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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de la+ceja | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Contra el fascismo también se vota</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/contra-el-fascismo-tambien-se-vota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay momentos en que la neutralidad deja de ser prudencia para volverse una forma elegante de evasión. Esta segunda vuelta es uno de ellos.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>La pregunta moral y constitucional de la segunda vuelta</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Por Sergio E. Mosquera-Córdoba<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><strong>[1]</strong></a> (@SEMCordoba)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay momentos en que la neutralidad deja de ser prudencia para volverse una forma elegante de evasión. Esta segunda vuelta es uno de ellos. No lo digo porque cada votante de Abelardo de la Espriella sea fascista —no lo es—, ni porque la palabra deba esgrimirse como insulto contra cualquier derecha; esa ligereza ha empobrecido durante años nuestro debate público y conviene resistirla. Pero resistirla obliga, antes que nada, a devolverle al término su precisión. Fascismo no es alzar la voz, ni ser conservador, ni defender el orden, ni pedir mano dura. Fascismo es algo más específico y más grave: convertir la política en una guerra moral entre patriotas y enemigos, negarle legitimidad a quien piensa distinto, prometer la salvación de la patria por la vía de la fuerza, la purga y la obediencia, y señalar a una porción de la ciudadanía como un cuerpo extraño que hay que derrotar, expulsar o neutralizar para que la nación recupere una pureza que nunca tuvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso —con acento colombiano, con sus propios matices— es lo que esta vez está sobre la mesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encarna De la Espriella no es la derecha liberal, democrática y constitucional que compite dentro de las reglas del pluralismo y acepta perder. Es una derecha de cruzada. Habla de rescatar la patria, de derrotar “para siempre” al comunismo, de que la neutralidad equivale a complicidad, de defender la democracia —si hace falta— por la fuerza. No se limita a discrepar de Iván Cepeda: lo erige en encarnación del mal político. A la izquierda no la contradice; la nombra como amenaza criminal. Al centro no lo persuade; lo somete a un chantaje moral. Y no ofrece, en rigor, una alternancia, sino algo más ambicioso y más inquietante: una limpieza simbólica del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí está el problema, y es un problema de gramática democrática antes que de programa. En una democracia constitucional el rival no es un enemigo interno: es un adversario legítimo. Se le critica, se le fiscaliza, se le investiga, se le derrota en las urnas y se le reemplaza. Lo que no puede hacerse —sin que algo esencial empiece a fracturarse— es convertirlo en plaga, en cáncer, en tiranía o en peligro existencial. Porque el día en que el lenguaje político deja de ver ciudadanos y empieza a fabricar enemigos, la violencia abandona el lugar de la anomalía y se instala en el de la consecuencia previsible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no puede darse el lujo de fingir que ignora a dónde lleva ese camino, porque ya lo recorrió. Entre los años ochenta y noventa, la Unión Patriótica fue exterminada: militantes de base, dirigentes, alcaldes, concejales, congresistas y dos candidatos presidenciales asesinados de manera sistemática, año tras año. No fue una desgraciada acumulación de homicidios sueltos, sino una operación de eliminación política sostenida en el tiempo, incubada en la estigmatización y en una premisa que circuló mucho antes que las balas: que una fuerza de izquierda no era una opción legítima dentro de la democracia, sino una infiltración que había que extirpar. La deshumanización precedió al crimen, y la autorización moral precedió a ambos. El plomo llegó de último.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la comparación no es un recurso retórico. Es una advertencia que la propia historia nacional ya pagó con sangre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No estamos en los años ochenta, desde luego. El andamiaje institucional es otro, el sistema de partidos cambió y las formas de la violencia se transformaron. Pero la matriz discursiva resulta inquietantemente familiar: un caudillo que se ofrece como salvador, un adversario reducido a tiranía o a “comunismo criminal”, una invocación constante de la fuerza, una promesa de restauración moral y una ciudadanía partida en dos entre patriotas auténticos y cómplices de la ruina. Ese repertorio tiene nombre, y no es el de la simple “polarización”, ni el del “estilo recio”, ni el de la “campaña dura”. Es una versión contemporánea —de saco y corbata, de urna de cristal y camiseta de la selección— del fascismo político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inquietud crece cuando uno se asoma al universo intelectual del propio candidato. <em>Muerte al Tirano</em> no es una rareza de anaquel ni una boutade. Es una pieza que deja ver una manera de razonar el poder: bajo ciertas condiciones, dar muerte al tirano no sería un crimen, sino un acto patriótico. Sus defensores responderán que se trata de una reflexión histórica y jurídica sobre el tiranicidio, no de un manual operativo, y la distinción es pertinente; no la descarto. Pero junto a ella hay otra pregunta, estrictamente política, que no se puede esquivar: ¿qué significa que alguien que ha defendido esa tesis, que llama tirano a su contendor y que promete defender la democracia por la fuerza, aspire a controlar el aparato coercitivo del Estado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es la pregunta de un exaltado, sino una cuestión constitucional de primer año. El monopolio de la fuerza, en una democracia, no se le entrega a quien habla de la fuerza como si fuera un destino moral. Se entrega amarrado a límites, controles, garantías y reconocimiento del otro. La Presidencia no es una oficina administrativa: es la jefatura del Gobierno, el mando de la fuerza pública, la conducción de la política exterior y la custodia de buena parte del relato simbólico de la nación. En manos de un proyecto que parte al país en patriotas y enemigos, ese poder deja de ser una herramienta de gobierno para volverse un riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vuelta, por lo demás, dejó un dato que debería bastar para enfriar cualquier fantasía de exclusión: Cepeda obtuvo cerca del 40,9&nbsp;% de los votos, casi diez millones de personas. No son una célula clandestina, ni una metástasis que extirpar, ni el “comunismo criminal” del eslogan. Son ciudadanos, son pueblo, son Colombia. Cuando De la Espriella promete derrotar “para siempre” lo que Cepeda representa, no habla apenas de un rival de campaña: habla —por más que después intente suavizarlo— de esos diez millones de compatriotas que sencillamente piensan distinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí asoma la pregunta de fondo. ¿Qué clase de país se resigna a que casi la mitad de su ciudadanía sea tratada como sospechosa moral? ¿Qué democracia sobrevive cuando una parte se apropia de la patria y convierte al resto en amenaza?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1991 contestó esa pregunta mucho antes de que nosotros la formuláramos. Colombia no se fundó, en términos constitucionales, sobre la obediencia, ni sobre la propiedad, ni sobre una moral única, ni sobre la seguridad entendida como valor absoluto. Se fundó sobre la dignidad humana. Y eso encierra una afirmación que no tiene nada de decorativa: que cada persona vale antes de obedecer, antes de producir, antes de creer, antes de votar, antes de encajar en el orden moral de nadie. La dignidad no se concede por adhesión política, no se gana a fuerza de patriotismo y no se pierde por disentir. Es el piso, no el premio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ese cimiento se desprende todo lo demás, empezando por aquello que la campaña ha querido reducir a un asunto de seguridad y que es, en el fondo, una cuestión de libertad. No la del mercado únicamente: la de ser. El proyecto de De la Espriella ofrece libertad máxima para el capital —menos Estado, menos impuestos, menos regulación, más propiedad, más aire para la empresa—, y es coherente al ofrecerla. La grieta aparece cuando la conversación se desplaza del mercado al cuerpo, de la empresa a la conciencia, de la propiedad a la identidad: ahí la libertad cede su lugar a la tutela. Sospecha hacia el feminismo, rechazo a la llamada “ideología de género”, defensa de una sola forma legítima de familia, resistencia frente a derechos que la Corte Constitucional ya reconoció y que hoy son cosa juzgada. La asimetría merece nombrarse con todas sus letras: libertad ancha para acumular, vigilancia estrecha para existir. Eso no es libertad constitucional; es libertad para unos y corrección para otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro tanto ocurre con el bienestar, palabra que todos pronuncian. La diferencia no está en prometerlo, sino en cómo se lo concibe: como derecho o como favor. El Estado social de derecho no se diseñó para repartir dádivas al arbitrio del gobernante, sino para garantizar pisos —salud, educación, mínimo vital, trabajo, protección de los más vulnerables— que no deberían depender de la generosidad de quien manda. Por eso recortar drásticamente el Estado mientras se jura proteger a los más pobres obliga a una pregunta incómoda: ¿quién responde por los que solo tienen Estado precisamente porque nunca tuvieron mercado? En los barrios populares, en el Pacífico, en la Colombia rural, en los territorios étnicos y campesinos, el Estado no es una abstracción de manual: es el hospital que falta, la escuela que aguanta, el subsidio que sostiene, la vía que nunca llega, el juez que ampara. Un Estado ineficiente se reforma; un Estado ausente no se puede recortar como si sobrara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paz corre una suerte parecida, y vale la pena ser justos con el atractivo de la promesa contraria. De la Espriella plantea una ruptura frontal con la negociación y con buena parte de la arquitectura transicional: con los criminales, dice, no habrá diálogo. A un país exprimido por la extorsión, el secuestro y las disidencias, esa frase puede sonarle a liberación, y sería deshonesto no admitirlo. Pero la experiencia colombiana enseña algo que incomoda: la paz no se decreta, se construye. La fuerza pública es imprescindible —nadie serio lo discute—; ocurre que la fuerza, por sí sola, no desactiva las causas que reproducen la guerra. El verdadero dilema no enfrenta la ingenuidad con la autoridad, sino dos maneras de entender la autoridad: una seguridad democrática sujeta a controles constitucionales y una seguridad concebida como licencia para arrasar con todo matiz. La primera protege sin vaciar el Estado de derecho; la segunda fabrica silencio, que no es lo mismo que paz. Colombia conoce de sobra la distancia que separa un territorio pacificado de un territorio reconciliado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la justicia el patrón se repite, y otra vez con un reclamo legítimo de por medio. Hay una idea de justicia que se agota en el castigo ejemplar, en la cárcel y en la mano firme, y que conecta con un dolor verdadero: demasiadas víctimas sienten que el sistema nunca les respondió. Pero existe otra, más áspera y menos taquillera, que no renuncia a sancionar y a la vez comprende que en sociedades atravesadas por violencia masiva hacen falta verdad, reparación, reconocimiento y garantías de no repetición. Desmontar o deslegitimar la justicia transicional no es retocar una institución cualquiera: es alterar el modo en que el país decidió tramitar su propio pasado. La JEP, la Comisión de la Verdad, la memoria histórica y los instrumentos restaurativos son criticables —ninguna institución escapa al escrutinio—, pero una cosa es corregir y otra muy distinta proclamar que son una farsa y prometer barrerlas. Un país que destruye sus mecanismos de verdad no se emancipa del pasado: se condena a litigarlo para siempre, y sin reglas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Queda el territorio. El modelo económico que rodea al candidato vuelve a poner la extracción en el centro: petróleo, gas, minería, licencias más expeditas, expansión energética, aprovechamiento intensivo de los recursos. La discusión no se zanja con consignas verdes; Colombia necesita energía, empleo, inversión y equilibrio fiscal, y fingir lo contrario sería irresponsable. Pero el territorio no es una bodega de recursos a la espera de despacho. Es donde habitan pueblos, culturas, memorias, ecosistemas y generaciones que todavía no nacen. En un país pluriétnico y multicultural, hablar de “agilizar consultas” o “destrabar licencias” no es un tecnicismo administrativo: toca el corazón mismo del pacto de 1991. La consulta previa no es un trámite molesto, sino una garantía democrática de los pueblos indígenas, afrodescendientes, raizales y palenqueros y de las comunidades directamente afectadas. Cuando el desarrollo se piensa sin esas voces, deja de ser desarrollo y empieza a parecerse demasiado a una imposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conviene recordar, llegados a este punto, que el fascismo rara vez comparece con el uniforme de los manuales. No necesita camisa negra ni brazo en alto para resultar reconocible; a veces se presenta envuelto en banderas, himnos, camisetas de la selección y discursos sobre la familia, la fe, la propiedad y la seguridad. No pronuncia la palabra “dictadura”: dice “orden”. No anuncia que recortará derechos: promete “recuperar valores”. No confiesa que perseguirá al adversario: jura “derrotar al comunismo”. No se reivindica autoritario: se proclama salvador de la patria. Cambia el léxico, no el mecanismo. Debajo siguen los mismos engranajes: una identidad nacional cerrada, un enemigo interno, un líder providencial, la promesa de una purificación y la disposición a usar la fuerza si la realidad se niega a obedecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a algo así, el cálculo electoral no alcanza; hace falta una posición, y una posición a la vez política y moral. No una postura histérica ni sectaria, ni incapaz de admitir los errores del progresismo o los miedos legítimos de quien va a votar por la derecha. Una posición lúcida, más bien, capaz de sostener lo elemental: el fascismo no se normaliza, no se maquilla, no se rebautiza como “carácter”, “mano firme” o “coherencia”. Se enfrenta, y se lo enfrenta con los instrumentos de la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada de esto convierte a Iván Cepeda en un candidato impecable ni blinda su proyecto contra las preguntas. Tendrá que gobernar más allá del petrismo; ofrecer seguridad sin candidez; responder por los desaciertos del gobierno saliente; hablarles a los empresarios, al centro, a las iglesias, a las regiones que no se sienten oídas y a quienes temen que la izquierda confunda transformación con improvisación. Todo eso es cierto y todo eso es exigible. Pero esta elección no transcurre en abstracto: ocurre frente a una candidatura que ha hecho de la fuerza, la estigmatización y la restauración moral su lengua de poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí que, en esta coyuntura, votar por Cepeda no equivalga sin más a votar por la izquierda. Es votar por mantener la democracia abierta: por que el adversario siga siendo adversario y no enemigo, por que los derechos no queden a merced del credo moral de quien gobierna, por que la seguridad no se transforme en licencia de persecución, por que la memoria de la Unión Patriótica no termine archivada como una lección que el país prefirió olvidar. Es votar, en suma, para no reincidir en esa secuencia tristemente conocida en la que primero se señala, luego se deshumaniza y al final se justifica la violencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A quienes se sientan ofendidos por el rótulo, vale la pena decirles algo sin estridencia: el problema no es la palabra, es el parecido. Si un programa habla como el fascismo, divide como el fascismo, amenaza como el fascismo y sueña, como el fascismo, con una patria homogénea, la obligación democrática no consiste en buscarle un eufemismo presentable. Consiste en nombrarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nombrarlo, contra lo que suele alegarse, no clausura el debate: lo habilita. La democracia solo puede defenderse mientras conservemos la capacidad de distinguir entre una derecha democrática y una derecha que aspira a gobernar como cruzada; entre un adversario legítimo y un proyecto que convierte a media nación en enemigo; entre el orden constitucional y la pulsión autoritaria; entre la patria de todos y la patria de los obedientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo, por eso, no se vota solo un presidente. Se vota la frontera moral de la democracia colombiana. Se vota si el país acepta que la mitad de sus ciudadanos sea tratada como amenaza o insiste en que también quienes piensan distinto son parte del mismo pueblo; si la libertad incluirá la libertad de ser; si el bienestar será derecho o dádiva; si la paz será transformación o silencio impuesto; si la justicia será memoria o venganza; y, en última instancia, si la dignidad seguirá siendo el cimiento del Estado o quedará rebajada a una moral de obediencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que decirlo, entonces, sin rodeos: contra el fascismo no se guarda neutralidad. Contra el fascismo se vota. Y este domingo, la forma democrática de hacerlo tiene un nombre: Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El turno es nuestro.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



