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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de james robinson | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Educación artística: el camino hacia una sociedad inclusiva</title>
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        <description><![CDATA[<p>Santiago Cruz Sánchez. Jefe de Área departamento de Artes CBJML. Hace un par de años, más exactamente en el 2019, mientras cursaba mi Maestría en Investigación Musical, estaba al mismo tiempo leyendo el libro “¿Por qué fracasan los países?” de Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012). Aunque es un libro que no tiene en [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Santiago Cruz Sánchez.</strong> <em>Jefe de Área departamento de Artes CBJML.</em></p>



<p>Hace un par de años, más exactamente en el 2019, mientras cursaba mi Maestría en Investigación Musical, estaba al mismo tiempo leyendo el libro <strong><em>“¿Por qué fracasan los países?” de Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012)</em></strong>. Aunque es un libro que no tiene en lo absoluto nada que ver con educación, o con música y Arte, el impacto que generó este libro en mí fue profundo, no solo por su análisis sobre las causas del éxito o fracaso de las naciones, sino porque, al mismo tiempo que me formaba como investigador, me llevó a cuestionar de manera constante el rol de la educación dentro de la sociedad y, de manera más específica, el lugar que ocupa la educación artística en los procesos de transformación social.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El desarrollo de los países</h2>



<p>La tesis central de <em>Acemoglu y Robinson </em>plantea que las diferencias entre países no radican en factores geográficos o culturales, sino en la manera en que se han configurado sus instituciones políticas y económicas. </p>



<p>A través de ejemplos como el de ”<em>Nogales</em>”, una ciudad dividida entre Estados Unidos y México, los autores evidencian cómo dos territorios con características similares pueden ofrecer condiciones de vida radicalmente distintas dependiendo de la solidez y naturaleza de sus instituciones. </p>



<p>Este planteamiento permite comprender que el desarrollo no es una casualidad, sino el resultado de decisiones históricas que han favorecido modelos inclusivos o, por el contrario, estructuras extractivas que perpetúan la desigualdad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">En el contexto colombiano</h2>



<p>En el caso de América Latina, y particularmente en Colombia, estas reflexiones encuentran un eco evidente. Tal como lo expone mi análisis previo, las decisiones políticas y estructurales han limitado históricamente las oportunidades de desarrollo, afectando ámbitos fundamentales como la educación, la ciencia y la innovación. </p>



<p>Sin embargo, dentro de este panorama surge una reflexión aún más profunda: si las instituciones son determinantes en el desarrollo de las sociedades, ¿qué tipo de formación necesitan los ciudadanos para construir instituciones más justas, inclusivas y equitativas? Es en este punto donde la educación artística y la cultura adquieren un papel fundamental.</p>



<p>La educación artística no puede seguir siendo entendida como un componente accesorio dentro del sistema educativo. Por el contrario, constituye un espacio esencial para el desarrollo de capacidades humanas que son indispensables en la construcción de sociedad.</p>



<p>A través del arte, los individuos aprenden a pensar de manera crítica, a interpretar su contexto, a cuestionar las realidades establecidas y a proponer nuevas formas de comprender el mundo. Estas habilidades son coherentes con la necesidad de formar ciudadanos capaces de participar activamente en la transformación de sus entornos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La cultura artística como reconstrucción del tejido social</h2>



<p>Tal como lo evidencia la historia latinoamericana, los procesos de colonización no solo implicaron la explotación de recursos, sino también la fragmentación de identidades culturales y la imposición de estructuras de poder que aún hoy tienen repercusiones. En este sentido, el arte y la cultura se convierten en herramientas de resistencia, memoria y reconstrucción. Permiten a las comunidades recuperar sus narrativas, fortalecer su identidad y generar espacios de encuentro que contrarresten las dinámicas de exclusión.</p>



<p>Desde esta perspectiva, la educación artística se articula directamente con la construcción de instituciones inclusivas, tal como lo plantean Acemoglu y Robinson (2012). Una sociedad que promueve el pensamiento creativo, la sensibilidad social y la capacidad de diálogo está mejor preparada para cuestionar estructuras injustas y proponer alternativas de cambio.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>En otras palabras, el arte no solo forma artistas, sino ciudadanos con la capacidad de imaginar y construir nuevas realidades.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Espacios de transformación</h2>



<p>Además, en contextos donde la desigualdad y la falta de oportunidades han generado escenarios de violencia o fragmentación social, las prácticas artísticas se consolidan como espacios de <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">transformación</a>.</p>



<p>La música, el teatro, la danza y las artes plásticas y visuales, permiten canalizar emociones, generar sentido de pertenencia y construir comunidad. Estos procesos son fundamentales para reconstruir el tejido social, especialmente en países que, como Colombia, han enfrentado profundas heridas históricas.</p>



<p>En consecuencia, pensar en el desarrollo de una nación implica necesariamente replantear el lugar de la <a href="https://josemaxleon.edu.co/bienestar-estudiantil/artes" target="_blank" rel="noreferrer noopener">educación artística</a> dentro de los sistemas educativos. </p>



<p>No se trata únicamente de formar en habilidades técnicas, sino de reconocer el arte como un medio para fortalecer la conciencia social, la empatía y el pensamiento crítico. Invertir en educación artística y cultural es, en este sentido, una apuesta por el desarrollo humano y la transformación social.</p>



<p>Finalmente, si bien las decisiones políticas pueden limitar o ampliar las oportunidades de una sociedad, es en la educación donde se siembran las bases para el cambio. La formación de ciudadanos críticos, sensibles y creativos es un paso indispensable para construir instituciones más justas y equitativas. </p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p>En este camino, la educación artística y la cultura no son elementos secundarios, sino pilares fundamentales para reconstruir una sociedad que, a pesar de sus dificultades históricas, aún tiene la posibilidad de reinventarse desde el conocimiento, la creatividad y la participación colectiva.</p>
</div></div>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Bibliografía</strong></h3>



<p>Asemoglu &amp; Robinson (2012), ¿Por qué fracasan los países? – Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza. Bogotá, Editorial Planeta Colombiana.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
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        <pubDate>Tue, 24 Mar 2026 16:22:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Educación artística: el camino hacia una sociedad inclusiva]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
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        <item>
        <title>El potencial no realizado de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/el-potencial-no-realizado-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace un tiempo entrevisté a James Robinson, Premio Nobel de Economía y coautor de&nbsp;Por qué fracasan los países. Sus palabras, pronunciadas con esa mezcla de erudición y sencillez que lo caracteriza, me siguen persiguiendo:&nbsp;“Es trágico el potencial no realizado de Colombia”. No era un diagnóstico pasajero ni una frase más en el catálogo de lamentos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Hace un tiempo entrevisté a James Robinson, Premio Nobel de Economía y coautor de&nbsp;<em>Por qué fracasan los países</em>. Sus palabras, pronunciadas con esa mezcla de erudición y sencillez que lo caracteriza, me siguen persiguiendo:&nbsp;<em>“Es trágico el potencial no realizado de Colombia”</em>. No era un diagnóstico pasajero ni una frase más en el catálogo de lamentos sobre nuestra historia; era una constatación dura de lo que hemos sido y de lo que aún no hemos sabido ser.</p>



<p>Colombia es un país que ha vivido de espaldas a su riqueza. Como solía recordar Malcolm Deas, hay en nuestra geografía y en nuestra biodiversidad una&nbsp;<strong>riqueza “humboldtiana”</strong>, de proporciones casi infinitas, que rara vez se convierte en motor de desarrollo. Humboldt, maravillado con la exuberancia de estas tierras, intuía ya a comienzos del siglo XIX que aquí había un laboratorio natural único. Sin embargo, doscientos años después seguimos sin traducir esa abundancia en bienestar colectivo.</p>



<p>Hoy, cuando el mundo discute el cambio climático y la transición energética, Colombia podría ser líder. Nuestros bosques, páramos, selvas y ríos son activos estratégicos en los mercados de carbono, un terreno donde las naciones con riqueza ambiental tienen una oportunidad histórica. Pero mientras otros países avanzan en estructurar políticas sólidas y captar recursos, nosotros seguimos atrapados en debates estériles, incapaces de diseñar un modelo serio que aproveche ese capital natural sin depredarlo.</p>



<p>La entrevista con Robinson también me dejó claro otro punto:&nbsp;<strong>el atraso no es inevitable, es una decisión política</strong>. Durante décadas hemos perdido oportunidades por instituciones débiles, por una élite que no siempre entendió el sentido del bien común y por una guerra que consumió energías y recursos. Son nuestras “décadas perdidas”: mientras el mundo avanzaba en innovación, educación y tecnología, nosotros seguíamos discutiendo cómo salir de la violencia más básica.</p>



<p>El problema no es solo de diagnósticos. Hemos tenido demasiados. La historia económica de Colombia es un cementerio de planes, estudios y visiones que quedaron en papel. El reto es transformar ese potencial en una política de Estado que combine instituciones fuertes, un mercado abierto pero justo, y una mirada estratégica a nuestras verdaderas ventajas comparativas.</p>



<p>En ese camino, el actual gobierno se equivocó en abrazar un ambientalismo de laboratorio, desconectado de la realidad de millones de colombianos. Se ha pensado que la transición energética consiste en imponer ideologías desde Chapinero, sin entender que&nbsp;<strong>en el centro de nuestra supervivencia ecológica está el bienestar de los ciudadanos</strong>. La crisis con los cultivadores de papa es solo un ejemplo: se les pide que se adapten a un modelo que no toma en cuenta sus necesidades inmediatas. Lo mismo ocurre en otras regiones: discursos verdes que no se traducen en soluciones concretas, mientras las familias siguen buscando cómo sobrevivir.</p>



<p>Somos un país que necesita recursos, y la gente necesita ingresos reales hoy, no promesas para dentro de veinte años. Por eso no podemos darnos el lujo de ser miopes. Debemos encontrar en nuestra riqueza natural y energética las fuentes de la transición, pero sin debilitar a Ecopetrol ni poner la ideología por encima de la búsqueda de bienestar. Eso sería una traición a nuestras necesidades más básicas, a nuestra realidad inmediata.&nbsp;<strong>Colombia no necesita un ideólogo más, sino un posibilista práctico, capaz de entender que el desarrollo sostenible es tan social como ambiental.</strong></p>



<p>Cuando Robinson dice que es trágico nuestro potencial no realizado, yo escucho más que un reproche: escucho un desafío. El desafío de hacer política en serio, de dejar atrás la polarización inútil y empezar a pensar en el largo plazo. Humboldt y Deas vieron con claridad lo que somos; nosotros todavía estamos a tiempo de decidir qué queremos ser.</p>



<p>El futuro no se construye con lamentos ni con nostalgias, sino con instituciones capaces de convertir nuestra riqueza en prosperidad. Si no lo hacemos ahora, ¿cuántas décadas más estaremos dispuestos a perder?</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
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        <pubDate>Fri, 29 Aug 2025 12:39:14 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El potencial no realizado de Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>La historia de Brigitte Bardot y Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/la-historia-de-brigitte-bardot-y-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>La sigla “BB” fue la corta denominación de una verdadera leyenda del cine, dos letras que automáticamente a los hombres les producía suspiros y a las mujeres envidia. Era una mezcla intrincada de buenos y malos pensamientos. Una mujer que no se conformó con pasar a la historia como símbolo sexy, sino que tomó la causa de la defensa de los animales, el leitmotiv de su existencia en los últimos años. Se trata de Brigitte Bardot quien ha tenido una interesante relación con Colombia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="600" height="843" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230900/Brigitte-Bardot-por-Jim-Silke.jpg" alt="" class="wp-image-116439" style="width:473px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230900/Brigitte-Bardot-por-Jim-Silke.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230900/Brigitte-Bardot-por-Jim-Silke-214x300.jpg 214w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Dibujo de Brigitte Bardot por Jim Silke, célebre artista estadounidense fallecido en febrero de 2025.</figcaption></figure>



