<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/equidad%2Bde%2Bgenero/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 16:59:17 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Todos los resultados de blogs de equidad+de+genero | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/me-too-colombia-y-el-viacrucis-patriarcal/</link>
        <description><![CDATA[]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>El Me Too Colombia, propio de esta fase feminista en clave digital del siglo XXI, estalló en todas las redes y, a manera de búmeran, visibilizó casos de denuncia de violencia, abuso sexual, abuso de poder y otras formas de acoso en el mundo del periodismo y en otros escenarios. Esto, sin duda, removió y dio oxígeno —no solo de manera simbólica, sino real— al movimiento dedicado a estas causas nobles, a las mujeres víctimas que se atrevieron a denunciar, hoy y siempre, y a las colectivas dedicadas al litigio violeta, muchas de ellas igualmente perseguidas, estigmatizadas e incluso denunciadas por los victimarios.</p>



<p>Pero también cuestionó, entre otras instituciones, al Estado patriarcal y a su justicia lenta, responsable en parte de la impunidad frente a la infinidad de casos que llegan —o que deberían llegar— a su conocimiento. El #MeTooColombia dejó al descubierto “el pacto de silencio” en torno a esta crueldad normalizada por todos y todas, en donde el Estado y la justicia han quedado en cuestión significativa. Ni hablar del silencio del primer gobierno de izquierda ante tantas denuncias, en el que ha preferido premiar a los denunciados, dejándolos en condiciones privilegiadas para la construcción de estrategias de silenciamiento y violencia sistemática.</p>



<p>Gracias a la lucha de siglos y décadas de las colectivas feministas, se han logrado avances en el mundo y en Colombia en la construcción de un marco jurídico de protección. En el caso colombiano, ese marco parte de la propia Constitución Política, de su bloque de constitucionalidad —con instrumentos como la CEDAW y la Convención de Belém do Pará— y de normas como la Ley 1257 de 2008, gran ley contra todas las formas de violencia de género; la Ley 1542 de 2012; la Ley 1761 de 2015, que tipificó el feminicidio y es conocida como la Ley Rosa Elvira Cely; la Ley 2126 de 2021; la Ley 2365 de 2024; el Código Penal, en su componente violeta; y el Código de Procedimiento Penal. A ello se suman las sentencias violetas de la Corte Constitucional, de las demás altas cortes de cierre, los aportes de la justicia transicional impulsada por la JEP y la lenta transformación de la justicia patriarcal colombiana. Aun así, la impunidad ha seguido siendo la regla.</p>



<p>Todo este ordenamiento jurídico —en muchos casos de carácter punitivo— se ha tenido que implementar ante la prevalencia de una cultura que sigue viendo a las mujeres como propiedad, como subordinadas, como cosas, como objetos y hasta como amenaza. Así lo reflejan las cifras, en donde las mujeres constituyen el 75,6 % de las víctimas de violencias basadas en género (VBG), dato que evidencia la feminización de la crueldad en este ámbito, sin desconocer que otros géneros e identidades sexuales también son susceptibles de estas violencias estructurales e históricas.</p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<p><code>El tema de la impunidad en la violencia basada en género hace referencia, entre otras cosas, a que más del 90 % de los delitos contra las mujeres no llega a una condena, y en casos como el acoso sexual la impunidad bordea el 99 %. Pero la impunidad va más allá de la ausencia de fallos condenatorios: también está en el imaginario social que impide a las mujeres creer en el Estado y en sus instituciones; en el temor a denunciar por la estigmatización y las consecuencias que ello conlleva; en la dependencia económica, laboral y social frente a los victimarios; y en la falta —o insuficiencia— de formación de quienes deben protegerlas en comisarías de familia, el ICBF, la fuerza pública, Ministerio de Igualdad y Equidad, Ministerio del Interior, Defensoría del Pueblo, Procuraduría y las instituciones de justicia, entre otras.</code></p>
</div>
</div>



<p>Son estas mismas instituciones las que conocen de primera mano los hechos aberrantes o reciben las denuncias y, por lo tanto, tienen la enorme responsabilidad de recepcionar, acompañar, investigar y administrar justicia en casos de violencia sexual, violencia intrafamiliar, feminicidio, acoso sexual, trata y toda forma de violencia simbólica. Al final, todo se convierte en un viacrucis —como he denominado esta columna— que culmina en la revictimización o crucifixión de las víctimas: una especie de Semana Santa permanente, pero sin resurrección, sin la más mínima esperanza.</p>



<p>Por fortuna —y lo digo así— las estrellas se alinearon en el caso de #MeTooColombia: algunos agresores fueron removidos de escenarios de poder (ya los veremos en otros escenarios, como si nada), se activaron redes de mujeres y mecanismos de protección, y el tema logró visibilidad gracias a voces femeninas influyentes en el mundo de la comunicación, un asunto impensable para mujeres de otras geografías en Colombia. Sin embargo, esto no puede quedarse en la reacción coyuntural. Se requiere ir más allá de comités de investigación —el show mediático que están haciendo las instituciones ante lo que denominan crisis— y avanzar hacia la creación urgente de culturas organizacionales con enfoque de género e interseccionalidad.</p>



<p>En esa línea, resulta relevante el anuncio de la Fiscal General de la Nación sobre la creación de grupos especializados con enfoque de género, la revisión histórica de casos bajo su conocimiento —¿qué pasó?— y la valoración y el seguimiento del derecho fundamental al escrache, identificado por la Corte Constitucional de Colombia como la libertad de expresión que “permite a las víctimas denunciar vulneraciones graves a sus derechos, especialmente en escenarios de impunidad o falta de acceso a la justicia” (Sentencia T-289 de 2021). Un derecho fundamental que, en el contexto colombiano, culmina con la criminalización de las víctimas y de las colectivas, quienes terminan denunciadas por injuria y calumnia por parte de sus agresores. Lo de la Fiscalía llega tarde, pero es mejor tarde que nunca.</p>



<p>Vuelvo entonces a la metáfora de los lentes: no todos los casos los requieren, pero los de VBG, indudablemente, sí. La Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia han insistido en la necesidad de juzgar con perspectiva de género cuando los casos clamen dichos enfoques. Sin embargo, estos lentes resultan insuficientes si no se articulan con enfoques de interseccionalidad e interculturalidad. No es lo mismo estar en Bogotá que en las diversas geografías del país. Edad, etnia, condición migratoria, identidad sexual, discapacidad, ruralidad, pobreza y subordinación son variables que deben cruzarse para comprender la complejidad de estos casos, muchos de los cuales terminan en el olvido, mientras el viacrucis continúa.</p>



<pre class="wp-block-code"><code>La crueldad histórica contra las mujeres no ha terminado y no promete hacerlo pronto. Hablamos de siglos de sistema patriarcal, pero también de luchas, resistencias y avances —desde distintas geografías y miradas— que nos recuerdan que este proceso no es lineal ni homogéneo. En Abya Yala, por ejemplo, las luchas no solo son por igualdad, sino por comunidad, reconocimiento y vida digna. Allí, el feminismo comunitario también realiza la tarea.</code></pre>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>El #MeTooColombia, o estallido digital de las mujeres contra la VBG, apenas empieza. Todas las organizaciones e instituciones deben estar revisando, con transparencia y sinceridad, sus estructuras violentas y patriarcales. ¿Qué están haciendo para ponerse a tono con la historia? Y el Estado patriarcal —esa es mucha mole de machismo— no abandonará fácilmente tantos privilegios. El viacrucis no termina, pero la lucha por la dignidad, la equidad y la igualdad tampoco.</p></blockquote></figure>



<p><strong>Nota 1:</strong> Esta columna fue escrita en plena Semana Santa. Que la espiritualidad nos colme de empatía para comprender —y erradicar— tamaña crueldad histórica.</p>



<p><strong>Nota 2</strong>: Un análisis más profundo de este tema se encuentra en el artículo escrito junto con Ana Lucía Caldas: <em>La lucha por la inclusión de la perspectiva de género en la aún justicia patriarcal colombiana. Cuatro casos emblemáticos</em>, el cual se puede consultar a texto abierto en el siguiente enlace:<br><a href="https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html">https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html</a></p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127666</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 22:23:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/04204122/WhatsApp-Image-2026-04-04-at-8.38.05-PM-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Llegan tarde y con el lente equivocado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/llegan-tarde-y-con-el-lente-equivocado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: William Ríos. Gerente Género e Impacto Comunicaciones. En el mundo, los medios de comunicación suelen mirar al bullying con el lente equivocado. Lo mencionan cuando ocurre una tragedia, cuando un joven se quita la vida, cuando un video se hace viral o cuando un colegio queda expuesto en redes sociales. Se multiplican las entrevistas, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: William Ríos. Gerente Género e Impacto Comunicaciones. </p>



<p>En el mundo, los medios de comunicación suelen mirar al bullying con el lente equivocado. Lo mencionan cuando ocurre una tragedia, cuando un joven se quita la vida, cuando un video se hace viral o cuando un colegio queda expuesto en redes sociales. Se multiplican las entrevistas, se habla del “flagelo”, aparecen opinadores repentinos y voces sin formación en convivencia escolar; luego, apenas pasan unos días, el caso se diluye, la agenda cambia y el fenómeno vuelve a quedar en silencio.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La anterior es una constante mundial</h2>



<p>El bullying solo aparece cuando duele. Lo más preocupante es que esa mirada reactiva no solo es limitada: es peligrosa.</p>



<p>Los medios —tradicionales y digitales— son formadores de cultura. Moldean valores, transmiten ejemplos, crean referentes sociales y acompañan a los ciudadanos desde que son niños hasta que se convierten en adultos. Por eso, cuando los medios reducen el bullying al titular dramático del día, están renunciando a su papel más importante: convertirse en agentes permanentes de prevención, educación y construcción de ciudadanía.</p>



<p>Una de las confusiones más extendidas es creer que el bullying es un fenómeno exclusivamente escolar. No lo es. Comienza en el hogar, se manifiesta en el <a href="http://www.josemaxleon.edu.co">colegio</a>, reaparece en la universidad y, en la edad adulta, toma la forma de mobbing o acoso laboral. Hay que entenderlo: este fenómeno se transforma y en ocasiones muta.</p>



<p>Agencias como la ONU y UNICEF reiteran permanentemente la responsabilidad de los medios de comunicación en la lucha contra el ciberacoso, la violencia de género y los discursos de odio, todos elementos presentes en el bullying, y que escalan a dimensiones sin proporciones.</p>



<p>Hace menos de un mes, en el marco de sus actividades del Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, la Unesco aseguró que “Aproximadamente el 58% de las niñas y los jóvenes del mundo sufren de acoso en línea, mientras que los estudiantes pertenecientes a minorías y comunidades migrantes sufren de manera desproporcionada el odio y la exclusión en Internet”.</p>



<p>Sin embargo, según el Informe GEM 2024 – edición juvenil, solo el 16 % de los países ha adoptado una legislación destinada a prevenir el ciberacoso a través de la educación.</p>



<p>Como ocurre con el ciberacoso, las cifras de cualquiera de las manifestaciones del bullying (y de las múltiples formas en que se mimetiza) son escalofriantes.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En Colombia normalizar el bullying ha sido demasiado fácil</strong></h2>



<p>Cuando llevamos la conversación al contexto colombiano, la urgencia es mayor. No es un secreto que Colombia ha vivido décadas de violencia política, urbana y rural. Esa historia ha dejado cicatrices profundas, pero también una peligrosa costumbre: la de normalizar la agresión.</p>



<p>En un país donde la violencia ha moldeado durante tanto tiempo las relaciones sociales, el bullying no es un asunto menor: es un termómetro cultural. Es un indicador de qué tanto hemos logrado transformar la manera en que tratamos al otro. </p>



<p>Por eso, los medios colombianos deberían asumir esta causa como una preocupación nacional permanente, no como un tema que despierta interés únicamente cuando hay tragedias que lamentar.</p>



<p>Los medios de comunicación tienen una responsabilidad que va más allá del titular: crear cultura de prevención, promover valores, difundir rutas de atención, consultar expertos y mantener la conversación abierta. Necesitamos periodismo y comunicadores que generen conciencia, acompañen a las familias, brinden herramientas a los niños, y que incomode a las instituciones cuando miran hacia otro lado.</p>



