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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de hermanos | Blogs El Espectador</title>
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        <title>“Guernica no fue un accidente: fue un experimento” Fermín Goñi</title>
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        <description><![CDATA[<p>En El hombre de la Leica, el autor Fermín Goñi se aleja de los relatos habituales sobre la Guerra Civil española para mirar donde menos se ha querido mirar: no tanto el dolor de las víctimas —ampliamente narrado—, sino los mecanismos que hicieron posible la violencia. El poder, el lenguaje, las decisiones frágiles y los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En <em>El hombre de la Leica</em>, el autor Fermín Goñi se aleja de los relatos habituales sobre la Guerra Civil española para mirar donde menos se ha querido mirar: no tanto el dolor de las víctimas —ampliamente narrado—, sino los mecanismos que hicieron posible la violencia. El poder, el lenguaje, las decisiones frágiles y los azares que, acumulados, terminaron por romper un país.</p>



<p>Hay algo en esta conversación que dialoga con la historia de Colombia. Hay algo que conecta ambas experiencias: la violencia que deja huellas abiertas, los desaparecidos, las memorias en disputa y los relatos que intentan ordenar —o encubrir— lo ocurrido. Tal vez por eso esta conversación no ocurre desde la distancia, sino desde una cercanía inevitable. Nos sentamos en Bogotá como quien cruza dos historias que, sin ser iguales, se reconocen en sus preguntas.</p>



<p>Lejos de la idea de un plan perfecto o de una historia inevitable, Goñi propone una lectura incómoda: la guerra como una suma de improvisaciones y ambiciones, cuyo sentido fue ordenado después por el relato oficial. En esta conversación —realizada en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá—, el autor reflexiona sobre memoria, verdad y el papel de la literatura frente a un pasado que sigue en disputa.</p>



<p><strong>Diego: Este libro incomoda porque sugiere que la Guerra Civil no fue el resultado de un plan perfecto ni de un solo hombre, sino de una suma de decisiones frágiles, relatos interesados y azares que pudieron haber sido distintos. Al leerlo, uno siente que el foco no está tanto en las víctimas —cuyo dolor ya ha sido ampliamente retratado—, sino en los mecanismos que las producen. Como si te interesara menos el dolor conocido y más entender qué poder lo hizo posible, cómo se construyó y qué estructura permitió ese horror. ¿Qué permitió que todo esto sucediera a la vista de la República y de quienes querían una España distinta?</strong></p>



<p>Es una pregunta difícil de responder, pero hay una explicación clara: quienes dieron el golpe de Estado controlaban una parte decisiva del ejército, especialmente el que estaba en acción en el norte de África. Hay que recordar que en 1936 España tenía presencia allí, y esos militares —los africanistas— fueron los que se sumaron a la rebelión.</p>



<p>A ellos se unieron tropas marroquíes que actuaban con una violencia brutal. Llegaban a las poblaciones y no disparaban: estrangulaban o degollaban. Eso explica la enorme cantidad de muertos en pueblos pequeños. En las grandes ciudades, como Madrid, hubo resistencia hasta el final, pero a costa de una destrucción casi total.</p>



<p>Fue una guerra de exterminio. Franco tenía el control mucho antes de que terminara la guerra, pero no quería solo ganar: quería arrasar para construir, desde las ruinas, su idea de España, esa “una, grande y libre”. Y eso es importante entenderlo: no fue solo una guerra por el poder, fue una guerra para rehacer el país desde cero, eliminando al adversario.</p>



<p><strong>Y en esa línea, hay algo muy interesante en cómo retratas a los personajes, incluso a Franco. No los idealizas, pero tampoco los reduces a caricaturas. Los humanizas sin absolverlos. Por ejemplo, Mola dice en la novela: “Soy un muerto viviente”. ¿De dónde viene esa idea?</strong></p>



<p>Responde a una anécdota real. Mola era un gran aficionado a la fotografía, pero evitaba ser fotografiado porque creía que le traía mala suerte. Solo aceptó una vez, en el norte de África, y ese mismo día bombardearon el campamento español. Hubo muchos muertos y él sobrevivió. A partir de ahí decía que era un “muerto viviente”, alguien que ya debería haber muerto.</p>



<p>Ese tipo de detalles me interesa mucho porque rompe la imagen monolítica del personaje. No para justificarlo, sino para mostrarlo en su complejidad, en sus supersticiones, en sus miedos. Ahí también hay humanidad, aunque esa humanidad conviva con decisiones terribles.</p>



<p><strong>Quiero preguntarte algo más complejo, incluso incómodo: ¿cómo es, desde lo ético y lo emocional, humanizar a personajes que ejercieron tanta violencia, sobre todo cuando esta historia toca a tu propia familia?</strong></p>



<p>Yo no supe lo que había pasado en mi familia hasta que fui bastante mayor. Nadie nos dijo nada. Ni a mis hermanos ni a mí. Nos llamaba la atención, por ejemplo, tener familia en Venezuela y no entender por qué, o no haber conocido a nuestro abuelo.</p>



<p>Cuando empecé a pensar esta novela, desconocía la magnitud de lo ocurrido. Luego supimos que habíamos sido una de las familias más represaliadas: nos quitaron la casa, las tierras, todo.</p>



<p>Si lo hubiera sabido antes, no habría escrito esta novela. Y eso es importante decirlo con honestidad. Porque una cosa es mirar la historia con distancia y otra muy distinta escribir desde la herida directa. Podría contar esa historia —es profundamente desgarradora, con condenas a muerte y campos de concentración—, pero no quiero hacerlo. Prefiero pasar página, aunque eso no significa olvidar. Significa no quedar atrapado ahí.</p>



<p><strong>En la novela aparece una idea muy potente: el golpe no como un plan perfecto, sino como una suma de decisiones improvisadas, egos, dudas. Como si quisieras desmontar la idea de que la guerra era inevitable o que quienes la hicieron sabían exactamente lo que hacían.</strong></p>



<p>Exactamente. No sabían ni siquiera cuántos iban a estar con ellos. Pensaban que en siete días conquistarían España. Eso lo dijo Mola en repetidas ocasiones. Pero la guerra duró tres años, seguida de cuarenta de dictadura, y dejó a España como uno de los países más atrasados de Europa en 1975.</p>



<p>Ese contraste es clave: la idea de una operación rápida que se convierte en una tragedia prolongada. Ahí es donde el azar, la improvisación y también la ambición juegan un papel enorme. Nada estaba tan claro como después se quiso contar.</p>



<p><strong>Además, planteas que la Guerra Civil fue, en cierto modo, un laboratorio para la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué implica pensarla así?</strong></p>



<p>Implica asumir que lo que ocurrió en España no fue solo un conflicto interno. Los alemanes y los italianos, sobre todo los alemanes, utilizaron el territorio español para ensayar su maquinaria de guerra contra población real. Guernica es el ejemplo más claro.</p>



<p>Era una ciudad sin valor estratégico, fuera del mapa militar, y la destruyeron completamente. Allí probaron bombas incendiarias, bombas en cadena, todo tipo de armamento para medir su capacidad destructiva. Eso lo reconoció Göring en el juicio de Núremberg: España fue un laboratorio.</p>



<p>Y eso cambia la perspectiva: ya no es solo una guerra civil, es también un anticipo de lo que vendría después en Europa.</p>



<p><strong>Uno siente también que hay un gesto político en la novela: desmontar ese relato posterior que ordena el caos y construye la figura de Franco como inevitable, casi como si la historia hubiera sido escrita a su medida.</strong></p>



<p>Sin duda, pero ese relato lo construyó él mismo. Franco se autoproclamó jefe del Estado modificando una ley que lo nombraba solo jefe de gobierno. Su entorno eliminó la figura de gobierno y dejó “Estado”, convirtiéndolo en algo parecido a un monarca.</p>



<p>Ahí se ve muy bien cómo el lenguaje no es neutro. Cambiar una palabra cambia toda la estructura del poder. Y ese tipo de operaciones son fundamentales en los regímenes autoritarios.</p>



<p><strong>Y ahí el lenguaje aparece como un arma: patria, orden, cruzada, “salvar a España”… pero nunca se aclara de qué.</strong></p>



<p>De “los otros”. Y “los otros” es cualquiera que no piense como tú. Es una categoría abierta, difusa, que permite incluir a quien convenga en cada momento. Eso es muy peligroso porque deshumaniza y legitima la violencia.</p>



<p>Antes de que haya violencia física, hay una violencia en el lenguaje. Se prepara el terreno. Se construye un enemigo. Y cuando ese enemigo ya no es una persona concreta, sino una idea, un grupo abstracto, entonces todo es posible.</p>



<p><strong>Eso resuena con discursos actuales, incluso fuera de España.</strong></p>



<p>Claro, porque esos mecanismos no han desaparecido. Afortunadamente, hoy no se dan las condiciones estructurales de entonces en España, pero el lenguaje sigue funcionando de formas muy parecidas. Y eso exige estar alerta.</p>



<p><strong>Hay momentos en los que incluso parece que te burlas de Franco, por ejemplo cuando reparte títulos nobiliarios a sus generales, como si intentara construir una aristocracia artificial.</strong></p>



<p>Es que es ridículo. Un dictador que no es rey otorgando títulos como si lo fuera. Era una nostalgia imperial, una fantasía de grandeza que no tenía sustento real. Pero al mismo tiempo es revelador: muestra hasta qué punto necesitaban construir una legitimidad simbólica.</p>



<p><strong>Eso conecta con algo más amplio: esa fascinación por lo monárquico, lo heráldico, que también existe en América Latina. ¿Crees que hay una dificultad cultural para habitar plenamente la democracia?</strong></p>



<p>No lo sé con certeza, pero sí veo una tendencia a crear mitos, a elevar figuras a una categoría casi intocable. Eso no es democracia, eso es otra cosa. Y muchas veces se hace desde la emoción, desde la necesidad de creer en alguien que resuelva todo.</p>



<p>El problema es que eso abre la puerta a la demagogia. A promesas simples para problemas complejos.</p>



<p><strong>Al final de la novela dejas al lector en un silencio incómodo. No juzgas explícitamente, no cierras el sentido. ¿Por qué esa decisión?</strong></p>



<p>Porque el rigor histórico es fundamental. Yo no puedo inventar nada ni imponer una interpretación. Vengo del periodismo: los hechos son los hechos. El narrador debe mantenerse al margen.</p>



<p>Además, creo que es más potente cuando el lector llega a sus propias conclusiones. Ese silencio final no es vacío, es un espacio para que el lector piense.</p>



<p><strong>Hay también una crítica muy fuerte a la manipulación: bombardear y luego culpar al enemigo.</strong></p>



<p>Sí, y eso no es una exageración literaria, es algo que ocurrió. El caso de Guernica es paradigmático. Fue un experimento militar y luego se intentó construir otro relato.</p>



<p>La manipulación de la información es una parte esencial de la guerra. No solo se combate con armas, también con relatos.</p>



<p><strong>También aparece una especie de fascinación de Franco por el modelo nazi, incluso cierta inferioridad frente a ellos.</strong></p>



<p>La había. Franco admiraba el aparato militar alemán. Era un militarista y pretendía gobernar un país como si fuera un cuartel. Pero un país no funciona así. Eso es una dictadura, y las consecuencias están a la vista.</p>



<p><strong>¿Qué dirías que aprendió España de todo esto?</strong></p>



<p>Dos cosas fundamentales: que nunca más una guerra y que el poder lo tiene quien gana las elecciones. Parece simple, pero es la base de todo. Sin eso, no hay democracia posible.</p>



<p><strong>Aquí en Colombia el tema de los desaparecidos sigue siendo central. ¿Cómo se ha abordado eso en España?</strong></p>



<p>Depende de las regiones, porque España es un Estado descentralizado. Hay comunidades que han trabajado mucho en la búsqueda y otras menos. Pero es una deuda moral: encontrar a quienes aún no han aparecido.</p>



<p><strong>Para cerrar: como escritor, ¿cómo imaginas al lector de este libro?</strong></p>



<p>Me gustaría que encuentre una novela que lo atrape, más allá del tema, y que se acerque a un momento clave de la historia con curiosidad y espíritu crítico. Que no lea solo para confirmar lo que ya piensa, sino para cuestionarse.</p>



<p><strong>Quisiera detenerme un momento en algo que atraviesa toda la novela y también esta conversación: la tensión entre memoria y relato. Porque una cosa es lo que ocurrió y otra cómo se cuenta. ¿Hasta qué punto escribir sobre la Guerra Civil es también disputar esa forma de contarla?</strong></p>



<p>Totalmente. La memoria no es algo fijo, es algo que se construye constantemente. Y en ese proceso intervienen los historiadores, los políticos, los medios de comunicación y, por supuesto, la literatura. Cada uno aporta una mirada distinta.</p>



<p>Lo que hace la novela, o al menos lo que intento hacer yo, es entrar en ese espacio sin imponer una verdad cerrada, pero sí con una exigencia de rigor. Porque claro, uno podría inventar mucho, pero entonces ya no está hablando de la historia, está hablando de otra cosa.</p>



<p>A mí me interesa esa frontera: contar con herramientas narrativas algo que está documentado. Y ahí hay una responsabilidad muy grande, porque el lector confía en que lo que está leyendo tiene un anclaje en lo real.</p>



<p><strong>En ese sentido, hay algo muy particular en tu escritura: no es una novela histórica tradicional, pero tampoco es periodismo. ¿Cómo trabajas esa zona intermedia?</strong></p>



<p>Con mucho cuidado. Yo vengo del periodismo, y eso marca una forma de trabajar: contrastar fuentes, verificar datos, no añadir nada que no esté respaldado. Pero la novela te permite otra cosa, que es construir una estructura narrativa, dar ritmo, trabajar las voces.</p>



<p>No se trata de inventar, sino de organizar. De decidir desde dónde se cuenta, qué se muestra y qué se deja fuera. Eso también es una forma de interpretación, aunque no sea explícita.</p>



<p>Y luego está el lenguaje. Cómo se dice algo cambia completamente cómo se percibe. Por eso vuelvo siempre a lo mismo: el lenguaje no es inocente.</p>



<p><strong>Y en esa construcción, ¿qué decides no contar? Porque tan importante como lo que está en la novela es lo que queda fuera.</strong></p>



<p>Claro. Hay muchas cosas que se quedan fuera. No por falta de interés, sino porque una novela necesita un foco. Si intentas contarlo todo, no cuentas nada.</p>



