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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 24 Jun 2026 01:23:52 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Todos los resultados de blogs de imagenes mentales | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Exposición de Christo en Londres</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/exposicion-de-christo-en-londres/</link>
        <description><![CDATA[<p>Imagen cortesía de la galería Gagosian de Londres.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si estuviera hoy en Londres, iría a la exposición de <strong>Christo</strong> en la galería <strong>Gagosian</strong>, ubicada en Grosvenor Hill.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La muestra “<strong>Air</strong>”, abierta hasta agosto de 2026, exhibe la instalación de gran formato “Air Package on a Ceiling” concebida para interiores por Chirsto y Jeanne-Claude en 1968.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por limitaciones técnicas no se pudo exhibir, así que ahora se puede ver por primera vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los años 60, Christo y Jeanne-Claude exploraron con su propuesta artística el <strong>aire</strong>, como algo invisible, intangible y esencial, el cual envolvían y sellaban en paquetes transparentes de polietileno atados con cuerda.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Christo en la galería Gagosian de Londres" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/AVYkDa1IB0c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La <strong>exposición</strong> cuenta con material de archivo y con la obra “Automóvil envuelto: Volvo, modelo PV-544 (1981)”, que no se había expuesto en 30 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Christo</strong> y <strong>Jeanne-Claude</strong> crearon monumentales obras de arte público efímeras que transformaban paisajes utilizando materiales cotidianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&gt; Información e imágenes cortesía de Imagen cortesía de la galería Gagosian de Londres. https://gagosian.com/exhibitions/2026/christo-air/ </p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130678</guid>
        <pubDate>Mon, 22 Jun 2026 20:07:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Exposición de Christo en Londres]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Entre las ruinas del teatro, Heiner Goebbels busca otra forma de mirar el mundo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/entre-las-ruinas-del-teatro-heiner-goebbels-busca-otra-forma-de-mirar-el-mundo/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;La historia es una ruina desde la que se puede mirar hacia adelante&#8221;. La frase del dramaturgo alemán Heiner Müller parece haber encontrado un hogar inesperado en el centro histórico de Bogotá. Entre las columnas y balcones del Teatro Colón, uno de los escenarios más emblemáticos del país, el compositor y director Heiner Goebbels presenta [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;La historia es una ruina desde la que se puede mirar hacia adelante&#8221;.</em> La frase del dramaturgo alemán Heiner Müller parece haber encontrado un hogar inesperado en el centro histórico de Bogotá. Entre las columnas y balcones del Teatro Colón, uno de los escenarios más emblemáticos del país, el compositor y director Heiner Goebbels presenta el estreno mundial de <em>Do You Remember Do You No I Don&#8217;t</em>, una obra creada especialmente para este espacio y para el contexto del festival <em>Lo Sagrado Universal</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pieza tendrá únicamente dos funciones, el 4 y el 5 de junio de 2026, como una coproducción entre el Centro Nacional de las Artes y Nova et Vetera. No se trata de una gira internacional que hace escala en Colombia. Tampoco de un espectáculo importado que llega terminado. Es una creación construida durante semanas de ensayos en Bogotá, junto a ocho performers y seis músicos vinculados al país, en un proceso donde el director alemán decidió, una vez más, renunciar a las certezas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tiempos donde todo parece exigir una opinión inmediata, Goebbels propone exactamente lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;No intento hacer un teatro que le diga a la gente qué pensar&#8221;, me dice durante una conversación realizada mientras el montaje entra en sus últimos ajustes. &#8220;Lo que me interesa es compartir preguntas.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A sus 74 años, Goebbels es una de las figuras más influyentes de las artes escénicas contemporáneas. Sus obras, presentadas en más de cincuenta países, han desmontado las fronteras entre música, teatro, instalación, literatura y performance. Producciones como <em>Stifters Dinge</em>, <em>Hashirigaki</em> o <em>Eraritjaritjaka</em> transformaron la escena internacional precisamente porque dejaron de entender el teatro como un lugar de representación para convertirlo en un espacio de pensamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se le pregunta por el origen de esa búsqueda, vuelve a una imagen de juventud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Desde el principio intenté construir un nombre diferente. Ya en la universidad, cuando estudiaba sociología, fundé mi primera orquesta y la llamé la banda de prensa radical de izquierda. Así no había malentendidos sobre quién eras.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La diferencia, para él, nunca fue una cuestión de estilo. Fue una necesidad política y existencial. Una forma de responder a la pregunta sobre cómo hacer arte en la Alemania de la posguerra, cuando el peso de la historia obligaba a desconfiar de los grandes relatos y de cualquier verdad demasiado cómoda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sorprende entonces que el título de la nueva obra provenga de un texto de Heiner Müller, el dramaturgo con quien colaboró durante años y cuya influencia atraviesa todo el montaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Müller tenía una relación antididáctica con el teatro&#8221;, explica Goebbels. &#8220;Confiaba en el poder de la sintaxis, no de la semántica. Sus textos no te entregan un mensaje. Te obligan a pensar.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <em>Do You Remember Do You No I Don&#8217;t</em> esa filosofía toma forma a través de una serie de acciones, imágenes, sonidos y objetos que nunca terminan de fijar un significado. El espectador no recibe una historia cerrada; debe construirla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás por eso uno de los comentarios que más le gusta escuchar después de una función es: &#8220;No entendí nada&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Para mí eso es casi un cumplido&#8221;, admite. &#8220;La pieza no está hecha para ser entendida de la manera correcta, ni desde la izquierda ni desde la derecha. Intentamos plantear preguntas más allá de esas categorías.&#8221;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="773" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04143953/gob-2-773x1024.jpg" alt="" class="wp-image-129967" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04143953/gob-2-773x1024.jpg 773w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04143953/gob-2-227x300.jpg 227w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04143953/gob-2-768x1017.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04143953/gob-2-1160x1536.jpg 1160w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04143953/gob-2.jpg 1208w" sizes="(max-width: 773px) 100vw, 773px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El propio proceso de creación fue una apuesta por la incertidumbre. Goebbels no llegó a Bogotá con una partitura definitiva ni con una coreografía establecida. Trabajó con los intérpretes colombianos desde la improvisación y el diálogo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;No intento crear algo que responda a las expectativas habituales del teatro. Ellos traen su propia energía, sus sonidos, sus movimientos, y juntos aparece otra cosa.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Habla de los artistas colombianos con una mezcla de admiración y prudencia. Ha visitado el país varias veces desde los años ochenta, pero evita cualquier lectura simplista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Sería extraño hacer afirmaciones generales sobre Colombia a partir de visitas cortas. Lo verdaderamente importante es la experiencia que estoy teniendo ahora con los bailarines y los músicos. Su humor, su creatividad y su energía me inspiran genuinamente.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa colaboración también se expresa en los materiales que ocupan el escenario. Toda la escenografía ha sido construida a partir de elementos reciclados: antiguos telones, fragmentos de vestuario, objetos provenientes de archivos teatrales y operísticos locales. Lo que alguna vez sirvió para representar héroes, princesas o paisajes europeos vuelve a escena convertido en otra cosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Esos objetos fueron creados para simbolizar algo&#8221;, dice Goebbels. &#8220;Nuestra tarea es permitirles otro valor. ¿Cómo conviertes un telón hecho para una ópera o un cuento infantil en una herramienta que active la imaginación hoy?&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta tiene una dimensión ecológica, pero también una histórica. En lugar de ocultar las capas del pasado, la obra las expone. Las deja dialogar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una imagen que atraviesa silenciosamente toda la producción: la de un teatro que se mira a sí mismo. En lugar de construir una escenografía nueva, brillante y perfectamente acabada, Goebbels y su equipo decidieron trabajar con los restos. Telones olvidados, piezas de antiguas producciones, vestuarios descartados y objetos almacenados durante décadas reaparecen bajo otra luz. No son reliquias exhibidas con nostalgia, sino materiales vivos, capaces todavía de producir preguntas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decisión tiene una resonancia particular en el Teatro Colón. Inaugurado en 1892, el edificio ha sobrevivido a cambios políticos, guerras, restauraciones y transformaciones culturales. Sus paredes han visto desfilar las grandes narrativas nacionales, desde las óperas europeas que marcaron la vida republicana hasta las búsquedas más experimentales del presente. En ese sentido, la nueva obra de Goebbels parece conversar con el propio edificio: ambos están hechos de capas de tiempo que nunca terminan de desaparecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El director alemán habla de esas capas utilizando una palabra tomada de la historia del arte: &#8220;anacrónico&#8221;. No se trata de algo fuera de lugar, sino de la posibilidad de que distintas épocas se encuentren simultáneamente. Un texto de hace tres siglos puede dialogar con un músico colombiano de hoy; un viejo telón pintado para representar un bosque europeo puede convertirse en un paisaje completamente distinto cuando un performer lo desplaza sobre el escenario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso la experiencia de asistir a <em>Do You Remember Do You No I Don&#8217;t</em> se parece menos a seguir una historia que a recorrer una excavación arqueológica. El espectador no recibe una narración lineal. Va encontrando fragmentos, voces, imágenes y sonidos que parecen venir de tiempos diferentes, y es él quien debe establecer relaciones entre ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una época gobernada por algoritmos que prometen interpretar nuestros gustos, anticipar nuestras decisiones y entregarnos respuestas inmediatas, esa invitación a la incertidumbre adquiere una dimensión inesperadamente política. Goebbels no busca que el público salga pensando lo mismo. Aspira a que cada persona salga pensando por sí misma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez ahí radique la importancia de que el estreno mundial ocurra en Bogotá. No como una escala periférica dentro del circuito internacional, sino como el lugar donde una obra sobre la memoria, el archivo y las ruinas encuentra una conversación urgente con un país que todavía discute qué hacer con su propio pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso las funciones del 4 y 5 de junio no son simplemente un acontecimiento para los aficionados al teatro contemporáneo. Son una oportunidad excepcional para encontrarse con uno de los artistas que más profundamente ha transformado la escena mundial y, al mismo tiempo, para experimentar una obra concebida desde Colombia y para Colombia, en el espacio simbólico del Teatro Colón, donde la historia y el presente parecen hablar el mismo idioma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Santiago Gardeázabal, curador y productor artístico de la obra y director de Nova et Vetera, cree que allí reside una de las razones por las que este estreno adquiere un significado especial en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;En un país como Colombia, el olvido nunca es neutral. Cada vez que la memoria es reemplazada por el miedo, las simplificaciones radicales comienzan a volverse seductoras. Precisamente por eso Heiner Müller sigue importando. Para Müller, toda amnesia histórica es una preparación silenciosa para la repetición de aquello que una sociedad no quiso comprender.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La reflexión no se queda en el pasado europeo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;El auge de los imaginarios de derecha radical está siempre arraigado en una amnesia colectiva. Cuando las sociedades dejan de confrontar sus propias fracturas, se vuelven vulnerables a promesas autoritarias disfrazadas de orden. Para nosotros, estrenar esta obra en Colombia es un gesto político: defender la complejidad frente a la simplificación, la memoria y el archivo frente al olvido, y el pensamiento frente a la seducción de las certezas autoritarias.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es casual que Goebbels hable de &#8220;anacronismo&#8221; para definir su trabajo. No como aquello que está fuera de época, sino como la posibilidad de que tiempos distintos convivan en un mismo presente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;En mis obras hay un diálogo entre temporalidades diferentes: un texto de hace trescientos años, un compositor que murió hace poco, una técnica instrumental contemporánea. Todo sucede como si fuera ahora.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación deriva inevitablemente hacia la inteligencia artificial y el futuro del arte. Mientras muchos anuncian la desaparición del teatro, Goebbels parece pensar exactamente lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;El rol del individuo y su falta de conformismo se vuelve cada vez más crucial. La pregunta es cómo nos diferenciamos los unos de los otros, y también de aquello que los medios nos dicen que debemos ser.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá esa sea, finalmente, la invitación de <em>Do You Remember Do You No I Don&#8217;t</em>: entrar a una sala de teatro sin esperar una respuesta definitiva, aceptar la incertidumbre y permitir que los objetos, los cuerpos y las memorias hagan preguntas que todavía no sabemos formular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bogotá tendrá apenas dos oportunidades para verlo, los días 4 y 5 de junio en el Teatro Colón. Tal vez esa brevedad sea parte de la experiencia. En una época saturada de explicaciones, Goebbels viene a recordar que el arte, a veces, sirve para algo mucho más difícil: conservar abierto el misterio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de despedirnos una mañana brumosa de Bogotá, surge una última pregunta, casi un juego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la cultura contemporánea pudiera representarse con un único objeto encontrado entre los restos de un mundo viejo, ¿cuál sería?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Goebbels guarda silencio apenas un instante, luego me dice algo simple, extraño y profundamente contemporáneo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Agua.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129965</guid>
        <pubDate>Thu, 04 Jun 2026 19:40:44 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El día que la IA dejó de responder</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hypomnemata/el-dia-que-la-ia-dejo-de-responder/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una crónica sobre la frustración cognitiva </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph">Ilustración: <a href="https://www.instagram.com/valeria_bast?igsh=bDk0bDl0emtrYm42">@valeria_bast</a></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-text-align-right has-medium-font-size wp-block-paragraph">El ordenador no es una máquina inteligente que ayuda a gente estúpida,</p>



<p class="has-text-align-right has-medium-font-size wp-block-paragraph">sino una máquina estúpida que solo funciona en manos de gente inteligente.</p>



<p class="has-text-align-right has-medium-font-size wp-block-paragraph">Umberto Eco, Entre mentira y ironía.</p>
</blockquote>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El uso de la IA se ha generalizado casi hasta la náusea. Se encuentran diseños, imágenes y textos escritos por bots en muros escolares, en los centros comerciales e incluso en las cubiertas de los libros de las ferias. La opinión sobre su uso sigue en debate. Hay quienes la aceptan como una herramienta que ayuda y otros que creen que es un detrimento para el desarrollo del pensamiento humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La semana pasada me topé con un artículo sobre un proyecto que pretendía integrar la IA a la escritura desde una perspectiva ética y pedagógica. La premisa es sencilla pero poderosa: crear una interfaz que en lugar de dar respuestas genere preguntas que estimulen procesos de pensamiento. Así nació Caliope. La investigación se puede leer aquí: &lt;<a href="https://revistas.filo.uba.ar/index.php/exlibris/article/view/4796">Enlace</a>&gt; </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El experimiento</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A raíz de esto y consciente de que el uso de la IA es, en esencia, un dilema ético, me propuse diseñar un <em>prompt</em> que promoviera el pensamiento crítico en una actividad académica: la planeación de una exposición oral. La indicación, además de integrar el tema, la estructura de la intervención oral y la rejilla de evaluación incluía el siguiente <em>prompt</em> que podrían utilizar a condición de que socializaran conmigo la experiencia de su uso.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Instrucciones: Usa este <em>prompt</em> para organizar tu exposición. No le pidas que te haga el material; úsalo para poner a prueba tu lógica de presentación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Actúa como un experto en comunicación y pedagogía. Mi tema de exposición es: [Insertar tema] y mi público objetivo es [Insertar a quién le hablas: ej. compañeros de clase, profesores, comunidad].</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tu misión es ayudarme a diseñar una exposición impactante, pero no debes redactar mi discurso ni diseñar mis diapositivas. Ayúdame a través de este proceso:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>El Hilo Conductor: Pregúntame cuál es el mensaje central que quiero que mi audiencia recuerde por encima de todo.</li>



<li>Estructura Narrativa: Una vez que te responda el mensaje, sugiéreme una estructura lógica (ej. Problema-Solución, Cronológica, Comparativa) y hazme preguntas para que yo defina qué diré en la Introducción, el Desarrollo y el Cierre.</li>



<li>Apoyo Visual: Pregúntame qué conceptos son los más difíciles de explicar para que yo piense qué tipo de imagen, gráfico o esquema debería incluir (sin hacerlo tú).</li>



<li>Abogado del Diablo: Analiza mi tema y hazme 3 preguntas difíciles o críticas que el público podría hacerme al final, para que yo prepare mis respuestas.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Empecemos con el punto 1: ¿Cuál es el objetivo principal de tu exposición y qué quieres que la gente sienta o aprenda al terminar?&#8221;</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Las reacciones y los comentarios fueron variados y el <em>prompt</em> los incomodó a todos, ya que, según ellos, están acostumbrados a recibir “soluciones, no problemas” y las preguntas hechas por la IA “los obligaba a pensar”. Un estudiante aseguró que nunca había escrito tanto en un chat de IA: “A la IA se le ordena, no se le solicita ayuda”. Algunos se desanimaron y confesaron que abrieron otro chat para exigirle una solución, no cuestionamientos: “Uno espera que le conteste directamente, de una, no que le cuestione todo”, dicen entre risas. También hubo casos en que los estudiantes aceptaron la consigna con agrado: “Es una buena manera de analizar y reflexionar bien las cosas antes de hacerlas”. “Antes lo hacíamos al revés, lo que nos daba la IA lo repetíamos después” aseguró alguien más.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El pensamiento incómodo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a estos hallazgos se evidencia la tensión que existe entre el uso de la IA como automatización de tareas y su uso como herramienta de mediación cognitiva. Surge, entonces, una necesidad capital: reflexionar constantemente sobre el uso que hacemos de la IA y su repercusión en los procesos de pensamiento específicamente desde tres ejes fundamentales que exigen una reflexión inmediata:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Redefinir la relación entre ser humano y maquina: No se trata de obtener un producto final sino de desentrañar el proceso para llegar a él.</li>



