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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de nino+dios | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-del-tapir-los-esfuerzos-para-proteger-a-los-guardianes-elusivos-de-los-bosques-en-tres-paises-latinoamericanos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los tapires son animales de origen antiguo. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las tres especies de tapir que habitan en la región están amenazadas por la destrucción de su hábitat, el cambio climático y perros asilvestrados.</em></li>



<li><em>En Colombia, diez años de trabajo de campo produjeron la primera información sistemática sobre el tapir de tierras bajas en la Orinoquía y es el primer paso para su protección.</em></li>



<li><em>En Ecuador, el avistamiento de tapires de montaña en las faldas del volcán Tungurahua derivó en la creación de un corredor ecológico que conecta a dos poblaciones importantes.</em></li>



<li><em>En México, investigadores estudian las emociones y percepciones de las comunidades rurales para convertirlas en acciones positivas enfocadas en la conservación del tapir centroamericano.</em></li>
</ul>



<p><strong>Los tapires son animales de origen antiguo</strong>. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas tropicales y andinos.</p>



<p>Las tres especies comparten una&nbsp;<strong>función ecológica fundamental</strong>. Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, México, explica que al alimentarse de plantas, controlan las poblaciones de múltiples especies. Además, son uno de los pocos animales capaces de ingerir semillas grandes, como las del zapote (<em>Manilkara zapota</em>), contribuyendo a su dispersión. Por eso&nbsp;<strong>son conocidos como los jardineros del bosque</strong>.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/guardiana-del-chiribiquete-campesinos-colombia-protegen-bosques-zona-afectada-deforestacion/">La Guardiana del Chiribiquete: campesinos en Colombia protegen 198 mil hectáreas de bosque en una región afectada por deforestación</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235921/1-proyecto-conservacion-tapir-andino-huellas-grande-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271749" /><figcaption class="wp-element-caption">Huella de un ejemplar adulto de tapir de montaña. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>la deforestación, la expansión agrícola, la apertura de vías y la minería</strong>&nbsp;<strong>fragmentan y reducen su hábitat</strong>. Ángela Alviz, especialista en la conservación de grandes mamíferos, señala que el cambio climático agrava el problema. La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/11/los-dias-calientes-secos-e-inflamables-en-sudamerica-se-triplicaron-entre-1971-y-2022-estudio/">mayor cantidad de días calientes y secos en la región</a>&nbsp;ocasionan disminución de cuerpos de agua, necesarios para la termorregulación del mamífero. Entonces, se ven obligados a recorrer mayores distancias, aumentando su exposición a la cacería y a los depredadores.</p>



<p><strong>Los perros ferales y asilvestrados representan una amenaza adicional</strong>, pues se ha documentado que persiguen y cazan tapires, señala Juan Pablo Reyes, parte del Grupo de Especialistas de Tapir de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p><strong>El tapir de tierras bajas (<em>Tapirus terrestris</em>) está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21474/45174127" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. A pesar de eso, se encuentra en mejor estado de conservación que las otras dos especies. Habita en toda Sudamérica, a excepción de Chile y Uruguay.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234112/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.34.57.png" alt="" class="wp-image-271739" /><figcaption class="wp-element-caption">Eduardo Naranjo (camiseta gris), durante los talleres comunitarios. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p><strong>El tapir de montaña (<em>Tapirus pinchaque</em>) está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21473/45173922" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>&nbsp;y su distribución es la más restringida del género, limitándose a una franja de ecosistemas andinos entre Colombia, Ecuador y el extremo norte de Perú. Por último,&nbsp;<strong>el tapir centroamericano (<em>Tapirus bairdii</em>) también está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21471/45173340" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>. Es el mamífero terrestre nativo más grande del sur de México y América Central, con individuos que pueden alcanzar los 250 kilogramos.</p>



<p>En el&nbsp;<strong>Día Internacional del Tapir</strong>,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con los tres especialistas sobre el estado de conservación de estas especies y los esfuerzos para protegerlas en Colombia, Ecuador y México.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: Investigadores identificaron áreas para conservar el tapir de tierras bajas en la Orinoquía</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234803/1Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271745" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Ángela Alviz instalando cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Álviz</figcaption></figure>



<p>El tapir de tierras bajas es el único mamífero conocido&nbsp;<strong>capaz de ingerir y dispersar intactas las semillas del moriche</strong>&nbsp;(<em>Mauritia flexuosa</em>) y la palma real (<em>Attalea butyracea</em>), de acuerdo con Ángela Alviz, candidata a doctorante en Texas Tech University y especialista en conservación de grandes mamíferos en Sudamérica.</p>



<p>El resto de animales no puede hacerlo porque las semillas de estas palmas son demasiado grandes para pasar por su sistema digestivo. Al depositarlas a kilómetros de distancia de la planta madre, el tapir ofrece la posibilidad de que el moriche y la palma real colonicen nuevas áreas o se&nbsp;<strong>recuperen en zonas degradadas</strong>.</p>



<p>“[El moriche] es una especie importante en la Orinoquía y en la Amazonía”, dice la experta. Explica que los morichales o&nbsp;<strong>palmares de moriche son reservorios de agua</strong>&nbsp;y son el&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/informe_final_humedales_2.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hábitat de especies como anacondas y caimanes</a>. Además, la fruta es una fuente de alimento y de recursos para las comunidades que viven en estas regiones. Por eso,&nbsp;<strong>el rol del tapir es clave en los ecosistemas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234440/3-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz.jpg" alt="" class="wp-image-271743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una cría de tapir de tierras bajas capturado por las cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, la distribución en la Orinoquía colombiana de este animal pardo y con crin era prácticamente desconocida hasta hace unos 10 años, dificultando acciones de protección y conservación. “Con los años fuimos recopilando información por la necesidad de buscar a la especie y protegerla debido a todas esas funcionalidades que cumple”, relata Alviz.</p>



<p>El animal enfrenta presiones crecientes. La deforestación fragmenta sus poblaciones, ocasionando&nbsp;<strong>problemas genéticos como el leucismo</strong>&nbsp;—condición genética que provoca la pérdida parcial o total de pigmentación en la piel, pelo o plumas, dándoles un aspecto blanco o pálido—,&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/390685560_First_record_of_leucism_in_a_wild_lowland_tapir_Tapirus_terrestris_Linnaeus_1758_from_the_Orinoquia_region_of_Colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentado</a>&nbsp;por primera vez en la Orinoquía en 2025 por Alviz.</p>



<p>Aunque&nbsp;<strong>es el mamífero más grande de Sudamérica</strong>, es difícil de avistar. Esto se debe a que tiene hábitos nocturnos y densidades poblacionales bajas en relación con otros mamíferos grandes, como el venado o el puma. “Por eso nos pusimos en la tarea de buscarlos a través de cámaras trampa”, señala.</p>



<p>Un equipo liderado por Alviz obtuvo 110 registros de tapires en los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Meta, entre 2016 y 2022. Con esa información&nbsp;<strong>se identificaron áreas adecuadas para estos animales</strong>&nbsp;y áreas degradadas con potencial de restauración.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234436/2-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271742" /><figcaption class="wp-element-caption">En estudio en la Orinoquía demandó aventurarse en lugares de difícil acceso. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p>También se determinaron dos zonas de alta importancia. La primera se ubica en el norte de la Orinoquía, en Arauca. La segunda está en Vichada, en una de las zonas donde ocurre la transición entre la Orinoquía y la Amazonía. Después l<strong>os investigadores propusieron unidades de conservación del tapir</strong>, una herramienta que hasta entonces solo se había aplicado en la región para jaguares, según comenta la científica.</p>



<p>Los resultados se divulgaron en el artículo&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/400849361_HABITAT_SUITABILITY_AND_CONSERVATION_PRIORITIES_FOR_THE_LOWLAND_TAPIR_Tapirus_terrestris_IN_THE_COLOMBIAN_ORINOQUIA">Idoneidad del Hábitat y Prioridades de Conservación para el Tapir de Tierras Bajas en la Orinoquía Colombiana</a>, publicado en febrero de 2026 en la revista Mastozoología Neotropical.</p>



<p>Aunque la publicación acaba de salir, la investigación “ha tenido un impacto considerable”, señala la experta. Organizaciones dedicadas a la conservación y autoridades regionales se han basado en los datos desde el inicio de la investigación para promover la creación de&nbsp;<a href="https://fundacionorinoquiabiodiversa.com/wp-content/uploads/2022/01/Plan-para-la-conservacio%CC%81n-de-la-danta-de-tierras-bajas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de conservación</a>,&nbsp;<a href="https://colombia.wcs.org/es-es/WCS-Colombia/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/17466/TODO-POR-LA-DANTA.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">corredores biológicos</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://fondoaccion.org/wp-content/uploads/2022/02/TFCA-Brochure-Plan-de-inversiones-2021-2024-r211027.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estrategias de conservación con actores locales</a>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: El Corredor Llanganates-Sangay como apuesta para la conservación del tapir de montaña</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235919/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" alt="" class="wp-image-271748" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tapir andino o de montaña captado en las estribaciones orientales de los Andes. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p>En 2006, entre columnas de humo del volcán Tungurahua, piedras incandescentes y flujos de lava, un grupo de biólogos estudiaba el&nbsp;<strong>impacto de las erupciones volcánicas en las poblaciones de anfibios</strong>. A menos de tres kilómetros del cráter, había un bosque nublado cubierto en parte por gruesas capas de ceniza volcánica.</p>



<p>Rodeado por hojas bastante grandes, estaba un tapir de montaña, una especie de apariencia “prehistórica”, de acuerdo con Juan Pablo Reyes, investigador y miembro del Grupo de Especialistas del Tapir de la UICN. La escena le pareció “fabulosa”. Poco después observó que la erupción obligaba a estos animales de pelaje oscuro y labios blancos a desplazarse hacia áreas con más disponibilidad de alimento y agua, revelando que&nbsp;<strong>necesitaban territorios conectados para sobrevivir</strong>.</p>



<p>Desde la década de los noventa se&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/7A5C92A90DD4030651D6F551D5A04092/S0030605300021384a.pdf/the-mountain-tapir-endangered-flagship-species-of-the-high-andes.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentó</a>&nbsp;la existencia de&nbsp;<strong>las mayores poblaciones de tapir de montaña a escala global</strong>&nbsp;en el Parque Nacional Llanganates y en el Parque Nacional Sangay, donde se encuentra el volcán Tungurahua. Ambas están en el centro de las estribaciones orientales de los Andes y están separadas por ciudades, carreteras y tierras destinadas a la agricultura y la ganadería.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235912/4-proyecto-conservacion-Chamanapamba-erupcion-amanecer.jpg" alt="" class="wp-image-271746" /><figcaption class="wp-element-caption">El volcán Tungurahua erupcionando al amanecer. Foto: Cortesía Reserva Natural Chamanapamba</figcaption></figure>



<p>Para conectar las dos poblaciones, un equipo de expertos, entre esos Reyes, empezó a trabajar en&nbsp;<a href="https://oscarefrenreyes.org/proyectos-de-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">distintas iniciativas de investigación y talleres</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>diseñar estrategias de conservación</strong>.</p>



<p>Reyes relata que junto a sus colegas registraron huellas, heces fecales e imágenes capturadas con cámaras trampa en zonas que no estaban bien mapeadas hasta ese momento. Para el 2011, Reyes junto con el investigador Andrés Tapia lideraron un&nbsp;<a href="https://www.tapirconservation.org/index.php/tc/article/view/131" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que se reportaron nuevos&nbsp;<strong>avistamientos del tapir de montaña en las faldas orientales del Tungurahua</strong>, afuera de ambos parques nacionales.</p>



<p>Estos estudios fueron clave, asegura Reyes, para que en 2023&nbsp;<a href="https://www.ambienteyenergia.gob.ec/ambiente/llanganates-sangay-fue-declarado-el-segundo-corredor-de-conectividad-en-el-pais/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20acuerdo%20ministerial%202022%2D138%2C%20el%20Corredor,el%20Ministerio%20del%20Ambiente%2C%20Agua%20y%20Transici%C3%B3n" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se creara oficialmente el Corredor Ecológico Llanganates-Sangay</a>, un área de 92 148 hectáreas. Con esta declaratoria, los municipios de Mera, Baños y Palora tienen la responsabilidad de adecuar sus planes de ordenamiento territorial y aplicar acciones de manejo para la conservación y el desarrollo sostenible.</p>



<p>Para fortalecer la iniciativa, la Fundación Ecominga, la Fundación Óscar Efrén Reyes, el Bosque Protector Hacienda Guamag, entre otras, han creado una&nbsp;<strong>red de reservas y refugios de vida silvestre</strong>&nbsp;que suman alrededor de 40 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271747"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235915/3-proyecto-conservacion-tapir-andino-camara-trampa-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271747" /><figcaption class="wp-element-caption">Instalación de cámaras trampa como parte del Proyecto de Conservación del Tapir Andino. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p>«Hay zonas en las que antes no se veía presencia de la especie porque estaban alteradas,&nbsp;<strong>hoy se ve una tendencia de recuperación</strong>. Se ven huellas de tapir y también de oso andino», asegura el especialista. En áreas restauradas también se han documentado crías en generaciones consecutivas, con ciclos de tres o cuatro años.</p>



<p>La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">expansión ganadera</a>, el anuncio de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/ecuador-carretera-amenaza-parque-nacional-llanganates-biodiversidad/">apertura de una carretera a través del Parque Nacional Llanganates</a>&nbsp;y el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">crecimiento de la minería ilegal</a>&nbsp;todavía son&nbsp;<strong>amenazas latentes</strong>&nbsp;no solo para los tapires, sino también para la gran biodiversidad que atesoran los flancos orientales de los Andes.</p>



<p>A Reyes le da esperanza atestiguar un cambio en las actitudes de los habitantes de la zona, especialmente de aquellos que fueron cazadores y ahora destinan sus fincas o parte de ellas a la&nbsp;<strong>conservación y protección de la biodiversidad</strong>. Y concluye: “es importante seguir aportando para proteger estos sitios, en algunos casos prácticamente intactos. Eso da un poco de esperanza a pesar del panorama cuesta arriba, pero no estamos solos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: Estudiar las emociones humanas para conservar el tapir</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_209589"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/10/19005324/MG_0336.jpg" alt="Conservación de la selva maya. Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez." class="wp-image-209589" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez.</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-denuncias-presunta-pesca-ilegal-parque-revillagigedo-archivadas/">México: denuncias por presunta pesca ilegal en el Parque Nacional Revillagigedo están en el aire o archivadas</a></strong></p>



<p>El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas, es&nbsp;<strong>una de las regiones más biodiversas de México</strong>&nbsp;y con mayor número de especies de mamíferos, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://awsassets.panda.org/downloads/fs14_chiapas_eltriunfo.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Mundial para la Naturaleza</a>&nbsp;(WWF, por sus siglas en inglés). Ahí está la&nbsp;<strong>Reserva de la Biósfera El Triunfo</strong>, de 119 000 hectáreas, donde habita el tapir centroamericano.</p>



<p>En la zona viven alrededor de 229 000 personas, de las cuales 14 200 viven dentro de la reserva. En los alrededores&nbsp;<strong>predomina el cultivo de café</strong>, aunque también existen otros cultivos y ganadería.</p>



<p><strong>Los habitantes cumplen un rol clave en la conservación de su entorno</strong>, principalmente de especies emblemáticas que figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas, entre ellas el tapir. Por eso, Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, ha liderado y acompañado una serie de investigaciones y proyectos que&nbsp;<strong>buscan entender la relación de los seres humanos con la fauna del lugar</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234142/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.54.png" alt="" class="wp-image-271741" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades de educomunicación con los niños. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p>En uno de esos estudios, realizado en 2021, la investigadora Nathalia Castillo-Huitron lideró un&nbsp;<strong>análisis de actitudes de conservación</strong>. 238 habitantes de la reserva dieron al tapir una puntuación de interés por su protección de 2.09 en una escala de -3 a 3. La calificación estuvo por encima de el jaguar (<em>Panthera onca</em>) y el puma (<em>Puma concolor</em>) y los resultados se publicaron en 2024 en la revista&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/380573139_Influence_of_human_emotions_on_conservation_attitudes_toward_relevant_wildlife_species_in_El_Triunfo_Biosphere_Reserve_Mexico" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Biodiversity and Conservation</a>. El mismo estudio identificó que la disposición de una persona a proteger el tapir es uno de los indicadores más sólidos de su actitud general hacia la conservación de la fauna.</p>



<p>En este y otros trabajos, Naranjo y los equipos con los que colabora, conocieron que&nbsp;<strong>quienes tuvieron interacción directa con los tapires tendían a tener percepciones más positivas y reacciones menos agresivas</strong>. “Las personas que no conocen a estos animales tendían a llevarse mucho más por aspectos culturales o historias que les contaban que muchas veces tienen una connotación negativa”, dice el investigador.</p>



<p>Como solución, entre 2023 y 2024, El Colegio de la Frontera Sur, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Universidad Autónoma de Barcelona desarrollaron un&nbsp;<a href="https://www.ecosur.mx/ecoconsulta/proyectos/1932" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de educomunicación</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>mejorar las actitudes de las comunidades hacia el tapir</strong>&nbsp;y otras especies emblemáticas. Fueron 446 personas, entre niños y adultos, que participaron en talleres, caminatas etnológicas e intercambios de conocimientos científicos y locales.</p>



