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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 12:34:46 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Todos los resultados de blogs de los cuatro hijos de adan | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-cepeda-no-seduce-a-la-clase-media-la-izquierda-pierde-la-presidencia-de-la-republica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con 35% de intención de voto, sin el apoyo de la clase media, la presidencia para Iván Cepeda resulta una quimera. Porque en un país indolente con las víctimas del conflicto armado, los ciudadanos votan sin pesares: con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-2b427a06d4a2aa700695c5dd3dd13874"><em><strong>“Ser de clase media es querer ascender individualmente”: </strong></em>Antonio Gómez Villar, filósofo español. </p>



<p>Ese cuento de que toca conquistar al centro puede ser un sofisma: la falacia de distracción. </p>



<p>El otro día la portera me dijo: —<em>&#8220;Usted es de los poquitos en este edificio que habla bien de Petro&#8221;.</em> La frase me dio mucho qué pensar, porque sé cómo piensan esos otros residentes y cuáles son sus preocupaciones reales. </p>



<p>Más de 17 millones de colombianos pertenecen a eso que llaman la clase media, aquella franja de la población ubicada por lo general en los estratos 3 y 4: Hogares que sumando el ingreso <em>per cápita</em> (por persona), ganan hasta $4.835.315 al mes, según el Dane.</p>



<p>Quienes devengan más de $5 millones de pesos mensuales pueden considerarse clase alta. Por debajo están la clase baja (con ingresos inferiores a $420.676) y la clase vulnerable (con ingresos por debajo de $781.000), de acuerdo con la clasificación que hace la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF).</p>



<p>Según Portafolio, <a href="https://www.portafolio.co/economia/regiones/estratos-y-clases-sociales-en-colombia-que-son-y-en-que-se-diferencian-642683">“en 2024, <strong>el 34,4% de la población en Colombia se ubicó en la clase media</strong></a>, lo que corresponde a cerca de 17,7 millones de personas en un país con una población aproximada de 51,5 millones”. &nbsp;Diecisiete millones de almas representan un caudal atractivo para ganar una elección presidencial, sí, pero el asunto es cómo seducir a una población que anhela continuar en ascenso.</p>



<p>Con el 35% de intención de voto que le otorgan las encuestas a Iván Cepeda —una cifra bastante alejada de la mitad más uno para ganar en primera vuelta—, esa clase media puede ser hoy el mayor obstáculo para la izquierda o, al mismo tiempo, representar una oportunidad para buscar dentro de ella los votos que le faltan al Pacto Histórico para siquiera soñar con renovar por otros cuatro años su contrato con la Casa de Nariño.</p>



<p>La clase media son una especie de <em>Ninis</em>: Ni pobres, ni ricos, pero con la ambición lícita de saltar hacia el siguiente estrato (no descender en todo caso). En ese orden de ideas, de manera consciente o inconsciente, podría estar evaluando cuál es ese candidato o programa de gobierno que no se interpone en su lógica aspiracional. Porque la clase media quiere algo más que el pan que reclaman los pobres.&nbsp;</p>



<p>Quienes se mueven en esa franja, no piensan en términos de derecha, izquierda o centro. Una encuesta callejera sería suficiente para determinar que el ciudadano común no comprende el significado de esas palabras desde una perspectiva ideológica, como no sea asociándolas a un rostro. El colombiano corriente entiende la política en términos de amores y odios, porque eso han implantado en su mente los propios políticos. Por eso, ningún argumento por fuera de esos dos sentimientos convencerá a un convencido de lo contrario.</p>



<p>La clase media piensa en términos monetarios; es decir, en quién sería la persona que mejor les cuide el bolsillo o, dicho de otra forma, quién tiene el remedio menos perjudicial para los privilegios conquistados. Así es como la gente —más pragmática que los políticos— entiende una campaña presidencial. ¿¡Para qué buscarle la quinta pata al gato!?</p>



<p>Es decir, las personas clase media piensan en asegurar su discreto tren de vida —los ingresos suficientes para cubrir ciertas comodidades, léase calidad de vida—: propiedades, colegio medianamente bueno para los hijos, recreación y una vida social activa, viajes y, muy importante, contar con empleada doméstica del estrato 1 y 2 (o al menos con <em>la señora de por días</em>, así las llaman), que en eso la clase media se parece a la clase alta, con marcadas diferencias, claro está.</p>



<p>La clase media colombiana goza de ciertos privilegios pero desea más, y en virtud de ello son personas con una conciencia social más teórica que auténtica. <em><a href="https://elpais.com/ideas/2026-03-27/antonio-gomez-villar-filosofo-ser-de-clase-media-es-querer-ascender-individualmente.html">&#8220;No tiene conciencia de clase, tiene conciencia de estatus&#8221;</a></em>, dice el filósofo español Antonio Gómez Villar. A mi modo de ver, les puede sonar muy bonito el discurso sobre la justicia social, pero a la hora aplicarlo se muestran reticentes a <em>meterse la mano al dril</em>, precisamente por su condición de <em>Ninis</em>.</p>



<p>Primero está su confort, ganado a pulso, con sacrificio y deudas en los bancos -nadie dice lo contrario-, que las necesidades ajenas. Al fin de cuentas, el capitalismo y el poder adquisitivo se rigen bajó la misma lógica: la del sálvese quien pueda. Es una mirada bastante egoísta en un mundo cercado por la miseria, pero es lo que hay. Por supuesto, los <em>Ninis</em> no tienen la culpa de los millones de desarrapados que pueblan la Tierra. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Estrato versus sensibilidad social</strong></p>



<p>Mientras la clase alta se protege en su hermética burbuja, viviendo a sus anchas y sin afugias, la clase media considera la paz como algo importante más no urgente, porque la guerra no está en sus narices, ni la pobreza respirándoles en la nuca. Lo que ocurre en los territorios apenas les alcanza para santiguarse a la hora del noticiero, porque luego viene la telenovela y el <em>reality show</em> qué son los más efectivos anestésicos contra la realidad nacional, tan cruda y dura pero siempre ajena, distante. &nbsp;</p>



<p>Son los pobres (los estratos 1 y 2 o clase obrera que llaman), los que ponen sus esperanzas en el progresismo, en que un día alguien los sacará de pobres como prometía la propaganda de cierta lotería. Los ricos, pero sobre todo los superricos colombianos —aquellos a los que Petro quiere imponerles más impuestos sin&nbsp;conseguirlo— tienen dinero de sobra y saben que necesitan muchas vidas para gastarlo,&nbsp;y aun así no están dispuestos a compartir sus tesoros con nadie. Hay pruebas de ello.</p>



<p>El discurso sobre la redistribución de la riqueza es ese vals que nadie quiere que le toquen. Prefieren poner a salvo su capital en paraísos fiscales, donde cada centavo esté a salvo de gravámenes o cargas impositivas onerosas. &nbsp;Según el diario El País,<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-18/asi-es-como-los-superricos-colombianos-evaden-eluden-y-pagan-menos-impuestos-que-los-pobres.html"> <strong>el 40% de las personas que hacen parte del 0,01 % con más riqueza de Colombia, admitió que evadió impuestos. </strong></a>No entiendo por qué nadie se ha escandalizado.</p>



<p>En una sociedad tan desigual como la colombiana, la falta de sensibilidad social debe verse como un problema grave que profundiza las injusticias. Veámoslo a la luz de las estadísticas reales. Según el Registro Único de Víctimas (RUV), <strong><a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/conmemoraci%C3%B3n-dia-de-las-victimas?redirect=%2F">en Colombia hay más de 10 millones de personas afectadas por el conflicto armado</a></strong>, de las cuales más de 7,8 millones son sujeto de atención y reparación.</p>



<p>Si Colombia fuera un país con conciencia social sobre su tragedia histórica, diez millones de personas y sus familias serían suficientes para elegir a un candidato que ponga la paz como eje central de su plan de gobierno. Pero insisto: la paz no hace parte de la canasta familiar de los colombianos y por eso estamos condenados a la sinrazón de los conflictos no resueltos que continuarán sin nosotros cuando hayamos desalojado este mundo, porque tristemente llegamos a un nivel de polarización tal, que estar a favor de la paz da votos, lo mismo que oponerse a ella.</p>



<p>¿La prueba? &nbsp;Llevamos diez años y tres gobiernos sin que se implemente debidamente lo acordado con las FARC en 2016. Y peor que eso: si la derecha y la extrema derecha ganan la presidencia, (en cabeza de Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella), figuras como el tribunal de la JEP, creado para buscar verdad, justicia y reparación, podrían desaparecer, y podrían truncarse otros avances significativos.</p>



<p>A tal nivel de inconciencia colectiva hemos llegado, que los propios <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/congreso-no-mostro-compromiso-con-las-victimas/"><strong>congresistas&nbsp;que aprobaron la <em>Ley de Víctimas y Restitución de tierras</em> dejaron plantadas a las víctimas el 9 de abril</strong>,</a> día escogido para honrar cada año su memoria. Cuando un país pierde el rubor y la vergüenza, ¡qué importa lo demás! A veces pienso que si esta nación se mueve es por osmosis, por una fuerza superior distinta a la humana, porque hace rato se perdió toda voluntad política que permita enderezar nuestro destino común. Y no habrá redención, sin una clase política dispuesta a construir un legado que perdure en el tiempo. Que distinto sería si en 50 años alguien pudiera hablar algo bueno, aunque sea una sola cosa, de alguno de los políticos de hoy. Es pedir demasiado. </p>



<p>Iván Cepeda, doblemente víctima del conflicto colombiano —luego de que asesinaron a su padre en 1994, él huyó por su vida a otro continente— tiene la conciencia social del país perseguido y despojado, pero esa no es una carta suficiente en una nación donde el dinero se ha impuesto sobre la sangre derramada.</p>



<p>Por encima de la paz, e incluso de la seguridad, el colombiano promedio vota con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón. Y la clase media tiene claro que los empresarios (clase alta) generan el empleo que da estabilidad a sus familias, pero no ha entendido que hay una población trabajadora —clase baja y clase media— que está ayudando a generar esa riqueza, que está bien pero mal distribuida. Porque de la clase media hacia abajo todos son clase trabajadora o asalariada, sin importar qué tantos ingresos tengan unos y otros según las odiosas etiquetas de la estratificación socioeconómica. </p>



<p>El candidato que sea capaz de seducir a esa clase media con un discurso que reconcilie lo económico con lo social —es decir, que tenga la virtud de reconciliar a pobres y ricos, a empresarios y clase trabajadora—, podría inclinar la balanza a su favor de aquí a las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p>Me gustaría tener la certeza de que un político y filósofo como Iván Cepeda puede ser esa persona. Pero veo a la izquierda muy triunfalista, alérgica a la autocrítica y demasiado confiada en su liderazgo en las encuestas. En la siguiente columna me referiré a los pecados que podrían arruinar a fiesta.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127753</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 12:36:19 +0000</pubDate>
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        <title>La estructura comunal: entre la manipulación electoral y su poder transformador</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/en-jaque/la-estructura-comunal-entre-la-manipulacion-electoral-y-su-poder-transformador/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, cada elección activa una fuerza que nadie financia pero que todos desean. Los líderes comunales y sus procesos representan a personas extraordinarias, capaces de movilizar territorios enteros sin sueldo ni reconocimiento oficial. Su único propósito es transformar su espacio vital: el parque donde juegan sus hijos, el salón comunal donde se piensan los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En Colombia, cada elección activa una fuerza que nadie financia pero que todos desean. Los líderes comunales y sus procesos representan a personas extraordinarias, capaces de movilizar territorios enteros sin sueldo ni reconocimiento oficial. Su único propósito es transformar su espacio vital: el parque donde juegan sus hijos, el salón comunal donde se piensan los proyectos, el frente de seguridad o la calle que necesita ser pavimentada.</p>



<p>Ese movimiento territorial constante sufre una convulsión en época electoral. Llegan las promesas y, con ellas, un sistema de desorganización planificada: las bases territoriales se vuelven un tesoro transaccional para los políticos. Por lo general se piensa que allí se perdió el voto de opinión, pero la realidad es más cruda. La relación se ha convertido en una negociación entre quien busca el poder y quien ofrece lo único que tiene a cambio de lo que necesita su comunidad. No es una falla moral de las comunidades; pedir solución a sus necesidades, es la respuesta racional a un sistema que nunca construyó canales de participación real. </p>



<p>Pedir un cargo o un mercado, la terminación de una obra o un proyecto a cambio de votos no es oportunismo, es lo único que el sistema les ha enseñado a negociar en el momento en que ven cercano al poder que una vez electo, se va a alejar. Cualquier gobierno, sin importar su color político, tiene el incentivo de mantener comunidades dependientes para complacerlas hoy y manipularlas después. Ahí reside el verdadero problema.</p>



