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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 20:23:22 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de hacienda+el+roble | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Si gana Paloma, Uribe gobernará en cuerpazo ajeno</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-gana-paloma-uribe-gobernara-en-cuerpazo-ajeno/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paloma Valencia habría sido la perfecta conejilla de indias de Sócrates, el filósofo. De seguro la habría reprendido por su débil carácter, rasgo que la candidata desnuda cuando le preguntan por Álvaro Uribe. Ella lo tiene claro: “Uribe es mi papá”.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Paloma Valencia y Álvaro Uribe. Fotografía de @PrensaPalomaV</em></p>



<p>Si Uribe es el papá de Paloma, ¿Quién gobernaría en caso tal? Por ahora, Álvaro Uribe encabeza el comité político de la candidata, aunque no sepamos lo que eso signifique.</p>



<p>¿A ustedes no les preocupa la falta de carácter de la candidata Valencia?</p>



<p>Hay quienes piensan, yo entre ellos, que ahora que Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo son fórmula para llegar a la Presidencia, ambos estarán sometidos a la voluntad del mismo amo: Álvaro Uribe Vélez.</p>



<p>Sócrates, el pensador griego, sabía que la mayor virtud del ser humano no eran ni el dinero, ni la belleza, pero sí el carácter, ese rasgo de la personalidad que se tiene o no se tiene. Y si no se tiene, decía el filósofo, podemos forjarlo. La voluntad propia: pensar y actuar por nosotros, sin esperar que una voluntad ajena nos gobierne, como quien tiene un control remoto que prende o apaga a su antojo.</p>



<p>El carácter de Paloma Valencia se percibe débil o, quizás, impostado. Varias veces le hemos visto arengando a todo pulmón en tarima, alzando la voz para no parecer dócil, queriendo posar de montañera, en el término paisa de la expresión, para parecerse a su jefe inmediato, el expresidente Álvaro Uribe. No son ganas de fregar mías, ahí están los videos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Intervención Paloma Valencia" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/eWE3rcZk2zU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Pero Paloma no tiene sangre arriera. Nació en cuna de oro en Popayán, arropada por los apellidos de la élite, Valencia y Laserna, y pronto se crio en Bogotá, bajo la tutela de su abuelo materno, Mario Laserna, fundador de la Universidad de Los Andes.</p>



<p>Tengo amigos caucanos, la mayoría son periodistas. A uno le pregunté qué tan caucana es en realidad Paloma Valencia, después de ver otro video donde la candidata habla de caucanidad.</p>



<p><em>“Ella no conoce el parque Caldas, a pesar de que la Casa Valencia queda a una cuadra”,</em> me dijo uno de ellos.</p>



<p>&#8220;Lo interesante de esa casa –me respondió otro colega, vía WhatsApp- es que Álvaro Pío Valencia Muñoz, tío abuelo de Paloma, el más destacado intelectual de la familia, fue un abogado, pensador, escritor, conferencista, académico, historiador, educador y político, considerado el precursor del pensamiento marxista en Colombia. Fue rector de la Universidad Santiago de Cali y de la Autónoma de Occidente”.</p>



<p>Indagando, encontré que este intelectual fue un fervoroso militante del Partido Comunista y luego de la Unión Patriótica durante los años 80. Parte de las tierras que recibió como herencia, las donó a los indígenas caucanos.</p>



<p>Paloma Valencia al ser educada en Bogotá, no tiene la culpa de esa falta de sensibilidad con la gente indígena, negra y campesina de su tierra, porque ella ciertamente pertenece al bando contrario, al del privilegio; creo que se le hizo tarde para asumir falsamente las banderas de la caucanidad.</p>



<p>En este trino, la socióloga y escritora Olga González expuso el carácter racista de su abuelo, el&nbsp;expresidente Guillermo León Valencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Guillermo León Valencia fue racista no solo contra los indígenas, también contra los hijos de inmigrantes. Sus declaraciones contra Gabriel Turbay (de origen libanés) eran horribles. Cuento todo esto en mi libro. <a href="https://t.co/7SjdZMakha">pic.twitter.com/7SjdZMakha</a></p>&mdash; Olga L Gonzalez (@blou) <a href="https://twitter.com/blou/status/2031435451999907901?ref_src=twsrc%5Etfw">March 10, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>La senadora tuvo tres periodos en el Congreso para hacer gestión en favor del Cauca, ¿y lo hizo? Molesta con los indígenas, por los paros y mingas que promueven para reclamar sus derechos, ella propuso partir al Cauca en dos, como queriendo convertir a las comunidades ancestrales en un gueto. Creo que es una mirada clasista, incluso xenófoba, de la realidad, pero insisto: pueden ser las consecuencias de criarse en la metrópoli bogotana. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Volviendo al asunto del carácter, está ese otro video donde Uribe la mandó a regañar en plena tarima por distraerse chateando; ella, obediente como es con él, hace caso, luego de que una influenciadora le transmite la molestia del expresidente. Todo ocurrió el mismo día en que Uribe ordenaba que hicieran llorar en las redes sociales a la activista de izquierda María José Gómez. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Uribe ordenó hacer llorar a una influencer, sin darse cuenta de que su micrófono estaba abierto" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2ymE-sD9Q6E?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Esa escena nos devuelve dos siglos en el tiempo cuando las mujeres no podían cruzar la raya marcada por los hombres. La literatura decimonónica muestra ese universo en el que se arreglaban matrimonios para intercambiar la dote por el sometimiento de ellas. En política ese tipo de matrimonio disfuncional existe y funciona bajo las mismas lógicas. Si Paloma Valencia gana la presidencia, es probable que Uribe gobierne en cuerpazo ajeno, y no necesariamente desde la Casa de Nariño; quizás se sienta más cómodo dando órdenes a distancia desde cualquiera de sus haciendas.  </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El problema de Paloma Valencia es su inocultable fanatismo uribista. Lo que trasluce un rasgo débil de su personalidad.</strong></h2>



<p>En campaña Uribe ya ha dicho: <strong>“No cometan el error de atacarla por mis errores”.</strong></p>



<p>A Paloma no la atacan por los errores de Uribe. Uribe tiene que pagar los suyos si la justicia así lo determina. El error de Paloma es mantenerse fiel al hombre que gobernó dos veces a Colombia, la segunda de ellas volteando un articulito de la Constitución, no olvidemos.</p>



<p>Las frases que ha venido repitiendo la delatan: “Uribe es mi papá” o <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-11/paloma-valencia-yo-no-me-voy-a-separar-de-uribe-me-voy-a-morir-uribista.html">“Yo no me voy a separar de Uribe, me voy a morir uribista”</a>.</p>



<p>Ahora entiendo porque la senadora María Fernanda Cabal y el uribismo partieron cobijas. Cabal ha enfrentado en más de una ocasión a Uribe y, que yo sepa, no hay evidencia de ningún comportamiento que la convierta en apéndice de él. Aunque no es santa de mi devoción, a la Cabal autoritaria hay que reconocerla que, frentera como es, le sobra el temple qué la falta a la mansa Paloma.</p>



<p>¿Hay un costo político de la sumisión? Yo creo que sí, especialmente en esta era de redes sociales en que todo lo que un político diga no solo se usa en su contra sino que se repite las veces que sea necesario para ridiculizarlo. La expresión “Uribe es mi papá” desnuda una actitud infantil de dependencia, que nada tiene que ver con el respeto entre pares. La mujer que aspire a ser presidenta de una nación debe demostrar autosuficiencia a lo largo de su vida pública, un modelo a seguir, en vez de usar un modelo prestado, menos si ese modelo representa al patriarcado.</p>



<p>Daría mayor confianza una mujer con sentido de la autonomía, porque gobernar una nación de 50 millones de personas implica en primer término autoridad. Y creo que la autoridad y el carácter se forjan como hermanitos a lo largo de la vida. El presidente de la República debe tener el control, no ser controlado; ustedes entienden de lo que hablo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Una mujer sin carácter se convierte en una criatura fácilmente gobernable, manipulable, maleable. Si Paloma Valencia gana la presidencia, el dicho podría ser al revés: detrás de toda mujer, hay un hombre que manda. Se llama Álvaro Uribe y de sobra hemos conocido y padecido su carácter belicoso.</p>



<p>Un país que empieza a civilizarse, apenas diez años después de la firma del Acuerdo de paz, no puede darse el lujo de abrir esa compuerta que nos arroje de bruces al pasado. Colombia no puede quedar expuesta otra vez a los caprichos de un hombrecito de 1,65 metros de estatura, ya en su ocaso político. Si queremos abrazar el futuro con esperanza, no hay de otra que darle una patada al pasado antes de que el pasado nos alcance. &nbsp;&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127033</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Mar 2026 13:40:44 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>Las consecuencias (que no conoces) del aumento a la bonificación de los soldados</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/las-consecuencias-que-no-conoces-del-aumento-a-la-bonificacion-de-los-soldados/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Puede el aumento a un SMLV de bonificación que reciben soldados y auxiliares de policía disminuir el crimen y el narcotráfico? La respuesta es sí. Y la explicación no es filosófica ni basada en suposiciones: se encuentra en la ciencia económica. Cuando abrí mi Facebook a finales de enero, en mi feed estaba la avalancha [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>¿Puede el aumento a un SMLV de bonificación que reciben soldados y auxiliares de policía disminuir el crimen y el narcotráfico? La respuesta es sí. Y la explicación no es filosófica ni basada en suposiciones: se encuentra en la ciencia económica.</p>



<p>Cuando abrí mi Facebook a finales de enero, en mi feed estaba la avalancha de videos de soldados regulares festejando porque su bonificación mensual les llegó por un salario mínimo. Estaban emocionados. ¡Felices! Celebrando el valor de su bonificación. Antes nadie les había pagado de forma digna. En los videos bailan, tienen sonrisas que parecen soles. Verlos me provocó una pequeña inundación lagrimal.</p>



<p>Uno de ellos soltó con una sonrisa iluminadora: “<em>Te amo, Petro</em>”, de manera espontánea, sin ironía, sin malicia ni cálculo político. En ese “<em>Te amo, Petro</em>” solo había gratitud auténtica por lo que significa que su trabajo no sea invisible.</p>



<p>Por primera vez en la historia colombiana, recibían un salario mínimo legal vigente por prestar su servicio militar. En un video un soldado pregunta: <em>¿Cuánto es?</em> Otro responde, con una sonrisa de oreja a oreja, los ojos aguados y tono de asombro: <em>“1.750.905 pesos”</em>.</p>



<p>Esta cifra significa para ellos mucho más, es:</p>



<p>Dignidad monetizada.</p>



<p>Dignidad reconocida.</p>



<p>Eso se llama dignidad social.</p>



<p>Los soldados regulares del Ejército y la Fuerza Aérea, infantes de marina de la Armada y auxiliares de la Policía Nacional, a partir de este año no recibirán como bonificación una limosna institucional, sino el valor de un salario digno y decente.</p>



<p>¿Por qué esto es histórico? La bonificación que recibían los solados, antes de 2026, era una fracción miserable del salario mínimo legal vigente —30 % hasta antes de 2024, luego 50 % en 2024 y 70 % en 2025— lejos de lo que un trabajador normal recibe. Y hoy esa barrera se rompió: con ese SMLV ($1.750.905) se reconfigura la relación entre ciudadano y Estado para miles de jóvenes (esto lo explicaré más a fondo en próximos párrafos).</p>



<p>Pero esto va más allá de la dignidad, toca otras esferas ciudadanas. Genera una transformación estructural en la manera como el Estado reconoce el trabajo de los jóvenes que salen del colegio sin saber qué hacer con sus vidas.</p>



<p>Hoy podemos afirmar que se abrió para muchos jóvenes un horizonte distinto, principalmente en zonas rurales y poblaciones con altos niveles de pobreza. Los jóvenes salen del colegio para dar un salto al vacío. Surge la pregunta aterradora: “¿y ahora qué?”, sin posibilidad de un empleo formal, con pocas oportunidades de educación superior. Muchos se quedan en el limbo de la informalidad o, peor, en el círculo de la violencia.</p>



<p>Esta bonificación con el valor de un salario mínimo es realmente una política pública con consecuencias profundas sobre el reclutamiento de jóvenes por organizaciones criminales.</p>



<p>El economista Gary S. Becker en 1968 publicó en el <em>Journal of Political Economy</em> el artículo académico <em>Crime and Punishment: An Economic Approach</em>, del que nació la moderna economía del crimen. Durante gran parte del siglo XX el crimen se explicaba desde la sociología y la psicología. El comportamiento criminal se debía a una desviación patológica, una enfermedad mental; también era producto de la alienación social o de deficiencias mentales individuales. Entonces, desde ese ángulo, el crimen es un destino escrito o una reacción irracional, no una elección.</p>



<p>Pero Becker plantea una idea incomoda y definitivamente revolucionaria pero útil para la política pública y para entender la génesis del crimen: que la lógica del llamado “costo de oportunidad” también funciona cuando alguien decide delinquir.</p>



<p>Muchas decisiones —incluidas las criminales— se toman dependiendo de qué tan grande sea el beneficio. Las personas, consciente o inconscientemente, comparan lo que pueden ganar con lo que pueden perder al cometer un delito.</p>



<p>Para que el crimen resulte atractivo, lo que se consiga ilegalmente debe ser más y mejor que lo que se puede obtener por la vía legal.</p>



<p>Entonces, el delito se convierte en una elección económica: las personas eligen delinquir cuando sienten que es la salida más rápida y sencilla para obtener eso que necesitan. Son más propensas a delinquir cuando creen que cometer el delito le dará una “ganancia” mayor que usar su tiempo y esfuerzo en actividades legales.</p>



<p>¿Cómo funciona eso en la ciencia económica?</p>



<p>La matemática del modelo de Becker está basada en la teoría de la utilidad esperada de los señores Von Neumann y Morgenstern. Ya sabemos que la teoría de Becker dice que las personas toman decisiones pensando —la mayoría de las veces de manera inconsciente e intuitiva— en lo que pueden ganar y en lo que pueden perder.</p>



<p>Pero esta elección delictiva se hace en medio de la incertidumbre, porque nadie sabe con seguridad si le va a salir bien la vuelta o si va a terminar descubierto y capturado.</p>



<p>Von Neumann y Morgenstern resumen esto en una fórmula que, aunque parece difícil y compleja, representa algo muy cotidiano:</p>



<p>E(Uⱼ) = pⱼ Uⱼ(Yⱼ &#8211; fⱼ) + (1 &#8211; pⱼ) Uⱼ(Yⱼ)</p>



<p>Se las traduzco:</p>



<p>E(Uⱼ) es lo que la persona espera “ganar” o sentir al final de su decisión.</p>



<p>pⱼ es qué tanta probabilidad cree que tiene de ser capturado y condenado.</p>



<p>Yⱼ es lo que gana con el delito: “el botín” y, a su vez, esa sensación de poder o de salida rápida de la pobreza.</p>



<p>fⱼ es lo que perdería si lo atrapan: multas, cárcel (su libertad), que se reduce a tiempo de vida perdido, vergüenza social…</p>



<p>Y Uⱼ representa cómo cada quien enfrenta el riesgo —hay quienes se lanzan sin paracaídas y sin miedo y quienes no—.</p>



<p>Esta fórmula matemática es la comparación (consciente o inconsciente) que las personas hacen: lo que quieren ganar con el delito frente a lo que ganarían quedándose en lo legal —para el caso de los jóvenes: un horizonte nublado—.</p>



<p>Becker no ve el crimen como una enfermedad mental o un arrebato irracional, sino como alguien que decide meterse en un negocio peligroso. Si el premio parece grande y el riesgo pequeño, la gente se arriesga. Si el castigo es alto o la probabilidad de caer es grande, la idea deja de ser atractiva.</p>



<p>Por eso, cuando aumenta la presencia policial (sube p) o cuando endurecen las penas (sube f), en teoría el delito se vuelve menos atractivo. Pero esto no es suficiente y debe ir acompañado de políticas públicas sociales.</p>



<p>Aquí entra el economista Isaac Ehrlich, que amplió y profundizó la teoría de Becker. En 1973 publicó, también en el <em>Journal of Political Economy</em>, el artículo investigativo <em>Participation in Illegitimate Activities: A Theoretical and Empirical Investigation</em>. Allí nos dice que cada persona reparte su tiempo como puede, inconscientemente arma un pequeño plan de vida con lo poco que tiene a mano.</p>



<p>Según su Ehrlich, cada persona divide su tiempo (t) entre tres cosas:</p>



<p>• El tiempo en actividades legales (tₗ): trabajo honrado, buscar empleo, estudiar, trabajo informal para sobrevivir —todo lo que da ingresos seguros o medio seguros (Wₗ).</p>



<p>• El tiempo en actividades ilegales (tᵢ): delincuencia, meterse en vueltas raras, narcotráfico, bandas criminales, guerrillas, paras —que pueden dejar plata rápida (Wᵢ), pero también cárcel y problemas (Fᵢ).</p>



<p>• Y el tiempo de ocio (t𝚌): en el que están sin hacer nada o sin hacer mucho, esperando que el futuro les cambie con oportunidades que surjan.</p>



<p>Ehrlich lo explica como si cada joven intenta “invertir” su tiempo donde cree que le va a rendir más.</p>



<p>Ahora traduzcamos esto a la actual realidad colombiana:</p>



<p>Un joven se gradúa de bachiller: no consigue trabajo, no puede ingresar a la universidad, su familia tiene necesidades, pasan hambre, pasa días enteros sin hacer nada productivo, nadie lo contrata o, cuando lo hacen, es con un pago miserable. Su ingreso legal (Wₗ) es casi cero. En ese escenario, para el joven dedicar tiempo a lo legal no parece el camino que muestre un horizonte para salir adelante.</p>



<p>Ahí es cuando aparecen los grupos ilegales, las bandas criminales, el narcotráfico, ofreciendo plata rápida, pertenencia a un grupo, una salida —así sea peligrosa— frente a una vida sin horizonte, sin oportunidades.</p>



<p>Para muchos jóvenes, no es que el crimen sea bueno. Simplemente es mejor que no tener nada.</p>



<p>Y por eso Ehrlich demuestra que cuando el ingreso legal es muy bajo, el costo de meterse en lo ilegal desaparece. Coloquialmente: cuando trabajar honradamente no da para vivir, delinquir empieza a verse como una alternativa.</p>



<p>Ahora viene lo interesante que está pasando con la bonificación de los soldados bachilleres y auxiliares de policía:</p>



<p>Cuando el Gobierno sube el ingreso legal —cuando convierte el valor de bonificación miserable en un SMLV para quienes prestan servicio militar— cambia completamente ese cálculo del costo de oportunidad.</p>



<p>Aparece entonces una opción concreta para miles de jóvenes que hoy están sin estudiar ni trabajar, sin rumbo claro: entrar al Ejército como soldado regular o bachiller o a la Policía como auxiliar.</p>



<p>Ya no van a arriesgar su vida, ni van a pasar trabajos por una miseria, sino para recibir un salario mínimo digno durante su tiempo de servicio; con ese ingreso van a progresar ellos y ayudar a sus familias.</p>



<p>Eso, en términos de Ehrlich, significa que el Wₗ —el ingreso legal— deja de ser casi cero y se vuelve una alternativa real de vida.</p>



<p>Y cuando eso ocurre, pasan dos cosas:</p>



<p>Primero: el tiempo que a los jóvenes antes se les iba a la nada o a la delincuencia empieza a moverse hacia lo legal. Trabajar para el Estado ya no parece perder el tiempo, sino un horizonte claro y una oportunidad.</p>



<p>Segundo: disminuye la necesidad de buscar plata rápida y peligrosa.</p>



<p>Ser soldado o auxiliar de policía ahora sí paga. Entonces, muchos jóvenes que hoy están sin futuro van a preferir ponerse el uniforme de nuestro Ejército y nuestra Policía antes que meterse en una banda criminal o en el narcotráfico.</p>



<p>Esto no solo beneficia a los jóvenes y a sus familias. Hace algo que Colombia necesita: le quita al crimen una de sus principales fuentes de reclutamiento.</p>



<p>El reclutamiento y uso de niños y jóvenes por grupos armados, narcotráfico y bandas criminales es un fenómeno que persiste gracias la desigualdad. Y que permite control territorial de las bandas criminales, paramilitares, narcos&#8230; además de coerción, vulnerabilidad social y ausencia estatal.</p>



