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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for estilo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/yo-veo/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026. A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo. A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a conocidos y desconocidos.</i></p>
<p style="text-align: justify"><b>Primer movimiento<span class="Apple-converted-space"> </span></b></p>
<p style="text-align: justify">Aconteció el 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, a nueve días de mi cumpleaños número 53. Yo estaba sentado en la mesa del comedor, hablaba con mi mamá por el altavoz del teléfono mientras esperaba que estuviera el agua caliente para prepararme el primer café de la mañana. Era mi segunda semana de clases y ya tenía todo listo para salir a trabajar, incluso había alistado los pliegos de papel que mis estudiantes de didáctica de los medios llenaron ocho días atrás.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">De pronto sentí el primer envión y luego el balanceo, no le presté mucha atención al movimiento pues ocurría lo mismo cada tanto desde hacía meses, incluso desde hacía años después del terremoto de 1999. Pensé que como los sismos eran parte de la vida cotidiana de Colombia, sólo había que calmarse y esperar a que pasara.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo y por si acaso le dije a mi mamá: está temblando, salga de la casa ya. Ella no me entendió y siguió como si nada, pero el remezón no se detuvo como otras veces. La tierra se sacudió más fuerte, más violenta que nunca.</p>
<p style="text-align: justify">Al notar que el suelo se retorcía entre espasmos y convulsiones, solté el teléfono móvil. Me lancé hasta la puerta con la llave en la mano y casi que no encuentro el orificio de la cerradura, logré abrir mientras escuchaba los gritos de mi madre por el altavoz del teléfono…¡se está cayendo todo!, decía, ¡ay Dios mio socórrenos!, ¡amacita bendita!. ¡Mario!, !Mario¡…fue así que me enteré que mi hermano mayor estaba con ella, y en medio del terror sentí algo de alivió porque al menos estaban juntos.</p>
<p style="text-align: justify">Después supe que el terremoto alcanzó los 7.4 grados en la Escala de Richter, con 103 kilómetros de profundidad, una duración entre 90 segundos y 2 minutos y con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Siete días después el Servicio Geológico Colombiano SGC reportó 336 réplicas, 21 de ellas mayores a 3.0 grados y 2 con magnitud mayor a 4.0, con profundidades de hasta 118.4 kilómetros.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Segundo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Detrás de mí se apagó el fogón, la biblioteca vomitó los libros de educación que tenía apilados en la parte superior, estallaron los vasos y las copas en el suelo de la cocina, se dobló el armario metálico sobre mi cama, se separaron las paredes de la casa vecina, crujieron con fiereza las planchas de concreto, como los dientes afilados y apretados de una mandíbula rabiosa, y desde la puerta vi cómo se dibujaron en cuestión de segundos, dos fisuras finas e irregulares en el techo blanco de la sala. Un zigzag delgado interrumpido por la puerta de la habitación, quedó trazado desde la puerta de entrada hasta el fondo de la casa.</p>
<p style="text-align: justify">El tropel de vecinos y vecinas no me dejaba pensar. Con dificultad me sostenía entre el marco de la puerta mientras rogaba en voz alta que se detuviera ya. Pero el cielo azul seguía inquieto. Los pájaros no encontraban el rumbo entre las nubes de polvo gris, dorado y ámbar, que se levantó sobre las casas y los edificios, cubriéndolo todo de una niebla espesa de muerte y de ruina.</p>
<p style="text-align: justify">Ese lunes soleado de agosto, la tierra se sacudió como si de lo profundo emergiera un cíclope colérico, luego de una larga noche de insomnio, pesadillas y agonía.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Tercer movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Cuando al fin la tierra se detuvo, se cayó la llamada, y ya no escuché más a mi mamá. Y con un nudo de saliva pasé por la garganta la mudez de los teléfonos. Entonces sobrevino un silencio trémulo y aturdido interrumpido por las alarmas de los carros. Yo seguía de pié perturbado.</p>
<p style="text-align: justify">Aún así, agitado, actué con tal frialdad que parecía entrenado para ese momento: cerré la llave del gas, guardé el celular en el bolsillo, me puse unos tenis, y salí corriendo en busca de mi familia.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Más adelante, en el otro barrio, no había reglas en las calles, ni señales de tránsito, ni semáforos que funcionaran. Carros y motos se esquivaban como podían. Los cables de la luz chocaban entre sí, hacían corto, se reventaban y se caían, los techos se derrumbaban y los postes se partían en pedazos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Un alud de tierra taponó la vía principal del barrio, que era a la misma vez la entrada y la salida, y se escuchaban a lo lejos las primeras sirenas de las ambulancias y de los bomberos.</p>
<p style="text-align: justify">En mi trayecto escuché sollozos, vi caos y rostros de incertidumbre. Pero también vi como de repente se borraron las viejas rencillas entre vecinos, los odios secretos y las envidias, y a cambio de eso, surgió en la atmósfera un sentimiento de solidaridad y compasión que se desprendió espontáneo desde el árbol de la vida, e invadió los muros tarjados, las ventanas rotas, las puertas arrugadas, las casas recogidas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Entonces, como en una despedida, las madres bendijeron a sus hijos y las parejas se abrazaron, para agradecer que ese no fue para ellas y ellos el último día. Un joven sobre su moto, detenido en la vía, lloraba porque encontró a su abuela viva.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Otro que vagaba por la calle solitario, cubrió con su cobija a una mujer semidesnuda aunque no la conocía. Y una joven madre solitaria en el andén, balanceaba a su bebé de meses, como si ambos flotaran en un mar a la deriva.</p>
<p style="text-align: justify">A mi mamá y a mi hermano Carlos Mario los encontré vivos, estaban a punto de partir en mi búsqueda, pero yo llegué antes. De Leonardo Fabio, el menor, todavía no sabíamos nada.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Cuarto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Pensé en Samara, la investigadora brasilera de posdoctorado que había llegado a mediados de julio desde Brasil, para que yo supervisara su estancia en la universidad, y me preocupé por mis estudiantes con los que seguramente, ya no me encontraría a las 10 de la mañana, pero lamentablemente no tenía cómo comunicarme con ellos, pues todos los servicios públicos estaban suspendidos. Sólo quienes tenían radio podían enterarse de lo acontecido.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Recordé que meses antes de viajar desde Fortaleza, Samara me había preguntado si aquí temblaba mucho la tierra, y también recordé que el primer día que nos vimos en la universidad, ella se había sorprendido con la cantidad de señales de “precaución” y &#8220;puntos de encuentro” instaladas en el campus, pues pensaba que se trataba de lugares para conversar, al estilo de los círculos de cultura freireanos. Yo le aclaré que eran sitios para reunirnos en caso de evacuación por una emergencia, y le dije que aquí temblaba pero no con la magnitud de lo ocurrido en Venezuela.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Quinto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Horas después, menos aturdido por la catástrofe, caminé en medio de la destrucción y la algarabía hasta encontrar una antena de telecomunicaciones que seguía en pié, quería escribirles a mis estudiantes y a Samara, y de paso enterarme de las noticias. Tuve sólo unos minutos de acceso a WhatsApp, y en ese instante me llegaron una cantidad de mensajes de familiares y amigos que viven dentro y fuera del país, la mayoría de Brasil. Nadie sabía de mí o de mi familia. Entonces comencé a dar respuesta a cada uno de ellos hasta que perdí la señal. No pude ingresar ni al correo ni al Classroom de mis cursos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Desde ese momento y durante varios días no tuvimos comunicaciones, y fue con el paso del tiempo que nos enteramos de la destrucción ocasionada en todo Colombia. Al parecer Pereira era el caso más dramático. Del campo y de los pueblos pequeños no llegaban imágenes. Tampoco las ayudas.</p>
<p style="text-align: justify">A mitad de la tarde vimos un globo blanco que flotaba sobre el barrio. Algunas personas dijeron que era un OVNI, otras que era parte del proyecto HAARP instalado en Alaska, y que el terremoto había sido provocado por los Estados Unidos. Luego, en los medios explicaron que era un globo estratosférico utilizado para investigación científica y meteorológica, para telecomunicaciones o incluso para la vigilancia y la seguridad nacional norteamericana.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando tuve Internet consulté y la IA de Google me dijo que los globos pertenecían a la empresa estadounidense Raven Aerostar, operados en coordinación con misiones científicas de la NASA y el permiso de la Aeronáutica Civil colombiana. No quise averiguar más.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Sexto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">El mundo conoció la tragedia antes que nosotros, pues minutos después del sismo circularon las imágenes por las redes sociales y los noticieros, llegaron hasta las pantallas del metro de Barcelona, São Paulo y París.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Seguro algunas personas que estaban en las calles, alcanzaron a subir videos a Internet antes de que se suspendiera el servicio, y sus familiares que viven en el exterior los hicieron virales junto a influencers, periodistas y medios de comunicación.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">El día después del terremoto llegaron los reporteros de la capital, de Estados Unidos y de Europa, y con su ropa límpida se pararon entre las ruinas o se hicieron a un ladito del encuadre, para mostrar en vivo y en directo la ciudad destruida, con miles de voluntarios espontáneos que estaban en las calles desde el primer día, removiendo los escombros con sus propias manos, muchos sin protección.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Con el paso de los días, sólo quedaron los damnificados en albergues, las ollas comunitarias en los parques y en las calles, y los voluntarios que siguieron escarbando hasta que los hicieron sacar de la policía.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Los reporteros desaparecieron y no se supo más de ellos. Pero llegaron los norteamericanos y los israelitas que dijeron hacer parte de los cuerpos de socorro. Otros grupos de rescate llegaron de El Salvador y de Ecuador, y comenzaron a llegar las ayudas humanitarias de otros países, pese a que inicialmente el gobierno nacional se opuso sin una justificación válida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Mientras todo eso ocurría, estuvimos aislados en los barrios casi una semana. Algunos lo estuvieron mucho más tiempo.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Séptimo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Minutos después del terremoto, Sabrina, la hermana de Samara, me escribió angustiada desde Fortaleza pero no me llegaron los mensajes porque no había Internet. Al cabo de unas horas nos escribimos. Samara había sobrevivido y no estaba herida, pese a la destrucción de edificios que hubo en el barrio los Álamos, que queda al lado de la universidad.</p>
<p style="text-align: justify">Días después, luego de confirmar que la pista del aeropuerto Matecaña servía, la repatriaron a ella en un vuelo humanitario junto a otros estudiantes extranjeros. La oficina de Relaciones Internacionales y los consulados se encargaron de eso.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">En un día gris de mucha lluvia nos enteramos de que mi hermano menor estaba bien, en Cartago, y con las horas nos juntamos todos en Dosquebradas. Revisamos las casas y confirmamos que no les había ocurrido mayor cosa, todo se podía recuperar, pero miles de personas corrieron con otra suerte. También verificamos la existencia de víveres para varios días, pues era seguro que todo iba a escasear, pues los supermercados y tiendas que estaban en pie habían cerrado.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras tanto en los albergues no alcanzaban las carpas ni los plásticos para cubrir a tanta gente desprotegida,<span class="Apple-converted-space">  </span>muchas personas pasaron la noche con hambre y con frío, y el temor de todos era que con el agua que caía comenzaran a derrumbarse los edificios y las viviendas más deterioradas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>…punto cuatro. El final de los movimientos.</b></p>
