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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de garzon | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/vicepresidentes-para-ganar-pero-no-para-gobernar/</link>
        <description><![CDATA[<p> Si Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo llegasen a ganar las elecciones, su luna de miel no durará mucho tiempo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>No quiero ser ave de mal agüero, pero desde ya me atrevo a predecir que, si Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo llegasen a ganar las <strong><a href="https://www.registraduria.gov.co/">elecciones</a></strong>, su luna de miel no durará mucho tiempo.</p>



<p>Lo anterior no ocurre porque no exista afinidad en la fórmula Valencia-Oviedo, sino porque es una alianza pensada más para ganar que para gobernar. Y algo similar sucede con las demás fórmulas del resto de candidatos: están integradas por personajes interesantes, que pueden proponer y trabajar por el país, pero que no han construido el proyecto político del aspirante presidencial desde cero.</p>



<p>Es por eso que la fórmula Gustavo Petro–Francia Márquez no dio resultado. Ni Petro estaba convencido de que la líder afrodescendiente fuera su compañera de fórmula, ni Francia —aunque siempre ha sido petrista— estaba realmente seducida por acompañar un proyecto que no surgía desde su territorio ancestral ni desde sus raíces.</p>



<p>Lo mismo ha ocurrido con otras presidencias. Recordemos la de Santos–Vargas Lleras, dos personajes que no se quieren mucho a pesar de pertenecer a la misma élite política. El entonces vicepresidente nunca enarboló la principal bandera de su jefe: la paz con las Farc.</p>



<p>Tampoco dio resultado la fórmula Angelino Garzón–Juan Manuel Santos. Su vicepresidente se dedicó a incomodar con sus comentarios, declaraciones y actitud díscola.</p>



<p>Y así ha sucedido con el resto de fórmulas vicepresidenciales: aunque hacia afuera mostraron armonía y entendimiento, hacia adentro vivieron un mar de tensiones y conflictos que supieron disimular ante cámaras y micrófonos.</p>



<p>Quienes conocen a Juan Daniel Oviedo saben que es una persona a la que no le gusta ser opacada y que siempre busca llamar la atención. Es claro, entonces, que la figura presidencial podría eclipsarlo, más aún si se tiene en cuenta que, en caso de que la candidatura del Centro Democrático gane y llegue a la Casa de Nariño, detrás de cada decisión estará Álvaro Uribe Vélez. Eso es indiscutible</p>



<p>A Paloma Valencia le resultaría difícil tomar decisiones sin el aval de Uribe, algo que probablemente no sería del agrado de Oviedo, quien se caracteriza por su autonomía. Tampoco está claro si sería bien recibido dentro del Centro Democrático que el vicepresidente tenga vuelo propio y no acostumbre a consultar al exmandatario cada cosa que piense hacer.</p>



<p>Una cosa es la campaña presidencial y otra muy distinta es gobernar. Para gobernar en conjunto no basta con haber compartido tarima o repartido volantes: es necesario compartir la visión y los objetivos del programa de gobierno.</p>



<p>Ninguna de las fórmulas presidenciales parece cumplir plenamente con este requisito, aunque lo nieguen y posen sonrientes en las fotografías. Esto ocurre porque son fórmulas diseñadas para ganar elecciones, pero no necesariamente para gobernar de manera conjunta.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/mi-respuesta-a-ricardo-rodriguez-yee-y-a-luis-felipe-henao/"><strong>Nota recomendada: Mi respuesta a Ricardo Rodríguez Yee y a Luis Felipe Henao</strong></a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127217</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 21:27:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Vamos hacia un nuevo bipartidismo en Colombia: derecha-izquierda. Y eso es bueno por varias razones </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/vamos-hacia-un-nuevo-bipartidismo-en-colombia-derecha-izquierda-y-eso-es-bueno-por-varias-razones/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Pacto Histórico, primera fuerza política de Colombia, se constituye hoy en el David de izquierda que se enfrentará a un Goliat con siete partidos de derecha, que siguen siendo mayoría en el Congreso de la República. Urge una reforma política para modernizar a Colombia y sus partidos políticos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Toda la derecha colombiana contra un solo partido. Así están las cosas.</p>



<p>La izquierda dejó de ser la Cenicienta de la política colombiana. Después de sufrir persecución y ver morir a los suyos por pensar distinto, el progresismo encontró por fin la zapatilla. A través del Pacto Histórico hoy es la primera fuerza política del país con 25 senadores y 40 representantes a la Cámara. Pueden ser más cuando termine el reconteo de votos. Pintada en la pared ya no está.</p>



<p>Nos han vendido el cuento de un país polarizado entre dos extremos: el uribismo y el petrismo, una mirada sesgada de la realidad, que la propia derecha usa de manera hábil, sin otro fin distinto que el de satanizar a la izquierda. En cada elección recurren al argumento de la polarización para darle vuelo a un centro que no cuaja, porque ahí caen los mismos y las mismas que siempre han cabalgado a la derecha o en gobiernos de derecha. </p>



<p>Juan Daniel Oviedo, que se vendió como político de centro -según él cansado de los extremos-, cayó en brazos de Uribe y ahora es el candidato a vicepresidente por el Centro Democrático. De no haber sacado los votos que sacó, estaría repartiendo hojas de vida como los demás. Se le apareció la Virgen y, si la jugada le resulta en las elecciones de mayo, ya no quedará para vestir santos como Vicky Dávila.</p>



<p>El centro no es centro porque yo diga que soy de centro. Se construye a partir de un movimiento político con representación y un papel decoroso en el Congreso de la República, con leyes que se vuelvan hechos reales y no con simples discursos bienintencionados. En ese sentido, la Alianza Verde ha sido lo más cercano a un proyecto serio de centro (pese a tener entre sus filas gente de derecha como el influencer Jota Pe Hernández, que sigue sacando votaciones altas a pesar de su mediocre papel como senador), pero debe seguir trabajando por consolidarse. En esta elección ese partido obtuvo 11 curules en el Senado y 9 en Cámara.</p>



<p>Por eso, cuando en una elección presidencial solo quedan dos contrincantes, uno de derecha y otro izquierda, ese supuesto centro muestra el cobre y termina respaldando al candidato de derecha, por cuestiones de afinidad ideológica, incluso si ese candidato pertenece al extremo uribista, como pasó en 2018 en la final Duque-Petro que ganó Duque y en la final de 2022 entre Petro-Hernández (apoyado por el Uribismo, después de que se desinfló Fico Gutiérrez, inflado a punta de encuestas y titulares de prensa), que ganó Petro. &nbsp;</p>



<p>En las elecciones del 8 de marzo de 2026 pasó algo interesante que nadie está viendo y que analizaré a la luz de las votaciones para Senado: El Pacto Histórico, como partido único, se convirtió en la primera fuerza política de Colombia al pasar de 20 curules en 2022 a 25 en 2026. A excepción de la Alianza Verde (11 curules) e Indígenas (2 curules), las demás curules (66 en total), corresponden a siete partidos tradicionales y esencialmente de derecha, así por orden de escaños: Centro Democrático (17), Partido Liberal (13), Partido Conservador (11), Partido de la U (9), Cambio Radical (6), Salvación Nacional (5), Nuevo Liberalismo con Mira y Dignidad (5).</p>



<p>Entonces, el país no se polarizó porque polarizado siempre estuvo en favor de la derecha, no de otra manera se explica la violencia bipartidista del siglo anterior (conservadores matando liberales y liberales defendiéndose). Lo que está pasando de novedoso desde la irrupción de Gustavo Petro, es que la izquierda comenzó a crecer en representación política hasta constituir hoy una fuerza con el poder suficiente para pelear la presidencia de la República, lo que no ocurrió en doscientos años de vida republicana. No se puede seguir hablando de polarización con un único partido de izquierda que se enfrenta como David a siete de derecha, que siguen siendo el Goliat que manda en el Legislativo, y de ahí su oposición tenaz a las reformas sociales que planteó Gustavo Petro.</p>



<p>Visto así, está naciendo un nuevo bipartidismo en Colombia donde el poder ya no se lo reparten cada cuatro años los conservadores y liberales (vestidos con otros nombres, claro), sino que ahora la izquierda tiene el mismo derecho legítimo que el resto. </p>



<p>La construcción de este nuevo bipartidismo derecha-izquierda (o izquierda-derecha), como si habláramos de Republicanos y Demócratas en Estados Unidos, es la mejor de las noticias, incluso porque eso despeja la posibilidad de que se pueda construir un centro capaz de ser distinto a la derecha y distinto a la izquierda, como esa tercera vía con la que tantos sueñan pero que se volvió imposible desde cuando aparecieron las ballenas en el horizonte. Eso es sano para la democracia y para evitar, por ejemplo, que el país caiga en manos de una peligrosa ultraderecha, como viene ocurriendo en países de Europa.</p>



<p>La izquierda democrática, la que representan el Pacto Histórico y un social-demócrata como Iván Cepeda, en cuestión de 20 años creció a paso lento pero seguro. De 8 curules que obtuvo con el Polo Democrático en el gobierno de Uribe (2006), pasó a 25 en 2026; se concluye al analizar este cuadro del analista León Valencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Miren cuanto ha cambiado la política colombiana <br><br>Ernesto Samper (1994)<br>Partido Liberal: 56<br>Partido Conservador: 20<br>Otros movimientos: 26<br>Total: 102 senadores<br><br>Andrés Pastrana (1998)<br>Partido Liberal: 51<br>Partido Conservador: 23<br>Otros movimientos: 28<br>Total: 102 senadores<br><br>Álvaro…</p>&mdash; León Valencia (@LeonVaLenciaA) <a href="https://twitter.com/LeonVaLenciaA/status/2031226744674341318?ref_src=twsrc%5Etfw">March 10, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Para decirlo con sus vocales y consonantes, Colombia está asistiendo a una transición capaz de romper por fin la hegemonía centenaria de la derecha, que es la hegemonía de las élites y los apellidos ilustres. Cinco curules de más en 2026 respecto a 2022, hacen la diferencia. Y si el Pacto Histórico se proyecta como un partido de largo aliento, empezando desde hoy a forjar liderazgos y hacer pedagogía en torno a la idea de una sociedad progresistas —es decir menos desigual— a la vuelta de otros 20 años podría perfectamente disputar la mitad de las curules en Senado y dejar a la derecha con otra mitad, y no con las 66 que hoy tiene en esa Corporación. La izquierda debe saber leer este momento sin caer en falsos triunfalismos, y hacerlo de la mano de la ciudadanía. &nbsp;</p>



<p>Sin embargo, las buenas intenciones son insuficientes. Se necesitan crear las condiciones para que el país hable sobre la necesidad de una reforma política que modernice los partidos, privilegie la participación ciudadana y permitan restaurar la decencia en el ejercicio de la política, arrebatada por caciques, &nbsp;mañas, escándalos y personajes nefastos que llegan al Congreso para nunca más salir de allí, con salarios astronómicos que ubican al Capitolio Nacional como el mejor <em>escampadero</em> para hacerse rico, pues muchos “honorables”, sin comportarse como tal, llegan únicamente a calentar butaca a cambio de $50 millones mensuales, más los negocios que muchos hacen por debajo de la mesa. Una reforma que valga la pena debe permitir la veeduría sobre la labor de los mal llamado padres de la Patria. Son meros empleados de la cosa pública y deben estar bajo estricta y permanente vigilancia.</p>



<p>Esa reforma política debe poner fin a tanto <em>partido de garaje</em> (como los de Fico Gutiérrez, Juan Daniel Oviedo, Ingrid Betancur o Carlos Caicedo), que en esta elección al no alcanzar el umbral perdieron su personería jurídica. Pero sobre todo, para evitar que la política se vuelva un negocio redondo, donde mucha&nbsp;gente sale derrotada pero con los bolsillos llenos por la vía de la reposición de votos. </p>



<p>El presidente Petro prometió una reforma política y no cumplió. El Pacto Histórico, gane o no la presidencia Iván Cepeda, debería presentarla el próximo 20 de julio. Esa debe ser la cuota inicial de un nuevo país, uno modelo siglo XXI, donde personajes como César Gaviria, Germán Vargas Lleras o Álvaro Uribe entiendan que nadie es eterno en la política, y donde personajes como Jorge Enrique Robledo o Lucho Garzón, que se quemaron esta vez, entiendan que el Congreso tampoco es el geriátrico de la clase política. Qué penoso es hablar con la verdad, pero el relevo generacional debería ser un hecho natural. ¿Cuántos periodos debería estar un congresista?, es una buena pregunta para abrir el debate.</p>



