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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de problemas+sexuales | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Cepeda para dummies y beginners</title>
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        <description><![CDATA[<p>Iván Cepeda es uno de los colombianos más estigmatizados y perfilados de los últimos años. Sus apuestas en materia de justicia, construcción de paz y protección a las víctimas, además de esos lentes sociales que lo cubren desde su infancia, lo han convertido, para algunos y algunas, en un hombre digno de confianza, respetable y [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda es uno de los colombianos más estigmatizados y perfilados de los últimos años. Sus apuestas en materia de justicia, construcción de paz y protección a las víctimas, además de esos lentes sociales que lo cubren desde su infancia, lo han convertido, para algunos y algunas, en un hombre digno de confianza, respetable y decente para la democracia; pero para otros y otras, en un monstruo, tal como lo distorsionan en cientos de noticias, fotos, caricaturas y demás representaciones, bastante peligroso para este país conservador, tradicional y de “buenas costumbres”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Intento hacer con esta pequeña columna un listado de lo que pienso y siento por Cepeda. Lo hago sin ninguna pretensión académica; no estamos para esas letras en estos momentos. Más bien escribo para mi familia extensa, amigos y amigas, vecinos y vecinas, estudiantes que, al parecer, ven en Cepeda un rotundo peligro y, en el otro señor, la “salvación” de Colombia. No conocen al Cepeda que conozco y, si bien sé que poco puedo hacer por cambiar ese voto, al menos les dejo sentadas mis razones y motivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">1. No es mesiánico, caudillista ni tiene delirios de salvador. No posee ese halo egocéntrico que cunde entre presidentes de derecha e izquierda y que afecta de forma ostensible el Estado de Derecho o lo que llamamos el equilibrio de poderes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2. No es un macho alfa y, aunque aún conserva rasgos patriarcales —porque difícilmente los hombres superan esos males de la noche a la mañana, y la izquierda no es la excepción—, ha trabajado con las mujeres, las sobrevivientes de la guerra, las víctimas y la “memoria”, que también es mujer, sin avasallar y con máximo respeto. Con alguien así se podría discutir la agenda feminista y de mujeres que no da espera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como no es un macho alfa, siempre se pronunció contra los abusos y las crueldades de los machos de la izquierda. Valoro inmensamente cada uno de esos momentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">3. Su línea feminista y de teoría crítica le permitirá desarrollar y proteger todo el sistema nacional, regional y local del cuidado, así como los derechos logrados desde 1991 para las mujeres, las diversidades, las disidencias sexuales, los niños y niñas, los y las jóvenes, las personas mayores y muchos otros grupos. La sensibilidad es lo suyo, no el mercado ni los negocios privados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">4. No es guerrerista. Nunca fue guerrillero; eso sí, fue una víctima de la guerra. Se vistió de historia, filosofía, sociología y derecho para caminar junto a las víctimas. Gracias a él, a ella y a otros políticos, políticas y activistas decentes, este país reconoció el conflicto, empujó el proceso de paz con las extintas FARC y firmó el Acuerdo de Paz de 2016, tan enredado por los amigos de la confrontación. Queda todo, o casi todo, por hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">5. Es austero. Cero ostentación, clubes, aviones privados, ropa de marca, grandes relojes o consumos excesivos. Ese señor sabrá manejar la economía de Colombia como un tesoro. Escucha a expertos y expertas y conoce las grandes soluciones y la necesidad de un pacto fiscal en el que todos debemos aportar para sacar adelante este país y superar el déficit fiscal que viene desde hace varios años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">6. No es corrupto. Es un hombre ético y sano. Tiene serios compromisos frente a la creación de un Sistema Nacional Anticorrupción y de fiscalías especiales anticorrupción. Ni siquiera los políticos y políticas de izquierda se salvarán de su contundente mirada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">7. Ama a los pobres, pero no la pobreza. Seguirá por la agenda social abierta y correcta del primer gobierno de izquierda en Colombia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">8. Cree en la igualdad y en las reformas sociales. Sabe que la salud amerita atención urgente, acciones inmediatas y una reforma concertada, sin despreciar el papel del sector privado. Pero también sabe que algo está mal cuando la tutela ha sido la reina de ese escenario y del estado de cosas inconstitucional del que no hemos podido levantarnos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">9. No es neoliberal, lo que no significa que odie al empresariado. Sabe que debe trabajar con los pequeños y medianos empresarios, y que los grandes empresarios e industriales deberán hacer más por la equidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">10. Tiene el Estado social de Derecho en la cabeza. Está atento a los pronunciamientos de la Corte Constitucional sobre la reforma laboral y pensional, grandes avances sociales del primer gobierno de izquierda; a la protección del salario mínimo vital y del mundo sindical, sin abandonar, insisto, al sector empresarial ni al sector privado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">11. Como exprofesor, conoce la importancia de las universidades privadas, especialmente de aquellas que hacen bien la tarea y no abusan de la autonomía universitaria. Pero también reconoce que en la universidad pública está el proyecto de vida de millones de colombianos y colombianas sin recursos para asumir los altos costos de la educación privada. Esa gran tarea apenas está en construcción. Más educación y protección de toda la institucionalidad en clave de Estado social de Derecho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">12. No es militar, pero sabe que la seguridad integral, el orden público, la tranquilidad, la soberanía y la paz completa e integral se construyen con nuestra Fuerza Pública. Buen trato, carrera por mérito, derechos humanos, formación y más formación. Toda una geografía por proteger. Todo un Estado social de Derecho para construir en los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">13. Es animalista. Andrea Padilla, Jessica Melo y otras lideresas y líderes animalistas lo han reconocido. Sabe que en materia animal debe fortalecerse la institucionalidad para la protección, el bienestar y la “dignidad” de nuestros hermanos menores, así como la puesta en práctica de toda la legislación aprobada en los últimos años y de la nueva por construir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">14. Protector de la Madre Tierra, tiene el cambio climático en la cabeza. Seguirá con la agenda ambiental, pero escuchando a los y las expertos y expertas para enfrentar las consecuencias económicas y sociales de estas necesarias posiciones. Las y los liderazgos ambientales seguirán acompañando esta nueva fase del constitucionalismo de la naturaleza. </p>



<p class="wp-block-paragraph">15. No tiene nacionalidad norteamericana ni ha jurado lealtad a los Estados Unidos, lo que le permitirá proteger nuestra soberanía nacional, el respeto por la autodeterminación de los pueblos y los principios del derecho internacional. La unidad de la nación será plenamente garantizada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">16. Escogió una fórmula vicepresidencial mujer e indígena. Eso habla de su respeto por las mujeres, el pluralismo y la diversidad étnica del pueblo colombiano. Tiene un enfoque descolonial poco común en la política colombiana. Sabrá defender los avances logrados durante el primer gobierno de izquierda y continuar con la agenda de los pueblos indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">17. Es descentralista, pero con enfoque de equidad territorial. Sabe que el centralismo es una de las perversiones históricas del Estado colombiano y que la autonomía territorial solo ha sido posible para unos pocos territorios ricos y llenos de oportunidades. La solidaridad y la inclusión hacen parte de sus apuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">18. Tiene un profundo respeto por el poder judicial. Es más abogado que muchos abogados. Aprendió a utilizar el derecho para la búsqueda de la verdad y la justicia social. Ningún fallo adverso le ha generado actitudes agresivas. Esto garantiza autonomía e independencia de la Rama Judicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">19. No es un estatizador. Conoce el modelo de economía social de mercado que prescribe la Constitución Política y sabrá moverse dentro de esas limitaciones para fortalecer lo social y lo ambiental frente a un capitalismo al que la vida y la Casa Grande muchas veces parecen importarle poco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">20. Es un buscador incansable de la paz o de las paces en Colombia. Conoce los errores de los distintos modelos y la necesidad de replantear estrategias para la reconciliación nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">21. Escucha y escucha. Sabrá dialogar con las diversas corrientes del feminismo en Colombia, con las diversidades, los pueblos, las colectivas y los colectivos. Un hombre con los derechos humanos en la cabeza tendrá respeto por las diferencias y buscará soluciones y consensos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">22. Ah, y conoce nuestro bloque de constitucionalidad, los tratados de derechos humanos firmados y ratificados por Colombia, así como, la importancia de pertenecer a sistemas regionales y mundiales de protección de derechos. Sabe que nuestra justicia interna prima, pero que, una vez agotadas las instancias nacionales y ante la ausencia de justicia, estos mecanismos supranacionales pueden marcar la diferencia. Eso sí, no se saltaría por nada a la justicia interna colombiana hasta no agotarla, porque sabe que nuestra soberanía está estrechamente ligada a ese diseño de 1991.</p>



<p class="wp-block-paragraph">23. Finalmente, cree en el Acuerdo Nacional o pacto social. Sabe que hacer efectiva la Constitución Política de 1991, más allá de las élites que nos han dejado como uno de los países más inequitativos de América Latina y del mundo, exige esfuerzos de concertación y la construcción de grandes consensos (empresarios, industriales, sindicatos, mujeres, diversidades y más). Entiende que los grandes problemas de Colombia no se resuelven desde la imposición ni desde la exclusión, sino mediante el diálogo democrático y la búsqueda de acuerdos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">24. Y, quizás lo más importante, es un hombre decente. En fin, no es el monstruo que les vendieron en la radio, los noticieros y las redes sociales. Este es el Iván que conozco. Con sus virtudes y limitaciones, pero también con una trayectoria pública que me permite confiar en que defenderá la Constitución de 1991, la democracia, la paz y los derechos conquistados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas y muchas razones más me llevan a votar por Iván Cepeda y Aída Quilcué para el período 2026-2030.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130507</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 21:10:25 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Cepeda para dummies y beginners]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Importaculismo electoral</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/importaculismo-electoral/</link>
        <description><![CDATA[<p>Escribo estas líneas a modo de súplica y desde el respeto, a pesar del título, dirigida a cada colombiano que votará el domingo 31 de mayo, y a los que, pudiendo votar, no piensan hacerlo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.114), 15px);px">La motosierra económica de Abelardo De La Espriella es una amenaza a la institucionalidad democrática. Imagen creada con IA.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Si <em>Semana </em>es el poder detrás de Abelardo y los dueños de <em>Semana</em> son los Gilinski, ¿Qué están pensando a esta hora los otros cacaos sobre la competencia que se les vendría desde la Casa de Nariño? Es la pregunta del millón en todos los sentidos de la expresión.</strong></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”:</em> Antonio Gramsci, filósofo italiano. &nbsp;</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Imagínese a un político en mitin sincerándose con sus electores: <em>“Yo les prometo: sangre y lágrimas”</em>. Jamás ocurrirá, porque honestidad y política rara vez se la llevan bien. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Como ciudadanos tenemos tres opciones: escribir la historia, ponerla en manos de otros o dejársela al azar por nuestra indiferencia política. El domingo podríamos perder lo poco o mucho que hayamos ganado en materia de derechos. Mi temor tiene nombre y apellido: Abelardo De la Espriella, ADELE.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor Timothy Snyder escribió un artículo y lo tituló: <em>&#8220;Estados Unidos: El suicidio de una superpotencia&#8221;.</em> Me dolería tener que escribir algo parecido después del 7 de agosto, si gana aquel: <em>Colombia: el suicidio de una débil democracia</em>. El candidato ha dado indicios de que algo así podría ocurrirnos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Votarán por él aquellos que quisieran gozar de la buena vida que goza él, pero desconocen (o lo saben y se hacen los desentendidos), la manera cómo ha construido su fortuna en su condición de abogado: a quiénes ha defendido y con quiénes se ha relacionado. Basta con googlearlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada día aparece un titular de prensa con una revelación más aterradora que la anterior. El último corresponde a <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-05-24/el-dinero-de-alex-saab-que-llego-a-las-cuentas-de-abelardo-de-la-espriella.html">una denuncia del periodista Daniel Coronell:</a> supuestamente, ADELE recibió en 2014 más de 370.000 dólares desde la empresa que el testaferro Alex Saab usó para desfalcar las arcas venezolanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ¿importa lo que digan los periódicos o los periodistas en este país? A una parte de la prensa le aterra la posibilidad de que un tipo como él se ponga de ruana el poder, sin un solo mérito en la cosa pública, ¿pero acaso no es la prensa parte del mismo problema en el que ahora estamos metidos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia y sus males son la suma de todas sus élites: la élite política que manda, la élite económica que manda sobre la primera y la élite periodística, que cuando quiere y le conviene se junta con las otras dos, y cuando no están de amigos, se agarran de las greñas para volverse a contentar después. El destino del país para bien y para mal está y ha estado en manos de esas tres élites. Después de elecciones, nos merecemos el gran debate sobre qué es en realidad eso que llamamos contrapoder, quién lo ejerce, y hasta dónde le cabe responsabilidad a los periodistas del no debate electoral en esta campaña presidencial. Aceptémoslo: Los ciudadanos fuimos los primeros derrotados en esta contienda. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La prensa hizo de Abelardo una celebridad como abogado de gente famosa (y varios criminales) y ahora le aterra que sin ninguna preparación se quede con las llaves del palacio presidencial, que está en Bogotá, ciudad de la que ha despotricado. La prensa hace de las personas personajes. Recuerden la icónica tapa de <em>Semana </em>llamando a Pablo Escobar &#8220;Un Robín Hood paisa&#8221; (1983). </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el país se desbarata, bajo un gobierno autoritario, la prensa independiente de los poderes —que la hay y ha sido acosada por él judicialmente— será la primera en llevar del bulto, como decimos. ¿O ya se nos olvidó cuando un presidente, Uribe, hizo cerrar la revista <em>Cambio</em> y otro, Duque, <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/noticias-uno-de-noticiero-incomodo-para-el-uribismo-a-nueva-victima-de-la-crisis-de-la-tv/">sacó de la señal abierta de televisión a Noticias Uno</a>, en ambos casos por incomodar al uribismo que gobernaba entonces?</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-la-silla-vac-a wp-block-embed-la-silla-vac-a"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="DJZzb8mAAB"><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-funciona-la-estrategia-judicial-de-de-la-espriella-contra-periodistas/">Así funciona la estrategia judicial de De La Espriella contra periodistas</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="“Así funciona la estrategia judicial de De La Espriella contra periodistas” — La Silla Vacía" src="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-funciona-la-estrategia-judicial-de-de-la-espriella-contra-periodistas/embed/#?secret=GuImVXFXso#?secret=DJZzb8mAAB" data-secret="DJZzb8mAAB" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si ADELE es presidente, la única revista que estaría a salvo de una posible censura se llama <em>Semana.