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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de ramon | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El día de San Rondón</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/el-dia-de-san-rondon/</link>
        <description><![CDATA[<p>El día San Rondón no corresponde al santoral católico, sino al día que quizá es el día más importante de la historia de Colombia.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Era el mediodía del 25 de julio de 1819. En las zonas pantanosas ubicadas entre los actuales municipios de Paipa y Duitama, el estruendo de los mosquetes y los cañones rompió la tranquilidad del paisaje boyacense. Comenzaba la batalla del Pantano de Vargas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del lado realista, cerca de 1.300 soldados de infantería y alrededor de 500 jinetes se preparaban para enfrentar al Ejército Libertador, que contaba con aproximadamente 2.000 hombres y 400 integrantes de caballería. Sin embargo, las cifras no reflejaban las condiciones reales de las tropas patriotas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los hombres comandados por Simón Bolívar se encontraban exhaustos después de atravesar el páramo de Pisba. El frío, el hambre, las enfermedades y las dificultades del terreno habían causado numerosas bajas. Al menos, una cuarta parte del ejército había muerto, desertado o quedado incapacitada durante aquella travesía.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="515" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-1024x515.jpg" alt="" class="wp-image-131524" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-1024x515.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-300x151.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-768x387.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04.jpg 1200w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El grueso de las bajas del ejercito independentista ocurrieron por la maniobra del Paso del Páramo de Pisba. Lejos de ser una gran maniobra, fue una travesía irresponsable.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la mañana del combate, Bolívar ordenó que sus tropas cruzaran el río Chicamocha, cuyo caudal había aumentado como consecuencia de la temporada de lluvias. Después del esfuerzo que significó atravesarlo, los patriotas encontraron que, en la margen opuesta, las fuerzas españolas ya se organizaban para entrar en combate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El coronel José María Barreiro, comandante del ejército realista, se adelantó y tomó una posición favorable para la defensa. Desde las alturas dominaba el terreno y obligaba a los patriotas a avanzar por un estrecho espacio ubicado entre los cerros y la zona pantanosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante varias horas, españoles y patriotas combatieron con enorme valentía. Los enfrentamientos llegaron, incluso, al combate cuerpo a cuerpo y a las cargas de bayoneta. Sin embargo, al final de la tarde, el resultado comenzaba a inclinarse claramente en favor de las tropas realistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia las cinco de la tarde, Barreiro reorganizó sus fuerzas y lanzó un contraataque que consiguió hacer retroceder de manera desordenada a los patriotas. La situación parecía definitiva. Según la tradición, el comandante español habría exclamado: “¡Viva España! Ni Dios me quita la victoria”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento quedaron en evidencia los errores de planificación del Ejército Libertador. Las tropas habían atravesado el páramo de Pisba en condiciones extremas, cruzado un río crecido y entrado en combate prácticamente sin descanso, mientras el enemigo controlaba las posiciones más favorables del terreno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al observar el avance de la caballería española, Bolívar habría reconocido la gravedad de la situación: “Se nos vino la caballería y se perdió la batalla”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue entonces cuando apareció el teniente coronel Juan José Rondón, comandante de la caballería de reserva. Al escuchar las palabras de Bolívar, respondió: “¿Cómo se va a perder la batalla si ni yo ni mis hombres hemos peleado? Déjenos hacer una entrada”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bolívar le habría contestado con la frase que pasaría a la historia: “Coronel, salve usted la patria”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="556" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-1024x556.png" alt="" class="wp-image-131527" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-1024x556.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-300x163.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-768x417.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831.png 1062w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen desarrollada por Inteligencia Artificial, del momento en que Bolívar pide a Rondón salvar la Patria.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Rondón regresó hacia sus hombres y les dijo: “¡Camaradas, los que sean valientes síganme, porque en este momento triunfamos!”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin esperar una nueva orden, lanzó su caballo al galope y atravesó las filas de los patriotas que comenzaban a retirarse. Inicialmente lo siguieron catorce lanceros, quienes escucharon y respondieron inmediatamente a su llamado. Así comenzó la célebre carga de los quince lanceros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los jinetes avanzaron contra los dragones y las reservas de infantería realista. Aunque enfrentaban una fuerza muy superior, consiguieron penetrar sus líneas, frenar la ofensiva y generar suficiente confusión para que las tropas patriotas se reorganizaran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La carga de Rondón transformó el curso de la batalla. Otros escuadrones de caballería se sumaron al ataque y el ejército que minutos antes se retiraba recuperó la iniciativa. La acción de aquellos hombres demostró que, en ocasiones, la valentía y la capacidad de decisión pueden modificar el resultado de una contienda que parece perdida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el enfrentamiento también se produjo uno de los episodios más recordados de la batalla. El sargento segundo José Inocencio Chincá se enfrentó al capitán realista Ramón Bedoya en un intenso duelo de caballería. Bedoya logró herir gravemente a Chincá. Sin embargo, pese a la herida, el lancero patriota continuó combatiendo y consiguió atravesar con su lanza al oficial español, causándole la muerte y derribándolo de su caballo. Chincá fallecería días después como consecuencia de las heridas sufridas en el combate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de la carga de los lanceros, de la reorganización de las fuerzas patriotas y del desorden ocasionado entre las tropas españolas, un fuerte aguacero cayó sobre el campo de batalla. La lluvia y la llegada de la noche dificultaron la continuación de las operaciones y llevaron a ambos ejércitos a replegarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La batalla del Pantano de Vargas suele reconocerse como una victoria estratégica del Ejército Libertador. No obstante, es necesario recordar que el desenlace estuvo determinado, en buena medida, por la iniciativa de Rondón y sus lanceros. Fueron ellos quienes, en el momento más crítico, impidieron la derrota de las fuerzas independentistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos historiadores sostienen que, de no haberse presentado el aguacero y la posterior oscuridad, los patriotas habrían podido obtener una victoria mucho más contundente. Otros consideran que las fuerzas realistas también conservaron capacidad de combate. En cualquier caso, la batalla resultó decisiva para mantener con vida la Campaña Libertadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Días después, el 7 de agosto de 1819, se libró la batalla de Boyacá, que permitió cortar la retirada del ejército realista y abrió el camino hacia Santa Fe. En esta batalla nuevamente relució la falta de pericia militar de Simón Bolívar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan José Rondón continuó participando en las campañas de Independencia. Murió en 1822, en la ciudad de Valencia, como consecuencia de las heridas sufridas durante un enfrentamiento. Su legado permaneció estrechamente ligado al nacimiento de la República y a la historia de la caballería colombiana. La expresión “Salve usted la patria” se convirtió en el lema del arma de Caballería del Ejército Nacional. También, Bolívar en cada día previo al aniversario de la Batalla afirmaba que “Mañana es el día de San Rondón”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="515" height="388" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100551/images-4-1.jpg" alt="" class="wp-image-131525" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100551/images-4-1.jpg 515w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100551/images-4-1-300x226.jpg 300w" sizes="(max-width: 515px) 100vw, 515px" /><figcaption class="wp-element-caption">Monumento a los lanceros en el Pantano de Vargas.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la enseñanza de esta historia trasciende el proceso de Independencia. Rondón no se limitó a contemplar cómo se perdía la batalla. Sabía que todavía tenía hombres disponibles, entendió que podía cambiar el rumbo de los acontecimientos y tuvo el valor de alzar la voz cuando los demás comenzaban a aceptar la derrota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su liderazgo no surgió de una orden detallada ni de un plan previamente diseñado. Nació de la capacidad de reconocer una oportunidad en medio del caos, asumir la responsabilidad y actuar cuando otros retrocedían.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestra vida cotidiana y en los grandes asuntos nacionales también enfrentamos momentos semejantes. Situaciones en las que advertimos que algo está mal, sabemos que todavía podemos intervenir, pero preferimos guardar silencio o esperar a que otro actúe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta que nos deja Rondón, más de dos siglos después, continúa vigente: ¿Cuántas veces pudimos ayudar a salvar una causa, una institución o incluso al país, pero no tuvimos el valor de dar un paso al frente?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
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        <pubDate>Sat, 25 Jul 2026 15:09:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El día de San Rondón]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
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        <title>El circo del tigre</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/la-tortuga-y-el-patonejo/el-circo-del-tigre/</link>
        <description><![CDATA[<p>Del performance de la colombianidad y la retórica de la “contrarrevolución”.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En un famoso, ya casi trillado <a href="https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm">ensayo</a> redactado al alba de la victoria de Louis Napoléon, Marx nos dice que Hegel nos dice que las grandes personalidades aparecen dos veces en la historia — a lo que Marx añade: la primera como tragedia, y la segunda como farsa. Tengo que usar con pinzas esta referencia porque, si somos estrictos, Abelardo De La Espriella es la farsa de la farsa de la farsa de una tragedia original, aquella que comenzó con la pírrica victoria liberal de La Humareda en 1885 y culminó con la Guerra de los Mil Días.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, si Laureano Gómez fue una copia soez del intelectual ultramontano Miguel Antonio Caro, y Uribe un reencauche antioqueño del Monstruo, De La Espriella es, a su vez, una parodia de Uribe — una <em>caricatura de tercer orden</em>, hecha a la medida de nuestros tiempos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es usual que me decante por este tipo de análisis, pero quisiera señalar algunas peculiaridades estéticas de la campaña de quien será el presidente de Colombia por los siguientes cuatro años (suponiendo que sólo sean cuatro; pero no se sorprendan si, a mitad de mandato, los enemigos de la constituyente de antaño se terminan convirtiendo en sus más ardientes defensores).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Consideren, por ejemplo, la apropiación abusiva de la camiseta de la selección. Este gesto no sólo buscó <em>excluir</em> de la participación en una fiesta que, por definición, es nacional, a quienes no comulgamos con el ideario de los abelardistas — y así reducir implícitamente la extensión de “Colombia” a, bueno, ellos mismos. Fue también una ocasión para que el abelardismo realizara el performance de su colombianidad — para exaltarse como la causa que sí se “pone la camiseta”. Otro caso llamativo es la gestual y semántica pseudo-militar que adoptó la campaña de De La Espriella: el saludo marcial de ¾, las coloridas alusiones a destripamientos, la invocación a la autoridad, a una “contrarrevolución” — incluso la imagen frívola del tigre, el depredador por excelencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo este bombástico imaginario debería hacernos pausar. ¿Quiénes, pregúntense, sienten la necesidad de<em> disfrazarse</em> de colombianos o de militares?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la medida en que fueron empleados para promover a un señor que usa peluquín, se extasía ante cualquier chuchería si es gringa o europea, desprecia todo lo que le recuerde sus modestos y mestizos orígenes, y ni siquiera prestó servicio militar, todos estos recursos lucen todavía más desteñidos, más impostados. Aquí no estamos ante ningún admirador de Epaminondas, de la sobria virtud militar; en boca de este tipo de personas, “amor por Colombia” o “firmeza por la patria” son, cuando mucho, slogans, hashtags, clickbait.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegados a este punto, la pregunta no es qué les vendieron a los colombianos — esto ya lo sabemos: un crudo simulacro pop de los viejos tropos ultramontanos de la Regeneración. La pregunta es <em>qué terminaron comprando</em>. Si las formas de un candidato y la historia pueden servirnos de guía, el próximo será un gobierno de formas, no de sustancia; un gobierno efectista, más preocupado por la <em>representación </em>de la eficacia que por la eficacia misma. De probarse así, el de De La Espriella será un gobierno a su medida: grandilocuente, teatral, cortoplacista y, en última instancia, incapaz de resolver los problemas que promete resolver en cien días, aunque dispusiera de mil.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph"><strong><em><a href="https://www.instagram.com/pater_doloroso">@pater_doloroso</a></em></strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Baba</author>
                    <category>Coyuntura Política</category>
                    <category>La tortuga y el patonejo</category>
                    <category>Política</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131324</guid>