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<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Doctorando en Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional. Magister en Derecho Constitucional. Especialista Internacional en Memorias colectivas, derechos humanos y resistencias. Especialista en Gerencia de Proyectos. Abogado</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
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        <pubDate>Sat, 20 Jun 2026 13:48:14 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Por el respaldo popular a la Constitución del 91</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/por-el-respaldo-popular-a-la-constitucion-del-91/</link>
        <description><![CDATA[<p>El voto de los colombianos en la segunda vuelta de la elección presidencial tendrá significación como expresión de la voluntad popular de apoyo o rechazo a la Constitución que tenemos. Venimos de cuatro años de la secuencia más agresiva de falta de respeto a la Constitución que cada jefe del Estado jura cumplir cuando se [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El voto de los colombianos en la segunda vuelta de la elección presidencial tendrá significación como expresión de la voluntad popular de apoyo o rechazo a la Constitución que tenemos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Venimos de cuatro años de la secuencia más agresiva de falta de respeto a la Constitución que cada jefe del Estado jura cumplir cuando se posesiona. A lo largo del cuatrienio, y luego a manera de despedida, el presidente saliente hizo flotar el llamado a una asamblea constituyente. Y el candidato que, con su apoyo explícito, aspira a continuar su proyecto, no descartó el avance en esa dirección. El hecho de que ahora, por motivos de estrategia electoral, hayan dicho que retiran la idea, no cambia el fondo del asunto. Ya vivimos la experiencia de quien hace cuatro años prometió con escrito sobre piedra que no convocaría una constituyente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo del periodo presidencial que termina, las Altas Cortes y el conjunto de la Rama Judicial del Poder Público han defendido con valor el Estado Social de Derecho en medio de tempestades de insolencia. También lo han defendido diferentes sectores políticos en el seno del Legislativo. Los organismos de control del Estado han cumplido bien que mal su tarea. Y la Organización Electoral ha hecho valer su independencia respecto del gobierno, como debe ser, porque tenemos reglas claras de orden constitucional que evitan el autoritarismo del Ejecutivo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al llegar el momento de la consulta ciudadana que implica la escogencia de un nuevo presidente, el apoyo a la Constitución, o a su cambio, se ha vuelto tema de la mayor importancia. Así como hay quienes estuvieron recogiendo febrilmente firmas para promover una constituyente, se ha formado a lo largo y ancho del país, y en los más diversos sectores de la sociedad colombiana, una vigorosa corriente en favor de la defensa, cumplimiento y desarrollo de los principios, derechos, y reglas de acción del Estado consagrados en la Constitución de 1991.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es posible que algunos ignoren, por falta de interés o por razones de edad, la forma como fue adoptada la Carta del 91, así como el contenido y alcance de sus preceptos. Por lo cual resulta infundado que apoyen su cambio sin conocerla a fondo y sin saber que es una de las más avanzadas del mundo en materia de libertades y opciones de acción democrática.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1991 fue la culminación de un largo y complejo proceso de exigencias históricas y reclamos populares, comprendidos en mayor o menor medida por diferentes gobiernos, comenzando por el de Alfonso López Michelsen, 1974-1978, “gobierno puente” entre el modelo del reparto bipartidista del poder propio del Frente Nacional y la satisfacción de las necesidades institucionales de una nación que requería entrar con solvencia en una nueva era.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se reclamaba autonomía regional y local, democratización profunda, pluripartidismo, derechos ampliados, separación y equilibrio de poderes, estados de excepción regulados, un estatuto de la oposición, reconocimiento de los pueblos indígenas y de las comunidades negras y palenqueras, lo mismo que de comunidades de orientación sexual diferente de las tradicionales, participación ciudadana, planeación obligatoria, manejo económico confiable, controles al Estado y un sistema electoral cada vez más adecuado y transparente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí en adelante, como lo explica de manera clara y pedagógica el magistrado de la Corte Constitucional Jorge Enrique Ibáñez Najar, en un afortunado video que se puede consultar en&nbsp;<a href="https://youtu.be/biBhLs5kX10?si=sna1CIYrDCLZpetJ">https://youtu.be/biBhLs5kX10?si=sna1CIYrDCLZpetJ</a>, la nación y sus gobernantes, aún en medio la arremetida brutal del narcotráfico y la acción de diversos movimientos de subversión armada, que buscaban cambiar el Estado a su gusto, jamás cejaron en el empeño de realizar las reformas necesarias para dotar al país de un nuevo esquema institucional.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente Virgilio Barco, que realizó gestiones exitosas de paz con el movimiento guerrillero M19, al que pertenecía el actual presidente de Colombia, anunció la convocatoria a una Asamblea Constituyente, cuya elección popular se produjo, después de muchos avatares y al impulso de la juventud universitaria de la época, bajo el gobierno del presidente César Gaviria, que propició y animó con todo interés el proceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La discusión sobre el contenido de la nueva constitución no se llevó a cabo solamente en el seno de la Asamblea, sino que previamente, en su gestación, tuvo lugar una discusión amplia y abierta desde lo más profundo de Colombia, con mesas de discusión destinadas a acopiar todo tipo de sugerencias, con participación de actores tradicionales, innovadores, revolucionarios de salón, exguerrilleros, juristas, economistas, sociólogos y estudiantes creativos, con el ánimo de contar con un texto constitucional que fuese patrimonio de la nación colombiana y no un etéreo “canto a la bandera” o algo de lo que se deban ocupar solamente juristas, políticos y gobernantes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la nueva Carta se estableció un Estado social de derecho guiado por principios democráticos y garante de una amplísima gama de derechos individuales y colectivos, así como de medidas de protección ambiental, y garantías y deberes para todas las personas, sin que importe cuál sea su etnia, condición, creencia religiosa, orientación sexual o identidad de género. Y aparecieron mecanismos de protección de esos derechos, como la acción de tutela, y todo un catálogo de medios de defensa ciudadana, e instituciones como la Defensoría del Pueblo. Además, se adoptaron principios relacionados con la paz como valor, principio y derecho fundamental colectivo, con la obligación estatal de garantizarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se adoptó una estructura del Estado con auténtica separación de poderes propia de una democracia avanzada. De manera que los presidentes no pueden considerarse omnipotentes, ni intérpretes únicos e indiscutibles de la voluntad popular, ni tomadores exclusivos de las decisiones públicas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se adoptó la posibilidad de Moción de Censura por parte de las corporaciones públicas contra ministros y otros funcionarios, cuando la gestión de los asuntos a su cargo sea deficiente, o cuando no acaten las citaciones para responder inquietudes de control político.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se fortaleció la independencia de la Rama Judicial, con administración y autoridad de disciplina propias, y apareció, como modelo para muchos otros países, una Jurisdicción Constitucional encargada de mantener la integridad y darle vida a la constitución política, a través de interpretaciones de su contenido que profundicen el sentido de sus principios en el ámbito de la vida real de nuestra sociedad. Se creó además la Fiscalía General de la Nación, encargada de darle vida y efectividad al sistema penal acusatorio, para luchar de manera más efectiva contra el delito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para conseguir una descentralización efectiva del poder y del ordenamiento del territorio, se ratificó la elección popular de alcaldes, hasta entonces la principal transformación de la democracia colombiana, adoptada en 1986, y se estableció la elección popular de gobernadores. Además, se estableció el voto programático como exigencia de cumplimiento de sus programas de campaña a alcaldes y gobernadores, para que sometan a la decisión popular proyectos realizables y respondan por su ejecución.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se establecieron los Territorios Indígenas como entidades territoriales, a la par de Municipios, Distritos y Departamentos. Y se abrió la posibilidad de que existan nuevas entidades territoriales como las Provincias, que agruparían varios municipios, y las Regiones, que agruparían varios departamentos. Además, se refinó el sistema de irrigación de recursos hacia todas esas entidades.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra cosa es que las comunidades indígenas no hayan logrado ponerse de acuerdo sobre la forma de organizarse como Entidades Territoriales, ni ha habido partido ni gobierno capaz de ayudarles a conseguir ese propósito. Tampoco ha habido, salvo intentos de avance como el de los departamentos del Caribe, quien tenga la audacia de aprovechar el espacio constitucional para la creación de Provincias y Regiones, que facilitarían una gestión más adecuada del territorio y una mejor protección de nuestros recursos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todos lados aparecen en el texto opciones verdaderas de participación democrática, desde las instancias de la planeación del desarrollo hasta el control ciudadano de los actos de la administración del Estado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se dejó atrás el bipartidismo, que había animado con exclusividad la vida política, para abrir espacios a nuevos partidos y movimientos, que deben funcionar conforme a principios democráticos. También se abandonó el confesionalismo y se dejó espacio para la coexistencia de diferentes creencias y religiones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se establecieron reglas y garantías para el ejercicio de la oposición, anteriormente desprotegida, como factor indispensable de una controversia civilizada y además leal con los principios constitucionales y los propósitos que ellos representan para la nación colombiana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se adoptó el sistema de Banca Central para el manejo de la política monetaria, como en los países más avanzados, en busca de que se pueda disfrutar de moneda sana y estabilidad monetaria. De manera que ese crucial asunto no quede en manos del gobernante de turno, que puede ser proclive al retrógrado caudillismo latinoamericano en el que un cacique adopta a su gusto y conveniencia medidas monetarias y después se larga dejando endeudada a la nación, cuando no se perpetúa en el poder para obrar como padrecito bondadoso de millones de menesterosos a los que, con ayuda de la represión, mantiene ilusionados con algún discurso pseudo-poético que garantice su fidelidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para garantizar la conversión límpida de la soberana voluntad popular en poder conferido a servidores públicos elegidos, se estableció una Organización Electoral autónoma, por fuera de las Ramas del Poder Público. De manera que la Registraduría Nacional del Estado Civil, organizadora de todos los comicios, no depende para nada del gobierno de turno, ni éste tiene facultad de aprobar o rechazar los resultados electorales, porque no es de su incumbencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una nación del Siglo XXI, que cuenta ya con un ordenamiento constitucional tan refinado que otros países estudian cuando sienten la obligación de ponerse al día en materia de derechos, separación de poderes, controles adecuados, manejo monetario responsable y elecciones libres, tiene que sentir preocupación ante los anuncios enredados y nebulosos de llamado a una constituyente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Semejante llamado resulta preocupante, pues el concepto de asamblea constituyente significa que el cuerpo colegiado que se ocupe de ella tendría plenos poderes para cambiar la constitución en su totalidad, y reemplazarla por una con orientación completamente diferente. Y es que, en medio del entusiasmo enigmático de los promotores de la idea, se ha omitido la distinción fundamental entre una “asamblea constituyente”, que es la que piden, que permitiría la abolición de la del 91, y una “asamblea constitucional”, que conceptualmente es aquella que se reuniría para realizar unos pocos cambios puntuales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De manera que el riesgo resulta justificado, porque no es que carezcamos de principios y mucho menos de derechos y organización estatal democrática, ni de controles a los gobiernos, ni de garantías para nadie por diverso, ni opositor que sea, ni de medios para defender el medio ambiente, ni de controles al Estado, ni de libertades de acción en el campo que se quiera.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se sabe a ciencia cierta qué es lo que desean cambiar los promotores de una constituyente, en pausa ahora por la conveniencia electoral de no insistir en el tema.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por si acaso, pensar en “asamblea constituyente”, con todo lo que ello implica, para cambiar el sistema de salud o el de pensiones, es huir hacia adelante ante la impotencia política para impulsar esos cambios en uso de las opciones que existen dentro de la constitución que tenemos. Salvo que se busque en su momento armar una algarabía para obtener el giro de un cheque en blanco que permita a quienes han demostrado sobresaliente insuficiencia en el respeto por las instituciones y el manejo del gobierno, echar por la borda lo que tenemos y producir una chapuza que cambie radicalmente el ordenamiento constitucional, que el mismo M19 ayudó en su momento a adoptar.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no es una nación desgraciada, aunque no faltan quienes insisten en convencernos de lo contrario. Mientras ellos insisten, con un discurso importado que nos pone a la par de países que llegaron al concierto de las naciones libres muchas décadas después de nosotros, aquí se han hecho esfuerzos enormes, a veces desordenados, otras veces infructuosos, pero la mayoría de un éxito asombroso, por salir adelante. De manera que el panorama de la Colombia de hoy no se puede comparar con el de hace medio siglo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo importante es que los protagonistas de esos esfuerzos y de esos éxitos hemos sido los colombianos, y no ha sido obra de ningún jefecito iluminado. La gente que aquí acostumbran todavía a llamar “de a pie”, como en la época colonial. Esos millones de familias que, lideradas por madres o padres heroicos, han sabido salir adelante en toda circunstancia, en nuestro territorio y por todo el mundo, y hoy viven una realidad mucho mejor que la de sus abuelos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llevamos el lastre de una desigualdad que no es solo posible sino obligatorio desmontar. Para eso tenemos a la mano los elementos reales y además los propósitos y mandatos de la solidaridad, la dignidad humana, el trabajo, los deberes sociales del Estado y la prevalencia del interés general, consagrados en los dos primeros artículos de la Constitución de 1991.