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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 24 May 2026 20:20:35 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de la+desaparicion+de+apellidos | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Las élites políticas se unen contra Petro para anular a la izquierda</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/las-elites-politicas-se-unen-contra-petro-para-anular-a-la-izquierda/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia la palabra democracia, tan manoseada ella, se usa como escudo, casi un chiste, en la rebatiña por el poder. Mientras tanto, pierden los ciudadanos y las reformas se embolatan.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-22938879118beac4fc37a45d5ac0d1ac wp-block-paragraph"><strong><em>“Debe haber otra vida. No es posible que todo sea esta misma mierda”: </em>Antonio Caballero, escritor y periodista bogotano, en su novela <em>Sin remedio</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia es un país que delira. Y delira con delirios de pequeñez, no de grandeza, creando sus propias narrativas y creyéndoselas. La pequeñez de una clase política que antepone los privilegios de unos pocos —eso que llaman establecimiento, aunque en inglés suena más bonito: <em>establishment</em>—sobre las grandes reformas sociales que mueren ahogadas entre palabras vanas y ociosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una frase para los anaqueles de nuestra historia vergonzosa: <strong>“No se puede acudir al pueblo sin el permiso del Senado, y el Senado no lo dio”.</strong> Que lo haya dicho el propio presidente de esa Corporación, el político conservador Efraín Cepeda, sólo significa una cosa: que en Colombia sí hay una dictadura y esa dictadura se ejerce hoy desde el Congreso de la República: allá se ordena lo que los ciudadanos pueden o no pueden hacer. ¡Publíquese y cúmplase!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es Colombia: un país sin remedio, atascado adrede en discusiones y en frases grandilocuentes que rellenan espacios en los periódicos y los noticieros para justificar su existencia, una nación que nunca va para ningún lado porque el ideal de progreso está borrado de la psique colectiva, que se conforma con el presente inmediato: hoy, esta hora, este minuto, antes del <em>reality </em>o del partido de la Selección. Mañana Dios verá. O proveerá. Y como dejamos todo en manos de la <em>Divina providencia</em>, hasta las reformas sociales van muriendo sin haber nacido, o nacen defectuosas, porque Dios tampoco tiene afán, menos desde que lo sacaron a empellones de la Constitución cuando se declaró a Colombia como un Estado laico. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Una nación no planeada ni deseada”, que así la describió el historiador Enrique Serrano. Una sociedad que, tras dos siglos de vida republicana, sigue en &#8220;obra negra&#8221;, porque nada hemos aprendido tan bien como a embolatar las transformaciones que la casa necesita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De una amena conversación con un amigo escritor concluí que los ricos se repelen entre sí, pero, al final del día, se toleran y se buscan cuando se trata de defender intereses comunes. Lo mismo puede decirse de las élites políticas de Colombia, que entienden perfectamente que defender la democracia es defender primeramente a los ricos y su nivel de ingreso y, lo que queda, si queda, que nunca queda, es para los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para que quede alguito en bolsillos distintos a los mismos se necesitan las reformas sociales. Pero en Colombia defender la democracia significa otra cosa. Significa diseñar una reforma laboral que no afecte a los que más tienen. En su libro <em>¿Por qué fracasa Colombia?, </em>Serrano lo define así: <strong>“…hagamos lo que es necesario, pero no mucho más, planeemos lo que nos resuelva nuestras necesidades a corto plazo, pero todavía no lo del largo plazo. Respetemos a los que están en el <em>curubito. (…) </em>sufrir por anticipado enormes privaciones como resultado de lo que podrá ser dentro de 30 o 50 años no vale la pena”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y como todo queda en <em>ahí vemos</em>, estos políticos se mueren dejándonos como única herencia a sus hijos, nietos o sobrinos para asegurar sus legados y privilegios. Por tal razón, la palabra cambio no les interesa, no figura en sus conversaciones de alto turmequé. Los une el mismo cordón umbilical: el delirio compartido de creer que siempre hay alguien queriendo quitarles lo que les pertenece desde siempre (en muchísimos casos por herencia, sin mayor esfuerzo, no siempre producto de una vida de sacrificios). &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-07d048d83c1ddd73f13205309aa4f236 wp-block-paragraph"><strong><em>“… las hijas de la oligarquía, como usted, tienden a ser más bonitas porque trabajan menos y se alimentan mejor”: </em>Antonio Caballero en su novela <em>Sin remedio</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No más repasemos qué apellidos figuran en el sonajero presidencial o se mantienen vigentes en la escena política: Uribe Turbay (Miguel), nieto de Julio César; Valencia (Paloma), nieta de Guillermo León; Vargas Lleras (Germán), nieto de Carlos Lleras y primo segundo de Alberto Lleras; Gómez Martínez (Enrique), sobrino de Álvaro Gómez, que era hijo de Laureano Gómez; Santos Juan Manuel, sobrino del doctor Eduardo; Pastrana (Andrés), hijo de Misael, y así sucesivamente, para no aburrirlos con las genealogías criollas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para ser parte de las élites es preciso contar con <em>capital relacional</em>. (…) Si los colegios y universidades donde van los hijos de las élites no reciben a quienes carecen de conexiones, entonces el poder se mantendrá en las mismas familias. Esto ha pasado en Colombia durante siglos”, señala Eduardo Lora en <em>Los colombianos somos así</em>. Es decir, el capital relacional es apenas la disculpa para salvaguardar los pesos del capital real, y las élites garantizan a perpetuidad la solvencia de sus apellidos casándose entre ellos, ya sin necesidad de la odiosa dote, porque para eso están hoy las capitulaciones o acuerdos prenupciales. Un rico es rico porque no deja nada al azar. Los asuntos de linaje no son una preocupación para los pobres.&nbsp;Un pobre se conforma con llenar el <em>buche</em>, no la alcancía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sé si eso explique el hecho de que el expresidente Juan Manuel Santos, agazapado,<em> le venda el alma al diablo </em>(léase, Álvaro Uribe, su más íntimo enemigo, aquel al que desobedeció luego de darle la bendición presidencial), al proponerle esta semana unirse para “defender la democracia”, como si fueran los <em>Superamigos</em>. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En este pulso político pierden los ciudadanos porque las reformas sociales pasaron a un segundo plano. </strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Se está poniendo en evidencia el expresidente Nobel, pues defender la democracia significa, ni más ni menos, que apostar por un candidato propio. Creo que más temprano que tarde sabremos si Santos se la jugará por una ficha de la centro-derecha, que podría ser la señora Claudia López, o una de la derecha propiamente dicha, que podría ser su ex pupilo Germán Vargas Lleras, lo que suena más lógico por aquello de la solidaridad de casta: honrar los apellidos con pedigrí, devolverles el poder a los cachacos con alcurnia y, en últimas, quitarle la posibilidad a Petro de inclinar la balanza hacia la izquierda o hacia la centro-izquierda. <a href="https://caracol.com.co/2025/06/04/ocho-partidos-politicos-se-unen-para-rechazar-la-consulta-popular-y-la-tildan-de-golpe-de-estado">Ocho partidos</a> no necesitaron de plenarias, comisiones ni proposiciones para salir en bandada a “defender la democracia” de un posible golpe de Estado, el nuevo argumento delirante de quienes ansían despiertos el poder. En este pulso político pierden los ciudadanos porque las reformas sociales pasaron a un segundo