<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/hepatitis+a/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 30 Apr 2026 21:10:48 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Todos los resultados de blogs de hepatitis a | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Arte y caca</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/arte-y-caca/</link>
        <description><![CDATA[<p>La conexión entre la estética —lo bello y el arte— y la ética —lo bueno y el bien— ha sido un tema propuesto por los filósofos desde la Antigüedad Clásica hasta nuestros días. Para Platón, la belleza-en-sí y el bien-en-sí eran ideas supremas y absolutas que a menudo se asemejaban. Según él, lo bello se [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La conexión entre la estética —lo bello y el arte— y la ética —lo bueno y el bien— ha sido un tema propuesto por los filósofos desde la Antigüedad Clásica hasta nuestros días. Para Platón, la belleza-en-sí y el bien-en-sí eran ideas supremas y absolutas que a menudo se asemejaban. Según él, lo bello se equiparaba con la verdad, lo bueno y el bien. El ideal griego de persona virtuosa se expresaba en el concepto <em>kalokagathia</em> (ojo, no calocagata) donde la belleza externa e interna, la estética y la ética, se reflejaban mutuamente. Sócrates creía que las justas proporciones no solo definían la belleza, sino que estaban ligadas al orden, a la medida y a los valores éticos.</p>



<p>En el Romanticismo alemán, el arte debía elevar intuitivamente a la conciencia los intereses superiores del espíritu y la voluntad, lo humano y lo sublime. Kant argumentó que el juicio de lo bello (placer desinteresado) y el juicio de lo moral (respeto a la ley) compartían una estructura formal similar: ambos eran juicios universales y desinteresados, aunque el estético fuera subjetivo y el moral, objetivo. Para Friedrich Hegel, el <em>Espíritu Absoluto</em> era la razón autoconsciente que se realizaba a sí misma en el mundo, y el arte era la primera forma en la que este Espíritu se hacía consciente de sí mismo, logrando la unión entre lo espiritual (la idea) y lo sensible (la forma material). Por lo tanto, para Hegel, el arte era una actividad esencialmente espiritual y cognoscitiva, no solo un entretenimiento o una habilidad técnica. Hasta finales del siglo 19, se esperaba que las experiencias artísticas representaran y expresaran los valores más altos de la sociedad, incluidos los éticos.</p>



<p>Hoy algunos intelectuales están de acuerdo en que, en la mente de las personas, los valores sociales han estado ligados con la valoración jerárquica o el estatus; de ahí el uso de términos como &#8220;gesto noble&#8221; o &#8220;actitud villana&#8221;. En la crítica de arte, los adjetivos de índole ético han sido tan frecuentes que sugieren una relación subyacente entre arte y ética; ejemplos de esto son: &#8220;colores vulgares&#8221;, &#8220;honestidad de la paleta&#8221;, &#8220;efectos impuros&#8221; o &#8220;trabajo sincero&#8221;. La analogía es un recurso de la mente para verbalizar juicios y hacer extrapolaciones. De igual forma, utilizamos metáforas relacionadas con el sentido del gusto tanto para los juicios morales como para los estéticos. Decimos: una &#8220;pintura dulzona&#8221;, una &#8220;obra de arte empalagosa&#8221;, un &#8220;performance saleroso&#8221;, una &#8220;experiencia amarga&#8221;, &#8220;colores frescos&#8221;, &#8220;comportamiento tóxico&#8221; o &#8220;mente podrida&#8221;.</p>



<p>Desde el siglo 20 hasta hoy, todas estas ideas de arte y moral cayeron por un abismo. El establecimiento del arte empezó a mirar con un mayor interés todo lo que sacudiera, lo que escandalizara, lo que espantara o fuera un desafío a las normas. Las ideas de ser mejores, de ser más espirituales, de alcanzar experiencias trascendentales o cimas de bienestar espiritual o de cualquier índole —claro, excepto en el ámbito económico— simple y llanamente desaparecieron del establecimiento que ordena y valora (pero no de la mente de los individuos).</p>



<p>Muchos artistas han usado la mierda, el semen, la sangre y los orines, tanto para llamar la atención y ganar notoriedad (&#8220;mojar prensa&#8221;) como para parecer excéntricos, brutales y contestatarios. Crear obras complejas no es para cualquiera, obtener la belleza con ingenio tampoco es fácil en un mundo tan competitivo, y hacer un arte que nos haga mejores en algún aspecto es más que arduo. Veamos lo que han hecho algunos artistas con las excreciones humanas y animales.</p>



<p>El arte del <em>Performance</em> nos tiene acostumbrados a la desnudez y al dolor. Se ha caracterizado por representaciones que incluyen gritos, insultos, llantos, mutilaciones, sangre o vómito. Una de las obras más nauseabundas fue la del artista colombiano Fernando Pertuz (1968) en Cali, durante el Festival de Performance de 1997: defecó frente al público y se comió sus propios excrementos entre dos tajadas de pan, acompañados de una copita de orines. Su obra se llamaba “Indiferencia”. Según el artista, aspiraba a hacernos reflexionar sobre nuestra indiferencia frente a quienes comen mierda. Lo que consigue es la náusea, y no creo que más.</p>



<p>La mierda más citada y conocida del mundo es la de Piero Manzoni (1933–1963). La obra se llama <em>Merda d&#8217;artista,</em> de 1961. Existen 90 latas, cada una con 30 gramos de sus heces. Manzoni vendió las latas al peso, basándose en la cotización del oro. La sustentación conceptual, — que siempre la hay— fue hacer una crítica directa al mercado del arte y al concepto de la obra de arte como una reliquia invaluable.</p>



<p>A continuación, veamos una lista más o menos cronológica de artistas que han trabajado con excrementos y otros desechos.</p>



