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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 01 May 2026 12:36:49 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Todos los resultados de blogs de george r r martin | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>El marxismo de Mariátegui y los 100 años de Amauta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/el-marxismo-de-mariategui-y-los-100-anos-de-amauta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos en este artículo una lectura del marxismo en Mariátegui, y del papel que la Revista Amauta (1926-1930) jugó en el proyecto de la construcción de un socialismo indoamericano, peruano, auténtico, que asumiera los aportes materiales y espirituales de la modernidad. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">“<em><strong>Capitalismo o socialismo. Ese es el problema de nuestra época”</strong></em>.  </p>



<p class="has-text-align-right"><em><strong>Mariátegui, 1928.</strong></em></p>



<p>En septiembre de 1926 apareció el primer número de la Revista Amauta, creada por el pensador peruano José Carlos Mariátegui, uno de los intelectuales marxistas más creativos del siglo XX. El nombre de la Revista era un homenaje a los antiguos maestros educadores de la nobleza en el imperio incaico; solo “refleja el homenaje al incaismo”, sostuvo el peruano, pero con un sentido y fines diferentes, un sentido, una acepción, que había que crear en un Perú y en un mundo nuevos, más allá del capitalismo.</p>



<p>La revista <em>Amauta</em> forma parte de la inmensa, heroica y original tarea que asumió Mariátegui tras su regreso de Europa en 1923, de crear un socialismo peruano, indoamericano. Esta tarea sonaba extraña para los marxistas de manual que pensaban que el socialismo solo era factible y posible en países con un capitalismo desarrollado, que hubiera completado las etapas del desarrollo histórico que había tenido en Europa, esto es, en sociedades que, de acuerdo con el <em>Komintern</em>, hubieran atravesado el comunismo primitivo, la esclavitud, el feudalismo y se hallaran en un capitalismo con una burguesía y un gran desarrollo de la clase proletaria.  </p>



<p>Pues bien, sin conocer al último Marx, el mismo que le había contestado en 1881 en una carta a Vera Zasúlich que era posible partir de la comuna rural (la obschina) para construir el socialismo en Rusia, sin necesidad de atravesar todas las etapas del desarrollo que el capitalismo había tenido en Inglaterra y en los países occidentales, Mariátegui llega a la misma conclusión y se empeña en construir el socialismo en la periferia de Europa. Si Marx, y los primeros populistas rusos (<em>naródniki</em>) del siglo XIX como Herzen o Chernyshevski , pensaba que era posible partir de la <em>comuna rural</em>  y construir el socialismo, eso sí, aprovechando los aportes materiales, técnicos y espirituales creados por la modernidad y el capitalismo en Occidente, Mariátegui buscó recuperar el <em>ayllu </em>incaico, como unidad básica económica y social, y las formas y relaciones comunitarias indígenas y agrarias supérstites, para edificar un nuevo socialismo.  </p>



<p>Mariátegui no buscaba revivir el incaismo, ni extender el comunismo indígena y sus formas supérstites al resto del Perú. Él no pensaba en revivir una identidad sustancial, virginal y pura del indígena. Eso ya no era posible en un Perú cuyas instituciones eran básicamente occidentales, y donde el país estaba inscrito ya, atravesado, por esa cultura. Lo que él pretendía era <em>aprovechar</em> esos elementos cooperativos sobrevivientes, esos insumos, para construir el socialismo en el Perú. Esto lo deja claro en 1928 cuando dice que:  </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“no significa en lo absoluto una romántica y antihistórica tendencia de construcción o resurrección del socialismo incaico, que correspondió a condiciones históricas completamente superadas <em>y de la cual solo quedan como factor aprovechable</em>, dentro de una técnica de producción perfectamente científica, <em>los hábitos de cooperación y socialismo de los campesinos indígenas</em>. El socialismo presupone la técnica, la ciencia, la etapa capitalista, y no puede imponer el menor retroceso en la adquisición de las conquistas de la civilización moderna y la máxima y metódica aceleración de la incorporación de estas conquistas en la vida nacional”.</p>
</blockquote>



<p>Lo que hizo Mariátegui fue un análisis detallado, materialista de la realidad peruana, de su economía semifeudal, con la existencia de grandes gamonales latifundistas, que, adornados con el liberalismo, habían expropiado las tierras de los indígenas, pero que no habían dado el paso a la economía moderna, del libre trabajo y salario. Mas bien, esas relaciones y estructuras económicas habían perpetuado formas de servidumbre indígena, formas de explotación de su trabajo, que no eran condescendientes con las exigencias de un capitalismo moderno. Eso creó una “economía colonial” articulada al capitalismo extranjero de la época.</p>



<p>Digamos que antes de la teoría de la dependencia, Mariátegui había mostrado como las burguesías latinoamericanas, señoriales como en el Perú, no estaban interesadas en defender la nación, sino que eran cómplices de las burguesías metropolitanas y del capital extranjero. Como el último Marx, el posterior a 1867, Mariátegui se percataba de la existencia de un desarrollo desigual y periférico; un capitalismo dependiente, como se diría después. Esto es lo que aparece en su obra cumbre <em>7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, </em>de 1928, uno de los mejores ejemplos, en Nuestra América, de la aplicación de la concepción materialista de la historia en la investigación de las realidades y las formaciones sociales concretas.    </p>



<p>Entonces, si el problema del indígena en el Perú era, principalmente, económico, y si estaba atado al problema de la tierra, había que superar y liquidar las estructuras políticas, de poder (<em>el gamonalismo</em>) y la base económica (<em>el latifundio</em>), para eliminar la servidumbre indígena. Por eso era necesario <em>construir una voluntad nacional-popular</em>, una voluntad común, una hegemonía en los términos de Gramsci, para transformar la realidad peruana. Ello no implicaba asumir que ahora el indígena era el “sujeto revolucionario de la historia” o algo similar. No. Exigía la articulación de las masas indígenas campesinas, con los obreros, los intelectuales, los estudiantes, que animados por el mito del socialismo, se encaminaran de forma heroica a construirlo. Era la aplicación de la idea de Lenin de la “alianza”. Y en este proyecto político, el<em> mito</em>, que Mariátegui había tomado de Georges Sorel, operaba como <em>pegante emocional, </em>como <em>élan revolucionario </em>que inspiraba, motivaba y se expresaba en la praxis política misma.</p>



<p>En verdad, en Mariátegui el partido y el proletariado seguían siendo la vanguardia en la creación del socialismo peruano, pero él comprendía que en un país donde las cuatro quintas partes de la población era indígenas campesinas, no se podía lograr la cancelación de la servidumbre si esas clases no estaban igualmente emancipadas. En Perú, la superación de la servidumbre, la solución del problema del indio, la liberación nacional y la lucha contra el imperialismo, en fin, la construcción de un socialismo autóctono, que aprovechaba la tradición, pero que también asumía los logros modernos, <em>era tan solo una etapa, una fase, de la construcción de un socialismo cosmopolita</em> más allá de la crisis del capitalismo y de la civilización occidental. Crisis que en Europa era patente tras el final de la Gran guerra (1914-1918), tal como aparecía en el libro <em>La decadencia de Occidente </em>de Oswald Spengler.</p>



<p>Mariátegui no fue un indigenista fundamentalista, pero tampoco fue un marxista eurocéntrico. Odiaba la borrachera del nacionalismo mal entendido, ese nacionalismo de vacas al que se refería Nietzsche, que rechazaba las ideas extranjeras, como si pudiéramos, por ejemplo, prescindir de la teoría de la relatividad; pero también llamaba a que el socialismo en América no fuera “copia y calco” del europeo. El socialismo peruano debía partir de la realidad concreta, de un análisis de sus clases sociales, las relaciones de producción, sus formas económicas semifeudales, su economía colonial subordinada al capital extranjero; debía reconocer el grado de desarrollo pero, igualmente, debía prestar atención a la cuestión cultural y educativa del indio, del peruano en general, como bien lo percibió Augusto Salazar Bondy.</p>



<p>En este último aspecto Mariátegui acogía el gran énfasis que el marxismo historicista italiano en el que se formó, el de Benedetto Croce, Gobetti, Gramsci y, por su puesto de Lenin en Rusia, daba al papel de la cultura. El Amauta entendía que se necesitaba una reforma cultural y moral, pero esta se lograba en el trabajo con las masas, con la educación por medio de las escuelas rurales y agrarias, con el periódico, con las revistas y también en las cátedras de las universidades populares. </p>



<p>La <em>Revista Amauta</em> fue, entonces, uno de esos artefactos culturales para elevar el nivel intelectual, de conciencia, de las masas populares. Un medio para dar la batalla cultural, diríamos hoy. Por eso en el primer número decía: “El objeto de la revista es el de plantear, esclarecer y conocer los problemas peruanos desde puntos de vista doctrinarios y científicos. Pero consideramos al Perú siempre dentro del panorama del mundo”. La revista se presentaba como parte del proyecto de construcción del socialismo en el Perú, junto a <em>Labor</em>, el periódico creado para los obreros y las distintas organizaciones que hubieran acogido el mito socialista. Duró 4 años y alcanzó a publicar 32 números. Articuló parte de la intelectualidad del continente, y publicó crítica literaria, análisis político, corrientes filosóficas, etc. </p>



<p>Era una revista con espíritu, parte de un proyecto. No era como las revistas académicas actuales que reproducen el <em>paperfordismo </em>y, con él, la mercantilización burda del conocimiento. Era una revista con claridad política, sin la asepsia ideológica y burocratil de las revistas actuales.       </p>



<p><strong>El marxismo sui generis de Mariátegui.</strong></p>



<p>Hay que decir que el de Mariátegui fue un marxismo original, algo ecléctico, y sin el calado teórico al estilo de un Adorno, un Lukács, un Korsch, pero que rescataba el <em>ethos revolucionario y el pathos</em> como motor de la praxis revolucionaria, y cuya mejor virtud era la capacidad para aplicar el método al análisis de la realidad concreta. Con acierto ha dicho el filósofo Pablo Guadarrama, que: “[ Mariátegui] no andaba en busca de tarjetas de entrada al exclusivo reino de los filósofos. No era su preocupación y no hizo esfuerzo especial por parecerse a ellos”. Esto se debe a que Mariátegui fue, ante todo, un autodidacta, un militante, un revolucionario, pero fue un auténtico genio, uno de esos frutos escasos de la historia, con una gran capacidad para &#8220;tomar fotos&#8221; de la realidad, para analizar lo que ocurría en el mundo. Su método “periodístico y cinematográfico”, como dice en 1925, en la <em>Advertencia</em> de su libro <em>La escena contemporánea,</em> está basado en la siguiente idea de Bergson:  </p>



<p><em>“Tomamos vistas casi instantáneas</em> de la realidad que pasa, y como son características de esa realidad nos basta con ensartarlas a lo largo de un devenir abstracto, uniforme e invisible, situado en el fondo del aparato del conocimiento, para imitar lo característico del devenir mismo. En general, <em>percepción, intelección y lenguaje proceden así. </em>Tanto si se trata de pensar el devenir, como de expresarlo o, incluso, de percibirlo no hacemos más que accionar una especie de cinematógrafo interior. Todo lo que precede podría resumirse diciendo que <em>el mecanismo de nuestro conocimiento usual es de naturaleza cinematográfica”.</em></p>



<p>Creo que en esa capacidad de ver lo esencial, de articular las escenas, de hacer síntesis de los fenómenos, está su genialidad. Por otro lado, el marxismo de Mariátegui abigarra elementos heteróclitos. Eso se debe al mencionado eclecticismo (visto de manera positiva) y de las fuentes de las que bebió. Él admiró a Sorel quien estuvo influido por Proudhon, Nietzsche, Bergson; tomo elementos de Croce, de James, de Simmel y otros. En fin, asumió contenidos de los mal llamados “irracionalismos” (que prefiero llamar <em>filosofías de la vida</em> o <em>Lebenphilosophie</em>), los cuales también rescataron la interioridad humana sus pasiones, sus afectos, las emociones, y buscaron un humano más íntegro, sensible, espiritual. Las filosofías de la vida de la Europa finisecular contenían, también, una crítica de la cultura. Mariátegui asumió ideas vitalistas, como la crítica de la razón y el énfasis en la afectividad humana. Ahí veo uno de sus más interesantes aportes: el peruano entendió la <em>dimensión afectiva de la política</em>, comprendió que el mito (y su vitalismo intrínseco) puede ser usado tanto por el fascismo como por los revolucionarios socialistas. El suyo por eso es, <em>strictu sensu</em>, un <em>marxismo vitalista.</em>     </p>



<p>Ma parece importante, también, hablando de las fuentes marxistas de Mariátegui, no sobredimensionar las posibles influencias de Gramsci. En ellos se presenta, ciertamente, un <em>pensamiento convergente, </em>pero llegaron a ideas parecidas por vías diferentes. Si bien es cierto que ellos coincidieron en Livorno en 1921, según dice Héctor Alimonda, la obra más relevante de Gramsci, sus famosos <em>Cuadernos de la cárcel, </em>fue  escrita después de 1926 cuando fue encarcelado. Para ese año Mariátegui ya residía en Perú tras su regreso en el año 1923. Es más, la obra importante de Gramsci fue conocida años después, tras 1945, por lo tanto, “Mariátegui sigue un camino independiente del recorrido por el historicismo marxista, <em>son discursos homólogos, </em>pero que se desconocen mutuamente”.</p>



<p>Todo esto es lo que hace de Mariátegui, justamente, un pensador creador, que entendió la dimensión abierta y crítica del marxismo y que no repitió, por ejemplo, la cantinela de que había en Marx una filosofía de la historia o un determinismo histórico, pues esas posiciones las había superado el “último Marx” ya en la década de 1870.  Mariátegui no llegó a pensar, tampoco, que su papel en la historia fuera el de volverse custodio del pensamiento de Marx, sino que su tarea era medirlo, estrujarlo, repensarlo, en relación con la especificidad de las realidades históricas y geopolíticas. En eso consiste, también, su grandeza.</p>