        <pubDate>Sun, 19 Jul 2026 22:54:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El circo del tigre]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Baba</media:credit>
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        <item>
        <title>Herederos del Silencio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/herederos-del-silencio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre guerras, olvidos y miserias, hubo hombres y mujeres que sostuvieron una nación desde las sombras. Ecos de una Nación no contada rescata la memoria de aquellos artesanos, obreros, religiosos y soñadores anónimos que, con solidaridad y sacrificio, edificaron silenciosamente buena parte del tejido social colombiano. Un recorrido profundamente humano donde la caridad, la resistencia y la fe se convierten en la raíz invisible de nuestra historia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por: Ramon Garcia Piment y Claudia Patricia Romero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El activismo en la sociedad florece como una inoculación de generosidad necesaria para alimentar el alma de los individuos y, a su vez, apaciguar o envalentonar el ímpetu de sus pasiones e intereses. No han sido pocos los surgimientos sociales que nos terminaron caracterizando como nación; sin embargo, algunos de los que más hemos olvidado, y que han tenido altas repercusiones sociales y políticas en nuestra herencia y transmisión cultural o incluso memética, son aquellos que conformaron sociedades y agrupaciones en pro de la generación de empleo, del alivio a la miseria y reconocimiento de los excluidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, descontando el incuestionable e ingente esfuerzo realizado por la Iglesia en la construcción de una sociedad con sustento moral, del cuidado, de la salud, de la educación y del amparo a los desamparados, entre otras, labor que, por su magnitud histórica, no admite comparaciones, emergen también, casi a contraluz, aquellos quijotes sociales que, sin aparato ni reconocimiento, aportaron de manera decisiva a la edificación de esta misma sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ellos, sin embargo, no les fue concedida una memoria proporcional a su entrega. La sociedad que hoy se erige y en no poca medida se sostiene sobre las estructuras que ayudaron a levantar, parece haber olvidado a sus artífices, relegándolos a un silencio que no corresponde ni a su esfuerzo, ni a su legado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de las guerras civiles partidistas que se vivieron durante el siglo XIX, empezaron a surgir, de manera casi mimetizada, varios tipos de sociedades con fines caritativos, proteccionistas, educativos y gremiales. Muchas de ellas se enfocaban en formas de apoyo mutuo que brindaban planes de protección a sus miembros en casos de invalidez, enfermedad, muerte y demás calamidades de la vida. Es así como aparecen, entre otras, la Sociedad de Caridad de Santafé, la del Señor del Despojo, la de Auxilio Mutuo de Bucaramanga, la de Socorros Mutuos de Manizales y la de Socorros Mutuos de Bogotá.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="611" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-1024x611.png" alt="" class="wp-image-128947" style="aspect-ratio:1.6759741284114213;width:891px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-1024x611.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-300x179.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-768x459.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos.png 1221w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Estatutos presentados al Ministerio del Interior para la Creación de Personería Jurídica de Sociedades. Archivo General de la Naci{on de Colombia, Sección República.</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De  estas sociedades citadas y de muchos proyectos llevados a buen termino, sólo podremos traer a nuestro presente una minima muestra, iniciamos con la Sociedad de Socorros Mutuos de Bogotá. En sus estatutos, conocidos gracias a la obligación dictada por la Constitución de 1886, según la cual las sociedades debían ser legalizadas mediante resolución expedida por el Ministerio de Gobierno, se indicaban las condiciones, obligaciones y derechos de los socios. Quienes debían jurar, lo siguiente:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><em>Juro por Dios (o prometo por mi honor), trabajar por el bien de todos y cada uno de mis compañeros de esta Sociedad, protegerlos en la desgracia, en las enfermedades, en la prisión y en el destierro; proporcionarles trabajo de preferencia a cualquiera otra persona, en igualdad de circunstancias; defender su reputación y no perjudicar a ningún miembro de su familia; observar y sostener todas y cada una de las disposiciones de los estatutos y reglamentos de la Sociedad, y cumplir fiel y escuetamente con los deberes que me correspondan.</em></p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los miembros debían generar un aporte inicial y otros aportes semanales que permitían sostener su defensa y apoyo. Se estimaba que el número de miembros no podía exceder los 400 socios y que su duración sería de 99 años. El médico Abraham Aparicio Cruz, presidente de la sociedad, fue además uno de los cofundadores de la Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales, creada en 1873 en su casa de San Victorino junto con otros destacados galenos, corporación que posteriormente se transformaría en la hoy reconocida Academia Nacional de Medicina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Sociedad de Socorros Mutuos contaba con personajes como Luis Rivas, Rafael Tapia, Gabriel Garzón, José del Rosario Guerrero, Adonías Gómez, Antonio Calvo, Ricardo Bonilla y José Asunción Silva. Pero entre todos ellos, y en los pliegues de la historia, se alza la figura silenciosa de su hermana, Elvira Silva Gómez.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="677" height="946" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10231848/Elvira-Silva-Gomez-2.jpg" alt="" class="wp-image-128946" style="aspect-ratio:0.7156594004264021;width:394px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10231848/Elvira-Silva-Gomez-2.jpg 677w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10231848/Elvira-Silva-Gomez-2-215x300.jpg 215w" sizes="auto, (max-width: 677px) 100vw, 677px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Elvira Silva Gómez. Ajustada digitalmente</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ella no solo participó: se consumió en la entrega<em>.</em> Descendió a los barrios obreros, se internó en sus calles densas y húmedas, respiró el aire espeso de la miseria<em>,</em> y en ese contacto íntimo con el dolor ajeno, contrajo la pulmonía que lentamente le arrebató la vida. Su enfermedad no fue un accidente: fue, en cierto modo, el precio de su compasión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, su juventud, su amor y su salud no se extinguieron en vano, sino que se transformaron en ese eco persistente que resuena en el tiempo, en esa herida íntima que su hermano inmortalizaría en uno de los más hondos lamentos de la poesía colombiana: <em>Nocturno</em>.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><em>“¡Ah, de la noche trágica me acuerdo todavía!</em><br><em>El ataúd heráldico en el salón yacía,</em><br><em>Mi oído fatigado por vigilias y excesos,</em><br><em>¡Sintió como a distancia los monótonos rezos!</em><br><em>Tú, mustia, yerta y pálida entre la negra seda,</em><br><em>La llama de los cirios temblaba y se movía,</em><br><em>Perfumaba la atmósfera un olor de reseda,</em><br><em>Un crucifijo pálido los brazos extendía”</em></p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y este dolor fuerte e incólume de todos, se unía a otras necesidades, como la búsqueda para complementar la falta de recursos fiscales de la incipiente nación a través de la unión y la solidaridad con los necesitados, lo que permitió no solo la agrupación de obreros y artesanos, sino el desenvolvimiento y pulimiento de la gema de su bondad y virtudes humanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sus propósitos se volcaron en parte de su esencia, tanto así que incluyeron en ella sus mayores pasiones, aprovechando sus potencialidades, las cuales se transformaron en cimientos de grandes proyectos, como la red de cajas de crédito, círculos de obreros, agremiaciones de artesanos y la conformación de cooperativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, estas semillas pasaron por un oscuro periodo que inicialmente cercenó su crecimiento. Así<em>,</em> a finales del siglo XIX se ordenó la clausura de la sociedad, acusada de incitación a revueltas de artesanos, movidas por la polarización bipartidista. A ello se sumó la muerte prematura de uno de sus fieles miembros, José Asunción Silva, que llenó de tristeza y desaliento a la sociedad. Posteriormente, la Guerra de los Mil Días y la separación del istmo de Panamá cubrieron con un manto de desesperanza a los nacionales, diezmando sus impulsos casi hasta el apaciguamiento. En medio de ese abatimiento, su tránsito parece encontrar eco en aquellas palabras de la Escritura:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><em>“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros; que estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados; perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos”</em></p><cite><em>(</em>Corintios 4:7-9<em>).</em></cite></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá en esa tensión, entre la fragilidad y la persistencia, se sostuvo su empeño, como si cada golpe no hiciera más que templar la convicción de quienes, aun en la adversidad, se negaban a desaparecer, inoculando en el tiempo una semilla que otros habrían de hacer germinar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos intrépidos retomaron las banderas quemadas y enlodadas, a través de ideas influenciaron la creación de asociaciones rurales retomadas en 1950 por Orlando Fals Borda en sus proyectos agrarios y en la conformación de las juntas de acción comunal, así como iniciativas del padre jesuita José María Campoamor, quien en 1911 conformó el Círculo de Obreros, unido a un proyecto urbano-social que hoy se conoce como el barrio Villa Javier y la Caja Social de Ahorros.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="631" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/24174059/Maria-Berenice-Duque.png" alt="" class="wp-image-129528" style="aspect-ratio:0.7887646890226426;width:366px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/24174059/Maria-Berenice-Duque.png 631w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/24174059/Maria-Berenice-Duque-237x300.png 237w" sizes="auto, (max-width: 631px) 100vw, 631px" /><figcaption class="wp-element-caption">Sor María Berenice Duque.Ajustada Digitalmente</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otro esfuerzo que ha florecido es el de María Berenice Duque Hencker, quien, sin dejar huella visible, como si su paso no buscara ser recordado sino multiplicado, con sigilo sembró presencias. Allí donde la pobreza parecía un destino irrevocable, aparecían, casi sin anuncio, pequeñas casas habitadas por mujeres que se llamaban a sí mismas “hermanitas”, como si en la diminución residiera su fuerza; y en esas casas, la infancia encontraba abrigo, la enfermedad, compañía, y la familia, un hilo tenue pero firme que la sostenía. &nbsp;Así, fundo en 1957 la comunidad de las Hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús y María, donde tejieron redes fortísimas bajo un lema oculto en sus venas “Calla, y que tus obras confirmen tu misión”. En la repetición de gestos mínimos, en la pedagogía del cuidado, en el pacto de “amar, sufrir, callar y sonreír”. Y así, sin ruido ni proclama, su obra se extendió como una raíz bajo la tierra invisible, paciente sosteniendo continentes enteros con la discreta virtud &nbsp;de la caridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Cúcuta, entre tanto, en 1912, una escuela nocturna apoyada por el párroco de San Antonio del Táchira, Elías Daniel Calderón, se transmutaba en la Asociación de Artesanos y el Colegio Gremios Unidos, que en 1922 se convertiría en un claustro de libres pensadores encargado de la educación de los desamparados. Pero aquella obra no fue fruto de una sola voluntad: fue la conjunción de nombres que la historia ha pronunciado con menor fuerza de la que merece. Así, se reconoce el impulso decidido de Teodoro Gutiérrez Calderón, Miguel A. Pizani, Leopoldo Piment, Ramón B. Álvarez y Víctor Ocariz, artífices de una empresa silenciosa que encontró en la educación su forma más honda de resistencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia 1926, entre aquellos “niños sin alpargatas”, se gestaba, sin que nadie pudiera anticiparlo, uno de los que años después se convertiría en figura determinante de la historia venezolana: Marcos Pérez Jiménez. Quien, aun habiendo ascendido al poder por la vía de las armas, proyectó una idea de nación fundada en la transformación material y el orden, bajo el llamado “Nuevo Ideal Nacional”.Una visión que, entre el impulso modernizador y la sombra de la represión, dejó una huella tan profunda como contradictoria, recordándonos que incluso las semillas más tempranas pueden florecer en direcciones imprevisibles<em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los personajes nombrados, unos inscritos en la historia, otros apenas sostenidos por evidencias dispersas y muchos más disueltos en el anonimato, lograron transformar las circunstancias naturales, hasta convertirlas en instrumentos que, con el tiempo, incidieron silenciosamente en la sociedad entera. Pero ese influjo, profundo y casi invisible, no fue gratuito: se pagó con deshonras injustificadas y con juicios dictados por valores o antivalores asumidos por las masas. Ni siquiera todos fueron maltratados: a muchos les bastó el olvido<em>,</em> o un reconocimiento insuficiente frente a la magnitud de sus obras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que la estrategia pudo percibirse como fallida, en el sentido de permitir el sacrificio de sus propios derechos, la fuerza de sus ideas resultó superior a su instinto de supervivencia y dignidad. Fue allí donde su verdadero legado se consolidó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sin embargo, lograron el influjo de sus postulados. Inocularon, en efecto ideas diversas en su origen, hoy ampliamente aceptadas. Son ellos quienes han gestado buena parte de la estructura social que hoy vemos, aunque no siempre los reconozcamos. Nunca tuvieron el reconocimiento debido. Se convirtieron en forjadores anónimos de nuestra identidad. Se permitieron pasar al libro del olvido; sin embargo, como escribió José Ortega y Gasset<em>: en tanto haya alguien que crea en una idea, la idea vive.