</em> Pero ya alguien advirtió que <em>Semana</em> no es un medio periodístico, sino un partido político, al servicio de la campaña <em>abelardista</em>; una vez elegido él, se presume, estará al servicio de sus jefes banqueros. Se queja un colega porque<em> Semana</em> engaña a sus lectores. —<em>Semana tiene electores, no lectores</em>, lo corrijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, los dueños de la revista <em>Cambio </em>deberían pedirle a su flamante columnista Felipe López Caballero escribir una columna en su prosa somnífera para que cuente qué opina del negociazo que hizo al poner una marca emblemática como <em>Semana</em>, símbolo de periodismo serio y riguroso en sus mejores épocas, en manos de unos empresarios a los que el periodismo parece importarles un pito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La llegada de ADELE a la Casa de Nariño significaría también <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-05-06/el-clan-char-apuesta-por-abelardo-de-la-espriella-para-contrarrestar-el-avance-de-la-izquierda-en-el-caribe.html">la llegada de la familia Char al poder nacional</a>, luego de décadas y generaciones mandando desde&nbsp; Barranquilla en la región Caribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya los periódicos empiezan a alinearse, cada cual con candidato propio (lo que no es novedad en Colombia donde aún persiste la prensa hegemónica, aunque su poder se ve cada vez más menguado por las redes sociales); ahí están los casos de <em>El Heraldo</em> a favor de ADELE, y <em>El Colombiano</em>, pro-uribista. (Después de elecciones, prometo una columna para analizar el periodismo descarado que se viene ejerciendo en estas elecciones).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, a estas alturas del partido, a la gente le importa un bledo cualquier cosa mala que se diga sobre <em>El Tigre</em>. Saldrán a apoyarlo en masa, sin importar que sus reformas eliminarán puestos de trabajo y, con la misma tijera, derechos adquiridos, cuando lo que Colombia necesita es la ampliación de los derechos civiles. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A muchos no les importa, o les importa un sieso, lo difícil que fue devolverles a los trabajadores sus dominicales, festivos y horas extras, o aumentar en un digno 23% el salario mínimo. El riesgo mayor: empobrecer a los ciudadanos, tirar&nbsp; por el caño avances en materia social y profundizar las desigualdades para congraciarse con los ricos. A eso se le llama un gobierno regresivo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cuando venga la motosierra económica de <em>El Tigre</em>, será muy tarde para lamentarnos. Solo quedará volvernos creyentes como él para rezar —o agradecer— que nunca vuelvan otras motosierras. &nbsp;</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En su cortísima estatura caben cuatro espíritus distintos, todos de la derecha extrema y todos de alguna manera nocivos para nuestra ya de por sí enclenque democracia:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está poseído por Nayib Bukele, aquel que construye megacárceles y pisotea derechos humanos en El Salvador; poseído por el espíritu del desaliñado Donald &nbsp;Trump, esa criatura rodeada con un aura de maléfica xenofobia y misoginia (se le abona al gringo que nunca ha presumido de su pene, debe ser que no tiene problemas en su entrepierna); poseído por el espíritu de Javier Milei que dejó sin empleo a miles de argentinos y a la economía de su país en cuidados intensivos, y poseído también por el espíritu de Daniel Noboa, que convirtió a <a href="https://elpais.com/america/2026-05-25/un-ano-despues-de-daniel-noboa-ecuador-el-mas-inseguro-de-america-latina.html">Ecuador en el país más peligroso de América Latina</a>. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los recortes que ha prometido ADELE traerán desempleo a Colombia. Pero eso a su fanaticada ¡qué les importa! Acaso se imaginan que su candidato llegará vestido de presidente a los barrios populares con las tulas llenas a repartir dinero o a invitarlos a un vuelo chárter en su jet privado. No seamos tan ingenuos. Podemos no ganar nada el domingo, pero sí perder lo poco que se ha conquistado en materia de derechos laborales. Aquí el rico es él y los de su entorno íntimo, y la primera vida que mejorará será la de ellos, que no pasan necesidades. Los demás tendrán (tendremos) que seguir madrugando&#8230; incluso a buscar trabajo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gente corriente, como usted o como yo, está lejos de comer a manteles con un personaje así;&nbsp;al contrario, está cerca de que le cercenen derechos cuando pase la embriaguez política y venga el guayabo nacional. En ese caso, hacen bien los que votan en blanco por no contribuir con la debacle anunciada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si como candidato tildó de ignorante, en vivo y en directo, a una periodista con poder y querida por los colombianos—y ella ni siquiera se defendió al aire—, piense (pensemos), lo que nos corre pierna arriba al resto de los mortales cuando se ponga la banda tricolor, y en su primera alocución presidencial le exija a la nación entera hacer zoom en sus teléfonos celulares para hacernos partícipes de sus complejos sexuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El de ADELE es un voto vergonzante por fuera de la región Caribe, que no figura en las encuestas ni en las conversaciones. Eso forma parte de la muy solapada forma de ser del colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué apostar por un personaje, recién aparecido en la política, que <em>pordebajea a</em> cualquiera que osa cuestionarlo? ¿Por qué ignoramos los señalamientos que pesan sobre él?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Impotente, aunque optimista, saldré a votar el domingo y que pase lo que tenga que pasar. Nadie se queje&nbsp;después cuando ya para qué, porque estábamos advertidos. Ojalá el temor no se&nbsp;convierta en un tumor difícil de extirpar. Salgan a votar, pero no con mentalidad cantinflesca. Voten por cualquiera, menos por un señor sin pinta de presidente que ofrece circo sin pan.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129543</guid>
        <pubDate>Thu, 28 May 2026 12:09:30 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Hasta la puerta de la presidencia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/hasta-la-puerta-de-la-presidencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay figuras políticas que trascienden sin necesidad de que con ellas se cumpla el designio esperado de llegar a la cumbre del poder. A pesar de su derrota en los términos drásticos y muchas veces inesperados de las urnas, su trayectoria alcanza para que puedan pasar a la historia por la integridad de su comportamiento, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay figuras políticas que trascienden sin necesidad de que con ellas se cumpla el designio esperado de llegar a la cumbre del poder. A pesar de su derrota en los términos drásticos y muchas veces inesperados de las urnas, su trayectoria alcanza para que puedan pasar a la historia por la integridad de su comportamiento, el peso de sus reflexiones, su servicio a la sociedad y su ejemplo a lo largo de los altibajos propios de la aventura de participar en las disputas de la actividad política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conmovido, como corresponde a un presidente que ejerce la obligación de representar el sentimiento de propios y extraños ante la desaparición de una figura pública, Emmanuel Macron asistió a la ceremonia que, en la Esplanada de Los Inválidos, tuvo lugar en homenaje póstumo a Lionel Jospin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como si el presidente Macron hubiera vuelto a sus raíces, ya que fue militante del Partido Socialista Francés antes de organizar su propio partido, y en todo caso como intérprete de los sentimientos de la militancia antigua y nueva de ese partido, dio lectura emocionada a un discurso conmovedor que repasó la trayectoria de Jospin y subrayó las características principales de su legado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con sorprendente familiaridad, Macron recordó la condición calvinista de Jospin, su exquisita formación, su temprana militancia en el Partido Socialista, las tareas cumplidas en el entorno inmediato de Francois Mitterrand, su participación en congresos definitivos del proyecto socialista, los ministerios que ocupó en el gobierno Rocard, la jefatura del partido, su actuación como miembro del Consejo Constitucional, su jefatura del gobierno en cohabitación, sus candidaturas presidenciales y su retiro en dignidad de la vida pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El protagonismo propio de Jospin vino a ser realidad luego de la desaparición de su maestro Francois Mitterrand. Como era previsible, 14 años de omnipresencia de un presidente socialista, elegido según la constitución gaullista dos veces seguidas para períodos de siete años, habían llevado el péndulo en una dirección que tenía que cambiar. En ese orden de ideas, la previsible derrota socialista de 1993 debía conducir a una profunda reflexión sobre el futuro del partido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lionel Jospin estuvo al frente de una travesía por el desierto durante la cual su partido tenía que reflexionar sobre los éxitos y las equivocaciones de la era Mitterrand, para salir a proponer cosas nuevas y pertinentes, con la mirada puesta en el remate del siglo y el comienzo de un nuevo milenio. Ese fue el origen de las propuestas de la “Izquierda Plural”, libre de dogmas derrotados por la experiencia, como aquel de la indispensable supremacía del Estado en la administración de la mayor cantidad de emprendimientos de significación para los ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa izquierda plural, menos ortodoxa y más amplia, vinieron a caber miembros del desfalleciente partido comunista lo mismo que del naciente de los verdes, engrosado con los que pasaron de rojo a verde. Prueba de la pertinencia de esa transición programática vino a ser el triunfo de retorno de la izquierda democrática con Jospin como portaestandarte, para protagonizar la cohabitación más larga de la Quinta República.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo de esa cohabitación, prolongada y estable, el presidente Chirac se ocupó exclusivamente de los asuntos de defensa y relaciones exteriores, mientras el primer ministro fue un verdadero jefe de gobierno. Así se pudo abrir paso el mandato programático de la nueva versión de la izquierda, que con Jospin a la cabeza introdujo reformas como la reducción de la jornada laboral, para reducir el desempleo y mejorar la calidad de vida de los trabajadores, la cobertura en salud para ciudadanos de menores recursos económicos comprobados, y el famoso PACS, Pacto Civil de Solidaridad, destinado a formalizar la unión de personas del mismo sexo, aprovechado más tarde por no homosexuales en busca de formalización de su vínculo como sucedáneo del matrimonio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se dice en Francia que Jospin privatizó más empresas públicas que los gobiernos de la derecha. En la lista figuran entre otras Air France, Thomson Multimédia, AGF, Credit Lyonnais, France Telecom y Aérospatiale-Matra. También figuran rebajas de impuestos que serían más bien propias de gobiernos de derecha tradicional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sello de esa nueva izquierda no llevaba ya la marca del culto al Estado como el gran emprendedor y gerente de asuntos que podían estar en manos del sector privado. De manera que ya no se le concebía como garante a ultranza de beneficios para quienes no tuviesen voluntad o vocación de abrirse paso dentro del modo de producción capitalista, contagiados por el virus retrógrado de un peronismo a la francesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Semejante ruptura pragmática con los postulados estatistas que en su momento fueran paradigma romántico del Partido Socialista, no salió necesariamente de la traición a sus propias tradiciones o de una claudicación blandengue ante el empuje de otros partidos. Más bien salió del choque con la realidad a la hora del ejercicio del poder y de reacciones frente a los beneficios el Estado, no siempre con el espíritu constructivo esperado sino con el ánimo de vivir sabroso a costa del esfuerzo de otros, que si se sumaran a la misma causa producirían la ruina generalizada, como predijo el ideólogo socialista Jacques Attali, asesor inmediato de Mitterrand y tal vez la persona más sensata, ecuánime y realista de la izquierda democrática europea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin desmontar el Estado de Bienestar en su versión original, los postulados del Partido Socialista comenzaron desde entonces a cambiar para dejarlo como protagonista de la atención de las “urgencias sociales” y la defensa del poder adquisitivo de los ciudadanos, comprometido con una “justicia fiscal” que exija contribuciones de solidaridad a los más poderosos de manera que sea posible financiar servicios como la salud y la educación, además de atender la causa de la defensa del ambiente y la transición hacia energías renovables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lionel Jospin recibió el bautismo de fuego de la derrota en su primer intento como candidato a la presidencia, cuando en las elecciones de 1995 obtuvo el primer lugar en la primera vuelta frente a una derecha dividida entre Chirac y Édouard Balladur, pero en la segunda vuelta perdió por estrecho margen. No obstante, su fortaleza política aumentó de manera que tan pronto como en 1997 su partido se impuso en las parlamentarias, de donde salió su obligación política de formar un gobierno en cohabitación con el propio Chirac.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las elecciones de 2002 fue por segunda vez candidato presidencial. Como primer ministro en ejercicio, tuvo que afrontar críticas por su gestión cuando la discusión se centró en los problemas de la delincuencia creciente, y fue atacado por gente de su propio partido por su favorecimiento del libre mercado, de manera que tuvo que afrontar la competencia de candidatos socialistas radicales que le quitaron porciones del electorado, al punto que no alcanzó a clasificar para la segunda vuelta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya se sabe que, ante la alternativa de elegir entre la continuación del desgastado Jacques Chirac y la entronización del campeón de la extrema derecha, Jean Marie Le Pen, los propios socialistas, como el resto de la izquierda, se vieron políticamente obligados a votar por Chirac, que obtuvo por esa vía, y contra todo pronóstico, un segundo mandato presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sacado del juego en virtud de esa peculiar situación política, a las puertas de la presidencia, Lionel Jospin reconoció su derrota y se retiró de inmediato de la vida pública, en gesto y con actitud ejemplares de político de talla mayor, sereno y digno, sin síntomas de desespero ni venganza, y sin insistir en la búsqueda reiterada del poder. De manera que no pasó a la lista de quienes toman por oficio ser siempre candidatos como resultado del enamoramiento platónico del poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde entonces cumplió a cabalidad con la regla de oro de los retirados, que dejan atrás la edificación de su trayectoria pública para retomar los capítulos postpuestos de su realización personal, habiendo dado hasta el último de sus días muestras de una integridad que siempre le caracterizó y permitió la terminación de su vida como ejemplo de rectitud y coherencia, conforme a principios éticos y morales que jamás abandonó. Así lo tiene que reconocer el juicio de la posteridad. Y así deberíamos exigir que se comporten, con integridad, los políticos de actualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127585</guid>
        <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 04:20:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hasta la puerta de la presidencia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Oiga, doctor Pastrana, es con usted</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/oiga-doctor-pastrana-es-con-usted/</link>
