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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 24 May 2026 20:20:35 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de pecado | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¡Pido perdón!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/pido-perdon/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el día de la Afrocolombianidad 2026. Pido perdón por los trece, catorce, quince millones, uno, dos, diez, de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron arrancados de África para ser vendidos como esclavos en las costas de los imperios europeos. Pido perdón por los dos, tres millones, uno, dos, diez, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el día de la Afrocolombianidad 2026.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los trece, catorce, quince millones, uno, dos, diez, de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron arrancados de África para ser vendidos como esclavos en las costas de los imperios europeos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los dos, tres millones, uno, dos, diez, niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que murieron en los barcos esclavistas —el <em>Brookes</em>, el <em>Clotilda</em>, el <em>Zong</em>, el <em>Henrietta Marie</em>, el <em>Guerrero</em>, <em>La Pinta</em>, <em>La Niña</em>, <em>La Santa María</em> y <em>La Santa Mano de Dios</em>—, cuyos cuerpos moribundos fueron pasto de los tiburones del Atlántico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los dos, tres, millones, uno, dos, diez, niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron obligados a levantar las huelgas de hambre y a comer mediante el <em>speculum oris</em>, abriéndoles la boca como a gansos y llenándolos de inmundicia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los cuatrocientos ochenta y dos, seiscientos, quinientos, uno, dos, diez esclavos “bien estibados”, que sufrieron el horror de sus captores, “acomodados” como mejor se pudiera para el comercio en cada viaje que surcaba las aguas y llegaba a puertos desconocidos donde eran vendidos como ganado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por las mujeres y hombres bañados en aceite de palma para cubrir las llagas del viaje, cubiertas sus canas y sus heridas con ceniza y brea, para ser vendidos en Bahía, Cartagena, La Habana, Veracruz, Kingston, Charleston y Chagres, Babeles impuestas donde reinaba la confusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los curas y frailes cristianos, apostólicos y romanos; por los pastores bautistas, episcopalianos, metodistas y presbiterianos, que bendecían a los esclavistas, a sus barcos, a sus grilletes, a sus armas y a sus compradores; que levantaron iglesias y templos con las limosnas de éstos; y que se enriquecieron con la trata de personas durante más de trescientos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por la madre o el padre que prefirió asfixiar con sus propias manos a los recién paridos para librarlos de la pesada carga de la vida como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes vencieron el miedo a la muerte y se arrojaron temerarios por los costados de los barcos, muriendo libres entre ondinas y nácares, lejos de sus tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres y mujeres que vencieron el miedo al látigo y mataron a sus captores, a los asesinos de sus hijos, de sus padres, de sus parejas, de sus hermanos, de sus amigos, de los otros reconocidos en la fraternidad del dolor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres esclavizados obligados a levantar el látigo contra sus hijos, sus esposas, sus padres, sus hermanos y sus amigos, por miedo a la venganza de sus amos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres y mujeres que tramaron su venganza incendiando las habitaciones, los graneros y los locales del amo, donde este violentaba a las mujeres para satisfacer su falsa hombría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los indiferentes, por aquellos que no hicieron nada y se tragaron sus propios miedos cuando el amo levantaba el látigo y castigaba, cuando prendía el hierro y marcaba, cuando se bajaba los pantalones y violaba, cuando asesinaba por placer, cuando mataba por capricho, cuando levantaba las manos y los puños contra niños y niñas, jóvenes y ancianos, contra hombres y mujeres para quienes la esperanza parecía una quimera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes denunciaron los planes de escape —por miedo, por terror, por envidia— e impidieron que trece, catorce, quince millones, uno, dos o diez alcanzaran la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el dios hebreo, por el dios cristiano, por el dios musulmán, por el dios del hogar, por el dios de la aldea, por los dioses y las diosas que no escucharon los ruegos para salvarse del dolor de la esclavitud; por no concederles la muerte cuando la desearon, por prolongar el dolor cuando la angustia los consumía, por no favorecer el escape propio o el de los suyos, por no arrancarles la vida a la hija y al hijo, a la madre y al padre, al esposo y a la esposa, a la amiga o al amigo, al vecino, al conocido, cuando levantaron la mirada al cielo pidiendo su intervención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien sembró, por quien taló y perfiló los maderos, por quien construyó los barcos para atravesar el mar llevando como carga los llantos y lamentos de niños y niñas, de jóvenes y ancianos, de mujeres y hombres que fueron cazados y luego vendidos como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el herrero que forjó el hierro para hacer las cadenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien curtió el cuero y por quien hizo los látigos para afrentar los cuerpos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien extrajo el oro, por quien acuñó las monedas, por quien extendió el crédito sobre un papel para pagar los cuerpos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien compró, por quien se antojó de una piel negra, por quien deseó unas caderas negras, por quien quiso cubrir sus manchas de pecado con cuerpos femeninos y masculinos negros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los asentistas que monopolizaron la venta de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres arrancados de sus casas, de sus hogares, de sus pueblos, de sus naciones, de sus patrias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los agentes de factoría, representantes de las compañías europeas, que compraban niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres de África.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los tratantes que transportaban como bestias a niños y niñas, a jóvenes y ancianos, a mujeres y hombres, desde sus hogares hasta costas desconocidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los capitanes y grumetes que transportaban en sucios barcos a niños y niñas, a jóvenes y ancianos, a mujeres y hombres arrancados de sus hogares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por las autoridades fiscales que autorizaban las licencias de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres esclavizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los veedores que se hicieron ciegos y sordos cuando debían certificar el estado en que llegaban los niños y las niñas, los jóvenes y los ancianos, las mujeres y los hombres traídos como animales desde África.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien no les ofreció una voz de consuelo, un pan como alimento, una oración como alivio, una mano amiga, a quienes llegaban martirizados desde lejanas tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el Papa, por los cardenales, arzobispos y obispos que se taparon los ojos para favorecer su simonía con la trata de esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hijos e hijas que desconocieron a sus progenitores negros para justificar su limpieza de sangre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien tuvo en sus manos la posibilidad de concederles la libertad y no lo hizo, negándoles el más importante de los derechos divinos y humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien los condujo a las minas, a las haciendas y a las mansiones para convertirlos en esclavos y torturarlos con el trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes han contado la historia a su antojo para justificar el holocausto africano en tierras europeas y americanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por la xenofobia y el racismo imperantes en la sociedad actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, ahorcó y descuartizó a Benkos Biohó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, denunció, atrapó y degolló a Zumbi dos Palmares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, atrapó y quemó vivo a François Makandal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el carcelero que negó la atención médica a Toussaint Louverture, dejándolo morir en medio del padecimiento, el dolor y el frío.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien ordenó, por quien ahorcó y por quien desmembró a siete mujeres y a veintiocho hombres esclavizados en México el 2 de mayo de 1612.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien asesinó y descuartizó a Carlota y por quien fusiló a Fermina, esclavas en un ingenio de Cuba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a trabajos perpetuos a las cuatro reinas de las Islas Vírgenes: Mary Thomas, Axeline Elizabeth Salomon, Mathilda McBean y Susanna Abramson.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a trabajos forzados a la líder Zeferina en Salvador de Bahía, Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a doscientos latigazos y ordenó el destierro de Juana; por quien condenó y asesinó a su esposo Domingo; por quien capturó, latigó y revendió como esclavos a los doscientos cincuenta hombres y mujeres de Matudere, entre ellos los hijos de Juana y Domingo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien apresó y desterró de Tumaco a Cartagena de Indias al negro liberto Vicente de la Cruz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los jesuitas, por tener un Papa negro y no jesuitas negros, y por todas las órdenes menores y mayores que los excluyeron o aún los excluyen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los ejércitos, las marinas, las aviaciones y las policías que han demorado en poner sobre los hombros de mujeres y hombres negros las estrellas del generalato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por Robert Baden-Powell, invasor inglés que se inspiró en los guerreros africanos para fundar el movimiento scout y que durante tantas décadas no integró a niños y niñas negros en sus filas; por haber ordenado asesinar, en un juicio injusto, al líder y divinidad makalaka Uwini.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los reyes y reinas europeos que invadieron África e hicieron del continente el deleite de sus riquezas y el escenario de sus propios oprobios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por Leopoldo II, quien mutiló a niños y niñas, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres; pido perdón por “el Carnicero del Congo”, quien ordenó asesinar a quince millones de personas; pido perdón por los doscientos hombres y mujeres expuestos en un zoológico humano por este “rey constructor” durante la Exposición Universal de Bruselas de 1897.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el olvido estructural de miles de mujeres y hombres que lucharon por su libertad y cuyos nombres se diluyeron en su propia sangre, en sus cuerpos sacrificados, convertidos en abono para la tierra de sus descendientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el racismo latente, por el pan de cada día de hombres y mujeres que siguen siendo excluidos de trabajos, de clubes, de profesiones, de iglesias, de templos y de conglomerados por el color de su piel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron esclavizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron esclavizados y asesinados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron golpeados, mutilados y marcados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que vivieron y murieron como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres esclavizados cuyos nombres han sido olvidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que se opusieron a la esclavitud, lucharon por la libertad y cuyos nombres han sido olvidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón, yo, uno más entre muchos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón en nombre de toda la humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">J. Mauricio Chaves-Bustos</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129336</guid>
