<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/procuraduria/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:15:47 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Todos los resultados de blogs de procuraduria | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/me-too-colombia-y-el-viacrucis-patriarcal/</link>
        <description><![CDATA[]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>El Me Too Colombia, propio de esta fase feminista en clave digital del siglo XXI, estalló en todas las redes y, a manera de búmeran, visibilizó casos de denuncia de violencia, abuso sexual, abuso de poder y otras formas de acoso en el mundo del periodismo y en otros escenarios. Esto, sin duda, removió y dio oxígeno —no solo de manera simbólica, sino real— al movimiento dedicado a estas causas nobles, a las mujeres víctimas que se atrevieron a denunciar, hoy y siempre, y a las colectivas dedicadas al litigio violeta, muchas de ellas igualmente perseguidas, estigmatizadas e incluso denunciadas por los victimarios.</p>



<p>Pero también cuestionó, entre otras instituciones, al Estado patriarcal y a su justicia lenta, responsable en parte de la impunidad frente a la infinidad de casos que llegan —o que deberían llegar— a su conocimiento. El #MeTooColombia dejó al descubierto “el pacto de silencio” en torno a esta crueldad normalizada por todos y todas, en donde el Estado y la justicia han quedado en cuestión significativa. Ni hablar del silencio del primer gobierno de izquierda ante tantas denuncias, en el que ha preferido premiar a los denunciados, dejándolos en condiciones privilegiadas para la construcción de estrategias de silenciamiento y violencia sistemática.</p>



<p>Gracias a la lucha de siglos y décadas de las colectivas feministas, se han logrado avances en el mundo y en Colombia en la construcción de un marco jurídico de protección. En el caso colombiano, ese marco parte de la propia Constitución Política, de su bloque de constitucionalidad —con instrumentos como la CEDAW y la Convención de Belém do Pará— y de normas como la Ley 1257 de 2008, gran ley contra todas las formas de violencia de género; la Ley 1542 de 2012; la Ley 1761 de 2015, que tipificó el feminicidio y es conocida como la Ley Rosa Elvira Cely; la Ley 2126 de 2021; la Ley 2365 de 2024; el Código Penal, en su componente violeta; y el Código de Procedimiento Penal. A ello se suman las sentencias violetas de la Corte Constitucional, de las demás altas cortes de cierre, los aportes de la justicia transicional impulsada por la JEP y la lenta transformación de la justicia patriarcal colombiana. Aun así, la impunidad ha seguido siendo la regla.</p>



<p>Todo este ordenamiento jurídico —en muchos casos de carácter punitivo— se ha tenido que implementar ante la prevalencia de una cultura que sigue viendo a las mujeres como propiedad, como subordinadas, como cosas, como objetos y hasta como amenaza. Así lo reflejan las cifras, en donde las mujeres constituyen el 75,6 % de las víctimas de violencias basadas en género (VBG), dato que evidencia la feminización de la crueldad en este ámbito, sin desconocer que otros géneros e identidades sexuales también son susceptibles de estas violencias estructurales e históricas.</p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<p><code>El tema de la impunidad en la violencia basada en género hace referencia, entre otras cosas, a que más del 90 % de los delitos contra las mujeres no llega a una condena, y en casos como el acoso sexual la impunidad bordea el 99 %. Pero la impunidad va más allá de la ausencia de fallos condenatorios: también está en el imaginario social que impide a las mujeres creer en el Estado y en sus instituciones; en el temor a denunciar por la estigmatización y las consecuencias que ello conlleva; en la dependencia económica, laboral y social frente a los victimarios; y en la falta —o insuficiencia— de formación de quienes deben protegerlas en comisarías de familia, el ICBF, la fuerza pública, Ministerio de Igualdad y Equidad, Ministerio del Interior, Defensoría del Pueblo, Procuraduría y las instituciones de justicia, entre otras.</code></p>
</div>
</div>



<p>Son estas mismas instituciones las que conocen de primera mano los hechos aberrantes o reciben las denuncias y, por lo tanto, tienen la enorme responsabilidad de recepcionar, acompañar, investigar y administrar justicia en casos de violencia sexual, violencia intrafamiliar, feminicidio, acoso sexual, trata y toda forma de violencia simbólica. Al final, todo se convierte en un viacrucis —como he denominado esta columna— que culmina en la revictimización o crucifixión de las víctimas: una especie de Semana Santa permanente, pero sin resurrección, sin la más mínima esperanza.</p>



<p>Por fortuna —y lo digo así— las estrellas se alinearon en el caso de #MeTooColombia: algunos agresores fueron removidos de escenarios de poder (ya los veremos en otros escenarios, como si nada), se activaron redes de mujeres y mecanismos de protección, y el tema logró visibilidad gracias a voces femeninas influyentes en el mundo de la comunicación, un asunto impensable para mujeres de otras geografías en Colombia. Sin embargo, esto no puede quedarse en la reacción coyuntural. Se requiere ir más allá de comités de investigación —el show mediático que están haciendo las instituciones ante lo que denominan crisis— y avanzar hacia la creación urgente de culturas organizacionales con enfoque de género e interseccionalidad.</p>



<p>En esa línea, resulta relevante el anuncio de la Fiscal General de la Nación sobre la creación de grupos especializados con enfoque de género, la revisión histórica de casos bajo su conocimiento —¿qué pasó?— y la valoración y el seguimiento del derecho fundamental al escrache, identificado por la Corte Constitucional de Colombia como la libertad de expresión que “permite a las víctimas denunciar vulneraciones graves a sus derechos, especialmente en escenarios de impunidad o falta de acceso a la justicia” (Sentencia T-289 de 2021). Un derecho fundamental que, en el contexto colombiano, culmina con la criminalización de las víctimas y de las colectivas, quienes terminan denunciadas por injuria y calumnia por parte de sus agresores. Lo de la Fiscalía llega tarde, pero es mejor tarde que nunca.</p>



<p>Vuelvo entonces a la metáfora de los lentes: no todos los casos los requieren, pero los de VBG, indudablemente, sí. La Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia han insistido en la necesidad de juzgar con perspectiva de género cuando los casos clamen dichos enfoques. Sin embargo, estos lentes resultan insuficientes si no se articulan con enfoques de interseccionalidad e interculturalidad. No es lo mismo estar en Bogotá que en las diversas geografías del país. Edad, etnia, condición migratoria, identidad sexual, discapacidad, ruralidad, pobreza y subordinación son variables que deben cruzarse para comprender la complejidad de estos casos, muchos de los cuales terminan en el olvido, mientras el viacrucis continúa.</p>



<pre class="wp-block-code"><code>La crueldad histórica contra las mujeres no ha terminado y no promete hacerlo pronto. Hablamos de siglos de sistema patriarcal, pero también de luchas, resistencias y avances —desde distintas geografías y miradas— que nos recuerdan que este proceso no es lineal ni homogéneo. En Abya Yala, por ejemplo, las luchas no solo son por igualdad, sino por comunidad, reconocimiento y vida digna. Allí, el feminismo comunitario también realiza la tarea.</code></pre>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>El #MeTooColombia, o estallido digital de las mujeres contra la VBG, apenas empieza. Todas las organizaciones e instituciones deben estar revisando, con transparencia y sinceridad, sus estructuras violentas y patriarcales. ¿Qué están haciendo para ponerse a tono con la historia? Y el Estado patriarcal —esa es mucha mole de machismo— no abandonará fácilmente tantos privilegios. El viacrucis no termina, pero la lucha por la dignidad, la equidad y la igualdad tampoco.</p></blockquote></figure>



<p><strong>Nota 1:</strong> Esta columna fue escrita en plena Semana Santa. Que la espiritualidad nos colme de empatía para comprender —y erradicar— tamaña crueldad histórica.</p>



<p><strong>Nota 2</strong>: Un análisis más profundo de este tema se encuentra en el artículo escrito junto con Ana Lucía Caldas: <em>La lucha por la inclusión de la perspectiva de género en la aún justicia patriarcal colombiana. Cuatro casos emblemáticos</em>, el cual se puede consultar a texto abierto en el siguiente enlace:<br><a href="https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html">https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html</a></p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127666</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 22:23:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04204122/WhatsApp-Image-2026-04-04-at-8.38.05-PM-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Crisis en el Golfo de México: científicos revelan nueva evidencia sobre el derrame de petróleo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/crisis-en-el-golfo-de-mexico-cientificos-revelan-nueva-evidencia-sobre-el-derrame-de-petroleo/</link>
        <description><![CDATA[<p>A casi dos meses del&nbsp;derrame de petróleo ocurrido en aguas del Golfo de México&nbsp;sus remanentes persisten en zonas costeras del país, sin embargo aún hay vacíos de información sobre el origen de la contaminación. Ante este escenario, los&nbsp;análisis científicos y satelitales permiten reconstruir una parte del incidente y sus alcances. El conocimiento que tienen las [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Monitoreos y análisis satelitales sugieren que la causa estaría relacionada con los ductos en el mar.</em></li>



<li><em>El Gobierno atribuye la mayor parte de la contaminación a las llamadas chapopoteras y a un vertimiento de un buque que no han podido identificar.</em></li>



<li><em>Si bien el derrame de petróleo se contuvo en los últimos días de febrero, sus remanentes han impactado en cerca de 900 kilómetros de línea costera.</em></li>



<li><em>Organizaciones civiles y pescadores destacan la falta de información y de acción temprana para evitar mayores impactos, no solo en playas, sino también en fauna y ecosistemas como el Sistema Arrecifal Veracruzano.</em></li>
</ul>



<p>A casi dos meses del<strong>&nbsp;derrame de petróleo ocurrido en aguas del Golfo de México</strong>&nbsp;sus remanentes persisten en zonas costeras del país, sin embargo aún hay vacíos de información sobre el origen de la contaminación. Ante este escenario, los<strong>&nbsp;análisis científicos y satelitales permiten reconstruir una parte del incidente y sus alcances.</strong></p>



<p>El conocimiento que tienen las comunidades pesqueras y las acciones de ambientalistas y organizaciones de la sociedad civil también han contribuido a entender qué provocó que el derrame se dispersara a lo largo de más de&nbsp;<strong>900 kilómetros de costa e impactara en las economías y biodiversidad de la región</strong>, de acuerdo con el monitoreo de la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México.</p>



<p>Especialistas, representantes de comunidades y ambientalistas consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;identifican las inconsistencias y algunos aciertos en la información difundida por el gobierno de México para explicar este nuevo derrame en el mar.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/02/derrames-impunes-imagenes-satelitales-revelan-derrames-petroleo-no-reportados-golfo-de-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Derrames impunes: imágenes satelitales revelan seis años de derrames de petróleo no reportados por las empresas en el Golfo de México</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271073"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223522/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-2.jpg" alt="Residuos de petróleo en playas de México" class="wp-image-271073" /><figcaption class="wp-element-caption">Residuos de petróleo yacen en la orilla de las playas del Golfo de México. Se suspendieron las salidas de pesca debido a un derrame de petróleo. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El origen del derrame y las omisiones de autoridades</strong></h2>



<p>Imágenes y análisis satelitales detectaron el derrame desde el pasado 6 de febrero en la zona de Cantarell, un campo de alta explotación petrolera en las aguas del estado de Campeche.</p>



<p>Para Abigail Uribe Martínez, científica del Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), se trató de un derrame breve pero de alcances prolongados, pues aunque&nbsp;<strong>inició en los primeros días de febrero, las corrientes marinas y las condiciones del clima provocaron la llegada de hidrocarburo a zonas costeras hasta el 1° de marzo.</strong></p>



<p>“La fuga hace mucho tiempo que ya está cerrada. Lo que tenemos son los remanentes de lo que salió. Es posible que [el derrame] no haya durado ni una semana. La primera vez que vimos petróleo en esa zona fue el 7 de febrero y la última vez fue el 15 de febrero”, explica la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Estas fechas coinciden con los reportes de organizaciones civiles, que usando también imágenes satelitales denunciaron que entre el 7 y el 14 de febrero, un&nbsp;<strong>buque especializado en reparación de ductos permaneció sobre uno de los oleoductos de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex)</strong>&nbsp;mientras había “una gran mancha de petróleo en la zona”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271077"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223602/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-7.png" alt="Mapa satelital ubicando derrame en el Golfo de México" class="wp-image-271077" /><figcaption class="wp-element-caption">Organizaciones y análisis científicos contradicen la versión de autoridades sobre el origen del derrame. Imagen: Cerulean/SkyTruth y organizaciones civiles</figcaption></figure>



<p>Este grupo de más de 30 organizaciones —entre ellas el Centro para la Biodiversidad Marina y la Conservación, la Alianza Mexicana Contra el Fracking y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA)— dieron a conocer imágenes satelitales que mostraban una embarcación cercana a la&nbsp;<strong>plataforma petrolera Abkatún.</strong></p>



<p>De acuerdo con el reporte, para el 13 de febrero el derrame era visible y mostraba al menos cinco embarcaciones que realizaban labores de contención, “una de ellas usando chorros de agua típicos de acciones para controlar derrames”.</p>



<p>También coincide con la investigación realizada por el periódico&nbsp;<em><a href="https://elpais.com/mexico/2026-03-30/un-buque-de-pemex-que-repara-ductos-estuvo-anclado-mas-de-ocho-dias-en-la-zona-del-derrame-en-el-golfo.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El País,</a></em>&nbsp;que dio a conocer que este buque contratado por Pemex para la reparación de ductos submarinos, llamado&nbsp;<strong>Árbol Grande,</strong>&nbsp;pasó 200 horas sobre un oleoducto que conecta el campo de Cantarell con la terminal marítima de Dos Bocas, rodeado de otras embarcaciones y sobre una mancha aceitosa en el mar.</p>



<p>Plataformas de monitoreo satelital, como Global Fishing Watch, permiten identificar que la embarcación Árbol Grande se movilizó desde el 6 de febrero hacia la zona del derrame, donde permaneció hasta el 18 de febrero.</p>



<p>Al respecto,&nbsp;<a href="https://x.com/Pemex/status/2038816399636767040/photo/1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pemex sostuvo</a>&nbsp;que la embarcación Árbol Grande es una de 13 embarcaciones de mantenimiento y 62 de logística que prestan servicios permanentes en el Golfo de México realizando “inspecciones preventivas en plataformas y embarcaciones especializadas de atención de derrames”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271078"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223629/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-6.png" alt="Mapa satelital ubicando derrame en el Golfo de México" class="wp-image-271078" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes satelitales muestran señales de derrame desde febrero Imagen satelital: Cerulean / SkyTruth y organizaciones civiles</figcaption></figure>



<p>En tanto, las autoridades federales emitieron información sobre el origen del derrame hasta el pasado<a href="https://www.youtube.com/watch?v=sTDl2_hkeSo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;26 de marzo en una conferencia de prensa</a>, donde dijeron haber identificado tres fuentes de contaminación que incluía el&nbsp;<strong>vertimiento ilegal de un buque (de entre 13 embarcaciones que se encontraban en la zona)</strong>, así como de dos chapopoteras que son emanaciones naturales de hidrocarburo.</p>



<p>Sin embargo, este grupo interinstitucional, ordenado por la presidenta Claudia Sheinbaum para atender el derrame, omitió información sobre las fechas del vertimiento en febrero, así como de&nbsp;<strong>la embarcación responsable que aún no ha sido identificada.</strong></p>



<p>Alejandra Jiménez, ambientalista e integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking, señala que hay vacíos de información en la versión oficial para explicar qué provocó el derrame y una reacción tardía para contener la falla.</p>



<p>“Hay instrumentos científicos y técnicos que pudieron haber ayudado a informar y que no se usaron, por ejemplo las imágenes satelitales.&nbsp;<strong>Nos parece que se reservaron muchísima información que no han hecho pública y eso habla de que hay algo que no quieren que se sep</strong>a”, dice la ambientalista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Este medio intentó contactar a dependencias del grupo interinstitucional, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), Pemex y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para tener su versión sobre la falta de información en el origen del derrame. Sin embargo, hasta la publicación de esta nota no se obtuvo respuesta.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/golfo-de-mexico-derrames-plan-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Buscan declarar 45 zonas profundas del Golfo de México como libres de exploración y explotación petrolera</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271075"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223534/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-4.jpg" alt="Bolsas llenas de sargazo manchado de petróleo, recogido por marineros de la Armada mexicana, permanecen en un puerto de Veracruz" class="wp-image-271075" /><figcaption class="wp-element-caption">Se han removido al menos 430 toneladas de hidrocarburo en costas del Golfo de México en el último mes. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Chapopoteras naturales, una respuesta constante a los derrames</strong></h2>



<p>El Golfo de México tiene cientos de emanaciones naturales de hidrocarburo conocidas como chapopoteras, sin embargo no todas se expresan igual y las más conocidas tienen huellas que logran identificarse, de acuerdo con la científica Abigail Uribe, quien ha estudiado la forma que se reflejan en la superficie.</p>



<p>La chapopotera de Cantarell nace de fisuras en el piso oceánico y forma una huella que la especialista describe como de “garra de león”, con unas líneas paralelas que salen de varios puntos.</p>



<p>“<strong>Esta huella de garra es muy característica en esas emanaciones y además una característica importante es que su extensión suele ser muy corta</strong>. Un gran porcentaje es de unos cuantos kilómetros, dos o cinco kilómetros. Eventualmente, bajo condiciones que no tenemos del todo claras, puede llegar a ser mucho más larga, de 30 o 50 kilómetros”, describe Uribe.</p>



<p>El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, sostuvo que la principal fuente de contaminación por el derrame en el Golfo de México es la chapopotera de Cantarell, aunque sin mostrar evidencia que comprobara este fenómeno. “Estas chapopoteras tienen una emanación permanente natural. Sin embargo se ha detectado un mayor flujo de contaminantes en el último mes”, dijo en conferencia de prensa.</p>



<p>Al respecto, la especialista señala que a inicios de 2026 la chapopotera de Cantarell sí tuvo emanaciones intensas, pero también explica que<strong>&nbsp;el origen de las emanaciones entre febrero y marzo también se ha podido mapear y están más asociadas a los ductos petroleros</strong>.</p>



<p>“Sabemos muy bien el origen de Cantarell, lo tenemos perfectamente mapeado. Hay orígenes que no necesariamente son de la chapopotera y están más bien asociados a infraestructura petrolera.&nbsp;<strong>Aquí el origen está mucho más cerca de ductos, pozos, plataformas</strong>”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257616"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/16142154/Landsat_4-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-257616" /><figcaption class="wp-element-caption">Alejandra Jiménez, ambientalista e integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking, señala que hay vacíos de información en la versión oficial. Foto: Landsat</figcaption></figure>



<p>La especialista también precisa que es común que las emanaciones de la chapopotera de Cantarell se mezclen con incidentes en plataformas y ductos, lo que dificulta diferenciar las fuentes de contaminación.</p>



<p>La presidenta Sheinbaum insistió este 31 de marzo en que no se ha encontrado evidencia de fugas en los ductos de Pemex, pero dijo que se revisan las instalaciones de la empresa estatal.</p>



<p>“Estamos investigando junto con científicos si son estas chapopoteras naturales que hay en la zona, que se han reportado en muchas ocasiones y hay muchos reportes científicos de ellas, o alguna fuga de las instalaciones. Hasta ahora, no ha habido una fuga. Si se llegara a ver que hay una fuga, se informaría y se entraría a la reparación”, expuso la mandataria.</p>



<p>Esta no es la primera vez que las autoridades atribuyen los derrames petroleros a las emanaciones naturales en el mar. En 2025,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Data Crítica</strong>&nbsp;revelaron que la mayor parte de los vertimientos no se reportan. Solo entre 2018 y 2024, especialistas identificaron, mediante el análisis de imágenes satelitales,<strong>&nbsp;un subregistro oficial de casi el 60 % de estos incidentes en instalaciones petroleras.</strong></p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/pescadores-ya-sienten-impacto-economico-derrame-petroleo-golfo-de-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pescadores ya sienten el impacto económico por el derrame de petróleo en el Golfo de México</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271081"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223757/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion9.jpeg" alt="Manchas de petróleo en costas de México" class="wp-image-271081" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores han realizado jornadas de limpieza en playas del Golfo de México ante las manchas de petróleo. Foto: cortesía Eunices Contreras Sánchez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Afectaciones costeras y responsables sin identificar</strong></h2>