<p>Y genera algo más: estos jóvenes que entran a prestar su servicio en el Ejército y la Policía por necesidad económica terminan encontrando un horizonte, un proyecto de vida, quedándose en las Fuerzas Públicas, que, por cierto, desde 2024 el ingreso es gratuito. Así se profesionalizan, construyendo una estabilidad y un futuro.</p>



<p>Becker y Ehrlich, por supuesto, no hablaban de Colombia. No hicieron estas teorías pensando en un país suramericano. Pero la teoría de cada uno explica perfectamente por qué políticas como esta —pagar dignamente el servicio militar— pueden tener efectos enormes a mediano plazo en un país como el nuestro, con la violencia y el reclutamiento juvenil tan arraigados.</p>



<p>Decisiones gubernamentales como esta no atacan el crimen solo con más castigo.</p>



<p>Lo atacan donde más duele: en la falta de oportunidades.</p>



<p>¿La transformación es inmediata? No. ¿Es determinista? No. ¿Funciona como una varita mágica? Tampoco. Pero produce cambios sociales positivos a mediano y largo plazo. El Estado acaba de abrir una opción legal, inmediata y pagada dignamente para jóvenes que salen del colegio sin alternativas. Es la transformación del horizonte vital de cada joven que elige servir en nuestra Fuerza Pública: dejan de deambular sin rumbo ni expectativas.</p>



<p>Son 18 meses con ingreso equivalente al mínimo, permitiendo que construyen un proyecto de vida y aprendiendo disciplina. Eso que llamamos “decisiones políticas” son, muchas veces, rutas disponibles. Y el gobierno de Petro acaba de abrir una ruta legal y con futuro para progresar a miles de jóvenes.</p>



<p>Y si tú estás leyendo esto y aún te preguntas: “¿y eso qué tiene que ver con la seguridad?” te respondo:</p>



<p>Primero: menos jóvenes disponibles para las economías ilegales y el reclutamiento forzoso, porque una parte de ellos verá en el Ejército y la Policía una fuente de progreso, una manera de construir su vida. Y eso, a mediano plazo, reduce el reclutamiento en los lugares de mayor pobreza.</p>



<p>Segundo: esta bonificación equivalente al SMLV hace más atractivo entrar y permanecer en el Ejército y la Policía. Si más jóvenes entran como bachilleres, algunos intentarán quedarse, pasar a profesionalizarse y construir carrera. Esto va a aumentar el número de miembros de las Fuerzas Públicas, lo que mejora las capacidades y aumenta la presencia en los territorios.</p>



<p>Y era inaceptable que se les diera una miseria de bonificación por servicio a jóvenes —casi todos pobres— sin pagarles como a cualquier persona que trabaja. La dignidad no es un discurso. También es una cifra en la cuenta bancaria.</p>



<p>El bienestar y la moral de nuestras Fuerzas Públicas no se suben con elogios en redes sociales, ni con eslóganes acompañados de saludos militares. Que los soldados regulares y auxiliares de policía ganen dignamente es estar verdaderamente firmes con y por la patria. Los otros usos que le dan a la expresión actualmente hacen parte del guion cómico y cínico que usa, histriónicamente, alguien que codicia la presidencia de este país.</p>



<p>¿Falta medir impactos? Sí. Las estadísticas juiciosas y reales no nacen en un mes. Pero lo que si puedo afirmar —con convicción— es que cuando la política está orientada a la dignidad y no al castigo, quedan positivas herencias silenciosas: un país donde algunos jóvenes no entrarán a la violencia porque, por primera vez, el Estado les ofreció una alternativa pagada y concreta. Eso es realmente construir un país sin desigualdad.</p>



<p>Les cuento la historia real de este aumento para que no sigan como zombis a las momias politiqueras actuales que se atribuyen logros ajenos:</p>



<p>&nbsp;La ley 1861 de 2017 decía que todo joven que prestara el servicio militar tenía derecho a una bonificación mensual del 30% del salario mínimo.</p>



<p>Pero —porque en Colombia siempre hay un “pero”— el Congreso dejó una puertica medio abierta, por supuesto con su trampa: esa bonificación podía subir hasta el 50%, siempre y cuando hubiera plata.</p>



<p>En versión colombiana:</p>



<p>“Te vamos a pagar más… si sobra presupuesto”. ¿Y qué creen? Nunca hubo plata… hasta que llegó Petro.</p>



<p>El 30 % era un derecho automático. El 50 % era una ilusión bonita, pero falsa, amarrada a una sentencia de muerte: “sujeto a disponibilidad presupuestal”, es decir: “algún día, tal vez”.</p>



<p>¿Y qué pasó durante años? Entre 2017 y 2022 la bonificación nunca pasó de ese 30 %. Para 2022, un soldado y un auxiliar de policía recibían alrededor de 300 mil pesos mensuales.</p>



<p>Con eso debían cubrir la comunicación con su familia, el transporte en los permisos, sus cosas de aseo y todos los gastos personales necesarios… y, la gran mayoría de veces, eran las familias (casi siempre de bajos ingresos) las que terminaban mandando plata, con un esfuerzo increíble, para sostener al hijo que estaba “sirviendo a la patria”.</p>



<p>Ni Juan Manuel Santos ni Iván Duque quisieron invertir en mejorar la calidad de vida de estos jóvenes subiendo al 50 % la bonificación.</p>



<p>Hasta que llegó Gustavo Petro y cambió esto.</p>



<p>Llevó al Congreso una adición al Presupuesto General de la Nación —la Ley 2299 de 2023— donde, entre muchas cosas, aumentó el presupuesto para dignificar a la base de la Fuerza Pública, los soldados regulares, los auxiliares de policía… El Ministerio de Defensa expidió el Decreto 1557 de 2023 y, aplicando la ley 1861 de 2017— que ningún presidente ni ministro quiso aplicar— subió la bonificación al 50% del salario mínimo.</p>



<p>Petro no estaba inventando nada nuevo. No era populismo. Estaba pensando en el bienestar de las tropas. Pensó en el futuro de todos esos jóvenes y, para ello, usó el máximo que la ley permitía… por primera vez.</p>



<p>Pero el 50 % no es suficiente. Si de verdad se quiere dignificar a la Fuerza Pública, esos jóvenes que trabajan para Colombia prestando su servicio militar merecen que se les pague, como bonificación, el valor de un SMLV, como a cualquier ciudadano colombiano. Pero la Ley 1861 de 2017 no lo permitía: había que cambiar la ley.</p>



<p>Así que en 2024 se presentó y aprobó la Ley 2384, y el aumento de la bonificación fue paulatino hasta llegar al 100 % del salario mínimo.</p>



<p>Gustavo Petro entró como presidente con la firme intención de mejorar la vida de todos esos jóvenes soldados y auxiliares de policía. Y no en discurso, sino en hechos.</p>



<p>Lo primero: hizo efectivo el aumento del 50 % que permitía la ley vigente desde 2017.</p>



<p>Lo segundo: presentó una nueva ley. Aprobada, subió al 70 % en 2025. Y este 2026 inició con el salario mínimo completo. Cada sonrisa, cada baile, cada festejo de nuestros jóvenes soldados y policías alegra el alma de todos aquellos que entendemos lo que esto significa para cada joven, para las familias y para la sociedad. Y como dijo un soldado: “Te amo, Petro”. Sí: yo también digo “Te amo, Petro” cuando logra cosas como estas.</p>



<p>El significado de esos $1.750.905 pesos es el inicio de una transformación social… es lo más lejano a una medida populista o a querer “comprar a los soldados”. Es darles el valor, la dignidad y los derechos que merecen, que les pertenecen, y que todos esos politiqueros les negaron por años.</p>



<p>Es importante entender la dimensión del cambio:</p>



<p>En 2022: unos $300.000.</p>



<p>En 2026: $1.750.905.</p>



<p>El aumento real es de más del 400%. Logrado por Gustavo Petro.</p>



<p>El servicio militar dejó de ser una carga económica para las familias pobres y pasó a ser, por primera vez, una fuente real de ingresos para los soldados y sus familias.</p>



<p>Aquí no hay un detalle menor: más del 80 % de los jóvenes que prestan servicio vienen de los estratos 1, 2 y 3. Es decir: de los hogares más vulnerables del país. Los estratos altos prácticamente no aparecen en las cifras.</p>



<p>Cada vez que se negaba el aumento, no se estaba “cuidando el presupuesto”: se le estaba quitando recursos directos a las familias más pobres cuyos hijos ponen el cuerpo en cuarteles, selvas y calles.</p>



<p>Paradójicamente —o no, en realidad no tiene nada de paradójico— es lo que podemos esperar de los políticos actuales: el principal opositor en 2017 y 2018 a cualquier aumento automático fue, adivinen, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y, ¡oh sorpresa!, fue Mauricio Cárdenas Santamaría. Hoy precandidato presidencial, seguramente está muy preocupado por la justicia social, aunque, cuando pudo hacerlo, nunca le interesó el bienestar de los soldados regulares y auxiliares de policía.</p>



<p>Para Cárdenas, dignificar a jóvenes pobres que prestaban servicio al Estado no era una urgencia nacional. Era, más bien, un gasto incómodo.</p>



<p>Y ese “gasto incómodo” no solo lo evito Cárdenas.</p>



<p>Durante el gobierno de Iván Duque, sus “gloriosos” sucesores en Hacienda —Alberto Carrasquilla y José Manuel Restrepo— tampoco movieron un dedo para activar el aumento del 30% al 50% que la misma ley permitía.</p>



<p>Ni hablar de los ministros de Defensa de turno —Guillermo Botero, Carlos Holmes Trujillo y Diego Molano—, ni del entonces comandante del Ejército, el general Eduardo Enrique Zapateiro, que se la pasa dando discursos vacíos sobre la dignidad, la moral y el honor de la tropa… Curiosamente, nunca dijo ni hizo nada cuando se trataba de mejorarle el ingreso real a esa misma tropa que tuvo bajo su mando.</p>



<p>Defender la dignidad en micrófonos era fácil.</p>



<p>Defenderla en el presupuesto no era difícil: simplemente no fue importante para ellos.</p>



<p>Subir la bonificación al 50 % era un atrevimiento. Para cada uno de ellos —presidentes de turno, ministros y comandantes— esos muchachos no lo merecían.</p>



<p>Pensar en pagarles un salario mínimo completo era, sencillamente, ciencia ficción, comedia o terror.</p>



<p>Según los cálculos hipócritas de ellos, subir la bonificación al 50 % para unos 80.000 o 100.000 jóvenes representaba “cientos de miles de millones de pesos” al año, que no eran necesarios y no encajaban con el Marco Fiscal de Mediano Plazo.</p>



<p>Traducido:</p>



<p>Había dinero para muchas cosas, menos para los soldados y policías pobres.</p>



<p>A esto se sumó el coro político que nunca falta.</p>



<p>Desde Centro Democrático, Paloma Valencia, María Fernanda Cabal, que sueñan con dirigir este país, y otros congresistas se dedicaron (en su momento) a deslegitimar cualquier intento de mejora salarial, tildándolo de “populismo”. &nbsp;</p>



<p>No porque el dinero fuera innecesario — no lo decían de esa manera (es impopular y quita votos)—, sino porque, según ellos, que ocurrieran esos aumentos en esta época era una estrategia para “comprar la lealtad” de una Fuerza Pública inconforme. Omitiendo, posiblemente de manera intencional (démosles el beneficio de la duda), que ese aumento que hoy se materializó se logró desde 2024 con un incremento paulatino, para no afectar de golpe el presupuesto nacional.</p>



<p>Curiosa preocupación, ¿no creen? Durante años no les inquietó en lo más mínimo que esos jóvenes vivieran con una bonificación miserable; lo que sí les preocupó fue que el gobierno les pagara dignamente porque eso aumenta la popularidad del opositor. Comprobado: solo les importa el poder y la política, nunca el bienestar del pueblo.</p>



<p>Muchos discursos de honor. Puro bla bla bla. Les duele que el pueblo gane más para vivir mejor.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126045</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 02:32:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/21213212/portadas-el-espectador-1.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las consecuencias (que no conoces) del aumento a la bonificación de los soldados]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las fuerzas de los gobernantes</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/las-fuerzas-de-los-gobernantes/</link>
        <description><![CDATA[<p>El mundo está lleno de ególatras de diversa formación que llegaron al poder político y lo ejercen con una especie de “heliocentrismo” que trata de ocultar su condición de aventureros en el manejo de los asuntos del Estado, con coreografía de los miembros de su secta, que celebran cada extravagancia y cada payasada como si [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El mundo está lleno de ególatras de diversa formación que llegaron al poder político y lo ejercen con una especie de “heliocentrismo” que trata de ocultar su condición de aventureros en el manejo de los asuntos del Estado, con coreografía de los miembros de su secta, que celebran cada extravagancia y cada payasada como si fuera fruto de inédita genialidad.</p>



<p>Al llegar al ejercicio del cargo, elegidos por votación popular dentro de un sistema democrático, los gobernantes resultan depositarios de una acumulación de poderes que personalmente jamás habrían podido conseguir. Esto plantea problemas de aptitud para actuar adecuadamente en los múltiples campos que requieren de acción presidencial.</p>



<p>Quienes más se aproximarían a los requerimientos del oficio deberían ser los políticos, que algo habrán aprendido, o creído aprender, en la lucha por el poder. Pero nada garantiza que sean buenos administradores. Aún en el caso de los millonarios, una cosa es manejar empresas con el fin de ganar dinero y otra gerenciar los asuntos públicos, que exigen otras cualidades. Comportarse como “gerentes” no es garantía de acierto ni de éxito, ni de respeto por lo público, donde la medida de las cosas no puede ser la de los billones que se ganen o se dejen de ganar.</p>



<p>Hayan sido empresarios, o tengan diploma de economistas, su manejo de las finanzas del Estado les queda grande y suelen dar bandazos que pueden enloquecer a sus ministros de la hacienda pública. Suelen acompañarse de colegas o amigos tan novatos como ellos, o de militantes callejeros de su causa, para que manejen asuntos de Estado. No tienen capacidad de interlocución con gente que habla los diversos idiomas propios de la división del trabajo al interior de un país. Y cuando provienen de partidos desabridos o en vía de liquidación, no son siquiera capaces de armar un gabinete de conocedores, mejores que ellos en determinadas especialidades, sino que arman campamentos de aduladores que jamás están dispuestos a hacerles el bien de contradecirles.</p>



<p>Al principio les invade una sensación de omnipotencia, cuando advierten la cantidad de poderes que quedan súbitamente en sus manos. Entonces les parece que todo es fácil y factible. Y el hábito de dar órdenes, como si gobernar no fuese sino eso, les embriaga al punto que, con tal de decir algo sobre uno u otro tema, muestran una cosecha desmedida de improvisación, sin perjuicio de que “validos del reino” saquen provecho y los pongan a suscribir decisiones que no entendieron jamás.</p>



<p>Al cabo del tiempo, cuando les golpea la sensación de impotencia para la conducción del conjunto del aparato del Estado, cuando las cifras no cuadran y sus explicaciones dejan de ser satisfactorias o verosímiles, cuando muestran desconocimiento de los principios del Estado de Derecho, cuando cometen arbitrariedades y muestran falta de serenidad y buen criterio, cuando su ineptitud deja ver que son desacertados en el manejo de asuntos que requieren laboriosidad, estudio, conocimiento, responsabilidad y esfuerzo, buscan escenarios que pueden ser de su manejo exclusivo, como las relaciones internacionales y el comando de las fuerzas armadas para engrosar sus credenciales de supervivencia. Entonces comienza en esas materias la feria de la improvisación, y de las imprudencias, que marcan al país ante el resto de las naciones y producen efectos internos que pueden ser devastadores.</p>



<p>Muchos no conocen cómo funciona el mundo y dan muestras reiteradas de su ignorancia sobre procesos históricos, tendencias políticas y diferencias culturales, en declaraciones y decisiones que por desacertadas o altisonantes producen sorpresa o risa, como cuando se atribuyen méritos que no tienen, dicen cosas y hacen exhortaciones en contravía del derecho internacional, o buscan pleitos que permitan que se hable de ellos, aunque sea mal.</p>



<p>Creen que pueden campear, porque en campaña nadie les ha exigido de verdad que muestren sus aptitudes en esas materias. Por lo cual gobernantes inexpertos terminan por hacer una política exterior que se aparta de tradiciones nacionales de conducta de su país conforme a parámetros conocidos y respetados por los demás. No reconocen ni respetan el profesionalismo del servicio exterior, y lo asaltan con la presencia de sus amigos personales, lo mismo de ineptos y desconectados de las complejidades de la política internacional.</p>



<p>Para completar, en el ámbito interno, que es donde corren las encuestas y la gente le puede dar o no continuidad a su “proyecto” en cabeza de otra persona, comienzan a obrar como si las fuerzas armadas no fueran las de la nación. Les ponen o quitan misiones según su estado de ánimo o sus propósitos o gustos personales. Tiran por la borda los esfuerzos de educación, conocimiento estratégico, táctico, histórico, geográfico y social, y la acumulación de experiencia de altos oficiales, cuya formación es parte del patrimonio del país. Mientras encuentran “la gente precisa” para echar adelante su proyecto de manejo de asuntos que requieren del concurso de la fuerza armada de su país.</p>



<p>La máscara de presentación de todo eso es la del autoritarismo, que desde palacios y casas presidenciales va horadando la democracia a partir de la división social, el desconocimiento de la separación y los equilibrios de poderes, la amenaza, y de pronto el uso, de la justicia como herramienta de control y confrontación política, y la pretensión suprema de ubicarse olímpicamente por encima de la ley, con el argumento peregrino de que una votación a su favor les giró una especie de “chaque en blanco” para que hagan lo que su supuesto ingenio tenga a bien.</p>



<p>En los Estados Unidos el espectáculo es de proporciones inéditas y muestra no solamente una andanada amplia y compleja de esa naturaleza sino defectos de diseño institucional de un sistema concebido para dechados de probidad que no sospechó la eventualidad de lo que se está viviendo. En Rusia, lo mismo que en Hungría, en Polonia y en Turquía, en Bielorrusia y en Serbia, en Venezuela y Brasil, y hasta en la legendaria Colombia con su cacareada democracia bicentenaria, se han visto en los últimos años muestras de uno u otro viso de ese arcoíris de transgresiones.</p>



<p>Frente a ese movimiento telúrico que afecta la estabilidad de sistemas comprometidos con la democracia, la reacción no corresponde solamente a la oposición representada en partidos políticos, sino a movimientos sociales que se deben movilizar para ejercer la democracia mucho más allá, esto es mucho antes y también mucho después, de concurrir a las urnas.</p>



<p>Lo anterior implica la exigencia de un protagonismo ciudadano sin pausa, sin miedo, con optimismo y con capacidad de acción y acierto en todas las líneas posibles de participación en la vida pública y en la actividad política.</p>



<p>En países bajo el asedio de un posible abandono del camino democrático hacia el desarrollo y los equilibrios sociales, no se puede ceder ante los “refinamientos de ingeniería electoral” orientados a que se queden en el poder más allá de su tiempo aquellos que han demostrado falta de respeto por la democracia y la institucionalidad.</p>



<p>La línea de base de la acción en defensa de las auténticas opciones democráticas exige flexibilidad en las pretensiones personales y una voluntad a toda prueba de unidad a la hora de las jornadas en las que la voluntad popular se debe manifestar como generadora de poder.</p>



<p>La participación popular en los comicios debe ser caudalosa. Si bien muchos países han podido comprobar que pueden seguir funcionando gracias a la fuerza inercial positiva de una energía y una inventiva admirables, sin que importe en muchos casos quién gobierne o diga gobernar, los ciudadanos no pueden volver la espalda ni confiar en que todo se va a arreglar sin su concurso.</p>



<p>En Chile, en su momento, cuando apareció la oportunidad de ir a las urnas para salir de la dictadura, inventaron un lema demoledor: “¡Chile, viene la alegría!”. No era otra cosa que un llamado al optimismo y a la confianza en la fuerza unida de la voluntad popular en favor de la democracia. Así pudieron vencer las admoniciones de catástrofe que los amigos de la continuación sacaron a relucir. Algo parecido ha sucedió en Serbia cuando Milosevic y en otros lugares, cada quién con su infractor.</p>



<p>Los jóvenes han de jugar un papel fundamental en las acciones políticas de recuperación o sostenimiento del rumbo de la democracia. De la mejor buena fe, ellos no han tenido tiempo para ver algo distinto de lo que les tocó vivir y pueden orientar su formidable energía en favor de causas que sean resultado de manipulaciones que buscan abusar de la ausencia de elementos de comparación. Aunque no basta con afirmar que deben estar allí y conocer el contexto en el que han de participar en decisiones que afectarán su destino, sino que es preciso darles un papel por cumplir más allá de las urnas.</p>