<p>Andy Warhol (1928–1987) sin duda fue un creador y ensayó todo lo que había para ensayar. En su obra <em>Piss Paintings</em> (<em>Pinturas de orina</em>) o <em>Oxidation Paintings</em> (<em>Pinturas de oxidación</em>), de 1978, Warhol orinó directamente sobre lienzos preparados con una base de pintura de cobre o que contenían sales metálicas, provocando con la reacción entre el amonio y las sales patrones y texturas variadas.</p>



<p>Paul McCarthy (1945–) es conocido por un amplio uso de fluidos y materiales de desecho en sus <em>performances</em> y esculturas, pero en este contexto se destaca su gigantesca escultura inflable de una caca de perro, titulada <em>Complex Shit</em> (Mierda Compleja).</p>



<p>Ana Mendieta (1948-1985) utilizaba sangre (su propia sangre menstrual o sangre animal) para dibujar o marcar la forma de su cuerpo en la naturaleza o en espacios interiores, vinculando la feminidad, la vida y la mortalidad.</p>



<p>Andres Serrano (1950–) logró escandalizar a medio mundo con su obra <em>Piss Christ</em> (1987): una fotografía de un crucifijo de plástico sumergido en un vaso con su propia orina.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/d/de/Piss_Christ_by_Serrano_Andres_%281987%29.jpg" alt="" /></figure>



<p><em>Piss Christ</em></p>



<p>La pareja gay de artistas ingleses Gilbert &amp; George (Gilbert Prousch, 1943; George Passmore, 1942) utilizaron, en su serie de finales de los años 80 y principios de los 90, <em>Piss, Shite, Blood, Spunk</em>, fotografías de fluidos corporales —incluido el semen (llamado <em>spunk</em> en inglés coloquial)— junto con sus propios retratos, para crear composiciones escatológicas, desafiantes y estilizadas.</p>



<p>Marc Quinn (1964-) tiene una serie de esculturas que llamó <em>Self</em>. Estas se realizaron a partir de un molde de su cabeza en el que se vaciaron aproximadamente 4.5 litros de su propia sangre, que luego se congeló y desmoldó para obtener su autorretrato. Obviamente, para ser exhibidas requieren refrigeración constante. Esta obra es quizás el ejemplo más literal y conocido del uso de sangre humana como material principal de una escultura.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="488" height="583" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092338/Screenshot-2025-12-07-092308.png" alt="" class="wp-image-123437" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092338/Screenshot-2025-12-07-092308.png 488w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092338/Screenshot-2025-12-07-092308-251x300.png 251w" sizes="(max-width: 488px) 100vw, 488px" /></figure>



<p>Self</p>



<p>Itziar Ocariz (1965–), la artista vasca, ha explorado la acción de orinar en espacios públicos, lo cual es una transgresión de las normas sociales y de género. Un vídeo de ella orinando en la calle fue parte de la representación de España en la Bienal de Venecia en 2019.</p>



<p>Chris Ofili (1968–) pintó <em>The Holy Virgin Mary</em> (La santa Virgen María) en 1996. Este artista nigeriano-británico uso excremento de elefante (tratado y barnizado) como base material para sus pinturas, así como para sostener la obra de arte en el suelo. Su pieza de la Virgen María, que incorporaba heces y recortes de revistas pornográficas, causó una gran controversia, especialmente en Nueva York.</p>



<p>Werner Härtl (1980-) pinta con estiércol diluido en agua, para crear diferentes tonos y texturas en sus pinturas. Recolecta el estiércol de las vacas y lo prepara, trabajando por capas para crear efectos de luz y sombra.</p>



<p>Milo Moiré (1983-), la joven artista suiza, es conocida por sus <em>performances</em> provocativas. En 2014, realizó una acción llamada <em>PlopEgg</em> donde introducía huevos llenos de pintura en su vagina y los expulsaba sobre un lienzo. Aunque no se trata de vómito, ni caca ni de sangre de menstruación, sí comparte la idea de utilizar fluidos y aberturas corporales para crear arte. Dentro de las mujeres que hacen performances hay muchas que en sus obras se meten o sacan distintos materiales de la vagina.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="835" height="361" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1.png" alt="" class="wp-image-123439" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1.png 835w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1-300x130.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1-768x332.png 768w" sizes="(max-width: 835px) 100vw, 835px" /></figure>



<p>En este escrito no se hicieron conjeturas sobre el porqué de este cambio de propósito en el arte, pero sí se evidenció que las expresiones culturales están tan fuertemente ligadas al prestigio social que los desechos del cuerpo, que naturalmente nos producen asco, pueden, una vez &#8220;enchapados&#8221;, ser nombrados obras de arte. La realidad es que hasta la mierda puede ser exhibida, comprada y vendida como arte. Todos percibimos la verdad: que &#8220;el emperador va desnudo&#8221;, que la caja de mierda no tiene más que mierda, que la silla con cera encima no es más que una silla con cera encima. Sin embargo, entendemos que, si hay suficientes personas que apoyan la idea de que es un bien de intercambio o de que es una obra de arte, el grupo social —indiferente o atento, no importa lo que piense— no puede tirar la mierda por el inodoro (nadie sería tan bobo como para deshacerse de la mierda a precio de oro) ni puede comprar la caja de mierda por el precio que desee, sino por el precio del mercado, sujeto a la oferta y a la demanda del mercado mundial.</p>



<p>Por más que los críticos, marchantes y museos hagan exhibiciones y aplaudan estas obras, a las personas normales —en el fondo de su razón— no les parecerán más que cagadas.</p>



<p>&nbsp;Steven Pinker escribió un artículo hace varios años, <em>What The F *</em> (Fuck) en este hay dos párrafos que vale la pena traer a colación:</p>