<p>“A través de relatos y anécdotas de quienes tuvieron interacción, tratamos de cambiar las percepciones negativas para transformarlas en acciones positivas”, cuenta Naranjo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234128/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.09.png" alt="" class="wp-image-271740" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros de las comunidades reciben camisetas de Grupo de Especialistas del Tapir. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p>Para el especialista, sí hay un cambio favorable a la conservación, principalmente entre niños y jóvenes. “Parecen tener una conciencia cada vez mayor hacia la protección de la fauna silvestre.&nbsp;<strong>Muchos ya no están interesados en cazar tapir</strong>, como lo hicieron sus padres o abuelos por necesidad”, señala.</p>



<p>Después de los talleres, las comunidades Plan de Ayala, Ampliación Lagunas, Monte Virgen, Toluca y 3 de Mayo reafirmaron su determinación de&nbsp;<strong>establecer controles internos para la cacería de subsistencia</strong>, sobre todo de animales amenazados y en peligro de extinción. “La evaluación de resultados de estas medidas aún está en proceso”, añade Naranjo.</p>



<p>En otras comunidades de Chiapas ya hay resultados concretos. Naranjo cuenta que poblaciones cercanas a áreas protegidas establecieron prohibición y controles de cacería en sus territorios comunales. También instauraron reservas comunitarias y mejoramiento del hábitat. Cada vez más personas conocen que el tapir es una especie que cumple un rol clave en la&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23586556/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dispersión de semillas grandes</a>&nbsp;y&nbsp;<strong>es indispensable en el funcionamiento de los ecosistemas en los que habita</strong>.</p>



<p><em><strong>Foto principal:</strong> Un ejemplar adulto de tapir de tierras bajas en la Orinoquía colombiana. <strong>Foto:</strong> Cortesía Ángela Alviz</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-del-tapir-esfuerzos-proteger-guardianes-silenciosos-bosques-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128463</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 20:23:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Las sendas de Marx: el feminismo de Silvia Federici y la Educación Popular.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/las-sendas-de-marx-el-feminismo-de-silvia-federici-y-la-educacion-popular/</link>
        <description><![CDATA[<p>El artículo explora dos sendas dejadas por el marxismo: 1) el feminismo de Silvia Federici, que denunció cómo en el capitalismo las mujeres son úteros que producen cuerpos (fuerza de trabajo)  para el capital, y 2) la educación popular que aparece como una alternativa frente a la educación hegemónica instrumentalista que solo reproduce ideológicamente el sistema capitalista vigente.  </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Toda senda se ve mejor cuando ha sido recorrida, cuando ha sido caminada. La historia intelectual permite dar cuenta de las huellas que han quedado en el camino y de las posibilidades que una filosofía abrió en la historia del pensamiento. En este sentido, las sendas dejadas por Marx son múltiples. En esas sendas, el mismo marxismo se ha puesto en cuestión y se ha ido agrandando en la medida en que incorpora superando sus propios puntos ciegos.</p>



<p>Una de esas sendas, fue la relación que se estableció entre el marxismo y el feminismo. En este sentido, la concepción materialista de la historia permitió a las feministas realizar un análisis más concreto de la explotación de la mujer en el sistema capitalista actual. Si bien Marx y Engels fueron conscientes de que “para el burgués, su mujer no es otra cosa que un instrumento de producción” y de que se “trata precisamente de acabar con esa situación de la mujer” (1968, p. 56), pensadoras como Silvia Federici han mostrado algunos puntos ciegos del marxismo. En su teoría, la periferia de Europa, por ejemplo, América Latina, ha jugado un papel importante para “corregir” ciertas posiciones marxistas. Para ella, el marxismo de Marx y los sobrevinientes han sido ciegos al tema de la <em>reproducción </em>del trabajo, específicamente, en dos niveles: el primero, en la reproducción de la fuerza de trabajo misma, es decir, la reproducción de los seres humanos que no tienen medios de vida y que, por lo tanto, sólo poseen su fuerza vital, su cuerpo, para vender por un salario. Es claro que la reproducción de la fuerza de trabajo se da, en primer lugar, en la <em>procreación</em>. <strong>La procreación es la fábrica de seres humanos, de carne viviente, necesitada, sufriente, de mano de obra trabajadora, lista para ser explotada en el capitalismo. En otras palabras: las mujeres <em>son fábricas de producción de cuerpos para el capital</em>.</strong> De tal manera, que no se trata sólo del análisis de la reproducción de la fuerza de trabajo como <em>mercancía</em>, u observando el salario mínimo permitido que el dueño de los medios de producción o empresario paga al obrero para que se mantenga vivo y reponga sus energías para seguir trabajando. No. <strong>La procreación, realizada por las mujeres, no es valorada ni tenida en cuenta en el mantenimiento y en la reproducción general del orden capitalista. No hay capitalismo <em>sin </em>seres humanos procreados para la reproducción del sistema.</strong> En este sentido, todo el tema de la crianza y el trabajo invertido en ella, es invisibilizado o naturalizado. La pregunta es: ¿por qué esta actividad no es tenida en cuenta como agregación de valor al trabajo, como un medio más que contribuye a la dinámica capitalista?</p>



<p>&nbsp;El segundo nivel o punto ciego del análisis marxista, <strong>es el tema del <em>trabajo doméstico no pago</em></strong><em>.</em> Este trabajo, el que realizan las mujeres en la casa, también es fundamental para la reproducción del orden social capitalista, y, sin embargo, poco es tenido en cuenta en el análisis marxista. Sólo en las revueltas que realizaron las mujeres en los años 60 y 70 del siglo pasado en contra del trabajo doméstico se visibilizó el tema que</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>desenmascaró la centralidad del trabajo doméstico no retribuido en la economía capitalista, reconfigurando nuestra imagen de la sociedad como un inmenso circuito de plantaciones domésticas y líneas de ensamblaje, en que la producción de los trabajadores está sobre las bases cotidianas y generacionales. Las feministas no sólo plantearon que la reproducción de la fuerza de trabajo involucra un rango más amplio de actividades que el mero consumo de mercancías, puesto que <strong>la comida debe ser preparada, las ropas deben lavarse, y los cuerpos necesitan ser procurados y lavados. [Este análisis] confirmó que el capitalismo no es necesariamente identificable con el trabajo formal y asalariado: argumentó que en esencia es trabajo no libre, y reveló la conexión umbilical entre la devaluación del trabajo reproductivo y la devaluación de la posición social de la mujer. </strong>(Federici, 2013, p. 29).</p>
</blockquote>



<p>Este análisis del trabajo doméstico no pago, puso de presente ciertos límites del marxismo, por ejemplo, el expresar sólo los intereses del proletariado mundial, aquél de los trabajadores hombres, adultos y blancos, que tienen su poder por su lugar en las posiciones principales de la producción capitalista; igualmente, mostró el carácter eurocéntrico de esta concepción. En estos análisis, la mujer quedó al margen, por fuera del análisis concreto de la dinámica transformadora.</p>



<p>Creo que un aporte fundamental del marxismo, con su atención a las condiciones materiales, &nbsp;consiste en <strong>superar la llamada <em>meritocracia</em></strong>. A menudo uno escucha, incluso de gente muy solvente intelectualmente, que hay mujeres que triunfan en distintas ramas de las artes, como la música, la pintura, o en la literatura, la ciencia, la academia, la empresa, etc., por sus méritos, sin necesidad de estar reivindicando el hecho de ser mujeres, es decir, sin poner de presente su sexo o su género. Pues bien, la meritocracia tan arraigada en el sistema neoliberal, según la cual “cada individuo ocupa la posición social para la cual reúne las destrezas más adecuadas, en función de los méritos desarrollados y acumulados a lo largo de su vida”, pasa por alto el hecho de que <strong>“cada individuo posee diferente capital social según su origen </strong>social (Uña y Hernández, 2004, p. 898-899). Es cierto que algunos individuos logran superar las barreras sociales, sin embargo, este hecho no sirve como argumento para desmentir el problema estructural de desigualdades reproducidos por el capitalismo. En fin, <strong><em>la meritocracia, que nació en el marco de la sociología funcionalista en Estados Unidos, no es un argumento contra el feminismo, pues si algunas lo logran, muy bien por ellas, pero la meritocracia en sí misma no cuestiona las condiciones sociales materiales que generan y reproducen la desigualdad. </em></strong>Este mismo argumento sirve para pensar el problema de la pobreza, pues el hecho de que algunos salgan de pobres, lo cual logran muy pocos, no cuestiona ni mucho menos lleva a la superación de las condiciones que hacen posible la pobreza.</p>



<p><strong>La educación popular</strong></p>



<p>Otra de las sendas que abrió el marxismo de Marx y Engels fue el de la educación. En el <em>Manifiesto del partido comunista </em>Marx y Engels son plenamente conscientes de que la cultura no “es para la inmensa mayoría de los hombres más que el adiestramiento que los transforma en máquinas” (Marx y Engels, 1968, p. 54). La educación es vista como un medio para la reproducción de la sociedad dominante, donde “la gran industria destruye todo vínculo de familia para el proletariado y transforma a los niños en simples artículos de comercio, en simples instrumentos de trabajo” (<em>Ibíd., </em>p. 56).</p>



<p>Por eso Marx y Engels sostienen, que, durante la dictadura del proletariado, cuando éste toma el poder y lo ejerce en miras a la transformación paulatina del orden, una de las medidas necesarias es la “educación pública y gratuita de todos los niños, abolición del trabajo de estos en las fábricas” (<em>Ibíd</em>., p. 60). Desde luego, la educación pública de la que se hablan aquí, no es aquélla ofrecida por el Estado burgués. Es otro tipo de educación, con otros valores. Esto es claro en la <em>Crítica del programa de Gotha </em>de 1875, donde Marx rechaza el que el Estado financie la educación de la clase burguesa, a la vez que sostiene que: “Eso de educación popular a cargo del Estado es absolutamente inadmisible […] lejos de esto lo que hay que hacer es sustraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y de la iglesia” (1986, p. 31). El Estado no puede ser el educador del pueblo, pues al ser Estado de clase, ofrece una educación de clase que reproduce el orden social capitalista y con él, la explotación.</p>



<p>La Educación en Marx está ligada a la división social del Trabajo. De hecho, la organización de la escuela busca reproducir una educación al servicio de las distintas ramas de la producción y de los oficios. Por eso el niño, termina siendo una especie de máquina prefigurada, “esquemas, especie de espectros amaestrados” (Cioran, 2005, p. 197), para desempeñar labores específicas dentro del capitalismo, lo cual es visto como una forma de limitación de sus posibilidades. De hecho, como ha mostrado Lukács, esa especialización en las funciones es una cosificación, pues con ella, la persona pierde la visión global del proceso productivo y se dedica a su limitada función:</p>



<p>El proceso de trabajo se descompone cada vez más en operaciones parciales abstractamente racionales, con lo que se rompe la relación del trabajador con el producto como un todo, y su trabajo se reduce a una función especial que se repite mecánicamente (1984, II, p. 13).</p>



<p>En conclusión, podemos decir, que para Marx la educación <em>reproduce</em> la sociedad existente, es un <em>dispositivo</em> <em>disciplinario</em> que busca normalizar los valores de la sociedad burguesa. La educación es, por consiguiente, educación de clase que está al servicio de la dominación capitalista, a la vez que <em>promueve la división social del trabajo</em> para mantener ese orden social. Ésta división social del trabajo obliga al individuo a moverse “en un determinado círculo exclusivo de actividades, que le viene impuesto y del que no puede salirse” (Marx y Engels, 2014, p. 27) y que termina reproduciendo la posición de clase del individuo, su relación con los demás y su relación con los productos. Por ejemplo, si soy pobre no podré estudiar ciertas carreras y estaré condenado a realizar ciertas labores, a la vez que mi círculo social estará limitado probablemente a los de mi clase. Igualmente, tendré cierto consumo limitado, pues no podré acceder a productos costosos.</p>



<p>Muchas de estas cuestiones se han transformado evidentemente. Por ejemplo, la creación de la clase media, permitió rebasar algunos escollos, pero hoy tal clase pasó a ser esclava de la deuda y el crédito. En la actualidad, las tarjetas de crédito, son una cárcel para la vida de las personas, pues con ellas se empeñan el <em>desgaste de la vida futura</em>. La deuda es biopolítica, es una fagocitosis prematura de la existencia. &nbsp;</p>



<p>En Marx, pues, la educación es “funcionalista” y, por ende, no es libre, pues está permeada, tal como las universidades actuales, por la <em>función</em> que los Estados y los grupos económicos le asignan. Podríamos decir, que en Marx encontramos ya la idea de la <em>mercantilización</em> de la educación.&nbsp;</p>



<p>Esta lectura de la educación ha influido mucho en América Latina: la encontramos, en cierta forma, en la pedagogía del oprimido de Paulo Freire (1981), en las distintas corrientes de la educación popular y, en Colombia, por ejemplo, en la obra de Estanislao Zuleta (2006). Los puntos de encuentro, son, entre otros:</p>



<p>1º. La Educación popular concibe la historia como un producto humano; es decir, la historia es producto de la actividad práctica humana como decía Antonio Gramsci.</p>



<p>2º. La sociedad está compuesta por opresores y oprimidos o, como en Marx, por explotadores y explotados.</p>



<p>3º. El hombre <em>hace</em> la historia, por esa misma razón, puede <em>transformarla</em>.</p>



<p>4º. Como dice Freire, “ninguna realidad se transforma así misma” (1981, p. 46), por eso es necesaria la toma de conciencia de los sujetos subalternos, para que ellos mismos, en concurso con el educador, dirijan su proceso de liberación. En el marxismo, como bien ha mostrado Löwy, se trata de la auto-emancipación obrera, pues la emancipación no viene desde arriba o por medio de un hombre providencial. Es la toma de conciencia y la acción revolucionaria. “Es necesario que las mismas masas pesen, que ya han comprendido ellas mismas de qué se trata, por qué intervienen (con su cuerpo y con su vida)” (Engels citado por Löwy, 2010, p. 43).</p>



<p>5º. La transformación implica y requiere una <em>comprensión</em> de la realidad, se requiere “ganar la conciencia crítica de la opresión”, dice Freire. Es la misma idea del marxismo, tal como está expuesta en la tesis 11 (en su correcta comprensión).</p>



<p>6º. En Freire, como en Marx, hay una <em>unidad dialéctica</em> entre teoría y práctica. En la <em>Pedagogía del oprimido </em>se dice que la praxis es “reflexión y acción de los hombres sobre el mundo para transformarlo. Sin ella es imposible la superación de la contradicción opresor-oprimido”.</p>



<p>7º. Por eso la Educación popular es una práctica social, tal como el proceso emancipador en Marx.</p>



<p>8º. Hay en la educación popular, “una lectura crítica del orden social vigente y un cuestionamiento al papel integrador que ha jugado allí la educación formal”, tal como está presente en los esbozos marxistas sobre la educación.</p>



<p>9º. “Una intencionalidad política emancipadora frente al orden social imperante” (Torres, 2016, p. 14). Y, diría,</p>



<p>10º. Un uso de los instrumentos conceptuales del marxismo, sus categorías y, como ya se dijo, su método, tomados como “caja de herramientas” para el análisis social y de los contextos, aspectos relevantes para lo que Freire llamó “inserción crítica” en la realidad, la cual ya es una forma de praxis.&nbsp;</p>



<p>Estas dos sendas mencionadas solo ponen de presenta que Marx es un pensador clásico que aún conserva un potencial inaudito (no audible aún, en palabras de la filósofa María del Rosario Acosta) para pensar el mundo que tenemos.&nbsp;</p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Federici, Silvia (2013). <em>Mujeres, reproducción social y lucha por lo común. </em>Bogotá: Ediciones Desde abajo.</p>



<p>Freire, Paulo (1981). <em>Pedagogía del oprimido. </em>México: Siglo XXI Editores.</p>



<p>Löwy, Michael (2010). <em>La teoría de la revolución en el joven Marx. </em>Buenos Aires: Herramienta y El Colectivo.</p>



<p>Lukács, Georgy. (1984). <em>Historia y conciencia de clase, </em>tomos I y II, Madrid: Sarpe.</p>



<p>Marx, Karl (1986). <em>Crítica del programa de Gotha. </em>Moscú: Editorial Progreso.</p>



<p>Marx, Karl y Engels, Friedrich (1968). <em>Manifiesto del partido comunista. </em>Pekín: Edición en Lenguas Extranjeras.</p>



<p>Marx, Karl y Engels, Friedrich (2014). <em>La ideología alemana. </em>Madrid: Akal.</p>



<p>Torres, Alfonso (2016). <em>La educación popular. Trayectoria y actualidad </em>(2ª ed.)<em>. </em>Bogotá: Editorial El búho.</p>



<p>Uña, Octavio y Hernández, Alfredo (2004). <em>Diccionario de Sociología. </em>Madrid: Universidad Rey Juan Carlos.</p>



<p>Zuleta, Estanislao (2006). <em>Educación y democracia. </em>Medellín: Hombre Nuevo Editores. Fundación Estanislao Zuleta.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128446</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 15:06:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Las sendas de Marx: el feminismo de Silvia Federici y la Educación Popular.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/el-corsario-negro-50-anos-de-una-gran-pelicula-de-piratas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se celebran 50 años de una gran película de piratas, El Corsario Negro, protagonizada por el legendario actor indio Kabir Bedi, cinta que fue filmada enteramente en Colombia. Bienvenidos a la aventura!</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="376" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg" alt="" class="wp-image-128272" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg 376w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero-282x300.jpg 282w" sizes="(max-width: 376px) 100vw, 376px" /></figure>



