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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de movimientos | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Padilla, el líder oculto de la independencia.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/padilla-el-lider-oculto-de-la-independencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay líderes de la independencia que viven a la sombra de Bolívar, pero que aportaron e hicieron mucho más que él.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En Colombia nos enseñaron a admirar a los grandes próceres de la Independencia, pero pocas veces nos explicaron que aquellos líderes también estuvieron movidos por rivalidades, ambiciones e intereses personales que trascendían la construcción incipiente de la República. Uno de los ejemplos más dolorosos de esa historia, y la razón de ser de esta columna, es el del general José Prudencio Padilla López.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Padilla fue un hombre de mar. Nació en Riohacha, La Guajira, en 1778. Era hijo de un carpintero dedicado a la construcción de pequeñas embarcaciones y de una mujer de ascendencia wayuu. Su vida estuvo marcada por la discriminación y la exclusión derivadas de su origen racial y social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A los 19 años se enlistó en la Real Armada Española y llegó a combatir en la batalla de Trafalgar, uno de los enfrentamientos navales más importantes de la historia moderna. Aquella experiencia le permitió adquirir los conocimientos marítimos y militares que, años más tarde, pondría al servicio de la causa independentista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1811 fue nombrado contramaestre en Cartagena de Indias, donde rápidamente se destacó por su liderazgo. Durante 1812 participó en los movimientos políticos y militares que buscaban consolidar un Estado autónomo frente a la crisis de la monarquía española provocada por la ocupación napoleónica. En los años siguientes obtuvo importantes victorias en Tolú, Santa Marta y Riohacha. Sin embargo, también fue enviado a prisión tras ser acusado injustamente de traición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras permanecía encarcelado, en 1815 comenzó la reconquista española. Padilla fue liberado para apoyar la defensa de Cartagena, que resistió durante 106 días de asedio. Aunque la ciudad finalmente se rindió, logró escapar hacia las islas del Caribe, donde tuvo contacto con gobiernos y movimientos independentistas liderados por negros y mulatos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="538" height="371" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24093919/image.png" alt="" class="wp-image-131490" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24093919/image.png 538w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24093919/image-300x207.png 300w" sizes="(max-width: 538px) 100vw, 538px" /><figcaption class="wp-element-caption">Asedio español de Cartagena de Indias (1815)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante los años siguientes estrechó su relación con Simón Bolívar y participó en diferentes acciones militares al servicio de la Independencia. En el marco de la Campaña Libertadora, intervino en la campaña de Casanare y tuvo bajo su responsabilidad el transporte de tropas, armamento y material de guerra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Posteriormente participó, como segundo al mando, en las operaciones para liberar ciudades costeras como Riohacha y Cartagena. Por sus acciones, el Gobierno de la Gran Colombia lo ascendió al grado de general de brigada y lo nombró comandante general del Tercer Departamento de Marina y de la Escuadra de Operaciones del Río Zulia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su popularidad aumentaba, pero también crecía el número de sus adversarios. En 1822 ganó las elecciones y fue elegido senador de la República.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vida de Padilla, sin embargo, parecía estar más destinada a la carrera militar que a la política. Después de su elección se intensificaron sus dificultades. La división entre Bolívar y Santander, así como la confrontación entre centralistas y federalistas, lo convirtió en blanco de ataques provenientes de ambos sectores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Padilla se sentía más cercano al federalismo, tanto por convicción como por la decepción que le produjo el progresivo distanciamiento de Bolívar frente a los negros, mulatos y pardos que habían combatido por la Independencia, pero que posteriormente fueron excluidos de los principales espacios de poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1823, Francisco de Paula Santander lo designó para dirigir la defensa del lago de Maracaibo ante la amenaza de las tropas españolas. El 24 de julio de ese año, Padilla obtuvo una victoria definitiva en la batalla naval del lago de Maracaibo. Su escuadra derrotó a las fuerzas realistas y aseguró el control del lago, contribuyendo de manera decisiva a la consolidación de la Independencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="1812" height="1048" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094752/Batalla_del_Lago_de_Maracaibo_1823.jpg" alt="" class="wp-image-131492" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094752/Batalla_del_Lago_de_Maracaibo_1823.jpg 1812w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094752/Batalla_del_Lago_de_Maracaibo_1823-300x174.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094752/Batalla_del_Lago_de_Maracaibo_1823-1024x592.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094752/Batalla_del_Lago_de_Maracaibo_1823-768x444.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094752/Batalla_del_Lago_de_Maracaibo_1823-1536x888.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1812px) 100vw, 1812px" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuadro representativo de la Batalla del Lago de Maracaibo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como reconocimiento, fue ascendido a general de división, recibió una medalla de oro y una pensión anual de 3.000 pesos. No obstante, la compensación y los honores fueron inferiores a los recibidos por otros jefes militares de la Campaña Libertadora, muchos de los cuales fueron nombrados en altos cargos públicos. Esta diferencia difícilmente puede separarse de los prejuicios raciales que enfrentó Padilla por su origen pardo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de los reveses políticos y de los desplantes sufridos durante su carrera militar, fue reelegido senador en 1825. Desde entonces, sus adversarios intensificaron los ataques en su contra, acusándolo de pretender promover una guerra de razas y de querer dividir la naciente República.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1828, las diferencias entre Padilla y el general Mariano Montilla llegaron a su punto máximo. Montilla había ordenado su encarcelamiento en 1815 y ambos habían competido durante años por el poder político y militar en Cartagena. En medio de esa confrontación, Padilla y algunos de sus seguidores desconocieron temporalmente la autoridad de Montilla, circunstancia que fue utilizada para presentarlo ante Bolívar como un instigador y una amenaza para el orden público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese mismo año ocurrió la Conspiración Septembrina, el intento de asesinato contra Simón Bolívar. Aunque no existían pruebas concluyentes que vincularan a Padilla con el atentado, fue acusado de participar en la conspiración y condenado a muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La sentencia fue ejecutada el 2 de octubre de 1828 en Santa Fe de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Padilla murió frente a un pelotón de fusilamiento sin que se hubiera demostrado plenamente su responsabilidad. Su mayor desgracia fue haber servido a Bolívar, un líder tirano que no correspondía al sacrificio que tenían a su mando.<br>A pesar de sus servicios a la patria, su familia no recibió oportunamente todos los honores que correspondían a su trayectoria. Tampoco ostentó formalmente en vida el título de almirante, reconocimiento que le fue concedido de manera póstuma. Sin embargo, su vida, sus victorias y su legado constituyen uno de los pilares históricos sobre los cuales se construyó la Armada de la República de Colombia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="953" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094723/WhatsApp-Image-2026-07-24-at-9.44.40-AM-1024x953.jpeg" alt="" class="wp-image-131491" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094723/WhatsApp-Image-2026-07-24-at-9.44.40-AM-1024x953.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094723/WhatsApp-Image-2026-07-24-at-9.44.40-AM-300x279.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094723/WhatsApp-Image-2026-07-24-at-9.44.40-AM-768x714.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24094723/WhatsApp-Image-2026-07-24-at-9.44.40-AM.jpeg 1290w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Evento de conmemoración de los 200 años de la Batalla del Lago de Maracaibo en el monumento al Almirante Padilla en Park Way, Bogotá.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de José Prudencio Padilla debería ocupar un lugar mucho más importante en los colegios, las universidades y las academias de historia del país. Su trayectoria demuestra que un hombre de origen humilde, enfrentado a la exclusión y al prejuicio racial, pudo convertirse en uno de los principales líderes militares de la Independencia. Pero, también nos obliga a revisar críticamente la historia que nos enseñaron. Padilla permite observar una faceta autoritaria de Simón Bolívar que con frecuencia ha sido omitida en los relatos oficiales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia necesitamos dejar de presentar a los héroes de la independencia, especialmente a Bolívar, como figuras perfectas. Exaltar a Padilla significa comprender que la Independencia no fue obra de un solo hombre y que muchos de quienes entregaron su vida por la República terminaron siendo perseguidos, olvidados o condenados por aquellos mismos líderes a quienes ayudaron a llevar al poder.</p>
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        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131489</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 15:29:49 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
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        <title>Día Mundial de las Serpientes: tres historias para conocer su rol clave en los ecosistemas y su aporte en la investigación científica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-de-las-serpientes-tres-historias-para-conocer-su-rol-clave-en-los-ecosistemas-y-su-aporte-en-la-investigacion-cientifica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las serpientes son animales enigmáticos, su presencia genera temor y en términos bíblicos se las identifica con el mismo ‘demonio’. En cambio, en algunas culturas precolombinas, –en la mitología andina se la conoce como Amaru—&nbsp;la serpiente era una deidad que simbolizaba la sabiduría y expresaba el poder del mundo de abajo para regenerarse. Además, por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El 16 de julio es una fecha para despertar la conciencia y la importancia ecológica de estas especies.</em></li>



<li><em>Las serpientes despiertan temores en las personas, pero también han sido consideradas como deidades en culturas precolombinas.</em></li>



<li><em>Entre los riesgos que enfrenta está la interacción con las personas y la pérdida de sus hábitats.</em></li>



<li><em>Mongabay Latam presenta historias de investigadores de Perú, Costa Rica y Argentina que buscan conocer más sobre ellas y al mismo tiempo evitar que continúen en riesgo.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Las serpientes son animales enigmáticos, su presencia genera temor y en términos bíblicos se las identifica con el mismo ‘demonio’. En cambio, en algunas culturas precolombinas, –en la mitología andina se la conoce como Amaru—&nbsp;<strong>la serpiente era una deidad que simbolizaba la sabiduría y expresaba el poder del mundo de abajo para regenerarse</strong>. Además, por la forma de su cuerpo, los pueblos indígenas la relacionan con los ríos y los flujos de agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las serpientes también cumplen un rol central en la cadena trófica, pues son depredadores y presas a la vez.&nbsp;<strong>También son especies amenazadas y los principales peligros que enfrentan están la pérdida de su hábitat y la interacción con las personas</strong>, justamente por el temor que inspiran, lo que las convierte en víctimas de los humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/cacao-nativo-peru-estudio-revela-nuevos-linajes-refuerza-origen-amazonico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cacao nativo de Perú: estudio revela cuatro nuevos linajes y refuerza su origen amazónico</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274961"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191042/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-11.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado, de la Universidad de Costa Rica se investiga con el veneno de las víboras. Foto: cortesía Natalia Montero." class="wp-image-274961" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado, de la Universidad de Costa Rica, se investiga con el veneno de las víboras. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el Día Mundial de las Serpientes, que se celebra cada 16 de julio para despertar la conciencia y conocer la importancia ecológica de estas especies,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;presenta tres historias de investigadores que desde diferentes perspectivas estudian a estos animales. En Perú&nbsp;<strong>dos herpetólogos recorren lugares poco estudiados y áreas protegidas para rastrearlas</strong>. En Costa Rica,&nbsp;<strong>una veterinaria investiga el uso del veneno de la serpiente</strong>&nbsp;al mismo tiempo que se dedica a explorar en la salud de estos reptiles. Y en Argentina, un investigador que participó en la elaboración de la principal lista de serpientes en el país ahora&nbsp;<strong>las monitorea a través de equipos de radiotelemetría</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Perú: en busca de las serpientes para llenar vacíos de información</h2>



<p class="wp-block-paragraph">James William Ttito y Michel Gulman, investigadores del&nbsp;<a href="https://iphperu.org/">Instituto Peruano de Herpetología</a>, recorren lugares poco explorados en Perú y áreas naturales protegidas para hacer inventarios biológicos y colectar ranas, lagartijas y serpientes.&nbsp;<strong>“Las serpientes han sido poco estudiadas, son poco conocidas y, muchas veces, nos encontramos con registros nuevos</strong>, nunca vistos en la zona que estamos visitando, especies que posiblemente estaban ahí, pero nunca nadie las había encontrado para la ciencia”, cuenta Gulman durante la conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Serpientes hay prácticamente en todos lados.&nbsp;<strong>Lo que más las limita para conquistar un hábitat es el frío extremo</strong>”, comenta Gulman sobre estas especies y agrega que “los reptiles suelen ser endémicos”. Por eso,&nbsp;<strong>en Perú</strong>, donde abundan los bosques nublados, separados por cañones, y cordilleras, con cuencas que tiene su propio ecosistema de bosque geográficamente aislado,&nbsp;<strong>suele haber mayor especiación y potencial de descubrir especies nuevas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274938"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185916/Serpientes-en-Peru-Bothrops-taeniatus-James-W-Ttito-4.jpeg" alt="La Bothrops Taeniatus, una especie que habita en Perú y otros países de Sudamérica. Foto: James W. Ttito. " class="wp-image-274938" /><figcaption class="wp-element-caption">La&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>, una especie que habita en Perú y otros países de Sudamérica. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sus recorridos están llenos de sorpresas y de historias que los inspiran en su tarea. “Encontrar una serpiente en campo no es tan común. Si hacemos estudios con ranas y sapos, en una noche podemos encontrar cinco, seis, hasta diez, pero si queremos encontrar una especie de serpiente, en una noche encontraremos una o dos, en el mejor de los casos”, cuenta Ttito, quien también es investigador del Centro de Investigación Vertebrate de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco y del Museo de Historia Natural de la misma universidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Vamos a lugares donde hay vacíos de información, donde no se han hecho estudios herpetológicos”</strong>, agrega Ttito. Uno de los lugares recorridos recientemente por Ttito ha sido el Santuario Histórico de Machu Picchu, para ubicar anfibios y reptiles. “Ahí apareció una serpiente enigmática, llamada&nbsp;<em>Oxyrhopus erdisii</em>, que fue descrita en 1911”, durante la expedición de la Universidad de Yale, cuando Hiram Bingham llegó a Machu Picchu.&nbsp;<strong>“Es una serpiente super rara de ver y la hemos encontrado en una expedición de casi 20 días. Ese ejemplar para nosotros es muy valioso e importante”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ttito cuenta otra experiencia de un herpetólogo argentino que llegó a Perú con la esperanza de poder ver dos especies de serpientes:&nbsp;<em>Bothrocophias microphthalmus</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>. “Había pasado casi una semana de la expedición y apareció la&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>. El colega que tenía el sueño de ver esa serpiente se puso a llorar porque era su especie soñada y consiguió verla. Fue un momento lleno de emociones”, cuenta el herpetólogo peruano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores han realizado juntos algunas de las expediciones, entre ellas, un recorrido por el Parque Nacional Cordillera Azul; pero también hacen exploraciones por separado. Ttito ha viajado principalmente por los departamentos del sur de Perú, en los Andes amazónicos, así como por algunos lugares de la Amazonía; mientras que Gulman recorre principalmente los departamentos del norte peruano. “Yo soy de Piura y él [Ttito] es de Cusco, entonces, naturalmente, resulta más fácil explorar los lugares cercanos a tu zona”, comenta Gulman.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274936"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185911/Serpientes-en-Peru-James-W-Ttito-2.jpeg" alt="Los investigadores del Instituto Peruano de Herpetología recorren lugares poco explorados en Perú. Foto: cortesía James W. Ttito. " class="wp-image-274936" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores del Instituto Peruano de Herpetología recorren lugares poco explorados en Perú. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Poco a poco estamos recorriendo varios lugares y&nbsp;<strong>para el siguiente año tenemos una expedición supergrande en Codo de Pozuzo</strong>, en la región de Huánuco”, agrega Ttito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto Gulman acaba de participar en una larga expedición en el Parque Nacional Cerros de Amotape, en Tumbes. “Ha sido increíble para todos porque hemos promediado más de siete u ocho serpientes por noche”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ttito comenta otro aspecto del trabajo que realizan durante sus expediciones:&nbsp;<strong>el esfuerzo para que las personas de las localidades que recorren tengan un acercamiento y mayor conocimiento sobre las serpientes</strong>. “Las personas tienen mucho miedo y cualquier serpiente que ven, las matan”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gulman reafirma lo que dice su colega y menciona las dos principales amenazas para las serpientes. Uno de ellos es la interacción con los humanos “porque las matan, en todos lados,&nbsp;<strong>la gente tiene una imagen negativa de las serpientes, es un tema cultural, muy profundo y tiene una connotación religiosa</strong>&nbsp;porque la Biblia pone a la serpiente como un ser malvado”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185910/Serpientes-en-Peru-James-W-Ttito-1.jpeg" alt="Una de las amenazas de las serpientes es la pérdida de su hábitat. Foto: cortesía James W. ttito." class="wp-image-274935" /><figcaption class="wp-element-caption">La mayor amenaza para las serpientes es la pérdida de su hábitat. En segundo lugar, la interacción con las personas porque ante el miedo las matan. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El otro riesgo es la pérdida de hábitat. “Es el mayor de los problemas”, dice Gulman.&nbsp;<strong>“En todos lados hay cierto nivel de pérdida de hábitat y eso afecta mucho más a las poblaciones de serpientes”</strong>. En ese sentido, menciona a&nbsp;<strong>la minería ilegal, la expansión ganadera, la tala y la expansión urbana</strong>&nbsp;como las principales causas de esta pérdida de hábitat.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gulman explica que cuando encuentran una nueva especie para la ciencia&nbsp;<strong>es importante ponerle un nombre para que así pueda ser ubicada en una categoría de protección</strong>, “porque muchas de esas especies cuando se las encuentra ya están en situación vulnerable o en peligro de extinción, sobre todo si habitan en parches de bosques o en espacios reducidos por la deforestación”.&nbsp;<strong>“Queremos que por lo menos haya un registro de que existieron, porque muchas de estas especies se podrían extinguir antes de que se pueda hacer algo”</strong>, agrega Gulman.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia</a>&nbsp;</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Costa Rica: en busca de los beneficios del veneno</h2>