<p>Con un nuevo bipartidismo, la izquierda queda avisada de que si lo hace mal, la derecha vuelve al poder, y del mismo modo en el sentido contrario. Esa es la verdadera democracia, la alternancia de poder entre distintos, y no el poder en manos de los mismos con las mismas. Los ciudadanos estamos vigilando con el fuete&nbsp;del voto consciente para castigar a quien toque en las urnas.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em><strong>Espere mañana en este blog: Doctor Pastrana, no nos hemos olvidado de su señoría. </strong></em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126828</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Mar 2026 13:21:23 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Comprender a Camilo Torres Restrepo y superar el mito-fetiche</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/comprender-a-camilo-torres-restrepo-y-superar-el-mito-fetiche/</link>
        <description><![CDATA[<p>El profesor Nicolás Armando Herrera, especialista en Camilo Torres, nos presenta este interesante ensayo donde invita a desfetichizar a Camilo y a verlo, mejor, como un símbolo; como un académico-investigador, un sacerdote y un revolucionario que ejerció una sentipraxis pedagógica y que puede considerarse un precursor de la Educación Popular y de la Investigación Acción Participativa. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Nicolás Armando Herrera Farfán</strong></p>



<p><em>Universidad Pedagógica Nacional, Colombia/ / Universidad de San Isidro, Argentina</em></p>



<p></p>



<p>El pasado 3 de febrero se celebró el 97 cumpleaños de Jorge Camilo Torres Restrepo y el 15 de febrero se conmemoraron los 60 años de su paso a la inmortalidad. El sacerdote–sociólogo colombiano se convirtió en el primer colombiano universal a raíz de su decisión última de unirse a las filas rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) convirtiéndose en el “cura guerrillero”.</p>



<p>Camilo Torres ha vuelto a estar en el centro de la opinión nacional por la identificación y posterior entrega de sus restos mortales al padre Javier Giraldo Moreno, justo el 15 de febrero del año en curso, después de que el difunto general Álvaro Valencia Tovar decidiera ocultarlos y desaparecerlos desde el mismo día de su muerte, incurriendo en un crimen de guerra y de lesa humanidad, en una mezcla de alevosía y premeditación, con la complicidad, complacencia y/o connivencia del establecimiento político, económico, eclesiástico y castrense.</p>



<p>Ciertamente, la decisión y acción de Valencia Tovar merecería una reflexión seria y profunda, y, a su lado, una explicación de por qué Camilo Torres se puede y debe considerar y reconocer como una víctima de desaparición forzada. No obstante, en esta ocasión prefiero proponer dos grandes desafíos que deben enfrentarse para comprender cabalmente su vida–obra y sugerir algunas coordenadas de ésta.</p>



<p><strong>Dos grandes desafíos</strong></p>



<p>Desde el mismo día de su muerte y desaparición Camilo se convirtió y consolidó como un mito. Esto no es malo porque los pueblos necesitan sus mitos. Lo que conviene es considerar el sentido que reviste tal mitología.</p>



<p>El <em>mainstream </em>de la literatura disponible acerca de él, sobre todo la que se produjo durante las primeras dos décadas después de su muerte (1966–1986), convirtió la figura del “cura guerrillero” en lo que llamo un <em>mito–fetiche</em>, es decir, una figura mesiánico–militarista que reduce la experiencia de Camilo a un solo momento de su vida (su vinculación a la lucha armada), haciendo de ese pedazo un discurso que pretende explicar la totalidad de su vida–obra, aunque niegue tal reduccionismo, y que termina opacando otras facetas y dimensiones.</p>



<p>A la larga, el <em>mito–fetiche </em>construye un “ídolo” a medida ante el cual solo quedan dos opciones posibles. La primera es rendir un culto obsecuente e irreflexivo que conduce a aceptar como “dogmas” sus postulados y decisiones, exaltando sus dotes militares como “guerrillero ejemplar”, “comandante en jefe” u otras definiciones. En ella han incurrido sectores opositores del <em>statu quo</em>, incluidas facciones de izquierdas. La segunda, es abjurar y apostatar rechazando totalmente cualquiera de sus gestos, viendo como una contradicción lo que en realidad es una paradoja, etiquetándolo como “asesino” o “criminal” (con el desparpajo propio del tiempo de la posverdad que no requiere de pruebas). En ella han incurrido sectores del establecimiento colombiano (político, religioso y académico).</p>



<p>Por cualquiera de las dos vías, el <em>mito–fetiche</em> del “cura guerrillero” no sirve para recuperar la profundidad de la experiencia de Camilo, impide la comprensión cabal de su vida–obra y no alimenta con su savia las luchas populares.</p>



<p>Así pues, sugiero abandonar la identificación del “cura guerrillero” con el <em>mito–fetiche</em>, para comprenderlo como un <em>mito–símbolo</em>. Este giro interpretativo no niega su condición insurgente, ni busca una desodorización histórica, por considerar “mala” o “equivocada” su decisión última; más bien, apunta a comprender que su vinculación con la lucha armada es producto de un devenir coherente de su trayectoria, decisiones, comprensión del mundo y posicionamiento en su actuar.</p>



<p>Como se sabe, la palabra símbolo proviene del griego <em>symbolon</em>, que tiene el prefijo <em>sin–</em> (con, juntamente) y el sufijo –<em>ballein </em>(lanzar, arrojar, tirar) que significa lanzar conjuntamente y reunir. En sus orígenes, se consideraba al símbolo como un objeto que estaba partido en dos y cuyas partes eran conservadas por personas distintas, y que al unirlas les permitía ser reconocidas como portadoras de un compromiso o una deuda. Luego aparece el <em>symbolum </em>(que se traduce como “signo” o “contraseña”) y con el tiempo devino en un tipo de elemento que representa una entidad, una idea o una condición, siendo sinónimo de distintivo, insignia, ícono o emblema.</p>



<p>Paul Ricouer, Joseph Campbell y Mircea Eliade, entre otros, nos enseñan que los mitos, en tanto símbolos, revisten de fuerza explicativa profunda, capacidad de condensación y síntesis poderosa, y, en ocasiones, de sacralidad trascendente. Así pues, todas, todos y todes podemos disputar y discutir el sentido del<em> mito–símbolo</em> e, incluso, otorgarle un nuevo significado, lo cual es muy provechoso para las luchas populares y las tareas revolucionarias por la emancipación.</p>



<p>El segundo desafío está en destruir los moldes explicativos de la vida–obra de Camilo. En su obra <em>Hacia una destrucción de la historia de la ética</em>, Enrique Dussel señala que “destruir” no se refiere a lo que el sentido común asocia, es decir, no alude a la pulverización, reducción a pedazos o aniquilamiento. Más bien, acudiendo a la etimología, enseña que el verbo “destruir” está compuesto por el sufijo “<em>–struo</em>” que significa juntar, hacinar, amontonar, y es antecedido por el prefijo “<em>De–</em>” que es justamente su negación. Así, “destruir” es sinónimo de desatar, desarticular, desmontar y separar una estructura para poder rearmarla. En el caso de la vida–obra de Camilo es necesario <em>de–struir</em> los tres moldes interpretativos canónicos.</p>



<p>Al primero lo llamaré <em>molde–escalera</em> pues presenta la vida–obra como un camino lineal que va del sacerdocio a la sociología y de allí a la dirigencia política y la lucha guerrillera, siendo esta última el “eslabón más alto que puede alcanzar la humanidad”, al decir del Che Guevara. El <em>molde–escalera </em>se articula estrechamente con el <em>mito–fetiche</em>. Por ello, conviene más comprender su devenir en períodos coherentes que den cuenta de sus procesos articulados.</p>



<p>En segundo lugar, está el <em>molde–pozo</em>, que concibe los “campos” – en el sentido de Bourdieu– de su vida–obra como compartimientos estancos. Las fronteras internas de la vida–obra de Camilo son impuras y barrosas, pues siempre se mezclan las reflexiones–acciones teológicas, sociológicas y políticas. Por ello, en su lugar, sugiero comprender su vida–obra como un conjunto de vasos comunicantes o como un estuario.</p>



<p>El tercero lo defino como <em>molde–libresco</em>, que le niega a Camilo la condición de vida–obra por considerar que una “obra” se reduce a la producción de conocimiento escrito, que en nuestro tiempo alude a artículos académicos, capítulos y, sobre todo, libros. Desde esos criterios, pues sus aportes son bastante magros, y lo mismo podría decirse de Jesús de Nazaret, Sócrates y muchos pueblos indígenas; incluso, el propio Antonio Gramsci no escribió ni un solo libro. Así pues, en su lugar, conviene seguir al propio Gramsci, quien recomendaba que la obra de Lenin se comprendía en la articulación entre lo que dijo y lo que hizo, es decir, la <em>praxis</em>; y, a su lado, las de Orlando Fals Borda, quien retomaba de las comunidades pescadoras del río San Jorge, en el caribe colombiano, la idea de articular el pensamiento y el sentimiento, esto es, el <em>sentipensar</em>.</p>



<p>La obra de Camilo se halla en el cruce de caminos entre la <em>praxis </em>y el <em>sentipensar</em> dando lugar al neologismo de <em>sentipraxis</em> que tiene como sustrato la radicalidad de la coherencia y el compromiso. Debe comprenderse como un devenir o un estar–siendo, un entramado que hilvana los principios de complejidad (Morin), totalidad (Marx) y exterioridad (Levinas y Dussel).</p>



<p><strong>El hilo conductor</strong></p>



<p>Al superar los dos desafíos (la figura del “cura guerrillero” como <em>mito–fetiche</em> y los tres moldes explicativos), se revela el hilo conductor de la vida–obra de Camilo: su condición de educador, de pedagogo. En efecto, su vida–obra está atravesada por una <em>sentipraxis</em> que lo convierte en un maestro de las masas populares que, al igual que Frantz Fanon y Paulo Freire, fue educado por su pueblo en los procesos de lucha social y transformación subjetiva. Su condición de educador/pedagogo se deriva de su <em>sentipraxis pedagógica </em>o <em>educativa</em>, dependiendo desde donde se lo vea.</p>



<p>Desde la filosofía latinoamericana de Enrique Dussel (en su libro <em>La pedagógica latinoamericana</em>), podemos verla como <em>sentipraxis pedagógica</em>, ya que alude a un proceso colectivo de enseñanza–aprendizaje y que reivindica la cultura, la espiritualidad y la historia popular, cuya clave está en escuchar la voz de la otredad e inclinarse ante su presencia. Aquí lo pedagógico no alude a la pedagogía, ni se circunscribe a ella, en el sentido de ser una ciencia de la enseñanza y el aprendizaje y, por tanto, no se reduce al aula, como su espacio tradicional y privilegiado.</p>



<p>Por su parte, desde el <em>campo </em>educativo y de las pedagogías críticas (véanse el brasilero Dermeval Saviani y los colegas chilenos Fabián Cabaluz y Cristian Olivares Gatica), se la puede definir como <em>sentipraxis educativa</em>, como una práctica social que busca incidir en la subjetividad para transformar la realidad sociohistórica o (re)producirla, donde el propósito central es convencer y no vencer. En este caso, también se trata de un fenómeno que excede lo estrictamente técnico–pedagógico y trasciende las aulas.</p>



<p>La <em>sentipraxis pedagógica </em>o <em>educativa</em> de Camilo mantiene una estrecha relación dialéctica con la política, con la intervención en las cuestiones públicas, con la interpelación a las instituciones de todos los niveles, y establece ese intercambio dinámico entre el poder de la verdad y la verdad del poder, lo mismo en el poder instituido como en el instituyente.</p>



<p>Ahora bien, esta <em>sentipraxis</em> se expresa a través de tres tipos de magisterios, entendiendo por <em>magisterio</em> el oficio del <em>magíster</em>, del maestro o maestra: el institucional, el social–popular y el revolucionario.</p>



<p>En sus <em>magisterios</em>, Camilo se desenvuelve en la educación formal como en la educación popular, casi en paralelo, aportando elementos a cada una de ellas. Así, en la educación formal, articuló de manera decidida y nítida la docencia, la investigación y la extensión, es decir, el escritorio y el territorio para producir conocimientos situados de la realidad, en los que se combinen el diálogo y la interculturalidad con el pensamiento propio y creativo de cuño anticolonial, y no sólo descolonial.</p>



<p>Una gran síntesis de esta perspectiva fue la creación del Movimiento Universitario y Profesional de promoción de la Comunidad (MUNIPROC), que desarrolló sus acciones principalmente en el barrio de Tunjuelito y que le hizo acreedor al Premio Nacional de Beneficencia “Alejandro Angel Escobar”, que reconoció el valor científico y social de su enfoque pedagógico. Asimismo, su presidencia del Consejo Interfacultades para el Desarrollo de la Comunidad de la Universidad Nacional, en el que canalizó el conocimiento de diversas disciplinas hacia la solución de problemas comunitarios, en un horizonte cercano a lo que hoy se conoce como extensión universitaria crítica (o solidaria).</p>



<p>En cuanto a la educación popular, si se entiende como un proceso que busca apoyar a los sectores populares en sus caminos de concientización y organización para que transformen sus realidades, pues justamente Camilo promovió la triada conciencia–organización–acción. Estaba convencido que el fundamento de todo era la conscientización, es decir, la toma de conciencia de la condición de sujetidad histórica de las clases populares.</p>