<p>El escritor italiano Emilio Salgari, diestro con la pluma, como sus personajes con la espada, nos dejó personajes inolvidables en novelas de aventuras, como&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Corsario Negro</em>, héroes anticoloniales, porque se trataba de personajes caídos en desgracia por maniobras de imperios adversos (el británico y el español, respectivamente), quienes dedicaban sus esfuerzos y recursos en defender a quienes eran víctimas de la colonización violenta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="759" height="422" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan.jpg" alt="" class="wp-image-128258" style="aspect-ratio:1.7986078083790913;width:487px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan.jpg 759w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan-300x167.jpg 300w" sizes="(max-width: 759px) 100vw, 759px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi como Sandokán (1976).</figcaption></figure>



<p>Durante el presente año de 2026, se cumplen cincuenta años de dos producciones audiovisuales italianas, que nos marcaron a los que éramos unos niños en 1976, la miniserie Sandokán y la película&nbsp;<em>Il Corsaro Nero</em>, conocida en España como&nbsp;<em>El Juramento del Corsario Negro</em>, ambas dirigidas por Sergio Sollima y protagonizadas por el actor indio Kabir Bedi y la actriz francesa Carole André.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="611" height="823" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png" alt="" class="wp-image-128261" style="width:460px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png 611w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro-223x300.png 223w" sizes="(max-width: 611px) 100vw, 611px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mel Ferrer en El Corsario Negro. </figcaption></figure>



<p>Dentro del elenco de&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, está el mítico Mel Ferrer, a quien se le recuerda como espadachín en&nbsp;<em>Scaramouche</em>&nbsp;(1952), así como el cantante Tony Renis, famoso por el tema&nbsp;<em>Quando, quando, quando,&nbsp;</em>su personaje es un español que se enamora de una guerrera indígena, encarnada por la actriz austriaca Sonja Jeannine. Angelo Infanti interpreta al&nbsp;<em>Capitán Morgan</em>, Infanti estuvo en el elenco de&nbsp;<em>El Padrino</em>. La actriz alemana Dagmar Lassander, interpreta a la marquesa de Bermejo. También interviene la jovencita barranquillera Pierangeli Llinás, dando inicio a una interesante carrera, como actriz, productora y directora de cine.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="680" height="1022" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg" alt="" class="wp-image-128262" style="aspect-ratio:0.665365791241483;width:448px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg 680w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px" /></figure>



<p>Emilio Salgari (1862 – 1911), periodista y marinero italiano que devino en novelista de aventuras históricas, aprovechó sus conocimientos para alimentar sus obras. La vida de Salgari, osciló entre el éxito como autor de culto y la tragedia personal, marcada por una serie de suicidios en la familia, incluyendo la del mismo escritor, quien era víctima de un contrato leonino con editores que se enriquecían a su costa, mientras él acumulaba deudas y pobreza. Es impresionante la cantidad de obras de Salgari, quien escribía sin descanso para intentar llevar una vida medianamente digna, más de 80 novelas, incluyendo una de ciencia-ficción titulada&nbsp;<em>Las maravillas del 2000</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="251" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3.jpg" alt="" class="wp-image-128263" style="aspect-ratio:1.593724708958476;width:512px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3-300x188.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p>La miniserie&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;de la RAI, fue un éxito internacional en medio mundo, una de mis favoritas durante la infancia. Aprovechando la celebridad alcanzada por sus protagonistas se produjo una película, basada en otro personaje de Salgari, una especie de alter ego suyo, Emilio de Roccanera, noble italiano, quien termina convertido en pirata del Caribe, conocido como&nbsp;<em>el Corsario Negro</em>, motivado por el deseo de justicia y venganza. Aparte de la aventura necesaria, se narra el amor imposible del personaje por Honorata, hija del flamenco Wan Guld, el hombre que asesinó a su familia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="621" height="369" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6.png" alt="" class="wp-image-128264" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6.png 621w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6-300x178.png 300w" sizes="auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px" /></figure>



<p>Al igual que la serie de&nbsp;<em>Sandokán</em>, se cumplen 50 años de una película que resulta imprescindible para quienes gusten del género de piratas y que para los cinéfilos en general resulta un grato descubrimiento, por su realización cuidadosa, la fotografía, el vestuario y la producción en general. Los escenarios resultan muy fidedignos, porque la cinta fue filmada en Cartagena de Indias y en Santa Marta, dos de las perlas colombianas del Caribe. Capítulo aparte, hay que destacar la banda sonora de la película, compuesta por los hermanos Guido y Maurizio De Angelis, célebres por sus obras para cine y televisión, incluyendo el tema de&nbsp;<em>Sandokán</em>, que algunos tatareamos, de vez en cuando y de forma automática.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="625" height="484" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5.png" alt="" class="wp-image-128265" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5.png 625w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5-300x232.png 300w" sizes="auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px" /><figcaption class="wp-element-caption">La actriz Carole André, previo a una escena memorable de la película. </figcaption></figure>



<p>Una escena puede salvar a una película, cuando queda grabada en el recuerdo y&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>&nbsp;la tiene. La secuencia memorable de la cinta, es cuando la bella y desgraciada Honorata es abandonada en el mar a su suerte, cumpliendo la sentencia de muerte, por ser hija del tirano Wan Guld, ahora Gobernador de Maracaibo. La escena es preciosa, Honorata (Carole André)&nbsp;&nbsp;permanece de pie todo el tiempo, mientras su barca se mueve a merced de las olas del mar y se va alejando, al tiempo que el impasible Emilio, llora desde la toldilla en la popa, observándola en su impotencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="470" height="357" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg" alt="" class="wp-image-128266" style="width:504px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg 470w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima-300x228.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px" /><figcaption class="wp-element-caption">Los actores Kabir Bedi y Sal Borgese con el director Sergio Sollima. </figcaption></figure>



<p>El director Sergio Sollima, fue célebre por una trilogía de&nbsp;<em>spaghetti western</em>, luego de haber sido guionista en diversos filmes, pero sobre todo se le recuerda por las realizaciones con el personaje de&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y la película a la que nos referimos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="773" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg" alt="" class="wp-image-128267" style="aspect-ratio:1.3247141992803235;width:551px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-300x227.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-768x580.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1536x1160.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial.jpeg 1800w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Afiche de la película<em> Octopussy</em> (1983). </figcaption></figure>



<p>El actor indio Kabir Bedi, es una leyenda viviente, siendo exitoso en las más importantes industrias audiovisuales del mundo. El intérprete nacido en Lahore, India, en 1946, ya tenía un bagaje en Asia, por sus trabajos en su país de origen, cuando fue descubierto en Europa y América Latina, gracias al rol de <em>Sandokán</em> y luego fue reconocido en Hollywood y el resto del mundo, por su papel de villano en la película <em>Octopussy</em>, de la saga de <em>James Bond</em>, durante la era de Roger Moore como el <em>agente 007</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="604" height="821" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png" alt="" class="wp-image-128268" style="width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png 604w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10-221x300.png 221w" sizes="auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi en <em>El Corsario Negro</em>, filmada en Colombia. </figcaption></figure>



<p>La autobiografía de Bedi, titulada&nbsp;<em>Historias que debo contar. La vida emocional de un actor&nbsp;</em>(2023), resulta una lectura grata y apasionante que recorre el devenir existencial del intérprete, con multitud de anécdotas. En este libro, Bedi recuerda con cariño la experiencia de haber filmado en Colombia y haber vivido durante varios meses en Cartagena de Indias, tiene palabras de agradecimiento para el recientemente fallecido Salvo Basile, quien fue Coordinador de producción e incluso tuvo un pequeño papel con diálogo, pero curiosamente no sale en los créditos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="584" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png" alt="" class="wp-image-128269" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-300x171.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-768x438.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8.png 1234w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Escena de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p>Kabir Bedi considera que&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, fue una de las mejores películas en las cuales intervino, porque fue una realización esmerada y en un ambiente muy agradable, lamenta que no tuviera el éxito que se merecía en su estreno en el cine, aunque como ha sucedido con otras producciones, ha tenido una segunda mejor vida en el video y las plataformas, convirtiéndose en cinta de culto y referencia, especialmente para los seguidores del género de piratas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg" alt="" class="wp-image-128270" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del disco con la Banda Sonora de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p>El testimonio de Bedi se convierte en la mejor invitación para rescatar del fondo del mar a&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, el mismo pirata que hizo un pacto con el Diablo, en una tenebrosa noche de tormenta en el Caribe. La película se puede ver en diversas plataformas, no es sino buscarla. ¡Buen viento y buena mar!</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1471" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg 1000w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-204x300.jpg 204w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-696x1024.jpg 696w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-768x1130.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128256</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Apr 2026 14:39:35 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/entre-la-incertidumbre-y-el-riesgo-latinoamerica-debe-prepararse-para-la-posible-llegada-de-el-nino-en-2026/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una señal de alerta comienza a tomar forma en el océano Pacífico. Modelos climáticos internacionales&nbsp;apuntan a la posible formación de un evento El Niño en 2026, con escenarios que incluso contemplan una&nbsp;intensificación extrema, lo que algunos científicos describen —con cautela— como un posible&nbsp;“súper El Niño”. Sin embargo, la comunidad científica advierte que, aunque las señales [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Modelos climáticos apuntan a la posible llegada de un evento intenso de El Niño en 2026, aunque se espera tener mayor certeza sobre su evolución hacia mediados de año.</em></li>



<li><em>Mientras Perú y Ecuador ya registran calentamiento costero y riesgo de lluvias intensas, Colombia enfrenta la amenaza de sequías severas y México una combinación de déficit de lluvias y mayor actividad ciclónica en el Pacífico.</em></li>



<li><em>El fenómeno podría afectar el agua, la agricultura, la energía, la pesca y la salud pública, con impactos económicos y sociales que dependerán del nivel de preparación de cada país.</em></li>



<li><em>Expertos coinciden en que, independientemente de si se trata de un “súper El Niño”, la prioridad es anticiparse y fortalecer la gestión del agua, el monitoreo climático y la comunicación ante un fenómeno recurrente y de alcance global.</em></li>
</ul>



<p>Una señal de alerta comienza a tomar forma en el océano Pacífico. Modelos climáticos internacionales&nbsp;<strong>apuntan a la posible formación de un evento El Niño en 2026</strong>, con escenarios que incluso contemplan una&nbsp;<a href="https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc.shtml" target="_blank" rel="noreferrer noopener">intensificación extrema</a>, lo que algunos científicos describen —con cautela— como un posible&nbsp;<strong>“súper El Niño”</strong>.</p>



<p>Sin embargo, la comunidad científica advierte que, aunque las señales existen,&nbsp;<strong>la incertidumbre sigue siendo elevada</strong>. La evolución del fenómeno dependerá de la interacción entre el océano y la atmósfera en los próximos meses, en un periodo del año en el que los modelos climáticos pierden capacidad predictiva.</p>



<p>“El problema no es solo si va a ocurrir El Niño, sino qué tan fuerte puede llegar a ser”, dice Alejandro Jaramillo Moreno, investigador del&nbsp;<strong>Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático</strong>&nbsp;de la Universidad Nacional Autónoma de México (<a href="https://www.atmosfera.unam.mx/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">UNAM</a>).&nbsp;<strong>“Estamos todavía en una etapa con alta incertidumbre”</strong>.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/activista-colombiana-gana-premio-goldman-2026-lucha-contra-fracking/">Una activista colombiana gana el premio Goldman 2026 por su lucha contra el fracking</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21211717/Captura-de-pantalla-2026-04-21-a-las-2.17.02-p.m.png" alt="" class="wp-image-271647" /><figcaption class="wp-element-caption">Las barras muestran la probabilidad de El Niño (barras rojas), ENSO-Neutral (barras grises) y La Niña (barras azules) para nueve temporadas superpuestas de tres meses (cada letra representa un mes; por ejemplo, M = mayo; J = Junio). El sombreado de color dentro de las barras indica las probabilidades de diferentes categorías de intensidad de El Niño o La Niña (débil, moderada, fuerte y muy fuerte). Tabla: cortesía NOAA</figcaption></figure>



<p>Los especialistas coinciden en que anticipar la magnitud del evento es particularmente difícil en esta fase. Entre marzo y mayo se presenta la llamada “barrera de predictibilidad”, un periodo en el que la transición estacional hace que el océano y la atmósfera en el Pacífico tropical no estén bien acoplados, lo que reduce la precisión de los modelos y provoca que las proyecciones puedan cambiar con rapidez.&nbsp;<strong>Por ello, advierten, los pronósticos más confiables podrían consolidarse recién hacia mediados de año.</strong></p>



<p>En paralelo, la comunidad científica ya analiza los posibles efectos de este fenómeno en distintas regiones del planeta, especialmente en el Pacífico oriental, donde sus impactos suelen ser más directos.</p>



<p><em><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;</em>conversó con especialistas en&nbsp;<strong>Ecuador, Perú, Colombia y México</strong>&nbsp;para entender cómo podría manifestarse El Niño en cada país y qué implicaciones tendría para las lluvias, las sequías, la actividad ciclónica y sectores clave como la pesca y la gestión del riesgo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Perú: un Niño que ya está en marcha</h2>



<p>En Perú, el fenómeno no es una proyección futura, sino una condición ya en curso. Desde inicios de año, el país enfrenta un evento activo de calentamiento oceánico frente a su litoral.&nbsp;<strong>“El mar frente a la costa peruana y ecuatoriana ya presenta anomalías de entre 1.5 y 2 grados centígrados por encima de lo normal”</strong>, explica Kobi Mosquera, investigador del&nbsp;<strong>Instituto Geofísico del Perú</strong>&nbsp;(<a href="https://www.gob.pe/igp">IGP</a>). “Esto nos ubica dentro del rango de un Niño costero”.</p>



<p>Este calentamiento en el Pacífico oriental responde, según el especialista, a una combinación de factores:&nbsp;<strong>el debilitamiento de los vientos alisios</strong>&nbsp;—corrientes de aire constantes que soplan de este a oeste entre las zonas subtropicales y la región ecuatorial—&nbsp;<strong>y la llegada de ondas Kelvin</strong>&nbsp;—pulsos de calor que se desplazan bajo la superficie del océano— que elevan la temperatura del mar en la franja cercana a Sudamérica.</p>



<p><strong>A diferencia del fenómeno global más conocido, El Niño costero tiene una escala regional y efectos más inmediatos</strong>. En Perú, el seguimiento se concentra en la región Niño 1+2, un sector clave del Pacífico donde el aumento de la temperatura marina suele traducirse en lluvias intensas en la costa, especialmente durante el verano austral.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270220"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/04150950/WhatsApp-Image-2026-03-04-at-10.09.34-AM.jpeg" alt="La gente inspecciona la carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, el lunes 23 de febrero de 2026. (Foto AP/José Sotomayor)" class="wp-image-270220" /><figcaption class="wp-element-caption">La gente inspecciona la carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, el lunes 23 de febrero de 2026, producto de El Niño costero. (Foto AP/José Sotomayor)</figcaption></figure>



<p><strong>Sin embargo, el comportamiento del sistema no es uniforme.</strong>&nbsp;Mosquera subraya que el Pacífico tropical funciona como un engranaje dividido en dos zonas principales: el sector oriental, próximo a Sudamérica, y el central, más alejado. La interacción entre ambas define los impactos en tierra.</p>



<p>“<strong>Si el calentamiento se concentra frente a la costa peruana, aumenta la probabilidad de lluvias intensas en el litoral</strong>. Pero si ocurre en el Pacífico central, el efecto puede ser opuesto en los Andes, con déficit de precipitaciones en el sur y centro del país”, explica. Esta diferencia ayuda a entender por qué los eventos de El Niño no producen consecuencias idénticas, ni siquiera dentro de un mismo territorio.</p>



<p>La incertidumbre, sin embargo, sigue marcando el análisis.&nbsp;<strong>“Los modelos pueden anticipar el desarrollo de un evento, pero no su magnitud”</strong>, advierte Mosquera. A esto se suma la llamada barrera de predictibilidad, que reduce la confiabilidad de los pronósticos en esta época del año. “Más allá de abril, no son muy confiables; estaremos más confiados en los modelos con los pronósticos que se den en a partir de junio aproximadamente”.</p>



<p>Por ahora, los escenarios más extremos —como un evento comparable a los de 1982-1983 o 1997-1998— no pueden confirmarse. Aun así, los especialistas observan señales que ameritan atención, como&nbsp;<strong>cambios recientes en los vientos del Pacífico occidental que podrían generar nuevas ondas cálidas y reforzar el calentamiento en los próximos meses.</strong></p>



<p>Si estas condiciones persisten hacia el verano austral,&nbsp;<strong>el principal riesgo en Perú será un aumento de las lluvias intensas en la costa, con efectos en cadena sobre el territorio.</strong>&nbsp;“Podríamos ver inundaciones, desbordes de ríos, huaicos [flujos de lodo y piedras] y deslizamientos”, señala Mosquera. A ello se suman impactos menos visibles pero recurrentes, como problemas de salud asociados al estancamiento de agua tras eventos extremos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_243367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/06/14162654/Brote-de-dengue-2023-Minsa.jpeg" alt="" class="wp-image-243367" /><figcaption class="wp-element-caption">Las lluvias y posibles inundaciones causadas por El Niño pueden propiciar enfermedades como dengue, zika y chikungunya. Foto: Minsa</figcaption></figure>



