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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de rectoria | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Universidad Tecnológica del Chocó perdió 4.077 estudiantes entre 2024 y 2025: Chocó 7 Días</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/universidad-tecnologica-del-choco-perdio-4-077-estudiantes-entre-2024-y-2025-choco-7-dias/</link>
        <description><![CDATA[<p>Y sus pasivos crecieron 20.000 millones de pesos. Así se desprende del Informe de Audiencia Pública de Rendición de Cuentas, vigencia 2025, presentado por la rectoría de la UTCH el pasado 26 de marzo. Por Jorge Salgado, director de Chocó 7 Días En el primer semestre del año 2024 la UTCH tenía 14.699 estudiantes, cifra [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Y sus pasivos crecieron 20.000 millones de pesos. Así se desprende del Informe de Audiencia Pública de Rendición de Cuentas, vigencia 2025, presentado por la rectoría de la UTCH el pasado 26 de marzo.</p>



<p>Por <strong>Jorge Salgado</strong>, director de <a href="https://choco7dias.com/">Chocó 7 Días</a></p>



<p>En el primer semestre del año 2024 la UTCH tenía 14.699 estudiantes, cifra que se redujo a 10.622 estudiantes en el segundo semestre del año 2025, una gran disminución del 28%.</p>



<p>La deserción estudiantil en la UTCH puede explicarse, en parte, por el hecho de que en los últimos cinco años la institución de educación superior ha ocupado el penoso último puesto en calidad académica de Colombia.</p>



<p>También por el caos institucional de los dos últimos años (graves desfalcos, inestabilidad institucional y jurídica, prolongados ceses académicos) y por la fracasada intervención realizada por el Ministerio de Educación Nacional.</p>



<p>Todo indica que la reducción del número de estudiantes se ha acrecentado en estos tres meses del año 2026, por el prologado paro de profesores y administrativos. </p>



<p>Esta pérdida de estudiantes incidirá en la pérdida de talento docente y el debilitamiento de algunos programas.</p>



<p>Esta gran deserción estudiantil genera percepción de inestabilidad y menores transferencias por estudiante y recursos propios. </p>



<p>Una matrícula muy reducida puede traducirse en menor asignación de los recursos extras para expansión o infraestructura.</p>



<p>Los pasivos de la UTCH en el año 2024 eran de 110.383 millones de pesos, cifra que aumentó a 130.072 millones de pesos. Este crecimiento de los pasivos de más del 18 % en solo un año no es un simple ajuste contable: refleja una gestión financiera insostenible, deudas acumuladas, irregularidades históricas y un déficit estructural que pone en jaque la supervivencia misma de la universidad. </p>



<p>Este pasivo creciente genera consecuencias graves y encadenadas que deterioran su sostenibilidad financiera, liquidez y capacidad operativa.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="750" height="380" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30122421/utch-estudiantes-pasivos.jpg" alt="" class="wp-image-127578" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30122421/utch-estudiantes-pasivos.jpg 750w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30122421/utch-estudiantes-pasivos-300x152.jpg 300w" sizes="(max-width: 750px) 100vw, 750px" /></figure>



<p>Es incierto el futuro de la UTCH. La intervención del Ministerio de Educación Nacional (Mineducación), iniciada el 6 de octubre de 2023 en la modalidad de régimen de vigilancia especial (inspección y control), previsto en la Ley 1740 de 2014, y prorrogada con cambios de rectores y designaciones directas, ha resultado en un rotundo fracaso. Lejos de estabilizar la institución, ha generado más litigios, suspensiones judiciales y desconfianza.</p>



<p>En un departamento donde la educación superior es clave para romper ciclos de pobreza, violencia y marginación, el colapso de la UTCH no sería solo un problema universitario: sería un retroceso regional de proporciones históricas.</p>
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        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127575</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Mar 2026 17:36:36 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Universidad Tecnológica del Chocó perdió 4.077 estudiantes entre 2024 y 2025: Chocó 7 Días]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Crónica de una memoria rescatada: la odisea de Antommarchi</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/cronica-de-una-memoria-rescatada-la-odisea-de-antommarchi/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante más de un siglo, unas láminas anatómicas de extraordinaria belleza y precisión viajaron en silencio a través del tiempo, cruzando imperios, guerras y continentes, hasta quedar sepultadas en el olvido. Lo que comenzó como un encuentro improbable entre ciencia, arte y poder en la Europa napoleónica, terminó convertido en un enigma dormido en los archivos de Colombia. Esta es la historia de ese largo extravío… y del gesto apasionado que, contra toda lógica, logró devolverle la voz a la memoria</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</em></p>



<p>El mejor legado que se puede tener de una persona es el de poder transmitir, a futuras generaciones y a las propias, no solo la información ni el conocimiento, sino la pasión por el desarrollo y la inventiva humana, que se traduce en cultura. Los mecanismos para transmitir la pasión a generaciones no conocidas han sido siempre una tarea muy difícil, pues requieren múltiples artilugios que permitan apreciar las consideraciones, separar las confidencias, remover los recuerdos y tener un criterio claro, completo y libre de ruidos, el cual une el futuro con el pasado en pensamiento, palabras, idiomas, invenciones e interpretaciones.</p>



<p>Estella Restrepo Zea logró, en muchas ocasiones, llevó estas interpretaciones del pasado a nuestro presente y del presente al futuro lejano. Sus estudios, carácter, propósitos y formación le permitieron crear un mecanismo capaz de comunicar la ciencia, la tecnología, la política y el arte de los siglos XVIII y XIX en sus investigaciones, que perpetuaron sus hallazgos, sacándolos de un letargo temporal hacia una perseverancia, así como las flores en primavera, que son muchas, pero pocas las que dan fruto.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img decoding="async" width="803" height="816" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder.png" alt="" class="wp-image-127514" style="aspect-ratio:0.9840796726042628;width:290px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder.png 803w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder-295x300.png 295w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder-768x780.png 768w" sizes="(max-width: 803px) 100vw, 803px" /></figure>



<p>Es así como se desarrolla este ingenioso proceso de transmisión intergeneracional de memoria: Estella nos llevó a un viaje histórico que inició en 1796, en Múnich, donde nos encontramos con Aloys Senefelder, un dramaturgo y músico checo que no tenía mucha fama en sus actuaciones, por lo que el destino lo llevó a incursionar en la escritura del arte dramático con su obra <em>Mathilde von Altenstein</em>, a la que no logró conseguirle un editor. Por ello, decidió realizar una serie de ensayos a fin de poder replicar las publicaciones a través del estampado de una matriz que resultara como un método económico de impresión para difundir sus obras de teatro. En medio de su experimentación, escribió la lista de la ropa que llevaría a la lavandería en una piedra lisa con una crayola; así encontró la técnica que se denominaría en adelante como litografía, considerada uno de los inventos tecnológicos más revolucionarios de la época, cuya fama Senefelder no dimensionó.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img decoding="async" width="800" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani.png" alt="" class="wp-image-127515" style="aspect-ratio:0.9768244206105152;width:288px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani-293x300.png 293w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani-768x786.png 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p>Por la misma época, en 1780, en la Universidad de Siena (Italia), el profesor de medicina Paolo Mascagni estaba encontrando los primeros resultados de sus investigaciones sobre el sistema linfático humano, lo que lo llevó a documentar y describir más de la mitad de los elementos anatómicos linfáticos que conocemos hoy en día. Sus hallazgos los realizaba a través de la disección de numerosos cadáveres en condiciones consideradas peligrosas e imprudentes, acompañado por un nutrido grupo de dibujantes que plasmaban, con excelencia artística, el fruto de la herencia del exquisito Renacimiento. Sus descubrimientos quedaron consignados inicialmente en la publicación <em>Vassorum lymphaticorum corporis humani Historia et iconographia</em> y, posteriormente, en la <em>Anatomía Universia</em> (publicada <em>post mortem</em>), que lo consagraron como uno de los más notables anatomistas de todos los tiempos.</p>



<p>Las dificultades de reproducción de sus dibujos, dada su meticulosa definición y detalle, llevaron a los sucesores del legado de Mascagni —Bernardo y Aurelio— a conformar una sociedad anónima para la publicación póstuma de sus obras, contratando como curador y editor al médico Francesco Antommarchi, quien en ese momento estaba siendo recomendado por el cardenal Joseph Fesch para ser el médico de Napoleón Bonaparte. Fue así como, en la isla de Santa Elena, desde 1818, donde permaneció el emperador preso luego de su derrota en la batalla de Waterloo, se encontraron estos personajes.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="641" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi.png" alt="" class="wp-image-127516" style="aspect-ratio:0.9189219987465101;width:264px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi.png 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi-276x300.png 276w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<p>En ese pequeño y árido islote africano estaban confinados Bonaparte y Antommarchi, quienes conjugaron los dibujos inéditos de la anatomía de Mascagni con la novedosa tecnología de la litografía, cuya idea había sido traída por uno de los visitantes al depuesto emperador: el general Louis François Lejeune, quien estaba fascinado por esta técnica luego de conocer los talleres de Senefelder durante la campaña alemana de las guerras napoleónicas de 1808. Así se confabularon el arte con la innovación técnica, y estas, a su vez, con las invenciones médicas y el poderío político en una obra majestuosa titulada <em>Planches anatomiques du corps humain executées d’après les dimensions naturelles accompagnées d’un texte explicatif, par F. Antommarchi</em>, publicada en París en 1826, cuya edición fue dedicada a Napoleón.</p>