<p class="wp-block-paragraph">A Natalia Montero Leitón le fascinan las víboras cascabeles.&nbsp;<strong>“Son demasiado curiosas y es un animal que cuesta mucho mantener en cautiverio, es un reto.</strong>&nbsp;Yo creo que ella conoce su potencial porque tiene un veneno muy fuerte, muy poderoso”, dice la médica veterinaria de fauna silvestre del Serpentario del Instituto Clodomiro Picado (ICP), de la Universidad de Costa Rica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274951"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191012/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-21.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado se analizan combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero. Foto: cortesía Natalia Montero." class="wp-image-274951" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado se analizan combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aunque asegura que las cascabeles son animales tranquilos, también advierte que se deben manejar con mucho respeto.</strong>&nbsp;“Me parece un animal muy bonito, físicamente es precioso, un gigante noble, pero cuando se enoja, hay que darle su espacio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá su fascinación por las serpientes empezó cuando de niña observó uno de estos animales subiendo un árbol. Como veterinaria, se ha dedicado a estudiar a los reptiles.&nbsp;<strong>“En Costa Rica tenemos 147 especies de serpientes en total, de las cuales 25 son venenosas”</strong>, aclara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Montero cuenta que en el instituto donde trabaja se&nbsp;<strong>investiga la producción de sueros antiofídicos que se usan como antídotos ante la mordedura de una víbora</strong>, es decir, una serpiente venenosa. En este proceso, comenta Montero, se analizan, por ejemplo,&nbsp;<strong>combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero</strong>. “Podemos usar un grupo de tres especies, por ejemplo, para elaborar el suero y estudiar qué combinaciones de venenos nos sirven para cubrir más especies en caso de un accidente [mordedura]. Así vamos mejorando el antídoto”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero este veneno también es útil en medicina. Uno de estos usos ocurre en los fármacos para controlar la presión arterial.</strong>&nbsp;“En Brasil, por ejemplo, muchos de los productos que se usan para controlar la presión se elaboran en base a una toxina que tiene el veneno de las&nbsp;<em>Bothrops</em>&nbsp;[género de serpientes venenosas]. Se produce de manera sintética en el laboratorio y lo aplican para bajar la presión”, comenta la veterinaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274945"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15190955/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-4.jpeg" alt="En Costa Rica hay 147 especies de serpientes, de ellas 25 son venenosas. Foto: cortesía Natalia Montero. " class="wp-image-274945" /><figcaption class="wp-element-caption">En Costa Rica hay 147 especies de serpientes, de ellas solo 25 son venenosas. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Montero agrega que en el Instituto Clodomiro Picado también se está estudiando el veneno de las serpientes para la industria cosmética, además de que se investigan las propiedades físicas de sus pieles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las investigaciones de Montero, sin embargo, están principalmente enfocadas en la salud de las serpientes.</strong>&nbsp;La investigadora cuenta que cuando realizaba sus investigaciones para su tesis del sistema reproductor de las serpientes logró apreciar una torsión uterina en una hembra. Cuando la hembra se apareaba y recolectaba el esperma, su cuerpo tenía la capacidad de hacer una torsión del útero para almacenar el esperma durante años. “Es impresionante.&nbsp;<strong>Imagínese lo fuerte que tiene que ser la torsión para que no escape un espermatozoide, pero al mismo tiempo que le permita al órgano seguir llevando sangre y no morir el tejido</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Son un reto porque son pacientes muy difíciles, no solo por su carácter y porque son venenosas, sino porque son animales muy poco expresivos y es difícil darse cuenta de que el animal está enfermo”, comenta Montero sobre sus estudios con las&nbsp;<em>Bothrops</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Montero explica que con estas especies muchas veces solo pueden darse cuenta que algo les sucede cuando se ve un signo clínico mínimo</strong>, “como una postura diferente, un cambio de temperamento, algo mínimo”. señala la veterinaria. Sin embargo, al hacer los análisis, descubren que la situación puede ser crítica.&nbsp;<strong>“A veces no entendemos cómo el animal está vivo”, comenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274956"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191026/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-16.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también se estudia la salud de las serpientes. Foto: cortesía Natalia Montero. " class="wp-image-274956" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también se estudia la salud de las serpientes. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Son increíblemente resistentes ante cosas que ningún otro animal aguantaría. Uno entiende que es parte de su evolución”</strong>, explica Montero y cita un ejemplo de cuando una serpiente “tenía un puntito chiquito” y la atendieron con antibióticos, pero el animal murió. “A la hora de hacer la autopsia vimos que el animal tenía un absceso en la parte interna que le había perforado el hígado. Me preguntaba cómo ha estado vivo. Había estado sufriendo toda esta enfermedad durante mucho tiempo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también tiene una función social, dice Montero, que se concreta a través de charlas y capacitaciones en la comunidad, en las instituciones, escuelas, con el fin de<strong>&nbsp;prevenir los accidentes con serpientes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>También se habla sobre la coexistencia de las personas con las serpientes para evitar que las maten</strong>. “Se ha hecho mucho trabajo de sensibilización, se hizo incluso una aplicación para identificar serpientes venenosas y algunas de las más comunes. Y estamos viendo un cambio, las personas nos llaman y preguntan por las serpientes, se interesan en estos animales. ‘¿Qué puedo hacer? No la quiero matar’, nos dicen”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/argentina-incendios-forestales-afectan-calidad-agua-patagonia-expertas-alertan-sobre-consumo-humano/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina: incendios forestales afectan la calidad del agua en la Patagonia y expertas alertan sobre el consumo humano | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: una lista de serpientes y nuevas investigaciones</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En 2021, un equipo de tres herpetólogos argentinos elaboró&nbsp;<strong>una lista de las serpientes registradas hasta ese momento en el país</strong>. Los datos que mostró el estudio correspondían a “<strong>ocho familias y 129 especies</strong>&nbsp;que habitan en el territorio argentino”, según la publicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Era una lista de todas las serpientes de la Argentina que existían o que estaban descritas hasta esa fecha, porque lo que sucede en biología es que es muy dinámico el asunto de las especies y con el tiempo se van describiendo más especies o surgiendo cambios en las clasificaciones de los animales”, comenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;David Gustavo Vera, uno de los investigadores que realizó el estudio.&nbsp;<strong>“En 2023 [dos años después de la publicación] se describieron una o dos especies más”</strong>, recuerda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274940"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185937/Xenodon-dorbignyi-David-Gustavo-Vera-scaled.jpg" alt="Según una investigación de 2021 en Argentina hay 129 especies de serpientes. En la foto una Xenodon dorbignyi. Foto: coretsía David Vera. " class="wp-image-274940" /><figcaption class="wp-element-caption">Según una investigación de 2021 en Argentina había hasta ese año 129 especies de serpientes. En la foto una&nbsp;<em>Xenodon dorbignyi</em>. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación se centró principalmente en la revisión de otros estudios y artículos científicos, experiencias de ciencia ciudadana y el trabajo de campo de los propios investigadores.&nbsp;<strong>“Trabajamos mucho con las colecciones biológicas de los museos en Argentina para recopilar esa información”</strong>, recuerda Vera, quien actualmente es docente investigador en el Museo de la Plata, en Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación realizada hace cinco años, dice el herpetólogo,&nbsp;<strong>actualmente sirve a los investigadores para tener un punto de partida</strong>, por ejemplo, al seleccionar una especie de estudio. “Un trabajo de estas características con serpientes no se hacía por lo menos hacía unos 20 años o más”, agrega Vera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la actualidad,&nbsp;<strong>las investigaciones de Vera se han centrado en una especie en particular, la&nbsp;<em>Bothrops alternatus</em>, conocida como víbora de la cruz o yarará grande</strong>. “Es una especie de importancia médica que causa bastantes accidentes físicos [mordeduras] en el país. Me interesa conocer los aspectos de zoología, es decir, dónde se encuentra, qué tipo de hábitat usa, porque todo está asociado a la problemática de los accidentes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En sus investigaciones,<strong>&nbsp;Vera también utiliza la radiotelemetría, una técnica usada para monitorear “por dónde se mueven, cuánto se mueven</strong>, qué área de actividad tienen, en qué rango se pueden desplazar”, comenta Vera. “Lo que busco es tratar de predecir cuánto podría moverse un individuo en la naturaleza para poder establecer algunas medidas de prevención o zonas más probables de encuentro con estos animales en mi área de trabajo, los pastizales de la provincia de Buenos Aires”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274939"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185926/Philodryas_agassizii-David-Gustavo-Vera-scaled.jpg" alt="Investigadores de Argentina monitorean a las serpientes con equipos de radiotelemetría. Foto: cortesía David Vera. " class="wp-image-274939" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores de Argentina monitorean a las serpientes con equipos de radiotelemetría. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Hace dos años sacamos una publicación corta sobre el primer caso en Argentina de la colocación de un radiotransmisor a una serpiente venenosa”</strong>, menciona sobre sus investigaciones. Los radiotransmisores, explica Vera, son aparatos similares a una pila doble AA, que emite ondas de radio, cuya señal se recoge en equipo receptor similar a una radio antigua conectada a una antena.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el caso de las serpientes, estos transmisores se colocan dentro del cuerpo.</strong>&nbsp;Vera dice que resulta más complicado en comparación con otros animales, como, por ejemplo, los mamíferos, a los que se les colocan los radiotransmisores de manera externa, acoplados a un collar, y también las aves y lagartijas, a las que se les pone una especie de arnés alrededor del cuerpo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, como las serpientes no tienen extremidades, es mucho más complicado, porque si se coloca externamente corre riesgo de que se desprendan o que afecte sus movimientos, pues “se pueden enganchar la antena del transmisor con algo del ambiente como pastos, arbustos, roca y desprenderse”. Por tanto, en el caso de las serpientes, el método que existe “es hacerle directamente una intervención quirúrgica”. “Se abre una pequeña parte del cuerpo y se introduce el radiotransmisor, luego se cierra y se les deja en recuperación para luego liberarlas en el campo”. Lo particular del método es que una vez que se concluye el estudio, se debe hacer una nueva intervención para retirar el aparato, por tanto, se debe capturar dos veces a la misma serpiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una primera investigación liderada por Vera —que lleva por título&nbsp;<a href="https://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1669-68402024000100056"><em>Primera experiencia de implantación de radiotransmisores en la víbora</em>&nbsp;<em>Bothrops alternatus</em></a>—&nbsp;<strong>se instalaron radiotransmisores a tres serpientes. “Fueron individuos de prueba, pero seguimos investigando con más individuos en campo para poder obtener más información</strong>&nbsp;y sacar conclusiones”, comenta con relación a una segunda investigación que aún no ha sido publicada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274941"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15190032/Bothrops_alternatus-David-Gustavo-Vera.jpg" alt="En el Museo de la Plata también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático. Foto: cortesía David Vera. " class="wp-image-274941" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Museo de la Plata de Argentina también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, ya existen algunos datos. “<strong>Tuvimos pistas de cuánto se pueden mover en un año y cuáles son las estaciones en las que más se mueven</strong>. Como son animales que regulan la temperatura corporal con el ambiente, dependen mucho de la estacionalidad de la zona donde viven”, comenta y aclara que estos animales “se mueven más en primavera y en verano, mientras que en otoño baja la actividad y el invierno lo pueden pasar sin moverse”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Museo de la Plata, comenta Vera,&nbsp;<strong>también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático</strong>. “Nos llama la atención indagar sobre cómo van a responder los animales al cambio climático”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas investigaciones están a cargo de Diego Di Pietro, otro de los herpetólogos que participó en la investigación de 2021. Una de las recientes publicaciones de Di Pietro —<a href="https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/269584"><em>Impactos del cambio climático en la herpetofauna endémica y amenazada de los pastizales pampeanos en Argentina</em></a>—, de enero de 2025, señala que “<strong>el conocimiento detallado sobre los impactos del cambio climático en la mayoría de las especies de la región neotropical es incipiente</strong>&nbsp;y la herpetofauna de los pastizales pampeanos no es la excepción”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El documento explica que para esta investigación&nbsp;<strong>se modelaron los hábitats adecuados de nueve especies endémicas de anfibios y reptiles que habitan los pastizales pampeanos de Argentina</strong>, bajo las condiciones climáticas actuales y escenarios futuros de cambio climático.&nbsp;<strong>Lo que encontraron fue una pérdida significativa tanto en las superficies de hábitat adecuadas como en las poblaciones conocidas de la mayoría de las especies estudiadas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estamos investigando si las especies van a poder sobrevivir en el tiempo, de acá a 100 años; si van a tener una mayor distribución; si el cambio climático va a favorecer que se expandan en el país o si va a acotar su distribución”, finaliza Vera.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el Día Mundial de las Serpientes busca despertar la conciencia y conocer la importancia ecológica de estas especies. <strong>Foto:</strong> cortesía Natalia Montero</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-mundial-serpientes-rol-clave-ecosistemas-investigacion-cientifica/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-mundial-serpientes-rol-clave-ecosistemas-investigacion-cientifica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131184</guid>
        <pubDate>Thu, 16 Jul 2026 22:48:27 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Mundial de las Serpientes: tres historias para conocer su rol clave en los ecosistemas y su aporte en la investigación científica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
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        <title>Afroipialeños: poblamiento afro en Cofanía–Jardines de Sucumbíos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/afroipialenos-poblamiento-afro-en-cofania-jardines-de-sucumbios/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8211; Primera entrega &#8211; Menos del 1% de la extensión territorial del municipio de Ipiales corresponde a la zona urbana, lo que evidencia que nuestro municipio es mayoritariamente rural; sin embargo, la dinámica poblacional muestra otra realidad: de los aproximadamente 122.000 habitantes estimados, cerca del 70% se concentra en la zona urbana y el 30% [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>&#8211; Primera entrega &#8211;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Menos del 1% de la extensión territorial del municipio de Ipiales corresponde a la zona urbana, lo que evidencia que nuestro municipio es mayoritariamente rural; sin embargo, la dinámica poblacional muestra otra realidad: de los aproximadamente 122.000 habitantes estimados, cerca del 70% se concentra en la zona urbana y el 30% permanece en la zona rural, generándose una fuerte concentración poblacional en la ciudad. En cuanto a la composición étnica, el 73% de la población se autorreconoce como mestiza, el 26% como indígena, el 0,7% como afrodescendiente y el 0,1% como población rrom o gitana. Estas cifras permiten visibilizar una realidad que muchos ipialeños desconocen: nuestro territorio, aunque mayoritariamente mestizo e indígena en términos poblacionales, también está habitado por comunidades afro y Rrom que hacen parte de la diversidad cultural de Ipiales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A muchos, por tanto, les llamará la atención el título de este artículo, pues existe la idea extendida de que la población afro nariñense se encuentra exclusivamente en el Pacífico o, quizá, en los valles interandinos del Patía, en el Cauca, y del Chota, en el Ecuador. La realidad territorial, sin embargo, nos muestra otra historia. En el año 2012 el Estado colombiano, a través del INCODER, reconoció la presencia de tres Consejos Comunitarios en la zona rural de Ipiales, específicamente en el corregimiento de Cofanía–Jardines de Sucumbíos: el Consejo Comunitario Nueva Esperanza, el Consejo Comunitario Nuevo Renacer y el Consejo Comunitario Liberación y Futuro. Estas organizaciones surgieron al amparo de la Ley 70 de 1993, conocida como Ley de Comunidades Negras, norma que reconoce los derechos étnicos, culturales y territoriales de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, en desarrollo del artículo transitorio 55 de la Constitución Política de 1991.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar del poblamiento afrodescendiente en Cofanía–Jardines de Sucumbíos exige mirar más allá de las fechas, de los registros administrativos y de los reconocimientos institucionales recientes. Toda historia territorial comienza mucho antes de que aparezcan los documentos oficiales que intentan ordenar la vida de los pueblos. Antes de los caminos abiertos por la colonización, antes de las actividades extractivas que transformaron el paisaje y antes de que la frontera adquiriera la importancia económica que hoy se le atribuye, este territorio ya poseía una memoria profunda, una relación antigua entre comunidad, selva y río. Allí estaba el pueblo Cofán (A’i), habitante ancestral de estas tierras, con una presencia construida desde el conocimiento de la montaña, la espiritualidad, la medicina tradicional y una forma particular de comprender el equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El territorio de Cofanía–Jardines de Sucumbíos no puede comprenderse como un espacio vacío sobre el cual posteriormente llegaron otros pobladores. La selva amazónica y el piedemonte nariñense tenían memorias y formas de ocupación propias mucho antes de que fueran delimitados por mapas, municipios o intereses económicos. Para el pueblo Cofán, los ríos San Miguel y Guamuez, los senderos de la selva y los lugares sagrados constituían una geografía viva, donde cada elemento del paisaje tenía un significado dentro de su cosmovisión. La tierra no era simplemente una extensión disponible para el aprovechamiento, sino un territorio habitado por historias, conocimientos y vínculos que daban sentido a la existencia colectiva.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="766" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112805/ASOCCAFRAIN-2-1024x766.jpg" alt="" class="wp-image-131179" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112805/ASOCCAFRAIN-2-1024x766.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112805/ASOCCAFRAIN-2-300x224.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112805/ASOCCAFRAIN-2-768x575.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112805/ASOCCAFRAIN-2-1536x1149.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112805/ASOCCAFRAIN-2.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La llegada de población afrodescendiente a esta región hace parte de los movimientos internos que transformaron diversos territorios colombianos durante el siglo XX. Familias negras provenientes de distintas zonas del país, con una presencia importante de personas procedentes del Pacífico colombiano, inicialmente de Santa Bárbara de Iscuandé, comenzaron a desplazarse hacia el piedemonte amazónico buscando nuevas posibilidades de vida. No se trataba únicamente de una búsqueda económica; detrás de cada familia existía una historia de necesidades, desplazamientos, expectativas y la decisión de encontrar un lugar donde sembrar, construir una vivienda y proyectar el futuro de sus hijos. La Amazonía nariñense apareció entonces como una frontera de posibilidades, pero también como un territorio difícil, distante y marcado por una débil presencia institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los primeros afrodescendientes que llegaron a Cofanía–Jardines de Sucumbíos encontraron un territorio donde ya existían comunidades indígenas con profundas raíces. El encuentro con el pueblo Cofán fue parte esencial de este proceso, pues quienes llegaban debían aprender a habitar un espacio con dinámicas propias, con conocimientos acumulados durante generaciones y con formas de relación que no respondían a las lógicas externas de ocupación. Las memorias recogidas sobre este proceso muestran que la convivencia estuvo marcada por intercambios cotidianos, relaciones de vecindad y aprendizajes mutuos. Los Cofanes conocían los secretos de la selva, los caminos del agua y las posibilidades del territorio; los nuevos pobladores aportaban sus propias experiencias, sus prácticas agrícolas, sus formas familiares de organización y una cultura construida en otros paisajes del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presencia afro en Sucumbíos fue consolidándose alrededor de actividades rurales que permitieron la permanencia de las familias. La agricultura, el trabajo comunitario y el aprovechamiento de los recursos naturales fueron configurando una forma de vida ligada al territorio. Uno de los primeros motores económicos que impulsó la llegada de personas fue la explotación maderera. La abundancia forestal de la región atrajo comerciantes y trabajadores que encontraron en la selva una fuente de sustento. El bosque comenzó a tener una doble lectura: para quienes habitaban ancestralmente el territorio era un espacio de vida, de conocimiento y de equilibrio; para otros sectores externos empezó a representar una reserva económica susceptible de extracción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La madera abrió trochas, facilitó desplazamientos y aceleró la ocupación de algunos sectores del territorio. Con ella llegaron nuevas dinámicas sociales, intercambios comerciales y transformaciones que modificaron lentamente el paisaje. La selva, que durante siglos había mantenido sus propios ritmos, empezó a experimentar la presión de economías que veían en sus árboles un recurso antes que una memoria. Esa tensión entre territorio vivido y territorio explotado acompañaría la historia posterior de Sucumbíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112902/ASOCCAFRAIN-4-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-131180" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112902/ASOCCAFRAIN-4-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112902/ASOCCAFRAIN-4-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112902/ASOCCAFRAIN-4-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112902/ASOCCAFRAIN-4-1.jpg 1152w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El petróleo marcaría otro momento decisivo. La presencia de hidrocarburos convirtió esta zona fronteriza en un espacio de interés nacional y empresarial. La exploración y explotación petrolera modificaron las relaciones económicas, generaron nuevas vías de comunicación, atrajeron trabajadores y cambiaron la dinámica de las comunidades asentadas en la región. El discurso del desarrollo llegó acompañado de promesas de empleo y progreso, pero también de preguntas profundas sobre el impacto ambiental, la transformación cultural y la manera en que las comunidades locales participarían en las decisiones sobre un territorio que históricamente habían construido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La riqueza del subsuelo terminó imponiéndose sobre la complejidad de la vida en la superficie. Mientras las empresas y el Estado miraban el territorio desde la lógica del recurso estratégico, las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes continuaban enfrentando las necesidades concretas de la vida cotidiana: cultivar, educar a sus hijos, conservar sus prácticas y defender los espacios donde habían construido sus historias familiares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A estas transformaciones se sumó la expansión de los cultivos de coca y las dinámicas asociadas al conflicto armado. La ubicación geográfica de Sucumbíos, entre Nariño, Putumayo y la frontera ecuatoriana, convirtió este territorio en un corredor de especial interés para diferentes actores. La presencia de economías ilegales, los procesos de erradicación, la violencia y los desplazamientos dejaron marcas profundas en las comunidades que habitaban la zona. La frontera, que podía ser entendida como un lugar de intercambio y encuentro, también se convirtió en un escenario de tensiones y disputas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de estas circunstancias comenzó a fortalecerse una conciencia comunitaria entre las familias afro asentadas en Jardines de Sucumbíos. La experiencia compartida de habitar un territorio complejo, las dificultades derivadas de la ausencia institucional, la necesidad de defender sus formas de vida y la búsqueda de reconocimiento fueron construyendo un sentido colectivo más fuerte. La identidad afro en este territorio no nació únicamente de un origen común, sino de una historia compartida de permanencia, resistencia y adaptación en un espacio donde confluyeron distintas memorias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reconocimiento de esta identidad fue un proceso construido desde abajo, desde la vida cotidiana de las familias, desde las conversaciones comunitarias, desde las experiencias acumuladas en la agricultura, el trabajo y la defensa del territorio. Antes de existir una figura jurídica que los representara, ya existía una comunidad que se reconocía, que compartía preocupaciones y que empezaba a comprender que su presencia en Sucumbíos tenía una dimensión histórica que debía ser narrada y protegida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue en ese tránsito, entre la memoria del poblamiento y la necesidad de organización, donde las comunidades afro comenzaron a asumirse no solamente como habitantes de un espacio rural, sino como una colectividad con identidad propia, con vínculos territoriales y con una historia que reclamaba reconocimiento: una comunidad con historia, memoria y derechos propios.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112946/ASOCCAFRAIN-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-131181" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112946/ASOCCAFRAIN-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112946/ASOCCAFRAIN-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112946/ASOCCAFRAIN-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112946/ASOCCAFRAIN-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112946/ASOCCAFRAIN-1.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Thu, 16 Jul 2026 16:32:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16112538/ASOCCAFRAIN-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Afroipialeños: poblamiento afro en Cofanía–Jardines de Sucumbíos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
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                            </item>
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        <title>Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-de-los-tiburones-la-carrera-cientifica-para-salvarlos-desde-mexico-hasta-la-patagonia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada 14 de julio, conservacionistas y científicos del mundo invitan a detenerse un momento para pensar en unos animales que rara vez inspiran ternura, pero que sostienen el equilibrio de los océanos desde hace más de 400 millones de años. Es el&nbsp;Día Mundial de los Tiburones, una fecha creada para recordar algo que la ciencia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un tercio de las especies de tiburones en el mundo está amenazada de extinción, por lo que la ciencia latinoamericana está generando evidencia clave para protegerlos. </em></li>