        <description><![CDATA[<p>El expresidente colombiano Andrés Pastrana aclaró unas cosas sobre su relación con la explosiva pareja Epstein-Maxwell, pero camina de puntillas frente a otras. Sus explicaciones a medias son un cuento flojo en argumentos. El Senado tiene el poder para hacerlo hablar. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell y Andrés Pastrana, imágenes tomadas de sus cuentas públicas en la red social X. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Doctor Andrés Pastrana (en otros tiempos <em>Excelentísimo señor presidente</em>): </p>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo de elecciones lo vi muy tieso, hasta teso y muy majo, como siempre divina y pulcramente vestido, desde el muy exclusivo Liceo Francés de Bogotá, pontificando sobre los problemas de Petro con el CNE o acusándolo, en X, de robarse la presidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya se le notan los 72 agostos, y no los bríos de hace veintipico cuando —hasta ahora me vengo a enterar—, se conoció con Ghislaine. Maxwell, que para entonces tendría 40 diciembres encima y todavía no era la pareja de Jeffrey Epstein, según las malas lenguas. Con ella hubo cruce de correos electrónicos, uno que otro subidito de tono, o eso me pareció, ya veremos si son impresiones mías. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los reprodujo la BBC de Londres mientras el país andaba anestesiado la víspera electoral del 8 de marzo. Al concluir la lectura, pensé: &#8211;<em>Esperemos a que pase la batajola y volveremos con el doctor Pastrana</em>, que por lo pronto le sigue haciendo pistola a las casi doscientas <a href="https://www.elespectador.com/genero-y-diversidad/las-igualadas/andres-pastrana-aparece-57-veces-en-los-archivos-de-epstein-y-periodistas-exigen-respuestas-del-estado">mujeres que le piden respuestas a 20 preguntas</a> sobre su relación con el tristemente célebre Epstein y la señora Maxwell, hoy en prisión condenada por tráfico sexual, y con menores de edad, labor que adelantaba para el finado multimillonario y su selecta clientela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero su señoría no ha tenido tiempo para responder a esas ¿nimiedades?, incluso pasó de agache ante ciertas preguntas de la BBC. Tiene tiempo eso sí para opinar sobre lo divino y lo diluviano en materia política, a pesar de que, como figura pública, dejó de ser relevante desde cuando le <a href="https://www.elespectador.com/judicial/partido-politico-de-andres-pastrana-perdio-personeria-juridica-en-el-consejo-de-estado-noticias-hoy">anularon la personería jurídica a su partido Nueva Fuerza Democrática</a>. ¿Qué por qué sé eso? Pues porque, en un país con alzhéimer colectivo, soy de esos jurásicos que por fortuna todavía lee prensa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También por esos días, El País de España publicó <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-03-02/el-safari-humano-de-ghislaine-maxwell-y-andres-pastrana.html">esta ilustrada columna</a> sobre el “safari humano” de Ghislaine Maxwell y Andrés Pastrana. Así lo titularon ellos. Alcancé a pensar que se trataba de una excursión a Panaca con Nohra y los niños, como la que hizo otro expresidente, Iván Duque, y su primera dama, quienes <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/la-avionada-de-duque-en-panaca">viajaron al Quindío en 2020 en combo familiar </a>(incluidas tres amigas de su hija y las mamás de ellas), con cargo al erario público. Pero no. Lo del “safarí humano” hace referencia a algo que podría ser mucho peor que usar un avión presidencial con fines vacacionales y sobre lo cual sumercé lindo le debe explicaciones al país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Don Andrés, don Andrés… ¿hasta dónde pudo llegar su amistad con miss Maxwell para que ella le escribiera <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c20487665jvo">estas líneas que reproduce la BBC de Londres</a>? </p>



<p class="wp-block-paragraph">En un correo usted le dice a ella: <strong><em>“Yo quería conocer a tus amigos crees que todavía soy muy joven”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En otro correo, hablando de otro asunto, ella le responde a usted: <strong><em>“No solo voy a tener que darte unos azotes muy muy fuertes la próxima vez que te vea, sino que tendré que hacer algo aún más cruel. Lo estoy pensando seriamente”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Me pregunto, expresidente, qué nivel de confianza debe existir entre un hombre y una mujer para intercambiar correspondencia en esos términos, o qué pudo pasar previamente y dónde pasó eso exactamente. Podrían acusarme de chismoso y sin oficio, pero recuerde que ninguna suspicacia es menor cuando toda una nación sigue expectante por conocer de su propia boca sí estuvo o no en la isla de Epstein, cuántas veces y con qué objeto. Seguimos deseosos de que los archivos privados del señor Epstein desentierren&nbsp;nuevos secretos, amén de la eficiente labor de la justicia estadounidense.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los demás correos corresponden a conversaciones íntimas y <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c20487665jvo">pueden leerse aquí </a>porque ahora son de conocimiento público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, y ya para no atormentarlo más con mi imprudencia, le recuerdo que su homólogo, el expresidente <a href="https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20260226-los-clinton-ante-el-congreso-por-el-caso-epstein-qu%C3%A9-se%C3%B1alan-los-archivos-sobre-ellos">Bill Clinton, tuvo que comparecer ante el Congreso de los Estados Unidos</a> (y también su esposa) para explicar hasta dónde llegó la relación con el pederasta Epstein. El hombre insiste en que se conocieron por cuestiones de obras benéficas y que desconocía el asunto de sus delitos sexuales, aun cuando una de las fotos reveladas muestra a míster <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c5yj4430kzlo">Clinton recostado en un jacuzzi con alguien más</a>, a lo mejor —pensé yo, que soy <em>bienpensado</em>—, sumergido en aguas “muy benéficas” para la salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se me ocurre entonces que no sería mala idea que también el Congreso de Colombia lo cite a usted con relación al mismo caso, para que responda las preguntas de las periodistas y para que aclare toda las dudas en torno al “safari humano”, por la delicada aseveración que el abogado y periodista Guillermo Pérez plantea en su columna. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-fe37e60ba9bd4bb832114b36741a819b wp-block-paragraph"><em>“La Fiscalía General de la Nación no puede ignorar esto. Los documentos contienen elementos que, en abstracto, podrían encuadrar en varios tipos penales. El uso de una aeronave del Estado —con su tripulación, combustible y mantenimiento— para transportar a una ciudadana extranjera sin función oficial podría configurar, eventualmente, peculado por uso. Permitir que una civil opere armamento en un contexto militar implicaría infracciones a las normas que regulan el monopolio legítimo de la fuerza.</em> (…) <em>Aun si el expresidente no pudiera ser objeto de sanciones por razones de fuero o prescripción, los demás funcionarios involucrados en la logística, autorización y ejecución de ese vuelo tienen la obligación de responder”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La persona que podría citarle es el senador Iván Cepeda; sí, el mismo que llevó a juicio a Álvaro Uribe; aquel a quien usted <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/02/10/andres-pastrana-respondio-a-la-denuncia-anunciada-por-ivan-cepeda-por-el-caso-epstein-no-me-intimida/">trató de chantajista en un trino</a>, luego de que el candidato presidencial anunció en otro trino una&nbsp;denuncia penal contra usted <em>“para que se investiguen las posibles conductas punibles en que pudo haber incurrido”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">ANUNCIO QUE DENUNCIARÉ PENALMENTE A ANDRES PASTRANA <br><br>En los últimos días, medios de comunicación han reseñado que el expresidente de la República, Andrés Pastrana Arango, figura en los archivos relacionados con el pederasta y depredador sexual Jeffrey Epstein, que dan cuenta de… <a href="https://t.co/CVXETL4RUY">https://t.co/CVXETL4RUY</a></p>&mdash; Iván Cepeda Castro (@IvanCepedaCast) <a href="https://twitter.com/IvanCepedaCast/status/2020920750853472629?ref_src=twsrc%5Etfw">February 9, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No siendo más, esperamos, su señoría, que tenga las agallas de repetir en público lo que escribe con tanta fiereza cuando se escuda en la pantalla de su teléfono celular.&nbsp;El país es todo oídos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126832</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 14:41:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15093936/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-EPSTEIN.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Oiga, doctor Pastrana, es con usted]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cerebro &amp;#8220;sexualizado&amp;#8221; de Carolina Sanín (Breve ensayo sobre feminismo y feministas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cerebro-sexualizado-de-carolina-sanin-breve-ensayo-sobre-feminismo-y-feministas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Queriendo hacer una supuesta defensa de las mujeres y su dignidad, la escritora bogotana termina ofendiéndolas, adrede o no, no lo sé, y de paso arremete contra hombres y ciudades enteras. Aboguemos por un feminismo que, para encontrar soluciones, abrace a los hombres, no que los criminalice por el género que nos tocó.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Carolina Sanín, escritora bogotana, en una escena de su monólogo para la revista Cambio. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-411041fc0d985a77d464bf8ce03f9c19 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;La palabra feminismo necesita ser rescatada. Necesita ser reclamado de manera que sea inclusivo para el hombre&#8221;:</em> Annie Lennox, cantautora, filántropa y activista política.  </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">No creo en ese feminismo que criminaliza al hombre por ser hombre. Y no creo en ese feminismo que habla desde el discurso —cuando no desde el privilegio o la conveniencia—, porque asumo que se trata de un movimiento, no una moda, mucho menos una impostura: la convicción de que el mundo necesita cambiar lo que está mal pero desde la acción —desde el activismo para decirlo con nombre propio—, no desde el lenguaje adornado de las palabras bien dichas. El mundo sobrepasó hace rato el límite de la teoría y por eso seguimos en obra negra, generosos con el adjetivo, escasos con el verbo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si hay tantos feminismos como colores tiene el arco iris, confieso con honestidad no tener claro qué es el feminismo y cuál es su fin último. Tengo amigas feministas y advierto posturas diferentes entre ellas, que a veces se traducen en recriminaciones mutuas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, las encuentro tan fascinadoras como inexpugnables, merecedoras de mi admiración y respeto dentro de la diferencia. Aprecio a las que hablan desde el activismo porque gracias a sus convicciones han motivado transformaciones importantes en las sociedades, resultado además de una evolución cultural. No es una etiqueta en su frente. Ni es algo que se quitan o se ponen al tiempo con la piyama. Hacen, no dicen. Y entonces su causa cobra sentido… para ellas… pero también para nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin importar que un hombre sea o no feminista, desde el respeto a la individualidad, hay una verdad compartida: siendo seres íntegros, enteros, las mujeres son nuestra mitad y nosotros su mitad en esta aventura que llamamos vida, con su subsiguiente capítulo, el de la vida en común, que es la manera como se juntan esas unidades independientes: en las relaciones de pareja, en las relaciones de trabajo, en las relaciones de amistad, en la misma silla que ocupamos de camino al sitio de trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hay mujeres que creen saberlo todo acerca de los hombres, que son rotundas en sus conceptos y que van por la vida generalizando —no todos somos monstruos ni depredadores sexuales—, como si todos estuviéramos bajo sospecha, responsabilizados por lo que pueda venir, incluso si no viene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablo de Carolina Sanín, claramente, de aquella teórica del feminismo —no sé si eso la hace feminista— que fascina incluso cuando habla sola. Por supuesto, hablo de su monólogo, a veces brillante, a veces objetable. Un feminismo que parece dirigirse no a las mujeres, sino a ciertas mujeres,&nbsp; cosas bien distintas entre sí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La escucho únicamente cuando hago cardio en la bici y me surge la misma pregunta inquietante: ¿Por qué algunas mujeres, con el pretexto de salir en defensa de otras mujeres, terminan hablando mal de las propias mujeres?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese feminismo que pregona la escritora Sanín hay algo que no termina por cuadrarme, y es ese afán suyo por querer demostrar que la cabeza de los hombres gravita alrededor del sexo, como si todo comportamiento tuviese un origen fálico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su último monólogo se titula “Epstein”, pero podría llamarse Pastrana o Petro, aunque el segundo nada tiene que ver con los archivos del extinto pedófilo, y el primero sí. De modo que si todos los caminos conducen a Roma, todos los monólogos (de Carolina Sanín), conducen a Gustavo Petro. Hay una obsesión de la escritora bogotana con el presidente y debo decir que, algunas veces, encuentro esa obsesión justificada, pero otras veces, como en este caso, no; ya aterrizaremos allá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para hablar de los hombres —de los hombres que pagan por sexo— y de las mujeres que intercambian sexo por dinero, Sanín termina llevándose por delante lo que sea y a quien sea, sin reparar en daños. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c5f5b3f8e763e2337585c583212dc0df"><strong><em>“Cartagena es un prostíbulo para turistas, como es Medellín también”</em>,</strong> soltó sin más Carolina Sanín.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cartagena no son solamente prostitutas, prostitutos y niños explotados sexualmente, lo que es aberrante, claro. No se trata de Cartagena, querida Carolina; es la condición humana, que lleva siglos lidiando con el oficio más antiguo del mundo. Desde Sodoma y Gomorra, pasando por la Gran Ramera descrita en el Libro de Apocalipsis (y a la que Fernando Vallejo llamó “La puta de Babilonia”, a secas, pero que en realidad se refiere a la Iglesia de Roma y sus excesos en nombre de Cristo), en la Biblia hay todo tipo de menciones a la prostitución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dense cuenta, queridos lectores, que ya me estoy pareciendo a la Sanín que para hablar de una cosa termina jalando otra de los cabellos, a veces sin aparente conexión. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre las mujeres, Sanín hace esta afirmación tajante como si fuera una prédica bíblica: <em>“Deberíamos <strong>no aceptar nunca una invitación cara de un hombre,</strong> no aceptar nunca una invitación a un viaje de un hombre que no sea nuestro familiar, o pareja o gran amigo. Y yo <strong>no he conocido a muchas a mujeres que sinceramente estén dispuestas a hacer eso.</strong> <strong>A mí me parece problemático y no bien salir con un hombre que tenga mucho más dinero que yo”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Me preguntaba si habla por ella o también por sus amigas o por historias de vida que le son cercanas o familiares; al final, cualquier escritor se sirve de todo para construir sus universos literarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sigue: <em>“Es aceptadísimo que las mujeres manifiesten que quieren conocer a un tipo que tenga plata; a mí me parece, pues, que eso es puterío, y me parece que eso es complicidad con los hombres que compran mujeres”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, ¿todos los hombres adinerados son <em>compradores</em> de mujeres por el hecho de poseer dinero o el dinero nos convierte automáticamente en criaturas malintencionadas? ¿Qué hay de los sentimientos nobles y genuinos del hombre adinerado, están acaso camuflados en su chequera? (¡Y ni hablemos de los que no tenemos en qué caernos muertos!) ¿Qué hay de las mujeres adineradas que invitan hombres a lo que sea que quieran invitarlos? ¿Y qué hay del derecho de las mujeres de decidir sobre sus cuerpos? ¿Es la moral de unas la regla para las demás?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por sus diatribas sabemos que Carolina Sanín mojigata no es, pero a veces se comporta como si fuera la profesora que imparte clases de moral en la época victoriana, aquella en la que se hacía, hasta la promiscuidad, todo lo prohibido. En nuestro tiempo, en que la sangre circula hirviente por las redes sociales, creo que la época victoriana está de vuelta bajo otros códigos, otras costumbres y la misma doble moral. Porque, ante todo, seguimos siendo nosotros y nuestros prejuicios</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el cerebro “sexualizado” de la escritora Sanín toda afirmación se torna definitiva. Nótese ese detalle cuando usa la palabra “nunca”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al fin llegamos a Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirma la escritora bogotana: <em>“… por los mismos días en que está este escándalo de Epstein (…) y están salpicando a Trump y Trump está haciéndoles el quite, Petro en su visita a Washington invita a Trump a Cartagena. Y luego en un medio nacional en el que vi la noticia se dice que ´Petro tentó a Trump con venir a Cartagena´. La palabra tentar. Y luego ´Petro le hizo un guiño a Trump´, decía en esa noticia. A mí me pareció tan intencionado el uso de ese lenguaje, el guiño y tentar, además porque sabemos que “Cartagena es un prostíbulo para los turistas, como es Medellín también”.</em> (Perdonen la repetición de esta línea).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego hace aclaraciones no pedidas: <em>“No estoy haciendo teorías de conspiración, no es lo mío; creo que Petro no estaba pensando en eso necesariamente, pero toma esa forma también”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Al fin qué, Carolina? ¿Es blanco o es negro?