<p>El derrame petrolero llegó en el peor momento para las comunidades costeras del Golfo de México, principalmente de los estados de Veracruz, Tabasco y Campeche, donde no solo viven de la pesca, sino también del turismo que llega en el periodo vacacional de Semana Santa.</p>



<p>Eunices Contreras Sánchez, secretaria de la cooperativa Punta del Salado, ubicada en la comunidad de Olapa, municipio de Mecayapan, Veracruz, sostiene que&nbsp;<strong>desde el 2 de marzo que llegaron los primeros remanentes de petróleo a la costa no han dejado de limpiar las playas.</strong></p>



<p>“<strong>Los pescadores intentaban sacar el crudo, pero se desvanecía en las manos, venía casi líquido y no se podía manejar</strong>. Provocó afectación en la zona hacia las redes, en la costa, se quedó entre los arrecifales. Cuando los pescadores quisieron ir a sacar sus artes de pesca ya estaban dañados”, cuenta Contreras.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271080"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223754/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-10.jpeg" alt="Pescadores con redes manchadas de petróleo" class="wp-image-271080" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores afectados por el derrame en Veracruz, México. Foto: cortesía Eunices Contreras Sánchez</figcaption></figure>



<p>Las organizaciones civiles que denunciaron el derrame también señalaron un retraso en activar el Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos y Sustancias Nocivas y Potencialmente Peligrosas en las Zonas Marinas Mexicanas, el cual obliga a notificar el incidente de forma inmediata, identificar la fuente del derrame, evaluar su trayectoria y coordinar una respuesta institucional.</p>



<p>“Todo indica que hubo un derrame, que no fue una chapopotera y que fue un ducto de Pemex. Nos preocupa muchísimo porque dentro de este mecanismo de atención a derrames, el plan marca que es responsabilidad de quien contamina”, expone Jiménez.</p>



<p>La defensora destaca principalmente la respuesta de la&nbsp;<strong>Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA)</strong>&nbsp;que ha realizado 11 recorridos de supervisión en los municipios afectados y ha emitido cinco requerimientos de información a empresas con operaciones de extracción de hidrocarburos, sin que hasta ahora se sepa quién o quiénes son los responsables del derrame.</p>



<p>“La Agencia es central para atender todo lo que tiene que ver con cuidado al medioambiente en el sector hidrocarburos y nos preocupa que no tenga un papel importante en un caso al que se le ha dado muchísima difusión y del cual hay muchísima evidencia”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271072"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223444/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-5-scaled.jpg" alt="Embarcaciones pesqueras afectadas por el derrame en el Golfo de México" class="wp-image-271072" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores de los estados de Veracruz, Tabasco y Campeche han sido los más afectados por el derrame. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<p>Aunque el Grupo Interinstitucional ha informado la recolección de&nbsp;<strong>430 toneladas de hidrocarburo y acciones de limpieza en 223 kilómetros de playa</strong>, la ambientalista advierte que no se están contemplando los impactos sostenidos a las comunidades costeras y a ecosistemas claves como los arrecifes.</p>



<p>“Hay familias independientes de pescadores que todavía no reciben atención. Hay afectaciones a la fauna y al Sistema Arrecifal, un Área Natural Protegida desde 1992, y ha habido descuido por parte de las autoridades para aplicar los mecanismos necesarios para proteger esa zona, indispensable para todo el Golfo de México, que protege de los huracanes y de los eventos climáticos”, expone.</p>



<p><strong>Contreras sostiene que en 35 años de actividad pesquera en Olapa este derrame ha sido el de mayor magnitud en la localidad.</strong></p>



<p>“Ya fue controlado [el derrame], pero uno camina por la playa y te manchas. Hemos hecho mucha limpieza porque es nuestra área de trabajo y aun así nos sigue manchando”, dice la pescadora a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Incluso, sostiene que de tanta experiencia con derrames en el Golfo, los pescadores ya saben la reacción de los peces cuando hay un vertimiento. “El pescado cuando nota el peligro se aísla, se guarda. En este caso, percibe el olor, se guarda y eso ha perjudicado en esta temporada al sector”, explica.</p>



<p>Contrera pide dejar de minimizar los impactos del derrame en los ecosistemas de los cuales dependen comunidades enteras para subsistir.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el derrame ya impactó a lo largo de 900 kilómetros de costa en el Golfo de México. <strong>Foto:</strong> cortesía Eunices Contreras Sánchez</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/golfo-de-mexico-derrame-petroleo-ciencia-nueva-evidencia-derrame-petroleo/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127625</guid>
        <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 15:23:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/03102213/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-8.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Crisis en el Golfo de México: científicos revelan nueva evidencia sobre el derrame de petróleo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Amazonía peruana: 215 concesiones mineras afectan ríos y comunidades indígenas de Madre de Dios</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/amazonia-peruana-215-concesiones-mineras-afectan-rios-y-comunidades-indigenas-de-madre-de-dios/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando el fiscal Carlos Chirre y su comitiva llegaron al puerto, unas ochenta personas los esperaban con palos y amenazas de muerte. Chirre es titular de la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente de la región de&nbsp;Madre de Dios, en la Amazonía peruana, y regresaba de un operativo de interdicción contra la minería ilegal en el [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un análisis satelital realizado por Mongabay Latam determinó que al menos 215 concesiones mineras aprobadas por el Estado atraviesan cinco ríos de la región Madre de Dios y permanecen activas.</em></li>



<li><em>153 derechos mineros se encuentran sobre territorios indígenas y 15 cruzan áreas protegidas.</em></li>



<li><em>Las concesiones fueron entregadas con la condición de no explotar el mineral hasta obtener permisos ambientales y de no invadir los cuerpos de agua, sin embargo, muchas registran dragas trabajando.</em></li>



<li><em>Representantes indígenas y expertos cuestionan la entrega de concesiones mineras en estas zonas y advierten impactos culturales, ambientales y sociales.</em></li>
</ul>



<p>Cuando el fiscal Carlos Chirre y su comitiva llegaron al puerto, unas ochenta personas los esperaban con palos y amenazas de muerte. Chirre es titular de la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente de la región de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-peru-deforestacion-contaminacion-asesinatos/">Madre de Dios</a>, en la Amazonía peruana, y regresaba de un operativo de interdicción contra la minería ilegal en el río Colorado. Junto a un grupo de policías y funcionarios habían destruido 15 dragas y volvían sin detenidos. Estos se habían fugado, pero la multitud no lo sabía. Por eso exigía a gritos la liberación de sus compañeros.</p>



<p>“Recuerdo que quemaron unos botes de la comitiva. No pudimos hacer nada porque no queríamos que prendieran fuego a las camionetas que habíamos dejado cerca. Sin ellas no podíamos regresar a la ciudad”, cuenta Chirre. Mientras todo ardía, una de las mujeres que lideraba la muchedumbre lo miró y le dijo: “Así interdicta el pueblo”.</p>



<p>Aquello ocurrió hace tres años y la violencia hoy no ha cambiado. El interés de los mineros por instalarse cerca de las fuentes de agua no es casual. El oro se concentra en los sedimentos de los ríos y puede extraerse sin túneles ni grandes inversiones: basta con remover la tierra y lavarla con mercurio para atrapar el mineral. En esta tarea las dragas son indispensables, pero es un delito usarlas en los ríos. El&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/disposiciones/decreto-legislativo-n-1100/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Decreto Legislativo 1100</a>, de 2012, prohíbe el uso de esta infraestructura debido a su poder destructivo. Por eso la Fiscalía persigue a quienes las manejan.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/elecciones-peru-propuestas-mineria-ilegal-planes-gobierno-son-pobres/">Elecciones en Perú: las propuestas sobre minería ilegal en los planes de gobierno son pobres y sin estrategias claras, plantean expertos</a></strong></p>



<p>“El solo hecho de remover los sedimentos tiene un impacto enorme en el ecosistema, altera el curso natural del agua y la dinámica de los seres que lo habitan. Y lo más grave, por supuesto, es el envenenamiento por mercurio. Este mineral tóxico llega al agua y a los peces que son el principal alimento de los pueblos amazónicos”, dice Julia Urrunaga, directora en Perú de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270770"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144853/Copy-of-Puerto-de-Laberinto-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270770" /><figcaption class="wp-element-caption">El río Madre de Dios es el más afectado, con al menos 150 concesiones mineras que atraviesan sus cauces. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Los ríos y sus fajas marginales son bienes públicos, intangibles e imprescriptibles, según la Ley General de Aguas de 1969 y la actual&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/wp-content/uploads/2017/04/Ley-N%C2%B0-29338.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley de Recursos Hídricos</a>, de 2009. Esta última prohíbe actividades que alteren la calidad de sus aguas o limiten su acceso. Sin embargo, durante décadas, fue el propio Estado el que facilitó su ocupación al aprobar concesiones mineras que se superponen a los ríos.</p>



<p>Desde finales de 1970 hasta 2010, el entonces Instituto Nacional de Concesiones y Catastro Minero (INACC), ahora Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), y las Direcciones Regionales de Energía y Minas, aprobaron 2692 permisos en Madre de Dios. En 2010, el Estado suspendió la adjudicación de nuevos permisos y delimitó las áreas para minería artesanal al ver la magnitud de la crisis ambiental y la violencia generada por la actividad ilegal, pero el daño ya estaba hecho.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó imágenes satelitales y revisó cientos de expedientes mineros relacionados con las 1040 concesiones que permanecen actualmente activas en esta región. Lo que encontró fue un patrón muy peligroso: títulos concedidos sobre áreas protegidas, comunidades indígenas y fuentes de agua, todo al amparo de un marco legal opaco. Del total de permisos vigentes, al menos 215 atraviesan actualmente cinco ríos de la región en más de 219 kilómetros. Los afluentes más afectados son el Madre de Dios y el Inambari, donde también hay presencia comprobada de dragas, según informes de la&nbsp;<a href="https://fcds.org.pe/wp-content/uploads/2025/09/Mineria_aluvial_190925.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible</a>&nbsp;(FCDS) y la Dirección General de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra.</p>



<p>El detalle de los expedientes revela que para aprobar el trámite no se exigió a los interesados redimensionar las áreas de concesión para excluir los cuerpos de agua o espacios protegidos. Aunque algunos petitorios se aprobaron con la instrucción explícita de no intervenir los ríos y de operar únicamente en sus alrededores, en otros ni siquiera se mencionó esa restricción.</p>



<p>Además, aunque en Madre de Dios no se pueden otorgar nuevos títulos mineros desde 2010, la avalancha de solicitudes no se ha detenido: al menos 135 nuevos pedidos se encuentran actualmente en trámite. La mayoría de las solicitudes ingresaron el año pasado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ríos lotizados para la minería</h2>



<p>Los cinco ríos con concesiones mineras son el Madre de Dios, Inambari, Los Amigos, Las Piedras y Colorado. Solo en los dos primeros,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;identificó 189 de los 215 derechos mineros que el Estado entregó sobre fuentes de agua. Al observar los ríos con imágenes satelitales, se pueden detectar dragas que extraen oro ilegalmente en diferentes puntos de sus cauces.</p>



<p>En las imágenes captadas en julio de 2025, una de estas maquinarias aparece entre las aguas amarillentas, en la desembocadura del río Colorado que fluye hacía el río Madre de Dios. Al superponer la escena con el mapa del catastro minero, encontramos que la draga opera dentro de una concesión de 600 hectáreas denominada&nbsp;<em>Acumulación Los Venados</em>, y que fue titulada a favor de Hilda Matheus Bejar. Ella es una de las poco más de&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/minem/informes-publicaciones/4631669-listado-de-mineros-formalizados" target="_blank" rel="noreferrer noopener">200 personas</a>&nbsp;que lograron cumplir los&nbsp;<a href="https://formalizacionminera.minem.gob.pe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">requisitos ambientales</a>&nbsp;para ingresar a la lista de mineros formales en la región, y sin embargo, en el límite norte de su concesión, vigente y legalizada, aparece este artefacto sobre el río.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-oro-la-pampa-guardianes-trocha-peru/">Guardianes de la Trocha: la banda que se disputa el oro y siembra el terror en La Pampa peruana</a></strong></p>



<p>Estas aguas, en las que la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/mineria-ilegal-latinoamerica-devasta-amazonia-comunidades/">minería ilegal</a>&nbsp;vierte mercurio, fluyen hacia la parcela contigua: la concesión minera Vicente 18, un área de 100 hectáreas que también atraviesa el río Colorado. El título fue otorgado a Florencio Matheus Bejar, hermano de Hilda Matheus, y aunque el derecho fue bloqueado en 2014 por el Ingemmet, tras incumplir el pago anual del derecho minero, las imágenes satelitales, tomadas en julio de 2025, permiten observar al menos otras dos dragas en su interior.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270768"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144839/Copy-of-Vicnte-y-Venados.jpg" alt="" class="wp-image-270768" /><figcaption class="wp-element-caption">Draga ubicada, en julio de 2025, en la intersección de las concesiones Acumulación Los Venados y Vicente 18. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Un dato más se suma a esta escena: ambas parcelas, la vigente y la bloqueada, están dentro de la comunidad nativa San José de Karene, habitada por familias de la&nbsp;<a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/pueblos/harakbut" target="_blank" rel="noreferrer noopener">etnia harakbut</a>. Según un&nbsp;<a href="https://cies.org.pe/wp-content/uploads/2021/06/analisis_de_conflictos_socioambientales_en_dos_comunidades_que_trabajan_oro_en_madre_de_dios.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudio</a>&nbsp;de junio de 2021, que analiza este caso, desde hace décadas la familia Matheus ejerce la actividad minera en el territorio indígena y posee, según la base de datos construida para esta investigación, al menos seis concesiones tituladas dentro del territorio de la comunidad nativa. Buscamos contactar de varias maneras a los hermanos Matheus Bejar y aunque logramos hablar con un familiar que indicó que les comunicaría que estábamos buscando su versión, no recibimos respuesta alguna hasta el cierre de esta publicación.</p>



<p>Por ley, dentro de esas concesiones que se superponen con ríos no debería haber dragas. Sin embargo, es precisamente lo que ocurre.</p>



<p>Un comunero indígena, testigo durante décadas de la degradación de San José de Karene, que pidió a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;mantener su identidad en reserva por temor a represalias, contó que los mineros ilegales llegaron después de que las actividades de los concesionarios les abrieran el camino. Ante la desidia del Estado, ilegales e informales se consolidaron en la zona.</p>



<p>“Ese territorio era ancestral, no se podía tocar, pero desde hace más de tres años lo están explotando intensamente. Todo el río está lleno de dragas. ¿De qué te sirve luchar ahora, cuando el terreno ya está concesionado? ¿De qué te sirve? Ya no se puede hacer absolutamente nada”, afirma.</p>



<p>Para César Ipenza, abogado ambientalista y vocero del Observatorio de Minería Ilegal, estos casos reflejan un vacío legal, pues los concesionarios mineros no están obligados a asumir responsabilidad administrativa o penal por no defender su concesión cuando ésta es ocupada por invasores. “Pueden alegar que son ilegales los que están en su perímetro y no hay consecuencias por ello”, señala.</p>



<p>El fiscal Chirre explica que este es un problema que se presenta en los operativos. “En Madre de Dios es difícil saber si los que operan las dragas son invasores o trabajadores contratados por los mismos concesionarios”, explica. “Ellos huyen cuando ven llegar al equipo de interdicción. Los pocos que son detenidos son los que se quedan intentando hundir el motor o aquellos que no tenían combustible para fugarse. Cuando se les captura guardan silencio, dicen que son agricultores que los llamaron para un trabajo puntual y que estaban de paso, pero no dicen quién los contrató”.</p>



<p><strong>Leer más|&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<p>Los intervenidos son en su mayoría migrantes de la sierra centro y sur, quienes optan por no declarar, pues lo habitual es que el juzgado disponga que sean investigados en libertad y eso les permite abandonar la zona. Solo cuando el juez ordena la detención, el fiscal puede conseguir información. Chirre estima que en apenas una de cada diez interdicciones se logra detener a los operarios de las dragas. Y aunque algunos casos han llegado a juicio, asegura que identificar a los promotores o financistas detrás de estas actividades es muy difícil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144835/Copy-of-Dragas-Huepetehue.jpg" alt="" class="wp-image-270767" /><figcaption class="wp-element-caption">Evidencias del paisaje transformado por la minería en las inmediaciones y sobre el cauce de los ríos en Madre de Dios. Donde antes había bosque, quedaron montículos de arena con residuos tóxicos tras la remoción de los sedimentos en busca de oro. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Fuentes de la Procuraduría Pública del Ministerio del Ambiente indican que el Estado se ha conformado con dinamitar dragas y ha descuidado la labor de inteligencia por temor a la reacción de los mineros. Además resaltan como un problema la falta de personal o recursos para investigar.</p>



<p>Ana Leyva, especialista en derecho ambiental de la ONG CooperAcción, coincide con ese diagnóstico, pero se centra en el problema mayor: la aprobación de concesiones sobre áreas intangibles, como lo son las fuentes de agua. “Es una incoherencia normativa que solo abre la puerta a la ilegalidad. El hecho de que los solicitantes deban pagar un derecho anual para mantener la concesión genera una expectativa de explotación en espacios que, en principio, están vedados para cualquier actividad futura”, señala.</p>



<p>El problema, advierte César Ipenza, es que no existe una prohibición expresa que impida al Ingemmet y a las direcciones regionales otorgar concesiones sobre cuerpos de agua. Las autorizan bajo el argumento de que dicho título no equivale a una autorización de explotación, pues para ello se requiere permisos ambientales adicionales, pero en la práctica —dice— basta con que el petitorio sea aprobado para que muchos comiencen a operar sin permiso alguno. “Los mineros sorprenden a las comunidades indígenas, pues usan el título de la concesión para afirmar que el Estado les dio ese derecho”, añade.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Comunidades indígenas invadidas por la minería</h2>



<p>El cruce de datos y la información satelital recopilada por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;revela que 153 concesiones mineras tituladas y vigentes se superponen con ocho comunidades nativas de Madre de Dios. Se trata de los pueblos indígenas que viven en las comunidades Arazaire, Boca del Inambari, El Pilar, Puerto Arturo, San Jacinto, San José de Karene, Shiringayoc y Tres Islas, que han visto afectadas 12 768 hectáreas de sus territorios comunales. Una extensión un poco mayor que la superficie del distrito de Cusco o la ciudad de París.</p>



<p>Los expedientes muestran la lucha que inició el líder indígena José Tijé Huarao para exigir la nulidad de las concesiones que invaden la comunidad Arazaire. Su pedido se inició en 1991 y no obtuvo respuesta hasta casi una década después, el 28 de diciembre de 1999, cuando el Registro Público de Minería lo declaró improcedente. El argumento fue que en los procesos para dejar sin efecto un petitorio minero solo pueden participar el titular y el Estado, “sin la intervención de terceros”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144641/Arazaire_concesiones.jpg" alt="" class="wp-image-270766" /><figcaption class="wp-element-caption">Al menos 11 concesiones que se superponen con la comunidad nativa de Arazaire también se encuentran sobre los ríos. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Hoy, este pueblo, habitado por familias de la etnia harakbut, convive con 11 concesiones mineras tituladas y activas que cruzan ríos, algunas de las cuales pertenecen a mineros informales inscritos en el Reinfo.</p>



<p>El líder indígena que pedía la nulidad de las concesiones falleció el 14 de julio de 2020, a los 81 años, tras sumarse a la lista de víctimas del Covid-19. Dos días después, el 16 de julio, el Ministerio de Energía y Minas formalizó a algunos de los mineros que operaban dentro de la comunidad.</p>