<p>El trabajo comunal es infravalorado porque su capacidad transformadora no se ha dimensionado, ellos pueden cambiarlo todo con sus pequeñas acciones, pero los aplausos protocolarios no bastan. Son las comunidades organizadas las que sostienen la democracia cuando las instituciones fallan. La reflexión entonces, debe hacerse hoy que acaban de pasar las elecciones, dado que todo este sistema descrito, ya ha hecho su trabajo pero con toda claridad, es momento de abrir el debate ciudadano responsable y repensarse. </p>



<p>No puede seguir sucediendo que la gente que se ha movilizado a diario siga dependiendo de elecciones de momento para obtener algo. Por ejemplo, el Congreso recién elegido tiene una deuda pendiente con la democracia territorial. No se trata solo de asignar más presupuesto a las juntas, sino de garantizar mérito real, participación vinculante y transparencia. El reto para el liderazgo comunal es elevar la vara: exigir convocatorias limpias y rendición de cuentas constante, no solo cuando el candidato necesita el aplauso. ¿Acaso los comunales no están cansados de participar en convocatorias públicas, hacer el papeleo y nunca ganarse nada? El poder está en las bases, pero al entregarlo sin control, sencillamente se diluye.</p>



<p>A los comunales nadie les ha regalado nada, es su trabajo y disposición lo que los legitima, cada cámara instalada y cada frente de seguridad organizado es evidencia de que, cuando la comunidad decide, el gobierno sobra como intermediario, solo cumple su función. El desafío es fortalecer los territorios para que el trabajo sea tan sólido que la efervescencia electoral se vuelva prescindible. </p>



<p>Una sociedad que decide por sí misma no depende de un político que aparece cada cuatro años. La base no necesita que la salven; necesita que dejen de usarla. La estructura comunal es la clave de todo, siempre lo fue, el problema es que algunos solo la recuerdan cuando necesitan que alguien les abra la puerta del barrio. La decisión de cambio va en una reflexión profunda y una autocrítica de los líderes de base y un empoderamiento real que les permita alzar la voz y exigir, desde una territorio, seguro se puede cambiarlo todo.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Luis Gabriel Rodríguez de la Rosa</author>
                    <category>En jaque</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126964</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Mar 2026 02:48:16 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Las elecciones como coartada antidemocrática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/las-elecciones-como-coartada-antidemocratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>En nuestro caso, el ejemplo más doloroso y patético fue el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz el 2 de octubre de 2016, que dilapidó la oportunidad histórica para que los colombianos comprendiéramos que el presupuesto existencial de la democracia es la paz política, como ya aparece en el artículo 22 de la Constitución.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, noviembre 2025)</p>



<p>Las elecciones se han convertido en la coartada perfecta para perpetrar y perpetuar, con total impunidad política, un crimen de lesa ciudadanía contra la democracia. Es un crimen cometido con premeditación y alevosía por quienes más abusan periódicamente de ella en su propio beneficio: los políticos profesionales y sus financiadores legales e ilegales, junto a los poderes de facto. En lugar de propiciar y facilitar la expresión libre y consciente de la voluntad ciudadana, las elecciones y la parafernalia de partidos políticos que se la disputan hacen todo lo contrario. Las convierten en una estratagema infalible para la manipulación y sometimiento de la voluntad ciudadana a intereses plutocráticos, todo bajo la ficción constitucional de la soberanía, proclamada en el artículo 3 de nuestra Constitución Política: <strong><em>“la soberanía reside exclusivamente en el pueblo”.</em></strong></p>



<p><strong>¿Cuál soberanía ciudadana?</strong></p>



<p>Una soberanía popular que termina siendo solo una ficción constitucional. Más en estos tiempos que corren, donde los algoritmos, las redes sociales y ahora la IA, con su raudal incontenible de desinformación y Fake News, manipulan, condicionan y determinan esa supuesta soberanía popular y voluntad ciudadana. Una voluntad ciudadana imaginaria y fantasmagórica, proyectada al menos desde el siglo XVIII por una pléyade de filósofos, entre los que destaca el ginebrino Rousseau con su idealizada “voluntad general”, plena de racionalidad y deliberación. Pero en la realidad ella es profundamente emotiva y excepcionalmente deliberativa. Así lo demuestran con creces las últimas elecciones en muchas latitudes, desde la supuesta fría y flemática racionalidad británica que votó a favor del Brexit, arrastrada por prejuicios racistas y una aporofobia hábilmente exacerbada por políticos populistas de extrema derecha, utilizando Cambridge Analytica<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>. Ni hablar del auge incontenible de Trump con sus delirios imperiales de America First y MAGA, que revive los prejuicios discriminatorios y las heridas sangrantes de la primera República moderna, incapaz de vivir a la altura de sus principios fundacionales y verdades, proclamadas desde su independencia como evidentes: <em>“que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”,</em> hoy negadas cotidianamente por las redadas de ICE y la represión de la Guardia Nacional.</p>



<p><strong>La paz política dilapidada</strong></p>



<p>En nuestro caso, el ejemplo más doloroso y patético fue el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz el 2 de octubre de 2016, que dilapidó la oportunidad histórica para que los colombianos comprendiéramos que el presupuesto existencial de la democracia es la paz política, como ya aparece en el artículo 22 de la Constitución: &#8220;Un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento&#8221;. Sucedió lo contrario, la búsqueda de una legitimidad incuestionable, refrendada por mayorías en las urnas, convertida en una obsesión para el presidente Santos y las Farc-Ep<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, terminó sumergiéndola en un lodazal de negociaciones que dejó a la paz política herida de muerte. Una herida profunda que no cierra, propiciada por la puñalada trapacera de una extrema derecha que manipuló con éxito prejuicios tan atávicos como la homofobia, pues le hicieron creer a numerosos electores que sus hijos e hijas serían corrompidos por una inexistente ideología de género que jamás hizo parte del Acuerdo. Sin dejar de mencionar la exaltación del miedo y el odio, anunciando la hecatombe del castrochavismo en la que terminaría convertida Colombia por una inalcanzable e inimaginable Presidencia de Timochenko, si se le permitía a las Farc convertirse en partido político y participar a sus excomandantes en política. ¡Como si sus contados votos fueran hacer más letales que sus innumerables disparos! Una campaña contra el Acuerdo de la que aún se sienten orgullosos por haber llevado a la gente a “votar verraca”, según la eufórica y cínica celebración de su principal promotor, Juan Carlos Vélez Uribe<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>, rápidamente recriminado por el jefe “natural” del “Centro democrático”, Álvaro Uribe Vélez: <strong><em>“Hacen daño los compañeros que no cuidan las comunicaciones</em></strong><a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>. Sin duda, lo que más daño hace a la democracia es la mentira y la perversión del juicio ciudadano, manipulando sus emociones y prejuicios, para perpetuarse así en el ejercicio de un poder político sustentado en el miedo y en una falsa superioridad moral de “ciudadanos de bien” contra sus contradictores y adversarios políticos a quienes estigmatizan como peligrosos enemigos de la patria y la democracia.</p>



<p><strong>Entre Urnas y Tumbas</strong></p>



<p>Es en esa estratagema maniqueísta en donde se encuentra el origen de la polarización social y la radicalización de todo el proceso electoral, pues impide la deliberación y la argumentación ciudadana. En su lugar, lo que aparece es una pueril división y confrontación de los “buenos” contra los “malos”, de los “demócratas” contra los “comunistas”, quienes a su vez responden con una simplificación aún mayor, llamando a derrotar a los “paracos” y éstos a su vez a eliminar a los “mamertos”.&nbsp; Entonces de esa violencia simbólica a la directa hay menos de un paso, solo falta disparar, como dolorosamente sucedió con Miguel Uribe Turbay y a 163 líderes sociales hasta el 9 de noviembre en curso<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>. Así las urnas se transforman en tumbas. Por eso el bien intencionado llamado a la Paz Electoral de la Procuraduría General de la Nación<a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a> es pertinente pero insuficiente, pues no se sustenta en el terreno firme de la PAZ POLÍTICA, amenazada por un complejo entramado de organizaciones armadas ilegales que combinan la violencia política con la financiación y el apoyo a campañas electorales, afines a sus intereses estratégicos. En el pasado, fueron los paramilitares y la narcoparapolítica en nombre de la seguridad, pero también la guerrilla invocando la justicia social, mediante el control de vastos territorios y sus pobladores, imponiendo el voto o impidiendo su libre ejercicio, asesinando líderes sociales y candidatos independientes, quemando urnas y puestos electorales. Así han parcelado y fragmentando el territorio en feudos electorales bajo el control de sus armas, convencidos que “el poder nace de la punta del fusil” y no de la deliberación y libre participación ciudadana. Por eso vivimos más bajo un régimen político electofáctico que uno propiamente democrático.</p>



<p>A tan antidemocrático paisaje, en las próximas elecciones del 2026 se suma el riesgo mortal de la influencia de liderazgos de candidatos iracundos cargados de tigre y organizaciones políticas afines que solo están interesadas en ganar votos estimulando el sectarismo y la descalificación emocional de sus contradictores, apelando de nuevo al miedo, los prejuicios y la ausencia casi total de reflexión y deliberación. De allí, que las elecciones sean necesarias pero insuficientes para la existencia de la democracia, cuya vitalidad depende fundamentalmente de una ciudadanía capaz de expresarse en clave política, es decir,  deliberando y decidiendo libremente en torno a intereses generales y bienes públicos, y no tanto convalidando la transacción del Estado y sus elegidos en función del mercado, intereses minoritarios de poderes corporativos y empresariales, cuando no hipotecando su gobernabilidad a poderes de facto camuflados bajo la tramoya de una sofisticada institucionalidad que se autoproclama la más estable y democrática del subcontinente, solo por realizar ininterrumpidamente elecciones desde 1957. Elecciones que siempre han transcurrido entre urnas y tumbas, pues aún no conocemos y menos vivimos la política como paz, como una deliberación creadora, en gran parte debido a que sus líderes protagónicos la continúan promoviendo como una confrontación destructora. Cuando más, hacen de la democracia un juego de suma cero, donde el ganador de la presidencia se queda con casi todo y los perdedores en el Congreso con casi nada. Deberíamos preguntarnos, antes de votar, ¿a quiénes sirve y beneficia semejante “democracia”?</p>



<p>Peor, aún, todavía persisten entre nosotros algunos “demócratas” que la ven y viven como una guerra, un juego de suma negativa, en donde todos perdemos, incluso los supuestos ganadores, como nos sucedió con el plebiscito por la Paz, cuyo costo sigue siendo la inseguridad, el asesinato de líderes políticos y sociales, el desplazamiento forzado, las desapariciones y el confinamiento de cientos de miles de pobladores rurales. Por todo ello, esta “democracia” está muriendo, paradójica y cruelmente, gracias al uso intensivo de las elecciones y a la ausencia de una ciudadanía deliberante y promotora de intereses generales, no solo de los personales, partidistas, familiares, empresariales y hasta criminales. En gran parte dependerá de nuestro juicio ciudadano resucitarla o enterrarla en una profunda fosa cavada por la indiferencia de millones de abstencionistas y la indolencia, el fanatismo e ignorancia de otros tantos millones de electores que van a las urnas a votar verracos para cobrar revancha durante cuatro años contra quienes consideran sus enemigos.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html">https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://razonpublica.com/la-paz-es-un-juego-de-suma-positiva/">https://razonpublica.com/la-paz-es-un-juego-de-suma-positiva/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.infobae.com/america/colombia/2021/10/02/cuando-el-gerente-del-del-no-en-el-plebiscito-revelo-la-estrategia-del-uribismo-para-ganar-la-gente-voto-verraca/">https://www.infobae.com/america/colombia/2021/10/02/cuando-el-gerente-del-del-no-en-el-plebiscito-revelo-la-estrategia-del-uribismo-para-ganar-la-gente-voto-verraca/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/alvaro-uribe-regana-a-juan-carlos-velez-por-entrevista-a-la-republica-sobre-campana-del-no-YE5116643">https://www.elcolombiano.com/colombia/alvaro-uribe-regana-a-juan-carlos-velez-por-entrevista-a-la-republica-sobre-campana-del-no-YE5116643</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.eluniversal.com.co/colombia/2025/11/09/aumentan-a-163-los-lideres-sociales-asesinados-en-2025/">https://www.eluniversal.com.co/colombia/2025/11/09/aumentan-a-163-los-lideres-sociales-asesinados-en-2025/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://pazelectoralprocuraduria.com/sobre-la-estrategia/">https://pazelectoralprocuraduria.com/sobre-la-estrategia/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122954</guid>
        <pubDate>Sun, 30 Nov 2025 05:10:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/27151556/Captura-de-pantalla-2024-09-27-a-las-22.15.34.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las elecciones como coartada antidemocrática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Juan Gabriel, el único divo, resucitó gracias a Netflix</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/juan-gabriel-el-unico-divo-resucito-gracias-a-netflix/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fue filósofo y poeta a su manera. Transformó en arte su soledad y sus tragedias personales. Le gritó al mundo su dolor y el mundo cayó rendido a sus pies. No hubo otro divo sobre la Tierra. Netflix celebra la vida y obra de Juan Gabriel con un documental.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Murió Alberto Aguilera. Juan Gabriel sigue siendo el amor eterno de varias generaciones.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bf7416fea9f0e67bc9cda4aad8063408"><strong><em>“Cuando uno se va, lo que se queda es lo que dio”: </em>Juan Gabriel (1950-2016)</strong></p>