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“… ofrecerle al poderoso conozca mi país tiene todo que ver con ofrecerle al poderoso tome a mis muchachas, a las muchachas de aquí”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y veámonos cómo enseguida, al referirse a la sexualización del discurso de Petro, agarra a las <em>muchachas</em> para no soltarlas después de enjuiciarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Hay algo con respecto a escoger muchachas muy jóvenes por parte de Petro, muy jóvenes y sin experiencia, y darles mucho poder. No estoy diciendo que se acueste con ellas, ni me interesa en este caso. Pero ¿no hay en eso también una promesa a una mujer joven de algo que no va a cumplir y que no tiene con qué cumplir ella?; es decir, también la fabricación de una fantasía (&#8230;) y la fabricación de una imagen de ella misma para ella; es también una seducción; se acueste con ellas o no Petro, además no son menores de edad. Pero ¿qué hay en eso de escoger mujeres jóvenes, muchachas?”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el feminismo se reduce eso, pues ¡pobres <em>muchachas</em>! El solo uso de ese término para denominar a una mujer me parece complicado y, hasta cierto punto, usado aquí con una intención solapadamente ofensiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sigue examinando a los hombres desde nuestra entrepierna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Analiza el atractivo de Epstein y cómo los hombres tienen, según ella, el deseo común de compartir mujeres, <em>“es decir, en entrar en las mismas mujeres, porque ese deseo de compartir mujeres es fundamental en el patriarcado, porque informa el sueño de la fraternidad, no solo porque a través de una mujer se puedan tocar los penes sin en efecto tocárselos, sino habiendo estado dentro de la misma mujer —una manera de realizar o de no realizar la fantasía homosexual, etcétera—, sino que creo que hay un sentido más profundo y político del hecho de compartir mujeres, que era lo que hacían el abusador Epstein y sus amigos abusadores: el entrar en un mismo útero tiene que ver con la fantasía de haber salido de un mismo útero y de ser hermanos (…) la fantasía de ser iguales”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿En serio, Carolina? ¿Cuál es el soporte científico o psiquiátrico detrás de tanta verborrea? ¿Cuántos cerebros diseccionó antes del monólogo o cuántos hombres le confesaron sus deseos más perturbadores en el diván?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si se me permite un paréntesis, en las novelas de Jane Austen el deseo es ese algo con lo que se negocia, sin miramientos y donde no caben sentimientos, ni sentimentalismos. Y esas novelas tienen un pie (sino los dos) en la realidad de una época. Qué bueno sería que una Austen de nuestro tiempo (acaso una Jane  Sanín), pudiera novelar con una pluma igual de exquisita lo que pasa hoy con las pasiones humanas, pero sobre todo con el deseo, el femenino y el masculino, así sea para condenarlo de entrada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar de los hombres que tienen el cerebro enchufado con el pene, aguanta el mismo análisis de cuando criticaron a Petro por afirmar que <em>“una mujer libre hace lo que se le dé la gana con sus clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo será una gran mujer”.</em> Presiento que son el mismo discurso queriendo traer de vuelta la guerra de los sexos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para insistir en el mismo tema, desde su psicoanálisis de escritorio, Sanín la emprende contra los bonitos de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Yo creo que la belleza de un hombre tiene que ver con la rabia contra las mujeres y la rabia contra lo femenino. Porque muchas veces la belleza de un hombre lo feminiza y desde muy pronto lo hace deseable para otros hombres. (…) Es decir, los otros hombres lo quieren no para poseerlo y destruirlo, como desean (hacer con) las mujeres, sino para ser como él. (…) Quería pensar en todo esto, en la relación de la apostura con el poder. Cómo un hombre que puede seducir a otros hombres, que no quiere decir que se acueste con los otros hombres; entonces el poder es muchísimo mayor: seduce a los otros hombres y se acuesta con ellos a través de las mujeres que unos y otros explotan, y de las que unos y otros abusan, y eso es lo que yo he llamado, desde hace tiempo en distintos monólogos y textos el cacorraje (…) No hay que ir a Epstein y su isla; está en los clubes de cualquier sociedad”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-71764bbf859435dd0197508386fde680"><strong>Debemos abogar para que el feminismo sea también&nbsp;tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Considero que es suficiente por hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos de acuerdo en que debemos cambiar esta sociedad patriarcal y sexista que les permite a muchos hombres satisfacer sus ansias de dominación, incluso alardear de sus perversiones sexuales, gracias al dinero que los empodera y encubre. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el feminismo no puede generalizar, porque acabar con las malas conductas, pasa por entender que hombres y mujeres se necesitan y que la re-educación de unos y otros debe hacerse como una tarea compartida por la supervivencia de la especie humana, a menos de que pensemos como E.M. Cioran cuando dijo: <em>“Sólo los animales deberían dedicarse a procrear”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, debemos cambiar la ecuación: abogar para que el feminismo sea también&nbsp;una tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas. Al abordar en este presente las relaciones entre hombres y mujeres, —y claro los abusos de toda clase de ellos hacia ellas—, debemos reexaminar los patrones de crianza (labor en la que participan hombres y mujeres, y a veces más las mujeres), y los posibles traumas que cada quien está arrastrando desde su infancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El asunto es que estamos jodidamente rayados y ese es el primer escollo a superar para intentar <em>desexualizar </em>la conversación alrededor del feminismo y el machismo. La violencia sexual machista, enjuiciable y condenable siempre, es otro asunto. Podemos empezar por dejar de decir bobadas como que las mujeres son de Venus y los hombres son de Marte, porque unos y otros tenemos los pies puestos sobre la misma tierra y sobre la misma Tierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y si me piden una opinión sobre Epstein o Trump, diré que la historia tiende a reciclarse, y que cada época viene con su <em>Calígula </em>incluido —el emperador romano, famoso por sus excesos sexuales, que las instrumentalizaba a ellas—, como si el mudo estuviera condenado a convivir con seres abominables y crueles con las mujeres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puede ser que al final esas mentes trastornadas sean un defecto “químico” de fábrica desde la <em>creación-evolución </em>de la especie y no desde la manera cómo nos han educado, aclarando, claro está, que lo que se sigue enseñando sobre el sexo, por desgracia, poco tiene que ver con el respeto por el cuerpo ajeno, cuando ni siquiera hay respeto por el propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos frente a un monstruo histórico. Y en vez de resolver nada, más allá de esperar a que los códigos penales hagan su parte, luego del monólogo nos quedan dos problemas para abrir la conversación: los hombres que instrumentalizan a las mujeres y las mujeres que instrumentalizan el feminismo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-da74235eb64cb6a944726247ba44ef7a wp-block-paragraph"><em><strong>Este espacio queda a disposición de quien tenga algo para decir. El correo es: <a href="mailto:alexvelasquezcolombia@gmail.com">alexvelasquezcolombia@gmail.com</a> Favor incluir su nombre y un breve perfil.&nbsp;</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125950</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 13:34:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/21111825/ZETA-ZETA-ZETA-CAROLINA-SANIN-EPSTEIN-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El cerebro &#8220;sexualizado&#8221; de Carolina Sanín (Breve ensayo sobre feminismo y feministas)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Qué es eso del pensamiento crítico?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/que-es-eso-del-pensamiento-critico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si se habla de un “pensamiento” acompañado con el adjetivo crítico, de entrada, debemos sospechar que no se trata de un pensamiento cualquiera, de un pensamiento ordinario, cotidiano. Pensamos, más bien, de que se trata de un pensamiento diferente y distinto al habitual; un pensamiento cualificado. Abordamos este tema en el presente artículo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Y nuestra época es la propia de la crítica, a la cual todo ha de someterse. En vano pretenden escapar de ella la <em>religión por santa y la legislación por majestuosa, </em>que excitarán entonces motivadas sospechas y no podrán exigir el sincero respeto que solo concede la razón a lo que puede afrontar su examen público y libre”. <em>&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">                                                                            Immanuel Kant.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El llamado a ejercitar, promover y potenciar el pensamiento crítico es permanente desde hace bastante tiempo. Se exige la inclusión del pensamiento crítico en la enseñanza y la pedagogía, se alude a su necesidad en los programas académicos de la escuela, el bachillerato y la universidad. Igualmente, en el espacio social y político, se alaban sus virtudes para la creación de ciudadanos <em>críticos, </em>que participen en la vida de la comunidad, que voten y que cualifiquen el debate público por medio de la palabra y de los argumentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ¿qué es el pensamiento crítico? ¿Qué significa <em>pensar</em>? ¿Qué implica el adjetivo <em>crítico?</em> En suma, ¿qué significa pensar críticamente? Estas son las preguntas interesantes. Veamos algunas de las formas como se han entendido estos problemas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si se habla de un “pensamiento” acompañado con el adjetivo <em>crítico, </em>de entrada, debemos sospechar que no se trata de un pensamiento cualquiera, de un pensamiento ordinario, cotidiano. Pensamos, más bien, que se trata de un pensamiento diferente y distinto al habitual; un pensamiento <em>cualificado</em>. Esto quiere decir, que este <em>pensamiento </em>debe tener algo <em>especial</em> que se aparta de la manera como habitualmente pensamos en la vida diaria o en el llamado “mundo de la vida” dado, que nos constituye<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a>. En efecto, en la vida diaria asumimos como normal muchas cosas: a) consumimos alimentos, productos o mercancías, por ejemplo, compramos ropa porque queremos estar a la moda o vernos bien; b) votamos para las elecciones porque consideramos que participar en la vida política es importante, o c) creemos que la democracia es una <em>institución</em> que debemos defender. Sin embargo, cuando empezamos a pensar con más cuidado o atención los tres puntos anteriores; cuando nos tomamos en serio lo que estamos <em>diciendo o haciendo, </em>nos <em>percatamos</em> (nos damos cuenta) de que <em>hay aspectos problemáticos </em>en esas <em>acciones </em>(lo que hacemos) o en esas <em>creencias</em> (lo que damos por sentado normalmente). Veamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Consumir alimentos es necesario para la vida, para perpetuar nuestro cuerpo, la especie y para la reproducción del todo social o la sociedad misma. Sin embargo, una cosa es consumir para mantener la vida y otra muy diferente es comprar compulsivamente una gran cantidad de productos o mercancías para vernos bien. ¿Qué sentido tiene comprar 50 pares de zapatos si voy a usar cinco o seis? ¿Qué sentido tiene, como hacen muchas personas ricas o con dinero, comprar 10 autos? El consumo de cosas en cantidades innecesarias <em>daña </em>la naturaleza porque implica usar más recursos. Consumir en exceso desgasta la materia viva disponible, es un desgaste material del mundo que daña el planeta, contamina el agua y los ecosistemas vivos. Entonces, si pensamos <em>con atención</em> en el consumo en la época que vivimos, llegamos a la conclusión de que consumir es necesario para la vida, pero, a la vez, de que, si lo hacemos irracionalmente, en exceso, solo por lujo o placer, matamos la vida. Entonces, ahí aparece una contradicción, un problema que tenemos que solucionar, pues es necesario seguir consumiendo para poder vivir, pero necesitamos <em>cambiar nuestros hábitos de consumo</em>, nuestras formas de relacionarnos con el lujo, repensar cuestiones como la relación entre el&nbsp; estatus social, el reconocimiento, la presentación social del sí mismo y la subjetividad<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>; necesitamos cuestionar el <em>consumismo</em> del capitalismo velocífero porque este destruye el planeta y, al final, pereceremos por nuestros propios hábitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si pensamos detenidamente los otros dos aspectos mencionados, la política y la democracia, encontraremos también muchos problemas y contradicciones. Por ejemplo, votamos porque tenemos una visión de sociedad que deseamos (más libre, con bienestar social, etc.). Por eso participamos en las elecciones. Sin embargo, cuando elegimos, las personas o los gobiernos que son seleccionados <em>gobiernan para sus intereses personales</em> y no para los intereses de todos los ciudadanos. Se enriquecen ellos con el dinero público, el dinero de todos los ciudadanos que pagan impuestos. En ese caso, nuestra participación no cuenta, no tiene sentido, no tiene efectos y no ha logrado sus objetivos. Y cuando un ciudadano se percata de que su voto no ha servido se <em>decepciona de la política</em>. Pierde interés en la democracia, las elecciones, el bien colectivo, porque sabe que no puede hacer nada. <em>Entonces, el ciudadano pasó de creer en la política a decepcionarse y ser indiferente o apático frente a la política. </em>Llegamos a la conclusión de que es necesario reformatear, cambiar o crear una política nueva, diferente.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos ejemplos nos permiten entender mejor la naturaleza (lo que es) y la importancia del <em>pensamiento crítico</em>. En primer lugar, implica <em>pensar</em>, es decir, ejercer una acción intelectual o &#8220;reflexiva&#8221; sobre un tema, un problema, o lo que se puede llamar un “objeto de estudio”, o de “investigación”. En efecto, pensar es tomar un asunto, un problema, como el consumismo o la política, acercarse a ellos, como objeto de <em>reflexión</em>, y abordarlos para ver <em>lo que nos dicen</em>, pero también para <em>descubrir lo que no está dicho</em>. Es acercarse al problema para <em>ver lo evidente</em>, pero también para <em>darnos cuenta de aquello que no lo es</em>. Para muchas personas <em>consumir, salir de compras, </em>es algo no problemático; defender la democracia es algo de sentido común, que todos aceptan, <em>sin embargo,</em> cuando empiezan a pensar en serio en el consumismo o en la democracia, van a encontrar contradicciones o aspectos problemáticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En segundo lugar, el pensamiento crítico implica una <em>actitud</em> permanente, una forma de ser. Es una actitud de <em>sospecha</em>, de desconfianza, de duda, de <em>escepticismo</em>, frente a lo que es habitual. Es dudar de lo que normalmente se acepta sin cuestionamiento. El pensamiento crítico consiste en cuestionar el sentido común de la gente, es <em>dudar</em> de las creencias compartidas de las personas en el “mundo de la vida” dado, irreflexivo, y así derribar muchas ideas sin sentido o nocivas. Decía Kant: “deber es de la filosofía el disipar los engaños producidos por la mala inteligencia, aunque para ello sea menester <em>destruir</em> las más queridas y encantadoras ilusiones”<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>.&nbsp; Por ejemplo, en el cristianismo se piensa que hay un Dios que creó el mundo con todo lo que existe, sin embargo, alguien puede preguntar, ¿Y si el mundo ha existido siempre y si, más bien, fueron los seres humanos los que crearon la <em>idea</em> de Dios? En este caso, el cristiano que afirma que Dios creó el mundo tendrá que pensar en el <em>eternismo</em> que defendían los griegos y responder a la pregunta de una manera justificada, dando razones, dando argumentos, ofreciendo una explicación convincente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tercer lugar, podemos decir que la crítica es <em>problematización </em>de las cosas, del conocimiento dado, recibido, de las maneras osificadas como comprendemos el mundo. Aquí problematizar implica un <em>pensamiento perspectivistico</em> que me permita “voltear”, “girar”, los problemas, explorar otras posibles aristas; problematizar es determinar y cuestionar las mismas condiciones de posibilidad de la existencia del conocimiento, de la cosa, del asunto. Esta exploración, esta problematización es un “aprender a ver” distinto, por ello exige la activación de la imaginación para poder escapar a las lecturas habituales, habituadas, a los puntos comunes. &nbsp;Solo así es posible escapar a las ideas fijas, esas que operan como cárceles de larga duración para el entendimiento. Esto quiere decir que todo, en principio, puede ser problematizado. Nada puede escapar, como decía Kant, y como antes de él Francis Bacon, al “libre examen”<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a> de la razón, un examen que debe ser, a su vez, <em>público</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los anteriores sentidos de crítica, son los que encontramos en las obras de Kant, Marx, Nietzsche, la Escuela de Frankfurt. Es una tradición europea muy conocida a la cual debemos sumar la deconstrucción de Derrida y la genealogía de Foucault.  