        <pubDate>Thu, 21 May 2026 12:17:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¡Pido perdón!]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Llueve sobre Babel&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/llueve-sobre-babel/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Llueve sobre Babel es una carta de amor que reimagina a Cali como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento&#8221;.  Gala del Sol, directora.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ópera prima cinematográfica de Gala del Sol, concebida durante la pandemia del Covid-19 con un grupo de jóvenes amigos teatreros de Cali entre 21 y 26 años, hace honor al nombre artístico de su directora. Es una película solar y a la vez pluvial, que marca un punto de inflexión en el imaginario de “Caliwood”. Sin duda, se suma a la saga creativa, crítica y transgresora de Luis Ospina y Carlos Mayolo, como al mundo frenético, pagano, vital y lúgubre dejado por Andrés Caicedo, para “quien vivir después de los 25 era una vergüenza”. Estos jóvenes también nos demuestran, igual que Caicedo, que se pueden hacer obras magnificas, en el límite de lo antológico, antes de los 25..</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lluvia de reconocimientos &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su debut mundial fue en el Festival de Sundance 2025, posteriormente seleccionada por The Hollywood Reporter entre las 10 mejores películas en español de 2025 (hasta la fecha). También ha recibido crítica destacada en Variety, que la describió como &#8220;<em>un triunfo maximalista&#8221;</em> y a su directora como &#8220;<em>una voz fabulosamente singular del cine contemporáneo”.</em> Ha recorrido más de 50 festivales y ha sido distribuida en 20 países, con proyecciones en Pixar Animation Studios y post-producción de audio en Sony Pictures Studios. Es una cinta que amalgama, con un ritmo vertiginoso, una serie de historias de vida y muerte, con sus luces y sombras, que se resisten a los designios de la “Flaca”, una hermosa y rumbera negra que oficia como Parca desde el mítico Bar Babel. Está adobada con una excelente banda musical original, compuesta por el joven caleño Martin De Lima, que acompasa perfectamente con la música en vivo del bar Babel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Gala del Sol, su directora: <em>“Llueve sobre Babel» es una carta de amor a la ciudad que me marcó. Ambientada en un mundo retrofuturista y tropical-punk, la película captura el choque entre la rebeldía y la nostalgia en la jungla de cemento latinoamericana, impregnada del espíritu del punk de los 90. Reimagina Cali, Colombia, como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento en un lugar lleno de contradicciones”<a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. En efecto, nos proyecta la idea de que toda vida humana es una obra inconclusa, una apuesta incierta y difícil por afirmar cada persona su propia identidad, desafiando modelos familiares y sociales impuestos como normales, erigidos en expresión de éxito incuestionable. Y lo extraordinario es que este grupo de jóvenes lo hace de una manera festiva y profunda, superando prejuicios y clichés. Así logran recrear una Cali que es mucho más que el eslogan turístico de “<em>la capital mundial de la salsa</em>” o la delirante “<em>sucursal del cielo</em>”, para no mencionar la desafortunada campaña de la actual administración: “<em>Cali es donde <strong>debes estar</strong>”, </em>como si se tratará de una obligación, en lugar de una apasionada elección. Viendo “<em>Llueve</em> s<em>obre Babel”</em>, uno comprende fácilmente porque Cali es mucho más que todo lo anterior. Es también purgatorio de almas en tránsito, que ruegan a la Flaca prolongar su estadía en estos confines terrenales para continuar gozando la vida con todas sus limitaciones y penalidades, sin arruinar su propio cuerpo y el de los demás, como lo hace el poeta Monet en la cinta, que para sobrevivir es un pequeño narcotraficante. Almas y cuerpos que traicionan al final de su vida el amor, como lo hace Gian Salai por Dante, no por casualidad en la propia oficina de Babel. Un amor nacido en medio de las trincheras de la guerra, entre combatientes que se rebelan con su pasión contra la homofobia consubstancial en todas las filas militares, tanto en las institucionales como insurgentes, que lo reprimen hasta con pena de muerte. Por eso en la cinta, Cali es también una ciudad para la vivencia y el disfrute de las Drags Queens, que exhiben con orgullo su estrambótica belleza y provocadores movimientos, que llevan al éxtasis al público de Babel y a más de un asistente en las salas de cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cali cosmopolita y provinciana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las primeras imágenes, la cinta nos sorprende y deslumbra, pues yuxtapone a la Cali tradicional, provincial y bucólica de San Antonio con la Cali-Babel moderna, cosmopolita y surrealista donde vemos rascacielos y hasta una especie de pirámide Maya, que se diluye en el horizonte. En la esquina aparece el grupo irreverente de las Drags Queens pidiendo la bendición del pastor, pero también el mensajero del ayer con su burro, cargado de pliegos y recuerdos, descendiendo por una empinada calle del barrio, sacado de la imaginación macondiana. Así nos va llevando Gala de la mano de personajes míticos como el Boticario, extraviado en el limbo a las puertas del averno, con su bella compañera silente desde niña, que no tiene voz y solo se expresa escribiendo en los espejos de bares y baños para invitarnos a reflejarnos en ellos, tal como somos, sin escondernos en palabras y justificarnos en bellos discursos. Y nos conduce a dos escenarios en los que transcurren los principales acontecimientos de la Cali-Babel. El primero de carácter sagrado y metafísico, la casa e iglesia del pastor evangélico y el otro totalmente pagano y mundano, el Bar Babel y el Motel “Pequeño Pony”, coronado por una deslumbrante Venus, que domina todo a su alrededor. Es casi imposible separar e identificar el hogar del pastor, decorado con crucifijos y veladoras, de la escenografía moderna de su Iglesia, fluorescente y a la vez familiar, donde se congregan sus feligreses. Pero ambos lugares terminan siendo profanados por la irrupción del deseo y las identidades de quienes se sienten más allá de lo masculino y lo femenino. En su propio hogar, por Jacob, su preciado hijo y futuro pastor, integrante de las Drags Queen, cuya identidad es descubierta accidentalmente por su madre, al ver bajo la mesa sus medias de cabaret y en el templo con la presencia sorpresiva del hijo de su mejor amigo, que le reclama al Pastor ser reconocida con su nueva identidad trans.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Escenarios de placer y disputa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar sucede con el segundo escenario, pues entre Babel y “Pequeño Pony” existe una continuidad fluida, la de los cuerpos que danzan y luego se entrelazan, pasando del jolgorio de la salsa al éxtasis sensual. &nbsp;El Motel es la quintaesencia del desenfreno y el goce, situado en la periferia del centro de Cali, coronado por una gigantesca Venus, que de caerse aplastaría todo el vecindario. Bajo sus pies, se extiende una laberíntica red de habitaciones que permite recrear a sus clientes con sus decorados esperpénticos las fantasías eróticas desde el remoto Egipto, pasando por la condenada Sodoma, hasta la lujuriosa y moderna ciudad del pecado, Las Vegas. Sin duda, el “Pequeño Pony”, motivaría a Trump a visitar clandestinamente a Cali de no estar tan extraviado y a punto de naufragar en el estrecho de Ormuz. Pero el que sí se encuentra como rehén de sus pasiones y fantasías en el “Pequeño Pony” es nada menos que Cayo Hueso, el “<em>sexofonista”</em> de Bamba, la insuperable banda de salsa, que deberá presentarse al amanecer en el Babel para salvar de sus deudas a Gian Salai de un par de implacables agiotistas del gota-gota. Para rescatar a Cayo Hueso de la habitación 777 será precisa la valiosa colaboración de la salamandra Rosa, compañera inseparable de la bella gitana argentina, que recorrerá las entrañas nauseabundas de las cañerías de Venus y les permitirá ingresar al Motel y liberar a Cayo Hueso, después de vencer en un feroz combate a los cancerberos del “Pequeño Pony”. Y así llegamos al final apoteósico y feliz del concierto en Babel. Un bar “metafísico” de vida, goce y transición al más allá, que brinda a todos sus clientes la posibilidad de descubrir su personal y propio elixir de la vida. Un elixir que, sin duda, reclama a todo ser humano una voluntad insobornable de autenticidad y una búsqueda inclaudicable de felicidad, capaz de desafiar y vencer a la Flaca y su diabólico cómplice, el Boticario. Por eso, lo invito a ver “Llueve sobre Babel”, para que deguste un coctel de eternidad.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel">https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129223</guid>
        <pubDate>Sun, 17 May 2026 22:18:19 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Palantir: no digan que nadie les advirtió</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/con-versaciones/palantir-no-digan-nadie-advirtio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Palantir es el &#8220;sistema nervioso&#8221; de la vigilancia en Occidente y busca instaurar un nuevo modelo de sociedad y poder.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>“Kafka era un profeta: somos cucarachas.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>Insectos al acecho de los monitores”.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">-Homero Carvalho Oliva-</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Imagínese un grupo de amigos que son hiper mega millonarios. No súper millonarios, sino súper millonarios entre los súper millonarios. Son amigos o amantes entre sí y viven en Estados Unidos. Tienen una excelente formación académica y son dueños de los negocios tecnológicos más prósperos de Occidente. Sus ideas son bastante conservadoras. Juntos, se ponen a pensar en cómo debe ser el mundo del futuro. ¿Qué sale de ahí?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: No sé… Dígamelo usted…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Bueno, en principio, ellos creen que ha llegado el momento de que el ser humano dé un salto: ¿Por qué no pensar en la inmortalidad como una opción real? ¿Por qué no aprovechar los impresionantes avances en biotecnología y nanotecnología para superar las limitaciones biológicas de estos seres frágiles y mortales que somos hoy en día?&#8230; Súper inteligencia, o súper fuerza o súper cualquier cosa. Algo así como crear un súper humano (de verdad, no de reality) con ayuda de la tecnología. Esa idea les parece plausible y, por eso, tratan de darle un sustento filosófico y convertirlo en una doctrina. Ese es el “<a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-42751366" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Transhumanismo</a>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: La idea no es mala. Quizás sea la única forma de ponernos a la altura de la IA, que ya hace muchas cosas mejor que nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Pues el punto es que estos brillantes señores se dan cuenta de que no basta con tener el poder tecnológico en Occidente, gracias a sus impresionantes empresas. Se necesita algo más: el poder político, el que emerge desde el Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los hechos del 11 de septiembre (las Torres Gemelas y todo eso) les brindan una oportunidad de oro. Dos de ellos ya habían desarrollado el sistema más poderoso de pagos digitales en el mundo: <a href="https://quartr-com.translate.goog/insights/company-research/the-paypal-story-online-payment-pioneers" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PayPal</a>. Esto les había exigido diseñar métodos de seguridad muy eficaces, así que le ofrecen sus servicios al gobierno de los Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Vea pues. Una jugada inteligente. Me imagino que el gobierno aceptó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: El Gobierno no solo aceptó: quedó fascinado. Se dan cuenta de que esa tecnología también sirve para algo mucho más ambicioso: cruzar y unificar todos los datos de inteligencia que tienen desperdigados en diferentes agencias de vigilancia que no se hablan entre sí. En ese punto, cada agencia tenía una pieza, pero ninguna veía el cuadro completo. Lo que estos señores le ofrecen al Pentágono y a la CIA es justamente eso: un solo tablero donde todas las piezas encajan.