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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for moralidad | Blogs El Espectador</title>
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        <title>ARMANDO ELECCIONES</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/armando-elecciones/</link>
        <description><![CDATA[<p>Y ahora estamos de nuevo frente a una encrucijada histórica, pues estas elecciones se realizan una vez más bajo el asedio de numerosas y violentas organizaciones armadas, que pueden definir el resultado de las mismas. En verdad, desde Gaviria todos los comicios presidenciales han sido de carácter electofáctico, pues los poderes de facto han terminado definiendo el ganador. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia ha tenido una enorme capacidad y experiencia para convocar y realizar elecciones ininterrumpidas desde 1957. Sus líderes políticos tienen un doctorado en armar elecciones, pero carecen de un título válido como demócratas. La fórmula del Frente Nacional fue su obra maestra. Durante 16 años se repartieron “miti-miti” el Estado entre liberales y conservadores. En la realidad política no existió esa “competencia abierta, con reglas claras y resultados inciertos”, que es lo propio en toda auténtica democracia y también en un buen partido de fútbol. Ya se sabía de antemano que después de un presidente liberal, vendría uno conservador y así sucesivamente durante dos períodos más, hasta 1974, que culminaría el turno con un presidente conservador, que fue Misael Pastrana Borrero. Eso es tanto como imaginar que los mundiales de fútbol solo los pudieran ganar, cada cuatro años alternativamente, las mismas dos selecciones nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Frente Nacional, elecciones sin democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese conservador fue Misael Pastrana Borrero en 1970, pero hoy sabemos que su triunfo electoral hizo honor a su apellido. El diccionario de la Real Academia nos define <strong><em>pastrana</em></strong>, en su primera acepción, como <em>“burdo o mal hecho</em>” y, en la segunda, como <em>“mentira fabulosa”.</em> Y en efecto, su triunfo sobre el candidato de la Alianza Nacional Popular, el general (r) Gustavo Rojas Pinilla, fue ambas cosas: un fraude burdo y su victoria una mentira fabulosa. Parece que su hijo, Andrés Pastrana Arango, heredó ese legado, pues durante toda su vida se preció de tener una moralidad intachable y ahora sabemos que era un amigo entrañable de Epstein y su alcahueta proxeneta, Ghislaine Maxwell<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, a quien incluso invitó a Colombia supuestamente a “cazar subversivos” desde un Blackhawk de la Fuerza Aérea Colombiana<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Claro que mucho más grave y condenable políticamente fue el proceder del entonces presidente Carlos Lleras Restrepo ese 19 de abril de 1970 cuando, no obstante saber que Rojas Pinilla estaba ganando las elecciones, decretó esa noche un toque de queda en todo el territorio nacional, nos mandó a la cama a todos, y al amanecer resultó ganador el conservador Misael Pastrana. Así se lo reconoció el propio Lleras Restrepo a su entonces jefe de prensa presidencial, Próspero Morales: <em>“Próspero, esto se ha perdido. No hay nada que hacer, el general ha ganado. Si, de acuerdo con lo que me han informado, Rojas decide salir uniformado para iniciar una marcha por las principales avenidas con destino al palacio de San Carlos, temo que haya un levantamiento, una sublevación, con todas las atrocidades y derramamiento de sangre que de ella se pueda derivar. No puedo permitir por ningún motivo la toma del poder por la fuerza”</em><a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>. &nbsp;Allí queda expresada con una claridad y lucidez insuperable la negación de la democracia mediante el fraude en las elecciones, atribuyéndole al general una supuesta<em> “toma del poder por la fuerza”,</em> iniciativa que nunca intentó llevar a cabo. Pero, por ironías de la historia, sí la promovieron años después, también sin éxito, los fundadores del M-19 cuando irrumpieron con la consigna <em>“Con el pueblo, con las armas, al poder”</em>. Una ironía muy cruel, pues esa organización asaltó 11 años después el Palacio de Justicia, arguyendo que Belisario había burlado e incumplido el acuerdo de paz, robándoles por segunda vez su lucha por la democracia. Esa historia no deja de ser paradójica, pues ese mismo Movimiento contribuyó significativamente con la refundación del Estado a través de la Asamblea Nacional Constituyente y la Carta del 91, que permitió hace casi cuatro años a Gustavo Petro llegar a la Casa de Nariño, pero no al poder, esta vez con el pueblo en las urnas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los comicios electofácticos &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ahora estamos de nuevo frente a una encrucijada histórica, pues estas elecciones se realizan una vez más bajo el asedio de numerosas y violentas organizaciones armadas, que pueden definir el resultado de las mismas. En verdad, desde Gaviria todos los comicios presidenciales han sido de carácter electofáctico, pues los poderes de facto han terminado definiendo el ganador. Unas veces el narcotráfico, con el proceso 8.000, otras las Farc y su coalición con Pastrana en nombre de la paz, aunque ambos estaban apostándole a la guerra. Luego Uribe con el respaldo de las AUC en sus territorios y luego con la amplia coalición de la parapolítica y el crimen de lesa constitucionalidad al cambiarle a la Carta un articulito para su reelección, mediante el delito de cohecho de sus ministros Sabas Pretel y Diego Palacio<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. Santos con su apuesta por la paz con las Farc y también con la ayuda de Interbolsa y Odebrecht en su reelección y la condena de su gerente Roberto Prieto<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>. Hasta llegar a Duque con el escándalo de la “Ñeñepolítica”<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> y Petro con la violación de los topes legales en su campaña<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a> y las penumbrosas relaciones con “Papá Pitufo”<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a> y la supuesta financiación de su campaña. Por todo lo anterior, para evitar continuar armando comicios electofáctico y seguir participando ingenuamente como electores en semejante tramoya de ilegalidades, es urgente que la campaña de Iván Cépeda rinda a “Cuentas claras de la Registraduría” el monto de sus gastos y el origen de los mismos. Así como el presidente Petro debe evitar que en los territorios bajo control de organizaciones armadas ilegales los electores sean violentamente constreñidos y sus votos inducidos por un candidato específico. Al respecto, hay que reconocer que Iván Cepeda haya explícitamente desconocido y repudiado esos supuestos apoyos y solicitado a la Fiscalía una investigación pronta y rigurosa para evitar constreñimiento alguno. Iniciativa que nunca tuvo el candidato Álvaro Uribe públicamente frente al control de las AUC en vastos territorios, donde terminó obteniendo altas votaciones. De allí que el anuncio del presidente Petro de continuar conversaciones con el llamado “Clan del Golfo” o “Ejército Gaitanista de Colombia”&nbsp; y la solicitud del levantamiento de cerca de 29 órdenes de captura de sus miembros para su eventual sometimiento a la justicia, desarme y desmovilización, pueda tener efectos indeseados al ser concentrados en las llamadas Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en Tierralta, en Córdoba; y en Unguía y Belén de Bajirá, en el Chocó, &nbsp;solo a partir del 25 de junio, ya demasiado tarde, pues la segunda vuelta será el domingo 21 de junio.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ghislaine_Maxwell">https://es.wikipedia.org/wiki/Ghislaine_Maxwell</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/archivos-de-epstein-revelan-que-expresidente-pastrana-volo-un-blackhawk-con-ghislaine-maxwell-complice-del-pederasta-en-viaje-desconocido-a-colombia-3518459">https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/archivos-de-epstein-revelan-que-expresidente-pastrana-volo-un-blackhawk-con-ghislaine-maxwell-complice-del-pederasta-en-viaje-desconocido-a-colombia-3518459</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/">https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://zonacero.com/judiciales/ratifican-condena-contra-sabas-pretelt-diego-palacio-y-alberto-velasquez-por">https://zonacero.com/judiciales/ratifican-condena-contra-sabas-pretelt-diego-palacio-y-alberto-velasquez-por</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=roberto+prieto+condenado">https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=roberto+prieto+condenado</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=esc%C2%B4ndalo+del+%C3%B1e%C3%B1e+hernandez">https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=esc%C2%B4ndalo+del+%C3%B1e%C3%B1e+hernandez</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=violaci%C3%B3n+de+topes+electorales+en+campa%C3%B1a+presidencial+de+petro">https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=violaci%C3%B3n+de+topes+electorales+en+campa%C3%B1a+presidencial+de+petro</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/claves-de-la-infiltracion-de-papa-pitufo-a-la-campana-petro/">https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/claves-de-la-infiltracion-de-papa-pitufo-a-la-campana-petro/</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128941</guid>
        <pubDate>Sun, 10 May 2026 23:09:44 +0000</pubDate>
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        <title>Entre el feminismómetro, la campaña de Paloma Valencia y la coyuntura proselitista</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/entre-el-feminismometro-la-campana-de-paloma-valencia-y-la-coyuntura-proselitista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre el feminismómetro y la libertad proselitista<br />
&#8220;Nunca seré el tipo de periodista que esconde sus sesgos. Mi periodismo es absolutamente situado y, desde ese lugar, reconozco que hace un tiempo una entrevista con Paloma Valencia me confrontó. No vi frente a mi micrófono a una mujer desenfocada, sino a una interlocutora cuya labor con mujeres y niños exige, al menos, el ejercicio honesto de escuchar a la otredad.</p>
<p>Hoy, la política colombiana se enfrenta a un fenómeno que decido nombrar como higienismo moral e ideológico: esa fiscalización extrema que exige una &#8216;pureza&#8217; absoluta a las mujeres, mientras los hombres transitan la vida pública sin que su ética sea diseccionada bajo una lupa doctrinaria. En este escenario, la posibilidad de que la primera mujer presidenta de Colombia sea de derecha no es solo una ruptura de paradigmas; es también el resultado de las resistencias históricas y, sobre todo, de la mediocridad irrefutable del actual gobierno.</p>
<p>¿Es el feminismo un partido político o una herramienta ética? ¿Es posible votar por la derecha sin entregar las banderas de nuestras luchas? En esta columna, pongo &#8216;bolitas y palitos&#8217; a una dialéctica necesaria entre la estrategia de lo posible y la vigilancia crítica, invitando a las mujeres a ejercer su libertad proselitista lejos de moralismos impuestos. Porque mucho nos ha costado ya entendernos como sujetos políticos como para ahora cargar con el peso de la impecabilidad partidista.&#8221;</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por: Mar Candela Castill</strong>a</p>



<h1 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Preámbulo</h1>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="1000" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/p2-1-1000x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128152" style="aspect-ratio:0.9765716700314568;width:213px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Nunca seré el tipo de periodista que esconde sus sesgos. El periodismo que realizo es, y siempre ha sido, absolutamente situado; hoy más que nunca y, con seguridad, menos que mañana. Bajo esa premisa, debo recordar que hace ya un buen tiempo tuve la oportunidad de entrevistar a Paloma Valencia. Mi impresión en aquel entonces fue positiva y, en algunos aspectos, sorprendente. Aunque es evidente que no vamos a estar de acuerdo en muchos temas, no vi frente a mi micrófono a una mujer desenfocada. Aquella experiencia personal de escucharla me confrontó en el sentido estricto del trabajo en concreto; sus explicaciones sobre su trasegar con mujeres y niños me resultaron interesantes. Hablar con la otredad es un ejercicio necesario; es en ese contraste donde se enriquecen las reflexiones que hoy propongo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Considero urgente el diálogo, especialmente con las mujeres contrarias. Espero, en algún punto del camino, volver a hablar cara a cara con Paloma, no para ser condescendiente ni para entregarle las banderas del feminismo que me atraviesa, sino para sumar desde el control político, la diferencia y la vigilancia ciudadana que mi lugar situado me exige. El feminismo no es un partido político; es una herramienta ética. Las mujeres podemos ser o no partidistas, y aunque muchas feministas militamos en partidos, eso no implica que todo el movimiento colombiano esté matriculado homogéneamente en alguna corriente. Existe la idea impuesta de que la única forma de ser feminista en el proselitismo es desde la izquierda, una visión que nunca voy a compartir.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El feminismo de Paloma: romper techos de cristal pisando pisos jabonosos</h2>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized" style="margin-top:var(--wp--preset--spacing--50);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--50)"><img decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/m1.jpg" alt="¿Quién decide quién es &quot;suficientemente&quot; feminista para votar? En mi columna de hoy, rompo el silencio sobre el higienismo moral que fiscaliza a las mujeres en la política mientras perdona la mediocridad de los hombres en el poder. Desde un periodismo situado y sin filtros, analizo la campaña de Paloma Valencia, el &quot;feminismómetro&quot; y nuestra urgente libertad proselitista.

Ni la izquierda tiene el monopolio de nuestras luchas, ni la derecha es territorio prohibido para el diálogo. Es hora de dejar de ser rehenes de la moralidad partidista y empezar a decidir como los sujetos políticos que tanto nos ha costado llegar a ser." class="wp-image-128154" style="width:337px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/m1.jpg 400w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/m1.jpg?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/m1.jpg?resize=300,300 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La política partidista real, no solamente la colombiana sino también la internacional, se encuentra hoy lejos de la perfección ideológica. Por un lado, <strong>María Isabel Nieto</strong>, actual <strong>jefe de debate de la campaña de Juan Daniel Oviedo</strong>, plantea una visión estratégica: una mujer con opción real de Presidencia en una dupla con un candidato perteneciente a la diversidad sexual representa un cambio histórico. Desde mi perspectiva, señalo un fenómeno que debemos nombrar como <strong>higienismo moral, partidista e ideológico</strong>. Esta pretensión de exigir una &#8220;pureza&#8221; absoluta a las mujeres en la política es una fiscalización extrema que jamás se aplica a los hombres. Esta desigualdad es una barrera que busca desinfectar el debate de cualquier contradicción humana, invalidando el liderazgo femenino antes de que logre consolidarse.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El tejido contradictorio de la historia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">La historia no avanza con higienismo. Es un acto de honestidad reconocer que el feminismo se ha tejido y destejido entre luces y sombras. Históricamente, le hemos debido a las mujeres privilegiadas gran parte de los avances del movimiento; es cierto que hay matices, que los tiempos han cambiado y que muchas cosas se han replanteado, sin embargo, el punto de partida fue ese acceso a recursos y educación. Un ejemplo necesario es el de las sufragistas estadounidenses del siglo <strong>XIX</strong>. Figuras como <strong>Elizabeth Cady Stanton</strong> y <strong>Susan B. Anthony</strong>, autoras de <strong>&#8220;History of Woman Suffrage&#8221; (1881)</strong>, fueron fundamentales, no obstante, acudieron a pactos de raza y clase excluyentes para asegurar su trinchera. Este descosido histórico nos enseña que el avance, a menudo, ha sido utilitarista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, nos encontramos en un cuello de botella muy difícil. El feminismo actual es intercultural, transcultural, transdisciplinar e interdisciplinar; necesita yuxtaposición, empirismo y calle. Es una red de una complejidad inmensa, mientras que las estructuras del poder partidista no han cambiado desde hace muchas décadas. En este escenario, autoras como <strong>Camille Paglia (Sexual Personae, 1990)</strong>, <strong>Christina Hoff Sommers (Who Stole Feminism?, 1994)</strong> y <strong>Marta Lamas (Dolor y política, 2021)</strong> nos permiten entender que la política se construye en la contingencia y con alianzas imperfectas.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Romper el tablero en una coyuntura compleja</h3>



