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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for fin de viaje | Blogs El Espectador</title>
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        <title>La tragedia feliz de Joyce Ventura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/la-tragedia-feliz-de-joyce-ventura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fui una noche a la Cinemateca de Bogotá a encontrarme con Joyce Ventura. Me había invitado a moderar una conversación con motivo del lanzamiento de Tres hermanas, su primer largometraje como directora, y salí de allí pensando en esa paradoja que algunas películas consiguen revelar sin proponérselo del todo: uno puede entrar a una sala [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Fui una noche a la Cinemateca de Bogotá a encontrarme con Joyce Ventura. Me había invitado a moderar una conversación con motivo del lanzamiento de <em>Tres hermanas</em>, su primer largometraje como directora, y salí de allí pensando en esa paradoja que algunas películas consiguen revelar sin proponérselo del todo: uno puede entrar a una sala de cine dispuesto a contemplar la muerte y terminar encontrándose, de una manera inesperada, con la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Joyce ha dedicado buena parte de su trayectoria al cine colombiano, aunque durante décadas lo hizo desde ese lugar menos visible, pero indispensable, de la producción y el montaje, acompañando películas, construyendo historias y haciendo posible que otros las contaran. Su nombre está ligado a una parte importante de nuestra cinematografía, desde <em>Gamín</em>, de Ciro Durán, hasta distintas producciones que contribuyeron a consolidar una industria cinematográfica en un país donde hacer cine nunca ha sido una tarea sencilla. Después de más de cincuenta años de oficio, decide ponerse delante de la cámara y convertir su propia vida, sus temores y sus afectos en materia cinematográfica. La decisión tiene algo de descubrimiento tardío, aunque en realidad parece la consecuencia natural de una vida dedicada a observar a los demás: llega un momento en que la cámara, después de haber mirado tantas historias, se vuelve hacia quien la sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El punto de partida es aparentemente sencillo. Joyce y sus dos hermanas mayores, Ethy y Bella, se acercan a la vejez y empiezan a preguntarse qué significa envejecer, qué ocurre con el cuerpo cuando deja de responder como antes, cómo se transforma nuestra relación con el tiempo y de qué manera se aprende a convivir con la idea de que un día vamos a morir. Las tres están unidas por el afecto, pero sus personalidades y sus respuestas ante la existencia son distintas. Viven en lugares diferentes, han construido vidas propias y no necesitan pensar igual para quererse. En ese espacio de intimidad, donde las conversaciones familiares pueden pasar de la ternura a la incomodidad sin pedir permiso, Joyce encuentra una historia que termina por exceder los límites de su familia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="735" height="781" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/02cad442-0202-4fc2-97d0-7cc13d470c66.jpg" alt="" class="wp-image-134186" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/02cad442-0202-4fc2-97d0-7cc13d470c66.jpg 735w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/02cad442-0202-4fc2-97d0-7cc13d470c66.jpg?resize=282,300 282w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Porque la vejez es una experiencia universal, pero no existe una única manera de vivirla. Hay tantas formas de envejecer como historias, temperamentos, condiciones materiales y sociedades, y buena parte de las diferencias que encontramos entre las personas mayores tiene que ver con el mundo que las rodea, con las oportunidades que tuvieron, con los afectos que conservaron y con la posibilidad, tan decisiva como desigual, de seguir tomando decisiones sobre sus propias vidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En algunas sociedades, la experiencia acumulada por los mayores todavía ocupa un lugar central en la transmisión de la memoria, las tradiciones y el conocimiento. En otras, donde la juventud se ha convertido en una especie de mercancía y la productividad parece ser la medida de todas las cosas, envejecer puede sentirse como una pérdida de valor social. No es que las primeras hayan resuelto el problema de la soledad ni que las segundas carezcan de vínculos familiares sólidos, pero sí existe una diferencia entre vivir en un entorno que reconoce la experiencia de los años y hacerlo en uno que parece pedir disculpas por ella. La modernidad nos ha ofrecido extraordinarias posibilidades para prolongar la vida, mientras nos cuesta cada vez más imaginar qué lugar queremos darle a esa vida prolongada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También importa la clase social. No envejece de la misma manera quien dispone de recursos para cuidar su salud, mantener su autonomía, viajar, cultivar amistades y organizar sus días que quien debe continuar trabajando porque no puede permitirse el descanso. Una cosa es temer la pérdida de independencia y otra, muy distinta, experimentar esa pérdida sin una red de apoyo, sin ingresos suficientes o sin acceso a cuidados. La vejez puede ser el tiempo de la contemplación, de los viajes y de una libertad conquistada después de décadas de obligaciones, pero también puede convertirse en una etapa de incertidumbre económica, aislamiento y dependencia. Entre ambas experiencias existe un mundo de diferencias que las sociedades suelen disimular cuando hablan de la tercera edad como si se tratara de una condición homogénea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, donde tantas familias han tenido que asumir buena parte de las tareas del cuidado sin suficiente acompañamiento institucional, estas preguntas adquieren una dimensión particular. Envejecer no es solamente un asunto privado, ni debería ser una preocupación que cada familia resuelva puertas adentro. Tiene que ver con la salud pública, las pensiones, las ciudades que construimos, la arquitectura de nuestras viviendas, el transporte, la soledad y la posibilidad de seguir participando en la vida colectiva cuando dejamos de pertenecer al mundo laboral. Tiene que ver, también, con la manera en que tratamos a nuestros padres y abuelos, con la paciencia que estamos dispuestos a concederles y con la facilidad con que confundimos la pérdida de ciertas capacidades con la pérdida de dignidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, <em>Tres hermanas</em> no pretende convertirse en un tratado sobre el envejecimiento ni en una denuncia social disfrazada de documental. Su fuerza está, precisamente, en que llega a esas preguntas a través de la vida concreta, de los rostros, las conversaciones, las diferencias y los recuerdos de tres mujeres que no representan a nadie más que a sí mismas y que, por eso mismo, terminan representándonos a todos. Joyce no necesita construir personajes ejemplares ni encontrar una fórmula para aceptar el paso del tiempo. Le basta con filmar a sus hermanas y filmarse a sí misma, dejar que aparezcan sus contradicciones y permitir que la cámara registre aquello que en una conversación cotidiana quizá preferiríamos evitar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La película tiene, además, una pregunta íntima que la atraviesa desde el comienzo: ¿cómo se aprende a vivir cuando uno empieza a reconocer los límites del propio cuerpo? Joyce ha contado que su preocupación por la vejez viene de muchos años atrás, desde que empezó a necesitar gafas y comprendió que ella también estaba entrando en esa etapa que durante tanto tiempo había observado desde afuera. A esa inquietud se sumaron la muerte de su padre, el deterioro de su madre y el temor que le produjo conocer el diagnóstico de una enfermedad ocular degenerativa. La posibilidad de perder la visión introduce una dimensión especialmente conmovedora en su relación con el cine: una mujer que ha dedicado su vida a mirar comienza a preguntarse qué ocurriría si un día ya no pudiera hacerlo de la misma manera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cámara se convierte entonces en una herramienta para conocer aquello que la asusta. Joyce ha explicado que investigar la vejez le permite acercarse a ella con curiosidad, como si comprender un poco mejor el miedo fuera una forma de hacerlo menos desconocido. Hay algo profundamente humano en esa decisión. No se trata de fingir que la muerte no existe, ni de convencerse de que todo puede resolverse mediante una actitud positiva, sino de observar, preguntar y conversar allí donde normalmente preferimos guardar silencio. La película no elimina la angustia, pero la transforma en una experiencia compartida, y quizá esa sea una de las funciones más antiguas y más necesarias del arte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la historia de Joyce hay, además, otra pérdida que ilumina la película de una manera particular: la muerte de Ciro Durán, su compañero de vida y de trabajo, el cineasta que dejó una huella fundamental en el documental colombiano. Durán, director de <em>Gamín</em> y de películas como <em>La guerra del centavo</em>, murió en enero de 2022, después de una enfermedad prolongada. Joyce ha recordado cómo afrontó sus últimos años con valentía y autonomía, sin abandonar la escritura de guiones, incluso cuando sabía que quizá no llegaría a filmarlos. En un gesto de generosidad, aceptó conversar con ella para el documental, aunque hablar de sí mismo y de su propia vulnerabilidad no le resultara sencillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es difícil no pensar en lo que significa compartir tantos años con alguien y descubrir, al final, que el amor no nos exime de acompañarlo hacia su desaparición. En la enfermedad, el tiempo adquiere otra densidad, las conversaciones cotidianas pueden convertirse en recuerdos y las cosas que antes parecían importantes pierden su urgencia frente a la evidencia de que la presencia del otro no es eterna. Pero también ocurre algo que solo se comprende desde la experiencia: incluso cuando el cuerpo se deteriora, una persona sigue siendo mucho más que su enfermedad, y la dignidad puede expresarse en la voluntad de conservar la autonomía, continuar escribiendo, pensar en proyectos que quizá no llegarán a realizarse y decidir de qué manera quiere vivir el tiempo que le queda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese sentido, la historia de Ciro no aparece como una explicación definitiva de la película, sino como parte de la experiencia desde la cual Joyce se aproxima a sus preguntas. La muerte de su compañero, la de su madre y el temor a su propio deterioro conforman un horizonte de pérdidas, pero también la obligan a mirar de frente aquello que durante años había intentado comprender. Hay una diferencia entre investigar la vejez y descubrir que uno mismo está envejeciendo, entre conversar sobre la muerte y reconocer que empieza a formar parte de nuestra biografía. Joyce atraviesa esa frontera con la cámara encendida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El archivo familiar adquiere entonces una importancia especial. Las fotografías, las grabaciones antiguas y las imágenes de celebraciones y encuentros permiten que las hermanas se observen en otros momentos de sus vidas, que comparen los rostros de entonces con los de ahora y que reconozcan, a veces con humor y otras con cierta melancolía, la distancia entre quienes fueron y quienes son. El pasado aparece fragmentado, pero no desaparecido. Las imágenes devuelven gestos, voces y maneras de estar en el mundo que el tiempo había transformado en recuerdos, y la cámara permite que esas imágenes vuelvan a entrar en conversación con el presente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Filmar es también una manera de resistirse al olvido. No de derrotar a la muerte, porque el cine no tiene semejante poder, sino de conservar algo de aquello que inevitablemente se pierde. Una voz grabada, una mirada, una risa, una discusión entre hermanas pueden sobrevivir a la ocasión en que ocurrieron y adquirir una nueva vida frente a otros espectadores. El cine convierte lo efímero en memoria compartida, aunque esa memoria nunca sea completa ni pueda reemplazar a la persona que ya no está. Quizá por eso las imágenes familiares tienen una fuerza que a veces no encontramos en las grandes narraciones históricas: nos devuelven la conciencia de que la vida está hecha, en buena medida, de gestos pequeños cuya importancia solo descubrimos cuando el tiempo los ha convertido en pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo especialmente valioso en que Joyce se permita mostrar las diferencias entre sus hermanas sin intentar resolverlas. En una época en que las conversaciones públicas suelen organizarse alrededor de identidades rígidas y posiciones irreconciliables, <em>Tres hermanas</em> recuerda que la intimidad no necesita uniformidad para existir. Podemos compartir una historia, querernos profundamente y, al mismo tiempo, tener ideas distintas sobre el envejecimiento, la muerte, la religión, el cuerpo o la posibilidad de una trascendencia. La familia no es necesariamente el lugar donde todos terminan pensando igual, sino aquel en el que, cuando los vínculos sobreviven a las diferencias, aprendemos a convivir con ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vejez pone a prueba esa convivencia porque modifica las condiciones materiales y emocionales de las relaciones. Los papeles cambian, la independencia se vuelve más difícil de conservar y quienes durante años cuidaron de otros pueden necesitar ayuda. También aparecen los desacuerdos sobre cómo cuidar, hasta dónde intervenir y qué significa respetar la voluntad de una persona que empieza a perder algunas capacidades. Son conversaciones difíciles, precisamente porque el afecto no siempre nos enseña qué hacer. A veces queremos proteger a alguien y terminamos restringiendo su libertad, o insistimos en conservar una imagen de esa persona que ya no corresponde con su realidad. En la película, esas tensiones no necesitan convertirse en grandes conflictos para revelar su importancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Joyce introduce el humor, y ese detalle cambia la naturaleza de la experiencia. Las hermanas se ríen, se contradicen, se observan y encuentran motivos para bromear en medio de conversaciones que podrían resultar demasiado dolorosas si fueran tratadas con solemnidad. La risa no niega el miedo ni convierte la pérdida en algo trivial; simplemente recuerda que la vida no deja de producir situaciones absurdas cuando empezamos a pensar en su final. Quizá una de las formas más sensatas de acercarse a la muerte sea aceptar que no todo lo que la rodea tiene que estar envuelto en gravedad, que podemos sentir angustia y reírnos en una misma tarde, que la conciencia de nuestra fragilidad no nos obliga a renunciar a la alegría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al salir de la Cinemateca pensé en esa costumbre que tenemos de aplazar ciertas conversaciones, como si hablar de la vejez pudiera acercarla o como si evitar la palabra muerte nos concediera alguna ventaja sobre ella. Nos preparamos para estudiar, trabajar, producir, viajar, formar una familia y construir una carrera, pero pocas veces nos preguntamos qué clase de vida queremos tener cuando todo eso empiece a cambiar, qué vínculos habremos cultivado para entonces o qué haremos con el tiempo cuando ya no esté organizado alrededor de nuestras obligaciones. Vivimos como si la vejez fuera una estación a la que llegarán otros, aunque cada día nos acerque un poco más a ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La película de Joyce tampoco ofrece una respuesta sencilla a la pregunta de cómo deberíamos vivir esos años. Sería injusto pedirle que lo hiciera, porque cada experiencia tiene sus propias dificultades y porque no existe una fórmula capaz de reconciliar a todo el mundo con la pérdida, el dolor o la incertidumbre. Lo que propone es algo más modesto y, por eso mismo, más profundo: mirar, hablar, escuchar, reconocer las diferencias y aceptar que la vida puede conservar su riqueza incluso cuando deja de parecerse a la que imaginábamos. No se trata de romantizar la vejez, ni de convertirla en una etapa necesariamente sabia o feliz, sino de reconocer que sigue siendo vida, con sus conflictos, sus descubrimientos, sus alegrías y sus posibilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me alegra haber acompañado a Joyce en la conversación sobre su película. A veces uno acepta una invitación pensando que va a hablar de cine y termina hablando de asuntos para los que nunca encuentra el momento adecuado en la vida cotidiana. Esa noche, en la Cinemateca, la película nos llevó a conversar sobre el tiempo, la familia, las pérdidas y la posibilidad de seguir encontrando sentido en medio de la incertidumbre. Joyce, que durante décadas ayudó a contar las historias de otros, había encontrado en su propia experiencia una forma de acercarse a una pregunta universal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El título de esta reflexión podría ser, precisamente, la tragedia feliz de estar vivos. La tragedia consiste en que todo aquello que amamos está sometido al tiempo, en que ninguna forma de amor puede garantizar la permanencia de quien lo recibe y en que incluso las vidas más plenas terminan enfrentándose a la despedida. La felicidad no consiste en negar esa realidad, ni en fingir que la muerte nos resulta indiferente, sino en descubrir que la conciencia de nuestro final no anula el valor de lo vivido. A veces, por el contrario, nos permite reconocerlo con una claridad que antes no teníamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Qué curioso, entonces, salir de una película sobre la muerte con una sensación de gratitud por la vida. No porque el miedo haya desaparecido, ni porque las preguntas hayan encontrado respuesta, sino porque durante un par de horas hemos podido mirarlas de frente, acompañados por tres hermanas que, desde sus diferencias, nos recuerdan que todavía hay mucho por conversar. Y que mientras podamos hacerlo, mientras haya alguien a quien escuchar, una historia que contar, una imagen que rescatar del olvido o una razón para reírnos de nosotros mismos, la vida seguirá ofreciéndonos algo que no habíamos terminado de descubrir.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="722" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/joyce.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134187" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/joyce.jpg 1128w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/joyce.jpg?resize=212,300 212w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/joyce.jpg?resize=768,1089 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/joyce.jpg?resize=722,1024 722w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/joyce.jpg?resize=1083,1536 1083w" sizes="(max-width: 722px) 100vw, 722px" /></figure>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
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        <pubDate>Fri, 16 Oct 2026 23:22:57 +0000</pubDate>
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        <title>Cuando decimos adiós</title>
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        <description><![CDATA[<p>Por Isabel Ochoa. Egresada prom 2026. ¿Qué es lo que nos une a todos en este día? Para muchos, este momento en el que dejamos el colegio representa la recompensa de años de esfuerzo, sacrificio y dedicación. Son incontables las horas de trabajo, estudio y desvelo que hoy encuentran su significado en esta ceremonia de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por Isabel Ochoa. Egresada prom 2026.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué es lo que nos une a todos en este día?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para muchos, este momento en el que dejamos el colegio representa la recompensa de años de esfuerzo, sacrificio y dedicación. Son incontables las horas de trabajo, estudio y desvelo que hoy encuentran su significado en esta ceremonia de graduación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para otros, es la satisfacción de ver crecer a quienes un día llegaron siendo niños y que hoy se despiden convertidos en jóvenes preparados para escribir su propia historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y para Solari&#8230; este es un día lleno de emociones que se entrelazan. Un día de sonrisas, de lágrimas de felicidad y de nostalgia. Porque hoy no solo cerramos una etapa, hoy despedimos una parte de nosotros que jamás volverá a repetirse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio es una de esas certezas de la vida que, por más que intentemos evitar, siempre encuentra la manera de alcanzarnos. Es inevitable sentir miedo frente a todo lo desconocido que nos espera. Pero ojalá nunca permitamos que ese miedo sea quien tome las decisiones por nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo verdaderamente importante será aprender a encontrar belleza incluso en medio del caos. Disfrutar cada instante, incluso aquellos que parecen difíciles, porque son precisamente esos momentos los que nos recuerdan que estamos vivos, creciendo y avanzando.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Si algo aprendimos en este colegio, fue a amar.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Amamos a nuestros amigos. Amamos a las personas en las que nos fuimos convirtiendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Amamos esas enseñanzas que permanecerán con nosotros mucho después de olvidar fórmulas, fechas o exámenes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo más hermoso del amor es que, cuando aprendemos a mirar con atención, descubrimos que siempre estuvo ahí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está en las largas jornadas de trabajo que nuestros papás sacrificaron para regalarnos oportunidades que quizás ellos nunca tuvieron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está en la vocación de tantos profesores que, mucho más allá de enseñarnos una materia, dejaron huellas imborrables en nuestra manera de ver el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está incluso en los regaños de Manfred, que, por repetitivos que a veces parecieran, siempre escondían una profunda preocupación y un cariño genuino por cada uno de nosotros.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Ese amor no termina hoy.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Se queda viviendo en cada recuerdo, en cada amistad y en cada rincón de este colegio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque si hay algo que distingue a Solari, es que nunca pasa desapercibida. Solari deja huella.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Sé que todo esto serán historias algún día. Nuestras fotos se volverán fotografías viejas. Todos nos volveremos la mamá o el papá de alguien. Pero ahora, en este momento, estas cosas no son historias. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Este momento en el que no eres una historia triste, estás vivo. Te levantas, ves las luces de los edificios, las personas caminando, y todo te maravilla. Y escuchas esa canción&#8230; en ese viaje&#8230; con las personas que más amas en el mundo. Y en este momento, te juro… somos infinitos.&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">— <em>Las ventajas de ser invisible</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Con estas palabras quiero invitarlos a que no esperemos a que la vida se convierta en un recuerdo para empezar a valorarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Persigan aquello que realmente importa. Amén con todo el corazón. Atrévanse a tomar ese riesgo. Abracen a las personas que quieren. Digan aquello que sienten.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El mañana nunca está prometido</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo único que realmente tenemos es este instante. Y hoy, aquí, merecemos estar presentes por completo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y estas palabras no son solo para Solari. También son para nuestras familias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias por acompañarnos incluso cuando nosotros mismos dudábamos. Gracias por levantarse antes que nosotros, por esperarnos despiertos, por celebrar nuestras alegrías y sostenernos en nuestros fracasos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aprovechen que todavía estamos con ustedes, porque aunque hoy salgamos al mundo a construir nuestro propio camino, nunca dejaremos de ser esos niños que un día llevaron de la mano al colegio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muy pronto nos convertiremos en ecos que recorrerán estos pasillos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seremos fotografías en los murales, nombres escritos en una promoción y recuerdos para quienes vendrán después de nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero jamás olvidaremos que fuimos esa chispa que se negó a apagarse. Que reímos, aprendimos, caímos, nos levantamos y crecimos juntos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y cuando volvamos a encontrarnos dentro de algunos años, estoy segura de que Solari será una promoción extraordinaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No porque todos tengamos los mismos títulos, las mejores valorativas o el trabajo más prestigioso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sino porque habremos aprendido que el verdadero éxito consiste en seguir adelante, incluso cuando la vida parezca querer detenernos. En levantarnos una y otra vez. En conservar nuestra esencia sin importar cuánto cambie el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como alguna vez nos dijo un gran profesor y gran literato de esta institución, Christian Gonzales:</p>