<p>En este caso, me interesaba centrarme en los mecanismos del poder, en cómo se articula, cómo se justifica, cómo se ejerce. Eso implica dejar en segundo plano otras historias que también son fundamentales, pero que ya han sido más narradas.</p>



<p>Es una decisión consciente, pero también es una forma de invitar a que el lector complete ese vacío con lo que ya sabe o con lo que quiera investigar después.</p>



<p><strong>Hay algo que mencionabas antes y que me parece clave: el lector como alguien activo, no pasivo. ¿Confías en ese lector incluso cuando el tema es tan duro?</strong></p>



<p>Sí, absolutamente. Creo que subestimar al lector es un error. El lector sabe leer entre líneas, sabe interpretar silencios, sabe incomodarse.</p>



<p>Y en una historia como esta, esa incomodidad es necesaria. Si el lector termina la novela completamente tranquilo, algo no ha funcionado. No se trata de provocar por provocar, pero sí de generar una reflexión.</p>



<p><strong>En ese sentido, ¿crees que esta novela dialoga con el presente más de lo que parece?</strong></p>



<p>Sí, inevitablemente. Aunque esté situada en un momento histórico concreto, habla de cosas que siguen ocurriendo: la construcción del enemigo, la manipulación del lenguaje, la concentración del poder, la creación de relatos oficiales.</p>



<p>No hace falta establecer paralelismos explícitos. El lector los encuentra solo. Y eso es lo interesante: que la novela no te diga “esto es igual a esto”, sino que te dé las herramientas para pensar.</p>



<p><strong>Y quizá ahí aparece algo que atraviesa toda la conversación: la idea de que entender el pasado no es un ejercicio académico, sino una forma de intervenir en el presente.</strong></p>



<p>Exactamente. La memoria no es un archivo muerto. Tiene consecuencias en cómo se vive hoy, en cómo se toman decisiones, en cómo se entiende la democracia.</p>



<p>Por eso es importante abordarla con rigor, pero también con responsabilidad. No se trata solo de recordar, sino de entender para no repetir.</p>



<p><strong>Y finalmente, sobre la memoria: ¿cómo deberían los países construirla?</strong></p>



<p>Con rigor, sin inventar nada, investigando a fondo y narrando de manera que llegue al mayor número de personas. La memoria no es solo pasado: es una advertencia. Nos recuerda hasta dónde puede llegar una sociedad cuando deja de cuestionarse.</p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
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        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 18:02:12 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/el-corsario-negro-50-anos-de-una-gran-pelicula-de-piratas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se celebran 50 años de una gran película de piratas, El Corsario Negro, protagonizada por el legendario actor indio Kabir Bedi, cinta que fue filmada enteramente en Colombia. Bienvenidos a la aventura!</p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="376" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg" alt="" class="wp-image-128272" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg 376w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero-282x300.jpg 282w" sizes="(max-width: 376px) 100vw, 376px" /></figure>



<p>El escritor italiano Emilio Salgari, diestro con la pluma, como sus personajes con la espada, nos dejó personajes inolvidables en novelas de aventuras, como&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Corsario Negro</em>, héroes anticoloniales, porque se trataba de personajes caídos en desgracia por maniobras de imperios adversos (el británico y el español, respectivamente), quienes dedicaban sus esfuerzos y recursos en defender a quienes eran víctimas de la colonización violenta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="759" height="422" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan.jpg" alt="" class="wp-image-128258" style="aspect-ratio:1.7986078083790913;width:487px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan.jpg 759w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan-300x167.jpg 300w" sizes="(max-width: 759px) 100vw, 759px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi como Sandokán (1976).</figcaption></figure>



<p>Durante el presente año de 2026, se cumplen cincuenta años de dos producciones audiovisuales italianas, que nos marcaron a los que éramos unos niños en 1976, la miniserie Sandokán y la película&nbsp;<em>Il Corsaro Nero</em>, conocida en España como&nbsp;<em>El Juramento del Corsario Negro</em>, ambas dirigidas por Sergio Sollima y protagonizadas por el actor indio Kabir Bedi y la actriz francesa Carole André.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="611" height="823" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png" alt="" class="wp-image-128261" style="width:460px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png 611w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro-223x300.png 223w" sizes="(max-width: 611px) 100vw, 611px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mel Ferrer en El Corsario Negro. </figcaption></figure>



<p>Dentro del elenco de&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, está el mítico Mel Ferrer, a quien se le recuerda como espadachín en&nbsp;<em>Scaramouche</em>&nbsp;(1952), así como el cantante Tony Renis, famoso por el tema&nbsp;<em>Quando, quando, quando,&nbsp;</em>su personaje es un español que se enamora de una guerrera indígena, encarnada por la actriz austriaca Sonja Jeannine. Angelo Infanti interpreta al&nbsp;<em>Capitán Morgan</em>, Infanti estuvo en el elenco de&nbsp;<em>El Padrino</em>. La actriz alemana Dagmar Lassander, interpreta a la marquesa de Bermejo. También interviene la jovencita barranquillera Pierangeli Llinás, dando inicio a una interesante carrera, como actriz, productora y directora de cine.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="680" height="1022" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg" alt="" class="wp-image-128262" style="aspect-ratio:0.665365791241483;width:448px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg 680w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px" /></figure>



<p>Emilio Salgari (1862 – 1911), periodista y marinero italiano que devino en novelista de aventuras históricas, aprovechó sus conocimientos para alimentar sus obras. La vida de Salgari, osciló entre el éxito como autor de culto y la tragedia personal, marcada por una serie de suicidios en la familia, incluyendo la del mismo escritor, quien era víctima de un contrato leonino con editores que se enriquecían a su costa, mientras él acumulaba deudas y pobreza. Es impresionante la cantidad de obras de Salgari, quien escribía sin descanso para intentar llevar una vida medianamente digna, más de 80 novelas, incluyendo una de ciencia-ficción titulada&nbsp;<em>Las maravillas del 2000</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="251" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3.jpg" alt="" class="wp-image-128263" style="aspect-ratio:1.593724708958476;width:512px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3-300x188.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p>La miniserie&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;de la RAI, fue un éxito internacional en medio mundo, una de mis favoritas durante la infancia. Aprovechando la celebridad alcanzada por sus protagonistas se produjo una película, basada en otro personaje de Salgari, una especie de alter ego suyo, Emilio de Roccanera, noble italiano, quien termina convertido en pirata del Caribe, conocido como&nbsp;<em>el Corsario Negro</em>, motivado por el deseo de justicia y venganza. Aparte de la aventura necesaria, se narra el amor imposible del personaje por Honorata, hija del flamenco Wan Guld, el hombre que asesinó a su familia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="621" height="369" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6.png" alt="" class="wp-image-128264" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6.png 621w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6-300x178.png 300w" sizes="auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px" /></figure>



<p>Al igual que la serie de&nbsp;<em>Sandokán</em>, se cumplen 50 años de una película que resulta imprescindible para quienes gusten del género de piratas y que para los cinéfilos en general resulta un grato descubrimiento, por su realización cuidadosa, la fotografía, el vestuario y la producción en general. Los escenarios resultan muy fidedignos, porque la cinta fue filmada en Cartagena de Indias y en Santa Marta, dos de las perlas colombianas del Caribe. Capítulo aparte, hay que destacar la banda sonora de la película, compuesta por los hermanos Guido y Maurizio De Angelis, célebres por sus obras para cine y televisión, incluyendo el tema de&nbsp;<em>Sandokán</em>, que algunos tatareamos, de vez en cuando y de forma automática.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="625" height="484" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5.png" alt="" class="wp-image-128265" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5.png 625w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5-300x232.png 300w" sizes="auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px" /><figcaption class="wp-element-caption">La actriz Carole André, previo a una escena memorable de la película. </figcaption></figure>



<p>Una escena puede salvar a una película, cuando queda grabada en el recuerdo y&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>&nbsp;la tiene. La secuencia memorable de la cinta, es cuando la bella y desgraciada Honorata es abandonada en el mar a su suerte, cumpliendo la sentencia de muerte, por ser hija del tirano Wan Guld, ahora Gobernador de Maracaibo. La escena es preciosa, Honorata (Carole André)&nbsp;&nbsp;permanece de pie todo el tiempo, mientras su barca se mueve a merced de las olas del mar y se va alejando, al tiempo que el impasible Emilio, llora desde la toldilla en la popa, observándola en su impotencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="470" height="357" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg" alt="" class="wp-image-128266" style="width:504px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg 470w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima-300x228.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px" /><figcaption class="wp-element-caption">Los actores Kabir Bedi y Sal Borgese con el director Sergio Sollima. </figcaption></figure>



<p>El director Sergio Sollima, fue célebre por una trilogía de&nbsp;<em>spaghetti western</em>, luego de haber sido guionista en diversos filmes, pero sobre todo se le recuerda por las realizaciones con el personaje de&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y la película a la que nos referimos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="773" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg" alt="" class="wp-image-128267" style="aspect-ratio:1.3247141992803235;width:551px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-300x227.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-768x580.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1536x1160.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial.jpeg 1800w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Afiche de la película<em> Octopussy</em> (1983). </figcaption></figure>



<p>El actor indio Kabir Bedi, es una leyenda viviente, siendo exitoso en las más importantes industrias audiovisuales del mundo. El intérprete nacido en Lahore, India, en 1946, ya tenía un bagaje en Asia, por sus trabajos en su país de origen, cuando fue descubierto en Europa y América Latina, gracias al rol de <em>Sandokán</em> y luego fue reconocido en Hollywood y el resto del mundo, por su papel de villano en la película <em>Octopussy</em>, de la saga de <em>James Bond</em>, durante la era de Roger Moore como el <em>agente 007</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="604" height="821" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png" alt="" class="wp-image-128268" style="width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png 604w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10-221x300.png 221w" sizes="auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi en <em>El Corsario Negro</em>, filmada en Colombia. </figcaption></figure>



<p>La autobiografía de Bedi, titulada&nbsp;<em>Historias que debo contar. La vida emocional de un actor&nbsp;</em>(2023), resulta una lectura grata y apasionante que recorre el devenir existencial del intérprete, con multitud de anécdotas. En este libro, Bedi recuerda con cariño la experiencia de haber filmado en Colombia y haber vivido durante varios meses en Cartagena de Indias, tiene palabras de agradecimiento para el recientemente fallecido Salvo Basile, quien fue Coordinador de producción e incluso tuvo un pequeño papel con diálogo, pero curiosamente no sale en los créditos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="584" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png" alt="" class="wp-image-128269" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-300x171.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-768x438.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8.png 1234w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Escena de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p>Kabir Bedi considera que&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, fue una de las mejores películas en las cuales intervino, porque fue una realización esmerada y en un ambiente muy agradable, lamenta que no tuviera el éxito que se merecía en su estreno en el cine, aunque como ha sucedido con otras producciones, ha tenido una segunda mejor vida en el video y las plataformas, convirtiéndose en cinta de culto y referencia, especialmente para los seguidores del género de piratas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg" alt="" class="wp-image-128270" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del disco con la Banda Sonora de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p>El testimonio de Bedi se convierte en la mejor invitación para rescatar del fondo del mar a&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, el mismo pirata que hizo un pacto con el Diablo, en una tenebrosa noche de tormenta en el Caribe. La película se puede ver en diversas plataformas, no es sino buscarla. ¡Buen viento y buena mar!</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1471" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg 1000w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-204x300.jpg 204w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-696x1024.jpg 696w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-768x1130.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128256</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Apr 2026 14:39:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p></p>



<p>El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p>En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p>Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p>El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p>Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p>Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p>Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p>La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p>Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p>Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p>Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p>En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p>Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="auto, (max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p>Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p>Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p>Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="auto, (max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p>Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p>A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p>Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p>Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p>En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p>En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p>A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p>En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p>Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p>El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p>La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p>La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p>Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p>El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p>Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p>Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p>Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p>Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p>Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p>El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p>El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p>Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p>La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
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<p><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



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<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/defensores-indigenas-impulsan-la-autoproteccion-mientras-exigen-mas-participacion-para-incidir-en-el-acuerdo-de-escazu/</link>
        <description><![CDATA[<p>La expansión de los delitos ambientales en territorios indígenas está favorecida por distintos marcos normativos nacionales e internacionales mientras muchos líderes padecen las llamadas “muertes silenciosas”. Ellos viven sometidos a altos niveles de tensión, debido a las&nbsp;amenazas que acarrea la defensa de sus territorios. Bajo el principio de autonomía y autodeterminación, los pueblos indígenas&nbsp;impulsan cada [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Representantes indígenas de ocho países de Latinoamérica expusieron durante tres días las crisis de seguridad que enfrentan ante el avance de distintas economías ilegales y los marcos normativos de sus Estados.</em></li>



<li><em>Fue en el marco del III Encuentro Regional de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio Indígena.</em></li>



<li><em>Allí construyeron propuestas para impulsar la participación indígena en la COP4 del Acuerdo de Escazú.</em></li>



<li><em>Además, dialogaron con funcionarios del Ejecutivo sobre los asesinatos y desapariciones de defensores ambientales y del territorio.</em></li>
</ul>



<p>La expansión de los delitos ambientales en territorios indígenas está favorecida por distintos marcos normativos nacionales e internacionales mientras muchos líderes padecen las llamadas “muertes silenciosas”. Ellos viven sometidos a altos niveles de tensión, debido a las&nbsp;<strong>amenazas que acarrea la defensa de sus territorios</strong>.</p>



<p>Bajo el principio de autonomía y autodeterminación, los pueblos indígenas&nbsp;<strong>impulsan cada vez más iniciativas de autoprotección</strong>. Estas son algunas de las conclusiones que dejó el III Encuentro Regional de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio Indígena (Aladti), realizado en Lima entre el 18 y 20 de marzo.</p>



<p>Durante tres días, líderes indígenas de Perú, Colombia, Brasil, Guatemala, Honduras, México, Costa Rica y Panamá&nbsp;<strong>discutieron sobre los contextos de criminalidad dentro de sus pueblos y la situación de riesgo</strong>&nbsp;que enfrentan los defensores de derechos humanos, ambientales y de territorios comunales. Según consideraron los participantes del encuentro, estos entornos implican&nbsp;<strong>incrementos de economías ilícitas y una continua criminalización</strong>&nbsp;de las acciones que ejercen para la defensa de sus derechos territoriales.</p>



<p>Uno de los temas de mayor preocupación abordados en esta tercera Aladti fue la convergencia y, como consecuencia, la voracidad que encarnan las economías criminales<strong>&nbsp;dentro de los espacios de frontera</strong>. Los representantes de Perú, Colombia, Brasil y Ecuador hicieron hincapié en que el precario control de las autoridades ha convertido las zonas limítrofes en escenario propicio para que actividades como la minería ilegal y el narcotráfico confluyan. Una sinergia de delitos que, en su incontrolable expansión,&nbsp;<strong>afecta a comunidades, bosques y la seguridad de quienes los habitan</strong>.</p>