<p>Además, necesitamos medios que entiendan su poder pedagógico. Cada vez que presentan un caso de bullying sin análisis, sin contexto, sin especialistas, están fortaleciendo la confusión. Cada vez que cubren el tema desde el morbo, están repitiendo el ciclo de violencia que dicen rechazar. Y cada vez que dejan de cubrirlo, contribuyen al silencio que permite que prospere.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Educar testigos hoy es formar ciudadanos que alzan la voz mañana</strong></h2>



<p>Prevenir el bullying en el entorno escolar es una prioridad nacional. Una de las claves más poderosas para lograrlo es educar a los testigos: a los compañeros que ven, escuchan o conocen una agresión. Cuando un niño entiende que puede denunciar, que no está solo y que su palabra importa, se rompe la cadena del silencio.</p>



<p>Pero esto va más allá del colegio: un niño que denuncia bullying hoy es un adulto que denuncia corrupción mañana, que señala la desigualdad, que exige equidad, que no se queda callado frente a las injusticias. Formar testigos valientes es formar ciudadanos íntegros.</p>



<p>En esa tarea, los medios tienen un rol esencial. No solo informan sobre la realidad: ayudan a construirla. Y si queremos un país donde la violencia deje de ser parte de la cotidianidad, donde los niños crezcan con valores sólidos y donde la ciudadanía se atreva a alzar la voz, necesitamos un periodismo responsable, constante y comprometido con la prevención del bullying.</p>



<p></p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p>Los medios no pueden seguir llegando cuando es demasiado tarde.</p>



<p>Su responsabilidad es estar antes, durante y después. </p>



<p>Su deber ético es acompañar. </p>



<p>Su compromiso ineludible es educar. En síntesis, su obligación es ayudar a “<a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">Romper el silencio</a>”.</p>
</div></div>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123216</guid>
        <pubDate>Wed, 10 Dec 2025 18:41:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/10105203/social-media-3758364_1280.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Llegan tarde y con el lente equivocado]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Johana @mellacaicedo, secretaria de @BienestarSociaI de Cali, lidera CaliAfro con alcalde @alejoeder</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/johana-mellacaicedo-secretaria-de-bienestarsociai-de-cali-lidera-caliafro-con-alcalde-alejoeder/</link>
        <description><![CDATA[<p>Johana Caicedo cumplió 100 días al frente de Bienestar Social y estuvo en rendición de cuentas de CaliAfro con el alcalde Alejandro Eder. Entre los observadores de la administración distrital de Cali se dice que el alcalde Eder confía en Johana Caicedo. Algunos afirman que la &#8220;ascendió&#8221; al pasarla de Secretaria de Paz y Cultura [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Johana Caicedo</strong> cumplió 100 días al frente de Bienestar Social y estuvo en rendición de cuentas de <strong>CaliAfro</strong> con el alcalde <strong>Alejandro Eder</strong>. </p>



<p>Entre los observadores de la administración distrital de Cali se dice que el alcalde <strong>Eder</strong> confía en<strong> Johana Caicedo</strong>. </p>



<p>Algunos afirman que la &#8220;ascendió&#8221; al pasarla de Secretaria de Paz y Cultura Ciudadana a <strong>Secretaria de Bienestar Social</strong> a comienzos del pasado septiembre. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Con motivo del último Consejo Territorial CaliAfro del 2025, el alcalde destacó el <strong>programa Origen Afro</strong> y que tiene <em>&#8220;el gabinete con mayor participación de este grupo poblacional en la historia de Cali&#8221;</em>.</p>
</blockquote>



<p><strong>Johana Caicedo Sinisterra</strong> es una guapireña afincada en Cali, profesional en Filosofía, magíster en Educación con énfasis en Educación Popular y Desarrollo Comunitario y PhD en Humanidades de la Universidad del Valle.</p>



<h2 class="wp-block-heading">CaliAfro, una política pública</h2>



<p>Basada en el Acuerdo 0459 de 2019, busca fortalecer el reconocimiento, la inclusión y el desarrollo integral de la población afrodescendiente de la ciudad.</p>



<p>La política tiene tres ejes de servicios sociales:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>CaliAfro en la Escuela</li>



<li>CaliAfro Empodera</li>



<li>CaliAfro Conecta</li>
</ul>



<p>En <strong>CaliAfro Empodera</strong> sobresale el programa <strong>Origen Afro</strong>, que se orienta a recuperar la economía desde el talento y la identidad afro.</p>



<p>La Secretaría de Bienestar Social y la Cámara de Comercio de Cali impulsaron Origen Afro, una estrategia que fortaleció los emprendimientos de 122 empresarios afrodescendientes mediante tres rutas de crecimiento:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Raíces Vivas </strong>(100 empresarios): fortalecimiento hacia la sostenibilidad.</li>



<li><strong>Raíces Productivas</strong> (12 empresarios): apoyo a negocios con mayor avance en comercialización y posicionamiento.</li>



<li><strong>Raíces Conectadas</strong> (10 empresarios): acompañamiento para el surgimiento de nuevos emprendimientos afro.</li>
</ul>



<p>Gracias a esta articulación público–privada, Origen Afro se consolidó como un programa de alto impacto que fortalece las capacidades empresariales, impulsa el desarrollo económico e integra los saberes y la identidad afro como motor&nbsp;de&nbsp;progreso.</p>



<p>La secretaria Caicedo resalta la importancia de &#8220;Casa Matria Oriente&#8221;, cuyo propósito es recuperar la seguridad y el bienestar de las mujeres de Cali.</p>



<p>Recientemente se  adjudicó la construcción de la segunda sede física de esta estrategia, que estará ubicada en la Comuna 15 (barrio Laureano Gómez).</p>



<p>Más de 350.000 mujeres de las comunas 13, 14, 15, 16, 21 y el corregimiento de Navarro contarán ahora con un espacio cercano y seguro para acceder a servicios de protección, orientación psicosocial y jurídica, empoderamiento político y económico, pedagogía frente a rutas de atención y prevención de violencias basadas en género.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Esta nueva sede se financiará con $7.309 millones del empréstito y $1.228 millones del presupuesto distrital. </p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Johana Caicedo Sinisterra</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="588" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05123519/Johana-Sinisterra-2-1024x588.jpg" alt="" class="wp-image-123232" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05123519/Johana-Sinisterra-2-1024x588.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05123519/Johana-Sinisterra-2-300x172.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05123519/Johana-Sinisterra-2-768x441.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05123519/Johana-Sinisterra-2-1536x882.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05123519/Johana-Sinisterra-2-2048x1175.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Una caucana convertida en líder en la Universidad del Valle. </em></figcaption></figure>



<p>En palabras de la alcaldía de Cali, la líder de la cartera social de Cali posee una amplia experiencia de trabajo en el área de los Derechos Humanos, el activismo social y la construcción de procesos que contribuyen a la reconciliación, la paz y la generación de oportunidades para quienes más lo necesitan.</p>



<p>Su tesón, perseverancia y constancia la llevaron a dejar su ciudad natal llegando a Cali para consolidar -con esfuerzo, dedicación y resiliencia- su carrera. </p>



<p>Fueron esas mismas ganas de salir adelante las que la llevaron a generar condiciones dignas para ella y sus compañeros en la Universidad del Valle.</p>



<p>Ha trabajado en la Organización Internacional para las Migraciones-OIM, la ONG norteamericana ACDI/VOCA y la Alcaldía de Santiago de Cali, donde lideró el grupo de Jóvenes en Acción, siendo además asesora en el equipo de Derechos Humanos de la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana y subsecretaria de Equidad de Género durante la Administración de Maurice Armitage.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123045</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Dec 2025 17:37:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05120804/Johana-Sinisterra-y-Alcalde-Eder-imagen-destacada.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Johana @mellacaicedo, secretaria de @BienestarSociaI de Cali, lidera CaliAfro con alcalde @alejoeder]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Tejiendo paz desde la escuela</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/escuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Dr. Diofanto Arce Tovar. Director Curricular Colegio Bilingüe José Max León. En nuestro país existe un creciente interés, por parte de las autoridades y diversas organizaciones, en promover la sana convivencia. Especialmente en el marco escolar, se entiende que la consolidación de concepciones y prácticas que la favorezcan puede potenciar una realidad social distinta. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por:</strong> Dr. Diofanto Arce Tovar. <br><em>Director Curricular <a href="http://www.josemaxleon.edu.co">Colegio Bilingüe José Max León</a></em>.</p>



<p class="has-medium-font-size">En nuestro país existe un creciente interés, por parte de las autoridades y diversas organizaciones, en promover la sana convivencia. Especialmente en el marco escolar, se entiende que la consolidación de concepciones y prácticas que la favorezcan puede potenciar una realidad social distinta.</p>



<p class="has-medium-font-size">Sin embargo, al mismo tiempo, las redes sociales difunden a diario imágenes provenientes de los espacios educativos donde la intolerancia, la violencia física, psicológica y verbal parecen copar la vida escolar, permeando las relaciones entre todos los actores que habitan las escuelas.</p>



<p class="has-medium-font-size">Este contraste revela una tensión profunda entre los ideales que perseguimos y las realidades que enfrentamos. Mientras los discursos oficiales insisten en la importancia de formar ciudadanos pacíficos, respetuosos y responsables, los pasillos escolares, las redes digitales y hasta los hogares se convierten, muchas veces, en escenarios donde prevalece la burla, el señalamiento y la descalificación. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-large-font-size">La Escuela se encuentra, entonces, en el centro de un dilema: <em>¿Cómo educar para la convivencia en medio de un ambiente que con frecuencia transmite lo contrario?</em></p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La Escuela como espejo y laboratorio social</strong></h2>



<p class="has-medium-font-size">Lo que sucede dentro de las aulas no es un fenómeno aislado. La violencia escolar, en sus múltiples formas, refleja problemáticas estructurales que van más allá de la dinámica institucional: desigualdades socioeconómicas, polarización política, exclusión histórica y una cultura social que en ocasiones ha normalizado la agresividad como mecanismo de relación. </p>



<p class="has-medium-font-size">Pretender que la Escuela solucione por sí sola estas dificultades sería tanto como desconocer su carácter de espejo de la sociedad. &nbsp;La Escuela es proyección de un nuevo mundo, así como el reflejo de lo que las comunidades hemos construido en el marco histórico y social.&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size">Pero al mismo tiempo, la Escuela tiene un potencial transformador único. Es claro que la Escuela del siglo XXI no es exclusivamente un espacio de transmisión simple de conocimientos, sino que se asemeja cada vez más a un laboratorio social en donde se exploran nuevas formas de relación humana. </p>



<p class="has-medium-font-size">Allí se encuentran distintas generaciones, se confrontan ideas y se ponen a prueba las normas de respeto, diálogo y tolerancia. Cuando la Escuela asume conscientemente este papel, se convierte en la semilla fértil del cambio social deseado, irradiando principios y valores humanos trascendentes hacia las familias y comunidades que la conforman.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Comprender la anticonvivencia</strong></h2>



<p class="has-medium-font-size">La sana convivencia, nacida desde la Escuela, se fortalecerá si entendemos que las raíces de la anticonvivencia —centrada en la violencia, la negación, la estigmatización y la exclusión— no pueden abordarse únicamente con buenas intenciones ni reduciendo el problema al espacio escolar. La anticonvivencia se alimenta de factores como la inequidad, la falta de oportunidades, los discursos de odio y la incapacidad de reconocer al otro como un sujeto legítimo.</p>



<p class="has-medium-font-size">Por ello, educar para la paz no es un ejercicio decorativo ni protocolario. Requiere un abordaje profundo que supere la lógica de “proyectos aislados” y que, en cambio, articule la pedagogía con la acción social. Programas de mediación escolar, cátedras de ciudadanía, formación docente en resolución pacífica de conflictos, espacios para la salud emocional o proyectos de servicio comunitario solo tendrán impacto real cuando se inserten en una visión integral que entienda la paz como un estilo de vida y no como un tema individual y coyuntural.&nbsp; </p>



<p class="has-medium-font-size">En este <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">espacio</a>, postulamos la necesidad irrefutable; en especial para nuestro país, de un conocimiento profundo de nuestro proceso histórico, basado en la ciencia social, no en la ideología, permitiendo un ejercicio juicioso, descentrado, pero comprensivo de los roles de los actores sociales en la conformación de lo que hoy es Colombia.&nbsp; La anticonvivencia que pareciera reinar en Colombia, no es la responsabilidad de unos u otros, es la responsabilidad de todos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Retos y responsabilidades compartidas</strong></h2>