<li>La importancia de la frustración cognitiva: Aunque se perciba como una incomodidad y un estorbo para llegar a obtener resultados esta frustración es primordial para un aprendizaje real</li>



<li>Integrar la reflexión antes de la ejecución: La IA puede utilizarse como un oráculo o como un socio. Hay que pensar en estos roles.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hacia la pregunta</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás el éxito de este ejercicio no radique en las exposiciones que los estudiantes logren realizar, sino en ese momento de silencio frente a la pantalla donde, por primera vez, no hubo un resultado mágico. Ese silencio es el espacio donde nace el pensamiento. Si la IA nos incomoda, es porque nos está devolviendo la responsabilidad de nuestra propia voz. Devolverle la pregunta al estudiante es, en última instancia, devolverle su dignidad como sujeto que piensa. El futuro de la educación no se escribirá con <em>prompts</em> mecanizados, sino con la persistencia de las preguntas que nos atrevamos a formular frente a la pantalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y usted, la próxima vez que abra un chat de IA, ¿pedirá soluciones o preguntas?</p>
]]></content:encoded>
        <author>Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</author>
                    <category>Hypomnémata</category>
                    <category>Tecnología</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128949</guid>
        <pubDate>Mon, 11 May 2026 12:56:21 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El día que la IA dejó de responder]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>En 2025 se frenó la pérdida de bosque tropical global, pero Brasil, Bolivia, Perú y Colombia concentran los puntos más críticos de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/en-2025-se-freno-la-perdida-de-bosque-tropical-global-pero-brasil-bolivia-peru-y-colombia-concentran-los-puntos-mas-criticos-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>En 2025 se logró frenar la pérdida de bosques tropicales en el mundo en un 36 %, respecto al año anterior. Sin embargo, pese a los diferentes esfuerzos,&nbsp;Brasil, Bolivia, Perú y Colombia se colocaron entre los 10 países con mayor pérdida de estos ecosistemas en el mundo, de acuerdo con datos del&nbsp;informe global del laboratorio [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>A nivel mundial se redujo la pérdida de los bosques tropicales en un 36 % durante 2025, sin embargo en América Latina cuatro países se mantienen en el registro de los 10 con mayor pérdida forestal del planeta, de acuerdo con el informe global del laboratorio GLAD y World Resources Institute.</em></li>



<li><em>Aunque Brasil, Colombia y Perú lograron reducir considerablemente la pérdida de bosques primarios en un año, aún enfrentan serias amenazas, principalmente por la expansión de actividades agropecuarias e incendios.</em></li>



<li><em>Bolivia se mantiene como un foco rojo en la región: en 2025 tuvo su segundo registro más alto de pérdida forestal y nuevamente fue el segundo país con mayor pérdida de bosques en el mundo.</em></li>



<li><em>De acuerdo con el informe, los incendios fueron responsables del 42 % de las 25.5 millones de hectáreas de pérdida forestal a nivel mundial en 2025, un factor que se intensifica con los efectos de la crisis climática.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En 2025 se logró frenar la pérdida de bosques tropicales en el mundo en un 36 %</strong>, respecto al año anterior. Sin embargo, pese a los diferentes esfuerzos,&nbsp;<strong>Brasil, Bolivia, Perú y Colombia se colocaron entre los 10 países con mayor pérdida de estos ecosistemas en el mundo</strong>, de acuerdo con datos del<a href="https://gfr.wri.org/es/node/105?apcid=0065b3e079b718a0aaf8d701&amp;utm_campaign=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_medium=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_source=PANTHEON_STRIPPED" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;informe global del laboratorio GLAD de la Universidad de Maryland, de Global Forest Watch y Global Nature Watch, del World Resources Institute (WRI).</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo perdió 4.3 millones de hectáreas de bosques tropicales primarios en 2025, lo que equivale a más de 11 campos de fútbol de bosques por minuto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Brasil se ubicó en el primer puesto mundial de países con mayor pérdida de bosques tropicales mientras que Bolivia volvió a ocupar el segundo lugar (al igual que en 2024). Perú es el quinto país con mayor pérdida y Colombia el octavo de la lista mundial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por un lado, el reporte identifica que parte de la reducción durante 2025 se debió a las medidas implementadas por Brasil, que redujo un 42 % la pérdida de bosques primarios. Sin embargo se mantiene como el país con mayor daño de selva tropical debido a las extensiones de sus bosques. También destaca Colombia, que redujo un 17 % la pérdida de bosques, así como Perú que logró una disminución de este indicador un 8 % entre 2024 y 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<strong><a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/04/reportaje-fotografico-invasiones-amenazan-areas-protegidas-bolivia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Reportaje fotográfico: invasiones amenazan las áreas protegidas de Bolivia</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el informe señala que&nbsp;<strong>la expansión de la frontera para obtener materias primas (especialmente la expansión agrícola) impulsó la pérdida de bosques en Latinoamérica.</strong>&nbsp;El segundo caso más crítico de la región y del mundo es Bolivia, donde la pérdida de bosques primarios tuvo su segundo nivel más alto durante 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La demanda de materias primas como ganado bovino, soja, aceite de palma, oro y otros minerales continuó impulsando la pérdida de bosques en algunos países, particularmente en partes de América Latina y el sudeste asiático”, destaca el informe global.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23054223/Hum-85.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270746" /><figcaption class="wp-element-caption">En los bosques tropicales ocurre el 94 % de la deforestación causada por el ser humano. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA)/Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El reporte destaca nuevamente a los incendios como impulsores importantes de la pérdida de cobertura arbórea en 2025</strong>&nbsp;al señalar que en los últimos tres años se quemaron más del doble de cobertura arbórea que hace dos décadas. Además, los efectos de la crisis climática alimentan incendios cada vez “más grandes y dañinos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a la reducción en la pérdida de los bosques tropicales —<strong>donde ocurre el 94 % de la deforestación causada por los seres humanos</strong>, según el informe—, los autores señalan desafíos comunes, como los incentivos económicos para transformar los bosques e ignorar los beneficios que estos proporcionan al mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/09/formula-reduccion-deforestacion-brasil-siglo-xxi-libro/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>&nbsp;La fórmula que redujo la deforestación en Brasil en el Siglo XXI | LIBRO</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271923"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044524/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-8.png" alt="Gráfico sobre los 10 países con mayor pérdida de bosque durante 2025 en el mundo" class="wp-image-271923" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025, unos pocos países concentraron la mayor parte de la pérdida de bosque primario tropical en términos de área, pero la distribución varía en cuanto al porcentaje. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Brasil y las políticas están frenando la pérdida de bosques</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El documento sostiene que hubo cambios en políticas públicas, mejor aplicación de la ley y acciones corporativas que ayudaron a reducir la pérdida de bosques tropicales en un año.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Brasil, hogar de la selva tropical más grande del mundo</strong>, destacó como ejemplo al registrar su nivel más bajo de pérdida no relacionada con incendios,&nbsp;<strong>un 41 % por debajo de lo reportado en 2024</strong>. De acuerdo con el informe, el país tuvo un menor porcentaje de pérdida que muchos otros países con un 0.5 % de reducción de su bosque primario, lo que coincide con el monitoreo oficial de Brasil, según los autores del estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se destacan políticas ambientales como el nuevo&nbsp;<strong>Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Deforestación en la Amazonía Legal, conocido como PPCDAm</strong>, un programa que coordina acciones en 19 agencias federales y que bajo el mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva se extendió a todos los biomas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263179"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/04033829/deforestacion-brasil_085.jpg" alt="" class="wp-image-263179" /><figcaption class="wp-element-caption">Campo de soja adyacente al bosque de transición amazónico. Foto: Rhett A. Butler</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado, señala el informe, se ve en grupos de ecosistemas de Brasil, como la Amazonía y el Pantanal que también redujeron su pérdida forestal, a excepción de la Caatinga, con un aumento del 9 %.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La aplicación de la ley también ha aumentado: el organismo ambiental federal de Brasil, IBAMA, incrementó los avisos de infracciones ambientales en 81 % y las multas en 63 % de 2023 a 2025, en comparación con 2020 a 2022”, precisa el estudio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271917"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044458/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-2-brasil.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en Brasil" class="wp-image-271917" /><figcaption class="wp-element-caption">Brasil redujo sustancialmente la pérdida de bosques primarios en 2025 y registró su nivel más bajo de pérdida no relacionada con incendios de bosques primarios. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>las actividades agropecuarias permanentes, especialmente por la soja y el ganado, se mantienen como el mayo motor de deforestación</strong>&nbsp;de bosques primarios en un 73 % entre 2002 y 2025, advierte el reporte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, advierte que algunos estados de la Amazonía han aprobado leyes para debilitar la protección ambiental a nivel estatal, lo que pone en riesgo los avances realizados. Un ejemplo es la eliminación de incentivos fiscales en Rondônia, Maranhão y Mato Grosso destinados a las empresas para no comprar soja en áreas deforestada en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-america-latina-violencia-mineria-ilegal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Desafíos ambientales de América Latina en 2026: violencia, minería ilegal y elecciones presidenciales marcan la agenda regional</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conocimiento indígena y comunitario clave en Colombia</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La disminución del 17 % en la pérdida forestal de Colombia en un año está<strong>&nbsp;vinculada a políticas y acuerdos gubernamentales que buscan limitar la tala ilegal</strong>, de acuerdo con el informe que destaca medidas como la regulación para concesiones forestales para comunidades rurales como una forma de conservación del bosque; el reconocimiento formal de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI) como formas de gobierno; así como la reciente legislación que exige la trazabilidad para el sector ganadero del país y evitar la comercialización de carne vinculada a la deforestación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, se trata de medidas que surgieron a finales de 2025. En el caso de la resolución en la que se permiten 30 actividades de bajo impacto dentro de las reservas forestales para facilitar servicios básicos a comunidades rurales,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">expertos consultados por<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong></a>&nbsp;han alertado que la falta de claridad sobre lo que significa “bajo impacto”, podrían expandir la frontera agropecuaria en zonas de alta importancia y sensibilidad ambiental.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263263"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06065325/deforestacion-en-colombia-2024-amazonia-bosques-8.jpeg" alt="Área deforestada en la Amazonía colombiana" class="wp-image-263263" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonía de Colombia la praderización, relacionada con el acaparamiento de tierras, es una de las principales causas de deforestación. Foto: cortesía Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para el caso de las ETI,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">especialistas han advertido que aún está pendiente avanzar en mecanismos</a>&nbsp;que definan rutas y garantías para que los gobiernos indígenas cuenten con las condiciones políticas, fiscales y administrativas para gestionar los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el país también enfrenta la expansión de las vías ilegales, incluso dentro de áreas protegidas y territorios indígenas.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;ha documentado que alrededor de las vías ha aumentado también la deforestación, la ganadería, los cultivos de uso ilícito y los peajes clandestinos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271918"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044500/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-3-colombia.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en Colonbia" class="wp-image-271918" /><figcaption class="wp-element-caption">La pérdida de bosque primario en Colombia se redujo en un 17 % entre 2024 y 2025. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La minería ilegal, el acaparamiento de tierras y el poder de los grupos armados también representan una amenaza en regiones de gran importancia ambiental, como la Amazonía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado también contrasta con el&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines/Bosques" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cuarto boletín trimestral de 2025</a>&nbsp;del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el cual señala que&nbsp;<strong>la deforestación aumentó un 6 % en la Amazonía colombiana durante 2025.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271191"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/07105052/Mineria-ilegal.jpg" alt="En Madre de Dios no se pueden otorgar nuevas concesiones desde 2011, pero se siguen recibiendo solicitudes para iniciar operaciones en terrenos devastados como el de la imagen. Foto: Elizabeth Salazar" class="wp-image-271191" /><figcaption class="wp-element-caption">En Madre de Dios, en la Amazonía peruana, no se pueden otorgar nuevas concesiones mineras desde 2011, pero se siguen recibiendo solicitudes para iniciar operaciones en terrenos devastados como el de la imagen. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien Perú también logró una baje del 8 % en la pérdida de bosques primarios de 2024 a 2025, se mantiene en la lista de los 10 principales países con mayor área de pérdida forestal, las cuales se asociaron a la expansión de actividades agropecuarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>En Perú, la pérdida se debió en gran medida a la expansión de cultivos como el cacao y la palma de aceite, así como a la minería.</strong>&nbsp;Por ejemplo, la minería de oro fue responsable del 33 % de la pérdida de bosques primarios de 2002 a 2025 en la región de Madre de Dios”, advierte el informe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mediante un análisis satelital,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/amazonia-peruana-concesiones-mineras-afectan-rios-comunidades-indigenas-madre-de-dios/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;ha dado a conocer la existencia de al menos 215 concesiones mineras aprobadas por Perú</a>, las cuales atraviesan cinco ríos de la región Madre de Dios y permanecen activas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258253"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/07163134/PORTADA-peru_221054-e1741366305818.jpg" alt="" class="wp-image-258253" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en el Pillcopata, en Cusco, Perú. Foto: Rhett A. Butler</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/05/bolivia-segundo-pais-mas-deforestado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Bolivia alcanzó récord de pérdida de bosque nativo: es el segundo país más deforestado a nivel mundial</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Bolivia, un foco rojo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Después de los incendios récord de 2024 que marcaron un récord para Bolivia en la pérdida de bosque nativo,&nbsp;<strong>en 2025 el país alcanzó su segundo registro más alto y nuevamente fue el segundo país con mayor pérdida en el mundo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe advierte que los incendios, “probablemente provocados por los seres humanos”, impulsaron gran parte de la pérdida de bosques primarios en 2025 en el país, pero señala que “gran parte de esta pérdida” incluye la detección retrasada de incendios que corresponden a finales de temporada de 2024, cuando Bolivia vivió un año de incendios sin precedentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Aunque las lluvias volvieron a los niveles normales en algunas partes del país en 2025, Bolivia deberá tomar medidas proactivas sobre la prevención y mitigación de incendios para evitar otros más catastróficos en el futuro, especialmente a medida que el cambio climático aumente la frecuencia y la intensidad de las condiciones secas y calurosas”, sostiene el reporte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271921"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044506/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-6.png" alt="Mapa sobre los focos de pérdida de bosque durante 2025 en Bolivia" class="wp-image-271921" /><figcaption class="wp-element-caption">Los nuevos focos de pérdida de bosques primarios en Bolivia muestran una continua expansión de la deforestación hacia el norte, reflejando incendios de gran escala en El Beni. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los focos rojos de la pérdida de bosque primario en Bolivia, apunta el documento, muestran un aumento de la deforestación hacia el departamento de Beni, al norte del país, con incendios de gran escala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el estudio indica que la pérdida de bosques primarios no relacionada con incendios fue la cuarta más alta registrada, principalmente por&nbsp;<strong>la expansión de la ganadería y los cultivos como la soja, el maíz y el sorgo</strong>. Esto, pese a la escasez de combustible que durante 2025 limitó el uso de maquinaria agropecuaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271919"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044502/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-4-bolivia.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en Bolivia" class="wp-image-271919" /><figcaption class="wp-element-caption">La pérdida de bosque primario en Bolivia durante 2025 fue la segunda más alta registrada en el país, tras un aumento sin precedentes en 2024. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay pocas indicaciones de que sea probable que Bolivia tome medidas para evitar una mayor invasión agropecuaria en los bosques del país”, lamenta el informe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien la deforestación y los incendios en 2025 no fueron tan devastadores como en 2024,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/balance-ambiental-bolivia-mineria-ilegal-deforestacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">siguen vigentes las normas que permiten desmontes.</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_251817"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/05/23162200/Las-sombras-se-extinguen-en-buena-parte-del-Chaco-cruceno-scaled-e1716481550269.jpeg" alt="" class="wp-image-251817" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en Santa Cruz, epicentro de la tala de bosque nativo para actividades productivas en Bolivia. Foto: cortesía Revista Nómadas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/incertidumbre-riesgo-latinoamerica-fenomeno-el-nino/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Medidas eficiente son posibles, pese a crisis climática</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores del informe destacan que las políticas públicas, la aplicación de la ley y los compromisos corporativos pueden mejorar los resultados forestales en poco tiempo, por lo que señalan la necesidad de sostener esfuerzos que han dado resultados en países como Brasil y Colombia si se quiere cumplir con el objetivo global de detener y revertir la pérdida de bosques para 20230.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el estudio,&nbsp;<strong>la deforestación en 2025 fue 70 % más alta que el nivel necesario para cumplir con ese objetivo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los niveles altos o crecientes de pérdida de bosques acercan los ecosistemas críticos a puntos de inflexión, umbrales más allá de los cuales los bosques no podrían recuperarse”, insiste el estudio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271922"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044508/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-7.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 y las proyecciones a 2030" class="wp-image-271922" /><figcaption class="wp-element-caption">La deforestación en 2025 fue un 70 % más alta que el nivel necesario para detener y revertir la pérdida de bosques para 2030. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También agrega retos para este año, como las condiciones que se esperan por&nbsp;<strong>la posible formación de un evento de El Niño en 2026, que pondrán a prueba a los países para prevenir y responder a incendios a gran escala.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los avances en políticas y finanzas probablemente darán forma a la trayectoria de la pérdida de bosques. En Brasil y Colombia las próximas elecciones desempeñarán un papel clave para determinar si se pueden sostener las recientes disminuciones en la pérdida de bosques”, precisa el documento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A todos estos factores, señala,&nbsp;<strong>se suma el aumento de las amenazas por el cambio climático</strong>&nbsp;que intensifica las sequías, el calor y las tormentas, y hacen más vulnerables a los bosques.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271920"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/30044504/perdida-de-bosque-tropical-2025-latinoamerica-5.png" alt="Gráfico sobre pérdida de bosque durante 2025 en regiones del mundo" class="wp-image-271920" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025 continuaron las tendencias observadas durante los últimos 25 años, con las actividades agropecuarias liderando la pérdida de cobertura arbórea tropical y los incendios impulsando la pérdida en las regiones templadas y boreales del norte. Gráfico: WRI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el informe,&nbsp;<strong>los incendios fueron responsables del 42 % de las 25.5 millones de hectáreas de pérdida forestal a nivel mundial en 2025,</strong>&nbsp;un área mayor que la extensión del Reino Unido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lograr el objetivo global no será fácil a medida que los bosques se vuelven más vulnerables al cambio climático y a la creciente demanda de alimentos, combustible y materiales de la humanidad provenientes de los bosques y de las tierras en las que se encuentran”, matiza el estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> vista aérea de las zonas deforestadas en La Lindosa, Guaviare, Colombia, en el 2019. <strong>Foto:</strong> Jorge Contreras</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/perdida-bosque-tropical-2025-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128577</guid>
        <pubDate>Fri, 01 May 2026 20:28:50 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/01152714/JLC5070-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[En 2025 se frenó la pérdida de bosque tropical global, pero Brasil, Bolivia, Perú y Colombia concentran los puntos más críticos de Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>DIPLOMACIA DEPORTIVA: DE LA GLORIA EN AUGUSTA A LA CLAUSURA DE LA FLORIDA*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/diplomacia-deportiva-de-la-gloria-en-augusta-a-la-clausura-de-la-florida/</link>
        <description><![CDATA[<p>La historia parece repetirse: éxitos deportivos, pero fragilidades institucionales. Los recientes acontecimientos del deporte colombiano revelan una paradoja inquietante. Mientras el mundo aplaude la hazaña de María José Marín, quien en abril de 2026 conquistó el prestigioso Augusta National Women’s Amateur en el legendario Augusta National Golf Club, en Bogotá se apaga silenciosamente uno de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia parece repetirse: éxitos deportivos, pero fragilidades institucionales. Los recientes acontecimientos del deporte colombiano revelan una paradoja inquietante. Mientras el mundo aplaude la hazaña de <a href="//generic-entity?number=0">María José Marín</a>, quien en abril de 2026 conquistó el prestigioso <a href="//generic-entity?number=1">Augusta National Women’s Amateur</a> en el legendario <a href="//generic-entity?number=2">Augusta National Golf Club</a>, en Bogotá se apaga silenciosamente uno de los escenarios más emblemáticos de inclusión deportiva: el <a href="//generic-entity?number=3">Club Popular de Golf La Florida</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi libro <em>Diplomacia Deportiva y Poder Blando de Colombia</em> (Editorial Tirant lo Blanch, 2025), advertía una constante de nuestra historia deportiva: el país no ha logrado saldar una deuda estructural. Existe un profundo abismo entre los logros de los deportistas y las inconsistencias de la dirigencia. Mientras los primeros superan obstáculos, precariedades y limitaciones para competir, los segundos suelen extraviarse en disputas políticas, visibilidad mediática y decisiones erráticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta desconexión no solo afecta el desarrollo del deporte: impacta directamente el poder blando y la imagen internacional del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este contraste no es casual. Es una radiografía de las tensiones entre el discurso del éxito internacional y las decisiones internas que debilitan la base social del deporte. Es aquí donde la diplomacia deportiva deja de ser un concepto teórico para convertirse en una herramienta crítica de análisis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las diplomacias emergentes —como la deportiva— se construyen a partir de símbolos, narrativas e imágenes. En la sociedad internacional, los protagonistas no son únicamente los diplomáticos tradicionales, sino también los deportistas, quienes encarnan valores, identidad y reputación nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La victoria en Augusta: poder blando en estado puro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El triunfo de María José Marín no es solo una victoria deportiva. Es un acto de diplomacia deportiva en su máxima expresión. Países como <a href="//generic-entity?number=4">Irlanda</a> han comprendido este fenómeno mediante estrategias estructuradas de <em>sports diplomacy</em>: el deporte proyecta reputación, construye narrativa país y abre puertas donde la diplomacia tradicional encuentra límites.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con su victoria en el <a href="//generic-entity?number=1">Augusta National Women’s Amateur</a>, Marín se convierte en la primera golfista colombiana y latinoamericana en alcanzar este título, consolidando un hito histórico para el país. Su logro es resultado de disciplina, talento y constancia; para Colombia, representa un fortalecimiento tangible del poder blando y de su posicionamiento internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá del triunfo, su historia refleja el proceso silencioso de formación que comienza desde edades tempranas. Como muchos atletas de alto nivel, su desarrollo es el resultado de años de aprendizaje, acceso a escenarios deportivos y acompañamiento técnico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero surge una pregunta inevitable: <strong>¿de dónde nace ese talento?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Florida: el origen invisible del éxito</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante más de cinco décadas, el <a href="//generic-entity?number=4">Club Popular de Golf La Florida</a> ha sido mucho más que un campo de golf. Ha representado un espacio real de democratización del deporte, una plataforma de movilidad social, un semillero de talentos con impacto nacional y un modelo comunitario sin ánimo de lucro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este escenario, miles de ciudadanos han accedido a un deporte históricamente restringido. Allí se ha construido, de manera silenciosa pero efectiva, una forma de diplomacia deportiva basada en la inclusión. No desde los grandes torneos, sino desde la cotidianidad de la formación, la práctica y la oportunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la restitución del predio y la incertidumbre sobre su continuidad no constituyen únicamente un conflicto contractual. Representan una fractura en la cadena de valor del deporte colombiano y un debilitamiento tangible del poder blando nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este fenómeno no es aislado. El <em>Global Soft Power Index</em> en sus ediciones 2024 y 2025 evidencia que Colombia atraviesa un proceso de proyección internacional marcado por profundas asimetrías. El ascenso en el ranking global —del puesto 69 al 61— refleja, en buena medida, una victoria de la identidad sobre la institucionalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras pilares como Cultura y Patrimonio y Personas y Valores proyectan una imagen de país vibrante, resiliente y atractivo, otros componentes fundamentales muestran retrocesos preocupantes. La caída en indicadores de Relaciones Internacionales y Gobernanza sugiere que la comunidad internacional percibe una brecha creciente entre el atractivo social de Colombia y la confianza en sus capacidades institucionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, el patrimonio cultural —en el que se inscribe el deporte— se consolida como uno de los motores más eficaces del poder blando. La cultura tiene la capacidad de influir en percepciones, moldear preferencias y generar vínculos de confianza entre Estados, sociedades y actores estratégicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La brecha entre discurso y realidad deportiva</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La diplomacia deportiva, entendida —como lo define el <a href="//generic-entity?number=5">Instituto Matías Romero</a>— como una vertiente de la diplomacia pública que utiliza el deporte para fortalecer relaciones, promover cooperación y proyectar una imagen positiva, exige coherencia interna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No resulta consistente aspirar a consolidar una imagen de éxito deportivo global mientras se debilitan los espacios que permiten el acceso, la formación y el desarrollo de nuevos talentos. En esa tensión se define, en gran medida, la credibilidad internacional de un país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El caso de La Florida plantea interrogantes que trascienden lo deportivo:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Puede hablarse de diplomacia deportiva sin garantizar acceso real al deporte?</li>



