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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de negocios sostenibles | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-el-corredor-de-guerra-que-genera-deforestacion-y-desplazamientos-en-los-pueblos-indigenas-nukak-y-jiw/</link>
        <description><![CDATA[<p>El español de Fernando es escaso, pero suficiente para narrar cómo se escondió debajo de una mesa durante dos horas, mientras escuchaba los disparos pasar de un lado a otro en la vereda Caño Cumare, en el departamento del Guaviare, al norte de la&nbsp;Amazonía colombiana. Fernando es un indígena jiw del resguardo Barranco Colorado, vecino [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La vía Tomachipán-Cumare es una trocha ilegal de 47.5 kilómetros usada por las disidencias de las FARC como un corredor estratégico para movilizarse y transportar insumos del narcotráfico en el departamento de Guaviare.</em></li>



<li><em>Un análisis satelital realizado por Mongabay Latam revela el impacto de esta trocha que atraviesa el Resguardo Nukak, un territorio indígena que ha perdido más de 36 000 hectáreas de bosque entre 1990 y el primer semestre de 2025.</em></li>



<li><em>La expansión ganadera y de cultivos de coca son los principales motores de la deforestación.</em></li>



<li><em>El pueblo indígena nukak, uno de los últimos grupos nómadas en el país, enfrenta reclutamiento forzado, confinamiento y desplazamientos por la presencia de grupos armados y cultivos ilícitos en su territorio.</em></li>
</ul>



<p>El español de Fernando es escaso, pero suficiente para narrar cómo se escondió debajo de una mesa durante dos horas, mientras escuchaba los disparos pasar de un lado a otro en la vereda Caño Cumare, en el departamento del Guaviare, al norte de la<strong>&nbsp;Amazonía colombiana</strong>. Fernando es un indígena jiw del resguardo Barranco Colorado, vecino de la vereda Caño Cumare y del resguardo Nukak. Su verdadero nombre ha sido protegido por seguridad. El 2 de diciembre de 2024, al caer la noche, vio cómo hombres armados empezaron a disparar cerca de su comunidad.</p>



<p>“Yo solo escuchaba ¡pum! ¡pum! ¡pum! No sabía quién era quién. No distinguimos cuál guerrilla era”, afirma. Esa noche asesinaron a cuatro personas, entre ellas un menor de edad y un funcionario del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar —entidad del Estado encargada de la protección de la primera infancia—. El hecho era confuso, nadie sabía qué estaba pasando. Algunas respuestas llegaron un mes después, cuando la Defensoría del Pueblo&nbsp;<strong>emitió una&nbsp;<a href="https://alertasstg.blob.core.windows.net/alertas/001-25.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">alerta temprana</a>&nbsp;que evidenciaba el inminente riesgo en la zona por una disputa territorial y de recursos entre dos disidencias de la extinta guerrilla de las FARC</strong>.</p>



<p>Seis meses después de aquel suceso, mientras el presidente Gustavo Petro visitaba el Guaviare para presentar un documental sobre el Parque Nacional Natural Chiribiquete, una de las disidencias de las FARC —el Estado Mayor Central (EMC), comandado por Néstor Vera Fernández,&nbsp;<a href="https://insightcrime.org/es/noticias-crimen-organizado-colombia/nestor-gregorio-vera-fernandez-alias-ivan-mordisco/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">alias Iván Mordisco</a>— convocaba un nuevo paro armado en el departamento.</p>



<p>Mordisco advirtió a los campesinos e indígenas que no podían movilizarse entre las seis de la tarde y las seis de la mañana, que los motociclistas debían circular sin casco y que las lanchas cubiertas quedaban prohibidas. Además, ordenó a los habitantes de las zonas cercanas a territorios controlados por otra de las disidencias de las FARC —Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), comandada por Alexander Díaz Mendoza, más conocido como&nbsp;<a href="https://insightcrime.org/es/noticias-crimen-organizado-colombia/alexander-diaz-alias-calarca-cordoba/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Calarcá</a>— abandonar de inmediato el área.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268299"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/06220429/IMG_8121.jpg" alt="" class="wp-image-268299" /><figcaption class="wp-element-caption">Los enfrentamientos entre las disidencias de la guerrilla de las FARC han desplazado a las comunidades que viven a borde del río Guaviare. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p>Fernando ha visto morir a sus familiares en medio de los enfrentamientos entre Calarcá y Mordisco. Como él, los campesinos e indígenas de la zona se pierden entre los distintos nombres y alias de quienes toman las decisiones en su territorio.&nbsp;<strong>El departamento del Guaviare es el escenario de disputa entre viejos conocidos de las disidencias de las FARC</strong>&nbsp;—el EMC y el EMBF— que&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-27/calarca-cordoba-el-disidente-enfrentado-a-mordisco-con-el-que-petro-insiste-en-negociar.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">decidieron distanciarse</a>&nbsp;en medio de las conversaciones de paz con el gobierno de Petro.</p>



<p>Las disidencias de Calarcá y Mordisco se disputan el territorio entre el río Inírida y el río Guaviare, y con ello el tráfico de cocaína y armas por las vías y trochas ilegales que han abierto en el departamento. Una de esas vías, la que va desde el pueblo de Tomachipán hacia la vereda Cumare, aún está oculta bajo el bosque, pero se ha convertido en un corredor estratégico porque conecta justamente estos dos ríos —que corren paralelos— en una línea recta que atraviesa el resguardo Nukak.</p>



<p>Con las vías llegan otras problemáticas como&nbsp;<strong>la deforestación, la colonización y el avance de la ganadería y de los cultivos ilícitos a esos territorios</strong>. Estas actividades ponen en riesgo a pueblos indígenas como los nukak y los jiw. Sus comunidades ahora se enfrentan a desplazamientos forzados, reclutamiento de menores, asesinatos y una creciente imposibilidad de regresar a sus territorios ancestrales, de los que fueron expulsados hace más de dos décadas, según afirman las fuentes consultadas por<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;para este reportaje.</p>



<p><strong>Solo el pasado 5 de agosto, 64 indígenas nukak se desplazaron a San José del Guaviare</strong>, la capital del departamento, tras el asesinato de un joven nukak mientras jugaba con su celular. Aunque se desconoce qué grupo armado lo hizo, la comunidad indígena decidió movilizarse por temor a nuevos hechos de violencia. Cada tanto, núcleos de familias nukak intentan retornar a los asentamientos que hay dentro del resguardo Nukak, su territorio, pero se ven forzados a volver a San José por las escasas garantías de seguridad.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La vía Cumare: un camino para la ilegalidad</strong></h2>



<p>La vía atraviesa el resguardo Nukak de norte a sur.<strong>&nbsp;Es un tramo en línea recta de 47.5 kilómetros que conecta al río Inírida con el río Guaviare.</strong>&nbsp;Ese camino también se conecta con la “Trocha Ganadera”, otra carretera de más de 190 kilómetros que une el casco urbano de San José del Guaviare con el resguardo Nukak y con más de 20 veredas que se han formado dentro y alrededor del territorio indígena,&nbsp;<strong>convirtiéndose en un motor de la deforestación.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268178"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065314/IMG_5927.jpg" alt="La Trocha Ganadera, uno de los principales corredores que conecta las veredas que están dentro del resguardo Nukak. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268178" /><figcaption class="wp-element-caption">La Trocha Ganadera, uno de los principales corredores que conecta las veredas que están dentro del resguardo Nukak. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p>El corredor conocido como Tomachipán-Cumare, que en los años 90 fue utilizado por las FARC y ahora es controlado por las disidencias, era un sendero empleado tradicionalmente por los indígenas nukak para recoger medicinas, frutos y alimentos. Sin embargo, actualmente<strong>&nbsp;se ha convertido en una vía estratégica para el transporte de economías ilícitas y para que los grupos armados se desplacen rápidamente por el territorio</strong>.</p>



<p>Todos han caminado por estas tierras como si fueran sus dueños. La colonización campesina de los años 70, la guerrilla en los 90, los paramilitares a comienzos de los 2000 y ahora las disidencias. Sin embargo, el resguardo Nukak fue adjudicado a ese pueblo indígena en 1993 por el entonces Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora), tras el reconocimiento oficial de los nukak por parte del Estado en 1988. En 1997, el Incora decidió ampliar el territorio de los nukak, pasando de 632 000 a 954 480 hectáreas.</p>



<p>Desde mucho antes de la conformación del territorio como resguardo, el camino de Tomachipán a Cumare ya existía. Como lo señala Danny Mahecha, profesora e investigadora de la Universidad Nacional y quien ha estudiado la cultura y situación de los nukak desde 1991, la guerrilla de las FARC fue llegando paulatinamente a la zona.&nbsp;<strong>Y amplió y terminó de construir esa vía, que se ha convertido en la carretera más extensa dentro del resguardo</strong>.</p>



<p>El camino es clave para las comunidades nukak porque atraviesa el caño Maku y el caño Cumare, dos cuerpos de agua en donde hay lagunetas, salados y sitios sagrados. De hecho, existían dos asentamientos nukak muy cerca de esa vía, pero la violencia los obligó a desplazarse en varias ocasiones. Muchas de las rutas tradicionales usadas por los nukak en sus recorridos fueron aprovechadas posteriormente para abrir ilegalmente caminos dentro del resguardo.</p>



<p>Una mujer nukak víctima del conflicto armado y que prefiere no ser identificada, a quien llamaremos Helena, recuerda que “antes [la vía] la podíamos usar para caminar, para ir hacia la pesca. Éramos libres… pero, después ya no. Tuvimos que desplazarnos, como en 2010, por el tema del conflicto y las armas. Ahora, para volver al territorio, hay que pedir permiso [a los grupos armados]”.</p>



<p>El mismo año en el que se adjudicó el resguardo Nukak, se consolidó en el Guaviare el&nbsp;<a href="https://verdadabierta.com/las-conferencias-de-la-expansion-1982-1993/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bloque Oriental de las FARC</a>. Este bloque llegó a expandir su máquina de guerra sobre el 55 % del país. Como lo describe&nbsp;<a href="https://storage.ideaspaz.org/documents/552d4149f0d72.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un informe de la Fundación Ideas para la Paz</a>, se financiaban a través del secuestro, el cobro de impuestos a la minería ilegal y su participación en el narcotráfico. Estaban subdivididos: el Frente 1° tenía a su cargo el departamento del Guaviare; el Frente 44, la jurisdicción de los municipios de Mapiripán y Puerto Gaitán; y el Frente 16 operaba en el río Guaviare.</p>



<p>Estas divisiones fueron clave para el narcotráfico, pues buscaban comunicar las zonas productoras de coca en Guaviare con ríos y caminos que funcionaban como corredores para transportarla hacia Venezuela y Brasil. Un análisis realizado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;a partir de los datos del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) y de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) evidenció que<strong>&nbsp;entre 1999 y 2023 el departamento de Guaviare (y sus cuatro municipios principales: Calamar, El Retorno, Miraflores y San José del Guaviare) han sido zonas clave para el establecimiento de cultivos ilícitos.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268174"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065257/Copy-of-IMG_5788.jpg" alt="En el resguardo Nukak hay presencia de cultivos de uso ilícito, palma africana y vías ilegales que promueven la colonización del territorio. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268174" /><figcaption class="wp-element-caption">En el resguardo Nukak hay presencia de cultivos de uso ilícito, palma africana y vías ilegales que promueven la colonización del territorio. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p>A inicios de la década de los 2000, por ejemplo, Guaviare alcanzó el pico máximo en los cultivos de coca, con 27 380 hectáreas en 2002. Aunque posteriormente se registró una drástica reducción en las áreas cultivadas, desde 2016 —tras la firma del Acuerdo de Paz con las FARC— los cultivos empezaron a aumentar.&nbsp;<strong>Entre los territorios con mayor incremento está la Reserva Nacional Natural Nukak, que se ha convertido en la zona del departamento con mayor cantidad de cultivos ilícitos de coca, y el Resguardo Indígena Nukak, al que atraviesa la vía Tomachipán-Cumare.</strong></p>



<p>Las cifras son alarmantes: mientras que a nivel departamental los cultivos de coca tuvieron una disminución acumulada del 82 % entre 1999 y 2023, en la Reserva Nukak y el resguardo Nukak&nbsp;<strong>las plantaciones han aumentado un 25 % y 82 % respectivamente</strong>&nbsp;en el mismo periodo de tiempo.</p>