<p>El abogado Carlos Quispe, de la organización civil Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), especialista en defensa colectiva de derechos en contextos afectados por economías ilícitas y extractivas, señaló que los problemas de los que derivan las amenazas contra defensores y los pueblos indígenas no están circunscritos a un solo país.</p>



<p>Quispe precisó que, en el caso de Perú,&nbsp;<strong>la ruta de la minería ilegal</strong>&nbsp;no solo incluye a este país como posible abastecedor de oro o de la materia prima para las operaciones de extracción, sino también a otros de donde sale el metal o por donde también ingresan insumos como el mercurio.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/erick-saracho-defensor-atacado-mexico-logros-ambientales/">Del jaguar a las playas y humedales: los logros ambientales de Erik Saracho, defensor atacado en México</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270822"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172725/FOTO-3-ALADTI-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270822" /><figcaption class="wp-element-caption">Lima fue la sede del III Encuentro Regional de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio Indígena. Foto: cortesía Aladti/DAR</figcaption></figure>



<p>“<strong>Las economías ilícitas ganan terreno, pero también hay marcos normativos que las favorecen</strong>. En Perú están las modificaciones a la Ley de Crimen Organizado. En Brasil está la Ley del Marco Temporal [que restringe la delimitación de territorios indígenas]”, sostuvo Quispe en diálogo con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Quispe comentó que uno de los mensajes claves que han dejado las organizaciones integrantes de la Aladti es que&nbsp;<strong>“no están sentadas esperando a que los Estados hagan todo”</strong>. El abogado afirmó que los sistemas de autocuidado emprendidos por pueblos en riesgo apuntan a contribuir, más no reemplazar, las labores de vigilancia que le corresponden a los Estados. La realidad, ciertamente, es crítica.</p>



<p>De acuerdo con el último informe de Global Witness,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/personas-defensoras-ambientales-latinoamerica-2024/">117 defensores ambientales fueron asesinados o desaparecidos en América Latina durante 2024</a>.<strong>&nbsp;Se trata del 82 % de los casos a nivel mundial.</strong>&nbsp;El país con la mayor cantidad de asesinatos contra defensores fue Colombia: 48. Luego está Guatemala, que registró 20. En México hubo 19 y en Brasil, al menos 12.</p>



<p>La organización DAR ha documentado en el estudio&nbsp;<a href="https://dar.org.pe/wp-content/uploads/2025/11/DEFENSORES-DOCUMENTO-DE-ANALISIS-DIGITAL.pdf">Desafíos y Oportunidades para una protección integral de las personas defensoras en la Amazonía peruana (2025)</a>&nbsp;que las amenazas en comunidades nativas están asociadas con la tala ilegal (33 %), tráfico de tierras (23 %), narcotráfico (22 %) y minería ilegal (19 %).</p>



<p>El informe sostiene que las regiones con mayor perjuicio son Ucayali, Loreto, San Martín y Madre de Dios. El documento indica también que desde 2020, más de 20 defensores ambientales han sido asesinados en Perú. Nueve de estas muertes se produjeron en 2024.</p>



<p>DAR recogió para su análisis cifras del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que dan cuenta de la cantidad de<strong>&nbsp;personas en situaciones de riesgo: 705 defensores y 61 familiares</strong>, entre 2019 y julio de 2025. El 84 % de los casos corresponde a defensores ambientales e indígenas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Panorama latinoamericano</h2>



<p>Dina Juc, de Guatemala, representante de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), refirió que esta organización<strong>&nbsp;protege el 24 % de la biodiversidad de Mesoamérica</strong>&nbsp;(que comprende territorios de México, Belice, Guatemala, El Salvador y la región occidental de Honduras, Nicaragua y Costa Rica). Esta labor les ha generado criminalización, asesinatos y exilio forzado de sus líderes, aseguró.</p>



<p>En la conferencia de prensa que cerró el evento, Juc comunicó incluso otras cifras de defensores afectados por la violencia: “De 2012 a 2024,&nbsp;<strong>562 personas defensoras fueron asesinados en nuestra región</strong>. Estamos aquí para hacer visible lo que sucede (…) también para insistir en las normativas, políticas públicas con que se debe sancionar este tipo de delitos”.</p>



<p>La lideresa destacó que en los sectores indígenas de la región mesoamericana donde los Estados no están,&nbsp;<strong>sus gobernantes o sistemas de justicia indígenas han resuelto más conflictos de alto impacto que la justicia ordinaria</strong>.</p>



<p>Por su parte, Jamner Manihuari, vicecoordinador general de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica), fue enfático en indicar que los sistemas de autogobiernos territoriales indígenas y sus acciones de protección se originan debido a que los Estados no tienen la capacidad de brindar garantías jurídicas en estos espacios. “<strong>Queremos seguir garantizando la vida de nuestros hermanos en un territorio limpio</strong>, que nos dé soberanía, donde apostamos por el buen vivir de nuestra gente”, subrayó Manihuari.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270823"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172730/FOTO-4-ALADTI.jpeg" alt="" class="wp-image-270823" /><figcaption class="wp-element-caption">Las conclusiones y síntesis de las propuestas ante la COP4 del Acuerdo de Escazú fueron expuestas en una conferencia de prensa. Foto: Enrique Vera</figcaption></figure>



<p>Una paradoja que muestra el alarmante nivel de inseguridad para los pueblos indígenas de Latinoamérica fue expuesta por Tatiana Martínez, de Costa Rica, representante de la Red Indígena Bribri y Cábecar (Ribca). Ella remarcó que, pese a que su país cuenta con muchos derechos,&nbsp;<strong>los casos de líderes asesinados continúan impunes</strong>.</p>



<p>Parte del evento incluyó el diálogo entre los representantes de las organizaciones de la Aladti con voceros del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh) de Perú y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh). Diego Reátegui, director de Políticas y Gestión en Derechos Humanos del Minjusdh, detalló la creación del Mecanismo Intersectorial para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos, una herramienta que articula a nueve entidades e instituciones del Gobierno peruano con el fin de reconocer y garantizar a sus beneficiarios el acceso a la justicia.</p>



<p>Reátegui señaló que el Minjusdh ha elaborado una base de datos que entre sus principales registros muestra que desde 2019 hay 564 situaciones de riesgo reportadas.&nbsp;<strong>Aproximadamente el 76 % de estos casos, pormenorizó, está vinculada con algún tipo de actividad ilícita.</strong></p>



<p>“Es la típica respuesta frustrante, pero es lo que esperamos siempre escuchar cuando hablamos con el Estado. Funcionarios públicos que nos traen datos: tantos se están muriendo y, de esos, tantos son indígenas, tantos son campesinos, tantos son defensores de derechos humanos», fue la reacción de Dina Juc, de Guatemala, tras analizar la participación del representante del Minjusdh. «La respuesta que esperamos es que instituciones y ministerios han dado el mandato para que se cumplan [las garantías] y que están vigilantes a través de una comisión para saber si se ha disminuido la tasa de asesinatos y criminalización. Pero no, son bases de datos”, agregó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270824"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172733/FOTO-5-ALADTI.jpeg" alt="" class="wp-image-270824" /><figcaption class="wp-element-caption">La violencia trae consigo contextos complejos y riesgosos para los pueblos indígenas de Latinoamérica pero también trabajos articulados para su protección. Foto: Enrique Vera</figcaption></figure>



<p>En el informe de DAR, la organización subraya que el mecanismo intersectorial presenta limitaciones estructurales que reducen su eficacia. Entre otros puntos está su falta de rango legal: al estar sustentado como decreto supremo carece de fuerza vinculante en relación con otras entidades que no pertenecen al Ejecutivo.</p>



<p>DAR también afirma que varios de los nueve sectores del Ejecutivo con responsabilidades en la aplicación del mecanismo no participan activamente. Otro factor de debilidad, de acuerdo con el estudio, es&nbsp;<strong>la falta de un monitoreo sistemático de los casos</strong>, lo cual impide cotejar la eficacia de la herramienta. Además, plantea que uno de los vacíos más significativos del mecanismo es su omisión con respecto a la criminalización de la protesta social.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Acuerdo de Escazú y tareas pendientes</h2>



<p>Uno de los aportes que dejó la tercera Aladti fue la construcción de tres propuestas para impulsar una participación de los pueblos indígenas plena y efectiva en la cuarta reunión de la Conferencia de las Partes (COP4) del Acuerdo de Escazú, a realizarse del 21 al 24 de abril en Bahamas.</p>



<p>El abogado Carlos Quispe declaró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que Escazú es un acuerdo ambientalista, pero no necesariamente tiene una mirada indígena. En ese sentido, un primer planteamiento de la alianza es la creación de un grupo de trabajo sobre Cuestiones Indígenas en Asuntos Ambientales y Territoriales.</p>



<p>La segunda iniciativa está enfocada en que los pueblos indígenas tengan un asiento entre los representantes electos por el público en el marco del Acuerdo de Escazú. Y, finalmente, la formalización de la participación indígena en la gobernanza y los mecanismos de toma de decisiones del acuerdo.</p>



<p><strong>La representación de los pueblos indígenas buscará tener reuniones con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal)</strong>, secretaría técnica del Acuerdo de Escazú, antes, durante la COP4 y posteriormente para el abordaje de los temas concluyentes de la tercera Aladti.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>la Aladti es un articulador regional y en este reunión en Lima ha recogido las principales demandas y propuestas de los líderes indígenas de ocho países. <strong>Foto: </strong>cortesía Aladti /DAR</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/enrique-vera/">Enrique Vera</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/defensores-indigenas-impulsan-autoproteccion-exigen-mas-participacion-acuerdo-escazu/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127403</guid>
        <pubDate>Thu, 26 Mar 2026 20:53:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Amazonía peruana: 215 concesiones mineras afectan ríos y comunidades indígenas de Madre de Dios</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/amazonia-peruana-215-concesiones-mineras-afectan-rios-y-comunidades-indigenas-de-madre-de-dios/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando el fiscal Carlos Chirre y su comitiva llegaron al puerto, unas ochenta personas los esperaban con palos y amenazas de muerte. Chirre es titular de la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente de la región de&nbsp;Madre de Dios, en la Amazonía peruana, y regresaba de un operativo de interdicción contra la minería ilegal en el [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un análisis satelital realizado por Mongabay Latam determinó que al menos 215 concesiones mineras aprobadas por el Estado atraviesan cinco ríos de la región Madre de Dios y permanecen activas.</em></li>



<li><em>153 derechos mineros se encuentran sobre territorios indígenas y 15 cruzan áreas protegidas.</em></li>



<li><em>Las concesiones fueron entregadas con la condición de no explotar el mineral hasta obtener permisos ambientales y de no invadir los cuerpos de agua, sin embargo, muchas registran dragas trabajando.</em></li>



<li><em>Representantes indígenas y expertos cuestionan la entrega de concesiones mineras en estas zonas y advierten impactos culturales, ambientales y sociales.</em></li>
</ul>



<p>Cuando el fiscal Carlos Chirre y su comitiva llegaron al puerto, unas ochenta personas los esperaban con palos y amenazas de muerte. Chirre es titular de la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente de la región de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-peru-deforestacion-contaminacion-asesinatos/">Madre de Dios</a>, en la Amazonía peruana, y regresaba de un operativo de interdicción contra la minería ilegal en el río Colorado. Junto a un grupo de policías y funcionarios habían destruido 15 dragas y volvían sin detenidos. Estos se habían fugado, pero la multitud no lo sabía. Por eso exigía a gritos la liberación de sus compañeros.</p>



<p>“Recuerdo que quemaron unos botes de la comitiva. No pudimos hacer nada porque no queríamos que prendieran fuego a las camionetas que habíamos dejado cerca. Sin ellas no podíamos regresar a la ciudad”, cuenta Chirre. Mientras todo ardía, una de las mujeres que lideraba la muchedumbre lo miró y le dijo: “Así interdicta el pueblo”.</p>



<p>Aquello ocurrió hace tres años y la violencia hoy no ha cambiado. El interés de los mineros por instalarse cerca de las fuentes de agua no es casual. El oro se concentra en los sedimentos de los ríos y puede extraerse sin túneles ni grandes inversiones: basta con remover la tierra y lavarla con mercurio para atrapar el mineral. En esta tarea las dragas son indispensables, pero es un delito usarlas en los ríos. El&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/disposiciones/decreto-legislativo-n-1100/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Decreto Legislativo 1100</a>, de 2012, prohíbe el uso de esta infraestructura debido a su poder destructivo. Por eso la Fiscalía persigue a quienes las manejan.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/elecciones-peru-propuestas-mineria-ilegal-planes-gobierno-son-pobres/">Elecciones en Perú: las propuestas sobre minería ilegal en los planes de gobierno son pobres y sin estrategias claras, plantean expertos</a></strong></p>



<p>“El solo hecho de remover los sedimentos tiene un impacto enorme en el ecosistema, altera el curso natural del agua y la dinámica de los seres que lo habitan. Y lo más grave, por supuesto, es el envenenamiento por mercurio. Este mineral tóxico llega al agua y a los peces que son el principal alimento de los pueblos amazónicos”, dice Julia Urrunaga, directora en Perú de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270770"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144853/Copy-of-Puerto-de-Laberinto-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270770" /><figcaption class="wp-element-caption">El río Madre de Dios es el más afectado, con al menos 150 concesiones mineras que atraviesan sus cauces. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Los ríos y sus fajas marginales son bienes públicos, intangibles e imprescriptibles, según la Ley General de Aguas de 1969 y la actual&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/wp-content/uploads/2017/04/Ley-N%C2%B0-29338.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley de Recursos Hídricos</a>, de 2009. Esta última prohíbe actividades que alteren la calidad de sus aguas o limiten su acceso. Sin embargo, durante décadas, fue el propio Estado el que facilitó su ocupación al aprobar concesiones mineras que se superponen a los ríos.</p>



