del horror. Su nota concluye insistiendo en la impotencia de la palabra para aludir al momento presente: ‘Para este momento de vida que ya no es vida, sólo agonía, ¿qué estilo, qué palabra, qué matiz, qué elocuencia, qué facundia, qué inspiración dará el ajustado color? No sé, creo que en la misma tintorería del infierno, donde un diablo pintor combina los colores que con más precisión expresan la máxima crueldad del hombre, el matiz que puede expresar este momento aún no ha sido hallado. Tan lejos él avanzó en el crimen’. (2009: 32-33).</p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	<strong>VII &#8211; A manera de epílogo&#8230;</strong></p>
<p>	En conclusión, Arlt termina encarnando, sin querer, a la manera de sus ídolos Conrad, Baudelaire, Dostoievski, Kafka, De Quincey, la palabra como recurso ante la impotencia… Arlt podría suscribir las palabras de Baudelaire: “Las naciones tiene grandes hombres a su pesar. De modo que el gran hombre es vencedor de toda su nación.” Y eso es cierto de cara al Arlt de <em>El juguete… Los siete locos </em>y <em>Los lanza…, El amor brujo</em>; de algunos dramas: <em>La isla desierta, Prueba de amor,</em> <em>300 millones</em>; de los cables intervenidos de <em>El paisaje en las nubes</em>. Como señala Eduardo Mallea el día 27 en <em>La Nación</em>, al partir el 26 julio 1942: “Muere con Roberto Arlt uno de los auténticos escritores que nuestra tierra literaria ha suscitado, uno —pese a su juventud— de los verdaderos eminentes.” También muere con él el afán de conocer los alcances de la destrucción y el exterminio de ese que llamó <em>crepúsculo del siglo XX</em>, aunque nadie podría negar su, ahora sí, clarividencia para proyectar la crueldad, la perversión de los elementos del crimen y no tanto <em>de las fuerzas en juego</em>. Aunque sostenga: “Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un ‘cross’ a la mandíbula”, una literatura que penetra sin titubeos las mazmorras del mal, las fuerzas negativas de su época, ante la Europa devastada que ve hundir, Arlt “inicia una reflexión sobre la escritura y sus límites, y esboza una imposibilidad, la de decir”, dice Corral (2009: 33).</p>
<p>	No obstante, tal imposibilidad ya la había esbozado cuando escribió esa novela-sismo <em>Los siete locos</em>, en la que como en ninguna otra tiene un poder de adivinación tan aplastante, para prever el golpe del 30, que derribó a Yrigoyen y subió a Uriburu, y exhibe una capacidad inusual de análisis socio-político para mostrar a las lacras que junto a los milicos han corroído las bases de la sociedad, los políticos, siempre subordinados a los zarpazos de los gringos y a los de los partidos, tal como el Mayor dice en <em>La farsa</em>, con lo cual se evidencia que Arlt no ha terminado de desarrollarse:</p>
<p>	“— El ejército es un estado superior dentro de una sociedad inferior, ya que nosotros somos la fuerza específica del país. Y sin embargo, estamos sometidos a las resoluciones del gobierno… Y el gobierno, ¿quién lo constituye?&#8230; el poder legislativo y el ejecutivo… hombres elegidos por partidos políticos informes… ¡y qué representantes, señores! Ustedes saben mejor que yo que para ser diputado hay que haber tenido una carrera de mentiras, comenzando como vago de comité; transando y haciendo vida común con perdularios de todas las calañas, en fin, una vida al margen del código y de la verdad. No sé si esto ocurre en países más civilizados que los nuestros, pero aquí es así. En nuestra cámara de diputados y de senadores, hay sujetos acusados de usura y homicidio, bandidos vendidos a empresas extranjeras, individuos de una ignorancia tan crasa, que el parlamentarismo resulta aquí la comedia más grotesca que haya podido envilecer a un país. Las elecciones presidenciales se hacen con capitales norteamericanos, previa promesa de otorgar concesiones a una empresa interesada en explotar nuestras riquezas nacionales. No exagero cuando digo que la lucha de los partidos políticos en nuestra patria no es nada más que una riña entre comerciantes que quieren vender el país al mejor postor.”</p>