<p>La profesora Mahecha comenta que desde 1994 ya tenían mapeada la vía Tomachipán-Cumare en sus investigaciones. Se cree que las FARC la ampliaron en 1993, tras consolidar el Bloque Oriental. Los mapas de sus estudios muestran la movilización de los nukak por el territorio y evidencian que por lo menos cuatro grupos indígenas se trasladaron voluntariamente por esa vía hasta el río Guaviare entre 1998 a 2002.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268476"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/14164019/Mapa-caserios-NUKAK.jpg" alt="Mapa de la movilización del pueblo nukak. Fuente: tomada del informe Contacto, Desplazamiento forzado y cambios entre los nukak de los autores Danny Mahecha y Carlos Franky" class="wp-image-268476" /><figcaption class="wp-element-caption">Mapa de la movilización del pueblo nukak. Fuente: tomada del informe Contacto, Desplazamiento forzado y cambios entre los nukak de los autores Danny Mahecha y Carlos Franky</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con un excombatiente del Bloque Oriental que caminó por esa vía en los años 90. Relata que, cuando llegaron a la zona, era un camino angosto en medio de la selva. “Nosotros recorrimos ese camino muchas veces. Lo que hicimos fue ampliarlo y conectar Tomachipán con la parte norte del resguardo. Queríamos buscar distintas vías de acceso para las comunidades que vivían allá adentro”. Se refiere a las comunidades campesinas que habían llegado desde los años 70 y que se quedaron asentadas en medio del resguardo, así como a otras que cercaron predios dentro del territorio ya adjudicado a los habitantes indígenas. Este fue el argumento que las FARC utilizó para abrir o p<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">romover distintas vías</a>&nbsp;dentro del resguardo Nukak y en la Amazonía colombiana.</p>



<p>El excombatiente también narra que esa trocha fue clave para reducir distancias al momento de sacar la pasta de cocaína que se encontraba en la Reserva Nacional Natural Nukak. “Es mucho más sencillo movilizarnos en línea recta desde Tomachipán al río Guaviare que irnos por el río Inírida y subir hasta San José del Guaviare”, afirma.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<p>Ese camino entre Tomachipán y Cumare volvió a ser colonizado por la selva con la llegada de los paramilitares a la zona, en 1997, tras las masacres&nbsp;<a href="https://rutasdelconflicto.com/masacres/mapiripan-1997" target="_blank" rel="noreferrer noopener">de Mapiripán</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://rutasdelconflicto.com/masacres/cano-jabon" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Caño Jabón</a>. “Las FARC se robaban la maquinaria de la Alcaldía y la Gobernación para mantener la vía. Cuando llegaron los paramilitares del Urabá y se instalaron en Guaviare, no sabían cómo abrir los caminos ni levantar las raíces de los árboles cortados. Por eso, la trocha se fue perdiendo con el tiempo, aunque nunca desapareció. Lo usaban las comunidades indígenas y algunos campesinos”, afirma un funcionario de una entidad del Estado que pidió reserva sobre su nombre y cargo.</p>



<p>Es difícil observar la vía y su avance en el tiempo con imágenes satelitales, sobre todo porque&nbsp;<strong>su propósito, como explicaron varias fuentes expertas y locales consultadas para esta investigación, es que permanezca oculta bajo el bosque para que siga siendo utilizada por los actores armados.</strong></p>



<p>“Cuando empezó el proceso de paz con las FARC sabíamos que había tramos que se estaban cerrando, pero escuchamos que estaban buscando hombres para arreglarla cuando Mordisco se salió del Acuerdo”, cuenta un campesino que vive cerca de la vereda Cumare y del resguardo Barranco Colorado.</p>



<p>Autoridades, campesinos y expertos entrevistados en territorio para esta investigación confirmaron que la vía se ha reactivado y que es utilizada por los hombres de Mordisco para movilizar insumos hacia los laboratorios de cocaína, que van desde el municipio de Mapiripán, en Meta, hasta la Reserva Natural Nukak, pasando por el resguardo Nukak. También se emplea para conectar con otros caminos dentro del resguardo y transportar hoja de coca y pasta base procesada dentro del área protegida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268475"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/14160305/IMG_1508.jpg" alt="Cultivos de coca en el departamento de Guaviare. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268475" /><figcaption class="wp-element-caption">Cultivos de coca en el departamento de Guaviare. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p>El análisis satelital realizado por<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;respalda estos testimonios. En 2002, en un radio de cinco kilómetros a partir de la vía, había más de 166 hectáreas de cultivos de coca. A 15 kilómetros, la cifra aumentaba a 837 hectáreas. El pico máximo de cultivos en el área de influencia de la vía se alcanzó en 2004, con 278 hectáreas a cinco kilómetros y 1210 a 15 kilómetros. Desde entonces, hubo una disminución en las hectáreas sembradas, pero en 2019 —cuando se alcanzó el mínimo de 30 y 430 hectáreas a cinco y 15 kilómetros de la vía, respectivamente—, los cultivos empezaron a crecer una vez más.</p>



<p>Desde aquel momento, los cultivos de coca en las inmediaciones de la trocha evidencian un aumento sostenido.&nbsp;<strong>En los últimos años, entre 2021 y 2023, los cultivos han alcanzado 63 hectáreas a cinco kilómetros y 692 hectáreas a 15 kilómetros</strong>. A solo cinco kilómetros de la vía, el incremento en los cultivos ha sido de un 58 % con respecto a 2019.</p>



<p>El Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI&nbsp;<a href="https://siatac.co/Documentos/Atlas/conflictos/Conflictos%202024/07/SINCHI007_V2_2024_compressed.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">también ha documentado</a>&nbsp;cómo los cultivos de coca para uso ilícito se han propagado porque los actores armados ilegales y carteles de narcotráfico han promovido el asentamiento en la zona de población campesina. Y, paralelamente, han prohibido el retorno y movilización del pueblo nukak dentro del resguardo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La guerra y los impactos ambientales</strong></h2>



<p><strong>“La vía Tomachipan-Cumare forma parte de un circuito de guerra y de negocios ilícitos”</strong>, explican desde la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), una organización que se dedica a estudiar el conflicto y sus impactos sobre ecosistemas estratégicos y territorios étnicos, con énfasis en la Amazonía. Otra investigación realizada por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), titulada&nbsp;<em>‘<a href="https://indepaz.org.co/los-corredores-de-la-muerte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los Corredores de la muerte</a>’</em>, evidencia cómo estos caminos son utilizados para el reclutamiento forzado, asesinatos selectivos, desplazamientos y el movimiento de economías ilegales.</p>



<p>Según el informe, no se trata de simples rutas de tránsito, sino de “estructuras territoriales de poder violento, y su persistencia demuestra que, en muchas regiones del país, el postacuerdo no implicó una desmilitarización del territorio, sino una reconfiguración armada con nuevas lógicas y actores”.</p>



<p>Como explica el investigador y director de Indepaz, Leonardo González,&nbsp;<strong>la función que cumplen las vías en esta zona del país es estratégica en la disputa entre el Estado Mayor Central (EMC) y el Estado Mayor Bloques y Frentes (EMBF), especialmente por el control de los enclaves cocaleros</strong>&nbsp;y su articulación con las rutas del narcotráfico del suroriente del país, una zona clave para los grupos armados por su facilidad de conectarse con otras regiones y sus fronteras marítimas.</p>



<p>Los efectos de esta disputa armada y territorial también se reflejan en el impacto ambiental.&nbsp;<strong>Los cultivos de coca, la deforestación y el acaparamiento de tierras para la ganadería son las principales causas de pérdida de bosque en la zona.</strong>&nbsp;Un ejemplo de ello es la situación en la Reserva Natural Nukak, un área natural protegida que colinda con el resguardo con el mismo nombre: entre 1990 y 2025 se han perdido 13 835 hectáreas de bosque, según cifras de la FCDS. Y el problema continúa, como lo evidencian las más de 91 000 alertas de deforestación generadas entre el 1° de enero y el 15 de octubre de 2025, según el monitoreo satelital de la plataforma Global Forest Watch.</p>



<p>En el resguardo, los datos de la FCDS indican que&nbsp;<strong>se han deforestado 36 510 hectáreas del territorio indígena entre 1990 y el primer semestre de 2025.</strong>&nbsp;“Esta deforestación está asociada a la ampliación de lotes para ganadería, siembra de cultivos de uso ilícito y la extensión de infraestructura vial”, explican desde la organización. Asimismo, entre el 1° de enero y el 15 de octubre de 2025, se han registrado en el resguardo más de 98 400 alertas de deforestación.https://flo.uri.sh/visualisation/25518536/embed</p>



<p>Según el monitoreo de la FCDS, en San José del Guaviare, en donde se encuentra el resguardo nukak, se han construido 3146 kilómetros de vías; de estos, la extensión dentro del resguardo indígena Nukak es de 504, kilómetros.</p>



<p>El Instituto SINCHI ha registrado por lo menos 20 vías con sus ramificaciones al interior del resguardo. Entre esas la de Tomachipán, de 47.5 kilómetros, y otra de 38 kilómetros, que son las que generan más preocupación porque en sus inmediaciones se ve actividad económica y el avance de deforestación y de cultivos de coca. Datos de la FCDS estiman que, al interior del resguardo Nukak hay más de 504 kilómetros de vías ilegales, entre los que sobresale la trocha bajo el bosque que comunica Tomachipan con Cumare. Sus datos también estiman que se han perdido 824 hectáreas de bosque al margen de esa vía.</p>



<p><strong>Estudios realizados por la misma organización evidencian que el 73 % de los espacios abiertos por deforestación se encuentran a menos de dos kilómetros de las vías dentro del resguardo</strong>. “Las carreteras promueven el acceso al resguardo y hacen mucho más sencillo llegar, comprar una tierra para el ganado y, al mismo tiempo, cultivar coca”, manifiesta una investigadora de la región.</p>



<p>Como explicaron funcionarios en Guaviare e investigadores en terreno, los que promueven la colonización en el resguardo buscan que la vía Tomachipan-Cumare funcione como una especie de “frontera”. “[Eso permitiría que] el lado oriental de la vía, que es el que está menos deforestado, permanezca así. Mientras que en la parte occidental, que ya tiene ocupación campesina y vías de acceso, la deforestación siga avanzando”, afirmó una fuente en territorio de una organización ambiental.</p>



<p>La investigadora Mahecha es enfática en señalar que la justificación de la vía como “frontera” es una forma de legitimar la ocupación del resguardo. “El territorio de los nukak llegaba hasta Puerto Flores. Ellos utilizaban todo este territorio para sus sitios sagrados y se llegaron a extender hasta allá. Sin embargo, la colonización los fue arrinconando y ahora tienen que pedir permiso para pasar por su propio territorio en busca de agua”, explica.</p>



<p>A comienzos de 2025, la disidencia de Calarcá publicó un proyecto que tituló&nbsp;<em>Iniciativa ambiental y agropecuaria para el desarrollo sostenible de la Amazonía</em>. En 24 páginas establecía unos lineamientos para “<strong>frenar la deforestación, el uso inadecuado del suelo y prácticas no sostenibles en la agricultura y la ganadería</strong>”. Sin embargo, paradójicamente, entre las iniciativas está el mejoramiento genético en ganadería y de la infraestructura vial en la Amazonía. Según el documento, buscaban la “rehabilitación de 1000 kilómetros de carreteras terciarias en áreas rurales y la creación de brigadas locales que se encarguen del mantenimiento y la reparación constante de estas vías”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268175"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065302/IMG_5908-1.jpg" alt="A causa del conflicto en su territorio, algunas familias nukak se han desplazado a vivir en los resguardos del pueblo jiw. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268175" /><figcaption class="wp-element-caption">A causa del conflicto en su territorio, algunas familias nukak se han desplazado a vivir en los resguardos del pueblo jiw. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Los nukak, en medio de la guerra</strong></h2>



