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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 04 Apr 2026 09:13:33 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de reina+de+portugal | Blogs El Espectador</title>
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        <title>La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-que-siga-creyendo-en-principes-azules-es-una-tonta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los príncipes azules solo habitan en los cuentos de hadas, ahí están seguros y no son un peligro para la sociedad. En la vida real, pusieron bajo arresto por crímenes sexuales al que fuera &#8220;el hijo favorito&#8221; de la reina Isabel II. Una humillación para los que creen tener “sangre azul” siendo roja.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen del Palacio de Buckingham, tomada de la cuenta oficial de la Familia Real en X: @RoyalFamily</em></p>



<p>Si la reina Isabel II viviera, se infartaría viendo cómo Andrés Mountbatten-Windsor, su hijo amado, hoy con 66 febreros encima, trajo la desgracia a su familia, envuelto en escándalos sexuales y acusado además de compartir posiblemente <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2026/02/09/mundo/rey-carlos-apoya-investigacion-principe-andres-epstein-informacion-confidencial-trax">“secretos de Estado”</a> con el tristemente célebre Jeffrey Epstein, que hoy debe estar en algún lugar del infierno, esperándolo a él y a&nbsp;quienes hicieron parte de sus bacanales. Es casi seguro que hay un lugar reservado también para Donald Trump, no sabemos si también para algún&nbsp;colombiano.</p>



<p>Pero ¿Qué has hecho Andresito? ¿Cómo pudiste acabar con la reputación de la Familia Real británica? ¿Hay algo más que no sepamos?</p>



<p>Ni siquiera su hermano, el rey Carlos III, ese que le puso los cachos a la princesa Diana, llegó tan lejos.</p>



<p>La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta y media.</p>



<p>Los reyes, los príncipes y las princesas son seres humanos como todos. Van al baño, usan papel higiénico y expulsan gases, por la boca y por allá también. No me culpen por robarles la ilusión. Sí: están llenos de lo mismo que el resto de la humanidad: átomos de carbono, nitrógeno y oxígeno, pues como dijo Carl Sagan, <em>somos polvo de estrellas</em> que explotaron hace miles de millones de años. ¡De puro milagro no hemos explotado!</p>



<p>Y aquí estamos regodeándonos con el escándalo del siglo, viendo que esas personas que levitan, dándoselas de mucho café con leche, también hacen cosas horribles cuando nadie las observa. Si en Colombia <em>el que tiene plata, marrane</em>a, en la Realeza pasa lo mismo. Pasa en las mejores familias y de ésta ya no podemos decir que sea la mejor de las familias, ni ejemplo de nada. Mortales e infelices como el resto. </p>



<p>Son personas comunes y corrientes, solo que tienen dinero y títulos honoríficos inventados por ellos mismos para guardar distancia con la chusma.</p>



<p>Lo de la sangre azul es un embuste con origen en un hecho real que la literatura se encargó de perpetuar. El término &#8220;príncipe de sangre azul&#8221; se originó en la Edad Media; se dice que específicamente en la Península Ibérica (España y Portugal). En aquella época, la nobleza y la realeza se consideraban de &#8220;sangre azul&#8221; porque su piel era muy pálida, lo que permitía ver las venas azules debajo de la piel. Esto se debía a que no trabajaban al sol y se vestían con ropa que les cubría la piel.</p>



<p>Así que ya conocen la fórmula para pasar a ser un miembro más de la Familia Real.</p>



<p>Ese cuento de que son la nobleza es otro embuste. El príncipe Andrés, ahora ex príncipe, pagaba por tener sexo con mujeres menores de edad y vaya usted a saber qué otras perversiones se cometieron en la isla del pedófilo Jeffrey Epstein. ¡Qué cuento de Su Majestad ni que nada!</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El que ayer era Su Alteza Andrés, hoy es Su Bajeza Andrés.</strong></h2>



<p>La Realeza, hablo de aquella que vive en los palacios de Buckingham y Kensington, son una familia tan disfuncional como la suya o la mía, quizás más la suya, aclaremos, sin ofender.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Harry y Meghan | Tráiler | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/iFymWQ98aTQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El documental “Harry y Meghan” (Netflix 2022, que en esencia nos cuenta sobre un príncipe que conoció a través de las redes sociales a una plebeya y de ñapa negra), no cuadra con la historia de los que comieron perdices y fueron felices. Meghan no encaja, no encajó, ni encajará nunca en el molde real, pero ella y su príncipe de carne y hueso se casaron por amor y huyeron a donde nos les hicieran la vida imposible.</p>



<p>Despojados de sus títulos nobiliarios, ellos dejan ver lo horrible que es la Familia Real por dentro. <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-63917033">Como lo dice la BBC de Londres</a>, es la historia de <em>“una pareja que se enamoró y tuvo que sacrificarlo todo al enfrentarse a sistemas, protocolos y racismo”.</em></p>



<p>El que ayer era Su Alteza Andrés, hoy es Su Bajeza Andrés. Pero a mí no vayan a meter en chismes. Los dejo porque estoy leyendo los <em>Cuentos de los hermanos Grimm.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126289</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Feb 2026 15:23:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>ELECCIONES Y MUNDIAL DE FÚTBOL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/elecciones-y-mundial-de-futbol/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los candidatos ganan no con la mano de Dios que le ayudó a Maradona y Argentina para derrotar a Inglaterra en el mundial de México de 1986, sino con la mano del “diablo”, haciendo jugaditas y trampas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, Sección América-Colombia, febrero 2026)</p>



<p>En medio de la incertidumbre que corroe a estas elecciones, lo más seguro es que tendremos repechaje, es decir, segunda vuelta, para definir el próximo 21 de junio quien llegará a la Casa de Nariño. Y llegará al “poder” no a gobernar sino más bien a transar intereses con los poderes decisorios, tanto los legales como ilegales, que tras bastidores ya le han marcado los límites a la cancha de la gobernabilidad presidencial. Unos límites que no conocemos, pero que sabemos están fijados y acordados con sus generosos aportantes y los acuerdos ocultos con sus patrocinadores. No ha existido ninguna campaña presidencial, al menos desde 1990, que previamente no haya adquirido compromisos para devolver en contrataciones públicas, concesiones y burocracia el pago de esas contribuciones. De allí, que cada presidente termine su mandato tan agobiado y desprestigiado. Por eso, valdría la pena que contáramos en las campañas electorales con un VAR, como en el mundial, que anulará a tiempo todas esas jugaditas ilegales y tramposas con las cuales muchos candidatos y sus partidos ganan las elecciones. Aunque, a decir verdad, al menos para algunos trámites de las contiendas electorales sí funciona, como lo acaba de demostrar la Registraduría Nacional al anular y no avalar el 62% de los casi cinco millones de firmas presentadas por Abelardo de la Espriella como precandidato en nombre de “<em>un grupo significativo de ciudadanos”</em>. Si como precandidato comete semejante osadía, engaña y defrauda así la confianza ciudadana, la pregunta obvia es ¿Hasta dónde podrá llegar siendo presidente? Si llega a la Casa de Nariño, habrá que reconocer que será gracias a millones de <em>“significativos ciudadanos</em>” para quienes la ilegalidad, la picardía y la trampa es fuente de legitimidad presidencial. Entonces estaríamos ante la máxima expresión de la cacocracia en nombre de “<em>la salvación nacional</em>”, “<em>firmes por Colombia</em>” y “<em>defensores por Colombia</em>”. Sin duda, como lo anuncia el propio Abelardo, muchos correrán el riesgo de que se “<em>los coma el tigre”</em>, su mascota de campaña, especialmente aquellos que no se comen su cuento de <em>“salvar a Colombia”.</em></p>



<p><strong>En las campañas presidenciales no hay VAR</strong></p>



<p>Lo lamentable es que el VAR, que seguro impedirá en el mundial de fútbol que una selección gane con jugadas ilegales o dudosas, no existe en las campañas presidenciales en curso o solo funciona cuando ya el partido ha terminado. Siempre nos enteramos demasiado tarde que el ganador en la contienda electoral ha llegado a la Casa de Nariño en “virtud” de muchas jugaditas ilegales, siendo la más frecuente y leve violar los topes fijados para la financiación de las campañas, como al parecer sucede en el actual o, mucho peor, de recibir el apoyo, obviamente en el “camerino” y antes de jugarse la final, de poderes de facto ilegales y criminales, que van desde el narcotráfico (proceso 8.000), los grupos de autodefensa y la guerrilla, hasta los muy legales como Odebrecht o el generoso AVAL de grupos financieros. Es decir, ganan no con la mano de Dios que le ayudó a Maradona y Argentina para derrotar a Inglaterra en el mundial de México de 1986, sino con la mano del “diablo”, como lo han hecho muchos candidatos y por eso después gobiernan impunemente. Para completar el panorama de ese desleal y turbio juego del poder político, cada cuatro años vuelven los mismos partidos políticos con sus mismas alineaciones de jugadores profesionales. Candidatas y candidatos sonrientes en costosas vallas publicitarias, muy diestros y hasta siniestros para la trampa y la demagogia, a disputar las campañas y ganar de nuevo sus curules en el Congreso. Sucede así porque tienen una hinchada numerosa de fanáticos y clientelas leales agradecidas que los reeligen por prebendas, afinidades, intereses compartidos y necesidades acuciantes, pero también porque un número significativo de electores carece de información y no utiliza o tiene atrofiado el VAR de su memoria y el juicio ciudadano. Van a las urnas a botar su voto y marcan el tarjetón como si fuera un baloto, esperando acertar con el ganador. Ya tenemos 16 aspirantes a la presidencia, en la liga menor que se definirá el próximo 8 de marzo en las tres consultas, y tres jugadores en la liga mayor: Cepeda, Abelardo y Fajardo, que los esperan para el picado del 31 de mayo, en primera vuelta. Y la final será el 21 de junio, en la segunda y definitiva vuelta presidencial.</p>



<p><strong>Los partidos de verdad &nbsp;</strong></p>



<p>Pero estoy seguro que la inmensa mayoría de colombianas y colombianos estaremos pendientes de otros partidos donde la Selección Colombia y sus jugadores nos demostrarán en el mundial todo lo contrario de los partidos políticos y sus mediocres jugadores y candidatos: trabajo, talento, juego limpio y triunfos inobjetables. Porque a la Selección Colombia se llega por mérito propio y no por adulación y jugaditas sucias o compromisos tras bambalinas con el cuerpo técnico y sus directores. Se está en la cancha de fútbol porque se ha demostrado competencia y calidad humana. Esa presencia en la selección es gracias a sus jugadas a la vista de todos en la cancha de fútbol. Es una alineación y participación ganada con absoluta transparencia y destreza, por el compromiso de cada jugador con el equipo y el juego colectivo, no a su narcisismo por ser la estrella ganadora. Sin duda, en la cancha de fútbol predomina la meritocracia alcanzada con disciplina, sudor y sacrificio, como nos lo demuestran los “Luchos” en el Bayern y el Sporting de Lisboa.  Todo lo contrario de lo que sucede en la arena política y sus Partidos, donde reina por lo general la intriga y la adulación, propias de la cacocracia y la mediocridad. El miércoles 17 de junio será el debut de la selección contra Uzbekistán a las 10 de la noche, con posibilidades ciertas de ganar, lo que nos deparará seguramente alegría para llegar el 21 de junio a las urnas, donde decidiremos con nuestro voto una disputada final entre dos candidatos, sin que tengamos la seguridad de ganar o perder, pues solo lo sabremos cuatro años después. Y el 27 de junio Colombia enfrentará un desafío mayor ante Portugal a las 7 de la noche. Pero más allá del resultado, habremos visto que si bien el fútbol y la política son juegos que convocan la pasión de multitudes, también tienen diferencias considerables.</p>