<p class="wp-block-paragraph">No me parece que la única razón para votar por alguien sea su impecabilidad feminista o el simple hecho de ser mujer. Tienen razón quienes dicen que ser mujer no es suficiente; estoy de acuerdo, como tampoco es suficiente ser un hombre de izquierda comprometido con el feminismo y resultar &#8220;faltón&#8221;, como lo que hemos experimentado con Gustavo Petro. Estamos ante una complejidad donde estas elecciones están marcadas por el terror de millones de colombianos a una Constituyente. Mientras la candidata ha prometido respetar la Constitución tal cual como está, otros sectores defienden procesos que generan incertidumbre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sigo siendo esa mujer que inició sus búsquedas desde el mismísimo infierno; esa que tuvo que destejerse de saberes religiosos para entender los derechos, incluyendo el aborto tras haber recogido firmas en su contra. Sigo siendo ella, aunque no la misma; reconociéndome mujer putamente libre frente a la angustia de una realidad que pretende devolvernos al siglo <strong>XIX</strong>. Este retroceso es alimentado tanto por una derecha recalcitrante como por una izquierda utilitarista, traficante de derechos, y no solamente en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que a muchísimas mujeres en la política internacional les incomodaba el feminismo y querían vivir desmarcadas del tema. Resulta triste que al final de la cuenta, hoy sí les interese solo por temas costo-eficientes del proselitismo. Me encanta —nótese la ironía— que no les gustaba el feminismo hasta que el feminismo fue una bandera que podían ondear.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la primera mujer presidenta de Colombia resulta ser de derecha, será gracias a los logros del feminismo, a las resistencias de izquierda y, sobre todo, gracias a la mediocridad irrefutable de Gustavo Petro. Si en algún momento coyuntural tengo que votar por Paloma simplemente por estar en contra de este modelo de gobierno, declaro que jamás le perdonaré a Petro haberme llevado a la orilla de tener que votar por una mujer en la derecha.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La vigilancia necesaria: el perfil de Ita María</h3>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img decoding="async" height="1024" width="682" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/ita-2-682x1024.webp" alt="" class="wp-image-128153" style="aspect-ratio:0.6660262568043548;width:330px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí entra la contraparte de <strong>Ita María</strong>, economista de la Universidad Icesi, escritora y <strong>editora de Contenidos y Audiencias en la Revista Volcánicas</strong>. Como cofundadora de <strong>Las Viejas Verdes</strong>, ella combina el análisis económico con una crítica feminista interseccional que la ha llevado a ser autora de obras influyentes como <strong>&#8220;Que el privilegio no te nuble la empatía&#8221; (2020)</strong>. Para Ita María, la figura de Paloma Valencia no representa el feminismo, sino que encarna visiones que ella considera lesivas para los derechos humanos y poblaciones vulnerables, advirtiendo sobre el peligro de capitalizar el momento sin desmantelar las estructuras patriarcales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta contraposición es <strong>dialéctica</strong>. Necesitamos la mirada estructural de Ita María para no dejarnos cooptar por el utilitarismo del poder; no obstante, también necesitamos la disputa de lo posible que señala María Isabel Nieto para evitar la parálisis. Mi invitación es a que asumamos todo esto como un aprendizaje y nos comportemos como mujeres libres; libres para ejercer nuestros derechos sin moralismo partidista ni ideológico. Que las escuchemos a todas, que aprendamos de todas y, al final de la cuenta, decidamos a conciencia. Un criterio es lo único que podemos construir al final del día en esta coyuntura. Mucho nos ha costado ya entendernos como sujetos políticos y ganar nuestro lugar en el mundo como para ahora cargar con el peso de la moralidad partidista. Solo cuando el diseño de lo posible <strong>respete</strong> la realidad de cada mujer, estaremos logrando una verdadera justicia.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128146</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Apr 2026 02:50:56 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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        <item>
        <title>politica ex-céntrica y ciudadanía centrípeta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/politica-ex-centrica-y-ciudadania-centripeta-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp;POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Hernando Llano Ángel. Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas partes al mismo tiempo, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, ella carece propiamente de un centro. Su dinámica es más centrífuga que centrípeta, ella se dispersa y proyecta en todos los ámbitos de la vida social y personal. Desde los más públicos hasta los más íntimos. Con mayor razón en los tiempos que corren donde no queda un vericueto sin su presencia en el espacio físico y en el cibernético con su infinidad de redes sociales, que invaden y buscan continuamente “hackear” nuestras mentes. Por eso quienes se definen como políticos de centro y se obsesionan en forma narcisista por convertirse en su epicentro, dedicándose a fustigar a los extremos, tildándolos de extrema derecha o extrema izquierda -según su propia visión e intereses- tienen demasiadas dificultades para ser escuchados y persuadir a los electores. De alguna forma son víctimas de su anacrónica imagen de la política. Todavía la piensan y sitúan en una especie de plano cartesiano con coordenadas precisas, donde es posible distinguir claramente la derecha de la izquierda, el centro con sus gradaciones de centro derecha, centro izquierda y los extremos antagónicos que se disputan el electorado. &nbsp;A ello agregan en el plano internacional los puntos cardinales de norte y sur, este y oeste. Son incapaces de pensar la política como una correlación de fuerzas que define precisamente el plano en donde ella se desarrolla, así como los diversos lugares y puntos conflictivos, siempre contingentes, donde se desenvuelven sus protagonistas y actores. De suerte que los que ayer se reclamaban de derecha, hoy se mueven hacia la izquierda y viceversa, según sean sus objetivos y aspiraciones electorales. Lo vemos en las actuales campañas electorales, pues ahora resulta que para todos los candidatos la <strong><em>cuestión social</em></strong> y el empleo digno es una de sus máximas preocupaciones, obviamente después de la seguridad. Los que ayer fustigaban el salario vital, hoy salen a defenderlo. Y los que promovían la “Paz Total” hoy la fustigan como un fracaso letal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero la Política no es Topografía</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la política no es topografía, su dinámica vertiginosa e impredecible es más afín con la física cuántica que con la geometría cartesiana. En todo caso, no es susceptible de ser fijada y representada sobre un plano cartesiano y mucho menos ser situada en un punto exacto de intersección entre la abscisa “X” (seguridad) y la ordenada “Y” (cuestión social). La política es una actividad demasiado viva y dinámica para ser sometida a la precisión geométrica y menos aún a la lógica matemática, como bien parece saberlo Roy que no conoce barreras en la búsqueda de votos e ignorarlo Fajardo, atrapado en su lógica matemática e imagen de profesor virtuoso que da clases de moralidad a todos los demás candidatos. &nbsp;Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Si bien es cierto nuestra libertad está cada día más condicionada por los algoritmos y es más susceptible de ser manipulada por la IA y el vértigo de las Fake News en las redes sociales, aún conservamos nuestra capacidad de pensar críticamente y resistirnos a ese oscuro entramado de las elites tecnocráticas, fusionadas con las oligárquicas de la política, que están sustituyendo la democracia por la <strong>Infocracia</strong>, según lo advirtió Byung-Chul Han en su breve ensayo <em>“Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensar críticamente y deliberar públicamente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero mientras seamos capaces de hacer elecciones éticas a partir de nuestra reflexión crítica y la deliberación pública, seremos nosotros quienes definamos qué significa ser de derecha, centro, izquierda o sus extremos y no permitir que solo sean los políticos o la IA quienes nos encasillen en esas categorías según sus ideologías, doctrinas, prejuicios, odios, fobias, intereses y, sobre todo, su obsesión demagógica y megalómana por ganar las elecciones. Más aun en este tiempo de la IA, que pretende definir por nosotros lo que queremos, pensamos y elegimos hasta conducirnos al centro más peligroso de todos, el agujero negro de las decisiones tomadas a partir de las pasiones más devastadoras y letales de la política: el miedo, el odio y la codicia, camufladas bajo doctrinas que se alimentan de ideas supremacistas de orden racial, nacional y de clase, como está sucediendo en Estados Unidos con el credo de MAGA y AMERICA FIRST. Lo más preocupante es que esa parece ser una tendencia exitosa en gran parte del planeta. Porque esa elite tecnopolítica y los asesores de marketing electoral sabe bien cómo deslumbrar y cautivar a las mayorías con consignas altisonantes que promueven líderes demagógicos con supuestas soluciones para todos nuestros problemas que nos conducirán a un “mundo feliz”. Un mundo sin inseguridad, violencia, desempleo, pobreza, enfermedades, así terminen cortándonos la cabeza para salvarnos y ellos llegar al Congreso y la casa de Nariño. Es casi inverosímil que ese carnaval de ilusiones se repita cada cuatro años y que lo celebren quienes más lo sufren, para luego consolarse diciendo “todos los políticos son iguales” o son “los mismos con las mismas”, pero vuelven y votan por ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dígannos al menos un par de verdades</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero resulta que la mayoría de esos políticos, salvo muy contadas excepciones que casi siempre pierden las elecciones, se han pasado toda su vida sin resolver esos graves problemas, dedicados a prolongarlos y agudizarlos. Seguramente por ello ahora aspiran volver una vez más al Congreso e incluso hasta la Presidencia de la República. Son profesionales de la simulación y la incompetencia, cuando no de la contemporización y la celebración de acuerdos clandestinos con la codicia de poderosos grupos empresariales, financieros y criminales, que tras bambalinas “AVALAN” y financian sus costosas campañas electorales. Valdría la pena que en lugar de contarnos cómo nos van a salvar y hacer felices a todos, esos candidatos y candidatas nos dijeran un par de verdades, eso sí antes de las elecciones. Como, por ejemplo: 1) Cuánto valen sus campañas y sus innumerables vallas que oscurecen el horizonte de nuestras ciudades y campos, sus multitudinarias concentraciones populares, sus ágapes y correrías por todo el país, 2) Quiénes los están financiando<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> y, como todos son tan <em>“transparentes, correctos y honestos</em>”, también nos contarán cuáles son los acuerdos a los que han llegado con sus generosos patrocinadores. Si al menos conociéramos públicamente este par de verdades podríamos ir a las urnas con los ojos abiertos y sabríamos hasta qué punto lo que dicen y prometen tiene alguna veracidad o es pura demagogia, para no ir a botar nuestro voto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Responsabilidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro que si somos&nbsp; ciudadanos y nos reconocemos como el <strong><em>epicentro del poder político</em></strong>, no solo como electores situados en la periferia de banderías partidistas, deberíamos responder ese par de preguntas consultando portales como la Registraduría, <a href="https://www.registraduria.gov.co/">https://www.registraduria.gov.co/</a>, y otros que hacen seguimiento a las campañas como la MOE, <a href="https://moe.org.co/">https://moe.org.co/</a>, PARES, <a href="https://www.pares.com.co/">https://www.pares.com.co/</a>, Foro Nacional por Colombia, <a href="https://foro.org.co/">https://foro.org.co/</a>, Ideas para la Paz, <a href="https://ideaspaz.org/">https://ideaspaz.org/</a>, Indepaz, <a href="https://indepaz.org.co/">https://indepaz.org.co/</a>, además de numerosas y valiosas revistas digitales como Razón Pública, <a href="https://razonpublica.com/">https://razonpublica.com/</a>, La Silla Vacía, <a href="https://www.lasillavacia.com/">https://www.lasillavacia.com/</a>, Cuestión Pública, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a> y la Revista Raya <a href="https://www.revistaraya.com/">https://www.revistaraya.com/</a> , entre muchos otros medios digitales no matriculados partidistamente, comprometidos con el rigor analítico y la información a la ciudadanía. Gracias a su consulta y lectura podríamos formarnos un juicio ciudadano responsable y así deliberar públicamente sobre la idoneidad, competencia y decencia de los miles de candidatos y candidatas en campaña, para ir más allá de ese perfil de patriotas, defensores y salvadores de Colombia que todos ellos exhiben sin pudor alguno frente a las cámaras de televisión, entrevistas radiales y vallas publicitarias. Entonces al votar en forma responsable, informada y consciente les demostraríamos que <em>ellos no son el centro de la política</em>, que <em>somos los ciudadanos quienes estamos en el epicentro del poder público</em> y definiremos con nuestro voto quiénes y qué políticas estarán en el <em>centro de la actividad gubernamental</em>, sin dejarnos confundir por esos espejismos de derecha, centro, izquierda y sus extremos tras los cuales ocultan bien sus ambiciones políticas y las de sus patrocinadores, induciendo a millones de cándidos electores a botar su voto en los próximos comicios del 8 de marzo, 31 de mayo (primera vuelta presidencial) y seguramente en la segunda vuelta el 21 de junio.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb">https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126021</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 21:07:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[politica ex-céntrica y ciudadanía centrípeta]]></media:description>
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        <item>
        <title>Política ex-céntrica y ciudadanía centrípeta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/politica-ex-centrica-y-ciudadania-centripeta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, febrero 2026)</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA</strong></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas partes al mismo tiempo, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, ella carece propiamente de un centro. Su dinámica es más centrífuga que centrípeta, ella se dispersa y proyecta en todos los ámbitos de la vida social y personal. Desde los más públicos hasta los más íntimos. Con mayor razón en los tiempos que corren donde no queda un vericueto sin su presencia en el espacio físico y en el cibernético con su infinidad de redes sociales, que invaden y buscan continuamente “hackear” nuestras mentes. Por eso quienes se definen como políticos de centro y se obsesionan en forma narcisista por convertirse en su epicentro, dedicándose a fustigar a los extremos, tildándolos de extrema derecha o extrema izquierda -según su propia visión e intereses- tienen demasiadas dificultades para ser escuchados y persuadir a los electores. De alguna forma son víctimas de su anacrónica imagen de la política. Todavía la piensan y sitúan en una especie de plano cartesiano con coordenadas precisas, donde es posible distinguir claramente la derecha de la izquierda, el centro con sus gradaciones de centro derecha, centro izquierda y los extremos antagónicos que se disputan el electorado. &nbsp;A ello agregan en el plano internacional los puntos cardinales de norte y sur, este y oeste. Son incapaces de pensar la política como una correlación de fuerzas que define precisamente el plano en donde ella se desarrolla, así como los diversos lugares y puntos conflictivos, siempre contingentes, donde se desenvuelven sus protagonistas y actores. De suerte que los que ayer se reclamaban de derecha, hoy se mueven hacia la izquierda y viceversa, según sean sus objetivos y aspiraciones electorales. Lo vemos en las actuales campañas electorales, pues ahora resulta que para todos los candidatos la <strong><em>cuestión social</em></strong> y el empleo digno es una de sus máximas preocupaciones, obviamente después de la seguridad. Los que ayer fustigaban el salario vital, hoy salen a defenderlo. Y los que promovían la “Paz Total” hoy la fustigan como un fracaso letal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero la Política no es Topografía</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la política no es topografía, su dinámica vertiginosa e impredecible es más afín con la física cuántica que con la geometría cartesiana. En todo caso, no es susceptible de ser fijada y representada sobre un plano cartesiano y mucho menos ser situada en un punto exacto de intersección entre la abscisa “X” (seguridad) y la ordenada “Y” (cuestión social). La política es una actividad demasiado viva y dinámica para ser sometida a la precisión geométrica y menos aún a la lógica matemática, como bien parece saberlo Roy que no conoce barreras en la búsqueda de votos e ignorarlo Fajardo, atrapado en su lógica matemática e imagen de profesor virtuoso que da clases de moralidad a todos los demás candidatos. &nbsp;Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Si bien es cierto nuestra libertad está cada día más condicionada por los algoritmos y es más susceptible de ser manipulada por la IA y el vértigo de las Fake News en las redes sociales, aún conservamos nuestra capacidad de pensar críticamente y resistirnos a ese oscuro entramado de las elites tecnocráticas, fusionadas con las oligárquicas de la política, que están sustituyendo la democracia por la <strong>Infocracia</strong>, según lo advirtió Byung-Chul Han en su breve ensayo <em>“Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensar críticamente y deliberar públicamente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero mientras seamos capaces de hacer elecciones éticas a partir de nuestra reflexión crítica y la deliberación pública, seremos nosotros quienes definamos qué significa ser de derecha, centro, izquierda o sus extremos y no permitir que solo sean los políticos o la IA quienes nos encasillen en esas categorías según sus ideologías, doctrinas, prejuicios, odios, fobias, intereses y, sobre todo, su obsesión demagógica y megalómana por ganar las elecciones. Más aun en este tiempo de la IA, que pretende definir por nosotros lo que queremos, pensamos y elegimos hasta conducirnos al centro más peligroso de todos, el agujero negro de las decisiones tomadas a partir de las pasiones más devastadoras y letales de la política: el miedo, el odio y la codicia, camufladas bajo doctrinas que se alimentan de ideas supremacistas de orden racial, nacional y de clase, como está sucediendo en Estados Unidos con el credo de MAGA y AMERICA FIRST. Lo más preocupante es que esa parece ser una tendencia exitosa en gran parte del planeta. Porque esa elite tecnopolítica y los asesores de marketing electoral sabe bien cómo deslumbrar y cautivar a las mayorías con consignas altisonantes que promueven líderes demagógicos con supuestas soluciones para todos nuestros problemas que nos conducirán a un “mundo feliz”. Un mundo sin inseguridad, violencia, desempleo, pobreza, enfermedades, así terminen cortándonos la cabeza para salvarnos y ellos llegar al Congreso y la casa de Nariño. Es casi inverosímil que ese carnaval de ilusiones se repita cada cuatro años y que lo celebren quienes más lo sufren, para luego consolarse diciendo “todos los políticos son iguales” o son “los mismos con las mismas”, pero vuelven y votan por ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dígannos al menos un par de verdades</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero resulta que la mayoría de esos políticos, salvo muy contadas excepciones que casi siempre pierden las elecciones, se han pasado toda su vida sin resolver esos graves problemas, dedicados a prolongarlos y agudizarlos. Seguramente por ello ahora aspiran volver una vez más al Congreso e incluso hasta la Presidencia de la República. Son profesionales de la simulación y la incompetencia, cuando no de la contemporización y la celebración de acuerdos clandestinos con la codicia de poderosos grupos empresariales, financieros y criminales, que tras bambalinas “AVALAN” y financian sus costosas campañas electorales. Valdría la pena que en lugar de contarnos cómo nos van a salvar y hacer felices a todos, esos candidatos y candidatas nos dijeran un par de verdades, eso sí antes de las elecciones. Como, por ejemplo: 1) Cuánto valen sus campañas y sus innumerables vallas que oscurecen el horizonte de nuestras ciudades y campos, sus multitudinarias concentraciones populares, sus ágapes y correrías por todo el país, 2) Quiénes los están financiando<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> y, como todos son tan <em>“transparentes, correctos y honestos</em>”, también nos contarán cuáles son los acuerdos a los que han llegado con sus generosos patrocinadores. Si al menos conociéramos públicamente este par de verdades podríamos ir a las urnas con los ojos abiertos y sabríamos hasta qué punto lo que dicen y prometen tiene alguna veracidad o es pura demagogia, para no ir a botar nuestro voto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Responsabilidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro que si somos&nbsp; ciudadanos y nos reconocemos como el <strong><em>epicentro del poder político</em></strong>, no solo como electores situados en la periferia de banderías partidistas, deberíamos responder ese par de preguntas consultando portales como la Registraduría, <a href="https://www.registraduria.gov.co/">https://www.registraduria.gov.co/</a>, y otros que hacen seguimiento a las campañas como la MOE, <a href="https://moe.org.co/">https://moe.org.co/</a>, PARES, <a href="https://www.pares.com.co/">https://www.pares.com.co/</a>, Foro Nacional por Colombia, <a href="https://foro.org.co/">https://foro.org.co/</a>, Ideas para la Paz, <a href="https://ideaspaz.org/">https://ideaspaz.org/</a>, Indepaz, <a href="https://indepaz.org.co/">https://indepaz.org.co/</a>, además de numerosas y valiosas revistas digitales como Razón Pública, <a href="https://razonpublica.com/">https://razonpublica.com/</a>, La Silla Vacía, <a href="https://www.lasillavacia.com/">https://www.lasillavacia.com/</a>, Cuestión Pública, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a> y la Revista Raya, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a>, entre muchos otros medios digitales no matriculados partidistamente, comprometidos con el rigor analítico y la información a la ciudadanía. Gracias a su consulta y lectura podríamos formarnos un juicio ciudadano responsable y así deliberar públicamente sobre la idoneidad, competencia y decencia de los miles de candidatos y candidatas en campaña, para ir más allá de ese perfil de patriotas, defensores y salvadores de Colombia que todos ellos exhiben sin pudor alguno frente a las cámaras de televisión, entrevistas radiales y vallas publicitarias. Entonces al votar en forma responsable, informada y consciente les demostraríamos que <em>ellos no son el centro de la política</em>, que <em>somos los ciudadanos quienes estamos en el epicentro del poder público</em> y definiremos con nuestro voto quiénes y qué políticas estarán en el <em>centro de la actividad gubernamental</em>, sin dejarnos confundir por esos espejismos de derecha, centro, izquierda y sus extremos tras los cuales ocultan bien sus ambiciones políticas y las de sus patrocinadores, induciendo a millones de cándidos electores a botar su voto en los próximos comicios del 8 de marzo, 31 de mayo (primera vuelta presidencial) y seguramente en la segunda vuelta el 21 de junio.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb">https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126022</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Feb 2026 16:31:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Política ex-céntrica y ciudadanía centrípeta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <item>
        <title>Ese hombre que tú ves ahí&amp;#8230;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ese-hombre-que-tu-ves-ahi/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ninguna canción describe mejor al presidente de Estados Unidos, que aquella titulada “Ese hombre”, cantada con garbo por la española Rocío Jurado. Donald Trump: “Gran necio, estúpido engreído, egoísta y caprichoso”.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Donald Trump, presidente de los Estados Unidos. Imagen tomada de su cuenta oficial en la red social X, antes Twitter. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque mi opinión debe importarle un bledo al presidente de los Estados Unidos, pienso que Donald Trump parece más un invento (defectuoso y a la vez peligroso) de la inteligencia artificial, y no una persona racional que debería comportarse como el presidente de la nación (todavía) más poderosa del globo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin ser psiquiatra, no dejo de preguntarme: ¿Qué clase de complejo de inferioridad lo lleva a hacer lo que hace, a decir lo que dice, a pensar como piensa? Quizás la respuesta no la conozcamos mientras esté vivo y mucho me temo que tampoco después de muerto.&nbsp;Cuando se desclasifiquen los archivos del presente, seremos apenas un recuerdo igual que él. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que queda claro, con todo y lo que está pasando, es que se necesita un solo hombre para arrodillar al mundo, como si el mundo hubiera perdido la voluntad de defenderse. El responsable es <em>ese hombre que tú ves ahí</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Ese hombre que tú ves ahí</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph"><strong>(Se llama Donald Trump)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Que parece tan galante</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph">(Invitó a María Corina Machado a Washington y, por otro lado, hablando sobre su reunión con el presidente Gustavo Petro, pactada para la primera semana de febrero, afirmó lo siguiente: &#8220;La gente de Colombia es increíble&#8221;).</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Tan atento y arrogante</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph"><strong>(Respondió la llamada del presidente colombiano después de llamarlo “enfermo”)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Lo conozco como a mí</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Ese hombre que tú vas ahí</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Que aparenta ser divino</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph"><strong>(Con ínfulas del emperadorcito que se cree dios griego. La revista </strong><em><strong>The New Yorker</strong> </em>afirma <a href="https://www.newyorker.com/news/letter-from-trumps-washington/why-donald-trump-wants-greenland-and-everything-else">en este articulo</a> que el poder global de Donald Trump no tiene límites, salvo uno, dicho por él mismo: <strong>&#8220;Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme&#8221;.&nbsp; </strong></p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-5 wp-block-paragraph"><em>Tan afable y efusivo</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph"><strong>(Tan suave con el régimen venezolano y cortés con la nueva presidenta Delcy Rodríguez)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Solo sabe hacer sufrir</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph"><strong>(Que lo digan el preso Nicolás Maduro y los miles de migrantes deportados)</strong></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Es un gran necio</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph"><strong>(Desconoce la Constitución y las leyes de su país)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Un estúpido engreído</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph"><strong>(Aparte de mentiroso, impulsivo y manipulador)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Egoísta y caprichoso</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph"><strong>(Se quiere robar Groenlandia)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Un payaso vanidoso</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Inconsciente y presumido</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph">(“Todos los excesos de Donald Trump, que van desde las amenazas provocadoras a las burlas groseras, las comparaciones hirientes o los desprecios públicos, dibujan una personalidad narcisista y “alcohólica” como la definio Ssie Wiles, la todopoderosa jefa de gabinete del presidente”, <a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-09/las-palabras-son-las-armas-de-trump.html">escribe Antoni Gutiérrez</a>, consultor político, en El País de España).</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Falso, enano, rencoroso</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph">(En la red abundan los artículos sobre Trump, el mitómano y vengativo. Aunque mide 1,90, destaca más por su baja estatura moral, pues aparece en la lista del pedófilo Jeffrey Epstein).</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Que no tiene corazón</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph"><strong>(Y si lo tiene es de piedra)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Lleno de celos</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph"><strong>(Por el petróleo ajeno)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Sin razones ni motivos</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Como el viento impetuoso</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Pocas veces cariñoso</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph"><strong>(Sabrá Mandrake o Melania Trump)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Inseguro de sí mismo</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph"><strong>(Pero tiene plata y ya sabemos que el que tiene plata, marranea&#8230; y quiere más)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Soportable como amigo</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph"><strong>(Y ni siquiera, porque a Elon Musk, el Rey Midas de la tecnología, lo sacó a empellones de la Casa Blanca, después de ser mejores amigos)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Insufrible como amor</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph"><strong>(Insoportable como enemigo, porque la palabra amor no figura en su vocabulario)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Ese hombre que tú ves ahí</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Que parece tan amable</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph"><strong>(Pero en realidad es fastidioso e irritante por autócrata, racista, misógino, xenófobo y aporofóbico)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Dadivoso y agradable</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph"><strong>(Más bien desagradable: Perdonó a Juan Orlando Hernández, el expresidente de Honduras que cumplía una pena de 45 años de prisión en EE.UU. por narcotráfico)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Lo conozco como a mí</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Ese hombre que tú ves ahí</em></p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Que parece tan seguro</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph"><strong>(De seguro se está llevando el mundo por delante)</strong>.</p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>De pisar</em> <em>bien por el mundo</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph"><strong>(Pisotear debemos decir)</strong> </p>



