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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 02:23:57 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de proyectos de desarrollo | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/cocodrilos-de-tumbes-en-peligro-critico-de-extincion-encuentran-una-esperanza-en-la-costa-norte-de-peru/</link>
        <description><![CDATA[<p>Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Centro de Acuicultura Tuna Carranza alberga actualmente a 321 cocodrilos de Tumbes, una especie en Peligro Crítico de extinción en Perú.</em></li>



<li><em>El centro de conservación se estableció en 1996 para el manejo de los cocodrilos en cautiverio y nació con 40 individuos.</em></li>



<li><em>Desde hace unos años se frenó su reproducción porque las instalaciones han llegado al límite de su capacidad.</em></li>



<li><em>La especie estuvo al borde la extinción debido a la caza para el comercio ilegal de sus pieles y carne y la reducción de su hábitat por el crecimiento de la agricultura y la acuicultura.</em></li>
</ul>



<p>Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o esperar a que Alejandro decida salir del agua, así evitan cualquier inconveniente, porque este&nbsp;<strong>cocodrilo de Tumbes (<em>Crocodylus acutus</em>)</strong>, como todos los de su especie, es muy territorial.</p>



<p>Cuando sale, su presencia es imponente. Pero no es el único que impacta en el Centro de Conservación del Cocodrilo de Tumbes. La imagen también es asombrosa cuando todos los otros cocodrilos dentro del corral se deslizan para entrar o salir de las pozas.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271339"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233022/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-5.jpg" alt="Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leamdro Amaya / Mongabay Latam." class="wp-image-271339" /><figcaption class="wp-element-caption">Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Detrás de las mallas parecen petrificados bajo los 32 grados que marca el termómetro ese sábado por la mañana en que un equipo de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;recorrió el centro de conservación. Este sitio forma parte del&nbsp;<strong>Centro de Acuicultura Tuna Carranza</strong>, ubicado en Puerto Pizarro, Tumbes, en el norte de Perú,&nbsp;<strong>un lugar destinado a la protección de esta especie en cautiverio</strong>, al ecoturismo y a proyectos de investigación para la reproducción de conchas negras y de peces como el robalo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-768x512.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli.</figcaption></figure>



<p>“Los turistas que vienen se asombran cuando nosotros estamos adentro, haciendo mantenimiento, a veces preguntan ¿por qué no los agreden? Yo les digo: porque ellos han nacido acá, están acostumbrados a la presencia humana, pero tampoco son muy confiables», dice Juan Manuel Pulache, quien forma parte del equipo de cinco técnicos y dos profesionales que&nbsp;<strong>se encargan de atender todos los días a los 321 cocodrilos</strong>&nbsp;que viven en este centro.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-pesca-palangre-amenaza-albatros-cientificos-soluciones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Tres décadas cuidando al cocodrilo</h2>



<p>Pulache y el resto del equipo ingresan a los corrales para atenderlos. Entran cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas para lograr que se deslicen dentro del agua. También para<strong>&nbsp;alimentarlos con trozos de pollos o pescados</strong>&nbsp;y mientras lo hacen, quienes observamos desde el borde de los corrales podemos ver cómo devoran sus presas con sus afilados dientes.</p>



<p>Diego, un cocodrilo grande de tres metros y medio y más de 40 años, es otro de los engreídos de Pulache, junto a&nbsp; Chalo y Godzilla. Actualmente&nbsp;<strong>hay 321 cocodrilos en este centro de conservación distribuidos en 12 corrales</strong>. Por ahora, los machos están separados de las hembras porque el centro ha alcanzado la capacidad máxima para albergar a los animales, por tanto, ya no deben reproducirse. “El Serfor [Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre] nos ha recomendado que hagamos un paréntesis en la reproducción”, comenta el ingeniero pesquero Flavio Saldarriaga, responsable del Centro de Acuicultura Tuna Carranza del&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/peru-congresistas-reeleccion-apoyaron-leyes-favorecen-mineria-ilegal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero</a>&nbsp;(Fondepes).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-scaled.jpg" alt="En 1996 se capturaron 40 animales para ponerlos en cautiverio en en el centro de conservación. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">En 1996 se capturaron 40 animales para resguardarlos en el centro de conservación ante las crecientes amenazas contra la especie. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Mientras caminamos entre los corrales donde viven los cocodrilos, Saldarriaga cuenta cómo nació este centro de conservación. “<strong>En 1996 se hizo la captura de 40 animales</strong>&nbsp;para ponerlos en cautiverio. Ahora tenemos 321 cocodrilos de diferentes estadios: juveniles, adultos y reproductores”.</p>



<p>El cocodrilo de Tumbes, también llamado cocodrilo americano, es una especie que habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Aunque está considerado como Vulnerable en toda su extensión,&nbsp;<strong>en Perú aparece En Peligro Crítico de extinción.</strong></p>



<p>“En su hábitat natural las densidades poblacionales son bajas, por eso se encuentra categorizada En Peligro de extinción y bajo el Apéndice I de CITES [Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres]”, agrega Saldarriaga. En el Apéndice I se incluyen las especies con el mayor riesgo de extinción, por tanto, está prohibido su comercio internacional.</p>



<p><strong>La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población de esta especie.</strong>&nbsp;“La expansión agrícola y la expansión acuícola ha reducido también el hábitat del cocodrilo”, agrega Saldarriaga.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171833/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-3-1.jpg" alt="Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271346" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Otra causa para la reducción de la población de esta especie tiene que ver con la&nbsp;<strong>disminución de su alimento</strong>. “El río Tumbes se ha visto amenazado por la contaminación de sus aguas a consecuencia de los residuos de la minería ilegal que llega desde Ecuador”, explica Harold Sánchez, director de la Dirección General de Capacitación y Desarrollo Técnico de Acuicultura de Fondepes, un organismo que forma parte del Ministerio de la Producción (Produce).</p>



<p>Sobre la problemática de la contaminación explicó que la<strong>&nbsp;polución de la cuenca Puyango-Tumbes proviene de las actividades mineras</strong>&nbsp;en Ecuador (provincia de El Oro) y la<strong>&nbsp;inadecuada gestión de los residuos</strong>&nbsp;vertidos a lo largo del río.</p>



<p>Esta contaminación reduce la cantidad de peces que son el alimento de los cocodrilos. A ello se suma que esta disminución de peces también impacta en la población de las aves, que muchas veces son también alimento de los cocodrilos, por tanto, “cada vez encuentran menos alimento”, agrega Sánchez.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Una población en recuperación</h2>



<p>“El cocodrilo de Tumbes es una de las especies únicas en Perú.&nbsp;<strong>Se le encuentra en todo el departamento</strong>, pero mayormente&nbsp;<strong>desde el origen del río Tumbes hasta la desembocadura en el mar</strong>”, explica George Reyes Rueda, médico veterinario zootecnista de la Dirección Forestal y de Fauna Silvestre y Asuntos Ambientales Agrarios de Tumbes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271336"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233006/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-2.jpg" alt="La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya / Mongabay Latam. " class="wp-image-271336" /><figcaption class="wp-element-caption">La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Reyes reafirma que esta especie llegó al borde de la extinción como consecuencia de la&nbsp;<strong>caza ilegal para la comercialización de su piel</strong>. “Era muy difícil verlo en su hábitat natural, pero actualmente podemos verlos por diferentes zonas en el departamento de Tumbes, gracias a los cuidados, al monitoreo, a todos los esfuerzos que se han sumado para su protección”, dice Reyes.</p>



<p>Sin embargo, las amenazas para esta especie no se han terminado. Reyes cuenta que&nbsp;<strong>en diciembre de 2025 la Policía incautó 37 crías de cocodrilo</strong>&nbsp;que estaban siendo trasladadas en un vehículo, posiblemente para el comercio ilegal. Tras el decomiso, los pequeños cocodrilos fueron liberados en su hábitat natural.</p>



<p>También se han dado casos en los que se han encontrado cocodrilos en las playas. “Hace poco encontramos un cocodrilo de 3.5 metros de largo en playa Hermosa [distrito de Corrales, Tumbes] y lo entregamos en custodia al centro de conservación, debido a su tamaño es un poco difícil devolverlo a su hábitat.”, cuenta Reyes. “Cuando son más pequeños si es posible llevarlos a su hábitat natural”.</p>



<p>“La demanda de espacio para la expansión agrícola y urbana va reduciendo el hábitat del cocodrilo, es por eso que buscan otros lugares y muchas veces terminan en canales de regadío agrícola, cerca de los pueblos, como en el caso de Corrales; también son arrastrados al mar en temporada de lluvia y llegan a las playas”, explica Reyes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271347"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11173808/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-3-scaled.jpg" alt="El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271347" /><figcaption class="wp-element-caption">El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Mientras esto sucede en su hábitat natural, dentro del centro de conservación los especialistas se esfuerzan por conocer más de esta especie. “Evaluamos su comportamiento, su alimentación y tenemos todos los protocolos para el manejo en cautiverio desde que el animal nace”, explica Saldarriaga.</p>



<p><strong>Enero es el mes en que nacen los cocodrilos</strong>&nbsp;y desde ese momento empieza la etapa de adaptación del neonato. Los siete primeros días se les da alimento, porque estos animales comienzan a comer a partir de los siete días de nacido. “Les damos papilla de hígado de pollo&nbsp; mezclados con cangrejos, con peces, hacemos una molienda y la complementamos con vitaminas de acuerdo al peso corporal”. Para el segundo año se les cambia de dieta y los alimentan con pollo picado. A medida que van creciendo las presas de pollo son más grandes pero siempre tienen complementos vitamínicos. “Ese es nuestro protocolo de alimentación”, explica Saldarriaga.</p>



<p>De acuerdo con el&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6771455/5868089-dt-manejo-en-cautiverio-del-cocodrilo-americano.pdf?v=1723583934" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Protocolo de Crianza del Ccocodrilo de Tumbes</a>, elaborado por Fondepes, el centro de conservación fue establecido para la crianza en cautiverio de esta especie y garantizar procesos posteriores que eviten su extinción. Por ahora no se han establecido las condiciones para que los especímenes que habitan en el Tuna Carranza retornen a su hábitat natural.</p>



<p><strong>Otro protocolo que han elaborado en el centro de conservación es el manejo de la reproducción.</strong>&nbsp;“Manejamos la proporción sexual que debemos tener en un corral. Nosotros hemos trabajado con la proporción de un macho y cuatro o cinco hembras. También hemos evaluado el comportamiento de la hembra cuando está cuidando su nido. Toda esta información sirve para la academia y para los estudiantes de veterinaria, pesquería, ingeniería forestal y medioambiente que vienen al centro para hacer sus prácticas”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271348"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11174831/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-4-scaled.jpg" alt="El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997 luego de que un año antes se capturaran a 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271348" /><figcaption class="wp-element-caption">El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997, luego de que un año antes se capturaran 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>En el laboratorio del centro de conservación también analizan muestras de sangre de los cocodrilos y<strong>&nbsp;enseñan a los practicantes a pesarlos, tomarles la talla, la temperatura</strong>&nbsp;corporal de los animales, cortarles las uñas a los cocodrilos y hacerle curaciones.</p>



<p>También analizan el fitoplancton y zooplancton de los tanques de agua para saber cuáles son las microalgas dominantes en este cada de agua, entre otros análisis para mantener en buen estado a los cocodrilos.</p>



<p>Harold Sánchez, de Fondepes, aclara que&nbsp;<strong>el costo de este centro de conservación es de alrededor de medio millón de soles al año</strong>&nbsp;<strong>(unos 150 000 dólares)</strong>, considerando la población actual. La propuesta inicial del centro de conservación, explica Sánchez, era llegar a reproducir 1000 cocodrilos en cautiverio para empezar a liberarlos en su medio natural.</p>



<p>Pero esto no ha ocurrido, pues para que se concrete se tendría que ampliar la infraestructura y contar con por lo menos el triple de presupuesto para su funcionamiento. “Cuando son pequeños pueden estar juntos en un corral, pero cuando crecen se ponen territoriales y pueden ser agresivos, entonces, es necesario separarlos. Si no contamos con más corrales tenemos esa limitación, por eso hemos frenado la reproducción”, comenta Sánchez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11170005/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-scaled.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271343" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentar a los cocodrilos y cuando se percatan de que han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Alejandro, Diego, Chalo y Godzilla, por ejemplo,&nbsp;<strong>son grandes cocodrilos que dominan el espacio en el que se encuentran.</strong>&nbsp;Por ahora, no hay opción a un crecimiento. La propuesta que se mantiene pendiente hace ocho años es concretar la transferencia del centro de conservación al Gobierno Regional de Tumbes.</p>



<p>“Actualmente, Fondepes asume el cuidado de los animales, pero ya hemos decidido que se tiene que transferir no solo la infraestructura, sino también el encargo del cuidado de esta especie”, afirma Sánchez. Sin embargo, el funcionario de Fondepes aclara que el proceso de transferencia está suspendido porque actualmente la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) está actualizando las directivas de transferencia para que se concrete el proceso no solo para este sector, sino para todos los sectores. “Es un tema normativo, un documento de gestión que ya ha sido elaborado y se encuentra en revisión”.</p>



<p>Mientras las decisiones administrativas siguen su proceso y se decide si los trabajos de conservación de los cocodrilos en Tumbes en el centro Tuna Carranza pasan pronto a manos del gobierno regional o permanecen a cargo de Fondepes, este refugio&nbsp;<strong>mantiene sus puertas abiertas para los visitantes que quieren conocer a la especie</strong>&nbsp;y ver a sus cuidadores interactuar con ellos.</p>



<p>“Siempre mantenemos una distancia de ellos, no los molestamos, ni los tocamos. Siempre hay respeto hacia ellos. Cuando son pequeñitos podemos cogerlos, pero cuando son grandes lo hacemos entre varios, solo si es necesario” dice Juan Manuel Pulache. “A veces, mientras&nbsp; guío a los turistas, llamo a los cocodrilos por su nombre y ellos vienen hacia mí”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>el cocodrilo de Tumbes o cocodrilo americano habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 14 Apr 2026 16:59:14 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>El ocaso de las Naciones Unidas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-ocaso-de-las-naciones-unidas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sin transformaciones reales, el debilitamiento del multilateralismo solo abrirá nuevamente espacio a formas aun más pronunciadas de unilateralidad, cuyos costos históricos para la vida, la paz y la estabilidad de la humanidad, tristemente, conocemos bastante bien.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El proyecto civilizatorio de las Naciones Unidas parece haber fracasado. La coyuntura internacional, marcada por uno de los periodos de mayor inestabilidad desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, lo confirma. Basta con pensar en los 61 conflictos armados estatales activos en 36 países registrados en 2024, la cifra más alta desde 1946. Y aunque la ONU conserva cierta utilidad en labores de observación, acompañamiento y asistencia, el balance general evidencia una incongruencia cada vez mayor entre la arquitectura institucional heredada de la posguerra y las características del mundo contemporáneo.</p>