<li><em>En Galápagos, un estudio calculó que el turismo de avistamiento de tiburones generó 76 millones de dólares en 2023, superando ampliamente lo que dejaría la pesca ilegal con palangre.</em></li>



<li><em>En el Golfo de California, México, científicos y pescadores artesanales trabajan juntos para convertir un corredor migratorio en un área marina protegida.</em></li>



<li><em>En la Patagonia argentina, transmisores satelitales revelan por primera vez los movimientos del tiburón gatopardo.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Cada 14 de julio, conservacionistas y científicos del mundo invitan a detenerse un momento para pensar en unos animales que rara vez inspiran ternura, pero que sostienen el equilibrio de los océanos desde hace más de 400 millones de años. Es el&nbsp;<strong>Día Mundial de los Tiburones</strong>, una fecha creada para recordar algo que la ciencia repite desde hace décadas: sin depredadores tope, los ecosistemas marinos se desmoronan. Y sin embargo,&nbsp;<strong>más de un tercio</strong>&nbsp;<strong>de las especies de tiburones y rayas del planeta están amenazadas de extinción</strong>, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La mayoría es víctimas de la pesca —dirigida o incidental—, que no da tregua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina, son numerosos los ejemplos donde la ciencia ha emprendido una carrera contra el tiempo para intentar comprender y proteger a estos animales antes de que sea demasiado tarde. En Galápagos, Ecuador,&nbsp;<strong>un estudio</strong>&nbsp;<strong>le pone precio a la industria del turismo de tiburones</strong>&nbsp;para desafiar a la presión pesquera que desde hace años intenta legalizar un método de pesca que pondría en riesgo a los tiburones. En el Golfo de California, México,&nbsp;<strong>un corredor migratorio empieza a mapearse de la mano de los propios pescadores</strong>&nbsp;para convertirse en área protegida. Y en Argentina,&nbsp;<strong>transmisores satelitales están revelando los movimientos de un primitivo tiburón</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;conversó con los científicos detrás de estas tres historias. Esto es lo que están descubriendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/ecologo-estudia-mantarrayas-gigantes-guerra-gaza-entrevista/">El ecólogo que estudia las mantarrayas gigantes en medio de la guerra en Gaza | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el avistamiento de tiburones en Galápagos gana puntos contra la pesca ilegal</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274815"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134744/JoshuaVela_5C_1499-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274815" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón martillo. Foto: Joshua Vela</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde hace años el sector pesquero artesanal de la&nbsp;<strong>Reserva Marina de Galápagos</strong>&nbsp;presiona para legalizar el palangre, una línea con cientos de anzuelos prohibida en el área desde el año 2000. El argumento de ciertos pescadores es que el uso del palangre les permitiría acceder a especies de alto valor destinadas a la exportación. Para científicos y conservacionistas, en cambio,&nbsp;<strong>el palangre representa una grave amenaza</strong>: engancha todo lo encuentra en su camino, incluyendo a los tiburones amenazados de extinción que, justamente, son parte de la razón de ser del área protegida. La discusión ha vuelto una y otra vez, pero los científicos de la Fundación Charles Darwin están inclinando la balanza a favor de la conservación. Sus datos demuestran que&nbsp;<strong>el avistamiento de tiburones</strong>&nbsp;<strong>deja ganancias en el archipiélago que sobrepasan con creces las que pudiera dejar la pesca ilegal con palangre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un equipo de científicos liderados por Gabriel Vianna, coinvestigador principal del Programa de Ecología y Conservación de Tiburones de la Fundación Charles Darwin, calculó que el turismo de avistamiento de tiburones generó, en 2023, un impacto económico de&nbsp;<strong>76 millones de dólares en Galápagos</strong>&nbsp;—cerca del 15 % de toda la economía del archipiélago— y sostuvo directamente unos 1900 empleos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>tiburón martillo común</strong>&nbsp;(<em>Sphyrna lewini</em>), la estrella de esa industria,<strong>&nbsp;aportó 14.6 millones de dólares</strong>, 30 veces más de lo que llegó a generar la captura de esta especie a nivel nacional, antes de que su comercialización se prohibiera en 2020.&nbsp;<strong>El tiburón ballena sumó otros 5.1 millones en apenas seis meses de temporada</strong>. Son los primeros datos que ponen a Galápagos entre las industrias de buceo con tiburones más grandes del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según&nbsp;<a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=6017076" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la investigación,</a>&nbsp;<strong>la pesca dirigida a los tiburones en las décadas de los 90 y 2000 dio lugar a capturas anuales estimadas entre</strong>&nbsp;<strong>63 000 y 405 000 tiburones</strong>&nbsp;solo dentro de la reserva, creada en 1998. “Esas capturas generaron ingresos netos anuales en Galápagos de entre&nbsp;<strong>0.6 y 9.4 millones de dólares</strong>&nbsp;entre 2000 y 2005”, indica el estudio. Considerando la inflación, los científicos calculan que la pesca ilegal de tiburones en Galápagos, de haber continuado a esa misma escala, habría generado aproximadamente&nbsp;<strong>7.5 millones de dólares en 2023.</strong>&nbsp;Esa cantidad representa solo el 15 % de los ingresos generados por el turismo de observación de tiburones en el mismo año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El porcentaje real, sin embargo, sería mucho menor, dado que los niveles actuales de pesca ilegal de tiburones son mínimos en comparación con las décadas anteriores. Y es que no hay que olvidar que “a principios de la década de 2010, la caída de los precios de las aletas en el mercado negro, junto con las mejoras en la vigilancia y la aplicación de la ley, provocó un importante descenso de la pesca artesanal ilegal de tiburones dentro de la Reserva Marina de Galápagos”, señala el estudio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134753/JoshuaVela_5C_5524-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274818" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tiburones martillo forman grandes cardúmenes. Foto: Joshua Vela</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En todo caso, estas cifras calculadas por los científicos de la Fundación Charles Darwin son la pieza que le faltaba a la discusión sobre el palangre. Otra investigación liderada por Vianna y publicada<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0308597X2600076X" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;en la revista Marine Policy&nbsp;</a>concluye que el uso sostenible de los recursos marinos es esencial para mantener los medios de vida en Galápagos, incluyendo los de los pescadores. Y es que&nbsp;<strong>el turismo consume el 70 % de la producción pesquera artesanal local,</strong>&nbsp;“así que los mismos pescadores terminan beneficiándose de que los tiburones sigan vivos”, dice Vianna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abrir una pesquería artesanal de palangre para exportación, en cambio, tendría costos sociales, económicos y ambientales mucho mayores que sus beneficios, costos que terminarían pagando otras industrias, el Gobierno y las comunidades locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No se trata de ponerle precio a la vida de un animal”, señala Vianna a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. “Deberíamos conservar porque los animales tienen su derecho de existir”, agrega. El problema, indica, es que “la conservación en base a ese argumento perdió”. De hecho, “<strong>las poblaciones de tiburones están entre 30 % y 40 % —tal vez entre 20 % y 40 %— de lo que eran hace 50 años</strong>. Tenemos que tener argumentos más efectivos“, explica.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: pescadores y científicos&nbsp;buscan proteger un corredor marino clave para los tiburones</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274819"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134809/Marcaje_Isla_Paritda_Marla_Tomorug_Edges_Of_Earth-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274819" /><figcaption class="wp-element-caption">Marcaje de tiburones en isla Partida. Foto: Marla Tomorug / Edges Of Earth</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Entre Loreto y Los Cabos, en el suroeste del Golfo de California, hay&nbsp;<strong>una autopista submarina</strong>&nbsp;que nadie ve desde la superficie.&nbsp;<strong>Es un corredor migratorio que conecta islas y montañas submarinas, por el que se mueven numerosas especies marinas, entre ellas tiburones</strong>. James Ketchum, cofundador de la organización Pelagios Kakunja, lleva más de una década documentando esos movimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La especie emblema es el tiburón martillo común,&nbsp;<em>Sphyrna lewini</em>, famoso por formar los grandes cardúmenes que en los años 90 era posible ver en el Golfo de California.</strong>&nbsp;“Lo que estamos haciendo es tratar de recuperar esos grandes cardúmenes que vimos en su tiempo y que básicamente desaparecieron», dice Ketchum.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor cumple varias funciones para la especie:&nbsp;<strong>es zona de alimentación, de reproducción, de descanso y de limpieza</strong>. Además, al estar conectado con las zonas costeras de crianza, el corredor es un espacio de tránsito para las hembras que van a parir cerca de la costa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que distingue a este proyecto es quiénes lo están construyendo. Desde el inicio, casi todo el trabajo de Pelagios Kakunja&nbsp;<strong>se ha hecho de la mano de pescadores artesanales</strong>&nbsp;locales, comunidades con más de 100 años pescando en estos mismos bajos con piola y anzuelo. Son ellos quienes conocen cada roca submarina y quienes han llevado a los investigadores a los sitios exactos donde han podido capturar y marcar a los animales.&nbsp;<strong>Muchos de esos pescadores fueron tiburoneros</strong>&nbsp;hasta hace pocos años; dejaron de serlo ante la escasez de animales y la caída del precio de la aleta a un tercio de lo que valía. Hoy se dedican a la pesca de escama —como pargos o cabrillas — en las mismas montañas submarinas donde antes buscaban tiburones.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274813"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134738/Edges-of-Earth_Marla-Tomorug_Mexico_Isla-Partida_Drone-_20240130233218_0031_D-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274813" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pescadores ayudan a los científicos a ubicar a los tiburones para su marcaje. Foto: Marla Tomorug/ Edges Of Earth</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Con algunos de ellos Ketchum y su equipo ya probaron que la transición hacia otras actividades productivas funciona.&nbsp;<strong>En el Parque Nacional Archipiélago Espíritu Santo, que es parte del corredor migratorio, Pelagios Kajunja financió hace unos años una embarcación para que un grupo de pescadores extiburoneros hiciera vigilancia en el área marina protegida</strong>, particularmente en el Bajo de Espíritu Santo donde está prohibido pescar con redes y otras artes de pesca consideradas de impacto. Este año, esos mismos pescadores comenzarán a ofrecer turismo de avistamiento de tiburones y fauna marina. El problema es que la protección que existe en Espíritu Santo se detiene en la frontera invisible del parque nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, a solo 20 millas al norte,&nbsp;<strong>en un islote llamado Las Ánimas,</strong>&nbsp;<strong>no existe ninguna protección ni regulación, excepto la veda de tiburones y rayas que dura tres meses</strong>. “Las Ánimas es un área abierta a la pesca”, indica Ketchum. El problema es que los tiburones martillos que nadan protegidos en Espíritu Santo se mueven hacia allí, donde barcos industriales que utilizan redes de cerco se aproximan a pescar, explica el científico. “Tiran sus grandes redes y sacan de todo, incluido los tiburones.&nbsp;<strong>Están básicamente acabando con lo que queda</strong>”, señala Ketchum.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor marino que se quiere proteger —y que es al mismo tiempo una de las Áreas Importantes para Tiburones y Rayas (ISRA) reconocidas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza— cubre justamente esos vacíos. La iniciativa, sin embargo,&nbsp;<strong>deberá nacer de los pescadores</strong>&nbsp;para que pueda ver la luz. “Para que este corredor marino se pueda conservar y proteger, se tiene que involucrar a los pescadores desde un inicio y sean ellos quienes busquen las mejores herramientas para su conservación y manejo”, dice Ketchum.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Científicos empiezan a desentrañar los misterios del tiburón gatopardo en Argentina</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274785"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/13203339/250921M4NC7-768x512.png" alt="" class="wp-image-274785" /><figcaption class="wp-element-caption">El tiburón Gatopardo tiene una sola aleta dorsal, siete hendiduras branquiales en lugar de las cinco, como otros tiburones, y una mandíbula de articulación primitiva. Foto: cortesía Fundación Rewilding</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante décadas, lo que se sabía sobre el&nbsp;<strong>tiburón gatopardo</strong>&nbsp;—<em>Notorynchus cepedianus</em>, uno de los depredadores más grandes del mar argentino— era un rompecabezas armado con piezas sueltas: reportes de pesca deportiva, desembarcos ocasionales, observadores a bordo de barcos industriales. Nadie tenía un mapa real de por dónde se movían. Ahora,<strong>&nbsp;gracias a transmisores satelitales ese mapa empieza a dibujarse</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gatopardo tiene una anatomía que delata su antigüedad evolutiva: una sola aleta dorsal, siete hendiduras branquiales en lugar de las cinco habituales y una mandíbula de articulación primitiva.&nbsp;<strong>Es uno de los tiburones de mayor tamaño que se pueden encontrar en en la Patagonia argentina</strong>&nbsp;—las hembras llegan a medir hasta 2.68 metros— y lo que es más sorprendente: este tiburón podría ser, incluso, un depredador tope más relevante que la propia orca (Orcinus orca).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nelson Bovcon, investigador del Instituto Multidisciplinario para la Investigación y el Desarrollo Productivo y Social de la Cuenca Golfo San Jorge (IIDEPyS-GSJ) y del Instituto de Hidrobiología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, forma parte del equipo que este año, en colaboración con la Universidad Provincial del Sudoeste y Rewilding Argentina, colocó&nbsp;<strong>ocho transmisores satelitales</strong>&nbsp;en ejemplares capturados en Caleta Malaspina, Chubut, y en Cabo San Antonio, provincia de Buenos Aires.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274787"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/13203350/Marcado_TiburonGatoPardo_-Diciembre-2025_Horacio-Barbieri_06-9-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274787" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos marcan un tiburón gatopardo para seguir sus movimientos. Foto: cortesía Fundación Rewilding</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La técnica de marcado es artesanal. Dado que&nbsp;<strong>estos animales nadan muy cerca de la costa,</strong>&nbsp;los pescan con caña apenas unos pocos metros desde la playa, meten al animal en escasos centímetros de agua para inmovilizarlo sobre una camilla y en menos de dos minutos lo miden, lo sexan y lo liberan. “Nadan tan cerca de la costa que a veces los agarramos de la cola y los sacamos hacia fuera. De noche escuchas los coletazos; con la linterna ves el brillo de los ojos. Es increíble la cantidad que suele haber”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los datos que empezaron a llegar confirmaron los movimientos de estos animales para entender cómo ocupan el territorio marítimo.&nbsp;<strong>Todos los ejemplares monitoreados se movieron hacia el norte</strong>&nbsp;y al menos una hembra recorrió, casi en línea recta, la distancia completa entre Chubut y la provincia de Buenos Aires. Otro ejemplar nadó 300 kilómetros de ida y vuelta entre Caleta Malaspina y el Golfo Nuevo en un mismo verano. Los hallazgos también están apuntando hacia la posibilidad de que estos animales no nadan siempre pegados al lecho marino como se pensaba, sino que ocupan toda la columna de agua, aunque esto sigue siendo una hipótesis.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El gatopardo está clasificado como Vulnerable por la UICN, aunque Bovcon aclara que esa categoría es, sobre todo, precautoria: es una de las pocas especies cuyo esqueleto no se calcifica</strong>, así que no hay forma de determinar con certeza la edad de un ejemplar ni, por lo tanto, cuántas camadas puede llegar a tener en su vida. Lo que sí hay son testimonios de pescadores que documentan una reducción de la población en las últimas tres generaciones. Además, “se conocen matanzas importantes en la década de los 80 y 90. Iban pescando y mataban de a 15, 20 ejemplares. Era algo anecdótico”, cuenta Bovcon.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274786"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/13203345/250921M4NC8-768x512.png" alt="" class="wp-image-274786" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón gatopardo, en el Parque Patagonia Azul. Por la característica de su esqueleto no hay forma de determinar con certeza las edades de los ejemplares. Foto: cortesía Fundación Rewilding</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La amenaza hoy no es tanto la pesca dirigida —nadie sale a buscar gatopardos— sino la incidental. De hecho,&nbsp;<strong>aparecen con frecuencia en las redes agalleras</strong>&nbsp;<strong>costeras de Buenos Aires que los pescadores instalan para capturar otras especies</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La función del gatopardo en el ecosistema, así como la de todos los tiburones, es indelegable. Al ser depredadores topes,&nbsp;<strong>regulan las poblaciones de otras especies marinas y garantizan el equilibrio de la cadena alimenticia</strong>. Aunque son numerosas las preguntas que aún permanecen sin respuesta para entender a esta enigmática especie, conocer sus movimientos es el primer paso para protegerla.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>los tiburones se encuentran en la cima de la pirámide trófica. Al cazar, también se alimentan de peces heridos o enfermos, lo que regula las poblaciones de otras especies, manteniendo la salud y el equilibrio de los ecosistemas marinos. <strong>Foto: </strong>Joshua Vela</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/michelle-carrere/">Michelle Carrere</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131164</guid>
        <pubDate>Tue, 14 Jul 2026 23:52:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>“Otpor!” o cómo atender al tigre sin morir en el intento</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/con-versaciones/optor-como-atender-tigre-sin-morir-intento/</link>
        <description><![CDATA[<p>El salvajismo del poder puede enfrentarse con inteligencia, humor y creatividad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">“<em>L&#8217;imagination au pouvoir</em>”.</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">-Mayo del 68-</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<em>Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez como comedia</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Esa cita de Marx nunca ha sido más pertinente. Colombia vivió la tragedia del autoritarismo, del fraude y de la violencia política. Ahora, ese peligro regresa con un nuevo disfraz, más estridente y quizás más peligroso por su respaldo internacional y su discurso de exterminio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, ¿estamos condenados a repetir la tragedia? </p>