<p class="has-large-font-size wp-block-paragraph"><em>Solo sabe hacer sufrir.</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph">(Lo último: Anunció ataques por tierra en México para desmantelar el narcotráfico, aunque después de los bombarderos en Venezuela, ahora necesita el permiso del Congreso. Que no se confíen Colombia, ni el presidente Gustavo Petro).</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><strong>Espere mañana en este blog:</strong> <em><strong>¿A cuál de los presidenciables beneficia la intromisión&nbsp;de EE.UU. en Venezuela?</strong></em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Rocio Jurado - Ese Hombre (Cover Audio)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/HbDEY0VGnIM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124467</guid>
        <pubDate>Sat, 10 Jan 2026 13:04:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/01/ZETA-ZETA-TRUMP.jpg?w=400" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ese hombre que tú ves ahí&#8230;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>Del derecho a los deberes de la filosofía</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/del-derecho-a-los-deberes-de-la-filosofia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El filósofo colombiano Leonardo Tovar González, miembro de la Sociedad Colombiana de Filosofía y Doctor Honoris Causa en educación por la Universidad Pedagógica Nacional,  nos presenta esta interesante reflexión sobre los deberes de la filosofía, entre ellos, el de la duda, el cuidado y la interpelación. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Con inadvertido antecedente en Simón Bolívar, en junio de 2024 desde la “Sociedad Colombiana de Filosofía” se propuso que en la “Ley Estatutaria de Educación” que por entonces se debatía en el Congreso de Colombia se incluyese un artículo destinado a reconocer el derecho a la filosofía, las ciencias sociales y las humanidades, “como áreas imprescindibles para la formación ciudadana integral de las personas y la sociedad en su conjunto”. Al haber quedado esta norma en el aire a causa de que diferencias insalvables entre el gobierno y la oposición dieron al traste con el proyecto legislativo en que se inscribía, retomamos aquí la propuesta de formación filosófica pluralmente entendida como eje educativo de una sociedad democrática, en consonancia con las orientaciones de Kant, Dilthey y Nussbaum, entre otras voces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero precisamente por esta misión formativa, el derecho a la filosofía no se puede restringir a licencia para el ocio creativo, por así decir, ni confundir con prerrogativas para los saberes humanísticos y sociales, en desmedro de otros campos de la inteligencia y el obrar humanos. Al propender por una educación filosofante, en las complementarias acepciones de una educación orientada filosóficamente y una educación con contenidos filosóficos, apelamos también a los “deberes de la filosofía”, pues sin las actitudes, aptitudes y responsabilidades emanadas de una genuina formación filosófica, la educación se reduce a mero adoctrinamiento y la vida social a puros entrenamiento y entretenimiento, como sucede hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el primer apartado, se ubica históricamente la necesidad del derecho a la filosofía en el contexto colombiano (1). A continuación, se indaga por la proyección del derecho filosófico en el deber de la filosofía (2). Por último, se postulan el cuidado, la interpelación y la duda como deberes de una educación filosófica al servicio de una sociedad democrática (3).</p>