<p>En particular, el sistema de seguridad colectiva que dio origen a la ONU en 1945 representó una apuesta ambiciosa y, en su momento, indispensable. Su promesa consistía en reemplazar la fuerza por el derecho, la guerra por la diplomacia y la unilateralidad por la cooperación internacional. Durante décadas, ese diseño otorgó legitimidad al multilateralismo y permitió consolidar un marco normativo sin precedentes, sostenido en la premisa de que el sistema internacional podía regirse por reglas relativamente claras. Esa promesa, sin embargo, dependía de un tipo de orden histórico que ya no existe.</p>



<p>Hoy el mundo está atravesado por conflictos híbridos, actores no estatales, ciberamenazas, riesgos nucleares y crisis localizadas que producen efectos energéticos, financieros y humanitarios de alcance global. Basta con mirar la prolongación de la guerra en Ucrania, la devastación humanitaria en Gaza, la persistencia de situaciones críticas en Sudán y en el Sahel, así como la escalada en torno a Irán y al estrecho de Ormuz, para advertir no solo la magnitud de los desafíos actuales, sino también la dificultad de la comunidad internacional para articular respuestas efectivas.</p>



<p>Ahora, si hay un lugar donde la ineficacia de esa arquitectura institucional se hace especialmente visible, es en el Consejo de Seguridad. Por ejemplo, en 2024 se registraron siete proyectos de resolución vetados, la cifra más alta desde 1986 para este tipo de bloqueos. Lejos de tratarse de un episodio excepcional, la tendencia se mantuvo en 2025, cuando el Consejo volvió a registrar nuevos vetos en asuntos críticos como Gaza y Ucrania, lo que confirma la persistencia de una &nbsp;estructura dentro del sistema. Más recientemente, Rusia y China vetaron una resolución orientada a coordinar esfuerzos para proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, pese al respaldo mayoritario del resto de los miembros del Consejo. Así, cuando el principal órgano encargado de preservar la paz y la seguridad internacionales queda una y otra vez condicionado por los intereses de las grandes potencias, la seguridad colectiva deja de operar como un principio efectivo y empieza a desgastarse también como promesa política.</p>



<p>No se trata, entonces, de una falla coyuntural ni de un problema meramente procedimental o de gestión. La ineficacia del modelo de seguridad colectiva de las Naciones Unidas se debe a factores estructurales. Los intentos de reforma del Consejo de Seguridad y del sistema multilateral tropiezan desde hace décadas con obstáculos reiterados. Las potencias con derecho de veto, justamente porque ese privilegio garantiza su influencia en el diseño institucional, suelen bloquear cualquier propuesta que pueda limitarlo.</p>



<p>A ello se suman las tensiones geopolíticas, la competencia estratégica y la defensa cerrada de intereses nacionales, que han impedido avances sustantivos en asuntos como la ampliación del Consejo o la regulación del uso del veto. En otras palabras, los mecanismos de poder preestablecidos siguen priorizando un <em>statu quo</em>, a todas luces indefendible, por encima de la adaptación a las nuevas condiciones del sistema internacional.</p>



<p>Reconocer esta crisis no implica negar el papel que Naciones Unidas ha desempeñado en ámbitos como la asistencia humanitaria, la cooperación internacional para el desarrollo o la atención a poblaciones especialmente vulnerables. Pero también sería ingenuo suponer que ese saldo parcial compensa el deterioro de sus funciones centrales. Incluso esos programas, valiosos en muchos contextos, requieren hoy una revisión profunda, no para desmantelarlos, sino para hacerlos más eficientes, más pertinentes y más visibles en sus resultados. La ONU ha acumulado durante décadas una burocratización excesiva y una distancia cada vez mayor respecto de su espíritu fundacional. Y esa distancia resulta especialmente preocupante para la prevención de conflictos y la respuesta institucional cuando la seguridad internacional entra en crisis.</p>



<p>Por otra parte, también existe un desgaste moral y simbólico que merece tomarse en serio. La organización surgió de la convicción de que, tras la devastación de las guerras mundiales, era necesario construir un marco normativo capaz de limitar la soberanía estatal absoluta y de situar la paz, los derechos y la cooperación por encima de los intereses unilaterales de los Estados. Esa era, en el fondo, su ambición civilizatoria. </p>



<p>El panorama actual, sin embargo, deja ver hasta qué punto ese horizonte se ha erosionado. El Estado nación mantiene plena vigencia y la unilateralidad estatal —precisamente aquello que el multilateralismo buscaba contener— ha recuperado una centralidad evidente en el sistema internacional. Los marcos multilaterales subsisten, por supuesto, pero con mucha frecuencia operan más como escenarios de disputa entre intereses nacionales que como límites reales a su ejercicio. Por eso, parte de la crisis actual de Naciones Unidas es también la crisis del ideal político y moral que le dio origen.</p>



<p>Ahora bien, más allá del caso del Consejo de Seguridad, resulta claro que la actual crisis del multilateralismo no puede entenderse únicamente como un problema de gestión institucional. Las discusiones recientes sobre la reforma de la gobernanza global apuntan, cada vez con mayor claridad, a algo mucho más profundo. No basta con hacer más eficientes los mecanismos existentes; es necesario repensar la manera misma en que se distribuyen responsabilidades, capacidades de respuesta y la fuente misma de legitimidad dentro del sistema internacional. Ello exige avanzar hacia una gobernanza mejor articulada entre los niveles nacional, regional y global, con una mayor capacidad de respuesta en los ámbitos más cercanos a cada crisis y con redes de rendición de cuentas más sólidas allí donde todavía sea posible construirlas o preservarlas.</p>



<p>En este orden de ideas, uno de los errores más persistentes del enfoque tradicional ha sido asumir que la respuesta a las crisis internacionales debe centrarse casi exclusivamente en los grandes organismos de alcance global. Sin embargo, la experiencia reciente sugiere que la contención de una deriva autoritaria, de una ruptura institucional o de una escalada bélica depende también de otros planos de acción: de la capacidad de mediación de los entornos regionales, de los instrumentos de rendición de cuentas que puedan agenciarse desde la sociedad civil y, cuando todavía existen, de las instituciones internas que conservan algún grado de autonomía. </p>



<p>Desde luego, estos contrapesos no están disponibles en todos los contextos; en muchos países han sido capturados, debilitados o simplemente no existen. Esto obliga a abandonar la idea de que las crisis internacionales pueden seguir gestionándose exclusivamente desde estructuras globales y, en cambio, a avanzar hacia mecanismos más realistas de articulación entre niveles nacionales, regionales y multilaterales.</p>



<p>Lo que hoy está en entredicho no es la necesidad del multilateralismo, sino la pretensión de que sus viejas estructuras sigan ofreciendo respuestas pertinentes. Insistir en fórmulas institucionales heredadas equivale, en el fondo, a una lectura del mundo que ya no corresponde a la realidad. Sin una reforma profunda, la ONU, particularmente, seguirá debilitándose hasta perder paulatinamente su relevancia internacional. Y es precisamente en ese punto donde se juega algo mucho más profundo que el destino de una organización. Lo que está en juego es la capacidad del orden multilateral para seguir ofreciendo respuestas legítimas y eficaces a desafíos que ninguna sociedad puede enfrentar por sí sola. Sin transformaciones reales, el debilitamiento del multilateralismo solo abrirá nuevamente espacio a formas aun más pronunciadas de unilateralidad, cuyos costos históricos para la vida, la paz y la estabilidad de la humanidad, tristemente, conocemos bastante bien.</p>
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        <author>Eduardo Perafán</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127801</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Apr 2026 21:11:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El ocaso de las Naciones Unidas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Perafán</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Espacio y humanidad, una nueva frontera del bien común…</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/espacio-y-humanidad-una-nueva-frontera-del-bien-comun/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Con motivo del lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA, el 1 de abril de 2026, la Fundación Caritas in Veritate publica un vídeo con reflexiones sobre la exploración espacial y los principios que deben regir la relación de la humanidad con ella. El arzobispo Ettore Balestrero, en una entrevista con medios vaticanos, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>“Con motivo del lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA, el 1 de abril de 2026, la Fundación Caritas in Veritate publica un vídeo con reflexiones sobre la exploración espacial y los principios que deben regir la relación de la humanidad con ella. El arzobispo Ettore Balestrero, en una entrevista con medios vaticanos, afirmó: «El espacio debe seguir siendo un bien común, con normas jurídicas claras y un sentido de responsabilidad hacia toda la humanidad y las generaciones futuras.</p>



<p>Así nos lo relatan nuestros APRECIADOS..:     <em>Fabio Colagrande y Eugenio Murrali&nbsp;</em></p>



<p><em>La misión Artemis II tuvo previsto su lanzamiento el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Esta es la segunda misión del programa lunar Artemis de la NASA y la primera con astronautas a bordo.&nbsp;Transporta una tripulación de cuatro cosmonautas que volarán más allá de la órbita terrestre para realizar un sobrevuelo prolongado de la Luna, sin alunizaje. Este es el paso intermedio hacia Artemis III, la misión que busca traer de vuelta a los astronautas para caminar sobre la Luna, 53 años después de la misión Apolo 17, que finalizó el 14 de diciembre de 1972.&nbsp;El espacio se ha convertido en un tema de debate cada vez más frecuente en las Naciones Unidas. El número de satélites en órbita ha aumentado exponencialmente en los últimos años, lo que demuestra cómo el espacio se ha convertido en un tema constante en los debates relacionados con la geopolítica, la seguridad y las relaciones internacionales.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Outer Space and Humanity at a Crossroads" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/7bq4yZYRNiM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El arzobispo Ettore Balestrero durante la presentación del VIDEO.</p>



<p><em>Para explorar el significado de las misiones espaciales, la Fundación Caritas in Veritate, presidida por el arzobispo&nbsp;Ettore Balestrero, Observador Permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra&nbsp;, ha producido y publicado un vídeo. Este vídeo da continuidad a la publicación, el pasado mes de febrero, de «&nbsp;<a href="https://www.fciv.org/publications/outer-space-and-humanity-at-a-crossroads-a-new-frontier-of-the-common-good/" rel="noreferrer noopener" target="_blank">El espacio exterior y la humanidad en la encrucijada: una</a>&nbsp;nueva frontera del bien común». El vídeo retoma y resume la reflexión sobre los motivos para explorar el universo —estableciendo un diálogo entre la ciencia, la teología y el derecho internacional— y sobre los principios que deben regir nuestra relación con él y entre los seres humanos ante esta obra de Dios.</em></p>



<p><strong>Excelencia, ¿por qué es tan urgente reflexionar sobre las opciones políticas y normativas en materia de espacio?</strong></p>



<p>La Misión de la Santa Sede en Ginebra y la Fundación Caritas in Veritate, que colabora con ella, se preocupan por el espacio, que es obra de Dios y obedece a sus leyes.<br>Para alcanzar el cielo, un concepto sobrenatural, el ser humano debe comportarse bien en el espacio, que es un concepto geográfico, un orden físico y biológico. El espacio no es tierra de nadie, no es un campo de conquista sin ley, donde impera el principio de «el primero en llegar es el primero en ser atendido». De ahí el título de la publicación, «<em>El espacio y la humanidad en una encrucijada»,</em>&nbsp;y también el contenido del vídeo que hemos producido. La humanidad ya está tomando decisiones sobre el espacio, decisiones morales que tendrán un impacto a largo plazo y que, por lo tanto, pueden construir o destruir a la humanidad. Por consiguiente, la Iglesia no puede permanecer indiferente.</p>



<p><strong>¿De qué manera?</strong></p>



<p>Analizar el espacio desde una perspectiva ética nos invita a preguntarnos: &#8220;¿Es correcto perseguir todo lo que podemos lograr tecnológicamente? ¿Cómo deberíamos hacerlo? ¿Qué tipo de realidad y orden queremos construir?&#8221;. Esta perspectiva ética y multilateral es la que propone el documento y el vídeo de la Fundación Caritas in Veritate.</p>



<p><strong>¿Qué acciones específicas son necesarias?</strong></p>



<p>El espacio debe seguir siendo un bien común, con normas legales claras que, cuando sea necesario, se actualicen con un sentido de responsabilidad hacia toda la humanidad y las generaciones futuras. Cuando presentamos la publicación en las Naciones Unidas en Ginebra, el testimonio de un astronauta, que regresaba tras casi un año a bordo de la Estación Espacial Internacional (Michael Scott Hopkins,&nbsp;<em>ed.</em>&nbsp;), impresionó profundamente a la audiencia. Describió el llamado&nbsp;<em>overview effect&nbsp;</em>(efecto perspectiva<em>)</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="500" height="281" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04010710/IMG_0617-2.jpeg" alt="" class="wp-image-127641" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04010710/IMG_0617-2.jpeg 500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04010710/IMG_0617-2-300x169.jpeg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>



<p>El astronauta de la NASA Michael Scott Hopkins</p>



<p><strong>¿En qué consiste?</strong></p>



<p>Es el cambio de perspectiva que experimentan todos los astronautas en el espacio, porque la Tierra parece pequeña, frágil, sin fronteras ni divisiones, un símbolo de pertenencia compartida y responsabilidad colectiva. Y es una imagen que, lamentablemente, choca con la realidad de las guerras, los abusos y la violencia que afloran cuando volvemos a observar el planeta de cerca. El Papa Benedicto XVI recordó esto, con palabras que siguen siendo relevantes, cuando dialogó&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2011/may/documents/hf_ben-xvi_spe_20110521_iss.html" rel="noreferrer noopener" target="_blank">con los astronautas en la Estación Espacial Internacional</a>&nbsp;. En un momento dado, les dijo: «Creo que les resulta evidente que todos vivimos juntos en una sola Tierra y que es absurdo luchar y matarnos unos a otros».</p>



<p><strong>Entonces, el Espacio también es un hogar compartido y tiene normas que respetar. ¿Qué contribución específica puede ofrecer la doctrina social de la Iglesia para orientar el desarrollo del Espacio hacia el bien común?</strong></p>



<p>El mensaje central de la Iglesia es que no debemos convertir el espacio en una jungla. Ofrece a la humanidad una segunda&nbsp;<em>oportunidad</em>, invitándonos a evitar muchos de los errores que hemos cometido en la Tierra. El espacio debe explorarse con responsabilidad, solidaridad y respeto al principio de subsidiariedad, para el bien de las generaciones presentes y futuras.</p>



<p><strong>¿Cómo?</strong></p>



<p>Debemos evitar que se convierta en un escenario de competencia feroz y, peor aún, de conflicto. El primer paso práctico que la Santa Sede insta a dar es respetar el&nbsp;<em>Tratado del Espacio Ultraterrestre</em>, firmado por aproximadamente ciento veinte Estados, incluyendo a todas las principales naciones con capacidad espacial. Este tratado lleva en vigor casi sesenta años (desde 1967) y establece claramente que la exploración y el uso del espacio deben ser en beneficio e interés de todos los países. El tratado define el espacio como un «dominio común de la humanidad». La Santa Sede insta a que se fortalezca la legislación vigente, en lugar de abandonarla, para evitar que los países se queden atrás y para preservar el cuidado de la creación, por ejemplo, mediante proyectos conjuntos para la eliminación de desechos espaciales.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="500" height="281" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04011948/IMG_0618-1.jpeg" alt="" class="wp-image-127644" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04011948/IMG_0618-1.jpeg 500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04011948/IMG_0618-1-300x169.jpeg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>