<p>El nivel de exigencia hacia los gobiernos debe ser cada vez más alto. Las falacias de quienes hablan desde las alturas del poder han de ser desmenuzadas, explicadas y controvertidas. Cada quién debe hacerlo en la medida de sus conocimientos y sus posibilidades. Los candidatos a gobernar no pueden seguir diciendo generalidades y babosadas aquí y allí, como si estuvieran promoviendo un nuevo shampoo. Ciudadanos estudiosos y preparados deben exigir dirigentes estudiosos y preparados, con ideas y respuestas a los problemas y asuntos que sí son de interés general. Hay que hacer los listados de esos asuntos y elaborar las preguntas que se deban formular.</p>



<p>La fuerza más importante de los gobernantes, actuales y futuros, no puede ser la que proviene de “sus tropas”, que jamás serán suyas sino de cada nación, o de sus “genialidades” en esos campos abandonados en los que hayan decidido actuar con impunidad. Su fuerza principal debe provenir de su conocimiento del país, de su compromiso con la verdad, de su honestidad a toda prueba, de un pasado limpio y presentable, de una sinceridad comprobable, de su deseo y capacidad de gobernar para todos sin creerse los &#8220;dueños del pueblo&#8221; que somos todos, de su versación en los asuntos del Estado y de su respeto por las instituciones, que a todos se les debe exigir.   </p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121112</guid>
        <pubDate>Mon, 06 Oct 2025 04:29:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las fuerzas de los gobernantes]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El discurso ponzoñoso de Álvaro Uribe en el sepelio de Miguel Uribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-discurso-ponzonoso-de-alvaro-uribe-en-el-sepelio-de-miguel-uribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Unas honras fúnebres no eran el escenario para ofrecer un discurso proselitista y guerrerista, con el ojo puesto en las elecciones de 2026; discurso que apela al odio como arma política. El minuto de silencio que lo haga Álvaro Uribe que quiere reescribir la historia desde su cómoda prisión. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Llegada del féretro con el cuerpo del senador Miguel Uribe al Cementerio Central de Bogotá. Foto tonada del sitio web de El Espectador. </em></p>



<p>Los políticos colombianos nos deben muchos minutos de silencio porque cada vez que abren la boca o plasman sus pensamientos sobre el papel, conducen al país hacia el desbarrancadero.&nbsp; &nbsp;</p>



<p>Nunca he sido amigo de los sepelios, lo he dicho en varias ocasiones. Con suerte estaré presente en el mío sin estar presente. Estos eventos suelen estar revestidos de dolores e hipocresías por partes iguales. Nada más hay que ver los titulares de prensa para darme la razón.&nbsp;<em>&#8220;Álvaro Uribe critica a Juan Manuel Santos por asistir a los actos fúnebres de Miguel Uribe&#8221;</em>, titula <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-12/alvaro-uribe-critica-a-juan-manuel-santos-por-asistir-a-los-actos-funebres-de-miguel-uribe.html">El País </a>de España. <em>“Familia de Miguel Uribe pidió al presidente Petro y a su Gobierno no asistir a las exequias”,</em>&nbsp;relata El Colombiano. <em>“Hijo de Álvaro Uribe ignoró a Juan Manuel Santos en las exequias de Miguel Uribe”</em>, dice Pulzo.&nbsp;</p>



<p>En un país camandulero como este no ha habido un cura capaz de convencernos de que la paz esté con nosotros.&nbsp;Esa actitud mezquina y cargada de ponzoña es el comportamiento del colombiano promedio que ni siquiera ahora y en la hora de la muerte es capaz de mantener la serenidad. Soy de los que cree que cuando la muerte nos convoca debemos tener la gallardía de asumirnos humanos y mortales, pues vamos para el mismo hoyo y al final nuestra soberbia y nuestros egos quedarán hechos polvo, como prueba de que no somos nada, así le hagamos creer a los demás que somos invencibles y eternos.</p>



<p>Por esa misma razón, no entiendo el ánimo belicoso del discurso del expresidente Álvaro Uribe, hoy reseñado como reo por los delitos de&nbsp;fraude procesal y soborno en actuación penal</p>



<p>Uno se muere una sola vez y lo que se esperaría es que esa única vez todos los homenajes, todas las atenciones y todas las consideraciones las merecieran el difunto y su familia. Una vez enterrado, habrá tiempo de sobra para empuñar la palabra como fusil y el lenguaje como arma de violencia política, que en esas materias Colombia da sopa y seco. A eso llamamos <em>&#8220;el muerto al hoyo y el vivo al baile&#8221;. </em></p>



<p>Al escuchar cada línea del discurso que escribió Álvaro Uribe y fue leído en cámara ardiente –donde estallaron los aplausos y solo faltaron los vítores y la pólvora-,&nbsp;compruebo una vez más que el verdadero problema de esta nación sin remedio son los políticos y su actitud pendenciera&#8230; y así no vamos hacia ningún Pereira. Si no somos gente civilizada, adultos capaces de guardar la compostura, se lo debemos a algunos políticos que irrespetan la memoria del difunto, el protocolo y unas reglas mínimas de convivencia. Los aplausos y la arenga sobraban en el velorio.</p>



<p>Al expresidente le faltó&nbsp;consideración&nbsp;con la viuda y sus hijos. Fueron los últimos en ser nombrados en el discurso, cuando deberían ser los primeros; de eso se trata la empatía, creo yo.</p>



<p>En teoría Uribe está condenado por la justicia colombiana, pero en la práctica es como si siguiera en libertad haciendo uso de sus redes sociales y echando&nbsp;discursos&nbsp;políticos por interpuesta persona. Le correspondió esta vez al señor Gabriel Vallejo, director del Centro Democrático, leer el texto escrito por el jefe supremo de ese partido,&nbsp;discurso&nbsp;que –también hay que decirlo- escribió mientras paga 12 años de casa por cárcel en su hacienda de Ríonegro, Antioquia.</p>



<p>Lo que cada uno de nosotros es, para bien y para mal, queda retratado en las palabras que salen de nuestra boca o de nuestro puño, a veces más del hígado que del corazón. Las que salieron de Álvaro Uribe hablan de su lenguaje envenenado y guerrerista, como si aún no se resignara a aceptar que fue&nbsp;vencido en un juicio -en primera instancia- en el que contó con todas las garantías procesales: defensa, presentación de pruebas y apelación.</p>



<p><em>“Lo asesinaron con la instigación de la venganza inducida por Gustavo Petro”, </em>recoge El Tiempo.</p>



<p><em>&#8220;En la historia del magnicidio de nuestra patria ha habido odios políticos y acciones criminales, pero estamos ante el caso excepcional del discurso presidencial, instigador&#8221;,</em>&nbsp;<a href="https://www.dw.com/es/%C3%A1lvaro-uribe-acusa-a-petro-de-instigar-el-asesinato-del-senador-uribe-turbay/a-73630424">mandó&nbsp;decir Uribe</a>, sin adjuntar pruebas claro, como mucho de lo que se dice en este país al son de los tarros y de los cálculos políticos. Es la sociedad del espectáculo que usa el pesar y las emociones al mismo tiempo con el dedo acusador.</p>



<p>Este <em>reel</em> es una muestra para la historia de nuestra sociedad del espectáculo. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">¿A Miguel Uribe Turbay lo querían en el Centro Democrático?<br><br>¿Le tenían celos por ser el consentido de Uribe?<br><br>¿Lo menospreciaban, no lo tenían en cuenta, lo ninguneaban? <br><br>Vean este video y saquen sus conclusiones. <a href="https://t.co/QfBsafpuvg">pic.twitter.com/QfBsafpuvg</a></p>&mdash; Marce Portilla ♥️ (@nometiente2) <a href="https://twitter.com/nometiente2/status/1955404872242675928?ref_src=twsrc%5Etfw">August 12, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Pidió celeridad en las investigaciones hasta dar con los autores intelectuales, que es lo que grita Colombia desde los tiempos de Jorge Eliécer Gaitán, así que estamos de acuerdo con él y con quienes siguen clamando por los miles de muertos de la izquierda que se cobró la violencia política, incluidos varios magnicidios: Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa, Carlos Pizarro, Manuel Cepeda&#8230; y una larga y dolorosa lista de seres humanos que fueron silenciados a las malas.</p>



<p>Sigamos con el discurso.&nbsp;<em>&#8220;Martirizaron su familia. Eliminaron al gran esposo, al gran padre, al gran hermano, al gran hijo. (…) &nbsp;<strong>Nosotros no decimos quién tiene derecho a vivir.&nbsp;Nosotros reclamamos la protección de la vida de todos los colombianos&#8221;.</strong></em>&nbsp;</p>



<p>Solo recordemos que durante los dos gobiernos de Álvaro Uribe –el segundo logrado a costa de descuadernar la Constitución Política de Colombia para aprobar el articulito que permitió su reelección- no se protegió la vida de 6.402 almas, cuyas familias siguen esperando que alguien les pague sus muertos, a los que siguen llamando falsos positivos.</p>



<p>Se opone a la reconciliación entre los colombianos como si él tuviera la última palabra: <em>&#8220;Basta con la Constitución, que fue fruto de un gran acuerdo nacional&#8221;</em>, dijo, sin decir que aquí la Carta Magna sigue siendo en muchos aspectos letra muerta. </p>



<p>Uribe hizo un llamado para que los órganos de inteligencia de Estados Unidos, Reino Unido e Israel ayuden a esclarecer el crimen de Uribe Turbay. No sé cómo podría Israel ayudar ahora que las relaciones con ese país están rotas y su ejército demasiado ocupado creando caos en Palestina, donde están muriendo por miles civiles inocentes, niños y periodistas, sin que el mundo pestañee.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las palabras de Álvaro Uribe son una afrenta a las víctimas y sobrevivientes del genocidio contra la UP. </h2>



<p>Tan grave como acusar a Petro de instigar el asesinato de Uribe Turbay, fue el señalamiento que hizo en su discurso contra la Unión Patriótica:&nbsp;<em>&#8220;Él, como nuestro partido y las fuerzas democráticas de Colombia, nunca apeló a la combinación de las formas de lucha,&nbsp;<strong>a diferencia de algunos miembros de la Unión Patriótica que promovían el secuestro, participaban de órdenes de asesinato pero se sentían con derecho a imponerse sobre la democracia.</strong>&nbsp;<strong>Sus epígonos actuales son permisivos, incluso promotores de la droga y de otras fuentes de financiación del crimen…”</strong>.</em></p>



<p>Es lamentable ver cómo el expresidente reescribe la historia desde su hacienda por cárcel. Colombia necesita saber cómo fue que diezmaron a la Unión Patriótica a partir de 1984, eliminando de uno en uno a sus miembros, hasta casi desaparecer a ese movimiento político. Las palabras de Álvaro Uribe no solo son desconsideradas con las víctimas del exterminio de la UP, sino que constituyen una afrenta a los sobrevivientes y desconocen un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos CIDH, como lo conté en <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">este artículo.</a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="kylfN94jsX"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/embed/#?secret=oLu5pGFa34#?secret=kylfN94jsX" data-secret="kylfN94jsX" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>&nbsp;“…el exterminio y desaparición de la Unión Patriótica jamás debió haber ocurrido; y reconocer que el Estado no tomó medidas suficientes para impedir y prevenir los asesinatos, los atentados y las demás violaciones, a pesar de la evidencia palmaria de que esa persecución estaba en marcha”,&nbsp;dijo el presidente Juan Manuel Santos en un acto público de perdón en 2016, al reconocer la responsabilidad del Estado en la persecución, muerte y desaparición de cientos de sus miembros y simpatizantes. La Corte Interamericana de Derechos Humanos&nbsp;<a href="https://centrodememoriahistorica.gov.co/la-cidh-declaro-responsable-al-estado-colombiano-por-el-exterminio-de-la-union-patriotica/">(CIDH)</a>&nbsp;hizo lo propio en el 2023, al declarar al Estado colombiano responsable de este genocidio contra la Izquierda colombiana.</p>



<p>Ese mismo año escribí para este blog la dolorosa historia de Faustino López, padre de mi amiga Gladys y abuelo de mi amiga Martha.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="KG9KE90nzu"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/donde-estan-los-huesos-faustino-lopez/">¿Dónde está el cuerpo de Faustino López?</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Dónde está el cuerpo de Faustino López?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/donde-estan-los-huesos-faustino-lopez/embed/#?secret=kYTkpLk8rp#?secret=KG9KE90nzu" data-secret="KG9KE90nzu" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Decía entonces: “La&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=9vbG4rRUN9M">sentencia de la CIDH</a>&nbsp;exige, entre muchas otras órdenes, que las víctimas sean reparadas e indemnizadas por estos crímenes de lesa humanidad, y se determinen las responsabilidades penales. También pide que se establezca un Día Nacional en Conmemoración de las Víctimas de la UP y que el mensaje se difunda en escuelas y colegios públicos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Para qué un minuto de silencio hipócrita, si a Uribe le concedieron varios minutos para destilar veneno sobre una nación cansada de su clase política. </h2>



<p>La historia oficial y verídica de Colombia no puede quedar en manos de un personaje que hoy es mencionado en tres expedientes de la Corte Suprema de Justicia&nbsp;<strong><a href="https://www.elespectador.com/judicial/alvaro-uribe-y-la-justicia-cronologia-de-un-largo-enfrentamiento">“por varias masacres perpetradas por las autodefensas”</a></strong>&nbsp;en los tiempos en que Álvaro Uribe fue Gobernador de Antioquia, como lo recordó el domingo&nbsp;<strong>El Espectador</strong> en uno de sus reportajes.</p>



<p>Tal vez va siendo hora de que los precandidatos uribistas a la presidencia le pidan a su líder hacerse a un lado por el bien del país y de las propias&nbsp;aspiraciones políticas de aquellos. No se le entregan <a href="https://redmas.com.co/colombia/Padre-de-Miguel-Uribe-le-devuelve-las-banderas-de-su-hijo-a-Alvaro-Uribe-Organicemonos-con-brios-para-que-a-Colombia-vuelva-la-seguridad-20250813-0024.html">las banderas del hijo </a>a quien todavía tiene cuentas pendientes con la justicia, como lo hizo el papá del senador Miguel Uribe. </p>



<p>Para qué un minuto de silencio hipócrita, si a Uribe le concedieron varios minutos para destilar veneno sobre una nación que está cansada y avergonzada de su clase política. Ni siquiera tuvo la delicadeza de esperar a que el cuerpo llegara al Cementerio Central para que pudiera revolcarse tranquilamente en su tumba. ¿Para qué un minuto de silencio y tres días de duelo? Si no es para ser mejores personas, ¿para qué?</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119224</guid>
        <pubDate>Thu, 14 Aug 2025 12:14:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/13181051/ZETA-SEPELIO-MIGUEL-URIBE-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El discurso ponzoñoso de Álvaro Uribe en el sepelio de Miguel Uribe]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Producir la guerra, acumular la tierra en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/producir-la-guerra-acumular-la-tierra-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Filosofía y coyuntura presenta este texto del filósofo Hernán Alejandro Cortés, en el cual nos cuenta las apuestas principales de su interesante tesis doctoral con la Universidad de los Andes. En ella  aborda la relación guerra y acumulación de la tierra en Colombia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hernán Alejandro Cortés Ramírez, nuestro autor invitado, es Doctor en filosofía de la Universidad de Los Andes. Licenciado en filosofía de la Universidad Santo Tomás. Autor del libro <em>El animal diseñado: Sloterdijk y la ontología de lo humano</em>. Co-fundador de REC-Latinoamérica. Ha sido profesor universitario y de colegio. Actualmente es asesor en la Consejería de paz del Gobierno Nacional.</p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Por: Hernán Alejandro Cortés.</strong></p>



<p>¿Qué puede decir la filosofía política sobre la acumulación de tierras en Colombia? En resumidas cuentas, fue esa la pregunta que formulé para escribir mi tesis de doctorado. Pero, antes de contar cómo me ocupé de eso, quiero dar un breve rodeo. Cuando inicié mis estudios en filosofía las discusiones giraban en torno a lo que los filósofos del canon europeo formulaban como respuesta a las preguntas que su época les planteaba. Las fascinantes páginas de los <em>Diálogos</em> de Platón o los aforismos de Heráclito eran nuestros temas de discusión, comentarista tras comentarista, íbamos persiguiendo alguna verdad en ese discurso y, atendiendo a sus particularidades, elucubrábamos hipótesis sobre el sentido de sus formulaciones y la rigurosidad de sus argumentos. Estudié en la Facultad de Filosofía de la Universidad Santo Tomás en donde, a mediados de los años 70, un grupo profesores sacudió la doctrina de esa forma de enseñanza y, en lugar de ocuparse de manera exclusiva de las interpretaciones de los autores europeos hombres, decidió sacudir el molde y preguntarse por la existencia de la filosofía latinoamericana. Fue en ese camino en el que aprendí que la filosofía tiene expresiones locales que se ocupan de los interrogantes que el presente le demanda, el imperialismo, la liberación, la autenticidad, y otros temas, pasaron a ocupar una agenda de investigación marcada por la fenomenología y la hermenéutica. En la Santo Tomás también conocí a Santiago Castro-Gómez quien me enseñó a indisciplinar la filosofía a través de las preguntas por el presente y a interrogarlas con el hacer del genealogista. Esa forma de comprender la filosofía también fue delineando mis posturas políticas y militar en algunos colectivos de izquierda fue determinante para escribir: <em>Producir la guerra, acumular la tierra. Neoliberalismo y necropolítica en Colombia</em> mi tesis de Doctorado recientemente sustentada en la Universidad de los Andes. Sea esta la oportunidad para agradecerle a Carlos Manrique y Alhena Caicedo su dedicación en la dirección de la misma y a Julio Arias y Juan Ricardo Aparicio por ser lectores generosos y críticos. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="225" height="225" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21090729/Portada-El-animal.jpeg" alt="" class="wp-image-118310" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21090729/Portada-El-animal.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21090729/Portada-El-animal-150x150.jpeg 150w" sizes="auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px" /></figure>



<p>Más que un texto acabado el trabajo pretende abrir una senda de investigación que se circunscribe en torno a una lección metodológica, que para asumir una actitud crítica es preciso: “desubjetivar la cuestión filosófica a través del contenido histórico, así como interrogar el contenido histórico acerca de sus efectos de poder” (Foucault, 2007, p. 22). Incorporando esa precisión el trabajo intenta conjugar las ricas reflexiones elaboradas por la literatura de las ciencias sociales en Colombia con las discusiones de la filosofía política contemporánea. De esta manera, cruzo discusiones tan diferentes como las Gutierrez Sanín, Alejandro Reyes, Catherine LeGrand, Orlando Fals Borda con discusiones hechas por Marx, David Harvey, Achille Mbembe, Rita Segato y Sayak Valencia.</p>



<p><strong>Mi tesis principal consiste en pensar el neoliberalismo como una práctica de gobierno que está ordenada por una racionalidad de acumulación desmedida, por una especie de deseo que ordena el mundo del capital en torno a un impulso que va en contravía de la finitud misma de la vida.</strong></p>



<p>&nbsp;Dicha contradicción se expresa de formas crueles (necropolíticas) en los contextos del sur global en donde la vida es reducida a un objeto intercambiable dentro del impulso voraz de la acumulación. Así, ecosistemas enteros son arrasados por proyectos de minería a cielo abierto, grupos armados ocupan y confinan territorios enteros para controlar las rentas de las economías ilegalizadas, proyectos agroindustriales de gran escala reemplazan las redes de vida por un paisaje cuya imagen es la rentabilidad; en ese panorama es que tiene sentido la expresión <em>producir la guerra, acumular la tierra</em>.</p>



<p>No es que la guerra se produzca para acumular tierras, como bien lo ha señalado Diana Ojeda, sino que en el marco de la producción de la guerra la economía política del capital canaliza la negación del otro en una separación que está ordenada por el impulso rector de la acumulación. Para pensar este problema acudo a las reflexiones que Marx elabora en <em>El capital</em>, tratando de pensar que la acumulación no es solo una suma de puntos en el espacio, sino que, fundamentalmente, es la concreción de una <em>separación</em> en el mundo material de dos tipos de sujetos: quienes pueden reproducir su vida por sus propios medios y aquellos que, subordinados por los primeros, están profundamente limitados en la reproducción de su vida a través de mecanismos de coerción materiales. Si pensamos la acumulación como la concreción de esa separación, entonces, esta entraña una contradicción: la de apelar a una suma infinita en medio de un mundo finito. La guerra opera como la exacerbación de esa contradicción, en la medida que produce espacios ocupados que intensifican la separación.</p>