<h2 class="wp-block-heading">1. El derecho de la filosofía</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro del proyecto de Constitución de la naciente República de Colombia que en febrero de 1819 presentó en Angostura (hoy Ciudad Bolívar, Venezuela), el Libertador propuso un poder moral, a modo de complemento ético y educativo de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Entre los órganos de este cuarto poder, incluyó la creación de un Instituto de Filosofía, que por medio de la enseñanza de textos literarios se encargase de educar a los ciudadanos de la nación recién independizada de España en las buenas costumbres y en el respeto a las leyes como garantía del orden y la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con tácita inspiración en aquella iniciativa bolivariana, más de dos siglos después se buscó incorporar en la normatividad educativa la declaración del derecho a la filosofía, en una comprensión amplia que más allá de la hermenéutica especializada de los escritos filosóficos ilustres, se extiende al trabajo de los saberes sociales (sociología, antropología, historia, entre otros) y de los saberes humanísticos (filología, literatura, estética, etc.). El texto completo de aquel artículo, que en su momento recibió significativo apoyo de la comunidad académica nacional, reza así:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Artículo:&nbsp; Formación en filosofía, ciencias sociales y humanidades: se debe garantizar en todos los niveles y modalidades del sistema educativo colombiano el derecho de todas las personas a la formación en filosofía, ciencias sociales y humanidades, como áreas imprescindibles para la formación ciudadana integral de las personas y la sociedad en su conjunto, en el marco del Estado social democrático de derecho definido por la Constitución Política. Los nuevos retos culturales, sociales, económicos, ambientales, científicos y tecnológicos, entre otros, exige que se cuente con una formación sólida en filosofía, ciencias sociales y humanidades, de modo que se cuente con herramientas, capacidades, conceptos, teorías y comprensiones suficientes para que el abordaje y desarrollo que implican los nuevos retos se den de modo integral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto con el desarrollo y formación sólida en dichos campos, bajo la perspectiva de diálogo de saberes se buscará la articulación de los contenidos disciplinarios globales, latinoamericanos y nacionales con la memoria y las tradiciones culturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;A través de la garantía del derecho en estas áreas se promoverá la apropiación y desarrollo de las distintas tradiciones y enfoques disciplinares y de pensamiento, junto con el diálogo de perspectivas situadas, que permita abordar, comprender, problematizar, cuestionar e intervenir en los entornos y problemas tanto de las disciplinas mismas como de los distintos contextos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con dicha iniciativa, se procuraba consolidar el estatuto normativo de la enseñanza de la filosofía dentro del sistema educativo colombiano, de manera que de su presencia obligatoria pero marginal en el nivel medio se avanzase a que fuera parte estructural de la educación democrática, pluralista e incluyente buscada para el país. La integración con el campo amplio de las humanidades y los saberes sociales revela que antes que la defensa de un área disciplinaria particular se alentaba una formación comprehensiva que articulara los aprendizajes del qué y del cómo de la ciencia y la técnica con las indagaciones humanistas y sociales sobre el por qué y el para qué.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desafortunadamente, tanto el Instituto filosófico dos siglos atrás como la promulgación del derecho a la filosofía se truncaron, ayer como hoy porque los tiempos no eran propicios. En sus consideraciones, los delegados de la Asamblea Constitucional de Angostura elogiaron el proyecto del Libertador, pero estimaron que la guerra en curso contra la metrópoli no ofrecía el momento apropiado para instaurar instituciones tan idealistas y optaron por aplazar el poder moral y su componente filosófico para cuando hubiere circunstancias más favorables. Y en el presente, la proyectada ley estatutaria se malogró a causa de la resistencia ejercida por el sindicato de educadores oficiales frente a la evaluación de los docentes públicos y a la participación del sector privado en la gobernanza educativa, con lo cual el decreto filosófico se extinguió por pura sustracción de materia normativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como se sabe, desde el segundo semestre de 2024 el Ministerio de Educación renunció a proseguir en el intento de una transformación de fondo de las leyes y políticas educativas nacionales y ha optado por concentrarse en fortalecer la oferta en la educación superior pública gratuita y universal, mediante el aumento y aseguramiento de la financiación, la ampliación de la infraestructura y el incremento de los cupos estudiantiles en las instituciones oficiales de educación superior.&nbsp; En contravía de las políticas neoliberales aplicadas en las administraciones anteriores, que mediante subsidios y créditos a la demanda estudiantil implicaban, según los voceros del actual régimen, una indebida transferencia de recursos públicos a las instituciones privadas de educación superior, el gobierno desea responder de modo más efectivo a las expectativas de la base estudiantil que fue crucial para su elección en 2022 y promover así la continuidad del programa progresista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero aparte de tácticas electorales o disputas macroeconómicas, no debe olvidarse que la educación es un derecho público, con independencia de que esté a cargo de entidades oficiales o privadas. Por tanto, su ejercicio no puede ser conculcado por la codicia empresarial, pero tampoco anulado en la práctica a causa de la desidia, ineficacia o corrupción de los agentes estatales. Y si el objetivo último apunta a la nacionalización de la educación en Colombia, como temen unos y tal vez aspiran otros, debe asegurarse que el capital material, institucional y humano alcanzado en las mejores prácticas de la educación privada sea incorporado en la gestión pública de la educación como bien común, pues de lo contrario se profundizará la brecha que se desea cerrar entre una educación cualificada muy onerosa para unas ínfimas élites adineradas y otra educación pública gratuita pero con disímiles índices de calidad para el grueso de la población, que según investigaciones como la recogida en “La quinta puerta” es precisamente lo que sucede en la actualidad para la gran mayoría de la población. Ni en la educación ni en otros campos, los problemas sociales se resuelven por la simple sustitución de una tecnocracia liberal de derecha supuestamente técnica pero al parecer sin sensibilidad social por una tecnocracia de izquierda que se declara muy sensible a las necesidades del pueblo pero quizás no cuenta siempre con suficientes capacidades técnicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para justificar su énfasis en los medios y la postergación indefinida de la reforma educativa estructural, el economista Daniel Rojas ha insistido desde su posesión al frente del Ministerio en que el amor está en el presupuesto, pues sin financiación no hay derecho efectivo, pero nos tememos que sin clarificar los principios y valores que sirven de fines a las políticas educativas, tampoco hay posibilidad efectiva de debatir sobre la orientación de los recursos físicos y pecuniarios que sirven para el cumplimiento de las metas educativas. Si el autodenominado gobierno del cambio desea dejar un legado histórico para la transformación educativa en Colombia, no puede conformarse con meros cálculos controvertibles sobre cupos y partidas en el nivel terciario, sino debe avanzar hacia una propuesta de fondo sobre el sentido de la educación en nuestro país como factor imprescindible para la transformación social, más allá del llano lema propagandístico reiterado por el funcionario en reciente entrevista de que la educación es un derecho inalienable y no un simple servicio comercializable. Así sea desde la preeminencia del sector público, el cálculo utilitarista sobre costos y beneficios universitarios no puede soslayar los factores esenciales sobre el sentido de la educación integralmente considerada. Como señalaba la también economista Mariana Mazzucato en la conferencia que en octubre de 2024 dictó en la Universidad del Valle durante la Cop 16 celebrada en Cali:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“la filosofía, ¿dónde se estudia la filosofía? … Se piensa que la escuela pública es para todos, pensamos las cosas concretas, matemáticas, ciencia, inglés, computadores, sin pensar que estas mismas personas …necesitan también capacidades críticas para exigir responsabilidad al sistema …para estar seguro de que el sistema mismo está trabajando bien para el público…. La escuela pública a nivel de Liceo debería armar a los estudiantes de ser parte activa de la sociedad y de pensar en modo crítico” (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZjFgZ74YAuA">https://www.youtube.com/watch?v=ZjFgZ74YAuA</a>)</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Si hoy recordamos en América Latina a don Andrés Bello al frente de la Universidad de Chile en el siglo XIX y a inicios del siglo XX a José Vasconcelos al frente de la Secretaría de Educación en México, no se debe a las medidas administrativas y financieras que adoptaron, sino a que trazaron un derrotero político, cultural y filosófico a la educación puesta a su cuidado, erigiéndose así en modelos para todo el continente. Sin pretender agotar la cuestión, es aquí donde deseamos recuperar la iniciativa del Libertador implícitamente asumida en el derecho a la filosofía postulado en la frustrada ley estatutaria como garantía “&#8230;para la formación ciudadana integral de las personas y la sociedad en su conjunto, en el marco del Estado social democrático de derecho definido por la Constitución Política”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">2. Hacia el deber de la filosofía</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La inspiración netamente filosófica del derecho a la filosofía se remonta a “El conflicto de las facultades” de 1798, obra en la que Kant defiende los fueros de la facultad menor de filosofía frente a las facultades universitarias mayores de teología, derecho y medicina. De paso, apuntemos que, al extender la formación en filosofía a los saberes humanos y sociales, en el artículo legal pergeñado se coincide con la comprensión amplia de la filosofía en esa obra, que no se restringe a la exégesis de los textos ilustres de la tradición filosófica como suele entenderse actualmente en los departamentos de filosofía, sino abarca la amplia gama de saberes sobre la sociedad y la cultura, con extensión a lo que hoy denominamos ciencias básicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más recientemente, fue Jacques Derridá en los años ochenta del siglo pasado quien llamó a reconocer el “privilegio” del derecho a la filosofía, tal como se puede consultar en la traducción de la catedrática chilena Carolina Ávalos. Con su característica minuciosidad hermenéutica, el filósofo franco-argelino interpreta los múltiples sentidos y usos de la expresión “derecho a la filosofía”. Entre las inagotables variaciones que concibe, queremos destacar el carácter eminentemente jurídico que le confiere a la noción, en el que el ámbito de significación está enmarcado en el discurso de los derechos humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no se trata de apelar a la formalización de un presunto derecho natural a la filosofía emanado, por ejemplo, de la “philosophia perennis” escolástica o de la “metafísica natural” inscrita por Kant en la naturaleza humana, sino de la reivindicación efectiva de una aspiración histórica que, insistamos, no se agota en la filosofía académica. Relacionando con lo desarrollado por Ángelo Papacchini en su obra de 1994 “Filosofía y derechos humanos”, se puede hablar efectiva y no sólo retóricamente de “derecho a la filosofía” si lo relacionamos con el proceso de lucha por el reconocimiento de las condiciones de una vida social digna: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“los derechos humanos son reivindicaciones de unos bienes primarios considerados de vital importancia para todo ser humano, que concretan en cada época histórica las demandas de libertad y de dignidad. Estas reivindicaciones van dirigidas en primera instancia al Estado, y están legitimadas por un sistema normativo o simplemente por el reconocimiento de la comunidad internacional” (1994, p. 22).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En esta inserción del derecho filosófico dentro del “lenguaje de los derechos”, podemos preguntarnos de qué derecho se trata. Recordando la clasificación de los derechos humanos que expone el filósofo italo-colombiano en aquel libro, ¿el derecho a la filosofía es un derecho liberal fundado en la llamada “libertad negativa” de no coacción personal, o es un derecho democrático basado en la “libertad positiva” de participación política, o es un derecho socio-económico fincado en la “igualibertad” de garantizar los bienes materiales y culturales de existencia? Que todos tengamos derecho a profesar la filosofía de nuestra preferencia sin imposiciones privadas o públicas parece alinearse con la primera categoría, mientras la capacidad filosófica para el consenso y el disenso en la asamblea pública se emparenta más con los derechos de participación, a la vez que las garantías económicas y sociales para el ejercicio profesional del filosofar y la protección de las instituciones destinados a su enseñanza se vinculan en especial con la tercera clase de derechos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El “derecho a la filosofía” se despliega en estas y otras aplicaciones pero no se agota en ellas. Tampoco concierne primordialmente a un desarrollo del derecho social a la educación pública especificado en la enseñanza de la filosofía, sino al reconocimiento institucional del filosofar como soporte de una sociedad democrática, de la misma manera que la Declaración de los Derechos Humanos antes que formalizar los derechos que se desprenderían de la naturaleza humana, los estatuye mediante el acto de su declaración. Aplicando la conocida expresión de Hannah Arendt, estimamos que el “privilegio” que reclamaba Derridá reside en que el filosofar se constituye en condición para tener derechos. En el último apartado, indagaremos por los deberes que se derivan de este derecho a la filosofía así entendido.</p>