<p>La Tierra y la Luna</p>



<p><strong>¿Existe también el riesgo de militarización del espacio?</strong></p>



<p>Por supuesto. El derecho internacional vigente prohíbe colocar armas nucleares u otras armas de destrucción masiva en órbita, en cuerpos celestes o en el espacio. Este es el artículo 4 del Tratado de 1967. Sin embargo, no prohíbe explícitamente las armas convencionales ni, por ejemplo, los ciberataques, ni tampoco la interferencia de señales de radio, algo que, lamentablemente, ya ocurre. Es importante distinguir entre el uso del espacio para apoyar operaciones militares terrestres, por ejemplo, mediante el uso de satélites, lo cual ya es una realidad, y el despliegue físico de armas y su uso directo en el espacio.</p>



<p><strong>¿Es esta última también una posibilidad real?</strong></p>



<p>Algunos Estados se acercan cada vez más al lanzamiento de armas en órbita, lo que incrementa la inestabilidad internacional, debilita la confianza mutua y transforma el espacio, que según el Tratado es una &#8220;provincia de la humanidad&#8221;, en otro escenario de conflicto. Debemos comprender, sin embargo, y esto es fundamental, que si un conflicto involucrara directamente el espacio, probablemente no perdonaría a nadie en la Tierra.<br>Aquí en Ginebra, se afirma que una guerra en el espacio jamás podría ganarse ni debería librarse. Por ejemplo, no está claro cómo podría respetarse el principio de distinción, piedra angular del derecho internacional humanitario. Por lo tanto, muchas voces, incluida la de la Santa Sede, abogan por el fortalecimiento de las normas, la transparencia e incluso la cooperación multilateral, precisamente para preservar el uso pacífico del espacio.</p>



<p><strong>¿Cómo se puede transformar la competencia espacial en un mecanismo positivo para el beneficio de todos? ¿Cómo puede el espacio contribuir a la dignidad humana en la Tierra?</strong></p>



<p>La competencia debe equilibrarse con la cooperación. La competencia sin cooperación conduce a la inestabilidad, enfrentamientos irracionales, violencia e incluso conflictos. La competencia, orientada hacia objetivos pacíficos y canalizada hacia formas de cooperación, estimula la investigación y, sin embargo, debe traducirse en bienes compartidos, estándares comunes e incluso alianzas internacionales.</p>



<p><strong>¿Con qué efectos?</strong></p>



<p>Un equilibrio entre competencia y cooperación ayuda a evitar que el uso comercial del espacio se convierta en un fin en sí mismo y exacerbe las desigualdades existentes. Un equilibrio saludable entre competencia y cooperación permite que el espacio sirva directamente a la dignidad humana y al bien común, por ejemplo, en tiempos de crisis, con comunicaciones de emergencia, datos satelitales para asistencia humanitaria o vigilancia para la protección de lugares de culto. En otras circunstancias, sin embargo, mejora la predicción meteorológica, la agricultura, la atención médica y el transporte, y llega a países y comunidades que de otro modo quedarían excluidos.</p>



<p><strong>¿Cómo pueden la ciencia y la fe ir de la mano en este campo de la investigación espacial?</strong></p>



<p>La ciencia y la fe pueden ir de la mano y fortalecerse mutuamente, pues la ciencia busca la verdad científica y la fe la verdad sobrenatural, la verdad sobre Dios y de Dios, que ilumina el camino de la humanidad. La fe y la ciencia no se confunden ni se contradicen. La ciencia explica el cómo, la fe ilumina y guía el porqué último de la acción humana, y en el ámbito espacial esto significa utilizar la experiencia técnica y científica para el bien común, evitando que el progreso se convierta en dominación o destrucción.</p>



<p><strong>¿Qué papel puede desempeñar la Santa Sede?</strong></p>



<p>La Santa Sede puede y debe desempeñar un papel en los debates actuales sobre el espacio, principalmente los intergubernamentales. Debe iluminar conciencias y, por supuesto, dirigirse al mundo entero, incluyendo el mundo comercial e industrial. A nivel internacional, con la misión en Ginebra y otras en Nueva York y Viena, proponemos un marco ético centrado en la dignidad humana y colaboramos en el diálogo multilateral y la paz, haciendo un llamado a un sentido de responsabilidad compartida centrado en el espacio como bien común. Además, la Fundación Caritas in Veritate, en colaboración con la Misión en Ginebra, organiza eventos en Ginebra, Bruselas, Viena y Nueva York, y produce publicaciones y videos como los que hemos difundido recientemente. No debemos olvidar que la Santa Sede posee uno de los observatorios astronómicos más antiguos que existen, el Observatorio Vaticano, establecido en su forma actual por el Papa León XIII, en 1891, lo que confirma que la Iglesia, como se afirma en el&nbsp;<em>motu proprio</em>&nbsp;que estableció el Observatorio, no se opone a la ciencia verdadera y sólida, sino que, de hecho, la alienta y promueve con todo el compromiso posible.”</p>



<p>Mientras tanto en el ESPACIO… ARTEMIS II sigue con su REALITY SHOW avanzando al lado OSCURO de la LUNA… y UD lo puede seguir en su MINUTO a MINUTO…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Resumen en video del día tres de la misión Artemis II: vistas de la Tierra y vida a bordo" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/HfAe_zDp-c0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<p><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="866" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30210420/IMG_9215-866x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-125282" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30210420/IMG_9215-866x1024.jpeg 866w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30210420/IMG_9215-254x300.jpeg 254w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30210420/IMG_9215-768x908.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30210420/IMG_9215.jpeg 1083w" sizes="auto, (max-width: 866px) 100vw, 866px" /></figure>



<p><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:643px;height:auto" /></figure>



<p><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127632</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 09:13:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04005713/IMG_0616-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Espacio y humanidad, una nueva frontera del bien común…]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Así es como la inversión extranjera dinamiza al Valle del Cauca</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/asi-es-como-la-inversion-extranjera-dinamiza-al-valle-del-cauca/</link>
        <description><![CDATA[<p>En los últimos 15 años, gracias al liderazgo de Invest Pacific y al trabajo articulado con diversos actores, el departamento ha aumentado su visibilidad y atractivo internacional.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Desde hace quince años, <strong>Invest Pacific viene aportando al desarrollo de Cali y el Valle del Cauca a través de su misión de atraer inversión directa.</strong> Una multinacional al llegar a la región, también se convierte en una aliada más del territorio, integrándose a un ecosistema productivo dinámico, donde las empresas representan más que una institución: son organizaciones vivas, que impulsan el talento, generan valor compartido y ayudan a diversificar la economía.</p>



<p>Justamente en los quince años recientes, <strong>el Valle del Cauca ha logrado potenciar su atractivo ante los ojos de los inversionistas</strong>, para que encuentren en esta región del país el lugar estratégico para instalar sus empresas, crecer sus negocios e insertarse a un tejido empresarial sólido y diverso.</p>



<p>En Invest Pacific hemos sido compañeros de este viaje y aquí les comparto algunos de los frutos de este camino:</p>



<p><strong>En 2010 el número de empresas de capital extranjero instaladas en el Valle era de 85, hoy son 261;</strong> la inversión extranjera llega hoy a 31 municipios -incluyendo 5 del norte del Cauca-, mientras que quince años atrás era de 15; el número de países de origen de esas inversiones pasó, en ese mismo lapso, de 26 a 47; y<strong> las exportaciones desde el departamento de empresas de capital extranjero pasaron de 585 millones a 960 millones de dólares.</strong></p>



<p>No cabe duda de que la inversión extranjera es un motor de desarrollo social y económico. <strong>Las más de 260 empresas de capital extranjero presentes hoy en el departamento aportan cerca del 35% de las exportaciones de la región</strong>, y sus ventas equivalen a 21% del PIB regional y más del 5% del empleo formal.</p>



<p>Además, durante estos últimos años, <strong>Invest Pacific ha acompañado 240 proyectos de inversión extranjera en la región,</strong> que totalizan cerca de 2.900 millones de dólares y que han generado más de 26.600 empleos formales.</p>



<p>Hemos hecho un trabajo detallado por evidenciar las ventajas comparativas del departamento para que <strong>más empresas extranjeras se instalen en la región y, las ya presentes, continúen con sus planes de crecimiento.</strong> De igual manera, hemos aportado a la definición de las narrativas que han permitido elevar el posicionamiento del territorio ante actores de alto nivel internacional.</p>



<p>Hoy, por ejemplo, seguimos posicionando <a href="https://www.investpacific.org/es/proyectos-para-invertir/">‘Valle Verde’</a>, una narrativa con la que demostramos <strong>las capacidades y facilidades que ofrece el Valle del Cauca para que las empresas alcancen sus retadoras metas de descarbonización</strong>; así como también <a href="https://www.investpacific.org/es/cali-home4-tech/recursos-narrativos/">‘Cali Home4Tech’</a>, una apuesta para que la <strong>ciudad se consolide como un territorio inteligente, sostenible y global,</strong> impulsando más inversiones enfocadas en tecnología para diversas industrias.</p>



<p><strong>Todos estos resultados son producto de la sinergia de Invest Pacific con sus fundadores y aportantes: </strong>la Cámara de Comercio de Cali, la Gobernación del Valle del Cauca, la Alcaldía de Cali, ProPacífico, así como otras alcaldías y cámaras de comercio municipales y más de 60 organizaciones del ecosistema productivo e institucional de la región. De igual manera ha sido clave el apoyo de los miembros del Consejo Directivo de Invest Pacific, ProColombia y demás aliados estratégicos. </p>



<p><strong>Seguiremos trabajando por quince años más de inspiración,</strong> conectando al mundo con oportunidades en nuestro territorio, así como cuidando y respaldando todo ese aporte de las empresas de capital extranjero hacia nuestra región.</p>



<p><strong>Por: <a href="https://www.linkedin.com/in/juan-carlos-castro-lozano/?locale=es">Juan Carlos Castro</a>, director ejecutivo de Invest Pacific.</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Invest Pacific</author>
                    <category>Inversión: Tendencias y Oportunidades</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127414</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Mar 2026 15:01:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/27095731/Inversion-extranjera-15-anos.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Así es como la inversión extranjera dinamiza al Valle del Cauca]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Invest Pacific</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Sociedad Civil y BID: de la consulta a la participación real. </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/voces-por-el-ambiente/sociedad-civil-y-bid-de-la-consulta-a-la-participacion-real/</link>
        <description><![CDATA[<p>Maria Paula González Espinel Coordinadora del Programa Alternativas al Desarrollo / Abogada colombiana especializada en derecho ambiental, justicia climática y litigio estratégico Desde el 2025, el&nbsp;Banco Interamericano de Desarrollo&nbsp;(BID o el Grupo BID) trabaja en la actualización de su Estrategia de Relacionamiento con la Sociedad Civil, cuya última versión fue adoptada en 2018. La revisión [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Maria Paula González Espinel</p>



<p>Coordinadora del Programa Alternativas al Desarrollo / Abogada colombiana especializada en derecho ambiental, justicia climática y litigio estratégico</p>



<p>Desde el 2025, el&nbsp;<a href="https://www.iadb.org/es">Banco Interamericano de Desarrollo&nbsp;(BID o el Grupo BID)</a> trabaja en la actualización de su Estrategia de Relacionamiento con la Sociedad Civil, cuya última versión fue adoptada en 2018. La revisión no es un asunto menor: ocurre en un momento en el que los desafíos del desarrollo en América Latina y el Caribe son cada vez más complejos y en el que la participación ciudadana resulta clave para que las decisiones y los proyectos que se lleven a cabo cuenten con la perspectiva de las organizaciones de la sociedad civil así como de las comunidades.&nbsp;</p>



<p><strong>Contexto de la estrategia de relacionamiento del BID con la sociedad civil:</strong></p>



<p>En el año 2018 el BID adoptó su <a href="https://www.iadb.org/es/como-trabajar-juntos/sociedad-civil#civil-society-documents">Estrategia de relacionamiento del Grupo BID- Sociedad Civil</a>, la cual estableció como uno de sus objetivos principales la necesidad de apoyar el fortalecimiento de la capacidad institucional y de participación de la sociedad civil a fin de&nbsp; disponer de&nbsp; mejores capacidades en el diseño e implementaciones de agendas de desarrollo de los países.&nbsp;</p>



<p>No obstante, dicha estrategia ha resultado insuficiente. A pesar de la adopción de un Plan de Acción para su implementación, persisten desafíos significativos en materia de participación de la sociedad civil, acceso a la información y efectiva incorporación de las recomendaciones y aportes realizados por las organizaciones. Estas limitaciones se reflejan en las distintas instancias de toma de decisión del Banco —ya sea en políticas, planes o proyectos—, evidenciando la falta de alineación interna necesaria para garantizar un relacionamiento efectivo, amplio y consciente con la sociedad civil.</p>



<p>Estas preocupaciones han sido reiteradas en múltiples ocasiones por organizaciones de la sociedad civil, en particular por aquellas que integran el Grupo de Trabajo sobre el BID, del cual Ambiente y Sociedad participa activamente.</p>



<p><strong>Reuniones anuales BID- Asunción Paraguay, marzo 2026</strong></p>



<p>Durante las<a href="https://liveevents.iadb.org/"> reuniones anuales del BID realizadas entre el 11 y el 14 de marzo de 2026 </a>en&nbsp;Asunción,&nbsp;Paraguay, más de 70 organizaciones de la sociedad civil de toda la región participamos en un taller de trabajo destinado a discutir el futuro de la relación entre el Grupo BID y la sociedad civil. El encuentro abordó temas centrales como el acceso a la información, los mecanismos de participación y las condiciones necesarias para que el diálogo entre el Banco y la sociedad civil sea realmente significativo.</p>



<p>Para orientar estas discusiones se presentó un diagnóstico preliminar elaborado por la Escuela de Servicio Internacional (SIS) de la&nbsp;American University. El diagnóstico identificó algunas de las principales dificultades, que actualmente enfrentan las organizaciones de la sociedad civil en su interacción con el Banco. Entre ellas destacan el desconocimiento generalizado de la existencia de la estrategia de relacionamiento, la falta de claridad sobre los procesos de participación en la adopción de planes de acción, políticas y proyectos, así como limitaciones en el acceso a la información, tanto para los funcionarios del Banco como para las propias organizaciones. A esto se suman restricciones internas dentro de la institución, como los tiempos limitados para los procesos participativos, la escasez de personal y la existencia de prioridades institucionales contrapuestas.</p>



<p>Estos desafíos fueron reconocidos públicamente por el presidente del Grupo BID,<a href="https://liveevents.iadb.org/events/30036">&nbsp;Ilan Goldfajn,</a> quien durante su discurso de apertura en el Foro de Sociedad Civil señaló que, así como la región y el Banco han cambiado desde 2018, también lo ha hecho la sociedad civil. En ese contexto, afirmó que esta ya no debe ser vista únicamente como un actor externo, sino como un aliado estratégico.</p>