<pre class="wp-block-verse">"Calma."</pre>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/" data-type="link" data-id="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">Calma ante el caos</a> que, inevitablemente, llegará.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Calma ante las miles de decisiones que tendremos que tomar. Calma cuando los terremotos de la vida nos muevan el piso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, sobre todo, calma con nosotros mismos, porque seremos la única persona que nos acompañará durante toda nuestra vida.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Finalmente, gracias</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias, <a href="https://www.josemaxleon.edu.co" data-type="link" data-id="www.josemaxleon.edu.co">José Max León</a>, por abrirnos las puertas de este lugar que durante tantos años llamamos hogar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias a cada profesor, a cada colaborador, a cada familia y a cada compañero que hizo parte de este camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y gracias, Solari, por demostrar que una promoción puede convertirse en una familia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:37% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img decoding="async" width="898" height="948" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Logo-Rompamos-el-silencio-01.png?quality=60&amp;w=650" alt="Logo Rompamos el silencio" class="wp-image-133386 size-full" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Logo-Rompamos-el-silencio-01.png 898w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Logo-Rompamos-el-silencio-01.png?resize=284,300 284w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Logo-Rompamos-el-silencio-01.png?resize=768,811 768w" sizes="(max-width: 898px) 100vw, 898px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph">Porque los años pasarán. Cambiarán nuestras ciudades, nuestros sueños y nuestras vidas. Tal vez olvidemos muchos detalles de estos días. Pero nunca olvidaremos cómo nos sentimos aquí, juntos, por última vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en este momento&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Somos infinitos.</em></strong></p>
</div></div>
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        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132484</guid>
        <pubDate>Thu, 15 Oct 2026 16:13:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/CBJML.jpg?quality=60&amp;#038;w=900" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cuando decimos adiós]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132484</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Los cuatro pilos de Buenaventura que serán embajadores en el Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano &amp;#124; Fundación Color de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/los-cuatro-pilos-de-buenaventura-que-seran-embajadores-en-el-modelo-de-naciones-unidas-del-suroccidente-colombiano-fundacion-color-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Juan Sebastián Cuero Valverde y Alan Daniel Riascos Alomia, de la ITI Valencia Cano, y Danna Sofía García Sánchez y Kimberly Hurtado Valencia, del CE Bahía de Buenaventura, representarán a Colombia, Francia, Baréin y Liberia, respectivamente, en ejercicio educativo que se realizará el 31 de octubre en la Universidad Icesi de Cali. Entrevistas a embajadores. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Juan Sebastián Cuero Valverde</strong> y <strong>Alan Daniel Riascos Alomia</strong>, de la ITI Valencia Cano, y <strong>Danna Sofía García Sánchez</strong> y <strong>Kimberly Hurtado Valencia</strong>, del CE Bahía de Buenaventura, representarán a <strong>Colombia</strong>, <strong>Francia</strong>, <strong>Baréin</strong> y <strong>Liberia</strong>, respectivamente, en ejercicio educativo que se realizará el 31 de octubre en la Universidad Icesi de Cali. <strong>Entrevistas a embajadores.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Ganaron silla de <strong>embajadores 15 estudiantes</strong> de grado 10 de ocho municipios, incluido Cali, pertenecientes a tres departamentos (Valle del Cauca, Cauca y Nariño).</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El Modelo de Naciones Unidas (<strong>MUN</strong>) del <strong>suroccidente</strong> colombiano <strong>simulará</strong> el <strong>Consejo de Seguridad de la ONU</strong> para debatir sobre armas autónomas letales con Inteligencia Artificial.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El MUN del suroccidente es un <strong>comité invitado</strong> del Modelo de Naciones Unidas de la Universidad Icesi, de estudiantes universitarios y de colegio, que se realizará del 28 al 31 de octubre en Cali.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano es organizado por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, programa de Semilleros de Pilos U, con apoyo de <strong>MONUA</strong> de la <strong>Universidad de los Andes</strong> y <strong>ONU Icesi</strong>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El proceso del MUN del suroccidente comenzó en mayo, al cual fueron invitadas 39 instituciones educativas, oficiales y privadas, de 10 municipios de los tres departamentos (<em>Red colaborativa de colegios por la calidad educativa</em>), y el programa <strong>Camino a la U</strong>, de MetalSur y Fanalca.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué es un Modelo de Naciones Unidas?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Es una simulación de carácter académico donde estudiantes en todo el mundo asumen el rol de embajadores o delegados de diferentes países para debatir y proponer soluciones a problemáticas globales, replicando el protocolo y funcionamiento de la ONU y sus comités.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una herramienta pedagógica ampliamente utilizada en la educación de calidad para <strong>desarrollar</strong> habilidades <strong>cognitivas</strong>, como pensamiento crítico; <strong>académicas</strong>, como la investigación y redacción; y <strong>co-cognitivas</strong> o “blandas”, como trabajo en equipo y oratoria.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Las metodologías educativas basadas en <strong>roles</strong> facilitan un <strong>aprendizaje experiencial</strong> y <strong>significativo</strong> a través del <strong>compromiso personal</strong> y la adopción de múltiples perspectivas.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Su uso se originó en la Universidad de Harvard en 1948, y cuenta con el respaldo de la ONU.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Es una <strong>evolución</strong> de los Modelos de Naciones Unidas (<strong>MUN</strong>) de <strong>Buenaventura</strong> y <strong>Quibdó</strong> (2023, 2025), y <strong>Tumaco</strong> (2025), gestionados por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> en el marco del programa de Semilleros de Becarios U, con el apoyo técnico de <strong>UR Diplomats</strong> de la Universidad del Rosario en 2023 y de <strong>MONUA</strong> de la Universidad de los Andes en 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de un MUN pequeño que consiste en una simulación del Consejo de Seguridad, el órgano más poderoso del sistema de la ONU, integrado por cinco países miembros permanentes (China, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Rusia) y diez que cambian.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los <strong>10 países miembros no permanentes actualmente son</strong>: Bahréin, Colombia, Dinamarca, Grecia, Letonia, Liberia, Pakistán, Panamá, República Democrática del Congo, Somalia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los 15 embajadores participan estudiantes con otros cargos diplomáticos como Representante Permanente Alterno, Ministro Plenipotenciario y Ministro Consejero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>MUN</strong> del <strong>suroccidente</strong> <strong>2026</strong> debatirá en torno a las <strong>armas autónomas letales con Inteligencia Artificial.</strong> Y abordará estos tres subtemas:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Tierras raras</strong> y soberanía tecnológica en la era de la IA.</li>



<li><strong>Automatización</strong> y pérdida de control humano en el campo de batalla.</li>



<li>El <strong>dilema del veto</strong> en el Consejo de Seguridad y la proliferación a actores no estatales.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente de la Mesa del Modelo será <strong>Mateo Diethelm Palau</strong>, Secretario General de Icesi MUN 2025, estudiante de sexto semestre de Ciencia política con énfasis en relaciones internacionales, de la Universidad Icesi, quien ha apoyado el proceso de preparación de los delegados.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">El <strong>MUN</strong> tendrá la siguiente estructura:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>discursos de apertura</strong>, tres mociones de <strong>debate</strong>, tiempo de <strong>lobby</strong>, <strong>redacción</strong> de Papeles de trabajo, <strong>presentación</strong> de Papeles de trabajo y <strong>votación</strong> de proyectos de Resoluciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un Modelo de Naciones Unidas los embajadores <strong>no pueden leer</strong> sus intervenciones.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Los municipios representados en el MUN del suroccidente 2026 son (con su número de embajadores):</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Cali</strong>: dos</li>



<li><strong>Buenaventura</strong>: cuatro</li>



<li><strong>Jamundí</strong>: dos</li>



<li><strong>Candelaria</strong>, Valle del Cauca: uno</li>



<li><strong>Santander de Quilichao</strong>, Cauca: dos</li>



<li><strong>Puerto Tejada</strong>, Cauca: dos</li>



<li><strong>Villa Rica</strong>, Cauca: uno</li>



<li><strong>Tumaco</strong>, Nariño: uno</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Todos los estudiantes participantes en el Modelo lograron una silla de delegado tras cinco <strong>sesiones de capacitación</strong> con MONUA UniAndes y una <strong>evaluación</strong> de <strong>discursos de apertura</strong> ante <strong>jurados</strong> de los MUN de la Universidad del <strong>Rosario</strong>_UR Diplomats (Bogotá), la <strong>Universidad de los Andes</strong>_MONUA (Bogotá), <strong>Universidad del Norte</strong>_MUNUN (Barranquilla) y <strong>Universidad Icesi</strong>_ONU Icesi (Cali).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Los delegados han tenido tres guías de preparación:</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Guía de <strong>aproximación multidimensional a un país</strong> para ser embajador</li>



<li>Guía de <strong>Misión diplomática</strong> de una semana en el país que represento: ejercicio de aprendizaje vivencial hipotético para el MUN.</li>



<li>Guía <strong>conceptual para mociones de debate</strong>: Inteligencia Artificial, tierras raras y el futuro de la guerra.</li>