<h2 class="wp-block-heading">3. Cuidar, interpelar, dudar: deberes de la filosofía.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Puntualizado lo anterior, desentrañaremos ahora los “deberes de la filosofía”, tanto en el sentido objetivo de la filosofía como objeto de la educación (la enseñanza de la filosofía como deber educativo) como subjetivo&nbsp; de “los deberes” que le corresponde atender a la educación en filosofía (los aprendizajes filosóficos que deben enseñarse). Para comenzar por la primera variante, en ningún momento se trata de seleccionar un sistema filosófico particular para adoctrinar con este a la población según las conveniencias de un determinado régimen sociopolítico, sin que creamos que es posible ni deseable una educación doctrinariamente aséptica y filosóficamente neutra. Lejos de una determinada filosofía pero también de cualquier filosofía, se trata de establecer los aprendizajes filosóficos, o si se prefiere en términos pedagógicos, las “competencias filosóficas” más apropiadas para la formación de la ciudadanía en el seno de un “Estado social-democrático de derecho”, según el principio de la Constitución Política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Exploraremos entonces algunos de los deberes de la filosofía que se desprenden del derecho a la filosofía, englobada con los saberes sociales y humanos. Retomando la expresión de Derridá, ¿por qué el Estado debe garantizar de manera especial la enseñanza del filosofar dentro del sistema educativo y dentro de la sociedad, como quedaba consignado en el artículo sugerido en la ley estatutaria? Aunque&nbsp; hace parte de lo que se busca, el asunto va más allá de que personas con vocación filosófica y humanística dispongan de las condiciones institucionales y materiales para dedicarse a las investigaciones filosóficas de su predilección, o que reciban más apoyo los centros de formación filosófica tanto en la modalidad de estudios profesionales como de docencia, o que se amplíen las oportunidades de trabajo gracias a la extensión de las clases de filosofía y temas afines en todos los pénsumes de colegios e instituciones de educación superior.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin negar la importancia de afinar el desempeño didáctico, tampoco creemos que la solución consista en que deleguemos las responsabilidades filosóficas a las ciencias de la educación y la pedagogía, cuando en realidad estas mismas requieren de dilucidar su horizonte filosófico. Ni se trata de cohonestar con una renovada sofística como la que pulula como filosofía en las redes sociales y recibir patente para opinar sin ningún control sobre lo divino y lo humano. Como alertaba Daniel Herrera Restrepo, el discurso filosófico se reconoce porque no se pronuncia de manera aleatoria sobre cualquier tema según los humores e intereses cambiantes de quien lo enuncia, como sucede a menudo en las columnas de prensa y en los podcast, sino responde a una unidad de fondo tanto en los temas como en los enfoques, pero sobre todo en las preguntas adoptadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, más allá de poder dictar más cursos sobre temas filosóficos, el derecho a la filosofía concierne a cómo el “ethos filosófico” estructura las creencias, palabras y acciones de las gentes como condición de posibilidad para la libertad de las personas, la justicia social y el cuidado de la vida. Sin negar la fecundidad de otros acercamientos filosóficos, tomaremos como guía las llamadas “reglas del sensus communis” postuladas por Kant en el § 40 de la “Crítica de la facultad de juzgar”. Reiterando lo que críticos de la Modernidad como Adorno, Foucault y entre nosotros Estanislao Zuleta señalaron en su momento, las tareas pendientes de la educación siguen siendo “pensar por cuenta propia” (educación para la libertad), “pensar en el lugar de cada otro” (educación para la justicia) y “pensar de manera consecuente” (educación para el cuidado de la vida). Y si relacionamos cada una de estas reglas con los tres conflictos intra-universitarios que reconstruye Kant en “El conflicto de las facultades”, podemos disponer de una pauta hermenéutica para relacionar los deberes asignados a la enseñanza de la filosofía con el filosofar como deber de la educación y de la sociedad en general, en el marco amplio y complejo de la educación filosófica.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El deber del cuidado</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Invirtiendo el orden asignado por Kant, empezaremos por la regla del pensar consecuente, que más allá de la coherencia formal en el pensamiento, apunta a que nuestras acciones sean plenamente responsables con nuestra condición de seres sentipensantes finitos. En el “Conflicto de las facultades” esto se proyecta al capítulo final dedicado a la medicina, en el que la filosofía provee de consejos (imperativos hipotéticos de prudencia) como “respirar bien”, “dormir bien” y “comer bien” que motivan la preservación de la salud del cuerpo (salud mental incluida) y ayudan a prevenirlo de la enfermedad. Rebasando el antropocentrismo kantiano, se configura la enseñanza filosófica del cuidado, que en nuestros días se proyecta a la responsabilidad plena con la potenciación de la vida en su rica pero agotable variedad, tal como se debate en las conferencias mundiales sobre medio ambiente y biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como se trata de un actuar prudencial, el pensar consecuente debe ponderar las responsabilidades a largo, mediano, corto e inmediato plazo con las exigencias de la conservación y las necesidades y urgencias de cada día, no sólo por quienes gestionan las políticas públicas a diferente escala, sino frente a las decisiones mismas de las personas y las comunidades en su transcurrir habitual. En síntesis, el deber de garantizar y orientar una genuina educación filosófica para cuidar, ser cuidados y autocuidarse se erige en responsabilidad para la conservación y promoción de la vida en el seno de la naturaleza, dentro de una amplia asunción de nuestra corporeidad. Como se señaló en México en la propuesta de la “Sociedad del cuidado” formulada durante la “XVI Conferencia Regional sobre la Mujer en América Latina y El Caribe” desarrollada en agosto de 2025:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"> “Situar el cuidado de las personas y del planeta en el centro, como propone el paradigma de la sociedad del cuidado, implica reconocerlo como un bien público, es decir, como un bien cuya provisión beneficia al conjunto de la sociedad…sosteniendo tanto la vida como el funcionamiento de la economía y garantizando así…un futuro más inclusive y sostenible” (citado por RUÍZ NAVARRO, Catalina “La sociedad del cuidado” El Espectador, Bogotá, jueves 28 de agosto de 2025, p.16)</p>
</blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El deber de la interpelación</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Pasando ahora a la regla del pensar ampliado, estimamos que “pensar en el lugar de cada otro (y otra)” puede vincularse de manera especial con el mundo de las relaciones políticas abordado por Kant en la segunda parte de “El conflicto de las facultades” y en otros escritos como “Hacia la paz perpetua”. Tanto en la esfera nacional de las relaciones entre los ciudadanos y de estos con el Estado, como en la esfera internacional de las relaciones entre los Estados y de los seres humanos entre sí como integrantes de una sociedad cosmopolita, el criterio último que posibilita la justicia política reside en el principio de publicidad, que pone la libre comunicación como principio de una república en que la voluntad del legislador emane de la voluntad general de la ciudadanía, ampliada virtualmente a la humanidad en su conjunto. Y para alcanzar esto, se defiende el derecho de los filósofos a servir de puente entre los fueros de la razón, que no son otros que los genuinos intereses del pueblo, y las decisiones del gobernante, no para sustituirlo, como vanamente aspiraba Platón con la figura del rey-filósofo, sino para garantizar la justicia de la administración pública al recoger los intereses de la comunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De manera análoga a la actualización de la primera regla, aquí hay que salir de la concepción elitista de la figura del filósofo y propugnar como deber en una sociedad democrática por una educación filosófica universal que cultive el potencial de todas y cada una de las personas para interpelar a las autoridades y los sectores dominantes en el reconocimiento efectivo de los derechos de las víctimas de las injusticias sociales, no negando los propios derechos pero sí descentrándose de los propios intereses para abrirse a los de los demás, en uno y otro caso siempre que sean compatibles con los derechos de la humanidad.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El deber de la duda</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Y después de haber esbozado la educación del cuidado como deber filosófico para la protección de la vida y la enseñanza de la interpelación como deber filosófico para la justicia en una sociedad democrática, formularemos el deber filosófico de la pedagogía de la duda como tarea educativa de la filosofía en aras de motivar la libertad de las personas morales. Aquí opera la primera máxima del sensus communis, que recoge el llamado a pensar por cuenta propia expresado por Kant en su opúsculo de 1784 “Respuesta a la pregunta Qué es la ilustración?” Pero contra lo que podría suponerse a primera vista, en ningún momento implica una licencia a pensar de cualquier manera según el capricho del propio arbitrio. Contra el voluntarismo de cierto libertarismo tan irresponsable como superficial, las tres reglas se hallan concatenadas, de modo que pensar y actuar de manera autónoma requiere de desarrollar la capacidad para considerar las posiciones ajenas e incluso extrañas, y la voluntad para obrar en consecuencia. La duda, que en el “Conflicto de las facultades” se alza como antídoto contra el fanatismo y la superstición que Kant detectaba en la teología clerical, se aplica hoy en especial a las ideas mal fundadas y falsas verdades que circulan en la sociedad, en especial a través de los canales digitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, debe aclararse que educar para la duda no equivale a sembrar una desconfianza sistemática hacia la ciencia y las instituciones, sino al contrario, formar el criterio para discernir las condiciones de verdad de las distintas posiciones científicas, políticas o de cualquier orden. En contra de la aceptación a-crítica de cualquier dogma, una educación en filosofía y una educación con impronta filosófica deben formar en el espíritu de un sano escepticismo, que no es lo mismo que renunciar a toda creencia y optar por un eclecticismo cómodo o por un relativismo perezoso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como advierte Kant en “Cómo orientarse en el pensamiento” (17l86), se trata de someter toda fe (sacra o profana) al examen de la razón, entendida no como un tribunal exterior que impone su autoridad sobre las opiniones aisladas de los creyentes (función de las iglesias, academias y conciliábulos), sino como la autoridad emanado del libre juicio de cada cual en diálogo con la razón de cualquier otra persona, dentro de una honesta interacción.&nbsp; Según puntualiza Damián Pachón en reciente columna:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"> “la crítica … es sospecha, se basa en la duda, en el escepticismo; descree de los dogmas, de las ideas definitivas, desconfía. La crítica, pues, es el mejor antídoto contra el absolutismo y el dogmatismo; es necesaria para pensar mejor, para hacernos preguntas y plantear problemas inéditos, para pensar por «fuera de los límites y de los marcos de sentido establecidos» y para «descolonizar la mente». La crítica es necesaria para cuestionar el poder político, la normalidad patológica que nos envuelve, los medios de comunicación y la información que nos ofrecen. De esta manera, también, podemos acuciar la imaginación para mejorar el mundo en el que vivimos…” (agosto 23 de 2025).</p>



<h2 class="wp-block-heading">Conclusión</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para culminar, es palpable que esta propuesta sobre los deberes con la filosofía y de la filosofía trasunta una concepción edificante sobre el filosofar, afín a la “moralidad” formal kantiana cuestionada por Hegel desde la “eticidad” histórica. Desde luego, no es el momento de entrar en esta discusión, así que sólo apuntaremos que la defensa normativa de un “derecho a la filosofía” exige que la educación filosófica asuma sus responsabilidades en la búsqueda entrelazada de una existencia humana más libre, una sociedad más justa y una vida más sustentable, de igual modo que el derecho a la paz implica el deber de preservarla. Sin perjuicio de adoptar posiciones de corte más realista o pragmático sobre uno y otro, aquí se articulan de manera estrecha el derecho-deber de la filosofía y el derecho-deber de la paz, en la medida que los deberes filosóficos de la enseñanza de la duda contra el dogmatismo y el despotismo, la enseñanza de la interpelación en nombre de las víctimas y la enseñanza del cuidado global de la vida se constituyen en condiciones para la paz con las personas, con la sociedad y con la naturaleza. En lenguaje kantiano, se trata del ejercicio del uso público de la razón, o de lo que hemos llamado “pensar en tiempo real”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">ÁLVAREZ GALLEGO, Alejandro “Tendencias de la educación superior en Colombia” Bogotá, conferencia en la Maestría en Educación de la Universidad Javeriana, 25 de febrero de 2025, 1;45;22.</p>



<p class="wp-block-paragraph">ARENDT, Hannah “The origins of totalitarianism&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;New York: Meridian Books, 1958 (1° ed. 1951), “The perplexities of Rights of Man”, 290- 302.</p>



<p class="wp-block-paragraph">BOLÍVAR, Simón “Doctrina de El Libertador Simón Bolívar” Caracas: Biblioteca Ayacucho, 2009, sobre el poder moral, pp. 148- 155. Edición digital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">CÁRDENAS, Stella “La ley estatutaria de la educación y la transformación educativa” Le Monde Diplomatique Colombia, julio de 2024, versión digital. </p>



<p class="wp-block-paragraph">CORTÁZAR, Roberto y CUERVO, Luis Augusto (compiladores) “Actas del Congreso de Angostura 1919-1820” edición digital, tomada de la edición de la Presidencia de la República de Colombia, 1988. En especial “Acta 139 del 11 de agosto de 1819”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">DERRIDÁ, J. “Privilegio, o del derecho a la filosofía” (1990, trad. Carolina Ávalos) Universidad Austral de Chile, 2023, 136 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">DILTHEY, John “Democracia y educación” (original inglés 1916) Madrid: Morata, 1998, 320 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">DUZÁN, María Jimena “Con Petro la educación pública se fortaleció, pero…” Entrevista con el ministro de educación Daniel Rojas Medellín, videopodcast A fondo, emitido el miércoles 17 de septiembre de 2025, 48:05. </p>



<p class="wp-block-paragraph">GARCÍA VILLEGAS, Mauricio; CÁRDENAS, Juan; FERGUSSON, Guillermo “La quinta puerta. De cómo la educación en Colombia agudiza las desigualdades en lugar de remediarlas” Bogotá: Ariel, 2021, 327 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">KANT, Immanuel “Contestación a la pregunta ¿Qué es la Ilustración? (1784, trad. Roberto R. Aramayo, ISEGORÍA, Madrid, /25 (2001), pp. 287-291. </p>



<p class="wp-block-paragraph">KANT, Immanuel “Cómo orientarse en el pensamiento” (1786, trad. Carlos Correas) Buenos Aires: Leviatán, 1982, 71 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">KANT, Immanuel Crítica del discernimiento (1790, trad. Roberto Rodríguez Aramayo y Salvador Mas) Madrid: Machado Libros, 2003, pp. 197- 241.</p>



<p class="wp-block-paragraph">KANT, I. “Sobre la paz perpetua” (1795, original alemán <em>“Zum ewigen Frieden: Ein philosophischer Entwurf”</em>, trad. José Luis Abellán) Madrid: Tecnos, 1998, 69 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">KANT, I. El conflicto de las facultades (original alemán 1798, trad. Roberto R. Aramayo) Madrid: Alianza, 2003, 238 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">KANT, E. En defensa de la Ilustración (selección de opúsculos, 1784- 1798, introducción José Luis Villacañas, traducción Javier Alcoriza y Antonio Lastra) Barcelona: Alba Editorial, 1999, 408 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">MAZZUCATO, Maríana “Crecimiento inclusivo y sostenible”, conferencia en la Universidad del Valle, 29 de octubre de 2024, 1:59:24. Pasaje 1:51:31 a 1:53:24). <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZjFgZ74YAuA">https://www.youtube.com/watch?v=ZjFgZ74YAuA</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">NUSSBAUM, Martha “Sin fines de lucro. ¿Por qué la democracia necesita de las humanidades” Buenos Aires: Katz, 2010, 199 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">PACHÓN, Damián “¿Qué es eso del pensamiento crítico?” blog &#8220;Filosofía y coyuntura&#8221; de El Espectador, edición digital, 23 de agosto de 2025. </p>



<p class="wp-block-paragraph">PAPACCHINI, A. “Filosofía y derechos humanos” Cali: Universidad del Valle, 1994, 373 p.</p>



<p class="wp-block-paragraph">PETRO URREGO, Gustavo “Alocución presidencial. Logros en la educación” Bogotá, martes 2 de septiembre de 2025, 1:25, 14. Youtube. </p>



<p class="wp-block-paragraph">ROJAS, Daniel “Informe de datos de educación superior en Colombia”, emitido el 31 de julio de 2025, 1:18:15. YouTube.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">RUÍZ NAVARRO, Catalina “La sociedad del cuidado” El Espectador, Bogotá, jueves 28 de agosto de 2025, p.16.</p>



<p class="wp-block-paragraph">VARGAS, E. Juliana y PRADA. Maximiliano “Sobre el olvido del derecho a la filosofía en la ley estatutaria de educación” en el Blog &#8220;Filosofía y coyuntura&#8221;, de Damián Pachón Soto, El Espectador, Bogotá, publicado el 11 de junio de 2024. </p>