<p>Este reconocimiento, aunque positivo y bien recibido, plantea un desafío mayor: que la relación entre el BID y la sociedad civil trascienda lo simbólico. Desde diversos espacios de la sociedad civil, Ambiente y Sociedad, junto con el Grupo de Trabajo sobre el BID hemos reiterado la importancia de garantizar participación temprana y bien informada partiendo de la base de que no son meramente procedimientos sino que se tratan de derechos de acceso reconocidos por tratados internacionales. Solo así será posible asegurar una participación efectiva y evitar que los procesos de consulta se conviertan en un mero trámite formal, sin incidencia real en las decisiones estratégicas.</p>



<p><strong>¿Qué debería incluir la nueva estrategia de relacionamiento del Grupo BID?</strong></p>



<p>En un momento en el que se presentan&nbsp; <a href="https://rightsindevelopment.org/wp-content/uploads/securepdfs/Participacion-Cercada-informe.pdf">acciones preocupantes de reducción del espacio cívico </a>en diversos países de la región, resulta más necesario que nunca fortalecer un diálogo temprano, informado y constante que permita generar resultados verdaderamente transformadores. La nueva estrategia de relacionamiento del Grupo BID debe incluir mecanismos claros, inclusivos y transparentes que garanticen la participación temprana y efectiva de la sociedad civil en todas las etapas del ciclo de los proyectos, planes o políticas que se estén promoviendo. Esto implica no solo abrir espacios formales de consulta, sino también asegurar que las contribuciones recibidas sean debidamente consideradas e incorporadas en la toma de decisiones.</p>



<p>La estrategia debe reconocer que los derechos de acceso a la información y a la participación deben ser garantizados en los procesos que se desarrollen por parte del BID. Esto se traduce en&nbsp; acceso oportuno a la información, participación temprana y mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas que permitan evaluar de manera continua la calidad del diálogo y sus resultados. Sin esto, nunca habrá un escenario de confianza entre la sociedad civil y el Grupo BID . Además, el Banco deberá asegurarse de que esto aplique para todas las ramas de su institución tanto la pública como la privada; el estándar debe ser el mismo para todos.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ambiente y Sociedad</author>
                    <category>Voces por el Ambiente</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127365</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Mar 2026 15:04:04 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/24100309/Imagen2_1-2-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Sociedad Civil y BID: de la consulta a la participación real. ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ambiente y Sociedad</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/investigadores-awa-el-equipo-que-une-ciencia-y-ancestralidad-para-proteger-la-selva-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Caminar, para el&nbsp;pueblo awá, es una forma de aprender el mundo. Andar su territorio —dicen— es la única manera de conocerlo de verdad. “Al caminar se cuentan historias de la cultura y eso para nosotros es mejor que estar detrás del escritorio en una oficina”, explica Yuri Caicedo. Alguna vez, un mayor se lo dijo [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La Reserva Natural La Planada es un santuario de biodiversidad en el corredor Chocó-Darién, donde se han registrado más de 2100 especies y una de las mayores concentraciones de flora y plantas epífitas del país.</em></li>



<li><em>Administrada por el pueblo awá desde 2010, el territorio es concebido como tangán: un espacio sagrado para proteger la vida, donde no se permite la caza ni la colecta científica con sacrificio de animales.</em></li>



<li><em>Su modelo combina conocimiento ancestral y ciencia, impulsando investigación, monitoreo comunitario y formación de investigadores awá que lideran procesos ambientales y educativos.</em></li>



<li><em>A través del turismo científico comunitario, La Planada no solo genera alternativas económicas, sino que se ha convertido en un modelo replicado por otros resguardos y en una escuela de conservación y cultura.</em></li>
</ul>



<p>Caminar, para el&nbsp;<strong>pueblo awá</strong>, es una forma de aprender el mundo. Andar su territorio —dicen— es la única manera de conocerlo de verdad. “Al caminar se cuentan historias de la cultura y eso para nosotros es mejor que estar detrás del escritorio en una oficina”, explica Yuri Caicedo. Alguna vez, un mayor se lo dijo con claridad a un biólogo: si quería conocer al pueblo awá,&nbsp;<strong>tenía que “batir barro”</strong>, es decir, internarse por caminos donde no llegan los vehículos, atravesar suelos húmedos que se vuelven barrizales y aceptar que el conocimiento también implica ensuciarse.</p>



<p>Así se entiende la vida en la&nbsp;<a href="https://reservalaplanada.com/"><strong>Reserva Natural La Planada</strong></a>, ubicada en el municipio de Ricaurte, en el departamento de Nariño. Esta área protegida al sur de&nbsp;<strong>Colombia</strong>&nbsp;es gestionada desde 2010 por el&nbsp;<strong>Resguardo Indígena Awá Pialapí Pueblo Viejo</strong>. Allí, bajo la dirección de Caicedo,&nbsp;<strong>recorrer el territorio sigue siendo la base para cuidar la selva.</strong></p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/puentes-copas-arboles-salvavidas-monos-perezosos-puercoespines-sudamerica/">Los puentes en las copas de los árboles se vuelven salvavidas para monos, perezosos y puercoespines en Sudamérica</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270738"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23051628/Hum-91.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270738" /><figcaption class="wp-element-caption">Caminando el territorio awá en busca de mariposas, en la Reserva Natural La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>De esos recorridos surgieron, precisamente,&nbsp;<strong>los investigadores awá</strong>: un grupo de 18 mujeres y hombres —de entre 24 y 70 años— capacitados no solo para guiar visitas de turismo científico en la reserva, sino también para liderar procesos de educación ambiental en escuelas locales y&nbsp;<strong>colaborar en proyectos de investigación</strong>&nbsp;junto a universidades, organizaciones e investigadores independientes.</p>



<p>El grupo nació en 2021 cuando los conocimientos ancestrales del pueblo awá comenzaron a dialogar con la investigación científica de la&nbsp;<a href="https://www.udenar.edu.co/"><strong>Universidad de Nariño</strong></a>&nbsp;y el&nbsp;<strong><a href="https://www.humboldt.org.co/">Instituto Humboldt</a>.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23052039/Hum-67.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270739" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo de investigadores awá se ha especializado en cinco diferentes grupos biológicos: aves, mariposas, plantas útiles, plantas epífitas vasculares y anfibios y reptiles. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>“Fue un proceso de entrar en confianza y conversación entre investigadores locales e investigadores científicos;&nbsp;<strong>lo que se plantea es que todos los actores del proyecto aprendan el uno del otro</strong>”, dice Caicedo. “Ayudó mucho caminar en los diferentes senderos de la reserva, conocer e identificar plantas y animales; fue una formación en doble vía para lograr esa participación entre lo científico y lo ancestral”.</p>



<p>Así, la Universidad de Nariño aportó herramientas de monitoreo biológico; el Instituto Humboldt, enfoques sobre turismo, mapeo y dinámicas socioecológicas; y el resguardo, el conocimiento tradicional y su relación profunda con la naturaleza de la región.</p>



<p>“Los investigadores fueron seleccionados por asamblea general, cada uno según sus distintas habilidades y gustos, y se vincularon a cinco diferentes grupos biológicos:&nbsp;<strong>aves, mariposas, plantas útiles, plantas epífitas vasculares y anfibios y reptiles</strong>”, describe Caicedo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23052519/Hum-24.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270740" /><figcaption class="wp-element-caption">En el territorio de La Planada se han registrado al menos 324 especies de mariposas diurnas. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Una reserva para la investigación</h2>



<p>La Reserva Natural La Planada se encuentra en un paisaje oculto entre nubes bajas. Enclavada en las montañas del suroccidente colombiano, esta área protegida despliega 3200 hectáreas de bosque de niebla ubicado entre los 1200 y 2300 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente pacífica de los Andes.&nbsp;<strong>Es territorio del pueblo awá, que se nombra a sí mismo Inkal Awá, “gente de montaña”.</strong></p>



<p>Aquí, la selva no es solo un entorno: es Katsa Su, la “casa grande”, un espacio vivo donde la comunidad habita en relación con los ciclos naturales y los espíritus del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23052855/Hum-47.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270741" /><figcaption class="wp-element-caption">Los paisajes de La Planada, en el bosque de niebla. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Ubicada en un punto estratégico del corredor biológico Chocó-Darién, la reserva se ha consolidado como un sitio clave para el flujo e intercambio de especies entre Norte y Suramérica. Esa posición privilegiada explica su extraordinaria biodiversidad: datos del&nbsp;<strong>Sistema de Información de Biodiversidad (SiB) Colombia</strong>&nbsp;—resultado de un proceso de organización y sistematización de registros biológicos, literatura y monitoreos realizados junto a investigadores awá y la Universidad de Nariño— indican que&nbsp;<strong>en la zona se han registrado al menos 2144 especies de flora y fauna</strong>. Esto representa el 21 % de las especies reportadas para el departamento de Nariño y el 2.8 % del total nacional.</p>



<p>En La Planada&nbsp;<strong>habitan más de 400 especies de aves</strong>, equivalentes al 23 % de las registradas en Colombia. Entre las más destacadas, se encuentran el terlaque de Nariño&nbsp;<em>(Andigena laminirostris)</em>&nbsp;y una amplia variedad de tangaras.</p>



<p>Además,&nbsp;<strong>se registraron 324 especies de mariposas diurnas, 57 anfibios, 25 reptiles y al menos 24 especies de mamíferos</strong>, entre ellas el oso de anteojos&nbsp;<em>(Tremarctos ornatus)</em>, el puma&nbsp;<em>(Puma concolor)</em>, el kinkajú&nbsp;&nbsp;<em>(Potos flavus)</em>&nbsp;-también llamado tejón- y el mono aullador de manto&nbsp;<em>(Alouatta palliata)</em>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053944/Hum-90.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270745" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores awá estudian y monitorean la presencia de aves en La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053027/DSC04356.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270742" /><figcaption class="wp-element-caption">En La Planada habitan al menos 24 especies de mamíferos, entre ellas el kinkajú (<em>Potos flavus</em>), también llamado tejón. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>La riqueza vegetal también es excepcional: se han identificado&nbsp;<strong>más de 1000 especies de plantas, incluidas más de 300 variedades de orquídeas.</strong>&nbsp;Esta abundancia le valió una de sus descripciones más emblemáticas: en 1991, el botánico Alwyn Gentry la denominó “el imperio supremo de las epífitas”, en alusión a la impresionante presencia de estas plantas que crecen sobre los árboles.</p>



<p>“Nuestros ancestros han sido científicos de naturaleza porque han convivido en medio de la flora y la fauna”, dice Irene Caicedo Guanga, investigadora awá sobre plantas epífitas. “Con la parte científica occidental pudimos reforzar nuestros conocimientos; yo creía, según mi conocimiento ancestral, que solo existían las orquídeas grandes, pero aprendí que hay orquídeas diminutas que no se pueden observar a simple vista”.</p>



<p>Según el SiB, dadas las condiciones ecológicas y evolutivas de la reserva, esta alberga 112 especies endémicas para el país. Dentro de ellas se registran 107 plantas, cinco animales y 29 especies migratorias. Igualmente, la reserva&nbsp;<strong>alberga 50 especies con alguna categoría de amenaza</strong>, como la rana venenosa de La Planada&nbsp;<em>(Paruwrobates andinus)</em>, en peligro crítico de extinción.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270744"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053726/Hum-79.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270744" /><figcaption class="wp-element-caption">En la reserva se han identificado más de 1000 especies de plantas, incluidas más de 300 variedades de orquídeas. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">“Aquí no se colecta”</h2>



<p>En 2023, los investigadores awá&nbsp;<a href="https://repository.humboldt.org.co/server/api/core/bitstreams/0253be94-f2c4-4e5b-b11a-0748cd216601/content">publicaron sus hallazgos</a>&nbsp;junto a la Universidad de Nariño y el Instituto Humboldt. Esta información se recopiló a través del intercambio entre participantes de talleres y actividades de documentación y caracterización de la reserva, así como en el diálogo de intereses, perspectivas y características del vivir de los awá.</p>



<p>“Desde mi experiencia como investigadora awá el proyecto ha sido un éxito porque desde nuestra ancestralidad hemos podido compartir con los científicos de la academia occidental a través del proyecto de turismo científico”, agrega Caicedo Guanga.</p>



<p>Uno de los ejercicios participativos con investigadores awá permitió identificar 95 especies clave en la Reserva Natural La Planada —61 plantas y 34 animales—, valoradas no solo por su utilidad, sino también por su vínculo cultural, espiritual y cotidiano con la comunidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053410/DSC06670.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270743" /><figcaption class="wp-element-caption">La reserva se ha abierto a investigadores y visitantes, quienes se integran a la Red de Amigos de La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Los resultados revelaron un dato alarmante:&nbsp;<strong>al menos 34 de estas especies han disminuido drásticamente o desaparecido en otras zonas del territorio awá debido a la deforestación y la degradación ambiental</strong>. En este contexto, la reserva ha funcionado como un refugio vital, al albergar de forma exclusiva 41 de estas especies. Entre los casos más representativos está el&nbsp;<strong>palmito</strong>&nbsp;<em>(Prestoea acuminata)</em>, un alimento tradicional que hoy casi ha desaparecido fuera de la reserva.</p>



<p>“Los recorridos son bastante importantes”, dice Germán Libardo Ortiz Nastacuas, investigador awá de plantas útiles. A sus 58 años y con tres décadas de experiencia como guía, recuerda especialmente la primera vez que explicó la importancia del palmito: “Recuerdo tanto la primera vez que explicaba la importancia del palmito, que es un alimento tradicional para nosotros los awá y los campesinos mestizos en Ricaurte, y que también es una planta que sirve para hacer los techos de las chozas”.</p>



<p>Para él, estos espacios tienen un valor que trasciende la enseñanza. “A nosotros nos queda la satisfacción de haber explicado, compartido y que otros aprendan, que no se quede ahí el conocimiento y se pierda el saber nuestro, sino que otras personas también sepan qué tanta importancia tiene la&nbsp;<em>Prestoea acuminata</em>”, comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23054223/Hum-85.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270746" /><figcaption class="wp-element-caption">Diversas especies de animales y plantas han disminuido sus poblaciones en el territorio awá debido a la deforestación y la degradación ambiental. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>El grupo de la Universidad de Nariño y del Resguardo Indígena Awá Pialapí Pueblo Viejo desarrolló extensas jornadas de campo, en las que identificaban especie por especie en cada punto del territorio. Durante dos años recorrieron la zona con libreta en mano, documentando cada hallazgo.</p>



<p>“Todos iban adquiriendo conocimiento, tanto práctico como teórico, sobre las aves y las plantas, sus nombres científicos y comunes, mientras iban seleccionando y colectando información en sus libretas”, explica Yuri Caicedo.</p>



<p>Históricamente, la reserva se ha consolidado como un referente de investigación a nivel nacional e internacional,<strong>&nbsp;con más de un centenar de estudios sobre la biodiversidad</strong>&nbsp;que han aportado información clave de todos los grupos biológicos. Sin embargo, en los últimos años, la formación de investigadores awá en ámbitos biológicos, ambientales y socioculturales ha marcado un nuevo rumbo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055228/Hum-2-1.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270748" /><figcaption class="wp-element-caption">Yuri Caicedo, directora de la Reserva Natural La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Este proceso ha impulsado líneas de investigación prioritarias, ampliando el enfoque hacia temas como el manejo de recursos —incluyendo energías limpias, sistemas de agua y gestión de residuos—, la construcción de una política de manejo de fauna, así como áreas emergentes como la bioacústica, la gastrobotánica, el monitoreo comunitario y la recuperación de la lengua y las expresiones culturales del pueblo awá.</p>



