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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de milenio | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Hasta la puerta de la presidencia</title>
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        <description><![CDATA[<p>Hay figuras políticas que trascienden sin necesidad de que con ellas se cumpla el designio esperado de llegar a la cumbre del poder. A pesar de su derrota en los términos drásticos y muchas veces inesperados de las urnas, su trayectoria alcanza para que puedan pasar a la historia por la integridad de su comportamiento, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay figuras políticas que trascienden sin necesidad de que con ellas se cumpla el designio esperado de llegar a la cumbre del poder. A pesar de su derrota en los términos drásticos y muchas veces inesperados de las urnas, su trayectoria alcanza para que puedan pasar a la historia por la integridad de su comportamiento, el peso de sus reflexiones, su servicio a la sociedad y su ejemplo a lo largo de los altibajos propios de la aventura de participar en las disputas de la actividad política.</p>



<p>Conmovido, como corresponde a un presidente que ejerce la obligación de representar el sentimiento de propios y extraños ante la desaparición de una figura pública, Emmanuel Macron asistió a la ceremonia que, en la Esplanada de Los Inválidos, tuvo lugar en homenaje póstumo a Lionel Jospin.</p>



<p>Como si el presidente Macron hubiera vuelto a sus raíces, ya que fue militante del Partido Socialista Francés antes de organizar su propio partido, y en todo caso como intérprete de los sentimientos de la militancia antigua y nueva de ese partido, dio lectura emocionada a un discurso conmovedor que repasó la trayectoria de Jospin y subrayó las características principales de su legado.</p>



<p>Con sorprendente familiaridad, Macron recordó la condición calvinista de Jospin, su exquisita formación, su temprana militancia en el Partido Socialista, las tareas cumplidas en el entorno inmediato de Francois Mitterrand, su participación en congresos definitivos del proyecto socialista, los ministerios que ocupó en el gobierno Rocard, la jefatura del partido, su actuación como miembro del Consejo Constitucional, su jefatura del gobierno en cohabitación, sus candidaturas presidenciales y su retiro en dignidad de la vida pública.</p>



<p>El protagonismo propio de Jospin vino a ser realidad luego de la desaparición de su maestro Francois Mitterrand. Como era previsible, 14 años de omnipresencia de un presidente socialista, elegido según la constitución gaullista dos veces seguidas para períodos de siete años, habían llevado el péndulo en una dirección que tenía que cambiar. En ese orden de ideas, la previsible derrota socialista de 1993 debía conducir a una profunda reflexión sobre el futuro del partido.</p>



<p>Lionel Jospin estuvo al frente de una travesía por el desierto durante la cual su partido tenía que reflexionar sobre los éxitos y las equivocaciones de la era Mitterrand, para salir a proponer cosas nuevas y pertinentes, con la mirada puesta en el remate del siglo y el comienzo de un nuevo milenio. Ese fue el origen de las propuestas de la “Izquierda Plural”, libre de dogmas derrotados por la experiencia, como aquel de la indispensable supremacía del Estado en la administración de la mayor cantidad de emprendimientos de significación para los ciudadanos.</p>



<p>En esa izquierda plural, menos ortodoxa y más amplia, vinieron a caber miembros del desfalleciente partido comunista lo mismo que del naciente de los verdes, engrosado con los que pasaron de rojo a verde. Prueba de la pertinencia de esa transición programática vino a ser el triunfo de retorno de la izquierda democrática con Jospin como portaestandarte, para protagonizar la cohabitación más larga de la Quinta República.</p>



<p>A lo largo de esa cohabitación, prolongada y estable, el presidente Chirac se ocupó exclusivamente de los asuntos de defensa y relaciones exteriores, mientras el primer ministro fue un verdadero jefe de gobierno. Así se pudo abrir paso el mandato programático de la nueva versión de la izquierda, que con Jospin a la cabeza introdujo reformas como la reducción de la jornada laboral, para reducir el desempleo y mejorar la calidad de vida de los trabajadores, la cobertura en salud para ciudadanos de menores recursos económicos comprobados, y el famoso PACS, Pacto Civil de Solidaridad, destinado a formalizar la unión de personas del mismo sexo, aprovechado más tarde por no homosexuales en busca de formalización de su vínculo como sucedáneo del matrimonio.</p>



<p>Se dice en Francia que Jospin privatizó más empresas públicas que los gobiernos de la derecha. En la lista figuran entre otras Air France, Thomson Multimédia, AGF, Credit Lyonnais, France Telecom y Aérospatiale-Matra. También figuran rebajas de impuestos que serían más bien propias de gobiernos de derecha tradicional.</p>



<p>El sello de esa nueva izquierda no llevaba ya la marca del culto al Estado como el gran emprendedor y gerente de asuntos que podían estar en manos del sector privado. De manera que ya no se le concebía como garante a ultranza de beneficios para quienes no tuviesen voluntad o vocación de abrirse paso dentro del modo de producción capitalista, contagiados por el virus retrógrado de un peronismo a la francesa.</p>



<p>Semejante ruptura pragmática con los postulados estatistas que en su momento fueran paradigma romántico del Partido Socialista, no salió necesariamente de la traición a sus propias tradiciones o de una claudicación blandengue ante el empuje de otros partidos. Más bien salió del choque con la realidad a la hora del ejercicio del poder y de reacciones frente a los beneficios el Estado, no siempre con el espíritu constructivo esperado sino con el ánimo de vivir sabroso a costa del esfuerzo de otros, que si se sumaran a la misma causa producirían la ruina generalizada, como predijo el ideólogo socialista Jacques Attali, asesor inmediato de Mitterrand y tal vez la persona más sensata, ecuánime y realista de la izquierda democrática europea.</p>



<p>Sin desmontar el Estado de Bienestar en su versión original, los postulados del Partido Socialista comenzaron desde entonces a cambiar para dejarlo como protagonista de la atención de las “urgencias sociales” y la defensa del poder adquisitivo de los ciudadanos, comprometido con una “justicia fiscal” que exija contribuciones de solidaridad a los más poderosos de manera que sea posible financiar servicios como la salud y la educación, además de atender la causa de la defensa del ambiente y la transición hacia energías renovables.</p>



<p>Lionel Jospin recibió el bautismo de fuego de la derrota en su primer intento como candidato a la presidencia, cuando en las elecciones de 1995 obtuvo el primer lugar en la primera vuelta frente a una derecha dividida entre Chirac y Édouard Balladur, pero en la segunda vuelta perdió por estrecho margen. No obstante, su fortaleza política aumentó de manera que tan pronto como en 1997 su partido se impuso en las parlamentarias, de donde salió su obligación política de formar un gobierno en cohabitación con el propio Chirac.</p>



<p>En las elecciones de 2002 fue por segunda vez candidato presidencial. Como primer ministro en ejercicio, tuvo que afrontar críticas por su gestión cuando la discusión se centró en los problemas de la delincuencia creciente, y fue atacado por gente de su propio partido por su favorecimiento del libre mercado, de manera que tuvo que afrontar la competencia de candidatos socialistas radicales que le quitaron porciones del electorado, al punto que no alcanzó a clasificar para la segunda vuelta.</p>



<p>Ya se sabe que, ante la alternativa de elegir entre la continuación del desgastado Jacques Chirac y la entronización del campeón de la extrema derecha, Jean Marie Le Pen, los propios socialistas, como el resto de la izquierda, se vieron políticamente obligados a votar por Chirac, que obtuvo por esa vía, y contra todo pronóstico, un segundo mandato presidencial.</p>



<p>Sacado del juego en virtud de esa peculiar situación política, a las puertas de la presidencia, Lionel Jospin reconoció su derrota y se retiró de inmediato de la vida pública, en gesto y con actitud ejemplares de político de talla mayor, sereno y digno, sin síntomas de desespero ni venganza, y sin insistir en la búsqueda reiterada del poder. De manera que no pasó a la lista de quienes toman por oficio ser siempre candidatos como resultado del enamoramiento platónico del poder.</p>



<p>Desde entonces cumplió a cabalidad con la regla de oro de los retirados, que dejan atrás la edificación de su trayectoria pública para retomar los capítulos postpuestos de su realización personal, habiendo dado hasta el último de sus días muestras de una integridad que siempre le caracterizó y permitió la terminación de su vida como ejemplo de rectitud y coherencia, conforme a principios éticos y morales que jamás abandonó. Así lo tiene que reconocer el juicio de la posteridad. Y así deberíamos exigir que se comporten, con integridad, los políticos de actualidad.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127585</guid>
        <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 04:20:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hasta la puerta de la presidencia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El grito silencioso de Sulawesi: el arte más antiguo de la humanidad desaparece</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/el-grito-silencioso-de-sulawesi-el-arte-mas-antiguo-de-la-humanidad-desaparece/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este es un artículo simplificado, modificado y basado en el artículo de Dyani Lewis para la revista Nature: El arte más antiguo de la humanidad se está desmoronando. ¿Podrán los científicos salvarlo?&nbsp; Del 6 de diciembre de 2023. La mayoría de las personas ignora que en Indonesia se resguardan los tesoros pictóricos más antiguos de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Este es un artículo simplificado, modificado y basado en el artículo de Dyani Lewis para la revista Nature: <em>El arte más antiguo de la humanidad se está desmoronando. ¿Podrán los científicos salvarlo?</em>&nbsp; Del 6 de diciembre de 2023.</p>



<p>La mayoría de las personas ignora que en Indonesia se resguardan los tesoros pictóricos más antiguos de nuestra especie. En la península suroccidental de Sulawesi, existen representaciones figurativas con más de 45,000 años de antigüedad y plantillas de manos realizadas con la técnica del estarcido que alcanzan los 67,800 años. Sin embargo, mientras apenas comenzamos a comprender su importancia, la piedra caliza que les sirve de lienzo se desmorona, amenazando con borrar esta historia mural para siempre.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="New discovery! 67,800-year-old rock art in Sulawesi, Indonesia" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/PRNL329dZ9Y?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>En la región montañosa de Sulawesi, siglos de filtraciones de agua han esculpido un vasto complejo de cuevas y refugios rocosos en la piedra caliza. Se registran alrededor de 654 cuevas dispersas por las regencias de Maros y Pangkep. Algunas se ocultan en la espesura de la selva tropical; otras conviven con asentamientos humanos actuales, donde los aldeanos las utilizan como templos o almacenes de grano, a menudo sin sospechar el tesoro que decoran sus muros.</p>



<p>Para poner esto en perspectiva, debemos observar el arte europeo:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Altamira (España): Sus famosos bisontes tienen entre 14,000 y 15,000 años.</li>



<li>Lascaux (Francia): Sus pinturas datan de hace 17,000 a 20,000 años.</li>
</ul>



<p>Comparemos estos datos con los murales de Sulawesi (Indonesia). Estamos hablando de 45,000 años. Es una medida de tiempo difícil de procesar.</p>



<p>En 2011, el arqueólogo Adam Brumm y el geoquímico Maxime Aubert revolucionaron la prehistoria en la cueva <em>Leang Jarie</em> (<em>La cueva de los dedos</em>). Aubert, especialista en datación, identificó unos depósitos minerales llamados espeleotemas coraloides que crecían sobre las pinturas. Al datar estos &#8220;nódulos&#8221;, pudieron determinar la edad mínima de lo que había debajo: las huellas de manos y las figuras de cerdos verrugosos son, potencialmente, los ejemplos más antiguos de arte figurativo en el mundo.</p>



<p>En la cámara de Bulu’ Sipong 4, un espacio con la majestuosidad de una catedral, se extiende un mural de 4.5 metros. Allí se observa una escena de caza donde seis figuras esquemáticas acechan a un anoa (un búfalo enano nativo). Al mirar de cerca, se descubre algo asombroso: las figuras son teriántropos, híbridos con cuerpo humano y cabezas de aves o largas colas.</p>



<p>Esta escena, pintada hace al menos 43,900 años, es la obra de arte narrativa más antigua del mundo. Es el doble de vieja que la «Escena del pozo» en Lascaux y supera en antigüedad a la famosa figurilla del «Hombre león» de Alemania. No es solo un dibujo; es la evidencia más temprana de nuestra capacidad para crear mitos y narraciones.</p>



<p><strong>Una catástrofe inminente: ¿Por qué se caen las paredes?</strong></p>



<p>El panel de Bulu’ Sipong 4 y otros murales están sufriendo un proceso de exfoliación. La costra endurecida donde reside el pigmento se separa de la roca caliza blanca y pulverulenta. Aunque el deterioro ha existido por milenios, los custodios locales advierten que el ritmo se ha acelerado drásticamente en las últimas décadas.</p>



<p>Los investigadores barajan varias causas posibles para esta crisis:</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li><strong>Turismo y presencia humana:</strong> Al igual que ocurrió en Lascaux, la respiración de los visitantes altera el microclima, elevando la temperatura y la humedad, lo que favorece el crecimiento de hongos y bacterias.</li>



<li><strong>Contaminación y acidez:</strong> los gases del tráfico y la agricultura se combinan con la humedad para formar ácidos nítricos o sulfúricos que disuelven la roca.</li>



<li><strong>Industria minera:</strong> la región es un tesoro para las cementeras. La empresa Semen Tonasa, la mayor de Indonesia, opera en la zona. Las vibraciones de las detonaciones y el polvo en suspensión —que se adhiere a las paredes y añade peso a la costra pictórica— son factores críticos de riesgo.</li>



<li><strong>Cambio Climático:</strong> mediante microscopía electrónica, se han hallado cristales de sal detrás de las pinturas. Debido a las sequías más severas y a la humedad de los arrozales cercanos, estos cristales se expanden y contraen agresivamente, &#8220;empujando&#8221; la pintura hacia afuera hasta que se desprende.</li>
</ol>



<p>No existe una sola causa, sino una tormenta perfecta de factores. Los científicos sienten que el reloj corre en su contra. Sería una tragedia que estos murales, que han sobrevivido a glaciaciones y cambios geológicos durante 450 siglos, desaparezcan justo ahora que los hemos descubierto.</p>



<p>Cada trozo de piedra que cae es una página arrancada a la historia arqueológica de la humanidad; datos que se pierden sobre nuestros ancestros.</p>



<p>*Las montañas kársticas de Maros &#8211; Pangkep son un tesoro para las cementeras, pues son montañas enteras de piedra caliza de las que sacan las rocas para fabricar el cemento. En la sede de la cementera Semen Tonasa ubicada allí (la mayor empresa cementera de Indonesia) se descubrió en 2019 el arte rupestre del que estamos hablando. Semen Tonasa se convirtió, en uno de los lugares considerados tesoro de la humanidad.</p>