<p><strong>Actualmente, el país ya se encuentra en nivel de alerta dentro de su sistema oficial de monitoreo.</strong>&nbsp;Esto implica un seguimiento continuo y la emisión de reportes periódicos dirigidos a autoridades nacionales, regionales y locales. Sin embargo, el especialista reconoce que la vulnerabilidad estructural sigue siendo un desafío pendiente.</p>



<p><strong>“El fenómeno siempre nos ha impactado de la misma manera y todavía no vemos cambios suficientes para reducir esos daños”</strong>, sostiene.</p>



<p>En ese contexto, la recomendación es anticiparse. Con varios meses por delante antes de la temporada de lluvias, Mosquera insiste en la necesidad de actuar ahora. “<strong>Este es el momento para ejecutar medidas de prevención.</strong>&nbsp;Si no ocurre este año, ocurrirá después. El Niño es un fenómeno recurrente”, concluye.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/proyecto-ley-extraer-gas-dentro-areas-protegidas-debate-congreso-peruano/">Proyecto de ley para extraer gas dentro de áreas protegidas se debate nuevamente en el Congreso peruano</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el calor oculto bajo el océano</h2>



<p>Si en Perú el calentamiento ya es visible en la superficie,&nbsp;<strong>en Ecuador las señales más relevantes aún se desarrollan bajo el mar</strong>. “El océano no solo se observa en la superficie. También estamos viendo lo que ocurre hasta unos 300 metros de profundidad”, explica Felipe Costa, oceanógrafo y director internacional del&nbsp;<strong>Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño</strong>&nbsp;(<a href="https://ciifen.org/">CIIFEN</a>).</p>



<p>En esas capas subsuperficiales del Pacífico ecuatorial&nbsp;<a href="https://ciifen.org/wp-content/uploads/2026/04/Boletin_ElNino_LaNina_Abril_2026.pdf">se está acumulando una anomalía cálida</a>, derivada también de los pulsos de calor u ondas Kelvin.“Este calentamiento subsuperficial es una señal importante. Nos indica que el sistema está acumulando energía”, señala Costa.&nbsp;<strong>“Pero para que se configure un evento El Niño, no basta con el océano: la atmósfera también tiene que responder”</strong>.</p>



<p><strong>Por ahora, el sistema muestra un comportamiento desigual: el Pacífico central se mantiene neutral, mientras el sector oriental —frente a Sudamérica— ya está más cálido</strong>. Ese contraste ya tiene efectos en tierra. “Estamos experimentando olas de calor asociadas a este calentamiento oceánico”, dice Costa. “El mar más cálido transfiere calor al aire y eso incrementa la temperatura en tierra”.</p>



<p>En las ciudades costeras, esto se traduce en altas temperaturas combinadas con humedad, una sensación térmica persistente que impacta la vida cotidiana. “El uso de aire acondicionado aumenta, las facturas de electricidad suben y la sensación de calor se vuelve constante”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249978"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/05221403/Inundacion-Ecuador-Secretaria-Nacional-de-Gestion-de-Riesgos-2.jpeg" alt="" class="wp-image-249978" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuertes lluvias de 2024 en el cantón Alausi, en la provincia de Chimborazo en Ecuador. Foto: cortesía Secretaría de Gestión de Riesgos</figcaption></figure>



<p><strong>La intensidad del fenómeno dependerá de su persistencia.</strong>&nbsp;“Podemos imaginarlo como pulsos de calor que viajan por el océano. Ahora vemos uno, pero para un evento intenso deben repetirse durante varios meses”, explica. Los impactos, además, no son uniformes.</p>



<p><strong>“Históricamente, en Ecuador El Niño se asocia a más lluvias en la costa, mientras que en Colombia suele traer condiciones más secas”</strong>, señala. Esto puede traducirse en inundaciones o sequías, según la región.</p>



<p>El calentamiento también altera los ecosistemas marinos.&nbsp;<strong>Muchas especies migran hacia aguas más frías, afectando la pesca, aunque también hay otras que se benefician de aguas más cálidas, como los camarones.</strong>&nbsp;“Se puede tener más o menos productividad pesquera, pero en general el balance es negativo”, afirma Costa.</p>



<p>Ante la creciente atención sobre un posible evento extremo, insiste en consumir información confiable.&nbsp;<strong>“El alarmismo genera ansiedad, pero no ayuda a prepararse con anticipación”</strong>, concluye.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/27012846/FB_IMG_1743032299079.jpg" alt="" class="wp-image-258911" /><figcaption class="wp-element-caption">Las lluvias e inundaciones en Ecuador dejaron más de 130 mil damnificados en 2025. Foto: cortesía Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos</figcaption></figure>



<p><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/">Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información | Informe</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: la sequía como impacto dominante</h2>



<p>En Colombia, El Niño se entiende menos por lo que ocurre en el océano y más por sus efectos en tierra:&nbsp;<strong>sequías prolongadas, presión sobre el agua y consecuencias económicas.</strong>&nbsp;“El más intenso que hemos registrado fue el de 1982-1983”, recuerda Max Enriquez Daza, meteorólogo y divulgador científico.</p>



<p>“Las anomalías de temperatura superaron los 2.5 grados centígrados y provocaron impactos severos en Colombia y Ecuador”. A ese episodio le&nbsp;<strong>siguieron otros eventos fuertes, como los de 1997-1998 y 2015-2016, en una secuencia que —según el especialista— sugiere una intensificación progresiva</strong>.</p>



<p>A diferencia de Perú o Ecuador, donde el fenómeno suele asociarse a lluvias,&nbsp;<strong>en Colombia predomina el déficit hídrico.</strong>&nbsp;“<strong>El fenómeno afecta principalmente a las regiones Caribe y Andina</strong>, donde vive cerca del 80 % de la población”, explica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250973"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/18210032/Embalse-San-Rafael-5.jpg" alt="La Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del Fenómeno de El Niño, luego de largas semanas sin lluvias y sequía en las zonas de influencia de los embalses. Foto: Alcaldía de Bogotá." class="wp-image-250973" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, la Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del fenómeno de El Niño, luego de largas semanas sin lluvias y sequía en las zonas de influencia de los embalses. Foto: cortesía Alcaldía de Bogotá</figcaption></figure>



<p>Los efectos son amplios:&nbsp;<strong>disminución de los caudales en los ríos Magdalena y Cauca</strong>, afectaciones a cultivos como café, maíz o yuca, problemas en el suministro de agua potable y un aumento de incendios forestales durante los periodos secos.</p>



<p>El sistema energético también es especialmente sensible. Al depender en gran medida de la hidroelectricidad,<strong>&nbsp;la reducción de niveles en los embalses obliga a recurrir a plantas térmicas, con mayores costos económicos y ambientales.</strong>&nbsp;Un antecedente clave ocurrió entre 1991 y 1992, cuando un evento intenso provocó racionamientos eléctricos prolongados y fuertes pérdidas económicas. Desde entonces, este sector ha fortalecido su capacidad de respuesta, describe el meteorólogo.</p>



<p><strong>En este escenario, el país entra en una fase de preparación desigual.</strong>&nbsp;Mientras algunos sectores comienzan a anticiparse —precisamente como el hidroeléctrico—, otros como el agrícola siguen siendo altamente vulnerables por falta de organización.&nbsp;<strong>“La agricultura en Colombia no siempre cuenta con directrices claras del Ministerio de Agricultura para anticiparse a estos eventos”</strong>, advierte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_198620"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/07/26205834/Sequ%C3%ADa-2013-en-Carmen-de-Bolivar-Ovejas-y-San-Jacinto-e1532665745775.jpeg" alt="Sequía 2015 en los Montes de María, caribe colombiano. Foto: archivo Corporación Desarrollo Solidario -CDS." class="wp-image-198620" /><figcaption class="wp-element-caption">Impactos de la sequía de 2015 en los Montes de María, en el Caribe colombiano. Foto: cortesía Corporación Desarrollo Solidario – CDS.</figcaption></figure>



<p>Henríquez Daza coincide en que la posibilidad de un evento más intenso hacia 2026 está vinculada al calentamiento de los océanos. “Las tendencias de los eventos intensos han sido crecientes”, señala. “Eso es coherente con el aumento de la temperatura global del océano”. Aun así,&nbsp;<strong>insiste en que es prematuro confirmar la magnitud del próximo evento.</strong></p>



<p>Más allá del ámbito nacional, el especialista recuerda que&nbsp;<strong>los efectos de El Niño se extienden a otras regiones, alterando patrones como los monzones en Asia o las lluvias en el océano Índico</strong>.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-comunidades-lograron-fallo-que-ordena-descontaminar-rios-cuenca-la-antigua-restaurarlos/">México: comunidades lograron un fallo que ordena descontaminar los ríos de la cuenca La Antigua y ahora luchan por restaurarlos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">México: sequías, ciclones y un sistema en tensión</h2>



<p>En México, El Niño suele manifestarse como una combinación compleja:&nbsp;<strong>menos lluvias en amplias zonas del país y, al mismo tiempo, mayor actividad ciclónica en el Pacífico</strong>. “Lo que sugieren los modelos es una probabilidad de un El Niño fuerte, pero con alta incertidumbre”, señala Alejandro Jaramillo Moreno, investigador de la UNAM. “Estamos en una fase donde los modelos tienen más dificultad para predecir”.</p>



<p>Durante estos eventos,&nbsp;<strong>el verano —que en el centro y sur de México corresponde a la temporada de lluvias— tiende a ser más seco, una etapa clave para la recarga de presas y acuíferos.</strong>&nbsp;“El agua que cae en verano es la que se usa durante la temporada seca”, explica. Es decir, si llueve menos, el impacto se siente meses después. Esa reducción se traduce en menor disponibilidad para consumo humano, presión sobre la agricultura y niveles más bajos en los sistemas de almacenamiento.</p>



<p>El escenario es especialmente delicado en grandes zonas urbanas como la Ciudad de México, donde la demanda de agua ya supera la oferta en condiciones normales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_234778"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/06/16214140/Captura-de-Pantalla-2022-06-16-a-las-14.40.36-1.png" alt="" class="wp-image-234778" /><figcaption class="wp-element-caption">En las comunidades indígenas comcaac del noroeste de México, habitantes de regiones desérticas, la sequía y la falta de acceso al agua potable son el común denominador. Foto. Astrid Arellano</figcaption></figure>



<p>A la par, el riesgo no desaparece en las costas. “<strong>En años de El Niño,</strong>&nbsp;<strong>la actividad de ciclones tropicales en el Pacífico tiende a incrementarse, mientras que en el Atlántico disminuye</strong>”, explica Jaramillo. Esto implica una mayor probabilidad de impactos en el litoral pacífico, donde estos sistemas pueden provocar lluvias intensas, inundaciones y daños a la infraestructura.</p>



<p>El resultado es un escenario dual: mientras hay sequía a escala nacional y eventos extremos localizados, se genera una combinación que complica la gestión del riesgo.</p>



<p>“<strong>Cuando se desarrolla El Niño, las temperaturas globales tienden a subir</strong>”, señala. “Si además se combina con el calentamiento global,&nbsp;<strong>es probable que estemos ante uno de los años más calientes de la última década</strong>”. En México, esto se traduce en olas de calor más frecuentes e intensas, sobre todo en regiones ya expuestas a altas temperaturas, como en el norte del país.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248457"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/12/19233816/05-Otis-Mexico.jpeg" alt="" class="wp-image-248457" /><figcaption class="wp-element-caption">Ante la ausencia institucional y la falta de apoyos tras el azote del huracán Otis en Acapulco, al sureste de México, la población damnificada participó en saqueos para conseguir alimentos en 2023. Foto: Óscar Guerrero / Amapola Periodismo</figcaption></figure>



<p>Pese a la incertidumbre sobre la intensidad del fenómeno,&nbsp;<strong>el llamado es a anticiparse y empezar a planificar</strong>, advierte el investigador. La prioridad, apunta, es fortalecer la gestión del agua, mejorar el monitoreo de ciclones y prepararse para escenarios de sequía.</p>



<p>También insiste en moderar el tono del debate público. “Súper Niño suena muy catastrófico, pero es un proceso natural. Lo importante es prepararse para las consecuencias de este fenómeno y cuidar los recursos hídricos en particular”, sostiene.</p>



<p>Más allá de si se confirma o no un evento extremo, el desafío para México será su capacidad de respuesta ante un fenómeno que, aunque incierto, ya empieza a perfilar sus posibles impactos.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ecuador-mineria-ilegal-grupos-armados-desplazan-indigenas-chachi-costa-norte/">Ecuador: minería ilegal y grupos armados desplazan a cientos de indígenas chachi en la costa norte</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Todo está conectado</h2>



<p>En los cuatro países analizados, el mensaje coincide: más allá de si el evento resulta moderado o extremo,&nbsp;<strong>los impactos dependerán de la capacidad de preparación y adaptación.</strong></p>



<p>Las próximas semanas serán decisivas para confirmar la evolución del sistema en el Pacífico. Mientras tanto,&nbsp;<strong>la vigilancia científica se intensifica frente a un fenómeno que, como recuerdan los expertos, trasciende fronteras</strong>.</p>



<p><strong>“Todo está conectado”, resume Max Henríquez.</strong>&nbsp;“Lo que ocurre en el Pacífico tiene repercusiones globales”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> Una torrencial lluvia en marzo de 2023 inundó las principales calles del centro de Piura y Castilla, en Perú. <strong>Foto:</strong> cortesía Ricardo Cuba / Agencia Andina</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/incertidumbre-riesgo-latinoamerica-fenomeno-el-nino/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128182</guid>
        <pubDate>Thu, 23 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/22144625/Una-torrencial-lluvia-de-una-hora-aproximadamente-inundo-las-principales-calles-del-Centro-de-Piura-y-Castilla-Foto-Ricardo-Cuba-Andina-610x407-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p></p>



<p>El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p>En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p>Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p>El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p>Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p>Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p>Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p>La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p>Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p>Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p>Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p>En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p>Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="auto, (max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p>Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p>Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p>Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="auto, (max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p>Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p>A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p>Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p>Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p>En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p>En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p>A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p>En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p>Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p>El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p>La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p>La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p>Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p>El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p>Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p>Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p>Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p>Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p>Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p>El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p>El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p>Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p>La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
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<p><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



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<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cinismo de Roy: adular a Cepeda mientras agita la bandera del voto en blanco</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cinismo-de-roy-adular-a-cepeda-mientras-agita-la-bandera-del-voto-en-blanco/</link>
        <description><![CDATA[<p>La política es de caretas, carreta y resentimientos. El candidato presidencial Roy Barreras tiene tanto de lo uno como de lo otro. El que antier comía a manteles con la derecha y ayer con la izquierda, hoy agita la bandera del voto en blanco como hombre de centro.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Roy Barreras e Iván Cepeda, candidatos presidenciales. </em></p>



<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-c951d5461aa1db4c35c10f646e0dbc53"><strong><em>&#8220;La bajeza más vergonzosa es la adulación&#8221;, </em>decía Sir Francis Bacon.</strong></p>



<p>Roy Barreras jura que el voto en blanco es el antídoto contra la polarización. No convenció a 300 mil personas en la consulta interpartidista, pero ahora se montó en el embeleco de convencer a cinco millones de indecisos para que, salvo él, voten por ninguno. &nbsp;</p>



<p>Le pregunté a un amigo qué opinaba de Roy. —Aunque no me cae ni bien ni mal, es la clase de político que genera más desconfianza que pasiones. Él se lo ha buscado, me dijo.</p>



<p>El candidato presidencial, que a estas alturas ya debe ser consciente que podría sacar menos votos que los 257 mil que logró en la consulta interpartidista -a juzgar por las encuestas, no tiene ni el 1% de favorabilidad- está en campaña agitando de manera tímida la bandera del voto en blanco, según él para derrotar a los extremos, el uribismo y el petrismo. De ese asunto habla en la última entrevista con María Jimena Duzán.</p>



<p>El hombre apela a los, dice él, cinco millones de indecisiones que hay en Colombia llamándolos a castigar a los extremos que representan el petrismo —del cual hace (¿hizo?) parte— y el uribismo, del que formó parte y al que hoy dice aborrecer.</p>



<p>Con disímulo, Roy Barreras está mostrando el cobre del resentimiento, ese primo hermano de la envidia y el rencor. Ya no llama compañeros a sus amigos (¿?) de la izquierda, ni muestra intenciones de querer respaldar la candidatura de Iván Cepeda, a quien bautizó como izquierda radical, junto con su fórmula vicepresidencial, la líder indígena Aída Quilcué.</p>



<p>¿Es Cepeda un extremista por soñar con la pacificación&nbsp;del país como sueña el propio Roy? Que el médico-poeta aclare en qué consiste la radicalización del candidato del Pacto Histórico, porque se usan los medios para rotular a la gente, tildándola de esto o de aquello —como hace la derecha cuando llama comunista a Cepeda sin ser comunista—, sin más argumento que la rabia dócilmente contenida. Porque así es Roy:  lanza la piedra, esconde la mano, y luego endulza el agravio con una ligera adulación. Es lo que hace con Cepeda.</p>