Sin embargo, hay que agregar a esas expresiones otras formas de la crítica surgidas en otras partes, en la periferia, donde son importantes nombres como Enrique Dussel, Achille Mbembe, Silvia Rivera, Rita Segato o los distintos movimientos sociales, colectivos y comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica no es algo que pertenezca de manera exclusiva a lo que la filósofa colombiana Laura Quintana llama &#8220;espíritus letrados&#8221; en su libro <em>Política de los cuerpos </em>(Herder, 2020). Pensarlo así sería una especie de arribismo intelectual donde los <em>críticos</em> reclaman un &#8220;privilegio epistémico&#8221; sobre otros sujetos sociales. Por lo demás, tales sujetos no son externos a las fuerzas y configuraciones que los componen, también están dentro de lo criticado, pero eso no anula su capacidad de cuestionar ese mundo, más bien, y justo porque están dentro de él, lo pueden interpelar con conocimiento y con propiedad. La crítica siempre se hace desde &#8220;adentro&#8221;, pues no existe la figura del crítico como un sujeto externo que está &#8220;afuera&#8221;, en un &#8220;punto cero&#8221;, del mundo al cual cuestiona. Estamos configurados y somos producto de la <em>gramática material del mundo </em>en el que habitamos. El crítico, por supuesto, también lo está. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, si la crítica no es patrimonio de &#8220;la ciudad letrada&#8221; y sus sabios, debemos pensar que cualquier sujeto si atiende a sus historicidad radical, la de su comunidad, su entorno, su vida misma, puede cuestionar críticamente el mundo y los efectos que este produce sobre él. Lo vemos todos los días: lo hacen campesinos, indígenas, afros, movimientos sociales y distintos colectivos. Desde sus saberes diversos, sus experiencias de vida, sus legados y cosmovisiones, etc., se enfrentan a formas dominantes y hegemónicas de comprender la realidad, cuestionan el sistema económico, las jerarquías sociales, los ordenes políticos, la cultura hegemónica que los oprime. Esos movimientos y sujetos se percatan de la crisis múltiples de la civilización y, a la vez, ofrecen alternativas a las mismas. Esto indica que una mejor comprensión de la crítica exige <em>des-elitizarla y atender a los saberes populares, ancestrales</em>, pues muchas veces hay más conocimiento útil, pertinente, en el pueblo que en las academias. Lo sabía Fals Borda, lo sabía ya Gramsci a comienzos del siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Avatares de la crítica</em></strong> <em><strong>hoy</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el siglo XVIII en Europa la crítica se impuso como un valor, como algo importante para las sociedades. La crítica implicó pensar por sí mismo, sin estar obligado por otro, en desconfiar de la autoridad de la política, de la iglesia o de la tradición. La crítica, como la planteó Kant, exige la <em>autonomía </em>de la razón, es decir, exige que la persona pueda pensar sin la <em>coacción, </em>sin ser obligado por alguien más. Por eso, desde este punto de vista, la autonomía y la libertad de pensamiento requieren personas que puedan pensar sin estar sometidos a poderes externos que nos impongan maneras de ver el mundo, o de entender las cosas. Un esclavo, por ejemplo, al estar sometido al amo, no puede pensar libremente y, por lo mismo, no puede ejercer la crítica, al menos de manera pública. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El ejemplo del esclavo permite, a su vez, cuestionar el mito de la autonomía total o de la transparencia absoluta del sujeto, del individuo, pues este siempre está inmerso en relaciones históricas que lo condicionan. Desde este punto de vista, el crítico no tiene una libertad absoluta, sino una autonomía &#8220;relativa&#8221; que le permite cuestionar su mundo o actuar en él. Así, la libertad relativa del sujeto al interior de la sociedad no impide la crítica, pero permite problematizar la posición kantiana de un sujeto límpido y autónomo que fundamenta y legisla con pretensiones de universalidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En los sistemas políticos (Estados con dictaduras, totalitarismos) donde no se pueden criticar las medidas del gobierno, no se puede ejercer la crítica. Actualmente en Estados Unidos no se puede hablar en algunas escuelas de racismo o de bisexuales, transexuales o de crisis climática, etc., porque el gobierno ataca a esas escuelas y no les da financiación. Es decir, en Estados Unidos la crítica y la posibilidad de pensar libremente están en peligro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice la pensadora Gloria Jean Watkins, más conocida como “bell hooks”: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“A lo largo de la historia de la educación en Estados Unidos, tanto en el sistema escolar público como en la enseñanza superior, las políticas patriarcales, imperialistas, capitalistas y supremacistas blancas han moldeado las comunidades educativas y han influido en la forma en las que se presentaba el conocimiento”<a id="_ftnref5" href="#_ftn5">[5]</a>. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Por esa razón, se enseñaba que el pueblo americano era superior o que las mujeres negras (también las blancas) no podían ser “grandes escritoras”, o que la literatura escrita por los negros no era “gran literatura”. Esta cita de Watkins permite también concluir que la educación en general nunca es “neutra”, que no solo se enseña contenidos y temas, sino que estos tienen alguna carga ideológica, ya sea crear “buenos” ciudadanos (lo cual es un fin político), ya sea defender la vida comunista, o reproducir la idea de que el capitalismo y el libre mercado es la mejor forma de vivir nunca vista antes. La educación siempre es política, comporta siempre <em>fines ideológicos, </em>lo cual nos permite comprender, también, que <em>la crítica es peligrosa para el poder</em>, por eso este siempre trata de socavarla, de destriparla. Ya decía Herbert Marcuse: “el ataque al pensamiento crítico e independiente forma parte del control totalitario”<a id="_ftnref6" href="#_ftn6">[6]</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablamos de pensamiento crítico nos referimos a una forma de pensar con seriedad, con atención, con detalle; aludimos a un reflexionar que desconfía y cuestiona las cosas, los problemas, la información, los datos, las estadísticas, la inteligencia artificial, los enunciados problemáticos y, que más allá de ello, nos permite cuestionar las creencias generalizadas, el conformismo paralizante, “el pensamiento único homologado” (con su respectivo <em>sentir homologado</em>) que sustentan nuestro mundo<a id="_ftnref7" href="#_ftn7">[7]</a>. Pero la crítica también se expresa de otras formas, en prácticas artísticas, corporales, comunitarias, en expresiones de protesta y de rebeldía, realizadas por sujetos populares y movimientos diversos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica aborda creencias, imaginarios, cosmovisiones, formas de estar, de ser y de actuar en el mundo, las piensa, distingue, discierne, las estima y evalúa; la crítica muestra, ilumina, visibiliza (hace visible), aspectos escondidos o sepultados bajo las configuraciones históricas sedimentadas de la realidad y sus problemas; la crítica también es sospecha, se basa en la duda, en el escepticismo; descree de los dogmas, de las ideas definitivas, desconfía. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica, pues, es el mejor antídoto contra el absolutismo y el dogmatismo; es necesaria para pensar mejor, para hacernos preguntas y plantear problemas inéditos, para pensar por «fuera de los límites y de los marcos de sentido establecidos» y para «descolonizar la mente». La crítica es necesaria para cuestionar el poder político, la normalidad patológica<a id="_ftnref8" href="#_ftn8">[8]</a> que nos envuelve, los medios de comunicación y la información que nos ofrecen. De esta manera, también, podemos acuciar la imaginación para mejorar el mundo en el que vivimos, pues como dice bell hooks “lo que no podemos imaginar no puede llegar a ser”.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Husserl, Edmund. <em>La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental, </em>Buenos Aires, Prometeo, 2008, p. 94.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Baudrillard, Jean. <em>La sociedad de consumo. Sus mitos, sus estructuras. </em>Bogotá: Siglo XXI editores, 2018.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Kant, Immanuel. <em>Crítica de la razón pura. </em>Volumen I. Barcelona, Ediciones Orbis, 1985, pp. 82-83.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> Bacon, Francis. <em>El avance del saber. </em>Madrid, Alianza editorial, 1988, p. 46.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> bell hooks, <em>Enseñar pensamiento crítico. </em>Barcelona, Rayo verde editorial, 2023, p. 45.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Marcuse, Herbert. <em>Razón y revolución. </em>Madrid, Alianza Editorial, 2017, p. 492</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> Fusaro, Diego. <em>Pensar diferente. Filosofía del disenso. </em>Madrid, Trotta, 2022, p. 35.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Fromm, Erich. <em>La patología de la normalidad. </em>Bogotá, Paidós, 2024.</p>





<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119569</guid>
        <pubDate>Sat, 23 Aug 2025 15:15:02 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23100948/damian-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué es eso del pensamiento crítico?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Lo que no sabes sobre la menstruación. Parte II</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/lo-que-no-sabes-sobre-la-menstruacion-parte-ii/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este artículo es un resumen y una traducción muy libre de la charla de Deena Emera en la plataforma de la Universidad de San Diego, CA.CARTA: La historia evolutiva de la menstruación y sus implicaciones para la salud de la mujer. En el blog anterior vimos que la pregunta ¿por qué evolucionó la menstruación? Debería [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este artículo es un resumen y una traducción muy libre de la charla de Deena Emera en la plataforma de la Universidad de San Diego, CA.CARTA: La historia evolutiva de la menstruación y sus implicaciones para la salud de la mujer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el blog anterior vimos que la pregunta ¿por qué evolucionó la menstruación? Debería cambiarse por la pregunta ¿por qué evolucionó la decidualización espontánea?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las respuestas más convincentes desde un punto de vista evolutivo es que evolucionó en aras de aumentar la sensibilidad a la calidad embrionaria o, en términos biológicos, la biosensorización. Para la madre humana el rechazar embriones con pocas posibilidades de sobrevivir al embarazo o incluso a la infancia ahorra un gran gasto energético, pues el embarazo y la crianza consumen muchos recursos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una gran cantidad de investigaciones muestran que sí hay mecanismos mediante los cuales las madres someten sus embriones a un control de calidad. Los embriones de alta aptitud biológica secretan moléculas que envían señales al endometrio en decidualización para promover la implantación; en cambio, los embriones de baja calidad biológica no producen suficientes de estas moléculas y, con ello, inducen una respuesta de estrés en las células deciduales, lo que finalmente conduce a la degradación del tejido y al aborto espontáneo. Hay también otro mecanismo que involucra diferentes moléculas producidas por los embriones sanos. Estas moléculas activan las células asesinas naturales uterinas para eliminar las células senescentes del endometrio. Los embriones de baja calidad no las producen, por tanto, las células asesinas naturales no eliminan las células senescentes, lo que lleva también a la degradación tisular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un aspecto especial e interesante es que además hay un efecto de sincronización en la acción del biosensor. Si las células del estroma (el estroma está formado por tejido conjuntivo, vasos sanguíneos, vasos linfáticos y nervios) no han comenzado a diferenciarse, no actúan como biosensores, y si se han diferenciado demasiado, no son efectivos. El tiempo es crucial, por lo que podría ser ventajoso que el cuerpo de la madre sea quien lo controle, en lugar del embrión. La nueva pregunta que surge es: ¿por qué las especies que menstrúan necesitan mejores biosensores que las que no menstrúan?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Deena Emera en la plataforma de la Universidad de San Diego, CA. Contesta que en los humanos la tasa de anomalías cromosómicas en embriones tempranos es muy alta. Muchas concepciones se pierden, y la mayoría se pierden preclínicamente; o sea, antes de que la mujer sepa que está embarazada. Algunas se pierden como abortos espontáneos en etapas posteriores del embarazo. Se estima que la tasa de pérdida es de alrededor del 50 %. Estas cifras son controvertidas, pero son muy altas en comparación con otros mamíferos. Para una hembra de una especie que invierte tanto en cada cría, y que presenta altas tasas de anomalías cromosómicas, la evolución debe tener mecanismos para descartar esos embriones —con más o menos cromosomas de lo normal— lo antes posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es evidente que cuanto más tardía es la pérdida del embarazo, mayor daño a la salud materna. Para comprobar realmente esta hipótesis, dice Deena Emera, se necesita conocer las tasas de anomalías cromosómicas en otras especies que menstrúan. La evolución de mejores biosensores es importante para evitar que los embriones defectuosos se arraiguen en el útero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo muy interesante que dice en su conferencia es que las mujeres de hoy no experimentan necesariamente la menstruación de la misma manera que las hembras de otras especies, e incluso que nuestros ancestros humanos. Entre los primates, por ejemplo, los monos no pierden tanta sangre como los simios y los humanos. Las mujeres de la actualidad tienen más ciclos a lo largo de su vida reproductiva que las de antes de la invención de los anticonceptivos. Si comparamos a las mujeres estadounidenses con las cazadoras-recolectoras, que quizás representen mejor a nuestros ancestros, se reportan 160 ciclos frente a 450 ciclos. Los detalles varían según el estudio, pero hay algo evidente, ahora las mujeres tienen más ciclos que antes. Esto repercute sin duda alguna en la salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuáles son algunas de esas consecuencias? La endometriosis es una de ellas. Esta enfermedad afecta al 10% de las mujeres en todo el mundo. Es muy dolorosa y puede causar infertilidad. ¿Qué es exactamente? &nbsp;Consiste en la implantación ectópica de tejido endometrial fuera del útero. ¿Cómo llega? Sabemos que la mayor parte de la sangre menstrual pasa por la vagina y se elimina, pero parte de ella fluye en sentido retrógrado, subiendo por el útero hacia las trompas de Falopio y saliendo por el otro extremo. Este proceso se denomina menstruación retrógrada, y es la principal causa de la endometriosis. Esta no es una enfermedad específica de los humanos, sino una enfermedad de especies que menstrúan. Existen muchos estudios en <em>monos rhesus</em>. Esta enfermedad probablemente se manifiesta de forma más extrema en los humanos actuales porque la menstruación es más frecuente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante cada ciclo menstrual, estas lesiones pueden crecer y desarrollarse. Además, están el síndrome premenstrual y el trastorno disfórico premenstrual, una variante más grave del primero. Los síntomas incluyen cambios de humor, ansiedad, depresión y síntomas físicos como dolor de cabeza, náuseas y dolor articular. Sabemos que el SPM es mucho más común entre las mujeres adineradas. Muchos estudios lo han analizado, aunque se desconocen las razones. Se sabe que los niveles de esteroides sexuales son mucho más altos en las personas de sociedades ricas: si comparamos la progesterona a lo largo del ciclo menstrual en las mujeres de Chicago con las mujeres de Bolivia se puede observar que la progesterona alcanza un pico mucho más alto en las mujeres de Chicago. Esto se observa en numerosos estudios, y creemos que se debe, al menos, en parte, a diferencias en el estilo de vida, como la dieta y el ejercicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una idea sobre el síndrome premenstrual es que esta disminución más pronunciada de los esteroides sexuales podría causar síntomas más severos. Una mayor abstinencia hormonal los causa. Hay algunos estudios que apoyan esta hipótesis, pero faltan más estudios que lo corroboren.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sangrado uterino anormal es muy común. Esto incluye el sangrado menstrual abundante y afecta a una de cada cuatro mujeres. Existen muchas causas de sangrado uterino anormal. Se trata de una categoría muy amplia de problemas que incluyen, los fibromas y causas no estructurales, como los problemas endometriales. El sangrado uterino anormal puede provocar anemia y una mala calidad de vida. Sabemos que los costos para las mujeres y la sociedad son significativos. Este es un caso donde la cantidad de ciclos que experimentan las mujeres hoy en día agrava los problemas asociados con el sangrado anormal. Puede afectar seriamente la calidad de vida de las mujeres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La peor consecuencia de la alta frecuencia de ciclos son los cánceres reproductivos. Volviendo a esta comparación entre cazadores-recolectores y mujeres estadounidenses, las estadounidenses tienen muchos más ciclos por varias razones: la regla llega más temprano, tienen menos hijos y los amamantan durante menos tiempo. Resulta que muchos de estos factores están relacionados con un mayor riesgo de cáncer reproductivo en las mujeres estadounidenses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una idea es que cuando hay más ciclos, las células de la mama, el endometrio y el ovario pasan por más ciclos de proliferación, lo que básicamente significa que hay más posibilidades de que surjan mutaciones cancerosas. Las mujeres en EE. UU. no solo tienen más ciclos menstruales a lo largo de su vida, también tienen niveles más altos de hormonas ováricas en cada ciclo. ¿Qué está ocurriendo en EE. UU.? Hay mayor incidencia de cáncer de mama. Una teoría es que estos niveles más altos de esteroides sexuales pueden impulsar directamente la proliferación de las células mamarias cancerosas. Otra idea es que los niveles más altos de progesterona durante la fase lútea del ciclo menstrual hacen a las mujeres más susceptibles a agentes infecciosos relacionados con ciertos cánceres reproductivos. Esto no sido investigado suficientemente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sé qué pueden decir los que defienden el “diseño inteligente” de Dios frente a la menstruación. Para la evolución la felicidad no cuenta, cuenta la eficacia biológica, y no importa nada más. En el caso de las hembras humanas escogió por un camino sin duda sanguinario.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118826</guid>