<li>Durante el MUN se regirán por el <strong>Handbook de delegado</strong> en MUN del suroccidente colombiano 2026.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En seguida, sendas breves entrevistas a los delegados oriundos de Buenaventura que permiten entender mejor de qué se trata un Modelo de Naciones Unidas a un nivel exigente.</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cuatro pilos contribuirán al <strong>tercer Modelo de Naciones Unidas de Buenaventura </strong>en 2027, que será clasificatorio para el MUN del suroccidente 2027.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Entrevista al estudiante embajador de Colombia: Juan Sebastián Cuero Valverde</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Estudiante destacado de grado 10, fue postulado al proceso por su colegio, la <strong>Institución Educativa Técnica Industrial Gerardo Valencia Cano</strong>, a través de su rectora, <strong>Beatriz Panchano Mena</strong> (el colegio apoyará financieramente el viaje a Cali para el MUN).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Juan Sebastián</strong> tiene decidido estudiar Medicina. Y sus dos &#8220;universidades de mayor preferencia son la Universidad del Valle, como opción principal, y la Universidad Javeriana&#8221;.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="628" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Juan-Sebastian-Cuero-Valverde-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg" alt="" class="wp-image-133919" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Juan-Sebastian-Cuero-Valverde-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg 1000w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Juan-Sebastian-Cuero-Valverde-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg?resize=300,188 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Juan-Sebastian-Cuero-Valverde-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg?resize=768,482 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Usted tendrá el rol de embajador de Colombia en el MUN del suroccidente.</strong> <strong>¿Qué tanta diferencia hay entre sus opiniones personales y las que expondrá como embajador?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">​Mis ideas van muy de la mano con el respeto a las instituciones de Colombia. Pero sé que como embajador no voy a dar mi opinión personal, sino a representar al país. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi prioridad es defender la soberanía, el Derecho Internacional Humanitario y lo que dicta la Cancillería.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Colombia tiene una prioridad entre lograr la prohibición de armas autónomas con IA y establecer fuertes medidas para que grupos no estatales no puedan acceder a dichas armas?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">​Para Colombia los dos temas son igual de importantes. Queremos que se prohíban las armas con IA que no tengan control humano directo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero también pedimos rastrear el software militar con un registro global, para que esa tecnología no termine en manos de grupos armados o carteles.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Si China procesa el 90 % de los metales críticos para el hardware de la Inteligencia Artificial, ¿qué está haciendo Colombia al respecto?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia se mueve rápido haciendo acuerdos bilaterales con aliados como Estados Unidos para el tema de minerales críticos y tierras raras. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En la ONU impulsamos que la extracción sea justa y limpia, sin depender de un solo país y usando esa tecnología para la medicina y la transición energética.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Qué ha sido lo más retador para usted en la preparación del MUN del Suroccidente?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">​Lo más duro fue aprender a condensar un tema tan enredado como la IA militar en discursos de un solo minuto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También ha sido un reto armar la estrategia para el caucus no moderado: cómo negociar y hacer alianzas con otros países sin regalar las líneas rojas de Colombia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Entrevista al estudiante embajador de Francia: Alan Daniel Riascos Alomia</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Estudiante destacado de grado 10, fue postulado al proceso por su colegio, la <strong>Institución Educativa Técnica Industrial Gerardo Valencia Cano</strong>, a través de su rectora, <strong>Beatriz Panchano Mena</strong> (el colegio apoyará financieramente el viaje a Cali para el MUN).</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Pienso estudiar Economía y Negocios Internacionales, porque quiero comprender cómo funciona el mundo económico, cómo se relacionan los países y cómo las decisiones económicas terminan afectando a los pueblos&#8221;, declara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Mi sueño es utilizar ese conocimiento para contribuir al desarrollo de Buenaventura y defender los intereses de mi comunidad&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sus dos universidades de mayor preferencia son la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad Icesi.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="628" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Alan-Daniel-Riascos-Alomia-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg" alt="" class="wp-image-133920" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Alan-Daniel-Riascos-Alomia-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg 1000w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Alan-Daniel-Riascos-Alomia-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg?resize=300,188 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Alan-Daniel-Riascos-Alomia-flyer-colegio-ITI-Valencia-Cano.jpg?resize=768,482 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Usted tendrá el rol de embajador de Francia en el MUN del suroccidente.</strong> <strong>¿Qué tanta diferencia hay entre sus opiniones personales y las que expondrá como embajador?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Muy poca. Coincidimos en que toda decisión letal debe mantener un control humano significativo (CHS) y que la tecnología debe estar al servicio del ser humano, no reemplazarlo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Solamente una persona está en la capacidad de responder moral y legalmente ante el uso de la fuerza. Aunque como embajador sé que mi convicción puede diferir parcialmente con la política del país, debo priorizar la postura de la nación.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Francia y otras cuatro potencias tienen capacidad de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.</strong> <em>¿Piensa usar esa capacidad de veto para evitar que los demás países aprueben una prohibición de armas autónomas letales con Inteligencia Artificial?</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">No. Francia no utilizará su veto para impedir avances en este proyecto. Si bien no apoya una prohibición total de los sistemas autónomos, considera indispensable establecer normas, regulaciones y tratados internacionales sólidos entre los Estados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se busca garantizar el respeto del <em>Derecho Internacional Humanitario (DIH)</em> y un <em>Control Humanon Significativo (CHS)</em> sobre toda decisión que pueda resultar letal.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Si China procesa el 90 % de los metales críticos para el hardware de la Inteligencia Artificial, ¿qué está haciendo Francia al respecto?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Francia busca reducir esta dependencia mediante la diversificación de proveedores y el fortalecimiento de cadenas de suministro más seguras y resilientes. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, junto con sus socios europeos y del G7, pretende reducir la dependencia de un solo Estado a menos del 60% para 2030, promoviendo también la cooperación internacional, el reciclaje y la trazabilidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esto, Francia no pretende aislar a ninguna nación, sino construir una red diversificada de productores y no depender de un solo Estado.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Qué ha sido lo más retador para usted en la preparación del MUN del Suroccidente?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más retador ha sido condensar fundamentos jurídicos, políticos y técnicos sólidos en intervenciones de aproximadamente un minuto, sin desechar contenido de gran importancia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, ha sido un desafío comprender la postura e intereses de Francia y saber cómo defenderlos de forma contundente. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, esto me ha exigido investigar, prepararme, ampliar mi léxico y capacidades de argumentación y persuasión.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Entrevista a la estudiante embajadora del Reino de Baréin: Danna Sofía García Sánchez </h2>