<p>“Los efluvios tienen tal carga emocional que ocupan un lugar destacado en el vudú, la brujería y otros tipos de magia empática en muchas culturas del mundo. La importancia que se suele dar a los efluvios —tanto a las palabras como a las sustancias— ha desconcertado a muchos investigadores. Al fin y al cabo, somos seres encarnados, y la excreción es una parte ineludible de la vida humana.”</p>



<p>“Los biólogos Valerie Curtis y Adam Biran identifican la razón. No puede ser casualidad, señalan, que las sustancias más repugnantes sean también los vectores más peligrosos de transmisión de enfermedades. Las heces son una vía de transmisión de virus, bacterias y protozoos que causan al menos 20 enfermedades intestinales, así como ascariasis, hepatitis A y E, polio, amebiasis, anquilostomiasis, oxiuros, tricocéfalos, cólera y tétanos. La sangre, el vómito, la mucosidad, el pus y los fluidos sexuales también son buenos vehículos para que los patógenos pasen de un cuerpo a otro. Aunque el componente más fuerte de la reacción de asco es el deseo de no comer ni tocar la sustancia repugnante, también resulta asqueroso pensar en los efluvios, junto con las partes del cuerpo y las actividades que los excretan. Y, debido a la involuntariedad de la percepción del habla, resulta desagradable escuchar las palabras con los que se nombran.”</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123436</guid>
        <pubDate>Sun, 07 Dec 2025 14:26:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Arte y caca]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El amor que duele &amp;#8211; Parte 1</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nosotras-cuidadoras/el-amor-que-duele-parte-1/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para mí, cuidar se convirtió desde muy joven en sinónimo de amor, porque desde que tenía 23 años, en 2011, fui una de las personas que asumió ese rol con mi papá luego de que tuviera un accidente cerebrovascular (ACV).</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-left">Para mí, cuidar se convirtió desde muy joven en sinónimo de amor, porque desde que tenía 23 años, en 2011, fui una de las personas que asumió ese rol con mi papá luego de que tuviera un <a href="https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/stroke/symptoms-causes/syc-20350113">accidente cerebrovascular (ACV)</a> en la arteria basilar que lo dejó cuadripléjico y sin habla, pero con sus capacidades cognitivas intactas. Y digo una porque mi mamá fue la persona que asumió por completo esta responsabilidad. Sin pedírselo. Sin que la asignaran. Fue una obviedad que todos asumimos sin medir las consecuencias. Entonces mi casa dejó de oler a sudado de pollo, a chocolate, a bocadillo. Ahora olía a medicinas, a cremas, a pañal, a gente extraña. Olía a un nuevo comienzo.</p>



<p>Sentadas en la sala de mi apartamento, mi mamá, Ligia Veloza Posada, a quien por primera vez entrevisto, se describe como una mujer bondadosa, responsable, y ahora paciente y tolerante. Al contarle a mi mamá que quería hacer esta crónica sobre su rol como cuidadora me abrió los ojos con sorpresa, pero aceptó. Llegó una mañana a mi apartamento —aprovechando que mi papá se quedaba con su enfermera—, le puse un micrófono para capturar mejor el audio y comenzamos. Solo faltaba una primera pregunta sobre su infancia para que se abriera la ventana de un cuarto oscuro y que toda la luz entrara desbocada como un caballo sin riendas.</p>



<p>Con la elocuencia que siempre le he visto, hace memoria y recuerda que su infancia fue muy feliz, y lo que ella llama, normal, pero el suceso que la marcó fue la muerte de su papá por una hepatitis cuando él tenía 48 años. Lo que los levantó, dice, fue ver la fuerza de mi abuelita para seguir criando a sus hijos e hijas.</p>



<p>El recuerdo más vívido que tengo de mi abuelita Ana y que me esfuerzo por no olvidar es uno de cuando yo tenía 11 años y ella nos visitaba en nuestra casa. Ya deteriorada por la diabetes y con su visión muy desgastada, yo le ayudaba a vestirse y a ponerse sus medias veladas. Ella no se dejaba mucho, insistía en dejar que el tacto de sus manos arrugadas la guiaran. Siempre fue muy independiente, pues desde 1972 tuvo que ser la figura paterna y materna para sus hijos e hijas entre los 5 y 20 años de edad. Eso genera otra visión de la crianza y el cuidado. Hoy lamento no haberla tenido más tiempo en mi vida, aunque admiro su sabia decisión de no continuar con una eterna diálisis extendiendo una vida que ya no era vida.</p>



<p>La muerte de mi abuelito Valeriano ha sido una de las cosas más duras que ha vivido mi mamá, no solo por perderlo, sino porque a los 20 años, junto a su hermana mayor —mi tía Myriam, quien siempre nos ha cuidado a través de su exquisita sazón— asumieron el sustento económico, porque tocaba seguir respondiendo por su mamá y sus otros cinco hermanos que estaban en época de colegio.</p>



<p>Y no es coincidencia que el cuidado de mi abuelito le hubiera tocado a mi abuelita, pues el cuidado de un familiar enfermo, más cuando es el esposo, es algo que le toca a las mujeres, ¿será por aquello de “en la salud y en la enfermedad, y hasta que la muerte nos separe”? o simplemente porque al ser esposas, hijas o hermanas se convierte en una obligación, en un trabajo sin salario. A nosotras desde pequeñas nos enseñan a cuidar. Es como un testigo —esta barra metálica que se pasa en las carreras de relevos— que se transmite de generación en generación. Mi abuelita, mi mamá, y yo. Mientras tanto, a los hombres les enseñan a jugar a los carros, a la pelota, a ser fuertes y a no llorar.</p>