<p>el articulo original <a href="https://www.nature.com/immersive/d41586-023-03818-5/index.html?utm_source=Live+Audience&amp;utm_campaign=3627f7b91e-briefing-dy-20231206&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_b27a691814-3627f7b91e-50023104">aquí.</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127521</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 11:58:24 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El grito silencioso de Sulawesi: el arte más antiguo de la humanidad desaparece]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>BTS, la histeria por esos coreanos maquillados cantando… y Franz Liszt</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/bts-la-histeria-por-esos-coreanos-maquillados-cantando-y-franz-liszt/</link>
        <description><![CDATA[<p>BTS. Un montón de coreanos cantando. (Me gusta su música. A veces me suena igual. No siempre. Pero a veces sí. Hay bailes que disfruto. Otros… siento que ya los vi. Otra vez. Igualito. No me matan. Tampoco me disgustan.) Hasta ahí, todo normal. Pero hay algo… algo que me tiene pensando más de la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>BTS.<br />
Un montón de coreanos cantando.</p>
<p>(Me gusta su música. A veces me suena igual. No siempre. Pero a veces sí.<br />
Hay bailes que disfruto. Otros… siento que ya los vi. Otra vez. Igualito.<br />
No me matan. Tampoco me disgustan.)</p>
<p>Hasta ahí, todo normal.</p>
<p>Pero hay algo…<br />
algo que me tiene pensando más de la cuenta. Y no son ellos.</p>
<p>Son ellas.</p>
<p>Las Armys. A-R-M-Y. Como ejército. Y sí… lo son.</p>
<p>Porque ahí hay un abismo. Literal.</p>
<p>Están las niñas. Preadolescentes. Adolescentes. Diecisiete, dieciocho…<br />
Y después aparecen mujeres de treinta y cinco para arriba, de cuarenta, de cincuenta, hasta de sesenta y hasta setenta años. Amigas mías. Madres de mis amigas. Mujeres ya grandotas, grandotas, tragadas, pero tragadas, de esos coreanos, con una intensidad que ni mis años más devotos de Ricky Martin.</p>
<p>Y no hablo de un caso aislado. Ojalá fuera una.<br />
Son muchas. Demasiadas para ser casualidad.</p>
<p>Las conozco… por WhatsApp.</p>
<p>(Ya sé. Qué lugar tan raro para descubrir un fenómeno cultural mundial.<br />
Pero así funciona ahora la vida: uno se entera de todo por los estados de la gente.)</p>
<p>Entro a chismosear —porque sí, es perder el tiempo, pero uno entra—<br />
y ahí están:</p>
<p>uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete estados…<br />
BTS. BTS. BTS.</p>
<p>Y gracias a esos estados los he ido conociendo.<br />
No a ellos. A BTS como fenómeno.</p>
<p>Hay un dicho horrible, cargado de estereotipo cultural: “todos los chinos son iguales”. Ya sé, ya sé: BTS es coreano. COREANO. Que después no vengan las Armys y me cuelguen. O me hagan brujería por WhatsApp, que en estos tiempos uno nunca sabe. Pero tengo que admitir algo: a mí varios de ellos se me confunden. Me enredo. Entre el mismo tono de pelo de algunos, la producción tan calculada y esa perfección tan cuidadosamente fabricada, me cuesta distinguirlos.</p>
<p>Y eso es lo más fuerte.</p>
<p>Ellos están… demasiado producidos.</p>
<p>Y cuando digo producidos, es producidos de verdad.<br />
Maquillados. Pero maquillados con precisión quirúrgica.<br />
Gloss. Delineado. Pestañas. Base. Corrector. Piel perfecta.</p>
<p>Cabello en su sitio exacto. Ni un pelo rebelde.<br />
Nada se mueve donde no debe.</p>
<p>Todo… impecable.</p>
<p>Demasiado impecable.</p>
<p>Y esa perfección… me asusta un poco.</p>
<p>Porque no existe.</p>
<p>Me puse a pensar —y sí, esto ya es obsesión mía—:<br />
¿Cómo se ven cuando se levantan un lunes cualquiera?<br />
En bóxer. Descalzos. Sin luces. Sin filtros. Sin ese ejército de manos que los construye.</p>
<p>Los busqué.</p>
<p>Quería verlos humanos. De carne y hueso.</p>
<p>No los encontré.</p>
<p>Todo lo que pretende ser “natural” sigue estando editado.<br />
Retocado. Iluminado. Cuidado.</p>
<p>Entonces…</p>
<p>vivimos en un mundo que critica a las mujeres por usar filtros,<br />
por maquillarse demasiado,<br />
por construir una imagen…</p>
<p>y al mismo tiempo idolatra —con la misma intensidad— a hombres que encarnan un nivel de perfección aún más intervenido.</p>
<p>Y ahí algo… no cuadra.</p>
<p>Porque aquí no solo hay música.</p>
<p>Aquí hay deseo.<br />
Hay construcción.<br />
Hay personajes.</p>
<p>Cada uno tiene su rol:<br />
el romántico, el serio, el divertido, el “loquito”, el sensible.</p>
<p>Todo está diseñado para que alguien —en algún lugar del mundo— diga:<br />
“ese es el mío”.</p>
<p>Y funciona.</p>
<p>Claro que funciona.</p>
<p>(Lo sé. Yo fui —soy— fan de Ricky Martin desde niña.<br />
Entiendo perfectamente esa emoción loca.)</p>
<p>No hay juicio ahí.</p>
<p>Pero sí hay una pregunta.</p>
<p>¿Quiénes son ellos cuando no están actuando?</p>
<p>¿Ese romanticismo es de verdad?<br />
¿Ese gesto, esa mirada, esa forma de moverse?</p>
<p>¿O estamos viendo una coreografía emocional tan ensayada como sus pasos de baile?</p>
<p>Y entonces la inquietud crece.</p>
<p>No por las adolescentes —aunque sí, son más manipulables—<br />
ni por las mujeres adultas, que ya han vivido suficiente como para saber dónde están paradas.</p>
<p>La inquietud va por otro lado.</p>
<p>Más silenciosa.</p>
<p>Más incómoda.</p>
<p>Un mundo que cada vez consume más figuras construidas.<br />
Más perfectas. Más pulidas. Más diseñadas.</p>
<p>Y poco a poco…<br />
esa construcción empieza a sentirse real.</p>
<p>Y cuando lo irreal se siente real,<br />
algo se desajusta.</p>
<p>No en ellos.</p>
<p>En nosotros.</p>
<p>Porque BTS no inventó nada.<br />
Ellos son el resultado.</p>
<p>El resultado de un sistema que entendió algo antes que todos:<br />
que la perfección vende.<br />
aunque no exista.</p>
<p>Y ahí estamos.<br />
mirando, compartiendo, guardando, defendiendo…</p>
<p>creyendo, un poquito, que sí.</p>
<p>Y aquí, mientras pienso si esas últimas frases de arriba me sirven de final para esta columna, toc, toc, toc: un grupo de preguntas empezó a golpearme la cabeza. ¿De dónde diablos salieron las fans? Es decir, ¿eso quién se lo inventó? ¿Cuándo sucedió por primera vez?</p>
<p>Una cree que las Armys y todo eso nació con internet. Con el pop. Con la radio. Con los discos. Con la televisión. Fabricadas por TikTok. Que se riegan por WhatsApp. Hijas de la histeria digital. Mentira. Bueno, no mentira completa, pero esa vaina viene desde antes de Cristo.</p>
<p>Y aquí me fui a mi obsesión de siempre: Mesopotamia. Que me encanta. Ahí siento que comenzaron demasiadas cosas que todavía seguimos repitiendo, aunque ahora las repitamos con boletería digital y videos en estados de WhatsApp, pero sigue siendo muy similar.</p>
<p>En la Mesopotamia del quinto milenio antes de Cristo ya había instrumentos musicales. Obviamente. Instrumentos de viento hechos de hueso. Y en Uruk, siglos antes de que existieran los pósteres ochenteros, ya había músicos dibujados en pictogramas. Esos pictogramas son los ancestros de los afiches.</p>
<p>La música en Mesopotamia dominaba la política, la espiritualidad y la ceremonia.</p>
<p>Y eso me fascina.</p>
<p>En cambio hoy, la música es muchas veces eso que está sonando detrás, mientras ocurren las cosas importantes. La música actual queda reducida a entretenimiento, acompañamiento y distracción.</p>
<p>En Mesopotamia la música no era ambiente. No era una cosita linda de fondo. Era una fuerza colectiva. Ordenaba ceremonias y levantaba fervores. En el Akitu, la celebración de Año Nuevo más antigua del mundo (en una columna pasada les hablé sobre ella) los músicos tenían un lugar central dentro del rito.</p>
<p>A tal nivel loco de que algunos instrumentos eran considerados casi sagrados. No era solo la atracción por el músico. En el cuarto milenio antes de Cristo ya existía una fetichización del objeto musical. Instrumentos con nombre propio. Instrumentos considerados entidades divinas menores, como Ningizibara, un instrumento de cuerda mesopotámico. Y a mí eso me parece brutal, porque de ahí viene algo que seguimos haciendo hoy: la reverencia al objeto. La guitarra del rockero. El piano del virtuoso. El micrófono, el vestuario, el mechón de pelo, la reliquia pop.</p>
<p>Después aparecen las tablillas. Y ahí la cosa se pone superinteresante. Las canciones hurritas de Ugarit —no sé cómo suenan; ¿estarán en YouTube?—, conservadas en arcilla desde el siglo XIV antes de Cristo, muestran que la música ya podía fijarse, guardarse, volver a tocarse. Esas tablillas son las tatarabuelas salvajes de las partituras. Ya había repertorio. Ya había repetición. Ya había memoria musical. Ya existía el gusto por una obra específica y esa obsesión tan humana por volver a oír lo mismo, una y otra vez.</p>
<p>Y aquí es donde la cabeza se me fue lejísimos. Porque yo estaba pensando en unas señoras de WhatsApp, tragadas de BTS, y terminé en Mesopotamia. Así funciona a veces esta cabeza. O al menos la mía.</p>
<p>Y sigo… ¿Siguen conmigo?</p>
<p>Cuando una empieza a escarbar en la historia siempre aparece Grecia. Y ahí me encontré con los Juegos Píticos, celebrados en Delfos en honor a Apolo.</p>
<p>Eso me fascinó.</p>
<p>Porque mientras los Olímpicos premiaban músculos, velocidad y cuerpos entrenados, los Píticos ponían a competir otra cosa: la música y la poesía.</p>
<p>Y esta vaina es lo máximo.</p>
<p>Porque ahí ya no estamos solo frente al rito, como en Mesopotamia. Ahí estamos frente a algo muchísimo más cercano a nuestro hoy: la competencia artística como evento masivo. Como multitud pendiente de quién gana, de quién emociona más, de a quién le dan más aplausos.</p>
<p>Y los Píticos son el ancestro respetable de todos los realities musicales de hoy.</p>
<p>Sí.<br />
Factor X en sandalias.<br />
La Voz con túnicas ¿Usaban túnicas?<br />
El teatro repleto. El público esperando al solista o poeta favorito. Conteniendo la respiración. Gritando hasta quedarse sin voz. Estallando en aplausos. Viajando desde distintas ciudades para verlo, para escucharlo, para decir: ese, ese es el mío.</p>
<p>Y a mí esto me parece tremendo porque ahí ya aparece claramente el público musical como fanaticada. La admiración convertida en pasión. La identificación con un artista. El deseo de escoger a alguien. De seguir a alguien.</p>
<p>Y aquí una descubre otra cosa: las fanáticas musicales tampoco son invento de Occidente. Ni de TikTok. Ni de los fandoms con nombre oficial y logo.</p>
<p>En Asia también estaban. Y con una fuerza política y cultural inmensa.</p>
<p>Hay algo de China que a mí me parece todavía más hermoso, que Mesopotamia y Grecia.</p>
<p>Allá, durante siglos, la figura que más se acercó a una estrella de rock no fue el músico.</p>
<p>Fue el poeta.</p>
<p>Y eso me encanta. Me conmueve, incluso. Porque recuerda la importancia civilizatoria de la poesía, su capacidad para desordenar una época, para hechizar a una sociedad, para producir culto, imitación, fervor.</p>
<p>Una capacidad que hoy la poesía perdió. Las desplazaron las frases motivacionales. Pero eso es tema para otra columna.</p>
<p>Li Bai el poeta. Li Bai tenía sus Armys. Desparramadas por China, sin TikTok, pero las tenía (el ancestro de Li Bai inventó TikTok – nooo, mentiras estoy especulando, aunque quién sabe…). A Li Bai lo seguían realeza, funcionarios, eruditos, gente del común. Le perdonaban sus excesos. Le festejaban sus borracheras. Le aplaudían sus desplantes. Al artista se le aguantan cosas que a los demás no.</p>
<p>Y eso también es fandom.<br />
Solo que con poemas.</p>
<p>Siglos más tarde, en Europa aparece Franz Liszt. Y ahí ya la historia se vuelve deliciosamente loca. El equivalente a los BTS pero sin coreografía, con música clásica y piano de cola.</p>
<p>Lo de Liszt en la década de 1840 fue una locura. Literalmente así la describieron. Heinrich Heine bautizó el fenómeno como Lisztomanía. Cuando Franz Liszt daba un concierto y tocaba (obviamente) sucedía la locura: mujeres desmayándose, llorando, arrebatándose objetos que él tocaba o rozaba, peleándose por un mechón de pelo, guardando cuerdas rotas de piano como reliquias, mandándolas a convertir en pulseras, recogiendo los restos de sus cigarros y los posos de su café como si hubieran pertenecido a un santo pagano del teclado.</p>
<p>Liszt es el BTS de la música clásica. Él coinvertía la interpretación musical en espectáculo físico: su presencia seductora y arrebatadora, su erotismo escénico, él en personaje. Ya no era suficiente tocar bien. Había que aparecer. Mover el cabello seductoramente. Balancearse sobre el piano. Coquetear con la multitud. Volver la música una escena de deseo.</p>
<p>Ahí ya estamos peligrosamente cerquita del presente.</p>
<p>Muy cerca de BTS, además.</p>
<p>Porque con Liszt aparece algo tremendo que seguimos viendo hoy: el talento importa, sí, pero el cuerpo también; la ejecución importa, sí, pero la puesta en escena también; la obra importa, sí, pero la fabricación del ídolo pesa muchísimo. Y alrededor de esa mezcla estalla la locura de las fans. Antes era las Lisztomaníacas hoy son las Armys.</p>
<p>Cambian los siglos. Cambian los peinados. La locura fanática no.  O sea: las Armys no aparecieron de la nada. Tienen antepasados. Poéticos en China. Frenéticos con Liszt. Devotos en templos y teatros mucho antes de que existieran los estados de WhatsApp.</p>
<p>El problema no son las fans. Ni siquiera BTS. El problema es otro. Un mundo cada vez más hábil para fabricar figuras irresistibles y venderlas como si fueran espontáneas.</p>
<p>Antes bastaban el genio, el rito, el poema, el virtuosismo. Hoy hace falta además una piel sin poros, un mechón perfectamente en su lugar, una personalidad diseñada al detalle, una ternura calculada, una seducción milimétrica.  Por eso esas mujeres —las adolescentes, las de cuarenta, las de sesenta, las grandotas, las tragadas— no están siguiendo solamente a siete hombres coreanos que cantan y bailan. Están siguiendo una fantasía fabricada con una precisión feroz. Y ahí, justamente ahí, está el espejo raro donde nos estamos mirando.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127332</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 19:00:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[BTS, la histeria por esos coreanos maquillados cantando… y Franz Liszt]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Crónica del viaje de H. G. Wells desde Bogotá al país de los ciegos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/cronica-del-viaje-de-h-g-wells-desde-bogota-al-pais-de-los-ciegos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se encuentra en producción la película titulada En el valle de las Sombras, dirigida por Sebastián Cordero, con Gael García Bernal, Margarita Rosa de Francisco, Natalia Reyes y Claudio Cataño, entre otros intérpretes. Considero oportuno, rescatar este texto publicado hace varios años en diversos medios, sobre un relato que no es muy conocido de H. G. Wells, relacionado con Bogotá.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="219" height="346" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11095618/pais-de-los-ciegos.jpg" alt="" class="wp-image-126746" style="width:302px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11095618/pais-de-los-ciegos.jpg 219w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11095618/pais-de-los-ciegos-190x300.jpg 190w" sizes="(max-width: 219px) 100vw, 219px" /></figure>