<p>Los nukak son un pueblo indígena de cazadores y recolectores que viven en el noroeste amazónico colombiano. Son nómadas y se movilizaban por lo menos 69 veces al año. Como lo documentó la profesora Mahecha, podían estar apenas cinco días en cada sitio y recorrían cerca de 6.9 kilómetros entre cada desplazamiento. Mahecha y el profesor Carlos Eduardo Franky publicaron el informe&nbsp;<a href="https://rutasdelconflicto.com/especiales/carreteras_resguardo_nukak/doc1.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Políticas de representación y presentación entre los nukak (Amazonía colombiana), transformaciones y continuidades</em></a>, en el que señalan que los nukak se organizan en varios grupos locales compuestos por vínculos de consanguinidad o alianza matrimonial.</p>



<p>Cada grupo funcionaba como una unidad independiente de producción y consumo. Esta autonomía les permitía desplazarse temporalmente por el bosque de manera independiente, ya fuera para resolver conflictos internos, visitar a familiares o aprovechar recursos específicos en ciertas zonas del territorio. Su movilidad no solo responde a factores ecológicos, sino también a dinámicas sociales. Sin embargo,&nbsp;<strong>esa movilización se ha visto interrumpida y han tenido que reorganizarse territorialmente a raíz de los múltiples desplazamientos forzados por distintos actores armados</strong>, sostienen los expertos.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-colombia-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Desafíos ambientales de Colombia en 2026: incremento de la violencia, deforestación y defensores en riesgo en un año electoral</a></strong></p>



<p>Entre 2002 y 2008, por ejemplo, se registraron ocho desplazamientos forzados en ocho grupos locales debido a la presencia de grupos armados en el territorio. En 2015 ningún grupo se encontraba en su propio territorio. La FCDS ha documentado que hay, a la fecha, 24 grupos locales que se movilizan con limitaciones sobre el resguardo Nukak. “Los nukak ahora deben pedir permiso a los trabajadores de los hatos ganaderos para pasar a recolectar semillas o ir a sitios estratégicos de caza”, afirmó una fuente que ha trabajado con ellos.</p>



<p>Para Fernando —cuya identidad se mantiene en reserva—, los nukak y los jiw han sido utilizados como piezas dentro del conflicto armado. “Nos toca pedirles permiso a ellos [los actores armados] para cualquier cosa o se llevan a los niños a trabajar”, afirma. Un excombatiente de las FARC lo confirma: “Se llevaban a los niños nukak porque conocen el territorio, saben los caminos y son muy buenos para caminar. Un nukak puede recorrer la vía Tomachipán-Curare en la mitad del tiempo que le toma a otra persona”.</p>



<p>​​Sin embargo,&nbsp;<strong>existe un subregistro preocupante de niñas, niños y adolescentes nukak reclutados por grupos armados.</strong>&nbsp;El pueblo nukak, por temor o desconfianza, no suele denunciar estos hechos, según lo explica una funcionaria de una institución del Estado, que pide no ser mencionada por el creciente conflicto en el territorio.</p>



<p>En enero de 2025, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos verificó el caso de 22 menores reclutados en los departamentos del Meta y Guaviare. Entre las víctimas, siete habían fallecido en enfrentamientos entre las disidencias guerrilleras en Guaviare. Se trataba de menores indígenas nukak, nasa y cubeo.</p>



<p>Según el&nbsp;<a href="https://www.hchr.org.co/historias_destacadas/nota-informativa-atrapados-en-las-redes-del-conflicto-aumento-del-reclutamiento-de-ninas-y-ninos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Relator Especial</a>&nbsp;sobre los derechos de los pueblos indígenas, “la violencia contra los niños y las niñas de estos pueblos, muchos en riesgo de exterminio físico y cultural, tiene efectos diferenciados y desproporcionados, ya que puede llevar a la pérdida de sus tradiciones culturales, a la ruptura de su relación con sus territorios ancestrales y al debilitamiento del tejido social y organizativo de estos pueblos”.</p>



<p>“A nosotros nos avisan que no podemos salir de nuestras casas, y nos dicen que los nukak que están cerca —al resguardo del pueblo jiw— tampoco se pueden mover, ni los campesinos. Nos toca estar encerrados hasta que nos den otra orden”, relata Fernando.</p>



<p>El alcalde de San José del Guaviare, Willy Rodríguez Rojas, aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que “los grupos irregulares los desplazaron a las cabeceras, donde conocieron nuestros malos comportamientos y consumos, y ahora están expuestos al licor y las sustancias psicoactivas; algunos, además, terminaron como raspachines y hoy son víctimas de reclutamiento forzado”.</p>



<p>Aunque Rodríguez insiste en que esta población requiere atención especial, asegura que “el Ministerio del Interior no llega al territorio y nosotros no tenemos la competencia, el alcance ni los recursos para atenderlos”.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consultó al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa sobre la situación de los nukak, pero hasta el cierre de esta edición no recibió respuesta.</p>



<p>Desde hace décadas,&nbsp;<strong>los nukak ya no pueden movilizarse libremente por su territorio, como lo hacían antes de 1980</strong>. La guerra los ha afectado de múltiples maneras:&nbsp;<a href="https://web.comisiondelaverdad.co/actualidad/noticias/mujeres-del-pueblo-nukak-exigen-que-las-violencias-sexuales-que-padecen-casi-a-diario-se-detengan" target="_blank" rel="noreferrer noopener">mujeres víctimas</a>&nbsp;de violencia sexual, menores reclutados,&nbsp;<a href="https://fcds.org.co/el-drama-de-los-ninos-y-jovenes-indigenas-nukak-y-jim-que-sufren-la-drogadiccion-y-el-abandono/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">indígenas en situación de adicción</a>, hombres convertidos en trabajadores de&nbsp;<a href="https://infoamazonia.org/es/2020/07/06/los-nukaks-makus-a-un-paso-de-su-extincion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hatos ganaderos o en raspachines</a>. “Tanto los nukak como nosotros solo queremos vivir tranquilos, cultivar nuestros alimentos, cazar y vivir de las manualidades y tejidos que hacemos”, insiste el Fernando, bajando la voz con cada palabra.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268176"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065306/IMG_5879.jpg" alt="Las comunidades navegan el río Guaviare para llegar a San José, la capital del departamento, tras abandonar sus territorios debido a la violencia y enfrentamientos entre actores armados. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268176" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades navegan el río Guaviare para llegar a San José, la capital del departamento, tras abandonar sus territorios debido a la violencia y enfrentamientos entre actores armados. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p>Algunas familias nukak han querido retornar, pero la situación de orden público lo impide. Kelly Castañeda, Secretaria de Agricultura y Medio Ambiente de la Gobernación de Guaviare, y quien actualmente se desempeña como Gobernadora encargada, confirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que “desde la Gobernación, las alcaldías y otras entidades e instituciones se ha identificado que algunas familias nukak quieren retornar, pero no se les ha podido brindar estos espacios”.</p>



<p>En sus palabras, a las autoridades locales les queda fuera de su alcance lograr estrategias que permitan su retorno, como el desminado del corredor ancestral. Tampoco pueden definir el&nbsp;<a href="https://gaiaamazonas.org/noticias-y-comunicados/que-es-el-plan-de-vida/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">plan de vida</a>&nbsp;de este pueblo (un instrumento para definir de forma autónoma su visión de desarrollo, identidad y cultura) porque esto le compete al Ministerio del Interior. “Así quedamos sin herramientas para atender a estas familias y sus conflictos”, señala.</p>



<p>En la vereda Cumare quedan muy pocas personas. Algunas han cruzado el río para irse al departamento del Meta, otras se han desplazado por la Trocha Ganadera con rumbo a la capital de Guaviare. Los nukak que vivían cerca de la vía Tomachipán–Cumare se ven obligados a desplazarse a San José del Guaviare mientras deciden qué hacer.</p>



<p>Mientras tanto, la disputa entre los frentes de Calarcá e Iván Mordisco continúa. Fernando no sabe quién va ganando la guerra. Solo alcanza a contar cómo ha logrado sobrevivir, antes de pedir una última cosa: “Respeto para disfrutar el territorio. Vivir de frutas silvestres y ser reparados por el Estado”.</p>



<p><em><strong>Imagen principal: </strong>el camino es clave para las comunidades nukak porque atraviesa el caño Maku y el caño Cumare, dos cuerpos de agua en donde hay lagunetas, salados y sitios sagrados. <strong>Foto:</strong> Juan Carlos Contreras</em>.</p>



<p><em>El artículo original y completo fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/pilar-puentes/">Pilar Puentes</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/colombia-corredor-guerra-deforestacion-desplazamientos-pueblos-indigenas-nukak-jiw/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124749</guid>
        <pubDate>Fri, 16 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/15120531/Copy-of-IMG_5821-1200x800-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Retorno del Realismo Económico: Inflación, Aranceles y el Nuevo Dilema del Crecimiento</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/la-agenda-del-cfo/el-retorno-del-realismo-economico-inflacion-aranceles-y-el-nuevo-dilema-del-crecimiento/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por el Prof. Dr. Felipe Janica — CEO, JNC LLC “La era del dinero fácil y las importaciones baratas ha terminado. El crecimiento ya no será un accidente: deberá ganarse.” Una Nueva Encrucijada Económica A medida que el 2025 se aproxima a su cierre, la economía estadounidense se encuentra entre la resiliencia y la recalibración.El [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading"><em>Por el Prof. Dr. Felipe Janica — CEO, JNC LLC</em></h3>



<p><em>“La era del dinero fácil y las importaciones baratas ha terminado. El crecimiento ya no será un accidente: deberá ganarse.”</em></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Una Nueva Encrucijada Económica</strong></h3>



<p>A medida que el 2025 se aproxima a su cierre, la economía estadounidense se encuentra entre la <strong>resiliencia</strong> y la <strong>recalibración</strong>.<br>El crecimiento sigue siendo positivo, aunque débil; la inflación, aunque más contenida, no desaparece; y la Reserva Federal camina con cautela entre su credibilidad institucional y la necesidad de evitar un deterioro del empleo.</p>



<p>Los analistas proyectan un <strong>crecimiento del PIB de 1,8 %</strong>, una inflación en torno al <strong>3 %</strong>, y una tasa de desempleo que podría alcanzar el <strong>4,5 %</strong> en 2026. No es un escenario de crisis, pero sí una advertencia: el ciclo expansivo de pospandemia está llegando a su madurez, y la política económica debe volver a los fundamentos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“La inflación de hoy tiene un nuevo rostro: estructural, arancelaria y cada vez más política.”</p>
</blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Aranceles: El Impuesto Invisible al Consumo</strong></h3>



<p>La inflación estadounidense ya no responde únicamente al exceso de demanda. Hoy es <strong>una inflación de costos</strong>, alimentada por los <strong>aranceles y las fracturas logísticas</strong>.<br>Entre el <strong>60 % y el 80 % de los nuevos aranceles</strong> impuestos en 2025 están siendo pagados por los propios consumidores y pequeñas empresas.</p>



<p>Aunque los aranceles se presentan como una herramienta de protección industrial, en realidad actúan como un <strong>impuesto indirecto que encarece los bienes importados y nacionales</strong>.<br>El resultado es un aumento sostenido de precios, menor competitividad global y un efecto dominó sobre los países integrados a las cadenas de valor de Estados Unidos —especialmente en América Latina.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Un Mercado Laboral con Menor Pulso</strong></h3>



<p>El mercado laboral estadounidense, antes sobrecalentado, muestra signos de desaceleración.<br>El auge de la <strong>inteligencia artificial y la automatización</strong> está generando una nueva etapa de <em>“crecimiento sin empleo”</em>, en la que la productividad sube, pero el número de puestos de trabajo no lo hace.</p>



<p>Las <strong>grandes corporaciones</strong> se adaptan rápido, sustituyendo mano de obra por tecnología y manteniendo márgenes altos.<br>Las <strong>pymes</strong>, en cambio, enfrentan presiones crecientes:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>financiamiento costoso,</li>



<li>escasez de trabajadores calificados,</li>



<li>y una demanda cada vez más sensible al precio.</li>
</ul>



<p>La Fed lo sabe, y por eso reduce tasas gradualmente, intentando evitar una caída abrupta del consumo y del crédito.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La Fed y su Acto de Equilibrio</strong></h3>