<p class="has-medium-font-size">Cerrar los ojos ante las expresiones de anticonvivencia que emergen en los entornos escolares es desconocer que lo que sucede en la Escuela es, en gran medida, un reflejo de lo que ocurre en la sociedad. Los casos de intimidación escolar, la exclusión por diferencias económicas, culturales, de género o raciales, o la violencia verbal que se viraliza en las redes sociales no son fenómenos nuevos, son expresiones concentradas de prácticas históricas, aceptadas por el colectivo del cual formamos parte.</p>



<p class="has-medium-font-size">De allí que la responsabilidad no puede, ni debe recaer exclusivamente en la institución educativa. La familia, como primera escuela de convivencia, tiene un papel insustituible. Los medios de comunicación y las plataformas digitales también deben asumir su responsabilidad en la creación de narrativas que dignifiquen la vida y no que glorifiquen la violencia o la deshumanización. Y el Estado, por supuesto, debe garantizar políticas públicas que trasciendan la coyuntura y den continuidad a procesos de formación ciudadana a largo plazo, superando las diferencias entre partidos, grupos, ideologías que cada uno desde su orilla pretende mostrar como insalvables.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una acción colectiva hacia la paz</strong></h2>



<p class="has-medium-font-size">La Escuela solo podrá aportar a la sociedad cuando la sociedad, a su vez, dirija su mirada hacia ella. No basta con discursos bienintencionados ni con estrategias desarticuladas: es urgente una acción colectiva, decidida y coherente, que reconozca en la Escuela un escenario privilegiado para gestar transformaciones, pero que no le delegue en solitario la tarea de sanar fracturas sociales que llevan siglos marcadas por el desconocimiento político, económico, social y cultural del otro.</p>



<p class="has-medium-font-size">Esto significa pasar del discurso a la práctica. Una verdadera cultura de paz requiere del compromiso cotidiano: en las aulas, en el barrio, en la familia, en los espacios físicos y virtuales de participación ciudadana. Significa, además, aprender a resolver los conflictos sin violencia, a escuchar las diferencias sin miedo y a valorar la diversidad como la riqueza que potencia el diseño de una nueva sociedad incluyente, próspera y diversa con la que muchos soñamos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>A manera de conclusión: una historia compartida</strong></h2>



<p class="has-medium-font-size">Si como sociedad no asumimos de manera corresponsable la construcción de una cultura del respeto, del cuidado mutuo y del reconocimiento de la diversidad, la sana convivencia seguirá siendo una quimera. Solo cuando la Escuela y la sociedad caminen juntas podremos empezar a escribir una historia distinta: una historia que nos eleve a ser una sociedad dueña de sí misma y de su futuro.</p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p>La paz no se decreta ni se improvisa.&nbsp; Tristemente, aún existe este concepto limitado que concibe que la forma de las cosas va a impactar lo esencial y no que la esencia es la que debe afectar la forma. Estamos seguros de que la paz se construye, día a día, con actos pequeños y consistentes, con una pedagogía que reconcilie y con una ciudadanía que se reconozca en el otro. Tejer paz desde la Escuela significa, en última instancia, tejer paz desde la vida misma.</p>
</div></div>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Referencias:</strong></h3>



<ul class="wp-block-list">
<li>Adorno, T. (1998). <em>Educación para la Emancipación. Conferencias y conversaciones con Hellmut Becker (1959-1969).</em> Madrid: Morata.</li>



<li>Albiol, L.M. y Romero, A. (2020) Neurocriminología<em>. </em>Editorial PIRAMIDE.</li>



<li>Alinsky, S. (1971) <em>Tratado para radicales. Manual para revolucionario pragmáticos.</em> En traficantes de sueños. (Ed.), <em>Madrid.</em> <a href="https://traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Tratado%20para%20radicales-TdS.pdf">https://traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Tratado%20para%20radicales-TdS.pdf</a></li>



<li>Arce, D. (2016). <em>Análisis crítico de la Reforma del Sistema Educativo Colombiano. 1990-2014.</em> Buenos Aires: ESE Editorial.</li>



<li>Camacho P., Sandra E. y Diofanto Arce (2023). “Una educación para la paz”, en Minga. Revista de ciencias, artes y activismo por la transformación de América Latina, Nro. 9, año 6, semestre I, 2023, pp. 111-119, DOI: https://doi.org/ 10.5281/zenodo.82751202023.</li>



<li>Durkheim, É. (2013). <em>Educación y Sociología.</em> Barcelona: Peninsula.</li>



<li>Gramsci, A. (1984). <em>La formación de los intelectuales.</em> México D.F.: Grijalbo.</li>



<li>Natanson, M. (2003). <em>Introducción. El problema de la realidad social. Escritos I</em>. Buenos Aires: Amorrortu Editores.</li>



<li>Ponce, A. (2005). <em>Educación y Lucha de Clases.</em> Madrid: AKAL.</li>



<li>Schütz, A. (1993). <em>La construcción significativa del mundo social. Introducción a la sociología comprensiva</em>. España: Paidós.</li>



<li>Schütz, A. (2003a). <em>El problema de la realidad social. Escritos I</em>. Buenos Aires: Amorrortu Editores.</li>



<li>Vargas, V. A.&nbsp; (1993). Violencia en la vida cotidiana. Violencia en la región andina. El caso de Colombia. Bogotá: Centro de Investigaciones en Educación Popular Asociación Peruana de Estudios e Investigación para la Paz.</li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119674</guid>
        <pubDate>Fri, 29 Aug 2025 18:29:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25124705/Escuela.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Tejiendo paz desde la escuela]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Pianguar: la raíz de la independencia de las mujeres del Pacífico colombiano</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/pianguar-la-raiz-de-la-independencia-de-las-mujeres-del-pacifico-colombiano/</link>
        <description><![CDATA[<p>7:15 a.m. Uno de los oficios más difíciles del mundo La lluvia de sudor es cada vez más gruesa. Se desliza rápido y se acerca a los ojos. Un enjambre de mosquitos atraviesa la tela de la ropa.&nbsp;Matilde Mosquera Murillo&nbsp;quiere limpiarse la cara y quiere rascarse el cuerpo con fuerza. Pero no tiene cómo. Su [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La recolección de piangua, un molusco que se encuentra en las raíces de los manglares, es una actividad ancestral que representa el sustento de miles de familias.</em></li>



<li><em>Sobre todo, pianguar ha sido una forma de libertad e independencia económica para las mujeres negras del Pacífico.</em></li>



<li><em>Se calcula que en Colombia hay 11 328 piangüeras, ubicadas en cuatro departamentos: Chocó, Cauca, Valle del Cauca y Nariño.</em></li>



<li><em>Un proyecto de ley que se encuentra en debate en el Congreso busca mejorar sus condiciones de vida.</em></li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">7:15 a.m. Uno de los oficios más difíciles del mundo</h2>



<p>La lluvia de sudor es cada vez más gruesa. Se desliza rápido y se acerca a los ojos. Un enjambre de mosquitos atraviesa la tela de la ropa.&nbsp;<strong>Matilde Mosquera Murillo</strong>&nbsp;quiere limpiarse la cara y quiere rascarse el cuerpo con fuerza. Pero no tiene cómo. Su mano derecha está cubierta por un guante lleno de barro. Y en la palma y las uñas de la izquierda hay pedazos de ramas, también lodo y piedras diminutas.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/pescadoras-asumen-liderazgo-para-defender-pesca-de-bivalvos-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lobas del Manglar: las pescadoras asumen el liderazgo para defender la pesca artesanal de bivalvos en Sinaloa</a></strong></p>



<p>Es un jueves de mayo en el archipiélago de La Plata, ubicado dentro del Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga, paraíso escondido del suroccidente colombiano, a una hora en lancha desde el puerto de Buenaventura. Los rayos de sol que hace poco se asomaban tímidos, por entre nubes espesas, ahora queman. Ni siquiera son las 8 de la mañana y el termómetro ya señala 27 grados centígrados, con una humedad del 92 %. Es como estar en un baño turco.</p>



<p><strong>Matilde está recogiendo piangua, un pequeño molusco envuelto en una concha entre marrón y negra,</strong>&nbsp;que cabe en la palma de la mano y se encuentra en las raíces de los manglares del Océano Pacífico. De repente, ve un hoyo prometedor, se agacha, abre las piernas con las rodillas hacia afuera y así, en cuclillas, hunde la mano protegida por el guante y empieza a escarbar entre el fango. Aunque decir protegida es mucho. Con todo y guante existe el riesgo de que la pique un pejesapo (<em>Sicyases sanguineus</em>), un pez de cara rechoncha y cola delgadita que al morder hincha los dedos y deja ardiendo la piel, y se ha convertido en su peor pesadilla. Esta vez se salva, pero como la posición en V le entumece las piernas, tiene que estirarlas y doblar la mitad superior del tronco hacia delante.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263572"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190546/Colombia-2-piangueras-de-Bahia-Malaga-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 2 - piangüeras de Bahía Málaga - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263572" /><figcaption class="wp-element-caption">En una sola jornada de cuatro o cinco horas, las piangüeras de Bahía Málaga deben luchar contra un calor extremo y húmedo y un sinfín de zancudos, treparse por las raíces interminables del manglar y cargar de regreso a la lancha un canasto que puede pesar hasta 60 o 70 kilos. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>Pianguar es tal vez uno de los oficios más exigentes y agotadores que existen. No es una labor para impacientes ni para los que odian la incomodidad o estar sucios.</p>



<p>Es también, y sin embargo, una actividad ancestral para las comunidades negras del Pacífico, un trabajo diario que les da un alimento que está en la base de su dieta y representa el sustento de miles de familias.</p>



<p>Y, sobre todo, es una forma de libertad. Uno de los caminos que las mujeres han encontrado para conquistar su independencia económica.</p>



<h2 class="wp-block-heading">7:50 a.m. Un cero menos, de 200 a 20 docenas</h2>



<p>Matilde Mosquera Murillo es la representante legal de&nbsp;<a href="https://raicespiangueras.com/qui%C3%A9nes-somos">Raíces Piangüeras</a>, una asociación que une a 28 mujeres del Consejo Comunitario de las Comunidades Negras de La Plata – Bahía Málaga. Los Consejos Comunitarios son, desde 1993, una forma de organización colectiva de los pueblos afrodescendientes en Colombia.</p>



<p>Matilde lidera la organización desde que se creó, en 2019, y ella solo tenía 22 años.&nbsp;<strong>El objetivo principal de Raíces Piangüeras es promover la conservación del molusco, a través de una recolección sostenible y responsable,</strong>&nbsp;y del cuidado de su hábitat: los manglares. Pero no es el único. También quiere mejorar las condiciones de vida de las mujeres por medio de la transformación y comercialización de la piangua y apoyarlas en la formulación de proyectos productivos que les permitan vivir de actividades distintas a la extracción, que siempre hacen con amor pero también siempre las consume, las deja exhaustas.</p>



<p>—Menos mal no está lloviendo y menos mal este manglar está fácil, tiene el barro blandito— nos dice Matilde este jueves de mayo a tres jóvenes citadinas que queremos conocer de cerca cómo es eso del piangüeo. Estamos desesperadas porque el jején no nos ha dejado caminar ni respirar tranquilas, todo nos rasca, tenemos los ojos llorosos, ardidos.</p>



<p>Si en este manglar que “está fácil” las botas de caucho de todas ya se han enterrado varias veces, ¿qué pasará en el manglar “difícil”?</p>



<p>Matilde estudiaba sociología en Buenaventura cuando asumió el liderazgo de la asociación de piangüeras, que no es la única de Bahía Málaga, y tampoco del Pacífico, pero sí es una de las más nuevas. Las movían varias preocupaciones, entre ellas, la disminución del molusco, al menos en los manglares que las rodean.</p>