<p>La sigla “BB” fue la corta denominación de una verdadera leyenda del cine, dos letras que automáticamente a los hombres les producía suspiros y a las mujeres envidia. Era una mezcla intrincada de buenos y malos pensamientos. Una mujer que no se conformó con pasar a la historia como símbolo sexy, sino que tomó la causa de la defensa de los animales, el <em>leitmotiv</em> de su existencia en los últimos años. Se trata de Brigitte Bardot quien ha tenido una interesante relación con Colombia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="590" height="520" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01231901/Rafael-Garcia-Herreros.jpeg" alt="" class="wp-image-116441" style="width:495px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01231901/Rafael-Garcia-Herreros.jpeg 590w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01231901/Rafael-Garcia-Herreros-300x264.jpeg 300w" sizes="(max-width: 590px) 100vw, 590px" /><figcaption class="wp-element-caption">Sacerdote Rafael García-Herreros.</figcaption></figure>



<p>Rafael García-Herreros (1909 &#8211; 1992), sacerdote que en nuestro país también es legendario y quien aparte de su misión pastoral se empeñó en darle a los más necesitados una casa para vivir, ha pasado a la historia por ser el creador y presentador del programa más longevo y corto de la televisión colombiana, el <em>“Minuto de Dios</em>” (setenta años de emisión, que se dice pronto), bautizado como su obra social (que ha evolucionado a ciudadela, corporación con universidad, emisora de radio, productora audiovisual).  </p>



<p><em>El Minuto de Dios</em>&nbsp;se transmite desde 1955 y es un programa que dura unos minutos diariamente, en donde hay una reflexión con contenido social, actualmente presentado por el padre Diego Jaramillo. ¿Pero esto qué tiene que ver con Brigitte Bardot? Pues bien, al sacerdote García-Herreros se le ocurrió un día invitar a quien era la más famosa actriz del mundo, para participar de un evento denominado el “<em>Banquete del Millón</em>”, una cena anual en la cual los invitados pagan costosas entradas, para recibir una modesta comida (sopa con pan) y el dinero recogido es invertido para construir casas para familias necesitadas.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Lo interesante es que la gran estrella del cine, contra todo pronóstico, contestó positivamente y se comprometió a asistir. Al parecer un contratiempo en una película que filmaba impidió que cumpliera su compromiso, pero la correspondencia entre la mundanal actriz y el sencillo cura quedará como ejemplo de una particular relación epistolar.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232632/BB-el-cuchipe-1024x768.png" alt="" class="wp-image-116443" style="width:509px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232632/BB-el-cuchipe-1024x768.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232632/BB-el-cuchipe-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232632/BB-el-cuchipe-768x576.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232632/BB-el-cuchipe.png 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Puede que haya sido esa curiosa carta recibida desde un lejano país llamado Colombia, pero la Bardot que tuvo un relativo éxito como cantante, decidió incluir en un disco la canción “<em>El Cuchipe</em>” de la más auténtica casta boyacense. Cuánto tardaría la por entonces bella y delicada Brigitte en aprender a decir Chiquinquirá, municipio en donde se encuentra la imagen de la Virgen María, patrona de Colombia y cuyo nombre aparece en la primera estrofa de la canción, es todo un misterio. En&nbsp;<em>YouTube&nbsp;</em>se puede encontrar el curioso video con BB vestida cual campesina del altiplano.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="640" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232646/BB-disco-el-cuchipe.jpeg" alt="" class="wp-image-116444" style="width:612px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232646/BB-disco-el-cuchipe.jpeg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232646/BB-disco-el-cuchipe-300x300.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232646/BB-disco-el-cuchipe-150x150.jpeg 150w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p>Brigitte Bardot en diferentes momentos le ha escrito a líderes colombianos, como al incomparable Antanas Mockus cuando era alcalde de Bogotá, a quien le pidió que incentivara la adopción y tenencia de mascotas en la ciudad, especialmente de los amigos perros. De igual forma, hace unos años le escribió al presidente Juan Manuel Santos abogando por los caballos, especialmente por aquellos que se usan como transporte de carga en Colombia.</p>



<p>En&nbsp;<em>El Espectador</em>, casa que aloja este blog, el editor Nelson Fredy Padilla, le realizó una entrañable entrevista a la gran diva francesa, en donde describía su trabajo en defensa de los animales. El buen Francisco de Asís se sentiría orgulloso de esta dama. Muchos años antes, Julio E. Sánchez Vanegas la había entrevistado para la radio colombiana, anticipándose a su hijo (Julio Sánchez Cristo), quien ha conversado con decenas de estrellas del cine mundial. Sin olvidar que cronistas recatados como Daniel Samper Pizano u Óscar Domínguez Giraldo han revelado sus&nbsp;<em>fantasías textuales</em>&nbsp;con la actriz parisina.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="710" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232720/Querida-Brigitte-710x1024.jpg" alt="" class="wp-image-116445" style="width:631px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232720/Querida-Brigitte-710x1024.jpg 710w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232720/Querida-Brigitte-208x300.jpg 208w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232720/Querida-Brigitte-768x1107.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232720/Querida-Brigitte-1066x1536.jpg 1066w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01232720/Querida-Brigitte.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px" /></figure>



<p>Otro periodista colombiano, Gustavo Páez Escobar, le escribió cierto día felicitando las iniciativas de la actriz y sorprendentemente ella le contestó. Ahora recuerdo “<em>Querida Brigitte</em>” (1965), comedia de Hollywood con James Stewart, que interpreta a un padre cuyo inquieto hijo le escribe en secreto cartas a Brigitte Bardot, hasta que ella le responde y los invita a París en donde se entrevistan. El jovencito actor Bill Mumy, era el entusiasta corresponsal, muchos lo recordamos como Will Robinson de “<em>Perdidos en el espacio</em>”. Curiosamente es en el mismo año de 1965, cuando Bardot pisó tierra colombiana en el aeropuerto&nbsp;<em>El Dorado</em>de Bogotá, en una escala durante un vuelo transcontinental.&nbsp;</p>



<p>Ahora bien, la conclusión de los anteriores párrafos es que Brigitte Bardot responde la correspondencia que recibe. Así que suspendo esta columna, pues debo escribir una carta o un correo electrónico. ¿Alguien sabrá la dirección o el email de una leyenda llamada Brigitte Bardot?&nbsp;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="803" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230749/brigitte-bardot-el-cuchipe-philips1.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230749/brigitte-bardot-el-cuchipe-philips1.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230749/brigitte-bardot-el-cuchipe-philips1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230749/brigitte-bardot-el-cuchipe-philips1-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01230749/brigitte-bardot-el-cuchipe-philips1-768x771.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Mon, 02 Jun 2025 04:36:17 +0000</pubDate>
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        <title>Avances y retrocesos</title>
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        <description><![CDATA[<p>Los avances y retrocesos en la pobreza y el desarrollo de Colombia en las últimas cuatro décadas Hace unos meses James Robinson recibió el premio Nobel de economía por su trabajo sobre la desigualdad en el mundo, una semana después pude entrevistarlo en un viaje por tierra a la Cop16 de Cali, el trabajo de [&hellip;]</p>
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<p><strong>Los avances y retrocesos en la pobreza y el desarrollo de Colombia en las últimas cuatro décadas</strong></p>



<p>Hace unos meses James Robinson recibió el premio Nobel de economía por su trabajo sobre la desigualdad en el mundo, una semana después pude entrevistarlo en un viaje por tierra a la Cop16 de Cali, el trabajo de Robinson es notorio precisamente por haber dedicado décadas a entender como unas naciones perseveran más que otras, también es un ejemplo de ese tipo de investigadores que salen de su comodidad, o la comodidad de sus instituciones para leer el mundo que intentan entender, lo entreviste por zoom desde un restaurante de la Mesa Cundinamarca, fue ahí donde pensé esta reflexión.</p>



<p>Por más de 40 años, Colombia ha vivido un proceso lleno de altibajos en su lucha contra la pobreza y su búsqueda de desarrollo económico. En muchos aspectos, el país ha logrado avances significativos en la reducción de la pobreza y en la mejora de indicadores clave como la educación y la salud. Sin embargo, en otros sectores, los retrocesos han sido palpables. A lo largo de estas cuatro décadas, la realidad colombiana ha sido una danza entre la prosperidad y la desigualdad persistente, un reflejo de las tensiones entre crecimiento económico y los desafíos estructurales.</p>



<p><strong>El progreso: ¿un camino de luces y sombras?</strong></p>



<p>En las últimas cuatro décadas, Colombia ha experimentado un crecimiento económico robusto, especialmente a partir de la década de los noventa. La apertura económica de 1990, impulsada por reformas estructurales que incluyeron la liberalización del comercio y la privatización de empresas estatales, permitió al país insertarse en la economía global. Desde 1990 hasta la actualidad, el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia ha crecido a un ritmo promedio de alrededor del 3.5% anual. En términos de renta per cápita, el país ha avanzado, superando el umbral de los 6.000 dólares en la última década.</p>



<p>Este crecimiento ha tenido un impacto positivo en la reducción de la pobreza, que ha disminuido considerablemente en las últimas décadas. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la pobreza extrema en Colombia pasó del 21.5% en 2000 al 7.5% en 2023. Esto es un avance significativo, pero aún queda un largo camino por recorrer. En comparación con otras economías de América Latina, como México o Brasil, Colombia ha logrado una disminución más pronunciada en la pobreza extrema, pero sigue rezagada frente a países como Chile o Uruguay, donde la pobreza extrema es prácticamente inexistente.</p>



<p>Uno de los factores que explica este avance es la mejora en el sistema educativo, especialmente en el acceso a la educación primaria y secundaria. Colombia ha hecho esfuerzos notables para reducir la tasa de analfabetismo, que ha bajado de más del 10% en 1990 a cerca del 4% en la actualidad. Sin embargo, el sistema educativo colombiano sigue enfrentando desafíos, especialmente en la calidad de la educación y en la cobertura de la educación superior. La falta de infraestructura adecuada en zonas rurales, la desigualdad en la calidad de la enseñanza y la escasa inversión en investigación y desarrollo han sido obstáculos para que Colombia logre consolidar un sistema educativo de clase mundial.</p>



<p>Como señala el economista <strong>Jeffrey Sachs de la Universidad de Columbia</strong>, “el desarrollo económico no se trata solo de tener una economía de mercado en crecimiento, sino de garantizar que todos los segmentos de la sociedad se beneficien de esa prosperidad”. Esto es especialmente cierto para Colombia, donde el progreso ha sido desigual y no todos los ciudadanos han compartido equitativamente los beneficios del crecimiento económico.</p>



<p><strong>Desafíos persistentes: ¿por qué la pobreza sigue siendo un problema estructural?</strong></p>