<p>A Semana le dijo: <em>“Yo lo conozco hace 17 años e Iván Cepeda es un hombre honesto, que actúa de buena fe y que está absolutamente comprometido en la defensa de los derechos humanos, las víctimas, la paz, la verdad y la defensa de la JEP”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-c01e3e17d5acb87214354040bded2a74"><strong>Ya lo dijo Jonathan Swift: <em>&#8220;Cuidado con el lisonjero. Te está alimentando con una cuchara vacía</em></strong>&#8220;. </p>



<p>A Roy se le abona que ha sido un trabajador incansable de la paz, pero se contradice cuando, solapadamente, siembra dudas sobre Cepeda. Tiene sus motivos. </p>



<p>Aporreado en las encuestas, el único camino que le queda es el de aterrizar, en segunda vuelta, en cualquier campaña que le garantice cuotas burocráticas para los suyos y un puesto importante para él como funcionario público en el próximo gobierno, aunque en Colombia los políticos siempre encuentran una mano caritativa. Cualquier embajada sirve de <em>escampadero.</em></p>



<p>Resentido como está con la izquierda, —culpa a Petro de su fracaso en la consulta del 8 de marzo— y experto en pasar de cama en cama, ideológicamente hablando, no es fácil adivinar cuál será su siguiente jugada. Se mueve al ritmo que marque la veleta (léase voltereta) electoral. A falta de un papá, a Roy le sobran los apellidos: galanista, uribista, santista, petrista. Cansado de tanto linaje, ahora se monta en un nuevo cuento: el del voto en blanco. Pero también esa puede ser una estrategia calculada, porque para calculador él. Falta ver si está pensando en convencer a Claudia López y Sergio Fajardo de acolitar la idea.</p>



<p>Los políticos saben que no deben fiarse entre ellos. Hoy Roy Barreras no es una figura atractiva para ninguna campaña como no sea la propia, que no va para ningún lado. Enredado en la estratagema de sus ambiciones personales, ha sido víctima de sus propios trucos. Ha perdido cierto respeto, por decirlo de alguna manera. El suyo es un caso bien interesante para ser analizado en las facultades de ciencia política: cómo sepultar una carrera en la vida pública sin morir del todo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Aunque se vende como una persona bienintencionada, no siento genuino su discurso social, ni siquiera por el hecho de haberse levantado en la pobreza, un asunto que usó como tema de campaña. Una vez dijo: &#8220;La pobreza puede doler más que el hambre&#8221;. Me quedé pensando: ¿acaso el hambre no viene incluido con la pobreza?</p>



<p>Roy es un mago con las palabras, las usa con destreza, pero hay que saber leerlo entre líneas para adivinar sus intenciones ocultas. En cada entrevista siempre tiene una nueva revelación, como ese caramelo que se le da al niño para entretenerlo. Si la política no es entretenimiento, ¿entonces qué es?</p>



<p>Pero en algo debemos estar de acuerdo con él. Estoy de acuerdo con Roy en que a punta de periodicazos el país no resolverá sus problemas más sensibles, como lo hace la pintoresca estrategia de campaña del uribismo después de reclutar a regañadientes a Juan Daniel Oviedo.</p>



<p>Roy podría pasar a la historia como un gran arquitecto de la paz: ha demostrado capacidades y conocimiento en este campo-. Unido a Cepeda, podría ser el siguiente Alto Consejero para la Paz. Un gran legado para que la historia lo recuerde con gratitud. La paz, más que el voto en blanco, es la bandera que un país de violentos debe seguir abrazando hasta que dejemos de matarnos. Los buenos oficios de Roy podrían servir para que el país cumpla lo que acordó Santos en 2016.</p>



<p>Ahora bien: si los candidatos presidenciales fueran tres —Paloma, Roy y Abelardo—, Roy tendría más mérito que ellos dos juntos</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Discurso 7 de Agosto - Roy Barreras" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/UPS72yhjXiM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Su discurso como presidente del Congreso en la posesión de Gustavo Petro, cargado de fina coquetería, dejó ver el buen orador que es –a cada cual lo suyo-;  casi parecía él el presidente de la República, lo que demuestra que el país le cabe en la cabeza, aunque algo hizo mal y ahora está rumiando las consecuencias.</p>



<p>Después del 31 de mayo, Roy tendrá dos caminos: o reinventarse reconociendo con humildad sus propios errores o transitar la senda del oportunismo que tan familiar le es. A sus 62 noviembres quizás esté a tiempo de redimirse. </p>



<p>Ah, pero ya anda pregonando que se retira de la política. Veremos con qué sale mañana, porque con tal de figurar, siempre tiene, como el mago, una carta bajo la manga: otro lánguido golpe mediático. Si resulta cierto que no va más, de pronto el poeta mata al político, y a nadie culparán por ese crimen. Porque siempre habrá un político esperando la caída de otro.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><strong>Espere mañana:</strong> Vicky Dávila, la mujer de las tres P, y el debate presidencial contaminado.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127939</guid>
        <pubDate>Sat, 18 Apr 2026 12:38:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/18072757/ZETA-ZETA-ZETA-ROY-BARRERAS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El cinismo de Roy: adular a Cepeda mientras agita la bandera del voto en blanco]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Hablemos de privilegios, hablemos de salud mental</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/hablemos-de-privilegios-hablemos-de-salud-mental/</link>
        <description><![CDATA[<p>6 de diciembre 2022 Confieso que este tema no me atraía hasta que hace un mes debí hospitalizarme en un centro de salud mental. Desde que ingresé entendí que era un privilegio: mi seguro cubría todo, y en la primera clínica que consulté.&nbsp; El 25 de octubre no fue un buen día para mí ni [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-small-font-size"><strong>6 de diciembre 2022<br></strong></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Confieso que este tema no me atraía hasta que hace un mes debí hospitalizarme en un centro de salud mental. Desde que ingresé entendí que era un privilegio: mi seguro cubría todo, y en la primera clínica que consulté.&nbsp;</em></p>



<p>El 25 de octubre no fue un buen día para mí ni para las 20 personas que ingresamos a la clínica Montserrat. Sin embargo, fuimos más las que tuvimos una mejor estadía: entramos al pabellón B y logramos, esa misma noche, tener un cuarto en el lugar más adecuado para cada una, según el diagnóstico inicial.</p>



<p>Unas cinco personas de las que estaban conmigo en el pabellón B entraron en la penumbra de la remisión: buscar una clínica que cubriera su seguro. A una de ellas la llamaré Ana*. Ana lloró muchísimo porque le indicaron que iba a la Clínica la Paz; según ella, <em>“la peor clínica psiquiátrica en Bogotá”</em>. Sin saber mucho del tema pero tan inquieta como siempre, salí 20 días después a investigar sobre clínicas y aún sigo sin saber nada de la &#8220;aterradora&#8221; Clínica la Paz que le robó la calma a Ana. Su página web no funciona, y en estos tiempos digitales todos sabemos que eso no es una buena señal.&nbsp;</p>



<p>Regresemos en el tiempo, ya que las palabras siempre lo permiten. El día de mi hospitalización entré a las 12 del mediodía. A las 10 pm ya tenía un cuarto, una psiquiatra asignada y enfermeros que estaban a mi disposición. Sinceramente, aún estando en un psiquiátrico pensaba que soy una privilegiada y lo sigo confirmando al ver las cifras. Es 2022 y en Colombia solo hay un psiquiatra por cada 38.000 habitantes. Me detengo de nuevo ante esa cifra absurda, y agradezco que uno de ellos me atendió cuando lo necesité.&nbsp;</p>



<p>Mi diagnóstico es trastorno mixto de ansiedad y depresión. Aunque cuesta hablar de salud mental, hoy sé que no soy la única a la que esas dos palabras acompañan: a nivel mundial, el 5% de adultos padecemos depresión. Estuve a punto de hacerme daño y no poder escribir esta columna. No sabía qué estaba pasando. Por eso estuve durante 20 días, sin interrupción, en un&nbsp;tratamiento en la Clínica Montserrat.&nbsp;</p>



<p>Incluir ese detalle -sin interrupción- no es un adorno ni un capricho; es un dato relevante en un país como el mío. De mis compañeras de hospitalización, al menos tres fueron remitidas cada día hacia otro centro. Su seguro no les cubría más la clínica.&nbsp;</p>



<p>¿Qué significa esto? Retraso en el tratamiento, tener que adaptarse a otro sitio, a un psiquiatra nuevo y, en ocasiones, hasta a una marca diferente de medicamentos. Esos cambios entorpecen el tratamiento y alejan cada vez más la tan anhelada recuperación. Además, son situaciones que contradicen lo que estipula la ley 1616 de 2013, que contiene disposiciones para garantizar el derecho a la salud mental, la prevención y atención integral en consonancia con el artículo 49 de la Constitución Política.</p>



<p>Muchos dirán <em>“esto es Colombia”</em> y seguirán con sus vidas, pero quienes recibimos un diagnóstico que compromete nuestra salud mental respondemos <em>“eso no es vida”</em>. En Colombia no contamos con una política pública seria que se encargue de la prevención y atención en salud mental.&nbsp;</p>



<p>Según la OMS, una persona se suicida en el mundo cada 40 segundos. Mientras escribo este párrafo, pienso en las personas que no reciben atención, que no tienen el privilegio de que alguien les dé la mano que necesitan y que tantas veces no encuentran. Pienso en los que mueren por esta causa en el mundo porque en Colombia tampoco tenemos cifras claras y actualizadas.&nbsp;</p>



<p>El 10 de octubre, único día del año en que se habla del asunto, el Ministerio de Salud dijo que el 44,7% de los niños tienen indicios de algún problema de salud mental. Lo aterrador no es solo la cifra, sino que no existe un plan de&nbsp; prevención en nuestro país. O si existe, fallan las comunicaciones y fallan las instituciones porque no encuentro información. Seguramente, tampoco la encuentran las familias y cuidadores de esos niños. Si alguien sabe, por favor, cuénteme.</p>



<p>Ya estoy fuera del psiquiátrico y en tratamiento, y sigo insistiendo en que soy una privilegiada y que esto no debería ser así. TODOS TENEMOS DERECHO A ATENCIÓN Y PREVENCIÓN EN SALUD MENTAL. Cuidar la salud es costoso, todos lo sabemos. Para poder tener un buen seguimiento a mi salud mental estoy pagando los medicamentos y las citas de psiquiatría y psicología particular, porque por el seguro se demora una eternidad y necesito mi atención de forma permanente y continúa. Cada mes invierto la mitad de mi salario en estos gastos. Para lo demás, me ayudan mis papás. Pero, ¿y los demás?</p>



<p>Qué es de mis compañeros del psiquiátrico que ya completaban un recorrido por tres clínicas seguidas. Qué ha sido de ellos y los paseos obligados porque el seguro es un asunto de trámites sin fin. Cómo siguen, cómo pueden seguir, cuando tienen que esperar hasta dos meses para una cita con su psiquiatra y otro más para ver a su psicóloga.&nbsp;</p>



<p>O, para pensar ahora en los más cercanos, qué será de mis amigos del pueblo que aún no saben que tienen un problema de salud mental y simplemente emborrachan la situación. Porque en este país sigue siendo bien visto ser alcohólico, pero es cuestionable buscar ayuda mental. No solo falta política pública en atención sino también en prevención: el desconocimiento puede llevarnos a la muerte.</p>



<p>Las cifras son altas y preocupantes. ¿Cuántos 10 de octubre deben pasar, cuántos suicidios hay que sumar para que esta realidad llame la atención de quienes deberían estar involucrados activamente? Quiero ser optimista, pero no creo que tengamos calendarios suficientes para seguir siendo indiferentes.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-aps-punto-de-apoyo wp-block-embed-aps-punto-de-apoyo"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="EXylsutyHt"><a href="http://www.javeriana.edu.co/mentalpuntodeapoyo/?page_id=330">Recursos</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Recursos» — APS - Punto de Apoyo" src="http://www.javeriana.edu.co/mentalpuntodeapoyo/?page_id=330&#038;embed=true#?secret=domaWZlopX#?secret=EXylsutyHt" data-secret="EXylsutyHt" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<figure class="wp-block-embed"><div class="wp-block-embed__wrapper">
https://www.semana.com/vida-moderna/articulo/colombia-no-tiene-todos-los-psiquiatras-que-necesita-y-los-suicidios-van-en-aumento/202200
</div></figure>



<figure class="wp-block-embed"><div class="wp-block-embed__wrapper">
https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Minsalud-asigno-mas-de-8-mil-millones-para-salud-mental.aspx#:~:text=Bogot%C3%A1%2C%2026%20de%20noviembre%20de,y%20consumo%20de%20sustancias%20psicoactivas.
</div></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Maria MesaR</author>
                    <category>Política</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127911</guid>
        <pubDate>Thu, 16 Apr 2026 02:18:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/15211805/SALUD-MENTAL-1-scaled.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Hablemos de privilegios, hablemos de salud mental]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Maria MesaR</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: tribunal de paz responsabiliza a militares por crímenes contra 16 mil afros, indígenas y campesinos en Nariño</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-a-militares-por-crimenes-contra-16-mil-afros-indigenas-y-campesinos-en-narino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El tribunal Jurisdicción Especial para la Paz sostiene que no se trató de hechos aislados, sino de patrones macrocriminales de estigmatización, ejecuciones presentadas como bajas en combate y control militar del territorio con daños al medioambiente y a comunidades afro, indígenas y campesinas.</em></li>



<li><em>La JEP documentó 72 hechos no amnistiables, de los cuales el 79 % contó con participación directa o indirecta del Ejército de Colombia.</em></li>



<li><em>Entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades que afectaron a 16 337 personas, entre ellas 10 738 indígenas awá, 3796 afrocolombianas y 1800 campesinas.</em></li>



<li><em>Líderes afro e indígenas celebran la decisión de la JEP, pero consideran que faltó profundizar en temas de género, así como en afectaciones a la salud y al territorio.</em></li>
</ul>



<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;<strong>ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se enfrentaban con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los grupos paramilitares</strong>. Tras la firma del&nbsp;<a href="https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/Fotos2016/12.11_1.2016nuevoacuerdofinal.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Acuerdo de Paz</a>&nbsp;en 2016, disidencias de las extintas FARC siguen disputándose las rutas del narcotráfico y otras economías ilegales con el ELN y el Clan del Golfo.</p>



<p><strong>En ese entramado de violencia y corrupción también se involucraron integrantes de la fuerza pública</strong>. Según reveló a mediados de marzo la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), ocho militares, pertenecientes al Grupo Cabal y al Batallón 93 del Ejército de Colombia, son responsables de&nbsp;<strong>crímenes contra el pueblo negro afrocolombiano, los pueblos indígenas awá y eperara siapidaara y comunidades campesinas.</strong></p>



<p>Luego de investigar y considerar los aportes de víctimas colectivas e individuales, de las autoridades étnicas y del Ministerio Público, además de los aportes de integrantes del Grupo Cabal y el Batallón 93, la Sala de Reconocimiento de la Verdad de la JEP&nbsp;<strong>imputó a los militares por estigmatización y violencia selectiva</strong>&nbsp;contra procesos organizativos,&nbsp;<strong>asesinatos presentados como bajas en combate (falsos positivos) y control militar sobre territorios étnicos y campesinos</strong>.</p>



<p>Según el magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, actual presidente de la JEP, por años los habitantes de los municipios de&nbsp;<strong>Barbacoas, Tumaco y Ricaurte sufrieron una violencia desproporcionada por crímenes</strong>&nbsp;que estaban completamente en la impunidad. “Territorios que desde hace mucho tiempo han estado abandonados, donde no ha llegado la Justicia por múltiples razones y donde la voz de las víctimas no había sido escuchada”.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/04/colombia-deforestacion-aumento-amazonia-durante-2025-informe/">Colombia: la deforestación aumentó 6 % en la Amazonía durante 2025 | INFORME</a></strong></p>



<p>Ramelli agregó: “Estamos haciendo justicia con los asesinatos de autoridades tradicionales, exeducadores, ex gobernadores indígenas, presidentes de juntas de acción comunal e igualmente por la destrucción de los cultivos, las plantas medicinales, el deterioro de la salud, los desplazamientos, los confinamientos, los atentados contra el medioambiente y todos los daños culturales que padecieron estas comunidades y sus territorios”. La JEP acreditó un total de&nbsp;<strong>110 677 víctimas</strong>&nbsp;entre las que están no sólo miembros de las comunidades afro, indígenas y campesinas, sino también los territorios ancestrales y colectivos de los pueblos étnicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271241"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194916/Foto-14-768x512.jpeg" alt="Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271241" /><figcaption class="wp-element-caption">Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/investigadores-awa-ciencia-ancestralidad-proteger-selva-colombia/">Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los tres patrones criminales en los que operaba la fuerza pública</h2>



<p>La investigación de los crímenes cometidos contra comunidades étnicas y campesinos en los municipios de Tumaco, Barbacoas y Nariño se conoce como&nbsp;<strong>el caso 02 de la JEP</strong>&nbsp;y ha sido una investigación que ha tomado casi ocho años.</p>



<p>La magistrada Belkis Izquierdo es indígena arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, miembro de la Sala de Reconocimiento de la Verdad y ha sido la encargada de avanzar con el caso en el que se señala a los militares como&nbsp;<strong>responsables de tortura, homicidio, desaparición forzada, exterminio, traslado forzoso de la población y persecución</strong>. Estos delitos fueron calificados como crímenes de guerra y lesa humanidad. En su investigación se documentaron 72 crímenes no amnistiables y, según los hallazgos, los integrantes del Ejército Nacional participaron en el 79 % de los hechos investigados.</p>