<p></p>



<p><strong>Nota preliminar</strong>:&nbsp;Se encuentra en producción la película titulada&nbsp;<em>En el valle de las Sombras</em>, dirigida por Sebastián Cordero, con Gael García Bernal, Margarita Rosa de Francisco, Natalia Reyes y Claudio Cataño, entre otros intérpretes. Considero oportuno, rescatar este texto publicado hace varios años en diversos medios, sobre un relato que no es muy conocido de H. G. Wells, relacionado con Bogotá.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="573" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100233/H.G._Wells_by_Beresford.jpg" alt="" class="wp-image-126748" style="width:369px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100233/H.G._Wells_by_Beresford.jpg 573w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100233/H.G._Wells_by_Beresford-215x300.jpg 215w" sizes="(max-width: 573px) 100vw, 573px" /><figcaption class="wp-element-caption">H. G. Welles, fotografía tomada por George Charles Beresford, 1920 (Wikipedia)</figcaption></figure>



<p>Herbert Georges Wells llegó a Bogotá en 1899 en plena víspera del siglo XX, aunque aquella era todavía una ciudad en blanco y negro con matices grises, poblada de personas silenciosas, admiró sin embargo, las altas montañas que rodeaban esa planicie, ideal lugar para un asentamiento humano. Es posible que se haya cruzado con la sombra del poeta José Asunción Silva, símbolo de la gran ciudad taciturna, que apenas tres años antes la abandonó en medio de la bruma y el misterio.</p>



<p>H. G. Wells, conocedor de la historia e interrogador del futuro, no se sabe si a bordo de su ingeniosa máquina del tiempo, desde aquella fría comarca, emprendió un viaje a un territorio perdido, vecino posiblemente del mítico&nbsp;<em>El Dorado</em>, extraviado igual que aquel, entre cumbres andinas y selvas amazónicas, llamado el país de los ciegos. Allí llegó y para no despertar sospechas, se hizo llamar Núñez.</p>



<p><em>“-¿De dónde viene, hermano Pedro? -preguntó uno de los ciegos a otro.</em></p>



<p><em>-Del lado de allá de las montañas -respondió Núñez-; de las comarcas distantes donde todos los hombres ven&#8230; Vengo de Bogotá, ciudad que tiene miles y miles de habitantes; y he cruzado los altos montes que no os dejan ver el mundo&#8230; -Sí, Bogotá. Una ciudad inmensa en comparación a vuestra aldea&#8230; Vengo del vasto mundo de los hombres que tienen ojos y ven&#8230;&nbsp;</em></p>



<p><em>&#8230;En la distancia creyó entrever a Bogotá con sus calles anchas serpeadas de luces, animadas bajo la claridad gloriosa del día y vivas aún, sin tinieblas absolutas, bajo el luminoso misterio de las noches. Y pensó en los palacios, en las fuentes, en las estatuas, en las casas blancas&#8230;”&nbsp;</em></p>



<p>El señor Wells ó Núñez como quiera llamarle quien esto lea, pensaba que el tuerto era rey en tierra de ciegos, pero la verdad es que los no videntes no creían en todas las cosas que este hombre hablaba sobre el mundo, así que lo consideraron un enfermo, un loco, un ser inferior que debía ser educado, para vivir en esa sociedad, lo cual se conseguiría con una simple operación quirúrgica.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="786" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15072458/the-richest-man-in-Bogota-786x1024.jpg" alt="" class="wp-image-126947" style="aspect-ratio:0.7675843235663149;width:568px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15072458/the-richest-man-in-Bogota-786x1024.jpg 786w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15072458/the-richest-man-in-Bogota-230x300.jpg 230w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15072458/the-richest-man-in-Bogota-768x1000.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15072458/the-richest-man-in-Bogota.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 786px) 100vw, 786px" /><figcaption class="wp-element-caption">Lee Marvin en <em>The Richest Man in Bogota</em> con la actriz Miriam Colón.</figcaption></figure>



<p>Es probable que el lector cuando se transmuta en depósito de imágenes de cine y televisión, confunda el rostro de Wells/Núñez con el de Lee Marvin, otro reconocible nombre que aparece en la moviola de sueños, pues con el rostro de Marvin fue conocido el autor/personaje en el año de 1962 al protagonizar un episodio titulado&nbsp;<em>The Richest Man in Bogota</em>, capítulo de la serie&nbsp;<em>The DuPont Show of the Week</em>. Puede que también haya escuchado el relato en 1954 en una emisión de radio británica, en la camaleónica voz de Sir Laurence Olivier.&nbsp;</p>



<p>Esta historia habla sobre el fenómeno que ha caracterizado la historia, vigente durante este este inicio convulso del tercer milenio, el frecuente choque de civilizaciones, de hombres que piensan tener la última palabra, la razón, la verdad absoluta, frente a otras ideas, creencias y religiones. La crónica de viaje del Sr. Wells parecería ser un cuento fantástico, algo simple, pero revela la continua intolerancia que caracteriza al ser humano, en un viaje iniciado en esa fría y distante capital de sueños, habitada por ciegos, tuertos, videntes y visionarios.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="320" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100408/The-Country-of-the-Blind-and-Other-Stories-1-0-1277176678.jpg" alt="" class="wp-image-126749" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100408/The-Country-of-the-Blind-and-Other-Stories-1-0-1277176678.jpg 320w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100408/The-Country-of-the-Blind-and-Other-Stories-1-0-1277176678-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px" /></figure>



<p>Si el lector ocasional, duda sobre el viaje emprendido por el señor Wells, puede consultar su testimonio escrito en un libro, guardado celosamente como otros miles, en la Biblioteca Luis Ángel Arango, entrañable sitio en donde realicé este descubrimiento hace algunos años, en los días que Bogotá adquiría diversos colores y salía del espectro monocromático, a finales del siglo XX. La persona curiosa o incrédula, posiblemente pueda realizar el mismo hallazgo, en esa dimensión infinita llamada Internet, luego de teclear unos pocos nombres y conjurar el moderno oráculo.&nbsp;</p>



<p>Sin embargo, recomiendo a quien pueda hacer el viaje personal, salir del país de los ciegos e ingresar al barrio de la Candelaria de la añeja Santa Fe (hoy multifacética Bogotá), transitar por la calle de la fatiga, sentir el cansancio en las piernas y luego poder disfrutar de la cómoda lectura en una de las salas de la Luis Ángel, mientras goza de la vista que ofrece, el horizonte recortado por cerros aledaños.&nbsp;</p>



<p>Después de leer, el visitante puede entrar a la cafetería de la biblioteca, pedir un buen café colombiano, añorar la nave del señor H. G. Wells e imaginar que más allá de Monserrate, en alguna parte, está&nbsp;<em>el país de los ciegos</em>. Al salir de la biblioteca quizás se tropiece con Núñez, Marvin, Olivier, García o Wells, quienes ingresan apoyados en un bastón para buscar libros escritos en sistema braille.&nbsp;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>Bogotano errante que a ratos aparece en Twitter como @dixonmedellin&nbsp;y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>



<p><strong>P.D.:</strong>&nbsp;Aquí se puede escuchar el relato en inglés en la voz de Laurence Olivier: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2Dy_qldjLJ4">https://www.youtube.com/watch?v=2Dy_qldjLJ4</a> </p>



<p><strong>Nota final</strong>: Una versión previa de este artículo se publicó originalmente en <em>Revista Cronopio</em>&nbsp;y posteriormente en&nbsp;<em>Revista Cosmocápsula</em>. </p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="2048" height="1419" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100442/En-el-valle-de-las-sombras.jpeg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100442/En-el-valle-de-las-sombras.jpeg 2048w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100442/En-el-valle-de-las-sombras-300x208.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100442/En-el-valle-de-las-sombras-1024x710.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100442/En-el-valle-de-las-sombras-768x532.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11100442/En-el-valle-de-las-sombras-1536x1064.jpeg 1536w" sizes="auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126744</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 15:08:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Crónica del viaje de H. G. Wells desde Bogotá al país de los ciegos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: los secretos de Swaka, un centro de pensamiento arhuaco en la Sierra Nevada de Santa Marta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-los-secretos-de-swaka-un-centro-de-pensamiento-arhuaco-en-la-sierra-nevada-de-santa-marta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Swaka es una palabra en lengua arhuaca&nbsp;que puede traducirse como centro para el pensamiento,&nbsp;un lugar donde se transforma la palabra. De la mano de la familia Durán, perteneciente al pueblo iku o arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, se convirtió en un proyecto que busca generar dinámicas para fortalecer la economía y soberanía [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Swaka surgió como un proyecto comunitario y familiar para transformar las dinámicas productivas del resguardo Jimaín, cerca de Pueblo Bello, en el departamento del Cesar.</em></li>



<li><em>Las prácticas arhuacas señalan que el 70 % de su territorio tiene que ser conservado y protegido, mientras el 30 % restante puede ser dedicado a cultivos, proyectos y viviendas.</em></li>



<li><em>Así sucede en todo el territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta, en concordancia con la Ley de Origen de este pueblo indígena.</em></li>



<li><em>Actualmente producen y comercializan miel de abejas, pescados, mochilas, ayu, cacao y café, mientras impulsan procesos de etnoeducación dentro y fuera de su comunidad.</em></li>
</ul>



<p><strong>Swaka es una palabra en lengua arhuaca</strong>&nbsp;que puede traducirse como centro para el pensamiento,&nbsp;<strong>un lugar donde se transforma la palabra</strong>. De la mano de la familia Durán, perteneciente al pueblo iku o arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, se convirtió en un proyecto que busca generar dinámicas para fortalecer la economía y soberanía alimentaria de su pueblo.</p>



<p>El proyecto inició en 2015, cuando Juan Durán era estudiante de Zootecnia en la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. Cada vez que volvía a su territorio, le rondaban una serie de ideas. Una de ellas fue la de llevar algunos productos de la Sierra a la ciudad para comercializarlos, sin mucha experiencia y sin un plan concreto.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/aida-quilcue-secuestro-colombia-guardias-indigenas-entrevista/">«Las Guardias Indígenas se arriesgan todos los días para cuidar el territorio y la vida» | ENTREVISTA</a></strong></p>



<p>Con esa primera vivencia, Durán se dio cuenta de la necesidad de crear un enlace entre el campo y la ciudad. Sin embargo, no podía ser un proyecto productivo más, apoyado por instituciones u organizaciones, que usualmente se limitan a brindar una asistencia temporal.&nbsp;<strong>Este proyecto tenía que basarse en una apropiación del conocimiento por parte del pueblo arhuaco.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269699"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17050446/Un-lugar-para-pensar-y-reflexionar-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269699" /><figcaption class="wp-element-caption">Swaka es un lugar para pensar y reflexionar. Proviene de una palabra en lengua arhuaca que puede traducirse como centro para el pensamiento. Foto: Daniel Ricardo Guerra</figcaption></figure>



<p>Swaka, a su vez, nació de la necesidad de recuperar conocimientos acerca de la memoria agrobiológica y agroalimentaria del territorio. Esta necesidad no es menor, pues actualmente gran parte de la dieta de las comunidades de la Sierra se basa en productos adquiridos desde fuera de su comunidad, como el arroz y la pasta. “La iniciativa es ver cómo poco a poco empezamos a disminuir esa dependencia porque ahí también empieza la soberanía”, comenta Juan Durán.</p>



<p>Es por esto que e<strong>l proyecto tiene varios frentes: educación comunitaria, memoria agroalimentaria, comercialización de productos y recuperación de saberes ancestrales</strong>. “De donde yo vengo hay muchas formas de enseñar, desarrolladas a lo largo de milenios, por lo que necesitamos empezar a apropiarlas, para que no vayan a desaparecer», recalca Durán.</p>



<p>Para Margareth Durán Izquierdo, arhuaca, doctora en toxicología, es importante ver cómo se pueden recuperar y salvaguardar saberes para el servicio de la humanidad. No se trata solo de extraer plantas y medicinas sino de entender la dimensión espiritual y social de cada planta.</p>



<p>Dentro de las actividades que han realizado las mujeres y los niños se encuentra el desarrollo de semilleros de plantas medicinales y de plantas en peligro de extinción. Estos procesos se realizan de la mano con la autoridad de la comunidad, el Mamo, quien autoriza la realización de estas actividades por medio de un ritual tradicional.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269694"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17050412/La-conservacion-del-bosque-es-primordial-para-la-cultura-arhuaca-scaled-e1771307764141.jpg" alt="" class="wp-image-269694" /><figcaption class="wp-element-caption">La conservación del bosque es primordial para la cultura arhuaca. Foto: Daniel Ricardo Guerra</figcaption></figure>



<p>“Nuestros mayores son muy celosos con el conocimiento y creo que no es por algo en contra de la ciencia, o de este saber, sino que es una respuesta a todo lo que han vivido”, cuenta Margareth Durán. Esta propuesta de Swaka, es, para ella,&nbsp;<strong>una invitación a revalorar cómo ha sido considerado el conocimiento tradicional a lo largo de varios siglos</strong>.</p>



<p>Un término del que se habla en la academia tradicional es el de la apropiación social del conocimiento. De allí surge la idea de generar nuevas metodologías que integren los conocimientos ancestrales con el trabajo que se desarrolla en las universidades. “La idea no es decir que la mía sí es la definición acertada de desarrollo, sino mirar desde el punto de vista territorial y cultural cómo hacemos para encontrar la convergencia entre estas dos definiciones”, recalca Margareth Durán.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2026/02/jene-nete-la-pelicula-narrada-por-el-pueblo-shipibo-konibo/">Jene Nete: la película narrada por el pueblo shipibo-konibo</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un proceso que teje puentes entre la técnica y la cultura indígena</h2>



<p>Una de las preocupaciones principales de los estudiantes indígenas en las universidades es cómo ser capaces de aportar a sus comunidades una vez finalizados sus estudios. Esta fue una obligación para Juan Durán, cuando estaba terminando sus estudios en 2016.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269697"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17050432/Tambien-se-manejan-tecnicas-de-bioconstruccion-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269697" /><figcaption class="wp-element-caption">Como parte del desarrollo de técnicas ancestrales, se manejan técnicas de bioconstrucción. Foto: Daniel Ricardo Guerra</figcaption></figure>



<p>Junto con la profesora Adriana Patricia Ramírez, y al también arhuaco Rafael Mindiola, concibieron la idea de generar un proyecto de extensión solidaria. Este proyecto intentó generar una incidencia de la agroacuicultura en los territorios de Juan y Rafael.</p>