<p>—La piangua se recoge todo el año, pero aquí el agotamiento es claro porque antes mi abuela podía sacar sus 200 docenas en un solo día, una cantidad grandota, y ahora en promedio las mujeres sacan 20 docenas —explica la joven.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263573"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190554/Colombia-3-Matilde-Mosquera-representante-legal-Raices-Piangueras-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 3 - Matilde Mosquera representante legal Raíces Piangüeras - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263573" /><figcaption class="wp-element-caption">Matilde Mosquera se convirtió en la representante legal de la asociación Raíces Piangüeras en 2019, cuando ella solo tenía 22 años. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>En la década de 1980 la piangua colombiana comenzó a venderse masivamente en Ecuador,&nbsp;<a href="https://www.conservation.org/blog/in-ecuador-a-milestone-effort-to-protect-mangroves-and-people">nación que ha perdido casi una cuarta parte de sus manglares</a>, en buena medida porque fueron talados para convertirlos en piscinas para la cría de camarones. Hace unos años, cálculos de expertos llegaron a estimar que&nbsp;<a href="https://pacificobiocultural.fao.org.co/wp-content/uploads/2025/04/Ficha-por-producto-PIANGUA_2025.pdf">entre el 80 y el 85 % de las pianguas recolectadas en el Pacífico colombiano se iban para el país vecino</a>.</p>



<p>La presión sobre el molusco también aumentó porque la pesca tampoco es igual que antes (en parte por el aumento de la temperatura de los océanos) y porque muchas personas lo capturan en una talla por debajo del mínimo permitido legalmente en Colombia, cinco centímetros. Eso impide que se reproduzca, dado que no está lo suficientemente maduro.</p>



<p>Según investigaciones realizadas a principios del milenio, que no han sido actualizadas y que utilizan los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la&nbsp;<em>Anadara tuberculosa</em>&nbsp;y la&nbsp;<em>Anadara similis</em>&nbsp;(nombres científicos de las dos especies principales de piangua que hay en Colombia) están en&nbsp;<a href="https://repositorio.uniandes.edu.co/server/api/core/bitstreams/58c1c448-dab0-45a0-9b4b-5e1e3e9567e0/content">estado vulnerable</a>, lo que significa que podrían enfrentar un deterioro poblacional a mediano plazo, si no se toman medidas para explotarlas adecuadamente. Sin embargo, no aparecen en la lista roja de la UICN.</p>



<p>Doña Sinforiana Murillo, a quien todos conocen como Flor, madre de Matilde e hija de Paulina, una piangüera y partera de 77 años que sufre mucho porque el cuerpo ya no le permite salir al manglar, tiene un diagnóstico contundente sobre este punto:</p>



<p>“Yo no lo supero, ahora solo cojo 10 o 12 docenas, por las que es verdad que hoy me dan 30 000 o 40 000 pesos [casi 10 dólares] cuando antes valían muy pocos centavos, pero el problema no es la plata sino la cantidad del producto»</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/19150829/007-768x512.png" alt="" class="wp-image-263952" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">8:20 a.m. La triple discriminación: mujer, negra y piangüera</h2>



<p>Benita Rentería no sale a pianguar sin un tiestero. Así le dicen las mujeres al pequeño cuenco de lata en el que queman pedazos de leña para que el humo espante los insectos que las aturden. Este jueves de mayo es la única que se trepa en el manglar con ese objeto.</p>



<p>”Al final, esto no es algo agradable ni delicioso, pero toca, es la vida. Aunque cuando uno las encuentra, ¡ay!, eso sí es muy rico. Cuando toco una piangua grande entre el barro, me emociono”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263574"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190558/Colombia-4-indumentaria-para-pianguar-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Para salir a piangüar se necesitan guantes, botas de caucho, una pañoleta para cubrirse la cabeza y ojalá otra para el cuello, camisa de manga larga y un canasto de bejuco para recolectar los moluscos, entre otras cosas. Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263574" /><figcaption class="wp-element-caption">Para salir a pianguar se necesitan guantes, botas de caucho, una pañoleta para cubrirse la cabeza y ojalá otra para el cuello, camisa de manga larga y un canasto de bejuco para recolectar los moluscos, entre otras cosas. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>En el manglar, la risa desparpajada de Benita —51 años, cinco hijos, “varios nietos”— se multiplica. Se mete como en una cámara de ecos y, aunque esté lejos, sus compañeras la escuchan. El canasto de bejuco donde va metiendo las pianguas no se llena todavía, pero parece contenta, se divierte. Es como una niña chiquita con juguete nuevo cada vez que se trepa y se arrastra por debajo de las raíces larguísimas y entrelazadas de este manglar que parece existir desde el principio de los tiempos.</p>



<p><strong>“La piangua para mí significa muchas cosas. De la piangua muchos nos sostenemos.</strong>&nbsp;A veces en varios días yo junto mis 150 docenas. Cada una la vendo en este momento a 3000 pesos [0.75 dólares aproximadamente]. De ahí saco para pagar el arriendo, el gas o el teléfono y algo de comida, y les colaboro a mis nietos”, cuenta Benita, después de toser un par de veces por culpa del tiestero. Prefiere usarlo y que la respiración se entrecorte, a ser destruida por los mosquitos. “Yo no puedo pianguar sin candela”.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/mujeres-protegen-territorio-defensoras-colombia-viven-al-filo-de-muerte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mujeres que protegen el territorio: las defensoras en Colombia viven al filo de muerte</a></strong></p>



<p>Su historia se repite en los hogares de la mayoría de mujeres de Bahía Málaga. Y del Pacífico. Ellas son el sostén de la casa, en todos los sentidos. Las columnas sobre las que se construyen los palafitos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263588"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11191927/Colombia-5b-tiestero-con-humo-para-espantar-insectos-al-pianguar-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 5b - tiestero con humo para espantar insectos al piangüar - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263588" /><figcaption class="wp-element-caption">Muchas mujeres salen a pianguar con un tiestero, un pequeño pequeño cuenco de lata, como el de la izquierda en la foto, en el que queman pedazos de leña para que el humo espante los insectos. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>Marlyn Valencia es socia de Raíces Piangüeras, tiene 44 años y nueve hijos:</p>



<p>“Una vez no teníamos nada que comer. Nada, nada. Eran como las 3 de la tarde y no habíamos desayunado ni almorzado”, narrará antes de que se acabe el día. “En ese momento yo ya tenía a los tres primeros hijos, todos eran pequeñitos, la mayor tendría 4 años.</p>



<p>La solución fue internarse en el manglar más cercano. Sacó cinco docenas de piangua, suficientes para cocinar algunas al vapor e intercambiar el resto por una libra de arroz y un tarro de aceite.</p>



<p>“La extracción de moluscos casi siempre ha sido realizada por mujeres y yo creo que es porque antes, hace mucho, se hacía solamente para alimentar a los hijos. En los territorios es la mujer la que se da cuenta si no hay qué comer en la casa, y con salir a coger unas pianguas resuelve la comida. ¡Un hombre qué va a pensar en eso!”</p>



<p>Ahora quien habla es Matilde. Ella y Lucy, su hermana menor, pudieron terminar el bachillerato y luego estudiar en la universidad gracias a la piangüa que vendía su madre. Y en buena medida fue gracias a este oficio que Lucy levantó el emprendimiento que inauguró hace poco en la comunidad de La Plata, dedicado a la venta de bebidas y cocteles con viche, un destilado artesanal y tradicional del Pacífico. Se llama Paz Paraíso.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/19150845/008-768x512.png" alt="" class="wp-image-263953" /></figure>



<p>A veces, su papá también les mandaba algo de pescado. Pero como esa actividad cada vez da peores resultados esa era la excepción, no la regla.</p>



<p>Este jueves de mayo, en la noche, sentado sobre una silla Rimax en el salón que construyeron para hacer las reuniones del Consejo Comunitario de La Plata – Bahía Málaga, Santiago Valencia, uno de sus líderes más importantes, complementará la idea que tiene Matilde de porqué solo unos pocos hombres se dedican a la piangua: como el sector pesquero y maderero siempre fueron fuertes en la región, y generaban ingresos muchos mayores que los que podía dejar la extracción de piangua, esta ocupaba el último renglón, era considerada algo menor, una actividad débil, de la que solo podían encargarse las mujeres.</p>



<p><strong>¿Y quiénes se dedican, mayoritariamente, a los oficios “importantes” de la pesca y la madera? Los hombres.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263576"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190606/Colombia-6-bosques-manglar-pacifico-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 6 - bosques manglar pacífico - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263576" /><figcaption class="wp-element-caption">Según la Universidad Nacional de Colombia, “a pesar de ser uno de los ecosistemas más amenazados del mundo, los bosques de manglar del Pacífico colombiano son de los mejor conservados en el planeta”. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>Según el artículo científico&nbsp;<a href="https://www.aunap.gov.co/events/EscalaColombia-2024.pdf"><em>La pesca en pequeña escala de Colombia: un enfoque de género al desarrollo sostenible</em></a>, publicado por los investigadores colombianos Vladimir Puentes Granada y Charles Sánchez-Roncancio en 2024, la participación de la mujer en la pesca a pequeña escala marino-costera que se realiza en el país es solamente del 19,7 % (y del 17 % en la pesca a pequeña escala continental). Sin embargo, señalan los autores, estas cifras están subestimadas “al no estar [las mujeres] registradas en todas las fases en las que seguramente participan (antes, durante y después de la captura), así como su rol integral en las comunidades pesqueras”.</p>



<p>El problema, asegura Matilde, es que no es lo mismo ser pescadora que ser piangüera.</p>



<p>“Si se crea un proyecto para mujeres pescadoras seguramente les van a dar un trasmallo y un anzuelo, y obviamente nosotras no necesitamos eso”, cita como ejemplo. “La recolección de piangua no debería ser un subsector de la pesca [así lo considera la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP)], debe ser visibilizada como un sector productivo en sí mismo. No queremos estar en la misma bolsa”.</p>



<p>Según ella, el número oficial de piangüeras va mucho más allá de las&nbsp;<a href="https://www.minambiente.gov.co/mas-de-11-mil-mujeres-piangueras-conservan-el-70-de-los-manglares-del-pais/">11 328 de las que habló el Ministerio de Ambiente en el Primer Encuentro de Mujeres Piangüeras del Pacífico</a>, que se realizó en Chocó en 2023, y en el que Gobierno Nacional prometió que haría todas las gestiones necesarias para que la labor del piangüeo sea declarada&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/ambiente/piangueo-la-practica-de-las-mujeres-del-pacifico-que-seria-patrimonio-de-la-unesco/">Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO</a>.</p>



<p>Solamente en La Plata, en su comunidad, donde viven cerca de 70 familias, hay censadas 114 piangüeras.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263577"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190609/Colombia-7-proyecto-congreso-mujeres-piangueras-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 7 - proyecto congreso mujeres piangüeras - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263577" /><figcaption class="wp-element-caption">En marzo de este año se presentó un proyecto en el Congreso de Colombia que busca, entre otras cosas, “mejorar las condiciones sociales y económicas de las mujeres piangüeras”. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>“La piangua era un tema más del día a día, para resolver algo del momento. Cuando yo era niño, era una creencia en la comunidad que ser piangüero era lo peorcito de la sociedad. Que estaba bien abajo”, comenta Santiago Valencia, que antes de ser líder del Consejo Comunitario y guía turístico profesional fue piangüero. Resulta inevitable sonreír e ilusionarse cuando se oye su discurso sobre equidad e igualdad de género y sobre la necesidad de luchar contra los prejuicios y la discriminación alrededor de lo femenino.</p>



<p>Aura Nelly Díaz Moreno tiene 50 años y seis hijos, también criados a punta de este oficio, sobre todo desde que su esposo perdió una pierna serrando madera hace tres décadas. Cuando la busco después de hablar con Valencia, lo primero que me dice es que antes la gente no la valoraba como piangüera:</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/19150911/009-768x512.png" alt="" class="wp-image-263955" /></figure>



<p>Díaz cuenta, incluso, que hubo una época en que cuando veían a alguien muy sucio, una manera de reprenderlo, y ofenderlo, era decirle que parecía una piangüera.</p>



<p>Lo bueno, coinciden muchas y muchos, es que la autoestima de la mujer Piangüera ya no es la de hace 40 o 50 años. Y eso se debe, en gran medida, al trabajo de asociaciones como la que preside Matilde Mosquera.</p>



<p>En la primera reunión que hicieron en la comunidad, en 2019, varios hombres levantaron la mano para hacer parte. Y varias mujeres lo hicieron para que el representante legal fuera un hombre. Valencia fue el primero en oponerse a ambas cosas. Raíces Piangüeras debía ser una organización de y para las mujeres, en la que los hombres, que además nunca habían pianguado o lo habían hecho solo como un juego, cuando eran niños, no debían tener voz ni voto.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/07/mujeres-indigenas-protegen-mar-de-chile-saberes-ancestrales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Más de 200 mujeres originarias protegen el mar de Chile: así conservan 20 espacios costeros con saberes ancestrales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">8:45 a.m. El silencio del manglar</h2>