<li>¿Es sostenible el éxito internacional sin inversión en la base social?</li>



<li>¿Qué mensaje envía Colombia cuando un modelo de inclusión deportiva enfrenta su desaparición?</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí la diplomacia deportiva deja de ser un concepto aspiracional para convertirse en un criterio de evaluación de la política pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Más allá del golf: un activo estratégico en riesgo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La posible desaparición del <a href="//generic-entity?number=5">Club Popular de Golf La Florida</a> no es un hecho aislado. Sus efectos son estructurales: afecta procesos de formación deportiva, limita oportunidades para jóvenes y adultos mayores, impacta el empleo de decenas de familias y debilita programas sociales y ambientales asociados al territorio. En este club, mensualmente 1.100 – 1.300 jugadores practican este deporte; un número alto de empleados y familias serán afectados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, más allá de sus consecuencias inmediatas, implica la pérdida de un activo estratégico: la capacidad de mostrar un modelo de deporte inclusivo, accesible y socialmente transformador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En términos de diplomacia deportiva, esto equivale a renunciar a una de las formas más auténticas de construcción de reputación internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Conclusión: el camino a Augusta empieza en La Florida</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El triunfo de <a href="//generic-entity?number=6">María José Marín</a> en Augusta demuestra hasta dónde puede llegar Colombia. El caso de La Florida revela desde dónde comienza ese camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el país aspira a consolidarse como un actor relevante en la diplomacia deportiva global, debe comprender que su mayor fortaleza no reside únicamente en sus campeones, sino en los espacios que los forman.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque, en última instancia, la verdadera pregunta no es si Colombia puede volver a ganar en Augusta. La pregunta es más profunda: ¿seguirá teniendo escenarios como La Florida para formar a la próxima campeona?</p>



<p class="wp-block-paragraph">*<strong>José Miguel Castiblanco</strong> es el director del Centro de Diplomacia Pública y Corporativa y embajador de Carrera (r.); especialista en diplomacias emergentes.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128161</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Apr 2026 05:50:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/21004635/Imagen1.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[DIPLOMACIA DEPORTIVA: DE LA GLORIA EN AUGUSTA A LA CLAUSURA DE LA FLORIDA*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Avanza el crimen transnacional en la Amazonía de Ecuador: 105 territorios indígenas y 23 áreas protegidas impactadas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/avanza-el-crimen-transnacional-en-la-amazonia-de-ecuador-105-territorios-indigenas-y-23-areas-protegidas-impactadas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Vista desde el aire, la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a&nbsp;un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas.&nbsp;Las imágenes satelitales muestran cómo esta actividad —tanto ilegal como autorizada— se extiende principalmente por dos de los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un análisis geográfico realizado por Mongabay Latam evidencia que al menos 23 áreas protegidas perdieron cerca de 14 660 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024, un área equivalente a más de la mitad de la zona urbana de Quito.</em></li>



<li><em>Al menos 12 áreas protegidas amazónicas han sido invadidas por la minería a cielo abierto.</em></li>



<li><em>El análisis también revela el impacto en territorios indígenas y tierras comunitarias: 569 han sido impactados por deforestación y 105 por minería a cielo abierto.</em></li>