<p>¿Hombres con sus esposas cantando a todo pulmón la música de Juan Gabriel? ¿Juan Gabriel profanando ese templo de las Bellas Artes? ¿Cómo así que Juan Gabriel tuvo hijos de su propia autoría? ¿A qué horas, cuántos y con quién?</p>



<p>El artista mexicano alimentó el morbo de la prensa y causó espanto entre los homofóbicos de su tiempo. A nueve años de su muerte, es el amor eterno de varias generaciones, porque cantó y encantó en vida, y sigue cantando y encantando después de muerto.</p>



<p>En apenas tres palabras, contenidas en las letras de una de sus canciones, Juan Gabriel decretó lo poderoso que soñó ser y al final fue: <em>“Debo, puedo y quiero”, </em>que así se titula el documental de cuatro episodios recién estrenado por Netflix.</p>



<p>Se dice que setecientas mil personas fueron a su funeral en 2016. Pero quien murió fue Alberto Aguilera Valadez. Porque Juanga, el provocador, el que se contoneaba en el escenario, con una sonrisa pícara y a la vez inocente, el que no necesitó el permiso de nadie para ser lo que era y sentirse cómodo consigo mismo, nunca se fue. O más bien, regresó para dejarnos entrar en la intimidad de su vida. Cuatro episodios que no habrían sido posibles si el propio cantante no hubiese filmado el día a día de su vida, solo, con amigos o en familia. Se lo ve feliz con la videograbadora en mano.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e059cfa8df328dfaf9049e7c4269d200"><strong><em>“No tengo dinero, ni nada que dar. Lo único que tengo es amor para dar”.</em></strong></p>



<p>Diría mentiras aquel o aquella que diga que no se sabe al menos una de las muchas canciones del divo de Ciudad Juárez. Aquel, que cantó en la calle y en los buses, el mismo que se llamaba Adán Luna antes de coger el cielo a dos manos. <em>&#8220;Muchísimas gracias por cantar mis canciones&#8221;,</em> le decía a su público en un gesto de genuina humildad.</p>



<p>Su mamá trabajaba como sirvienta y él nunca se avergonzó por eso. Pero, al igual que sus hermanos, ella lo despreció, incluso renegó de la casa que él le regaló.</p>



<p>&#8220;Le dolía que fuera tan amoroso&#8221;, dijo de su hermana, la única con quien al parecer se la llevó bien. El dolor por la muerte de su madre se volvió canciones: “Amor eterno”, “Siempre en mi mente”.</p>



<p>Hizo de la soledad su todo: su compañía y su éxito, la razón para componer para él y para otros: José José, Daniela Romo, Rocío Dúrcal, Isabel Pantoja… Desde sus entrañas, gritó su dolor en cada estrofa. Nunca llevó la procesión por dentro.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-101738ed2721bd4385701f5d53a8a684"><strong><em>“Mira mi soledad que no me sienta nada bien”</em>.</strong></p>



<p>Vino varias veces a Colombia, donde un jovencísimo Jorge Barón lo recibió en su show. &nbsp;Queda la tristeza de no haberlo ido a ver durante su última gira por Colombia, en 2013. Afortunados quienes vieron al <em>showman</em> en vivo. Brilló con sus luces y sus sombras, con y sin lentejuelas. Se convirtió en un latino universal. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero | Tráiler oficial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Kf2YdQLLDfo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Muchos le hicieron daño pero no pudieron destruirlo. &#8220;A Juan Gabriel yo lo construí, yo tengo todo el poder para destruir a Juan Gabriel&#8221;, dijo, dejando claro que todo lo que dijeran de él le resbalaba. &#8220;Soy un magnífico vendedor de periódicos&#8221;, agregó, en referencia a los chismes que circularon sobre su vida&nbsp;</p>



<p>En cada frase suya hay una lección de vida para quienes la entienden.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da2bd228f0b78732b8fecccc9904e7e4"><strong><em>&#8220;El silencio también es música”:</em> Juan Gabriel.</strong></p>



<p>Lecciones para un escritor que quiera conectar con sus lectores, como él conectó con quienes amaron sus letras que eran poemas: la poesía de los románticos, de los desahuciados por el amor, de los desengañados y de los que sufren sin remedio: <em>&#8220;Mis sueños nunca se volvieron realidad&#8221;.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-f47713e4139eccc287513c640a767e46"><strong><em>&#8220;Escribo muy sencillo. Tal vez sea una de las claves de mi éxito: que no utilizo palabras rebuscadas porque no me las sé&#8221;</em>. </strong></p>



<p>Fue una víctima de la llamada prensa del corazón. Y un crítico de ella también. &#8220;Se hacen millonarios sacando la imagen de uno y preguntando tontería y media. (&#8230;) Lo que yo quiero que ustedes sepan yo se los mando a decir en mis canciones&#8221;, decía.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c1addaa54ccaea1338048804dd833a4a"><strong><em>“Es mejor decir adiós que volver a comenzar”: </em>Juan Gabriel.</strong></p>



<p>Famosa fue la entrevista del impertinente periodista Fernando Rincón, que indagó por su homosexualidad; Juan Gabriel, sereno, le soltó una respuesta que se volvió icónica: <em>&#8220;¿A usted le interesa mucho? (&#8230;) Dicen que lo que se ve no se preguntan, amigo&#8221;.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f41f813c4ebda8aed7db73859df16a78"><strong><em>&#8220;Abrázame que Dios perdona pero el tiempo a ninguno&#8221;:</em> Juan Gabriel.</strong></p>



<p>&#8220;No se tomen la vida tan en serio&#8221;, le aconsejó a su público después de verse enfermo y, como si supiera que se acercaba la hora final de Alberto Aguilera, grabó un video que nos confronta con la muerte: <em>&#8220;Tanto nadar para morir en la orilla”.</em></p>



<p>Juan Gabriel logró todo, o casi todo; tal vez solo le faltó morir en el escenario que lo volvió eterno. Pero el divo, el único divo que vino a este mundo, se quedó para seguir provocando en el mundo de las redes sociales.</p>



<p>En Ciudad de México se levanta imponente un enorme mural que le habla a quienes todavía no encuentran el valor ni la fuerza interior para  vivir la vida:</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a627106d66132655d5209a356ae865a6"><strong><em>“Felicidades a toda la gente que está orgullosa de ser como es”:</em> Juan Gabriel.&nbsp;</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122372</guid>
        <pubDate>Fri, 14 Nov 2025 13:16:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13105135/ZETA-JUAN-GABRIEL-NETFLIX.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Juan Gabriel, el único divo, resucitó gracias a Netflix]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Piratas de Ecuador y Perú: el brazo logístico del narcotráfico detrás de las extorsiones a pescadores artesanales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/piratas-de-ecuador-y-peru-el-brazo-logistico-del-narcotrafico-detras-de-las-extorsiones-a-pescadores-artesanales/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la caleta de&nbsp;Puerto Pizarro, el último puerto artesanal al norte de Perú, un grupo de pescadores pinta una embarcación mientras un hombre enfundado en un traje azul los observa desde el malecón. Son las primeras horas de la mañana y, aparte de ellos y los gallinazos que sobrevuelan la playa, no hay más actividad. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li>Los narcotraficantes han construido una violenta alianza con los piratas del mar en puertos peruanos y ecuatorianos.</li>



<li>Los delincuentes extorsionan a los pescadores, les roban cuando no pagan e incluso los obligan a transportar droga a través del océano.</li>



<li>En Ecuador, 45 pescadores fueron asesinados en 2024 y en Perú, 24 murieron violentamente en manos de piratas.</li>



<li>Una investigación de Mongabay Latam da cuenta de cómo el negocio criminal de las extorsiones se ha convertido en un brazo clave en la logística del narcotráfico para controlar las rutas marítimas de contrabando.</li>
</ul>



<p>En la caleta de&nbsp;<strong>Puerto Pizarro</strong>, el último puerto artesanal al norte de Perú, un grupo de pescadores pinta una embarcación mientras un hombre enfundado en un traje azul los observa desde el malecón. Son las primeras horas de la mañana y, aparte de ellos y los gallinazos que sobrevuelan la playa, no hay más actividad. “Solo hacen eso”, dice uno de los pescadores refiriéndose al hombre que los vigila. Es un “informante” que mira, en silencio, quién entra y sale del mar.&nbsp;<strong>Aquí,</strong>&nbsp;<strong>todos los pescadores deben pagar una extorsión</strong>&nbsp;para poder salir al mar a trabajar.&nbsp;</p>



<p>“Nosotros no les tenemos miedo a los piratas, vamos a hablar, estamos cansados de ellos”, dice el pescador decidido, aunque instintivamente baja el tono de voz como si alguien lo pudiera escuchar.&nbsp;</p>



<p>Mientras tanto, del otro lado de la frontera, en la provincia ecuatoriana de El Oro, la policía recibe la alerta de disparos en un barrio de&nbsp;<strong>Puerto Bolívar</strong>. La calle principal se ha cerrado para velar el cuerpo de un supuesto pescador al que dispararon en alta mar. La policía sospecha que pertenecía a alguna de las bandas de narcotraficantes que, en su disputa por el control del puerto, han llenado de balas las paredes de las casas.&nbsp;</p>



<p>Sorteando un gran hueco en el piso ocasionado por un explosivo dejado en medio de los enfrentamientos entre grupos criminales, una mujer lamenta la muerte de dos de sus hijos.&nbsp;</p>



<p>Así comienzan las dos historias que conforman esta investigación de <strong>Mongabay Latam</strong>. Durante ocho meses, un equipo periodístico se sumergió en las actividades de las caletas de las provincias fronterizas de Tumbes, en el norte de Perú, y de El Oro, en el sur de Ecuador, para entender qué hay detrás de las extorsiones que mantienen acorralados a los pescadores artesanales de ambos países. </p>



<p>Los hallazgos dan cuenta de cómo el negocio criminal de las extorsiones se ha convertido en un brazo clave en la logística del narcotráfico para controlar las rutas marítimas de contrabando. Además, demuestran que en la compleja y dinámica red de actores criminales, la peligrosa banda ecuatoriana Los Lobos se ha expandido hacia el sur extorsionando también a los pescadores peruanos. En medio de este entramado criminal, la falta de recursos marinos debido a la sobreexplotación pesquera tiene un impacto enorme: hacer de la pesca artesanal un terreno fértil para la violencia.</p>



<p>A inicios de septiembre pasado, casi&nbsp;<strong>300 kilos de cocaína</strong>&nbsp;ocultos en un contenedor con destino a México&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/america/america-latina/2025/09/05/policia-de-ecuador-incauta-300-bloques-de-cocaina-en-el-puerto-de-guayaquil-que-serian-enviados-a-mexico/">fueron incautados por la Policía Nacional de Ecuador</a>&nbsp;en el puerto de Guayaquil. Cada tanto, casos como este son titulares en los medios de comunicación del mundo entero. Transportar droga en contenedores y buques que salen de los puertos es una de las principales estrategias para exportar estupefacientes, explica Renato Rivera, experto en crimen organizado transnacional, puesto que “en una sola embarcación puedes meter hasta una tonelada de cocaína”. Sin embargo, no toda la droga se trafica de esta manera. Otros prefieren aprovechar la vastedad y aislamiento de alta mar. Es ahí donde los pescadores artesanales se hacen necesarios.&nbsp;</p>



<p>“Se piensa que el tráfico marítimo de cocaína solo se mueve de un punto A a un punto B, a través de embarcaciones a gran escala y no es así”, indica Rivera. En las embarcaciones artesanales, se trasladan cargamentos más pequeños de droga que, mar adentro, son traspasados a embarcaciones de mayor tamaño.&nbsp;</p>



<p>Un oficial de alto rango de la Policía de Ecuador, que participó en una investigación sobre crimen organizado en El Oro y quien pidió reserva de su identidad, explica el modus operandi: “Hacen relevos. Una lancha va con combustible hasta cierto punto del mar, ahí entregan a otras lanchas que tienen mayor cantidad de combustible y van haciendo relevos hasta llegar a la zona del archipiélago de Galápagos, que es donde encaletan y abordan los buques”.&nbsp;</p>