<p>—¡Oliviaaaaaaaa!</p>



<p>El grito es de Matilde. Además de ella, y de Benita, este jueves de mayo nos acompaña otra mujer piangüera. Se llama Libia Collazos Sinisterra, pero hace muchos años la comunidad, nadie se explica la razón, le cambió el nombre.</p>



<p>No la vemos cerca, por ninguna parte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263578"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190613/Colombia-8-Libia-Colazos-Sinisterra-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 8 - Libia Colazos Sinisterra - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263578" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las cosas que Libia Collazos Sinisterra -más conocida como Olivia en la comunidad de La Plata- más disfruta de internarse en el manglar para pianguar es sentir el silencio. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>Recorrer el manglar para buscar moluscos es una actividad que se realiza casi siempre en colectivo. Las mujeres la aprovechan para contarse cosas que no se cuentan en el pueblo, desde lo más bonito que les pasó la noche anterior hasta si el marido les pegó de nuevo. La aprovechan para cantar. Para echar chisme. Para desahogarse. Para reírse hasta tener “los dientes fríos”, como ellas mismas dicen.</p>



<p>Algunas pocas, sin embargo, disfrutan mucho cuando lo hacen solas por la conexión que les regala con la naturaleza. Por los sonidos de las&nbsp;<a href="https://old.parquesnacionales.gov.co/portal/wp-content/uploads/2014/01/Descripcion-PNN-Uramba-Bahia-Malaga.pdf">107 aves distintas que habitan este manglar</a>. Por el silencio.</p>



<p><strong>“Una de las cosas que a mí me gusta de pianguar es la tranquilidad que se siente.</strong>&nbsp;El silencio”, contará Olivia más tarde, en la lancha de regreso a La Plata. “A mí me encanta ir sola porque a veces usted lo único que escucha allá es el cantar de los pájaros y el silencio”.</p>



<p>Las mujeres de Raíces Piangüeras se han formado para cuidar el escenario donde esa magia&nbsp; se produce: los manglares. Y lo han hecho desde mucho antes que instituciones y organizaciones internacionales comenzaran a ayudarlas en ese proceso.</p>



<p>En 2001, por ejemplo, lideraron el primer “descanso voluntario” de este ecosistema en Bahía Málaga. La idea surgió al ver el tamaño de las pianguas que recogían: cada vez más pequeñas. Primero pensaron en crear una especie de vivero para dejarlas ahí mientras crecían y se reproducían. Pero luego se hizo necesaria una acción más contundente.</p>



<p>Aura Nelly Díaz fue una de sus principales promotoras:</p>



<p>“Pusimos tableros que decían “Prohibido pianguar” y “Descanso en manglar”. Nuestra mentalidad era crear conciencia. No era que había un proyecto o un recorrido oficial. Cuando íbamos a verlos un mes después, ya los habían quitado. Pero insistimos”.</p>



<p>Luego, ya con Raíces Piangüeras y gracias al apoyo de organizaciones como Fondo Acción y Conservación Internacional, las mujeres fueron entrenadas y luego contratadas para hacer monitoreos de desembarque, en los que verifican que las pianguas tengan los cinco centímetros mínimos de talla en el momento de captura. Esa información se la comparten a toda la comunidad y les sirve para tomar decisiones.</p>



<p>“Así hemos identificado manglares con mayor impacto y hemos puesto algunos en descanso, de forma rotatoria, durante un mes seguido. El problema sigue siendo encontrar otras actividades alternativas. ¿Cómo le vamos a decir a la mujer que coge pianguas de 4,5 o 4 centímetros que no lo haga, si es lo único que tiene para darles de comer ese día a sus hijos?”, se pregunta Matilde, muy seria.</p>



<p>Los manglares son “<a href="https://www.wwf.org.co/?364411/10-preguntas-que-deberiamos-hacernos-de-los-manglares">bosques que solo se encuentran en zonas tropicales o subtropicales del mundo, cuyas plantas viven generalmente entre el agua salada y el agua dulce, pues conforman la línea divisoria entre la desembocadura de los ríos, el mar y la tierra</a>”.&nbsp; Con sus raíces gigantescas conforman una barrera natural contra la erosión costera y fenómenos como huracanes, tormentas y&nbsp;<em>tsunamis</em>; de ellos depende la vida de cientos de hongos, especies de plantas acuáticas, invertebrados y peces; son la base de la dieta y la seguridad alimentaria de las comunidades donde están ubicados; y son reservorios de carbono importantísimos (según WWF Colombia, “almacenan cinco veces más carbono que los bosques tropicales terrestres”). De las casi 70 especies de mangle que se calcula se encuentran en 123 naciones del mundo,&nbsp;<a href="https://wwflac.awsassets.panda.org/downloads/manglares.pdf">en Colombia existen nueve</a>, repartidas entre la costa atlántica y la pacífica. Una diversidad que no muchos países tienen. Brasil, por ejemplo, que ocupa el&nbsp;<a href="https://www.fao.org/forestry/mangrove/distribution/es">segundo lugar en mayor extensión en manglares después de Indonesia</a>, tiene&nbsp;<a href="https://core.ac.uk/download/pdf/37519778.pdf">cuatro especies</a>&nbsp;de mangle conocidas, las mismas que&nbsp;<a href="https://www.gob.mx/conafor/es/articulos/manglar-riqueza-de-especies?idiom=es#:~:text=Las%20cuatro%20especies%20de%20mangle,mangle%20botoncillo%20(Conocarpus%20erectus).">México</a>.&nbsp;<a href="https://www.conservation.org/docs/default-source/peru/santuario-nacional-los-manglares-de-tumbes.pdf?Status=Master&amp;sfvrsn=90a35e8a_3">Perú tiene cinco</a>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263579"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190617/Colombia-9-manglares-en-precariedad-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 9 - manglares en precariedad - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263579" /><figcaption class="wp-element-caption">Tatiana Acevedo, experta en gobernanza del agua y ecología política, asegura que la precariedad actual de los manglares puede deberse a que son difíciles de comprender y de clasificar, pues son varias cosas al tiempo. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>De acuerdo con&nbsp;<a href="https://aldiaunal.palmira.unal.edu.co/detalle/servicios-ecosistemicos-derivados-de-bosques-de-manglar-en-el-pacifico-colombiano">una investigación de la Universidad Nacional de Colombia</a>, “a pesar de ser uno de los ecosistemas más amenazados del mundo, los bosques de manglar del Pacífico colombiano son de los mejor conservados en el planeta”. De hecho, según WWF,&nbsp;<a href="https://www.wwf.org.co/?364411/10-preguntas-que-deberiamos-hacernos-de-los-manglares">los bosques de manglar más altos de toda América están en la costa pacífica</a>&nbsp;colombiana, que alberga&nbsp;<a href="https://www.minambiente.gov.co/narino-choco-y-magdalena-con-el-85-de-los-manglares-del-pais/#:~:text=Colombia%20cuenta%20con%20un%20%C3%A1rea,0.07%25%20en%20el%20litoral%20insular">el 74 % de las casi 290 000 hectáreas de manglares del país</a>.</p>



<p>Por razones como esas es que el Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga es uno de los “<a href="https://old.parquesnacionales.gov.co/portal/wp-content/uploads/2014/01/Descripcion-PNN-Uramba-Bahia-Malaga.pdf"><em>hot spots</em>&nbsp;de la conservación de naturaleza a escala planetaria</a>”.</p>



<p>Sin embargo, entre 1996 y 2020, según Global Mangrove Watch,&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/los-manglares%2C-un-ecosistema-que-alimenta-y-protege-a-las-comunidades-costeras-colombianas/85066049#:~:text=Sin%20embargo%2C%20entre%201996%20y%202020%2C%20seg%C3%BAn,2050%20si%20las%20tasas%20de%20aumento%20del">Colombia perdió 7269 hectáreas de manglar, “algo así como el tamaño de 10 000 canchas de fútbol</a>”.</p>



<p>“Tal vez la precariedad de estos ecosistemas se deba a que son difíciles de comprender o de clasificar. Son a la vez agua, pues las mareas suben y bajan de sus raíces al menos dos veces al día, y raíz vegetal, que al estar trenzada ralentiza el movimiento de las mareas. Y son barro, pues de estas mareas quedan sedimentos que se asientan fuera del agua y forman un fondo cenagoso”,&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/tatiana-acevedo-guerrero/los-manglares/">escribió hace unos años la investigadora y profesora Tatiana Acevedo Guerrero</a>, experta en gobernanza del agua y ecología política.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263580"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190620/Colombia-10-raices-de-los-manglares-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 10 - raíces de los manglares - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263580" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuando las raíces de los manglares se conectan entre sí construyen una especie de red neuronal, interminable, que las piangüeras atraviesan por abajo y por arriba para recoger los pequeños moluscos. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>Un golpeteo seco y metálico interrumpe de repente nuestros pensamientos.</p>



<p>Es Olivia, que está moviendo su cobador entre el barro. Se trata de una pequeña vara —ahora de metal, hace décadas de madera— que termina en una especie de garfio. Si al enterrarlo y sacudirlo de un lado al otro se oye un golpe seco, significa que está tocando una concha.</p>



<p>Hace décadas, mujeres como doña Paulina, la abuela de Matilde y Lucy, y doña Flor, su madre, pianguaban sin guantes, sin botas, sin cobador. Incluso, la madre de Paulina cargaba las pianguas en su camisa, recogida hacia dentro para hacer las veces de canasto. Así iba y venía. Cientos de veces.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-gestor-del-servicio wp-block-embed-gestor-del-servicio wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Olivia cobando entre el barro" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/AHHlKJfEen8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Hoy, la lista de implementos obligatorios para la faena incluye guantes, botas de caucho, una pañoleta para cubrirse la cabeza y ojalá otra para el cuello, camisa de manga larga, canasto de bejuco para recolectar las pianguas, lancha a remo, o a motor (lo que implica contar con dinero para pagar el combustible) y una botella de agua. Son opcionales el cobador, el tiestero o un repelente y, para recuperar la energía perdida al salir del manglar, un portacomidas, un termo de café y tal vez algo de viche.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263589"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11192629/Colombia-11b-cobador-Libia-Colazos-Sinisterra-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 11b - cobador Libia Colazos Sinisterra - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263589" /><figcaption class="wp-element-caption">El cobador -la pequeña vara de metal que Libia sostiene en su mano derecha en la imagen- es una herramienta que ayuda a las mujeres a encontrar más fácilmente las pianguas dentro del barro. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">9:05 a.m. ¿Dónde quedó la lancha?</h2>



<p>La marea ha ido subiendo rápido, sin darnos cuenta. Miramos a nuestro alrededor y todo parece igual.<strong>&nbsp;¿Por dónde entramos al manglar? ¿Cómo volvemos a la lancha?</strong>&nbsp;Matilde sonríe y nos calma. Esto no es algo que les pase solamente a las citadinas, ocurre también con las mujeres piangüeras más expertas. Perderse es otra de las dificultades inherentes del oficio.</p>



<p>—A veces yo piangüo y piangüo y cuando levanto la cabeza, ni idea dónde quedó la lancha. También nos ha pasado que subió tanto la marea que se hundió y uno ve nada más los portacomidas, que están por ahí flotando —narrará Lucy esa tarde en Paz Paraíso, mientras prepara un coctel de viche—. Achicar la lancha [sacarle el agua] es muy difícil, sobre todo porque uno viene con el cansancio de muchas horas pianguando, las piernas ya están adoloridas y peor en los brazos si uno se vino a canalete.</p>



<p>Es decir, a remo limpio.</p>



<p>En una sola jornada de cuatro o cinco horas, piangüeras como Matilde, Benita, Olivia y Lucy deben agacharse y pararse decenas de veces; luchar contra un calor extremo y húmedo y un sinfín de zancudos; hurgar entre el barro; exponerse a infecciones y al ataque indiscriminado del pejesapo, el camarón bravo y algunos cangrejos; treparse por las raíces interminables del manglar; cargar de regreso a la lancha un canasto que puede pesar 60 o 70 kilos.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/mujeres-pesca-conservacion-oceanos-entrevista/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Las mujeres sí podemos pescar, la pesca no es solo cosa de hombres” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<p>Con unos cuantos agravantes: que se desate una tempestad o que la marea suba mucho más rápido de lo previsto, que el barro no solo entierre sus botas, sino que les llegue hasta la cintura. Y que se desubiquen.</p>