<p>Solo en noviembre de 2025, el Radar Mining Monitoring de Conservación Amazónica (ACCA) detectó&nbsp;<a href="https://mailchi.mp/conservacionamazonica/nuevas-alertas-de-mineria-en-la-plataforma-rami-para-noviembre25" target="_blank" rel="noreferrer noopener">85 alertas de deforestación</a>&nbsp;por minería en la comunidad nativa de Arazaire. Las familias afirman que ya ven el impacto en sus fuentes de agua. “Por la carretera Interoceánica hay agua de una quebrada que está bajando sucia. Está contaminada. Los pocos ojos de agua que había, los que eran más limpios, se han secado. Hay zonas donde la destrucción del bosque ha sido total”, dice uno de sus pobladores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270771"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23145045/LaPampa__I4A8587.jpg" alt="" class="wp-image-270771" /><figcaption class="wp-element-caption">Solo en noviembre de 2025, el Radar Mining Monitoring de Conservación Amazónica (ACCA) detectó 85 alertas de deforestación por minería en la comunidad nativa de Arazaire. Foto: Max Cabello</figcaption></figure>



<p>En la comunidad nativa de San Jacinto, la situación es similar: «Nosotros sentimos el cambio de todo lo que está pasando. Antes los peces pasaban por montones por el río, cerquita, entonces tú podías pescar fácilmente. Pero ahora no, ya no existe esa cantidad de peces porque el agua está sucia”, señala uno de sus habitantes.</p>



<p>El mapa del catastro minero confirma que este pueblo indígena, de la etnia shipibo-konibo, ha sido atravesado por veinte concesiones que abarcan 907 hectáreas, y actualmente existen otros seis petitorios en trámite que abarcan otras 592 hectáreas de su territorio. Una de las que no ha logrado concluir el proceso es Playa Villa Vista 2007. Aunque esta concesión figura en trámite, las imágenes satelitales —de julio de 2025— muestran al menos nueve dragas operando dentro de sus límites, justo en el cauce del río que sustenta a la comunidad San Jacinto.</p>



<p>Augusto Villegas, director regional de Energía y Minas de Madre de Dios hasta diciembre pasado, indica que no pueden anular concesiones de oficio, a menos que exista una sentencia judicial, pues se trata de un derecho adquirido. Esto ocurrió, por ejemplo, con la comunidad nativa Tres Islas, ubicada también en Madre de Dios. En las resoluciones que forman parte del expediente, tanto Ingemmet como la Dirección Regional de Energía y Minas advierten que, durante la evaluación de las solicitudes mineras, no contaban con información cartográfica oficial de las comunidades nativas y campesinas para poder detectar la superposición.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270765"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144637/San-Jacinto.jpg" alt="" class="wp-image-270765" /><figcaption class="wp-element-caption">San Jacinto, pueblo de la etnia shipibo conibo, tiene más de 900 hectáreas que estarían siendo ocupadas por concesiones. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Eusebio Ríos, vicepresidente de la Fenamad, organización que representa a los pueblos indígenas de la cuenca del río Madre de Dios, cuestiona que el Estado otorgue concesiones mineras sin consultar a las comunidades. Esa decisión, advierte, ha tenido un impacto devastador en sus bosques, porque no solo se han interrumpido formas de vida basadas en la pesca, la caza y la convivencia pacífica, también ha provocado una irremediable pérdida cultural y de biodiversidad.</p>



<p>A esto se suma que el tránsito de personas foráneas, vinculadas a la cadena de extracción y producción de oro, ha provocado un aumento de la delincuencia, drogadicción y alcoholismo entre los jóvenes, muchos de los cuales han dejado de estudiar para trabajar en la minería. “En lugar de extinguir estas concesiones, por encontrarse dentro de territorios comunales, el Estado termina ampliando su vigencia con normas como el Reinfo. Eso es lo cuestionable”, dice el líder indígena.</p>



<p>Juan Carlos Ruiz, coordinador del área de Justicia Constitucional y Pueblos Indígenas del Instituto de Defensa Legal (IDL), sostiene que el núcleo del problema es la aparente inocuidad que el Estado atribuye a las concesiones mineras. Mientras el Tribunal Constitucional considera que un título no constituye una afectación directa a los pueblos indígenas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos advierte que otorgar derechos sobre el subsuelo ya limita la capacidad de las comunidades para decidir sobre su propio territorio, y por ello hay suficientes argumentos para exigir la&nbsp;<a href="https://www.idl.org.pe/razones-juridicas-constitucionales-para-exigir-la-consulta-de-concesiones-que-se-superponen-al-territorio-de-comunidades-campesinas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">consulta previa</a>&nbsp;antes de otorgar las concesiones mineras.</p>



<p>Ruiz explica que estos derechos se tramitan sin una comunicación efectiva con los pueblos indígenas: los avisos se publican únicamente en el diario oficial, que circula principalmente en zonas urbanas. No se consideran las barreras lingüísticas ni geográficas, y su redacción técnica, basada en coordenadas y nomenclatura catastral, dificulta que las comunidades identifiquen que sus territorios podrían verse afectados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270769"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144845/Copy-of-Mineria-Tambopata.jpg" alt="" class="wp-image-270769" /><figcaption class="wp-element-caption">El agua de los ríos en Madre de Dios se mezcla con los sedimentos removidos y el mercurio que se infiltra en el subsuelo. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La trampa del Reinfo</h2>



<p>Para explotar el oro, el dueño de una concesión minera debe tramitar los permisos ambientales que exige la ley, pero en la práctica muchos se saltan este proceso. Raquel Yrigoyen, abogada especialista en derecho indígena, ha litigado contra mineros que según ella se valen de esta estrategia. “Piden la titularidad de la concesión para cubrirse de la fiscalía. Les conviene ser considerados informales y no invasores ilegales, pero en realidad extraen el oro sin seguir los procedimientos”, dice.</p>



<p>Esta trampa se profundizó con el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), un proceso que desde 2016 arrastra la promesa de regularizar a los mineros que extraen oro sin contar con certificados de explotación. Mientras dura el trámite, el Reinfo&nbsp;<a href="https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2025/00017-2023-AI.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">les otorga inmunidad</a>&nbsp;ante posibles denuncias penales y administrativas, aunque sean detectados usando mercurio en los ríos, lo que está prohibido por ley.</p>



<p>El Congreso prorrogó este mecanismo por quinta vez, hasta diciembre de 2026, pese a que la extensión de plazos no ha servido para poner orden, sino para permitir que&nbsp;<a href="https://pad.minem.gob.pe/REINFO_WEB/Index.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2218 mineros</a>&nbsp;se mantengan hasta la fecha extrayendo y comercializando oro mientras se mantienen en este prolongado proceso de regularización.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144632/Copy-of-Mineria-Tambopata-2.jpg" alt="" class="wp-image-270764" /><figcaption class="wp-element-caption">El Reinfo ha permitido que los mineros continúen la extracción de oro mientras se dilata el proceso de regularización. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>En Madre de Dios ya no se entregan nuevas concesiones, pero de las 215 que aparecen con título vigente sobre los ríos, al menos 89 están en actividad porque sus titulares se encuentran inscritos en el Reinfo. Es decir, extraen y comercializan el oro mientras se mantienen en este proceso de regularización.</p>



<p>Los expedientes analizados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;también muestran que 38 mineros que operaban en concesiones tituladas sobre ríos fueron suspendidos del Reinfo por incumplir sus obligaciones ambientales, no declarar su producción u operar en áreas protegidas. Al buscar esas concesiones en imágenes satelitales pudimos confirmar que, entre 2023 y 2025, siete de estas tenían dragas operando ilegalmente en los cauces.</p>



<p>En una respuesta por escrito, el Ingemmet afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que actúan conforme al marco legal vigente y que en cada expediente aprobado dejan explícitas las restricciones para ejercer la actividad minera en ríos. Pero cuando estas reglas se incumplen, o se incurre en minería ilegal, se generan responsabilidades administrativas y penales que corresponden ser sancionadas por otras entidades, entre ellas, los gobiernos regionales y el Ministerio Público.</p>



<p>El exdirector regional de Energía y Minas de Madre de Dios, Augusto Villegas, explicó que fiscalizan a concesionarios formalizados para confirmar que cumplen con lo señalado en su Instrumento de Gestión Ambiental para la Formalización Minera (<a href="https://formalizacionminera.minem.gob.pe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Igafom</a>). Sin embargo, dice que algunas zonas son de difícil acceso, no cuentan con embarcaciones y al cierre del año solo contaban con un ingeniero fiscalizador en el equipo. “Y te hablo del trabajo en el corredor minero. Fuera de esta es casi imposible trabajar”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270763"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144627/Copy-of-Mineria-ilegal-Tambopata3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270763" /><figcaption class="wp-element-caption">Estas estructuras inclinadas son usadas para separar el oro del sedimento con el flujo del agua. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Concesiones polémicas en Tres Islas</h2>



<p>La&nbsp;<a href="https://tesis.pucp.edu.pe/server/api/core/bitstreams/14b0f498-4401-4400-9908-d0a918a4b909/content" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Federación Minera de Madre de Dios</a>&nbsp;(Fedemin) se creó en 2002 para reunir a los mineros artesanales de la región, pero desde hace unos 15 años adquirió peso político tras promover huelgas para pedir la ampliación del proceso de formalización minera. En el camino, algunos de sus principales líderes empezaron a ocupar cargos públicos.</p>



<p>Por ejemplo, Amado Romero dejó la presidencia de la Fedemin en 2011 al ser electo congresista. Desde su escaño presentó, sin éxito, un&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/informessectoriales/wp-content/uploads/sites/112/2016/02/12-La-lucha-por-la-legalidad-en-la-actividad-minera.pdf#page=220" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de ley</a>&nbsp;para eliminar la prohibición del uso de dragas en los ríos amazónicos y&nbsp;<a href="https://www2.congreso.gob.pe/sicr/diariodebates/publicad.nsf/2b66b8a68552546d05256f1000575a5c/05256d6e0073dfe90525795a006aca26?OpenDocument" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fue suspendido temporalmente</a>&nbsp;luego que la fiscalía iniciara una investigación en su contra por presuntos vínculos con la&nbsp;<a href="https://www.actualidadambiental.pe/fiscalia-denuncia-por-delito-ambiental-a-congresista-apodado-%e2%80%9ccomeoro%e2%80%9d/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">minería ilegal</a>. Romero ha manifestado públicamente que desde que fue elegido congresista no se dedica a la actividad minera y que sus concesiones tienen certificación ambiental. Hoy pretende regresar a la política y postularse al Senado por el partido Podemos Perú.</p>



<p>Otro actor emblemático de la Fedemin es Luis Otsuka Salazar, quien se opuso a los operativos de interdicción contra la minería ilegal que impulsó el Ejecutivo en 2014, cuando presidía este gremio. Al año siguiente fue elegido gobernador regional de Madre de Dios para el periodo 2015-2018, y en 2023 volvió a ganar en ese cargo que ocupa hasta la actualidad.</p>



<p>Desde 1999 Otsuka Salazar registra a su nombre una concesión de 300 hectáreas por la que paga puntualmente el depósito de vigencia para mantenerla activa. Se llama&nbsp;<a href="https://digital.ingemmet.gob.pe/serviciosdigitales/services/api/Consulta/ver-resumen-pdf?codigoDM=070016099" target="_blank" rel="noreferrer noopener">K-1</a>&nbsp;y se superpone parcialmente con la comunidad nativa Tres Islas,&nbsp;<a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/index.php/localidades/tres-islas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">titulada</a>&nbsp;en 1994 y ubicada entre los ríos Madre de Dios y Tambopata. Desde el aire, esta porción de bosque ya luce afectada: las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran montículos de tierra removida, aguas teñidas de amarillo, caminos de trocha abiertos entre la vegetación y una draga operando dentro del área concesionada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144620/Otsuka_Tres-Islas-1.jpg" alt="" class="wp-image-270762" /><figcaption class="wp-element-caption">La concesión K-1, del gobernador Otsuka, atraviesa cerca de 28 hectáreas de la comunidad nativa Tres Islas. Foto: Google Earth / Ingemmet</figcaption></figure>



<p>La concesión del Gobernador fue incluida en el litigio que emprendieron las mujeres líderes de este pueblo shipibo-konibo para frenar la entrega de derechos mineros, los cuales llegaron a cubrir el&nbsp;<a href="https://www.oas.org/es/cidh/decisiones/pdf/2017/38-17MC113-16-PE.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">60 % de su territorio</a>. Un informe del Gobierno Regional de Madre de Dios, elaborado en 2018 como parte del proceso judicial, cuantificó por primera vez la magnitud de esta superposición. De acuerdo con el documento, 118 derechos mineros atravesaban el territorio de Tres Islas. De ellos, 42 seguían activos, cinco en superposición total y 37 de forma parcial.</p>



<p>“Empezamos el caso pensando que era un pequeño grupo de mineros ilegales, pero ahí nos enteramos de que eran decenas y con concesiones a su nombre. Estaban sacando oro sin tramitar las certificaciones ambientales, sin papeles, solo con la concesión. Yo me pregunto, ¿cómo se iba a enterar la comunidad de los permisos que entrega el Estado si lo notifican por el diario oficial? Eso no llega allá, mucho menos en su lengua”, dice Raquel Yrigoyen, la abogada que acompañó a la comunidad nativa.</p>



<p>En 2012, el Tribunal Constitucional reconoció la autonomía territorial de Tres Islas, y en 2018 el Poder Judicial aprobó una&nbsp;<a href="https://www.derechoysociedad.org/IIDS/Documentos/2019/sentencia-nulidad-concesiones.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">acción de amparo</a>&nbsp;que ordena la&nbsp;<a href="https://www.derechoysociedad.org/IIDS/Documentos/2019/Sentencia_Nulidad_Concesiones_Tres_Islas_.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nulidad</a>&nbsp;de todas las concesiones y derechos de agua tramitados en su territorio. El histórico fallo señala que los derechos mineros fueron aprobados sin verificar los límites de la comunidad nativa y subraya la obligación de realizar una consulta previa antes de otorgar cualquier título en esta zona.</p>



<p>Para acatar la sentencia, entre 2019 y 2021 el Gobierno Regional de Madre de Dios emitió resoluciones que anularon varias concesiones mineras superpuestas al territorio indígena. Sin embargo, años después, en el 2024, el propio Otsuka&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6039001/5347047-rer-059-2024-goremad-gr.pdf?v=1710350883" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dejó sin efecto las concesiones</a>&nbsp;que fueron anuladas.</p>



<p>Hoy al menos 23 figuran activas en el catastro minero. Una de ellas es la K-1, propiedad del Gobernador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144616/Otsuka_k1.jpg" alt="" class="wp-image-270761" /><figcaption class="wp-element-caption">Las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran maquinarias y montículos de tierra al interior de la concesión K-1. Foto: Google Earth</figcaption></figure>



<p>Para entonces, el Ingemmet ya había cuestionado la actuación del Gobierno Regional. En los documentos analizados la entidad indica que no está obligada a acatar la acción de amparo porque no fue incluida en el proceso judicial y reclama a la dirección regional por anular títulos que fueron otorgados por su institución, sin tener competencia para ello. Precisamente los 23 derechos mineros que siguen vigentes en el catastro fueron aprobados por Ingemmet.</p>



<p>El actual director regional de Energía y Minas, Luis Bocangel Amable, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, sobre la concesión K-1, indicó que el caso ya no está en su despacho, sino en el ámbito legal del Ingemmet, por lo que no tiene más información.</p>



<p>Insistimos con el Ingemmet sobre este caso y la entidad señaló que «no tiene pendiente el cumplimiento de ningún mandato judicial» ni «procedimiento de cancelación pendiente” en Tres Islas, y que si bien pidieron formar parte del proceso, el Poder Judicial lo desestimó. Sobre la concesión minera de Otsuka, indicaron que el permiso sigue vigente y que solo podría anularse por las causales previstas en la Ley General de Minería del Perú, como la falta de pago del derecho de vigencia, el abandono o haber sido otorgado a una persona legalmente inhabilitada.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;intentó buscar la versión del gobernador regional de Madre de Dios a través de su área de prensa y por comunicación directa, pero hasta el cierre de esta publicación no recibimos respuesta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144609/Anulacion-de-resoluciones.jpg" alt="" class="wp-image-270759" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2021 el Gobierno Regional de Madre de Dios rechazó la apelación de Luis Otsuka tras la anulación de su concesión. En 2024, ya reelegido como gobernador, anuló las resoluciones que habían cancelado su derecho minero y el de otros.</figcaption></figure>



<p>La sentencia no frenó el avance de la minería ilegal en Tres Islas. Por ejemplo, en&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1925932/RER%200179-2021-GOREMAD-GR.pdf.pdf?v=1622736159" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Playa Castillo</a>, una de las concesiones que el Gobierno Regional&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1925932/RER%200179-2021-GOREMAD-GR.pdf.pdf?v=1622736159" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anuló</a>&nbsp;y luego reactivó, las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran al menos 14 dragas extrayendo oro del río Madre de Dios.</p>



<p>El vicepresidente de la Fenamad, Eusebio Ríos, explicó que la sentencia a favor de la comunidad llegó hasta la&nbsp;<a href="https://www.oea.org/es/cidh/decisiones/mc/2025/res_20-25_mc_113-16_pe_es.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comisión Interamericana de Derechos Humanos</a>, la cual pidió evaluar el impacto de la contaminación por mercurio en los habitantes de la comunidad. “Se pidió brindar atención integral de salud a los niños y mujeres. Eso no se ha cumplido. Lo que tenemos hoy son más amenazas a los hermanos y líderes de la comunidad”.</p>



<p>Juan Carlos Ruiz, de IDL, asegura que la entrega «indiscriminada» de concesiones se realiza en todo Perú, desde títulos que atraviesan chullpas o el cerro Siete Colores, en Cusco, hasta petitorios aprobados en los puntos de captación de agua potable del río Nanay, en la región de Loreto. “Unos pocos funcionarios, que no tienen representación popular, tienen el poder de reordenar el territorio para 30 millones de peruanos, basándose en criterios de promoción de la inversión minera», dice Ruiz.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144605/Copy-of-Mineria-ilegal-Tambopata-3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270758" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal e informal ha transformado los bosques de Madre de Dios. Donde antes había selva nativa, ahora quedan pozos de agua con mercurio. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Para Eusebio Ríos, de la Fenamad, ninguna norma o iniciativa estatal ha logrado aminorar la destrucción de Madre de Dios. Por el contrario, mecanismos como el Reinfo han terminado fortaleciendo a la minería ilegal, dejando a las comunidades nativas dentro de un sistema informal que canjea ríos y bosques por oro.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>Actividad minera en el territorio de la comunidad indígena de San Jacinto. <strong>Crédito: </strong>Yvette Sierra Praeli</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/elizabeth-salazar-vega/">Elizabeth Salazar Vega</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/amazonia-peruana-concesiones-mineras-afectan-rios-comunidades-indigenas-madre-de-dios/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127341</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Mar 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/23160938/signal-2026-03-23-104609_002.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Amazonía peruana: 215 concesiones mineras afectan ríos y comunidades indígenas de Madre de Dios]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Nepotismo: confianza legítima o corrupción criminal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/nepotismo-confianza-legitima-o-corrupcion-criminal/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fotografía : Andrés Reina</p>
<p>¿Nos incomoda el nepotismo o solo nos molesta no ser quienes repartimos los cargos? Trabajar con afectos es instinto de supervivencia para bajar el cortisol, pero usar el Estado para crear cofradías de marionetas obedientes es una traición a la ética. Entre la confianza legítima y la pandilla criminal existe una filigrana que define la salud de nuestra democracia. ¡Indagar es un acto cívico!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Mar Candela Castilla</strong> <em>Edu-comunicadora y escribidora</em> </p>



<p>Escribo desde la piel desde Feminismo Artesanal  y  la urgencia.</p>



<p> No me interesa posar de intelectual ni aparentar que he devorado bibliotecas enteras; lo poco que he podido indagar en medio de la vida y del &#8220;dios Tiempo&#8221; —ese que nos niega su beneplácito— me ha servido para poner sobre la mesa un tema que hoy quema: el nepotismo.</p>



<p>¿Realmente nos incomoda el nepotismo o solo nos molesta cuando no somos nosotros quienes repartimos los cargos?</p>



