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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 24 Oct 2026 01:36:50 +0000</lastBuildDate>
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	<title>You searched for leyes+ambientales | Blogs El Espectador</title>
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        <title>“Estamos ante lo desconocido”: los retos de Colombia ante El Niño y una nueva realidad climática &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/estamos-ante-lo-desconocido-los-retos-de-colombia-ante-el-nino-y-una-nueva-realidad-climatica-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Latinoamérica enfrenta un clima cada vez más cambiante e impredecible. Actualmente la región enfrenta la incertidumbre que trae el fenómeno de El Niño, intensificado por la crisis climática y que se traduce en olas de calor, huracanes más intensos, incendios y pérdida de cultivos. Colombia está especialmente expuesta a estos impactos en casi todas sus [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam habló con la científica ambiental Ghisliane Echeverry Prieto, exdirectora general del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) sobre los desafíos climáticos que enfrenta Colombia.</em></li>



<li><em>La especialista destaca mejoras en la prevención en Colombia, pero al mismo tiempo advierte que la percepción del riesgo y la falta de normativas y de actualización tecnológica pueden pesar al momento de enfrentar fenómenos de variabilidad climática.</em></li>



<li><em>Para Echeverry, los impactos acumulados que Colombia ha recibido en los últimos años son un factor de riesgo importante para los efectos que enfrentará por el actual fenómeno de El Niño, agravado por la crisis climática.</em></li>



<li><em>La especialista también explica la complejidad de trabajar en los reportes sobre deforestación que su equipo coordinó durante el gobierno de Gustavo Petro, los cuales fueron altamente cuestionados y tuvo que defender ante instancias judiciales.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Latinoamérica enfrenta un clima cada vez más cambiante e impredecible</strong>. Actualmente la región enfrenta la incertidumbre que trae el <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-origen-impactos-latinoamerica-entrevista/" target="_blank" rel="noopener">fenómeno de El Niño,</a> intensificado por la crisis climática y que se traduce en olas de calor, huracanes más intensos, incendios y pérdida de cultivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia está especialmente expuesta a estos impactos en casi todas sus regiones. <strong>Es el país de Latinoamérica con mayor nivel de riesgo ante fenómenos naturales extremos, como inundaciones y tormentas,</strong> de acuerdo con el informe <a href="https://weltrisikobericht.de/worldriskreport/" target="_blank" rel="noopener">WorldRiskReport</a>, y se prepara para recibir los impactos del fenómeno de El Niño, el cual se prevé como el más intenso desde 1950.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras dejar la dirección del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la <strong>científica ambiental Ghisliane Echeverry Prieto conversa con Mongabay Latam sobre la situación que vive Colombia ante este evento de variabilidad climática</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista sostiene que la adaptación climática va más allá de lo gubernamental, que requiere una reflexión colectiva e individual que permita asimilar riesgos, actualizar herramientas y tomar decisiones clave para los retos que enfrenta el país, priorizando la vida de las personas.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_280468"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/17021130/nueva-realidad-climatica-colombia-el-nino-entrevista-3.jpeg" alt="Río afectado por la sequía en Colombia" class="wp-image-280468" style="aspect-ratio:1.7821670428893905;width:1579px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Desde junio de 2026, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres alertó la llegada de El Niño en Colombia. Foto: UNGRD</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/09/crisis-climatica-comunidades-latinoamericanas-generan-datos-enfrentar-sequias-incendios-inundaciones/" target="_blank" rel="noopener">La crisis climática cambió las reglas: comunidades latinoamericanas generan sus propios datos para enfrentar sequías, incendios e inundaciones</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—En un contexto de eventos climáticos extremos y con el fenómeno de El Niño actual, ¿qué lecciones está dejando la variabilidad climática sobre la capacidad real de Colombia para enfrentar sequías e incendios?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">— Lo primero que hemos entendido es que el cambio respecto a la amenaza climática o a los temas ambientales van mucho más rápido de lo que la legislación o las instituciones pueden responder. El Ideam, por ejemplo, se creó hace 30 años y sigue con la misma estructura, esto hace que tengamos elementos “antiguos” para responder a una nueva realidad climática. Es como tener el Windows 98, cuando hoy estamos en la era de la inteligencia artificial (IA).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia ha entendido que viene el reto de articularse para poner en funcionalidad y en operar instrumentos de gestión de riesgos. Dentro de esa política [de gestión de riesgos] hay tres elementos fundamentales: <strong>el conocimiento del riesgo, la gestión de riesgo y la atención al desastre.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El país ha avanzado de manera significativa en ese conocimiento del riesgo</strong>. Es un país que tiene un servicio meteorológico sólido, que tiene universidades que han avanzado en investigaciones importantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia empezó a entender un poco más la prevención. Lo vi en el sector público, en el sector privado y en la ciudadanía. Empezamos a entender que no sólo se trata de mitigación, sino también de adaptación, <strong>¿qué tan rápido vamos a lograr adaptarnos a esta nueva realidad climática que nos está llevando a una incertidumbre también muy grande?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Estamos ante un reto muy complejo por una razón y es que estamos ante lo desconocido.</strong> La pregunta es: ¿cómo nos estamos adaptando y qué acciones desde lo individual, desde lo colectivo y desde lo gubernamental nos están llevando a adaptarnos a esto? Colombia es uno de los países más vulnerables del mundo, con mayor número de desastres por causas ambientales, eso nos tiene que plantear una reflexión.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_280470"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/17021135/nueva-realidad-climatica-colombia-el-nino-entrevista-5.jpeg" alt="Incendio en Colombia" class="wp-image-280470" style="aspect-ratio:1.5025041736227045;width:900px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Fenómenos climáticos extremos como El Niño aumentan su intensidad con la variabilidad climática. Foto: Ministerio de Ambiente de Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/malaria-dengue-cambio-climatico-influye-expansion-enfermedades-transmitidas-mosquitos/" target="_blank" rel="noopener">Malaria y dengue: el cambio climático influye en la expansión de las dos enfermedades transmitidas por mosquitos más comunes en el planeta</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuáles considera que son los puntos críticos o herramientas por corregir y actualizar en Colombia?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">— Es importante y fundamental la actualización tecnológica, pero hay otro pilar, el trabajo con la ciudadanía. Colombia es un país pluriétnico y muy diverso. Requiere que este trabajo se haga adaptado a las comunidades y a los contextos ambientales, geográficos, sociales y económicos. No crear soluciones estándares para todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un tercer elemento es renovar la normativa. <strong>No podemos seguir mirando los riesgos ni lo ambiental como hace 30 años,</strong> cuando hablábamos de determinantes ambientales, cuando el cambio climático era una cosa que se veía como futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—El Niño está desnudando crisis que pareciera que no son percibidas con gravedad, ¿qué consecuencias puede desencadenar su subestimación y cómo no bajar la guardia?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Algo importante es la percepción social del riesgo. La meteorología es una ciencia muy compleja. El fenómeno técnico en sí es algo muy complejo para que sea apropiado por la ciudadanía. Hay varias cosas que fueron acertadas, como la advertencia temprana que se hizo. <strong>Prefiero una incertidumbre a tiempo que una certeza tardía.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Niño no es un interruptor, él no viene a apagar las lluvias [en el caso colombiano]. Él viene a sobreponerse sobre todo lo que está ocurriendo y empieza a disminuir.</strong> Cuando llegue su pico y se cruce con la temporada de menos lluvias, que será en diciembre, ahí va a estar la cosa [el problema].</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace tres años, en 2023, estábamos en una situación similar. Cuando estaba al frente del Ideam declaré El Niño en noviembre, se burlaron, no nos creyeron, muchas entidades bajaron la guardia y, meses más tarde, Bogotá estaba iniciando un racionamiento. Por primera vez en la historia, <a href="https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=154027" target="_blank" rel="noopener">la capital se veía expuesta a un racionamiento de agua que duró casi un año.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El fenómeno de El Niño técnicamente está muy claro, está declarado, pero hay que hacer un tema pedagógico que no se le debería cargar al Ideam. Creo que las <strong>entidades territoriales, alcaldías, gobernaciones, colegios y universidades deberían estar hablando esto con fuerza.</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_280467"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/17021127/nueva-realidad-climatica-colombia-el-nino-entrevista-2.jpeg" alt="Impactos de la sequía en Colombia" class="wp-image-280467" style="aspect-ratio:1.7777777777777777;width:1280px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El sector agrícola es uno de los más vulnerables en Colombia ante los efectos de El Niño. Foto: Ministerio de Ambiente de Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/el-nino-peru-ningun-sistema-de-alerta-temprana-esta-operativo/" target="_blank" rel="noopener">El Niño en Perú: no está operativo ninguno de los 18 sistemas de alertas tempranas previstos desde 2017</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué consecuencias puede desencadenar El Niño para el sector alimentario, de salud y energético?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>El Niño en Colombia es sequía</strong>. Significa que disminuyen las lluvias, aumenta la temperatura y disminuyen los caudales. Es claro que puede venir una sequía y un racionamiento de energía y de agua, pero, además, los alimentos empiezan a encarecerse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay muchas comunidades que dependen del transporte fluvial y aumenta la probabilidad de incendios forestales. Es una situación muy compleja. Tú no tienes agua, tienes el país incendiado y esos incendios generan contaminación. Esa contaminación enferma a las personas por la calidad del aire. Todo empieza a colapsar: la salud, la energía, el agua, las olas de calor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sé que sonamos muy alarmistas, pero es que es algo que ya ocurrió en 2024 y es algo que puede venir con mucha mayor mayor fuerza en este 2026. Se cree que es el fenómeno de El Niño más fuerte porque estamos en el marco de una crisis climática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puede ser más complejo por los impactos acumulados. El país no ha terminado de recuperarse de El Niño anterior en muchos aspectos, <strong>no se han reorganizado muchas cosas porque</strong> <strong>el país tiene unos problemas internos muy complejos, que van desde el conflicto armado hasta el terremoto de hace dos meses.</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279440"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/01050642/el-nino-alimentos-latinoamerica-comida-3-.jpeg" alt="Cuerpo de agua afectado por la sequía en Colombia" class="wp-image-279440" style="aspect-ratio:1.780722891566265;width:739px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Los impactos por El Niño en Colombia ya se viven con sequías que afectarán la producción de alimento. Foto: Universidad de la Guajira</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Los territorios ya enfrentan inundaciones, olas de calor y crisis de salud asociadas a la adaptación, ¿cuáles zonas o regiones considera más vulnerables a esta variabilidad climática?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Casi todo el país tiene una exposición similar, pero la diferencia está en las vulnerabilidades. Por ejemplo, regiones como la Caribe ya están manejando unas crisis energéticas complejas: racionamientos y tarifas de energía muy altas. Esto se puede recrudecer y genera una situación de vulnerabilidad para la ciudadanía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sector agrícola en la región Caribe y Andina puede estar muy afectado. Los sectores productivos mueven la economía y hay un enfoque en comunidades vulnerables, pero también tiene que haber un enfoque en estos sectores. Yo no sé cuál es el plan para proteger al sector agrícola, porque el alimento es esencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cuando escasea el agua se recrudecen los conflictos ambientales. Va a venir seguramente un conflicto entre la industria y la ciudadanía.</strong> Son cosas que también van a ocurrir y el gobierno tendrá que tener elementos para mediar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora más que nunca hay que defender la vida porque el futuro es muy incierto y muy complejo. Hay que pensar cuál va a ser la prioridad y esa relación que vamos a tener con algo que damos por sentado, que es el agua.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277168"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28185916/FOTO-1-Andres-Cardona-Caqueta.jpg" alt="Grandes extensiones de bosque son taladas y quemadas para abrir paso a potreros en Caquetá. La apertura de áreas de 100 o 200 hectáreas requiere maquinaria, combustible, trabajadores y vías para transportar los equipos. Foto: Andrés Cardona" class="wp-image-277168" style="aspect-ratio:1.5760441292356187;width:2000px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Grandes extensiones de bosque son taladas y quemadas para abrir paso a potreros en Caquetá. La apertura de áreas de 100 o 200 hectáreas requiere maquinaria, combustible, trabajadores y vías para transportar los equipos. Foto: Andrés Cardona</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuáles considera que son las causas estructurales de la deforestación que siguen sin atenderse y qué tan confiable sigue siendo el monitoreo para tomar decisiones?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—El Ideam tiene un sistema de monitoreo de bosques que es muy robusto, que ha pasado revisiones por pares, que se ha construido de acuerdo al contexto del país. No sigue una homogeneidad, incluye visores y seguimiento con Global Forest Watch.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez la deforestación en otros países sea por agricultura o porque las leyes lo permiten. <strong>En Colombia está absolutamente ligada al conflicto armado. Es una dinámica muy entrelazada, como si no se pudiera tener gobernanza sobre eso.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el gobierno de Gustavo Petro se creó el Consejo Nacional de Lucha contra la Deforestación y otros Crímenes Asociados (Conaldef), un elemento interesante y efectivo porque ya no son esfuerzos aislados. Los ministerios se sientan en la mesa y empiezan a cruzar capas porque cada uno por separado no las logra conectar. Pasas de una visión reduccionista del problema a una visión sistémica y empiezas a cruzar información y encontrar incluso a los responsables de la deforestación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Una deforestación tan ligada al conflicto armado está generando respuestas de militarización?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—El gobierno del presidente Petro tenía una visión hacia la comunidad. Había elementos pilares, no es solamente uno, no se trata solamente de judicializar, porque además <strong>la deforestación también encuentra un caldo de cultivo en el abandono estatal.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Se hablaba de gobernanza forestal, de desarrollo agroambiental, de gobernanza con los pueblos indígenas. Tenemos que darles modos de vida sostenibles a las comunidades porque sucede igual que con la coca, la gente cultiva porque es rentable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la visión que tiene este gobierno claramente es otra. Yo creo que la militarización puede ser una reacción, pero no es una solución. Me preocupa que este gobierno se quede en la militarización.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_280469"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/17021133/nueva-realidad-climatica-colombia-el-nino-entrevista-4.jpeg" alt="Ghisliane Echeverry, científica ambiental y exdirectora del Ideam en Colombia" class="wp-image-280469" style="aspect-ratio:1.7783333333333333;width:1067px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Ghisliane Echeverry, ha sido reconocida por su trayectoria como científica e investigadora en Colombia. Foto: Ideam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/podcast/2026/10/fenomeno-de-el-nino-cual-es-su-impacto-y-como-se-prepara-latinoamerica/" target="_blank" rel="noopener">Fenómeno de El Niño: ¿cuál es su impacto y cómo se prepara Latinoamérica?</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—El Ideam se ha caracterizado por basarse en el rigor técnico y científico, ¿durante su tiempo al frente de la institución hubo presiones políticas por matizar o retrasar información importante? ¿Considera que ese riesgo está presente ahora?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—No, tengo que decirlo abierta y públicamente, y el equipo que trabaja conmigo puede dar fe de eso: tuve autonomía técnica total.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La polémica que sí tuve que afrontar durante mi paso por el Ideam fueron los datos de deforestación en el 2023. Tuve que enfrentar asuntos jurídicos porque había personajes que además se ensañaron diciendo que nos habíamos inventado las cifras para favorecer al gobierno de Gustavo Petro. Tuvimos que ir a audiencias. Fue un proceso de defensa porque se comprobó que eran reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El equipo tiene un protocolo muy riguroso donde se revisan las imágenes, las causas y los agentes. Luego se vuelve a revisar. El proceso sí puede mejorar, pero hay todo un equipo que es casi que independiente porque no son funcionarios del Ideam, están contratados por la cooperación internacional, a través de <a href="https://visionamazonia.minambiente.gov.co/" target="_blank" rel="noopener">Visión Amazonía</a> [un programa que lleva varios años funcionando en Colombia].</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279309"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/29002611/colombia-incendios-fuego-el-nino-6.jpeg" alt="Helicóptero lanzando agua contra incendio en Cundinamarca, Colombia" class="wp-image-279309" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;width:1156px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Expertos sostienen que se requieren mayores medidas de prevención transformar coberturas forestales y evitar la propagación de más incendios. Foto: Gobernación de Cundinamarca</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Uno de los <a href="https://transparenciacolombia.org.co/ungrd/" target="_blank" rel="noopener">escándalos de corrupción más grandes y recientes en Colombia tuvo como protagonista a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)</a>, que hoy tienen una responsabilidad enorme ante los eventos que se presenten en los próximos meses. ¿Cómo ve actualmente la capacidad de acción de esta entidad? ¿Está preparada para enfrentar lo que se viene?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—La UNGRD es un organismo muy poderoso, necesario y creo que estructuralmente tiene todos los dientes para actuar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La UNGRD tiene dinero disponible todo el tiempo, recursos, puede moverse porque está diseñada para atender emergencias en toda su estructura administrativa. Que Colombia tenga eso es genial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sé que tiene herramientas, instrumentos y dientes para actuar bajo el marco de la ley. Tiene los mecanismos de articulación y desde la gestión de riesgo pasó algo muy interesante: <strong>se decretó por primera vez una emergencia por variabilidad climática y no solamente por el fenómeno de El Niño</strong>. Eso permite moverse ante un frente frío, un incendio, una sequía o una inundación. La Unidad tiene la capacidad para actuar y hay que aprovecharla.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Imagen principal: Ghisliane Echeverry Prieto, exdirectora general del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) habla sobre la nueva realidad climática que enfrenta Colombia. Foto: cortesía Ghisliane Echeverry</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por</em> <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/nueva-realidad-climatica-colombia-el-nino-entrevista/" data-type="link" data-id="https://es.mongabay.com/2026/10/nueva-realidad-climatica-colombia-el-nino-entrevista/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134292</guid>
        <pubDate>Tue, 20 Oct 2026 16:06:55 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Tráfico ilegal de orquídeas Dracula: las venden incluso antes de ser “descubiertas” por la ciencia &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/trafico-ilegal-de-orquideas-dracula-las-venden-incluso-antes-de-ser-descubiertas-por-la-ciencia-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las flores de las orquídeas del género Dracula se asemejan a animales fantásticos. Esta particularidad las pone en el centro de un comercio internacional con dificultades para comprobar que los ejemplares tienen un origen legal. Este es el hallazgo central del artículo Dracula bajo amenaza: demanda persistente de un taxón de orquídeas amenazado y de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El género de orquídeas Dracula enfrenta un comercio internacional con serias dificultades para comprobar el origen legal de los ejemplares.</em></li>



<li><em>Este es el principal hallazgo de un estudio que analizó los registros de exportación de especies amenazadas y que fue publicado en Biological Conservation.</em></li>



<li><em>Entre 1977 y 2022, se exportaron 112 083 individuos vivos de 121 especies, a pesar de que el 93 % de especies del género están amenazadas por la sobreexplotación.</em></li>