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el lento y convulso proceso de conformación de naciones como la nuestra, aún hoy inconcluso, late una tensión primordial: la del poder que se impone y la de la sociedad que se rehúsa a ceder del todo, y que, en su resistencia, inventa formas de sostenerse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Homo homini lupus est:</em> el hombre es el lobo del hombre; pero es también, en ese mismo abismo, donde aprende a oponerse a sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es precisamente en esa tensión donde estas sociedades encontraron su razón de ser; surgieron como mecanismos para aliviar, contener y dinamizar los conflictos, evitando tragedias previsibles o, al menos, mitigando sus efectos<em>. </em>Es allí donde los hechos del pasado recobran su sentido: al erigirse como faros que iluminan el presente, evocando en sus destellos las acciones originarias que aún pueden orientarnos frente a los conflictos de hoy, como bien lo recordaba recientemente una voz pastoral cercana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta situación no ha desaparecido; apenas ha mudado de forma. Persiste en nuestra actualidad con rostros distintos, pero con mecanismos similares, como si el tiempo no hubiera hecho más que transformar sus superficies. Y, sin embargo, algo permanece inalterable: la decisión de florecer obras germinadas a través de las virtudes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá en ello radique su enseñanza más honda: la fe, callada, persistente, casi invisible, pero potente como la roca, como antesala de la realidad; como ese impulso primero que, aun en medio de la adversidad, insiste en abrir camino: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>LA FE ES LA ANTESALA DE LA REALIDAD</p></blockquote></figure>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128732</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 22:03:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10225630/Gremios-Unidos-1927-IA-Low.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Herederos del Silencio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-memoria-petrificada-de-un-pensamiento-titanico-roberto-pizano-restrepo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre yesos petrificados, archivos olvidados y travesías transatlánticas, emerge la figura casi mítica de Roberto Pizano Restrepo: el artista que soñó con traer la memoria estética de Europa al corazón de Colombia. Este artículo recorre su vida, su legado y la sorprendente red genealógica que une arte, política, espiritualidad y nación, en una historia donde el pasado se resiste a morir y el arte conspira contra el olvido.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuántas historias pueden contarse?, ¿cuántas merecen la pena ser recordadas?… Creemos que todas poseen valor. La humanidad es como una gigantesca biblioteca en la que cada ser es un libro único, con recorridos, perspectivas y trasegares distintos. Hay quienes pretenden encasillarnos en estigmas regionales, nacionales o culturales; sin embargo, algunos sentimos más cercanía con seres del otro lado del planeta que con aquellos con quienes convivimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos han logrado trascender su historia, publicar el libro de su vida y conspirar contra el olvido; mientras otros la han perdido en el gabinete del tiempo, hasta que los arqueólogos de la memoria se atreven a contemplar aquello interesante que, por alguna razón, fue desechado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un recorrido por algunos edificios centenarios colombianos podemos encontrar obras de arte de una talla extraordinaria, capaces de llamar la atención de quienes perciben el aura o la “densidad luminosa” que atrae, de manera hipnotizante y sensorial, hacia esos yesos petrificados ante el paso de los años. Con ellos permanece encostrada la historia de su creador: un personaje místico, oculto y extraño, dotado de visión y arrojo; altamente reconocido en el medio artístico, pero casi desconocido para los nacionales: Roberto de las Mercedes Pizano Restrepo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="381" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129275" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-300x143.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-768x366.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este retratista, pintor y amante de los paisajes logró trascender en su época con paso firme y voluntad avasalladora, superando los estándares del arte incipiente colombiano que se esforzaba por alcanzar frutos de talla mundial. Sin embargo, sus luchas por amar el arte por encima de su propia vida, así como su inclinación por los lujos de la sociedad bogotana de la posguerra del siglo XIX, fueron deteriorándolo hasta extinguirlo prematuramente, antes de alcanzar el culmen de sus sueños. Murió a los 32 años, en 1929, en su casa de campo “Servitá”, al norte de Bogotá. Su tránsito por la vida estuvo guiado por una mirada inovadora con la que escribió un legado indeleble para la historia del arte de un país que, con demasiada frecuencia, parece empeñado en olvidar su pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inserción de Pizano en la memoria colectiva se consolidó a partir de un proyecto concebido desde la exploración de la visión artística mundial, su introducción en círculos sociales y políticos determinantes para la toma de decisiones nacionales, y la audacia de proponer ideas al gobierno en un momento crucial. Con tal propósito, viajó a los 21 años a España para estudiar artes en la Academia de San Fernando, y recorrió Francia e Italia en busca del perfeccionamiento de su identidad artística. El hilo que lo mantenía unido al país lo trajo de regreso en 1921: se casó con María de Brigard Ortiz, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional y recopiló como ninguno, su información sobre el artista colonial Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="362" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg" alt="" class="wp-image-129274" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1-300x181.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 1923 regresó a Europa, donde se concentró en concluir y publicar el libro sobre Vásquez de Arce, mientras trabajaba en el taller del director del Museo del Prado en España, Fernando Álvarez de Sotomayor, y fortalecía su enfoque artístico en París, en L’École Nationale Supérieure des Beaux-Arts. Fue precisamente en aquellos recorridos por edificaciones parisinas dedicadas al arte, como el palacio de estudios construido por Félix Duban, conocido como “La Cour vitrée”, &nbsp;donde se produjo un punto de inflexión: una luz que permitió vislumbrar el destino de su trabajo terrenal. Lo expresó él mismo:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Para adquirir un carácter nacional definido y fuerte, es preciso mirar al pasado, enseñar a los jóvenes a estudiar y conocer la obra de sus predecesores, para transmitirles así la energía y el pensamiento de estos, condición indispensable para que pueda proseguirse”.</p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Así surgió la idea pedagógica de llevar las obras clásicas de Europa a los estudiantes de la incipiente escuela de artes bogotana. Pizano se preguntaba cómo concretar sus aspiraciones en un país que apenas salía de convulsiones y tormentos políticos. Al mismo tiempo, fortalecía una mirada conservadora del arte académico en un mundo que respiraba nuevos aires de vanguardia, revolución social e industrial, negando los cánones clásicos de belleza. Su perspectiva, joven y aguda, lo llevó a inclinarse por lo definido y a no zambullirse en un universo aún inexplorado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="676" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png" alt="" class="wp-image-129250" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png 676w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-198x300.png 198w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree.png 745w" sizes="auto, (max-width: 676px) 100vw, 676px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos imaginar las tertulias parisinas de Pizano con amigos como José Medina y el antioqueño Roberto Pinto Valderrama, director de <em>Le Journal des Nations Américaines</em> y jefe de la oficina de información colombiana en Francia, donde se confabularon las estrategias para traer el arte clásico a Colombia. Fue entonces cuando Roberto Pizano lanzó un dardo intelectual a la sociedad capitalina, al publicar un artículo en un diario bogotano denunciando la necesidad de espacios dignos para la enseñanza de las artes, semejantes a los que había conocido en España y Francia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dardo dio en el blanco. En el Congreso de la República se debatía la precaria y humillante manera en que estudiaban los futuros artistas colombianos, al aire libre, en el Parque de la Independencia. La presión de la élite colombiana ante la publicación de Pizano, miembro de la Academia Colombiana de Historia y artista reconocido, fue tan contundente que el ministro de Instrucción Pública le envió un telegrama ofreciéndole la rectoría de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su intrépida respuesta no se hizo esperar. Puso dos condiciones al gobierno: apoyo irrestricto para adecuar un espacio digno y suficiente para albergar la Escuela de Bellas Artes del país, y la dotación de los “materiales esenciales” para su correcto funcionamiento. Posiblemente los dirigentes vieron con desfachatez la firmeza de sus exigencias y no alcanzaron a dimensionar que aquello significaría la conformación de bienes artísticos de valor centenario para la nación, destinados a convertirse en patrimonio cultural nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gobierno, encabezado por Miguel Abadía Méndez, plasmó su decisión mediante el Decreto 898 de mayo de 1927, por medio del cual se le asignaban 23.827 pesos para la compra de materiales que Pizano considerara convenientes y 600 pesos de viáticos para su retorno al país. Era dinero proveniente de la indemnización por el canal de Panamá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los documentos históricos se transforman en experiencias sensoriales que transmiten la pasión desbordada de esta lúcida fábrica del conocimiento orquestada en la mente de Pizano, al solicitarle al Estado colombiano que le permitiera “<em>permanecer en Europa hasta terminar de elegir la totalidad de las obras, haberlas comprado y despachado él mismo para Bogotá con el fin de impedir cualquier demora o error perjudicial</em>”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="770" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg" alt="" class="wp-image-129270" style="aspect-ratio:0.7519612450742923;width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg 770w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-226x300.jpg 226w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-768x1021.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS.jpg 828w" sizes="auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta fácil imaginar la satisfacción y el enorme trabajo que debió representar para este artista la posibilidad real de adquirir réplicas de las obras de arte más representativas y seleccionar la colección que habrían de contemplar sus conciudadanos. Escogió piezas provenientes del Louvre, el Museo Británico, gliptotecas y otras instituciones de Grecia e Italia. Sabemos, gracias a los registros de archivo, que entre mayo y septiembre de 1927 Roberto Pizano seleccionó y compró cuidadosamente 242 yesos de alta calidad y precisión respecto a los originales, relacionados con el arte egipcio, asirio, persa, caldeo, griego y romano; así como con el arte gótico, renacentista, barroco, manierista, neoclásico, romántico y moderno.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129272" style="aspect-ratio:0.5925107088572613;width:345px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg 474w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS-178x300.jpg 178w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, reunió una colección de grabados y calcografías provenientes de museos de Berlín, París, Londres y Madrid, conformada por 1.653 piezas de artistas como Jacques Callot, Rembrandt, Giovanni Battista Piranesi, Hyacinthe Rigaud y Alberto Durero.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="936" height="892" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png" alt="" class="wp-image-129268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png 936w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-300x286.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-768x732.png 768w" sizes="auto, (max-width: 936px) 100vw, 936px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La travesía de esta experiencia artística única comenzó en los muelles del Port Autonome du Havre, en la desembocadura del río Sena, en Normandía; también en los puertos de Hamburgo, desde donde partía el vapor <em>Venezuela</em> por el río Elba con cargamentos de la casa E. A. Seemann, desde Leipzig; y en otros muelles de Italia y Liverpool, con el vapor <em>P. de Latouche</em>. Los vapores coincidían en un viaje de tres meses hasta el muelle de Puerto Colombia, en Barranquilla, considerado en 1888 como el segundo más largo del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto, el maestro Pizano, quien para ese entonces fungía sin posesionarse, como director de la Escuela de Bellas Artes, enfrentó dificultades administrativas derivadas de los engorrosos trámites impuestos por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a través de la sección de encomiendas postales del exterior, especialmente en lo relativo a la exención de paquetes postales. Otro suplicio surgió con el transporte fluvial por el río Magdalena, donde champanes y vapores como el <em>Atlántico</em>, el <em>Bomboná</em> o el <em>Amazonas</em> trasladaban las enormes cajas de madera hasta Honda, Beltrán y Girardot. Allí eran revisadas nuevamente por inspectores fluviales antes de ser cargadas en los vagones del tren que finalmente las conducirían hasta la Estación de la Sabana, en Bogotá. Los cargamentos arribaron de manera escalonada durante todo 1928, e incluso algunos llegaron tardíamente en 1929.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png" alt="" class="wp-image-129276" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-768x576.png 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de aquellos vapores viajó Pizano junto con su esposa y sus dos hijos, uno de ellos sería años después cofundador de la Universidad de los Andes y gestor del plan urbano de Bogotá ideado por Le Corbusier. Tocaron suelo colombiano el 26 de diciembre de 1927 y siguieron la misma travesía hasta el interior del país, donde logró posesionarse como director el 5 de enero de 1928.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="403" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129271" style="aspect-ratio:0.5037678131761546;width:354px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg 403w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS-151x300.jpg 151w" sizes="auto, (max-width: 403px) 100vw, 403px" /></figure>