<p>Desde finales de 1970 hasta 2010, el entonces Instituto Nacional de Concesiones y Catastro Minero (INACC), ahora Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), y las Direcciones Regionales de Energía y Minas, aprobaron 2692 permisos en Madre de Dios. En 2010, el Estado suspendió la adjudicación de nuevos permisos y delimitó las áreas para minería artesanal al ver la magnitud de la crisis ambiental y la violencia generada por la actividad ilegal, pero el daño ya estaba hecho.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó imágenes satelitales y revisó cientos de expedientes mineros relacionados con las 1040 concesiones que permanecen actualmente activas en esta región. Lo que encontró fue un patrón muy peligroso: títulos concedidos sobre áreas protegidas, comunidades indígenas y fuentes de agua, todo al amparo de un marco legal opaco. Del total de permisos vigentes, al menos 215 atraviesan actualmente cinco ríos de la región en más de 219 kilómetros. Los afluentes más afectados son el Madre de Dios y el Inambari, donde también hay presencia comprobada de dragas, según informes de la&nbsp;<a href="https://fcds.org.pe/wp-content/uploads/2025/09/Mineria_aluvial_190925.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible</a>&nbsp;(FCDS) y la Dirección General de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra.</p>



<p>El detalle de los expedientes revela que para aprobar el trámite no se exigió a los interesados redimensionar las áreas de concesión para excluir los cuerpos de agua o espacios protegidos. Aunque algunos petitorios se aprobaron con la instrucción explícita de no intervenir los ríos y de operar únicamente en sus alrededores, en otros ni siquiera se mencionó esa restricción.</p>



<p>Además, aunque en Madre de Dios no se pueden otorgar nuevos títulos mineros desde 2010, la avalancha de solicitudes no se ha detenido: al menos 135 nuevos pedidos se encuentran actualmente en trámite. La mayoría de las solicitudes ingresaron el año pasado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ríos lotizados para la minería</h2>



<p>Los cinco ríos con concesiones mineras son el Madre de Dios, Inambari, Los Amigos, Las Piedras y Colorado. Solo en los dos primeros,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;identificó 189 de los 215 derechos mineros que el Estado entregó sobre fuentes de agua. Al observar los ríos con imágenes satelitales, se pueden detectar dragas que extraen oro ilegalmente en diferentes puntos de sus cauces.</p>



<p>En las imágenes captadas en julio de 2025, una de estas maquinarias aparece entre las aguas amarillentas, en la desembocadura del río Colorado que fluye hacía el río Madre de Dios. Al superponer la escena con el mapa del catastro minero, encontramos que la draga opera dentro de una concesión de 600 hectáreas denominada&nbsp;<em>Acumulación Los Venados</em>, y que fue titulada a favor de Hilda Matheus Bejar. Ella es una de las poco más de&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/minem/informes-publicaciones/4631669-listado-de-mineros-formalizados" target="_blank" rel="noreferrer noopener">200 personas</a>&nbsp;que lograron cumplir los&nbsp;<a href="https://formalizacionminera.minem.gob.pe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">requisitos ambientales</a>&nbsp;para ingresar a la lista de mineros formales en la región, y sin embargo, en el límite norte de su concesión, vigente y legalizada, aparece este artefacto sobre el río.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-oro-la-pampa-guardianes-trocha-peru/">Guardianes de la Trocha: la banda que se disputa el oro y siembra el terror en La Pampa peruana</a></strong></p>



<p>Estas aguas, en las que la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/mineria-ilegal-latinoamerica-devasta-amazonia-comunidades/">minería ilegal</a>&nbsp;vierte mercurio, fluyen hacia la parcela contigua: la concesión minera Vicente 18, un área de 100 hectáreas que también atraviesa el río Colorado. El título fue otorgado a Florencio Matheus Bejar, hermano de Hilda Matheus, y aunque el derecho fue bloqueado en 2014 por el Ingemmet, tras incumplir el pago anual del derecho minero, las imágenes satelitales, tomadas en julio de 2025, permiten observar al menos otras dos dragas en su interior.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270768"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144839/Copy-of-Vicnte-y-Venados.jpg" alt="" class="wp-image-270768" /><figcaption class="wp-element-caption">Draga ubicada, en julio de 2025, en la intersección de las concesiones Acumulación Los Venados y Vicente 18. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Un dato más se suma a esta escena: ambas parcelas, la vigente y la bloqueada, están dentro de la comunidad nativa San José de Karene, habitada por familias de la&nbsp;<a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/pueblos/harakbut" target="_blank" rel="noreferrer noopener">etnia harakbut</a>. Según un&nbsp;<a href="https://cies.org.pe/wp-content/uploads/2021/06/analisis_de_conflictos_socioambientales_en_dos_comunidades_que_trabajan_oro_en_madre_de_dios.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudio</a>&nbsp;de junio de 2021, que analiza este caso, desde hace décadas la familia Matheus ejerce la actividad minera en el territorio indígena y posee, según la base de datos construida para esta investigación, al menos seis concesiones tituladas dentro del territorio de la comunidad nativa. Buscamos contactar de varias maneras a los hermanos Matheus Bejar y aunque logramos hablar con un familiar que indicó que les comunicaría que estábamos buscando su versión, no recibimos respuesta alguna hasta el cierre de esta publicación.</p>



<p>Por ley, dentro de esas concesiones que se superponen con ríos no debería haber dragas. Sin embargo, es precisamente lo que ocurre.</p>



<p>Un comunero indígena, testigo durante décadas de la degradación de San José de Karene, que pidió a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;mantener su identidad en reserva por temor a represalias, contó que los mineros ilegales llegaron después de que las actividades de los concesionarios les abrieran el camino. Ante la desidia del Estado, ilegales e informales se consolidaron en la zona.</p>



<p>“Ese territorio era ancestral, no se podía tocar, pero desde hace más de tres años lo están explotando intensamente. Todo el río está lleno de dragas. ¿De qué te sirve luchar ahora, cuando el terreno ya está concesionado? ¿De qué te sirve? Ya no se puede hacer absolutamente nada”, afirma.</p>



<p>Para César Ipenza, abogado ambientalista y vocero del Observatorio de Minería Ilegal, estos casos reflejan un vacío legal, pues los concesionarios mineros no están obligados a asumir responsabilidad administrativa o penal por no defender su concesión cuando ésta es ocupada por invasores. “Pueden alegar que son ilegales los que están en su perímetro y no hay consecuencias por ello”, señala.</p>



<p>El fiscal Chirre explica que este es un problema que se presenta en los operativos. “En Madre de Dios es difícil saber si los que operan las dragas son invasores o trabajadores contratados por los mismos concesionarios”, explica. “Ellos huyen cuando ven llegar al equipo de interdicción. Los pocos que son detenidos son los que se quedan intentando hundir el motor o aquellos que no tenían combustible para fugarse. Cuando se les captura guardan silencio, dicen que son agricultores que los llamaron para un trabajo puntual y que estaban de paso, pero no dicen quién los contrató”.</p>



<p><strong>Leer más|&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<p>Los intervenidos son en su mayoría migrantes de la sierra centro y sur, quienes optan por no declarar, pues lo habitual es que el juzgado disponga que sean investigados en libertad y eso les permite abandonar la zona. Solo cuando el juez ordena la detención, el fiscal puede conseguir información. Chirre estima que en apenas una de cada diez interdicciones se logra detener a los operarios de las dragas. Y aunque algunos casos han llegado a juicio, asegura que identificar a los promotores o financistas detrás de estas actividades es muy difícil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144835/Copy-of-Dragas-Huepetehue.jpg" alt="" class="wp-image-270767" /><figcaption class="wp-element-caption">Evidencias del paisaje transformado por la minería en las inmediaciones y sobre el cauce de los ríos en Madre de Dios. Donde antes había bosque, quedaron montículos de arena con residuos tóxicos tras la remoción de los sedimentos en busca de oro. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Fuentes de la Procuraduría Pública del Ministerio del Ambiente indican que el Estado se ha conformado con dinamitar dragas y ha descuidado la labor de inteligencia por temor a la reacción de los mineros. Además resaltan como un problema la falta de personal o recursos para investigar.</p>



<p>Ana Leyva, especialista en derecho ambiental de la ONG CooperAcción, coincide con ese diagnóstico, pero se centra en el problema mayor: la aprobación de concesiones sobre áreas intangibles, como lo son las fuentes de agua. “Es una incoherencia normativa que solo abre la puerta a la ilegalidad. El hecho de que los solicitantes deban pagar un derecho anual para mantener la concesión genera una expectativa de explotación en espacios que, en principio, están vedados para cualquier actividad futura”, señala.</p>



<p>El problema, advierte César Ipenza, es que no existe una prohibición expresa que impida al Ingemmet y a las direcciones regionales otorgar concesiones sobre cuerpos de agua. Las autorizan bajo el argumento de que dicho título no equivale a una autorización de explotación, pues para ello se requiere permisos ambientales adicionales, pero en la práctica —dice— basta con que el petitorio sea aprobado para que muchos comiencen a operar sin permiso alguno. “Los mineros sorprenden a las comunidades indígenas, pues usan el título de la concesión para afirmar que el Estado les dio ese derecho”, añade.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Comunidades indígenas invadidas por la minería</h2>



<p>El cruce de datos y la información satelital recopilada por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;revela que 153 concesiones mineras tituladas y vigentes se superponen con ocho comunidades nativas de Madre de Dios. Se trata de los pueblos indígenas que viven en las comunidades Arazaire, Boca del Inambari, El Pilar, Puerto Arturo, San Jacinto, San José de Karene, Shiringayoc y Tres Islas, que han visto afectadas 12 768 hectáreas de sus territorios comunales. Una extensión un poco mayor que la superficie del distrito de Cusco o la ciudad de París.</p>



<p>Los expedientes muestran la lucha que inició el líder indígena José Tijé Huarao para exigir la nulidad de las concesiones que invaden la comunidad Arazaire. Su pedido se inició en 1991 y no obtuvo respuesta hasta casi una década después, el 28 de diciembre de 1999, cuando el Registro Público de Minería lo declaró improcedente. El argumento fue que en los procesos para dejar sin efecto un petitorio minero solo pueden participar el titular y el Estado, “sin la intervención de terceros”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144641/Arazaire_concesiones.jpg" alt="" class="wp-image-270766" /><figcaption class="wp-element-caption">Al menos 11 concesiones que se superponen con la comunidad nativa de Arazaire también se encuentran sobre los ríos. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Hoy, este pueblo, habitado por familias de la etnia harakbut, convive con 11 concesiones mineras tituladas y activas que cruzan ríos, algunas de las cuales pertenecen a mineros informales inscritos en el Reinfo.</p>



<p>El líder indígena que pedía la nulidad de las concesiones falleció el 14 de julio de 2020, a los 81 años, tras sumarse a la lista de víctimas del Covid-19. Dos días después, el 16 de julio, el Ministerio de Energía y Minas formalizó a algunos de los mineros que operaban dentro de la comunidad.</p>



<p>Solo en noviembre de 2025, el Radar Mining Monitoring de Conservación Amazónica (ACCA) detectó&nbsp;<a href="https://mailchi.mp/conservacionamazonica/nuevas-alertas-de-mineria-en-la-plataforma-rami-para-noviembre25" target="_blank" rel="noreferrer noopener">85 alertas de deforestación</a>&nbsp;por minería en la comunidad nativa de Arazaire. Las familias afirman que ya ven el impacto en sus fuentes de agua. “Por la carretera Interoceánica hay agua de una quebrada que está bajando sucia. Está contaminada. Los pocos ojos de agua que había, los que eran más limpios, se han secado. Hay zonas donde la destrucción del bosque ha sido total”, dice uno de sus pobladores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270771"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23145045/LaPampa__I4A8587.jpg" alt="" class="wp-image-270771" /><figcaption class="wp-element-caption">Solo en noviembre de 2025, el Radar Mining Monitoring de Conservación Amazónica (ACCA) detectó 85 alertas de deforestación por minería en la comunidad nativa de Arazaire. Foto: Max Cabello</figcaption></figure>



<p>En la comunidad nativa de San Jacinto, la situación es similar: «Nosotros sentimos el cambio de todo lo que está pasando. Antes los peces pasaban por montones por el río, cerquita, entonces tú podías pescar fácilmente. Pero ahora no, ya no existe esa cantidad de peces porque el agua está sucia”, señala uno de sus habitantes.</p>



<p>El mapa del catastro minero confirma que este pueblo indígena, de la etnia shipibo-konibo, ha sido atravesado por veinte concesiones que abarcan 907 hectáreas, y actualmente existen otros seis petitorios en trámite que abarcan otras 592 hectáreas de su territorio. Una de las que no ha logrado concluir el proceso es Playa Villa Vista 2007. Aunque esta concesión figura en trámite, las imágenes satelitales —de julio de 2025— muestran al menos nueve dragas operando dentro de sus límites, justo en el cauce del río que sustenta a la comunidad San Jacinto.</p>



<p>Augusto Villegas, director regional de Energía y Minas de Madre de Dios hasta diciembre pasado, indica que no pueden anular concesiones de oficio, a menos que exista una sentencia judicial, pues se trata de un derecho adquirido. Esto ocurrió, por ejemplo, con la comunidad nativa Tres Islas, ubicada también en Madre de Dios. En las resoluciones que forman parte del expediente, tanto Ingemmet como la Dirección Regional de Energía y Minas advierten que, durante la evaluación de las solicitudes mineras, no contaban con información cartográfica oficial de las comunidades nativas y campesinas para poder detectar la superposición.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270765"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144637/San-Jacinto.jpg" alt="" class="wp-image-270765" /><figcaption class="wp-element-caption">San Jacinto, pueblo de la etnia shipibo conibo, tiene más de 900 hectáreas que estarían siendo ocupadas por concesiones. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Eusebio Ríos, vicepresidente de la Fenamad, organización que representa a los pueblos indígenas de la cuenca del río Madre de Dios, cuestiona que el Estado otorgue concesiones mineras sin consultar a las comunidades. Esa decisión, advierte, ha tenido un impacto devastador en sus bosques, porque no solo se han interrumpido formas de vida basadas en la pesca, la caza y la convivencia pacífica, también ha provocado una irremediable pérdida cultural y de biodiversidad.</p>



<p>A esto se suma que el tránsito de personas foráneas, vinculadas a la cadena de extracción y producción de oro, ha provocado un aumento de la delincuencia, drogadicción y alcoholismo entre los jóvenes, muchos de los cuales han dejado de estudiar para trabajar en la minería. “En lugar de extinguir estas concesiones, por encontrarse dentro de territorios comunales, el Estado termina ampliando su vigencia con normas como el Reinfo. Eso es lo cuestionable”, dice el líder indígena.</p>