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La “apertura económica”, adoptada por la misma época de la Asamblea Constituyente del 91, nos sacó de una típica tradición latinoamericana de andar dando tumbos y nos metió de frente, con realismo audaz, en el difícil y azaroso mundo del capitalismo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto vino a servir de base para que el país supiera afrontar, mejor que otros en nuestra América, la realidad de un modelo hegemónico en todo el mundo, que, como lo reconoce la socialdemocracia, es navegable con voluntad, creatividad y esfuerzo. De manera que todo dependa de una ciudadanía visionaria, que haga uso de su ADN de luchadora, en lugar de declararse vencida y esperar que sus enemigos la socorran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto de ninguna manera exime al Estado de obligaciones ineludibles en materia económica y social, que no puede dejar en manos de particulares que obran con una lógica diferente de la del servicio público. Porque en muchos escenarios de un país enorme y variado, multicultural y afectado en ciertos parajes por injusticias ancestrales, no se puede dejar todo a un juego abierto que profundice diferencias y abusos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la cabeza del Estado requerimos de alguien que comprenda todo esto y llegue a cumplir el juramento que hacen los presidentes de defender la constitución y las leyes, que son parámetros de la vida social y no asunto de especuladores bizantinos. De alguien que gobierne para todos y no para favorecer caprichosamente a sus amigos y perjudicar a sus enemigos. Alquien que no llegue al poder a ejercer la oposición desde dentro del sistema, para degenerarlo y crear las condiciones de un desmonte, gradual o explosivo, del país que tenemos, que es el único que tenemos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No merecemos un caudillo del siglo antepasado que llegue a dictar su voluntad “inspirada”, ni un lector de discursos que nos obligue a devolvernos a propósitos y modelos fracasados de hace sesenta años. Debemos tener un presidente que presida y al tiempo contar con un equipo amplio de facilitadores honestos para que esta nación de emprendedores, desde fabricantes de empanadas y repartidores en motocicleta que se meten por todas partes, hasta empresarios de nivel internacional, pueda dar rienda suelta a su creatividad y su deseo de progreso, con una actitud optimista que nos sacaría adelante si todos la asumiéramos, en lugar de actuar innecesariamente con el odio y el resentimiento de quien se está ahogando en la inmundicia y desea que alguien lo saque con helicóptero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para que todo esto sea posible, el voto del 21 de junio servirá de manifestación de apoyo a la constitución Política de 1991, que se adelantó a su tiempo para establecer las bases de un país democrático del Siglo XXI. Del respaldo que obtenga, a través de ese voto, la institucionalidad allí consagrada, depende en gran medida la claridad de nuestro futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez si estuviera vivo Gabriel García Márquez, el escritor colombiano más grande de todos los tiempos, podría decir, desde la altura de su centenario, como solía decirlo respecto de gente que era excelente, pero obraba como caminando a tientas: “ustedes son unos berracos y no se han dado cuenta”.&nbsp;&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130087</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 17:00:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Por el respaldo popular a la Constitución del 91]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Esta mujer campesina tiene su propia silla en la junta directiva de &amp;#8220;Juan Valdez&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/esta-mujer-campesina-tiene-su-propia-silla-en-la-junta-directiva-de-juan-valdez/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde niña supo que nació para cosas grandes. Este domingo, la FILBo presenta un libro sobre la vida de Argenys Rojas Hoyos: de cómo una jornalera huilense se convirtió en líder cafetera, abogada y empresaria con su marca de café colombiano que ya se vende en otros países. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>A sus 45 años, Argenys Rojas Hoyos, una caficultora de Timaná. Huila, es ejemplo de tesón y superación. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-0aaadc53108a2ba3e34d8f91a9a6408e wp-block-paragraph"><strong><em>“… cuando una mujer campesina decide narrarse, no solo escribe su historia: abre un camino para que otras también lo hagan”:</em></strong><strong> Ana Patricia Collazos, editora y prologuista del libro “Mi historia”, sobre la vida de Argenys Rojas Hoyos. &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de las carencias en que se crío, Argenys intuyó desde pequeña que un día sería alguien importante. Mientras soñaba despierta entre cafetales, hacía las labores de cualquier jornalero en la finca de sus padres, donde vivían de coger café. La falta de energía eléctrica no era la única carencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hizo el bachillerato por radio hasta el grado noveno, y décimo y once en un colegio de su natal Timaná, caminando diez kilómetros diarios, muchas veces aguantando hambre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se había graduado aun cuando tuvo que enfrentar la primera de dos tragedias familiares: el suicidio (por envenenamiento) de su padre, en junio de 1998, apenas una semana después de ella cumplir 17 años.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Los investigadores nos culpan a nosotros de la muerte de él. Imagínense, nosotros unos chinos. Nos conducen a todos a la Fiscalía para investigar el homicidio, nos preguntaron una y otra vez qué sabíamos sobre la decisión de mi papá. Nosotros no sabíamos nada, fue una decisión que él tomó, personal. Lo único que puedo decir es que siempre, desde que yo recuerdo, cuando mi abuelo se suicidó a mi papá se le metió en la cabeza esa idea también”, </em>relata en el libro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los seis hermanos y la viuda debieron seguir adelante con sus vidas. Dos años después, en octubre de 2000, su hermano murió en un accidente de tránsito. “A él se le estalló el corazón, la caja torácica se le comprimió, y la masa encefálica le quedó expuesta”, me cuenta Argenys en una conversación vía WhatsApp.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la muerte del hermano, iniciaron el proceso de demanda contra el gerente de un banco que ocasionó el accidente por imprudencia. “El señor tenía que parar y no paró. Luego dijo: <em>´ante los ojos de Dios, yo maté a ese muchacho, pero que me lo prueben ante los ojos del mundo´.</em> Y eso fue lo que no pudimos probar”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdieron el proceso, pues lo declararon caso fortuito, sin posibilidad de reabrirlo. “El poder y la plata prostituyen los procesos. En el libro no están esas palabras, pero a usted se lo digo”, relata hoy, atragantada por el recuerdo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la tumba de su hermano, Argenys juró que sería abogada “para que a la gente pobre no le pasé lo que nos pasó a nosotros”. En la casa la tildaron de loca, le decían que eso era cosa de ricos. Mientras tanto, libraba su propia batalla interior. Con dos duelos encima, sintiéndose culpable por la muerte del papá, buscó respuestas hasta en el más allá: pasó por un convento, hizo varios ´viajes´ a través del yagé y cayó en manos de espiritistas-, hasta que tuvo un accidente y, como dice, conoció de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Crecimos con unos papás analfabetas, sin quién lo orientara a uno; cuando yo necesitaba entender la vida, la respuesta que recibía era la misma: <em>´yo no sé, usted verá´.</em> Este ha sido el consejo de mi mamá: <em>´Si tiene con qué, cómprelo´</em>, así que desde los 11 años tuve que encargarme de mis cosas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El único juguete de infancia fue una muñeca de pelo azul. En su casa nunca supieron lo que era celebrar un cumpleaños, menos una fiesta de 15.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de esas circunstancias complejas, que no presagiaban un final feliz, Argenys le demostró al mundo, pero especialmente a sí misma y a los suyos, que vale la pena apostar por uno. No solo se hizo abogada de la Universidad de la Amazonia –hoy ejerce como defensora pública-, sino que se especializó en Derecho Contencioso Administrativo y obtuvo su Maestría en Derecho Público, con préstamo de los bancos y la ayuda de sus amigos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo siempre he dicho que, gracias a Dios y a los amigos, estoy donde estoy, ellos me han impulsado y me han ayudado, por ello yo creo en la amistad”, relata en el libro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo empezó con 50 mil pesos que tenía en sus bolsillos. “A mí en la casa me daban la pasilla (lo que queda luego de zarandear el café) y yo la vendía. Esos cincuenta mil los convertí primero en un millón y los puse a ganar intereses (…) hasta que tuve cinco millones de pesos…”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sí, póngale la firma, hoy es una persona importante, pero con su esencia de mujer campesina intacta. Me muestra una fotografía suya en medio de un paisaje cafetero vasto y bellísimo en las laderas de la vereda de Pantanos (Timaná, Huila), y me dice sin titubear: “Ahí haré un mirador para cuando esté viejita”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y le creo, porque después de conocer su vida, a través de las 222 páginas de “Mi historia”, que así se titula su autobiografía, publicada por la editorial Tierra de Palabras-, uno puede entender el poder de aquello que se decreta. Esas palabras que nacen del corazón y del alma, pero también desde las tripas, porque este libro se escribió primero con las entrañas y luego con tinta. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Leerlo es como estar ahí, en la sala de la casa de Argenys, escuchándola hablar, tal cual como es ella, con desparpajo, sin adornos, directa con las frases, orgullosa de la tierra que la parió el 9 de junio de 1981.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Argenys en su natal Timaná, Huila. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02072341/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ARGENYS-ROJAS-TIMANA-HUILA-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-128618" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02072341/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ARGENYS-ROJAS-TIMANA-HUILA-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02072341/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ARGENYS-ROJAS-TIMANA-HUILA-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02072341/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ARGENYS-ROJAS-TIMANA-HUILA-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02072341/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ARGENYS-ROJAS-TIMANA-HUILA.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“Sin campo no hay ciudad, si nosotros paramos la ciudad no sobrevive”: </em>Argenys Rojas, caficultora huilense. &nbsp;</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Es la doctora Argenys cuando se para en los estrados judiciales. Es la exconcejala a la que todos saludan en el pueblo. Es la caficultora que se formó de manera empírica desde niña y convirtió su pequeña herencia (menos de una hectárea de tierra), en una empresa que hoy produce un café especial premiado por su calidad y exquisitez, con ventas a Rusia, Israel y República Checa. La marca se llama Café Horo, “con H de Hoyos por mi mamá y el Rojas de nosotros”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la pandemia, dejó códigos y leyes a un lado y volvió a los cafetales para apoyar a su hermano; con ese lote de café ganaron la <em>Taza de oro</em> del Yara Champions en 2020, con una puntuación de 86,47.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La hacienda está ubicada en un lugar bendecido por las condiciones climáticas. <strong><em>“… en el día hace sol y en la noche cae mucho sereno lo que produce un choque térmico que hace que los azúcares se concentren mucho más en el grano de café”,</em> </strong>relata en el libro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero también es la líder cafetera, que goza de la admiración y el respeto de la Federación Nacional de Cafeteros, pues hoy ocupa dos sillas importantes: un asiento en el Comité Departamental de Cafeteros del Huila (al cual representó como productora en el III Foro Mundial de Cafeteros, en Ruanda, África) y otro asiento como delegada suplente en la junta directiva de &#8220;Juan Valdez&#8221;, reelegida el 25 de marzo para un periodo de dos años. Además, <strong>El Espectador</strong> la reconoció como <em>Personaje del Año 2025</em>. Actualmente cursa un doctorado en Derecho en una universidad mexicana, “para que me digan doctora de verdad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Le pregunto si todavía sueña despierta. Sonríe y dice que le falta aprender a bailar San Juanero y a tocar guitarra.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Este domingo 3 de mayo, en la Feria del Libro de Bogotá, Argenys Rojas Hoyos presentará el libro “Mi historia”: (Corferias, Carpa Cultural, 7:00 de la noche)</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128612</guid>
        <pubDate>Sat, 02 May 2026 12:39:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Esta mujer campesina tiene su propia silla en la junta directiva de &#8220;Juan Valdez&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Galán no es Batman, pero Bogotá se parece a Ciudad Gótica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/galan-no-es-batman-pero-bogota-se-parece-a-ciudad-gotica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Aunque la ciudad está sitiada por el hampa, hay una “buena noticia”: Carlos Fernando Galán figura en el Top 10 de mejores burgomaestres en Latinoamérica. Y no es chiste. Mientras tanto:, ¡a quejarnos al Mono de la Pila por los problemas de seguridad y movilidad en Bogotá!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-53259301acc5446a143db48fe370bc36 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Por eso cuídate de las esquinas / no te distraigas cuando caminas / que pa&#8217; cuidarte yo solo tengo esta vida mía&#8221;: </em></strong>Estribillo de la canción <em>Por estas calles</em>, de Yordano</p>