plano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ¿Dónde estaba el doctor Santos cuando su en ese entonces jefe encontró a quienes hicieran el favor de voltear por él la Constitución de Colombia para poderse reelegir en el cargo? Pusieron patas arriba la democracia y él andaba calladito —como aplicado funcionario en el Ministerio de Defensa, donde aquel lo puso—, frotándose las manos como su seguro sucesor para, finalmente, aplicarle a Uribe la de Judas a Cristo. El propio Uribe lo llamó <a href="https://www.elespectador.com/politica/uribe-acusa-a-santos-de-traicion-y-mentira-article-528107">traidor y mentiroso,</a> y ahora el traidor y mentiroso busca la redención, pescando en río vuelto para asegurarse su buena pesca electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con su aura de zorro político, el llamado de Santos a defender la democracia no es gratuito. Mucho me temo que jugará con candidato propio, con nombre de mujer, que, si es la que el oráculo me sopló al oído, entonces podría haber, por primera vez en la historia de Colombia, no una sino dos mujeres gobernando en palacio, siempre y cuando el Nobel de Paz juegue bien sus cartas, sin santurronerías. &nbsp;Falta ver si este país machista, a ratos más chistoso, tolera una sobredosis de estrógenos en la Casa de Nariño.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿En qué momento la enmohecida clase política convirtió hábilmente la necesidad imperiosa de una reforma laboral en un llamado a salvar la democracia?</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Pero perdón, ¿de qué democracia estamos hablando?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si al pueblo no se le puede consultar sobre los problemas que lo aquejan, siguiendo instrucciones del doctor Cepeda, entonces, ¿Cómo es eso de que el pueblo es soberano? ¿Soberano para qué? En Colombia sólo hay una soberana verdad: el papel lo aguanta todo y, por lo visto, la Constitución también.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que defender la democracia, aunque sea imperfecta, dicen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo creo que no existan las democracias imperfectas, del mismo modo que no existen las dictaduras imperfectas. Esa es una disculpa típicamente colombiana para justificar los desmadres de una clase política vetusta, —“momificados notables” fue uno de los apelativos que usó Antonio Caballero alguna vez—, incapaz de reformarse a sí misma (no se bajaron el sueldo y nadie chistó), pero sagaz a la hora de sabotear las reformas sociales en los términos en que las presentó el gobierno para cumplir sus promesas de campaña. Señores: La democracia no es (solamente) abrir las urnas cada cuatro años. Ese es el espectáculo colorido de la democracia, cosa bien distinta. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1dba0f9357c93d3e4e45cc5fcdb7fdf6 wp-block-paragraph"><strong>“La democracia representativa es un sistema de gobierno en el cual el poder político reside en el pueblo. (…) En una verdadera democracia se protegen los derechos individuales y se promueve la participación ciudadana en la toma de decisiones políticas”, dice Eduardo Lora, autor del libro <em>Los colombianos somos así</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Colombia de este primer cuarto de siglo existe un gobierno legitimado en las urnas, no una dictadura impuesta a las malas. Lo que hay son unas élites políticas anquilosadas que, desde el Frente Nacional, aprendieron a alinearse para quitarse la caspa de encima, la propia y la ajena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <em>Historia de Colombia y sus oligarquías</em>, Antonio Caballero relató lo que le hicieron al valiente Alfonso López Pumarejo cuando quiso dárselas de <em>progre </em>con su <em>Revolución en Marcha</em>: entre otras, propuso una reforma laboral, una reforma agraria y una reforma tributaria que en su segundo gobierno (1944), “por primera vez puso a los ricos a pagar impuesto de renta y patrimonio, como suma a los que ya pagaban los pobres”, según cuenta Caballero en su libro. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sigue: “… su Partido Liberal (…) no estaba preparado para eso: seguía siendo mayoritariamente un partido caciquil de gamonales, abogados y terratenientes, como en los tiempos de Murillo Toro o el general Santander. Por eso López mismo, mediada su administración, tuvo que anunciar una pausa en las reformas. Pues pese a tener un Congreso hegemónicamente liberal —el jefe conservador Laureano Gómez había ordenado la abstención electoral de su partido— este estaba hecho de liberales de muy distintos matices… (…) Así que las reformas anunciadas no pasaron del papel a la realidad de los hechos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Había dicho el expresidente López Pumarejo, a quien su hijo, Alfonso López Michelsen, llamó “un burgués progresista”: <strong>“El deber del hombre de Estado es efectuar por medios pacíficos y constitucionales todo lo que haría una revolución por medios violentos”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos hablando de hace 90 años. No hay ninguna diferencia con lo que pasa hoy. Es como si Gustavo Petro fuera la reencarnación del mismísimo López Pumarejo. Dentro de cien años la historia será la misma y los apellidos que la escriban también.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-180d64494223c7eb7820a988f4186222 wp-block-paragraph"><strong>“Los colombianos pasaron de matarse por razones políticas a ignorar la política”: Eduardo Lora, economista bogotano, en <em>Los colombianos somos así.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un país que observa apático su presente, menos le va a interesar verse en el espejo de su pasado. Si la historia de Colombia parece la misma es porque la escriben los mismos, cuidándose de que nada cambie, porque cualquier reforma profunda significa incomodarlos a ellos, asaltar de mala fe sus privilegios y sus bolsillos, amenazar <em>su</em> statu quo. Bajo esa óptica, la igualdad, el valor supremo de las naciones genuinamente democráticas, no pasa de ser la figura decorativa de nuestra&nbsp;Carta Magna, a la que invocan de tanto en tanto, como el creyente que abre la Biblia para pedirle favores a Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Les molesta que Petro haya anunciado su intención de materializar la consulta popular por decreto, pero muy rápido se nos olvidó que si llegamos al clímax del cuento fue gracias a un Congreso de la República ineficiente que se cerró a la banda para negar las reformas, no discutiéndolas. ¿Por qué nadie cuestiona la dictadura velada que oficia desde el Capitolio Nacional? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Tildar a Petro de dictador, como lo hacen congresistas y opinadores de la talla de Daniel Samper Ospina, además de demencial, es desconocer lo que significa una dictadura o incluso una semi-dictadura, que la hubo en tiempos de Julio César Turbay Ayala, el señor liberal que, usando la arenga anticomunista, inventó enemigos de la nación para imponer su <em>Estatuto de Seguridad</em>, con lo cual los allanamientos sin orden judicial, las detenciones arbitrarias, &nbsp;la tortura y la desaparición forzada fueron el pan de cada día; o mucho antes los gobiernos tiránicos de Laureano Gómez y Mariano Ospina, los señores conservadores que abonaron con sangre el terreno de lo que luego llamarían Frente Nacional, aquella cobija bipartidista que se repartió el país <em>democráticamente</em>. O en este siglo, las ejecuciones extrajudiciales (los falsos positivos durante los ochos años de la era Uribe, a expensas del Estado, antes y después de estos crímenes), la canalla normalización de la muerte como moneda de recompensa, premio perverso a los “resultados efectivos” en la lucha contra la guerrilla, usando inocentes para acomodar las cifras de las (falsas) bajas en combate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llamar dictador a Petro es saltarse muchas páginas de nuestro pasado atroz, y las redes sociales quedarán para la posteridad como ese testigo fiel de nuestra ignorancia atrevida. Un baño de literatura, la lectura siquiera de las sinopsis sobre la novela de la dictadura, y las múltiples obras que componen este subgénero, empezando por <em>El otoño del patriarca</em>, de García Márquez, les permitiría entender que el mundo no comienza ni termina en sus trinos. ¡Dejen a Petro terminar su periodo o se les complicará la úlcera!</p>