<p>Izquierdo asegura que la forma en la que se implementó la política estatal de consolidación territorial en los tres municipios, entre 2001 y 2012, se tradujo en&nbsp;<strong>una militarización intensiva de la vida cotidiana de sus habitantes</strong>, que no consideró que se trataba de un territorio mayoritariamente étnico y que se dio sin una coordinación con sus autoridades, sistemas organizativos y de gobierno propio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271243"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194922/Foto-12-768x512.jpeg" alt="Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271243" /><figcaption class="wp-element-caption">Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>La investigación determinó que los crímenes no fueron hechos aislados</strong>, sino parte de tres «patrones macrocriminales sistemáticos» en la actuación de la fuerza pública. El primero de ellos es que, durante más de una década, integrantes de la fuerza pública ejercieron estigmatización y violencia selectiva orientada a debilitar procesos organizativos, así como sus expresiones políticas, sociales y culturales y la reivindicación de los derechos individuales, colectivos y territoriales.</p>



<p><a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08172609/Caso-02-JEP-fuerza-publica.pdf">El documento</a>&nbsp;en el que la JEP determinó la responsabilidad de la fuerza pública indica que&nbsp;<strong>la resistencia a modelos económicos de extractivismo, y las manifestaciones políticas, sociales y culturales, se interpretaron como actos de subversión</strong>&nbsp;que derivaron en el uso de la violencia por parte de miembros del Ejército Nacional. “Las víctimas de este patrón&nbsp;<strong>fueron señaladas y estigmatizadas como ‘guerrilleros’, ‘auxiliadores’ o ‘colaboradores’ de grupos armados ilegales, lo que derivó en homicidios selectivos</strong>, detenciones arbitrarias, torturas físicas y psicológicas, amenazas e intimidaciones individuales y colectivas”, señala la magistrada Izquierdo.</p>



<p>El segundo patrón fue el asesinato de indígenas, afros y campesinos que fueron presentados ilegítimamente como bajas en combate para simular resultados operacionales del Ejército. La Sala de Reconocimiento de la Verdad señaló que&nbsp;<strong>los homicidios se dirigieron principalmente contra autoridades tradicionales, liderazgos sociales, etnoeducadores, ex gobernadores indígenas y presidentes de Juntas de Acción Comunal.</strong>&nbsp;Además, resalta que, en algunas ocasiones, dichos asesinatos estuvieron acompañados de torturas, tratos crueles y amenazas a testigos y familiares, lo que en muchos casos derivó en desplazamientos de familias y comunidades enteras.</p>



<p>Finalmente, el tercer patrón identificado fue el&nbsp;<strong>control militar y la privación de derechos sobre los territorios étnicos, la naturaleza y las tierras campesinas</strong>. La investigación reveló que entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades contra pueblos étnicos y comunidades campesinas, asociados al actuar de la fuerza pública en la región. Estos hechos afectaron aproximadamente a 16 337 personas: 10 738 pertenecientes al pueblo awá, 3796 integrantes del pueblo afrocolombiano y 1800 campesinos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271244"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194924/Foto-10-768x512.jpeg" alt="Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena Awá. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271244" /><figcaption class="wp-element-caption">Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena awá. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>La JEP reconoció ampliamente no sólo la afectación de las personas, sino que&nbsp;<strong>las agresiones se extendieron al territorio, la naturaleza y los lugares sagrados</strong>&nbsp;como sujeto colectivo de derechos.</p>



<p>La magistrada Izquierdo destaca que “<strong>se identificaron afectaciones sobre la vida y los ecosistemas, cuerpos de agua, suelos, animales y plantas</strong>&nbsp;que sustentan la subsistencia y equilibrio territorial de los pueblos y comunidades”. Izquierdo añade que eso llevó también a la ruptura del tejido comunitario, los sistemas de conocimiento, la organización social, la espiritualidad y los sistemas de cuidado que garantizan la pervivencia física, cultural y espiritual de las comunidades.</p>



<p>“El daño más grande que nos han causado es, sin duda, la pérdida de la vida de muchas personas, entre ellas varios de mis familiares. Pero, después de eso&nbsp;<strong>está</strong>&nbsp;<strong>el daño al tejido social que hasta hoy no se ha podido recuperar</strong>. Estamos trabajando en eso, pero el solo hecho de&nbsp;<strong>vivir actualmente inmersos en un conflicto armado que está activo, nos impide avanzar como debería ser</strong>”, le dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;una lideresa afro de la que omitimos su nombre por razones de seguridad.</p>



<p>Un indígena awá, que pidió la reserva de su nombre, asegura que los diálogos de paz que el Gobierno adelanta con varios grupos armados en el país son necesarios y que muchas de esas personas podrían dejar las armas. Sin embargo, a él y a otros líderes les preocupa que estas personas no estén dispuestas a dejar los territorios. “<strong>La garantía es que abandonen las armas y se vayan para que nosotros volvamos a ser autónomos sobre nuestros territorios.</strong>&nbsp;El temor de muchos de nosotros es que los diálogos [de paz] se usen como una estrategia para despojarnos de nuestros territorios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271238"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194906/Foto-7-768x512.jpeg" alt="Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271238" /><figcaption class="wp-element-caption">Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/colombia-onu-verifico-asesinatos-defensores-derechos-humanos-desde-acuerdo-de-paz/">Colombia: ONU verificó 972 asesinatos de defensores de derechos humanos desde el Acuerdo de Paz</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los retos de una investigación de ocho años</h2>



<p>Para la magistrada Izquierdo, uno de los principales retos de la investigación era probar los daños ambientales. Finalmente lograron determinar que la ubicación estratégica de los municipios de Ricaurte, Barbacoas y Tumaco (con fácil acceso al océano Pacífico) favoreció&nbsp;<strong>la expansión de los cultivos de coca para uso ilícito</strong>&nbsp;y que la erradicación mediante aspersión aérea de glifosato, desarrollada por la fuerza pública, impactó cultivos de subsistencia, ríos, ecosistemas y territorios colectivos.</p>



<p>Una de las apuestas de la magistrada Izquierdo era lograr imputar las afectaciones a la salud y al medioambiente causadas por el glifosato, sin embargo, reconoce que en esa política participan muchas entidades nacionales e internacionales, por lo que era muy difícil determinar a quién se llamaba a versionar.</p>



<p>Finalmente, comenta la magistrada,&nbsp;<strong>optaron por hacer un acápite muy grueso de los daños ambientales al territorio</strong>&nbsp;y esperan que la visibilización de esos daños lleve a una reflexión entre los creadores de política pública sobre la política antidrogas.</p>



<p>Izquierdo reconoce que otro de los obstáculos que tuvieron que sortear fue la falta de información sobre delitos cometidos por los militares. “<strong>Había más información de las FARC, más investigaciones en la Fiscalía. Sobre la fuerza pública hay poco</strong>&nbsp;y casi todo está relacionado con ejecuciones extrajudiciales. Además, en la costa pacífica nariñense la información que se tiene es aún menor”, afirma.</p>



<p>Aunque los pueblos afro, indígenas y campesinos celebran la imputación de cargos contra los militares, reconocen que&nbsp;<strong>no probar la responsabilidad por las afectaciones de las aspersiones aéreas con glifosato es uno de los grandes sinsabores&nbsp;</strong>que quedan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_211844"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/01/14030007/glifosato-768x512.jpg" alt="El gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa." class="wp-image-211844" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa</figcaption></figure>



<p>“La naturaleza nos está cobrando los daños que causaron los cultivos de coca que cada día se esparcían más y los daños que causó después su fumigación.&nbsp;<strong>Los químicos fueron dañando y afectando nuestras fuentes hídricas</strong>&nbsp;y hoy en día es difícil obtener productos que ancestralmente adquiríamos como el cangrejo de río, la mojarra de río y los animales de monte que cazábamos para el autoconsumo”, dice la lideresa afro.&nbsp;<strong>“Tuvimos una pérdida impresionante, tanto que para que nuestros suelos vuelvan a dar fruto tenemos que esperar alrededor de unos 50 a 60 años”</strong>, agrega.</p>



<p>Otro asunto que las comunidades sienten que no tuvo desarrollo en la última decisión de la JEP fue el tema de género. “<strong>Las mujeres fuimos muy afectadas, especialmente mujeres entre los 10 y los 18 años.</strong>&nbsp;Fueron muchas menores de edad y no sólo fueron casos sexuales, también fueron utilizadas para el transporte y consumo de sustancias psicoactivas”, dice la lideresa.</p>



<p><strong>En 2023&nbsp;<a href="https://colombiadiversa.org/c-diversa/wp-content/uploads/2023/07/20230713-comunicado-078-Auto-de-Hechos-y-Conductas-Caso-02.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la JEP ya había atribuido responsabilidad a 15 exintegrantes de las antiguas FARC</a>&nbsp;por crímenes cometidos en los mismos tres municipios</strong>. En esa primera decisión se hicieron imputaciones por masacres; asesinatos selectivos y desapariciones forzadas; confinamientos y desplazamientos forzados; reclutamiento y utilización de niñas y niños; violencia sexual y de género; uso de minas antipersonal y artefactos explosivos, y destrucción del territorio y la naturaleza.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271239"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194909/Foto-4-768x512.jpeg" alt="Cielo en la costa pacífica nariñense en Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271239" /><figcaption class="wp-element-caption">Cielo en la costa pacífica nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271240"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194913/Foto-2-768x512.jpeg" alt="Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271240" /><figcaption class="wp-element-caption">Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>Ahora, con la decisión de la Sala de Reconocimiento de la Verdad respecto a la fuerza pública, se cerró la etapa de investigación para identificar a los responsables de crímenes contra las comunidades de la costa pacífica nariñense.</p>



<p>¿Qué sigue ahora? Si los militares reconocen su responsabilidad, continuarán en la ruta dialógica, es decir, irán a una audiencia pública de reconocimiento y se les impondrán sanciones propias —penas restaurativas como trabajo comunitario y reparación a víctimas, no cárcel común.</p>



<p>Por otro lado,&nbsp;<strong>si no reconocen responsabilidad</strong>, serán remitidos a la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP, que decidirá si formula cargos ante el Tribunal para la Paz y, de ser hallados responsables,&nbsp;<strong>podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión.</strong></p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> viviendas en una comunidad afro del municipio de Tumaco, Nariño, Colombia. <strong>Foto:</strong> cortesía Ana Lucía Caicedo</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-militares-crimenes-contra-afros-indigenas-campesinos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127875</guid>
        <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 13:13:42 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/13081235/arquitectura_tumaco_00.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: tribunal de paz responsabiliza a militares por crímenes contra 16 mil afros, indígenas y campesinos en Nariño]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>“En mi época, uno como periodista no figuraba”: Lucy Nieto de Samper. (Entrevista inédita)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/en-mi-epoca-uno-como-periodista-no-figuraba-lucy-nieto-de-samper-entrevista-inedita/</link>
        <description><![CDATA[<p>Doña Lucy Nieto de Samper tenía 97 años cuando me concedió esta entrevista en plena pandemia y 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.  La tituló “Punto final” y ese fue su obituario. “Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”, me dijo en 2020. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Lucy Nieto de Samper, periodista colombiana (1923-2026). <strong>Fotografías:</strong> Alexánder Velásquez. </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c80a3fa4178d4c26e2bf68135fce58af"><strong><em>“La vida se va acabando y no hay tiempo para hacer más. Hago un recuento de casi un siglo de vida, y veo que es hora de hacer como los boxeadores: colgar los guantes”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper, en su última columna (2022).</em></p>



<p>Creció en una época en que las mujeres estaban destinadas a criar hijos y atender a sus maridos, pero enviudó joven y su destino cambió.</p>



<p>Lucy Nieto de Samper, la periodista más longeva de Colombia, nació en Bogotá, el 21 de agosto de 1923 y murió en esta ciudad el 23 de marzo de 2026, con 102 años a cuestas. Durante ese siglo, Colombia ha tenido 31 presidentes y una dictadura.</p>



<p>Esta bogotana vio al mundo y a Colombia transformarse.&nbsp; Tenía nueve años cuando ocurrió la Guerra de Colombia con Perú (1932); 16 cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial (1939) y 22 cuando terminó (1945); 25 cuando asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán (El Bogotazo, 1948), 30 &nbsp;cuando comenzó&nbsp; &nbsp;la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla (1953); que al año siguiente trajo &nbsp;la televisión a Colombia (1954); 34 cuando las mujeres&nbsp;ejercieron por primera vez&nbsp;el derecho al voto (1957); 46 cuando el hombre llegó a la Luna (1969); 59 cuando le dieron &nbsp;Premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez (1982); 63 cuando ocurrió &nbsp;la toma al Palacio de Justicia (1985); 64 cuando apareció el Sida (1986); 78 cuando derribaron las Torres Gemelas (2001); 93 cuando Colombia firmó la paz con las FARC (2016); 96 cuando el mundo entró en pandemia por Covid (2020) y <a href="https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/lucy-nieto-de-samper/punto-final-columna-de-lucy-nieto-de-samper-718835">tenía 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.</a></p>



<p>Comenzó su carrera en la revista Cromos en 1952 y tras enviudar crió a sus cinco hijos sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti. Su único arrepentimiento:  no haber ido a la universidad. &nbsp;</p>



<p>En el año de la pandemia, cuando tuve el privilegio de entrevistarla, doña Lucy me confesó que estaba cansada de vivir. (Escuche <a href="https://go.ivoox.com/rf/57470643">aquí</a> el audio de la entrevista)</p>



<p>Desde principios de 2020, vivía en un hogar para personas de la tercera edad, al norte de Bogotá. <em>“Prefería estar en mi casa,&nbsp;independiente, pero en este lugar tengo la tranquilidad de estar atendida por enfermeras todo el tiempo. Menos mal la pandemia me cogió aquí”.</em></p>



<p>En este sitio pasaba el confinamiento leyendo y viendo televisión, especialmente Netflix, en compañía de su hermana Clara, quien hoy tiene 100 años. Por esos días leía <em>El Sari Rojo</em>, la novela de Javier Moro, y la biografía sobre la escritora Simone de Beauvoir. “Uno a esta edad ya no es que tenga mucha actividad que hacer y estar encerrado es terrible”.</p>



<p>Tampoco había perdido la costumbre de leer periódicos en papel, El Tiempo y <strong>El Espectador</strong>, porque detestaba leer noticias en computador.</p>



<p>Hija del periodista Luis Eduardo Nieto Caballero, comenzó en este oficio en 1952. “Yo estaba recién casada, feliz con mi marido, tenía dos hijos en ese momento. Me llamó Jaime Restrepo, su familia acababa de comprar <em>Cromos </em>y me invitó a escribir en la revista sobre la vida social de la época, que era sobre lo que escribíamos entonces las mujeres. Se perdía mucho tiempo haciendo la lista de invitados que asistían a los matrimonios y también las listas de regalos, era muy aburrido pero se hacía”.</p>



<p>Sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti, sola sacó adelante a sus cinco hijos, tras la muerte en 1961 de su esposo, Alejandro Samper Gómez. Tenía entonces 38 años y el menor de los niños apenas un año.</p>



<p>No se casó otra vez porque, como me dijo, “¿Qué tipo se aguanta cinco hijos y que hijos se aguantan otro tipo? Yo tenía la cosa absolutamente clara. Pero tuve mis romances, por supuesto”.</p>



<p>Todos fueron a la universidad, incluida María Elvira, la única que siguió sus pasos y los del abuelo&nbsp;en el periodismo. &nbsp;“Ella está mucho más preparada que yo, porque no fui a la Universidad y ella sí, estudió Filosofía y Letras”.</p>



<p>María Elvira recuerda la vida austera de su familia —“Mi papá no era un hombre de fortuna, mi mamá tampoco heredó nada”—,&nbsp;y las dos ocasiones en que la acompañó a empeñar el juego de té para llegar a fin de mes.</p>



<p>Durante 70 años de carrera, Lucy Nieto de Samper hizo de todo: en prensa escrita (El Tiempo y las revistas Cromos, Credencial y Vanidades, de la que fue corresponsal en Miami); en radio (”Contrapunto Femenino”, un programa en Caracol); y en televisión (“Algo para recordar”, un programa de variedades que hacía con su mamá y con Inés Gutiérrez, experta en alta costura, y “En blanco y negro”, programa semanal de entrevistas).</p>



<p>Ingresó a El Tiempo en 1963, siendo una de las pioneras del llamado periodismo femenino. Se convirtió en columnista literalmente por accidente: una vez le tocó ir a las oficinas del Tránsito porque un bus estrelló&nbsp;su Volkswagen y se encontró con tal desorden administrativo que le pidió permiso al director, Enrique Santos Castillo, para opinar sobre el tema. La columna se publicó en las páginas sociales, con tan buenos comentarios que se volvió permanente y pasó después a las páginas editoriales. &nbsp;La columna “Cosas que pasan” sólo dejó de aparecer durante los años en que fue secretaria de Prensa de los presidentes Alfonso López Michelsen y Virgilio Barco, quienes la nombraron además cónsul en Milán.</p>



<p>Desde el periodismo, defendió los derechos de las mujeres <a>y abogó por distintas&nbsp;causas como el derecho a morir dignamente.</a> En los años 60, cuando se fundó Profamilia, respaldó &nbsp;el uso de los métodos anticonceptivos, <em>“lo que hizo que &nbsp;monseñor Solano la insultara desde el púlpito, señalándole con el dedo de hereje, por lo que no volvimos a misa &nbsp;en la iglesia de El Chicó”</em>, recuerda María Elvira.</p>