<p class="wp-block-paragraph">A alguien toca echarle el agua sucia aprovechando que llueve a cántaros por esta época. Galán quería ser el Batman criollo y le vieron la cara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soy un bogotano que se quiere ir de Bogotá. Tengo mis razones, más no tengo a dónde ir. Se siente la orfandad en la capital de todos y de nadie, sin un adulto responsable que responda por ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bogotá no es Gotham City, pero empieza a parecérsele bajo la administración de Carlos Fernando Galán. Sus calles no son un lugar seguro para nadie por estos días con sus noches. La oscuridad produce miedo pero la luz del día también. Si no te mata otro humano, <a href="https://bogota.alerta.com.co/quejodromo/bogota-mujer-murio-tras-ser-golpeada-por-una-llanta-240014#google_vignette">te mata una llanta </a>suelta que rueda desquiciada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De adolescente, me acostaba con el radio transistor entre las cobijas escuchando un programa llamado <em>La ley contra el hampa</em>. Lo transmitía Todelar en los años 80. &nbsp;Me dormía con la sensación de que los malos siempre recibían su castigo y la ciudad —esta Bogotá de mis amores y mis terrores— estaba a salvo de los malhechores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy los crímenes ocurren con o sin testigos, con las cámaras en ON, y sin un Batman capaz de poner orden ante tanto malandro. La gente está mal de la cabeza buscando pleito por todo. O alguien te ataca en la calle con gas pimienta por hacerte el loco con el pago del arriendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Urge una cátedra de civilidad para aprender a comportarnos civilizadamente, ojalá obligatoria. Creo que hay un problema de salud mental no diagnosticado producto del estrés natural que genera una ciudad inhumana, desordenada y sobrepoblada. Súmele el subregistro de trastornos psiquiátricos. De hecho, trascendió que el asesino que irrumpió en el set de “Sin senos sí hay paraíso”, en el barrio <em>Los Laches</em>, padecía esquizofrenia. El ”Guasón” de nuestro drama urbano. lo que puede ser  reflejo de otro problema: la exclusión. Según el Distrito hay más de 33 mil personas en pobreza extrema -aquellos que terminan en la calle por la razón que sea-, y ni siquiera figuraban en las estadísticas. Y no hablemos ya de la extorsión silenciosa a comerciantes, algo de lo que poco se habla. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nací en la tierra del <em>&#8220;ala, mi chato querido&#8221;</em>, la changua y el ajiaco santafereño hace 55 años, y no recomiendo a nadie venir a Bogotá hasta que el alcalde deje de entretenerse con el metro. Galán se hizo elegir con el lema “Bogotá camina segura”, pensando que sería <em>pan comido</em>; mejor díganle que no se salga a <em>patonear </em>por ahí porque lo atracan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por supuesto, no se le puede responsabilizar de todas las desgracias que aquí ocurren. Los ciudadanos somos parte del problema, pero nada hacemos para ser parte de la solución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ciudad se inunda, los carros se afectan, la movilidad se vuelve un zaperoco, pero a nadie le importa lo obsoleto del sistema de alcantarillado. ¿Esperaremos a tener el agua al cuello para modernizarlo? —<em>¡Qué llueva, qué llueva,&nbsp;la Virgen está en la cueva!</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el cambio climático no sea una prioridad, en el mediano plazo podríamos enfrentar tragedias peores que las vías convertidas en quebradas. Bogotá se encuentra entre las ciudades con mayor riesgo por el cambio climático, según el IDEAM.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/04/09/gustavo-petro-aseguro-que-la-calidad-del-aire-en-bogota-es-peligrosa-para-la-salud-los-que-no-sean-de-aqui-no-se-queden-mucho-tiempo">Petro habló del aire letal que respiramos los bogotanos</a> por culpa de los combustibles fósiles (hidrocarburos) que mueven el transporte urbano; pidió que “<em>los que no sean de aquí, no se queden mucho tiempo” </em>y ahí fue Troya. Nos molestan más las palabras de Petro que su denuncia. En 2023 el Instituto Nacional de Cancerología advirtió que <a href="https://www.elespectador.com/bogota/cada-dia-habra-mas-cancer-para-2030-aumentara-en-un-30-carolina-wiesner-del-instituto-nacional-de-cancerologia">para 2030 el cáncer habrá aumentado un 30% en Bogotá</a> por la contaminación.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1f9d4d2d5f28da50e82195446e42a3b9"><strong>Los ciudadanos somos parte del problema de Bogotá, pero no queremos ser parte de la solución.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Sí: La inseguridad está en la tierra, así como en el cielo. Sale uno de sus cuatro paredes entre desconfiado y asustado, mirando para todas partes tratando de adivinar de dónde saldrá el susto. O la muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Amo a Bogotá pero no quiero ser un número más, el siguiente titular de la crónica roja. Te matan porque tienes o porque no tienes. Te puedes encontrar con una bala en la esquina en medio de una balacera, con un ratero con puñal al cruzar el puente, o hasta con una moto que se lo lleve sin escalas hacia el otro mundo. Ser peatón o ser motociclista en Bogotá es un acto suicida. Hay que cuidarse de todo lo que tenga ruedas. Titula <strong>El Espectador</strong>: <a href="https://www.elespectador.com/bogota/muertes-en-accidentes-con-patinetas-electricas-aumentaron-500-en-el-ultimo-ano-en-bogota">“Muertes en accidentes con patinetas eléctricas aumentaron 500% en el último año en Bogotá”.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El cuadro es costumbrista para mal. Están disparados el sicariato, los tiroteos a cualquier hora, el fleteo, la violencia en Transmilenio o el SITP.  Mientras los medios publican el <a href="https://www.noticiascaracol.com/colombia/bogota/alarmante-aumento-de-hurtos-en-transmilenio-en-2026-estas-son-las-estaciones-con-mas-y-menos-casos-rg10">listado de estaciones de TM con más hurtos</a>, se conocen videos de funcionarios de la propia alcaldía colándose. Imagínese ambas escenas pero en el Metro de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gente cae en las alcantarillas. ¿Qué estamos haciendo mal los ciudadanos para que haya tanto accidente? ¿Andamos <em>englobad</em>os, embobados o agüe…? ¡Deje así! Estamos pendientes del celular, conectados a los audífonos, afanados a toda hora, con poca pericia para lidiar con una movilidad compleja.  ¿Quién garantiza que quien compra una motocicleta está en condiciones de montarla? ¿Sirven de algo las multas que se aplican por hablar por el móvil mientras se conduce?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cualquiera de los <em>amarillos </em>está bajo sospecha. Piénselo dos veces antes de abordar un taxi en la calle. Según la propia Secretaría de Seguridad, <a href="https://www.elespectador.com/bogota/6-de-cada-10-conductores-de-taxi-tienen-antecedentes-penales-secretaria-de-seguridad">60% de taxistas tiene antecedentes penales.</a> Ahora es uno el que (con ellos) por allá no va.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bogotá es la huerfanita. Se eligió un alcalde pero no se siente su autoridad, con razón lo quieren revocar. Se le ve cada cierto tiempo sacando pecho por un sistema de Metro qué ni siquiera le corresponderá inaugurar. Cada vez que la ciudad entra en crisis —ayer el racionamiento de agua, antier las basuras, hoy la criminalidad desbordada—, Galán caza pelea con el presidente Petro, como si con eso resolviera los problemas estructurales de la Atenas (y tenaz) suramericana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie le pide cuentas al alcalde. Al Concejo y los concejales hay que aconsejarles que actúen o renuncien. Los medios en su mayoría parecen complacientes con lo que pasa, como si temieran perder la pauta oficial. &nbsp;Ya vimos a Julio Sánchez Cristo celebrando, con casco puesto, porque, según él, las obras del Metro están terminadas en un 70%. ¿Periodismo o publirreportaje?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si, Galán parece en la luna, él sí 2600 metros más cerca de las estrellas. Creyó que el apellido de papá era suficiente para gobernar a ocho millones de parroquianos y hoy los habitantes financiamos su improvisación con tributos. No entiendo de dónde se concluye que <a href="https://www.portafolio.co/economia/gobierno/el-mandatario-de-bogota-carlos-galan-se-ubica-entre-los-alcaldes-con-mayor-aprobacion-en-america-latina-491990">figura en el Top 10 de mejores alcaldes de Latinoamérica.</a> &nbsp;Sí es chiste no me estoy riendo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Las cámaras que inundan la ciudad nutren el morbo colectivo y aumentan la zozobra, pero ¿están sirviendo para reducir las tasas de criminalidad? ¿A quién le formulamos la pregunta?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿No existe un plan maestro por parte de la Policía Metropolitana para contrarrestar la ola delincuencial? ¿Qué pasó con el programa de <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-03-24/los-guardianes-del-orden-la-propuesta-de-la-alcaldia-de-bogota-que-pone-en-primera-fila-a-exmilitares-y-expolicias-para-combatir-la-inseguridad.html">“Guardianes del Orden” </a>que anunció hace un año la alcaldía para combatir la inseguridad con ayuda de expolicías y exmilitares? Si los delincuentes quedan libres en cuestión de horas o días, ¿a qué estamos jugando? ¿A que te cojo, ratón o a que te suelto, ladrón?</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e087b93a5d5c713cc5f728abde5eb6a3"><strong>¿Para cuándo la reforma estructural a la Policía? ¿Por qué Bogotá no está conversando sobre el tema?</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="913" height="773" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/26141318/ZETA-ZETA-ZETA-GALAN-PORTADA-1.jpg" alt="" class="wp-image-128410" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/26141318/ZETA-ZETA-ZETA-GALAN-PORTADA-1.jpg 913w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/26141318/ZETA-ZETA-ZETA-GALAN-PORTADA-1-300x254.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/26141318/ZETA-ZETA-ZETA-GALAN-PORTADA-1-768x650.jpg 768w" sizes="(max-width: 913px) 100vw, 913px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si el jefe de la policía es el Ministro de Defensa y el alcalde es apenas una especie de jefecito de los uniformados, se necesita que alcalde y ministro se sintonicen con lo que está pasando. ¿Para cuándo la reforma estructural a la Policía? ¿Por qué la ciudad no está conversando sobre el tema?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué resultados hay de iniciativas como el “Círculo de Gobierno Abierto de Bogotá” que, para fortalecer la participación ciudadana, busca mayor diálogo entre alcalde y los habitantes? En Bogotá existen 1.755 instancias de participación ciudadana pero la gente no participa. ¿Por qué? ¿Es culpa de la alcaldía que no informa debidamente o es culpa de los ciudadanos que todos les resbala?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿En qué andan los alcaldes de las 20 localidades? ¿A esos funcionarios quién los ronda? Se anuncian medidas, ¿y quién les hace seguimiento? Sí: Falta más control político a los funcionarios <em>disfuncionarios</em> por parte del Concejo de Bogotá. Si las entidades distritales rinden cuentas, ¿quién &nbsp;fiscaliza el resultado final de la gestión? La ciudad toda debería declararse en emergencia social permanente para buscar soluciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se le debe exigir de la ciudadanía mayor corresponsabilidad con la ciudad -pues tenemos derechos pero también deberes-, y de la alcaldía mayor junto con las alcaldías locales mayor promoción de esos mecanismos de participación. La ineficiencia del gobierno y la ceguera del ciudadano le hacen daño a Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, ahí vamos, a medias y sin zapatos, avanzando de a poquito, a pesar del jefe de turno en el Palacio Liévano. La verdadera tragedia de Bogotá es no tener una visión compartida de ciudad, para el presente y para el futuro, y así es muy difícil saber elegir a la persona idónea que nos represente. Ponernos de acuerdo sobre la Bogotá que queremos para los próximos 50 años nos permitiría saber qué exigir a este alcalde, al próximo y al siguiente. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No vayamos tan lejos. Faltan 12 años y tres burgomaestres para “celebrar” los 500 años de fundación. Que sea un motivo para empezar a soñar con una metrópoli de verdad, más humana, incluso gótica pero no caótica, a ver si la vida nos alcanza para verla transformada de aquí a 2038. ¿O seguiremos manicruzados en espera de que el <em>Caballero Oscuro</em> —o sea míster Batman— venga a socorrernos a todos, incluso al doctor Galán? </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128226</guid>
        <pubDate>Sun, 26 Apr 2026 19:15:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Galán no es Batman, pero Bogotá se parece a Ciudad Gótica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Lágrimas en el arte</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/lagrimas-en-el-arte/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la historia de la pintura, el drama se ha representado en innumerables ocasiones. La forma más común es a través de la muerte de Cristo y los diversos descendimientos de la cruz. Sin embargo, estas representaciones suelen carecer de lágrimas, pues capturarlas pictóricamente es un asunto complejo. Las lágrimas son difíciles de pintar debido [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En la historia de la pintura, el drama se ha representado en innumerables ocasiones. La forma más común es a través de la muerte de Cristo y los diversos descendimientos de la cruz. Sin embargo, estas representaciones suelen carecer de lágrimas, pues capturarlas pictóricamente es un asunto complejo. Las lágrimas son difíciles de pintar debido a su tamaño reducido en relación con el rostro, dificultad que aumenta si se retratan cuerpos completos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Miremos la cara de la Virgen en el mural de Giotto, <em>Lamentación sobre Cristo muerto</em> (Florencia, 1337). Su expresión es de una tristeza desgarrada; no obstante, su rostro está seco. Giotto evitó representar las lágrimas y utilizó, en su lugar, el recurso de la expresión facial. Este es también un recurso difícil de manejar, pues las expresiones de risa y de llanto suelen parecerse mucho.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="888" height="747" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329.png" alt="" class="wp-image-127670" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329.png 888w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329-300x252.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329-768x646.png 768w" sizes="(max-width: 888px) 100vw, 888px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Giotto, <em>Lamentación sobre Cristo muerto</em> (Florencia, 1337).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Leonardo da Vinci fue uno de los primeros en observar cómo se movían los músculos de la cara al llorar. Advirtió que el pintor debía tener cuidado, ya que las expresiones de risa y llanto son casi idénticas: &#8220;En el que ríe y el que llora no varían los ojos ni las cejas, solo la boca&#8221;. No se podía correr el riesgo de que el retrato pareciera riendo de forma histérica en vez de llorando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La constancia de la percepción —un concepto que no explicaré a fondo aquí— hace que veamos los objetos como &#8220;debemos&#8221; entenderlos y no como se ven en realidad. Prestamos atención a lo que nos interesa sin medir su tamaño relativo. Para constatar que no vemos con los ojos, sino con la inteligencia visual, tenemos como prueba las imágenes que capturamos con nuestras cámaras. Es al tomar una foto de esa escena que nos emociona cuando nos enfrentamos a la realidad del tamaño relativo. ¿Quién no ha experimentado la desilusión al intentar capturar la enorme luna que ve con sus ojos, para luego verla en la pantalla del teléfono tan minúscula que ni se percibe? ¿O ese árbol caído en la carretera que en la foto resulta apenas perceptible?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las lágrimas representan un desafío técnico por varias razones:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Carecen de color propio. Su apariencia depende totalmente de lo que hay detrás (la piel, el iris, las pestañas) y de lo que tienen enfrente (la fuente de luz). Al ser una esfera líquida, actúan como una lupa: la lágrima debe magnificar y deformar la textura de la piel que cubre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El pintor debe dominar el truco de dónde poner el máximo brillo, o sea, el punto blanco de óleo y la sombra proyectada. Ambos se sitúan en posiciones que parecen contraintuitivas para el inexperto, lo que hace que, si se pintan &#8220;lógicamente&#8221;, parezcan manchas planas. Si se pintan demasiado blancas o definidas, parecen de cristal o de plástico.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="444" height="840" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080418/van-der-wayden.jpg" alt="" class="wp-image-127671" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080418/van-der-wayden.jpg 444w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080418/van-der-wayden-159x300.jpg 159w" sizes="auto, (max-width: 444px) 100vw, 444px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fragmento de<em> El descendimiento</em>, de Roger van der Weyden</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lágrima tiene un volumen definido debido a la tensión superficial. En el borde del párpado, el líquido forma una curva cóncava que atrapa la luz de una manera específica. Si, en cambio, rueda por la mejilla, deja un rastro de humedad, que brilla distinto al resto del rostro. Es necesario hacer un cambio de color sumamente sutil.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="767" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-1024x767.jpeg" alt="" class="wp-image-127674" style="aspect-ratio:1.335086950168055;width:329px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-1024x767.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-300x225.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-768x575.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e.jpeg 1091w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pintar una lágrima requiere una observación minuciosa de las variaciones de tono. Debido a la acumulación de luz dentro de la gota, la piel debajo de ella suele verse más vibrante o saturada. Muchos pintores logran el realismo pintando únicamente los puntos de luz extrema y las sombras arrojadas; pintan, literalmente, la ausencia de materia a través de su efecto en el entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos pintores logran el realismo pintando solamente los puntos de luz extrema y las sombras arrojadas que el líquido proyecta sobre el relieve de la piel; pintan, literalmente, la ausencia de materia a través de su efecto en el entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se pueden exagerar, pues su peso sentimental es enorme. Las lágrimas más bellas de la historia de la pintura las hizo Roger van der Weyden, pintor flamenco, alrededor de 1435 en su tríptico <em>El descendimiento</em>. Esta es una de las obras más exquisitas y conmovedoras de la historia de la pintura europea, en mi opinión. Las lágrimas de la virgen son grandes pero el manejo que hace el artista es tan perfecto que resulta imposible notar su artificialidad. En el arte, a veces el artificio es necesario, pues precisamente corrige nuestra (in)habilidad biológica para percibir o para sentir, y rebusca la manera de lograrlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al comparar las lágrimas de la ingeniera Diana Trujillo en una fotografía (aunque sean de felicidad) con las de la Virgen de van der Weyden, la imagen explica lo dicho: a veces el drama pictórico es más real en el arte que en la vida misma. La realidad suele estar rodeada de distractores; en la pintura, solo existe lo que se muestra. Además, la vida puede ser tan demandante que nos distrae de la tristeza y no nos deja un minuto para vivir nuestra &#8220;luna de miel del dolor&#8221;.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="842" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-842x1024.png" alt="" class="wp-image-127672" style="aspect-ratio:0.8222667236685193;width:364px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-842x1024.png 842w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-247x300.png 247w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-768x934.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391.png 1206w" sizes="auto, (max-width: 842px) 100vw, 842px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas formas de arte, cuando su propósito es desencadenar un número determinado de emociones, se alejan de la mera realidad y encuentran trucos para que experimentemos lo que el artista desea. Como mencioné en un artículo anterior, no tiene sentido juzgar si una imagen es verdadera o falsa. El hecho es que la virgen de van de Weyden llora, entendemos su dolor y nos conmueve.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Demos un salto en el tiempo para llegar a Pablo Picasso y sus mujeres que lloran con pañuelo o sin pañuelo. Picasso describe el drama interior. No cabe duda del sufrimiento intenso en esos rostros. No tendría sentido decir que son caras deformes, pues el llanto deforma el gesto. Quizás por eso nos apena mirar de frente a quien llora, pues es un rostro nuevo, irreconocible y, a veces, espantoso. Picasso ve lo que solemos evitar y lo retrata de forma contundente.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="579" height="672" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080743/Screenshot-2026-03-31-140249.png" alt="" class="wp-image-127673" style="aspect-ratio:0.8616226157074481;width:425px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080743/Screenshot-2026-03-31-140249.png 579w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080743/Screenshot-2026-03-31-140249-258x300.png 258w" sizes="auto, (max-width: 579px) 100vw, 579px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otra vez nos enfrentamos al problema de la belleza y la verdad. El llanto elimina la belleza, pero la Virgen debe ser siempre bella, así que hay que hacer lo que en el Barroco y Renacimiento llamaron la &#8220;lágrima enjoyada&#8221;: una lágrima como si fuera una perla transparente para que el espectador pudiera sentir el dolor sin dejar que lo “grotesco” se apoderara del rostro. Al llorar, los ojos se hinchan, la nariz se enrojece, los labios se tuercen y aparecen arrugas que no están ahí habitualmente.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="623" height="829" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080926/Screenshot-2025-11-25-083538.png" alt="" class="wp-image-127675" style="aspect-ratio:0.7515166471301952;width:299px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080926/Screenshot-2025-11-25-083538.png 623w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080926/Screenshot-2025-11-25-083538-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 623px) 100vw, 623px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lágrima verdaderamente enjoyada, producto de la IA</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la verdad y la efectividad en el arte, vale la pena leer el siguiente artículo de Pérez Reverte que explica mi punto, pero en una fotografía: <a href="https://americanuestra.com/arturo-perez-reverte-el-miliciano-que-no-murio/">El miliciano que no murió</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127669</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:10:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Lágrimas en el arte]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-la-pesca-con-palangre-amenaza-a-los-albatros-pero-cientificos-buscan-soluciones/</link>
        <description><![CDATA[<p>Miles de&nbsp;albatros atraviesan todo el océano Pacífico&nbsp;desde Nueva Zelanda para alimentarse frente a las costas de Perú y Chile. Les atrae la alta productividad del ecosistema de la corriente de Humboldt, pero no son los únicos que llegan. También lo hacen&nbsp;embarcaciones que pescan con palangre. Los albatros van tras las carnadas, se quedan enganchados en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Miles de albatros viajan cada año desde diferentes partes del mundo para alimentarse en aguas peruanas, pero se encuentran con los anzuelos de las pesquerías de palangre.</em></li>