<p>Cuando mi mamá era adolescente quería ser azafata. Pero de soñar con aviones, al inicio de sus 20, y por la enfermedad de su papá quien ya no pudo trabajar para sostener económicamente a su familia, pasó a ser secretaria en la oficina de un abogado en el centro de Bogotá. Allí tenía que contestar el teléfono, atender a estudiantes, limpiar el polvo, y en sus ratos libres, leer cuanto libro de Derecho escogiera en la biblioteca. Luego, se retiró y trabajó en una ferretería, en el área de pagos y contabilidad. </p>



<p>En los viajes de Funza a Bogotá, mi mamá siempre pasaba por Fiat, una ensambladora de carros. La veía como una empresa tan grande que se convirtió en su nuevo sueño, y lo cumplió. Entró al departamento de contabilidad como secretaria —mi mamá siempre ha sido muy buena con los números, además se graduó como bachiller comercial— y a los dos años la ascendieron a secretaria del director administrativo. Diez años después este sueño se truncó por un recorte de personal. Creo que esa fue la época más feliz de la vida de mi mamá, porque desde que tengo uso de razón, siempre se le iluminan los ojos cuando habla de la Fiat, que luego se llamó Mazda. </p>



<p>Aún hoy, que se dedica exclusivamente al cuidado a mi papá, y siendo un número más en las estadísticas, añora esa época y dice que nuestra vida habría sido diferente si no la hubieran sacado.</p>



<p class="has-text-align-right"><em>En Funza, Cundinamarca, hay registrados 384 cuidadores de personas con discapacidad, de los cuales 329 son mujeres. De estas, solo 110 participan en el Programa de discapacidad y adulto mayor, una estrategia del municipio para mejorar la calidad de vida de las y los asistentes.</em></p>



<p><strong>Colofón</strong></p>



<p>Esta es la primera entrega de una crónica que fue el resultado de mi participación en el Taller de Crónica 2024 del Instituto Distrital de las Artes &#8211; Idartes de Bogotá.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106196</guid>
        <pubDate>Fri, 04 Oct 2024 19:53:04 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/04144103/El-amor-que-duele-parte-I.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El amor que duele &#8211; Parte 1]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nathalia Monroy Veloza</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Truman Capote: Lengua venenosa, pluma prodigiosa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/truman-capote-lengua-venenosa-pluma-prodigiosa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace 100 años nació Truman Capote (30 de septiembre de 1924) y murió hace 40 años (25 de agosto de 1984). Homenaje a un grande de la literatura y el periodismo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">El actor Philip Seymour Hoffman dio vida a Truman Capote en el cine.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d9adf010bb60f37c31128a7aacb9f68"><strong>¿Por qué la vida tiene que ser tan jodidamente podrida?”: Truman Capote.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f93deec4b50422fd2c124229c0d2a361"><strong>“La fama es el gran afrodisiaco”: Truman Capote.</strong></p>



<p>Quisiera escribir como aquel tipo que encantó y desencantó a la sociedad de su tiempo, ese <em>niño terrible</em> del periodismo y la literatura que hizo y dijo lo que se le dio la gana.</p>



<p>No salí a la calle en toda una Semana Santa por leer <em>A sangre fría</em>. Quería para mí un talento semejante. Luego escarbé en su vida: un tipo buena vida norteamericano con una infancia difícil, de poca estatura y voz aflautada (¿o debiéramos decir afeminada para no cansar con los eufemismos?), cuyo nombre real era Truman Streckfus Persons, aunque él prefirió llevar el segundo apellido de su padrastro cubano, un tal Joseph García Capote. <em>“Te agradecería que en el futuro te dirigieras a mi como Truman Capote, porque todo el mundo me conoce por este nombre”,</em> le escribió a su padre en un papel.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”: Truman Capote.</h2>



<p>No hay manera de contradecirlo. Fue eso y más: llevó el periodismo a otro nivel. Afirmó que había inventado un nuevo género literario, <em>“la novela de no ficción”,</em> hecho que lo convirtió en una figura destacada del llamado <em>Nuevo Periodismo</em>.</p>



<p>En la biografía oficial habla de esa pasión. <em>“El secreto del arte de entrevistar (porque es un arte) es dejar que el otro crea que te está entrevistando a ti. Empiezas hablando de ti y lentamente vas tendiendo la tela de araña y acaba contándolo todo. Así cacé a Marlon (Brando)”</em>.</p>



<p>Hasta entonces no había leído nada suyo y en adelante quise leerlo todo, que es el efecto embriagador que causan los grandes escritores, esos genios que nacen de a uno cada siglo.</p>



<p>Así llegué a obras como <em>“Plegarias atendidas”, “Otras voces, otros ámbitos”, “Desayuno en Tiffany´s” </em>o<em> “Música para camaleones”</em> y a sus cuentos completos. Maravillado, busqué su biografía oficial, la de Gerald Clarke. Al cerrar el libro en la página 716 entendí que la vida del propio Capote (y así la de sus padres, pero en especial la de su madre), fue en sí misma una novela, con todo y los episodios sórdidos que la rodearon: una niñez con más soledad que amor, sus primeros escritos siendo niño, sus relaciones tormentosas y, víctima de la celebridad, su descenso a los infiernos: una mezcla letal de drogas, alcohol, soledad y depresión. Varias veces se presentó borracho a lecturas y entrevistas. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Me prometió el mundo y no me dio más que un plato de lentejas”, dijo de Truman Capote uno de sus amantes&#8221;.</h2>



<p>Truman se dedicó a consolar a sus cisnes, que así llamaba a las mujeres con belleza, riqueza y clase de la alta sociedad neoyorquina, a quienes les sirvió de almohada y pañuelo para que lloraran sus desdichas. No sabían que su amigo –su canalla amigo- escribiría todo cuanto vio y escuchó, tirando al traste amistades de años. Yo diría: De los escritores no te confíes, porque donde unos ven chismes, ellos ven literatura. Y ninguno viste de sotana que los obligue a guardar confesiones.</p>