<p>Las 83 láminas anatómicas del cuerpo humano, de tamaño real, que componen la obra, gozan de una precisión y detalle únicos para la época y aun para nuestros días. Litografiadas con especial cuidado, nos conducen a un estudio detallado de cada una de las capas, desde los músculos del cuerpo hasta el esqueleto, dejando una increíble expresividad de los modelos, que semejan estar vivos en medio de una naturaleza vegetal reducida, con el fin de mostrar la grandeza de las proporciones antropomórficas como un canon divino. Tal magnificencia plasmada en el proyecto de las litografías representó para Napoleón su descanso y refugio cuando los guardias presionaban fuertemente su ánimo. Más de una vez fue este pasatiempo el alivio que redujo el peso de sus horas, pues “amaba estudiar el hombre físico y compenetrarse con el hombre moral”, según lo describió el mismo Antommarchi en su diario.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="622" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques.jpg" alt="" class="wp-image-127517" style="width:650px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques.jpg 474w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques-229x300.jpg 229w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p>Al morir Napoleón en 1821, Francesco Antommarchi partió a tierras americanas, atracando su barco en Brasil, en Colombia, en México y finalmente en Cuba hacia 1838. El médico encontró en Santiago de Cuba un lugar de remanso a su duro vivir, en compañía de su primo Antonio Benjamín Antommarchi, hacendado cafetero, y de su hermano menor José María Antommarchi, quien estaba casado con la cucuteña Victoria García-Herreros y Santander, con quien tuvo once hijos.</p>



<p>Francesco se dedicó en Cuba al estudio de la fiebre amarilla y trabajó intensamente por combatirla. También llevó a cabo, en la hija del marqués de Moya, gobernador de Cuba, la primera operación de cataratas realizada en la isla, logrando el más completo éxito, lo que desembocó en la fundación de un hospital para que pudieran beneficiarse de sus servicios los numerosos pacientes que sufrían afecciones oculares, encomendándose su dirección a Francesco Antommarchi. La isla había declarado una epidemia de fiebre amarilla que él contrajo, falleciendo a causa de esta enfermedad el 3 de abril de 1838. Luego de su deceso, su hermano José María viajó a Venezuela, donde se estableció hasta su muerte. Su viuda, Victoria García-Herreros, decidió regresar a San José de Cúcuta (Colombia), acompañada de las pertenencias y legado de su esposo y de su cuñado. Tras establecerse en la ciudad fronteriza, su hija Hortensia se casó con José Vásquez Durán.</p>



<p>Ya en Bogotá, José y Hortensia concibieron a Ana Francisca Vásquez Antommarchi, quien años después se casó con Juan Manuel Carrasquilla Hernández, hijo del afamado médico y filósofo Juan de Dios Carrasquilla Lema, egresado del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y del San Bartolomé, conocido por haber sido el primer jefe del Departamento Nacional de Agricultura —que luego se convertiría en el Instituto Nacional de Agricultura—, miembro de la Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales, autor de numerosos estudios sobre paludismo y lepra, profesor de medicina de la Universidad Nacional de Colombia y creador del Instituto Carrasquilla para el estudio de la lepra y otras enfermedades infecciosas, donde instituyó un suero llamado leprina, que contenía el cultivo del bacilo de Hansen.</p>



<p>Ana Francisca conocía la pasión de su suegro por la medicina y la anatomía, por lo que decidió entregarle las láminas que con esmero cuidó su tío abuelo y conservó su madre durante tantos años. Sin embargo, el doctor Carrasquilla decidió donar las láminas, junto con libros y estudios, a la Biblioteca de la Universidad Nacional de Colombia antes de su muerte en 1908.</p>



<p>Pasaron muchos años, y las láminas, perdidas y cubiertas de polvo, reposaban entre miles de libros universitarios. En algún momento del siglo XX fueron dobladas por la mitad, cosidas y empastadas, desconociendo su origen y sus aventuras errantes, extraviadas en el olvido del sótano de la Biblioteca de la Universidad, hasta que, en la década de los sesenta, en medio de los ímpetus de los movimientos estudiantiles y bajo la rectoría del médico José Félix Patiño, el doctor Andrés Soriano Lleras, dedicado médico y entusiasta de la historia de la medicina, avistó un deteriorado y húmedo empaste cuyo contenido parecía ser de buena factura. Pensó en llevarlo a su recién creado museo de historia de la medicina del ente universitario; sin embargo, no encontró suficiente información. El museo funcionó hasta su muerte, en 1974.</p>



<p>Ya nadie vivo podía dar fe de esta epopeya, que se perdía sin recuerdo y sin dolientes. Sin embargo, el destino confabulaba contra el olvido de tan importante obra y, para ello, se valió de la pasión escondida de una talentosa historiadora que siempre quiso ser médica: la antioqueña Estella Restrepo Zea, quien había ingresado como docente a la Universidad Nacional de Colombia en 1975. Durante más de una década buscó piezas y artefactos antiguos utilizados en la enseñanza de la medicina. En 1988 encontró una posible veta que sirviera a su investigación y, junto con el decano de Medicina, Augusto Corredor, trabajó para la reapertura del museo, que se llevó a cabo en 1991. Durante su proceso investigativo encontró los apuntes del doctor Soriano y, con ello, el hallazgo de las extrañas láminas.</p>



<p>Conformó entonces el Grupo de Investigación sobre Historia de la Medicina; trabajó con litógrafos y artistas; entrevistó a profesores de la Facultad de Medicina y a académicos como Zoilo Cuéllar; realizó visitas a museos y bibliotecas de París, Florencia y Siena; leyó el diario de Antommarchi; consultó los programas de anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad durante el siglo XIX y la primera mitad del XX; indagó con bibliotecólogas de la Universidad Nacional de años anteriores, y logró aclarar lo fundamental de las preguntas que daban tantas vueltas en su cabeza. Con ello, consiguió desenmarañar la majestuosa trama histórica, volviéndola más valiosa que las mismas láminas, maravillosas por su tradición artística y tecnológica al servicio de la ciencia.</p>



<p>Su impulso no se detuvo allí, pues Estella tenía la misión de evitar que estas piezas volvieran a perderse en el abandono. Emprendió entonces el propósito de restaurarlas en el mejor laboratorio del país y, una vez reintegradas a su forma original, almacenarlas en un espacio especialmente diseñado con las mejores tecnologías de conservación en el Archivo Histórico del alma mater. Logró reproducirlas digitalmente con la mayor resolución y definición existentes a nivel global y, finalmente, consiguió la reproducción numerada de cincuenta réplicas, que fueron entregadas a igual número de instituciones académicas y de memoria en el mundo, a través de la Comisión de la Universidad Nacional para el Bicentenario de la Independencia, conformada por el Gobierno Nacional como reconocimiento al desarrollo de la cultura del mundo en Colombia.</p>



<p>Pero esa pasión que nos permitió desentrañar esta enorme odisea tuvo un nombre propio: Estella Restrepo Zea. Una mujer de semblante sereno, acento paisa y una sensibilidad profunda por los estudios sociales. En ella se adivinaba, casi de forma natural, una vocación temprana por la medicina, como si desde niña hubiese cultivado una sed silenciosa por comprender el cuerpo y sus misterios.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea.png" alt="" class="wp-image-127513" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea-768x576.png 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografia de Estella Restrepo Tomada por su Hijo Juan Manuel Martinez, con ajuste digital.</em></figcaption></figure>



<p>Esa inclinación se transformó, con los años, en una disciplina rigurosa y en una constancia admirable, que la llevaron a recorrer los caminos de la historia con la precisión de quien observa, pero también con el cuidado de quien comprende. Su trato, firme y a la vez maternal, marcó a quienes la acompañaron en sus investigaciones —como Ona Vileikis—, guiándolos con la paciencia de quien no solo enseña, sino que forma.</p>



<p>Historiadora de oficio y por vocación, Estella dedicó su vida a explorar los vínculos entre la medicina, la ciencia y la sociedad. Durante décadas, desde su labor como docente en la Universidad Nacional de Colombia, no solo investigó, sino que sembró preguntas, despertó curiosidades y abrió caminos. Fue, en esencia, una tejedora de memoria: alguien capaz de ver en los fragmentos dispersos del pasado una historia viva, esperando ser contada.</p>



<p>Estella Restrepo falleció el 1 de enero de 2019, dejando su investigación como fuente para la memoria y su pasión cultural para el mundo, Estella aun nos acompaña en esta odisea eterna por la memoria.</p>
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        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127511</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 03:59:26 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>La Universidad Nacional de Colombia: Entre el Capricho Político y el Estado de Derecho</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/la-universidad-nacional-de-colombia-entre-el-capricho-politico-y-el-estado-de-derecho/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Universidad Nacional de Colombia, faro del pensamiento crítico y reserva moral del país, atraviesa hoy una de sus crisis más paradójicas. No es una crisis de falta de pensamiento, sino de exceso de dogmatismo que pretende ignorar la  base misma de nuestra convivencia civilizada: el Estado Social de Derecho. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por ser del interés de muchos de mis lectores, comparto esta reflexión que me ha hecho llegar un egresado de la Carrera de Derecho de la Universidad Nacional, sobre la situación por la que atraviesa nuestra Alma Mater.</p>



<p>Digamos ahora lo obvio; lo que se ha manifestado en distintos espacios a lo largo de semanas y meses, pero en unas pocas líneas que traten de motivar el retorno al cumplimiento de la constitución y el espíritu académico, sin renunciar a los caminos de cambio que se considere que deben ser discutidos y emprendidos.</p>



<p>El fallo del <strong>Consejo de Estado</strong>, que ratificó la legalidad de la elección de <strong>José Ismael Peña</strong> como rector, para no hablar del fallo del juez de tutela que ordenó hacer efectivo el ejercicio del cargo, no es una sugerencia ni un punto de partida para una asamblea; es una verdad jurídica de obligatorio cumplimiento. En una democracia, las instituciones no son legítimas solo cuando el resultado nos favorece; son legítimas porque emanan de procesos reglados y autoridades competentes. Desconocer un fallo del máximo tribunal de lo contencioso administrativo es, sencillamente, promover la anarquía bajo el disfraz de la &#8220;autonomía&#8221;.</p>