<p class="wp-block-paragraph">La misma noche en que Petro anunció  la consulta popular por decreto, consciente de que la oposición se le vendría encima, también anunció <a href="https://www.radionacional.co/actualidad/petro-afirma-ser-enemigo-de-las-mafias-y-denuncia-intentos-de-asesinato-en-su-contra">tres millones de bonos pensionales</a> para los adultos mayores de Colombia. Más allá de los medios públicos, la noticia no figuró en los medios nacionales. Es decir, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">antes había censura de prensa</a>, como ocurrió durante el gobierno del general Rojas Pinilla; ahora la prensa clasifica o descalifica las noticias, escogiendo del discurso del presidente lo que pueda servir a otros propósitos. </p>



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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="uV7PJtcFCK"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/embed/#?secret=ZluC2sRZ8F#?secret=uV7PJtcFCK" data-secret="uV7PJtcFCK" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Hay en Colombia un peligroso afán de anular mediáticamente a la izquierda colombiana en la figura de Gustavo Petro?</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Como los escándalos <em>venden</em>, nos llega una tercera carta del doctor Álvaro Leyva porque las dos anteriores, al parecer, no surtieron los efectos deseados. Genera suspicacia leer la parte donde el ex canciller, de 82 años, le dice al presidente, de 65 años, que <a href="https://www.elespectador.com/politica/leyva-vuelve-a-arremeter-contra-petro-en-nueva-carta-y-le-pide-someterse-a-prueba-hora-de-irse-noticias-hoy/?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR67yAVSHHfHfubHlEv4gf94iSJjoiS96RQt6pRE2VsRVMB8zPIWg8uExWZxYg_aem_a_Mkfxgd5xGRSlBTSep3ug">es hora de irse</a><strong>.</strong> Lo ataca de nuevo sin pruebas, invade su privacidad de manera ruin y olvida que se irá el 7 de agosto de 2026. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Para dónde debe irse si cuando desaparece un par de horas ya les hace falta? La carta más bien parece las memorias resumidas que nadie ha escrito sobre el doctor Leyva, a quien, a su turno, le sacarán su propio memorial de agravios, con la fortuna, para él, de que ya no tendrá que pedir disculpas, rendir cuentas o hacer aclaraciones, lo que sea que corresponda a su larguísima carrera de hombre público, otro apellido ilustre en el firmamento político. Viajó tanto por el mundo el exministro y excandidato presidencial (a juzgar por el recuento minucioso de su infumable carta de 15 páginas, escrita desde Varsovia), que no entiende uno a qué horas sacó tiempo para ganarse la vida.&nbsp;&#8220;Nadé en el Golfo de Hammamet&#8221;, dijo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Al país lo tienen embobados con las formas (consulta popular si o consulta popular no), cuando el tema de fondo es la reforma laboral que salió de la Comisión IV del Senado.&nbsp;Su ponente, la senadora Angélica Lozano, quien ya debe estar ensayando su papel de posible Primera Dama de la Nación, salió feliz a dar la noticia, sin decir <em>ni mú</em> sobre el artículo que privilegia el pago por horas, el famoso <em>trabajo a destajo</em> que destaja sin compasión la dignidad de los trabajadores. ¿Por qué editorialistas y columnistas no se han pronunciado sobre este <em>mico</em> contra la clase trabajadora?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que ha existido en Colombia, más que una democracia robusta, de la que podamos sentirnos orgullosos, son gobiernos sucesivos de las élites políticas y económicas que cada cuatro años cambiaban sí pero de rostro únicamente, hasta que la elección de Gustavo Petro corrigió esa deformación, haciendo ver, por primera vez en dos siglos, que la democracia real se sustenta en la alternancia del poder entre contrarios, no con los mismos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La izquierda colombiana no es Petro, pero las élites políticas, de manera hábil, apelan a su vida privada para ponerlo en el centro de sus discursos como el monstruo a derrotar. Llevan tres años alimentado la Petrofobia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La animosidad contra el presidente encubre el afán de anular a las fuerzas progresistas, otra vez, y por ahora mediáticamente, lo que sea que eso signifique en estos tiempos confusos y de tanto ruido, y teniendo como triste referente el genocidio que la antecede. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lastimosamente,  los intelectuales de izquierda brillan por su ausencia. No hay una réplica a la senadora María Fernanda Cabal, hoy precandidata presidencial, por llamarlos <em>izquierdópatas</em>, un término que solo existe en su imaginación para tratar como enfermos a quienes piensan distinto a ella. No es la única que hace declaraciones ofensivas.&nbsp; Durante la convención de banqueros en Cartagena, Enrique Peñalosa <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/06/05/en-convencion-de-asobancaria-enrique-penalosa-se-refirio-a-petro-como-guerrillero-y-fue-aplaudido/">llamó a Gustavo Petro guerrillero</a> primero y ex guerrillero después, anulando su condición de Jefe de Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Conclusión? Lo que venga de aquí en adelante es algo que nadie está en condiciones de anticipar, más es evidente que las élites políticas, hoy exiliadas del poder Ejecutivo, no descansarán hasta que uno de los suyos, obediente y sin ánimo reformista, recupere el solio de Bolívar (Simón).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-88d641ce648190c3ed13952c80295321 wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116520</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Jun 2025 12:17:25 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>¿Le ofende que le digan cucha o cucho?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/le-ofende-que-le-digan-cucha-o-cucho/</link>
        <description><![CDATA[<p>Primero borraron personas y luego borraron murales para negar la verdad. En el entretanto, algunos se ofenden por el uso de la palabra “cucha” y actúan como &#8220;policía del lenguaje&#8221;.  Para no escribir sandeces, hurgué en los diccionarios de “colombianismos” y “americanismos”. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5428dca715b5cd2cadc6a9f768aab412 wp-block-paragraph">—“Las cuchas tienen razón”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-d6ffbc006e402eafe84c3a4b3be85863 wp-block-paragraph">—“Voy para donde mi cucha”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c917f75c10bf83fc17f2865f230b36c7 wp-block-paragraph">—“Mi cucho está enfermo”</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-80c58cbe3c67a5d5da06f095cd898a5c wp-block-paragraph">—“Se murió mi cucha”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mucho le debe el diccionario al imaginario popular y a los modos en que habla la gente en la calle en cada época. Las palabras nacen de los mismos seres humanos y es su uso cotidiano lo que les otorga un sentido. Están ahí para usarse aunque a algunos les ofenda. El lenguaje es rasgo y testimonio de lo que somos, de nuestra identidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Crecí en una barriada donde todavía muchos jóvenes llaman <em>cucha</em> a la mamá y <em>cucho </em>al papá. Allá me eduqué en un colegio del Distrito que lleva el nombre de una de las miles de víctimas de la violencia de este país: <em>Rodrigo Lara Bonilla</em>. En ausencia de los profesores, hacíamos relajo (<em>recocha</em>) en vez de estudiar, pero teníamos un espía atento: —<em>Truchas que viene la cucha, </em>gritaba aquél. Y en cuestión de segundos estábamos, cual angelitos, sentados en los pupitres, de cabeza en los cuadernos.