<p>A pesar de los avances, el país aún enfrenta una pobreza estructural que no se resuelve simplemente con políticas de crecimiento económico. La desigualdad en la distribución del ingreso es uno de los mayores retos para Colombia. Según el índice de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, Colombia ha mantenido niveles altos de desigualdad durante las últimas décadas, con una ligera mejora reciente. En 1990, el índice de Gini estaba cerca de 0.60, y aunque ha mejorado ligeramente, en 2023 todavía se encontró alrededor de 0.50. Este nivel de desigualdad coloca a Colombia entre los países más desiguales de América Latina, similar a Brasil y México, y lejos de los niveles de igualdad observados en países como Uruguay y Costa Rica.</p>



<p>Un factor que contribuyó a esta desigualdad fue la elevada tasa de natalidad. Aunque en las últimas décadas la tasa de natalidad ha disminuido. En 1990, la tasa de natalidad en Colombia era de 3.1 hijos por mujer; para 2020, había caído a 1.8 hijos por mujer. Una alta tasa de natalidad implicaba una mayor presión sobre los recursos del país y dificultaba la inversión en capital humano de calidad, especialmente en las familias de bajos ingresos, tanto en recursos públicos como privados.</p>



<p><strong>Amartya Sen</strong>, el reconocido economista y filósofo indio, cuya investigación ha abordado los efectos de la natalidad y el crecimiento poblacional en el desarrollo económico, además de la equidad y el bienestar social destaca en <strong>&#8220;Desarrollo y libertad&#8221;</strong> (1999), cómo una alta tasa de natalidad puede generar presiones adicionales sobre los recursos y los servicios públicos, lo que limita las posibilidades de inversión en la mejora de la calidad de vida y el acceso a servicios como la educación y la salud. Según Sen, el aumento de la población sin la correspondiente expansión de las oportunidades económicas y educativas genera una trampa de pobreza intergeneracional, donde las familias no pueden ofrecer a sus hijos las herramientas necesarias para mejorar su situación.</p>



<p>Siguiendo el argumento de Sen, esto implica que las políticas públicas deben enfocarse en mejorar el acceso a los servicios de salud reproductiva, educación y empleo, para garantizar que el crecimiento demográfico no se convierta en un obstáculo para el desarrollo económico sostenible.</p>



<p>El economista <strong>Raúl Prebisch</strong>, quien estudió el desarrollo económico en América Latina, destacó la importancia de la diversificación económica para romper las cadenas de la pobreza. “El principal obstáculo para el desarrollo de América Latina no es solo el subdesarrollo en sí, sino la estructura de dependencia que le impide acceder a mercados más rentables”, dijo Prebisch. En el caso de Colombia, la economía sigue siendo dependiente de las exportaciones de recursos naturales como el petróleo y el carbón, lo que limita su capacidad para generar un crecimiento inclusivo y sostenible.</p>



<p><strong>La riqueza y el empleo: los retos del crecimiento económico</strong></p>



<p>El crecimiento económico de Colombia, aunque sólido, ha estado acompañado de un empleo informal elevado. Más del 50% de los trabajadores en el país están empleados en el sector informal, lo que genera un círculo vicioso de pobreza y desigualdad. La informalidad laboral limita el acceso a servicios de salud, pensiones y seguridad social, y aunque Colombia ha implementado políticas para mejorar la formalización, los resultados han sido modestos.</p>



<p>Por otro lado, la concentración de la riqueza sigue siendo un problema evidente. La economía colombiana está dominada por un pequeño grupo de empresas, en su mayoría en sectores como el petróleo, los recursos naturales y las finanzas, lo que contribuye a una estructura económica desigual. El país no ha logrado diversificar su economía de manera suficientemente efectiva, y la dependencia de las exportaciones de recursos naturales, especialmente el petróleo y el carbón, lo hace vulnerable a fluctuaciones externas y a los efectos del cambio climático.</p>



<p><strong>Colombia en el contexto latinoamericano</strong></p>



<p>Comparando a Colombia con otras economías de América Latina, vemos que, aunque el país ha experimentado una notable reducción de la pobreza y cierto progreso en educación, sigue enfrentando desafíos significativos. En términos de crecimiento económico, Colombia ha estado a la par con muchos de sus vecinos, pero la alta desigualdad y la persistente pobreza en las zonas rurales limitan el impacto del crecimiento en amplias capas de la población.</p>



<p>Países como Chile, Uruguay y Costa Rica han logrado reducir la pobreza extrema a niveles mucho más bajos y presentan una mejor distribución del ingreso, debido en parte a políticas fiscales más inclusivas y a una mayor inversión en capital humano. En contraste, Brasil y México, aunque también han tenido avances significativos, siguen enfrentando niveles elevados de pobreza y desigualdad.</p>



<p>En resumen, Colombia ha logrado avances importantes en la lucha contra la pobreza en las últimas cuatro décadas, pero aún enfrenta desafíos estructurales. El crecimiento económico ha sido positivo, pero ha sido insuficiente para erradicar la pobreza de manera efectiva, debido a la persistente desigualdad y la falta de inclusión social. La educación ha mejorado, pero la calidad sigue siendo una preocupación. La tasa de natalidad y la concentración de la riqueza siguen siendo obstáculos para un desarrollo más equitativo. El país necesita políticas que no solo fomenten el crecimiento económico, sino que también apunten a una distribución más justa de los recursos y a la inclusión de los sectores más vulnerables en el proceso de desarrollo. La historia de Colombia es una de avances y retrocesos, de luces y sombras, pero el camino hacia la prosperidad plena sigue siendo incierto, sobre todo si no se abordan las desigualdades estructurales que siguen limitando el potencial del país. </p>



<p><strong>Petro y la desigualdad.</strong></p>



<p>Aunque la lucha contra la pobreza y contra la desigualdad fueron banderas del presidente Petro, es evidente que esta agenda no se ha fortalecido en los dos años y medio que lleva su gobierno, algunos impedimentos quizás fueron la falta de acuerdos políticos en el congreso, también el no haber situado agendas posibles y concretas a mediano plazo. Considero que la oportunidad de mayor envergadura que hasta ahora se ha perdido, es precisamente no haber logrado un avance en la educación, un tema esencial al desarrollo y un tema no tan peleado en el abanico de la opinión política, un tema en que se podrían lograr acuerdos fundamentales. Las conclusiones no son tan buenas, en esta reflexión no me propongo criticar ad hominem al presidente, pero si tuviera que hacer un balance, diría que Petro a pesar de ser economista, ha pensado más su mandato en planos “mesiánicos” en luchas políticas, en retoricas idealizadas, para ser un Marxista, parece aborrecer la realidad. En efecto los posibles avances se han debido más a la inercia del propio país que a la innovación ideológica y política del gobierno. Alguien podría decir que habernos estancado, o seguir movidos por la inercia, es un avance, pero eso no es un pensamiento correcto, en nuestra situación no haber avanzado es un rotundo retroceso.</p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110060</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Jan 2025 02:59:22 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/04215840/moma.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Avances y retrocesos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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        <title>&amp;#8220;Es trágico el potencial no realizado de Colombia.&amp;#8221; James Robinson</title>
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        <description><![CDATA[<p>Una conversación con el ganador del Nobel de economía 2024, el profesor James Robinson, hablamos de su vida, de Colombia, de su trayectoria y de la desigualdad, su campo de estudio. Diego:. Mi primera pregunta se refiere a los acontecimientos recientes, en particular a su premio Nobel. ¿Cómo reaccionó a la noticia? Para mucha gente [&hellip;]</p>
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<p><strong>Una conversación con el ganador del Nobel de economía 2024, el profesor James Robinson, hablamos de su vida, de Colombia, de su trayectoria y de la desigualdad, su campo de estudio.</strong></p>



<p><strong>Diego:</strong>. Mi primera pregunta se refiere a los acontecimientos recientes, en particular a su premio Nobel. ¿Cómo reaccionó a la noticia?</p>



<p>Para mucha gente puede haber sido una gran sorpresa, pero teniendo en cuenta el trabajo que ha realizado a lo largo de los años (en realidad, durante décadas), me pregunto si para usted fue igual de inesperado. Me encantaría escuchar su opinión al respecto.</p>



<p><strong>Robinson:</strong> No, no, quiero decir que fue una sorpresa. Realmente no me lo esperaba. Tenía el teléfono apagado y ni siquiera estaba pensando en ello. De hecho, el profesor Acemoglu estaba en una conferencia en Grecia en ese momento y no creo que ninguno de nosotros lo esperáramos.</p>



<p>Por supuesto, somos conscientes de que nuestro trabajo ha tenido un impacto significativo. Pero hay tantos académicos distinguidos en economía. Si me pidieran que nombrara a posibles ganadores del Premio Nobel, fácilmente podría hacer una lista de 50 personas sin ninguna dificultad. Así que sí, estamos encantados, pero honestamente, no estaba en mi mente en absoluto.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Entiendo. ¿Y cómo crees que tu trabajo se conecta con este logro? ¿Hubo algún aspecto específico de tu investigación que pensaste que podría llevarte al Premio Nobel, o fue más bien un reconocimiento inesperado del alcance más amplio de tu trabajo?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Bueno, el Premio Nobel se otorga a menudo por contribuciones específicas, y es cierto que tenemos un artículo que ha sido particularmente impactante. Sin embargo, creo que es importante ver ese artículo en el contexto de una agenda de investigación más amplia.</p>



<p>Por ejemplo, si viste la presentación cuando se anunció el premio, Jacob Svensson y Yantai Aurel dieron una descripción general de nuestro trabajo. No solo se centraron en nuestro artículo empírico más famoso, *The Colonial Origins of Comparative Development*. También destacaron otras contribuciones, como *Reversal of Fortune*, que escribimos en la misma época, y parte de nuestro trabajo teórico. De hecho, incluso discutieron algunas de las teorías matemáticas que hemos desarrollado para entender el cambio institucional y la creación de instituciones inclusivas.</p>



<p>Por lo tanto, presentaron una visión amplia de nuestras contribuciones. Para mí, nuestro trabajo siempre ha estado impulsado por una agenda más amplia: explorar preguntas clave a través de diversos enfoques. A veces abordamos problemas teóricos; otras veces, nos centramos en cuestiones históricas o empíricas.</p>



<p>En ese sentido, lo veo como un cuerpo de trabajo mucho más grande. Casi todo lo que hemos hecho en los últimos 30 años encaja en este marco, incluida la investigación que he realizado en Colombia. Se podría decir que el trabajo explora un ejemplo específico de un país con instituciones extractivas, analizando su lógica y política con mucho más detalle.</p>



<p><strong>Diego:</strong> ¿Cómo reflexiona ahora sobre sus ideas y observaciones iniciales sobre la sociedad y la economía colombianas desde que comenzó a estudiarlas? Después de 30 años, ¿cómo cree que ha cambiado el país? ¿Ve un progreso significativo o cree que muchos de los problemas y políticas siguen siendo los mismos? ¿Cómo describiría la evolución del país durante este tiempo?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Creo que ha habido cambios y mejoras. Por ejemplo, cuando fui por primera vez a Bogotá, nadie salía de noche. La gente tenía mucho miedo. Nadie se detenía en los semáforos. Si conducías hasta Melgar, te preocupaba que te secuestraran, la infame *Pesca Milagrosa*. Así que sí, ha habido avances.</p>