<p>	Y luego de este que parece un retrato de Colombia o México, la <em>Nota</em><em> del comentador</em>:</p>
<p>	“Esta novela fue escrita entre los años 28 y 29 y editada por la editorial Rosso en el mes de octubre de 1929. Sería irrisorio entonces creer que las manifestaciones del Mayor hayan sido sugeridas por el movimiento revolucionario del 6 de setiembre (sic) de 1930. Indudablemente, resulta curioso que las declaraciones de los revolucionarios del 6 de setiembre coincidan con tanta exactitud con aquellas que hace el Mayor y cuyo desarrollo confirma numerosos sucesos acaecidos después del 6 de setiembre.” (1978: 105)</p>
<p>	Si Arlt hubiera conocido el Congreso de Colombia tal vez hubiera muerto a futuro, como en un cuento fantástico pero real, entre 2002 y 2010… porque pese a los perdularios de todas las calañas que trató… Mancuso, <em>Jorge 40, Macaco, El Alemán</em>, C. Castaño, <em>H. H.</em>, <em>Don Berna, Don Diego, El Iguano</em>,<em> </em>Hernán Giraldo y por ahí ultra-derecho Á. Uribe, S. Pretelt, D. Palacios, C. M. Velásquez, B. Moreno, L. C. Osorio, J. Noguera, R. A. del Río, José M. Narváez, lo hubieran eliminado. Así que, menos mal, por no haber caído en las garras de semejantes <em>para-tesoros</em>… Con lo cual, de paso, no pudo ser echado al <em>Absolvedor</em>, a una jaula de leones, a un horno crematorio. Se les fue antes, muerto de risa por el mismo mal que sacó a sus criaturas: infarto fulminante. Como es su literatura, la que jamás va a morir, ni siquiera de infarto… Aún Arlt sigue desarrollándose, pese a todo y todos, incluidos militares: anarquistas, socialistas, comunistas y, ante todo, capitalistas. A cuyo sistema se remite en <em>Los lanzallamas</em>:</p>
<p>	“Ningún sistema de gobierno capitalista puede resolver los problemas económicos que cada año aumentan de gravedad. El capitalismo de estos países es tan ingenuo que cree poder hacerlo… Fracasará. Ha fracasado con la democracia; ahora tiene que fracasar con la dictadura. Es lo mismo que pretender curar la sífilis con agua destilada.” (1978: 244)</p>
<p>	Arlt ya en 1928 había previsto la burla de Estados Unidos en torno a los procesos democráticos, sin que el godito Borges hubiera formulado aún su hilarante, irónica e irrefutable definición de democracia: “Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.” Y Arlt lo hace refiriéndose a los casos de Panamá y México:</p>
<p>	“¿Usted cree todavía en la democracia? Escúcheme. Cuando los norteamericanos provocaron la independencia de Panamá para apoderarse del territorio en el que iban a trazar su canal, años más tarde dijo Roosevelt, en un discurso que pronunció en Berkeley, California: ‘Si yo hubiera sometido mis planes a los métodos conservadores (es decir, democráticos), hubiera presentado al Congreso un solemne documento oficial, probablemente de doscientas páginas, y el debate no habría terminado todavía. Pero adquirí la zona del canal y dejé al Congreso discutir mis procedimientos, y mientras el debate sigue su curso, el canal también lo sigue’. Estimado doctor, si esto no es burlarse cínicamente de los procedimientos democráticos y de la ingenuidad de los papanatas que creen en el parlamentarismo, que lo diga Dios. — No se puede generalizar sobre un solo hecho. — Magnífico. Usted quiere una colección de hechos que le demuestre que EE.UU (nos referiremos a EE.UU porque estamos en América) es el país más antidemocrático que existe. Bien… ¿Puede decirme, querido amigo, qué calificativo merece la conducta yanqui