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-fcf7ade4750e489838fb617b370d2a18 wp-block-paragraph">En la novela <em>“La mujer que debía morir el sábado por la tarde”</em>, publicada en 2023 y basada en hechos reales ocurridos en Bogotá, se lee la siguiente frase en la página 121: <em>“Cucha, voy a donde mi novia y no me demoro”, dicen que le dijo a la mamá, pero su cuerpo apareció a la orilla del río Tunjuelo. Su familia lo reconoció en la morgue.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El país se ha visto inmerso en una discusión en torno a la palabra cucha, por cuenta del mural que ordenó borrar la alcaldía de Medellín, pisoteando el dolor de las madres que siguen buscando a sus hijos desaparecidos, entre ellas Margarita Restrepo, que lleva 22 años tras el rastro de su hija Carol Vanessa, según <a href="https://www.elespectador.com/colombia/medellin/quien-es-la-mujer-que-aparece-en-el-mural-las-cuchas-tenian-razon-en-medellin">este artículo</a> de <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <a href="https://www.elespectador.com/colombia/medellin/polemica-por-grafitis-en-medellin-personeria-investigara-a-la-alcaldia-por-eliminarlos">Personería de Medellín</a> anunció que investigará a los funcionarios que ordenaron esta afrenta contra la memoria histórica. Ojalá sea cierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las redes sociales la gente se manifestó indignada contra el periodista Néstor Morales por insinuar que los propios familiares podrían haber llevado los restos óseos de las víctimas a la fosa común de La Escombrera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Días después, a través de un estremecedor relato, el portal <a href="https://voragine.co/historias/investigacion/las-confesiones-que-conectan-la-operacion-orion-con-el-horror-de-la-escombrera/">Vorágine</a> desenterró la verdad: <em>“Las confesiones que conectan la operación Orión con el horror de La Escombrera”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-85d6de60f1a2f08ecf5ee0a1465eba3c wp-block-paragraph">“… subían a la víctima a lo más alto de la montaña, allá donde ya no había ni una sola casa y comenzaba un sinuoso terreno escarpado atestado de basura, arena y materiales de construcción.&nbsp;Con el cielo como único testigo, abrían un hueco en la tierra y ajusticiaban al señalado. Así lo hicieron una, y otra, y otra, y otra vez.&nbsp;(…) <em>Los ponían en las volquetas que subían con escombros, y allá los arrojaban. También los llevaban a que ellos mismos abrieran su fosa y ahí los metían.&nbsp;(…) “la incursión militar que se ejecutó entre el 15 y el 16 de octubre dejó como resultado 80 civiles heridos, 17 homicidios cometidos por la fuerza pública, 71 personas asesinadas por los paramilitares, 12 personas torturadas, 370 detenciones arbitrarias, 6 desapariciones forzadas registradas durante la operación y más de 100 en los días y meses posteriores”.&nbsp;</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-voragine wp-block-embed-voragine"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="am4KYxL3lq"><a href="https://voragine.co/historias/investigacion/las-confesiones-que-conectan-la-operacion-orion-con-el-horror-de-la-escombrera/">Las confesiones que conectan la operación Orión con el horror de La Escombrera</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Las confesiones que conectan la operación Orión con el horror de La Escombrera&#8221; &#8212; Voragine" src="https://voragine.co/historias/investigacion/las-confesiones-que-conectan-la-operacion-orion-con-el-horror-de-la-escombrera/embed/#?secret=iZpy95ZzVe#?secret=am4KYxL3lq" data-secret="am4KYxL3lq" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">La indignación aumentó, el mural fue pintado de nuevo y, como no hay mal que por bien no venga, en otras ciudades se hizo lo mismo: Incluso, apareció un nuevo grafiti: <em>“Mientras los medios sigan mintiendo, las paredes seguirán hablando”. </em>Un confidencial de <strong>El Espectador</strong> reveló que el diario japonés Nikkei Shinbum <em>“mandará a Colombia un equipo para hacer un reportaje sobre el grafiti, empezando en Bogotá”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="zxx" dir="ltr"><a href="https://t.co/4Jd9NahBVR">pic.twitter.com/4Jd9NahBVR</a></p>&mdash; Derli López (@derlilopeza) <a href="https://twitter.com/derlilopeza/status/1880988864371892426?ref_src=twsrc%5Etfw">January 19, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p class="wp-block-paragraph">Dos escritores pusieron más sal en la herida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gustavo Álvarez Gardeazábal, de quien tengo un mejor concepto como autor, escribió lo siguiente en Las 2 Orillas: <em>“El grafiti es <strong>estéticamente horroroso </strong>y <strong>las cuchas de Fico son imitación de las abuelas de Plaza de Mayo</strong> en Buenos Aires, pero eso no importa. <strong>La sorda batalla por inculpar a Uribe y a la sociedad antioqueña de haber permitido lo que sucedió, vuelve a las cuchas en su dolor unas piltrafas usables</strong> y se lleva por delante armonías y esperanzas, dando paso otra vez al espíritu de la venganza que ha regido siempre en nuestra patria”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-las-2-orillas wp-block-embed-las-2-orillas"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="mJtZU48xP2"><a href="https://www.las2orillas.co/las-cuchas-de-fico/">Las cuchas de Fico</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Las cuchas de Fico» — Las2orillas" src="https://www.las2orillas.co/las-cuchas-de-fico/embed/#?secret=wF6qQl3UBC#?secret=mJtZU48xP2" data-secret="mJtZU48xP2" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">¡Cuántas imprecisiones, -pero sobre todo cuánta mala leche- en un solo párrafo! Señor Gardis, no son <em>“las cuchas de Fico”, </em>ni son piltrafas<em>.</em> Son las madres que décadas después siguen llorando a sus hijos desaparecidos por la fuerza. Que sea estéticamente horroroso es una opinión más en un mundo donde para gustos los colores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decir que son una imitación de las madres de la Plaza de Mayo es burlarse de su humanidad y de su tragedia, es insinuar que el dolor de las madres argentinas es legítimo ante los crímenes cometidos por la dictadura de Videla en los años 80, y en cambio el dolor de las madres colombianas es un remedo, como si las lágrimas de ellas y la sangre de colombianos inocentes no tuvieran valor alguno. Y sí, lo reconozco: no lo tienen porque por algo andamos en estas. Nada hemos aprendido, salvo a matarnos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego señala Álvarez Gardeazábal: <em>“Si existe una gran parte de antioqueños que <strong>solo desean perdón y olvido</strong> sobre el pasado sangriento que montaron narcos y militares, hay otros que <strong>le siguen echando toda la culpa a Uribe por haber encabezado la batalla contra el avance de las guerrillas”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una lástima que un escritor de su talla, que en el pasado denunció la sinrazón del poder en su novela <em>Cóndores no entierran todos los días</em>, use ahora su pluma para denigrar de mujeres indefensas, que lo único que encontraron fue una pared para gritar su sufrimiento, pues no tienen el privilegio de ser recibidas en tertulia como los poderosos de este país, en una hacienda y al calor de unos güisquis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se equivoca al invocar el perdón y el olvido. Es lo que quieren los negacionistas. Porque lo que llaman censura es en realidad negacionismo. Las cosas por su nombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el escritor vallecaucano releyera su propia obra, recordaría que las guerrillas colombianas también deben su génesis a dos partidos políticos colombianos: Liberal y Conservador (<em>Cachiporros</em> o <em>chusmeros</em>, <em>Chulavitas</em> y <em>Pájaros </em>corresponden a la Violencia bipartidista de los años 40 y 50), y tal vez se ahorraría las barbaridades que ahora dice. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Añade una ofensa más a las madres en aras de congraciarse con su amigo expresidente. Exculparlo es asumir el papel de juez que absuelve a las carreras sin esperar a que las investigaciones determinen hasta dónde llega la responsabilidad de la Operación Orión, la cual se realizó bajo el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, en 2002.