<div class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-f56f613f wp-block-group-is-layout-flex">
<p class="wp-block-paragraph">Con el entusiasmo intacto, Roberto Pizano instaló las oficinas y salones de la Escuela de Bellas Artes en la antigua casona de Miguel Antonio Caro, fundador de la Academia Colombiana de la Lengua, ubicada en la estratégica esquina de la carrera séptima con calle 19. La construcción, diseñada por Pietro Cantini y Carlos Camargo Quiñónez, contaba temporalmente con las condiciones espaciales necesarias para el estudio de las bellas artes. Entre tanto, la colección mundial llegaba al Colegio de San Bartolomé, donde era ubicada en el salón de grados para su revisión y restauración, a cargo del español nacionalizado en Colombia Ramón Barba.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los propósitos de Roberto Pizano no estaba previsto que el destino, en ocasiones, juega con la fragilidad de la vida. De manera repentina apareció una extraña enfermedad que apagó rápidamente su vigor y, con él, la esperanza de sus discípulos, de los intelectuales y de toda una sociedad que creyó en un palacio inundado de arte y terminó enfrentándose al dolor de un sarcófago aquel 9 de abril.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="567" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg" alt="" class="wp-image-129267" style="aspect-ratio:1.185287277112585;width:610px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg 567w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low-300x254.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fue necesario un año entero para que la nación asimilara la derrota ante su muerte. El 9 de abril de 1930 se abrió finalmente la anhelada sala de exposiciones artísticas en Bogotá. Entretanto, seguían llegando comunicaciones de agentes de aduana reclamando innumerables encomiendas que, al parecer, continuaban arribando desde el Olimpo, resonando como campanas en los deudos oficiales de la titánica labor del maestro. Los años transcurrieron sin que esfuerzo posterior alguno lograra completar el sueño que Roberto Pizano alcanzó apenas a rozar con las manos: su edificación digna aún está por verse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, casi un siglo después de su partida, los bajorrelieves y esculturas de la “Colección Pizano”, dispersos en espacios prestados, llenan de una pasión casi sacra a quienes hemos tenido el privilegio de contemplarlos en la biblioteca, el Museo de Arte Moderno y la hemeroteca de la Universidad Nacional de Colombia. Cada pieza pétrea, inmóvil pero vibrante, narra no solo la labor de su creador desde una mirada pedagógica e histórica, sino también el pasado estético de la humanidad. Sin embargo, la memoria colectiva parece desvanecerse cuando no conspira contra el olvido. Roberto Pizano lo sabía; por ello escribió lapidariamente en el prólogo de su libro sobre Vásquez de Arce y Ceballos:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;Con razón debería gloriarse nuestra patria de los artistas que han florecido en su suelo, y, sin embargo, no son en general apreciados como lo merecen. Si se trata de los que en antaño vivieron, su historia está aún por escribir, y sus nombres se van desvaneciendo&#8221;</p><cite>Roberto Pizano Restrepo</cite></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el destino, y también la gracia divina, suele transitar por caminos insospechados, tejiendo artilugios invisibles para mantener viva la llama del pasado, esa que jamás debería extinguirse. Así, en medio de una búsqueda genealógica que parecía apenas un ejercicio de fechas, nombres y parentescos, las familias Pizano y De Brigard comenzaron a escudriñar los pliegues de un árbol familiar vasto y frondoso, poblado de personajes cuya sola evocación parece recorrer la historia republicana de Colombia: religiosos de hondura espiritual, artistas, políticos, intelectuales y empresarios que dejaron huella en la construcción del país.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="493" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129273" style="aspect-ratio:0.6162570888468809;width:306px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg 493w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS-185x300.jpg 185w" sizes="auto, (max-width: 493px) 100vw, 493px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De esa búsqueda del pasado podemos encontrar que, en los albores de la República, cuando la Sabana de Bogotá aún conservaba el aliento de la colonia y el eco de las guerras de independencia, la estirpe Sordo, de origen peninsular y arraigada entre comerciantes y hacendados, se entrelazó con la sangre de los Girardot, de ascendencia francesa. De aquellas uniones surgirían alianzas destinadas a prolongarse a través de generaciones como un río de memoria que nunca deja de correr. <em>(De la familia Sordo Girardot, hemos escrito el articulo: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-nacimiento-del-sistema-financiero-y-economico-colombiano/">El nacimiento del sistema financiero y económico colombiano</a> )</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue entonces cuando apareció la figura casi novelesca de Juan de Brigard y Dombrowsky, militar nacido en Varsovia, sobreviviente de las guerras napoleónicas, quien llegó a Colombia cargando consigo el polvo de Europa y el espíritu errante de los viejos imperios. Su unión, en 1824, con Benita María Josefa Sordo García, descendiente de una poderosa familia de comerciantes bogotanos, dio origen a la estirpe De Brigard Sordo, una rama familiar en la que se amalgamaron el rigor europeo, la sensibilidad intelectual y el arraigo criollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De aquella casa solariega nació, entre otros, Luis de Brigard Sordo, quien al unirse con María Josefa Ortiz daría paso a una generación profundamente ligada al destino cultural y espiritual del país. Entre sus hijos estuvieron María de Brigard Ortiz, destinada a cruzar su vida con la del artista Roberto Pizano Restrepo, y Monseñor Emilio de Brigard Ortiz, una de las figuras eclesiásticas más queridas e influyentes de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La unión entre Roberto Pizano Restrepo y María de Brigard Ortiz representó mucho más que un matrimonio: fue el encuentro simbólico entre la sensibilidad artística y una genealogía moldeada por la política, la fe y la educación republicana. De ese cruce nacieron herederos que prolongaron la vocación intelectual de la familia, de quien mencionamos anteriormente, Francisco Pizano de Brigard, arquitecto, político y cofundador de la Universidad de los Andes, institución de la que también fue rector y decano; o Helena Pizano de Brigard, cuya descendencia enlazaría con figuras determinantes de la vida nacional como Daniel Samper Pizano y el expresidente de Colombia Ernesto Samper Pizano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ramas de este árbol familiar continúan extendiéndose hasta el presente, como raíces antiguas que se niegan a morir bajo la tierra del olvido. Allí aparece Carmen Pizano, heredera contemporánea de este linaje, depositaria no solo de un apellido, sino también de una memoria cultural, arquitectónica y espiritual que atraviesa generaciones enteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y fue precisamente a través de un encuentro furtivo en este año con Carmen Pizano, casi como si la historia hubiese decidido abrir discretamente una puerta olvidada, que volvió a encender el llamado de la memoria. Aquel diálogo nos permitió comprender que el pasado no desaparece: permanece latente, aguardando a quienes estén dispuestos a escucharlo. Gracias a ese inesperado cruce de caminos, la figura titánica del maestro Roberto Pizano Restrepo volvió a levantarse sobre el pedestal de la memoria pétrea, reclamando el lugar que merece en la historia nacional: una historia que debe ser contada, recordada y profundamente apropiada por quienes aún creemos que el arte también puede salvar del olvido a nuestra nación.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129242</guid>
        <pubDate>Mon, 18 May 2026 18:43:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18000930/20260515_040411510_iOS.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Perú dividirá una comunidad indígena y dos áreas protegidas para construir una carretera hacia Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-dividira-una-comunidad-indigena-y-dos-areas-protegidas-para-construir-una-carretera-hacia-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Marilyn Gatica Huanio llegó a la&nbsp;triple frontera entre Perú, Brasil y Colombia&nbsp;a fines de marzo para reunirse con sus pares, otras lideresas indígenas. Su objetivo es reducir el impacto ambiental y social que traería la construcción de la carretera Bellavista—El Estrecho, que impulsa el Gobierno peruano y que pasará por la mitad de su comunidad [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Según el estudio definitivo de la carretera Bellavista-El Estrecho, tramo Santo Tomás a Mazán, la vía pasará por medio de la comunidad Centro Arenal, del pueblo murui-muinani.</em></li>