o la de los bandidos capitalistas yanquis en la América Central? Ríase, ríase usted de los bandidajes de Pancho Villa. Todos esos granujas son unos tiernos infantes junto a las empresas que han provocado la revolución de Panamá. Si pasamos de Panamá a México, encontramos una serie de revoluciones provocadas por la presión del señor Doheney, representante del grupo capitalista en México. Al señor Doheney lo apoyaba el evangélico Wilson. Como los ingleses tenían intereses petrolíferos y apoyaban a Huerta, enemigo de los capitales yanquis, ¿qué hizo el gobierno? Obligó a los ingleses a retirarle su apoyo económico a Huerta. Concedió a las naves inglesas derecho de tránsito sin pago de intereses por el canal de Panamá, compraron las acciones petrolíferas inglesas y se derrotó a Huerta con una revolución que se hizo con la ayuda de Carranza, que recibió armas y dinero norteamericanos.” (1978: 244-245)</p>
<p>	Los ejemplos podrían ampliarse a Rep. Dominicana, con el <em>sátrapa de sátrapas</em> Trujillo; a Guatemala, con la caída de Arbenz por invasión del Imperio; a Panamá, con la <em>muerte</em> <em>accidental </em>de<em> </em>Torrijos y el secuestro oficial-clandestino del doble agente la <em>Piña</em><em> </em>Noriega, hasta su posterior reclusión durante años en la tierra de esa otra <em>perrita faldera </em>de EE.UU, conocida con el castizo nombre de Francia. Pero, sería un asunto inacabable. Luego, Arlt vuelve sobre la táctica del capitalismo para que “el elemento ingenuo de población” agradezca al gobierno haberlo librado del “peligro comunista” gracias a la policía y demás fuerzas armadas, haciendo de paso una denuncia sobre la tortura y un balance sobre la prensa como cohonestadora del <em>statu quo</em>:</p>
<p>	“— Piense usted, querido amigo, que en los tiempos de inquietud las autoridades de los gobiernos capitalistas, para justificar las iniquidades que cometen en nombre del Capital, persiguen a todos los elementos de oposición, tachándolos de comunistas y perturbadores. De tal manera, que puede establecerse como ley de sintomatología social que en los períodos de inquietud económico-política los gobiernos desvían la atención del pueblo del examen de sus actos, inventando con auxilio de la policía y demás fuerzas armadas, complots comunistas. Los periódicos, presionados por los gobiernos de anormalidad, deben responder a tal campaña de mentiras engañando a la población de los grandes centros, y presentando los sucesos de tal manera desfigurados que el elemento ingenuo de población se sienta agradecido al gobierno de haberlo librado de lo que las fuerzas capitalistas denominan ‘peligro comunista’.” “Como le decía, la táctica del capitalismo mundial consiste en corromper la ideología proletaria de los estados diversos. Los cabecillas que no se dejen corromper son perseguidos y castigados. Las penas más leves consisten en el destierro para los inculpados, y las más graves, la cárcel, con el corolario de los tormentos policiales más extraordinarios, como ser retorcimiento de testículos, quemaduras, encierro de los inculpados en invierno en calabozos a los que se les arroja agua, quemaduras. A las mujeres de filiación comunista se les retuercen los senos, se les arroja pimienta en los órganos genitales; todos los martirios que pueda inventar la imaginación policial son puestos al servicio del capitalismo por los empleados de investigaciones de todos los países de Sudamérica.” (1978: 246-247)</p>
<p>	Pero, pese a su simpatía por ellos, ni el comunismo ni el socialismo, mucho menos los militares, salen bien librados de los juicios críticos, ecuánimes y objetivos del genio-farsante-loco-hijodeputa de Roberto Arlt; así, cuando los siete locos pretenden formar un ejército revolucionario, el Astrólogo lee un libelo:</p>