<p style="text-align: justify">Por las noches, un grupo de vecinas y de vecinos, alumbrados por la luz de una vela comenzaron a recordar cómo vivieron el momento del desastre. Después se contaron historias sobre sus familias, y sobre los lugares de la ciudad que habían desaparecido bajo el polvo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sobre esas ruinas todos teníamos algo entrañable que evocar, algo que atesorar. En cada rincón de la urbe encontraríamos un episodio de nuestra historia de vida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">No recuerdo cuánto tiempo pasó, pero cuando tuvimos energía eléctrica y acceso a la información, mis hermanos, mi mamá y yo vimos las imágenes en los noticieros, y recorrimos la ciudad durante varias jornadas para llevar ayudas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Pereira parecía una ciudad del Medio Oriente, bombardeada, con cientos de muertos, miles de heridos y refugiados en albergues rodeados de escombros e incertidumbre.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Al cabo de cuatro semanas supimos por medios locales y fuentes oficiales, que hubo cientos de muertos y desaparecidos, cientos de casas y edificaciones que sucumbieron al instante, miles de heridos e inmuebles que serán demolidos. Miles más que aún presentan afectaciones graves, entre ellos hospitales, escuelas, colegios, universidades, supermercados, iglesias, restaurantes, centros comerciales, hoteles, apartamentos y viviendas.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora además de todo lo material, teníamos que reconstruir simbólicamente nuestras memorias, y quizá, más adelante, contarles a otros cómo nos levantamos una vez más de las cenizas.</p>
<p style="text-align: justify"><i>Nota: Este relato en primera persona está basado en hechos reales y es el resultado inicial del currículo situado que emergió después del terremoto, para retomar los cursos que oriento en la Escuela de Español y Comunicación Audiovisual de la Universidad Tecnológica de Pereira &#8211; UTP. Hace parte de dos líneas de investigación del grupo Edumedia-3: Autobiografia, Medios y Educación; y (Auto)medialidad, y de un proyecto de investigación emprendido por investigadores de Colombia y Brasil. </i></p>
<p><strong>También puede leer este texto en <a href="https://edumedia3.co/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/" target="_blank" rel="noopener">www.edumedia3.co</a> y acceder a otros contenidos y recursos.</strong></p>
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        <author>Diego Leandro Marín Ossa</author>
                    <category>Yo veo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132828</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 20:36:09 +0000</pubDate>
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        <title>ANATOMÍA de un CAPRICHO… by F.R.P</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/anatomia-de-un-capricho-by-f-r-p/</link>
        <description><![CDATA[<p>En esta CAPRICHOSA VIDA… donde pareciera que la CAPRICHOSA cerró su CAPÍTULO COPA del MUNDO 2026 para pasar por AMOR al ARTE a un CAPRICHO de también TRES MOSQUETEROS que encontraron; casi por nuestra SUGERENCIA al D’ARTAGNAN de nuestras selectas PLUMAS Monsieur FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA; quien de manera generosa entre sus clases dictadas a CABALIDAD [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En esta CAPRICHOSA VIDA… donde pareciera que la CAPRICHOSA cerró su CAPÍTULO COPA del MUNDO 2026 para pasar por AMOR al ARTE a un CAPRICHO de también TRES MOSQUETEROS que encontraron; casi por nuestra SUGERENCIA al D’ARTAGNAN de nuestras selectas PLUMAS Monsieur FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA; quien de manera generosa entre sus clases dictadas a CABALIDAD en UNIVERSIDAD JORGE TADEO LOZANO de la cafetera y resiliente COLOMBIA emergiendo del CAPRICHO telúrico de la PACHAMAMA; mas su don de reconocer VALORES y ERRORES donde pocos lo ven…</p>



<p class="wp-block-paragraph">HOY su VIAJE por la ciudad mas cercana a las ESTRELLAS… les TRAE este…</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>“ANATOMÍA DE UN CAPRICHO… by F.R.P</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La disección, cicatriz de la arbitrariedad. Se examina el antojo de la voluntad, voluntad de aferrarse a un acto en donde el criterio de lo esencial, lo necesario, lo adecuado es reemplazado por lo posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Berretín de transgresión Prometéica, revierte el orden natural de las cosas, el fuego es el botín del ego y las cenizas las huellas del trayecto. Así se esboza la nueva exposición &#8220;Un día todo dejará de Ser&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los espacios culturales auto-gestionados, vanguardia de la nueva curaduría artística, audaz, vehemente; promocionan el arte sin el vértigo autoritario de un marco epistémico que delimita el deber-ser del objeto artístico. Que delimita el campo semántico en el trasegar interpretativo de la obra. Buscan, por el contrario, sin caer en la ruina lacrimosa posmoderna del todo-vale; la auténtica fruición del arte. También buscan la divulgación cultural con sentido crítico y el diálogo comunitario como estrategias de mercado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así opera la sala expositiva &#8220;Capricho&#8221;. En donde la antinomia es la norma curatorial y museográfica. Se replantea la asimetría entre el galerista, el artista y el visitante. Se prioritiza la construcción de comunidad y el fortalecimiento del tejido social. &#8220;Capricho&#8221; opta por reemplazar el texto curatorial de corte académico y de semántica poética, por un acto de lectura pública a manera de Marco Conceptual. Aquello que solía ser un panfleto conceptualista que validaba la disonancia cognitiva entre las palabras y el objeto artístico, se torna ahora en una lectura pública de solaz, pompa inaugural. Consecuentemente, se articula un relato literario cuya &#8220;composición de lugar&#8221;, involucra iconografía y motivos temáticos que apuntan directamente a las obras disponibles en las áreas expositivas. No obstante, el comentario metatextual al arte, no solo se da por el relato literario sino también por aquello que se concierta durante tertulia crítica pública.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1437-1-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-132353" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Flyer invitación de lectura pública &#8220;Un día todo dejará de Ser&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra artística luce en la aula-magna, en sala V.I.P. y en espacio exterior para obras de carácter instalativo. Se omite la taxonomía descriptiva de las fichas técnicas. Se busca el diálogo ameno entre el Mediador Cultural y el visitante para compartir herramientas críticas en la apreciación del arte. Se acciona el juego persuasivo y estratégico que invita a la adquisición de la obra. Se ofrece una agenda expositiva ágil, variada, con registro audiovisual-documental, promoción de la trayectoria de artistas, trazabilidad y avalúo de obra, y archivo de memoria cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, la transgresión caprichosa del canon de gestión expositiva tiene su precio. Toda antinomia presenta contradicciones. La disección crítica, en tanto cartografía anatómica, delinea horribles cicatrices: Casa &#8220;Capricho&#8221;, en tanto espacio físico expositivo, no fue sujeto a procesos adecuados de refuncionalización arquitectónica. Esto es, la adaptación de un espacio existente para asignarle un uso diferente al original. Se desarticula la función real del diseño con el espacio vacío interior que se habita y se recorre. Un garaje con pinturas colgadas presenta una lectura aberrante de decodificación semiótica. Lectura en donde el visitante puede no identificar el umbral del espacio expositivo. Esto reforzado por la ausencia de la rotulación del texto curatorial y de las fichas técnicas. Adicionalmente, la forma escultórica de algunas obras artísticas posmodernas, confunden la cualidad ontológica de &#8220;lo artístico&#8221; con el arrume de escombros, cosas viejas u obsoletas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="429" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/06c2536d-21c0-455e-ba9b-4e244a64c4ce-1024x429.jpeg" alt="" class="wp-image-132357" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Flyer invitación exposición &#8220;Un día todo dejará de Ser&#8221;. Objetos artísticos y objetos prosaicos que se confunden&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aun así, la presencia &#8220;aurática&#8221; de la cosa artística (en el sentido de W.Benjamin), aquello con lo que el visitante se topa; suscita el apetito sensible o el apetito intelectivo del observador. ¿Le gusta o no le gusta? ¿Querrá saber de qué se trata la charada artística con la que se confronta? Así pues, la artista Erika Bolaños, Con su obra “Pesa ser Barbie”, presenta muñecas de metal que se van fragmentando y se colocan cada una suspendidas sobre un textil de medias veladas templadas. Las cuatro esquinas de las medias se sostienen por patas erigidas sobre escombros. ¿Escombros de la mirada heteropatriarcal, que solo deja cuerpos erosionados, &#8220;modelados&#8221; estéticamente para solaz entretenimiento? &#8220;Moldeada&#8221; para ser replicada en una sociedad de consumo. Tal como la técnica artística de vaciado en bronce en donde se replica un modelado con un molde de cera. Sin embargo, la muñeca, no de plástico sino de pesado metal, se va fragmentando en pedazos. Va perdiendo peso y tensión sobre el textil de nylon. El objeto se vuelve lívido, el fragmento femenino deja de ser objeto-libido y se torna en escombro de la dignidad de una persona que se consumió. Dialogando con Bolaños menciona, en relación con los juegos de rol, &#8220;Jugar con la muñeca pesa, hace daño&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Políticas de Identidad en el arte y la apropiación de iconos culturales como dispositivo retórico ad-nauseam! Pensaría lo mismo de la Barbie Richard Avedon, Irving Penn y Cecil Beaton quienes tipificaron con sus fotografías el canon de la supermodelo como icono fashion? ¿Sospecharía Ruth Handler y la editorial Whitman que sus paper-dolls serían los peleles, la falacia “straw-man” de lo marxista? ¿Expresaría lo mismo la bella obra de Erika Bolaños si se reemplazara la muñeca Barbie por una Monster High doll, una Bratz toy, una K-pop Demon Hunter o por una muñeca Karol-G? ¿Qué sucede si esa misma obra se hace con “+57” muñecas de plomo, menores de edad, suspendidas boca abajo en medias veladas?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="508" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/b490254f-6af2-432d-b795-e9eebc96ffc5-1024x508.jpeg" alt="" class="wp-image-132359" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mosaico con Detalles de Obra Barbie “Pesa ser Barbie” de Erika Bolaños.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La selección de las obras por parte de la Curaduría funciona con gran coherencia. Adyacente a la pieza trinitaria de las Barbies se aprecian pinturas de tono similar. Un ícono del Espíritu Santo y un dibujo de un Ángel de la Anunciación por el artista Antonio Imedio. La primera pintura muestra una paloma, no emanando luz radial al estilo del vitral de alabastro de Gian Lorenzo Bernini, sino emanando viseras diseccionadas de su cuerpo. Sugiere un escrutinio escéptico, de inmanentismo cientificista, un escrutinio a un dogma del católicismo. Dogma figurado y ridiculizado como una carcasa, escombro mito-poético de una era pre-moderna. Paradójicamente, el acierto iconográfico dado por la analogía visual entre la mandorla y las vísceras, denota una incongruencia iconológica y teológica. Ya el jesuita Louis Richeome y el mercedario fray Juan Interián de Ayala escribieron tratados iconográficos, tridentinos, en la contrarreforma, apuntalando los temas. Lo visceral no se relaciona con el Espíritu Santo sino con la naturaleza humana de Jesús; la unión hipostática, los dogmas de la encarnación y la Theothokos. Ello sin mencionar devociones al Sagrado Corazón de Jesús (Alacoque). Ahora bien, el Espíritu Santo, representado como paloma, podría ser una analogía del evangelista para describir una Teofanía. Descripción de destellos de luz fractal, lúmenes (lm), candelas (cd), luxes (lx), emanados como golpes de flash, por las alas en descenso de una paloma. Especulación fenomenológica de lo vivido. Podría develarse el misterio con otras vertientes epistemológicas, exotéricas, reveladas; podría invocarse a la Tercera Persona en oración, mediante una Lectio Divina (Juan 1:32) o una Secuencia de Pentecostés.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En relación con el dibujo del ángel, recuerda el motivo iconográfico de la Anunciación, pero con la trompeta del apocalipsis. Lo interesante en el dibujo es la presencia simbólica de un alguien, ausente, que deja sus botas estrambóticas. Botas tipo 60´s Chic, al estilo go-go de André Courrèges. Podría especularse de manera divertida la identidad de su dueño con vericuetos argumentales al estilo de Heidegger, Shapiro y Derrida. Argumentos divertidos como en su famosa disputa en relación con las botas de Van Gogh. En el presente contexto, para no reiterar la idea de la desacralización dolosa, podría proponerse con sencillez que las botas le pertenecen a Lesley Lawson cuando era “virgen”. Cabe mencionar que en el dibujo se representa una cortina roja carmesí que hace juego con un gran terciopelo rojo en la sala expositiva.