<p>La desmovilización de los paramilitares fue un gran paso adelante, y la desmovilización de las FARC fue otro hito significativo. Hay que reconocerle el mérito a quien lo merece: cuando el presidente Uribe llegó al poder, hubo una notable mejora en la seguridad en todo el país. De la misma manera, cuando Antanas Mockus era alcalde de Bogotá, hubo mejoras sustanciales en los bienes públicos y la calidad de vida en la ciudad.</p>



<p>Pero en términos generales, creo que muchas cosas siguen igual. Colombia es, en muchos sentidos, un país de desmovilización y removilización constantes. Hemos visto ciclos de grupos que se disuelven y otros surgen en su lugar. Por ejemplo, la producción de coca está en niveles récord y el paramilitarismo y el narcotráfico siguen siendo omnipresentes.</p>



<p>Para mí, estos problemas son síntomas de problemas institucionales más profundos. Tomemos como ejemplo el acuerdo de paz del presidente Santos: estaba tan centrado en lograr la desmovilización de las FARC que pasó por alto un punto crítico: las propias FARC son un síntoma de las debilidades institucionales de Colombia. La única persona que pareció comprender esto fue Sergio Jaramillo. Su *Plan Territorial* fue diseñado específicamente para abordar estos problemas estructurales, pero tengo entendido que no se ha implementado por completo.</p>



<p>La clase política colombiana a menudo no parece reconocer este problema fundamental. Santos no lo comprendió, y ese problema –la fragilidad institucional– sigue muy presente. Si no se abordan estas causas fundamentales, el desorden y la inestabilidad volverán. La próxima vez, puede que no parezca que las FARC se han presentado de otra manera, posiblemente incluso peor. Observemos lo que ha sucedido en El Salvador, por ejemplo.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Has mencionado al presidente Santos y a líderes de hace 20 años, pero tengo curiosidad: ¿has analizado la situación actual en Colombia bajo el presidente Petro? Específicamente, su agenda abierta, a la que se refiere como *Paz Total*.</p>



<p>Petro ha hablado extensamente sobre la desigualdad, que es uno de los temas centrales de tu trabajo. ¿Ves potencial para un cambio significativo en esta dirección, aunque sea solo en el discurso?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Bueno, los datos no muestran cambios significativos. Colombia sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo, y eso no ha mejorado mucho. Tomemos como ejemplo *Paz Total*: parece más retórica que un plan concreto.</p>



<p>Por ejemplo, mira al Clan del Golfo. Es una organización criminal. ¿Cómo se negocia con el ELN y el Clan del Golfo en el mismo marco? El ELN, como las FARC, tiene una agenda ideológica y revolucionaria. El Clan del Golfo, por otro lado, es solo una empresa criminal, como el Cártel de Medellín. No hay conexión entre ellos.</p>



<p>En mi opinión, es incoherente agrupar a estos grupos en el mismo saco. Se necesitan estrategias completamente diferentes para abordar al ELN que para abordar al Clan del Golfo. Tratarlos de la misma manera simplemente no tiene sentido.</p>



<p>En cuanto al presidente Petro, hay cosas que elogiar. Obtuvo un mandato democrático para cambiar a Colombia y es uno de los pocos presidentes colombianos, tal vez el único, que reconoce los problemas más profundos del país. Tal vez la última figura comparable fue Carlos Lleras Restrepo a fines de los años 60. Fue un líder serio que reconoció los problemas del país.</p>



<p>Pero la pregunta es: ¿cómo se aborda realmente la desigualdad? Reconocerla como un problema es una cosa, pero crear una agenda práctica para abordarla es otra. No se pueden resolver estos problemas profundamente arraigados aprobando leyes o haciendo discursos únicamente. Es necesario construir instituciones que aborden los desafíos subyacentes, y ahí es donde veo una falta de acción.</p>



<p>El presidente Petro parece tener buenas intenciones, pero cae en la misma trampa que otros políticos colombianos. Existe la creencia de que los decretos y las leyes son suficientes para generar cambios, pero no es así y no lo serán.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Entonces, lo que estás diciendo es que hay una falta de interés, o quizás de comprensión, entre los líderes cuando se trata de abordar estos problemas más profundos, especialmente en torno al desarrollo. ¿A qué crees que se debe esto?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Creo que es una combinación de factores. La política juega un papel importante. El clientelismo es un problema significativo, ya que socava la funcionalidad del Estado. Los políticos utilizan las instituciones para distribuir favores, conseguir empleos y ganar contratos. Esto debilita la capacidad del sistema para abordar problemas reales.</p>



<p>Luego está el estilo de liderazgo de Petro. Es muy personalizado y eso choca con la creación de instituciones. Si quieres crear instituciones, tienes que descentralizar la autoridad y aceptar decisiones que pueden no gustarte. El enfoque de Petro, en el que parece querer controlar todo él mismo, no fomenta la creación de instituciones.</p>



<p>También hay un problema cultural más amplio en Colombia -y en América Latina en general- que obstaculiza el progreso. Es la falta de comprensión o apreciación de las estructuras institucionales. En cambio, hay una tendencia hacia el utopismo.</p>



<p>América Latina tiene una historia de grandes planes y visiones ambiciosas que están desvinculadas de la implementación práctica. Pensemos en El Dorado, en la forma en que se diseñaron las ciudades coloniales, o incluso en Brasilia. Este pensamiento utópico está profundamente arraigado en las élites políticas de la región. Petro sigue este patrón, esbozando diseños audaces sin abordar realidades prácticas.</p>



<p>Mientras tanto, los problemas básicos siguen siendo los mismos. La Guajira aún carece de agua corriente y persisten los mismos problemas de larga data.</p>



<p><strong>Diego:</strong> A principios del siglo XX, países como el Reino Unido y los Estados Unidos también eran muy desiguales. Pensemos en las historias de Dickens sobre los niños que trabajaban en Londres. Sin embargo, con el tiempo esos países lograron reducir la desigualdad.</p>



<p>Usted ha estudiado la desigualdad en muchos países. ¿Qué lecciones se pueden sacar de aquellos que la abordaron con éxito?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Construyeron instituciones. Tienes razón. A principios del siglo XIX, Inglaterra no era un país muy democrático. La democracia surgió gradualmente a través de una serie de leyes de reforma. Incluso entonces, había corrupción política, lo que llamaban *tratamientos*, que era esencialmente la compra de votos mediante la distribución de cosas como aguardiente para influir en los votantes.</p>



<p>Con el tiempo, esas prácticas se eliminaron y se construyeron instituciones estatales para proporcionar bienes y servicios públicos. Esto fue parte de un proceso de construcción institucional que coevolucionó con la democracia y la inclusión política. En nuestro libro *El corredor angosto*, hablamos de cómo países como Colombia están estancados en esta dinámica en la que esa coevolución no ha cobrado impulso.</p>



<p>Usamos el término “Leviatán de papel” para describir este fenómeno. El presidente Mao se refirió célebremente a los EE. UU. como un “tigre de papel”, algo que parece poderoso pero es ineficaz. En América Latina, y particularmente en Colombia, vemos un “Leviatán de papel”, un Estado que parece existir pero que carece de fuerza institucional real.</p>



<p>Una de las razones de esto es la prevalencia del clientelismo. Mecanismos políticos como este socavan la funcionalidad del Estado y fragmentan la sociedad. Recuerdo haber estado en Bogotá durante las protestas (paros), y estaba el paro cebollero, el paro papero, etc. Todos los grupos se centraban en intereses parroquiales sin una visión compartida para Colombia.</p>



<p>Desde esta perspectiva, el presidente Petro es una figura interesante. Sin embargo, no veo una visión coherente en sus políticas. Tomemos como ejemplo a Paz Total. La idea de tratar al Clan del Golfo como si fuera lo mismo que el ELN es absurda. El ELN tiene una agenda ideológica y revolucionaria, mientras que el Clan del Golfo es puramente una organización criminal. Mezclar los dos muestra una falta de comprensión de los desafíos del país.</p>



<p>El presidente Petro a menudo critica a los oligarcas, y estoy de acuerdo con muchos de sus puntos. Pero la pregunta real es: ¿cómo se resuelven estos problemas? Por ejemplo, aprobó una reforma tributaria para aumentar los impuestos a los ricos, grandes en teoría. Pero ¿qué pasó? Los ingresos fiscales cayeron. ¿Por qué? Porque la DIAN (la autoridad tributaria de Colombia) no tiene la capacidad institucional para hacer cumplir la reforma. Ese es el problema central: aprobar leyes no es suficiente si no se tienen las instituciones para implementarlas de manera efectiva.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Tengo una pregunta sobre la democracia liberal y el desarrollo. En este momento, vemos a China como una de las principales potencias económicas del mundo. India, aunque muy desigual, también es una fuerza global en ascenso. Corea del Sur, durante sus primeras décadas de crecimiento, fue una dictadura pero experimentó un desarrollo económico notable.</p>



<p>¿Cómo ve la relación entre la democracia liberal y el desarrollo hoy? ¿Cree que el éxito de los países no democráticos plantea una amenaza a la idea misma de la democracia?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> He investigado mucho sobre este tema y la evidencia es clara: la democracia está fuertemente asociada con un mejor crecimiento económico, mejores bienes públicos e infraestructura más sólida. Eso es lo que muestran los datos.</p>



<p>Por supuesto, hay ejemplos, como los que usted mencionó, de países no democráticos que lograron un crecimiento significativo. En *Por qué fracasan los países* nos referimos a esto como “crecimiento extractivo”. En ciertas circunstancias, especialmente cuando existen instituciones estatales fuertes (como en China o en los primeros tiempos de Corea del Sur), el desarrollo económico puede ocurrir sin instituciones democráticas.</p>



<p>Pero aquí está la clave: ese tipo de crecimiento siempre es transitorio. El verdadero florecimiento de Corea del Sur, por ejemplo, llegó después de la transición a la democracia. Una vez que los militares se fueron y se establecieron sistemas políticos más inclusivos, la innovación y la creatividad del país explotaron.</p>



<p>También vale la pena destacar el papel de los líderes individuales. Corea del Sur tuvo la suerte de tener a alguien como Park Chung Hee, que estaba profundamente comprometido con el desarrollo de su país. Pero por cada Park Chung Hee, hay 50 líderes más interesados ​​en enriquecerse a sí mismos que en ayudar a sus naciones. Por eso, confiar en esas cifras no es un modelo sostenible.</p>



<p>En el caso de China, sigo siendo escéptico. La historia demuestra que una economía moderna e innovadora no puede prosperar bajo una dictadura totalitaria a largo plazo. No hay precedentes históricos de que esto se haya mantenido indefinidamente. En *Por qué fracasan los países*, destacamos ejemplos de crecimiento transitorio: economías que prosperaron durante décadas pero que finalmente colapsaron o se estancaron.</p>



<p>Tomemos como ejemplo a Argentina. En la década de 1920, era uno de los diez países más ricos del mundo. O la Unión Soviética, que fue considerada un milagro económico durante 50 años. Tengo la edad suficiente para recordar cuando la gente pensaba que el modelo soviético era el futuro. Pero mire dónde están ahora.</p>



<p>China es impresionante debido a su tamaño y escala, pero no se puede basar una teoría de las ciencias sociales en un solo país. Es poco probable que su crecimiento actual sea sostenible sin grandes cambios políticos.</p>