<p>La educación popular es, en esencia, una educación del pueblo, y puede hacerse desde espacios institucionales formales, aunque en el devenir de la historia se haya hecho privilegiadamente desde afuera. Nada impide una praxis y no se niegan las instituciones, pero tampoco se desconocen su rigidez y cristalización. De allí que lo interesante es que en sus formas de educación popular él usa las instituciones como plataforma o catapulta para articularse con las comunidades con miras a la transformación radical. Por ello, sus experimentos más notables son, primero surgidos desde adentro de las instituciones, como el MUNIPROC y la Unidad de Acción Rural de Yopal (UARY) y luego el Frente Unido del Pueblo (FUP) y su paso al ELN.</p>



<p>La <em>sentipraxis educativa </em>o <em>pedagógica</em> de Camilo Torres parte de dos principios: el <em>principio material de la vida</em>, pues busca comprender y ayudar a resolver los problemas que impiden el devenir de la vida misma de las personas, ya sea que nieguen la vida de la manera que sea porque, para estos fines, lo mismo vale matar que dejar morir; y el <em>principio del</em> <em>Amor Eficaz</em>, que lejos de cualquier sentimentalismo, se trata de una ética radical de la alteridad y de un criterio de definición (en los sentidos dados por Enrique Dussel y Franz Hinkelammert) que, por definición, asume una fe antropológica: creer en la otredad es el criterio para crear junto a la otredad.</p>



<p>Siguiendo la pista de connotados autores colombianos, como Orlando Fals Borda, Mario Peresson, Miguel Ángel Quiroga Gaona, Fernando Torres Millán y Néstor Camilo Garzón, y tomando nota atenta de que Paulo Freire alude a Camilo en sus dos obras fundamentales (<em>Pedagogía del oprimido </em>y <em>Pedagogía de la esperanza</em>), puede considerarse que su <em>sentipraxis educativa </em>o <em>pedagógica </em>se constituye en antecedente, prototipo o prefiguración de lo que años después de su muerte adoptó los nombres de Educación Popular (propiamente dicha) e Investigación–Acción Participativa (IAP).</p>



<p><strong>A manera de cierre</strong></p>



<p>Justamente, en la intersección entre educador popular e investigador militante está el núcleo de su rol como dirigente revolucionario y es allí donde pueden buscarse las claves explicativas de su condición de intelectual orgánico integral (al decir de Gramsci) y referente insoslayable de la política de la liberación indo–afro–latinoamericana.</p>



<p>Al mismo tiempo, de allí pueden recuperarse su condición de pensador crítico radical de todas las instituciones (iglesia, estado, academia) y sus aportes sustantivos a la teoría y práctica del cambio social revolucionario: su sentido del poder, su comprensión plural de la sujetidad histórica protagónica y su perspectiva de la organización que invierte la pirámide tradicional para dejar, en esta nueva geometría, a las bases arriba de las dirigencias, devolviéndoles a aquellas su lugar de protagonistas del cambio y a éstas su papel de servidoras obedienciales de la lucha popular que se enfrentan a todo tipo de fetichismo y corrupción del poder, comenzando por el burocratismo.</p>



<p>Desde este punto de vista, Camilo se ubica en el corazón del pensamiento crítico continental de cuño liberacionista, aportando elementos centrales también para la Teología de la Liberación y el (eco)socialismo Raizal. Parafraseando el preámbulo del <em>Manifiesto Comunista</em>, puede decirse: “Un fantasma recorre el pensamiento crítico de nuestro continente. El fantasma de Camilo”.</p>



<p><strong>Referencia bibliográfica</strong>:</p>



<p>Torres, Restrepo, Camilo. (2025). <em>Cristianismo y revolución.</em> 2a ed. Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional. </p>



<p>Herrera Farfán, Nicolás. (2023). <em>El profeta A(r)mado. Camilo Torres Restrepo. Biografía mínima. </em>Bogotá: Editorial Laboratorio Educativo.</p>



<p>Umaña Luna, Eduardo. (2003). <em>Camilo y el nuevo humanismo. Paz con justicia social.</em> Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125863</guid>
        <pubDate>Wed, 18 Feb 2026 00:29:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/17192219/Camilo.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Comprender a Camilo Torres Restrepo y superar el mito-fetiche]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¡Ay, mi Cuba!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/ay-mi-cuba/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta crónica de viaje nació a petición de la Revista Cambio, en un momento decisivo para Cuba (publicada el 10 de febrero de 2026). Una isla que huele a son, a ciencia y a cultura, pero también a hermandad y a una generosidad profunda con Colombia. No es un dato menor: fue en su territorio [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Esta crónica de viaje nació a petición de la Revista Cambio, en un momento decisivo para Cuba (publicada el 10 de febrero de 2026). Una isla que huele a son, a ciencia y a cultura, pero también a hermandad y a una generosidad profunda con Colombia. No es un dato menor: fue en su territorio donde se tejieron los diálogos de paz que condujeron al Acuerdo de La Habana —así se llamó—, o Acuerdo Colón, el cierre de uno de los conflictos armados más largos y dolorosos, con las hoy extintas FARC. Un territorio generoso que hoy sigue abriendo sus puertas para la construcción de más paces en un país que, como Colombia, recicla la guerra y desentierra las armas y los odios a cada instante.</p>



<p>La misma isla de la paz fue azotada la semana pasada por una ráfaga de viento frío que llegaba desde el norte y la hacía irreconocible. La ropa pensada no servía para nada y tocó vestirse “a lo Bogotá”: sacos y abrigos como nunca. Un viento que la volvió, por momentos, oscura y extraña. Un mar embravecido, quizás porque ya sentía los coletazos del último bloqueo —porque han sido infinitos—.</p>



<p>Los mismos bloqueos que la detuvieron en el tiempo: sus edificios, sus calles, el mismo aeropuerto y hasta su transporte. Marcas visibles a lo largo y ancho de la isla, incluso en el rostro de una nación digna y culta que no pudo desarrollar su proyecto utópico, como se lee en esa Constitución devorada durante el viaje de regreso.</p>



<p>Una Cuba que apenas logra resistir tamañas embestidas de la historia, lideradas por los Estados Unidos desde los años sesenta. En esta oportunidad, un bloqueo que, además de económico, es energético y se refleja en nuevos aranceles y sanciones para todos aquellos Estados que se atrevan a suministrarle petróleo. ¿Cómo sobrevivir ante tamaña ignominia?</p>



<p>¿Y los aliados del pasado? Algunos fracasaron como proyecto histórico; otros no tienen el oro negro ni están dispuestos a agraviar al Norte; y, para colmo de males, en los últimos meses se perdió a Venezuela, que hoy parece una colonia del norte. Y ya ni la misma Sheinbaum puede hacer algo relevante en materia de solidaridad. Colombia, por su parte, permanece amarrada por el miedo a nuevas listas Clinton y sanciones.</p>



<p>Un mundo lleno de miedo, sin integración ni comunidad para enfrentar estos apetitos del mercado y del capital. Lo democrático, luego de la afrenta militar a Venezuela, ya no puede ser utilizado como excusa para esta última agresión a la isla. Eso que llaman democracia es expoliación, explotación o mercado por construir. ¿O no?</p>



<p>Desde el Hotel Nacional —en una burbuja de privilegios—, en pleno evento liderado por constitucionalistas y comparatistas, en clave de empatía y esperanza, apenas se puede observar lo que sucede en las provincias y en las calles en estos momentos. Una “calma chicha”, muchos silencios y poca información. La penúltima noche en la isla, uno de los conserjes del hotel emblemático insinúa que salir de esa burbuja es complejo, por la poca de luz en las calles, los temas de seguridad y una incertidumbre que agobia.</p>



<p>En ese mismo hotel donde reposan las fotografías, en el Salón de los Famosos, de Samper, Piedad Córdoba, Lucho Garzón, Santos y otros, se convocó el emblemático evento Cuba CON-PARA (Segundo Congreso Internacional de Derecho Comparado y Constitucional), al que asistieron decenas de profesoras y profesores —entre ellos, grandes constitucionalistas y comparatistas cubanos—. Un proyecto académico que podría haberse realizado en otro país, pero que tuvo lugar precisamente en Cuba, para comprender todas las geografías y las propuestas de organización política que ameritan profundo respeto desde la comparación y la empatía.</p>



<p>Leer con lentes de supremacía moral y homogeneidad no es respetuoso ni esperado en el mundo de la comparación ni en un constitucionalismo de la esperanza. Por eso Cuba es y será el mejor lugar para este seriado de eventos, que en esta oportunidad coincidió con el azote del Norte: no solo del viento frío, sino del voraz capital que lo acompaña.</p>



<p>En Cuba CON-PARA se tuvo tiempo para el respeto y la comprensión de un fenómeno constitucional e histórico que fue truncado desde su nacimiento y que entró en su fase más compleja a finales de los años ochenta, cuando se cayó una de las formas de hacer socialismo en el mundo, cuando se abrazó al capitalismo como única opción y a la democracia liberal como la única posible, presentada como racional y perfecta, a pesar de haber engendrado monstruos como el actual gobierno de Trump o el que lidera el genocidio de Palestina.</p>



<p>Ni el constitucionalismo, ni el derecho internacional, ni los organismos internacionales ofrecen hoy una salida a Cuba. El primero queda frustrado ante las intervenciones y los bloqueos referidos; el segundo se percibe como un ordenamiento en crisis —la voz de los internacionalistas apenas se escucha—; y el tercero parece silencioso e inoperante en este momento. Tampoco se observa una línea de integración latinoamericana o mundial que opere en clave de unidad y solidaridad. Sin duda, se está frente a una forma de castigo colectivo y a una práctica susceptible de ser calificada como delito de lesa humanidad: someter a millones de seres humanos a la indignidad estructural, ante un mundo que hoy prefiere pasar la página.</p>



<p>De hecho, la Constitución de la República de Cuba, en su parte dogmática, habla de una utopía poderosa: una sociedad donde la dignidad es central. Pero esa dignidad, sin calorías suficientes para sostener la vida, sin energía eléctrica, sin combustibles, sin transporte y sin esperanza —y con una democracia socialista que apenas revisa sus <strong>graves errores </strong>históricos—, arrinconada por el bloqueo de marras, hace imposible la vida y el sueño del gran Martí:</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.</h2>



<p>Los coletazos del tirano del Norte se sienten y se ven en La Habana, pero más aún en las provincias; en la emigración de millones de cubanas y cubanos; en una población cada vez más envejecida; en la imposibilidad de construir su propia dignidad. Toda una estrategia para estrangular la isla y proyectar más complejos hoteleros y casinos, como hoy se observan en los renders construidos sobre el adolorido territorio y Estado de Palestina.</p>



<p>Esta reflexión se cierra con muchas imágenes de esperanza recogidas durante la corta estadía: estudiantes de la Universidad de La Habana, ávidos de sueños y oportunidades; químicos, matemáticos y artistas que hoy transportan el turismo rico y pobre que llega a la isla, pero que tuvieron un pasado en las fábricas, las industrias, las universidades y los teatros; licenciados bilingües y trilingües que hoy cuidan a los miles de extranjeros que a diario pisan la isla; y el gran Estudio 50, tan parecido a las viejas bodegas del Williamsburg neoyorquino, un proyecto cubano construido en una antigua bodega gigantesca donde jóvenes hacen arte, teatro y cultura. Tienen con qué: estudios, alto nivel, estética y una sensibilidad profunda.</p>



<p>Se suma, el conductor del taxi que cantó sin parar son cubano, como si afuera nada estuviera pasando. Y, al mismo tiempo, las filas de carros esperando la última gota de gasolina; los turistas despistados que llegaban a la misma burbuja; y tantas otras escenas que conviven sin pedir permiso. Rostros bellos y de esperanza en medio de la calma chicha que se siente en cada calle.</p>



<p>“Resistir con dignidad”, dijo Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, en su alocución de la semana pasada. Pero la dignidad, para sostenerse, necesita manos amigas y un apoyo real que acompañe el cansancio de un pueblo. Que Latinoamérica —la misma que canta y se nombra en las canciones de Bad Bunny— despierte en solidaridad y tienda el abrazo necesario a esa isla que hoy clama respeto, empatía y corazón.</p>



<p>¡Ay, mi Cuba!</p>



<p>De Beny Moré.</p>



<p>No digo más.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125809</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Feb 2026 01:41:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¡Ay, mi Cuba!]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El tal centro (hoy) no existe, ¿nunca existió?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-tal-centro-hoy-no-existe-nunca-existio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ninguna corriente de pensamiento político ha sido tan manoseada en Colombia como el llamado centro. Ahí se sitúan quienes quieren posar de novedosos y alternativos; otra especie de salvadores distinta a la izquierda y la derecha, que terminan haciéndose humo, como lo demuestran hoy muchas de las encuestas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En X alguien escribió algo que me gustó: <em>el centro es la derecha light.</em> </p>



<p>En Colombia el <em>centro </em>político apareció cuando aparecieron Álvaro Uribe y Gustavo Petro al mismo tiempo, uno némesis del otro. Entonces, ciertos políticos se acomodaron en la mitad de los dos para decirle al país <em>“ni somos uribistas, ni somos petristas”.</em> Los llaman los “ninis”: No son una cosa, ni son la otra, pero tampoco se sabe a ciencia cierta qué son, qué buscan, qué defienden, pues se les ha visto juntos y revueltos con aquellos a los que cuestionan.</p>