<p><strong>La doble moral de las urnas</strong></p>



<p>Llama poderosamente la atención la asimetría con la que ciertos sectores miden la democracia. Se exige respeto absoluto por una consulta previa de rectoría que, aunque masiva, es estatutariamente <strong>no vinculante; </strong>esa es la realidad de las reglas de juego vigentes. Sin embargo, esos mismos sectores celebran como un mandato popular los resultados de la Mesa Constituyente Universitaria (MECUN), a pesar de registrar una  <strong>participación ínfima</strong> en comparación con el censo total de la Universidad.</p>



<p>¿Cómo puede una minoría ruidosa arrogarse la representación de 60,000 estudiantes para detener la vida académica? Es hora de medir con el mismo rasero: si la participación es el termómetro de la legitimidad, la parálisis actual carece de ella. La verdadera democracia universitaria se ejerce en las aulas, en los laboratorios y en los canales institucionales de reforma, no en el bloqueo sistemático del derecho ajeno a la educación. La democracia son las reglas de juego válidamente establecidas y democracia, es también, cambiarlas a través de los mecanismos que respeten esas mismas reglas de juego (los estatutos que en su momento fueron objeto de debates, disensos y consensos). Por algo, la propia Constitución Política puede cambiarse, pero a través de los mecanismos que ella misma estableció por consenso.</p>



<p><strong>El retorno a la razón</strong></p>



<p>El camino para las reformas que la comunidad aspira –como la modificación del sistema de elección de rector, entre otras— existe y está trazado en la ley. Se llama <strong>trámite institucional (iniciativa de reforma) ante el Consejo Superior Universitario</strong>. Utilizar el paro como mecanismo de extorsión para saltarse los procedimientos legales solo debilita la institucionalidad que los mismos manifestantes dicen proteger de &#8220;intervenciones externas&#8221;.</p>



<p><strong>El vacío que llena el radicalismo</strong></p>



<p>Es innegable que la estrategia del paro prolongado no busca el consenso, sino la dispersión. Al cerrar las aulas, la inmensa mayoría de la comunidad universitaria —esa que entiende la educación como un proyecto de vida y no como un campo de batalla ideológico (por lo menos, no como una batalla de argumentos y construcción desde la diferencia)— se ve obligada a retirarse a sus casas, dejando los campus físicamente vacíos, pero políticamente capturados. En ese silencio de la mayoría, el debate queda a merced de los sectores más radicales, quienes encuentran en la anarquía el ecosistema ideal para imponer su visión como la única verdad absoluta.</p>



<p>Este fenómeno es, en esencia, una forma de intimidación intelectual y física. El discurso violento y excluyente que emana de las asambleas a puerta cerrada – porque, aunque se muestran como abiertas, se difama y estigmatiza a quien expresa su disenso y deseo de debatir con dinámicas académicas normales de clase-, se erige sobre un falso dilema: o se está con el paro, o se es un “traidor a la causa”. Ante esta polarización extrema, el estudiante o profesor que desea la normalidad académica termina replegado, silenciado por el temor a la estigmatización o a la confrontación directa. Así, lo que se vende como una &#8220;gesta democrática&#8221; termina siendo el secuestro de la voluntad colectiva por parte de una minoría que, al vaciar la universidad de su pluralidad natural, convierte el campus en un feudo de pensamiento único donde la razón es sustituida por la consigna.</p>



<p><strong>Un ejercicio de honestidad: ¿y si el gobierno fuera otro?</strong></p>



<p>Resulta imperativo plantear un escenario hipotético pero revelador: <strong>¿Cuál sería la narrativa</strong> <strong>si el Gobierno Nacional actual fuera de derecha y no de izquierda?</strong> Probablemente, el discurso de la &#8220;resistencia&#8221; denunciaría con ferocidad cualquier intento del Ejecutivo por dilatar la posesión de un rector legalmente elegido o por asfixiar financieramente a la institución como medida de presión. Veríamos carteles hablando de &#8220;dictadura&#8221; y &#8220;violación a la separación de poderes&#8221;. Hoy, ante un gobierno afín a las tesis del paro, el silencio o la complicidad frente al desacato judicial es ensordecedor. La ley no puede ser un traje a la medida del gobernante de turno o de la ideología predominante en la plaza pública.</p>



<p>La Universidad Nacional debe abrir sus puertas ya. La normalización académica no es una derrota para nadie, sino una victoria para el país que financia, con el esfuerzo de todos los contribuyentes, una educación que hoy está secuestrada por el sesgo. </p>



<p>Señor Rector, profesores, representantes y estudiantes: el respeto a la ley es el único camino. Lo demás es el abismo de la arbitrariedad.</p>



<p>OJF</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126292</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Feb 2026 15:42:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Universidad Nacional de Colombia: Entre el Capricho Político y el Estado de Derecho]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Décimo aniversario del Hospital Universitario Nacional </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/decimo-aniversario-del-hospital-universitario-nacional/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se cumplen 10 años de la apertura y puesta en marcha del Hospital de la Universidad Nacional, conocido como Hospital Universitario Nacional, nombre por el que nos decidimos para mantener ese carácter nacional de la institucion de educacion superior más importante del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En el año 2012, cuando asumí el primer período de mi Rectoría de la Universidad Nacional había al interior de la comunidad universitaria un gran debate y un constante reclamo por la inexistencia de un hospital propio que sirviera de sitio de práctica para los estudiantes de medicina, principalmente. Como conocía la necesidad del hospital incluí en mi programa para aspirar a la Rectoría en 2012 mi compromiso para dar solución al problema que estaban afrontando los estudiantes de las carreras de ciencias de la salud.</p>



<p>Desde su fundación en 1867, la Universidad Nacional había estado presente en el Hospital San Juan de Dios, encargada de su direccion cientifica, y ese lugar servía de laboratorio de investigacion y práctica para la formación de los médicos que se graduaban en la Universidad Nacional.</p>



<p>Tras el cierre del hospital, durante la Rectoría de Víctor M. Moncayo, siendo vicerrector de la Sede Bogotá Leopoldo Múnera, el esplendor de la Facultad de Medicina se vio opacado; los estudiantes de medicina tuvieron que recurrir a decenas de hospitales públicos y clínicas privadas para realizar sus prácticas y también los profesores fueron obligados a repartirse en estos centros médicos y en consultorios privados, perdiendo así la unidad que debe tener una escuela de medicina.&nbsp;</p>



<p>Era urgente para la Universidad que su Facultad de Medicina recuperara su liderazgo en la formacion de los médicos. Los primeros pasos los dieron el rector Marco Palacios y posteriormente el rector encargado Ramón Fayad quienes se ocuparon de adquirir la antigua Clínica Santa Rosa, cercana a la ciudad universitaria, con la idea de llevar a cabo su recuperacion física y transformarla en una clínica de la Universidad Nacional. Ese proyecto fue liderado por los profesores Juan Manuel Arteaga y Fernando Betancourt, pero lamentablemente se detuvo en 2008.</p>



<p>Posteriormente el rector Moisés Wassermann llevó a cabo una remodelación parcial y mediante una alianza con Cafam intentó poner en marcha el proyecto; pero las condiciones no se dieron y hubo rechazo de la comunidad para aceptar a Cafam como socio.</p>



<p>Poco tiempo despues, desde cuando me posesioné como rector, tuve la visita permanente de profesores, estudiantes de medicina y padres de familia que me pedían llevar a cabo una gestión que les permitiera tener un hospital. Con la llegada del doctor Raúl Sastre a la Decanatura de la Facultad de Medicina hubo un cambio definitivo, pues con él logramos conformar un equipo con un proposito común: darle a la Universidad Nacional un hospital propio.&nbsp;</p>



<p>Al comienzo intentamos la reapertura, al menos parcial, del Hospital San Juan de Dios, tuvimos reuniones con el gobernador de Cundinamarca, con el alcalde de Bogotá que en ese entonces era Gustavo Petro, con el secretario de salud Guillermo Alfonso Jaramillo, hoy ministro, y pronto comprendimos que ese objetivo sería imposible de lograr por los problemas tanto jurídicos como financieros, así que decidimos, con el Dr Sastre, retomar el proyecto de la Clínica Santa Rosa, sabiendo que sería muy difícil financiar su reconstruccion y equipamiento.</p>



<p>Para ese entonces, con el equipo directivo de la Universidad habíamos tenido la idea de gestionar en el Congreso una estampilla para la Universidad Nacional con el fin de conseguir recursos para inversión, teniendo en cuenta que un buen número de edificaciones necesitaba reforzamiento y dotación; así que decidimos, a petición del decano Sastre, incluir también en ese proyecto el Hospital como necesidad prioriotaria.</p>



<p>El primer acercamiento al Congreso para presentar el proyecto de estampilla (contribución parafiscal con destinación específica) fue a través de parlamentarios egresados de la Universidad Nacional, tales como Ángel Custodio Cabrera en la Cámara y Roy Barreras en el Senado, egresado de la carrera de medicina, que era en ese tiempo su presidente.</p>



<p>El proyecto llegó a la Cámara y el Senado, con Ángel Custodio Cabrera como ponente en la Cámara y la senadora Arleth Casado junto con el senador Aurelio Iragorri Hormaza en el Senado. Durante los debates un buen número de estudiantes de medicina, vestidos con sus batas blancas y levantando pequeñas pancartas, asistieron al recinto y nos acompañaron en ese trámite, contribuyendo así a motivar su aprobacion en las comisiones y plenarias.&nbsp;</p>