<p>Así, la reserva y sus investigadores&nbsp;<strong>se convirtieron en los primeros actores comunitarios en publicar datos en el SiB de Colombia</strong>, abriendo un camino inédito para que las comunidades locales participen activamente en la construcción, publicación y difusión del conocimiento científico.</p>



<p>Bajo el mandato del pueblo Awá, este territorio ha sido declarado&nbsp;<em><strong>tangán</strong></em>&nbsp;de la biodiversidad. Este concepto cobra especial significado al entender su origen: en la vida cotidiana awá, el tangán es un espacio dentro de las cocinas familiares donde se resguardan y conservan elementos esenciales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055449/DSC06506.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270749" /><figcaption class="wp-element-caption">La observación de aves es una de las actividades más atractivas en la reserva. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Esa visión redefine las reglas de la reserva: en La Planada no se permite la caza —ni siquiera para subsistencia—, tampoco derribar vegetación&nbsp;<strong>ni la colecta científica que implique sacrificar animales</strong>. La decisión marca un punto de inflexión en la investigación biológica en Colombia, al anteponer la ética y la espiritualidad a las prácticas occidentales de estudio.</p>



<p>“Como expertos de su territorio, nos enseñaron a entrar en su dinámica y sus normas, a conocer la parte espiritual y todo lo que los mayores recomiendan”, dice Andrés Felipe SantoDomingo, investigador en ciencia participativa y enfoque biocultural del Instituto Humboldt. “Dentro de eso, una pauta fuerte que tiene la reserva y que los investigadores awá hacían cumplir, es&nbsp;<strong>‘aquí no se colecta’</strong>. En este territorio se colectó antes, cuando no pertenecía al resguardo, pero ahora tienen el principio de cuidar la vida en todas sus manifestaciones”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270750"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055556/Hum-19.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270750" /><figcaption class="wp-element-caption">El sacrificio de animales no está permitido en la Reserva Natural La Planada. Los individuos son inmediatamente liberados después de monitorearlos. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Turismo científico para la conservación</h2>



<p>La Reserva Natural La Planada comenzó su historia a inicios de la década de 1980, impulsada por una fundación civil. Sin embargo, desde 2010 su rumbo cambió:&nbsp;<strong>la administración pasó al Resguardo Awá Pialapí Pueblo Viejo</strong>. Desde entonces, es la propia comunidad awá la que lidera su manejo y conservación, construyendo alternativas desde el territorio.</p>



<p>A través de un modelo de turismo científico de naturaleza, la reserva se ha abierto a investigadores y visitantes, quienes se integran a una Red de Amigos de La Planada, lo que ha permitido incrementar el conocimiento sobre la biodiversidad y aspectos sociales de la zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270751"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055722/DSC05528_1.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270751" /><figcaption class="wp-element-caption">En La Planada se ha realizado más de un centenar de estudios sobre todos los grupos biológicos. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>“Desde el momento que la reserva fue entregada en calidad de donación al pueblo awá, se adquirió el gran compromiso de cuidar igual o mejor que antes. Con grandes desafíos, hemos logrado cumplir ese objetivo”, afirma Caicedo.</p>



<p>Durante décadas,&nbsp;<strong>el pueblo awá ha enfrentado las consecuencias del conflicto armado</strong>, en un territorio marcado por la violencia y el desplazamiento de varias de sus comunidades. Frente a este contexto, surgió desde las propias comunidades la necesidad de generar alternativas que garantizaran ingresos directos y sostenibles. Así, con el apoyo de la Gobernación de Nariño y el Instituto Humboldt, se impulsó un proyecto que no solo promoviera la investigación y gestión de la biodiversidad, sino que también abriera oportunidades económicas a través del turismo científico.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270752"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055919/Hum-94.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270752" /><figcaption class="wp-element-caption">Esta área protegida despliega 3200 hectáreas de bosque de niebla ubicado entre los 1200 y 2300 metros sobre el nivel del mar. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>En este camino, la reserva logró articular a distintos actores —agencias de viajes, universidades y otras instituciones— para consolidar un modelo que combina conservación y experiencia en campo. Como parte de esta apuesta, se diseñaron senderos interpretativos con guiones que orientan a los guías sobre cómo explicar la biodiversidad en cada recorrido, identificando zonas clave según los grupos biológicos. Esto permite que, al recibir visitantes, los recorridos sean más precisos, educativos y conectados con el entorno.</p>



<p>“Hay varios senderos donde ellos lograron identificar, por ejemplo, dónde hay mayor concentración de epífitas o de ranas y lagartos para que, al momento de que lleguen los turistas, puedan llevarlos al lugar indicado”, agrega Caicedo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270753"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23060913/00-Hum-3.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270753" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores awá son un grupo de 18 mujeres y hombres —de entre 24 y 70 años— capacitados para guiar visitas de turismo científico en la reserva. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Actualmente, el impacto de La Planada trasciende sus propios límites. En el municipio de Ricaurte se ha convertido en un punto de partida:&nbsp;<strong>otros resguardos comienzan a replicar su modelo de conservación</strong>, delimitando zonas de reserva y desarrollando sus propios procesos de monitoreo de fauna y flora. La experiencia se comparte de mano en mano: investigadores awá viajan a otros territorios para intercambiar conocimientos y capacidades.</p>



<p>El siguiente paso ya está en marcha:&nbsp;<strong>llevar a niños y niñas de las escuelas locales a la reserva</strong>&nbsp;para que crezcan entendiendo el valor de la biodiversidad que los rodea.</p>



<p>“Nosotros, como awá, nos hemos criado toda la vida con la fauna y la flora, y desde temprana edad nuestros padres nos enseñaron los nombres de cada planta”, concluye Germán Libardo Ortiz Nastacuas. “Los recorridos dentro de la reserva para nosotros son un orgullo porque nos sentimos juntos, dándoles a conocer a los visitantes la importancia de nuestra reserva”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270754"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23061042/Hum-16.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270754" /><figcaption class="wp-element-caption">Bajo el mandato del pueblo awá, este territorio ha sido declarado «tangán» de la biodiversidad: un espacio donde se resguarda y conserva la naturaleza. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>en 2023, los investigadores awá publicar sus hallazgos junto a la Universidad de Nariño y el Instituto Humboldt. <strong>Foto:</strong> cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/investigadores-awa-ciencia-ancestralidad-proteger-selva-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127338</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 20:43:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/23154137/00-Hum-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>UCompensar gana el Reto Innpacto Rosa con PreventIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/ucompensar-gana-el-reto-innpacto-rosa-con-preventia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El proyecto, desarrollado por la Facultad de Ingeniería, fue seleccionado como el mejor entre cerca de 150 iniciativas del país y contará con recursos para su implementación en la red hospitalaria y oncológica de Bogotá.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size"></p>



<p class="has-small-font-size"></p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<p class="has-text-align-left">La Fundación Universitaria Compensar (UCompensar) fue reconocida como ganadora del <strong>Reto Innpacto Rosa</strong>, una iniciativa nacional que impulsa soluciones innovadoras para mejorar la detección temprana del cáncer de mama en el país. El proyecto <strong>PreventIA</strong>, desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la institución, obtuvo el primer lugar entre cerca de <strong>150 propuestas</strong> provenientes de universidades, organizaciones de salud y empresas del sector tecnológico y médico.</p>
</div>
</div>



<p>La iniciativa fue una de las seis finalistas seleccionadas a nivel nacional, en una convocatoria que reunió proyectos de instituciones como la Pontificia Universidad Javeriana, la <strong>Liga Colombiana Contra el Cáncer</strong> y empresas especializadas en innovación médica. Durante el proceso de evaluación, los equipos presentaron sus propuestas ante jurados conformados por radiólogos, directivos del <strong>Hospital Universitario San Ignacio</strong>, expertos en cuentas de alto costo, representantes del Ministerio de Salud, la Secretaría de Salud de Bogotá, la Cámara de Comercio y líderes del sector farmacéutico.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><mark class="has-inline-color has-contrast-color">¿Cómo funciona PreventIA?</mark></strong></h4>



<p>PreventIA es un modelo de IA con una efectividad superior al 90 %, entrenado durante dos años con más de 100 GB de imágenes médicas provenientes de bases de datos internacionales, especialmente de Europa y Japón. Su función es analizar imágenes diagnósticas, detectar malformaciones, clasificar el tipo de calcificación y determinar si son benignas o malignas, todo esto en menos de un minuto.</p>



<p>De acuerdo con <strong>Angie Paola Rique Sabogal, ingeniera del equipo investigador de UCompensar</strong>, &#8220;la herramienta está pensada para funcionar en múltiples plataformas (web y móvil) y adaptarse a la realidad del país. De esta manera, se busca que médicos en centros rurales con baja conectividad, y también en zonas urbanas puedan acceder a la herramienta. El objetivo no es reemplazar al profesional de la salud, sino agilizar su trabajo y facilitar la toma de decisiones clínicas, sobre todo en municipios de tercera y sexta categoría&#8221;.</p>



<p>Este desarrollo evidencia cómo <strong>el modelo Universidad–Empresa de UCompensar convierte el conocimiento en soluciones reales, conectando a estudiantes, docentes y aliados con necesidades concretas del entorno</strong>, especialmente en sectores críticos como la salud.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-text-align-left"><strong>Del laboratorio a los hospitales: PreventIA inicia su fase de implementación</strong></h4>



<p>Este reconocimiento abre una nueva etapa para el proyecto. Como parte del premio, AstraZeneca, la Pontificia Universidad Javeriana y Daiichi Sankyo Japón aportarán recursos para la implementación de PreventIA en la red hospitalaria y oncológica de Bogotá, lo que permitirá avanzar en la validación y aplicación de la herramienta en entornos clínicos reales.</p>



<p>La implementación de esta tecnología podría contribuir a <strong>acelerar los procesos de diagnóstico</strong>, un factor determinante para mejorar los resultados en salud y ampliar las oportunidades de tratamiento oportuno para miles de mujeres en el país.</p>



<p>El desarrollo de PreventIA también refleja el enfoque de UCompensar hacia la investigación aplicada y la formación con impacto social. El proyecto ha contado con la participación de estudiantes, docentes, área de emprendimiento de UCompensar y aliados del sector salud, quienes han trabajado en el diseño y validación del modelo como parte de un proceso académico orientado a resolver desafíos reales del sistema sanitario.</p>
]]></content:encoded>
        <author>UCompensar</author>
                    <category>Colegio de Estudios Superiores de Administración</category>
                    <category>Educación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127158</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 18:49:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08150519/WhatsApp-Image-2026-03-26-at-5.45.55-PM-1-scaled.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[UCompensar gana el Reto Innpacto Rosa con PreventIA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">UCompensar</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mirada académica agroindustrial de @UNALoficial, @UniValleCol y @UniCauca a Ingenio @Manuelita160</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/mirada-academica-agroindustrial-de-unaloficial-univallecol-y-unicauca-a-ingenio-manuelita/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tras la visita al Ingenio el 13 de marzo, atendida por la gerencia agrícola y organizada por la Fundación Color de Colombia, los cuatro académicos compartieron sus impresiones sobre el cambio tecnológico observado, los retos en productividad y sostenibilidad, y las oportunidades de cooperación Universidad-Empresa-Sociedad. Atendieron la visita el gerente agrícola de Ingenio Manuelita, Luis [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Tras la visita al Ingenio el 13 de marzo, atendida por la gerencia agrícola y organizada por la Fundación Color de Colombia, los cuatro académicos compartieron sus impresiones sobre el cambio tecnológico observado, los retos en productividad y sostenibilidad, y las oportunidades de cooperación Universidad-Empresa-Sociedad.</p>



<p>Atendieron la visita el gerente agrícola de Ingenio Manuelita, <strong>Luis Guillermo Amú Caicedo</strong>; la jefa de Recursos Hídricos, <strong>Isabel Cristina Fragozo</strong>; la jefa de Tecnología Agrícola y Compost, <strong>Lina Paola Álvarez</strong>, y la jefa de Gestión Social y Comunicaciones, <strong>Luisa Fernanda González Cabal</strong>.</p>



<p>Los académicos visitantes fueron <strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong> y Carlos Mario Zuluaga, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira; <strong>Nohra Rodríguez</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>, y <strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>. </p>



<p>Por parte de la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> estuvo su director, Daniel Mera Villamizar.</p>



<p>A partir de las respuestas de los profesores, que pueden leerse más abajo, este es un resumen por cada pregunta, generado con Inteligencia Artificial (ChatGPT). </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Sobre cambio tecnológico</strong></p>



<p>Los académicos coinciden en que el principal valor formativo del Ingenio Manuelita radica en la convergencia entre trayectoria histórica e innovación tecnológica contemporánea. </p>



<p>Destacan, por un lado, la importancia de comprender la evolución tecnológica del ingenio y su impacto en productividad, eficiencia y bienestar laboral, y, por otro, la incorporación de herramientas de agricultura de precisión basadas en datos, digitalización en tiempo real y análisis computacional para la toma de decisiones. </p>



<p>Esta modernización se complementa con prácticas de economía circular y bioinsumos, así como con sistemas tecnificados de fertirriego, configurando un modelo de agroindustria que transita de la intensividad en recursos hacia la eficiencia, la sostenibilidad y la gestión inteligente.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Sobre retos en productividad y sostenibilidad</strong></li>
</ul>



<p>En cuanto a los desafíos futuros, existe un consenso en que la sostenibilidad constituye el eje crítico, aunque inseparable de la productividad. </p>



<p>Los académicos subrayan la necesidad de aumentar la producción por hectárea reduciendo simultáneamente el uso de recursos, especialmente en un contexto de cambio climático que impone variabilidad hídrica, eventos extremos y presión sobre los suelos. </p>



<p>A ello se suman retos logísticos y de gestión que exigen enfoques sistemáticos de mejora continua, así como la urgencia de garantizar el relevo generacional en el campo. </p>



<p>En conjunto, se plantea la transición hacia sistemas productivos resilientes, eficientes y ambientalmente responsables.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Sobre oportunidades de cooperación</strong></p>



<p>Finalmente, en materia de cooperación academia-empresa, las respuestas convergen en señalar un amplio campo de articulación centrado en la investigación aplicada, la extensión tecnológica y la formación de talento humano pertinente. </p>



<p>Se identifican oportunidades en el desarrollo de soluciones para manejo hídrico, adaptación climática, agricultura digital y optimización de cadenas productivas, así como en la transferencia de conocimiento hacia productores, especialmente pequeños proveedores. </p>



<p>Asimismo, se resalta el papel transversal de la responsabilidad social y la necesidad de integrar programas académicos de diversas disciplinas para responder a las demandas reales del sector, consolidando un ecosistema de innovación con impacto territorial.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Sobre cambio tecnológico</h2>



<p>A la pregunta de &#8220;¿<strong>qué cambio tecnológico de Ingenio Manuelita </strong>cree que los estudiantes deberían conocer en primer lugar en el pregrado?&#8221;, los académicos respondieron:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.</p>