<p><strong>Para nadie es un secreto que si uno cruza los mapas de la guerra en Colombia con los de la tierra acumulada las coincidencias resultan desgarradoras.</strong></p>



<p>De esta manera propongo hacer una lectura del problema de la acumulación de la mano del problema de la guerra como conceptos que ayudan a entender lo que están en juego en las dinámicas del despojo y en la configuración de los espacios que el capital demanda como suyos.</p>



<p>Un segundo conjunto de problemas que aborda la tesis tiene que ver con tratar de pensar ¿qué es precisamente lo que la permite a este par guerra/acumulación perpetuarse en el tiempo? Una de las respuestas que se han elaborado desde las ciencias sociales en Colombia apunta a señalar que es la “ausencia” del Estado en diferentes espacios del territorio nacional la que ha posibilitado la concentración de la tierra y la proliferación de la guerra. Sin embargo, siguiendo la pista de los trabajos de Fernán González, la tesis asume que en lugar de una “ausencia” del Estado <em>lo que ha existido es una presencia diferenciada en espacio y tiempo, caracterizada por la consolidación de un poder regional que habría que pensar en sus particularidades. Con esta lección en mano habría que pensar el Estado no como un movilizador que irradia desde el centro un orden, sino que se configura socioespacialmente en intensidades y modulaciones distintas de acuerdo con el conjunto de relaciones sociales que se despliegan en cada territorio<strong>.</strong></em></p>



<p><strong>La guerra no se produce, exclusivamente, por la ausencia de las instituciones, por el contrario, la guerra es productora de espacios ocupados para favorecer modelos en los que la renta de la tierra es hegemónica. La narrativa sobre la ausencia del Estado permitió que actores armados como las Autodefensas Unidas de Colombia construyeran un relato sobre la necesidad de la seguridad como condición para el desarrollo de un proyecto de nación del que luego emergieron grandes complejos agroindustriales en donde el trabajo y las redes de vida fueron subsumidas por la lógica de una porción del capital rentista.</strong></p>



<p>&nbsp;En este punto vale la pena destacar las críticas que diferentes teóricos de la colonialidad del poder han elaborado al pensar el Estado como un producto euromoderno que se mueve con una lógica de distribución que irradia desde el centro hacia afuera su poder y que ha facilitado que la narrativa de la constitución del Estado provenga de un centro ilustrado y racional.</p>



<p>De esta manera, pienso la acumulación como un fenómeno complejo que debería analizarse en sus particularidades históricas. En el tercer capítulo introduzco el concepto de <em>ocupación</em> del filósofo camerunés Achille Mbembe para pensar el caso específico de los Llanos Orientales, tratando de señalar cómo <em>en la historia reciente de los llanos han existido de facto un gobierno privado indirecto, en el que diferentes actores armados han propiciado una cierta forma de ordenamiento territorial. </em>Aunque la historia de los Llanos es muy extensa, detallo como el proceso de acumulación de tierras ha sufrido tres ocupaciones. Una primera ocupación colonial, encarnada en el modelo de la hacienda jesuita que tiene como principal actor el desarrollo de la ganadería. Una segunda ocupación armada que tiene dos expresiones, la intromisión de las insurgencias en la economía política del narcotráfico y una disputa por la consolidación de latifundios y el lavado de activos que se desplegó tras la conformación del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia y su disputa con las Autodefensas de Casanare y Vichada, en esta dinámica tuvo lugar el despliegue de una necropolítica que convirtió la vida de miles de víctimas en un instrumento para los fines de una guerra que benefició la consolidación del gran propiedad de la tierra. Y, finalmente, una ocupación neoliberal, desplegada por el desarrollo de la Ley ZIDRES y del Plan Renacer la Orinoquia. Todas estas formas de ocupación tienen como eje la transformación de las redes de vida que habitaban el territorio en objetos productores de renta.</p>



<p>En el cuarto capítulo me ocupo de pensar cómo diferentes lecturas sobre el problema del neoliberalismo han perdido de vista esta dinámica necropolítica que tiene unas profundas repercusiones a nivel geopolítico y que deberían hacer parte del repertorio de análisis político y académico. Siguiendo la línea de Dardot y Laval, asumo que <strong>el neoliberalismo es una opción por la guerra civil que emprenden poderes oligárquicos sobre las poblaciones, una guerra que abre frentes en todos los niveles y que está profundamente imbricada en las relaciones que desplegamos con el mundo de deseos que se repite en las pantallas digitales. </strong>En ningún momento se trata de pensar el neoliberalismo como una cosa que se puede denunciar y ya, poder decir somos antineoliberales no tiene ningún sentido, si no logramos desentrañar esa lógica desde dentro en nuestras relaciones, posar de <em>anti</em> es solo una forma de creerse un crítico del capitalismo, como les pasa hoy a muchos militantes de Instagram. Creo, por el contrario, que <em>se trata entender la forma en la que este se despliega y repliega incluso en las contradicciones que terminan por pesarnos en la cotidianidad.</em> Finalmente, como lo he aprendido en espacios de militancia como REC y Fuerza Común <em>producir teoría crítica no tiene otro horizonte distinto a poder encontrar vías para una emancipación que, contra el deseo de la acumulación, ponga en el centro la vida; que, ante la vorágine del despojo pueda repotenciar las redes de vida que emanan de la imbricación entre humanos y no humanos; que, ante el deseo individualizado y egoísta, se permita imaginar otras formas de relación que no estén mediadas por la renta. Apuesto por la filosofía como una forma de asumir una actitud crítica contra el cinismo ideológico de nuestro tiempo.</em></p>



<p>Finalmente, sea esta la oportunidad para destacar la gran potencia del pensamiento crítico en Colombia que, como dice mi amigo Carlos Arturo López es de una riqueza impresionante. La rigurosidad de los historiadores, el compromiso de los antropólogos, el trabajo minucioso de los sociólogos para entender lo que nos pasa es la muestra de una voluntad que se opone a que la guerra sea la única opción para habitar este espacio que compartimos. Creo que cada letra que se ocupa de pensarnos el presente es una forma de resistirle a esa guerra que el poder oligárquico ha configurado como horizonte de sentido, y aunque suene ingenuo, escribir es una forma de dar la batalla para que el futuro deje de estar hegemonizado por aquellos que, cual rentistas sin alma, quieren ganar todas las batallas sin poner el cuerpo en barro de la vida diaria.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118309</guid>
        <pubDate>Mon, 21 Jul 2025 14:16:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Producir la guerra, acumular la tierra en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>México: pesca ilegal en la Reserva de la Biosfera Islas Marías amenaza tiburones y otras especies protegidas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/mexico-pesca-ilegal-en-la-reserva-de-la-biosfera-islas-marias-amenaza-tiburones-y-otras-especies-protegidas/</link>
        <description><![CDATA[<p>“¿Quieren ir a pescar?”, es la primera frase que un operador turístico contactado por sus servicios pronuncia tras la pregunta de si realiza recorridos con yates en la Reserva de la Biosfera Islas Marías. En toda esta área natural protegida, ubicada en el océano Pacífico mexicano, las actividades pesqueras están prohibidas, incluida la deportiva, de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Información gubernamental, testimonios de investigadores y datos satelitales demuestran la presencia de pesca ilegal al interior del área protegida, ubicada en el Pacífico. </em></li>



<li><em>Quienes ingresan a la reserva a bordo de embarcaciones han capturado ilegalmente especímenes con protección especial como la lapa gigante (Scutellastra mexicana) y sobreexplotadas como el caracol burro (Titanostrombus galeatus).</em></li>



<li><em>También pescan diferentes tipos de tiburones.</em></li>



<li><em>La pesca ilegal no se ha logrado erradicar por falta de recursos para vigilar todo el polígono de la reserva. </em></li>
</ul>



<p><strong>“¿Quieren ir a pescar?”</strong>, es la primera frase que un operador turístico contactado por sus servicios pronuncia tras la pregunta de si realiza recorridos con yates en la Reserva de la Biosfera Islas Marías. En toda esta área natural protegida, ubicada en el océano Pacífico mexicano, las actividades pesqueras están prohibidas, incluida la deportiva, de acuerdo con el Programa de Manejo vigente desde agosto de 2022.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/barco-estadounidense-sospechoso-pesca-ilegal-revillagigedo-lecturas-ambientales/">¿En qué va el caso del barco estadounidense sospechoso de pesca ilegal en parque Revillagigedo? | Lecturas ambientales</a></p>



<p>“Allá se pueden tirar a arponear, podemos ir a buscar las tunas (atún) o podemos llegar a las piedras a tirar de fondo y agarrar cabrillas, pargos, diferentes especies. Podemos ir a hacer jigging (una técnica para pescar grandes depredadores y capturar especímenes de gran tamaño), son muchos diferentes tipos de pesca que podemos hacer”, comenta el operador turístico sobre sus servicios en la empresa Cabo Yacht World.</p>



<p>En la llamada hecha en febrero de 2025, esta persona, que administra yates para hacer recorridos en los alrededores de Cabo San Lucas y otras regiones del Pacífico, cuenta que usualmente cuando llevan turistas a Islas Marías utilizan un yate grande que llaman mothership, el cual arrastra una embarcación pequeña o panga. En el área protegida anclan el yate y los clientes bajan a pescar en la lancha.</p>



<p>Dos semanas después de la llamada, el operador turístico se comunicó por mensaje diciendo que&nbsp;<strong>ya tenía el permiso para pescar en Islas Marías</strong>, pero no contestó cuando se le preguntó cómo lo había obtenido y quién se lo había entregado.</p>



<p>Los hallazgos de este reportaje se suman a las sospechas por pesca ilegal en la Reserva Nacional Revillagigedo que&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/revillagigedo-pesca-ilegal-barco-estadounidense/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mongabay Latam reveló a inicios de abril</a>, y por las cuales la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/revillagigedo-pesca-ilegal-barco-denuncia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">presentó luego una denuncia</a>&nbsp;ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).</p>



<p>Pablo Zamorano de Haro, director de la Reserva de la Biosfera Islas Marías, confirmó a este medio que&nbsp;<strong>en esta área protegida se realiza pesca ilegal</strong>&nbsp;y que las embarcaciones para pesca deportiva son las más frecuentes.</p>



<p>“Aquí en la zona de Isla Madre, que es donde estamos nosotros, prácticamente no se acercan embarcaciones porque se tiene visibilidad vía terrestre. Pero en las otras islas, San Juanito, Magdalena, Cleofas, que están retiradas de aquí y donde no tenemos ojos, ahí seguido cuando salimos se llegan a ver algunas embarcaciones y se les invita a retirarse”, sostuvo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259842"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183501/Yate-4-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-259842" /><figcaption class="wp-element-caption">Este es el yate que el operador turístico de Cabo Yacht World ofreció para pescar en la Reserva de la Biosfera Islas Marías. Foto: Cabo Yacht World</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>“Un yate premium que supera todas tus expectativas”</strong></h3>



<p>“Tenemos un chef que ha trabajado en restaurantes de cinco estrellas y ese yate lo tenemos en<strong>&nbsp;15 500 dólares</strong>&nbsp;por noche para ir a las Islas Marías, ya con comidas, bebidas, para pescar y con los permisos adecuados para poder pescar ahí. Mínimo serían tres noches y lo tenemos disponible para la última semana de marzo saliendo de Puerto Vallarta”, detalla por mensaje telefónico el operador de turismo.</p>



<p>La empresa&nbsp;<a href="https://www.caboyachtworld.com/about-us/">Cabo Yacht World</a>&nbsp;ofrece los recorridos en yates de lujo mediante Instagram, Facebook, X, YouTube y en un sitio web propio con información publicada sólo en inglés. Sin embargo, en sus publicaciones no aparecen los recorridos que realiza a las Islas Marías, sólo los que organiza en Cabos San Lucas, San José del Cabo y La Paz.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259843"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183505/Yate-interior-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-259843" /><figcaption class="wp-element-caption">Interior de uno de los yates de lujo que ofrece Cabo Yacht World. Foto: Cabo Yacht World</figcaption></figure>



<p>“Ofrecemos alquileres de yates inigualables, donde podrás experimentar el encanto de aguas cristalinas en un yate premium que supera todas tus expectativas”, asegura en su página web.</p>



<p>Uno de esos yates premium es el&nbsp;<a href="https://www.caboyachtworld.com/96ft-mardiosa-yacht-in-cabo-san-lucas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mardiosa</a>, que comparte nombre y características con una embarcación con bandera estadounidense que&nbsp;<strong>registró 10 horas de&nbsp;<a href="https://globalfishingwatch.org/map/fishing-activity/default-public/vessel/35158e1db-b3f1-9fc3-ad19-b709981ecf83?start=2012-01-01T00%3A00%3A00.000Z&amp;end=2025-12-31T23%3A59%3A59.999Z&amp;longitude=-108.06885147094727&amp;latitude=22.54536968960468&amp;zoom=5.184423444342002&amp;dvIn[0][id]=vessel-052c2ae07-7a38-b272-4221-b05370f029e2&amp;dvIn[0][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[0][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[0][cfg][track]=~2&amp;dvIn[0][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[0][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[0][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[0][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[0][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[0][cfg][rVIs][0]=3e356d0d0-0b95-b42d-3118-a223521fcc7e&amp;dvIn[0][cfg][rVIs][1]=e7623eb34-4d29-2e79-2d46-8f282ddeabbb&amp;dvIn[0][cfg][rVIs][2]=319e148d8-8771-9518-f303-6b0b10fd8ae8&amp;dvIn[0][cfg][clr]=~8&amp;dvIn[0][dT]=false&amp;dvIn[1][id]=vessel-a758c7003-3f74-cedb-f018-4b84b1f615c3&amp;dvIn[1][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[1][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[1][cfg][track]=~2&amp;dvIn[1][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[1][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[1][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[1][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[1][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[1][cfg][clr]=%23FCA26F&amp;dvIn[1][dT]=false&amp;dvIn[2][id]=vessel-14cb6218d-dba4-2e1c-110e-c595f5a0c0a0&amp;dvIn[2][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[2][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[2][cfg][track]=~2&amp;dvIn[2][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[2][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[2][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[2][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[2][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[2][cfg][clr]=%23ABFF34&amp;dvIn[2][dT]=false&amp;dvIn[3][id]=vessel-e8d1affef-f7b3-dfd2-8f09-61f9292916a5&amp;dvIn[3][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[3][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[3][cfg][track]=~2&amp;dvIn[3][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[3][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[3][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[3][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[3][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[3][cfg][clr]=%23C0CA33&amp;dvIn[3][dT]=false&amp;dvIn[4][id]=vessel-8ea848043-3222-8849-ca51-6ef79ee7955c&amp;dvIn[4][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[4][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[4][cfg][track]=~2&amp;dvIn[4][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[4][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[4][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[4][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[4][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[4][cfg][clr]=%23AD1457&amp;dvIn[4][dT]=false&amp;dvIn[5][id]=vessel-4800daf60-0ddd-579b-5d5a-77a3c3ce318c&amp;dvIn[5][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[5][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[5][cfg][track]=~2&amp;dvIn[5][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[5][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[5][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[5][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[5][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[5][cfg][clr]=%230B8043&amp;dvIn[5][dT]=false&amp;dvIn[6][id]=vessel-fc8e68047-7800-e788-002b-fc71d5184beb&amp;dvIn[6][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[6][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[6][cfg][track]=~2&amp;dvIn[6][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[6][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[6][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[6][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[6][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[6][cfg][clr]=%23F4511F&amp;dvIn[6][dT]=false&amp;dvIn[7][id]=vessel-2dee5e9ac-c68a-b25f-90ba-4863e14ce04d&amp;dvIn[7][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[7][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[7][cfg][track]=~2&amp;dvIn[7][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[7][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[7][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[7][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[7][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[7][cfg][clr]=%23F09300&amp;dvIn[7][dT]=false&amp;dvIn[8][id]=vessel-35158e1db-b3f1-9fc3-ad19-b709981ecf83&amp;dvIn[8][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[8][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[8][cfg][track]=~2&amp;dvIn[8][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[8][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[8][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[8][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[8][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[8][cfg][rVIs][0]=af4d58bcc-ca6b-8384-bfc4-0df835a1cf98&amp;dvIn[8][cfg][clr]=%2333B679&amp;dvIn[8][cfg][vis]=true&amp;dvIn[8][dT]=false&amp;dvIn[9][id]=vessel-fc7859571-10b5-bced-933a-4b40970fe5a1&amp;dvIn[9][dvId]=fishing-map-vessel-track-v-3&amp;dvIn[9][cfg][info]=public-global-vessel-identity%3Av3.0&amp;dvIn[9][cfg][track]=~2&amp;dvIn[9][cfg][events][0]=~3&amp;dvIn[9][cfg][events][1]=~4&amp;dvIn[9][cfg][events][2]=~5&amp;dvIn[9][cfg][events][3]=~6&amp;dvIn[9][cfg][events][4]=~7&amp;dvIn[9][cfg][clr]=~8&amp;dvIn[9][dT]=false&amp;dvIn[10][id]=context-layer-protectedseas&amp;dvIn[10][cfg][vis]=true&amp;dvIn[11][id]=vessel-group-1738780923205&amp;dvIn[11][category]=vesselGroups&amp;dvIn[11][cfg][vis]=true&amp;dvIn[11][cfg][filters][vGs][0]=islas_marias-user-public&amp;dvIn[11][cfg][dss][0]=public-global-presence%3Av3.0&amp;dvIn[11][cfg][dss][1]=public-chile-presence%3Av20211126&amp;dvIn[11][cfg][dss][2]=public-panama-presence%3Av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target="_blank" rel="noreferrer noopener">esfuerzos de pesca aparente</a>&nbsp;</strong>el 19 de abril de 2024 en la reserva, de acuerdo con&nbsp;<em>Global Fishing Watch (GFW)</em>, una plataforma que muestra la actividad de pesca a nivel mundial.</p>



<p>Los esfuerzos de pesca aparente son la forma en la que GFW nombra aquellos eventos que se pueden clasificar como&nbsp;<strong>pesca posiblemente realizada</strong>. La plataforma identifica estos hechos mediante el análisis de los datos obtenidos con el Sistema de Identificación Automática (AIS por sus siglas en inglés) que tienen los barcos para transmitir su posición. Esta información, más otros datos como la velocidad del barco y los movimientos que realiza, son interpretados por el algoritmo para determinar si es o no una posible actividad de pesca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259832"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183359/Mardiosa-Cabo-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-259832" /><figcaption class="wp-element-caption">El yate Mardiosa, de Cabo Yacht World, comparte nombre y características con una embarcación que registró 10 horas de pesca aparente en la reserva el 19 de abril de 2024. Foto: Cabo Yacht World.</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;se puso en contacto con el operador de turismo para recoger su versión sobre las afirmaciones hechas en la llamada telefónica. Al identificarnos como periodistas,&nbsp;<strong>el operador negó que la empresa&nbsp;<em>Cabo Yacht World</em>&nbsp;ofreciera servicios de pesca</strong>&nbsp;al interior de la reserva y pidió que nos comunicáramos con ella vía correo electrónico.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;escribió a la dirección indicada, pero hasta la publicación de este reportaje, la empresa no dio su comentario.</p>



<p>El Mardiosa no es un caso aislado.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó la información satelital de las embarcaciones que ingresaron a la reserva en los últimos 10 años y comprobó actividades sospechosas de pesca en todos ellos. Esa información, además, fue cotejada con datos obtenidos mediante solicitudes de transparencia a diferentes entidades de gobierno y testimonios de investigadores que han monitoreo la región por más de 20 años.</p>



<p><strong>Solo en 2024, este medio identificó 10 barcos realizando actividades sospechosas de pesca</strong>&nbsp;al interior de Islas Marías, lo que fue confirmado por los analistas de GFW. De todos ellos, seis tenían bandera de México y cuatro de Estados Unidos. Además, cinco usaban red de cerco para capturar atunes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259827"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183329/2024.png" alt="" class="wp-image-259827" /><figcaption class="wp-element-caption">Trayectorias de embarcaciones que ingresaron a Islas Marías en 2024 y que realizaron actividades sospechosas de pesca. Why Wouldnt We y Mardiosa, ambos con banderas estadounidenses, son los que registraron más horas de aparente pesca. Imagen capturada a partir del análisis hecho por Mongabay Latam en Global Fishing Watch</figcaption></figure>