<p>Inicialmente la estampilla era únicamente para la Universidad Nacional y los recursos recaudados irían principalmente con destino al hospital universitario, pero con las modificaciones introducidas en el Congreso, la Estampilla Nacional se aprobó para todas las universidades públicas por 20 años, dando a la Universidad Nacional el 70% de los recursos recaudados durante los primeros 5 años y posteriormente el 30%. La Ley la firmó en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional el presidente Juan Manuel Santos, en presencia de estudiantes, profesores y empleados administrativos.</p>



<p>Fue así como, teniendo ya garantizada una base presupuestal, el profesor Sastre propuso asociarnos con Aexmun, que reune a los egresados de medicina en una asociación de exalumnos, permitiendo así un manejo ágil del futuro hospital. Se redactaron los estatutos, se conformó la junta directiva y se eligio al Dr. Néstor  Bustamante como su director mediante un concurso de méritos, quien fue el encargado de llevar a cabo la estructuración administrativa. </p>



<p>Se nombró como primer dirtector científico al Dr Raúl Sastre, quien asumió eficientemente esta tarea al término de su gestión como decano de la Facultad Medicina. Para 2015, año de la apertura del hospital, el decano de la Facultad de Medicina era el profesor Ariel Ruiz, quien apoyó decididamente el proyecto.&nbsp;</p>



<p>Así fue como nació el Hospital Universitario que hoy celebra sus primeros 10 años de funcionamiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="275" height="183" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05172024/Imagen-1.jpeg" alt="" class="wp-image-123252" style="aspect-ratio:1.502860558449321;width:388px;height:auto" /></figure>



<p></p>



<p>@MantillaIgnacio</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123250</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Dec 2025 22:39:36 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05171938/Imagen.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Décimo aniversario del Hospital Universitario Nacional ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El doctor Patarroyo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/el-doctor-patarroyo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El pasado 9 de enero falleció el doctor Manuel Elkin Patarroyo a la edad de 78 años. De origen tolimense, estudió en la Universidad Nacional en donde obtuvo su título de Doctor en Medicina y Cirugía en 1971. Posteriormente cursó estudios de posgrado en la Universidad Rockefeller de Nueva York y en el Instituto Karolinska [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El pasado 9 de enero falleció el doctor Manuel Elkin Patarroyo a la edad de 78 años. De origen tolimense, estudió en la Universidad Nacional en donde obtuvo su título de Doctor en Medicina y Cirugía en 1971. Posteriormente cursó estudios de posgrado en la Universidad Rockefeller de Nueva York y en el Instituto Karolinska de Suecia. Fue profesor de la Universidad Nacional durante más de 50 años.&nbsp;</p>



<p>Sin lugar a dudas, el doctor Patarroyo fue un líder académico que se destacó por su investigación biomédica. Fue pionero en Colombia de la creación de vacunas sintéticas y uno de los cinco primeros investigadores en este campo a nivel mundial. Sus labores como investigador las inició en un elemental laboratorio de investigación en inmunología en el Hospital San Juan de Dios con un grupo de jóvenes estudiantes de medicina, biología y bacteriología de diferentes universidades colombianas y desde entonces estableció colaboraciones científicas con otros investigadores de Noruega, Suecia y Estados Unidos, principalmente.</p>



<p>De acuerdo con el doctor Pedro Romero, discípulo del doctor Patarroyo, especialista en inmunología y profesor de medicina de la Universidad de Lausana (Suiza), el doctor Patarroyo adaptó un modelo experimental de malaria causada por el más letal de los parásitos que infectan a los humanos, el&nbsp;<em>Plasmodium falciparum</em>, en monos&nbsp;<em>Aotus spp</em>&nbsp;(mono lechuza, o nocturno) en una estación experimental en Leticia (Amazonas). Se hablaba de investigación en vacunas sintéticas como el siguiente gran logro en el desarrollo de vacunas para prevenir enfermedades infecciosas. La vacuna, que se denominó <em>Spf66</em>, desarrollada por el doctor Patarroyo, fue probada por científicos estadounidenses que llevaron a cabo estudios clínicos de vacunación en niños de 2 a 15 años en áreas endémicas de Tailandia y en bebes de 6 a 11 meses de edad en Gambia. La conclusión fue desalentadora: la vacuna <em>Spf66</em> no ofrece protección contra la infección por <em>Plasmodium falciparum</em> y por lo tanto no puede evitar la malaria. En contraste, estudios adicionales en Tanzania y Sudamérica mostraron una tasa de protección cercana al 30 por ciento de los individuos vacunados y expuestos a niveles de transmisión del parásito. La consecuencia final de estos resultados fue el abandono del desarrollo clínico de <em>Spf66</em> por los diferentes organismos internacionales de investigación y por la Organización Mundial de la Salud, organismo al cual el doctor Patarroyo cedió los derechos en 1993.&nbsp;</p>



<p>Las razones detrás de estos resultados contradictorios son múltiples y permanecen sin aclarar hasta hoy, según lo expresa el doctor Romero; no obstante, la <em>Spf66</em> es una de las vacunas antimaláricas mejor estudiadas en el mundo y el denso conjunto de resultados inmunológicos, clínicos y epidemiológicos hace parte del legado científico del doctor Patarroyo. En los últimos 20 años, Patarroyo y su grupo multidisciplinario desarrollaron una metodología multidimensional para identificar, sintetizar y priorizar péptidos potentes con los cuales se pueden construir vacunas sintéticas contra no sólo la malaria, sino también otras enfermedades infecciosas, incluida la del covid-19. Añade el doctor Romero, que su intuición no andaba lejos de la corriente de investigación con Inteligencia Artificial que culminó con la generación del programa AlphaFold, hoy reconocido por el Premio Nobel de Química 2024.</p>



<p>Sin duda, la energía que tenía el doctor Patarroyo era desbordante, no de otra forma habría podido resistir tantas dificultades para realizar sus investigaciones. La crisis del Hospital San Juan de Dios en 2001 condujo al cierre de su instituto de inmunología. Sus equipos, adquiridos con mucho esfuerzo, se perdieron y sus colaboradores y alumnos quedaron sin apoyo alguno. Su vida académica también estuvo llena de obstáculos y tuvo que dedicar buena parte de sus esfuerzos a la consecución de los recursos económicos necesarios para sostener sus costosos proyectos de investigación.&nbsp;</p>



<p>El laboratorio del doctor Patarroyo se reabriría tiempo después del cierre del San Juan de Dios para convertirse en un semillero de jóvenes investigadores y en un espacio propicio para la docencia por el que pasaron más de 1000 estudiantes formados por él. Dirigió 32 tesis doctorales y publicó&nbsp; 426 artículos en destacadas revistas científicas tales como Nature, Chemical Reviews, Angewandte Chemie o The Lancet.</p>



<p>El doctor Patarroyo produjo 9 patentes y fue además merecedor de reconocimientos como: Premio Príncipe de Asturias, Premio Robert Koch, Medalla de Edimburgo, Premio Fundación L. Bernard OMS, Premio Nacional Alejandro Ángel Escobar entre otros y obtuvo diez doctorados Honoris causa. También fue postulado para el Nobel de Química en dos ocasiones.</p>



<p>Patarroyo tenía gran carisma y capacidad; sus discípulos, hoy autónomos investigadores en centros académicos en todos los continentes, le guardan admiración, respeto y gratitud.&nbsp;</p>



<p>También fue el blanco de controversias en círculos académicos y sociales. En particular, y tal vez la más conocida, fue la que le hizo eventualmente responsable por su método de adquisición de monos salvajes del género <em>Aotus</em> en una querella decidida en los tribunales, por lo cual su Fundación Instituto de Inmunología de Colombia (FIDIC) vio retirar la licencia para obtener monos de experimentación durante varios años.</p>



<p>Patarroyo fue también víctima de campañas de desprestigio, convirtiéndolo en el centro de polémicas nacionales que aún persisten y que intentan derrumbar su imagen de investigador incansable y opacar sus logros y enseñanzas con algún desacierto.</p>



<p>Fui cercano al doctor Patarroyo cuando, durante mi Rectoría en la Universidad Nacional, se puso en marcha el nuevo Hospital Universitario Nacional. Desde la formulación inicial del proyecto, Patarroyo estuvo apoyando y acompañando cada paso, aconsejando con su experiencia y audacia, motivado por su genuino interés en mantener la calidad de la docencia en la Facultad de Medicina, que tras el cierre del Hospital San Juan de Dios no había podido recuperar un centro propio de práctica. Me acompañó al Congreso para presentar la motivación del proyecto y solicitar los recursos a través de la estampilla que finalmente se aprobó, en beneficio de todas las universidades públicas. Patarroyo era un defensor de la educación pública y particularmente un enérgico defensor y orgulloso egresado de la Universidad Nacional. Recuerdo que cuando aceptó mi invitación a participar en la recepción de los nuevos estudiantes de todas las carreras de la Sede Bogotá, transmitió la más extraordinaria motivación en los nuevos estudiantes, haciéndoles sentir un especial orgullo por haber sido admitidos a la mejor universidad colombiana.</p>



<p></p>



<p>¡Paz en su tumba, y muchas gracias doctor Patarroyo!</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="275" height="183" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/29114910/image-2.png" alt="" class="wp-image-110799" style="width:509px;height:auto" /></figure>