<li><em>Los autores proponen que el género pase al Apéndice I de CITES, la categoría más estricta de la convención que regula el comercio de especies amenazadas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Las flores de las <strong>orquídeas del género <em>Dracula</em></strong> se asemejan a animales fantásticos. Esta particularidad las pone en el centro de un comercio internacional con dificultades para comprobar que los ejemplares tienen un origen legal. Este es el hallazgo central del artículo <em>Dracula bajo amenaza: demanda persistente de un taxón de orquídeas amenazado y de distribución restringida</em>, publicado en junio pasado en la revista <em>Biological Conservation</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Sabemos que las <em>Dracula</em> <strong>son de las orquídeas más deseadas entre los coleccionistas</strong>”, dice Edicson Parra-Sánchez, autor principal del artículo e investigador senior del Christ’s College de la Universidad de Cambridge. Además de la apariencia, su nombre fantástico, que viene del latín y significa “pequeño dragón” –no hace referencia directa al famoso vampiro de la ficción de Bram Stoker–, y su amplia gama de colores están entre las características que las vuelven atractivas, de acuerdo con el especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El género <em>Dracula</em> comprende 133 especies</strong> que <a href="https://powo.science.kew.org/taxon/urn%3Alsid%3Aipni.org%3Anames%3A30001158-2">se distribuyen</a> desde México por Centroamérica y hasta Perú. Sin embargo, la diversidad se <a href="https://phytokeys.pensoft.net/articles.php?id=182821">concentra en Colombia y Ecuador</a>. Solo este último país alberga 62 especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/demetrio-pacheco-defensor-ambiental-peru-asesinato-roberto-pacheco-entrevista/">Demetrio Pacheco, defensor ambiental en Perú: “El Estado podría haber evitado el asesinato de mi hijo” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279814"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07115531/Dracula-anthracina-endemica-de-colombia_by-Edicson-Parra-scaled.jpg" alt="La Dracula anthracina es una orquídea endémica de Colombia. Foto: cortesía Edicson Parra-Sánchez" class="wp-image-279814" style="aspect-ratio:0.75;width:1920px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La <em>Dracula anthracina</em> es una orquídea endémica de Colombia. Foto: cortesía Edicson Parra-Sánchez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Parra-Sánchez y un equipo de especialistas de Ecuador, Colombia, Costa Rica y el Reino Unido <strong>analizaron 34 087 registros de comercio</strong> reportados en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) entre 1977 y 2022.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores encontraron <strong>datos que indican irregularidades e incluso tráfico ilegal</strong>. Más especies amenazadas por la extracción que las reportadas como comercializadas, países de exportación no nativos, altos volúmenes reportados como propagados artificialmente cuando se trata de especies difíciles de reproducir en laboratorio y venta incluso antes de que la especie exista formalmente para la ciencia son algunas de las alertas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Marco Monteros, especialista en orquídeas, el trabajo de sus colegas permite corroborar con datos algo que para los orquideólogos es evidente desde hace años. “Las personas que trabajamos en la parte taxonómica nos damos cuenta de que e<strong>xisten muchas especies nuevas floreciendo en el extranjero</strong>”, dice el director ejecutivo de Fundación Ecominga, una organización no gubernamental ecuatoriana.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279816"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07115627/Edicson-Parra-Sanchez-e1791384644333.jpeg" alt="El orquideólogo Edicson Parra-Sánchez es el autor principal del estudio. Foto: cortesía Edicson Parra-Sánchez" class="wp-image-279816" style="aspect-ratio:1.569767441860465;width:1080px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El orquideólogo Edicson Parra-Sánchez es el autor principal del estudio. Foto: cortesía Edicson Parra-Sánchez</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279829"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07140058/andreettae_by_Luis-baquero-scaled.jpg" alt="Dracula andreettae es nativa de Colombia y Ecuador. Foto: cortesía Luis Baquero" class="wp-image-279829" style="aspect-ratio:0.6625;width:1696px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Dracula andreettae</em> es nativa de Colombia y Ecuador. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior quiere decir que <strong>los ejemplares salieron de manera ilegal e irregular</strong> de los países de origen, con graves impactos para la conservación de especies únicas que están restringidas a pequeñas zonas geográficas de bosques nublados y bosques húmedos de montaña, precisa Monteros.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Exportaciones con volúmenes sospechosos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Según el estudio, entre 1981 y 2022 se exportaron 112 083 individuos vivos de 121 especies de <em>Dracula</em>, lo que equivale al 91 % de especies del género. Sin embargo, un porcentaje mayor, <strong>el 93 % está amenazado por la sobreexplotación</strong>, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El volumen anual pasó de 29 plantas en 1982 a un pico de más de 8200 en 2004, cuando <strong>Taiwán envió a Bélgica un solo cargamento de 4650</strong> ejemplares de <em>Dracula cordobae</em>, una especie que hasta ahora solo ha sido registrada en el <a href="https://powo.science.kew.org/taxon/urn%3Alsid%3Aipni.org%3Anames%3A83970-2">suroccidente de Ecuador</a>.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279825"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07135116/cordobae-scaled.jpg" alt="Dracula cordobae es una especie endémica de Ecuador y crece en bosques húmedos y nublados. Foto: cortesía Luis Baquero" class="wp-image-279825" style="aspect-ratio:1.509433962264151;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Dracula cordobae</em> es una especie endémica de Ecuador y crece en bosques húmedos y nublados. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Si hubieran salido de Ecuador, tendría algo de sentido”, dice Luis Baquero, biólogo especialista en el género <em>Dracula</em> y coautor del artículo. Aun así, <strong>el volumen le parece sospechoso</strong>, pero no solo en este caso. En todos los registros de la base de datos se reportó que los ejemplares fueron propagados artificialmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Obtener permisos del Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador para colectar ejemplares en la naturaleza es “sumamente difícil”, asegura Baquero. De conseguirlos, después aparece otro reto, que es domesticar la planta y hacer varios ensayos hasta lograr la reproducción en laboratorio. <strong>Obtener una planta con flor puede tomar al menos cinco años</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, dice, las <em>Dracula</em> no son especies comerciales, es decir, no es común encontrarlas en las perchas de los supermercados como sí sucede con las del género <em>Phalaenopsis</em> o <em>Cymbidium</em>. “Es un nicho más específico, <strong>quienes compran <em>Dracula</em> son gente que sabe cultivarlas</strong>”, asegura Baquero.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279824"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07135056/laboratorio3.jpg" alt="Cientos de miles de semillas recién germinadas de orquídeas. Foto: cortesía Luis Baquero" class="wp-image-279824" style="aspect-ratio:1.2630813953488371;width:869px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Cientos de miles de semillas recién germinadas de orquídeas en laboratorio. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Se sospecha que bajo el nombre de <em>Dracula cordobae</em> deben haberse exportado muchas más especies, considerando que <strong>es muy difícil distinguir la mayoría de especies</strong> cuando se encuentran sin flor”, dice sobre el caso de Taiwán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pasar una especie por otra es lo que estaría sucediendo de manera general en el comercio de orquídeas, pues <strong>las autoridades portuarias no están capacitadas</strong> para corroborar que lo que se declara corresponde a lo que se exporta o importa, explican los especialistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este caso ilustra uno de los principales hallazgos del artículo: <strong>el 49 % del comercio registrado se originó en países donde la especie no crece de manera natural</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ecuador controló el 64 % del total de las exportaciones</strong>, lo que señala que desde el país también están saliendo especies no nativas, de acuerdo con Baquero. Le sigue Colombia, con el 18 % de las exportaciones. Mientras tanto, Alemania recibe el 68 % de todos los individuos importados. Estados Unidos desempeña un papel clave como intermediario al conectar con los principales países exportadores e importadores.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Especies no conocidas para la ciencia, a la venta</h2>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279827"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07135143/fuligifera2-scaled.jpg" alt="Dracula fuligifera, la especie que los investigadores encontraron de venta en redes sociales y páginas web antes de que fuera descrita para la ciencia. Foto: cortesía Luis Baquero" class="wp-image-279827" style="aspect-ratio:0.75;width:1920px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Dracula fuligifera</em>, la especie que los investigadores encontraron de venta en redes sociales y páginas web antes de que fuera descrita para la ciencia. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores encontraron que el 89 % de las especies del género, 118 de 133, fueron <strong>descritas a partir de plantas que ya estaban en viveros</strong>. De esos casos, el 69.2 % de los especímenes usados para la descripción estaba fuera del país donde la especie crece de manera silvestre, principalmente en Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La mayoría de las especies <em>Dracula</em> <strong>estaban disponibles comercialmente sin que se conociera su identidad taxonómica</strong>, sus requerimientos de hábitat natural o incluso antes de que sus identidades estuvieran debidamente establecidas”, se lee en el artículo. Parra-Sánchez hace una analogía: esto es como si un niño sin documento de identidad saliera de su país de nacimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En relación al momento de la descripción formal, los investigadores revelaron que <strong><em>D. fuligifera</em> fue comercializada antes</strong>, <em>D. tsubotae</em> fue comercializada el mismo año y otras 20 especies fueron comercializadas menos de dos años después. Juntas representaron el 18 % de la base de datos.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279826"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07135127/P1010233-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-279826" style="aspect-ratio:1.4979520187244002;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Luis Baquero, biólogo especialista en el género <em>Dracula</em> y coautor del artículo. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores <strong>identificaron algunas de estas especies a través de imágenes que promocionan su comercialización</strong> en redes sociales y páginas web. Los orquideólogos también identifican especies nuevas, todavía no descritas para la ciencia, en ferias y exposiciones internacionales, añade Baquero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A los pocos años de descubrir una <em>Dracula</em> no puede ser exportada. No hay forma en la que se haya tenido un número [de plantas cultivadas en laboratorios] para exportarla, necesitas volumen”, asegura Parra-Sánchez. Aquí es importante precisar que l<strong>os ejemplares colectados de la naturaleza no pueden ser comercializados</strong> porque pertenecen al patrimonio natural de cada país.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Solo los reproducidos en laboratorio pueden ser comercializados</strong>, pero como explica Baquero, para pedir permisos de colecta, la especie debería estar descrita científicamente&nbsp;y, si es que se lo realiza de manera regular, los ejemplares para la venta deberían salir al menos cinco años después. Por eso, se sospecha que <strong>muchos de los ejemplares comercializados estén siendo extraídos de la naturaleza</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/el-nino-extremo-latinoamerica-inundaciones-sequias-pronostican-diciembre-mayores-impactos/">El Niño extremo ya se siente en Latinoamérica: inundaciones y sequías pronostican un diciembre con mayores impactos</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279823"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07135050/laboratorio5.jpg" alt="En laboratorio, las orquídeas son cultivadas in vitro. Foto: cortesía Luis Baquero" class="wp-image-279823" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;width:960px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">En laboratorio, las orquídeas son cultivadas in vitro. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio también documenta que cerca del 10 % de todo el comercio internacional de <em>Dracula</em>, más de 11 000 individuos, se registró bajo identidades inciertas o incompletas. Por ejemplo, <strong>se registraron exportaciones bajo la etiqueta “<em>Dracula sp.”</em></strong>, sin especificar a qué especie exacta pertenecía cada planta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Deberían cambiar las leyes para que la exportación suceda con nombres completos”, sugiere Parra-Sánchez. La regulación actual estaría permitiendo que los exportadores <strong>comercialicen diferentes especies con un solo permiso</strong>, sin necesidad de obtener autorizaciones nuevas, explica el investigador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Monteros le preocupan las implicaciones de este comercio ilegal. Muchas especies son endémicas y algunas incluso microendémicas, lo que significa que existen en espacios bastante reducidos. El director ejecutivo de Ecominga ha acompañado casos en los que las personas involucradas en la extracción de vida silvestre no solo remueven individuos aislados, sino que extraen poblaciones enteras. “Se genera un grave riesgo para su permanencia en estado silvestre e incluso <strong>se puede conducir a extinciones locales</strong>”, asevera.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279830"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07140215/chimaera-1-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-279830" style="aspect-ratio:0.6625;width:1696px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La <em>Dracula chimaera</em> es una orquídea epífita. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otro problema, señala Baquero, es que los países de origen están perdiendo el <strong>control sobre sus recursos genéticos</strong>, principalmente en los casos en los que la reproducción en viveros extranjeros está establecida. Esto implica la distribución desigual de los ingresos generados en la comercialización, afectando a los países de origen de las orquídeas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Propuestas para disminuir la ilegalidad y la irregularidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Todas las especies de <strong><em>Dracula</em> están listadas en el Apéndice II de CITES</strong>, que permite el comercio regulado. Esto sucede a pesar de que el 71.5 % de las especies evaluadas por la UICN están catalogadas como amenazadas y que la sobreexplotación es señalada como la principal amenaza para cerca del 90 % de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, <strong>los autores proponen que el género pase al Apéndice I</strong>, que prohíbe el comercio a excepción de que se haya verificado que los especímenes fueron propagados en cautiverio. La medida “proporcionaría protección crítica para especies recién descritas, cuyas poblaciones silvestres permanecen completamente desprotegidas durante el periodo entre la descripción científica y el establecimiento de stocks cultivados verificables”, se lee en las conclusiones.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279828"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/07135325/Luisbaquerocampo1-scaled.jpg" alt="El orquideólogo Luis Baquero trabajando en campo. Foto: cortesía Luis Baquero" class="wp-image-279828" style="aspect-ratio:2.644628099173554;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El orquideólogo Luis Baquero trabajando en campo. Foto: cortesía Luis Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Además, proponen cuatro acciones regulatorias. En primer lugar, eliminar reportes a nivel de género, lo que Baquero considera que podría <strong>ayudar a la trazabilidad</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como segundo punto, plantean <strong>documentar el hábitat natural de origen de las especies</strong> que todavía carecen esta información; tercero, usar código de barras genético/metabolómico para verificar si se trata de plantas silvestres o cultivadas; y, cuarto, establecer periodos de espera obligatorios entre la descripción de nuevas especies y su autorización comercial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No son acciones demandantes, son esfuerzos que se pueden hacer a pequeña escala y que van a tener una repercusión en toda la red de comercialización”, dice Parra-Sánchez. Aunque reconoce que el puente entre investigación e implementación es largo, este es <strong>el primer paso para proteger a las especies del género <em>Dracula</em></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Parra-Sánchez, E., Baquero, L., Ordóñez-Blanco, J. C., Gil-Amaya, K., Edwards, D. P., &amp; Morton, O. (2026). <em>Dracula</em> under siege: Persistent demand for a threatened and range-restricted orchid taxa. <em>Biological Conservation</em>, <em>321</em>, Article 111986. <a href="https://doi.org/10.1016/j.biocon.2026.111986">https://doi.org/10.1016/j.biocon.2026.111986</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> la orquídea Dracula cordobae es especie endémica de Ecuador. Los autores del informe encontraron irregularidades en su comercio internacional.<strong> Foto:</strong> cortesía Luis Baquero</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por</em> <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/trafico-ilegal-orquideas-dracula-venden-antes-de-ser-descubiertas-ciencia/" data-type="link" data-id="https://es.mongabay.com/2026/10/trafico-ilegal-orquideas-dracula-venden-antes-de-ser-descubiertas-ciencia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133831</guid>
        <pubDate>Thu, 08 Oct 2026 17:41:07 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/cordobae.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Tráfico ilegal de orquídeas Dracula: las venden incluso antes de ser “descubiertas” por la ciencia &#124; ESTUDIO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Las entregas voluntarias: un punto ciego del tráfico de pequeños felinos en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/las-entregas-voluntarias-un-punto-ciego-del-trafico-de-pequenos-felinos-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una persona, en cualquier lugar de Colombia, llega a una autoridad ambiental con un tigrillo entre los brazos. Dice que ya no puede cuidarlo. Un funcionario recibe al animal, diligencia un acta de «entrega voluntaria» y el felino pasa a un centro de atención de fauna silvestre. En apariencia, el procedimiento cumple un objetivo de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una figura creada para facilitar la entrega de animales silvestres en tenencia ilegal podría estar dificultando la comprensión de la verdadera dimensión del tráfico de pequeños felinos en el país.</em></li>



<li><em>El 60 % de estas especies registradas por las autoridades ambientales en Colombia fueron recibidos mediante una entrega voluntaria.</em></li>



<li><em>El ocelote aparece como el animal más recuperado por esta vía: representa el 56.7 % de los individuos identificados en una investigación publicada este año en la revista Biological Conservation.</em></li>



<li><em>Expertas en tráfico de fauna aseguran que los datos disponibles no permiten reconstruir de manera sistemática qué ocurrió con los animales antes de ser recuperados bajo esta figura.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una persona, en cualquier lugar de Colombia, llega a una autoridad ambiental con un tigrillo entre los brazos. Dice que ya no puede cuidarlo. Un funcionario recibe al animal, diligencia un acta de «<strong>entrega voluntaria</strong>» y el felino pasa a un centro de atención de fauna silvestre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En apariencia, el procedimiento cumple un objetivo de conservación: sacar a un animal silvestre del cautiverio y darle una nueva oportunidad: rehabilitarlo y devolverlo a su hábitat natural o mantenerlo en un centro especializado para su cuidado. <strong>Investigadores que analizaron más de 600 registros oficiales</strong> de entregas voluntarias de pequeños felinos en el país encontraron que esta vía se ha convertido en la principal forma en que estos animales ingresan al sistema de las autoridades ambientales en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo abrió una pregunta que hoy no tiene respuesta: <strong>¿cuántos de esos animales provienen del tráfico ilegal de fauna?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El interrogante surgió de manera inesperada. Natalia Muñoz Cassolis, abogada e investigadora especializada en comercio de vida silvestre, buscaba entender la magnitud del tráfico de jaguares en Colombia cuando, junto con otros investigadores, solicitó información a las autoridades ambientales del país sobre todos los felinos que habían ingresado a su cuidado bajo distintas figuras administrativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Cuando empecé a limpiar las bases de datos fue evidente que había muchísimos pequeños felinos y que las entregas voluntarias predominaban sobre los demás mecanismos», recuerda Muñoz Cassolis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2015 y 2021, <strong>más del 60 % de los registros recopilados correspondían a entregas voluntarias,</strong> muy por encima de decomisos e incautaciones. El dato <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=5351720">fue publicado este año en la revista</a> <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=5351720">Biological Conservation</a> y constituye uno de los primeros análisis sobre pequeños felinos recuperados en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio documentó 643 entregas voluntarias que involucraron 708 felinos de 11 especies distintas, entre 2015 y noviembre de 2021. El ocelote (<em>Leopardus pardalis</em>) fue, por mucho, la especie más afectada: representó el 56.7 % de los individuos registrados, casi cinco veces más que la segunda especie más común, la oncilla (<em>Leopardus tigrinus</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El tamaño hace que la gente los quiera tener», explica Johana Herrera, investigadora y coautora del estudio, vinculada actualmente a <a href="https://www.wwf.org.co/">WWF Colombia</a>. «Algunas especies se ven como gatos grandes y esa apariencia puede resultar atractiva para algunas personas. Diferente a que fuera un jaguar o un puma, que ya tiene que estar en otras condiciones”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp; <a href="https://es.mongabay.com/2026/09/colombia-cangrejos-violinistas-golfo-de-uraba-fragmentan-microplasticos-contaminacion/">Colombia: cangrejos violinistas del Golfo de Urabá fragmentan microplásticos que podrían ser nueva fuente de contaminación | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278078"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/11184539/Asi-se-recupera-una-cria-de-yaguarundi-rescatada-en-el-norte-del-Huila-10.jpg" alt="Entregas voluntarias: un punto ciego del tráfico de pequeños felinos en Colombia" class="wp-image-278078" style="aspect-ratio:1.2066365007541477;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Una cría de yaguarundí (<em>Herpailurus yagouaroundi</em>) recuperada en el departamento del Huila, en mayo de 2025, es sostenida por una funcionaria de la Corporación Autónoma del Alto Magdalena en el Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la autoridad ambiental. Foto: cortesía CAM</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero <strong>el porcentaje de ocelotes entregados voluntariamente no fue lo único que sorprendió al equipo</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Empecé a buscar dónde estaba regulada la figura de la entrega voluntaria y no la encontraba en ninguna parte», explica Muñoz Cassolis. «Hasta que descubrí que la definición aparece únicamente en un anexo de la <a href="https://www.minambiente.gov.co/wp-content/uploads/2021/10/Resolucion-2064-de-2010.pdf">Resolución 2064</a> del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, entidad pública que existió bajo ese nombre hasta 2011, cuando se dividió en dos carteras independientes. Ahí fue cuando <strong>entendimos que había un problema jurídico importante</strong>«.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La resolución define la entrega voluntaria como el ”acto mediante el cual un tenedor desiste de conservar un animal como mascota ya sea por pesar, porque enferma, se volvió agresivo o porque ha sido encontrado en la vía pública o en el campo, herido o desamparado y desean garantizarle su bienestar”. Para Muñoz Cassolis, esa definición entra en tensión con el resto del marco jurídico colombiano <a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=259656">que prohíbe la tenencia de fauna silvestre sin autorización.<br></a><br>«Hay una completa desconexión entre la definición de entregas voluntarias y lo que dice el resto del ordenamiento legal sobre la tenencia de fauna», afirma.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un sistema con demasiados vacíos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las dudas no terminan en la norma. Cuando los investigadores comenzaron a revisar la información enviada por las Corporaciones Autónomas Regionales —máximas autoridades ambientales a nivel regional— encontraron otro problema: <strong>el país ni siquiera cuenta con un sistema consolidado para registrar estos casos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">«No existe un sistema nacional funcionando», explica Muñoz Cassolis. «Cada autoridad maneja su propia información y muchas llevan simplemente un archivo en excel.»</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque hace 17 años, en la <a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=36879">Ley 1333 de 2009</a>, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (hoy <a href="https://www.minambiente.gov.co/">Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</a> – MADS) asumió el compromiso de crear el <a href="https://pifs.minambiente.gov.co/">Portal de Información sobre Fauna Silvestre (PIFS)</a>, el sistema no se encuentra actualmente disponible para consulta pública. Según respondió el Ministerio a <strong>Mongabay Latam</strong>, el PIFS tuvo una primera versión, pero actualmente está siendo sometido a revisión y ajustes técnicos y tecnológicos, por lo que aún no existe una fecha definitiva para su puesta en funcionamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el MADS asegura que las entregas voluntarias forman parte de la información que deben registrar las autoridades ambientales y que existen instrumentos nacionales para documentar aspectos como la procedencia reportada, la fecha y circunstancias de recepción, la identificación del animal y su disposición final, <strong>los investigadores encontraron problemas de calidad y homogeneidad en la información que analizaron</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las bases de datos de las corporaciones regionales presentan nombres científicos incompletos, errores de identificación de especies, campos vacíos y formatos diferentes entre autoridades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco Perera, encargado del análisis estadístico del estudio, encontró que incluso aspectos básicos variaban según la entidad que hubiera diligenciado el registro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Algunas escribían la especie completa; otras solo registraban el género y otras simplemente anotaban ‘felino’. Eso limita mucho cualquier análisis», explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Herrera detalla un problema adicional de identificación. Ocelote, margay y oncilla pertenecen al mismo género, <em>Leopardus</em>, y son fácilmente confundibles para quien no tiene entrenamiento especializado. «Un policía tal vez va a decir: ‘No, eso es un tigrillo’, y un tigrillo puede ser un ocelote, puede ser un margay, puede ser una oncilla», explica. «No hay mucha confiabilidad de que se identifique bien la especie.»</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/rescate-fauna-frenar-trafico-cumplir-leyes-controlar-educar-entrevista/">“La solución no es crear más centros de custodia; es frenar el tráfico, hacer cumplir las leyes, controlar y educar” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278076"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/11184531/RECUPERACION-OCELOTE.jpg" alt="Entregas voluntarias: un punto ciego del tráfico de pequeños felinos en Colombia" class="wp-image-278076" style="aspect-ratio:1.65;width:660px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Un miembro de la Policía Nacional sostiene un ocelote (<em>Leopardus pardalis</em>) recuperado en Tumaco, Nariño, en abril de 2025, donde permanecía en cautiverio ilegal. Foto: cortesía Policía Nacional de Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los instrumentos nacionales contemplan mecanismos para reconstruir parte de la historia del animal, pero no garantizan que esa trazabilidad sea completa. El Ministerio de Ambiente explicó a <strong>Mongabay Latam</strong> que los registros pueden incluir información sobre la procedencia reportada, las circunstancias de recepción, la identificación del ejemplar, su historia clínica y el manejo previo. Sin embargo, el Ministerio reconoció que estos instrumentos <strong>no permiten necesariamente verificar cuánto tiempo permaneció un animal en cautiverio o cómo fue adquirido</strong>: esos aspectos deben ser investigados y valorados por la autoridad en cada caso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, en la base de datos analizada, los investigadores no encontraron información suficiente para reconstruir sistemáticamente quién entregó cada animal, cuánto tiempo permaneció en cautiverio o cómo llegó hasta la persona que finalmente lo entregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Está muy raro que no se anote quién entrega el animal»</strong>, dice Perera. <strong>«Sin esa información es imposible saber si existen reincidencias o identificar patrones.»</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta del Ministerio ayuda a explicar parte de esa dificultad. La cartera dice que, aunque la normativa permite solicitar y registrar los datos de identificación de quien entrega un animal, la Resolución 2064 no establece que la identificación plena de la persona sea un requisito absoluto para recibir y atender al ejemplar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, ¿en qué caso una entrega voluntaria llega a convertirse en una investigación penal? La respuesta tampoco está clara para las propias instituciones.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una pista que se pierde entre instituciones</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para entender si las entregas voluntarias terminan derivando en investigaciones por tráfico de fauna, <strong>Mongabay Latam</strong> consultó a la <a href="https://www.fiscalia.gov.co/">Fiscalía General de la Nación</a>. La respuesta mostró otra limitación institucional: la entidad aseguró que sus sistemas de información no permiten identificar cuántas investigaciones se originaron a partir de una entrega voluntaria de fauna silvestre, pues esa variable no existe dentro de sus mecanismos de consulta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Fiscalía también informó que no lleva un registro</strong> <strong>diferenciado que permita saber si una investigación comenzó por una entrega voluntaria, un decomiso o una incautación</strong>, por lo que tampoco puede generar estadísticas bajo esos criterios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa ausencia de información coincide con una de las principales preocupaciones planteadas por las autoras del estudio.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278075"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/11184529/recuperacion_triguillo.jpg" alt="Entregas voluntarias: un punto ciego del tráfico de pequeños felinos en Colombia" class="wp-image-278075" style="aspect-ratio:1.3925;width:557px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Un pequeño felino, que era mantenido como mascota, fue recuperado por la Policía en mayo de 2018 en el departamento de Vichada y entregado a Corporinoquia. El caso terminó con la captura del hombre que llevaba al animal, quien, según la Policía, dijo haberlo encontrado y conservado como mascota. Foto: cortesía Policía Nacional</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La Fiscalía indicó, además, que <strong>una entrega voluntaria no genera automáticamente una noticia criminal.</strong> Eso significa que la sola entrega de un animal silvestre no implica que exista una investigación penal, aunque, como lo explica Muñoz Cassolis, la tenencia de fauna silvestre sin autorización está prohibida por la legislación colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La entidad también reconoció que no cuenta con herramientas para establecer si una persona que hizo una entrega voluntaria volvió a aparecer posteriormente en otra investigación por tráfico de fauna, ya que sus sistemas tampoco registran esa información.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/tres-tipos-ganaderia-avanzan-sobre-habitat-jaguar-bosque-seco-sudamerica-estudio/"><strong>Tres tipos de ganadería avanzan sobre el hábitat del jaguar en el bosque seco de Sudamérica | ESTUDIO</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un problema difícil de medir</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El tráfico de fauna es, por definición, un mercado clandestino. Por eso los investigadores trabajan con indicadores indirectos, como decomisos, incautaciones o registros oficiales, para aproximarse a su dimensión.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las entregas voluntarias podrían ser otro de esos indicadores. El problema es que hoy permanecen en una zona gris.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Ministerio de Ambiente hizo una precisión importante a <strong>Mongabay Latam</strong>: las entregas voluntarias sí forman parte de la información que reportan las autoridades ambientales, pero no pueden equipararse automáticamente con tráfico ilegal. Según el Ministerio, <strong>establecer si detrás de una entrega hubo tenencia ilegal, rescate o una posible cadena de comercialización requiere analizar las circunstancias particulares de cada caso.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Si esta figura no está siendo analizada dentro del fenómeno del tráfico, entonces estamos subestimando el problema»</strong>, explica Herrera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora aclara que el equipo no afirma que todas las entregas voluntarias correspondan a tráfico ilegal. Muchas personas, dice, efectivamente rescatan animales o deciden entregarlos cuando comprenden que no pueden mantenerlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, también existen otros escenarios posibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Si una persona tiene un animal en su casa, la pregunta es cómo llegó hasta allí», señala. «Puede haber alguien que lo rescató de buena fe, pero también puede existir una cadena de comercialización detrás de ese animal.»</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para los investigadores, <strong>la falta de trazabilidad impide diferenciar esos escenarios.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El vacío tiene además una dimensión internacional. La <a href="https://cites.org/esp/disc/text.php">Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas</a> (CITES), el marco global de referencia para medir el tráfico de fauna, solo contabiliza decomisos e incautaciones. «Al parecer, la figura de entrega voluntaria todavía no está siendo reconocida como un dato dentro de esa cuantificación del tráfico», dice Herrera. Es decir, <strong>mientras la cifra oficial internacional no incluya las entregas voluntarias, cualquier estimación del problema en Colombia, y en la región, arranca ya subestimada.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Muñoz Cassolis resume así la limitación de fondo: «Tienes unos sesgos de entrada. Solo estás viendo lo que la autoridad es capaz de capturar o lo que la gente es capaz de entregar, pero no tienes ninguna forma de medir qué es lo que no está siendo capturado o qué es lo que no está siendo entregado. Es decir, el iceberg completo».</p>