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="610" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/b27a22a8-df0a-4f59-a6f8-f8d392672cba-1024x610.jpeg" alt="" class="wp-image-132360" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Una carta de amor” y “Tacones y un Ángel&#8221; por Antonio Imedio</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡La gran sala V.I.P.! El museógrafo de &#8220;Capricho&#8221;, opta por el uso del terciopelo rojo para indicar con sentido del humor y estética kitsch, la jerarquía e importancia de las obras que se presentan en su interior. El espacio expositivo es cubierto por un telón de Red-Velvet denotando espectacularidad dramática. Un asfixiante campo cromático carmesí y spot-lights envuelven una pintura y unas fotos. Se altera la percepción y la connotación de las obras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se observa la obra de María Prieto “Saying goodbye to boats”: Fotos organizadas en una retícula. ¡Que emoción arte secuencial! No. No se tratan de imágenes en paneles narrativos relacionando eventos por causalidad. No es un storyboard ni un cómic. ¿Podría la yuxtaposición de bloques cromáticos e imágenes crear una nueva imagen gigante al estilo de los foto-collages de David Hockney? No. ¿Entonces? Al analizar cada una de las fotos se destaca una composición similar. Encuadre para Plano Medio Corto. Mujer de espaldas, vestida de oscuro, brazo levantado y pintura naïf. Escena pictórica azul, de velero navegando al horizonte. Océano y mar. En la foto, el cuadro es superpuesto a 6 locaciones diferentes cuya textura contrasta con el azúl del bastidor. Predomina una paleta cromática de triada. Las 6 fotos se repiten y van cubriendo la pared como cartelismo urbano. Pone a viajar no el barco sino al bastidor por locaciones populares. En una de las fotos, se superpone el velero y el mar azul, sobre otra bahía de otra pintura marina. Ello, y la negra silueta hierática femenina, recuerda pinturas surrealistas de René Magritte. Pinturas en donde posa con su barquito azul y la representación obstinada de su presencia, de su autorretrato de gorrito, pero ocultando el rostro. ¿Será que la postura de la mujer y el gesto postizo del brazo son hieráticos? No. ¿Es unívoco el gesto de despedida del brazo? Podría ser el saludo al Fürer. Podría ser la bienvenida plebeya al Acorazado Potemkin (obvio que no). La pose forzada del brazo parece de publicidad de depilación de axila. ¡Tampoco! !Ya sé! ¿El Red Velvet hará parte de la obra? ¿Se expresaría que la artista hace &#8220;viajar&#8221; su obra por burdos espacios expositivos y hace de su acción un espectáculo teatral? No lo sé. Se agotó el análisis y queda sorna más no respuesta. Quizá se trate solo de &#8220;Arte Contemporáneo&#8221; cuya virtud es la ironía del &#8220;No Ser&#8221; y la polisemia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de salir de la sala V.I.P se encuentra una pintura abstracta, azul grisácea, con rayones gestuales horizontales que abarcan todo el lienzo. La obra se titula “Sohbet. Encuentros en la orilla del rio” de Juan Marín. Se destaca hermosa textura lograda con &#8220;técnicas pictóricas de materia y de carga&#8221; (¿parafina, yeso, creta y pigmento?). Se identifican como punto focal, dos girasoles secos, sepultados en embadurne viscoso de barniz oscuro. La muerte. El Red Velvet invade y cubre un segmento del área compositiva del lienzo. Altera y contrasta la percepción del cuadro por el principio de “contraste simultáneo”. Afecta el campo cromático. La falta de fichas técnicas confunde; ¿Será que la pintura del girasol, el Terciopelo Rojo y las fotos del barquito Naïf hacen parte de la misma obra instalativa? No. Son de diferentes autores. Paradójicamente, sigue funcionando de manera coherente la idea curatorial que expresa la idea de aquello efímero que ya no será jamás.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="386" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/19f31777-956e-49ac-a7ea-11257bd9cb42-1024x386.jpeg" alt="" class="wp-image-132361" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"> Obra fotos despedida</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda transgresión tiene un precio. &#8220;Capricho&#8221;, como su nombre lo dice, desborda los cánones convencionales necesarios para que el montaje expositivo transmita con legibilidad la información y la percepción de la obra de los artistas. No obstante, la construcción del sentido que se le da al conjunto de las obras es muy bueno. Ello sin desdibujar los contrapuntos polisémicos dados por la lectura individual de cada obra de arte expuesta y su problematización en tertulia pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Equipo Vibrante de Galería Capricho son: La Directora Ejecutiva Sofía Stocker Tobler, el Curador David Muñoz Velásquez, y el Director Artístico Ángel Farías Huertas. Con gran solemnidad le invitan a la exposición: “Un día todo dejará de Ser&#8221;, en donde la libación, el tributo y el sacrifico se articulan mediante la apreciación de la obra de arte y la celebración religiosa de su presencia. Agosto 15 al 23 en “Capricho”. Cra. 51a # 5 – 63. Chapinero, Bogotá.”</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/015d8bf6-6c14-400d-84c3-ebc7f76d4742-1-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-132367" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y como todo lo bueno llega al FINAL de este relato SALVAJE aquí va un aperitivo del PERFORMANCE en el CAPRICHO… by SOFIA STOCKER TOBLER &amp; FRIENDS…porque hay cosas que NO TIENEN PRECIO… Para TODO lo demás existe MASTERCARD, VISA, AMEX, DINNERS o NEQUI o DAVIPLATA , para poder comprar alguna de estás OBRAS…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Así fue su LECTURA…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Z5HimHR62VA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUÍ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1333-2-762x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-131219" style="aspect-ratio:0.744140625;width:762px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="410" height="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1385-410x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-131929" style="aspect-ratio:0.400390625;width:410px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-410x1024.jpeg 410w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-120x300.jpeg 120w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-768x1918.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-615x1536.jpeg 615w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-820x2048.jpeg 820w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385.jpeg 982w" sizes="auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132351</guid>
        <pubDate>Sat, 22 Aug 2026 17:07:12 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ANATOMÍA de un CAPRICHO… by F.R.P]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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        <item>
        <title>Nueva obra de Sair García reflexiona sobre fronteras físicas y mentales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/nueva-obra-de-sair-garcia-reflexiona-sobre-fronteras-fisicas-y-mentales/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Cali de los años 70 según Ever Astudillo, y la Europa de la primera mitad del siglo XX según Theo Angelopoulos son la materia prima de la nueva obra del artista Sair García: “El paso suspendido de la cigüeña”. En el barrio El Polo de Bogotá se ubica La Casita, un espacio cultural creado [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La Cali de los años 70 según Ever Astudillo, y la Europa de la primera mitad del siglo XX según Theo Angelopoulos son la materia prima de la nueva obra del artista Sair García: “El paso suspendido de la cigüeña”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el barrio El Polo de Bogotá se ubica <strong>La Casita</strong>, un espacio cultural creado por Simón y Maritza Chehebar que desde el 2015 tiene el objetivo de desarrollar proyectos de artistas colombianos que contribuyen a la consolidación de los procesos y la identidad del <strong>arte contemporáneo colombiano</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Casita, que es un espacio cultural y no una galería de arte, invita cada año a tres artistas colombianos para que creen obras que dialoguen con una pieza de la colección Chehebar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esa lógica invitaron a <strong>Sair García</strong>, quien en diálogo con la obra “Lugar No 1” de <strong>Ever Astudillo</strong> que retrata la Cali de los años 70, presenta hasta septiembre de 2026 “El paso suspendido de la cigüeña”, una muestra que se nutre de la estética de la película de <strong>Theo Angelopoulos</strong> de 1993.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición “<strong>El paso suspendido de la cigüeña</strong>”, curada por Camilo Chico, propone una reflexión sobre las fronteras que construimos como sociedad y, especialmente, sobre aquellas que nos imponemos a nosotros mismos, a través de 14 pinturas, dos animaciones, una gran instalación compuesta por 350 obras en pequeño formato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entrevista con Sair García sobre “El paso suspendido de la cigüeña”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo es que “El paso suspendido de la cigüeña” se inspira tanto de la obra de Ever Astudillo como de Theo Angelopoulos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Parto de la obra de Ever Astudillo que pertenece a la colección de La Casita, una pieza que en realidad son cuatro dibujos que habla de Cali de los años 70. En un reto interesante porque esta exposición la sustraigo del cine. La serie “El paso suspendido de la cigüeña” habla de la arqueología del oficio. El título lo adopto de la película de Theodoros Angelopoulos de 1993 que habla de las fronteras, de la imposición de fronteras mentales y físicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La película se desarrolla en la Europa de los años 30, durante la Segunda Guerra, cuando aparecían fronteras trazadas de un día para otro en el suelo con una línea. Entonces, lo que hago es un pequeño parangón entre lo que sucedía en la época que muestra el director en su película, y lo que yo desde la pintura traigo a la contemporaneidad.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Las fronteras físicas y mentales según Sair García" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/IgMi83LYTD8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hablas de fronteras físicas, pero también mentales. Unas las ponen los gobernantes, otras las pone uno mismo…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, bien, lo dijo Albert Camus en “El Extranjero”, que el migrante carga con su trozo de tierra debajo del brazo. Eso somos finalmente, la trashumancia humana no es de ahora, es desde la historia la humanidad; entonces tanto el humano que se queda como el que se va tendrá su historia que contar y las fronteras de las que habla Theodoros Angelopoulos en sus películas no son otra cosa que la imposición de lo que ha venido ocurriendo a través del tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Él hablaba de la Europa hace casi 100 años, pero yo hablo de la América contemporánea y la única diferencia son los protagonistas, porque finalmente las escenas son las mismas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es la periodicidad y la historia cíclica que nos que nos sigue abordando: los migrantes y la diáspora de hace 100 años seguramente no tiene absolutamente nada distinto la actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que creo que hay que destacar es el papel que cumplen las artes para mostrar, para sacar a la luz estos temas, para decirle a la gente que la diáspora no es nueva. Theodoros Angelopoulos nos lo dice con sus películas, yo lo hago desde la pintura, eso es lo que nos corresponde (a los artistas) hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ya sabemos de dónde viene “El paso suspendido de la cigüeña”. ¿Cómo dialoga con tu obra?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que la gran diferencia entre el arte que he presentado y lo que exhibo ahora es a nivel formal, porque esta muestra, en medio de todo, sigue guardando la coherencia conceptual de lo que siempre he trabajado, que son los fenómenos sociopolíticos. En este caso, es la diáspora, sólo que tomo como sustrato el cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anteriormente, formalmente fue el acero el que me permitió crear obra porque el acero estaba determinado únicamente para la serie “Magdalena”, porque el acero constituye una metáfora bellísima del río.