<p>La política debe ser como la religión; tener unos credos en los que la gente pueda creer, sin defraudarla. Odiar a Petro u odiar a Uribe no son argumentos suficientes. Son berrinches cuando no se tiene un evangelio propio.</p>



<p>El tal <em>centro</em> parece más bien una moda. Aparecen, hacen implosión y desaparecen cada cuatro años. Se juntan nada más que para cada elección presidencial, con ánimo oportunista. El resto del tiempo el <em>centro</em> brilla por su ausencia. <em>Si te vi no me acuerdo</em>.</p>



<p>Y esto ocurre porque en Colombia la política hace rato dejó de ser un ejercicio de gente respetable. Los partidos —perdón, ¿cuáles partidos?— suenan menos que lo que suenan los caudillos y los clanes políticos, que heredan el poder por sangre y pasando por encima de los partidos. Como su nombre lo indica, los partidos están hoy partidos. Buena parte de los males tendrían solución con una reforma política a tiempo, tema de una próxima columna.</p>



<p>Lo más cercano a eso que llaman “el <em>centro</em> político” es el Partido Alianza Verde, el mismo que llevó a Claudia López a la alcaldía de Bogotá (2020-2023) y que hoy tiene a varios de los suyos con líos judiciales por cuenta del <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-05-13/el-partido-verde-suspende-al-senador-ivan-name-y-sandra-ortiz-por-el-caso-de-corrupcion-en-la-ungrd.html">escándalo de corrupción en la UNGRD</a><strong> (</strong>Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres). &nbsp;</p>



<p>Ese partido apenas tiene el 1% de intención de voto según la encuesta de la firma GAD3 que reveló Noticias RCN-La FM. En mayo de 2024, en medio de críticas, <a href="https://www.elespectador.com/politica/renuncia-de-claudia-lopez-al-partido-verde-estas-son-las-reacciones-de-congresistas-gobierno-y-figuras-politicas">Claudia López renunció al Partido Alianza Verde</a> (¿avergonzada?) y hoy ni siquiera llega al uno por ciento de intención de voto (0,6%). Está por debajo de Sergio Fajardo (2,4%), otro centrista que sigue en doloroso descenso. &nbsp;</p>



<p>Según ella, renunció al Verde porque <em>&#8220;no representa los valores y principios que he practicado en mi vida”.</em></p>



<p>¿Qué les pasó a Claudia López, a Sergio Fajardo, incluso a Juan Manuel Galán? ¿Cómo llamar a las personas que no generan emociones en los demás? Ella recogió más de 1,2 millones de firmas de ciudadanos comprometidos con su causa, pero no se ven reflejadas en el sondeo. Con ella se confirma aquello de que una firma, como un vaso de agua, no se le niega a nadie. </p>



<p>Lo que uno no entiende es cómo López se despojó del manto verde en un arrebato de dignidad, más no así su esposa, la congresista Angélica Lozano, que aspira a repetir Senado por ese partido con el número 10 en el tarjetón. Es probable que la dupla se esté arriesgando a una estruendosa derrota en las elecciones legislativas del 8 de marzo. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO.jpg" alt="" class="wp-image-125128" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p>Pura convicción tal vez, pero no coherencia. </p>



<p>Castroopina, bloguero de <strong>El Espectador</strong>, dice en <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/los-verdes-mataron-el-centro/">este artículo:</a> <em>“La llamada ola verde nació como un intento de romper con los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez, un periodo en el que la izquierda no logró consolidar un proyecto democrático capaz de disputarle el poder. Fue Lucho Garzón, Sergio Fajardo y Antanas Mockus quienes levantaron la bandera de una tercera vía, distinta tanto de la herencia uribista como de la izquierda representada en ese entonces por Carlos Gaviria. De allí surgió una fuerza política que se convirtió en el Partido Verde, con incidencia nacional y local”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="J05zTR4iFd"><a href="https://blogs.elespectador.com/cura-de-reposo/los-verdes-mataron-el-centro/">Los verdes mataron el centro</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Los verdes mataron el centro&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/cura-de-reposo/los-verdes-mataron-el-centro/embed/#?secret=AklzjMDX94#?secret=J05zTR4iFd" data-secret="J05zTR4iFd" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Y añade:<em>“El problema vino después. El crecimiento del partido atrajo nuevos liderazgos y propuestas que poco a poco se alejaron de ese centro mesurado con el que había nacido. <strong>El aval verde se convirtió en un pasaporte para cualquiera que quisiera entrar en la política, sin importar si compartía realmente la idea original”.</strong></em></p>



<p>Matemáticamente hablando, hoy el tal <em>centro</em> no existe; parece demasiado tarde para reaccionar y creer de manera ingenua que, en el último minuto, pueden constituirse como una coalición sólida con candidato presidencial propio. Lo más que pueden lograr es que uno de los suyos sea el segundo a bordo de alguno de los dos que van punteando. ¿Acaso Roy Barreras o Claudia López serían la fórmula vicepresidencial perfecta para configurar una centro-izquierda que respalde a un, digamos Iván Cepeda? Pago por ver.</p>



<p>Si la intención de voto en favor del candidato del Pacto Histórico ronda el 30%, eso significa que su fórmula debe aportar como mínimo el 21% que falta para alcanzar la mitad más uno.</p>



<p>Claudia López se ha dedicado en los últimos meses a hablar mal de Petro y su gobierno. ¿Qué podría&nbsp;negociar con ese 0,6%? Roy podría ser la carta secreta, si obtiene la bendición de Juan Manuel Santos para ser el segundo a bordo, aquel que garantice la continuidad en el cumplimiento del Acuerdo de Paz con las FARC. En esa causa, el expresidente Samper, quien ya anunció su respaldo al Frente Amplio (la consulta de derecha e izquierda en marzo para conformar la centro-derecha), podría prestar sus buenos oficios.</p>



<p>Pero insisto: En Colombia nunca ha existido un <em>centro</em> político. Lo que existen son unos políticos que, de manera hábil, cada cuatro años se agrupan para la foto en la mitad de lo que ellos, convenientemente, &nbsp;llaman extremos, y una vez pasan las elecciones nada se vuelve a saber de estos personajes, hasta la siguiente elección. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>En buscan del <em>centro</em> perdido</strong></p>



<p>Para que el <em>centro</em> exista se necesita que tenga alma: es decir, unos dogmas definidos y puestos en práctica (plataforma ideológicas) con unos partidos serios que conviertan esos postulados en leyes y unos políticos coherentes e incorruptibles, a quienes veamos como líderes, no como meros políticos. Noten la diferencia. &nbsp;</p>



<p>En la encuesta de Guarumo y Ecoanalítica, pagada por El Tiempo, el 14% de los encuestados se consideran de <em>centro</em>. No se identifican con Cepeda ni con De La Espriella, pero entre los demás del abanico tampoco hay un candidato fuerte que los represente. El problema del <em>centro </em>es, entonces, de ausencia de líderes genuinos. Es increíble que siendo ésta una carrera presidencial atípica, por la cantidad desbordada de candidaturas, no haya una que seduzca&nbsp;a los inconformes que buscan una opción distinta.</p>



<p>En <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/columnista-invitada/el-centro-en-movimiento">esta columna </a>de <strong>El Espectador</strong>, cuya lectura recomiendo, la analista Juanita Uribe Cala afirma:<em>“… el centro se ha quedado en la moderación como postura, pero no se ha convertido en movimiento. Ha sido eficaz para gobernar en tiempos de estabilidad, para administrar acuerdos y contener excesos. Pero <strong>resulta insuficiente para convocar en tiempos de miedo, incertidumbre y desconfianza”.</strong></em></p>



<p>La misma columnista desnuda la contradicción entre las fortalezas y debilidades de quienes se asumen como creyentes de ese espectro político. <em>“Creo que parte del problema es que quienes se ubican en el centro —aunque sean mayoría— son más escépticos, menos crédulos, más racionales. Desconfían de las promesas heroicas, de las épicas salvadoras y de las soluciones mágicas. Esa lucidez es una fortaleza. Pero también tiene un costo: hace que duden incluso de su propia fuerza colectiva. No se atreven a creer en algo que no se ha hecho nunca”.</em></p>



<p>Ahora bien, a la luz de este año electoral, hay una realidad adicional.  Si bien en Colombia el calificativo <em>soy de centro </em>se usa para señalar a quien no es petrista ni uribista., cuando vamos a los hechos concretos —al dato y no al relato—, nos encontramos con que hay una derecha (uribista para más señas), hábilmente camuflada entre quienes se hacen bautizar de centristas.  </p>



<p>Aunque suene raro, lo diré: el culpable de que el centro no exista es el mismo centro que permite el manoseo de la derecha más radical, el uribismo, que celebró con bombos y platillos la llegada de Paloma Valencia primero y de Juan Carlos Pinzón después. Se hacen llamar pomposamente <em>“La gran consulta por Colombia”.</em> Porque en cuestión de grandilocuencia los políticos colombianos son campeones. Aman la hipérbole sobre todas las cosas, ya sabemos.</p>



<p>Hablando de gente grandilocuente, el exministro Pinzón en entrevista con El Tiempo dijo lo siguiente: <em>“Quien gane la gran consulta por Colombia será el próximo presidente”. </em>Como político en ciernes hace carrera también para humorista.</p>



<p><em>La gran consulta por Colombia</em> (nueve candidatos hasta hoy), es la suma de todos los perdedores, el baile de los que sobran, en las encuestas hechas hasta ahora: la golondrina que todavía no hace verano para obtener un cupo en segunda vuelta con candidato propio. Por ahora Cepeda y De La Espriella tienen asegurado cada uno su cupo, eso sí ninguno gana en primera vuelta o es presa fácil de un escándalo mediático que lo mande a la lona.</p>



<p>¿Mi conclusión? Son dos. </p>



<p>Uno: El <em>centro </em>existirá como opción real el día que los políticos no hagan acuerdos burocráticos con los gobiernos de turno, y tengan una agenda programática de largo aliento que se concrete en hechos, no en discursos bonitos.</p>



<p>Y dos: En un país que asiste al renacimiento de la izquierda, después de muchas luchas y miles de muertos, no veo un espacio fácil para el <em>centro, </em>como no sea en coalición con aquellos que dicen detestar. </p>



<p>Más allá de cualquier sentimentalismo, creo que todavía faltan en Colombia muchos capítulos escritos con la zurda, en una Colombia dominada por la diestra durante dos siglos. Tal vez sea el tiempo de la izquierda, no por capricho sino por elemental justicia, para consolidar un modelo de país que cierre décadas de desigualdad social. </p>



<p>El <em>centro </em>tuvo alguna vez su momento para brillar y lo dejó escapar como agua entre los dos. ¿Deben empezar de cero hoy, pero con la mirada puesta en 2030? Corresponde a los &#8220;<em>ninis</em>&#8221; responder eso.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125112</guid>
        <pubDate>Sun, 25 Jan 2026 13:13:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/25080147/ZETA-ZETA-CENTRO-BALNCO-Y-NEGRO-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El tal centro (hoy) no existe, ¿nunca existió?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Los verdes mataron el centro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/los-verdes-mataron-el-centro/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Partido Verde pasó de esperanza centrista a fábrica de avales: tibieza disfrazada de comodidad política.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La llamada ola verde nació como un intento de romper con los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez, un periodo en el que la izquierda no logró consolidar un proyecto democrático capaz de disputarle el poder. Fue Lucho Garzón, Sergio Fajardo y Antanas Mockus quienes levantaron la bandera de una tercera vía, distinta tanto de la herencia uribista como de la izquierda representada en ese entonces por Carlos Gaviria. De allí surgió una fuerza política que se convirtió en el Partido Verde, con incidencia nacional y local.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="700" height="500" data-id="125010" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092455/61.webp" alt="" class="wp-image-125010" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092455/61.webp 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092455/61-300x214.webp 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /><figcaption class="wp-element-caption">Peñalosa, Fajardo, Mockus y Garzón en un evento político en las campañas 2009-2010.</figcaption></figure>
</figure>



<p>El problema vino después. El crecimiento del partido atrajo nuevos liderazgos y propuestas que poco a poco se alejaron de ese centro mesurado con el que había nacido. El aval verde se convirtió en un pasaporte para cualquiera que quisiera entrar en la política, sin importar si compartía realmente la idea original.</p>



<p>La colectividad empezó a oscilar entre discursos de izquierda y derecha, sin construir una ideología sólida ni un plan programático claro. Se refugiaron en lo políticamente correcto, moldeando sus posturas según la coyuntura. En ese terreno ambiguo salieron a relucir viejas figuras de dudoso pasado, como Carlos Ramón González (Exmiembro de la guerrilla del M19), antiguo directivo del partido, el senador Iván Name, el Ministro Antonio Sanguino y la exConsejera Presidencial, Sandra Ortiz; todos ellos relacionados con el escándalo de corrupción en la UNGRD.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="921" height="518" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21093229/image-2.png" alt="" class="wp-image-125012" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21093229/image-2.png 921w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21093229/image-2-300x169.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21093229/image-2-768x432.png 768w" sizes="auto, (max-width: 921px) 100vw, 921px" /></figure>