<p>Con una <strong>tasa de fondos federales cercana al 4 %</strong>, la Reserva Federal intenta equilibrar dos objetivos: <strong>bajar la inflación sin frenar el crecimiento</strong>.<br>Un recorte apresurado podría estimular el crédito, pero reactivar presiones inflacionarias.<br>Una política demasiado conservadora, en cambio, podría elevar el desempleo y enfriar la inversión privada.</p>



<p>El desafío es mantener la credibilidad de la Fed, evitando que la economía entre en una espiral de expectativas negativas.<br>Hoy, <strong>la confianza es el activo más escaso</strong>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“Hoy coexisten dos economías: una global y resiliente; otra local y vulnerable.”</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Dos Economías, Dos Realidades</strong></h3>



<p>En Estados Unidos coexisten <strong>dos dinámicas empresariales opuestas</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Las grandes compañías públicas</strong> poseen músculo financiero, poder de negociación y acceso a mercados globales. Pueden absorber choques de costos y trasladarlos al consumidor.</li>



<li><strong>Las pequeñas y medianas empresas (pymes)</strong>, por el contrario, enfrentan tasas altas, clientes más cautelosos y menor acceso a capital.</li>
</ul>



<p>Esta divergencia no solo es económica, sino social: mientras las grandes corporaciones concentran rentabilidad y escala, las pymes sostienen el tejido laboral local. Si estas últimas se debilitan, <strong>se resiente el empleo, la innovación y la cohesión comunitaria</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">I<strong>mpacto Regional: América Latina y Colombia Frente al Nuevo Realismo Económico</strong></h2>



<p></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><thead><tr><th><strong>Variable Clave</strong></th><th><strong>Efecto Regional (LATAM)</strong></th><th><strong>Impacto Específico en Colombia</strong></th></tr></thead><tbody><tr><td><strong>Tasas de Interés en EE. UU.</strong></td><td>Una reducción gradual de tasas de la Fed puede aliviar presiones sobre los bancos centrales latinoamericanos, permitiendo recortes moderados en la región.</td><td>El Banco de la República podría bajar su tasa del 8 % actual hacia el 7 % en 2026, si la inflación converge al 4 %. Sin embargo, el margen depende del tipo de cambio y del déficit fiscal.</td></tr><tr><td><strong>Aranceles y Comercio Exterior</strong></td><td>Los nuevos aranceles de EE. UU. reducen las exportaciones latinoamericanas, especialmente de manufacturas y bienes agrícolas.</td><td>Exportadores colombianos de flores, café industrializado y textiles enfrentan costos más altos y menor competitividad frente a Asia.</td></tr><tr><td><strong>Tipo de Cambio</strong></td><td>Un dólar más débil tras los recortes de tasas puede fortalecer temporalmente las monedas regionales, pero con alta volatilidad.</td><td>El peso colombiano podría apreciarse en el corto plazo, pero volvería a presionarse si los precios del petróleo bajan o se reduce la entrada de inversión extranjera.</td></tr><tr><td><strong>Remesas e Ingreso Migrante</strong></td><td>La desaceleración del empleo en EE. UU. afectará el flujo de remesas hacia México, El Salvador, Guatemala y Colombia.</td><td>En Colombia, las remesas podrían crecer menos del 3 % anual en 2026, impactando el consumo en regiones como el Eje Cafetero y el Valle del Cauca.</td></tr><tr><td><strong>Inversión y Riesgo Político</strong></td><td>Si los países latinoamericanos no ofrecen estabilidad jurídica, los capitales buscarán refugio en bonos del Tesoro estadounidense.</td><td>Colombia debe recuperar confianza inversora con disciplina fiscal y seguridad jurídica, evitando volatilidad tributaria y sobrecarga regulatoria.</td></tr></tbody></table></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“Cada decisión monetaria en Washington tiene un eco político y social en Bogotá, Lima y Ciudad de México.”</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Más Allá de la Política Monetaria</strong></h3>



<p>El desafío estructural trasciende las tasas de interés.<br>Ni los aranceles ni los recortes resolverán los problemas de productividad.<br>América Latina —y especialmente Colombia— necesitan una estrategia conjunta que combine:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>inversión en <strong>educación técnica y digital</strong>,</li>



<li>fortalecimiento de <strong>infraestructura logística y energética</strong>,</li>



<li>y una política comercial <strong>inteligente y pragmática</strong>, no ideológica.</li>
</ul>



<p>La región debe pasar del discurso del “proteccionismo patriótico” al de la <strong>competitividad sostenible</strong>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Conclusión: Liderar en Tiempos de Realismo</strong></h3>



<p>Entramos en una era donde el liderazgo económico exige <strong>claridad moral, visión estratégica y propósito</strong>.<br>El populismo fiscal, el intervencionismo y el cortoplacismo ya no son sostenibles.</p>



<p>Para los empresarios, la respuesta no está en esperar estímulos, sino en <strong>reinventar los modelos de negocio</strong>, fortalecer los equipos y digitalizar procesos.<br>El liderazgo del futuro será aquel que inspire confianza, aun en medio de la incertidumbre.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“El liderazgo con propósito será el mayor activo competitivo en tiempos de realismo económico.”</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sobre el Autor</strong></h3>



<p><strong>Prof. Dr. Felipe Janica</strong> es Fundador y CEO de <strong>JNC LLC</strong>, firma profesional con propósito que impulsa la transformación de profesionales y organizaciones de alto desempeño. Felipe combina su experiencia profesional como emprendedor e inversionista y como ex-socio y ex-managing partner Regional de EY Latinoamérica, autor de múltiples libros sobre contabilidad internacional y estrategia, y conferencista reconocido por su liderazgo inspirador y visión humanista de la economía. Felipe es Doctor en Administracion estratégica de negocios y en filosofía.</p>



<p><em>Sígueme en LinkedIn para reflexiones semanales sobre estrategia, economía y liderazgo con propósito.</em></p>
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        <author>Felipe Jánica</author>
                    <category>La agenda del CFO</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121349</guid>
        <pubDate>Tue, 14 Oct 2025 15:22:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Retorno del Realismo Económico: Inflación, Aranceles y el Nuevo Dilema del Crecimiento]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Felipe Jánica</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cómo la inteligencia de datos está redefiniendo el futuro del marketing empresarial.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/un-blog-para-colorear/como-la-inteligencia-de-datos-esta-redefiniendo-el-futuro-del-marketing-empresarial/</link>
        <description><![CDATA[<p>El marketing es una de las actividades más valiosas que puede realizar una empresa. No solo se encarga de construir el reconocimiento de marca, sino que también impulsa las ventas, promueve el crecimiento de los negocios y fortalece la relación con los clientes. Pero esto resulta especialmente desafiante para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El marketing es una de las actividades más valiosas que puede realizar una empresa. No solo se encarga de construir el reconocimiento de marca, sino que también impulsa las ventas, promueve el crecimiento de los negocios y fortalece la relación con los clientes.</p>



<p><strong>Pero esto resulta especialmente desafiante para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), que suelen enfrentar presupuestos limitados, menos recursos y menor experiencia especializada interna en comparación con las grandes compañías.</strong></p>



<p>Hablamos con <em>Natalia Camacho Fetecua, </em>referente en analítica de datos en Colombia, analiza el rol de la inteligencia de datos en la transformación del marketing digital.</p>



<p>Natalia ha consolidado una de las voces más autorizadas en Colombia en temas de marketing digital y analítica de datos, plantea una mirada crítica y estratégica sobre los desafíos que enfrentan hoy las pequeñas y medianas empresas (PYMES), frente a la adopción de tecnologías basadas en datos.</p>



<p>“Hace unos años, bastaba con tener una buena idea y un logo. Hoy eso no basta. La atención del usuario es el recurso más valioso, y para captarla se necesita más que intuición: se necesita evidencia. Siendo la atención del consumidor el recurso más valioso, el marketing digital ha dejado de ser intuitivo para convertirse en una disciplina guiada por evidencia.”, afirma Camacho.</p>



<p><strong>Según cifras de McKinsey, las empresas que integran la analítica de datos en su toma de decisiones pueden reducir costos hasta en un 30% </strong>y aumentar la eficiencia de sus campañas en un 50% (). Así mismo, según el MIT Sloan, las organizaciones basadas en datos tienen 23 veces más posibilidades de adquirir clientes y 19 veces más probabilidades de ser rentables. No es una moda, sino de un cambio estructural en la forma de competir.</p>



<p>Natalia Camacho comenta que el marketing digital y la analítica no solo representan una ventaja comercial, sino también un motor de transformación social: “No se trata de hacer más, sino de hacer mejor. Los datos no son números fríos; son una brújula que orienta decisiones estratégicas, humanas y sostenibles en un mundo digital en constante cambio”.</p>



<p><strong>“Hoy podemos rastrear el impacto de una causa, medir la huella social de una campaña y amplificar voces invisibilizadas. Eso también es marketing, y también es datos”, explica Camacho,</strong> quien también ha trabajado en la implementación de soluciones tecnológicas para instituciones educativas y fundaciones, demostrando que el análisis de datos no solo tiene un valor económico, sino también social.</p>



<p>Según Statista, el gasto mundial en marketing en 2024 alcanzó cerca de 985.000 millones de dólares. Sin duda, la presencia digital necesita ser fortalecida hoy en día, pues como dice la experta: “la primera impresión de una marca ya no ocurre en una tienda física, sino en la pantalla de un celular”.</p>



<p><strong>Camacho ha visto como los datos no solo optimizan presupuestos, sino que fortalecen el vínculo con el usuario. “El marketing digital y la analítica también pueden medir la huella social de una campaña,</strong> rastrear el impacto de una causa y amplificar voces que antes no tenían visibilidad”, subraya.</p>



<p>“Reconociendo estos puntos críticos, las PYMES pueden adoptar un enfoque estratégico hacia la transformación digital, aprovechando soluciones a la medida y la orientación de expertos para responder a sus necesidades particulares. Los servicios de marketing en línea han revolucionado este campo, dejando de lado en gran medida los métodos tradicionales y ofreciendo soluciones más accesibles y rentables para los negocios más pequeños.”, señala Camacho.</p>



<p><strong>Al incorporar tendencias de marketing digital como la inteligencia artificial, la búsqueda por voz, el video, el comercio social y las estrategias omnicanal, las PYMES</strong> pueden atraer y fidelizar clientes, además de crecer en un mercado cada vez más competitivo.</p>



<p>Y como asevera la experta: “la transformación digital ya no es opcional para las PYMES”, se trata de un paso crucial para asegurar su crecimiento, competitividad y sostenibilidad a largo plazo. Adoptando las herramientas, estrategias y enfoques adecuados pueden optimizar sus operaciones, mejorar la experiencia de sus clientes y descubrir nuevas oportunidades.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="768" height="1024" data-id="120782" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/24231125/PHOTO-2025-09-23-09-57-10-1-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120782" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/24231125/PHOTO-2025-09-23-09-57-10-1-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/24231125/PHOTO-2025-09-23-09-57-10-1-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/24231125/PHOTO-2025-09-23-09-57-10-1-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/24231125/PHOTO-2025-09-23-09-57-10-1-1536x2048.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/24231125/PHOTO-2025-09-23-09-57-10-1-scaled.jpg 1920w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>
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        <author>Alvaro J Tirado</author>
                    <category>Un Blog para colorear</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120780</guid>
        <pubDate>Thu, 25 Sep 2025 04:25:34 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/24232657/marketing-de-empresa-2-1024x783-1.webp" type="image/webp">
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                            </item>
        <item>
        <title>La sombra de Kagame</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/la-sombra-de-kagame/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el cinturón de África que va del océano Atlántico al Índico, al sur del Desierto del Sahara y a lo largo de la línea ecuatorial, ha sido difícil que anide la tranquilidad, para no hablar de la utopía de la paz. Una ininterrumpida sucesión de factores deletéreos afecta a esa región del mundo. El [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>En el cinturón de África que va del océano Atlántico al Índico, al sur del Desierto del Sahara y a lo largo de la línea ecuatorial, ha sido difícil que anide la tranquilidad, para no hablar de la utopía de la paz.</p>



<p>Una ininterrumpida sucesión de factores deletéreos afecta a esa región del mundo. El cambio climático golpea de manera inclemente y poco conocida porque no afecta sociedades cuyas tragedias sí que se difunden por medios propios y poderosos para llamar la atención de la humanidad. La depredación ambiental, por cuenta de los habitantes del territorio y agentes exteriores, empobrece la calidad de vida de millones de personas. La ausencia de energías alternativas, o siquiera sostenibles, hace que el panorama del futuro se muestre sombrío.&nbsp;</p>