<li><em>Un mapeo territorial realizado para esta investigación evidenció que al menos ocho grupos delincuenciales (nacionales y extranjeros) operan en la Amazonía ecuatoriana.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Vista desde el aire, la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a&nbsp;<strong>un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas.</strong>&nbsp;Las imágenes satelitales muestran cómo esta actividad —tanto ilegal como autorizada— se extiende principalmente por dos de los corredores de conectividad ecológica más importantes del país: el Llanganates-Sangay y el Sangay-Podocarpus. Juntos conectan al menos 30 áreas de conservación municipales, provinciales y privadas, así como otras 12 áreas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo de estos corredores —como lo revela el análisis satelital realizado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;con datos de la Fundación Ecociencia y&nbsp;<em>Global Forest Watch</em>— se encuentran tres de las áreas protegidas más amenazadas por la minería de oro a cielo abierto en Ecuador: el Parque Nacional Podocarpus, el Parque Nacional Llanganates y el Área Protegida Autónoma Yacuambi.&nbsp;<strong>Entre ellas acumulan más del 65 % de las hectáreas impactadas por esa actividad en áreas protegidas amazónicas,</strong>&nbsp;una superficie equivalente a más de 86 veces la Plaza de la Independencia, en la ciudad de Quito.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">Imágenes satelitales revelan expansión ganadera en el Parque Nacional Sangay y en un corredor para la fauna</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta cifra, sin embargo, no incluye la devastación causada por la exttracción de oro en ríos ni la que se desarrolla en socavones o grutas, como ocurre en la Cordillera del Cóndor. Estas son muy difíciles de medir por los satélites, como lo explica un experto de la Fundación Ecociencia, pero aún así su magnitud es considerable. Lo que sí es posible tener es una fotografía más completa de la deforestación en los dos corredores, donde se realizan actividades como la minería a cielo abierto, la apertura de vías y la tala para distintos fines.&nbsp;<strong>La cifra de pérdida de bosque, cuando se consideran en el análisis todas esas amenazas, se dispara a 3336 hectáreas perdidas entre 2001 y 2024</strong>, un área equivalente a 4 765 canchas de fútbol profesional juntas o a todo el Parque Metropolitano de Quito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230654/operacion-militar-en-el-sector-San-Agustin-parroquia-Paquisha-2-1.jpg" alt="Minería ilegal en inmediaciones a un río en la parroquia amazónica de Paquisha, en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269759" /><figcaption class="wp-element-caption">Minería ilegal en inmediaciones de un río en la parroquia amazónica de Paquisha, en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Los servicios de conectividad aseguran caudales para el consumo humano y para actividades como la agricultura”, explica Javier Robayo, presidente de la Fundación EcoMinga, que se dedica a proteger zonas de alto endemismo y diversidad biológica en el país y que trabaja en estos corredores. “La minería ilegal —añade— destruye cuerpos de ríos, bosques y comunidades a través de poder económico y mafias, contamina a las personas, su modo de vida, su forma de pensar y de obtener recursos y salir de la pobreza”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ausencia de control en esos santuarios naturales, como lo indican los expertos entrevistados,&nbsp;<strong>ha promovido también la consolidación de una ruta de ilegalidad a lo largo de los dos corredores ecológicos, dominada por grupos de crimen organizado como Los Lobos y Los Choneros</strong>, que pugnan por controlar los núcleos de extracción minera. Así lo confirma el análisis satelital y el mapeo en campo realizado para esta investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es solo una muestra de cómo los delitos ambientales están arrasando ecosistemas sensibles. Si miramos el panorama completo, nuestro análisis geográfico realizado con datos de <em>Global Forest Watch</em> evidencian que <strong>en toda la Amazonía ecuatoriana hay al menos 23 áreas protegidas —incluyendo parques nacionales, refugios de vida silvestre, áreas de protección hídrica y reservas— que han perdido cerca de 14 660 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024</strong>, una superficie equivalente a más de la mitad de la zona urbana de la ciudad de Quito. Si bien la transformación del bosque responde a varios problemas, la minería de oro a cielo abierto es la que va en ascenso en los últimos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La deforestación —provocada principalmente por agricultura, tala, ampliación de vías y minería ilegal,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecuador-deforesto-area-equivalente-superficie-luxemburgo/">según declaraciones</a>&nbsp;de Pablo Cuenca, director del Laboratorio de Cambio Global de la Universidad Regional Amazónica Ikiam, a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>— también está devorando cientos de tierras indígenas. El análisis satelital revela que&nbsp;<strong>al menos 569 de estos territorios indígenas han perdido, entre 2001 y 2024, más de 200 000 hectáreas</strong>&nbsp;de cobertura boscosa, un área que equivale a casi seis veces la ciudad de Guayaquil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un combo de devastación: la minería y la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;topics=deforestacion&amp;formats=">deforestación</a>&nbsp;avanzan sobre corredores, áreas protegidas y territorios indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, casi&nbsp;<a href="https://ecociencia.org/maap-198-expansion-de-la-mineria-en-la-amazonia-de-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la mitad de la minería</a>&nbsp;de oro a cielo abierto que afecta a la Amazonía ecuatoriana se desarrolla en territorios indígenas. El análisis realizado muestra que hasta 2024,&nbsp;<strong>al menos 105 territorios indígenas perdieron 4926 hectáreas de bosque por esa actividad.</strong>&nbsp;Los casos más dramáticos se encuentran en el área del Proyecto de Desarrollo Chai (969 hectáreas), la Reserva Shuar Kenkiun (469 has), el territorio indígena Shaime (440 has), Churuwia (273 has) y Nambija-Cumay (212 has), todos territorios de la nacionalidad shuar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más: |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-reforma-minera-noboa-derechos-indigenas-proteccion-ambiental/">Expertos alertan que la propuesta de reforma minera de Noboa afectaría derechos indígenas y protección ambiental</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231150/FOTO-14-1-scaled.jpg" alt="Tala y transformación de árboles maderables en la ruta comprendida entre la provincia de Sucumbíos y la provincia de Napo. La madera al borde de la carretera fue identificada en el territorio indígena cofán. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269764" /><figcaption class="wp-element-caption">Tala y transformación de árboles maderables en la ruta comprendida entre las provincias de Sucumbíos y Napo. La madera al borde de la carretera fue identificada en el territorio indígena cofán. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“En el río Nangaritza se ha expandido la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;y ha transformado en un tremendo desastre el territorio shuar, tremenda deforestación”, asegura una comunicadora shuar que pide la reserva de su nombre por seguridad y quien con tristeza señala que los mineros ilegales que han llegado desde otras geografías han logrado atraer a algunos de sus compañeros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/amazon-gold-mining-2025/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un reporte</a>&nbsp;del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), publicado en noviembre de 2025, hay al menos 9597 hectáreas dedicadas solo a la minería de oro en la Amazonía ecuatoriana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El panorama se agudiza si se suma la violencia.</strong>&nbsp;El equipo de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>La Barra Espaciadora</strong>&nbsp;habló al menos con 30 fuentes —locales, militares, de la policía, líderes indígenas y comunitarios, y expertos— y pudo construir un mapa de la presencia de grupos armados en los puntos más afectados por la minería de oro en la Amazonía norte y sur.&nbsp;<strong>Encontramos que al menos ocho grupos criminales se disputan el control de esos núcleos de extracción.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Amazonía sur, en las provincias de Zamora Chinchipe, Morona Santiago y Pastaza, las fuentes consultadas señalaron la presencia de grupos como Los Choneros, Los Lobos, R7 y Comandos de la Frontera. En la Amazonía norte, datos recopilados por&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/es/?policy-paper=amazonia-bajo-ataque-un-mapeo-de-la-delincuencia-en-la-selva-tropical-mas-grande-del-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazon Underworld</a>&nbsp;registran a miembros de Los Choneros, Los Lobos, Comuneros del Sur, Frente Carolina Ramírez y Comandos de la Frontera en las provincias de Sucumbíos, Orellana y Napo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Corredor de ilegalidad al descubierto</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Vistos desde un mapa, los parques nacionales, reservas ecológicas y biológicas, refugios de vida silvestre, áreas de protección hídrica y corredores de conectividad, además de otras iniciativas comunitarias y privadas de conservación en&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;locations=ecuador&amp;formats=">Ecuador</a>, trazan una enorme línea que conecta de norte a sur esas áreas naturales amazónicas, así como a la Amazonía con Los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde el norte amazónico hacia el sur del Ecuador, las actividades de conservación, los parques nacionales y los esfuerzos de comunidades y de conservación voluntaria hacen que exista una franja larga impresionantemente verde”, explica Robayo, de EcoMinga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, esa enorme franja verde que atraviesa el país está hoy<strong>&nbsp;seriamente amenazada</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como lo muestra el análisis geográfico, el avance de la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;ya no solo rodea esas zonas clave, sino que se adentra en ellas. Al norte de Ecuador, en el inicio de ese gran corredor, se encuentran dos de las cinco áreas protegidas que registran mayor pérdida de bosque entre 2001 y 2024 al interior de sus márgenes: el Parque Nacional Cayambe-Coca (establecido en 1970) y el Área de Protección Hídrica Aguarico, Chingual y Cofanes (establecida en 2023). Cada área ha perdido más de 1800 hectáreas que antes eran bosque, una superficie equivalente a 28 veces el Parque La Carolina, en Quito.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/18132235/Areas-protegidas-Amazonas.png" alt="" class="wp-image-269770" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La pérdida en el Corredor de Conectividad Ecológica Sangay-Podocarpus, que conecta a los dos parques nacionales que le dan su nombre con otras ocho áreas naturales protegidas y una decena de reservas municipales y provinciales, se concentra en tres parques nacionales: el Sangay, el Podocarpus y el Río Negro Sopladora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un documento reservado del Departamento de Inteligencia de la Brigada de Selva de Pastaza, al que tuvo acceso este equipo periodístico, confirma que el modus operandi de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;conecta a las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana, “para posteriormente ingresar por los tramos viales de segundo orden hacia las diferentes comunidades cercanas a los frentes mineros ilegales que se ubican en los principales afluentes y ríos de la región”. El trayecto señalado bordea el flanco oriental del Corredor de Conectividad Llanganates Sangay. El documento advierte el riesgo de que la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;“vaya en aumento afectando la biodiversidad, el equilibrio ecológico y el medio de subsistencia de las comunidades asentadas en las riberas de los mismos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como recuerda Augusto Granda, presidente de la Asociación de Guardaparques del Ecuador, la Reserva Ecológica Cofán Bermejo, las reservas biológicas Colonso−Chalupas y Cerro Plateado, y los parques nacionales Cayambe Coca, Sumaco−Napo−Galeras, Podocarpus y Yasuní fueron las primeras áreas protegidas vulneradas en 2020 por la cercanía de la minería ilegal (a cielo abierto y con dragas sobre los ríos). Esas áreas protegidas se distribuyen entre las seis provincias amazónicas que entre 2001 y 2024&nbsp;<strong>perdieron más de 375 000 hectáreas de bosque</strong>, un área comparable a más de 525 000 canchas profesionales de fútbol.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/la-mineria-ilegal-no-solo-esta-en-la-frontera-con-colombia-esta-en-todo-ecuador-entrevista/">«La minería ilegal no solo está en la frontera con Colombia, está en todo Ecuador»</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El análisis geográfico muestra también que solo&nbsp;<strong>el Parque Nacional Podocarpus (PNP), un santuario que debería ser intangible, ocupa el primer lugar en la lista de áreas protegidas más afectadas por la minería de oro</strong>. Hasta 2024 se registró una pérdida similar a 344 piscinas olímpicas debido a esa actividad. “Es impresionante la cantidad de maquinaria que existe en el Podocarpus, la cantidad de motores, la cantidad de accesorios, insumos para poder realizar este tipo de trabajos de minería, sea legal o ilegal”, confirma un oficial de Operaciones de las Fuerzas Armadas que opera en las provincias de Morona Santiago y Zamora Chinchipe. “Hay ciertos lugares concesionados, pero igual hay minería ilegal y primordialmente en el Parque Nacional Podocarpus“, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego le siguen el Área Protegida Autónoma Yacuambi (21 ha), la Reserva Ecológica Colonso−Chalupas (12 ha), el Parque Nacional Cayambe−Coca (10 ha), el Parque Nacional Llanganates (10 ha) y el Parque Nacional Sumaco Napo−Galeras (7 ha).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269756"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230637/FOTO-3-1-scaled.jpg" alt="Mineros ilegales operan junto a concesiones de minería aurífera durante un recorrido en el suroriente de la provincia de Napo. A inicios de febrero de 2026, el Gobierno ecuatoriano dispuso la suspensión total de la actividad minera en esta provincia. Foto: cortesía Armando Lara" class="wp-image-269756" /><figcaption class="wp-element-caption">Mineros ilegales operan junto a concesiones de minería aurífera durante un recorrido en el suroriente de la provincia de Napo. A inicios de febrero de 2026, el Gobierno ecuatoriano dispuso la suspensión total de la actividad minera en esta provincia. Foto: Armando Lara</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lineth González, jefa de guardaparques del Parque Nacional Llanganates, cree que la minería ilegal de aluvión aún no ha invadido el área protegida donde ella trabaja, pero reconoce que “en la reserva contigua, la Colonso-Chalupas, ya fueron amenazados directamente [los guardaparques] de parte de los mineros y les dijeron: ‘Prohibido hacer recorridos porque esa ya es nuestra zona’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor que conecta al Parque Nacional Llanganates con el Parque Nacional Sangay es una muestra de la difícil situación en el territorio. Según el análisis, el corredor registra 50 hectáreas de&nbsp;<strong>minería de oro</strong>&nbsp;en su trayecto (un área similar a 400 piscinas olímpicas) y al menos 10 hectáreas adicionales a un kilómetro de distancia de sus límites, una muestra evidente de la presión que ejerce esta actividad en las inmediaciones del corredor. Por eso, González teme que en la parte alta del área exista ya presencia de “grupos delincuenciales”, muchos de ellos interesados en buscar oro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su temor no es infundado, el santuario en el que trabaja está rodeado. Mientras que al norte del PN Llanganates los mineros amenazan a sus compañeros guardaparques, hacia el sur se encuentra el PN Sangay, una de las áreas protegidas más extensas y diversas de Ecuador que, según informes reservados de inteligencia militar, elaborados en septiembre de 2025 y conocidos por esta alianza periodística, “<strong>es de interés para los grupos y operadores mineros ilegales, al considerarse un área libre de concesiones [porque se encuentra dentro del área protegida]</strong>”. El informe, además, no descarta que grupos de delincuencia organizada como Los Choneros participen de esa explotación ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/18004630/Puntos-de-actividad-minera-Informe-reservado.png" alt="Informe reservado de inteligencia al que Mongabay Latam tuvo acceso. " class="wp-image-269767" /><figcaption class="wp-element-caption">Informe reservado de inteligencia al que tuvo acceso Mongabay Latam.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La extensión más grande del PN Sangay se encuentra en la provincia de Morona Santiago. Allí, el coronel Fabricio Silva, quien para octubre de 2025 —cuando fue consultado— era el comandante de la Zona 6 de la Policía Nacional correspondiente a esa provincia, aseguró que han detectado en varios cantones y territorios indígenas la presencia de ciudadanos ecuatorianos y extranjeros dedicados a la minería ilegal. Además, agrega, “en todas estas explotaciones ilegales hemos detectado también presencia de grupos de delincuencia organizada como&nbsp;<strong>Los Choneros, Los Lobos y los R7, y también tenemos información de que estarían operando algunas células de los Comandos de la Frontera</strong>&nbsp;ejecutando acciones de minería ilegal y utilizando gran cantidad de mercurio que es desechado sin ningún tipo de control a los ríos, contaminando el agua de las comunidades indígenas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ecuador cuenta con 590 guardaparques para cubrir sus 79 áreas protegidas en el territorio continental</strong>&nbsp;y el Estado asigna un presupuesto que rodea los 7 millones de dólares anuales para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, según información entregada por una fuente oficial del sector ambiental que pidió la protección de su identidad. Eso alcanza solamente para cubrir gastos administrativos y salariales, según señala Granda, el presidente de la Asociación de Guardaparques.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las áreas protegidas necesitan mucho más que eso para inversión, para mejoramiento de acciones de control y vigilancia, sensibilización, generación de proyectos y monitoreo”, insiste Granda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Parque Nacional Llanganates —que cuenta con 220 000 hectáreas— apenas trabajan 21 personas, de las cuales solo 16 son guardaparques. Las otras cinco ocupan cargos de coordinación y administración. “Lo ideal para esta superficie serían 40 guardaparques, un estimado que se calculó hace unos ocho o 10 años, cuando aún no teníamos tantos problemas”, insiste González, jefa del área.