        <pubDate>Sun, 03 Aug 2025 13:52:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Lo que no sabes sobre la menstruación. Parte II]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Asesinaron a 157 defensores de derechos humanos en Colombia en 2024 &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/asesinaron-a-157-defensores-de-derechos-humanos-en-colombia-en-2024-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>El escalamiento del conflicto armado y las disputas territoriales para el control de actividades ilegales siguen complicando el panorama de los líderes sociales, ambientales y de derechos humanos en Colombia. Este 10 de abril, la organización Somos Defensores publicó el informe&nbsp;Sin Protección, en el que revela que&nbsp;durante 2024 se presentaron 727 agresiones contra 655 defensores. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La organización Somos Defensores publicó el informe Sin Protección, donde destacan que los asesinatos se redujeron un 5 %, pero no es posible interpretar este dato como una mejora en la protección de los líderes.</em></li>



<li><em>Las cifras de 2024 dan cuenta de un incremento en agresiones como el secuestro y los desplazamientos forzados y cerca del 90 % de los casos de asesinato que llegan a la Justicia terminan en la impunidad.</em></li>



<li><em>Según el reporte, la división y fragmentación de los grupos armados representa un gran peligro para el recrudecimiento de la violencia y la vulnerabilidad de los defensores.</em></li>



<li><em>El informe destaca la falta de trabajo coordinado entre las diferentes entidades del Estado y que el gobierno no ha respondido adecuadamente a las alertas que emite la Defensoría del Pueblo.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El escalamiento del conflicto armado y las disputas territoriales para el control de actividades ilegales siguen complicando el panorama de los líderes sociales, ambientales y de derechos humanos en Colombia. Este 10 de abril, la organización Somos Defensores publicó el informe&nbsp;<em>Sin Protección</em>, en el que revela que&nbsp;<strong>durante 2024 se presentaron 727 agresiones contra 655 defensores</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de la categoría de agresiones, la organización considera los asesinatos, los atentados, las amenazas, los desplazamientos forzados, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, los robos de información, los secuestros, las judicializaciones, las torturas y las agresiones sexuales. Los hechos violentos de mayor ocurrencia fueron&nbsp;<strong>las amenazas (56 %), seguidas de los asesinatos (22 %), los atentados (9 %), los desplazamientos forzados (6 %) y los secuestros (3.3 %)</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259302"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09225121/Wilfirdo-Izquierdo-2-768x512.jpeg" alt="Wilfrido Segundo Izquierdo Arroyo era un joven líder estudiantil indígena perteneciente al pueblo Arhuaco. Asesinado el 10 de agosto de 2024 en Santa Marta. Foto: Seguimiento.co" class="wp-image-259302" /><figcaption class="wp-element-caption">Wilfrido Segundo Izquierdo Arroyo era un joven líder estudiantil indígena perteneciente al pueblo Arhuaco. Fue asesinado el 10 de agosto de 2024 en Santa Marta. Foto: Seguimiento.co</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2024 se presentó una disminución del 5 % sobre el total de agresiones en comparación con 2023 (38 hechos menos).&nbsp;<strong>Los asesinatos estuvieron entre las agresiones que presentaron una reducción, al pasar de 168 en 2023 a 157 en 2024</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el informe destaca que la disminución es poco representativa y no se puede interpretar como una mejora en cuanto a la situación de riesgo. De hecho, el peligro para los defensores es generado en gran medida por el accionar de los grupos armados ilegales que durante el año pasado decidieron agudizar las agresiones y sumir al país en un ambiente de violencia exacerbada. Así, se han ido postergando los procesos de negociación en busca de la paz que se llevan a cabo con el Gobierno Nacional.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259300"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223629/Screen-Shot-2025-04-08-at-5.01.59-PM.png" alt="Agresiones por tipo de violencia. Tabla elaborada por Somos Defensores" class="wp-image-259300" /><figcaption class="wp-element-caption">Agresiones por tipo de violencia. Tabla elaborada por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/02/tren-interoceanico-mexico-defensores-violencia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Detenciones, amenazas y un asesinato: el clima de violencia que enfrentan los defensores que se oponen al Tren Interoceánico en México</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La violencia detrás de las cifras</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">“Si desmenuzamos esta cifra [727] y conocemos las historias de las víctimas, encontramos que ha aumentado el temor, también el silencio, y que tanto el conflicto armado como el crimen organizado se han transformado profundamente, sin que el Gobierno Nacional y demás instituciones del Estado desplieguen acciones preventivas”, señala el documento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Astrid Torres, coordinadora de Somos Defensores,&nbsp;<strong>el silenciamiento de los líderes y lideresas tiene un efecto directo en la capacidad de mostrar y evidenciar lo que realmente está pasando en los territorios</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Más allá de eso, el silencio de líderes y lideresas es también una estrategia para salvaguardar su vida. Es un impacto al tejido social y a los procesos organizativos”, comenta Torres, y agrega que “se va extinguiendo la posibilidad de lograr transformaciones reales, sobre todo para los contextos de enorme desigualdad y vulneración, que es donde acontecen principalmente estos silenciamientos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al igual que los asesinatos, las amenazas también descendieron, al pasar de 436 en 2023 a 404 en 2024. Sin embargo, agresiones como los desplazamientos forzados aumentaron a 44 cuando en 2023 se registraron 35. Es decir, hubo un incremento del 26 %. Por su parte,&nbsp;<strong>los secuestros se triplicaron al pasar de 8 a 24 casos.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257975"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/26185818/Foto-Comision-Interclesial-de-Justicia-y-Paz-768x512.avif" alt="" class="wp-image-257975" /><figcaption class="wp-element-caption">Jani Silva fue una de las promotoras de la creación de la Zona de Reserva Campesina Perla Amazónica, en 2000, que reúne a más de 600 familias en 22 000 hectáreas. Foto: Comisión Intereclesial de Justicia y Paz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Es preocupante el aumento de los casos de desaparición forzada y secuestro como hechos previos al asesinato”, señala el informe. En el caso del desplazamiento forzado, los expertos aseguran que implica el desarraigo y es un golpe directo no sólo al líder y a su familia, sino a los procesos organizativos, que se van quedando sin sus voceros y donde muchas veces el miedo y el terror impiden que surjan nuevas vocerías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2024 las noticias nacionales no sólo registraron casos de desplazamiento sino de&nbsp;<strong>confinamiento debido al conflicto armado y a las órdenes de los grupos ilegales</strong>&nbsp;para que nadie salga o entre de los territorios. Esta situación se ha vivido fuertemente en el departamento de Chocó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el informe no incluye cifras sobre este tema, Torres asegura que los líderes y lideresas que están confinados no pueden hacer su ejercicio de defensa y no pueden hacer nada por sus comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La coordinadora de Somos Defensores menciona que antes los líderes abogaban ante los grupos armados para poder entrar alimentos a las zonas confinadas o para garantizar la atención médica de las personas que lo necesitaran. Sin embargo, esto cada vez ocurre menos porque los territorios tienen minas de explosivos.&nbsp;<strong>“Con el confinamiento muchas veces se limita totalmente el ejercicio del derecho a defender derechos”</strong>, dice Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259295"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223613/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.11.17-PM.png" alt="Agresiones por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259295" /><figcaption class="wp-element-caption">Agresiones por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más</strong>&nbsp;|<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/violencia-contra-defensores-crimen-organizado-crisis-climatica-desafios-ambientales-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Violencia contra defensores, crimen organizado, crisis climática: desafíos ambientales que enfrenta Latinoamérica en 2025</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Presos de los grupos armados</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">A finales de marzo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) publicó su informe&nbsp;<a href="https://www.icrc.org/es/publicacion/retos-humanitarios-2025-colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Retos Humanitarios 2025</em></a>&nbsp;sobre la situación que se vive en Colombia. Allí aseguran que el confinamiento de comunidades se agravó de manera significativa y alcanzó proporciones críticas, ya que, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas,&nbsp;<strong>88 874 personas estuvieron confinadas en 2024, lo que representó un incremento del 89 % frente al año anterior.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El CICR destaca que la restricción del movimiento limitó el acceso de las comunidades a alimentos, servicios de salud, educación y otros servicios básicos. Además, el informe resalta que el desplazamiento continuó siendo una de las principales consecuencias de los conflictos armados, pues&nbsp;<strong>41 228 personas se vieron obligadas a desplazarse masivamente.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“La intensificación de los enfrentamientos armados, el mayor control de los actores armados sobre las comunidades y la creciente falta de respeto por el derecho internacional humanitario profundizaron aún más esta crisis”, dice Patrick Hamilton, jefe de la delegación del CICR en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hamilton asegura que desde el CICR, al igual que desde otras organizaciones humanitarias, siguen trabajando para reducir los riesgos y atender las consecuencias de los conflictos armados, pero que&nbsp;<strong>ningún esfuerzo humanitario puede sustituir el compromiso de las partes de respetar las normas del derecho internacional humanitario.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259303"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09225124/wilfrido-izquierdo-768x512.jpeg" alt="Wilfrido Segundo Izquierdo Arroyo era un joven líder estudiantil indígena perteneciente al pueblo Arhuaco. Asesinado el 10 de agosto de 2024 en Santa Marta. Foto: Universidad del Magdalena." class="wp-image-259303" /><figcaption class="wp-element-caption">Otra imagen de Izquierdo Arroyo. Los asesinatos estuvieron entre las agresiones que presentaron una reducción, pero eso no significa que el país sea más seguro para los defensores. Foto: Universidad del Magdalena</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/pueblos-indigenas-violencia-constante-para-defensores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pueblos indígenas en 2024: la violencia fue constante para los defensores y sus territorios en la región</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las zonas más críticas</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Las 727 agresiones en contra de personas defensoras de derechos humanos durante 2024 ocurrieron en Bogotá Distrito Capital y en 28 de los 32 departamentos del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los diez departamentos que concentraron&nbsp;<strong>la mayor ocurrencia de hechos violentos fueron Cauca (197), Antioquia (81), Valle del Cauca (67)</strong>, Norte de Santander (48), Santander (42), Cesar (37), Bogotá (37), Arauca (29), Magdalena (27) y Bolívar (23). En estos departamentos ocurrieron 588 agresiones, equivalentes al 81 % del total registrado por Somos Defensores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cauca lleva varios años siendo el departamento más peligroso para los liderazgos, en gran medida porque su ubicación en la región pacífica es geoestratégica para actividades como el narcotráfico y el paso de armas y grupos ilegales. “Se han exacerbado los enfrentamientos con ocasión de la presencia de los actores armados ilegales, que han convertido varias regiones en campos de batalla, donde los liderazgos, en su mayoría indígenas, arriesgan a diario su vida en defensa del territorio en su integralidad”, indica el informe.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En Cauca ocurrieron 197 de las agresiones registradas en 2024 y 144 corresponden a liderazgos indígenas</strong>, los cuales fueron víctimas de 12 asesinatos, 107 amenazas, 19 atentados, una desaparición forzada, cuatro secuestros y un desplazamiento forzado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259298"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223622/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.09.14-PM.png" alt="Asesinatos por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259298" /><figcaption class="wp-element-caption">Asesinatos por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El departamento de Valle del Cauca también se ubica en la región Pacífica y ha sufrido un recrudecimiento de la violencia en contra de sus líderes: 18 asesinatos ocurrieron en este territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Walter Ágredo es miembro de la Fundación Comité de Solidaridad con Presos Políticos (CSPP), una organización que tiene como objetivo instar al Estado a respetar la democracia y los derechos humanos. Ágredo trabaja en Valle del Cauca y asegura que en su departamento han entrado a operar grupos armados que antes del Acuerdo de Paz con las FARC no tenían presencia. Esto se debe, según comenta, a que este territorio también es parte de una ruta importante para las actividades de los grupos armados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las comunidades dicen que la situación ha empeorado porque antes se podía mantener un diálogo sobre las vulneraciones de derechos humanos con las estructuras armadas, que tenían un mando y una cabeza visible”, dice Ágredo. La diferencia, añade, es que<strong>&nbsp;los armados ahora no tienen una jerarquía organizacional, ni premisas políticas o líneas éticas claras.