<p>Juan Carlos Ruiz, coordinador del área de Justicia Constitucional y Pueblos Indígenas del Instituto de Defensa Legal (IDL), sostiene que el núcleo del problema es la aparente inocuidad que el Estado atribuye a las concesiones mineras. Mientras el Tribunal Constitucional considera que un título no constituye una afectación directa a los pueblos indígenas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos advierte que otorgar derechos sobre el subsuelo ya limita la capacidad de las comunidades para decidir sobre su propio territorio, y por ello hay suficientes argumentos para exigir la&nbsp;<a href="https://www.idl.org.pe/razones-juridicas-constitucionales-para-exigir-la-consulta-de-concesiones-que-se-superponen-al-territorio-de-comunidades-campesinas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">consulta previa</a>&nbsp;antes de otorgar las concesiones mineras.</p>



<p>Ruiz explica que estos derechos se tramitan sin una comunicación efectiva con los pueblos indígenas: los avisos se publican únicamente en el diario oficial, que circula principalmente en zonas urbanas. No se consideran las barreras lingüísticas ni geográficas, y su redacción técnica, basada en coordenadas y nomenclatura catastral, dificulta que las comunidades identifiquen que sus territorios podrían verse afectados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270769"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144845/Copy-of-Mineria-Tambopata.jpg" alt="" class="wp-image-270769" /><figcaption class="wp-element-caption">El agua de los ríos en Madre de Dios se mezcla con los sedimentos removidos y el mercurio que se infiltra en el subsuelo. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La trampa del Reinfo</h2>



<p>Para explotar el oro, el dueño de una concesión minera debe tramitar los permisos ambientales que exige la ley, pero en la práctica muchos se saltan este proceso. Raquel Yrigoyen, abogada especialista en derecho indígena, ha litigado contra mineros que según ella se valen de esta estrategia. “Piden la titularidad de la concesión para cubrirse de la fiscalía. Les conviene ser considerados informales y no invasores ilegales, pero en realidad extraen el oro sin seguir los procedimientos”, dice.</p>



<p>Esta trampa se profundizó con el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), un proceso que desde 2016 arrastra la promesa de regularizar a los mineros que extraen oro sin contar con certificados de explotación. Mientras dura el trámite, el Reinfo&nbsp;<a href="https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2025/00017-2023-AI.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">les otorga inmunidad</a>&nbsp;ante posibles denuncias penales y administrativas, aunque sean detectados usando mercurio en los ríos, lo que está prohibido por ley.</p>



<p>El Congreso prorrogó este mecanismo por quinta vez, hasta diciembre de 2026, pese a que la extensión de plazos no ha servido para poner orden, sino para permitir que&nbsp;<a href="https://pad.minem.gob.pe/REINFO_WEB/Index.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2218 mineros</a>&nbsp;se mantengan hasta la fecha extrayendo y comercializando oro mientras se mantienen en este prolongado proceso de regularización.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144632/Copy-of-Mineria-Tambopata-2.jpg" alt="" class="wp-image-270764" /><figcaption class="wp-element-caption">El Reinfo ha permitido que los mineros continúen la extracción de oro mientras se dilata el proceso de regularización. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>En Madre de Dios ya no se entregan nuevas concesiones, pero de las 215 que aparecen con título vigente sobre los ríos, al menos 89 están en actividad porque sus titulares se encuentran inscritos en el Reinfo. Es decir, extraen y comercializan el oro mientras se mantienen en este proceso de regularización.</p>



<p>Los expedientes analizados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;también muestran que 38 mineros que operaban en concesiones tituladas sobre ríos fueron suspendidos del Reinfo por incumplir sus obligaciones ambientales, no declarar su producción u operar en áreas protegidas. Al buscar esas concesiones en imágenes satelitales pudimos confirmar que, entre 2023 y 2025, siete de estas tenían dragas operando ilegalmente en los cauces.</p>



<p>En una respuesta por escrito, el Ingemmet afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que actúan conforme al marco legal vigente y que en cada expediente aprobado dejan explícitas las restricciones para ejercer la actividad minera en ríos. Pero cuando estas reglas se incumplen, o se incurre en minería ilegal, se generan responsabilidades administrativas y penales que corresponden ser sancionadas por otras entidades, entre ellas, los gobiernos regionales y el Ministerio Público.</p>



<p>El exdirector regional de Energía y Minas de Madre de Dios, Augusto Villegas, explicó que fiscalizan a concesionarios formalizados para confirmar que cumplen con lo señalado en su Instrumento de Gestión Ambiental para la Formalización Minera (<a href="https://formalizacionminera.minem.gob.pe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Igafom</a>). Sin embargo, dice que algunas zonas son de difícil acceso, no cuentan con embarcaciones y al cierre del año solo contaban con un ingeniero fiscalizador en el equipo. “Y te hablo del trabajo en el corredor minero. Fuera de esta es casi imposible trabajar”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270763"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144627/Copy-of-Mineria-ilegal-Tambopata3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270763" /><figcaption class="wp-element-caption">Estas estructuras inclinadas son usadas para separar el oro del sedimento con el flujo del agua. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Concesiones polémicas en Tres Islas</h2>



<p>La&nbsp;<a href="https://tesis.pucp.edu.pe/server/api/core/bitstreams/14b0f498-4401-4400-9908-d0a918a4b909/content" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Federación Minera de Madre de Dios</a>&nbsp;(Fedemin) se creó en 2002 para reunir a los mineros artesanales de la región, pero desde hace unos 15 años adquirió peso político tras promover huelgas para pedir la ampliación del proceso de formalización minera. En el camino, algunos de sus principales líderes empezaron a ocupar cargos públicos.</p>



<p>Por ejemplo, Amado Romero dejó la presidencia de la Fedemin en 2011 al ser electo congresista. Desde su escaño presentó, sin éxito, un&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/informessectoriales/wp-content/uploads/sites/112/2016/02/12-La-lucha-por-la-legalidad-en-la-actividad-minera.pdf#page=220" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de ley</a>&nbsp;para eliminar la prohibición del uso de dragas en los ríos amazónicos y&nbsp;<a href="https://www2.congreso.gob.pe/sicr/diariodebates/publicad.nsf/2b66b8a68552546d05256f1000575a5c/05256d6e0073dfe90525795a006aca26?OpenDocument" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fue suspendido temporalmente</a>&nbsp;luego que la fiscalía iniciara una investigación en su contra por presuntos vínculos con la&nbsp;<a href="https://www.actualidadambiental.pe/fiscalia-denuncia-por-delito-ambiental-a-congresista-apodado-%e2%80%9ccomeoro%e2%80%9d/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">minería ilegal</a>. Romero ha manifestado públicamente que desde que fue elegido congresista no se dedica a la actividad minera y que sus concesiones tienen certificación ambiental. Hoy pretende regresar a la política y postularse al Senado por el partido Podemos Perú.</p>



<p>Otro actor emblemático de la Fedemin es Luis Otsuka Salazar, quien se opuso a los operativos de interdicción contra la minería ilegal que impulsó el Ejecutivo en 2014, cuando presidía este gremio. Al año siguiente fue elegido gobernador regional de Madre de Dios para el periodo 2015-2018, y en 2023 volvió a ganar en ese cargo que ocupa hasta la actualidad.</p>



<p>Desde 1999 Otsuka Salazar registra a su nombre una concesión de 300 hectáreas por la que paga puntualmente el depósito de vigencia para mantenerla activa. Se llama&nbsp;<a href="https://digital.ingemmet.gob.pe/serviciosdigitales/services/api/Consulta/ver-resumen-pdf?codigoDM=070016099" target="_blank" rel="noreferrer noopener">K-1</a>&nbsp;y se superpone parcialmente con la comunidad nativa Tres Islas,&nbsp;<a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/index.php/localidades/tres-islas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">titulada</a>&nbsp;en 1994 y ubicada entre los ríos Madre de Dios y Tambopata. Desde el aire, esta porción de bosque ya luce afectada: las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran montículos de tierra removida, aguas teñidas de amarillo, caminos de trocha abiertos entre la vegetación y una draga operando dentro del área concesionada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144620/Otsuka_Tres-Islas-1.jpg" alt="" class="wp-image-270762" /><figcaption class="wp-element-caption">La concesión K-1, del gobernador Otsuka, atraviesa cerca de 28 hectáreas de la comunidad nativa Tres Islas. Foto: Google Earth / Ingemmet</figcaption></figure>



<p>La concesión del Gobernador fue incluida en el litigio que emprendieron las mujeres líderes de este pueblo shipibo-konibo para frenar la entrega de derechos mineros, los cuales llegaron a cubrir el&nbsp;<a href="https://www.oas.org/es/cidh/decisiones/pdf/2017/38-17MC113-16-PE.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">60 % de su territorio</a>. Un informe del Gobierno Regional de Madre de Dios, elaborado en 2018 como parte del proceso judicial, cuantificó por primera vez la magnitud de esta superposición. De acuerdo con el documento, 118 derechos mineros atravesaban el territorio de Tres Islas. De ellos, 42 seguían activos, cinco en superposición total y 37 de forma parcial.</p>



<p>“Empezamos el caso pensando que era un pequeño grupo de mineros ilegales, pero ahí nos enteramos de que eran decenas y con concesiones a su nombre. Estaban sacando oro sin tramitar las certificaciones ambientales, sin papeles, solo con la concesión. Yo me pregunto, ¿cómo se iba a enterar la comunidad de los permisos que entrega el Estado si lo notifican por el diario oficial? Eso no llega allá, mucho menos en su lengua”, dice Raquel Yrigoyen, la abogada que acompañó a la comunidad nativa.</p>



<p>En 2012, el Tribunal Constitucional reconoció la autonomía territorial de Tres Islas, y en 2018 el Poder Judicial aprobó una&nbsp;<a href="https://www.derechoysociedad.org/IIDS/Documentos/2019/sentencia-nulidad-concesiones.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">acción de amparo</a>&nbsp;que ordena la&nbsp;<a href="https://www.derechoysociedad.org/IIDS/Documentos/2019/Sentencia_Nulidad_Concesiones_Tres_Islas_.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nulidad</a>&nbsp;de todas las concesiones y derechos de agua tramitados en su territorio. El histórico fallo señala que los derechos mineros fueron aprobados sin verificar los límites de la comunidad nativa y subraya la obligación de realizar una consulta previa antes de otorgar cualquier título en esta zona.</p>



<p>Para acatar la sentencia, entre 2019 y 2021 el Gobierno Regional de Madre de Dios emitió resoluciones que anularon varias concesiones mineras superpuestas al territorio indígena. Sin embargo, años después, en el 2024, el propio Otsuka&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6039001/5347047-rer-059-2024-goremad-gr.pdf?v=1710350883" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dejó sin efecto las concesiones</a>&nbsp;que fueron anuladas.</p>



<p>Hoy al menos 23 figuran activas en el catastro minero. Una de ellas es la K-1, propiedad del Gobernador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144616/Otsuka_k1.jpg" alt="" class="wp-image-270761" /><figcaption class="wp-element-caption">Las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran maquinarias y montículos de tierra al interior de la concesión K-1. Foto: Google Earth</figcaption></figure>



<p>Para entonces, el Ingemmet ya había cuestionado la actuación del Gobierno Regional. En los documentos analizados la entidad indica que no está obligada a acatar la acción de amparo porque no fue incluida en el proceso judicial y reclama a la dirección regional por anular títulos que fueron otorgados por su institución, sin tener competencia para ello. Precisamente los 23 derechos mineros que siguen vigentes en el catastro fueron aprobados por Ingemmet.</p>



<p>El actual director regional de Energía y Minas, Luis Bocangel Amable, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, sobre la concesión K-1, indicó que el caso ya no está en su despacho, sino en el ámbito legal del Ingemmet, por lo que no tiene más información.</p>



<p>Insistimos con el Ingemmet sobre este caso y la entidad señaló que «no tiene pendiente el cumplimiento de ningún mandato judicial» ni «procedimiento de cancelación pendiente” en Tres Islas, y que si bien pidieron formar parte del proceso, el Poder Judicial lo desestimó. Sobre la concesión minera de Otsuka, indicaron que el permiso sigue vigente y que solo podría anularse por las causales previstas en la Ley General de Minería del Perú, como la falta de pago del derecho de vigencia, el abandono o haber sido otorgado a una persona legalmente inhabilitada.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;intentó buscar la versión del gobernador regional de Madre de Dios a través de su área de prensa y por comunicación directa, pero hasta el cierre de esta publicación no recibimos respuesta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144609/Anulacion-de-resoluciones.jpg" alt="" class="wp-image-270759" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2021 el Gobierno Regional de Madre de Dios rechazó la apelación de Luis Otsuka tras la anulación de su concesión. En 2024, ya reelegido como gobernador, anuló las resoluciones que habían cancelado su derecho minero y el de otros.</figcaption></figure>



<p>La sentencia no frenó el avance de la minería ilegal en Tres Islas. Por ejemplo, en&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1925932/RER%200179-2021-GOREMAD-GR.pdf.pdf?v=1622736159" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Playa Castillo</a>, una de las concesiones que el Gobierno Regional&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1925932/RER%200179-2021-GOREMAD-GR.pdf.pdf?v=1622736159" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anuló</a>&nbsp;y luego reactivó, las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran al menos 14 dragas extrayendo oro del río Madre de Dios.</p>



<p>El vicepresidente de la Fenamad, Eusebio Ríos, explicó que la sentencia a favor de la comunidad llegó hasta la&nbsp;<a href="https://www.oea.org/es/cidh/decisiones/mc/2025/res_20-25_mc_113-16_pe_es.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comisión Interamericana de Derechos Humanos</a>, la cual pidió evaluar el impacto de la contaminación por mercurio en los habitantes de la comunidad. “Se pidió brindar atención integral de salud a los niños y mujeres. Eso no se ha cumplido. Lo que tenemos hoy son más amenazas a los hermanos y líderes de la comunidad”.</p>