<p> Esta reflexión nace de la necesidad de rescatar la conversación del ruido mediático. Hablar de nepotismo se ha vuelto un griterío de redes sociales, cuando lo que necesitamos todas las personas es <strong>conciencia crítica y pensamiento situado</strong>. Es mi intención desglosar esta realidad con la filigrana que merece.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-13b03702556672845611f47d73471ecf" style="background-color:#c0580d">El nido y el gregarismo: El instinto de supervivencia</h3>



<p>Aclaro desde el inicio : trabajar con la familia, los amigos y la gente de confianza es, en su raíz, un acto de supervivencia. </p>



<p>Si soy una funcionaria pública con responsabilidades de alta envergadura, lo mínimo es rodearme de personas en quienes confío.</p>



<p>La antropología y la sociología no mienten: el ser humano es gregario. Buscamos cuidarnos la espalda, necesitamos la mirada del que nos ama para sentirnos seguros en la batalla.</p>



<p>Entiendo profundamente a ese funcionario que busca gente cercana para confiarle su propia gestión; nadie desea trabajar con desconocidos cuando su propia cabeza está en juego. </p>



<p>Es una cuestión de simple supervivencia profesional y de  salud: buscamos equipos que nos permitan mantener el cortisol en niveles bajos para poder operar con tranquilidad.</p>



<p> Trabajar con conocidos es una estrategia para reducir el estrés y garantizar la lealtad en entornos hostiles. </p>



<p>Eso es lógica humana; eso es coherencia vital.</p>



<p>Pierre Bourdieu (1986) explicó el <strong>capital social</strong> como ese tejido de relaciones que permite acceder a ciertos espacios. Sumo aquí la voz de <strong>Hannah Arendt</strong>, quien advirtió que el peligro surge cuando confundimos la &#8220;oikos&#8221; (el hogar) con la &#8220;polis&#8221; (lo público).</p>



<p> Lo que en casa es amor, en el Estado podría convertirse en un muro que excluye a todas las personas que no pertenecen al linaje.</p>



<p> ¿En qué momento el círculo de seguridad se transforma en una barrera para el mérito ajeno?</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La paradoja del &#8220;Cambio&#8221;: ¿Ética o hambre de poder?</h3>



<p>El problema real radica en el riesgo de trabajar con personas cuya idoneidad sea inexistente.</p>



<p> Resulta preocupante que el Estado pueda convertirse en una bolsa de empleo personal. Esta práctica ha sido señalada históricamente en Colombia, la diferencia hoy es que el gobierno de <strong>Gustavo Petro Urrego</strong> llegó bajo la promesa de una ética distinta.</p>



<p><strong>¿Y si el problema nunca fue el nepotismo de los otros sino no tener el poder propio para ejercerlo?</strong></p>



<p> La historia reciente nos obliga a preguntarnos si la incomodidad de ayer era por la injusticia o por la exclusión del banquete. Se percibe una tendencia hacia la búsqueda de un poder absoluto que parece preferir la lealtad ciega sobre la competencia técnica. Contratar agentes sin experiencia podría interpretarse no como un acto de inclusión, sino como el deseo de rodearme de figuras obedientes; marionetas que no cuestionen el rumbo. Como sugería <strong>Virginia Woolf</strong>, para tener pensamiento propio se necesita independencia; la dependencia del favor estatal mata el juicio crítico.</p>



<p> Una cosa es buscar confianza para bajar el cortisol y otra muy distinta es buscar obediencia para armar una cofradía de intereses.</p>



<p>Los cuestionamientos públicos son contundentes y están documentados. </p>



<p>Se han conocido denuncias sobre familiares de altos mandos, como el caso de la <strong>Ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez Ríos</strong>, cuyos hijos (Diego Alejandro Restrepo Ramírez y Álvaro Eduardo Restrepo Ramírez) han ocupado cargos en el Ministerio de Salud y la Unidad de Restitución de Tierras respectivamente. Así mismo, se ha reportado el vínculo de Vladimir Antonio Ginas Ulloa, hermano del <strong>Ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, Juan David Correa Ulloa</strong>, en entidades del sector público. El caso del maquillador y asesor de imagen de la primera dama <strong>Verónica Alcocer García</strong>, el señor <strong>Fadi Flórez</strong>, vinculado mediante contratos con ProColombia para acompañar comitivas oficiales, suma otra capa de duda sobre el uso de recursos públicos para fines del círculo íntimo. A esto se agregan las graves investigaciones por la gestión en la <strong>UNGRD</strong>, donde el manejo de recursos parece haber favorecido a redes de absoluta cercanía.</p>



<p> <strong>Cuando la &#8220;confianza&#8221; se traduce en clanes familiares o amigos personales manejando la chequera del Estado, la esperanza de transformación se resquebraja.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-2ff018755bd665f007443afde3d4d4bf">De la rosca de confianza a la cofradía de intereses</h3>



<p>Investigadoras como <strong>Valentina Bustamante González</strong> han evidenciado cómo el favoritismo destruye la percepción de justicia. Cuando el afecto se usa presuntamente para blindar la mediocridad, el nepotismo deja de ser apoyo para transformarse en lo que la antropóloga <strong>Rita Segato</strong> define como una &#8220;cofradía&#8221;: un pacto de lealtad que opera al margen de la ética pública. Es ahí donde el ejercicio del poder degenera en una estructura que prioriza el interés privado sobre el bien común.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-amber-background-color has-background">La Acracia y el fin de la excusa</h3>



<p>Hoy la cívica consiste en <strong>indagar</strong>. La ignorancia es una decisión consciente. Tenemos herramientas para dejar de ser espectadores pasivos. Estudiar significa poner el deseo y la atención al servicio de algo valioso. Si estudiar se reduce a un trámite, perdemos la capacidad de razonar.</p>



<p>Invito a todas las personas a no quedarse con lo que escribo. Usen las herramientas, busquen a Bourdieu, a Segato, a Arendt, a Woolf. Hagamos un ejercicio de <strong>acracracia</strong> —ese orden que nace de la conciencia propia— para que el civismo sea una práctica diaria y situada. ¿Estamos dispuestos a cuestionar el poder incluso cuando es el poder por el que votamos?</p>



<h3 class="wp-block-heading">Colofón</h3>



<p>Como edu -comunicadora y escribidora, mi voz se planta firme: trabajar con allegados no constituye un delito por definición. Lo condenable es que esos afectos se utilicen presuntamente para afectar el erario o para anular la meritocracia. Una cosa es el instinto de supervivencia que busca paz mental; otra es la ambición que busca marionetas. <strong>Diferenciemos la confianza de la complicidad, porque de esa filigrana depende la salud de nuestra democracia.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><strong>Fuentes de consulta y soportes públicos:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>SECOP II (Portal de Contratación Estatal):</strong> Registros de contratos de Fadi Flórez (vinculación ProColombia), Vladimir Antonio Ginas Ulloa y hermanos Restrepo Ramírez.</li>



<li><strong>Declaraciones de Bienes y Rentas (Función Pública):</strong> Verificación de cargos ocupados por familiares de altos funcionarios del Ejecutivo 2022-2026.</li>



<li><strong>Informes de Auditoría de la Contraloría General de la República:</strong> Sobre los gastos de representación y comitivas de la Primera Dama.</li>



<li><strong>Investigaciones periodísticas (La Silla Vacía, El Espectador, Revista Cambio):</strong> Reportajes detallados sobre el &#8220;círculo íntimo&#8221; de la Casa de Nariño.</li>



<li><strong>Boletines de la Procuraduría General de la Nación:</strong> Apertura de indagaciones sobre idoneidad y presunto tráfico de influencias en ministerios y UNGRD.</li>
</ul>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125812</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Feb 2026 04:58:12 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14235340/DSC0575-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nepotismo: confianza legítima o corrupción criminal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-asi-funciona-el-sistema-de-extorsiones-amenazas-y-asesinatos-que-devasta-los-bosques-en-la-pampa/</link>
        <description><![CDATA[<p>El ruido de los motores se escucha a varios metros de distancia. Es constante. No dejan de funcionar. Mientras se camina por los remanentes de un bosque, con árboles aún en pie, el sonido se hace más intenso, advirtiendo la cercanía de las ruidosas máquinas que están extrayendo oro en La Pampa, en la región [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un equipo de Mongabay Latam y Forbidden Stories recorrió el sector denominado La Pampa, en la región amazónica de Madre de Dios, en Perú, para indagar cómo el crimen organizado ha permeado la extracción de oro ilegal.</em></li>



<li><em>Lo más visible son los bosques devastados, pero detrás de esta destrucción, las amenazas, el miedo y el silencio circulan en la carretera Interoceánica Sur.</em></li>



<li><em>Los grupos de crimen organizado que controlan este territorio han instalado un sistema de extorsiones, cobros de cupo, asesinatos y desaparecidos.</em></li>



<li><em>La criminalidad también ha ingresado a la Reserva Nacional Tambopata, no solo para instalar dragas que extraen oro, sino también para mantener amenazados a los guardaparques.</em></li>
</ul>



<p>El ruido de los motores se escucha a varios metros de distancia. Es constante. No dejan de funcionar. Mientras se camina por los remanentes de un bosque, con árboles aún en pie, el sonido se hace más intenso, advirtiendo la cercanía de las ruidosas máquinas que están extrayendo oro en La Pampa, en la región amazónica de Madre de Dios, Perú.</p>



<p>Al cruzar esa especie de pared formada por los pocos árboles aún en pie, la devastación se muestra en toda su crudeza. El dueño del predio, que una vez estuvo lleno de árboles, camina desesperanzado por el lugar. “Lo están destruyendo todo”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Forbidden Stories&nbsp;</strong>en medio del espacio deforestado. “Esto era grande, era bosque. Todo lo han acabado”, se lamenta mientras se desplaza en un paisaje dominado por el lodo, lagunas de residuos tóxicos y montículos de tierra que han reemplazado a los bosques naturales en una zona que debería estar intacta, porque La Pampa está dentro del área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-oro-la-pampa-guardianes-trocha-peru/">Guardianes de la Trocha: la banda que se disputa el oro y siembra el terror en La Pampa peruana</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269187"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234456/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-16-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269187" /><figcaption class="wp-element-caption">Dos perros juegan en medio de la devastación causada por la minería ilegal en La Pampa. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>La destrucción de la biodiversidad no es lo único que perturba en La Pampa.&nbsp;<strong>El mayor temor ahora es la presencia de las bandas de crimen organizado que han tomado el control de la zona y han impuesto un sistema de extorsiones</strong>, cobros de cupos, amenazas y asesinatos. “Acá vivimos bajo presión de esas personas. Ellos son prácticamente los reyes, no puedes decir nada. El Estado no nos escucha. ¿Cuántas veces le hemos dicho a la Policía, a la Procuraduría?”, dice con angustia una madre de familia en La Pampa.</p>



<p><strong>En ambos lados de la carretera Interoceánica Sur —vía que va desde el océano Pacifico en Perú hasta el océano Atlántico en Brasil—, entre los kilómetros 98 y 117</strong>, aproximadamente, incontables dragas, tracas y retroexcavadoras funcionan sin tregua. La ruta también está copada de edificios en construcción, hoteles, grifos, establecimientos con decenas de cilindros azules en los que se transporta combustible, centros de venta de motores, talleres, agentes multibancos, restaurantes, bares.&nbsp;<strong>Todo un ecosistema que rodea a la minería ilegal.</strong></p>



<p>Los tentáculos de la minería ilegal y las bandas de crimen organizado avanzan en todas las direcciones. Han superado las fronteras del área de amortiguamiento y&nbsp;<strong>han ingresado a la reserva de Tambopata</strong>. A inicios de octubre de 2025, un operativo realizado dentro del área protegida, en el sector Azul, confirmó la presencia de las balsas-draga en la misma reserva. Las amenazas también han entrado en el área protegida, donde los guardaparques se desplazan con miedo cada vez que tienen que realizar su trabajo de vigilancia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269195"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234553/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-24-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269195" /><figcaption class="wp-element-caption">Dragas, tracas y retroexcavadoras utilizadas en la minería ilegal de oro han arrasado con los bosques de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Un equipo de reporteros de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Forbidden Stories</strong>&nbsp;recorrió La Pampa y algunas zonas cercanas a este territorio tomado por las actividades ilícitas y la violencia. Encontró devastación, visible a cada paso; un ambiente rodeado de secretismo; miradas de sospecha y desconfianza; y mucho temor a hablar de lo que sucede en este lugar. Los nombres de quienes nos han dado sus testimonios los mantenemos en reserva por cuestiones de seguridad.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El precio de extraer oro</h2>



<p>En La Pampa todo tiene precio.&nbsp;<strong>Hay tarifas para las diferentes actividades que se realizan en esa franja de la carretera Interoceánica Sur.</strong>&nbsp;Una fuente de la zona cuenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam&nbsp;</strong>que los mineros deben pagar a las bandas de crimen organizado 1000 soles (alrededor de 300 dólares) cada semana por operar una balsa, es decir, 4000 soles (alrededor de 1200 dólares) al mes. Otra persona entrevistada sobre este mismo tema habla de 20 000 soles (alrededor de 6000 dólares) exigidos a los dueños de las máquinas.</p>



<p>Son las tarifas que han impuesto las bandas de crimen organizado que operan en la zona minera por brindar “seguridad”. Estos grupos criminales que llegaron hace por lo menos diez años&nbsp;<strong>ofrecieron a los mineros y a la población de La Pampa protegerlos de los robos</strong>&nbsp;que ocurrían en la zona a cambio de un pago como retribución a su “trabajo de vigilancia y seguridad”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269110"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233630/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-33-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269110" /><figcaption class="wp-element-caption">Cilindros utilizados para transportar combustible hacia las zonas donde se ubican las dragas, tracas y balsas dedicadas a la minería ilegal. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>lo que se impuso ha sido un sistema de extorsiones que se extiende a todos los negocios, restaurantes, bodegas, talleres mecánicos</strong>, todos tienen que pagar su cuota al crimen organizado. “La mayoría paga 200 soles, en todas las tiendas”, cuenta una persona a la que le pidieron 500 soles por dar “seguridad” en su empresa. “Pueden ser 1000, dependiendo de cómo cambia el bando”, dice para explicar la división que existe dentro de los grupos criminales.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;accedió a unas listas de pagos de extorsiones, escritas a mano. En una de ellas, del 8 de diciembre de 2024, se leen varios nombres con la indicación “un motor”, en cada caso, y al costado, se ven montos de entre 300 y 350 soles (aproximadamente entre 90 y 100 dólares). En otro de estos documentos se consigna la suma de 22 000 soles con unas notas que dicen “comisión” 2220 y “parque” 4000, montos que se restan del total inicial.</p>



<p><strong>“Todos estos grupos de extorsionadores se conformaron en La Pampa desde que existe la minería ilegal”</strong>, afirma Karina Garay, vocera del Observatorio de Minería Ilegal y Actividades Vinculadas en Áreas Claves de Biodiversidad. “Los Guardianes de la Trocha son el grupo, por así decirlo, más fuerte, pero también había otros, por ejemplo, Los Tigres del 98, que tenían como lugar establecido el kilómetro 98 y cobraban cupo a quienes ingresaban a La Pampa”, agrega Garay, quien ha sido fiscal ambiental en Madre de Dios.</p>



<p>En los últimos años&nbsp;<strong>Los Guardianes de la Trocha han sido la banda criminal más conocida</strong>, pero no es la única, según autoridades y personas que viven en la zona. “Ahora se llama La Empresa”, comenta un funcionario de una institución pública, con sede en Puerto Maldonado, que prefiere mantener su nombre en reserva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269111"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233637/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-34-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269111" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal de oro se encuentra en ambos márgenes de la carretera Interoceánica Sur. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p><strong>El temor de las personas que viven en Madre de Dios para contar lo que sucede en esa región se percibe en cada conversación</strong>. Hablan en voz baja y ponen énfasis en pedir el anonimato. Incluso las autoridades que hace unos años declaraban sin omitir su nombre ahora piden no ser identificados en el reportaje. No es para menos. A los cobros de cupos y las amenazas constantes se suman los asesinatos, muchos de los cuales ni siquiera son reportados.</p>



<p>“<strong>La función que cumplen es, supuestamente, dar seguridad a los mineros para que no les roben el dinero y el oro, pero tienen que pagar un cupo</strong>, así es como funciona”, comenta Garay. “Hay disputas entre estos grupos porque se convierten en territoriales. Unos están en un kilómetro y otros, en otro kilómetro”, agrega.</p>



<p>Desde la Fiscalía de Madre de Dios también mencionan que durante un operativo en junio de 2025, en el sector Azul, en el interior de la misma reserva, se encontraron motores de las balsas-dragas que llevaban stickers de Los Tigres. La imagen se ve en una fotografía entregada a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. “En una interdicción hemos tenido una emboscada y enfrentamos una balacera con este grupo. Así hemos evidenciado que&nbsp;<strong>además de ejercer esta actividad ilegal se encuentran completamente armados</strong>”, comenta un representante de la Fiscalía Ambiental de Madre de Dios que prefiere mantener su nombre en reserva por las amenazas que ha recibido por realizar su trabajo.</p>



<p>El Coordinador Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, Frank Almanza, ofrece a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;un panorama más amplio. “En Puerto Maldonado tenemos zonas. Con la Fuerza Aérea se ha logrado subzonificar 10 áreas. Las más conocidas son La Pampa, Delta Uno, Delta Dos y Masuko. Son zonas en las que hay mayor incidencia. Por ejemplo,&nbsp;<strong>nada más en La Pampa y Delta Uno hay más de 5000 dragas y tracas.</strong>&nbsp;No es una cifra que a mí se me ocurra, sino que se ha logrado, más o menos, cuantificar a partir de sobrevuelos de la Fuerza Aérea”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269229"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03074353/Mineria-ilegal-en-Madre-de-Dios-Ministerio-Publico-Fiscalia-de-la-Nacion-FEMA-Madre-de-Dios.jpg" alt="" class="wp-image-269229" /><figcaption class="wp-element-caption">«Nada más en La Pampa y Delta Uno hay más de 5000 dragas y tracas», dice el coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, Frank Almanza. Foto: cortesía Ministerio Público Distrito Fiscal de Madre de Dios</figcaption></figure>



<p>Almanza explica que<strong>&nbsp;la Fuerza Aérea realizó sobrevuelos, primero con avionetas y luego con drones.</strong>&nbsp;“Se han podido incluso localizar los puntos, pero son de difícil acceso. Se ven decenas de máquinas pesadas, retroexcavadoras, cargadores portátiles. Se han hecho hasta puentes para que pase esa maquinaria a la zona de minería. Son inversiones importantes”, confiesa Almanza.</p>



<p>“<strong>El problema no es solo que están trabajando en una zona, sino que están avanzando.</strong>&nbsp;En Puerto Maldonado, las autoridades tienen una preocupación grande, casi de desesperación, porque están llegando a lugares donde antes no habían llegado: a las reservas”, dice Almanza desde su oficina en Lima.</p>



<p>El abogado especializado en temas ambientales César Ipenza considera que&nbsp;<strong>no se puede dejar de mencionar la presencia del Comando Vermelho</strong>&nbsp;en el panorama de criminalidad que rodea a La Pampa y, en general, a Madre de Dios. “No sería extraño que estén controlando las zonas de minería”, dice Ipenza sobre la presencia de este grupo criminal surgido en Brasil y relacionado principalmente con el narcotráfico. “La mayor bonanza está en la minería, entonces, no sería extraño que estén operando y trabajando bajo el control o liderazgo del Comando Vermelho”.</p>



<p><strong>Actualmente, el precio de la onza de oro bordea los 5000 dólares.</strong>&nbsp;Desde su despacho en Lima, el Alto Comisionado para el combate de la minería ilegal, Rodolfo García Esquerre, señala que “el precio del oro está en la raíz del problema y se ha convertido en un motor de la minería ilegal”. A ellos se debe sumar que la comercialización de oro no es una actividad ilegal, dice García Esquerre, por tanto, el mineral se comercializa sin restricciones.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03133133/Mineria-La-Pampa.jpg" alt="" class="wp-image-269240" /></figure>