<h2 class="wp-block-heading">Educación o sanción</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las respuestas obtenidas por <strong>Mongabay Latam</strong> a través de derechos de petición muestran que las autoridades ambientales tampoco actúan de manera uniforme.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Corantioquia —autoridad ambiental de 80 municipios del departamento de Antioquia— aseguró que cuando una persona realiza una entrega voluntaria, la Corporación privilegia un enfoque pedagógico. Según la entidad, quienes entregan animales reciben información sobre la normatividad ambiental, la importancia ecológica de la fauna silvestre y las consecuencias de reincidir en este tipo de conductas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Corporación explicó que la estrategia busca incentivar que las personas entreguen voluntariamente animales mantenidos en cautiverio y evitar que permanezcan en condiciones inadecuadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cornare —autoridad ambiental de las cuencas de los ríos Negro y Nare—indicó que evalúa cada caso de manera individual para determinar si existen elementos suficientes para iniciar un procedimiento sancionatorio ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas respuestas reflejan, precisamente, una de las preocupaciones planteadas por los investigadores: <strong>la ausencia de criterios homogéneos sobre cómo debe aplicarse la figura.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Ministerio de Ambiente, sin embargo, no reconoce por ahora la existencia de un vacío regulatorio específico. En su respuesta a <strong>Mongabay Latam</strong>, señaló que actualmente revisa la aplicación de la Resolución 2064, incluida la recepción, el registro, la trazabilidad y la disposición de los animales entregados voluntariamente, con el propósito de identificar oportunidades de mejora y precisar responsabilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«La ley está en un papel», dice Muñoz Cassolis. «Pero quien la aplica también tiene percepciones sociales, culturales y jurídicas que terminan determinando cómo actúa.»</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo que el Estado todavía no sabe</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio no concluye que las entregas voluntarias estén siendo utilizadas sistemáticamente para encubrir el tráfico de fauna. Tampoco sostiene que quienes entregan animales formen parte de redes criminales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que sí evidencia es que <strong>el Estado colombiano no dispone hoy de la información necesaria para responder esas preguntas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">«Podemos tener medidas de justicia restaurativa, trabajo social, jornadas educativas», dice Muñoz Cassolis. «No estoy diciendo que a todo el mundo hay que meterlo preso o ponerle multas, pero tenemos que saber de dónde sale esto”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras las autoridades ambientales continúan recibiendo animales bajo esta figura, <strong>el Estado colombiano sigue sin saber cuántos corresponden a rescates genuinos,</strong> cuántos a tenencias ilegales aisladas y cuántos podrían ser la última evidencia visible de una cadena de tráfico que nunca llegó a investigarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> en octubre de 2025, una ocelote juvenil fue entregada voluntariamente a la Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia (Corantioquia) después de ser encontrada en una vivienda del municipio de Caucasia, Antioquia, donde permanecía bajo tenencia humana. Tras varios meses de atención veterinaria y rehabilitación, fue liberada. <strong>Foto:</strong> cortesía Corantioquia</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/natalia-pedraza-bravo/">Natalia Pedraza Bravo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/09/entregas-voluntarias-punto-ciego-trafico-pequenos-felinos-colombia/" data-type="link" data-id="https://es.mongabay.com/2026/09/entregas-voluntarias-punto-ciego-trafico-pequenos-felinos-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133111</guid>
        <pubDate>Thu, 17 Sep 2026 17:29:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Las entregas voluntarias: un punto ciego del tráfico de pequeños felinos en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Gramsci y la lógica de lo político</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/gramsci-y-la-logica-de-lo-politico/</link>
        <description><![CDATA[<p>En este artículo explicamos en 9 pasos la lógica de la política: la finalidad de la misma y la estrategia para el logro de la hegemonia, la cual comporta la llamada batalla cultural. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Jorge Luis Borges dijo: “los astros y los hombres vuelven cíclicamente”. Este verso pone de presente que nada se va para siempre, que hay cosas que permanecen ahí, sepultadas, y que pueden revivir para actuar en la actualidad. El verso también patentiza que la tradición no es un mármol frio del pasado, sino que puede actualizarse, o lo que es lo mismo, que existen “pasados proyectivos”. Gramsci es uno de esos hombres que hoy está de vuelta. Así lo testimonian su presencia en la política contemporánea actual, especialmente, en los progresismos, en los debates en la filosofía política e, incluso, en las tácticas de la neoderecha que parece haber entendido mejor a Gramsci que la misma izquierda, pues se ha tomado en serio el tema de la batalla cultural en los medios y los artefactos culturales, al igual que la conquista del sentido común de la gente. Pero ¿a qué se debe este renacer de Gramsci? La respuesta es sencilla: porque su obra es una caja de herramientas que sirve para <em>analizar</em> la realidad política actual, pero no solo para analizarla, sino que ofrece <em>horizontes teórico-prácticos</em> para transformarla. Veamos algunos puntos clave que nos permiten sustentar lo dicho:</p>



<p class="wp-block-paragraph">1º. El ser humano hace la historia, puede cambiar la realidad en la que vive, tal como pensó Gramsci, quien sostuvo: “La historia como acaecimiento es pura actividad práctica”, es decir, la <em>voluntad colectiva, común,</em> produce transformaciones, no solo en el nivel económico, sino en el&nbsp;<em>nivel cultural, intelectual y moral.&nbsp;</em>Tener conciencia de la historia como creación típicamente humana es un punto de partida fundamental para evitar la indiferencia, la resignación, el conformismo y la&nbsp;<em>claudicación</em>&nbsp;ante el presente, pues el porvenir siempre es abierto. El materialismo histórico o, lo que es lo mismo, la <em>filosofía de la praxis,</em> concibe al humano como un protagonista de su propia historia. Es una filosofía o concepción elaborada del mundo que, por medio de la <em>acción política</em>, <em>deviene</em> <em>historia</em> <em>viva.</em> De esta manera se rechaza el optimismo neoliberal del fin de la historia que paraliza el pensamiento y la acción y que pretende inculcarnos la idea <em>del fin del futuro</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2º. El análisis debe partir de “lo que hay”, del mundo que se tiene, de la situación de la infraestructura con sus relaciones de producción, situación económica, grupos de interés, empresas, etc., sin caer en el determinismo económico, pues, en estricto sentido, la disputa por la economía ya es una disputa política. Gramsci decía: “Lo que determina la acción política no es la estructura económica, sino la interpretación que se dé de esta y de las llamadas leyes que rigen su desarrollo. Estas leyes no tienen nada de común con las leyes naturales”. El sujeto no está determinado por su posición de clase, no es ésta la que le otorga la <em>autoconciencia</em>, pues el sujeto <em>político</em> no se constituye como tal <em>antes</em> del conflicto político, sino justamente <em>gracias a él</em>. Igualmente, “lo que hay” requiere pensar en <em>las fuerzas políticas</em>, sus intereses, sus luchas, las tendencias hegemónicas, las ideologías; así como en la correlación de las fuerzas militares y la geopolítica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">3. La política consiste en una batalla intelectual, cultural y moral que disputa el&nbsp;<em>sentido común</em>&nbsp;(opiniones, creencias, supersticiones, prejuicios, valoraciones, certezas, en fin, la concepción del mundo de la gente) de la sociedad. El sentido común es generalmente conservador, contiene visiones retrógradas del mundo, <em>es un abecedario mental</em> con el que nos movemos en la realidad, con el que la interpretamos; el sentido común es misoneísta, pero puede contener un núcleo crítico, un <em>buen sentido</em> que se manifiesta en nuestras prácticas, muchas veces en contra del sentido común dominante. Ahora, <em>la lucha cultural</em> consiste en una <em>guerra de posiciones</em> donde se va avanzando en el terreno de la sociedad civil, conquistando lugares, derrumbando sus fortificaciones, conquistando porciones de <em>sentido</em>, tomando ideológicamente a la sociedad. Desde luego, como toda batalla, implica luchar contra la cultura del adversario. Y en esa tarea el análisis de sus discursos ideológicos, de su literatura, de su propaganda, de los contenidos de la radio, de la televisión, del cine, de su teatro y hasta de sus fiestas etc., es fundamental. Hoy, básicamente, la sociedad es un campo de batalla por la conquista de la atención y en la búsqueda del consentimiento de las grandes más. Y en esa tarea llegar a las masas a través de los artefactos culturales es clave, es imperioso e implica un trabajo permanente. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">4. En la lucha por conquistar el sentido común se requiere partir de lo “que hay”, criticarlo, elaborarlo y “superarlo” en una visión nueva de sociedad (o nueva <em>concepción del mundo</em>) que se debe difundir y consolidar por medio de la propaganda, la discusión, la seducción, la persuasión, el trabajo cultural, etc. Como ha dicho Boaventura de Sousa Santos: “esa lucha tiene lugar en la educación formal y en la promoción de la educación popular, en los medios de comunicación, en el apoyo a los medios alternativos, en la investigación científica, en la transformación curricular de las universidades, en las redes sociales, en la actividad cultural, en las organizaciones y movimientos sociales, en la opinión pública y en la opinión publicada. A través de ella se construyen nuevos sentidos y criterios de evaluación de vida social y de la acción política”. Entonces, se trata de vencer, superar el sentido común hegemónico, dominante, elevarlo al concepto, esclarecerlo, y construir una nueva filosofía democrática que, con <strong><em>la mediación de los intelectuales</em></strong>, pretenda convertirse en un <em>nuevo sentido común</em> que, a la vez, se convierta en “norma de vida”, que devenga acción práctica cotidiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ello, hay que dialogar con la <strong>cultura popular</strong>, extraer de ella sus puntos críticos, emancipadores, positivos, que contribuyan a la pelea por la conquista de la hegemonía. Pero debe tenerse en cuenta que destruir el sentido común de la clase dirigente, oligárquica, señorial, aristocrática, corrupta, etc., y cambiarlo por una concepción del mundo que defienda lo&nbsp;<em>común</em>&nbsp;(tierra, agua, aire, conocimiento, intereses colectivos)&nbsp;<em>toma tiempo</em>, y requiere trabajo con las “gentes sencillas”. Se trata de un humanismo plebeyo como dice Luciana Cadahia. Para lograrlo, es necesario el&nbsp;<em>trabajo social, la militancia, la educación popular, el trabajo en cultura política,</em>&nbsp;pues las ideas progresistas, novedosas, etc., no ganan la aprobación de la gente de un momento a otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">5. Sustituir una <em>vieja</em>&nbsp;<em>concepción del mundo</em>, por ejemplo, la neoliberal, basada en el darwinismo social, el exitismo, el egoísmo, la competencia, la destrucción de la naturaleza, la mecanización de los procesos vitales en la sociedad del frenesí, etc., requiere&nbsp;<em>deconstruirla</em>&nbsp;y sustituirla por un nuevo&nbsp;<em>sentido</em>&nbsp;común, que, por ejemplo, esté afincado y constituido por <em>otros valores y prácticas</em>. Se trata de una rebelión de los instintos vitales contra la tanatopolítica que devasta y arruina nuestro mundo. En esas luchas se puede recoger y aprender de la tradición, recoger los sedimentos revolucionarios y los restos de libertad y dignidad aún no realizados en la historia de las luchas emancipatorias, como pensaron algunos miembros de la Escuela de Frankfurt y en nuestro medio colombiano Orlando Fals Borda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">6. Lo anterior exige la política. El fin de esta <em>es crear una nueva hegemonía</em>, materializarla, mantenerla y reproducirla. Solo así se crea una nueva sociedad. La política es el arte de seducir y convencer para que los nuevos intereses de un grupo o partido se impongan en la mayoría de la sociedad y reciban el respaldo de la gente. En eso consiste que una determinada idea, visión del mundo o&nbsp;<em>programa político</em>&nbsp;se torne&nbsp;<em>hegemónico</em>. La hegemonía es el paso de lo particular y de los intereses económicos-corporativos a una <em>universalidad</em> que recoge esos intereses y los identifica con los de toda la sociedad, de tal manera que la mayoría los asuma como <em>propios</em>. Por eso, no hay hegemonía sin universalización de posturas emancipatorias. Ahora, la&nbsp;<em>contienda por el poder</em>&nbsp;y por ganar la&nbsp;<em>dirección de la sociedad</em>&nbsp;se da no solo a nivel de la sociedad política (parlamentos, sistema electoral, poder ejecutivo) sino especial y principalmente en el campo de la <em>sociedad civil</em>, es decir, en las organizaciones políticas, sindicales, educativas, grupos ambientales, movimientos pro LGBTI, grupos religiosos, movimientos culturales e intelectuales, organizaciones u ONG´s en defensa de los derechos humanos. <em>La sociedad civil es, entonces, el campo de batalla ideológica por la obtención del consentimiento y el consenso.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">7º. En la&nbsp;<em>lucha antagónica</em>&nbsp;<em>por la hegemonía</em>&nbsp;es fundamental el papel de los intelectuales, de los estratos más conscientes, en pleno contacto con la sociedad. Es así como se puede elaborar, en la retroalimentación con los&nbsp;<em>sectores subalternos</em>, una visión más coherente y sistemática de la realidad. Por eso, los intelectuales son fundamentales en la construcción de la&nbsp;<em>ideología</em>, entendida no como falsa conciencia, sino como un conjunto o sistema de ideas que encarnan una visión específica de sociedad. Esas ideologías tienen poder de <em>identificación</em> y de movilización de afectos en pro de la construcción de una nueva concepción del mundo. Aquí, la ideología es el cemento o pegante que cohesiona a los grupos que representan las alternativas políticas. Sin ideología no hay, entonces, hegemonía.&nbsp; Y esta hegemonía presupone la ideología, implica la creación de “un bloque social” no solo como sujeto político, sino como una unidad <em>intelectual y moral</em> donde teoría y práctica han convergido, donde se da esa unidad. Eso ocurre cuando la gente encarna una concepción del mundo, lo vive y lo materializa en sus prácticas cotidianas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">8. La construcción de hegemonías es una tarea permanente, pues esta nunca es absoluta, ni totalizante, de tal manera que no clausura lo social, ni totaliza la realidad; mucho menos elimina una de las características fundamentales de las sociedades actuales:&nbsp;<em>el conflicto y el antagonismo.</em>&nbsp;Aquí no hay paraísos, ni fin de la historia, solo un devenir conflictivo de lo social. El objetivo es construir un nuevo orden donde haya un nuevo bloque dirigente, producto de una <em>voluntad colectiva nacional-popular</em> que es, a la vez, una unidad intelectual y moral como nueva forma de vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">9. El pensamiento de Gramsci no es un dogma, ni un catálogo de conceptos o recetas para el cambio social. No. Es una caja de herramientas útiles donde es lo real-concreto y su análisis el que <em>enriquece</em> la teoría y, ésta, a su vez, permite ampliar la comprensión de la realidad favoreciendo la praxis colectiva. Importante es resaltar el gran papel que Gramsci le da a <em>lo político</em> sobre lo económico, su antideterminismo y anti-economicismo, su crítica de la toma del poder, la reciprocidad dialéctica entre estructura y superestructura, la relevancia de la cultura y el trabajo cultural, el papel dado a la lucha, el conflicto y el antagonismo social, la importancia de articular una visión de mundo con un <em>nuevo lenguaje</em> político que conquiste a las grandes mayorías para así construir otro mundo posible. Es por estas razones que Gramsci está de vuelta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132962</guid>
        <pubDate>Sat, 12 Sep 2026 16:01:36 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Gramsci y la lógica de lo político]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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        <item>
        <title>Argentina: cómo burlaron la Ley de Bosques en la provincia de Chaco para deforestar medio millón de hectáreas &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/argentina-como-burlaron-la-ley-de-bosques-en-la-provincia-de-chaco-para-deforestar-medio-millon-de-hectareas-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>No fue necesario modificar la Ley Nacional de Bosques para alentar la deforestación, ya que se utilizaron decretos y trámites administrativos para perforar la normativa nacional y dar vía libre al desmonte, plantean los científicos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una investigación revisó 15 042 permisos de uso forestal, 127 632 guías de transporte de madera y decisiones oficiales tomadas entre 2009 y 2024 en esta provincia del Chaco argentino, que lleva el mismo nombre de la región.</em></li>



<li><em>Estos mecanismos identificados por los investigadores permitieron la extensión de la frontera agropecuaria en detrimentos del bosque nativo y habilitaron la extracción de entre dos y tres veces la cantidad de madera que es posible extraer sosteniblemente.</em></li>



<li><em>El estudio también detectó “autorizaciones especiales” que permitieron a empresas de carbón y tanino comprar madera de áreas desmontadas ilegalmente.</em></li>