<p>La maleabilidad de sus líderes y candidatos los llevó a contradicciones evidentes. Respaldaron a Gustavo Petro para llegar a la presidencia y luego lo atacaron porque cumplió lo que prometió. Se acomodaron según la tajada que les ofreciera el gobierno de turno: apoyaron a Santos mientras tuvieron ministerios, criticaron a Duque y a Peñalosa porque no recibieron lo suficiente, y han alternado ataques y defensas a Petro y Carlos Fernando Galán dependiendo de la conveniencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092952/image-1-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-125011" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092952/image-1-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092952/image-1-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092952/image-1-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092952/image-1-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21092952/image-1.png 1290w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La máxima confirmación de esa maleabilidad fue la Alcaldía de Claudia López, quien constantemente tenía encuentros y desencuentros tanto con Iván Duque, como con Gustavo Petro. Dependiendo cómo su partido o su figura luciera en los reflectores nacionales o en los nombramientos atacaba o guardaba silencio. Ahora, ella busca pintarse de un centro con el que nadie se siente a gusto porque más allá de ser tibieza es extrema comodidad y correctísimo político.</p>



<p>El Partido Verde, que alguna vez representó la esperanza de un cambio con mesura y la construcción de una Colombia distinta, terminó convertido en una fábrica de avales. Una colectividad que perdió el centro y lo transformó en un espacio de acomodo, útil para quienes buscan poder sin importar la coherencia ideológica.</p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125009</guid>
        <pubDate>Wed, 21 Jan 2026 14:41:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21094054/PP3626470A-h-o.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Los verdes mataron el centro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>25 preguntas inocentes para cerrar el 20-25</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/25-preguntas-inocentes-para-cerrar-el-20-25/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el Día de los Santos Inocentes recordemos que hay más de un candidato detrás del voto de inocentes electores.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de las redes sociales del candidato Juan Daniel Oviedo. </em></p>



<p><strong>1.</strong>&nbsp;¿Por qué el abogado Abelardo De  La Espriella se hace llamar “El Tigre” si en Colombia sólo hay tigrillos? ¿Su saludo de &#8220;Firmes por la Patria&#8221; significa que prestó el Servicio Militar?</p>



<p><strong>2.&nbsp;</strong>¿Aparecer en vallas políticas al lado de Uribe es bueno o es malo para un candidato? ¿Ventaja o lastre?&nbsp; &nbsp;</p>



<p><strong>3.</strong>&nbsp;¿Por qué por un candidato presidencial&nbsp;de izquierda hay como 20 en la derecha? </p>



<p><strong>4.&nbsp;</strong>¿Cuántos ejemplares de su libro autobiográfico imprimió la senadora María Fernanda Cabal y cuántos logró vender antes de ser descabezada como la candidata presidencial del Centro Democrático?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="722" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27121349/ZETA-ZETA-CABAL-722x1024.jpg" alt="" class="wp-image-124073" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27121349/ZETA-ZETA-CABAL-722x1024.jpg 722w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27121349/ZETA-ZETA-CABAL-211x300.jpg 211w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27121349/ZETA-ZETA-CABAL-768x1090.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27121349/ZETA-ZETA-CABAL.jpg 902w" sizes="auto, (max-width: 722px) 100vw, 722px" /></figure>



<p><strong>5.</strong>&nbsp;A casi todos los presidenciables los hemos visto comiendo cualquier cosa en puestos callejeros. ¿Hacen lo mismo en la vida real?&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>6.&nbsp;</strong>¿Se puede hacer campaña política sin untarse (hipócritamente) de pobres? ¿Lo que sea por un voto?</h2>



<p><strong>7</strong>.&nbsp;¿Por qué no se ha hecho en Colombia una Reforma Política que les impida a personas de la tercera edad (caso Álvaro Uribe, Luis Eduardo Garzón y Jorge Robledo, de 73, 74 y 75 años, respectivamente, y ya pensionados además) postularse a cargos de elección popular, de la misma manera que las empresa no contratan personas mayores dizque por viejas?</p>



<p><strong>8.</strong>&nbsp;Un día antes de conocerse el nombre de la candidata presidencial del Centro Democrático, estalló el escándalo del subsidio agrario al hijo de María Fernanda Cabal, como pequeño productor. ¿Fue una <em>sapeada </em>o existen las coincidencias en política? </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/LaContadora?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#LaContadora</a> | &quot;La contadora que firmó los estados financieros, con los que el abogado penalista Juan José Lafaurie Cabal se presentó como pequeño productor agrícola para obtener un crédito preferencial y un subsidio, es una alta directiva del gremio ganadero, Fedegán.  Una… <a href="https://t.co/o3koCjTInv">pic.twitter.com/o3koCjTInv</a></p>&mdash; Cambio (@estoescambio) <a href="https://twitter.com/estoescambio/status/2002703092652143023?ref_src=twsrc%5Etfw">December 21, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p><strong>9.</strong>&nbsp;¿El número (exagerado) de&nbsp;candidatos a la presidencia de la República incide en las tasas de desempleo o las valida?&nbsp;</p>



<p><strong>10. </strong>¿Con cuántos hijos contribuirá el candidato Juan Daniel Oviedo tan preocupado por la caída en las tasas de natalidad? (Recomiendo el episodio de Presunto Podcast sobre el tema)</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Spotify Embed: ¡[No] hay mujeres para parir!" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/39cCjkrO4AMIlBgHeEh9Ul?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>11. </strong>¿Cuánto tiempo falta para que a Abelardo De La Espriella lo conviertan en tigre de felpa?</h2>



<p><strong>12.</strong> En redes sociales, Álvaro Uribe salió a decir que fue con Paloma Valencia a visitar al <em>Señor Caído</em> de Girardot. ¿Y luego el <em>Señor Caído</em> no es el doctor Uribe con tanto lío judicial?</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de las redes sociales del candidato Juan Daniel Oviedo. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27120402/ZETA-ZETA-SOLOS.jpg" alt="" class="wp-image-124060" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27120402/ZETA-ZETA-SOLOS.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27120402/ZETA-ZETA-SOLOS-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27120402/ZETA-ZETA-SOLOS-768x576.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>13</strong>. Los del <em>El Cartel de Los Solos</em>, así llamados por algún tuitero ya que poco marcan en las encuestas, ¿a qué ministerio o embajada aspirarán en un eventual gobierno&nbsp;de derecha?</p>



<p><strong>14.</strong> ¿Nos tragaremos a palo seco el cuento de que Paloma Valencia es una candidata de centro-derecha? Con su entrada a la consulta interpartidista de marzo, ¿hay cama para tanto ego<strong>centrismo</strong>? (Recomiendo la columna <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/el-palomazo/">&#8220;<em>El palomazo</em>&#8220;</a> de Ramiro Bejarano en <strong>El Espectador</strong>)</p>



<p><strong>15</strong>. Si el uribismo entró al Centro. ¿Cómo lo llamamos ahora? ¿Ultra centrismo?</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>16.</strong>&nbsp;Si <em>Coca Cola mata tinto</em>, ¿tigre matará paloma (en las encuestas)?</h2>



<p><strong>17.&nbsp;</strong>&nbsp;&nbsp;Si al final toda la derecha se une contra Iván Cepeda, ¿el resultado será bíblico: David contra Goliat?</p>



<p><strong>18.</strong>&nbsp;Entre Paloma Valencia, Paola Holguín, David Luna y Juan Daniel Oviedo, ¿Quién ganaría el <em>reality show</em> de <em>La voz… </em>más chillona<em>?</em> ¿Será que sus voces mejoran a punta de panela?</p>



<p><strong>19.</strong>&nbsp;¿Quién será el candidato oficial de la centro-izquierda: Iván Cepeda o Roy Barreras? ¡Hagan sus apuestas!</p>



<p><strong>20.&nbsp;</strong>Si los de Uribe son uribistas y los de Petro petristas, ¿los seguidores de Paloma son palomistas o palomismo?</p>



<p><strong>21.&nbsp;</strong>¿Por qué los Reyes Magos no le regalan a Sergio Fajardo un cambio de imagen, de chip, de guion y de asesores? &nbsp;</p>



<p><strong>22.</strong>&nbsp;Entre 18 candidatos recogieron 28,5 millones de firmas para aspirar a la presidencia de Colombia. ¿Cuántas de esas firmas son auténticas? ¿Firmaron esta vez los muertos? Alguien que me explique, técnicamente hablando, ¿Cómo se revisan 28 millones y pico de firmas antes del 21 de enero? Si aparecen firmas chimbas, ¿habrá castigo para esos candidatos por falsificación o usurpación?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27114741/ZETA-ZETA-LA-SILLA-VACIA-819x1024.jpg" alt="" class="wp-image-124028" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27114741/ZETA-ZETA-LA-SILLA-VACIA-819x1024.jpg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27114741/ZETA-ZETA-LA-SILLA-VACIA-240x300.jpg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27114741/ZETA-ZETA-LA-SILLA-VACIA-768x960.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27114741/ZETA-ZETA-LA-SILLA-VACIA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Infografía de La Silla Vacía</em></p>



<p><strong>23.</strong>&nbsp;¿Qué pasará con el cargo de <em>Primera dama</em> si Claudia López gana la presidencia?</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>24.</strong> Sobre la salida de Miguel Uribe papá del Centro Democrático: ¿Saltó o lo empujaron?</h2>



<p><strong>25.</strong>&nbsp;¿Cuál de los presidenciables tiene realmente la pinta y la estatura para ser el nuevo inquilino de la Casa de Nariño? ¿Habrá necesidad de cambiar guardas? El que entendió, entendió&#8230; </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-acb3c63e763be739dcd311552004dbf3"><strong><em>Les deseo a todos los lectores de este blog salud, prosperidad y buen humor para el 20-26.</em></strong> <em>Y lo más importante: que me sigan leyendo. </em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124026</guid>
        <pubDate>Sun, 28 Dec 2025 13:00:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/27120229/ZETA-ZETA-SOLOS-PORTADA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[25 preguntas inocentes para cerrar el 20-25]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-ganaderia-y-la-palma-africana-amenazan-al-zocay-el-mono-de-manos-blancas-simbolo-del-meta/</link>
        <description><![CDATA[<p>La primera vez que la bióloga Martha Ortiz vio de frente a los&nbsp;monos zocay (plecturocebus ornatus)&nbsp;fue en el barrio La Madrid, de Villavicencio, capital del departamento del Meta. Aunque conocía a la especie por registros y reportes, la experiencia de verlo directamente le resultó reveladora: “Es muy bonito y llama la atención verlo en su [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Se trata de una especie endémica de la Orinoquía colombiana, que enfrenta la pérdida acelerada de su hábitat y por ello pidieron cambiar su clasificación de Vulnerable a En peligro en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</em></li>



<li><em>Investigadoras y ambientalistas lideran proyectos de monitoreo y conservación para garantizar la supervivencia de la especie en áreas fragmentadas por la expansión agropecuaria y cultivos de ciclo corto, como la palma africana.</em></li>



<li><em>Las principales amenazas identificadas son el aislamiento de las poblaciones y la disminución de corredores biológicos causados por la deforestación.</em></li>



<li><em>Comunidades de municipios como San Martín de los Llanos, Vista Hermosa y Villavicencio, en el departamento del Meta, participan en iniciativas de educación ambiental y restauración para proteger al primate y los ecosistemas que habita.</em></li>
</ul>



<p>La primera vez que la bióloga Martha Ortiz vio de frente a los&nbsp;<strong>monos zocay (<em>plecturocebus ornatus</em>)</strong>&nbsp;fue en el barrio La Madrid, de Villavicencio, capital del departamento del Meta. Aunque conocía a la especie por registros y reportes, la experiencia de verlo directamente le resultó reveladora: “Es muy bonito y llama la atención verlo en su entorno”. Desde entonces tuvo otros encuentros, como cuando en medio de un recorrido para buscar nidos de un mono nocturno lo detectó en el borde de un callejón, casi posando con naturalidad para un grupo de personas, a pesar de que es una especie que naturalmente evitaría la cercanía con los humanos.</p>



<p><strong>El conocimiento sobre el estado genético y poblacional de este primate es escaso,</strong>&nbsp;debido, según asegura Ortiz, a las restricciones para tomar muestras biológicas. “Estamos en la base del conocimiento, tanto que apenas estamos definiendo su distribución real y su área de ocupación”, explica. Actualmente, el mono zocay&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/39928/17974735" target="_blank" rel="noreferrer noopener">está clasificado como Vulnerable</a>&nbsp;en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pero ya fue solicitado cambiar la catalogación por En Peligro.</p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/tres-nuevas-ranas-endemicas-revelan-biodiversidad-norte-peruano/">&nbsp;Tres nuevas ranas endémicas revelan una biodiversidad oculta en el norte peruano</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267551"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223618/Foto-1-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267551" /><figcaption class="wp-element-caption">Mono Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p>El mono zocay es endémico de la zona de transición entre el piedemonte de la cordillera oriental y los Llanos Orientales y ha sido reportado principalmente en el departamento del Meta; en áreas clave para la agricultura y la ganadería, como el municipio de San Martín de los Llanos; en bosques de galería, ronda de ríos y caños y selvas húmedas. En su mayoría, se trata de ecosistemas fragmentados que obligan al animal a&nbsp;<strong>recorrer distancias cada vez más largas</strong>&nbsp;entre parches de bosque, una situación que compromete su supervivencia y las de otras especies que dependen de la conectividad forestal.</p>