<p><strong>“Reglas ciertas y resultados inciertos”</strong></p>



<p>En el fútbol siempre hay reglas ciertas que un árbitro hace cumplir, ahora con mayor precisión y acierto gracias a la tecnología del VAR y los resultados de los partidos suelen ser inciertos. En cambio, en nuestra política las reglas son cada vez más inciertas, carecemos de un árbitro confiable y no existe el VAR para evitar el triunfo de jugadores deshonestos y tramposos. Es verdad que los resultados en ambos juegos son más o menos inciertos, pero en el fútbol vemos todos cómo se gana o pierde, los jugadores están expuestos a la vista de millones de espectadores, a su exaltación o rechifla, en la cancha la visibilidad y transparencia de sus jugadas es absoluta, desde sus aciertos hasta sus errores, su juego limpio y sucio. Todo lo contrario, sucede en la política, por eso los candidatos hablan tanto de transparencia, honestidad y juego limpio, pero sus jugadas cruciales suelen ser ocultas y en la penumbra. Mientras más se precian de ser honestos, virtuosos y transparentes más impostores y farsantes suelen ser.</p>



<p><strong>Triunfos en camerinos ocultos</strong></p>



<p>Ganan en las elecciones como certamen público, pero sus triunfos se tejen en camerinos ocultos, con apoyos más o menos vergonzosos y maniobras clandestinas. Pero, sin duda, la mayor y más importante diferencia es que en la cancha de fútbol no se tolera la violencia y menos la eliminación física del contrario, por eso los jugadores irascibles y agresivos son expulsados inmediatamente. Disputan el juego como adversarios y no como enemigos y al final del partido, por más enconado que haya sido, los técnicos y jugadores se despiden y reconocen el resultado. Lo contrario suele suceder en nuestra arena política, donde el contrincante cuando no es excluido del juego al aplicarle arbitrariamente las reglas, como lo hizo el Consejo Nacional Electoral contra el precandidato Iván Cepeda y a favor de Daniel Quintero, corre el riesgo de ser eliminado físicamente, como sucedió con Jaime Pardo Leal, Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro, en anteriores comicios presidenciales. Ya el ELN ha amenazado de muerte a De la Espriella. Esperemos que esa saga espectral y letal no se repita en las próximas elecciones, pues la sombra del precandidato Miguel Uribe Turbay todavía se proyecta, aunque su padre no aparezca en la llamada <em>“Consulta amplia por Colombia”</em>. Una consulta que demuestra así ser lo contrario, según las denuncias de la senadora María Fernanda Cabal y su esposo José Félix Lafaurie. Ojalá tuviéramos presente, tanto en los partidos de nuestra selección en el mundial, pero sobre todo en los próximos comicios electorales este palio del DHAMMAPADA: “<em>El que vence engendra odio, el que es vencido sufre. Con serenidad y alegría se vive si se superan victoria y derrota”</em>. Porque el fútbol y la política deberían ser juegos vitales, no mortales, como los convierten los fanáticos de las barras bravas y los partidos sectarios con sus caudillos salvíficos y mascotas felinas amenazantes.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125777</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Feb 2026 03:36:00 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>Bacon y Descartes: dos filósofos que murieron “en su ley”.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/filosofia-y-coyuntura/bacon-y-descartes-dos-filosofos-que-murieron-en-su-ley/</link>
        <description><![CDATA[<p>Bacon y Descartes contribuyeron al método desde perspectivas diferentes. El primero, reviviendo la inducción como práctica reglada para alcanzar las llamadas “Formas”; el segundo, creando un método analítico-sintético cuya garantía era la exactitud que ofrecía la matemática. Ambos murieron siendo fieles a su vocación.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>“Morir en su ley” es una expresión coloquial que indica que alguien murió haciendo lo suyo, lo que le gustaba o apasionaba, es decir, significa dejar la existencia bajo sus propios términos, más precisamente, implica morir siendo fiel a la vocación, a lo que se es, se ama, se hace. Fue lo que les ocurrió al canciller y filósofo inglés Francis Bacon y a Descartes, ambos padres de la revolución científica del siglo XVII y, en distintos registros, de la filosofía moderna. Bacon pasó a la historia como padre del empirismo moderno; Descartes, del racionalismo y, según Heidegger y otros, como el creador de la una <em>metafísica</em> <em>de la subjetividad</em> fuente del dominio del mundo. </p>



<p>Los dos pensaron y escribieron como si fueran adanes del pensamiento, con conciencia de estar fundando algo nuevo, de ser los iniciadores de una filosofía inédita. Ambos, como hijos de su época, fueron influidos por las grandes transformaciones que ocurrieron durante El Renacimiento: los descubrimientos geográficos, especialmente, el de América, la creación de la imprenta, los descubrimientos de Copérnico (el heliocentrismo) y Kepler (las órbitas elípticas), hechos que pusieron en aprietos a la escolástica de la época, al saber geográfico y cosmológico,  justamente porque se mostraban incapaces de poder explicar la realidad. Debido a que el <em>corpus de saber</em> vigente entraba en franco choque con el mundo, o no lo podía explicar, se produjo una oleada de escepticismo. Pirrón y Sexto Empírico, por ejemplo, resucitaron y el sentimiento de duda invadió el siglo XVI. Una cosmovisión entraba, también, en crisis: eran los albores de la modernidad.</p>



<p>Por otro lado, el conocimiento llegado de la periferia, producto muchas veces de lo que podemos llamar <em>extractivismo epistémico, </em>aceleró la crisis del conocimiento y del saber. Nos dice Principe Lawrence en su texto <em>La revolución científica: una breve introducción:</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“Durante unos cien años, prácticamente todos los informes y especímenes que transformaron los conocimientos europeos sobre las plantas, los animales y la geografía entraron en Europa a través de España y Portugal. Resulta difícil imaginar el torrente de datos que inundó Europa procedente del Nuevo Mundo. Las noticias sobre nuevas plantas, animales, minerales y medicinas, y los informes sobre nuevos pueblos, lenguas, ideas, observaciones y fenómenos llegaron a saturar la capacidad de procesamiento del Viejo Mundo. <em>Lo que se produjo fue un auténtico exceso de información que exigía revisar las ideas sobre el mundo natural y elaborar nuevos métodos de organización del conocimiento”</em>. (2013, pp. 32-33).&nbsp;</p>
</blockquote>



<p>Pues bien, si los conocimientos de una época estaban errados, lo que había que cambiar era la manera de <em>producir conocimiento. </em>Por eso ante la ola de escepticismo e inseguridad epistémica producidos en el siglo XVI, la respuesta fue el <em>método</em>. El XVII es el siglo del método, tal como lo ejemplifican perfectamente las dos obras más famosas de Bacon y Descartes: <em>El Novum Organon </em>(una de las partes de una obra mayor llamada <em>La Gran Restauración</em>)de 1620, y <em>El discurso del método </em>de 1637, respectivamente. &nbsp;El método fue, pues, el camino seguro, el hilo de Ariadna para navegar la naturaleza y extraer sus secretos; la manera de conocer la gran máquina del mundo y, desde luego, transformarla. El método fue la respuesta a la inseguridad y al escepticismo que se había producido en Europa por los hechos mencionados arriba.</p>



<p>Bacon y Descartes contribuyeron al mismo desde perspectivas diferentes. El primero, reviviendo la <em>inducción</em> como práctica reglada para alcanzar las llamadas “Formas” o “Leyes de la naturaleza”; el segundo, creando un método analítico-sintético cuya garantía era la exactitud que ofrecía la matemática (geometría) todo fundamentado en la <em>certeza del yo, de la existencia del sujeto pensante </em>(Descartes, 1986)<em>.</em> Schelling lo dijo de esta manera en su <em>Introducción a la filosofía moderna:</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p><em>“</em>[Descartes] comenzó rompiendo toda relación con la filosofía anterior, borrando así, como con una esponja, todo lo que se había hecho en esta ciencia anteriormente y construyéndola de nuevo desde el principio, como si antes de él no se hubiera filosofado nunca”. (2025, p. 63).</p>
</blockquote>



<p>Si en la escolástica al uso en la época se aceptaban los dogmas o los principios sin mayor discusión, la apuesta de Descartes consistió en aplicar la <em>duda</em> y dudar de todo. La duda fue el disolvente del dogmatismo. Descartes vio en este escepticismo metódico el camino para sentar las bases de la ciencia y de una nueva filosofía. Bacon había hecho algo parecido: había criticado todo el saber anterior, incluido el de Aristóteles, los argumentos de autoridad, la tradición, llamó a superar la vieja filosofía e hizo énfasis en que era siempre mejor partir del error que de la certeza, pues esta última no llevaba a nada, mientras el error empujaba hacia la verdad. </p>



<p>La inducción era ese camino seguro para alcanzar las leyes de la naturaleza y posibilitar que el hombre hiciera todas las obras posibles favoreciendo “el imperio humano sobre el universo” (Bacon, 2011). Hay que decir, también, que ambos fueron críticos del silogismo, pues este solo servía para reproducir verdades ya sabidas y no permitía adquirir nuevo conocimiento natural, de esa manera (y esto ocurrió también en Descartes) se continuó con la des-aristotelización del pensamiento en el siglo XVII.   </p>



<p>Al final, los dos aportaron a la ciencia y a la filosofía, tal como fue reconocido posteriormente por pensadores de la talla de Voltaire, Kant o Schelling. Es cierto que<em> Bacon no llegó a la matematización de la naturaleza </em>como sí lo hicieron Descartes y Galileo, pero revivió la lógica inductiva (teniendo en cuenta las instancias negativas, lo cual prefiguraba el falsacionismo de Karl Popper), planteó la necesidad de la <em>experimentación</em> científica y contribuyó a que la ciencia se fijara de nuevo en el mundo, en la realidad, incluyendo los saberes prácticos o artes mecánicas (Pachón, 2019). A estas labores científicas y filosóficas (también políticas en el caso del Canciller inglés) los dos dedicaron toda su vida.</p>