<p></p>



<p>@MantillaIgnacio</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110796</guid>
        <pubDate>Thu, 30 Jan 2025 15:17:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El doctor Patarroyo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Sobre los métodos de elección de rector en la Universidad Nacional</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/sobre-los-metodos-de-eleccion-de-rector-en-la-universidad-nacional/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mucho se ha dicho por estos días sobre la metodología usada para la elección del rector de la Universidad Nacional y quienes se han interesado en el tema encontrarán bastante útil conocer un poco más sobre la historia de los nombramientos, designación y elección de rectores de la Universidad Nacional desde la Constitución del 91, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Mucho se ha dicho por estos días sobre la metodología usada para la elección del rector de la Universidad Nacional y quienes se han interesado en el tema encontrarán bastante útil conocer un poco más sobre la historia de los nombramientos, designación y elección de rectores de la Universidad Nacional desde la Constitución del 91, que en su artículo 69 consagró la autonomía universitaria para que las universidades designen sus directivas bajo sus propias reglas.</p>



<p>Hasta antes de la Ley 30 de 1992, los rectores de la Universidad Nacional eran nombrados directamente por el Presidente de la República. Los últimos así designados fueron Antanas Mockus y Guillermo Páramo. Este último fue encargado de la Rectoría inicialmente por el presidente Gaviria en 1993, mientras se surtía el primer proceso interno. A partir de entonces el Consejo Superior Universitario (CSU), conformado por 8 miembros con voz y voto, ha elegido a los rectores mediante diferentes mecanismos. El primer rector designado por el CSU fue el profesor Páramo, quien siendo el rector encargado por el Presidente, obtuvo el respaldo mayoritario de profesores y estudiantes en 1994 cuando se enfrentó con Clemente Forero, Gabriel Misas e Ismael Roldán. El CSU favoreció con 5 votos a Páramo contra 2 de Misas y 1 de Forero. El profesor Páramo fue así designado por primera vez por el CSU como rector hasta 1997.</p>



<p>Aun cuando no existe un método único de votación desde entonces, la similitud entre las metodologías empleadas en el seno del CSU es indiscutible, como lo demuestran las actas del CSU relativas a la elección del rector. En todos los procesos de designación, sin embargo, ha sido común la realización de consultas previas con algunas variantes, así como la escogencia de una metodología al inicio de la sesión extraordinaria del CSU llevada a cabo con el fin de elegir rector. La metodología de votación se ha adoptado, sin excepción, por mayoría al inicio de la sesión y en todos los casos, habiendo conocido todos los consejeros, los resultados de las consultas previas. De acuerdo con los estatutos, en el CSU el rector elegido debe haber logrado la mayoría absoluta de 5 votos como mínimo.</p>



<p>En 1997, al terminar su período el rector Páramo, se convocó de nuevo el proceso de designación de rector; para la época la norma exigía como condición para postularse como candidato, además de los requisitos académicos y la experiencia, contar con 100 o más firmas de respaldo, de las cuales 60 como mínimo debían ser de profesores. Los resultados de ese proceso dieron el mayor apoyo al profesor de la Facultad de Ciencias Económicas, Germán Umaña Mendoza, seguido por el profesor Víctor Manuel Moncayo y un tercer lugar del profesor Clemente Forero. También se postularon Jorge Mario Gómez y Enrique Forero. El CSU votó varias rondas sin éxito para conseguir los 5 votos necesarios como mínimo por un mismo candidato. Finalmente un consejero cambió su voto para que el profesor Moncayo lograra el quinto voto que le faltaba y fue elegido rector para el período 1997-2000.</p>



<p>En 1999 (Acta #10 del CSU), el rector Moncayo propuso realizar una consulta no vinculante entre profesores y estudiantes, ponderando las opiniones para calcular lo que se denominó el “Factor Integrado de Opinión” (FIO), con el fin de conformar una terna con los tres candidatos que obtuvieran un mayor FIO, algo similar a lo existente actualmente.</p>



<p>Fue así como, para la elección del año 2000 hubo consulta a profesores y estudiantes con el fin de conformar una terna que se presentaría al CSU. Los resultados del FIO favorecieron al rector Moncayo, seguido por el profesor Clemente Forero y la profesora Myriam Jimeno. El CSU mediante la metodología adoptada para la elección al inicio de la sesión, descartó en una primera ronda al candidato C. Forero y concentró la votación entre los profesores Moncayo y Jimeno. Tras varias rondas en las que persistía un empate (4-4), la profesora Myriam Jimeno decidió retirar su nombre para facilitar la elección del profesor Moncayo como rector para el período 2000-2003.</p>



<p>En el siguiente proceso, en el año 2003, se usó una consulta no vinculante como la utilizada en el año 2000. El rector Moncayo intentó otra reelección para un tercer período, lo que era posible en esa época (posteriormente, en 2005, se limitó a dos como máximo el número de períodos consecutivos de un rector). El resultado de la consulta favoreció al rector Moncayo, no obstante el profesor Marco Palacios, quien había ocupado el segundo lugar, fue elegido por el CSU por 4 votos contra 2. El profesor Moncayo demandó la decisión y el Consejo de Estado ordenó repetir la votación; esta vez fue ratificado Marco Palacios como rector con 7 votos a favor.</p>



<p>El rector Palacios, por motivos personales, renunció casi un año antes de terminar su período y el CSU designó al profesor Ramón Fayad en su reemplazo, quien fue el rector hasta la nueva convocatoria que contemplaba una consulta previa como antes, pero con dos variantes: los egresados también participaban y se ponderaba la opinión de profesores (60%), estudiantes (30%) y egresados (10%) para seleccionar a los 5 candidatos que obtuvieran la mayoría de opiniones favorables.</p>



<p>En 2006, con estos cambios en la consulta no vinculante, los 5 profesores que obtuvieron la mayoría fueron Dolly Montoya, Myriam Jimeno, Daniel Bogoya, Pedro Hernández y Moisés Wassermann. El CSU eligió al profesor Wassermann, quien no había sido el ganador de la consulta previa, como rector para el período 2006-2009.</p>



<p>Desde el año 2009 existe la consulta previa no vinculante, actualmente vigente, en la que se define el “Índice Ponderado de Opinión” (IPO) para establecer el resultado de la votación entre la comunidad académica y se deja de manera explícita la norma según la cual, quien gane la consulta entre los estudiantes, deberá incluirse en el grupo de los 5 candidatos que serán presentados para consideración del CSU.</p>



<p>En el proceso convocado en 2009 solo se presentaron 3 candidatos: los profesores Carmen Alicia Cardoso, Pedro Hernández y Moisés Wassermann. El rector Wassermann tuvo más del 50% de opiniones favorables y el CSU lo eligió como rector, con 6 votos contra 2 abstenciones, para el período 2009-2012.</p>



<p>En el año 2012 nos presentamos como candidatos: Diego Hernández, Leopoldo Múnera, Beatriz Sánchez, Diego Arango, Myriam Jimeno, Jorge I. Bula, Ignacio Mantilla. La consulta la ganó Leopoldo Múnera y el CSU me eligió, con 6 votos a favor, como rector para el período 2012-2015.</p>



<p>En 2015 nos postulamos los profesores Fabián Sanabria, Mario Hernández, Jorge Cárdenas, Fred Manrique, Carlos Agudelo, Óscar Almario e Ignacio Mantilla. El profesor Mario Hernández obtuvo un amplio respaldo de los estudiantes y fue el ganador de la consulta, pero no ganó entre los profesores, quienes me dieron la mayoría de sus opiniones favorables. En el CSU hubo unas primeras rondas en las que Hernández tuvo 2 votos, Óscar Almario 1, en blanco 1 e Ignacio Mantilla 4. Finalmente el exrector Wassermann y el delegado del CESU cambiaron el voto y fui reelegido con 6 votos para el periodo 2015-2018.</p>



<p>En la convocatoria de 2018 los 5 primeros profesores que participaron fueron: J. W. Branch, Edna Bonilla, Dolly Montoya, Jorge I. Bula, Jorge Cárdenas. El ganador de la consulta fue el profesor J. I. Bula y el CSU en una primera ronda descartó a tres candidatos para votar en una segunda ronda solo por dos de ellos: Dolly Montoya o Jorge I. Bula. La profesora Dolly Montoya fue elegida como rectora para el periodo 2018-2021 con 6 votos.</p>



<p>En 2021, los candidatos que considera el CSU en una primera ronda de votación obtienen el siguiente resultado: 2 votos en blanco, 3 votos por D. Hernández, 2 votos por D. Montoya y 1 voto por Jorge I. Bula. En una segunda ronda de votación se obtiene como resultado: 2 votos en blanco, 4 votos por D. Hernández y 2 votos por D. Montoya, y es descartado J. I. Bula para la siguiente. En una tercera ronda de votación, cuatro consejeros cambiaron el voto y fue elegida rectora D. Montoya con 6 votos a favor y 2 votos en blanco para el período 2021-2024.</p>



<p>Y así llegamos al último proceso de 2024 que ha despertado tanta polémica. Tras la consulta previa que ganó el profesor Leopoldo Múnera, el CSU consideró a los 5 profesores: R. Sastre, J. I. Peña, L. Múnera, G. A. Castaño y J. P. Duque. En una primera ronda fueron descartados dos candidatos, J. P. Duque y G. A. Castaño. En una segunda ronda fue descartado el profesor Múnera y finalmente la votación se centró en dos candidatos: R. Sastre y J. I. Peña. La votación entre ellos favoreció inicialmente a J. I. Peña 3, R. Sastre 1, en blanco 4. En una segunda votación J. I. Peña 4, en blanco 4. Y finalmente algún consejero cambió el voto y fue elegido José Ismael Peña con 5 votos contra 3 en blanco.</p>