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Así nace <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cly6qn2gq07o" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Palantir</a>, una empresa que en menos de una década se convirtió en el cerebro tecnológico de la seguridad nacional de Estados Unidos</strong>. Muchos lo llaman “El sistema nervioso del poder gringo”. Su software empieza a usarse para encontrar terroristas y planificar operaciones militares. Más adelante también se utiliza para vigilar inmigrantes, predecir comportamientos e incluso para seleccionar objetivos en guerras como las de Gaza, Irán o Ucrania. Todo desde una sola pantalla.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1016" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11224451/metropolis-1-1024x1016.jpg" alt="pintura-metropolis" class="wp-image-128985" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11224451/metropolis-1-1024x1016.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11224451/metropolis-1-300x298.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11224451/metropolis-1-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11224451/metropolis-1-768x762.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11224451/metropolis-1.jpg 1200w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Hummm… La jugada perfecta. No solo hacen crecer sus empresas, sino que se meten en el corazón del poder. Muy tesos esos empresarios de <em>Silicon Valley</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Sin embargo, las condiciones de vida en Estados Unidos, pese a tantos avances, no eran nada buenas y a los poderosos señores de <em>Silicon Valley</em> les llegó <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5JKG9Pnripk&amp;t=2439s" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un dato alarmante</a> (minuto 33:44): los más jóvenes ya no se estaban endeudando con tarjetas de crédito o hipotecas, especialmente después de la crisis financiera de 2008. De hecho, todo indicaba que había una alta probabilidad de que el 70 % de los <em>millennials</em> terminaran renegando del sistema capitalista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a esta situación, concluyeron que la única forma de salvar todo lo que habían construido era sacrificando la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: No jodás… Bueno, al fin y al cabo, ¿cuál democracia? Por algo Borges dijo que “la democracia es un abuso de la estadística”…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Abuso lo que se está cocinando… Los señores ya no quieren ser solamente los contratistas más poderosos del imperio, sino también diseñar el futuro del mundo. En abril de 2026 decidieron publicar su propuesta sin tapujos en un documento de 22 puntos que llaman “<a href="https://legrandcontinent.eu/es/2026/04/21/el-manifiesto-de-palantir-para-la-dominacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La República Tecnológica</a>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Y ¿qué dice ese manifiesto?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Resumámoslo en cinco ideas:</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li>Silicon Valley tiene una “deuda moral” con Estados Unidos y, por tanto, debe ponerse al servicio de su poder militar.</li>



<li>Hay que dejar de fabricar aplicaciones para el consumo (el iPhone, las redes sociales) y empezar a producir para la guerra.</li>



<li>La democracia y el poder blando ya no sirven. Lo que necesitan las “sociedades libres” es poder duro y este se construye con software militar.</li>



<li>No todas las culturas valen lo mismo. Algunas han producido maravillas (Occidente), pero otras son “regresivas y dañinas” (¿Irán? ¿Rusia? ¿Quién?) y deben ser reemplazadas.</li>



<li>Hay que reinstaurar el servicio militar obligatorio porque las guerras del futuro, aunque se peleen con robots, necesitarán carne de cañón humana.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Tiene pinta de ser un plan muy estructurado, pero también se siente un poco abstracto todavía y muy ideológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: En pocas palabras, estos señores quieren reemplazar la política por la tecnología. Piensan que la mayoría de la gente no aporta nada importante y que su existencia es intrascendente. Por tanto, la sociedad debe ser gestionada por una corporación privada (con “genios” como ellos al frente) que ponga todo “en orden”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo interesante es que uno de esos señores ya tiene un proyecto en marcha con su sociedad ideal: <a href="https://ecosistemastartup.com/spacex-starbase-la-ciudad-tecnologica-con-corte-propia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Starbase</a>, una ciudad tecnológica con su propio sistema judicial. De hecho, varios han pensado que Groenlandia tiene las condiciones perfectas para hacer un experimento similar, pero a una escala mayor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Pues, me parece que tiene sentido. Tal vez eso resuelve muchos problemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: ¿Le parece?&#8230; Bajo esta lógica, la población no sería ciudadana sino consumidora y las decisiones importantes (qué se produce, a quién se vigila, contra quién se va a la guerra) las tomaría un algoritmo programado por ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Insisto en que no es una mala idea. El problema es que hay mucha inestabilidad en el mundo actual. No sería fácil instaurar un modelo así en un mundo con tantos conflictos y guerras.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Quizás utilizan las guerras como vía para su proyecto. Quizás piensan en una guerra nuclear. Ya tienen búnkeres muy sofisticados en lugares como Hawái o Nueva Zelanda (en caso de guerra nuclear total, los efectos serían menores en esos lugares). Incluso ya están adelantando proyectos para establecer colonias en la Luna para luego hacerlo en Marte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por tanto, este es el plan: una élite que se prepara para ser inmortal y vivir entre las estrellas, mientras el resto de la humanidad (lo que quede de ella si hay una confrontación nuclear) se queda en la Tierra trabajando, consumiendo y siendo vigilada. <strong>Los críticos más duros llaman a esto el modelo del “tecnoesclavismo”</strong>. Adiós naciones, adiós ciudadanías y adiós libertad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="625" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11223831/agente_doble.jpg" alt="pintura-agente-doble" class="wp-image-128982" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11223831/agente_doble.jpg 625w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11223831/agente_doble-234x300.jpg 234w" sizes="(max-width: 625px) 100vw, 625px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Creo que usted se está dejando llevar por su imaginación. Me parece muy exagerado todo eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: ¿De veras?&nbsp; La próxima vez que oiga hablar de inteligencia artificial, de guerras con drones o de que un millonario quiere construir una ciudad inteligente, acuérdese de Palantir. No es una empresa cualquiera: es la hoja de ruta de unos señores que ya decidieron cómo quieren que sea el mundo. Y lo están construyendo mientras nosotros soñamos con comprar el celular de última generación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Bueno, pero eso será un problema de los gringos. ¿A nosotros qué?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: ¿Usted usa Facebook? ¿Instagram? ¿WhatsApp, que es de Meta? ¿Tiene cuenta en X? ¿Busca en Google? ¿Utiliza YouTube?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Claro, como todo el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Entonces ya está adentro. En el caso colombiano, con una población que usa masivamente esas plataformas, el trabajo de vigilancia ya está hecho. Solo hace falta que a un gobierno de turno le parezca buena idea contratar los servicios de análisis avanzado. Y créame que no es una posibilidad remota.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>ADENDA</strong>:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para profundizar recomiendo los videos de “<a href="https://www.youtube.com/@demoliendomitosdelapolitica" target="_blank" rel="noreferrer noopener nofollow">Demoliendo mitos de la política</a>” sobre el tema.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">***</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imágenes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El ojo que todo lo ve” en “La mesa de los pecados capitales” de El Bosco</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Metrópolis” de George Grosz</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El agente doble” (L&#8217;Agent Double) de Remedios Varo</p>
]]></content:encoded>
        <author>Bat&amp;#38;Man</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Con-versaciones</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128979</guid>
        <pubDate>Tue, 12 May 2026 03:52:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/11223834/Bosco_Mesa-Pecados-Capitales.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Palantir: no digan que nadie les advirtió]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Bat&amp;#38;Man</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Vicky Dávila, la mujer de las tres P, y el debate presidencial contaminado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/vicky-davila-la-mujer-de-las-tres-p-y-el-debate-presidencial-contaminado/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Amiga o rival? Cualquier candidato que le conceda una entrevista a la excandidata presidencial Vicky Dávila debe saber que se estará enfrentando a cualquiera de las tres mujeres que la habitan: la periodista, la política y la pendenciera, no necesariamente en ese orden. El debate presidencial está infectado por el mal periodismo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-93fad7424de2acf72e2bd925ef2a200a wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Victoria, qué nombre tan hermoso, supongo que no dejas que te llamen Vicky, no soportaría mutilar ni una sola sílaba de tu nombre&#8221;:</em> Frase de la película Sombras tenebrosas, de Tim Burton.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice el analista español Javier Gallego: <em>“En un mundo mediatizado, la opinión publicada se confunde cada vez más con la opinión pública. El poder de los medios para mover sensibilidades y movilizar a las masas es mayor que nunca”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no es la excepción, aquí los periodistas se están prestando al juego del poder, en uno y otro bando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creyéndose ingenuamente el cuento de que sería la primera mujer presidenta de Colombia, Victoria Eugenia Dávila apostó su capital periodístico en la política y perdió. <em>Sin pena ni gloria,</em> regresó al periodismo, con su credibilidad, que no era tanta ni para tanto, mutilada. No sabemos si quitarán al director de <em>Semana</em> para ponerla a ella. Queda claro que era la candidata de un grupo económico que vino a su rescate tras el fiasco en las urnas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin la victoria, esa revista reencauchó a Vicky sin dar explicaciones y los medios hicieron alharaca tras su regreso como entrevistadora de la casa Gilinski.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dávila se puso el disfraz de candidata presidencial, se convirtió en el hazmerreír de las redes sociales, regañó a una periodista por preguntarle si se sentía perdedora tras la derrota, y eufórica gritó desde el atril <a href="https://www.youtube.com/shorts/emNeoKyjgeE">“vamos a derrotar a Cepeda”</a>, reafirmando su apoyo a la candidata Paloma Valencia; finalmente, como si nada hubiera pasado, cuando en realidad pasó de todo, se puso otra vez el disfraz de reportera para -con risita nerviosa y preguntas banales sobre la changua bogotana- entrevistar a Abelardo De La Espriella después de hablar pestes sobre el candidato de “Firmes por la Patria”. No se sabe cuál de los dos tiene menos vergüenza.