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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 01 May 2026 12:36:49 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Todos los resultados de blogs de futuro energetico | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Día de la Tierra: energías renovables que transforman comunidades en tres países de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-de-la-tierra-energias-renovables-que-transforman-comunidades-en-tres-paises-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde 1970, cada 22 de abril se conmemora el&nbsp;Día Internacional de la Tierra,&nbsp;establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Cada año esta fecha es dedicada a reflexionar sobre la importancia de cuidar y preservar el planeta. Al igual que en 2025, la temática para este año sigue siendo el impulso a las energías renovables, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Día de la Tierra se celebra cada 22 de abril y este año destaca la urgencia de transitar hacia las energías renovables.</em></li>



<li><em>En Colombia, una pequeña hidroeléctrica comunitaria genera energía para todo un pueblo en el Caribe colombiano.</em></li>



<li><em>Un sistema de bombeo de agua con energía solar para la producción de fresas, a más de 4 000 metros sobre el nivel del mar, se convirtió en una alternativa a la minería en Perú.</em></li>



<li><em>En Argentina, a pesar de los constantes apagones, existe un pueblo que nunca se queda sin electricidad gracias a una planta de generación de energía con cáscaras de maní.</em></li>
</ul>



<p>Desde 1970, cada 22 de abril se conmemora el&nbsp;<strong>Día Internacional de la Tierra,</strong>&nbsp;establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Cada año esta fecha es dedicada a reflexionar sobre la importancia de cuidar y preservar el planeta.</p>



<p>Al igual que en 2025, la temática para este año sigue siendo el impulso a las energías renovables, ya que<strong>&nbsp;la energía está en el centro de la discusión sobre la&nbsp;crisis climática&nbsp;</strong>y también es clave para su solución. Según la ONU, el 75 % de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial provienen del sector energético, particularmente de la quema de combustibles fósiles, como el gas, el petróleo y el carbón.</p>



<p>A pesar de los avances en normativas ambientales y del impulso de tecnologías más limpias, el camino hacia un futuro sostenible continúa siendo&nbsp;<strong>difícil en Latinoamérica</strong>. Muchos sectores industriales, incluidos los relacionados con la generación de energía, están en un proceso de adaptación a nuevos estándares que buscan reducir su huella ambiental sin comprometer la productividad.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ley-tierras-bolivia-abre-conflicto-ambientalistas-pueblos-indigenas-campesinos/">Bolivia: la ley de tierras del gobierno de Paz detona un nuevo conflicto con ambientalistas, pueblos indígenas y campesinos</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271633"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185318/634c45d18fabbc432b498f76-768x501.png" alt="" class="wp-image-271633" /><figcaption class="wp-element-caption">En Espinar, Perú, utilizan energía solar para el bombeo de agua que es utilizada para el riego de cultivos de fresas. Foto: cortesía CooperAcción.</figcaption></figure>



<p>En el Día Internacional de la Tierra,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;presenta algunos proyectos que intentan&nbsp;<strong>impulsar la energía circular en Colombia, Perú y Argentina.</strong>&nbsp;Proyectos orientados a implementar energías renovables y, a la vez, emplear educación climática para el cuidado del medio ambiente.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un proyecto que ilumina a todo un pueblo en Colombia</strong></h2>



<p>En Colombia existe un proyecto novedoso:&nbsp;<a href="https://www.minenergia.gov.co/documents/11739/ABC-ComunidadesEnergeticas-2024.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">las comunidades energéticas</a>, que son grupos organizados —ciudadanos, asociaciones, entidades— que&nbsp;<strong>generan, gestionan y</strong>&nbsp;<strong>consumen su propia energía,</strong>&nbsp;principalmente renovable, bajo el marco de la transición energética justa.</p>



<p>Esta iniciativa fue creada por el Gobierno colombiano, pero tiene el apoyo de organizaciones sin fines de lucro, como Transforma, entidad que promueve la&nbsp;<strong>acción climática con un enfoque de justicia</strong>&nbsp;para construir un futuro sostenible&nbsp;y que apoya proyectos sostenibles en localidades de la costa del Caribe colombiano. Uno de estos proyectos está en Palmor (departamento de Magdalena), donde se cuenta con una central hidroeléctrica pequeña.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ecuador-mineria-ilegal-grupos-armados-desplazan-indigenas-chachi-costa-norte/">Ecuador: minería ilegal y grupos armados desplazan a cientos de indígenas chachi en la costa norte</a></strong></p>



<p>David Ardila, economista y asociado senior en Energía de Transforma, relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que l<strong>a pequeña hidroeléctrica tuvo un</strong>&nbsp;<strong>impacto favorable</strong>&nbsp;en la población de esta localidad y por eso colaboran para que la planta hidroeléctrica siga vigente.</p>



<p>Según Ardila,&nbsp;<strong>se trabaja bajo tres enfoques: administración local, operatividad y mantenimiento</strong>. “Si las comunidades no asumen sus roles de administradores, operadores y de mantenimiento,<strong>&nbsp;los impactos no podrían ser efectivos</strong>&nbsp;y habría riesgos. Así, ahora la gente ve la transición energética como un impacto real”, afirmó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271634"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185446/Electropalmor3-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-271634" /><figcaption class="wp-element-caption">La pequeña hidroeléctrica de Palmor logró que la población tenga energía a bajo costo. Foto: cortesía Transforma.</figcaption></figure>



<p><strong>Palmor genera su propia energía</strong>&nbsp;y eso no es un asunto menor. Este corregimiento del municipio de Ciénaga (Magdalena) está situado en la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta y fue fundado en la década de 1960 por campesinos, en su mayoría provenientes del interior del país, quienes se establecieron en estas&nbsp;<strong>tierras fértiles</strong>&nbsp;con la esperanza de reconstruir sus vidas. Es una zona que se dedica principalmente a la producción cafetera.</p>



<p>A finales de los años 80, la luz era un lujo al que pocos podían acceder. La Junta de Acción Comunal de Palmor soñó con un proyecto que parecía imposible: construir una&nbsp;<strong>pequeña central hidroeléctrica</strong>&nbsp;que lleve electricidad a sus hogares. En esa época,&nbsp;<strong>la central tenía una capacidad inicial de 125 kilovatios (KW), suficiente para abastecer a unas 90 casas.</strong></p>



<p>La idea era ambiciosa y las dificultades parecían insuperables. Sin embargo,&nbsp;<strong>la comunidad respondió con entusiasmo y se unió al proyecto, aportando</strong>&nbsp;<strong>mano de obra y esfuerzo.</strong>&nbsp;La microcentral hidroeléctrica empezó a dar luz a las casas entre los años 1990 y 1991. En 2018, la Asociación de Usuarios del Servicio de Energía de Palmor de la Sierra (Electropalmor ESP)&nbsp;fue seleccionada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) de Colombia como una de las tres empresas en zonas no interconectadas de Colombia —que no están vinculadas al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y carecen de un suministro eléctrico constante y de calidad— como&nbsp;<strong>referente para replicar su sistema</strong>&nbsp;<strong>de generación de energía eléctrica y aplicarlo en otros municipios del país.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271635"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185640/Electropalmor15-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-271635" /><figcaption class="wp-element-caption">La planta hidroeléctrica de Palmor tiene equipos que son operados y mantenidos por la misma población. Foto: cortesía Transforma.</figcaption></figure>



<p>Hoy,&nbsp;<strong>Electropalmor ESP produce hasta 400 KW y es un ejemplo de electrificación sostenible</strong>. “Nosotros estamos comprometidos con el&nbsp;<strong>desarrollo social a través de la generación</strong>,&nbsp;<strong>distribución y comercialización de energía sostenible</strong>, con el objetivo de proteger el medio ambiente y construir un futuro para las nuevas generaciones”, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Sol Viviana Zapata, directora de la empresa.</p>



<p>Por su parte, Ardila calificó a Electropalmor ESP como la “cereza de la torta” por ser un proyecto exitoso y con resultados positivos. “<strong>Es la única empresa que logró sobrevivir con un esquema local,</strong>&nbsp;con comunidades campesinas, indígenas. Esta empresa se sostiene sola prestando el servicio a bajo costo, con un régimen tarifario y haciendo mantenimiento a las turbinas”, relató.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cultivos de fresas a más de 4 000 metros de altura en Perú</strong></h2>



<p>Elsa Merma vive en pleno Altiplano peruano, en Espinar, una población ubicada en pampas altas y frías a<strong>&nbsp;casi 4000 metros sobre el nivel del mar.</strong>&nbsp;Ahí, Merma hizo lo que muchos no pueden hacer:&nbsp;<strong>cultivar fresas de exportación</strong>. “Todos se sorprendían y nadie nos creía, pero lo hicimos”, relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong>&nbsp;La agricultora añadió que ese proyecto lo ejecuta junto a otras seis mujeres de Espinar.</p>



<p>“Como en Espinar estamos en altura, no había verduras ni frutas”, afirmó Merma. Pero fue en ese momento cuando&nbsp;<strong>la producción de fresas apareció como una</strong>&nbsp;<strong>opción sostenible</strong>&nbsp;para zonas interandinas de Perú como esta, donde vienen desarrollándose proyectos desde hace varios años gracias a la implementación de invernaderos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271636"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185745/FRESAS-2-1-768x576-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271636" /><figcaption class="wp-element-caption">Mujeres campesinas de Espinar, en Perú, cultivan fresas a más de 4 000 metros sobre el nivel del mar. Foto: Leopoldo Zambrana.</figcaption></figure>



<p>Esos invernaderos permitieron que en zonas muy altas se puedan cultivar las fresas e incluso&nbsp;<strong>diferentes productos que requieren calor y mucho cuidado,</strong>&nbsp;como zanahorias, lechugas o tomates. La propuesta surgió de la profunda crisis económica que se vivió en el mundo durante la pandemia por el Covid-19.</p>



<p>En plena emergencia sanitaria, la organización CooperAcción implementó&nbsp;<strong>tres microsistemas de bombeo de agua utilizando energía solar para la producción de fresas en invernaderos y producción de pasto a campo abierto</strong>. Dos de los microsistemas de bombeo<strong>&nbsp;benefician a dos asociaciones de mujeres</strong>&nbsp;dedicadas a la producción de fresas en Espinar (donde vive Elsa Merma) y en Chamaca, así como a dos familias en el sector de Pacpaco, de la comunidad campesina de Alto Huancané, dedicadas a la producción de pasto para ganados vacuno y ovino.</p>



<p>Todas estas poblaciones son parte del departamento de Cusco y están muy cerca del&nbsp;<strong>lago Titicaca,</strong>&nbsp;fuente de agua compartida con Bolivia.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/">Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información | Informe</a></strong></p>



<p>Leopoldo Zambrano, antropólogo y especialista en comunidades campesinas de CooperAcción, detalló a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que para la producción de fresas&nbsp;<strong>en Espinar se abastece 0.3 litros por segundo de agua a un tanque elevado</strong>. Con esa agua —dijo-— se riega un área de 100 metros cuadrados&nbsp;<strong>a través de riego por goteo.</strong>&nbsp;Por su parte, en Chamaca se tiene la capacidad de bombear 0.6 litros por segundo de agua hacia un geotanque de cinco metros cúbicos, con lo que se riega, bajo el mismo modelo de Espinar, un área de 340 metros cuadrados.</p>



<p>“<strong>En la construcción han participado en forma activa las beneficiarias con mano de obra no calificada.</strong>&nbsp;En la actualidad, las que operan estos microsistemas de bombeo de&nbsp;<strong>‘agua solar’</strong>&nbsp;son las propias beneficiarias, que en ocasiones especiales involucran a sus parejas con mantenimiento de fuentes de agua, reposición de accesorios deteriorados y reinstalación del sistema de goteo”, afirmó Zambrano.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271637"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185848/SDFSD-1140x855-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271637" /><figcaption class="wp-element-caption">Las fresas de Espinar son producidas con riego obtenido por energía solar. Foto: Leopoldo Zambrano.</figcaption></figure>



<p>El experto añadió que&nbsp;<strong>las fresas se producen sólo entre los meses de octubre a mayo</strong>&nbsp;y que en periodo seco o heladas no es posible la producción, ya que la temperatura desciende hasta -15°C en Espinar y -8°C en Chamaca.</p>



<p>Aún así,&nbsp;<strong>en los meses de alta producción se cosechan aproximadamente 100 kilos cada 10 días</strong>&nbsp;<strong>en Espinar</strong>, explicó Merma. En Chamaca, por su parte, se producen 100 kilos cada semana.</p>