<p><strong>Diego:</strong> En estos días estamos en Cali y quiero preguntarte sobre la economía verde y el llamado &#8220;dinero verde&#8221; que se espera que fluya a Colombia. Los ministros están hablando de 500.000 nuevos empleos en el sector verde, y también está esta idea de lo que Malcolm llama la *riqueza colombiana*: los ríos, las selvas y la biodiversidad de Colombia. Mi pregunta es: ¿cómo ves que esos recursos encajan en la nueva realidad global moldeada por el cambio climático? ¿Cómo crees que esto afectará a economías como la de Colombia? ¿Y cómo está esto transformando nuestra comprensión de la economía en medio de una crisis climática, algo que ni siquiera era una cuestión importante hace 50 años? Como uno de los principales economistas del mundo, me encantaría escuchar tus puntos de vista al respecto.</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Creo que todavía estamos tratando de entender esto, para ser honesto. Hay muy poca investigación sobre el tema y todos están lidiando con sus posibles consecuencias. Para Colombia, lo veo como una oportunidad increíble. El país tiene una biodiversidad asombrosa, una amplia variedad de ecosistemas y zonas climáticas y abundantes recursos hídricos.</p>



<p>Pero el gran desafío es institucional. Sin instituciones fuertes, nada de este potencial se materializará. La mitad de Colombia no tiene gobierno y lo que se ve allí es una deforestación y contaminación masivas: ríos contaminados por la minería ilegal de oro en lugares como la región del Pacífico. Así que, aunque estas ideas suenan muy bien en un seminario en Bogotá, ¿qué significan para lugares como Casanare, Putumayo o Chocó? Son áreas plagadas de una gobernanza débil y una falta de orden institucional.</p>



<p>Para mí, el enfoque debería estar en abordar primero esos problemas subyacentes. La riqueza ecológica a menudo se concentra en la periferia; irónicamente, las partes menos gobernadas del país. Si no se aborda esta brecha, la economía verde seguirá siendo solo una aspiración.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Desde la perspectiva del Norte global, vemos que instituciones como el Premio Nobel, las cumbres de la COP y otros mecanismos globales están dando forma a los debates en torno a la economía verde. Recientemente, Colombia fue sede de la COP16, que atrajo una importante atención internacional, con 11.000 asistentes en Cali, una ciudad que se vio profundamente afectada por las protestas de 2021 y la posterior recesión económica. Pero Cali sigue estando cerca de zonas controladas por la guerrilla, donde las carreteras principales suelen estar bloqueadas.</p>



<p>¿Cómo ve el lugar de Colombia en esta nueva agenda global? ¿Cómo puede un país como Colombia afrontar sus desafíos y al mismo tiempo posicionarse dentro de este contexto global redefinido?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Creo que términos como *Norte global* y *Sur global* representan un esfuerzo por ir más allá de las etiquetas tradicionales de naciones *desarrolladas* y *subdesarrolladas*. Desde esa perspectiva, considero que la terminología es útil: indica un reequilibrio del orden global. Si este reequilibrio amplifica las voces de los países del Sur, sería un resultado positivo.</p>



<p>La mayor parte de mi trabajo actual se centra en empoderar a los académicos en África, dándoles la confianza intelectual para llevar las perspectivas africanas a los debates académicos y de políticas. Ese es un área en la que veo un potencial real para el cambio: dar forma a las narrativas globales con voces nuevas y diversas.</p>



<p>Sin embargo, lograr un cambio significativo requiere un compromiso serio, consistencia y una visión coherente. Una razón por la que Estados Unidos es tan influyente es que los países de América Latina, por ejemplo, no han desarrollado instituciones democráticas fuertes o una visión unificada para contrarrestar las influencias externas. Sin fortaleza institucional, las naciones del Sur global a menudo son manipuladas por potencias globales como Estados Unidos, la UE o incluso China.</p>



<p>En Oriente Medio, por ejemplo, muchos gobiernos carecen de legitimidad (la dictadura de Egipto o varias monarquías son ejemplos). En cambio, el sistema democrático de Israel le otorga una clara ventaja en la región. Esto pone de relieve cómo la legitimidad y la fortaleza institucional son fundamentales para los países que aspiran a dar forma a las políticas globales.</p>



<p>Así pues, si bien existe la posibilidad de un reequilibrio en el mundo, éste se está produciendo en medio de una gran confusión. Tomemos como ejemplo a los BRICS. ¿Debe un país como Rusia –una dictadura personalista– influir realmente en las instituciones globales? Eso es como sugerir el régimen de Rafael Trujillo como modelo.</p>



<p>Esto refleja el desafío: el Sur global todavía lucha con la ilegitimidad política y la debilidad institucional, lo que lo hace vulnerable a la manipulación. China puede parecer diferente –es más coherente y centrada–, pero no creo que su modelo actual sea sostenible en el largo plazo.</p>



<p>En resumen, para que países como Colombia aprovechen verdaderamente las oportunidades de este nuevo momento global, necesitan fortalecer sus instituciones y desarrollar una visión clara y unificada de su papel en el escenario mundial.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Una de las cosas que muchos economistas y científicos sociales están discutiendo hoy es el concepto de desarrollo. ¿Cómo entiendes este concepto ahora? Mencionaste antes que no te gusta categorizar a los países como desarrollados y subdesarrollados. ¿Cómo ha evolucionado tu perspectiva sobre el desarrollo, especialmente en el contexto del cambio climático y las diversas formas en que las sociedades ven la vida y la naturaleza?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Creo que la historia del estudio del desarrollo en el ámbito académico ha sido muy distorsionada. Los economistas a menudo ven el mundo como si hubiera países &#8220;desarrollados&#8221; como Estados Unidos y el resto del mundo fuera solo una versión fallida de eso. Esto es un concepto completamente erróneo.</p>



<p>Históricamente, diferentes sociedades han perseguido diferentes objetivos. No todas intentaban replicar lo que hacían Estados Unidos o Europa. Por ejemplo, en África, las sociedades estaban estructuradas de maneras que eran mucho más colectivistas, menos individualistas y a menudo políticamente descentralizadas. Sus objetivos eran fundamentalmente diferentes de los de las sociedades occidentales como Inglaterra o Francia.</p>



<p>Cuando hablamos de desarrollo hoy en día, todavía se hace demasiado hincapié en el crecimiento económico (cómo lograr que el crecimiento sea sostenible frente al cambio climático, la transición a la energía verde, etc.), pero ese enfoque perpetúa la misma mentalidad. Creo que su pregunta apunta a algo más profundo: ¿qué constituye una buena vida?</p>



<p>Para mí, el desarrollo es algo más que simplemente empoderar a las personas. En muchas culturas, particularmente en África, no se hace el mismo énfasis en el individualismo que vemos en Occidente. Por ejemplo, existe el concepto de *Ubuntu*, un sentido de comunidad e interconexión. Existen ideas similares en partes de Asia y otros lugares.</p>



<p>Por lo tanto, el desarrollo debería implicar la creación de condiciones en las que las personas puedan construir las sociedades que imaginan para sí mismas. Sin embargo, en Colombia hay enormes desafíos: exclusión social, pobreza, falta de servicios básicos como educación, agua, atención médica y seguridad. Con estos problemas urgentes, puede parecer un lujo hablar de lo que da sentido a la vida.</p>



<p><strong>Diego:</strong> En Colombia, muchas personas, incluidos periodistas, han celebrado su premio Nobel como si fuera una victoria para el propio país. ¡Incluso he oído hablar de un pequeño pueblo que está planeando construir una estatua en tu honor! Es un gesto hermoso que demuestra cuánto resuena tu trabajo aquí.</p>



<p>Pero, a nivel personal, ¿cómo ha cambiado tu vida el hecho de ganar el Nobel? No se trata de una pregunta académica, se trata de ti como persona. ¿Este reconocimiento ha cambiado tu perspectiva o cómo ves tu trabajo y tu futuro?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> ¿Estás preguntando específicamente sobre Colombia o de manera más amplia?</p>



<p><strong>Diego:</strong> De manera más amplia, pero especialmente cómo te ha afectado *a ti*.</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Lo bueno de esta experiencia, especialmente en la última semana, es que me ha dado un momento para dar un paso atrás y reflexionar. En el mundo académico, rara vez tienes tiempo para hacer eso. Aunque he trabajado en este campo durante mucho tiempo, mi agenda siempre está repleta: hago malabarismos con múltiples proyectos de investigación, escribo libros y artículos, hago presentaciones, doy clases, soy mentor de estudiantes y reviso su trabajo. Es implacable.</p>



<p>Ganar este premio me ha dado la oportunidad única de hacer una pausa y pensar en lo que he logrado, en lo que he trabajado y en lo que viene después. También me ha permitido conversar con estudiantes, exalumnos, colaboradores y amigos. Hemos estado hablando de lo que hemos logrado juntos y de lo que podemos aspirar a hacer en el futuro.</p>



<p>Ha sido increíblemente gratificante. No es algo que hubiera sucedido de otra manera. Este reconocimiento me dio una razón para conectarme con la gente de una manera más profunda, para reflexionar sobre el trabajo que hemos hecho juntos y para pensar en el impacto que hemos tenido. Esa ha sido la parte más significativa de esta experiencia hasta ahora.</p>



<p><strong>Diego:</strong> ¿En este momento? ¿Dónde está tu mente en este momento? ¿Qué pasa por tu mente mientras piensas en los próximos años? ¿Cuáles son las preguntas que aún persisten, las que aún quieres explorar y reflexionar?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Sabes, cuando cumplí 60 años, comencé a pensar en lo que podía lograr. Se convirtió más en una cuestión de priorizar: lo que es realmente importante para mí y lo que quiero lograr en los años que me quedan. Eres un chico joven, así que probablemente aún no pienses en esto. También fue una sorpresa para mí. A los 50, nunca pensé en eso. Simplemente sigues adelante. Pero a los 60, comencé a reevaluar.</p>



<p>Una cosa que quedó clara fue la importancia de escribir. Estoy trabajando en un libro sobre África en este momento. Sentí urgencia, como algo que necesitaba publicar. Si muriera, sentiría que estaría incompleto si no lo escribiera. Entonces, me he centrado en eso y debería estar terminado el año que viene.</p>



<p>Otra cosa fue la docencia. He enseñado en Bogotá durante 28 años, y ese ha sido uno de los aspectos más gratificantes de mi trabajo.</p>



<p><strong>Robinson (continúa):</strong> Antes estaba hablando del libro sobre África, pero hay otra área que sigue desconcertándome: América Latina, en particular esta desconexión que he observado. ¿Qué es lo que, en un nivel más profundo, impide el tipo de implementación que puede hacer realidad los ideales utópicos?</p>



<p>Por ejemplo, recuerdo la primera vez que fui a Colombia. Visité Fedesarrollo, es un instituto, por si no lo conocen. Los economistas colombianos allí me estaban dando conferencias sobre cómo Colombia era una historia de éxito: no habían reprogramado su deuda, evitado la inflación, todo eso. Sonaba convincente hasta que fui a Melgar ese mismo fin de semana.</p>



<p>En 1992, viajar a Melgar significaba que tenías que pegar pesos con cinta adhesiva debajo del paso de rueda de tu auto en caso de que te detuvieran y te robaran. Esa experiencia fue muy dura, fue como vivir en dos Colombias diferentes. Y no es solo Colombia. Se ve en gran parte de América Latina, aunque tal vez no en Chile o Costa Rica. Es esta pregunta fundamental: ¿cómo conciliar esa desconexión? ¿De dónde surge esta mentalidad que acepta contrastes tan marcados?</p>