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y “El paso suspendido de la cigüeña” tiene también una resolución interesantísima si se tiene en cuenta que, primero, es una exposición de obras secuenciales que derivan en una animación; y esta animación es el resultado de tomar dos escenas puntuales de la película “El paso suspendido de la cigüeña”, tomar escenas de 8 segundos y 10 segundos y volverla una escena pictórica, dramática y contundente de tres minutos y medio. Entonces, es una apuesta bastante osada de lo que hizo Theodoros Angelopoulos desde el cine, y lo que yo trato de hacer desde la pintura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me impone un reto interesantísimo, pero además de eso, hay unas pinturas que parecieran unas pantallas cinematográficas, con unas escenas cinematográficas que son, por supuesto, fotogramas intervenidos, porque me apropio y reinterpreto la imagen con una narrativa conceptual muy cercana “Magdalena”, a “Éxodos” y a las otras series anteriores que he hecho. Entonces, digamos que la gran diferencia radica en lo formal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Ya habías tenido acercamiento con la animación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, pero no las había exhibido. En el Museo de Arte Moderno se hizo una exposición que tuvo unas pequeñas animaciones, unas escenas secuenciales que respondían a la curaduría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí se empieza a desglosar esto de la secuencialidad porque en “El paso suspendido de la cigüeña”, alrededor del 90% de la exposición está por fuera de las paredes porque yo necesitaba sacar de ese contexto de colgar las obras y más bien utilizar el lenguaje cinematográfico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La instalación está dispuesta de tal manera que se puede ver como se observan los archivos fotográficos. Las pinturas las en gran formato están exhibidas como se exhibían las pantallas publicitarias del cine de los años 40 y 50. No quería que fuera una exposición tan típica, sino salir de los esquemas y formatos para volverla más bella en su recorrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&gt; <a href="https://coolturatotal.com/el-paso-suspendido-de-la-ciguena-de-sair-garcia-en-arte-en-voz-alta-el-podcast-de-lilian-contreras-fajardo/">Si quieres escuchar el pódcast con Sair García, aquí</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Inclusive, en la sala donde está la animación hay seis sillas estilo cine que lo transportan a uno a la sala oscura….</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí. Hay algo bellísimo y es que en la animación se puede ver claramente la materialidad de los soportes. Hay unos hay unos primeros planes donde se ve claramente la materia de la madera, porque aquí hay lino, hay tela normal y hay madera como soporte histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la animación, se ve se ve el grano del soporte de la madera que era lo que me interesaba, porque al final de cuentas esa gestualidad, esa expresión y esa fuerza que tiene la animación era para resaltar las 350 pinturas que componen la animación: cada pintura es un fotograma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Realizar la animación con las pinturas era la puerta que se hacía desde la toma del cine como sustrato para el resultado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sair García ha expuesto en museos y galerías. ¿Qué significa exhibir en La Casita, un espacio cultural que toca visitar con cita previa?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta galería gusto de mi prestigio tremendo. De hecho, para nosotros (los artistas) es un honor tener esta invitación. Las exposiciones de La Casita son muy concurridas y la mía, afortunadamente, no ha sido la excepción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Casita es importante porque es un espacio de culto. Aquí se hacen tres muestras al año, así que cada vez que hay una exposición uno sabe que es de lo mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Hasta cuándo está “El paso suspendido de la cigüeña”?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta septiembre. Se desmonta después de ArtBo, que se realizará del 24 al 27 de septiembre en Ágora Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132029</guid>
        <pubDate>Tue, 18 Aug 2026 20:38:10 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Paso-Suspendido_3.png?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nueva obra de Sair García reflexiona sobre fronteras físicas y mentales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Se quitaron el sombrero</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/se-quitaron-el-sombrero/</link>
        <description><![CDATA[<p>Resulta dificil creer tanta complacencia y gusto con la llegada de Abelardo De La Espriella a la presidencia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">No es extraño que, cuando alguien asciende al más alto cargo del Estado, quienes han hecho del poder una fuente de privilegios y beneficios personales corran a rendirle pleitesía. Lo verdaderamente llamativo es la forma en que muchos lo hacen: no se limitan a ofrecer una reverencia protocolaria, sino que se muestran entusiastas, confiados y hasta felices, como si el nuevo escenario político les despertara una admiración genuina. Sin embargo, todos sabemos que, en la mayoría de los casos, esa comodidad es fingida y responde únicamente a un cálculo de conveniencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para nadie es un secreto que numerosos políticos, empresarios e incluso algunos colegas periodistas miran con desconfianza al presidente electo, Abelardo De La Espriella. Pero, como durante los próximos cuatro años buena parte de las decisiones del país pasarán por sus manos, muchos parecen considerar que conservar sus privilegios vale más que preservar su independencia. Prefieren sacrificar la dignidad antes que arriesgar el<strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/la-cosa-no-es-ni-debe-ser-asi-tampoco/"> acceso al poder</a></strong>, porque en ciertos círculos la cercanía con el gobernante de turno siempre ha sido una inversión más rentable que la coherencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde mi punto de vista, esa es la principal razón por la que las críticas al nuevo presidente han sido tan escasas y tibias. Lo prioritario, por ahora, parece ser congraciarse con De La Espriella, repetir los temas que le resultan agradables y alimentar una narrativa complaciente, aunque esta carezca de relevancia para los problemas reales del país. Resulta difícil encontrar una mejor muestra de esa actitud que dedicar una mañana entera de un programa radial a exaltar un vallenato de Rafael Escalona compuesto en honor al presidente electo, como si el país no enfrentara asuntos infinitamente más urgentes que discutir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me pregunto si Abelardo De La Espriella siente algún grado de gratitud frente a semejante nivel de complacencia. No me sorprendería que, en realidad, le resultara indiferente. Conoce demasiado bien a quienes hoy lo ovacionan. Sabe que buena parte de las élites económicas, políticas y sociales —especialmente las bogotanas— no actúan por convicción, sino por conveniencia. Son las mismas élites que, según soplaran los vientos del poder, fueron capaces de aplaudir tanto a Simón Bolívar por liberar a la Nueva Granada como a Pablo Morillo cuando la Corona española recuperó el control. La lealtad, para muchos de ellos, nunca ha sido un principio; ha sido un negocio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tampoco me sorprende que De La Espriella anuncie que no vivirá en el Palacio de Nariño y que prefiera establecerse en Barranquilla. Más que una decisión administrativa, parece un gesto político cuidadosamente calculado. Obligar a los grandes poderes económicos y políticos de Bogotá, Cali y Medellín a desplazarse hasta donde él se encuentre constituye una manera de reafirmar su liderazgo y de enviar el mensaje de que será el centro alrededor del cual deberá girar el establecimiento. Es, en esencia, un desafío deliberado a las élites tradicionales y una demostración de fuerza frente a quienes históricamente han monopolizado la influencia en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, esa decisión también refleja la extravagancia que ha caracterizado su estilo público. Da la impresión de que concibe la Presidencia como una extensión de su personalidad y no como una institución sometida a límites constitucionales. Pareciera creer que, una vez asuma el cargo, él será el Estado y que donde él esté también estará el Estado. Es una visión profundamente personalista del poder, más cercana a la lógica absolutista de un Luis XIV que a la de un jefe de Estado en una democracia constitucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De La Espriella parece olvidar que el Estado colombiano no se reduce al presidente de la República. Está integrado por tres ramas del poder público, cada una con autonomía y competencias propias. El Ejecutivo es apenas una de ellas. Que el presidente decida residir en Bogotá, Barranquilla, Cali, Medellín, Tumaco o cualquier otra ciudad no significa que el Estado cambie de sede ni que la institucionalidad se traslade con él. La <a href="https://mantenimiento.dnp.gov.co/">descentralización</a> consiste en fortalecer las capacidades de las regiones, no en convertir el lugar de residencia del mandatario en el nuevo epicentro del país. Confundir ambas cosas revela una comprensión equivocada del funcionamiento del Estado o, peor aún, una peligrosa tendencia a identificar la institucionalidad con la figura presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ojalá quienes hoy hacen fila para quitarse el sombrero, hacer venias y rendirle honores al nuevo mandatario recuperen pronto la independencia que exige una democracia saludable. El papel de los dirigentes políticos, de los empresarios y, sobre todo, de los periodistas no consiste en halagar al poder, sino en vigilarlo, cuestionarlo y señalar sus errores, incluso cuando hacerlo resulte incómodo para quien gobierna. La crítica responsable no debilita la democracia; por el contrario, la fortalece.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque, si algo ha demostrado la historia política colombiana, es que el exceso de adulación suele preceder a las mayores decepciones. Quienes hoy aplauden sin reservas podrían ser los primeros en tomar distancia cuando aparezcan los errores inevitables del ejercicio del poder. En Colombia, escupir al cielo siempre ha sido un mal negocio: tarde o temprano, la realidad termina imponiéndose sobre la propaganda. Y si el gobierno pretende convertir la llamada &#8220;Patria Milagro&#8221; en algo más que un eslogan, necesitará mucho más que aplausos, canciones y reverencias. Necesitará instituciones fuertes, resultados concretos y ciudadanos dispuestos a exigir cuentas, no a rendir pleitesía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131833</guid>
        <pubDate>Wed, 05 Aug 2026 17:31:22 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Perfil-abelardo-de-la-espriella.jpg?quality=60&amp;#038;w=900" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Se quitaron el sombrero]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>EL FUTBOL es CELEBRACION… by MAR</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/el-futbol-es-celebracion-by-mar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todo llega al FINAL todo TERMINA… sonaban los VOX DEI alli por la decada del ‘70 en los INICIOS de ROCK ARGENTINO y que HOY así nos lo mostraban..: Creemos que la MUSICALIDAD con que mueve su DIASTOLE &amp; SISTOLE cotidiano, nuestra NOVEL e INQUIETA escritora; MAR; nos aporta el CIERRE de la COPA MUNDO [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Todo llega al FINAL todo TERMINA… sonaban los VOX DEI alli por la decada del ‘70 en los INICIOS de ROCK ARGENTINO y que HOY así nos lo mostraban..:</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Divididos - En el Momento en que Estas (Presente) (Con R. Soule) - Movistar Arena (04/07/2025)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/M5ETVLuUjsY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">Creemos que la MUSICALIDAD con que mueve su DIASTOLE &amp; SISTOLE cotidiano, nuestra NOVEL e INQUIETA escritora; MAR; nos aporta el CIERRE de la COPA MUNDO de FUTBOL, CANADÁ, MÉXICO y ESTADOS UNIDOS 2026…según esa VISIÓN tan fresca y particular de su ESTILO al que le dió en llamar..:</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">“<strong>EL FUTBOL es CELEBRACION</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y llegamos a la final de este gran&nbsp;<strong>EVENTO&nbsp;FUTBOLÍSTICOOOOOO</strong>, el Mundial. ¡Y qué&nbsp;<strong>MUNDIAL</strong>, señores y señoras!, porque nos trajo miles de emociones, desde las sorpresas de un equipo tan infravalorado como&nbsp;<strong>CABO VERDE</strong>&nbsp;(claro que no sabíamos nada de ellos, pero igual nos sorprendió gratamente).