<p class="wp-block-paragraph">VARGAS, E. Juliana; ÁVALOS, Carolina; PAREDES, Diana Melisa “Cuál es el balance de la acción política en torno al derecho a la filosofía y su impacto en la sociedad”, pánel emitido en “El puente” de Uniminuto Radio el miércoles 6 de noviembre de 2024, 50:14. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Una versión preliminar de este texto se expuso en el foro “¿Cuál es la educación filosófica que necesita Colombia?, realizado entre el 7 y el 8 de noviembre de 2024 por el Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle en Cali.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120635</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Sep 2025 23:30:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/09/leo.jpg?w=478" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Del derecho a los deberes de la filosofía]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">120635</post-id>    </item>
        <item>
        <title>POR QUÉ SE PARECEN PETRO Y TRUMP</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/por-que-se-parecen-petro-y-trump/</link>
        <description><![CDATA[<p>Yo escucho a Trump e inmediatamente me viene a la memoria Petro. Y no es por lo que son; ambos presidentes de sus países, ni por lo que hacen, sino por lo que dicen y por la forma en que lo hacen. Ambos se ven a sí mismos situados en lo alto de una montaña, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Yo escucho a Trump e inmediatamente me viene a la memoria Petro. Y no es por lo que son; ambos presidentes de sus países, ni por lo que hacen, sino por lo que dicen y por la forma en que lo hacen. Ambos se ven a sí mismos situados en lo alto de una montaña, desde donde sin preámbulos o explicaciones van literalmente escupiendo lo que piensan o sienten, que les sale cargados de emocionalidad y con poca o ninguna reflexión. No expresan explicaciones o análisis, solo sentimientos de grandeza y de irrealidad por creer ambos, que sus caprichos se vuelven realidad porque sí, como si estos fueran una varita mágica que todo lo transforma. O talvez lo que quieren es simplemente eso, hacer ruido, incomodar, afirmar su poder y nada más.<br>Obran creyendo que su capricho es ley, una orden que se cumple y para ello cuentan con su corte de incondicionales, listos para convertir en realidad, los sueños o caprichos del líder, iluminado y mesiánico, con el cual no se discute, simplemente se obedece, en un escenario radicalmente antidemocrático y antiliberal, aunque se autoproclamen demócratas ejemplares, pero la realidad es otra, pues si bien la democracia exige un ejercicio de autoridad, no es como la de ellos; la tarea, que ellos no hacen, es compaginar democracia, que no es libertinaje, con la necesaria autoridad, ejercida de manera democrática, ni arbitraria ni autoritaria. Esa tarea pone en juego y mide el talante democrático de las personas y de los gobiernos.<br>El escenario de la decisión política, Trump y Petro, lo han convertido en uno de fuegos artificiales, de fuegos fatuos, con mucho brillo y estruendo y nada más, que se lo traga la oscuridad de la realidad, con la misma rapidez con que aparecen. Mucho discurso, muchos desplantes, mucho ruido, pero poca o ninguna decisión que cambie la vida concreta. En ambos países nos vamos acostumbrando al alboroto oficial, que desaparece con la misma rapidez con la que nace. Lo que hoy vivimos, me recuerda un viejo dicho, perro que ladra no muerde.<br>Hasta acá llega el parecido entre los dos personajes, por una razón sencilla y es que el presidente norteamericano, tiene un margen de maniobra y unos recursos para actuar, para hacer realidad sus caprichosas decisiones, que el colombiano no tiene. A ello se une su alma de negociante, que lo lleva a avanzar posiciones radicales, que le permitan luego la negociación: de entrada, pide tanto que, aún con el rebajón que hace para negociar, saca una buena tajada, aplicando el sacrosanto principio norteamericano de “busines is busines”. Petro por su lado, sumido en sus rabias, lo que busca es generar conflicto, enfrentamientos, para estimular una lucha de clases que en Colombia está atemperada por el ascenso progresivo de influyentes capas medias y por el complicado pero necesario proceso de transformación rural, de un campesinado con tierra suficiente para consolidarse como un productor moderno, pequeño o mediano, con tecnología e integrado al mercado, dejando atrás siglos de ser un micro productor de autoconsumo, encerrado en una parcela familiar cada vez más pequeña.<br>Trump siempre se va a declarar ganador, no solo porque es un mentiroso compulsivo, sino porque siempre puede mostrarse ganador, con resultados, aunque estos poco o nada tengan que ver con sus planteamientos iniciales. Lo de Petro termina en el lamento rabioso del reformador incomprendido por una oligarquía corrupta, desentendida del interés general de los ciudadanos, sumida en su egoísmo e inmoralidad. Llama entonces a continuar una lucha social y política, y lo pretende hacer en un país que, salvo sus incondicionales de siempre, un respetable 25 a 30% del electorado, ya no solo no cree en él, sino que lo rechaza. Podrá volver a tener una representación importante en el Congreso, para desde ahí hacer una fuerte oposición, para lo cual es muy bueno, pero no tendrá el poder de la acción, de la gestión transformadora. Tuvo su oportunidad, el país se la dio, y la dilapidó, defraudando a la mayoría de sus electores de ayer. Y eso tiene para él y sus partidarios un enorme costo, castigo político.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117451</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Jun 2025 21:47:06 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg?w=725" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[POR QUÉ SE PARECEN PETRO Y TRUMP]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Manuel Ospina</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">117451</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Filosofía e inteligencia artificial.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/filosofia-y-coyuntura/filosofia-e-inteligencia-artificial/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el día mundial de la filosofía, presentamos en este espacio de El Espectador, algunas reflexiones del filósofo colombiano Miguel Antonio Fonseca Martínez sobre la inteligencia artificial y los retos que plantea a la filosofía. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Presentamos en el día mundial de la filosofía el siguiente texto del profesor Miguel Antonio Fonseca Martínez. Él es profesor Investigador de la Universidad La Gran Colombia asociado al Doctorado en Educación de la Facultad de Ciencias de la Educación. Profesor invitado al Doctorado en Estudios Políticos y Jurídicos de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. Profesor invitado a la Facultad de Filosofía de la Konstanz Universität. Doctor en Filosofía por la Universidad Santo Tomás. Su actuación en el campo de la filosofía se refiere principalmente a las áreas de la lógica, la epistemología, la filosofía del lenguaje , la inteligencia artificial y la filosofía de la música. Entre sus principales publicaciones figuran: Belief &amp; Society (Bogotá, UGC, 2023), Agencia eidética (Bogotá, Ediciones USTA, 2020),  Discurso sobre los límites del lenguaje (Bogotá, Ediciones USTA, 2007), Filosofía de la música (Bogotá Ediciones Unisalle, 2012), además de artículos especializados y de divulgación científica. </em></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Cuestiones filosóficas en torno a la inteligencia artificial</strong></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong>Por: Miguel Fonseca.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada año, el tercer jueves del mes de noviembre, la UNESCO lidera la celebración del Día mundial de la Filosofía. Dicha efeméride busca resaltar la importancia de esta disciplina y práctica cotidiana para el desarrollo del pensamiento y la construcción de sociedades libres, a través del uso de la razón. Por ello, este <em>Día</em> recuerda que, más allá de conmemorar y venerar antiguas arquitecturas de la razón, es tarea de la filosofía el ejercicio del pensamiento con respecto a los desafíos de nuestro tiempo. La <em>crítica</em> a los problemas que emergen en este momento histórico propicia horizontes para la construcción y consecución de los ideales que formamos en tanto humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El acaecimiento de la denominada inteligencia artificial es uno de esos desafíos relevantes y, quizá, el más importante de lo que lleva el siglo XXI. La denominada revolución digital constituye un hito que vincula un conjunto borroso de oportunidades y riesgos. Estos se hacen patentes, sobre todo, en el desarrollo de la Inteligencia Artificial (en adelante, IA) como un hado, como un misterio que señala por medio de su desarrollo un destino ineluctable para lo humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el aparente misterio que formula, se dan respuestas que constituyen un péndulo que va de lo utópico a lo trágico. Esto deriva en la necesidad de establecer una posición ante cómo vivimos con y en la tecnología. Por ello, frente al misterio, la pregunta y la meditación serán la posición original humana; puesto que ante la IA cabe principalmente el pensamiento. Podríamos decir, siguiendo a Hölderlin, que: “<em>donde hay peligro crece también lo que nos salva</em>” (1977, p. 395). Ante la tecnología y sus riesgos, el pensamiento se constituye en una forma de contención, de ir con denuedo, tanteando con mesura y sensatez la relación que tenemos con la IA. Pensar la IA es, entonces, una relación de <em>serenidad</em> que permite acotar no tanto qué es la IA, sino dejar ser lo que es humano, cuando se piensa su relación con el uso de este tipo de herramientas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gozne en el cual confluyen el pensamiento y la IA es el lenguaje. La construcción de la realidad social en todas sus dimensiones es inherente a nuestro uso del lenguaje. Así, en el marco de los productos culturales que estructuran nuestra experiencia vital, la IA es uno de los desarrollos más sofisticados. La IA puede ser definida como: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>El campo dedicado a la construcción de animales y personas artificiales, o al menos que en ciertos trasfondos, son creaturas artificiales que parecen ser animales o personas dependiendo de su desempeño agencial</em>” (Bringsjord &amp; Sundar, 2018, p. 1). </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En un primer momento, la disciplina, o más bien el conjunto de disciplinas que la constituyen, asumió el reto de la singularidad, es decir, de crear entes que simularan de forma indiscernible la inteligencia humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, tal empresa ha ido menguando, sobre todo por elementos pragmáticos y por límites epistémicos casi que infranqueables, tales como la idiosincrasia de la conciencia intencional humana y la diferencia entre semántica y sintaxis lingüística, la cual ha señalado repetidas veces Searle (1983, 1995, 2004).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo antedicho, han surgido propuestas moderadas que pueden ser consideradas teorías débiles sobre la IA. Una versión débil de la IA busca proponer un conjunto de modelos de actitudes del entendimiento y de modelos de razonamiento como el núcleo de un desarrollo de artefactos de IA. En esta perspectiva, la IA está fuertemente vinculada al diseño de modelos de razonamiento e inferencia. No se refiere tanto a una imitación del modo de razonamiento humano, sino a modelos ideales de racionalidad y lenguaje adecuados a sujetos específicos y agencias particulares (Huber, 2016).</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Desde este marco, el propósito general de la IA consistiría en desarrollar modelos conceptuales, procedimientos de reescritura formal de dichos modelos y la construcción de estrategias de programación de máquinas físicas que puedan, con eficiencia y la mayor exhaustividad, reproducir o constituir tareas cognitivas análogas a los sistemas biológicos inteligentes (Marín y Palma, 2008). </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, la IA es un conjunto de modelos que requieren usos de lenguajes artificiales que se enganchan a las formas de pensamiento humano y el uso del lenguaje natural como una extensión altamente eficiente (Fonseca, 2020; 2023).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, todas estas definiciones y perspectivas nos llevan a enfrentar el reto de reconocer que nuestra capacidad privilegiada de realizar procesos lingüísticos sofisticados que devienen del aprendizaje histórico, también llamado <em>ratchet effect</em>, o efecto trinquete (Tomasello, 2019), por medio del desarrollo del dispositivo cultural de la educación, está siendo adquirido por mecanismos de razonamiento artificial que comparten gradualmente algunas capacidades epistémicas de animales y humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Comprender esta situación particular nos debe conducir a una revisión de la consistencia y propósito de ciertas tareas de la filosofía, en tanto que permite la formación libre del carácter humano a través del uso de herramientas lingüísticas para la comprensión de la experiencia humana. <em>La IA sería una más entre este conjunto de herramientas y, así, pensar la IA es concomitante a repensar diferentes tareas actuales de la filosofía.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El objetivo consiste en hermanar, alinear y dirigir la IA a su corrección necesaria con la inteligencia humana y a establecer una relación con sus fines, valores y objetivos agenciales; con la comprensión de su utilidad y de su condición de medio tecnológico, pero no como fin en sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los principales retos derivados a partir de un encuentro sereno y meditativo con la IA, como apertura a los supuestos misterios que encarna son, entre otros: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">determinar cuáles son las capacidades compartidas y los diferenciales a nivel epistémico, por ejemplo, en procesos de aprendizaje, predicción, automaticidad, etc., entre humanos y máquinas; cuál es el tipo de interacción con este tipo de máquinas, es decir, qué debemos hacer con ellas y qué deberían hacer ellas con respecto a nosotros, o una ética de la IA; cuál es el carácter ideológico (sesgo) que asumen vicariamente las máquinas; en qué sentido la proporción de grado entre las disposiciones humanas y las de las máquinas permiten comprender que las últimas pueden sufrir de inhumanidad; cómo salvar nuestra forma idiosincrática de saber, en tanto no una mera suma de conocimientos; considerar la posibilidad de que las máquinas extiendan las barreras del conocimiento; determinar qué habilidades deberían ser enseñadas tanto a humanos como a máquinas.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos estos retos, entre tantos más, requieren que las nuevas generaciones comprendan que pueden pensar y conducir la tecnología y la IA; no simplemente recibirla sin reflexión como un destino impuesto, como un paternalismo tecnológico que erosiona la libertad humana en los individuos y en la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante el problema de la alta velocidad que se está dando en la integración de la IA en el mundo de la vida, sin contemplar regulaciones, normatividad ética y políticas de la inclusión de estas tecnologías, se requiere plantear la discusión pública y la revisión de los intereses realmente humanos en el uso de la IA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, se deberá propender por la protección y desarrollo del aprendizaje humano con especial prioridad protegiéndola de los riesgos del uso irreflexivo de la IA (Giannini, 2023, p. 5). La educación requerirá la investigación y reconocimiento interdisciplinar de la IA, para la posterior capacidad de regular, detener y adecuar la IA a los propósitos humanos. Las herramientas de la IA deberían ser investigadas y evaluadas, primero, desde el ámbito científico, privilegiadamente por las disciplinas especializadas, para su ulterior normalización en las políticas públicas.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Dado que la IA genera con alta plausibilidad la automatización de múltiples trabajos, ¿qué tipo de educación profesional se requeriría entonces?, ¿cómo este tipo de decisiones pueden determinar divisiones sociales, desigualdad? y ¿qué papel tiene la filosofía como agente de tales consecuencias? En definitiva, por qué no debemos identificar al ser humano solamente como su mera profesión u oficio, y por qué la filosofía, en tanto formación, va más allá de los retos del mercado y la utilidad (Ordine, 2013, p. 81).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, si la IA tiene el potencial de manipular a los seres humanos, la educación tendrá que asumir la enseñanza del pensamiento crítico y la autodeterminación como fundamento de la equidad, la justicia y la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A manera de conclusión, podemos decir que aún es más importante cultivar hombres que leen y escriben sobre máquinas que leen y escriben. Más allá del auge de la IA, apenas estamos en su amanecer. Ante este estado de cosas, podemos elegir entre una IA centrada en lo humano o una esclavitud irreflexiva sobre un tótem un poco más sofisticado. Así, corremos el riesgo de vivir en “<em>un mundo de autómatas privado de lo que hace que el ser humano sea de veras humano: salir de sí mismo para mudarse en otro</em>” (Vargas Llosa, 2010, p. 1). Parafraseando a Keynes (1928), estamos en un momento crítico en el cual es mejor preferir lo bueno sobre lo útil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las tecnologías de punta no son siempre la solución a los retos de los diferentes contextos en los que se desarrolla lo humano. Buenos colegios, profesores preparados y suficientes, buenos salarios, investigación de base, inversión más allá de la lógica del beneficio son elementos más relevantes que el desarrollo ciego de IA, sobre todo en sociedades emergentes donde esto puede propiciar, por el contrario, inequidad y pobreza, especialmente, espiritual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es preferible, y más asombroso, un humano o una sociedad alfabetizada, que una máquina que parece leer y escribir. Es preferible, como enunciaba Platón (1986, 536d-e), un hombre libre que nunca aprende las disciplinas a la manera del esclavo, que el florilegio de conocimientos de ciertas bases de datos. En esta forma de pensar que deja ser a lo humano deberíamos fundar los fines de la humanidad, su porvenir y, a su vez, el uso afortunado que podemos hacer de la IA para lograrlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Bringsjord, S., &amp; Sundar, N. (2018, 12 July). Artificial intelligence. The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2018 Edition). E. N. Zalta (ed.). https://plato.stanford.edu/archives/fall2018/entries/artificial-intelligence/.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fonseca, M. (2020). Agencia Eidética: agencia material, artefactos y agentes eidéticos, En J. C. Moreno (ed.), <em>Tecnología, agencia y transhumanismo</em> (pp. 41-56). Ediciones USTA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fonseca, M. (2023). <em>Belief and Society</em>. Universidad La Gran Colombia. https://omp.ugc.edu.co/index.php/catalagoeditorial/catalog/book/1</p>