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Vicky Dávila estalla por pregunta de periodista." width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/BAt2G7Pz83g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El analista Ricardo González Duque afirma en sus redes sociales: <em>“La entrevista es valiosa porque&nbsp;nos advierte de la profundización de la crisis en los medios de comunicación corporativos, por entregarse a los intereses de sus dueños. Gilinski dijo en entrevista con Camila Zuluaga que quería que su medio fuera “de nicho”, está claro que es un nicho de derecha extrema. (…)&nbsp; Nos demuestra que lo que hacen en revista Semana dejó de ser periodismo hace rato”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Decir que nadie le cree a Vicky Dávila es una mentira. La familia Gilinski sí. Su mentor, Gabriel Gilinski, metió las manos al fuego por ella y malgastó $2.100 millones, <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/semana-y-gilinski-financiaron-con-2-100-millones-la-campana-de-vicky-davila/">cifra revelada por La Silla Vacía. </a>Para quien compró Semana por $40 millones de dólares eso es el pelo de un gato. —Un caprichito de rico, como dice un amigo. Falta preguntar si la revista fue y sigue siendo sede de campaña en favor de alguno de los candidatos en contienda. (Paréntesis: <em>Semana</em> no se quedó callada y respondió con un artículo <a href="https://www.semana.com/opinion/articulo/la-periodista-y-el-imperio-familiar-los-conflictos-de-interes-que-la-silla-vacia-no-cuenta/202641/#google_vignette">firmado por el abogado Germán Calderón España</a>, quien pone en tela de juicio la independencia de <em>La Silla Vacía </em>y su directora Juanita León; acto seguido Juanita León le exigió a <em>Semana </em>rectificar por considerar que se trata de <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/solicitud-de-rectificacion-a-semana-y-abogado-de-de-la-espriella/">&#8220;una nota llena de falsedades&#8221;</a>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero vamos a lo que vinimos. Lo que hizo Vicky Dávila es la mancha que le deja ella al periodismo colombiano. Es una bofetada a la dignidad de quienes se toman en serio este oficio hasta arriesgar su vida. Demostró con descaro que todo se vale a la hora de defender intereses y promover credos ideológicos. Su caso amerita revisión en los tribunales de ética periodística, pero cuáles si en este país esos tribunales brillan por su ausencia. La ética es el zapato que aprieta en campaña. Nos queda la esperanza de que en las facultades de comunicación su caso sirva como ejemplo del mal llamado periodismo. La cosa no puede quedar como una anécdota más porque no es poco el daño que se le ha infringido a la prensa desde adentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/mal-llamado-periodismo_132_9291345.html">Javier Gallego en El Diario de España: </a><em>“…el mal llamado periodismo puede destruir reputaciones, incluso vidas. El mal llamado periodismo es, demasiado a menudo, el arma que empuña la política para disparar. Algunos mal llamados periodistas (…) son pistoleros a sueldo de las élites políticas y empresariales”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Semana</em> es una mezcla de noticias y órgano político, con columnistas que son opinadores, activistas, opositores al mismo tiempo. Proselitismo vendido como periodismo. Salvo en el músculo financiero, en nada se diferencia del semanario <em>Voz</em>, el único periódico de izquierda que, con pocos recursos, ha sobrevivido durante 70 años, sin negar su identidad ideológica. Gremios como el CPB deberían tener clara esa diferencia a la hora de convocar sus premios de periodismo.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿El debate o <em>el debacle</em>?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En consecuencia, mal haría Iván Cepeda en aceptar una entrevista a Vicky Dávila, después de que ha vapuleado al candidato y demonizado a la izquierda. La polarización política, que es también una polarización periodística, ha desembocado en un trato desigual a los candidatos presidenciales en esta campaña. Vicky dentro y fuera de los medios seguirá siendo una rival más para cualquier político que no sea de la derecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin garantías, los candidatos están en todo su derecho a negarse a participar en un debate público que consideren contaminado, incluso irrespetuoso. El candidato Luis Gilberto Murillo se quejó con razón porque el Canal Caracol no lo invitó a debatir. <em>“No es coherente hablar de pluralidad mientras se le cierran las puertas a otros candidatos”</em>, le respondió Murillo al periodista Juan Roberto Vargas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los medios están siendo víctimas de su propio invento después de mostrar las costuras (sesgo). Mientras le reclamaban a Cepeda o De la Espriella por rehuir los debates, le daban un portazo a quienes marcan poco en las encuestas. Aquello que llaman democracia, un término tan manido en este país, al parecer no significa lo mismo en todas las salas de redacción. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Personajes como Paloma Valencia desfilan por las cabinas radiales sin que nadie los moleste con preguntas incómodas. Por ejemplo, nadie está cuestionando a la candidata del uribismo por tener como jefe de campaña a un político, <a href="https://www.ambitojuridico.com/el-dia-juridico/historico/investigan-alirio-barrera-por-acto-sexual-violento">Alirio Barrera, con una investigación abierta por el delito de acto sexual violento. </a>(A propósito, ¿Quién será el valiente o la valiente que un día de estos destapará el <em>MeToo </em>de la política en Colombia?)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras veía algunos segmentos de la  entrevista de Dávila al <em>Tigre</em> Abelardo, donde entrevistado y entrevistadora sueltan varias carcajada, pensé que estaba frente a una celebridad y no frente a un abogado-político sobre quien pesan señalamientos no tan faranduleros, <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-universo-empresarial-de-la-espriella-socios-cuestionados-saldos-en-rojo-y-bienes-raices/">reportados por los medios</a>, incluido el acoso judicial a periodistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda ya dijo que saldrá al ruedo y los otros que también. Me parece bien que se pongan condiciones para que haya debate con garantías para todos. Se anticipa que de eso tan bueno no dan tanto. Se vienen unos encontronazos, por la ferocidad de los medios y la oposición en aras de la <em>viralidad</em>. La campaña está muy reñida y nadie tiene asegurado nada. Se lanzarán al aire mensajes diseñados para insinuar, descalificar o acusar sin pruebas, de tal modo que las propuestas y el cómo se ejecutarán, lo que debería ser el contenido y alma del debate, pasen a un segundo plano.&nbsp;Si el debate se sale de control, es muy posible que veamos cómo unos y otros lavan la ropita sucia delante de todo el país, y al final perderemos los ciudadanos. Cada cuál votará por el que ya sabe y sin saber a fondo qué diablos propone. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la guerra por el poder hay tácticas que sirven para atemorizar a la gente: Sembrar dudas usando fotos o narrativas o&nbsp;satanizar al oponente por su pasado para conectarlo con el presente. Si con Petro el país se volvería Venezuela, y no se volvió, “con Cepeda nos volveremos Cuba”. Tan fácil que es decirlo —ya lo han dicho— y tan difícil que es sacarle a la gente esas cucarachas de la cabeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada nuevo, porque todas esas estrategias se usan a diario en las redes sociales y con más razón se usarán en los debates para sacarle jugo al rating en busca de votos. Ahí cabe un diccionario que se puede llenar con muchas palabras y palabrejas dependiendo el momento y la ocasión: Venezuela, Maduro,&nbsp;Cuba, FARC, Comunismo, Neocomunismo, Ideología de género, y las que el lector tenga a bien agregar. El candidato del Pacto Histórico debe tener claro que, para atacarlo, usarán también los pecados, desaciertos y promesas rotas del gobierno Petro, pues al fin de cuentas es quien decidió echarse al hombro las banderas del progresismo para continuar lo que empezó el actual presidente. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ojalá el debate no sea <em>el debacle</em>, como dice un amigo. Si se violan las garantías o condiciones al primer encuentro, el país entenderá que los temores del candidato del Pacto Histórico eran reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de si periodistas y políticos están a la altura que requiere una contienda presidencial, como ciudadanos podemos hacer algo a modo de sanción social para castigar la parcialidad de ciertos medios: apagar/acallar programas y periodistas militantes. Tenemos el poder de decidir a quién dejamos entrar a nuestra casa. Siguen faltando iniciativas serias capaces de formar una ciudadanía crítica frente al consumo de medios y noticias. Ahí hay una ventana de oportunidad para tanto periodista varado. No para Vicky que, desahuciada por la política, otra vez cayó parada en la misma empresa mediática con plata de sobra para malgastarla en ella&#8230; quizás porque nunca se fue de allí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cualquier caso, Vicky Dávila debería&nbsp;declararse impedida para participar en debates presidenciales como periodista, por su conflicto de interés como excandidata presidencial y figura de una coalición de excandidatos de derecha. ¿A quién le consta que no sigue actuando como miembro activo en el grupo de WhatsApp de &#8220;<em>La gran consulta por Colombia</em>&#8220;?</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127946</guid>
        <pubDate>Sun, 19 Apr 2026 13:03:53 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19075536/ZETA-ZETA-ZETA-VICKY-DAVILA-DEBATES.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Vicky Dávila, la mujer de las tres P, y el debate presidencial contaminado]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-cepeda-no-seduce-a-la-clase-media-la-izquierda-pierde-la-presidencia-de-la-republica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con 35% de intención de voto, sin el apoyo de la clase media, la presidencia para Iván Cepeda resulta una quimera. Porque en un país indolente con las víctimas del conflicto armado, los ciudadanos votan sin pesares: con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-2b427a06d4a2aa700695c5dd3dd13874 wp-block-paragraph"><em><strong>“Ser de clase media es querer ascender individualmente”: </strong></em>Antonio Gómez Villar, filósofo español. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese cuento de que toca conquistar al centro puede ser un sofisma: la falacia de distracción. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro día la portera me dijo: —<em>&#8220;Usted es de los poquitos en este edificio que habla bien de Petro&#8221;.</em> La frase me dio mucho qué pensar, porque sé cómo piensan esos otros residentes y cuáles son sus preocupaciones reales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Más de 17 millones de colombianos pertenecen a eso que llaman la clase media, aquella franja de la población ubicada por lo general en los estratos 3 y 4: Hogares que sumando el ingreso <em>per cápita</em> (por persona), ganan hasta $4.835.315 al mes, según el Dane.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes devengan más de $5 millones de pesos mensuales pueden considerarse clase alta. Por debajo están la clase baja (con ingresos inferiores a $420.676) y la clase vulnerable (con ingresos por debajo de $781.000), de acuerdo con la clasificación que hace la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según Portafolio, <a href="https://www.portafolio.co/economia/regiones/estratos-y-clases-sociales-en-colombia-que-son-y-en-que-se-diferencian-642683">“en 2024, <strong>el 34,4% de la población en Colombia se ubicó en la clase media</strong></a>, lo que corresponde a cerca de 17,7 millones de personas en un país con una población aproximada de 51,5 millones”. &nbsp;Diecisiete millones de almas representan un caudal atractivo para ganar una elección presidencial, sí, pero el asunto es cómo seducir a una población que anhela continuar en ascenso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el 35% de intención de voto que le otorgan las encuestas a Iván Cepeda —una cifra bastante alejada de la mitad más uno para ganar en primera vuelta—, esa clase media puede ser hoy el mayor obstáculo para la izquierda o, al mismo tiempo, representar una oportunidad para buscar dentro de ella los votos que le faltan al Pacto Histórico para siquiera soñar con renovar por otros cuatro años su contrato con la Casa de Nariño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clase media son una especie de <em>Ninis</em>: Ni pobres, ni ricos, pero con la ambición lícita de saltar hacia el siguiente estrato (no descender en todo caso). En ese orden de ideas, de manera consciente o inconsciente, podría estar evaluando cuál es ese candidato o programa de gobierno que no se interpone en su lógica aspiracional. Porque la clase media quiere algo más que el pan que reclaman los pobres.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes se mueven en esa franja, no piensan en términos de derecha, izquierda o centro. Una encuesta callejera sería suficiente para determinar que el ciudadano común no comprende el significado de esas palabras desde una perspectiva ideológica, como no sea asociándolas a un rostro. El colombiano corriente entiende la política en términos de amores y odios, porque eso han implantado en su mente los propios políticos. Por eso, ningún argumento por fuera de esos dos sentimientos convencerá a un convencido de lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clase media piensa en términos monetarios; es decir, en quién sería la persona que mejor les cuide el bolsillo o, dicho de otra forma, quién tiene el remedio menos perjudicial para los privilegios conquistados. Así es como la gente —más pragmática que los políticos— entiende una campaña presidencial. ¿¡Para qué buscarle la quinta pata al gato!?