<li><em>Aunque cada embarcación pesquera captura pocas aves, el gran tamaño de las flotas artesanales provoca mortalidad significativa de individuos de especies amenazadas.</em></li>



<li><em>El albatros de Chatham y el albatros de Galápagos están entre las especies de mayor preocupación.</em></li>



<li><em>Científicos peruanos y neozelandeses usan seguimiento satelital para conocer las rutas de las aves y prueban medidas de mitigación con miras a orientar políticas públicas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Miles de&nbsp;<strong>albatros atraviesan todo el océano Pacífico</strong>&nbsp;desde Nueva Zelanda para alimentarse frente a las costas de Perú y Chile. Les atrae la alta productividad del ecosistema de la corriente de Humboldt, pero no son los únicos que llegan. También lo hacen&nbsp;<strong>embarcaciones que pescan con palangre</strong>. Los albatros van tras las carnadas, se quedan enganchados en los anzuelos y mueren bajo el agua. Para&nbsp;<strong>disminuir su mortalidad</strong>, científicos peruanos y neozelandeses&nbsp;<strong>están estudiando estas aves y probando medidas de mitigación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las posibilidades de que se produzca una captura incidental en la pesquería de tiburón [<em>Isurus oxyrinchus y Prionace glauca</em>] son menores que en la pesquería de perico [<em>Coryphaena hippurus</em>]”, dice en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Javier Quiñones, biólogo marino del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), sede Callao.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/chile-kast-frena-areas-protegidas-salares-normas-ambientales-boric/">Chile: Kast frena las áreas protegidas en salares y otras 37 normas ambientales aprobadas por Boric</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270687"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224730/Albatros_peru-2026-03-16-at-12.58.48.jpeg" alt="" class="wp-image-270687" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Zavalaga (izquierda) y Dave Bell, colocando un GPS satelital a un albatros de Buller del norte en la Isla Forty-four, Chatham, Nueva Zelanda. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es una de las conclusiones sobre las pesquerías que se traslapan con las temporadas de alimentación de al menos 21 especies de&nbsp;<strong>albatros, petreles y pardelas</strong>&nbsp;que, además de Nueva Zelanda, provienen de Galápagos, Ecuador, el sur de Chile y zonas subantárticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiñones atiende la llamada desde una embarcación que tiene como pesca objetivo al perico y que zarpó desde el&nbsp;<strong>puerto de Ilo</strong>, en el sur de Perú. Se embarcó para probar el uso de plomos con el objetivo de que los anzuelos se hundan rápidamente fuera del alcance de las aves buceadoras. Esto es parte de un proyecto que lleva a cabo con su colega Ana Alegre, también del IMARPE, y el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una iniciativa anterior,&nbsp;<strong>Quiñones acompañó a</strong>&nbsp;<strong>pescadores de tiburón azul y diamante</strong>&nbsp;y probó líneas de espantapájaros en popa, mitigación lateral, retención de carnadas que no capturaron presas y buenas prácticas de disposición de vísceras de tiburón. “Estamos probando qué va a funcionar y qué no”, puntualiza el especialista.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270683"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224718/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56.jpeg" alt="" class="wp-image-270683" /><figcaption class="wp-element-caption">Línea espantapájaros artesanal de bajo costo para evitar las capturas incidentales de aves marinas durante el lance del espinel. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Determinar qué funciona en los países donde se distribuyen estas aves, tomando en cuenta las diferencias en los artes de pesca utilizados y la magnitud de las pesquerías, será fundamental para proteger a un grupo que está entre&nbsp;<strong>las aves más amenazadas del mundo</strong>, según el Acuerdo para la Conservación de los Albatros y Petreles (<a href="https://www.acap.aq/es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ACAP</a>, por sus siglas en inglés).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los albatros cumplen un papel importante en los ecosistemas marinos. Se desempeñan como depredadores y carroñeros de alto nivel trófico en el océano abierto, contribuyendo a<strong>&nbsp;regular poblaciones de peces, calamares y crustáceos</strong>. También llevan nutrientes del océano hacia ecosistemas insulares a través de sus excrementos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además,&nbsp;<a href="https://iaato.org/blog/world-albatross-day-conserving-albatrosses-and-the-oceans-they-roam" target="_blank" rel="noreferrer noopener">son indicadores de la salud del océano</a>. Los cambios en sus poblaciones o comportamiento pueden reflejar alteraciones en la disponibilidad de presas, cambios climáticos o presión pesquera.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una migración sorprendente para alimentarse</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270679"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224656/IMG_3753-salv-bait-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270679" /><figcaption class="wp-element-caption">Albatros de Salvin toma una carnada del arte de pesca. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los albatros de Chatham (<em>Thalassarche eremita</em>) realizan esta sorprendente&nbsp;<strong>migración de más de 7000 kilómetros</strong>&nbsp;en un tiempo récord de entre siete y 15 días. Las aves utilizan los vientos de deriva del Pacífico sur como una carretera y vuelan sin aparente descanso. Aunque sí lo hacen, ya que durante el viaje, un hemisferio de su cerebro duerme mientras el otro permanece despierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa primera carretera los conduce a la isla de Chiloé, en el sur de Chile. “Después, agarran la segunda carretera, que son los vientos alisios, que van del suroeste al noroeste, y llegan hasta aguas del sur del Perú”, describe el biólogo marino.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>A 200 metros de profundidad, donde la plataforma continental se quiebra, se forma un</strong>&nbsp;<strong>frente oceánico</strong>. Allí las aguas frías costeras se encuentran con las aguas oceánicas cálidas, generando turbulencia. Esto provoca un boom de fitoplancton, que a su vez desencadena la producción de pequeñas especies de crustáceos y cefalópodos o “calamares pequeñitos y medianos”, explica Quiñones. “Ahí están comiendo los albatros en cantidad”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270678"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224648/Albatros_peru-2026-03-11-at-19.38.05.jpeg" alt="" class="wp-image-270678" /><figcaption class="wp-element-caption">Javier Quiñones sostiene un albatros de Chatham antes de colocarle un transmisor satelital. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en la zona,&nbsp;<strong>a las aves también les atraen las carnadas</strong>&nbsp;<strong>usadas en las pesquerías de tiburón y perico</strong>. Además, los pescadores arrojan al mar las vísceras de los tiburones pescados y eso funciona como un imán. “Es como un manjar para los albatros y petreles”, de acuerdo con el especialista. Esta práctica incidiría en una mayor interacción entre las aves y las embarcaciones, por lo que se están planteando medidas destinadas a mitigar este impacto.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Seis especies enfrentan mayor peligro</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El albatros de Chatham está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/search?query=Thalassarche%20eremita&amp;searchType=species" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Es una de las que más preocupa a Quiñones y a su colega Carlos Zavalaga, director de la Unidad de Investigación de Ecosistemas Marinos de la Universidad Científica del Sur en Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta especie, explica Zavalaga,&nbsp;<strong>se reproduce en un lugar muy delimitado</strong>: en una cueva de una pequeña isla neozelandesa, de la que toma su nombre. “Eso significa que estos albatros están sumamente restringidos a una localidad en particular, si pasa algo, toda la población desaparecería”, dice el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270682"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224714/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56-1.jpeg" alt="" class="wp-image-270682" /><figcaption class="wp-element-caption">Mitigación lateral artesanal de bajo costo construida con palos de bambú y palos de escoba de color anaranjado para disuadir la presencia de aves marinas durante el recojo del espinel. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otra especie de gran interés es el&nbsp;<strong>albatros de las Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Phoebastria irrorata</em>), un ave que vuela unos 1400 kilómetros desde Ecuador para alimentarse en aguas peruanas. El ave está&nbsp;<strong>clasificada en Peligro Crítico</strong>, una categoría previa a la extinción en estado natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta especie también se reproduce en una sola isla, en Española, lo que la hace bastante vulnerable, de acuerdo con Zavalaga. “El gran esfuerzo que se hace [por protegerlos en las zonas de reproducción] se diluye cuando los albatros son tan vulnerables en aguas peruanas”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, a los especialistas les preocupa el albatros de Salvin (<em>Thalassarche salvini</em>) y el petrel negro (P<em>rocellaria parkinsoni</em>), provenientes de Nueva Zelanda y ambos clasificados como Vulnerables por la UICN.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/ecuador-biodiversidad-valle-intag-riesgo-licitacion-minera/">Ecuador: vuelve la preocupación por la biodiversidad del valle de Íntag ante el anuncio de una nueva licitación minera</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270681"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224711/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56-2.jpeg" alt="" class="wp-image-270681" /><figcaption class="wp-element-caption">Captura incidental de un petrel de barbilla blanca. El ave fue liberada. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Quiñones ha identificado que el petrel de barbilla blanca (<em>Procellaria aequinoctialis</em>) y la pardela de patas rosadas (<em>Ardenna creatopus</em>) son bastante&nbsp;<strong>agresivas a la hora de competir por las carnadas</strong>, lo que las vuelve más&nbsp;<strong>susceptibles a caer en anzuelos</strong>. La primera anida en varias islas subantárticas y la segunda cría a sus polluelos únicamente en la isla Mocha y en el archipiélago Juan Fernández, en Chile. Las dos están clasificadas como Vulnerables.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La pesca es incidental y la mortalidad es alta</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La pesca artesanal de perico se realiza de octubre a febrero</strong>. El albatros de Galápagos es una de las especies que más coincide con esta pesquería, especialmente en el norte de Perú. Pero también concurren el petrel de barbilla blanca, la pardela de patas rosadas y el albatros de Salvin, de acuerdo con Quiñones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pesca artesanal de tiburón, legal en Perú para ciertas especies, se da<strong>&nbsp;entre mayo y agosto</strong>. En esos meses&nbsp;<strong>hay mucha densidad de albatros y petreles</strong>&nbsp;en aguas del sur de Perú, señala el biólogo de IMARPE. El albatros de ceja negra (<em>Thalassarche melanophris</em>), que proviene de la isla chilena Diego Ramírez, el punto más austral de Chile, y el petrel de barbilla blanca son las especies que más coinciden. También llegan el albatros de Buller (<em>Thalassarche bulleri</em>), una especie que anida en varias islas neozelandesas, y el de Chatham.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270676"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224642/Albatros_peru-2026-03-11-at-20.11.22.jpeg" alt="" class="wp-image-270676" /><figcaption class="wp-element-caption">A estas aves marinas les atraen las carnadas usadas en las pesquerías de tiburón y perico, lo que se convierte en un alto riesgo para ellas. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, varias especies de&nbsp;<strong>aves marinas son víctimas de la pesca incidental</strong>. “El número de aves capturadas por una embarcación en un viaje puede ser cero o solo una o dos, sin embargo, dado el gran tamaño de estas flotas, la cantidad de pesca incidental y la mortalidad pueden ser motivo de preocupación para estas especies”, dice vía email Jeffrey Mangel, director científico de Pro Delphinus Perú, una organización dedicada a la conservación de la fauna marina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las aves pueden&nbsp;<strong>tragarse o engancharse a los anzuelos del palangre</strong>, también conocido como espinel, o pueden enredarse en las líneas del arte de pesca. Las pesquerías de redes de enmalle también representan un peligro para estos animales.<br>En muchas ocasiones,&nbsp;<strong>se ahogan ante la imposibilidad de liberarse</strong>&nbsp;y en otras pueden resultar severamente heridos. “Incluso si es que logran escapar o son liberados por los pescadores, pueden quedar con heridas que les podrían causar la muerte”, añade Mangel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque no hay números definitivos de cuántas aves mueren cada año en aguas peruanas, las estimaciones basadas en muestreos y entrevistas “arrojan números alarmantes”, advierte Zavalaga. “Hablamos de cientos, hasta&nbsp;<strong>miles de individuos muertos solo en Perú</strong>”, puntualiza.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Seguimiento satelital para desarrollar soluciones</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270686"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224727/Albatros_peru-2026-03-16-at-12.58.48-1.jpeg" alt="" class="wp-image-270686" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Zavalaga con un albatros real del norte en la isla Forty-four, Chatham, Nueva Zelanda. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Nueva Zelanda tiene un programa intensivo de&nbsp;<strong>seguimiento satelital de aves marinas</strong>, de acuerdo con Igor Debski, asesor científico principal del área marina del Departamento de Conservación del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El programa ya ha mostrado las rutas migratorias a través del Pacífico de varias especies de albatros y petreles y ha contribuido a orientar proyectos colaborativos entre las instituciones peruanas y neozelandesas destinados a&nbsp;<strong>mitigar la captura incidental</strong>, añade el especialista. Este año se colocaron 20 transmisores satelitales en albatros de Chatham.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El seguimiento satelital busca determinar cuánto tiempo interactúan las aves con las embarcaciones, explica Zavalaga, quien ha participado en los estudios. “Una vez que identifiquemos esto, podemos dar recomendaciones con base científica”, anticipa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270677"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224646/Albatros_peru-2026-03-12-at-20.56.35-e1773880729261.jpeg" alt="" class="wp-image-270677" /><figcaption class="wp-element-caption">Dispositivos para medir la velocidad de hundimiento de los anzuelos para las pruebas de mitigación, brindados por el departamento de conservación de Nueva Zelanda. Foto: cortesía Jairo Calderón</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora los científicos están trabajando en entender mejor las rutas en las que se encuentran las aves y las embarcaciones y en determinar cuáles son&nbsp;<strong>los mejores métodos de mitigación</strong>. Quiñones ya encontró que el uso de líneas de espantapájaros durante la pesquería de tiburón redujo la frecuencia de buceo de las aves hacia las artes de pesca en un 96 %, según lo documentó en un&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/397037579_Enabling_mitigation_measures_in_the_southern_Peruvian_artisanal_longline_fleet_targeting_sharks_to_reduce_the_bycatch_of_albatrosses_and_petrels_ABSTRACT_I_Introduction_II_Operational_Characteristics_" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reporte</a>&nbsp;publicado a finales de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La línea de espantapájaros adaptada a la pesquería de tiburón consiste en colocar en la popa un palo de eucalipto de unos siete metros. A la punta se ata un sedal o línea de polietileno que cae de manera perpendicular hacia el mar. Y en la línea se sujetan cabos rojos y cintas iridiscentes que con el movimiento asustan a las aves, evitando que se acerquen. Esta es una&nbsp;<strong>medida de disuasión económica</strong>&nbsp;y que se fabrica con materiales locales. No tiene que usarse durante toda la temporada, sino solo durante el otoño y el invierno, cuando hay mayor densidad de aves.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270685"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224724/Albatros_peru-2026-03-11-at-20.11.23.jpeg" alt="" class="wp-image-270685" /><figcaption class="wp-element-caption">Albatros de Galápagos y petreles de barbilla blanca se pelean por descartes de vísceras de tiburón. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora queda por conocer qué funcionará mejor en la pesquería de perico. Una vez que los científicos tengan respuesta a esas preguntas, tendrán que ser elevadas a políticas nacionales para promover su adopción, empezando por capacitar a los pescadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiñones cree que el tema se debe abordar de manera integral, motivándolos a capacitarse a través de incentivos económicos y reconocimientos a quienes demuestren el uso de buenas prácticas mediante videos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre tanto, Zavalaga señala que la colaboración internacional seguirá siendo clave en la&nbsp;<strong>investigación para la conservación</strong>&nbsp;de estas aves marinas altamente migratorias que contribuyen al equilibrio de los océanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> un albatros de Salvin saca la carnada del anzuelo sin resultar herido. <strong>Foto:</strong> cortesía Javier Quiñones</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-pesca-palangre-amenaza-albatros-cientificos-soluciones/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127056</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19115038/Albatros_peru.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Alex Pichi, @EstefanelGP y @BenildoEstupi en streaming de @elespectador con candidatos afrocolombianos al Congreso, 11feb</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/alex-pichi-estefanelgp-y-benildoestupi-en-streaming-de-elespectador-con-candidatos-afrocolombianos-al-congreso-11feb/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tercer episodio del aporte de El Espectador y la Fundación Color de Colombia, con el streaming de Revista Colombia Afro TV, al conocimiento público de compromisos, propuestas y posiciones de candidatos afrocolombianos al Congreso, en distintas circunscripciones. El episodio se transmitirá este miércoles 11 de febrero, de 6:00 pm a 6:30 pm, por el home y el canal de YouTube de El Espectador. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Tercer episodio del aporte de <strong>El Espectador</strong> y la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, con el streaming de <strong>Revista Colombia Afro TV</strong>, al conocimiento público de compromisos, propuestas y posiciones de candidatos afrocolombianos al Congreso, en distintas circunscripciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El episodio se transmitirá este miércoles <strong>11 de febrero, de 6:00 pm a 6:30 pm</strong>, por el home y el canal de YouTube de <strong>El Espectador.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los candidatos invitados (por su peso específico), que serán entrevistados por <strong>Carolina Cortés</strong>, presentadora, y un periodista de la redacción Política de <strong>El Espectador</strong>, son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Alex Pichi</strong>, el popular músico del folclor del Pacífico norte aspira a una curul afro en la Cámara de Representantes, avalado por el Consejo Comunitario Cuenca <strong>Río Ovejas, # 301</strong>, con el apoyo de <em>Soy Porque Somos</em>, el equipo de la vicepresidenta Francia Márquez. </li>