<li><em>No fue necesario modificar la Ley Nacional de Bosques para alentar la deforestación, ya que se utilizaron decretos y trámites administrativos para perforar la normativa nacional y dar vía libre al desmonte, plantean los científicos.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Un grupo de investigadores analizó más de 142 000 documentos oficiales y llegó a una conclusión: la provincia de Chaco, en el noreste de Argentina,&nbsp;<strong>auspició el desmonte de más de 500 000 hectáreas de bosque nativo protegido</strong>&nbsp;durante 15 años, entre 2009 y 2024. No fue necesario modificar la Ley Nacional de Bosques para alentar la deforestación, ya que se utilizaron decretos y trámites administrativos para perforar la normativa nacional y dar vía libre al desmonte,&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41893-026-01917-5.epdf?sharing_token=jSU6aKlcr-G4Yw2-RvJ95dRgN0jAjWel9jnR3ZoTv0PqqGHIAEvMmrQG64V13le97SoRg_yTbiriv-LlTy6Qg4fjBt_G99gEPBvHKdA-ws8_ItraV5S8FjjHwsvQTX1TNj-ZBXhA3QbDzGGYL02kysvAZhK-94PYvOgu2EWbMCs%3D">según detalla el estudio realizado por los científicos</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este trabajo de investigación fue liderado por investigadores de la Universidad Nacional de Mar del Plata, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Humboldt de Berlín, Alemania. Tiene un contexto internacional: los bosques secos están desapareciendo debido a la expansión agrícola y la extracción de madera, impulsadas por el consumo en el extranjero, determina el estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«El reglamento de deforestación de la Unión Europea (UE), que entrará en vigor a fines de 2026, aborda este problema al exigir que las importaciones a la UE se produzcan cumpliendo con las leyes de protección forestal de sus países de origen». Sin embargo, en la provincia de Chaco y otras provincias que forman parte de la región chaqueña, como Santiago del Estero, Formosa y Salta, la deforestación avanza para la producción sojera -principalmente para la alimentación de ganado-, ganadería y para extraer productos madereros (madera, carbón y extractos de tanino).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/mineria-nicaragua-territorios-indigenas-afrodescendientes/">Nicaragua: mapas revelan cómo la minería ocupa 18 territorios indígenas y afrodescendientes</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación identificó seis mecanismos para sortear la Ley Nacional de Bosques y lograr el desmonte en la provincia:&nbsp;<strong>recategorización de predios, permisos desvirtuados, sobreexplotación de madera</strong>, “blanqueo” de origen irregular, multas mínimas y actualización del mapa provincial para correr los límites.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta deforestación tuvo lugar en la zona del bosque conocido como el Impenetrable chaqueño, ubicado en la región del Chaco Sudamericano, la segunda región boscosa más grande de Sudamérica y donde los pueblos indígenas, como los qichí, gom y moqoit, denuncian la destrucción de sus territorios.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276215"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/12210849/foto-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-276215" /><figcaption class="wp-element-caption">El estudio recolectó 15 042 permisos de uso forestal, 127 632 guías de transporte de madera y decisiones oficiales tomadas entre 2009 y 2024 en la provincia de Chaco. Foto: cortesía Matías Mastrángelo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Estos seis mecanismos fueron implementados, según el estudio, por actores públicos y privados que «relajaron la ley provincial de Ordenamiento Territorial de Bosques para eludir los estándares mínimos de la ley nacional argentina de protección de bosques». Así, ampliaron las áreas donde se podría producir madera o productos agrícolas en cumplimiento de las políticas transnacionales contra la deforestación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores afirman que «para evitar que estas respuestas desadaptativas se propaguen a otras regiones productoras, los países importadores deberían exigir productos que generen cero deforestación bruta».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Matías Mastrangelo, especializado en ambiente, conservación y sustentabilidad y unos de los autores del estudio, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que esta investigación revela que solo la región de bosque llamada el Impenetrable, en la provincia de Chaco,&nbsp;<strong>perdió alrededor de 500 000 hectáreas de bosque nativo, el 90 % de toda la deforestación registrada</strong>&nbsp;en la provincia durante el periodo analizado, entre 2009 y 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las normas analizadas, Mastrángelo tomó una como ejemplo: el decreto provincial 2157/22 transformó zonas catalogadas en la Ley de Bosques como zonas amarillas (donde está prohibida la deforestación total del área) en zonas verdes, habilitando el desmonte total de esas zonas de bosque nativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nosotros calculamos que alrededor de 370 000 hectáreas de bosque protegido se perdieron en estos 15 años mediante estos mecanismos.&nbsp;<strong>De esa cifra, 270 000 fueron desmontadas de forma ilegal,</strong>&nbsp;sin ningún tipo de permiso. A esas 370 000 que ya se perdieron es posible que haya que sumarles las más de 200 000 hectáreas por la actualización del mapa de la provincia y ahí hablamos de más de medio millón de hectáreas que se perderían por estos seis mecanismos”, detalló Mastrángelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La actualización del mapa de la provincia de Chaco es el nuevo Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), sancionado bajo la Ley Provincial número 4005-R.&nbsp;<strong>Este mapa redefine las zonas de conservación ambiental (rojo, amarillo y verde)</strong>&nbsp;que regulan el uso del suelo y los permisos forestales en el territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El experto añadió que auditaron 15 042 permisos de uso del bosque, 127 632 guías de transporte forestal y múltiples expedientes tramitados entre 2009 y 2024. Además,&nbsp;<strong>detalló que una “porción significativa” de la superficie afectada correspondía a categorías de alto</strong>&nbsp;(zona roja) y mediano valor de conservación (zona amarilla), donde el cambio de uso del suelo está prohibido o regulado por la ley nacional, respectivamente.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Las maniobras que abrieron el desmonte</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación detalla los seis dispositivos administrativos que se utilizaron para avalar el desmonte en supuesta complicidad con la autoridad forestal chaqueña.&nbsp;<strong>La primera es la recategorización de predios, que consta en la modificación del mapa de zonificación</strong>&nbsp;para pasar de áreas protegidas a categorías que autorizan el desmonte.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/bolivia-gobierno-rodrigo-paz-nuevo-codigo-minero-excluye-pueblos-indigenas-defensores-ambientales/">Bolivia: gobierno de Rodrigo Paz diseña nuevo Código Minero y excluye de las discusiones a pueblos indígenas y defensores ambientales</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo dispositivo son los&nbsp;<strong>permisos silvopastoriles desvirtuados,</strong>&nbsp;que son autorizaciones para manejo integrado que terminaron ejecutándose como tala rasa y sustitución total de la cubierta vegetal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276216"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/12211013/Desmontes-Chaco-20-%C2%A9-Martin-Katz-_-Greenpeace-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-276216" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, la provincia de Chaco modificó su Ordenamiento Territorial de Bosques. Foto: cortesía Martín Katz/Greenpeace Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Luego viene la&nbsp;<strong>sobreexplotación maderera, que involucra permisos de extracción</strong>&nbsp;otorgados por encima de las tasas naturales de regeneración del bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cuarto mecanismo es el blanqueo de madera, que son los<strong>&nbsp;esquemas de regularización e incorporación</strong>&nbsp;al circuito comercial de productos forestales extraídos de desmontes ilegales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, detectaron las multas no disuasorias: la&nbsp;<strong>aplicación de sanciones económicas</strong>&nbsp;cuyos montos resultaron insignificantes frente al beneficio financiero del cambio de uso del suelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, están las actualizaciones del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), que&nbsp;<strong>redujeron de manera sustancial la superficie bajo protección estricta</strong>. Esto fue llevado adelante por las autoridades de la provincia de Chaco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La intención con la que los propietarios desmontan estos bosques protegidos apelando a este tipo de maniobras es<strong>&nbsp;sembrar la soja o maíz, o para sembrar pasturas</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>criar ganado</strong>. Sin embargo, esta zona es muy seca y frágil, ya que tiene suelos que rápidamente pierden su fertilidad cuando se les quita el bosque. No es una zona agrícola o ganadera”, afirmó Mastrángelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;contactó a ex autoridades de la provincia de Chaco que tuvieron a su cargo el área ambiental y de bosques durante los años en que los investigadores señalan la aplicación de estas maniobras, pero no logró respuestas. También se contactó al equipo de comunicación del actual gobierno provincial, pero tampoco emitieron un pronunciamiento sobre este tema.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276217"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/12211121/Desmontes-Chaco-01-%C2%A9-Martin-Katz-_-Greenpeace-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-276217" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigación revela seis dispositivos administrativos que se utilizaron para avalar el desmonte o deforestación en la provincia de Chaco. Foto: cortesía Martín Katz/Greenpeace Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mastrángelo afirmó que él también intentó contactarse con la actual gestión del gobierno de Chaco para mostrar los resultados del estudio y emitir algunas recomendaciones.<strong>&nbsp;“A pesar de mostrar esta evidencia, ellos siguen con la insistencia de ampliar la frontera agropecuaria</strong>&nbsp;y de seguir yendo en contra de sus bosques y de las familias que habitan en estos bosques”, dijo el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andrés Nápoli, director de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y quien no participó del estudio, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) es una&nbsp;<strong>herramienta fundamental para proteger los ecosistemas forestales</strong>&nbsp;de Argentina. Sin embargo, advirtió que las actualizaciones en la provincia de Chaco hacen evidentes inconsistencias legales, técnicas y procedimentales en estos procesos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el experto detalló que los ajustes en los trámites administrativos violan principios ambientales clave, como los de no regresión -la imposibilidad de dar marcha atrás con una norma de protección ambiental- y progresividad -que implica la modernización y digitalización de trámites-, además de afectar&nbsp;directamente a las comunidades locales, especialmente indígenas, que habitan en estos territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Estas medidas representan un retroceso ambiental preocupante</strong>,<strong>&nbsp;ya que buscan habilitar el desmonte indiscriminado en un área clave para la biodiversidad. Con estos mecanismos se institucionaliza un incentivo perverso,</strong>&nbsp;promoviendo el negocio de la madera proveniente de desmontes ilegales. Todo esto implica un retroceso enorme para la protección de los bosques nativos chaqueños y consolida un modelo de explotación insostenible”, remarcó Nápoli.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El bosque chaqueño en riesgo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Chaco es una de las provincias argentinas más afectadas por la deforestación.&nbsp;<strong>En 2024 se perdieron casi 40 000 hectáreas de bosque nativo a pesar de las restricciones legales vigentes</strong>,&nbsp;<a href="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2025/03/1e249a28-deforestacion-en-el-norte-de-argentina-informe-anual-2024.pdf">de acuerdo con el monitoreo de la organización Greenpeace Argentina</a>. Luego vino una baja considerable en las cifras que se debió a que la Justicia Federal de Chaco&nbsp;<a href="https://www.greenpeace.org/argentina/story/problemas/bosques/greenpeace-y-abogados-ambientalistas-celebran-suspension-de-los-desmontes-en-chaco/">ordenó suspender los desmontes a mediados de 2024</a>. Aún así, en 2025&nbsp;<a href="https://www.greenpeace.org/argentina/story/problemas/bosques/greenpeace-denuncia-que-aumento-un-40-la-perdida-de-bosques-en-el-norte/">se perdieron otras 17 000 hectáreas de bosque nativo en la provincia</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/pedido-facultades-legislativas-presidenta-fujimori-enciende-alertas-sector-ambiental-peru/">Pedido de facultades legislativas de presidenta Fujimori enciende alertas en sector ambiental de Perú</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el estudio se destaca que las tácticas administrativas observadas en la provincia de Chaco&nbsp;<strong>guardan marcadas similitudes con procesos de erosión institucional documentados</strong>&nbsp;en la Amazonía brasileña y peruana, así como en el Cerrado, otro ecosistema boscoso clave de Sudamérica. Por ello, el caso chaqueño se posiciona como un modelo de estudio clave para comprender cómo se debilitan las políticas de conservación ambiental aun con marcos regulatorios vigentes, según detalló Mastrángelo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276218"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/12211345/Campana2025_5-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-276218" /><figcaption class="wp-element-caption">Chaco es una de las provincias argentinas más afectadas por la deforestación. En 2024 se perdieron casi 40 000 hectáreas de bosque nativo. Foto: cortesía Matías Mastrángelo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El experto añadió que estos hallazgos adquieren especial relevancia en la coyuntura actual argentina, en la que se reactivan debates legislativos sobre reformas a la Ley 26.331 de&nbsp;<strong>presupuestos mínimos de protección ambiental para el manejo sostenible</strong>&nbsp;y la conservación de los bosques nativos, y cuando&nbsp;<strong>varias provincias revisan sus ordenamientos territoriales para reducir las áreas protegidas de bosque.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“El estudio deja abiertos interrogantes centrales sobre el impacto real en la biodiversidad, la disponibilidad del recurso hídrico, las comunidades locales y la efectividad de los controles e incentivos financieros previstos por el Estado nacional”, dijo Mastrángelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según la investigación,&nbsp;<strong>entre el 16 % y el 28 % de los permisos habilitaron la extracción de entre dos y tres veces</strong>&nbsp;<strong>la cantidad de madera que es posible extraer sosteniblemente</strong>. Ese excedente, dijo Mastrángelo, permite incorporar al circuito legal madera proveniente de zonas rojas o de desmontes sin permiso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>También aparecen las “autorizaciones especiales”, que permiten a empresas de carbón y tanino comprar madera de áreas desmontadas ilegalmente.&nbsp;</strong>En 2024,&nbsp;<strong>el 55 % de la madera extraída en la provincia del Chaco proviene de desmontes ilegales</strong>&nbsp;<strong>con este tipo de autorizaciones</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el estudio, las multas tampoco funcionaron como freno. En 2024, s<strong>olo con la venta del quebracho colorado, un propietario pudo pagar la sanción y conservar una ganancia inmediata de 126.5 dólares por hectárea</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese mismo año, la provincia de Chaco modificó su Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN):&nbsp;<strong>excluyó de estrictos controles 270 000 hectáreas desmontadas ilegalmente</strong>&nbsp;y redujo la protección de otras 220 000. Así, casi medio millón de hectáreas quedaron habilitadas para el desmonte.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;el estudio sostiene que se burló la Ley Nacional de Bosques para flexibilizar la protección de bosque nativo en la provincia de Chaco, Argentina.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Martín Katz/Greenpeace Argentina</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mastrángelo, M.E., Aguiar, S. &amp; Krause, V.&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41893-026-01917-5#article-info"><em>Subnational mechanisms undermine transnational anti-deforestation policies</em></a><em>.</em>&nbsp;<em>Nat Sustain</em>&nbsp;(2026). https://doi.org/10.1038/s41893-026-01917-5</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/argentina-burlaron-ley-bosques-provincia-chaco-deforestar-medio-millon-hectareas-estudio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132146</guid>
        <pubDate>Fri, 14 Aug 2026 21:05:34 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Desmontes-Chaco-19-©-Martin-Katz-_-Greenpeace-1200x800-1.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Argentina: cómo burlaron la Ley de Bosques en la provincia de Chaco para deforestar medio millón de hectáreas &#124; ESTUDIO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Elecciones en Colombia: dos modelos ambientales se enfrentan en la segunda vuelta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/elecciones-en-colombia-dos-modelos-ambientales-se-enfrentan-en-la-segunda-vuelta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este domingo, Colombia decidirá quién será su próximo presidente: el candidato de la izquierda oficialista,&nbsp;Iván Cepeda, del Pacto Histórico; o el opositor de ultraderecha Abelardo de la Espriella, de Defensores de la Patria.&nbsp;Ambos han ampliado recientemente las propuestas ambientales en sus planes de gobierno, las cuales se enfrentan principalmente en la protección y el aprovechamiento [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella buscarán este domingo ganar la Presidencia de Colombia.</em></li>



<li><em>Mongabay Latam revisó los nuevos planes de gobierno, presentados apenas días antes de la segunda vuelta, y consultó a especialistas y a quienes asesoran a los candidatos para contrastar las dos visiones ambientales.</em></li>



<li><em>Si bien ambos coinciden en diagnósticos y realidades como la deforestación, minería ilegal y violencia contra defensores del territorio, proponen respuestas diferentes.</em></li>