<p>Según cuenta la profesora Ramírez, “encontramos que el modelo de sistemas agro acuícolas era el modelo que técnicamente se podía ajustar a ese contexto donde ellos estaban como pequeños productores físicos y se vio que era posible formular un proyecto en la escuela indígena en Jimaín”.</p>



<p>Lo más importante para llegar a trabajar con ellos, según Ramírez, fue entender las dinámicas propias de la comunidad, más que velar por las metodologías de trabajo a implementar. “<strong>El escenario ideal es que los habitantes indígenas hagan sus propias investigaciones y sean protagonistas de sus propias experiencias,</strong>&nbsp;todos lo hacemos en conjunto para que el resultado sea para ellos y no para mí como profesora», recalca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269700"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17050453/Swaka-quiere-impulsar-el-desarrollo-cientifico-con-un-enfoque-de-respeto-hacia-el-conocimiento-tradicional-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269700" /><figcaption class="wp-element-caption">Swaka quiere impulsar el desarrollo científico con un enfoque de respeto hacia el conocimiento tradicional. Foto: Daniel Ricardo Guerra</figcaption></figure>



<p>A la hora de entender los ritmos y los tiempos de las esferas académica y comunitaria, no siempre se cuenta con una sincronía. Por lo general, en la comunidad se aprecia más la escucha a través del círculo de la palabra (reunión circular en la que las personas se sientan a hablar y a escucharse entre sí), las recomendaciones de los y las guías espirituales, así como la reflexión constante de los procesos. Esto añade un valor a la academia, donde se suelen priorizar los recursos económicos, los calendarios y la ejecución de proyectos para una entrega de resultados.</p>



<p>Para la profesora Ramírez, todos los investigadores deberían hacer una pasantía en la comunidad que quieren estudiar antes de hacer cualquier investigación, pero, afirma, “muchas veces no hay forma de gestionar ni el tiempo para hacer esos círculos de la palabra”.</p>



<p>Una de las alternativas que se plantearon allí fue entender Swaka como un aula viva, en la que estudiantes de la Universidad Nacional, sede La Paz, en Valledupar, pudieran tener un espacio de extensión, tanto para aplicar los saberes aprendidos en la universidad, como para entender de qué manera los saberes indígenas y comunitarios juegan un papel fundamental en el desarrollo de saberes múltiples.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269696"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17050425/El-proyecto-de-acuicultura-nace-de-la-mano-con-la-Universidad-Nacional-de-Colombia-scaled-e1771307840850.jpg" alt="" class="wp-image-269696" /><figcaption class="wp-element-caption">El proyecto de acuicultura se desarrolla junto con investigadores de la Universidad Nacional de Colombia. Foto: Daniel Ricardo Guerra</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Recorriendo Swaka y recuperando el bosque</h2>



<p>Lo primero que hizo la familia Durán con el terreno que dispuso para este centro de pensamiento fue restaurar el ecosistema de bosque seco tropical. Para ello sembraron vara de humo (<em>cordia alliodora</em>), nogal criollo (<em>juglans australis</em>), ceibas (<em>ceiba pentandra</em>), guáimaros (<em>brosimum alicastrum</em>), palmas (lepydocarium tenue &amp; prestoea acuminata) y frutales como mango (<em>mangifera indica</em>) y arazá (eugenia stipitata).</p>



<p>Maku Durán, uno de los guardianes del territorio de Swaka, cuenta que en el lugar hay alrededor de ocho hectáreas de bosque recuperado, mientras que en toda la comunidad de Jimaín, con unas 10 000 hectáreas, hay unas 7000 hectáreas en conservación.</p>



<p>Entre las iniciativas surgidas en Swaka están los proyectos de acuaponía, que es un sistema de producción sostenible que combina la crianza de peces (acuicultura) con el cultivo de plantas sin suelo (hidroponía); la Escuela de árboles que intenta recuperar el bosque seco tropical y la Escuela de Tejido y Teñido que se enfoca en la transformación del algodón criollo (<em>gossypium</em>). Todo el proyecto está acompañado por un grupo de científicos que buscan involucrar los conocimientos ancestrales con los académicos tradicionales.</p>



<p>En este espacio cuentan con 12 estanques de piscicultura que al año pueden producir hasta cinco toneladas de carne de pescado, entre cachamas, tilapias y bocachico. También tienen 26 colmenas de abejas, mientras que en la comunidad, dice Maku Durán, hay alrededor de 2000, lo que alcanza para cubrir la producción de Despensa de la Sierra, la marca que crearon para comercializar los productos en las ciudades. “Hacemos la transformación de los productos para poder generar un mayor retorno de los ingresos, antes dependíamos mucho del sector externo”, comenta Juan Durán.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269698"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17050439/Los-cultivos-se-mezclan-con-proyectos-productivos-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269698" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cultivos se combinan con proyectos productivos en los territorios de la Sierra Nevada. Foto: Daniel Ricardo Guerra</figcaption></figure>



<p>“Hay muchas familias que producen y hacen trueques. De aquí se llevan el pollo, el pescado, el ayu u hoja de coca (<em>erythroxylum coca</em>), hay familias que ahora se dedican solo al tema de producción de miel. Se trata de dinamizar la comunidad para que pueda circular y que los recursos vuelvan a la comunidad”, secunda Maku Durán. En Swaka, no todo intercambio depende del dinero, lo que puede ayudar a fortalecer el tejido social.</p>



<p>Para Maku Durán, el objetivo de Swaka y Despensa de la Sierra es tener una mejor calidad de vida. Esto no implica que “se vayan a perder la cultura o las tradiciones, queremos transformar las realidades con herramientas para seguir existiendo en nuestro territorio”, recalca.</p>



<p>“En Colombia no somos capaces de innovar a la hora de producir comida, ésta es una de las razones por las que en Swaka se está intentando&nbsp;<strong>un enfoque agroalimentario circular</strong>. Por ejemplo, los alimentos que se producen allí pueden alimentar a los animales y estos a su vez dejan el excremento que será el abono de las siguientes cosechas”, y añade: “Queramos o no, mantener a la sociedad significa producir comida y alimento, pero esto implica pensar desde qué punto de vista se produce“.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/series/beca-jovenes-periodistas-mongabay-latam-medioambiente/">Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán</a></strong></p>



<p>Para la familia Durán Izquierdo, así como para la comunidad Jimaín y el pueblo arhuaco, hay otros métodos para convivir, para hacer las cosas, en los que se le da privilegio a la enseñanza de otras dinámicas y no solo al dinero. Esa es la manera de ver el mundo que ellos quieren ampliar.</p>



<p>Por su parte, la conclusión de Juan Durán apunta a la recuperación de saberes orales. A raíz de esto surgió el texto&nbsp;<em>Recetario ancestral ilustrado Memoria Agroalimentaria Arhuaca</em>. “Creo que de donde vengo -señala- hay muchas formas de enseñar, relacionadas con la producción sostenible, cuidados de la naturaleza, resolución de conflictos y esas formas que son desarrolladas a lo largo de milenios, necesitamos pasarlas al papel, empezarlas a apropiar para que no vayan a desaparecer”.</p>



<p><strong>Imagen principal: </strong><em>Swaka quiere impulsar el desarrollo científico con un enfoque de respeto hacia el conocimiento tradicional.<strong> Foto:</strong> Daniel Ricardo Guerra</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/daniel-guerra/">Daniel Guerra</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/by/daniel-guerra/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125945</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Feb 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/20152401/Este-es-un-centro-de-ensenanza-y-produccion-que-intenta-crear-otras-formas-de-vida-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: los secretos de Swaka, un centro de pensamiento arhuaco en la Sierra Nevada de Santa Marta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La leyenda del ajedrez en una partida con dos finales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/la-leyenda-del-ajedrez-en-una-partida-con-dos-finales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta historia es un buen ejemplo de lo que significa el crecimiento exponencial, especialmente útil para quienes tienen por costumbre, como si se tratase de una muletilla, afirmar que las cifras crecen exponencialmente, cuando solo indican que se presenta un gran aumento.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El ajedrez tuvo su origen en la India y data del siglo VI. Originalmente fue conocido como Chaturanga, o juego del ejército. El juego llegó a Europa entre los años 700 y 900. Pero existe una difundida historia acerca de la invención del ajedrez, según la cual, el joven Sessa le presentó al rey Belkib el juego de ajedrez y luego de lograr la fascinación del rey por tan extraordinario invento, el astuto joven Sessa aprovechó la oportunidad para darle una lección al soberano cuando el poderoso rey de Oriente, maravllado con el juego, le ofreció la recompensa que quisiera.&nbsp;</p>



<p>Sessa le pidió entonces al rey algo que parecía bastante humilde: que por el primer cuadro de la perimera fila del tablero le diera un grano de trigo, que por el segundo cuadro de la fila le diera dos granos, por el tercero el doble del anterior, o sea 4, y así sucesivamente hasta el último cuadro de la última fila con el doble de granos del penúltimo cuadro.</p>



<p>Cuenta la leyenda que el rey ordenó que hicieran la cuenta y entregaran a Sessa un costal con el trigo que había pedido. Pero al rato, cuando los tesoreros del reino terminaron las cuentas, tuvieron que llamar en secreto al rey para informarle que era imposible satisfacer a Sessa con esa recompensa, lo que molestó al rey.</p>



<p>Hago un paréntesis para examinar la cantidad solicitada. En efecto, el inventor del juego pedía lo correspondiente a la suma de potencias de 2, desde 2° = 1 hasta 2 elevado a la potencia 63. Esa suma es igual a:</p>



<p>2<sup>64  </sup>&#8211; 1 = 18 446 744 073 709 551 615</p>



<p>Si escribimos en palabras esta cantidad, debemos decir: <em>dieciocho trillones cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones setenta y tres mil setecientos nueve millones quinientos cincuenta y uno mil seiscientos quince</em> granos de trigo.</p>



<p>Para tener una idea de la cantidad de trigo solicitado, vamos a estimarlo en toneladas métricas (Tm), aceptando que en un kilogramo de trigo hay aproximadamente 20 000 granos. Entonces, dividiendo la cantidad de granos entre 20 000 obtenemos la cifra en kilogramos y dividiendo esa cifra entre 1000 pasamos a toneladas métricas. El resultado es el siguiente:&nbsp;</p>



<p>922 337 203 685 Tm.</p>



<p>Pero, para tener una mejor apreciación de esta cifra, hay que saber que, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la producción mundial de trigo actualmente es de aproximadamente 800 millones de toneladas métricas al año; es decir que si tomamos esta cifra como producción mundial anual, entonces el tiempo necesario para reunir el trigo pedido por el joven Sessa, destinando para su recompensa toda la producción mundial cada año, sería de</p>



<p>922 337 203 685 / 800 000 000 ≈ 1152 años.</p>



<p>Este es un claro ejemplo de lo que es el <em>crecimiento exponencial</em>, un ejemplo de cómo a partir de un solo grano de trigo y duplicando en cada paso la cifra anterior hasta llegar a 2<sup>63</sup>, se obtiene una cantidad inimaginable de trigo, que no podría recolectarse en un milenio ni siquiera destinando toda la producción mundial cada año.&nbsp;</p>



<p>Ahora, habiendo ya apreciado la cantidad de trigo solicitada por el inventor Sessa, y suponiendo que él era consciente de la imposibilidad del rey para compensarle, continuamos con esta bella historia que se ha convertido en leyenda y que bien puede terminar aquí reafirmando la impotencia del rey para cumplir su promesa.</p>



<p>Pero la historia puede tener otro final, pues al igual que en una partida de ajedrez, tras una jugada audaz, la posición de un jugador que parecía derrotado puede ser victoriosa; y es así como la historia también se puede presentar con un final feliz para el rey, pues al fin de cuentas, en el ajedrez también el rey puede atacar. </p>



<p>Y es que habiendo sido muy formado en matemáticas, el rey, aprovechándose de la ignorancia y la ambición del buen calculista Sessa, como si este solo fuese un peón en el juego, decide darle ahora una lección y lo hace en los siguientes términos: </p>



<p>“<em>Joven Sessa eres muy listo y por eso quiero ahora premiarte sin límite. Te equivocas si has llegado a pensar que no tengo en el reino trigo suficiente para compensarte, y te daré aún más de lo que pides. Aumentaré vuestra recompensa si lo aceptas de la siguiente manera: por el primer cuadro de la primera fila del tablero te daré un grano, como has pedido, por el segundo dos granos, como has indicado, por el tercero el doble del anterior, o sea 4, como bien lo has mencionado y así sucesivamente, pero esto no parará en el último cuadro de la última fila, el 64, con el doble del anterior, hasta donde has pedido, sino que sumaremos hasta el infinito estas cantidades”. </em></p>



<p>Sessa no lo podía creer y sonrió triunfador manifestando su satisfacción por esa recompensa que de antemano sabía que sería imposible de cumplir. Sin embargo, tomando una tiza el buen rey volteó el tablero y sobre el respaldo calculó la cantidad de granos, que llamó <em>S</em>, que debía entregar al incrédulo Sessa. Esta fue la operación que hábilmente hizo el rey delante de Sessa y los contadores del reino para calcular cuánto trigo debía ser entregado:</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="712" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/05094532/IMG_0582-1024x712.jpeg" alt="" class="wp-image-125467" style="width:569px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/05094532/IMG_0582-1024x712.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/05094532/IMG_0582-300x209.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/05094532/IMG_0582-768x534.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/05094532/IMG_0582.jpeg 1367w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Y finalmente dijo el rey:</p>



<p><em>«Como ves querido Sessa, te voy a compensar con creces como lo quisiste y esa recompensa que deseas arroja como resultado una deuda de un grano a mi favor, pero como soy un rey magnánimo, al marcharte, de ese grano me olvidaré».</em></p>



<p>@MantillaIgancio</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125390</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Feb 2026 16:35:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La leyenda del ajedrez en una partida con dos finales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cierre inevitable de una época</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/el-cierre-inevitable-de-una-epoca/</link>
        <description><![CDATA[<p>La versión del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial se deriva del hecho irreversible de la guerra misma, cuyos resultados condujeron al diseño de una institucionalidad que mantuviera ese orden, con la ventaja de darle un poco de estabilidad a la vida entre naciones, con desbalances y desgaste que se han hecho cada [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La versión del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial se deriva del hecho irreversible de la guerra misma, cuyos resultados condujeron al diseño de una institucionalidad que mantuviera ese orden, con la ventaja de darle un poco de estabilidad a la vida entre naciones, con desbalances y desgaste que se han hecho cada vez más ostensibles a lo largo de siete décadas.&nbsp;</p>



<p>No otra cosa que reflejo del resultado de esa guerra es la configuración del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con cinco miembros inamovibles, ganadores de la guerra, capaces de vetar lo que sea según sus intereses. Grupo arbitrario, aunque explicable, de privilegiados por derecho, que sobrepasa con exceso los poderes de la Asamblea General, relegada a un papel secundario, así en ella tengan asiento todos los 193 miembros de la Organización. De manera que los acuerdos y el derecho vinieron a reflejar realidades derivadas de la fuerza y no de la voluntad “democrática” de las naciones del mundo en condiciones de verdadera igualdad.&nbsp;</p>