<p>En el artículo que Gardiner escribió para el <em>Dictionary Of National Biography </em>en 1895 sostuvo que:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“a fines de marzo de 1626 […] Bacon dejó su coche para recoger nieve con el propósito de rellenar una gallina, a fin de observar el efecto del frio en la conservación de la carne. Al hacerlo tomó un resfrío […] y murió el 9 de abril, de la enfermedad que hoy se llama bronquitis”. (2013, p. 50).</p>
</blockquote>



<p>Bacon murió en su ley: investigando. Él pensaba que la naturaleza estaba compuesta de <em>naturalezas simples o cualidades, </em>tales como el frio, el calor, la ductibilidad, lo húmedo, la densidad, lo raro, etc. Llegó a esta conclusión porque son esas cualidades las que experienciamos de manera sensible en el contacto que tenemos con el mundo, entonces, concluyó que, si se conocía la <em>Forma</em> de esas cualidades, se accedía a las leyes mismas de la naturaleza, a sus secretos con lo cual era posible diseñar un mundo técnico-científico con “aviones”, &#8220;teléfonos&#8221;, trasplantes, medicinas y todo tipo de artefactos, que suplieran las necesidades humanas, tal como lo planteó en su utopía <em>La Nueva Atlántida </em>y en <em>Magnalia Naturae </em>de 1627 (<em>The Works</em>, V, pp. 415-416).</p>



<p>Por otro lado, como nos cuenta Cirilo Flórez Miguel en su estudio introductorio “René Descartes, la constitución de la modernidad” a la edición de Gredos de algunas obras de Descartes, en 1649 la reina Cristina de Suecia invitó a Descartes a su corte. Él &nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“Acordó reunirse con la reina en su biblioteca a las <em>cinco de la mañana</em>, momento en el que ella, libre de sus ocupaciones de gobierno, podía dedicarse al cultivo de la filosofía. <em>Descartes se levantó a las cuatro</em> para acudir a este encuentro, y como consecuencia del frio que hacía a esta hora temprana cogió la neumonía que acabó con su vida.&nbsp; […] Después de pocos meses en este clima frio del norte, la mañana del 11 de febrero de 1650 murió en Suecia”. (2014, p. XVI).</p>
</blockquote>



<p>Descartes, como es bien sabido, compartía sus investigaciones y realizaba intercambios epistolares con teólogos y pensadores de su tiempo. Con esas prácticas, se inauguraba la idea de que la ciencia era un producto comunicable, validable por la comunidad científica y de que la filosofía era dialógica, no era una ocurrencia de mentes solitarias. Descartes murió compartiendo su saber, sus reflexiones, retroalimentándolo. Como Bacon, fue victima del frio, y como él, aunque en mayor medida, forma parte del panteón de la filosofía moderna.</p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Bacon, Francis.<em> </em><em>La gran restauración</em> (Novum Organum) [1620]<em>, </em>Madrid: Tecnos, 2011. Traducción, Introducción y notas de Miguel A. Granada.</p>



<p>Descartes, R. (1986). <em>Discurso del método, </em>Madrid: Alianza Editorial.</p>



<p>Flórez, Miguel. (2014). “Rene Descartes, la constitución de la modernidad”. En Descartes. <em>Reglas para la dirección del espíritu, Investigación de la verdad por la luz natural, Discurso del método, Las pasiones del alma, Tratado sobre el hombre. </em>Madrid, Gredos.</p>



<p>Gardiner, S.R. (2013). Años decisivos en la vida pública de Bacon”. En: <em>La Nueva Atlántida. </em>Buenos Aires, Losada.</p>



<p>Pachón, D. (2019). [Tesis doctoral] <em>El imperio humano sobre el universo. La filosofía natural de Francis Bacon. </em>Bogotá: Ediciones Desde abajo. <em>&nbsp;</em></p>



<p>Principe, Lawrence. (2013). <em>La revolución científica: una breve introducción </em>(Traducción de Miguel Paredes Larrucea)<em>, </em>Madrid: Alianza Editorial.</p>



<p>Schelling, F. (2025). <em>Introducción a la filosofía moderna. </em>[Traducción de Jorge Aurelio Díaz], Bogotá: Siglo del hombre editores.</p>



<p><em>The Works of Francis Bacon, </em>(James Speeding, Robert Leslie Ellis y Duglas Denon Heath, eds.), 1857-1874. Boston: Houghton, Mifflin and Company: The Riverside Press, Cambridge. En:&nbsp; <a href="http://onlinebooks.library.upenn.edu/webbin/metabook?id=worksfbacon">http://onlinebooks.library.upenn.edu/webbin/metabook?id=worksfbacon</a>, incluye <em>The life and Letters of F.&nbsp; </em><em>Bacon including all his ocassional works </em>(J. Speeding, editor).</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
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        <pubDate>Sun, 10 Aug 2025 22:11:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Bacon y Descartes: dos filósofos que murieron “en su ley”.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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        <title>El hombre que soñó refundar el paraíso en Santa Marta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/otro-mundo-es-posible/el-hombre-que-sono-refundar-el-paraiso-en-santa-marta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace 500 años, Rodrigo de Bastidas volvió a la bahía que había visitado más de dos décadas atrás para fundar Santa Marta, la primera ciudad del continente. La suya fue una locura: trasladó a 450 personas, cemento y hasta perros para darle vida a una ciudad imposible. ¿Qué llevó al marino sevillano, rico comerciante esclavista, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h4 class="wp-block-heading"><em>Hace 500 años, Rodrigo de Bastidas volvió a la bahía que había visitado más de dos décadas atrás para fundar Santa Marta, la primera ciudad del continente. La suya fue una locura: trasladó a 450 personas, cemento y hasta perros para darle vida a una ciudad imposible. ¿Qué llevó al marino sevillano, rico comerciante esclavista, a migrar a un nuevo destino? ¿Negocio o idealismo?</em></h4>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27055523/bastidas-683x1024.png" alt="" class="wp-image-118522" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27055523/bastidas-683x1024.png 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27055523/bastidas-200x300.png 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27055523/bastidas-768x1152.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27055523/bastidas.png 1024w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p><strong>Por Enrique Patiño</strong></p>



<p>Rodrigo de Bastidas salió herido de muerte del poblado de Santa Marta que acababa de fundar apenas un año atrás. Un bote de remos lo condujo de vuelta a la nave. Debía despedirse de la bahía.</p>



<p>“Bien merecido se lo tiene”, vociferaron sus opositores, que no eran pocos. “Pobre hombre, había cambiado. Era amable y defendía a los nativos”, alegaron sus defensores, también numerosos.</p>



<p>Bastidas había insistido durante 23 años en ir a aquella tierra a la que nadie quería aventurarse. Eso le implicaba salir de Santo Domingo, donde vivía en la opulencia como un hacendado exitoso. Su decisión estaba tomada desde que la había visto por primera vez, cuando pasó frente a su bahía y desembarcó para tomar alimentos y beber agua fresca. Finalmente, logró la capitulación de la Corona española para hacerse con las nuevas tierras. &nbsp;</p>



<p>Una vez tuvo la aprobación de los monarcas, emprendió una cruzada descomunal para llevarse consigo a 450 personas con la única intención de construir un primer pueblo en Tierra Firme. Nadie le quería hacer caso y lo tildaron de loco. Una cosa era vivir en las islas del Caribe, lugares cómodos y de fácil salida, y otra adentrarse en aquel continente inmenso, desconocido, del que nadie sabía nada, donde había múltiples tribus en las costas, el miedo a lo desconocido y ninguna certeza de que hallarían riquezas. Los convenció diciéndoles que ganarían dinero y que era un lugar cercano al paraíso. Les aseguró que nunca querrían irse de allí.</p>



<p><strong>Los ecos del nuevo mundo</strong></p>



<p>Lo irónico es que haya sido él el primero en partir. Bastidas saludó al capitán da la nave La Santiago, fondeada en la bahía, a bordo de la cual había llegado a Santa Marta. Tomó la mano de su mujer, Isabel Rodríguez. Lo acompañaba su hijo, que tenía su mismo nombre, y aspiraba a ser obispo. A él le contó su historia completa, para que no la olvidara:</p>



<p>Contaba con dieciocho años cuando hubo una gran agitación en Sevilla el día que conoció la noticia que partió la historia en dos: un posible nuevo mundo había sido avistado por los navegantes que habían viajado al occidente en sus barcos. No habían caído al abismo, sino que habían encontrado tierras, gentes, aves y alimentos insólitos. Unos afirmaban que era China o la India. Otros, que se trataba de una tierra nunca vista.</p>



<p>El misterio y la necesidad impulsó a los migrantes a irse a probar fortuna. Él era aún joven, pero ya era marino y volvió corriendo a su casa para pedir autorización de irse a probar fortuna. No eran buenas épocas en su tierra. España era entonces una tierra de batallas internas, reinados turbios, una religión opresiva y pocas garantías de felicidad.</p>



<p>A medida que pasaban los años, Sevilla se fue llenando de más marineros que alimentaban el fervor de nuevos hallazgos. En los bares, los navegantes narraban sus aventuras, tristes o esperanzadoras. Ya en ese entonces, Bastidas se había postulado para sumarse como capitán.</p>



<p>Nunca fue notario, ni tuvo estudios formales. Era un marino más del barrio de Triana, que consiguió el 5 de junio de 1500 el permiso para “<em>descubrir islas e tierra firme a las partes de las Indias, o a otra cualquier parte</em>” con tal que no fueran las que habían descubierto ya Cristóbal Colón, o las que pertenecían al rey de Portugal. La corona no financia su viaje, pero lo nombra capitán de la expedición y le pide entregar la cuarta parte de todo lo que obtenga, si consigue organizar su viaje.</p>



<p>Agradecido por la oportunidad, se arrodilla frente a la patrona de Sevilla, la Santa Marta, y se encomienda a ella. De paso, le promete que bautizará la tierra más bella que encuentre en su nombre.</p>



<p>Pero necesitaba dinero para el viaje. Se alía con Juan de la Cosa para conseguir patrocinadores y fletar los barcos. Tarda bastante en conseguir los maravedíes suficientes para cruzar la mar. Finalmente se hace con dos navíos, compra las vituallas para el viaje, contrata a los marineros, armazones y chinchorros de pesca para poder abastecerse del mar. También suma mercaderías baratas para intercambiar con los indígenas posibles que encuentre, como telas y espejos, cascabeles, cuentas de vidrio, tejidos y ropas de bajo coste, porque así se lo han aconsejado los navegantes que ya han ido al otro lado del mundo.</p>



<p>Bastidas se ha empeñado, literalmente, para poder viajar. Cuando zarpa, lo debe todo. Concibe su viaje como un negocio: o gana o se arruina. Le han prestado dinero y debe traer lo suficiente como para pagar las deudas, ganar él y pagarle a la corona.</p>