<p>El cultivo de fresas se ha convertido en una alternativa de ingreso económico importante en Espinar, donde la&nbsp;<strong>minería es la principal fuente de trabajo.</strong>&nbsp;Las mujeres están felices porque hoy tienen un ingreso que viene de una actividad sostenible que les permite ganarse la vida sin contaminar su territorio.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un lugar en Argentina donde la cáscara de maní produce energía eléctrica&nbsp;</strong></h2>



<p>El 1 de marzo de 2023 &nbsp;<a href="https://www.infobae.com/economia/2023/03/03/apagon-masivo-cammesa-detallo-como-se-perdio-el-43-de-la-energia-distribuida-en-el-pais-en-cuestion-de-minutos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina sufrió un apagón</a>&nbsp;de más de tres horas que dejó sin energía eléctrica a más de 20 millones de personas. Muchas ciudades quedaron afectadas, pero&nbsp;<strong>en Ticino, una localidad en la provincia de Córdoba a 467 kilómetros de Buenos Aires, la luz siguió brillando.</strong>&nbsp;¿La razón? En esa población de casi 3 000 habitantes se&nbsp;<strong>produce energía eléctrica con cáscaras de maní.</strong></p>



<p>Este producto vegetal autoabastece al pueblo con&nbsp;<strong>energía limpia</strong>&nbsp;y permitió dar respuesta a un problema ambiental y social que se arrastró durante años.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-comunidades-lograron-fallo-que-ordena-descontaminar-rios-cuenca-la-antigua-restaurarlos/">México: comunidades lograron un fallo que ordena descontaminar los ríos de la cuenca La Antigua y ahora luchan por restaurarlos</a></strong></p>



<p>Todo empezó hace 18 años.&nbsp;<strong>Argentina es el tercer productor de maní en el mundo</strong>&nbsp;y Ticino es parte del corredor de esa cadena productiva. En 2008, la&nbsp;<strong>cáscara de maní</strong>&nbsp;<strong>era considerada como basura</strong>&nbsp;que afectaba el medio ambiente&nbsp;<strong>e incluso era uno de los principales focos para el inicio de los incendios.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271638"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185952/AKMJMDEGSVGRXEFPHY3JQT6HS4-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271638" /><figcaption class="wp-element-caption">La planta de energía eléctrica en Ticino, Argentina, funciona con cáscaras de maní. Foto: cortesía SGCT.</figcaption></figure>



<p>El plan, que hasta ese entonces era una iniciativa privada de la empresa manisera Lorenzatti Ruech, comenzó a tomar ritmo con&nbsp;<strong>una inversión inicial de ocho millones de dólares</strong>&nbsp;y consistió en la creación de la firma Generación Ticino Biomasa y la construcción de la gran planta de generación eléctrica.</p>



<p>En 2018, a los capitales privados se le sumó la asistencia del Estado argentino a través de RenovAR, un programa orientado a asistir a industrias de distintos puntos del país en proyectos para la&nbsp;<strong>generación eléctrica a partir de fuentes renovables.</strong>&nbsp;El acuerdo consistía en que&nbsp;<strong>el propio Estado sea el comprador a un precio estable de la energía</strong>&nbsp;que, una vez que ingresa a la red general, está disponible para abastecer al pueblo.</p>



<p>“<strong>Generación Ticino Biomasa es una central de generación de energía eléctrica con capacidad de 4.63 MW (megavatios) que opera en base a cáscara de maní</strong>&nbsp;y eventualmente en base a pequeños fragmentos de madera”, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Fabio Bruschini, presidente de la empresa Generación Ticino Biomasa.</p>



<p>El emprendedor detalló el proceso técnico. Según dijo, mediante la quema de la cáscara de maní se produce calor que genera vapor de alta presión en el domo de una caldera grande. Ese&nbsp;<strong>vapor expuesto a alta presión</strong>&nbsp;<strong>y alta temperatura</strong>&nbsp;ingresa a la turbina, donde se expande para generar trabajo mecánico en su eje. Finalmente, este eje acciona un generador eléctrico que es el que produce la electricidad en la central de biomasa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271639"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21190149/6UQAZJVGEFDVJJR4JLZXQHH4EI-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271639" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cáscaras de maní antes eran un desperdicio en Ticino. Ahora, son la materia principal para generar energía eléctrica. Foto: cortesía SGCT.</figcaption></figure>



<p>“El vapor de baja presión que sale de la turbina se introduce en un condensador, donde cambia al estado líquido. Posteriormente, una bomba se encarga de&nbsp;<strong>aumentar la</strong>&nbsp;<strong>presión del fluido en la fase líquida</strong>&nbsp;para volver a introducirlo nuevamente en la caldera, cerrando de esta manera el ciclo”, detalló Bruschini.</p>



<p>El vapor generado se expande en la turbina y acciona un generador eléctrico que entrega energía en 13,2 KV. El rendimiento global de la central es de 22.6 %. Ese&nbsp;<strong>rendimiento es algo positivo</strong>, según Bruschini, ya que se vinculan con la red de la Cooperativa de Servicios Públicos, Vivienda y Crédito “Ticinense” Ltda.</p>



<p><strong>Hace unas décadas la cáscara de maní era un desperdicio</strong>&nbsp;en Ticino, pero ahora es necesaria para la generación de energía eléctrica. En el pueblo tienen claro que la generación de energía renovable llegó para resolver dos problemas: la falta de electricidad de calidad y la dificultad de gestionar adecuadamente la enorme cantidad de cáscara de maní que dejaban los procesos industriales.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> En la localidad Palmor, en el Caribe de Colombia, existe una pequeña hidroeléctrica que brinda energía a toda la población. <strong>Foto:</strong> cortesía Transforma.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-de-la-tierra-energias-renovables-transforman-comunidades-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128175</guid>
        <pubDate>Wed, 22 Apr 2026 17:31:56 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>Guerras, declives y tensiones</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tejiendo-naufragios/guerras-declives-y-tensiones/</link>
        <description><![CDATA[<p>El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán admite al menos dos lecturas para proyectar el futuro de los enfrentamientos y las consecuencias políticas para Trump. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p style="font-size:0.8rem">Norte de la Franja de Gaza, 22-4-2024 (Mahmoud Issa/Reuters)</p>
</blockquote>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"></p>



<p>El analista chino-canadiense <strong>Jiang Xueqin </strong>ofrece una visión que podríamos denominar estructural-declivista. Su punto de partida es que Estados Unidos se embarcó en una guerra de desgaste que acelera tensiones acumuladas por una suerte de “sobrecalentamiento imperial”, el cual erosiona la base económica de su hegemonía.</p>



<p style="font-size:clamp(0.875rem, 0.875rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.773), 1.3rem);"><strong><strong>El Marco de Jiang Xueqin: la guerra como acelerador del declive sistémico</strong></strong></p>



<p>Jiang sostiene que esta es una guerra asimétrica en la que <strong>la ventaja tecnológica se convierte en una desventaja financiera</strong>. Irán emplea drones de bajo costo (decenas de miles de dólares) para obligar a Israel y Estados Unidos a utilizar misiles que cuestan millones de dólares. Esto crea un diferencial de gasto insostenible en el marco de un conflicto prolongado.</p>



<p>En segundo lugar, <strong>el verdadero campo de batalla no es militar sino económico-global</strong>. Jiang postula que Irán apunta a la infraestructura de los países del Golfo para golpear el corazón del sistema que sostiene la hegemonía estadounidense.</p>



<p>El tercer pilar es la tesis de una arquitectura financiera altamente dependiente de flujos externos. Jiang argumenta que un porcentaje significativo de <strong>la economía estadounidense —incluida la burbuja de la inteligencia artificial y la sobrevaloración bursátil— depende del reciclaje constante de petrodólares y capital global</strong>. Un shock prolongado en el estrecho de Ormuz tensionaría el equilibrio de flujos y lo expondría a vulnerabilidades estructurales.</p>



<p>De esta manera, <strong>Jiang anticipa que Estados Unidos tenderá a “perder” esta guerra en un sentido sistémico más que militar</strong>. No por una derrota en el campo de batalla, sino porque el conflicto que aceleraría un declive hegemónico al exponer sus vulnerabilidades estructurales. Esto forzará a sus socios a buscar alternativas al dólar y a la seguridad estadounidense.</p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>La guerra como oportunidad estratégica para China</strong></p>



<p>Frente a la visión de Jiang, aparece un marco geopolítico, representado por analistas chinos como <strong>Qin Tian y Ren Hanjun</strong>. Para ellos el conflicto debe leerse como un realineamiento estratégico y no como un colapso.</p>



<p>Su premisa básica es que, independientemente de quién “gane”, <strong>China emerge como la beneficiaria de un orden regional más fragmentado</strong>. Washington queda atado a un teatro de operaciones complejo, mientras Pekín amplía su margen de maniobra en el ámbito económico y diplomático.</p>



<p>El argumento se despliega en varios niveles. Por un lado, i<strong>ncluso si Estados Unidos lograra una victoria táctica contra Irán, el costo político y diplomático sería enorme</strong>. Los estados del Golfo diversificarán sus alianzas de seguridad, consternados por una guerra que no buscaron. En ese escenario, China se presenta como alternativa lógica, al combinar inversión, compras de energía y ausencia de condicionamientos.</p>



<p>Por otro lado, <strong>la guerra impulsa a los socios de China</strong>. Un cierre parcial o selectivo del estrecho de Ormuz refuerza la interdependencia energética entre Teherán y Pekín. Asimismo, el aumento del precio del petróleo aliviaría las presiones sobre Rusia, socio estratégico de China.</p>



<p>Este marco no predice un colapso estadounidense inmediato, sino una reconfiguración en el que China gana influencia, acceso energético y contratos para su industria de defensa. </p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Factores de erosión política para Trump</strong></p>



<p>En el frente interno, la gestión de la guerra abre grietas para Trump. Las declaraciones de Rubio, <strong>quien reconoció que Estados Unidos atacó para “proteger” a Israel</strong>, han generado indignación bipartidista. Figuras demócratas han acusado a la administración de poner en peligro a las fuerzas estadounidenses. Este malestar es especialmente delicado en la base MAGA, quien votó por Trump gracias a la promesa de que no habría conflictos en Oriente Medio.</p>



<p>En paralelo, las relaciones entre élites israelíes y Epstein alimenta narrativas sobre influencia extranjera en la política estadounidense. Para demócratas y republicanos críticos de Trump, <strong>este contexto refuerza la sospecha de que la decisión estuvo atravesada por lealtades externas y circuitos de poder oscuros</strong>.</p>



<p>En esta configuración, una resolución bipartidista en la Cámara de Representantes para forzar el debate sobre la retirada de fuerzas estadounidenses <strong>obliga a cada congresista a fijar una posición pública</strong>. Ese registro se utilizará en campañas en las elecciones de medio término.</p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Factores de Control y Permanencia</strong></p>



<p>A pesar de estas grietas, <strong>los mecanismos formales para una salida anticipada de Trump siguen siendo altamente improbables</strong>. El <em>impeachment</em> requeriría dos tercios del Senado, algo inverosímil en un Congreso donde los republicanos no dan señales de una ruptura masiva. Por su parte, <strong>la Enmienda Veinticinco exigiría que el vicepresidente y la mayoría del gabinete declararan a Trump incapacitado</strong>. </p>



<p>Pero no es necesario recurrir a estos escenarios. Finalmente, <strong>la guerra contra Irán es “propiedad política” de Trump</strong>, lo que implicará un desgaste en las urnas de los republicanos y del gobierno.</p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Posibles escenarios</strong></p>



<p><strong>La evolución del conflicto dependerá de la interacción entre la dinámica militar, la economía global y las presiones políticas internas</strong>. En el corto plazo, la estrategia de Washington y Tel Aviv buscará maximizar el impacto de ataques aéreos, evitando enfrentamientos terrestres.</p>



<p>Sin embargo, las declaraciones de Trump de que enviará tropas por tierra, demuestra que la administración contempla ese escenario. Este hecho encaja con la tesis de Jiang de “sobrecalentamiento imperial”: <strong>el uso de la fuerza terrestre es el síntoma de un poder que ya no puede alcanzar sus objetivos por otros medios</strong>. Una escalada de este tipo intensificaría las tensiones con el Congreso y con la opinión pública.</p>



<p><strong>En el frente económico, el conflicto ya está produciendo efectos globales</strong>: ha subido el precio del petróleo, los mercados asiáticos muestran volatilidad y sectores como el transporte aéreo sufren pérdidas por rutas más largas y primas de riesgo más costosas.</p>