<li><em>La política energética y la adaptación climática son temas en los que ambos aspirantes tienen mayores diferencias en sus propuestas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Este domingo, Colombia decidirá quién será su próximo presidente: el candidato de la izquierda oficialista,&nbsp;<strong>Iván Cepeda, del Pacto Histórico; o el opositor de ultraderecha Abelardo de la Espriella, de Defensores de la Patria.</strong>&nbsp;Ambos han ampliado recientemente las propuestas ambientales en sus planes de gobierno, las cuales se enfrentan principalmente en la protección y el aprovechamiento de los recursos naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de la primera vuelta, cuando&nbsp;<a href="https://resultados.registraduria.gov.co/resultados/0/00" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De la Espriella ganó con un porcentaje del 43.74 % frente al 40.90 % de Cepeda,</a>&nbsp;los candidatos emitieron nuevos documentos como parte de sus planes de gobierno, en los que profundizan las propuestas en temas como&nbsp;<strong>deforestación, minería ilegal, combustibles fósiles y adaptación climática.</strong>&nbsp;También, en<strong>&nbsp;la situación de personas defensoras del territorio y derechos humanos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La campaña de Cepeda y su candidata vicepresidencial, Aida Quilcué, publicó recientemente el documento<a href="https://www.presidenteivancepeda.com/plan-de-gobierno" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;“Tres Revoluciones para hacer de Colombia una potencia mundial de la vida”</a>, donde detalla más a fondo con respecto a su plan anterior las medidas para una agenda ambiental centrada en&nbsp;<strong>justicia climática y atención a las causas estructurales de los conflictos socioambientales.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, De la Espriella, junto con José Manuel Restrepo como candidato vicepresidencial, emitió la&nbsp;<a href="https://defensoresdelapatria.com/wp-content/uploads/2026/06/ABC-DEL-MILAGRO-AMBIENTAL-1.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">agenda ABC (Agua. Biodiversidad. Comunidades)</a>, en la que plantea la&nbsp;<strong>bioeconomía y la protección ambiental como un asunto que se vincula con la productividad económica, la seguridad y la inversión.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó estos planes de gobierno junto a expertos y consultó a quienes asesoran a los candidatos para contrastar las dos visiones ambientales que si bien coinciden en algunos temas prioritarios difieren en iniciativa y estrategia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/elecciones-colombia-candidatos-presidente-agenda-ambiental/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Elecciones en Colombia: los principales candidatos relegan la agenda ambiental con propuestas incompletas</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273785"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/18094637/elecciones-en-colombia-propuestas-ambientales-cepeda-de-la-espriella-2.png" alt="Urnas y mesas electorales en Colombia" class="wp-image-273785" /><figcaption class="wp-element-caption">Abelardo De la Espriella ganó la primera vuelta en Colombia con más del 43 % de los votos. Este domingo enfrenta a Iván Cepeda en segunda vuelta. Foto: Registraduría Nacional del Estado Civil</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Defensores del territorio, entre estrategias de seguridad y de derechos humanos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ambas campañas reconocen la crisis de violencia que enfrentan las personas defensoras del territorio y de derechos humanos</strong>, pero sus propuestas plantean diagnósticos y caminos diferentes para enfrentar un problema que afecta a Colombia desde hace décadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como parte de una “revolución ética”, la campaña de Cepeda propone mantener la iniciativa de Acuerdos de Paz, diálogo social y medidas de protección a comunidades y personas defensoras. También plantea la creación de la&nbsp;<strong>“Red Nacional de Defensoras y Defensores de la Vida» y un fondo para su sostenibilidad,</strong>&nbsp;con el objetivo de garantizar condiciones dignas para el ejercicio de su labor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las comunidades indígenas jugarán un papel activo y protagónico en la política de paz del gobierno», afirma en documento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los programas de bienestar social también incluye una&nbsp;<strong>remuneración económica para al menos 5000 líderes sociales en regiones de alto riesgo</strong>, buscando garantizar “condiciones materiales de dignidad y estabilidad para quienes dedican su vida a la defensa de las comunidades”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, la campaña de De la Espriella aborda la violencia ambiental como un enfoque de seguridad y, ante la ausencia del Estado, plantea la&nbsp;<strong>recuperación del control territorial frente a los grupos armados mediante un control “militar-policial” en zonas críticas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La bióloga marina Sandra Bessudo, fundadora de la Fundación Malpelo y Otros Ecosistemas Marinos y asesora ambiental de la campaña de De la Espriella, aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que la protección de líderes ambientales, sociales y comunitarios debe acompañarse del&nbsp;<strong>fortalecimiento en justicia, inteligencia y la fuerza pública.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“La mejor política para proteger a los líderes ambientales es derrotar a las organizaciones criminales que hoy están detrás de la deforestación, la minería ilegal, el narcotráfico y buena parte de la violencia que golpea a la Amazonía, el Cauca y otras regiones del país”, dijo la ambientalista en diálogo con este medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un dato: ninguna de las campañas menciona entre sus propuestas mejorar la implementación del Acuerdo de Escazú</strong>, el gran tratado regional sobre información, participación y justicia ambiental de Latinoamérica que enfrenta grandes retos para lograr la protección de personas defensoras del territorio en Colombia, que en&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/violencia-contra-defensores-colombia-derechos-humanos-2025-informe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2025 tuvo el año más violento para este sector desde la asunción de Gustavo Petro.</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262021"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/26000731/defensores-colombia-asesinatos-derechos-humanos-informe-3.jpg" alt="Integrantes de la comunidad de Maloka Los Yaguas en Leticia, Colombia" class="wp-image-262021" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidades y líderes indígenas se enfrentan constantemente con las dinámicas de grupos armados en Colombia, lo que aumenta los riesgos de violencia contra este grupo. Foto: Defensoría del Pueblo y la Naturaleza</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Laura Restrepo, de la organización Climate Action Network Latin America (CANLA), advierte varios vacíos en ambas propuestas sobre cómo abordar la protección de líderes ambientales frente a la realidad del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hace falta un abordaje integral de las rutas para defender derechos de los y las defensoras del ambiente y los derechos humanos, entre otros”, dijo la oficial de incidencia de la organización internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Natalia Escobar, coordinadora de justicia ambiental de la organización DeJusticia, hace falta una mayor perspectiva de derechos humanos en el plan presentado por De la Espriella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Es necesario&nbsp;el reconocimiento de la relación de ambiente y derechos humanos y que las comunidades no sean vistas como beneficiarias de programas,</strong>&nbsp;sino también sus propuestas de conservación que hoy día también son las que han mantenido y han sostenido el bosque”, afirmó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/colombia-en-temas-ambientales-y-defensores-seguimos-siendo-pais-que-se-queda-retorica-entrevista/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“En Colombia, en temas ambientales y de defensores seguimos siendo un país que se queda mucho en la retórica” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Fórmulas repetidas contra la deforestación</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las candidaturas que buscan la Presidencia de Colombia identifican varios motores de la deforestación en las<strong>&nbsp;economías ilegales y el crecimiento desordenado de actividades, como la expansión ganadera, el acaparamiento de tierra y de la frontera agropecuaria, así como en débil presencia del Estado en zonas críticas,</strong>&nbsp;pero nuevamente difieren en las alternativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la Espriella plantea la&nbsp;<strong>persecución penal a financiadores y promotores de la deforestación,</strong>&nbsp;un sistema de alerta con monitoreo satelital y contención de la frontera agrícola en ecosistemas estratégicos. Pero, además, pone el foco en una visión económica y propone el impulso de la bioeconomía para “<strong>transformar conocimiento, recursos biológicos y capital natural en nuevos mercados</strong>, cadenas productivas y ventajas competitivas para el país”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La campaña plantea que&nbsp;<strong>la deforestación no se enfrenta solo con fuerza pública</strong>. Se propone avanzar en titulación y catastro multipropósito, fortalecer sistemas agroforestales, productos no maderables del bosque, turismo de naturaleza, pagos por servicios ecosistémicos, restauración remunerada y cadenas productivas legales”, explicó Bessudo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263263"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06065325/deforestacion-en-colombia-2024-amazonia-bosques-8.jpeg" alt="Área deforestada en la Amazonía colombiana" class="wp-image-263263" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonía se identificó como causa directa de deforestación la praderización, relacionada con el acaparamiento de tierras. Foto: cortesía Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La experta que asesora al candidato de ultraderecha agrega que en regiones como la Amazonía y Parques Nacionales se buscará crear alternativas económicas para&nbsp;<strong>que “conservar sea más rentable que deforestar”,</strong>&nbsp;así como medidas que incluyen fortalecer los pagos por servicios ambientales, créditos de biodiversidad, bonos verdes, canjes de deuda por naturaleza y esquemas de financiamiento climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, Cepeda propone como parte de la “revolución ambiental” y agraria impulsar medidas como una nueva&nbsp;<strong>Ley de Ordenamiento Territorial</strong>&nbsp;construida con las comunidades y territorios, teniendo como principios el respeto por el agua, la biodiversidad y la diversidad cultural de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Promoveremos estatutos especiales para regiones estratégicas como la Amazonía y el Pacífico, orientados a consolidar modelos de desarrollo sustentados en la protección ambiental, la soberanía territorial y las economías regenerativas”, sostiene la campaña que también busca cumplir con la meta de cero deforestación 2030.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este tema, Escobar considera que&nbsp;<strong>ambos planes retoman fórmulas pasadas para frenar la deforestación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Cepeda, la especialista detecta dos elementos que dan continuidad a la política del actual presidente Gustavo Petro:&nbsp;<strong>un modelo de inteligencia militar y los pactos territoriales con comunidades,</strong>&nbsp;una estrategia que le ha permitido a la actual administración reducir la deforestación durante el primer tramo de gobierno, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No hay mucha profundización desde su plan de gobierno en el tema de forestación, pero deja claro que busca avanzar alrededor de una estrategia de inteligencia y de seguimiento de grandes capitales alrededor de la deforestación, que da como resultados, por ejemplo, las capturas de [supuestos deforestadores] de la semana pasada en el Meta”, aseguró la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la propuesta de De la Espriella,&nbsp;<strong>la experta ve una estrategia similar a la del expresidente Iván Duque, que aborda la deforestación como un problema únicamente de economías criminales.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Está retomando la estrategia de comando y control, militarización de parques nacionales, una tesis que planteó Iván Duque en el pasado cuando implementó el modelo de Operación Artemisa”, sostuvo Escobar y agregó que es una visión incompleta del fenómeno. “La investigación que hemos realizado alrededor de&nbsp;<strong>la deforestación y ganadería da cuenta efectivamente de un rol sobre el vínculo con economías ilegales, pero también una participación directa de la economía formal y lícita</strong>&nbsp;dentro del proceso”, explicó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Felipe Roa-Clavijo, ecólogo y profesor en la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes, señaló que si bien los nuevos planes de gobierno dan mayor importancia a los temas ambientales no se plantean de forma integral reconociendo sus complejidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo fácil de comunicar y gana votos es decir ‘combate a la ilegalidad’, pero la complejidad y&nbsp;<strong>lo que está debajo de la punta del iceberg es la comida, la expansión de la frontera agrícola, la expansión de la ganadería y el acaparamiento de tierras</strong>. El reconocimiento de esa complejidad es lo que no estamos viendo en ninguno de los programas”, dijo el especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el plan del candidato de la izquierda, se busca&nbsp;<strong>transformar los núcleos activos de pérdida de bosque en territorios de restauración y bioeconomía comunitaria,</strong>&nbsp;a través de figuras como las concesiones forestales campesinas y otros mecanismos de ordenamiento territorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Esta estrategia tendrá especial prioridad en regiones como la Amazonía, el Bajo Cauca, el Catatumbo y el sur de Bolívar</strong>”, detalla el documento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253068"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/07/22154115/fragua-churumbelos-colombia-portada.jpg" alt="" class="wp-image-253068" /><figcaption class="wp-element-caption">Draga de minería ilegal en el río Caquetá. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También se busca implementar y articular la figura de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), así como sus sistemas propios y jurisdicciones en salud, educación, ambiente, justicia e infraestructura desde los gobiernos propios. “Esta apuesta implica superar las limitaciones que han impedido su materialización y avanzar hacia una administración integral del territorio desde el principio del reconocimiento de los gobiernos indígenas”, subraya la plataforma.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;buscó en repetidas ocasiones a la exministra y coordinadora de Ambiente de la campaña de Iván Cepeda, Susana Muhamad, para ahondar en las propuestas ambientales clave del candidato, pero hasta la publicación de esta nota no se tuvo respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/deforestacion-colombia-2024-parques-conflicto-armado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Colombia: los grupos armados son los grandes ausentes en el reporte oficial de deforestación</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263411"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050402/congreso-colombia-proyectos-ambientales-5-scaled.jpg" alt="Maquinaria para minería ilegal de oro" class="wp-image-263411" /><figcaption class="wp-element-caption">El avance de la minería ilegal en ecosistemas clave como la Amazonía es uno de los ejes de la agenda ambiental en Colombia. Foto: Policía Nacional de Colombia</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Leyes contra la minería ilegal</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto De la Espriella como Cepeda coinciden en la amenaza socioambiental que representa la minería ilegal, especialmente por su vinculación al mercado internacional de oro y el control que grupos armados tienen sobre esta actividad en los territorios. Proponen diferentes respuestas, como&nbsp;<strong>cambios en la ley para enfrentar el fenómeno.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La campaña de De la Espriella plantea una&nbsp;<strong>Ley contra la Extracción Ilícita de Minerales</strong>&nbsp;que diferencia la “minería criminal, minería informal, minería de subsistencia, minería ancestral y pequeña minería en proceso de formalización”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este proceso plantea distintos plazos para la conversión de quienes se dedican a esta actividad: después de 18 meses, quien no haya iniciado el trámite será considerado “operador de extracción ilícita”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Reformaremos el canon superficiario para castigar los títulos especulativos», dice el programa. Además, plantea crear varios órganos y estrategias específicos en el Estado:&nbsp;<strong>Planes Mineros Unificados a nivel departamental y municipal;</strong>&nbsp;y «un Área Especial de Control Territorial contra la Extracción Ilícita, donde el Ejército y la Policía tendrán un rol protagónico y permanente en las zonas críticas (Bajo Cauca y La Mojana, Chocó biogeográfico y Cauca-Nariño)”, detalla la propuesta de Defensores de la Patria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre los proyectos de minería legal, Bessudo asegura que deberán contener&nbsp;<strong>“estrictas medidas de corrección, mitigación, compensación y restauración”</strong>&nbsp;por parte de los responsables. “En relación con las autoridades de otros países para atender economías ilegales, se promoverá una cooperación y monitoreo real Estado a Estado y con las autoridades de los países limítrofes, así como esquemas de cooperación con países más desarrollados en temas tecnológicos y control de economías ilegales y deforestación”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el ABC de la campaña de De la Espriella sostiene que se deberán cumplir estándares ambientales y sociales rigurosos, esto contrasta con los&nbsp;<strong>pronunciamientos que ha realizado el candidato sobre mecanismos como la consulta previa, libre e informada a comunidades,</strong>&nbsp;al cual ha calificado como ineficaz para el desarrollo de proyectos en los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, Cepeda propone crear una nueva&nbsp;<strong>Ley Minera que “ordene socioambientalmente la actividad”,</strong>&nbsp;con la participación ciudadana y mayor participación del Estado para recuperar su control en el sector.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Trabajaremos por el retorno del Estado al ciclo minero, buscando su participación directa en la producción, transformación y comercialización, así como en la industrialización del sector. Esto permitirá fortalecer economías locales, reducir la informalidad mediante alianzas con las comunidades mineras y avanzar en la superación del modelo extractivo”, señala la propuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andrés Camacho Morales, exministro de Minas y Energía en el gobierno de Petro y parte del comité programático de Cepeda, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que la campaña del candidato&nbsp;<strong>plantea fortalecer un monitoreo de elementos estratégicos contra la actividad ilegal en el país.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Camacho considera que Cepeda asume avanzar con el legado de Petro en algunas cuestiones: un monitoreo sobre los minerales estratégicos, mecanismos para la trazabilidad, principalmente en el oro, donde el aumento de los precios ha tenido impactos también por la minería ilegal. «<strong>Ahí la tecnología será clave y se requiere una mayor presencia institucional del Ministerio de Minas y Energía y de la Agencia Nacional de Minería</strong>”, reconoció Camacho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirmó, además, que la propuesta de fondo también es un nuevo modelo minero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nuestro candidato ha señalado la necesidad de&nbsp;<strong>una nueva ley minera que permita resolver problemas del pasado, de informalidad e ilegalidad</strong>&nbsp;pero también garantizar un ejercicio soberano y responsable de la minería”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/colombia-amazonia-mineria-ilegal-rios-imagenes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Imágenes satelitales revelan la devastación de la minería ilegal en los ríos de la Amazonía colombiana</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Fany Kuiru Castro, líder del pueblo uitoto e integrante de la&nbsp;<strong>Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA),</strong>&nbsp;sostiene hay una preocupación de los pueblos indígenas ante varias de las propuestas que abordan economías ilícitas en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estamos proponiendo la recuperación, la restauración y la regeneración del 80 % de la Amazonía porque según los estudios la degradación ya ha avanzado”, sostuvo la dirigente durante un&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/live/Hw6GSxpJWyo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">seminario organizado por el Grupo de Financiamiento Climático de Latinoamérica y el Caribe (GFLAC).</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>También cuestionó los planteamientos que sólo se centran en el aspecto de la seguridad.</strong>&nbsp;“El Gobierno y los Estados han creído que hacer presencia en los territorios más alejados es militarizar. Estamos repitiendo la misma historia y agravando la situación de derechos humanos. Se requieren políticas públicas claras, de frontera y que por fin hablemos de temas regionales y globales”, sostuvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/ecopetrol-colombia-emisiones-contaminantes-estudio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Colombia: estudio afirma que emisiones contaminantes persisten en instalaciones de Ecopetrol en Magdalena Medio, pese a compromisos ambientales</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/16201812/desertificacion-sequia-dia-mundial-centroamerica-amazonia-chaco-1.jpg" alt="Día Mundial de Acción contra la Desertificación y la Sequía: una crisis silenciosa avanza desde Centroamérica hasta la Amazonía y el Chaco sudamericano" class="wp-image-273743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una sección seca del río Amazonas, en Santa Sofía, en las afueras de Leticia. Colombia, el 20 de octubre del 2024. Foto: AP/Iván Valencia</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Extremos energéticos en campaña más allá del fracking</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La política energética es quizás el tema donde los candidatos presidenciales tienen mayores diferencias en sus propuestas de gobierno.</strong>&nbsp;Por un lado, Cepeda se ubica en una posición que busca la descarbonización acelerada, prioriza la salida de los combustibles fósiles y la expansión de las energías renovables. En cambio, De la Espriella se mantiene en la explotación de los hidrocarburos por sus beneficios fiscales y económicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La campaña de De la Espriella argumenta que la transición energética debe ser ordenada y no un “salto al vacío». Si bien señala que habrá un impulso a la energía solar, eólica e hídrica,<strong>&nbsp;el candidato ha dado mayor prioridad a la extracción de combustibles fósiles</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso ha propuesto&nbsp;<strong>la explotación del fracking «con responsabilidad ambiental».</strong>&nbsp;Su campaña sostiene que mediante “pilotos regulados, evaluados con la mejor ciencia disponible y veeduría independiente” se buscará decidir con evidencia científica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263408"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050333/congreso-colombia-proyectos-ambientales-2.jpg" alt="" class="wp-image-263408" /><figcaption class="wp-element-caption">Un proyecto de ley que buscaba prohibir el fracking en Colombia. Foto: cortesía Alianza Colombia libre de Fracking</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“La campaña no propone desarrollar fracking en Parques Nacionales ni en ecosistemas estratégicos, páramos, humedales Ramsar, zonas de recarga hídrica, acuíferos estratégicos”, aseguró Bessudo, asesora de la campaña.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la especialista, el uso de fracking se tiene pensado en lugares donde “no existan determinantes ambientales que la hagan inviable». «Todas las decisiones respecto al impulso del fracking se toman con rigor científico, legal y social”, argumentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la campaña omite<a href="https://opsur.org.ar/wp-content/uploads/2024/11/COMPENDIO_-OPSur.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;información y evidencia sobre los impactos de esta actividad en las fuentes de agua, el ambiente y la salud de las personas expuestas a sus efectos.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado,&nbsp;<strong>Cepeda se ha pronunciado abiertamente contra esta técnica de explotación del gas y petróleo</strong>&nbsp;en el subsuelo argumentado que bajo esta lógica se han perdido ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El candidato, que propone avanzar hacia una transición “democrática y participativa”, plantea acelerar el cambio de la matriz energética del país para alcanzar al menos 10 gigavatios de energías renovables no convencionales mediante el&nbsp;<strong>desarrollo de fuentes más limpias como la solar y la eólica</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, Cepeda propone que&nbsp;<strong>Ecopetrol, la mayor empresa petrolera de Colombia, no sea privatizada.</strong>&nbsp;“La defenderemos como patrimonio público y eje de la transición energética, consolidándose como una empresa multienergética que fortalece su base en hidrocarburos mientras avanza en energías limpias como la solar y la eólica”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como asesor de la campaña, Camacho destacó la propuesta de&nbsp;<strong>verificación y reorientación en el sistema de regalías sobre combustibles fósiles y minerales estratégicos</strong>&nbsp;para que la riqueza ayude a combatir desigualdades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Iván Cepeda ha propuesto nuevos mecanismos participativos para que junto con las comunidades se defina el uso y se verifique cómo se van utilizando esos recursos de la extracción», afirmó. Además, planteó que esos recursos sean destinados también al apalancamiento financiero para que las regiones y los territorios puedan avanzar en la transición energética.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Promesas de adaptación, ante la crisis climática</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las dos candidaturas también reconocen que los efectos de la crisis climática ya se viven con&nbsp;<strong>sequías, inundaciones, aumento del nivel del mar y fenómenos extremos,</strong>&nbsp;pero difieren en las propuestas para adaptarse a la nueva realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda propone una reforma a la<strong>&nbsp;ley de servicios públicos</strong>&nbsp;que incorpore mecanismos de adaptación y mitigación climática, enfocada en la protección de las cuencas hídricas, la restauración ecológica y nuevas fuentes sostenibles de abastecimiento de agua en regiones especialmente vulnerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nuestro propósito será avanzar hacia una verdadera convergencia entre el Sistema Nacional Ambiental, las políticas de cambio climático y los sistemas de gestión del riesgo», dice la plataforma de la izquierda. La principal estrategia de prevención de la crisis climática, dice, se basa en la protección de los ecosistemas, el fortalecimiento de los territorios y el cuidado del agua.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273019"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27065556/ecopetrol-colombia-emisiones-estudio-6.jpg" alt="Barril de Ecopetrol en instalaciones petroleras" class="wp-image-273019" /><figcaption class="wp-element-caption">Cepeda plantea no privatizar la petrolera colombiana Ecopetrol. Foto: cortesía Earthworks-EIA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, De la Espriella se enfoca en mecanismos para generar financiamiento y recursos que permitan movilizar inversión, aumentar competitividad y “<strong>convertir el capital natural en una fuente sostenible de crecimiento económico”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Roa-Clavijo señala que el programa de De la Espriella tiene acciones más claras que el de Cepeda en cuanto a medidas de adaptación, sin embargo considera que&nbsp;<strong>ambas son muy ambiguas para los efectos que ya se viven en Colombia por la crisis climática.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“La adaptación no se puede quedar solamente dentro de un eje ambiental, tiene que estar transversal en la salud, en la economía, en la productividad, en el turismo. Vemos que está mencionado, como un saludo a la bandera por mencionar el tema, pero no se desarrolla de manera mucho más específica”, señaló el académico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También advierte que&nbsp;<strong>quien gane deberá inmediatamente trabajar en la entrada del fenómeno de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/2026-traera-mas-incendios-eventos-extremos-cambio-climatico-el-nino/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Niño</a></strong>&nbsp;para lo que resta de 2026 y el primer semestre de 2027.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ambientalmente, quien llegue a la Presidencia va a tener que mostrar su capacidad para gestionar los desafíos que esto va a tener. Tendrá que activar rutas de reacción rápida, una línea de prevención, un enfoque que el país por muchas décadas no ha tenido.&nbsp;<strong>La pregunta es cómo van a hacer una propuesta de largo plazo de prevención y no solamente de atención a la emergencia</strong>”, advirtió Roa-Clavijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>* Imagen principal:</strong> Iván Cepeda y Abelardo De la Espriella buscarán ganar la Presidencia de Colombia este 21 de junio. <strong>Fotos:</strong> Facebook Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/elecciones-colombia-propuestas-ambientales-cepeda-de-la-espriella/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130615</guid>
        <pubDate>Fri, 19 Jun 2026 20:47:16 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Elecciones en Colombia: dos modelos ambientales se enfrentan en la segunda vuelta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>La tenacidad del agua: comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes del Darién llevan sus vidas acuáticas al Museo Nacional de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-tenacidad-del-agua-comunidades-indigenas-campesinos-y-afrodescendientes-del-darien-llevan-sus-vidas-acuaticas-al-museo-nacional-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Jhoana Garrido, una mujer indígena de Arquía, un&nbsp;resguardo del pueblo guna en el Darién chocoano, en Colombia, tenía 14 años el día en que descubrió el poder del agua. Desde niña había escuchado a las mujeres mayores y a los sabios hablar del agua como una madre, como lo primero y lo primordial en la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>A mediados de mayo de 2026, distintos pueblos del municipio de Unguía, en el Darién colombiano, viajaron a Bogotá para inaugurar &#8220;Caminos de agua&#8221;, una exposición sobre su arte e historia en el Museo Nacional.  </em></li>



<li><em>Esta muestra reúne obras que cuentan las vidas acuáticas y relaciones anfibias de los pueblos embera dóbida, embera eyábida y guna, comunidades cimarronas y colonos que habitan el Darién desde hace siglos.</em></li>



<li><em>Al mismo tiempo, la exposición muestra cómo la arqueología comunitaria navega los raudales del conflicto armado y los actos de resistencia para contar la historia de quienes viven en el golfo de Urabá y el delta del río Atrato.</em></li>