<li><strong>Estefanel Gutiérrez</strong>, exconcejal de Barranquilla, candidato a la <strong>Cámara por el Atlántico</strong>, en la lista de <strong>Cambio Radical</strong>, # 107.</li>



<li><strong>Benildo Estupiñan</strong>, exsecretario de Gobierno de Nariño, aspira a una de las dos <strong>curules afro</strong> en la Cámara de Representantes, por el <strong>Partido Ecologista</strong> Colombiano, <strong># 301.</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Será la emisión 166 de <strong>«Revista Colombia Afro TV», </strong>en undécima temporada (séptimo año), un programa de la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> en alianza con <strong>El Espectador.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El interés estratégico que motiva la serie (de cinco episodios) es si en 2026-2030 habrá el control político necesario al gobierno nacional para impulsar el progreso de subregiones y municipios con significativa población afrocolombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este enfoque territorial enfatiza la necesidad de infraestructura de conectividad, servicios públicos y desarrollo económico (oportunidades empresariales y empleo formal).</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las 10 preguntas para los candidatos invitados</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las preguntas buscan que los electores conozcan posiciones programáticas y políticas de los aspirantes al Congreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">1) Brevemente, ¿<strong>qué quiere representar</strong>&nbsp;en el Congreso de la República en términos de ideas de su partido, de sus valores como persona y de los intereses de poblaciones o electorados a los que está pidiendo el voto?</p>



<p class="wp-block-paragraph">2) ¿En cuál Comisión Permanente del Congreso (2026-2030) quisiera estar para&nbsp;<strong>ocuparse de qué temas</strong>&nbsp;y en particular para hacer seguimiento a qué gran proyecto de interés de su región?</p>



<p class="wp-block-paragraph">3) Cuál es su&nbsp;<strong>balance del actual gobierno</strong>&nbsp;frente a la población afrocolombiana, qué logro y qué frustración destaca?</p>



<p class="wp-block-paragraph">4) ¿<strong>Qué podría mejorar usted</strong>&nbsp;en el Congreso respecto de la forma cómo se ha ejercido la representación en la Cámara y el Senado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">5) ¿En el Congreso de la República usted sería&nbsp;<strong>doliente</strong>, impulsor y control político&nbsp;<strong>de qué proyecto grande</strong>&nbsp;de infraestructura de conectividad en su región y de cuál inversión en servicios públicos? (en concreto)</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Preguntas de respuesta corta&nbsp;</em>(sí o no, calificación numérica)</p>



<p class="wp-block-paragraph">6) Modificar la actual reglamentación de la&nbsp;<strong>consulta previa</strong>: ¿sí o no?</p>



<p class="wp-block-paragraph">7)&nbsp;<strong>Puerto de aguas profundas</strong>&nbsp;en el Pacífico chocoano: ¿sí o no?</p>



<p class="wp-block-paragraph">8) Tiene las&nbsp;<strong>debidas garantías de seguridad&nbsp;</strong>para adelantar su campaña en los territorios: ¿sí o no, y por qué?</p>



<p class="wp-block-paragraph">9) ¿Usted apoyará a un&nbsp;<strong>candidato a la presidencia</strong>&nbsp;en la primera vuelta?: ¿sí o no? (no estamos preguntando a quién).</p>



<p class="wp-block-paragraph">10) De 1 a 10, ¿con cuánto&nbsp;<strong>califica la gestión de la vicepresidenta</strong>&nbsp;Francia Márquez?: solamente un número. 10 es igual a excelente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Revista Colombia Afro TV</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07132457/11-feb-6-pm-flyer-819x1024.jpg" alt="" class="wp-image-125553" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07132457/11-feb-6-pm-flyer-819x1024.jpg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07132457/11-feb-6-pm-flyer-240x300.jpg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07132457/11-feb-6-pm-flyer-768x960.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07132457/11-feb-6-pm-flyer-1229x1536.jpg 1229w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07132457/11-feb-6-pm-flyer.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este es un espacio de amplia difusión para tratar temas de interés estratégico de la población afrocolombiana, con expertos y líderes de opinión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La producción técnica está a cargo de AXTV Producciones, y la producción y dirección general en cabeza de&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>&nbsp;(mision.tecnica@fundacioncolordecolombia.org)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Trazador misional de esta publicación de&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>:&nbsp;Líneas estratégicas: 2)&nbsp;<em>Educación de calidad y equidad</em>; y 3)&nbsp;<em>Empoderamiento económico y calidad de vida.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125551</guid>
        <pubDate>Sat, 07 Feb 2026 18:45:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07132550/11-feb-6-pm-imagen-destacada.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>@CaroQuijanoVale, @AsprillaLibardo y Gisella Palacios en streaming de @elespectador con candidatos afrocolombianos al Congreso, 11feb</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/caroquijanovale-asprillalibardo-y-gisella-palacios-en-streaming-de-elespectador-con-candidatos-afrocolombianos-al-congreso-11feb/</link>
        <description><![CDATA[<p>Segundo episodio del aporte de&nbsp;El Espectador&nbsp;y la&nbsp;Fundación Color de Colombia,&nbsp;con el streaming de&nbsp;Revista Colombia Afro TV,&nbsp;al conocimiento público de compromisos, propuestas y posiciones de candidatos afrocolombianos al Congreso, en distintas circunscripciones. El episodio se transmitirá este miércoles&nbsp;11 de febrero, de 5:30 pm a 6:00 pm, por el home y el canal de YouTube de&nbsp;El Espectador. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Segundo episodio del aporte de&nbsp;<strong>El Espectador</strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>,&nbsp;con el streaming de&nbsp;<strong>Revista Colombia Afro TV</strong>,&nbsp;al conocimiento público de compromisos, propuestas y posiciones de candidatos afrocolombianos al Congreso, en distintas circunscripciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El episodio se transmitirá este miércoles&nbsp;<strong>11 de febrero, de 5:30 pm a 6:00 pm</strong>, por el home y el canal de YouTube de&nbsp;<strong>El Espectador.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los candidatos invitados (por su peso específico), que serán entrevistados por&nbsp;<strong>Carolina Cortés</strong>, presentadora, y&nbsp;un periodista de la redacción Política de El Espectador, son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ana Carolina Quijano</strong>, exviceministra de educación superior, <strong>aspirante por el Valle del Cauca a la Cámara</strong> de Representantes, en la lista de la <strong>Coalición Ahora Colombia </strong>(MIRA, Nuevo Liberalismo y Dignidad &amp; Compromiso), <strong># 111.</strong></li>



<li><strong>Libardo Asprilla</strong>, exconcejal de Bogotá, <strong>candidato a la Cámara por Bogotá</strong>, en la lista de <strong>Nuestra Fuerza</strong>, <strong># 101.</strong></li>



<li><strong>Gisella Palacios</strong>, exgestora social del Chocó, <strong>aspirante al Senado</strong> de la República en la lista de <strong>Alianza Verde</strong>, <strong># 70.</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Será la emisión 165 de&nbsp;<strong>«Revista Colombia Afro TV»,&nbsp;</strong>en undécima temporada (séptimo año), un programa de la&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>&nbsp;en alianza con&nbsp;<strong>El Espectador.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El interés estratégico que motiva la serie (de cinco episodios) es si en 2026-2030 habrá el control político necesario al gobierno nacional para impulsar el progreso de subregiones y municipios con significativa población afrocolombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este enfoque territorial enfatiza la necesidad de infraestructura de conectividad, servicios públicos y desarrollo económico (oportunidades empresariales y empleo formal).</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las 10 preguntas para los candidatos invitados</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las preguntas buscan que los electores conozcan posiciones programáticas y políticas de los aspirantes al Congreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">1) Brevemente, ¿<strong>qué quiere representar</strong>&nbsp;en el Congreso de la República en términos de ideas de su partido, de sus valores como persona y de los intereses de poblaciones o electorados a los que está pidiendo el voto?</p>



<p class="wp-block-paragraph">2) ¿En cuál Comisión Permanente del Congreso (2026-2030) quisiera estar para&nbsp;<strong>ocuparse de qué temas</strong>&nbsp;y en particular para hacer seguimiento a qué gran proyecto de interés de su región?</p>



<p class="wp-block-paragraph">3) Cuál es su&nbsp;<strong>balance del actual gobierno</strong>&nbsp;frente a la población afrocolombiana, qué logro y qué frustración destaca?</p>



<p class="wp-block-paragraph">4) ¿<strong>Qué podría mejorar usted</strong>&nbsp;en el Congreso respecto de la forma cómo se ha ejercido la representación en la Cámara y el Senado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">5) ¿En el Congreso de la República usted sería&nbsp;<strong>doliente</strong>, impulsor y control político&nbsp;<strong>de qué proyecto grande</strong>&nbsp;de infraestructura de conectividad en su región y de cuál inversión en servicios públicos? (en concreto)</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Preguntas de respuesta corta </em>(sí o no, calificación numérica)</p>



<p class="wp-block-paragraph">6) Modificar la actual reglamentación de la&nbsp;<strong>consulta previa</strong>: ¿sí o no?</p>



<p class="wp-block-paragraph">7)&nbsp;<strong>Puerto de aguas profundas</strong>&nbsp;en el Pacífico chocoano: ¿sí o no?</p>



<p class="wp-block-paragraph">8) Tiene las&nbsp;<strong>debidas garantías de seguridad&nbsp;</strong>para adelantar su campaña en los territorios: ¿sí o no, y por qué?</p>