<p>	“Lo importante para nosotros es formar comunistas con práctica positiva de infantería, artillería y guerra química. Nosotros tendemos a la eliminación absoluta del revolucionario sentimental. El sentimentalismo no nos interesa. Se lo dejamos a los socialistas que son tan bestias que aún después de la experiencia de la Guerra Europea siguen creyendo en la democracia y la evolución. Esto sólo se puede llevar a cabo en el campo. Por eso me gusta el Sur. Nos disfrazaremos de chacareros, instalaremos alguna chacra colectiva, pero nuestros trabajos y nuestros alumnos se encaminarán hacia las especializaciones de guerra.” (…) “— ¿Y el dinero? — Ahí está. El dinero lo proporcionarán los prostíbulos. — Es una barbaridad.” (249)</p>
<p>	Con la idea de financiar la revolución a base en prostíbulos, Arlt pensaba trasladar a los políticos la función de putas, dejando en claro la inocencia de éstas: las que, además, se niegan a ser madres de quienes son prueba adicional de que la razón produce monstruos. Razón que, en otro sentido, tenía Kafka al decir que a partir de cierto punto no hay retorno posible: lo hecho, hecho está. En el caso de Arlt, sin que importe la gramática, con mayor razón si quedó bien escrito. Para la posteridad y para todos, fin del gran arte. El que, sin descuidar la forma, hace énfasis en el sentido. Si con esto no queda claro, a la vez, que Arlt es precursor del existencialismo, quizás deba saberse que en la década de 1970, la editorial francesa <em>Seuil </em>intentó publicar su obra completa, pero desistió al advertir que podría aparecer como antecedente del existencialismo (2000: 207): actitud vuelta ismo para que cierta nación pueda presumir de arribismo sin que nadie lo note…</p>
<p>	Pero, Arlt no fue sólo alguien que se le adelantó al existencialismo: también, a Orwell en su prefiguración del devenir mundial, del papel de los capitalistas e incluso de la Guerra Fría. Aquél no hizo futurismo en <em>1984</em> sino que retomó la historia del pasado reciente de Inglaterra para, escudándose en un hipotético futuro, desnudar la intromisión del Estado en la vida privada del individuo. Para ello habló del <em>Gran Hermano </em>(el más sin-sangre de todos) y, ahí sí, predijo el advenimiento de la sociedad de control y del bio-poder. No obstante, Arlt lo precedió en lo relativo a lo que Orwell señala sobre el papel de los capitalistas como los dueños de la tierra; todo para ellos con base en la plusvalía; la gente común, trabajadora, su esclava (<em>1984</em>, Círculo de Lectores, 1984: 85):</p>
<p>	“El pueblo vive sumergido en la más absoluta ignorancia. Se asusta de los millones de hombres destrozados por la última guerra, y a nadie se le ocurre hacer el cálculo de los millones de obreros, de mujeres y de niños que año tras año destruyen las fundiciones, los talleres, las minas, las profesiones antihigiénicas, las explotaciones de productos, las enfermedades sociales como el cáncer, la sífilis, la tuberculosis. Si se hiciera una estadística universal de todos los hombres que mueren anualmente al servicio del capitalismo, y el capitalismo lo constituye un millar de multimillonarios, si se hiciera una estadística, se comprobaría que sin guerra de cañones mueren en los hospitales, cárceles, y en los talleres, tantos hombres como en las trincheras, bajo las granadas y los gases” (1978: 246)</p>
<p>	Con lo cual Arlt se adelantó también al concepto de Guerra Fría entendida, más bien, como III Guerra Mundial: así la califica el profesor español Juan C. Monedero pues dejó más muertos que las dos primeras; según se puede inferir de la cita, Arlt coincide con el profesor en el tiempo y eso que el escritor argentino asistió, cronológicamente, sólo a parte de la II Guerra, entre 1939 y 42, lo que no obstante fue suficiente para convertirse en el Kubrick de su tiempo: lo que éste en cine con <em>Senderos de gloria</em>… aquél lo hizo a su manera en literatura: el más radical y lúcido anti-belicismo…</p>