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, las personas clase media piensan en asegurar su discreto tren de vida —los ingresos suficientes para cubrir ciertas comodidades, léase calidad de vida—: propiedades, colegio medianamente bueno para los hijos, recreación y una vida social activa, viajes y, muy importante, contar con empleada doméstica del estrato 1 y 2 (o al menos con <em>la señora de por días</em>, así las llaman), que en eso la clase media se parece a la clase alta, con marcadas diferencias, claro está.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clase media colombiana goza de ciertos privilegios pero desea más, y en virtud de ello son personas con una conciencia social más teórica que auténtica. <em><a href="https://elpais.com/ideas/2026-03-27/antonio-gomez-villar-filosofo-ser-de-clase-media-es-querer-ascender-individualmente.html">&#8220;No tiene conciencia de clase, tiene conciencia de estatus&#8221;</a></em>, dice el filósofo español Antonio Gómez Villar. A mi modo de ver, les puede sonar muy bonito el discurso sobre la justicia social, pero a la hora aplicarlo se muestran reticentes a <em>meterse la mano al dril</em>, precisamente por su condición de <em>Ninis</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Primero está su confort, ganado a pulso, con sacrificio y deudas en los bancos -nadie dice lo contrario-, que las necesidades ajenas. Al fin de cuentas, el capitalismo y el poder adquisitivo se rigen bajó la misma lógica: la del sálvese quien pueda. Es una mirada bastante egoísta en un mundo cercado por la miseria, pero es lo que hay. Por supuesto, los <em>Ninis</em> no tienen la culpa de los millones de desarrapados que pueblan la Tierra. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Estrato versus sensibilidad social</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras la clase alta se protege en su hermética burbuja, viviendo a sus anchas y sin afugias, la clase media considera la paz como algo importante más no urgente, porque la guerra no está en sus narices, ni la pobreza respirándoles en la nuca. Lo que ocurre en los territorios apenas les alcanza para santiguarse a la hora del noticiero, porque luego viene la telenovela y el <em>reality show</em> qué son los más efectivos anestésicos contra la realidad nacional, tan cruda y dura pero siempre ajena, distante. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son los pobres (los estratos 1 y 2 o clase obrera que llaman), los que ponen sus esperanzas en el progresismo, en que un día alguien los sacará de pobres como prometía la propaganda de cierta lotería. Los ricos, pero sobre todo los superricos colombianos —aquellos a los que Petro quiere imponerles más impuestos sin&nbsp;conseguirlo— tienen dinero de sobra y saben que necesitan muchas vidas para gastarlo,&nbsp;y aun así no están dispuestos a compartir sus tesoros con nadie. Hay pruebas de ello.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El discurso sobre la redistribución de la riqueza es ese vals que nadie quiere que le toquen. Prefieren poner a salvo su capital en paraísos fiscales, donde cada centavo esté a salvo de gravámenes o cargas impositivas onerosas. &nbsp;Según el diario El País,<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-18/asi-es-como-los-superricos-colombianos-evaden-eluden-y-pagan-menos-impuestos-que-los-pobres.html"> <strong>el 40% de las personas que hacen parte del 0,01 % con más riqueza de Colombia, admitió que evadió impuestos. </strong></a>No entiendo por qué nadie se ha escandalizado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una sociedad tan desigual como la colombiana, la falta de sensibilidad social debe verse como un problema grave que profundiza las injusticias. Veámoslo a la luz de las estadísticas reales. Según el Registro Único de Víctimas (RUV), <strong><a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/conmemoraci%C3%B3n-dia-de-las-victimas?redirect=%2F">en Colombia hay más de 10 millones de personas afectadas por el conflicto armado</a></strong>, de las cuales más de 7,8 millones son sujeto de atención y reparación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Colombia fuera un país con conciencia social sobre su tragedia histórica, diez millones de personas y sus familias serían suficientes para elegir a un candidato que ponga la paz como eje central de su plan de gobierno. Pero insisto: la paz no hace parte de la canasta familiar de los colombianos y por eso estamos condenados a la sinrazón de los conflictos no resueltos que continuarán sin nosotros cuando hayamos desalojado este mundo, porque tristemente llegamos a un nivel de polarización tal, que estar a favor de la paz da votos, lo mismo que oponerse a ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿La prueba? &nbsp;Llevamos diez años y tres gobiernos sin que se implemente debidamente lo acordado con las FARC en 2016. Y peor que eso: si la derecha y la extrema derecha ganan la presidencia, (en cabeza de Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella), figuras como el tribunal de la JEP, creado para buscar verdad, justicia y reparación, podrían desaparecer, y podrían truncarse otros avances significativos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A tal nivel de inconciencia colectiva hemos llegado, que los propios <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/congreso-no-mostro-compromiso-con-las-victimas/"><strong>congresistas&nbsp;que aprobaron la <em>Ley de Víctimas y Restitución de tierras</em> dejaron plantadas a las víctimas el 9 de abril</strong>,</a> día escogido para honrar cada año su memoria. Cuando un país pierde el rubor y la vergüenza, ¡qué importa lo demás! A veces pienso que si esta nación se mueve es por osmosis, por una fuerza superior distinta a la humana, porque hace rato se perdió toda voluntad política que permita enderezar nuestro destino común. Y no habrá redención, sin una clase política dispuesta a construir un legado que perdure en el tiempo. Que distinto sería si en 50 años alguien pudiera hablar algo bueno, aunque sea una sola cosa, de alguno de los políticos de hoy. Es pedir demasiado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda, doblemente víctima del conflicto colombiano —luego de que asesinaron a su padre en 1994, él huyó por su vida a otro continente— tiene la conciencia social del país perseguido y despojado, pero esa no es una carta suficiente en una nación donde el dinero se ha impuesto sobre la sangre derramada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por encima de la paz, e incluso de la seguridad, el colombiano promedio vota con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón. Y la clase media tiene claro que los empresarios (clase alta) generan el empleo que da estabilidad a sus familias, pero no ha entendido que hay una población trabajadora —clase baja y clase media— que está ayudando a generar esa riqueza, que está bien pero mal distribuida. Porque de la clase media hacia abajo todos son clase trabajadora o asalariada, sin importar qué tantos ingresos tengan unos y otros según las odiosas etiquetas de la estratificación socioeconómica. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El candidato que sea capaz de seducir a esa clase media con un discurso que reconcilie lo económico con lo social —es decir, que tenga la virtud de reconciliar a pobres y ricos, a empresarios y clase trabajadora—, podría inclinar la balanza a su favor de aquí a las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría tener la certeza de que un político y filósofo como Iván Cepeda puede ser esa persona. Pero veo a la izquierda muy triunfalista, alérgica a la autocrítica y demasiado confiada en su liderazgo en las encuestas. En la siguiente columna me referiré a los pecados que podrían arruinar a fiesta.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127753</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 12:36:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12071831/ZETA-ZETA-ZETA-IVAN-CEPEDA-CLASE-MEDIA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Acoso sexual o el costo de ser bonit@ en televisión</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/acoso-sexual-o-el-costo-de-ser-bonit-en-television/</link>
        <description><![CDATA[<p>La televisión es una industria que expone a mujeres jóvenes y por lo general bellas a ser presa fácil de hombres que usan el poder para saciar sus apetitos sexuales dentro o fuera del espacio laboral. ¿Acaso es hora de crear un código de buena conducta atado a los contratos de trabajo?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen creada con Inteligencia Artificial (IA). </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuánto tiempo debe permanecer un hombre en un cargo antes de que el poder se le suba a la cabeza o, peor, se le baje a la bragueta?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Será cierto aquello de que la suerte de la fea, la bonita la desea?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es el acosador una persona enferma? Si un amigo es acusado de acoso sexual, ¿le debo retirar mi amistad? </p>



<p class="wp-block-paragraph">—Ese medio se presta para esas vainas —me dice un amigo en el gimnasio, refiriéndose al escándalo del momento: periodistas de televisión acusados -no condenados- de acosar sexualmente a sus compañeras de trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cualquier análisis que se haga sobre el acoso sexual debe partir de una realidad inocultable: el machismo que atraviesa a la sociedad colombiana desde siempre. La cosa es peor si el dominio lo ejerce un hombre con poder, con mucho o poco poder. La mujer lleva las de perder cuando la testosterona ejerce su dictadura y los machos en celo se pavonean por la oficina. Es el reino de los manilargos y los ojilargos que desvisten gente con la mirada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez mi amigo tenga razón. La televisión no es un espacio laboral más. Hay algo particular que lo hace especialmente vulnerable a las conductas inapropiadas. En los estudios de televisión, la imagen -prefabricada, edulcorada, artificial- es la medida de todo o de casi todo, y por tanto la belleza se ha convertido en estándar del éxito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hubo un tiempo en que mujeres comunes y corrientes, y no necesariamente jóvenes —talentosas, eso sí—, presentaban noticias por televisión en Colombia. Belleza más talento no era entonces regla obligada. Era suficiente con tener lo segundo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">De un día para otro las cosas cambiaron: los rostros bellos empezaron a inundar sets y pantallas, alentado por una cultura patriarcal que puso a los hombres como los mandamases del negocio de la televisión. Fíjese usted que hoy es bastante infrecuente encontrar mujeres dirigiendo telenoticieros y más raro aún verlas presidiendo un canal de televisión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A las mujeres se les exige gracia física y talento para ponerse frente a una cámara. A los hombres no necesariamente se les hace esa doble exigencia. De hecho, a ellas se les suele reemplazar más fácilmente que a ellos. Dicho de otra forma, en televisión el ciclo vital de las mujeres es más corto que el de los hombres, y eso puede tener una única explicación: el poder real —la posición de superioridad— se concentra en hombres que, al final del día, son quienes deciden el ciclo activo de unos y otros en la pantalla. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la aparición de los canales privados, Caracol y RCN, a partir de 1998 se creó una competencia feroz por el rating: la rentabilidad del negocio se impuso sobre el servicio, lo que explica, entre otros fenómenos, el exceso de <em>realitys shows </em>que buscan seducir audiencias mezclando cuerpos, belleza y talento para disparar los índices de sintonía. Los televidente quedamos sometidos a una televisión aburridamente uniforme. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí estamos, viendo a los que dan las noticias convertidos en la noticia misma. Las denuncias por acoso sexual contra tres varones del periodismo —hasta ahora son tres con nombre propio— amenazan con causar daño reputacional a marcas emblemáticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es fácil escribir sobre los posibles pecados de otros colegas, pero callarnos es la peor opción posible. Los hombres deberíamos ser los primeros en repudiar toda conducta masculina depredadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estar investido de fama o autoridad no otorga licencia para degradar o someter a nadie. El pudor ajeno es un bien que se respeta. Desestimar la voz de una mujer que denuncia abusos contra su integridad, es ponerse del lado del victimario.