<p>&#8220;En mi opinión un estudiante de primer semestre de pregrado debe conocer la línea de tiempo del avance tecnológico del Ingenio Manuelita y su impacto en  indicadores de productividad, eficiencia del recurso humano y calidad de vida del operario&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nohra Rodríguez</strong>, de&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.</li>
</ul>



<p>&#8220;Un cambio tecnológico clave es la integración de tecnologías digitales en los procesos productivos, especialmente el uso de datos para optimizar la eficiencia agrícola e industrial. </p>



<p>También la inclusión de tecnologías ancestrales como el uso de bioinsumos, compostaje y producción circular&#8221;.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.</p>



<p>&#8220;Hay novedades tecnológicas actuales en la cosecha y siembra que están involucrando avances en el manejo de imágenes y análisis de datos en computador que permiten precisar más las dosificaciones de nutrientes en suelo y también el manejo de las malezas. </p>



<p>Así también la digitalización de la información en tiempo real que tiene para la planificación del riego constituye herramientas y aplicaciones con impactos significativos en términos de sostenibilidad y economía agroindustrial en la cosecha y siembra&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.</li>
</ul>



<p>&#8220;El cambio tecnológico más relevante es la <strong>integración de sistemas de fertirriego tecnificado con gestión eficiente de recursos.</strong> </p>



<p>Este aspecto demuestra cómo la agricultura moderna pasa de ser intensiva en recursos a ser <strong>eficiente, digitalizada y ambientalmente responsable</strong>&#8220;.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="599" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-1024x599.jpg" alt="" class="wp-image-127045" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-1024x599.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-300x176.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-768x449.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b-1536x899.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19105459/Frente-a-planta-de-compost-b.jpg 1591w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>De izq a der: <strong>Raúl Antonio Díaz</strong> y <strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de UNAL sede Palmira; <strong>Isabel Cristina Fragozo</strong>, jefe de Recursos Hídricos de Ingenio Manuelita; <strong>Daniel Mera Villamizar</strong>, director de Fundación Color de Colombia; <strong>Nhora Rodríguez</strong>, de UniValle; <strong>Lina Paola Álvarez</strong>, jefa de Tecnología Agrícola y Compost de Ingenio Manuelita; <strong>Luis Guillermo Amú Caicedo</strong>, gerente agrícola de Ingenio Manuelita, y <strong>Jorge Sánchez</strong>, de Universidad del Cauca. </em><strong>Fotos:</strong> Angie Tatiana Torres (Ingenio Manuelita).</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Retos en productividad y sostenibilidad</h2>



<p>Frente a la pregunta de &#8220;e<strong>n productividad o en sostenibilidad, ¿qué le pareció más retador hacia el futuro?</strong>&#8220;, estas fueron las respuestas de los académicos:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.</p>



<p>&#8220;Respecto de la sostenibilidad el reto está en mantener el campo activo para el cultivo de la caña; en productividad incrementar la producción de caña por hectárea al mismo tiempo que disminuye el uso de los recursos, en especial los no renovables. </p>



<p>Además, garantizar un relevo generacional que beneficie al personal que termina su vida laboral y a los que la inician&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nohra Rodríguez</strong>, de&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.</li>
</ul>



<p>&#8220;El mayor reto hacia el futuro es equilibrar productividad con reducción de impactos ambientales, especialmente en el uso eficiente de agua y energía en contextos de cambio climático&#8221;.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.</p>



<p>&#8220;Dadas las características y día a día de la cosecha y siembra en el ingenio, sin lugar a duda hay grandes retos a futuro en términos de sostenibilidad.</p>



<p>Esto también supone desafíos logísticos, de planificación y de gestión de los recursos que permanentemente deberán estar sujetos a un ciclo PHVA en términos de calidad del manejo de este proceso&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.</li>
</ul>



<p>&#8220;Hacia el futuro, el mayor reto está en la sostenibilidad, más que en la productividad. </p>



<p>Aunque la productividad de la caña ha mejorado con tecnologías como el riego tecnificado y la agricultura de precisión, el cambio climático introduce variabilidad hídrica, eventos extremos y presión sobre los suelos, lo que exige sistemas productivos resilientes y adaptativos&#8221;.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Oportunidades de cooperación</h2>



<p>En relación con la pregunta de <em>&#8220;¿dónde ve más<strong> oportunidades de cooperación academia-empresa </strong>a la luz de lo observado en Ingenio Manuelita: investigación, apropiación y extensión tecnológica, formación pertinente de talento humano, responsabilidad social?&#8221;</em>, los académicos opinaron así: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Raúl Antonio Díaz</strong>&nbsp;<strong>Pacheco</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.</p>



<p>&#8220;La Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, identificó oportunidades de cooperación academia-empresa en temas como la generación de valor en el proceso de transformación de la caña de azúcar y tecnificación del pequeño proveedor.</p>



<p>También en mejoramiento de procesos de la cadena de suministro, formación pertinente de talento humano en ciencias agropecuarias, agroindustria, gestión y diseño de las organizaciones.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nohra Rodríguez</strong>, de&nbsp;<strong>Universidad del Valle</strong>: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.</li>
</ul>



<p>&#8220;Veo grandes oportunidades en el trabajo colaborativo para el desarrollo de investigaciones aplicadas y en la formación de talento humano, articulando necesidades reales de la industria con procesos académicos de pregrado y posgrado que impulsen innovación y transferencia tecnológica&#8221;. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Jorge Luis Sánchez Ortega</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad del Cauca</strong>: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.</p>



<p>&#8220;La universidad podría impactar de manera positiva y contribuir de manera transversal en todos los segmentos de necesidades de los ingenios azucareros: investigación, apropiación del conocimiento, proyección social y capacitación de personal interno y externo.</p>



<p>Lo anterior es posible dada la gran oferta de programas educativos en nuestro caso de la Universidad del Cauca, comenzando por la misma Ingeniería Agroindustrial, programas asociados a la rama de la administración de empresas y contables , humanidades, entre otras&#8221;.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Mario Zuluaga</strong>, de la&nbsp;<strong>Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.</li>
</ul>



<p>&#8220;Las mayores oportunidades de cooperación se concentran en la investigación aplicada y la extensión tecnológica, articuladas con la formación de talento humano. </p>



<p>En investigación, desarrollar soluciones en manejo hídrico, adaptación al cambio climático, suelos y agricultura digital. </p>



<p>En extensión, la academia puede ayudar a transferir estas innovaciones a los agricultores. </p>



<p>La responsabilidad social también es importante, pero como eje transversal: proyectos con comunidades rurales, eficiencia productiva con inclusión y sostenibilidad territorial. </p>



<p>Para la academia es fundamental que esta cooperación esté acompañada con la formación de estudiantes de pregrado y posgrado&#8221;.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo que sigue: pequeños productores en cadenas agroindustriales</h2>



<p>En desarrollo del objetivo estratégico tres (de tres) misional de Fundación Color de Colombia:&nbsp;<strong>Empoderamiento económico y calidad de vida</strong>, se adelanta un interés en torno a pequeños productores de varios cultivos en el Pacífico y el Caribe y su relación con agroindustrias.</p>



<p>Por eso, se proyecta un Coloquio académico regional para el segundo semestre centrado en dos capítulos del libro&nbsp;<strong><a href="https://www.iadb.org/es/noticias/estudio-bid-aboga-por-transformacion-de-agroindustria-de-america-latina-y-caribe#">“Competir en la Agroindustria: Estrategias Empresarias y Políticas Públicas para los Desafíos del Siglo XXI”</a></strong>, del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.</p>



<p>Los capítulos son: 4 (<strong>Las empresas tractoras</strong>) y 5 (<em>La asociatividad como estrategia de inserción internacional en mercados de agroalimentos de alto valor</em>).</p>



<p>“Las llamadas “empresas tractoras” permiten a pequeños productores integrarse a las cadenas agroalimentarias globales”.</p>



<p>El Coloquio acogerá a docentes y estudiantes de carreras afines de distintas universidades del Valle del Cauca y el Cauca, y a expertos de la industria.</p>



<p>Entre los estudiantes habrá invitados que son beneficiarios de la Fundación Corazón de Caña, y entre los pequeños productores, líderes de cañicultores de varios municipios que tienen contratos con ingenios.</p>



<p>Los interesados pueden escribir a&nbsp;mision.tecnica@fundacioncolordecolombia.org</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127014</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 16:04:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19092648/imagen-destacada-visita-a-Ingenio-Manuelita-para-blog-EE.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mirada académica agroindustrial de @UNALoficial, @UniValleCol y @UniCauca a Ingenio @Manuelita160]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: el nuevo Congreso llega con el desafío de legislar sobre defensores, deforestación, energía y crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-el-nuevo-congreso-llega-con-el-desafio-de-legislar-sobre-defensores-deforestacion-energia-y-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este 8 de marzo, la ciudadanía colombiana votó para renovar a senadores y miembros de la Cámara de Representantes.&nbsp;La elección de este nuevo Congreso, donde la alianza oficialista Pacto Histórico reforzará su mayoría, abre también una nueva etapa para varias discusiones socioambientales que han quedado detenidas o relegadas por otras agendas. La protección a las [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Tras la elección de nuevos senadores y representantes legislativos que iniciará labores el 20 de julio, especialistas, organizaciones y defensores identifican retos ambientales clave.</em></li>



<li><em>Plataformas de derechos humanos lanzaron exigencias que consideran fundamentales para la protección de personas defensoras y liderazgos indígenas.</em></li>



<li><em>Atender la deforestación mediante la trazabilidad de la ganadería es otro de los grandes retos que los nuevos legisladores de Colombia enfrentarán en ambas cámaras.</em></li>



<li><em>Especialistas consultados por Mongabay Latam identifican desafíos para abandonar la dependencia a los combustibles fósiles, regular la minería para la transición y diversificar la matriz energética desde el Parlamento.</em></li>
</ul>



<p>Este 8 de marzo, la ciudadanía colombiana votó para renovar a senadores y miembros de la Cámara de Representantes.&nbsp;<strong>La elección de este nuevo Congreso, donde la alianza oficialista Pacto Histórico reforzará su mayoría</strong>, abre también una nueva etapa para varias discusiones socioambientales que han quedado detenidas o relegadas por otras agendas.</p>



<p>La protección a las personas defensoras —quienes habitan el país con mayor letalidad para los protectores del territorio y el ambiente—, la implementación del Acuerdo de Escazú, la deforestación que no se detiene en la Amazonía, el reconocimiento e implementación de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), los retos en la transición energética y las acciones ante la crisis climática son algunos de los temas clave que&nbsp;<strong>el nuevo Congreso tendrá que atender a partir del 20 de julio,</strong>&nbsp;cuando inicie labores.</p>



<p>Tras la elección del nuevo Congreso y previo a los comicios presidenciales, organizaciones, especialistas y activistas advierten que este año electoral es determinante para que Colombia defina si logra avanzar hacia un modelo de desarrollo que sea compatible con la protección de sus ecosistemas y de los derechos de las comunidades en sus territorios.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-colombia-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Desafíos ambientales de Colombia en 2026: incremento de la violencia, deforestación y defensores en riesgo en un año electoral</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10021342/congreso-colombia-desafio-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica-7-scaled.jpg" alt="Urna de votación en Colombia" class="wp-image-270367" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia renovó el Senado y la Cámara de Representantes. En mayo será la elección presidencial. Foto: Registraduría Nacional de Colombia</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reducir la violencia contra defensores y liderazgos indígenas</strong></h2>



<p>Desde hace años,&nbsp;<strong>Colombia se ha consolidado como el país más letal del mundo para los defensores ambientales, sociales y de derechos humanos.</strong>&nbsp;En 2024, el país acumuló casi un tercio de los asesinatos y desapariciones a nivel mundial, con 48 casos, de acuerdo con un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/personas-defensoras-ambientales-latinoamerica-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe de Global Witness</a>. La mayoría de las víctimas de esta violencia pertenecen a comunidades indígenas y campesinas, quienes suelen resistirse al ingreso de actores armados y economías ilícitas en los territorios.</p>



<p>Por esta razón, cerca de&nbsp;<strong>112 organizaciones y plataformas de derechos humanos lanzaron un llamado al nuevo Congreso</strong>&nbsp;—que incluye&nbsp;<a href="https://somosdefensores.org/propuestas-y-exigencias-de-organizaciones-sociales-y-plataformas-de-derechos-humanos-al-nuevo-congreso-de-la-republica-2026-2030/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">21 puntos en materia de paz, derecho internacional humanitario y derechos humanos</a>— para que los legisladores avancen en la protección de las personas defensoras, así como de sus comunidades y territorios.</p>



<p>Astrid Torres, coordinadora del Programa Somos Defensores, señala que estas propuestas abordan tres grandes bloques que buscan&nbsp;<strong>soluciones al conflicto armado, la construcción de paz y la prioridad por proteger a las comunidades y territorios del extractivismo.</strong></p>



<p>“También es entender que la paz se hace con el cuidado y la protección de la Madre Tierra, de los ecosistemas y de los territorios. Por ello llamamos, en esos 21 puntos, a que el Congreso tiene que legislar en favor de las comunidades, que la prioridad no puede ser el extractivismo, ni los megaproyectos, en detrimento del bienestar y de la permanencia de las comunidades”, explica la defensora a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>En el documento, la sociedad civil llamó a proteger los territorios y la naturaleza “de intereses empresariales y extractivistas que expolian los bienes colectivos y ponen en riesgo la permanencia de las comunidades”, por lo que consideran indispensable<strong>&nbsp;que el Congreso legisle en base al Acuerdo de Escazú,</strong>&nbsp;el tratado internacional que busca garantizar el acceso a la información, a la participación y a la justicia ambiental en Latinoamérica y el Caribe, así como otras normas que ya existen e implican la protección ambiental o la lucha contra la crisis climática.</p>



<p>“Enfatizamos en esa línea de temas normativos que el Congreso tiene una obligación con las personas defensoras: participar decididamente en el cambio de normatividad que se requiere en Colombia para la protección de las personas defensoras, líderes y lideresas, y en la superación de la violencia que sufrimos quienes defendemos derechos”, agrega Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263412"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050409/congreso-colombia-proyectos-ambientales-6.jpg" alt="Cámara de Representantes de Colombia" class="wp-image-263412" /><figcaption class="wp-element-caption">De 122 proyectos ambientales presentados por el Poder Legislativo de Colombia, solo 7 % fue aprobado. Foto: cortesía Cámara de Representantes</figcaption></figure>



<p>La iniciativa pide que el Congreso cumpla la sentencia&nbsp;<strong>SU-546 de 2023, una serie de órdenes emitidas por la Corte Constitucional de Colombia,</strong>&nbsp;que declaró la grave y generalizada violación de los derechos humanos que viven las personas defensoras en el país.</p>



<p>Torres destaca también la necesidad de que tanto el Congreso como el Gobierno que serán electos en 2026 dejen de ver a las personas defensoras, así como los liderazgos campesinos e indígenas, como “enemigos” del Estado o del “desarrollo”, para reconocerlos como actores legítimos y aliados. “Esa doctrina no ha cambiado y sigue instalada en un grueso de las instituciones”, afirma la defensora.</p>