<p>	Como lo deja ver Pablo Castriota, reseñando <em>Arlt va al cine</em>, de Patricio Fontana (25), habiendo ejercido brevemente la crítica en su fugaz paso por la sección <em>Actualidad Cinematográfica</em> de <em>El Mundo</em>, Arlt fue uno de los escritores que mejor supo observar el desarrollo del séptimo arte en la primera mitad del siglo veinte, partiendo de su interés por la diva italiana Lyda Borelli, de quien se enamoró con nueve años, hecho que el escritor proyecta en Lucio (<em>El juguete…</em>), quien tiene un afiche de la sufrida actriz en su cuarto. La postura de Arlt frente al cine como elemento de ruptura con los prejuicios de su época lo arrastró a un conflicto con el comunismo de los años 30 con el que colaboró en <em>Bandera Roja</em>, donde lo tildaban de individualista por su reivindicación del cine, <em>arte burgués</em>, desde la óptica de la izquierda argentina. Arlt cimentó esta teoría propia sobre el cine como arte revolucionario en varias <em>aguafuertes</em>, en las que observa costumbres arraigadas en los pueblos del interior, donde el cine desafía la rigidez y los prejuicios de los que los pobladores eran víctimas. No alude al potencial revolucionario de un cine político (cine de propaganda soviético o documental de Grierson) sino justo al del <em>star system</em>, el cine gringo que tanto aborrecían vanguardias e izquierda latinoamericana.</p>
<p>	Aquí Arlt coincide con E. Gómez (26), quien alude al mismo prejuicio de la RDA respecto a eliminar la lucha de clases, en un país que seguía nombrando al proletariado como clase; igual, la idealización del proletariado sirvió para reprimir intelectuales y artistas rebeldes, de estrato medio, tildados de <em>pequeñoburgueses</em> desde un supuesto <em>poder proletario</em> utilizado para reforzar su poder por una burocracia con alto nivel de vida y comportamiento similar al <em>pequeñoburgués</em>. Luego, argumenta cómo los comunistas no supieron valorar los aportes de la cultura occidental:</p>
<p>	“… el socialismo existente subestimó (y sigue… cuando no rechazando) la gran cultura occidental, pero hoy sabemos con certeza que lo mejor de esa cultura es profundamente crítico respecto a las sociedades capitalistas en las que ha surgido; más aún, esa gran cultura es, con mucha frecuencia prosocialista.” “Ese hecho está mostrando con más claridad la necesidad en que están el socialismo existente y los partidos comunistas, a escala mundial, de aprender, sin exigencias sectarias, de toda esa ilustración y creatividad independientes y fecundas.” La conclusión, no puede ser más lúcida: “Las exigencias de apertura al Occidente implicaban, por parte de la RDA, una selección crítica, desde el punto de vista de una auténtica vanguardia, es decir, implicaban el comprender que se trataba de amigos difíciles, precisamente por ser innovadores.” (2011: 59-60-65)</p>
<p>	Una cultura <em>proletaria </em>ni <em>pequeñoburguesa</em> o <em>burguesa</em> es posible, porque la cultura es universal de por sí y aunque pueda singularizarse por su estrato social, va más allá de toda mezquindad de clase. Entonces, como se puede inferir de la visión de Arlt sobre el cine gringo del <em>star system</em>, ¿por qué negar (pese, sí, al Código Hays y su doble moral) el desborde de sensualidad que moja las pantallas del mundo, para goce de quienes no aceptan la represión del deseo? De ahí que Arlt terminara cimentando su teoría propia sobre el cine como arte revolucionario donde este ocupa, desde los afiches con parejas entregadas a la acción del deseo (= libertad), un sitial de desafío contra la rigidez y los prejuicios de los que las/los gringos eran víctimas. Esta visión anarquista y celebratoria del cine en el seno de la industria más poderosa del mundo, dotada de una dosis de feminismo casi militante, es lo que hace de su punto de vista algo mucho más apasionante que el rastro estético que el séptimo arte dejara en sus ficciones porteñas y en sus relatos de viajes, algo que el libro también se encarga de destacar con mucho interés. Visión que, como bien señala Fontana en un tramo, contribuye, según Castriota, a la idea del cine como arranque de una rebelión imprecisa, pero posible.</p>