<p>He estado investigando sobre esto y me gustaría profundizar más. Es un desafío persistente, como con la misión de desarrollo rural de Colombia liderada por José Antonio Ocampo. Fui a un seminario sobre eso en la Universidad Tadeo Lozano. Estaba lleno de sueños utópicos: diapositivas de PowerPoint con cientos de puntos clave sobre políticas que todos sabían que no se implementarían.</p>



<p>Es desconcertante. ¿Cómo puede alguien como Ocampo presentar estas ideas cuando él sabe, yo sé y todos saben que no se harán realidad? Ese es un rompecabezas que me gustaría resolver.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Y solo para preguntar algo más personal, ¿cómo es tu relación con Colombia en estos días? Quiero decir, estás casado con una colombiana. ¿Cómo es tu vida en Colombia?</p>



<p><strong>Robinson:</strong> Sí, no, Colombia es maravillosa. Para mí, lo importante son las conexiones que tenemos allí: muchos amigos, muchos ex alumnos. Los padres de mi esposa viven en Bogotá. Pero <strong>lo que más me llama la atención, y lo que encuentro trágico, es el potencial no realizado de Colombia.</strong> He trabajado en muchos lugares, pero Colombia es única en ese sentido.</p>



<p>Tenemos muchos vínculos allí. Tengo muchos colaboradores en la Universidad de los Andes y estoy haciendo mucha investigación con ellos. Pero lo que me frustra es que Colombia parece estar estancada. Hay tanto potencial, pero sigue sin explotarse.</p>



<p>No hay ninguna razón por la que Colombia no pueda tener niveles de vida comparables a los de Estados Unidos. El país podría estar creciendo a un 10% anual. Solo necesita algunas inversiones básicas y una sociedad más inclusiva para liberar todo el talento que ya existe.</p>



<p>El problema radica en superar los sistemas arraigados: el mundo de los oligarcas y el clientelismo generalizado. Todo el mundo sabe quiénes son los oligarcas, pero el verdadero desafío es romper con esa idea. ¿Cómo se logra esa transición?</p>



<p>Hubo una pequeña ventana de oportunidad con el proceso de paz, pero creo que el presidente Santos la desaprovechó. Y, francamente, no creo que el presidente Petro la comprenda del todo tampoco.</p>



<p><strong>Diego:</strong> Es una nota fuerte y que invita a la reflexión para terminar. Profesor Robinson, muchas gracias por su tiempo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108646</guid>
        <pubDate>Wed, 27 Nov 2024 23:01:49 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Es trágico el potencial no realizado de Colombia.&#8221; James Robinson]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>LA ECONOMÍA EXPRESIÓN DE LA SOCIEDAD.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-economia-expresion-de-la-sociedad/</link>
        <description><![CDATA[<p>El premio Nobel de Economía de este año tiene una novedad fundamental, al dejar de lado su vieja orientación, por no decir sesgo, de premiar a los economistas que profundizan y perfeccionan sus análisis, elaborados a partir de modelos matemáticos formalmente impecables pero conceptualmente simplistas, con una baja o nula capacidad interpretativa de una realidad [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>El premio Nobel de Economía de este año tiene una novedad fundamental, al dejar de lado su vieja orientación, por no decir sesgo, de premiar a los economistas que profundizan y perfeccionan sus análisis, elaborados a partir de modelos matemáticos formalmente impecables pero conceptualmente simplistas, con una baja o nula capacidad interpretativa de una realidad social que es compleja, conformada por &nbsp;una dinámica multicausal, donde &nbsp;la incertidumbre &nbsp;es &nbsp;la norma, pues el futuro no puede predeterminarse.&nbsp; El análisis económico convencional pretende hacerlo, a partir de la simple extrapolación de unas pocas variables, circunscritas al ámbito de lo estrictamente económico, con lo que se deja de lado el cúmulo de las que actúan en una realidad que es multicausal. El propósito de la simplificación es lograr una explicación operativa, para incidir en un aspecto específico de esa realidad, dejando de lado la interpretación de su dinámica estructural, que adelanta una política económica comprensiva, con su potencial transformador. Como consecuencia, la economía quedó reducida a una técnica operativa para el manejo de problemas concretos, casi que puntuales.</p>



<p>James Robinson, Daron Acemoglu y Simon Johnson, ganadores del Nobel de Economía, representan una línea de pensamiento institucionalista en las Ciencias Sociales de las cuales la Economía es parte integral. En sus análisis, destacan que la dinámica de los hechos económicos, está inmersa en las relaciones, en los arreglos institucionales, que se dan en las distintas áreas de la vida de la sociedad: culturales, políticas, estatales, con su bagaje de carga histórica. &nbsp;</p>



<p>&nbsp;Robinson, pero también Acemoglu, conocen bien a Colombia; Robinson, casado con una economista colombiana, dicta un curso anual en la Universidad de Los Andes. Desde su perspectiva analítica, consideran que el atraso del país, sus desigualdades y exclusiones no son por causas económicas sino institucionales, concretamente de &nbsp;su institucionalidad política con partidos que no representan los intereses nacionales y &nbsp;una organización del Estado y del poder, históricamente débiles, oligárquicas y sostenedoras de instituciones y prácticas económicas extractivistas que generan violencia, poco crecimiento y &nbsp;concentración del poder e impiden el desarrollo de políticas económicas inclusivas. Como consecuencia, las prioridades no deben ser las reformas económicas, como se considera convencionalmente, sino las políticas, las del poder, las de antiguos y aún vigentes acuerdos institucionales. Podríamos decir que concentrarse en las reformas económicas, distrae la atención y los esfuerzos del cambio fundamental, centrado en lo político y estatal.</p>



<p>Reconocen que la acción reformadora en esa dirección, es condición necesaria para abrir las puertas al desarrollo, al superar la realidad de una política centralista y elitista, excluyente tanto de regiones, de territorios, como de comunidades y poblaciones; que ni representa ni interpreta al país en su diversidad la cual no puede expresarse en las políticas, generando subdesarrollo al no impulsar el avance de las fuerzas productivas, del potencial de la economía. Eso sí, se necesita un poder central fuerte, al menos durante el despegue económico, para que el estado esté al servicio del desarrollo nacional y no de intereses oligárquicos. Las raíces del atraso y los obstáculos al desarrollo, son políticos y sociales, no económicos.</p>



<p>La Constitución del 91 en buena medida contempla esa realidad nacional y avanza en la transformación conceptual del deber ser nacional, que aún espera su desarrollo. &nbsp;Con el derrumbe o captación del M19 por el liberalismo y el asesinato de Álvaro Gómez, se esfumaron los principales motores de los cambios constitucionales acordados, como son, el reconocimiento de Colombia como un país diverso, a partir de lo cual debe construir su unidad nacional, en una dialéctica de unidad/diversidad, de nación/región. Con el establecimiento de las responsabilidades propias de la Nación y de las regiones, se avanza de la descentralización a la autonomía regional. Ni mercadolatria ni estatolatría, pues los énfasis, coyunturales o permanentes, hacía la acción del mercado o del Estado los señalan las circunstancias y los temas o políticas en cuestión. La lista e importancia de los temas abordados en la Constitución es indiscutible y su desarrollo lo reclama Colombia. Este cayó presa de &nbsp;la rebatiña y desgaste inmarcesible de la política, reduciendo las decisiones pendientes, que son de política, no de politiquería, a la pequeña política, olvidando o desconociendo &nbsp;que las decisiones pendientes son de naturaleza política, no son simples maquillajes o aprovechamientos, propios de la pequeñez política. La tarea está a mitad del camino y su necesidad solo aumenta.</p>
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        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106728</guid>
        <pubDate>Thu, 17 Oct 2024 22:44:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[LA ECONOMÍA EXPRESIÓN DE LA SOCIEDAD.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Manuel Ospina</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El jardín: placer de la clase media moderna y el impresionismo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/el-jardin-placer-de-la-clase-media-moderna-y-el-impresionismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El documental “De Monet a Matisse: pintando el jardín moderno” le otorga su lugar al jardín como arte y como pieza clave de la vanguardia y de la evolución del arte, porque pintar el jardín era pintar la vida moderna.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El <strong>jardín</strong> como eje cultural y familiar en la nueva <strong>clase media y alta europea</strong> de los años finales del XIX e inicio del siglo XX es el protagonista del <strong>impresionismo</strong>, movimiento que se caracteriza por las pinceladas rápidas y ligeras realizadas con pinturas claras y luminosas, y porque sus representantes salieron del estudio para trabajar junto con la naturaleza.</p>



<p>El impresionismo surgió hace <strong>150 años</strong> a partir de una exposición que se llevó a cabo el 15 de abril de 1874 en la que se exhibieron cuadros en los que Monet, Renoir, Degas, Morisot o Cézanne rompieron las reglas con lo establecido en la plástica, pues dieron importancia a captar el estilo de vida urbano y burgués.</p>



<p>-&gt; <strong><a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/impresionismo-150-anos-despues-segun-el-museo-de-orsay/">Impresionismo, 150 años después según el Museo de Orsay</a></strong>.</p>



<p>Ese estilo de vida está protagonizado, en muchas familias, por el <strong>jardín</strong>, ese espacio que dejó de ser exclusivo de la <strong>realeza</strong> o de la <strong>agricultura</strong> para convertirse en un refugio para la salud mental, familiar y cultural, pues no hay que olvidar que la modernidad llevó al ser humano a vivir en constante movimiento y aceleración del tiempo.</p>



<p>El jardín, o los jardines de siete artistas impresionistas son también los protagonistas del documental “<strong>De Monet a Matisse: pintando el jardín moderno</strong>”, que proyecta <strong>Cine Colombia</strong> el <strong>6, 7, 8 y 9 de septiembre</strong> en salas alternativas de Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Manizales, Cartagena, Bucaramanga y Chía.</p>



<p>El documental nace a partir de la <a href="http://década de 1860 hasta la década de 1920.  https://www.royalacademy.org.uk/exhibition/painting-modern-garden-monet-matisse">exposición que realizó <strong>Real Academia de Arte de Londres</strong>,</a> a partir de la obra de <strong>Claude Monet</strong> revisa el papel que desempeñaron los <strong>jardines</strong> en <strong>la evolución del arte</strong> desde principios de la desde principios de la década de 1860 hasta la década de 1920.  </p>



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<iframe loading="lazy" title="DE MONET A MATISSE: PINTANDO EL JARDÍN MODERNO | Temporada de Arte 2024 | Septiembre 6/7/8/9" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/tVpyYjIsVn0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Al llevar esta revisión (desempeño de los jardines en la evolución del arte) el documental parte de la transformación que el jardín tuvo en la pintura: dejó de ser la locación perfecta de los temas religiosos para convertirse en el espacio predilecto de esparcimiento de las familias burguesas.</p>



<p>Quienes tuvieron el interés, el tiempo y la curiosidad de explorar las teorías de <strong>Darwin</strong> encontraron en el jardín el paraíso para poner a prueba las novedades de la ciencia y la naturaleza.</p>