<p>Desde la fundación de la ONU, y a pesar de la proclamación de fidelidad a los compromisos adquiridos en el seno de la organización, las grandes potencias han ignorado olímpica e impunemente, cuando les conviene, el mismo orden que esperan que los demás sí cumplan. Tal sucede por ejemplo con la sujeción a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, al punto que muchos otros países imitan ese comportamiento y se salen de dicha jurisdicción a su conveniencia. Lo cual es inevitable, precisamente porque los hechos terminan por imponerse sobre compromisos que de pronto quedan apenas escritos como catálogo de buenas intenciones.&nbsp;</p>



<p>Lo anterior no implica menosprecio por todos los convenios que, en Europa y otros continentes, a lo largo de milenios, introdujeron treguas en medio del desorden de las guerras. Por el contrario, resalta la importancia de que, luego de cada movimiento telúrico en las relaciones internacionales, aparezca por algún lado no solamente una tregua, sino que surjan compromisos en favor de la paz y la estabilidad, sin que sea posible proscribir para siempre el surgimiento de nuevas ambiciones y nuevas acciones depredadoras. Algo inevitable en razón de la “condición humana”, que recuerda la fábula del escorpión que, después de rogarle a un conejo que lo llevara en su mullido lomo al otro lado de una súbita corriente le clavó el aguijón, para justificar luego su horrible acción con la disculpa de que lo había hecho porque eso era inherente a su naturaleza.&nbsp;</p>



<p>El estremecimiento que vive el mundo al comenzar el año 2026 es apenas la última versión de una serie reiterada de cambios derivados de la irrupción de actores que se salen de tradiciones y compromisos, bien o mal concebidos, cumplidos a medias, y que plantean de manera escueta a los ojos de los demás problemas inusitados que existen pero nadie se atreve a mencionar, o adelantan acciones audaces que pertenecían al mundo de la fantasía, noble o perversa, con lo cual ponen al mundo en ascuas. Léase lo que se vivió en la primera parte del Siglo XX con las dos guerras mundiales, frente a las cuales lo de ahora, por complejo y aburrido que sea, es hasta ahora un intento menor de ajuste de cuentas y de buscar provecho por parte de los poderosos, como siempre.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>El celebrado discurso del primer ministro canadiense Mark Carney en Davos parece ser una buena síntesis de la situación del momento, leída en los grandes términos de la crisis de las relaciones internacionales de nuestra época. Crisis por supuesto animada por el retorno a la Casa Blanca de un personaje que entiende el ejercicio del poder político desde el punto de vista de empresario que ha venido a ajustar cuentas con amigos que sacaban gratuitamente provecho de la protección de los Estados Unidos, así como con enemigos efectivos o potenciales a los que aspira a poner en su sitio.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>La presencia de ese personaje, con sus peculiares argumentos, sintetizados en el lema de hacer a su país “grande otra vez”, se ha hecho notar a través de reclamos lícitos como el de pedir a sus socios de la OTAN que cumplan con sus obligaciones con la organización, extravagancias como la de agredir la soberanía canadiense y amenazar la existencia misma del Canadá como Estado, o la pretensión de conquistar Groenlandia a costa de un país europeo que ha apoyado a los Estados Unidos y es miembro de la OTAN.&nbsp;</p>



<p>Si bien el proyecto aparentemente improvisado y dependiente de la pretendida genialidad de realizador de acuerdos de un presidente no ha podido producir, como lo había prometido, detener la guerra en Ucrania, propiciada por su émulo ruso también como partícipe del remezón de la vida internacional, ha logrado producir cambios interesantes en un mundo que se asfixiaba en su propia complejidad.&nbsp;</p>



<p>Los europeos se han dado cuenta de que, como lo advirtió De Gaulle, la alianza con los Estados Unidos no sería para siempre, pues podría llegar un presidente que tuviera de Europa una idea menos idílica y cultural y estratégicamente más autónoma. Por lo cual han buscado ponerse al día con la OTAN y emprender otra vez un rearme que por supuesto trae malos recuerdos, pero les da un poco de seguridad auto proveída, mientras no se dividan.</p>



<p>Poco a poco se produce un realineamiento en materia de intercambio comercial, con todos sus efectos económicos y políticos, que implica alianzas europeas con Canadá, América Latina, el Pacífico y sobre todo China.&nbsp;&nbsp;Fenómeno que marcha siempre en doble sentido, aunque en muchos casos logra mantener a China a prudente distancia respecto de sus ambiciones universales de llenar los vacíos que le vayan dejando los propios Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>Se producen y se esperan cambios dramáticos respecto de situaciones que parecían sin salida, como la de Venezuela y la de Cuba, que podrían continuar indefinidas si no hubiera aparecido una fuerza que, así fuese animada por el poco noble pero explicable propósito de hacerse al control del petróleo, hubiese intervenido para romper con el orden establecido, que a su vez había roto con un orden anterior por la vía de la fuerza. Situación que reclama agilidad e inteligencia para evitar un orden neocolonial impuesto y perdurable, pero que significa una oportunidad de recuperación democrática deseable.&nbsp;</p>



<p>Se agita, así sea peligrosamente, una posible nueva versión del Oriente Medio, que representa al mismo tiempo oportunidad de arreglos en busca de algo de estabilidad durable, como alternativa ante la amenaza misma de una nueva catástrofe.&nbsp;</p>



<p>Se anima una nueva discusión sobre la importancia del Ártico, cada vez más descongelado, que exige definiciones propias de una época de descubrimientos por realizar y de rutas por establecer, que tendrán importancia creciente a lo largo del Siglo XXI.&nbsp;</p>



<p>Se desconfigura de hecho el sistema de Naciones Unidas, con el retiro de numerosas agencias de un actor importante, como los Estados Unidos, de manera que se hace cada vez más urgente la anhelada reforma de la Organización, para que refleje ese mundo que poco a poco se irá cuajando en medio del desorden y la angustia de tantos que piensan que vivimos el fin del mundo.&nbsp;</p>



<p>Aunque muchos de estos procesos, y la manera de tramitarlos, traigan como resultado un aislamiento y de pronto una pérdida de peso momentánea o prolongada de poder de los Estados Unidos, que pueden terminar aislados o uniendo a muchos países en su contra, lo cierto es que el gobierno de la Unión, que cumple un año en el poder, se ha convertido en el agitador del cierre de una época.&nbsp;</p>



<p>Así sea complejo el personaje que ha impulsado todo esto, y tenga menos conciencia que la de sus detractores respecto de las consecuencias de su ejercicio del poder, el mundo se ve conminado a salir de la modorra del orden de la posguerra mundial y de la post Guerra Fría. Es el cierre ineluctable de una época, como se han dado tantos otros cierres y se seguirán dando a lo largo de la historia, lentamente con el motor de pactos e instituciones, o de manera acelerada por la irrupción de actores y circunstancias que, por molestos que parezcan, también son motores de la historia.&nbsp;</p>



<p>Entonces, lejos de asustarse por la complejidad de los hechos, hay que mirar la situación como una era de cambios que ya era hora que se dieran, en lugar de seguir en medio de una tibieza tormentosa de nunca acabar. Es lo que hay y es lo que tenemos.</p>



<p>El problema de verdad, y el reto, para el mundo, y en nuestro caso en la conducción de nuestra política exterior, es el de tener la lucidez suficiente para ver cómo jugamos en ese escenario, sin salir a cazar mariposas amarillas ni a decir tonterías que no solamente nos desprestigian, sino que nos relegan a un lugar que no nos merecemos. Mientras observamos cómo termina en estos días en Washington lo del paso de la corriente súbita de un alacrán en el hombro de un conejo.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125361</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 03:18:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El cierre inevitable de una época]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>De Nicea a Iznik</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/de-nicea-a-iznik/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sobre un lago inverosímil, al oriente del Mar de Mármara, esto es de mármoles, al comienzo de su travesía de Anatolia camino del Indo, oficiales de Alejandro Magno fundaron una aldea que con el tiempo vino a ser Nicea, capital bizantina y después otomana, donde hacen hoy las mejores artesanías de porcelana, bajo el nombre [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Sobre un lago inverosímil, al oriente del Mar de Mármara, esto es de mármoles, al comienzo de su travesía de Anatolia camino del Indo, oficiales de Alejandro Magno fundaron una aldea que con el tiempo vino a ser Nicea, capital bizantina y después otomana, donde hacen hoy las mejores artesanías de porcelana, bajo el nombre turco de Iznik.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En ese mismo lugar, en la etapa fundacional del cristianismo como religión de Estado, Constantino el Grande ordenó que se convocara un Concilio Ecuménico para arreglar de una vez por todas las diferencias que, en torno a creencias fundamentales, amenazaban con una división peligrosa de los rebaños de la naciente religión, comprometida con el poder del Imperio Romano que tendría sede en Constantinopla, a menos de cien kilómetros de allí.&nbsp;</p>



<p>La discusión principal giraba en torno a la naturaleza y condición divina de Jesús. Asunto que se arregló con una derrota contundente del “Arrianismo”, impulsado por el presbítero Arrio, que proclamaba la naturaleza humana del Salvador. Triunfó la tesis de Alejandro de Alejandría, cristólogo por excelencia, que consideraba a Cristo como hijo de Dios y del mismo nivel del Padre. De ahí salió el Credo de Nicea, factor de unión de los cristianos hasta que más tarde surgió el famoso asunto del “filoquio”, sobre el Espíritu Santo, epicentro del gran cisma que apartó a la Iglesia Católica Ortodoxa Oriental de la Católica Romana; pero ese es otro asunto.&nbsp;</p>



<p>La reciente visita del Papa a Turquía revestía significados de importancia en diferentes aspectos. Desde el punto de vista político, León XIV es jefe del Estado Vaticano, que juega papel diplomático importante en muchos tableros, dentro de los cuales la región limítrofe entre Europa y Asia, que incluye el Oriente Medio, con comunidades cristianas y católicas romanas atrapadas, en unos lugares con más fortuna que en otros, en el mar del islam.&nbsp;</p>



<p>Esta era la primera salida del Papa al mundo de la acción diplomática exterior, y por lo tanto su examen de iniciación. Sus palabras y actitudes serían objeto de estudio por los representantes del mundo acreditados en Ankara y por observadores interesados en establecer qué tan cerca se halla por ahora el Pontífice de los conservadores o de los reformistas, que han tenido motivos, en ambos casos, para reclamar su militancia en uno u otro bando. Algo de importancia si se tiene en cuenta que, debido a su edad, no se trata de un Papa de transición sino de alguien que estará por un buen tiempo en el escenario, salvo que su jefe en el cielo decida algo diferente.</p>



<p>Juan Pablo Segundo, Benedicto y Francisco mantuvieron las mejores relaciones posibles con Turquía, de importancia para El Vaticano debido a su posición geográfica y a su protagonismo de varios siglos en los acontecimientos de la región, y que juega de manera inevitable un papel relevante en las definiciones que marquen un futuro en el cual la Iglesia de Roma tiene interés. Papel de ejercicio de poder turco, blando y duro, que el presidente Recep Tayyip Erdoğan no ha dudado en maximizar, con el propósito de volver a las proporciones del peso e influencia de su país en épocas del Imperio Otomano.&nbsp;</p>



<p>Estar en buenos términos con el líder actual de Turquía representa para El Vaticano, desde el punto de vista político, contar con un interlocutor oficialmente musulmán que sirve de puente con otros actores relevantes en la protección de minorías católicas en el Medio Oriente, no solo en países árabes sino en Irán y naciones de ascendencia turca. Los turcos, aún en medio de altibajos frecuentes, tienen una diplomacia profesional con experiencia en relaciones con gobiernos de diferente fondo cultural y político, y pueden servir de contacto eficiente hacia regímenes con los cuales el diálogo directo desde Roma se hace más complicado.&nbsp;</p>



<p>Siempre prudente y poco espectacular, alejado de los impulsos ardientes del Papa argentino, que decía cosas controversiales con gracia y carisma indudables, León XIV no vaciló en hacer notar que el mundo vive una especie de “tercera guerra mundial que se desarrolla por instalamentos”. También pregonó la urgencia de actuar de todas partes en favor de la paz, y animó al presidente turco a servir de activo mediador en busca de ese propósito. Ejercicio que a Turquía se le facilita no solo por su historia sino por su ubicación como punto de unión entre Europa y Asia y lugar de tránsito obligado entre el Mar Negro y el Mediterráneo.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Sembrada la semilla de una buena relación directa con el presidente turco, el Papa debía atender otros aspectos de su visita, en su condición de jefe religioso. Ningún lugar mejor que Iznik, la antigua Nicea, lugar de encuentro legendario, para reunirse con el jefe de la Iglesia Católica Ortodoxa de Constantinopla, el Patriarca Bartolomeo, que es a la vez “primero entre iguales” respecto de todos los patriarcas que gobiernan las diferentes iglesias autocéfalas de la ortodoxia cristiana, que cubren buena parte de los Balcanes y se proyectan hasta el Báltico y también hacia los confines de Rusia en Vladivostok, sin perjuicio de otras regiones de la tierra, entre ellas Norteamérica, donde la ortodoxia crece de manera inhabitual.</p>



<p>Mil setecientos años después del Concilio de Nicea, los jefes de las dos vertientes originales del cristianismo y los líderes de más de veinte diferentes iglesias cristianas de diferente denominación, rezaron ahora al unísono el Credo de Nicea como factor de unidad en el sitio mismo que ocupara la Basílica de San Neófito, donde se celebró la reunión del año 325. Sobresalió el ánimo manifiesto de hermandad, y el Papa expresó su voluntad de sobreponerse a las divisiones históricas, debidas a circunstancias de otros tiempos, para buscar la unidad que Cristo predicó.&nbsp;</p>



<p>De esta manera, y como logro del encuentro, siguió abierta la puerta para ese ejercicio de diálogo en busca de la unidad, que aunque no se concrete pronto sino en medidas del tiempo más espaciadas, sostiene una esperanza de respeto y entendimiento que ya valen mucho frente a los agitados episodios de división del pasado, cuando por falta de unidad, entre otras cosas, el Imperio Romano de Oriente sucumbió ante el empuje del islam. Credo monoteísta frente al cual el Papa selló su visita de buena voluntad con un recorrido respetuoso por la Mezquita de Sultán Ahmed, conquistador de Constantinopla, que aunque dedicada desde un principio al culto islámico, tiene forma similar a las iglesias cristianas de Oriente, como la de Santa Sofía, hoy convertida en mezquita, que fue por siglos epicentro de la cristiandad.</p>