<p><strong>Ve la bahía por primera vez</strong></p>



<p>Sale en enero de 1502 desde el puerto de las Mulas de Sevilla, enfila hacia el sur de las tierras halladas por Colón y tras meses de navegación da con el golfo de Venezuela, el Cabo de la Vela y la costa de Santa Marta. Bajan hasta el golfo de Urabá y las tierras de Panamá. Paran sucesivas veces en las tierras que descubren y las bautizan o preguntan a sus habitantes los nombres que usan. Santa Marta ha sido su favorita por su belleza y su ubicación entre montañas, por lo que decide llamarla así desde entonces en sus documentos de viaje.</p>



<p>A su regreso, pleno ya de mercancías, sus naves resultan dañadas por un molusco que desconoce, la broma marina, un bivalvo que desconocía y se alimenta de madera. Los cascos de su barco quedan debilitados y debe guarecerse en la isla de Santo Domingo. Su suerte parece torcerse porque es acusado tras llegar a costas que no le eran permitidas. Luego resulta absuelto en España.</p>



<p>Para sorpresa de sus enemigos, es premiado por los reyes por sus hallazgos y la fortuna le sonríe: Bastidas se convierte pronto en un comerciante rico que vive de capturar indígenas Caribe y de su extracción de las perlas, de la cría de hasta 8.000 cabezas de ganado y del rescate de oro. Un típico colonizador en pleno. Cuando es nombrado regidor de Santo Domingo alcanza la total riqueza.</p>



<p>Quería más. A medida que se ampliaba la colonización, los españoles buscaban más indígenas para esclavizar y comerciar ante la escasez de mano de obra. Es entonces cuando opta por ganarse la gobernación de Santa Marta, que al final consigue. La capitulación le exige construir una población y una fortaleza. A cambio, concede exenciones y privilegios a los nuevos pobladores. A Bastidas le permite gozar del privilegio de repartir aguas, tierras y solares. Así lo recuerda J.J. Real Díaz en su libro <em>El sevillano Rodrigo de Bastidas</em>.</p>



<p><strong>Fundar el primer pueblo en el continente</strong></p>



<p>Bastidas entiende que no será un viaje como todos: fundar un pueblo implica organizar las estructuras de una nueva provincia, atraer a los indígenas locales para convertirlos a su religión y sentar las bases de la agricultura y la ganadería. Necesita, además de marinos, llevar familias de pobladores que quieran quedarse y organizar un pueblo. Es cuando la mayoría rehúsa acompañarlo. Nadie sabe si hay riquezas en Santa Marta. Termina ofreciendo regalos, pagando deudas a morosos para que se unan a su travesía y sacando presos de la cárcel para que viajen con él.</p>



<p>Al final, logra disponer de una nave gruesa, La Santiago, además de cuatro carabelas. Llena las bodegas de cal y ladrillos, de ganado y mercancía, vacas y caballos, y de todo lo que necesita para fundar una población. Envía dos carabelas por delante, por seguridad, y el resto de las familias lo siguen atrás.</p>



<p>Vuelve a recorrer las costas que había visto veinte años atrás. Después de cruzar el Cabo de la Vela divisa los picos nevados de la sierra nevada que tanto le había llamado la atención, más imponente aún que la de Granada, en su tierra. Ve las aguas tumultuosas que se suceden en playas sucesivas, las olas encabritadas que moldean rocas como huevos de dinosaurio, la vegetación verdísima, si es que pueden llamarse verdes las infinitas tonalidades que abarcan.</p>



<p>Ve a los indígenas con sus gorros blancos, tutusomas que representan su tierra coronada de nieves, y que los observan y siguen desde las orillas; contempla las playas tranquilas, las montañas cundidas de cervatillos y árboles de trupillos, las tortugas marinas que acompañan sus carabelas, las playas amplias que se vuelven bahías. Desciende por fin en la bahía llamada de Gaira, como la tribu que la habita. Pisa las conchas que pueblan la arena, mareado aún por el movimiento de tantas horas de mar. Los hombres que lo acompañan lo siguen y entre los rezos y las plegarias, agradecen el abrazo de aquel lugar cuyas montañas los envuelven mientras el mar calmo los recibe.</p>



<p>Beben el agua fría del río Gaira que desciende de la sierra y envía una comitiva para entrar en contacto con los habitantes de allí, que son numerosos y curiosos, y que calientan las conchas extraídas de la playa para hacer cal con ella. Las etnias tienen nombres que escriben en su letra enrevesada: koguis, arhuacos, chimilas, malebúes, gairas, tagangas o dorsinos, entre otras.</p>



<p>Luego eligió la bahía más profunda para fundar la ciudad que quería y allí desembarcó sus vacas, cerdos, yeguas y perros, los ladrillos y los clavos, y empezó a negociar con los indígenas para aplicar la Leyes de Burgos, que exigían un buen trato. Nadie entendió qué le pasaba. ¿Bastidas, el comerciante de esclavos, pedía negociar y tratar con bondad a los nativos? ¿Bastidas, el hacendado, refrenaba la cacería de los locales? Sus subalternos intuyeron que tramaba un plan para quedarse con todo y no darles nada. Que quería amistarse con los locales para después timarlos y dejar a todos los recién llegados con un palmo de narices tras llevarse las riquezas.</p>



<p>Su mujer y él argumentaron que la belleza del lugar, y haber estado consagrado a la Santa de Sevilla, lo había cambiado. Que aquel era el paraíso y merecía conservarse así. Nadie le creyó. Quizás ni él mismo. Conjeturaron que a sus cincuenta años podía estar entrando en la sinrazón. A sus espaldas, se lanzaron a la cacería de los indígenas y cinco de los suyos se aliaron para sacar a Bastidas del camino.</p>



<p><strong>La noche aciaga y la huida</strong></p>



<p>Con cuchillos en mano atravesaron el pecho del gobernador. No murió de inmediato, pero por eso se subió a la nave La Santiago que lo sacará de allí. Así se lo relató a su esposa y a su hijo.</p>



<p>Mientras emprende el viaje que lo llevará hasta Cuba, donde Rodrigo de Bastidas morirá, los conspiradores son juzgados. Las familias que fundaron las doce primeras haciendas se dividen entre sí. Construyen la iglesia y unas pocas casas, pero prefieren arremeter en viajes hacia el interior de Santa Marta en busca de riquezas ajenas antes que seguir edificando el paraíso: la gran Teyuna, ciudad de los Tayronas, termina abandonada; las poblaciones indígenas resultan arrasadas. La ciudad crece, pero permaneció desprotegida y con pocas fortalezas, por lo que termina siendo incendiada veinte veces en 150 años por piratas franceses, ingleses y holandeses.</p>



<p>El paraíso que soñó Bastidas para la ciudad cobró otra forma a partir de entonces. A pesar de la violencia inicial contra lo diferente a lo español, se impuso el mestizaje. A Santa Marta llegaron los vestidos de seda para las damas encopetadas a la par que las primeras Biblias impresas, pero también los africanos esclavizados que legaron sus bailes y su gastronomía, así como los indígenas que bajaron de la Sierra e impusieron tanto su tranquilidad como sus saberes ancestrales. Los andaluces impusieron el acento, pero los indígenas lo suavizaron y los africanos lo volvieron más rápido y golpeado. Todos fraguaron un nuevo ser, el caribeño, que se replicó por las costas.</p>



<p>Y todo se mezcló: las campanas para las iglesias con el conocimiento de los mamos, las gaitas europeas con las gaitas y ocarinas indígenas, los bombardinos y trombones con los tambores de los africanos de Mali,&nbsp;Senegal,&nbsp;Guinea&nbsp;y&nbsp;Burkina Faso, el hierro para el primer tren con el cobre de los fogones donde se fritaba en grasa de cerdo el maíz de las arepas. Eso no lo sabría Bastidas.</p>



<p>Pero ese, al final, sería la versión del paraíso que había soñado: una donde la diversidad que lo había atraído sería representada por la coexistencia de todo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060027/2018_Santa_Marta_Colombia_-_Estatua_de_Rodrigo_de_Bastidas-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118523" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060027/2018_Santa_Marta_Colombia_-_Estatua_de_Rodrigo_de_Bastidas-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060027/2018_Santa_Marta_Colombia_-_Estatua_de_Rodrigo_de_Bastidas-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060027/2018_Santa_Marta_Colombia_-_Estatua_de_Rodrigo_de_Bastidas.jpg 960w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" data-id="118524" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060053/jm4vfdTSUy3B8lFYrGuX-0-tdl3u.jpg" alt="" class="wp-image-118524" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060053/jm4vfdTSUy3B8lFYrGuX-0-tdl3u.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060053/jm4vfdTSUy3B8lFYrGuX-0-tdl3u-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060053/jm4vfdTSUy3B8lFYrGuX-0-tdl3u-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/27060053/jm4vfdTSUy3B8lFYrGuX-0-tdl3u-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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        <author>Enrique Patiño</author>
                    <category>Otro mundo es posible</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118521</guid>
        <pubDate>Sun, 27 Jul 2025 11:03:49 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El hombre que soñó refundar el paraíso en Santa Marta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Enrique Patiño</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Cartografía de un Origen Sefardí</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/cartografia-de-un-origen-sefardi/</link>
        <description><![CDATA[<p>A mediados del año 2019 publiqué un artículo titulado &#8220;Nuestro origen sefardí&#8221;, motivado por los anhelos de muchos colombianos que, en su momento, soñaron con obtener la nacionalidad española por su ascendencia sefardí. La idea surgió al escuchar crónicas contadas con pasión por personas fascinadas con un pasado recién descubierto. Recuerdo especialmente el caso de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>A mediados del año 2019 publiqué un artículo titulado <em>&#8220;Nuestro origen sefardí&#8221;</em>, motivado por los anhelos de muchos colombianos que, en su momento, soñaron con obtener la nacionalidad española por su ascendencia sefardí. La idea surgió al escuchar crónicas contadas con pasión por personas fascinadas con un pasado recién descubierto. Recuerdo especialmente el caso de un magistrado que podía pasar horas narrando cómo sus ancestros, cargados de ilusiones, llegaron en champanes a estas tierras hostiles y, con perseverancia, fundaron poblaciones que hoy aún conservan vestigios de su vida.</p>



<p>Hoy, tras haber recorrido el camino que el destino me trazó —el de reconstruir muchas de esas historias mediante el análisis de árboles genealógicos y sus vínculos con la madre patria—, en el ocaso de aquel proceso de concesión de nacionalidad por parte del Gobierno español, puedo afirmar que no solo se reencontraron muchas personas con su identidad, sino que también un &#8220;perdón&#8221; pronunciado por el Rey de España, cinco siglos después, logró entrelazarnos a todos en una historia compartida: una historia de historias, sistémica y mágica, que abrió las puertas a sus hijos desterrados.</p>



<p>Hoy me tomo la libertad de retomar muchas de las ideas de aquel primer escrito, ya vistas en perspectiva, con el único propósito de conspirar contra el olvido. </p>
</blockquote>