<p>	Al final de su vida, R. Arlt pudo haber sido L. Cohen y su simpatía por la izquierda así como su carácter de autor disidente podría definirse con la ecuación poético-matemática del canadiense: “¿Por qué tengo que permanecer solo si cuanto digo es cierto? Confieso que pretendo hallar un camino o falsificar un pasaporte o hablar un nuevo idioma.” Y aunque Arlt nunca terminó de aprender inglés, sigue teniendo razón: para qué afanarse en estériles luchas, si al final del camino se encuentra como todo… Y aun así, insistió siempre en escribir quizás pensando en que, aparte de que no sabía hacer otra cosa, lo único que nos salva es la mentira del arte. Por la que siempre se entera uno de la verdad… La que en este caso no duele ni entristece sino que calma y enaltece.</p>
<p>	Si lo anterior no basta para ilustrar la conexión Arlt-Cohen, viene un trozo de <em>Los lanzallamas </em>en el que la ficción supera a la realidad en cuanto a hallar una nueva identidad al falsificar un pasaporte: “¿El Rufián no dijo lo que habría hecho si el otro se hubiera negado? — Lo mataba… tal es así que en previsión de ello tenía, desde hacía diez días, preparado un pasaporte con nombre falso.” Lo que Arlt no logró jamás fue <em>hacer estilo</em> pues para ello <em>son necesarias comodidades, rentas, vida holgada</em>. Y añade: “Pero, por lo general, la gente que disfruta tales beneficios se evita siempre la molestia de la literatura”. Con lo cual permite, de nuevo, la intromisión de la vida en la escritura, en este caso, de la de su admirado Di Giovanni. El último mensaje escrito en su celda poco antes de caer asesinado puede homologarse a la obra de Arlt:</p>
<p>	“[&#8230;] No busqué afirmación social, ni una vida acomodada, ni tampoco una vida tranquila. Para mí elegí la lucha. Vivir en monotonía las horas mohosas de lo adocenado, de los resignados, de los acomodados, de las conveniencias, no es vivir, es solamente vegetar y transportar en forma ambulante una masa de carne y de huesos. A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente. Enfrenté a la sociedad con sus mismas armas, sin inclinar la cabeza, por eso me consideran, y soy, un hombre peligroso.”</p>
<p>	Arlt pareciera responderle a Di Giovanni cuando expresa todo lo que tiene por decir:</p>
<p>	“Tengo tantas y tantas cosas que escribir y que contar, a favor y en contra mío, que ahora sé que todo lo que se ha escrito y vale, vale porque ha sido escrito con sangre.” (Epígrafe, 2000).</p>
<p>	Si se intentara un retrato hablado de Roberto Arlt, no podría dejar de citarse a quien, como Balder, estuvo siempre esperando <em>un suceso extraordinario </em>para darle un vuelco a su vida. La de un hombre que no podía ser feliz por los daños que había causado. La pasión alimentada por la idea balderiana de buscar su propia potencia en la infinita debilidad es la que lo lleva a estudiar inglés, a ser un viajero incansable, a tocar piano, diseñar medias de eterna duración, escribir miles de <em>aguafuertes</em>, intervenir cientos de cables, refugiarse en los cafés para hablar con sus amigos, internarse en los bajos fondos para extraer de perdularios de la peor calaña la sustancia de sus textos, periodísticos y literarios: lo que, de por sí, lo hace pionero de lo que a partir de Walsh con <em>Operación masacre </em>(1957) (27), quien se adelantó nueve años a Capote con <em>A sangre fría </em>(1966) (28) se llamó <em>Ficción periodística</em> o <em>Novela testimonio </em>o <em>Periodismo Literario </em>o <em>Novela real </em>o de <em>No</em>&#8211;<em>ficción.