<p class="wp-block-paragraph">No, si aprendemos de quienes ya derrotaron a un monstruo similar convirtiendo la lucha en una comedia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Serbia de los años 90, <a href="https://www.cidob.org/lider-politico/slobodan-milosevic" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Slobodan Milošević</a> parecía invencible. Controlaba el ejército, la policía, la televisión y tenía paramilitares sedientos de sangre. Un grupo de estudiantes sin armas, llamado Otpor! (“Resistencia!), lo derribó en el año 2000. Su secreto no fue el martirio en las calles, sino un cambio radical de estrategia: si el tirano se alimenta del miedo y de la confrontación violenta, ellos le darían risa, creatividad y acciones imposibles de reprimir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Hoy, mientras hay voces autoritarias que anuncian “brigadas urbanas” y se amenaza de muerte a periodistas y concejales en plena luz del día, la receta de la gran movilización puede ser una trampa mortal. La experiencia del 2021, con sus muertos, desaparecidos y violaciones, nos obliga a pensar diferente. ¿Qué podemos hacer? La respuesta la tiene un manual que convirtió la resistencia en una fiesta de la inteligencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Otpor!, Popovic y la revolución de la risa</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003019/23551a91-9a98-4426-89b9-fa4545050a82-1024x768.png" alt="" class="wp-image-131055" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003019/23551a91-9a98-4426-89b9-fa4545050a82-1024x768.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003019/23551a91-9a98-4426-89b9-fa4545050a82-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003019/23551a91-9a98-4426-89b9-fa4545050a82-768x576.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003019/23551a91-9a98-4426-89b9-fa4545050a82.png 1067w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sr%C4%91a_Popovi%C4%87" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Srdja Popovic</a> es un activista político serbio, nacido en 1973. Fue uno de los líderes del movimiento estudiantil <strong>Otpor!</strong> (“Resistencia”), que jugó un papel clave en la caída no violenta de Slobodan Milošević en el año 2000. Tras esa experiencia, cofundó el <a href="https://canvasopedia.org/who-we-are/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">CANVAS</a> (<em>Centre for Applied Nonviolent Action and Strategies</em>), una organización que entrena a activistas de todo el mundo en tácticas de resistencia civil pacífica. Su libro más conocido es <em>“Blueprint for Revolution”</em> (en español <em>“Cómo hacer la revolución: Instrucciones para cambiar el mundo”</em>), donde condensa, con mucho humor e ironía, sus lecciones aprendidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Popovic propuso una serie de principios de la revolución pacífica. Más que una lista rígida, son ideas-fuerza que él repite y enseña. Entre las más emblemáticas están:</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li><strong>El humor y la ridiculización como armas principales</strong><br>El miedo es el pilar de un régimen autoritario. La mejor manera de romperlo no es con violencia, sino con la <strong>burla inteligente y el humor</strong>. Popovic dijo: “<em>Si consigues que la gente se ría del dictador, el dictador está acabado</em>”.</li>



<li><strong>Convierte la opresión en un bumerán (efecto “backfire”)</strong><br>Toda acción represiva del régimen debe volverse en su contra. En Serbia, un grupo de manifestantes se disfrazaron de hamburguesas y fue muy gracioso ver a la policía perseguirlos.</li>



<li><strong>Marca, marketing y comunicación simple</strong><br>Un movimiento de resistencia necesita una identidad de marca muy clara: una consigna muy corta (fácil de escribir o pintar en cualquier parte, en pocos segundos) un nombre también corto, un logo reconocible, colores y un mensaje positivo y unificador (no solo “abajo el dictador”). Otpor! usó el puño negro sobre fondo naranja y un tono desenfadado, casi de fiesta, para atraer a los jóvenes apolíticos.</li>



<li><strong>La no violencia es extremadamente disciplinada, no pasiva</strong><br>La resistencia pacífica requiere una <strong>disciplina férrea</strong>. Si un solo manifestante lanza una piedra, el movimiento pierde la superioridad moral y el régimen puede justificar la represión violenta. Una de sus reglas de oro: “Un manifestante que lanza una piedra es un agente del régimen”.</li>



<li><strong>No hace falta unidad total, sino una gran carpa (“big tent”)</strong><br>No necesitas que todos piensen igual; basta con que coincidan en un objetivo muy concreto y limitado. Los ecologistas, los conservadores moderados, los estudiantes&#8230; todos pueden caber bajo un mismo paraguas si se dejan de lado las diferencias ideológicas y se enfocan en un fin común y alcanzable.</li>



<li><strong>Planificación, planificación, planificación (y juego)</strong><br>Una revolución no se improvisa. Se estudian los “pilares de apoyo” del poder (a quién obedecen la policía, el ejército, los medios…), y se diseña una estrategia a largo plazo. Pero al mismo tiempo, la participación tiene que ser <strong>divertida</strong> y gratificante; por eso se integran elementos de juego, conciertos y actos creativos (lo que Popovic llama <em><a href="https://events.la.psu.edu/event/laughtivism_the_power_of_humor_in_nonviolent_struggle/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">laughtivism</a></em>, activismo de la risa).</li>



<li><strong>Hazlo tú mismo, sin líder mesiánico</strong><br>Los movimientos no violentos exitosos suelen ser horizontales y difíciles de descabezar. El poder ya no reside en un líder, sino en un símbolo y en miles de pequeñas acciones cotidianas.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El arsenal táctico de</strong> <strong>Otpor!</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Lo más interesante no son los principios, sino la forma como Otpor! los aplicó. Enseguida, una lista provocativa de sus tácticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <strong>Ridiculizar al tirano (El humor como arma)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">• El puño cerrado. A primera vista era un símbolo de poder, pero su diseño era una parodia descarada. En la iconografía comunista, el puño suele ser musculoso y masculino. El de Otpor! era un puño flácido, desgarbado y estilizado, que parecía más un dibujo de un adolescente que un símbolo de fuerza. Era imposible prohibirlo sin que la prohibición resultara ridícula.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="672" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003028/Otpor-serbian.jpg" alt="" class="wp-image-131058" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003028/Otpor-serbian.jpg 672w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003028/Otpor-serbian-252x300.jpg 252w" sizes="auto, (max-width: 672px) 100vw, 672px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">• El color naranja y el grafiti. Eligieron un color que no tenía connotaciones políticas previas. El eslogan más famoso era un simple “¡Él está acabado!” (Gotov je!). Lo pintaban con plantillas por todas partes. La policía borraba &#8220;Gotov je!&#8221; y ellos volvían a pintarlo, en un juego del gato y el ratón que desgastaba al régimen y los hacía parecer imparables. En una ocasión, pintaron la frase en un tramo enorme de autopista; para borrarla, tuvieron que cortar el tráfico, creando un caos que hizo que aún más gente viera el mensaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• El barril de la risa. Colocaron un barril de cartón con la cara de Milošević en calles concurridas y animaban a la gente a darle un golpe con un bate de béisbol. La policía no sabía qué hacer. Si arrestaban a un estudiante por golpear un cartón, quedaban como unos abusones ridículos. Si no lo hacían, la imagen del dictador “todopoderoso” era literalmente apaleada a plena luz del día sin consecuencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Fiestas de cumpleaños falsas. Cuando el régimen prohibió las reuniones políticas, Otpor! organizó “fiestas de cumpleaños” para un tal “Slobodan” en las plazas, con gorros y confeti. Al reprimir una fiesta infantil (en apariencia), los policías se veían estúpidos y los “apolíticos” llegaban a indignarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• El ridículo. Muchas de esas acciones implicaban hacer quedar a la policía como un grandulón torpe y violento persiguiendo a estudiantes con narices de payaso. Un ejemplo clásico: un activista disfrazado de barril de petróleo (en plena crisis de combustible) caminaba lentamente por una calle peatonal mientras la policía lo perseguía al trote. La imagen era ridícula y la gente se reía abiertamente de la autoridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <strong>Desorientar y desgastar (La táctica del &#8220;Enjambre&#8221;)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La policía de Milošević estaba entrenada para la represión a gran escala: grandes manifestaciones con un punto de encuentro fijo, un recorrido predecible y líderes visibles a quienes detener. Otpor! dinamitó ese esquema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Múltiples acciones pequeñas y simultáneas. En lugar de una gran marcha convocada para las 4 p. m. en la plaza principal (que la policía podía rodear con 1.000 agentes), organizaban 20, 30 o 50 acciones diminutas, al mismo tiempo, en puntos opuestos de la ciudad. Un grupo de 15 personas hacía una sentada en un tranvía; otros 20 repartían pegatinas en un mercado a 5 kilómetros de allí; otros 10 desplegaban una pancarta ridícula desde un puente peatonal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Resultado: La policía, acostumbrada a mover grandes contingentes en bloque, se volvía loca. No tenían suficiente personal ni logística para estar en todas partes. Cuando llegaban a un sitio, los activistas ya se habían dispersado mezclándose entre la gente, y les llegaba el aviso de otra acción en el extremo opuesto. Se pasaban el día corriendo sin llegar nunca a tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• La regla de los 15 Minutos y la dispersión. Las acciones no solo eran pequeñas, sino ultracortas y con un plan de escape predefinido. Un mitin no duraba una hora, sino 15 minutos. Cantaban una canción satírica, repartían panfletos, hacían una foto y se iban. Para cuando la policía era alertada y se presentaba, ya no había nada que reprimir. Solo quedaban los transeúntes riéndose.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• La dispersión como victoria. El objetivo no era enfrentarse, sino desaparecer. El entrenamiento incluía tres rutas de huida distintas y un punto de encuentro secundario donde se reagrupaban para evaluar los daños y celebrar. El mensaje para el régimen era desesperante: “No puedes arrestar lo que no puedes atrapar”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003012/858a0d93-0364-4e9d-8875-9614a29daeaf.png" alt="" class="wp-image-131054" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003012/858a0d93-0364-4e9d-8875-9614a29daeaf.png 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003012/858a0d93-0364-4e9d-8875-9614a29daeaf-240x300.png 240w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <strong>Estructura y preparación (La columna vertebral invisible)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">• Células de 3 a 5 personas. La estructura era horizontal. Grupos muy pequeños son fáciles de organizar, democráticos y perfectos para acciones “pequeñas”. &nbsp;Así no hay líderes a quienes “descabezar”,</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Planificación milimétrica basada en inteligencia. Sus activistas mapeaban los tiempos de respuesta de la policía en cada barrio. Cronometraban cuánto tardaba una patrulla en llegar desde la comisaría más cercana. Sabían cuándo había cambio de turno, cuándo estaban más cansados y qué rutas de escape estaban menos vigiladas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Comunicación descentralizada. En una era pre-smartphone: usaban una red de mensajeros en bicicleta, silbatos y teléfonos fijos para coordinar las acciones en tiempo real. Un aviso de “policía en camino” se transmitía más rápido que la propia policía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <strong>Hacerse intocable (Tácticas de protección por identidad)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">• El Ruido como escudo (La <a href="https://www.aa.com.tr/es/mundo/hist%C3%B3rico-cacerolazo-en-colombia-como-protesta-contra-el-gobierno-nacional-/1653047" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Protesta de las Cacerolas</a>). Todas las noches a una hora fijada, la gente salía a sus balcones o ventanas y hacía sonar cacerolas, ollas, silbatos y tapaderas durante 10 minutos. Era un estruendo ensordecedor y anónimo. La policía no puede detener a una ciudad entera. No pueden ir casa por casa. Tampoco hay un líder al que arrestar. No hay una masa en la calle. Solo hay un rugido metálico que recuerda al régimen que no controla ni el aire que respiran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• El Poder de las abuelas y los niños. Cuando la represión era más probable, organizaban acciones con personas “intocables”. Un día, una fila de ancianas con flores bloqueaba una comisaría. Otro, los niños le regalaban dibujos a los soldados. La trampa: Golpear a una abuela que ofrece una flor es un suicidio político. La imagen le da la vuelta al mundo y desmoraliza incluso a las fuerzas de seguridad. Obligaba al régimen a contenerse o a pagar un precio altísimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Conciertos y fiestas callejeras. En lugar de una marcha, montaban un concierto improvisado o un baile en una plaza pública. La trampa: ¿Cómo disuelves una fiesta? La policía está entrenada para enfrentar disturbios, no para detener a 500 personas bailando. Cargar contra un concierto era declararle la guerra a la juventud y al simple deseo de divertirse. Muchos jóvenes no politizados se unían por la música y acababan participando en el movimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <strong>Convertir la protesta en algo irreprimible (Tácticas de “Objetivo imposible”)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">• La Manifestación Invisible (o “Desfile de Risa”). Convocaban una protesta en la plaza principal. La gente llegaba, se dispersaba entre las mesas de los cafés y los escaparates&#8230; y no hacía nada. Nadie gritaba, nadie llevaba pancartas. La plaza estaba llena de gente que simplemente miraba escaparates o tomaba café. La trampa: La policía antidisturbios equipada con escudos y bolillos llegaba preparada para una batalla y se encontraba con un centro comercial un sábado por la tarde. Si cargaban contra ciudadanos que estaban de compras, quedaban como unos dementes. La protesta era la presencia masiva e inatacable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• El apagón colectivo. En una fecha y hora exactas, se pedía a toda la población que apagara las luces de sus casas durante 5 minutos. La ciudad se sumía en una oscuridad simbólica. La trampa: No hay nada que reprimir. No hay gente en la calle. Pero el mensaje de unidad es potentísimo. El dictador ve desde su palacio cómo se apaga “su” ciudad y no puede hacer absolutamente nada para encenderla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• La huelga de los pendientes. Acciones mínimas de desobediencia cotidiana masiva. Por ejemplo, un día nadie pagaba el billete del autobús. El conductor tenía órdenes de no moverse. El tráfico colapsaba. La trampa: ¿A quién arrestas? ¿A un oficinista que no pagó un billete? Las comisarías se habrían colapsado. El sistema se atasca por el simple peso de la no cooperación individual.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003023/d5ac20cb-d808-4314-a681-4944b0c3d8df.png" alt="" class="wp-image-131056" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003023/d5ac20cb-d808-4314-a681-4944b0c3d8df.png 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003023/d5ac20cb-d808-4314-a681-4944b0c3d8df-240x300.png 240w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <strong>Golpear y desaparecer (Tácticas de acción efímera)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">• Pintas con plantilla y tiza líquida (la de los baches). No usaban pintura permanente en aerosol, sino plantillas y una mezcla de agua y tiza líquida. Rociaban el puño o el eslogan “<a href="https://www.youtube.com/watch?v=miy69OraLjA" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Gotov je</a>!” en segundos y se iban. La trampa: La marca duraba hasta que llovía o la limpiaban con agua a presión. No podían acusarlos de “destrucción de propiedad privada” grave. Pero la imagen quedaba para la foto. Una de sus mejores acciones fue rodear con tiza blanca los innumerables baches de Belgrado, como se hace con un cadáver en una escena del crimen. Al lado escribían: “Aquí yace otro muerto del gobierno”. Era imposible detener a alguien por dibujar con tiza en el suelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Proyecciones nocturnas (El fantasma de la verdad). Usaban un proyector portátil con batería para lanzar, durante 30 segundos, una imagen enorme sobre la fachada del parlamento o de la televisión estatal: la cara de Milošević con los cuernos del diablo, el porcentaje real de inflación o el eslogan “Gotov je!”. La trampa: Cuando la policía veía la imagen, los activistas ya habían recogido el proyector y se habían perdido en la noche. Era un acto imposible de rastrear y que dejaba a la policía de la dictadura cazando fantasmas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: <strong>Desmoralizar al adversario (Guerra psicológica a las fuerzas de seguridad)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">• Agotamiento y desmoralización. Estando en alerta constante y sin saber nunca dónde iba a ser el siguiente “ataque de risa”, los agentes acababan física y mentalmente exhaustos. Mientras los activistas se divertían, la policía se frustraba. Un agente agotado y humillado es más propenso a cometer un error, a pasarse de brusco con un civil inocente y, por tanto, a generar el efecto backfire (bumerán) que buscaba Otpor!</p>