<p><strong>Referencias bibliográficas.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Alimonda, Héctor. (2010). “Presentación: La tarea americana de José Carlos Mariátegui”. En Mariátegui, José. <em>La tarea americana, </em>(p. 11-29). Buenos Aires: Clacso, Prometeo.</li>



<li>Bergson, Henry. (1973). <em>La evolución creadora. </em>Madrid: Espasa-Calpe.</li>



<li>Gramsci, Antonio. (1971). <em>El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce. </em>Buenos Aires: ediciones Nueva Visión.</li>



<li>Guadarrama, Pablo. (2013) “La dimensión concreta de lo humano en José Carlos Mariátegui”. En <em>Pensamiento filosófico latinoamericano. Humanismo, método e historia, </em>(p. 233-248)<em>. </em>Tomo III. Bogotá: Universidad Católica de Colombia, Editorial Planeta. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (1967). <em>En defensa del marxismo. </em>3ª ed. Lima: Biblioteca Amauta. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (1995). <em>7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. </em>Lima: Biblioteca Amauta.</li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (2010). En <em>La tarea americana. </em>(Alimonda, Héctor, ed). Buenos Aires: Prometeo, CLACSO. </li>



<li>Mariátegui, José Carlos. (2021). <em>Antología. </em>Selección, introducción y notas de Martín Bergel. Buenos Aires: Siglo XXI Editores Argentina.</li>



<li>Marx, K. (1980). “Karl Marx a Vera Zasúlich”. En:  En Marx, K., y Engels, F. <em>Escritos sobre Rusia II. El porvenir de la comuna rural rusa, </em>(p. 60-61). México: Cuadernos del pasado y el presente.</li>



<li>Pachón, Damián. (2024). <em>La disputa del sentido común y la transformación del orden social. Los aportes de Antonio Gramsci. </em>Bogotá: Desde abajo.</li>



<li>Salazar Bondy, Augusto. (2015). “Un salvador de Mariátegui”. En Rojas, Joel <em>et al</em>. <em>Repensar a Augusto Salazar Bondy. Homenaje a los 90 años de su nacimiento, </em>(p. 58-63). Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos.</li>
</ul>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126592</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Mar 2026 19:03:36 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>90 estudiantes pilos de Cali, Valle y Cauca visitan @Icesi y @JaverianaCali</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/90-estudiantes-pilos-de-cali-valle-y-cauca-visitan-icesi-y-javerianacali/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este viernes 27 de febrero, primera de dos jornadas de inmersión en universidades. Colegios oficiales y privados de Cali, Candelaria y Jamundí (Valle), acompañan a pilos de grado 11 por invitación de Fundación Color de Colombia, que lleva a pilos de Puerto Tejada, Villa Rica y Miranda del Semillero de Becarios U del norte del [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Este viernes 27 de febrero, primera de dos jornadas de inmersión en universidades. Colegios oficiales y privados de <strong>Cali</strong>, <strong>Candelaria</strong> y <strong>Jamundí</strong> (Valle),   acompañan a pilos de grado 11 por invitación de <em>Fundación Color de Colombia</em>, que lleva a pilos de <strong>Puerto Tejada</strong>, <strong>Villa Rica</strong> y <strong>Miranda</strong> del <strong>Semillero de Becarios U del norte del Cauca. </strong></p>



<p>En<strong> Icesi</strong> participarán en <strong>&#8220;Hora con gerentes&#8221;</strong>, un encuentro inspiracional con nueve gerentes afrocolombianos: </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Agrícola de <strong>Ingenio Manuelita</strong>: Luis Guillermo Amú</li>



<li>Jefe de planta de <strong>Pavco de Occidente</strong>: Rodrigo Abonía</li>



<li>de la exportadora <strong>Dimel Ingeniería</strong>: Jorge Isaac Mosquera</li>



<li>exgerente de <strong>Sociedad Portuaria de Buenaventura</strong>: Victor Julio González</li>



<li>de la firma internacional <strong>Posso Sports:</strong> Luis Felipe Posso</li>



<li>de <strong>ESE SurOriente</strong>: Hugo Ezequiel Perlaza</li>



<li>de <strong>Hospital de Santander de Quilichao</strong>: Carlos Gabriel Gutiérrez</li>



<li>de <strong>IPS Humanizarte</strong>: Yohanna Balanta</li>



<li>exscretaria de <strong>Turismo y Desarrollo Económico</strong> de Cali: Mabel Lara</li>
</ul>



<p>El encuentro será instalado por <strong>Alejandro Domínguez</strong>, director de Mercadeo Institucional de Icesi, en representación del rector, <strong>Esteban Piedrahita</strong>.</p>



<p><strong>Lea también:</strong> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/gerentes-afros-visitan-icesi-para-hablar-con-estudiantes/">Gerentes afros visitan @Icesi para hablar con estudiantes</a></p>



<p>Los pilos del Semillero del norte del Cauca vienen de un proceso desde grado octavo con el propósito de fortalecer o complementar el desarrollo de una <strong>mentalidad de crecimiento</strong>, competencias cognitivas, <strong>valores</strong> de excelencia y de servicio, habilidades del <strong>carácter</strong> y socioemocionales, y capacidades ejecutivas para un <strong>proyecto de vida universitario</strong> y de <strong>movilidad social.</strong></p>



<p>Con las visitas guiadas a universidades acreditadas (en la segunda inmersión estarán en UniValle) se busca que tengan una aproximación a:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>La oferta de pregrados</li>



<li>Las opciones de becas</li>



<li>Las posibilidades de movilidad académica </li>



<li>Recorrido el campus</li>
</ul>



<p>Previamente, han realizado el <strong><a href="https://proyectateherramienta.mineducacion.gov.co/MenVocOcup/Sistema/QuieresEstudiar.aspx">test de orientación vocacional Proyecta-T</a></strong> del Ministerio de Educación.</p>



<p>En la mañana estarán en ICESI, donde almorzarán y serán saludados por ganadores de becas empresariales e institucionales, y en la tarde tendrán la experiencia en la Universidad Javeriana. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos del Semillero de Becarios U de norte del Cauca e invitados de Puerto Tejada</h2>



<p>29 estudiantes de grado 11 destacados académicamente de tres municipios y siete instituciones educativas.</p>



<p>De <strong>Puerto Tejada</strong>, cuatro colegios:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Fidelina Echeverry</strong> (8): Einer Alexander Candelo Saa, Georgelis Nailet Vásquez Valencia, Karol Vivian Brand Larrahondo, Keruv Isabella Arteaga Candelo, María José Paz Rengifo, Víctor Manuel Hualpa Guerrero, Leidy Alexandra Torres Arboleda, Juan David Chara Valencia.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Ana Silena Arroyave</strong> (5): Jhoan Sebastián Loboa Ramírez, Juan Sebastián Valencia Briche, Meily Tatiana Valencia López, Sara Sofía Gómez Rengifo y Yoridel Tatiana Carabalí Chaguendo.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Colegio Evangélico Ebenezer</strong> (3): Laura Nicolle Mina Cosme, María José Perlaza Salazar y Paula Andrea Hurtado Delgado.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Colegio Comfacauca</strong> (2): Luna Jahely Estupiñán Uzuriaga e Isabel Sofía Narváez Chacón.</li>
</ul>



<p>De <strong>Villa Rica</strong> (Cauca), <strong>IE Técnico Comercial Simón Bolívar</strong> (4): Andrés Mauricio Carabalí Lara, Gabriel Balanta Rivera,  Loren Oriana Duran Escobar y Miguel Angel Bonilla Barona.</p>



<p>De la <strong>IE Leopoldo Pizarro González</strong> (1): Matías Satizabal Osorio</p>



<p>De <strong>Miranda</strong> (Cauca), <strong>Instituto Técnico El Ortigal</strong> (7): Ashley Mariam Cuero Pineda,  Duvan Jesid Aguilar Carabalí,  Génesis Ellien Quintana Delgado, Kiara Roxana Toro Pantoja, Laura Sofía Quintana Machado, Marleyn Dahiana Valencia Martínez y  Sharit Tatiana Ramos Fernández. </p>



<p>Adicionalmente, invitados del <strong>Colegio Bahai</strong> de Puerto Tejada (22):</p>



<p>Carabalí Cosme Juan David, Chará Ibarra Emanuel, Collazos Lasso Jeremi Isaac, Cortéz Valencia Adrian Badi, Criollo Rodríguez Carlos Mario, Díaz Torres Arnubio, Echeverri Alvarez Yuseth Alejandro, Escobar Sánchez Santiago, Fernández Casanova Milagros, García Velasco Danna Sofia, Larrahondo Suárez Luisa María, Quezada Vallecilla Cristian Samuel, Reyes Girón María José, Rivas Hurtado Helen Dahyan, Rivas Vargas Emmanuel, Rodríguez Bravo Laura Stephanie, Serna Palacios Joshua Stevan, Silva Mina Sara Sofía, Viáfara Anacona Lindsay Camila, Vidal Vásquez Isis Yosiris, Yurgaky Rojas Juan Pablo, Zapata Mina Angel José.</p>



<p><strong>Docentes acompañantes</strong>: Fredinson Penagos y Wldania Gutiérrez (rectora).</p>



<p>También están invitados tres <strong>bachilleres pilos de 2025</strong>: </p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carmen Sánchez Ibarbo </strong>(INEM Jorge Isaac, de Cali)</li>



<li> <strong>David Santiago Mina Mezú</strong> (Instituto Técnico, de Santander de Quilichao) y</li>



<li><strong>Saray Yanelly Moreno Rosero</strong> (IE Carlos Holmes Trujillo, de Cali).</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25211719/Flyer-27-de-feb-Icesi-y-Javeriana-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-126232" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25211719/Flyer-27-de-feb-Icesi-y-Javeriana-724x1024.jpg 724w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25211719/Flyer-27-de-feb-Icesi-y-Javeriana-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25211719/Flyer-27-de-feb-Icesi-y-Javeriana-768x1086.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25211719/Flyer-27-de-feb-Icesi-y-Javeriana-1086x1536.jpg 1086w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25211719/Flyer-27-de-feb-Icesi-y-Javeriana.jpg 1414w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos invitados de Cali, Jamundí y Candelaria</h2>



<p>De Cali, siete instituciones educativas:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Liceo Superior Juan Pablo II</strong> (12):  Danna Lineth García Ibargüen, Valentina Luna Sánchez, Eilin Camila Valverde Cajares, Danna Isabel Rivas Ramírez, Darwin Stiven Castro, Jhosua Viveros, Luis Alejandro Mera Giraldo, Mateo Silva Lerma, Ayleen Varón Lugo, David Grajales Álvarez, Santiago Izquierdo, María Paula Duque López. <strong>Docente acompañante</strong>: Yasmina Mogollón </li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Cristóbal Colón (6):</strong> Wendy Vanessa Yesquen Meza, Diliangely Orta Ortega,  Susen Isabela Moreno Rodríguez, Sara Sofia Ramírez Morales, Luisa Fernanda García España y Michel Andrea Álvarez Blanco. <strong>Docentes acompañantes:</strong> Norberto Jiménez Quintero y Wallington Iturre Campiño (coordinadores).</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Instituto Politécnico Comuna 21</strong> (2), <strong>Centro Educativo Autónomo</strong> (2), <strong>Colegio Panamericano</strong> (2), <strong>Colegio Técnico Juvenil del Valle</strong> (2).</li>
</ul>



<p>De <strong>Jamundí</strong> (Valle), <strong>Gimnasio Moderno del Valle</strong> (4): Pablo Alejandro Rojas García, Mariana Restrepo Herazo, Juan Esteban Díaz Camacho y Carlos Andrés Dorado Varón. </p>



<p>De <strong>Candelaria</strong> (Valle), <strong>IE Rodrigo Lloreda Caicedo</strong> (8): Greismer David Paredes Rivas, Abraham López Cotillo, Liliam Andrea Zúñiga Martínez, José David Núñez González, Juan David Morales Gutiérrez, María Valentina Camayo González, Diana Cristina López Ascensión y Alison Viera Mejía. <strong>Docente acompañante:</strong> María Derly Bermúdez.</p>



<p><strong>Le puede interesar:</strong> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/en-icesi-taller-directivo-para-34-colegios-privados-del-valle-y-cauca/">En @Icesi, taller directivo para 36 colegios privados del Valle y Cauca</a></p>
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        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126212</guid>
        <pubDate>Thu, 26 Feb 2026 02:40:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25195247/imagen-destacada-visita-pilos-a-Icesi-y-Javeriana-27-feb.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[90 estudiantes pilos de Cali, Valle y Cauca visitan @Icesi y @JaverianaCali]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Foro sobre POT de Turbo en Puerto Stereo 98.4 FM</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/foro-sobre-pot-de-turbo-en-puerto-stereo-98-4-fm/</link>
        <description><![CDATA[<p>El jueves 19 de febrero, de 4:00 pm a 5:00 pm, con panelistas de academia (UdeA y UPB) y sociedad civil, y participación ciudadana en línea, por el dial y los canales de Facebook y Youtube. ¿Cuáles son los grandes temas de la actualización en curso del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del Distrito de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>El jueves 19 de febrero, de 4:00 pm a 5:00 pm, con panelistas de academia (UdeA y UPB) y sociedad civil, y participación ciudadana en línea, por el dial y los canales de Facebook y Youtube.</em></p>



<p>¿<strong>Cuáles son los grandes temas</strong> de la actualización en curso del <strong>Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del Distrito de Turbo</strong>?: es la pregunta que abordarán académicos y expertos de cara a la opinión pública. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>César Augusto Salazar Hernández</strong>, docente-investigador de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín </li>



<li><strong>Cristian Sánchez Salazar</strong>, profesor de la UdeA y de la UNAL</li>



<li><strong>Braulio Andrés Angulo Martínez</strong>, exdirector de la Seccional Urabá de UdeA y director de Procesos Educativos de la Cámara de Comercio de Urabá</li>