<p><strong>Para llevar adelante esa operación, la extorsión es clave.</strong>&nbsp;Si los pescadores no pagan, son atacados en altamar por los piratas. Los motores robados durante el ataque son utilizados para equipar las embarcaciones que transportan la droga hacia altamar.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/21220931/dji_fly_20250711_103220_0053_1752262462429_photo.jpg" alt="En las embarcaciones artesanales, se trasladan cargamentos más pequeños de droga que, mar adentro, son traspasados a embarcaciones de mayor tamaño. Foto: Mongabay Latam" class="wp-image-266222" /><figcaption class="wp-element-caption">En las embarcaciones artesanales se trasladan cargamentos más pequeños de droga para traspasarlos, mar adentro, a embarcaciones de mayor tamaño. Foto: Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>En una resolución judicial peruana a la que&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;tuvo acceso, un testigo clave y un agente especial señalan que los piratas trasladan los motores robados en cámaras frigoríficas hacia Piura, uno de los puertos clave en la exportación de drogas, según información del Departamento de Operaciones Especiales de la Dirección Antidrogas (Dirandro) de la Policía Nacional del Perú.</p>



<p>Pero los pescadores también son presionados por las bandas de narcotráfico para que sean ellos mismos quienes transporten la droga hacia los buques grandes o, dependiendo de las características de la embarcación, la lleven a otros destinos.<br>“Los Choneros [una de las bandas de narcotraficantes ecuatorianas] aprendieron hace 15 años del [cártel de] Sinaloa, y de sus propios procesos internos, que era mucho más rentable mover 15 embarcaciones pesqueras que tratar de ‘contaminar’ el puerto como tal [ingresar droga al puerto]. Por eso, los pescadores artesanales y el movimiento de cocaína alrededor de esta dinámica son bien representativos”, asegura Rivera.</p>



<h2 class="wp-block-heading" id="h-los-lobos-y-las-extorsiones-en-peru">Los Lobos y las extorsiones en Perú</h2>



<p>En Ecuador, “Los Lobos son los más predominantes alrededor de las extorsiones”, asegura Rivera, pero esta investigación da cuenta de que esa predominancia ya está presente también en la costa norte de Perú. Los pescadores de Puerto Pizarro y las otras caletas de la provincia de Tumbes señalan a este grupo ecuatoriano —catalogado como organización terrorista por el Departamento de Estado de Estados Unidos y socio clave del Cártel de Jalisco Nueva Generación— como la principal organización que los extorsiona y persigue.&nbsp;</p>



<p>Esta información es corroborada por una autoridad de la policía en la zona que pidió no ser identificada. “La banda que les cobra cupos es la de Los Lobos. Los ecuatorianos”, dijo. Además, el jefe de la División de Investigación Criminal de la Policía Nacional de Perú (Dirincri) en la zona macro norte, coronel Luis Castillo, reconoce que Los Lobos están presentes en el territorio. Fuentes de inteligencia de las Fuerzas Armadas en Ecuador también confirmaron que Los Lobos han reclutado gente en el lado peruano y que están operando en actividades de extorsión a pescadores y contrabando.&nbsp;</p>



<p>De acuerdo con los pescadores, el grupo criminal opera de manera directa y también a través de bandas locales. De hecho, para Nicolás Zevallos, es importante no subestimar la acción de actores criminales locales pensando que la gran amenaza es externa. “En los últimos años se ha hecho más visible efectivamente la presencia de los actores regionales, pero su capacidad de operación efectiva a nivel local está muy asociada a las estructuras criminales disponibles en cada país. No es que han llegado a colonizar un espacio peruano, sino que han llegado a hacer negocios”, indica.&nbsp;</p>



<p>El equipo periodístico confirmó que existen nombres que se repiten al preguntar sobre los principales extorsionadores locales que operan en Puerto Pizarro. Sin embargo, la red de participantes en el negocio es dinámica y versátil. “Cada vez que hacemos la revisión y salimos a campo a pedir más información, nos dan cinco nombres nuevos porque se transforman, mutan o se recomponen”, explica Zevallos.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/22035534/Callejon-de-Los-Sandros-de-Los-Lobos-1.png" alt="En Ecuador, Los Lobos son los más predominantes alrededor de las extorsiones. Foto: Mongabay Latam" class="wp-image-266229" /><figcaption class="wp-element-caption">En Ecuador, Los Lobos predominan en las extorsiones. Foto: Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Incluso, un oficial de la policía en Puerto Pizarro declaró que en muchos casos Los Lobos usan menores de edad que son reclutados en Zarumilla para cobrar las extorsiones y para intimidar a sus víctimas. Por razones de seguridad, pidió que su nombre se mantuviera en reserva.&nbsp;</p>



<p>Provistos de armas que son contrabandeadas a través de células del Tren de Aragua, de acuerdo con agentes antinarcóticos de la Policía de Ecuador, Los Lobos mantienen una guerra con bandas rivales por el control de este puerto peruano, lo que ha desatado una ola de violencia.&nbsp;</p>



<p>Información del Ministerio del Interior de Ecuador indica que la provincia de El Oro está entre las cinco con mayor cantidad de homicidios intencionales (homicidios, asesinatos y sicariatos), con 2098 registros entre 2014 y 2024. Según esta misma fuente, los asesinatos a pescadores también han aumentado. En 2014, solo se registraron cinco casos en todo el país, mientras que en 2024 hubo 45 casos. Organizaciones de la sociedad civil advierten, sin embargo, que en esas cifras hay un importante subregistro.&nbsp;</p>



<p>En Perú, los números son dispares. Entre 2020 y 2024, la Marina registró 61 denuncias por ataques en altamar, pero la Policía sólo cuenta seis. Para&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/piratas-extorsionan-asesinan-pescadores-artesanales-costa-norperuana-sin-respuesta-autoridades/">una primera investigación&nbsp;</a>publicada en enero de este año, Mongabay Latam identificó que aproximadamente 20 pescadores habían sido asesinados por piratas en los últimos 20 años. Mientras se desarrollaba este reportaje fueron asesinados tres pescadores más.</p>



<p>“Amigos de nosotros han muerto, varios, con disparos en la cabeza. Los liquidan. Ellos [los piratas] llevan fusiles, buenas armas. ¿Por qué están tan armados? Por la droga. La droga es oro”, dice un pescador de Puerto Pizarro.<video autoplay="" loop="" muted="" preload="auto" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/22123510/DRone.mp4" playsinline=""></video></p>



<h2 class="wp-block-heading" id="h-la-pesca-se-agota"><strong>La pesca se agota</strong></h2>



<p>En este escenario, la escasez de recursos marinos debido a la sobreexplotación pesquera es un factor que agrava la situación. En Ecuador, el problema se puede percibir sobre todo en la escasez de especies clave como dorado, pulpo y langosta, asegura la bióloga marina Janice Márquez De La Plata. Cada vez, los pescadores deben ir más lejos para conseguir capturas, lo que ha aumentado los costos de las faenas y disminuido las ganancias.&nbsp;</p>



<p>En Perú, también existe&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/10/sobrepesca-falta-de-regulacion-mero-amenazado-pesca/">evidencia científica</a>&nbsp;de que especies clave para la pesca artesanal están sobreexplotadas. Inclusive,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2020/08/oceanos-peru-pesca-artesanal-empobrecimiento-pescadores/#:~:text=Cient%C3%ADficos%20reconstruyen%20el%20panorama%20de,el%20empobrecimiento%20de%20los%20pescadores.">científicos demostraron</a>&nbsp;que aunque la cantidad de embarcaciones artesanales ha aumentado, eso no se ha traducido en más pesca, al contrario. A partir de 2014, las capturas cayeron considerablemente y, según Santiago De la Puente, el investigador principal del estudio, ello se debe a que muchos de los recursos fueron pescados en exceso.</p>



<p>“Antes, uno iba, dos, tres horas y ya venía con su carga. Ya estaba el día costeado. Ahora, la gente se va a las cuatro, cinco de la mañana y está volviendo a las cinco de la tarde. La pesca ahora es de suerte”, comenta un hombre que pescador en Ecuador hace 20 años.&nbsp;</p>



<p>De acuerdo con Márquez De La Plata, quien es presidenta de Sustainable Ocean Alliance en Ecuador, ello ha empujado a algunos jóvenes a migrar o a caer en redes criminales.&nbsp;</p>



<p>Sumado a la escasez de recursos, la pandemia también agravó el escenario de vulnerabilidad, explica Rivera. “Por un lado tienes la sobreexplotación, es decir, [los pescadores] tienen que viajar más lejos y necesitan más recursos para hacerlo y, por otro, tienes el fenómeno de la pandemia que ya impactó al sector pesquero porque es un sector informal. Son los grupos criminales quienes aprovechan ese tipo de vulnerabilidades”.</p>



<p><em>El artículo completo fue publicado por en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2025/10/piratas-ecuador-peru-narcotrafico-extorsiones-pescadores-artesanales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121714</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Oct 2025 21:18:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Piratas de Ecuador y Perú: el brazo logístico del narcotráfico detrás de las extorsiones a pescadores artesanales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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            </item>
        <item>
        <title>Miguel Uribe, perdonamos pero no olvidamos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/miguel-uribe-perdonamos-pero-no-olvidamos/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 11 de agosto de 2021 le dije adiós al ser que me dio la vida. Cuatro años después, en su aniversario, me levantécomo cada año con esa sensación de estar reviviendo aquel día.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Ornella Suárez Vidal&nbsp;</strong></p>



<p>El 11 de agosto de 2021 le dije adiós al ser que me dio la vida. Cuatro años después, en su aniversario, me levantécomo cada año&nbsp;con esa sensación de estar reviviendo aquel día. Sin embargo, esta vez se sumó una noticia que me golpeó aún más,&nbsp;ver a un niño, casi de la edad de mi hija, despedirse de su padre.</p>



<p>Yo&nbsp;tuve que decirle adiós a mi madre a causa de una enfermedad. En el caso de Alejandro, él perdió a su padre por una causa tristemente normalizada y repetitiva en nuestro país:&nbsp;la violencia y la intolerancia.</p>



<p>Los días siguientes fueron más amargos para todos. Escuchar las palabras del padre y de la esposa de Miguel nos apretó el corazón como pocas veces en la vida. Era una mezcla de frustración, impotencia y tristeza absoluta. El día del entierro fue inevitable&nbsp;no&nbsp;pensar en ese pequeño y ver en él a mi hija. Esa inocencia que llevan todos los niños de su edad me recordó que, aunque mi despedida fue dolorosa, tuve la fortuna de compartir muchos años con mi madre y hasta cuidarla durante su cáncer. Qué cruel es, en cambio, que un niño se despida con tanta ternura y sin una verdadera conciencia de lo que significa la pérdida, frente al féretro de su padre.</p>



<p>A Alejandro le arrebataron algo invaluable,&nbsp;la oportunidad de crecer junto a su papá.&nbsp;Lo pienso y me cuesta&nbsp;imaginar un solo día sin besar a mi hija, sin darle las buenas noches o llevarla al jardín. Esos momentos únicos que solo los padres conocemos se los arrebataron a Alejandro para siempre, junto&nbsp;a&nbsp;su padre.</p>



<p>Como él,&nbsp;muchos otros&nbsp;niños han sido víctimas de la&nbsp;violencia, dirán algunos. Pero lo cierto es que ningún niño de cuatro años debería enterrar a su padre por el simple hecho de expresar y defender sus ideas. Dejemos a un lado las miradas obtusas que buscan cuestionar lo incuestionable,hoy Colombia está de luto. Más allá de las diferencias ideológicas, lo que ocurrió fue el asesinato de un líder político que creía en el juego limpio. Con su muerte, también se asesinó la posibilidad de hacer política desde las buenas formas, y ese eco ensordecedor transmite a los jóvenes un mensaje equivocado: que en Colombia no hay espacio para quien piensa distinto.</p>



<p>Todas las vidas valen. Todas las víctimas de la violencia nos duelen. Pero sobre todo, duele seguir repitiendo la misma historia. Me niego a creer que un líder político con un futuro prometedor,&nbsp;el senador más votado del país, disciplinado, juicioso en su ejercicio político y ejemplo para otros jóvenes haya terminado como su madre&nbsp;a la misma edad,&nbsp;silenciado por el odio y la criminalidad. Y más aún, que le hayan arrebatado la posibilidad de perseguir su sueño de convertirse en presidente de Colombia.</p>



<p>El magnicidio de Miguel Uribe me hace reflexionar profundamente como ciudadana, pero sobre todo como madre: ¿qué futuro les espera a nuestros hijos en Colombia?&nbsp;No quiero&nbsp;pensar que ese futuro está fuera del país, porque sería el triunfo de los tiranos, de los enemigos&nbsp;de la libertad, de quienes insisten en vivir de la criminalidad y de los que, directa o indirectamente, la fomentan.</p>



<p>El futuro de los niños de Colombia, como el de Alejandro, está en nuestras manos. El mejor gesto de solidaridad con él y su familia es mantenernos firmes y con convicción para defender la democracia.&nbsp;El debate&nbsp;de&nbsp;las&nbsp;ideas no se gana&nbsp;incitando al odio o&nbsp;silenciando a quien piensa distinto, sino en el pleno ejercicio democrático: en las urnas, respetando la soberanía popular.</p>