<p class="wp-block-paragraph">• El Contraataque al espía (Técnica del “Vuelve a casa”). Srdja Popovic cuenta que, a veces, los activistas identificaban a un policía de paisano infiltrado. No lo agredían ni lo denunciaban. Lo rodeaban, le daban un paquete de regalo y lo acompañaban en grupo hasta su casa o su coche patrulla, dándole las gracias por “apoyar al movimiento”. El resultado: El agente quedaba neutralizado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Firmes por la patria!!!</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003026/eadf01a4-74a5-4b49-b2af-6b0b314a4b79.png" alt="" class="wp-image-131057" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003026/eadf01a4-74a5-4b49-b2af-6b0b314a4b79.png 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/11003026/eadf01a4-74a5-4b49-b2af-6b0b314a4b79-240x300.png 240w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El miedo cambia de bando</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: La historia se repite, pero no estamos obligados a ser víctimas de la segunda parte. La gran lección de Otpor! es que <strong>el miedo es una decisión colectiva</strong>. Ellos decidieron no tener miedo y, además, pasárselo bien en el proceso. Entendieron que su mayor victoria no era derrocar al tirano, sino curar a la gente del miedo que el tirano les había inoculado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia es un país de una creatividad desbordante, de un humor que sobrevive a todas las tragedias. Es hora de usar ese superpoder. Mientras el miedo paraliza, la risa moviliza. Que su fortaleza sea su debilidad. Que su violencia se les pudra en las manos. No les demos la batalla campal que quieren; regalémosles una fiesta de carcajadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque, como dijo un joven de Otpor!, “si consigues que la gente se ría del dictador, el dictador está acabado”. Atendamos al tigre sin morir en el intento. Atendámoslo con inteligencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Bat&amp;#38;Man</author>
                    <category>Con-versaciones</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131051</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Jul 2026 05:38:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Otpor!” o cómo atender al tigre sin morir en el intento]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Bat&amp;#38;Man</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Tecnología para prevenir lesiones: la apuesta de UCompensar que une ciencia, deporte y bienestar laboral</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tecnologia-para-prevenir-lesiones-la-apuesta-de-ucompensar-que-une-ciencia-deporte-y-bienestar-laboral/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con tecnología de punta, un grupo de investigadores de UCompensar analiza los movimientos del cuerpo humano para anticiparse a lesiones. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La <strong>Fundación Universitaria Compensar (UCompensar)</strong> adelanta un proyecto de investigación que usa tecnología de punta para estudiar cómo se mueve el cuerpo humano y adelantarse a las lesiones, tanto en deportistas como en trabajadores. La iniciativa la lidera la <strong>Facultad de Ingeniería</strong>, junto con los programas de Ingeniería Biomédica, Ingeniería de Sistemas, Ingeniería Multimedia, Ciencia de Datos y Profesional en Deporte y Actividad Física.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El proyecto, llamado <em>Identificación de patrones de movimiento en entornos laborales y deportivos</em>, analiza al detalle cada movimiento de quienes realizan actividades físicas exigentes y busca atender un problema frecuente: según un estudio de la Universidad Nacional, las <strong>lesiones</strong> afectan al <strong>60 % de los deportistas universitarios</strong> en Colombia. Durante años, la tecnología capaz de analizar con detalle el movimiento del cuerpo estuvo reservada a los grandes centros de alto rendimiento del mundo; hoy empieza a llegar a las universidades y las empresas del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La herramienta más novedosa es un <strong>traje inteligente llamado Teslasuit</strong>, que se ajusta al cuerpo y mide en tiempo real cómo responde el organismo a cada esfuerzo físico. Según la institución, no se había usado antes en ninguna otra universidad del país. A este traje se suman cámaras especiales, capaces de seguir el movimiento al milímetro, y una sala de observación, conocida como cámara Gesell, que permite analizar el comportamiento y las emociones del deportista sin interrumpir su entrenamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Usadas en conjunto, estas herramientas permiten seguir en detalle cómo se mueve cada parte del cuerpo y <strong>corregir errores de técnica antes de que terminen en una lesión</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los casos que ha impulsado esta investigación es el de <strong>Isis Ladino</strong>, una deportista de 19 años que practica levantamiento de pesas y entrena en la escuela de formación Cundeportes Funza. Gracias al traje y a los sensores, el equipo ha podido ver detalles que pasan desapercibidos a simple vista, como el leve giro de un pie, el movimiento de una rodilla o una pérdida de equilibrio en pleno levantamiento. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Muchas veces como entrenadores no alcanzamos a visualizar ciertos momentos biomecánicos que son muy específicos. Estas ayudas permiten detectar con claridad esos errores no forzados y evitar que el deportista los repita”, afirmó Viviana Espejo Romero, entrenadora de la deportista.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Con esa información, los investigadores analizan y reconstruyen cada movimiento para darle a Isis indicaciones precisas, con el fin de mejorar su rendimiento y alargar su carrera deportiva. “El gesto técnico que Isis realiza en cada levantamiento ha sido descompuesto, analizado y reconstruido por los investigadores para entregarle retroalimentación detallada. Así, no solo se optimiza su rendimiento deportivo, sino que se extiende su vida competitiva como atleta. Este enfoque, que combina ciencia aplicada con vocación pedagógica, es también un ejemplo de cómo la tecnología puede estar al servicio del cuerpo humano, sin reemplazarlo”, explicó Paola Andrea Mejía, líder del programa de Ingeniería Biomédica de UCompensar. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El alcance del proyecto no se limita al deporte. En paralelo, el equipo trabaja con un consorcio de servicios empresariales, donde ha hecho seguimiento a <strong>operarios de bodega</strong> durante sus jornadas. Con visitas al lugar de trabajo, grabaciones y el uso del traje inteligente, ha identificado movimientos repetitivos que, con el paso del tiempo, podrían causar <strong>lesiones en músculos y articulaciones</strong>. Esa información servirá para diseñar programas de prevención, capacitaciones, herramientas de inteligencia artificial y mejoras en los puestos de trabajo para cuidar el cuerpo de los trabajadores.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Queremos que la tecnología que hoy usamos con un deportista también se aplique para cuidar a quienes, en sus trabajos, levantan peso a diario y están expuestos a lesiones. explicó Jeysson Riaño, docente de Ciencia de Datos de UCompensar.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">De cara al futuro, el equipo explora nuevas posibilidades, como simuladores para entrenar en condiciones controladas, indicaciones inmediatas a través de pequeños estímulos eléctricos en los músculos y herramientas de inteligencia artificial que registren y comparen los avances de cada persona con el tiempo. El proyecto está pensado como un servicio, con la idea de abrir estos espacios a deportistas de ligas y clubes, y a cualquier persona interesada en conocer y mejorar su técnica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iniciativas como esta reflejan el <strong>modelo universidad-empresa</strong> de UCompensar, que no se queda en producir conocimiento, sino que busca llevarlo a la práctica para generar bienestar y responder a los retos reales del deporte y del mundo laboral.</p>
]]></content:encoded>
        <author>UCompensar</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Educación</category>
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        <pubDate>Fri, 26 Jun 2026 17:26:36 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Tecnología para prevenir lesiones: la apuesta de UCompensar que une ciencia, deporte y bienestar laboral]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">UCompensar</media:credit>
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        <title>Catarsis sobre la democracia: Más allá del tribalismo del miedo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/catarsis-sobre-la-democracia-mas-alla-del-tribalismo-del-miedo/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Tenemos o no presidente? El veredicto en las urnas es inapelable, la diferencia es matemática y la atmósfera democrática se ha tornado sencillamente irrespirable.</p>
<p>Escribo estas líneas con la autoridad vital que da la desventaja superada y desde una independencia absoluta. La izquierda colombiana demostró una fuerza masiva e incuestionable en el tarjetón; aun así, hoy enfrenta su encrucijada más oscura por haberse matriculado a ciegas bajo la marca de un solo hombre: Gustavo Petro. En una democracia real, el mandatario saliente tendrá que rendir cuentas ante las instituciones de la misma forma exacta en que le correspondió en su momento a Álvaro Uribe Vélez. Cuando las caretas de la superioridad moral se caigan, los extremos se verán obligados a mirarse cara a cara para reconocer sus profundas semejanzas estructurales.</p>
<p>No podemos seguir edificando un país desde el pánico ni desde la sumisión eterna. Les invito a leer esta disección detallada para desmontar la farsa del tribalismo, recuperar la autonomía intelectual y comprender por qué una tercera vía de centro es el único camino viable para salvar nuestra democracia del abismo de la polarización.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Abelardo De la Espriella versus Iván Cepeda</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por: Mar Candela Castilla</p>