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Por cada mujer que denuncia a su acosador, un lobo feroz desaparece de la oficina.&nbsp;</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">No somos jueces para dictar sentencia —prevalece la presunción de inocencia hasta que un juez diga lo contrario—, pero podemos abogar para que la justicia opere, caiga quien caiga. El periodismo no puede quedar en entredicho; ya suficientes males se ciernen sobre este oficio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La televisión es un medio que por su propia naturaleza y la notoriedad que otorga la fama y la exposición mediática, está lleno de secretos, vergüenzas y a veces personajes oscuros. Escribo esto mientras recuerdo el caso del tristemente célebre Bill Cosby. La prensa informa que el comediante, hoy de 88 años, debe pagar 19 millones de dólares a una de sus víctimas. La mujer tenía 34 años cuando la sedó y emborrachó antes de violarla. El caso ocurrió en 1976.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Seres humanos u objetos del deseo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Que los escándalos sexuales toquen a la televisión no es algo nuevo en una industria que desde sus orígenes ha convertido a mujeres y hombres en el objeto del deseo de las audiencias y que ahora —lo venimos a saber públicamente—, son también el objeto del deseo de puertas para adentro. Un enemigo interno —un mal elemento, diría yo— que muchas veces no está dispuesto a aceptar un no por respuesta. Pero un no es un no, y hay que repetirlo hasta el cansancio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“…las acusaciones de acoso sexual (&#8230;) son un recordatorio de la grave interrupción que el acoso puede suponer para una carrera profesional”, comentaba Margaret Talbot, en una <a href="https://www.newyorker.com/news/daily-comment/fox-news-and-the-repercussions-of-sexual-harassment">columna de The New Yorker </a>(2016). Recordó el caso de la periodista Rudi Bakhtiar, que en 2007 perdió el ascenso como corresponsal en la oficina del canal Fox News en Washington <em>“tras rechazar las insinuaciones sexuales de un colega que estaba a punto de convertirse en jefe de la oficina”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso colombiano, nuevas denuncias —que se están conociendo, sin filtro alguno, a través de las redes sociales—, muestran que estamos ante lo que podría ser una conducta habitual en ese medio. Una colega colombiana informó a través de TikTok que debió alejarse del periodismo para dedicarse a las ventas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se habla de acoso sexual se habla de tocamientos indebidos o no deseados, propuestas indecentes, insinuaciones, regalos injustificados, besos no consentidos, cualquier forma de manoseo, frases galantes que encubren dobles intenciones, retener a alguien en su oficina contra su voluntad, llamadas o mensajes a deshoras, incluso miradas lascivas, hasta comportamientos abiertamente descarados, cargados de una tensión sexual (en modo unidireccional, claramente).</p>



<p class="wp-block-paragraph">No está de más incluir aquí la figura reprochable de lo que coloquialmente la gente llama “el viejo verde”: hombres mayores y lujuriosos afanados por seducir mujeres jóvenes, queriendo revertir, a punta de labia y/o chequera, los estragos de la edad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los televidentes hemos visto envejecer a muchas figuras de la televisión, por no decir que hemos envejecido al mismo tiempo con ellas. Creo que existe una relación directa entre el tiempo laborado y el poder acumulado, y sobre todo la manera como algunas personas se sirven de ese poder y de los años de experiencia dentro de una empresa. ¿Qué hay del relevo generacional? ¿Acaso es la experiencia la única medida de todas las cosas para mantener a las personas en un cargo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordemos el escándalo sexual que terminó con la caída del presidente de Fox News, Roger Ailes, a la edad de 76 años. El drama está contado en la película “El escándalo” (Prime Video), protagonizada por&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Charlize_Theron">Charlize Theron</a>,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nicole_Kidman">Nicole Kidman</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Margot_Robbie">Margot Robbie</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presentadora Gretchen Carlson (Miss América 1989), tenía 50 años cuando denunció las invitaciones sexuales de su anciano agresor. <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36862358">Según la BBC de Londres</a>, Carlson precisó en la demanda que Ailes <em>&#8220;se la comía con los ojos,&nbsp;hacía comentarios sobre sus piernas, le pedía que vistiera prendas que resaltaran su figura&nbsp;y le dijo que era sexy aunque requería mucho trabajo&#8221;.</em></p>



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<iframe loading="lazy" title="El Escándalo - Trailer Oficial (Español Latino)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/MMG8lp0IkBs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El caso fue documentado en el cuarto episodio de la miniserie <em>“Dinastía: Los Murdoch”</em> (Netflix), sobre el multimillonario Rupert Murdoch, dueño entre otros medios de la cadena Fox News.<em>“Estábamos en un auto, y me tomó de la cabeza y del cuello, y bajó mi cara a su entrepierna”, </em>dijo Carlson.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el mismo documental, la expresentadora Alisyn Camerota afirmó: “Roger siempre hablaba de los cuerpos de las mujeres. (…) Siempre hizo comentarios inapropiados y sucios sobre el tema. Fui a pedirle una oportunidad. Quería ser presentadora. Y me dijo: <em>´bueno, no estás lista aún. Voy a trabajar contigo</em>´. Y dijo: <em>´tendrá que ser los fines de semana, tal vez en un hotel´</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El caso concluyó con el despido de Ailes en julio de 2016. El tipo recibió una indemnización de 40 millones de dólares y murió al año siguiente. El dinero también suele usarse para comprar el silencio de las víctimas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra historia lamentable es la de Harvey Weinstein, el todopoderoso de la industria cinematográfica, quien cumple una doble condena de 23 y 16 años por cargos de violación y agresión sexual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un artículo de 2017, la revista <a href="https://www.newyorker.com/news/news-desk/from-aggressive-overtures-to-sexual-assault-harvey-weinsteins-accusers-tell-their-stories">The New Yorker escribió lo siguiente:</a> “Su comportamiento era un secreto a voces en Hollywood y más allá, pero los intentos previos de numerosas publicaciones, incluyendo&nbsp;<em>The New Yorker</em>, por investigar y publicar la historia a lo largo de los años no cumplieron con las exigencias de la evidencia periodística. Muy pocas personas estaban dispuestas a hablar, y mucho menos a permitir que un periodista usara sus nombres, y Weinstein y sus asociados recurrieron a acuerdos de confidencialidad, sobornos y amenazas legales para silenciar sus testimonios”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un hombre, el joven reportero Ronan Farrow, fue clave para destapar el caso en la revista The New Yorker. Con su investigación —que incluyó grabaciones secretas y el testimonio de actrices—. ganó un premio Pulitzer en 2018 y dio impulso al movimiento <em>MeToo</em>, (<em>Yo también</em>), que ahora tiene capítulo propio en Colombia, bajo el nombre <a href="https://volcanicas.com/metoo-yo-te-creo-colega-nueva-ola-de-denuncias-en-el-periodismo-colombiano-que-sigue/">“<em>#MeToo yo te creo, colega”</em>.</a> &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="How Harvey Weinstein’s Sexual Abuse Cover Up Fell Apart | The Backstory | The New Yorker" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Y12mA5oLSgM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Daño a la credibilidad</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todavía es muy temprano para saber si habrá daño reputacional para los canales involucrados tras las denuncias contra los implicados por acoso sexual en Colombia. Hay quienes proponen apagar la televisión como una forma de sanción social contra medios de comunicación que irrumpen a diario en millones de hogares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo creo que el asunto debe conducirnos como sociedad a una reflexión más profunda en tres dimensiones: el rol que cumplen la casa y la escuela en la formación de valores sobre las conductas sexuales, el compromiso de las empresas para que esos valores se conviertan en hábito y el respeto en costumbre, y, por último, la necesidad, por qué no, de establecer códigos de conducta sexual, como apéndice de los contratos de trabajo, para proteger la integridad de cada empleado. Está demostrado que las sociedades sin policías no funcionan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si<em> “el acoso sexual es espacios laborales es siempre un crimen difícil de rastrear”</em>, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/acoso-en-medios-y-acoso-en-colombia">como sugiere este editorial de <strong>El Espectador</strong></a>, parecería entonces que las mujeres no tienen más alternativa que ser sus propias detectives y recoger las pruebas que incriminen a sus acosadores.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, poco se habla de los daños colaterales que trae consigo el escándalo. Muy mal que ciertos medios periodísticos hayan expuesto a las parejas o familias de los acusados al escarnio público, sin fin distinto que usar el morbo para atraer clics. Cosa distinta es la valoración que haga la opinión pública. Los famosos se exponen para lo bueno y, pues también, para lo malo. No hay escapatoria. La fama tiene un precio, y cada quien juzgue cuál es el límite de la amistad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, ojalá la industria de las noticias siente cabeza y haga un autoexamen en medio de su mala hora. Es eso o poner en adelante suficientes duchas con agua fría en las salas de redacción.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127479</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 13:06:52 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mi miedo a la muerte</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/mi-miedo-a-la-muerte/</link>
        <description><![CDATA[<p>Le cedo la palabra a la médica, dermatóloga, Cristina Vélez Arroyave Mi papá cuenta dos chistes que siempre me han fascinado; me hacen reír más que a cualquiera. Uno es sobre la historia atribuida a Mark Twain, cuando un periódico publicó erróneamente que estaba muerto. Él respondió, con su humor característico: “las noticias sobre mi [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Le cedo la palabra a la médica, dermatóloga, Cristina Vélez Arroyave</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi papá cuenta dos chistes que siempre me han fascinado; me hacen reír más que a cualquiera. Uno es sobre la historia atribuida a Mark Twain, cuando un periódico publicó erróneamente que estaba muerto. Él respondió, con su humor característico: “las noticias sobre mi muerte son un poco exageradas”. El otro es el de alguien muy elocuente que entra a un salón de clase y les dice a los estudiantes, con toda formalidad: “lamento informarles que su profesor no pudo venir, tuvo un inconveniente presentando fallecimiento”. Lo que me da risa de estos chistes es que ponen en evidencia lo definitiva que es la muerte: no se puede estar medio muerto, no se puede exagerar la muerte, y por eso resulta absurdo —y gracioso— intentar usarla como un adjetivo común.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="320" height="226" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David.jpg" alt="" class="wp-image-127019" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David.jpg 320w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David-300x212.