<p>Se alimenta de frutos, flores e insectos y se desplaza sin tocar el suelo. Sin embargo, se volvió común encontrarlo en áreas urbanas, lo que aumenta su vulnerabilidad. La&nbsp;<strong>expansión agropecuaria y urbana, la deforestación y la pérdida de bosques</strong>&nbsp;se han convertido en sus mayores amenazas y podrían llevar a su desaparición. Esta es la conclusión de un estudio titulado&nbsp;<a href="https://revistasojs.ucaldas.edu.co/index.php/boletincientifico/article/view/10361/7880" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Modelo matemático de la presencia del mono Zocay (Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;(Gray, 1866))<em>&nbsp;en un paisaje agropecuario</em></a>, realizado por las profesoras de la Universidad de los Llanos, Martha Ortiz, Liliana Ladino y Sara Guerrero, que se publicó en el Boletín Científico Centro de Museos – Museo de Historia Nacional de la Universidad de Caldas.</p>



<p>El estudio evidencia, a partir de predicciones matemáticas en tres escenarios diferentes con niveles base, intermedio y de alta deforestación, que la persistencia del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;es baja por el efecto de la&nbsp;<strong>pérdida de hábitat disponible</strong>, por lo que podría desaparecer si el paisaje agropecuario se mantiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267562"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223814/Zocay-Silvestre.jpg" alt="Monos Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas" class="wp-image-267562" /><figcaption class="wp-element-caption">Monos Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Matemáticas reveladoras</h2>



<p>La profesora Martha Ortiz, con botas pantaneras, aretes dorados en forma de monos tití y una camiseta con el zocay estampado, explica que la estructura social del animal funciona a partir de familias: “Siempre vamos a encontrar la pareja y las crías en diferente nivel de desarrollo y, cuando ellas ya están juveniles y aptas para ser separadas del grupo, se tienden a dispersar y los elementos de conectividad les ayudan en ese proceso”.</p>



<p>La<strong>&nbsp;modelación matemática</strong>, aunque poco común en investigaciones de campo sobre fauna en Colombia, según la investigadora, ha demostrado ser una herramienta útil para evaluar la conservación de especies como el&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>. En el caso de este primate, el modelo se construyó a partir de tasas de cambio derivadas de datos concretos y se basó en ecuaciones diferenciales que integran información sobre la transformación de coberturas boscosas, la calidad de los fragmentos y su conectividad. “Lo que se representa es cómo podría mantenerse o perderse la supervivencia de la especie si cambian parámetros clave del hábitat”, explica la profesora.</p>



<p>El ejercicio permite&nbsp;<strong>simular escenarios</strong>: desde una conectividad funcional entre parches de bosque, que favorecería su permanencia, hasta una pérdida total de conexión o degradación de los fragmentos, que inevitablemente conduciría a la&nbsp;<strong>desaparición de la especie</strong>.</p>



<p>Este enfoque, usado también en otros primates y especies hermanas, ofrece una proyección clara de cómo las&nbsp;<strong>decisiones sobre el uso del suelo</strong>&nbsp;pueden determinar el futuro del mono zocay en el piedemonte del departamento del Meta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267547"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223534/Foto-7-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267547" /><figcaption class="wp-element-caption">El municipio de Vista Hermosa, Meta, cuenta con un 52 % de su territorio dentro del Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>El modelo mostró que bajo condiciones actuales, o incluso con mejoras intermedias, la especie no lograría sostenerse a largo plazo. Solo el escenario de conservación plena, con más superficie boscosa y una red de<strong>&nbsp;fragmentos bien conectados</strong>, permitiría su permanencia.</p>



<p>El estudio también subraya la vulnerabilidad del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;frente a la fragmentación: aunque aprovecha los bordes de los bosques para alimentarse, necesita internarse en zonas más protegidas para evitar depredadores domésticos,<strong>&nbsp;incendios</strong>&nbsp;y enfermedades transmitidas por fauna feral o humana. Esta dependencia del borde, lejos de ser una ventaja, incrementa sus riesgos y refuerza la urgencia de conservar bosques completos y saludables.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Proyecto Zocay, en San Martín de los Llanos</h2>



<p>El municipio de San Martín de los Llanos, uno de los municipios más antiguos y extensos del Meta, fue el escenario escogido para este modelo matemático. Allí también se realizó uno de los pocos&nbsp;<a href="https://static1.1.sqspcdn.com/static/f/1200343/28681068/1738591748770/PC38_Quintero-Tapia_Carretero-Pinzon_diet_ornate_titi.pdf?token=LH39mY60nVui1AvfkMQS%2FuY4gL4%3D" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudios</a>&nbsp;que se conocen sobre el mono zocay, realizado por la primatóloga Xyomara Carretero, que sirvió como referencia para las autoras de la investigación.</p>



<p>En 2004, Carretero recibió una invitación para realizar una investigación e identificar las especies y número de primates que habitaban una finca en el municipio de San Martín de los Llanos. Lo que iba a ser un trabajo de seis meses se transformó en el núcleo del Proyecto Zocay, que hoy cumple dos décadas. “Yo vengo trabajando con primates hace 30 años, inicialmente con titíes, pero este proyecto nació casi por accidente”, recuerda. Con el tiempo, algunos finqueros se sumaron y el seguimiento incluyó al&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>.</p>



<p>Recuerda que lo había visto por primera vez en La Macarena, Meta, mientras cruzaba una quebrada cubierta de bejucos y vegetación espesa. En esa región, ubicada aproximadamente a 10 horas por tierra desde Villavicencio y que cuenta con tres parques nacionales naturales, se les conoce como&nbsp;<strong>risoteros</strong>: “Vi un par, chiquitos, peluditos, con la carita oscura, la mancha blanca en la frente y las manitas blancas, gritándome porque me habían visto”. Ese encuentro marcó el inicio de una relación de observación cercana.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267566"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223925/WhatsApp-Image-2025-12-10-at-5.36.31-PM-1.jpeg" alt="" class="wp-image-267566" /><figcaption class="wp-element-caption">En su hábitat natural, los monos zocay suelen vivir hasta 12 años. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p>Con el tiempo, Carretero descubrió detalles de su comportamiento que la cautivaron, como la forma en que descansan juntos o la energía con la que vocalizan. “<strong>Es un comportamiento muy bonito</strong>, sobre todo cuando gritan en la mañana y los dos adultos se enrollan la cola”, dice, describiendo esos llamados que resuenan entre los árboles y que son parte de su dinámica social y territorial.</p>



<p>Tras 20 años de observaciones, la científica asegura que en una zona específica de San Martín de Los Llanos, las poblaciones de primates se han mantenido estables. El motivo, explica, es que la cobertura boscosa no ha sufrido cambios drásticos y aún persisten elementos clave como las&nbsp;<strong>cercas vivas</strong>: “Son herramientas a nivel de paisaje que ayudan mucho. Los zocay las usan para moverse entre fragmentos, buscar alimento e incluso descansar durante el día”, afirma. Esta conectividad entre parches de bosque ha permitido que, en un contexto de&nbsp;<strong>ganadería extensiva</strong>, la fauna encuentre rutas y refugio para sobrevivir.</p>



<p>“Lo que uno hace es seguir a los animales todos los días, desde que amanece hasta que anochece”, explica la primatóloga sobre los estudios que buscan características de tipo comportamental y ecológico. “Con el método focal obtenemos datos muy detallados sobre un solo animal; con el barrido, sobre la dinámica del grupo”. Con ambos métodos se responden preguntas sobre alimentación, patrones de actividad y diferencias entre edades o sexos.</p>



<p>Para estimar su distribución, también recurre a entrevistas informales con habitantes de cada región y a la&nbsp;<strong>técnica de playback</strong>, que reproduce vocalizaciones para provocar respuestas que permiten ubicar a los primates e identificar su edad. El estudio de densidades poblacionales se realiza mediante recorridos por trochas o caminos establecidos en los fragmentos de bosque, registrando cada avistamiento con datos como el número de individuos, altura, hora y coordenadas GPS. “Suelo combinar técnicas de observación con análisis de paisaje para entender cómo el tamaño y la cobertura de los bosques influyen en la presencia del zocay”, señala Carretero.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2025/12/comunidades-indigenas-salvan-palkachupa-extincion-bolivia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¿Cómo lograron las comunidades indígenas salvar a la palkachupa de la extinción en Bolivia?</a></strong></p>



<p>Para estimar su distribución, también recurre a entrevistas informales con habitantes de cada región y a la técnica de playback, que reproduce vocalizaciones para provocar respuestas que permiten ubicar a los primates e identificar su edad. Esta visión integral le ha permitido reunir información clave sobre la ecología y las necesidades de conservación de la especie y sus amenazas, llegando a la conclusión de que por la reducción de su hábitat puede darse una disminución del 50 % de la población en los próximos 24 años, por lo cual solicitó a la UICN cambiar la catalogación del zocay de Vulnerable a En Peligro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267549"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223552/Foto-4-1200x800.jpg" alt="" class="wp-image-267549" /><figcaption class="wp-element-caption">Los murales donde se representan a los monos zocay reflejan la importancia de cuidar esta especie para conservar el ambiente y el territorio. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Las manos que intentan conservar al mono zocay</h2>



<p>La ambientalista Nathaly Rojas ha trabajado de manera articulada con las profesoras Ortiz, Carretero y una red de organizaciones y fundaciones dedicadas a la conservación. Su interés por el&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;comenzó en 2015 cuando hacía parte de la Fundación William Barrios y recorrió barrios, zonas periurbanas y áreas rurales de Villavicencio para trazar el mapa vivo del primate.</p>



<p>Documentó más de 60 sitios donde el primate está presente en la capital del Meta, revelando su&nbsp;<strong>capacidad para adaptarse</strong>&nbsp;tanto a ecosistemas naturales como a entornos en transición entre lo urbano y lo rural. Además, cultivos de ciclo corto como la&nbsp;<strong>palma africana</strong>&nbsp;se han expandido por la región, y Rojas coincide con el estudio de las profesoras de la Universidad de los Llanos en que esto puede ser una amenaza para la especie.</p>



<p>La&nbsp;<strong>urbanización</strong>, otra de las amenazas, avanza hacia la cordillera rompiendo fronteras naturales y afectando directamente a la especie, según Rojas. Este proceso no solo compromete la permanencia del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>, sino que también incide en servicios ecosistémicos clave, como la provisión de agua para las comunidades humanas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267548"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223548/Foto-6-scaled-e1765488580526.jpg" alt="" class="wp-image-267548" /><figcaption class="wp-element-caption">Artesanías que hacen alusión al mono zocay en Vista Hermosa, Meta. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Municipios como Villavicencio, Acacías, Restrepo y Cumaral evidencian cómo la expansión urbana presiona tanto a la biodiversidad como a los recursos hídricos, mostrando la conexión entre la conservación del primate y la calidad de vida de las personas.</p>



<p>Debido a esto, Rojas participó en la creación del&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/382049893_Documento_de_soporte_tecnico_SIMAP_de_Villavicencio_FINAL" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sistema Municipal de Áreas Protegidas de Villavicencio</a>, una herramienta clave para conservar especies emblemáticas del territorio. “Entre los objetos de conservación está el zocay y además el sistema fue diseñado para generar corredores biológicos que restauren las conexiones perdidas entre ecosistemas por la deforestación y las actividades agropecuarias”, enfatiza. La imagen del mono zocay incluso es usada en logos institucionales de entidades como la Secretaría de Ambiente del Meta.</p>



<p>Otra de las iniciativas que busca la conservación del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;es la Fundación Manos Blancas por los Monos. Miguel Garzón, uno de los integrantes, recuerda que el nombre surgió precisamente porque este primate tiene las manos blancas. Desde hace cinco años hacen avistamiento, observación, actividades con niños, niñas y adolescentes que viven dentro de áreas como el complejo de humedales&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/watch/?v=1789516511592885" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Kirpas-Pinilla-La Cuerera</a>&nbsp;en la ciudad de Villavicencio.</p>



<p>“Se les enseña las características del mono, la importancia que tiene en el ecosistema y lo que no debemos hacer para continuar con su conservación, sobre todo enfocándonos en que&nbsp;<strong>no hay que proveerles alimento</strong>&nbsp;debido a que se vuelven dependientes y les cambiaríamos la dieta”, cuenta Garzón.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267550"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223607/Foto-3--scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267550" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades con niños, niñas y adolescentes en pro de la conservación del mono zocay y de la naturaleza. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p>En el sur del departamento del Meta, en el municipio de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=ibB7pUWrQOM" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vista Hermosa</a>, también conservan al mono zocay mediante el Macroproyecto Rutas del Zocay. A más de tres horas de distancia de Villavicencio, se encuentra este pueblo que le hace honor a su nombre. Desde el casco urbano del municipio se puede observar el Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena y el río Güejar, que pasa muy cerca y es de gran importancia para la región.</p>