</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="298" height="325" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1324-2.jpeg" alt="" class="wp-image-131233" style="aspect-ratio:0.9169256540809804;width:650px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1324-2.jpeg 298w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1324-2.jpeg?resize=275,300 275w" sizes="auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px" /><figcaption class="wp-element-caption">Pero también tuvimos uno de los mejores mundiales para Latinoamérica, y no solo a nivel de jugadas, porque diría que eso estuvo muy variado. Siempre nos mantuvimos, duramos con bastantes selecciones latinas durante gran parte del torneo y hoy tenemos a un&nbsp;<strong>GRAN PAÍS LATINO</strong>&nbsp;representándonosa todos.<br>Pero, si hay algo que puedo destacar, es el ambiente. No hubo un solo país latino que no se alegrara o apoyara a los otros de una manera tan genuina y divertida que hacía sentir a todos en&nbsp;<strong>CASA</strong>. Y eso, señoras y señores, es algo que se debe&nbsp;<strong>CELEBRAR</strong>: esa unión de todos los latinos a través de un deporte.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Shakira, Burna Boy - Dai Dai (Official Video)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/fcnDmrtj6Sk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este Mundial fue el Mundial de los&nbsp;<strong>SÍ SE PUEDE</strong>, de los que marcan historias tan épicas que dejan huella. Ahí está el ejemplo de Cabo Verde, en su primer Mundial, con jugadores que muchos ni siquiera conocían y terminando con uno de los mejores arqueros del torneo. O la increíble semifinal entre&nbsp;<strong>ARGENTINA E INGLATERRA</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="879" height="388" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1335.jpeg" alt="" class="wp-image-131226" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1335.jpeg 879w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1335.jpeg?resize=300,132 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1335.jpeg?resize=768,339 768w" sizes="auto, (max-width: 879px) 100vw, 879px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En este Mundial no solo el deporte hizo&nbsp;<strong>HISTORIA</strong>; también lo hicieron la patria, el amor, la familia, la política, el arte a través de la música, los cantos, los sueños cumplidos y, por supuesto, la demostración de que en cada rincón del mundo el fútbol se vive diferente. Mientras Latinoamérica lo siente con el corazón, África lo hizo a través de la fuerza;&nbsp;Asia, con la disciplina del trabajo colectivo; Europa&nbsp;priorizó&nbsp;la precisión; Norteamérica y Centroamérica apostaron por la intensidad y el crecimiento; y de Oceanía podemos hablar de su resiliencia. Todas son cualidades increíbles, pero ya por fin llegamos a la final y solo los mejores pueden estar acá…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Sebastian Athie, Daniel Patiño, Paulina Vetrano - Juega con el corazón (De &quot;O11CE&quot;)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/YgJnIvjOaf8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Hay países que venían muy bien y un mal partido los dejó por fuera, como le pasó a la selección&nbsp;<strong>COLOMBIANA</strong>. Si soy sincera, pensé que llegaríamos mucho más lejos. Creí&nbsp;que le íbamos&nbsp;a ganar a Suiza y hasta llegar a enfrentarnos con Argentina, España o Francia. Lo veníamos haciendo&nbsp;<strong>EXCELENTE</strong>, pero bueno… esas cosas pueden pasar. También hubo otros que jugaron&nbsp;regular&nbsp;y sobrevivieron lo que pudieron, como le pasó a Australia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, en cuanto a nuestras tres sedes, ninguna logró llegar a cuartos de final, pero sí podemos destacar que&nbsp;<strong>MÉXICO</strong>, pasara o no pasara, merece ser reconocido como la mejor sede porque, desde que empezó el&nbsp;<strong>MUNDIAL</strong>, se puso la 10 y recibió a todos sus visitantes de la mejor manera. Incluso recibió a muchos de los que&nbsp;<strong>ESTADOS UNIDOS NO DEJÓ QUEDARSE ALLÁ</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="MÉXICO VIRAL en el MUNDIAL 2026 | Los festejos más ÉPICOS que dieron la vuelta al mundo" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/b-rSHvtkDsY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Festejó con cada uno, hizo fiestas, hizo amigos e hizo que el&nbsp;<strong>MUNDIAL SE SINTIERA COMO LO QUE TIENE QUE SER: UNA CELEBRACIÓN</strong>, porque el fútbol une, no destruye.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, después de muchos partidos, cantos, situaciones políticas mezcladas por parte de más de un país y muchas nuevas reglas de la FIFA que hicieron que más de uno se&nbsp;confundiera, por fin llegamos a la&nbsp;<strong>GRAN FINAL</strong>…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>SUDAMÉRICA VS EUROPA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>ARGENTINA VS ESPAÑA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>LEO MESSI VS LAMINE YAMAL</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="295" height="383" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1336-2.jpeg" alt="" class="wp-image-131232" style="width:650px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1336-2.jpeg 295w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1336-2.jpeg?resize=231,300 231w" sizes="auto, (max-width: 295px) 100vw, 295px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿QUIÉN GANARÁ?</strong>.<br><strong>YO YA TENGO MI FAVORITO… </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Y USTEDES?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>RECUERDEN…</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="PALMITO - La Cuarta Estrella [Versión Hinchada] (Vídeo Oficial)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/0ZEQTlyieWs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA-ARTÍCULO, y quieres NO SUFRIR de DOLOR</strong>, <strong>pasate por :AQUÍ</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="769" height="1033" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1333-1.jpeg" alt="" class="wp-image-131216" style="width:650px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1333-1.jpeg 769w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1333-1.jpeg?resize=223,300 223w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1333-1.jpeg?resize=762,1024 762w" sizes="auto, (max-width: 769px) 100vw, 769px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131201</guid>
        <pubDate>Sat, 18 Jul 2026 12:57:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/IMG_1331.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL FUTBOL es CELEBRACION… by MAR]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">131201</post-id>    </item>
        <item>
        <title>¿Quién mandará a partir del 7 de agosto?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/quien-mandara-a-partir-del-7-de-agosto/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mientras Abelardo anuncia que gobernará desde Barranquilla, la oposición —liderada por la centroizquierda del Pacto Histórico— tiene la tarea inaplazable de promover la reforma política que Gustavo Petro nos quedó debiendo. ¿Qué significa que el trono se instale en La Arenosa?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Leer entre líneas los titulares de prensa es la mejor manera de vislumbrar a qué&nbsp;se enfrentará&nbsp;Colombia a partir del 7 de agosto, cuando asuma el poder el primer gobierno de extrema derecha del siglo y Abelardo se convierta en el segundo presidente costeño de esta era, después de Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo curioso es que en ninguno de esos titulares resalta el nombre del mandatario electo. Parece instalarse una narrativa deliberada en torno al gobierno saliente: se le sataniza mientras se deja que otros hagan el &#8220;trabajo sucio&#8221;. Es como si a cada nuevo funcionario le hubiesen asignado un guion dentro de una trama. Ante esto, cabe preguntarse con suspicacia: ¿cuál es el verdadero poder detrás del tono? Toca desenredar los hilos.&nbsp;El proceso de empalme deja expuestas las costuras del nuevo gobierno, sin contar que la prensa está siendo hábilmente utilizada para replicar ciertas narrativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Titula Semana:&nbsp;<strong>“Hubo una parranda, ahora viene el guayabo”,</strong>&nbsp;advierte el designado ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez. De sangre laureanista, la historia ya sabe lo que esa estirpe significa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Titula Cambio:&nbsp;<strong>“</strong><strong>Gustavo Petro debe ser juzgado</strong><strong>”</strong><strong>,&nbsp;</strong>sentencia Carlos Alonso Lucio. Tan exguerrillero como Petro, con la diferencia de que Lucio fue condenado en el año 2000 por falsa denuncia cuando buscaba la Alcaldía de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Titula El Colombiano:&nbsp;<strong>“</strong><strong>Hemos encontrado una destrucci</strong><strong>ó</strong><strong>n institucional muy profunda</strong><strong>”</strong>, afirma José Manuel Restrepo, vicepresidente electo. Nótese la hipérbole; ni los dos terremotos en Venezuela dieron para tanta exageración.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En Barranquilla me quedo, decía el Joe</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Por el&nbsp;<em>correo de las brujas</em>&nbsp;circula el rumor de que Abelardo despachará&nbsp;desde Barranquilla y no desde Bogotá. También se dice que buscan eliminar la Procuraduría y fusionar los ministerios de Cultura y Tecnología. Esto debe leerse como lo que es: un sutil menosprecio a la institucionalidad que prometieron defender.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es inevitable preguntarse por qué&nbsp;elegir la capital del Atlántico como sede de gobierno. No creo que se deba al pánico que los costeños le tienen al frío bogotano. ¿Es acaso una muestra de desdén hacia la responsabilidad que exige la investidura presidencial?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Piensen en lo que habría pasado si Abelardo pierde la elección. Acostumbrado a la opulencia de la que presume en redes sociales, es casi seguro que habría rechazado su curul en el Senado, tal como lo hizo Rodolfo Hernández en 2022.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escarbando más hondo, la elección de Barranquilla responde a la estrecha cercanía del nuevo presidente con la casa Char, el clan que impulsó su candidatura y cuyo poder político está retratado con precisión en el libro&nbsp;<em>La Costa Nostra</em>, de la periodista Laura Ardila, hoy exiliada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sería extraño que en la Arenosa ya se esté&nbsp;cocinando una futura candidatura presidencial para Álex Char, el actual alcalde. ¿Es este el principio de lo que en otro texto llamé la&nbsp;<em>&#8220;costeñización del poder&#8221;</em>? El control del Estado en manos de una élite caribeña que por décadas ansió ser ama y señora de la patria. Para ellos, la “Patria Milagro” ya comenzó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí&nbsp;cabe otra pregunta:&nbsp;¿Serán los Char el verdadero poder detrás del trono? Que Barranquilla se convierta en la capital política del cuatrienio no es un asunto menor, dados los escándalos de corrupción en los que se ha visto inmersa. Si usted le pregunta a una inteligencia artificial cuáles son las ciudades colombianas con más funcionarios vinculados a delitos contra la administración pública, la respuesta es predecible: las fiscalías de Bogotá, Barranquilla y Bucaramanga lideran el volumen de procesos por celebración indebida de contratos, cohecho o peculado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir del 7 de agosto, la prensa tendrá&nbsp;motivos de sobra para poner la lupa sobre &#8220;Curramba la bella&#8221;. Fortalecer las corresponsalías allí&nbsp;debe ser visto como una oportunidad imperativa para el periodismo. Se espera en todo caso una prensa más vigilante que complaciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora, es temprano para descifrar el papel que jugará&nbsp;Donald Trump en este tablero. Fiel a su estilo de ganar indulgencias con padrenuestros ajenos, el magnate ya se atribuyó&nbsp;la victoria del &#8220;Tigre&#8221;, asegurando que sin su apoyo habría perdido. En eso coincidimos con el gringo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por el bien del país, ojalá&nbsp;Abelardo esté&nbsp;a la altura de las circunstancias y no terminemos sintiendo que&nbsp;<em>nos metieron gato</em>, o sea tigre,&nbsp;<em>por liebre</em>. Es hora de que el abogado abandone su disfraz de hombre rudo y asuma su condición de estadista; los problemas del país son esencialmente humanos y ante esa realidad le quedará difícil hacerse el gringo, por más norteamericano que se crea.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reforma política ya</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con un panorama poco claro, urge la reconstrucción de los partidos políticos. Colombia no puede darse el lujo de que figuras oportunistas irrumpan en el panorama sin más credenciales que el ruido mediático. Se requiere un mínimo de formación y experiencia en la cosa pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La oposición, liderada por el Pacto Histórico&nbsp;—que a pesar de la derrota mantiene la bancada más grande del Congreso—, debe formular una reforma política audaz. Deberían radicarla este 20 de julio, el mismo día en que se instala el legislativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde ya genera curiosidad saber quién le escribirá el discurso de posesión al nuevo presidente el 7 de agosto: ¿su vicepresidente, el nieto de Laureano Gómez, un exguerrillero, o una IA? Nunca se sabe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y todavía falta el elocuente titular de la ministra designada de Educación, Vivian Morales&nbsp;—exfiscal y exesposa de Lucio—, a quien las redes tildan de antiderechos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cualquier caso, de la oposición se espera, más que desobediencia civil, que proponga y actúe con firmeza cuando el régimen entrante intente amputar derechos adquiridos y protegidos. Como bien advirtió el jurista Ramiro Bejarano en su columna de <strong>El Espectador</strong>:&nbsp;<em>&#8220;Ningún sentido tiene para la oposición hacer invivible el país a Abelardo y su entorno, si ellos pueden solitos; para eso resucitaron el cadáver insepulto del laureanismo”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por primera vez, Laureano Gómez no se revuelca en su tumba: ¡Baila!</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130986</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Jul 2026 17:39:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/CARICATURA-ABELARDO.jpg?quality=60&amp;#038;w=1080" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Quién mandará a partir del 7 de agosto?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">130986</post-id>    </item>