<p>Aunque usó nombres ficticios, los aludidos sabían que aquella ficción los delataba. Tales&nbsp;infidencias forman parte del relato <em>La Cote Basque</em>, del libro “Plegarias atendidas”.&nbsp;Este 2024, el canal HBO Max estrenó la serie de ocho capítulos basada en dicho relato: <em>Feud: Capote vs. The Swans</em>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="FEUD: Capote Vs. The Swans Trailer (2024) Naomi Watts, Demi Moore" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/WeE1pRfIt8k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Capote se defendió con el único argumento posible: <em>“Yo no he dicho eso. Lo dice un personaje. No se puede acusar a un escritor de lo que dicen los personajes”.</em> Sus declaraciones levantaban polvo, no exentas de veneno. <em>“Toda la literatura, desde las biografías a los ensayos, pasando por las novelas y los cuentos, no es más que chismorreo”.</em></p>



<p>Fue una persona de amores y odios. Acribillaba con sus palabras. De hecho, el periodista Lawrence Grobel le dedicó su libro <em>“Conversaciones íntimas con Truman Capote”</em> con esta frase: <em>“A Truman, que afiló la pluma sin miedo”.</em></p>



<p>Tan venenosas fueron su prosa y su lengua que para una nueva biografía el escritor George Plimpton juntó el testimonio de quienes lo amaron y lo odiaron. Cada cierto tiempo la prensa nos recuerda que fue el anfitrión de <em>&#8220;La fiesta del siglo&#8221;</em>. Con su “baile en blanco y negro&#8221; (1966, Hotel Plaza de Nueva York) <em>“hizo 540 amigos y 15.000 enemigos”</em>, así reseñado por <a href="https://elpais.com/icon-design/arte/2020-11-27/cuando-truman-capote-diseno-una-fiesta-en-blanco-y-negro-la-convirtio-en-el-baile-del-siglo-y-se-enemisto-con-medio-mundo.html"><em>El País</em>.</a> Lo planeó para dejar por fuera personas a las que detestaba.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Lo que no entiendo es porque todo el mundo decía que los Kennedy eran tan sexys. Sé mucho de pollas, he visto un montón y si hubiesen empalmado todas las de los Kennedy habría salido una buena”: Truman Capote.</h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro<em> &#8220;Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>Así era él: sin pelos en la lengua, un imprudente que hacía las delicias en cualquier reunión. Despreciaba a Ernest Hemingway como persona y como escritor; en cambio, consideraba muy buenos los relatos de John Cheever. (¡Y sí que lo son!). Admiraba a escritores como Faulkner y Nabokov. De los suramericanos confesó simpatía por Gabriel García Márquez; a Borges lo consideraba de segunda categoría” y de Albert Camus dijo que no se mereció el Premio Nobel de Literatura.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-643x1024.jpg" alt="" class="wp-image-106050" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-643x1024.jpg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-188x300.jpg 188w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-768x1224.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1.jpg 866w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p>“A sangre fría” (1965), su obra maestra, es lectura obligada para escritores y periodistas; le tomó seis años escribirla, principio y fin de su genialidad.</p>



<p>Corrió el rumor de que se enamoró de uno de los asesinos pero luego quedó claro que fingió su amistad, con cartas, libros y regalos mientras los visitaba en la cárcel para sacar información. Ellos pensaban que él escribiría un libro para salvarlos y él sólo quería publicarlo y olvidarse de todo.</p>



<p><em>“Me han dicho que el libro está a punto de imprimirse y que van a venderlo después de nuestras ejecuciones”,</em> le dijo ofuscado Perry, uno de los criminales.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em>“Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él. Todo ese maldito asunto, día a día y día a día. Fue mortificante, una verdadera fuente de ansiedad, tan desolador, tan anonadante, y… tan triste”.</em></h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro <em>Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>La película <em>Capote</em> (Prime Video), en la piel del actor Philip Seymour Hoffman, ya fallecido, muestra cómo se gestaron la investigación y escritura, y sus artimañas en ese proceso. Todo empezó cuando leyó en la primera plana de&nbsp;<em>The New York Times</em> sobre una familia que había sido masacrada en su casa de Kansas. Tenía el olfato del reportero audaz que se huele las buenas historias a distancia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Trailer Capote Oscar 2006" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/BoRX7e5_nO0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Si el lector quiere leer una novela fascinante, lea <em>A sangre fría</em>. Cada página es como estar ahí, testigo del horror, sintiendo el terror que experimentó la joven Nancy al descubrir los cadáveres de la familia Clutter.</p>



<p><em>“Cada vez que cojo A sangre fría lo leo de cabo a rabo, como si no lo hubiera escrito yo. No le cambiaría ni una coma”,</em> le dijo a Lawrence.</p>



<p>Quería reencarnar en un buitre, odiaba ir a funerales y anhelaba ganarse el Nobel. Envidiables su memoria y su nivel de precisión para describir escenas, personajes y situaciones. Podía recordar el 90% de las charlas para luego transcribirlas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Los libros que leí por mi cuenta tuvieron una importancia mucho mayor que mi educación oficial, que fue una pérdida de tiempo y concluyó cuando cumplí diecisiete años”: Truman Capote. </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del Libro <em>Conversaciones íntimas con Truman Capote</em>, Anagrama)</p>



<p>Parte de <em>A sangre fría</em> la escribió en una casa española, entre pinos sobre un risco, que ahora es refugio para escritores de todo el mundo: poetas, novelistas, ensayistas, cuentistas e historietistas. Una vez aprobada la solicitud, durante un mes, cuatro personas pueden convivir en la <a href="https://rlfinestres.com/"><em>Residència Literària Finestres</em>.</a></p>