<p>El rector de la Institución Educativa Gabriela Mistral, del Centro Poblado Piñalito, Nestor Javier Martínez, explica detalladamente que “es un proyecto ambiental y turístico que tiene tres líneas: emprendimiento, empleabilidad y educación”. Han pintado murales del zocay en las paredes de sus casas, aprenden a conservarlo e indagan sobre su alimentación y comportamiento, de manera similar a las científicas expertas: observándolo.</p>



<p>Martínez coincide en que entre las principales amenazas a las que está expuesto el zocay es “que se le acaben el hábitat, los árboles, las fuentes hídricas». «Por eso -dice- tratamos de conservar el ambiente, para que la especie se mantenga”. Reconoce que esta especie es protagonista, debido a la cercanía de las personas con él y su carisma, pero su conservación también permite proteger a otras especies como&nbsp;<strong>loros, guacamayas y mariposas</strong>.</p>



<p>En la tienda de artesanías de Vista Hermosa, hay diferentes manualidades que cuentan con la figura del mono: vasos, llaveros, imanes para la nevera, cuadros, aretes. En algunas calles de Villavicencio aparece el primate pintado por un graffitero que decidió apropiarse del animal como su firma identitaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267606"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/11213629/Artesanias.jpg" alt="" class="wp-image-267606" /><figcaption class="wp-element-caption">Artesanías del mono zocay que se producen y venden en el municipio de Vista Hermosa, en el Meta, Colombia. Fotos: Simón Zapata</figcaption></figure>



<p>El zocay no solo despierta interés científico, también cautiva a las comunidades por su carisma, dice Ortiz. En la vereda El Cairo de Villavicencio, el colegio Los Ocopos incorporó a una familia de estos primates en su proyecto ambiental escolar: diseñaron un sendero interpretativo en su campus, incluyeron su figura en murales y formaron a estudiantes mayores como&nbsp;<strong>guías ambientales</strong>.</p>



<p>Los datos revelados por los estudios son contundentes, especialmente en el que se utiliza la modelación matemática. Aunque se intente conservar, si no se realizan acciones concretas en toda su área de distribución del departamento del Meta, podría desaparecer.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Referencia:</h3>



<p><em>Ladino-Martínez, L. M., Guerrero, S. C. y Ortiz-Moreno, M.L.(2024). Un modelo matemático de la presencia del mono Zocay (Plecturocebus ornatus) en un paisaje agropecuario. Bol. Cient. Mus. Hist. Nat. Univ. Caldas, 28(2), 103-127. https://doi.org/10.17151/bccm.2024.28.2.6bol.cient.mus.hist.nat. 28(2), julio-diciembre, 2024. 103-127. ISSN: 0123-3068 (Impreso) ISSN: 2462-8190 (En línea) *FR: 22-X-2024. FA: 17-III-2025.BOLETÍN CIENTÍFICOCENTRO DE MUSEOSMUSEO DE HISTORIA NATURAL</em></p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> familia de monos zocay. <strong>Foto:</strong> cortesía Nathaly Rojas</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ganaderia-palma-africana-amenazan-mono-zocay-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Thu, 18 Dec 2025 14:35:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El eco del liderazgo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/el-eco-del-liderazgo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por Magdalena Garzón. “Soy como una gota de agua sobre una roca. Golpe a golpe, dando siempre en el mismo lugar, comienzo a dejar una marca.”Rigoberta Menchú Tum (Premio Nobel de la Paz). En los colegios, hablar y ser escuchado no siempre es fácil. Las voces se pierden entre reglas, miedos o costumbres. Este texto [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por Magdalena Garzón.</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">“Soy como una gota de agua sobre una roca. Golpe a golpe, <br>dando siempre en el mismo lugar, comienzo a dejar una marca.”<br><em>Rigoberta Menchú Tum (Premio Nobel de la Paz)</em>.</p>
</blockquote>



<p></p>



<p>En los colegios, hablar y ser escuchado no siempre es fácil. Las voces se pierden entre reglas, miedos o costumbres. Este texto nace de la necesidad de reflexionar sobre lo que significa realmente alzar la voz y liderar desde la empatía.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Crecí leyendo historias de mujeres excepcionales que no temían alzar la voz frente a las injusticias. Desde entonces soñé con poder convertirme, algún día, en eso para los demás.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El colegio, un escenario donde el sueño toma forma</h2>



<p>No fue de un día para otro: aprendí a escuchar, a dudar, a caer y volver a intentarlo. Descubrí que tener voz no significa hablar más fuerte, sino hablar con sentido; que hay palabras que levantan puentes y otras que levantan muros, y que cada decisión, incluso la de callar, deja huella.</p>



<p>Es por esto que decidí lanzarme como personera. No fue una decisión impulsiva, sino el resultado natural de todo lo vivido: de observar, de escuchar, de sentir que era momento de devolverle al colegio todo lo que me había enseñado. Postularme fue, en cierta forma, mi manera de decir “quiero hacer algo por los demás”. </p>



<p>Y ser elegida, más que un reconocimiento, fue una responsabilidad que asumo con gratitud y con la certeza de que una sola voz —si se usa con propósito— puede marcar una diferencia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>Porque el verdadero liderazgo no se mide por cuántos escuchan tu voz, sino por cuántos se atreven a usar la suya después de oírte.</em></p>
</blockquote>



<p>A lo largo de este camino he comprendido que incluso el silencio enseña. Eduardo Galeano decía que <em>“mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.”</em> Y es que ¿no es eso un colegio? No es grande comparado con el mundo, los estudiantes no son mayoría frente a la población, pero es desde aquí donde empezamos a cambiar lo que está allá afuera.</p>



<p>La transformación debería empezar desde los salones, los pasillos, en lo cotidiano. Es en el <a href="http://www.josemaxleon.edu.co">colegio</a> donde aprendemos que el liderazgo no se impone: se contagia. Se multiplica cuando una sola voz inspira a otra a hablar, y así, poco a poco, los silencios comienzan a llenarse de sentido.</p>



<p>Es en el colegio donde las palabras que elegimos —y las que decidimos callar— definen el tipo de comunidad que construimos. Hay que aprender a hablar, y aprender a escuchar. No basta con levantar la voz, hay que hacerlo con propósito, con empatía, con la intención de construir y no de imponer.</p>



<h2 class="wp-block-heading">A veces se aprende más de un silencio que de un discurso </h2>



<p>Hay silencios que dicen “no me siento parte”, y otros que gritan “necesito ser escuchado”. Ser líder es saber reconocerlos.</p>



<p>En el colegio he visto lo mucho que necesitamos escucharnos mejor. Aprender a recibir las palabras de los demás con respeto, con calma. Aprender a hablar de una forma que no ataque, sino que construya. </p>



<p>Porque comunicar no es solo decir lo que piensas, sino saber cómo decirlo, ese es el corazón del liderazgo estudiantil: <strong>no hablar porque sea fácil, sino porque es necesario.</strong></p>



<p>Porque es precisamente en esos silencios, en esa falta de voz, donde el acoso y la exclusión encuentran su escondite más seguro. El bullying se alimenta del silencio, crece en los rincones donde nadie se atreve a nombrarlo. Pero no prospera cuando hay líderes dispuestos a tender puentes hacia el que es apartado, a usar su voz no para imponerse, sino para cuidar.</p>



<p>Alzar la voz con propósito, entonces, no es solo un acto de valentía: es un acto de protección. Es recordarle a cada persona que no está sola.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué es ser líder?</h2>



<p>Ser líder no es hablar más fuerte, sino <strong>saber cuándo y por quién hablar</strong>. Ser personera es representar, sí, pero sobre todo escuchar. Es ser puente entre las necesidades, las inconformidades y los sueños de todos. </p>



<p>Ser personera es ser ese puente que conecta, que traduce las necesidades, las inconformidades y los sueños de todos en acciones posibles.</p>



<p>Siempre he querido hacer del mundo un lugar mejor. Y creo que eso empieza desde lo más pequeño, desde lo más cercano a mí: mi colegio, un microcosmos del mundo. Donde los profesores y las directivas me han inspirado a creer que transformar el mundo es posible si se empieza desde aquí.</p>



<p>Si puedo dejar algo en esta institución que tanto me ha marcado, quiero que sea eso: la sensación de que sí se pueden cambiar las cosas, si lo haces con corazón y con la convicción de que cada voz cuenta, y que cuando una se alza, muchas más pueden seguirla. </p>



<p></p>



<p>Cuando una voz se mantiene firme en la verdad, termina despertando la escucha de los demás. Y ese día, el silencio deja de ser costumbre, para volverse diálogo.</p>



<p></p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p><em>Porque si una gota puede marcar una roca, un liderazgo puede dejar un eco que perdure más allá de quien lo ejerce, y <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">rompa el silencio</a>.</em></p>
</div></div>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122035</guid>
        <pubDate>Thu, 06 Nov 2025 16:22:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/05120707/ai-generated-8630991_1280.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Justicia Penal en el laberinto de la criminalidad política</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/la-justicia-penal-en-el-laberinto-de-la-criminalidad-politica/</link>
        <description><![CDATA[<p>La justicia penal está atrapada, casi encarcelada en ese laberinto, desde la eufemística política de sometimiento a la justicia del expresidente César Gaviria para contener el narcoterrorismo de los extraditables y lograr así la entrega de Pablo Escobar</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Articulo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, agosto 29)</p>



<p>La justicia penal en Colombia se encuentra atrapada y extraviada en el laberinto de la criminalidad y la ilegalidad política nacional desde hace muchos años. No solo ahora por el juicio y la condena en primera instancia del expresidente Álvaro Uribe Vélez a doce años en prisión domiciliaria, revocada por el Tribunal Superior de Bogotá, mientras resuelva en octubre la apelación interpuesta por sus abogados. La justicia penal está atrapada, casi encarcelada en ese laberinto, desde la eufemística política de sometimiento a la justicia del expresidente César Gaviria para contener el narcoterrorismo de los extraditables y lograr así la entrega de Pablo Escobar. Una entrega que resultó transitoria, pues solo estuvo un año en su cárcel-catedral de impunidad<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, tolerada implícitamente por Gaviria, lo que facilitó su insólita fuga el 22 de julio de 1992. Pero el origen del drama de la justicia penal comienza con la incapacidad del Estado colombiano para contener el auge, la prosperidad y la creciente complacencia social con las fortunas procedentes de mercados ilegales. Inicialmente fue el anodino e inofensivo contrabando de mercancías, cuyo paraíso era San Andrés islas, para la felicidad de millones de colombianos que con la anuencia gubernamental adquiríamos todo tipo de electrodomésticos y bebidas espirituosas. Ese familiar contrabando insular se formalizó con numerosas sucursales de “San Andresitos” en el interior del país. Pero la anuencia gubernamental ya se había expresado en la política cambiaria del Estado con la polémica <strong><em>“ventanilla siniestra</em></strong>”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> del banco de la República bajo el gobierno de Alfonso López Michelsen, que canalizó flujos de dineros procedentes de la bonanza cafetera, pero también de mercados ilegales. Luego vino la bonanza marimbera, continúo con el tráfico de cocaína y llega hasta nuestros días con su internacionalización y globalización. Hoy sabemos que tiene en Catar un punto de intersección donde el actual gobierno explora las posibilidades de someter a la justicia el grupo criminal más poderoso, el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, que controla cuantiosas rentas procedentes de mercados ilegales. En ese escenario de criminalidad “interméstica”, por lo internacional y doméstica, la justicia penal colombiana está en limbo, al menos en esta etapa exploratoria, pues ni siquiera existe un marco legal para su aparición en escena.</p>



<p><strong>La extradición de la justicia colombiana</strong></p>



<p>Pero el telón de fondo de ese universo semilegal y criminal que corroe toda la sociedad colombiana es eminentemente político e interestatal y su origen se encuentra en la fracasada “guerra contra las drogas”. Guerra mediada y catalizada por el célebre Tratado de Extradición con Estados Unidos. Un Tratado que en la práctica terminó siendo la extradición de la soberanía judicial del Estado colombiano, pues delegó y sometió al poder punitivo norteamericano el castigo de los más poderosos narcotraficantes y criminales colombianos. La extradición, pues, ha convertido la política criminal de Colombia en una variable subordinada a los intereses de los Estados Unidos. Una variable cada día más politizada con mecanismos como la descertificación, hoy una pesada espada de Damocles que blande amenazante Trump sobre la cabeza de Petro<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>. Pero, también, una variable política para los presidentes colombianos que la han utilizado a su discreción, como lo hizo Uribe con los paramilitares y Simón Trinidad. Con los primeros, para evitar que terminaran revelando todo el entramado criminal de la parapolítica y la para-economía, que afectaría gravemente su legitimidad y gobernabilidad; con Trinidad para presionar la liberación de numerosos secuestrados en poder de las Farc-Ep. Logró lo primero, pero no lo segundo, por eso Trinidad también fue extraditado. En conclusión, la extradición sirvió para burlar la justicia en Colombia, pues en los Estados Unidos negociaron sus penas y obtuvieron fácilmente la libertad en la mayoría de los casos.</p>