<p>En otra ocasión quisieron&nbsp;demandarla por​ denunciar a unos tipos que usaban los garajes de sus casas para ofrecer &nbsp;muchachas del servicio &nbsp;a las señoras de la época. “A ella les cobraban por sentarlas ahí y a las señoras por contratarlas. Lucas Caballero, Klim, que era mi primo, se burlaba&nbsp;diciendo que yo iba a dejar sin servicio doméstico a los bogotanos”. (Risas).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6e3e8966684e5653d340f23d4fcd9fe8"><strong>“Algo se hizo, pero tal vez no lo suficiente. Se habría podido hacer mucho más”: </strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em><strong></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="271" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127795" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg 271w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-79x300.jpg 79w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-406x1536.jpg 406w" sizes="auto, (max-width: 271px) 100vw, 271px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>“A veces los periodistas juzgan más que lo que informan”</strong></p>



<p>La reportera, amante de la música clásica, la samba y los boleros, criticaba a esos periodistas que se las dan de jueces –“a veces juzgan más que lo que informan y hace falta más periodismo investigativo”. En su lista de mejores periodistas hay cuatro nombres: Enrique Santos Calderón, Germán Castro Caycedo, Elvira Mendoza y María Jimena Duzán.</p>



<p>“En mi época no había divas. No había estrellas, éramos mucho más modestas. Uno como persona no figuraba. &nbsp;Me parece que a veces hay demasiada ostentación, demasiado protagonismo, parece más importante la periodista que el entrevistado”. &nbsp;</p>



<p>Evocó con nitidez la vez que conoció Casa Verde, el campamento de las FARC, durante el gobierno de Belisario Betancur. &nbsp;“Recuerdo que Tirofijo era odiosísimo, ni siquiera se acercaba; en cambio Jacobo Arenas era querídisimo”.</p>



<p>De aquellos días, surgió una fugaz amistad con Jacobo Arenas, quien semanas después&nbsp;le mandó una carta que ella conservó; hablándole de tú, le decía &nbsp;&nbsp;que estaba equivocada, que Manuel Marulanda Vélez no era odioso como ella decía. “Fui varias veces a ese campamento y una vez nos quedamos a dormir en cama franca, sobre tablones. Recuerdo que Emilito Urrea se levantaba temprano a preparar el café y las arepas con los guerrilleros”. (Risas)</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e5fd71a58867c97e74a8bcd6ff387675"><strong>&#8220;En mi época no había divas en el periodismo&#8221;: Lucy Nieto de Samper.</strong> </h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="614" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127593" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg 614w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-180x300.jpg 180w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Lucy Nieto Samper fue miembro de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá <strong>Foto:</strong> Alexánder Velásquez.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>La Bogotá de ayer y de hoy</strong></p>



<p>De su papá, el periodista y político liberal&nbsp;Luis Eduardo Nieto Caballero, co-director de <strong>El Espectador </strong>entre 1919 y 1921, recuerda que fue masón y creyente y se quebró tras los eventos de la Gran Depresión. Se emociona al recordar lo feliz que fue jugando con su hermana Clara en los jardines de la casa quinta que tenían en la Avenida Chile, lo que entonces eran las afueras de la ciudad.</p>



<p>“Teníamos dos casas, pero perdimos una por la crisis del 29. &nbsp;Yo aprendí a leer y escribir en aquella quinta, con una profesora llamada Rosaliana Gutiérrez. Empecé a ir al colegio a los nueve años”.</p>



<p>Cuando Lucy nació ya existían los tranvías y los vio desaparecer en 1951; el tiquete costaba cinco centavos. “Vivíamos en la calle 13, cogíamos el tranvía en la Carrera Séptima y nos dejaba en la Avenida Chile con carrera 12 y de ahí seguíamos a pie tres cuadras hasta el Gimnasio Femenino. Los expresos salían de la Plaza de Bolívar a las 7:00 de la mañana”.</p>



<p>Las costumbres eran distintas. &nbsp;“A las fiestas uno iba con la mamá, todo era más zanahorio​. El contacto con los muchachos era menos fácil que hoy. Éramos tímidos, o al menos yo, como apendejaditos, comparados con las niñas de ahora que son más avionas que los señores”. Añoraba la Bogotá de sus 15 años cuando era una aldea de 325 mil habitantes y no la de ahora “en la que uno se siente como perdido”.</p>



<p>Sobre el Metro de Bogotá tuvo un presagio. “Eso no me va a tocar a mí, cuando eso suceda yo ya estaré muerta, remuerta (silencio) pero hace miles de años debimos tener uno subterráneo”.</p>



<p>“Es un horror lo que está pasando en la ciudad, nosotros tuvimos el 9 de abril pero me parece que la gente antes estaba menos enervada que ahora”, comentó sobre los problemas de inseguridad de la capital.</p>



<p>Afirmaba que los mejores presidentes de Colombia han sido liberales: Carlos Lleras, Alberto Lleras y Alfonso López. Que el mejor alcalde ha sido Peñalosa, que le gustaría ver a Carlos Fernando Galán en el Palacio Liévano (sueño cumplido)&nbsp;y a Germán Vargas Lleras en la Casa de Nariño. Le gustaba la alcaldesa Claudia López, aunque no votó por ella, pero le molestaba “cuando se pone demasiado peleadora”. Pensaba que difícilmente una mujer llegará a Gobernar en este&nbsp;país, “a pesar de que ha habido magníficas candidatas como Cecilia López, inteligentísima y preparadísima”.</p>



<p>Del presidente Duque opinaba que “es muy buena persona pero no estaba preparado para manejar este país. No tiene personalidad, está demasiado dominado por Uribe”.</p>



<p>“Me parece terrible lo que ha hecho este gobierno, no pudieron hacer trizas los acuerdos, pero le han metido trancones. Si la gente hubiera funcionado en el&nbsp;plebiscito, este país no estaría como está. Uribe se volvió el enemigo número uno de Juan Manuel Santos. Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1395547d1bfd90f8f313706882844254"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Recordando unos de los pasos que he dado en este planeta durante mi prolongada trayectoria vital, tengo que reconocer el paso del tiempo, y como la lechera, llorar sobre la leche derramada”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Quería morir dormida</strong></p>



<p>A pesar de su envidiable lucidez y salud de la que gozaba a sus 97 años, &nbsp;se sentía cansada de vivir, -“ya no siento placer por la comida”-, y aún la abrumaba el recuerdo de los dos hijos fallecidos: Lina murió &nbsp;cáncer en 1990 y Alejandro de un ataque al corazón en plena pandemia. Le sobreviven: Maria Elvira, Nora y Ernesto. Entre todos, le dieron seis nietos y tres bisnietos.</p>



<p>“Yo tengo antecedentes de longevidad, tanto mi abuela como mamá murieron a los 96 años, me gustaría estar ya descansando, en paz. ¿Qué hace uno más aquí? No hay nada más que hacer”.</p>



<p>Y añadía: “He sido una mujer muy sana, no he estado en la clínica sino para tener hijos, solamente he sido operada de la cadera, pero ya de vieja”.</p>



<p>Me sorprendió la tranquilidad de su respuesta cuando le pregunté qué pensaba sobre la muerte y cómo quería ser recordada. “Sé que vine a morir en este lugar. Sé que estoy un paso más cerca de las estrellas como dicen de Bogotá (risas). No sé qué hay del&nbsp;otro lado, pero aguardo la esperanza de encontrarme con mis papás, mi esposo y mis hijos. Quisiera morir como murió mi hijo: dormida”.</p>



<p>Ese momento llegó la noche del 23 de marzo de 2026. “No murió como quería, pero nos dejó un legado de honestidad intelectual, fortaleza y tenacidad, y el ejemplo de un periodismo hecho en función del bien común, sin agendas ocultas”, me cuenta María Elvira Samper, vía WhatsApp.</p>



<p>Doña Lucy Nieto de Samper quería ser recordada como una mujer que <em>“escribió la verdad, que no inventó, que fue honesta y franca”.</em>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127588</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Apr 2026 12:45:16 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11073229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“En mi época, uno como periodista no figuraba”: Lucy Nieto de Samper. (Entrevista inédita)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El loro pecho vinoso iba camino a la extinción, pero un pueblo de la selva misionera argentina lo está salvando</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-loro-pecho-vinoso-iba-camino-a-la-extincion-pero-un-pueblo-de-la-selva-misionera-argentina-lo-esta-salvando/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada 13 de octubre en Tobuna, una localidad de la selva misionera, se celebra&nbsp;la Fiesta del Loro Pecho Vinoso. Durante esa jornada, las 120 familias de la zona participan en eventos deportivos, festivales artísticos y ferias gastronómicas. Todo gira en torno a esta colorida ave que no existe en ninguna otra parte de Argentina. En [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En 2005 se contaron apenas 163 individuos de esta especie, que en Argentina habita sólo en el bosque atlántico de la provincia de Misiones.</em></li>



<li><em>En los últimos 20 años, biólogos y vecinos lograron frenar la caída de sus poblaciones y los últimos censos evidencian una tendencia de recuperación.</em></li>



<li><em>En la localidad de Tobuna y sus alrededores se protegen nidos y reforestan bosques de pino paraná, un árbol que sirve de nido, refugio y alimento para estas aves.</em></li>



<li><em>En 2025 se instalaron 50 nidos artificiales para reducir la competencia con otras especies y los pobladores de la zona operan como guardianes de los pichones.</em></li>
</ul>



<p>Cada 13 de octubre en Tobuna, una localidad de la selva misionera, se celebra&nbsp;<strong>la Fiesta del Loro Pecho Vinoso</strong>. Durante esa jornada, las 120 familias de la zona participan en eventos deportivos, festivales artísticos y ferias gastronómicas. Todo gira en torno a esta colorida ave que no existe en ninguna otra parte de Argentina.</p>



<p>En este pueblo es común ver al loro retratado en carteles, pinturas y camisetas como símbolo de identidad local. Pero no siempre fue así. Veinte años atrás, cuando llegaron los primeros científicos del Proyecto&nbsp;<a href="https://www.pinoparana.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Selva de Pino Paraná</a>,&nbsp;<strong>muchos ejemplares estaban en las casas como mascotas</strong>. Algunos agricultores de la zona notaron que cada vez era más difícil toparse con ellos en la vida silvestre.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/argentina-con-dispositivos-de-sonido-pescadores-y-expertos-evitan-que-delfines-franciscanas-queden-atrapados-en-redes/">Argentina: con dispositivos de sonido, pescadores y expertos evitan que delfines franciscanas queden atrapados en redes</a></strong></p>



<p>“El loro siempre vivió en estos bosques, pero&nbsp;<strong>empezamos a ver que estaba bajando la población por el mascotismo y los desmontes</strong>. Y estos animales necesitan refugio y alimento natural. Había que hacer algo”, recuerda Getulio González, productor local de maíz, tabaco y yerba mate.</p>



<p>La preocupación entre los vecinos aumentó cuando supieron que&nbsp;<strong>sus terrenos eran el último enclave que les quedaba a estas aves en todo el país</strong>.</p>



<p>Ante la escasa bibliografía existente, las investigaciones del Proyecto Selva de Pino Paraná dieron a conocer la situación crítica del loro pecho vinoso (<em>Amazona vinacea</em>). Gracias a esta revisión, la especie fue categorizada&nbsp;<strong>En Peligro Crítico a nivel nacional,</strong>&nbsp;mientras que&nbsp;<strong><a href="https://www.iucnredlist.org/species/22686374/118954406" target="_blank" rel="noreferrer noopener">a nivel global se encuentra En Peligro</a></strong>, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271179"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185606/LoroVinoso_CarlosJavierGarcia-768x512.jpg" alt="Esta especie fue mascotizada históricamente. En las últimas dos décadas, la población de Tobuna la convirtió en un símbolo de identidad local. Foto: cortesía Carlos García - Aves Argentinas" class="wp-image-271179" /><figcaption class="wp-element-caption">Esta especie fue mascotizada históricamente. En las últimas dos décadas, la población de Tobuna la convirtió en un símbolo de identidad local. Foto: cortesía Carlos García/Aves Argentinas</figcaption></figure>



<p>En estas poco más de dos décadas (2005-2026), a partir de tareas de manejo como&nbsp;<strong>protección de nidos y la reforestación de árboles nativos&nbsp;</strong>—principalmente del pino paraná (<em>Araucaria angustifolia</em>)—<strong>&nbsp;se estabilizó la población del ave</strong>&nbsp;y se impulsó un progresivo crecimiento de su población.</p>



<p>El pino paraná es un árbol de gran porte que sirve de refugio y nidificación. Sus frutos carnosos alimentan a esta ave mediana (de entre 30 a 36 centímetros de longitud), que al consumir principalmente frutos de flora nativa&nbsp;<strong>cumple un rol biológico relevante en la dispersión de semillas</strong>.</p>



<p>Adicionalmente, en 2024 la ONG&nbsp;<a href="https://www.avesargentinas.org.ar/noticia/buscamos-voluntarios-para-salvar-al-loro-pecho-vinoso" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aves Argentinas</a>&nbsp;diseñó e implementó un programa en territorio para&nbsp;<strong>promover nidos artificiales que reduzcan la competencia con otras aves</strong>&nbsp;y darle protección y sostenibilidad a las poblaciones del loro amenazado.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/">El mar argentino a oscuras: qué se pierde cuando no hay un observador a bordo de la flota pesquera</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un tesoro del bosque atlántico</h2>



<p>El primer conteo en el que participó el Proyecto Selva de Pino Paraná, en 2005, registró&nbsp;<strong>163 ejemplares en Tobuna y otros pequeños parajes del departamento de San Pedro, en la provincia de Misiones</strong>. La situación alertó a los expertos, ya que durante la primera mitad del siglo XX, el loro pecho vinoso habitó gran parte de Misiones y su población podía contarse en miles. La profunda pérdida de hábitat del bosque atlántico (actualmente sólo queda&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/flr_field_series_atlantic_forest.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el 14 % del ecosistema original</a>) empujó a la especie a parajes reducidos donde aún quedan bosques de pino paraná.</p>



<p>El censo también puso en números el nivel de reducción que Getulio González y otros vecinos ya venían advirtiendo.</p>



<p>Y es que debido a la llamativa coloración del ave, pecho violáceo (de ahí su nombre), frente roja y nuca turquesa,&nbsp;<strong>fue víctima habitual de extracciones directas para el mascotismo y el comercio ilegal</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271176"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185552/Loro-pecho-vinoso-Tobuna-Misiones-Julio-2025-Krissia-Borja-Yetapa-Studios-04693-768x512.jpg" alt="Este loro presenta una coloración vinotinto en su pecho, de ahí su nombre. Se encuentra En Peligro Crítico en Argentina. Foto: cortesía Krissia Borja" class="wp-image-271176" /><figcaption class="wp-element-caption">Este loro presenta una coloración vinotinto en su pecho, de ahí su nombre. Se encuentra En Peligro Crítico en Argentina. Foto: cortesía Krissia Borja</figcaption></figure>



<p>“<strong>A fines de diciembre solían extraerse pichones</strong>, ya sea para tenerlos en casa o para venderlos a alguien que venía a buscarlos de Brasil [Tobuna está ubicado a sólo 35 kilómetros de la frontera]”, recuerda Rodrigo Fariña, uno de los miembros fundadores del Proyecto Selva de Pino Paraná y actual coordinador del Proyecto Bosque Atlántico de la ONG Aves Argentinas.</p>



<p>Según Fariña,&nbsp;<strong>entre 2003 y 2004 se encontraron más de 40 loros en cautiverio en Tobuna y sus alrededores</strong>, muchos de ellos capturados desde pichones. Fue con estos ejemplares que los científicos empezaron a describir y estudiar la especie.</p>



<p>Mientras se conocían aspectos de su dieta y etapa reproductiva,&nbsp;<strong>se fueron gestando campañas para estimular la identificación, promover la conservación y reducir el mascotismo</strong>. No sólo visitaron hogares, sino que durante más de cinco años científicas del proyecto, como Bianca Bonaparte y Kristina Cockle, trabajaron con docentes de las escuelas de la zona. Nadie hablaba del loro pecho vinoso en las aulas. Para 2012, nueve de cada diez maestros reportaron haber usado esta ave como ejemplo de especie amenazada en sus clases.</p>



<p>El cambio cultural alcanzó un hito en agosto de 2019, cuando&nbsp;<strong>se declaró al loro pecho vinoso como&nbsp;<a href="https://www.saij.gob.ar/127-local-misiones-declarase-monumento-natural-provincial-interes-publico-especies-aves-autoctonas-denominadas-bailarin-castano-bailarin-azul-loro-pecho-vinoso-lpn0005585-2019-08-29/123456789-0abc-defg-585-5000nvorpyel?&amp;o=14&amp;f=Total%7CFecha%7CEstado%20de%20Vigencia/Vigente%2C%20de%20alcance%20general%7CTema/Derecho%20ambiental/protecci%F3n%20de%20la%20flora%20y%20fauna%20silvestre/especies%20protegidas%7COrganismo%7CAutor%5B125%2C1%5D%7CJurisdicci%F3n%5B5%2C1%5D%7CTribunal%5B5%2C1%5D%7CPublicaci%F3n%5B5%2C1%5D%7CColecci%F3n%20tem%E1tica%5B5%2C1%5D%7CTipo%20de%20Documento&amp;t=128#" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Monumento Natural Provincial en Misiones</a></strong>. Esta norma apunta a frenar la caza, comercialización y tenencia del ave. Además, implica sanciones para quienes la incumplan, como multas económicas, inhabilitaciones para cazar y decomiso de bienes y ejemplares.</p>