</em> Como intuye, a la manera de A. Caicedo, la brevedad de su vida, Arlt sigue siendo hasta el final de la suya esa <em>catarata </em>de que habló Calcagno y en cuyo torrente no había espacio para lo gratuito. En él la sinceridad descubre toda deslealtad, entonces se propone una sin límites: conocida entre sus enemigos como la grosería de un ser conflictivo. Como ya nada le parece cierto, de todo desconfía. Gracias a su voz potente dice lo que le da la gana, como siente, ve y cree, sin detenerse a reflexionar, ayudado por su velocidad de pensamiento. Pero, sostiene Borré, la sinceridad de Arlt era peligrosa para sus allegados y angustiosa para él, quien no podía dejar de ver el otro lado de las cosas. Si bien en <em>El amor brujo </em>dijo: “¿Por qué anhelo la pureza y me revuelco en la porquería?”, había comenzado a andar en la dirección opuesta: por una inexorable y desesperada necesidad ética eludía cada vez más la porquería para entrar en el camino del ascetismo. Y aunque, en el terreno religioso, quiso creer y no podía, en el práctico, creía como pocos… Eso sí, ya no en su literatura: algún día comentó a sus amigos, “no podía volver sobre nada de lo que había escrito porque tenía la sensación de leer ruinas y ciudades destruidas”. (2000: 225) Al cabo, para él la palabra no dejó de ser nunca otra cosa que el más terrible y desolador recurso ante la impotencia: por contraste y por esas paradojas de la vida, en su caso también las del arte, potente recurso, así en él viniera de la infinita debilidad que lo acompañó hora tras hora…</p>
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<p>	<strong>Bogotá D. C., 26 de julio-27 de agosto de 2012</strong></p>
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<p>	<strong>NOTAS: </strong></p>
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<li><strong>1. </strong><strong>Stasys Gostautas en revista <em>Eco, enero-febrero de 1972</em>.</strong></li>
<li><strong>2. </strong><strong>Jitrik, Noé. <em>Roberto Arlt, Antología</em>. Siglo XXI Editores, 1ª edición, 1980: 9.</strong></li>
<li><strong>3. </strong><strong>Julio Cortázar en <em>Obra Completa de Roberto Arlt </em>(Dos Tomos, Prefacio). Ediciones Carlos Lohlé, Tomo 1, Buenos Aires, 1981.</strong></li>
<li><strong>4. </strong><strong>Arlt, Roberto. <em>Los siete locos </em>y <em>Los lanzallamas</em>. Adolfo Prieto en el Prólogo: Biblioteca Ayacucho No 27, Caracas, 1978: XXIV.</strong></li>
<li><strong>5. </strong><strong>Borré, Omar. <em>Roberto Arlt: su vida y su obra</em>. Planeta, Buenos Aires, 2000, 298 pp: 91.</strong></li>
<li><strong>6. </strong><strong>Arlt, Roberto. 1978: 39.</strong></li>
<li><strong>7. </strong><strong>Goloboff, Gerardo M. <em>Genio y figura de Roberto Arlt</em>. Eudeba, Bs. Aires, 1989: 13. Y en Omar Borré, 2000: 31-32.</strong></li>
<li><strong>8. </strong><strong>Mirta Arlt, Prólogo, en <em>Los siete locos/ Los lanzallamas</em>, Biblioteca Ayacucho: 416.</strong></li>
<li><strong>9. </strong><strong><em>La Flor</em></strong><strong><em> Azul</em></strong><strong>,<em> </em>en alemán <em>Die Blaue Blume</em>, es símbolo del romanticismo: representa el amor, el anhelo, el afán metafísico por lo infinito. Inspirado por una pintura de su amigo Friedrich Schwedenstein, Novalis fue el primero en usarlo en su novela <em>Heinrich von Ofterdingen</em>. Aparte de unir naturaleza, hombre y espíritu humano, simboliza tanto el afán por el conocimiento de la primera y de uno mismo, como la esencia del arte en tanto reconcilia el mundo interior y exterior, es decir, realiza el concepto en lo concreto. </strong></li>