<p>El funcionario señala que en 2024,&nbsp;<strong>Perú exportó alrededor de 180 toneladas de oro</strong>, pero que de esa cantidad, por lo menos&nbsp;<strong>80 toneladas “eran de origen desconocido”</strong>. García Esquerre cita al Instituto Peruano de Economía para dar cifras de 2024, cuando la exportación de oro movió casi&nbsp;<strong>7000 millones de dólares</strong>. Si se considera al precio actual, ese monto supera los 10 000 millones de dólares.</p>



<p>“Es más fácil lavar el dinero en la minería [que del narcotráfico] porque el producto, el oro, a diferencia de la droga, es legal. Estamos frente a un delito que es inmenso y es transnacional”, dice Esquerre sobre la minería ilegal. “Lo que en realidad tenemos es una economía ilegal”, puntualiza el también excomandante general de la Fuerza Aérea del Perú (FAP).</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/un-sobrevuelo-en-la-amazonia-peruana-mineria-ilegal-en-los-rios-maranon-y-santiago/">Un sobrevuelo en la Amazonía peruana muestra los impactos de la minería ilegal en los ríos Marañón y Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La incursión de la minería ilegal en el área span<br>protegida</h2>



<p>Todos los guardaparques de la Reserva Nacional Tambopata están amenazados. Cada vez que salen a realizar sus labores de vigilancia deben cubrirse el rostro para no ser reconocidos, cuenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;un testigo de lo que sucede en el área protegida. Ya lejos de Madre de Dios, confiesa lo difícil que resulta vivir en esa región y que teme por su vida y la de su familia.</p>



<p>Otro testigo de lo que sucede en el área protegida también cuenta que circulan mensajes en grupos de Whatsapp de&nbsp;<strong>los grupos criminales en los que se anuncian que ingresarán a la reserva de Tambopata</strong>. “Dijeron que iban a llevar balsas y que irían armados para que el personal guardaparque no se acerque”, relata la fuente durante nuestra visita a Puerto Maldonado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269231"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03081153/Operativo-de-interdiccion-en-el-sector-azul-de-la-reserva-nacional-tambopata-Sernanp-2.jpg" alt="" class="wp-image-269231" /><figcaption class="wp-element-caption">En octubre de 2025, un operativo dentro de la reserva de Tambopata, en el sector Azul, en el río Malinowski, documentó las dragas de minería ilegal operando dentro del área protegida. Foto: cortesía Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp)</figcaption></figure>



<p>En octubre de 2025, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, en coordinación con la Policía Nacional, el Ejército y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp)&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/sernanp/noticias/1257555-golpe-contra-la-mineria-ilegal-en-madre-de-dios-interdiccion-en-el-sector-azul-de-la-reserva-nacional-tambopata">realizó un operativo</a>&nbsp;dentro de la reserva de Tambopata, en el sector Azul, en el río Malinowski. De esta forma,&nbsp;<strong>confirmaba que la minería ilegal estaba instalada dentro del área protegida.</strong></p>



<p>El último reporte del&nbsp;<a href="https://acca.org.pe/plataforma-rami/">Radar Mining Monitoring</a>&nbsp;(RAMI), herramienta de monitoreo satelital, informa que entre noviembre y diciembre de 2025 “se registraron nuevas pérdidas de cobertura forestal por minería dentro de la Reserva Nacional Tambopata, que suman&nbsp;<strong>9.5 hectáreas de bosque afectado</strong>”.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;solicitó al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) información sobre la presencia de la minería ilegal dentro de la reserva y las denuncias de amenazas, pero hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta.</p>



<p>El fiscal Almanza dice que ha solicitado a la Policía y al Ejército que realicen interdicciones constantes “para frenar un poco” el avance de la minería. Sin embargo,&nbsp;<strong>el coordinador de las fiscalías ambientales reclama por la falta de fondos para dar pelea a esta actividad ilegal.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269232"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03081721/Imagenes-satelitales-muestran-la-mineria-ilegal-en-la-RNT-RAMI-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269232" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes satelitales muestran el avance de la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata. Fuente: RAMI</figcaption></figure>



<p>“Nos gustaría tener a cargo la logística para realizar las acciones de interdicción, pero tenemos que depender de otros. No tenemos horas de vuelo, no tenemos embarcaciones, no tenemos balsas, a duras penas tengo un par de vehículos para todos los temas. Para la fiscalía es una limitante la falta de presupuesto”, cuestiona Almanza.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;tuvo acceso a 28 de las actas de operativos contra la minería ilegal realizados durante 2025 en Madre de Dios. Dos de ellas daban cuenta de operativos específicamente dentro de la Reserva Nacional Tambopata. En los documentos se menciona el hallazgo de campamentos rústicos; motores chinos; bombas de succión; generadores eléctricos; balsas tracas; y otros insumos, como baterías, alternadores, arrancadores, radiadores, filtros, cables, abrazaderas, poleas metálicas, codos y metros de manguera de succión y cableado.</p>



<p><strong>Las más de 20 actas dan cuenta de la destrucción de los bosques causada por las actividades de extracción ilegal de oro</strong>, al mismo tiempo que mencionan la contaminación por combustible, grasa, aceites, bolsas plásticas, trapos contaminados, entre otros insumos que se utilizan en la minería.</p>



<p>De acuerdo con la Coordinadora Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, durante 2025 se realizaron&nbsp;<strong>193 operativos de interdicción contra la minería ilegal en Madre de Dios</strong>, como parte del Plan Restauración. Este proyecto del Estado siguió a la Operación Mercurio, el megaoperativo realizado en 2019 en La Pampa. Los planes que se trazaron en ese momento para “recuperar” la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata y erradicar la minería ilegal en ese sector de Madre de Dios parecen haber quedado en el olvido.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269183"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234429/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-12-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269183" /><figcaption class="wp-element-caption">La Pampa es un territorio destruido por la minería ilegal y el crimen organizado. Foto: Max cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Seis años después del más grande operativo realizado en esta región, la cantidad de balsas, dragas, tracas y maquinaria pesada que sacan oro sin descanso del corazón mismo de bosques y ríos se ha multiplicado de tal forma que cuando se recorre este territorio devastado se hace imposible siquiera pensar que alguna vez estuvo cubierto de árboles y que la vida silvestre transcurría sin mayor preocupación.</p>



<p>El dueño de la concesión forestal por la que caminamos para ver más de cerca cómo las dragas extraen oro busca con la mirada a los monos que, asegura, a veces se aferran a los pocos árboles que aún quedan en pie. Quiere mostrarnos que en medio de la devastación hay espacio para la supervivencia. Su esposa, dice, ya no quiere caminar por su predio porque siente mucha pena al ver cómo se va extinguiendo la vida. “He puesto denuncias a todos. Con pruebas hemos ido, llevamos videos a la Policía para que vean que nos han rodeado. Y nada. Nunca vienen, parece que reciben plata”, dice el hombre desconsolado.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/peru-rios-bosques-datem-maranon-invadidos-mineria-ilegal/">Perú: los ríos y bosques de Datem del Marañón están siendo invadidos por la minería ilegal</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un territorio plagado de criminalidad: fosa común, armas y asesinatos</h2>



<p>Un portón blindado se abre para ingresar a la casa de una familia que perdió a uno de sus miembros en manos del crimen organizado. El lugar está amurallado. “Escuchábamos que había minería, que estaba acercándose y que se iba a pasar al lado de la reserva. Pero nunca habíamos visto ese tipo de minería”, recuerda uno de los miembros de la familia sobre lo que sucedía en esa zona en 2011, cuando aún había bosques en el área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269118"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233721/Arma-Defensa-Personal-MadredDios-Max-Cabello-Orcasitas-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269118" /><figcaption class="wp-element-caption">En La Pampa, algunas personas han optado por adquirir armas para defenderse del crimen organizado. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>«En 2011 llegaron acá -dice el testigo-, se saltaron la pista [carretera Interoceánica Sur] y se lanzaron a nuestro predio porque justo el oro pasa por esta zona». Desde esa época han sido amedrentados por la minería ilegal. Algunos de los miembros de la familia fueron secuestrados el mismo 2011, cuenta la fuente y recuerda que por esos años&nbsp;<strong>empezaron los robos y asaltos a quienes se dedicaban a extraer oro</strong>.</p>



<p>“Así es como aparece la famosa seguridad”, dice el entrevistado sobre las personas que llegaron ofreciendo vigilar la carretera y las trochas de ingreso a toda la zona de amortiguamiento de Tambopata donde se estableció la minería ilegal.&nbsp;<strong>Quienes ingresaban por esas vías debían pagar para transitar</strong>, una modalidad que se mantiene hasta ahora.</p>



<p>“Para 2013 y 2014 todos hablaban de pagar a la ‘seguridad’. Se tenía que pagar el viaje, todas las máquinas supuestamente estaban registradas, no podía haber otras personas con armas, solo ellos, y&nbsp;<strong>empezaron a matar a gente</strong>”, recuerda el testigo. Para 2016, agrega,&nbsp;<strong>todos debían estar registrados para poder trabajar y a quienes llegaban a delinquir en la zona, los mataban.</strong></p>



<p>Con el tiempo los asesinatos se extendieron, surgían por una pelea en un bar, por enfrentamientos entre las bandas, por no pagar los cupos. Videos que han circulado en redes sociales o que han sido tomados de cámaras de seguridad de la zona muestran a personas transitando con armas de largo alcance, encapuchados, en camionetas que los trasladan. Algunos, incluso, dejan ver cómo se asesina a una persona.</p>



<p><strong>Los asesinados y desaparecidos se multiplican cada año.</strong>&nbsp;El comandante Willmann Carazas es el jefe de la División de Investigación Criminal de la Policía (Divincri), en su despacho en Puerto Maldonado, en Madre de Dios, cuenta sobre el hallazgo de&nbsp;<strong>una fosa común en La Pampa con cinco cadáveres</strong>. Uno de ellos, dice el policía, estaba siendo buscado por sus familiares, quienes habían publicado sus datos pidiendo que se les avisara si lo encontraban.</p>



<p>Carazas señala que muchos de los asesinatos y desapariciones que suceden en La Pampa, en otras zonas mineras de la región e incluso en la misma ciudad de Puerto Maldonado, nunca se reportan.</p>



<p>Varios medios de comunicación locales y nacionales han informado, más de una vez, sobre las fosas comunes que se han encontrado en La Pampa.&nbsp;<strong>Los periodistas que viven en Madre de Dios también han sido amenazados por informar sobre estos crímenes.</strong>&nbsp;Manuel Calloquispe es uno de ellos y quien más ha seguido las pistas del crimen organizado, principalmente de Los Guardianes de la Trocha. Ahora vive amenazado.</p>



<p>Según el&nbsp;<a href="https://desaparecidosenperu.policia.gob.pe/Desaparecidos/reniped">Registro Nacional de Información de Personas Desaparecidas</a>&nbsp;(Reniped)&nbsp;<strong>204 personas fueron reportadas como desaparecidas en Madre de Dios en 2025</strong>. La cifra no es la más alta entre los departamentos de Perú, apenas aparece en el puesto 20, pero las regiones de Cusco y Puno, que limitan con Madre de Dios, reportan 1390 y 828 desaparecidos, respectivamente.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_238987"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/12/06141454/Juan-Julio-Fernandez-Hanco-Madre-de-Dios-2-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-238987" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Julio Fernández Hanco fue una de las víctimas del crimen organizado en La Pampa. Foto: archivo Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>“¿Han escuchado sobre la fosa común en la que encontraron unas 200 personas?”, pregunta la persona que vive en el búnker en medio de La Pampa.&nbsp;<strong>Menciona también que las bandas criminales han asesinado a los dueños de predios agrícolas para quedarse con sus tierras.</strong>&nbsp;Durante la conversación, muestra algunas armas que ha adquirido para defenderse.</p>



<p>El defensor ambiental&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/04/peru-asesinan-a-guardian-del-bosque-y-aumenta-violencia-por-mineros-ilegales/">Juan Julio Fernández Hanco</a>&nbsp;ha sido una de las víctimas. Su asesinato ocurrió en marzo de 2022. Desde 2006, Fernández Hanco tenía una concesión para forestación y reforestación de 396 hectáreas en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. En 2025, el Poder Judicial sentenció a 15 años de prisión a<strong>&nbsp;Edison Fernández Pérez, alias Chili, uno de los integrantes de la organización criminal Los Guardianes de la Trocha</strong>, por el crimen del defensor ambiental. El condenado se encuentra prófugo.</p>



<p>El defensor ambiental&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2020/09/peru-asesinan-defensor-ambiental-madre-de-dios/">José Carlos Pacheco</a>&nbsp;también ha sido víctima de la violencia de este territorio tomado por el crimen organizado. Su asesinato, ocurrido en setiembre de 2020, aún está impune. Su cuerpo fue hallado en el límite de la concesión forestal de su familia. Su padre, Demetrio Pacheco, vicepresidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional de Tambopata, guía a este equipo de periodistas por el bosque de su concesión que defiende con uñas y dientes. No se da por vencido a pesar de que los invasores siguen avanzando en el predio tumbando los árboles.</p>



<p>“Mi hijo era un defensor ambiental reconocido. Tras su asesinato, lograron identificar a las personas que cometieron el crimen, los intervinieron y les incautaron armas de fuego. Estuvieron detenidos alrededor de siete días. Después le dieron libertad”, cuestiona con indignación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269162"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234206/Concesion-deforestada-Demetrio-Pacheco-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-13.jpg" alt="" class="wp-image-269162" /><figcaption class="wp-element-caption">Un bosque talado en una concesión forestal cerca de La Pampa. La minería ilegal avanza sobre los bosques para instalar sus actividades. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Pacheco ha realizado múltiples denuncias sobre las invasiones a su predio. La minería de oro no ha llegado a este lugar. La amenaza principal es la deforestación. Sin embargo, hay quienes sostienen que todo ese sector de la carretera Interoceánica tiene oro, por lo que se teme que, de continuar el ritmo actual, la minería arrase también con lo que quede de esos bosques.</p>



<p><strong>La madera que sale de allí también podría estar siendo usada en la minería para la construcción de las dragas y balsas que se utilizan para extraer el oro.</strong>&nbsp;Karina Garay, del Observatorio de Minería Ilegal, afirma que, efectivamente, se tala madera de bosques cercanos para ser utilizados en estas estructuras.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/amenazas-muerte-mineros-ilegales-area-conservacion-panguana-peru/">Amenazas de muerte de mineros ilegales obligan a evacuar Área de Conservación Panguana en Amazonía peruana: «Salimos por falta de garantías»</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El manejo del territorio: el objetivo de los grupos armados</h2>



<p>La comunidad nativa de San Jacinto vive rodeada de minería. Dentro del territorio hay concesiones mineras de oro que han funcionado durante muchos años. Los restos de esta explotación son visibles. En el río que divide al territorio comunal están las dragas.</p>



<p>El día que este equipo periodístico llegó a la zona las dragas no tenían motores, las habían ocultado por los patrullajes que, según decían los pobladores, estaba realizando la Capitanía de Puertos de Madre de Dios. Tres mineros descansaban sobre la draga inactiva. Uno de ellos se acercó para indagar por nuestra presencia. Después de una corta charla nos dejó ir.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269147"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234032/Comunidad-nativa-San-Jacinto-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269147" /><figcaption class="wp-element-caption">Una draga sin motor cerca de la comunidad nativa San Jacinto. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Hasta esta comunidad ha llegado el crimen organizado, dicen sus habitantes. “Han venido acá”, dice una de las lideresas sobre la denominada “seguridad. «Estaban infiltrándose. Daban vuelta en la noche con linterna. Pero nosotros los hemos llamado a una reunión”, comenta. “Cuando miro armamento me indigna. No me gusta que me estén apuntando”.</p>



<p>Parados en pleno salón comunal, uno de los integrantes del grupo con el que conversamos asegura que&nbsp;<strong>los hombres armados “estuvieron parados ahí mismo” y les ofrecieron protección y vigilancia</strong>. “Nos han dicho: ‘Vamos a brindarle seguridad, pero tienen que pagarnos’”. La respuesta que dieron, aseguran, fue que no tenían dinero y, con el tiempo, dejaron de entrar al territorio comunal.</p>



<p>El crimen organizado busca “controlar el territorio”, dice Rafael Hoetmer, director del Programa Amazonía Occidental de Amazon Watch. “Es un ecosistema donde distintas formas de control se articulan entre sí. Puede haber confrontación, pero también pueden no chocar”.</p>



<p>Hoetmer menciona también que en Perú, en los últimos años, “ha habido una reversión dramática de la institucionalidad y de las leyes”. Menciona el caso de los&nbsp;<strong>presidentes regionales que tenían denuncias por ser mineros o fueron denunciados como integrantes de organizaciones criminales</strong>.</p>



<p>El abogado César Ipenza, especializado en temas ambientales, apunta también en esa dirección. Uno de los principales cuestionamientos es la ley de formalización minera que tiene entre sus pilares el&nbsp;<strong>Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo)</strong>. Los plazos para que se concrete esta formalización se han extendido varias veces, como ya ha reportado&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. La última extensión es a diciembre de 2026, favoreciendo a la minería informal e ilegal, aseguran los expertos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269146"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234025/Comunidad-nativa-San-Jacinto-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-2-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269146" /><figcaption class="wp-element-caption">Pobladores de la comunidad nativa de San Jacinto dicen que integrantes de bandas criminales llegaron hasta su territorio para ofrecerles «seguridad». Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Las personas inscritas en el Reinfo pueden realizar la minería aun sin haber concluido el proceso de formalización ante las autoridades. Además, los documentos que obtienen del Estado por la inscripción en el Reinfo pueden ser utilizados por quienes extraen oro de lugares no autorizados.&nbsp;<strong>Esto facilita que los mineros ilegales se escuden detrás del Reinfo y puedan seguir operando</strong>&nbsp;a la espera de una «formalización», que nunca llega. Detrás de ellos, muchas veces, está el crimen organizado.</p>



<p>Para Ipenza el ofrecimiento de brindar seguridad y el sistema de cobro de cupos han sido la base para que, con el tiempo, los grupos criminales también manejen dragas y controlen el territorio. “Eran los que extorsionaban, cobraban cupos o en el pasado brindaban seguridad a los mineros informales. Luego&nbsp;<strong>vieron cómo funciona el negocio de la minería y, obviamente, se dieron cuenta de que había más dinero en ese negocio</strong>. No solamente van a cobrar cupos, sino también controlan las zonas de minería y tienen sus propias operaciones”.</p>



<p>Durante la conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, el Alto Comisionado para el combate de la minería ilegal, Rodolfo García Esquerre, enfatiza que la minería ilegal debe ser entendida como una economía ilícita, por tanto, se debe comprender que<strong>&nbsp;se trata de “un problema político, social, económico e inclusive de seguridad”.</strong></p>



<p>“El problema que está generando la minería ilegal no es solamente un daño al medioambiente, sino que está afectando la vida de muchas comunidades nativas y campesinas, por lo tanto, la solución se debe enfocar de manera diferente”, sostiene el funcionario y agrega que esta mirada integral está plasmada en la&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/mininter/noticias/1186915-gobierno-aprueba-estrategia-nacional-para-fortalecer-la-lucha-contra-la-mineria-ilegal">Estrategia nacional para la reducción e interdicción de la minería ilegal en Perú a 2030</a>, aprobada en junio de 2025.</p>



<p>“<strong>Hay 225 cuerpos de agua que, se conoce, están contaminados por mercurio y alrededor de 140 000 hectáreas de bosques, en todo el país, depredados</strong>&nbsp;solo por la minería ilegal, más del 95 % en Madre de Dios”, menciona García Esquerre para dar un panorama de los impactos.</p>



<p>El ex comandante de la FAP señala que en esta estrategia nacional se han definido 68 actividades, distribuidas en siete ejes que involucran a 18 instituciones del Estado. La identificación geográfica, el seguimiento del dinero, las interdicciones en las zonas mineras, el control de los insumos químicos, combustible y explosivos, la comercialización y la investigación son los ejes sobre los que se ha construido la estrategia que va al 2030, comenta García Esquerre.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/mineria-ilegal-acecha-panguana-amazonia-peru/">Perú: la minería ilegal acecha el área de conservación Panguana, símbolo de la supervivencia en la Amazonía</a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un negocio que se extiende</h2>