<p>Lo que le hicieron a Miguel no puede quedar en&nbsp;el olvido. El mensaje a las nuevas generaciones debe ser contundente,&nbsp;debemos defender los valores y jamás justificar la violencia, porque así como las armas, las palabras nos están sepultandoy no están llevando a lo equivocado, a poner las ideologías por encima de la vida.&nbsp;Cuando se trata de&nbsp;defender la&nbsp;existencia, hay que aprender a&nbsp;despojarnos de&nbsp;la camisetapolítica&nbsp;y en esa desnudez actuar como&nbsp;humanidad.&nbsp;</p>



<p>Porque si permitimos que la violencia siga dictando el rumbo de nuestra historia, no solo estaremos enterrandolíderes, también&nbsp;estaremos&nbsp;condenando a nuestros hijos a repetir la misma historia y&nbsp;a&nbsp;enterrar&nbsp;el futuro de Colombia.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119677</guid>
        <pubDate>Mon, 25 Aug 2025 16:44:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/13133116/Ornella.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Miguel Uribe, perdonamos pero no olvidamos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Tres Puntos Aparte</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mientras haya tinta. En el centenario de Don Guillermo Cano.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/mientras-haya-tinta-en-el-centenario-de-don-guillermo-cano/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mientras haya tinta, es el corto animado que ha producido el periódico El Espectador para conmemorar el centenario del periodista Guillermo Cano Isaza (1925 &#8211; 1986), director del periódico desde 1952 hasta el día en que fue asesinado por orden de las mafias del narcotráfico el miércoles 17 de diciembre de 1986, cuando murió más que un hombre, toda una época de hacer periodismo honesto y comprometido en Colombia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-post-featured-image"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="2362" height="2362" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta.jpg 2362w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta-1536x1536.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074342/Mientras-haya-tinta-2048x2048.jpg 2048w" sizes="(max-width: 2362px) 100vw, 2362px" /></figure>


<p><strong>Nota preliminar</strong>: Esta nota fue publicada originalmente en el periódico <em>El Correo del Golfo</em>, en donde el autor publica una columna semanal con su nombre de pila (Dixon Moya).</p>



<p><em>Mientras haya tinta</em>, es el corto animado que ha producido el periódico&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;para conmemorar el centenario del periodista Guillermo Cano Isaza (1925 &#8211; 1986), director del periódico desde 1952 hasta el día en que fue asesinado por orden de las mafias del narcotráfico el miércoles 17 de diciembre de 1986, cuando murió más que un hombre, toda una época de hacer periodismo honesto y comprometido en Colombia.</p>



<p>Guillermo Cano Isaza nació en Bogotá, el 12 de agosto de 1925, en un hogar signado por el periodismo. Estudió en uno de los colegios insignes de la ciudad, el&nbsp;<em>Gimnasio Moderno</em>&nbsp;y cuando se graduó de bachiller en 1943 empezó a trabajar en&nbsp;<em>El Espectador</em>, el periódico fundado por su abuelo Fidel Cano Gutiérrez en la ciudad de Medellín. Empezó siendo linotipista (el linotipo era una máquina tipográfica para componer las líneas de los textos impresos), fue reportero taurino, deportivo, antes de columnista. Luego crearía el&nbsp;<em>Magazín Dominical</em>, del cual fue director, lo cual es significativo para quienes hemos escrito alguna línea en ese suplemento literario.</p>



<p>Cano tuvo un bautismo de fuego en 1952, como director de&nbsp;<em>El Espectador</em>, cargo que asumió días más tarde del incendio de la sede del periódico por un grupo de vándalos de orientación conservadora. El periódico era de tendencia liberal y se vivía la violencia política entre los seguidores de los dos partidos tradicionales, liberal y conservador. Entre 1956 y 1959,&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;sufrió la censura del gobierno militar, durante la única dictadura que tuvo Colombia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="618" height="473" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18075013/El-Espectador-en-la-Jimenez.jpg" alt="" class="wp-image-119426" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18075013/El-Espectador-en-la-Jimenez.jpg 618w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18075013/El-Espectador-en-la-Jimenez-300x230.jpg 300w" sizes="(max-width: 618px) 100vw, 618px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edificio Monserrate, antigua sede de El Espectador en la Avenida Jiménez.</figcaption></figure>



<p>Don Guillermo, siempre estuvo vinculado al deporte colombiano y en 1960, creó un premio todavía vigente, el&nbsp;<em>Deportista del Año</em>. En 1964,&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;se trasladó de su tradicional sede en la céntrica Avenida Jiménez a la Avenida 68 en el occidente de la ciudad.&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;es reconocido como el medio que nunca ha dudado en enfrentarse a los grandes poderes del país, cuando está de por medio la defensa de las libertades ciudadanas, la transparencia periodística, la decencia social o la ética política.&nbsp;</p>



<p>El periódico se opuso a la dictadura militar, al llamado&nbsp;<em>Estatuto de Seguridad</em>&nbsp;durante el gobierno de Julio César Turbay, en 1982 denunció las prácticas deshonestas del&nbsp;<em>Grupo Grancolombiano</em>, enorme conglomerado financiero, cuya pauta publicitaria era vital para cualquier medio de comunicación. Al mismo tiempo,&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;inició la investigación y denuncia pública sobre el poder del narcotráfico en la política y su influencia nefasta en la sociedad, señalando con nombre propio a los mafiosos, siendo el primer medio en revelar el pasado delincuencial de Pablo Escobar Gaviria y otros narcotraficantes, que posaban como políticos o empresarios emergentes exitosos.&nbsp;</p>



<p>Los criminales se vengaron del periódico, asesinando a Guillermo Cano y haciendo estallar en sus instalaciones una de las bombas más fuertes en la terrible historia del narcoterrorismo que estremeció a las ciudades colombianas. Don Guillermo, como fue conocido el insigne periodista, tenía una columna editorial,&nbsp;<em>Libreta de Notas</em>, en donde consignó sus ideas, sobre lo divino y humano, pero muy especialmente sobre su profesión y el porvenir de Colombia. Un hombre de familia que al frente de su máquina de escribir adquiría estatura de gigante.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="457" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074645/Los-Cano-Busquets-1024x457.webp" alt="" class="wp-image-119425" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074645/Los-Cano-Busquets-1024x457.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074645/Los-Cano-Busquets-300x134.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074645/Los-Cano-Busquets-768x342.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18074645/Los-Cano-Busquets.webp 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Los Cano Busquets.</figcaption></figure>



<p>Don Guillermo se casó con la periodista Ana María Busquets, una española muy colombiana, quien llegó a nuestro país a los cuatro años, con sus padres, escapando de la Guerra Civil. Doña Ana María a sus 90 años sigue muy activa, como presidenta de la&nbsp;<em>Fundación Guillermo Cano Isaza</em>. Con Don Guillermo, formó una bonita familia de cinco hijos y ha sido columnista de&nbsp;<em>El Espectador</em>. Fidel Cano Correa, sobrino de Don Guillermo, es el actual director del diario.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18171632/Guillermo-Cano-caricatura-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119454" style="width:467px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18171632/Guillermo-Cano-caricatura-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18171632/Guillermo-Cano-caricatura-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18171632/Guillermo-Cano-caricatura-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18171632/Guillermo-Cano-caricatura-1536x2048.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18171632/Guillermo-Cano-caricatura-scaled.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption">Don Guillermo Cano, caricatura de Dixon Acosta Medellín. </figcaption></figure>



<p>En lo personal, siempre he estado vinculado con&nbsp;<em>El Espectador</em>, desde hace unos años con un blog en el cual escribo de todo un poco, ocasionalmente artículos para el periódico e incluso caricaturas, pero todo inició con cartas como lector que fueron publicadas en el periódico, cuando era estudiante de Sociología en la Universidad Nacional y veía con preocupación el auge del narcotráfico y su incidencia en el sistema axiológico (de valores) de nuestra sociedad. Saber que era Don Guillermo, quien escogía las cartas de los lectores, me produce un sentimiento especial de afecto nostálgico.&nbsp;</p>



<p>Si hay una palabra que se repite para definir a Don Guillermo Cano, es decencia. Como suele suceder con grandes personalidades, su vida y obra viene siendo reconocida luego de su muerte. El&nbsp;<em>Premio Mundial de la Libertad de Prensa UNESCO</em>, lleva su nombre y su lucha en defensa de la libertad de prensa, dio origen a la Resolución 29 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que condenó la violencia contra los periodistas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="947" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18075253/640px-Busto_de_Guillermo_Cano_Isaza.jpeg" alt="" class="wp-image-119428" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18075253/640px-Busto_de_Guillermo_Cano_Isaza.jpeg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/18075253/640px-Busto_de_Guillermo_Cano_Isaza-203x300.jpeg 203w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p>No deja de ser frustrante, que en los puestos de recuerdos en las ciudades colombianas, se vendan camisetas con la imagen de Pablo Escobar, criminal abominable, como si fuera un héroe del cual pudiéramos sentirnos orgullosos, mientras que una de sus víctimas, verdadero paladín de la verdad, el trabajo y la honestidad, Guillermo Cano Isaza, no sea tan reconocido. Nos queda el busto que hizo en su honor, el gran artista colombiano Rodrigo Arenas Betancur en Medellín.</p>



<p>Por ello, qué buena idea la de&nbsp;<em>El Espectador&nbsp;</em>de lanzar&nbsp;<em>Mientras hay tinta</em>, corto animado, que ojalá llegue a todo el mundo, para divulgar la vida y obra de un colombiano admirable. Aquí dejo el tráiler, con el sonido de fondo de una máquina de escribir:&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZqWgwc1dOlo">https://www.youtube.com/watch?v=ZqWgwc1dOlo</a></p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119421</guid>
        <pubDate>Tue, 19 Aug 2025 10:28:25 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>24 horas en la vida de un hombre antes de ser asesinado: Don Guillermo Cano Isaza</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/24-horas-en-la-vida-de-un-hombre-antes-de-ser-asesinado-don-guillermo-cano-isaza/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde la ficción, reconstruí hechos claves en la vida de don Guillermo Cano, mártir del periodismo colombiano, cuya ausencia le sigue doliendo a Colombia 39 años después de su muerte y a cien años de su nacimiento, este 12 de agosto.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Don Guillermo Cano, mártir del periodismo colombiano, nació el 12 de agosto de 1925 y murió asesinado el 17 de diciembre de 1986. Fue director de <strong>El Espectador</strong>, el diario más antiguo de Colombia, durante 34 años (1952-1986).</em> Cuando es <em>nombrado director con apenas 27 años de edad, llevaba ocho trajinando en los talleres y la sala de redacción del diario, donde empezó como cronista taurino.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b7251392a00c0098114975f1857cc0bd"><strong><em>“El Espectador de la familia Cano,</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-38d2276cffb3a05be052410deea87570"><strong><em>el séptimo cielo de la tolerancia,</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f784d0980c6dac8bf729657f65ac3364"><strong><em>el respeto a las ideas ajenas</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-88229711b615ac4633fcd5658ed9edf3"><strong><em>y la gallardía personal”:</em></strong><em> Silvia Galvis. </em></p>



<p class="has-large-font-size"><strong>UNO: DON GUILLERMO CANO Y EL AGUACERO DEL SIGLO EN BOGOTÁ (1954)</strong></p>



<p>Asomado por el ventanal del edificio Monserrate, don Guillermo —que huele las noticias a la distancia— observa aterrado la torrencial lluvia que castiga a Bogotá. Le hace señas a uno de sus reporteros, el más flacucho de todos, un hombre corto de estatura, con prendas de colores chillones que contrastan con la vestimenta de los otros reporteros, ellos de traje oscuro y sombrero: &nbsp;</p>



<p>—Este aguacero es noticia, Gabo.</p>



<p>Gabo se llama Gabriel García Márquez, tan flaquito y pálido que sus compañeros temen que un día de estos se les muera en la redacción.</p>



<p>Todos corren a presenciar el diluvio universal desde los ventanales. Durante tres horas las aguas embravecidas le devuelven la vida al río San Francisco, que ya había sido canalizado y convertido en la Avenida Jiménez. La ciudad está paralizada, los edificios inundados, la gente inmóvil y los periodistas boquiabiertos, igual que el resto de los mortales. <strong>&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p>—Este periódico no se va a escribir solo —grita don José “el mono” Salgar, el jefe de redacción, y la plantilla regresa a sus escritorios para, bajo sus órdenes, escribir cada uno un pedazo de la historia sobre “el aguacero del siglo”.</p>



<p>Los fotógrafos, empapados hasta el alma, regresan al periódico con las imágenes de espanto: barrios evacuados por la ruptura de una represa, embotellamientos y cañerías bloqueadas y hasta un campeonato de botes de motor sobre la avenida Caracas. Don Guillermo sintetiza aquellas horas catastróficas en su máquina de escribir Remington. La gente devora con fascinación las dieciséis páginas en las calles y los cafés del centro histórico. “Es el mejor periódico del mundo”. Se lo dice Eduardo Zalamea Borda a la BBC de Londres, el mismo Zalamea que bautizó Gabo a Gabo.</p>