<p>La bióloga Sofía Zalazar coordina desde 2024 el programa de conservación de esta especie que impulsa Aves Argentinas y comenta que si bien&nbsp;<strong>las extracciones disminuyeron significativamente, aún se topan con casos que demuestran que el trabajo educativo debe sostenerse.</strong></p>



<p>“Este año una familia se nos acercó y nos entregó voluntariamente su loro, que ya tenía más de un año con ellos. Eso quiere decir que todavía hay saqueo de pichones”, apunta Zalazar.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/incendios-mas-frecuentes-severos-riesgo-recuperacion-bosques-patagonia-norte-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios más frecuentes y severos ponen en riesgo la recuperación de los bosques de la Patagonia norte argentina</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El desafío reproductivo: la escasez de nidos</h2>



<p>Cada tarde, después de faenar la tierra, Getulio González camina a sus terrenos, donde aún crece bosque nativo. A inicios de siglo,<strong>&nbsp;en un área de 10 hectáreas, plantó semillas de pino paraná</strong>. Hoy, gracias a estos árboles gigantes de 20 metros de alto, aún es posible escuchar los cantos de los loros pecho vinoso.</p>



<p>El escenario no es uniforme en el resto de la localidad.&nbsp;<strong>“En las grandes propiedades los árboles ya no existen. Con las topadoras tumbaron todo”</strong>, cuenta González sobre los proyectos madereros industriales. Aunque el mensaje de la conservación cada vez ha calado más en la vida de los agricultores, en momentos de crisis económica, como cuando baja el precio del kilo de yerba mate, algunos productores han recurrido a la tumba de árboles para sembrar otros cultivos y poder sobrevivir.</p>



<p>Esta combinación de factores ha reducido históricamente la cantidad de árboles en los que los loros instalan sus nidos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271174"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185538/escudo-Tobuna-FC.jpg" alt="Como muestra del arraigo local, Tobuna FC, el equipo de fútbol del pueblo, lleva en su escudo al Loro Pecho Vinoso. Foto: archivo particular" class="wp-image-271174" /><figcaption class="wp-element-caption">Como muestra del arraigo local, Tobuna FC, el equipo de fútbol del pueblo, lleva en su escudo al loro pecho vinoso. Foto: archivo particular</figcaption></figure>



<p>De hecho,&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1b7Mkvbn25EcyIb2iX1TexLOeNUx6QsjM/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los estudios</a>&nbsp;realizados durante la década de 2000 por el Proyecto de Selva Pino Paraná permitieron conocer las características del proceso de nidificación de la especie.&nbsp;<strong>Estos loros eligen árboles de gran porte como el pino paraná</strong>, ya que&nbsp;<strong>usan cavidades ubicadas en partes altas, a 20 metros del suelo y que pueden llegar a tener 90 centímetros de profundidad</strong>.</p>



<p>“Cuando se pierden estos árboles se reduce la cantidad de cavidades y empieza una competencia más intensa con otros loros, pero también con otras aves, abejas y zarigüeyas que los utilizan. Con pocos huecos se hace difícil sacar adelante los pichones”, refiere la bióloga Sofía Zalazar, de Aves Argentinas.</p>



<p><strong>Los loros pecho vinoso pueden poner hasta cuatro huevos, pero sólo tienen una nidada al año</strong>&nbsp;<strong>y el éxito reproductivo es bajo</strong>. Muchas veces las parejas fracasan o logran sacar adelante apenas un pichón.</p>



<p>Para impulsar el aumento poblacional de la especie, en 2024 Aves Argentinas instaló una estación biológica en Tobuna.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271177"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185557/loro-vinoso-3-768x512.jpg" alt="El loro pecho vinoso sobrevive en la parte nororiental de la provincia de Misiones, cerca a la frontera con Brasil. Es el único lugar actual donde vive en Argentina. Ahí todavía hay árboles pino paraná donde hacen sus nidos y se alimentan. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná" class="wp-image-271177" /><figcaption class="wp-element-caption">El loro pecho vinoso sobrevive en la parte nororiental de la provincia de Misiones, cerca a la frontera con Brasil. Es el único lugar donde actualmente vive en Argentina. Ahí todavía hay árboles pino paraná, donde hacen sus nidos y se alimentan. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná</figcaption></figure>



<p>Un día, Zalazar y otros científicos llegaron a la casa de Getulio González con<strong>&nbsp;cajas rectangulares</strong>. Estos dispositivos, hechos de plástico reciclado y madera,&nbsp;<strong>tienen un orificio en la parte superior para funcionar como nidos artificiales</strong>&nbsp;que aumenten la oferta de cavidades.</p>



<p>“<strong>Obviamente hay otras especies que las pueden utilizar</strong>. Eso también es positivo, ya que así se reduce la competencia por otros huecos [naturales]”, apunta Zalazar.</p>



<p>En las chacras de González se colocaron 15 cajas nido en árboles de gran porte que no tenían cavidades o en zonas que los loros ya habían usado antes para nidificar.&nbsp;<strong>En 2025, en todo Tobuna se colocaron 40 cajas y para la temporada 2026 se busca sumar 100 más.</strong></p>



<p>Los científicos también entendieron que no bastaba con ampliar el número de cavidades.&nbsp;<strong>Había que garantizar el crecimiento de los pichones en los nidos naturales.</strong>&nbsp;Bajo esa misión se conformaron guardianías con biólogos, técnicos, voluntarios y las mismas familias productoras.</p>



<p>Durante la etapa reproductiva, entre septiembre y diciembre de cada año, Getulio González está atento a si alrededor de los árboles que poseen nidos rondan abejas, tucanes o zarigüeyas que pueden comerse los huevos. Aunque el equipo científico se instala durante varios días cerca de los nidos,&nbsp;<strong>son los productores como González quienes actúan como los primeros guardianes de los pichones.</strong></p>



<p>Ante cualquier amenaza,&nbsp;<strong>los locales informan a la estación científica, que envía expertos para revisar y, si es necesario, realizar tareas de mantenimiento en los nidos.</strong>&nbsp;“Tapamos agujeros por donde entra agua, extraemos parásitos externos, también hemos implementado anillos de acero rodeando los troncos de los árboles para evitar que suban predadores. El objetivo es que la mayor cantidad posible de pichones logre salir de los nidos”, refiere Fariña.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271172"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185526/ChequeoCajaNido16-01-26-%C2%A9Andy-Wedekamper-8-768x512.jpg" alt="En 2025 los biólogos y técnicos de la ONG Aves Argentinas instalaron 40 cajas nido en los bosques de Tobuna para aumentar la disposición de cavidades. Se las revisa periódicamente para dar protección y mantenimiento. Foto: © cortesía Andy WedeKamper" class="wp-image-271172" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025 los biólogos y técnicos de la ONG Aves Argentinas instalaron 40 cajas nido en los bosques de Tobuna para aumentar la disposición de cavidades. Se las revisa periódicamente para dar protección y mantenimiento. Foto: © cortesía Andy WedeKamper</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/litio-argentina-reserva-los-andes-impactos-flamencos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Litio en Argentina: qué plantea el plan para proteger la reserva Los Andes y los impactos en la población de flamencos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La reforestación de pino paraná que ayuda al loro pecho vinoso</h2>



<p>Las primeras luces del 8 de septiembre de 2009 dejaron ver&nbsp;<strong>una postal devastadora en Santa Rosa, un pequeño paraje a 10 kilómetros de Tobuna</strong>. Al amanecer se pudo dimensionar&nbsp;<a href="https://misionesonline.net/2020/09/05/tornado-san-pedro-misiones-4/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el impacto causado por el tornado F4</a>&nbsp;que había sacudido la selva durante la noche previa.</p>



<p>Los vientos se llevaron once vidas humanas, casas, ganado y cultivos.&nbsp;<strong>Decenas de árboles fueron arrancados del bosque nativo, como si una topadora hubiera pasado por encima.</strong></p>



<p>En la reconstrucción del lugar, los vecinos no sólo levantaron sus viviendas, también consideraron la restauración de su hogar mayor: el monte.&nbsp;<strong>Ante el panorama desolador, Abilio Rodríguez se preguntó por los loros pecho vinoso</strong>. “Con el tornado, las cortinas de bosque desaparecieron, los pinos que eran sus refugios ya no estaban. ¿Qué sería de ellos?”, se preocupó entonces.</p>



<p>A las pocas semanas&nbsp;<strong>se juntaron 25 familias y decidieron plantar pinos paraná y otros árboles nativos</strong>&nbsp;para recuperar algo de lo perdido. En 2010, con apoyo del Proyecto Selva de Pino Paraná,&nbsp;<strong>sembraron los primeros 523 plantines.</strong></p>



<p>Con el pasar del tiempo se sumaron otras familias, incluyendo algunas de parajes vecinos. Rodríguez fue uno de los pioneros en esa iniciativa. “Los vecinos me fueron preguntando dónde conseguir arbolitos. La gente se fue interesando cada vez más en el proyecto”, menciona.</p>



<p><strong>Entre 2010 y 2024, unas 90 familias plantaron 3926 ejemplares de especies nativas en sus chacras y escuelas.</strong>&nbsp;Además de los pinos paraná, crecieron grapia (<em>Apuleia leiocarpa</em>), pitanga (<em>Eugenia uniflora</em>), yaboticaba (<em>Plinia trunciflora</em>), entre otras especies.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271175"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185546/Instalacion-caja-nido-Proyecto-Loro-Vinoso-Julio-2025-Yetapa-Studios-Krissia-Borja-13-scaled.jpg" alt="Además de instalar las cajas nido en los pino paraná, el equipo de biólogos cubre con anillos los troncos para que predadores no afecten los nidos naturales del loro. Foto: cortesía Krissia Borja" class="wp-image-271175" /><figcaption class="wp-element-caption">Además de instalar las cajas nido en los pino paraná, el equipo de biólogos cubre con anillos los troncos para que predadores no afecten los nidos naturales del loro. Foto: cortesía Krissia Borja</figcaption></figure>



<p>Hoy los árboles lucen altos y dan frutos cada temporada. Sin embargo, para Rodríguez lo más reconfortante es ver el hábitat del loro reverdecer.&nbsp;<strong>“Donde hay araucarias [pinos paraná], hay loros. Al conservar a uno, conservas al otro. Por eso seguimos recuperando bosques”</strong>, dice con satisfacción.</p>



<p>Las diferentes acciones ejecutadas en estas dos décadas —estudios, campañas socioeducativas, regulación legal, protección y ampliación de nidos, reforestación— permitieron estabilizar la escasa población de loros pecho vinoso.&nbsp;<strong>A partir de los conteos realizados entre 2007 y 2025 se evidencia una tendencia positiva en la selva de Misiones.</strong></p>



<p>“Los conteos de a poquito van dando números más altos. En paralelo, se fueron viendo muchos cambios en la relación de los vecinos con el loro.&nbsp;<strong>Hoy es una especie que identifican y de la que sienten orgullo</strong>”, menciona Zalazar.</p>



<p>Mientras que en 2005 se identificaron 163 ejemplares,&nbsp;<strong>para 2016 ya se reportaron 252 individuos</strong>. Tras ese estudio, por falta de recursos, los conteos se interrumpieron.</p>



<p><strong>En 2025</strong>, Aves Argentinas junto con otras instituciones, tanto gubernamentales como particulares,&nbsp;<strong>reactivaron las mediciones y llevaron a cabo&nbsp;<a href="https://www.avesargentinas.org.ar/sites/default/files/Reporte%20-%20Conteo%20Loro%20Pecho%20Vinoso%202025.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un conteo trinacional</a></strong>&nbsp;(incluyendo las áreas de distribución de la especie en Brasil y Paraguay).</p>



<p>Este estudio se realizó a fines de marzo de ese año, cuando los loros pecho vinoso, tras la etapa reproductiva, se reúnen en bandadas para transitar el otoño y el invierno. Se realizaron durante tres días en los dormideros previamente identificados y,&nbsp;<strong>para evitar el doble conteo, el proceso se realizó de forma simultánea en cada sitio. Se contabilizaron 323 individuos sólo en Argentina.</strong></p>



<p>Rodrigo Fariña asegura que si bien hay un crecimiento visible en el campo, los conteos también fueron mejorando su metodología y logística (mayor número de observadores). Ahora se encuentran planificando el nuevo conteo anual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271178"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185559/Loro-vinoso-6-canafistula-6-metros.jpg" alt="Varios vecinos se sumaron a la recuperación boscosa. En las últimas dos décadas más de 90 familias de la zona plantaron especies nativas en sus chacras con el proyecto Selva Pino Paraná. Aquí vemos una cañafistula que ya alcanza los 6 metros. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná" class="wp-image-271178" /><figcaption class="wp-element-caption">Varios vecinos se sumaron a la recuperación boscosa. En las últimas dos décadas más de 90 familias de la zona plantaron especies nativas en sus chacras con el Proyecto Selva Pino Paraná. Aquí vemos una cañafistula que ya alcanza los seis metros. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/argentina-provincia-salta-reserva-los-andes-mineras-litio-avanzan/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina: la provincia de Salta abandona su mayor área protegida mientras las mineras de litio avanzan sobre ella</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los desafíos de rehabilitar los loros que fueron mascotas</h2>



<p>La mayoría de los ejemplares de loro pecho vinoso rescatados del mascotismo o del tráfico ilegal llegan al Centro de Rescate y Conservación Güirá Oga, una organización de Fundación Azara que trabaja en conjunto con Aves Argentinas. Allí&nbsp;<strong>entran en cuarentena y después de una revisión sanitaria arranca un proceso de recuperación que suele extenderse por más de un año.</strong></p>



<p>El médico veterinario Dante Di Nucci ha recibido muchos loros con problemas nutricionales y físicos. “Vienen con dietas deficientes. Les dan semillas de girasol que les generan adicción y son dañinas para el hígado.&nbsp;<strong>Lograr que se alimenten sano toma tiempo</strong>”, sostiene.</p>



<p>Con los primeros ejemplares recuperados, en la década de 2010, se conformó un plantel reproductivo. “Tenemos varias parejas y todos los años reproducimos para aumentar el número de pichones y en un futuro poder liberar una bandada”, cuenta Di Nucci. Según el especialista,&nbsp;<strong>se necesita al menos un grupo de cinco individuos aptos para hacer una liberación definitiva.</strong></p>



<p>Actualmente, vienen trabajando con una decena de ejemplares, entre rescatados y nacidos en cautiverio. Conforme avanza la preparación se modifican dietas para que el ave deje el alimento vinculado al humano y logre reconocer el alimento que va a tener que conseguir en vida libre.</p>



<p><strong>Otro punto clave es lograr que recuperen o adquieran la capacidad de volar</strong>. Se realizan ejercicios de musculación, que inician en espacios reducidos y progresivamente van pasando a lugares de mayor superficie. Llegan hasta jaulones de 25 metros de largo, donde culminan su preparación de vuelo.</p>



<p>Se espera poder realizar una primera liberación este año, pero Di Nucci afirma que al final “los tiempos reales te los marcan los mismos animales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271180"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185609/Pichones_SofiaZalazar-768x512.jpg" alt="La divulgación del trabajo de conservación también involucra a los niños de la zona. A partir de un Club de la Naturaleza los chicos participan en actividades para valorar la biodiversidad de la selva misionera. Foto: cortesía Aves Argentinas" class="wp-image-271180" /><figcaption class="wp-element-caption">La divulgación del trabajo de conservación también involucra a los niños de la zona. A partir de un Club de la Naturaleza los chicos participan en actividades para valorar la biodiversidad de la selva misionera. Foto: cortesía Aves Argentinas</figcaption></figure>



<p>Para este año también hay expectativa en la recopilación de información de los transmisores colocados en cinco pichones.&nbsp;<strong>Con este seguimiento satelital, Aves Argentinas busca estudiar los usos de hábitat de los loros</strong>.</p>



<p>“Eso nos va a generar un montón de información, sobre todo cuando esos juveniles empiecen a crecer,&nbsp;<strong>para ver qué manchones de selva utilizan y son prioritarios para la conservación de la especie</strong>”, refiere Fariña.</p>



<p>En el bosque germina también otra conciencia.&nbsp;<strong>Los niños de Tobuna y sus alrededores conformaron un Club de Naturaleza junto con científicos de la estación biológica de Aves Argentinas</strong>. Este grupo realiza observación de aves con binoculares, senderismo, técnica de trepa (para colocar cajas nido) y se estimula la valoración de la selva misionera.</p>



<p>Getulio González los recibe cada mes para que recorran sus terrenos y vean a los loros vinosos que viven en los pinos paraná. “Que conozcan lo que tenemos en nuestros bosques.&nbsp;<strong>Si nosotros no los cuidamos, ¿quién lo hará?</strong>”, concluye.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el loro pecho vinoso habita en los árboles de pino paraná. <strong>Foto:</strong> cortesía Marc Estornell</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/oscar-bermeo-ocana/">Oscar Bermeo Ocaña</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/loro-pecho-vinoso-extincion-salvado-pueblo-argentina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 10 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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