<p>El desenlace más probable no es el colapso fulminante que proyecta la lectura más apocalíptica de Jiang, ni la victoria limpia que desearía Trump para exhibir liderazgo y fortaleza. <strong>Lo que se vislumbra es un prolongado atolladero de desgaste mutuo</strong>. </p>



<p>Estados Unidos podrá reclamar éxitos tácticos, pero se verá obligado a gestionar las consecuencias imprevistas de un Irán que, incluso derrotado tácticamente, proyectará su influencia en diásporas radicalizadas y en el fortalecimiento de sus aliados. </p>



<p>Para Trump, el legado de esta guerra será profundamente negativo. Aunque se sostenga en el cargo —algo para lo que el sistema institucional sigue jugando a su favor—, lo hará como un presidente políticamente erosionado, gobernando sobre un país y un partido divididos por la guerra, mientras las elecciones de medio término se convertirán en un referéndum sobre su aventura iraní.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Niño</author>
                    <category>Tejiendo Naufragios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126530</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 16:22:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/04104304/Guerra-Iran1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Guerras, declives y tensiones]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Niño</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Refrendada ley de la selva</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/refrendada-ley-de-la-selva/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para dicha de la industria del armamento, los vendedores de armas, y tanto aspirante que anda suelto en busca del despintado Nobel de Paz, en una semana han estallado varias guerras que no se sabe en qué, ni cuándo, irán a terminar. Hace 100 años la Compañía Británica de las Indias Orientales, fundada en 1600 [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Para dicha de la industria del armamento, los vendedores de armas, y tanto aspirante que anda suelto en busca del despintado Nobel de Paz, en una semana han estallado varias guerras que no se sabe en qué, ni cuándo, irán a terminar.</p>



<p>Hace 100 años la Compañía Británica de las Indias Orientales, fundada en 1600 para dominar el comercio de especias, se había convertido en fuerza armada y política entreverada en las luchas locales que libraban sin cesar pequeños tiranos de ambos lados del río Indo. El ejército de la Compañía respaldaba la administración férrea de extensiones enormes de tierra y el control de los negocios del té, la seda, el índigo, el algodón y estupefacientes como el opio, bajo la garantía de un derecho otorgado por la Corona.</p>



<p>Para entonces, la noción de la India era amplia y vaga y los intereses de la Compañía la llevaban a estar pendiente de regiones aledañas como Afganistán, desde siempre tierra arisca e indomable en medio de su sencillez. Donde no tenía campamentos militares, la Compañía contaba con amigos, tenía enemigos útiles, competidores, espías profesionales e informantes espontáneos que ayudaban a acertar en las decisiones de avanzar, retroceder, comprar o vender gobiernos, invadir o sancionar, financiar o abandonar a quien fuese conveniente.</p>



<p>Dos factores unían para entonces a los habitantes de los actuales Afganistán y Pakistán: la memoria de que Alejandro Magno había estado allá y la presencia extendida de la comunidad Pastún.&nbsp;</p>



<p>Giorgos Ziogas, arquitecto griego, comprobó en el Siglo XX en escenarios campesinos de toda la región, que sus interlocutores, al enterarse de su procedencia helénica, le contaban emocionados cómo dentro de la tradición oral de la gente de sus aldeas se mantenía desde tiempos muy antiguos la historia de que Alejandro Magno estuvo allí. Motivo por el cual le regalaban monedas de cobre y lo invitaban a tomar té.</p>



<p>Lo peor que le pudo haber pasado a la comunidad Pastún fue la demarcación, típicamente europea, que sembró desde el Siglo XIX algunas de las semillas de la guerra que hace una semana se desató entre Pakistán y Afganistán, eclipsada por el asalto de Estados Unidos e Israel a Irán.</p>



<p>Pakistán bombardeó ciudades afganas, entre ellas Kabul, para dar inicio a una guerra abierta, según el ministro de defensa Khawaja Asif, apoyado por su primer ministro, Shehbaz Sharif, “con la seguridad de que nuestras tropas pueden aplastar a las del vecino”. Guerra sorprendente luego de que Pakistán fue refugio y apoyo del movimiento talibán hasta que negoció hábilmente un pacto con Trump en el que apenas se obligó a no aliarse jamás con Al Qaeda ni organización alguna opuesta a los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>Salidos los occidentales de esas tierras donde jamás se han podido imponer, surgieron tensiones entre paquistaníes y afganos derivadas de un desacuerdo respecto de la extensa línea divisoria de 2600 kilómetros entre los dos países, establecida por el británico Sir Mortimer Durand en 1893.</p>



<p>Para la época, se trataba de la línea que separaba al Emirato de Afganistán del “Raj” de la India Británica. Frontera impuesta al emir Abdur Rahman Khan y que ha sido desconocida, con mayor o menos énfasis, según conveniencia política, por los sucesivos gobiernos afganos, que cuando más la consideran simplemente como raya de “demarcación de combates”, mientras Pakistán la considera frontera entre ambos países.</p>



<p>El problema de la “Línea Durand” es que conlleva desde entonces la división de la Comunidad Pastún, separada por esa decisión burocrática de la antigua potencia colonial, que rompe la armonía de una “tribu” de entre 40 y 60 millones de personas que habitan de lado y lado, siendo el 15% de la población de Pakistán y el 40% de la de Afganistán.&nbsp;</p>



<p>Insurgencias de todo tipo, contra uno u otro gobierno, han florecido a lo largo del tiempo, al amparo de esa división, de manera que los gobiernos de lado y lado, según el caso, dan abrigo a oponentes del vecino o resultan víctimas de incursiones en su contra por parte de guerrillas animadas por la otra parte. Habiendo sido recientemente los paquistaníes quienes se quejan de la acción de grupos talibán en contra del gobierno de Islamabad.&nbsp;</p>



<p>Afganistán, a la hora de discutir el asunto, expresa su aspiración a controlar todo el territorio pastún, que equivaldría a apoderarse de una quinta parte del territorio paquistaní. Así de insoluble es ese conflicto, que puede seguir por años sin resolver aun cuando Pakistán es una potencia nuclear, con ejército de más de medio millón de efectivos, mientras Afganistán, a la hora de la guerra, ha tenido la gentileza de echar, para no ir muy atrás, a los soviéticos y después a los ejércitos de la OTAN.&nbsp;</p>



<p>Esa guerra huérfana, entre dos vecinos de Irán, se ha visto eclipsada por una más grande, o mejor dicho dos más, que en pocas horas ha contribuido a refrendar a escala más amplia ley de la selva: las que en paralelo acaban de desatar los Estados Unidos e Israel contra Irán. Y se habla de dos guerras más pues cada uno de los dos protagonistas de la agresión tiene motivos de contenido y extensión distinta, así sean compatibles, con la aventura militar que resolvieron emprender.&nbsp;</p>



<p>Se trata de una especie de guerra “preventiva” e ilegal que ha despertado muchas preguntas cuya respuesta está por verse a través de hechos que en buena medida no dependen de quienes la han desatado, pues convergen en la idea de que los iraníes, después del descabezamiento de la República Islámica, salgan a la calle a rematar el régimen teocrático. Sin que sea claro para nadie lo que pueda resultar.</p>



<p>En los Estados Unidos se ha invocado la existencia de una hostilidad de 47 años en su contra por parte de Irán y la certidumbre de una reacción iraní ante un inminente ataque por parte de Israel. En el caso israelí siempre ha estado claro el propósito que ese país tiene de avanzar en su lucha contra un enemigo declarado, como es la República Islámica de Irán, que nunca ha dejado de proclamar como uno de sus fines la destrucción del Estado de Israel.&nbsp;</p>



<p>El cambio de régimen y de sistema político en Irán, que se deja por ahora a cargo de los mismos iraníes, que ya fueron masacrados por el gobierno islámico en anteriores oportunidades, resulta extremadamente aleatorio cuando las armas de la represión continúan furiosamente en manos de los que a principios de año mataron a miles de personas por salir a protestar.&nbsp;</p>



<p>En una nación con más de 92 millones de habitantes, alimentada a lo largo de casi medio siglo con la idea de la primacía de los clérigos, si bien es posible que haya varios millones que resientan las reglas del radicalismo islámico y aspiren a un régimen diferente, también lo es que muchos se consideren huérfanos por la muerte de su líder máximo y no estén dispuestos a cambiar sino a continuar.&nbsp;</p>



<p>Los próximos días resultan cruciales, pues la refrendación de la ley de la selva no se ha propiciado solamente en el ámbito de lo internacional, sino que ha lanzado a los propios iraníes a guiarse por el instinto selvático en la búsqueda de su futuro político y social. De manera que cualquier día de estos los agresores dan por terminada su tarea con una proclama victoriosa mientras los iraníes quedan a merced de contradicciones internas que podrían enfrentarlos en guerra civil.&nbsp;</p>



<p>Hacia afuera, Irán, diezmado en su poderío militar, y bajo el mando oculto de sucesores previstos del Ayatola Jamenei, ha “huido hacia adelante” con el cierre del Estrecho de Ormuz, el ataque a bases militares y sedes diplomáticas de los Estados Unidos en países del Golfo Pérsico, la activación de Hezbollah, y en la medida de sus posibilidades el bombardeo a Israel.&nbsp;</p>



<p>Por ahora Israel avanza, en su versión de esta guerra, valiéndose audaz e inteligentemente de los Estados Unidos, para deshacerse de su enemigo mortal. Para ello no solo ha bombardeado centros de poder en Irán, sino que ha repelido los ataques de Hezbollah con bombardeos a barrios que ocupa en Beirut y el establecimiento de una zona de “tapón” en territorio libanés.&nbsp;</p>



<p>Los Estados Unidos parecerían estar en otra apuesta. Su mirada, por encima de dictaduras y democracia, puede estar en el gran juego de la disputa con China por la supremacía mundial en el Siglo XXI. Así como en el caso venezolano Trump logró hasta ahora hacerse de alguna manera al control del país con las reservas petroleras más grandes, animado por esa experiencia, y sin que los casos sean totalmente comparables, se habría aventurado a la búsqueda del control de los recursos petroleros de Irán. China es el comprador principal del petróleo iraní y dentro de sus aspiraciones energético estratégicas globales no puede dejar de figurar el petróleo iraní. Aspiración que con esta guerra podría verse frustrada en favor de los Estados Unidos.</p>



<p>En otro orden de ideas, podemos estar en presencia de un esfuerzo más por imponer una visión del mundo basada en la reiteración de la ley de la selva, es decir cada gran felino con su territorio y sus presas. Con aspiraciones declaradas en el sentido de que Rusia desea quedarse con Ucrania, China con Taiwán, y los Estados Unidos con las fuentes de petróleo ya mencionadas, además de Groenlandia, Cuba y Panamá. Mientras el Derecho Internacional sigue en el taller de restauración de documentos desteñidos. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126495</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 01:27:51 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Refrendada ley de la selva]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Irán, adiós a Ali Jamenei</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/iran-adios-a-ali-jamenei/</link>
        <description><![CDATA[<p>En&nbsp;Los niños del cielo,&nbsp;Majid Majidi&nbsp;no filmó una fábula sentimental sino una anatomía delicada de la escasez. Majidi —formado en el teatro antes de volcarse al cine, atento siempre a los márgenes y a la infancia— convirtió una historia mínima en una metáfora universal: un par de zapatos perdidos, dos hermanos que comparten el secreto, una [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En&nbsp;Los niños del cielo,&nbsp;Majid Majidi&nbsp;no filmó una fábula sentimental sino una anatomía delicada de la escasez. Majidi —formado en el teatro antes de volcarse al cine, atento siempre a los márgenes y a la infancia— convirtió una historia mínima en una metáfora universal: un par de zapatos perdidos, dos hermanos que comparten el secreto, una carrera escolar que es al mismo tiempo competencia y esperanza. Su cámara se inclina hacia lo pequeño, como si supiera que en los gestos diminutos se esconde la verdad de un país.</p>



<p>Esa Teherán de patios humildes y montañas nevadas al fondo —Teherán&nbsp;vista desde abajo, desde la altura de un niño— parecía suspendida fuera de la geopolítica. Pero ninguna ciudad está a salvo del ruido del mundo. Ayer fue&nbsp;Caracas&nbsp;la que ocupaba titulares con su propio drama; hoy es Teherán; mañana será otro nombre pronunciado con urgencia en los noticieros. Las capitales rotan en el escenario de la inquietud global, pero la vida cotidiana persiste, obstinada, bajo cada sacudida.</p>