<p>Resulta significativo que, en lugar de ir a alguna de las múltiples fortalezas del cristianismo católico romano, el Papa fuera en su primera salida a tierra de musulmanes y del cristianismo del primer milenio como religión entrelazada con el poder temporal. Allí donde en su momento, por obra de Constantino el Grande, la iglesia cristiana adquiriera tantos rasgos de poder político al lado del espiritual y se contagiara mutuamente con los ritos imperiales del boato de liturgias que vinieron a alejar por muchos siglos a una comunidad de pescadores humildes de su camino inicial.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123499</guid>
        <pubDate>Tue, 09 Dec 2025 15:19:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[De Nicea a Iznik]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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        <title>Colombia: el desafío de alcanzar la autonomía indígena pese a la violencia y las deudas del Congreso</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-el-desafio-de-alcanzar-la-autonomia-indigena-pese-a-la-violencia-y-las-deudas-del-congreso/</link>
        <description><![CDATA[<p>Como una casa a medio construir, con estructuras firmes, pero con techos y ventanas endebles, inacabadas o rotas. Así ha sido la historia de&nbsp;las poblaciones indígenas de Colombia que trabajan para su autonomía: han logrado avances en derechos y reconocimientos, pero estos no terminan de traducirse en el territorio, donde se enfrentan no solo a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>A pesar del reconocimiento político a los gobiernos indígenas en Colombia desde hace más de tres décadas, el Congreso no ha emitido una ley que dé forma a las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), la figura que otorga autonomía para estos pueblos.</em></li>



<li><em>Agrupaciones como el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) han avanzado en el desarrollo de sistemas propios de educación, salud y justicia en sus territorios durante 54 años de organización.</em></li>



<li><em>Ante las omisiones legislativas, especialistas destacan los instrumentos de los poderes Ejecutivo y Judicial que han permitido una mayor autonomía política y administrativa para los pueblos indígenas.</em></li>



<li><em>Los retos para la autonomía indígena en Colombia van más allá de lo legal: la violencia y las economías ilícitas representan también obstáculos clave.</em></li>
</ul>



<p>Como una casa a medio construir, con estructuras firmes, pero con techos y ventanas endebles, inacabadas o rotas. Así ha sido la historia de&nbsp;<strong>las poblaciones indígenas de Colombia que trabajan para su autonomía</strong>: han logrado avances en derechos y reconocimientos, pero estos no terminan de traducirse en el territorio, donde se enfrentan no solo a instituciones y estructuras que definen como racistas y colonizadoras, sino también a la expansión de la violencia en el país.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/05/avanza-autonomia-indigena-colombia-pueblos-propio-gobierno/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Avanza la autonomía indígena en Colombia y los pueblos podrán tener su propio gobierno</a></p>



<p>Han pasado 34 años desde que&nbsp;<strong>Colombia reconoció en la Constitución de 1991 la diversidad cultural del país</strong>&nbsp;y el deber del Estado de protegerla, así como la coexistencia de diversos sistemas de conocimiento políticos, de organización social y jurídicos que permiten a los 115 pueblos indígenas construir su autonomía.</p>



<p>Esta decisión, que marcó un punto de partida para los pueblos originarios, implicó el&nbsp;<strong>reconocimiento de la multiculturalidad de Colombia</strong>, que ha permitido que los pueblos indígenas ganen espacios de poder y representación. Por otro lado, paulatinamente se han ampliado&nbsp;<strong>derechos culturales, sociales, económicos y territoriales,</strong>&nbsp;que han evitado la extinción de estas culturas.</p>



<p>Sin embargo también persisten obstáculos, como la falta de voluntad política y de consensos que permitan coexistir a las autonomías indígenas con otras autoridades locales. La ausencia de claridad en la administración, presupuesto y gobernanza son serios retos tanto en lo legal como en el territorio para las comunidades que buscan este camino.</p>



<p>Representantes de comunidades indígenas, especialistas y congresistas de Colombia explican a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;los avances y desafíos actuales para los pueblos indígenas que buscan construir su autonomía en el país.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/09/que-son-los-indices-de-bienestar-humano-indigena-en-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los índices de bienestar humano indígena en Colombia: una manera de analizar información de la mano de los pueblos de la Amazonía</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265931"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045122/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-2-768x512.jpg" alt="Pobladores indígenas en encuentro" class="wp-image-265931" /><figcaption class="wp-element-caption">El Congreso de Colombia tiene más de 34 años sin emitir una ley que regule la creación de Entidades Territoriales Indígenas. Foto: Mauricio Romero / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una voz en el Cauca</strong></h2>



<p>Una de las organizaciones indígenas más representativas de Colombia es el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), que agrupa a<strong>&nbsp;11 pueblos indígenas</strong>&nbsp;en el suroccidente del país: nasa, misak, yanacona, inga, totoroez, embera, embera siapidaara, kishu, ampiule, kokonuko y polindara.</p>



<p>El CRIC articula y organiza a más de 380000 personas a través de 138 autoridades indígenas asociadas a la agrupación, que basa sus acciones en cuatro pilares:&nbsp;<strong>unidad, tierra, cultura y autonomía.</strong></p>



<p>Eduin Mauricio Capaz Lectamo, líder indígena y coordinador del área de Derechos Humanos del CRIC, explica que a lo largo de 54 años, el organismo ha desarrollado una estructura organizativa que describe como una&nbsp;<strong>“pirámide invertida”</strong>. Las decisiones parten de la base de sus comunidades hacia otras figuras, como las asambleas comunitarias y congresos regionales, donde se definen acciones o “mandatos” que se deben seguir en temas cruciales, como salud, educación, justicia, ambiente y territorio.</p>



<p>El defensor de derechos humanos destaca estos espacios de toma de decisión porque, asegura, reflejan la mirada indígena en temas claves para la vida de las comunidades.</p>



<p>“La dinámica de formación del movimiento indígena ha posibilitado una riqueza de mirada política del mundo indígena y del mundo no indígena. Las comunidades tienen elementos de formación, de educación y estudio para deliberar de manera amplia, conociendo del tema”, dice el dirigente a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;al explicar sus formas de organización.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265932"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045125/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-3-768x512.jpeg" alt="Integrantes del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) en movilización" class="wp-image-265932" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades del Consejo Regional Indígena del Cauca representan a cerca de 380 000 personas de diferentes pueblos en el departamento. Foto: cortesía CRIC</figcaption></figure>



<p>Capaz señala que estas formas de diálogo permiten incluso rectificar decisiones o enmendar errores en la toma de decisiones.</p>



<p>“Si el gobierno indígena está desviándose a otros escenarios, lo que hace el congreso indígena es decir: ‘Aquí hay un problema, necesitamos retomar este camino’, ‘aquí hay avances, necesitamos fortalecerlos’, ‘aquí hay equivocaciones, abandonen ese camino y vamos por otro lado’”, detalla.</p>



<p>Si bien estos espacios les han permitido construir sus propias autonomías en los diferentes territorios a donde llega la organización, el representante del CRIC afirma que es difícil para los pueblos indígenas lograr una plenitud en este tema, ante escenarios de desacuerdo con el Estado.</p>



<p>“Como organización hemos avanzado en la exigencia de derechos y en transformar al Estado para proteger a las comunidades y derechos indígenas. En ese camino&nbsp;<strong>hemos llegado a escenarios de articulación y escenarios de absoluta contradicción con el Estado</strong>”, sostiene el defensor.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/02/violencia-pueblos-indigenas-en-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: defensa del territorio y ambiente, uno de los detonadores de la violencia en contra de pueblos indígenas en 2022</a></p>



<p>Pese a que considera al gobierno del presidente Gustavo Petro como aliado, Capaz sostiene que los desencuentros se han dado principalmente con las leyes del país.</p>



<p>“Las voluntades políticas no se ejecutan porque&nbsp;<strong>las realidades jurídicas siguen siendo racistas y excluyentes.</strong>&nbsp;Siguen siendo pensadas para la sociedad mayoritaria y no para las minorías de particularidades como el movimiento indígena. Hay que hacer mucha adecuación institucional”, señala el líder indígena del pueblo nasa.</p>



<p>Las autoridades indígenas buscan&nbsp;<strong>resolver asuntos civiles</strong>, como matrimonios o adopciones,<strong>&nbsp;así como conflictos penales, homicidios, robos o amenazas</strong>. Aunque la Corte Constitucional de Colombia ha establecido criterios para definir si un asunto debe ser atendido por la autoridad indígena, en la práctica no se procesan todos los casos por la justicia indígena. Incluso, hay experiencias de colaboración con la fiscalía e instituciones judiciales ordinarias, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://www.minjusticia.gov.co/programas-co/fortalecimiento-etnico/Documents/banco-2019/9.%20DOCUMENTO%20FINAL%20CRIC%200319.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministerio de Justicia.</a></p>



<p>Para Capaz, este es un ejemplo claro de desencuentro con el Estado, pues sostiene que no se ha logrado instaurar una<strong>&nbsp;justicia indígena plena,</strong>&nbsp;porque aunque hay un reconocimiento al sistema, se ejerce sin garantías judiciales ni presupuesto.</p>



<p>“Podemos articularnos con las autoridades del Estado colombiano, con la Fiscalía, en términos de orientar o llevar casos de justicia. Sí hay un reconocimiento político, pero no hay un reconocimiento de garantías. Te dicen: ‘Sí, tienes el derecho de aplicar justicia propia, pero solo para los indígenas’ o ‘sí aplica la justicia propia, pero con tus medios’”, sostiene.</p>



<p>El defensor agrega que al menos los pueblos indígenas agrupados en el CRIC se han reunido para desarrollar formas propias de pensar la justicia, por ejemplo, mediante esquemas de conciliación, pero dice que hacerlo sin medios o garantías se vuelve imposible.</p>



<p>“Hemos intentado generar estructuras, mecanismos, formas, diálogos, conceptos acerca de la justicia, pero es un ejercicio muy propio. Hay partes donde el Estado colombiano garantiza algunas cosas, pero ha sido producto de las exigencias, y no precisamente de un reconocimiento pleno”, detalla.</p>



<p>Al mismo tiempo, las comunidades indígenas agrupadas en el CRIC también&nbsp;<strong>han desarrollado un sistema de salud propio</strong>, donde se utiliza el&nbsp;<strong>conocimiento de la medicina tradicional</strong>&nbsp;para atender a la población, así como la capacitación de personal y articulación con instituciones públicas de salud y medicina occidental.</p>



<p>En la educación propia, las comunidades indígenas de la organización adecúan&nbsp;<strong>el sistema bilingüe en sus escuelas para preservar las lenguas originarias</strong>&nbsp;en cada región.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/05/retos-indigenas-protegen-trapecio-amazonico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los retos que enfrentan los indígenas que han protegido el trapecio amazónico por milenios en Colombia</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265939"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045234/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso4-768x512.jpg" alt="Representante del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)" class="wp-image-265939" /><figcaption class="wp-element-caption">El Consejo Regional Indígena del Cauca agrupa a 11 pueblos originarios en Colombia. Foto: cortesía CRIC</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Entidades Territoriales Indígenas</strong></h2>



<p>Una figura clave que nació con la Constitución colombiana de 1991 fue la&nbsp;<strong>Entidad Territorial Indígena (ETI)</strong>, como parte del ordenamiento territorial, junto con los distritos, los municipios y los departamentos del país.</p>



<p>Se trata de entidades con autonomía política, administrativa y fiscal, las cuales son gobernadas por Consejos Indígenas.</p>



<p>Aunque la Constitución de 1991 ordenó al Congreso de Colombia crear una regulación para las entidades territoriales indígenas desde hace 34 años, hasta el momento,&nbsp;<strong>el Legislativo del país no ha emitido esta ley.</strong></p>



<p>Juan David Varela, coordinador del equipo del Laboratorio Socio-Jurídico para la Innovación de lo Público de la Fundación GAIA Amazonas, explica que la Constitución también dispuso de otro camino para avanzar en el reordenamiento del territorio mediante un artículo que permite al Gobierno nacional de Colombia expedir normas que permitan la puesta en funcionamiento de las ETI.</p>



<p>“Como resultado de la movilización, de la incidencia de las organizaciones indígenas, los distintos gobiernos han venido adoptando instrumentos que permitan generar ese marco normativo para la formalización de las entidades territoriales indígenas”, detalla el especialista de la Fundación GAIA Amazonas, que acompaña a varias poblaciones indígenas en sus procesos de formalización como ETI.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266051"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/14124622/comunidad-blur-scaled.jpg" alt="En la Amazonia colombiana, existen al menos 25 territorios indígenas en proceso para formalizarse como ETI. Foto: cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas" class="wp-image-266051" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonia colombiana, existen al menos 25 territorios indígenas en proceso para formalizarse como ETI. Foto: cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p>Varela destaca que dentro de estos instrumentos hay uno especialmente importante,&nbsp;<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=164152" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el decreto 632, emitido en 2018,</a>&nbsp;que establece los procedimientos para formalizar los territorios indígenas como Entidades Territoriales en tres de los seis departamentos de la Amazonía colombiana:&nbsp;<strong>Guainía, Vaupés y Amazonas.</strong></p>



<p>Esto marcó un rumbo para los pueblos indígenas amazónicos. Varela precisa que estos pueblos pasaron de una forma de organización política que estaba concentrada en la figura de resguardos al funcionamiento de la entidad territorial.</p>



<p>“A diferencia de los resguardos, que son una figura de propiedad colectiva, las Entidades Territoriales Indígenas (ETI) integran la estructura político-administrativa del Estado, son autoridades públicas. La Corte Constitucional de Colombia ha concluido que&nbsp;<strong>la</strong>&nbsp;<strong>territorialidad indígena va más allá de un título de propiedad,</strong>&nbsp;no está restringida a un polígono”, explica el especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>En mayo pasado,&nbsp;<strong>el gobierno de Petro emitió un decreto similar al de 2018,&nbsp;<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=259899" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el 488 de 2025,</a></strong>&nbsp;que establece el procedimiento para la puesta en funcionamiento de las ETI a nivel nacional, incluyendo mecanismos para el ejercicio de atribuciones en temas de&nbsp;<strong>ordenamiento territorial, educación, salud, agua potable y saneamiento.</strong></p>



<p>Varela señala que a diferencia del decreto anterior, que solo aplicaba para regiones indígenas amazónicas, el 488 establece un proceso más corto para el funcionamiento de la ETI, además de señalar que su formalización puede darse en zonas que no fueron municipalizadas, una restricción del documento anterior.&nbsp;<strong>Esto implica que el mapa político-administrativo de Colombia debe transformarse.</strong></p>



<p>“Esa es una de las implicancias. Estamos viviendo un proceso de transformación político-administrativa, que supone, por supuesto, la transformación cartográfica del país”, precisa el especialista.</p>



<p>Durante el cambio de la Constitución de 1886 a la de 1991, en la Amazonía colombiana quedaron zonas territoriales sin municipios. “Son territorios que siempre han sido indígenas y sobre los cuales nunca se constituyó un municipio”, expone.</p>



<p>Esta imposición, afirma, iba en contra de las lógicas de los sistemas culturales y organizativos de los pueblos indígenas y que ya habían sido reconocidos por la Corte Suprema de Colombia.</p>