<h3 class="wp-block-heading">12:50 p.m. Ya es hora del almuerzo</h3>



<p>La piangua se puede comer de muchas formas. En un arroz que en el Pacífico llaman atollado (mezcla de carne de cerdo, pollo, longaniza y vegetales variados). En tamales, empanadas, sudados (platos al vapor), encocados (guisos preparados a base de leche y ralladura de coco) y ceviches.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263582"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190629/Colombia-12-embanada-alimentos-a-base-de-pianguar-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 12 - embanada alimentos a base de piangüar - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263582" /><figcaption class="wp-element-caption">Además de empanadas, la piangua sirve para preparar arroces, ceviches y encocados, entre otros platos. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>Raíces Piangüeras, la asociación que lidera Matilde, lleva años luchando para encontrar maneras de transformar los moluscos que extraen de los manglares en productos que se puedan vender en muchas ciudades del mundo.</p>



<p>Hace unos años, por ejemplo, ella y Olivia —que reparte su tiempo entre pianguar y los fogones— prepararon 100 tamales de piangua para enviarlos hasta Bogotá y repartirlos en distintos restaurantes que dicen vender platos del Pacífico. ¡Qué innovador! ¡Nos interesan! ¡Qué delicia! Pero los pocos pedidos que llegaron nunca pasaron de 15 o 20 unidades, y a un costo tan bajo para ellas que ni siquiera les alcanzaba para cubrir el transporte en avión o por vía terrestre. Iban a pérdida.</p>



<p>Conservación Internacional, una organización presente en más de 20 países, entre ellos Colombia, les ayudó a hacer un análisis financiero para determinar si era viable transformar la piangua antes de venderla. Sin embargo, Matilde cree que todavía falta mucho trabajo para dar a conocer el molusco más allá de las zonas costeras.</p>



<p>Ahora quieren comercializarla en supermercados, en bandejas que incluyan un recetario y unas bolsas pequeñas con ingredientes que también vienen de su territorio y sirven para prepararla en casa, como coco y hierbas de azotea. El proyecto se llama “Del manglar a tu casa”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263583"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190633/Colombia-13-Libia-Collazos-Sinisterra-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 13 - Libia Collazos Sinisterra - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263583" /><figcaption class="wp-element-caption">Las hierbas de azotea de la casa de Libia Collazos Sinisterra muchas veces terminan en los platos que prepara, como tamales o empanadas de piangua que ofrece a los turistas que visitan la comunidad de La Plata, en Bahía Málaga. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>Pero el camino para sacar adelante esta y otras iniciativas ha estado lleno de obstáculos.</p>



<p>Poco después de nacer, con un capital semilla que les dio la junta del Consejo Comunitario de las Comunidades Negras de La Plata – Bahía Málaga, crearon un sistema para comprarles la piangua a las socias y luego venderla en Ecuador, sin intermediarios. Pero el&nbsp;<a href="https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20220429-aniversario-protestas-pano-nacional-colombia">estallido social de 2021</a>, que paralizó a Colombia durante casi tres meses, las dejó en la quiebra. Las piangüas se perdieron porque los camiones no podían salir del puerto de Buenaventura.</p>



<p>Ese mismo año, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca las eligió dentro de un proyecto que incluía darles 50 millones de pesos, unos 12 300 dólares de hoy, en equipos fundamentales para cumplir sus sueños. A Bahía Málaga – La Plata llegaron entonces una pesa, un congelador, una embutidora y una empacadora al vacío, pero esta última máquina nunca prendió porque no estaba adaptada para su contexto.</p>



<p>Antes de la entrega, Matilde había advertido que en su comunidad no tenían energía eléctrica y cualquier aparato que les dieran, debía funcionar con energía solar o planta eléctrica.</p>



<p>“Estábamos bien contentas, pero cuando fuimos a conectar la empacadora al vacío no arrancaba. Tiene un motor enorme, necesita un voltaje mucho mayor, que aquí no tenemos. Es una ‘animalota’”, explica Matilde. “Hace poco nos dijeron que van a mandar a alguien para que le regule el voltaje, a ver si por fin funciona”, cuenta.</p>



<p>Por suerte, ya que la tienen bien cubierta, no está deteriorándose por el polvo.</p>



<p>Raíces Piangüeras también está priorizada para recibir, por parte de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), un inmueble incautado a un narcotraficante en la ciudad de Cali, pero la paquidermia del Estado todavía no les ha permitido pasar del anuncio.</p>



<p>“Es una casa lo más de bonita, si las máquinas no nos funcionan acá, podríamos llevarlas allá y montar nuestra propia tienda y una especie de casa cultural. Podríamos hacer tantas cosas”, fantasea Matilde.</p>



<p>En todo caso, quietas no se van a quedar mientras eso ocurre.</p>



<p>Aprovecharon muy bien los recursos de una beca del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes para crear su página web, construir un recetario digital y mandar a hacer unas camisetas que venden entre todas, para un fondo común que ayuda con préstamos sin intereses a cualquier socia, cuando lo necesite.</p>



<p><strong>También consiguieron una lancha y montaron una cacharrería en Miramar</strong>&nbsp;(una de las cuatro comunidades del Consejo Comunitario, junto con La Plata, La Sierpe y Mangaña), donde venden guantes, botas y otros objetos. Y cuando llegan turistas activan la Ruta de la Piangua, un proyecto colectivo creado en 2010, que incluye un sendero y una experiencia para que los viajeros, que normalmente van al Pacífico colombiano en época de avistamiento de ballenas jorobadas —junio a agosto—, conozcan el molusco y lo saquen del manglar, si pueden.</p>



<p>El problema es la violencia. Con más de 20 asesinatos,&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/violencia-en-buenaventura-por-parte-de-bandas-criminales-marzo-de-2025-el-mes-mas-violento-en-dos-anos/">marzo pasado fue el mes más violento en los últimos dos años en Buenaventura</a>, y eso influye directamente en el número de turistas que desde ahí viajan en lancha a cualquiera de las islas del archipiélago. En La Plata no recuerdan un año tan vacío de turistas desde la pandemia.</p>



<p>Las comunidades también han sido víctimas de robos por parte de grupos armados ilegales que a veces interceptan las lanchas en las que se movilizan desde y hacia el puerto.</p>



<p>En enero de 2024, además, unos hombres armados con fusiles intentaron tomarse el Consejo Comunitario de las Comunidades Negras de La Plata – Bahía Málaga, tras lo cual la&nbsp;<a href="https://www.oas.org/es/CIDH/jsForm/?File=/es/cidh/prensa/comunicados/2024/068.asp">Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a 13 de sus líderes</a>. Y todo ello ocurre con la base naval de Bahía Málaga —la más importante de la Armada Nacional en el Pacífico— a solo 15 minutos de distancia en lancha.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263584"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190637/Colombia-14-Comunidades-Negras-de-La-Plata-Bahia-Malaga-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 14 - Comunidades Negras de La Plata - Bahía Málaga - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263584" /><figcaption class="wp-element-caption">El Consejo Comunitario de las Comunidades Negras de La Plata – Bahía Málaga está integrado por cuatro comunidades: La Plata, Miramar, La Sierpe y Mangaña. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">5:40 p.m. El “cansancio honrado” de las mujeres piangüeras</h2>



<p>Lucy Mosquera Murillo prepara un coctel con hierbas frescas y viche y una jarra de limonada en su quiosco de Paz Paraíso. Esta tarde tiene cuatro clientes. Treinta metros más lejos suenan unos arrullos, cantos tradicionales de las comunidades negras del Pacífico colombiano. El sol comienza a esconderse y poco a poco va tiñendo de naranja fosforescente las construcciones de madera de La Plata.</p>



<p>Además de un título en Gestión de Hotelería y Turismo, Lucy, de 27 años, tiene estudios en etnoeducación y es guía turística.</p>



<p>&nbsp;“Raíces Piangüeras nos ha ayudado a visibilizar lo que hacemos y nos ha empoderado en cuanto a liderazgo. A mí, por ejemplo, me ha dado confianza, me ha ayudado a convencerme de que mis ideas son importantes”, explica después de servir la primera ronda de bebidas.</p>



<p>Pero hay algo mucho más importante que eso. Lucy sueña con el día en que, gracias a la asociación, las mujeres ya no se vean obligadas a pianguar para vivir y encuentren una o más actividades distintas que les permitan descansar de ese oficio extenuante y, al tiempo, alcanzar la autonomía económica.</p>



<p>“Cuando yo digo que me gusta ir a pianguar es porque el primer día voy sin mucho ánimo pero si ya tengo una producción, el segundo y el tercer día voy a meterle todo y me animo. Pero la real [la verdad] es que es una actividad muy dura, uno lo hace por necesidad, por la costumbre, y hay momentos en que puede pasarla bien cuando va en compañía, pero es muy difícil”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263585"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190642/Colombia-15-Lucy-Mosquera-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 15 - Lucy Mosquera - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263585" /><figcaption class="wp-element-caption">Lucy Mosquera estudió Gestión de Hotelería y Turismo y etnoeducación y es guía turística. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<p>En marzo de este año se presentó, en el Congreso de la República, un&nbsp;<a href="https://congresovisible.uniandes.edu.co/proyectos-de-ley/ppor-la-cual-se-promueve-protege-e-incentiva-la-cadena-productiva-de-la-piangua-se-reconoce-el-valor-de-las-practicas-ancestrales-y-se-fomenta-el-mejoramiento-de-las-condiciones-sociales-y-economicas-de-las-mujeres-piangueras-en-colombia-y-se-dictan-otras-disposiciones-fomenta-la-cadena-productiva-de-la-piangua/14420/">proyecto de ley</a>&nbsp;para “promover, proteger e incentivar la cadena productiva de la piangua, reconocer el valor de las prácticas ancestrales y fomentar el mejoramiento de las condiciones sociales y económicas de las mujeres piangüeras en Colombia”.</p>



<p>El proyecto —que logró ser aprobado en el primero de cuatro debates y cuya ponencia para el segundo ya fue radicada para ser discutida en la Cámara de Representantes— fue impulsado por la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó), uno de los cuatro departamentos del Pacífico colombiano junto con Valle del Cauca, Cauca y Nariño. Matilde afirma que se enteró cuando ya estaba listo y el asesor de uno de los más de 30 congresistas que lo presentaron la buscó para enviárselo.</p>



<p>Según el representante Carlos Ardila, uno de los principales autores del proyecto, para construirlo fue “imposible alcanzar a todas las piangüeras” del Pacífico. “Hicimos todo el esfuerzo de reunir el sentir de todas las regiones en encuentros regionales durante 2023 y 2024, con una misión de campo al Chocó y en un esfuerzo conjunto con las Corporaciones Autónomas Regionales (autoridades ambientales) y líderes piangüeras de los cuatro departamentos”, dijo.</p>



<p>“Supuestamente es para ayudarnos a nosotras, pero la verdad es que se construyó desde un escritorio”, asegura la representante legal de la asociación Raíces Piangüeras. No puede ocultar la frustración cuando habla del tema.</p>



<p>En julio pasado, Matilde organizó un encuentro de 50 piangüeras de los cuatro departamentos para conversar sobre el proyecto y hacer unas recomendaciones que les enviaron a los congresistas que lo radicaron en Bogotá.</p>



<p>Ella y Lucy siempre han sido mujeres muy independientes porque así las crió doña Flor. Y así es como la hermana menor de Matilde quiere criar a su pequeña hija de tres años, Britney. Para avanzar en ese sentido, aunque suene contradictorio, cuando esté más grande la va a llevar al manglar y le va a enseñar todos los secretos del arte de extraer pianguas de sus raíces.</p>



<p>“Que no llegue el día en que si no hay ninguna alternativa distinta no tenga cómo vivir y le toque depender de un hombre”.</p>



<p>Doña Flor —58 años y seis hijas, las tres primeras con un padre que fue asesinado siendo ellas muy niñas— opina lo mismo:</p>