<p class="wp-block-paragraph">9) ¿Usted apoyará a un&nbsp;<strong>candidato a la presidencia</strong>&nbsp;en la primera vuelta?: ¿sí o no? (no estamos preguntando a quién).</p>



<p class="wp-block-paragraph">10) De 1 a 10, ¿con cuánto&nbsp;<strong>califica la gestión de la vicepresidenta</strong>&nbsp;Francia Márquez?: solamente un número. 10 es igual a excelente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Revista Colombia Afro TV</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07113214/11feb-5.30-pm-Quijano-Asprilla-y-Palacios-819x1024.jpg" alt="" class="wp-image-125548" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07113214/11feb-5.30-pm-Quijano-Asprilla-y-Palacios-819x1024.jpg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07113214/11feb-5.30-pm-Quijano-Asprilla-y-Palacios-240x300.jpg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07113214/11feb-5.30-pm-Quijano-Asprilla-y-Palacios-768x960.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07113214/11feb-5.30-pm-Quijano-Asprilla-y-Palacios-1229x1536.jpg 1229w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07113214/11feb-5.30-pm-Quijano-Asprilla-y-Palacios.jpg 1576w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este es un espacio de amplia difusión para tratar temas de interés estratégico de la población afrocolombiana, con expertos y líderes de opinión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La producción técnica está a cargo de AXTV Producciones, y la producción y dirección general en cabeza de&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>&nbsp;(mision.tecnica@fundacioncolordecolombia.org)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Trazador misional de esta publicación de&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>:&nbsp;Líneas estratégicas: 2)&nbsp;<em>Educación de calidad y equidad</em>; y 3)&nbsp;<em>Empoderamiento económico y calidad de vida.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125537</guid>
        <pubDate>Sat, 07 Feb 2026 16:59:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07114120/11feb-5.30-pm-Quijano-Asprilla-y-Palacios-imagen-destacada.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[@CaroQuijanoVale, @AsprillaLibardo y Gisella Palacios en streaming de @elespectador con candidatos afrocolombianos al Congreso, 11feb]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>12 libros y 12 autores para regalar el 24</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/12-libros-y-12-autores-para-regalar-el-24/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un libro siempre será un regalo maravilloso para obsequiar en Nochevieja. Doce personalidades cuentan cuál fue esa obra que leyeron con fascinación este 2025.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Fotografía tomada en la librería Merlín de Bogotá. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-0374ba416735b4b945bfe8078d4e9da5 wp-block-paragraph"><em>&#8220;Un libro es un regalo que puedes abrir una y otra vez&#8221;, </em>Garrison Keillor, humorista estadounidense. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>MIGUEL TORRES</strong><strong>, director de teatro, dramaturgo y novelista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123720" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto: cortesía Carlos Duque.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Diarios 1984-1989</em></strong> es uno de los libros que más me ha impactado en los últimos años. En él, Sandor Márai, anciano, cojo y casi ciego, va narrando, con estremecedora lucidez, el desgarrador testimonio de su enfrentamiento con la muerte. Llevando a cuestas su viudez, su soledad y su desmoronamiento físico, esgrime verdades de a puño como esta: “La crueldad es el punto de encuentro en que la humanidad actúa en armonía”. O sombríos propósitos cargados de punzante ironía: “Si me quedan fuerzas escribiré algo impublicable, que ni la imprenta sea capaz de soportar”. Hasta su última anotación, días antes de pegarse un tiro en la cabeza: “Estoy esperando el llamamiento a filas. Ha llegado la hora”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Un libro sagrado en mi memoria.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>PATRICIA TAVERA</strong><strong>, artista plástica</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="473" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123722" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg 473w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-139x300.jpg 139w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA.jpg 591w" sizes="auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vez que fui a Estambul tenía 30 años, adoré la ciudad, tomé un barco para recorrer el Bósforo y ver la arquitectura de la ciudad antigua, sus mezquitas. Años después descubrí al escritor ORHAN PAMUK y compré un primer libro sobre Estambul, que admiré, pues hablaba de las historias vividas por él y su familia en esa preciosa ciudad. Quiero recomendar su libro <strong><em>La maleta de mi padre.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada frase del libro es la afirmación de lo que el arte es para cada uno de nosotros, ya sea escritor o pintor: “Para mí, ser escritor es descubrir, luchando pacientemente durante años, la segunda persona que se esconde en el interior de uno”. Tuve una experiencia muy bella con Gabo, gran amigo de mi esposo, quiso venir al taller a ver mi pintura y de pronto me dijo: pero así de cerca pintando en la pared, ¿cómo puedes ver? Le dije: Cuando me retiro descubro lo que estoy pintando. Me dijo entonces: ¿Quién pinta? Le respondí: El otro que hay en mí y lo descubro al alejarme.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>HENRY GALLARDO, </strong><strong>director Fundación Santa Fe de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123724" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Cartagena 1600: Cuando el tirano mandó</em></strong> es una novela muy divertida, una historia de amor; juguetona desde su título, el cual tiene todo que ver con las letras de Joe Arroyo. Está llena de momentos y lugares verídicos que han marcado la realidad actual de la ciudad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada parte del libro trae detalles históricos que alimentan la curiosidad y el cariño por nuestras raíces. Y digo “nuestras”, siendo <em>rolito</em>, porque el Hospital Serena del Mar está allí para servir en salud y es parte de mi responsabilidad. Considero que la responsabilidad sin conocer la historia cojea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los personajes centrales es Tomás, un arriesgado joven que, escapando de la Inquisición portuguesa, llega a Cartagena y logra sobrevivir como médico autodidacta. Claro, en lo personal es de total interés conocer qué pasaba con la medicina de aquel momento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tomás se enamora de una muchacha mulata, una relación marcada por la pobreza, las diferencias de raza y las que impone a veces la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los elementos históricos que recuerda están la invasión del pirata Francis Drake, el “negocio” de la esclavitud, la rebelión de Benkos Blohó, el arribo de la inquisición, la amabilidad de Pedro Claver y el progreso de la infraestructura inicial de la ciudad amurallada, el fuerte, las iglesias y las casas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">He de resaltar que su mayor enseñanza y mensaje no está en el libro. Está en la razón por la que se concibió. Mi gran amigo Manuel Camacho Montoya escribe con su padre, Manuel Camacho Diago, esta linda obra, porque como padre e hijo querían tener un proyecto conjunto. Y fue así como crearon una “disculpa” para ¡hablar más, estar más y vivir más!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuidarnos y unirnos es al final el inmenso mensaje que nos dejan los dos Manueles. Un proyecto de vida para alimentar el amor familiar. ¡Qué gran mensaje!</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;MARIA CLARA OSPINA, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123726" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La península de las casas vacías</em></strong>, de David Uclés, introduce al lector a la Guerra Civil española desde un prisma íntimo, simbólico y profundamente desgarrador que agarran el alma y la estremecen. Aquí lloramos por la campesina que pinta de negro todos los árboles de su huerto, por el fotógrafo que luego de pisar una mina no levanta el pie en cuarenta años, por el maestro que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uclés, construye una narrativa donde la violencia política y el odio se entrelazan para revelar un país que se desangra desde dentro. En el centro late el clan de los olivareros de Jándula, una familia unida por la tierra y un legado casi mítico, cuyo destino fatal se va tejiendo a medida que el fanatismo, la superstición y la fractura social avanzan sobre sus vidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La novela dialoga con <em>Cien años de soledad,</em> de Gabriel García Márquez, en su uso de un surrealismo impregnado de símbolos rurales y creencias populares. Pero Uclés sitúa ese imaginario, en su propio idioma, en una España concreta y desgarrada, donde lo fantástico brota de la desesperación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También recuerda a <em>Patria</em> de Fernando Aramburu por su manera de mostrar cómo la violencia destruye hogares y vínculos. Pero Uclés añade un tono mítico que convierte la caída de Jándula en una elegía del país, marcada por el silencio, la ausencia y la memoria rota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María Clara Ospina, diciembre 12/2025</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>JAVIER CORREA CORREA</strong><strong>, escritor y periodista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="544" height="640" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg" alt="" class="wp-image-123728" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg 544w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA-255x300.jpg 255w" sizes="auto, (max-width: 544px) 100vw, 544px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bc332348f141098a26b526565a2cc84c wp-block-paragraph"><em>“… sujetando a la mujer por debajo de los brazos, mirándola todo el cuerpo, con toda la luz de la luna desnudándola, dijo en su vieja lengua, en la lengua de los bosques, de los panales de miel, de las columnas blancas, del mar sonoro, de la risa sobre las montañas:</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-928c6a7cbfd6479b7f279c5b305858e6 wp-block-paragraph">–<em>No me quieras mal”. (</em>Del cuento<em> Centauro)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocí a José Saramago con el libro <em>Objecto Quase</em>, traducido erróneamente como <strong><em>Casi un objeto</em>, </strong>porque no se trataba de un error gramatical en portugués –la lengua nativa del Premio Nobel de Literatura en 1998– sino de una propuesta idiomática libertaria, como libertaria fue su literatura y libertaria su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seis cuentos conforman el libro que no es el más conocido de él. Otros, casi todos, son mencionados por expertos y por quienes se acercan a su obra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La silla empezó a caer, a venirse abajo, a inclinarse, pero no, en el rigor del término, a desatarse”. Así comienza el cuento <em>Silla</em>, en el que microscópicos <em>Anobium</em> han ruñido la madera del asiento que cede y cae. No es cualquier poltrona, incluso trono, sino el que ocupa con el apoyo de Hitler y Mussolini el dictador portugués António de Oliveira Salazar, que cayó, él sí, tras la Revolución de los claveles, en 1974, un año antes de la muerte de su vecino y cómplice español Francisco Franco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este texto podría ser tachado de política. Y cuál es el problema, si el mismo José Saramago reclama –en presente– el derecho de ser político. Y la literatura es mucho más que una sumatoria de letras bonitas, adornadas con narraciones y descripciones. Y vaya que Saramago sabía de narraciones, de descripciones, de política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Leí después varias de sus novelas y de sus textos periodísticos, y cada vez más lo admiré y sentí afecto por él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocí personalmente a José Saramago pocos meses antes de su muerte, en junio de 2010. Fue la última vez que visitó Colombia y habló de paz. Soñador que era, el Nobel, quien hoy se lamentaría de que el Premio Nobel de Paz se lo hubieran dado a una guerrerista con rodilleras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdonen la digresión, pero era inevitable. Él era –y seguirá siendo– un hombre grande, hermoso, de los que enaltecen a la literatura y a la humanidad misma.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>XIOMARA SUESCÚN</strong><strong>, directora del Centro Nacional de las Artes</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="849" height="566" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg" alt="" class="wp-image-123743" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg 849w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 849px) 100vw, 849px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pocas obras interpelan con tanta claridad nuestra condición humana como <strong><em>La estirpe de Lilith</em>.</strong> En esta trilogía, Octavia E. Butler —una de las autoras más determinantes de la ciencia ficción del siglo XX y la primera mujer afrodescendiente en consolidarse en el género— plantea preguntas urgentes sobre supervivencia, alteridad y los dilemas éticos de habitar un mundo en transformación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia se sitúa en un futuro distópico en el que la humanidad ha quedado al borde de la extinción tras una guerra nuclear. Los pocos sobrevivientes son rescatados por una especie extraterrestre, los Oankali, que los mantiene en animación suspendida durante siglos. Cuando Lilith Iyapo despierta, descubre que ha sido elegida para preparar la convivencia entre humanos y Oankali y acompañar el retorno a una Tierra radicalmente distinta, incluso para quienes volverán a habitarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que más me fascina es la manera en que Butler aborda el encuentro con “el otro”: aquello que tememos y admiramos de lo diferente, y las contradicciones que emergen cuando ese encuentro nos obliga a transformarnos. Para ambas especies, coexistir implica renunciar a certezas, abrir posibilidades y aceptar que la continuidad de la vida requiere cambio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La trilogía atraviesa temas que siguen siendo esenciales hoy: la violencia, los prejuicios, la raza, el género, el colonialismo, la ética, la relación con los ecosistemas y con todas las formas de vida. Butler construye un universo vasto en imaginación y profundamente humano en sus preguntas. Nos confronta, nos conmueve y nos lleva a pensar más allá de los límites que creemos firmes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un libro que expande nuestras fronteras internas. Y esa, quizá, es la mejor razón para regalarlo.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>CARLOS RESTREPO, </strong><strong>periodista cultural</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="538" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg" alt="" class="wp-image-123730" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-300x158.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-768x403.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1536x806.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este año decidí desatrasarme con el autor sueco Jonas Jonasson (1962), del que tenía represados tres libros, y cuya primera novela que leí de él, en 2009 (<strong><em>El abuelo que saltó por la ventana y se largó</em></strong>), me regaló uno de los ratos de lectura más placenteros. Fue así como -muy disciplinado- leí de Jonasson sus novelas <strong><em>Dulce venganza</em>,</strong> <strong><em>El matón que soñaba con un lugar en el paraíso</em> y <em>La analfabeta que era un genio de los números</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con un exquisito sentido del humor (cargado de sarcasmo), Jonasson -quien antes de lanzarse a la ficción literaria fue periodista- crea unos personajes entrañables para el lector, muchas veces de las periferias urbanas, los cuales viven las aventuras más descabelladas. Siempre, enmarcados en un telón de fondo en el que los protagonistas interactúan -en clave de comedia- con la historia real y sus protagonistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si quiere huir un rato de la agobiada realidad nacional e internacional, Jonasson le ofrecerá historias divertidas, bien contadas y con personajes que se quedarán en el corazón. Un autor refrescante, en cuya obra vale la pena sumergirse para terminar siempre con una sonrisa dibujada en la cara. (* Ex redactor cultural del diario El Tiempo).</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>IRENE VASCO</strong><strong>, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123732" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto: cortesía Natalia Espinosa.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La puerta</em></strong>, de la escritora húngara Magda Szabó, (Hungría, 1907 – 2007), es una novela de 314 páginas. Cuenta las historias de dos mujeres unidas por lazos de amistad, mezquindad, lealtad, odio, desconfianza, generosidad. Estas historias van y vienen entre guerras e invasiones, entre chismes y vida cotidiana. Los veinte años de relación, no podría llamarse amistad, permiten que personas, animales, sucesos, se ensamblan a través de distintos episodios en las vidas de distintas personas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo logra Magda Zsabó que los lectores quedemos atrapados entre esta variedad de sucesos?