<p class="wp-block-paragraph">El debate sobre la legitimidad de los recientes resultados electorales en Colombia se encuentra atrapado en una compleja encrucijada metodológica y conceptual. Por un lado, la investigadora Laura Bonilla expuso en su cuenta oficial de X, el 20 de junio de 2026, que los datos electorales oficiales solo permiten análisis a nivel municipal o veredal, mientras que el control territorial de actores armados se concentra en microterritorios delimitados, no en espacios completos de un municipio. Su análisis se enmarca en el marco teórico planteado por el sociólogo Francisco Gutiérrez Sanín en su obra <em>Clientelistic Warfare: Política y Violencia en Colombia</em> (Editorial Universidad de los Andes, 2019), donde se explica que las alianzas políticas no obedecen a directrices nacionales, sino que se negocian a escala local según lógicas propias de cada región. Según su criterio, para confirmar prácticas como el llamado voto fusil o proselitismo armado se requiere identificar patrones repetidos en al menos tres procesos electorales consecutivos y trabajo de campo directo, por lo que las inferencias basadas solo en cifras agregadas generan incertidumbre metodológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, los analistas Mauricio García y Andrés Pachón, investigadores del Centro de Estudios Constitucionales y Sociales (CECONS), han publicado en el informe <em>Dinámicas de Poder y Elecciones en Colombia: 2022-2026</em> (mayo de 2026) que la historia electoral del país registra de forma constante la interacción entre violencia y dinámicas partidistas. En su estudio advierten que en zonas con trayectoria histórica de presencia de grupos armados se presentaron resultados electorales muy elevados para determinadas candidaturas, lo que permite suponer que estas prácticas pudieron haberse materializado en espacios específicos. Plantean que la dificultad para demostrarlo con los datos disponibles no equivale a su inexistencia, por lo que el escrutinio completo mesa por mesa se convierte en el paso fundamental para cruzar información y constatar con rigor lo que hasta ahora es materia de debate. Se trata por tanto de un fenómeno no binario, donde la duda metodológica y la experiencia histórica conviven en el análisis público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante este panorama de tensiones, resulta imperativo nombrar las responsabilidades con la mayor contundencia: Gustavo Petro desperdició de manera rotunda una oportunidad histórica para la transformación del país. El mandatario tenía pleno conocimiento de que el camino no sería sencillo; aun así, la constante improvisación, los recurrentes escándalos y una gestión operativa, administrativa y ejecutiva profundamente decepcionante terminaron por sepultar las expectativas ciudadanas, dejando a los sectores de izquierda ante una encrucijada crítica. La contienda en las urnas ya se definió; corresponde actuar bajo los principios de la madurez civil, reconocer a quien obtuvo el triunfo en franca lid y volcar los esfuerzos a defender la institucionalidad democrática. En mi ejercicio como educomunicadora y periodista ciudadana expresé en los escenarios de debate lo que consideraba necesario, de frente, con total independencia y sin cálculos acomodados. Hasta este punto llega mi participación en esa disputa, bajo la certeza de que un proyecto político que perdió el rumbo y traicionó sus promesas de mejora no merece respaldos eternos. Ejercer la autocrítica frente al poder no constituye un acto de traición; representa una obligación ética ineludible. Quienes gobernaron deberán asumir el costo de haber conducido a la nación hacia este escenario de vulnerabilidad. Muchas voces advertimos con suficiencia los descarrilamientos del proceso, las directrices erráticas y los riesgos de la soberbia, la cual prefirieron anteponer antes que abrirse a la corrección y al diálogo técnico. El resultado de ese empecinamiento está a la vista de toda la ciudadanía. Frente a la incertidumbre venidera, mi postura se mantiene firme: seguiré defendiendo los principios democráticos y los derechos humanos, no gobiernos ni caudillos de turno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando sostengo que la izquierda se encuentra en una situación crítica, es necesario hacer una precisión conceptual de rigor: este momento de quiebre no se debe a una falta de respaldo en las urnas. Los más de 12,6 millones de votos obtenidos por Iván Cepeda constituyen un caudal histórico incuestionable que le otorga una legitimidad indiscutible a su propuesta, consolidando a ese sector como una fuerza política masiva e impresionante que dejó atrás la condición de minoría marginal. La fragilidad real radica en el vaciamiento de su independencia: la izquierda está debilitada en la medida en que se convirtió en sinónimo exclusivo de petrismo. El error estratégico consistió en que casi la totalidad de los liderazgos progresistas se matricularon bajo la marca personal de Gustavo Petro, una subordinación identitaria que difícilmente tendrá larga duración. En una democracia real que ejerza un control político efectivo, el presidente saliente tendrá que rendir cuentas ante las instituciones y la sociedad de la misma forma exacta en que le correspondió en su momento al expresidente Álvaro Uribe Vélez. La historia se repite y las exigencias de transparencia deben ser idénticas: se requiere investigar formalmente y a fondo cada hecho presuntamente irregular acontecido en este gobierno. Si las evidencias lo ameritan, Petro deberá ser llamado ante la justicia. De materializarse este escenario judicial, la izquierda enfrentaría el periodo más complejo de su historia, trayendo consigo un desenlace saludable para el debate público: el derrumbe definitivo de la superioridad moral que exhiben los extremos. Sin pedestales éticos falsos, ambos bandos se verían obligados a mirarse cara a cara desde la ventana, reconociendo que, a pesar de sus discursos opuestos, guardan profundas y lamentables semejanzas estructurales. El futuro dirá qué rumbo toman los acontecimientos; no considero impecable la gestión de la izquierda petrista y resulta evidente que la entrega absoluta de las banderas sociales a un único apellido pasará una factura política sumamente alta en el porvenir partidista de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo esta columna hoy, justo un par de días después de que las urnas de la segunda vuelta presidencial se cerraron y mientras los escrutinios oficiales confirman con precisión matemática lo que el preconteo nos arrojó el domingo. El debate nacional está encendido: ¿tenemos o no tenemos presidente? Considero que sí debemos aceptarlo. La diferencia en los números es mínima, un margen estrecho que nos ubica ante una realidad innegable. Este resultado ocurrió bajo la política del miedo, en unas elecciones donde las mayorías no estaban conformes ni felices; todo lo contrario, la ciudadanía salió resignada a las urnas. Votó mucha más gente de la habitual, buscando evitar lo que consideraban el mal mayor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La atmósfera democrática actual se ha tornado irrespirable. El gobierno saliente profundizó una horrible polarización cargada de miedo, un escenario donde todas las personas habitan la incertidumbre y ya nadie sabe en qué creer exactamente. Esta estrategia del antagonismo constante ha fracturado de tal manera la confianza colectiva que, paradójicamente, convierte al mandatario en el responsable principal del regreso de la derecha al poder. Al dinamitar los puentes y asfixiar los matices, su gestión clausuró la posibilidad de construir un proyecto de cambio sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante este panorama, la urgencia de una tercera vía democrática —un partido sólido de centro— se hace evidente. Mientras esa alternativa real se consolida, surge una certeza ciudadana pragmática: para salvaguardar la democracia y asegurar algún tipo de equilibrio en el juego del poder, la alternancia drástica parece el único camino viable. Preferiría que la dirección del país cambie de manos de forma estricta, cuatro años para la derecha y cuatro años para la izquierda, antes que permitir que un solo bando arrase con las instituciones en nombre de su verdad absoluta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta realidad me evoca inevitablemente una época oscura que, por cuestiones cronológicas, no viví directamente. Nací en 1979, un año donde el Frente Nacional ya había concluido formalmente su vigencia de alternancia obligatoria (1958-1974), y los ecos de la violencia rural bipartidista de los años cincuenta se sentían lejanos en el calendario. Sin embargo, entiendo de forma nítida lo que sucedió gracias a la memoria viva de las personas adultas que me explicaron detalladamente ese horror. Comprendo perfectamente cómo el fanatismo sectario deshumanizó a la sociedad colombiana. Volver a recrear esos escenarios de odio totalitario, donde el país se divide de forma binaria entre salvadores y villanos, es un retroceso histórico que la ciudadanía no merece sufrir otra vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tocará esperar el rumbo de los acontecimientos. Es tiempo de comprender lo que está sucediendo: un país dividido, polarizado, asustado. Una realidad que supera la ficción. Ya es hora de empezar a pensarnos la democracia desde un lenguaje que construya, cuestionando la política social tanto como la política económica, encontrando la manera de proponer respuestas con filigrana pedagógica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El lugar de enunciación: Memoria y autoridad vital</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para comprender a cabalidad las tensiones de esta Colombia post-electoral, necesito situar el lugar exacto desde donde construyo este pensamiento. Esta narrativa no responde a la vanidad académica ni al ánimo de victimismo; se presenta para evidenciar que lo que aquí se afirma, se critica y se confronta nace de una autoridad vital grabada en la piel y una metaconciencia forjada en la superación que ha acompañado todo mi recorrido. Yo me ubico como educomunicadora y no doy por sentado que mis interlocutores e interlocutoras saben todas las cosas que menciono; por eso, desde el lenguaje educomunicativo, mi deber es explicar cada concepto con filigrana, desmenuzando los términos para que nadie quede excluido de la comprensión de este análisis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nací en la pobreza extrema, una condición que marcó mis primeros años de vida en un entorno donde el sistema educativo tradicional no supo responder a mi realidad. Sin una red de apoyo familiar que comprendiera lo que significaba crecer en la precariedad, alcancé solo hasta octavo grado —la mitad del bachillerato—. En ese entonces era plenamente consciente de mi analfabetismo funcional, condición definida en estudios educativos como aquella en la que una persona, a pesar de dominar la lectura y escritura básica, no logra adquirir las herramientas necesarias para comprender textos complejos, redactar con fluidez o estructurar pensamientos con la profundidad que exige la autonomía intelectual. A los 21 años, sin haber validado la primaria ni el bachillerato, gané por mérito propio un espacio de formación en actuación, compitiendo con personas que buscaban la misma oportunidad. Fue un encuentro determinante que me acercó a los textos, a las historias y a la comprensión de la condición humana. Allí pude nombrar lo que hoy se define como alta sensibilidad, característica estudiada en neurociencia como una variación del sistema nervioso central que procesa estímulos sensoriales, emocionales y cognitivos con mayor intensidad y profundidad que el promedio poblacional. La vida siguió su curso en medio de profundas desigualdades y durante años continué construyendo mi formación de manera empírica y reflexiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solo hasta los 33 años, tras múltiples intentos, logré validar mis estudios básicos. Lo hice con el propósito de ocupar mi lugar en el mundo con dignidad integral, sin sentirme en desventaja ni en condición de usufructuaria de espacios ajenos. Ese proceso fue posible gracias al acompañamiento de mujeres del tejido social que promovieron los recursos para mi empoderamiento. Debí esperar siete años más para ingresar a la educación superior; mientras tanto, me desempeñé como activista y periodista ciudadana, aplicando los conocimientos de la vida, aun sin contar con un título profesional, con convicción y experiencia demostrable. Finalmente, a los 40 años, una persona que prefirió mantenerse en el anonimato financió mi educación universitaria sin pedir lealtades ni obligaciones. Gracias a ello terminé mi pregrado y actualmente curso la Maestría en Interculturalidad y Educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la sociología se entiende mi trayectoria a través del concepto de movilidad social, definida como la capacidad de un individuo o grupo para desplazarse de un estrato social a otro, de forma ascendente o descendente. Nací en la pobreza y me resistí a permanecer en ella; hoy pertenezco a la clase trabajadora. Cuento con una familia donde, gracias a un empleo de carácter estable, no faltan los bienes fundamentales para la vida. Conozco con precisión la vulnerabilidad de este estrato: lo único que sostiene nuestra situación es el ingreso mensual, y su pérdida implicaría de nuevo el riesgo de caer en la privación. Esta dualidad —el logro alcanzado y la memoria de la precariedad— es lo que me permite ver la realidad sin filtros. Por ello distingo entre conciencia de clase y odio de clase. La conciencia de clase se define como la capacidad de identificar la propia posición social, comprender las dinámicas estructurales que la determinan y actuar con solidaridad estructural colectiva. El odio de clase se manifiesta como rencor irracional, que niega la complejidad de las relaciones sociales, estanca el progreso en demandas sin contrapartida y dificulta la construcción de soluciones compartidas. Mi autoridad proviene de la verdad inapelable de la desventaja superada a través del esfuerzo, la solidaridad real y una profunda formación académica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desigualdades, capital y la farsa electoral</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No me alcanzaría una sola columna para desglosar la totalidad de mis testimonios de vida y mis experiencias, que abarcan realidades profundamente complejas. Es necesario visibilizar un asunto altamente problemático: el impacto que produce la llegada abrupta del dinero a la vida de una persona cuya historia ha estado atravesada por las desigualdades, por factores psicosociales desfavorables y por traumas personales derivados de la carencia. La existencia me permitió experimentar en un momento dado la posesión de una cantidad de dinero exuberante que bajo ninguna circunstancia esperaba. Al tenerla en mis manos, el peso de los vacíos históricos y la falta de preparación previa hicieron que no supiera qué hacer con ella, lo que me llevó a un proceso de reestructuración personal y conceptual. Tuve que volver a entender la existencia desde la perspectiva de quienes no tienen recursos, reafirmando que los medios económicos son importantes, si bien su efectividad real tiene que ir de la mano de la formación, de la información veraz, de la capacidad para asumir responsabilidades estructurales, de la actitud constructiva y del talento desarrollado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por esta razón resulta indispensable pensarnos un capitalismo humanista, modelo económico que protege la libre empresa, el mercado y la propiedad privada, sitúa el bienestar de las personas, el acceso equitativo a las oportunidades y el desarrollo integral como los ejes rectores de la productividad, impidiendo que el capital se deshumanice o se convierta en una herramienta de opresión. Mi forma de ser y pensar se ha consolidado con respaldo profesional: soy una persona autista, disgráfica y con alta sensibilidad. Esta condición constituye una perspectiva distinta para percibir lo que permanece oculto: las reglas no escritas, los mecanismos de dominación y la forma en que se construye la opinión colectiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La democracia colombiana funciona actualmente como una farsa coercitiva donde la deliberación técnica, ejecutiva o programática ha desaparecido. Asistimos a una movilización histórica: más de 12 millones de personas respaldaron la opción de Abelardo De la Espriella y una cifra equivalente arropó la propuesta de Iván Cepeda. El análisis operativo de estas cifras revela un contexto complejo que invita a la reflexión. Esta histórica afluencia de ciudadanos y ciudadanas a las urnas no fue la consecuencia de una ya madurada ola de conciencia democrática o de una epifanía colectiva sobre el destino nacional. Millones de personas salieron a las calles impulsadas por la necesidad de manifestarse, buscando desahogar el pánico profundo que la campaña mediática sembró en sus conciencias. En Colombia no se votó esperando lo mejor para el país; se votó con el único objetivo de contener un mal mayor. El electorado acudió a las urnas movido por el temor, atrapado en una encrucijada donde la deliberación política desapareció para dar paso a la gestión del riesgo percibido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal como se describe en estudios sobre comportamiento electoral, las elecciones se convierten en momentos de polarización extrema donde el voto funciona como un mecanismo de protección frente a la amenaza percibida del bando contrario. Para la mitad del país, el peligro inminente estaba encarnado en Abelardo De la Espriella, percibido como figura asociada a cambios estructurales profundos. Para la otra mitad, el espanto se materializaba en la figura de Iván Cepeda, presentado como representante de una línea política determinada. La ciudadanía no eligió modelos de desarrollo; eligió la alternativa que consideró menos dañina frente a la perspectiva de cambio radical propuesta. Incluso el voto en blanco y el notable incremento del voto nulo fueron respuestas directas a este diseño del escenario electoral. No constituyeron salidas cómodas ni posturas de tibieza intelectual; fueron la manifestación física de la postura de miles de personas que no se reconocieron en ninguna de las propuestas presentadas. Vivimos una etapa donde la democracia se ve atravesada por dinámicas de polarización y manipulación de percepciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El asunto del proselitismo armado es un tema que ha sido cuestionado históricamente en este país. Se trata de una situación delicada que se ha presentado en distintas campañas a lo largo del tiempo. En esta ocasión hay quienes afirman que también se presentó. Para sostener esta afirmación se requieren pruebas contundentes, evidencias reales y verificables, que se presenten ante la autoridad competente para su revisión. Sabemos que estas versiones han circulado y también reconocemos que, a lo largo de la historia, el proselitismo armado ha estado presente en mayor o menor medida para favorecer a ciertas candidaturas. Igualmente tenemos conocimiento de que algunos grupos armados expresaron abiertamente su respaldo a Iván Cepeda, situación que fue denunciada públicamente por Claudia López.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario contrastar esta información con las realidades del tejido social independiente. Es cierto que miles de ciudadanos, ciudadanas y colectivos organizados reunieron recursos propios para la mejora de las condiciones de desplazamiento de votantes: pagaron transportes y cubrieron gastos para que la gente pudiera acudir a las urnas por decisión propia. No es justo ni preciso desconocer esta realidad comunitaria, homologando toda movilización popular a la influencia de los actores al margen de la ley. Colombia es una nación marcada históricamente por la influencia del narcotráfico, el paramilitarismo, la guerrilla y la corrupción; en este contexto, cualquier escenario resulta posible. Si existe evidencia real de que la movilización masiva en las periferias se produjo por presión armada a favor de alguna candidatura, esa información debe demostrarse ante las instancias correspondientes con rigor y sin generar alarmas destinadas a infundir terror.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo constancia de que muchas organizaciones civiles recolectaron fondos de manera autónoma para que personas de bajos recursos económicos pudieran llegar a los puestos de votación. En contraste, en zonas urbanas como Bogotá, muchos trabajadores y trabajadoras de la clase menos favorecida no lograron ejercer su derecho al voto por no obtener permisos de carácter laboral en sus empleos. Es una realidad innegable: el voto sigue siendo, en la práctica, un privilegio de clase. No todas las personas cuentan con las mismas condiciones de tiempo, recursos o libertad para ir a sufragar. Esa exclusión estructural ha sido la verdadera cara de nuestra democracia a lo largo de la historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desmontar el secuestro de las causas y el dolor</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito fundamental de esta reflexión sobre la democracia colombiana es denunciar y desmontar el tráfico de derechos, la instrumentalización del dolor, el secuestro ideológico de las causas sociales por parte de los paradigmas partidistas de turno y, por encima de todo, levantar una demanda innegociable por la libertad individual y colectiva. Todos y todas deberíamos ser profundamente agradecidos por los apoyos recibidos a lo largo de la vida. El tejido humano se sostiene cuando reconocemos la solidaridad recibida, y todos y todas deberíamos actuar con reciprocidad y responsabilidad para impulsar las transformaciones sociales que el país reclama de manera urgente. El servicio mutuo es la base de la dignidad humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario trazar una línea ética divisoria: nadie, absolutamente nadie en esta tierra está obligado a mantener obediencia permanente a otra persona. La gratitud por los apoyos recibidos jamás puede confundirse con una hipoteca de la conciencia o una sumisión perpetua, por mucho que signifique la compañía de determinados liderazgos en la historia del país, por mucho que hayan aportado sus procesos y por valioso que haya sido su papel en su momento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rechazo tajantemente la pretensión clasista e inaceptable de que las personas que pertenecemos a las clases medias trabajadoras y que hemos venido desde las entrañas de la desventaja tengamos por obligación una deuda de obediencia eterna con una fuerza política determinada o con el redil ideológico de la izquierda petrista. Las causas sociales en este país existen, han existido desde antes y desde siempre. Seguirán existiendo con fuerza propia y sin matrícula partidista; existen independientemente de cualquier Mesías o color de bandera. Es profundamente violento que se pretenda forzar a una persona a adherirse a un único redil ideológico, aunando o anulando su capacidad crítica, bajo el pretexto de que su origen popular la condena a ser sumisa a una postura o a una bandera política. Habito el &#8220;sin lugar&#8221;, un territorio de independencia absoluta donde mi voz no se negocia ni se somete a casillas de identidad estatales para obtener representatividad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda insistió de manera reiterada en que un modelo con características sociales y económicas determinadas era lo que su campaña proponía y buscaba para el país. Su discurso no logró convencer a una inmensa porción del electorado por encontrarse ligado de manera directa a la línea política del gobierno anterior. Su propuesta careció de fuerza persuasiva debido a que, hasta el último momento, se introdujeron modificaciones en sus planteamientos para responder a coyunturas y directrices externas. Tampoco logró conectar plenamente porque el país fue privado de debates abiertos y profundos donde se pudieran contrastar los modelos con rigor técnico y ejecutivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo personal, tenía una claridad absoluta desde hace mucho tiempo: mi postura política se definió con antelación, independientemente de las contiendas electorales. La democracia no se define por la voluntad de un individuo aislado; estas elecciones fueron el resultado de millones de personas tomando decisiones bajo la influencia de factores emocionales y contextuales. Por un margen muy estrecho, el escenario colectivo permitió que ganara Abelardo De la Espriella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Necesitamos entender la historia del país, reconocer el dolor histórico, tratar de restituir derechos a las víctimas, buscar la reparación y no permitir que la impunidad se convierta en cultura. Paralelamente, tenemos que avanzar. No hay otra vía posible. No podemos quedarnos estancados en la memoria del sufrimiento. Tenemos que poder leer las páginas de nuestra historia y seguir avanzando, de manera que logremos asimilar la vivencia colectiva, aun cuando algunas partes nunca podamos comprender plenamente. De eso se trata la reexistencia: la construcción de vida y futuro fuera de los márgenes impuestos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entender que la corrupción y la violencia atraviesas de manera transversal toda la historia de la política colombiana es una realidad sumamente dura. Es doloroso saber con certeza que habitamos un país donde ejercer los derechos políticos, levantar la voz o manifestar disidencia nos puede costar la vida. No se nos puede olvidar la memoria de los cientos de personas que han perdido la vida en el territorio nacional por el simple hecho de ser activistas, por defender los derechos colectivos, por no alinearse con posturas determinadas, por militar en sectores políticos diversos o, en incontables ocasiones, por mera sospecha en medio del conflicto armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el periodo gubernamental reciente, cientos de pacientes perdieron la vida dentro de un sistema de salud que se propuso renovar y transformar. Al no contar con el consenso técnico ni con la viabilidad operativa para sacarlo adelante, las decisiones institucionales terminaron por colapsar la estructura de aseguramiento y prestación de los servicios. La realidad objetiva es que el sistema colapsó y ese desabastecimiento cobró vidas humanas reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Venimos de ejercicios políticos profundamente violentos que se han manifestado en todos los colores ideológicos y en todas las formas posibles. Es la hora de que entendamos lo que verdaderamente está sucediendo: la sociedad colombiana está asustada y estamos edificando una noción de país a partir del terror. Nada bueno ha surgido jamás cuando el motor que lo impulsa es el pánico. Tenemos la obligación ética de encontrar la manera de hacer política donde la deliberación democrática no proceda del temor, ya sea este de carácter moral, psicológico o físico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El andamiaje teórico: La coordinación tribal y la hipermoralización</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí es donde mis señalamientos encuentran su eje central en la tesis de David Pinsof, expresada en su ensayo <em>Democracy is Bullshit</em> (2026). Este texto constituye el marco conceptual que sustenta este análisis. Mis posturas dialogan directamente con estas ideas para desarmar la visión romántica de la democracia, al demostrar que los sistemas electorales no son espacios libres de deliberación racional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La democracia funciona como un mecanismo de coordinación grupal donde las propuestas políticas y los discursos morales no operan como conocimientos técnicos, sino como señales de lealtad para aglutinar bandos, acumular estatus y enfrentar al adversario. El conocimiento auténtico y la libertad individual suelen ser sacrificados en el altar de la aprobación colectiva, obligando a la ciudadanía a adoptar posiciones dogmáticas solo para demostrar pertenencia a una coalición. Esta dinámica se define como tribocracia: orden político donde la sociedad se fragmenta en grupos cerrados, unidos por vínculos de identidad y lealtad, más que por ideas o acuerdos. Su regla fundamental es la división entre quienes pertenecen al grupo y quienes son considerados ajenos o enemigos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tribocracia opera a través de dos mecanismos centrales: la indoctrinación y las doctrinas que limitan la libertad. La indoctrinación consiste en transmitir una única versión de la realidad de forma unidireccional, sin permitir duda ni confrontación con otras perspectivas. Su objetivo es generar seguidores obedientes, no personas con pensamiento propio. Por su parte, las doctrinas que restringen la libertad se presentan como la única vía hacia la justicia, imponiendo un modelo único de pensamiento y conducta que elimina la pluralidad de visiones mediante la repetition de consignas vacías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta dinámica se ve agravada por la hipermoralización detallada por Pablo Malo Ocejo, donde las demandas sociales se convierten en armas punitivas de linchamiento público y estigmatización grupal. Vivimos el fenómeno que Pier Paolo Pasolini denominó el &#8220;fascismo de los antifascistas&#8221;. Sectores que se proclaman enemigos del autoritarismo adoptan métodos dictatoriales de censura, cancelación y deshumanización contra la disidencia. Este totalitarismo moral se disfraza de corrección política para exigir obediencia ciega, transformando la justicia social en un pretexto para el control de las conciencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La lucidez de la orilla comunitaria: La urgencia del equilibrio</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como mujer que habita este rincón del mundo, soy plenamente consciente de mi escala. Yo sola no puedo fundar movimientos ni proponer grandes transformaciones estructurales; carezco de la riqueza económica, del poder institucional y de la fuerza política organizada para alterar este tablero por mi propia cuenta. Soy una sola ciudadana frente a maquinarias gigantescas. Sin embargo, desde la orilla de la comunicación ciudadana, la labor periodística comprometida con el desarrollo humano, la experiencia viva acumulada en el cuerpo y las herramientas conceptuales aportadas por mis estudios sobre interculturalidad crítica, se me hace un imperativo ético advertir la realidad sin rodeos. Con base en esta visión, resulta completamente evidente que la sociedad colombiana necesita con urgencia una tercera vía democrática y un partido sólido de centro con el carácter necesario para sacarnos del secuestro de los extremos ideológicos. Mientras esa opción se forja colectivamente en el tejido social, la sensatez nos obliga a valorar la alternancia drástica de fuerzas como un mecanismo para asegurar el equilibrio mínimo. Romper la inercia del miedo totalitario y devolverle la autonomía intelectual a las personas es el único camino para resguardar las instituciones, permitiendo que la democracia sobreviva más allá de las fronteras de la manipulación y el fanatismo corporativo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130731</guid>
        <pubDate>Wed, 24 Jun 2026 00:54:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Catarsis sobre la democracia: Más allá del tribalismo del miedo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-de-las-tortugas-marinas-tres-historias-dan-esperanza-en-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;Día Mundial de las Tortugas Marinas.&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;Un estudio global&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Dos playas en Ecuador producen hasta el 99.9% de crías macho de tortuga golfina, convirtiéndose en el primer refugio identificado que trabaja frente a la feminización que el cambio climático está provocando en poblaciones de tortugas de todo el mundo.</em></li>