<p>La muerte de&nbsp;<strong>Ali Jamenei</strong>&nbsp;(transliterado también como Khamenei), líder supremo desde 1989, en un bombardeo que estremeció la capital iraní, marca un punto de inflexión. Su figura fue la continuidad del sistema creado por su mentor,&nbsp;Ruhollah Jomeini, arquitecto de la República Islámica tras la revolución que depuso al sah&nbsp;Mohammad Reza Pahlavi. Jomeini diseñó una estructura donde la autoridad religiosa y el poder político se fundieron; Jamenei la sostuvo durante más de tres décadas con disciplina férrea.</p>



<p>El balance de ese periodo incluye represión de protestas, control sobre la prensa, persecución de disidentes y un uso sistemático de la pena de muerte avalado por tribunales revolucionarios. Para quienes creemos que el Estado no debe arrogarse el derecho de quitar la vida, esa convicción fue una fractura ética persistente del régimen. Y aun así, la eliminación violenta de un dirigente no equivale automáticamente a justicia ni garantiza la apertura democrática.</p>



<p>Uno de los episodios más simbólicos de esa etapa fue la fetua contra&nbsp;Salman Rushdie&nbsp;por su novela&nbsp;Los versos satánicos. “¿Qué es la libertad de expresión? Sin la libertad de ofender, deja de existir”, escribió Rushdie, recordándonos que la palabra puede incomodar, pero silenciarla es siempre un acto de poder.</p>



<p>Hoy la incertidumbre no es solo política sino estratégica. El&nbsp;Estrecho de Ormuz&nbsp;vuelve a ocupar los mapas de riesgo; los mercados energéticos reaccionan; los gobiernos calculan. La&nbsp;Organización de las Naciones Unidas&nbsp;llama a la contención mientras las potencias miden fuerzas. El mundo parece oscilar entre la diplomacia declarativa y la lógica de los hechos consumados. Y, en medio de esta turbulencia, persisten otras vergüenzas globales: la sombra de la lista del financiero&nbsp;Jeffrey Epstein, símbolo de redes de poder que rara vez enfrentan consecuencias proporcionales.</p>



<p>Sin embargo, dentro de Irán la historia nunca fue un bloque uniforme. También estuvo hecha de mujeres que reclamaron autonomía, jóvenes que pidieron futuro, creyentes que quisieron reconciliar fe y libertad. Sus voces —a veces acalladas, a veces multitudinarias— recuerdan que ningún régimen logra extinguir del todo el deseo de vivir sin miedo.</p>



<p>Si algo enseñó Majidi al comienzo de esta historia es que la política, por abstracta que parezca, termina siempre afectando escenas concretas: el trayecto a la escuela, la seguridad de una familia, la posibilidad de hablar sin temor. El verdadero cambio no será la caída de un nombre propio, sino la construcción paciente de instituciones que limiten el poder y protejan derechos.</p>



<p>Ayer fue Caracas. Hoy es Teherán. Mañana, quién sabe. Lo decisivo no es qué ciudad encabeza los titulares, sino si el mundo será capaz de sostener —más allá de los bombardeos y de las cortinas de humo— la idea sencilla y radical de que la vida humana y la libertad no deben depender del capricho de ningún régimen ni de ningún imperio.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126443</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Mar 2026 21:45:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/23161259/retrato-subachoque.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Irán, adiós a Ali Jamenei]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Descolonizando la naturaleza</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/descolonizando-la-naturaleza/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Grupo de Investigación en Estudios Interculturales y Decoloniales de la Universidad de Antioquia organizó el Conversatorio titulado &#8220;De(s)colonizando la naturaleza&#8221;, un evento de carácter intercultural que contó con la participación de tres países: Colombia (a través de la Universidad de Antioquia), Alemania (representada por la Justus Liebig Universität Giessen) y Botswana (Universidad de Bostwana). Presentamos aquí una reflexión sobre el tema. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El Grupo de Investigación en <em>Estudios Interculturales y Decoloniales </em>de la Universidad de Antioquia organizó el Conversatorio titulado &#8220;De(s)colonizando la naturaleza&#8221;, un evento de carácter intercultural que contó con la participación de tres países: Colombia (a través de la Universidad de Antioquia), Alemania (representada por la Justus Liebig Universität Giessen) y Botswana (Universidad de Bostwana). El <em>workshop</em>, realizado el miércoles 17 y jueves 18 de septiembre en Medellín, abordó la descolonización de la naturaleza desde diversas perspectivas, incluyendo la revisión de agriculturas &#8220;Otras&#8221;, la ecología política multiespecie, las cosmovisiones agroecológicas de agricultores alemanes, las resistencias territoriales en comunidades afro-ribereñas e indígenas, y críticas al capitalismo verde y la transición energética.</p>



<p>El Workshop es una actividad al interior del proyecto Sclake, <em>Laboratorio para el cambio social y la equidad del conocimiento</em>, financiado por el DAAD, al frente del cual se encuentran los profesores investigadores Stephanie Eileen Domptail (Alemania), Gondo Reniko (Bostwana) y Gerardo Vásquez Arenas (Colombia) con sus grupos de investigación, pasantes y estudiantes de posgrado.</p>



<p>Presento aquí el breve texto de apertura al segundo día de discusión.</p>



<p><strong>La modernidad y los orígenes de la colonización de la naturaleza</strong></p>



<p>El ser humano apareció en la esquina de la zoología. Fue un mamífero racional, con una inteligencia notable que, desde siempre, para la reproducción de la vida, ha necesitado de la naturaleza. Al ser un ser, a la vez, natural y transnatural (Botero, 2002), ha requerido del intercambio orgánico con la naturaleza para reproducir la especie misma, la sociedad y sus instituciones. Ya desde la antigüedad, el humano modificaba el curso de los ríos o los aprovechaba para la agricultura. Sin embargo, logró vivir en cierta simbiosis con su mundo por lo menos hasta bien entrada la modernidad.</p>



<p>Ya en el siglo XVII con el advenimiento del capitalismo tras lo que Marx llamó la “acumulación originaria del capital” ocurrida en el siglo XVI, con el inicio del colonialismo global y la periferialización del mundo, con el comercio de esclavos, con el imperialismo ecológico sobre el Sur, y con la fundamentación filosófica del dominio sobre la naturaleza, se produjo <em>una cuádruple ruptura</em>: la primera, la del ser humano con la comunidad, con lo cual se crea el mito del individuo omnipotente; la segunda, la ruptura mente/cuerpo en la filosofía cartesiana; la tercera, la ruptura del ser humano con la trascendencia divina en ese proceso complejo y discutido de la secularización (Koselleck, 2003); y, por último, la separación humano/naturaleza. De esta cuádruple ruptura se derivan muchos de los problemas que padecen las sociedades actuales. Son rupturas interseccionales, pues tosas se relacionan con la posibilidad del dominio del mundo o lo que Francis Bacon, el filosofo canciller del imperio inglés, llamó “el imperio humano sobre el universo”. Fíjense que no se trataba solo del imperio sobre la periferia de Europa, sino sobre el <em>cosmos</em> mismo.</p>



<p>De esas cuatro rupturas, la del ser humano con la naturaleza es dramática, pues es la que nos puede llevar a un “desierto superpoblado”, para decirlo con Ernesto Sábato. Esta <em>ruptura</em> fue fundamentada por los pensadores del siglo XVII, entre ellos, Bacon y Descartes en quienes aparece la idea de estudiar para dominar la naturaleza para encontrar sus leyes, pero estas no solo ofrecían un conocimiento intelectual, explicativo del conocimiento del mundo, sino que permitían construir obras y artefactos para los seres humanos y su bienestar. En Bacon, esto aparece de manera diáfana en un texto de 1624, titulado “Las maravillas de la naturaleza”. Allí sostiene que los fines de la ciencia son, entre otros, los siguientes:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>&nbsp;“La prolongación de la vida, la restitución de la juventud en algún grado, la curación de las enfermedades consideradas incurables, la mitigación del dolor […], el incremento de la fuerza y de la actividad […], la alteración de la complexión, de la gordura y la delgadez; la modificación de la estatura, la modificación de las características físicas, el acrecentamiento y la exaltación de las capacidades intelectuales, el trasplante de cuerpos dentro de otros cuerpos, <strong>la creación de especies nuevas,</strong> el trasplante de una especie dentro de otra especie, la creación de instrumentos de destrucción, así como de guerra. (Bacon, Works, V, pp. 415-416).</p>
</blockquote>



<p>Este texto siempre me ha parecido asombroso por el grado de ambición que comporta. En el vemos como el ser humano puede “crear especies nuevas”, con lo cual el hombre se convierte en Dios, pues antes solo Dios era creador. Ahora es el ser humano el que lo puede hacer con la ciencia (Pachón, 2019). Bacon prefigura el nuevo Prometeo moderno, aquél que puede violar la naturaleza para sacarle sus secretos y usarlos para la utilidad humana. Así se refuerza, también, el <em>absolutismo antropológico</em> moderno.</p>



<p>Por otro lado, Bacon también fundamentó el robo del conocimiento a otros pueblos. Así lo plantea en su utopía científica <em>La Nueva Atlántida </em>de 1627. En ella, los países pueden extraer conocimiento de los vecinos mediante operaciones secretas. Es lo que llamamos el “extractivismo epistémico” o, simplemente, el robo del conocimiento a los dominados por Europa. Ahora, del plan de Bacon de 1624 que leímos, ¿cuántos de esos sueños científicos se han logrado? Casi todos. Falta lograr la deseada inmortalidad con la cual sueña cierto transhumanismo que parece asumir que los recursos vitales son infinitos. &nbsp;</p>



<p>Pues bien, una vez establecidos los fundamentos del dominio del mundo, de la naturaleza, lo que viene en la modernidad es la glorificación de la ciencia, la técnica, y su aplicación a los procesos productivos. La revolución industrial es la prueba de ello. De ahí en adelante, en los últimos 200 años, la idea de progreso y su hija, la idea de desarrollo, se encargaron de profundizar más la brecha entre naturaleza y ser humano. La naturaleza es el gran otro, el afuera, lo cósico, a dominar, explotar, usar, degradar, modelar. <em>La naturaleza fue otrificada y cosificada para su explotación máxima.</em></p>



<p>De la mano del progreso material, en el siglo XIX, y del desarrollo a ultranza en el siglo XX pasamos a la debacle actual, con el colapso civilizatorio en curso, donde el crecimiento demográfico, la finitud de la naturaleza, el cambio climático y los daños ambientales, el problema energético, las crisis económicas, la degradación axiológica o valórica, etc., están interconectadas en una red de relaciones y dependencias con agravamientos mutuos. Esto implica que, en la era del Antropoceno, en la crisis actual, el ser humano se ha convertido en un mamífero transgresor que rompe, corta, los circuitos vitales. Si la naturaleza es un rio de vida, un ensamblaje vital, la industria moderna, el extractivismo, el cultivo de biocombustibles y otras actividades, producen cortocircuitos en la sinapsis vital del mundo. Así se contribuye a la <em>desertificación </em>de la realidad producto del desgaste material del mundo. Y si la vida muere, no solo se trata del fin de la historia, <em>sino del fin del futuro</em>.</p>



<p>De tal manera que pensar la descolonización de la naturaleza con miras a la reconstrucción de la sinapsis vital del mundo es urgente, teórica y prácticamente. Teóricamente hay que realizar una <em>descolonización epistemológica</em> y una alteración de la comprensión hegemónica que tenemos de la naturaleza. Esto implica desenmascarar discursos como los del “desarrollo sostenible” (el cual es una <em>contradictio in adjecto</em>), el capitalismo verde, la transición energética (la cual genera nuevos daños ambientales), el progreso y el crecimiento económico; prácticamente, hay que generar nuevos modos de relación con la naturaleza, de cultivar (agroecologías, huertas urbanas), producir alimentos, intercambiar, etc. Políticamente es urgente <em>articular las luchas locales</em>, para desde cada vez más lugares, tratar de dislocar la lógica estructural del capitalismo ecocida y su voracidad acumulativa generadora de ganancias. &nbsp;</p>