&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el primer capítulo sabemos algo que la enigmática Emerenc Szeredas, criada de la autora, esconde algo. El gran deseo de su ama es que se abra “por primera vez ante mis ojos una puerta determinada, la del cuarto de una persona que defendía celosamente su gran soledad y ocultaba su indignante miseria con pudor y que, por eso, nunca habría permitido entrar ahí a nadie, aunque el techo hubiera ardido sobre su cabeza”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los lectores necesitamos desesperadamente abrir la puerta de la habitación de Emerenc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Una puerta! Una simple puerta que permanece cerrada nos mantiene en vilo página tras página. De vez en cuando la autora ofrece una pista, hace guiños, para que creamos que por fin conoceremos la habitación de Emerenc. Guiños dosificados, claro, para que nuestra inquietud se mantenga firme. Por supuesto, lo logra.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>MAURICIO ARROYAVE</strong><strong>, periodista y director del pódcast Ojo Nuclear</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-123733" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Yo recomiendo uno de los tesoros ocultos de la literatura latinoamericana: Álvaro Enrigue (así, con g). Tengo en mis manos su trabajo más reciente: <strong><em>Tu sueño imperios han sido.</em></strong> Es una novela que se asoma a la conquista de México y la narra como un sueño violento, sin mapas, sin garantías y sin un narrador que prometa orden. Álvaro Enrigue no reconstruye el pasado: lo desarma. Y en ese gesto —literario, político y profundamente estético— está la potencia de este libro breve y feroz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí no hay epopeya ni pedagogía histórica. No hay voluntad de explicar “lo que ocurrió”, sino de mostrar cómo el lenguaje mismo fue un campo de batalla. La Conquista aparece como un ruido constante que, incluso hoy, no termina de apaciguarse. Todo se dice a medias, todo se traduce mal, todo se impone con violencia. El resultado es una verdad incómoda: la historia, cuando se mira de cerca, nunca es limpia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las cosas que más me impresiona de Enrigue, y en esta novela sí que se luce, es su español afilado. Usa&nbsp;arcaísmos y giros coloniales sin dejar de ser absolutamente contemporánea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <strong><em>Tu sueño imperios han sido</em></strong>, Moctezuma y Cortés no son héroes ni villanos de manual; son, más bien, figuras quebradas, atrapadas en un juego que los supera. Enrigue evita el juicio moral fácil y opta por algo más inquietante: mostrar el desconcierto. Es que la historia no avanza porque alguien la controle, sino porque nadie logra detenerla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de su brevedad, el libro exige atención. Es una novela que pide al lector algo más que empatía: le pide inteligencia, memoria, sospecha. Pero la recompensa es alta. Las imágenes permanecen, las frases regresan, la herida colonial vuelve a abrirse, no como lamento, sino como pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una demostración de que la literatura todavía puede discutir el pasado sin solemnidad o complacencia. Y en tiempos de discursos simplificados, como este, eso no es poco.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>JORGE ESPINOSA, periodista</strong> <strong>y conductor del pódcast <em>El Librero</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123740" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La novela policíaca es un género delicioso. Desde los clásicos como Patricia Highsmith y Raymond Chandler hasta los contemporáneos como Antonio Manzini y Seicho Matsumoto. Cuando están bien escritas, no son solo novelas de misterio y detectives, sino también estudios minuciosos y entretenidos de la condición humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es el caso de la fabulosa <strong><em>Caso Clínico,</em></strong> del escocés Graeme Macrae Burnet, publicada en español por la editorial Impedimenta. No es, para ser precisos, una novela policíaca tradicional: sí, es cierto que hay una muerte en las primeras páginas del libro, pero se trata más bien de un misterio psicológico que hubiera podido llevar al cine Alfred Hitchcock.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia parte de un hallazgo literario del autor, que recibe unos cuadernos que lo llevan a reconstruir la historia de una joven en el Londres de los años sesenta que está convencida de que un psicoterapeuta célebre, polémico e insoportable tuvo responsabilidad directa en el suicidio de su hermana. Para probarlo, ella misma decide infiltrarse como paciente, con identidad falsa, y someterse a unas agotadoras pero muy ilustrativas sesiones de terapia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de ahí, la novela avanza entre los cuadernos escritos por la hermana de la muerta, que describen sus curiosos encuentros con el terapeuta, pero también escenas de su propia vida, y las notas biográficas que Graeme Macrae Burnet escribe sobre ese mismo terapeuta, cuyo nombre es A. Collins Braithwaite. La maravilla de esta novela consiste en su propio engaño: lo que acá describe Macrae Burnet, los personajes de los que habla, los episodios que describe, ¿existieron? ¿O acaso se trata solamente de su prodigiosa imaginación?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, es un thriller psicológico como no he leído dos, pero también una profunda reflexión sobre la pérdida, el duelo, las relaciones familiares y las ficciones que nos contamos nosotros mismos a partir de nuestras máscaras e identidades. Macrae Burnet es también uno de los últimos autores que me recomendó mi amigo y librero Mauricio Lleras. Sospecho, a pesar de la fragilidad de mi memoria emocional, que fue una de las últimas conversaciones que tuve con él antes de su muerte. Como siempre, Mauricio acertó.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>JOSÉ CUESTA</strong><strong>, concejal de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="688" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg" alt="" class="wp-image-123735" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-300x202.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-768x516.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja.jpg 1065w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy leyendo un libro del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, titulado <strong><em>Lecciones sobre la filosofía de la historia universal</em></strong> (II). El movimiento de la historia universal se da justamente con el Imperio persa. El autor examina esa misma dinámica, pero en relación con el mundo griego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Señala que la historia vinculada al mundo griego se define a partir de tres épocas capitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera es el comienzo del pueblo, que en el caso del mundo griego se origina y se fortalece hasta llegar al ámbito de la individualidad real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda etapa corresponde al contacto de ese pueblo ya educado con las figuras precedentes, con los pueblos anteriores de la historia universal, y a su triunfo sobre ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tercer período es el contacto con los pueblos siguientes y la derrota del pueblo griego frente a estos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esta aproximación a la dinámica histórica del pueblo griego, Hegel intenta mostrar que dicho desarrollo tiene una base antecedente. Esa base está, precisamente, en su relación con el mundo persa, con el mundo oriental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llama la atención cómo esa noción dialéctica en Hegel, aplicada al pueblo griego, permite la formación de la identidad del todo. Esta dialéctica, que posibilita la configuración de la identidad del pueblo griego, se da a partir de una relación de base con una cultura extraña. Para ser más exactos, el proceso de construcción de la identidad griega se da a partir de las guerras con los persas, que marcan sin duda alguna el talante del pueblo griego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lectura de este texto permite adentrarnos en el estudio de la conformación del talante, el carácter y la fuerza del pueblo griego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de Grecia, dice Hegel, presenta el origen del pueblo griego como un proceso de hibridación, tanto étnico como cultural, una mezcla de distintas tribus. La mayoría de las poblaciones eran homogéneas y pertenecientes a la raza griega, pero también hay que decir que aquello que conocemos como pueblo griego incorporaba familias extrañas, que no eran griegas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirma, además que el pueblo ateniense representa la cumbre del espíritu griego. Sin embargo, es precisamente en la Atenas clásica donde se configura un escenario de acogida y refugio, en el que se recibían familias e individuos provenientes de las más diversas tribus y regiones.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>HUMBERTO MENDIETA, director del Noticiero del Senado</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123774" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Como un inmenso anzuelo de papel esta obra de la española Irene Vallejo me atrapó hasta dejarme sin respiración. Y me pregunto: de qué madera está hecha aquella mujer que tiene tono novelesco, pero es una académica singular. Se nota en sus citas históricas y en la facilidad con la que se refiere a sus personajes, casi como si los tratara en el diario vivir. Y bien que los trata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este ensayo nos interna en la historia de la escritura y de los libros y nos queda una clase amplia y profunda de los primeros textos y el origen de la palabra escrita. ¡Qué belleza!, es así como conocí la génesis del mundo doméstico por medio del cual nos comunicamos, y ahora en el ciberespacio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es increíble cómo pasamos del junco al teclado. Del papiro a las redes. E Irene nos lo cuenta con encanto, con pedagogía, con su experticia en letras e historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias Irene. Nos llevaste con tu libro por un portal del tiempo, de esos portales calificados de ficción, pero nos demostraste que existen. Fue un fascinante viaje de tantos siglos que al final perdemos la cuenta. Cleopatra, Tito Livio, Séneca, Aristófanes.… Tantos nombres y personajes, conocidos y ajenos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El infinito en un junco</em></strong> es una ventana al pasado mostrándonos cómo se ha transmitido el conocimiento en la historia de la humanidad. Y ni que hablar de las luchas que ha dado la escritura. Contra guerras, prejuicios y quemas inquisitivas. Sobreviven aun en contra de la modernidad que los amenaza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Chapeau</em>, Irene Vallejo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Sat, 20 Dec 2025 12:47:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[12 libros y 12 autores para regalar el 24]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El Concejo de Bogotá: la virtualidad convertida en excusa y salario asegurado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-concejo-de-bogota-la-virtualidad-convertida-en-excusa-y-salario-asegurado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si la ciudadanía pusiera un mínimo de atención a la ligereza con la que el Concejo de Bogotá decide sesionar desde la comodidad de una pantalla, otro sería el mapa político de la capital. Más de un cabildante estaría hoy empacando cajas. Y no porque su labor de control político fuese mala o buena, sino [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si la ciudadanía pusiera un mínimo de atención a la ligereza con la que el <a href="https://concejodebogota.gov.co/cbogota/site/edic/base/port/inicio.php"><strong>Concejo de Bogotá</strong> </a>decide sesionar desde la comodidad de una pantalla, otro sería el mapa político de la capital. Más de un cabildante estaría hoy empacando cajas. Y no porque su labor de control político fuese mala o buena, sino por algo más grave: porque han convertido la virtualidad en un refugio conveniente, una excusa perfecta y, sobre todo, un abuso de la confianza pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que comenzó en enero de 2024 —con la propuesta del entonces presidente del Concejo, Juan Baena, de sesionar virtualmente “por salud pública” debido a los incendios en los cerros— terminó siendo el desayuno que anunció el almuerzo: los concejales descubrieron que, bajo cualquier pretexto, podían trabajar desde casa mientras ocho millones de bogotanos salían a cumplir sus obligaciones sin que el humo, el agua o la falta de ella, les impidiera poner un pie en la calle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después vinieron los racionamientos de agua. Y, como si se tratara de una extensión natural de esta nueva comodidad institucionalizada, la virtualidad volvió a imponerse. El Congreso de la República, no queriendo quedarse atrás, se sumó a la tendencia, mientras colegios, universidades, bancos, centros comerciales y toda empresa imaginable operaban con normalidad. El mensaje fue claro: para estas dos instituciones públicas, un día sin agua amerita quedarse en casa. Para el resto de la ciudad, no.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la verdadera puerta giratoria del abuso institucional está en otra práctica aún más inquietante: conectarse virtualmente a sesiones presenciales bajo la figura de “incapacidad médica” o, peor, la caja negra de las excusas públicas: la “<strong>calamidad doméstica</strong>”. Un término tan amplio, tan imposible de verificar y tan conveniente, que hoy sirve lo mismo para justificar una gripa que para decir que se rompió una tubería. ¿Prueba? Ninguna. ¿Consecuencia? <strong>Un día de trabajo pagado puntualmente.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Semana tras semana, Bogotá ve desfilar a concejales que se conectan desde donde mejor les convenga, o que aparecen diez minutos antes de finalizar la sesión para registrarse y cobrar más de 1.5 millones de pesos. Lo de menos es el compromiso con el debate público. Lo importante es asegurar el pago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí están los datos que obligaron al Concejo a entregar vía Derecho de Petición a <strong>Confidencial Noticias</strong>: entre enero y noviembre de 2025, sin excusa médica de por medio, Rocío Dussan registró 24 asistencias virtuales; Donka Atassanova, 15; Edisson Julián Forero, 13; Quena Ribadeneira, 13; Óscar Ramírez Vahos, 13… y así hasta completar un vergonzoso top 15. Una lista que, en un país con mayor rigor cívico, sería suficiente para provocar indignación pública y sanción electoral inmediata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La concejal Dussan aseguró que sus ausencias se deben a una situación familiar delicada. Atassanova, en cambio, negó la información. Lo cierto es que <strong>Confidencial Noticias</strong> tiene los documentos oficiales firmados por la Secretaría General. Se acabaron las ambigüedades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El vicepresidente del Concejo, Juan David Quintero, intenta justificar la práctica señalando que los concejales trabajan más en la calle que en el recinto. Una afirmación que busca desplazar la discusión, pero no responde el punto central: si el trabajo de calle es tan fundamental, ¿por qué entonces se conectan virtualmente solo cuando conviene, y no cuando realmente el trabajo externo lo requiere? ¿Por qué coinciden tantas conexiones virtuales con protestas o simples jornadas de conveniencia personal?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más indignante aún es su defensa de las conexiones virtuales frente a quienes “llegan diez minutos antes de que finalice la sesión citada o convocada” para registrarse y cobrar. Como si la existencia de una mala práctica justificara otra. Como si los ciudadanos debieran agradecer que no les roben por varias vías al mismo tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema no es la virtualidad. Es la desfachatez. Es la construcción de un sistema de excusas que convierte al Concejo en una institución donde algunos trabajan cuando quieren, como quieren y desde donde quieren, sin consecuencias reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y mientras tanto, Bogotá sigue pagando. Paga el salario, paga el tiempo, paga la negligencia y paga, sobre todo, el costo de un Concejo que ha confundido la representación con la comodidad, el deber con la conveniencia y la virtualidad con el ausentismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si algo necesita esta ciudad con urgencia no es una nueva reforma política ni más discursos sobre la transparencia. Lo que necesita es que los votantes empiecen a usar su memoria en las urnas. Porque, si la ciudadanía decidiera castigar estas prácticas, no quedaría duda: más de un concejal estaría hoy buscando trabajo. Y por primera vez en mucho tiempo, Bogotá ganaría.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Este es el top de los concejales de Bogotá que parecen estar encantados con la virtualidad:</strong></p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Rocío Dussan (24)</li>



<li>Donka Atassanova (15)</li>



<li>Edisson Julián Forero (13)</li>



<li>Quena Ribadeneira (13)</li>



<li>Óscar Ramírez Vahos (13)</li>



<li>María Clara Name (9)</li>



<li>Ana Teresa Bernal (8)</li>



<li>Óscar Bastidas (8)</li>



<li>Cristina Calderón (7)</li>



<li>Leandro Castellanos (7)</li>



<li>Rolando González (7)</li>



<li>Andrés Barrios (6)</li>



<li>Juan Manuel Díaz (6)</li>



<li>Andrés Onzaga (6)</li>



<li>Clara Lucía Sandoval (5)</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/no-conviene-votar-por-una-alianza-de-fanaticos-de-derecha/">Nota recomendada: No conviene votar por una alianza de fanáticos de derecha</a></strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Mon, 08 Dec 2025 13:39:17 +0000</pubDate>
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