<p>Este primer llamado hecho por las organizaciones, sostiene Torres, nace por la falta de propuestas que atiendan a las personas defensoras en todo el proceso electoral.</p>



<p>“Muchos de los movimientos y partidos no hablan de personas defensoras, o hablan de la paz y la seguridad desde una visión militarista. Estamos diciéndole al nuevo Congreso y a las candidaturas que hay que trabajar los problemas que tiene Colombia desde una visión democrática y de derechos humanos”, insiste.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso/#:~:text=A%20pesar%20del%20reconocimiento%20pol%C3%ADtico%20a%20los,figura%20que%20otorga%20autonom%C3%ADa%20para%20estos%20pueblos." target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: el desafío de alcanzar la autonomía indígena pese a la violencia y las deudas del Congreso</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/16195641/portada-defensores.jpg" alt="En 2024, 146 personas defensoras del ambiente y el territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con Global Witness. Foto: Alta Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación" class="wp-image-265055" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, 146 personas defensoras del ambiente y el territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con Global Witness. Colombia encabeza el ranking. Foto: cortesía Alta Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Consolidar la autonomía indígena</strong></h2>



<p>Organizaciones, especialistas y comunidades han reconocido algunos avances en mesas de diálogo o en el reconocimiento de derechos en la administración del presidente Gustavo Petro, pero sostienen que estos pasos deben traducirse en mejores normas, así como en la implementación de procesos en la Administración pública y en la legislación.</p>



<p>Un caso destacable son las&nbsp;<strong>Entidades Territoriales Indígenas (ETI),</strong>&nbsp;una figura que reconoce la autonomía política, administrativa y fiscal de estas poblaciones, y que logró u<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">n avance histórico en diciembre pasado cuando el Presidente firmó los decretos para ocho territorios.</a></p>



<p>Estos decretos, junto con resoluciones judiciales, han ayudado a llenar el vacío que dejó el Congreso, que por más de 34 años ha omitido reconocer en una ley a las ETI. Juan David Varela, coordinador del equipo del Laboratorio Socio-Jurídico para la Innovación de lo Público de la Fundación GAIA Amazonas, señala que aunque sigue existiendo una deuda del Congreso en este tema, los decretos presidenciales han ayudado a consolidar esta figura.</p>



<p>“Estos instrumentos que ha expedido el Gobierno nacional en los últimos 30 años han generado unas regulaciones de manera fragmentaria. Ahora, con los decretos, hay ya un marco normativo integral y suficiente para avanzar en la formalización de las ETI” desde lo legislativo, explica el especialista.</p>



<p>Sin embargo, advierte la posibilidad de que el Congreso pueda emitir medidas regresivas o una ley orgánica de ordenamiento territorial, en la que no reconozca los logros que han obtenido las Entidades Territoriales Indígenas.</p>



<p>Por ejemplo, Varela destaca que uno de los pendientes desde el Congreso de Colombia será&nbsp;<strong>determinar cuáles van a ser las fuentes de financiamiento para las labores de las ETI y con esto profundizar su autonomía territorial en temas ambientales, de salud, educación o justicia.</strong></p>



<p>“El Congreso tiene un rol importante en los asuntos fiscales, pero los asuntos que son objeto de la autonomía de los gobiernos y de los territorios indígenas no serán objeto de regulación en el Congreso”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265937"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045219/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-scaled.jpg" alt="Pobladores indígenas trabajan en la fabricación de utensilios" class="wp-image-265937" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pueblos originarios de Colombia enfrentan diferentes obstáculos para lograr su autonomía en el territorio. Foto: cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p>“Cada gobierno y cada territorio indígena ha venido consolidando sus instrumentos de política y sus prioridades territoriales. Y en ese sentido, el Congreso sí puede precisar cómo se va a financiar el ejercicio de ese poder público”, expone.</p>



<p>Torres coincide en que el Congreso debe dialogar también con todas las figuras de gobierno indígenas en Colombia para entender su autoridad y autonomía.</p>



<p>“No es solamente que le den jurisdicción a los indígenas y ahí se acaba la cosa. El Congreso debe interlocutar con ese gobierno propio, sin ello obviamente es muy complicado avanzar en los asuntos territoriales que aquejan a las comunidades étnicas. Debe respetar los usos y costumbres, sin eso realmente no es posible lograr diálogos reales para gobernar el país”, advierte.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/deforestacion-colombia-2024-parques-conflicto-armado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: los grupos armados son los grandes ausentes en el reporte oficial de deforestación</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Deforestación y ganadería, una conexión pendiente a seguir</strong></h2>



<p>El panorama de la deforestación en Colombia es complejo, pero la tendencia desde 2024 indica que va en aumento y es provocada principalmente por el acaparamiento de tierras, la construcción no planificada de vías ilegales y la ganadería extensiva.</p>



<p>El&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/deforestacion-aumento-2024-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe oficial de monitoreo realizado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam)</a>&nbsp;indica&nbsp;<strong>un aumento de 43 % en la deforestación en 2024,</strong>&nbsp;respecto al año anterior, con&nbsp;<strong>una pérdida acelerada en la Amazonía colombiana</strong>, donde esta pérdida aumentó incluso un 74 %.</p>



<p>Natalia Escobar, coordinadora e investigadora de la línea de justicia ambiental de Dejusticia, señala que aunque se sabe que la ganadería sigue siendo uno de los principales motores de deforestación en Colombia,&nbsp;<strong>actualmente no se cuenta con herramientas de control suficientes para controlar ambientalmente al sector</strong>, por lo que será uno de los retos en el nuevo Congreso.</p>



<p>“Tenemos una trazabilidad ganadera fragmentada en materia de información, pero también en términos de política pública porque está vinculado al agropecuario y a lo sanitario específicamente, pero no hay un vínculo directo entre actividad ganadera y control ambiental y conservación del bosque”, detalla la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Aunque actualmente existen acuerdos voluntarios de cero deforestación entre el sector ganadero con el Gobierno, sociedad civil y privados para que esta actividad no dañe los bosques, Escobar señala que no es suficiente, pues se concentran solo en un pequeño grupo de actores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270369"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10021347/congreso-colombia-desafio-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica-5.jpeg" alt="Ganado en áreas de Colombia" class="wp-image-270369" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia actualmente no cuenta con herramientas suficientes para controlar ambientalmente a la ganadería. Foto: Senado de Colombia</figcaption></figure>



<p>La especialista considera fundamental avanzar en la&nbsp;<strong>reglamentación de competencias de distintas instituciones en Colombia que actualmente están fragmentadas y no permiten analizar toda la cadena de actividades que implica la ganadería</strong>, desde el desmonte y el sacrificio de ganado hasta la comercialización.</p>



<p>Incluso, Escobar señala como un reto incorporar la transparencia y el acceso a la información en la trazabilidad de la ganadería en Colombia, como parte de la implementación del Acuerdo de Escazú. El Congreso debe legislar para que ciertas normas cumplan o se adecúen al tratado o llamar a comparecer a ministerios que trabajen en la implementación y rindan informes al respecto.</p>



<p>“Definir un marco unificado de competencias y coordinación para el control de la deforestación va a ser necesario en algún momento. A partir de la ratificación del Acuerdo de Escazú&nbsp;<strong>es fundamental que los actores que pertenecen a la cadena de suministro asuman la responsabilidad como actores públicos</strong>”, sostiene.</p>



<p>A finales de 2025,<a href="https://www.senado.gov.co/index.php/el-senado/noticias/6874-senado-aprueba-proyecto-de-ley-para-promover-la-ganaderia-sostenible-y-libre-de-deforestacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;el Senado aprobó en plenaria el proyecto de Ley 261</a>&nbsp;que busca certificar la ganadería sostenible y libre de deforestación mediante el monitoreo ambiental para evitar la expansión de esta actividad en zonas protegidas. A través de un incentivo comercial, que incluye un sello ambiental, se establecen obligaciones para comercializadores y ganaderos. La iniciativa aún se encuentra en proceso legislativo.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rio-sogamoso-colombia-hidroelectrica-comunidades-estudio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: una hidroeléctrica cambió el río Sogamoso y está impactando en la vida de las comunidades ribereñas | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263263"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06065325/deforestacion-en-colombia-2024-amazonia-bosques-8.jpeg" alt="Área deforestada en la Amazonía colombiana" class="wp-image-263263" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonía colombiana, se identificó como causa directa de deforestación la praderización, relacionada con el acaparamiento de tierras. Foto: cortesía Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Fracking, minería y enfrentar la incertidumbre energética</strong></h2>



<p>El sector energético representará también un reto para el nuevo Congreso, así como para el nuevo gobierno de Colombia que sea electo en mayo próximo. Especialistas consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;destacan l<strong>a dependencia a los hidrocarburos, la minería y el abastecimiento de energía eléctrica como temas clave en los que la legislatura tendrá un papel relevante.</strong></p>



<p>Un tema que ha marcado intensamente el debate en el Congreso y la política del Gobierno del presidente Petro es&nbsp;<strong>la prohibición del&nbsp;<em>fracking</em>&nbsp;o fracturación hidráulica</strong>, una técnica que permite extraer gas o petróleo que se encuentra atrapado en capas de roca a gran profundidad y que requiere grandes cantidades de agua.</p>



<p>Nicolás David Ulloa Sánchez, coordinador programático de la Fundación Foro Región Central, señala que en la extracción de combustibles fósiles, el nuevo Congreso deberá hacer ejercicios de control político para generar procesos transparentes y con acceso a información clara que permitan tomar decisiones responsables, ante la confrontación política que hay en Colombia y que se agudizó con el rechazo de Petro para firmar nuevos contratos de explotación petrolera en el país.</p>



<p>La prohibición o no del fracking, asegura, es un reto que estará presente no sólo entre quienes ocuparán un puesto en el Congreso, sino también entre los aspirantes presidenciales, pues hay presiones fiscales y económicas en el país por esta actividad.</p>



<p>“Hay sentencias de la Corte Constitucional que ponen sobre la mesa la necesidad de realizar ejercicios participativos y técnicos de lo que implica desarrollar estas prácticas, que pueden tener una afectación ambiental muy fuerte y que algunas comunidades ya han dicho que no quieren. No obstante,&nbsp;<strong>el país en términos fiscales acudió mucho a la deuda para financiar el gasto público, donde la gran mayoría de los recursos o el desarrollo viene de estas rentas extractivas</strong>”, señala Ulloa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263408"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050333/congreso-colombia-proyectos-ambientales-2.jpg" alt="" class="wp-image-263408" /><figcaption class="wp-element-caption">El proyecto de ley que buscaba prohibir el fracking fue descartado por quinta ocasión en Colombia. Foto: cortesía Alianza Colombia libre de Fracking</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/irene-velez-ministra-colombia-cop30/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministra Irene Vélez: “La instrucción del presidente Petro fue superar el extractivismo” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<p>También advierte que los ejercicios de consulta impulsados desde el Congreso serán claves para la extracción de minerales críticos para la transición energética y la diversificación productiva.</p>



<p>A finales de 2025, el Gobierno nacional envió al Congreso el&nbsp;<a href="https://www.minenergia.gov.co/es/sala-de-prensa/noticias-index/gobierno-radica-ante-congreso-nueva-ley-minera-para-transicion-energetica-y-reindustrializacion-del-pais/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de ley “Ley Minera para la Transición Energética Justa, la Reindustrialización Nacional y la Minería para la Vida”,</a>&nbsp;donde se busca reorganizar al sector minero colombiano para alinearlo con la transición energética y otorgarle al Estado mayor capacidad de regulación, protección ambiental y desarrollo territorial en la explotación de minerales. Ulloa anticipa la discusión de este proyecto como un tema clave para el nuevo congreso.</p>



<p>“El reto es cómo llevar estos ejercicios de deliberación, no solamente desde el Congreso, sino tratar de aterrizarlos con diferentes actores que hacen parte del ecosistema de la minería. El sector empresarial manifestó que no fue invitado a espacios de diálogo, sectores de la sociedad civil dicen que nunca hubo un ejercicio de retroalimentación, de sistematización, de presentar las conclusiones y resultados”, dice el especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Al respecto, Escobar detecta un reto adicional para el Congreso:&nbsp;<strong>incorporar el cambio climático como un criterio en todos los estudios de impacto ambiental para el otorgamiento de licencias para cualquier proyecto.</strong></p>



<p>“Esto no aparece en la agenda legislativa. Además de que ya es una orden de la Corte Constitucional y sería fundamental que las nuevas legislaturas lo incorporen”, señala.</p>



<p>Ulloa también señala que la nueva legislación debe fomentar la diversificación de la matriz energética de Colombia para reducir la dependencia del 63 % de fuentes hidroeléctricas.</p>



<p>“En tiempos de sequía es grave porque pone al país en riesgos de posibles apagones y, sin duda, el Congreso allí tiene un rol clave, por ejemplo, en cómo actualizar, modernizar la normativa generando diferentes estímulos y beneficios para promover la diversificación y desarrollar otro tipo de energías no convencionales”, comenta.</p>



<p>Además, precisa que los proyectos de energías renovables también enfrentan conflictos socioambientales que deben ser resueltos sin descuidar los requerimientos y la consulta a comunidades afectadas, por lo que señala que se deberán adaptar los mecanismos a los territorios que pueden ser impactados.</p>



<p>“Ir a las regiones y que los congresistas conozcan de viva cuenta qué es lo que se está dialogando en el territorio y que ese sea el insumo para tratar de construir propuestas, no quedarse solamente en el problema”, solicita.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270371"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10022225/debe-fomentar-la-diversificacion-de-la-matriz-energetica-de-Colombia-para-reducir-la-dependencia-del-63-de-fuentes-hidroelectricas-7.jpg" alt="Parque eólico en colombia" class="wp-image-270371" /><figcaption class="wp-element-caption">El nuevo Congreso en Colombia también deberá apostar por diversificar la matriz energética del país. Foto: cortesía Ministerio de Minas y Energía</figcaption></figure>



<p>En abril próximo,&nbsp;<strong>Colombia realizará la primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles</strong>, un espacio propuesto&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/cop30-no-logro-avanzar-transicion-combustibles-fosiles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">a raíz de la COP30</a>&nbsp;para construir rutas concretas, justas y viables hacia economías descarbonizadas.</p>



<p>Ulloa señala que pese a ser una iniciativa del Gobierno, el Congreso deberá aportar medidas para la transición energética justa.</p>