<p>Valga decir de paso que estos intentos y apuestas no son una vuelta romántica a la naturaleza, como su esta fuera “pura”, virginal, allende a la relación con el ser humano y su proceso histórico. No. Son alternativas urgentes al Antropoceno y a sus problemáticas, las cuales, más temprano que tarde debemos afrontar seriamente si queremos la supervivencia de los seres humanos y no humanos. &nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Bacon, Francis. <em>T</em><em>he Works of Francis Bacon,&nbsp;</em>(James Speeding, Robert Leslie Ellis y Duglas Denon Heath, eds.), 1857-1874. Boston: Houghton, Mifflin and Company: The Riverside Press, Cambridge. En:&nbsp;&nbsp;<a href="http://onlinebooks.library.upenn.edu/webbin/metabook?id=worksfbacon">http://onlinebooks.library.upenn.edu/webbin/metabook?id=worksfbacon</a>, incluye&nbsp;<em>The life and Letters of F.&nbsp;&nbsp;Bacon including all his ocassional works&nbsp;</em>(J. Speeding, editor).</p>



<p>Botero, Darío. (2002). <em>Vitalismo Cósmico. </em>Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, Siglo del hombre editores.</p>



<p>Koselleck, Reinhardt. (2003). <em>Aceleración, prognosis y secularización</em>. Valencia, Pre-Textos. &nbsp;</p>



<p>Pachón, Damián. (2019). <em>El imperio humano sobre el universo. La filosofía natural de Francis Bacon. </em>Bogotá: Desde abajo.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120912</guid>
        <pubDate>Tue, 30 Sep 2025 16:14:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/30111142/Sclake.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Descolonizando la naturaleza]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El silencio estruendoso de la guerra</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/guerra/</link>
        <description><![CDATA[<p>Beethoven: “Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo” Por: Sergio Andrés Botero, Docente del CBJML. El día de hoy, 3 de septiembre, varios medios dieron la noticia sobre la cancelación de la jornada de la Vuelta a España de ciclismo. La razón, protestas de la comunidad contra la participación del equipo israelí. Si [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-large-font-size">Beethoven: “Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo”</p>
</blockquote>



<p><em>Por: Sergio Andrés Botero, Docente del <a href="http://www.josemaxleon.edu.co">CBJML</a>.</em></p>



<p>El día de hoy, 3 de septiembre, varios medios dieron la noticia sobre la cancelación de la jornada de la Vuelta a España de ciclismo. La razón, protestas de la comunidad contra la participación del equipo israelí. </p>



<p>Si bien es una noticia que se ha popularizado por varios medios, no es un hecho aislado, pues ya desde hace un buen tiempo, de diversas formas, en muchos contextos, países, incluido en las calles de algunas ciudades israelitas, la gente está levantando su voz contra lo que se está considerando como un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza.</p>



<p>Así mismo, las redes sociales han estallado en multitud de publicaciones que día a día siguen las noticias que denuncian todas las acciones insólitas y abrumadoras que sufren los gazatíes y en general el pueblo palestino. </p>



<p>Esto no es algo aislado, es un clamor internacional, de la gente del común, contra unos poderes dominantes en la geopolítica mundial, para quienes la vida humana ha pasado a ser un daño permisible en la búsqueda de una hegemonía mundial. </p>



<p>Lo que sucede en un punto minúsculo del mundo, hunde sus raíces en el resto de la tierra y se esparce a través de las tecnologías de la información cada vez más veloces y en tiempo real. Ya nada puede dar espera, todo se sabe. Exploremos, adicionalmente, qué más sucede en el mundo que no puede ser silenciado.</p>



<p>Sin llegar a organizar algunos de los conflictos que suceden en el mundo de manera jerárquica, enumeraré algunos de los más influyentes en términos regionales, es decir, aquellos que trascienden las fronteras de un país, o que involucran territorios multinacionales, en donde, además de lo contendientes directos, hay todo un concierto internacional detrás aupando una facción u otra de acuerdo con sus intereses.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conflicto entre Rusia y Ucrania </strong></h2>



<p>Aunque, desde mi perspectiva personal, diría que es un conflicto entre Rusia y la OTAN, en territorio ucraniano. </p>



<p>Si bien es un conflicto que se puede rastrear desde hace décadas, en los últimos años fue cuando estalló de manera escalada, ejerciendo una fuerza militar que no se había hecho antes (pongamos como límite la caída de la Unión Soviética a principios de los noventa), enfrentando directamente al ejército ruso contra el ucraniano y sus aliados europeos.</p>



<p>Las consecuencias para la población ucraniana han sido nefastas, así como para otras comunidades aledañas, también para las rusas.&nbsp;</p>



<p>Pero, y hay que advertirlo, se evidenció la dependencia de Europa con respecto a Rusia en términos económicos y energéticos, lo cual ha afectado al apéndice asiático en gran manera. </p>



<p>Incluso Colombia se vio afectado, debido a los productos primarios para fertilizantes que provenían de Ucrania y Rusia, lo cual encareció la producción agrícola colombiana.</p>



<p>Un conflicto que los analistas europeos confiaban en que duraría poco, y que Rusia no podría contra todo el bloque occidental, se ha convertido en un largo y tedioso sufrimiento para una población que queda en medio de las potencias en juego.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Guerra en Medio Oriente</strong></h2>



<p>Un siguiente conflicto a considerar, nos lleva de vuelta al Medio Oriente, iniciado en el 2011 en Siria, cuando Bashar al Assad reprimió violentamente una revuelta contra la dinastía que venía gobernando desde hacía 30 años por su padre. </p>



<p>En este caso, la influencia internacional también se manifestó, pues de nuevo la OTAN, Estados Unidos y Rusia se vieron involucrados en los apoyos a uno u otro, al gobierno o a los rebeldes. Este conflicto aún no termina, aunque Al Assad haya sido removido del trono. </p>



<p>Pero el resultado ha sido una destrucción terrible en las antiguas y bellísimas ciudades blancas árabes de Damasco y otras, así como millones de desplazados que han tenido que refugiarse en países vecinos, en condiciones sumamente hostiles y desfavorables.</p>



<p>Por esos lados también, la guerra civil en Yemen lleva ya un largo tiempo, una población afectada enormemente, y unos intereses internacionales alrededor del petróleo que no permiten que se llegue a acuerdos que impidan el recrudecimiento de la violencia. </p>



<p>Se le suma el conflicto entre Camboya y Tailandia por una franja de territorio fronterizo que ha estado en disputa por décadas, y que ha llevado a ambos países a establecer posiciones militares.</p>



<p>Continúo con la situación en la República Democrática del Congo, que enfrenta al gobierno contra el grupo rebelde M23 apoyado por Ruanda. Un rezago del colonialismo europeo que persiste en la región. </p>



<p>La situación en Haití está lejos de mejorar, por el contrario ha empeorado por la falta de gobernabilidad, la corrupción que se da, en donde las pandillas organizadas han sometido al país a una guerra civil y no han permitido la mediación de países como Kenia quien ha intentado mediar para lograr una regulación en la violencia, todo esto luego del asesinato del presidente Jovenel Moïse por mercenarios tristemente colombianos en el 2021.</p>



<p>La crisis en Sudán, la guerra por Cachemira entre India y Pakistán, la guerra civil en Myanmar, y un largo y doloroso camino de guerras, conflictos, muertos y desplazados.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La realidad geopolítica, un recuento frío y académico </strong></h2>



<p>Pero detrás de eso están los individuos, las familias, jovenes y niños que han perecido en bombardeos o por balas adultas. Infancias marcadas por la violencia y sinsentido, el no-futuro. </p>



<p>Y peor aún, el silencio del mundo ante tales genocidios, una complicidad tácita guiada por la indiferencia en muchos casos, en otros, por la complacencia y la aceptación. Ese sonido atronador de las bombas, pero enmarcado en un silencio abrumador y cruel. </p>



<p>Es un momento clave para romperlo, y sentar las bases de una ética mundial que no permita, que condene los hechos de poder y violencia dirigidos por un grupo de naciones tradicionalmente invasoras y con vocación imperial que han pasado por encima de la dignidad humana en busca de poder y de recursos económicos que consideran propios por algún tipo de derecho. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-large-font-size">¿Un destino manifiesto? Usan eufemismos para justificar la muerte de miles: democracia, libertad, civilización.&nbsp;</p>
</blockquote>



<p>Los filósofos, pensadores ilustrados deben estar absolutamente decepcionados. </p>



<p>Ellos rompieron el silencio en una época de oscuridad política y social, por allá en los siglos XVI y XVIII, y ahora las naciones poderosas usan esos principales ideales, no para impulsarlos, sino para obtener más poder y control económico.</p>



<p> Ahora nos corresponde a nosotros, a los docentes con nuestros estudiantes, guiar mediante el desarrollo de competencias, a través del cariño en cada sesión, lograr que el silencio no signifique impunidad, que se eleven los gritos por encima del estruendo de las bombas, y que como comunidad se eleve la voz común para decir “no más”.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading">No más guerra, no más muertos, no más destrucción</h2>
</blockquote>



<p></p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p>Nuestros jóvenes han de ser aquellos que enarbolen las banderas de la <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">paz</a> y la concordia, en un mundo sumido en las luchas maquilladas de ideología, pero resueltamente fundadas en la avaricia económica.</p>
</div></div>



<p>Referencias</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.crisisgroup.org/es/global/10-conflicts-watch-2025#:~:text=haga%20clic%20aqu%C3%AD.-,Sud%C3%A1n,abocado%20hacia%20una%20fractura%20violenta">https://www.crisisgroup.org/es/global/10-conflicts-watch-2025#:~:text=haga%20clic%20aqu%C3%AD.-,Sud%C3%A1n,abocado%20hacia%20una%20fractura%20violenta</a></li>



<li><a href="https://cnnespanol.cnn.com/2025/07/24/mundo/guerras-conflictos-mundo-orix#:~:text=El%20conflicto%20fronterizo%20entre%20Tailandia,atenci%C3%B3n%20y%20preocupaci%C3%B3n%20esta%20escalada">https://cnnespanol.cnn.com/2025/07/24/mundo/guerras-conflictos-mundo-orix#:~:text=El%20conflicto%20fronterizo%20entre%20Tailandia,atenci%C3%B3n%20y%20preocupaci%C3%B3n%20esta%20escalada</a>.&nbsp;</li>



<li><a href="https://www.lisainstitute.com/blogs/blog/lista-10-riesgos-geopoliticos-tendencias-seguridad-2019-2025#:~:text=Consolidaci%C3%B3n%20de%20las%20guerras%20perpetuas,de%20Estados%20Unidos%2C%20Donald%20Trump">https://www.lisainstitute.com/blogs/blog/lista-10-riesgos-geopoliticos-tendencias-seguridad-2019-2025#:~:text=Consolidaci%C3%B3n%20de%20las%20guerras%20perpetuas,de%20Estados%20Unidos%2C%20Donald%20Trump</a>.&nbsp;</li>



<li><a href="https://www.elcomercio.com/actualidad/mundo/mundo-2025-conflictos-geopoliticos-resoluciones-panorama-mundial/">https://www.elcomercio.com/actualidad/mundo/mundo-2025-conflictos-geopoliticos-resoluciones-panorama-mundial/</a>&nbsp;</li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120265</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Sep 2025 19:09:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/12071533/peace-529380_1280.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El silencio estruendoso de la guerra]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Y por qué no aprovechar mejor el Puerto de Buenaventura?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/y-por-que-no-aprovechar-mejor-el-puerto-de-buenaventura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Además de ser un jugador clave en el comercio exterior de Colombia, el Puerto de Buenaventura, la ciudad y su gente tienen un inmenso potencial para el desarrollo social y el crecimiento económico del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Buenaventura le ofrece a Colombia una gran oportunidad para potenciar su comercio exterior:</strong> su puerto está conectado con más de 50 terminales marítimas en el mundo, es el quinto puerto de contenedores más eficiente de Latinoamérica y el 44 a nivel mundial, de acuerdo con el más reciente Índice de Desempeño de los Puertos de Contenedores (CPPI) realizado por el Banco Mundial y S&amp;P Global aplicado a los puertos a nivel mundial. Además, a través de Buenaventura, Colombia se integra a la nueva ‘Ruta y Franja de la Seda’ impulsada por el gobierno chino.&nbsp;</p>



<p>La infraestructura portuaria de Buenaventura es robusta y avanza con inversiones constantes que mantienen vigentes los procesos de modernización, lo que <strong>le permite al Puerto responder al acelerado ritmo del comercio exterior mundial,</strong> gracias a sus cinco terminales (tres de contenedores y carga general y dos de carga a granel).</p>