<li><strong>Gerard Martin</strong>, PhD, autor y editor de libros sobre transformaciones urbanas (de Bogotá y Medellín) </li>
</ul>



<p>La conversación con ellos cuatro y el secretario de Planeación de Turbo, <strong>Edinson Carrillo</strong>, será conducida por <strong>Daniel Mera Villamizar</strong>, director de la Fundación Color de Colombia y columnista de El Espectador. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>En la primera media hora del Foro conversarán los cinco panelistas y el conductor.</p>



<p>En la segunda media hora, los panelistas responderán preguntas de los oyentes e internautas formuladas por FaceBook y YouTube de <strong>Puerto Stereo.  </strong></p>
</blockquote>



<p>Los ciudadanos interesados o preocupados por el proceso de elaboración del POT de Turbo en esta publicación, <a href="https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/pot-de-turbo-cual-modelo-de-ocupacion-del-territorio-y-riesgos-de-corrupcion/">POT de Turbo: cuál modelo de ocupación del territorio y riesgos de corrupción</a>, podrán darse una idea sobre los siguientes puntos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿<strong>Por qué es importante</strong> el Plan de Ordenamiento Territorial?</li>



<li><strong>La primera gran decisión</strong>: el modelo de ocupación del territorio</li>



<li>¿Cuáles son las <strong>tres opciones de modelo de ocupación del territorio</strong>?</li>



<li><strong>Decisiones políticas</strong> concretas del modelo policéntrico</li>



<li><strong>Riesgos típicos de corrupción</strong> en el modelo policéntrico y cómo prevenirlos en el POT</li>
</ul>



<p><strong>Le puede interesar:</strong> <a href="https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/pot-de-turbo-debe-dialogar-con-apartado-y-uraba-tesis-en-urbam_eafit-con-apoyo-de-fundacion-gruposura/">“POT de Turbo debe dialogar con Apartadó y Urabá”: tesis en @Urbam_EAFIT con apoyo de Fundación @GrupoSura</a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Esto piensan panelistas invitados al Foro</h2>



<p>Quien fuera el director técnico de PINCEL, el Plan Integral de Desarrollo del corregimiento de Nueva Colonia, Turbo, tiene este punto de vista:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>&#8220;La revisión del POT es una oportunidad para la regulación de la ocupación del litoral, considerando tanto las dinámicas portuarias-industriales, residenciales, comerciales y turísticas, así como, las acciones de adaptación al cambio climático&#8221;:</p>



<p><strong>César Salazar</strong>, arquitecto, magister en Paisaje, Medio Ambiente y Ciudad</p>
</blockquote>



<p>Uno de los líderes del Comité Universidad Empresa Estado Sociedad de Urabá (CUEES) plantea que:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>&#8220;Debemos pensar y planear cada municipio y su ordenamiento con lógica de región. Desde Turbo tenemos el reto de proyectar el Distrito en articulación con Córdoba, Chocó, el Gran Urabá, Antioquia, Eje Cafetero y el Mar (Caribe)&#8221;.</p>



<p><strong>Braulio Angulo</strong>, graduando de Maestría en Gobierno, Políticas Públicas y Desarrollo Territorial.</p>
</blockquote>



<p>El profesor que impulsa la participación de colegas del pregrado de Desarrollo Territorial de UdeA en el proceso del POT considera que:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>&#8220;En la actualización del POT, será relevante considerar la transición demográfica y económica en Turbo, pues permitiría al Distrito urbanizarse y fortalecer el tejido empresarial de manera ordenada, sin dejar de lado la necesidad de equipamientos para la educación, la salud y el bienestar social&#8221;:</p>



<p><strong>Cristian Sánchez</strong>, economista, Mg. en Economía, Mg. en Ciencia Política</p>
</blockquote>



<p>Investigador académico holandés, con un compromiso personal con Turbo, exdirector del Programa Colombia de la Universidad de Georgetown (Washington, DC), opina que:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>&#8216;El POT de Turbo debe ser producto de un PROCESO pausado de construcción, única manera que logra articular con las nuevas dinámicas portuarias, demográficas y territoriales en curso, incluir proyectos estratégicos concretos y respetar y fortalecer nuestro patrimonio cultural al mismo tiempo&#8221;.</p>



<p><strong>Gerard Martin</strong>, autor de <strong>Medellín. Transformación de una ciudad</strong> (Alcaldía de Medellín y BID, 2009)</p>
</blockquote>



<p><strong>Le puede interesar</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/en-turbo-encuentro-sobre-urbanismo-y-desarrollo-portuario/">En Turbo, encuentro sobre urbanismo y desarrollo portuario</a> (2024)</li>



<li><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/daniel-mera-villamizar/oportunidad-de-colombia-con-puerto-antioquia-y-turbo/">Oportunidad de Colombia con Puerto Antioquia y Turbo</a></li>



<li><a href="https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/turbo-todavia-es-un-pueblo-grande-pero-puede-ser-una-ciudad-experto-holandes/">“Turbo todavía es un pueblo grande, pero puede ser una ciudad”: experto holandés</a>, Gerard Martin</li>



<li> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/185-anos-de-turbo-antioquia-a-traves-de-noticiascaracol/">185 años de Turbo, Antioquia, a través de @NoticiasCaracol</a></li>



<li><a href="https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/sondeo-en-turbo-aguas-residuales-y-acueducto-encabezan-prioridades-ciudadanas/">Sondeo en Turbo: aguas residuales y acueducto encabezan prioridades ciudadanas</a></li>



<li><strong> </strong><a href="https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/banano-tiene-admisibilidad-sin-kit-i-de-camara-colombo-china-en-foro-turbo-2040/">“Banano tiene admisibilidad”: Sin Kit I, de Cámara Colombo China, en Foro Turbo 2040</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Expertos y Líderes Turbo 2040</author>
                    <category>Sin categoría</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125775</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Feb 2026 13:08:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14072135/Foro-19-feb-imagen-destacada.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Foro sobre POT de Turbo en Puerto Stereo 98.4 FM]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Expertos y Líderes Turbo 2040</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Disputas científicas y políticas de cara a la crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/disputas-cientificas-y-politicas-de-cara-a-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Pese a que los seis informes integrales del IPCC (el más reciente publicado entre 2021 y 2023), evidencian una clara muestra del establecimiento de un importante consenso científico alrededor de la existencia del cambio climático por actividad antrópica, aún persiste la falta de un compromiso político efectivo de los mandatarios de todo el mundo para implementar los planes necesarios que logren la emisión cero de GEI.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la columna anterior sobre <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/acciones-sociopoliticas-frente-a-la-crisis-climatica/">acciones sociopolíticas frente a la crisis climática</a> publicada en este Blog, se analizó la búsqueda de alternativas para enfrentar esta crisis, a partir de procesos formativos que sustenten acciones individuales y colectivas de las personas para apoyar las luchas ambientales en defensa de la naturaleza.</p>



<p>Estas acciones pueden sustentarse y potencializarse, a partir de un análisis crítico de las disputas científicas y políticas que se han presentado históricamente frente a la crisis climática, de tal forma que se logre consolidar una mejor comprensión del problema para enfrentarlo decididamente.</p>



<p>¿Comencemos por preguntarnos, si existe o no la crisis climática? Aunque hoy la respuesta parezca evidente, no siempre ha sido así. La discusión sobre su existencia y sus causas ha generado una amplia controversia sociocientífica y ambiental. Los actores  centrales de la controversia se pueden caracterizar, por un lado, los científicos que han investigado el problema, los gobiernos que políticamente han respondido frente a dichas investigaciones, los medios de comunicación que crean una determinada opinión pública,  los ciudadanos y ciudadanas que se expresan individualmente, colectivamente o a través de organizaciones gremiales o sociales. Finalmente, la naturaleza puede constituir un actor cuando la reconocemos como un sujeto de derechos, tal como se ha reconocida en la constitución ecuatoriana, que inspira luchas por la justicia ambiental especialmente en Latinoamérica. </p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="236" height="177" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155108/Calle-13-Latinoamerica.jpg" alt="" class="wp-image-123613" style="width:236px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Calle 13 Latinonamérica <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8&amp;list=RDDkFJE8ZdeG8&amp;start_radio=1">https://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8&amp;list=RDDkFJE8ZdeG8&amp;start_radio=1</a></figcaption></figure>



<p>En cuanto a los científicos y/o científicas se evidencia una disputa frente a la autoridad para definir si existe o no el cambio climático por causa de las actividades antrópicas. La discusión inicia paradójicamente en la década de 1970 cuando algunos investigadores estaban preocupados por el enfriamiento global y no por el calentamiento, se creía que el descenso de temperatura podría desencadenar una nueva edad de hielo. Sin embargo, a finales de esta misma década y en las siguientes, las temperaturas medias del planeta comenzaron a subir y esto reorientó los estudios científicos hacia el análisis del aumento del efecto invernadero.</p>



<p>Para poder prever la posible variabilidad climática debido a las actividades humanas, el primer informe del Panel Intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC) publicado en 1992, estableció que los instrumentos más adecuados eran los “modelos matemáticos tridimensionales del sistema climático (atmósfera-océanos-hielos-tierras) conocidos como Modelos de Circulación General (GCM)”. Estos modelos sintetizan los conocimientos científicos existentes sobre los procesos físicos y dinámicos del sistema mundial. Sin embargo, para la época existían importantes limitaciones de estas medidas asociadas al poco desarrollo tecnológico, por lo tanto, el propio IPCC admitía el alto grado de incertidumbre que guardaban las predicciones del clima.</p>



<p>A pesar de que la voz del IPCC, como un actor social clave para entender el cambio climático, avanzaba en consolidar un fuerte posicionamiento social, algunos científicos comenzaron a presentar diferencias significativas frente a la evidencia existente que demostraba que las actividades humanas serían responsables del aumento de la temperatura global. La controversia tuvo su máxima expresividad a finales de la década 1990 e inicio del siglo XXI y fue conocida como la controversia del palo de hockey.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="480" height="326" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155859/hockeybookmann-1.jpg" alt="" class="wp-image-123614" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155859/hockeybookmann-1.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155859/hockeybookmann-1-300x204.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del libro de Michael Mann que trata sobre la controversia de las investigaciones que sustentaron el calentamiento global por causa de la actividad industrial, y especialmente por la quema de hidrocarburos fósiles. </figcaption></figure>



<p>Willie Soon y Sallie Baliunas del <em>Center for Astrophysics Harvard &amp; Smithsonian</em> de los Estados Unidos, no estaban de acuerdo con los datos de Michael Mann, Raymond Bradley y Malcolm Hughes, que sustentaban el aumento de la temperatura promedio global del planeta por causas antrópicas, porque los cambios históricos de la temperatura estaban relacionados con la variación solar en lugar de las emisiones de gases efecto invernadero.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="602" height="780" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160503/Portada-Libro-de-Willie-Soon-y-Sallie-Baliunas.jpg" alt="" class="wp-image-123615" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160503/Portada-Libro-de-Willie-Soon-y-Sallie-Baliunas.jpg 602w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160503/Portada-Libro-de-Willie-Soon-y-Sallie-Baliunas-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del libro de Willie Soon y Sallie Baliunas que cuestionaron la teoría sobre la causas antropocéntricas del calentamiento global. </figcaption></figure>



<p>La controversia inicialmente parecía limitarse al terreno científico, pero las críticas de Willie Soon y su equipo adquirieron un capital social importante y entraron hacer parte de la disputa por quién tenía la autoridad para orientar la política ambiental internacional. El debate se centró en las decisiones sobre el rumbo a tomar frente a un modelo de crecimiento económico basado en el consumo de hidrocarburos fósiles, especialmente petróleo. La influencia de Soon se amplificó cuando a comienzos del siglo XXI, recibió apoyo del gobierno de George W Bush, quien retomó sus argumentos para sustentar el Informe sobre el Medio Ambiente de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, con el fin de justificar la continuidad de la explotación petrolera.</p>



<p>Críticas como éstas ayudaban a continuar con la política extractivista de Petróleo de los Estados Unidos claramente responsable del desarrollo industrial del siglo XX. Es importante recordar que EUA no firmó el protocolo de Kyoto de 1997 y aunque lo suscribiría un año después, el propio presidente Bush en 2001 se opondría a su implementación porque perjudicaría la economía de este país, y aseguró que era necesario impulsar una nueva era post-Kyoto.</p>



<p>La disputa por la autoridad científica era clara, aquellos que defendían el cambio climático por efectos antrópicos y aquellos que aún no lo aceptaban. Sin embargo, lo más interesante e impactante es cómo se capitaliza la disputa en el terreno social y en materia de política ambiental internacional para efectos de adoptar planes de gobiernos orientados a tomar medidas contundentes para disminuir la emisión de gases efecto invernadero.</p>



<p>El trabajo pionero del equipo de Michael Mann comenzó a ganar un respaldo significativo desde el propio Estados Unidos, cuando el escenario político empezó a equilibrarse. Durante las elecciones presidenciales del año 2000, Albert Arnold Gore, candidato opositor de George W Bush, incorporó dentro de su apuesta política la lucha contra el cambio climático, mientras que Bush privilegiaba la defensa de los intereses económicos de EUA como un eje relevante en la explotación petrolera.</p>



<p>Albert Gore no fue elegido presidente, pero obtuvo el mayor apoyo en el voto popular. A partir de ese momento, emprendió una lucha ambientalista importante que se plasmó, entre otras iniciativas, en el documental <em>Una verdad incómoda,</em> que se estrenó en 2006, en el cual expone los serios problemas ambientales del cambio climático, la destrucción de la capa de ozono y la extinción de especies. Todo este trabajo lo haría merecedor el Premio Nobel de la Paz en 2007.</p>



<p>En la actualidad, la disputa está inclinada a favor de los defensores del cambio climático debido a la actividad antrópica, sin embargo, la superación de la crisis es ampliamente controvertida, porque persisten concepciones negacionistas de gobernantes como Donald Trump o Javier Milei que se oponen a implementar planes efectivos para superar la emisión de gases efecto invernadero (GEI) provenientes principalmente del uso de combustibles fósiles.</p>