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269754"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230620/FOTO-13-scaled.jpg" alt="La cría de ganado vacuno se extiende junto a la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, un área protegida que ha perdido más de 5000 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269754" /><figcaption class="wp-element-caption">La cría de ganado vacuno se extiende junto a la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, un área protegida que ha perdido más de 5000 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según la información técnica sobre el proyecto para la implementación del Servicio Nacional de Áreas Protegidas —entidad que debería administrar el SNAP, a partir de la entrada en vigencia de la Ley Orgánica para el Fortalecimiento de Áreas Protegidas— estima que, para cubrir las necesidades del Sistema, se requeriría de 1060 funcionarios, lo que evidencia un déficit de 45 %. Aunque se solicitó información presupuestaria a la Dirección de Comunicación del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), no obtuvimos respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-ecuador-2026-mineria-ilegal-crimen-deforestacion/">Desafíos ambientales de Ecuador en 2026: minería ilegal, crimen organizado y deforestación avanzan ante un Estado debilitado</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Grupos armados se disputan territorios amazónicos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En julio de 2025, durante el evento de rendición de cuentas de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), el director de la entidad, Patricio Bonilla,&nbsp;<a href="https://www.primicias.ec/economia/arcom-provincias-mineria-ilegal-ecuador-grupos-armados-amazonia-100175/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aseguró</a>&nbsp;que se habían identificado 387 puntos de&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;en todo el territorio nacional, de los cuales 40 fueron calificados como “muy peligrosos” por la presencia de grupos armados. Entre los escenarios mencionados por la autoridad constan cinco de las seis provincias amazónicas: Sucumbíos, Orellana, Napo, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ya estamos pasando la línea roja:<strong>&nbsp;de ser áreas protegidas a ser desprotegidas</strong>”, dijo a inicios de agosto de 2025 un exfuncionario del extinto Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate), quien pidió proteger su identidad por miedo a represalias laborales. En las áreas protegidas afectadas, el personal de guardaparques y administradores ha decidido restringir sus pronunciamientos públicos por temor a que las crecientes amenazas de muerte que reciben se vuelvan realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Informes de inteligencia militar obtenidos por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>La Barra Espaciadora</strong>&nbsp;aseguran que con la ayuda de grupos armados locales, estructuras transnacionales relacionadas con el narcotráfico, el lavado de activos y la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;implementan “medios de pago” para proteger los cargamentos entre los cuales figuran “armas largas, cortas, explosivos, municiones, entre otras”. Las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago serían, según los documentos, “rutas de paso” de este material y nodos desde los cuales la presencia de actividades ilegales y grupos criminales se expanden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Habitantes de comunidades campesinas de Sucumbíos, al norte de la Amazonía, confirman la presencia de grupos armados vinculados a la minería en esa zona, “incluso hay una pugna de poder, no sé si serán militares o guerrilleros en la Amazonía norte, entre Cofán Bermejo, Cayambe Coca y Sumaco [Napo−Galeras], y en la provincia de Orellana, en el Punino, que quieren ver quién es el más fuerte y quedar con el acceso y control a la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>”, dijo una fuente local que pidió la reserva de su nombre, debido a las amenazas de muerte que son cada vez más comunes en su territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231131/FOTO-7-1-scaled.jpg" alt="Guardias de seguridad privada resguardan las concesiones mineras en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269762" /><figcaption class="wp-element-caption">Guardias de seguridad privada resguardan concesiones mineras en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En Napo, la Reserva Biológica Colonso Chalupas —donde los guardaparques fueron amenazados por mineros— es una de las más amenazadas por el avance de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;en el país, según Byron Lagla, director de Áreas Protegidas y Otras Formas de Conservación del MAE. El colectivo ciudadano Napo Ama la Vida denunció el pasado 23 de octubre la presencia de más de 15 frentes mineros a orillas de los ríos Zapallo, Jatunyaku y Shandia, a escasos kilómetros de esa reserva.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Las familias comunitarias se quedaron sin agua y con la presencia de grupos armados que los amedrentan las 24 horas</strong>&nbsp;si no alquilan o venden sus tierras a los mineros ilegales”, se lee en&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DQIv0FICI32/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una de las publicaciones</a>&nbsp;de la organización. El análisis satelital y los recorridos de campo realizados por esta alianza evidencian que, además de la minería sobre los ríos, al interior del área protegida también hay afectación de 12 hectáreas por minería a cielo abierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269755"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230630/FOTO-4-1-scaled.jpg" alt="Tramo de la ruta E10 que une a la provincia andina de Carchi con la provincia amazónica de Sucumbíos y no cuenta con mantenimiento ni seguridad, según evidenció esta alianza periodística. Fuentes señalan que es usada por grupos armados como los Comandos de la Frontera. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269755" /><figcaption class="wp-element-caption">Tramo de la ruta E10 que une a la provincia andina de Carchi con la provincia amazónica de Sucumbíos. No cuenta con mantenimiento ni seguridad, según evidenció esta alianza periodística, y fuentes consultadas señalan que es usada por grupos armados como Comandos de la Frontera. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La expansión de la presencia criminal asociada con la extracción de oro se extiende también hacia el sur de la Amazonía. De acuerdo con las fuentes militares protegidas consultadas para esta investigación, Los Lobos operan y controlan las actividades mineras en el Parque Nacional Podocarpus. Al interior de esta área protegida ya se registran más de 43 hectáreas dedicadas a ka minería de oro, más de 233 hectáreas de bosque perdidas entre 2001 y 2024 y el desarrollo de infraestructura como vías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la provincia de Zamora Chinchipe, los ríos muestran sus orillas devastadas y en algunos puntos la expansión minera ha alterado los cauces naturales. Mientras tanto, en la provincia vecina de Morona Santiago, Luis Sánchez, defensor de la Naturaleza de la Comunidad Amazónica de Acción Social Cordillera del Cóndor Mirador (Cascomi), precisa que «el río Nangaritza está totalmente destruido”. Este afluente, que colinda con el PN Podocarpus, es uno de los puntos de mayor presencia y expansión de actividades mineras ilegales desde 2018, de acuerdo con los reportes de MAAP.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Las perjudicadas son las familias o comunidades shuar que están a orillas de ese río”</strong>, dice Sánchez. Además explica que integrantes de este pueblo indígena “son utilizados” por los mineros ilegales por medio de mecanismos de persuasión para entrar a sus tierras. “Una vez que ingresaron, extraen [el oro] y se van, pero dejan todos los pasivos ambientales, huecos, montones de tierra, causan el desvío del río”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El río Nangaritza funciona como&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/es/minera-nangaritza-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el último corredor</a>&nbsp;de conectividad entre los Andes y la Amazonía. El valle por el que discurre cuenta con al menos&nbsp;<a href="https://amazoniaviva.labarraespaciadora.com/la-mineria-arrincono-a-zamora-chinchipe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">600 especies de aves</a>, incluidas 60 especies de colibríes y 80 tangaras. De igual forma, más del 40 % de las 3500 especies de plantas del Parque Nacional Podocarpus son endémicas. Allí, en julio de 2025, el Ejército ecuatoriano realizó un operativo contra la minería ilegal. “La intervención permitió desarticular una estructura minera clandestina que operaba sin permisos, ocasionando daño ambiental y violando la normativa vigente en materia de recursos naturales”, señaló la entidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con fuentes policiales y militares consultadas, los frentes mineros que operan en estos territorios cuentan con la presencia activa de grupos armados de Perú, Colombia y Ecuador que brindan seguridad o que son partícipes directos de las ganancias por la comercialización ilícita del oro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230659/Conguime-Alto-Zamora-Chinchipe-4-1.jpeg" alt="Armamento incautado tras operativo militar en una explotación ilegal de oro en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269761" /><figcaption class="wp-element-caption">Armamento y equipos incautados tras operativo militar en una explotación ilegal de oro en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Un mapeo territorial realizado con más 30 fuentes locales, policiales, militares y comunitarias permitió conocer que&nbsp;<strong>al menos cinco grupos delincuenciales están presentes en la Amazonía sur y se disputan el control de los núcleos de extracción minera.</strong>&nbsp;Solo en la provincia de Morona Santiago, el grupo de delincuencia organizada Los Lobos actúa en el cantón Gualaquiza, junto con la banda R-7 —que hasta 2024 concentraba su presencia en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas— y con el grupo criminal colombiano Comandos de la Frontera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el cantón Tiwintza, fronterizo con Perú, el tráfico de drogas, armas, municiones y la minería ilegal son las principales actividades criminales bajo el control de Los Lobos, R−7 y Los Choneros, según señaló la fuente policial. En el caso del cantón Taisha, Los Choneros son quienes muestran mayor presencia. La información obtenida para esta investigación pudo evidenciar que&nbsp;<strong>se realizaron al menos 19 operaciones contra la minería ilegal en Morona Santiago entre julio y octubre de 2025</strong>, especialmente en los cantones de Gualaquiza, el Pangui, Tiwintza y Santiago de Méndez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269760"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230657/Morona-Santiago-mineria-ilegal-en-Tiwintza-4-1.jpeg" alt="Operativo militar contra la minería ilegal en Tiwintza, provincia de Morona Santiago. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269760" /><figcaption class="wp-element-caption">Operativo militar contra la minería ilegal en Tiwintza, provincia de Morona Santiago. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En otras provincias, como Pastaza y Zamora Chinchipe, se identificó también la presencia de grupos delincuenciales ecuatorianos como Los Lobos y Los Choneros, mientras que al norte de la Amazonía, un análisis realizado por&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/es/?policy-paper=amazonia-bajo-ataque-un-mapeo-de-la-delincuencia-en-la-selva-tropical-mas-grande-del-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazon Underworld</a>&nbsp;detalló la presencia de grupos colombianos disidentes de las FARC como el Frente Carolina Ramírez y los Comandos de la Frontera; así como los Comuneros del Sur —disidencias del Ejército de Liberación Nacional (ELN)— en la provincia de Sucumbíos. Además de Los Lobos y Los Choneros. En la provincia de Napo también se señaló la presencia de Los Lobos y los Comandos de la Frontera.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Vías que promueven el avance de la ilegalidad</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La construcción de vías facilita el avance de los grupos armados y de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>”, afirma Diana Chávez, dirigenta de Asuntos Internacionales y Organizaciones de la Nacionalidad kichwa de Pastaza (PAKKIRU, por sus siglas en kichwa).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El análisis realizado para esta investigación evidencia que al interior de cinco parques nacionales (Cayambe-Coca, Podocarpus, Sangay, Sumaco Napo-Galeras y Yasuní) hay al menos 290 kilómetros de vías. El área que encabeza la lista con más extensión de vías es el PN Cayambe Coca (con 150 km), seguido del PN Yasuní (76 km). Otra mirada a las reservas ecológicas, biológicas y de producción de fauna también muestra el crecimiento de estos caminos en su interior: hay al menos 44 kilómetros de vías, siendo la más afectada la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno (37 km).&nbsp;<strong>Esta área protegida amazónica ha perdido al menos 5256 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024, un área mayor a 7300 campos de fútbol profesional.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto en los parques nacionales Cayambe Coca, Podocarpus, Sangay y Sumaco Napo-Galeras, como en el Refugio de Vida Silvestre El Zarza, además de vías hay una marcada deforestación y un creciente aumento de la minería a cielo abierto. Esto revela cómo las vías han facilitado la devastación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De igual forma, los corredores de conectividad Llanganates-Sangay y Sangay-Podocarpus concentran las tres afectaciones simultáneamente: vías, deforestación y minería de oro a cielo abierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230650/foto-como-archivo-2-8-1.jpg" alt="La minería ilegal conecta a las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana, para posteriormente ingresar hacia diferentes comunidades cercanas a los frentes mineros ilegales que se ubican en los principales afluentes y ríos de la región. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269758" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal avanza por las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una fuente perteneciente a la función pública, que prefiere el anonimato, afirma que la declaratoria de emergencia por la pandemia del Covid−19, en marzo de 2020, detonó el avance de la minería ilegal gracias al descuido generalizado en el control estatal de la red vial en la Amazonía ecuatoriana. Desde entonces, la expansión de la frontera extractiva avanza sin un control estatal eficiente, impulsando la pérdida de cobertura boscosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según datos de la Fundación Ecociencia,&nbsp;<strong>existen alrededor de 100 kilómetros de vías irregulares que conectan o se acercan a zonas de extracción minera ilegal</strong>&nbsp;y que, según nuestro análisis, estarían atravesando al menos cuatro territorios indígenas y tierras comunitarias. El 60 % de estas vías se encuentran en territorio indígena achuar, compartido entre las provincias de Pastaza y Morona Santiago. Sin embargo Jorge Villa, especialista en sistemas de información georreferenciada de esa organización, aclara que no existen suficientes pruebas para afirmar que exista una relación directa entre esos caminos abiertos y las actividades de minería ilegal. “Estas vías están vinculadas a la extracción, sea de minerales, sea de madera o de cualquier cosa; potencialmente estaría involucrada esta actividad de extracción de minerales”, detalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 40 % restante de esas vías se encuentra en la provincia de Orellana, donde, a medida que avanzan las operaciones de minería ilegal, se han abierto caminos entre las poblaciones de Sardinas, la comunidad kichwa Amarun Mesa y la ciudad de Francisco de Orellana, capital de la provincia. Además, hay conexiones viales con la comuna kichwa San José. “Estas son vías relacionadas con la extracción de minerales, en general, sea minería pétrea o aurífera —confirma Villa—; no son vías planificadas ni de los gobiernos locales, son vías desarrolladas a medida que iban avanzando las personas en el territorio para extraer estos minerales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El superintendente de Ordenamiento Territorial, Pablo Iglesias Paladines, reconoce que en este aspecto Ecuador presenta dos problemas fundamentales: falta de control de la red vial y de planificación urbana. “El país carece de un sistema de monitoreo adecuado, entonces [la ampliación de vías para la minería ilegal de oro o de pétreos] sucede en la cara de los gobiernos descentralizados”, precisó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2022 y 2025, la Superintendencia de Ordenamiento Territorial emitió multas e infracciones por 421 446 dólares solo en la Amazonía del país, principalmente en las provincias de Orellana, Napo y Morona Santiago. La&nbsp;<a href="https://geoportal.sot.gob.ec/visualizacion-resultados-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">causa principal</a>&nbsp;fue la aprobación de permisos de construcción (de vías e infraestructura) en zonas no aptas, como sitios de alto riesgo o áreas de protección natural, lo que viola la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial y Uso y Gestión de Suelo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269763"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231141/FOTO-12-scaled.jpg" alt="Vía de tercer orden abierta junto a concesiones mineras en la parroquia Misahuallí, en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269763" /><figcaption class="wp-element-caption">Vía de tercer orden abierta junto a concesiones mineras en la parroquia Misahuallí, en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para Sebastián Valdivieso, director de Programas de la organización WCS Ecuador, la legislación ecuatoriana presenta “una deficiencia relacionada con la no inclusión de la biodiversidad como sujeto principal en los estudios de impacto ambiental”. La omisión de este elemento, explica el experto, desencadena “impactos indirectos” como el tráfico de fauna o la extracción de flora, la tala selectiva de maderas de alto valor “o a la ocupación ilegal dentro de áreas protegidas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Valdivieso, le preocupa “la sobreexplotación de recursos naturales y el vaciamiento de biodiversidad” que su equipo de científicos ha identificado en el Parque Nacional Yasuní, como consecuencia del uso de una vía construida en la década de 1990 para acceder al Bloque 16, una operación actualmente en manos de la estatal Petroecuador. Esta vía es cada vez más transitada y “la reducción de especies es notable y preocupante”, advierte. Solicitamos entrevistas con funcionarios de Petroecuador para conocer más detalles sobre su gestión en esta vía, pero hasta el cierre de esta publicación no obtuvimos respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el avance de la deforestación y la minería en la provincia de Pastaza ha sido contenido gracias a la organización indígena y a la labor de autoprotección que su pueblo lleva adelante, Chávez, de PAKKIRU, señala: “Las comunidades tienen sus propios sistemas de vigilancia y monitoreo, pero con la apertura de tantas vías se nos va de las manos poder hacer un control eficaz. Las Fuerzas Armadas y la Policía deberían ser un aliado, y no una piedra en el zapato para hacer entre todos estas actividades de control y monitoreo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>*<em>Este reportaje fue coordinado por Mongabay Latam y realizado en alianza con La Barra Espaciadora. Edición general:&nbsp;</em></strong><em>Alexa Vélez.&nbsp;</em><strong><em>Edición:&nbsp;</em></strong><em>Alexa Vélez, Emilia Delfino, Daniela Quintero Díaz.</em><strong><em>&nbsp;Investigación:</em></strong><em>Ximena Pesántez Álvarez, Diego Cazar Baquero, Daniela Quintero Díaz.</em><strong><em>&nbsp;Visualizaciones:&nbsp;</em></strong><em>Eduardo Motta</em><em>.</em><strong><em>&nbsp;Diseño gráfico:&nbsp;</em></strong><em>Richard Romero.</em><strong><em>&nbsp;Audiencias y redes sociales:&nbsp;</em></strong><em>Dalia Medina Albarracín</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas. <strong>Foto:</strong> Armando Lara</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/diego-cazar-baquero/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Thu, 19 Feb 2026 16:30:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Avanza el crimen transnacional en la Amazonía de Ecuador: 105 territorios indígenas y 23 áreas protegidas impactadas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-en-medio-de-la-deforestacion-de-mapiripan/</link>
        <description><![CDATA[<p>Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco. -Va a llover-, dice. A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En uno de los municipios con mayor deforestación de Colombia, la Reserva Natural Matabambú Lagunas busca proteger el agua, el territorio y a cientos de especies en la transición entre la Orinoquía y la Amazonía.</em></li>