<p>El control de los grupos criminales se va extendiendo a todos los sectores. Uno de los testigos directos de lo que sucede en La Pampa asegura que las bandas de crimen organizado manejan directamente las dragas y la maquinaria pesada;&nbsp;<strong>controlan el traslado del oro y mantienen una vigilancia constante a través de cámaras de seguridad</strong>&nbsp;instaladas en las tiendas, los ingresos a la vía de accesos, las calles.</p>



<p>Karina Garay, del Observatorio de Minería Ilegal, agrega que&nbsp;<strong>los mayores inversionistas de la minería ilegal ni siquiera viven en Madre de Dios, sino que están en otras ciudades, como Puno y Cusco</strong>, mientras mantienen su maquinaria trabajando en esta zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269242"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03133353/Mineria-La-Pampa-Blurred.jpg" alt="A lo largo de la carretera Interoceánica Sur, especialmente en la zona de La Pampa, se observan una gran cantidad de negocios que ofrecen servicios como agentes bancarios. Foto: Yvette Sierra Praeli" class="wp-image-269242" /><figcaption class="wp-element-caption">A lo largo de la carretera Interoceánica Sur, especialmente en la zona de La Pampa, se observa una gran cantidad de negocios que ofrecen servicios como agentes bancarios. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Los precios del oro son cada vez mayores. Durante los días que este equipo periodístico recorrió La Pampa&nbsp;<strong>cada onza bordeaba los 4000 dólares</strong>,&nbsp;<strong>al cierre de esta edición el precio estaba cerca de los 5000 dólares</strong>. “El minero quiere exportar su oro, que salga de Perú”, agrega Garay. Para ello, utilizan diferentes modalidades.</p>



<p>Por un lado están&nbsp;<strong>las agencias bancarias</strong>, señala una fuente de la fiscalía. A lo largo de la carretera Interoceánica Sur es común ver estos establecimientos<strong>&nbsp;en los que se pueden hacer transacciones como si se tratara de un banco</strong>. En este lugar, explica la fuente de la fiscalía, muchos entregan el oro y reciben el pago que corresponde, pero en este caso son pequeñas cantidades.&nbsp;<strong>Gran parte del oro se comercializa utilizando guías de transporte que obtienen quienes tienen concesiones o están inscritos en el Reinfo.</strong></p>



<p>“Los ilegales lo venden al formal y estos lo hacen pasar como si hubiese salido de su concesión. Es la modalidad más común”, explica Garay. Así&nbsp;<strong>llegan a las refinerías que se encuentran principalmente en Lima y Arequipa</strong>.</p>



<p>El oro también sale por los pasos fronterizos, principalmente hacia Bolivia. “El oro que se explota en La Pampa se traslada hasta Bolivia. Desde allí, se exporta como oro boliviano. Otra ruta es hacia Cusco y Puno para continuar su camino hacia Lima, pero también es posible que se traslade a través de la frontera con Brasil. No sería extraño que salga por Brasil. Yo he hecho esa ruta y prácticamente no hay ningún control”, comenta Ipenza.</p>



<p>Las redes del oro en Madre de Dios no se limitan a este territorio, sino que viajan a través de carreteras a otras ciudades e incluso hacia otros países. En todo este camino,&nbsp;<strong>el metal va cambiando de estatus y pasa de ser ilegal en la zona de extracción a convertirse en legal en las empresas de exportación.</strong></p>



<p>Daniel Linares, especialista en inteligencia financiera, menciona que&nbsp;<strong>el dinero que proviene de esta actividad ilícita se maneja en efectivo</strong>, puesto que no pueden ingresar al sistema bancario cuando se trata de sumas grandes. “Lo ingresan poco a poco como parte del costo de vida o algunos lujos”. Incluso, menciona Linares, se paga en efectivo a los grupos de música que presentan sus espectáculos en La Pampa.</p>



<p>“Pero hay otra forma en que la minería ilegal se presenta como una modalidad de lavado de activos, es decir, cuando otras organizaciones criminales foráneas, de otros delitos, como el narcotráfico buscan la forma de lavar el dinero. Ellos encuentran en la minería ilegal el vehículo perfecto”, comenta Linares, quien también ha sido funcionario de la Unidad de Inteligencia Financiera. “Está claro que&nbsp;<strong>la cadena de producción de la minería tiene un sinnúmero de debilidades en la trazabilidad y rastreo del oro</strong>”, agrega Linares y menciona que el Reinfo es una de estas debilidades.</p>



<p>Linares sostiene que los actores de la minería ilegal “arman su propia cadena de producción de oro”, es decir, “acopian, procesan y llegan hasta la exportación”.</p>



<p>El esquema de ilegalidad, corrupción y devastación que rodea a la minería ilegal queda retratado en lo que sucede en La Pampa. En este lugar, como en otras zonas de la Amazonía peruana y otras partes del país, el oro que nace bajo un manto de muerte y destrucción termina en joyas, equipos electrónicos de alta gama y bóvedas de bancos de otros países alrededor del mundo.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;operación de minería ilegal en Madre de Dios.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Ministerio Publico / Fiscalía de la Nación / FEMA</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/efectos-trump-latinoamerica-eeuu-temas-ambientales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-noticias-ambientales wp-block-embed-noticias-ambientales"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="JhmZdqDkjq"><a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa» — Noticias ambientales" src="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/embed/#?secret=vsuJkaOhe2#?secret=JhmZdqDkjq" data-secret="JhmZdqDkjq" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125400</guid>
        <pubDate>Tue, 03 Feb 2026 19:57:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03145545/Mineria-ilegal-en-Madre-de-Dios-Ministerio-Publico-Fiscalia-de-la-Nacion-FEMA-Madre-de-Dios-2-1200x675-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Un mural para Carlos Jimenez Gómez</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/n-mural-para-carlos-jimenez-gomez/</link>
        <description><![CDATA[<p>“¿Puede el Estado envolver en una misma acción represiva a unos ciudadanos fuera de la Ley y a otros ciudadanos inocentes, antes de haber agotado todos los medios a su alcance para tratar de rescatarlos a estos sanos y salvos?” Carlos Jiménez Gómez.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El pasado 16 de enero se cumplió el primer lustro del fallecimiento del doctor Carlos Jiménez Gómez, quien fuera Procurador General de la Nación entre 1982 y 1986. Entre sus actuaciones y decisiones más trascendentales, que fueron muchas[i], figura la denuncia que presentó ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes contra el entonces presidente Belisario Betancur Cuartas y su ministro de defensa, el general Miguel Vega Uribe, como máximos responsables por el letal desenlace del asalto terrorista del M-19 al Palacio de Justicia. Lo hizo, al optar el presidente Betancur por una acción militar de tierra arrasada y carecer de una clara estrategia para el rescate de los rehenes. Así lo planteó en su denuncia, formulando dos preguntas vitales: “¿Puede el Estado envolver en una misma acción represiva a unos ciudadanos fuera de la Ley y a otros ciudadanos inocentes, antes de haber agotado todos los medios a su alcance para tratar de rescatarlos a estos sanos y salvos?”, ¿Es esa decisión de aplicarles de inmediato, por cualquier razón, un mismo tratamiento, legítima?&nbsp; Y respondió a ese par de interrogantes en forma contundente: “La Procuraduría no puede responder a dichos interrogantes sino negativamente”.</p>



<p><strong>Denuncia civilista rigurosa</strong></p>



<p>Por lo cual, el 20 de junio de 1986, remitió la denuncia a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, sustentada en una rigurosa investigación, que ya desde entonces afirmó que: “<em>sobrevivieron al desastre y salieron de las ruinas del Palacio, sin que se tenga noticia alguna posterior acerca de su paradero o suerte final: Irma Franco Pineda, Clara Helena Enciso y un tercero no identificado, reconocido sobre su fotografía por un testigo”</em>, además de señalar <em>“que los magistrados Manuel Gaona y Horacio Montoya murieron en los momentos finales del operativo, ignorándose, sí, de qué lado llegaron los disparos que les dieron muerte”</em>, junto a una relación precisa de 54 civiles asesinados, entre los que figuran 32 funcionarios de la rama judicial, desde el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, magistrados y numerosos auxiliares judiciales, que relacionó con nombre y apellido y siempre deben ser recordados: <em>Julio Cesar Andrade Andrade, María Teresa Barrios Rodríguez, Luz Estela Bernal Marín, Fabio Calderón Botero, Cecilia Concha Arboleda, Jaime Alberto Córdoba Ávila, Jorge Alberto Correa Echeverri, Hermógenes Cortes Nomelin, Manuel Gaona Cruz, Fanny González Franco, María Cristina Herrera Obando, Carlos José Medellín Forero, Ricardo Medina Moyano, Isabel Méndez Herrera, Lida María Mondol de Palacios, Luis Horacio Montoya Gil, Ana Beatriz Moscos de Cediel, María Teresa Muñoz de Jiménez, Aura María Nieto Navarrete, Alfonso Patiño Roselli, Blanca Inés Ramírez de Ángulo, Lilia Rincón Mora, Lisandro Romero Barrios, Rosalba Romero de Díaz, Yaneth Rozo Rojas, Emiro Sandoval Huertas, Pedro Elías Serrano Abadía, Nury Soto de Piñeros, Carlos Horacio Uran, Miguel Darío Velásquez Gaviria, Ruth Mariela Zuluaga de Correa</em>. Para entonces, un total de 95 víctimas mortales incluyendo guerrilleros, miembros de la Fuerza Pública y 14 personas denunciadas como desaparecidas.</p>



<p><strong>“MURAL”, de Ricardo Silva Romero</strong></p>



<p>En su magnífica obra, Ricardo Silva Romero, recrea entre la cruda realidad descrita en numerosos libros e investigaciones y su lúcida ficción reflexiva, lo acontecido esos fatídicos y reveladores 6 y 7 de noviembre de 1985, tanto al interior del Palacio, en la Casa de Nariño, en la Casa del Florero como en la vida nacional, reseñando incluso por menores del partido de fútbol entre Millonarios y Unión Magdalena, cuya transmisión televisiva pretendió ocultar la incineración y destrucción del Palacio de Justicia. En “MURAL” aparece una breve y pertinente referencia a la investigación y el informe del Procurador Jiménez Gómez, en la página 382. “MURAL” proyecta en todas las dimensiones tan violento y execrable acontecimiento contra la civilidad y el derecho, sin las cuales no existe democracia y desde entonces vivimos atrapados en esta tramoya política tanática, que alterna magnicidios y masacres con periódicas elecciones. Silva Romero lo hace con el rigor de un documentalista y recorre con la cámara de la memoria al hombro, en medio del fuego, los infernales laberintos del Palacio. Retoma así literariamente la senda de la escuela italiana del cine realista de Roberto Rossellini (“Roma, ciudad abierta”, 1945) Y Vittorio De Sica (“Ladrón de bicicletas”, 1948) complementada con el vértigo violento de las películas de Tarantino, siendo todos estos directores superados por el horror dantesco del Palacio y la pluma de Silva Romero.</p>



<p><strong>Un “MURAL” para Jiménez Gómez</strong></p>



<p>Con el propósito de agregar una imprescindible escena a esa visión panorámica e integral que nos brinda “MURAL”, es preciso proyectar algunas valiosas claves que aportó el informe del Procurador Jiménez Gómez. Especialmente para comprender la turbia y criminal relación entre el poder civil y el militar, develado brutalmente por el fatídico desenlace del asalto delirante y terrorista del M-19. Un asalto para presentar una irónica demanda armada titulada “<em>Antonio Nariño, por la defensa de los derechos del Hombre”</em> y enjuiciar al presidente Belisario por su incumplimiento del Acuerdo de Paz. Para ello, voy a permitirme citar apartes de dicho informe y denuncia que tuvo y tiene el inmenso valor y coraje civil de haber sido la primera voz en condenar en forma rigurosa y valerosa la atroz vulneración de los principios y normas del Derecho Internacional Humanitario y del artículo 121 de la Constitución política de 1886, que exigía al presidente Belisario y a la Fuerza Pública el respeto absoluto de Derecho de Gentes. Así lo expresó Jiménez Gómez claramente: <em>“En el Palacio de Justicia hizo crisis en el más alto nivel el tratamiento que todos los Gobiernos han dado a la población civil en el desarrollo de los combates armados”</em>.&nbsp; Por eso, en el acápite referido a la “<em>Tesis del acto de guerra” señaló</em>: “<em>Eso fue uno de los tantos combates que una de esas bandas terroristas que asuelan al país protagonizan aquí y allá, indistintamente. Los terroristas no son guerreros nobles; ellos actúan cayendo por sorpresa…y con llamar a sus asaltos acto bélico, aquí no se busca magnificarlos política o jurídicamente, o elevar su nivel de consideración ante la opinión nacional. No se trata de ellos, sino de los civiles que se ven implicados en sus pendencias</em>”. Para concluir en el punto tercero: <em>“Todos estos actos, que en muchas direcciones pueden seguramente originar buenos efectos, en este sentido han engendrado uno malo, pésimo, que el Procurador General no puede disimular: han disminuido el sentimiento de seguridad de los ciudadanos, que mientras no se censure esta demasía, saben que en el evento de verse fortuitamente envueltos dentro de un mismo espacio con una cuerda de forajidos, pueden ser exterminados por la Autoridad sin que su inocencia amerite el que se haga hasta el último esfuerzo por su rescate</em>”.</p>



<p><strong>Archivo funesto de la denuncia</strong></p>



<p>Lamentablemente estas democráticas y firmes consideraciones del Procurador no fueron atendidas y la Comisión de Acusaciones de la Cámara, con fundamento en una ponencia presentada por los entonces Representantes liberales Horacio Serpa, Carlos Mauro Hoyos y el conservador Darío Humberto Ordoñez, solicitaron su archivo, con la peregrina tesis de tratarse de un “típico acto de gobierno”, por lo cual el Legislativo no tenía competencia para juzgar. Así las cosas, quedaba al desnudo la más grave y mortal verdad sobre la quintaesencia de la relación entre el poder civil y el militar en esta democracia de mascarada, como es su relación simbiótica de impunidad, que luego se expresaría en la llamada política de “seguridad democrática” con un saldo de más de 6.000 ejecuciones extrajudiciales, conocidos cínicamente como falsos positivos. Habría que concluir, entonces, que no cabe hablar de un supuesto <strong><em>“pacto de silencio gubernamental”</em></strong> para encubrir responsabilidades mutuas entre civiles y militares por lo sucedido ese 6 y 7 de noviembre de 1985, sino más bien de un <strong><em>pacto estratégico sustancial</em></strong> entre dichos poderes, que expresa bien una de las dimensiones históricas de un régimen político electofáctico como el nuestro. Un régimen que periódicamente diluye sus crímenes y corrupción, con nuestra aquiescencia, bajo la coartada de las elecciones. Un régimen cuyo origen actual se remonta, por lo menos, al Frente Nacional con su permanente estado de sitio como fórmula de gobernabilidad y que se prolonga hasta nuestros días con los bombardeos contra cambuches guerrilleros donde continúan muriendo menores de edad, reclutados por <em>“esas bandas terroristas que asuelan al País aquí y allá”</em>, como con exactitud las caracterizó hace más de 40 años el Procurador Jiménez Gómez.</p>



<p>[i] https://calicantopinion.blogspot.com/2021/01/</p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124900</guid>
        <pubDate>Mon, 19 Jan 2026 19:57:10 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/17144722/Carlos-Jimenez-Gomez.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Un mural para Carlos Jimenez Gómez]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El nacimiento del sistema financiero y económico colombiano</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-nacimiento-del-sistema-financiero-y-economico-colombiano/</link>
        <description><![CDATA[<p>El hallazgo y análisis del óleo de Juan Sordo Girardot en el año 2018, pintado a finales del siglo XIX, permite comprender cómo la historia económica y financiera de Colombia también se construyó desde trayectorias individuales que articularon empresa, política y nación. A través de su vida —marcada por la banca temprana, la explotación de recursos estratégicos, los conflictos ideológicos entre federalismo y centralismo y las guerras civiles— el retrato se convierte en una puerta de entrada a la memoria histórica, revelando el papel silencioso pero decisivo de quienes sentaron las bases del sistema financiero colombiano y contribuyeron a la consolidación institucional del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Un óleo, una hacienda y el origen silencioso de la banca en Colombia</p><cite>La historia del surgimiento de los bancos colombianos a partir del análisis de un óleo que custodia los cerros tutelares de Tenjo</cite></blockquote></figure>



<p><strong>Por:</strong> <em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</em></p>



<p>¿Puede un cuadro narrar la historia de la fundación del sistema financiero colombiano?<br>La respuesta yace en un óleo pintado hacia 1893 por el afamado retratista republicano Epifanio Garay, una obra que no solo captura un rostro, sino que condensa una época, una visión económica y un carácter forjado en medio de guerras civiles, debates ideológicos y la construcción de nación.</p>



<p>El retrato presenta a un hombre de bigote bien definido, gesto afable y mirada firme: Juan Sordo Girardot. Su semblante transmite serenidad, pero también una persistencia silenciosa, propia de quienes saben que el progreso exige paciencia, riesgo y determinación. Enmarcado en madera dorada, el cuadro parece suspender el tiempo y devolvernos a la tarde del jueves 2 de abril de 1835, cuando nació en Bogotá, como hijo mayor del español Juan Sordo y Sobrino y de Josefa Joaquina Girardot Díaz, hermana del prócer Atanasio Girardot, héroe de la colina de Bárbula.</p>



<p>Durante décadas, el óleo ha permanecido inmóvil, ajeno al paso del tiempo, coronando un dintel sostenido por una viga bicentenaria en una antigua hacienda situada en la falda de la montaña que abraza al municipio de Tenjo (Cundinamarca). Desde allí, su mirada —penetrante pero serena— parece vigilar el ingreso a la casa de su bisnieta, Isabel Ancízar Duque, guardiana de un invaluable acervo documental: los archivos personales de Manuel Ancízar, primer rector de la Universidad Nacional de Colombia y cercano confidente del liberal radical Santos Acosta, presidente que sancionó, entre otras, la ley de creación del Archivo Nacional.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184741/en-la-finca-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-124149" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184741/en-la-finca-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184741/en-la-finca-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184741/en-la-finca-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184741/en-la-finca-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184741/en-la-finca-1536x1536.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184741/en-la-finca-2048x2048.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Ese lugar fue, en vida, y durante sus últimos años, el refugio definitivo de Juan Sordo Girardot. Un espacio de recogimiento tras años de persecuciones, presiones y constantes solicitudes de dádivas destinadas a financiar las interminables guerras civiles que desangraron a la joven República de Colombia, en una lucha fratricida impulsada por la ambición política y el afán hegemónico. A ello se sumó el dolor íntimo por la muerte de su esposa y prima, Bárbara Manuela Menéndez Girardot, con quien tuvo ocho hijos y con quien compartió la pérdida prematura de Luis María, fallecido en París.</p>



<p>La finca Altamira fue su último destino, luego de haber residido durante años en Bogotá, en la conocida <em>“esquina de las Esmeraldas”</em>, en una casa de su propiedad ubicada en la calle 12 con carrera 6ª. Aquella edificación, que más tarde albergó la Procuraduría General de la Nación, fue destruida durante el Bogotazo. Desde allí se recuerda una de sus empresas más notables: haber ganado en licitación el arrendamiento para la explotación de las minas de esmeraldas de Muzo, entre 1876 y 1886, a través de la <em>Compañía de Minas y Esmeraldas</em>.</p>



<p>La explotación de Muzo se convirtió en un símbolo de la disputa política entre federalismo y centralismo, debate que ocupó buena parte de la agenda legislativa del siglo XIX. Los representantes boyacenses reclamaban la propiedad absoluta de las minas para su territorio, pleito que derivó en la expedición de una ley en 1878, mediante la cual la Nación cedía 10.000 pesos y entregaba la riqueza esmeraldera al denominado <em>Estado Soberano del Norte</em>. Sin embargo, con la llegada de Rafael Núñez al poder y la instauración del régimen centralista, muchos de estos bienes retornaron al control del Estado nacional.</p>