<p>Pese a que los seis informes integrales del IPCC (el más reciente publicado entre 2021 y 2023), evidencian una clara muestra del establecimiento de un importante consenso científico alrededor de la existencia del cambio climático por actividad antrópica, aún persiste la falta de un compromiso político efectivo de los mandatarios de todo el mundo para implementar los planes necesarios que logren la emisión cero de GEI. Además, muchas de las acciones actuales se orientan a la adaptación a la crisis y no a su superación estructural que implica repensar profundamente el modelo económico capitalista.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="624" height="810" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160811/Sinstesis-de-informe-IPCC-2023.jpg" alt="" class="wp-image-123616" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160811/Sinstesis-de-informe-IPCC-2023.jpg 624w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160811/Sinstesis-de-informe-IPCC-2023-231x300.jpg 231w" sizes="auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada de la síntesis del último informe del IPCC publicado en el 2023. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change<em> </em>[IPCC], (2023, p. 48). <em>Climate Change 2023. Synthesis Report</em>. <a href="http://www.ipcc.ch/">www.ipcc.ch</a> El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa.</figcaption></figure>



<p>@LeoMartinezUPN</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123612</guid>
        <pubDate>Sat, 13 Dec 2025 21:23:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Disputas científicas y políticas de cara a la crisis climática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Give Peace a chance”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/give-peace-a-chance/</link>
        <description><![CDATA[<p>En ambos casos, tanto en Gaza como en Venezuela, lo que escuchan atentamente los oídos de Trump no es la polifonía de la paz de los pueblos y su autodeterminación democrática, sino la cacofonía de los negocios, las inversiones y el futuro de la “Riviera del Oriente Próximo”, junto a las reservas incalculables de petróleo en Venezuela.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico Global, edición América-Colombia, octubre 13 2025)</p>



<p>Al parecer Trump escuchó la canción de Lennon y decidió forzar a Netanyahu para que aceptara la primera fase del Acuerdo de Paz, pues el estropeado oído del primer ministro israelí solo escucha las detonaciones, explosiones y la destrucción causada por los misiles lanzados contra miles de palestinos indefensos, desplazados y masacrados sistemáticamente durante dos años. Así Netanyahu convirtió la Franja de Gaza en una especie de Auschwitz a cielo abierto, profanando la memoria de sus antepasados y deshonrando la grandeza del legado cultural del pueblo judío, con mentes pluralistas y sabias como las de Einstein, Arendt y Amos Oz, que alertaron a tiempo al mundo sobre el peligro de ese sionismo nacionalista fanático. Seguramente que hoy Netanyahu los tildaría de antisemitas. El oído de Netanyahu fue clausurado totalmente al sufrimiento de los palestinos y dañado irreversiblemente en su obsesión por aniquilar a Hámas y cobrar así venganza por su terrorífica matanza del 7 de octubre de 2023. &nbsp;Aunque, sin duda, en este caso el coro de los mandatarios de las naciones árabes, especialmente la voz firme de Catar contra la perfidia de Netanyahu al bombardear en Doha a los delegados de Hámas, resultó ser más poderosa e influyente que la voz de Lennon a los oídos de Trump.</p>



<p><strong>Una canción que todavía resuena</strong></p>



<p>“Give Peace a Chance” es una canción que poco le debe rimar a Trump y retumba desde 1969 cuando la compuso Lennon, encamado con Yoko Ono, contra la genocida MAGA de entonces, ensangrentada y luego derrotada en Vietnam. Por eso la pareja de artistas le sugirió al mundo “<strong><em>hacer el amor y no la guerra”</em></strong> y su canción se convirtió en un himno pacifista planetario. Por ironías de la historia, hoy la escucha selectivamente Trump, pero solo por su oído derecho siempre atento en el Oriente Próximo. Por el contrario, su oído izquierdo, muy cercano al mar caribe, prefiere escuchar los misiles que su avanzada militar lanza contra embarcaciones y civiles indefensos, bajo el pretexto de proteger a la juventud norteamericana de los despiadados y peligrosos narcoterroristas del sur que la envenenan, como si estos jóvenes no demandarán compulsivamente más drogas para escapar del sórdido reino de MAGA. Porque el campo en que los narcoterroristas siempre ganan es en la mente de sus consumidores, que no pueden vivir sin drogas. No se ganará la guerra con más extradiciones o intervenciones militares, sino con menos adicciones a sustancias cada vez más mortíferas y costosas como el fentanilo, demandadas por millones que al parecer no soportan el peso de tanta realidad y los extravíos del delirante sueño consumista de Maga.</p>



<p><strong>Invirtiendo en la Paz</strong></p>



<p>En ambos casos, tanto en Gaza como en Venezuela, lo que escuchan atentamente los oídos de Trump no es la polifonía de la paz de los pueblos y su autodeterminación democrática, sino la cacofonía de los negocios, las inversiones y el futuro de la “Riviera del Oriente Próximo”, junto a las reservas incalculables de petróleo en Venezuela. No olvidemos que uno de los verbos preferidos de Trump, propio de su procaz vocabulario y su ambicioso horizonte político empresarial es “perforar, perforar y perforar”, como también asegurar y consolidar futuras inversiones familiares en complejos hoteleros y campos de golf probablemente en Gaza, Ucrania y hasta Venezuela. De allí su afinidad con Putin, otro jefe de Estado ambicioso, auspiciador de la corrupción y mafias, que consideran a la rica Ucrania tan cercana y querida a sus intereses como ahora lo hace Trump con Venezuela, quien parece añorar y encarnar ese sueño imperial de “América para los americanos” con sus lemas de campaña America First y Maga, convertidos en consignas injerencistas de guerra contra el narcoterrorismo. No le vaya a suceder que su guerra contra el “cartel de los soles” se convierta en un eclipse total de su política internacional para Latinoamérica y el fin de su aureola de pacifista histórico.</p>



<p><strong>La “<em>MAGA</em>LOMANIA” de Trump</strong></p>



<p>De la “MAGAlomania” nacional de Trump y su megalomanía personal solo cabe esperar esa combinación tan incierta como atroz de la guerra con la paz, que ya nos ha demostrado con creces en tan poco tiempo. Unas veces azuzando a Netanyahu para <strong><em>“que termine su tarea en Gaza”,</em></strong> y otras humillando a Zelenski para que claudique ante Putin. Está claro que Trump no es un hombre de paz sino de negocios y que su estilo es la amenaza y el chantaje de los aranceles, el insulto, la humillación de sus adversarios y la violencia en todas sus formas: simbólica, estructural y directa. Es la encarnación del <strong><em>“estadista forajido y tramposo”</em></strong>, camuflado tras el nacionalismo arrogante de America First y el fracaso histórico de MAGA. Por eso su máxima aspiración narcisista es obtener el premio Nobel de Paz, para lavar su pasado de aventuras lascivas, su prontuario de empresario delictuoso y presente belicoso con su nuevo Departamento de Guerra. Es de esperar que los académicos noruegos no se dejen presionar durante el 2026 por el poderoso lobby de sus socios y cómplices, como Netanyahu y el corifeo de la OTAN, que lo adula y elogia como el estadista de la época. Por tanta claudicación y contemporización con esa facción facinerosa del partido republicano que lidera Trump y gobierna desde Washington vivimos en una época vergonzosa en la que predominan los poderes del odio, la mentira y la codicia. Poderes que siempre precisan de las armas y la violencia para triunfar. Por eso Trump se ensaña contra los migrantes y sus propios ciudadanos, enviando la Guardia Nacional a Los Ángeles y Chicago, ciudades demócratas que se rebelan contra su autoritarismo. La emprende contra la autonomía crítica de las universidades y hasta lanza una cruzada contra la salud pública, reduce los presupuestos sociales y cercena de muerte a USAID. En fin, asistimos a la agonía de la república norteamericana y el surgimiento de una cacocracia de tecnócratas impunes. Con mayor razón ahora que cuenta con el respaldo de esa tecnocracia capitalista de punta, tan ambiciosa como inescrupulosa, capaz de crear realidades paralelas con la ayuda de la IA y casi manipular a su antojo la conciencia y libertad de millones de internautas y ciudadanos. Así cada día hackean sistemáticamente millones de cerebros a punta de algoritmos y prejuicios atávicos propios de la supremacía blanca y su pretendida superioridad moral de la libertad y la igualdad, valores prostituidos por el mercado en nombre de la democracia.</p>



<p><strong>La agonía de la democracia</strong></p>



<p>Esa tramoya de realidades virtuales, nada virtuosas, está minando la existencia de una ciudadanía deliberante y crítica, la única reserva con que cuenta la democracia hoy para resistir y sobrevivir. Si no logra resistir y persistir, implicaría la desaparición completa del Demos y por consiguiente la muerte de la democracia, como sucede en la actualidad con Trump y en otras latitudes del mundo. Es una reserva ciudadana, por cierto, cada vez más asediada por líderes populistas y fanáticos, plenos de certezas salvíficas que no pasan de ser formulas profundamente antidemocráticas como el nacionalismo, la xenofobia, el racismo y la mercadocracia. Hoy banderas de una derecha altisonante, arrogante e ignorante que cada día gana más elecciones desde el norte hasta el sur y nos sume en crisis galopantes y apocalípticas. En primer lugar, con la Conquista o Victoria de MAGA, el caballo blanco de Trump; luego con las Guerras, el caballo rojo de todos los nacionalistas; continuando con el Hambre, ese caballo negro de mercaderes insaciables y culminando con la Muerte, el caballo pálido de las plagas, desastres y pandemias, consecuencia del ecocidio planetario, que en forma eufemística conocemos como crisis climática y ebullición del planeta. Cuanta falta nos hacen hoy miembros del Club de Corazones Solitarios como Gandhi, Mandela, Martin Luther King, Camus, Arendt, Amos Oz, junto a tantos otros, acompañados por las voces de John Lennon, George Harrison y los millones de oídos atentos y conciencias despiertas de esas generaciones que los escucharon, acompañaron y protestaron masivamente, legándonos un mundo mejor y más humano. Un mundo que estamos dejando perder, sumidos en nuestras burbujas de cibernautas narcisistas atrapados en likes, selfies y múltiples aplicaciones, adormecidos en nuestra autocomplacencia consumista y arrastrados por el flujo de mentiras y sandeces que circulan por las redes sociales.</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121325</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Oct 2025 18:01:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Give Peace a chance”]]></media:description>
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            </media:content>
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        <item>
        <title>&amp;#8220;Turbo todavía es un pueblo grande, pero puede ser una ciudad&amp;#8221;: experto holandés</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/turbo-todavia-es-un-pueblo-grande-pero-puede-ser-una-ciudad-experto-holandes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Gerard Martin, sociólogo, autor de libros sobre las transformaciones de Medellín y Bogotá, estará en el &#8220;Foro Turbo 2040. Construyamos la ciudad bicentenaria que soñemos&#8221; (29 de agosto), con motivo de los 185 años de la ciudad. Lo entrevistamos como un abrebocas de lo que se espera sea una conversación pública extendida con él en [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Gerard Martin</strong>, sociólogo, autor de libros sobre las transformaciones de Medellín y Bogotá, estará en el <strong>&#8220;Foro Turbo 2040. Construyamos la ciudad bicentenaria que soñemos&#8221;</strong> (29 de agosto), con motivo de los 185 años de la ciudad. </p>



<p>Lo entrevistamos como un abrebocas de lo que se espera sea una conversación pública extendida con él en la que Turbo y Urabá se beneficien de su conocimiento.</p>



<p><em>Por <strong>Daniel Mera Villamizar</strong>, director de la Fundación Color de Colombia. </em></p>



<p><strong>Gerard Martin</strong> conoce Turbo desde hace décadas, y ha desarrollado un compromiso personal con la región, por lo que sus apreciaciones son las de alguien que quiere a los turbeños.  </p>



<p>Es PhD en Sociología Política de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) de París (Francia) y Master en Sociología de la Universidad de Groningen (Países Bajos). </p>



<p>Fue director y director académico del Programa Colombia de la Universidad de Georgetown (Washington, DC). Es Investigador asociado al Centro de Estudios Sociológicos y Políticos Raymond Aron (CESPRA &#8211; EHESS), y miembro del comité académico asesor del proyecto de investigación Medellín. Basta Ya!</p>



<p>Publicó los libros <strong>Medellín. Transformación de una ciudad</strong> (Alcaldía de Medellín y BID, 2009); <strong>Bogotá. El renacer de una ciudad</strong> (Planeta 2006); y <strong>Bogotá: Anatomía de una transformación.</strong> 1995-2003 (Editorial Javeriana, 2006).</p>



<p>En el <strong>Foro Turbo 2040</strong> se referirá a cómo la experiencia de urbanismo social de Medellín puede ser referente para Turbo, tema del que recientemente fue editor de otro libro.</p>



<p>Esta entrevista es, además, como una provocación para que los ciudadanos interesados vayan a oírlo al <strong>Foro Turbo 2040</strong>, este viernes 29 de agosto, de 9am a 11 am en Blue Moon, al lado de otros invitados nacionales e internacionales. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>DMV: <strong>Turbo no es solo una ciudad, sino un conjunto un tanto disperso de centros poblados de considerable tamaño</strong>. <em>Currulao, por ejemplo. O Nueva Colonia. ¿Qué retos supone esto para un plan ambicioso de desarrollo urbano a 15 años?</em></p>
</blockquote>



<p>GM: Turbo, como casco urbano, es un pueblo grande, con unos 75.000 habitantes, similar a tres barrios de Medellín. Su jurisdicción es enorme, unos 3.000 km2, tan extenso como algunos departamentos de Francia.</p>



<p>Incluye parte del Atrato, pero también de la Serranía del Abibe. Tiene 230 veredas, aglutinadas en 15 corregimientos, entre ellos Currulao, con 21.000 habitantes. </p>