<p>El problema es de larga data, puesto que, a lo largo de una década, al menos un barco al año registró esfuerzos de pesca aparente en el área protegida. En 2016, el año con más registros, 17 barcos realizaron actividades sospechosas de pesca al interior de la reserva.</p>



<p>Estos datos, coinciden con la información recopilada mediante solicitudes a diferentes entidades gubernamentales que, al igual que las afirmaciones del director de la Reserva,&nbsp;<strong>confirma que la pesca ilegal es un problema</strong>&nbsp;en esta área natural protegida. Los testimonios de los investigadores apuntan a que esta actividad ha provocado la disminución de la lapa gigante (<em>Scutellastra mexicana</em>), una especie sujeta a protección especial; el caracol burro (<em>Titanostrombus galeatus</em>) y diferentes tipos de tiburones.https://flo.uri.sh/visualisation/22732507/embed</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/la-nueva-viga-mercado-mariscos-pesca-mexico/">Visita al segundo mercado de mariscos del mundo: la falta de controles y de leyes impide detectar la pesca ilegal en La Nueva Viga</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Incautaciones y detenidos por pescar ilegalmente en Islas Marías</strong></h3>



<p>En julio de 2022, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó mediante un comunicado sobre la&nbsp;<a href="https://www.gob.mx/conanp/articulos/con-apoyo-de-semar-y-conapesca-combatimos-la-pesca-furtiva-en-islas-marias?idiom=es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">incautación de cinco embarcaciones menores</a>&nbsp;y un buque que transportaban equipo de pesca dentro de Islas Marías. Las embarcaciones llevaban redes de cerco para la captura de atún, alrededor de 200 metros de chinchorro (otro tipo de red), equipo de buceo, cañas de pescar y otros insumos.</p>



<p>Ese mismo año, Amílcar Leví Cupul Magaña, doctor en ciencias pesqueras y profesor de la Universidad de Guadalajara en Puerto Vallarta, vio tres pangas con instrumentos de pesca, conocidos como líneas, cerca de la Isla Cleofas, uno de los islotes de la reserva. También vio otras dos embarcaciones de pesca deportiva: una anclada y otra recorriendo una línea de pesca al lado oeste del islote.</p>



<p>“Del lado este de la isla, en una zona que está muy protegida, encontramos líneas y pedazos de redes. Hacia la costa tienes una parte rocosa donde llegan y se resguardan los peces, ahí hay muy buenos cardúmenes y es donde se acercan (las embarcaciones)”, comparte el profesor, quien ha explorado el archipiélago desde 2007.</p>



<p>A los datos del comunicado de Semarnat se suman los de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Secretaría de Marina (Semar) y Fiscalía General de la República, a quienes se les solicitó información mediante transparencia. Aunque a todas las entidades se les pidieron datos desde 2014, la mayoría sólo entregó de años recientes y la información que manejan es dispar.</p>



<p>La Oficina de Representación de Protección Ambiental en el estado de Nayarit y la Dirección General de Delitos Conmutaciones, Denuncias y Quejas, ambas de Profepa, registran un total de&nbsp;<strong>19 denuncias por actividades de pesca</strong>&nbsp;en la reserva Islas Marías: siete en 2022, seis en 2023 y otras seis en 2024.</p>



<p>La Dirección General de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre, Recursos Marinos y Ecosistemas de Profepa, en cambio, sólo tiene registradas&nbsp;<strong>tres embarcaciones</strong>&nbsp;que fueron identificadas realizando pesca ilegal en los últimos 10 años. Las tres fueron interceptadas en julio de 2023 y a una de ellas se le incautó una línea de pesca denominada “palangre” y un ejemplar de atún aleta amarilla.</p>



<p>La única información que entregó la Semar, una de las dependencias encargadas de vigilar la reserva, es que en 2023 detuvieron por pesca ilegal&nbsp;<strong>a cuatro personas</strong>. Se les incautaron aproximadamente 21 kilos de langosta azul (<em>Panulirus inflatus</em>), 61 kilos de caracol (aunque no especificó el nombre científico) y nueve kilos de lapa gigante (<em>Scutellastra mexicana</em>), una especie que está sujeta a&nbsp;<a href="https://www.dof.gob.mx/normasOficiales/4254/semarnat/semarnat.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">protección especial</a>&nbsp;por la Semarnat. Por estos hechos, un juez dictó una&nbsp;<strong>sentencia de tres años de prisión</strong>&nbsp;y multa de 83 422 pesos mexicanos (4 250 dólares), además de 10 570 pesos mexicanos (530 dólares) como reparación del daño.</p>



<p>La Conapesca, por su parte, informó que sólo una persona recibió una sentencia por pesca ilegal en el área protegida en 2023 y que en 2020 fue incautado un aparejo de pesca compuesto por una línea madre de aproximadamente 5 kilómetros y 45 anzuelos.</p>



<p>La Fiscalía General de la República tiene un registro más amplio:&nbsp;<strong>nueve personas fueron detenidas entre 2014 y 2019</strong>&nbsp;por la probable comisión de delitos ambientales en Islas Marías.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259838"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183442/Octavio_Aburto-Marias_017-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-259838" /><figcaption class="wp-element-caption">La pesca está prohibida en todas sus formas dentro de la Reserva de la Biosfera Islas Marías para conservar la biodiversidad. Foto: Octavio Aburto Oropeza</figcaption></figure>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/proyecto-tiburon-salvar-especies-golfo-de-california/">Proyecto Tiburón: una alianza entre científicas y pescadores busca salvar a estas especies en el Golfo de California</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Protección en papel</strong></h3>



<p>La protección de Islas Marías tiene una historia de 25 años y desde el principio se consideró el resguardo de su biodiversidad, pero los datos y testimonios demuestran que esto no se cumple. El 27 de noviembre de 2000 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que el archipiélago se declara área natural protegida con el carácter de reserva de la biósfera.</p>



<p>“Es un área muy rica en cuanto a biomasa y diversidad de especies, justamente por eso es que se estima y se procura que se mantenga como&nbsp;<strong>un área sin pesca</strong>”, dice Pablo Zamorano de Haro, el director de la Reserva de la Biosfera Islas Marías.</p>



<p>Once años después, el 10 de junio de 2011, se hizo público en el mismo diario federal el Programa de Manejo, que desde esa fecha se constituyó como el instrumento para regular el área. Esa primera versión permitía la pesca, pero&nbsp;<strong>sólo en algunos polígonos del área</strong>&nbsp;y únicamente para investigación científica y para el consumo de las personas que se encontraban en el Complejo Penitenciario Islas Marías. Esta prisión, construida sobre el archipiélago, se mantuvo activa hasta marzo de 2019.</p>



<p>Después del cierre del complejo fue necesario establecer nuevas reglas administrativas para ordenar las actividades que se podrían realizar en la reserva. Fue así que&nbsp;<strong>el 20 de agosto de 2021</strong>&nbsp;se publicó una nueva versión del programa de manejo que estipulaba que toda el área marina de la reserva era considerada&nbsp;<strong>zona prohibida de pesca</strong>. La única excepción la tiene permitida el personal oficial que se encuentra en la reserva realizando tareas de administración y vigilancia. Ellos pueden pescar, pero solo para su consumo.</p>



<p>“Con la finalidad de conservar los ecosistemas marinos de la reserva de la biósfera la actividad pesquera no se permitirá bajo ninguna de sus diferentes variantes (industrial, ribereña, deportivo-recreativa y de autoconsumo, entre otras), ya que ésta produce cambios en la estructura de los ecosistemas marinos, los impactos se deben a la afectación a las especies que coexisten con las especies objetivo, así como a la pérdida o abandono del equipo de pesca”, cita&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/11C9VZ_w8_8eHBAuAPmBSTyPs0w6ls-gq/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el documento.&nbsp;</a></p>



<p>El&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1fBtkDWNJkClsIj6tgG4EwuQ716jxjJeL/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">programa de manejo</a>&nbsp;fue actualizado una última vez en&nbsp;<strong>agosto de 2022</strong>, sin embargo, este nuevo texto<strong>&nbsp;mantiene la prohibición de pesca</strong>&nbsp;en sus diferentes variantes (industrial, ribereña, deportivo-recreativa y de autoconsumo, entre otras), a excepción del autoconsumo que pueda realizar el personal de vigilancia.</p>



<p>“El programa de manejo dice que desde 2022 nada más es posible la pesca de autoconsumo y para el personal oficialmente destacado de Marina o de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas”, confirma Zamorano de Haro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259837"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183433/Octavio_Aburto-Marias_010-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-259837" /><figcaption class="wp-element-caption">“Islas Marías es un área muy rica en cuanto a biomasa y diversidad de especies” y por eso “se procura que se mantenga como un área sin pesca”, dice Pablo Zamorano de Haro, el director de la Reserva. Foto: Octavio Aburto</figcaption></figure>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/revillagigedo-pesca-ilegal-marina-barco-ee-uu/">Secretaría de Marina de México evade informar sobre posible pesca ilegal en Revillagigedo y se descarta reportar barco sospechoso a EE.UU</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La pérdida de tiburones y otras especies</strong></h3>



<p>El doctor Amílcar Leví Cupul Magaña, quien también participó en la recopilación de información marítima para la versión del programa de manejo que fue publicada en 2011, cuenta que&nbsp;<strong>en 2014</strong>&nbsp;visitó el mercado del pueblo pesquero La Cruz de Huanacaxtle, en Bahía de Banderas, un municipio del estado de Nayarit. Ahí, asegura, pudo observar&nbsp;<strong>tiburones que habían sido pescados en Islas Marías</strong>.</p>



<p>“Eran como tres o cuatro ejemplares, los estaban pesando. Había tiburones toro (<em>Carcharhinus leucas</em>) y nodriza (<em>Ginglymostoma unami</em>). También vi peces loro (<em>Scaridae</em>) que están en riesgo y atún aleta amarilla (<em>Thunnus albacares</em>)”, comparte el investigador.</p>



<p>No era la primera vez que veía tiburones pescados en Islas Marías.&nbsp;<strong>En 2006</strong>&nbsp;pudo observar cómo llegaban pangas a la Isla Isabel cargadas con tiburones tigre (<em>Galeocerdo cuvier</em>), toro (<em>Carcharhinus leucas</em>), gata (<em>Ginglymostoma cirratum</em>) y martillo (<em>Sphyrna lewini</em>) que los pescadores habían atrapado en Marías. En fotos que tomó el investigador Pedro Medina Rosas ese año se ven tiburones grandes enteros y cortados a la mitad en embarcaciones pequeñas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259866"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29213714/Pedro-Medina-Rosas-en-2006-2-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-259866" /><figcaption class="wp-element-caption">Panga con tiburones pescados en la Reserva de la Biosfera Islas Marías en 2006, según el investigador Amílcar Leví Cupul Magaña. Foto: cortesía Pedro Medina Rosas</figcaption></figure>



<p>“No supimos de dónde eran (los pescadores), si de Sinaloa o San Blas (Nayarit), y decían que habían pescado en Marías. Algunos tiburones los tuvieron que cortar a la mitad para que cupieran a lo ancho de la panga para que imagines el tamaño de los animales”, comparte Cupul Magaña.</p>



<p>En fotos que el profesor de la Universidad de Guadalajara tomó el siguiente año, en 2007, se ven pescadores cortando tiburones martillo en Bahía Tiburoneros, en Isla Isabel, cercana a la reserva. En la arena, los hombres amontonan aletas y cabezas de los animales. El especialista asegura que los pescadores le explicaron que los habían capturado en Islas Marías.</p>



<p>Agrega que desde 2007 a la fecha, también ha observado una&nbsp;<strong>disminución de los peces cirujanos</strong>&nbsp;(<em>Acanthuridae</em>), que son importantes dentro del equilibrio ecológico de las islas, y de los peces herbívoros comúnmente conocidos como loros o pericos (<em>Scaridae</em>), que mantienen el equilibrio entre corales y algas.</p>



<p>“Le están pegando a los depredadores tope, pero también a la base, a los que sostienen la parte de la herbivoría del sistema. Se está haciendo un desequilibrio en ese sitio, por eso es que esta área a veces batalla tanto en recuperarse”, comenta el investigador.</p>



<p>“En islas María, la primera vez que fuimos, en 2010, pudimos observar que alrededor del 93 % de los arrecifes que monitoreamos se encontraban saludables. Observamos un sitio bastante bien conservado con muchos depredadores tope, es decir, todos esos organismos que controlan a otras poblaciones como es el caso de los pargos, los jureles y los tiburones”, cuenta Ismael Mascareñas Osorio, maestro en ciencias por la Universidad Autónomo de Baja California Sur e investigador en el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS).</p>



<p>En un segundo recorrido realizado en&nbsp;<strong>2018</strong>, el investigador encontró un panorama distinto: en una de sus exploraciones pudo ver<strong>&nbsp;50 o 60 conchas de lapa gigante depredadas</strong>, es decir, abiertas y consumidas. Esta especie está sujeta a&nbsp;<strong>protección especial</strong>&nbsp;por la Semarnat y al menos hasta 2023 se seguía pescando, según la información entregada por la Semar a Mongabay Latam.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259828"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183334/Amilcar-Levi-Cupul-Magana-2007-1-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-259828" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburones capturados en Islas Marías según el investigador Amílcar Leví Cupul Magaña. Foto: archivo de Amílcar Leví Cupul Magaña, 2007</figcaption></figure>



<p>“En Islas Marías hay de las últimas poblaciones naturales de lapa gigante, que incluso aparece en las ofrendas del Templo Mayor (el centro religioso más importante de la antigua ciudad de Tenochtitlan). Era una población que se distribuía por todo el Pacífico mexicano y que ahora la podemos observar nada más en ciertas islas de Islas Marías”, detalla el investigador.</p>



<p>Cerca de las lapas, Mascareñas Osorio encontró en el mar alrededor de 1200 ejemplares de caracol burro (<em>Titanostrombus galeatus</em>) con la marca de que ya habían sido consumidos: un orificio que se utiliza para extraer la pulpa.</p>



<p>También observó embarcaciones realizando pesca dentro de la reserva y detectó un patrón similar al descrito por el operador de la empresa Cabo Yacht World: embarcaciones grandes con ollas para cocinar recibían los caracoles recolectados por barcos más pequeños que se acercaban a los arrecifes. Además, fue testigo de otra técnica empleada entre Isla María Madre e Isla Magdalena, donde dos lanchas pescaban con papalotes o cometas.</p>



<p>“Es generalmente la (técnica) que utilizan para pescar tiburón u otros depredadores tope”, dice el investigador. Atan al papalote líneas de pesca y luego lo sueltan para que se eleve al cielo, explica el experto. Cuando el papalote baja es porque algún animal ha quedado atrapado en los anzuelos, detalla.</p>



<p>El programa de manejo vigente describe que en el archipiélago se han registrado al menos<strong>&nbsp;23 especies de tiburón</strong>. Sin embargo, también menciona que la presión pesquera ha sido alta sobre muchas especies de peces, incluyendo tiburones, así como moluscos y crustáceos, principalmente en las zonas lejanas, donde la vigilancia es menor en comparación a la Isla María Madre.</p>



<p>“La relativa ausencia de tiburones de tallas grandes puede deberse a la histórica presión de una gran pesquería de tiburones en las cercanías del archipiélago, incluyendo la cercana isla Isabel, lo que se evidencia con diversas artes de pesca abandonadas en la zona”, cita el programa de manejo.</p>



<p>Además, agrega que “las evidencias indican que especies como el caracol burro (<em>Titanostrombus galeatus</em>) y la lapa gigante (<em>Scutellastra mexicana</em>) han sido sobreaprovechadas, y podrían estar en peligro de extinguirse, de no establecer medidas que restrinjan su aprovechamiento con fines de recuperación de sus poblaciones”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259834"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183417/Octavio_Aburto-_DSC7554-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-259834" /><figcaption class="wp-element-caption">El 12 de mayo de 2018, el profesor Octavio Aburto Oropeza y un buzo hallaron conchas de caracoles burro rotas por el consumo durante una expedición. Foto: Octavio Aburto Oropeza</figcaption></figure>



<p>Octavio Aburto Oropeza, profesor investigador en el Instituto de Oceanografía Scripps de la Universidad de California, en San Diego, y quien ha realizado monitoreos en el Pacífico durante 25 años, también participó en las expediciones del archipiélago junto a Mascareñas Osorio en 2010 y 2018.</p>



<p>Asegura que la etapa en la que hubo más pesca ilegal en la reserva fue entre&nbsp;<strong>2012 y 2018</strong>. Según menciona, ello se debería a que en 2012 la Marina dejó de patrullar la zona y la Secretaría de Seguridad Pública asumió esa responsabilidad, aunque no contaba con los medios necesarios para realizar las labores de vigilancia por mar, sobre todo en las islas más alejadas.</p>



<p>Esto coincide con los registros de GFW que indican que en la última década, los años con mayor número de embarcaciones involucradas en actividades sospechosas de pesca&nbsp; fueron 2016, con 17 embarcaciones, y 2017, con 12.</p>



<p>“Más personas empezaron a oír que ya nadie vigilaba en Islas Marías y pasaron tres fenómenos: barcos atuneros cruzando el polígono, pesca artesanal a pequeña escala y pesca recreacional con arpones. Lo más importante de eso es que hay mucha gente que paga mucho dinero por hacer esa pesca y entonces tienes un barco grandote que no debería de estar ahí”, dice Aburto.</p>



<p>El investigador detalla que el patrullaje regresó a manos de la Marina en 2018, lo que provocó mejor vigilancia. Esto concuerda con los datos de GFW que muestran que el número de barcos realizando aparente pesca ese año en la reserva disminuyó a tres. El año pasado, sin embargo,&nbsp;<strong>volvió a aumentar a 10</strong>.</p>



<p>Aburto Oropeza asegura que uno de los fenómenos de pesca más importantes al que se le debe prestar atención es la que ofrecen&nbsp;<strong>empresas de turismo para que extranjeros</strong>&nbsp;puedan pescar en la reserva atunes o especies grandes, por cantidades muy altas de dinero, como hace Cabo Yacht World en sus yates de lujo.</p>



<p>“Son empresas que ya saben que pueden atraer a italianos u otros europeos que les gustan los atunes enormes y les cobras 3000 o 5000 dólares por cuatro días para buscar animales grandes en un lugar que no está tan sobrepescado como la mayoría”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259830"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29183345/Amilcar-Levi-Cupul-Magana-2007-7-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-259830" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburones capturados en Islas Marías según el investigador Amílcar Leví Cupul Magaña. Foto: archivo de Amílcar Leví Cupul Magaña, 2007</figcaption></figure>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/antartida-expedicion-cientifica-encuentra-microplasticos-degradacion/">¿Estamos perdiendo la Antártida?: expedición científica encuentra microplásticos y señales de degradación en continente blanco</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las condiciones geográficas lo permiten</strong></h3>



<p>El profesor Amílcar Leví Cupul Magaña explica que la pesca ilegal es posible en el archipiélago en parte por su distribución geográfica.&nbsp;<strong>La Isla Cleofas</strong>, en particular, es un punto vulnerable, ya que se encuentra alejada de la Isla María Madre, desde donde se realizan las labores administrativas y de vigilancia del área protegida. Esto permite que la pesca ilegal se realice sin ser detectada y las distancias facilitan que los pescadores huyan hacia las costas continentales antes de ser detenidos.</p>



<p>Para evitar la pesca ilegal, Pablo Zamorano de Haro, director de la Reserva de la Biósfera Islas Marías, coordina recorridos en los que se supervisan las islas alejadas de Isla María Madre, no obstante, menciona que sólo tienen una embarcación para realizarlos y hay escasez de gasolina.</p>



<p>“Nos falta el capitán de relevo, marineros y abastecimiento de combustible”. Además, “es muy complicado estar llevando la lancha al continente para que le den mantenimiento porque no tenemos aquí mecánicos”, agrega.https://flo.uri.sh/visualisation/22904547/embed</p>



<p>Zamorano de Haro considera que la mejor estrategia para evitar que siga la pesca ilegal en la reserva es utilizar&nbsp;<strong>avances tecnológicos</strong>&nbsp;para vigilar de forma remota. Para adquirir esos sistemas, no obstante, requiere de recursos económicos que por ahora no tiene.</p>