<p>Uno de ellos fue el artista <strong>Monet</strong>, quien de acuerdo con James Priest, actual jardinero principal de <strong>Giverny</strong> (Francia, propiedad de Monet), el artista se esforzó por esculpir un jardín muy variado, diferente del jardín tradicional inglés, en el que el contraste de los colores y tamaños de las flores y plantas fue fundamental.</p>



<p>El documental “<strong>De Monet a Matisse: pintando el jardín moderno</strong>” comienza con una cita del comerciante de arte <strong>René Gimpel</strong> que trabajó con los modernistas. “<em>Dimos un paseo por el jardín. Un jardín perfecto. Un paisaje lleno de flores de belleza conmovedora</em>. De tallos tan altos que parecía que caminaran a nuestro lado. Hoy Monet me llevó por primera vez al otro lado de la carretera y las vías tras la que se extiende el jardín y en que el paisaje cambia totalmente. Allí está su estanque, en él flotan los nenúfares y pálidos sauces lo rodean. <em>Creó este estanque igual que Dios creó los caprichos de la naturaleza</em>”.</p>



<p>La narrativa del filme da a entender que hasta nuestros tiempos la <strong>jardinería</strong> ha sido subestimada como <strong>arte</strong> y como protagonista del arte, ya que es tratado como si fuera una <strong>artesanía</strong> o una <strong>manualidad</strong> como el tejido; que tampoco es un oficio menor, pero tal vez es considerado como tal debido a que es practicado, generalmente, por mujeres.</p>



<p>Pero lo que hizo justamente la exhibición de la <strong>Real Academia de Arte de Londres </strong>fue darle su lugar como arte y como pieza clave de la vanguardia y de la evolución del arte, porque <strong>pintar el jardín era pintar la vida moderna</strong>, además de pintar la fuerza abstracta o el poder de la naturaleza.</p>



<p>De hecho, dos de los cuadros más llamativos que estuvieron en la exposición de Londres y que se puedne ver en detalle en la gran pantalla son “<strong>Claude Monet pintando en su jardín en Argenteuil</strong>” (1873) de <strong>Pierre-Auguste Renoir</strong> y “<strong>Louis Comfort Tiffany</strong>” (1911) de Joaquín Sorolla, quien retrató al artista y diseñador estadounidense en una posición muy privilegiada.</p>



<p>“<strong>De Monet a Matisse: pintando el jardín moderno</strong>” se centra mucho en el trabajo de Monet, pero también abarca el trabajo de otros artistas que, como él, también se dedicaron a la jardinería, la horticultura y la pintura.</p>



<p>Los espectadores tenemos la fortuna de ver los jardines que inspiraron a <strong>Pierre Bonnard</strong> en Normandía (Francia), a <strong>Emil Nolde</strong> en Seebüll (Alemania), a <strong>Max Liebermann</strong> en Wannsee (Alemania) o a <strong>Henri Le Sidaner</strong> en Picardía (Francia). En el sitio web de la Real Academia hay un archivo digital sobre estos jardines que se puede <a href="https://www.royalacademy.org.uk/exhibition/painting-modern-garden-monet-matisse">ver en este enlace</a>. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="A visit to Pierre Bonnard&#039;s garden at Vernonnet" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/pE7PQrRfBQ4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Cada jardín tiene su propia personalidad. Algunos son más controlados, otros más silvestres y otros más coloridos… pero tal vez todos guiados por las ideas del naturalista y escritor <strong>William Robinson</strong>, quien con sus publicaciones llevó a otro nivellos conceptos de la jardinería.</p>



<p>Cada uno de estos jardines y espacios al aire libre inspiraron a estos artistas, quienes se dedicaron a pintar estas creaciones naturales varias veces, en diferentes horas del día y diferentes estaciones, por lo que cada cuadro es diferente así sea el mismo paisaje.</p>



<p>“<strong>De Monet a Matisse: pintando el jardín moderno</strong>” cuenta con la participación de curadores, artistas y horticultores, quienes expresan su conocimiento sobre papel del jardín en la cultura popular y en la evolución del arte desde 1860 hasta 1920; y cómo estos gustos modernos siguen siendo importantes en nuestros días.</p>



<p>¿Quién no necesita el contacto con la naturaleza para su paz mental? ¿Quién no disfruta de la lectura o de una taza de café o una copa de vino rodeado de flores de muchos colores?</p>



<p>¡Qué lindo legado nos dejó el impresionismo y la modernidad!</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/04165553/Jardin_Impresionismo_Liarte2-1024x1024.jpg" alt="El documental “De Monet a Matisse: pintando el jardín moderno” le otorga su lugar al jardín como arte y como pieza clave de la vanguardia y de la evolución del arte, porque pintar el jardín era pintar la vida moderna." class="wp-image-105090" style="width:545px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/04165553/Jardin_Impresionismo_Liarte2-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/04165553/Jardin_Impresionismo_Liarte2-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/04165553/Jardin_Impresionismo_Liarte2-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/04165553/Jardin_Impresionismo_Liarte2-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/04165553/Jardin_Impresionismo_Liarte2-1536x1536.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/04165553/Jardin_Impresionismo_Liarte2-2048x2048.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> – <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@LiarteconArte </a></p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105088</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Sep 2024 21:59:45 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Los Juegos Olímpicos de Ficción.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/los-juegos-olimpicos-de-ficcion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nota preliminar:&nbsp;El presente texto, es una actualización del original publicado en el periódico Correo del Golfo, en agosto de 2016, con motivo de los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro. Los colombianos, quedamos mal acostumbrados desde los juegos olímpicos de Londres (2012), que nos dieron 8 alegrías, una de ellas vestida de oro gracias a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong>Nota preliminar</strong>:&nbsp;<em>El presente texto, es una actualización del original publicado en el periódico Correo del Golfo, en agosto de 2016, con motivo de los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro.</em></p>



<p>Los colombianos, quedamos mal acostumbrados desde los juegos olímpicos de Londres (2012), que nos dieron 8 alegrías, una de ellas vestida de oro gracias a Mariana Pajón, quien gracias a su extraordinaria carrera se convirtió en la chica a-dorada de Colombia. Por estos días repetimos la experiencia olímpica, ahora en París y los barrigones que desde el cómodo sofá vemos a los deportistas, nos contagiamos del espíritu de los juegos e intentamos romper el récord del cambio del control remoto de la televisión, pues somos <em>Homo Zappiens</em> y tenemos desarrollado el músculo del dedo gordo.  </p>



<p>En este marco, resulta interesante imaginar a personajes reconocidos de la ficción (literatura, cine, comics) en los Olímpicos. Originalmente esta idea de vincular la fantasía con la olimpiada fue del sitio literario&nbsp;<em>Taller de Escritores</em>&nbsp;de Barcelona (<a href="http://www.tallerdeescritores.com/">www.tallerdeescritores.com</a>), en la red social&nbsp;<em>Twitter</em>. Los “trinos” que aparecen aquí son de mi autoría y hasta hace un tiempo se podían leer otras divertidas ocurrencias, en la etiqueta:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;<a href="https://twitter.com/#!/search/%23JuegosOl%C3%ADmpicosDeMacondo"><strong>#</strong><strong>JuegosOlímpicosDeMacondo</strong></a></p>



<p>Espero que estos juegos de palabras entretengan al ocasional lector, como ocurrió con su autor.</p>



<p><strong>Inauguración</strong>:&nbsp;<em>Prometeo</em>, portador de la llama olímpica llega al estadio desde Grecia. Disgusto en el Olimpo.</p>



<p>Escándalo: Los organizadores no dejaron ingresar a las tribunas a importantes representantes de la cultura francesa, pues les parecieron unos&nbsp;<em>Miserables</em>.&nbsp;</p>



<p>Extravagancias de la nobleza:&nbsp;<em>El Barón Rampante</em>, prefiere ver los juegos desde un árbol.</p>



<p>Único delegado de isla del Pacífico,&nbsp;<em>Robinson Crusoe</em>, espera a compañero el día viernes.</p>



<p>Lanzamiento de metáforas en laberintos, medalla de oro para Jorge Luis Borges.</p>



<p><em>Cenicienta y Blanca Nieves</em>&nbsp;en lucha grecorromana. Resultado: Quedaron grises.</p>



<p>Fútbol: Albert Camus, apodado&nbsp;<em>El Extranjero</em>, goleador de la selección francesa.</p>



<p><em>La bella durmiente</em>&nbsp;fue descalificada en la prueba de los 100 metros planos, se quedó dormida en el partidor (¿narcolepsia o dopaje?)</p>



<p>Persecución por equipos: “<em>Los Detectives Salvajes</em>” en búsqueda de un fantasma a campo traviesa.</p>



<p>Julio Cortázar propone al COI declarar deporte olímpico a la<em>&nbsp;Rayuela</em>.</p>



<p>El deportista británico&nbsp;<em>Simón Templar</em>&nbsp;apodado “<em>El Santo</em>”, en lanzamiento de disco usará su aureola (recordando al gran Roger Moore).</p>



<p><em>Aquaman</em>&nbsp;se retira de la prueba de natación al ver a Michael Phelps, prefiere irse a equitación con su caballito de mar!</p>



<p><em>Familia Buendía</em>&nbsp;participa en larga maratón que termina en 100 años (no hay cronómetro sino calendario en soledad).</p>



<p><em>James Bond</em>&nbsp;al perder la prueba de tiro, disparó contra sus competidores, según él, tenía licencia de Su Majestad.</p>



<p>Terrorista neutralizado: Sospechoso conocido como&nbsp;<em>el Coyote</em>&nbsp;arrestado por posesión de explosivos marca&nbsp;<em>ACME</em>. Se cree que atentaría contra el atleta conocido como&nbsp;<em>Correcaminos</em>.</p>



<p><em>Leopoldo Bloom</em>&nbsp;delegado irlandés no llegó a París, sigue dando vueltas en Dublín.</p>



<p>Tenis de Mesa: El&nbsp;<em>Rey Arturo</em>&nbsp;ha exigido para los próximos juegos que la mesa sea redonda.</p>



<p>Esgrima: Lema del equipo de los&nbsp;<em>Tres Mosqueteros</em>: ¡Uno para todos y todos por el oro! Sin embargo, el trío es descalificado, por intentar inscribir a un cuarto competidor llamado D’Artagnan.&nbsp;</p>



<p><em>Sherlock Holmes</em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Dr. Watson</em>&nbsp;investigarán el “Misterio del agua en el rio Sena”.</p>



<p>Lluvia de “Esteroides” pronostica el&nbsp;<em>sabio Melquiades</em>&nbsp;en los Olímpicos.</p>



<p>El local Cyrano de Bergerac triunfa en la competencia de recitador de versos a la luz de la luna. Dicen que ganó por una nariz.</p>



<p><em>La Sirenita</em>&nbsp;descalificada en natación por ayuda extradeportiva se inscribió en tenis, llenó el formulario como Sirena…Williams.</p>



<p>Arquería: ganador&nbsp;<em>Robin Hood</em>. Descalificado&nbsp;<em>Guillermo Tell</em>&nbsp;por poner en riesgo a menor de edad.</p>



<p>Confusión: Algunos ciclistas llegaron al palíndromo y no al velódromo, por lo cual tuvieron que salir en reversa.</p>



<p>Esgrima: Sancionado&nbsp;<em>El Zorro</em>, por dañar los uniformes de sus oponentes …Z</p>