<p>Se trata de <em>“un territorio de calma y recogimiento, alejado de los afanes urbanos, donde se cultiva la imaginación y el pensamiento a través de la escritura”.</em></p>



<p>Truman no encontró cómo regresar del averno. El forense dijo que su muerte fue resultado de hepatitis, flebitis e intoxicación por múltiples fármacos. Aunque el genio de hueso y carne está en el cielo de los escritores desde&nbsp;1984, su genialidad quedó atrapada en su obra.</p>



<p>Genio y figura hasta la sepultura, el mundo celebra hoy a un iconoclasta, a un irrepetible. ¡Gracias Truman Capote!</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106045</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Sep 2024 13:23:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081647/Z-CAPOTE-LA-PELICULA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Truman Capote: Lengua venenosa, pluma prodigiosa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Truman Capote: Lengua venenosa, pluma genial</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/truman-capote-lengua-venenosa-pluma-genial/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este 2024 se conmemoran cien años del natalicio de Truman Capote y cuarenta de su muerte: 30 de septiembre de 1924 &#8211; 25 de agosto de 1984. Homenaje a un grande de la literatura y el periodismo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">El actor Philip Seymour Hoffman dio vida a Truman Capote en el cine. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d9adf010bb60f37c31128a7aacb9f68"><strong>¿Por qué la vida tiene que ser tan jodidamente podrida?”: Truman Capote.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f93deec4b50422fd2c124229c0d2a361"><strong>“La fama es el gran afrodisiaco”: Truman Capote.</strong></p>



<p></p>



<p>Quisiera escribir como aquel tipo que encantó y desencantó a la sociedad de su tiempo, ese <em>niño terrible</em> del periodismo y la literatura que hizo y dijo lo que se le dio la gana.</p>



<p>No salí a la calle en toda la Semana Santa por leer <em>A sangre fría</em>. Quería para mí un talento semejante. Luego escarbé en su vida: un tipo buena vida norteamericano con una infancia difícil, de poca estatura y voz aflautada (¿o debiéramos decir afeminada para no cansar con los eufemismos?), cuyo nombre real era Truman Streckfus Persons, aunque él prefirió llevar el segundo apellido de su padrastro cubano, un tal Joseph García Capote. <em>“Te agradecería que en el futuro te dirigieras a mi como Truman Capote, porque todo el mundo me conoce por este nombre”,</em> le escribió a su padre en un papel.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”: Truman Capote. </h2>



<p>No hay manera de contradecirlo. Fue eso y más: llevó el periodismo a otro nivel. Afirmó que había inventado un nuevo género literario, <em>“la novela de no ficción”,</em> hecho que lo convirtió en una figura destacada del llamado <em>Nuevo Periodismo</em>.</p>



<p>En la biografía oficial habla de esa pasión. <em>“El secreto del arte de entrevistar (porque es un arte) es dejar que el otro crea que te está entrevistando a ti. Empiezas hablando de ti y lentamente vas tendiendo la tela de araña y acaba contándolo todo. Así cacé a Marlon (Brando)”</em>.</p>



<p>Hasta entonces no había leído nada suyo y en adelante quise leerlo todo, que es el efecto embriagador que causan los grandes escritores, esos genios que nacen de a uno cada siglo.</p>



<p>Así llegué a obras como <em>“Plegarias atendidas”, “Otras voces, otros ámbitos”, “Desayuno en Tiffany´s” </em>o<em> “Música para camaleones”</em> y a sus cuentos completos. Maravillado, busqué su biografía oficial, la de Gerald Clarke. Al cerrar el libro en la página 716 entendí que la vida del propio Capote (y así la de sus padres, pero en especial la de su madre), fue en sí misma una novela, con todo y los episodios sórdidos que la rodearon: una niñez con más soledad que amor, sus primeros escritos siendo niño, sus relaciones tormentosas y, víctima de la celebridad, su descenso a los infiernos: una mezcla letal de drogas, alcohol, soledad y depresión. Varias veces se presentó borracho a lecturas y entrevistas. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Me prometió el mundo y no me dio más que un plato de lentejas”, dijo de Truman Capote uno de sus amantes&#8221;.</h2>



<p>Truman se dedicó a consolar a sus cisnes, que así llamaba a las mujeres con belleza, riqueza y clase de la alta sociedad neoyorquina, a quienes les sirvió de almohada y pañuelo para que lloraran sus desdichas. No sabían que su amigo –su canalla amigo- escribiría todo cuanto vio y escuchó, tirando al traste amistades de años. Yo diría: De los escritores no te confíes, porque donde unos ven chismes, ellos ven literatura. Y ninguno viste de sotana que los obligue a guardar confesiones.</p>



<p>Aunque usó nombres &nbsp;ficticios, los aludidos sabían que aquella ficción los delataba. Tales&nbsp;infidencias forman parte del relato <em>La Cote Basque</em>, del libro “Plegarias atendidas”.&nbsp;Este 2024, el canal HBO Max estrenó la serie de ocho capítulos basada en dicho relato: <em>Feud: Capote vs. The Swans</em>,</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="FEUD: Capote Vs. The Swans Trailer (2024) Naomi Watts, Demi Moore" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/WeE1pRfIt8k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Capote se defendió con el único argumento posible: <em>“Yo no he dicho eso. Lo dice un personaje. No se puede acusar a un escritor de lo que dicen los personajes”.</em> Sus declaraciones levantaban polvo, no exentas de veneno. <em>“Toda la literatura, desde las biografías a los ensayos, pasando por las novelas y los cuentos, no es más que chismorreo”.</em></p>