<li><strong>10. </strong><strong>Larra, Raúl. <em>Roberto Arlt, el torturado</em> (Buenos Aires, <em>Futuro</em>, 1950).</strong></li>
<li><strong>11. </strong><strong>Autosemblanza en <em>Cuentistas Argentinos de Hoy</em>, 1929, Miranda Klix, G. y Yunque, Álvaro. </strong></li>
<li><strong>12. </strong><strong>Tomado de <em>Nosotros, No 211</em>, 1926, en <em>Los siete locos</em>, 1978: 424.</strong></li>
<li><strong>13. </strong><strong>Nalé Roxlo, Conrado. <em>Borrador de memorias</em>. Plus Ultra, Buenos Aires, 1981: en 1989: 14.</strong></li>
<li><strong>14. </strong><strong>Arlt, M. y Borré, O. <em>Para leer a Roberto Arlt</em>. Torres Agüero Editor, Bs. Aires, 1984: 20.</strong></li>
<li><strong>15. </strong><em><a href="http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html">http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html</a></em><strong> </strong></li>
<li><strong>16. </strong><strong><em>Roberto Arlt &#8211; Obra Completa </em></strong><strong>(Dos Tomos, Prefacio de Julio Cortázar). Ediciones Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1981, Tomo 1: 434.</strong></li>
<li><strong>17. </strong><strong>Ibídem: 309.</strong></li>
<li><strong>18. </strong><strong>Calcagno, Raimundo (Calki): <em>Una larga incursión en el Olimpo</em>, <em>La Opinión</em><em> Cultural</em>, Buenos Aires, 7.XI.76: tomado de <em>Los siete locos</em>, 1978: 428.</strong></li>
<li><em><strong>19. </strong></em><em><a href="http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html">http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html</a></em><em><strong> </strong></em></li>
<li><strong>20. </strong><strong>Tarkovski, Andrei. <em>Esculpir en el tiempo</em>. Rialp, Madrid, 2005, 273 pp: 113.</strong></li>
<li><strong>21. </strong><strong>Arlt Roberto. Obra Completa. Ediciones Carlos Lohlé, Bs. Aires, 1981, Tomo 1: 346-347. </strong></li>
<li><strong>22. </strong><strong>Borré, Omar. <em>Roberto Arlt: su vida y su obra</em>. Planeta, Buenos Aires, 2000, 298 pp.: 75.</strong></li>
<li><strong>23. </strong><strong>Arlt, Roberto. <em>El paisaje en las nubes – Crónicas en </em>El Mundo <em>1937-1942</em>. FCE, Buenos Aires, abril de 2009, Primera edición, 766 pp: 31.</strong></li>
<li><strong>24. </strong><strong>Kafka, Franz. <em>Diarios, 1914-1923 </em>(Lumen, Barcelona, 1975: 11)</strong></li>
<li><strong>25. </strong><strong>Fontana, Patricio. <em>Arlt va al cine</em>, Ediciones Libraria, 2009, en <em>El espectador imaginario</em>, Pablo Castriota, noviembre 2011.</strong></li>
<li><strong>26. </strong><strong>Gómez, Eduardo. <em>Memorias críticas de un estudiante de humanidades en la Alemania socialista</em>.<em> Ediciones Uniandes</em>, Bogotá, 2011, 140 pp.: 59-60-65.</strong></li>
<li><strong>27. </strong><strong>Sobre ella se basó el filme homónimo, <em>Operación masacre </em>(1972/73), de Jorge Cedrón, con guión suyo y del propio Rodolfo Walsh.</strong></li>
<li><strong>28. </strong><strong>Richard Brooks dirige el filme homónimo, <em>In Cold Blood </em>(1967).</strong></li>
</ol>
<p>	<strong> </strong></p>
<p>	*Ensayo inédito presentado en el marco del V Congreso Internacional de REIAL, realizado en Nahuatzén, Michoacán, México, entre el 22 y el 25 de octubre de 2012.</p>
<p>	<span>** Colaborador de El  Magazín, escritor, periodista, crítico de cine y de jazz. En la  actualidad Director del Cine-Club &amp; Tertulias Culturales U. Los  Libertadores.</span></p>
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        <author>elmagazin</author>
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        <pubDate>Wed, 21 Nov 2012 21:10:13 +0000</pubDate>
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