<p>“La Corte dice que el territorio indígena no está solo en lo no municipalizado, no está solo en el resguardo, no es solo una expresión cartográfica, no es un polígono. El decreto 488 trata de recoger esos aprendizajes para establecer un procedimiento que es más corto y desarrolla de mejor manera esos derechos que están ahí involucrados en este procedimiento”, explica Varela.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265910"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/10232908/Copia-de-Pira%E2%95%A0u_4-copia1-768x512.jpg" alt="Hombre contempla mapa territorial en Colombia" class="wp-image-265910" /><figcaption class="wp-element-caption">El reconocimiento y mapeo del territorio es una herramienta usada para tomar decisiones sobre los espacios de vida. Foto: cortesía Mauricio Romero / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p>Además, agrega que con&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2024/10/colombia-decree-recognizes-indigenous-people-as-environmental-authorities/#:~:text=Comparte%20este%20art%C3%ADculo,historia%2C%20comp%C3%A1rtela%20con%20otras%20personas.&amp;text=El%20gobierno%20colombiano%20emiti%C3%B3%20un,la%20gesti%C3%B3n%20ambiental%20del%20pa%C3%ADs." target="_blank" rel="noreferrer noopener">la emisión del decreto 1275 en 2024 se establecieron las medidas para el funcionamiento de estos territorios indígenas en materia ambiental,</a>&nbsp;pues no estaban reconocidos, pese a que la evidencia mostraba que los territorios mejor conservados en Colombia son los administrados por los pueblos indígenas. Solo&nbsp;<strong>los territorios indígenas de la Amazonia colombiana mantienen el 99.5 % de sus coberturas naturales intactas</strong>&nbsp;y sus bosques representan el 41 % del total de los existentes en esta región, de acuerdo con un reporte de la Fundación GAIA Amazonas.</p>



<p>“Era paradójico porque la Corte Constitucional ya había dicho que los gobiernos y los pueblos indígenas son autoridades ambientales en sus territorios, pero teníamos una serie de normas que no lo reconocían. Eso había generado dificultades en esa relación entre los pueblos indígenas y el resto de las autoridades ambientales”, explica Varela.</p>



<p>En el caso de los territorios y resguardos indígenas agrupados en el CRIC, los cuales no están en un proceso formal para convertirse en ETI, sí cuentan con un instrumento —reconocido por autoridades en&nbsp;<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=250136" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el decreto 1094 de 2024</a>— donde se establecen competencias, funcionamiento y mecanismos de coordinación para el ejercicio de su autonomía y autodeterminación: la figura de la Autoridad Territorial Económica y Ambiental (ATEA).</p>



<p>Capaz señala que ante las diferentes realidades que viven las comunidades del CRIC, tanto la figura de las ETI como las ATEA, deben ser instrumentos que permitan a los pueblos indígenas perdurar en sus territorios.</p>



<p>“Las ETI o las ATEA no deben ser un muro o una isla para nuestras comunidades, deben contemplar y dar todas las garantías para nuestros pueblos puedan protegerse, ejercer su autonomía y no desligarnos de la visión de país”, sostiene el líder del pueblo nasa.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/11/resguardos-indigenas-bajo-amenaza-en-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Resguardos indígenas: territorios ancestrales en donde se defiende la vida</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265938"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045229/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso9-768x512.jpg" alt="Balsa en la región amazónica colombiana" class="wp-image-265938" /><figcaption class="wp-element-caption">Los territorios indígenas de la Amazonia colombiana mantienen el 99.5 % de sus coberturas naturales intactas. Foto: cortesía Mauricio Romero / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La formalización de los gobiernos indígenas</strong></h2>



<p>De acuerdo con la Fundación GAIA Amazonas, en la Amazonia colombiana hay al menos<strong>&nbsp;25 territorios indígenas&nbsp;</strong>que están en diferentes etapas del proceso para formalizarse como ETI y que suman más de 14 millones de hectáreas, el 13 % del territorio nacional.</p>



<p>Los territorios Yaigojé Apaporis, Mirití Paraná, Río Tiquié, Bajo Río Caquetá, PANI, Ríos Cotuhé-Putumayo, UITIBOC y Arica, ubicados en los departamentos de Amazonas y Vaupés, ya se encuentran organizados como ETI y siguen en el proceso para formalizar su funcionamiento, a través de un acuerdo con el Gobierno nacional.</p>



<p>En tanto, existen&nbsp;<strong>otros 12 territorios</strong>&nbsp;que han avanzado sustancialmente en el proceso y cinco más que han expresado su interés. En total cubren el 36 % de la Amazonía colombiana.</p>



<p>Julieth Rojas Guzmán, subdirectora técnica y política de Fundación GAIA Amazonas, detalla que han acompañado a&nbsp;<strong>10 gobiernos indígenas&nbsp;</strong>en el proceso que iniciaron en 2019, de los cuales ocho ya llegaron a consensos políticos para ser reconocidos formalmente como ETI.</p>



<p>Estos consensos son una etapa clave donde se dan&nbsp;<strong>los acuerdos interculturales,</strong>&nbsp;un instrumento que permite formalizar el nuevo ordenamiento político-administrativo que tendrán las ETI</p>



<p>“Ocho gobiernos indígenas ya llegaron a consensos políticos y definieron que era importante convocar a un diálogo intercultural al gobierno nacional, en particular a instituciones que están vinculadas a todo lo que implica este proceso de formalización de las ETI”, dice la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Entre el 28 de julio y el 1° de agosto de 2025, los gobiernos indígenas amazónicos que llevan la delantera en el proceso para establecer las ETI convocaron a autoridades colombianas a estos acuerdos interculturales para dar a conocer sus planes de vida, de acción y de propuestas en temas que son prioritarios para sus territorios.</p>



<p>“Estas ETI abren un camino fundamental para que los gobiernos que van también en este tránsito aprovechen estos precedentes políticos y jurídicos. Un territorio indígena que ha estado en un proceso importante de fortalecimiento interno es el Pirá Paraná, que radicó su solicitud como entidad territorial indígena (ETI)”, detalla Rojas.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2021/09/colombia-resoluciones-traducidas-a-idiomas-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: sentencias constitucionales son traducidas a idiomas indígenas</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265940"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045239/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso10-768x512.jpg" alt="Representantes indígenas de Colombia en encuentro" class="wp-image-265940" /><figcaption class="wp-element-caption">Representantes de los territorios indígenas de Bajo Río Caquetá y Yaigojé Apaporis, que mantienen un proceso para formalizarse como Entidades Territoriales Indígenas (ETI). Foto: cortesía Felipe Rodríguez / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Omisión legislativa</strong></h2>



<p>Varios de los obstáculos legales para un avance de las autonomías indígenas parten de la omisión del Congreso de Colombia para emitir una ley que dé certeza a las ETI.</p>



<p>Samuel Baena, abogado de la Universidad Externado de Colombia e investigador en temas de autonomía indígena y derechos de la naturaleza, destaca que la labor de reconocimiento de autonomías indígenas ha venido más de órdenes de gobiernos y de la autoridad judicial, y no del Legislativo.</p>



<p>“Curiosamente nuestro máximo órgano de representación democrática, el Congreso de la República, ha sido muy omisivo cuando se ha tratado de reconocer ese pluralismo étnico y cultural, y ese reconocimiento ha sido un trabajo principalmente emprendido por la rama ejecutiva y judicial en Colombia”, expone el especialista.</p>



<p>Para Baena, esto se debe también a la persistencia de&nbsp;<strong>una «visión colonialista»&nbsp;</strong>en las estructuras del poder y en la sociedad de Colombia.</p>



<p>“La existencia de ese colonialismo estructural se traduce en la discriminación por parte de la sociedad mayoritaria respecto de los indígenas. El Estado mismo ve con malos ojos a los pueblos indígenas, tiende a tener un enfoque muy conflictivo”, dice el abogado ambiental a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265934"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045151/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-6-768x512.jpg" alt="Pobladores indígenas preparan pescado" class="wp-image-265934" /><figcaption class="wp-element-caption">Doce territorios que han avanzado para formalizarse como Entidades Territoriales Indígenas cubren el 36 % de la Amazonía colombiana. Foto: cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p>Para el especialista, el no regular el ordenamiento territorial tomando en cuenta a las Entidades Territoriales Indígenas (ETI) impacta directamente en la toma de decisión de los derechos de las comunidades.</p>



<p>“La autonomía no quiere decir soberanía, conforman estructuralmente el Estado colombiano, pero gozan de independencia a la hora de determinar sus propios destinos, de detectar sus problemas y sobre todo de implementar soluciones. Eso tiene una dimensión económica y financiera, la autonomía implica que las entidades territoriales son destinatarias de recursos y pueden administrarlos ellas mismas”, precisa el especialista.</p>



<p>Baena sostiene que el principal vacío en esta omisión legislativa es el presupuesto. “<strong>No tienen plata y la que tienen no la pueden administrar tan libremente como deberían</strong>”, refuerza.</p>



<p>Ante estas omisiones legislativas, María Lucía Jaimes Bohórquez, quien hasta hace unas semanas era Coordinadora de la Comisión Derechos Humanos y Audiencias en el Senado de la República, sostiene que hay una falta de «voluntad política» para reconocer la autonomía indígena.</p>



<p>“No ha existido voluntad política y consensos sobre cómo se relacionarían estas entidades con municipios y departamentos, y qué recursos manejarían. Esa falta de decisión y claridad sobre el tema presupuestal ha hecho que el tema siempre quede aplazado”, sostiene la ex asesora en temas de Derechos Humanos en el Congreso.</p>



<p>Jaimes sostiene que hay otros vacíos no atendidos que impiden establecer las&nbsp;<strong>capacidades políticas y financieras de los gobiernos indígenas</strong>, pese a la existencia de mecanismos, como los acuerdos interculturales.</p>



<p>“No hay claridad sobre las fronteras exactas de los territorios, los pueblos dependen en gran medida de recursos que les asigna el Estado sin que puedan generar ingresos propios, y no existen mecanismos claros para coordinar sus decisiones con las de otras autoridades locales”, sostiene.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/proteccion-pueblos-indigenas-aislamiento-no-avanza-amazonia-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un año con escaso progreso: la protección de los pueblos indígenas en aislamiento no avanza en la Amazonía colombiana</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265933"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045138/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-5-768x512.jpg" alt="Pobladores indígenas construyen una cabaña" class="wp-image-265933" /><figcaption class="wp-element-caption">Poblaciones indígenas de Colombia han logrado avanzar en su autonomía gracias a resoluciones judiciales y decretos presidenciales. Foto: cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El reto de mantener procesos de autonomía</strong></h2>



<p>Para los especialistas consultados, los retos en el reconocimiento de la autonomía indígena están presentes en todas sus líneas.</p>



<p>Varela sostiene que son necesarias varias adecuaciones que debe realizar el Estado de Colombia para romper con la inercia de años. “No se trata de que el Estado adopte unas medidas adicionales en favor de unos pueblos afectados, sino que&nbsp;<strong>le corresponde al Estado transformarse normativamente, fiscalmente y procedimentalmente&nbsp;</strong>en esas formas de relacionarse», dice. «Ahí el diálogo intercultural tiene un lugar muy importante”, sostiene el especialista, que advierte que la formalización de las ETI no tienen marcha atrás legalmente.</p>



<p>Para Baena, a nivel social y administrativo, los pueblos indígenas deben dejar de ser vistos como “vestigio del pasado”. Agrega que el Estado debe dejar de ver a las autonomías indígenas como obstáculo. Sin embargo, señala que un gran reto es la contradicción en la que puedan entrar los sistemas de justicia indígenas con el derecho mayoritario en Colombia.</p>



<p>“Implica reconocer que tienen otras formas de organización y que tienen otras normas más propias.&nbsp;<strong>El reto es cómo vamos a hacer para establecer el diálogo cuando entren en contradicción</strong>, cuando una práctica penal de un pueblo indígena vulnera un derecho fundamental, cómo hacerlo siendo respetuosos de la diferencia cultural”, dice Baena.</p>



<p>En el territorio, los desafíos están más enfocados a la seguridad de las comunidades que a la legalidad, pues la violencia se ha focalizado en territorios clave para la autonomía indígena.</p>



<p>Como representante del CRIC, Capaz advierte que la violencia en el Cauca ha sido el mecanismo para desplazar a las comunidades de sus territorios.</p>



<p>“La violencia se ha focalizado en territorios como puntos estratégicos para mover sus economías violentas, bajo la idea de que el territorio es un mecanismo de transacción, de seguridad o de conquista, y eso va en contra de todas las miradas culturales y propias de las comunidades indígenas”, sostiene el líder nasa.</p>



<p>El dirigente del CRIC agrega que tras los fallidos intentos de acuerdo de paz en Colombia durante 2016, han asesinado a 43 guardias indígenas, así como a 18 sabedores ancestrales de la organización.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266050"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/14124410/canoa-blur-scaled.jpg" alt="Los territorios de la Amazonía que buscan transformarse a Entidades Territoriales Indígenas representan el 13 % del territorio de Colombia. Foto: cortesía Mauricio Romero / GAIA Amazonas" class="wp-image-266050" /><figcaption class="wp-element-caption">Los territorios de la Amazonía que buscan transformarse a Entidades Territoriales Indígenas representan el 13 % del territorio de Colombia. Foto: cortesía Mauricio Romero / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p>“Hay una relación entre lo mucho que la violencia puede afectar a las autonomías. En el caso del Cauca hemos visto que es utilizada por las economías lícitas y también las ilícitas. La violencia es el mecanismo para disputarse el territorio, como un mecanismo de transacción”, advierte Capaz.</p>



<p>Actualmente, denuncia que las poblaciones indígenas de la organización enfrentan diferentes violencias que buscan desplazarlos. “Se está reclutando a niños, se está asesinando a autoridades indígenas, se desplaza a las comunidades, se minan sus territorios, para quedarse con el territorio”, sostiene.</p>



<p>En un lugar donde la tierra se convirtió “en el máximo trofeo de toda las violencias”, para los pueblos que integran el CRIC hacer una reivindicación cultural de la pelea por el territorio es una constante que se mantiene hasta la actualidad.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;los pueblos originarios de Colombia enfrentan diferentes obstáculos para lograr su autonomía en el territorio.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño</a> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/10/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso/"><em>Puedes revisarlo aquí</em>.</a></p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121453</guid>
        <pubDate>Sat, 18 Oct 2025 14:12:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/17171656/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-1200x800-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: el desafío de alcanzar la autonomía indígena pese a la violencia y las deudas del Congreso]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Chile: estudio científico alerta sobre niveles récord de mercurio en tortugas verdes que se alimentan en Rapa Nui</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/chile-estudio-cientifico-alerta-sobre-niveles-record-de-mercurio-en-tortugas-verdes-que-se-alimentan-en-rapa-nui/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un reciente&nbsp;estudio&nbsp;científico liderado por la doctora en Ecología y Biología Evolutiva Rocío Álvarez Varas ha encendido las alarmas sobre la salud de las tortugas marinas que se alimentan en las aguas de Rapa Nui, en el océano Pacífico de Chile. Entre 2018 y 2024, un equipo de investigación analizó muestras de 52 tortugas verdes (Chelonia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Investigadores detectaron altas concentraciones de mercurio en tortugas verdes que se alimentan en las aguas de Rapa Nui, también conocida como Isla de Pascua.</em></li>



<li><em>Los ejemplares analizados presentaron alteraciones fisiológicas compatibles con intoxicación por metales pesados, lo que pone en riesgo su salud y desarrollo.</em></li>



<li><em>Una de las hipótesis plantea que las tortugas, al consumir restos de peces descartados por la pesca artesanal, estarían bioacumulando mercurio.</em></li>