<p class="wp-block-paragraph">Estudiante destacada de grado 10, fue postulada al proceso por su colegio, el <strong>Centro Educativo Bahía de Buenaventura. </strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tiene pensado estudiar Derecho o Ciencia Política, y sus dos universidades de mayor preferencia son la Universidad del Valle e ICESI.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="628" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Danna-Sofia-Garcia-Sanchez-flyer-de-colegio-CE-Bahia-de-Buenaventura.jpg" alt="" class="wp-image-133924" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Danna-Sofia-Garcia-Sanchez-flyer-de-colegio-CE-Bahia-de-Buenaventura.jpg 1000w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Danna-Sofia-Garcia-Sanchez-flyer-de-colegio-CE-Bahia-de-Buenaventura.jpg?resize=300,188 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Danna-Sofia-Garcia-Sanchez-flyer-de-colegio-CE-Bahia-de-Buenaventura.jpg?resize=768,482 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Usted tendrá el rol de embajador de Baréin en el MUN del suroccidente.</strong> <strong>¿Qué tanta diferencia hay entre sus opiniones personales y las que expondrá como embajador?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Al tener el rol de embajadora del Reino del Baréin comparto opiniones como regular estrictamente el uso de los sistemas de arañas autónomos letales, la conciencia a nivel del medio ambiente y la importancia del desarrollo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, en elementos como la religión, creencias y costumbres no comparto las mismas ideas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Teniendo en cuenta el contexto en el que he vivido en Colombia, comparándolo con el contexto histórico o social de Baréin es muy distinto, por esto, muchas de mis reflexiones son distintas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero es importante destacar que siempre me basaré en Baréin para decidir, opinar y discutir en el MUN.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Baréin tiene una prioridad entre lograr la prohibición de armas autónomas con IA y establecer fuertes medidas para que grupos no estatales no puedan acceder a dichas armas?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El reino de Baréin no busca prohibir totalmente las armas autónomas con IA, ya que tiene en cuenta el avance tecnológico y lo que este implica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a esto, sí habla de un control humano significativo y que haya regulaciones estrictas para no incumplir con el Derecho Humanitario Internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sobre todo habla de las medidas para evitar la proliferación, que es lo que más preocupa a Baréin, vista su posición en el Golfo Pérsico, la cual es amenazada por grupos no estatales, poniendo en riesgo su seguridad nacional.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Si China procesa el 90 % de los metales críticos para el hardware de la Inteligencia Artificial, ¿qué está haciendo Baréin al respecto?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que hace Baréin frente al hecho de que China procesa el 90% de los metales críticos para el hardware de la Inteligencia Artificial, es no entrar en discusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya que Baréin no goza de un territorio con este tipo de metales críticos, no se ve directamente afectado, por esto, busca tener una postura neutral, priorizar las alianzas económicas y el desarrollo tecnológico de su propia nación.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Qué ha sido lo más retador para usted en la preparación del MUN del Suroccidente?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más retador para mí en la preparación del MUN ha sido pensar como mi país, aunque comparto muchas opiniones, a veces es difícil tomar una decisión como la tomaría la nación que represento. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También investigar sus decisiones en temas en los que no soy muy buena como economía. Siempre hay algo para mejorar, así que me centraré en estudiar para desarrollar en MUN correctamente y no tener errores.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Entrevista a la estudiante embajadora de Liberia: Kimberly Hurtado Valencia</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Estudiante destacada de grado 10, fue postulada al proceso por su colegio, el <strong>Centro Educativo Bahía de Buenaventura. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Actualmente, tengo tres opciones de carrera que me interesan, organizadas según mi prioridad: Psicología, Sociología y Ciencias Políticas&#8221;, dice. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Le atraen &#8220;porque permiten comprender el comportamiento humano, las dinámicas sociales y las estructuras de poder que influyen en nuestra sociedad, temas los cuales son de mi interés&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;En cuanto a mis universidades de preferencia, considero principalmente la Universidad Icesi y la Pontificia Universidad Javeriana, sede Cali&#8221;, anota Kimberly.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="628" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Kimberly-Hurtado-Valencia-Flyer-Colegio-Bahia-Buenaventura-LIBERIA.jpg" alt="" class="wp-image-133925" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Kimberly-Hurtado-Valencia-Flyer-Colegio-Bahia-Buenaventura-LIBERIA.jpg 1000w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Kimberly-Hurtado-Valencia-Flyer-Colegio-Bahia-Buenaventura-LIBERIA.jpg?resize=300,188 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Kimberly-Hurtado-Valencia-Flyer-Colegio-Bahia-Buenaventura-LIBERIA.jpg?resize=768,482 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Usted tendrá el rol de embajadora de Liberia en el MUN del suroccidente.</strong> <strong>¿Qué tanta diferencia hay entre sus opiniones personales y las que expondrá como embajador?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Existe una coincidencia importante entre mis opiniones personales y los objetivos que defenderé como representante de Liberia, especialmente en la búsqueda de soluciones mediante el diálogo, la cooperación internacional y la regulación responsable de las armas autónomas letales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, mi responsabilidad como embajadora es priorizar los intereses y la posición de Liberia, fundamentando mis intervenciones en sus necesidades, su contexto y los principios que orientan su política exterior.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Liberia es uno de los actuales diez miembros no permanentes del Consejo de Seguridad.</strong> <strong>¿Liberia tiene una prioridad entre lograr la prohibición de armas autónomas con IA y establecer fuertes medidas para que grupos no estatales no puedan acceder a dichas armas?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Liberia reconoce la importancia de prevenir la proliferación ilícita de armamento y fortalecer la cooperación internacional para mantener la paz y la seguridad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, no sería correcto afirmar que existe una prioridad oficial entre prohibir las armas autónomas letales y restringir su acceso a actores no estatales sin contar con evidencia que lo confirme. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde nuestra representación, consideramos necesario avanzar en ambos frentes, promoviendo medidas internacionales que reduzcan los riesgos humanitarios y garanticen un control humano significativo sobre el uso de la fuerza.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Si China procesa el 90 % de los metales críticos para el hardware de la Inteligencia Artificial, ¿qué está haciendo Liberia al respecto?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Liberia mantiene relaciones de cooperación con China, a quien reconoce como un socio estratégico, pero también tiene interés en fortalecer sus vínculos con otros países. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la concentración del procesamiento de minerales críticos, consideramos importante promover la diversificación de las cadenas de suministro y la cooperación económica internacional. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, el estudio de los recursos minerales realizado en Liberia en 2024 representa una oportunidad para conocer mejor nuestro potencial minero y orientar futuras decisiones de inversión. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, esto no significa que Liberia ya cuente con una estrategia específica para sustituir el procesamiento chino, sino que el conocimiento de sus recursos puede contribuir a ampliar sus oportunidades económicas.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Qué ha sido lo más retador para usted en la preparación del MUN del Suroccidente?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más retador para mí, ha sido responder a mis propias exigencias de preparación y perfeccionamiento. No se trata únicamente de acumular información sobre Liberia, sino de comprenderla, contrastar fuentes y transformar ese conocimiento en argumentos claros, coherentes y diplomáticos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También ha sido un desafío aprender a distinguir entre mis opiniones personales y los intereses que debo defender como embajadora, procurando que cada intervención tenga fundamento y contribuya al debate.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133855" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg 1587w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=212,300 212w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=768,1086 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=724,1024 724w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=1086,1536 1086w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=1448,2048 1448w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Red colaborativa de colegios (en formación)</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La primera actividad del proyecto fue un&nbsp;<strong>taller directivo</strong>&nbsp;en Universidad Icesi, el 28 de febrero de 2026, sobre&nbsp;<strong>Proyecto Educativo Institucional</strong>, PEI, y&nbsp;<strong>pedagogías activas</strong>&nbsp;en enseñanza de&nbsp;<strong>matemáticas</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>ciencias</strong>, organizado por&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>&nbsp;en alianza con&nbsp;<strong>Centro Eduteka</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>Observatorio de Realidades Educativas</strong>,&nbsp;<strong>ORE</strong>, de Universidad Icesi.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La red busca tejer lazos entre un conjunto de colegios oficiales y privados de&nbsp;<strong>Cali</strong>, <strong>Buenaventura,&nbsp;Palmira,&nbsp;Jamundí, Pradera, Florida, Cerrito, Zarzal,</strong>&nbsp;<strong>Candelaria</strong>&nbsp;(Valle del Cauca), y de&nbsp;<strong>Santander de Quilichao</strong>,&nbsp;<strong>Puerto Tejada</strong>, <strong>Guachené, Padilla</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Villa Rica</strong>&nbsp;(Cauca), con el propósito de compartir recursos y experiencias para elevar la calidad educativa.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda actividad fue un webinar acerca de&nbsp;<em><strong>Diseño de experiencias de aprendizaje</strong></em>&nbsp;con&nbsp;<strong>Carlos Andrés Ávila</strong>&nbsp;<strong>Dorado</strong>, un experto del Centro Eduteka de la Universidad Icesi, involucrando pedagogías emergentes, como el Aprendizaje Basado en Problemas o Proyectos, gamificación, aula invertida, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tercera jornada consistió en una <strong>visita</strong> de directivos de más de 20 instituciones educativas de Valle y Cauca al <strong>Colegio Berchmans de Cali</strong>, que&nbsp;compartió su experiencia de procesos de calidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se realizó un conversatorio de delegados de licenciaturas de <strong>UniValle</strong>, <strong>Icesi</strong>, <strong>U. de San Buenaventura Cali</strong> y <strong>Universidad Santiago de Cali</strong> sobre prácticas pedagógicas y profesionales en colegios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera&nbsp;<strong>experiencia sostenida conjunta</strong>&nbsp;de la red colaborativa de colegios es el ejercicio de&nbsp;<strong>Modelo de Naciones Unidas</strong> del suroccidente colombiano, que puede considerarse un “micro-MUN”, pero es un paso hacia la posibilidad de algo más grande.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <strong>Buenaventura</strong> también están invitados a la <strong>Red colaborativa</strong> los colegios <strong>Normal Superior Juan Ladrilleros</strong> e <strong>Icoterpo</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Semilleros de Pilos U</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un proceso extracurricular desde grados octavo y noveno para llegar a la universidad, sea ganando beca privada o cupo en estatal acreditada, mejor preparados para ese ciclo de vida crucial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Semillero acompaña a estudiantes de desempeño académico destacado para que no solo obtengan un buen resultado en&nbsp;<strong>Saber 11</strong>, lo que ya es previsible, sino que lleguen a la educación superior con un&nbsp;<strong>proyecto de vida universitaria, competencias fortalecidas y una visión más amplia de sus posibilidades</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruta combina estímulo de&nbsp;<strong>habilidades cognitivas y co-cognitivas</strong>, orientación vocacional y socio-ocupacional,&nbsp;<strong>desarrollo de personalidad</strong>, acercamiento al mundo productivo, inmersión universitaria y preparación para el acceso a la educación superior.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para <strong>mayor información</strong> escribir a: semilleros@fundacioncolordecolombia.org</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133918</guid>
        <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 16:06:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Btura-imagen-destacada-en-blog.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Los cuatro pilos de Buenaventura que serán embajadores en el Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano &#124; Fundación Color de Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133918</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Piero, sentado a la mesa de todos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/piero-sentado-a-la-mesa-de-todos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una canción puede convertir a un desconocido en parte de la familia. Piero lo descubrió a los 24 años, cuando escribió «Mi viejo», sin imaginar que aquella conversación entre amigos terminaría acompañando la vida de millones de personas. Cuando nos sentamos a conversar, mate de por medio, Piero acababa de cumplir 73 años. Mientras hablábamos, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Una canción puede convertir a un desconocido en parte de la familia. Piero lo descubrió a los 24 años, cuando escribió «Mi viejo», sin imaginar que aquella conversación entre amigos terminaría acompañando la vida de millones de personas. Cuando nos sentamos a conversar, mate de por medio, Piero acababa de cumplir 73 años. Mientras hablábamos, tuve la impresión de que aquella canción había hecho algo extraordinario con su vida: le había permitido entrar en la intimidad de los demás sin tener que pedir permiso.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay canciones que uno no recuerda cuándo escuchó por primera vez porque, de algún modo, siempre han estado ahí. Suenan en una reunión familiar, en la radio de un taxi, en la voz de alguien que no sabe cantar pero se atreve a hacerlo cuando llega el estribillo, y de pronto dejan de pertenecer al hombre que las escribió para convertirse en una pequeña propiedad sentimental de millones de desconocidos. «Mi viejo», la canción que Piero compuso cuando tenía apenas 24 años, es una de ellas. Uno podría haber crecido en Bogotá, Buenos Aires, Lima o un pueblo perdido entre las montañas, podría haber tenido una relación dulce o difícil con su padre, podría incluso haberlo perdido demasiado pronto, pero basta escuchar sus primeros acordes para que aparezca algo parecido a un recuerdo, una presencia, una conversación pendiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora recuerdo esa conversación. Habíamos preparado mate, como quien dispone las cosas necesarias para que una charla entre amigos transcurra sin demasiadas ceremonias, y mientras hablábamos tuve la impresión de que aquella canción había hecho algo extraordinario con su vida: le había permitido entrar en la intimidad de los demás sin tener que pedir permiso. Él mismo lo explicaba con una sencillez que parecía contener toda una filosofía: «Mi viejo» le había permitido ser el tío de unos, el primo de otros, alguien que no estaba únicamente entre los fanáticos, sino también en las fotografías familiares, en los recuerdos de infancia, en esa zona de la existencia donde las personas dejan de ser figuras públicas y se convierten en parte de la casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso Piero podía hablar de una canción universal sin atribuirse del todo el mérito de haberla escrito. Cuando le pregunté cómo había nacido, no ofreció una teoría sobre la inspiración ni una explicación solemne sobre el poder de la música. Contó que se reunía todos los días con su amigo y compañero José, desde el mediodía hasta las ocho de la noche, en una casa cuya mujer salía a trabajar durante esas horas. Componían, probaban, buscaban canciones para completar un disco, y de aquellas jornadas surgieron títulos como «Juan Boliche» y «Pedro Nadie». Un día, hablando de las cosas que podían hacer, se les ocurrió que debían escribir algo para el viejo, un homenaje, una forma de agradecerle a ese hombre que había estado ahí, sosteniendo la vida de otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante unos diez días hablaron de ello sin tomar la guitarra ni buscar lápiz y papel. La canción estuvo primero en la conversación, en ese territorio todavía informe donde las cosas existen sin que nadie sepa muy bien cómo darles un cuerpo. Hasta que una mañana, según recordó Piero, se sentaron y, diez minutos después, ya había salido. El problema era que el padre de José había muerto y el suyo todavía no era un viejo: tenía apenas 48 años. Pero Piero quería cantársela. Llegó a su casa, lo encontró solo, cerró la puerta, lo sentó en el living y le dijo que escuchara aquella canción nueva.