<li><em>Las comunidades afrodescendientes del Chocó colombiano, que históricamente cazaban tortugas, llevan más de una década protegiéndolas.</em></li>



<li><em>Investigadores argentinos colocaron por primera vez transmisores satelitales a machos de tortuga laúd, las más grandes de las marinas, revelando sus lugares de alimentación.</em></li>



<li><em>Un estudio global halló que poblaciones de tortugas se están recuperando, pero la pesca incidental, el cambio climático y la contaminación por plásticos siguen amenazando su supervivencia.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;<strong>Día Mundial de las Tortugas Marinas.</strong>&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;<a href="https://iucn.org/news/202504/new-global-assessment-reveals-hope-marine-turtles-highlights-urgent-need-continued-1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio global</a>&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están dando resultado.&nbsp;<strong>Más del 40 % de las poblaciones de tortugas marinas son consideradas actualmente de bajo riesgo y baja amenaza,</strong>&nbsp;frente al 23 % registrado en 2011. Sin embargo, el mismo estudio advierte que la pesca incidental sigue siendo la amenaza más urgente para las tortugas marinas en todo el mundo, junto a otros riesgos como el desarrollo costero, la contaminación por plásticos, el cambio climático y la captura directa de tortugas y sus huevos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina, tres historias iluminan tanto los avances como los desafíos que enfrentan estas especies en el Pacífico y el Atlántico Sur. En Ecuador, investigadores descubrieron que dos playas de la provincia de Esmeraldas son&nbsp;<strong>refugios únicos en el Pacífico Oriental</strong>&nbsp;para la resiliencia de las tortugas golfinas (<em>Lepidochelys olivacea</em>) frente al cambio climático.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Lee más | L<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/06/puma-fest-2026/">lega el PUMA FEST: I Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, las comunidades afrodescendientes del Chocó protagonizan una transformación profunda: de consumir tortugas a protegerlas, mientras la ciencia advierte la necesidad de acompañar esas iniciativas para que sean realmente beneficiosas. Y en Argentina, un equipo de investigadores logró por primera vez rastrear por satélite a machos de tortuga laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) en el Atlántico Sur, develando los movimientos de los individuos más desconocidos de la especie más grande de todas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273699"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232127/Eclosion-Portete-2022-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273699" /><figcaption class="wp-element-caption">Eclosión de tortugas en playa Portete, Ecuador. Foto: cortesía Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el refugio de tortugas macho</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En la costa noroccidental de Ecuador, donde el bosque del Chocó llega hasta el mar y una capa permanente de nubes filtra la luz del sol, dos playas guardan un secreto que la comunidad científica tardó décadas en descubrir: casi todas las crías de tortuga golfina que nacen allí son machos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-025-04050-y#Tab2" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicado en octubre de 2025 en la revista Climatic Change,</a>&nbsp;podría ser una de las noticias más importantes para la conservación de tortugas marinas en el Pacífico Oriental. Y su historia comenzó, casi por casualidad, con una pregunta sobre el cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Necesitábamos un bioindicador para evaluar los efectos del cambio climático en comunidades pesqueras», recuerda Rubén Vinueza Chérrez, biólogo marino y uno de los autores del estudio. En 2017, trabajando con la cooperación técnica alemana en el proyecto Procambio, propuso a los reptiles —y en particular a las tortugas marinas— como esa ventana para leer el clima. La razón es biológica: el sexo de las tortugas depende de la temperatura de incubación de los huevos.&nbsp;<strong>A más calor, más hembras. A más frío, más machos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encontraron al instalar los primeros sensores en los nidos de Portete y Galera —en la provincia de Esmeraldas, al norte de Ecuador— fue sorprendente. Las temperaturas promedio de incubación fueron de apenas 27 °C en Portete y 27.3 °C en Galera, muy por debajo de los más de 30 °C que se registran en la mayoría de playas de anidación del mundo. El resultado: entre el 99.9 % y el 99.3 % de las crías nacidas entre 2018 y 2022 fueron machos.https://www.youtube.com/embed/eJ2w6CRTfM8?si=XAWtnbiuwwYOaRxU</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tortuga golfina anidando en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos resultados son clave. De hecho, en la gran barrera de coral, en Australia,&nbsp;<strong>hasta el 99 % de las tortugas verdes que nacen son hembras</strong>, al igual que en el norte de Chipre. En Turquía, la cantidad de tortugas nacidas hembras alcanza el 74 %. Esta tendencia, asegura la investigación, “conlleva una&nbsp;<strong>marcada desproporción entre sexos</strong>&nbsp;que puede afectar el éxito reproductivo y, por consiguiente, la viabilidad a largo plazo de las poblaciones, así como la reducción del éxito de eclosión”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para la comunidad científica es urgente encontrar estas zonas que podrían ser refugios del cambio climático. Necesitamos definir qué playas están todavía generando machos”, explica Vinueza Chérrez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clave está en la geografía. Portete y Galera se encuentran dentro del corredor del Chocó, uno de los ecosistemas más húmedos del planeta. La presencia de bosque, la nubosidad constante y la humedad&nbsp;<strong>reducen la entrada de radiación solar,</strong>&nbsp;manteniendo las temperaturas locales significativamente más bajas que en otras zonas tropicales de anidación. Además, la temporada de anidación de la golfina —de agosto a noviembre— coincide con los meses más frescos del año en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio proyectó las temperaturas futuras de los nidos bajo tres escenarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Las conclusiones son alentadoras: incluso en el peor escenario posible —el de desarrollo intensivo en combustibles fósiles—, la probabilidad de que las temperaturas superen los 30.5 °C (el umbral a partir del cual se producen hembras) llegaría al 71 % en Portete y al 68 % en Galera hacia finales de siglo. En otras palabras, aun en ese escenario extremo, una porción relevante de los nidos seguiría produciendo machos.https://www.youtube.com/embed/97Sta8sVHIc?si=LOOWgIB6ncCwzNIk</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Eclosión de tortugas marinas en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el futuro de estas playas no depende solo del clima. Portete, aunque protegida, enfrenta la presión del turismo de un hotel cercano en Mompiche. Galera, más inaccesible, está por ahora más resguardada. Ambas integran el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Ecuador, pero «ser área protegida no garantiza el cien por ciento», advierte Estefanía Sánchez-Flores, coautora del estudio e investigadora en ingeniería ambiental. La urbanización, los perros sueltos en las playas, las luces artificiales y la pesca incidental siguen siendo amenazas reales. Conservar estos refugios, concluyen los investigadores, requiere no solo proteger el clima, sino también el bosque y la oscuridad de la noche.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: una tortuga viva vale más que una tortuga muerta</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Nuquí, un municipio del departamento del Chocó colombiano, hay personas que cada noche, entre julio y diciembre, recorren la playa esperando el rastro inconfundible de una tortuga que sube a desovar. Cuando la encuentran, esperan en silencio hasta que termina. Luego recogen los huevos y los trasladan a corrales protegidos donde permanecerán hasta la eclosión. El propósito del traslado es&nbsp;<strong>proteger los nidos</strong>&nbsp;de las mareas que pueden arrastrar los huevos mar adentro o de los perros que excavan la arena para devorarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando los huevos eclosionan, las dejamos [a las tortugas] caminar solas hacia donde suena la ola», cuenta Jorge Enrique Murillo Palacio, integrante del Consejo Comunitario General Los Riscales. «Es muy difícil que una tortuga se devuelva para arriba. Siempre busca la parte de abajo». Esa caminata importa:&nbsp;<strong>la playa queda grabada en el vientre del animal,</strong>&nbsp;como un mapa, y cuando la tortuga es adulta regresa al mismo lugar a anidar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273702"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232333/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.43-PM.jpeg" alt="" class="wp-image-273702" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades de Nuquí miden la caparazón de las tortugas que anidan para llevar un registro y compartir la información con las autoridades ambientales. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Murillo forma parte del Consejo Comunitario General Los Riscales, autoridad territorial que administra más de 31 469 hectáreas en el municipio de Nuquí y que lleva más de&nbsp;<strong>10 años coordinando la conservación de tortugas marinas</strong>&nbsp;en la zona. “Para nosotros es algo muy lindo porque estamos contribuyendo a que esa especie pueda seguir existiendo en el planeta”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre fue así.&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/398392690_Uso_y_percepcion_de_las_tortugas_marinas_en_el_municipio_de_Nuqui_Choco_Colombia_Implicaciones_para_su_conservacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio publicado en 2025 en la revista Ethnoscientia,</a>&nbsp;con trabajo de campo realizado en 2015 por Laura Soto-Cortés y Dennis Castillo-Figueroa en las comunidades de Jurubirá, Panguí y la cabecera de Nuquí, documenta una relación histórica mucho más compleja entre estas comunidades afrodescendientes y las tortugas marinas que llegan al Pacífico colombiano para reproducirse, todas en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN): la tortuga carey (<em>Eretmochelys imbricata</em>), en Peligro Crítico; la caná o laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>), Vulnerable; la verde (<em>Chelonia mydas</em>), en Peligro; y la tortuga golfina (<em>Lepidochelys olivacea</em>), Vulnerable.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/agua-comunidades-indigenas-campesinos-afrodescendientes-darien-vidas-acuaticas-museo-nacional-colombia/">La tenacidad del agua: comunidades indígenas, campesinos y afrodescendientes del Darién llevan sus vidas acuáticas al Museo Nacional de Colombia</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de entrevistas con pescadores locales, la investigación registró&nbsp;<strong>un vínculo multidimensional con las tortugas:</strong>&nbsp;alimenticio, medicinal, ornamental, espiritual y ritual. Se consumían huevos y carne y la grasa del animal se usaba para tratar enfermedades respiratorias. El pene del macho, conocido localmente como «el viril» o «la picha», tenía alta demanda comercial como afrodisíaco, con compradores llegados desde ciudades como Medellín, y&nbsp;<strong>podía venderse entre 18 y 36 dólares.</strong>&nbsp;Incluso existía una práctica ritual llamada ombligada, en la que partes de la tortuga se ahumaban y raspaban para incorporarlas al cordón umbilical de los recién nacidos. De esa manera se les transfería, supuestamente, cualidades como la resistencia en el agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio también documentó que los propios entrevistados percibían una disminución en las poblaciones y la vinculaban directamente a décadas de captura y consumo. «Cuando yo era muchacho, había mucha tortuga. Uno se iba por aquí, por la playa de Boca Chori,&nbsp;<strong>encontraba 10 nidadas de huevos y la gente se las traía</strong>«, relató uno de los participantes de Jurubirá. Los investigadores concluyen que incorporar estas percepciones y valores culturales locales es indispensable para diseñar estrategias de conservación verdaderamente efectivas y sostenibles en el tiempo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273700"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232235/image.png" alt="" class="wp-image-273700" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Laura Soto-Cortés entrevista a habitantes de las comunidades de Jurubirá, Panguí y Nuquí para conocer su relación con las tortugas marinas. Foto: cortesía Laura Soto-Cortés</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, según Murillo, la transformación en Nuquí es real: quien sea encontrado con carne o concha de tortuga puede ser judicializado. Además, “nos dimos de cuenta de que&nbsp;<strong>una tortuga viva nos puede generar mucha más plata que terminar con su existencia.</strong>&nbsp;Nosotros anteriormente matábamos la tortuga. Pero gracias a Dios desde hace varios años a la tortuga la miramos como una fuente de ingreso, porque hay mucha gente turista que viene acá y de una u otra forma dejan recursos en el territorio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la práctica de reubicar huevos, advierten los investigadores ecuatorianos Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores, “es complejo” y debe hacerse considerando diversos factores para evitar daños en las tortugas. De acuerdo con los especialistas,&nbsp;<strong>las tortugas seleccionan zonas de playa con perfiles térmicos específicos,</strong>&nbsp;y un nido mal reubicado —demasiado superficial o en una zona más expuesta— puede alterar la temperatura de incubación hasta afectar, incluso, el desarrollo neurológico de las crías. La reubicación puede ser necesaria, coinciden los investigadores, pero debe tomarse como última opción y con conocimiento técnico del perfil térmico de cada playa. No basta con que las tortuguitas lleguen al mar. Importa también cómo llegan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273703"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232350/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.44-PM-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-273703" /><figcaption class="wp-element-caption">Huevos de tortugas reubicados por las comunidades de Nuqui. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: los machos invisibles del Atlántico Sur</h2>