<li><em>El mineral provendría de peces migratorios contaminados, como el atún, lo que alerta también sobre posibles impactos en la salud humana.</em></li>
</ul>



<p>Un reciente&nbsp;<a href="https://academic.oup.com/conphys/article/13/1/coaf019/8109547?login=false" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudio</a>&nbsp;científico liderado por la doctora en Ecología y Biología Evolutiva Rocío Álvarez Varas ha encendido las alarmas sobre la salud de las tortugas marinas que se alimentan en las aguas de Rapa Nui, en el océano Pacífico de Chile. Entre 2018 y 2024, un equipo de investigación analizó muestras de 52 tortugas verdes (Chelonia mydas) en esta isla chilena, encontrando alteraciones fisiológicas que están asociadas con deficiencias nutricionales, infecciones y exposición a contaminantes.</p>



<p>Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio fue la detección de concentraciones de mercurio, consideradas entre las más elevadas del mundo registradas en esta especie. Este metal pesado puede tener efectos tóxicos severos en la salud de los animales marinos, alterando funciones inmunológicas, reproductivas y neurológicas.</p>



<p>Las tortugas verdes, una especie catalogada en Peligro de Extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), llegan a Rapa Nui para alimentarse y permanecer allí durante largos períodos, hasta alcanzar la madurez sexual, que puede tardar hasta 30 años.</p>



<p>“La exposición prolongada a contaminantes en esta etapa crítica de desarrollo plantea serias preocupaciones sobre su supervivencia a largo plazo”, alerta Álvarez.</p>



<p>Aunque todavía no se ha identificado con certeza la fuente exacta del mercurio, los investigadores sospechan que podría estar relacionada con la alimentación oportunista de las tortugas, que consumen restos de peces de gran tamaño —como el atún— que son descartados y lanzados al mar tras las faenas de pesca artesanal. Estos peces, al estar en lo alto de la cadena trófica, acumulan mayores concentraciones de contaminantes, como mercurio, los que podrían estar siendo transferidos a las tortugas.</p>



<p>Este estudio no solo representa una llamada de atención sobre la presencia de contaminantes en los ecosistemas marinos, sino que también abre nuevas preguntas sobre posibles riesgos para otras especies, incluida la salud humana. Una de las hipótesis que los científicos exploran es que el mercurio acumulado en peces de alto nivel trófico, como el atún, no solo podría estar siendo transferido a las tortugas sino también a las personas que los consumen con frecuencia en Rapa Nui.</p>



<p>La doctora Álvarez y su equipo planean continuar investigando para determinar con mayor precisión el origen de esta contaminación, sus vías de transferencia y sus consecuencias ecológicas y sociales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265372"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/25132159/5-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-265372" /><figcaption class="wp-element-caption">Aunque todavía no se ha identificado con certeza la fuente exacta del mercurio, los investigadores sospechan que podría estar relacionada con la alimentación oportunista de las tortugas. Foto: Rocío Alvarez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Las posibles fuentes del mercurio</h2>



<p>El hallazgo más inquietante del estudio no solo fue la detección de mercurio en la sangre de las tortugas, sino que los niveles de contaminación están entre los más altos reportados a nivel mundial para la especie&nbsp;<em>Chelonia mydas</em>. Los investigadores encontraron correlaciones directas entre las concentraciones de mercurio y anomalías en los perfiles sanguíneos de los animales: anemia, inmunosupresión y elevados niveles de enzimas hepáticas y renales fueron algunas de las señales fisiológicas que indican un estado de salud deteriorado.</p>



<p>“Estos resultados muestran un cuadro clínico preocupante, especialmente porque hablamos de individuos juveniles, en una etapa clave para su desarrollo y supervivencia”, explica Álvarez, quien también es profesora asociada del Instituto de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.</p>



<p>Aunque Rapa Nui se encuentra aislada geográficamente, la presencia de mercurio en estas tortugas sugiere que ni siquiera los ecosistemas más remotos están libres de contaminación. Sin embargo, investigaciones del centro de Ecología y Sustentabilidad en Ambientes Oceánicos Insulares (ESMOI) han demostrado que los peces locales no están contaminados.</p>



<p>“Hicimos un análisis de contaminantes en peces costeros de la isla y los resultados mostraron que tienen los niveles más bajos de mercurio y glifosato de todas las islas del Pacífico”, cuenta el biólogo marino Javier Sellanes, investigador de ESMOI. ¿Cómo se explica entonces que las tortugas estén tan contaminadas? “Porque no se alimentan de esos peces”, dice Sellanes. “Se alimentan de los restos de grandes depredadores, como el atún, que no son locales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265373"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/25132203/8.jpg" alt="" class="wp-image-265373" /><figcaption class="wp-element-caption">la presencia de mercurio en estas tortugas sugiere que ni siquiera los ecosistemas más remotos están libres de contaminación. Foto: Rocío Alvarez</figcaption></figure>



<p>El atún, como especie pelágica y migratoria, puede recorrer vastas distancias por el Pacífico, acumulando contaminantes en su camino. “Los atunes no son endémicos. Hoy pueden estar en Rapa Nui, mañana en [las islas] Salas y Gómez , y en tres días más en Taiwán. Al ser depredadores tope, van bioacumulando mercurio en sus tejidos. Por eso, sin importar de dónde vengan, siempre tienen niveles altos de mercurio”, añade el investigador.</p>



<p>Para los investigadores, este hallazgo pone en evidencia la necesidad de integrar el conocimiento científico con políticas de manejo costero y, sobre todo, con educación ambiental dirigida a las comunidades.</p>



<p>Desde la mirada local, la presencia de tortugas alrededor de las embarcaciones no genera mayor alarma. “No es que el pescador les dé de comer, pero ellas se acostumbraron al sonido del bote, saben que traen comida”, relata Nels Hereveri, pescador rapanui. “Nosotros hacemos nuestro trabajo y la tortuga aprovecha el descarte de restos de pescado que lanzamos al mar”, agrega.</p>



<p>La relación no se basa en una alimentación intencional, aclara Hereveri, sino que es una consecuencia de la convivencia cotidiana entre especies que comparten el mismo borde costero. Esta familiaridad también implica otros riesgos: al asociar el ruido del motor con alimento, muchas tortugas se acercan a las embarcaciones y algunas terminan golpeadas, lo que explica las lesiones detectadas en sus caparazones.”El 50 % de las tortugas evaluadas tienen daño en el caparazón probablemente causadas por hélices”, asegura Alvarez.</p>



<p>El fenómeno de bioacumulación —que según una hipótesis del estudio estaría relacionado con el consumo de peces de gran tamaño, como el atún— no solo podría estar afectando a las tortugas, sino también poniendo en riesgo la salud humana.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/25132132/1.1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-265367" /><figcaption class="wp-element-caption">La tortuga verde es una especie catalogada en Peligro de Extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Foto: Claudio Correa</figcaption></figure>



<p>“Aquí en la isla se come mucho atún. Sabemos que tiene mercurio, pero es parte de nuestra vida, es un pescado exquisito”, comenta Hereveri.</p>



<p>Más allá del impacto ecológico, esta situación refleja la complejidad de las relaciones entre comunidades humanas y fauna silvestre. No se trata de prácticas negligentes, sino de interacciones tradicionales que hoy se ven atravesadas por contaminantes globales y transformaciones ambientales.</p>



<p>Hereveri, que además se desempeña como buzo, cuenta que cuando encuentra una tortuga herida o enferma, no duda en actuar. “Si veo que está mal, la limpio, le saco los cangrejos o las algas que se le pegan, lo hago con lo que tenga a mano, una piedra o un cuchillo”, relata.</p>



<p>Para Hereveri, este vínculo con la tortuga no es nuevo, sino parte de una historia milenaria. “En la antigüedad, nuestros tupuna —ancestros en lengua rapanui— llevaban tortugas en las canoas, porque las tortugas siempre vuelven a tierra. Era una forma de guiarse en el océano”, explica.</p>



<p>Este conocimiento empírico y cuidado espontáneo muestran que la comunidad local no es parte del problema, sino una aliada clave para la solución. “Incorporar sus voces, saberes y prácticas será esencial para avanzar hacia una conservación más justa, efectiva y culturalmente enraizada en Rapa Nui”, sostiene Álvarez.</p>



<p>Por otro lado, los científicos no descartan un origen natural del mercurio, vinculado a procesos geológicos o climáticos antiguos. Un&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/2076-3263/8/10/374">estudio&nbsp;</a>paleoclimático liderado por la geoquímica Marta Pérez Rodríguez documentó 71 000 años de deposición natural de mercurio atmosférico en los sedimentos de la turbera Rano Aroi, lo que demuestra que este metal ha estado presente en la isla durante milenios.</p>



<p>“Aún se requiere más investigación para determinar si esta fuente natural podría explicar los altos niveles observados actualmente en las tortugas”, sostiene Álvarez.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Monitorear para proteger</h2>



<p>Desde 2018, la doctora Rocío Álvarez lidera los monitoreos científicos de tortugas verdes en Rapa Nui. Aunque la pandemia obligó a suspender temporalmente los trabajos, estos se retomaron con fuerza en 2023 y 2024, involucrando la captura temporal de tortugas para la recolección de muestras biológicas que luego son analizadas en laboratorio.</p>



<p>Un aspecto clave de esta investigación es la participación activa de la comunidad local. Álvarez trabaja con un grupo de aproximadamente siete voluntarios que viven en Rapa Nui, quienes apoyan en las tareas de campo y contribuyen a generar un vínculo respetuoso y colaborativo entre la ciencia y las tradiciones locales.</p>



<p>Entre ellos está Nayade Campos, buzo y voluntaria que lleva 10 años viviendo en Rapa Nui.</p>



<p>Recuerda que llegó a la isla en 2014, atraída por la vida tranquila y el profundo contacto con la naturaleza. Aunque reconoce que adaptarse no fue un proceso fácil, valora la experiencia y el aprendizaje que le ha entregado la isla.</p>



<p>Nayade Campos participó en los monitoreos de tortugas en 2023 y 2024. “Partíamos temprano, a las nueve de la mañana, con el equipo ya organizado. Dos o tres personas entraban al agua para capturar las tortugas, que están bastante acostumbradas a la presencia humana, así que es fácil atraparlas. Trabajamos en zonas donde siempre hay muchas tortugas cerca de la orilla”, cuenta.</p>



<p>Una vez que la tortuga era cuidadosamente sacada del agua, el equipo, siempre atento y respetuoso, tomaba las muestras necesarias sin causar estrés al animal. “Había mucha coordinación para que todo fuera rápido y suave, para que la tortuga no se sintiera perturbada”, explica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265369"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/25132144/2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-265369" /><figcaption class="wp-element-caption">Un aspecto clave de esta investigación es la participación activa de la comunidad local. Foto: Claudio Correa</figcaption></figure>



<p>Los días de monitoreo eran largos: desde la mañana hasta la tarde, y aunque a veces el número de voluntarios variaba, el compromiso siempre fue fuerte. “En los mejores días éramos siete, pero a veces solo tres, porque no todos podían dedicar todo el día. Pero lo importante es que siempre logramos avanzar”.</p>



<p>Para realizar el trabajo, el equipo de investigadores y voluntarios debe contar con permisos administrativos. “Esas autorizaciones para trabajar en el mar las entrega la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y el Consejo del Mar – Koro Nui o Te Vaikava, la autoridad marítima local que toma decisiones sobre lo que pasa en el mar de Rapa Nui”, afirma Campos.</p>



<p>Para ella, participar en el monitoreo no es solo una actividad científica, sino un compromiso con la conservación y el respeto por la fauna marina que habita su hogar adoptivo. “Cada vez que vemos una tortuga, sabemos que estamos cuidando un tesoro que nos conecta con la historia y el futuro de Rapanui”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Centinelas del mar</h2>



<p>La investigación liderada por Álvarez forma parte de un esfuerzo mayor de conservación marina en Rapa Nui, donde todo el territorio marino fue declarado Área Marina Protegida de Múltiples Usos en 2018. Esta protección, impulsada por la comunidad rapanui y respaldada por el Estado chileno, busca resguardar especies clave y gestionar de forma sustentable los recursos del mar.</p>



<p>“El monitoreo de las tortugas es un insumo clave para la implementación del plan de administración del área protegida”, señala Carlos Gaymer, director del centro de Ecología y Sustentabilidad en Ambientes Oceánicos Insulares (ESMOI).</p>



<p>Gaymer ha colaborado con Álvarez en los últimos años, aportando desde la perspectiva de conservación y gestión territorial. “Las tortugas son uno de los objetos de conservación definidos en el plan, junto con corales, aves marinas y otras especies. Por eso, conocer su estado de salud es fundamental para saber si las medidas de protección están funcionando o si debemos ajustarlas”.</p>



<p>El plan de administración fue elaborado de forma participativa con el Consejo del Mar – Koro Nui o Te Vaikava y, tras un proceso de consulta al pueblo rapanui bajo el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), fue aprobado por amplia mayoría. Hoy se encuentra vigente, a la espera de los recursos estatales necesarios para su implementación total.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265371"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/25132153/4-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-265371" /><figcaption class="wp-element-caption">Conocer su estado de salud es fundamental para saber si las medidas de protección están funcionando. Foto: Rocío Alvarez</figcaption></figure>



<p>Frente a los hallazgos sobre el mal estado de las tortugas y los altos niveles de mercurio detectados, Gaymer es claro: “La preocupación sin acción no sirve de nada. Tener este tipo de información es lo que permite diseñar mejores políticas de conservación. Pero también implica asumir que, si se confirma que ciertas prácticas humanas están causando daño, es necesario cambiar esas conductas. Y eso, como todo lo que involucra el comportamiento humano, toma tiempo”.</p>



<p>“El trabajo de la doctora Alvarez no se queda solo en la ciencia: siempre comparte sus resultados con talleres abiertos a la comunidad. Y eso es clave, porque los cambios de conducta —como dejar de alimentar involuntariamente a las tortugas con restos de atún— toman tiempo, pero son posibles”, dice Gaymer.</p>



<p>Las tortugas verdes cumplen un rol fundamental en el equilibrio de los ecosistemas marinos. Ayudan a mantener saludables los arrecifes de coral, regulan el crecimiento de algas, favorecen el rebrote de praderas marinas y transportan nutrientes entre hábitats costeros. Su presencia sostiene redes ecológicas complejas que benefician a muchas otras especies, incluidas las humanas.</p>



<p>Proteger a las tortugas es proteger todo un ecosistema, comenta Álvarez. “Son centinelas de la salud del océano. Si ellas están en riesgo, es porque algo más grande también lo está”.</p>



<p><em><strong>*Imagen Principal:</strong> Investigadores detectaron altas concentraciones de mercurio en tortugas verdes que se alimentan en las aguas de Rapa Nui.<strong> Foto:</strong> Claudio Correa</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/barinia-montoya/"><a href="https://es.mongabay.com/by/barinia-montoya/">Barinia Montoya</a></a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/09/chile-estudio-alerta-niveles-record-mercurio-tortugas-verdes-rapa-nui/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120890</guid>
        <pubDate>Sun, 28 Sep 2025 16:27:41 +0000</pubDate>
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