<p>Luego de superar las barras y barrotes el&nbsp;<em>Conde de Montecristo</em>&nbsp;avanza en los 100, 200, ¡10000 metros…Libre!</p>



<p>Debido a un traspié en el podio de la selección de natación de los Estados Unidos, el periodista deportivo Juan Gabriel Vásquez tituló: “<em>El ruido de las medallas al caer</em>”</p>



<p>Ciclismo: Pedalista italiano no pudo competir por culpa de un “<em>ladrón de bicicletas</em>”, se busca a un tal Vittorio de Sica.&nbsp;</p>



<p><em>Rosario Tijeras</em>, invitada a ceremonia de los juegos para cortar la cinta inaugural.</p>



<p>Tenis:&nbsp;<em>Hombre Araña</em>&nbsp;pierde partido, todas las bolas le quedaron en la red.</p>



<p>Por una “<em>Angosta</em>” diferencia el atleta colombiano Héctor Abad Faciolince obtuvo “<em>El oro que tenemos</em>”.</p>



<p>Esgrima:&nbsp;<em>Capitán Diego Alatriste</em>&nbsp;rechaza la medalla porque esperaba el oro en doblones.</p>



<p>Después de decir un millón de mentiras,<em>&nbsp;Pinocho</em>&nbsp;ganó la prueba de salto con garrocha.</p>



<p>“<em>El sudor en los tiempos del dopaje</em>”, versión deportiva en edición pirata de la gran novela del Maestro Gabo.</p>



<p>Lanzamiento de martillo: El&nbsp;<em>Chapulín Colorado</em>&nbsp;participa con su Chipote Chillón, porque ¡no contaban con su astucia!</p>



<p>Se reporta la desaparición en la prueba de Vela del participante colombiano&nbsp;<em>Maqroll el Gaviero</em>, decidió irse a mar abierto.</p>



<p>Descubierto manuscrito de Tolkien titulado “<em>El señor de los anillos olímpicos</em>”. Peter Jackson prepara película.</p>



<p>El&nbsp;<em>dios Eolo</em>&nbsp;acaba de desconocer paternidad sobre Carl Lewis (El Hijo del Viento), quiere adoptar a Usain Bolt.</p>



<p>En equitación, un desequilibrado jinete español atacó las torres de comunicación, argumentando que eran gigantes malévolos.&nbsp;</p>



<p><em>Dr. Jekyll y Mr. Hyde</em>&nbsp;no se entienden en nado sincronizado por parejas.</p>



<p>Ecuestres:&nbsp;<em>Juan Valdez</em>&nbsp;gana montando a su mula Conchita, pero es descalificado por ¡altos índices de cafeína!</p>



<p>Alí Babá gana el oro, la plata, el bronce…diamantes, esmeraldas…al equipo de los 40 ladrones.</p>



<p>Sin embargo,&nbsp;<em>John “Long” Silver</em>&nbsp;se lleva todas las medallas a la “<em>Isla del Tesoro</em>”.</p>



<p>La tortuga invitada a la inauguración llega a tiempo…a la clausura. La liebre sudorosa cruza detrás de ella.</p>



<p>Sofía Coppola encargada de otorgar las medallas a los maratonistas de los juegos de Tokio, no pudo hacerlo, pues todos quedaron “perdidos en esa ciudad”.</p>



<p><em>Astérix</em>, capitán de la selección gala de rugby, expulsado, inexplicablemente agredió a varios integrantes del equipo italiano.</p>



<p><strong>Clausura</strong>: El evento iba a ser clausurado por un joven heredero de la antigua monarquía francesa, pero&nbsp;<em>El Principito</em>, no apareció, al parecer se fue en el globo olímpico, propiedad del empresario Julio Verne. Regresará en cinco semanas.&nbsp;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que insisto llamar Twitter, a la hora del recreo, veo los Juegos Olímpicos como: @dixonmedellin</p>


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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103835</guid>
        <pubDate>Wed, 31 Jul 2024 09:24:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Los Juegos Olímpicos de Ficción.]]></media:description>
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        <title>Combustibles fósiles: un bumerán silencioso con desgarradores impactos ambientales, sociales y económicos para Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mineria-sin-escape/combustibles-fosiles-bumeran-silencioso-desgarradores-impactos-ambientales-sociales-economicos-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Resistirse frente a un cambio de paradigma al decir: Colombia es uno de los menores emisores de CO2 acumulado en el planeta con solo 3.5 giga toneladas Vs Estados Unidos con 270.6, China con 253.4 y Rusia con 96.6. No es un argumento de peso. Fuente: European Commision (1970-2021). ¿Y por qué somos, lo estamos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><em>Resistirse frente a un cambio de paradigma al decir: Colombia es uno de los menores emisores de CO2 acumulado en el planeta con solo 3.5 giga toneladas Vs Estados Unidos con 270.6, China con 253.4 y Rusia con 96.6. No es un argumento de peso. </em><br><em>Fuente: European Commision (1970-2021). ¿Y por qué somos, lo estamos viviendo, de los más susceptibles frente a la crisis climática en temas ambientales-sociales y económicos?</em></p>



<p>Los cambios de paradigmas históricamente generan: debates con más medias verdades que verdades, para engañar-manipular una sociedad poco educada y mal informada y por supuesto, la defensa de ciertos intereses, desde la mirada personal, religiosa y social, al final, lo que ha reinado por encima de todo, es conservar solo el enfoque económico de un selecto grupo, cueste lo que cueste.</p>



<p><strong>El Largo Verano</strong><br>“Alrededor de 15000 a.C., la era glacial llegaba a su fin a medida que el clima de la tierra se hacía más cálido. Las pruebas encontradas en el núcleo de hielo de Groenlandia sugieren que las temperaturas medias aumentaron hasta los quince grados Celsius en un corto período de tiempo. Este calentamiento parece haber coincidido con rápidos aumentos de la población humana”. Fuente: Por qué fracasan los países, pág. 167.</p>



<p>El calentamiento del clima como otros aspectos que han venido sucediendo en la historia de la humanidad, a lo que los autores Daron Acemoglu y James Robinson denominan: <strong>coyuntura critica</strong>. Se trata de aquellas condiciones que generan trasfondos en los cambios de paradigmas, como lo fue la primera revolución de la humanidad; <strong>en la época neolítica</strong>, donde las sociedades humanas hicieron la transición a la vida sedentaria, la agricultura y la ganadería, dejando la caza y recolección.<br>¿Cómo lograron las sociedades de aquellos tiempos, cambiar ese paradigma y transitar hacia un mejor camino? A continuación, nos trasladamos a la historia reciente que ha permitido encontrar orientaciones, no soluciones, como le sucedió a la época neolítica para cambiar el primer paradigma de la humanidad.</p>



<p><strong>Alemania</strong><br>Cuando Angela Merkel toma el poder en Alemania como primera Canciller, 2005-2021, lo primero que hace es buscar el asesoramiento de Jeremy Rifkin (JR)-sociólogo, economista, escritor, orador y asesor sobre cambios científicos y tecnológicos de la economía mundial-. Ella le pregunta: ¿quiero cambiar la economía y buscar la tercera revolución industrial? Necesitamos crecer, como vemos el PIB (Producto Interno Bruto), sigue estancado en las grandes economías mundiales ¿qué hago? JR le responde; los combustibles fósiles ya entregaron lo que tenían que dar en productividad, producirlos cada segundo, genera más y más costos marginales. Y necesitas desarrollar la economía y todo su encadenamiento productivo, basado en los costos marginales cero.<br>Todo factor productivo de hoy requiere montarse en la revolución de la eficiencia-actividades sin fricción- por lo tanto, debes abandonar de manera rápida lo que dependa a una matriz energética asociada a los combustibles fósiles, que sea capaz de generar <strong>KWh con costo marginal cero</strong> (nueva unidad producida que mantenga los costos fijos de la producción). Jeremy habla de la sociedad de costo marginal cero.<br>Al final Jeremy Rifkin le dice a Angela Merkel: debes generar bienes y servicios competitivos-sustentables, de bajas emisiones de CO2, que no te incremente el costo fijo para producirlos, estos serán los más apetecidos por los consumidores.<br>Hoy lo vemos por primera vez en la historia, los carros eléctricos superan las ventas a los autos a diésel en el mundo.</p>



<p><strong>Colombia un bumerán silencioso</strong></p>



<p>Voy a mencionar tres aspectos que están generando un bumerán en Colombia desde la mirada colapso climático, efectos sociales-ambientales y económicos, asociados a los combustibles fósiles.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Cerca del 70% de la matriz energética en Colombia proviene de las hidroeléctricas. Donde su mayor insumo “el agua” nace en la Amazonía, un lugar amenazado por el colapso climático mundial, la deforestación, los monocultivos y la ganadería extensiva. Esa esponja llamada Amazonía, es la generadora en gran parte de nuestra energía, y todo parece indicar que sufriremos en temas de racionamiento de energía. No nos preparamos, seguimos pensando en el paradigma de que no somos grandes emisores de CO2, pero el bumerán es silencioso.</li>



<li>Tanto se habla de convertirnos en un lugar atractivo para la inversión doméstica y extranjera, de ellos me surgen varios interrogantes:<br>¿será qué los turistas encontrarán un sistema de transporte eficiente, con bajas emisiones de CO2? ¿los inversionistas de primera generación-capitalistas, se interesarían en nuestra sociedad para desarrollar tecnología e innovación? ¿es atractivo para los inversionistas una sociedad sumergida en la violencia, un país con matriz energética basada en el agua, donde su fuente de origen es el Amazonas? Un Amazonas que se encuentra amenazado y con el <strong>paradigma de los colombianos</strong> de que no es necesario cuidarlo e invertirle ¿Invertir en un entorno logístico comercial-transporte que sigue apalancándose con los combustibles fósiles?<br>Seguirá el PIB creciendo como tortuga, y dudo que llegue ese talante de inversionistas que no ven a Colombia cerca de la tercera revolución industrial, la que transita hacia las energías con costos marginales cero, para entregar bienes con bajas emisiones de CO2 y de acceso para todos los consumidores.</li>



<li><strong>Descarbonizar el crecimiento histórico del PIB</strong>. Generar bienes y servicios con costo marginal cero, que sean fáciles de encajar en el comercio nacional e internacional, sería un gran mecanismo para reducir la inflación.<br>Por ejemplo: toda la logística alrededor del huevo, usando energía eficiente en el transporte de carga, inmediatamente abarata el costo de dicho bien de la canasta familiar. Recuerden: el combustible para mover ese huevo no bajará de precio, ya que producir un litro adicional, incrementará los costos fijos.</li>
</ol>



<p>En conclusión, desincentivar toda economía que de una u otra forma dependa de los combustibles fósiles caso Colombia, sin esperar exprimir hasta el último sorbo, desde ya nos prepara para construir sociedades más resilientes, capaces de abordar cambios de paradigmas frente a la mitigación, adaptación y el verdadero desarrollo sustentable “sociedades de costo marginal cero”. El agua es nuestra principal fuente de energía con el uso de las hidroeléctricas-con el mayor grado de susceptibilidad por su conexión con el Amazonas-, es el momento de empezar la tarea de migrar hacia fuentes eficientes frente a toda crisis climática.</p>
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        <author>Juan Daniel Angulo Argote</author>
                    <category>Minería sin escape</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95623</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Jul 2023 13:47:01 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Daniel Angulo Argote</media:credit>
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