<li><em>Es un sistema de lagunas y bosques inundables en el sur del departamento del Meta, que alberga mamíferos acuáticos, peces, y anfibios.</em></li>



<li><em>La Expedición BIOGuaviare, del Instituto SINCHI, llegó hasta este lugar para registrar la biodiversidad y los resultados son sorprendentes.</em></li>



<li><em>El turismo de naturaleza puede consolidarse como una alternativa económica para las comunidades organizadas que cuidan y defienden su territorio en el sur del Meta y el Guaviare.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Va a llover-, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de la casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Eso se siente venir-, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012540/Foto-18-Juan-Camilo-Caicedo-en-las-lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269055" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De barba, camiseta manga larga, botas pantaneras de caucho y un carisma arrollador, recuerda sus años de minero y cazador. Un día le estaba apuntando a una danta o tapir (<em>Tapirus terrestris</em>) y la vio asustada, con ganas de huir, lo que hizo que bajara la escopeta. Desde ese momento cambió su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su casa es de madera y está rodeada de mangos, plátanos, limones, mandarinas, cacao y café. Vive con su compañera Diana Escobar Hernández, en la Reserva Natural Matabambú Lagunas, ubicada en la vereda Caño Evaristo, en Mapiripán, al sur del departamento del Meta. La transición entre la Orinoquía y la selva amazónica colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>LEER MÁS |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/tortugas-marinas-costas-orientales-de-venezuela-conservacion-animales/">Así se construyó un oasis para las tortugas marinas en las costas orientales de Venezuela</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Mapiripán y la deforestación</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mapiripán es un pueblo detenido en el tiempo. Para llegar hasta allí, dependiendo de la temporada salen uno o dos buses cada día a las 6 o 7 de la mañana desde Villavicencio, capital del Meta, y se demora aproximadamente 10 horas en llegar a su destino, si la carretera está en buen estado. Más de 12 horas si ha llovido y la trocha es difícil de transitar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El recorrido cambia antes de llegar a Puerto Concordia, al sur del Meta, muy cerca de San José del Guaviare, donde en 2024 se perdieron más de 16 906 hectáreas de bosque. Allí se desvía de la carretera principal, que es pavimentada, e inicia un camino destapado donde aparecen las palmas de aceite sembradas a lado y lado. Para 2020 eran más de 5600 hectáreas, en Mapiripán, según Global Forest Watch.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También hay reses, pastizales grandes, linderos, niños y niñas indígenas de las etnias sikuani o jiw que van a sus casas luego de estudiar. El bus se mueve de un lado a otro, tratando de evitar los huecos encharcados donde se puede quedar atascado: si sucede, si el barro logra detener la flota, es posible que se necesiten hasta tres buses, por lo general de la palmicultora Poligrow, para sacarlo de la tierra.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269043"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012445/Foto-6-En-este-lugar-el-Instituto-Sinchi-identifico-199-aves-185-plantas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269043" /><figcaption class="wp-element-caption">En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Global Forest Watch registra que en Mapiripán, entre 2001 y 2024, el 95 % de la pérdida de cobertura arbórea se produjo en zonas donde la principal causa es la deforestación. En 2023, fue considerado el segundo municipio de Colombia más deforestado según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (<a href="https://ideam.gov.co/sites/default/files/prensa/boletines/boletin_35_ii_trimestre_2023.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">IDEAM</a>) con 5660 hectáreas. En 2024 esa cifra aumentó a 7400 hectáreas y en el segundo trimestre de&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines/ultimo/Bosques" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2025</a>&nbsp;Mapiripán se mantiene como uno de los municipios más afectados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La plataforma Global Forest Watch también&nbsp;<a href="https://archive.ph/V5gsu" target="_blank" rel="noreferrer noopener">registra</a>&nbsp;“<strong>50,933 alertas de deforestación en Mapiripán entre el 15 de diciembre de 2025 y el 22 de diciembre de 2025,</strong>&nbsp;cubriendo un total de 630 ha de las cuales 29% fueron alertas de alta confianza detectadas por un solo sistema y 11% fueron alertas detectadas por múltiples sistemas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las vías ilegales crecieron exponencialmente, tal como lo documenta una&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/"><strong>investigación periodística de Mongabay Latam,</strong></a>&nbsp;donde se hizo un análisis geográfico con imágenes satelitales, comprobando que en el municipio existen 11 ramales de vías ilegales que en total suman 549 kilómetros. Algunas de ellas están perfectamente trazadas en línea recta con hasta 60 kilómetros de longitud.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012547/Foto-20-Phyllomedusa-tarsius-Foto-Mariela-Osorno-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Phyllomedusa tarsius. Foto: Mariela Osorno, Instituto Sinchi." class="wp-image-269057" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Phyllomedusa tarsius</em>. Foto: cortesía Mariela Osorno / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mayoría de estas hectáreas deforestadas se utilizan para ganadería y el embalaje de la producción de los cultivos de palma.</strong>&nbsp;En este contexto, es donde se encuentra Matabambú Lagunas, un lugar especial y estratégico en términos de conservación ambiental y del territorio. Desde el 4 de marzo, el matrimonio hizo la solicitud formal para ser Reserva Natural de la Sociedad Civil, la cual se encuentra en la última etapa y espera recibir el aval pronto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las reservas naturales de la sociedad civil son “parte o todo del área de un inmueble que conserve una muestra de un ecosistema natural y sea manejado bajo los principios de sustentabilidad en el uso de los recursos naturales y que por la voluntad de su propietario se destina para su uso sostenible, preservación o restauración con vocación de largo plazo”, según&nbsp;<a href="https://old.parquesnacionales.gov.co/portal/es/sistema-nacional-de-areas-protegidas-sinap/reservas-naturales-de-la-sociedad-civil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Naturales de Colombia</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-ticoporo-reserva-forestal-deforestacion/">|Venezuela: Ticoporo, la reserva forestal donde solo existe 6 % de su bosque original</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Aventuras en las lagunas</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Matabambú Lagunas amanece a las 5:30 de la mañana. Juan Camilo Caicedo dice que cuando el sol sale más intenso y los colores son más fuertes, los pájaros vuelan más y la hora adecuada del avistamiento es a las 6:00 de la mañana. Pero cuando el día empezó nublado, “a los pájaros les da pereza”. Se trata de un bosque inundable de 700 hectáreas y dos lagunas que suman 960 hectáreas, donde hay diversidad de especies, entre ellas pirañas (<em>Serrasalmus rhombeus</em>) y toninas o bufeos (<em>Inia geoffrensis</em>), estas últimas catalogadas como “en Peligro” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012536/Foto-17-Juan-Camilo-Caicedo-pajareando-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269054" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Después del tinto (café) del día, Caicedo inicia el primer recorrido para verificar que las aves hayan comido el cebo colocado estratégicamente alrededor de la casa el día anterior. Explica que hay que darles comida de manera responsable y adecuada, para no perjudicar su dieta natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo recorrido es hacia el corral de cerdos, con la particularidad de que el alimento para ellos son las semillas que caen de las palmas africanas, gracias a un acuerdo al que llegaron con un productor local. Por detrás de la casa hay cajas donde las abejas tenían su hogar pero que se perdió por una inundación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unos pasos adelante está el bosque donde se hace observación de aves. Este es uno de los principales atractivos para hacer turismo de naturaleza, investigación científica u observación por hobbie. Como persona jurídica,<strong>&nbsp;la organización tiene el nombre de Fundación Lagunas Adventure</strong>&nbsp;y se ha posicionado no sólo en el país sino también a nivel latinoamericano en el avistamiento de aves. Tanto en el Global Big Day, cuando estos animales migran de norte a sur, como en el October Big Day, de este año, cuando migran de sur a norte, esta esquina de Mapiripán es el Hotspot o sitio de interés que registró los niveles más altos de Colombia con 216 aves en el primero y 146 en el segundo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269041"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012437/Foto-4-Bano-ecologico-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269041" /><figcaption class="wp-element-caption">Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Existe un&nbsp;<a href="https://www.wwf.org.co/?327530/Guia-basica-para-el-avistamiento-de-aves" target="_blank" rel="noreferrer noopener">protocolo</a>&nbsp;para el avistamiento y el registro de las aves en el celular con las aplicaciones de Ebird y Merlín Bird ID. Se hacen listas de las especies que pasan por allí, se fotografían, al tiempo que se camina despacio, con respeto, sin perturbar. Los observadores se comunican con la mirada, con los gestos del cuerpo, con la sonrisa.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un lugar con un potencial de biodiversidad sorprendente</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Diana y Juan Camilo evidencian el éxito de sus esfuerzos de conservación por ejemplo, en el incremento de peces en las lagunas y de águilas pescadoras (<em>Pandion haliaetus</em>). “Antes veíamos un águila máximo dos veces a la semana. Ahora ya vemos tres águilas todos los días cazando en la mañana, al mediodía, y al finalizar la tarde. Antes venían dos nutrias o perros de agua de manera esporádica y muy rápida, eran muy esquivos; ahora vemos seis, siete u ocho muy serenamente”, cuenta Escobar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mariela Osorno, bióloga, e investigadora del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), concuerda con el&nbsp;<strong>potencial gigantesco que tiene la Reserva Natural Matabambú Lagunas</strong>. Durante el segundo semestre de 2025, la experta hizo parte de la&nbsp;<strong>Expedición BIO al sistema lagunar y fluvial del bajo río Guayabero y alto río Guaviare – Naturaleza, Paz y Territorio -BIOGUAVIARE-.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Viajaron desde el Raudal de Angosturas, en San José del Guaviare, hasta la vereda Caño Evaristo, donde está Matabambú Lagunas. En total son ocho veredas (núcleos) donde se realizaron ejercicios de ciencia ciudadana y en los cuales las comunidades compartieron conocimientos, apoyaron actividades logísticas y participaron en procesos de monitoreo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269049"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012510/Foto-12-Diana-Escobar-y-Juan-Camilo-Caicedo-en-la-Reserva-Natural-Matabambu-Lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269049" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo del sistema lagunar y fluvial en los ocho lugares de la expedición, se documentaron especies pertenecientes a 492 familias, 1 351 géneros y una diversidad que abarca plantas, hongos, termitas, hormigas, aves, reptiles, anfibios, mamíferos grandes y pequeños, peces, macroinvertebrados, microalgas, microorganismos y bacterias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Entre los resultados se destacan 43 especies migratorias, que usan los humedales de la zona explorada como rutas biológicas clave; 13 especies amenazadas, fundamentales para estrategias de conservación; 12 especies endémicas,</strong>&nbsp;exclusivas de esta región del país y 19 especies introducidas, lo que no es precisamente una buena noticia pero es información necesaria para el manejo y el control. Aunque la deforestación en estos territorios es alta, la investigadora hace énfasis en que estos ocho núcleos están muy bien cuidados “y alojan una biodiversidad muy significativa para la ciencia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Matabambú Lagunas es un lugar que le sorprendió a Osorno, sobre todo por su diversidad de anfibios. “<strong>Allí encontramos unas cosas realmente muy sorprendentes en términos de biodiversidad. La mayor cantidad de este territorio son bosques inundables, entonces el potencial que tienen allí es enorme</strong>”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269046"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012457/Foto-9-Dioclea-reflexa-Fabaceae-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Dioclea reflexa (Fabaceae) Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269046" /><figcaption class="wp-element-caption">Dioclea reflexa (<em>Fabaceae</em>) Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según la científica, este lugar “es muy bueno para avistamiento de cachirres (<em>Caiman crocodilus</em>) y de anfibios en paseos nocturnos”. La metodología consiste en salir de noche, desde las seis de la tarde hasta las 11 o 12 de la noche. “En un recorrido sólo de tres horas, o sea, la mitad del tiempo, puedes encontrar más de 15 especies en Matabambú, al lado de la casa. Es algo sorprendente”, cuenta la experta de Sinchi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especie que más le sorprendió a Osorno encontrar al lado de casa, como si fuera la mascota de la pareja Caicedo Escobar, fue la Phyllomedusa vaillantii, “una rana que es absolutamente atractiva en términos de su belleza y tú la escuchas cantar y la ves caminar y trepar de un árbol a otro”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ganaderia-palma-africana-amenazan-mono-zocay-colombia/">| La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Acuerdos comunitarios para proteger las lagunas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La tierra donde está la reserva Matabambú Lagunas era de la familia de Juan Camilo Caicedo desde los años 80, pero por el conflicto armado se desplazaron forzadamente una década después. Mapiripán cuenta con 5866 personas inscritas en el Registro Único de Víctimas y allí, en julio de 1997, el municipio fue epicentro de una&nbsp;<a href="https://www.unidadvictimas.gov.co/especiales/site-mapiripan/index.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">masacre</a>&nbsp;cometida por paramilitares que dejó cerca de 50 personas muertas y 511 familias desplazadas forzadamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La familia Caicedo regresó en 2019, después de un proceso de restitución de tierras y empezó un pequeño proyecto de apicultura. Desde entonces ha construido una forma y un estilo de vida donde trabajan la tierra y conservan la naturaleza. Entre 2022 y 2023 empieza la pareja empieza propiamente la consolidación de la reserva natural y el trabajo de recuperación y defensa del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269045"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012453/Foto-8-Diana-Escobar-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269045" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Diana Escobar cuenta que Matabambú Lagunas tiene dos pilares: «El de turismo rural, sostenible, de naturaleza, y comunitario; y el de preservación, conservación de la biodiversidad, justicia, reconciliación ambiental y restauración natural”. Para poder consolidar este proyecto de protección de la naturaleza, tuvieron que entablar diálogos, conversaciones y llegar a acuerdos con sus vecinos y vecinas de la vereda Caño Evaristo, de la mano de la Junta de Acción Comunal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los acuerdos consisten en “no permitir la caza y la pesca predatoria, la extracción de carbón, orquídeas, y madera”</strong>. Antiguamente, antes de 2023, los recursos de esta región los utilizaban personas externas para su beneficio económico: “Se internaban tres o cuatro días a sacar bultos de pescado, bultos de carbón, bultos de orquídeas y a sacar madera de manera incontrolable. Ya uno sabía porque venían con sus mallas, sus anzuelos, sus recipientes de icopor [<em>poliestireno expandido]</em>&nbsp;grandísimos”, recuerda Escobar. Eso no volvió a suceder y por ello la restauración natural es evidente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Turismo comunitario para proteger la naturaleza</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Franklin Novoa es un joven integrante del Club de Observadores de Aves de Mapiripán (Coam). Iba a lo que hoy es la reserva a hacer avistamiento, desde antes de que la familia Caicedo regresara. Esto hizo que articulara con ellos y empezaran a proyectar este lugar para hacer turismo comunitario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los aspectos importantes sobre la transformación del territorio, para Novoa, es quitar el estigma que tiene Mapiripán debido a sus dinámicas de violencia y conflicto armado. “El ambiente también es víctima y ahora, a través de las aves, a través de la conservación y a través de un turismo sostenible y comunitario, podemos hacer posible que las personas encuentren nuevas formas de ingresos [económicos] que no afecten el ecosistema”, dice Novoa. Desde 2019, la Jurisdicción Especial para la Paz&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/JEP/documents1/El%20ambiente%20como%20v%C3%ADctima%20silenciosa.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">declaró</a>&nbsp;al ambiente como víctima del conflicto armado de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora del SINCHI está de acuerdo con el joven oriundo de Mapiripán.&nbsp;<strong>“Para que la gente haga un turismo de naturaleza bien hecho tiene que partir de un fortalecimiento organizativo de las comunidades para que todas las personas participen con diferentes actividades”.</strong>&nbsp;Dentro del turismo de naturaleza, según la científica, se pueden prestar diferentes y diversos servicios, no sólo el avistamiento de aves, sino también el avistamiento de anfibios y el senderismo “pero eso requiere que las comunidades realmente se fortalezcan en torno a la actividad y se generen soluciones y no perjuicios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269056"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012544/Foto-19-Bryconops-giacopinii-Foto-Jonathan-Venegas-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Bryconops giacopinii. Foto: Jonathan Venegas, Instituto Sinchi" class="wp-image-269056" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Bryconops giacopinii</em>. Foto: cortesía Jonathan Venegas / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La bióloga ornitóloga y profesora de la Universidad de los Llanos, Andrea Morales, también concuerda con el gran potencial para el aviturismo y el turismo de naturaleza que tiene Matabambú Lagunas. Aunque sólo ha estado una vez en la reserva, sus estudiantes sí han ido con frecuencia, sobre todo en 2025, y por eso sabe que el lugar se ha ido transformando para realizar ejercicios de ciencia ciudadana que posteriormente le sirven a ella como investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una estantería de la casa de Matabambú Lagunas, hay dos libros:&nbsp;<em>Avicultura Colombiana</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Aves del Guaviare, una explosión de colores</em>. Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo quieren tener uno de estos libros con las especies de aves del norte amazónico, de Mapiripán. Estuvieron en la COP16 en Cali en 2024 y en la COP30 de Belém do Pará en Brasil. Todavía siguen esperando la última fase para que Matabambú Lagunas sea constituída formalmente como Reserva Natural de la Sociedad Civil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269052"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012522/Foto-15-Pyrrhura-melanura-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Pyrrhura melanura Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269052" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Pyrrhura melanura.</em>&nbsp;Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras conversábamos en la mesa de su casa, Juan Camilo Caicedo saltó sorprendido porque un bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma fasciatum</em>) se estaba asomando en el agua. No lo podía creer, aunque una persona extraña a estas tierras no comprenda el por qué de tanta emoción. Llamó a su pareja y tomaron los binoculares para comprobar lo que estaban viendo. “Eso es otra señal de la recuperación de la laguna”, concluyó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Imagen principal:</em></strong><em> Diana Escobar “pajareando”, en términos más técnicos, realizando avistamiento de aves y ornitología recreativa. </em><strong><em>Foto: </em></strong><em>Simón Zapata Alzate</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-mapiripan/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 16:11:36 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán]]></media:description>
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        <title>A la memoria de Antonio Vélez, en Historias de la ciencia</title>
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        <description><![CDATA[<p>Historias de la ciencia es el programa radial, de divulgación científica, que escribe y trasmite el físico Guillermo Pineda, para la emisora de la Universidad de Antioquia El capítulo 452, llamado “Divulgación” está dedicado al trabajo de mi padre. En días pasados coincidieron aquí en el Antiquarium la profesora Juanita y el profesor Fonseca, la [&hellip;]</p>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="576" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29073637/cd2f0ed9-eb73-45ab-88c4-5a6b7fffad44-1-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-125252" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29073637/cd2f0ed9-eb73-45ab-88c4-5a6b7fffad44-1-576x1024.jpg 576w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29073637/cd2f0ed9-eb73-45ab-88c4-5a6b7fffad44-1-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29073637/cd2f0ed9-eb73-45ab-88c4-5a6b7fffad44-1-768x1365.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29073637/cd2f0ed9-eb73-45ab-88c4-5a6b7fffad44-1-864x1536.jpg 864w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29073637/cd2f0ed9-eb73-45ab-88c4-5a6b7fffad44-1.jpg 900w" sizes="(max-width: 576px) 100vw, 576px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Historias de la ciencia</em> es el programa radial, de divulgación científica, que escribe y trasmite el físico Guillermo Pineda, para la emisora de la Universidad de Antioquia</p>