<p>“Lo vemos como una oportunidad para probar nuevas tecnologías: seguimiento en tiempo real, cámaras de alto alcance, radares, sin embargo, todo esto obviamente es una inversión fuerte. Tenemos que ir buscando alternativas y fuentes de financiamiento para esto”, dice.</p>



<p>El director asegura que tiene buena comunicación con la Secretaría de Marina, dependencia que sí tiene embarcaciones para hacer rondines, pero aún así la pesca ilegal sigue sucediendo. “Es muy complicado porque es una zona con muy buenos recursos, la gente quiere venir aquí a pescar y viene con todos los riesgos que esto pueda representar. Sí hay pesca, tampoco es que sea desbordante, pero sí es importante redoblar esfuerzos para evitarla”, comenta el encargado del área protegida.</p>



<p>El profesor Cupul Magaña considera que para evitar la pesca ilegal en la reserva es importante que se&nbsp;<strong>refuercen las actividades de vigilancia,</strong>&nbsp;tanto de la Conanp como de la Marina, lo que requeriría una mayor asignación de recursos económicos por parte de la Secretaría de Hacienda.</p>



<p>“Las únicas noticias que oyes cuando hablan de presupuesto es que ya le van a recortar el 10, 20 o 30 por ciento a estas dependencias de gobierno. Debería ser todo lo contrario porque cuidan el capital natural de nuestro país y nos lo estamos acabando porque no tenemos la capacidad de manejarlo por falta de recursos”, asegura el investigador.</p>



<p>La oficina del comisionado de la Conanp informó a Mongabay Latam que la institución recibió un incremento presupuestal para este sexenio, que comenzó el 1 de octubre de 2024, aunque no detalló las cifras. El recurso actual asignado a esta institución —responsable de cerca del 13% del territorio nacional y 232 áreas naturales protegidas federales— es de&nbsp;<strong><a href="https://www.pef.hacienda.gob.mx/work/models/GOpef25P/PEF2025/Loungbqw/docs/16/r16_aae.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">1001 millones de pesos</a>&nbsp;(51 millones de dólares),</strong>&nbsp;de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2025, frente a los&nbsp;<a href="https://www.pef.hacienda.gob.mx/work/models/btrnZkyc/PEF2024/rpdngkxq/docs/16/r16_aae.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">983 millones</a>&nbsp;(50 millones de dólares) aprobados el año anterior. Aunque el aumento nominal fue de 1.83%, si se toma en cuenta la inflación, en términos reales esto representa una reducción de 2.4% respecto al presupuesto de 2024.</p>



<p>Gina I. Chacón Fregoso, coordinadora del informe&nbsp;<a href="https://nossamexico.com/wp-content/uploads/2024/12/NOSSA_CLQI2025_101224_FIN_lt.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cuidar lo que importa: el presupuesto para el cuidado del ambiente y las áreas naturales protegidas en el PPEF 2025</a>, de la coalición Noroeste Sociedad Civil para la Sustentabilidad Ambiental (NOSSA), confirma que este monto fue aprobado y publicado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2025. En su análisis, la coalición concluye que “a cada hectárea protegida se le está asignando un promedio de 10.2 pesos (0.52 dólares)”.</p>



<p>La oficina de la Conanp también destacó la existencia de alianzas internacionales consolidadas desde hace tiempo para ayudar a la Conanp, así como la actual articulación de estrategias como el cobro de derechos y acuerdos interinstitucionales compensatorios que, asegura, fortalecen tanto la conservación como el trabajo de las y los guardianes de las áreas protegidas.</p>



<p>En respuesta a si han considerado el uso de tecnologías de vigilancia remota en zonas de difícil acceso —como algunas de la Reserva de la Biosfera Islas Marías—, la Conanp indicó que con la Semar busca aplicar tecnológicas para mejorar el monitoreo de fauna, el cuidado del medio ambiente y la seguridad en estas zonas protegidas. “En Islas Marías también trabajamos en conjunto para mejorar las condiciones”, agregó la dependencia. Sin embargo, la Semar no respondió las preguntas enviadas a su área de prensa sobre su estrategia de vigilancia en la reserva.</p>



<p>Frente a estos desafíos, el investigador Octavio Aburto Oropeza agrega que lo más importante para eliminar la pesca ilegal es lograr que las compañías de pesca entiendan que no solamente afectan a otras personas, sino que&nbsp;<strong>ellos mismos en un futuro no tendrán que pescar.</strong></p>



<p>“Si se sigue pescando seguirán estos arrecifes el mismo camino que han seguido otros que básicamente se han quedado sin especies, sin diversidad, y que cada vez son más débiles ante los cambios que vemos en el clima”, concluye el profesor.</p>



<p><em><strong>Edición:</strong>&nbsp;Michelle Carrere</em></p>



<p><em><strong>Imagen Principal:</strong>&nbsp;el 12 de mayo de 2018, el profesor Octavio Aburto Oropeza y un buzo hallaron conchas de caracoles burro rotas por el consumo durante una expedición.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Octavio Aburto Oropeza</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/mariana-recamier/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Mariana Recamier</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/mexico-pesca-ilegal-islas-marias-amenaza-tiburones-especies-protegidas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115491</guid>
        <pubDate>Thu, 01 May 2025 13:45:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05084907/Octavio_Aburto-_DSC7516-2MB.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[México: pesca ilegal en la Reserva de la Biosfera Islas Marías amenaza tiburones y otras especies protegidas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El pódcast con veneno de Alejandro Gaviria y Ricardo Silva</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-podcast-con-veneno-de-alejandro-gaviria-y-ricardo-silva/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando dos personas se juntan para charlar sobre la realidad o los políticos, necesariamente están desnudando sus propias almas. Escuchar el podcast “Tercera Vuelta” es asistir al desdoblamiento de los egos: el de Silva y el de Gaviria. Hablemos de la microélite colombiana.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-1660386f326a0d442ed0536af9f8c000"><strong>Si el pez muere por la boca, escribamos. </strong></p>



<p>Qué pereza escuchar un podcast donde los que conversan, Alejandro Gaviria y Ricardo Silva Romero, paisa uno, bogotano el otro, están de acuerdo en todo y, de ñapa, se dedican un episodio mutuo en solitario para hablar maravillas de sus respectivos libros. Ellos, tan críticos de la sociedad del espectáculo, son indulgentes con la sociedad del mutuo elogio, quizás porque con la amistad pasa lo mismo que con el amor: hace que a uno se le nuble la razón.</p>



<p><em>“Tercera vuelta”</em> (supongo que se llama así porque sus protagonistas se sitúan en eso que llaman el <em>Centro </em>del espectro político), es, en esencia, un pódcast que le habla a ese país que detesta a Gustavo Petro. Sin  importar el tema elegido, Gaviria tiene la habilidad de situar al presidente como ejemplo de cualquier cosa, por lo general mala, incluso si la charla versa sobre literatura o asuntos existencialistas.</p>



<p>Uno de los últimos episodios es especialmente revelador: <em>“¿Qué queda después del consejo de ministros?” </em>(10 de febrero de 2025):</p>



<p>Alejandro Gaviria: <strong>—<em>“Después de cinco horas ahí, yo me tenía que salir un rato. Para respirar. Iba al baño y me echaba agua en la cara y decía: ´Esto es el caos´.</em></strong></p>



<p>(A través de un trino, esta semana Gaviria añadió: <em>&#8220;Petro es una muy mala persona&#8221;</em>). </p>



<p><em>Ricardo Silva: “Esos consejos de ministros a mí me llegaron por mi mamá que trabajó en gobiernos y fue, entre otros cargos, secretaria del consejo de ministros. Y era un cargo que le fascinaba. Porque era anotar todo lo que pasaba (…) llevar las actas y pasarlas después a mano en unos libros que eran históricos. En esos libros estaba todo lo que había sucedido en todos los gobiernos de la historia de Colombia y eran <strong>secretos importantísimos</strong> y <strong>absolutamente confidenciales</strong> hasta no sé cuántos años después.</em></p>



<p><em>Alejandro Gaviria: —10, 15 o 20.</em></p>



<p>Desde mi primer empleo (año 1990), aprendí que uno no habla mal de la empresa. Si está inconforme se retira con algo de dignidad, pero no despotrica de quien lo alimenta.&nbsp;Ya sabemos cómo terminó Alejandro Gaviria: echado por el presidente y cargando a cuestas el sambenito de la deslealtad. El prefirió moverse en el “caos” antes que renunciar, porque -seamos honestos- es mejor ser empleado que desempleado, más si se tienen aspiraciones políticas o ambiciones burocráticas futuras.</p>



<p>En Colombia los cargos políticos también se usan como <em>escampadero</em>, Casi podría apostar que Alejandro Gaviria aterrizó en el gobierno de Gustavo Petro para terminar de darle forma a un libro que ya estaba escribiendo: <em>“La explosión controlada”, </em>el cual, si lo vemos bien, parece su desquite. Dicha publicación, en medio de un agitado año preelectoral, será un buen tema para otra entrada de este blog.</p>



<p>En el mismo episodio, Silva y Gaviria -acaso la versión actualizada de Abelardo Forero Benavides y Ramón De Zubiria-, confiesan la amistad que los une con Carolina Sanín y Daniel Samper hijo, tan antipetristas como ellos. Deben ser <em>delicios</em>amente predecibles las charlas cuando se juntan los cuatro, cada uno con cohorte propia en las redes sociales. </p>



<p><em>“Tercera vuelta”</em> es un programa con uniformidad de opinión, donde, a falta de réplica, hay comité de aplausos entre sus anfitriones, que más parecen hermanos siameses, unidos por los mismos pensamientos. <strong>Ojalá los dos se escucharan después de grabarse. Silva tiene la costumbre (a modo de muletilla), de repetir las últimas líneas de Gaviria, rara vez se oye ese nivel de condescendencia en el sentido contrario. </strong>Con esas palabras en mente, escuchen desprevenidamente cualquier capítulo.</p>



<p>Es por esa misma razón que uno agradece la existencia de periódicos que todavía privilegian la pluralidad, porque el mundo real es como el arco iris, no en blanco y negro. ¡Hasta en los mejores matrimonios hay desacuerdos! </p>



<p>No obstante, se les agradece a ambos las referencias literarias y ensayísticas, (además de las cinematográficas y musicales), que dan cuenta de lo cultos y buenos lectores que son.</p>



<p>Sobre el libro <em>“El desdén de los dioses”,</em> escrito por Gaviria (con revisión de Silva, como se lee en los agradecimientos), el escritor bogotano hace una defensa en otro episodio:</p>



<p><em> “Me parece un librazo. (…) Parece gula pero yo quiero que estos best seller lleguen a más lectores. (..) <strong>Yo creo que tú eres un escritor, yo creo que ese es el puerto de tu función en el mundo</strong>. (…) </em><strong>El desdén de los dioses</strong><em><strong> es una confirmación maravillosa de ello.</strong> Veníamos de dos libros estupendos. A mí me encantó </em>La Explosión controlada<em> (…) No estoy nublado por el afecto ni por la admiración. (…) Allí no hay rencores, ni hay trapos al sol, ni hay bajezas…”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un pódcast que exalta los egos sobre el disenso, reduce su discurso al tamaño de la burbuja de unos pocos privilegiados. </strong></h2>



<p>En un país quebrado por la polarización, léase por los políticos, un pódcast que exalta los egos sobre el disenso, reduce su discurso al tamaño de la burbuja de unos pocos privilegiados. En la burbuja está la llamada élite, familias con pedigrí; y a su lado, apellidos que si bien no forman parte del establecimiento, han sido empleados por él y saboreado las mieles del poder, formando una especie de microélite: La pequeña burguesía.</p>



<p>—<em>&#8220;En Colombia la farándula son los políticos&#8221;, </em>dice Ricardo Silva en el mismo episodio sobre el consejo de ministros, como si olvidara que enfrente tiene a un tecnócrata que actúa como político cuando le conviene, pues ha sido dos veces ministro (de Salud y Educación) y aspirante a candidato presidencial, además de funcionario de la Federación Nacional de Cafeteros y el Departamento de Planeación Nacional. En sus ratos libres, el exministro Uniandino está dedicado a defender a ultranza el sistema de salud (EPS), creado bajo la Ley 100 de 1993. Como ningún periodista se lo ha preguntado, desde esta tribuna le pregunto si lo hace a título personal.</p>



<p>En otro episodio, titulado <em>“¿Te han chuzado?”</em> (28 de junio de 2024), Gaviria afirma lo siguiente:</p>



<p><em>“Yo suelo caminar aquí por el barrio donde grabamos y recordé esta semana una conversación que tuve con un vecino, que fue ministro de Hacienda </em>(…)<em> Él había sido ministro en los años 80. Y él me contó una historia (…) sobre un tema que ha estado en el centro de la discusión de estos días </em>(&#8230;) <em>el presidente Petro, de manera vehemente y bastante asertiva, diciendo, nosotros no chuzamos. Y lo que está diciendo es: ´Yo nunca he dado la orden´. La historia que me contó este señor era la siguiente: ´No tiene que dar la orden. El poder usa formas más sutiles de transmitir ese tipo de cuestiones problemáticas´.</em> (…)</p>



<p>Luego Gaviria lee un aparte de uno de sus escritos (<em><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alejandro-gaviria/el-rey-y-los-cortesanos-column-202146">“El rey y los cortesanos”</a></em><strong><em>, </em>El Espectador, </strong>mayo de 2010)<strong>,</strong> donde habla <em>“de una disputa histórica entre Enrique II y Tomás Becket en el año 1164”</em>, para rematar diciendo, en referencia a cualquier gobernante, aunque esta vez hacía alusión a Petro, quien fue objeto de tales señalamientos a mediados de 2024: <em>“No hay que dar la orden, siempre hay cortesanos dispuestos a ir un poco más allá”.</em></p>



<p>Me quedé pensando si esta clase de insinuaciones las aplica también al gobierno de Juan Manuel Santos, del que formó parte como ministro de Salud durante buena parte de su doble periodo presidencial (2010-2018).</p>



<p>Mucho de lo que en Colombia denominan élite intelectual, por alguna razón, termina conectada con el poder. </p>



<p>Una intelectualidad verdaderamente&nbsp;independiente ayudaría a comprender que Gustavo Petro, más allá de su propia figura e historia personal, representa un proyecto de Izquierda, con defectos y virtudes, como los proyectos que abandera la Derecha, pero que, a diferencia de ésta, puso el mayor número de muertos y víctimas para llegar donde ahora está. Con seguridad, al <em>Progresismo </em>y a sus líderes les tomará un tiempo largo entender lo que significa, doscientos años después, ostentar el poder que tanta sangre les costó. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Ahora que Silva y Gaviria anuncian su primer libro a cuatro manos, ojalá puedan mostrarnos una visión menos sesgada de la realidad colombiana.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111830</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Feb 2025 12:39:36 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El pódcast con veneno de Alejandro Gaviria y Ricardo Silva]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Anti-Columna Agrarista</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/anti-columna-agrarista/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Espectador ha diseñado un excelente medio de participación ciudadana, creando en el Anti – Editorial una columna que nos permite a los lectores ponderar críticamente los contenidos de los Editoriales diarios del periódico. Como todavía el periódico no patrocina un deseable espacio que pudiera llamarse La Anti-Columna, donde los lectores también pudiéramos glosar el [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El Espectador ha diseñado un excelente medio de participación ciudadana, creando en el Anti – Editorial una columna que nos permite a los lectores ponderar críticamente los contenidos de los Editoriales diarios del periódico.</p>



<p>Como todavía el periódico no patrocina un deseable espacio que pudiera llamarse La Anti-Columna, donde los lectores también pudiéramos glosar el contenido de algunas columnas editoriales, en este blog se proponen varias glosas a una reciente columna firmada por el Politólogo Francisco Gutiérrez.<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a></p>



<p>En esa columna, Gutiérrez plantea tres puntos de vista relacionados con el presunto papel que tendría la expropiación de tierras para resolver una “obscena” concentración de la propiedad de la tierra (agropecuaria, presuntamente).</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>&#8230; <em>en cualquier sociedad, y más en una capitalista compleja como la nuestra, no se puede jugar alegremente con los derechos de propiedad.</em></li>



<li>&#8230; <em>una parte no marginal de esa concentración es producto de una ofensiva a sangre y fuego por parte de muchos actores contra los pequeños propietarios.</em></li>



<li>&#8230; <em>las reformas agrarias tienen al menos el potencial de generar una tenencia de la tierra un poco más sana y al mismo tiempo clarificar derechos de propiedad arduamente debatidos y combatidos durante décadas.</em></li>
</ol>



<p>El profesor Gutiérrez, politólogo digno de emular, perdería los papeles enfocando la cuestión agraria sin esgrimir algún argumento económicos. En primer arriesga equivocarse al proponer a Colombia como actriz de un presunto &#8220;sistema capitalista complejo&#8221; cuando, al exponer la inadecuada (¿obscena?) asignación de la propiedad del factor tierra, ofrecería una prueba en contra de ese argumento.</p>



<p>Con otras palabras en un sistema capitalista ni siquiera complejo sino precapitalista &#8211; amiguista como el colombiano, el sistema de precios en la economía agropecuaria (al cual pertenecen, por ejemplo, los impuestos), habría generado impactos de alguna significación para resolver el problema.</p>



<p>Pero ninguna de las mentalidades agropecuarias de nuestro aparato legislativo, ni tampoco del Poder Ejecutivo colombiano, ha tenido el valor político ni la luminosidad económica para cobrar impuestos rurales dedicándose, al contrario, a legislaciones agraristas inútiles o reformitas del corte de la “jurisdicción agraria”.<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a></p>



<p>El mismo hecho de que, como lo propone Gutiérrez, tuviéramos que acudir a la expropiación de tierras como herramienta de cierta reasignación de la propiedad que cree cambios en su distribución, anularía su válido argumento (2).</p>



<p>Todo porque, buena parte del problema estaría atado a un régimen bipartidista violento que, desde el bajo siglo XIX, montó la guerra civil gamonal como instrumento de control politiquero territorial. </p>



<p>Violencia que, antes que <em>capitalismo complejo</em> alguno, sí ha permitido entender algo del fenómeno desde las ópticas narco-insurgente y paramilitar, por ejemplos, contradicción de Gutiérrez que dificulta encontrar alguna coherencia en la columna aquí glosada.</p>



<p>Si lo anterior no bastara, el argumento (3) de que &#8220;las reformas agrarias&#8221; sí tendrían algo qué hacer para resolver el problema (1), confundiría las numerosas legislaciones agraristas desde 1936 con algún tipo de <em>reforma agraria</em>, tal como Gutiérrez intenta argumentarlo.</p>



<p>Para no ir tan lejos, la ley 135/61 emanada del cerebro de Lleras Restrepo -{ otro de los que presuntamente &#8220;tenían al país en el cerebro&#8221;-, apenas estuvo inspirada en mantener al campesinado en el campo; efecto para el cual, asfixió el sistema de producción-distribución de alimentos con costosas (e inútiles) zonas de riego y con nidos de corruptela como los INCORAS o los IDEMAS (con los que también fantasea Petro).<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a></p>



<p>Por lo anterior, no habría manera de probar, y tampoco lo hace Gutiérrez, que las legislaciones agraristas de aquellos inefables &#8220;abogados economistas&#8221;, hubieran podido hacer algo para modificar la asignación del factor tierra en el proceso productivo.</p>



<p>Pero lo que es más grave aún, es que el propio Gutiérrez “pasa de agache” ignorando voluntariamente que a 2024, las numerosas legislaciones agraristas -que no reformas agrarias- estarían cumpliendo 88 AÑOS sin que, como él mismo lo califica de “obsceno”, hayamos detectado impacto positivo alguno sobre la concentración de la propiedad rural.</p>



<p>Al final, cabe añadir que el problema de la tenencia o propiedad de la tierra agropecuaria sería producto, no causa de las ineficiencias estructurales que padecemos en el sistema de producción-distribución de alimentos.</p>



<p>Al contrario, impulsando reformas agraristas como la de Lleras Restrepo se consolidaron en el campo millares de minifundios improductivos que, amén de hundir en la miseria al campesinado, terminaron compitiendo desventajosamente con muy pocas explotaciones comerciales impulsando los precios hacia arriba.</p>



<p>Pretender convertir en &#8220;adulta&#8221; la discusión del valor de la expropiación en este sí que complejo problema, ocultaría que por debajo de la <em>tenencia</em> sobreviviría en cabeza de modernos pensadores, (¿Gutiérrez entre ellos?) el penoso lastre colonial hispánico de acuerdo con el cual, la tierra sólo le fue útil a España para premiar la ominosa institución de La Encomienda (que abortó luego en La Hacienda, madre putativa del gamonalismo bipartidista violento de nuestra republiqueta).</p>