<p>Es la ruta óptima para <a href="https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/de-buenaventura-para-el-mundo-y-viceversa/">conectar a Colombia con el mundo</a>, ya que el de <strong>Buenaventura es el puerto más cercano a los principales centros de consumo y zonas industriales,</strong> ubicados en el denominado ‘triángulo de oro’ (Valle del Cauca, Cundinamarca y Antioquia). En ese triángulo se concentra el 66% de la población colombiana y el 75% del mercado interno del país.</p>



<p>Por si fuera poco, <strong>Buenaventura es preferido por los caficultores para la exportación de sus granos:</strong> por ahí sale el 74% de los sacos del café que Colombia produce y allí se encuentra la bodega más grande del país para almacenar este producto insignia. Adicionalmente, el 99% del azúcar que se produce en Colombia también sale por este puerto.</p>



<p>Si bien esas cifras son imponentes, vale la pena recordar que los bienes que ingresan y salen por Buenaventura son diversos. Por ejemplo, <strong>gran parte de los materiales para la construcción del metro de Bogotá llega a través de este puerto.</strong> Además, es clave en la transición energética del país, ya que por allí ingresa el 63% de los paneles solares destinados a proyectos de generación eléctrica.</p>



<p>Aunque el Valle del Cauca, Cauca y los departamentos del Eje Cafetero son los ‘vecinos’ naturales del Puerto, estos no son grandes productores de bienes minero-energéticos, sin embargo, <strong>desde Buenaventura se exportan cerca de 946 mil toneladas de carbón provenientes del centro del país,</strong> lo que retiñe su importancia para el desarrollo de la economía de toda Colombia.</p>



<p>A pesar de este buen desempeño, <strong>persisten retos en infraestructura que el sector empresarial ha evidenciado desde hace ya un buen tiempo,</strong> enfocados en optimizar los procesos de comercio exterior, como el dragado del canal de acceso y la construcción de la vía Mulaló-Loboguerrero. Por otro lado, se resalta el avance en la doble calzada Buga-Buenaventura y las inversiones en el desarrollo turístico por parte del distrito y la Gobernación del Valle del Cauca.</p>



<p>Más allá de su importante puerto, <strong>Buenaventura es una ciudad con identidad, dinamismo y una comunidad trabajadora, cálida y profundamente arraigada a su territorio.</strong> Las instituciones locales comparten un objetivo común: <a href="https://investpacific.org/es/con-exito-concluyo-la-cuarta-edicion-de-la-ruta-al-mundo-desde-el-puerto-de-buenaventura/">impulsar el desarrollo económico y social del puerto.</a> Entre ellas se destacan la Cámara de Comercio de Buenaventura, el Comité Intergremial, la Alcaldía Distrital y las fundaciones sociales de empresas privadas, especialmente las vinculadas a las terminales portuarias, entre otras. </p>



<p>En suma, <strong>Buenaventura es mucho más que un puerto: es un punto estratégico que conecta a Colombia con el mundo</strong> y una plataforma vital para su desarrollo económico.&nbsp;Su eficiencia logística, su ubicación privilegiada y su papel en sectores clave como el agro, la energía y la infraestructura lo consolidan como un recurso clave para la competitividad nacional. Su verdadero valor no solo está en sus cifras o en sus terminales, sino en su gente: una comunidad resiliente, comprometida y orgullosa de su territorio. Invertir en Buenaventura —en su infraestructura y en su tejido social— no es solo una necesidad logística, es una apuesta por un futuro más equitativo, competitivo y conectado para todo el país.</p>



<p>*<strong>Por: <a href="https://www.linkedin.com/in/santiago-correa-giraldo/?originalSubdomain=co">Santiago Correa</a>, analista de inteligencia de mercados de <a href="https://investpacific.org/es/inicio/">Invest Pacific</a>.</strong></p>



<p>Crédito foto: Sociedad Portuaria de Buenaventura. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Invest Pacific</author>
                    <category>Inversión: Tendencias y Oportunidades</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118925</guid>
        <pubDate>Tue, 05 Aug 2025 15:11:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05100823/Sociedad-Portuaria-de-Buenaventura.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Y por qué no aprovechar mejor el Puerto de Buenaventura?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Invest Pacific</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día de la Tierra 2025: tres historias de energía justa y renovable que iluminan localidades de América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-de-la-tierra-2025-tres-historias-de-energia-justa-y-renovable-que-iluminan-localidades-de-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>En un mundo donde cada vez se registran los días, meses y años más calurosos —atribuidos principalmente a la quema de combustibles fósiles—, también crecen los esfuerzos que trabajan por un consumo energético más limpio y responsable que ayude a mitigar los efectos de la crisis climática.&nbsp;El Día de la Tierra&nbsp;de este año es un [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Proyectos locales y de articulación entre sociedad civil, organizaciones y autoridades muestran cómo han adaptado las energías renovables a sus contextos.</em></li>



<li><em>Cooperativas eléctricas en Argentina, como en el caso Armstrong, han desarrollado y adaptado modelos para mantener redes de energía fotovoltaica en su localidad.</em></li>



<li><em>Iniciativas en diferentes ambientes de Perú han logrado la sustitución de energías de fuentes fósiles por opciones limpias y más rentables.</em></li>



<li><em>Agricultores de México aprovechan la operación de un biodigestor para electrificar su centro de acopio y obtener fertilizantes naturales.</em></li>
</ul>



<p>En un mundo donde cada vez se registran los días, meses y años más calurosos —atribuidos principalmente a la quema de combustibles fósiles—, también crecen los esfuerzos que trabajan por un consumo energético más limpio y responsable que ayude a mitigar los efectos de la crisis climática.&nbsp;<strong>El Día de la Tierra</strong>&nbsp;de este año es un espacio para hablar de ellos.</p>



<p>Este 2025 se cumplen 10 años de la firma del&nbsp;<strong>Acuerdo de París</strong>&nbsp;—el tratado internacional que busca frenar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y limitar el aumento de la temperatura a 1.5 °C por encima de los niveles preindustriales— y una fecha límite para que los países actualicen sus compromisos climáticos y expliquen cómo reducirán sus emisiones, mediante las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés).</p>



<p>Si bien 2024 fue el año más cálido del que se tiene constancia, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://wmo.int/es/media/news/la-organizacion-meteorologica-mundial-confirma-que-2024-fue-el-ano-mas-calido-jamas-registrado-al#:~:text=los%20niveles%20preindustriales-,La%20Organizaci%C3%B3n%20Meteorol%C3%B3gica%20Mundial%20confirma%20que%202024%20fue%20el%20a%C3%B1o,%C2%B0C%20los%20niveles%20preindustriales&amp;text=La%20Organizaci%C3%B3n%20Meteorol%C3%B3gica%20Mundial%20(OMM,seis%20conjuntos%20de%20datos%20internacionales." target="_blank" rel="noreferrer noopener">Organización Meteorológica Mundial (OMM)</a>, también se registró un récord para la producción mundial de energías renovables, que representaron más del 92 % de la nueva capacidad eléctrica instalada el año pasado, de acuerdo con un reporte de la&nbsp;<a href="https://www.irena.org/News/pressreleases/2025/Mar/Record-Breaking-Annual-Growth-in-Renewable-Power-Capacity-ES" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA)</a>.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;comparte experiencias y testimonios de diferentes esfuerzos locales por una transición energética justa en Latinoamérica.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La cooperativa eléctrica pionera en Argentina</strong></h3>



<p>Uno de estos esfuerzos nació en la localidad de&nbsp;<strong>Armstrong</strong>&nbsp;—de apenas 15 000 habitantes, en la provincia argentina de Santa Fe— donde la alianza entre la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos Limitada y Crédito de Armstrong (CELAR) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) permitieron sustituir el diesel con sistemas fotovoltaicos para la generación de parte de la electricidad que se consume.</p>



<p>Aunque esta iniciativa se trabajó desde hace más de 10 años, recién en 2017 inició la operación de una planta fotovoltaica de 880 paneles y 50 techos solares en casas de los propios integrantes de la cooperativa que han gestionado el mantenimiento y administración de este modelo.</p>



<p><strong>Pablo Bertinat,</strong>&nbsp;ingeniero electricista y quien fue director del proyecto en su inicio, destaca la&nbsp;<strong>autonomía y la resiliencia de la localidad que se adueñó de esta iniciativa.</strong></p>



<p>“Al tener que comprar menos energía del sistema, porque la generan allí, implica un grado de autonomía no sólo económica. Que esta experiencia se haga en una cooperativa tiene algún germen de transición justa porque estamos hablando de una entidad sin fines de lucro, que fue creada para resolver un servicio y un derecho”, explica Bertinat.</p>



<p>El también investigador y docente señala que a diferencia de otros sistemas convencionales que hay en Argentina, la generación eléctrica del modelo de los techos solares en Armstrong se usa y administra en favor de toda la comunidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259622"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/22082457/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica-768x512.jpg" alt="Trabajador instala paneles solares" class="wp-image-259622" /><figcaption class="wp-element-caption">En Armstrong, los integrantes de esta cooperativa se abastecen de energía con la luz solar, ahorran dinero y cuidan el ambiente. Foto: Gobierno de la Provincia de Santa Fe</figcaption></figure>



<p>Por ejemplo, la cooperativa decidió en asamblea que los propietarios donde se instalaron los paneles solares no reciben una renta por aportar parte de sus viviendas, sino que ese dinero se reinvierte en el mismo proyecto, lo que ha permitido un aumento de energía.</p>



<p>“Lo que hacíamos era contabilizar la energía que se generaba en la planta industrial y la que se generaba en todos los techos, eso se monetiza, digámosle así. Con ese ahorro,&nbsp;<strong>la planta incrementó su potencia el año pasado</strong>”, sostiene el especialista.</p>



<p>El proyecto de redes solares en Armstrong fue más allá de solo sustituir una tecnología por otra, pues hubo un involucramiento de las comunidad en el proceso. Desde la capacitación y montaje de las instalaciones hasta su mantenimiento con mano de obra local.</p>



<p>Para Bertinat, estos procesos permiten ubicar a la transición no como un objetivo, sino como una herramienta para mejorar la calidad de vida y construir un derecho en medio de la privatización y uso mercantil de la energía.</p>



<p>“Es un tema central bajar la emisión de gases de efecto invernadero del sistema energético, pero no de cualquier manera.&nbsp;<strong>Tenemos que bajar esas emisiones generando sistemas mucho más democráticos y públicos</strong>”, afirma.</p>



<p>El especialista en sistemas ambientales humanos advierte que este tipo de iniciativas enfrentan un escenario complejo en la actual administración argentina, pues sostiene que se ha fortalecido “la mirada de mercado” alrededor de energía.</p>



<p>“Lo que hace es incrementar la pobreza energética, incrementar la exclusión energética. Hay que pensar en cómo generar sistemas que sean mucho más democráticos, desconcentrados, descentralizados”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259620"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/22082449/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica-2-768x512.jpg" alt="Paneles solares en el suelo" class="wp-image-259620" /><figcaption class="wp-element-caption">La Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos Limitada y Crédito de Armstrong (CELAR) ha sido pionera en la transición a energías renovables. Foto: Fundación Energizar</figcaption></figure>



<p><a href="https://es.mongabay.com/2025/03/dia-de-los-bosques-alimentos-proteccion-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Leer más |Día Internacional de los bosques: historias de resistencia desde la Amazonía colombiana hasta el Chaco argentino</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Electrificar a comunidades y escuelas rurales de Perú</strong></h3>



<p>Hace casi 18 años, en Perú inició un proyecto para iluminar a la población de<strong>&nbsp;El Alumbre, la primera comunidad electrificada a pequeña escala con energía eólica del país.</strong>&nbsp;La iniciativa llegó a 33 viviendas y a un centro de salud que dependían de velas y quema de kerosene para alumbrarse.</p>



<p>Esta iniciativa, ubicada al sur del distrito de Bambamarca, en la región Cajamarca, tuvo la participación de diferentes instituciones, autoridades y universidades, que aprovecharon la extensión de redes eléctricas para instalar aerogeneradores de 100 vatios en las viviendas. Esto les permitió a los habitantes no solo tener energía en sus casas, sino también pagar menos por ella y adquirir el conocimiento para gestionar y mantener el sistema.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259624"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/22083245/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica-5-768x512.jpg" alt="Aerogenerador afuera de casa en El Alumbre, Perú" class="wp-image-259624" /><figcaption class="wp-element-caption">El Alumbre es el primer proyecto comunitario de generación eólica a pequeña escala en Perú. Foto: Practical Action</figcaption></figure>