<p>Todo esto, siendo un municipio de 4ª categoría de reducidos recursos. Es un anatema político local argumentar que Currulao y Nueva Colonia (18.000) a lo mejor se autonomizan administrativamente, pero en términos técnicos sería lo mejor. </p>



<p>De manera que un ambicioso plan de desarrollo para Turbo, que prioriza, enfoca y ubica proyectos estratégicos, a partir una lectura juiciosa técnica y social, es un gran reto. </p>



<p>Un reto mayor aun es implementarlo con calidad, rigor, orientación y éxito, cuando los recursos son tan reducidos, el territorio tan extenso, sus realidades tan variadas y sus necesidades tan grandes.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Dado que Turbo, con sus 3000 km2 es el municipio más grande de Antioquia,</strong> <em>en teoría al menos, ¿que tanto influye la conexión urbano-rural en la planificación del desarrollo de la ciudad o de los centros poblados?</em></p>
</blockquote>



<p>Creo que la jurisdicción de Turbo hoy en día a lo mejor se entiende como centrada en varios polos semi-urbanos, siendo Turbo, como casco, uno de ellos. </p>



<p>Turbo es un gran pueblo. No es una ciudad. Tiene mucho comercio y algo de bancos, etcétera, pero no tiene un teatro, un cine, una biblioteca pública -que si la tiene Nueva Colonia -, muy precarias instalaciones deportivas, y bien que tiene una sede de la Universidad de Antioquia, por su talla, no genera vida académica o estudiantil a Turbo. </p>



<p>Los varios polos urbanizados, en especial Turbo, Currulao, Nueva Colonia, El Tres, y Rio Grande, tienen cada uno cierto tipo de relación diferenciada con lo rural. </p>



<p>Mientras <strong>Nueva Colonia</strong> es más portuario y platanero, <strong>Currulao</strong> es muy bananero, <strong>Turbo es</strong> pesquero, maderero, ganadero, y comercial. De ahí que la constitución de Turbo como Distrito, en 2018, no era descabellada. </p>



<p>En teoría permite una concepción, narrativa, planificación y administración territorial desconcentrada y diferencial. Excepto que ha sido 95% retórica política, y muy poca realidad. Es un Distrito de papel.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Ahora, Puerto Antioquia y los demás puertos proyectados parece que marcaran un antes y un después</strong> para Urabá y en particular para Turbo. </p>



<p>El desarrollo urbano para la calidad de vida y el desarrollo de negocios de fuentes de ingresos tienen una oportunidad con el comercio exterior. </p>



<p><strong>¿Cómo ve la relación entre Apartado y Turbo de cara a este gran reto?</strong></p>
</blockquote>



<p>El motor de la economía de Urabá no va a ser el puerto. Va a seguir siendo la agroindustria bananera y platanera, y todo el empleo indirecto que depende de ella, incluso en lo portuario. </p>



<p>Es la diferencia principal con Buenaventura, cuyo motor económico principal se considera es su puerto, pero ese puerto no ha generado lo esperado por cantidad de razones. </p>



<p>En Urabá no es así: Puerto Antioquia mejora la eficiencia de la agroindustria, el motor económico de la región, y eso es su principal razón de ser. </p>



<p>Sin duda, como puerto de contenedores (que no había en Urabá), abrirá progresivamente oportunidades adicionales para flujos de importación y exportación de variedad de mercancías, y con ello un ir y venir de tractomulas, unos gigantescos parqueaderos y bodegas, típicos de zonas portuarias, nuevos empleos, y otras dinámicas.</p>



<p>Pero en lo urbanístico, me parece, genera ante todo unos riesgos serios en cuanto a degradación ambiental y urbanística. Ya es visible en el casco de Turbo, donde se multiplican gigantescos depósitos en mitad de barrios residenciales, poco importa que el POT lo prohíbe. </p>



<p>Tanto en Apartadó, como en Turbo, si no se definen, regulan y respetan con seriedad zonas industriales y logísticas, ojalá algo alejada de los cascos y la vista, el impacto ambiental, urbanístico y estético de lo que viene va a ser negativo. </p>



<p>Todavía hay tiempo de mitigar, en especial cuando los municipios en vez de competir, se asocien y colaboren.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25071027/Poster-Gerard-Martin-en-Foro-Turbo-2040-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119660" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25071027/Poster-Gerard-Martin-en-Foro-Turbo-2040-724x1024.jpg 724w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25071027/Poster-Gerard-Martin-en-Foro-Turbo-2040-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25071027/Poster-Gerard-Martin-en-Foro-Turbo-2040-768x1086.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25071027/Poster-Gerard-Martin-en-Foro-Turbo-2040-1086x1536.jpg 1086w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25071027/Poster-Gerard-Martin-en-Foro-Turbo-2040.jpg 1414w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Hablando de la ciudad de Turbo propiamente</strong>, <em>¿cómo la ve en infraestructura urbana y en mobiliario urbano? </em></p>



<p><em>Porque de pronto la planeación debe comenzar por lo urgente.</em></p>
</blockquote>



<p>Como suele suceder con puertos históricos, Turbo tiene magia. Aquí todo se ha cruzado. Culturas indígenas, afrocolombianas, europeas, mestizas. </p>



<p>En 1960, durante un drenaje del puerto, encontraron tres cañones coloniales, indicativo de que el Rio Turbo fue astillero y puerto, mucho antes de que el asentamiento fuera declarado municipio (1840). </p>



<p>Hasta los 1960s, cuando empresas internacionales instalaron el banano y la palma, casi todo Urabá era Turbo. </p>



<p>Después, por la presión demográfica y deseosa de administraciones de proximidad, una tras otra de sus veredas se hizo autónoma, incluyendo Apartado (1968). </p>



<p>Sucede que de los cuatro municipios del eje bananero, Turbo es el único cuyo mundo es menos su tierra que su mar. Aquí el mobiliario urbano incluye los botes, lanchas y embarcaciones, todas construidas localmente en madera o fibra, donde marineros y braceros se sientan a conversar. </p>



<p>Hay que cuidarse entonces mucho en definir lo urgente sin primero leer muy bien las lógicas sociales y demandas locales en cuanto a infraestructura. Sin duda, los retrasos frente a, por ejemplo Apartadó, son marcados. </p>



<p>Hay unos excelentes diagnósticos y propuestas que ya datan de 2012, formulados por el Instituto Urbam, de EAFIT, que enfoca y prioriza como palanca y eje de intervención el puerto histórico (El Waffe), sus caños, y el espacio público alrededor de ellos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Finalmente, que resaltaría de la interacción entre plan de ordenamiento territorial POT</strong>, <em>que comienza su elaboración en Turbo, liderazgo público y privado, e institucionalidad para que el POT no sea un papel medio inane.</em></p>
</blockquote>



<p>Del POT de 2012 de Turbo no se ha respetado nada, o casi nada. Eso no es excepcional de Turbo. Excepto en las grandes ciudades del país, y también en muchos otros países, los POT se hacen rápidamente inanes, ya que priman los intereses privados y electorales y hasta de corrupción, sobre lo técnico. </p>



<p>Además, suelan ser tan ambiciosos y desligados de la realidad, por falta de diagnósticos técnicos y sociales rigurosos, y por no precisar metas, que toman forma de utopía. </p>



<p>Si Turbo quiere evitarlo, debe construir su POT no solo desde arriba, sino a partir de las dinámicas urbanísticas, procesos demográficos, lógicas privadas y sociales, ya existentes. </p>



<p>Esto tiene la ventaja adicional, de que en vez de esperar el POT para comenzar a actuar, las autoridades locales y en alianza con privados y sociales, ya pueden atender y avanzar procesos. </p>



<p>No hay razón de esperar el POT para frenar la construcción de bodegas en barrios residenciales. O de realizar proyectos estratégicos integrales como el del Waffe y centro histórico de Turbo, disponibles desde 2012. O de avanzar el polo Nueva Colonia, con sus varios proyectos estratégicos definidos en conjunto con privados y sociales.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Expertos y Líderes Turbo 2040</author>
                    <category>Sin categoría</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119658</guid>
        <pubDate>Mon, 25 Aug 2025 12:28:48 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Expertos y Líderes Turbo 2040</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Las raíces de la crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/las-raices-de-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante el segundo semestre de este año dedicaré estas líneas, críticas y propositivas de este blog a pensar colectivamente la crisis climática, por constituir, quizás el rostro más agudo de la crisis ambiental que padece nuestra sociedad en el contexto de su crisis civilizatoria.&nbsp; Las raíces de la crisis climática se encuentran en la sociedad [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Durante el segundo semestre de este año dedicaré estas líneas, críticas y propositivas de este blog a pensar colectivamente la crisis climática, por constituir, quizás el rostro más agudo de la crisis ambiental que padece nuestra sociedad en el contexto de su crisis civilizatoria.&nbsp;</p>



<p>Las raíces de la crisis climática se encuentran en la sociedad occidental que optó desde la revolución industrial por el modelo capitalista basado en el extractivismo de la naturaleza y en el mito de alcanzar el bienestar humano a partir del desarrollo y el progreso. El crecimiento desbordado de las ciudades y luego las grandes metrópolis demandó de gran cantidad de energía obtenida inicialmente del carbón y luego del petróleo que dio lugar a modernos sistemas de transporte y la producción de diversas mercancías, que con el tiempo se tornaron altamente contaminantes por la generación de gases efecto invernadero tales como dióxido de carbono (CO<sub>2</sub>), metano (CH<sub>4</sub>), entre otros, que a su vez generan el aumento progresivo de la temperatura promedio global del planeta y con ello afectan significativamente tanto los sistemas naturales como humanos. &nbsp;</p>



<p>El fenómeno natural conocido como efecto invernadero fue alterado por la actividad humana, esto ocurre debido a los gases de la atmosfera terrestre, en el que ocupa un papel fundamental el dióxido de carbono y el metano que evitan que una buena parte de la radiación solar se refleje al espacio y permanezca en el planeta conservando una temperatura promedio global de 15 <sup>o</sup>C, que hace posible los equilibrios ecológicos de todas las formas de vida. La revolución industrial impulsada desde 1850 por la sociedad occidental desencadenó una acelerada producción de gases efecto invernadero hasta el punto de generar un aumento entre 1 y 1.1<sup>o</sup>C, para los últimos años, lo cual genera graves consecuencias en el clima, desencadenando olas de calor, aumento de huracanes y tormentas, inundaciones y otras afectaciones directas especialmente a comunidades vulnerables.</p>



<p>Aunque cada vez es más claro que el cambio climático envuelve una verdadera crisis de nuestra sociedad, aún persisten ideas e intereses políticos que lo nieguen o desconsideran sus impactos. Históricamente no fue sencillo consolidar un cierto consenso científico que demostrara a partir de evidencias solidas la responsabilidad que les asiste a los seres humanos de desencadenar cambios que pueden ser irreversibles para el planeta.</p>



<p><strong>Controversia en la ciencia </strong></p>



<p>La discusión en la propia ciencia sobre el cambio climático generado por la producción humana de gases efecto invernadero se intensificó en la década de 1970 cuando algunos científicos analizaban paradójicamente el enfriamiento global y no el calentamiento, se creía incluso que el descenso de temperatura podría desencadenar una nueva era de hielo, no obstante, en esta misma década y en las siguientes, las temperaturas medias del planeta comenzaron a subir y esto hizo que la investigación se reorientara y fuera parte del fomento impulsado por el Programa de las Naciones Unidas (PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que impulsaron la creación de un panel internacional de expertos dedicados a evaluar la evidencia científica existente frente al tema, así la Organización de la Naciones Unidas (ONU) creó el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, IPCC por su sigla en inglés: <em>The Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)</em>, organizado en tres grupos de trabajo, el primero dedicado al análisis de las causas científicas, el segundo evalúa los impactos y el tercero centra la atención en estrategias de mitigación, estos grupos publicaron el primer informe en 1990.</p>



<p>El IPCC se constituyó como un gran panel de científicos de prácticamente todo el mundo, que sistemáticamente compilaron la información científica existente sobre el aumento de la concentración de gases efectos invernadero y su consecuente impacto en el aumento de la temperatura. En su primer informe comparando valores de la época preindustrial (1750-1800) y los registros existentes para 1990 evidenciaron un aumento del 0.5% de la concentración de CO<sub>2</sub>; 0.9% de CH<sub>4</sub>; 4% Clorofluorocarbonados (CFC-11); 4% CFC-12 y 0.25% Óxido Nitroso (N<sub>2</sub>O). El aumento de los gases efecto invernadero por causa antrópica podría asociarse con un buen grado de seguridad al aumento de temperatura media global que habría aumentado en último siglo entre 0.3 °C y 0.6 °C.</p>



<p>En el informe del IPCC publicado en 1992 se estableció que para prever la variabilidad climática debido a las actividades humanas, los mejores instrumentos se basaban en modelos matemáticos tridimensionales del sistemas climáticos que consideran las relaciones entre atmósfera, océanos, hielo y tierra, conocidos como modelos de circulación general, sin embargo, para la época existían importantes limitaciones en estas medidas debido a vacíos tecnológicos y por esta razón se admitía el alto grado de incertidumbre que guardaba las predicciones climáticas.</p>



<p>Este alto grado de incertidumbre generó estudios de científicos como los realizados por Willie Soon y Sallie Baulinas que cuestionaron los datos consolidados por Lawrence, N Mann y su equipo de trabajo, que sustentaban el incremento significativo de la temperatura desde 1900, a partir de la reconstrucción cuantitativa de esta variable desde 1400 y que constituyeron una piedra angular de los primeros informes del IPCC. Para Soon y Baliunas los cambios históricos de la temperatura no se deberían a la emisión de gases efecto invernadero sino a la variación solar. La controversia se ubicaba inicialmente en el terreno científico, pero se extendió al ámbito político, pues estos estudios fueron usados por el gobierno de George W Bush para negar la naciente crisis climática a principios del siglo XX desencadenada por el aumento de gases de efecto invernadero producidos especialmente por el uso de petróleo.</p>