<p>Como se observa, las rondas eliminatorias se han utilizado frecuentemente en la elección de rector y estas rondas para descartar buscan hacer una votación final entre dos candidatos hasta lograr la mayoría absoluta. La metodología de la votación de la última sesión fue aprobada por mayoría y todos los consejeros refrendamos esta metodología participando en la votación. Todos votamos por un candidato o en blanco, ninguno de nosotros se abstuvo de participar. El método de votación aprobado fue aplicado igualmente a todos los candidatos, ninguno fue puesto en desventaja ni fue objeto de discriminación. Si bien el mecanismo de votación fue aprobado por 5 de 8, en él participaron los 8.&nbsp;</p>



<p>Aun cuando la legalidad de la elección fue demandada y es objeto de críticas, especialmente porque no favoreció al profesor Múnera, yo me pregunto ¿el problema es el método o el resultado? ¿Si el CSU hubiese elegido al profesor Múnera, también habría “presunción de ilegalidad”?</p>



<p>@MantillaIgnacio</p>
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        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=101218</guid>
        <pubDate>Thu, 23 May 2024 18:18:58 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sobre los métodos de elección de rector en la Universidad Nacional]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Unidad de Búsqueda en la Universidad de Antioquia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/la-unidad-busqueda-la-universidad-antioquia/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Durante el mes de abril se podrá visitar la exhibición temporal “El camino de la búsqueda”, de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el hall del segundo piso del Edificio de Extensión – Campus Medellín. Esta exhibición es posible gracias a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, la [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p dir="ltr"><img decoding="async" src="https://www.udea.edu.co/wps/wcm/connect/udea/4947c7b5-bd8e-4979-996f-8fdb1ec06f61/1/El+camino+de+la+busqueda_27_OACP+%281%29.JPG?MOD=AJPERES" />&#8220;Durante el mes de abril se podrá visitar la exhibición temporal “El camino de la búsqueda”, de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el hall del segundo piso del Edificio de Extensión – Campus Medellín. Esta exhibición es posible gracias a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, la Unidad Hacemos Memoria y la División de Cultura y Patrimonio de la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Antioquia.&#8221;</p>
</blockquote>
<p dir="ltr"><strong>Sobre la exhibición</strong></p>
<p dir="ltr">Nueve fotógrafas y fotógrafos de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas comparten sus miradas en una serie nunca antes presentada en el país. Esta exposición muestra con acierto un ángulo de la búsqueda poco analizado en la sociedad colombiana.<br />
Estas imágenes, que pocas veces han aparecido en los medios de comunicación, son una búsqueda también por contar y relatar el complejo trabajo que por más de cinco años la Unidad de Búsqueda ha desarrollado en el país.</p>
<p dir="ltr"><img loading="lazy" decoding="async" class="" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/PHOTO-2023-08-30-08-47-59-1024x716.jpg" width="666" height="466" />La memoria, el duelo y el territorio como una huella del conflicto armado, pero también como un espacio de resignificación y de esperanza. Nos permite acercarnos a lugares a los que el país no ha podido acceder. Las miradas de las y los fotógrafos capturan momentos únicos de la búsqueda y la memoria de un drama vivo en casi todos los municipios del país.</p>
<p dir="ltr">Esta exposición es un encuentro con nuestra historia, un viaje a través de un largo episodio de nuestro conflicto. Pero aquí el lente no busca pesar, sino conmover y reflexionar en una mirada que participa de lo retratado y que se une a ese ‘Camino de la búsqueda’.</p>
<p dir="ltr">Lo visual permite entender la dificultad y complejidad de la búsqueda, al tiempo que da cuenta de la magnitud, la sistematicidad y los efectos de la desaparición en el territorio transformado a veces en fosa común, a veces en lugar de ocultamiento o en cementerio clandestino.</p>
<p dir="ltr"><img loading="lazy" decoding="async" class="" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/PHOTO-2023-08-30-15-10-12-1024x716.jpg" width="614" height="430" />Durante los primeros cinco años de mandato de la UBPD, se han recibido más de 28.000 solicitudes de búsqueda e identificando 7.689 lugares de interés forense donde pudieron haber sido inhumado cuerpos, según el Registro Nacional de Fosas y Cementerios. Se han realizado 11.689 tomas de muestras biológicas a 5.848 familiares de personas desaparecidas, recuperado 929 cuerpos a través de 1.100 diligencias de exhumación y encontrado con vida 16 personas. La búsqueda que adelanta la UBPD ha cubierto cerca de 500 municipios, con la participación de 13.778 familiares y miembros de organizaciones de búsqueda que han participado en 18.185 diálogos nacionales.</p>
<p dir="ltr">Es de gran importancia que los centros académicos más importantes del país como la Universidad de Antioquía se sumen a la memoria y la búsqueda,  una de las tareas más complejas en el marco del conflicto y un reto que atraviesa lo técnico, lo histórico y lo político.</p>
<p dir="ltr">Mostrar imágenes de la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en Colombia representa una invitación a no olvidar y a persistir en la titánica tarea de <strong>no parar hasta encontrarles.</strong></p>
<p dir="ltr">
<p dir="ltr"><strong>Créditos</strong></p>
<p dir="ltr">Fotógrafos y fotógrafas:</p>
<p dir="ltr">Ana Cristina Ayala, Andrés Epifanio Becerra. Daniel Quintero. Gabriel Muelle. Juan Carlos Henao. José Darío Puentes. Lorena Carillo. Marlon A. Sánchez. Viviana Peretti</p>
<p dir="ltr">Diseño: Natalia Hernández, Katherine Gutiérrez y Ana María Rubio.<br />
Curaduría: Viviana Peretti</p>
<p dir="ltr">Texto curatorial: Diego Aretz</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98904</guid>
        <pubDate>Wed, 03 Apr 2024 22:15:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Unidad de Búsqueda en la Universidad de Antioquia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Qué pasará con la formación ambiental en la UPN?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/pasara-la-formacion-ambiental-la-upn/</link>
        <description><![CDATA[<p>El primero de febrero de este año, la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) cumplió 69 años de existencia como institución universitaria; sin embargo, sus orígenes se remontan a 1927 con la creación del Instituto Pedagógico Nacional de señoritas. La UPN es la única universidad en el país, especializada en la formación de maestros y profesionales de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>El primero de febrero de este año, la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) cumplió 69 años de existencia como institución universitaria; sin embargo, sus orígenes se remontan a 1927 con la creación del Instituto Pedagógico Nacional de señoritas. La UPN es la única universidad en el país, especializada en la formación de maestros y profesionales de la educación. En agosto del 2021 la institución logró renovar la acreditación de alta calidad por seis años. La UPN cuenta con 23 programa de pregrado, 11 de maestría, 3 especializaciones, un doctorado y 12 cursos de extensión. Actualmente la totalidad de los programas de pregrado acreditables poseen este reconocimiento de alta calidad, y los programas de posgrados, incluido el Doctorado Interinstitucional, están acreditados por un tiempo de 4, 6 y 10 años. Según el Modelo de Indicadores de Desempeño de la Educación Superior (MIDE), la UPN ocupa el segundo lugar en investigación, tercera en docencia y quinta en impacto en el entorno dentro de la Instituciones de Educación Superior.</p>
<p>El <em>alma mater</em> de los maestros y las maestras es, sin duda, la institución que más produce conocimiento educativo, pedagógico y didáctico para el país y la región. Miles de egresados impactan los territorios con propuestas educativas en todas las áreas del conocimiento e históricamente contribuyen con la paz, la vida y la formación de excelencia de las distintas generaciones de ciudadanos.</p>
<p>En este preciso momento asistimos al proceso de designación de un nuevo rector en la UPN para el periodo 2024-2028. Digo “rector” porque, desafortunadamente, no hay ninguna candidata. Por lo menos, en los últimos 20 años la institución no ha contado con una rectora en propiedad.</p>
<p>Como en la mayoría de las instituciones universitaria del país, en la UPN la preocupación por favorecer la formación ambiental constituye una labor reciente frente a la compleja crisis ambiental que amenaza la existencia de todas especies del planeta y exige acciones inmediatas en todos los niveles sociales y educativos. En el ámbito institucional, sólo hasta el 2014 se logró concretar el primer eje del plan de desarrollo dedicado a la universidad y la sustentabilidad ambiental, el cual impulsó la cátedra ambiental maestros constructores de una Colombia sustentable y en paz, así como el sistema de gestión ambiental. Este eje fue promovido con varios colegas de la Universidad con quienes trabajamos sin descanso para contribuir con la comprensión de los problemas ambientales producto del modelo de desarrollo económico basado en el hiperconsumo y la degradación del planeta. El compromiso por la formación ambiental se fortaleció con la gestión rectoral de dignificar lo público 2018-2022 y con el Plan de Desarrollo 2020-2024 “Educadora de educadores para la excelencia, la paz y la sustentabilidad ambiental”, a partir del cual el Consejo Superior de la UPN aprobó en el 2021 la Política Ambiental que abarca principios, referentes conceptuales, estrategias y acciones para formar ambientalmente desde la interdisciplinariedad, el diálogo de saberes y la promoción de una cultural enfocada en la eco-responsabilidad y el cuidado de todas las formas de vida. Esta política se concreta en las líneas de acción de la cátedra ambiental, articulación cátedra universitaria y desarrollo del Buen vivir, prácticas pedagógicas y salidas de campo, proyecto Agro-recreativo Wayra de la facultad de Educación Física y sinergias institucionales entre procesos comunitarios y redes.</p>
<p>Pese a los avances institucionales en materia ambiental y a la urgencia manifiesta de atender la crisis ambiental que hoy se expresa con mayor énfasis en el cambio climático que amenaza el futuro de todas las formas de vida, en las propuestas de los candidatos a la rectoría de la UPN no se aprecia interés por pensar la formación ambiental conforme a los avances que la institución ha logrado en esta materia. Parece que la destrucción de nuestros páramos, bosques y demás ecosistemas, la muerte perpetuada por los extractivismos en los emporios mineros, la pérdida de la biodiversidad, la insostenibilidad de los patrones de consumo de la sociedad capitalista, la exacerbada emisión de gases efecto invernadero generada por industrias e insostenibles sistemas de transporte, no tienen importancia en la gestión de propuestas formativas que pueda continuar impulsando la UPN.</p>