<p>Fue una persona de amores y odios. Acribillaba con sus palabras. De hecho, el periodista Lawrence Grobel le dedicó su libro <em>“Conversaciones íntimas con Truman Capote”</em> con esta frase: <em>“A Truman, que afiló la pluma sin miedo”.</em> </p>



<p>Tan venenosas fueron su prosa y su lengua que para una nueva biografía el escritor George Plimpton juntó el testimonio de quienes lo amaron y lo odiaron. Cada cierto tiempo la prensa nos recuerda que fue el anfitrión de <em>&#8220;La fiesta del siglo&#8221;</em>. Con su “baile en blanco y negro&#8221; (1966, Hotel Plaza de Nueva York) <em>“hizo 540 amigos y 15.000 enemigos”</em>, así reseñado por <a href="https://elpais.com/icon-design/arte/2020-11-27/cuando-truman-capote-diseno-una-fiesta-en-blanco-y-negro-la-convirtio-en-el-baile-del-siglo-y-se-enemisto-con-medio-mundo.html"><em>El País</em>.</a> Lo planeó para dejar por fuera personas a las que detestaba. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Lo que no entiendo es porque todo el mundo decía que los Kennedy eran tan sexys. Sé mucho de pollas, he visto un montón y si hubiesen empalmado todas las de los Kennedy habría salido una buena”: Truman Capote. </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro<em> &#8220;Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>Así era él: sin pelos en la lengua, un imprudente que hacía las delicias en cualquier reunión. Despreciaba a Ernest Hemingway como persona y como escritor; en cambio, consideraba muy buenos los relatos de John Cheever. (¡Y sí que lo son!). Admiraba a escritores como Faulkner y Nabokov. De los suramericanos confesó simpatía por Gabriel García Márquez; a Borges lo consideraba de segunda categoría” y de Albert Camus dijo que no se mereció el Premio Nobel de Literatura.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-643x1024.jpg" alt="" class="wp-image-105951" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-643x1024.jpg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-188x300.jpg 188w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-768x1224.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA.jpg 866w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p>“A sangre fría” (1965), su obra maestra, es lectura obligada para escritores y periodistas; le tomó seis años escribirla, principio y fin de su genialidad.</p>



<p>Corrió el rumor de que se enamoró de uno de los asesinos pero luego quedó claro que fingió su amistad, con cartas, libros y regalos mientras los visitaba en la cárcel para sacar información. Ellos pensaban que él escribiría un libro para salvarlos y él sólo quería publicarlo y olvidarse de todo.</p>



<p><em>“Me han dicho que el libro está a punto de imprimirse y que van a venderlo después de nuestras ejecuciones”,</em> le dijo ofuscado Perry, uno de los criminales. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"><em>“Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él. Todo ese maldito asunto, día a día y día a día. Fue mortificante, una verdadera fuente de ansiedad, tan desolador, tan anonadante, y… tan triste”.</em> </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro <em>Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>La película <em>Capote</em> (Prime Video), en la piel del actor Philip Seymour Hoffman, ya fallecido, muestra cómo se gestaron la investigación y escritura, y sus artimañas en ese proceso. Todo empezó cuando leyó en la primera plana de&nbsp;<em>The New York Times</em> sobre una familia que había sido masacrada en su casa de Kansas. Tenía el olfato del reportero audaz que se huele las buenas historias a distancia. </p>



<p>Si el lector quiere leer una novela fascinante, lea <em>A sangre fría</em>. Cada página es como estar ahí, testigo del horror, sintiendo el terror que experimentó la joven Nancy al descubrir los cadáveres de la familia Clutter.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Trailer Capote Oscar 2006" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/BoRX7e5_nO0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><em>“Cada vez que cojo A sangre fría lo leo de cabo a rabo, como si no lo hubiera escrito yo. No le cambiaría ni una coma”,</em> le dijo a Lawrence.</p>



<p>Quería reencarnar en un buitre, odiaba ir a funerales y anhelaba ganarse el Nobel. Envidiables su memoria y su nivel de precisión para describir escenas, personajes y situaciones. Podía recordar el 90% de las charlas para luego transcribirlas.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Los libros que leí por mi cuenta tuvieron una importancia mucho mayor que mi educación oficial, que fue una pérdida de tiempo y concluyó cuando cumplí diecisiete años”. </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del Libro <em>Conversaciones íntimas con Truman Capote</em>, Anagrama)</p>



<p>Parte de <em>A sangre fría</em> la escribió en una casa española, entre pinos sobre un risco, que ahora es refugio para escritores de todo el mundo: poetas, novelistas, ensayistas, cuentistas e historietistas. Una vez aprobada la solicitud, durante un mes, cuatro personas pueden convivir en la <a href="https://rlfinestres.com/"><em>Residència Literària Finestres</em>.</a></p>



<p>Se trata de <em>“un territorio de calma y recogimiento, alejado de los afanes urbanos, donde se cultiva la imaginación y el pensamiento a través de la escritura”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-residencia-literaria-finestres wp-block-embed-residencia-literaria-finestres"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ocm5kxEpRR"><a href="https://rlfinestres.com/">Portada</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Portada» — Residencia Literaria Finestres" src="https://rlfinestres.com/embed/#?secret=QfnDU9Sse8#?secret=ocm5kxEpRR" data-secret="ocm5kxEpRR" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Truman no encontró cómo regresar del averno. El forense dijo que su muerte fue resultado de hepatitis, flebitis e intoxicación por múltiples fármacos. Aunque el genio de hueso y carne está en el cielo de los escritores desde&nbsp;1984, su genialidad quedó atrapada en su obra. </p>