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe de Somos Defensores destaca que el departamento de Nariño (también el Pacífico), que en las cifras de 2023 aparecía en tercer lugar con 67 agresiones, descendió al puesto 13 en 2024 con 14 casos, lo que equivale a una reducción del 79 %. “Esto puede estar asociado con el silenciamiento de zonas como el occidente y la cordillera de este departamento, así como con la estrategia del Gobierno Nacional de adelantar diálogos regionales con los grupos postacuerdo [aquellos conocidos como disidencias de las FARC] y el ELN”, plantea el informe.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_246982"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/10/26201850/foto-resguardo-yurayaco-9-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-246982" /><figcaption class="wp-element-caption">Waira Jacanamijoy, coordinadora del área comunicación y cultura de la Asociación de Cabildos Tandachiridu Inganokun, en su casa en el resguardo Yurayaco. Crédito: Sergio Alejandro Melgarejo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esto último podría considerarse como un logro que también proviene de las fracturas y divisiones internas que están teniendo estos grupos. De hecho, el presidente Gustavo Petro al enterarse del fraccionamiento de la Segunda Marquetalia (una disidencia de las FARC) en noviembre pasado señaló que “esta división en los grupos violentos es un avance en la paz”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, Somos Defensores advierte que en un mediano plazo podría provocar un recrudecimiento de la violencia debido al rearme de los grupos y a las disputas armadas con estructuras de más capacidad como el ELN.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Astrid Torres es enfática al indicar que&nbsp;<strong>es peligroso que el Gobierno tenga la idea de que las atomizaciones o fragmentaciones de los grupos armados pueden contribuir a la paz</strong>, cuando se ha visto que eso no es así. “Es algo muy contradictorio”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ágredo coincide con Torres y asegura que las comunidades tienen “una preocupación por la multiplicación de actores armados a partir de la firma del Acuerdo de Paz”. Para él, las agresiones las sufren todas las personas de las comunidades, pero se centran en los hombres y mujeres que asumen liderazgos. “Han aumentado las amenazas, los desplazamientos y los seguimientos.&nbsp;<strong>En el caso de las mujeres se ha vuelto común que las amenacen con matar a sus hijos o con violarlas y ultrajarlas</strong>”, dice.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257216"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/04221609/ELN-768x512.jpg" alt="Guerrilleros del ELN. Foto: Flickr - Brasil de Fato." class="wp-image-257216" /><figcaption class="wp-element-caption">Guerrilleros del ELN. Foto: Flickr – Brasil de Fato</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/los-defensores-ambientales-estan-muy-solos-entrevista-javier-garate/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Los defensores ambientales están muy solos” | ENTREVISTA</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Los agresores</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">El liderazgo más afectado en Colombia durante 2024 fue el indígena, con 195 agresiones, de las cuales el 74 % se dieron en el departamento de Cauca. Le siguen el liderazgo comunal (157), el comunitario (109), el campesino (83), el de víctimas (45) y el de derechos humanos (39).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Torres menciona que la agresión al liderazgo comunal, representados en juntas de acción comunal formadas por vecinos que se unen para resolver problemas y promover el desarrollo de su comunidad,&nbsp;<strong>aumentó un 40 %.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259296"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223617/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.10.08-PM.png" alt="Agresiones según el tipo de liderazgo. Gráfico elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259296" /><figcaption class="wp-element-caption">Agresiones según el tipo de liderazgo. Gráfico elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otro de los puntos que se destaca dentro del reporte de Somos Defensores es que&nbsp;<strong>en 268 (37 %) de los hechos violentos en contra de los líderes se desconoce quién fue el agresor.</strong>&nbsp;En segundo lugar aparecen los paramilitares como responsables de 177 agresiones, los grupos armados pos acuerdo de paz con las FARC fueron señalados en 160 casos y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 42.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe eleva su preocupación por casos en los que se desconoce quiénes son los agresores porque esto se relaciona con el aumento de los niveles de impunidad en las investigaciones. “A los autores desconocidos se les atribuyen 134 amenazas, 61 asesinatos, 43 atentados, dos torturas, siete desapariciones forzadas, seis secuestros, cinco robos de información y 10 desplazamientos forzados”, menciona el documento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259297"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223620/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.09.49-PM-768x512.png" alt="Presuntos responsables de agresiones. Gráfico elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259297" /><figcaption class="wp-element-caption">Presuntos responsables de agresiones. Gráfico elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que según cifras de la Fiscalía de Colombia, entre 2016 y 2024,&nbsp;<strong>se recibieron 1322 casos por homicidios contra defensores, de los cuales sólo 227 han llegado a sentencias sancionatorias (17 %).</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esto nos muestra que seguimos en un alto nivel de impunidad. Además, ¿qué pasa con los asesinatos de personas defensoras que ocurrieron antes de la firma del Acuerdo de Paz en 2016? Todos siguen en la impunidad porque nadie nos muestra cifras de eso”, asegura Torres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El último gran llamado que hace el informe de Somos Defensores es para que todas las instituciones del Estado que tengan relación con temas que involucren a los defensores trabajen coordinadamente. No sólo se trata de reconocer la presencia de riesgos, sino de generar respuestas estructurales a los contextos de agresiones, sostiene el documento. “Si bien esto ha sido documentado y recomendado en las Alertas Tempranas emitidas por la Defensoría del Pueblo,&nbsp;<strong>las instituciones del Estado no han presentado una respuesta oportuna, dando lugar a la materialización de numerosos riesgos advertidos previamente</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;velorio de dos indígenas de la etnia awá, en Nariño (Colombia).&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Asociación Minga</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Antonio José Paz Cardona</em></a><em>&nbsp;en Mongabay Latam.&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/asesinaron-defensores-derechos-humanos-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a><em></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114518</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Apr 2025 15:44:50 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14104559/lideres-indigenas-defensores-pandemia-COLOMBIA-1-e1600447787926.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Asesinaron a 157 defensores de derechos humanos en Colombia en 2024 &#124; INFORME]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El racismo y el complejo de hijo de puta en la sociedad colombiana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/filosofia-y-coyuntura/el-racismo-y-el-complejo-de-hijo-de-puta-en-la-sociedad-colombiana/</link>
        <description><![CDATA[<p>El ensayo presenta el complejo de inferioridad o de hijo del puta, estableciendo su relación con el racismo entendido como una herencia colonial de larga duración instalada en el sentido común del latinoamericano y, por ende, del colombiano. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph">En su libro <em>Provocaciones </em>(Bogotá, Ariel, 1997) el crítico y polemista colombiano Rafael Gutiérrez Girardot anotaba: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“La colonización europea se justificó a sí misma en cuanto convirtió a la juventud de las naciones colonizadas en permanente inmadurez, y creó y fomentó en ellas la condición de inferioridad”. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, el acto de “inferiorizar” al Otro, fue replicado en la República (después de la Independencia) por las élites señoriales y otros sectores de recienvenidos, hasta permear el <em>sentido común</em> mismo de la gente, esto es, las formas de ver, sentir y pensar. Esa interiorización fue lo que el sociólogo Pablo González Casanova llamó “colonialismo interno”. Pero lo que surgió desde la colonización misma, el complejo de inferioridad, es, también, lo que podemos llamar el “complejo de hijo de puta”, el mismo que aún hoy atraviesa la psique del latinoamericano y que está presente en ese colombiano que se burla del color, la manera de hablar o las “formas” de la vicepresidenta Francia Márquez, o de las de cualquier mestizo con mancha de la tierra que no es como él. Pues así como el español ha compensado su complejo de inferioridad ante la Europa más civilizada con el narcisismo de superioridad frente al americano, cualquier presunto o ficticio &#8220;blanco&#8221; de estas repúblicas lo suple o lo compensa sobre los mestizos, mulatos o indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <em>Los negroides </em>de 1936 Fernando González (cuyo ‘diletantismo’ no gozaba de los afectos críticos de Gutiérrez Girardot) había aludido al tema del complejo de hijo de puta o de inferioridad:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“En Suramérica permanecen los hombres siempre de lectores, siempre de viajeros. Tienen vergüenza de su propia alma; <em>se quedan con los vestidos ajenos</em> […] ¿No observan todos que, a pesar de leer tanto y saber tanto, <em>el suramericano nada crea</em>? Pues muy fácil explicarlo: tienen vergüenza, simulan, leen, etc., porque están obligados <em>por el coloniaje político, racial, literario, a considerarse como hijos de puta. </em>Me enorgullezco de ser el primer que ha estudiado y analizado el complejo que he llamado hijo de puta”.&nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Este párrafo contiene muchos elementos interesantes y da una visión completa y compleja de la lectura que hizo Fernando González de América Latina (Centro y Suramérica) que debe desmenuzarse. El complejo de hijo puta se refiere al sujeto que “se avergüenza de lo suyo”. Ese concepto alude a dos situaciones que merecen ser tratadas con cuidado: la primera, de origen “racial”, la vergüenza que se siente por los padres, por el origen, lo que incluye la vergüenza recíproca que los padres sienten por los hijos; la segunda, de origen histórico, la vergüenza que se tiene de ser suramericano, centroamericano, de haber nacido en estas <em>tierras sin historia</em> como diría después Hegel. Quien sufre o padece del complejo de hijo de puta es, entonces, un doblehijueputa. Y el racismo está a la base de ese problema o, más precisamente, de esa “herencia colonial de larga duración”</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El desprecio racial y la vergüenza de origen.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el primer caso, esa vergüenza se debe a la mezcla de razas, prohibida por España, por la religión, bajo el pecado mortal, pero impuesta por la necesidad, la libido descontrolada de hombres que veían a negras e indias como objetos, como cuerpos accesibles. La vergüenza aquí es la que siente el mestizo, el zambo, el mulato, por su origen dañado, pecaminoso. Ser de sangre impura, ser una casta, ser un pardo era visto como una desgracia en una sociedad racializada, segmentada. Era la vergüenza de ser hijo ilegitimo, natural, de dañado y punible ayuntamiento. Esto lo deja claro González cuando dice:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">&#8220;El conquistador español no tenía inconveniente en cohabitar con indias y negras […] Pero resulta que el español despreciaba a la moza negra y a la manceba india, al mismo tiempo que las ataba en la oscuridad de la noche; las atacaba con remordimientos; no contraía matrimonio con ellas; el fruto era hijo del pecado. Donde quiera que nacía un mulato o un mestizo había un pecado, una cohabitación pecaminosa, vergonzosa. Así fue como negras y mulatos y mestizos nacieron, vivieron y murieron en los sentimientos de deshonra, pecado, vergüenza. […] Todo primer mulato fue hijo de un padre que se avergonzaba de él, que lo desconocía y que despreciaba a la mujer con quien lo tuvo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, el mismo español o criollo que violaba el decreto divino, la legislación celestial aplicada por La Corona, usaba a su favor esa vergüenza, pues le permitía mantener a raya a esas castas, y así conservar el disfrute y el monopolio de esos privilegios. La racialización les permitió a españoles y criollos frenar por mucho tiempo la movilidad y el ascenso social de los de abajo; les permitió perpetuar un régimen social desigualitario. En suma, hizo posible crear después una <em>república señorial</em> con una “democracia de escrituras”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encontramos aquí en González es un análisis del racismo y sus consecuencias. Un análisis que insinúa una <em>sociología de la religión</em> para determinar la manera como se pasó de exigir una <em>pureza de fe </em>y de <em>sangre</em> en España, frente a los moros y judíos, a convertirse en un <em>dispositivo general de control</em> en las colonias. El racismo tiene en América Latina, inicialmente, un fundamento teológico que surgió en Europa: el de la pureza de fe. La iglesia prohibía el cruce de razas no solo porque atentaba contra principios cristianos como el matrimonio, los hijos legítimos, la fidelidad conyugal, sino porque ese &#8220;<em>pathos de la distancia</em> con las castas&#8221;- como dice Santiago Castro-Gómez- reproducía la superioridad social de los españoles y criollo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa rígida taxonomía racial y la respectiva jerarquización solo cedió con el mestizaje creciente durante el siglo XVIII, pues el mestizo fue, según Ezequiel Martínez Estrada, “un peculiar caballo de Troya que no le llega a Latinoamérica desde fuera, sino que ha sido engendrado por ella misma”. Es el mestizaje el que desestructura la pirámide social y el que exige una mayor democratización de la sociedad colonial como mostró Jaime Jaramillo Uribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paralelamente a la teoría de Aníbal Quijano y su tesis del racismo como núcleo del patrón mundial de poder, surgido a partir de 1492, el filósofo y crítico ya citado Rafael Gutiérrez Girardot lo ubicaba como una invención española. En su libro <em>Insistencias </em>de 1998 sostiene:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“antes de que el conde de Gobineau decretara en su <em>Ensayo sobre la desigualdad de las razas </em>(1853-1855), la superioridad de la raza arquetípicamente blanca, la aria, los españoles educados en la pureza de sangre habían elaborado un catálogo de los diversos cruces de razas en el Nuevo Mundo: era tan diferenciado como los catálogos de pecados que habían elaborado los párrocos de la España contrarreformista. Todos los productos de esos injertos eran natural y necesariamente inferiores”. </p>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">Es decir, no fueron los alemanes o los franceses del caso Dreyfus los que inventaron el racismo antisemita, sino que tal invención ya la habían realizado los “devotos” y pragmáticos españoles. Con una gran diferencia: ese racismo con sus múltiples prácticas se había puesto a prueba durante siglos; era una práctica inmunitaria contra todo el que no compartiera el color blanco de la piel. Esa actitud, correlacionada con otras como el odio, la tergiversación, el desprecio, la intolerancia, y violencias raciales hacia el Otro, fue producto de la “astucia de la teología” y fue trasplantada y <em>normalizada</em> en las sociedades hispánicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, el análisis que hace González del racismo es claro cuando sostiene que en cuanto negros fuimos “esclavizados, propiedad de europeos, fuimos prostituidos”, en cuanto indios fuimos “descubiertos, convertidos; discutieron si teníamos alma; rompieron nuestros dioses; nos prostituyeron moral, religiosa y científicamente” y, por último, “en cuanto españoles somos criollos” que no pueden probar la “pureza de sangre”. Aquí aparecen claros los dispositivos utilizados por España para menospreciar a los americanos, para implantarles “el complejo de ilegitimidad”.  