<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/b7e3bfc56e31675fd8045bd441137163237c819ee5e3941e5c905b9dc8ca28de?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/b7e3bfc56e31675fd8045bd441137163237c819ee5e3941e5c905b9dc8ca28de?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__name">Ramón García Piment</p></div></div>


<p>Un enigma profundo y a veces contradictorio se experimenta al descubrir nuestro propio pasado que puede ser tan apacible como tormentoso. Llega un momento en la vida en que los seres humanos buscan una referencia en el pasado lejano, indagando sus orígenes, para quizás descubrir que la vida es un círculo.</p>



<p>Casi todos tenemos referencias de nuestros padres y abuelos; algunos afortunados han llegado a conocer a sus bisabuelos y, muy pocos, a sus tatarabuelos. De ellos, es evidente que ha habido una transferencia cultural, un legado cromosómico y memético, que incluye costumbres, tradiciones, religión, herencias gastronómicas e incluso dichos y malos hábitos. Dependiendo de la cercanía o el rechazo, estos patrones pueden llevarse con orgullo o con prejuicio.</p>



<p>Por un momento, luego de encontrar el hilo que conduce a las generaciones antiguas desde nuestro nacimiento, empezamos a experimentar un viaje al pasado que supone historias de amores, relaciones, pasiones y, hasta conveniencias que unieron parejas que sembraban una semilla de sus seres hasta llegar a nosotros. La primera generación, la de nuestros padres lleva dos familias, dos tradiciones diferentes, dos culturas. Cada subida de generación, de manera matemática duplica las familias y tradiciones, hasta tener un universo, una mixtura cultural, una amalgama que puede ascender en 20 generaciones, cerca del año 1492 hasta a más de dos millones familiares antepasados.</p>



<p>Es ahí donde podemos descifrar historias de nuestro pasado, mezclas de razas, mezclas de ideologías, de sueños, eso marca nuestra identidad. La fórmula de la identidad se da entre la memoria y el lugar o territorio, que algunos autores han citado como <em>Lieu de mémoire</em>. Pensamientos marcados en nuestras mentes unidos a un espacio físico se incrustan en el mismo ADN. Es por eso que en ocasiones actuamos de manera particular al sentir un espacio que nunca hallamos visitado antes, pero que sentimos familiar. Eso pasa con los sabores, colores, ambientes y olores. Esa es la llamada herencia epigenética y también <em>resonancia identitaria</em>.</p>



<p>Esa idea tiene un espacio en la neurociencia, dado que el hipocampo y áreas colindantes codifican tanto el espacio como ellugar, espacios específicos pueden evocar recuerdos de nuestros antepasados o emocionales que configuran nuestra identidad. Esto tiene sentido neurológico: los recuerdos se organizan en un marco espacial que puede ser activado por sensaciones de familiaridad.</p>



<p>Al elaborar árboles genealógicos de nuestros antepasados, estamos conectándonos con nuestra propia historia, no solo de consanguineidad, para descubrir una línea de sangre o linaje, que en genética puede apoyar a encontrar rasgos dominantes, sino que también estamos redescubriendo lugares donde habitaron nuestros antepasados.</p>



<p>En este punto nos encontramos con una historia fascinante que hasta hace poco tenía poco o nulo interés, y era nuestro origen sefardí, pues conecta de manera directa nuestro pasado casi común, como latinoamericanos con la península ibérica. Los sefardíes son los descendientes de los judíos que vivieron en España y Portugal hasta 1492 cuando los Reyes Católicos los expulsaron de los Reinos de Castilla y Aragón por motivos más que todo religiosos, pues los reyes buscaban una homogenización religiosa, lo que implicaba una persecución a los musulmanes y judíos que se encontraban en gran parte de la Penisla ibérica. esa persecución traía consigo una conversión de los judíos, y un castigo a los no conversos, para hacer esta cacería, surge la Inquisición en 1478, como empresa encargada de perseguir a los conversos sospechosos de judaizar, pues eran una amenaza para la ortodoxia católica y la unidad del reino.</p>



<p>Esos motivos obligaron a los sefardíes a salir de la península en una de las más grandes a diásporas migratorias de todos los tiempos. Los judíos salieron principalmente a territorios del imperio otomano y a algunas regiones del mundo árabe, pero unas buenas porciones de judíos encontraron refugio en la América recién descubierta.</p>



<p>Muchos expulsados viajaron hacia Holanda, Inglaterra y Alemania para fusionarse con los asquenazíes o judíos que habían llegado a esa región milenios atrás. Algunos peregrinos se dirigieron a Portugal, donde inicialmente no existían restricciones religiosas bajo el reinado de Juan II. Sin embargo, tras su fallecimiento, su sucesor, el rey Manuel I, enamorado de la hija de los Reyes de España, decidió expulsar a los infieles de su territorio portugués, como un obsequio para su futura esposa. Tal como lo expresó Enrique Serrano: “Desde entonces y durante siglos, nadie se sentía plenamente libre y seguro en los campos y las ciudades de las Españas, pues temían que algún remoto antepasado comprometiese su nombre o el de los suyos o que, al contraer matrimonio con su amada, estuviese heredando sin quererlo la desdicha y el encono que truncan los destinos de los hombres”.</p>



<p>España, madre patria de América, trajo consigo durante la conquista no solo la inclusión del idioma y la imposición de la religión católica a través de las misiones, sino que también aportó cientos de mudéjares (moros) y judíos (sefardíes) con identidades difusas, disfrazadas de catolicismos, cuyos ritos eran considerados herejías por la Inquisición.</p>



<p>Durante la época de la colonización de América, muchos de ellos llegaron a las colonias españolas y portuguesas en el continente. Esto ocurrió principalmente a través de las rutas comerciales y la movilidad de los conversos, que, aunque se habían convertido al cristianismo, continuaron practicando en secreto el judaísmo, lo que se conoció como los &#8220;marranos&#8221; o &#8220;criptojudíos&#8221;. Aunque la Inquisición en las colonias latinoamericanas persiguió ferozmente a aquellos que intentaban practicar el judaísmo de forma clandestina, los sefardíes que llegaron a América dejaron una huella profunda en las comunidades latinoamericanas, especialmente en países como México, Colombia, Venezuela, Argentina, Brasil y Perú. Los descendientes de estos sefardíes, a veces sin saberlo, mantuvieron ciertas costumbres, apellidos, e incluso palabras de origen judeoespañol (ladino), que se transmitieron a lo largo de los siglos.</p>



<p>Para los americanos, quienes llegaban de España eran considerados españoles sin distinción alguna, lo que propició una fusión de culturas tan profunda que logró borrar la huella de sus orígenes. Numerosos estudios han identificado ciertos indicios que permiten reconstruir piezas de este inmenso rompecabezas genealógico. Es aquí donde surgen los conectores como respuestas a nuestras formas de ser, permitiéndonos conocernos un poco más.</p>



<p>Más allá de la certeza sobre si nuestro origen es o no sefardí, según los análisis patronímicos de los apellidos, la tradición indica que era costumbre judía españolizar su identidad, buscando una relación de los apellidos con el tipo de trabajos desarrollados (Guerrero, Tinajero, Barbero, Zapatero, Ferrer, Ballesteros), cualidades físicas (Calvo, Cano, Pardo, Moreno), lugares de residencia (Roca, Ríos, Romero, Montes, Plazas, Rosas, Flores, Calle), toponimias (Ávila, Córdova, Villavicencio, Quiroz, Zamora, Lugo, Santander, Salamanca), o simplemente su nombre patronímico (Sancho a Sánchez, Gonzalo a González, Ramiro a Ramírez). Así, los procesos masivos de indagación ancestral recrearon una torre de Babel, complicando los análisis de árboles genealógicos de quienes intentan conectar su identidad presente con el momento previo al Edicto de Granada que expulsó a los judíos de España.</p>



<p>Ese fue un largo viaje de todo un pueblo hacia el olvido de su identidad. El propósito de preservar sus vidas los llevó a olvidar la lengua hebrea e incluso la forma de leer las inscripciones de las tumbas y los rollos del Torá, como se narra en la historia de la familia santandereana Méndez-Pinto, contada por Enrique Serrano en su novela “Donde no te conozcan”.</p>



<p>Las múltiples expulsiones y el exterminio seguramente generaron en ellos un “sentido del dolor”. Los antiguos hebreos, acusados de haber matado a Jesucristo y de ser “marranos” de las tradiciones cristianas, sentían un profundo dolor en su alma al no poder cumplir con las leyes mosaicas, que indicaban que solo en el templo de Israel se podía adorar a Dios. Si perdían el templo, solo les quedaba el abandono de su fe, lo que los llevó a lamentarse profundamente; lloraron sentándose en tierras extranjeras, colgaron las cítaras, se alejaron de los rabinos, quedándose sin Dios y sin sentido en la historia.</p>



<p>Fue en ese momento cuando ocurrió lo que no explican los libros de historia, las investigaciones sociales, ni los estudios judaicos, lo que solo se conoce desde la fe judeocristiana. Los errantes reaccionaron de manera sistémica, holística e indescifrable, y al encontrar un sentido a lo sucedido, transformaron el dolor en un proceso de purificación y esperanza, transmutando el abandono en capacidad, convirtiendo sus quejas en acciones. Al concatenar sus historias, sintieron que allí estaba Dios, en cada paso de su milenaria tradición. Descubrieron que podían unirse (en aljamas) para orar, crecer, amarse, apoyarse unos a otros; así fue como comenzaron a trabajar en su obra, olvidando su exilio permanente.</p>



<p>Basándose en las habilidades que los caracterizaban —seres cultos, laboriosos, ahorrativos, innovadores y asertivos para los negocios— y en sus acciones, surgió un intrincado esquema de comunicación oculta que creó redes comerciales invisibles pero efectivas en cada uno de los puertos europeos. Aprendieron a mantener un perfil bajo, a ser clandestinos dentro de los clandestinos, según explica Ricardo Escobar Quevedo. Además, se preocuparon por no dejar rastro que revelara sus orígenes judíos en España o Portugal, ocultándose de la amenaza de los tribunales de la Inquisición.</p>



<p>En la América colonial se establecieron sus redes de comunicación, intercambio, desplazamiento y comercio, las cuales resultaron efectivas frente a las instituciones de control coloniales. La magia de la transmisión cultural residía en las mujeres, quienes se encargaron de enseñar las prácticas religiosas a las generaciones siguientes como una forma de preservar la identidad mediante la tradición oral y sigilosa. Sin embargo, según las investigaciones de Adelaida Sourdis Nájera, se mimetizaron tanto entre las montañas y selvas, entre los puertos y pueblos lejanos, que, sin proponérselo, se disolvieron con la cultura aprendida, con el idioma español, y asimilaron el catolicismo.</p>



<p>Los hilos conductores de los primeros españoles sefardíes penetraron en estas tierras. Los sefardíes invisibles nombraron regiones conquistadas en recuerdo de su estirpe, como el caso del español de raíz sefardí Gonzalo Jiménez de Quesada, quien fundó una población sobre el río Magdalena, cerca de Barrancabermeja, con el nombre de Torá, en homenaje a su sangre oculta. Historias similares ocurrieron posteriormente con regiones como Antioquia, conquistada por el mariscal sefardí Jorge Robledo, u otros territorios y poblaciones subsiguientes, como Armenia.</p>