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="PIERO con Diego Aretz" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/u36eV_KYG0g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces ocurrió algo que el tiempo no había borrado de su memoria. Piero comenzó a cantar y, cuando levantó la mirada del papel, encontró a su padre llorando. Él también empezó a llorar, no podía continuar, se ahogaba con las palabras, y la canción avanzó entre lágrimas hasta llegar al final. Después vino un silencio que debió de parecer interminable. Su padre se limpió los anteojos, se los puso de nuevo, miró a su hijo y, todavía conmovido, encontró la manera de responderle: «No a quien camina lento, la puta que te parió». Piero lo contaba riéndose, con esa alegría de quien comprende que la emoción más profunda no necesita solemnidad para ser verdadera. El viejo había recibido el homenaje, pero seguía siendo él mismo, incapaz de abandonar el humor ni siquiera ante una canción que acababa de desarmarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa historia contiene algo de lo que Piero ha sido durante décadas: un hombre que se acerca a las emociones sin demasiados protocolos, que puede hablar de asuntos graves y terminar riéndose de sí mismo, que parece desconfiar de las explicaciones demasiado perfectas. A sus 73 años, la memoria no se le presentaba como un museo de acontecimientos ordenados, sino como una conversación abierta, llena de desvíos, personajes inesperados y episodios que todavía conservaban el asombro de la primera vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su vida, de hecho, comenzó a torcerse por una equivocación. En su infancia, en Río Negro, al sur de Argentina, un amigo le contó que se iría al seminario. Piero escuchó que después de dos años en Viedma podría viajar a Buenos Aires y, fascinado por la posibilidad de conocer la gran ciudad, decidió acompañarlo. Fue a hablar con el cura, convenció a su padre y el lunes siguiente ya estaba instalado entre decenas de muchachos de toda la Patagonia. Durante la bienvenida, el rector habló de lo que ocurriría el día en que todos fueran sacerdotes. Fue entonces cuando Piero entendió que no había ingresado en un colegio cualquiera, sino en una institución destinada a formar curas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se acercó al rector para explicarle que había un error gravísimo. El hombre se echó a reír: había conocido ingenieros, abogados, profesionales y padres de familia que habían sentido una vocación religiosa, pero nunca a alguien que hubiera llegado por equivocación. Lo curioso es que Piero se quedó. Pasó dos años en el seminario y encontró allí algo que no había ido a buscar, una experiencia que lo acercó a personas y preguntas que seguirían acompañándolo mucho después de abandonar aquella ruta. Entre ellas estaban los sacerdotes del movimiento de curas del Tercer Mundo, a quienes recordaba con admiración por su coherencia, su conciencia social y su manera de vivir las convicciones. Nombraba al padre Carlos Mugica y a otros sacerdotes que, para él, habían encarnado una forma de compromiso que iba más allá de las palabras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La religión, en Piero, nunca terminó de convertirse en una frontera. Su búsqueda espiritual lo llevó también hacia Oriente, hacia la India y hacia Indra Devi, la maestra de yoga a quien llamaba Mataji y que murió a los 103 años. Durante años viajaron juntos a Egipto, la India y Sri Lanka, visitando lugares que para él tenían algo de revelación y algo de aventura. La recordaba como una mujer extraordinaria, capaz de hablar doce idiomas, cercana a figuras como Gandhi, Krishnamurti y Tagore, pero sobre todo como una presencia coherente, alguien cuya manera de vivir parecía prolongar sus ideas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ella conservaba historias que contaba con la misma naturalidad con que hablaba de sus canciones. Una vez, una mujer que decía interpretar vidas pasadas le aseguró que él había sido escriba en el antiguo Egipto y que Indra Devi había sido su hija, una hija que no quería seguir el camino que su padre le imponía. Días después, en otro lugar y ante otra mujer que no conocía la primera historia, escuchó exactamente el mismo relato. Piero recordaba el escalofrío, la coincidencia y, sobre todo, la risa con que él y Mataji terminaron jugando a llamarse papá e hija. Cuando la segunda mujer le anunció que debía viajar a Egipto, él intentó explicar que tenía una gira de unos cuarenta conciertos. La respuesta fue terminante: a ella no le importaba su agenda, porque allí decía que se iba a Egipto. Poco después, una inundación obligó a cancelar la gira y Piero terminó viajando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hace falta compartir sus creencias para entender lo que encontraba en esas historias. Piero parecía interesado menos en demostrar una verdad que en conservar la capacidad de asombro, en admitir que hay episodios cuya explicación no termina de agotarse cuando uno los cuenta. Cuando le pregunté si creía en Dios, respondió que sí, aunque no necesariamente de una forma determinada, que creía en la energía y se sentía acompañado por ella. No hablaba como un hombre empeñado en convencer a los demás, sino como alguien que había aprendido a convivir con sus preguntas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La política fue otra de esas preguntas que nunca abandonó. Piero conoció presidentes, se relacionó con dirigentes y participó en iniciativas sociales, pero mantuvo una distancia deliberada frente a los partidos. La política, decía, era una herramienta hermosa; el problema comenzaba cuando alguien intentaba ejecutarla. Su independencia no significaba indiferencia. Más bien parecía una forma de preservar la posibilidad de acercarse a las personas sin quedar atrapado en una obediencia partidista, de respaldar aquello que le parecía valioso y tomar distancia de lo que no.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, esa disposición encontró un lugar particularmente importante. Piero hablaba de su colombianidad con una emoción que no parecía ensayada. Había recorrido buena parte de América Latina y, sin embargo, con Colombia había experimentado una especie de amor a primera vista, un regalo inesperado que lo llevó a sentirse parte de un país que terminó incorporando a su propia historia. Su vínculo no se limitó a los escenarios ni al afecto del público. También lo llevó a involucrarse en iniciativas de paz, a visitar cárceles y a conversar con personas que, en medio de la guerra, buscaban una salida negociada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordó especialmente una visita a la cárcel de Bellavista, donde habló con integrantes del ELN. Venía de conversar con el presidente Juan Manuel Santos y, al encontrarse frente a aquellos hombres, terminó preguntándoles por qué querían sentarse a una mesa de negociación sin decirlo con claridad. La respuesta lo hizo detenerse: eran, según le explicaron, muy malos comunicadores. Piero encontró allí una lección que parecía sencilla, pero que en un país acostumbrado a desconfiar de las palabras tenía una importancia particular. Si querían negociar la paz, debían comunicarlo, decirle a la sociedad que estaban dispuestos a dejar las armas y a buscar una salida distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La anécdota no lo convertía en un negociador ni pretendía resolver las complejidades de una guerra de décadas. Lo mostraba, más bien, en el lugar que había escogido ocupar: el de quien se acerca, pregunta, escucha e intenta encontrar una posibilidad de entendimiento donde otros ven únicamente posiciones irreconciliables. Cuando le pregunté por qué había sido tan difícil alcanzar la paz en Colombia, no ofreció una respuesta definitiva. Dijo que se lo preguntaba casi todos los días, y habló de la contradicción que le producía ver a un pueblo tan creativo, cálido e inteligente perder la vida en la violencia. Su desconcierto era también una forma de esperanza, porque seguía creyendo que aquel desperdicio de vidas no podía ser el destino inevitable de un país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su historia había, además, una experiencia que ayudaba a entender su sensibilidad frente al desarraigo. Piero había sido expulsado de Argentina durante los años de la represión y enviado al exilio en España. Recordaba el momento en que las autoridades le ordenaron salir en el primer avión disponible, que iba hacia Tokio. Él intentó negociar otro destino, pidió ayuda a los periodistas que estaban allí y finalmente consiguió que lo enviaran a Lima. Lo acompañaron hasta su asiento con una ametralladora, mientras los pasajeros franceses observaban sin entender quién era aquel hombre al que sacaban de su país de semejante manera. Lo contaba sin convertir su propia vida en una epopeya, consciente de que eran otros tiempos y de que muchas cosas sucedieron sin que él las hubiera buscado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa conversación apareció también su hijo, al que dejó de once meses cuando se marchó al exilio y volvió a ver dos años después. Piero recordó las noches en que le contaba cuentos y se quedaba dormido antes que él, las mañanas en que lavaba pañales, las pequeñas tareas de una paternidad que había tenido que aprender mientras intentaba reconstruir su vida. Cuando hablaba de las mujeres, lo hacía desde esa experiencia concreta, sin teorías demasiado elaboradas, con la admiración de quien había descubierto cuánto trabajo cotidiano recae sobre ellas y cuánto de lo que sostiene una familia ocurre sin reconocimiento. Era un hombre que había pasado buena parte de su vida viajando, cantando y entrando en escenarios, pero que también había conocido la intimidad menos espectacular de cuidar a un hijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, quizá lo que más me llamó la atención de Piero fue su manera de aceptar que la vida no siempre se deja organizar alrededor de un plan. Había entrado al seminario buscando Buenos Aires, había terminado convertido en uno de los cantautores más reconocibles de América Latina, había encontrado una segunda patria al otro lado de la frontera, había viajado por el mundo siguiendo intuiciones que no siempre podía explicar y había escrito una canción cuyo alcance seguía sorprendiéndolo décadas después. En todos esos episodios parecía haber una misma disposición: dejarse conducir por la experiencia sin renunciar a la posibilidad de intervenir en ella, acercarse a los demás sin pretender poseer sus historias, entender que una convicción puede ser profunda sin convertirse en dogma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Piero no necesitaba proclamarse humanista para que la palabra apareciera en la conversación. Estaba en su manera de hablar de su padre, en el respeto con que recordaba a sus maestros, en su incomodidad ante la guerra, en la curiosidad con que se acercaba a las creencias ajenas y en esa voluntad de mantenerse independiente incluso cuando la política lo invitaba a tomar partido. También estaba en su humor, en su capacidad de contar una experiencia extraordinaria sin pedirle al interlocutor que la considerara extraordinaria, como si la vida tuviera derecho a conservar una zona de misterio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo hermoso en que un hombre pueda pasar tantos años cantando una canción sobre un padre y descubrir que, con el tiempo, él mismo se ha convertido en una figura familiar para personas que nunca ha conocido. No es poca cosa entrar en la memoria de los otros, acompañarlos en la ausencia, prestarles una voz cuando no encuentran las palabras o recordarles, durante unos minutos, a alguien que ya no está. Quizá ese sea uno de los destinos más generosos de la música popular: hacer que la intimidad de una persona se vuelva compartida sin dejar de ser íntima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando nos despedimos, seguía presente aquella imagen inicial, la mesa, el mate, la conversación que avanzaba de una canción a la espiritualidad, del exilio a Colombia, de la política a las pequeñas tareas de la vida familiar. Piero había llegado a los 73 años sin haber perdido del todo la capacidad de sorprenderse por lo que le había ocurrido. Y mientras millones de personas seguían escuchando «Mi viejo» como si la canción hubiera sido escrita para cada una de ellas, él todavía podía contar cómo nació, cómo lloró al cantársela a su padre y cómo aquel hombre, después de secarse las lágrimas, encontró fuerzas para insultarlo cariñosamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá celebrar la vida de Piero sea recordar precisamente eso: que detrás de una canción que parece pertenecerle a todo el mundo hay un hombre de carne y hueso, con sus errores, sus viajes, sus preguntas, sus afectos y sus contradicciones, alguien que no necesitó tener todas las respuestas para seguir andando. Y que, sin proponérselo demasiado, terminó sentado a la mesa de todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133867</guid>
        <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 14:07:37 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/images.jpg?quality=60&amp;#038;w=399" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Piero, sentado a la mesa de todos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133867</post-id>    </item>
        <item>
        <title>El pilo de Tumaco que será embajador en el Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano &amp;#124; Fundación Color de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/el-pilo-de-tumaco-que-sera-embajador-en-el-modelo-de-naciones-unidas-del-suroccidente-colombiano-fundacion-color-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Carlos Gabriel Riascos Bonilla, del colegio Manuel Elkin Patarroyo, representará a Estados Unidos en ejercicio educativo que se realizará el 31 de octubre en la Universidad Icesi de Cali. Entrevista al estudiante embajador. ¿Qué es un Modelo de Naciones Unidas? Es una simulación de carácter académico donde estudiantes en todo el mundo asumen el rol [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Carlos Gabriel Riascos Bonilla</strong>, del colegio Manuel Elkin Patarroyo, representará a Estados Unidos en ejercicio educativo que se realizará el 31 de octubre en la Universidad Icesi de Cali. <strong>Entrevista al estudiante embajador.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Ganaron silla de <strong>embajadores 15 estudiantes</strong> de grado 10 de ocho municipios, incluido Cali, pertenecientes a tres departamentos (Valle del Cauca, Cauca y Nariño).</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El Modelo de Naciones Unidas (<strong>MUN</strong>) del <strong>suroccidente</strong> colombiano <strong>simulará</strong> el <strong>Consejo de Seguridad de la ONU</strong> para debatir sobre armas autónomas letales con Inteligencia Artificial.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El MUN del suroccidente es un <strong>comité invitado</strong> del Modelo de Naciones Unidas de la Universidad Icesi, de estudiantes universitarios y de colegio, que se realizará del 28 al 31 de octubre en Cali.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano es organizado por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, programa de Semilleros de Pilos U, con apoyo de <strong>MONUA</strong> de la <strong>Universidad de los Andes</strong> y <strong>ONU Icesi</strong>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El proceso del MUN del suroccidente comenzó en mayo, al cual fueron invitadas 39 instituciones educativas, oficiales y privadas, de 10 municipios de los tres departamentos (<em>Red colaborativa de colegios por la calidad educativa</em>), y el programa <strong>Camino a la U</strong>, de MetalSur y Fanalca.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué es un Modelo de Naciones Unidas?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Es una simulación de carácter académico donde estudiantes en todo el mundo asumen el rol de embajadores o delegados de diferentes países para debatir y proponer soluciones a problemáticas globales, replicando el protocolo y funcionamiento de la ONU y sus comités. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una herramienta pedagógica ampliamente utilizada en la educación de calidad para <strong>desarrollar </strong>habilidades<strong> cognitivas</strong>, como pensamiento crítico; <strong>académicas</strong>, como la investigación y redacción; y <strong>co-cognitivas</strong> o &#8220;blandas&#8221;, como trabajo en equipo y oratoria.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Las metodologías educativas basadas en <strong>roles</strong> facilitan un <strong>aprendizaje experiencial</strong> y <strong>significativo</strong> a través del <strong>compromiso personal</strong> y la adopción de múltiples perspectivas.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Su uso se originó en la Universidad de Harvard en 1948, y cuenta con el respaldo de la ONU.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Es una <strong>evolución</strong> de los Modelos de Naciones Unidas (<strong>MUN</strong>) de <strong>Buenaventura</strong> y <strong>Quibdó</strong> (2023, 2025), y <strong>Tumaco</strong> (2025), gestionados por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> en el marco del programa de Semilleros de Becarios U, con el apoyo técnico de <strong>UR Diplomats</strong> de la Universidad del Rosario en 2023 y de <strong>MONUA</strong> de la Universidad de los Andes en 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de un MUN pequeño que consiste en una simulación del Consejo de Seguridad, el órgano más poderoso del sistema de la ONU, integrado por cinco países miembros permanentes (China, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Rusia) y diez que cambian.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los <strong>10 países miembros no permanentes actualmente son</strong>: Bahréin, Colombia, Dinamarca, Grecia, Letonia, Liberia, Pakistán, Panamá, República Democrática del Congo, Somalia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los 15 embajadores participan estudiantes con otros cargos diplomáticos como Representante Permanente Alterno, Ministro Plenipotenciario y Ministro Consejero. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>MUN</strong> del <strong>suroccidente</strong> <strong>2026</strong> debatirá en torno a las <strong>armas autónomas letales con Inteligencia Artificial.</strong> Y abordará estos tres subtemas:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Tierras raras</strong> y soberanía tecnológica en la era de la IA.</li>