<p>Conflictos internos, derivados de tensiones étnicas ancestrales, vinieron a complicarse para siempre cuando a los europeos, después de la Conferencia de Berlín de 1885, se les ocurrió repartirse enormes porciones del territorio africano sin tener en cuenta que destrozaban un jardín existente desde mucho antes del poblamiento de la misma Europa.</p>



<p>Al comenzar el Siglo XXI los asuntos africanos llaman la atención de los poderes de nuestra época de manera selectiva, y el interés se centra en el aprovechamiento de los enormes recursos del continente. También llaman la atención, de manera forzada, las migraciones africanas como factor amenazante de la unidad europea con el refuerzo de los nacionalismos, al tiempo que muchos vuelvan la espalda para ignorar situaciones creadas por sus antepasados. Y del lado africano los rezagos de la era colonial han dejado resentimientos heredados hacia las antiguas potencias, donde los gobernantes hacen frente a una conciencia compleja de culpabilidad, responsabilidad, añoranza e impotencia.&nbsp;</p>



<p>La corrupción campea en África como en ninguna parte del mundo. También la ineptitud de los sistemas políticos, bajo la presión de interferencias foráneas por parte de estados o de empresas que buscan aliados africanos que se convierten en protagonistas de concentración de riqueza y polo opuesto de una marginalidad social abrumadora. A la insuficiencia institucional se suman el hambre y la enfermedad, omnipresentes en un entramado de regiones que viven al ritmo de tradiciones autóctonas e importadas. Con un ingrediente religioso aún más enredado en países que ya antes de la presencia europea habían recibido el influjo del islam a través de las caravanas que atravesaban el desierto. Fenómeno complementado con la pretensión evangelizadora del cristianismo, que se vino a sumar a un revuelto de mitos y creencias que jamás han podido desalojar del todo la variedad de afiliaciones religiosas y espirituales autóctonas del continente.</p>



<p>Bajo esas circunstancias conviven en el escenario africano grandes negocios mineros, tradiciones tribales y actividades desesperadas de supervivencia, todo encima de yacimientos de riqueza que ya quisieran tener muchos países del mundo. Lo cual mantiene activa la ambición de antiguos y nuevos poderes extracontinentales, como Rusia y China, que desean hacer presencia en el continente con ánimo de explotación, sin mayor interés por la gente, en ejercicio de una ambición neocolonial.</p>



<p>En ese paisaje, a finales del Siglo XIX, el Congo fue una especie de “huerto salvaje” de más de 2 millones de kilómetros cuadrados adjudicado por la Conferencia de Berlín, bajo el nombre de “Estado Libre del Congo” como propiedad privada del rey Leopoldo II de Bélgica, que lo administró hasta 1908, cuando lo cedió al Estado belga. Antes y después de esa cesión, el Congo fue escenario de la explotación inclemente de caucho, oro y marfil, pero sobre todo de abusos inhumanos contra los nativos, marcados por una brutalidad inenarrable, la explotación esclavista, la segregación entre grupos tribales y toda una serie de hechos reprochables que se encuentran a la raíz de destrozos que tienen efectos aún en nuestra época.</p>



<p>Figuras legendarias, como Patricio Lumumba, se encuentran al origen del Congo independiente, que ha vivido desde 1960 el drama de una sucesión de mandatos de diversa índole que no han podido sacar adelante a un país gigantesco y abandonado a la suerte de sus regiones, dentro de las cuales la oriental, cerca de Ruanda, es la más agitada. Más de ciento veinte organizaciones armadas han desfilado en busca del poder, dentro de las cuales el M23, creado con el apoyo de Ruanda según reporte de Naciones Unidas, e integrado por congoleses tutsis, ha resultado ser en nuestros días la más poderosa. Situación frente a la cual las mismas Naciones Unidas organizaron una de sus celebradas y muchas veces inoficiosas misiones militares encargadas de mantener el orden y desarmar al M23, que alternativamente ha desaparecido y retomado su camino de insurgencia, hasta nuestros días.&nbsp;</p>



<p>La República Democrática del Congo, como se llama ahora, luego de haberse conocido como Zaire, está separada por una frontera permeable de la República de Ruanda, y vive hoy el más reciente de los dramas africanos, caracterizado por la violencia, la ley del más fuerte, y las guerras por los recursos naturales que han hecho de la vida de esa parte del mundo un drama al tiempo evidente y oculto. Tema del cual nadie se quiere ocupar, aunque muchos anden ansiosos por obtener beneficios de los recursos inmensos del país, cuya explotación está de por medio.</p>



<p>30 años después del genocidio que tuvo lugar en la vecina Ruanda, en el que la mayoría Hutu asesinó en 100 días a más de 800,000 personas de la comunidad Tutsi, sin que las instituciones internacionales ni las cacareadas potencias democráticas hicieran nada para detener la masacre, vuelve la sombra de un conflicto encriptado entre las dos comunidades, a través de la frontera, aparentemente con participación velada de Paul Kagame, el tutsi presidente ruandés, en busca de los beneficios de la explotación de oro y coltán, y de la eventual modificación del orden político de la región.&nbsp;Con el ingrediente anunciado de la pretensión de Kagame de hacer a Ruanda grande otra vez y el objetivo de extender su territorio. Lo que ha llevado al presidente congolés Félix Tshisekedi a compararlo con Hitler.&nbsp;</p>



<p>La división entre las comunidades Hutu y Tutsi fue sembrada y alimentada por los belgas, que realizaron en su momento clasificaciones a las que anteriormente los nativos africanos no prestaban demasiada atención y que luego se exacerbaron hasta el punto de llegar a la comisión de acciones genocidas. Cuando, después de la tragedia de 1994 los Tusti recuperaron el poder en Ruanda, produjeron la desbandada de los Hutu, que huyeron hacia la República Democrática del Congo, y se inició un proceso dramático que llevó a que los mismos Tutsi continuaran su ofensiva de revancha y llegaran hasta la capital Congolesa, donde derrocaron al famoso Mobutu Sese Seko, que gobernaba desde 1965, para instaurar en el poder a Laurent Kabila, más tarde asesinado, y seguido de una serie de mandatarios que remata con el actual Tshisekedi, reelegido hace poco de manera dudosamente mayoritaria.&nbsp;</p>



<p>El M23 ha lanzado otra vez una ofensiva contundente, al parecer con el apoyo del ruandés Kagame, y ha conseguido apoderarse de la ciudad de Goma, cerca de la frontera ruandesa, como ya lo había hecho en 2012, de donde fue retirado entonces por fuerzas de la ONU y del ejército congoleño, al que ha debido integrarse.&nbsp;</p>



<p>Con más de un millón de habitantes, Goma es un centro vital de comercio y transporte, cerca de yacimientos mineros de explotación, entre sofisticada y supremamente primitiva y salvaje, de oro, coltán y estaño, de gran demanda para las empresas de alta tecnología. Naturalmente, quien controle las minas, tendrá enormes beneficios, y existen denuncias de cargamentos de coltán congolés remitido a enriquecer las arcas de Ruanda.&nbsp;</p>



<p>Aparte de la horrible crisis humanitaria de una ofensiva típica de conflictos despiadados, el M23 amenaza con seguir su marcha hasta Kinshasa, que se encuentra a más de 1500 kilómetros de distancia, con lo cual contribuye a ensuciar aún más las aguas del pantano subsahariano. Semejante anuncio de arreglo de cuentas, así no se consume, sumado a la interferencia extranjera, en este caso de Ruanda, resulta peligroso como propagación de ambiciones nacionales de países que aspiran a interferir en la vida de otros. Contagio preocupante cuando los Estados Unidos, antiguo “garante democrático de estabilidad internacional” repite ahora proclamas como las de caudillos europeos de hace un siglo, en cuanto a la anexión de otros países, como lo demuestra el reiterado anuncio del nuevo ocupante de la Casa Blanca al proponer, contra todo parámetro de institucionalidad y civilización contemporáneas, que Canadá entre a formar parte de la Unión Americana, porque a él le da la gana.&nbsp;</p>



<p>Ahí está una guerra africana más, originada en el dominio violento y la clasificación étnica de europeos que salieron ya del escenario, mientras sus herederos se escandalizan por el flujo migratorio de esa África que sus antepasados resolvieron despedazar. Situación de la cual deberían ser conscientes los portadores de celulares que llevan porciones de metales extraídos en medio de ese desorden y esa explotación, y los conductores de automóviles cuyas baterías no podrían existir si no salieran de esas minas africanas regadas de lágrimas, sudor y sangre de gente que vive en condiciones vergonzosas para los estándares más elementales de la dignidad humana.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sun, 02 Feb 2025 21:29:18 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La sombra de Kagame]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>La velada sombra de Kagame</title>
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        <description><![CDATA[<p>En el cinturón de África que va del océano Atlántico al Índico, al sur del Desierto del Sahara y a lo largo de la línea ecuatorial, ha sido difícil que anide la tranquilidad, para no hablar de la utopía de la paz. Una ininterrumpida sucesión de factores deletéreos afecta a esa región del mundo. El [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
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<p>En el cinturón de África que va del océano Atlántico al Índico, al sur del Desierto del Sahara y a lo largo de la línea ecuatorial, ha sido difícil que anide la tranquilidad, para no hablar de la utopía de la paz.</p>



<p>Una ininterrumpida sucesión de factores deletéreos afecta a esa región del mundo. El cambio climático golpea de manera inclemente y poco conocida porque no afecta sociedades cuyas tragedias sí que se difunden por medios propios y poderosos para llamar la atención de la humanidad. La depredación ambiental, por cuenta de los habitantes del territorio y agentes exteriores, empobrece la calidad de vida de millones de personas. La ausencia de energías alternativas, o siquiera sostenibles, hace que el panorama del futuro se muestre sombrío.&nbsp;</p>



<p>Conflictos internos, derivados de tensiones étnicas ancestrales, vinieron a complicarse para siempre cuando a los europeos, después de la Conferencia de Berlín de 1885, se les ocurrió repartirse enormes porciones del territorio africano sin tener en cuenta que destrozaban un jardín existente desde mucho antes del poblamiento de la misma Europa.</p>



<p>Al comenzar el Siglo XXI los asuntos africanos llaman la atención de los poderes de nuestra época de manera selectiva, y el interés se centra en el aprovechamiento de los enormes recursos del continente. También llaman la atención, de manera forzada, las migraciones africanas como factor amenazante de la unidad europea con el refuerzo de los nacionalismos, al tiempo que muchos vuelvan la espalda para ignorar situaciones creadas por sus antepasados. Y del lado africano los rezagos de la era colonial han dejado resentimientos heredados hacia las antiguas potencias, donde los gobernantes hacen frente a una conciencia compleja de culpabilidad, responsabilidad, añoranza e impotencia.&nbsp;</p>



<p>La corrupción campea en África como en ninguna parte del mundo. También la ineptitud de los sistemas políticos, bajo la presión de interferencias foráneas por parte de estados o de empresas que buscan aliados africanos que se convierten en protagonistas de concentración de riqueza y polo opuesto de una marginalidad social abrumadora. A la insuficiencia institucional se suman el hambre y la enfermedad, omnipresentes en un entramado de regiones que viven al ritmo de tradiciones autóctonas e importadas. Con un ingrediente religioso aún más enredado en países que ya antes de la presencia europea habían recibido el influjo del islam a través de las caravanas que atravesaban el desierto. Fenómeno complementado con la pretensión evangelizadora del cristianismo, que se vino a sumar a un revuelto de mitos y creencias que jamás han podido desalojar del todo la variedad de afiliaciones religiosas y espirituales autóctonas del continente.</p>



<p>Bajo esas circunstancias conviven en el escenario africano grandes negocios mineros, tradiciones tribales y actividades desesperadas de supervivencia, todo encima de yacimientos de riqueza que ya quisieran tener muchos países del mundo. Lo cual mantiene activa la ambición de antiguos y nuevos poderes extracontinentales, como Rusia y China, que desean hacer presencia en el continente con ánimo de explotación, sin mayor interés por la gente, en ejercicio de una ambición neocolonial.</p>