<p>Genio y figura hasta la sepultura, el mundo celebra hoy a un iconoclasta, a un irrepetible. ¡Gracias Truman Capote!</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105944</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Sep 2024 17:17:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28110918/Z-CAPOTE-LA-PELICULA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Truman Capote: Lengua venenosa, pluma genial]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>EL NEGOCIO DE LOS MONOPOLIOS EN COLOMBIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/el-mal-economista/el-negocio-de-los-monopolios-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Daniel Zappa Jaimes Los reportes de inflación del DANE apuntan a que los precios relacionados al sistema de salud, en concreto los de los medicamentos,  son los que más han crecido a lo largo del año.  Siendo más exactos, los precios han subido un promedio de 3 veces más que el crecimiento del IPC (Índice [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por: Daniel Zappa Jaimes</strong></p>
<p>Los reportes de inflación del DANE apuntan a que los precios relacionados al sistema de salud, en concreto los de los medicamentos,  son los que más han crecido a lo largo del año.  Siendo más exactos, los precios han subido un promedio de 3 veces más que el crecimiento del IPC (Índice de precios al consumidor).  La situación es tan grave a tal punto que un estudio realizado por Health Action International (HAI) demuestra que los precios de los medicamentos en Colombia alcanzan los niveles más altos del mundo.</p>
<p>El panorama de los exorbitantes precios de los medicamentos ya es conocido por la mayoría de colombianos que, con indignación, escuchan cómo los intereses comerciales van deteriorando más y más a un sistema de salud donde “extrañamente” los que “pagamos los platos rotos” somos tanto los pacientes como los médicos. Si bien la situación del sistema de salud no nos alienta mucho, los colombianos nos tendremos que llenar aun más de indignación al enterarnos de lo que ocurre en los diferentes sectores de la economía colombiana.</p>
<p>Los monopolios, esa falla de mercado que radica en un gran poder acumulado en  un agente capaz de controlar los precios y poner barrera a los bienes de un país, son los que parecen definir y describir los diferentes sectores de la economía colombiana. Cabe resaltar que los monopolios en Colombia trascienden las fronteras de la economía para inmiscuirse en la política  y directamente afectar la situación social que atraviesa el país. En Colombia el gobierno hace un buen tiempo parece haber renunciado a su papel de poder público para convertirse en un árbitro de diferentes intereses comerciales.</p>
<p>Para empezar a ilustrar la situación habrá que hacer un diagnóstico en general de lo que ocurre con los diferentes sectores. Por poner un ejemplo, el paraíso de monopolios en el que nos sumergimos toma sentido cuando nos damos cuenta que sólo en el sector financiero existen 3 conglomerados internacionales y 5 nacionales que mantienen las tasas de intermediación más altas del mundo, con niveles superiores al 12% anual, que a su vez le genera ni más ni menos que ganancias cercanas a 20 billones de pesos a dichos conglomerados. Primer síntoma del control de precios y ganancias, típico de los monopolios por definición.</p>
<p>La condición se extiende al sector minero energético, donde los 6 consorcios internacionales que manejan el sector le dejan al país ni más ni menos que las regalías más bajas de todo el continente, sin contar con el desastre ecológico asociado a la actividad, como lo han sido los casos del carbón y el petróleo.</p>
<p>Para seguir ilustrando el particular panorama de los sectores de la economía, las multinacionales de los principales insumos agropecuarios como lo son las semillas, fungicidas, insecticidas o abonos insecticidas han encontrado en Colombia el escenario ideal para alzar sus precios por encima del resto de países de la región, con niveles que duplican o triplican a los de países como Venezuela o Ecuador.</p>
<p>Cuando nos enteramos que los 5 laboratorios más grandes del país, productores de medicamentos esenciales para tratamientos tales como hepatitis, cáncer, sida, diabetes y otras enfermedades someten al país a precios de usura que oscilan entre 100 y 1000 veces por encima de sus propios costos de producción, refugiándose en el monopolio de las patentes y por ende impidiendo que las personas pobres tengan mucho menos acceso a los mismos, las cifras publicadas por  Health Action International toman todo el sentido del caso.  Todo lo anterior ha sido increíblemente favorecido por algo que la mayoría de colombianos  recordarán como el emblema de una campaña política, ni más ni menos que la famosísima “confianza inversionista” que a decir verdad no suena muy convincente si se analiza lo que ocurre detrás de la misma. Quien sabe en qué parte de la confianza inversionista quedan las ridículas regalías que el “boom” minero le deja al país y ni hablar de la confianza inversionista en el sector financiero, o en el mismísimo sistema de salud que cada día que pasa demuestra su insostenibilidad y exclusión en su máxima expresión.</p>
<p>“Prosperidad para todos”, el emblema de la primera campaña presidencial de otro personaje que a su vez no nos explica en qué parte de la compleja competencia monopolística está el desarrollo social, el crecimiento para la sociedad o incluso en donde quedamos “todos” cuando el país se rinde a que los monopolios cada vez tengan más y más poder. En la “prosperidad para todos” resulta difícil encontrar  crecimiento económico a favor al bienestar de la población, más difícil aun encontrar algo que se aleje de la larga historia de monopolios en la que estamos sumergidos con grandes barreras para entrar y fomentar la competencia.</p>
<p>A decir verdad y a estas alturas, es muy difícil encontrar actividades económicas en Colombia donde opere el libre juego de las fuerzas del mercado, que si bien no es del todo convincente, constituye una forma mucho más justa en términos de regulación de precios y producción que la que puedan representar los monopolios que abundan en Colombia. Así, la cosa parece muy complicada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>EME</author>
                    <category>El Mal Economista</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/el-mal-economista/?p=101</guid>
        <pubDate>Mon, 10 Nov 2014 15:48:35 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL NEGOCIO DE LOS MONOPOLIOS EN COLOMBIA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">EME</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>