<p class="wp-block-paragraph">El capítulo 452, llamado “Divulgación” está dedicado al trabajo de mi padre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En días pasados coincidieron aquí en el Antiquarium la profesora Juanita y el profesor Fonseca, la una buscando los libros del profesor Antonio Vélez, recientemente fallecido, y el otro buscando alguna curiosidad <em>vintage</em> para hacer un regalo. Cuando Juanita, que por ser muy joven no tuvo la oportunidad de conocer al profesor Antonio, comentó el motivo de su visita al Antiquarium, el profesor Fonseca manifestó ser conocedor de la obra de este distinguido ingeniero y matemático que con elocuencia y propiedad había divulgado en nuestro medio algunas de las tendencias más recientes de la sicología evolutiva, a la vez que se convirtió en un implacable crítico de las corrientes seudocientíficas que cautivan a los ilusos creyentes en curas milagrosas y eventos sobrenaturales, fieles seguidores de las autodenominadas medicinas alternativas y de la parasicología. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Tuve el gusto –nos comentó el profesor Fonseca– de asistir a las excelentes conferencias que Antonio ofreció en los auditorios de la universidad sobre la teoría de la evolución, luego de la publicación de su libro <em>Del Big Bang al Homo Sapiens</em> a mediados de los años 90, conferencias que suscitaron intensos debates, puesto que algunas de las afirmaciones que contiene su texto chocan con las ideas y los rígidos principios que defienden, o defendían, algunos de los compañeros más ortodoxos de la corrección política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Tengo las mejores referencias de la obra del profesor Vélez –expresó la profesora Juanita– y por eso quiero conocerla mejor. Lo que no me deja de extrañar es que un ingeniero y matemático no solo se haya interesado en el tema de la evolución, sino que se haya dedicado de manera tan sistemática y rigurosa –según lo que me han dicho– a la divulgación de esta disciplina científica, y es por eso que quiero conocer sus textos de primera mano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Según me dijo el propio Antonio –anotó el profesor Fonseca– en una de las animadas tertulias que compartíamos con un grupo de amigos luego de sus conferencias, su interés por la teoría de la evolución surgió luego de la lectura del libro <em>La evolución en acción</em> de Julian Huxley, que cayó en sus manos de manera casual, cuando quiso mejorar su comprensión del inglés mientras hacía su posgrado en matemáticas en los Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Teniendo en cuenta –complementó la profesora Juanita– que muchas de las conclusiones a las que llega la teoría de la evolución son el resultado de un estudio estadístico de poblaciones, ya no resulta tan extraño que una persona como el profesor Vélez, con una rigurosa formación en matemáticas, haya encontrado particularmente atractivo este aspecto de la teoría y, por así decirlo, haya quedado enganchado en su estudio y divulgación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–De hecho –asintió el profesor Fonseca– el argumento más contundente del que echaba mano Antonio cuando se trataba de refutar los reclamos de las curas cuasi milagrosas de las medicinas alternativas, o de los sucesos fantásticos que proclamaban los parasicólogos, era el análisis estadístico de los casos, la teoría de las probabilidades y la programación lineal, de la que era un experto, tal como se puede apreciar en su brillante crítica a los creacionistas y defensores del diseño inteligente que exhiben la complejidad del ojo como ejemplo de una entidad que no pudo haber aparecido por azar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">– ¡Ah, sí! –coincidió la profesora Juanita– Para ciertas personas es difícil entender que no es raro que aparezcan estructuras tan complejas como nosotros mismos luego de millones de años de mutaciones y de selección natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Por otra parte –continuó Fonseca– dentro del 30 y algo por ciento de la supuesta efectividad de los placebos se puede camuflar la pretendida efectividad de las medicinas alternativas, y la credulidad de las gentes hace lo demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Mi papá decía –corroboró la profesora Juanita– que la naturaleza obra y el médico cobra. Pero no se puede negar la posibilidad de que algunas terapias alternativas estimulen los mecanismos de auto sanación del organismo, lo difícil es saber cuáles y cómo lo hacen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Buen punto. En sus escritos y conferencias –continuó el profesor Fonseca– Antonio se apoyaba en la ciencia en términos de lo que Carl Sagan llamaba un detector de mentiras, porque, si bien es imposible alcanzar la certeza absoluta sobre las causas de un fenómeno natural, resulta relativamente fácil desenmascarar un fraude.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Al fin y al cabo –dijo la profesora Juanita– la ciencia no es el repositorio de la verdad sino el sistema más eficiente y confiable del almacenamiento y procesamiento de la información objetiva que se tiene sobre los fenómenos naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Se dice –comentó el profesor Fonseca– que es en los costureros, y no en los círculos académicos o científicos, donde se decide quién es el mejor médico de la ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Estoy completamente de acuerdo, –añadió la profesora Juanita– no sé cuántas veces le he oído decir a personas que no tienen ni la más mínima formación en medicina que el doctor fulanito es el mejor especialista de tal o cual rama de la medicina, porque los atendió y les fue muy bien con él, sin tener en cuenta que es el único que los ha tratado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Y a la visconversa –replicó el profesor Fonseca– porque por competente que sea un médico no se le perdona un solo error, o un resultado desfavorable, a pesar de que el tratamiento haya sido el adecuado según su criterio y experiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Por eso es tan importante – añadió la profesora Juanita– hacer una buena divulgación científica, para que la gente esté bien informada y tome decisiones de manera racional y objetiva, en circunstancias que pueden ser de vida o muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Comprendo tus buenas intenciones, mi querida Juanita –dijo el profesor Fonseca–, pero, teniendo en cuenta la fría estadística, una de las herramientas preferidas del profesor Vélez, es notorio que las actividades relacionadas con la divulgación científica tienen muy poca acogida por el público en general, y por esta razón, o por este motivo, los medios de comunicación le dedican una muy pequeña parte de sus publicaciones a cuestiones relacionadas con la ciencia, en comparación con lo que le dedican a la farándula, los deportes, el horóscopo, o a los demagogos y populistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Sin embargo –insistió la profesora Juanita– es necesario tener en cuenta que la llamada educación informal, de la cual hace parte la divulgación científica, aporta el mayor porcentaje del conocimiento sobre la ciencia que adquiere la población después de haber terminado el ciclo de educación formal, independientemente del nivel que se haya alcanzado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Créeme, mi querida Juanita –respondió Fonseca– que no desdeño el tremendo esfuerzo que han hecho divulgadores como Carl Sagan, o el profesor Vélez del que estamos hablando, porque nos brindan, a quienes tenemos un interés genuino por los asuntos científicos que se salen de nuestra competencia, la posibilidad de acceder a una información básica sobre temas de relevancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Recuerdo, profesor Fonseca –dijo la profesora Juanita–, haberle oído decir a usted que no hay que ser músico para apreciar la música clásica, pero que mientras más se conoce de la teoría musical, más gusto se puede sacar al escuchar un concierto, y que lo mismo aplica para la ciencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Tiene usted muy buena memoria, mi querida profesora –dijo Fonseca–, en esa ocasión me refería al hecho de que mientras más información se tenga sobre la ciencia más fácil será comprender sus propuestas teóricas, sus predicciones y sus resultados prácticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Pero hay algo más –continuó la profesora Juanita–, también le escuché a usted decir que algunos materiales de divulgación científica pueden ser usados con gran provecho en cursos regulares de ciencias, sobre todo en los que tienen un carácter introductorio. Le cuento que he seguido su consejo muy exitosamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Eso es cierto –corroboró el profesor Fonseca–, y me complace escuchar lo que usted dice. A principios de los años ochenta, cuando yo iniciaba mi ejercicio docente apareció en televisión la serie Cosmos de Carl Sagan, y con un grupo de colegas nos pusimos la tarea de grabar los capítulos en videograbadoras domésticas para compartirlos con los estudiantes del curso de Introducción a la física que estábamos dictando, pues en ese entonces no existía la Internet ni se disponía de todos los recursos audiovisuales que se tienen en la actualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Lo difícil hoy en día –afirmó la profesora Juanita– es seleccionar dentro de la gran cantidad de material disponible el que sea más confiable y más apropiado para el curso en el que se quiera utilizar, porque, así como hay producciones de excelente calidad y rigor científico, la pseudociencia también pulula.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Porque es lo que más se vende –añadió el profesor Fonseca–. Fue lamentable ver como algunos canales de televisión que inicialmente estaban dedicados a la divulgación científica seria empezaron a exhibir programas dedicados a los extraterrestres, los sucesos paranormales y las curaciones milagrosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Es por la presión del rating –afirmó la profesora Juanita– que en la red se manifiesta en el número de visualizaciones y de “<em>likes</em>” que reciba una publicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Pensando en eso –continuó el profesor Fonseca– se comprende la necesidad de enfocar la educación no tanto en los contenidos de los currículos sino en la capacidad de discernir y de identificar la información confiable referente a un tema específico y desechar la basura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–O, como dice la Biblia –complementó la profesora Juanita– hay que separar la paja de la mies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Por eso –continuó Fonseca– resulta tan provechoso adentrarse en una obra tan extensa y rigurosa como la de Antonio Vélez, no precisamente con la intención de abarcarla, porque en ocasiones resulta casi enciclopédica, sino para apreciar su metodología, la forma como examina los diferentes casos, y las conclusiones a las que llega, siempre basado en la evidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Precisamente –respondió la profesora Juanita–, viendo todos los libros del profesor Vélez que tiene aquí don Tomás, y puesto que algunos son bastante voluminosos, no sabría con cuál empezar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–El primer libro que yo le leí a Antonio –anotó el profesor Fonseca– fue <em>Del big bang al Homo sapiens</em> publicado por la editorial de la Universidad de Antioquia, y que dio lugar a la serie de conferencias de las que ya he comentado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Debo decir –respondió la profesora Juanita– que ese texto me resulta muy atractivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Estos otros dos de menor extensión –siguió diciendo el profesor Fonseca–, sobre las medicinas alternativas y la parasicología, podrían ser un buen inicio de lectura, pero para una mejor comprensión de su obra hay que leer <em>Homo Sapiens</em>, que es el más voluminoso de todos, en el que se repasan varios de los temas tratados en libros anteriores y se llega a conclusiones muy interesantes, como la referente al asunto del libre albedrío que casi dos décadas más tarde retoma Robert Sapolsky en su libro “<em>Determined</em>” que fue traducido al español con el título de “<em>Decidido</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–¡Ah! Qué interesante –comentó la profesora Juanita– porque los planteamientos de Sapolsky sobre el libre albedrío, que es una pieza central de algunas confesiones religiosas y de los sistemas judiciales, suscitan fuertes controversias sobre cuestiones de responsabilidad e imputabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Permítame, profesora –dijo Fonseca–, buscar un pasaje del libro de Antonio que tiene que ver con este tema… mire, aquí está, en la página 296, hace referencia a una serie de experimentos en los que se registra la actividad cerebral de un sujeto al cual se le han colocado una serie de electrodos, y se le pide que realice algún acto supuestamente voluntario, sin embargo el análisis posterior indica que antes de que el individuo hubiera manifestado su voluntad de realizar una acción específica el cerebro ya había decidido por él autónomamente, y que, por lo tanto, la volición es inconsciente y lo que se tomaba como causa es el efecto y viceversa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Sapolsky llega a conclusiones similares –afirmó la profesora Juanita– y sustenta sus afirmaciones con novedosos experimentos utilizando procesamiento de imágenes de resonancia nuclear magnética, que corroboran los hallazgos anteriores hechos con equipos más primitivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Para una sociedad –concluyó Fonseca– que se fundamenta en los principios de virtud y pecado, inocencia y culpabilidad, premio y castigo, prescindir del libre albedrío supondría realizar una revisión a fondo de sus estructuras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Lo cual –comentó la profesora Juanita– parece ser muy poco probable, al menos en el corto y mediano plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Porque los prejuicios culturales –añadió Fonseca– son duros de matar. A pesar de todos los avances científicos y tecnológicos que ha experimentado la humanidad en los últimos doscientos años la credulidad de la población en cuestiones esotéricas y fenómenos paranormales no parece haber disminuido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Más aun –complementó la profesora Juanita–, a todas esas creencias de vieja data se han sumado el avistamiento de ovnis y las abducciones alienígenas, como resultado indirecto de la carrera especial que se inició luego de la Segunda Guerra Mundial, como parte de la Guerra Fría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Que nuevamente se está calentando –afirmó Fonseca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Siempre por las mismas razones –dijo la profesora Juanita–. Es como si la violencia y el ejercicio desaforado del poder fuera una impronta en el ADN de la humanidad que opaca o desconoce los principios éticos más fundamentales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–A este respecto –comentó el profesor Fonseca– el libro de Antonio al que me he referido tiene un capítulo muy interesante sobre los orígenes de la ética y los estrechos vínculos que han existido entre el poder y la religión, cuya expansión ha estado fuertemente entrelazada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Sin embargo–apuntó la profesora Juanita– me da la impresión que actualmente las estructuras religiosas han perdido mucha de su antigua influencia para ser suplantadas por todo tipo de tendencias ideológicas y activismos sociales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Mirados en un plano estrictamente racional –dijo Fonseca– las religiones y las ideologías políticas comparten sus fundamentos y su visión del mundo cuando proclaman la existencia de una ley natural implantada en cada individuo, que se proyecta en los preceptos de la ética y sus consecuencias políticas, pero aun esto se fundamenta en los procesos evolutivos relacionados con el egoísmo genético.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–¿El egoísmo genético? –preguntó la profesora Juanita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–El egoísmo genético –respondió Fonseca– es una manifestación de la tendencia a preservar la información genética que confiere ventajas evolutivas a una especie, siempre y cuando se transfiera de una generación a otra asegurando su supervivencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–La supervivencia del mejor adaptado –comentó la profesora Juanita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–O del más oportunista –respondió Fonseca–. Porque el mecanismo básico de la teoría de la evolución es el oportunismo. Por más fuertes que hayan sido los dinosaurios no pudieron sobrevivir el impacto de un gran meteorito, suponiendo que esa haya sido la causa de su extinción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–En su lugar –corroboró la profesora Juanita– los pequeños mamíferos empezaron a prosperar y a diversificarse hasta dar lugar a esta rama del árbol de la evolución en la que actualmente nos asentamos los seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–La idea central que expone Antonio en su texto –continuó Fonseca– es que esos rasgos característicos que permitieron la evolución exitosa de algunas especies quedaron almacenados como información en sus genes, y se han manifestado de manera muy similar en el comportamiento de diversas especies y en la organización social de las más complejas, como, por ejemplo, en los primates, y, muy notablemente, en los seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Lo cierto es –comentó la profesora Juanita– que en ocasiones no deja de sorprender la tremenda similitud que hay entre el comportamiento de ciertas especies de animales y los humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Antonio destaca –reafirmó Fonseca– que en las más de diez mil religiones conocidas por los antropólogos se puede apreciar la influencia que ejercen los factores culturales en la determinación de los criterios éticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Teniendo en cuenta –dijo la profesora Juanita– que la cultura de cada pueblo es, al menos inicialmente, el resultado de una diversidad de factores ambientales incluyendo la disponibilidad de recursos naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Por supuesto –asintió Fonseca–. Kant consideraba que existían juicios éticos a priori en el alma de los seres humanos, en tanto que los teólogos cristianos asumían que existe una ley natural de origen divino implantada en cada individuo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Independientemente de cuál sea su origen ––comentó la profesora Juanita– estos preceptos morales nos son implantados culturalmente durante la niñez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Así es –asintió Fonseca–, ante lo cual Antonio hace uno de sus comentarios sarcásticos afirmando que “la razón entre en acción cuando ya es demasiado tarde”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Pues no le faltaba razón al profesor Vélez –coincidió la profesora Juanita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Desde otra perspectiva –continuó Fonseca–, que prescinde de la intervención de entidades sobrenaturales, se puede pensar que los patrones de comportamiento tienen su origen en factores evolutivos que generan material genético hereditario que da prelación a la supervivencia de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–En lo cual –comentó la profesora Juanita– juega un papel muy importante la reproducción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Por supuesto –asintió Fonseca–, respecto a lo cual en el texto de Antonio se encuentran algunas consideraciones muy particulares respecto a la actividad reproductiva y al comportamiento sexual de diferentes especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Y en el caso de los seres humanos –añadió la profesora Juanita– en el que se manifiesta una gran diversidad cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–En los procesos reproductivos de las diferentes especies –continuó Fonseca– se pueden advertir factores evolutivos, como en la tendencia de los machos a tener una descendencia numerosa que garantice la máxima difusión de sus genes; y en la preferencia de las hembras por los machos de características superiores, que ofrezcan las mejores condiciones para la subsistencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Todos los asuntos que tienen que ver con la moral –subrayó la profesora Juanita– tienden a generar fuertes discusiones entre personas con perspectivas diferentes de la misma situación, y los temas que hemos mencionados no son la excepción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–En sus textos –continuó Fonseca– Antonio aborda cuestiones todavía más espinosas, como las que tienen que ver con las religiones y el papel que a lo largo de la historia han tenido en las expoliaciones y genocidios de unos pueblos por otros, siempre en el nombre de dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–O de las ideologías –intervino la profesora Juanita– que reemplazan a Dios por utopías más terrenales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Tu comentario –respondió Fonseca– me hace recordar un pasaje del libro de Antonio donde se refiere a la aparente necesidad de los seres humanos de creer en poderes sobrenaturales, y cómo en la China de Mao, en la que estaban prohibidos los cultos religiosos, muchos conductores ponían una foto de Mao en los retrovisores para que los protegiera de accidentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–No hay duda –comentó la profesora Juanita– de que, en su momento, y al igual que sucedió con otros líderes sanguinarios de la historia, Mao era un dios para sus seguidores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Curiosamente –dijo Fonseca–, Mao consideraba que la religión era el opio del pueblo, y puesto que los chinos tienen una trágica historia relacionada con el opio, prohibió las prácticas religiosas; pero el actual dirigente de China considera que las redes sociales son el nuevo opio del pueblo, y supongo que también las van a prohibir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Eso está por verse –comentó la profesora Juanita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–En fin –dijo Fonseca– nos podríamos quedar mucho rato mencionando citas puntuales del texto de Antonio, de temas que encontraríamos a lo largo de sus más de seiscientas páginas, pero lo único que puedo decir es que sigue teniendo una gran actualidad, sobre todo en estos momentos tan críticos que atravesamos, y que su lectura reflexiva y juiciosa aporta elementos claves para entender de dónde venimos y para dónde vamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Justamente –añadió la profesora Juanita– ese es uno de los grandes valores de la práctica de la divulgación científica: aportar elementos de juicio confiables para tener una opinión bien informada a la hora de tomar decisiones y poder rebatir las falacias con las que, desde diferentes sectores, pero siempre con los mismos intereses, se intenta subyugar a las sociedades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Debo confesar –reconoció Fonseca– que mi gran placer al debatir sobre estos temas con interlocutores tan lúcidos, honestos y bien informados como Antonio Vélez, es el mismo que experimentan los amantes de la música o de la literatura cuando comparten con quienes tienen &nbsp;sus mismos gustos y conocimientos de una u otra disciplina; pero no me hago la ilusión de que tales gustos o convicciones lleguen al gran público con los beneficios libertarios que usted señala, mi querida Juanita, porque, citando una expresión que con frecuencia le escuché al maestro Antonio: “primero se acaba el helecho que los marranos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En audio aquí <a href="https://drive.google.com/file/d/1pe_7DKc8iA5_MhmJ1fO5HJtY7-3mAtAG/view?usp=drive_link">https://drive.google.com/file/d/1pe_7DKc8iA5_MhmJ1fO5HJtY7-3mAtAG/view?usp=drive_link</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Obras citadas de Antonio Vélez:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Del big bang al Homo sapiens</em>, Editorial Universidad de Antioquia, Medellín, 1994.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Medicinas alternativas</em>, Editorial Planeta, 1997.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Parasicología, </em>Taurus, Santa Fe de Bogotá, Santa Fe de Bogotá, 2000.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Homo Sapiens</em>, Villegas Editores, Bogotá, 2006.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125249</guid>
        <pubDate>Thu, 29 Jan 2026 12:35:27 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[A la memoria de Antonio Vélez, en Historias de la ciencia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Seymour M. Hersh: El periodista que todos deberían ser</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/seymour-m-hersh-el-periodista-que-todos-deberian-ser/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los buenos documentales, al igual que las buenas películas, no siempre figuran en el Top 10 de lo más visto en Netflix. “Cover-Up: Un periodista en las trincheras” vale cada segundo que usted permanece frente a la pantalla. Se reviven los abusos que ha cometido Estados Unidos en distintos momentos de la historia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-562140ffc1299ea49a0d78723097d868 wp-block-paragraph"><em>Si un periodista le cae mal a los poderosos, lo más seguro es que esté haciendo bien su trabajo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La diferencia entre un reportero y un buen reportero es qué tan dispuesto se está a impedir que la verdad quede sepultada bajo montañas de declaraciones oficiales y maquilladas para encubrir hechos brutales.  A medida que avanza el documental, uno comprende que el periodismo, el verdadero periodismo, ese que se vuelve necesario como el alimento, lo hacen seres humanos reales y con agallas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de ellos se llama Seymour M. Hersh, el hombre que destapó en 1969 la masacre contra inocentes cometida por el ejército estadounidense en tierras vietnamitas. Trabajo que le mereció un premio Pulitzer y selló su destino como reportero sabueso. Su vida y obra están en el documental <em>“Cover-Up: Un periodista en las trincheras”. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Yo jamás recibí educación familiar (&#8230;) Vivía de los libros. Los libros me enseñaron a pensar&#8221;. Yo tenía 19 o 20 años, así que no entendía el mundo. Y no creía que fuera a hacer del mundo un lugar mejor. (&#8230;) Pero tenía la vaga sensación de que yo tenía agallas&#8221;. (…) &#8220;Me enamoré de ser reportero&#8221;. &nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tardó 20 años en dar la entrevista a los realizadores del documental y por poco se arruina. <em>&#8220;Era muy feliz sin decir nada de mí, muy feliz”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El documental, de 120 minutos, está hecho de frases memorables, imágenes de archivos y testimonios que muestran la batalla permanente entre el periodismo y el poder. El documental habla sobre los grandes acontecimientos del pasado, como el Holocausto Nazi, y también sobre los horrores del presente, como los ataques de Israel contra palestinos indefensos en la Franja de Gaza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Es complicado saber en quien confiar&#8221;.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"><em>&#8220;He aprendido a no preocuparme por lo que los demás piensan; porque siempre escribía historias que hacían que alguien se enojara&#8221;.</em></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Mi trabajo como reportero es descubrir secretos y hechos&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;La prensa no debería ser bloqueada. Deberíamos poder publicar lo que queramos. Eso está en la Constitución y en la Declaración de Derechos&#8221;&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Lo que pasa en Estados Unidos no es por la censura. Es por la autocensura de la prensa&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Hay adoctrinamiento en este lugar. Hay muchas personas tomando decisiones de lo que la gente debe oír o escuchar&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Había una increíble verdad por ahí pero yo no veía la manera de acceder a ella&#8221;. &nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;No tengo a ningún admirador en el Pentágono ahora. Ellos querían que fuera un secreto y yo les arruiné todo&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Nadie quería saber que Estados Unidos era el malo&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;¿Cómo pasó eso? ¿Cómo descendimos a la locura?&#8221;&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Ella&nbsp;dijo algo que no podré olvidar hasta que muera: &#8216;</em>Yo les envié a un buen chico y me devolvieron a un asesino<em>´&#8221;.</em></p>