<p>“Este es un trabajo honrado, que nos ha dado muchos beneficios, pero es muy duro. Yo siempre le pedí a Dios que mis hijas no tuvieran que mantener su familia a punta de piangua, como yo lo hice. A mí me dio mucho y no me arrepiento, me siento contenta por eso, pero es que trabajar en el manglar es muy duro. Yo creo que aquí todos deben aprender, niños y niñas, porque hace parte de lo que somos. Pero ojalá puedan tener otras opciones”.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/19150858/010-768x512.png" alt="" class="wp-image-263954" /></figure>



<p>Marlyn también está de acuerdo con eso:</p>



<p>“A mis nueve hijos yo los levanté con esta actividad. Lo hago porque me nace hacerlo, uno va al manglar y siente como esa paz de la naturaleza, y es una ayuda para sostenerse. Pero para hablarle con la realidad, yo ahora quisiera solo ir para enseñarles a las personas cómo se hace y que me pagaran por eso. Es que estoy muy cansada, ya bastante lo hice”.</p>



<p>Alguna vez el sociólogo, escritor y periodista Alfredo Molano Bravo habló del “cansancio honrado”. Tal vez eso es lo que sienten las mujeres piangüeras del Pacífico.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263586"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190646/Colombia-16-Comunidad-de-La-Plata-piangueras-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 16 - Comunidad de La Plata - piangüeras - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263586" /><figcaption class="wp-element-caption">Aunque el Ministerio de Ambiente calcula que en Colombia hay 11.328 piangüeras, las mujeres dicen que el subregistro es grande y son muchas más. Solamente en la comunidad de La Plata, donde viven cerca de 70 familias, hay censadas 114 piangüeras. Foto Laila Abu Shihab Vergara</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">8:20 p.m. Pianguar, cantar y ser libre</h2>



<p>Aura Nelly Díaz normalmente canta estas canciones en el manglar, para distraerse del cansancio, el sudor y los ataques de los zancudos, pero hace meses no puede hacerlo por una enfermedad que también la tiene triste. Sin embargo, esta noche de un jueves de mayo decide entonarlas porque se siente orgullosa de ser “una guerrera, una enamorada de los manglares”.</p>



<p>La canción del chango la compuso un día en que “había como 50 de esos pájaros” en el manglar y “uno cantaba y el otro le contestaba y uno más silbaba”.</p>



<p>Aura Nelly no pudo pasar de cuarto de primaria y sabe leer pero no escribir. Sin embargo, eso no ha sido impedimento para lo que ha conseguido. Es guía turística. Vende destilados como el viche. Y compone con su mente y con la sabiduría que le da Dios, dice.</p>



<p>“Cuando usted va a hacer la actividad de pianguar se trae muchas cosas. Se concentra con la naturaleza y regresa diferente a como se va. Hacerlo a mí me da respiración, me hace sentir libre, dejo atrás todo lo difícil. Por eso también canto cuando estoy pianguando”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263587"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/11190650/Colombia-17-Matilde-Mosquera-y-Aura-Nelly-Diaz-piangueras-Foto-Laila-Abu-Shihab-Vergara-768x512.jpg" alt="Colombia 17 - Matilde Mosquera y Aura Nelly Díaz - piangüeras - Foto Laila Abu Shihab Vergara" class="wp-image-263587" /><figcaption class="wp-element-caption">Matilde Mosquera -a la izquierda- y Aura Nelly Díaz -a la derecha- representan a dos generaciones de piangüeras que son inspiración para la comunidad de La Plata. Foto Laila Abu Shihab Vergara.</figcaption></figure>



<p>Esta es la última canción que compuso y “es mucho más sentimental”, porque las pianguas ya no se dejan ver tan fácil como antes.</p>



<p><em><strong>Imagen principal</strong>: Matilde Mosquera (adelante, de negro) y Benita Rentería, en un descanso de la actividad de pianguar.&nbsp;<strong>Foto: Laila Abu Shihab Vergara</strong></em></p>



<p>*&nbsp;<em>Esta crónica es parte de una alianza periodística entre Mongabay Latam y VORÁGINE</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/laila-abu-shihab-vergara/">Laila Abu Shijab Vergara</a>&nbsp;en Mongabay Latam.&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/2025/08/cumbre-otca-profunda-crisis-amazonia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119507</guid>
        <pubDate>Wed, 20 Aug 2025 20:46:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/20154242/Pianguera-Mongabay.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Pianguar: la raíz de la independencia de las mujeres del Pacífico colombiano]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>MÁS ALLÁ DEL &amp;#8220;TARIMAZO&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-del-tarimazo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Resulta, pues, un evento escandaloso porque revela a la luz pública, una vez más, la médula oculta de nuestras instituciones políticas. Y esa médula no es otra cosa que la simbiosis histórica de nuestro Estado y la mayoría de sus instituciones con la violencia, el crimen y su contemporización con la ilegalidad, al menos desde la promulgación de la Constitución de 1991.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para el diario EL PAÍS, España, Sección AMÉRICA-COLOMBIA)</p>



<p>El evento realizado por el presidente Petro en Medellín en desarrollo de su controvertida política de Paz Total, específicamente su componente de Paz Urbana, con presencia en la tarima<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> de nueve peligrosos jefes de bandas criminales judicializados, ha sido objeto de críticas unánimes por todo el establecimiento político y gremial. Empezando, obviamente por el alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, continuando con el gobernador del departamento, Andrés Julián Rendón, los expresidentes Uribe y Santos y la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz. Todos a una lo condenaron por ser una afrenta a las víctimas, la dignidad de la justicia y, sobre todo, la deslegitimación de las instituciones democráticas. Resulta, pues, un evento escandaloso porque revela a la luz pública, una vez más, la médula oculta de nuestras instituciones políticas. Y esa médula no es otra cosa que la simbiosis histórica de nuestro Estado y la mayoría de sus instituciones con la violencia, el crimen y su contemporización con la ilegalidad, al menos desde la promulgación de la Constitución de 1991.</p>



<p><strong>Un pecado original y capital constituyente</strong></p>



<p>Podría decirse que nuestras alabadas y veneradas instituciones políticas nacieron con un pecado original y capital constituyente, todavía irredimible, pues para neutralizar el narcoterrorismo de Pablo Escobar y lograr su entrega a la justicia, la Asamblea aprobó el artículo 35 (ya derogado), que prohibía la extradición de colombianos por nacimiento. Fue un acuerdo tácito entre el Ejecutivo y la mayoría de los delegatorios de la Constituyente, ante la incapacidad de los organismos de inteligencia, investigación y militares del Estado para capturarlo y desmantelar su terrible banda de Extraditables. En semejante encrucijada, la Asamblea aprobó la prohibición de la extradición de colombianos por nacimiento. Fue una decisión que mezcló el pragmatismo político y la contemporización con el crimen, comprensible por esa debilidad punitiva y militar del Estado. Obviamente, ese acuerdo político tenía que darse detrás de la tarima, tras bambalinas. No podía exhibirse y menos conocerse la forma cómo sucedió, pues su ilegitimidad no soportaría la luz de lo público. Valdría la pena que algún día conociéramos esos secretos de Estado y nos fueran revelados por sus máximos responsables, que hoy son adalides inclaudicables de la absoluta transparencia del gobierno en todos los asuntos públicos y se rasgan las vestiduras por lo sucedido en la tarima de Alpujarra. En ese entonces, todos los colombianos asistimos a una puesta en escena casi surrealista, que bien podría haber sido concebida y filmada por Luis Buñuel con libreto de García Márquez. Hay que recordar que la entrega de Pablo Escobar fue mediada y anunciada por el padre Rafael García Herreros en el programa decano de nuestra televisión nacional, <strong><em>“El minuto de Dios”,</em></strong> convocándolo frente a las cámaras a un encuentro en las playas de Coveñas<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Ni más ni menos que el encuentro del Pastor con el criminal más sangriento y despiadado de entonces, cuya falsa conversión le permitió seguir delinquiendo desde su cárcel-catedral durante 13 meses<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, sin que todavía sepamos porqué el presidente Gaviria solo se dio cuenta de ello tan tarde y entonces el capo pudo abandonar caminando, plácidamente, su catedral de impunidad.</p>



<p><strong>Una institucionalidad narcopolítica y necropolítica</strong></p>



<p>La pregunta obvia, es ¿Qué tipo de instituciones fueron esas que comprometieron el Estado y la misma Asamblea Nacional Constituyente con la entrega del más sangriento capo a cambio de su no extradición? &nbsp;Que, además, le permitieron el diseño de su propia “catedral” y posterior fuga. Y, por último, que para poder darlo de baja terminaron siendo complacientes y quizá hasta cómplices con el grupo criminal los PEPES (Perseguidos por Pablo Escobar)<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, sus enemigos y competidores del cartel de Cali, los hermanos Rodríguez, junto al Bloque de Búsqueda y la DEA. Desde luego, no fueron instituciones respetables y menos democráticas. Fueron instituciones coaccionadas y funcionales con el crimen, la violencia y la impunidad. Hoy ya está plenamente establecido que los magnicidios de Galán, Jaramillo y Pizarro fueron posibles por esa simbiosis letal del narcotráfico con la política y varias agencias de inteligencia del Estado<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, que sirvieron de mampara para perpetrar el magnicidio Galán, y posteriormente los de Jaramillo y Pizarro. Pero, todavía más grave, es que esa matriz institucional se haya prolongado y camuflado bajo una densa hojarasca legal que creó un entramado de criminalidad sistémico con diversos poderes de facto, desde respetables empresarios agroindustriales hasta emprendedores narcotraficantes, a través de organizaciones privadas como las cooperativas de seguridad rural, más conocidas como “Convivir”, creadas por el entonces presidente César Gaviria mediante el Decreto Ley 356 de 1994<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> e impulsadas con ahínco por el gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. Cooperativas legales que sirvieron de incubadoras de numerosos grupos paramilitares que terminaron conformando la criminal federación de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a> y desolaron el campo con sus masacres y fosas comunes. Así se formó y consolidó este entramado de instituciones necropolíticas<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a> o tanatopolíticas, cuyo legado son millones de víctimas irredentas y de victimarios impunes que hoy se disputan este espectral espacio político institucional y se escandalizan por la impudicia política del presidente Petro en la Alpujarra.</p>



<p><strong>Petro, un impúdico gobernante</strong></p>



<p>Sin duda, el presidente Petro cometió un acto de impudicia política al llevar nueve temibles y condenados jefes de bandas criminales<a href="#_edn10" id="_ednref10">[x]</a> a su tarima en la Alpujarra, en el contexto de su temeraria e incierta política de Paz Urbana, que aún carece de un marco legal para garantizar el sometimiento efectivo de dichas bandas y su desmantelamiento definitivo. Un experimento que tiene el nefasto antecedente de la llamada política de “sometimiento a la justicia” del expresidente Gaviria que, a la postre, terminó sometiendo la justicia a las dinámicas del crimen, siendo precisamente las Convivir un eslabón clave de esa deriva narcopolítica y necropolítica de nuestras instituciones políticas fusionadas con el crimen y la ilegalidad. Deriva que ha tenido las más inverosímiles mutaciones y coaliciones políticas y tuvo un momento estelar cuando el entonces presidente Uribe permitió la presencia de tres de los máximos comandantes paramilitares de las AUC en el Congreso de la República<a href="#_edn11" id="_ednref11">[xi]</a>: Salvatore Mancuso, Ernesto Báez y Ramón Izasa, aún sin estar desmovilizados, para que Mancuso<a href="#_edn12" id="_ednref12">[xii]</a> en junio de 2004 ambientara en un histórico y elocuente discurso la posterior ley 975 de 2005, oficialmente denominada de “Justicia y Paz”. Pero la verdad es que esa institucionalización necropolítica se había venido consolidando desde la crisis generada por el 8.000<a href="#_edn13" id="_ednref13">[xiii]</a> con Samper, pasando por la narcoparapolítica<a href="#_edn14" id="_ednref14">[xiv]</a> que respaldó a Uribe, la Ñeñepolítica<a href="#_edn15" id="_ednref15">[xv]</a> de Duque y hoy la presunta financiación ilegal y violación de topes de la campaña presidencial de Petro<a href="#_edn16" id="_ednref16">[xvi]</a>.</p>