<p><strong>La discusión se torna política </strong></p>



<p>En la contienda electoral por la presidencia de los Estados Unidos transcurrida en el año 2000 Albert Arnold Gore explicó los impactos del cambio climático y alertó sobre la responsabilidad de su país al respecto, mientras que Bush centró su discurso en los intereses económicos de Estados Unidos por encima de las consecuencias ambientales de éste, aunque Gore no fue elegido presidente obtuvo el mayor apoyo del voto popular y desde ese momento lideró una lucha ambiental que plasmó en el documental: <em>una verdad incómoda</em>, en el cual describió los impactos del cambio climático, la destrucción de la capa de ozono y la extinción de las especies. Por su parte, Bush se opuso a la implementación de protocolo de Kyoto que buscaba disminuir la emisión de los gases efecto invernadero, privilegiando los intereses económicos de Estados Unidos por encima de las consecuencias ambientales.</p>



<p>Pese al negacionismo de los impactos ambientales del cambio climático y a la férrea defensa de la economía del petróleo, los estudios científicos del equipo de Mann recibirían apoyo del propio Congreso de los Estados Unidos en el año 2006, lo cual contribuyó con la publicación de nuevos trabajos que emplearon diferentes métodos estadísticos que apoyaron la evidencia científica existente sobre la reconstrucción de las temperaturas medias del planeta en los últimos 1000 años, basados en el registro natural que conserva características biofísicas del pasado que permite medir condiciones meteorológicas para la reconstrucción de condiciones climáticas no escritas se demostró que el siglo XX sería el periodo más cálido que se haya registrado.</p>



<p>El tercer informe del IPCC publicado en el 2001 contaría como autor principal del capítulo sobre variabilidad climática al propio Lawrence, N Mann y hasta la actualidad de aceptan las conclusiones consolidadas de los estudios que apuntan al incremento de la temperatura por responsabilidad de las actividades humanas, principalmente derivadas del uso de energías fósiles.</p>



<p>El sexto y último informe publicado por el IPCC en el 2023 reafirma lo planteado en los anteriores frente al aumento acelerado de gases efecto invernadero desde 1850, especificando que la mayor emisión de CO<sub>2</sub> es debido a la quema de combustibles fósiles y a la industria, seguido del uso del suelo  y los cambios que este implica, así como el manejo de la silvicultura. También reporta el aumento de los otros gases invernadero como CH<sub>4</sub>, N<sub>2</sub>O, gases fluorados (HFC, PFC, SF<sub>6</sub>, NF<sub>3</sub>). (ver figura 1.)</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="363" height="239" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-1.png" alt="" class="wp-image-118389" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-1.png 363w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-1-300x198.png 300w" sizes="auto, (max-width: 363px) 100vw, 363px" /></figure>



<p>Figura 1. Representación del incremento de los gases efecto invernado por actividad antrópica. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], (2023, p. 43). Climate Change 2023. Synthesis Report. www.ipcc.ch IPCC. El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa. </p>



<p>Este acelerado aumentos de gases efecto invernadero desencadena el aumento de la temperatura media global del planeta cuya mejor estimación hecha hasta el momento de esta variación da cuenta que la temperatura superficial global ha aumentado 1,1°C entre el 2011 y el 2020 en comparación con el periodo 1850-1900, esto producto de la actividad antrópica tal como se aprecia en la figura 2.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="334" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-2.png" alt="" class="wp-image-118390" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-2.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-2-300x218.png 300w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /></figure>



<p>Figura 2. Representación de la variación de temperatura media global entre 1850 y 2020. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], (2023, p. 43). Climate Change 2023. Synthesis Report. www.ipcc.ch IPCC. El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa.</p>



<p>Como fue dicho al principio de este escrito, las raíces de la crisis climática están cimentadas en la propia crisis ambiental promovida en el seno de la sociedad occidental que se reconfiguró con el capitalismo instalado a finales del siglo XVIII como un modelo económico extractivista entrelazado a la primera revolución industrial, que da paso a la producción a grande escala el uso de carbón en las máquinas de vapor y luego el uso de petróleo desde el siglo XX configurando así &nbsp;serios impactos ambientales derivados de la explotación de la naturaleza rebasando sus propios límites y equilibrios ecológicos que sustentan la vida.</p>



<p>@LeoMartinezUPN</p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
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        <pubDate>Wed, 23 Jul 2025 03:07:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-2.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las raíces de la crisis climática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Bogotá se llena de edificios hiperdensificados como en China: Carlos Campuzano, arquitecto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/bogota-se-llena-de-edificios-hiperdensificados-como-en-china-carlos-campuzano-arquitecto/</link>
        <description><![CDATA[<p>El arquitecto bogotano ve con preocupación la pérdida de calidad de vida y de aire, aparte de problemas de movilidad, como consecuencia de la proliferación de construcciones de gran altura en la capital.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Carlos Campuzano Castelló, arquitecto bogotano. Fotografía: Cortesía Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá.</em> Rascacielos en construcción sobre la Avenida 68 de Bogotá. </p>



<p>Carlos Campuzano Castelló es arquitecto de la Universidad de los Andes, con Maestría en Revitalización de Conjuntos Monumentales del Instituto de Cultura Hispánica en Madrid, España, además de conferencista, jurado y profesor invitado en foros, bienales y universidades en América y Europa.</p>



<p>Tuve la fortuna de conocerle durante el Conversatorio “La arquitectura en Bogota: Momentos y generaciones”, convocado por la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá. Una frase suya me dio píe para iniciar esta entrevista. “Cantidades de casas fantásticas se fueron al suelo para levantar edificios&#8221;, se lamentó durante la charla que tuvo lugar en el Parque Museo El Chicó.</p>



<p><strong><em>Arquitecto, ¿qué recuerdos tiene de la casa de su infancia y de la Bogotá de entonces?</em></strong></p>



<p>Mi infancia y adolescencia las viví en una casa en la calle 39, en el barrio La Magdalena en Bogotá, conformado exclusivamente por casas, no había edificios residenciales; tenía la parroquia del Espíritu Santo y el Parque del Brasil. Se podía jugar en las calles, montar en bicicleta, con unas vías de muy poco tráfico, en un ambiente muy agradable, con una muy buena calidad de aire, poco ruido y condiciones óptimas de seguridad, que nos permitía a los niños ir al parque o jugar en los antejardines.</p>



<p><strong><em>¿Es posible que en el futuro hayan desaparecido las casas bogotanas?</em></strong></p>



<p>En un gran número han ido desapareciendo. Cuando se cambió la reglamentación en muchos barrios en donde se pasó la altura de 2 ó 2 pisos y medio a 5 y 7 pisos, los dueños cambiaban su casa por el <em>pent house</em> del edificio y la gente en ese momento hablaba de buscar seguridad, entonces apareció el concepto de portería y de vigilancia.</p>



<p>Para poder seguir teniendo lo mejor de ambos mundos, surgieron las agrupaciones de vivienda, que tenían una entrada única, portería, garajes comunes, jardines protegidos interiores y se sentía mucho más segura que en una casa aislada de la ciudad, donde se veía que ocurrían robos y atracos con frecuencia. Eso motivó a la gente a irse a vivir en apartamentos o en conjuntos de casas que se desarrollaban englobando lotes, y en donde no se sacrificaba la calidad que daba la vivienda en casa hasta que la presión del valor del lote, dio para hacer un edificio con muchas más viviendas.</p>



<p>Esto trajo muchos problemas al no haber planeado la ciudad en los diseños urbanísticos originales de los barrios, en el ancho de las vías, en los servicios como acueducto y alcantarillado, sobre todo este último, para pasar de una unidad de vivienda a 24 o más unidades. Surgieron problemas de tráfico como vemos hoy en día, de estacionamiento en la calle y la ciudad se empezó a densificar enormemente, cambiando todo su perfil y creando unas condiciones de vida completamente distintas a las que da una casa.</p>



<p><strong><em>En su concepto, ¿qué sector de la ciudad tiene las mejores casas?</em></strong></p>



<p>Considerando que hay casas de diferentes épocas, por ejemplo están las casas de estilo inglés en el barrio La Merced hechas en los años treinta y cuarenta; también en Teusaquillo y La Magdalena, había excelentes ejemplos; en la Cabrera y El Chicó, en los años sesenta especialmente, se hicieron casas con esquemas modernos con un gran jardín interior sobre el cual se abría el área social, como la casa de Rafael Obregón; en los barrios Refugio y Rosales, las casas del Chuli Martínez.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Casa del barrio La Merced, a un costado del Parque Nacional, en Bogotá. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="995" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-1024x995.jpg" alt="" class="wp-image-117403" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-1024x995.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-300x291.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-768x746.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong><em>¿Hay forma de impedir que se sigan tumbando casas? ¿Pasa lo mismo en las grandes ciudades del mundo?</em></strong></p>



<p>Hay barrios que aún las conservan, como Santa Bárbara y Santa Ana. No hay forma de impedirlo mientras prime la especulación con el precio de la tierra. Los ejemplos de vivienda en otros lugares del mundo como Europa y Estados Unidos, que se encuentran en los centros de las ciudades, en edificios de tres y cuatro pisos, se conservan. Con la popularización del automóvil particularmente en la posguerra, apareció la posibilidad de salir y vivir en los suburbios y como en Estados Unidos, con el sueño americano, de tener casa, perro y niños jugando en el jardín.</p>



<p><strong><em>&nbsp;¿A partir de qué año empezaron a reemplazarse casas por edificios?</em></strong></p>



<p>Han sido varias normativas en diferentes momentos, comenzando en los años 60, que han ido incrementando la altura y modificando la reglamentación en diferentes barrios, como lo que estamos viviendo ahora con nefastos casos en los que se pueden levantar hasta 30 pisos en un barrio residencial.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“Con la proliferación de edificios en Bogotá perdemos calidad de vida”: Carlos Campuzano, arquitecto</em></strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="737" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-1024x737.jpg" alt="" class="wp-image-117372" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-1024x737.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-300x216.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-768x553.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-1536x1106.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Casa de infancia del arquitecto Carlos Campuzano en el barrio La Magdalena, en Bogotá: sobre la carrera 18A con 40. Afuera, el auto Packard de su padre, </em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto: archivo particular. </em></p>



<p><strong><em>Al quedar una ciudad sin sus casas, ¿qué perdemos en términos arquitectónicos y urbanísticos? ¿Es algo grave?</em></strong></p>



<p>Sí es grave, porque perdemos la memoria de épocas, la memoria de un estilo de vida,&nbsp; de un perfil urbano, y toda una serie de valores que con el aumento de la densidad a esas proporciones, se están viviendo grandes problemas de movilidad, de calidad del aire y de calidad de vida entre otros.</p>



<p><strong><em>¿Se podría decir que la sobrepoblación (explosión demográfica) nos está conduciendo a un caos inmobiliario por cuenta de la profusión de edificios?</em></strong></p>



<p>Yo creo que sí, porque la infraestructura de vías, de servicios públicos, de parques, empiezan a ser insuficientes; la calidad del espacio público no se hace en la proporción debida. Empieza a ser casi únicamente una ciudad para adultos, en la cual los niños y los jóvenes no tienen un espacio propio.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“Bogotá es casi una ciudad de adultos, sin espacio para niños y jóvenes”: Carlos Campuzano, arquitecto.</em></strong></h2>



<p><strong><em>Otro fenómeno tiene que ver con la aparición de los conjuntos de casas en la Sabana de Bogotá y municipios vecinos. ¿Ve esta cultura urbanizadora con buenos ojos?</em></strong></p>



<p>La pérdida de calidad de vida llevó a familias jóvenes con niños a buscarla en los alrededores como Chía, Cajicá, La Calera. Un fenómeno que colaboró con esto es que una gran cantidad de colegios se fueron hacia el norte, a los suburbios, y aparecieron los centros comerciales, con lo cual cambió el sistema de vida, al no tener que depender de la ciudad, pudiéndose tener una casa con jardín.</p>



<p>Lamentablemente estamos viendo como los edificios de apartamentos y las altas densidades se están yendo también a los suburbios, con lo cual se va a repetir la situación. Todo esto viene dado por la especulación con el valor de la tierra, naturalmente el valor de un terreno lo da el número de pisos y de viviendas que se puedan construir en él, entre más se puede hacer, el valor va subiendo y tierras rurales o semi-rurales se están convirtiendo en una extensión de lo urbano con edificios de altura.</p>



<p><strong><em>¿Qué opina de los edificios de 30 pisos y más que ahora se construyen en Bogotá?</em></strong><em></em></p>



<p>Estamos llegando a los edificios hiperdensificados como los construidos en China. El producto de este tipo de solución es desastroso en términos de convivencia, del perfil urbano, de movilidad y de lo que se está dando como volumetría a la ciudad.</p>



<p><strong><em>En 2038 se cumplirán 500 años de la fundación de Bogotá. ¿Cuál es su mensaje para la nueva generación de arquitectos de cara a la ciudad del futuro?</em></strong></p>



<p>La buena arquitectura no tiene tiempo, sugeriría tratar de hacer lo mejor posible para quien va a habitarla. Si la vivienda no resuelve con emoción y con ilusión esa calidad de vida entonces lo único que se estaría haciendo es un alojamiento y nada más.</p>



<p><strong><em>Finalmente, ¿usted vive hoy en casa o apartamento?</em></strong></p>



<p>He tenido la fortuna de haber vivido siempre en casa. Actualmente vivo en un conjunto de tres casas y gracias a eso tengo un disfrute de las calidades que tiene la vivienda de baja densidad en la ciudad.</p>