<p data-wp-context---core-fit-text="core/fit-text::{&quot;fontSize&quot;:&quot;&quot;}" data-wp-init---core-fit-text="core/fit-text::callbacks.init" data-wp-interactive data-wp-style--font-size="core/fit-text::context.fontSize" class="has-text-align-right has-fit-text wp-block-paragraph"><em>—¿Cómo le disparas a un bebé?</em></p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"><em>—No lo sé. Son gajes del oficio&#8217;&nbsp;</em></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;El ejército funciona según los muertos. Miden el éxito por la cantidad de bajas&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Ese tal Hersh es un descarado. Es posible que sea un agente comunista”.</em> (Palabras de Henry Kissinger cuando el reportero investigaba para The New York Times sobre el escándalo Watergate; el reportero hizo importantes revelaciones al descubrir un plan del fiscal general para encubrir el espionaje que afectaba directamente al presidente Richard Nixon).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Maldita sea, este artículo del Times, el que está publicando Hersh; puede ser un maldito, pero suele tener razón ¿no?&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Kissinger operaba encubierto por todo el mundo. Controlaba en gran medida las operaciones encubiertas. Se llama el Comité 40 y Kissinger era el jefe. Haría lo que fuera para mantener el poder: mentiras, historias, incluso muertos&#8221;.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hersh hizo investigaciones sobre la CIA y el espionaje a ciudadanos norteamericanos —a través a través de la Operación Caos— y su participación en complots para asesinar líderes extranjeros, incluido Fidel Castro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Nixon odiaba el gobierno de Allende. Eran izquierdistas y comunistas. (&#8230;) Así que hubo mucha presión sobre Kissinger y la CIA para que Allende perdiera su cargo. En el 73 Allende fue asesinado y llegó el derrocamiento.&nbsp;Llegó un fascista llamado Pinochet, arrestaron a miles de personas y mataron a muchos”.</em>&nbsp; </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por un instante, me quedo pensando si lo que pasó ayer en Chile, es comparable con lo que hace hoy Donald Trump en Venezuela.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reportero buscó debajo del tapete las trampas y la podredumbre del poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la prensa no es infalible y los reporteros también son vulnerables. <em>&#8220;Cada libro que escribí molestó a la gente. Y sobre todo el que escribí sobre John F. Kennedy&#8221;.</em> Hersh fue engañado por un hombre que le ofreció unas cartas falsas de Marilyn y Kennedy</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2024 documentó para la revista The New Yorker las torturas del ejército americano en la prisión de Abu Ghraib durante la guerra con Irak. <em>&#8220;Si no fuera por las fotos, no habría historia&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como escribió el periodista Gonzalo Guilén en <a href="https://www.lanuevaprensa.com.co/component/k2/seymour-m-hersh-un-periodista-que-ha-sido-el-antidoto-contra-la-tirania-y-el-silencio">La Nueva Prensa</a>, <em>“la película nos recuerda que las grandes democracias no mueren por falta de votos, sino por exceso de secretos. Hersh ha sido el guardián de esos secretos, no para custodiarlos, sino para dinamitarlos”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Cover-Up | Official Trailer | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/9CxEnECKs9U?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124266</guid>
        <pubDate>Sat, 03 Jan 2026 12:52:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/03075109/ZETA-ZETA-COVER-UP.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Seymour M. Hersh: El periodista que todos deberían ser]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Abusaron de la salsa de tomate en la miniserie sobre “Pozzetto”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/abusaron-de-la-salsa-de-tomate-en-la-miniserie-sobre-pozzetto/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una historia que se habría podido contar en máximo dos horas, Netflix la alargó ocho episodios de 45 minutos cada uno, con sangre a chorros entre escenas. La miniserie “Estado de fuga: 1986” no es muy distinta de “Satanás”. Con todo, tiene escenas memorables. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Campo Elías Delgado, el hombre que inspiró la cinta &#8220;Estado de Fuga: 1986&#8221;, protagonizada por Andrés Parra. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-b95095593a512ab6f72fd2b74f6ab2a5 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;No todos nacimos para hacernos notar&#8221;:</em> De la miniserie “Estado de fuga: 1986&#8243;.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Formidable la actuación de Carolina Gómez. Su personaje sorprende tanto, que toma tiempo descubrir que es ella quien está detrás de la detective Indira Quinchía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La literatura y el cine todavía nos deben la historia sobre la masacre de Pozzetto, desde la veracidad de los hechos, más allá de los detalles conocidos, y no necesariamente desde lo que añade la ficción. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La literatura nos ha regalado extraordinarios libros sobre asesinos seriales y no seriales, aunque a Campo Elías se lo conoce como <em>spree killer</em> o “asesino relámpago”. Tres obras que llegan a mi mente son “El adversario” de Emmanuel Carrére; “A sangre fría”, de Truman Capote y “La canción del verdugo”, de Norman Mailer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">He leído las tres y las tres me cautivaron con su prosa envolvente. Dos de estas obras se centran en un solo asesino y en la de Capote dos asesinos matan a toda una familia. De “El adversario”, permítanme dejarles este diálogo de la página 139: “<em>Cuando el juez le acusó de la carnicería en Clairvaux, él se indignó: ´Uno no mata a su padre y a su madre, es el segundo mandamiento de Dios´”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5cd5dd124d90d8ef385f4cd70b5c35f1 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Nos vemos en el infierno, mamá&#8221;.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que quiero decir es que en la historia sobre la masacre de Pozzetto no ha sido posible concebir una novela centrada única y exclusivamente en la figura de Campo Elías Delgado, el hombre que mató a 29 personas, incluida su madre, en la Bogotá de los años 80. Una Navidad negra para muchas familias, incluidos los sobrevivientes. Éramos adolescentes aquel 4 de diciembre de 1986.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sabemos más sobre el verdugo y poco sobre sus víctimas, entre ellas su propia madre y los cinco inquilinos del edificio de Chapinero donde ambos vivían.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="921" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080434/ZETA-POZZETTO-RECORTES-921x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123465" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080434/ZETA-POZZETTO-RECORTES-921x1024.jpg 921w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080434/ZETA-POZZETTO-RECORTES-270x300.jpg 270w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080434/ZETA-POZZETTO-RECORTES-768x854.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080434/ZETA-POZZETTO-RECORTES.jpg 1022w" sizes="auto, (max-width: 921px) 100vw, 921px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imágenes tomadas del documento &#8220;Anatomía de un resentimiento. Invención mediática del psicópata de Pozzetto&#8221; (Universidad Católica Luis Amigó).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con cada aniversario, los periódicos nos recuerdan los horripilantes crímenes de aquella mente trastocada: el veterano de la guerra de Vietnam que sufre de estrés postraumático.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-681df754a8f178986ffcea0adec35094 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;El mundo no necesita más mala literatura&#8221;.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la intro de la miniserie queda claro que es una mezcla de verdades y mentiras: ficción inspirada en hechos reales; en el último episodio, el espectador desprevenido sabrá que la historia está inspirada en Campo Elías Delgado y la masacre de Pozzetto. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El escritor Mario Mendoza, autor de la novela <em>Satanás,</em> en la que se basó la película del mismo nombre, y productor ejecutivo de “Estado de fuga: 1986”, <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/czdgyy0gdz4o">le dijo a la BBC</a>: <em>&#8220;La primera idea que teníamos clara es que no íbamos a hacer Satanás, que ya la hicimos&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues mucho me temo que no lo lograron del todo. La miniserie es más de lo mismo, por más que hayan cambiado de locaciones, actores y efectos especiales. Y lo es porque la historia tiene tres momentos culmen que son imposibles de alterar: las tres escenas del crimen múltiple por donde se movió el exsoldado.  </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f8c267ebdc1dc7436c60eeee8c4c5137 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Le voy a regalar una muerte memorable&#8221;</em></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se perdió la oportunidad de explorar otros personajes y otras posibilidades ligados a los hechos verídicos. Las historias alternas permitieron alargar las escenas y saciar, eso sí, el morbo de una audiencia que no había nacido cuando se estrenó la película <em>Satanás</em> (2007).</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se ha hecho aún la película que aborde los entresijos de una psique perturbada -sin que sea documental, claro-, para comprender el impacto de las enfermedades mentales y el estigma tenaz sobre quienes padecen alteraciones de la personalidad y el comportamiento. Cuando menos, hizo falta la figura de un psiquiatra. Hasta en <em>Los Soprano</em> encontraron <em>una manera simple</em> (aunque en el campo de la psiquiatría nada es simple), de abordar el tema, sin necesidad de academicismos. Porque más allá de las conductas violentas, detrás de los trastornos mentales hay siempre un drama profundamente humano.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Estado de fuga 1986 | Tráiler oficial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/aKEdke8pknw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-40dac1c329cc7059953eb7a72fdfda29 wp-block-paragraph"><strong><em>“Mr. Hyde anda suelto&#8221;.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De las víctimas se habla menos. Nadie recuerda, por ejemplo, la historia del periodista Jairo Gómez Remolina, al que llamaban el <em>Ciego Evaristo </em>por sus gafas de miope. Se desempeñaba como director de la revista Vea, dedicada a la crónica roja, y se encontraba en Pozzetto durante aquella cena memorable y trágica, como lo recuerda <a href="https://www.elespectador.com/judicial/la-cronica-roja-del-ciego-evaristo-en-la-masacre-de-pozzetto-article-668740/#google_vignette">esta nota de El Espectador </a>de 2016.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Remolina fue un reconocido reportero judicial, trabajó en <strong>El Espectador</strong> entre 1968 y 1972 y fue autor de un libro muy famoso, “El estrangulador de los Andes”, sobre otro asesino en serie, Pedro Alonso López: mató a 300 niñas en Ecuador, Perú y Colombia.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-795352cbcd9cfd50db442fe88a4fcc5b wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;No vale la pena ser escritor en una sociedad como esta que todo lo desprecia&#8221;. &nbsp;</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A quien más beneficia esta&nbsp;producción&nbsp;es a Mario Mendoza, el escritor superventas, que halló una mina de oro en la breve relación de amistad que sostuvo con el asesino, siendo ambos estudiantes de Literatura. Su alter ego es Camilo León, en la piel del actor José Restrepo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta cierto punto, Mendoza logró monopolizar el relato sobre Delgado hasta volverlo oficial desde la literatura. Cualquier otro escritor habría hecho lo mismo. No obstante, considero que el tema no se agota y confío en que el próximo año, cuando se cumplan cuarenta años de la matazón, el cine, las editoriales y el periodismo nos sorprendan con la historia contada desde otros ángulos. &nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080603/ZETA-POZZETTO-VEA-819x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123467" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080603/ZETA-POZZETTO-VEA-819x1024.jpg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080603/ZETA-POZZETTO-VEA-240x300.jpg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080603/ZETA-POZZETTO-VEA-768x960.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/08080603/ZETA-POZZETTO-VEA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hay varias cosas más para rescatar además de las buenas actuaciones.  La banda sonora (episodio dos) con la canción <a href="https://www.youtube.com/watch?v=50VuaEUx830&amp;list=RD50VuaEUx830&amp;start_radio=1">“Navidad sin ti” </a>tan oportuna y al final con el bellísimo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Zi8vJ_lMxQI&amp;list=RDZi8vJ_lMxQI&amp;start_radio=1">Réquiem de Mozart</a>; escenas con buen suspenso y hasta un par de frases memorables, entrecomilladas y en rojo en este artículo, más las referencias literarias; en una época en que la imagen amenaza con tragarse los libros, se agradecer todo gesto que invite a la lectura.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f23c713a1d2f9b728e7e6c31e0162b36 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Cuide mucho a sus lectores, son la única esperanza que nos queda&#8221;.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En una historia sobre crímenes la violencia no siempre tiene porque ser gráfica, por lo cual resultó <em>gratificante</em> la escena del vidrio molido puesto dentro del comedero de los pajaritos. Extraordinario el maquillaje de Jorge Enrique Abello. Andrés Parra, como el asesino Jeremías Salgado, hace un buen papel, incluso infunde miedo y nos muestra el rostro desencajado de los estados melancólicos. Me debato en un estado de indecisión: No podría decir si el actor colombiano supera lo hecho por Damián Alcázar, el actor mexicano que personificó a Campo Elías Delgado en <em>Satanás</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la miniserie “Estado de fuga: 1986”, me quedo también con este aviso final: <em>“A la fecha, el cuerpo del asesino sigue desaparecido y documentos claves de su caso están extraviados o son inaccesibles:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese podría ser el principio para un nuevo relato.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123462</guid>
        <pubDate>Mon, 08 Dec 2025 13:20:25 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Abusaron de la salsa de tomate en la miniserie sobre “Pozzetto”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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