<p>Juan Sordo Girardot comprendía que sin riesgo no hay recompensa. Esa convicción la aplicó también en el ámbito financiero. Fue fundador y segundo gerente del Banco de Colombia en 1875, tras la breve administración de Ramón del Corral. El banco surgió por iniciativa suya y de figuras clave como José Obregón, Manuel Antonio Ángel, José Camacho Roldán y Elías Casseres, con la idea de crear una institución de giro y descuento, sustentada en acciones de 1.000 pesos y un capital nominal inicial de 1.500.000 pesos.</p>



<p>En aquel entonces, la noción de banca distaba mucho de la actual relación entre Estado y sistema financiero. Prueba de ello ocurrió en 1898, cuando el Banco de Colombia desempeñó un papel decisivo en la diplomacia internacional al aportar 20.000 libras esterlinas al Gobierno de Italia, evitando un conflicto bélico derivado de la confiscación de bienes del ciudadano italiano Ernesto Cerruti. La controversia había culminado en un laudo arbitral desfavorable para Colombia y ya se encontraban en aguas nacionales buques armados italianos, bajo el mando del almirante Candiani, apuntando sus cañones.</p>



<p>La experiencia bancaria de Sordo Girardot se remontaba aún más atrás, a 1870, año en el que se constituyó la sociedad anónima que dio origen al Banco de Bogotá, el primer banco privado del país, fundado el 15 de noviembre, coincidiendo simbólicamente con el bautizo de su tercera hija, María, de quien fue accionista fundador.</p>



<p>Desde joven, Juan Sordo mostró una notable aptitud para los negocios y la política. Inició con la producción y comercialización de quinas, lo que lo llevó a estructurar un sistema de transporte fluvial mediante champanes por el río Magdalena hasta Neiva. Desde allí exportaba productos y abastecía a la región, experiencia que lo condujo a ocupar cargos públicos como procurador y gobernador, a la temprana edad de 22 años.</p>



<p>Hoy, el óleo del sobrino de Atanasio Girardot, junto al retrato de Juan Sordo y Sobrino pintado por el maestro Rubiano, trascienden el ámbito privado para inscribirse de manera definitiva en la memoria pública del país. Desde 2019, estas obras hacen parte de la colección de la Pinacoteca del Archivo General de la Nación, gracias a la generosa donación realizada por Isabel Ancízar, y bajo la protección institucional garantizada durante la administración del entonces director del AGN, Armando Martínez Garnica. Su incorporación al acervo nacional los consagra como fuentes de alto interés patrimonial para el estudio de los inicios de la República, tal como se evidencia en la reciente publicación de Rubén Hernández, <em>Una de las Quintas de San Cristóbal – La Eneida</em>. Estos cuadros se erigen, así, en testimonio inmutable que nos permite conspirar contra el olvido y reafirmar el valor de la memoria histórica como fundamento de nuestra identidad nacional. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124142</guid>
        <pubDate>Mon, 29 Dec 2025 00:09:34 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28184616/familia-sordo-girardot.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El nacimiento del sistema financiero y económico colombiano]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El alumbrado público de Cali no puede convertirse en una sombra</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-alumbrado-publico-de-cali-no-puede-convertirse-en-una-sombra/</link>
        <description><![CDATA[<p>La insistencia en reactivar el proceso de modernización del alumbrado público de EMCALI, pese a las múltiples advertencias técnicas, jurídicas y disciplinarias que han salido a la luz en las últimas semanas, constituye una señal de alarma que no podemos pasar por alto. No se trata de una controversia menor: estamos frente a un contrato [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La insistencia en reactivar el proceso de modernización del alumbrado público de <a href="https://www.emcali.com.co/">EMCALI</a>, pese a las múltiples advertencias técnicas, jurídicas y disciplinarias que han salido a la luz en las últimas semanas, constituye una señal de alarma que no podemos pasar por alto. No se trata de una controversia menor: estamos frente a un contrato que supera los 120 millones de dólares y a un proceso que podría alcanzar los 500.000 millones de pesos, cifras que exigen rigurosidad absoluta, transparencia impecable y un escrutinio ciudadano permanente.</p>



<p>Las nuevas denuncias radicadas ante la Fiscalía y la Procuraduría responden justamente a esta preocupación. Lo que allí se expone no son simples observaciones administrativas, sino posibles violaciones a principios esenciales de la contratación pública: omisiones en la publicidad obligatoria en el SECOP II, actuaciones por fuera del manual interno, cambios a indicadores financieros sin sustento técnico y deficiencias notorias en la etapa de “claridades”. Cada uno de estos elementos, por sí solo, sería grave; en conjunto, configuran un escenario que debe ser investigado con la mayor seriedad.</p>



<p>Las inquietudes se profundizaron después de las visitas de la Procuraduría los días 13 y 18 de noviembre, que evidenciaron falencias críticas en la planeación del proyecto, como la ausencia de una actualización del Plan Maestro de Alumbrado Público y la carencia de insumos técnicos indispensables. A ello se agrega un contrato de $2.800 millones con la firma Moreno Servicios Legales S.A.S., cuyo resultado, según reconoció la misma empresa ante el ente de control, no fue recibido a satisfacción por EMCALI. ¿Cómo avanzar en un proceso de esta magnitud sin resolver antes semejantes deficiencias?</p>



<p>Las denuncias piden que se investiguen las actuaciones de todos los funcionarios que participaron en la estructuración y dirección del proceso, incluidos el gerente general Roger Mina y la secretaria general Guadalupe Guerrero. No se trata de prejuzgar, sino de garantizar que quienes ocupan cargos de alta responsabilidad actúen dentro del marco legal y administrativo que les corresponde.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-frecuente-visitante-del-mintic/">Nota recomendada: Un frecuente visitante del MinTIC</a></strong></p>



<p>El análisis técnico y jurídico que respaldó estas denuncias fue realizado por un equipo independiente de abogados, peritos y expertos en contratación pública, entre ellos el abogado Luis Gustavo Moreno Rivera. Según explicó Luis Miguel Marimón Reyes, presidente de la Veeduría Nacional de la Verdad y la Justicia, el material revisado —documentos oficiales, visitas de organismos de control y hechos verificables— permitió sustentar denuncias sólidas orientadas a proteger el patrimonio público. Esa es, en últimas, la esencia de una veeduría ciudadana responsable.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/ATENCI%C3%93N?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#ATENCIÓN</a> Nuevas denuncias revelan irregularidades en el megacontrato de alumbrado público de EMCALI <a href="https://twitter.com/hashtag/CALI?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#CALI</a> <a href="https://t.co/P3nyjDta79">pic.twitter.com/P3nyjDta79</a></p>&mdash; Se-villano (@sevillanoscar) <a href="https://twitter.com/sevillanoscar/status/1997430147205460018?ref_src=twsrc%5Etfw">December 6, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>A finales de noviembre, EMCALI anunció la suspensión temporal del proceso. Sin embargo, la posibilidad de reactivarlo sin atender a fondo los hallazgos conocidos genera una inquietud legítima. Suspender no es corregir, y lo que está en juego exige más que simples ajustes superficiales.</p>



<p>Hoy más que nunca, la Veeduría reclama —y la ciudadanía también debería hacerlo— la entrega completa e inmediata de toda la información requerida. EMCALI tiene la obligación de garantizar un proceso diáfano, ajustado a la ley y libre de cualquier interferencia indebida. La confianza pública no se preserva con comunicados, sino con decisiones claras, firmes y transparentes.</p>



<p>El alumbrado público no puede convertirse en una sombra sobre la administración.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123364</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Dec 2025 22:21:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/02074754/Oeste_de_Cali_de_noche.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El alumbrado público de Cali no puede convertirse en una sombra]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>En imágenes: la devastación del bosque en Guaviare, un territorio acorralado por la guerra y la deforestación en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/en-imagenes-la-devastacion-del-bosque-en-guaviare-un-territorio-acorralado-por-la-guerra-y-la-deforestacion-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Grandes áreas con quemas recientes, suelos chamuscados y unos cuantos árboles que permanecen en pie. Trazos de carreteras que se adentran entre el bosque, pastizales de vieja data, pozos artificiales de agua abiertos con retroexcavadoras y algunas pocas vacas distribuidas en enormes extensiones de tierra.&nbsp;Así luce desde el aire Guaviare, uno de los seis departamentos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam sobrevoló cuatro de los puntos críticos de la deforestación en el departamento amazónico, donde en 2024 se perdieron más de 16 906 hectáreas de bosque.</em></li>



<li><em>Desde el aire se evidencian los trazos de nuevas vías ilegales que continúan abriéndose, mientras que la selva a su alrededor se convierte en pastizales, potreros para ganadería y cultivos de coca.</em></li>



<li><em>Las disputas de grupos armados por el control del territorio y los esfuerzos del Gobierno por detener su avance, han recrudecido el conflicto, poniendo en riesgo a población civil, pueblos indígenas, ecosistemas estratégicos y esfuerzos de conservación.</em></li>



<li><em>El departamento de Guaviare es uno de los que más focos de deforestación presenta en el país y la tendencia está lejos de cambiar.</em></li>
</ul>



<p>Grandes áreas con quemas recientes, suelos chamuscados y unos cuantos árboles que permanecen en pie. Trazos de carreteras que se adentran entre el bosque, pastizales de vieja data, pozos artificiales de agua abiertos con retroexcavadoras y algunas pocas vacas distribuidas en enormes extensiones de tierra.&nbsp;<strong>Así luce desde el aire Guaviare</strong>, uno de los seis departamentos amazónicos de Colombia.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2025/12/los-vuelos-de-la-muerte-lideres-indigenas-asesinados-6-narcopistas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los vuelos de la muerte: líderes indígenas asesinados en un territorio invadido por 67 narcopistas</a></strong></p>



<p>Pese a tener áreas clave para la conservación de la biodiversidad, como el<strong>&nbsp;Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete o la Reserva Nacional Natural Nukak</strong>, el departamento de Guaviare es uno de los cinco más deforestados del país y forma parte de lo que se conoce como “Arco de la deforestación amazónica”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267358"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064624/Selva-conservada-El-Retorno-768x512.jpg" alt="Guaviare - Selva conservada en el municipio de El Retorno, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267358" /><figcaption class="wp-element-caption">Más del 80 % del departamento de Guaviare se encuentra cubierto por bosques. Así luce la selva sin afectaciones. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>En el último año, este territorio se ha convertido, además, en el&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/guerra-en-guaviare-disidencias-de-mordisco-y-calarca-se-enfrentan-por-control-territorial-y-rentas-ilegales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">epicentro de la&nbsp;<strong>disputa</strong></a><strong>&nbsp;entre dos grupos disidentes de las extintas FARC</strong>: el Estado Mayor Central (EMC), comandado por alias “Iván Mordisco”, y el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), comandado por alias “Calarcá”. Ambos grupos eran parte del proyecto de “Paz Total” impulsado por el Gobierno de Gustavo Petro, en el que se estableció el control de la deforestación como&nbsp;<a href="https://www.defensoria.gov.co/documents/20123/3186974/Eventos+clim%C3%A1ticos+Amazonas.pdf/2bcc7661-0763-1de7-5339-fc1c16aa50f4?t=1748445259509" target="_blank" rel="noreferrer noopener">uno de los pilares</a>&nbsp;de la mesa de negociación. Sin embargo, en agosto de 2024 la facción liderada por “Mordisco” decidió abandonar el diálogo.</p>



<p>Su salida también se sintió en la deforestación, que había tenido una reducción considerable a nivel nacional, pasando de 123 517 hectáreas perdidas en 2022, a 79 256 hectáreas en 2023 (justo cuando los actores armados prohibieron la tala con panfletos y manuales de convivencia), y que&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sites/default/files/transparencia/informaciondelaentidad/noticias/ppt_rueda_de_prensa_deforestacion_2024_codigos_qr.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">volvió a repuntar</a>&nbsp;en 2024, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), cuando alcanzó 113 608 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267361"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064656/Selva-recien-talada-y-quemada-768x512.jpg" alt="Guaviare - Selva recién talada, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267361" /><figcaption class="wp-element-caption">Rezagos de una selva recientemente talada en el departamento de Guaviare, en noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Incluso, la ex ministra de Ambiente Susana Muhamad&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/deforestacion-aumento-2024-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reconoció</a>&nbsp;a inicios de 2025, antes de dejar el cargo, que la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;estuvo altamente influenciada por lo que ocurría en las mesas de negociación y la reestructuración de estos grupos en la Amazonía.</p>



<p>Guaviare es una muestra de los enormes retos para conservar los bosques en medio del recrudecimiento del conflicto. A mediados de noviembre, en medio de una&nbsp;<strong>ofensiva militar</strong>&nbsp;impulsada por el Gobierno contra las disidencias de “Mordisco”, y luego de varios días de combate, Petro ordenó bombardear a dos frentes del EMC que se encontraban en la vereda Itilla, en el municipio de Calamar, zona rural de Guaviare.</p>



<p>Aunque se trató del séptimo bombardeo realizado por la fuerza pública este año, recibió una atención diferente, luego de que el&nbsp;<a href="https://www.medicinalegal.gov.co/noticias/-/asset_publisher/vLcVEedo8qgD/content/comunicado-ofici-3?_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD_redirect=https%3A%2F%2Fwww.medicinalegal.gov.co%2Fnoticias%3Fp_p_id%3Dcom_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD%26p_p_lifecycle%3D0%26p_p_state%3Dnormal%26p_p_mode%3Dview%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD_cur%3D0%26p_r_p_resetCur%3Dfalse%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD_assetEntryId%3D1238781" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instituto Nacional de Medicina Legal</a>&nbsp;confirmara que, entre los 20 “abatidos” se encontraban siete menores de edad, cuatro mujeres y tres hombres.</p>



<p>Según la Defensoría del Pueblo (entidad encargada de velar por los derechos de las personas y las comunidades en Colombia), solo en 2024&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-07-20/el-reclutamiento-infantil-crece-y-se-ensana-con-la-ninez-indigena.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fueron reclutados</a><strong>&nbsp;463 menores de edad y casi la mitad pertenecían a pueblos indígenas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267341"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055140/Alcalde-de-San-Jose-del-Guaviare-y-Secretaria-Agricultura-768x512.jpg" alt="Alcalde de San José del Guaviare y Secretaria Agricultura de Guaviare, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267341" /><figcaption class="wp-element-caption">Willy Rodríguez, alcalde de San José del Guaviare, y Kelly Castañeda, secretaria de Agricultura de Guaviare y gobernadora encargada. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“Cada semana que pasa, la complejidad es mayor”, aseguró Willy Rodríguez, alcalde de San José del Guaviare (la capital del departamento), en medio de un encuentro organizado por la Iniciativa Interreligiosa por los Bosques Tropicales (IRI-Colombia) en el municipio. “Mientras no exista la tranquilidad y la armonía en el territorio, va a ser muy difícil hablar de conservación o de estrategias que permitan una dinámica económica para estas familias”, enfatizó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267344"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055213/Deforestacion-en-San-Jose-del-Guaviare-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en San José del Guaviare, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267344" /><figcaption class="wp-element-caption">Pérdida de bosque en San José del Guaviare, en las inmediaciones del río Guaviare. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Las cifras oficiales también reflejan esa dificultad. Según el&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sites/default/files/transparencia/informaciondelaentidad/noticias/ppt_rueda_de_prensa_deforestacion_2024_codigos_qr.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">último informe del Ideam</a>, Guaviare pasó de perder 11 467 hectáreas de bosque en 2023 a perder 16 906 hectáreas en 2024,<strong>&nbsp;un aumento de más de 5000 hectáreas</strong>. “Las principales causas directas de la deforestación fueron la praderización con fines de acaparamiento de tierras, las prácticas insostenibles de ganadería extensiva, el desarrollo no planificado de infraestructura de transporte, los cultivos de uso ilícito, la extracción ilegal de madera y la expansión de la frontera agrícola en zonas no permitidas”,&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/noticia/en-2024-colombia-consolido-la-segunda-cifra-de-deforestacion-mas-baja-en-de-la-historia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">señaló</a>&nbsp;la entidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267350"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055320/Via-cano-mosco-reserva-nukak-768x512.jpg" alt="Guaviare - Vía La Libertad - La Paz. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267350" /><figcaption class="wp-element-caption">Selva fragmentada por una vía ilegal que promueve el avance de la deforestación y la ganadería en el departamento amazónico. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“Va más rápido la deforestación que el control, van más rápido las praderas para meter ganadería. Semanalmente sacamos, en promedio, más de&nbsp;<strong>2000 animales para sacrificio</strong>&nbsp;a Villavicencio y Bogotá”, confiesa también el alcalde.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02065020/Deforestacion-ganaderia-y-cultivo-de-palma-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación, ganadería y cultivo de palma, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267367" /><figcaption class="wp-element-caption">Ganadería y cultivo de palma en las inmediaciones de la serranía de La Lindosa, un gran afloramiento rocoso que se extiende por 35 kilómetros siguiendo el curso del río Guaviare. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/imagenes-satelitales-estudios-cientificos-revelan-devastacion-rios-america-latina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Imágenes satelitales y estudios científicos revelan devastación en ríos de América Latina | Lecturas ambientales</a></strong></p>



<p>Las zonas sobre las que la Defensoría ha alertado por el aumento del conflicto en Guaviare coinciden con las áreas donde&nbsp;<strong>se ha incrementado la pérdida de bosque</strong>. En enero de este año, la entidad emitió una&nbsp;<a href="https://alertasstg.blob.core.windows.net/alertas/001-25.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Alerta Temprana</a>&nbsp;sobre los riesgos para la población civil, especialmente en los municipios y zonas rurales de San José del Guaviare, Calamar y El Retorno, así como en el Resguardo Indígena Nukak y el Resguardo Indígena Yarí Yaguará II. En junio escaló la situación a una “<a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/pronunciamiento-sobre-situaci%C3%B3n-en-el-guaviare?redirect=%2Fweb%2Fguest%2Fcomunicados%3Fp_p_id%3Dcom_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_teup%26p_p_lifecycle%3D0%26p_p_state%3Dnormal%26p_p_mode%3Dview%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_teup_delta%3D5%26p_r_p_resetCur%3Dfalse%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_teup_cur%3D13" target="_blank" rel="noreferrer noopener">crisis humanitaria</a>”.</p>



<p>De manera similar, el primer boletín de alertas tempranas de deforestación de 2025 (que cobija los meses de enero a marzo), publicado por el Ideam, identificó cuatro de los núcleos con mayores alertas por deforestación en Guaviare: Yaguará II, Calamar-Miraflores, San José del Guaviare-Kuway-Nueva York y El Retorno. El informe más reciente (del trimestre entre abril y junio) mostró que los municipios de Calamar, El Retorno y San José del Guaviare mantienen niveles altos de detecciones tempranas de deforestación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267359"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064632/Proceso-def-calamar-768x512.jpg" alt="Guaviare - Proceso de deforestación en Calamar. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267359" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque en proceso de deforestación en el municipio de Calamar, noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;sobrevoló, por invitación de IRI-Colombia, algunos de los puntos con mayores índices de deforestación, como los municipios de El Retorno, Calamar y San José del Guaviare, así como el Resguardo Indígena Nukak y las inmediaciones de la Reserva Nacional Natural Nukak. El avance de la tala y quema de bosques, la ganadería, las vías ilegales y los cultivos de coca se han vuelto una imagen común entre el paisaje.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267357"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064615/Ganaderia-y-pozos-resg-nukak-768x512.jpg" alt="Guaviare - Ganadería y pozos de agua en el Resguardo Nukak, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267357" /><figcaption class="wp-element-caption">Pozos de agua para abastecer el ganado en zonas remotas, realizados con maquinaria. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Entre parches enormes de deforestación, se hace evidente una práctica que los expertos describen como “ganadería extensiva”, donde&nbsp;<strong>se ven enormes potreros de cientos de hectáreas</strong>&nbsp;con un poco menos de una decena de cabezas de ganado.</p>