<p>La independencia de Colombia trajo un nuevo aire a los colonos, transformando el territorio en un lugar ideal para visibilizarse sin temor a represiones. El Correo de Curazao, proclamado por Simón Bolívar, autorizó a los miembros de la nación hebrea a establecerse en los puertos de Colombia, gozando de libertad religiosa. Esto permitió la llegada desde las Antillas de comerciantes extranjeros sin aparente credo religioso, quienes se asentaron principalmente en poblaciones de la costa norte sin ser afectados por las guerras civiles bipartidistas del siglo XIX, pues estaban acostumbrados a manejar su identidad. Así, la Ciudad Fenicia (Barranquilla) comenzó a prosperar con la llegada de familias como los Álvarez-Correa, Cortissoz, Curiel, De la Rosa, Dovale, Del Valle, De Sola, Gómez-Casseres, Heilbrón, Henríquez, Isaacs, Jerusum, Juliao, Jimeno, López Penha, Pardo, Pereira, Osorio, Rois, Méndez, Salas Salzedo, Senior y Sourdis.</p>



<p>A finales del siglo XIX, Bogotá experimentó una explosión de prosperidad empresarial similar a la costera, impulsada por otros judíos que llegaron a la capital, algunos de origen asquenazí. Estos incursionaron con sociedades y empresas innovadoras, como Leo Kopp, Rubén Possín y José Eidelman, entre otros. Estos últimos lograron proyectar y ejecutar proyectos inmobiliarios conocidos como los tradicionales barrios Marly y Veinte de Julio, o el increíble proyecto urbano inicialmente llamado “urbanización la Paz”, propuesto en 1919 y renombrado en homenaje al centenario de la independencia como el actual Barrio Siete de Agosto. Allí, según nos cuenta Enrique Martínez Ruiz, Possín construyó su hogar, la Quinta Sión, marcada con el símbolo de la estrella de David.</p>



<p>Empresas de aviación como Scadta (hoy Avianca), Cervecería de Barranquilla, con productos como Gallo Fino, Escudo, San Nicolás o Águila; Cervecería de Colombia (Águila), con productos como La Pola, cuyo nombre se convirtió en el término genérico para la cerveza en el país; clubes de comercio, acueductos, empresas navieras y constructoras de ferrocarriles, son marcas que representan una identidad colectiva nacional, impregnadas de la tenacidad, perseverancia, convicción y esperanza de diversos grupos de inmigrantes, incluidos los sefardíes.</p>



<p>Algunos ritos quedaron arraigados en regiones como el Norte de Santander, donde persiste la tradición cultural de filiación mixta católica y sefardí de consumir el Jueves Santo los siete potajes, que tienen relación directa con el plato de Séder de Pésaj. De igual forma, encontramos el pan ácimo en nuestras panaderías.</p>



<p>Esta narrativa se enlaza con muchas más que surgen de cada árbol genealógico, de cada familia estructura una crónica envolvente. miles de historias se han venido uniendo en un efecto práctico que ha venido pasando desde hace ya 10 años, pues en la búsqueda de esos antepasados, de esas crónicas gran parte de ciudadanos en Colombia se han encontrado con un hito que conecta ese origen común con la península ibérica y con una invitación de los actuales Gobiernos Español y portugués a recuperar esa nacionalidad quitada hace 500 años.</p>



<p>Esto se debe a la promulgación de la Ley 12 de 2015 por el parlamento español, que buscó compensar la expulsión de ciudadanos sefardíes de España en 1492, otorgando la nacionalidad española a quienes lo deseen a través de dicha ley. Su vigencia temporal finalizó el 1 de octubre de 2019 e incluía a los descendientes de los más de 50.000 judíos residentes en España. Esta perspectiva contra-antisemita no solo protege a la comunidad judía dispersa por el mundo tras las conocidas diásporas, sino que también impulsó la búsqueda de los orígenes de muchos ciudadanos globales que han perdido no solo el rastro de sus ascendientes, sino también sus creencias e identidad.</p>



<p>Actualmente, la obtención de la nacionalidad por esta vía ya no está vigente. los últimos trámites para conseguirla por la vía, concluyeron en el presente año parta España y para Portugal aún es posible, pero para residido legalmente en Portugal al menos tres años para poder acceder a este beneficio. Por tanto, en la actualidad, solo quienes puedan demostrar dicha residencia, junto con su ascendencia sefardí validada por la Comunidad Judía de Lisboa u Oporto y el cumplimiento de otros requisitos legales. Los resultados de estas investigaciones de los orígenes familiares hasta ahora dan a conocer el desarrollo de nuevas historias que me encantaría poder publicar próximamente en este espacio. Diversos autores, diversas historias.</p>