<p>¡Ah y madre paralela que fue de Las Doctrinas! Herramienta que al lado de La Encomienda le permitió a nuestra avivata iglesia católica convertirse en el mayor terrateniente conocido de nuestra precaria historia post colonial (exenta, por supuesto, de pagar algún impuesto). Grosera apropiación de tierras que, en la frágil modernidad financiera criolla, ha hecho metástasis por ejemplo, hacia el dominio de entidades bancarias como las que posee la Compañía de Jesús S.A.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <strong><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/francisco-gutierrez-sanin/y-ahora-expropiacion-para-adultos/">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/francisco-gutierrez-sanin/y-ahora-expropiacion-para-adultos/</a>&nbsp; C</strong>onsulta de julio 05 2024</p>



<p><a id="_edn2" href="#_ednref2">[ii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/opinion/lectores/antieditorial/la-jurisdiccion-agraria-otra-falacia/">https://www.elespectador.com/opinion/lectores/antieditorial/la-jurisdiccion-agraria-otra-falacia/</a>    Julio 02 2024</p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> Congote Ochoa, B. y García Sierra, J. (2014). Dos hipótesis sobre el efecto que tiene en la forma de explotación agropecuaria aplicar subsidios a sistemas de riego. El caso del Alto Chicamocha (Boyacá, Colombia). Cuadernos de Eco­nomía (Universidad Nacional de Colombia), 33(62), 259-295.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Bernardo Congote</author>
                    <category>Bernardo Congote</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=102767</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jul 2024 01:24:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Anti-Columna Agrarista]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Bernardo Congote</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Y si es Gabriel Gilinski,  y no Vicky Dávila, quien quiere ser presidente de Colombia?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/y-si-es-gabriel-gilinski-y-no-vicky-davila-quien-quiere-ser-presidente-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sin medios de comunicación, a los demás políticos les quedaría de pa´rriba competir contra la posible candidatura de un magnate o una periodista apadrinada por el conglomerado empresarial y bancario.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>Las dos últimas tapas de&nbsp;<em>Semana</em>&nbsp;dan mucho qué analizar. En la primera, titulada “La campaña empezó” (hecha a partir de una encuesta contratada por la misma revista), puso trece rostros (el número de la mala suerte) y los malpensados se preguntan en las redes sociales por qué Vicky Dávila no se incluyó en la baraja.</p>



<p>Pensemos cuál fue el propósito de esa portada, sabiendo que la campaña no ha empezado como la publicación quiere hacerlo creer, en un intento por imponer la agenda mediática sin conseguirlo. De hecho, querida Vicky, según la ley la campaña empieza cuatro meses antes de la fecha de las elecciones, o sea, enero de 2026.</p>



<p>Fíjense: al analizar la <a href="https://www.semana.com/politica/articulo/la-campana-presidencial-comenzo-en-la-convulsion-que-vive-el-pais-estas-son-las-revelaciones-de-la-encuesta-del-cnc-para-semana/202434">encuesta</a>, la revista usa dos veces la palabra <em>outsider </em>a manera de conclusión:</p>



<p><em>“Hay una vacante que todavía no está llena y es la del <strong>outsider </strong>en Colombia para las elecciones de 2026… (…)</em><em>&nbsp;muchos esperan que surja <strong>alguien que pueda resolver los problemas de la gente, recuperar la seguridad y la economía, y redireccionar el país”.</strong></em></p>



<p>Para decirlo coloquialmente,&nbsp;<em>Semana&nbsp;</em>no cree que con los trece de la foto se haga un caldo. Entretanto, el jefe de Vicky Dávila, el señor Gabriel Gilinski, le dio una entrevista a María Jimena Duzán, donde entre líneas se podría interpretar que al hombre no le disgusta la cosa política.</p>



<p>Dijo:&nbsp;<em>“El país tiene que llegar a consensos, tiene que escucharse más y tiene que lograr de alguna manera unificar los propósitos para que todos se beneficien. El país no puede seguir siendo un país de unos cuantos ricos, un país donde la corrupción es rampante. La gente lo que quiere es seguridad, vivir en paz, tener oportunidades para ellos y para sus hijos, y eso es lo como sociedad deberíamos procurar: buscar acuerdos, paz y un desarrollo económico que permita el aumento de la productividad y a la vez la calidad de vida de las personas”.</em>&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Se parece mucho a lo que publica&nbsp;<em>Semana</em>, así el dueño jure no meter mano en la cosa editorial.</p>



<p>Más adelante, la revista insiste con la palabreja.</p>



<p><em>“¿Quién será el presidente de 2026? Dependerá de cómo se muevan los aspirantes, de que cometan la menor cantidad de errores posibles, de qué alianzas se logren,&nbsp;<strong>de si aparece el outsider que logre conquistar a los votantes</strong>…?”.</em></p>



<p>Desde esta orilla uno se pregunta, suspicaz: ¿<em>El</em>&nbsp;outsider o&nbsp;<em>la&nbsp;</em>outsider? &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Escucho esa palabra y de inmediato me remito al señor Rodolfo Hernández, cuya candidatura, hagamos memoria, la propia&nbsp;<em>Semana</em>&nbsp;infló a punta de titulares, quizás por la afinidad de pares corporativos entre la publicación y el empresario.</p>



<p>La siguiente tapa, del&nbsp;18 de mayo de 2024,&nbsp;pensé que era un sudoku: “El 10, 10, 10”. Pero no. Es la propuesta de campaña de un candidato o candidata, cuyo nombre aún desconocemos. Dice la portada:&nbsp;<em>“Llegó la hora de una reflexión de fondo sobre el sistema tributario colombiano, el menos competitivo de la OCDE. ¿En qué consiste la estrategia del 10% de IVA, 10% de renta a empresas y 10% de impuesto a las personas naturales?”</em></p>



<p>¿Salió esta idea de la cabeza de Vicky Dávila que no es economista, ni empresaria, ni politóloga?</p>



<p>Con una oposición ausente, que pasa penas sin gloria, <em>Semana </em>decidió  ocupar esa vacante, con una portada y un video, titulado “El 10-10-10 de Vicky Dávila”, explicando la estrategia, no se sabe si como periodista, política o profesora de secundaria. De inmediato, el ex ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, aludido, reviró en <a href="https://x.com/MauricioCard/status/1792993926472724679?t=uWcvP1Ab0UIj92exL5-rXg&amp;s=08">X</a>, corrigiendo a la revista, <em>“en la cual hay errores fácticos que parecen intencionales”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">A la redacción de <a href="https://twitter.com/RevistaSemana?ref_src=twsrc%5Etfw">@RevistaSemana</a> varias aclaraciones sobre su portada 10-10-10 en la cual hay errores fácticos que parecen intencionales.<br><br>1. Afirma que yo creé los impuestos a las ganancias ocasionales. Ese impuesto existe hace muchos años, décadas, en Colombia. Como Ministro de…</p>&mdash; Mauricio Cárdenas S. (@MauricioCard) <a href="https://twitter.com/MauricioCard/status/1792993926472724679?ref_src=twsrc%5Etfw">May 21, 2024</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>De boca de Vicky Dávila salió lo que podría ser el primer eslogan de&nbsp;campaña:&nbsp;<em>“El que evada impuestos va a la cárcel, como en cualquier país civilizado”.</em>&nbsp;</p>



<p>Ningún político se atrevió a tanto. De hecho, cárcel no es una palabra que les guste mucho a nuestra desprestigiada clase política. Pero, en un país con la bacinilla al tope de corrupción, es de esas medidas populistas que calan en el hartazgo de la gente, así al final sea puro blablablá. ¿Qué sigue? ¿Una portada apoyando la redistribución de la riqueza?</p>



<p>A los pocos días, la directora tituló una noticia donde ella es la protagonista:&nbsp;<em>“La dura verdad que Vicky Dávila expuso ante Paola Castillo, alcaldesa de Jamundí: `Usted no manda, manda las FARC”.</em>&nbsp; De un plumazo revivió a la extinta guerrilla, advirtiendo, para quien las agarró por el aire, que ese sería su otro caballito de batalla. La historia enseña que en este país la guerra da votos.</p>



<p>A la oposición le queda una salida para enfrentar a su rival <em>Semana</em>: ponerse a legislar y mostrar resultados vía leyes y reformas, o van a quedar como los “Padrastros de la Patria”.  </p>



<p>Cuando el poder no corrompe, seduce. Y seduce no únicamente a los políticos, sino a los empresarios, que tienen su propio discurso ganador: generar riqueza (para ellos, claro) y empleo para los demás.  </p>



<p>Cada vez más empresarios se sienten cómodos entre políticos (y del mismo modo en el sentido contrario) y cada vez más empresarios sueñan con la banda presidencial.</p>



<p>Para la muestra, en una lista corta caben los vivos y los muertos: Piñera en Chile, Noboa en Ecuador, Trump en Estados Unidos o Berlusconi en Italia (1936-2023). &nbsp;</p>



<p>Silvio Berlusconi, el magnate de medios e hijo de banquero, fue clave en la política italiana durante medio siglo: izando las banderas del populismo (las mismas que ondean Trump o Milei), se hizo con el poder en tres oportunidades: 1994-1995, 2001-2006 y 2008-2011. Es decir, tenía 58 años cuando lo picó el bicho, y luego fue llevado a juicio por corrupción y abuso de poder. ¿Y cómo comenzó? Fundando o comprando medios de comunicación.</p>



<p>Supongamos.</p>



<p>Imaginemos a Vicky Dávila presidenta de 2026 a 2030 y a Gabriel Gilinski presidente de 2030 a 2034, aunque también cabe pensar que él quiera ser el presidente y ella su vicepresidenta (o al revés). O Gilinski, sin necesidad de lanzarse, podría gobernar en cuerpo ajeno. La política es dinámica, recuerden. </p>



<p>Si bien Vicky Dávila carece de experiencia y méritos políticos para el cargo, le sobraría padrino financiero para hacer campaña. Desde esa óptica, tiene sentido la compra de <em>Semana</em> y demás medios por parte del Grupo Gilinski… y los que falten, porque a sus 37 años el empresario y politólogo tampoco descartó esa posibilidad:</p>



<p>—<em>¿Va a comprar más medios?</em>, le preguntó María Jimena Duzán.</p>



<p>—<em>“Si hay oportunidades con casos de negocio interesante, como cualquier oportunidad de negocio, la miraré (…) lo que tenga sentido mirar, lo miro y lo que no tenga sentido, pues lo descarto”.</em></p>



<p>Cuando El Tiempo le preguntó en 2020 <em>¿por qué todos los líderes empresariales quieren tener medios de comunicación?,</em> refiriéndose a la compra de Semana respondió así: <em>“…Quiero que todo esto sirva para construir un país más estable y justo”.</em></p>



<p>Faltan muchas preguntas por hacer:</p>



<p>¿Quiere ser presidente Gabriel Gilinski o en principio la candidata (todavía en la sombra) es Vicky Dávila?</p>



<p>¿A quiénes debería preocuparles una posible candidatura salida del seno del Grupo Gilinski o de su revista?</p>



<p>Veamos: A la oposición que queda, por mérito propio, como pintada en la pared y, en tal caso, con un rival fuerte y medios propios para las próximas elecciones. Debería preocupar también a los partidos tradicionales, cuya imagen por el suelo es la consecuencia de haber permitido el nacimiento de partiditos que se crean en cada elección o que desaparecen, despojados de su personería jurídica, por  alguna irregularidad. Abrieron el boquete y ahora deben atenerse a las consecuencias.</p>



<p>También deberían preocuparse los demás <em>cacaos </em>(grupos económicos) que podrían quedar en desventaja con un competidor en el poder… con más poder.</p>



<p>Las demás empresas periodísticas deben estar alerta  y agremiaciones como el CPB o la FLIP deberían manifestarse sobre esta especie de <em>Frankestein </em>que deforma el periodismo para coquetear solapadamente con la política, sin mostrar sus verdaderas intenciones.</p>



<p>¿Podríamos estar ante el próximo Berlusconi colombiano o más bien será Vicky Dávila nuestra Giorgia Meloni criolla? Un día la presidenta italiana se acostó periodista y al siguiente se levantó haciendo política desde la ultraderecha.</p>



<p>¿Es el Grupo Gilinski un imperio mediático lo suficientemente robusto para brincar de la calle 77 con Carrera 11 a la calle 7ª con Carrera 8ª?</p>



<p>¿Cuántas&nbsp;<em>Semanas </em>faltan&nbsp;para que lo sepamos?&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=101265</guid>
        <pubDate>Sun, 26 May 2024 12:28:06 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/05/25160413/A-PORTADA-BLOG-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Y si es Gabriel Gilinski,  y no Vicky Dávila, quien quiere ser presidente de Colombia?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Patrick Radden Keefe: ¿escritor o periodista?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/patrick-radden-keefe-escritor-o-periodista/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Todos deberíamos ser cínicos sobre el poder, deberíamos cuestionar el poder.” Estoy sentado en café San Alberto en Cartagena, un café lleno de extranjeros admirando la narrativa del café Colombiano, de las haciendas grandes de Antioquía, narrativas quizás exageradas y también un poco pasadas por el lente exotista de Hollywood y la serie &#8220;Narcos&#8221;. Es [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong><em>“Todos deberíamos ser cínicos sobre el poder, deberíamos cuestionar el poder.”</em></strong></p>



<p>Estoy sentado en café San Alberto en Cartagena, un café lleno de extranjeros admirando la narrativa del café Colombiano, de las haciendas grandes de Antioquía, narrativas quizás exageradas y también un poco pasadas por el lente exotista de Hollywood y la serie &#8220;Narcos&#8221;. Es el perfecto lugar para esta entrevista con Patrick Radden keef, colaborador permanente de la revista The New Yorker y uno de los periodistas más audaces de su generación, famoso por su libro &#8220;El imperio del dolor&#8221; sobre la caída de los Sackler, una familia adinerada e infame que afectó con su imperio a millones de seres humanos por varias décadas. Esta entrevista se dio en el marco del Hay Festival.</p>



<p><strong>DA: En relación con tu trabajo, que es muy diverso, cuando se trata de los temas sobre los que escribes, no siempre es fácil encontrar una conexión desde afuera. Hay algo de verdad en eso, te gusta el trabajo arcaico y te gustan las cosas extrañas al azar, entonces mi pregunta es: ¿cómo eliges tus temas?</strong></p>



<p>PR: Creo que no tengo un sistema, me muevo por el mundo y hablo con la gente todo el tiempo y siempre estoy leyendo, siempre estoy buscando historias y para mí, simplemente, cuando siento que una historia me atrapa y me involucra, la sigo. Y con los años he mejorado en no pensar que debería escribir sobre un tema u otro, sino más bien simplemente pasear y cuando algo me llama la atención, me involucro. Así que para mí, a menudo eso significa el “crimen”, me interesa el crimen, me interesan las preguntas morales éticas, las personalidades fuertes, los personajes grandes porque las historias que escribo son historias, quiero que sean entretenidas, quiero que sean atractivas y encuentro que a menudo si tienes un conjunto de personajes coloridos puedes digerir la información mucho más fácilmente, hay algo seductor en las historias sobre personajes fascinantes.</p>



<p><strong>DA: Volviendo a uno de tus trabajos, tal vez uno que llama mucho la atención sobre tu trabajo y también sobre muchas cosas, el Museo Metropolitano de Nueva York  tuvo que cambiarle el nombre de una de sus salas, por la corrupción que revelaste, , lo cual creo que todo para un periodista es ver qué sucede en la vida real, cuando publicas algo que realmente cambia las cosas.</strong></p>



<p>PR: Sí, eso fue algo muy satisfactorio para mí, después de años trabajando en ese proyecto. Pero la verdad es que, si soy honesto contigo, mi carrera, volviendo atrás cuando publiqué mi primer libro hace casi diecinueve años, y durante toda esa carrera, la mayoría del tiempo simplemente estás describiendo el mundo. No es como si llegaras y lo tocaras y lo cambiaras. Y algunas veces en toda mi carrera ha pasado eso, pero la mayor parte del tiempo no es lo que sucede. Y así que, en lugar de eso, intentas y creo que creas un registro veraz de algo y creo que tiene un valor por sí mismo. A veces estás describiendo un sistema corrupto, algo malo o la mayor parte del tiempo estoy escribiendo sobre personas que hacen cosas malas, y no son castigadas. Pero aun así creo que tiene un valor, incluso si no necesariamente ves el impacto, no derribas la estatua. Pero sí, con los Sackler fue muy satisfactorio. Hay otra historia que escribí sobre la administración Trump y había un tipo que trabajaba para esta administración y cuando salió la historia, renunció y fue despedido el mismo día y eso también me hizo sentir bien porque sabes que ves algún impacto.</p>



<p><strong>DA: Me parece que disfrutas tu periodismo como un escritor disfrutaría su ficción.</strong></p>



<p>PR: Absolutamente y me alegra que lo hayas dicho porque creo que a veces, para mí, cuando los escritores hablan sobre el trabajo que hacen, y luego lo hacen sonar como si fueran héroes, o sacerdotes. Me encanta este trabajo; lo haría gratis.</p>



<p><strong>DA: Me alegro de que no lo hagas gratis.</strong></p>



<p>R: Quiero decir, escucha, durante años básicamente lo hice gratis porque durante años fui periodista independiente, y The New Yorker no me contrataba, y estaba trabajando en diferentes empleos para pagar las cuentas para poder hacer la escritura. Así que para mí se siente como un privilegio, me encanta y es divertido para mí. Estoy terminando una historia en este momento e hice un descubrimiento, había un tipo, había estado tratando de saber quién era, solo tenía su nombre, durante meses desde agosto he estado tratando de averiguar quién era el tipo. Y hace una semana finalmente descubrí quién es, cuál era su apellido. Sabía que había una cuenta en Instagram que él seguía, y miré los seguidores de esta cuenta y busqué su nombre y finalmente encontré su apellido. Para mí, tengo esos momentos, eso es lo más divertido, no hay nada que ame más que eso, la emoción cuando descubres un pequeño secreto que se te había escapado.</p>



<p><strong>DA: ¿Crees una visión desde la perspectiva del poder para la gente que has comprendido?</strong></p>



<p>PR: Bueno, creo que lo más importante es el papel del periodismo, creo que todos deberíamos ser cínicos sobre el poder, deberíamos cuestionar el poder. Creo que es importante que los periodistas se lo recuerden a sí mismos. Escribí una gran historia durante el verano en The New Yorker sobre un gran y poderoso marchante de arte que conoce a muchas personas adineradas, y es famoso por sus fiestas, estarían Mick Jagger, Jennifer Lawrence y todas las grandes figuras. Y hizo una broma en algún momento sobre tal vez después de que saliera mi artículo, me invitaría a una de sus fiestas. Y esto me molestó bastante porque dije &#8220;No quiero ir a tus fiestas, no es por eso que estoy haciendo esto, mi trabajo no es ser el tipo que es invitado a las fiestas de gente adinerada, o si lo hago, es ser un espía, tomando notas&#8221;.</p>



<p><strong>DA: ¿Lo harías por escribir (ir a las fiestas)?</strong></p>



<p>PR: Absolutamente, pero este fue todo el argumento, quería venir a la fiesta como periodista, traer mi cuaderno y ver quién está allí y él dijo que no podía venir ahora que estaba haciendo la historia, cuando termines con la historia, si me gusta, tal vez te invite a una fiesta. Y para mí, mi respuesta es (a la mierda), no quiero ser amigo tuyo, de eso se trata el buen periodismo.</p>



<p>Dijiste antes que paso de un tema a otro, una de las ventajas de eso es que si eres alguien que solo escribe sobre deportes, es más fácil capturarte, manipularte. Si eres alguien que solo escribe sobre arte, es más fácil capturarte. Si tienes un campo, si vives en ese campo, entonces es más fácil para las personas utilizar el acceso. Y yo no tengo eso, escribo una historia sobre el mundo del arte y luego paso a otra cosa y tal vez nunca vuelva a escribir sobre el mundo del arte.</p>



<p><strong>DA: ¿Cómo ganas esa libertad?</strong></p>



<p>PR: Es un lujo, escribir para una revista que me permite hacer estas cosas diferentes es un lujo y lo veo como una especie de libertad. La respuesta es lentamente, quiero decir, años y años.</p>