<p>En ese paisaje, a finales del Siglo XIX, el Congo fue una especie de “huerto salvaje” de más de 2 millones de kilómetros cuadrados adjudicado por la Conferencia de Berlín, bajo el nombre de “Estado Libre del Congo” como propiedad privada del rey Leopoldo II de Bélgica, que lo administró hasta 1908, cuando lo cedió al Estado belga. Antes y después de esa cesión, el Congo fue escenario de la explotación inclemente de caucho, oro y marfil, pero sobre todo de abusos inhumanos contra los nativos, marcados por una brutalidad inenarrable, la explotación esclavista, la segregación entre grupos tribales y toda una serie de hechos reprochables que se encuentran a la raíz de destrozos que tienen efectos aún en nuestra época.</p>



<p>Figuras legendarias, como Patricio Lumumba, se encuentran al origen del Congo independiente, que ha vivido desde 1960 el drama de una sucesión de mandatos de diversa índole que no han podido sacar adelante a un país gigantesco y abandonado a la suerte de sus regiones, dentro de las cuales la oriental, cerca de Ruanda, es la más agitada. Más de ciento veinte organizaciones armadas han desfilado en busca del poder, dentro de las cuales el M23, creado con el apoyo de Ruanda según reporte de Naciones Unidas, e integrado por congoleses tutsis, ha resultado ser en nuestros días la más poderosa. Situación frente a la cual las mismas Naciones Unidas organizaron una de sus celebradas y muchas veces inoficiosas misiones militares encargadas de mantener el orden y desarmar al M23, que alternativamente ha desaparecido y retomado su camino de insurgencia, hasta nuestros días.&nbsp;</p>



<p>La República Democrática del Congo, como se llama ahora, luego de haberse conocido como Zaire, está separada por una frontera permeable de la República de Ruanda, y vive hoy el más reciente de los dramas africanos, caracterizado por la violencia, la ley del más fuerte, y las guerras por los recursos naturales que han hecho de la vida de esa parte del mundo un drama al tiempo evidente y oculto. Tema del cual nadie se quiere ocupar, aunque muchos anden ansiosos por obtener beneficios de los recursos inmensos del país, cuya explotación está de por medio.</p>



<p>30 años después del genocidio que tuvo lugar en la vecina Ruanda, en el que la mayoría Hutu asesinó en 100 días a más de 800,000 personas de la comunidad Tutsi, sin que las instituciones internacionales ni las cacareadas potencias democráticas hicieran nada para detener la masacre, vuelve la sombra de un conflicto encriptado entre las dos comunidades, a través de la frontera, aparentemente con participación velada de Paul Kagame, el tutsi presidente ruandés, en busca de los beneficios de la explotación de oro y coltán, y de la eventual modificación del orden político de la región. Con el ingrediente anunciado de la pretensión de Kagame de hacer a Ruanda grande otra vez y el objetivo de extender su territorio. Lo que ha llevado al presidente congolés Félix Tshisekedi a compararlo con Hitler. </p>



<p>La división entre las comunidades Hutu y Tutsi fue sembrada y alimentada por los belgas, que realizaron en su momento clasificaciones a las que anteriormente los nativos africanos no prestaban demasiada atención y que luego se exacerbaron hasta el punto de llegar a la comisión de acciones genocidas. Cuando, después de la tragedia de 1994 los Tusti recuperaron el poder en Ruanda, produjeron la desbandada de los Hutu, que huyeron hacia la República Democrática del Congo, y se inició un proceso dramático que llevó a que los mismos Tutsi continuaran su ofensiva de revancha y llegaran hasta la capital Congolesa, donde derrocaron al famoso Mobutu Sese Seko, que gobernaba desde 1965, para instaurar en el poder a Laurent Kabila, más tarde asesinado, y seguido de una serie de mandatarios que remata con el actual Tshisekedi, reelegido hace poco de manera dudosamente mayoritaria. </p>



<p>El M23 ha lanzado otra vez una ofensiva contundente, al parecer con el apoyo del ruandés Kagame, y ha conseguido apoderarse de la ciudad de Goma, cerca de la frontera ruandesa, como ya lo había hecho en 2012, de donde fue retirado entonces por fuerzas de la ONU y del ejército congoleño, al que ha debido integrarse.&nbsp;</p>



<p>Con más de un millón de habitantes, Goma es un centro vital de comercio y transporte, cerca de yacimientos mineros de explotación, entre sofisticada y supremamente primitiva y salvaje, de oro, coltán y estaño, de gran demanda para las empresas de alta tecnología. Naturalmente, quien controle las minas, tendrá enormes beneficios, y existen denuncias de cargamentos de coltán congolés remitido a enriquecer las arcas de Ruanda.&nbsp;</p>



<p>Aparte de la horrible crisis humanitaria de una ofensiva típica de conflictos despiadados, el M23 amenaza con seguir su marcha hasta Kinshasa, que se encuentra a más de 1500 kilómetros de distancia, con lo cual contribuye a ensuciar aún más las aguas del pantano subsahariano. Semejante anuncio de arreglo de cuentas, así no se consume, sumado a la interferencia extranjera, en este caso de Ruanda, resulta peligroso como propagación de ambiciones nacionales de países que aspiran a interferir en la vida de otros. Contagio preocupante cuando los Estados Unidos, antiguo “garante democrático de estabilidad internacional” repite ahora proclamas como las de caudillos europeos de hace un siglo, en cuanto a la anexión de otros países, como lo demuestra el reiterado anuncio del nuevo ocupante de la Casa Blanca al proponer, contra todo parámetro de institucionalidad y civilización contemporáneas, que Canadá entre a formar parte de la Unión Americana, porque a él le da la gana.&nbsp;</p>



<p>Ahí está una guerra africana más, originada en el dominio violento y la clasificación étnica de europeos que salieron ya del escenario, mientras sus herederos se escandalizan por el flujo migratorio de esa África que sus antepasados resolvieron despedazar. Situación de la cual deberían ser conscientes los portadores de celulares que llevan porciones de metales extraídos en medio de ese desorden y esa explotación, y los conductores de automóviles cuyas baterías no podrían existir si no salieran de esas minas africanas regadas de lágrimas, sudor y sangre de gente que vive en condiciones vergonzosas para los estándares más elementales de la dignidad humana.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sun, 02 Feb 2025 21:27:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La velada sombra de Kagame]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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        <item>
        <title>La Importancia de la Productividad en las Empresas: Poner a los Stakeholders en el Centro de la Estrategia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/la-agenda-del-cfo/la-importancia-de-la-productividad-en-las-empresas-poner-a-los-stakeholders-en-el-centro-de-la-estrategia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El crecimiento sostenible y la prevención de fracasos empresariales comienzan con un principio clave: identificar y priorizar a los stakeholders (Comunidad vinculada o partes interesadas en los negocios) en la estrategia de la empresa. Sin embargo, no basta con reconocer a los stakeholders; es esencial poner a los clientes en primer lugar si se quiere [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>El crecimiento sostenible y la prevención de fracasos empresariales comienzan con un principio clave: identificar y priorizar a los <em>stakeholders</em> (Comunidad vinculada o partes interesadas en los negocios) en la estrategia de la empresa. Sin embargo, no basta con reconocer a los <em>stakeholders</em>; es esencial poner a los clientes en primer lugar si se quiere que cualquier estrategia funcione. En un mundo empresarial cada vez más competitivo, las empresas que logran prosperar son aquellas que comprenden que satisfacer las necesidades de los clientes es la base para crear valor y asegurar el éxito a largo plazo.</p>



<p>En un entorno empresarial cada vez más competitivo, las compañías que prosperan no solo reconocen la importancia de sus <em>stakeholders</em>, sino que también entienden que el cliente es el centro de la creación de valor. Satisfacer sus necesidades no solo asegura su lealtad, sino que también fortalece la reputación de la empresa y su capacidad para atraer nuevos clientes. Las empresas que priorizan a los clientes están mejor posicionadas para adaptarse a cambios en el mercado, responder a nuevas tendencias y personalizar sus ofertas según las demandas emergentes.</p>



<p>El enfoque centrado en el cliente no significa descuidar a los demás <em>stakeholders</em>, donde el más importante es Dios, sino más bien crear un equilibrio donde la satisfacción del cliente impulse el bienestar de todos los involucrados. Los empleados, por ejemplo, juegan un papel clave en esta ecuación, ya que, si ellos están motivados y alineados con una cultura de atención al cliente, mejorarán directamente la experiencia del cliente. Del mismo modo, socios y proveedores bien gestionados pueden contribuir a un flujo constante de productos y servicios de alta calidad.</p>



<p>Además, una estrategia que prioriza a los clientes es fundamental para prevenir el fracaso empresarial, ya que permite a las compañías ser más proactivas en la identificación de riesgos y oportunidades. Las empresas que conocen profundamente a sus clientes y anticipan sus expectativas tienden a ser más ágiles y resilientes, ya que pueden ajustar rápidamente sus modelos de negocio cuando surgen cambios inesperados.</p>



<p>El éxito empresarial a largo plazo se basa en la capacidad de una organización para priorizar a sus clientes dentro de una estrategia integral que también tenga en cuenta a otros <em>stakeholders</em> clave. Las empresas que ponen al cliente en el centro de su visión no solo logran crecer de manera sostenible, sino que también minimizan los riesgos de fracaso, asegurando un camino más sólido hacia la estabilidad y el éxito.</p>



<p><strong>Determinación y Disciplina en la Ejecución Estratégica</strong></p>



<p>Poner a los stakeholders, y en especial a los clientes, en el centro de la estrategia no es suficiente si no se acompaña de una ejecución impecable. El éxito empresarial depende no solo de diseñar una estrategia centrada en las necesidades y expectativas de los stakeholders, sino también de la capacidad de los líderes para ejecutar esa estrategia con determinación y disciplina.</p>



<p>Los líderes empresariales deben tomar decisiones firmes y actuar con coherencia para llevar a cabo la planificación estratégica. Esto requiere un enfoque claro en la implementación, con la capacidad de cumplir objetivos específicos, medibles y alcanzables a lo largo del tiempo. Establecer metas claras no solo facilita la medición del éxito, sino que también permite realizar ajustes necesarios cuando los resultados no se alinean con lo planificado.</p>



<p>Una ejecución impecable implica varios factores clave:</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li><strong>Comunicación eficaz</strong>: Todos los miembros de la organización deben entender claramente los objetivos estratégicos y cómo sus roles individuales contribuyen al éxito general. La alineación entre los equipos y departamentos es fundamental para que todos remen en la misma dirección.</li>



<li><strong>Asignación de recursos adecuada</strong>: Los recursos financieros, humanos y tecnológicos deben estar alineados con las prioridades estratégicas. Esto significa invertir en las áreas que impulsarán la ejecución efectiva y evitar la dispersión de recursos en proyectos no prioritarios.</li>



<li><strong>Seguimiento constante</strong>: La estrategia debe ser monitoreada de manera regular, con revisiones frecuentes para garantizar que se están alcanzando los hitos establecidos. Los sistemas de retroalimentación y las métricas claras ayudan a identificar desviaciones y permiten tomar decisiones correctivas rápidamente.</li>



<li><strong>Flexibilidad y adaptación</strong>: El entorno empresarial cambia rápidamente, y una ejecución efectiva también requiere la capacidad de adaptarse a nuevas circunstancias. Las empresas que ejecutan bien son aquellas que pueden ajustar sus planes sin perder de vista sus objetivos finales.</li>
</ol>



<p>Sin una acción consistente, incluso la mejor estrategia corre el riesgo de quedarse en el papel. Muchas organizaciones fallan no por falta de visión, sino por no llevar esa visión a la práctica de manera constante y eficaz. Por ello, la disciplina en la ejecución es fundamental para transformar una buena estrategia en resultados concretos y sostenibles. Las empresas que logran esto no solo prosperan, sino que también se posicionan para liderar en sus respectivos mercados.</p>