González denuncia la destrucción de los dioses de los indígenas, el rechazo de sus creencias y la conversión forzada a los rieles de la fe; igualmente, pone de presente cómo sus conocimientos fueron pervertidos, menospreciados, es decir, apunta a lo que Sousa Santos llama <em>epistemicidio. </em>El racismo aparece aquí con todas sus consecuencias, con lo cual el pensador antioqueño alude a problemas tratados por el ya citado Aníbal Quijano bajo <em>el concepto de colonialidad del poder</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, uno de los aspectos que permite establecer un diálogo entre Fernando González y el pensador de martinica, afrocaribeño, Frantz Fanon, es esa insistencia del colombiano en el tema del desprecio, de la prostitución, de la vergüenza producida por los dispositivos raciales y sus derivas religiosas cristianas. Es así porque Fanon puso de presente en su libro <em>Pieles negras, máscaras blancas </em>de 1952, cómo el colonizador europeo ocasionaba un daño psíquico en el negro antillano, cómo lo degradaba, lo prostituía. Para dar cuenta de esa corporización afectiva Fanon usó el concepto de <em>epidermización</em>. Dice Ramón Grosfoguel:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Fanon ya hablaba de la epidermización como incrustación psíquico-corporal de procesos y estructuras sociales de poder. Para Fanon, el complejo de inferioridad psico-racial es el resultado de un doble proceso: primero económico y, subsiguientemente, la internalización -epidermización- de su inferioridad en las estructuras psíquico-corporales de los sujetos”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, el negro es subjetivado y le es implantado socialmente un complejo de inferioridad que lo lleva a querer ser blanco, ser como el amo, vestirse y hablar como él. De ahí que el hombre antillano quiera estudiar en Francia, hablar francés y casarse con una francesa; a la vez que las mujeres antillanas desean casarse con un soldado o un funcionario francés. Esto lleva al antillano a negar su ser, su realidad; y, como consecuencia, a <em>imitar</em>. El complejo de inferioridad lleva a la imitación o fetichización de la cultura del colonizador europeo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es la misma idea que se encuentra en González cuando habla de la vergüenza y de los efectos del racismo y de su inscripción en la psiquis y en el cuerpo del mestizo, el indio, el mulato. Por eso se pregunta: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“¿por qué romperles el siquismo a los indios, burlándose de los nombres con que invocan al espíritu y de las imágenes en que lo adoran?”.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Sencillo, porque se los animaliza, se los prostituye. Es, palabras más, palabras menos, <em>la colonialidad del ser</em> palpitante en la corpo-psique, en la corpoespiritualidad del indio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La vergüenza de nacer en Latinoamérica</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda dimensión del complejo de hijo de puta no tiene tanto que ver con el sentimiento de vergüenza que tengo frente a los padres, especialmente la madre, los hijos o los antepasados, sino que se manifiesta como un rechazo y una negación frente a la sociedad a la cual se pertenece, esto es, a la sociedad americana conformada y compuesta en el proceso de europeización iniciado en el siglo XV con el mal llamado “descubrimiento”. Aquí negar lo suyo es, también, negar lo que hemos llegado a ser, lo que somos como conformación de distintos estratos históricos, es negarnos como suramericanos, es sentir vergüenza de pertenecer a esta parte del mundo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, el concepto de <em>embolias anímicas</em> recobra importancia en el pensador de Envigado. Dice González: “este concepto de embolias anímicas es creado por mí, y es esencial”. Pero ¿a qué se refiere tal concepto? La embolia tiene también doble significado: es, por un lado, una herencia, una especie de carga genética, como la propensión o inclinación a fumar cigarro y a la bebida, pero también es una <em>traba, </em>un <em>obstáculo</em> inscrito histórica y culturalmente en el cuerpo, en la epidermis. Es una inscripción o epidermización de estructuras sociales de dominación, subordinación, degradación y explotación, es decir, de distintas formas de poder y micropoderes que se graban en el cuerpo y su experiencia. Por eso alude a ellas como <em>embolias psíquicas</em>. Esto es claro cuando González dice:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Suramérica tiene grandes embolias que le impiden manifestarse, aportar algo al haber de la humanidad. La gran embolia que las explica todas en nuestro continente, es el hecho de que fuimos descubiertos [&#8230;] Porque nos descubrieron, todo lo nuestro es malo y lo europeo es bueno”. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, la embolia genera el sentimiento de vergüenza e inferioridad. Fue el “descubrimiento”, el hecho histórico con sus instituciones, mecanismos, dispositivos, prácticas, etc., el que epidermiza el obstáculo llamado embolia que nos atrofia la expresión y que avasalla nuestra autovaloración y percepción creándonos el sentimiento de autodesprecio y, concomitantemente, de <em>esnobismo</em> por lo europeo. El hecho de haber sido “descubiertos” influye en la capacidad valorativa, determinándola, pues “todo lo nuestro es malo”, y todo “lo europeo es bueno”. El efecto del descubrimiento es que genera vergüenza en los sujetos racializados que ahora entienden la dimensión histórica del trauma que padecen. Dice el antioqueño:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Creemos que esto será un gran continente el día que bebamos whisky, el día en que adoptemos las inversiones sexuales de allá, el día en que hablemos inglés o francés, el día en que nuestros pueblos se rijan por leyes europeas”. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El efecto de esta embolia es la simulación y, como consecuencia de ella, <em>la imitación y la repetición, </em>tal como anotaba también Gutiérrez Girardot bajo el concepto dariano de “rastacuerismo”. El simulador es un <em>rastacuero</em> que pretende ser lo que no es, que se muestra y se escenifica socialmente para aparentar. El simulador es vacío, es vanidoso, vacuo, por eso llena esa oquedad con lo que imita y toma de otros: “El vanidoso simula y sus manifestaciones o formas carecen de la gracia vital”. Eso es lo que González entiende cuando dice que el suramericano está caracterizado por la <em>vanidad</em>: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“poque somos hijos de padres humillados por Europa, simulamos europeísmo, exageramos lo europeo. Nuestra personalidad es vana. Por eso Suramérica no vale nada”. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí que tomamos prestados “vestidos ajenos” y no <em>creamos ni aportamos nada al mundo, a la cultura</em>. El rastacuero no crea, es un recién venido que, para hacerse tomar en serio, para mostrar alguna valía en sociedad, imposta, es un impostor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas ideas de González tienen plena vigencia en la actualidad, donde la sociedad latinoamericana aún padece lo que llamo las herencias coloniales de larga duración como el racismo, el clasismo, el elitismo, el complejo de inferioridad, el colonialismo intelectual y el fetichismo y el esnobismo por la cultura euroamericana. De ahí la necesidad de superar ese complejo (y las múltiples y nocivas herencias) como lo recomendaba el mismo pensador antioqueño.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, finalmente, ¿no padecen los cuerpos negros, incluidos el de la vicepresidenta, esas derivas afectivas del desprecio social, de esos desprecios que matan, y que confirman que el racismo es en Colombia, en América Latina, y en el mundo, una herencia colonial no aislable de los imperialismos y colonialismos de diverso cuño, y que hoy se reproduce con otros etnicismos y sus consecuencias nefastas para la vida de los personas, de esos Otros considerados superfluos?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109166</guid>
        <pubDate>Tue, 10 Dec 2024 18:36:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El racismo y el complejo de hijo de puta en la sociedad colombiana]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las bajas pasiones a 30 mil pies de altura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/las-bajas-pasiones-a-30-mil-pies-de-altura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hugo Reyes Saab escribió una novela que sucede en las alturas. ¡Ajústense los cinturones porque se presagia un vuelo turbulento como la historia misma de Colombia con su arribismo, pesadillas y amoralidad política!  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-abd73b78b961214f35a3bd99e0d312ae wp-block-paragraph"><strong>“Presiento que nuestra conversación es el homenaje a una aviación que ya no existe”. (Hugo Reyes, T<em>oque de silencio en la tropósfera</em>)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que pasa en el avión…&nbsp; ¡no se queda en el avión!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hugo Reyes hizo para la literatura colombiana lo que el español Pedro Almodóvar para el cine: un relato, compuesto de varios relatos amenos, que escudriña en los recodos del alma humana, allá donde las miserias, el glamour y el arribismo se juntan azarosamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su obra <em>“Toque de silencio en la tropósfera”</em> (editorial Escarabajo), tiene un hálito de esa pluma exquisitamente venenosa con la que Truman Capote se hizo odiar por la élite neoyorquina, tras publicar en 1975 <em>La Côte Basque</em>, uno de los capítulos de su novela <em>“Plegarias atendidas”</em>, donde sacó la mugre de debajo del tapete y tendió los trapitos de sus amigas al sol. En clave literaria, Reyes se mete con la doble vida de la <em>gente de bien</em>, esa alta sociedad colombiana salpicada de la alta suciedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“… muestra la tragedia política de Colombia, desnuda su sociedad y pone de presente las grandes desigualdades a través del humor, la ironía y un tono light muy inteligente”, </em>escribe el prologuista Eduardo Bechara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando toqué tierra en la página 256, tuve la impresión de que absolutamente todo lo leído tiene una base real, contado con desparpajo, en prosa hilarante, que se deja leer fácil: aquello que empieza dentro de un avión y terminará venga usted a saber dónde.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dicha y la desdicha, las gracias y las desgracias que se cocinan cuando se revuelven miembros de la tripulación y pasajeros, y del mismo modo en el sentido contrario. La élite política y empresarial <em>untándose de mundo,</em> y los otros, los asistentes de vuelo, comprobando que sí es posible tocar el cielo a dos manos… ¡pero a qué precio! Trata de la buena vida, aunque falsa a ratos, esa vida glamurosa que se fabrica a punta de dinero y apariencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Todos los cuentos están basados en hechos reales. Se cuentan bajo apodos para evitar tener problemas con los protagonistas reales”,</em> me confirmó vía WhatsApp el escritor barranquillero, quien fue jefe de cabina internacional y coordinador de la <em>Escuela de Servicio a Bordo </em>en una prestigiosa aerolínea. Hugo Reyes voló durante 20 años como tripulante y sacó tiempo para obtener su licenciatura en Filosofía y Letras, con una especialización en Creación Narrativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los personajes de esta novela viven literalmente en las nubes –ascenso, crucero y descenso- cada quien con su drama, pequeño o grande, o con algún secreto inconfesable, aunque en estas páginas nada quedará oculto para el lector, que de entrada tendrá papel propio en cada relato: <em>Doris </em>o <em>Dorotea</em>, que para el caso es lo mismo.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-168af790e8f7d17f80d3eb64afa155d3"><blockquote><p><strong><em>&nbsp;“Dile que te cuente cómo lo subían los guardaespaldas por los recovecos de Palacio para que pudiera estar con él, mientras la primera dama, impecable, presidía un banquete de caridad en el primer piso”. </em></strong>(Hugo Reyes, <em>Toque de silencio en la tropósfera)</em></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="363" height="566" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/15081219/HUGO-REYES-PORTADA.jpg" alt="" class="wp-image-105369" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/15081219/HUGO-REYES-PORTADA.jpg 363w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/15081219/HUGO-REYES-PORTADA-192x300.jpg 192w" sizes="(max-width: 363px) 100vw, 363px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El protagonista se llama Énola Gay, cuya historia intuimos a medida que transcurre el monólogo; de su lengua corrosiva emergen las demás historias y personajes: <em>La Palillo</em>, una azafata con su amante bipolar que es espía del FBI; <em>El Muá</em> que colgó la bata blanca para hacerse auxiliar de vuelo. Jack, el que tiene novia pero juega “en ambos equipos”; <em>El Michi </em>y <em>Katya,</em> la de las <em>puchecas </em>nuevas; <em>La Duquesa</em> criolla que salió de un barrio bogotano “de calles sin pavimentar”; La Luminosa (La Lumi aquí en confianza), de quien su padre dijo que la concibió por error; <em>El Kike </em>y sus enredos con el vicepresidente de la compañía, <em>“descendiente de las familias más rancias de este país”</em>; <em>Guillo,</em> que nació gay en una familia de militares; <em>El Sebas</em>, que de niño se refugió en los libros”; Juliet, la amante de un capitán rubio; <em>El Mauro</em> y su aventura con un presidente de la República, La <em>Cristóbal Colón</em> (<em>–“La apodamos así, pues se peinaba igual a él”)</em>; <em>El Dorian</em>, acostumbrado a la <em>“maricocracia”</em>, que se enredó con la versión criolla de <em>Jack, El Destripador</em>; <em>La Ballenita Ninfómana, El Sangre Negra, Madame Freud, Leslie, El Manga</em>, <em>La Coco</em>…</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-06c7a521050e8207dd14bb47d96e57fa"><blockquote><p><strong><em>“Al estar encerrados en esta cabina podemos ver al Presidente de la República borracho, de media rota… y a su esposa, modelo de moralidad, con la novia de turno y sin disimular cariñitos”.</em> </strong>(Hugo Reyes, <em>Toque de silencio en la tropósfera)</em></p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es una novela no apta para homofóbicos, aunque si esas personas la leen podrán entender que la <em>maricada </em>no hace menos humana a las personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las primeras líneas, se nos revela un paisaje ampuloso unas veces, y temerario en otras. Embelesador a ratos, embriagador por momentos, pero cargado siempre de una tensión cruel. Son las vidas miserables y las aristocráticas, -o falsamente aristocráticas, pero genuinamente miserables-, porque aquí no basta con ser, sino que hay que parecer, mientras la procesión viaja por dentro y por fuera.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f86d010df01f778ec3f36d11689f49d6"><blockquote><p><strong><em>“Tiempos después llegó la época de las lechugas. No porque nos hubiéramos vuelto vegetarianos, sino porque así les decían a los dólares”.</em></strong> (Hugo Reyes, <em>Toque de silencio en la tropósfera</em>)</p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="329" height="341" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/15082732/HUGO-REYES-FOTO.jpg" alt="" class="wp-image-105371" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/15082732/HUGO-REYES-FOTO.jpg 329w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/15082732/HUGO-REYES-FOTO-289x300.jpg 289w" sizes="(max-width: 329px) 100vw, 329px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes recrea esa Colombia que chorreaba sangre y lágrimas en los 80s y 90s, como la avalancha de Armero, la toma del Palacio de Justicia, &nbsp;el magnicidio del “Comandante Papito” del M-19, Carlos Pizarro Leongómez, o el funesto vuelo 203 de Avianca, desintegrado siete minutos después de decolar. <em>(“Una mano fue encontrada dentro de los restos humeantes cruzando los dedos para la buena suerte”).</em> Una época en que <em>“el olor a alcohol era normal en las cabinas”.</em> Un submundo donde se juntan la sordidez y la vileza humanas, donde hay <em>“bandas de asesinos que seducen homosexuales”</em> y hombres y mujeres, azafatos y azafatas, atraídos por el contrabando (de whisky, cigarrillos, droga) y la vida a todo dar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una <a href="https://www.buscalibre.com.co/libro-toque-de-silencio-en-la-troposfera/9789585303317/p/53164465">novela </a>que vale la pena leer antes, durante o después del siguiente vuelo comercial, con una copa de las grandes en la mano… porque el chisme está buenísimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre <em>“Toque de silencio en la tropósfera” </em>uno podría decir lo mismo que Walter Nash dijo acerca de<em> Plegarias atendidas: «No he podido por menos que soltar la carcajada ante la voluble impudicia de algunos episodios, ante los súbitos arranques cómicos».</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Feliz vuelo literario!</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-1c089bd6050cf8880166cb39e558f578 wp-block-paragraph"><strong>Nota: Este autor no utiliza inteligencia artificial (IA) Modestamente, quiero decir que con la mía me basta. Todavía me considero un humano que escribe para humanos. Ejerzo mi derecho a pensar y por lo tanto me niego a dejar que mi cerebro sea remplazado por una máquina.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105345</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Sep 2024 13:37:22 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Las bajas pasiones a 30 mil pies de altura]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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