<p class="has-text-align-right has-large-font-size"><strong>Más sobre Carlos Campuzano Castelló</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-8639688ecee3b2052cfdd934c7cd4afc">Formó parte de la exposición “<em>Architectures Colombiennes</em>” en el Centro Georges Pompidou en París y de la exposición internacional itinerante de la Sociedad Colombiana de Arquitectos “Arquitectura en Colombia y el sentido de lugar”.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-02f8f501be31a24be7f18f97760f6283">Su obra fue premiada en la Primera Bienal de Arquitectura Quito por el Conjunto Residencial La Calleja; en la X Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito con el Premio de la Junta de Andalucía por la intervención de la Capilla del Campito para la Biblioteca de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de los Andes; con el Galardón de Asocreto y con el Premio Obras Cemex Internacional por la Iglesia San Norberto.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-532c55771745d32fcc9377060b4740f5">Con un lenguaje contemporáneo, su obra se centra en la utilización del ladrillo y el concreto con la vivienda como tema principal de su trabajo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117369</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Jun 2025 12:21:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25084736/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-PORTADA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Bogotá se llena de edificios hiperdensificados como en China: Carlos Campuzano, arquitecto]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>JULIO VERNE Y SUS VIAJES EXTRAORDINARIOS A COLOMBIA.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/julio-verne-y-sus-viajes-extraordinarios-a-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace 20 años publiqué en la Revista Semana, un artículo firmado con mi nombre de pila (Dixon Moya) que mencionaba algunas referencias de Colombia en obras de Julio Verne, a propósito de los 100 años del fallecimiento del genial escritor francés, algo que ya había iniciado Daniel Samper Pizano años atrás en su columna Reloj en El Tiempo. Posteriormente en 2021 lo reproduje en este mismo blog. Hoy lo presento actualizado y con sorpresas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong>Nota preliminar:&nbsp;</strong>Hace 20 años publiqué en la&nbsp;<em>Revista Semana</em>, un artículo firmado con mi nombre de pila (Dixon Moya), en el cual mencionaba algunas referencias de Colombia en obras de Julio Verne, a propósito de los 100 años del fallecimiento del genial escritor francés, algo que ya había iniciado Daniel Samper Pizano años atrás en su columna&nbsp;<em>Reloj</em>&nbsp;en&nbsp;<em>El Tiempo</em>. Posteriormente en 2021 lo reproduje en este mismo blog. Hoy lo presento actualizado y con sorpresas.</p>



<p>El 24 de marzo se conmemoraron ciento veinte años del último viaje de Julio Verne (1828 – 1905), el que seguramente le llenó de más emoción, porque su alma inquisidora debía estar ansiosa por descubrir el ignoto puerto de destino. Hablamos del hombre de&nbsp;<em>los viajes extraordinarios</em>&nbsp;(como bautizó su editor Hetzel aquellas aventuras literarias del autor francés), el mismo muchacho que aspiraba a ser marinero mientras su testarudo padre le imponía ser abogado, padre al cual le hizo la promesa luego de un fallido escape, que sólo viajaría con su imaginación.&nbsp;</p>



<p>Por cuenta de ese compromiso, Verne nos terminó llevando a todos en sus increíbles recorridos a través de la geografía universal, lo que ayudó a que algunos pensaran que era un viajero del tiempo, quien se desplazó desde el futuro para descrestar a los ingenuos hombres contemporáneos, un extraterrestre con adelantados conocimientos o simplemente un escritor tan imaginativo como disciplinado.&nbsp;</p>



<p>Julio Verne ha sido pilar de un género muy exitoso en el cine, pero injustamente desprestigiado en lo literario, la ciencia-ficción. Verne es uno de los escritores más editados en la historia y uno de los más interpretados en las pantallas, desde que su paisano&nbsp;Georges Méliès, realizó&nbsp;<em>Le voyage dans la Lune</em>, la primera manifestación en imágenes de las obras de Verne, versiones que en cine y televisión sobrepasan el centenar.</p>



<p>Algunos lectores colombianos seguimos sorprendiéndonos con las novelas de Julio Verne, por su capacidad de anticipación e investigación que exhiben, pero también nos emocionamos, porque Colombia es mencionada en diversas obras del francés, aquí van algunas de ellas. Nos centraremos en los trabajos de ficción, aunque debe destacarse que Verne también fue divulgador histórico y autor de libros como&nbsp;<em>Los grandes navegantes del Siglo XVIII</em>, en donde hay varias menciones del país.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="667" height="1000" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113341/drama-en-mexico.jpg" alt="" class="wp-image-113795" style="width:480px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113341/drama-en-mexico.jpg 667w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113341/drama-en-mexico-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 667px) 100vw, 667px" /></figure>



<p>Hay referencia de Colombia en el cuento&nbsp;<em>Un drama en México</em>&nbsp;(1851) cuando Verne compara las llanuras mexicanas con las de la Nueva Granada, nombre colonial del actual territorio colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="254" height="360" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113433/martin-paz-julio-verne.webp" alt="" class="wp-image-113797" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113433/martin-paz-julio-verne.webp 254w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113433/martin-paz-julio-verne-212x300.webp 212w" sizes="auto, (max-width: 254px) 100vw, 254px" /></figure>



<p>En el cuento largo o novela corta&nbsp;<em>Martín Paz</em>&nbsp;(1852), hay dos menciones. Esta historia transcurre en el Perú y se compara el clima de Lima con ciudades como Cartagena o Bahía, alabando el de la capital peruana (seguro a Verne no le tocó, como a mí, algo que los queridos amigos peruanos llaman la garúa, una especie de lluvia detenida en el aire). La segunda referencia es cuando Verne alude a “las tropas de Colombia que Bolívar puso a las órdenes del general Santa Cruz.”&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="693" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-693x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113798" style="width:541px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-693x1024.jpg 693w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-203x300.jpg 203w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-768x1135.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra.jpg 980w" sizes="auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px" /></figure>



<p>En&nbsp;<em>Viaje al Centro de la Tierra</em>&nbsp;(1864), Verne habla de la visita que realizó Alexander von Humboldt a&nbsp;<em>la gruta de Guáchara en Colombia</em>, que interpretamos es la cueva de los Guácharos, hoy parque nacional en el Departamento del Huila.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="713" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113633/From_the_Earth_to_the_Moon_Jules_Verne.jpg" alt="" class="wp-image-113800" style="width:551px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113633/From_the_Earth_to_the_Moon_Jules_Verne.jpg 713w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113633/From_the_Earth_to_the_Moon_Jules_Verne-209x300.jpg 209w" sizes="auto, (max-width: 713px) 100vw, 713px" /></figure>



<p><em>De la Tierra a la Luna&nbsp;</em>(1865). Aquí Verne describe cómo desde Colombia se remitieron a los Estados Unidos 300.000 pesos para ayudar en esa especie de&nbsp;<em>crowdfunding&nbsp;</em>internacional (vaca le llamamos en colombiano) que organizó&nbsp;<em>el Gun Club</em>&nbsp;para enviar un cohete a nuestro satélite.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="480" height="700" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113702/Dick_Sand_A_Captain_at_Fifteen_by_Henri_Meyer_001.jpg" alt="" class="wp-image-113801" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113702/Dick_Sand_A_Captain_at_Fifteen_by_Henri_Meyer_001.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113702/Dick_Sand_A_Captain_at_Fifteen_by_Henri_Meyer_001-206x300.jpg 206w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>



<p><em>Un Capitán de quince años&nbsp;</em>(1878). En esta novela, hay dos menciones de Colombia por parte del protagonista, el joven Dick Sand, un grumete que termina convertido en capitán de un barco ballenero. Como en este diálogo:&nbsp;</p>



<p>“Dick Sand preguntó a Harris los nombres de aquellas diversas especies, pero el aludido, antes de contestar, interrogó a su vez:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿No ha estado usted nunca en el litoral de América del Sur? ¿No conoce las costas de Colombia, de Chile o las de la Patagonia?”</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="455" height="700" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113725/la-jangada.jpg" alt="" class="wp-image-113802" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113725/la-jangada.jpg 455w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113725/la-jangada-195x300.jpg 195w" sizes="auto, (max-width: 455px) 100vw, 455px" /></figure>



<p><em>La Jangada: 800 leguas por el Amazonas</em>&nbsp;(1881), aventura que se desarrolla en la selva amazónica. En esta novela, Verne no sólo menciona el nombre de Colombia sino también el antiguo de Nueva Granada, y hay varias referencias a sitios como Popayán y ríos como el Magdalena, el Caquetá o el Putumayo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="454" height="689" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31115236/Escuela-de-Robinsones.png" alt="" class="wp-image-113813" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31115236/Escuela-de-Robinsones.png 454w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31115236/Escuela-de-Robinsones-198x300.png 198w" sizes="auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px" /></figure>



<p><em>Escuela de Robinsones</em>&nbsp;(1882). Se menciona una compañía naviera llamada&nbsp;<em>Panamá to Colombia</em>. Recordemos que para la época, Panamá era todavía una provincia colombiana y tendrá una repercusión insospechada en la siguiente obra.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="270" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113922/Isla-de-helice.jpg" alt="" class="wp-image-113803" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113922/Isla-de-helice.jpg 270w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113922/Isla-de-helice-186x300.jpg 186w" sizes="auto, (max-width: 270px) 100vw, 270px" /></figure>



<p><em>La isla de Hélice</em>&nbsp;(1895). En esta novela, hay un verdadero descubrimiento histórico literario, Verne anticipa ocho años atrás la toma del canal de Panamá por los Estados Unidos, en un párrafo que adquiere una inquietante vigencia, al mencionar a Canadá y las posesiones polares, en estos tiempos del Sr. Trump:</p>



<p>“…los Estados Unidos han doblado el número de las estrellas del pabellón federativo. Están en el mayor vigor de su poder industrial y comercial, después de haberse anexionado&nbsp;<em>el dominio de Canadá hasta los últimos límites del mar polar</em>, las provincias mexicanas, guatemaltecas, hondureñas, nicaragüenses y costarriqueñas hasta el canal de Panamá.”</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="281" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113947/piratas-del-halifax.jpg" alt="" class="wp-image-113804" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113947/piratas-del-halifax.jpg 281w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113947/piratas-del-halifax-194x300.jpg 194w" sizes="auto, (max-width: 281px) 100vw, 281px" /></figure>



<p>En&nbsp;<em>Los Piratas del Halifax</em>, publicada en 1903, el mismo año en que se declara la independencia de Panamá del dominio colombiano, hay una mención al fracaso del canal:</p>



<p>“En la colonia el número de blancos era entonces bastante limitado, apenas un millar. La gente de color y los negros la ocupaban en su mayor parte, habiendo aumentado su número, sobre todo desde el abandono de los trabajos del canal de Panamá, que les dejó sin ocupación.”</p>



<p>En la vida real, se dice que Verne estimuló a Ferdinand de Lesseps, el diplomático y empresario para que se involucrara en el proyecto del Canal de Panamá, luego de su éxito con el Canal de Suez, gracias al acuerdo entre Colombia y Francia, que a la postre fue un rotundo fracaso en medio de un escándalo de corrupción y estimuló el interés estadounidense en este medio de comunicación marítimo.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="315" height="465" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114022/el-pueblo-aereo.jpg" alt="" class="wp-image-113805" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114022/el-pueblo-aereo.jpg 315w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114022/el-pueblo-aereo-203x300.jpg 203w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></figure>



<p><em>El pueblo aéreo</em>&nbsp;(1901). Novela que transcurre en el África, aparece la siguiente cita, hablando sobre grandes selvas:</p>



<p>“La segunda es la de América del Sur, que ocupa el valle del Amazonas, al noroeste del Brasil, parte de Perú, Paraguay, Colombia y Venezuela, con una longitud de 3.300 kilómetros y un ancho de 2.000.”</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="480" height="700" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114038/Master_of_the_World_by_George_Roux_01.jpg" alt="" class="wp-image-113806" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114038/Master_of_the_World_by_George_Roux_01.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114038/Master_of_the_World_by_George_Roux_01-206x300.jpg 206w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>



<p><em>Dueño del mundo</em>&nbsp;(1904). Se trata de una de las últimas obras de Verne, en su etapa sombría y pesimista, que muestra a su protagonista, Robur, quien ya había aparecido en&nbsp;<em>Robur, el conquistador</em>&nbsp;(1886), un millonario excéntrico que deseaba dominar el planeta y aquí huye sin destino fijo en una nave llamada&nbsp;<em>El Espanto</em>:</p>



<p>“Durante la tarde no ocurrió nada de anormal.&nbsp;<em>El Espanto</em>&nbsp;marchaba a media velocidad, no podía adivinar cuáles eran las intenciones de su capitán. De seguir aquella dirección encontraría una de las grandes Antillas, luego, al fondo del golfo, el litoral de Venezuela o de Colombia.”</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="497" height="750" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114057/Invasion_of_the_Sea_by_Leon_Benett_01.jpg" alt="" class="wp-image-113807" style="width:421px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114057/Invasion_of_the_Sea_by_Leon_Benett_01.jpg 497w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114057/Invasion_of_the_Sea_by_Leon_Benett_01-199x300.jpg 199w" sizes="auto, (max-width: 497px) 100vw, 497px" /><figcaption class="wp-element-caption">http://www.RenePaul.net</figcaption></figure>



<p>En&nbsp;<em>La invasión del mar</em>&nbsp;(1905), última novela publicada en vida por Julio Verne, sobre la iniciativa de crear un mar interior en pleno desierto del Sahara, se vuelve a mencionar el proyecto del canal de Panamá.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="312" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114139/Verne-Orinoko-fronti.jpg" alt="" class="wp-image-113808" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114139/Verne-Orinoko-fronti.jpg 312w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114139/Verne-Orinoko-fronti-215x300.jpg 215w" sizes="auto, (max-width: 312px) 100vw, 312px" /></figure>



<p>Donde Colombia adquiere relevancia absoluta es en&nbsp;<em>El Soberbio Orinoco</em>&nbsp;(1898), relato de aventuras que comienza con el debate entre sus protagonistas sobre el origen del gran río americano, que uno sitúa en Venezuela y otro en Colombia, motivando un viaje a través de este para dirimir el debate geográfico. Uno de los diálogos, parece el consejo pasado (¿o futuro?) de Verne, para valorar nuestros olvidados llanos orientales.&nbsp;</p>