<li><em>Lideresas indígenas advierten que la construcción de la carretera solo generará más invasiones al territorio.</em></li>



<li><em>El Ministerio de Transportes y Comunicaciones asegura que realiza la consulta previa para la construcción del tramo con cuatro comunidades indígenas.</em></li>



<li><em>Sin embargo, no entregó a los pueblos indígenas el estudio de impacto ambiental, según las dirigentes originarias consultadas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Marilyn Gatica Huanio llegó a la&nbsp;<strong>triple frontera entre Perú, Brasil y Colombia</strong>&nbsp;a fines de marzo para reunirse con sus pares, otras lideresas indígenas. Su objetivo es reducir el impacto ambiental y social que traería la construcción de la carretera Bellavista—El Estrecho, que impulsa el Gobierno peruano y que pasará por la mitad de su comunidad indígena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lideresa de 36 años es jefa de Centro Arenal, una comunidad indígena que reúne a&nbsp;<strong>300 integrantes del&nbsp;<a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/pueblos/murui-muinani">pueblo murui-muinani</a></strong>&nbsp;en el distrito de Punchana, en la región de Loreto, en el oriente amazónico de Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/colombia-en-temas-ambientales-y-defensores-seguimos-siendo-pais-que-se-queda-retorica-entrevista/">“En Colombia, en temas ambientales y de defensores seguimos siendo un país que se queda mucho en la retórica” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/localidades/centro-arenal">Centro Arenal</a>, ubicada apenas a 10 kilómetros de la ciudad de Iquitos, se encuentra en pie de lucha. “El trazo que propone el Ministerio de Transportes y Comunicaciones de la carretera pasa por la mitad de la comunidad. Esto solo traerá más invasores, no estamos de acuerdo”, dice Gatica Huanio a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;durante un viaje a la zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272341"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/11130023/4.-Bellavista.-Foto-Vico-Mendez-setiembre-2023-scaled.jpg" alt="Foto: La comunidad centro arenal está habitada por 25 familias huitotos. Cortesía: Vico Méndez / SPDA." class="wp-image-272341" /><figcaption class="wp-element-caption">La comunidad Centro Arenal está habitada por 25 familias murui-muinani. Foto: cortesía Vico Méndez/SPDA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La&nbsp;<a href="https://spda.org.pe/conectividad-vial-sostenible/wp-content/uploads/2024/12/BELLAVISTA.pdf">ruta de la carretera</a>&nbsp;fue aprobada en 2025 por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones</strong>. El primer tramo de este proyecto unió Bellavista con Santo Tomás e implicó la construcción del puente Nanay. El segundo tramo se extenderá hasta Mazán. El tercero será una ruta fluvial de Mazán al Salvador y el cuarto llega hasta El Estrecho, con 147.4 kilómetros de carretera. En total el camino tendrá alrededor de 200 kilómetros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/7000959/6033095-ayuda-memoria-del-proyecto-construccion-de-la-carretera-bellavista-mazan-salvador-el-estrecho-tramo-santo-tomas-mazan.pdf?v=1727371017">Según el estudio definitivo del segundo tramo del proyecto, se construirán 35.6 kilómetros de carretera</a>, iniciando en el centro poblado de Santo Domingo —justo al final del puente Nanay—, pasando por las localidades Picuroyacu y San Antonio.&nbsp;<strong>La carretera llegaría a la comunidad indígena Centro Arenal, atravesando por la mitad este territorio</strong>. Luego avanzaría hacia el caserío San Juan de Sinchicuy hasta llegar a la comunidad campesina San Rafael y finalizaría en el río Mazán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Cuando hicieron el estudio no nos explicaron que la carretera pasaría por la mitad de nuestra comunidad</strong>, por eso es que los anteriores líderes lo aprobaron. Recién en 2024 nos enteramos que dividiría nuestro territorio”, cuestionó la lideresa.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Once denuncias en diez años</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para llegar a Centro Arenal se debe tomar un vehículo desde la ciudad de Iquitos. La ruta es un viaje de 20 minutos por un camino sin asfalto. Sin embargo, no es la única vía que hay dentro de la comunidad. En 2014, cuando se confirmó la construcción de la carretera Bellavista—El Estrecho y que pasaría cerca de la comunidad de los murui-muinani,&nbsp;<strong>empezaron las invasiones</strong>, según denuncian Gatica Huanio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272342"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/11130355/mapa-final-proyecto-vial-putumayo-scaled.jpg" alt="Mapa del proyecto vial que atravesará dos Áreas de Conservación Regional (ACR) en la Amazonía peruana. Mapa: Instituto del Bien Común (IBC)" class="wp-image-272342" /><figcaption class="wp-element-caption">Mapa del proyecto vial que atravesará dos Áreas de Conservación Regional (ACR) en la Amazonía peruana. Mapa: Instituto del Bien Común (IBC)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La referente indígena explicó que la comunidad tiene 1977 hectáreas y está titulada desde 1967. “Nosotros nos encontramos al lado del río Amazonas y&nbsp;<strong>al otro extremo de la comunidad los invasores han abierto una trocha [camino de tierra] a la que denominaron Joaquin Abensur, por donde sacan madera ilegalmente de nuestro territorio</strong>”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En los últimos 10 años, la comunidad realizó once denuncias por tala ilegal, sostiene Gatica Huaino.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Todas las denuncias que realizamos se archivan. No hay justicia para nosotros porque no podemos ingresar a esa parte de nuestro territorio. Cada vez que nos acercamos nos amenazan con armas o golpean”, contó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA)&nbsp;<a href="https://spda.org.pe/conectividad-vial-sostenible/wp-content/uploads/2024/12/BELLAVISTA.pdf">en un estudio de 2024</a>&nbsp;también identificó daños a la comunidad Centro Arenal, pese a que aún no se había iniciado con la construcción formal de la vía. “<strong>Luego de la ejecución del primer tramo y la construcción del puente Nanay se generaron invasiones, deforestación y tráfico de tierras</strong>&nbsp;en la comunidad Centro Arenal”, se lee en el documento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/11130725/Carretera-Mazan.png" alt="Foto: El Ministerio de Transportes y Comunicaciones plantea construir más de 35 kilómetros de carretera en el segundo tramo de la vía a El Estrecho. Imagen: MTC" class="wp-image-272343" /><figcaption class="wp-element-caption">El Ministerio de Transportes y Comunicaciones plantea construir más de 35 kilómetros de carretera en el segundo tramo de la vía a El Estrecho, atravesando territorio de comunidades indígenas. Mapa: MTC</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Bryan Jara, especialista legal del Programa de Política y Gobernanza Ambiental de la SPDA, explicó a<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;que la construcción de la carretera está afectando la forma de vida tradicional de la comunidad Centro Arenal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si bien la vía traería conectividad para los pobladores locales, también hay i<strong>mpactos de alto costo</strong>: deforestación, cambio en la vida comunal e invasiones.<strong>&nbsp;Si no se planifica bien esta carretera tendrá grandes impactos ambientales y sociales</strong>, principalmente para los habitantes indígenas de las zonas colindantes, por lo que los mecanismos de participación ciudadana deben considerar la vulnerabilidad de la población local”, afirmó.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Consulta previa: planes del Ejecutivo y críticas de los habitantes indígenas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En septiembre de 2024, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC)&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/7000957/6033095-plan-de-consulta-del-proyecto-construccion-de-la-carretera-bellavista-mazan-salvador-el-estrecho-tramo-santo-tomas-mazan.pdf?v=1727371016">inició el proceso de consulta previa para obtener la licencia social para la construcción del segundo tramo de la carretera</a>: Santo Domingo—Mazán. En ese primer encuentro<strong>&nbsp;el Gobierno informó a la comunidad que la carretera pasará por la mitad de la comunidad</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El plan del Ministerio es abrir una nueva vía dentro de la comunidad. Es decir, la trocha Joaquín Abensur, la que ya está invadida no está considerada, sino que será una nueva. Esto traerá más invasiones”, coincide Isaac Alejo, especialista legal de la ONG Derecho Ambiente y Recursos Naturales (DAR), quien acompaña a la comunidad en el proceso de consulta previa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272344"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/11130841/58270a63-3a97-4414-897b-aa7c7eaa3c32.jpg" alt="Foto: Pese a las reiteradas inspecciones de la Policía por deforestación dentro de la comunidad, ninguna denuncia prosperó. Foto: Comunidad Centro Arenal" class="wp-image-272344" /><figcaption class="wp-element-caption">Pese a las reiteradas inspecciones de la policía por deforestación dentro de la comunidad, ninguna denuncia prosperó, dice la lideresa de Centro Arenal. Foto: cortesía Comunidad Centro Arenal</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El abogado explicó que durante 2025, el proceso de consulta previa se paralizó porque otras comunidades no habían sido incluidas, solo estaba Centro Arenal, pero tras los reclamos&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/pvn/noticias/1370647-loreto-continuamos-impulsando-el-proceso-de-consulta-previa-para-el-proyecto-vial-santo-tomas-mazan">ahora también participan Santa Clotilde, El Milagro e Independencia</a>, que se verían afectadas de manera indirecta por el trazo de la carretera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>el Ministerio solo ha puesto en consulta el estudio definitivo de la carretera</strong>. Es decir, el trazo que construirá, pero&nbsp;<strong>no se está poniendo en consulta el estudio de impacto ambiental ni el estudio de arqueología</strong>, sostienen los expertos y referentes indígenas consultados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La justificación es que el Servicio Nacional de Certificación Ambiental (Senace)&nbsp;<strong>realizará su propio proceso de consulta del estudio de impacto ambiental</strong>, pero se debería llevar a consulta previa los impactos del estudio y las medidas de mitigación y adaptación y quienes intervienen dentro de eso para tener claro las cláusulas sociales y ambientales”, cuestionó Alejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consultó al Ministerio por qué no incluyen el estudio de impacto ambiental, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta. Mientras tanto, la Oficina de Diálogo y Gestión Social de esta cartera solicitó una aplicación de plazos de la consulta previa para gestionar temas administrativos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/11131042/9.-Bellavista.-Foto-Vico-Mendez-setiembre-2023-768x512.jpg" alt="Foto: De camino a la comunidad hay zonas deforestadas a lado de caminos sin asfalto. Cortesía: Vico Méndez / SPDA" class="wp-image-272345" /><figcaption class="wp-element-caption">De camino a la comunidad Centro Arenal hay zonas deforestadas a lado de caminos sin asfalto. Foto: cortesía Vico Méndez/SPDA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Los talleres informativos deberán retomarse en julio”, adelantó Isaac Alejo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Dos áreas protegidas serán atravesadas por el proyecto</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mayra Collantes y Rubiela Ríos viven en extremos diferentes, pero comparten una misma lucha:&nbsp;<strong>evitar que la carretera Bellavista—El Estrecho pase por las áreas de conservación regional (ACR) Maijuna Kichwa y Ampiyacu Apayacu</strong>, territorios de sus pueblos que ahora están bajo la administración del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ambas lideresas se reunieron con Marilyn Gatica, jefa de Centro Arenal, en Leticia, en la Amazonía de Colombia, para hablar sobre el avance de la obra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, la comunidad Pucaurquillo, de donde es Mayra Collantes, es parte de la cuenca del Ampiyacu. El último tramo de la carretera: Salvador—El Estrecho no pasará por su comunidad, ni cerca de ella. Sin embargo, sí afectará el territorio del ACR Ampiyacu Apayacu, un espacio protegido por su pueblo, los boras, desde hace siglos y que tras su creación,&nbsp;<a href="https://sinia.minam.gob.pe/mapas/area-conservacion-regional-ampiyacu-apayacu-departamento-loreto">en diciembre del 2010</a>, la Federación de Comunidades Nativas del Ampiyacu (Fecona) han ayudado a conservar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/11131714/IMG_8385-scaled.jpg" alt="Las lideresas indígenas de la frontera entre Perú y Colombia advierten que la carretera incrementará las invasiones y deforestación dentro de sus comunidades y en áreas protegidas. Foto: Geraldine Santos" class="wp-image-272346" /><figcaption class="wp-element-caption">Las lideresas indígenas de la frontera entre Perú y Colombia advierten que la carretera incrementará las invasiones y deforestación dentro de sus comunidades y en áreas protegidas. Foto: Geraldine Santos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Una carretera que pase por el ACR solo traerá invasores y nos afectará a las comunidades que vivimos en el Ampiyacu</strong>. Esta zona está protegida, hacer una carretera que pase por medio de áreas protegidas es una irresponsabilidad”, cuestionó Collantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La comunidad de Rubiela Ríos está cerca del ACR Maijuna Kichwa, que&nbsp;<a href="https://sinia.minam.gob.pe/normas/establecen-area-conservacion-regional-maijuna-kichwa-ubicada">se instaló en junio de 2015</a>&nbsp;con 391 039 hectáreas, en las provincias de Maynas y Mariscal Ramón Castilla, del departamento de Loreto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No nos oponemos a la carretera, pero&nbsp;<strong>debe existir otra forma de tener esta vía sin afectar las áreas protegidas</strong>. Son espacios que cuidamos hace siglos para permitir que ahora sean deforestados. Las carreteras permiten el ingreso de extraños”, anotó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2011, cuando el Congreso de la República declaró de interés nacional la creación de esta carretera, ya existía el ACR Ampiyacu Apayacu y en 2014. Cuando el Ministerio de Transportes y Comunicaciones declaró la viabilidad de la ruta estaba en proceso la creación del ACR Maijuna Kichwa, que terminó siendo creada un año después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a esto, el proyecto continuó, ejecutándose el primer primer tramo: Bellavista—Santo Tomás, incluyendo el puente Nanay, de 2017 a 2021.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272347"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/11131834/8.-Bellavista.-Foto-Vico-Mendez-setiembre-2023-scaled.jpg" alt="Las comunidades que viven en el Putumayo temen del incremento de las actividades ilegales ante el avance de la construcción de la carretera a El Estrecho Foto: cortesía Vico Méndez//SPDA" class="wp-image-272347" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades que viven en el Putumayo temen del incremento de las actividades ilegales ante el avance de la construcción de la carretera a El Estrecho, como aseguran que se dio ante la instalación de una ruta no asfaltada por parte de invasores. Foto: cortesía Vico Méndez/SPDA</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Consecuencias de una carretera resistida</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con el avance del segundo tramo, las invasiones han incrementado. “<strong>Los invasores exigen la construcción de la carretera, mientras nosotros queremos seguridad para impedir más deforestación en nuestras tierras</strong>”, dice Gatica Huanio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, el estudio de Identificación de condiciones del proyecto que realizó la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible Perú (FCSD Perú)&nbsp;<strong>estima que se deforestarán 16 800 hectáreas de bosque para construir la carretera de Bellavista al Estrecho</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ciro Salazar, analista sectorial y de conflictos sociales de FCSD, señala que el principal cuestionamiento al estudio de factibilidad es la estimación de la intensidad media diaria (volumen de tráfico) de la carretera. “<strong>Se plantea que 1104 vehículos diarios recorrerán la vía hasta El Estrecho. La cual nos parece excesiva porque la ciudad de Iquitos tiene un tráfico similar y no podría alcanzar esa cantidad</strong>&nbsp;hasta la frontera, no encontramos sentido”, indica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El especialista también advierte que la carretera generará ventaja logística a los grupos criminales que realizan tráfico de drogas, extracción de oro y madera ilegal</strong>. “En el estudio también realizamos un estimado del costo económico que el Estado debe invertir para realizar interdicciones en este territorio tras la construcción de la carretera porque se necesitará mayor cuidado”, anotó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>*Imagen principal:</strong> la carretera Bellavista–El Estrecho llegará hasta la frontera con Colombia. <strong>Foto:</strong> cortesía Vico Méndez/SPDA.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/geraldine-santos/">Geraldine Santos</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/peru-dividira-comunidad-indigena-dos-areas-protegidas-para-construir-carretera-hacia-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129071</guid>
        <pubDate>Fri, 15 May 2026 16:20:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú dividirá una comunidad indígena y dos áreas protegidas para construir una carretera hacia Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="auto, (max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="auto, (max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Quintero, M. (1976). El Capitan Cristobal Quintero. Boletín de Historia y Antigüedades Órgano de la Academia Colombiana De Historia. (63) No. 713, 211.</li>