<p>Al tiempo que su hermano Alfonso, jefe de circulación, lleva el diario a los cuatro puntos cardinales del país, don Guillermo se empecina en conseguir voces representativas de cada región, así que el periódico se vuelve promotor de muchos reconocidos periodistas de las regiones.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>DOS: INCENDIAN LA SEDE DE EL ESPECTADOR (1952)</strong></p>



<p>6 de septiembre. Guerrilleros liberales matan a cinco policías en el centro del Tolima. Una turba, enfurecida por la violencia bipartidista, ataca, saquea e <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/el-dia-que-incendiaron-las-sedes-de-el-espectador-y-el-tiempo-article-657476">incendia las sedes de El Espectador</a> y El Tiempo, los dos periódicos más importantes de Colombia, separados apenas por unas cuadras, sobre la avenida Jiménez, entre las carreras cuarta y séptima. Los asaltantes utilizan dinamita, barras para forzar las puertas y gasolina. Tras la destrucción de muebles y archivos, los asaltantes se dirigen al noveno piso del edificio Monserrate. Una puerta de acero les impide el paso.&nbsp; Casi toda la colección del periódico arde en el incendio y en el cuarto oscuro de fotografía las autoridades encuentran el cadáver de uno de los asaltantes. A esa hora el joven Guillermo departe con amigos y su prometida, una joven catalana diez años menor que él, que llegó con su familia a Colombia, huyendo de la Guerra Civil Española.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="605" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-605x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119009" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-605x1024.jpg 605w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-177x300.jpg 177w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-768x1300.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-907x1536.jpg 907w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>La familia Cano Isaza vivió durante un tiempo en los pisos noveno y décimo del edificio Monserrate, donde funcionaba el periódico, a partir del 20 de julio de 1923 cuando cerró su sede en Medellín y se trasladó a Bogotá.</em></p>



<p>En la casa de los Cano suenan campanas de boda. El tímido Guillermo se anima a pedir la mano de su amada. Ella tiene 16 años. &nbsp;</p>



<p>—Les doy mi bendición con una condición —responde don Juan Busquets. Se casarán cuando Ana María termine el bachillerato —agrega el padre de la novia.</p>



<p>Guillermo Cano, con 28 años, y Ana María Busquets, de 18, contraen nupcias el 6 de abril de 1953. Por ella él se vuelve poeta y un domingo publica sus versos de amor en el periódico: <em>“Esta niña catalana que llegó a Colombia recién nacida, rescatada del odio, y por eso sin odio, sin huir huyendo, escapando de la crueldad y de la fuerza bestial de la injusticia, se quedó aquí, con sus irrepetibles ojos de color mediterráneo”. </em>Cinco hijos son la prueba de ese amor.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="918" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-1024x918.jpg" alt="" class="wp-image-119011" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-1024x918.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-300x269.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-768x688.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em>Esta imagen de don Guillermo con su familia es una de las muchas que apareen en el libro <strong>“Tinta indeleble: vida y obra de Guillermo Can</strong>o”, del sello Aguilar.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>TRES: A VECES LLEGAN CARTAS</strong></p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-1193271bda02af9d0f9c8dcab2c8ffac">Todos los días llegan montones de cartas para el director. A don Guillermo se le ilumina la mirada al leer en el sobre el nombre del remitente.</p>



<p><em>“Mi querido Guillermo: Ahí te va el mejor trabajo periodístico que he hecho hasta ahora: 14 crónicas sobre mi viaje a la cortina de hierro. Se me ha ido más de un mes en hacerlo, por varias razones: en primer término, lo he escrito en los espacios que me quedan libres de mis compromisos con Venezuela, que me dan para comer; en segundo término, es una obra hecha como una obra literaria, pensando cada palabra, vigilando el estilo, y con una cierta vanidad de que sean realmente muy buenas crónicas. Desde hace un mes, estoy trabajando casi diez horas diarias y sin tregua. Hoy es martes. Probablemente el sábado me vaya para Casablanca –por 15 días- invitado por un médico árabe, que es uno de los grandes amigos que voy dejando regados por el mundo”.</em></p>



<p>(…)</p>



<p><em>“Mi abrazo de siempre a mi padrino Ulises, al clan Cano y a todos los compañeros. También esta vez, como siempre, ´nos morimos de la pena´”.</em></p>



<p><strong>Firma Gabriel García Márquez</strong> desde París.</p>



<p>(…)</p>



<p><em>“Hazme el favor de hacer que me manden a esta dirección –en paquetes semanales- los periódicos con las crónicas. Al menos así tendré la oportunidad –después de 2 años- de leer EL INDEPENDIENTE”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-119080" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em> Las cartas de Gabo a don Guillermo Cano. Imagen tomada en la exposición “Todo se sabe: el cuento de la creación de Gabo”, de la Biblioteca Nacional.</em></p>



<p>Por estos días de 1957, una doble tristeza embarga al director. Su amigo entrañable está lejos y <strong>El Espectador</strong> ha sido clausurado por la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla y reemplazado por El Independiente. Las crónicas, alusivas a la vida en los países de la Unión Soviética, solo se publicarían dos años después en la revista Cromos.</p>



<p>Los censores llevan años como intrusos&nbsp;en la sala de redacción. Nada se publica sin que ellos lean, analicen y autoricen. Todo lo revisan: el editorial, lo mismo que una crónica roja.</p>



<p>—¿Qué es esto? ¡Otra difamación contra mi general!, vocifera el censor, que pisotea con furia una de las cuartillas.</p>



<p>Al menos entre 1943, año en que entró a <strong>El Espectador</strong>, y 1958, el año en que comenzó el Frente Nacional, la cotidianidad colombiana estuvo marcada por la censura de prensa y el Estado de Sitio.  </p>



<p>Durante la larga censura y distintos gobiernos, cada día se redactan dos periódicos: el verdadero que no pasa la censura y el aprobado por los censores. &nbsp;<em>“El periódico bueno, completo, informativo, orientador, se quedó en una mesa, escrito y sin imprimir”,</em> se lamenta don Guillermo en un texto titulado &#8220;El periodismo sitiado&#8221;, que evoca aquellos tiempos difíciles.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>CUATRO: LAS LECCIONES DEL MAESTRO</strong></p>



<p>Corren los años 70. <strong>El Espectador</strong> estrena&nbsp;su nueva sede en la Avenida 68 con calle 23, de Bogotá. En su oficina, don Guillermo le echa una ojeada a su periódico. Está orgulloso de sus reporteros, pues han descubierto las triquiñuelas del <a href="https://www.elespectador.com/especiales/la-caida-del-grupo-grancolombiano-333984">Grupo Grancolombiano</a>, un emporio económico, para apropiarse de los recursos de más de 82 mil ahorradores –por valor de $1.400 millones- mediante fondos de inversión y autopréstamos.</p>



<p>La noticia está en primera plana. En el país no se habla de otra cosa. Mientras los redactores y el director celebran la primicia, el jefe de publicidad llega con su cara larga: &nbsp;</p>



<p>—Don Guillermo, las empresas del Grupo suspendieron los avisos en represalia por las denuncias.</p>



<p>Silencio y más caras largas. Aurorita, la señora de los tintos, tiene más trabajo que de costumbre por la ansiedad que reina en la sala de redacción. Las doce libras de café diarias no dan abasto.</p>



<p>El director, abstraído, se rasca los cabellos blancos, herencia de sus antepasados.&nbsp; Los redactores saben que la vida de un periódico y sus sueldos depende de la publicidad y de las suscripciones de los lectores.</p>



<p>Hay ansiedad por saber qué responderá el director. Él se aleja silencioso y molesto a la vez, como buscando respuestas en el piso. Se encierra en su oficina y pide que no lo molesten. Empieza a teclear en su máquina: <em>“&#8230;No vendemos, no hipotecamos, no cedemos nuestra conciencia ni nuestra dignidad a cambio de un puñado de billetes. Eso no está dentro de nuestros presupuestos”.</em></p>



<p>El editorial aparece al día siguiente, 4 de abril de 1982. La redacción estalla en un solo aplauso para honrar la valentía y el talante del jefe que no se amilana ante los chantajes.</p>



<p>El periódico se queda sin avisos, sí, pero los malos de la historia, en cabeza del ratero mayor, el banquero Jaime Michelsen Uribe, pierden su libertad y son obligados a devolver el botín. </p>



<p>Don Guillermo, con su prematura joroba, -la misma del abuelo Fidel, el fundador de&nbsp;<strong>El Espectador</strong>, a quien conoció a través de sus escritos- se pasea por la redacción saludando uno a uno a los periodistas, como ese papá pendiente de en qué andan sus hijos, para regañarlos sin regañarlos o para elevarles el ego cuando le ganan una <em>chiva </em>a sus rivales de El Tiempo, <em>“un periódico rico, poderoso y prepotente”</em>, según Gabo. </p>



<p>Nada lo emociona tanto como detenerse en la sección de <em>Deportes</em> para conversar animadamente con el editor Mike Forero. De esas charlas surge la idea de crear, desde1960, <em>El Deportista del Año, </em>una gala icónica en Colombia.</p>



<p>Observando por encima de sus gafas de miope, se acerca a uno de sus reporteros, moviendo sus abundantes cejas.</p>



<p>—El periodismo es meterse en la boca del lobo —le dice a Fabio Castillo, quien ese mismo día toma el siguiente vuelo a Cali y regresa varios días después con una primicia: La historia secreta del capo Gilberto Rodríguez Orejuela sale a lo ancho de la primera página, titulada por don Guillermo, con fama de hábil titulador: “La jugada del ajedrecista”, que es, además, el alias del mafioso del Cartel de Cali.</p>



<p>La secretaria interrumpe mientras él corrige unas cuartillas, para avisarle que ya está al teléfono una joven reportera que se encuentra de vacaciones en San Andrés. Acaba de naufragar una embarcación en sus aguas. La novel reportera no ha cumplido los 17 años, y de inmediato se pone manos al reportaje. Ella cuenta lo que ve y escucha. Los isleños están furiosos por el abandono del gobierno y claman a gritos la separación de Colombia. El artículo no le hace ninguna gracia al presidente Alfonso López, quien se despacha en insultos contra la reportera. Su nombre es María Jimena Duzán, una muchacha menuda y de piel morena que continúa su formación al abrigo de su maestro, don Guillermo Cano.</p>



<p>Él, tímido y alérgico a los homenajes, por su tesón y su columna dominical recibe un premio de periodismo, que celebra modestamente con sus empleados. Se lo ve feliz bailando con su esposa en la redacción.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>CINCO: NAVIDADES NEGRAS: ¡MATARON A DON GUILLERMO!</strong></p>



<p>En la capital vallecaucana hay clásico: Deportivo Cali contra el  América, así que don Guillermo –hincha del Santafecito lindo y visitante asiduo de la tribuna occidental de El Campín- hace la polla futbolera con uno de los redactores judiciales.</p>



<p>Luego, desde sus cubículos, los periodistas lo observan atravesar el gran pasillo, del segundo piso, que conduce al archivo fotográfico. Tiene por costumbre buscar él mismo la imagen precisa para la edición del día siguiente, cuando no es que está en la biblioteca hojeando periódicos viejos.</p>



<p>Por fin encontró lo que buscaba: La foto de un joven delincuente, con un escapulario sobre el pecho, reseñado por el DAS siete años atrás. El tipo estuvo preso en 1976 junto con su primo Gustavo Gaviria y tres individuos más. Esa vez hallaron en su poder 18 bolsas de polietileno que contenían 39 kilos de cocaína de alta pureza.</p>



<p>Don Guillermo <a href="https://www.elespectador.com/judicial/este-es-el-articulo-de-el-espectador-que-revelo-que-pablo-escobar-era-un-narco">publica esa imagen en la primera página </a>y el mundo conoce por primera vez el rostro del narco más rico del planeta: Pablo Escobar, un congresista que al mismo tiempo es un próspero narcotraficante, iniciado en el mundo del hampa como gatillero y jalador de carros.</p>



<p>El 25 de agosto de 1983, a partir de esta primicia periodística, el destino queda sellado para el capo más temido del mundo y para el periodista más valiente del mundo. <strong>El Espectador</strong> inicia una lucha solitaria y sin tregua para contar la verdad sobre la mafia colombiana.</p>



<p>Son las 7:00 de la noche. Don Guillermo sale hacia su casa: solo, como siempre; conduce su camioneta. Esposa, hijos y nietos lo esperan con natilla y buñuelos para rezar la novena de aguinaldos. </p>



<p>Nunca ha tenido conductor, tampoco escoltas. No tiene enemigos… o eso piensa él. Sus únicas armas son una máquina de escribir y su integridad. Dos días atrás —después de que la Corte Suprema de Justicia rechazara el tratado de extradición con los Estados Unidos—, escribió en ella un editorial: <em>“<strong>Ya deben estar envalentonados los grandes capos del narcotráfico y los sicarios ejecutores de sus órdenes de muerte por los supuestos resultados obtenidos con el desencadenamiento de la violencia y el terror”.</strong></em></p>