<p>Juan Carlos Ruiz, de IDL, asegura que la entrega «indiscriminada» de concesiones se realiza en todo Perú, desde títulos que atraviesan chullpas o el cerro Siete Colores, en Cusco, hasta petitorios aprobados en los puntos de captación de agua potable del río Nanay, en la región de Loreto. “Unos pocos funcionarios, que no tienen representación popular, tienen el poder de reordenar el territorio para 30 millones de peruanos, basándose en criterios de promoción de la inversión minera», dice Ruiz.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144605/Copy-of-Mineria-ilegal-Tambopata-3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270758" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal e informal ha transformado los bosques de Madre de Dios. Donde antes había selva nativa, ahora quedan pozos de agua con mercurio. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Para Eusebio Ríos, de la Fenamad, ninguna norma o iniciativa estatal ha logrado aminorar la destrucción de Madre de Dios. Por el contrario, mecanismos como el Reinfo han terminado fortaleciendo a la minería ilegal, dejando a las comunidades nativas dentro de un sistema informal que canjea ríos y bosques por oro.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>Actividad minera en el territorio de la comunidad indígena de San Jacinto. <strong>Crédito: </strong>Yvette Sierra Praeli</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/elizabeth-salazar-vega/">Elizabeth Salazar Vega</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/amazonia-peruana-concesiones-mineras-afectan-rios-comunidades-indigenas-madre-de-dios/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127341</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Mar 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Amazonía peruana: 215 concesiones mineras afectan ríos y comunidades indígenas de Madre de Dios]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES (II)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-las-formulas-vicepresidenciales-ii/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las fórmulas presidenciales del Pacto Histórico y del Centro Democrático son mucho más que una cuestión electoral. Representan nada menos que el máximo desafió político para una nación, como es superar ese abismo existente entre la esfera política y estatal con la vida social, incapaz de representarla y materializar los intereses de las mayorías sociales.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, marzo 22 de 2026)</p>



<p>Continuando con el análisis de las duplas presidenciales, la de Iván Cepeda y Aída Quilcué, sin duda se inscribe en el horizonte histórico de la distinción Gaitanista entre el llamado “País político” y el “País Nacional”, que describió así el líder popular en un discurso pronunciado el 20 de abril de 1946 en el Teatro Municipal de Bogotá: “<em>En Colombia hay dos países: el <strong>país político</strong> que piensa <strong>en sus empleos, en su mecánica y en su poder</strong> y el <strong>país nacional que piensa en su trabajo, en su salud, en su cultura</strong>, desentendidos por el país político. El <strong>país político tiene rutas distintas del país nacional</strong>. ¡<strong>Tremendo drama</strong> en la historia de un pueblo!”.</em> El próximo mes se cumplirán 80 años de haber formulado Gaitán esa dramática distinción, que advertía no era exclusiva de Colombia, <em>“según lo demuestran las leyes de la sociología</em>”, pero en la que todavía todos continuamos viviendo pues ese divorcio y antagonismo parece insuperable. En él está el origen y epicentro real de la narrativa actual sobre la polarización de la campaña electoral en curso. En tanto una nación no logre reconocer y reconciliar las demandas y conflictos inherentes a la vida social a través de la representación y mediación de la vida política institucional y de la acción justa del Estado, siempre existirá esa tensión y polarización inevitable. Tal situación no se puede superar solo con buena voluntad y discursos más o menos convincentes sobre la necesidad de un supuesto “centro político” que la haría desaparecer, como es la obsesión y principal bandera de más de una dupla presidencial, que busca el respaldo de las mayorías en las urnas el próximo 31 de mayo.</p>



<p><strong>Más allá del “centro político”</strong></p>



<p>Según dichas duplas, profundizar esa polarización entre la derecha del “país político” y la izquierda del “país nacional”, nos arrastraría todavía más al abismo insondable del odio y las justificaciones maniqueas de una “violencia buena” –la institucional— contra una “violencia mala” –la social. La de los “ciudadanos de bien” contra el vandalismo de la “chusma” y la “primera línea”, que esperan agazapadas un pretexto para un nuevo “estallido social”. En el imaginario ciudadano más estigmatizador y primario, la derecha democrática contra la izquierda comunista, según la semántica sectaria de Uribe y Gaviria, los llamados jefes naturales de los partidos políticos. En el lenguaje de las cloacas de las redes sociales, los “patriotas” contra los “mamertos”. De allí que las demás duplas, exceptuando la de Abelardo y Restrepo, se disputen con tanto ahínco ese “centro político” moderado, ajeno a tan simplista y peligrosa manipulación. Para empezar, tenemos a Sergio Fajardo, como &#8220;buen profesor de lógica matemática”, con su rostro casi suplicante y compungido, diciéndonos: “no se dejen polarizar”, acompañado por Edna Bonilla. Ambos representan bien el valor de la educación y postulan la decencia y la deliberación argumentada, no el insulto personal, como expresión de su estilo político y gestión de lo público. Continuando con Claudia López y Leonardo Huerta, expresión de carácter y coherencia en su actuación pública contra la criminalidad narco-parapolítica tan afín a Uribe y contra la corrupción administrativa propia del “país político”, que siempre cuenta con el patrocinio de esforzados y transparentes empresarios favorecidos por la contratación pública. Sin duda, estas dos duplas son las más centristas, frente a las otras siete<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> conformadas por &nbsp;Luis Gilberto Murillo – Luz Zapata; Miguel Uribe – Luisa Fernanda Villegas; Mauricio Lizcano – Pedro de la Torre; Clara López – María Consuelo del Río; Roy Barreras – Marta Lucía Zamora; Santiago Botero – Carlos Cuevas y Sondra MaCollins – Leonardo Karamque. Todas ellas compiten, unas con cierta credibilidad y otras con casi nada, por representar a millones de colombianos de ese &nbsp;“país nacional” que repudian la corruptela clientelista y patrimonialista, quintaesencia del “país político”. Solo nos queda la dupla de Abelardo y José Manuel Restrepo, con su intimidante tigre y patético saludo militar, que reclama el discurso del orden, la seguridad y la supuesta “salvación de la Patria”. Ambos saben bien que más allá de la derecha solo tienen amigos y con entusiasmo respaldarían en segunda vuelta a Paloma. Ese alarmismo electoral oportunista se aprovecha del insondable “agujero negro” abierto entre el “país nacional” y el “país político”, que ninguna de las fórmulas presidenciales, por sí sola, podrá cerrar y menos suturar, pues es una herida histórica con secuelas profundas de sectarismo político, exclusión económica, social, étnica, cultural y regional, muy bien expuestas en la nominal Constitución de 1991. Una democrática y progresista Constitución que no rige en la vida social y mucho menos regula los poderes de facto, más allá de las sesudas jurisprudencias de los magistrados de la Corte Constitucional, frecuentemente desconocidas, como aconteció con la imploración del cese el fuego del entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, el nefasto 6 de noviembre de 1985.</p>



<p><strong>Metástasis del “Agujero Negro”</strong></p>



<p>El “agujero negro” entre esos dos países amenaza con perpetuar esa herida abierta que nos desangra y enemista desde hace más de 80 años, ahora agravada por la metástasis cancerosa de las economías ilícitas y sus numerosas y violentas organizaciones criminales, algunas bajo la coartada de la rebelión y otras en coalición con el “país político” y sus voceros más conspicuos, catapultados al Congreso. En el pasado reciente, bajo la exitosa fórmula de la “parapolítica”, con una representación cercana del 35% en el Congreso, según Salvatore Mancuso, entonces gran elector en los territorios bajo su control que a la postre promovieron y respaldaron a Uribe en la Presidencia, por eso les pedía que votaran sus proyectos de ley antes de ir a la cárcel. Una herida que, desde luego, se profundizaría mucho más si Abelardo apelará al bisturí militar y ni imaginar si la dejará en las garras depredadoras de su tigre. Una herida que, de alguna forma, hoy vuelve a estar en primer plano en las duplas del Pacto Histórico y el Centro Democrático, especialmente en las figuras de Aida Quilcué y Paloma Valencia. La primera, una lideresa indígena, heredera del legado y las luchas sociales comandadas por Manuel Quintín Lame Chantre (1880-1967)<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, de quien se considera su “nieta política”, al igual que Paloma, “hija política” de Álvaro Uribe.</p>



<p>Manuel Quintín Lame, en una olvidada e histórica proclama de 1927, llamaba a los pueblos indígenas, sustrato originario del “país nacional”, a decirle adiós a los partidos conservador y liberal en los siguientes términos<em>: “Esos dos partidos, liberal y conservador, <strong>han sido los que han arruinado en todas sus partes las propiedades territoriales y de cultivo de los indígenas naturales de Colombia</strong>…Para nosotros los indígenas, tengamos delito o no lo tengamos, están las cárceles abiertas…Queridos hermanos y compañeros indígenas: <strong>despidámonos de eso dos viejos partidos</strong>, pero sin darles la mano, sin decirles adiós…Por lo tanto es nulo y de valor ninguno los repartos de tierras indígenas que han hecho en todos los departamentos”.</em></p>



<p><strong>La Paloma “Arco Iris”</strong></p>



<p>Y por el Centro Democrático tenemos a Paloma Valencia Laserna<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, ahora candidata policroma de centro-derecha, en compañía del “distinto” Oviedo, así se autodenomina él mismo. Paloma es nieta del expresidente conservador Guillermo León Valencia (1962-1966) y por vía materna, también de Mario Laserna Pinzón, filósofo, catedrático y fundador de la Universidad de los Andes. Sin duda, ambas lideresas tienen un acendrado abolengo con el “país nacional” y el “país político”, respectivamente. Para mayor simbolismo y relación de ellas con esa herida abierta entre los dos países, hay que recordar el protagonismo y la responsabilidad histórica de su abuelo y expresidente, Guillermo León Valencia, con la “operación Soberanía”<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> que bombardeó a la “república independiente de Marquetalia”, llamada así por su copartidario conservador Álvaro Gómez Hurtado, y que precipitó el mito fundacional de las Farc en mayo de 1964, en ese entonces solo una autodefensa campesina bajo el influjo de los partidos comunista y liberal.</p>



<p><strong>El pasado presente</strong></p>



<p>El resto, hasta hoy, es historia por todos conocida, pero no necesariamente aprendida, pues el Pacto Histórico también está infiltrado por las prácticas clientelistas y corruptas del “país político”, como lo hemos visto con numerosos escándalos, siendo el de la Unidad Nacional para la Gestión del riesgo de Desastres<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> el más conocido. Justamente en las elecciones del próximo 31 de mayo vuelve a presentarse ese pulso entre esos dos países irreconciliables, con la diferencia de que en las elecciones para Congreso del pasado 8 de marzo el “país nacional” con el Pacto Histórico obtuvo como lista &nbsp;cerrada el mayor número de curules en el Senado, 25, pero de nuevo quedó en minoría frente al “país político”, si sumamos a las 17 curules del Centro Democrático las restantes obtenidas por los partidos liberal, conservador y demás microempresas electorales con sus numerosos testaferros de conglomerados empresariales y financieros, quienes ya tienen su credencial de senadores. Así las cosas, las fórmulas presidenciales del Pacto Histórico y del Centro Democrático son mucho más que una cuestión electoral, pues representan nada menos que el máximo desafió político para una nación, como es superar ese abismo existente entre una esfera política y estatal incapaz de representar los intereses de las mayorías sociales, sin cuya materialización y fusión no será posible la existencia de un auténtico Estado Social de derecho y mucho menos la plena vigencia de la Constitución del 91 y la convivencia democrática con el logro de la paz política. Tal desafío es lo que se definirá el próximo 31 de mayo o el 21 de junio, en segunda vuelta y en pleno mundial de fútbol. Y si ese desafío se asume como un partido eliminatorio del mundial y un juego de suma cero, donde el triunfador desconoce los derechos del vencido y cobrará revancha histórica implacable sobre su contrincante, entonces la gran perdedora será otra vez la democracia, ya sea bajo el nombre y con la camiseta del “País Político” o el “País Nacional”. Solo nos quedaría la esperanza de que la selección Colombia triunfe sobre Portugal en su partido del 27 de junio. Sin duda, ambos resultados son tan vitales como inciertos y nuestra influencia sobre ellos es semejante y muy limitada, siempre y cuando no nos dejemos arrastrar por el fanatismo del triunfalismo y el sectarismo partidista, pues en ese caso todos saldríamos perdiendo y muchos correrían el riesgo de ser expulsados del juego político y hasta ser físicamente eliminados.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/candidatos-presidenciales-asi-quedo-el-tarjeton-de-la-primera-vuelta-y-estas-son-las-formulas-noticias-hoy/">https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/candidatos-presidenciales-asi-quedo-el-tarjeton-de-la-primera-vuelta-y-estas-son-las-formulas-noticias-hoy/</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Quint%C3%ADn_Lame">https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Quint%C3%ADn_Lame#</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paloma_Valencia">https://es.wikipedia.org/wiki/Paloma_Valencia</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/operacion-soberania">https://www.comisiondelaverdad.co/operacion-soberania</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/19/estos-son-los-funcionarios-y-politicos-que-estan-detenidos-por-el-escandalo-de-la-ungrd-se-suman-karen-manrique-y-wadith-manzur/">https://www.infobae.com/colombia/2026/03/19/estos-son-los-funcionarios-y-politicos-que-estan-detenidos-por-el-escandalo-de-la-ungrd-se-suman-karen-manrique-y-wadith-manzur/</a></p>



<p></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127226</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 23:30:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES (II)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <title>Una crítica a la película Cumbres borrascosas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/una-critica-a-la-pelicula-cumbres-borrascosas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las dos películas en cartelera, Hamnet y Cumbres borrascosas, tienen mucho en común: son dramáticas, sus escenarios son bellos y la ambientación está diseñada con profundidad. En Cumbres borrascosas, los espacios están tan cuidados que, por citar un solo ejemplo, el papel de colgadura del cuarto de la protagonista emula su piel, con el mismo [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Las dos películas en cartelera, <em>Hamnet</em> y <em>Cumbres borrascosas</em>, tienen mucho en común: son dramáticas, sus escenarios son bellos y la ambientación está diseñada con profundidad. En <em>Cumbres borrascosas</em>, los espacios están tan cuidados que, por citar un solo ejemplo, el papel de colgadura del cuarto de la protagonista emula su piel, con el mismo tono e incluso con sus lunares. El vestuario es verdaderamente excelso.</p>



<p>Lo sorprendente de ambos filmes es que parecen hechos para adolescentes; son planos, directos y de una sola capa. Fáciles de digerir, casi predecibles, carecen de personajes o emociones interesantes. Los protagonistas no tienen profundidad; son estereotipos que no permiten ir más allá de lo meramente narrado. Es un desperdicio en ambos casos, pues las historias daban para mucho más, sobre todo la de <em>Cumbres borrascosas</em>.</p>



<p>En el libro de Emily Brontë, los personajes son densos, contradictorios e impredecibles. Cada uno se mueve en su propia realidad y la autora expone al lector a esas distintas perspectivas. El lector se ve obligado a lidiar con la convicción y la capacidad de cada personaje de justificar su derecho a ser vengativo, odioso o injusto.</p>