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bien dicen por ahí: con los años no nos hacemos más sabios; simplemente nos hacemos más viejos (más cuchos si quieren), despojados de razón y de memoria.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-48a77e2872419cd3fa7993498a8886af wp-block-paragraph">Ramiro Bejarano, el columnista de <strong>El Espectador</strong>, escribió: <em>“La decisión imbécil, por decir lo menos del alcalde de Medellín de borrar el grafiti ´Las cuchas tienen razón´, dizque porque afeaba la ciudad, revela un talante censurador. Lo que afeó la ciudad fue la toma criminal de la Comuna 13 y las desapariciones en La Escombrera, de lo cual nunca se ha dolido el alcalde Gutiérrez. Lo que dejó claro el mandatario es que en su terruño está prohibido hablar mal o siquiera incomodar a Álvaro Uribe”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">A Carolina Sanín, la escritora bogotana, no le gustó ni cinco la palabra <em>cuchas</em>. Trató a los grafiteros de incapaces por no escribir mujeres en vez de cuchas. Y en su habitual estilo provocador, metió al baile a otro colectivo que nada tiene que ver con el asunto: <em>“Me pregunto si dirían ´los maricones´ para referirse a hombres homosexuales ´cariñosamente´”,</em> trinó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego posteó:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Los varoncitos furiosos porque una mujer les dice cómo no queremos que nos llamen. Nada nuevo bajo el sol: el complejo de castración de siempre”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Después insistió: <em>“Las mujeres no nos llamamos “cuchas” entre nosotras”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y siguió posteando:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“¿Han visto la cretinada de los que justifican el uso de «cucha» diciendo que viene del muisca? «Puta» viene del latín y también critico que le digan a una mujer «puta». Y «cariñosamente» también es criticable. Piensen antes de creer que argumentan, mentecatos”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">A Sanín se le olvida que no todo el país vive en una burbuja con los privilegios de la gente bien hablada. Incluso, muchos deben hablar en inglés británico perfecto, que -dicen las buenas lenguas-, es “el inglés más puro”. <em>“Las womans tienen razón”.</em> Estamos por llegar a eso, en el afán de renegar hasta de nuestras raíces. Es una lástima que no repartieron sangre azul para todos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la gente sin pedigrí la mamá es la <em>cucha</em> y la abuela es la <em>cuchita</em>. El papá el <em>cucho </em>y el abuelo el <em>cuchito</em>. Se dice con amor. Incluso, con el amor genuino hacia la cucha que crio a sus hijos en medio de la pobreza, muchas veces sola, en lugar de dejarle esa tarea a la empleada del servicio, porque -¡ah caramba!- muchas de ellas siguen siendo hasta la vejez la empleada del servicio en casas de gente acomodada. El pobre, con menos educación, demuestra su afecto con lo que tiene, y sabiendo que no son dueños de nada, se expresan con las palabras. Sería el colmo que también eso se les quiera arrebatar, aparte de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra vez se nos sale el clasismo queriendo parecer políticamente correctos. Muchas expresiones de los sectores populares, especialmente de las comunas de Medellín, Cali o Bogotá, como <em>parce</em> y <em>gonorrea</em>, por inmundas que nos parezcan, se han vuelto comunes en la jerga latinoamericana. Se lo debemos a la música, al cine y la literatura. Si de aplicar la corrección se trata, tocaría cancelar a Juanes, películas de Víctor Gaviria y novelas de Fernando Vallejo como “<em>La virgen de los sicarios”</em>, pues cada uno de ellos, a su manera, elevó a la categoría de arte la cultura popular, más no son los únicos. En Medellín lo llaman <a href="https://www.elcolombiano.com/cultura/el-parlache-se-habla-ahora-en-cualquier-parche-MF7214871"><em>“parlanche”</em></a> y tiene diccionario propio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Para no escribir sandeces, me fui hasta la <em>Biblioteca Luis Ángel Arango</em>, aquí en Bogotá. Según el diccionario de “Colombianismos” del padre Julio Tobón Betancourt, la palabra cucho (cucha) es de origen <em>quichua </em>(quechua, voz amerindia que se habla en los Andes centrales de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina), y uno de sus significados es <em>“Viejo, voz de cariño”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="240" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21190918/A-DICCIONARIO-2.jpg" alt="" class="wp-image-110620" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21190918/A-DICCIONARIO-2.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21190918/A-DICCIONARIO-2-300x180.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No encontré pruebas de que cucha en muisca signifique <em>“Mujer más bella que el arco iris”,</em> como desinforman algunos en las redes sociales.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-c53245893729d641c68289ff22d82c77 wp-block-paragraph">No conforme, consulté el <a href="https://www.asale.org/damer/cucho">Diccionario de Americanismos</a><strong>, </strong>disponible en la página web de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Corrobora lo anterior y amplía las definiciones: 1. Viejo, anciano, catano. 2. Profesor que enseña en colegios y universidades. 3. <em>Referido a persona</em>, guapetona, bien parecida.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-cc2bb07835e33f2694bcc2dc3038b0ff wp-block-paragraph">En el libro <em>&#8220;Bogotálogo: usos, desusos y abusos del español hablado en Bogotá&#8221;</em>, escrito por Andrés Ospina para Alcaldía Bogotá en 2011, la palabra <em>cucha </em>tiene tres definiciones: 1. Anciana. 2. Maestra, por lo general en un plantel de educación media vocacional. 3. Progenitora. Una variedad del término es la palabra <em>Cuchacha</em>: &#8220;Híbrido entre dama de avanzada edad y jovencita. Cucha y muchacha a la vez&#8221;. </p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-835e8ad3e923dc3282355ed5ad9b1de9 wp-block-paragraph">En la presentación del <a href="https://andresospina.com/prensa/Bogotalogo-Version-Digital.pdf">&#8220;Bogotálogo&#8221;</a> se lee: <em>&#8220;&#8230;no es necesariamente un documento para eruditos ni para especialistas, lo cual confirma la intención de democratizar el acceso al conocimiento y de no privilegiar los saberes cultos en el sentido tradicional de la expresión&#8221;.</em></p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-2076a60c8c4080d4e25813714fee6320 wp-block-paragraph">Queremos dar cátedra de lenguaje refinado negando que esta es una nación pluriétnica y multicultural, así protegida por la Constitución del 91 en su artículo 7º. Por lo tanto, no deja de ser curioso que una escritora acuda a la corrección para ponerle candado a la lengua.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-9f6fe577f77be0df2636a12e35cb75c6 wp-block-paragraph"><strong>“El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy por creer que más pronto que tarde la palabra <em>Cucha</em> entrará por la puerta grande del diccionario de la Real Academia Española, por cuenta de este episodio, que nos recuerda que Colombia es más que sus apellidos ilustres, menos mal. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Usar la palabra <em>cuchas </em>en este contexto no debería ser una ofensa para nadie. Es un homenaje a la persistencia de las buscadoras. No censuremos a los jóvenes por cómo se expresan; más bien pongamos el grito en el cielo para que se les respete la vida&nbsp;y ninguna madre tenga que seguir paseándose con su duelo eterno en busca de una justicia retardada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ah, una infidencia: mi cucha se llama Miriam. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="631" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21184329/A-CUCHAS-2-1024x631.jpg" alt="" class="wp-image-110605" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21184329/A-CUCHAS-2-1024x631.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21184329/A-CUCHAS-2-300x185.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21184329/A-CUCHAS-2-768x473.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21184329/A-CUCHAS-2.jpg 1440w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110598</guid>