<li>Panesso, F. (2020). Familias de Antioquia (De la obra en preparación &#8220;Apellidos de Antioquia y Caldas&#8221;). Revista Institucional UPB, 23 (83), 193-206. https://revistas.upb.edu.co/index.php/revista-institucional/article/view/3348</li>



<li>Gamboa, J. (2004). La encomienda y las sociedades indígenas del Nuevo Reino de Granada: el caso de la Provincia de Pamplona (1549-1650). Revista de Indias. (64) No. 232, 749-770. ISSN: 0034-8341</li>



<li>Romano, R. (1988). Entre encomienda castellana y encomienda indiana: Una vez más el problema del feudalismo americano (Siglos XVI-XVII). Anuario IEHS: Instituto de Estudios histórico sociales, No. 3, 11-39.ISSN 0326-9671</li>



<li>Prados, C. (2016). La acumulación de oficios (intendente corregidor) tras la Real Cédula de 13 de noviembre de 1766. Un estudio de caso: el Ayuntamiento de Granada (1808-1814). Cuadernos de Historia del Derecho (23), 191-210. ISSN: 1133-7613. http:// dx.doi.org/10.5209/rev_CUHD.2016.v23.53062</li>



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<li>Pabón, O. (2011) La formación de la junta suprema provincial de Pamplona y el golpe contra el corregidor Juan Bastús y Faya. Memoria y sociedad 15 (31), 30-48. ISSN 0122-5197.</li>



<li>Quevedo, F. (2016). Nobles judeoconversos: los oscuros orígenes del linaje Córdoba-Ronquillo. Sefarad, (76):2, 363-396. ISSN: 0037-0894, doi: 10.3989/sefarad.016.013</li>



<li>Frago, J. (2019). Judios, conversos y judeo español. Apuntes históricos. Boletin de filología Tomo 54 Número 1, 153-202.</li>



<li>Soria, E. Díaz, A. &nbsp;(2019). Los judeoconversos en el mundo ibérico. Universidad de Córdoba Servicio de Publicaciones.</li>



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<li> De Torre, L. (1914). Mosén Diego de Valera: su vida y obras. Boletín de la Real Academia de la Historia Tomo 64.</li>



<li>Posada, E. (2013). 1910. La celebración del primer centenario en Colombia. Revista de Indias, (73) No. 258, 579-590.  ISSN: 00348341 doi:10.3989/revindias.2013.019</li>



<li>Congregación de la Misión. (2026). Juan Bautista Malézieux https://historia.vicentinos.co/misioneros/misioneros/</li>



<li> Enciclopedia Banco de la República (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia">https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Harold Alvarado Tenorio. Ajuste de Cuentas. (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Olave, G (2013). El eterno retorno de Marquetalia: sobre el mito fundacional de las FARC-EP. Folios Segunda época (37) Primer semestre, 149-166.</li>



<li>Henao, D. (2015). Bandolerismo rural en el Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Nordeste antioqueño (Colombia), Revista de Historia Regional y Local (7) No. 14, 1953-1958 ISSN: 2145-132X</li>