<li><strong>Automatización</strong> y pérdida de control humano en el campo de batalla.</li>



<li>El <strong>dilema del veto</strong> en el Consejo de Seguridad y la proliferación a actores no estatales.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente de la Mesa del Modelo será <strong>Mateo Diethelm Palau</strong>, Secretario General de Icesi MUN 2025, estudiante de sexto semestre de Ciencia política con énfasis en relaciones internacionales, de la Universidad Icesi, quien ha apoyado el proceso de preparación de los delegados.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">El <strong>MUN</strong> tendrá la siguiente estructura: </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>discursos de apertura</strong>, tres mociones de <strong>debate</strong>, tiempo de <strong>lobby</strong>, <strong>redacción</strong> de Papeles de trabajo, <strong>presentación</strong> de Papeles de trabajo y <strong>votación</strong> de proyectos de Resoluciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un Modelo de Naciones Unidas los embajadores <strong>no pueden leer</strong> sus intervenciones.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Los municipios representados en el MUN del suroccidente 2026 son (con su número de embajadores):</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Cali</strong>: dos</li>



<li><strong>Buenaventura</strong>: cuatro</li>



<li><strong>Jamundí</strong>: dos</li>



<li><strong>Candelaria</strong>, Valle del Cauca: uno</li>



<li><strong>Santander de Quilichao</strong>, Cauca: dos</li>



<li><strong>Puerto Tejada</strong>, Cauca: dos</li>



<li><strong>Villa Rica</strong>, Cauca: uno</li>



<li><strong>Tumaco</strong>, Nariño: uno</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los delegados han tenido tres guías de preparación:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Guía de <strong>aproximación multidimensional</strong> <strong>a un país</strong> para ser embajador.</li>



<li>Guía de <strong>Misión diplomática de una semana</strong> en el país que represento: ejercicio de aprendizaje vivencial hipotético para el MUN.</li>



<li>Guía <strong>conceptual para mociones de debate</strong>: Inteligencia Artificial, tierras raras y el futuro de la guerra.</li>



<li>Durante el MUN se regirán por el <strong>Handbook de delegado en MUN</strong> del suroccidente colombiano 2026.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Entrevista al estudiante embajador proveniente de Tumaco</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Carlos Gabriel Riascos Bonilla</strong>, estudiante destacado de grado 10, fue postulado al proceso por su colegio, el <strong>Manuel Elkin Patarroyo</strong>, uno de los mejores de la &#8220;Perla del Pacífico&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Carlos Gabriel alcanzó una silla de delegado principal de país tras cinco <strong>sesiones de capacitación</strong> con MONUA UniAndes y una <strong>evaluación</strong> de <strong>discursos de apertura</strong> ante <strong>jurados</strong> de los MUN de la Universidad del <strong>Rosario</strong>_UR Diplomats (Bogotá), la <strong>Universidad de los Andes</strong>_MONUA (Bogotá), <strong>Universidad del Norte</strong>_MUNUN (Barranquilla) y <strong>Universidad Icesi</strong>_ONU Icesi (Cali).</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="628" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Carlos-Gabriel-Riascos-Bonilla-flyer-colegio.jpg" alt="" class="wp-image-133852" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Carlos-Gabriel-Riascos-Bonilla-flyer-colegio.jpg 1000w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Carlos-Gabriel-Riascos-Bonilla-flyer-colegio.jpg?resize=300,188 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Carlos-Gabriel-Riascos-Bonilla-flyer-colegio.jpg?resize=768,482 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Piensa <strong>estudiar ingeniería civil</strong> y todavía no tiene definidas las universidades a las cuales aplicará. Su colegio lidera la campaña para hacer posible su viaje al MUN en Cali junto con un acompañante. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Como retribución a la ciudad, Carlos Gabriel y su colegio contribuirán al segundo Modelo de Naciones Unidas de Tumaco en 2027, que será clasificatorio para el MUN del suroccidente 2027.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Aquí una breve entrevista que permite entender mejor de qué se trata un Modelo de Naciones Unidas a un nivel exigente. </em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Usted tendrá el rol de embajador de EE.UU. en el MUN del suroccidente.</strong> <strong>¿Qué tanta diferencia hay entre sus opiniones personales y las que expondrá como embajador?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Mis opiniones personales no interfieren en la posición que tomo. Cuando en la primera simulación represente a Colombia en vez de a Estados unidos tampoco interfirieron mis opiniones personales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siento que esto no debe afectar el papel que tomo como embajador; a veces puedo discrepar o no con la postura que tomo, pero no es de gran relevancia para lo que se hace en el MUN.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Estados Unidos y otras cuatro potencias tienen capacidad de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.</strong> <em>¿Piensa usar esa capacidad de veto para evitar que los demás países aprueben una prohibición de armas autónomas letales con Inteligencia Artificial?</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">No considero que el veto deba utilizarse automáticamente, sino evaluando cuidadosamente cada propuesta. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Estados Unidos busca mantener el liderazgo tecnológico y, al mismo tiempo, sistemas con control y responsabilidad humana. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra posición sería negociar un acuerdo internacional que proteja la seguridad sin frenar la innovación responsable.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Cuál es la posición de su país sobre la acusación de haber usado armas de última tecnología letales en la captura de Nicolás Maduro en Venezuela?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Estados Unidos realizó una operación militar para capturar a Nicolás Maduro en Caracas en enero de 2026.  Frente a las acusaciones sobre el uso de armas avanzadas, Estados Unidos debe responder basándose en información verificable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como embajador del MUN, no respaldaría acusaciones que no hayan sido demostradas mediante investigaciones oficiales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La posición que tomo como embajador con respecto a lo que he investigado es que cualquier operación militar debe desarrollarse conforme al derecho internacional aplicable.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Si China procesa el 90% de los metales críticos para el hardware de la Inteligencia Artificial, ¿qué está haciendo EE.UU. al respecto?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Estados Unidos considera la dependencia de proveedores extranjeros un asunto de seguridad económica y nacional: por eso está impulsando la producción nacional y el fortaleciendo de cadenas de suministro con países aliados. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También se han adoptado medidas para reducir vulnerabilidades relacionadas con minerales y materiales críticos. El objetivo es garantizar que el desarrollo de la inteligencia artificial no dependa excesivamente de un solo país.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>¿Qué ha sido lo más retador para ud en la preparación del MUN del suroccidente?</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mas dificil ha sido adaptar un espacio de estudio y de tiempo en mi rutina habitual. Que haya entrado relativamente rápido en las reuniones, los debates, etc, ha hecho que tenga un poco menos de tiempo para las actividades que realizaba de vez en cuando, pero exceptuando eso, no ha sido un reto muy complejo, es más de adaptación, disciplina y esfuerzo de cada integrante del MUN.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133855" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg 1587w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=212,300 212w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=768,1086 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=724,1024 724w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=1086,1536 1086w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Mosaico-final-MUN-del-suroccidente.jpg?resize=1448,2048 1448w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Red colaborativa de colegios (en formación)</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La primera actividad del proyecto fue un&nbsp;<strong>taller directivo</strong>&nbsp;en Universidad Icesi, el 28 de febrero de 2026, sobre&nbsp;<strong>Proyecto Educativo Institucional</strong>, PEI, y&nbsp;<strong>pedagogías activas</strong>&nbsp;en enseñanza de&nbsp;<strong>matemáticas</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>ciencias</strong>, organizado por&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>&nbsp;en alianza con&nbsp;<strong>Centro Eduteka</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>Observatorio de Realidades Educativas</strong>,&nbsp;<strong>ORE</strong>, de Universidad Icesi.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La red busca tejer lazos entre un conjunto de colegios oficiales y privados de&nbsp;<strong>Cali</strong>, <strong>Buenaventura,&nbsp;Palmira,&nbsp;Jamundí, Pradera, Florida, Cerrito, Zarzal,</strong>&nbsp;<strong>Candelaria</strong>&nbsp;(Valle del Cauca), y de&nbsp;<strong>Santander de Quilichao</strong>,&nbsp;<strong>Puerto Tejada</strong>, <strong>Guachené, Padilla</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Villa Rica</strong>&nbsp;(Cauca), con el propósito de compartir recursos y experiencias para elevar la calidad educativa.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda actividad fue un webinar acerca de&nbsp;<em><strong>Diseño de experiencias de aprendizaje</strong></em>&nbsp;con&nbsp;<strong>Carlos Andrés Ávila</strong>&nbsp;<strong>Dorado</strong>, un experto del Centro Eduteka de la Universidad Icesi, involucrando pedagogías emergentes, como el Aprendizaje Basado en Problemas o Proyectos, gamificación, aula invertida, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tercera jornada consistió en una <strong>visita</strong> de directivos de más de 20 instituciones educativas de Valle y Cauca al <strong>Colegio Berchmans de Cali</strong>, que&nbsp;compartió su experiencia de procesos de calidad.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">También se realizó un conversatorio de delegados de licenciaturas de <strong>UniValle</strong>, <strong>Icesi</strong>, <strong>U. de San Buenaventura Cali</strong> y <strong>Universidad Santiago de Cali</strong> sobre prácticas pedagógicas y profesionales en colegios. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera&nbsp;<strong>experiencia sostenida conjunta</strong>&nbsp;de la red colaborativa de colegios es el ejercicio de&nbsp;<strong>Modelo de Naciones Unidas</strong> del suroccidente colombiano, que puede considerarse un “micro-MUN”, pero es un paso hacia la posibilidad de algo más grande.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <strong>Tumaco</strong> también están invitados a la <strong>Red colaborativa</strong> los colegios <strong>Los Amigos de la Ciencia</strong> y <strong>Misional Santa Teresita</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Semilleros de Pilos U</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un proceso extracurricular desde grados octavo y noveno para llegar a la universidad, sea ganando beca privada o cupo en estatal acreditada, mejor preparados para ese ciclo de vida crucial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Semillero acompaña a estudiantes de desempeño académico destacado para que no solo obtengan un buen resultado en&nbsp;<strong>Saber 11</strong>, lo que ya es previsible, sino que lleguen a la educación superior con un&nbsp;<strong>proyecto de vida universitaria, competencias fortalecidas y una visión más amplia de sus posibilidades</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruta combina estímulo de&nbsp;<strong>habilidades cognitivas y co-cognitivas</strong>, orientación vocacional y socio-ocupacional,&nbsp;<strong>desarrollo de personalidad</strong>, acercamiento al mundo productivo, inmersión universitaria y preparación para el acceso a la educación superior.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para <strong>mayor información</strong> escribir a: semilleros@fundacioncolordecolombia.org </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133834</guid>
        <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 02:57:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Carlos-Gabriel-Riascos-Bonilla-imagen-destacada-blog.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El pilo de Tumaco que será embajador en el Modelo de Naciones Unidas del suroccidente colombiano &#124; Fundación Color de Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133834</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Mis SÁBADOS DE CINE..: EPISODIO 5.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/mis-sabados-de-cine-episodio-5/</link>
        <description><![CDATA[<p>Les dijimos en la PRESENTACIÓN; de este FANTÁSTICO AUTOR; aquello que “La VIDA te da SORPRESAS…SOR PRESA… jamás ..! A menos que la RELIGIOSA cometa algún DELITO… EXTRAIDO del producto en largas sesiones GASTRONÓMICAS que nos llevaron a recorrer la COLOMBIA cafetera y otros paises entre ellos la península IBÉRICA con el célebre COCINERO VIAJERO… [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Les dijimos en la PRESENTACIÓN; de este FANTÁSTICO AUTOR; aquello que “La VIDA te da SORPRESAS…SOR PRESA… jamás ..! <br>A menos que la RELIGIOSA cometa algún DELITO… </p>



<p class="wp-block-paragraph">EXTRAIDO del producto en largas sesiones GASTRONÓMICAS que nos llevaron a recorrer la COLOMBIA  cafetera y otros paises entre ellos la península IBÉRICA con el célebre COCINERO VIAJERO… quien hizo lo mas MÁGICO de sus recetas, presentarnos à la eminencia GRIS de la FAMILIA el HERMANO CONSENTIDO de ELLOS… y HOY de nuestros LECTORES pues nos lo piden y aquí se lo traemos… el ANTONIO MEROÑO CAMPILLO…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quien empezó a regalarnos sus OBRAS LITERARIAS, verdaderas JOYAS de COLECCIÓN las que Uds tienen el lujo de CONOCER…y a partir de AHORA COLECCIONAR…</p>



<p class="wp-block-paragraph">HOY nos aporta este..:</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Lola Lafon présente &quot;Quand tu écouteras cette chanson&quot;" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/VtIORpkbtwY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">LOLA LAFON, CUANDO ESCUCHES ESTA CANCIÓN</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Lola Lafon</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando escuches esta canción</p>