        <pubDate>Wed, 22 Jan 2025 12:00:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Le ofende que le digan cucha o cucho?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>En el centenario de Álvaro Mutis</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/centenario-alvaro-mutis/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nota preliminar: Esta columna se publica simultáneamente en El Correo del Golfo, en donde su autor firma con sus apellidos de pila. El 25 de agosto se cumple el centenario del gran escritor colombiano Álvaro Mutis, de quien en septiembre se conmemoran diez años de su desaparición física de este mundo. Mutis, un poeta transmutado [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_95979" aria-describedby="caption-attachment-95979" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95979" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/alvaro-mutis--300x180.jpeg" alt="" width="300" height="180" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/alvaro-mutis--300x180.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/alvaro-mutis--150x90.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/alvaro-mutis--768x461.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/alvaro-mutis-.jpeg 1000w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-95979" class="wp-caption-text">Álvaro Mutis</figcaption></figure></p>
<p><em><strong>Nota preliminar</strong></em>: Esta columna se publica simultáneamente en <em>El Correo del Golfo</em>, en donde su autor firma con sus apellidos de pila.</p>
<p>El 25 de agosto se cumple el centenario del gran escritor colombiano Álvaro Mutis, de quien en septiembre se conmemoran diez años de su desaparición física de este mundo. Mutis, un poeta transmutado en novelista, creador entre otros libros, de la saga del navegante <em>Maqroll el Gaviero</em>. El ganador de los premios <em>Príncipe de Asturias </em>(1997) y <em>Cervantes</em> (2001), a quien le quedaron debiendo el Nobel, tuvo una vida tan fascinante como su obra, un hombre cosmopolita y políglota, que sin embargo suspiraba por la “tierra caliente”, una región tan amplia como indefinible que los bogotanos identificamos por fuera de nuestra fría comarca.</p>
<p><span id="more-95978"></span></p>
<p>A pesar de vivir en Europa y radicarse en México, Mutis era un enamorado de la finca cafetera en la que pasó largas temporadas en su infancia y juventud, lo que se lee y huele en sus primeros poemas. Sin embargo, el mar fue su debilidad y siempre que podía navegaba en persona o mediante su alter ego, el mencionado <em>Maqroll</em>. Álvaro Mutis se declaró poeta, pero siendo consciente que resultaba muy difícil vivir de su pasión literaria, desempeñó diversos oficios, fue locutor y periodista radial, así como trabajó en relaciones públicas de diversas empresas, especialmente en petroleras como la <em>Esso</em>, en la cual tuvo un incidente que le llevaría unos meses a la cárcel, experiencia que como sucedió con otros renombrados escritores, le serviría como acicate literario, pasando de la poesía a la prosa.</p>
<p>Hombre de cultura enciclopédica, ironizaba diciendo que el último suceso destacable en la historia humana, había sido la caída de Constantinopla, defensor del régimen monárquico, reaccionario ilustrado que detestaba la política lo que no impidió ser uno de los mejores amigos de Gabriel García Márquez. Es memorable la anécdota cuando Mutis ante un bloqueo creativo de Gabo, le llevó un ejemplar de la novela Pedro Paramo de Juan Rulfo y le dijo: “Lea esa vaina, carajo, ¡para que aprenda!”.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-95980" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Mutis-locutor-300x200.jpeg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Mutis-locutor-300x200.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Mutis-locutor-150x100.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Mutis-locutor-768x512.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Mutis-locutor.jpeg 980w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p><em>Maqroll</em> apareció primero en un poema y luego dio para siete libros, compendiados en lo que él llamó “<em>Empresas y Tribulaciones de Maqroll el Gaviero</em>”. Como he comentado en esta columna en el pasado, Mutis quizás fue el más célebre actor colombiano de doblaje de voz, en la versión en español de la serie de televisión “<em>Los Intocables</em>”, aquellos agentes de la ley contra la mafia de Chicago, liderados por Eliot Ness. Para quienes quieran escucharlo, aquí pueden hacerlo:</p>
<p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=y-V9RGMo14w">https://www.youtube.com/watch?v=y-V9RGMo14w</a></p>
<p><figure id="attachment_95981" aria-describedby="caption-attachment-95981" style="width: 206px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95981" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/mansion-de-araucaima-206x300.jpg" alt="" width="206" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/mansion-de-araucaima-206x300.jpg 206w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/mansion-de-araucaima-103x150.jpg 103w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/mansion-de-araucaima.jpg 596w" sizes="auto, (max-width: 206px) 100vw, 206px" /><figcaption id="caption-attachment-95981" class="wp-caption-text">Mansión de Araucaima</figcaption></figure></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-95982" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Ilona-llega-con-la-lluvia-200x300.jpeg" alt="" width="200" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Ilona-llega-con-la-lluvia-200x300.jpeg 200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Ilona-llega-con-la-lluvia-100x150.jpeg 100w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Ilona-llega-con-la-lluvia-768x1152.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Ilona-llega-con-la-lluvia-683x1024.jpeg 683w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Ilona-llega-con-la-lluvia-1200x1800.jpeg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Ilona-llega-con-la-lluvia.jpeg 1280w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></p>
<p>El cine no le fue extraño a Mutis, quien había trabajado como representante de <em>20th Century Fox</em> y <em>Columbia Pictures</em> para América Latina en Bogotá. Hasta la fecha, hay dos versiones cinematográficas de obras suyas, realizadas por directores colombianos, “<em>La Mansión de Araucaima</em>” (Carlos Mayolo, 1986), basada en un relato del cual se dice fue producto de una apuesta del escritor con su amigo el director Luis Buñuel, para demostrarle que se podía realizar una obra de “gótico tropical”. Así mismo, la inolvidable “<em>Ilona llega con la lluvia</em>” (Sergio Cabrera, 1995), la única cinta en la que <em>Maqroll</em> ha aparecido, lo cual no deja de ser un desperdicio, pues el personaje da para una saga de películas o una serie de televisión.</p>
<p>No puedo dejar de mencionar una anécdota que tuve con el gran Mutis. Alguna vez, en la Feria del Libro de Bogotá, durante una conferencia del laureado escritor, le hice una pregunta incómoda, concretamente si pensaba “matar” a <em>Maqroll el Gaviero</em> en alguna novela, algunos espectadores me chiflaron y el escritor me miró con un gesto entre curioso, drástico y compasivo, respondiendo de manera diplomática, me dijo que todavía era prematuro pensar en la muerte del personaje, lo cual desató la euforia de sus seguidores y me salvó de ser inmolado por alguna turba poética enfurecida. Luego corrí a comprar uno de sus libros y saliendo del recinto, le pedí un autógrafo, aunque mi bolígrafo justo no quería funcionar, volvió a mirarme con el mismo gesto inefable y fue paciente hasta que el artefacto funcionó y dibujó su firma.</p>