<p>Esas palabras pueden leerse como su propio epitafio, porque los matones de Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez ya están en Bogotá. A través de la ventanilla izquierda de su camioneta Subaru, le descargan una ráfaga de ametralladora, a pocos metros de su periódico amado. Pierde el control del vehículo y se estrella contra un poste del alumbrado público.</p>



<p>Lo trasladan a la Caja Nacional de Previsión. Los médicos informan que llegó “en condición clínica de paro cardiorrespiratorio secundario”; le practican una traqueotomía y un masaje directo sobre el corazón.</p>



<p>Afuera los periodistas esperan noticias, mientras sus verdugos prosiguen la huida en motocicleta hacia el norte de la ciudad. &nbsp;</p>



<p>Las malas noticias vuelan como siempre y los villancicos se apagan. A sus 61 años, con ocho proyectiles de arma de fuego <a href="https://flip.org.co/pronunciamientos/el-asesinato-de-guillermo-cano-34-anos-despues">han asesinado al director de <strong>El Espectador</strong></a>. Son las 7:57 p.m., del miércoles 17 de diciembre de 1986. El país está consternado.</p>



<p>Suena el teléfono. María Jimena Duzán contesta. Del otro lado de la línea un Premio Nobel de Literatura está devastado. No puede contener la rabia.</p>



<p>—Mataron a Guillermo. Acaba de pasar —grita un descompuesto Gabriel García Márquez. Por eso no quiero volver a Colombia. Están matando a mis amigos.</p>



<p><strong>El Espectador </strong>y la familia deben seguir adelante, ahora sin él.</p>



<p><em>&#8220;Tras la muerte, el lastre más penoso es la impunidad. No solo su muerte quedó sin castigo, sino que fue una sucesión de crímenes y errores judiciales que lo permitieron&#8221;, </em>se lamenta en este siglo XXI el periodista Jorge Cardona.</p>



<p>Don Guillermo pertenece ahora al Olimpo de los hombres valerosos: ¡el gran mártir del periodismo colombiano seguirá vivo en nuestra memoria! Cualquier tributo será poco para su grandeza. Con los actos de su vida honró la impronta del abuelo Fidel: “<strong>El Espectador</strong> trabajará en bien de la patria con criterio liberal y en bien de los principios liberales con criterio patriótico”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1006" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-1024x1006.jpg" alt="" class="wp-image-119007" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-1024x1006.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-300x295.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-768x754.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guillermo Cano y Gabriel García Márquez. Imagen tomada en la exposición “Todo se sabe: el cuento de la creación de Gabo”, de la Biblioteca Nacional.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-center"><strong>Libros y documentos consultados para armar este relato:</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="619" height="1010" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07161417/ZETA-100-ANOS-CANO-TINTA-INDELEBLE-final.jpg" alt="" class="wp-image-119017" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07161417/ZETA-100-ANOS-CANO-TINTA-INDELEBLE-final.jpg 619w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07161417/ZETA-100-ANOS-CANO-TINTA-INDELEBLE-final-184x300.jpg 184w" sizes="auto, (max-width: 619px) 100vw, 619px" /></figure>



<p><strong>“Tinta indeleble: vida y obra de Guillermo Cano”,</strong> del sello Aguilar.&nbsp;</p>



<p><strong>“Vivir para contarla”,</strong> autobiografía de Gabriel García Márquez.</p>



<p><strong>“Una vida”,</strong> la biografía sobre Gabo, escrita por Gerald Martin.</p>



<p><strong>&nbsp;“Guillermo Cano, el periodista y su libreta”,</strong> de Alberto Donadio, de Hombre Nuevo Editores.</p>



<p><strong>“Los jinetes de la cocaína”,</strong> de Fabio Castillo, de la editorial Documentos Periodísticos.&nbsp;</p>



<p><strong>“Anécdotas y lecciones de periodismo</strong>, de Edgar Artunduaga Sánchez. <strong>&nbsp;</strong></p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/judicial/no-soy-mas-que-un-periodista-entrevista-imaginada-con-guillermo-cano-isaza">“Entrevista imaginada con Guillermo Cano Isaza”</a><strong>, </strong>de Lucas Ospina. </p>



<p><strong>Expediente Final, del Canal Caracol</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Los últimos días de Guillermo Cano, el periodista que desenmascaró a Escobar - Expediente Final" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/vdc4yeAehsI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Tue, 12 Aug 2025 12:04:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[24 horas en la vida de un hombre antes de ser asesinado: Don Guillermo Cano Isaza]]></media:description>
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                            </item>
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        <title>Bacon y Descartes: dos filósofos que murieron “en su ley”.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/filosofia-y-coyuntura/bacon-y-descartes-dos-filosofos-que-murieron-en-su-ley/</link>
        <description><![CDATA[<p>Bacon y Descartes contribuyeron al método desde perspectivas diferentes. El primero, reviviendo la inducción como práctica reglada para alcanzar las llamadas “Formas”; el segundo, creando un método analítico-sintético cuya garantía era la exactitud que ofrecía la matemática. Ambos murieron siendo fieles a su vocación.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>“Morir en su ley” es una expresión coloquial que indica que alguien murió haciendo lo suyo, lo que le gustaba o apasionaba, es decir, significa dejar la existencia bajo sus propios términos, más precisamente, implica morir siendo fiel a la vocación, a lo que se es, se ama, se hace. Fue lo que les ocurrió al canciller y filósofo inglés Francis Bacon y a Descartes, ambos padres de la revolución científica del siglo XVII y, en distintos registros, de la filosofía moderna. Bacon pasó a la historia como padre del empirismo moderno; Descartes, del racionalismo y, según Heidegger y otros, como el creador de la una <em>metafísica</em> <em>de la subjetividad</em> fuente del dominio del mundo. </p>



<p>Los dos pensaron y escribieron como si fueran adanes del pensamiento, con conciencia de estar fundando algo nuevo, de ser los iniciadores de una filosofía inédita. Ambos, como hijos de su época, fueron influidos por las grandes transformaciones que ocurrieron durante El Renacimiento: los descubrimientos geográficos, especialmente, el de América, la creación de la imprenta, los descubrimientos de Copérnico (el heliocentrismo) y Kepler (las órbitas elípticas), hechos que pusieron en aprietos a la escolástica de la época, al saber geográfico y cosmológico,  justamente porque se mostraban incapaces de poder explicar la realidad. Debido a que el <em>corpus de saber</em> vigente entraba en franco choque con el mundo, o no lo podía explicar, se produjo una oleada de escepticismo. Pirrón y Sexto Empírico, por ejemplo, resucitaron y el sentimiento de duda invadió el siglo XVI. Una cosmovisión entraba, también, en crisis: eran los albores de la modernidad.</p>



<p>Por otro lado, el conocimiento llegado de la periferia, producto muchas veces de lo que podemos llamar <em>extractivismo epistémico, </em>aceleró la crisis del conocimiento y del saber. Nos dice Principe Lawrence en su texto <em>La revolución científica: una breve introducción:</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“Durante unos cien años, prácticamente todos los informes y especímenes que transformaron los conocimientos europeos sobre las plantas, los animales y la geografía entraron en Europa a través de España y Portugal. Resulta difícil imaginar el torrente de datos que inundó Europa procedente del Nuevo Mundo. Las noticias sobre nuevas plantas, animales, minerales y medicinas, y los informes sobre nuevos pueblos, lenguas, ideas, observaciones y fenómenos llegaron a saturar la capacidad de procesamiento del Viejo Mundo. <em>Lo que se produjo fue un auténtico exceso de información que exigía revisar las ideas sobre el mundo natural y elaborar nuevos métodos de organización del conocimiento”</em>. (2013, pp. 32-33).&nbsp;</p>
</blockquote>



<p>Pues bien, si los conocimientos de una época estaban errados, lo que había que cambiar era la manera de <em>producir conocimiento. </em>Por eso ante la ola de escepticismo e inseguridad epistémica producidos en el siglo XVI, la respuesta fue el <em>método</em>. El XVII es el siglo del método, tal como lo ejemplifican perfectamente las dos obras más famosas de Bacon y Descartes: <em>El Novum Organon </em>(una de las partes de una obra mayor llamada <em>La Gran Restauración</em>)de 1620, y <em>El discurso del método </em>de 1637, respectivamente. &nbsp;El método fue, pues, el camino seguro, el hilo de Ariadna para navegar la naturaleza y extraer sus secretos; la manera de conocer la gran máquina del mundo y, desde luego, transformarla. El método fue la respuesta a la inseguridad y al escepticismo que se había producido en Europa por los hechos mencionados arriba.</p>



<p>Bacon y Descartes contribuyeron al mismo desde perspectivas diferentes. El primero, reviviendo la <em>inducción</em> como práctica reglada para alcanzar las llamadas “Formas” o “Leyes de la naturaleza”; el segundo, creando un método analítico-sintético cuya garantía era la exactitud que ofrecía la matemática (geometría) todo fundamentado en la <em>certeza del yo, de la existencia del sujeto pensante </em>(Descartes, 1986)<em>.</em> Schelling lo dijo de esta manera en su <em>Introducción a la filosofía moderna:</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p><em>“</em>[Descartes] comenzó rompiendo toda relación con la filosofía anterior, borrando así, como con una esponja, todo lo que se había hecho en esta ciencia anteriormente y construyéndola de nuevo desde el principio, como si antes de él no se hubiera filosofado nunca”. (2025, p. 63).</p>
</blockquote>



<p>Si en la escolástica al uso en la época se aceptaban los dogmas o los principios sin mayor discusión, la apuesta de Descartes consistió en aplicar la <em>duda</em> y dudar de todo. La duda fue el disolvente del dogmatismo. Descartes vio en este escepticismo metódico el camino para sentar las bases de la ciencia y de una nueva filosofía. Bacon había hecho algo parecido: había criticado todo el saber anterior, incluido el de Aristóteles, los argumentos de autoridad, la tradición, llamó a superar la vieja filosofía e hizo énfasis en que era siempre mejor partir del error que de la certeza, pues esta última no llevaba a nada, mientras el error empujaba hacia la verdad. </p>



<p>La inducción era ese camino seguro para alcanzar las leyes de la naturaleza y posibilitar que el hombre hiciera todas las obras posibles favoreciendo “el imperio humano sobre el universo” (Bacon, 2011). Hay que decir, también, que ambos fueron críticos del silogismo, pues este solo servía para reproducir verdades ya sabidas y no permitía adquirir nuevo conocimiento natural, de esa manera (y esto ocurrió también en Descartes) se continuó con la des-aristotelización del pensamiento en el siglo XVII.   </p>



<p>Al final, los dos aportaron a la ciencia y a la filosofía, tal como fue reconocido posteriormente por pensadores de la talla de Voltaire, Kant o Schelling. Es cierto que<em> Bacon no llegó a la matematización de la naturaleza </em>como sí lo hicieron Descartes y Galileo, pero revivió la lógica inductiva (teniendo en cuenta las instancias negativas, lo cual prefiguraba el falsacionismo de Karl Popper), planteó la necesidad de la <em>experimentación</em> científica y contribuyó a que la ciencia se fijara de nuevo en el mundo, en la realidad, incluyendo los saberes prácticos o artes mecánicas (Pachón, 2019). A estas labores científicas y filosóficas (también políticas en el caso del Canciller inglés) los dos dedicaron toda su vida.</p>



<p>En el artículo que Gardiner escribió para el <em>Dictionary Of National Biography </em>en 1895 sostuvo que:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“a fines de marzo de 1626 […] Bacon dejó su coche para recoger nieve con el propósito de rellenar una gallina, a fin de observar el efecto del frio en la conservación de la carne. Al hacerlo tomó un resfrío […] y murió el 9 de abril, de la enfermedad que hoy se llama bronquitis”. (2013, p. 50).</p>
</blockquote>



<p>Bacon murió en su ley: investigando. Él pensaba que la naturaleza estaba compuesta de <em>naturalezas simples o cualidades, </em>tales como el frio, el calor, la ductibilidad, lo húmedo, la densidad, lo raro, etc. Llegó a esta conclusión porque son esas cualidades las que experienciamos de manera sensible en el contacto que tenemos con el mundo, entonces, concluyó que, si se conocía la <em>Forma</em> de esas cualidades, se accedía a las leyes mismas de la naturaleza, a sus secretos con lo cual era posible diseñar un mundo técnico-científico con “aviones”, &#8220;teléfonos&#8221;, trasplantes, medicinas y todo tipo de artefactos, que suplieran las necesidades humanas, tal como lo planteó en su utopía <em>La Nueva Atlántida </em>y en <em>Magnalia Naturae </em>de 1627 (<em>The Works</em>, V, pp. 415-416).</p>