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para mí la muerte siempre me ha producido un miedo profundo. Desde niña, mis pesadillas giraban alrededor de la posibilidad de que mis padres murieran. Mi película favorita era <em>Stand by Me</em>. Cuenta la historia de unos niños que van en busca del cadáver de otro niño de su edad. La película revela el miedo que rodea a la muerte: nadie lo dice abiertamente, pero todos sienten una mezcla de fascinación, curiosidad y temor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">He intentado ser racional frente a la muerte. Pensar que en el mundo mueren entre 150.000 y 175.000 personas al día y que nuestra vida es una porción ínfima en la escala evolutiva, debería, en teoría, tranquilizarme cuando alguien cercano muere. Pero no hay cifra capaz de llenar este vacío. No se me olvida la idea de Héctor Abad que dice algo como que la muerte hiere violentamente, que es incoherente y llega con una absurda falta de significado y sobre todo falta de estilo. Para mí, la muerte es eso: brutal, cruda, pecaminosa, casi vulgar. No hay nada hermoso en la muerte; su rostro es frío, asimétrico, amoratado e indiferente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ojalá fuera religiosa para encontrar algún consuelo en el cielo, en el Nirvana o en la reencarnación. Con la ausencia de Dios, la muerte solo es silencio, como aquel que existía antes de que naciéramos, el silencio de la nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es curioso que, siendo médica y conviviendo más de cerca con la muerte, aún no logre entenderla. Aún no logro entender su carácter irreversible y rencoroso que no concede segundas oportunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;La muerte de mis seres queridos, sobre todo la de mis padres, me persigue. He imaginado innumerables escenas, posibles causas de muerte, he repasado sus funerales. Me he preguntado si haría una ceremonia, a quién invitaría, e incluso he sentido la tristeza anticipada de que tal vez nadie asistiera. Me he adelantado al dolor de tener que regalar las herramientas de mi padre, de intentar conservar el rastro del olor de mi madre en su ropa para que no desaparezca, de necesitarlos y que ya no estén. Por eso les tomo muchas fotos y grabo sus voces, para poder volver a ellos cuando me hagan falta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="960" height="960" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1.jpg" alt="" class="wp-image-127024" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1.jpg 960w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esa sensación ya la he vivido: la imposibilidad de volver a hablar, como un chat de WhatsApp que queda en silencio para siempre. Pienso en Juan Rulfo, en ese fragmento de Pedro Páramo donde Susana recuerda la muerte de su madre:&nbsp; la nostalgia de los gorriones riendo, el viento moviendo los jazmines que ella jamás volverá a ver. Y esa imagen devastadora de las sillas vacías en el funeral, nadie fue a verla, pues “nadie anda en busca de tristezas”. Cuando alguien cercano muere, el mundo cambia por completo, pero no para los demás: el cielo conserva sus tonos azules, las noches y las madrugadas siguen su ritmo. Pero para ti, nada vuelve a ser igual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La muerte, además, es una visitante poco considerada: no anuncia su llegada. A menudo llega de sorpresa y arrasa con todo a su paso, como el tornado del <em>Mago de Oz</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, sin embargo, la muerte es lo que le da sentido a la vida. Saber que vamos a morir es lo que hace que vivir sea importante. La muerte mueve las manecillas del reloj.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No me malinterpreten, yo no pienso que escoger la muerte sea un pecado, estoy completamente a favor de la eutanasia y de la muerte digna.&nbsp; Este texto es, en el fondo, un intento de poner en palabras mis miedos. Porque pienso que la racionalidad —aunque no cure— es como encender la luz en un cuarto oscuro para que los fantasmas desaparezcan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imágenes</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Hector</em>, Jacques-Louis David, circa 1770</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Vanitas, Katherine Stone, 2012 </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127016</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 14:41:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mi miedo a la muerte]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Roy Barreras: El candidato de la centro-derecha</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/roy-barreras-el-candidato-de-la-centro-derecha/</link>
        <description><![CDATA[<p>La izquierda colombiana debe buscar una salida digna frente al (posible) huracán Roy Barreras, que es más amenaza que ventaja para el proyecto progresista. La estrategia consiste en debilitar al candidato Iván Cepeda antes de las elecciones del 8 de marzo. Roy es el común denominador entre Uribe y Santos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Iván Cepeda y Roy Barreras, candidatos presidenciales. Fotografías tomadas de sus cuentas en la red social X. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-6f87fe1482edaf99c346da098b3ff087 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Estos son mis principios, y si no le gustan tengo otros&#8221;:</em> Groucho Marx: </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Quién gobernaría mejor a Colombia: un poeta o un filósofo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un filósofo humanista entiende mejor lo que es la justicia social, mejor que el poeta y mejor que el político. Además, mientras Cepeda sostiene su candidatura&nbsp;sobre el estandarte de la ética y los valores humanos, Roy sabe que clientelismo y principios riñen, así que estos últimos se vuelven incómodos: de sus cien candidatos al Congreso, muchos están o investigados o cuestionados, según <a href="https://www.facebook.com/share/v/17vPwPXyv3/">La Silla Vacía</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Titular de la revista Cambio: <em>“Roy Barreras suma apoyos clave y toma distancia de la izquierda radical”.</em> Es decir, propone unir a Colombia mientras divide a la izquierda, y hábilmente va trazando distancias: Roy representa el centro, según Roy, y <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/02/20/roy-barreras-senalo-los-siete-pecados-capitales-de-la-izquierda-en-su-contra-se-olvidan-que-ganaron-gracias-a-nosotros">Cepeda se comporta como alguien de la izquierda extrema</a>, según Roy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie sabe si Petro respalda o no a Cepeda. Es el secreto mejor guardado. Si Petro le quita el respaldo a Cepeda, la izquierda quedará huérfana para 2026; incluso, una traición del presidente al progresismo genuino que encarna Cepeda, tendría consecuencias lamentables de cara a las elecciones 2030.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras la izquierda no tenga una figura rompedora, pasarán décadas antes de que pueda soñar con volver a la Casa de Nariño. Pasarán 30 años para que la izquierda tenga en sus filas a alguien, hombre o mujer, con&nbsp;las agallas y carisma de Petro.&nbsp;Es posible que ni siquiera haya nacido todavía. La izquierda se está tardando en la tarea de forjar liderazgos para el futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Roy iguala o supera los votos de Cepeda (1.500.000) o iguala los 2.700.000 votos del Pacto Histórico, se convertirá en el candidato no del progresismo, sino del establecimiento, y por establecimiento entiéndase toda la clase política tradicional, donde caben incluso los uribistas, pues Roy ya fue uno de ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como quien dice, el <em>gallo tapado </em>para vencer a Cepeda en las presidenciales no sería Abelardo De la Espriella, sino el propio Roy, que hábilmente usa la expresión “izquierda extrema” cuando le cuestionan su traición a Iván Cepeda, el que antes era su amigo y hasta lo llamaba “compañero”, apelativo que se nota falso viniendo de él, pero que lo seguirá usando porque resulta útil para atraer el voto de una izquierda confundida. Mientras tanto, el uribismo, que no ataca a Roy, ataca a Cepeda para situarlo en la izquierda más radical.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El Colombiano</em> recoge las declaraciones de la candidata Paloma Valencia: <em>“El camino que propone Iván Cepeda es el de Cuba y Venezuela”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su jefe Álvaro Uribe, más agresivo, lanzó una acusación contra el candidato del Pacto Histórico <a href="https://www.facebook.com/share/v/1AfJtcXpFj">al compararlo con Fidel Castro</a> y al afirmar que trabajaba para las FARC. <em>&#8220;Cepeda ha sido útil para el terrorismo y no sabe de nada más&#8221;. </em>En ese “no sabe de nada más”, al expresidente se le olvida de manera conveniente el Cepeda que lo puso frente a los estrados judiciales y podría ponerlo en la cárcel, porque el caso contra él sigue abierto, ya que, por un lado, el fallo absolutorio fue apelado y, por otra parte, <a href="https://www.elespectador.com/judicial/caso-uribe-abren-investigacion-contra-magistrados-que-resolvieron-caso-que-absolvio-a-alvaro-uribe">se abrió una investigación contra los magistrados que lo declararon inocente.</a> </p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, para atacar a Cepeda, Roy salió en defensa de Uribe: <em>“Esa idea de andar persiguiendo presidentes y obsesionados por meterlos a la cárcel divide al país”,</em> dijo. Así que la derecha y la derecha más extrema encontraron ya inspiración en un Roy exuribista para agitar la causa anticepedista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <em>Todos contra Cepeda</em> podría ser el apoyo velado del Uribismo para llevar a Roy sano y salvo a la otra orilla, mientras le meten piedras en los bolsillos a Cepeda para hundirlo. Lo estigmatizan por su condición de hombre de izquierda, rotulándolo de comunista cuando no lo es (lo fue). En la <a href="https://www.facebook.com/share/v/17vPwPXyv3/">entrevista con Daniel Pacheco</a> (La Silla Vacía, 23 de febrero), el propio Roy pone de manera intencional las palabras <em>Partido Comunista</em> y <em>Cepeda radicalizado</em> en la misma oración.  &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué tan diferente es lo que hacen hoy contra Cepeda de lo que hicieron en el pasado (años 80sy 90s), contra los líderes progresistas, incluido el senador y periodista Manuel Cepeda, padre de Iván Cepeda, asesinado en 1994?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre tanto, crece el número de comentaristas que respaldan a Roy, incluido Enrique Santos Calderón —que con la edad perdió la exquisitez de su pluma de <em>Contraescape </em>ahora que escribe para <em>Cambio</em>—, con lo cual podría uno malpensar que en todo esto se nota la mano invisible del (otro) establecimiento que representa Juan Manuel Santos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Recuerden ustedes que el año pasado Santos le pidió a Uribe unirse <em>“para defender la democracia”</em>, cuando Petro propuso la Consulta Popular. ¿Y si Uribe y Santos están dialogando (del verbo confabular) sin que sepamos? El común denominador entre Uribe y Santos se llama Roy Barreras. Y como Santos y Uribe, Roy ya está hablando de seguridad, paz y justicia social, en ese orden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el Pacto Histórico no encuentra rapidito la manera inteligente de comunicar para parar la <em>guerra sucia mediática </em>que se viene incrementada contra su candidato, en cuestión de semanas el mensaje habrá calado, como caló cuando convencieron al país de que Colombia se volvería Venezuela con Petro. Un amigo me dice que la gente ya no le come cuento a esa estrategia burda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Sí y no, respondo yo. No lo creyó hace cuatro años con Petro, pero Cepeda es Cepeda, así que si fuera él, no me confiaría de esa tesis, menos sabiendo que hay un 30% de colombianos indecisos, según las encuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Roy termina imponiéndose como el candidato de la centro-derecha, —vendiéndose como el candidato de la centro-izquierda, y con los votos de la izquierda—, es posible que gane la presidencia, no para mejorar el país, sino para hacerse temprano con el título de presidente de la República y, de paso, dejar al establecimiento sentado, otra vez, en el solio de Bolívar. Apuesto mi cabeza a que estamos a nada de una nueva encuesta que mejore los números de Roy; es cuestión de paciencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero si Roy no se sale con la suya el 8 de marzo, su reputación como operador político lo devolverá al principio: el poeta que escribe malos versos en sus ratos libres, mudará de piel para buscar la silla vicepresidencial, como la cuota inicial de su candidatura presidencial en 2030. No creo, sinceramente, que se conforme esta vez con tan poco. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Una salida digna para la izquierda</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El camino que le queda a la izquierda es actuar conforme a sus principios. Porque los principios no cuestan lo que&nbsp;cuesta un plato de lentejas. Es decir, deben llegar con Iván Cepeda hasta el final, sin acuerdos; es lo correcto, incluso si el candidato pierde. Antes que componendas, el Pacto Histórico debe plantearse la posibilidad de hacer una oposición inteligente al nuevo gobierno (esté o no en cabeza de Roy), que siembre la semilla para encarar 2030 con ánimos renovados y ojalá con una figura fuerte que debe empezar a construirse hoy, porque para antier es tarde. La izquierda no puede darse el lujo de seguir pensando en el poder sin prepararse para ejercerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En condición de opositor a un posible gobierno de Roy, el Pacto Histórico tendría cómo defender todo aquello en lo cree —y eso incluye, salir a la calle a defenderlo, con los mismos que hoy acompañan a Cepeda en la plaza pública—, pero si hace acuerdos con Roy, para encaramarse con el poeta en el mismo bus, el partido quedaría maniatado, desdibujado y sin ninguna autoridad moral, porque los principios no se negocian por unos cuantos puestos, por una torta burocrática con muchos clientes detrás rumiándola.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el Pacto Histórico se convierte en eso, en un partido que transa por sobras, desmantelará su alma, será otro partido tradicional más; y el progresismo desaparecería como desaparecido está el centro en esta campaña presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa no es la izquierda en la que yo creo desde los 14 años, ni por la que voté en 2022. Si algo así ocurre, por primera vez reconoceré el valor del voto en blanco, que si bien no quita ni pone, me permitirá dormir con la conciencia tranquila, como hasta ahora, y no viendo cómo otros negocian, a costa de mi voto, los valores ideológicos que han moldeado mi existencia durante 40 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Amo la poesía y la filosofía por igual: pero creo más en la sinceridad y decencia del filósofo Cepeda que en las del poeta Roy para gobernar un país de tiempo atrás desigual por culpa de las decisiones políticas. Pero soy realista, de los que usa la cabeza en vez del corazón: me preocupa que la izquierda, sin &nbsp;aliados para dar la pelea ante esa clase política rancia pero efectista que representa Roy Barreras y su harto cuestionado pasado político multicolor, termine cediendo a los chantajes del poeta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;<em>Puedo escribir los versos más tristes esta noche&#8230;&#8221;.  </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126129</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 13:08:24 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Roy Barreras: El candidato de la centro-derecha]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Consejo tardío: una factura con corte a viernes 13 </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/salario-minimo-2026-consejo-tardio-factura-corte-viernes-13/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tarde llegó este viernes 13 para el decreto que fijó el alza del salario mínimo para 2026. Y cuando digo “tarde”, no es una licencia literaria,&nbsp;ya corrió enero, se firmaron contratos, se ajustaron nóminas, se cerraron presupuestos y se recalcularon tarifas. Como suele pasar cuando el ruido regulatorio muerde los talones, las empresas se alistaron [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__byline">Alfredo Contreras E., Ph.D.- Docente investigador del CESA</p><p class="wp-block-post-author__name">CESA</p></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Tarde llegó este viernes 13 para el decreto que fijó el alza del salario mínimo para 2026. Y cuando digo “tarde”, no es una licencia literaria,&nbsp;ya corrió enero, se firmaron contratos, se ajustaron nóminas, se cerraron presupuestos y se recalcularon tarifas. Como suele pasar cuando el ruido regulatorio muerde los talones, las empresas se alistaron para lo peor, piden a sus financieros hacer&nbsp;milagros con Excel y&nbsp;todos a&nbsp;rezar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más delicado es que todavía no podemos dimensionar cuántos empleos se han escurrido entre los dedos en estas primeras semanas, pero sí conocemos el tamaño del susto. Las advertencias fueron feroces. Fedesarrollo habló de una posible destrucción de 600.000 empleos formales, Bancolombia subió la apuesta a 730.000 y Fenalco cerró la cuenta en torno a los 772.000. Nadie quería que este escenario se cumpliera y, aunque los ojos estaban puestos en el Consejo de Estado, la realidad no se detiene a esperar fallos judiciales. Algunas empresas empezaron a recortar desde diciembre, otras cruzaron los dedos por una decisión en la primera quincena de enero, y las más optimistas confiaron en que el fallo llegaría antes de terminar el mes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El regaño institucional</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El fallo definitivo no ha llegado, pero ya tenemos una suspensión provisional. Es, en términos llanos, un regaño institucional. Un recordatorio de que en democracia las cosas no se hacen a la brava. El Gobierno tiene ahora ocho días para expedir un nuevo decreto transitorio y evitar el caos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vale recordar que fijar el salario por decreto no es, por sí mismo, un pecado mortal. Es la salida legal cuando centrales obreras y gremios no logran un acuerdo al 15 de diciembre. Sin embargo, determinar no es lo mismo que soñar o “leer el chocolate”. La ley exige que el aumento esté atado a la inflación, la productividad y una justificación técnica sólida. No basta con decir que es lo justo. Porque cuando un decreto carece de contabilidad, el mercado no se sienta a discutirlo, lo descuenta. Y la nómina, como ya vimos, no espera a que salga el auto con sello y radicado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una esperanza con la factura ya pagada</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta noticia llega con un aire de esperanza tardía. Esperanza de que el ajuste no se convierta en una inercia de precios al alza y que, al aliviarse la presión, el Banco de la República no tenga que apagar el incendio a la fuerza con tasas de interés prohibitivas. Porque la inflación es traicionera. Empieza como una chispa manejable, pero cuando agarra techo, sofocarla es un proceso lento, carísimo y socialmente doloroso.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el problema es que esta esperanza llega con la factura ya pagada. En el mundo real no existe el “Ctrl&nbsp;+ Z”. Si una empresa congeló vacantes, recortó turnos o migró hacia la informalidad&nbsp;por miedo al costo, esa decisión no se revierte automáticamente solo porque el decreto se suspenda. A esto los economistas lo llaman histéresis laboral, pero en la calle se llama cicatriz. Se pierden trayectorias, se rompe la confianza y el mercado no vuelve al mismo punto inicial solo porque cambió el titular de la noticia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El dilema de lo “bonito” en el papel</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No solo fue el empleo. Quedaron atrás presupuestos rearmados y contratos renegociados que ya se indexaron. En paralelo, el sistema financiero, que reacciona más rápido que nadie, ya se puso a la defensiva, encareciendo el crédito ante la incertidumbre.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es difícil explicarle a un trabajador por qué un aumento que se ve tan bonito en el papel puede ser su mayor riesgo. Decirlo suena casi ofensivo, como si le estuviéramos quitando el dulce de la boca. Pero ahí reside el dilema. El aumento se siente como un premio inmediato, mientras que los costos llegan con rezago y se reparten de forma desigual. Algunos los verán en el mercado más caro, otros en intereses más duros, y los más vulnerables en lo único que no se puede maquillar con un decreto: la pérdida de su puesto de trabajo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, la discusión es ingrata. Lo que hoy se vende como justicia social, mañana puede amanecer convertido en riesgo económico. Y cuando aparece la factura, ya nadie quiere reconocer quién organizó la fiesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CESA &#8211; Colegio de Estudios Superiores de Administración </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>CESA</author>
                    <category>Educación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125845</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Feb 2026 21:11:52 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Consejo tardío: una factura con corte a viernes 13 ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CESA</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Sol Suárez, finanzas claras y debates serios</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/sol-suarez-finanzas-claras-y-debates-serios/</link>
        <description><![CDATA[<p>Lo más común en las campañas políticas es hablar más de los candidatos; no importa si son buenos o malos, si cuentan con las cualidades que un buen ser humano debe tener o si, por el contrario, hacen méritos para hacerse odiar por cuenta de su mal proceder en la vida. Lo único importante parece [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Lo más común en las campañas políticas es hablar más de los candidatos; no importa si son buenos o malos, si cuentan con las cualidades que un buen ser humano debe tener o si, por el contrario, hacen méritos para hacerse odiar por cuenta de su mal proceder en la vida. Lo único importante parece ser ganar <em>likes</em> en las redes sociales o convertirse en titulares de prensa recordando los pecados de los demás, pero, por supuesto, olvidando los propios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rompiendo con la tradición, utilizaré este espacio no para hablar mal de quienes aspiran a ocupar una curul en el <strong><a href="https://www.senado.gov.co/">Congreso de la República</a></strong>, sino, por el contrario, para resaltar sus cualidades como personas y también como profesionales. Por supuesto, voy a ignorar a quienes no hacen mérito para ser recordados de buena manera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el inicio de este ejercicio hablaré de una colega que hoy aspira a representar a Bogotá en la Cámara de Representantes y que un día ingresó a un medio de comunicación no para informar sobre economía, sino para enseñar al público espectador lo que significa, en la vida del ser humano, gozar de unas finanzas sanas, demostrando que se puede hablar de estos temas de manera clara, sencilla y fresca, sin ser aburrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablo de la periodista y colega Sol Suárez, una mujer que se ha hecho a pulso y que, muy al contrario de lo que muchos creen, sabe lo que es pasar necesidades porque las vivió y, con su esmero y trabajo, logró superar las dificultades económicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sol Suárez Jaramillo es una mujer bastante inteligente. Puede uno pasar horas y horas dialogando con ella sin cansarse, porque tiene conocimiento y cuenta, además, con una gran inteligencia y capacidad oratoria, talentos que muchos en este Congreso de la República que, gracias a Dios, está a punto de terminar, no tienen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiera Dios que la periodista logre su propósito de llegar a la Cámara de Representantes, porque este desastroso período legislativo, en el que los congresistas parecieron más interesados en ganar <em>likes</em> con base en el insulto, las calumnias, las injurias y las mentiras que en hacer una buena gestión, no puede repetirse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que se necesita un buen presidente o presidenta, pero también es cierto que se necesitan buenos congresistas que lleguen a proponer y no a ser un obstáculo; que expongan argumentos y análisis profundos en lugar de ser una máquina productora y reproductora de insultos y agravios, y que, sobre todo, demuestren que las discusiones se pueden llevar a cabo con serenidad y no a grito entero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esperaría que Sol Suárez gane la curul en la Cámara de Representantes y, aunque el ejercicio de salir a buscar votos no es fácil y seguramente cuesta mucho trabajo, sé muy bien que ella cuenta con los argumentos para convencer a los bogotanos de que le permitan representarlos en la Corporación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ánimo, Sol: no es fácil, pero se puede lograr.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.elespectador.com/bogota/opinion-cual-es-el-trabajo-que-por-bogota-han-hecho-los-18-representantes-a-la-camara/">Nota recomendada Opinión: ¿Cuál es el trabajo que por Bogotá han hecho los 18 representantes a la cámara?</a></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125353</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Feb 2026 17:06:33 +0000</pubDate>
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