<p>El encuentro lo recuerdo con gracia y compasión, los mismos sentimientos que seguro le inspiré a uno de los más grandes escritores del siglo XX. A quien guste de la lectura de relatos con personajes solitarios que transcurren en mares embravecidos o en calma, recomiendo que se sumerjan en el universo literario de Mutis y de ese aventurero taciturno llamado <em>Maqroll</em>.</p>
<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>
<p>En lo que antes se llamaba Twitter aparece ocasionalmente como @dixonmedellin</p>
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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Sun, 20 Aug 2023 13:10:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[En el centenario de Álvaro Mutis]]></media:description>
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        <title>EL FENÓMENO PEDRO SÁNCHEZ*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/fenomeno-pedro-sanchez/</link>
        <description><![CDATA[<p>La revista colombiana Semana, en su edición del pasado domingo 23 de julio, publicó en su portada una fotografía del presidente del PP (partido popular) de España, Sr. Alberto Núñez Feijóo, incluyendo una entrevista con el político y tituló la nota: El fenómeno Feijóo, con motivo de las elecciones que se celebraron en la misma [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>La revista colombiana <em>Semana,</em> en su edición del pasado domingo 23 de julio, publicó en su portada una fotografía del presidente del PP (partido popular) de España, Sr. Alberto Núñez Feijóo, incluyendo una entrevista con el político y tituló la nota: <em>El fenómeno Feijóo</em>, con motivo de las elecciones que se celebraron en la misma fecha en España.<span id="more-95944"></span></p>
<p>El semanario vaticinaba un aplastante triunfo del candidato Feijóo. Sin embargo, no se dio y aunque el político entrevistado ganó las elecciones, es necesario recordar que el sistema político español es una monarquía parlamentaria y no necesariamente es presidente de gobierno quien obtiene mayor votación, sino mayor número de apoyos en el Congreso de los Diputados, por lo cual se inicia un periodo de negociaciones y alianzas para asegurar que alguno de los candidatos más votados, en este caso Núñez Feijóo o el actual presidente, Sr. Pedro Sánchez, puedan conformar gobierno.</p>
<p>Como observador externo, aunque permanente, de la situación política española, si yo fuera el director de cualquier revista informativa, cambiaría la portada y el título dejando una foto del actual presidente del gobierno español y con un titular en el que se leyera: <em>El fenómeno Pedro Sánchez</em>.</p>
<p>Son varios los elementos para tener en cuenta y explicar por qué el PSOE (partido socialista obrero español) sobrevivió a la arremetida de la derecha y extrema derecha representadas por el PP y Vox. Por qué un presidente de gobierno, sometido al desgaste natural del poder y de las decisiones en ocasiones impopulares, quien tiene fama de arrogante y poco carismático, pudo voltear el resultado de lo que se esperaba fuera una derrota sin atenuantes. Aquí mencionaremos algunos elementos de una compleja respuesta.</p>
<p>Las mentiras pueden funcionar momentáneamente en una candidatura, pero no pueden fundamentar un gobierno. El candidato Núñez Feijóo, quien había llegado a su nominación con fama de moderado y sensato, sorprendió con una campaña agresiva, irrespetuosa y cargada de mentiras o, para decirlo en términos suaves, inexactitudes. La primera de ellas es el supuesto mal manejo económico en España, apoyándose en el aumento de precio de bienes y productos que ha sido una constante global en los últimos años por causas bien conocidas. La evidente “imprecisión” sobre el tema de las pensiones en los días previos a la elección fue importante para que muchos españoles recuperaran la memoria y le quitaran votos al candidato Núñez Feijóo.</p>
<p><figure id="attachment_95945" aria-describedby="caption-attachment-95945" style="width: 216px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95945" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Pedro_Sánchez_Wikipedia-216x300.jpeg" alt="" width="216" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Pedro_Sánchez_Wikipedia-216x300.jpeg 216w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Pedro_Sánchez_Wikipedia-108x150.jpeg 108w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/Pedro_Sánchez_Wikipedia.jpeg 428w" sizes="auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px" /><figcaption id="caption-attachment-95945" class="wp-caption-text">Pedro_Sánchez_Wikipedia</figcaption></figure></p>
<p>El presidente Sánchez inició su gobierno con buen pie, un gabinete paritario, con mayor número de mujeres como vicepresidentas y expidiendo leyes progresistas que bajo otras administraciones habrían sido imposibles, como la de la eutanasia, la reforma laboral, la subida de pensiones acorde al índice de precios al consumidor, el ingreso mínimo vital, la ley del bienestar animal, la Ley Trans, la ley de cambio climático (calificada de ideológica por sus adversarios, en plena constatación del calentamiento global). De igual manera, ha mostrado un irrestricto apoyo a la Unión Europea en las decisiones de sus organismos regionales.</p>
<p>Sin embargo, llegó el 2020 y la pandemia del Covid-19 afectó a todo el mundo y muchos españoles se sintieron afectados por las medidas severas tomadas por un gobierno serio que impulsó el confinamiento y las vacunas. Fueron meses duros en los cuales la oposición hablaba de la violación de las libertades de las personas cuando se estaban salvando vidas humanas y el resultado se vio más tarde. Cuando muchos países seguían padeciendo los efectos del mal, España se daba el lujo de abrir los espacios, mostrando unos resultados envidiables en materia de vacunación, superando a países productores de las mismas vacunas.</p>
<p>Luego vino la guerra de Rusia contra Ucrania, con todos los efectos económicos que todavía se sufren, especialmente en el plano energético. España comenzó a sufrir el incremento de los precios de la electricidad y la subida de los combustibles. El gobierno tuvo que tomar una posición fuerte al interior de la Unión Europea para defender la llamada “singularidad ibérica”, haciendo frente común con Portugal, logrando un tratamiento diferencial que ha contribuido a la caída de los precios para los consumidores. De todas formas, los efectos negativos de estos problemas han tenido repercusión en muchos votantes que desde el inicio han sido mal informados por sectores, como las grandes eléctricas privadas, afectadas por las medidas.</p>
<p>Todos los analistas internacionales han alabado el manejo económico de España, considerando tan grave coyuntura para el mundo. La inflación de España es de las más bajas de Europa y, aunque los habitantes sientan que los precios suben, si se compararan con otros países, la impresión cambiaría ostensiblemente. Muchos de sus vecinos quisieran tener a una ministra tan profesional como la vicepresidenta Nadia Calviño. De igual forma el desempleo ha venido bajando, al tiempo que se han mejorado los contratos de los trabajadores, privilegiando los indefinidos sobre los temporales. Se hizo reforma pensional, sin los traumatismos de Francia, así como se llegó a un acuerdo histórico entre empresarios y sindicados para aumentar el salario mínimo.</p>
<p>Los españoles saben que tienen a un presidente de gobierno serio y de estatura mundial, que a nivel externo no los hace quedar mal. Un hombre que se expresa muy bien en inglés y francés, que ha respaldado en Europa la bravía resistencia del pueblo ucraniano (otra inexactitud en la entrevista de Núñez Feijóo en la revista <em>Semana</em>), no en vano ostenta una placa en el Paseo de los Valientes en Kiev con la gratitud del presidente Volodímir Zelenski y del pueblo ucraniano. Sánchez es europeísta convencido. Debe recordarse que uno de sus primeros trabajos, aparte de profesor universitario, fue como asesor del Parlamento Europeo. No fueron pocos los que respiraron tranquilos en Bruselas al conocer que la extrema derecha no había arrasado en España.</p>