<p>&#8220;- Pero el Meta no es más que la espita de una fuente.</p>



<p>&#8211; Una espita de la que sale un curso de agua que los economistas miran como el futuro camino entre Europa y los territorios colombianos.&#8221;</p>



<p>Cuando tuve la oportunidad de prestar servicios diplomáticos en el consulado de Colombia en Puerto Ordaz entre 1997 y 2000, participé en un concurso de ensayos sobre <em>El Soberbio Orinoco</em>, que promovió el periódico <em>El Correo del Caroní</em>, en el cual obtuve el segundo y tercer lugares, pues apliqué con dos trabajos. La convocatoria la ganó la gran escritora venezolana Milagros Mata Gil, de quien me entero hasta ahora, falleció en 2023, paz en su tumba.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="374" height="559" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114241/historia-de-los-grandes-viajes.jpg" alt="" class="wp-image-113809" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114241/historia-de-los-grandes-viajes.jpg 374w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114241/historia-de-los-grandes-viajes-201x300.jpg 201w" sizes="auto, (max-width: 374px) 100vw, 374px" /></figure>



<p>Es decir, gracias al Maestro Julio Verne, escritor de cabecera de toda la vida, pude tener una doble alegría, además de lo que ha representado corroborar la presencia de nuestro país en la obra de uno de los escritores más queridos en el mundo. Para finalizar, dejo una cita de otra obra de divulgación histórica de Julio Verne,&nbsp;<em>Historia de los Grandes Viajes y los Grandes Viajeros</em>&nbsp;(1878):</p>



<p>“Américo Vespucio, es sobre todo célebre porque el Nuevo Mundo recibió su nombre, aunque con justicia debería llamarse Colombia. Pero no fue culpa suya, ni le alcanza responsabilidad. Durante largo tiempo, y sin razón se le acusó de imprudencia, de superchería y de embuste, pretendiendo que había querido obscurecer la gloria de Cristóbal Colón y atribuirse el honor de un descubrimiento que no le pertenecía. No hay nada de eso. Vespucio era amado y estimado por Colón y sus contemporáneos, y nada en sus escritos apoya esa imputación calumniosa.”</p>



<p>En cuanto al nombre de Julio Verne seguirá escuchándose con el correr de los años y seguirán conmemorándose sus fechas de nacimiento y muerte, con el permanente reconocimiento a un hombre, quien gracias a sus historias, ha sido un gran compañero de viaje…viajes…viajes extraordinarios.</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social </p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="895" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114516/Felix_Nadar_1820-1910_portraits_Jules_Verne.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114516/Felix_Nadar_1820-1910_portraits_Jules_Verne.jpg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114516/Felix_Nadar_1820-1910_portraits_Jules_Verne-215x300.jpg 215w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Tue, 01 Apr 2025 17:20:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[JULIO VERNE Y SUS VIAJES EXTRAORDINARIOS A COLOMBIA.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El Beatle colombiano.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/el-beatle-colombiano/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nota preliminar:&nbsp;Esta reseña fue publicada originalmente en&nbsp;El Correo del Golfo, periódico con base en los Emiratos Árabes Unidos, en donde el autor firma con su nombre de pila (Dixon Moya).&nbsp; Dedicado a la querida concertina Sara Lucía Alba Mogollón. En numerosas ocasiones he escrito sobre&nbsp;The Beatles, como la más reciente nota a propósito del inolvidable [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong>Nota preliminar:&nbsp;</strong>Esta reseña fue publicada originalmente en&nbsp;<em>El Correo del Golfo</em>, periódico con base en los Emiratos Árabes Unidos, en donde el autor firma con su nombre de pila (Dixon Moya).&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right">Dedicado a la querida concertina Sara Lucía Alba Mogollón.</p>



<p>En numerosas ocasiones he escrito sobre&nbsp;<em>The Beatles</em>, como la más reciente nota a propósito del inolvidable concierto que ofreció Paul McCartney en Bogotá en noviembre pasado, en su gira mundial. Hoy vamos a destacar a un colombiano imprescindible que tocó con el grupo británico y quien aparece al menos en dos de las grabaciones clásicas de&nbsp;<em>los cuatro de Liverpool</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="542" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072208/Carlos-Villa-archivo-personal-Lina-Quintero-Semana-1024x542.jpg" alt="" class="wp-image-110508" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072208/Carlos-Villa-archivo-personal-Lina-Quintero-Semana-1024x542.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072208/Carlos-Villa-archivo-personal-Lina-Quintero-Semana-300x159.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072208/Carlos-Villa-archivo-personal-Lina-Quintero-Semana-768x407.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072208/Carlos-Villa-archivo-personal-Lina-Quintero-Semana.avif 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Villa, archivo personal Lina Quintero, revista Semana.</figcaption></figure>



<p>Nos referimos a Carlos Villa (Cali 1939 – Medellín 2023), considerado el violinista colombiano más destacado de nuestra historia, concertino de la Orquesta Filarmónica de Londres y de otras agrupaciones de importancia a nivel mundial. Para quienes no lo sepan, concertino es el violinista líder de la sección de cuerdas, quien ejecuta los solos de violín y suele ser la mano derecha del director, a la hora de afinar los instrumentos de la orquesta.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="542" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072316/Carlos-Villa-Semana-archivo-Lina-Quintero-1024x542.jpg" alt="" class="wp-image-110510" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072316/Carlos-Villa-Semana-archivo-Lina-Quintero-1024x542.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072316/Carlos-Villa-Semana-archivo-Lina-Quintero-300x159.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072316/Carlos-Villa-Semana-archivo-Lina-Quintero-768x407.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072316/Carlos-Villa-Semana-archivo-Lina-Quintero.avif 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Villa, archivo personal Lina Quintero, revista Semana.</figcaption></figure>



<p>En Cartagena de Indias, ciudad caribeña en la que Carlos Villa se crio y estudió en su conservatorio, en los años cuarenta del siglo XX, descubrió a un violinista legendario llamado Yehudi Menuhin quien había sido invitado a un festival internacional de música, quien le cambió el destino, pues hasta ese día el jovencito colombiano estaba interesado en el piano. Villa viajó a Filadelfia y a Suiza, buscando a Menuhin, de quien fue alumno y amigo.</p>



<p>En Filadelfia estudió con el director Efrem Zimbalist, violinista de origen ruso y afincado en los Estados Unidos, quien fue maestro de violinistas como Aaron Rosand, Harold Wippler, Oscar Shumsky, Hidetaro Suzuki, entre otros. Fue padre y abuelo de dos actores reconocidos en el cine y la televisión, Efrem Zimbalist Jr. (<em>Sola en la oscuridad</em>, 1967) y Stephanie Zimbalist (<em>Remington Steele</em>). Carlos Villa a los 16 años ya fue solista con la orquesta de la ciudad.&nbsp;</p>



<p>En 1963 Carlos Villa llegó a Londres y se hizo amigo de la escritora Penélope Mortimer (célebre por la novela “<em>El devorador de calabaza</em>” y la biografía “<em>Reina Elizabeth: la Reina Madre</em>”), quien lo invitó a una fiesta, a la que llegaron dos jóvenes rockeros, que comenzaban a ser famosos. Mortimer conocía a Paul McCartney desde muy joven. McCartney en esa fiesta estaba con George Harrison, quienes le contaron que en el futuro deseaban hacer una fusión de su música con instrumentos clásicos y así sucedió años más tarde.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="223" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072412/orchestra-e1486696818180.jpg" alt="" class="wp-image-110511" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072412/orchestra-e1486696818180.jpg 500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072412/orchestra-e1486696818180-300x134.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>



<p>Al tiempo que trabajaba en la Orquesta Filarmónica de Londres, Carlos Villa fue llamado para grabar en el mítico estudio de&nbsp;<em>Abbey Road</em>. Se grababa en las madrugadas con el productor George Martin, por separado y no con los&nbsp;<em>Beatles</em>, el único que asistía a las grabaciones era Paul McCartney con quien recordó su encuentro inicial y Villa tuvo oportunidad de participar en la grabación de dos canciones clásicas, “<em>Eleanor Rigby</em>” y “<em>A day in the life</em>”, que todos los seguidores de los&nbsp;<em>Beatles</em>&nbsp;recuerdan por el sonido de las cuerdas.</p>



<p>Ahora bien, el Maestro Carlos Villa, fue mucho más que su anecdótica participación con los&nbsp;<em>Beatles</em>, cuyo título sirve cual anzuelo para destacar una extraordinaria vida. En aquel maravilloso año de 1967, Villa fue nombrado concertino de la Orquesta Filarmónica de Londres, en la que estuvo por cinco años con directores como Sir John Barbirolli, Daniel Barenboim, Leopold Stokowiski, entre otros. En 1973 fue designado concertino de la Camerata Académica de Salzburgo en Austria.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="542" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072449/Carlos-Villa-en-El-Gran-Vals-1024x542.jpg" alt="" class="wp-image-110512" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072449/Carlos-Villa-en-El-Gran-Vals-1024x542.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072449/Carlos-Villa-en-El-Gran-Vals-300x159.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072449/Carlos-Villa-en-El-Gran-Vals-768x407.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072449/Carlos-Villa-en-El-Gran-Vals.avif 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Villa con Horst Buccholz en El gran Vals. </figcaption></figure>



<p>Carlos Villa participó en varias producciones cinematográficas, como&nbsp;<em>El gran Vals&nbsp;</em>(1972)<em>, biopic</em>&nbsp;de Johann Strauss dirigido por Andrew L. Stone con Horst Buchholz, Mary Costa y Nigel Patrick.&nbsp;<em>Berlín Blues</em>&nbsp;(1988), musical español, dirigido por Ricardo Franco, con Julia Migenes, Keith Baxter, José Coronado y Javier Burruchaga. También compuso algunas canciones para cintas como&nbsp;<em>Sor Metiche</em>&nbsp;(<em>Unos granujas decentes</em>, 1980), de Mariano Ozores con María Victoria, Antonio Ferrandis, Barbara Rey, el spaghetti western&nbsp;<em>Duelo a muerte</em>&nbsp;(1981),&nbsp;<em>Los diablos del mar&nbsp;</em>(1982), dirigida por Juan Piquer Simón.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="2400" height="964" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072716/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.25.15-a.m.png" alt="" class="wp-image-110515" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072716/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.25.15-a.m.png 2400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072716/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.25.15-a.m-300x121.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072716/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.25.15-a.m-1024x411.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072716/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.25.15-a.m-768x308.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072716/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.25.15-a.m-1536x617.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072716/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.25.15-a.m-2048x823.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 2400px) 100vw, 2400px" /></figure>



<p>Capítulo aparte es la colaboración de Carlos Villa en una película de culto,&nbsp;<em>Margarita y el lobo</em>&nbsp;(1970) de Cecilia Bartolomé, en donde tuvo a cargo la música e incluso se interpreta a sí mismo como uno de los músicos que acompañan a la protagonista. Mientras preparaba esta nota, el programa&nbsp;<em>Días de Cine</em>&nbsp;en su XII Gala de entrega de premios cinematográficos le daba un reconocimiento especial a la directora Cecilia Bartolomé, quien sin duda revolucionó a España con esta cinta que fue prohibida por el régimen franquista. Lo que seguramente muchos ignoran es que un colombiano es el responsable de la música, que juega con la experimentación y la fusión de melodías o canciones conocidas con nuevos sonidos.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="419" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072645/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.31.19-a.m-1024x419.png" alt="" class="wp-image-110514" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072645/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.31.19-a.m-1024x419.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072645/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.31.19-a.m-300x123.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072645/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.31.19-a.m-768x314.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072645/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.31.19-a.m-1536x628.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072645/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-5.31.19-a.m-2048x838.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Aunque Carlos Villa pudo quedarse en Europa para proseguir su exitosa carrera, prefirió regresar a Colombia, para compartir con sus compatriotas su arte y conocimientos, como intérprete, pero también como profesor de las nuevas generaciones de músicos clásicos. En los últimos años de su vida, estuvo vinculado a la Orquesta Filarmónica de Bogotá, especialmente a la orquesta juvenil de la agrupación, gracias a la invitación de David García, director general de la orquesta, la cual es patrimonio cultural de la nación.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="512" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072903/ofbjuvenil_0-1024x512.jpg" alt="" class="wp-image-110516" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072903/ofbjuvenil_0-1024x512.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072903/ofbjuvenil_0-300x150.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072903/ofbjuvenil_0-768x384.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072903/ofbjuvenil_0-1536x768.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19072903/ofbjuvenil_0.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Carlos Villa fue conocido entre los habituales espectadores del auditorio&nbsp;<em>León de Greiff</em>&nbsp;de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, en donde la Filarmónica ofrece sus conciertos los sábados, como el&nbsp;<em>violinista de las medias (calcetines) rojas,&nbsp;</em>distintivo de su atuendo, que me recuerda a&nbsp;<em>Las zapatillas rojas</em>, ese cuento de Hans Christian Andersen que, gracias a la película de 1948, se relaciona con la danza y la música clásica.&nbsp;</p>



<p>Que nunca sea tarde, para hacer el homenaje a quien se lo merece. Ya saben amables lectores, que cuando escuchen “<em>Eleanor Rigby</em>” o “<em>A day in the life</em>”, hay un violín colombiano dando sus mejores notas.&nbsp;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín&nbsp;</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter, a la hora del recreo me encuentran como @dixonmedellin&nbsp;</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="599" height="601" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19071652/Carlos-Villa-foto-de-la-Orquesta-Filarmonica-de-Bogota.jpeg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19071652/Carlos-Villa-foto-de-la-Orquesta-Filarmonica-de-Bogota.jpeg 599w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19071652/Carlos-Villa-foto-de-la-Orquesta-Filarmonica-de-Bogota-300x300.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/19071652/Carlos-Villa-foto-de-la-Orquesta-Filarmonica-de-Bogota-150x150.jpeg 150w" sizes="auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Sun, 19 Jan 2025 12:31:33 +0000</pubDate>
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