<p>El candidato Helberth Choachí usa el colibrí como un adorno de su propuesta rectoral, pues en ninguno de los componentes se refiere a la importancia de trabajar por la formación ambiental. Tan solo menciona que tendrá en cuenta el Plan de Desarrollo Institucional armonizado 2020-2026, es decir, que éste es prácticamente una camisa de fuerza. Usa el colibrí como logo publicitario sin rescatar el valor histórico, cultural y científico de más de 350 especies existentes y que tienen gran importancia ecológica en la conservación de la flora en los procesos de polinización.</p>
<p>El colibrí tiene gran relevancia desde tiempos inmemoriales para nuestros ancestros indígenas, fue inspiración de mágicos relatos biocéntricos que dan cuenta de las cosmogonías profundamente imbricadas en el equilibrio de la naturaleza, que para el caso de los mayas hacia parte de la creación:</p>
<p>“Los mayas más viejos y sabios, cuentan que los Dioses crearon todas las cosas en la tierra y al hacerlo, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro. Como ya no tenían barro, ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una flecha muy pequeña, cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía vida, los dioses habían creado al x ts’ unu’ um (colibrí)”<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></p>
<p>La propuesta del candidato Omar Huertas Díaz orientada a la paz, la convivencia y la solidaridad cita un fragmento del Proyecto Educativo Institucional de la UPN muy importante que hace alusión al fortalecimiento académico, la gestión administrativa al servicio de la academia, la defensa de lo público y el diálogo permanente con los problemas ambientales. Sin embargo, no se establece ninguna línea de acción al respecto.</p>
<p>En la propuesta del profesor Alexander Ruiz se rescata la naturaleza para expresar metafóricamente la importancia de un árbol nativo para dotar de nitrógeno el suelo. La metáfora indica que, así como esta especie podría contribuir con procesos de reforestación, la propuesta rectoral podría hacer brotar la vida en la cultura institucional de la UPN. Relacionar la naturaleza con la vida institucional es muy importante, no obstante, queda pendiente conocer su propuesta de gestión ambiental.</p>
<p>En cualquier caso, la importancia de la formación ambiental en el contexto universitario constituye una ineludible responsabilidad estratégica y de urgente necesidad que data desde 1985, cuando se realizó el primer seminario de Universidad y Ambiente para incorporar la dimensión ambiental en la Educación Superior. Pese a todos esfuerzos gestados por más de 20 años, los resultados no son contundentes. Por lo tanto, la UPN, como el referente más importante de la educación en Colombia y en América Latina no puede escapar a su compromiso de aportar a la formación de educadores comprometidos con la vida y la sustentabilidad ambiental.</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Tomado de Neomexicanismo. (marzo 6 2018). La leyenda del colibrí, un mensajero del más allá. <a href="https://neomexicanismos.com/colibri-leyenda-significado-maya-azteca-almas-muertos/">https://neomexicanismos.com/colibri-leyenda-significado-maya-azteca-almas-muertos/</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El contenido del blog, sus opiniones y afirmaciones son responsabilidad exclusiva del autor y no tiene relación  alguna con el diario El Espectador.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98693</guid>
        <pubDate>Tue, 19 Mar 2024 03:06:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué pasará con la formación ambiental en la UPN?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Congregación Pedófila Planetaria (CPP)*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/la-congregacion-pedofila-planetaria-cpp/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tiene sucursales en buena parte del planeta, sobre todo en Occidente. En absoluto es una sociedad oculta. Miembros suyos en cada país, han sido ( y siguen siendo) interrogados y puestos presos ante el Poder Judicial por cometer pedofilia. Todos vivimos agobiados por los traumas… mil formas de infierno nos rodean desde nuestros primeros días [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Tiene sucursales en buena parte del planeta, sobre todo en Occidente. En absoluto es una sociedad oculta.</p>
<p style="text-align: center"><strong><span style="color: #993366">Miembros suyos en cada país, han sido ( y siguen siendo) interrogados y puestos presos ante el Poder Judicial por cometer <em>pedofilia</em>.</span></strong></p>
<p><em>Todos vivimos agobiados por los traumas… mil formas de infierno nos rodean desde nuestros primeros días en este mundo. A veces de manera intencionada, muchas otras inconsciente, el daño llega a una edad muy temprana. (**233)</em></p>
<p>Amparados en alucinaciones esquizoides que dicen elevarlos al más allá, los miembros de la congregación tienen como una de sus más caras consignas la de: <em>“dejad que los niños vengan a mí</em>”.</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993366"><strong><em>S</em>ólo su ostentoso poder económico y su agazapado poder militar y político planetario, explicaría el relativo silencio que sigue apadrinando a este alevoso crimen de lesa humanidad.</strong></span></p>
<p style="text-align: center"><em>“Llevamos en la mente un mecanismo incorporado que nos ayuda en estos temas: la disociación. El más grave y duradero de todos los síntomas del abuso sexual. (**42,43)</em></p>
<p>Estratégicamente, desde hace siglos la CPP se ha concentrado en educar niños en cada uno de los países donde se encuentra asentada.</p>
<p>Su brazo armado son las escuelas públicas y privadas que administra (¡generalmente mediante contratos con el Estado!).</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993366"><strong>En ellas algunos de sus adultos miembros, atraen a los niños estudiantes hasta someterlos a abusos sexuales que no se detienen durante años.</strong></span></p>
<p style="text-align: center"><em>La vergüenza es el legado que dejan todos los abusos. Todas las víctimas consideran en determinado momento que lo que les han hecho son actos malos que <strong><u>ellas</u></strong> han cometido. (**70)</em></p>
<p>No habría dudas graves de que, lo que se ha descubierto que ocurre en sus templos, se multiplica al infinito en los salones recónditos de sus escuelas.</p>
<p>Y tampoco caben dudas de que las reacciones de los padres de familia hoy (¡sobre todo hoy!) consisten en seguir inscribiendo sumisamente a sus hijos a las escuelas manipuladas por la CPP.</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993366"><strong>El bloguero ha sufrido todo tipo de rechazos familiares por recomendar que los padres no sigan llevando sus niños a estas cámaras de tortura escolar.</strong></span></p>
<p style="text-align: center"><em>¿Contratan ustedes profesores de sexo masculino? ¿Cómo comprueban sus antecedentes penales? ¿Disponen de cámaras de seguridad? ¿También en los baños? ¿Quién lleva a los niños al aseo? ¿Se quedan solos? (**104)</em></p>
<p>Invitar a los padres a formular este tipo de preguntas y verificar que sus respuestas sean veraces, sólo ha producido rechazos o agresiones en el círculo familiar del bloguero.</p>
<p>La recuperación de un niño abusado sexualmente es casi imposible. Sólo casos excepcionales, como el de Rhodes, prueban que hay caminos que, no obstante, son tortuosos.</p>
<p>Los abusadores de la CPP que se han arrogado el caro adjetivo de <em>educadores</em>, se arropan en creencias, libros y cánticos alucinantes que inculcan en los niños que todo lo que hacen sus profesores es sagrado (por ejemplo, sodomizarlos).</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993366"><strong>A un niño de seis o siete años le queda casi imposible rechazar los favores ( ) sexuales que le pide su profesor, siendo el  mismo que predica <em>el amor a dios y el amor al próximo. (¡!)</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center"><em>(Desde niño) Vivía instalado en la indefinición y siempre estaba ausente. La verdad es que(la disociación)  funciona superbién… desde entonces… en cuanto un sentimiento o una situación amenazan con abrumarme, dejo de estar. Fueron el tabaco, el alcohol… y la cafeína los que me dieron energía para sobrellevar la época escolar. (**42,43, 80)</em></p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993366"><strong>Por estas razones, jóvenes que como Rhodes liberan sus verdades en los estrados judiciales, denuncian haber sido sodomizados como parte del respeto debido a sus autoridades escolares.</strong></span></p>
<p>No es otra la explicación de por qué volver años después al colegio, práctica que a casi todos mis compañeros de primaria les reblandece el alma, a mí me produce náuseas con vómito.</p>
<p style="text-align: center"><em>Todos vivimos agobiados por los traumas. El abandono, el divorcio, la violencia, los abusos de toda índole, la falta de cuidados, el alcoholismo, la rabia, la censura, la religión, el acoso: mil formas distintas de infierno nos rodean desde nuestros primeros días en este mundo… Aunque (he hecho) todo lo posible por desviar la atención de este dolor, no (he podido) escapar de él. (** 233)</em></p>
<p><span style="color: #993366"><strong>Congótica</strong></span>. <em>Pedofilia. El trastorno pedófilo se caracteriza por la presencia de fantasías, impulsos o comportamientos sexualmente excitantes recurrentes e intensos relacionados con los niños (por lo general hasta los 13 años de edad).<span style="color: #3366ff">https://www.google.com.co/search?q=pedofilia&amp;sca_esv</span></em></p>
<p><span style="color: #993366"><strong>Congótica 2</strong>.</span> Hace algunos años visité la rectoría de una de estas escuelas en Colombia y me llamó la atención el botellón de dulces envueltos en coloridos y brillantes papeles que, durante nuestra entrevista, el rector les entregaba a niños que entraban y salían de su despacho, siempre mediando una caricia.</p>
<p><span style="color: #993366"><strong>Congótica 3</strong><em>. </em></span>El blog está inspirado en algunos apartes de un libro autobiográfico que está escribiendo el bloguero.</p>
<p>*Sigla imaginaria</p>
<p>**Rhodes, James. (2020). <em>Instrumental. Medicina, música y locura.</em> Barcelona: Blackie Books. (notas entre paréntesis del bloguero)</p>
]]></content:encoded>
        <author>Bernardo Congote</author>
                    <category>Bernardo Congote</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98203</guid>