<p>El modelo contempló la creación de una microempresa local responsable de operar y mantener los sistemas por el que&nbsp;<strong>cada familia pagaba una tarifa mensual de aproximadamente tres dólares</strong>, explica Ivo Salazar, líder temático en Energía de&nbsp;<strong>Practical Action</strong>, una de las organizaciones que acompañó el proyecto.</p>



<p>“Ellos pagaban más porque usaban baterías, pilas, mecheros, gasolina y si le sumas las horas que invertían en transporte para conseguir todas estas cosas, les resultaba más barato la implementación de estas tecnologías”, explica.</p>



<p><a href="https://es.mongabay.com/2024/04/transicion-energetica-peru-sin-planes-definidos-ni-avances-concretos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Leer más| El incierto camino de la transición energética en Perú: sin planes definidos ni avances concretos</a></p>



<p>Salazar destaca que más allá de la implementación de tecnología, los retos siempre están en la gestión y organización de los sistemas energéticos renovables, pues de esto dependerá si una iniciativa se sostiene en el tiempo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259625"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/22083254/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica-6-768x512.jpg" alt="Mujer dando mantenimiento a equipo eólico" class="wp-image-259625" /><figcaption class="wp-element-caption">Cada sistema eólico de la iniciativa incluía: controlador, banco de baterías, inversor y torre. Foto: Practical Action</figcaption></figure>



<p>Además de la iluminación, de acuerdo con Practical Action,&nbsp;<strong>la iniciativa facilitó el uso de computadoras y contenido educativo&nbsp;</strong>en una escuela, así como<strong>&nbsp;la refrigeración de vacunas y esterilización de material del centro de salud</strong>. Incluso, señala que se impulsó una radio comunitaria y servicios de carga de celulares en la comunidad.</p>



<p>Estos resultados permitieron replicar el modelo participativo para electrificar otras zonas rurales dispersas con energía eólica, como el caso de Cerro Alto y Alto Perú, también ubicadas en la región de Cajamarca, donde se apostó por sistemas mixtos con energía solar.</p>



<p>Si bien la cobertura eléctrica en Perú se ha incrementado en los últimos años, llegando a un a un 93.9 %, aún hay&nbsp;<strong>700 000 hogares que carecen de acceso a redes eléctricas legales.</strong>&nbsp;En zonas rurales la cobertura es del 82.9 %, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://observatorio.ceplan.gob.pe/ficha/t39" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Centro Nacional de Planeamiento Estratégico de Perú (CEPLAN)</a>.</p>



<p>Salazar sostiene que los proyectos de energías renovables son una oportunidad para cerrar brechas y brindar oportunidades adecuadas a los contextos donde se requiere una transición.</p>



<p>“Debería promoverse el uso productivo porque solo luz por luz no es suficiente, hay que generar algún ingreso adicional. El reto es atender a comunidades con energías renovables, pero que sea suficiente para las necesidades de la población”, dice el especialista sobre la política pública que busca generar proyectos renovables en comunidades apartadas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259623"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/22083235/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica-4-768x512.jpg" alt="Personas instalando sistema de energía renovable" class="wp-image-259623" /><figcaption class="wp-element-caption">El modelo impulsado fue replicado a otras comunidades y por otras organizaciones en Perú. Foto: Practical Action</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Futuros brillantes, una transición energética en las escuelas</strong></h3>



<p>Practical Action, junto con otras organizaciones, empresarios y autoridades educativas de Perú intervinieron<strong>&nbsp;16 escuelas rurales en las regiones de Amazonas y Puno</strong>&nbsp;para instalar sistemas fotovoltaicos, de bombeo de agua y saneamiento, así como uso de tecnologías como laptops, tabletas, pantallas, torres para carga de celulares y biohuertos, con el objetivo de mejorar las condiciones de aprendizaje.</p>



<p>Aunque esta primera fase benefició directamente a 650 estudiantes y 54 maestros, en esta segunda fase se busca hacer sostenible el modelo, así como capacitar a los actores involucrados en escuelas que están en diferentes contextos rurales del país.</p>



<p>“Queríamos también mostrar la diversidad de la realidad peruana. Las realidades son distintas y las soluciones de parte del Estado también tienen que ser distintas”, expone Salazar.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Biodigestores, una opción energética que beneficia a agricultores de México</strong></h3>



<p>Milpa Alta es una de las 16 alcaldías que conforman la Ciudad de México. Además de ser una demarcación rural productiva, cuenta con&nbsp;<strong>el primer biodigestor de la capital del país,</strong>&nbsp;una planta de tratamiento de residuos orgánicos que aprovecha su descomposición para generar biogás, una fuente de energía renovable.</p>



<p>El biodigestor funciona como una especie de estómago gigante para tratar principalmente los desechos del nopal (<em>Opuntia ficus-indica</em>), una fuente de alimento altamente consumida y producida en México.</p>



<p>Durante este proceso, los residuos del nopal se colocan en un tanque herméticamente cerrado, para la propagación de bacterias, quienes descomponen los residuos y producen una mezcla de gases como metano y dióxido de carbono.</p>



<p>Al mismo tiempo,&nbsp;<strong>producen un fertilizante natural que ha sido aprovechado por los productores de nopal de Milpa Alta</strong>, quienes iluminan su centro de acopio con la luz producida por el biodigestor, reducen la emisión de gases contaminantes a la atmósfera y mejoran los suelos y la calidad de sus productos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259626"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/22084056/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica-7-768x512.jpg" alt="Nopales de Milpa Alta " class="wp-image-259626" /><figcaption class="wp-element-caption">Milpa Alta es la segunda productora de nopal en México y la principal en CDMX. Foto: Gobierno de México</figcaption></figure>



<p>David Peralta Olivos,&nbsp;<strong>productor de nopal en Milpa Alta</strong>, destaca que con el uso del biodigestor han identificado una mejora en la calidad del producto.</p>



<p>“Esta composta líquida está hecha del mismo residuo de la planta y tiene un potencial que antes no veíamos”, reconoce el productor.</p>



<p>El biodigestor inició en 2017,<strong>&nbsp;impulsado por la empresa SUEMA junto con autoridades capitalinas y comunidades de productores de Milpa Alta</strong>, que ocupa el segundo lugar nacional en la producción de este alimento, el cual se cultiva a 2300 metros sobre el nivel del mar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259628"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/22084104/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica-9-768x512.jpg" alt="Cetro de acopio de nopal en Milpa Alta" class="wp-image-259628" /><figcaption class="wp-element-caption">El biodigestor electrifica el centro de acopio de Milpa Alta. Foto: Gonzalo Ortuño López</figcaption></figure>



<p>Aunque existen otros biodigestores de estas características en el país, esta planta se enfoca en tratar principalmente los residuos orgánicos del nopal para evitar que estos terminen en tiraderos a cielo abierto emitiendo metano directamente a la atmósfera.</p>



<p>“Este tipo de tecnología nos ayuda a tener una mejor trazabilidad del producto y saber que es un producto con buenas prácticas, que no estamos usando químicos para neutralizar la tierra”, dice Peralta sobre la iniciativa.</p>



<p>También insiste en difundir la importancia de este proyecto, para que las personas “tengan la certeza de que el producto no se fertiliza con químicos, sino con un mejorador de suelos natural”.</p>



<p>De acuerdo con las autoridades y encargados de la operación de la planta, el biodigestor puede procesar tres toneladas diarias de residuos. Además de producir cerca de 10 000 litros de biofertilizante en menos de dos semanas.</p>



<p><em><strong>Imagen principal</strong>: en Armstrong los integrantes de esta cooperativa se abastecen de energía con la luz solar, ahorran dinero y cuidan el ambiente. Foto: Fundación Energizar</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Gonzalo Ortuño López</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/dia-de-la-tierra-2025-transicion-energetica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114882</guid>
        <pubDate>Wed, 23 Apr 2025 01:44:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día de la Tierra 2025: tres historias de energía justa y renovable que iluminan localidades de América Latina]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Transformando desafíos globales en oportunidades sostenibles</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/desafios-globales-oportunidades-sostenibles/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cali tiene las condiciones necesarias para liderar soluciones en tecnología para sectores como agricultura, salud, alimentos y manufacturas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>En las últimas décadas, el desarrollo tecnológico, especialmente en el ámbito del software, ha experimentado una evolución vertiginosa a nivel global. Impulsada por un mundo cada vez más interconectado, la innovación ha florecido a un ritmo sin precedentes, revolucionando la forma en que vivimos, trabajamos y nos comunicamos. Desde la Inteligencia Artificial (IA) hasta las aplicaciones móviles, <strong>la tecnología ha transformado industrias enteras</strong> y ha generado nuevas oportunidades económicas.</p>



<p>En Colombia este fenómeno global ha comenzado a tener un impacto significativo, abriendo puertas para el crecimiento de un ecosistema tecnológico que mira hacia el futuro con optimismo. <strong>En los últimos años hemos visto cómo cada vez más empresas de tecnología inician operaciones en el país,</strong> y continúan consolidándose como un aliado clave para otros sectores, gracias a que encuentran la infraestructura, el talento y los encadenamientos necesarios para el desarrollo de sus iniciativas.</p>



<p>Un ejemplo de ello es Cali. Ofrece una infraestructura única en Colombia, que incluye una zona franca especializada en servicios y multiempresarial, un datacenter Tier IV, proveedores de internet satelital y conexión al cable submarino del Pacífico, que proporciona la mayor capacidad del país. Estos elementos, junto con una red eléctrica confiable y competitiva, hacen de <strong>Cali un lugar ideal para el desarrollo de operaciones tecnológicas.</strong> La ciudad también se beneficia de costos competitivos por metro cuadrado para sus operaciones, lo que la convierte en <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/aeropuertos-piden-pista-como-polos-inversion/">una opción atractiva para empresas tecnológicas que buscan establecerse en la región.</a></p>



<p>En los últimos diez años, más de 7.000 profesionales en áreas relacionadas con la ingeniería de sistemas se han graduado, con una tendencia creciente año tras año y eso sin contar a los profesionales de otras áreas que se han enfocado en desarrollar competencias en estos campos. <strong>Este talento humano es clave para el crecimiento del ecosistema tecnológico de la ciudad,</strong> que cuenta con un clúster de economía digital compuesto por cerca de 700 empresas. Estas empresas, que incluyen desarrolladores de software, telecomunicaciones y transformadores digitales, registran ventas por cerca de USD 1.000 millones, lo que equivale aproximadamente al 7% del valor agregado de la ciudad.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Retos globales y sectores emergentes</strong></h2>



<p>Cali no solo se destaca por su capacidad tecnológica, sino también por su potencial para integrar tecnología en otros sectores clave. <strong>La ciudad está viendo un crecimiento significativo en áreas como Agritech, Healthtech y Greentech,</strong> donde la tecnología se utiliza para abordar desafíos globales y mejorar la eficiencia y sostenibilidad de diversas industrias. ¿En qué consisten?</p>



<h5 class="wp-block-heading"><strong>Agritech y Foodtech</strong></h5>



<p>Estos sectores enfrentan retos globales debido a la cantidad de recursos que emplean y su impacto en el medio ambiente. La agricultura es uno de los principales contaminantes de los recursos hídricos en el mundo, debido al alto uso de insumos como fertilizantes y pesticidas que se filtran hacia el suelo y los yacimientos subterráneos de agua. <strong>Las herramientas tecnológicas en este sector se enfocan en aumentar la productividad y la calidad de los alimentos,</strong> utilizando elementos como el desarrollo genético, el monitoreo de cultivos y del clima, y sistemas de riego eficientes.</p>



<p>En ese sentido, <strong>el Valle del Cauca es por naturaleza un departamento con una vocación productiva agrícola.</strong> Con menos del 2% del territorio nacional, tiene el 35% de la producción agrícola y el 22% de la agroindustria del país. Se destaca por su producción de alimentos, especialmente proteína blanca y macrosnacks, con clusters que suman ventas superiores a los USD 8.4 billones, equivalentes al 22% del PIB departamental.</p>



<p>Aunque las actividades agrícolas y agroindustriales se realizan en todo el Valle del Cauca, <strong>el conocimiento especializado del sector se forma y se concentra en Cali, </strong>donde converge con el desarrollo de nuevas tecnologías. Esto crea las condiciones necesarias para desarrollar herramientas tecnológicas enfocadas en el uso eficiente de agroinsumos y el aumento de la productividad.</p>