<li><em>Mongabay Latam acompañó a las comunidades en su viaje hasta la ciudad de Bogotá y dialogó sobre la historia que atraviesa sus conexiones con el agua.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Jhoana Garrido, una mujer indígena de Arquía, un&nbsp;<strong>resguardo del pueblo guna en el Darién chocoano</strong>, en Colombia, tenía 14 años el día en que descubrió el poder del agua. Desde niña había escuchado a las mujeres mayores y a los sabios hablar del agua como una madre, como lo primero y lo primordial en la vida de las personas y los demás seres. Había interiorizado ese credo y lo entendía en un nivel básico: el agua era su bebida favorita por encima de los jugos o las gaseosas; amaba la lluvia —el sonido de las gotas golpeando el dosel; la forma en que refrescaba su cuerpo y la respiración de la selva—, y desde que tenía recuerdo nadaba en el río como si fuera un bocachico, su comida preferida. Pero el agua era un mero milagro físico, por ponerlo de alguna manera. Algo para sentir, beber, surcar. Al menos hasta ese día en que se enfrentó por primera vez al mar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una mañana de 2010, la familia Garrido navegó la ciénaga de Unguía, el delta del&nbsp;<strong>río Atrato y las aguas del golfo de Urabá</strong>&nbsp;hasta llegar a Titumate, un poblado de playas ceniza enmarcadas por palmeras, selva y mangle. Mientras sus padres y hermanos disfrutaban del lugar, Jhoana Garrido dudaba si meterse al mar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/06/puma-fest-2026/">Llega el PUMA FEST: I Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nunca lo había hecho, a pesar de su habilidad para nadar en el río. La detenía el miedo. Desconfiaba de las olas y la magnitud del mar. El agua iba y venía con una fuerza capaz de tumbarla y raptarla. A veces lo imaginaba: cuando por fin se decidía a ingresar, una ola la agarraba desprevenida y se la llevaba mar adentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese día, había algo adicional: Garrido llevaba un tiempo deprimida. Se sentía mal todo el tiempo, sin razón alguna. No era la persona que solía ser y no entendía qué le estaba ocurriendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la playa, dudó un tiempo y, finalmente,&nbsp;<strong>se lanzó al mar.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273667"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15143346/DSC9637-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273667" /><figcaption class="wp-element-caption">Para las comunidades indígenas del Darién, el agua es la madre. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio fue instantáneo. Apenas sintió el agua salada, el miedo dejó de importarle. Si una ola se la llevaba, no sería el fin. Sumergida, abrazada por la sal, la tristeza desapareció. Se sentía bien. El contacto con las aguas del golfo había borrado la depresión que cargaba hacía días. Era magia. El agua no solo sostenía la vida de todos los seres, también los transformaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Me sentí diferente”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;una mañana lluviosa de mayo, en el muelle de Unguía. “A partir de ese momento comencé a ver el agua de una manera distinta”, añadió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, con 30 años, aguarda la salida de una lancha junto a un grupo de&nbsp;<strong>indígenas guna, embera dóbida, embera eyábida, afrodescendientes y campesinos</strong>&nbsp;del Darién colombiano. La mayoría charla y se toma fotos mientras una llovizna teje puntadas en la superficie del río. El grupo se dispone a viajar a Bogotá para inaugurar Caminos de agua, una exposición construida de manera colectiva por más de veinte comunidades de la región con el apoyo del Museo Nacional, el&nbsp;Museo Afro y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jhoana Garrido participó cosiendo relatos sobre el agua en una serie de molas, un arte textil del pueblo guna en el que se superponen y cortan recuadros de tela de diferentes colores para crear complejos patrones geométricos y figurativos. Algunas molas incluyen símbolos de protección, explica señalando una estampa de fondo negro con figuras rosa, amarillo, verde, azul, magenta y rojo en su torso. Es una mola para tener un buen viaje, dice. Hay otras para el trabajo, para caminar por la selva, para protegerse del jaguar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las decenas de obras sobre el agua que integran la exposición fueron elegidas por&nbsp; el&nbsp;<strong>Comité Cultural del Darién</strong>, una organización de la sociedad civil que surgió a partir de la creación del Parque Arqueológico e Histórico de Santa María de la Antigua del Darién. Fue la excavación de esta ciudad perdida, una de las más importantes en la conquista de América, la que permitió crear y llevar la exposición a Bogotá y reunir a las comunidades afro, campesinas e indígenas embera y guna para navegar el territorio, mostrar sus culturas, narrar la historia desde su punto de vista y revivir cómo han resistido a la violencia que los golpea desde hace siglos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273680"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15144351/DSC9418-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273680" /><figcaption class="wp-element-caption">Molas: arte textil del pueblo guna. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La ciudad perdida</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para entender el Comité Cultural del Darién hay que retroceder más de 1000 años, dice Carolina Quintero, líder del área de Museología y una de las personas que impulsó la llegada de<strong>&nbsp;Caminos de agua al Museo Nacional en Bogotá.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Quintero lleva más de una década viajando de manera regular al Darién. Visitó la zona por primera en 2015, cuando estudiaba Historia en la Universidad Nacional de Colombia, y se enamoró de las personas, el calor, la humedad y la vida acuática de las ciénagas, que le recordaba su infancia en Leticia (su padre fue uno de los primeros gobernadores del departamento de Amazonas). En 2016, se unió oficialmente a un proyecto interdisciplinario, iniciado por el ICANH tres años antes, cuyo propósito era delimitar y excavar&nbsp;<strong>Santa María la Antigua del Darién,</strong>&nbsp;la primera ciudad española fundada en América continental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de la llegada de los europeos, el pueblo indígena cueva ocupaba la zona del Darién, cuenta Quintero una noche de mayo en las costas del golfo de Urabá. Se cree que vivieron en el istmo entre el siglo XI y el XVI y que desaparecieron poco tiempo después de la llegada de los españoles debido a epidemias, matanzas y los demás culpables de siempre. Según los cronistas de la época, hablaban cueva, una lengua perdida de familia desconocida, y ocupaban un pueblo llamado Darién, a las orillas del río del mismo nombre.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273682"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15144401/DSC9507-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273682" /><figcaption class="wp-element-caption">Selva del Darién colombiano. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los primeros conquistadores llegaron a esa zona en busca de esclavos en 1504. Pocos años después, tras establecer y abandonar un fuerte ante la resistencia indígena, embarcaciones españolas atravesaron la bahía y se dirigieron al poblado de Darién. Cémaco, el cacique, los esperaba con quinientos indígenas listos para combatir. Al verse ampliamente superados en número, los españoles se lanzaron a rezar y prometieron dedicar una futura población a la Virgen de la Antigua, la imagen de&nbsp;<strong>María en la Catedral de Sevilla</strong>&nbsp;a la que solían encomendarse los marinos antes de zarpar hacia el Nuevo Mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Milagrosamente, dijo Quintero entornando los ojos, los españoles derrotaron a Cémaco y, en diciembre de 1510,&nbsp;<strong>fundaron Santa María de la Antigua del Darién,</strong>&nbsp;la primera ciudad en regla de la América continental. Por sus méritos en el combate, el conquistador Vasco Núñez de Balboa fue elegido alcalde y, más tarde, gobernador de la nueva provincia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la ciudad, Balboa expandió el dominio español del istmo, saqueando poblaciones indígenas, negociando alianzas con caciques afines y asesinando a manera de ejemplo a rebeldes e incautos para mantener el control de la población. Gracias a una alianza, en 1513 atravesó el istmo y se convirtió en el primer europeo en “tomar posesión” del océano Pacífico en nombre de la corona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al otro lado del mundo, el rey no tardó en enterarse de la designación y las hazañas de Balboa. Para retomar el control, envió en 1514 a&nbsp;<strong>Pedro Arias Dávila, mejor conocido como Pedrarias,</strong>&nbsp;un sangriento militar castellano que cada año dormía en un ataúd para conmemorar el día que había “regresado a la vida” tras un episodio de catalepsia. Pedrarias navegó el Atlántico con veinte barcos y 2000 personas, la mayor flota española hasta ese punto, para asumir como nuevo gobernador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273679"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15144348/DSC9370-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273679" /><figcaption class="wp-element-caption">Exposición «Caminos del Agua» en el Parque Arqueológico e Histórico de Santa María de la Antigua del Darién. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Al ver la flota, Balboa recibió a Pedrarias con un banquete. El castellano, quien al parecer envidiaba sus logros, retribuyó la atención encerrándolo, quitándole las propiedades y asumiendo su puesto. Como nuevo gobernador, Pedrarias rompió las alianzas con los pueblos indígenas y multiplicó las redadas en busca de oro, masacrando a la mayoría de los habitantes de cada poblado y tomando como esclavos a los sobrevivientes. Con el tiempo, su crueldad le granjeó el apodo de la “Ira de Dios” casi medio siglo antes de las acciones de Lope de Aguirre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Balboa fue decapitado, por orden de Pedrarias, el 15 enero de 1519. No mucho después, Pedrarias, satisfecho con la muerte de su rival, dejó la ciudad y se dirigió hacia el norte, donde fundó Panamá. El centro del poder se movió con él y la primera ciudad del Reino de Tierra Firme se fue desalojando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1524, apenas catorce años después de su fundación,&nbsp;<strong>grupos indígenas asaltaron y quemaron Santa María de la Antigua del Darién.</strong>&nbsp;Con el paso de los siglos, la selva la cubrió, continúa Quintero, y su historia, en gran medida, se olvidó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las olas arrastraban el sonido del viento en el golfo de Urabá. Quintero respiró profundo y observó el mar. Aquí es cuando surge el Comité Cultural del Darién, dijo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273681"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15144354/DSC9422-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273681" /><figcaption class="wp-element-caption">Exposición «Caminos del Agua». Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Las violencias recientes</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Una tarde a mediados de mayo, Vilardo Escobar, un hombre de 48 años resguardado por un sombrero vueltiao, un poncho y un machete, recoge un trozo de metal oxidado del suelo arcilloso del Darién. Lo sostuvo a contraluz entre el índice y el pulgar antes de arrojarlo a la selva.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Es un clavo español”,</strong>&nbsp;dice encogiéndose de hombros y retomando el paso hacia la exposición de Caminos de agua, presentada originalmente en el Parque Arqueológico e Histórico de Santa María de la Antigua del Darién. Escobar es el administrador del parque arqueológico, el sexto y más reciente del país. También es miembro del Comité Cultural del Darién y ha sido uno de los principales testigos de los cambios que ha traído el proyecto a la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gente de la zona sabía de la existencia de una ciudad antigua por los objetos de hierro, vidrio, cerámica, plata y oro que afloraban entre la maleza después de las lluvias, dijo Escobar. Algunos ancianos recordaban una expedición arqueológica liderada por el Rey Leopoldo de Bélgica en 1956. Luego, en 1986, hubo otros estudios realizados cerca del poblado de Tanela por el antropólogo paisa Graciliano Arcila Vélez. Pero los esfuerzos rara vez eran sostenidos y casi nunca involucraban a personas de la comunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escobar nació en Gilgal, un corregimiento de Unguía ubicado a alrededor de una hora de Santuario, la vereda donde se encuentra el parque. Desde niño vio cómo diferentes actores armados se disputaron El Darién.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273684"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15144415/DSC9679-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273684" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinos del Darién viajan a Bogotá para la exposición en el museo. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En los años 70, testaferros de Pablo Escobar llegaron a la zona y compraron enormes fincas. El propósito no era recreativo: una vez las drogas ocuparon los titulares del mundo, los narcotraficantes comenzaron a enviar cargamentos al norte por las aguas del golfo. La cobertura de la selva, las costas poco pobladas y la ausencia del Estado en la región les facilitaban el trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con las nuevas rutas, llegaron las guerrillas y los paramilitares. Como cuenta la Comisión de la Verdad, entre finales de los 80 y principios de los 90, Fidel y Carlos Castaño, los fundadores de las Autodefensas Unidas de Colombia, se dieron a la tarea de conquistar la región del Urabá. Los hermanos ordenaron decenas de masacres y asesinatos selectivos en contra de supuestos colaboradores de las guerrillas o señalados incautos. Sus grupos desplazaron a gran parte de las comunidades indígenas y afro del Darién.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/desplazados-chilapa-ataques-comunidades-ardillos-mexico/">Desplazamiento forzado en México: miedo a narcos y destrucción impiden el retorno total de comunidades campesinas e indígenas a Chilapa</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1991, como parte de un proceso de negociación con el gobierno, Fidel Castaño entregó las tierras que había tomado del resguardo Tanela, del pueblo embera eyábida, a la Diócesis de Apartadó, que a su vez las parceló y distribuyó entre campesinos y desmovilizados de la guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL). En esas tierras era donde aparecían clavos, cuentas de vidrio y monedas de plata que guaqueros de pueblos vecinos recogían después de los aguaceros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa desmovilización, en la práctica no fue tal, como cuenta la Comisión de la Verdad. Durante toda la década de los 90, los Castaño, a menudo con ayuda de las fuerzas militares, se enfrentaron por el territorio y las rutas marítimas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En el Darién, controlaban a la población y establecían sus propias leyes. En un principio, por ejemplo, el alcohol estaba prohibido. Y cualquier persona acusada de pertenecer o colaborar con uno u otro bando corría un alto riesgo de desaparecer o ser torturado y asesinado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo mismo, había una desconfianza creciente entre la población. Se veía con recelo a los demás. Las comunidades se hablaban poco, dice Vilardo Escobar. Nadie imaginaba que los restos de esa ciudad española, olvidada en medio de la selva, ayudaría a unirlas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273664"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15143339/DSC9562-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273664" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades embera viajaron con sus instrumentos para mostrar sus danzas en la capital de Colombia. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">El nacimiento del Comité Cultural del Darién</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los arqueólogos e investigadores regresaron formalmente a Santa María de la Antigua del Darién a mediados de los 2000, después del proceso de paz del gobierno de Álvaro Uribe con los paramilitares. Paolo Vignolo, un profesor de historia de la Universidad Nacional en Bogotá, contactó a la comunidad y empezó a organizar eventos —partidos de fútbol, sancocho, cine— para involucrarlos y hablarles sobre la historia de Santa María de la Antigua del Darién. Luego, en 2013, el ICANH y el Ministerio de Cultura financiaron un proyecto para proteger y recuperar los restos de la ciudad. Alberto Sarcina, un arqueólogo italiano que había visitado por primera vez el Darién en 2006, fue el encargado del plan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de iniciar las excavaciones, Sarcina convocó a una decena de comunidades indígenas, afro y campesinas. El plan no era simplemente excavar, cercar lo que se hallara y crear un museo a partir de la investigación de los arqueólogos, sino incluir los conocimientos de todos al contar la historia de la ciudad y, con suerte, convertir la zona arqueológica en un espacio que todas pudiesen utilizar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273665"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15143341/DSC9582-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273665" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades del Darién formaron parte de la recuperación de Santa María de la Antigua. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las reuniones iniciales no fueron prometedoras, dice Vilardo Escobar, mientras recorre el parque. ¿Por qué debería interesarles contar la historia de las personas que llegaron a asesinar y acabar con sus comunidades?, preguntaron algunos habitantes indígenas. ¿Qué podía ofrecerles un parque arqueológico cuyo fin era preservar una ciudad española y hablar de la Conquista? ¿Se volvería a hablar del “descubrimiento” de sus propias tierras? ¿De esa cultura “civilizadora” que aniquiló a pueblos como los cueva?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hubo decenas de discusiones, pero finalmente se alcanzaron varios acuerdos. Para empezar, los habitantes de la zona participarían en las excavaciones. Es decir, no solo harían parte de los equipos de sondeo: también recolectarían datos y formarían parte de la reconstrucción e interpretación de la historia. Los recuentos de los sabios de las comunidades indígenas, por ejemplo, se incluirían a la hora de contar la historia de Santa María de la Antigua del Darién. Se dejaría de simplificar la historia, que suele hablar solamente de la conquista y de la visión de los cronistas españoles, para incluir las luchas de los habitantes indígenas y cimarrones en la zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se definió que los objetos hallados durante las excavaciones no saldrían del territorio: permanecerían en un museo nuevo en Santa María de la Antigua, una casa patrimonial que se construiría para alojar las piezas y contaría la historia de la ciudad y los puntos de vista sobre la región de los diferentes pueblos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, se compartirían los descubrimientos y la información arqueológica a través de exposiciones y memorias con la gente de la región. De esa manera, las comunidades podrían ver el recuento de su pasado en un contexto oficial.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273687"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15144429/DSC9774-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273687" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades se trasladaron por agua, tierra y aire hasta llegar a Bogotá. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las labores iniciaron en 2013. Vilardo Escobar y otras cinco personas de las comunidades, coordinadas por Alberto Sarcina, excavaron más de 820 pozos de sondeo en un área de 6 kilómetros cuadrados. Se descubrió que la ciudad tenía dos veces el tamaño registrado por el antropólogo Graciliano Arcila, y que, en su apogeo, alcanzó a alojar a más de 5000 personas. También se hallaron centenares de piezas de cerámica, miles de clavos, una daga, balas y franjas de calles empedradas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2015, Santa María de la Antigua fue declarada Bien de Interés Cultural de la Nación. El ICANH aprobó nuevas excavaciones y se recaudaron fondos internacionales para acoger la colección de objetos recuperados. Al mismo tiempo, las comunidades siguieron conversando con los arqueólogos. Entre todas, se acordó incluir construcciones propias de cada grupo dentro del parque arqueológico y se diseñó un proyecto sobre maternidades para una sala de exposición temporal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Comité Cultural del Darién, como se bautizó al grupo que continuaba reuniéndose para discutir el futuro del parque, se formalizó en 2018. Durante la pandemia, mientras el mundo se encerraba, indígenas embera y guna, comunidades afro, colonos, campesinos y arqueólogos se reunieron a hablar sobre una siguiente exposición.<strong>&nbsp;A todos les interesaban dos temas: la espiral y el agua.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de las conversaciones, se decantaron por el segundo y delimitaron tres ejes: las vidas en el agua, las formas del agua y la justicia del agua. Una vez se decidieron los temas centrales, siguieron hablando y se contaron historias, barcos que trajeron la muerte, resistencias, poderes, ballenas y amor.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273670"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15143356/DSC9726-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273670" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidades del Darién se trasladan al Museo Nacional en Bogotá. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Las fuerzas del agua</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El bote avanza a toda velocidad a través de la ciénaga de Unguía. Murallas de palmas, taruyas, yarumos, bejucos y arracachos franquean el agua. En uno de los asientos, cerca de Jhoana Garrido, Carolina Quintero y Vilardo Escobar, Patricia Guazarupa, una mujer embera eyábida de 28 años, observa el agua en forma de cascada que sale disparada a los lados de la lancha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Patricia Guazarupa llegó al Comité Cultural del Darién por María Guazarupa, su madre, una gobernadora del resguardo Cuti, en el municipio de Unguía. María llevó a su hija a las reuniones y Patricia poco a poco se ganó un puesto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras se discutían los ejes de Caminos del agua, Patricia escuchó historias sobre&nbsp;<strong>barcos camaroneros que hace 30 años causaron daños irreparables en el golfo con la pesca de arrastre; ríos que murieron por culpa de la minería ilegal; terratenientes que deforestan las riberas; y poblados que lanzan los desechos y los cuerpos de los mataderos al agua</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otros de los miembros del comité hablaron de las rutas de esclavos que atravesaron el océano hace siglos, las lanchas rápidas cargadas de drogas y las pangas repletas de migrantes que en ocasiones naufragaban y se perdían bajo las olas. Unos últimos también hablaron de&nbsp; los sitios sagrados y los seres que habitan en los ríos y el mar; las aguas medicinales; y el agua como cuerpo, lo primordial y lo primero.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273662"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15143333/DSC9461-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273662" /><figcaption class="wp-element-caption">El arte de las comunidades indígenas expuesta en el Museo Nacional en Bogotá. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como los demás, Patricia Guazarupa también tiene una historia para contar. Cuando era niña, la violencia llegó al resguardo Cuti. Hombres de las AUC entraban a las casas preguntando a qué grupo guerrillero pertenecían. Les gritaban y, como muchos habitantes indígenas no hablaban español, los terminaban golpeando o asesinando. Robaban sus animales y sus cultivos y había enfrentamientos y balaceras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mayoría de las personas del resguardo Cuti fueron desplazadas. Solo quedaron Patricia Guazarupa, su madre, dos de sus hermanos, y Aurora Domicó, una mujer indígena con discapacidad intelectual que hacía poco había dado a luz a una niña llamada Zunilda. En ese tiempo, huían cada vez que escuchaban a los paramilitares acercándose. Pasaban días o semanas en el monte sin comida. Buscaban frutas o vegetales y, en los peores momentos, lamían la sal de las reses en los potreros de las fincas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de su cautela, hubo ocasiones en que las tomaron desprevenidas. A María Guazarupa la torturaron. Sus hijos, incluida Patricia, lo vieron. Sin embargo, María Guazarupa se rehusó a partir.<strong>&nbsp;Los paramilitares llegaron varias veces a insistirle que vendiera las tierras</strong>&nbsp;del resguardo a unas personas de Gilgal. Con una sola firma, le darían dinero suficiente para que no volviera a tener que preocuparse en el futuro. Podría comprar nuevas tierras en otro lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ella se negó. No quería dejar su tierra. Era lo único que podía ofrecerles a sus hijos. Allí había buena tierra para cosechar y un río lleno de peces. Les dijo que había hablado con los demás miembros del resguardo y que todos planeaban regresar en tres meses. Era una mentira, pero los paramilitares le creyeron, aunque le advirtieron que, si en ese tiempo no volvían, la matarían con sus hijos y la mujer discapacitada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de las amenazas, María Guazarupa persistió. Primero convenció a su madre y a su hermana de que regresaran, y luego a otras madres solteras.&nbsp;<strong>Marchó hasta Unguía para solicitar que la posesionarán como gobernadora del resguardo y así poder exigir la ayuda del Estado</strong>. Después viajó a Pereira, Cali y Bogotá para denunciar lo que estaba ocurriendo en los alrededores de Gilgal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273689"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15151532/DSC9888-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273689" /><figcaption class="wp-element-caption">Exposición «Caminos del Agua» en el Museo Nacional, en Bogotá. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las cosas se calmaron un poco gracias a su labor y unos pocos hombres regresaron. Por fin, se sentían algo protegidas cuando, una noche, el río creció en medio de una tormenta y el agua se metió en las casas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María Guazarupa había salido a visitar a un nieto enfermo y había dejado sola a Aurora Domicó y a su niña, a quienes había intentado cuidar a lo largo de todo ese tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pasada la medianoche, el viento arreciaba y Aurora Domicó dejó a la bebé en la cama para prender el fogón y calentarse. Se demoró encontrando el mechero y sintió que algo andaba mal. Regresó a buscar a Zunilda, pero no estaba por ninguna parte. Poco después del amanecer, los primos de Patricia Guazarupa hallaron el cuerpo de la niña arrastrado por el agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Patricia Guazarupa cuenta la historia una tarde de mayo en el aeropuerto de Apartadó, poco antes de salir hacia Bogotá a inaugurar Caminos de agua. Está emocionada por la exposición, dice. No tiene saco, pero Carolina Quintero le va a prestar uno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de lo ocurrido, su madre, María Guazarupa la envió a terminar el bachillerato en la ciudad de Quibdó, la capital del departamento del Chocó. Es la única de su familia con ese diploma. Al graduarse, entró a estudiar Psicología. Ya le falta poco para terminar. Se inclinó por esa carrera porque quiere aprender a cuidar a los demás. En el Darién la violencia no ha acabado: las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) son una de las principales autoridades en la región desde hace casi dos décadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Patricia Guazarupa quiere escuchar a las personas y escucharse, dice. Aprender cómo contar el pasado y persistir.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273688"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15144436/DSC9804-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273688" /><figcaption class="wp-element-caption">Representantes de las comunidades pudieron compartir su cultura con los visitantes del Museo Nacional. Foto: Camila Morales</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Los cuerpos del agua</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Minutos antes de la inauguración de la exposición, los miembros del Comité Cultural participan en una ceremonia con el equipo del Museo Nacional. En un gran óvalo, se prende una vela y todos se presentan y hablan mientras la sostienen. Varias personas mencionan las diferentes maneras de interpretar el agua: en la ciudad, por ejemplo, el agua es algo que sale cuando se abre una llave; el agua “se acaba” el día que deja de salir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Darién, el agua es como una madre, lo primordial y lo primero, dicen los sabios. La palabra di, río en guna, también significa, dependiendo del contexto, estar, vivir, pisar y sobrevivir. Aún más importante, el agua tiene poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una sala cercana, cuelgan las molas que Garrido y las demás mujeres de Arquía cosieron durante meses. A ella, su madre le enseñó a coser a los siete años. Comenzó con molas de dos capas y fue progresando. Las de la exposición tienen cinco. Son mapas, recuerdos de otros tiempos, historias del pasado de los guna y el agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de ellas muestra a una niña guna de doce años que se enamoró de una ballena. La niña aprendió su idioma y las claves para vivir bajo el agua. Un nele, un gran sabio, alertó a la comunidad, pues la niña no debía tener una pareja que no fuera guna. Le prohibieron seguir viendo a la ballena. Pero durante una ceremonia para celebrar la pubertad de la joven, mientras la comunidad se emborrachaba bebiendo chicha, un grupo de ballenas rodeó el poblado. La tierra se agrietó y empezó a salir agua a borbotones. El pueblo se hundió y allí, donde antes estaban las casas, se formó la ciénaga de Unguía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fui feliz mientras tejía las molas, le había dicho Garrido a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;en el muelle de Unguía, en tanto la llovizna punteaba el río.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tejía las imaginaba y era feliz.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>exposición «Camino del Agua», en el Museo Nacional en Bogotá.<strong> Foto: </strong>Camila Morales</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/santiago-wills/">Santiago Wills</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/agua-comunidades-indigenas-campesinos-afrodescendientes-darien-vidas-acuaticas-museo-nacional-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130488</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/DSC9838.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La tenacidad del agua: comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes del Darién llevan sus vidas acuáticas al Museo Nacional de Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>En 2025 se frenó la pérdida de bosque tropical global, pero Brasil, Bolivia, Perú y Colombia concentran los puntos más críticos de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/en-2025-se-freno-la-perdida-de-bosque-tropical-global-pero-brasil-bolivia-peru-y-colombia-concentran-los-puntos-mas-criticos-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>En 2025 se logró frenar la pérdida de bosques tropicales en el mundo en un 36 %, respecto al año anterior. Sin embargo, pese a los diferentes esfuerzos,&nbsp;Brasil, Bolivia, Perú y Colombia se colocaron entre los 10 países con mayor pérdida de estos ecosistemas en el mundo, de acuerdo con datos del&nbsp;informe global del laboratorio [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>A nivel mundial se redujo la pérdida de los bosques tropicales en un 36 % durante 2025, sin embargo en América Latina cuatro países se mantienen en el registro de los 10 con mayor pérdida forestal del planeta, de acuerdo con el informe global del laboratorio GLAD y World Resources Institute.</em></li>



<li><em>Aunque Brasil, Colombia y Perú lograron reducir considerablemente la pérdida de bosques primarios en un año, aún enfrentan serias amenazas, principalmente por la expansión de actividades agropecuarias e incendios.</em></li>



<li><em>Bolivia se mantiene como un foco rojo en la región: en 2025 tuvo su segundo registro más alto de pérdida forestal y nuevamente fue el segundo país con mayor pérdida de bosques en el mundo.</em></li>