        <pubDate>Tue, 13 Feb 2024 00:08:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Congregación Pedófila Planetaria (CPP)*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Bernardo Congote</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Universidad en el Aire de Santa Marta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/esto-mejora-pero-no-cambia/la-universidad-aire-santa-marta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Párenle bolas a este blog, que, si Rafael Escalona estuviera vivo y se le diera por reescribir la Casa en el Aire, no solo le daría un techo imaginario a Ada Luz, sino que, también -de paso- podría inscribirla para que el aviador que la conquiste la lleve todos los días a la única universidad [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97700" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/universidad-en-el-aire.jpg" alt="" width="1200" height="600" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/universidad-en-el-aire.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/universidad-en-el-aire-150x75.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/universidad-en-el-aire-300x150.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/universidad-en-el-aire-768x384.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/universidad-en-el-aire-1024x512.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<p>Párenle bolas a este blog, que, si Rafael Escalona estuviera vivo y se le diera por reescribir la Casa en el Aire, no solo le daría un techo imaginario a Ada Luz, sino que, también -de paso- podría inscribirla para que el aviador que la conquiste la lleve todos los días a <strong>la única universidad sin estudiantes del Mundo</strong>, ubicada -nada más y nada menos- que en la ciudad de Santa Marta.</p>
<p>La diferencia, eso sí, es que esta universidad, aunque es imaginaria, en los papeles es tan real que ya se ha consumido<strong> 500 millones de pesos de los samarios</strong>; y, si alguna autoridad como el electo alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, no hace algo para evitarlo, esta universidad del caicedismo, se estaría llevando consigo la pendejada de <strong>$8 mil millones de pesos en el venidero 2024.</strong></p>
<p>De lo que les hablo es de la <strong>Institución Universitaria de Santa Marta</strong>, conocida en el pasado como la Politécnica Distrital, uno de esos inventos del Gobierno del exgobernante Carlos Caicedo, que metió en sus discursos como una revolución educativa que -a fecha de hoy- no ha sido más que un burdo maquillaje para ‘justificar’ recursos públicos a punta de gastos de funcionamiento y de personal.</p>
<p>Gracias a un <a href="https://caracol.com.co/2023/01/15/min-educacion-da-el-aval-a-politecnico-como-institucion-universitaria-en-santa-marta/">aval que le entregó el Ministerio de Educación</a> a comienzos de este año, esta institución educativa &#8216;caicedista&#8217; pudo correr a crear una estructura burocrática, que es lo que más le encanta hacer a Carlos; <strong>¡Si no, pillen las investigaciones que hemos hecho de cómo convirtieron la Essmar y otras entidades, en su propia bolsa de empleo familiar!.</strong> (Ver artículos <a href="https://seguimiento.co/la-samaria/esposa-de-carlos-caicedo-ha-recibido-contratos-de-la-intervenida-empresa-essmar-51534">aquí</a>, también <a href="https://seguimiento.co/la-samaria/hermano-por-parte-de-padre-de-carlos-y-patricia-caicedo-tambien-trabaja-en-la-essmar">aquí</a> o <a href="https://twitter.com/PoloDiazG/status/1644431138776051732">aquí</a>).</p>
<p>En cuestión de pocos meses crearon cargos con millonarios ingresos, como el rector, que se ganó en 2023 una asignación mensual de $17.304.099 pesos (¡de sueldo básico!), el secretario general que se ganó $16.434.894 o vicerrectores y decanos que ganaron entre 10 y 13 millones de pesos. ¡Todo eso sin contar cargos de nivel de asesor y profesional que se asignaron 8 millones de pesos pa arriba! Mejor dicho, si no me creen, sorpréndanse aquí la tabla de los ingresos por cargo de 2023.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97701" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/salarios.png" alt="" width="988" height="707" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/salarios.png 988w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/salarios-150x107.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/salarios-300x215.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/salarios-768x550.png 768w" sizes="auto, (max-width: 988px) 100vw, 988px" /></p>
<p>Como la vaina con Caicedo funciona es a los lambonazos y por nivel de fidelidad, Caicedo optó por poner en el cargo de rector encargado a <strong>Hugo Paternina Espinosa</strong>, un personaje importado de las toldas de la izquierda en España, donde fue concejal en medio de irregularidades<a href="https://losirreverentes.com/2021/11/paternina-el-fraudulento-candidato-de-la-banda-caicedo/"> por corrupción electoral</a>, y que también le sirvió para presentarlo como miembro de la lista cerrada que presentó Fuerza Ciudadana a la Cámara de Representantes.</p>
<p>Si esto aún no les sorprenden, déjenme decirles que esta universidad de fábula envió oficios a la Secretaría de Educación porque pretenden que sus sedes aterricen en los colegios públicos <a href="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/sedes-en-los-colegios.png">INEM Simón Bolívar, IED Juan Maiguel de Osuna y la IED Normal San Pedro Alejandrino</a>.</p>
<p>Los 4 gatos que me leen bien podrían preguntarme: ¿Nojoda Polo y acaso no es un orgullo que colegios públicos alberguen a una universidad? A lo que yo le respondo no solo que NO sino que, además, esto resulta ser todo un despropósito.</p>
<p>¿Sabían ustedes, por ejemplo, que la Normal de Varones solo tiene 10 computadores y que tiene un grave problema estructural que amenaza las aulas de clases de los propios estudiantes? ¿o sabían que en el colegio Juan Maiguel de Osuna a los niños les ha tocado hasta ver clases al aire libre debido a las pésimas condiciones en los que en muchas ocasiones se han encontrado sus aulas? Si no me creen vean la foto de abajo captada por nosotros en 2022.<br />
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97703" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/whatsapp_image_2022-01-31_at_9.11.52_am_1.jpeg" alt="" width="1599" height="899" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/whatsapp_image_2022-01-31_at_9.11.52_am_1.jpeg 1599w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/whatsapp_image_2022-01-31_at_9.11.52_am_1-150x84.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/whatsapp_image_2022-01-31_at_9.11.52_am_1-300x169.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/whatsapp_image_2022-01-31_at_9.11.52_am_1-768x432.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/whatsapp_image_2022-01-31_at_9.11.52_am_1-1024x576.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/whatsapp_image_2022-01-31_at_9.11.52_am_1-1200x675.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1599px) 100vw, 1599px" /></p>
<p>Este blog no pretende ir en contra de la educación. ¡Bienvenidas sean las nuevas instituciones educativas a la ciudad! Lo que sí no puede suceder -y esta es una tarea de autoridades como el alcalde de la ciudad- es que esta institución se convierta en la caja menor -y mayor- de presupuestos públicos otorgados a fichas del caicedismo.</p>
<p>Porque lo cierto es que, mientras yo escribo este blog y tú te indignas leyéndolo, las directivas de este cascarón estudiantil con hambre de presupuesto convocan a una reunión para elegir a su rector (que está en encargo) de manera permanente el próximo 28 de diciembre, en donde pretenden además, que el distrito los financie ahora con un presupuesto de <strong>8 mil millones de pesos</strong>, un absurdo para una universidad que no tiene ni un solo estudiante matriculado y -peor aún- no tiene tan siquiera un registro calificado ante el Ministerio de Educación para que les aprueben la primera carrera, un proceso que puede tardar meses o hasta un año.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97705" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-095612.png" alt="" width="752" height="890" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-095612.png 752w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-095612-127x150.png 127w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-095612-253x300.png 253w" sizes="auto, (max-width: 752px) 100vw, 752px" /></p>
<p>¿Cómo carajo piensa tener estudiante si ni siquiera tienen una carrera para ofrecer? ¡Pero eso sí! Lo que está asegurado son los miles de millones para pagar elevadísimos sueldos que ni en la Universidad del Magdalena, con todo y sus 20 mil estudiantes, pagan a ese nivel.</p>
<p>Y es que los presupuestos ya lo indican: ¿Decanos con millonarios sueldos sin un estudiante al que atender? Rector, vicerrectores y altos cargos directivos con millonarios sueldos. Si nadie hace nada, todos estos serán cargos de derroche que quedarán en manos de los alfiles caicedistas.</p>
<p>Es más, no me digan Nostradamus, si la actual gobernadora encargada, Denis Rangel, recibe como premio, la rectoría de esta universidad de papel.</p>
<p>P.D. Si se sorprendieron con los salarios que el rector y sus máximas directivas se asignaron para ganarse en el año 2023, váyanse para atrás con las proyecciones que tienen para el 2024 en un anteproyecto de presupuesto que ya tienen listo para aprobar. Píllenlo aquí:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97704" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-115617.png" alt="" width="893" height="735" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-115617.png 893w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-115617-150x123.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-115617-300x247.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-26-115617-768x632.png 768w" sizes="auto, (max-width: 893px) 100vw, 893px" /></p>
<p>¡No dejen que este despropósito suceda!</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-95748" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Firma-Polo-Díaz-Granados-ok.jpg" alt="" width="600" height="250" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Firma-Polo-Díaz-Granados-ok.jpg 600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Firma-Polo-Díaz-Granados-ok-150x63.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Firma-Polo-Díaz-Granados-ok-300x125.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></p>
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        <author>Polo Díaz Granados</author>
                    <category>Esto mejora, pero no cambia</category>
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        <pubDate>Tue, 26 Dec 2023 17:16:35 +0000</pubDate>
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