        <item>
        <title>FACTORES NEUROPROTECTORES &amp;#038;… by L.B.V</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/factores-neuroprotectores-by-l-b-v/</link>
        <description><![CDATA[<p>“… RESERVA COGNITIVA Prevenir y vivir con estilo: “Bienestar Integral ASÍ nos invita nuestra amiga y columnista PERUANA… la multifacetica Dra LAURA BERRIO VILLAFUERTE… “ Vivimos una época en la que la longevidad ya no es el único desafío. La verdadera pregunta es: ¿cómo vivir más años preservando claridad mental, capacidad de aprendizaje, equilibrio emocional [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">“<strong>… RESERVA COGNITIVA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Prevenir y vivir con estilo: “Bienestar Integral</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="ASÍ LOS INVITA…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/BbFbrafhor0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">ASÍ nos invita nuestra amiga y columnista PERUANA… la multifacetica Dra LAURA BERRIO VILLAFUERTE…</p>



<p class="wp-block-paragraph">“ Vivimos una época en la que la longevidad ya no es el único desafío. La verdadera pregunta es: ¿cómo vivir más años preservando claridad mental, capacidad de aprendizaje, equilibrio emocional y calidad de vida? La ciencia contemporánea comienza a responder con una idea poderosa: el cerebro no solo envejece; también puede adaptarse, protegerse y fortalecerse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos conceptos cobran especial relevancia en este escenario:&nbsp;<strong>factores neuroprotectores&nbsp;</strong><strong>&amp;</strong><strong>&nbsp;reserva cognitiva.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la&nbsp;<strong>Neurociencia y la PsicoNeuroInmunoEndocrinología PNIE</strong>,&nbsp;sabemos que el bienestar integral no depende de una sola acción, sino de la interacción dinámica entre cerebro, sistema inmune, sistema endocrino, conducta y entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué entendemos por factores neuroprotectores?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son condiciones, hábitos y experiencias que favorecen el funcionamiento cerebral y disminuyen el impacto del desgaste biológico, el estrés sostenido y los procesos inflamatorios asociados al envejecimiento y diversas alteraciones de salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los factores neuroprotectores actúan favoreciendo mecanismos como:</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Regulación de la neuroinflamación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Optimización de la neuroplasticidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Protección de redes neuronales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Equilibrio hormonal y metabólico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Mejor eficiencia energética cerebral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Conservación de funciones cognitivas superiores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En términos simples: ayudan al cerebro a conservar su capacidad de adaptarse, aprender y responder de manera más eficiente ante los desafíos de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La reserva cognitiva: el patrimonio invisible del cerebro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La reserva cognitiva puede entenderse como la&nbsp;<strong>capacidad acumulativa del cerebro para afrontar cambios, compensar pérdidas y mantener desempeño funcional</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es un rasgo fijo con el que nacemos. Se construye.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada conversación significativa, cada lectura, idioma aprendido, experiencia artística, reto intelectual, práctica corporal consciente o relación humana nutritiva deja una huella funcional en nuestras redes neuronales.&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Neurociencia ha observado que personas con mayor reserva cognitiva suelen mostrar mayor resiliencia funcional frente al envejecimiento cerebral.&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;No se trata únicamente de “tener más conocimiento”, sino de desarrollar flexibilidad cognitiva, complejidad de pensamiento y riqueza de conexiones neuronales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mirada integradora de la PNIE</strong><strong></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="600" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/cea88f39-955c-4ca6-aa49-53597ceaaf2c-1-1024x600.jpeg" alt="" class="wp-image-130969" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</strong><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</strong>La PsicoNeuroInmunoEndocrinología aporta una comprensión más amplia: el cerebro no funciona aislado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestros pensamientos, emociones, hábitos, calidad del sueño, alimentación, microbiota intestinal, niveles de estrés y vínculos sociales dialogan constantemente mediante señales neuroquímicas e inmunológicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo:</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;El&nbsp;<strong>estrés crónico&nbsp;</strong>mantiene activado el eje hipotálamo&nbsp;–&nbsp;hipófisis-&nbsp;adrenal (Eje HHA), elevando cortisol y afectando memoria, atención y regulación emocional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;La&nbsp;<strong>inflamación persistente</strong>&nbsp;puede alterar procesos de neurogénesis&nbsp;(nacimiento de nuevas neuronas)&nbsp;y comunicación neuronal&nbsp;(neuroplasticidad vinculado al aprendizaje).</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;El&nbsp;<strong>descanso reparador</strong>&nbsp;(dormir bien, en horario nocturno)&nbsp;favorece limpieza metabólica cerebral y consolidación de memoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;La&nbsp;<strong>actividad física</strong>&nbsp;regular incrementa factores asociados a supervivencia neuronal y adaptación cerebral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;Una&nbsp;<strong>alimentación diversa y&nbsp;</strong><strong>saludable&nbsp;</strong>(equilibrio del microbiota)<strong>&nbsp;</strong>influye&nbsp;sobre el eje intestino&nbsp;&#8211;&nbsp;cerebro y la disponibilidad de neurotransmisores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Construir bienestar integral: una práctica cotidiana</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar de neuroprotección no implica buscar perfección ni fórmulas rígidas. Implica diseñar estilos de vida que favorezcan nuestra biología y expansión humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas prácticas con respaldo científico incluyen:</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Mantener aprendizaje continuo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Dormir con regularidad y calidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Realizar movimiento físico frecuente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Cultivar vínculos emocionalmente saludables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Gestionar el estrés mediante recursos conscientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Incorporar espacios de contemplación, creatividad y propósito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Cuidar la salud metabólica y nutricional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Reducir sobreexposición a estímulos digitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La evidencia científica muestra que el cerebro conserva capacidad de reorganización durante gran parte de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada decisión cotidiana representa una oportunidad de inversión en nuestra reserva cognitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque prevenir no significa anticipar enfermedad; significa&nbsp;<strong>cultivar condiciones para vivir con mayor presencia, autonomía, claridad y plenitud.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Construir bienestar integral es comprender que cuidar el cerebro no es una acción puntual: es una forma consciente de habitar la existencia…”</p>



<p class="wp-block-paragraph">ASÍ ELLA fusiona; lo ACADEMICO con lo EMOTIVO;digno de la f ftuý Dra  LAURA BERRIO VILAFUERTE…</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Havanna x Messi | Goles son alfajores" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/-QDzNb6Y1O8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="1000" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1145-1000x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130955" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130947</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Jul 2026 09:57:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/b75e9935-fbcc-4b16-b317-b7825c6420dd.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[FACTORES NEUROPROTECTORES &#038;… by L.B.V]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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        <item>
        <title>BUENOS MUCHACHOS en las TORRES BLANCAS…</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/buenos-muchachos-en-las-torres-blancas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cae la TARDE de un BOGOTÁ DC, el que siempre trae colores que invitan a momentos de REALISMO MÁGICO que extrapola al GABO y se transforma en un SAINETE digno de los CAFÉS del RIO de la PLATA… Entrando al RECINTO de CECI, en la fecha representada por su MADRE que le pone el SEÑORÍO [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cae la TARDE de un BOGOTÁ DC, el que siempre trae colores que invitan a momentos de REALISMO MÁGICO que extrapola al GABO y se transforma en un SAINETE digno de los CAFÉS del RIO de la PLATA… Entrando al RECINTO de CECI, en la fecha representada por su MADRE que le pone el SEÑORÍO  de autoridad  se encuentran los BUENOS MUCHACHOS en las TORRES BLANCAS… personajes del LUGAR…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="994" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_1195-1024x994.jpeg" alt="" class="wp-image-130848" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese COMBO se maniefiesta desde su trabajo en el magazine CULTURA de sus pagos TOLIMENSES <strong>Dn EFRAÍN VERGEL ALARCÓN </strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_1196-1-1024x768.jpeg" alt="" class="wp-image-130853" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y mientras no regala este digno ejemplar que dentro nos encontrabamos con este CUENTO tan especial como los que compartiamos entre CAFÉS &amp; TORTAS de AMAPOLAS… y en sus páginas parte de este… </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="702" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_1198-702x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130857" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Que tal este inicio de cuento… final a CONOCER..? Un APORTE cultural de estilo…Al que se le suma un BONUS este POEMA…</p>



<p class="wp-block-paragraph">“EVOCACION A ALFONSINA</p>