<li>Señal Memoria RTVC (2026). Guillermo León Valencia Muñoz.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz">https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz</a></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Crónica de una memoria rescatada: la odisea de Antommarchi</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/cronica-de-una-memoria-rescatada-la-odisea-de-antommarchi/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante más de un siglo, unas láminas anatómicas de extraordinaria belleza y precisión viajaron en silencio a través del tiempo, cruzando imperios, guerras y continentes, hasta quedar sepultadas en el olvido. Lo que comenzó como un encuentro improbable entre ciencia, arte y poder en la Europa napoleónica, terminó convertido en un enigma dormido en los archivos de Colombia. Esta es la historia de ese largo extravío… y del gesto apasionado que, contra toda lógica, logró devolverle la voz a la memoria</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El mejor legado que se puede tener de una persona es el de poder transmitir, a futuras generaciones y a las propias, no solo la información ni el conocimiento, sino la pasión por el desarrollo y la inventiva humana, que se traduce en cultura. Los mecanismos para transmitir la pasión a generaciones no conocidas han sido siempre una tarea muy difícil, pues requieren múltiples artilugios que permitan apreciar las consideraciones, separar las confidencias, remover los recuerdos y tener un criterio claro, completo y libre de ruidos, el cual une el futuro con el pasado en pensamiento, palabras, idiomas, invenciones e interpretaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estella Restrepo Zea logró, en muchas ocasiones, llevó estas interpretaciones del pasado a nuestro presente y del presente al futuro lejano. Sus estudios, carácter, propósitos y formación le permitieron crear un mecanismo capaz de comunicar la ciencia, la tecnología, la política y el arte de los siglos XVIII y XIX en sus investigaciones, que perpetuaron sus hallazgos, sacándolos de un letargo temporal hacia una perseverancia, así como las flores en primavera, que son muchas, pero pocas las que dan fruto.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="816" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder.png" alt="" class="wp-image-127514" style="aspect-ratio:0.9840796726042628;width:290px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder.png 803w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder-295x300.png 295w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28221822/Aloys-Senefelder-768x780.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es así como se desarrolla este ingenioso proceso de transmisión intergeneracional de memoria: Estella nos llevó a un viaje histórico que inició en 1796, en Múnich, donde nos encontramos con Aloys Senefelder, un dramaturgo y músico checo que no tenía mucha fama en sus actuaciones, por lo que el destino lo llevó a incursionar en la escritura del arte dramático con su obra <em>Mathilde von Altenstein</em>, a la que no logró conseguirle un editor. Por ello, decidió realizar una serie de ensayos a fin de poder replicar las publicaciones a través del estampado de una matriz que resultara como un método económico de impresión para difundir sus obras de teatro. En medio de su experimentación, escribió la lista de la ropa que llevaría a la lavandería en una piedra lisa con una crayola; así encontró la técnica que se denominaría en adelante como litografía, considerada uno de los inventos tecnológicos más revolucionarios de la época, cuya fama Senefelder no dimensionó.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani.png" alt="" class="wp-image-127515" style="aspect-ratio:0.9768244206105152;width:288px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani-293x300.png 293w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28222313/Paolo-Mascani-768x786.png 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por la misma época, en 1780, en la Universidad de Siena (Italia), el profesor de medicina Paolo Mascagni estaba encontrando los primeros resultados de sus investigaciones sobre el sistema linfático humano, lo que lo llevó a documentar y describir más de la mitad de los elementos anatómicos linfáticos que conocemos hoy en día. Sus hallazgos los realizaba a través de la disección de numerosos cadáveres en condiciones consideradas peligrosas e imprudentes, acompañado por un nutrido grupo de dibujantes que plasmaban, con excelencia artística, el fruto de la herencia del exquisito Renacimiento. Sus descubrimientos quedaron consignados inicialmente en la publicación <em>Vassorum lymphaticorum corporis humani Historia et iconographia</em> y, posteriormente, en la <em>Anatomía Universia</em> (publicada <em>post mortem</em>), que lo consagraron como uno de los más notables anatomistas de todos los tiempos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las dificultades de reproducción de sus dibujos, dada su meticulosa definición y detalle, llevaron a los sucesores del legado de Mascagni —Bernardo y Aurelio— a conformar una sociedad anónima para la publicación póstuma de sus obras, contratando como curador y editor al médico Francesco Antommarchi, quien en ese momento estaba siendo recomendado por el cardenal Joseph Fesch para ser el médico de Napoleón Bonaparte. Fue así como, en la isla de Santa Elena, desde 1818, donde permaneció el emperador preso luego de su derrota en la batalla de Waterloo, se encontraron estos personajes.</p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="641" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi.png" alt="" class="wp-image-127516" style="aspect-ratio:0.9189219987465101;width:264px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi.png 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28224611/Francesco-Antommarchi-276x300.png 276w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese pequeño y árido islote africano estaban confinados Bonaparte y Antommarchi, quienes conjugaron los dibujos inéditos de la anatomía de Mascagni con la novedosa tecnología de la litografía, cuya idea había sido traída por uno de los visitantes al depuesto emperador: el general Louis François Lejeune, quien estaba fascinado por esta técnica luego de conocer los talleres de Senefelder durante la campaña alemana de las guerras napoleónicas de 1808. Así se confabularon el arte con la innovación técnica, y estas, a su vez, con las invenciones médicas y el poderío político en una obra majestuosa titulada <em>Planches anatomiques du corps humain executées d’après les dimensions naturelles accompagnées d’un texte explicatif, par F. Antommarchi</em>, publicada en París en 1826, cuya edición fue dedicada a Napoleón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 83 láminas anatómicas del cuerpo humano, de tamaño real, que componen la obra, gozan de una precisión y detalle únicos para la época y aun para nuestros días. Litografiadas con especial cuidado, nos conducen a un estudio detallado de cada una de las capas, desde los músculos del cuerpo hasta el esqueleto, dejando una increíble expresividad de los modelos, que semejan estar vivos en medio de una naturaleza vegetal reducida, con el fin de mostrar la grandeza de las proporciones antropomórficas como un canon divino. Tal magnificencia plasmada en el proyecto de las litografías representó para Napoleón su descanso y refugio cuando los guardias presionaban fuertemente su ánimo. Más de una vez fue este pasatiempo el alivio que redujo el peso de sus horas, pues “amaba estudiar el hombre físico y compenetrarse con el hombre moral”, según lo describió el mismo Antommarchi en su diario.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="622" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques.jpg" alt="" class="wp-image-127517" style="width:650px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques.jpg 474w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28225144/planches-anatomiques-229x300.jpg 229w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Al morir Napoleón en 1821, Francesco Antommarchi partió a tierras americanas, atracando su barco en Brasil, en Colombia, en México y finalmente en Cuba hacia 1838. El médico encontró en Santiago de Cuba un lugar de remanso a su duro vivir, en compañía de su primo Antonio Benjamín Antommarchi, hacendado cafetero, y de su hermano menor José María Antommarchi, quien estaba casado con la cucuteña Victoria García-Herreros y Santander, con quien tuvo once hijos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Francesco se dedicó en Cuba al estudio de la fiebre amarilla y trabajó intensamente por combatirla. También llevó a cabo, en la hija del marqués de Moya, gobernador de Cuba, la primera operación de cataratas realizada en la isla, logrando el más completo éxito, lo que desembocó en la fundación de un hospital para que pudieran beneficiarse de sus servicios los numerosos pacientes que sufrían afecciones oculares, encomendándose su dirección a Francesco Antommarchi. La isla había declarado una epidemia de fiebre amarilla que él contrajo, falleciendo a causa de esta enfermedad el 3 de abril de 1838. Luego de su deceso, su hermano José María viajó a Venezuela, donde se estableció hasta su muerte. Su viuda, Victoria García-Herreros, decidió regresar a San José de Cúcuta (Colombia), acompañada de las pertenencias y legado de su esposo y de su cuñado. Tras establecerse en la ciudad fronteriza, su hija Hortensia se casó con José Vásquez Durán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en Bogotá, José y Hortensia concibieron a Ana Francisca Vásquez Antommarchi, quien años después se casó con Juan Manuel Carrasquilla Hernández, hijo del afamado médico y filósofo Juan de Dios Carrasquilla Lema, egresado del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y del San Bartolomé, conocido por haber sido el primer jefe del Departamento Nacional de Agricultura —que luego se convertiría en el Instituto Nacional de Agricultura—, miembro de la Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales, autor de numerosos estudios sobre paludismo y lepra, profesor de medicina de la Universidad Nacional de Colombia y creador del Instituto Carrasquilla para el estudio de la lepra y otras enfermedades infecciosas, donde instituyó un suero llamado leprina, que contenía el cultivo del bacilo de Hansen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ana Francisca conocía la pasión de su suegro por la medicina y la anatomía, por lo que decidió entregarle las láminas que con esmero cuidó su tío abuelo y conservó su madre durante tantos años. Sin embargo, el doctor Carrasquilla decidió donar las láminas, junto con libros y estudios, a la Biblioteca de la Universidad Nacional de Colombia antes de su muerte en 1908.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pasaron muchos años, y las láminas, perdidas y cubiertas de polvo, reposaban entre miles de libros universitarios. En algún momento del siglo XX fueron dobladas por la mitad, cosidas y empastadas, desconociendo su origen y sus aventuras errantes, extraviadas en el olvido del sótano de la Biblioteca de la Universidad, hasta que, en la década de los sesenta, en medio de los ímpetus de los movimientos estudiantiles y bajo la rectoría del médico José Félix Patiño, el doctor Andrés Soriano Lleras, dedicado médico y entusiasta de la historia de la medicina, avistó un deteriorado y húmedo empaste cuyo contenido parecía ser de buena factura. Pensó en llevarlo a su recién creado museo de historia de la medicina del ente universitario; sin embargo, no encontró suficiente información. El museo funcionó hasta su muerte, en 1974.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya nadie vivo podía dar fe de esta epopeya, que se perdía sin recuerdo y sin dolientes. Sin embargo, el destino confabulaba contra el olvido de tan importante obra y, para ello, se valió de la pasión escondida de una talentosa historiadora que siempre quiso ser médica: la antioqueña Estella Restrepo Zea, quien había ingresado como docente a la Universidad Nacional de Colombia en 1975. Durante más de una década buscó piezas y artefactos antiguos utilizados en la enseñanza de la medicina. En 1988 encontró una posible veta que sirviera a su investigación y, junto con el decano de Medicina, Augusto Corredor, trabajó para la reapertura del museo, que se llevó a cabo en 1991. Durante su proceso investigativo encontró los apuntes del doctor Soriano y, con ello, el hallazgo de las extrañas láminas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conformó entonces el Grupo de Investigación sobre Historia de la Medicina; trabajó con litógrafos y artistas; entrevistó a profesores de la Facultad de Medicina y a académicos como Zoilo Cuéllar; realizó visitas a museos y bibliotecas de París, Florencia y Siena; leyó el diario de Antommarchi; consultó los programas de anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad durante el siglo XIX y la primera mitad del XX; indagó con bibliotecólogas de la Universidad Nacional de años anteriores, y logró aclarar lo fundamental de las preguntas que daban tantas vueltas en su cabeza. Con ello, consiguió desenmarañar la majestuosa trama histórica, volviéndola más valiosa que las mismas láminas, maravillosas por su tradición artística y tecnológica al servicio de la ciencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su impulso no se detuvo allí, pues Estella tenía la misión de evitar que estas piezas volvieran a perderse en el abandono. Emprendió entonces el propósito de restaurarlas en el mejor laboratorio del país y, una vez reintegradas a su forma original, almacenarlas en un espacio especialmente diseñado con las mejores tecnologías de conservación en el Archivo Histórico del alma mater. Logró reproducirlas digitalmente con la mayor resolución y definición existentes a nivel global y, finalmente, consiguió la reproducción numerada de cincuenta réplicas, que fueron entregadas a igual número de instituciones académicas y de memoria en el mundo, a través de la Comisión de la Universidad Nacional para el Bicentenario de la Independencia, conformada por el Gobierno Nacional como reconocimiento al desarrollo de la cultura del mundo en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esa pasión que nos permitió desentrañar esta enorme odisea tuvo un nombre propio: Estella Restrepo Zea. Una mujer de semblante sereno, acento paisa y una sensibilidad profunda por los estudios sociales. En ella se adivinaba, casi de forma natural, una vocación temprana por la medicina, como si desde niña hubiese cultivado una sed silenciosa por comprender el cuerpo y sus misterios.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea.png" alt="" class="wp-image-127513" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/28220854/Estella-Restrepo-Zea-768x576.png 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografia de Estella Restrepo Tomada por su Hijo Juan Manuel Martinez, con ajuste digital.</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esa inclinación se transformó, con los años, en una disciplina rigurosa y en una constancia admirable, que la llevaron a recorrer los caminos de la historia con la precisión de quien observa, pero también con el cuidado de quien comprende. Su trato, firme y a la vez maternal, marcó a quienes la acompañaron en sus investigaciones —como Ona Vileikis—, guiándolos con la paciencia de quien no solo enseña, sino que forma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Historiadora de oficio y por vocación, Estella dedicó su vida a explorar los vínculos entre la medicina, la ciencia y la sociedad. Durante décadas, desde su labor como docente en la Universidad Nacional de Colombia, no solo investigó, sino que sembró preguntas, despertó curiosidades y abrió caminos. Fue, en esencia, una tejedora de memoria: alguien capaz de ver en los fragmentos dispersos del pasado una historia viva, esperando ser contada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estella Restrepo falleció el 1 de enero de 2019, dejando su investigación como fuente para la memoria y su pasión cultural para el mundo, Estella aun nos acompaña en esta odisea eterna por la memoria.</p>
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        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127511</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 03:59:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Crónica de una memoria rescatada: la odisea de Antommarchi]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una crítica a la película Cumbres borrascosas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/una-critica-a-la-pelicula-cumbres-borrascosas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las dos películas en cartelera, Hamnet y Cumbres borrascosas, tienen mucho en común: son dramáticas, sus escenarios son bellos y la ambientación está diseñada con profundidad. En Cumbres borrascosas, los espacios están tan cuidados que, por citar un solo ejemplo, el papel de colgadura del cuarto de la protagonista emula su piel, con el mismo [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Las dos películas en cartelera, <em>Hamnet</em> y <em>Cumbres borrascosas</em>, tienen mucho en común: son dramáticas, sus escenarios son bellos y la ambientación está diseñada con profundidad. En <em>Cumbres borrascosas</em>, los espacios están tan cuidados que, por citar un solo ejemplo, el papel de colgadura del cuarto de la protagonista emula su piel, con el mismo tono e incluso con sus lunares. El vestuario es verdaderamente excelso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo sorprendente de ambos filmes es que parecen hechos para adolescentes; son planos, directos y de una sola capa. Fáciles de digerir, casi predecibles, carecen de personajes o emociones interesantes. Los protagonistas no tienen profundidad; son estereotipos que no permiten ir más allá de lo meramente narrado. Es un desperdicio en ambos casos, pues las historias daban para mucho más, sobre todo la de <em>Cumbres borrascosas</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el libro de Emily Brontë, los personajes son densos, contradictorios e impredecibles. Cada uno se mueve en su propia realidad y la autora expone al lector a esas distintas perspectivas. El lector se ve obligado a lidiar con la convicción y la capacidad de cada personaje de justificar su derecho a ser vengativo, odioso o injusto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Cumbres borrascosas</em> es una película larga que, además, se siente larga. Al igual que en <em>Hamnet</em>, la narración es lineal y la historia muy sencilla: un niño de baja cuna, Heathcliff, es adoptado por un viudo jugador, borracho y maltratador. La hija del hombre crea con él una relación indeleble y oscura; crecen como hermanos, pero se aman como desconocidos. Es importante notar que ya son casi adolescentes cuando se conocen, pues biólogos y psicólogos saben que la cercanía física desde la infancia se interpreta (aunque sea inconscientemente) como hermandad, y el rechazo al incesto anula la atracción sexual (en temas sexuales, cabe recordar que Freud fue un fraude completo).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La hermosa joven, Catherine Earnshaw, decide casarse con el único vecino de los alrededores y su hermanastro adoptado, enfermo de celos, abandona el hogar y el lugar para volver un tiempo después transformado a recobrar a su amada. En la novela, la historia no es así, pero esta película se basa en la novela, pero solo como base; y no importa, pues los amores apasionados nos fascinan. ¿Quién no ha sentido un amor de esos que “matan y no mueren”? Se va al cine a revivir vicariamente esas emociones y se es capaz de soportar un &#8220;dramonón&#8221; si es necesario. Lo triste de la película es que las escenas sexuales, que deberían demostrar ese amor oscuro, no pasan de los besos; y lo peor es que siempre se trata del mismo beso, una y otra vez, bajo el sol o bajo la lluvia, solo cambia el vestuario. Curiosamente, la escena más erótica es la primera y, en ella, los protagonistas son otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La película sigue varias modas actuales: los espacios son &#8220;instalaciones&#8221; artísticas. Por ejemplo, la cámara se aleja del cuerpo muerto de Catherine para mostrar un charco de sangre perfecto sobre la cama y el piso; el conjunto es una composición diseñada al detalle con un colorido asombroso. Además, como hoy está de moda identificarse profundamente con las mascotas, aquí hay un personaje que se convierte en perro&#8230; bueno, en perra. La escena más larga de la &#8220;mujer perra&#8221; resulta graciosa, aunque a quien esté sumergido en la historia quizá le parezca simplemente trágica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los actores de esta cinta (dirigida por Emerald Fennell), Margot Robbie y Jacob Elordi, son apabullantemente hermosos. Las actuaciones en general son perfectas; en Hollywood se ha alcanzado un nivel insuperable en este arte. Hong Chau interpreta a la niñera Nelly, un personaje que daba para mucho más dada su importancia en esta versión; Shazad Latif como Edgar, Alison Oliver en el papel de Isabella (la &#8220;perra&#8221;) y Martin Clunes como el padre borracho (Mr. Earnshaw) están magníficos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, la película es visualmente atractiva y divertida en ciertos aspectos, pero resulta larga y tristemente simple. La crítica ha sido implacable pues la película se aleja mucho de la novela. Se pregunta uno por qué, mejor, no haber creado esa relación.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="&quot;Cumbres Borrascosas&quot; | Teaser Oficial | Subtitulado" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2aua3byharo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126951</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 13:39:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Una crítica a la película Cumbres borrascosas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Viaje esforzado de pilos del Caribe para presentar PreSaber con el @IcfesCol</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/viaje-esforzado-de-pilos-del-caribe-para-presentar-presaber-con-el-icfescol/</link>
        <description><![CDATA[<p>Más de 50 estudiantes de grado 11 de calendario A de municipios de seis departamentos caribeños viajaron a las capitales para realizar este domingo 15 de marzo la prueba de ensayo de Saber 11 con calendario B. Citados a las siete de la mañana del domingo por el Icfes, muchos tuvieron que viajar el día [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Más de 50 estudiantes de grado 11 de calendario A de municipios de seis departamentos caribeños viajaron a las capitales para realizar este domingo 15 de marzo la prueba de ensayo de Saber 11 con calendario B.   </p>