<p>En JNC LLC, seguimos un principio fundamental que guía nuestra visión y nuestras decisiones: Dios está en primer lugar. Reconocemos que nuestra misión está guiada por valores espirituales que nos impulsan a actuar con integridad y excelencia. Luego, ponemos a nuestros clientes en el centro de todo lo que hacemos, ya que ellos son el motor de nuestro negocio. A continuación, valoramos profundamente a nuestros colaboradores, quienes con su esfuerzo y dedicación hacen posible que nuestra visión se materialice. Por último, consideramos a toda nuestra comunidad de negocios y somos cuidadosos al no dejar a nadie por fuera, incluyendo a la sociedad y la economía, y trabajamos activamente para generar un impacto positivo en ambos.</p>



<p>En JNC LLC, implementamos modelos de productividad que no solo optimiza los recursos internos, sino que también está enfocado en los valores compartidos de nuestros clientes. La productividad la definimos no solo como una cuestión de maximizar ganancias, sino de generar un impacto positivo en la sociedad y la economía, actuando con ética, transparencia y un enfoque en el bienestar colectivo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Felipe Jánica</author>
                    <category>La agenda del CFO</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107039</guid>
        <pubDate>Wed, 23 Oct 2024 17:45:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Felipe Jánica</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>“Una conversión del 51 % de El Cerrado es una mala señal, una advertencia peligrosa” &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/una-conversion-del-51-de-el-cerrado-es-una-mala-senal-una-advertencia-peligrosa-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>En El Cerrado brasileño,&nbsp;un bioma de amplia biodiversidad y ecosistemas únicos,&nbsp;caracterizado por sus árboles bajos y tortuosos, con ramas entrelazadas en un paisaje de belleza austera, el 2023 se reveló como un periodo sombrío. Según un&nbsp;informe de MapBiomas, una iniciativa que une universidades, ONG y empresas tecnológicas para mapear anualmente la cobertura y el uso [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Cerrado alcanzó las 1.11 millones de hectáreas deforestadas durante el 2023, según los datos de Mapbiomas. La cifra superó por primera vez la de la Amazonía y puso al bioma en un punto crítico.</em></li>



<li><em>El profesor Manuel Eduardo Ferreira, quien ha trabajado en El Cerrado, ve con preocupación la situación actual y cree que muchos tienen intereses en este bioma sólo desde una mirada económica y de desarrollo, sin pensar en la sostenibilidad.</em></li>
</ul>



<p>En El Cerrado brasileño,&nbsp;<a href="https://www.ibram.df.gov.br/bioma-cerrado/#:~:text=Dentro%20da%20categoria%20de%20Cerrado,quais%20aproximadamente%2040%25%20s%C3%A3o%20end%C3%AAmicas." target="_blank" rel="noreferrer noopener">un bioma de amplia biodiversidad y ecosistemas únicos,</a>&nbsp;caracterizado por sus árboles bajos y tortuosos, con ramas entrelazadas en un paisaje de belleza austera, el 2023 se reveló como un periodo sombrío. Según un&nbsp;<a href="https://storage.googleapis.com/alerta-public/rad_2023/RAD2023_COMPLETO_FINAL_28-05-24.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe de MapBiomas</a>, una iniciativa que une universidades, ONG y empresas tecnológicas para mapear anualmente la cobertura y el uso del suelo,&nbsp;<strong>la devastación de El Cerrado creció alarmantemente un 67,7 %,</strong>&nbsp;con la región de Matopiba jugando un papel crucial en la crisis. Por primera vez El Cerrado superó a la Amazonía en área deforestada, alcanzando la cifra de 1.11 millones de hectáreas de vegetación natural perdidas. En contraste, la Amazonía experimentó una disminución del 62,2 %, con 454 000 hectáreas deforestadas el año pasado.</p>



<p>El&nbsp;<strong>profesor Manuel Eduardo Ferreira</strong>, colaborador de&nbsp;<a href="https://brasil.mapbiomas.org/faq/o-que-e-o-mapbiomas/#:~:text=O%20projeto%20MapBiomas%20%C3%A9%20uma,monitorar%20as%20mudan%C3%A7as%20do%20territ%C3%B3rio." target="_blank" rel="noreferrer noopener">MapBiomas</a>&nbsp;y coordinador adjunto del Laboratorio de Procesamiento y Geoprocesamiento de Imágenes (LAPIG) en la Universidad Federal de Goiás, observa con creciente preocupación la situación actual de El Cerrado y reclama un mayor trabajo de monitoreo, al tiempo que exige una acción conjunta de todos lo estamentos del Gobierno relacionados con el medio ambiente y de la empresa privada para comenzar una causa común que busque la salvación de este bioma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254517"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/27143343/IMG-20240705-WA0026.jpg" alt="" class="wp-image-254517" /><figcaption class="wp-element-caption">Manuel Eduardo Ferreira, profesor, licenciado en Geografía, con maestría en Geología yDoctorado en Ciencias Ambientales, es un especialista en El Cerrado. Foto: Cortesía Lapig.</figcaption></figure>



<p>Para Ferreira, geógrafo, magíster en Informática y Análisis Ambiental y doctor en Ciencias Ambientales,&nbsp;<strong>este ecosistema se ha convertido en un claro ejemplo de cómo los intereses económicos eclipsan la sostenibilidad.</strong></p>



<p>Aunque no se opone a la producción agrícola por sí misma, Ferreira aboga por un desarrollo equilibrado que permita una coexistencia armoniosa entre la agroindustria y la conservación. En su visión, El Cerrado no es meramente un mosaico de flora y fauna, sino un complejo sistema ecológico donde es crucial preservar no sólo la vegetación y los animales, sino también la biodiversidad en su totalidad. La microfauna del suelo, que juega un papel esencial en la descomposición de la materia orgánica y la disponibilidad de nutrientes para las plantas, está siendo gravemente afectada por la deforestación.</p>



<p>Ferreira coincide con otros expertos al advertir que,&nbsp;<strong>si el ritmo actual de conversión del bioma continúa, para el año 2050 la fauna de El Cerrado podría ser irreconocible</strong>. En una conversación con Mongabay Latam, el profesor expresa su preocupación de que estemos acercándonos a un punto de no retorno, enfatizando que economía y conservación deben avanzar juntas para evitar una catástrofe ambiental que también impactará gravemente en la sociedad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254494"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/27081506/WhatsApp-Image-2024-09-27-at-3.11.19-AM-3.jpeg" alt="" class="wp-image-254494" /><figcaption class="wp-element-caption">La ganadería y la agricultura son dos de los motores de la deforestación en El Cerrado. Foto: Lapig</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Cómo describiría la situación actual de la deforestación en El Cerrado?</strong></p>



<p>—Mi percepción es de gran preocupación porque estamos transformando este bioma en un paisaje agrícola. Si sobrevuelas cualquier estado brasileño relacionado con El Cerrado actual, verás un paisaje predominantemente agrícola, intercalado con fragmentos de vegetación. Nos hemos acostumbrado a ver los fragmentos y aceptarlos.</p>



<p>Me parece que el proceso de deforestación no se detiene y el volumen parece crecer año tras año. Los últimos informes son alarmantes y señalan un escenario peor. La transformación traerá consecuencias en varios sectores, especialmente en los que más necesitan de este entorno equilibrado, que son los sectores agrícola y ganadero.</p>



<p><strong>—¿Cuáles son los factores que contribuyeron a ese alarmante crecimiento en la deforestación?</strong></p>



<p>—La deforestación en El Cerrado estuvo en niveles muy altos en 2020 y 2021, por lo que el aumento era, en cierto modo, esperado. Por muchas razones, el bioma sigue siendo la principal zona de producción agrícola del país. Año tras año, la producción en esta región es más importante. En El Cerrado tienes que el 20 % del área debe mantenerse intacta y el 80 %, en teoría, está liberado. La zona quedó liberada para la ocupación.</p>



<p>Hay una gran diferencia entre la Ley para la Amazonía y la Ley para El Cerrado, dadas las políticas públicas dirigidas a la ocupación de esta última región que están claramente centradas en el desarrollo económico. No hay ninguna razón para que creamos que esta deforestación se reducirá. El país tiene una postura muy agresiva en la producción de alimentos, se ha convertido en un gran exportador, especialmente hacia China, y esta demanda no disminuye, sólo aumenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254489"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/27081440/WhatsApp-Image-2024-09-27-at-3.09.22-AM-6.jpeg" alt="" class="wp-image-254489" /><figcaption class="wp-element-caption">Un área recientemente deforestada en El Cerrado, podría convertirse pronto en un cultivo agroindustrial o cultivos de pastos. Foto: Cortesía Lapig.</figcaption></figure>



<p><strong>—Según MapBiomas, el sector agroindustrial ha deforestado 17 millones de hectáreas de El Cerrado en los últimos 38 años y 1,7 millones de ellas sólo en la última década. Si este ritmo continúa, los expertos predicen que la región podría perder hasta el 34 % de la vegetación restante para el 2050. ¿Cuáles son los efectos ambientales que se darán si se cumple ese escenario?</strong></p>



<p>—No creo que vayamos a perder el bioma para el año 2050, creo que todavía hay espacio para trabajar y contener este avance, por ejemplo, recuperar áreas degradadas y convertidas, y mantener áreas originales durante este periodo. Sin embargo, hay un cierto límite donde el bioma no puede recuperarse, un escenario donde el bioma está tan fragmentado y las áreas tan consolidadas por la agricultura y la ganadería, que hablamos de un punto de no retorno.</p>



<p>Si a eso se suman otros cambios en el clima, el bioma empieza a decaer cada año, los incendios son más recurrentes, y se empieza a causar una pérdida del bioma sin necesidad de deforestarlo. Las condiciones para mantenerlo se vuelven difíciles. Hay un punto de no retorno, y espero que no hayamos llegado, pero una conversión del 50 % es una mala señal, una advertencia peligrosa.</p>



<p><strong>—¿Cuáles son los efectos de esa conversión tan grande?</strong></p>



<p>—La referencia a El Cerrado como la sabana más rica del mundo en biodiversidad surgió alrededor de la década de 2000. (…) Según los números de MapBiomas, el bioma hoy presenta un área convertida del 51 %, lo que significa que, literalmente, transformamos 1 millón de kilómetros cuadrados de El Cerrado en actividades principalmente agrícolas. Podemos decir que quizás el 70 % de esta área está destinada a pastos y el 30 % a agricultura, esto varía según el estado brasileño que se mire.</p>



<p>Tenemos una pérdida de biodiversidad que incluye la que está en el suelo porque esto provocaría potencialmente la pérdida de agua. Allí tienes los manantiales de las principales cuencas del país, por lo que a la larga se compromete el abastecimiento público.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254486"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/27081425/WhatsApp-Image-2024-09-27-at-3.09.22-AM-3.jpeg" alt="" class="wp-image-254486" /><figcaption class="wp-element-caption">Normalmente, los incendios son provocados por personas, que acaban perdiendo el control del fuego. Los incendios no siempre son ilegales, pero durante la estación seca las agencias ambientales no emiten licencias, precisamente por el alto riesgo de que los incendios se salgan de control y causen enormes daños a la biodiversidad, el suelo, la producción agrícola y la salud de los habitantes. Foto: Cortesía Lapig.</figcaption></figure>



<p><strong>—Según una investigación de la organización Earthsight, fábricas de ropa están comprando algodón relacionado con la destrucción ambiental y el acaparamiento de tierras en El Cerrado brasileño. ¿Son ellos los únicos responsables de la grave situación ambiental que se vive allí?</strong></p>



<p>—Tenemos que evaluar algunos elementos. No es sólo el sector textil el que se beneficia de esta producción en áreas que fueron apropiadas ilegalmente,que fueron transformadas y convertidas sin licencia ambiental. El sector alimenticio también se beneficia enormemente de esta producción que no incurre en costos ambientales y sociales en el producto que exporta. Entonces ¿quiénes tienen la culpa? No puedo determinar a un único culpable, creo que hay una falta de control interno que proviene de nuestras instituciones, las cuales deberían, en primera instancia, contener esta ocupación de zonas irregulares.</p>



<p>Creo que es necesario que haya una moratoria, una restricción para exportaciones de carne o granos que vienen de áreas que ya están señaladas como áreas ilegales. Lo mismo debería pasar con la producción textil con algodón de la región de El Cerrado.</p>



<p><strong>—¿Qué acciones tomar para evitar que este ecosistema desaparezca?</strong></p>