<p>Por otro lado, como nos cuenta Cirilo Flórez Miguel en su estudio introductorio “René Descartes, la constitución de la modernidad” a la edición de Gredos de algunas obras de Descartes, en 1649 la reina Cristina de Suecia invitó a Descartes a su corte. Él &nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“Acordó reunirse con la reina en su biblioteca a las <em>cinco de la mañana</em>, momento en el que ella, libre de sus ocupaciones de gobierno, podía dedicarse al cultivo de la filosofía. <em>Descartes se levantó a las cuatro</em> para acudir a este encuentro, y como consecuencia del frio que hacía a esta hora temprana cogió la neumonía que acabó con su vida.&nbsp; […] Después de pocos meses en este clima frio del norte, la mañana del 11 de febrero de 1650 murió en Suecia”. (2014, p. XVI).</p>
</blockquote>



<p>Descartes, como es bien sabido, compartía sus investigaciones y realizaba intercambios epistolares con teólogos y pensadores de su tiempo. Con esas prácticas, se inauguraba la idea de que la ciencia era un producto comunicable, validable por la comunidad científica y de que la filosofía era dialógica, no era una ocurrencia de mentes solitarias. Descartes murió compartiendo su saber, sus reflexiones, retroalimentándolo. Como Bacon, fue victima del frio, y como él, aunque en mayor medida, forma parte del panteón de la filosofía moderna.</p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Bacon, Francis.<em> </em><em>La gran restauración</em> (Novum Organum) [1620]<em>, </em>Madrid: Tecnos, 2011. Traducción, Introducción y notas de Miguel A. Granada.</p>



<p>Descartes, R. (1986). <em>Discurso del método, </em>Madrid: Alianza Editorial.</p>



<p>Flórez, Miguel. (2014). “Rene Descartes, la constitución de la modernidad”. En Descartes. <em>Reglas para la dirección del espíritu, Investigación de la verdad por la luz natural, Discurso del método, Las pasiones del alma, Tratado sobre el hombre. </em>Madrid, Gredos.</p>



<p>Gardiner, S.R. (2013). Años decisivos en la vida pública de Bacon”. En: <em>La Nueva Atlántida. </em>Buenos Aires, Losada.</p>



<p>Pachón, D. (2019). [Tesis doctoral] <em>El imperio humano sobre el universo. La filosofía natural de Francis Bacon. </em>Bogotá: Ediciones Desde abajo. <em>&nbsp;</em></p>



<p>Principe, Lawrence. (2013). <em>La revolución científica: una breve introducción </em>(Traducción de Miguel Paredes Larrucea)<em>, </em>Madrid: Alianza Editorial.</p>



<p>Schelling, F. (2025). <em>Introducción a la filosofía moderna. </em>[Traducción de Jorge Aurelio Díaz], Bogotá: Siglo del hombre editores.</p>



<p><em>The Works of Francis Bacon, </em>(James Speeding, Robert Leslie Ellis y Duglas Denon Heath, eds.), 1857-1874. Boston: Houghton, Mifflin and Company: The Riverside Press, Cambridge. En:&nbsp; <a href="http://onlinebooks.library.upenn.edu/webbin/metabook?id=worksfbacon">http://onlinebooks.library.upenn.edu/webbin/metabook?id=worksfbacon</a>, incluye <em>The life and Letters of F.&nbsp; </em><em>Bacon including all his ocassional works </em>(J. Speeding, editor).</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119198</guid>
        <pubDate>Sun, 10 Aug 2025 22:11:42 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/10170520/Bacon.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Bacon y Descartes: dos filósofos que murieron “en su ley”.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Qué gana o qué pierde Colombia con Álvaro Uribe en la cárcel?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/que-gana-o-que-pierde-colombia-con-alvaro-uribe-en-la-carcel/</link>
        <description><![CDATA[<p>El otro día en una conversación de bar entre amigos surgió la siguiente pregunta: Si tocara escoger, ¿Qué prefieren: que Colombia vaya al Mundial o que Álvaro Uribe vaya a prisión? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Álvaro Uribe Vélez, expresidente colombiano. Foto tomada de su cuenta en X.</em></p>



<p>Yo creo que más de uno en este país ya se ha imaginado al expresidente Uribe con el pijama de rayas puesto. Su situación tiene semejanzas con la del tristemente célebre expresidente peruano Alberto Fujimori. Vamos a desgranar las arvejas. &nbsp;</p>



<p>Si hay una condena por manipulación de testigos el próximo 28 de julio, y todo indicaría que sí, lo primero es que el expresidente Álvaro Uribe apelará la decisión, porque es su derecho, y lo segundo es que, una vez confirmada la sentencia, lo que tomaría vaya usted a saber cuánto tiempo, es probable que el reo sea conducido no a una cárcel, sino a su casa por cárcel. </p>



<p>De algo debe servir haber sido presidente de la República. Ese fue el caso, por ejemplo, de Cristina Kirchner, la expresidenta de Argentina, quien desde junio de 2025 cumple prisión domiciliaria tras confirmarse su <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/crk6m11vgyko">sentencia a 6 años de cárcel por corrupción</a>. Pasaron tres años, pues había sido condenada en primera instancia en 2022. Calcule: el novelón colombiano comenzó hace siete años (2018).</p>



<p>Pero puede ser que al final sí vaya a una cárcel de las normales, como le sucedió al expresidente del Perú, Alberto Fujimori, quien en 2009 terminó preso a la edad de 71 años, por ordenar la muerte de 25 personas, en dos masacres, a manos de un escuadrón de la muerte denominado Grupo Colina, más su participación en el secuestro, en 1992, de un periodista y un empresario. Fujimori, ya indultado y sin haber cumplido los 25 años de pena, murió de cáncer en 2024. Pasó a la historia como el primer mandatario latinoamericano sentenciado en su propia patria por crímenes de lesa humanidad, que así lo contó la <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cd11n6zv6dno">BBC de Londres</a>.</p>



<p>¿Se despolarizará el país con Uribe Vélez fuera de la escena política?&nbsp; No creo porque este es un país de fanáticos, tanto religiosos como políticos, y la polarización crecerá conforme se acerque la elección presidencial. Los uribistas más uribistas, denominados <em>pura sangre</em>, mantendrán su nombre, el de Uribe, en la punta de la lengua como imán para asegurarse una buena pesca electoral.&nbsp;</p>



<p>¿Moriría el uribismo con Uribe en la cárcel? No morirá, de la misma manera que no han muerto ni el chavismo en Venezuela ni el fujimorismo en el Perú, a pesar incluso de que ambas figuras, Chávez y Fujimori, ya descansan en paz.</p>



<p>Además, si los hijos de Gaviria, Simón y <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/maria-paz-gaviria-renuncia-a-la-direccion-de-artbo-y-a-la-ccb/">María Paz</a>, se preparan para continuar el legado de su padre, algo similar podemos esperar de Tomás y/o Jerónimo, los hijos de Uribe, porque a los males de este país, súmele los apellidos con <em>pedigrí</em> que están llamados a perpetuar los linajes políticos en el poder, como si los ciudadanos estuviéramos condenados a padecerlos hasta el fin de los tiempos.</p>



<p>Según las cuentas, el expresidente Uribe, hoy de 73 años,&nbsp;recibiría una pena de hasta 12 años por el delito de soborno a testigos (paramilitares) en actuación penal y de 12 años por fraude procesal. Suponiendo que hoy le conmutan la pena y le aplican doce años, saldría libre a los 85, quizás demasiado viejo para querer seguir en estas lides, aunque ya sabemos que hay adicciones incurables. Para la muestra dos botones: los políticos Álvaro Leyva y Jorge Robledo, ambos ya pensionados pero negados al retiro de la vida pública.</p>



<p>Téngase en cuenta que, aunque en este país hay rebaja de pena por buena conducta, también es posible que, mientras el expresidente antioqueño esté privado de la libertad, se revivan otros casos contra él, acusaciones que seguramente le han desmejorado el sueño:&nbsp;los <em>falsos positivos</em> (6.402 víctimas de ejecuciones extrajudiciales) ocurridos durante sus ocho años de gobierno y su supuesta vinculación a masacres ocurridas en 1997, siendo él gobernador de Antioquia, como lo resumió de manera cruda María Jimena Duzán <a href="https://open.spotify.com/episode/0YF6QPxvOvs72EAnDZ0Umg?si=_r-aUTqhQWyxtsPWzCgINw">en este capítulo de su pódcast</a><strong>.</strong></p>



<p>Independientemente del desenlace, el caso Uribe debería llevar al país a iniciar un debate profundo sobre la necesidad de una reforma política que permita fortalecer los partidos políticos por encima de los caudillismos o personalismos. En el pasado había una distinción clara: usted o era de derecha (votaba liberal o conservador), o era de izquierda (votaba por el Partido Comunista, la ANAPO, o más adelante la Unión Patriótica), o no votaba. La política terminó tan deformada que cada cuatro años nacen nuevos partidos que luego desaparecen con la misma rapidez con que a regañadientes asumen sus derrotas.&nbsp;</p>



<p>Para el caso, pondré como ejemplo a la “recién nacida” coalición <em><a href="https://www.elespectador.com/politica/sergio-fajardo-juan-manuel-galan-y-partido-cristiano-mira-se-unen-para-elecciones-al-congreso-y-no-para-presidencia">“Ahora Colombia”</a></em><strong><em>,</em></strong> integrada por Jorge Robledo, Sergio Fajardo, Juan Manuel Galán y el partido cristiano MIRA (Ana Paola Agudelo). Hace tres años eran los mismos pero con otro nombre, como lo conté <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/dr-robledo-por-que-odia-tanto-a-petro/">en este blog.</a> </p>



<p>Para las elecciones de 2022 se hicieron llamar coalición “<em>Centro Esperanza”</em> (Robledo, Alejandro Gaviria, Carlos Amaya, Sergio Fajardo y Juan Manuel Galán), en la cual hubo&nbsp;implosión por exceso de egos, lo que podría repetirse en esto tan dinámico que es la política. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="SmiJaSkMvA"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/dr-robledo-por-que-odia-tanto-a-petro/">Dr. Robledo: ¿Por qué odia tanto a Petro?</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Dr. Robledo: ¿Por qué odia tanto a Petro?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/dr-robledo-por-que-odia-tanto-a-petro/embed/#?secret=0uaRwb30Xx#?secret=SmiJaSkMvA" data-secret="SmiJaSkMvA" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una condena a Álvaro Uribe –de ser hallado culpable, claro-, sería un&nbsp; escarmiento para toda la clase política colombiana.</strong></h2>



<p>El papel estelar que ha cumplido en este juicio la “jueza de hierro”, Sandra Heredia, a quien ya veo como una firme candidata a personaje del año, y lo mismo al senador Iván Cepeda, demuestra que hay razones para creer que en Colombia la justicia, aunque <em>a trancas y mochas</em>, se esmera por actuar con firmeza, apegada a los códigos.&nbsp;</p>



<p>Una condena a Álvaro Uribe –de ser hallado culpable, claro-, sería un&nbsp; escarmiento para toda la clase política colombiana, que debe saber que en este país nadie puede asaltar ni la Constitución ni las leyes, y sería un mensaje al mundo de lo sólida que son la democracia y la independencia de poderes en Colombia.&nbsp; Si el caso prescribe, será otra lamentable derrota para el sistema judicial colombiano y todos perderemos, incluso Álvaro Uribe, cuyo legado, sin el caso resuelto, quedará con mácula para la Historia. &nbsp;</p>



<p>Mientras termino de escribir esto, recibo un titular: Donald Trump amenaza con imponer aranceles del 50% al vecino Brasil en represalia por el <a href="https://www.dw.com/es/trump-amenaza-a-brasil-por-juicio-contra-bolsonaro/a-73220842">juicio al expresidente Jair Bolsonaro</a>, acusado de un golpe de Estado. Ojalá el gobierno norteamericano no esté pensando igual con relación al <em>juicio del siglo</em> en Colombia contra Uribe. Si ocurre algo parecido, ojalá la jueza no se deje amedrentar por presiones externas. &nbsp;</p>



<p>Se me olvidaba: Al día de hoy, solo tres selecciones (Argentina, Brasil y Ecuador), tienen asegurado su boleto al Mundial 2026. La Selección Colombia, que es <a href="https://www.elespectador.com/deportes/seleccion-colombia/conmebol-confirmo-fecha-y-hora-de-los-proximos-juegos-de-la-seleccion-de-colombia">sexta en la clasificación</a><strong>,</strong> en un descuido podría pasar a la zona de repechaje y quedar por fuera de la cita mundialista. Ya otras veces hemos dejado de ir a un campeonato y aquí estamos, como siempre, resolviendo asuntos que son realmente importantes para el futuro de la nación. </p>



<p>La noche de bar terminó y las opiniones estaban divididas entre quienes odian el fútbol y aquellos que prefieren ver a Uribe en prisión. El más animado de todos hasta dijo que no lo esperen en la casa el 28 de julio. </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117891</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Jul 2025 12:20:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué gana o qué pierde Colombia con Álvaro Uribe en la cárcel?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
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