<p class="wp-block-paragraph">Adn, 2022</p>



<p class="wp-block-paragraph">187 pgs</p>



<p class="wp-block-paragraph">PVP: 18, 45 euros</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lola Lafon, francesa de ascendencia franco-ruso-polaca, judía, que pasó su infancia en la Rumanía de Ceaucescu, decide un día pasar una noche en el Museo de Anne Frank, concretamente en el Anexo, para luego escribir sobre su experiencia. No pretende así penetrar más adentro en su difuso judaísmo, sino más bien homenajear a la víctima más reconocida de la Shoa, y de paso a sus queridos abuelos, que sobrevivieron escondidos en Francia, y al resto de sus familiares fallecidos en los campos de la muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anne Frank, como todo el mundo&nbsp; sabe, escribió durante su cautiverio en su escondite en Amsterdam un diario, diario que acabo de leer por primera vez.&nbsp; En él cuenta las cuitas de una niña de trece, catorce, quince años según pasa&nbsp; el tiempo, encerrada en unos pocos metros cuadrados con otras siete personas, su familia, otra familia más y un dentista. Allí, mientras se va presentando en ella la adolescencia sufre todos los desencantos de la promiscuidad, de la escasez de comida, ropa, utensilios de aseo. No se lleva bien, realmente bien, más que con su muy querido padre&#8230;el resto es historia que todos conocemos, ella perecerá de tifus en uno de esos desdichados campos, sólo su padre sobrevivirá, de los ocho que estuvieron confinados esos casi tres años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nuestra autora va a emprender su via crucis en en Anexo donde estuvo Anne con los zarpazos del covid aún presentes. Y rememorará su propia vida mientras busca encontrarse con esa famosa niña. Al final sabemos que durante su infancia en Rumanía conoció a un simpático chico camboyano del que se hizo amiga, que estaba allí de paso con su padre diplomático al que los jemeres rojos obligaron a volver. El joven le escribía cartas de camino a su país, donde encontraría la muerte, como casi la mitad de la población: de genocidio en genocidio, fascista, nazi o comunista, tanto da.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El museo es un albergue frío donde no dejan siquiera tomar café, y Lafon deambula mirando fotos, recordando, doliéndose. Nos deja un bello testimonio de la niña Anne y de la propia niña Lafon. Ahora los sátrapas como Netanyahu o Putin llevan&nbsp; a cabo nuevos genocidios, no parece que avancemos.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y como FINAL de este RACONTO…nos resume así..:</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Lola Lafon - Quand tu écouteras cette chanson" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Pl6jC7S3H88?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUÍ</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="762" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133745" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg 769w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?resize=223,300 223w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?resize=762,1024 762w" sizes="auto, (max-width: 762px) 100vw, 762px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="625" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1766_0f4c4b.jpeg?quality=60&amp;w=625" alt="" class="wp-image-133749" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1766_0f4c4b.jpeg 1290w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1766_0f4c4b.jpeg?resize=183,300 183w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1766_0f4c4b.jpeg?resize=768,1259 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1766_0f4c4b.jpeg?resize=625,1024 625w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1766_0f4c4b.jpeg?resize=937,1536 937w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1766_0f4c4b.jpeg?resize=1250,2048 1250w" sizes="auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">CONTINUARÁ</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1593.jpeg" alt="" class="wp-image-133751" style="width:644px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133726</guid>
        <pubDate>Sat, 03 Oct 2026 10:05:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_516983.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mis SÁBADOS DE CINE..: EPISODIO 5.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133726</post-id>    </item>
        <item>
        <title>El vino: ¿producto natural o artificial?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/el-vino-producto-natural-o-artificial/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el pasado, el vino era el resultado de la fermentación del azúcar de las uvas en alcohol. Casi siempre era de calidad regular o mala, pues controlar ese proceso era difícil y requería de conocedores muy expertos. Hoy en día, los vinos naturales sin químicos añadidos ofrecen jugo de uva fermentada; y, aunque pueden [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En el pasado, el vino era el resultado de la fermentación del azúcar de las uvas en alcohol. Casi siempre era de calidad regular o mala, pues controlar ese proceso era difícil y requería de conocedores muy expertos. Hoy en día, los vinos naturales sin químicos añadidos ofrecen jugo de uva fermentada; y, aunque pueden ser muy buenos, a menudo resultan malos, turbios, con olor a algas o presencia de bacterias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El vino actual —no artesanal— es un producto tanto de la naturaleza como de la ciencia (como dice un amigo mío muy cómico: “el vino es <em>Moresco</em> perfeccionado con IA”). Se elabora en empresas que cuidan minuciosamente su producción y llegan a añadir hasta 70 productos diferentes para mejorarlo. En su libro <em>El vino. Un viaje irreverente por la subcultura de sommeliers, enólogos y bebedores</em>, Bianca Bosker afirma que no hay error que no pueda corregirse con un químico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el vino tiene demasiados taninos, se refina con Ovo-Pure (claras de huevo en polvo), cola de pescado (granulado obtenido de escamas) o gelatina (extraída de huesos de vaca o piel de cerdo); el Bordelaise, de hecho, se ha refinado con claras de huevo desde hace siglos. Si la opacidad proviene de las molestas proteínas, se utiliza Puri-Bent (arcilla de bentonita, el mismo ingrediente empleado en la arena para gatos). Si le faltan taninos, en lugar de gastar en barricas de 1.000 dólares, basta con usar una bolsa de virutas de roble, tablas de tanque, polvo de roble o unas gotas de tanino líquido (a elegir entre aroma a moca o vainilla). De este modo, se estimula la textura de los vinos añejados en barrica mediante taninos en polvo y se duplica el costo del producto al &#8220;elegantizarlo&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el vino está demasiado aguado, se le da cuerpo con goma arábiga (ingrediente presente en la repostería y las acuarelas). Si está muy espumoso, se le añaden unas gotas de agente antiespumante. Si está muy ácido, se neutraliza con carbonato de calcio (tiza); si le falta acidez, se le agrega ácido tartárico. Para aumentar su nivel de alcohol, se mezclan uvas trituradas con concentrado dulce o simplemente se añade azúcar; si, por el contrario, el nivel es bajo, se simula un estilo Burdeos acelerando el fermento. También se potencian los aromas mediante levaduras especializadas de nombres complejos, y se eliminan microbios con Velcorin —aunque conviene saber que en grandes cantidades resulta tóxico—. Por último, la producción se conserva con dióxido de azufre, un ingrediente usado desde tiempos remotos, mientras que la verdadera &#8220;poción mágica&#8221; para arreglar un vino es el <em>Mega Purple</em>, un concentrado de jugo de uva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mediante un buen cromatógrafo de gases con espectrometría de masas es posible separar e identificar los componentes químicos de una mezcla compleja según su peso molecular. Las grandes compañías analizan los compuestos aromáticos del vino con esta tecnología: la máquina descubre exactamente de dónde sale eso que llamamos <em>buqué</em>. Como dice Bosker: «Cuando se trata de vinos que han sido manipulados mediante la ciencia, la distinción entre buenos y malos puede ser de grado, no de tipo» (p. 146).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El precio del vino</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Bosker señala: «El precio corresponde a la calidad, pero solo hasta cierto punto. Hay un precio límite para un vino producido; otro, más alto, para el vino elaborado de forma artesanal; y un tercero, más elevado aún, que lo convierte en un símbolo de estatus. Los vinos finos pueden saber mejor y costar más porque han sido elaborados con insumos de mayor calidad que incrementan el costo. Una sola barrica de roble francés <em>premium</em> puede costar hasta 1.000 dólares, mientras que media hectárea en el valle de Napa —donde las uvas reciben la cantidad exacta de sol y lluvia— se vendía cerca de los 300.000 dólares en el año 2017. [&#8230;] Añejar un vino durante años para que envejezca y madure también suma. Todos esos gastos se transfieren al consumidor» (p. 132).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, la autora nos alerta de que, a partir de unos 50 o 60 dólares por botella, la marca, la reputación y la oferta comienzan a inflar el precio. Añade al respecto Orley Ashenfelter, profesor de econometría en la Universidad de Princeton: «Algo que cueste más de 500 dólares no es una bebida, sino una pieza de colección». Los expertos afirman que la ironía del mercado actual radica en que la brecha de precio entre las botellas más baratas y las más caras es más grande que nunca, mientras que la diferencia de calidad entre ambos extremos es cada vez menor (p. 133).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La subjetividad de los jueces</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los jueces de vino rara vez se ponen de acuerdo: se equivocan, al igual que los sommeliers. En una importante competencia vinícola en California, Bosker relata que se rastreó la fiabilidad de los jueces durante tres años. En cada concurso, alrededor de setenta jueces probaban treinta copas de vino; algunas de ellas contenían exactamente el mismo vino servido por triplicado desde la misma botella, y su tarea era otorgar medallas. Los resultados fueron vergonzosos: solo el 10 % de los jueces mantuvo un criterio consistente en su puntaje. La mayoría dio calificaciones por completo contradictorias a la misma botella en cada oportunidad que la probó. Sin embargo, hubo una sola excepción en la que mostraron total consistencia: cuando un vino era malo. En ese caso todos estaban de acuerdo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Despojado de rituales, marcas y artificios químicos, el vino revela su naturaleza real: una compleja mezcla de química, mercadotecnia y percepción sensorial cambiante. La ciencia demuestra que ni el precio garantiza la calidad ni los expertos. Al final, libres de la presión del estatus y de la ilusión de la perfección o la pureza, el único criterio válido para juzgar una botella sigue siendo la propia experiencia, el gusto personal.</p>
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        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133607</guid>
        <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 13:14:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El vino: ¿producto natural o artificial?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Mis SÁBADOS DE CINE..: EPISODIO 4.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/mis-sabados-de-cine-episodio-4/</link>
        <description><![CDATA[<p>Les dijimos en la PRESENTACIÓN; de este FANTÁSTICO AUTOR; aquello que “La VIDA te da SORPRESAS…SOR PRESA… jamás ..! A menos que la RELIGIOSA cometa algún DELITO… EXTRAIDO del producto en largas sesiones GASTRONÓMICAS que nos llevaron a recorrer la COLOMBIA cafetera y otros paises entre ellos la península IBÉRICA con el célebre COCINERO VIAJERO… [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Les dijimos en la PRESENTACIÓN; de este FANTÁSTICO AUTOR; aquello que “La VIDA te da SORPRESAS…SOR PRESA… jamás ..! <br>A menos que la RELIGIOSA cometa algún DELITO… </p>



<p class="wp-block-paragraph">EXTRAIDO del producto en largas sesiones GASTRONÓMICAS que nos llevaron a recorrer la COLOMBIA  cafetera y otros paises entre ellos la península IBÉRICA con el célebre COCINERO VIAJERO… quien hizo lo mas MÁGICO de sus recetas, presentarnos à la eminencia GRIS de la FAMILIA el HERMANO CONSENTIDO de ELLOS… y HOY de nuestros LECTORES pues nos lo piden y aquí se lo traemos… el ANTONIO MEROÑO CAMPILLO…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quien empezó a regalarnos sus OBRAS LITERARIAS, verdaderas JOYAS de COLECCIÓN las que Uds tienen el lujo de CONOCER…y a partir de AHORA COLECCIONAR…</p>



<p class="wp-block-paragraph">HOY nos APORTA este..:</p>



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<iframe loading="lazy" title="No volveré a ser joven, Jaime Gil de Biedma (recitado por Bunbury)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/3YAamDhJReU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Mis SÁBADOS DE CINE..: EPISODIO 4… by A.M.C</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>NO VOLVERÉ A SER JOVEN</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hace justo treinta años de aquel verano, el último de mi juventud como te dije antes de partir a mi peregrinación. Volvías a Inglaterra, adonde yo no tuve el valor de seguirte. Me quedé aquí, como inane periodista de provincias, sabiendo de tus triunfos y tu felicidad, reputada musicóloga, traductora de poesía romántica inglesa, editora más tarde del Teatro Real, autora de libros sobre el belcantismo, madre y esposa. Nos amamos en Gil de Biedma y Cernuda al calor de los tés nocturnos en las noches de cine-club y pasión. “No, no es el mío este tiempo, y aunque tan mío sea ese latir de pájaros……”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tus labios me herían, tu saliva me daba la vida, tu sonrisa era todo el alimento que necesitaba. Nueve meses, los de nuestro primer curso universitario, ahí comenzó y terminó mi vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Eran años de eclosión cultural, las Memorias de Adriano, Pessoa, Kavafis…aunque eso nos interesaba, creamos nuestro propio mundo autista, nos amábamos entre ducados y cafés con brandy. Fuimos Byron y Lady Caroline Lam: “Ah, did that breast with ardour glow / With me alone it joy could know / Or feel with me the listless love / Wichk racks muy heart when far from you../. Justo cuando mi corazón está lejos de ti, como leía continuamente en ese volumen de los Penguin Books que compré durante aquella mítica escapada de semana santa a Londres. Ya se veía venir el final, todo termina demasiado pronto, la felicidad no existe, siempre perdemos todo y a todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tras volver de Londres nuestra pasión alcanzó su clímax,&nbsp;&nbsp;hacíamos el amor hasta tres veces al día. Yo abandoné las clases, sólo me presenté a una asignatura. Una tarde de lluvia pre veraniega me llegaste con la noticia de la propuesta para irte a Oxford. No podía seguirte, mamá estaba enferma y tenía por cojones que quedarme aquí. Fuimos a cenar a esa pizzería anexa a la Facultad que tanto te gustaba, luego a un concierto de jazz. Me emborraché, me arrastraste a mi piso. Desperté a la tarde siguiente y me encontré tu nota. Terminabas con ese terrible verso de Rilke: “Siempre nos estamos despidiendo…..”. La guardo, guardo todo lo tuyo, en carpetas, en mi corazón, en mi cerebro. Haberte conocido es lo único bueno que me ha pasado en la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Me arden los dedos siempre que abro un volumen de Cernuda, Pessoa, Aleixandre, Lorca, son los mismos que leía contigo, los que compré cuando hacía COU en el Instituto. Fue entonces cuando María Luisa nos pasó los sonetos del amor oscuro que había publicado por entonces el cultural del ABC por primera vez en España, era un libro prohibido y maldito “par excellence”. Las clases tocaban a su fin, aprobé sólo esa a la que me presenté y por los pelos, tú en cambio saliste súper bien parada, como siempre. Aún nos vimos dos o tres veces en la cantina, apenas nos hablamos. Yo llevaba una bufanda, vaqueros rotos y sudadera, bebía bastante. Decidí dejarlo todo e ir a casa de mamá a cuidarla, a hacerle calditos y paellas y macarrones, intentaba olvidarte, en eso ha consistido mi vida desde entonces, sin ningún éxito. Me disponía a mi peregrinación a la gruta de Fingall: perderme del mundo en una cala abandonada.&nbsp;&nbsp;Mi suerte estaba echada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Entre tanto llegó el mes de Julio y con él un calor atroz. Papá y mamá no fueron a la playa, ella se encontraba con sus sempiternos trastornos psíquicos, casi todo el día metida en la cama. Yo me ocupaba de todo, eso me hacía sentirme útil tras haber perdido el curso y me ayudada a olvidar. Planeé el viaje, la abuela se ocuparía de mamá. Salía todas las noches, al cine de verano. Luego tomaba un par de copas, solo, no tenía ganas de ver a nadie. El 8 de agosto me subí a un autobús de Alsina Graells con dirección al cabo de Gata. Llevaba un gran plano, entonces no había otra forma de orientarse. Al bajar pasé por un bar cutre donde tomé varios cafés con leche y compré más tabaco. Luego fui a un colmado donde me hice con latas de magra y fabada, queso, pan bimbo, cervezas, coca colas .Se me estaba haciendo de noche, pero sabía adónde me dirigía, a mi gruta de Fingall.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ya de&nbsp;&nbsp;madrugada alcancé la cala abandonada que me había indicado un amigo que conoce bien la zona. Bebí una cerveza, fumé varios cigarrillos y sintonicé radio dos. Sonaba una reposición nocturna, Bach. Hacía fresquito. Abrí el saco y me tumbé sobre él, no tardé en quedarme dormido con la radio encendida, costumbre que no he abandonado. Me despertó temprano el sol e hice mis necesidades en el mar, como iba a ser en adelante. Tomé una coca cola y un donut. Todo esto lo sé porque me llevé un par de libretas donde lo anoté todo y escribí enfebrecidos poemas de desamor, “Mejor si tus recuerdos se van contigo /&nbsp;&nbsp;y dejo reposar mi soledad con tus traiciones…todo muy autocompasivo y en tono de reproche. Estabas ya en Oxford, donde te doctorarías con brillantez y donde te casarías. Las dos semanas transcurrieron igual, comer, fumar, escribir, escuchar la radio, normalmente radio dos y al loco de la colina. Sólo tuve compañía un par de veces, gente que no me dirigió la palabra y que me miraba como a un homeless alucinado, lo que sin duda era, sobre todo lo segundo. Leí a Sylvia Plath, “Tu corazón me hiere / como el mundo hiere a Dios. “ Intentaba poner mis asuntos en orden, había que volver a la normalidad, la rutina,&nbsp;&nbsp;pues pensaba retomar los estudios en octubre y tomármelos en serio. Quería escribir, lo que hago, normalmente en la prensa local, soy un respetado crítico teatral de provincias en una formidable y alimenticia forma de Aurea Mediocritas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Papá y mamá viven, él es ya un viejo achacoso y ella está mucho mejor de sus padecimientos, la medicación del siglo XXI obra milagros. La madrugada del 18 de agosto se cumplían cincuenta años del asesinato de Federico. Por la tarde leí despacio los&nbsp;&nbsp;sonetos y hasta le dediqué una elegía. El loco de la colina le dedicó su programa: No me afeité, no me había llevado cuchillas, tenía un aspecto innoble y decidí volver, temía por mi salud mental. Subí al pueblo, en el mismo bar almorcé con un hambre de caballo mientras esperaba al autobús. Al llegar a casa había carta tuya en la que me explicabas muchas cosas que ya no me dolieron tanto,&nbsp;&nbsp;mi retiro había surtido efecto. Han pasado treinta años, no he vuelto a tener una relación estable. Te sigo echando de menos, sé feliz por mí.“</p>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="762" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1380-4.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-131743" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1380-4.jpeg 769w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1380-4.jpeg?resize=223,300 223w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1380-4.jpeg?resize=762,1024 762w" sizes="auto, (max-width: 762px) 100vw, 762px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="617" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1736-1.jpeg?quality=60&amp;w=617" alt="" class="wp-image-133578" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1736-1.jpeg 1272w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1736-1.jpeg?resize=181,300 181w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1736-1.jpeg?resize=768,1275 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1736-1.jpeg?resize=617,1024 617w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1736-1.jpeg?resize=926,1536 926w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1736-1.jpeg?resize=1234,2048 1234w" sizes="auto, (max-width: 617px) 100vw, 617px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_4875.jpeg?quality=60&amp;w=300" alt="" class="wp-image-133582" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133556</guid>
        <pubDate>Sat, 26 Sep 2026 22:30:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ded6e2.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mis SÁBADOS DE CINE..: EPISODIO 4.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133556</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Colombia: la sobreexplotación pesquera afecta a por lo menos tres especies clave para comunidades del Pacífico &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-la-sobreexplotacion-pesquera-afecta-a-por-lo-menos-tres-especies-clave-para-comunidades-del-pacifico-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>La pesca artesanal en el Pacífico colombiano, clave para la vida y la alimentación de comunidades de la costa norte, enfrenta una crisis por la sobrepesca de al menos tres especies de importancia comercial: la sierra (Scomberomorus sierra), el pargo lunarejo (Lutjanus guttatus) y el burique (Caranx caballus), las cuales están siendo capturadas por debajo [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un estudio reciente halló señales de sobreexplotación pesquera en tres de cuatro especies analizadas del Pacífico del Chocó que son de gran importancia comercial para comunidades locales.</em></li>