<p>Sin temor a interpretaciones disímiles, las tradiciones olvidadas se mimetizaron y fusionaron con lo que hoy es nuestra identidad, encarnada en una idiosincrasia tan difícil de caracterizar entre tanta diversidad. Sentimos nuestras las empanadas, las albóndigas, el mazapán y el cabrito asado. Ya no percibimos diferencias en la mixtura entre judíos, moros, españoles o indígenas, pues nos heredaron su afición por el conocimiento, el territorio, la mística, las artes, el orgullo, el poder, el saludo y la malicia; todas ellas, conspirando en nuestro ser, contra el olvido.</p>
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        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
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        <pubDate>Sun, 27 Jul 2025 05:21:59 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Cartografía de un Origen Sefardí]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Portugal, tierra de ancestros. Crónica de viaje #3</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/portugal-tierra-ancestros-cronica-viaje-3/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; En ningún otro lugar he sentido el mestizaje tan profundamente como en Portugal, los paisajes, las ciudades, pero por sobre todo las personas, confirman nuestro posible origen lusitano. No sobra recordar que fueron extremeños los grandes invasores en tierras americanas: Hernán Cortes, Francisco Pizarro, Pedro de Valdivia, Nuflo de Chaves, por mencionar solo algunos; [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_95787" aria-describedby="caption-attachment-95787" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95787" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-300x225.jpg" alt="Lisboa, barrio Alfama. " width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-1200x900.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-95787" class="wp-caption-text">Lisboa, barrio Alfama.</figcaption></figure></p>
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<p>En ningún otro lugar he sentido el mestizaje tan profundamente como en Portugal, los paisajes, las ciudades, pero por sobre todo las personas, confirman nuestro posible origen lusitano. No sobra recordar que fueron extremeños los grandes invasores en tierras americanas: Hernán Cortes, Francisco Pizarro, Pedro de Valdivia, Nuflo de Chaves, por mencionar solo algunos; y que a tierras del actual departamento de Nariño, perteneciente tanto al virreinato del Perú como al de la Nueva Granada, llegaron muchos portugueses buscando fortuna, de ahí los apellidos que perviven en medio de pieles cobrizas y costumbres indígenas: Almeida, Alvares, Alvear, Bravo, Chaves, Lopes, Miranda, Moreno, Saa; muchos de ellos agregando zetas y tildes para castellanizarlos.</p>
<p>Pero antes hagamos una parada en el camino. Estábamos en Ourense, y de ahí partimos en tren hasta Vigo, un recorrido de aproximadamente 1`30”, siendo una de las ciudades más pobladas de Galicia, puerto marítimo que mantuvo contacto permanente con América desde el siglo XVI, la ciudad guarda una perfecta armonía entre lo antiguo -especialmente el casco histórico- y lo moderno -como las estaciones de buses y de trenes-, conjugando de esta manera una historia que va desde la cultura castreña, pasando por la romana, la invasión francesa y su resistencia, hasta formar la hermosa ciudad actual, llena de parques y de playas que la convierten en uno de los sitios preferidos para los turistas de todo el mundo.</p>
<p>Nuestro destino próximo en tren era Lisboa, con lo que no contábamos era con la huelga de los trabajadores ferroviarios de Portugal, quienes alegaban mejoras salariales, afectando este sistema de comunicación entre España y Portugal, particularmente Galicia y Extremadura, de tal manera que debimos ajustar nuestro itinerario y partir en bus hacia Porto y de ahí a Lisboa. La tecnología tienes sus ventajas y sus desventajas, y así lo comprobamos, ya que en la taquilla al anunciarnos que no podíamos tomar el tren, solicité los tiquetes para viajar en bus, ante lo cual me informan que la compra debe hacerse por internet, ¡carambas!, de tal manera que cuando dejen de existir las redes informáticas con seguridad volveremos a la edad de piedra y más de media humanidad perecerá.</p>
<p>Porto u Oporto en español, fue fundada por uno de los Argonautas, Cale, dando lugar a la populosa ciudad que es hoy en día, la tercera más poblada de Portugal, estrechamente ligada en su historia a Galicia, de tal manera que los idiomas se asemejan profundamente, ya que tienen la misma raíz, así que el paso de un lugar a otro es una constancia de identidades. Los frutos secos, el aceite de oliva, pero por sobre todo el vino de Porto son los productos que más se comercializan, cuyos aromas invaden el ambiente invitando al deleite. Imposible no brindar, no atravesar los históricos y modernos puentes sobre el río Duero, el Casco Viejo -patrimonio de la Humanidad-, la Catedral, la Torre de los Clérigos o la Casa de los Músicos, considerada como la de mejor acústica en el mundo.</p>
<p><figure id="attachment_95788" aria-describedby="caption-attachment-95788" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95788" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7-300x208.jpg" alt="Porto. " width="300" height="208" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7-300x208.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7-150x104.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7.jpg 650w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-95788" class="wp-caption-text">Porto.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Continuamos nuestro recorrido en bus, creo que esta es la mejor manera de conocer los lugares por primera vez, desde la ventana se aprecian los paisajes que muchas veces nos recuerdan nuestras comarcas, se ven las personas en sus trabajos cotidianos, los animales que sirven para el sustento en todas sus formas, los molinos de viento que no sirven ya para espantar Quijotes sino para generar energía eólica, en fin, la mejor manera de sentir y palpar el mundo, además porque hacen paradas en lugares maravillosos, donde se puede degustar las comidas típicas de los diferentes lugares y hasta para dialogar un momento con los parroquianos del lugar.</p>
<p>Lisboa, por fin una de las ciudades soñadas. El estuario del rio Tajo copa nuestras miradas, allá se vierte generoso por sobre el Atlántico, en la ciudad posiblemente fundada por Ulises, el que vagó por tanto tiempo por entre mares. No hay tiempo ni ganas de descansar, presurosos salimos a recorrer la ciudad, a pie como es nuestra costumbre principal, aunque el metro y el tranvía soy una buena posibilidad. La fachada de las casas muestra la variedad de azulejos que la adornan, las aceras empedradas decoradas con la bandera jironada de la ciudad y otros motivos, herencia musulmana que se remonta al siglo VIII y que la apropiaron tan bien los portugueses, de tal manera que todo ese collage termina por formar a la maravillosa Lisboa.</p>
<p>Como en toda Europa, las construcciones son inmensas y los monumentos apoteósicos, ahí la Torre de San Jorge, en el barrio alto, uno de los más antiguos de la ciudad y la verdad algo descuidado; la Torre de Belém que pasó de ser enclave de invasiones y descubrimientos a faro y prisión; el Monasterio de los Jerónimos, lugar donde reposan Vasco da Gama, Luís de Camões y Fernando Pessoa. La plaza Martim Moniz es una babel de culturas, a sus alrededores las calles repletas de indios, musulmanes y muchos africanos que llegan buscando un mejor porvenir. Llegamos a la Baixa por la Plaza de Rossio, que es el corazón de la ciudad, reconstruido después del terremoto que destruyó casi por completo la ciudad en 1755, de tal manera que las calles y las plazas son amplísimas, ahí unas hermosas fuentes enmarcan el escenario del Teatro de D. María II, llama nuestra atención un iluminado tío vivo dentro de un hermoso local, lugar donde se venden las más finas sardinas enlatadas del mundo.</p>
<p><figure id="attachment_95789" aria-describedby="caption-attachment-95789" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95789" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-300x225.jpg" alt="Al fondo el castillo de San Jorge. " width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-1200x900.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-95789" class="wp-caption-text">Al fondo el castillo de San Jorge.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por la Rua Augusta llegamos a la Plaza del Comercio, en cuyo centro está la inmensa estatua de Jose I, reformador de la ciudad, y en los alrededores restaurantes y bares donde se puede degustar la mejor comida portuguesa, como es lógico, principalmente marina, lugar donde el bacalao ocupa un lugar muy importante, así como los delicados pasteles de Belém. La vida nocturna pulula en Lisboa, no hay un lugar que esté vacío y gente de todo el mundo nos asombramos con la belleza que se expone frente al Atlántico, hasta el punto de que mi esposa no resiste la tentación y en el Muelle de las Columnas se quita los zapatos y busca la playa que ahí se forma, seguida por los niños que eran retenidos por sus padres, quienes terminan en la pilatuna del llamado al mar que es inevitable.</p>
<p>En nuestra libre itinerancia llegamos a la Rua de Carvalho, ahí la Rua Rosa, el nombre se debe al piso que ha sido pintado de este color, lugar mágico donde el jazz y la bosa nova nos deleitan con un buen vino portugués, y cuyo cielo está tachonado de sombrillas de todos los colores y aunque no se ve el mar se presiente cercano, a escasos metros está el Jardim de Roque Jameiro, en donde se puede apreciar la tonalidad azul mágica del Atlántico.</p>
<p>En el corazón del Chiado está la librería Bertrand, la más antigua del mundo, fundada en 1732, busco insaciablemente por la rua Direita do Loreto ese espacio, ni siquiera me percato de lo pequeña que es la entrada, para sumergirme, como decenas de turistas, en un laberinto que me recuerda gran parte de lo que he querido ser en mi vida, también un humilde demiurgo de libros. Ahí no resisto la tentación de buscar un Quijote en portugués, al cual se le estampa en su primera página un sello en donde se garantiza que se adquirió en la librería más antigua del mundo, ostentando el Guinness Record desde 2016.</p>
<p><figure id="attachment_95790" aria-describedby="caption-attachment-95790" style="width: 225px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95790" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-225x300.jpg" alt="Libreria Bertrand, la más antigua del mundo. " width="225" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-225x300.jpg 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-113x150.jpg 113w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-768x1024.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px" /><figcaption id="caption-attachment-95790" class="wp-caption-text">Libreria Bertrand, la más antigua del mundo.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En Lisboa como en la Europa Occidental, se encuentra toda clase de advocaciones a vírgenes, santos y santas católicas, en el histórico barrio de La Alfama está la Capilla de San Antonio de Lisboa, el mismo llamado de Padua, cuya estatua está presente en calles, plazas y casas de Portugal; en las afueras del templo barroco, en donde nació el santo portugués, nos encontramos con Natalie, nieta de mi buen amigo y hermano cofrade de don Quijote, Vicente Pérez Silva, apellido materno venido de las sabanas del sur, Túquerres, reafirma la expansión lusitana por nuestras tierras. De ahí subimos presurosos al Castillo de San Jorge, en cuyo alrededor hay un sinnúmero de viejas edificaciones casi que en estado de abandono, lo cual llama nuestra atención, ya que la ciudad en general está muy bien cuidada. Desde luego se debe aclarar que esta es una visión de un turista de paso, las razones de peso las tendrán con seguridad los lugareños. Las 18 torres que se yerguen para defender el castillo han sido testigos de conquistas, invasiones y, por sobre todo, de la férrea defensa de los lisboetas por más de 20 siglos.</p>
<p>De ahí, más pausados, buscamos afanosamente los miradores en el barrio Alfama, desde donde se divisa el estuario del Tajo, así como las tejas terracotas que le dan un color naranja a la ciudad, sinónimo de frescor que trae el viento con los ecos de los marineros que se divisan desde lejos; bajando, el fado es lo que pulula en todos los rincones de este tradicional barrio, entre callejuelas las voces de hombres y mujeres se vuelven tonadas con las guitarras que los acompañan, ahí está el alma portuguesa, cargada de misterios y de saudades, por eso la melodía melancólica embarga el alma y nos lleva también, aunque sea momentáneamente, a nuestras propias añoranzas.</p>
<p><figure id="attachment_95791" aria-describedby="caption-attachment-95791" style="width: 208px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95791" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6-208x300.jpg" alt="Monumento a Pessoa. " width="208" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6-208x300.jpg 208w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6-104x150.jpg 104w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6.jpg 520w" sizes="auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px" /><figcaption id="caption-attachment-95791" class="wp-caption-text">Monumento a Pessoa.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Momento oportuno aquí para hablar de Fernando Pessoa, uno de los más célebres poetas portugueses. Lo curioso es que al enterarse de mi visita a Lisboa, amigos y conocidos insistían en recordarme a Pessoa, que visite su casa, que no deje de ir a su tumba, que busque algo que lo recordara. Claro que hay monumentos y sus bustos son comercializados en puestos de recuerdos. En las librerías sus libros y su imagen es otra constancia. Museos que muestran sus pertenencias ya vacías de vida. Pessoa está en el aire de Lisboa, en cada gota de lluvia que es recibida por el océano, el que me permite decir con él, más como un deseo que una añoranza en sí:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center">Otra vez vuelvo a verte -Lisboa y Tajo y todo-</p>
<p style="text-align: center">transeúnte inútil de ti y de mí,</p>
<p style="text-align: center">extranjero aquí como en todas partes,</p>
<p style="text-align: center">tan casual en la vida como en el alma,</p>
<p style="text-align: center">fantasma errante por salones de recuerdos</p>
<p style="text-align: center">con ruidos de ratas y de maderas que crujen</p>