<p><em>Cumbres borrascosas</em> es una película larga que, además, se siente larga. Al igual que en <em>Hamnet</em>, la narración es lineal y la historia muy sencilla: un niño de baja cuna, Heathcliff, es adoptado por un viudo jugador, borracho y maltratador. La hija del hombre crea con él una relación indeleble y oscura; crecen como hermanos, pero se aman como desconocidos. Es importante notar que ya son casi adolescentes cuando se conocen, pues biólogos y psicólogos saben que la cercanía física desde la infancia se interpreta (aunque sea inconscientemente) como hermandad, y el rechazo al incesto anula la atracción sexual (en temas sexuales, cabe recordar que Freud fue un fraude completo).</p>



<p>La hermosa joven, Catherine Earnshaw, decide casarse con el único vecino de los alrededores y su hermanastro adoptado, enfermo de celos, abandona el hogar y el lugar para volver un tiempo después transformado a recobrar a su amada. En la novela, la historia no es así, pero esta película se basa en la novela, pero solo como base; y no importa, pues los amores apasionados nos fascinan. ¿Quién no ha sentido un amor de esos que “matan y no mueren”? Se va al cine a revivir vicariamente esas emociones y se es capaz de soportar un &#8220;dramonón&#8221; si es necesario. Lo triste de la película es que las escenas sexuales, que deberían demostrar ese amor oscuro, no pasan de los besos; y lo peor es que siempre se trata del mismo beso, una y otra vez, bajo el sol o bajo la lluvia, solo cambia el vestuario. Curiosamente, la escena más erótica es la primera y, en ella, los protagonistas son otros.</p>



<p>La película sigue varias modas actuales: los espacios son &#8220;instalaciones&#8221; artísticas. Por ejemplo, la cámara se aleja del cuerpo muerto de Catherine para mostrar un charco de sangre perfecto sobre la cama y el piso; el conjunto es una composición diseñada al detalle con un colorido asombroso. Además, como hoy está de moda identificarse profundamente con las mascotas, aquí hay un personaje que se convierte en perro&#8230; bueno, en perra. La escena más larga de la &#8220;mujer perra&#8221; resulta graciosa, aunque a quien esté sumergido en la historia quizá le parezca simplemente trágica.</p>



<p>Los actores de esta cinta (dirigida por Emerald Fennell), Margot Robbie y Jacob Elordi, son apabullantemente hermosos. Las actuaciones en general son perfectas; en Hollywood se ha alcanzado un nivel insuperable en este arte. Hong Chau interpreta a la niñera Nelly, un personaje que daba para mucho más dada su importancia en esta versión; Shazad Latif como Edgar, Alison Oliver en el papel de Isabella (la &#8220;perra&#8221;) y Martin Clunes como el padre borracho (Mr. Earnshaw) están magníficos.</p>



<p>En definitiva, la película es visualmente atractiva y divertida en ciertos aspectos, pero resulta larga y tristemente simple. La crítica ha sido implacable pues la película se aleja mucho de la novela. Se pregunta uno por qué, mejor, no haber creado esa relación.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="&quot;Cumbres Borrascosas&quot; | Teaser Oficial | Subtitulado" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2aua3byharo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126951</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 13:39:11 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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        <title>Irán, adiós a Ali Jamenei</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/iran-adios-a-ali-jamenei/</link>
        <description><![CDATA[<p>En&nbsp;Los niños del cielo,&nbsp;Majid Majidi&nbsp;no filmó una fábula sentimental sino una anatomía delicada de la escasez. Majidi —formado en el teatro antes de volcarse al cine, atento siempre a los márgenes y a la infancia— convirtió una historia mínima en una metáfora universal: un par de zapatos perdidos, dos hermanos que comparten el secreto, una [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En&nbsp;Los niños del cielo,&nbsp;Majid Majidi&nbsp;no filmó una fábula sentimental sino una anatomía delicada de la escasez. Majidi —formado en el teatro antes de volcarse al cine, atento siempre a los márgenes y a la infancia— convirtió una historia mínima en una metáfora universal: un par de zapatos perdidos, dos hermanos que comparten el secreto, una carrera escolar que es al mismo tiempo competencia y esperanza. Su cámara se inclina hacia lo pequeño, como si supiera que en los gestos diminutos se esconde la verdad de un país.</p>



<p>Esa Teherán de patios humildes y montañas nevadas al fondo —Teherán&nbsp;vista desde abajo, desde la altura de un niño— parecía suspendida fuera de la geopolítica. Pero ninguna ciudad está a salvo del ruido del mundo. Ayer fue&nbsp;Caracas&nbsp;la que ocupaba titulares con su propio drama; hoy es Teherán; mañana será otro nombre pronunciado con urgencia en los noticieros. Las capitales rotan en el escenario de la inquietud global, pero la vida cotidiana persiste, obstinada, bajo cada sacudida.</p>



<p>La muerte de&nbsp;<strong>Ali Jamenei</strong>&nbsp;(transliterado también como Khamenei), líder supremo desde 1989, en un bombardeo que estremeció la capital iraní, marca un punto de inflexión. Su figura fue la continuidad del sistema creado por su mentor,&nbsp;Ruhollah Jomeini, arquitecto de la República Islámica tras la revolución que depuso al sah&nbsp;Mohammad Reza Pahlavi. Jomeini diseñó una estructura donde la autoridad religiosa y el poder político se fundieron; Jamenei la sostuvo durante más de tres décadas con disciplina férrea.</p>



<p>El balance de ese periodo incluye represión de protestas, control sobre la prensa, persecución de disidentes y un uso sistemático de la pena de muerte avalado por tribunales revolucionarios. Para quienes creemos que el Estado no debe arrogarse el derecho de quitar la vida, esa convicción fue una fractura ética persistente del régimen. Y aun así, la eliminación violenta de un dirigente no equivale automáticamente a justicia ni garantiza la apertura democrática.</p>



<p>Uno de los episodios más simbólicos de esa etapa fue la fetua contra&nbsp;Salman Rushdie&nbsp;por su novela&nbsp;Los versos satánicos. “¿Qué es la libertad de expresión? Sin la libertad de ofender, deja de existir”, escribió Rushdie, recordándonos que la palabra puede incomodar, pero silenciarla es siempre un acto de poder.</p>



<p>Hoy la incertidumbre no es solo política sino estratégica. El&nbsp;Estrecho de Ormuz&nbsp;vuelve a ocupar los mapas de riesgo; los mercados energéticos reaccionan; los gobiernos calculan. La&nbsp;Organización de las Naciones Unidas&nbsp;llama a la contención mientras las potencias miden fuerzas. El mundo parece oscilar entre la diplomacia declarativa y la lógica de los hechos consumados. Y, en medio de esta turbulencia, persisten otras vergüenzas globales: la sombra de la lista del financiero&nbsp;Jeffrey Epstein, símbolo de redes de poder que rara vez enfrentan consecuencias proporcionales.</p>



<p>Sin embargo, dentro de Irán la historia nunca fue un bloque uniforme. También estuvo hecha de mujeres que reclamaron autonomía, jóvenes que pidieron futuro, creyentes que quisieron reconciliar fe y libertad. Sus voces —a veces acalladas, a veces multitudinarias— recuerdan que ningún régimen logra extinguir del todo el deseo de vivir sin miedo.</p>



<p>Si algo enseñó Majidi al comienzo de esta historia es que la política, por abstracta que parezca, termina siempre afectando escenas concretas: el trayecto a la escuela, la seguridad de una familia, la posibilidad de hablar sin temor. El verdadero cambio no será la caída de un nombre propio, sino la construcción paciente de instituciones que limiten el poder y protejan derechos.</p>



<p>Ayer fue Caracas. Hoy es Teherán. Mañana, quién sabe. Lo decisivo no es qué ciudad encabeza los titulares, sino si el mundo será capaz de sostener —más allá de los bombardeos y de las cortinas de humo— la idea sencilla y radical de que la vida humana y la libertad no deben depender del capricho de ningún régimen ni de ningún imperio.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126443</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Mar 2026 21:45:58 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Irán, adiós a Ali Jamenei]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-que-siga-creyendo-en-principes-azules-es-una-tonta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los príncipes azules solo habitan en los cuentos de hadas, ahí están seguros y no son un peligro para la sociedad. En la vida real, pusieron bajo arresto por crímenes sexuales al que fuera &#8220;el hijo favorito&#8221; de la reina Isabel II. Una humillación para los que creen tener “sangre azul” siendo roja.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen del Palacio de Buckingham, tomada de la cuenta oficial de la Familia Real en X: @RoyalFamily</em></p>



<p>Si la reina Isabel II viviera, se infartaría viendo cómo Andrés Mountbatten-Windsor, su hijo amado, hoy con 66 febreros encima, trajo la desgracia a su familia, envuelto en escándalos sexuales y acusado además de compartir posiblemente <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2026/02/09/mundo/rey-carlos-apoya-investigacion-principe-andres-epstein-informacion-confidencial-trax">“secretos de Estado”</a> con el tristemente célebre Jeffrey Epstein, que hoy debe estar en algún lugar del infierno, esperándolo a él y a&nbsp;quienes hicieron parte de sus bacanales. Es casi seguro que hay un lugar reservado también para Donald Trump, no sabemos si también para algún&nbsp;colombiano.</p>



<p>Pero ¿Qué has hecho Andresito? ¿Cómo pudiste acabar con la reputación de la Familia Real británica? ¿Hay algo más que no sepamos?</p>



<p>Ni siquiera su hermano, el rey Carlos III, ese que le puso los cachos a la princesa Diana, llegó tan lejos.</p>



<p>La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta y media.</p>



<p>Los reyes, los príncipes y las princesas son seres humanos como todos. Van al baño, usan papel higiénico y expulsan gases, por la boca y por allá también. No me culpen por robarles la ilusión. Sí: están llenos de lo mismo que el resto de la humanidad: átomos de carbono, nitrógeno y oxígeno, pues como dijo Carl Sagan, <em>somos polvo de estrellas</em> que explotaron hace miles de millones de años. ¡De puro milagro no hemos explotado!</p>



<p>Y aquí estamos regodeándonos con el escándalo del siglo, viendo que esas personas que levitan, dándoselas de mucho café con leche, también hacen cosas horribles cuando nadie las observa. Si en Colombia <em>el que tiene plata, marrane</em>a, en la Realeza pasa lo mismo. Pasa en las mejores familias y de ésta ya no podemos decir que sea la mejor de las familias, ni ejemplo de nada. Mortales e infelices como el resto. </p>



<p>Son personas comunes y corrientes, solo que tienen dinero y títulos honoríficos inventados por ellos mismos para guardar distancia con la chusma.</p>



<p>Lo de la sangre azul es un embuste con origen en un hecho real que la literatura se encargó de perpetuar. El término &#8220;príncipe de sangre azul&#8221; se originó en la Edad Media; se dice que específicamente en la Península Ibérica (España y Portugal). En aquella época, la nobleza y la realeza se consideraban de &#8220;sangre azul&#8221; porque su piel era muy pálida, lo que permitía ver las venas azules debajo de la piel. Esto se debía a que no trabajaban al sol y se vestían con ropa que les cubría la piel.</p>



<p>Así que ya conocen la fórmula para pasar a ser un miembro más de la Familia Real.</p>



<p>Ese cuento de que son la nobleza es otro embuste. El príncipe Andrés, ahora ex príncipe, pagaba por tener sexo con mujeres menores de edad y vaya usted a saber qué otras perversiones se cometieron en la isla del pedófilo Jeffrey Epstein. ¡Qué cuento de Su Majestad ni que nada!</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El que ayer era Su Alteza Andrés, hoy es Su Bajeza Andrés.</strong></h2>



<p>La Realeza, hablo de aquella que vive en los palacios de Buckingham y Kensington, son una familia tan disfuncional como la suya o la mía, quizás más la suya, aclaremos, sin ofender.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Harry y Meghan | Tráiler | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/iFymWQ98aTQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El documental “Harry y Meghan” (Netflix 2022, que en esencia nos cuenta sobre un príncipe que conoció a través de las redes sociales a una plebeya y de ñapa negra), no cuadra con la historia de los que comieron perdices y fueron felices. Meghan no encaja, no encajó, ni encajará nunca en el molde real, pero ella y su príncipe de carne y hueso se casaron por amor y huyeron a donde nos les hicieran la vida imposible.</p>



<p>Despojados de sus títulos nobiliarios, ellos dejan ver lo horrible que es la Familia Real por dentro. <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-63917033">Como lo dice la BBC de Londres</a>, es la historia de <em>“una pareja que se enamoró y tuvo que sacrificarlo todo al enfrentarse a sistemas, protocolos y racismo”.</em></p>



<p>El que ayer era Su Alteza Andrés, hoy es Su Bajeza Andrés. Pero a mí no vayan a meter en chismes. Los dejo porque estoy leyendo los <em>Cuentos de los hermanos Grimm.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126289</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Feb 2026 15:23:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/27101713/ZETA-ZETA-ZETA-PALACIO-DE-BUCKINGHAM.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La que siga creyendo en príncipes azules es una tonta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cerebro &amp;#8220;sexualizado&amp;#8221; de Carolina Sanín (Breve ensayo sobre feminismo y feministas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cerebro-sexualizado-de-carolina-sanin-breve-ensayo-sobre-feminismo-y-feministas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Queriendo hacer una supuesta defensa de las mujeres y su dignidad, la escritora bogotana termina ofendiéndolas, adrede o no, no lo sé, y de paso arremete contra hombres y ciudades enteras. Aboguemos por un feminismo que, para encontrar soluciones, abrace a los hombres, no que los criminalice por el género que nos tocó.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Carolina Sanín, escritora bogotana, en una escena de su monólogo para la revista Cambio. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-411041fc0d985a77d464bf8ce03f9c19"><strong><em>&#8220;La palabra feminismo necesita ser rescatada. Necesita ser reclamado de manera que sea inclusivo para el hombre&#8221;:</em> Annie Lennox, cantautora, filántropa y activista política.  </strong></p>



<p></p>



<p>No creo en ese feminismo que criminaliza al hombre por ser hombre. Y no creo en ese feminismo que habla desde el discurso —cuando no desde el privilegio o la conveniencia—, porque asumo que se trata de un movimiento, no una moda, mucho menos una impostura: la convicción de que el mundo necesita cambiar lo que está mal pero desde la acción —desde el activismo para decirlo con nombre propio—, no desde el lenguaje adornado de las palabras bien dichas. El mundo sobrepasó hace rato el límite de la teoría y por eso seguimos en obra negra, generosos con el adjetivo, escasos con el verbo. &nbsp;</p>