<li><em>La investigación encontró que durante 2023, la pesca de la sierra (Scomberomorus sierra), el pargo lunarejo (Lutjanus guttatus) y el burique (Caranx caballus) capturó principalmente ejemplares jóvenes, lo que disminuye la capacidad de reproducción de los peces.</em></li>



<li><em>El estudio se enfocó en zonas de los municipios pesqueros de Bahía Solano, Bajo Baudó y Nuquí, donde agrupaciones de pescadores ya observan los efectos de la sobrepesca en especies.</em></li>



<li><em>Investigadores y autores del estudio sostienen que estos resultados deben generar alerta en autoridades pesqueras para trabajar, junto con las comunidades, en medidas de manejo que permitan la recuperación de las especies y al mismo tiempo los medios de vida de personas que dependen de la pesca.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La pesca artesanal en el Pacífico colombiano, clave para la vida y la alimentación de comunidades de la costa norte, enfrenta una <strong>crisis por la <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/sobrepesca-recuperacion-modelo-pescadores-rescato-erizo-rojo-peru/" target="_blank" rel="noopener">sobrepesca</a> de al menos tres especies de importancia comercial: la sierra</strong> (<em>Scomberomorus sierra</em>), <strong>el pargo lunarejo</strong> (<em>Lutjanus guttatus</em>) y <strong>el burique</strong> (<em>Caranx caballus</em>), las cuales están siendo capturadas por debajo de la talla de madurez y con una reducción en su potencial reproductivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un reciente <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2352485526005013#section-snippets" target="_blank" rel="noopener">estudio publicado en la revista <em>Regional Studies in Marine Science</em></a> detectó señales de sobreexplotación pesquera tras analizar las tallas capturadas en 769 viajes de pesca durante 2023 en puntos de desembarque de los municipios de Bajo Baudó, Nuquí y Bahía Solano, en el departamento de Chocó. <strong>De cuatro especies analizadas, únicamente una no presentó evidencias de sobrepesca</strong>, la picuda (<em>Sphyraena ensis</em>), un pez representativo de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de detectar que estos peces están llegando al desembarque antes de haber podido reproducirse, el estudio señala un <strong>uso inadecuado de algunas artes de pesca, como redes de enmalle, así como una deficiente vigilancia y gestión de los recursos pesqueros</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especialistas y autores de la investigación explican a Mongabay Latam cómo estos factores generan una presión sobre las poblaciones de peces que pone en riesgo su capacidad para reponerse. Sin embargo, también destacan el conocimiento de comunidades pesqueras para implementar posibles soluciones que permitan no solo la recuperación de las poblaciones, sino también garantizar el sustento de pescadores y sus familias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/descartes-ilegales-camaras-revelan-operaciones-prohibidas-pesca-industrial-chilena/" target="_blank" rel="noopener">Descartes ilegales: cámaras revelan operaciones prohibidas en la pesca industrial chilena</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278933"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/22034644/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio-2.jpeg" alt="Especies de pargo lunarejo" class="wp-image-278933" style="aspect-ratio:1.6580310880829014;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El estudio señala una tendencia a la mayor pesca de ejemplares juveniles. Foto: cortesía Bismary Renteria</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Artes de pesca que influyen en la sobreexplotación</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para identificar las razones de la sobreexplotación pesquera, los autores del estudio analizaron el tipo de arte de pesca utilizado, el tiempo en el cual se hace, el tipo de especie e incluso las condiciones donde se realizó la pesca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la investigación, el método predominante en la <strong>medición de más de 20 393 individuos</strong> fue la línea de mano (en un 56.7 %), seguido por las redes de enmalle (25.5 %), las redes camaroneras (11.1 %) y los palangres (6.7 %).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio advierte también que aspectos del arte de pesca influyen en el tamaño de captura de los peces. Por ejemplo, <strong>las redes de enmalle y las camaroneras extraen diferente tamaños, incluyendo peces más juveniles,</strong> mientras que las líneas de mano y los palangres tienden a capturar peces grandes y maduros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gian Luca Lo Verso, investigador principal del estudio, explica que <strong>las características de las diferentes artes de pesca utilizadas en esta región costera han sido poco estudiadas</strong>, pese a que influyen en las especies que se capturan y en su conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los pescadores comienzan a utilizar diferentes configuraciones del arte. Por ejemplo, utilizan un paño de red de enmalle de dos pulgadas, unido a un paño de cuatro pulgadas, uniendo diferentes tamaños de malla. Entonces, comienzan a capturar en una misma faena diferentes porciones de la estructura de las longitudes de las especies”, explica el autor a <strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278934"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/22034646/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio-3.jpeg" alt="Gráfica sobre el promedio del tamaño de cuatro especies capturadas por diferentes artes de pesca en durante distintos meses." class="wp-image-278934" style="aspect-ratio:2.1739130434782608;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Promedio del tamaño de cuatro especies capturadas por diferentes artes de pesca en distintos meses. Imagen: tomada del estudio</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo Verso precisa que la investigación no incluyó al atún ni a la merluza, especies de gran valor comercial en la zona, debido a que ya han sido objeto de otros estudios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El modelo de investigación permitió identificar patrones en las diferentes localidades donde se hizo la investigación, detectando zonas y temporadas en las que hay mayor impacto para las especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nuquí es una zona donde la mayoría de los artes de pesca y para todas las especies se están capturando individuos inmaduros en un porcentaje muy alto, con excepción de algunos casos como la picuda o el burique”, destaca el especialista.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278936"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/22034652/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio-5.jpeg" alt="Gráfica de los lugares y meses donde se capturaron los ejemplares juveniles para el estudio." class="wp-image-278936" style="aspect-ratio:1.3157894736842106;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El tamaño de los peces capturados cambia entre especies, artes de pesca y zonas del Pacífico norte del Chocó, evidenciando diferencias en los patrones de captura. Imagen: tomada del estudio</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a la temporalidad, se detectó, por ejemplo, que <strong>entre los meses de abril y agosto se capturan principalmente individuos inmaduros con todas las artes de pesca</strong>. Lo Verso detalla que las longitudes promedio de las especies son cada vez menores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La tendencia es clara, cada vez se están capturando individuos más pequeños y eso es un riesgo muy grande, sobre todo para poblaciones de peces que son vulnerables y que están agotadas porque <strong>no solamente están disminuyendo los volúmenes de desembarco, sino también está disminuyendo el potencial reproductivo de las especies</strong>, que no alcanzan a reproducirse ni siquiera una sola vez en su ciclo de vida”, sostiene el ingeniero pesquero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jairo Altamar López, investigador y docente de la Universidad del Magdalena, quien no participó del estudio, coincide en el riesgo que representa este hallazgo para las especies analizadas, que representan el sustento de las comunidades pesqueras a lo largo de esta región de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Termina disminuyendo el potencial de individuos que van a sostener la biomasa desovante y en consecuencia los próximos cortes de estas poblaciones serán cada vez menores, <strong>poniendo en riesgo a la especie, no de extinción, pero sí de una disminución importante de las abundancias de estos recursos que al final terminan poniendo contra la pared a los pescadores</strong>”, comenta el experto a <strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Altamar considera que el estudio científico debe despertar alarmas en la <strong>Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP)</strong> para examinar con más detalle las pesquerías artesanales del Pacífico colombiano, una zona pesquera productiva pero de difícil acceso para su vigilancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Todas esas dificultades en materia de movilidad terminan impactando también en la manera como el Estado llega a esas regiones con personal y con recursos. <strong>Se evidencia en la falta de control y vigilancia alrededor de los recursos pesqueros de esta región</strong>”, dice el especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/09/microplasticos-en-el-pulpo-maya-investigacion-revela-su-presencia-en-el-93-68-de-los-ejemplares-analizados-en-campeche-estudio/" target="_blank" rel="noopener"><strong>Microplásticos en el pulpo maya: investigación revela su presencia en el 93.68 % de los ejemplares analizados en Campeche | ESTUDIO</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278932"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/22034639/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio-1-scaled.jpeg" alt="Pargo lunarejo (Lutjanus guttatus)" class="wp-image-278932" style="aspect-ratio:1.415929203539823;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El pargo lunarejo (<em>Lutjanus guttatus</em>) es una de las especies con sobreexplotación pesquera en el Pacífico colombiano. Foto: cortesía Gian Luca Lo Verso</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La crisis se ve en el mar y en el bolsillo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Ana Zita Pérez, tecnóloga pesquera y presidenta del Grupo Interinstitucional y Comunitario de Pesca Artesanal del Pacífico chocoano, cuenta que en Bahía Solano, uno de los puntos de medición del estudio, las redes de enmalle y camaroneras están prohibidas dentro de la Zona Exclusiva de Pesca Artesanal (ZEPA) debido que no son selectivas con los tamaños de los peces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La red captura cualquier tamaño. Y en muchas ocasiones el pescador se llevaba lo que le servía y el resto lo dejaba en la orilla. Hay embarcaciones que salen y en el sitio donde tiran redes desaparece la pesca por días. Entonces aquí la red está prohibida”, sostiene la lideresa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De las especies en sobrepesca detectadas en el estudio, Zita comenta que en Bahía Solano el caso más evidente es el del <strong>pargo lunarejo y otras especies de pargo cotizadas por restaurantes que llegan a pagar entre 5 y 6 dólares el kilo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Al pargo rojo y al pargo lunarejo por ese tipo de comercio no los dejan crecer. Hay pescadores que ya han tomado conciencia, pero la mayoría no porque el mercado se lo exige”, explica la dirigente a <strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pone como ejemplo un pargo lunarejo de entre 400 a 900 gramos que pese a no haber alcanzado aún su madurez sexual se paga igual que uno adulto.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278938"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/22034657/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio-7.jpeg" alt="Pescadora con pez en línea de mano" class="wp-image-278938" style="aspect-ratio:0.9037656903765691;width:1080px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">En Bahía Solano, las mujeres han encontrado sustento económico en la pesca orillera. Foto: cortesía Yaneth López Valois</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También destaca el caso del burique con desembarques cada vez más reducidos. “<strong>Anteriormente usted conseguía todos los días burique. Pero hay momentos en que desaparecen, que el pescador coge uno o dos</strong>. A veces llegan muy pequeños, pero decimos que eso debe ser debido al cambio climático”, agrega Zita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especialistas consultados por <strong>Mongabay Latam</strong> coinciden en que las investigaciones de sobrepesca de especies no pueden dejar de lado la realidad de las comunidades pesqueras, quienes optan por pescar especies de menor tamaño ante la necesidad de sostener sus medios de vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La realidad de las comunidades que viven de la pesca es otra. Muchos pescadores nos decían: ‘<strong>Si yo no salgo a pescar y no tiro esta red de enmalle, no tengo con qué alimentar a mi familia</strong>’. Las medidas de manejo también tienen que hacerse pensando en la comunidad y con la comunidad”, comenta Lo Verso, autor principal del estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/antartida-sobrepesca-cierre-pesqueria-krill-alarmas-impactos/" target="_blank" rel="noopener">Antártida: cierran la pesquería de kril por sobrepesca y crece la alerta por sus impactos</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/22034649/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio-4.jpeg" alt="Mapa de sitios estudiados para medir la sobrepesca de especies comerciales en el Pacífico chocoano" class="wp-image-278935" style="aspect-ratio:0.7725;width:1236px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El estudio se enfocó en zonas de los municipios pesqueros de Bahía Solano, Bajo Baudó y Nuquí, en el departamento del Chocó. Imagen: tomada del estudio</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conocimientos y cambios clave en la pesca pueden revertir el daño</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El principal autor de la investigación explica que una de las ventajas del estudio fue involucrar a los pescadores locales en la medición de las especies capturadas, lo que permite conectar mejor los hallazgos con las realidades que viven las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos que cambiar el chip y comenzar a trabajar en conjunto con las comunidades y decirles: <strong>‘Vamos a unir ciencia con conocimiento tradicional y con las necesidades de las comunidades’</strong> y dejar de reportar solo la afectación de los recursos para comenzar a reportar cómo van mejorando y cómo se van recuperando estas poblaciones”, sostiene Lo Verso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Altamar considera que la metodología de este tipo de estudios representan una nueva herramienta “ideal” para países como Colombia y regiones donde no se invierten recursos suficientes para monitorear la pesca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A partir de esta información limitada tenemos un primer análisis que nos da un estado que permite tomar medidas precautorias en torno a ciertos recursos”, sostiene el investigador, quien advierte que <strong>no se debe desconectar el conocimiento ecológico tradicional de las comunidades de pescadores de los hallazgos técnicos-científicos.</strong> Los pescadores, advierte, son quienes “tienen un mayor convencimiento de la necesidad de la sostenibilidad de las pesquerías, entienden la necesidad de realizar la actividad pesquera de manera responsable y sostenible”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Zita, estas posibles alternativas pasan también por explorar otro tipo de pesquerías que permitan diversificar la alimentación y los medios de vida de las personas que dependen de la pesca, especialmente en zonas como <strong>Bahía Solano, donde familias y principalmente mujeres han encontrado en la pesca orillera un sustento.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay que mirar otras especies que hay en la región, pero que todavía no se explotan, como el dorado, la centolla que se da en la región, y que sabemos que tiene muy buenos precios. Está la anguila, el calamar, pero no lo explotamos”, comenta Zita.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> las especies presionadas por la sobrepesca son claves para el sustento de comunidades. <strong>Foto:</strong> cortesía Evaristo García</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/09/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio/" data-type="link" data-id="https://es.mongabay.com/2026/09/sobreexplotacion-pesquera-colombia-comunidades-pacifico-estudio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133486</guid>
        <pubDate>Thu, 24 Sep 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: la sobreexplotación pesquera afecta a por lo menos tres especies clave para comunidades del Pacífico &#124; ESTUDIO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>El viaje de Suleimán</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/el-viaje-de-suleiman/</link>
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<p class="wp-block-paragraph">La primera pregunta que provoca la historia de Suleimán no tiene que ver con Europa, ni con las fronteras, ni siquiera con la migración. Tiene que ver con el momento exacto en que una persona empieza a considerar que quedarse en el lugar donde nació puede ser más incierto, más difícil o más doloroso que emprender un viaje cuyo final desconoce. Suleimán es un niño de Malí que decide marcharse con su amigo Musa hacia una Europa que, desde la distancia, aparece como el lugar donde podrían trabajar, ganar dinero, regresar algún día y ayudar a sus familias. La idea parece sencilla hasta que uno mira el camino que deben recorrer para hacerla posible: el desierto, los camiones atestados, las fronteras, los intentos fallidos de entrar a España y, finalmente, el mar. <em>Me llamo Suleimán</em>, la obra de Antonio Lozano dirigida por Mario Vega, cuenta precisamente ese viaje, pero su mayor interés está quizá en algo que ocurre antes de que empiece la travesía: en obligarnos a mirar la decisión desde el lugar de quien se marcha y no solamente desde el lugar de quienes lo esperan al otro lado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos acostumbrados a hablar de la migración desde la perspectiva de quienes reciben al migrante. Las discusiones públicas suelen comenzar en las fronteras y terminar en ellas: cuántas personas llegan, cómo atraviesan los controles, qué hacen los gobiernos, qué capacidad tienen las ciudades para recibirlas, cuáles son los temores de las sociedades que las reciben. En ese recorrido, la persona concreta tiende a desaparecer. El migrante se convierte en una categoría, una cifra, una noticia o una discusión política, y detrás de cada una de esas palabras queda escondida una historia que empezó mucho antes de que apareciera en nuestra pantalla. Antonio Lozano plantea justamente la necesidad de invertir esa mirada y acercarnos a quien emprende el viaje, comprender las razones que lo llevaron a tomar una decisión que, vista desde fuera, puede parecer incomprensible, pero que adquiere otra dimensión cuando se conocen las circunstancias desde las cuales fue tomada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de Suleimán ocurre, además, dentro de un fenómeno mucho más grande que las fronteras de Europa. Según la Organización Internacional para las Migraciones, a mediados de 2024 había alrededor de 304 millones de migrantes internacionales en el mundo. Pero el mismo informe recuerda algo que suele perderse cuando las imágenes de las fronteras ocupan nuestra atención: cruzar un país para vivir en otro sigue siendo menos frecuente que desplazarse dentro del propio país. La migración interna es mucho más común que la internacional. A finales de 2024, además, más de 83 millones de personas vivían en situación de desplazamiento interno en el mundo. La movilidad humana, entonces, no empieza necesariamente en un aeropuerto, en una frontera o en un barco. Muchas veces comienza mucho más cerca: en la decisión de abandonar una vereda para ir al pueblo, un municipio para llegar a una ciudad, una región para buscar trabajo o una casa para escapar de la violencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="576" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-06-1.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133413" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-06-1.jpg 1920w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-06-1.jpg?resize=300,169 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-06-1.jpg?resize=768,432 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-06-1.jpg?resize=1024,576 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-06-1.jpg?resize=1536,864 1536w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Migrar puede significar cosas muy distintas. Puede ser una decisión planeada durante años, una oportunidad laboral, la búsqueda de una universidad, el deseo de reunirse con la familia o la necesidad de huir. Puede implicar atravesar un continente o simplemente recorrer unos cuantos cientos de kilómetros. Puede ser voluntario, forzado o encontrarse en esa zona gris en la que una persona decide marcharse porque las posibilidades que tiene delante parecen haberse reducido hasta hacer del movimiento una forma de supervivencia. Por eso resulta tan difícil hablar de los migrantes como si fueran un grupo homogéneo. Las razones para partir son tan diversas como las personas que parten.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Suleimán no parte de Malí persiguiendo una idea abstracta de Europa. Su deseo es mucho más elemental y, precisamente por eso, mucho más difícil de juzgar desde lejos: quiere trabajar, conseguir suficiente dinero para volver y montar un negocio que le permita ayudar a su familia. El viaje, sin embargo, empieza a deformar rápidamente esa expectativa. Él y Musa atraviesan el desierto en camiones incómodos y llenos de personas que, como ellos, buscan una vida distinta; llegan hasta la frontera con Melilla y descubren que llegar hasta allí no significa haber llegado a ninguna parte. El primer intento fracasa y Suleimán decide volver a intentarlo, esta vez por mar. La distancia entre el sueño inicial y la realidad del camino es precisamente aquello que la obra consigue poner delante del espectador: detrás de la palabra migración existe un trayecto físico, pero también una sucesión de decisiones, renuncias, miedos y esperanzas que resulta mucho más difícil de resumir en una estadística.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso <em>Me llamo Suleimán</em> funciona mejor cuando uno deja de pensar en ella como una obra sobre la migración y empieza a verla como una historia sobre el futuro. Suleimán quiere algo que, en principio, no parece extraordinario: quiere que su vida sea diferente, quiere tener la posibilidad de regresar con algo que ofrecer a los suyos y quiere escapar de una pobreza que ha dejado de aceptar como destino. El dossier de la obra insiste en que no se trata de un tratado sobre inmigración ni de un estudio exhaustivo del fenómeno, sino de la historia de un joven que emprende un viaje para alcanzar sus sueños. Esa decisión narrativa es importante porque devuelve al personaje algo que las grandes discusiones sobre migración suelen quitarle: individualidad. Suleimán no representa a todos los africanos, ni a todos los migrantes, ni siquiera pretende explicar las razones de todos quienes emprenden una travesía semejante. Es un muchacho con un nombre, un amigo, una familia y una idea particular de aquello que podría ser una vida mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia conoce bien esa pregunta. También nosotros hemos sido un país de migrantes, aunque durante mucho tiempo hayamos hablado menos de esa experiencia porque solemos asociar la palabra con quien cruza una frontera internacional. Hoy más de 5,5 millones de colombianos viven fuera del país, según la Cancillería. Es una diáspora que se extiende por Estados Unidos, España, Venezuela y muchos otros lugares del mundo. Son millones de historias distintas: quienes se fueron buscando trabajo, quienes llegaron para estudiar, quienes se reunieron con sus familias, quienes salieron por razones económicas y quienes tuvieron que abandonar el país por la violencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay otra historia migratoria colombiana, quizá todavía más profunda, que ocurre sin necesidad de cruzar una frontera internacional. Durante décadas, millones de colombianos se han desplazado de un municipio a otro, del campo a las ciudades, de una región a otra. El DANE ha estudiado esta migración interna como una de las grandes fuerzas que han transformado la geografía del país. El Censo de 2018, por ejemplo, permitió caracterizar los movimientos entre municipios y departamentos y distinguir entre migración de toda la vida y migración reciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dato histórico ayuda a dimensionar esa transformación. En el Censo General de 2005, el DANE encontró que cerca del 36 por ciento de las personas censadas había nacido en un municipio diferente de aquel en el que residía. Eso significa que, entre los 41,5 millones de personas consideradas en ese cálculo censal, alrededor de 15 millones vivían en un municipio distinto al de su nacimiento. No eran necesariamente refugiados ni desplazados por la violencia: eran colombianos que, por distintas razones, habían cambiado de lugar de residencia dentro del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y junto a esa migración existe una experiencia todavía más dolorosa: la de quienes no decidieron marcharse. Colombia continúa teniendo una de las mayores poblaciones de desplazados internos del mundo. Al cierre de 2025 había más de siete millones de personas desplazadas internamente por el conflicto y la violencia, según ACNUR. Es una cifra que obliga a recordar que para millones de colombianos la palabra migración no describe una aventura, una oportunidad ni la búsqueda deliberada de un futuro distinto, sino la interrupción brutal de una vida que estaba ocurriendo en otro lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay, entonces, una línea invisible que conecta la historia de Suleimán con muchas historias colombianas, aunque las circunstancias sean radicalmente diferentes. Un campesino que abandona su vereda para llegar a Bogotá, una familia que deja una región por amenazas, un joven que viaja a España para trabajar, una mujer que se muda de un municipio a otro para estudiar, un hombre que cruza una frontera buscando una oportunidad: todos participan, de maneras distintas, de una misma condición humana, la de comprender que el lugar en el que se nació no necesariamente será el lugar en el que se vivirá para siempre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de establecer equivalencias fáciles. La experiencia de un joven de Malí que atraviesa el Sahara no es la misma que la de un colombiano que llega a Bogotá desde el campo, ni la de quien emigra a Madrid, ni la de una familia desplazada por la guerra. Las causas, los riesgos y las circunstancias son diferentes. Pero hay algo que sí puede reconocerse entre todas esas historias: el acto de imaginar que la vida puede continuar —o comenzar de nuevo— en otro lugar.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="576" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-01-1.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133414" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-01-1.jpg 1575w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-01-1.jpg?resize=300,169 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-01-1.jpg?resize=768,432 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-01-1.jpg?resize=1024,576 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Me-llamo-Suleima╠un-01-1.jpg?resize=1536,864 1536w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y es justamente esa historia la que llegará a Bogotá. <em>Me llamo Suleimán</em> se presentará el <strong>2 de octubre de 2026, a las 7:30 de la noche, en la Sala Delia Zapata del Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella</strong>, un escenario que, por unas horas, permitirá que esa travesía que comienza en Malí y atraviesa el Sahara, las fronteras y finalmente el mar encuentre otro territorio desde el cual ser contada. La llegada de la obra a Bogotá tiene algo particularmente sugestivo: una historia sobre alguien que atraviesa territorios para intentar encontrar un lugar donde construir su futuro será representada en una ciudad que también conoce, de distintas maneras, las historias de quienes han tenido que abandonar un lugar para comenzar de nuevo. Más que una coincidencia geográfica, es una oportunidad para que el teatro vuelva a hacer aquello que mejor sabe hacer: poner una vida concreta frente a otras vidas y obligarnos, durante el tiempo que dura una función, a mirar el mundo desde una perspectiva que no es la nuestra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una época en la que buena parte de nuestras conversaciones sobre migración se producen a partir de imágenes de multitudes, estadísticas y mapas, esa individualidad adquiere una importancia política y humana que el teatro puede expresar mejor que muchas explicaciones. Las cifras son necesarias, por supuesto, pero una cifra no permite saber qué pensaba la persona que representa. No sabemos qué dejó atrás, qué conversación tuvo antes de partir, qué le prometió a su familia o qué imaginaba encontrar al otro lado del mar. Sabemos solamente que cruzó, que intentó cruzar o que murió intentando hacerlo. La obra parte de una operación mucho más sencilla: darle voz a uno de ellos y permitir que el espectador conozca la historia antes de formular el juicio. ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones han insistido en la importancia de comprender las dimensiones humanas que existen detrás de los datos sobre desplazamiento y migración. El material de la obra recoge esa idea para explicar por qué Suleimán no funciona como un símbolo abstracto, sino como un personaje capaz de despertar identificación en quien lo observa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Existe una frase en el material de la obra que resume buena parte de esa intención. Suleimán dice que le gusta contar de qué familia y de qué país viene porque así siente que es un hombre y no una sombra perdida entre blancos. La frase resulta poderosa porque introduce una diferencia fundamental entre ser visto y ser reconocido. Una sombra puede estar delante de nosotros sin que sepamos absolutamente nada de ella; podemos verla atravesar una frontera, aparecer en una fotografía o convertirse en una noticia y, sin embargo, seguir sin conocerla. Contar una historia es una manera de romper esa distancia. Cuando sabemos que quien viaja tiene un nombre, una familia y un proyecto de vida, la palabra migrante empieza a resultar insuficiente para describirlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También por eso Colombia puede escuchar esta historia desde una experiencia propia. Quizá uno de los rasgos más profundos de nuestra historia reciente sea precisamente que hemos aprendido a vivir en movimiento. Familias que llegaron a las ciudades, campesinos que abandonaron sus tierras, jóvenes que viajaron a otros países, personas que regresaron después de décadas, comunidades enteras que tuvieron que reconstruir su vida lejos de donde nacieron. La historia colombiana está llena de desplazamientos, algunos buscados y otros impuestos. El país que recibe a Suleimán en el escenario es, al mismo tiempo, un país que ha enviado millones de personas al exterior y que ha visto a millones de sus propios ciudadanos cambiar de municipio, de región o de vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La trayectoria de la obra también dice algo sobre la capacidad del teatro para permanecer alrededor de un asunto incluso cuando cambian las noticias que lo rodean. <em>Me llamo Suleimán</em> nació de la novela homónima de Antonio Lozano, publicada en 2014, y fue llevada al escenario bajo la dirección de Mario Vega. En 2015 recibió reconocimientos para el espectáculo, la dirección, la autoría, la interpretación y la escenografía, además del Premio del Público. La compañía unahoramenos ha desarrollado posteriormente otros proyectos relacionados con asuntos contemporáneos, entre ellos <em>Moria</em>, una pieza de teatro documental surgida de una visita al campo de refugiados de Lesbos y reconocida con el Premio Max a la Mejor Labor de Producción en 2022.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que queda después de conocer a Suleimán no es necesariamente una respuesta sobre qué debería hacer Europa, ni una conclusión sencilla sobre las fronteras o sobre las políticas migratorias. Queda algo más incómodo: la obligación de imaginar durante unos minutos la escena desde el otro lado. Pensar en un joven que observa su país, mira a su familia, calcula las posibilidades que tiene y termina concluyendo que un viaje incierto puede ofrecerle más futuro que permanecer en casa. Desde nuestra comodidad, esa decisión puede parecer temeraria; desde la suya, puede ser simplemente la consecuencia de haber agotado otras posibilidades. La obra no necesita resolver esa contradicción. Le basta con ponerla delante de nosotros y dejar que el espectador descubra que, antes de preguntarse quién llega, convendría preguntarse qué tuvo que ocurrir para que alguien decidiera irse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque quizá esa sea una de las cosas que la migración revela con mayor claridad: que ningún lugar es completamente definitivo. Las personas se mueven. Cambian de ciudad, de región, de país. Se marchan, regresan, vuelven a marcharse. Llevan consigo fotografías, acentos, recetas, recuerdos, idiomas y una idea del lugar al que algún día quisieran regresar. Algunas migraciones son una elección; otras son una huida; muchas son una mezcla de necesidad y esperanza. Pero casi todas contienen, de una manera u otra, la misma pregunta que acompaña a Suleimán: ¿qué podría encontrar al otro lado que todavía no puedo encontrar aquí?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Suleimán emprende un viaje hacia Europa, pero el verdadero viaje de la historia ocurre en otra dirección: va desde la distancia hacia el reconocimiento. En algún momento dejamos de mirar a un grupo de personas que intenta atravesar una frontera y empezamos a mirar a un muchacho que quiere trabajar, volver a su casa y ayudar a los suyos. La diferencia puede parecer pequeña, pero cambia completamente aquello que estamos viendo. Quizá el teatro tenga, entre otras, esa capacidad extraña de convertir un problema del que creemos saberlo todo en una historia que todavía necesitamos escuchar. Y quizá por eso, cuando se apagan las luces y Suleimán empieza a contar su viaje, la pregunta ya no sea solamente por qué alguien decide irse de un país, sino cuánto de nuestras propias vidas ha sido también, de una manera u otra, un viaje hacia otro lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133410</guid>
        <pubDate>Tue, 22 Sep 2026 16:17:25 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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