<h5 class="wp-block-heading"><strong>Healthtech</strong></h5>



<p>A nivel global, los servicios de salud enfrentan un gran reto: <strong>según la OMS, para 2030 habrá un déficit global de más de 18 millones de especialistas médicos.</strong> Este déficit no será fácil de cubrir debido a la disponibilidad limitada de profesionales aptos y la complejidad de estas especialidades. Sin embargo, la tecnología puede ayudar considerablemente a hacer más eficiente la operación de los servicios de salud. Herramientas como la telemedicina, la automatización diagnóstica y los dispositivos médicos con funcionalidades mejoradas permiten que los profesionales de este campo puedan tener un mayor alcance.</p>



<p><strong>En Cali la convergencia de tecnología y salud ha dado lugar a <em>startups</em> innovadoras.</strong> La ciudad cuenta con capacidades avanzadas para la prestación de servicios de salud y es reconocida en mercados internacionales, además dispone de más de 100 hospitales y clínicas, varios de ellos con certificados internacionales, y dos se encuentran en el top 10 de América Latina.</p>



<p>Estas capacidades han permitido que <strong>Cali se posicione como uno de los principales destinos de turismo médico en América Latina,</strong> atrayendo a más de 20.000 visitantes al año. Los hospitales y clínicas complementan sus capacidades con proveedores de servicios relacionados y de apoyo, equipos e insumos médicos, agrupados en el clúster de excelencia clínica, que incluye más de 500 empresas con ventas por más de USD 3.600 millones.</p>



<h5 class="wp-block-heading"><strong>Greentech</strong></h5>



<p><strong>El Valle del Cauca no cuenta con recursos minero-energéticos, por lo que se ha enfocado en la producción manufacturera</strong> —con una participación del 18% en esa industria en Colombia— y destaca en sectores como metalmecánico y equipos eléctricos, químico y ciencias de la vida, y empaques y envases. A nivel mundial, la actividad manufacturera es el sector que genera la mayor cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero y residuos a lo largo de toda su cadena productiva. Mediante el desarrollo de herramientas enfocadas en la eficiencia energética, la gestión de residuos, el tratamiento de aguas, la reducción de emisiones y la optimización en el uso de recursos, es posible mitigar el impacto de estas actividades en el medio ambiente.</p>



<p>Aunque este sector se ha establecido en los municipios aledaños a Cali, gran parte del recurso humano que emplea se encuentra en la ciudad. Esta convergencia permite que iniciativas que requieren ambas áreas de conocimiento se desarrollen. <strong>Empresas locales están a la vanguardia de esta transformación</strong>, ofreciendo productos y servicios que permiten que la actividad manufacturera tenga un menor impacto en el entorno.</p>



<p><strong>El potencial de Cali radica en su capacidad para proporcionar soluciones tecnológicas a desafíos globales.</strong> La combinación de conocimiento en sectores como la salud, la agroindustria y la manufactura, junto con el desarrollo tecnológico, crea un entorno propicio para la innovación y el crecimiento económico. Cali está en camino de convertirse en un referente tecnológico en Colombia y América Latina. La ciudad está preparada para enfrentar los retos del futuro, así como para liderar el camino hacia un desarrollo sostenible y tecnológico. De esta manera podrá contribuir de manera significativa a esos apremiantes desafíos globales.</p>



<p>*Por: <a href="https://www.linkedin.com/in/camiloibarra/">Camilo Ibarra Escobar</a>, director Inteligencia de Mercados en <a href="https://investpacific.org/">Invest Pacific.</a></p>



<p><em>Crédito foto: La Tupia Bayer &#8211; Colombia.</em></p>



<p></p>
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        <author>Invest Pacific</author>
                    <category>Inversión: Tendencias y Oportunidades</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114243</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Apr 2025 22:01:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09165329/Bayer-La-Tupia.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Transformando desafíos globales en oportunidades sostenibles]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Invest Pacific</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>La llave del gas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/la-llave-del-gas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Asia y Europa, madre e hija, difícilmente pueden separar sus destinos. El problema es que la intermediaria de las relaciones entre los dos continentes es Rusia, que juega a asiática o a europea según le convenga, mientras no le da por hacer tolda aparte, cuando actúa en nombre de un Estado que presenta similitudes de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Asia y Europa, madre e hija, difícilmente pueden separar sus destinos. El problema es que la intermediaria de las relaciones entre los dos continentes es Rusia, que juega a asiática o a europea según le convenga, mientras no le da por hacer tolda aparte, cuando actúa en nombre de un Estado que presenta similitudes de tono autoritario desde los Zares, “Césares”, hasta el jefe único de ahora, pasando por unas décadas de experimento comunista que después de haber hecho mucho ruido terminó por disolverse. &nbsp;</p>



<p>Justamente la disolución de la Unión Soviética, que dominaba directamente enormes extensiones en ambos continentes, y controlaba con mano férrea el destino de países de la Europa Oriental, representó para el bloque occidental de la época, con los Estados Unidos a la cabeza, una serie de dilemas cuyo manejo se puede ya apreciar con cierta distancia. De manera que ahora se puede ver cómo les pudo más la inercia de la animadversión hacia la Rusia Soviética, con la desconfianza que siempre les inspiró, que la exigencia de imaginación para haber discutido, como lo pedían los rusos de la última década del Siglo XX y aún la primera del XXI, un modus operandi de configuración euroasiática en armonía y paz.</p>



<p>A pesar de los acuerdos de limitación de armas y de coexistencia pacífica que permitieron mantener en frío la Guerra Fría, la mayor desorientación y el mayor recelo parecen haber provenido de los “americanos”. Uno tras otro, los gobiernos de Washington estuvieron mal dispuestos a aceptar lo que tal vez parecía la gestación de una poderosa fuerza económica y política euroasiática que les podía llegar a quitar espacios de poder, y en particular les arrebataría algún día de la mano la “sombrilla” de protección de Europa, que tanto les ha servido para reclamar la sumisión de las viejas potencias occidentales.</p>



<p>Los alemanes, con cercanía geográfica inevitable, y larga experiencia de amistades, alianzas, distanciamientos y guerras, mantuvieron, a pesar de la división de su país luego de la Segunda Guerra Mundial, un hilo de contacto directo con los rusos, que les permitió una postguerra fría más fluida y menos azarosa. Angela Merkel no solamente habla ruso, sino que tiene cómo entender a los rusos porque fue criada en la Alemania comunista, que obligaba a la infancia a practicar rituales que fortalecían la comunidad de naciones presidida desde el Kremlin de Moscú. Otros dirigentes de países europeos hasta hace poco tras la “Cortina de Hierro”, provienen de experiencias parecidas, y a pesar de dirigir partidos de derecha radical, no ignoran la importancia de la órbita cultural en la que crecieron, que no ha desaparecido, y pueden tener similar “proficiencia” para entenderse con el mundo ruso.</p>



<p>Dentro de las muchas dinámicas de conocimiento e intercambio mutuos, presentes en la relación ruso-europea, subsistió el interés de los gobernantes rusos en aprovechar el poder que les confiere la riqueza de su territorio para hacerse importantes en aspectos sustanciales para la vida europea, como la satisfacción de sus necesidades energéticas. De ahí salieron acuerdos que formalizaron la provisión de gas natural a Europa, que fluiría a través de varios gasoductos. </p>



<p>Nord Stream llevaba gas desde Vyborg y Ust-Luga, Rusia, hasta Alemania, a lo largo de más de 1200 kilómetros bajo las aguas del Mar Báltico; Yamal, de más de 4000 kilómetros, llevaba gas desde Siberia hasta Alemania, pasando por Bielorrusia y Polonia; UPU, Urengoy-Pomary-Uzhhord, llevaba gas por más de 4000 kilómetros desde Siberia hasta estaciones de bombeo en las fronteras de Eslovaquia, Hungría y Rumania, pasando por Kursk, como emprendimiento común de Rusia y Ucrania; Soyuz, de más de 2750 kilómetros, también con participación ucraniana, llevaba gas desde la frontera ruso kazaka hasta la ucranio austriaca; TurkStream sale de Russkaya, pasa bajo el Mar Negro y va a dar a Tracia, en territorio turco; y Blue Stream que inicia en Izobilny, territorio ruso, pasa bajo el Mar Negro y entra en Anatolia para llegar a Ankara.</p>



<p>Semejante red, con sus derivaciones, implica la existencia de estaciones de bombeo y sistemas de distribución hasta llegar a los hogares de diferentes países, y era hasta hace poco una realidad física de infraestructura de interés común y presencia rusa en la vida cotidiana de millones de ciudadanos europeos.</p>



<p>Bien demostrado está que la seguridad energética es asunto de alta responsabilidad para los gobernantes, que no la pueden manipular según su estado de ánimo para después desaparecer impunemente del escenario. Razón por la cual, después del ataque contra Ucrania, el aseguramiento de la venta de gas era un reto para Rusia, mientras para los compradores del gas ruso, defensores de la causa ucraniana, el desafío era actuar cuanto antes para soltarse de la atadura que implicaba esa dependencia energética. El cierre de Yamal y Soyuz, y el saboteo de Nord Stream, acentuaron la necesidad de actuar para todas las partes.</p>



<p>Los europeos se propusieron dar por terminada cualquier importación de hidrocarburos rusos para 2027 y obtener alternativas de provisión de gas, para satisfacer la demanda de millones de hogares que lo requieren para atender las necesidades inaplazables de cocina y calefacción. Sabían que la operación implicaría dificultades internas, y que un fracaso en el suministro de gas agrandaría la insatisfacción ciudadana con el costo de vida, que es asunto político de primera importancia. Al terminar 2024 han informado que el problema está bajo control en materia logística, y que las dificultades económicas serán manejables.</p>



<p>Ucrania no quiso renovar el último acuerdo vigente de tránsito de gas ruso por su territorio y la llave quedó cerrada desde la primera hora de 2025. El gobierno de Kiev deja de ganar con ello los ingresos derivados del tránsito, pero quiso dar un golpe, a la vez simbólico y económico a los rusos, que dejarán de ganar los enormes recursos de la venta del gas como fuente de financiación de la guerra.</p>



<p>El cierre de la llave del gas no definirá el curso de la confrontación. Rusia dejará de ganar dinero, pero tiene la costumbre histórica de sobrevivir en condiciones adversas, que su gobierno explota en la medida que controla los medios e influye todavía en el ánimo de la gente. En todo caso sigue sacando gas por el lado turco y busca nuevos clientes.  Ucrania calculó la medida pues sabe que, si bien tiene un cierto impacto económico, el valor simbólico que conlleva le alivia el cargo de conciencia de permitir que por su territorio fluya el producto cuya venta permite a su enemiga comprar misiles para destruirla.</p>



<p>Las decisiones tomadas en materia de gas tienen, en todo caso, consecuencias que vale la pena mirar. La primera de ellas es que Rusia ya no domina el mercado energético europeo. Es posible que eso no tenga importancia en el fragor de la “operación especial” en la que, según el gobierno, los gloriosos soldados del pueblo sacrifican su vida para defender a la Madre Patria de la amenaza implacable del “nazismo”. Pero, tarde o temprano, por razón de la vecindad y de intereses que no puede abandonar, Rusia deberá emprender una nueva aventura de aproximación a Europa, sobre las ruinas de unas relaciones que van quedando tan oxidadas y poco útiles para que las cosas fluyan, como los tubos mismos de los gasoductos abandonados. </p>



<p>Europa deberá saber reaccionar con sabiduría ante la obligación política, económica e histórica, de conseguir en el futuro una adecuada convivencia con Rusia, democrática o no, pues su forma de gobierno, que tiene trayectoria propia, es cosa de ellos. Ojalá para esos propósitos sirvan aquellos que tienen experiencia en el trato con los rusos, así como los rusos no indispuestos hacia el resto del mundo.</p>



<p>Entretanto, la Europa Occidental, después de deshacerse en tan corto tiempo de la dependencia energética de Rusia, está obligada, no solamente por la guerra en Ucrania, sino por el menosprecio anunciado por parte de un nuevo gobierno en los Estados Unidos, a marcar puntos en favor de su autonomía en diferentes aspectos. </p>



<p>De pronto las amenazas de caudillos ruidosos y pasajeros, desde Moscú y Washington, pueden contribuir no solamente a la búsqueda de un esquema energético más independiente, sino a reforzar la capacidad militar europea, y a consolidar una unión política y económica con matices, que incluya una nueva relación con el Reino Unido, y permita obrar con independencia creciente respecto de una “América” cada vez menos querida, por su arrogancia y desconocimiento de la diversidad cultural, en diferentes confines del mundo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110063</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Jan 2025 03:20:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La llave del gas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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