<p style="text-align: center">en el castillo maldito de tener que vivir…</p>
<p>&nbsp;</p>
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]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95786</guid>
        <pubDate>Fri, 04 Aug 2023 13:40:24 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Portugal, tierra de ancestros. Crónica de viaje #3]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Eurocine 2023: más 300 proyecciones de películas de ficción y documental</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/eurocine-2023-mas-300-proyecciones-peliculas-ficcion-documental/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Festival de Cine Europeo en Colombia, Eurocine, es de los festivales cinematográficos más chéveres y por eso le dedico este #MiércolesdeBlog. Eurocine 2023 se realiza entre 4 al 14 de mayo, tiene a Finlandia como país invitado de honor, se puede disfrutar en salas de cine, teatros y escenarios alternativos de ocho ciudades (Bogotá, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>El Festival de Cine Europeo en Colombia, Eurocine, es de los festivales cinematográficos más chéveres y por eso le dedico este #MiércolesdeBlog.</p>
<p><strong>Eurocine 2023</strong> se realiza entre <strong>4 al 14 de mayo</strong>, tiene a <strong>Finlandia</strong> como país invitado de honor, se puede disfrutar en salas de cine, teatros y escenarios alternativos de ocho ciudades (Bogotá, Medellín, Manizales, Bucaramanga, Pereira, Barranquilla, Santa Marta y San José del Guaviare) y la programación incluye 38 largometrajes y 11 cortometrajes provenientes de 24 países; además de un componente académico que se nutre de conversatorios, charlas y clases magistrales.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-94394 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/Eurocine_2023_Liarte-300x300.png" alt="" width="300" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/Eurocine_2023_Liarte-300x300.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/Eurocine_2023_Liarte-150x150.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/Eurocine_2023_Liarte-768x768.png 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/Eurocine_2023_Liarte-1024x1024.png 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/Eurocine_2023_Liarte.png 1081w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>“En los últimos años hemos logrado una gran acogida del público colombiano al Festival Eurocine con más de 15 mil espectadores por año. En esta edición queremos llegar a más poblaciones, por eso tenemos una programación para un público más variado y también para quienes no tienen fácil acceso a esta experiencia en salas de cine. Serán más 300 proyecciones de películas de ficción y documental de géneros como drama, comedia, terror, animación, fantasía, romance y aventura. Así que, incluso familias y personas que nunca se han acercado al cine del viejo continente, pueden atreverse a disfrutar de este viaje por Europa a través de su cine”, asegura <strong>Theresa Hoppe</strong>, directora de (Eurocine, organizado por la Fundación Kulturvisión.</p>
<p>La inauguración está a cargo de “<strong>Cría siniestra</strong>” (Hatching), de Hanna Bergholm. Toda una novedad que en el país se pueda ver una película de terror finlandesa, por lo que la directora estará presente en la función de estreno este jueves 4 de mayo y, además, ofrecerá una charla magistral con entrada libre.</p>
<p>Otra novedad es la llegada de <strong>Eurocine</strong> a <strong>San José del Guaviare</strong> y la Sección <strong>Una ventana a Ucrania</strong>, que incluye actividades y películas que buscan sensibilizar, cómo no, sobre la guerra en Ucrania, sus consecuencias negativas para Europa y el mundo, y apoyar cineastas y artistas ucranianos.</p>
<p><strong>Eurocine 2023</strong> está dividido en seis que muestran diferentes miradas sobre la realidad del viejo continente. Esta guía sirve para saber por dónde buscar en la programación.</p>
<p>Por supuesto, la más importante es la Oficial, pero este año <strong>En foco </strong>es bien especial porque está inspirada en la palabra eclosión proviene del francés éclosion, que en español significa “<strong>salir del cascarón</strong>”, pero que se puede traducir como “<strong>salir de lo cerrado</strong>”, por lo que eclosión marca el fin de un proceso y el inicio de otra etapa: en botánica se refiere al momento en el que los pétalos que forman el capullo de una flor se separan, se abren. En aspectos culturales se habla de eclosión cuando un movimiento o idea experimenta una rápida expansión social y es por eso que este año ese es el lema de Eurocine.</p>
<p><a href="https://www.facebook.com/eurocinecolombia/videos/988209168734731">https://www.facebook.com/eurocinecolombia/videos/988209168734731</a></p>
<p>“En la pandemia mucho se habló de ‘reinventarnos’. En 2023, estamos despertando en el futuro: eso que parecía lejano, pero ya está aquí. Es el año de observar las transformaciones que se dieron, o no; es el momento de salir y brotar. Una oportunidad para preguntarnos: finalmente, ¿qué nació?, ¿qué criaturas somos ahora?, ¿qué conflictos superamos y cuál fue nuestro arco de transformación?”, dice <strong>Theresa Hoppe</strong>, directora del Festival.</p>
<p><strong><u>Las Secciones</u> </strong>(el catálogo oficial se puede <a href="https://www.festivaleurocine.com/cat%C3%A1logo">consultar aquí)</a></p>
<p><strong>Sección oficial</strong>: proyecta películas recientes y destacadas del continente.</p>
<p><strong>En foco</strong>: este año es ¡Eclosiones! en la que se abordan reflexión e inflexión de temas como la emancipación y las transformaciones humanas, la lucha por la igualdad, entre otros.</p>
<p><strong>Eurocine comunitario</strong>: proyecta películas de manera gratuita en espacios alternativos como bibliotecas públicas, centros de reclusión, universidades y casas de la cultura.</p>
<p><strong>Arte y cine</strong>: cuenta con filmes experimentales o que tienen una relación directa con lo artístico.</p>
<p><strong>Eurocine en cortos</strong>: el protagonismo es para temas como el cambio climático, el medio ambiente, la inclusión y la exclusión.</p>
<p><strong>Una ventana a Ucrania</strong>: actividades y películas que buscan sensibilizar sobre la guerra en Ucrania, sus consecuencias negativas para Europa y el mundo, y apoyar cineastas y artistas ucranianos.</p>
<p>Algunas películas de la programación son “<strong>Terykony</strong>” (Pilas de huesos), documental sobre la vida de Nastya de diez años desde que un misil disparado por terroristas rusos en Año Nuevo cambió su vida para siempre (nominada al Berlinale Documentary Award del Berlin International Film Festival 2022) y “<strong>Lyuksemburh, Lyuksemburh</strong>” (Luxemburgo, Luxemburgo), el más reciente filme del reconocido cineasta ucraniano Antonio Lukich. (Comedia nominada a Mejor dirección en el Chicago International Film Festival 2022 y a Mejor película en el Venice Film Festival 2022).</p>
<p><strong><u>Eventos especiales de entrada libre</u></strong></p>
<p><strong>Charla magistral con Hanna Bergholm</strong>, directora de “Cría siniestra” (película inaugural).</p>
<p>En alianza con la Maestría de Creación Audiovisual de la Pontificia Universidad Javeriana, el Instituto Finlandés de Cine (FFF) y la Embajada de Finlandia, se realizará esta charla denominada ‘Making Of The Film Hatching’ en el que se darán a conocer detalles de cómo se realizó esta película.</p>
<p>El evento se realizará en Bogotá el jueves 4 de mayo, de 4:00 a 6:00 p.m. en la Sala de exposiciones del Edificio Gerardo Arango, Facultad de Artes, de la Universidad Javeriana (Calle 40B # 5 – 37). Entrada libre, inscripción previa. Cupos limitados / Evento en idioma inglés con traducción simultánea.</p>
<p><strong>Conversatorio “Una ventana a Ucrania: ninguna guerra es una isla”</strong></p>
<p>En alianza con la Universidad Jorge Tadeo Lozano, un cineasta ucraniano, una cineasta colombiana, el Embajador de la Unión Europea en Colombia y una experta en paz en Colombia conversarán sobre la guerra en Ucrania y cómo este es un tema que, aunque está al otro lado del océano, también le compete a la población colombiana como parte de la humanidad. El objetivo es fomentar el diálogo entre dos culturas golpeadas por la violencia, y reflexionar sobre la importancia de buscar, mantener y alimentar la paz en pro del bienestar del ser humano, para que como especie podamos aprender de nuestros errores del pasado y no repetirlos.</p>
<p>El conversatorio se llevará a cabo en Bogotá el viernes 12 de mayo a las 9:00 a.m. en el Aula Máxima de la Universidad Jorge Tadeo Lozano (Cra. 4 #22-61) – Módulo 25, planta baja. Entrada libre hasta completar aforo.</p>
<p><strong><u>Películas recomendadas</u></strong> (viendo la programación me gustaría ver)</p>
<p><strong>Sección oficial</strong></p>
<p>“<strong>Mein Sohn</strong>” (Mi Hijo) Alemania, 2021. Todo el mundo ha experimentado de primera mano que crecer no es fácil. Ya sea para los adolescentes o para sus padres, casi siempre hay un momento en el que las cosas se vienen abajo. Jason acaba de sobrevivir a un grave accidente en la patineta. Desde entonces, la relación entre él y su madre Marlene se ha puesto a prueba.</p>
<p>“Sonne” (Sol) Austria, 2022. Tres chicas adolescentes de Viena son apasionadas del twer &#8211; king y del baile en general. Un día se graban para YouTube cubiertas con sus hijabs y cantando una canción de pop muy reconocida. De la noche a la mañana su vídeo se hace viral y se hacen famosas entre los musulmanes kurdos de la zona</p>
<p>“<strong>My Love Affair With Marriage</strong>” (Mi Romance CON EL Matrimonio) Letonia, 2022. Zelma es una joven con una enorme y poderosa imaginación, pero no es capaz de diferenciar entre la realidad y la ficción. Por ello tiene múltiples matrimonios con otras personas, algunos de ellos inventados.</p>
<p>“<strong>Bėgiké</strong>” (Corredora) Lituania, 2021. Marija, de 27 años, busca frenéticamente a su novio, que se ha escapado durante su último episodio psicótico. Armada de paciencia y amor, Marija persigue pistas aleatorias por la ciudad.</p>
<p><strong>Sección En Foco</strong></p>
<p>“<strong>Miss Viborg</strong>” (Señorita Viborg) Dinamarca, 2022. Solvej, ex reina de belleza de 61 años, vive sola con su perro en una zona de viviendas sociales en las afueras de la ciudad danesa de Viborg. Todos los días Solvej realiza las mismas rutinas: deambula en su scooter para vender sus medica &#8211; mentos recetados, soñando con un mundo fuera de Viborg y recordando cartas de amor del pasado.</p>
<p>“<strong>Tytöt Tytöt Tytöt</strong>” (Foto de Chicas) Finlandia, 2022. Mimmi, Emma y Rönkkö son chicas en la cúspide de la femini &#8211; dad, que intentan dibujar sus propios perfiles. En tres viernes consecutivos, dos de ellas experimentan los efectos conmo &#8211; vedores del enamoramiento, mientras que la tercera se lanza a la búsqueda de algo que nunca ha experimentado: el placer.</p>
<p>“<strong>Mitra</strong>” (Mitra) Países Bajos, 2020. 37 años después de que su hija fuera ejecutada en Irán, Haleh encuentra a la mujer que la traicionó. La traidora, una madre que acaba de llegar a Países Bajos, no reconoce a Haleh y confía en ella. Mientras Haleh planea su venganza, empieza a conocer a la perpetradora mejor de lo que le habría gustado.</p>
<p><strong>Arte y cine</strong></p>
<p>“<strong>Het Zit In Mijn Hart</strong>” (En Mi Corazón) Países Bajos, 2022. Cuando la directora Saskia Boddeke vio la obra Furia de Ka &#8211; mak, un grupo de teatro profesional para actores con dis &#8211; capacidad intelectual, quedó tan impresionada que decidió hacer una película sobre el grupo.</p>
<p>“<strong>Tunturin Tarina</strong>” (El Cuento del Gigante Dormido) Finlandia, 2021. Tunturin tarina es una película filmada íntegramente en Laponia, en la naturaleza más mítica: las montañas, lagos y ríos de Laponia. Es un viaje a la rica mitología de los antiguos escandinavos y l</p>
<p><strong><u> Las seis ciudades de Eurocine</u></strong></p>
<p><strong>Bogotá: </strong>Cinemateca de Bogotá, la Cinemateca El Tunal, Cinemanía y el Cineclub El Muro / Tavola Santa. En espacios comunitarios se proyectarán 15 películas de temática familiar en seis bibliotecas de la capital, en alianza con la Red Distrital de Bibliotecas Públicas – BibloRed: Biblioteca Carlos E. Restrepo, la Biblioteca de la Participación Ciudadana y, en las bibliotecas El Tunal, El Tintal, Julio Mario Santo Domingo y Virgilio Barco. Y también habrá proyecciones especiales en la Cárcel Distrital, con el apoyo de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia.</p>
<p><strong>Medellín: </strong>Centro Colombo-Americano, Procinal CC Las Américas y Procinal CC Mayorca.<br />
<strong>Manizales</strong>: Cinema Fundadores.<br />
<strong>Bucaramanga</strong>: Universidad Autónoma de Bucaramanga.<br />
<strong>Pereira</strong>: instalaciones de la Alcaldía de Pereira y la Alianza Francesa.<br />
<strong>Santa Marta</strong>: Alianza Francesa; y una muestra de cortometrajes en <strong>Barranquilla</strong>, en la Alianza Francesa.<br />
<strong>San José del Guaviare</strong>: el nueve de mayo se conmemora el Día de Europa con un intercambio cultural de cortometrajes europeos y colombianos sobre el cambio climático y el medio ambiente, que honra la relación con Colombia y la apuesta por la paz y la protección del medio ambiente. El evento contará con la participación del Embajador de la Unión Europea en Colombia, Gilles Bertrand, junto con los Embajadores de los Estados Miembros presentes en Colombia, la Gobernación del Guaviare y la Asociación de Guardianes del Chiribiquete, quienes por primera vez celebrarán el aniversario del discurso fundador de la Unión Europea (1950).</p>
<p>La edición 29 de <strong>Eurocine</strong> cuenta con el apoyo de la Embajada de Finlandia, la Embajada de Austria, la Embajada de Dinamarca, la Embajada de España, la Embajada de Francia, la Embajada de Irlanda, la Real Embajada de Noruega, la Embajada del Reino de los Países Bajos, la Embajada de Polonia, la Embajada de Portugal, la Embajada de la República Checa, la Embajada Suiza, la Delegación de la Unión Europea, el Goethe-Institut Colombia y el Istituto Italiano di Cultura.</p>
<p><a href="https://www.facebook.com/eurocinecolombia/videos/251078723961196">https://www.facebook.com/eurocinecolombia/videos/251078723961196</a></p>
<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">@LiarteconArte</a></p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=94392</guid>
        <pubDate>Wed, 03 May 2023 18:54:29 +0000</pubDate>
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