<p><strong>DA: ¿Cada libertad es condicional?</strong></p>



<p>PR: Exactamente, tienes que ganártela con cada pieza.</p>



<p><strong>DA: Volviendo a los Sacklers, lo cual creo que es muy interesante porque esta entrevista se realiza en Colombia, donde somos los famosos narcos de cada país y siempre somos los malos. Una de las cosas predominantes sobre tu trabajo es que muestras que los Sacklers fueron miles de veces peores que Pablo Escobar y toda su gente. Y no sé si eso trae un poco de dignidad, pero muestra cómo se comporta realmente el poder y sabes que el problema de las drogas es un problema político, no un problema legal, un problema de malos, no es el problema de &#8220;james bond&#8221; pero de hecho quizás es el problema de tecnócratas en Washington.</strong></p>



<p>PR: Sí, es gracioso porque, sabes, originalmente escribí sobre drogas ilegales, una historia que está en esta nueva colección sobre Chapo Guzmán, pero también anteriormente en 2012 escribí una gran historia sobre el cártel de Sinaloa. Y así fue como llegué a los Sacklers, porque en 2010, de repente comenzó a llegar más heroína de México a los Estados Unidos. Y de esta manera muy típica en los Estados Unidos, comenzaron a preguntarse &#8220;¿por qué los mexicanos nos están enviando tanta heroína?&#8221;. Y por supuesto, no es la oferta lo que lo impulsa, es la demanda y los estadounidenses estaban consumiendo más heroína, y la razón de eso es porque hubo toda una generación de estadounidenses que comenzaron con opioides y píldoras y luego pasaron a la heroína. Y para mí eso fue muy típico de la forma en que pensamos sobre la guerra contra las drogas en los Estados Unidos. Se trata de la oferta en México, Colombia, nunca hablamos sobre la idea de qué se siente para Colombia tener este enorme consumidor de cocaína. Y para mí siempre ha sido el caso, cuando miramos estos países y decimos: &#8220;miren estos países terribles con toda esta corrupción y violencia&#8221;, por supuesto que somos parte de lo que impulsa eso. El dinero se mueve hacia abajo, las armas, tal vez sea menos cierto en Colombia, pero en México ciertamente, las armas que vienen de Estados Unidos, así que hay toda esta violencia en México. Nos preocupamos por todas las drogas que vienen, pero nunca hablamos sobre las armas que van o el dinero que va hacia abajo. Es un negocio, pero creo que parte del problema es que lo pensamos en términos muy morales y siempre es la sensación de que, como la “pobre América”, estas personas morenas del sur de la frontera enviando estas drogas y no tenemos más remedio que consumirlas.</p>



<p><strong>DA: Quieren destruir su paraíso puritano.</strong></p>



<p>PR: Exactamente, y no quiero sugerir que Escobar o Guzmán sean inocentes en absoluto, son personas terribles. Pero es un sistema dinámico, es una economía y no pensamos en ella como una economía, lo cual creo que lo es.</p>



<p><strong>DA: Siempre tengo esta pregunta porque tengo un gran respeto y creo que todo periodista tiene un gran respeto por el New Yorker y lo que hacen. Pero siempre pensamos esto: ¿cómo, si vas y le dices a las personas jóvenes que quieren convertirse en periodistas, &#8220;sabes que hay este tipo y se metió en problemas, enfrentó a una de las familias más ricas de Estados Unidos y realmente cambió algo&#8221;, eso suena como una bonita parábola. ¿Pero cómo sucede la realidad, tienes la libertad, cómo sucede?</strong></p>



<p>PR: Sí, es muy raro, es un privilegio. Tengo muchas, muchas ventajas porque escribo para una revista que tiene su propio tipo de poder, tengo un editor con el que he trabajado durante más de veinte años, hay un abogado que me respalda si recibimos amenazas legales. Y sé que en muchos lugares eso no es así, todo el modelo de negocio está en problemas. Y para mí, si hablas de México o cualquier lugar donde haya informado, tengo una ventaja porque tengo un pasaporte americano, pero por supuesto, México es un lugar increíblemente peligroso y no tengo que mirar por encima del hombro, no me preocupo por mis hijos.</p>



<p><strong>DA: ¿Y los Sacklers tampoco?</strong></p>



<p>PR: No, quiero decir, las amenazas legales son diferentes. Escúchame, podría decirte que no soy consciente de lo únicas que son las ventajas que tengo. Ojalá que todos los periodistas disfrutaran de las mismas ventajas, no puedo arreglar la industria. Todo lo que puedo hacer es tratar de usar las oportunidades para hacer un buen trabajo, con suerte. Me vuelve loco porque desearía que, ya sea en un país como Colombia o en los Estados Unidos, todos estos periódicos locales que están cerrando, ya sabes a lo que me refiero, si eres un periodista local que cubre una región que es realmente importante, si estás cubriendo la corrupción en el ayuntamiento y tu periódico desaparece o es comprado por un grupo de capital privado o algo así&#8230;</p>



<p><strong>DA: Sí, el periódico donde se publicará esta historia, que es muy importante en Colombia, fue atacado por Pablo Escobar, una bomba.</strong></p>



<p>PR: Sí, pero esto vuelve a lo que estaba diciendo antes, no quiero hacerme sonar como un héroe porque nunca tuve que lidiar con ese tipo de miedo. El periodismo en Colombia lidia con un nivel de incertidumbre y miedo, incluso ahora, y nunca tuve que convocar ese tipo de valentía.</p>



<p><strong>DA: Volviendo a las historias que te atraen, vemos esta atracción por piratas, ladrones, prostitutas, todo tipo de personas extrañas al final, personas que tuvieron que vivir vidas muy difíciles. ¿Cómo es eso?</strong></p>



<p>PR: Bueno, para mí es simplemente; me interesan las personas que caminan la línea entre la vida civil normal y la vida criminal, personas que toman decisiones éticamente cuestionables, ¿por qué toman esas decisiones? He escrito sobre algunas personas terribles, y creo que algunas personas cuando leen una historia sobre El Chapo Guzmán o sobre, ya sabes, escribí una historia sobre la bomba de la maratón de Boston, o incluso sobre los Sackler, el IRA, hay una vanidad en poder decir &#8220;oh, eso no tiene nada que ver conmigo, no soy así, esas son personas malas, yo soy una buena persona, no tenemos nada en común&#8221;. Para mí lo que es mucho más interesante es qué tenemos en común con esas personas, qué los hace humanos, qué los lleva a tomar esas decisiones. Puede que tú no tomes esas decisiones tú mismo, pero ¿puedes intentar entender cómo lo hacen ellos? Para mí esas son las preguntas más interesantes.</p>



<p><strong>DA: Tal vez algo que quieras decir aquí es que el contexto es muy importante y todos los contextos de estas personas son incluso más importantes que la decisión personal y la individualidad del personaje.</strong></p>



<p>PR: Sí, creo que el contexto nunca es una excusa absoluta para el comportamiento, pero sí creo que es importante porque lo explica. Creo que nos ayuda a entender por qué las personas hacen las cosas que hacen. No es que yo no &#8230; juzgue a las personas, soy bastante crítico con las personas sobre las que escribo, pero quiero ser crítico de una manera informada en la que entienda de dónde vienen y por qué tomaron esas decisiones.</p>



<p><strong>DA: ¿Quieres que los lectores sean críticos, que juzguen por lo que muestras?</strong></p>



<p>PR: Exactamente sí, con suerte sí. No es un sermón.</p>



<p><strong>DA: Y respetas a tus lectores de alguna manera, porque al final dices que es tu decisión.</strong></p>



<p>PR: Sí, y es curioso, en este nuevo libro hay una historia que escribí en el New Yorker sobre una abogada de la pena de muerte, su nombre es Judy Clark, y ella representa solo a los peores de los peores, toma a las personas más terribles, y los representa para tratar de salvarlos de la pena de muerte. Y algunas personas leen esa historia y piensan &#8220;qué santa, qué persona maravillosa&#8221;, y luego otras personas leen esa historia y dicen, &#8220;qué mujer tan terrible&#8221;. Porque las personas a las que ella representa son terroristas, asesinos de niños y personas terribles, y la gente piensa ¿por qué ser abogada de personas tan terribles? Y me gusta la idea de que podría escribir una historia sobre alguien y sea multidimensional, podrías leerlo y pensar &#8220;qué gran persona&#8221; y alguien más pensaría &#8220;qué monstruo&#8221;.</p>



<p><strong>DA: Cuando pienso en tu educación, en la educación que te has dado a ti mismo, creo que tienes el ojo para reconocer esta complejidad y todos estos fallos en la humanidad, en muchas personas. Pero también tienes ese ojo para juzgar a &#8220;personas normales&#8221;. Quiero profundizar en esto porque creo que la intuición en tu trabajo es muy importante y creo que puedes reconocer en una persona que tal vez juzgamos como normal, agradable, rastros de cosas problemáticas, gracias a tu trabajo.</strong></p>



<p>PR: Tal vez no, tal vez me das demasiado crédito. Siento que me he vuelto bastante bueno en saber cuándo alguien me está mintiendo. Y estoy pensando en esto ahora porque estoy escribiendo una historia sobre cuando muchas personas están mintiendo. Creo que es útil tener, creo que desarrollas un ojo y, de alguna manera, cuando haces este tipo de escritura, eres como un caricaturista, solo eliges pequeños pedazos. Pero nuevamente, para volver al lujo del trabajo que hago, la historia que estoy escribiendo ahora, sale en diez días, comencé a trabajar en ella en agosto, las personas que están en el corazón de ella, con quienes he pasado mucho tiempo hablando, volví a Londres dos o tres veces. Y me encanta eso, es un regalo, no es algo que pueda decirle a un joven periodista, &#8220;Simplemente haz eso&#8221;, porque por supuesto, ¿quién te va a pagar para hacer eso? ¿Quién va a comprar esos pasajes de avión? Creo que a veces, la razón por la que puedo desarrollar esos juicios sobre las personas de los que hablas es que, sabes que tú y yo vamos a tener una agradable conversación de treinta minutos y luego te irás y espero que hayamos cubierto algo de terreno, pero sabes que eso es todo. Es más fácil, creo, cuando tienes tiempo para seguir regresando, ¿sabes?</p>



<p><strong>DA: Sí, pero tal vez mi pregunta iba más sobre el aspecto moral de tu trabajo, la moralidad que vemos en las personas que juzgamos como buenas o malas. Normalmente, muchas de las personas sobre las que escribes son las malas. Pero realmente no confío en el juicio normal que tenemos de los políticos, por ejemplo, se están vendiendo, y luego descubres todas esas personas y también artistas. Realmente creo que estamos obsesionados con ser buenos y creo que eso es problemático.</strong></p>



<p>PR: Creo que tienes razón, pero también creo que estamos obsesionados con creo que los juicios arquetípicos en blanco y negro donde decimos: &#8220;aquí está el santo y aquí está el pecador&#8221; y por supuesto la verdad es que la mayoría de las personas están en algún lugar intermedio. Y para mí eso es algo importante incluso para mí mismo porque estoy muy interesado en el autoengaño y las mentiras que nos decimos a nosotros mismos y para mí no soy un pecador, pero ¿realmente soy una buena persona? Todos los días te levantas y te cuentas una historia sobre las cosas que haces y hay un millón de formas en las que no soy la persona que me gustaría ser y siento que lo que es importante para mí es que tengo que ser honesto conmigo mismo sobre mis defectos y al menos verlos. Porque creo que muchas veces las historias sobre personas que se vuelven un poco malas se dicen a sí mismas: &#8220;No, soy bueno, soy bueno&#8221;, y luego se vuelven un poco peores&#8230;</p>



<p><strong>DA: Eso plantea la cuestión de la confianza, necesitamos mucha confianza para tener una sociedad, y los políticos normalmente nos piden mucha confianza. ¿Cómo podemos confiar después de leer tu trabajo sobre el poder, los grandes privilegiados o las agendas ocultas? ¿En qué persona confías, o puedes confiar?</strong></p>



<p>PR: Sí, tienes razón, creo que es difícil confiar en las instituciones, porque están compuestas por personas y las personas son influenciables. Pero también creo que en mi trabajo hay momentos de gran belleza y gracia. Escribo sobre las personas malas, pero también escribo sobre las víctimas, y siempre me sorprende cuando paso tiempo con personas que han perdido a un ser querido, un hijo, un hermano, y la forma en que siguen adelante, incluso ante eso. Cuando vine aquí hace dos años, estaba hablando con personas sobre mi libro y los problemas en Irlanda del Norte, donde dieciséis personas desaparecían, y la familia no sabía si estaban vivas o muertas. Y vine aquí, y fue interesante porque había personas interesadas en mi libro, y dijeron que tenemos el mismo problema aquí, pero no son dieciséis personas, son dos mil. Y te das cuenta de la dignidad y los recursos emocionales que requiere para las personas, tienes que despertar al día siguiente, tienes que cuidar a tus otros hijos, tienes que ir a trabajar, incluso después de una pérdida así&#8230;</p>



<p><strong>DA: &#8230; Y no tener esperanza no es una opción.</strong></p>



<p>PR: Y no tener esperanza no es una opción, pero eso me da esperanza, extrañamente. Porque me hace creer en la perseverancia, no digo que estas personas sean santas, pero la forma en que pueden experimentar una devastación que es difícil para mí imaginar; y al día siguiente cuidan a su familia, encuentran una manera de seguir amando y seguir viviendo. Para mí eso es muy inspirador.</p>



<p><strong>DA: Estás diciendo que tal vez confiar en las instituciones y el gobierno no es algo que recomiendes o te guste o apoyes, sino más bien confiar en los humanos, en la otra persona que tuvo que sufrir las cosas que tú sufriste. Y puedes mirar a los ojos de la persona y aunque sea un criminal, puedes darte cuenta de que es un ser humano y crear un vínculo de confianza con esta persona.</strong></p>



<p>PR: Sí, y realmente no creo que los humanos sean fundamentalmente malos o malvados, creo que somos fundamentalmente bastante débiles, a menudo en ciertas cosas, pero creo que somos muy fuertes en otras formas. Encuentro esperanza e incluso un tipo de confianza. Si tuviera un ataque al corazón y cayera al suelo en este momento, la gente vendría y ayudaría, y eso me da algo de esperanza.</p>



<p><strong>DA: ¿Confías en algún político?</strong></p>



<p>R: No realmente &#8230; pero tampoco confío en nadie que dirija una gran corporación. Pero para volver a lo que estaba diciendo antes, creo que el trabajo del escritor es ser escéptico del poder, así que realmente no hay nadie poderoso a quien no mire con un poco de escepticismo. Pero ese es mi trabajo.</p>



<p><strong>DA: Volviendo un poco a tu vida como escritor en este momento, y el contraste entre tu vida como escritor y tu vida como periodista. Te he visto en un par de ferias del libro e incluso tu aspecto es un poco escéptico del libro que tienes. Eres muy escéptico de los rituales en torno a esos rituales de las ferias o festivales…donde el escritor es a veces tratado como una especie de rockstar</strong></p>



<p>PR: Los escritores no son importantes. He tenido mucha suerte en los últimos años de que mis libros sean leídos y mis artículos sean leídos, pero vivimos en una era de tiktok&#8230;</p>



<p><strong>DA: ¿Qué personaje has tenido en mente últimamente, porque cuando vemos a Chapo, etc &#8230; Esos tipos normalmente no están en las grandes noticias como personajes positivos &#8230; ¿Hay algún personaje que te genere un escepticismo muy fuerte? ¿Qué te gustaría escribir sobre él?</strong></p>



<p>PR: Muchas veces no son las personas famosas grandes, son personas menos conocidas. Escribí algunas piezas sobre la administración de Trump, pero me cansé de escribir sobre ellos y dejé de escribir sobre ellos. Se suponía que debía escribir una historia sobre Jared Kushner e Ivanka Trump, pero abandoné la historia después de un mes porque&#8230;</p>



<p><strong>DA: ¿Eso te aburrió?</strong></p>



<p>PR: Sí, y sentí que no estaba agregando nada, sentí que todos los que los odiaban ya los odiaban y todos los que los querían ya los querían. Ciertamente podría mostrarte lo codiciosos y corruptos que son, pero eso no estaba cambiando la mente de nadie. Pero no sé si hay alguien&#8230;</p>



<p><strong>DA: Sabes, creo que algo que puede que no sea verdad, pero voy a preguntar: ¿para ti es más importante ser periodista que ser escritor? ¿Para ti en qué sentido es más importante mostrar algo diferente o desde una nueva perspectiva sobre una situación que tener toda la atención en ti.  Especialmente en tiempos de tiktok, escribir libros no es la mejor manera de llamar la atención, pero no encuentro esto en ti.</strong></p>



<p>PR: Escucha, mi primer libro salió en 2005, mi primer artículo probablemente salió en 2003 o 2004. Durante los primeros quince años de mi carrera, no me invitaron a cosas agradables como esta (el Hay Festival), sabía que existían estos festivales, pero nadie me había pedido que viniera. Así que sé que la publicidad, tener un perfil, una situación en la que uno de mis nuevos libros salga &#8230; ya sé que se traducirá en diferentes idiomas y la gente lo comprará y lo leerá. Eso es agradable, me gusta eso; me gusta más poder venir a cosas como esta que no ser invitado. Así que no es que sea un monje y solo me centre en el trabajo.</p>



<p><strong>DA: Y también es bueno que no tengas que comprar zapatos nuevos para eso (ambos se ríen)</strong></p>



<p>PR: Sí, pero el punto es, lo que amo es el trabajo, pero también es agradable que la gente lea el trabajo. Si solo estuviera sacando libros al mundo y la gente no los estuviera leyendo, no sería tan gratificante. Pero en términos de la idea de &#8230; eres reflexivo, estas son buenas preguntas y has leído mi trabajo. ¿Me gusta que me entrevisten en general? No realmente&#8230;</p>



<p><strong>DA: Me alegra que le guste esta entrevista.</strong></p>



<p>PR: ¡Esta es buena! Se suponía que íbamos a durar quince minutos ¡y aquí estamos! Pero la mayoría no son así para ser perfectamente honesto contigo, a menudo cuando te sientas con alguien&#8230; y puedo entender que alguien que trabaja en el periódico, no va a sentarse y pasar diez horas leyendo el libro antes de entrevistarte como tu. Pero para mí, si nos sentamos y me hubieras dicho: &#8220;Cuéntame cómo se te ocurrió la idea de escribir este libro&#8221;&#8230; no obtengo nada de eso. Pero esa fue una buena entrevista.</p>



<p><strong>DA: Solo para terminar esta entrevista y dejar un mensaje sobre tu trabajo, ¿qué te sorprende después de todo este tiempo y todas estas cosas que estás contando y publicando? ¿Qué te sorprendió realmente a lo largo de tu carrera?</strong></p>



<p>PR: Creo que lo que me sorprende, y me siento muy afortunado, es simplemente que todavía es tan divertido para mí. Sabes, los fines de semana cuando estoy con mi esposa e hijos, si hay una hora en la que no estamos haciendo nada, donde alguien podría sentarse y ver un partido de fútbol, yo subo y me escapo para trabajar, no porque sienta que tengo que hacerlo, sino porque para mí es lo más divertido. Y eso realmente es difícil porque cuando nos vamos de vacaciones, traigo trabajo conmigo y a mi esposa le vuelve loca, pero para mí me siento muy afortunado de sentirme así. Y la otra cosa que he estado haciendo durante casi veinte años, sigue siendo tan divertido. Y eso para mí es sorprendente; no se siente como una rutina. Tengo algunos amigos a los que no mencionaré, que son escritores prominentes y dicen &#8220;No puedo esperar a terminar, solo quiero ganar lo suficiente para no tener que preocuparme demasiado y poder retirarme temprano&#8221;. Quiero hacer esto hasta que muera, no puedo imaginar detenerme.</p>



<p><strong>P: Solo para terminar con una pregunta pequeña: ¿cuál es tu cafetería favorita en Nueva York? Espero que sea colombiana&#8230; (risas)</strong></p>



<p>R: ¡Por supuesto! ¿Qué crees que soy, incivilizado? (risas) No, no tengo una favorita, hay una pequeña cadena en la ciudad de Nueva York llamada Joe&#8217;s Coffee, voy allí pero es solo porque están debajo de mi oficina y hacen muy buen café, pero siempre busco los lugares pequeños donde se lo toman en serio con el café.</p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=99960</guid>
        <pubDate>Thu, 25 Apr 2024 23:10:03 +0000</pubDate>
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