<p class="wp-block-paragraph">Citados a las siete de la mañana del domingo por el Icfes, muchos tuvieron que viajar el día anterior con acudientes y hospedarse en casas de familiares o en hoteles económicos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de pagarle $72.000 al Icfes por concepto de inscripción, las familias asumen (con mucho esfuerzo y en algunos casos con apoyo de los colegios) gastos de transporte intermunicipal y urbano, almuerzos y hasta dos noches de hotel.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Por qué hacen todo esto si no es obligatorio?</strong> Porque son estudiantes que quieren ingresar a la universidad y se esfuerzan en la preparación de Saber 11, que les espera el 26 de julio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Presentar PreSaber del Icfes es realizar el simulacro más real posible de Saber 11, un ejercicio habitual en colegios de alto rendimiento en las ciudades. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos estudiantes pilos, determinados y esforzados, hacen parte desde grado octavo del programa de <strong>Semilleros de Becarios U</strong> de la <strong>Fundación Color de Colombia. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos otros pilos de los semilleros no lograron inscribirse en diciembre y enero ante el Icfes, pero harán simulacro virtual en la plataforma Puntaje Nacional, luchando contra los problemas de conectividad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos lograron inscribirse ante el Icfes (vendiendo boletas de una rifa colectiva), pero no reunir las condiciones para viajar, con lágrimas de frustración. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Otros viajaron solos para ser recogidos por familiares. Múltiples pequeñas historias de formación del carácter y la determinación de buscar un futuro mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y muchas muestras de amor filial y compromiso de padres y madres con sus hijos, esperanza de la familia.  </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>De los municipios de <strong>El Paso</strong>, <strong>Tamalameque</strong>, <strong>Chimichagua</strong> y <strong>Chiriguaná</strong> viajaron a <strong>Valledupar</strong>, Cesar.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Zona Bananera</strong> y <strong>El Retén</strong> viajaron a <strong>Santa Marta</strong>, Magdalena.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Santiago de Tolú</strong> y <strong>San Onofre</strong> viajaron a <strong>Sincelejo</strong>, Sucre.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Moñitos</strong> y <strong>San Bernardo del Viento</strong> viajaron a <strong>Montería</strong>, Córdoba.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>María La Baja</strong> y <strong>Mahates</strong> viajaron a <strong>Cartagena</strong>, Bolívar. </li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De corregimientos de la ciudad a <strong>Riohacha</strong>, La Guajira.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De corregimientos y colegios de la ciudad a <strong>Cartagena</strong>, Bolívar.</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126930" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos del Magdalena</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Del municipio de <strong>Zona Bananera</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Sheiry Roxana Cantillo Velásquez</strong>, IE de Tucurinca</li>



<li><strong>Luis Santiago Villar Montero</strong>, IED Ciudad Perdida</li>



<li><strong>Felipe Hereira Pinto</strong>, IED Ciudad Perdida</li>



<li><strong>Jhon Jairo Noel Mercado</strong>, IED Humberto Velásquez García</li>



<li><strong>Branis Yasuri Aparicio Berrío</strong>, IE Soplador.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Del municipio de <strong>El Retén</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Silvana Tocora Borrero</strong>, IED Roque de los Ríos Valle</li>



<li><strong>Sonia Sofía Mercado Rodríguez</strong>, IED San Juan Bautista</li>



<li><strong>Alexis Manuel Sánchez Barrios</strong>, IED San Juan Bautista</li>



<li><strong>Clara Michell de Orta Moreno</strong>, IED Roque De Los Ríos Valle</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126931" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Bolívar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Del municipio de <strong>María La Baja</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Taliana Sofía Terán Vanegas</strong>, IE Rafael Uribe Uribe</li>



<li><strong>Isaac David Rocha Carrillo</strong>, IE San Luis Beltrán</li>



<li><strong>Ramón Andrés Julio González</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>María Camila Chiquillo Flórez</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>Johandry Carolina Cantillo Santos</strong>, IE Rafael Uribe Uribe</li>



<li><strong>Nailin Carolina Gutiérrez Fernández</strong>, IET Acuícola San Francisco de Asís</li>



<li><strong>Isabel Sofia Herrera Noreña</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>Jesús David Soto Moreno</strong>, IE Técnica Agropecuaria de Desarrollo Rural</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Del municipio de <strong>Mahates</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Quiliar Daniel Herrera Pimientel</strong>, IE de Evitar</li>



<li><strong>Cristiana de Jesús Atencio Orozco</strong>, IE Camilo Torres</li>



<li><strong>Yarlis Cecilia Calderón Yepes</strong>, IET Agropecuaria Ezequiel Martelo</li>



<li><strong>Lindys Neleidys Julio Herrera</strong>, IE Camilo Torres</li>



<li><strong>Lina Marcela Arrieta Polo</strong>, IE de Evitar</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">De <strong>Cartagena</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Noelis María Babilonia Martínez</strong>, IE de Bayunca</li>



<li><strong>Sandy Fonseca</strong>, Liceo Bolívar</li>



<li><strong>Cristina Arellano</strong>, I.E nuestra Señora del Carmen</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126932" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos del Cesar</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nataly Castro Avendaño</strong>, IE Técnica Agroindustrial Octavio Mendoza Durán, <strong>El Paso</strong></li>



<li><strong>Sharik Nicolle Córdoba Castilla</strong>, IE Conalpa, El Paso</li>



<li><strong>Yuranis Andrea Rivera Nevado</strong>, IE El Carmen, El Paso</li>



<li><strong>María José Suárez Guerra</strong>, IE Conalpa, El Paso</li>



<li><strong>Rosalba María Camacho Álvarez</strong>, IE San José Soledad, Chimichagua</li>



<li><strong>Amir Julian Porras Trespalacios</strong>, IE Octavio Mendoza Duran, El Paso</li>



<li><strong>Leamis Patricia Palomino Rangel</strong>, IE San José Soledad, Chimichagua</li>



<li><strong>Nataly Bustos Bonet</strong>, IE Agropecuaria Luis Felipe Centeno, Chiriguaná</li>



<li><strong>Jesús David Sánchez Sánchez</strong>, IE Aníbal Martínez Zuleta, Tamalameque</li>



<li><strong>Esteban David Robles Castro</strong>, IE Aníbal Martínez Zuleta, Tamalameque</li>



<li><strong>José Eduardo Vanegas Castilla</strong>, IE Técnico José Celestino Mutis, Guacoche, Valledupar</li>



<li><strong>Miguel Ángel Rodríguez</strong>, IE Benito Ramos Trespalacios, de El Paso</li>



<li><strong>Andrea li Villarreal Tejeda</strong>, IE la Inmaculada, Chimichagua</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Sucre</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Del municipio de <strong>Santiago de Tolú</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Gabriela Padilla Ríos</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Isaura Sofia Berrío Cermeño</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Emmanuel Martínez Barragán</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Luisa Fernanda Solar Bohórquez</strong>, Liceo Pedagógico Los Ángeles</li>



<li><strong>Antero Tomás Arias Mendoza</strong>, Liceo pedagógico los ángeles</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Del municipio de <strong>San Onofre</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ronaldo Bello Álvarez</strong>, IE Aguas Negras</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126933" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Córdoba</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Natalia Doria Castro</strong>, IE Obdulio Mayo Carpeta, <strong>Moñitos</strong></li>



<li><strong>Aliska Carielys Corredor Silgado</strong>, IE José Manuel de Altamira, <strong>San Bernardo del Viento.</strong></li>



<li><strong>Johelys Paola Padilla Palencia</strong>, IE Perpetuo Socorro, <strong>Moñitos</strong></li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de La Guajira</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Luz Elisa Quintero Amaya</strong>, IE San Juan Bautista de Cotoprix, Riohacha</li>



<li><strong>Zaide Carolina Godoy Martínez</strong>, IE Luis Antonio Robles, Camarones</li>



<li><strong>Elisaray Pinedo Amaya</strong>, IE San Juan Bautista de Cotoprix, Riohacha</li>



<li><strong>Jhon Mario Redondo Morales</strong>, IE Rural Miguel Pinedo Barros, Dibulla</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126966" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Trazador misional de esta publicación:</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En su línea estratégica,&nbsp;<strong>Educación de calidad y equidad</strong>, la Fundación Color de Colombia tiene los programas de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>&nbsp;(desde grado octavo para ayudar a la preparación de aspirantes a becas)</p>



<p class="wp-block-paragraph">y de&nbsp;<strong>Semilleros Alpha Phi Alpha</strong>&nbsp;(desde primer semestre de pregrado para ayudar a una experiencia integral de proyecto de vida universitaria con metas altas).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126803</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 10:42:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213416/Imagen-destacada-en-blog-El-Espectador.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Viaje esforzado de pilos del Caribe para presentar PreSaber con el @IcfesCol]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Astucia de la mansedumbre: La Invención de Emiro Kastos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-astucia-de-la-mansedumbre-la-invencion-de-emiro-kastos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay hombres que descubren que para decir la verdad deben aprender a no ser ellos mismos. En la Medellín del siglo XIX, Juan de Dios Restrepo entendió que la utopía solo cobra vida cuando se superpone a la realidad con astucia y silencio. De esa tensión nació una máscara, un alter ego y una forma distinta de conspirar contra el olvido.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan de Dios Restrepo sabía que la mayor ironía de la magia residía en quien la otorgaba, pues estaba hecha de ocultamientos donde solo podía mostrarse un pequeño fragmento de realidad. Si llegase a revelar sus artilugios, la ilusión se desnudaría, perdiendo por completo el interés y la esencia que, precisamente, la constituyen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, desde sus orígenes en la vieja Medellín de 1840, y en medio de sus escritos, Juan empezó a dar más de lo que se le pedía, pretendiendo conquistar mundos secretos e inverosímiles, jugando a convertir en realidad lo que nadie había experimentado. Entendió que querer mostrar lo desconocido no era solo magia, sino una manera de justificar la razón de la vida; era oprimirse contra la cotidianidad. Era transportarse a un estado de incertidumbre total que deseaba ser adoctrinada, amansada en medio de su furia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así descubrió que podía vivir a plenitud por un instante. Su vertiginoso camino hacia el mundo literario, matizado con la política, lo llevó a un estado catalítico de ansiedades futuras, traídas a realidades ortogonales donde se requería de un realismo mágico —aún no creado— que permitiera presentar lo irreverente como si fuese amancebado. Reveló que, cuando se transgrede la realidad superponiéndole la utopía como algo cierto, el sueño cobra vida. Sabía que lo demás sería estructurado. Posicionar la idea dependería de muchos factores y de innumerables patrocinadores que buscarían enarbolar las banderas de autorías robadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hubo un momento de inflexión que los estudiosos de su obra narrativa decimonónica han pasado por alto en la construcción de su pensamiento y en la mimetización de su ser intuitivo. Surgió luego de que lograra colarse en las sesiones de la Cámara de Representantes como falso representante suplente por el Estado de Antioquia, hasta que fue descubierto el 10 de mayo de 1859. Sin duda, la contrariedad que aquello produjo lo llevó a reconocer que podía actuar sin ser él mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, Juan de Dios se cuestionó acerca de cómo mostrar la esencia sin perder la magia. La voz de la conciencia le diría que la única manera era mostrar solo lo que conviene. Sería necesario reservar lo mejor para cuando no hubiera razón para ser. En ese momento surgió de su interior su alter ego: Emiro Kastos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por un instante pudo sentirse feliz en su sueño. Buscó argumentos, interpoló tensiones a fin de hacerlas coincidir en un paradigma que condujera a una realidad futura. Luego de varias frustraciones comprendió que el peso de la experiencia lo llevaría con mayor cautela hacia sus objetivos, en un mundo donde teorías e hipótesis se impregnaban de instintos profundos, de aquellos cuya posesión ignoraba. Allí descubrió, muy a su pesar, que volver realidad las fantasías no era más que saber esperar el momento oportuno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De manera meticulosa, bajo su investidura seudónima, privilegió la idea de que quienes cultivan bien la tierra son los que obtienen los frutos importantes; que es allí donde se adquiere la conciencia moral pura. Algo que también se vislumbraba en otros tantos, como Pia Rigan y Alpha, entre otros, quienes lograron conspirar contra el olvido.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125717</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Feb 2026 20:01:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/11150042/emiro-kastos-IA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Astucia de la mansedumbre: La Invención de Emiro Kastos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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