<p>“El llamado al Congreso es que ponga sobre la mesa este tema, que ayude a pensar y a construir cuál es esa visión para ir haciendo esa transición paulatina, cómo promover ejercicios de diversificación económica y productiva para tratar de cerrar esa dependencia que se tiene a los recursos y a las rentas extractivas”, agrega.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> los nuevos representantes y senadores del Congreso de Colombia enfrentará retos en cuanto a la protección de defensores, en deforestación, energía y crisis climática. <strong>Foto:</strong> cortesía Senado de Colombia</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/desafios-congreso-colombia-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126762</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Mar 2026 12:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Inteligencia artificial: crecen los conflictos alrededor de los centros de datos por el agua, la energía y el territorio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/inteligencia-artificial-crecen-los-conflictos-alrededor-de-los-centros-de-datos-por-el-agua-la-energia-y-el-territorio/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Al ritmo que viene el&nbsp;desarrollo de la inteligencia artificial, se calcula que cada año se van a construir entre 120 y 130 data centers de hiperescala a nivel mundial. Estamos hablando de&nbsp;alrededor de 800 nuevos centros de datos gigantescos hasta 2030. Eso es brutal”, dice a Mongabay Latam&nbsp;Soledad Vogliano, investigadora argentina del grupo ETC, una [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un estudio que está realizando la Relatoría Especial sobre los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señala que existen conflictos socioambientales en todos los países del continente.</em></li>



<li><em>En Latinoamérica los países con mayor cantidad de data centers que concentran la alimentación de la IA se encuentran en Brasil, México y Chile.</em></li>



<li><em>Los principales problemas giran alrededor del agua y la energía, ya que los data centers utilizan grandes cantidades de estos recursos.</em></li>



<li><em>El uso de la tierra y el ruido constante que producen los centros de datos también están ocasionando conflictos en los países de Latinoamérica.</em></li>
</ul>



<p>“Al ritmo que viene el&nbsp;<strong>desarrollo de la inteligencia artificial</strong>, se calcula que cada año se van a construir entre 120 y 130 data centers de hiperescala a nivel mundial. Estamos hablando de&nbsp;<strong>alrededor de 800 nuevos centros de datos gigantescos hasta 2030</strong>. Eso es brutal”, dice a M<strong>ongabay Latam</strong>&nbsp;Soledad Vogliano, investigadora argentina del grupo ETC, una organización que monitorea el impacto de las tecnologías emergentes sobre la biodiversidad, la agricultura y los derechos humanos.</p>



<p>Se tratan de&nbsp;<strong>gigantescas infraestructuras digitales que albergan la información necesaria para abastecer una demanda cada vez mayor de almacenamiento de datos</strong>&nbsp;con una gran variedad de propósitos, entre ellos, el creciente uso de la inteligencia artificial (IA). El problema de estas construcciones es que para su funcionamiento permanente requieren de un uso intensivo de recursos, como agua y energía.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/04/inteligencia-artificial-impactos-ambientales-america-latina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La otra cara de la Inteligencia Artificial: estos podrían ser sus impactos ambientales en América Latina</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270373"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10114733/Mapa-Data-Center-1.png" alt="" class="wp-image-270373" /><figcaption class="wp-element-caption">Ubicación de los data centers en el mundo. Fuente: cortesía Data Center Map</figcaption></figure>



<p>De acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.iea.org/">Agencia Internacional de Energía</a>, los centros de datos&nbsp;<strong>consumen entre el 1.5 % y 2 % de la electricidad a nivel mundial</strong>&nbsp;y se calcula que para 2030 esta demanda se duplicará. Lo mismo sucede con el agua. Vogliano explica que cuando se instala un data center en hiperescala, es decir, de grandes dimensiones, este&nbsp;<strong>puede utilizar hasta 19 millones de litros de agua por día, que equivale a lo que consume una ciudad de 50 000 habitantes en una jornada</strong>.</p>



<p>Con estos niveles de consumo de agua y energía, sumado a la ocupación de grandes espacios de tierras y otros problemas para las poblaciones cercanas como los ruidos constantes por el funcionamiento de los equipos, los conflictos socioambientales están en aumento.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La expansión de la infraestructura digital</h2>



<p>Desde hace tres años, la Relatoría Especial sobre los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Redesca) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “empezó a identificar mucha conflictividad asociada a la nueva infraestructura digital, una situación que, prácticamente, se puede encontrar en todo el continente”, comenta Javier Palummo, Relator Especial de Redesca, en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>“Es la primera vez que desde el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos se pone énfasis específico en los impactos de la infraestructura digital sobre los derechos humanos”, agrega Palummo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269027"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/30195420/Image_7-1-scaled-1.jpg" alt="Animales silvestres e imágenes falsas hechas con IA" class="wp-image-269027" /><figcaption class="wp-element-caption">Un centro de datos en Iowa. La expansión de la infraestructura para la inteligencia artificial está dejando una huella cada vez mayor en el medio ambiente y el cambio climático. Foto: Google</figcaption></figure>



<p>Palummo se refiere así a lo que significa la presión sobre servicios esenciales, el costo y la disponibilidad de la energía y los riesgos estructurales en el goce del derecho al acceso al agua, que “podrían tener impactos vinculados a la salud y al ambiente sano, entre otros derechos”. En ese sentido, Palummo menciona que&nbsp;<strong>existe una mayor preocupación cuando este tipo de obras de infraestructura digital se desarrollan en zonas con estrés hídrico o en lugares que se encuentran en una situación de desigualdad preexistente</strong>.</p>



<p>Otro aspecto que menciona Palumbo con relación a la evaluación de casos que vienen haciendo en Redesca son los marcos regulatorios y las políticas públicas relacionados con las facilidades para que se instalen estas infraestructuras. “Hemos identificado que cada país toma distintos caminos a la hora de asegurar que este tipo de grandes obras tenga un impacto reducido en términos de protección del ambiente, de afectación del ambiente, uso de recursos naturales, de energía”, asegura el relator.</p>



<p>Desde ese punto de vista,&nbsp;<strong>la relatoría ha llamado a que los Estados adopten marcos regulatorios y políticas públicas</strong>&nbsp;que aseguren que la transformación digital se desarrolle con enfoque de derechos humanos, sostenibilidad ambiental y debida diligencia ambiental.</p>



<p>Aunque la Redesca considera que el desarrollo de esta infraestructura digital puede ser importante y estratégica para el progreso económico y social de los Estados de la región, también toma en cuenta que esto solo puede ser posible cuando contribuye a reducir problemas estructurales y promover la inclusión de poblaciones históricamente excluidas.</p>



<p>Palummo también menciona que&nbsp;<strong>los conflictos sociales alrededor de las infraestructuras digitales se han generalizado en todos los países del continente</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270374"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10120902/Central-hidroelectrica-Agencia-Andina.jpg" alt="" class="wp-image-270374" /><figcaption class="wp-element-caption">El uso intensivo de agua es uno de los principales problemas medioambientales que ocasionan los data centers. Foto: Agencia Andina</figcaption></figure>



<p>Por su parte Soledad Vogliano señala que América Latina es la región que cuenta con menos desarrollo de infraestructura digital, pues solo alrededor del&nbsp;<strong>5 % de los data centers del mundo están en Latinoamérica</strong>. “Los países que tienen mayor desarrollo son Brasil, México y Chile, pero fundamentalmente Brasil, porque se ha constituido en un hub de desarrollo de data centers alrededor de Sao Paulo”.</p>



<p>En cuanto a Chile, Vogliano menciona su cercanía con los puertos de entrada de cables submarinos de fibra óptica, que le brindan ventajas para el funcionamiento de estos data center. Cabe mencionar que&nbsp;<strong>las instalaciones subterráneas de fibra óptica son otra de las infraestructuras digitales a gran escala que también genera conflicto en las comunidades</strong>, que reclaman la ausencia de consultas públicas antes de la instalación de estos equipos.</p>



<p>En el caso de México, comenta Vogliano, el desarrollo de los data center tiene que ver con el vínculo con los Estados Unidos. Sin embargo, recientemente, sobre todo en el último año, “hay una especie de carrera por promover la llegada de data centers en otros países”. Un caso paradigmático es el anuncio del presidente Javier Milei para la instalación de data centers de Open AI —el gigante de ChatGPT— en la Patagonia.</p>



<p>Durante la reunión que tuvo Milei con los representantes de la empresa se destacó el compromiso de posicionar al país como un enclave estratégico para el desarrollo tecnológico y consolidar a Argentina como un hub de innovación. Otras empresas que están desarrollando a gran escala la inteligencia artificial e instalando data centers de grandes dimensiones son Amazon, Google y Microsoft.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270375"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10122214/Data-center-de-google.jpg" alt="" class="wp-image-270375" /><figcaption class="wp-element-caption">Un data center construido en Estados Unidos. Foto: Creative Commons Attribution 2.0 Generic</figcaption></figure>



<p>Además del problema del uso intensivo de agua y de energía, el uso de la tierra también genera conflictos. “En algunas zonas ocurren cambios de uso de suelo, zonas que eran típicamente rurales, incluso cordones de producción de alimentos cerca de las ciudades, empiezan a convertirse en sitios de producción de capacidad computacional. Eso, obviamente, es un rediseño del territorio”, aclara Vogliano.</p>



<p>En otros lugares lo que está pasando es que los centros de datos empiezan a competir con zonas de barrios populares, agrega la especialista,&nbsp;<strong>transformando la dinámica del territorio</strong>. “Un&nbsp; impacto directo que hace que la vida en ese lugar sea muy difícil es el ruido. Es algo que nadie toma en cuenta, pero los data centers producen un ruido permanente. No es muy fuerte, pero es como sentir un zumbido permanente todo el tiempo”, cuenta Vogliano.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ataques-fauna-silvestre-imagenes-falsas-ia-despiertan-preocupacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Videos falsos de fauna silvestre creados con inteligencia artificial inundan las redes y generan alarma entre expertos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El reclamo de las comunidades</h2>



<p>“Antes de que llegaran los centros de datos, Querétaro ya enfrentaba problemas de estrés hídrico”, comenta a M<strong>ongabay Latam</strong>&nbsp;el mexicano Adrián Carrera, líder de Infoactivismo de SocialTIC, una organización dedicada a investigar la tecnología digital.</p>



<p>Carrera conoce bien lo que está sucediendo.&nbsp;<strong>Querétaro es el estado de México con mayor cantidad de centros de datos a hiperescala</strong>. Un lugar donde se han instalado esas infraestructuras gigantescas que albergan los equipos necesarios para almacenar inmensos volúmenes de información que alimenta la inteligencia artificial (IA).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270376"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10123150/Protesta-en-Queretaro-Mexico-en-septiembre-de-2022-Foto-cortesia-de-Global-Voices.jpeg" alt="Protesta en Querétaro, México, en septiembre de 2022. Foto: cortesía de Global Voices." class="wp-image-270376" /><figcaption class="wp-element-caption">Protesta en Querétaro, México, en septiembre de 2022. Foto: cortesía Global Voices</figcaption></figure>



<p>“Tenemos testimonios de algunas comunidades cercanas a centros de datos que refieren que ahora tienen cortes de agua, por ejemplo, con mayor frecuencia.&nbsp;<strong>Si bien ya tenían&nbsp; problemas antes, ahora se han agravado</strong>”, comenta.</p>



<p>Se están generando también problemas de suministro eléctrico. “Estos impactos son cada vez más evidentes y las personas se molestan. Por eso, es más probable que se presenten más conflictos socioambientales”, afirma.</p>



<p>Carrera asegura que las personas que viven cerca de los lugares donde se instalan estos data centers ven fracturada su cotidianidad. “<strong>Lo más evidente es que abras la llave del agua y no salga o que se vaya la luz por muchas horas, con una frecuencia que no ocurría antes</strong>. La gente nos dice: ‘Ya no puedo vivir como vivía antes’”, cuenta.</p>



<p>A ello se suma la falta de información transparente sobre los proyectos y una especie de zona gris sobre la normas y leyes alrededor de éstos. Carrera menciona que los grupos de activistas en Querétaro han tenido dificultades para acceder a la información sobre cómo se están desarrollando estos proyectos. “Si no hay información es más difícil que haya una discusión pública con evidencia”, comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270379"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10124246/Protesta-en-Uruguay-contra-el-gobierno-por-la-construccion-de-data-centers-cortesia-de-radio-Havana-Cuba--1.jpeg" alt="" class="wp-image-270379" /><figcaption class="wp-element-caption">Protesta en Uruguay contra el Gobierno por la construcción de data centers. Foto: cortesía Radio Havana</figcaption></figure>



<p>Carrera también aborda las diferencias en cuanto a legislación entre países para permitir la instalación de los centros de datos y explica que los&nbsp;<strong>países de la Unión Europea tienen regulaciones más estrictas que en América Latina</strong>.</p>



<p>Eduardo Poletti, director de las maestrías en Tecnologías de la Información de la Universidad Autónoma del Perú, señala que si bien con el desarrollo de la IA la demanda de centros de datos es exponencial, no se debe dejar de lado otros aspectos necesarios para el funcionamientos de estas infraestructuras digitales, como el cableado de fibra óptica. “<strong>Estos grandes centros de datos van a funcionar en la medida en que haya conexión. Y obviamente por el crecimiento exponencial de la IA tiene un impacto colateral</strong>”.</p>



<p>La pregunta es “¿estamos preparados?”, comenta Poletti. “Somos conscientes de que particularmente en América Latina los ejes de estos impactos están en el agua” y menciona el caso de Perú, donde existen zonas con estrés hídrico, por tanto, instalar centros de datos “definitivamente sería una bomba social”.</p>



<p>Otro aspecto importante que menciona Poletti es nuevamente el uso de energía y del territorio. En este último aspecto toma en cuenta el cableado submarino y las torres de telecomunicaciones que&nbsp; impactan en los ecosistemas en forma sensible. “<strong>La conectividad no puede avanzar a costa de este tipo de invasiones en los territorios</strong>. Necesitamos modelos sostenibles que prioricen, obviamente, las energías renovables y una gestión más eficiente del uso del agua”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270377"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10124006/The-Science-Park-in-Canelones-in-southern-Uruguay-where-Google-plans-to-build-its-data-center.-Image-courtesy-of-Data-Center-Dynamics.jpg" alt="El Science Park en Canelones, Uruguay, donde se planea instalar un data center. Foto: Cortesia de Data Center Dynamics." class="wp-image-270377" /><figcaption class="wp-element-caption">El Science Park en Canelones, Uruguay, donde se planea instalar un data center. Foto: cortesía de Data Center Dynamics</figcaption></figure>



<p>Poletti menciona que también es importante “la generación de valor compartido”, es decir, que se consulte a las comunidades cuando se planea instalar centros de datos y fibra óptica en sus territorios y se garantice que esas comunidades sean parte de esos proyectos, pues más allá de la inversión que realicen los grandes operadores tecnológicos también deben tener una responsabilidad con el entorno y la población. “Es muy difícil llegar a generar un valor compartido”, afirma.</p>



<p>En cuanto a la legislación, Poletti señala que en América Latina “es muy pobre” y “no se manejan estándares” para los recursos hídricos y energéticos, como sí se hace en los países europeos. “<strong>Se menciona que para 2030 el consumo de agua de los centros de datos podría superar 1.2 billones de litros de agua por cada kilovatio hora utilizado por la IA</strong>, eso es impensable”, dice el catedrático. Por eso, agrega “el desafío es que en países como el nuestro se establezcan estándares para la innovación tecnológica que se sustenten en políticas ambientales y sociales que aseguren beneficios tanto para las personas como para los ecosistemas”.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> data center en Querétaro, México. <strong>Foto:</strong> Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International license</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/inteligencia-artificial-conflictos-centros-de-datos-agua-energia-territorio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 16:43:16 +0000</pubDate>
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