<li><em>De acuerdo con el informe, los incendios fueron responsables del 42 % de las 25.5 millones de hectáreas de pérdida forestal a nivel mundial en 2025, un factor que se intensifica con los efectos de la crisis climática.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En 2025 se logró frenar la pérdida de bosques tropicales en el mundo en un 36 %</strong>, respecto al año anterior. Sin embargo, pese a los diferentes esfuerzos,&nbsp;<strong>Brasil, Bolivia, Perú y Colombia se colocaron entre los 10 países con mayor pérdida de estos ecosistemas en el mundo</strong>, de acuerdo con datos del<a href="https://gfr.wri.org/es/node/105?apcid=0065b3e079b718a0aaf8d701&amp;utm_campaign=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_medium=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_source=PANTHEON_STRIPPED" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;informe global del laboratorio GLAD de la Universidad de Maryland, de Global Forest Watch y Global Nature Watch, del World Resources Institute (WRI).</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo perdió 4.3 millones de hectáreas de bosques tropicales primarios en 2025, lo que equivale a más de 11 campos de fútbol de bosques por minuto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Brasil se ubicó en el primer puesto mundial de países con mayor pérdida de bosques tropicales mientras que Bolivia volvió a ocupar el segundo lugar (al igual que en 2024). Perú es el quinto país con mayor pérdida y Colombia el octavo de la lista mundial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por un lado, el reporte identifica que parte de la reducción durante 2025 se debió a las medidas implementadas por Brasil, que redujo un 42 % la pérdida de bosques primarios. Sin embargo se mantiene como el país con mayor daño de selva tropical debido a las extensiones de sus bosques. También destaca Colombia, que redujo un 17 % la pérdida de bosques, así como Perú que logró una disminución de este indicador un 8 % entre 2024 y 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<strong><a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/04/reportaje-fotografico-invasiones-amenazan-areas-protegidas-bolivia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Reportaje fotográfico: invasiones amenazan las áreas protegidas de Bolivia</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el informe señala que&nbsp;<strong>la expansión de la frontera para obtener materias primas (especialmente la expansión agrícola) impulsó la pérdida de bosques en Latinoamérica.</strong>&nbsp;El segundo caso más crítico de la región y del mundo es Bolivia, donde la pérdida de bosques primarios tuvo su segundo nivel más alto durante 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La demanda de materias primas como ganado bovino, soja, aceite de palma, oro y otros minerales continuó impulsando la pérdida de bosques en algunos países, particularmente en partes de América Latina y el sudeste asiático”, destaca el informe global.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23054223/Hum-85.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270746" /><figcaption class="wp-element-caption">En los bosques tropicales ocurre el 94 % de la deforestación causada por el ser humano. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA)/Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El reporte destaca nuevamente a los incendios como impulsores importantes de la pérdida de cobertura arbórea en 2025</strong>&nbsp;al señalar que en los últimos tres años se quemaron más del doble de cobertura arbórea que hace dos décadas. Además, los efectos de la crisis climática alimentan incendios cada vez “más grandes y dañinos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a la reducción en la pérdida de los bosques tropicales —<strong>donde ocurre el 94 % de la deforestación causada por los seres humanos</strong>, según el informe—, los autores señalan desafíos comunes, como los incentivos económicos para transformar los bosques e ignorar los beneficios que estos proporcionan al mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/09/formula-reduccion-deforestacion-brasil-siglo-xxi-libro/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>&nbsp;La fórmula que redujo la deforestación en Brasil en el Siglo XXI | LIBRO</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271923"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044524/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-8.png" alt="Gráfico sobre los 10 países con mayor pérdida de bosque durante 2025 en el mundo" class="wp-image-271923" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025, unos pocos países concentraron la mayor parte de la pérdida de bosque primario tropical en términos de área, pero la distribución varía en cuanto al porcentaje. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Brasil y las políticas están frenando la pérdida de bosques</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El documento sostiene que hubo cambios en políticas públicas, mejor aplicación de la ley y acciones corporativas que ayudaron a reducir la pérdida de bosques tropicales en un año.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Brasil, hogar de la selva tropical más grande del mundo</strong>, destacó como ejemplo al registrar su nivel más bajo de pérdida no relacionada con incendios,&nbsp;<strong>un 41 % por debajo de lo reportado en 2024</strong>. De acuerdo con el informe, el país tuvo un menor porcentaje de pérdida que muchos otros países con un 0.5 % de reducción de su bosque primario, lo que coincide con el monitoreo oficial de Brasil, según los autores del estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se destacan políticas ambientales como el nuevo&nbsp;<strong>Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Deforestación en la Amazonía Legal, conocido como PPCDAm</strong>, un programa que coordina acciones en 19 agencias federales y que bajo el mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva se extendió a todos los biomas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263179"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/04033829/deforestacion-brasil_085.jpg" alt="" class="wp-image-263179" /><figcaption class="wp-element-caption">Campo de soja adyacente al bosque de transición amazónico. Foto: Rhett A. Butler</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado, señala el informe, se ve en grupos de ecosistemas de Brasil, como la Amazonía y el Pantanal que también redujeron su pérdida forestal, a excepción de la Caatinga, con un aumento del 9 %.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La aplicación de la ley también ha aumentado: el organismo ambiental federal de Brasil, IBAMA, incrementó los avisos de infracciones ambientales en 81 % y las multas en 63 % de 2023 a 2025, en comparación con 2020 a 2022”, precisa el estudio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271917"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044458/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-2-brasil.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en Brasil" class="wp-image-271917" /><figcaption class="wp-element-caption">Brasil redujo sustancialmente la pérdida de bosques primarios en 2025 y registró su nivel más bajo de pérdida no relacionada con incendios de bosques primarios. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>las actividades agropecuarias permanentes, especialmente por la soja y el ganado, se mantienen como el mayo motor de deforestación</strong>&nbsp;de bosques primarios en un 73 % entre 2002 y 2025, advierte el reporte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, advierte que algunos estados de la Amazonía han aprobado leyes para debilitar la protección ambiental a nivel estatal, lo que pone en riesgo los avances realizados. Un ejemplo es la eliminación de incentivos fiscales en Rondônia, Maranhão y Mato Grosso destinados a las empresas para no comprar soja en áreas deforestada en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-america-latina-violencia-mineria-ilegal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Desafíos ambientales de América Latina en 2026: violencia, minería ilegal y elecciones presidenciales marcan la agenda regional</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conocimiento indígena y comunitario clave en Colombia</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La disminución del 17 % en la pérdida forestal de Colombia en un año está<strong>&nbsp;vinculada a políticas y acuerdos gubernamentales que buscan limitar la tala ilegal</strong>, de acuerdo con el informe que destaca medidas como la regulación para concesiones forestales para comunidades rurales como una forma de conservación del bosque; el reconocimiento formal de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI) como formas de gobierno; así como la reciente legislación que exige la trazabilidad para el sector ganadero del país y evitar la comercialización de carne vinculada a la deforestación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, se trata de medidas que surgieron a finales de 2025. En el caso de la resolución en la que se permiten 30 actividades de bajo impacto dentro de las reservas forestales para facilitar servicios básicos a comunidades rurales,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">expertos consultados por<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong></a>&nbsp;han alertado que la falta de claridad sobre lo que significa “bajo impacto”, podrían expandir la frontera agropecuaria en zonas de alta importancia y sensibilidad ambiental.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263263"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06065325/deforestacion-en-colombia-2024-amazonia-bosques-8.jpeg" alt="Área deforestada en la Amazonía colombiana" class="wp-image-263263" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonía de Colombia la praderización, relacionada con el acaparamiento de tierras, es una de las principales causas de deforestación. Foto: cortesía Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para el caso de las ETI,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">especialistas han advertido que aún está pendiente avanzar en mecanismos</a>&nbsp;que definan rutas y garantías para que los gobiernos indígenas cuenten con las condiciones políticas, fiscales y administrativas para gestionar los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el país también enfrenta la expansión de las vías ilegales, incluso dentro de áreas protegidas y territorios indígenas.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;ha documentado que alrededor de las vías ha aumentado también la deforestación, la ganadería, los cultivos de uso ilícito y los peajes clandestinos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271918"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044500/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-3-colombia.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en Colonbia" class="wp-image-271918" /><figcaption class="wp-element-caption">La pérdida de bosque primario en Colombia se redujo en un 17 % entre 2024 y 2025. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La minería ilegal, el acaparamiento de tierras y el poder de los grupos armados también representan una amenaza en regiones de gran importancia ambiental, como la Amazonía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado también contrasta con el&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines/Bosques" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cuarto boletín trimestral de 2025</a>&nbsp;del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el cual señala que&nbsp;<strong>la deforestación aumentó un 6 % en la Amazonía colombiana durante 2025.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271191"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/07105052/Mineria-ilegal.jpg" alt="En Madre de Dios no se pueden otorgar nuevas concesiones desde 2011, pero se siguen recibiendo solicitudes para iniciar operaciones en terrenos devastados como el de la imagen. Foto: Elizabeth Salazar" class="wp-image-271191" /><figcaption class="wp-element-caption">En Madre de Dios, en la Amazonía peruana, no se pueden otorgar nuevas concesiones mineras desde 2011, pero se siguen recibiendo solicitudes para iniciar operaciones en terrenos devastados como el de la imagen. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien Perú también logró una baje del 8 % en la pérdida de bosques primarios de 2024 a 2025, se mantiene en la lista de los 10 principales países con mayor área de pérdida forestal, las cuales se asociaron a la expansión de actividades agropecuarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>En Perú, la pérdida se debió en gran medida a la expansión de cultivos como el cacao y la palma de aceite, así como a la minería.</strong>&nbsp;Por ejemplo, la minería de oro fue responsable del 33 % de la pérdida de bosques primarios de 2002 a 2025 en la región de Madre de Dios”, advierte el informe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mediante un análisis satelital,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/amazonia-peruana-concesiones-mineras-afectan-rios-comunidades-indigenas-madre-de-dios/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;ha dado a conocer la existencia de al menos 215 concesiones mineras aprobadas por Perú</a>, las cuales atraviesan cinco ríos de la región Madre de Dios y permanecen activas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258253"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/07163134/PORTADA-peru_221054-e1741366305818.jpg" alt="" class="wp-image-258253" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en el Pillcopata, en Cusco, Perú. Foto: Rhett A. Butler</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/05/bolivia-segundo-pais-mas-deforestado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Bolivia alcanzó récord de pérdida de bosque nativo: es el segundo país más deforestado a nivel mundial</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Bolivia, un foco rojo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Después de los incendios récord de 2024 que marcaron un récord para Bolivia en la pérdida de bosque nativo,&nbsp;<strong>en 2025 el país alcanzó su segundo registro más alto y nuevamente fue el segundo país con mayor pérdida en el mundo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe advierte que los incendios, “probablemente provocados por los seres humanos”, impulsaron gran parte de la pérdida de bosques primarios en 2025 en el país, pero señala que “gran parte de esta pérdida” incluye la detección retrasada de incendios que corresponden a finales de temporada de 2024, cuando Bolivia vivió un año de incendios sin precedentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Aunque las lluvias volvieron a los niveles normales en algunas partes del país en 2025, Bolivia deberá tomar medidas proactivas sobre la prevención y mitigación de incendios para evitar otros más catastróficos en el futuro, especialmente a medida que el cambio climático aumente la frecuencia y la intensidad de las condiciones secas y calurosas”, sostiene el reporte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271921"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044506/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-6.png" alt="Mapa sobre los focos de pérdida de bosque durante 2025 en Bolivia" class="wp-image-271921" /><figcaption class="wp-element-caption">Los nuevos focos de pérdida de bosques primarios en Bolivia muestran una continua expansión de la deforestación hacia el norte, reflejando incendios de gran escala en El Beni. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los focos rojos de la pérdida de bosque primario en Bolivia, apunta el documento, muestran un aumento de la deforestación hacia el departamento de Beni, al norte del país, con incendios de gran escala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el estudio indica que la pérdida de bosques primarios no relacionada con incendios fue la cuarta más alta registrada, principalmente por&nbsp;<strong>la expansión de la ganadería y los cultivos como la soja, el maíz y el sorgo</strong>. Esto, pese a la escasez de combustible que durante 2025 limitó el uso de maquinaria agropecuaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271919"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044502/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-4-bolivia.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en Bolivia" class="wp-image-271919" /><figcaption class="wp-element-caption">La pérdida de bosque primario en Bolivia durante 2025 fue la segunda más alta registrada en el país, tras un aumento sin precedentes en 2024. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay pocas indicaciones de que sea probable que Bolivia tome medidas para evitar una mayor invasión agropecuaria en los bosques del país”, lamenta el informe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien la deforestación y los incendios en 2025 no fueron tan devastadores como en 2024,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/balance-ambiental-bolivia-mineria-ilegal-deforestacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">siguen vigentes las normas que permiten desmontes.</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_251817"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/05/23162200/Las-sombras-se-extinguen-en-buena-parte-del-Chaco-cruceno-scaled-e1716481550269.jpeg" alt="" class="wp-image-251817" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en Santa Cruz, epicentro de la tala de bosque nativo para actividades productivas en Bolivia. Foto: cortesía Revista Nómadas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/incertidumbre-riesgo-latinoamerica-fenomeno-el-nino/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Medidas eficiente son posibles, pese a crisis climática</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores del informe destacan que las políticas públicas, la aplicación de la ley y los compromisos corporativos pueden mejorar los resultados forestales en poco tiempo, por lo que señalan la necesidad de sostener esfuerzos que han dado resultados en países como Brasil y Colombia si se quiere cumplir con el objetivo global de detener y revertir la pérdida de bosques para 20230.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el estudio,&nbsp;<strong>la deforestación en 2025 fue 70 % más alta que el nivel necesario para cumplir con ese objetivo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los niveles altos o crecientes de pérdida de bosques acercan los ecosistemas críticos a puntos de inflexión, umbrales más allá de los cuales los bosques no podrían recuperarse”, insiste el estudio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271922"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044508/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-7.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 y las proyecciones a 2030" class="wp-image-271922" /><figcaption class="wp-element-caption">La deforestación en 2025 fue un 70 % más alta que el nivel necesario para detener y revertir la pérdida de bosques para 2030. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También agrega retos para este año, como las condiciones que se esperan por&nbsp;<strong>la posible formación de un evento de El Niño en 2026, que pondrán a prueba a los países para prevenir y responder a incendios a gran escala.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los avances en políticas y finanzas probablemente darán forma a la trayectoria de la pérdida de bosques. En Brasil y Colombia las próximas elecciones desempeñarán un papel clave para determinar si se pueden sostener las recientes disminuciones en la pérdida de bosques”, precisa el documento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A todos estos factores, señala,&nbsp;<strong>se suma el aumento de las amenazas por el cambio climático</strong>&nbsp;que intensifica las sequías, el calor y las tormentas, y hacen más vulnerables a los bosques.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271920"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044504/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-5.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en regiones del mundo" class="wp-image-271920" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025 continuaron las tendencias observadas durante los últimos 25 años, con las actividades agropecuarias liderando la pérdida de cobertura arbórea tropical y los incendios impulsando la pérdida en las regiones templadas y boreales del norte. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el informe,&nbsp;<strong>los incendios fueron responsables del 42 % de las 25.5 millones de hectáreas de pérdida forestal a nivel mundial en 2025,</strong>&nbsp;un área mayor que la extensión del Reino Unido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lograr el objetivo global no será fácil a medida que los bosques se vuelven más vulnerables al cambio climático y a la creciente demanda de alimentos, combustible y materiales de la humanidad provenientes de los bosques y de las tierras en las que se encuentran”, matiza el estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> vista aérea de las zonas deforestadas en La Lindosa, Guaviare, Colombia, en el 2019. <strong>Foto:</strong> Jorge Contreras</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/perdida-bosque-tropical-2025-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 01 May 2026 20:28:50 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[En 2025 se frenó la pérdida de bosque tropical global, pero Brasil, Bolivia, Perú y Colombia concentran los puntos más críticos de Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Acuerdo de Escazú: la cuarta conferencia cierra con intensos debates sobre los defensores ambientales y acceso a la justicia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/acuerdo-de-escazu-la-cuarta-conferencia-cierra-con-intensos-debates-sobre-los-defensores-ambientales-y-acceso-a-la-justicia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nassau, la capital de Bahamas, fue este año la sede de la&nbsp;cuarta reunión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú.&nbsp;Durante cuatro días, entre el 21 y el 24 de abril, los representantes oficiales de 27 países de Latinoamérica y El Caribe —suscritos al acuerdo—&nbsp; estuvieron reunidos para debatir y aprobar diez decisiones [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La Cuarta Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú se realizó en Nassau, Bahamas, entre el 21 y 24 de abril.</em></li>



<li><em>Durante la cita se debatieron temas relevantes como acceso a la justicia, la elaboración de un registro de emisiones contaminantes y la situación de los defensores ambientales.</em></li>



<li><em>El pedido para precisar de forma explícita la incorporación de pueblos indígenas y comunidades locales en el grupo ad hoc sobre acceso a la justicia quedó fuera de las decisiones.</em></li>



<li><em>A pesar de los intensos debates, especialistas entrevistados por Mongabay Latam destacaron la participación del público en las sesiones.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Nassau, la capital de Bahamas, fue este año la sede de la&nbsp;<strong>cuarta reunión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú.</strong>&nbsp;Durante cuatro días, entre el 21 y el 24 de abril, los representantes oficiales de 27 países de Latinoamérica y El Caribe —suscritos al acuerdo—&nbsp; estuvieron reunidos para debatir y aprobar diez decisiones que involucran temas como acceso a la justicia, contaminación, la transversalización de género en las decisiones, defensores ambientales, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Acuerdo de Escazú es un&nbsp; tratado regional sobre el<strong>&nbsp;acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia</strong>&nbsp;en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe. De los 27 países que han firmado el acuerdo, 19 de ellos han ratificado su adhesión. El último en sumarse ha sido Trinidad y Tobago.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269215"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044848/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-4.jpg" alt="Conversatorio sobre la transversalización de la perspectiva de género en la implementación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269215" /><figcaption class="wp-element-caption">La violencia contra personas defensoras del territorio es el mayor pendiente de la aplicación del Acuerdo de Escazú en toda Latinoamérica. Foto: CEPAL.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“En un mundo donde se cuestiona el multilateralismo, en el que la institucionalidad y los derechos son puestos en duda, con esta reunión reafirmamos nuestra voluntad de marchar unidos, de asegurar derechos y lograr que nadie quede atrás”, dijo durante la sesión de apertura Óscar Caputi, Subsecretario de Ambiente de Uruguay, país que ejerce la Presidencia de la Conferencia de las Partes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En conversación con Mongabay Latam, representantes de la sociedad civil que asistieron a la conferencia en Bahamas destacaron como los temas más importantes los debates sobre&nbsp;<strong>defensores ambientales y justicia ambiental, la decisión de elaborar un registro de emisiones contaminantes</strong>&nbsp;y la aprobación&nbsp; de la metodología para la presentación de informes de los países en las conferencias de las partes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la reunión también se eligió a la siguiente Mesa Directiva que estará presidida por el país caribeño San Cristóbal y Nieves e integrado en las vicepresidencias por Bahamas, Belice, Colombia y Panamá. La siguiente cita será en 2028.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los acuerdos sobre justicia ambiental</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta COP se da en un escenario de crisis del derecho internacional, pero también es un escenario de oportunidad. En ese contexto se está poniendo sobre la mesa la protección de las personas defensoras del ambiente, se está sacando ese elefante debajo de la mesa que no se ha resuelto en nuestra región. Este es el punto más sensible en esta COP”, señala Vanessa Torres, subdirectora de la Asociación Ambiente y Sociedad de Colombia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271808"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/25082310/foto_general_sala_inauguracion_cop4escazu.jpeg" alt="" class="wp-image-271808" /><figcaption class="wp-element-caption">Inauguración de la cuarta reunión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú. Foto: CEPAL.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Torres menciona que un tema que ha quedado fuera de las decisiones ha sido el pedido para precisar de forma explícita la incorporación de pueblos indígenas y comunidades locales en el grupo ad hoc sobre acceso a la justicia. En ese sentido, menciona que se “vivió un momento intenso” en estas discusiones y que pese a la insistencia no se llegó a un consenso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Los pueblos indígenas seguimos siendo excluidos.</strong>&nbsp;Es un acto muy discriminatorio”, cuestiona el líder indígena peruano Jamer Manihuari, vicecoordinador de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica) y miembro de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio (Aladti)&nbsp; ante la decisión de no aprobar el pedido para precisar de forma explícita la incorporación de pueblos indígenas y comunidades locales en el grupo&nbsp;<em>ad hoc</em>&nbsp;sobre acceso a la justicia</p>