<p>Si hay tantos feminismos como colores tiene el arco iris, confieso con honestidad no tener claro qué es el feminismo y cuál es su fin último. Tengo amigas feministas y advierto posturas diferentes entre ellas, que a veces se traducen en recriminaciones mutuas. </p>



<p>Con todo, las encuentro tan fascinadoras como inexpugnables, merecedoras de mi admiración y respeto dentro de la diferencia. Aprecio a las que hablan desde el activismo porque gracias a sus convicciones han motivado transformaciones importantes en las sociedades, resultado además de una evolución cultural. No es una etiqueta en su frente. Ni es algo que se quitan o se ponen al tiempo con la piyama. Hacen, no dicen. Y entonces su causa cobra sentido… para ellas… pero también para nosotros.</p>



<p>Sin importar que un hombre sea o no feminista, desde el respeto a la individualidad, hay una verdad compartida: siendo seres íntegros, enteros, las mujeres son nuestra mitad y nosotros su mitad en esta aventura que llamamos vida, con su subsiguiente capítulo, el de la vida en común, que es la manera como se juntan esas unidades independientes: en las relaciones de pareja, en las relaciones de trabajo, en las relaciones de amistad, en la misma silla que ocupamos de camino al sitio de trabajo.</p>



<p>Sin embargo, hay mujeres que creen saberlo todo acerca de los hombres, que son rotundas en sus conceptos y que van por la vida generalizando —no todos somos monstruos ni depredadores sexuales—, como si todos estuviéramos bajo sospecha, responsabilizados por lo que pueda venir, incluso si no viene.</p>



<p>Hablo de Carolina Sanín, claramente, de aquella teórica del feminismo —no sé si eso la hace feminista— que fascina incluso cuando habla sola. Por supuesto, hablo de su monólogo, a veces brillante, a veces objetable. Un feminismo que parece dirigirse no a las mujeres, sino a ciertas mujeres,&nbsp; cosas bien distintas entre sí.</p>



<p>La escucho únicamente cuando hago cardio en la bici y me surge la misma pregunta inquietante: ¿Por qué algunas mujeres, con el pretexto de salir en defensa de otras mujeres, terminan hablando mal de las propias mujeres?</p>



<p>En ese feminismo que pregona la escritora Sanín hay algo que no termina por cuadrarme, y es ese afán suyo por querer demostrar que la cabeza de los hombres gravita alrededor del sexo, como si todo comportamiento tuviese un origen fálico.</p>



<p>Su último monólogo se titula “Epstein”, pero podría llamarse Pastrana o Petro, aunque el segundo nada tiene que ver con los archivos del extinto pedófilo, y el primero sí. De modo que si todos los caminos conducen a Roma, todos los monólogos (de Carolina Sanín), conducen a Gustavo Petro. Hay una obsesión de la escritora bogotana con el presidente y debo decir que, algunas veces, encuentro esa obsesión justificada, pero otras veces, como en este caso, no; ya aterrizaremos allá.</p>



<p>Para hablar de los hombres —de los hombres que pagan por sexo— y de las mujeres que intercambian sexo por dinero, Sanín termina llevándose por delante lo que sea y a quien sea, sin reparar en daños. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c5f5b3f8e763e2337585c583212dc0df"><strong><em>“Cartagena es un prostíbulo para turistas, como es Medellín también”</em>,</strong> soltó sin más Carolina Sanín.</h2>



<p>Cartagena no son solamente prostitutas, prostitutos y niños explotados sexualmente, lo que es aberrante, claro. No se trata de Cartagena, querida Carolina; es la condición humana, que lleva siglos lidiando con el oficio más antiguo del mundo. Desde Sodoma y Gomorra, pasando por la Gran Ramera descrita en el Libro de Apocalipsis (y a la que Fernando Vallejo llamó “La puta de Babilonia”, a secas, pero que en realidad se refiere a la Iglesia de Roma y sus excesos en nombre de Cristo), en la Biblia hay todo tipo de menciones a la prostitución.</p>



<p>Dense cuenta, queridos lectores, que ya me estoy pareciendo a la Sanín que para hablar de una cosa termina jalando otra de los cabellos, a veces sin aparente conexión. &nbsp;</p>



<p>Sobre las mujeres, Sanín hace esta afirmación tajante como si fuera una prédica bíblica: <em>“Deberíamos <strong>no aceptar nunca una invitación cara de un hombre,</strong> no aceptar nunca una invitación a un viaje de un hombre que no sea nuestro familiar, o pareja o gran amigo. Y yo <strong>no he conocido a muchas a mujeres que sinceramente estén dispuestas a hacer eso.</strong> <strong>A mí me parece problemático y no bien salir con un hombre que tenga mucho más dinero que yo”.</strong></em></p>



<p>Me preguntaba si habla por ella o también por sus amigas o por historias de vida que le son cercanas o familiares; al final, cualquier escritor se sirve de todo para construir sus universos literarios.</p>



<p>Y sigue: <em>“Es aceptadísimo que las mujeres manifiesten que quieren conocer a un tipo que tenga plata; a mí me parece, pues, que eso es puterío, y me parece que eso es complicidad con los hombres que compran mujeres”.</em></p>



<p>Es decir, ¿todos los hombres adinerados son <em>compradores</em> de mujeres por el hecho de poseer dinero o el dinero nos convierte automáticamente en criaturas malintencionadas? ¿Qué hay de los sentimientos nobles y genuinos del hombre adinerado, están acaso camuflados en su chequera? (¡Y ni hablemos de los que no tenemos en qué caernos muertos!) ¿Qué hay de las mujeres adineradas que invitan hombres a lo que sea que quieran invitarlos? ¿Y qué hay del derecho de las mujeres de decidir sobre sus cuerpos? ¿Es la moral de unas la regla para las demás?</p>



<p>Por sus diatribas sabemos que Carolina Sanín mojigata no es, pero a veces se comporta como si fuera la profesora que imparte clases de moral en la época victoriana, aquella en la que se hacía, hasta la promiscuidad, todo lo prohibido. En nuestro tiempo, en que la sangre circula hirviente por las redes sociales, creo que la época victoriana está de vuelta bajo otros códigos, otras costumbres y la misma doble moral. Porque, ante todo, seguimos siendo nosotros y nuestros prejuicios</p>



<p>En el cerebro “sexualizado” de la escritora Sanín toda afirmación se torna definitiva. Nótese ese detalle cuando usa la palabra “nunca”.</p>



<p>Al fin llegamos a Petro.</p>



<p>Afirma la escritora bogotana: <em>“… por los mismos días en que está este escándalo de Epstein (…) y están salpicando a Trump y Trump está haciéndoles el quite, Petro en su visita a Washington invita a Trump a Cartagena. Y luego en un medio nacional en el que vi la noticia se dice que ´Petro tentó a Trump con venir a Cartagena´. La palabra tentar. Y luego ´Petro le hizo un guiño a Trump´, decía en esa noticia. A mí me pareció tan intencionado el uso de ese lenguaje, el guiño y tentar, además porque sabemos que “Cartagena es un prostíbulo para los turistas, como es Medellín también”.</em> (Perdonen la repetición de esta línea).</p>



<p>Luego hace aclaraciones no pedidas: <em>“No estoy haciendo teorías de conspiración, no es lo mío; creo que Petro no estaba pensando en eso necesariamente, pero toma esa forma también”.</em></p>



<p>¿Al fin qué, Carolina? ¿Es blanco o es negro?</p>



<p><em>“… ofrecerle al poderoso conozca mi país tiene todo que ver con ofrecerle al poderoso tome a mis muchachas, a las muchachas de aquí”.</em></p>



<p>Y veámonos cómo enseguida, al referirse a la sexualización del discurso de Petro, agarra a las <em>muchachas</em> para no soltarlas después de enjuiciarlas.</p>



<p><em>“Hay algo con respecto a escoger muchachas muy jóvenes por parte de Petro, muy jóvenes y sin experiencia, y darles mucho poder. No estoy diciendo que se acueste con ellas, ni me interesa en este caso. Pero ¿no hay en eso también una promesa a una mujer joven de algo que no va a cumplir y que no tiene con qué cumplir ella?; es decir, también la fabricación de una fantasía (&#8230;) y la fabricación de una imagen de ella misma para ella; es también una seducción; se acueste con ellas o no Petro, además no son menores de edad. Pero ¿qué hay en eso de escoger mujeres jóvenes, muchachas?”.</em></p>



<p>Si el feminismo se reduce eso, pues ¡pobres <em>muchachas</em>! El solo uso de ese término para denominar a una mujer me parece complicado y, hasta cierto punto, usado aquí con una intención solapadamente ofensiva.</p>



<p>Sigue examinando a los hombres desde nuestra entrepierna.</p>



<p>Analiza el atractivo de Epstein y cómo los hombres tienen, según ella, el deseo común de compartir mujeres, <em>“es decir, en entrar en las mismas mujeres, porque ese deseo de compartir mujeres es fundamental en el patriarcado, porque informa el sueño de la fraternidad, no solo porque a través de una mujer se puedan tocar los penes sin en efecto tocárselos, sino habiendo estado dentro de la misma mujer —una manera de realizar o de no realizar la fantasía homosexual, etcétera—, sino que creo que hay un sentido más profundo y político del hecho de compartir mujeres, que era lo que hacían el abusador Epstein y sus amigos abusadores: el entrar en un mismo útero tiene que ver con la fantasía de haber salido de un mismo útero y de ser hermanos (…) la fantasía de ser iguales”.</em></p>



<p>¿En serio, Carolina? ¿Cuál es el soporte científico o psiquiátrico detrás de tanta verborrea? ¿Cuántos cerebros diseccionó antes del monólogo o cuántos hombres le confesaron sus deseos más perturbadores en el diván?</p>



<p>Si se me permite un paréntesis, en las novelas de Jane Austen el deseo es ese algo con lo que se negocia, sin miramientos y donde no caben sentimientos, ni sentimentalismos. Y esas novelas tienen un pie (sino los dos) en la realidad de una época. Qué bueno sería que una Austen de nuestro tiempo (acaso una Jane  Sanín), pudiera novelar con una pluma igual de exquisita lo que pasa hoy con las pasiones humanas, pero sobre todo con el deseo, el femenino y el masculino, así sea para condenarlo de entrada.</p>



<p>Hablar de los hombres que tienen el cerebro enchufado con el pene, aguanta el mismo análisis de cuando criticaron a Petro por afirmar que <em>“una mujer libre hace lo que se le dé la gana con sus clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo será una gran mujer”.</em> Presiento que son el mismo discurso queriendo traer de vuelta la guerra de los sexos.</p>



<p>Para insistir en el mismo tema, desde su psicoanálisis de escritorio, Sanín la emprende contra los bonitos de la especie.</p>



<p><em>“Yo creo que la belleza de un hombre tiene que ver con la rabia contra las mujeres y la rabia contra lo femenino. Porque muchas veces la belleza de un hombre lo feminiza y desde muy pronto lo hace deseable para otros hombres. (…) Es decir, los otros hombres lo quieren no para poseerlo y destruirlo, como desean (hacer con) las mujeres, sino para ser como él. (…) Quería pensar en todo esto, en la relación de la apostura con el poder. Cómo un hombre que puede seducir a otros hombres, que no quiere decir que se acueste con los otros hombres; entonces el poder es muchísimo mayor: seduce a los otros hombres y se acuesta con ellos a través de las mujeres que unos y otros explotan, y de las que unos y otros abusan, y eso es lo que yo he llamado, desde hace tiempo en distintos monólogos y textos el cacorraje (…) No hay que ir a Epstein y su isla; está en los clubes de cualquier sociedad”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-71764bbf859435dd0197508386fde680"><strong>Debemos abogar para que el feminismo sea también&nbsp;tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas.</strong></h2>



<p>Considero que es suficiente por hoy.</p>



<p>Estamos de acuerdo en que debemos cambiar esta sociedad patriarcal y sexista que les permite a muchos hombres satisfacer sus ansias de dominación, incluso alardear de sus perversiones sexuales, gracias al dinero que los empodera y encubre. </p>



<p>Pero el feminismo no puede generalizar, porque acabar con las malas conductas, pasa por entender que hombres y mujeres se necesitan y que la re-educación de unos y otros debe hacerse como una tarea compartida por la supervivencia de la especie humana, a menos de que pensemos como E.M. Cioran cuando dijo: <em>“Sólo los animales deberían dedicarse a procrear”.</em></p>



<p>Es decir, debemos cambiar la ecuación: abogar para que el feminismo sea también&nbsp;una tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas. Al abordar en este presente las relaciones entre hombres y mujeres, —y claro los abusos de toda clase de ellos hacia ellas—, debemos reexaminar los patrones de crianza (labor en la que participan hombres y mujeres, y a veces más las mujeres), y los posibles traumas que cada quien está arrastrando desde su infancia.</p>



<p>El asunto es que estamos jodidamente rayados y ese es el primer escollo a superar para intentar <em>desexualizar </em>la conversación alrededor del feminismo y el machismo. La violencia sexual machista, enjuiciable y condenable siempre, es otro asunto. Podemos empezar por dejar de decir bobadas como que las mujeres son de Venus y los hombres son de Marte, porque unos y otros tenemos los pies puestos sobre la misma tierra y sobre la misma Tierra.</p>



<p>Y si me piden una opinión sobre Epstein o Trump, diré que la historia tiende a reciclarse, y que cada época viene con su <em>Calígula </em>incluido —el emperador romano, famoso por sus excesos sexuales, que las instrumentalizaba a ellas—, como si el mudo estuviera condenado a convivir con seres abominables y crueles con las mujeres.</p>



<p>Puede ser que al final esas mentes trastornadas sean un defecto “químico” de fábrica desde la <em>creación-evolución </em>de la especie y no desde la manera cómo nos han educado, aclarando, claro está, que lo que se sigue enseñando sobre el sexo, por desgracia, poco tiene que ver con el respeto por el cuerpo ajeno, cuando ni siquiera hay respeto por el propio.</p>



<p>Estamos frente a un monstruo histórico. Y en vez de resolver nada, más allá de esperar a que los códigos penales hagan su parte, luego del monólogo nos quedan dos problemas para abrir la conversación: los hombres que instrumentalizan a las mujeres y las mujeres que instrumentalizan el feminismo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-da74235eb64cb6a944726247ba44ef7a"><em><strong>Este espacio queda a disposición de quien tenga algo para decir. El correo es: <a href="mailto:alexvelasquezcolombia@gmail.com">alexvelasquezcolombia@gmail.com</a> Favor incluir su nombre y un breve perfil.&nbsp;</strong></em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125950</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 13:34:47 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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