<p class="wp-block-paragraph">Giannini, S. (2023). <em>Generative AI and the future of education</em>. UNESCO. https://doi.org/10.54675/HOXG8740</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hordelin, F. (1977). <em>Hölderlin: poesía completa</em>. Ediciones 29.</p>



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<p class="wp-block-paragraph">Marín, R. L. y Palma, J. T. (2008). <em>Inteligencia artificial</em>. McGraw Hill.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ordine, N. (2013). <em>La utilidad de lo inútil</em>. Editorial Acantilado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Platón. (1986). <em>La República</em>. Gredos.</p>



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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
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        <pubDate>Thu, 21 Nov 2024 13:24:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Filosofía e inteligencia artificial.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
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        <title>Madonna, la sociedad de masas y las minorías.</title>
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        <description><![CDATA[<p>Presento aquí un ejercicio sobre Madonna que puede inscribirse dentro del análisis cultural, en homenaje a Fredric Jameson, el famoso crítico de literatura y pensador marxista que falleció el pasado 22 de septiembre. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>A la memoria de Fredric Jameson (1934-2024)</em></strong><br><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la academia filosófica más ortodoxa hacer análisis de los artefactos culturales, de películas, videos, tendencias musicales, etc., resulta un trabajo poco serio. El canon no es amigo de la apertura temática, ni de exploraciones del pensamiento. Sin embargo, hoy ya es normal y aceptado que los filósofos se ocupen de estos temas. Basta pensar en Mark Fisher o Slavoj &nbsp;Žižek para comprobarlo. &nbsp;Presento aquí un ejercicio que puede inscribirse dentro del análisis cultural en homenaje a Fredric Jameson, el famoso crítico de literatura y pensador marxista que falleció el pasado 22 de septiembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Genesis de la sociedad de masas</strong><br><br><em>En el desprecio de las masas. Ensayo sobre las luchas culturales de la sociedad moderna, </em>Peter Sloterdijk alude a un hecho propio de la sociedad de la comunicación, a saber, que en ella da lo mismo la popularidad de un dictador, así como el poder mediático de Madonna al representar a la “señora fascista Evita Perón”. Este papel, tanto del dictador como el de la artista, pueden intercambiarse en la sociedad de masas sin ninguna complicación, dice el filósofo alemán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, la llamada sociedad de masas empezó a gestarse en las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del siglo XX, más exactamente, entre 1880 y 1930 donde, según el historiador británico Erich Hobsbawn, se inició un gran crecimiento poblacional en el mundo. Este fenómeno estuvo acompañado por el dominio de la ciencia y de la técnica aplicado a la producción capitalista, así como al crecimiento de las grandes ciudades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en los años 20, los periódicos, la radio y el cine ingresan como productos de consumo en ese nuevo tipo gregario de sociedad. Y tanto el cine, el periódico, como la radio, empezaron a reforzar ideologías, promover formas de vida e incitar el consumo de productos de marketing. En el caso del nazismo, fueron utilizados en la propaganda nazi que ayudó a legitimar el ideario ideológico de Hitler y el partido. Es justo en estos años cuando esta sociedad de masas y su relación con los medios de propaganda, así como los efectos culturales de los medios de comunicación, empiezan a ser problematizados por la filosofía, en especial, por la escuela de Frankfurt. Marcuse escribió en 1937 su famoso texto <em>Sobre el carácter afirmativo de la cultura </em>y Horkheimer y Adorno, en 1947, aludieron al fenómeno de las industrias culturales en su famoso libro <em>Dialéctica de la ilustración. </em>&nbsp;Para los miembros de la Escuela de Frankfurt, y su concepción elitista de cultura, las industrias culturales no era otra cosa que fordismo de contenidos con aras al comercio, la manipulación del ocio, la publicidad, esto es, producción serializada de la cultura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de la Segunda guerra mundial, con el advenimiento de la llamada edad dorada del capitalismo que se prolongó más o menos hasta 1973, la unificación del mundo por el capitalismo se acrecentó. La revolución técnico-científica llevó a una mejora sustancial de los transportes, se popularizó la televisión y el mundo se convirtió en lo que Mc Luhan llamó “la aldea global”. Ahora, con todo el mundo interconectado, donde, como había previsto Marx, se presentaba una reducción del espacio por el tiempo, la sociedad y sus acontecimientos se convirtieron en un show en vivo. Fue lo que Guy Debord llamó la “sociedad del espectáculo”. Esta sociedad, en la que aún vivimos, no es otra cosa que una cierta evolución de la sociedad de masas de la preguerra. O, mejor, es su paroxismo. En ella, es el culto al presente y el olvido o desprecio por las Historia lo que impera. Así mismo, con la aparición de la informática, el celular y el internet, el mundo se pudo traducir y transparentar en tiempo real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, se produjeron transformaciones sociales importantes. Eric Hobsbawn en su <em>Historia del siglo XX </em>sostiene: “La edad de oro perdió su brillo. No obstante había empezado y, de hecho, había llevado a cabo en gran medida, <em>la revolución más drástica, rápida y profunda en los asuntos humanos de la que se tenga constancia histórica”</em>. Y ¿en qué consistía esa revolución? El asunto es bien sabido: en todas las transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales. El mundo cambió para siempre. Es la época de la revolución social y cultural de los años 60: la aparición de la juventud en el escenario social, la cual creó un imaginario que hoy se manifiesta por doquier: la loa a la belleza, el miedo a la vejez, el culto al éxito. Desde ese entonces: ”la juventud pasó a verse no como un paso para la vida adulta, sino, en cierto sentido, <em>como la fase culminante del pleno desarrollo humano…la vida iba claramente cuesta abajo a partir de los 30 años”</em> . Desde luego, lo joven es lo nuevo, lo que surge y estremece. A la par la juventud tiene su irrupción en el espacio social, exterioriza conductas consideradas mal vistas en público, crea un nuevo mercado de la moda, de los viajes, vive ávida de experiencias. A esto se le suma la revolución sexual, su liberalización, la minifalda, la droga, el rock. En pocas palabras, el quiebre y la erosión de los viejos valores, de las tradiciones. De ahí el cuestionamiento a la familia, a la autoridad de los padres, la escuela y su pedagogía; la disminución del matrimonio, el aumento de las uniones libres, aumento de los divorcios, de los hijos “ilegítimos”; auge de las comunas, las congregaciones hippies. Igualmente, surgimiento del feminismo, el antirracismo en Estados Unidos, el ambientalismo, la reivindicación de los derechos de los homosexuales y el fin de los imperialismos en África y Asia, la descolonización del mal llamado Tercer Mundo. Todo esto le permite decir a Hobsbawn: “la liberación personal y la liberación social iban, pues, de la mano, y las formas más evidentes de romper las ataduras del poder, las leyes y las normas del estado, de los padres y de los vecinos, eran el sexo y las drogas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todas estas actitudes fueron aprovechadas por el naciente neoliberalismo y, de hecho, fueron puestas de presente, y hasta celebradas, por ciertas filosofías posmodernas. La era del vacío, como dice Lipovestky, se impuso, con el respectivo individualismo y culto al consumo, demandas de libertades y loa del placer. Sin embargo, frente a esa transvaloración de los valores que había producido la revolución del mayo francés de 1968, se produjo una clara oposición en los gobiernos conservadores de Margaret Thatcher, la llamada “Dama de hierro”, en Inglaterra; y en el gobierno de su íntimo amigo Ronald Reagan en Estados Unidos. Los gobiernos de Thatcher y Reagan fueron neoliberales en lo económico, pues iniciaron privatizaciones y desregularizaron los mercados, pero fueron conservadores pues defendían la familia, la moralidad, el trabajo, la autoridad y los valores morales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Madonna, la lucha contra el conservadurismo y los derechos de las minorías.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1984 apareció el canal musical MTV. Este canal, que creó los premios denominados MTV Video Music Awards, cuya celebración anual se sigue dando hasta hoy en todos los continentes, dio impulso a la industria musical norteamericana, pues permitió utilizar el video como promoción de los nuevos álbumes que iban surgiendo. Así, el video se convirtió en parte del mercado de un determinado disco. Y en medio de la sociedad del espectáculo ya vigente, le dio más poder a la imagen como forma de promoción de la música. Pues bien, los mencionados premios MTV buscaron premiar los mejores videos del año, lo cual con el tiempo creó una abierta competencia entre los músicos, quienes no sólo debían preocuparse por la calidad del albúm como tal, sino del video promocional, del cual pasó a depender, en parte, el éxito del trabajo discográfico. Esto explica en parte, por ejemplo, el éxito de la música de Michael Jackson, nacido el mismo año de Madonna, en 1958, cuyo video Thriller ha sido considerado el mejor de la historia. Tanto Madonna como Jackson, utilizaron los videos como plataforma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, realmente Madonna, una chica de Michigan, pobre, que llegó a New York con 36 dólares y que tuvo que comer de la basura y vivir en las calles, surgió como icono de la cultura pop cuando se presentó por primera vez en MTV en 1984. En su aparición, vistió un vestido de novia, y cantó una polémica canción titulada “like a virgin” de su segundo álbum. Ya en escenario, la artista rodaba por el suelo, mostrando los ligueros, cantando una canción en cuyas líneas decía:</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>Estaba vencida, incompleta,<br>había sido engañada, triste y deprimida</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Pero tú me hiciste sentir,<br>sí, tú me hiciste sentir,<br>radiante y nueva.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Como una virgen,<br>tocada por primerísima vez.</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En la conservadora sociedad de Ronald Reagan, el performance de la cantante y la alusión y hasta loa a la pérdida de la virginidad que presuntamente hacía la canción, no cayó bien. La canción que fue numero 1 durante seis semanas produjo la protesta de las organizaciones familiares que tacharon la canción de inmoral y de promover la promiscuidad sexual al igual que las relaciones sexuales prematrimoniales. Desde ese mismo momento, el éxito de Madonna nació acompañado de la polémica y claramente en contra de los valores morales que promovía la sociedad americana en la década de los 80s, unos valores que iban claramente en contra de los logros de mayo del 68 y de la concomitante revolución y liberalización sexual de los años 60s y 70s.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presentación de Madonna en televisión y sus actuaciones posteriores, la llevaron rápidamente a convertirse en una de las cantantes más influyentes e importantes de los años 80. En menos de una década demostró, a pesar de que su voz no era ni ha sido excepcional, una gran creatividad, versatilidad y uso de los medios para promocionar su música y su imagen física, al punto de que se la ha tildado como un camaleón de la moda. Cada álbum para la cantante exigía un cambio de imagen. Por eso se convirtió en lo que la sociología ha llamado un “ídolo de masas”. Esto se hizo evidente en la manera como las niñas jóvenes de la época empezaron a imitar su pelo, sus pulseras, crucifijos, medias, guantes, moños, etc. Por la misma época Madonna ingresó al cine, como actriz, campo en el que el éxito no fue similar al musical, si bien ya en los 90s ganó un premio “globo de oro” por su actuación como Eva Perón y un Oscar como mejor banda sonora de la misma película.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 1984 cuando Madonna se convirtió en un icono, en Estados Unidos el fantasma del SIDA era pan de todos los días. Había un temor generalizado y la población homosexual donde apareció la epidemia o, por lo menos, donde se detectó, empezó a ser atacada y rechazada. Mucha gente falleció en esa década por la enfermedad y por la falta de adecuadas políticas públicas de salud. Sólo hasta finales de la década hubo un mayor compromiso de la sociedad americana con la población enferma y la misma Madonna impulsó campañas para prevenir el SIDA. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lucha contra el rechazo social a la población gay, se convirtió en una bandera del activismo musical y social de Madonna. Desde esa década ella se convirtió en un ícono gay de todo el mundo, luchando por los derechos de la minoría LGBT. Desde luego, la manera de expresar su apoyo fue a través de los videos musicales, el campo editorial y la puesta en escena de sus espectáculos musicales. En su video <em>Justify my love</em> de 1990, apenas saliendo de la era Reagan y entrando en un tiempo más globalizado y dominado por la era internet, aparece escenas sexuales no explícitas, andrógenos, travestis. Es uno de los videos donde la alusión a la población gay y transformista es más explícita. En su video titulado <em>Erótica,</em> aparece una escena lésbica de Madonna con la famosa modelo Naomi Campell; lo mismo sucedió en su libro titulado SEX donde los desnudos, las insinuaciones sexuales entre hombres, el masoquismo, son notorios. Por su parte, en sus conciertos siempre en las coreografías y en los shows la insinuación sexual homosexual, las orgías, son frecuentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La de Madonna ha sido una lucha a favor de la liberalización sexual y la destabuización del sexo, mostrándolo como parte natural de la vida humana. Su video <em>Justify my love</em> termina con una inscripción que dice: “Pobre es aquél cuyo placer depende del permiso de otro”.&nbsp; &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, en 1989 inicia su ataque contra la iglesia católica y su injerencia en la vida sexual y el racismo. Ese año utilizó su video “Like a prayer”, como instrumento de crítica. En el video aparecen cruces incendiadas, estigmas en las manos de la cantante y aparece un Santo negro, tal vez un Jesús negro, que en transcurso del video se personifica, y muy humanamente se besa con la protagonista-Madonna- del video. La lucha contra el racismo la ha manifestado Madonna en el escenario al incluir afroamericanos en los distintos actos y coreografías. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este video fue rechazado por varios religiosos del mundo y el mismo papa Juan Pablo II pidió boicotear la presentación de Madonna en Italia. Ella, que asegura haber sido excomulgada tres veces por el Vaticano, estuvo también en el ojo de Benedicto XVI quien, en el año 2006, cuando Madonna se presentó a pocas cuadras del Vaticano, en un show donde aparecía cantando crucificada en el escenario, solicitó a los creyentes no asistir al concierto. Por eso, Madonna ha saludado con beneplácito la llegado del papa Francisco al Vaticano y ha resaltado su espíritu tolerante.</p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background wp-block-paragraph">Los enfrentamientos con la iglesia se deben a la intromisión y al control que esta institución ha ejercido sobre la sexualidad, en especial, sobre la femenina. La respuesta de Madonna ha sido incluir curas, símbolos cristianos, monjas eróticas, etc., en sus elaborados espectáculos. Su lucha a favor de la expresión de la mujer viene, también, de larga data. En su canción <em>Express yourself </em>de 1989, invita a las mujeres a <em>expresarse, </em>y como dice una línea de la canción, a “sentirse como una reina en su trono”. Madonna ha luchado por el empoderamiento femenino. Esto lo manifestó en su apoyo a la campaña de Hillary Clinton a la presidencia de Estados Unidos y en su oposición a Donald Trump y lo que representa. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También hay que resaltar el rescate que en su video “Vogue” de 1990 hizo del llamado voguin, una forma de baile de las subculturas neoyorquinas que “Nació en los finales de los 70 y principios de los 80 en Estados Unidos como una manera de expresión de las disidencias afrodescendientes”. Esta forma de baile fue visibilizada por Madonna y, desde entonces, ha llegado a un gran público, convirtiéndose en un estilo que crea comunidad artística, genera competencias y concursos. Es muy popular dentro de la comunidad gay.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La suya ha sido, también, una lucha contra el fanatismo, el conservadurismo de la derecha y a favor de la libertad de expresión. En su gira del año 2013, cuando la iglesia ortodoxa rusa pidió boicotear su concierto, Madonna se expresó a favor de la liberación del grupo de Punk Pussy Riot, conformado por tres mujeres opositoras del régimen de Vladimir Putin. En Moscú la llamada reina del pop dijo: “Vladimir Putin debe perdonarlas como artistas, como mujeres, como madres. Deben ser liberadas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, Madonna no es una mujer atea o antireligiosa. Es supremamente espiritual. Practica hace mucho tiempo la Cábala, predica una revolución de amor y de respeto entre los seres humanos. Esos han sido siempre sus mensajes en los conciertos. Ella ha utilizado el <em>show business</em>, en el cual es un genio, para realizar crítica social y defensa de los derechos de las minorías. &nbsp;También es una filántropa de tiempo completo, no sólo tiene una organización llamada <em>Art for freedom </em>a favor de las libertades, sino que adelanta hace varios años un proyecto en Malaui, África, donde ha construido varias escuelas y hospitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Madonna es un ícono de la llamada cultura pop, una cultura considerada consumista y frívola, pero ha utilizado el lugar que se ha ganado en ella para promover causas sociales muy importantes. Ella no ha sido la única, otras como Cher o cantantes como Prince o David Bowie, también lucharon contra estereotipos en las décadas anteriores. Madonna lleva 40 años de carrera y está incluida en innumerables Guiness records, los cuales comparte con Michael Jackson, The Beatles y Elvis Presley. Tiene 7 premios Grammy, 20 premios MTV por sus videos. Es la cantante solista más exitosa de la historia, pues ha vendido más de 300 millones de discos en todo el mundo durante su carrera; ha sido la mujer más exitosa en el Reino unido y la segunda en Estados Unidos, después de Bárbara Streisand. Ella es consciente de que no tiene la mejor voz y de que hay otras que la superan en talento, pero eso no ha sido obstáculo para que haya sido considera la cantante más influyente de todos los tiempos, la reina de la reinvención o la reina del pop. Es una mujer muy inteligente y su influencia es notoria en artistas más jóvenes que no han partido de suelo virgen, entre ellas, Taylor Swift, Lady Gaga, Ariadna Grande, Britney Spears, Rihana, entre otras. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el año 2016 fue premiada con el galardón “mujeres en la música” por la revista Billboard. Este premio se lo dio la revista porque: &#8220;Ella es una feminista importante, además de todo eso es una artista única que ha usado su influencia para cambiar los términos de conversación acerca de las mujeres, la sexualidad y los derechos igualitarios&#8221;. En el día de la premiación dio un discurso donde dijo:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Cuando empecé a escribir canciones no pensaba en un género específico, no pensaba en feminismo, sólo quería ser una artista. Estaba, por supuesto, inspirada en Debbie Harry y Chrissie Hynde y Aretha Franklin, pero mi verdadera musa era David Bowie. Él encarnó el espíritu masculino y femenino y eso me encajaba como un guante. Me hizo pensar que no había reglas. Pero estaba equivocada. No hay reglas, si eres un chico. Si eres una chica, tienes que cumplir las reglas del juego. ¿Y cuál es ese juego?<br><br>Se te permite ser bonita y linda y sexy. Pero no demuestres ser muy inteligente. No tengas una opinión o no tengas una que esté fuera de línea del statu quo. Se te permite ser escrutada por los hombres y vestirte como una puta, pero no seas dueña de tu propio &#8216;puterío&#8217;. Y no compartas, repito, no compartas tus propias fantasías sexuales con el mundo. Sé lo que los hombres quieren que seas pero, lo que es más importante, se lo que las mujeres quieren que seas para que se sientan cómodas cuando estás cerca de otros hombres. Y, por último, no envejezcas, porque envejecer es un pecado. Serás criticada y vilipendiada y no se te escuchará en la radio. […]</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Camille Paglia, la famosa escritora feminista, dijo que yo hacía retroceder a las mujeres al exponerme sexualmente. Y pensé: &#8220;si eres feminista, no tienes sexualidad, la niegas&#8221;. Y dije: &#8220;Que te jodan. Soy una feminista diferente, soy una mala feminista&#8221;. La gente dice que soy muy controvertida, pero creo que lo más provocador que he hecho es mantenerme firme.<br><br>Lo que quiero decir a todas las mujeres que estáis aquí hoy es esto: Las mujeres han estado tan oprimidas durante tanto tiempo que creen lo que los hombres dicen de ellas. Creen que tienen que apoyar a un hombre para que haga el trabajo. Y hay algunos buenos hombres a los que merece la pena apoyar, pero no porque sean hombres, sino porque se lo merecen. Como mujeres, tenemos que empezar a apreciar nuestra valía personal y la de todas. Tenemos que buscar mujeres fuertes para hacernos sus amigas, para unirnos a ellas, para aprender de ellas, para que nos inspiren, para colaborar, para apoyarlas y para que nos iluminen”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez sea esa la razón para que sobre su influencia en la cultura popular se hayan ocupado de ella sociólogos y filósofos; en Estados Unidos hay varias tesis doctorales sobre la influencia de sus videos y su música en la cultura o sobre el problema del género. Resalto una del año 2001 titulada: <em>“Madonna: un ícono americano del feminismo y de la contra-hegemonía: borrando los límites entre la raza, el género y la sexualidad”</em>; también&nbsp; se han dictado cursos de musicología sobre su obra en universidades americanas o incluso españolas. Esa influencia en el mundo musical continúa hasta hoy.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105902</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Sep 2024 17:08:46 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Las bajas pasiones a 30 mil pies de altura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/las-bajas-pasiones-a-30-mil-pies-de-altura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hugo Reyes Saab escribió una novela que sucede en las alturas. ¡Ajústense los cinturones porque se presagia un vuelo turbulento como la historia misma de Colombia con su arribismo, pesadillas y amoralidad política!  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24 wp-block-paragraph"><strong>“Presiento que nuestra conversación es el homenaje a una aviación que ya no existe”. (Hugo Reyes, T<em>oque de silencio en la tropósfera</em>)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que pasa en el avión…&nbsp; ¡no se queda en el avión!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hugo Reyes hizo para la literatura colombiana lo que el español Pedro Almodóvar para el cine: un relato, compuesto de varios relatos amenos, que escudriña en los recodos del alma humana, allá donde las miserias, el glamour y el arribismo se juntan azarosamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su obra <em>“Toque de silencio en la tropósfera”</em> (editorial Escarabajo), tiene un hálito de esa pluma exquisitamente venenosa con la que Truman Capote se hizo odiar por la élite neoyorquina, tras publicar en 1975 <em>La Côte Basque</em>, uno de los capítulos de su novela <em>“Plegarias atendidas”</em>, donde sacó la mugre de debajo del tapete y tendió los trapitos de sus amigas al sol. En clave literaria, Reyes se mete con la doble vida de la <em>gente de bien</em>, esa alta sociedad colombiana salpicada de la alta suciedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“… muestra la tragedia política de Colombia, desnuda su sociedad y pone de presente las grandes desigualdades a través del humor, la ironía y un tono light muy inteligente”, </em>escribe el prologuista Eduardo Bechara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando toqué tierra en la página 256, tuve la impresión de que absolutamente todo lo leído tiene una base real, contado con desparpajo, en prosa hilarante, que se deja leer fácil: aquello que empieza dentro de un avión y terminará venga usted a saber dónde.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dicha y la desdicha, las gracias y las desgracias que se cocinan cuando se revuelven miembros de la tripulación y pasajeros, y del mismo modo en el sentido contrario. La élite política y empresarial <em>untándose de mundo,</em> y los otros, los asistentes de vuelo, comprobando que sí es posible tocar el cielo a dos manos… ¡pero a qué precio! Trata de la buena vida, aunque falsa a ratos, esa vida glamurosa que se fabrica a punta de dinero y apariencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Todos los cuentos están basados en hechos reales. Se cuentan bajo apodos para evitar tener problemas con los protagonistas reales”,</em> me confirmó vía WhatsApp el escritor barranquillero, quien fue jefe de cabina internacional y coordinador de la <em>Escuela de Servicio a Bordo </em>en una prestigiosa aerolínea. Hugo Reyes voló durante 20 años como tripulante y sacó tiempo para obtener su licenciatura en Filosofía y Letras, con una especialización en Creación Narrativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los personajes de esta novela viven literalmente en las nubes –ascenso, crucero y descenso- cada quien con su drama, pequeño o grande, o con algún secreto inconfesable, aunque en estas páginas nada quedará oculto para el lector, que de entrada tendrá papel propio en cada relato: <em>Doris </em>o <em>Dorotea</em>, que para el caso es lo mismo.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-25"><blockquote><p><strong><em>&nbsp;“Dile que te cuente cómo lo subían los guardaespaldas por los recovecos de Palacio para que pudiera estar con él, mientras la primera dama, impecable, presidía un banquete de caridad en el primer piso”. </em></strong>(Hugo Reyes, <em>Toque de silencio en la tropósfera)</em></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="363" height="566" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/09/HUGO-REYES-PORTADA.jpg" alt="" class="wp-image-105369" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/09/HUGO-REYES-PORTADA.jpg 363w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/09/HUGO-REYES-PORTADA.jpg?resize=192,300 192w" sizes="auto, (max-width: 363px) 100vw, 363px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El protagonista se llama Énola Gay, cuya historia intuimos a medida que transcurre el monólogo; de su lengua corrosiva emergen las demás historias y personajes: <em>La Palillo</em>, una azafata con su amante bipolar que es espía del FBI; <em>El Muá</em> que colgó la bata blanca para hacerse auxiliar de vuelo. Jack, el que tiene novia pero juega “en ambos equipos”; <em>El Michi </em>y <em>Katya,</em> la de las <em>puchecas </em>nuevas; <em>La Duquesa</em> criolla que salió de un barrio bogotano “de calles sin pavimentar”; La Luminosa (La Lumi aquí en confianza), de quien su padre dijo que la concibió por error; <em>El Kike </em>y sus enredos con el vicepresidente de la compañía, <em>“descendiente de las familias más rancias de este país”</em>; <em>Guillo,</em> que nació gay en una familia de militares; <em>El Sebas</em>, que de niño se refugió en los libros”; Juliet, la amante de un capitán rubio; <em>El Mauro</em> y su aventura con un presidente de la República, La <em>Cristóbal Colón</em> (<em>–“La apodamos así, pues se peinaba igual a él”)</em>; <em>El Dorian</em>, acostumbrado a la <em>“maricocracia”</em>, que se enredó con la versión criolla de <em>Jack, El Destripador</em>; <em>La Ballenita Ninfómana, El Sangre Negra, Madame Freud, Leslie, El Manga</em>, <em>La Coco</em>…</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-26"><blockquote><p><strong><em>“Al estar encerrados en esta cabina podemos ver al Presidente de la República borracho, de media rota… y a su esposa, modelo de moralidad, con la novia de turno y sin disimular cariñitos”.</em> </strong>(Hugo Reyes, <em>Toque de silencio en la tropósfera)</em></p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es una novela no apta para homofóbicos, aunque si esas personas la leen podrán entender que la <em>maricada </em>no hace menos humana a las personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las primeras líneas, se nos revela un paisaje ampuloso unas veces, y temerario en otras. Embelesador a ratos, embriagador por momentos, pero cargado siempre de una tensión cruel. Son las vidas miserables y las aristocráticas, -o falsamente aristocráticas, pero genuinamente miserables-, porque aquí no basta con ser, sino que hay que parecer, mientras la procesión viaja por dentro y por fuera.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-27"><blockquote><p><strong><em>“Tiempos después llegó la época de las lechugas. No porque nos hubiéramos vuelto vegetarianos, sino porque así les decían a los dólares”.</em></strong> (Hugo Reyes, <em>Toque de silencio en la tropósfera</em>)</p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="329" height="341" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/09/HUGO-REYES-FOTO.jpg" alt="" class="wp-image-105371" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/09/HUGO-REYES-FOTO.jpg 329w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/09/HUGO-REYES-FOTO.jpg?resize=289,300 289w" sizes="auto, (max-width: 329px) 100vw, 329px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes recrea esa Colombia que chorreaba sangre y lágrimas en los 80s y 90s, como la avalancha de Armero, la toma del Palacio de Justicia, &nbsp;el magnicidio del “Comandante Papito” del M-19, Carlos Pizarro Leongómez, o el funesto vuelo 203 de Avianca, desintegrado siete minutos después de decolar. <em>(“Una mano fue encontrada dentro de los restos humeantes cruzando los dedos para la buena suerte”).</em> Una época en que <em>“el olor a alcohol era normal en las cabinas”.</em> Un submundo donde se juntan la sordidez y la vileza humanas, donde hay <em>“bandas de asesinos que seducen homosexuales”</em> y hombres y mujeres, azafatos y azafatas, atraídos por el contrabando (de whisky, cigarrillos, droga) y la vida a todo dar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una <a href="https://www.buscalibre.com.co/libro-toque-de-silencio-en-la-troposfera/9789585303317/p/53164465">novela </a>que vale la pena leer antes, durante o después del siguiente vuelo comercial, con una copa de las grandes en la mano… porque el chisme está buenísimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre <em>“Toque de silencio en la tropósfera” </em>uno podría decir lo mismo que Walter Nash dijo acerca de<em> Plegarias atendidas: «No he podido por menos que soltar la carcajada ante la voluble impudicia de algunos episodios, ante los súbitos arranques cómicos».</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Feliz vuelo literario!</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph"><strong>Nota: Este autor no utiliza inteligencia artificial (IA) Modestamente, quiero decir que con la mía me basta. Todavía me considero un humano que escribe para humanos. Ejerzo mi derecho a pensar y por lo tanto me niego a dejar que mi cerebro sea remplazado por una máquina.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105345</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Sep 2024 13:37:22 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Las bajas pasiones a 30 mil pies de altura]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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