<p class="wp-block-paragraph">Epigrafe:</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8230;Si él llama&#8230; le dices&#8230; que he salido&#8230;&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8230;Y caminó en silencio, a recoger las rosas que la ingratitud dejó botadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acudió al mar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pensaba allí olvidar el agobio de su pena&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tan honda era su pena; inmensa como el mar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al verla, de tristeza llena, detúvose un instante invitándola a llorar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mar llora con ella&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las olas y las rocas hacen coro a su llanto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cielo en sombras se viste de luto, besa el Plata, silenciado, con singular respeto por su letal salida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alfonsina está en el agua</p>



<p class="wp-block-paragraph">con ondinas y brisas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sus versos como luces se mecen en cristales, en balsas de recuerdos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tan grandes sus poemas&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colosos como el mar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Alfonsina, no ha muerto!</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Alfonsina está dormida&#8230;!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nosotros los poetas, las albas y las musas, la queremos despertar…”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo LINDO de la VIDA que te da SORPRESA…SORPRESAS  te da la VIDA…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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</div></figure>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="1020" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1020x1024.png" alt="" class="wp-image-130622" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130843</guid>
        <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 09:06:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/IMG_1193-1.jpeg?quality=60&amp;#038;w=883" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[BUENOS MUCHACHOS en las TORRES BLANCAS…]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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        <item>
        <title>Contra el fascismo también se vota</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/contra-el-fascismo-tambien-se-vota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay momentos en que la neutralidad deja de ser prudencia para volverse una forma elegante de evasión. Esta segunda vuelta es uno de ellos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>La pregunta moral y constitucional de la segunda vuelta</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Por Sergio E. Mosquera-Córdoba<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><strong>[1]</strong></a> (@SEMCordoba)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay momentos en que la neutralidad deja de ser prudencia para volverse una forma elegante de evasión. Esta segunda vuelta es uno de ellos. No lo digo porque cada votante de Abelardo de la Espriella sea fascista —no lo es—, ni porque la palabra deba esgrimirse como insulto contra cualquier derecha; esa ligereza ha empobrecido durante años nuestro debate público y conviene resistirla. Pero resistirla obliga, antes que nada, a devolverle al término su precisión. Fascismo no es alzar la voz, ni ser conservador, ni defender el orden, ni pedir mano dura. Fascismo es algo más específico y más grave: convertir la política en una guerra moral entre patriotas y enemigos, negarle legitimidad a quien piensa distinto, prometer la salvación de la patria por la vía de la fuerza, la purga y la obediencia, y señalar a una porción de la ciudadanía como un cuerpo extraño que hay que derrotar, expulsar o neutralizar para que la nación recupere una pureza que nunca tuvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso —con acento colombiano, con sus propios matices— es lo que esta vez está sobre la mesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encarna De la Espriella no es la derecha liberal, democrática y constitucional que compite dentro de las reglas del pluralismo y acepta perder. Es una derecha de cruzada. Habla de rescatar la patria, de derrotar “para siempre” al comunismo, de que la neutralidad equivale a complicidad, de defender la democracia —si hace falta— por la fuerza. No se limita a discrepar de Iván Cepeda: lo erige en encarnación del mal político. A la izquierda no la contradice; la nombra como amenaza criminal. Al centro no lo persuade; lo somete a un chantaje moral. Y no ofrece, en rigor, una alternancia, sino algo más ambicioso y más inquietante: una limpieza simbólica del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí está el problema, y es un problema de gramática democrática antes que de programa. En una democracia constitucional el rival no es un enemigo interno: es un adversario legítimo. Se le critica, se le fiscaliza, se le investiga, se le derrota en las urnas y se le reemplaza. Lo que no puede hacerse —sin que algo esencial empiece a fracturarse— es convertirlo en plaga, en cáncer, en tiranía o en peligro existencial. Porque el día en que el lenguaje político deja de ver ciudadanos y empieza a fabricar enemigos, la violencia abandona el lugar de la anomalía y se instala en el de la consecuencia previsible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no puede darse el lujo de fingir que ignora a dónde lleva ese camino, porque ya lo recorrió. Entre los años ochenta y noventa, la Unión Patriótica fue exterminada: militantes de base, dirigentes, alcaldes, concejales, congresistas y dos candidatos presidenciales asesinados de manera sistemática, año tras año. No fue una desgraciada acumulación de homicidios sueltos, sino una operación de eliminación política sostenida en el tiempo, incubada en la estigmatización y en una premisa que circuló mucho antes que las balas: que una fuerza de izquierda no era una opción legítima dentro de la democracia, sino una infiltración que había que extirpar. La deshumanización precedió al crimen, y la autorización moral precedió a ambos. El plomo llegó de último.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la comparación no es un recurso retórico. Es una advertencia que la propia historia nacional ya pagó con sangre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No estamos en los años ochenta, desde luego. El andamiaje institucional es otro, el sistema de partidos cambió y las formas de la violencia se transformaron. Pero la matriz discursiva resulta inquietantemente familiar: un caudillo que se ofrece como salvador, un adversario reducido a tiranía o a “comunismo criminal”, una invocación constante de la fuerza, una promesa de restauración moral y una ciudadanía partida en dos entre patriotas auténticos y cómplices de la ruina. Ese repertorio tiene nombre, y no es el de la simple “polarización”, ni el del “estilo recio”, ni el de la “campaña dura”. Es una versión contemporánea —de saco y corbata, de urna de cristal y camiseta de la selección— del fascismo político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inquietud crece cuando uno se asoma al universo intelectual del propio candidato. <em>Muerte al Tirano</em> no es una rareza de anaquel ni una boutade. Es una pieza que deja ver una manera de razonar el poder: bajo ciertas condiciones, dar muerte al tirano no sería un crimen, sino un acto patriótico. Sus defensores responderán que se trata de una reflexión histórica y jurídica sobre el tiranicidio, no de un manual operativo, y la distinción es pertinente; no la descarto. Pero junto a ella hay otra pregunta, estrictamente política, que no se puede esquivar: ¿qué significa que alguien que ha defendido esa tesis, que llama tirano a su contendor y que promete defender la democracia por la fuerza, aspire a controlar el aparato coercitivo del Estado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es la pregunta de un exaltado, sino una cuestión constitucional de primer año. El monopolio de la fuerza, en una democracia, no se le entrega a quien habla de la fuerza como si fuera un destino moral. Se entrega amarrado a límites, controles, garantías y reconocimiento del otro. La Presidencia no es una oficina administrativa: es la jefatura del Gobierno, el mando de la fuerza pública, la conducción de la política exterior y la custodia de buena parte del relato simbólico de la nación. En manos de un proyecto que parte al país en patriotas y enemigos, ese poder deja de ser una herramienta de gobierno para volverse un riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vuelta, por lo demás, dejó un dato que debería bastar para enfriar cualquier fantasía de exclusión: Cepeda obtuvo cerca del 40,9&nbsp;% de los votos, casi diez millones de personas. No son una célula clandestina, ni una metástasis que extirpar, ni el “comunismo criminal” del eslogan. Son ciudadanos, son pueblo, son Colombia. Cuando De la Espriella promete derrotar “para siempre” lo que Cepeda representa, no habla apenas de un rival de campaña: habla —por más que después intente suavizarlo— de esos diez millones de compatriotas que sencillamente piensan distinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí asoma la pregunta de fondo. ¿Qué clase de país se resigna a que casi la mitad de su ciudadanía sea tratada como sospechosa moral? ¿Qué democracia sobrevive cuando una parte se apropia de la patria y convierte al resto en amenaza?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1991 contestó esa pregunta mucho antes de que nosotros la formuláramos. Colombia no se fundó, en términos constitucionales, sobre la obediencia, ni sobre la propiedad, ni sobre una moral única, ni sobre la seguridad entendida como valor absoluto. Se fundó sobre la dignidad humana. Y eso encierra una afirmación que no tiene nada de decorativa: que cada persona vale antes de obedecer, antes de producir, antes de creer, antes de votar, antes de encajar en el orden moral de nadie. La dignidad no se concede por adhesión política, no se gana a fuerza de patriotismo y no se pierde por disentir. Es el piso, no el premio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ese cimiento se desprende todo lo demás, empezando por aquello que la campaña ha querido reducir a un asunto de seguridad y que es, en el fondo, una cuestión de libertad. No la del mercado únicamente: la de ser. El proyecto de De la Espriella ofrece libertad máxima para el capital —menos Estado, menos impuestos, menos regulación, más propiedad, más aire para la empresa—, y es coherente al ofrecerla. La grieta aparece cuando la conversación se desplaza del mercado al cuerpo, de la empresa a la conciencia, de la propiedad a la identidad: ahí la libertad cede su lugar a la tutela. Sospecha hacia el feminismo, rechazo a la llamada “ideología de género”, defensa de una sola forma legítima de familia, resistencia frente a derechos que la Corte Constitucional ya reconoció y que hoy son cosa juzgada. La asimetría merece nombrarse con todas sus letras: libertad ancha para acumular, vigilancia estrecha para existir. Eso no es libertad constitucional; es libertad para unos y corrección para otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro tanto ocurre con el bienestar, palabra que todos pronuncian. La diferencia no está en prometerlo, sino en cómo se lo concibe: como derecho o como favor. El Estado social de derecho no se diseñó para repartir dádivas al arbitrio del gobernante, sino para garantizar pisos —salud, educación, mínimo vital, trabajo, protección de los más vulnerables— que no deberían depender de la generosidad de quien manda. Por eso recortar drásticamente el Estado mientras se jura proteger a los más pobres obliga a una pregunta incómoda: ¿quién responde por los que solo tienen Estado precisamente porque nunca tuvieron mercado? En los barrios populares, en el Pacífico, en la Colombia rural, en los territorios étnicos y campesinos, el Estado no es una abstracción de manual: es el hospital que falta, la escuela que aguanta, el subsidio que sostiene, la vía que nunca llega, el juez que ampara. Un Estado ineficiente se reforma; un Estado ausente no se puede recortar como si sobrara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paz corre una suerte parecida, y vale la pena ser justos con el atractivo de la promesa contraria. De la Espriella plantea una ruptura frontal con la negociación y con buena parte de la arquitectura transicional: con los criminales, dice, no habrá diálogo. A un país exprimido por la extorsión, el secuestro y las disidencias, esa frase puede sonarle a liberación, y sería deshonesto no admitirlo. Pero la experiencia colombiana enseña algo que incomoda: la paz no se decreta, se construye. La fuerza pública es imprescindible —nadie serio lo discute—; ocurre que la fuerza, por sí sola, no desactiva las causas que reproducen la guerra. El verdadero dilema no enfrenta la ingenuidad con la autoridad, sino dos maneras de entender la autoridad: una seguridad democrática sujeta a controles constitucionales y una seguridad concebida como licencia para arrasar con todo matiz. La primera protege sin vaciar el Estado de derecho; la segunda fabrica silencio, que no es lo mismo que paz. Colombia conoce de sobra la distancia que separa un territorio pacificado de un territorio reconciliado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la