<p class="wp-block-paragraph">Manihuari comenta que desde la sociedad civil “se construyó una propuesta para la incorporación de los pueblos indígenas”, sin embargo, “en el debate&nbsp; para alcanzar la decisión de incorporación, pocos países respaldaron la propuesta”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay una gran exclusión de los pueblos indígenas. Nosotros no podemos ser un actor más en la sociedad y en el público, porque tenemos un sistema de gobernanza propio y una forma de ver las cosas territorialmente. No están tomando en cuenta que somos los que sufrimos las amenazas de manera continua en el territorio. Entonces, ¿qué acceso a la justicia nos garantizan? Hablan de pueblos indígenas sin la participación de los pueblos indígenas”, cuestiona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269213"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044838/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-2.jpeg" alt="Protestas para exigir la ratificación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269213" /><figcaption class="wp-element-caption">Autoridades de Colombia propusieron un borrador con 23 acciones prioritarias para implementar el tratado. Foto: Susana Muhamad.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Joaquín Salinas, coordinador de documentación y acompañamiento de la Fundación Escazú Ahora en Chile, también mostró su preocupación por la falta de acuerdo ante este pedido de incorporación de los pueblos y comunidades indígenas en el grupo de acceso a la justicia. “Los estados no llegaron a un acuerdo. Es una situación preocupante. Distintos pueblos y comunidades indígenas de Latinoamérica han empezado a pronunciarse”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el documento aprobado sobre&nbsp;<a href="https://acuerdodeescazu.cepal.org/cop4/sites/acuerdodeescazucop4/files/2600008s_cop-ez.4_pdc-9.pdf">acceso a la justicia en asuntos ambientales</a>&nbsp;se exhorta a los países a avanzar en la implementación mediante “la adopción de medidas para reducir o eliminar barreras en el ejercicio del derecho de acceso a la justicia y la atención a las necesidades de las personas o grupos en situación de vulnerabilidad”. También se invita a juristas, universidades y asociaciones de abogados a unirse en esta causa, además que se definió la creación del grupo de trabajo&nbsp; ad hoc sobre el tema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, Salinas mencionó otros temas relevantes en los que se lograron avances, uno de ellos es la<strong>&nbsp;transversalización de género en las decisiones.</strong>&nbsp;“Es un paso relevante que se viene discutiendo desde la COP 2 del Acuerdo de Escazú, que se realizó en Argentina, que permite transversalizar la materia de género en todos los procesos de implementación del Acuerdo de Escazú a nivel regional y también a nivel de cada uno de los países”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro tema relevante ha sido el establecimiento de los registros de emisiones y&nbsp; transferencia de contaminantes. En el&nbsp;<a href="https://acuerdodeescazu.cepal.org/cop4/sites/acuerdodeescazucop4/files/2600008s_cop-ez.4_pdc-8.pdf">documento oficial</a>&nbsp;se destaca la elaboración del informe Registros de emisiones y transferencia de contaminantes en América Latina y el Caribe: estado actual, buenas prácticas y recomendaciones. También se precisa que quedó establecido&nbsp; un grupo técnico de expertos que deberá elaborar una propuesta de lineamientos regionales para el desarrollo y el fortalecimiento de los registros de emisiones y transferencia de contaminantes en los países, tomando en cuenta elementos comunes, estándares técnicos, mecanismos de asistencia técnica y criterios adaptables a diversos contextos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271809"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/25083503/COP-Acuerdo-de-Escazu-Iris-Olivera-DAR-scaled.jpg" alt="Delegaciones de pueblos indígenas y comunidades locales que participaron en la conferencia. Foto: Iris Olivera (DAR)." class="wp-image-271809" /><figcaption class="wp-element-caption">Delegaciones de pueblos indígenas y comunidades locales que participaron en la conferencia. Foto: Iris Olivera&nbsp;<em>/</em>&nbsp;DAR.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Se trata de un primer paso hacia la generación de datos que brinden mayor transparencia y permitan tomar decisiones informadas. Grupos de expertos continuarán trabajando para el alineamiento regional del registro de emisiones de cara a la COP5 a celebrarse en 2028”, señala Cristian Fernández, abogado y coordinador del área de Legales de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), de Argentina. Fernández agrega que países como Argentina, Brasil, Belice, Jamaica, Uruguay, Perú y Costa Rica tienen actualmente estos registros en una fase inicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/defensores-indigenas-impulsan-autoproteccion-exigen-mas-participacion-acuerdo-escazu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El debate sobre defensores ambientales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un tema central el último día de la conferencia fue el debate sobre defensores ambientales. Durante la sesión, Joara Marchezini, representante electa del público, señaló que se está elaborando un informe con “las voces reales” para contribuir con el diagnóstico regional sobre la situación de los defensores ambientales. “Es difícil recopilar información de algunos países de la región por seguridad, porque cuando se hacen denuncias hay represalias”, comentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su intervención, Marchezin también mencionó que han recibido información de 15 países de Latinoamérica y el Caribe sobre la<strong>&nbsp;violencia física, asesinatos, criminalización, desplazamientos forzados de los que son víctimas los defensores ambientales.</strong>&nbsp;Además, se refirió a la estigmatización que sufren las personas defensoras y al aumento significativo de los ataques online y las agresiones en los eventos públicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271810"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/25083511/COP-Acuerdo-de-Escazu-Iris-Olivera-DAR-2-scaled.jpg" alt="La participación del público es importante en las conferencias del Acuerdo de Escazú. Foto: Iris Olivera (DAR)" class="wp-image-271810" /><figcaption class="wp-element-caption">La participación del público es importante en las conferencias del Acuerdo de Escazú. Foto: Iris Olivera&nbsp;<em>/</em>&nbsp;DAR.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la cita, desde la oficina del alto comisionado para los derechos humanos de las Naciones Unidas expresaron su preocupación por los problemas crecientes que enfrentan los defensores ambientales debido a las “leyes o medidas vinculadas al orden público y la seguridad” que ejercen presión sobre ellos. También se mencionó que muchos defensores se ven obligados a abandonar sus territorios y países ante las crecientes amenazas y lamentó que actualmente esté ocurriendo “una crisis de financiamiento para la sociedad civil en el tema de seguridad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La participación del público —que cuenta con representantes elegidos— es abierta en las conferencias de las partes del Acuerdo de Escazú, quienes pueden asistir y proponer temas de debate en las reuniones oficiales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Queda un arduo trabajo en el avance del Plan de implementación de defensores, que fue un tema de trabajo de esta COP desde la primera sesión”, destacó Irene Murillo, representante elegida del público para esta cuarta conferencia. En ese sentido, aseguró que la elaboración de este plan es urgente y “su ejecución es fundamental porque la violencia contra las personas defensoras no cesa”. Murillo agregó que los representantes electos del público presentarán un reporte sobre este tema a principios de 2027.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante la cumbre otro de los asuntos centrales fue conocer cómo los países están avanzando en la implementación de sus hojas de&nbsp;<strong>ruta para cumplir con el Acuerdo de Escazú.</strong>&nbsp;En ese sentido, Vanessa Torres, de Colombia, destaca como un buen avance la aprobación de la metodología para la presentación de la hoja de ruta de los países.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270821"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172710/FOTO-1-ALADTI-scaled.jpg" alt="Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú" class="wp-image-270821" /><figcaption class="wp-element-caption">Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú. Foto: cortesía Aladti /DAR</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Torres comentó que su país es el más peligroso para la defensa del ambiente, con innumerables conflictos socioambientales, pero destaca que “desde el gobierno actual se plantea un escenario de voluntad política que se materializó con la ratificación del Acuerdo de Escazú y con la consolidación de una hoja de ruta y un sistema de gobernanza a nivel nacional”, señala sobre la participación de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La subdirectora de la Asociación Ambiente y Sociedad también destacó que la participación de la sociedad civil, de las organizaciones indígenas y de afrodescendientes, aunque menor que en versiones anteriores, ha sido muy importante y “ha fortalecido los temas técnicos respecto al Acuerdo de Escazú”. Torres resaltó que a través de la participación del público “se plantean soluciones de manera directa y rápida, porque estamos en el espacio de negociación, de esta forma se evita que sean negociaciones a puerta cerrada que nadie conoce”. También comentó que hay países que llegan con tensiones y denuncias de vulneración de derechos humanos, como ha sido este año el caso de Ecuador “con la denuncia sobre el proceso del [Parque Nacional] Yasuní y las demandas que han presentado contra el Estado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cristian Fernández, de FARN , señaló que la decisión con relación a las emisiones, en el caso de Argentina, guarda una estrecha relación con la industria hidrocarburífera. “Esta recopilación constituye la línea de base para diseñar políticas públicas orientadas a la reducción de emisiones y establecer límites máximos a las emisiones de gases de efecto invernadero como el metano. También resulta de utilidad para monitorear la calidad del aire y del agua en zonas en las que la extracción de hidrocarburos produce altos impactos ambientales y daños en la salud de las personas”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fernández también dijo que “en tiempos de líderes regionales y globales que niegan el cambio climático y crisis del multilateralismo y la cooperación internacional, espacios como la COP de Escazú resultan fundamentales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/26000726/defensores-colombia-asesinatos-derechos-humanos-informe-2.jpg" alt="Colombia: ONU verifica 972 asesinatos de defensores de derechos humanos desde el acuerdo de paz" class="wp-image-262020" /><figcaption class="wp-element-caption">La organización Somos Defensores, de Colombia, registró 128 agresiones contra 120 personas defensoras de derechos humanos en los primeros tres meses de 2025. Foto: Defensoría del Pueblo y la Naturaleza</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Iris Olivera, coordinadora del Programa Sostenibilidad de la organización Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), en Perú, destaca la participación del público en la conferencia. “Valoramos el esfuerzo de haber recibido recomendaciones del público, tanto antes como durante la COP, que llega con muchas expectativas y tiene preocupaciones respecto a los problemas ambientales y sociales que enfrentan en sus territorios”, en ese sentido, “destaca la participación de los pueblos indígenas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Olivera también menciona que desde la sociedad civil se ha planteado la necesidad de lograr una articulación del enfoque del Acuerdo de Escazú con otros acuerdos y compromisos ambientales y climáticos a nivel global.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;la Cuarta Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú se realizó en Nassau, Bahamas.&nbsp;&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;CEPAL.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-cuarta-conferencia-intensos-debates-defensores-ambientales-acceso-justicia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128466</guid>
        <pubDate>Tue, 28 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información &amp;#124; Informe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/los-pendientes-con-el-acuerdo-de-escazu-en-colombia-proteccion-a-defensores-impunidad-y-acceso-a-la-informacion-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>El camino para darle vida al&nbsp;Acuerdo de Escazú en Colombia&nbsp;está trazado: hay leyes y herramientas sólidas para implementar este gran tratado regional sobre información, participación y justicia ambiental. Sin embargo,&nbsp;aún existe una gran brecha que no permite que estos avances se traduzcan en los territorios. Así lo indica un reciente informe elaborado por las organizaciones&nbsp;Asociación [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un informe de organizaciones civiles evalúa la implementación del Acuerdo de Escazú en el país en cuanto a acceso a la información, participación pública, justicia ambiental y situación de personas defensoras.</em></li>



<li><em>Si bien hay avances en normas, leyes e instrumentos, el documento advierte fallas y limitaciones para aterrizar el acuerdo en los territorios.</em></li>



<li><em>Colombia vive un repunte de la violencia contra personas defensoras del territorio, lo que dificulta aún más implementar el acuerdo a nivel nacional.</em></li>



<li><em>Previo al inicio de la COP4 de Escazú, los autores del informe le cuentan a Mongabay Latam cuáles son los principales retos para poner en marcha el tratado en Colombia.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El camino para darle vida al<strong>&nbsp;Acuerdo de Escazú en Colombia</strong>&nbsp;está trazado: hay leyes y herramientas sólidas para implementar este gran tratado regional sobre información, participación y justicia ambiental. Sin embargo,&nbsp;<strong>aún existe una gran brecha que no permite que estos avances se traduzcan en los territorios.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así lo indica un reciente informe elaborado por las organizaciones&nbsp;<strong>Asociación Ambiente y Sociedad, Dejusticia, World Wide Fund for Nature (WWF) Colombia y la Universidad del Rosario</strong>, quienes evaluaron la implementación del acuerdo a nivel nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La publicación del informe coincide con el inicio de la&nbsp;<strong><a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/04/comienza-cop4-escazu-latinoamerica-defensores-ambientales-contaminacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cuarta reunión de la Conferencia de las Partes (COP4) sobre el Acuerdo de Escazú</a>,</strong>&nbsp;espacio donde se dará seguimiento a decisiones del tratado, como la participación pública en decisiones ambientales o el plan de acción para defensores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el informe identificó avances formales en la implementación del Acuerdo de Escazú, también detectó limitaciones y desafíos, como la falta de acceso a información sobre decisiones ambientales, la violencia contra personas defensoras del territorio y la impunidad en este tipo de delitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Varios autores del documento le cuentan a Mongabay Latam los hallazgos y desafíos que enfrenta Colombia para que el Acuerdo de Escazú pase de ser un instrumento técnico a&nbsp;<strong>una política pública que avance en la acción climática y fortalezca la democracia ambiental.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/violencia-contra-defensores-colombia-derechos-humanos-2025-informe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia, 2025 fue el año más violento para defensores desde la asunción de Gustavo Petro | INFORME</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/26000726/defensores-colombia-asesinatos-derechos-humanos-informe-2.jpg" alt="Colombia: ONU verifica 972 asesinatos de defensores de derechos humanos desde el acuerdo de paz" class="wp-image-262020" /><figcaption class="wp-element-caption">La organización Somos Defensores, de Colombia, registró 128 agresiones contra 120 personas defensoras de derechos humanos en los primeros tres meses de 2025. Foto: Defensoría del Pueblo y la Naturaleza</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Violencia contra defensores e impunidad ambiental</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras las autoridades de Colombia han adoptado medidas para implementar el Acuerdo de Escazú, como la propuesta de una hoja de ruta y una consulta pública para darle vida al tratado, el país al mismo tiempo vive un repunte de&nbsp;<strong>violencia contra personas defensoras de derechos humanos, especialmente líderes que protegen el territorio y el ambiente.</strong>&nbsp;El 2025 fue el año más violento para este sector en Colombia, desde que asumió Gustavo Petro como presidente, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://somosdefensores.org/informe-anual-2025-i-promesas-rotas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">organización Somos Defensores.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe sobre el Acuerdo de Escazú señala que&nbsp;<strong>hay limitaciones en los mecanismos actuales de protección</strong>,&nbsp;<strong>los cuales suelen ser “reactivos e individualizados, sin abordar las causas estructurales del riesgo</strong>&nbsp;ni las dinámicas territoriales”. Sin embargo, los autores de la investigación señalan que desde antes de adoptar el Acuerdo de Escazú, las instituciones de Colombia ya enfrentaban dificultades para prevenir esta violencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Previo a la ratificación del Acuerdo de Escazú ya existía una brecha enorme en la protección y prevención de violencias a personas defensoras del ambiente, debido a la ausencia de armonía institucional materializada, por ejemplo, en la ineficiencia de la&nbsp;<strong>Mesa Nacional de Garantías o la necesaria reestructuración de la Unidad Nacional de Protección (UNP)</strong>”, explica Vanessa Torres, subdirectora de la Asociación Ambiente y Sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe señala que aunque hay mecanismos que permiten identificar riesgos, como el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo, también<strong>&nbsp;hay fallas en la articulación de instituciones responsables, falta de presupuesto</strong>&nbsp;y de medidas que aborden las causas estructurales de los conflictos socioambientales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Uno de los principales desafíos radica en transitar hacia modelos de protección que integren enfoques colectivos, reconozcan las formas propias de autoprotección territorial y aborden las causas estructurales de la conflictividad socioambiental”, destaca la investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Torres, esos desafíos también implican&nbsp;<strong>sensibilizar a funcionarios que acompañan los procesos de protección a nivel nacional sobre lo que implica ser una persona defensora</strong>, y reestructurar entidades responsables de protección con enfoque en los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La materialización de un enfoque diferencial en las medidas de protección debe ser construido de la mano con quienes están en primera línea de defensa.&nbsp;<strong>También es importante el enfoque de género en la política pública, las mujeres defensoras enfrentan cargas adicionales a partir de su rol de cuidado y liderazgo</strong>”, dice la especialista en derecho ambiental a Mongabay Latam.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia abre consulta pública para implementar el Acuerdo de Escazú: qué funciona y qué no en otros países de Latinoamérica</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263013"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/07/30025801/jerico-mineria-campesinos-colombia-7.jpeg" alt="Mural de defensores del territorio en Jericó" class="wp-image-263013" /><figcaption class="wp-element-caption">Los 11 campesinos de Jericó enfrentan un proceso judicial por evitar actividades mineras en dos predios del municipio. Foto: cortesía Lina María Velásquez.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a la justicia ambiental, el informe señala que Colombia cuenta con herramientas importantes, como la acción de tutela o la acción popular para la defensa de derechos colectivos, pero que&nbsp;<strong>persisten las</strong>&nbsp;<strong>barreras en los procesos judiciales, costos, duración de los procedimientos y falta de especialización de los jueces en temas ambientales</strong>&nbsp;que dificultan el acceso a la justicia, especialmente para comunidades más vulnerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A pesar de contar con un marco normativo robusto y con más de 100 instrumentos de protección,&nbsp;<strong>los esfuerzos estatales han resultado insuficientes debido a la fragmentación institucional y a niveles críticos de impunidad</strong>, donde el sistema judicial ha mostrado limitaciones para desmantelar las redes criminales y sancionar a los autores intelectuales”, destaca la investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El documento resalta que&nbsp;<strong>sólo una proporción limitada de los casos de violencia contra defensores obtiene una sentencia</strong>, con aún menores casos donde se determina y sanciona a los autores intelectuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta situación limita la posibilidad de desmantelar las estructuras criminales y económicas que subyacen a la violencia contra las personas defensoras. De igual forma,&nbsp;<strong>se evidencia un rezago significativo en la investigación de delitos no letales, como amenazas</strong>&nbsp;y violencias basadas en género, con altos niveles de estancamiento en etapas preliminares”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Mauricio Madrigal Pérez, especialista de Incidencia Política en WWF Colombia y coautor del informe, el enfoque de las normas ambientales debe concentrarse hacia las personas defensoras y sus contextos para generar mecanismos que permitan acceder a la justicia ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las normatividades y políticas ambientales son esencialmente tecnocráticas y buscan una mirada administrativa del derecho más que una mirada de derechos humanos y de justicia.&nbsp;<strong>Hoy más que nunca, las crisis ambientales son un asunto de derechos humanos y de justicia</strong>&nbsp;porque están en juego las condiciones básicas que hacen posible la vida”, explica a Mongabay Latam.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, afirma que&nbsp;<strong>la implementación del Acuerdo de Escazú a nivel territorial permite construir opciones de prevención de la violencia</strong>. Como ejemplo, destaca la red de guardianas del agua en municipios de Putumayo, donde hay procesos de formación en la defensa del territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Creamos una escuela intercultural de justicia ambiental y género, fundamentada en el Acuerdo de Escazú y en la forma como estas mujeres ven el acuerdo y lo amplifican. Son ejercicios potentes de reivindicación, de resistencia y de propuestas para una prevención y un manejo alternativo de los conflictos, para una mayor democracia ambiental y en definitiva una mayor justicia”, expone.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/defensores-indigenas-impulsan-autoproteccion-exigen-mas-participacion-acuerdo-escazu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_242918"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/30165328/WhatsApp-Image-2023-05-30-at-11.52.53-AM.jpeg" alt="Minga de mujeres indígenas de la etnia Inga" class="wp-image-242918" /><figcaption class="wp-element-caption">Las mujeres de la etnia Inga, en el Putumayo, se reunieron para buscar opciones de producción sostenible. Foto: Visión Amazonía.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Información ambiental limitada</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El informe identifica avances en normas y leyes para acceder a información ambiental, uno de los pilares del Acuerdo de Escazú. Sin embargo, también halló&nbsp;<strong>una negativa a entregar información, respuestas desiguales de instituciones responsables y falta de claridad para entregarla de forma accesible</strong>&nbsp;a poblaciones vulnerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vanessa Torres, subdirectora de la Asociación Ambiente y Sociedad, señala que esto se refleja, por ejemplo, con la Ley de Transparencia y del Derecho de Acceso a la Información Pública Nacional (<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=56882" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ley 1712 de 2014</a>) que, pese a ser una ley completa, es limitada al solicitar información por no contar con disposiciones específicas para la información ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Al no tenerse claridad sobre el manejo de la información en materia ambiental, esta es generalmente limitada hacia la ciudadanía, adicionalmente&nbsp;<strong>no se cuenta con un enfoque diferencial que elimine barreras de idioma, costos y presencialidad hacia pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos</strong>”, explica Torres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras analizar la respuesta a solicitudes de información hechas a entidades de orden nacional, organismos de control, autoridades judiciales, autoridades ambientales y entidades territoriales,&nbsp;<strong>el informe advierte que no hay justificación o criterios para denegar la información solicitada</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este patrón, indica el documento, genera que haya respuestas que no estén sometidas a la norma o a un criterio, lo que puede alargar el proceso para obtener información.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/balance-ambiental-latinoamerica-violencia-defensores-megaproyectos-extractivos-cambio-climatico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Defensa del territorio a juicio: la lucha de 11 campesinos en Colombia contra la minería escala el conflicto en Jericó</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269213"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044838/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-2.jpeg" alt="Protestas para exigir la ratificación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269213" /><figcaption class="wp-element-caption">Autoridades de Colombia propusieron un borrador con 23 acciones prioritarias para implementar el tratado. Foto: Susana Muhamad</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Baja participación pública en decisiones ambientales</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La investigación también detecta limitaciones en los mecanismos que permiten la participación pública para la toma de decisiones ambientales</strong>, pues aunque existen espacios, suelen operar con acceso limitado y con baja capacidad de incidir en las decisiones finales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>La participación tiende a concentrarse en etapas tardías y enfrenta barreras para comunidades en situación de vulnerabilidad</strong>, lo que limita el cumplimiento de los estándares de participación temprana, informada e inclusiva establecidos por el Acuerdo de Escazú”, se menciona en el documento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Madrigal propone establecer cinco estándares mínimos para cumplir las obligaciones del Acuerdo de Escazú:&nbsp;<strong>la existencia de mecanismos, como audiencias públicas; información mínima sobre la decisión ambiental; garantizar la participación oportuna y previa; dar espacios de deliberación, y adecuar la información a los contextos locales y territoriales</strong>. Esto no solo en Colombia sino para cada país que ratificó el tratado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Una obligación de derechos humanos que no tenga un estándar es el gran problema que tenemos nosotros</strong>. Nunca va a ser ni medible ni verificable, y su incumplimiento va a estar marcado por una subjetividad que le quita legitimidad al propio acuerdo y a las propias acciones territoriales”, comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269215"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044848/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-4.jpg" alt="Conversatorio sobre la transversalización de la perspectiva de género en la implementación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269215" /><figcaption class="wp-element-caption">La violencia contra personas defensoras del territorio es el mayor pendiente de la aplicación del Acuerdo de Escazú en toda Latinoamérica. Foto: CEPAL</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>COP4 de Escazú, una nueva oportunidad</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Previo al arranque de la COP4, que se realizará del 21 al 24 de abril en Nassau, capital de Bahamas, los autores del estudio señalan que será un espacio clave para generar<strong>&nbsp;mecanismos de evaluación sobre cómo los países están implementando el tratado.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Madrigal señala que&nbsp;<strong>las expectativas en este encuentro estarán en darle mayor peso a las personas defensoras ambientales y a que la cooperación se traduzca en financiamiento</strong>&nbsp;para su protección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si este es un convenio con un anclaje en la cooperación, hay que empezar a hablar de un fondo que financie este instrumento, para que le dé vida real a nivel internacional”, advierte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, Torres comenta que&nbsp;<strong>esa cooperación también deberá traducirse en fortalecer judicialmente a las personas defensoras</strong>&nbsp;en los países que han ratificado el acuerdo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Se discutirán avances significativos del tratado. Por ejemplo, la creación de un grupo de trabajo sobre justicia ambiental, lo cual impulsará dinámicas de cooperación entre Estados para fortalecer el Poder Judicial en favor de las personas defensoras. Esperamos que este grupo cuente con la participación del público para garantizar su funcionamiento”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Colombia ha iniciado una hoja de ruta para la implementación del Acuerdo de Escazú, sin embargo organizaciones civiles alertan limitaciones. <strong>Foto:</strong> Ministerio de Ambiente de Colombia</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 21 Apr 2026 17:50:19 +0000</pubDate>
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