<p class="wp-block-paragraph">De las siete especies de tortugas marinas que existen, la laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) es la más grande y una de las más misteriosas. Los adultos pesan entre 200 y 250 kilos —<strong>el ejemplar más grande registrado superó los 900 kilos</strong>—, pero a pesar de su porte, se sabe muy poco de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Victoria González, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Conicet, explica que la especie pasa la mayor parte de su ciclo de vida en zonas alejadas de la costa, lo que la hace muy difícil de estudiar. Aunque esta dificultad aplica tanto para hembras como para machos, todo lo que la ciencia conocía provenía de las playas de anidación, donde las hembras salen a desovar y los investigadores pueden acercarse.&nbsp;<strong>Los machos, que nunca abandonan el océano,</strong>&nbsp;permanecían como una incógnita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso empezó a cambiar en aguas cercanas a la costa de la provincia de Buenos Aires, donde un equipo de investigadores logró colocar transmisores satelitales a machos de tortuga laúd. Capturarlos no fue sencillo. La metodología consiste en aproximarse lentamente a los animales con una embarcación y colocar en su camino un aro —similar a uno de básquet, pero mucho mayor— para que entren solos en la red. Una vez retenidos, se los sube a una balsa inflable. «A la cuenta de tres, entre tres o cuatro personas», cuenta González, quien también es investigadora del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). La colaboración de pescadores artesanales, acostumbrados a trabajar en el mar y a manejar cargas pesadas, fue indispensable.https://www.youtube.com/embed/trMDUNQhxU8</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. Video: Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los transmisores, fijados en el caparazón, envían datos de geolocalización cada vez que los animales salen a respirar. Los primeros resultados revelaron comportamientos inesperados: los cuatro machos marcados permanecieron durante semanas en aguas de la plataforma continental argentina, alimentándose en el norte de la provincia de Buenos Aires, muy cerca de la costa y no mar adentro como se pensaba.&nbsp;<strong>«Quizás lo vienen haciendo hace cientos de años, pero no lo sabíamos»</strong>, reflexiona la investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de ellos hizo luego algo diferente a los demás: se desplazó bordeando la costa bonaerense hacia el Rincón, otro sistema de alta productividad donde hay abundancia de medusas, su alimento principal. Los pescadores artesanales empezaron a reportar presencia de medusas en las redes y al poco tiempo los transmisores confirmaron que los animales los seguían. Hacia finales de mayo, los cuatro iniciaron el desplazamiento hacia el norte. Hoy están en el sur de Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de este hallazgo se disparan muchas preguntas, dice González. “¿Cuántas hay? ¿Están separadas en grupos? ¿Están todas juntas?”, se preguntan los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273701"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232327/machos_11jun26.png" alt="" class="wp-image-273701" /><figcaption class="wp-element-caption">Recorrido satelital de las tortugas laúd macho en Argentina. Mapa: cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se sabe, por estudios genéticos, que las tortugas laúd que llegan a Argentina provienen principalmente de una pequeña población del norte de Brasil, en el estado de Espíritu Santo, y de colonias en la costa occidental de África, en Ghana, Gabón y Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace unos 20 años, hembras muertas en playas argentinas con marcas metálicas colocadas para su identificación en las aletas permitieron comprobar por primera vez la migración transatlántica de la especie. El año pasado, el equipo capturó una hembra que llevaba en las aletas una chapa colocada 11 años antes en el Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El seguimiento satelital busca no solo identificar los corredores migratorios una vez que las tortugas llegan a Argentina, sino también&nbsp;<strong>identificar zonas de superposición</strong>&nbsp;con las actividades pesqueras, uno de los principales factores de mortalidad a nivel global, y con los residuos en el mar. La contaminación por plástico es otra amenaza documentada: en tortugas verdes recuperadas muertas es frecuente encontrar bolsas, fragmentos de plástico duro y tapas de botella en el estómago, cuenta González.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El equipo espera colocar cuatro transmisores más en la próxima temporada, si consiguen financiamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. <strong>Foto:</strong> cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/michelle-carrere/">Michelle Carrere</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/dia-mundial-tortugas-marinas-historias-esperanza-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130484</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 20:14:58 +0000</pubDate>
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        <title>La narcolepsia no se finge, es real</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/la-narcolepsia-no-se-finge-es-real/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se estima que unos tres millones de personas la sufren; sin embargo, la cifra podría ser mayor, ya que muchas no están diagnosticadas. En sus inicios se manifiesta como cansancio extremo, pereza, depresión o fatiga crónica. De hecho, el diagnóstico correcto suele tardar entre siete y diez años tras la aparición de los primeros síntomas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Se estima que unos tres millones de personas la sufren; sin embargo, la cifra podría ser mayor, ya que muchas no están diagnosticadas. En sus inicios se manifiesta como cansancio extremo, pereza, depresión o fatiga crónica. De hecho, el diagnóstico correcto suele tardar entre siete y diez años tras la aparición de los primeros síntomas de esta extraña condición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vez que supe de su existencia fue en una película: el protagonista se quedaba dormido inesperadamente. He visto a muchas personas dormirse en conferencias y —lo que es más extraño aún— en cenas que no eran demasiado tarde. En una ocasión, un señor roncaba antes del postre; los doce comensales reprimíamos con fuerza las ganas de reír.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo misma la he experimentado y, luego de investigar, tengo alguna vaga idea de lo que me pudo haber pasado. En tres momentos de mi vida sentí un sueño inevitable e incontrolable durante el día, y siempre ocurrió ligado a un estado agudo de miedo. La primera vez fue cuando a mi hija adolescente le ordenaron una gastroscopia y una colonoscopia. Tenía que beber varios litros de líquido con un medicamento laxante. Me parecía imposible que un estomaguito tan pequeño pudiera resistirlo. Tras los primeros dos vasos que ella bebió, sentí que me iba del mundo: no podía tenerme en pie, la debilidad muscular y el sueño me lo impedían. Era una situación absurda, pues nada era más importante que ayudarla. Finalmente, nunca supe si mi hija se tomó todo el líquido, porque me quedé profundamente dormida. Las otras dos ocasiones ocurrieron cuando mi novio de entonces decidió terminar la relación. Sentí pánico en ambas oportunidades y, al mismo tiempo, un sueño incontrolable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda vez que esto sucedió, me di cuenta de que no podía ser una coincidencia; ese sueño tenía que responder a un estado muy especial de mi mente. Afortunadamente, mi trastorno no fue crónico y nunca más lo he vuelto a experimentar. Investigar me ha hecho pensar que podría estar ligado a una reacción ligada a la narcolepsia (pasajera).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La narcolepsia es un trastorno neurológico crónico que afecta la capacidad del cerebro para regular los ciclos de sueño y vigilia. Quienes la padecen experimentan una somnolencia diurna extrema y, a menudo, ataques de sueño repentinos e incontrolables en cualquier momento del día. Los síntomas más comunes son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Somnolencia diurna excesiva:</strong> es el síntoma más común y reconocido. Se presenta como un cansancio abrumador e inevitable que interfiere con las actividades diarias (hablar, trabajar, comer), independientemente de cuánto se haya dormido por la noche.</li>



<li><strong>Cataplejía o cataplexia:</strong> es la pérdida repentina del tono muscular voluntario mientras la persona está despierta. Suele desencadenarse por emociones intensas como la risa, la sorpresa, el miedo o el enfado. Puede ser leve (caída de los párpados o debilidad en las rodillas) o grave (un colapso físico total). Dura unos segundos o minutos, y la persona permanece consciente.</li>



<li><strong>Alucinaciones:</strong> en la narcolepsia se presentan alucinaciones vívidas y a menudo aterradoras que ocurren al quedarse dormido (<strong>hipnagógicas</strong>) o al despertar (<strong>hipnopómpicas</strong>). Se deben a que el estado de sueño REM se mezcla con la vigilia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Este último síntoma explica los episodios muy extraños vividos por personas cercanas a mí, quienes estaban muy preocupadas por lo que les pasaba. Un amigo aseguraba que un “fantasma” se metía en su cama cuando se estaba quedando dormido; lo despertaban los movimientos corporales del fantasma y, en un estado de terror total, no le quedaba más opción que pasar el resto de la noche dormitando con la luz encendida. A una amiga mía, su madre, que acababa de morir, se le aparecía en el cuarto por la noche, cuando estaba dormida y le hablaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro amigo me decía que las brujas existían y que una se había sentado sobre él. Aunque yo le aseguraba que no era real, él juraba que esta criatura lo había paralizado temporalmente: no podía moverse ni hablar justo cuando estaba a punto de despertarse. Muchas personas han experimentado esta parálisis del sueño, la cual puede durar unos minutos y suele ser muy angustiante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La narcolepsia fue reconocida médicamente en la década de 1870, pero durante un siglo nadie supo su causa. A finales de la década de 1990, dos grupos de científicos descubrieron simultáneamente unos neurotransmisores peptídicos en las células del hipotálamo que explicaban el trastorno: las hipocretinas. Estas sustancias son cruciales para mantenernos despiertos durante el día, probablemente al activar otras células cerebrales que promueven la vigilia. También parecen regular el sueño REM (movimiento ocular rápido), la fase responsable de los sueños vívidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la narcolepsia, los límites normales entre el sueño, la vigilia y los sueños se desdibujan. Cuando soñamos durante la fase REM, el cuerpo está fisiológicamente paralizado; por lo tanto, para las personas con narcolepsia la experiencia puede ser caótica, ya que la parálisis corporal y las imágenes oníricas se mezclan con la vigilia. La ausencia de hipocretinas explica por qué se experimentan la cataplejía, las alucinaciones o la parálisis del sueño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años se ha estudiado otro neurotransmisor que la gente suele asociar con las alergias: la histamina. Esta también se produce en el hipotálamo, por células cerebrales adyacentes a las neuronas de hipocretina. Como la somnolencia es un efecto secundario común de los antialérgicos que bloquean las señales de histamina, se sabe que estas neuronas están activas en la vigilia e inactivas en el sueño. Las hipocretinas activan fuertemente las neuronas productoras de histamina, lo que representa un mecanismo clave para mantenernos alerta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque este trastorno no tiene cura, los síntomas se controlan eficazmente mediante fármacos: estimulantes para combatir la somnolencia diurna, e inhibidores de la recaptación de serotonina o oxibato de sodio para controlar la cataplejía y mejorar el descanso nocturno. Asimismo, se deben adoptar medidas de higiene del sueño, como programar siestas cortas (de 15 a 20 minutos) a lo largo del día y mantener horarios muy estrictos para acostarse y levantarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, la mayoría de los misterios —visiones, apariciones, brujas y conversaciones con los muertos— se desvanecen cuando la ciencia médica interviene.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="630" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14082452/Antoine-gros-sapho.jpg" alt="" class="wp-image-130363" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14082452/Antoine-gros-sapho.jpg 500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14082452/Antoine-gros-sapho-238x300.jpg 238w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La muerte de Safo (Gros, 1801)</p>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130362</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 13:28:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La narcolepsia no se finge, es real]]></media:description>
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        <title>Si yo fuera Sergio Fajardo Valderrama</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/si-yo-fuera/si-yo-fuera-sergio-fajardo-valderrama/</link>
        <description><![CDATA[<p>Haría este movimiento estratégico porque estas no serán unas elecciones cualquiera.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si yo fuera Sergio Fajardo Valderrama, no tendría ninguna duda sobre cuál debería ser mi papel en la compleja coyuntura política que vive Colombia. Entendería que, a veces, la neutralidad es un pecado gravísimo contra la misma democracia, máxime cuando el destino de la República está en juego. Hay momentos en que la consistencia no se mide por la distancia que tomamos de los extremos, sino por la valentía y la decencia con la que elegimos el camino que preserva la institucionalidad. Por eso, si estuviera en sus zapatos, hoy daría un paso al frente y haría público mi respaldo inmediato y categórico a Iván Cepeda Castro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Invitaría de manera directa, con la fuerza de la esperanza, a quienes alguna vez depositaron su confianza en mí, así como a todos los políticos, movimientos y líderes independientes, a acompañar este proyecto bajo una premisa clara: las formas importan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo haría, en primer lugar, porque considero que el gobierno progresista de Gustavo Petro, más allá de sus evidentes errores, ha impulsado transformaciones y bondades sociales que difícilmente pueden ser ignoradas. La ampliación de los programas sociales, la apuesta prioritaria por la educación, la búsqueda de una mayor equidad territorial y el esfuerzo por poner en el centro del debate a quienes históricamente han permanecido en los márgenes de la sociedad constituyen avances históricos que merecen ser preservados, explicados con pedagogía y profundizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, también reconocería sin ambages que muchos de esos logros han quedado opacados y empañados por las formas de la actual administración. La política no consiste únicamente en tener la razón o gritar más fuerte; la política exige la capacidad de construir consensos, tender puentes y convocar voluntades diversas alrededor de objetivos comunes. El estilo de confrontación, la soberbia y la estricta estridencia terminan por desgastar las mejores intenciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es precisamente allí donde veo una diferencia fundamental y una oportunidad histórica para el país. Todo aquello que hoy se percibe como &#8220;lo feo&#8221; o lo turbulento en el método de Gustavo Petro, va a florecer y a encauzarse de mejor manera bajo el liderazgo de Iván Cepeda. Él representa una forma distinta y digna de ejercer el poder; posee las virtudes de la serenidad, la paciencia, la calma y la magnanimidad. Quines lo conocen de cerca saben que es un hombre de convicciones firmes, pero de maneras respetuosas, capaz de escuchar y de actuar como un verdadero hombre de Estado. Él no necesita elevar la voz para defender una causa ni convertir al contradictor en un enemigo a destruir para sostener sus ideas. En una nación agotada por décadas de enfrentamientos y de rabia, esa templanza es una herramienta pedagógica y política de enorme valor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, si yo fuera Sergio Fajardo Valderrama, no me limitaría a ofrecer un respaldo electoral pasivo y coyuntural. Ofrecería mi apoyo, mi experiencia y mi acompañamiento decidido para trabajar junto a él, paso a paso, en la construcción de ese Gran Acuerdo Nacional que por fin saque a Colombia de la insulsa y estéril polarización en la que vive actualmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Haría este movimiento estratégico porque estas no serán unas elecciones cualquiera; se trata de salvar la institucionalidad de un verdadero peligro estructural. La alternativa que se asoma en el horizonte opuesto no es una oposición legítima, sino un auténtico salto al vacío. Quien liderará ese proyecto contrario representa un riesgo absoluto para el país, no solo por su total ignorancia de cualquier tipo de actividad administrativa del Estado, sino por un factor ético insalvable: se trata de una mala persona. Alguien cuya trayectoria no se ha tejido en el debate de las ideas, sino en la preocupante cercanía con las más oscuras y sórdidas empresas criminales, y con los delincuentes más sórdidos del país. Permitir que nuestras instituciones, la fuerza pública y la administración de justicia caigan en esas manos, sería desmantelar el Estado Social de Derecho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dignidad de la política nos exige deponer los egos y el frío cálculo electoral para blindar el futuro. Yo daría este paso al frente convencido de que el centro político no puede ser un espectador pasivo del naufragio nacional. Colombia necesita menos estridencia y más serenidad; menos polarización y más acuerdos; menos miedo al futuro y la sensatez madura que se requiere para sanar a la nación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los colombianos debemos escoger ahora entre un candidato que pretende, como lo manda la Constitución, seguir apostando por la paz, y otra alternativa que quiere hacernos retroceder con rabia hacia la guerra; un candidato que es víctima de la violencia y que desde siempre ha sido un digno representante de las víctimas, frente a otra opción que ha estado del lado de los victimarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las personas que tenemos acceso a la educación y a los espacios de opinión en este país tenemos la responsabilidad histórica de salirle al paso a esta situación y defender a esas comunidades que, en este momento, parecen hipnotizadas por una campaña de marketing político y hasta religioso, vacía, llena de efectos especiales, globos, luces y frases disparadas al inconsciente para capturar la voluntad popular, detrás de la cual sólo se puede vislumbrar muerte, desempleo, pobreza, hambre, y un periodo de autoritarismo absolutamente ajeno a nuestra historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debemos evitar que, cuando la ciudadanía despierte, se encuentre viviendo la pesadilla de otros países que cayeron en manos de personajes similares, a quienes ni siquiera vale la pena mentar aquí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese camino significaría el retroceso de los avances logrados desde la Constitución de 1991, poniendo en peligro la convivencia. De cumplirse, así sea sólo algunas de sus promesas, el país se verá bloqueado sistemáticamente por un estallido social que no tardará en aparecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debemos apostar con humildad de espíritu, entereza de carácter y con vehemencia por la vida, la concertación y el diálogo, dejando la muerte por iniciativa del Estado sepultada en nuestra prehistoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y tú, amigo lector, ¿qué harías si fueras Sergio Fajardo Valderrama?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siyofuera777@gmail.com</p>
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        <author>José Ricardo Mejía Jaramillo</author>
                    <category>Si yo fuera</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130352</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 13:01:48 +0000</pubDate>
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