<p>—Tenemos una manera de contener esta deforestación: hay mucha tecnología involucrada, mucha investigación para brindar a los organismos de control la información necesaria para que puedan frenar o castigar a los deforestadores. Creo que, solo por mencionar el Estado de Goiás, este está absorbiendo la información producida por los sistemas de monitoreo y poniendo en práctica acciones de inspección, medidas de control y sanción, y terminan utilizando estos datos para frenar esos movimientos de deforestación, así como para monitorear las áreas donde tienen determinados proyectos de recuperación ambiental.</p>



<p>Tenemos que avanzar en el proceso de seguimiento y uso de estos datos con los órganos competentes. Y, en paralelo a este movimiento, trabajar mucho con la educación ambiental. En las mismas universidades donde formamos profesionales, gran parte de los que trabajan en la agroindustria necesitan recibir instrucciones de cómo actuar en esta nueva etapa ambiental del país.</p>



<p>El otro pilar es el económico. Los financiadores de la producción agrícola necesitan recibir información ambiental de estos controles a gran escala para tomar decisiones sobre la concesión de préstamos.</p>



<p><strong>—¿Cómo afecta la deforestación en El Cerrado a comunidades locales como Chapada dos Veadeiros?</strong></p>



<p>—Chapada dos Veadeiros es una región en el Estado de Goiás que es muy rica en biodiversidad y es quizás el remanente de El Cerrado en el nordeste de Goiás, incluido el Parque Nacional Chapada dos Veadeiros, un área con aproximadamente 60 000 hectáreas. Allí las comunidades se ven afectadas por la presión de los grandes productores de monocultivos de cereales. Hay un éxodo de productores familiares que terminan abandonando sus negocios porque el crédito rural está muy enfocado a los grandes productores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254497"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/27081520/WhatsApp-Image-2024-09-27-at-3.11.19-AM-6.jpeg" alt="" class="wp-image-254497" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pequeños agricultores son unos de los afectados por la agricultura industrializada en El Cerrado. Foto Lapig.</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Hay algún proyecto específico en el que esté trabajando y que esté relacionado con El Cerrado?</strong></p>



<p>—Coordiné un proyecto que aún está en fase de seguimiento y que está relacionado con la implementación de agroforestería en el norte de Goiás. Es una región que durante muchos años se transformó con un proyecto minero, pero ahora el agronegocio también está llegando con mucha fuerza porque la minería ha decaído. La agricultura ha tomado grandes proporciones, mientras que las zonas de asentamiento rural están restringidas a tierras pobres para siembra y con poca asistencia rural, por lo que decidimos implementar allí el proyecto agroforestal en pequeñas propiedades familiares.</p>



<p>Proyectos que tienen poco o ningún uso de pesticidas favorecen la polinización, también la infiltración de agua al suelo y traen mejores condiciones de ingresos a las familias de estas zonas, por lo que este proyecto cuenta con el apoyo de un programa de investigación llamado Cerrado Rural Sostenible.</p>



<p>También hay proyectos que están vinculados con la plataforma de restauración Araticum, que elabora mapas para orientar las zonas aptas para la restauración, algunos de los cuales están vinculados al impacto del pasto en Áreas de Preservación Permanente (APP) y también con el impacto sobre los recursos hídricos en la región de Araguaia, en la base del río Araguaia. Adicionalmente hay un proyecto en el ámbito del Programa Prioritario de Bioeconomía (PPBio), junto con el Ministerio del Medio Ambiente, que está evaluando el impacto de los incendios en la microfauna de El Cerrado, es decir, en los microorganismos, incluidos también los hongos.</p>



<p><strong>—¿Cuáles son los principales desafíos al intentar mitigar la deforestación y promover prácticas sostenibles en El Cerrado?</strong></p>



<p>—Creo que los principales desafíos son dos. Uno es la gobernanza ambiental, esto implica monitoreo, inspección remota en campo, acciones contra delitos ambientales y el seguimiento de estos procesos. Muchas veces se identifica deforestación ilegal, se aplica una multa y esa multa muchas veces se cuestiona en los tribunales. Ese trámite puede durar mucho tiempo y, entre tanto, el medio ambiente no se puede recuperar. Se debe tener un seguimiento de las áreas que fueron multadas y que necesitan ser restauradas, pero nos falta recurso humano para hacer este trabajo.</p>



<p>Otro desafío es que la cultura de deforestación debe llegar realmente a cero, la ilegalidad debe dejar de existir.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254495"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/27081511/WhatsApp-Image-2024-09-27-at-3.11.19-AM-4.jpeg" alt="" class="wp-image-254495" /><figcaption class="wp-element-caption">La fauna de El Cerrado corre peligro. Si las cosas siguen como van, prácticamente desaparecería en tres décadas. Foto: Lapig</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Existen medidas concretas que considere imprescindibles y urgentes para asegurar la sostenibilidad de El Cerrado en el corto, mediano y largo plazo?</strong></p>



<p>—Debería haber un mayor compromiso con la creación de unidades de conservación. Las unidades de conservación de protección total, o incluso de uso sustentable, no representan ni el 10 % del bioma, incluso si se suman todas las estatales y federales.</p>



<p>Dentro de la ley también es necesario estimular la compensación a los propietarios y luego a la Reserva Privada del Patrimonio Natural. Este estímulo puede venir a través de una compensación económica. Deben existir instrumentos económicos destinados a la preservación, fomentando de alguna manera la protección de El Cerrado. Si no es un área sustentable totalmente protegida, debería ser una reserva privada que pueda ser operada y explorada de manera sustentable, por ejemplo, a través del ecoturismo o de la recolección de frutos que aporten algún beneficio económico a esa propiedad.</p>



<p>Veo la lucha contra la deforestación como una prioridad y para ello es necesario adoptar medidas en torno a la gobernanza ambiental con los organismos estatales, municipales y del gobierno federal para acabar con la deforestación ilegal. Esta deforestación ilegal necesita ser combatida continuamente, es una tarea urgente para nosotros detener este daño al medio ambiente.</p>



<p>En el mediano plazo veo políticas públicas encaminadas a la creación de un Instituto Nacional de El Cerrado, un reconocimiento de este bioma en el escenario nacional. Eso generaría apoyo a la investigación por parte de universidades e institutos de investigación.</p>



<p>En el largo plazo incluiría también la adopción de prácticas de gestión sostenible. Hoy se habla mucho de agricultura regenerativa. Se pueden mejorar o traer más eficiencia a las áreas de plantación, más eficiencia a los pastos y, trabajar en la restauración. No se trata sólo de plantar árboles, se trata de restaurar el bioma en sus aspectos originales para que también se restauren las condiciones de los hábitats que fueron degradados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254506"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/27081601/WhatsApp-Image-2024-09-27-at-3.11.19-AM-15.jpeg" alt="" class="wp-image-254506" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cortes en el paisaje de El Cerrado, desde el aire. Foto: Cortesía Lapig.</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Qué mensaje le gustaría dejar sobre la conservación ambiental de El Cerrado?</strong></p>



<p>—Mi percepción es que el problema de la deforestación en el Cerrado, así como en la Amazonía, es muy complejo. Parece simple, pero no lo es porque involucra cuestiones políticas profundamente arraigadas en la región, aspectos culturales, económicos y ambientales. También involucra al sector público, al sector privado, a la academia, universidades, institutos de investigación, e involucra al propio sector agropecuario, que es un sector grande.</p>



<p>Es importante recordar siempre que el bioma de El Cerrado es muy extenso, tiene una variación latitudinal y longitudinal muy significativa en el país y el hecho de estar en una posición central hace que allí los cambios interfieran en la dinámica ambiental de todo Brasil y sus demás biomas, excepto La Pampa. El recurso más expuesto es el hídrico; esto es muy importante y es un punto extra para que El Cerrado reciba más atención.</p>



<p>Hablo como padre de dos niños de 6 y 11 años, porque según los escenarios presentados, estos son niños que cuando lleguen a la edad adulta probablemente ya no tendrán un bioma que pueda llamarse El Cerrado, será un ecosistema antrópico, con restos de lo que alguna vez fue la vegetación de ese lugar.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;El paisaje de más de la mitad del territorio del bioma de El Cerrado se ve lleno de plantaciones.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Cortesía Lapig</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/anderson-santana/">Anderson Santana</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2024/09/deforestacion-el-cerrado-brasil-entrevista-manuel-ferreira/">Puedes revisarlo aquí.</a></em></p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106074</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Sep 2024 19:17:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Una conversión del 51 % de El Cerrado es una mala señal, una advertencia peligrosa” &#124; ENTREVISTA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Para potenciar el crecimiento del comercio electrónico en América Latina se lanza Digital Commerce Hub</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/tecnologia/nttdata-tendencias-disruptivas-y-nuevos-modelos/potenciar-crecimiento-del-comercio-electronico-america-latina-se-lanza-digital-commerce-hub/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se trata de un espacio de innovación y crecimiento que ofrece soluciones estratégicas para que las empresas puedan optimizar sus operaciones, ganar eficiencias, enriquecer la experiencia del usuario y multiplicar el número de conversiones. NTT DATA, líder mundial en servicios de TI y negocios digitales, inaugura su Digital Commerce Hub: un espacio de innovación y [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Se trata de un espacio de innovación y crecimiento que ofrece soluciones estratégicas para que las empresas puedan optimizar sus operaciones, ganar eficiencias, enriquecer la experiencia del usuario y multiplicar el número de conversiones.</strong></p>
<p>NTT DATA, líder mundial en servicios de TI y negocios digitales, inaugura su Digital Commerce Hub: un espacio de innovación y conocimiento que ofrece soluciones innovadoras y estratégicas para ayudar a las empresas a generar experiencias excepcionales para el cliente, aumentar las conversiones y mantenerse a la vanguardia en las últimas tendencias en comercio electrónico. El hub tendrá operaciones en siete países latinoamericanos: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Ecuador y México.</p>
<p>La evolución de la tecnología y los cambios en el consumidor han transformado al comercio electrónico a gran velocidad, lo que se traduce en un gran potencial de crecimiento para Latinoamérica. Para capitalizar esta oportunidad, las empresas necesitan redefinir sus objetivos en términos de negocios digitales, compras en línea y experiencia del cliente.</p>
<p>Con esto en mente, el primer paso que dan las organizaciones junto al Digital Commerce Hub es el Conversion Lab: un equipo especializado en tecnología, negocios y estrategia que guiará a las organizaciones a lo largo de todo el proceso, desde la definición de la estrategia hasta la implementación  incluyendo la definición de KPIs (siglas en inglés por &#8220;indicadores clave de desempeño&#8221;) para medir los avances efectivos y los aumentos en las tasas de conversión.</p>
<p>El Hub brinda soluciones en tres áreas clave: marketing, operaciones y estrategia comercial. Las de Marketing están orientadas a que las empresas puedan optimizar su presencia en línea mediante estrategias innovadoras y creativas que generan resultados medibles y sostenibles. Esto incluye planeamiento estratégico, desarrollo de contenido, optimización de la experiencia de usuario, marketing digital o creación de estrategias de producto o de retención de clientes, entre otros.</p>
<p>Desde el lado de las operaciones, se entregan propuestas de valor para mejorar la eficiencia del negocio y aumentar la rentabilidad, entre ellas última milla, logística inversa, administración de <em>warehouses </em>o gestión de inventarios. Estrategias comerciales, por su parte, abarca soluciones integrales de <em>growth hacking</em>, así como el desarrollo de canales o de nuevos modelos de negocios.</p>
<p><em>&#8220;El comercio electrónico es hoy el corazón de las organizaciones: las empresas enfrentan el desafío de trabajar más de cerca con los clientes, entender sus expectativas y sus comportamientos a fondo y entregarles la mejor experiencia posible&#8221;, </em><strong>declaró Douglas Bispo, Director del Hub Commerce en NTT DATA. </strong><em>&#8220;En ese sentido, este lanzamiento marca un hito para Latinoamérica: el Hub es un aliado clave para que las organizaciones del sector puedan obtener el máximo valor de este enorme caudal de oportunidades y comenzar a ver el comercio electrónico como una de las llaves de desarrollo para la región&#8221;</em><strong>, </strong>concluyó.</p>
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        <author>NTT DATA Colombia</author>
                    <category>NTT DATA: Tendencias disruptivas y nuevos modelos</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=94417</guid>
        <pubDate>Wed, 03 May 2023 18:16:37 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
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