justicia el patrón se repite, y otra vez con un reclamo legítimo de por medio. Hay una idea de justicia que se agota en el castigo ejemplar, en la cárcel y en la mano firme, y que conecta con un dolor verdadero: demasiadas víctimas sienten que el sistema nunca les respondió. Pero existe otra, más áspera y menos taquillera, que no renuncia a sancionar y a la vez comprende que en sociedades atravesadas por violencia masiva hacen falta verdad, reparación, reconocimiento y garantías de no repetición. Desmontar o deslegitimar la justicia transicional no es retocar una institución cualquiera: es alterar el modo en que el país decidió tramitar su propio pasado. La JEP, la Comisión de la Verdad, la memoria histórica y los instrumentos restaurativos son criticables —ninguna institución escapa al escrutinio—, pero una cosa es corregir y otra muy distinta proclamar que son una farsa y prometer barrerlas. Un país que destruye sus mecanismos de verdad no se emancipa del pasado: se condena a litigarlo para siempre, y sin reglas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Queda el territorio. El modelo económico que rodea al candidato vuelve a poner la extracción en el centro: petróleo, gas, minería, licencias más expeditas, expansión energética, aprovechamiento intensivo de los recursos. La discusión no se zanja con consignas verdes; Colombia necesita energía, empleo, inversión y equilibrio fiscal, y fingir lo contrario sería irresponsable. Pero el territorio no es una bodega de recursos a la espera de despacho. Es donde habitan pueblos, culturas, memorias, ecosistemas y generaciones que todavía no nacen. En un país pluriétnico y multicultural, hablar de “agilizar consultas” o “destrabar licencias” no es un tecnicismo administrativo: toca el corazón mismo del pacto de 1991. La consulta previa no es un trámite molesto, sino una garantía democrática de los pueblos indígenas, afrodescendientes, raizales y palenqueros y de las comunidades directamente afectadas. Cuando el desarrollo se piensa sin esas voces, deja de ser desarrollo y empieza a parecerse demasiado a una imposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conviene recordar, llegados a este punto, que el fascismo rara vez comparece con el uniforme de los manuales. No necesita camisa negra ni brazo en alto para resultar reconocible; a veces se presenta envuelto en banderas, himnos, camisetas de la selección y discursos sobre la familia, la fe, la propiedad y la seguridad. No pronuncia la palabra “dictadura”: dice “orden”. No anuncia que recortará derechos: promete “recuperar valores”. No confiesa que perseguirá al adversario: jura “derrotar al comunismo”. No se reivindica autoritario: se proclama salvador de la patria. Cambia el léxico, no el mecanismo. Debajo siguen los mismos engranajes: una identidad nacional cerrada, un enemigo interno, un líder providencial, la promesa de una purificación y la disposición a usar la fuerza si la realidad se niega a obedecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a algo así, el cálculo electoral no alcanza; hace falta una posición, y una posición a la vez política y moral. No una postura histérica ni sectaria, ni incapaz de admitir los errores del progresismo o los miedos legítimos de quien va a votar por la derecha. Una posición lúcida, más bien, capaz de sostener lo elemental: el fascismo no se normaliza, no se maquilla, no se rebautiza como “carácter”, “mano firme” o “coherencia”. Se enfrenta, y se lo enfrenta con los instrumentos de la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada de esto convierte a Iván Cepeda en un candidato impecable ni blinda su proyecto contra las preguntas. Tendrá que gobernar más allá del petrismo; ofrecer seguridad sin candidez; responder por los desaciertos del gobierno saliente; hablarles a los empresarios, al centro, a las iglesias, a las regiones que no se sienten oídas y a quienes temen que la izquierda confunda transformación con improvisación. Todo eso es cierto y todo eso es exigible. Pero esta elección no transcurre en abstracto: ocurre frente a una candidatura que ha hecho de la fuerza, la estigmatización y la restauración moral su lengua de poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí que, en esta coyuntura, votar por Cepeda no equivalga sin más a votar por la izquierda. Es votar por mantener la democracia abierta: por que el adversario siga siendo adversario y no enemigo, por que los derechos no queden a merced del credo moral de quien gobierna, por que la seguridad no se transforme en licencia de persecución, por que la memoria de la Unión Patriótica no termine archivada como una lección que el país prefirió olvidar. Es votar, en suma, para no reincidir en esa secuencia tristemente conocida en la que primero se señala, luego se deshumaniza y al final se justifica la violencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A quienes se sientan ofendidos por el rótulo, vale la pena decirles algo sin estridencia: el problema no es la palabra, es el parecido. Si un programa habla como el fascismo, divide como el fascismo, amenaza como el fascismo y sueña, como el fascismo, con una patria homogénea, la obligación democrática no consiste en buscarle un eufemismo presentable. Consiste en nombrarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nombrarlo, contra lo que suele alegarse, no clausura el debate: lo habilita. La democracia solo puede defenderse mientras conservemos la capacidad de distinguir entre una derecha democrática y una derecha que aspira a gobernar como cruzada; entre un adversario legítimo y un proyecto que convierte a media nación en enemigo; entre el orden constitucional y la pulsión autoritaria; entre la patria de todos y la patria de los obedientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo, por eso, no se vota solo un presidente. Se vota la frontera moral de la democracia colombiana. Se vota si el país acepta que la mitad de sus ciudadanos sea tratada como amenaza o insiste en que también quienes piensan distinto son parte del mismo pueblo; si la libertad incluirá la libertad de ser; si el bienestar será derecho o dádiva; si la paz será transformación o silencio impuesto; si la justicia será memoria o venganza; y, en última instancia, si la dignidad seguirá siendo el cimiento del Estado o quedará rebajada a una moral de obediencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que decirlo, entonces, sin rodeos: contra el fascismo no se guarda neutralidad. Contra el fascismo se vota. Y este domingo, la forma democrática de hacerlo tiene un nombre: Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El turno es nuestro.</em></p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Doctorando en Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional. Magister en Derecho Constitucional. Especialista Internacional en Memorias colectivas, derechos humanos y resistencias. Especialista en Gerencia de Proyectos. Abogado</p>



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        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
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        <pubDate>Sat, 20 Jun 2026 13:48:14 +0000</pubDate>
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        <title>El Mundial nómada y la victoria de la pluralidad</title>
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<p class="wp-block-paragraph">El Mundial 2026 trajo un VAR omnipotente y pausas de hidratación al mejor estilo del marketing gringo con aire a espectáculo televisivo. Pasados esos debates de formato, la verdadera revolución del torneo late en la demografía de sus plantillas. Al cruzar la histórica expansión a 48 selecciones con las listas oficiales de 26 integrantes, el certamen reúne a un total de 1.248 futbolistas. De ese inmenso universo, un dato resulta demoledor: 289 jugadores visten una camiseta distinta a la del territorio físico en el cual expidieron su primer certificado de nacimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablamos del 23,1% de la Copa del Mundo. Casi uno de cada cuatro atletas que pisará la hierba es producto directo de la migración. Y detrás de cada uno de esos 289 nombres no hay solo un pasaporte intercambiado, sino una historia de vida profunda: familias que cruzaron océanos, renuncias, desarraigos y abuelos que huyeron buscando un futuro. Estos nómadas convierten un rectángulo de 105 por 68 metros en el mapa sociológico más nítido de nuestro tiempo. La nacionalidad en el deporte de élite mutó; dejó atrás el determinismo geográfico para erigirse como una construcción emocional y un cruce de caminos entre la historia global y la memoria íntima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si analizamos la lista de convocados con lentes de antropólogo, encontramos un atlas de las diásporas modernas. El continente africano, por ejemplo, se revela como un inmenso semillero y el mayor protagonista de este fenómeno a través del viaje de retorno postcolonial. Los números son contundentes: Marruecos lidera con 15 jugadores nacidos en el exterior, pero el bloque se hace gigante al sumar a Argelia y la República Democrática del Congo (14 cada uno), Túnez y Cabo Verde (13 por nación), Senegal (10), Costa de Marfil (7) y Ghana (6). Hablamos de legiones de atletas que germinaron en las antiguas metrópolis europeas, en los suburbios franceses o belgas, y que hoy deciden honrar la sangre de sus abuelos. Es la periferia recuperando su propio talento mediante una pelota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa misma estadística expone las cicatrices de los conflictos bélicos y la reconfiguración de los mapas. Los 14 convocados de Bosnia y los 8 de Irak son los herederos de familias forzadas a buscar refugio lejos del fuego y la destrucción. A la par, asoma la globalización pura del talento. Curazao refleja el éxodo caribeño hacia los Países Bajos con 22 foráneos en sus filas. En las Américas, naciones históricamente receptoras de migrantes como Canadá (6) y Estados Unidos (5) demuestran que el capital humano fluye y echa raíces en tierras nuevas, un patrón que se repite en nuestra región con México (4), Ecuador (3) y Argentina (2).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El historiador Johan Huizinga, en su obra clásica <em>Homo Ludens</em>, explicaba magistralmente que el juego crea un &#8220;círculo mágico&#8221;. Adentro de esos límites de tiza, las divisiones del mundo exterior quedan suspendidas. Al pisar el césped, el pasaporte pierde validez y el sentido de pertenencia nace única y exclusivamente del esfuerzo compartido. En la competencia leal, el grupo se transforma en una familia tejida por la simpatía y el calor humano, un espacio orgánico en el cual la amistad nace directamente de la lucha deportiva. El jugador que besa un escudo heredado o adoptado nos demuestra que la patria es, ante todo, una comunidad de destino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, a menudo perdemos la consciencia de esa hermandad. Las tribunas y las canchas, que deberían ser el último bastión de la igualdad, muchas veces se manchan con el racismo, la homofobia y el rechazo visceral al rival. Cegados por el fanatismo, insultamos al adversario por ser extranjero o distinto, cayendo en la ironía más absoluta de nuestra época: gracias a este inmenso fenómeno migratorio que presenciamos hoy, ese rival al cual despreciamos en la grada tranquilamente puede haber nacido en nuestro mismo país, o compartir la sangre de nuestros propios abuelos. El fútbol nos iguala, porque la cancha es un espacio de equidad estricta en el cual nadie es juzgado por su origen, sino por su entrega; pero el odio nos ciega ante esa realidad innegable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuera del estadio, atravesamos una coyuntura dominada por narrativas de rechazo. Los discursos de miedo nos empujan a mirar al distinto como un invasor, alimentando una marea antimigrante que levanta muros físicos y mentales. Resulta una paradoja brutal confirmar que Estados Unidos, uno de los propios anfitriones del Mundial, abandere políticas agresivas y discriminatorias que criminalizan, persiguen y endurecen sus fronteras en la calle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El deporte, por el contrario, actúa como un lenguaje pacífico que favorece los encuentros en un clima de sinceridad y permite a los hombres conocerse mejor y estimarse. Ojalá entendamos, al apagar el televisor, que el prójimo —haya nacido en el territorio que haya nacido, piense como piense o crea en lo que quiera— jamás representa una amenaza. La inmensa riqueza de esa pluralidad es justamente el motor que necesitamos para jugar el partido de nuestra propia convivencia. La historia nos ha enseñado una lección ineludible: no nos salvamos solos, la única forma de avanzar es en equipo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">📷 Agencia EFE</p>
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        <author>Pablo de Narváez</author>
                    <category>El telescopio</category>
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        <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 21:31:34 +0000</pubDate>
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