<p>En materia internacional, aparte de respaldar a Europa, Sánchez ha devuelto la mirada a América Latina y el acercamiento entre la realidad latinoamericana y europea ha sido uno de las columnas de la presidencia española. Ha visitado varias veces nuestro continente; en Colombia ha estado dos veces, tanto con el presidente Duque como con el actual presidente Petro, pues una de sus características es buscar tener buenas relaciones independientemente de las diferencias ideológicas, por lo cual ha tenido buena sintonía con mandatarios tan disímiles como Angela Merkel, Emmanuel Macron, Joe Biden o incluso la italiana Giorgia Meloni.</p>
<p>España bajo la administración Sánchez ha sido flexible y tolerante con el fenómeno migratorio, pero buscando que cada vez sea más ordenado y regulado. En 2022 organizó una de las reuniones más importantes de la OTAN en los últimos años. Se ha comprometido con la transición energética gradual. En lo que sí dio un giro inesperado, que ni siquiera sus aliados de Unidas-Podemos imaginaban, fue en la posición sobre el Sahara occidental. El PSOE se apartó del tradicional respaldo al Frente Polisario, priorizando la relación bilateral con Marruecos, lo que provocó la inusual protesta tanto de la derecha como de la izquierda radical representada por U-P. Sánchez privilegia el pragmatismo sobre las ideologías.</p>
<p>A Sánchez lo pueden tachar de cualquier cosa, menos de ser deshonesto o un adversario irrespetuoso o bajo. Hasta el momento no ha tenido escándalos de corrupción en su entorno y ha sido enemigo de la llamada “trumpización” de la política, es decir, del uso de noticias falsas o de los insultos para minimizar a los oponentes. Por el contrario, los partidarios de la derecha, al no encontrar mayores argumentos en su contra, reviven viejos miedos, como desenterrar a la extinta organización terrorista ETA, cuyo heredero político es el partido EH Bildu que ha sido una organización legal durante los últimos gobiernos, incluido los del PP, y ha votado algunas de las reformas y leyes progresistas, pero no hace parte de la coalición de gobierno.</p>
<p>Sánchez jugó con las cartas abiertas y sorprendió a todo el mundo cuando tomó la decisión de convocar elecciones generales en un momento en que su partido había perdido estrepitosamente las elecciones regionales del 28 de mayo y todas las encuestas daban por seguro el ascenso de la derecha y la ultraderecha. La oposición que clamaba semanas antes por elecciones generales, luego manifestó que Sánchez era un criminal por convocar los comicios en verano.</p>
<p>Una jugada audaz que a la postre resultó brillante. Otro gobernante podía haber preferido aguantar hasta fin de año e intentar mejorar o maquillar datos, o en el caso latinoamericano, para ganar tiempo con el fin de sacar provecho colegiado o personal, pero fue muy claro. Aparentemente los electores en los comicios regionales habían enviado un mensaje de cambio. Para la misma España era sano que se confirmara si efectivamente era lo que quería la gente o no. Si deseaban seguir con el actual gobierno o ensayar otro cuya palabra más repetida en campaña fue “derogar”, es decir, anular las leyes que aquí hemos mencionado.</p>
<p>Pedro Sánchez Pérez-Castejón es doctor en Economía y se inició en la política en su Madrid natal hasta el punto de convertirse en 2014 en el secretario general del PSOE recogiendo el sentir del sector centro-izquierdista. Sánchez tuvo que afrontar una crisis interna de su partido, y al no sentirse respaldado, renunció a su cargo e incluso a su acta de diputado (congresista), lo que forzó unas primarias internas en las que resultó ganador, saliendo más fortalecido que antes y obteniendo éxito en la moción de censura contra el ex presidente Mariano Rajoy en 2018, siendo investido presidente de gobierno ese mismo año. Actualmente detenta tres presidencias diferentes, del gobierno español, de la Internacional Socialista y del Consejo de la Unión Europea.</p>
<p>Ha sido evidente que, a pesar de apelar a los votantes de izquierda, Sánchez cada vez más convoca al centro, que en el mapa político español no parece tener doliente, ante la desaparición de <em>Ciudadanos</em>, formación liberal que terminó naufragando por su aproximación a la derecha y la radicalización progresiva del PP en favor de la extrema derecha. En sus discursos, Sánchez menciona frecuentemente la palabra socialdemocracia y quiere ubicar al PSOE en una posición que se identifique con la izquierda moderada y el centro.</p>
<p>Es innegable que los problemas en su gobierno han surgido de las divergencias con Unidas-Podemos, su socio en la coalición que en ocasiones cae en una provocación y terquedad casi infantil, como al no reconocer que la ley de garantía integral de la libertad sexual (conocida como del sólo sí es sí) había quedado mal redactada produciendo un efecto no deseado y el PSOE tuvo que corregirla, lo que costó un desgaste importante que la oposición capitalizó a su favor.</p>
<p>Amigo del diálogo, la estrategia de Sánchez parece haber funcionado en Cataluña en donde, vistos los últimos resultados electorales, los partidos independentistas han perdido apoyo, resultando ganador el PSC (Partido de los Socialistas de Cataluña). Se ha pasado de un ambiente de permanente conflicto, incluso violento (en la era Rajoy) a uno en el cual, se reconoce que el tema catalán es político y debe resolverse de esa manera.</p>
<p>Pedro Sánchez es el modelo de quien quiera ser político en el mundo actual. Un verdadero sobreviviente que ha caído varias veces, pero detenta una habilidad increíble para levantarse, superar las dificultades y vencer las tendencias adversas. Como dice el periódico <em>El País,</em> alguien que a punta de épica transformó una derrota en clamorosa victoria. El político ha sido fiel a su libro “<em>Manual de Resistencia</em>” escrito con la pensadora Irene Lozano, una referencia autobiográfica con reflexiones de diversa índole.</p>
<p>En el PP ha costado asumir la agridulce victoria del 22 de julio. Algunos temen que el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo no sea suficiente y comienzan a mirar hacia la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una política cuestionada, pero que indudablemente tiene un fuerte carisma. Díaz Ayuso es una estrella ascendente en la derecha, quien no esconde que haría gobierno con Santiago Abascal, el líder de Vox.</p>
<p>Ahora bien, Pedro Sánchez no lo tiene fácil para formar gobierno y todavía hay muchos factores en juego. No puede descartarse que haya una reacción de la derecha que intente tomar el poder a toda costa o que los independentistas catalanes erróneamente crean que pueden obtener todo lo que pidan a costo de su apoyo al actual presidente del gobierno. No se puede descartar que haya nuevas elecciones, pero Sánchez ha demostrado que es un gran estratega del ajedrez político y veremos sus próximas jugadas. Es posible que vuelva a sorprender.</p>
<p>Ignoro si Pedro Sánchez podrá convalidar un nuevo periodo como presidente del gobierno español, pero ya quisieran muchos partidos políticos contar con un líder como él. Sánchez seguramente figurará en el futuro en otros cargos de alta responsabilidad como en algún organismo internacional, recordando que trabajó en el gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia-Herzegovina. Si llegase a ser, por ejemplo, futuro Secretario General de Naciones Unidas, creo que los habitantes de este mundo estaríamos bien representados, al menos representaría bien a quien esto escribe.</p>
<p><strong>*Dixon Moya Acosta es</strong> Embajador de la Carrera Diplomática y Consular, escritor por vocación, autor de varios libros, lleva un blog en el periódico colombiano <em>El Espectador</em> con sus apellidos literarios, en el cual escribe de</p>
<p>todo un poco: <a href="http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/</a>  En lo que era Twitter ocasionalmente aparece como @dixonmedellin</p>
<p><strong>**<em>E</em><em>l contenido de cada blog es responsabilidad exclusiva de los autores y por lo tanto no compromete ni representa a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO-</em></strong></p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
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        <pubDate>Thu, 17 Aug 2023 11:04:17 +0000</pubDate>
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