<p><strong>La Justicia penal comodín de la política</strong></p>



<p>En ese contexto, la justicia penal no ha podido escapar a su utilización por la política como un comodín al servicio del gobernante de turno. La política ha utilizado la justicia a discreción para alcanzar sus objetivos, así sea en forma parcial. Lo hizo Uribe con la ley 975 del 2005, llamada de “Justicia y Paz” con los paramilitares y luego Santos con el Acuerdo de Paz, creando la Jurisdicción Especial de Paz (JEP). En ambos casos, el máximo objetivo ha sido la paz política, desmovilizando miles de armados, por lo cual se podría afirmar que se trata de una <strong><em>justicia de transición</em></strong> o, si se quiere, una <strong><em>“justicia para-política</em></strong>”, más en beneficio de miembros de grupos armados tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, que propiamente una justicia de verdad para las víctimas. De allí el descontento y la frustración de la mayoría de las víctimas frente a la JEP, pues lo máximo que les ha podido aportar es verdad, sin haberlo logrado en muchos casos, tanto para miles de secuestrados por las Farc-Ep como en los “falsos positivos” perpetrados por miembros de la fuerza pública. De otra parte, y para evitar más víctimas, el actual gobierno pretende avanzar en su política de “Paz Total” presentando al Congreso un proyecto de ley para el sometimiento a la justicia de grupos armados con alto impacto criminal, como el Ejército Gaitanista y numerosas bandas criminales dedicadas a la extorsión y el microtráfico en importantes ciudades del país. De aprobarse, otra vez la justicia penal estará envuelta en una encrucijada donde intentará conciliar penas, que seguro serán laxas, con la sanción de innumerables atroces crímenes, como ha sucedido con los paramilitares y exguerrilleros, cuyos máximos comandantes gozan ya de libertad, todo ello en nombre de una paz esquiva, mayor seguridad ciudadana y control del Estado de la delincuencia organizada. Metas imposibles de alcanzar mientras persista el incentivo irresistible de los mercados y las rentas ilegales en extensos territorios rurales y en nuestras populosas ciudades se fortalezcan numerosos enclaves de criminalidad para el reclutamiento de jóvenes sin alternativas de empleo y educación.</p>



<p><strong>De la criminalidad organizada a la criminalidad política</strong></p>



<p>Y mientras esto sucede en relación con la criminalidad organizada, paralelamente la justicia penal enfrenta un desafío quizá mayor en todos aquellos casos en que investiga a protagonistas de la política nacional. El juicio del expresidente Uribe es el más trascendental. En este ámbito no cabe hablar de la politización de la justicia, tampoco de judicialización de la política, pues estamos ante un fenómeno que permea por igual a todos los sectores y partidos políticos, tanto en la derecha, centro e izquierda, como es la criminalidad política, que comúnmente se denomina corrupción y cubre una amplia gama de delitos que terminan configurando propiamente el funcionamiento de un Estado cacocrático con su respectiva gobernabilidad más o menos ilegal y criminal. Es el caso del actual gobierno con su mayor escándalo, la corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), cuyo número de altos implicados cada día aumenta, incluida la fuga de Carlos Ramón González<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, exdirector Nacional de Inteligencia, asilado en Nicaragua, paradigma de Estado cacocrático, que acaba de negar su extradición. Por eso, más bien debería denominarse Unidad para la Generación Nacional de Riesgos y Desastres del Gobierno del Cambio, ya que ha minado su credibilidad y legitimidad mucho más que la enconada oposición en el Congreso a sus reformas sociales.</p>



<p><strong>La criminalidad cacocrática &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p>Pero ninguno de los presidentes y sus gabinetes ministeriales desde la Constitución del 91 escapa a los escándalos propios del Estado cacocrático. Esos escándalos han sido la noticia cotidiana desde Gaviria hasta Petro, por lo que no hay aquí espacio para reseñar semejante saga de criminalidad gubernamental. Pero, sin duda, las administraciones presidenciales con el mayor número de altos funcionarios procesados y condenados por la justicia, con sentencias confirmadas hasta agotar el recurso de casación en la sala penal de la Corte Suprema de Justicia, han sido las presididas por Álvaro Uribe Vélez entre 2002 y 2010. Abarcan delitos que van desde el entramado electoral y criminal del concierto agravado para delinquir de numerosos congresistas, cerca de 60<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, condenados por su asociación con grupos paramilitares, conocido como la “Parapolítica”<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>, pasando por la condena de tres de sus ministros: Andrés Felipe Arias, Sabas Pretelt de la Vega, Diego Palacio y 20 funcionarios de su círculo más cercano<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. Sin olvidar graves crímenes contra figuras admiradas como Jaime Garzón y el profesor Alfredo Correa de Andreis. Por el de Garzón fue condenado José Miguel Narváez<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>, exsubdirector del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y Jorge Noguera, exdirector del DAS, como coautor del asesinato del profesor Alfredo Correa de Andreis<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a>, cometido por miembros del grupo paramilitar del Bloque Norte. Semejante prontuario de gobernabilidad criminal terminó arrastrando a numerosos miembros de la Fuerza Pública a la comisión de miles de ejecuciones extrajudiciales, llamados “falsos positivos”<a href="#_edn10" id="_ednref10">[x]</a>, en cumplimiento de la Directiva 29<a href="#_edn11" id="_ednref11">[xi]</a> del ministerio de defensa y de la política de “seguridad democrática”. Quizá por todo lo anterior hasta el jefe de seguridad del propio presidente Uribe, el general (r) de la Policía Nacional, Mauricio Santoyo, terminó extraditado y condenado en Estados Unidos. El 20 de agosto de 2012 ante una corte del Eastern District of Virginia (Estados Unidos) aceptó haber ayudado a las Autodefensas Unidas de Colombia”<a href="#_edn12" id="_ednref12">[xii]</a> y recibido por ello cinco millones de dólares.</p>



<p><strong>¿Cómo salir del laberinto cacocrático?</strong></p>



<p>Por todo lo anterior, la Fiscalía, la justicia penal y muchos de sus funcionarios se debaten hoy en un laberinto demasiado intrincado, pues enfrentan el desafío descomunal de investigar, procesar y condenar una criminalidad que está fusionada muchas veces con el poder político y respaldada por las máximas instancias del Estado en forma explícita o implícita. A ello se suma, que los presuntos máximos responsables de ese entramado cacocrático cuentan para su defensa con los mejores y más costosos equipos de abogados, capaces de dilatar los procesos hasta su prescripción o, lo que es peor, eludir con sofisticados recursos y sofismas procesales la justicia, la verdad y culpabilidad de los implicados. Abogados que encarnan a la perfección la descripción que hace García Márquez en su proclama <strong><em>“Por un país al alcance de los niños”<a href="#_edn13" id="_ednref13"><strong>[xiii]</strong></a></em></strong> de nuestra peculiar y nefasta relación con el derecho y la justicia: “<em>En cada uno de nosotros cohabitan, de la manera más arbitraria, la justicia y la impunidad; somos fanáticos del legalismo, pero llevamos bien despierto en el alma <strong>un leguleyo de mano maestra para burlar las leyes sin violarlas, o para violarlas sin castigo</strong>”.</em> Tal es el mayor desafío que enfrenta la sala penal del Tribunal Superior de Bogotá para resolver el recurso de apelación interpuesto por los abogados del expresidente Uribe.</p>



<p><strong>Campañas electorales para delinquir</strong></p>



<p>Un desafío que enfrentan la mayoría de aspirantes a la presidencia de la República y les compete directamente, pues una de las fuentes de la criminalidad política está en la financiación de sus costosas campañas, como sucedió con Ernesto Samper en el proceso 8.000<a href="#_edn14" id="_ednref14">[xiv]</a>. &nbsp;Costos estrambóticos que los llevan a violar los topes legales de financiación o la comisión de otros delitos, como pasó en la segunda campaña del expresidente Santos, cuyo gerente, Roberto Prieto<a href="#_edn15" id="_ednref15">[xv]</a>, fue condenado a 5 años de cárcel. Todo parece indicar que igualmente les sucederá a Ricardo Roa, Lucy Aydee Mogollón y María Lucy Soto, gerentes de la campaña del presidente Petro, según la ponencia presentada al Consejo Nacional Electoral, que decidirá el próximo 11 de septiembre las sanciones económicas y administrativas<a href="#_edn16" id="_ednref16">[xvi]</a> a imponer. Así, pues, todos los candidatos, tanto a Presidencia de la República como al Congreso, corren el riesgo de vender su alma al diablo y su desempeño público a sus generosos patrocinadores, sean ellos legales o ilegales, gremiales o corporativos. Valdría la pena que conociéramos sus patrocinadores antes de votar por ellos. Así sabríamos si lo hacemos para prolongar una cacocracia, cleptocracia, plutocracia o una mezcla de todas las anteriores, bajo la coartada de una ilusoria e incierta “democracia” donde nunca cambia nada porque es rehén de una poderosa y sofisticada criminalidad cuya cúspide parece intocable y permanece casi totalmente impune hasta nuestros días.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_Catedral_(prisi%C3%B3n)">https://es.wikipedia.org/wiki/La_Catedral_(prisi%C3%B3n)</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://revistaelhistoriador.blogspot.com/2017/05/ventanilla-siniestra-1974.html">https://revistaelhistoriador.blogspot.com/2017/05/ventanilla-siniestra-1974.html</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.elpais.com.co/politica/colombia-tiene-alta-probabilidad-de-ser-descertificada-por-ee-uu-en-su-lucha-contra-el-narcotrafico-2037.html">https://www.elpais.com.co/politica/colombia-tiene-alta-probabilidad-de-ser-descertificada-por-ee-uu-en-su-lucha-contra-el-narcotrafico-2037.html</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.elespectador.com/politica/nicaragua-gobierno-petro-tacha-de-agresiva-negativa-de-extraditar-a-carlos-ramon-gonzalez-solicitado-por-caso-ungrd/?utm_source=onesignal&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=politica&amp;utm_content=todos">https://www.elespectador.com/politica/nicaragua-gobierno-petro-tacha-de-agresiva-negativa-de-extraditar-a-carlos-ramon-gonzalez-solicitado-por-caso-ungrd/?utm_source=onesignal&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=politica&amp;utm_content=todos</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/la-parapolitica-se-destapa">https://www.comisiondelaverdad.co/la-parapolitica-se-destapa</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-circulo-de-uribe-cada-vez-mas-condenado-2/">https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-circulo-de-uribe-cada-vez-mas-condenado-2/</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/impunidad-en-el-crimen-de-jaime-garzon-DF25208083">https://www.elcolombiano.com/colombia/impunidad-en-el-crimen-de-jaime-garzon-DF25208083</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.las2orillas.co/el-asesinato-del-profesor-alfredo-correa-de-andreis/">https://www.las2orillas.co/el-asesinato-del-profesor-alfredo-correa-de-andreis/</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/justicia/jep-colombia/el-horror-de-los-falsos-positivos-por-los-que-12-exmilitares-del-batallon-la-popa-recibiran-la-primera-sancion-de-la-jep-3475208">https://www.eltiempo.com/justicia/jep-colombia/el-horror-de-los-falsos-positivos-por-los-que-12-exmilitares-del-batallon-la-popa-recibiran-la-primera-sancion-de-la-jep-3475208</a></p>



<p><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005">https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005</a></p>



<p><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Santoyo">https://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Santoyo</a></p>



<p><a href="#_ednref13" id="_edn13">[xiii]</a> <a href="https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/">https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/</a></p>



<p><a href="#_ednref14" id="_edn14">[xiv]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/proceso-8000">https://www.comisiondelaverdad.co/proceso-8000</a></p>



<p><a href="#_ednref15" id="_edn15">[xv]</a> <a href="https://www.elpais.com.co/colombia/roberto-prieto-exgerente-de-campana-de-santos-condenado-a-cinco-anos-de-prision.html">https://www.elpais.com.co/colombia/roberto-prieto-exgerente-de-campana-de-santos-condenado-a-cinco-anos-de-prision.html</a></p>



<p><a href="#_ednref16" id="_edn16">[xvi]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/08/27/presidente-del-cne-confirmo-fecha-en-la-que-se-votara-la-ponencia-que-pide-duras-sanciones-contra-miembros-de-la-campana-de-gustavo-petro/">https://www.infobae.com/colombia/2025/08/27/presidente-del-cne-confirmo-fecha-en-la-que-se-votara-la-ponencia-que-pide-duras-sanciones-contra-miembros-de-la-campana-de-gustavo-petro/</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
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        <pubDate>Fri, 29 Aug 2025 23:18:11 +0000</pubDate>
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