<p>En municipios como Calamar y Miraflores, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hay más vacas que personas</a>. El censo de vacunación del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA)&nbsp;<strong>registra 126 286 cabezas de ganado en estos dos municipios</strong>, mientras que, según el Departamento Nacional de Estadística (DANE), hay 19 565 personas (2023).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267366"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02065017/Deforestacion-La-Lindosa-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación La Lindosa, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267366" /><figcaption class="wp-element-caption">En municipios como San José del Guaviare, Calamar y Miraflores, la ganadería extensiva domina el paisaje, donde se ven pastizales de varias hectáreas con pocas vacas. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>En diciembre de 2024, la&nbsp;<a href="https://www.procuraduria.gov.co/Pages/procuradora-alerta-incremento-del-223-deforestacion-amazonia-vinculacion-con-grupos-ilegales.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Procuraduría alertó</a>&nbsp;que había cerca de 1 200 000 cabezas de ganado invadiendo territorios protegidos como el Parque Nacional Natural Chiribiquete y la Reserva Natural Nukak.</p>



<p>Según&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/en-los-proximos-tres-anos-colombia-deberia-eliminar-la-deforestacion-dentro-de-sus-parques-nacionales-naturales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Cómo Vamos</a>&nbsp;(una iniciativa de la sociedad civil que evalúa el estado de las áreas protegidas en Colombia), el<strong>&nbsp;aumento de la producción ganadera</strong>&nbsp;en las zonas de amortiguación de los parques nacionales puede afectar el funcionamiento de sus ecosistemas y dificultar su conectividad ecológica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267348"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055257/Deforestacion-resguardo-Nkak-2-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en el Resguardo Nukak, en noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267348" /><figcaption class="wp-element-caption">Una deforestación acelerada y de grandes proporciones se adentra en el Resguardo Indígena Nukak en noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Uno de los municipios más afectados es Calamar, donde se perdieron más de 6969 hectáreas por deforestación solo en 2024, es decir, 2552 hectáreas más que el año anterior. Esto lo convierte en uno de los municipios que concentra la mayor superficie deforestada.</p>



<p>Por este municipio pasa un tramo de los 159 kilómetros de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">trocha que conecta</a>&nbsp;a los municipios de Calamar y El Retorno con Miraflores, en el departamento de Guaviare. La vía está ubicada en una zona de reserva forestal que conecta ecológicamente el Parque Nacional Chiribiquete y la Reserva Nacional Natural Nukak.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267351"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055331/Vias-y-deforestacion-Calamar-768x512.jpg" alt="Guaviare - Vías y deforestación en Calamar. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267351" /><figcaption class="wp-element-caption">Vista aérea de la vía que conecta el municipio de Calamar con Miraflores. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Como reveló&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una investigación</a>&nbsp;de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, en esa franja, hasta 2015, se veían apenas algunos parches de deforestación que sumaban 495 hectáreas. Dos años después, esa cifra se multiplicó casi por cinco. Para 2023, la pérdida acumulada de bosque desde el año 2000 superaba las 25 000 hectáreas, el equivalente a más de 35 000 canchas de fútbol o un área similar a la ciudad de Cartagena.</p>



<p>La deforestación no llegó sola. El terreno deforestado a cinco kilómetros de la vía se convirtió en cerca de 9000 hectáreas de pasto y actualmente, en lo que alguna vez fue selva, deambulan más de 40 000 vacas.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064552/deforestacion-en-resguardo-nukak-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en resguardo Nukak, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267355" /></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267368"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02065023/Deforestacion-resguardo-nukak-3-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en el resguardo Nukak 3. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267368" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación al interior del Resguardo Indígena Nukak. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Las áreas protegidas también se han visto ampliamente afectadas. En el último año, la deforestación en áreas del Sistema de Parques Naturales representó el 10 % del total nacional (con 10 127 hectáreas).&nbsp;<strong>El aumento se concentró principalmente en áreas protegidas de la región amazónica</strong>.</p>



<p>El sobrevuelo por las inmediaciones de la Reserva Nacional Natural Nukak y el Resguardo Indígena Nukak deja ver cómo&nbsp;<strong>la deforestación, el ganado y los cultivos de coca</strong>&nbsp;se adentran cada vez más en las áreas protegidas y contrastan con la gran masa de bosque que aún se mantiene al interior. Según&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/informe-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Cómo Vamos</a>, “se ha venido presentando en los últimos años la llegada de grandes deforestadores que buscan ocupar y acaparar tierras para luego destinarlas a la ganadería y a los cultivos de coca para uso ilícito”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267363"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064712/Posible-cultivo-coca-768x512.jpg" alt="Guaviare - aparente cultivo coca. Noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267363" /><figcaption class="wp-element-caption">Desde el aire se puede apreciar el avance de cultivos de uso ilícito en zonas de conservación dentro de la Amazonía colombiana. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>En el departamento de Guaviare, la ruta que conecta las veredas (zonas rurales) de La Libertad (Calamar) y La Paz (El Retorno) se ha consolidado como un bastión importante para la producción ilegal de hoja de coca en la Reserva Natural Nukak, que colinda con ese último centro poblado. Aunque la carretera empieza a ser visible, de acuerdo con un monitoreo satelital&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/carretera-abandonada-ilegal-guaviare-acaparadores-tierras-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">realizado por Mongabay Latam</a>, desde el año 2000 es una zona cocalera y es a partir de 2016 que se mejora y se amplía en casi 57 kilómetros. Allí, a la par de la deforestación de 15 564 hectáreas (a cinco kilómetros alrededor de la vía), también aumentaron las hectáreas de cultivos de uso ilícito.</p>



<p>El análisis evidenció que en 2022, a un kilómetro de la vía había alrededor de 9 hectáreas de cultivos. Un año después alcanzaron las 22 hectáreas. A tres kilómetros de las carreteras, la tendencia se mantuvo pasando de 68 hectáreas a 120.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267352"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055337/def-y-cutlivo-Miraflores-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación y cultivos en Miraflores. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267352" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación y posibles cultivos de uso ilícito en el municipio de Miraflores, Guaviare. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Ante el avance de estas problemáticas, a los científicos les preocupa otro aspecto más grave, pero menos visible:&nbsp;<strong>la degradación</strong>.</p>



<p>De los&nbsp;<a href="https://observatorio.epacartagena.gov.co/ftp-uploads/pub-estudio-nacional-degradacion-de-suelos-por-erosion.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">34 focos de degradación</a>&nbsp;del suelo por erosión, que identificaron el Ministerio de Ambiente y el Ideam hace 10 años, en Guaviare (donde el 12.1 % de los suelos del departamento se encuentran afectados por algún grado de erosión), uno de los principales focos “severos” de erosión se encuentra en el municipio de El Retorno. Entre las causas, señala el estudio, está la sobreutilización del suelo para fines ganaderos, las áreas con susceptibilidad a&nbsp;<strong>incendios forestales</strong>, deforestación y los usos inadecuados del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055235/Avance-frontera-agricola-sobre-selva-768x512.jpg" alt="Guaviare - Avance de la ampliación de la frontera agrícola hacia la selva, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267346" /><figcaption class="wp-element-caption">Avance de la deforestación y la frontera agrícola (a la izquierda) sobre áreas altamente conservadas del departamento de Guaviare (derecha). Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“El conflicto es un gran reto para el territorio, no solo para las alcaldías o para las gobernaciones, que no contamos con los recursos ni las herramientas para hacer frente a ese tipo de problemáticas tan grandes, sino también para las organizaciones de la sociedad civil, para cooperación internacional y sus programas, o para las estrategias de conservación y de reforestación que se impulsan desde el Gobierno Nacional”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Kelly Castañeda, Secretaria de Agricultura y Medio Ambiente de la Gobernación de Guaviare y quien actualmente se desempeña también como la gobernadora encargada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267354"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064541/Bosque-conservado-en-La-Lindosa-768x512.jpg" alt="Guaviare - Bosque conservado en La Lindosa, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267354" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque conservado en La Lindosa, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267362"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064708/Deforestacion-La-Lindosa-2-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en La Lindosa (2), noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267362" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque deforestado en La Lindosa, noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“Aunque hemos encontrado&nbsp;<strong>campesinos y comunidades indígenas</strong>&nbsp;que quieren impulsar el trabajo de liderazgo y de protección, son las mismas dinámicas del conflicto las que los han sacado de esos territorios”, insiste Castañeda. Como resultado, solo en 2024,&nbsp;<a href="https://bart.ideam.gov.co/smbyc/Resultados%20Cifra%20Deforestacion%202024/Comunicados/Resumen%20ejecutivo_cifra%20Defo_2024_SMByC_compressed.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el 68 %</a>&nbsp;de la deforestación de Colombia se concentró en la Amazonía.</p>



<p><em><strong>Imagen principal: l</strong>a deforestación avanza sobre grandes extensiones de selva en el departamento de Guaviare. Las vías abren paso al acaparamiento de tierras, ganadería y cultivos de uso ilícito.&nbsp;<strong>Foto:&nbsp;</strong>Daniela Quintero Díaz</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/"></a><a href="https://es.mongabay.com/2025/12/imagenes-devastacion-bosque-guaviare-guerra-deforestacion-colombia/">YDaniela Quintero Díaz</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/imagenes-devastacion-bosque-guaviare-guerra-deforestacion-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123099</guid>
        <pubDate>Wed, 03 Dec 2025 16:31:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/03112831/Via-libertad-ka-paz-o-rnn-1200x800-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[En imágenes: la devastación del bosque en Guaviare, un territorio acorralado por la guerra y la deforestación en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las elecciones como coartada antidemocrática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/las-elecciones-como-coartada-antidemocratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>En nuestro caso, el ejemplo más doloroso y patético fue el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz el 2 de octubre de 2016, que dilapidó la oportunidad histórica para que los colombianos comprendiéramos que el presupuesto existencial de la democracia es la paz política, como ya aparece en el artículo 22 de la Constitución.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, noviembre 2025)</p>



<p>Las elecciones se han convertido en la coartada perfecta para perpetrar y perpetuar, con total impunidad política, un crimen de lesa ciudadanía contra la democracia. Es un crimen cometido con premeditación y alevosía por quienes más abusan periódicamente de ella en su propio beneficio: los políticos profesionales y sus financiadores legales e ilegales, junto a los poderes de facto. En lugar de propiciar y facilitar la expresión libre y consciente de la voluntad ciudadana, las elecciones y la parafernalia de partidos políticos que se la disputan hacen todo lo contrario. Las convierten en una estratagema infalible para la manipulación y sometimiento de la voluntad ciudadana a intereses plutocráticos, todo bajo la ficción constitucional de la soberanía, proclamada en el artículo 3 de nuestra Constitución Política: <strong><em>“la soberanía reside exclusivamente en el pueblo”.</em></strong></p>



<p><strong>¿Cuál soberanía ciudadana?</strong></p>



<p>Una soberanía popular que termina siendo solo una ficción constitucional. Más en estos tiempos que corren, donde los algoritmos, las redes sociales y ahora la IA, con su raudal incontenible de desinformación y Fake News, manipulan, condicionan y determinan esa supuesta soberanía popular y voluntad ciudadana. Una voluntad ciudadana imaginaria y fantasmagórica, proyectada al menos desde el siglo XVIII por una pléyade de filósofos, entre los que destaca el ginebrino Rousseau con su idealizada “voluntad general”, plena de racionalidad y deliberación. Pero en la realidad ella es profundamente emotiva y excepcionalmente deliberativa. Así lo demuestran con creces las últimas elecciones en muchas latitudes, desde la supuesta fría y flemática racionalidad británica que votó a favor del Brexit, arrastrada por prejuicios racistas y una aporofobia hábilmente exacerbada por políticos populistas de extrema derecha, utilizando Cambridge Analytica<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>. Ni hablar del auge incontenible de Trump con sus delirios imperiales de America First y MAGA, que revive los prejuicios discriminatorios y las heridas sangrantes de la primera República moderna, incapaz de vivir a la altura de sus principios fundacionales y verdades, proclamadas desde su independencia como evidentes: <em>“que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”,</em> hoy negadas cotidianamente por las redadas de ICE y la represión de la Guardia Nacional.</p>



<p><strong>La paz política dilapidada</strong></p>



<p>En nuestro caso, el ejemplo más doloroso y patético fue el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz el 2 de octubre de 2016, que dilapidó la oportunidad histórica para que los colombianos comprendiéramos que el presupuesto existencial de la democracia es la paz política, como ya aparece en el artículo 22 de la Constitución: &#8220;Un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento&#8221;. Sucedió lo contrario, la búsqueda de una legitimidad incuestionable, refrendada por mayorías en las urnas, convertida en una obsesión para el presidente Santos y las Farc-Ep<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, terminó sumergiéndola en un lodazal de negociaciones que dejó a la paz política herida de muerte. Una herida profunda que no cierra, propiciada por la puñalada trapacera de una extrema derecha que manipuló con éxito prejuicios tan atávicos como la homofobia, pues le hicieron creer a numerosos electores que sus hijos e hijas serían corrompidos por una inexistente ideología de género que jamás hizo parte del Acuerdo. Sin dejar de mencionar la exaltación del miedo y el odio, anunciando la hecatombe del castrochavismo en la que terminaría convertida Colombia por una inalcanzable e inimaginable Presidencia de Timochenko, si se le permitía a las Farc convertirse en partido político y participar a sus excomandantes en política. ¡Como si sus contados votos fueran hacer más letales que sus innumerables disparos! Una campaña contra el Acuerdo de la que aún se sienten orgullosos por haber llevado a la gente a “votar verraca”, según la eufórica y cínica celebración de su principal promotor, Juan Carlos Vélez Uribe<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>, rápidamente recriminado por el jefe “natural” del “Centro democrático”, Álvaro Uribe Vélez: <strong><em>“Hacen daño los compañeros que no cuidan las comunicaciones</em></strong><a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>. Sin duda, lo que más daño hace a la democracia es la mentira y la perversión del juicio ciudadano, manipulando sus emociones y prejuicios, para perpetuarse así en el ejercicio de un poder político sustentado en el miedo y en una falsa superioridad moral de “ciudadanos de bien” contra sus contradictores y adversarios políticos a quienes estigmatizan como peligrosos enemigos de la patria y la democracia.</p>



<p><strong>Entre Urnas y Tumbas</strong></p>



<p>Es en esa estratagema maniqueísta en donde se encuentra el origen de la polarización social y la radicalización de todo el proceso electoral, pues impide la deliberación y la argumentación ciudadana. En su lugar, lo que aparece es una pueril división y confrontación de los “buenos” contra los “malos”, de los “demócratas” contra los “comunistas”, quienes a su vez responden con una simplificación aún mayor, llamando a derrotar a los “paracos” y éstos a su vez a eliminar a los “mamertos”.&nbsp; Entonces de esa violencia simbólica a la directa hay menos de un paso, solo falta disparar, como dolorosamente sucedió con Miguel Uribe Turbay y a 163 líderes sociales hasta el 9 de noviembre en curso<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>. Así las urnas se transforman en tumbas. Por eso el bien intencionado llamado a la Paz Electoral de la Procuraduría General de la Nación<a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a> es pertinente pero insuficiente, pues no se sustenta en el terreno firme de la PAZ POLÍTICA, amenazada por un complejo entramado de organizaciones armadas ilegales que combinan la violencia política con la financiación y el apoyo a campañas electorales, afines a sus intereses estratégicos. En el pasado, fueron los paramilitares y la narcoparapolítica en nombre de la seguridad, pero también la guerrilla invocando la justicia social, mediante el control de vastos territorios y sus pobladores, imponiendo el voto o impidiendo su libre ejercicio, asesinando líderes sociales y candidatos independientes, quemando urnas y puestos electorales. Así han parcelado y fragmentando el territorio en feudos electorales bajo el control de sus armas, convencidos que “el poder nace de la punta del fusil” y no de la deliberación y libre participación ciudadana. Por eso vivimos más bajo un régimen político electofáctico que uno propiamente democrático.</p>



<p>A tan antidemocrático paisaje, en las próximas elecciones del 2026 se suma el riesgo mortal de la influencia de liderazgos de candidatos iracundos cargados de tigre y organizaciones políticas afines que solo están interesadas en ganar votos estimulando el sectarismo y la descalificación emocional de sus contradictores, apelando de nuevo al miedo, los prejuicios y la ausencia casi total de reflexión y deliberación. De allí, que las elecciones sean necesarias pero insuficientes para la existencia de la democracia, cuya vitalidad depende fundamentalmente de una ciudadanía capaz de expresarse en clave política, es decir,  deliberando y decidiendo libremente en torno a intereses generales y bienes públicos, y no tanto convalidando la transacción del Estado y sus elegidos en función del mercado, intereses minoritarios de poderes corporativos y empresariales, cuando no hipotecando su gobernabilidad a poderes de facto camuflados bajo la tramoya de una sofisticada institucionalidad que se autoproclama la más estable y democrática del subcontinente, solo por realizar ininterrumpidamente elecciones desde 1957. Elecciones que siempre han transcurrido entre urnas y tumbas, pues aún no conocemos y menos vivimos la política como paz, como una deliberación creadora, en gran parte debido a que sus líderes protagónicos la continúan promoviendo como una confrontación destructora. Cuando más, hacen de la democracia un juego de suma cero, donde el ganador de la presidencia se queda con casi todo y los perdedores en el Congreso con casi nada. Deberíamos preguntarnos, antes de votar, ¿a quiénes sirve y beneficia semejante “democracia”?</p>



<p>Peor, aún, todavía persisten entre nosotros algunos “demócratas” que la ven y viven como una guerra, un juego de suma negativa, en donde todos perdemos, incluso los supuestos ganadores, como nos sucedió con el plebiscito por la Paz, cuyo costo sigue siendo la inseguridad, el asesinato de líderes políticos y sociales, el desplazamiento forzado, las desapariciones y el confinamiento de cientos de miles de pobladores rurales. Por todo ello, esta “democracia” está muriendo, paradójica y cruelmente, gracias al uso intensivo de las elecciones y a la ausencia de una ciudadanía deliberante y promotora de intereses generales, no solo de los personales, partidistas, familiares, empresariales y hasta criminales. En gran parte dependerá de nuestro juicio ciudadano resucitarla o enterrarla en una profunda fosa cavada por la indiferencia de millones de abstencionistas y la indolencia, el fanatismo e ignorancia de otros tantos millones de electores que van a las urnas a votar verracos para cobrar revancha durante cuatro años contra quienes consideran sus enemigos.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html">https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://razonpublica.com/la-paz-es-un-juego-de-suma-positiva/">https://razonpublica.com/la-paz-es-un-juego-de-suma-positiva/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.infobae.com/america/colombia/2021/10/02/cuando-el-gerente-del-del-no-en-el-plebiscito-revelo-la-estrategia-del-uribismo-para-ganar-la-gente-voto-verraca/">https://www.infobae.com/america/colombia/2021/10/02/cuando-el-gerente-del-del-no-en-el-plebiscito-revelo-la-estrategia-del-uribismo-para-ganar-la-gente-voto-verraca/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/alvaro-uribe-regana-a-juan-carlos-velez-por-entrevista-a-la-republica-sobre-campana-del-no-YE5116643">https://www.elcolombiano.com/colombia/alvaro-uribe-regana-a-juan-carlos-velez-por-entrevista-a-la-republica-sobre-campana-del-no-YE5116643</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.eluniversal.com.co/colombia/2025/11/09/aumentan-a-163-los-lideres-sociales-asesinados-en-2025/">https://www.eluniversal.com.co/colombia/2025/11/09/aumentan-a-163-los-lideres-sociales-asesinados-en-2025/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://pazelectoralprocuraduria.com/sobre-la-estrategia/">https://pazelectoralprocuraduria.com/sobre-la-estrategia/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122954</guid>
        <pubDate>Sun, 30 Nov 2025 05:10:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/27151556/Captura-de-pantalla-2024-09-27-a-las-22.15.34.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las elecciones como coartada antidemocrática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>