<p><strong>La peor mutación necropolítica</strong></p>



<p>Sin embargo, es en estos últimos años cuando se ha generado la más temible y degradada de todas las mutaciones, como es la simbiosis letal de organizaciones supuestamente insurgentes con las economías ilegales, que se disputan a muerte con bandas y bandolas del narcotráfico nacional e internacional el control de vastos territorios y numerosas poblaciones rurales, hoy sometidas a frecuentes “paros armados”, el confinamiento y el asesinato sistemático de sus líderes sociales<a href="#_edn17" id="_ednref17">[xvii]</a>. Tal es el entramado real de esa parafernalia de instituciones políticas que hoy el Establishment llama a defender, una institucionalidad necropolítica, sustentada y arraigada en poderosas economías ilegales cuyos vasos comunicantes con la economía legal son complejos, densos, turbios y forman una especie de rizoma indescifrable, casi imposible de erradicar. Un rizoma necropolítico que en cada elección nacional para Congreso y Presidencia define quiénes gobiernan, cómo gobiernan y a favor de quiénes. Y ello seguirá siendo así en tanto para ganar las elecciones los candidatos tengan que contar con miles de millones de pesos a su disposición, generosamente aportados por financiadores legales, como Odebrecht en los casos de Juan Manuel Santos<a href="#_edn18" id="_ednref18">[xviii]</a> y el derrotado Iván Zuluaga, o ilegales como en el 8.000 de Samper o la difusa Ñeñepolítica de Duque. No por casualidad las campañas presidenciales de Samper, Santos, Zuluaga, Duque fueron investigadas por el Consejo Nacional Electoral. Investigación que, en el caso del actual presidente, según reciente fallo de tutela de la Corte Constitucional<a href="#_edn19" id="_ednref19">[xix]</a>, deberá ser enviada a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.</p>



<p><strong>¡Que vivan las elecciones!</strong></p>



<p>Por eso todos y todas las numerosas precandidaturas, líderes políticos y gremiales, altos dignatarios de las ramas del poder público, órganos de control, medios de comunicación masivos y sus autorizados analistas “deformadores” de opinión coinciden unánimemente en que hay que salvaguardar la <em>transparencia, </em>en realidad opacidad, del próximo proceso electoral. Porque la opacidad financiera en que siempre se han desarrollado las elecciones ha sido y es la savia de esa institucionalidad necropolítica y gracias a ellas se reviste Colombia periódicamente con los falsos oropeles de la “democracia más estable y profunda de América Latina”. Es tal la solidez de ese fariseísmo y narcisismo institucional colombiano que todavía oculta con éxito la mayor crisis humanitaria de todo el continente, expresada en estas macabras cifras del Informe Final de la Comisión para el esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición<a href="#_edn20" id="_ednref20">[xx]</a>: <em>“450.664 personas perdieron la vida a causa del conflicto armado entre 1985 y 2018. Si se tiene en cuenta el subregistro, la estimación del universo de homicidios puede llegar a 800.000 víctimas. Principales responsables de homicidios: Grupos paramilitares: 205.028 víctimas (45 %), Grupos guerrilleros: 122.813 víctimas (27 %). Del porcentaje de guerrillas, el 21 % corresponde a las FARC-EP (96.952 víctimas), el 4 % al ELN (17.725 víctimas) y el 2 % a otras guerrillas (8.496 víctimas). Agentes estatales: 56.094 víctimas (12 %)”. </em>Cifras que superan con creces las víctimas mortales de todas las dictaduras del Cono Sur y que confrontan dolorosamente el fariseísmo y el narcisismo institucional de la mayoría de quienes hoy defienden esta “democracia”, pero en realidad piensan solo en asegurar sus curules en el Congreso y contemporizar desde la Casa de Nariño con semejante orden necropolítico.</p>



<p><strong>Más allá de las elecciones y Tarimazos</strong></p>



<p>Mientras no seamos capaces de esclarecer y superar esa realidad electofáctica y necropolítica que rige nuestras instituciones y transformarlas en una auténtica democracia con <strong><em>instituciones políticas biofílicas</em></strong><a href="#_edn21" id="_ednref21">[xxi]</a>, en función de la ciudadanía, promotoras de la equidad social y de la vida en todas sus dimensiones, seguiremos perpetuando por más de cien años esta sangrienta realidad y nunca será posible la convivencia entre todos y todas con la naturaleza. ¿Será este un tema de debate en las próximas elecciones? ¿Habrá alguna candidatura o coalición que proponga la regulación legal del cultivo y la transformación industrial y farmacéutica de la maravillosa y portentosa Mama Coca?<a href="#_edn22" id="_ednref22">[xxii]</a>&nbsp; ¿Habrá alguna candidatura que desafié tanto fariseísmo y narcisismo institucional, sin incurrir en la impostura de programas gubernamentales irrealizables en cuatro años, como “Colombia potencia mundial de la vida” y la “Paz Total”? En fin, ¿Será posible que la Carta del 91 deje de ser un comodín al servicio de la necropolítica y empiece a ser un Estado Social de derecho con instituciones biofílicas, promotoras de la vida política, social y ambiental de todos en Colombia?&nbsp; Solo entonces sabremos de verdad qué es convivir democráticamente y saldremos de este laberinto mortal de instituciones tanáticas en que estamos atrapados y extraviados desde nuestra cuna hasta la tumba. Instituciones que han arrebato la vida durante este año a más de 70 líderes sociales<a href="#_edn23" id="_ednref23">[xxiii]</a> y tiene en vilo la del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Por eso carece de sentido llamar a defender las actuales instituciones y quienes lo hacen en nombre de la democracia no son más que fariseos y narcisos, solo empeñados en la conservación de este orden necropolítico en función de recortados intereses, donde ya es casi imposible discernir entre lo legal y lo ilegal; lo legítimo de lo ilegítimo, como en tantos episodios de la vida nacional, siendo la tarima el más reciente. &nbsp;Es imperioso ir más allá de las elecciones y los tarimazos.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-25/tarimazo.html">https://elpais.com/america-colombia/2025-06-25/tarimazo.html</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=padre+Garc%C3%ADa+Herreos+y+entrega+de+Pablo+Escobar&amp;type=E210CO1490G0#id=6&amp;vid=9a860d003884473e644829d22c8ca622&amp;action=view">https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=padre+Garc%C3%ADa+Herreos+y+entrega+de+Pablo+Escobar&amp;type=E210CO1490G0#id=6&amp;vid=9a860d003884473e644829d22c8ca622&amp;action=view</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5Vba-Ju2TTo">https://www.youtube.com/watch?v=5Vba-Ju2TTo</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Pepes">https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Pepes</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.semana.com/portada/articulo/el-hombre-pancarta/67567-3/">https://www.semana.com/portada/articulo/el-hombre-pancarta/67567-3/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Convivir_(cooperativas_de_vigilancia)">https://es.wikipedia.org/wiki/Convivir_(cooperativas_de_vigilancia)</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://verdadabierta.com/las-convivir-motor-de-la-guerra-paramilitar/">https://verdadabierta.com/las-convivir-motor-de-la-guerra-paramilitar/</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Autodefensas_Unidas_de_Colombia">https://es.wikipedia.org/wiki/Autodefensas_Unidas_de_Colombia</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Necropol%C3%ADtica">https://es.wikipedia.org/wiki/Necropol%C3%ADtica</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://www.elcolombiano.com/medellin/petro-en-medellin-capos-de-bandas-amenaza-federico-gutierrez-AP27820066">https://www.elcolombiano.com/medellin/petro-en-medellin-capos-de-bandas-amenaza-federico-gutierrez-AP27820066</a></p>



<p><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://ascontrol.org/pildoras-para-la-memoria-cuando-los-paramilitares-fueron-aplaudidos-en-el-congreso">https://ascontrol.org/pildoras-para-la-memoria-cuando-los-paramilitares-fueron-aplaudidos-en-el-congreso</a></p>



<p><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1512042">https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1512042</a></p>



<p><a href="#_ednref13" id="_edn13">[xiii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_8000">https://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_8000</a></p>



<p><a href="#_ednref14" id="_edn14">[xiv]</a> <a href="https://www.dejusticia.org/los-paramilitares-y-las-campanas-de-uribe/">https://www.dejusticia.org/los-paramilitares-y-las-campanas-de-uribe/</a></p>



<p><a href="#_ednref15" id="_edn15">[xv]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%91e%C3%B1epol%C3%ADtica">https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%91e%C3%B1epol%C3%ADtica</a></p>



<p><a href="#_ednref16" id="_edn16">[xvi]</a> <a href="https://www.elnuevosiglo.com.co/politica/investigacion-campana-petro-en-el-cne-todavia-tiene-tiempo-antes-que-caduque">https://www.elnuevosiglo.com.co/politica/investigacion-campana-petro-en-el-cne-todavia-tiene-tiempo-antes-que-caduque</a></p>



<p><a href="#_ednref17" id="_edn17">[xvii]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/01/17/ataque-a-lideres-sociales-deja-1477-muertos-en-ocho-anos-segun-la-defensoria-del-pueblo/">https://www.infobae.com/colombia/2025/01/17/ataque-a-lideres-sociales-deja-1477-muertos-en-ocho-anos-segun-la-defensoria-del-pueblo/</a></p>



<p><a href="#_ednref18" id="_edn18">[xviii]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/odebrecht-asi-se-hicieron-los-pagos-a-campanas-de-santos-y-zuluaga-segun-fiscalia-797700">https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/odebrecht-asi-se-hicieron-los-pagos-a-campanas-de-santos-y-zuluaga-segun-fiscalia-797700</a></p>



<p><a href="#_ednref19" id="_edn19">[xix]</a> <a href="https://www.elespectador.com/judicial/petro-gana-tutela-en-la-corte-constitucional-y-el-cne-ya-no-podra-investigarlo/?utm_source=onesignal&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=judicial&amp;utm_content=todos">https://www.elespectador.com/judicial/petro-gana-tutela-en-la-corte-constitucional-y-el-cne-ya-no-podra-investigarlo/?utm_source=onesignal&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=judicial&amp;utm_content=todos</a></p>



<p><a href="#_ednref20" id="_edn20">[xx]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/el-informe-final-en-cifras">https://www.comisiondelaverdad.co/el-informe-final-en-cifras</a></p>



<p><a href="#_ednref21" id="_edn21">[xxi]</a> <a href="https://www.scielo.cl/pdf/ainpat/v51/0718-686X-ainpat-51-5.pdf">https://www.scielo.cl/pdf/ainpat/v51/0718-686X-ainpat-51-5.pdf</a></p>



<p><a href="#_ednref22" id="_edn22">[xxii]</a> <a href="https://elementaddhh.org/wp-content/uploads/2021/03/REVISIO%CC%81N-SISTEMA%CC%81TICA-DE-ARTI%CC%81CULOS-CIENTI%CC%81FICOS-DE-USO-MEDICINAL-NUTRICIONAL-Y-AGROINDUSTRIAL-DE-LA-HOJA-DE-COCA-Y-SUS-DERIVADOS.pdf">https://elementaddhh.org/wp-content/uploads/2021/03/REVISIO%CC%81N-SISTEMA%CC%81TICA-DE-ARTI%CC%81CULOS-CIENTI%CC%81FICOS-DE-USO-MEDICINAL-NUTRICIONAL-Y-AGROINDUSTRIAL-DE-LA-HOJA-DE-COCA-Y-SUS-DERIVADOS.pdf</a></p>



<p><a href="#_ednref23" id="_edn23">[xxiii]</a> <a href="https://www.telesurtv.net/colombia-70-lideres-sociales-asesinados/">https://www.telesurtv.net/colombia-70-lideres-sociales-asesinados/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117518</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Jun 2025 00:06:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25125210/54605478095-96f0abe450-o_48156761_20250622220814.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[MÁS ALLÁ DEL &#8220;TARIMAZO&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Pilos de Riohacha y Dibulla (corregimientos) visitarán @UniCesarOficial y Área Andina en Valledupar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/pilos-de-riohacha-y-dibulla-corregimientos-visitaran-unicesaroficial-y-area-andina-en-valledupar/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 12 y 13 de junio, 40 estudiantes destacados de grado 10 de seis corregimientos de Riohacha y cuatro de dos corregimientos del municipio de Dibulla, con ocho docentes de sendos colegios tendrán una salida pedagógica enriquecida a la&nbsp;Universidad Popular del Cesar, UPC, y a la&nbsp;Fundación Universitaria del Área Andina&nbsp;en la ciudad de&nbsp;Valledupar. Se trata [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El 12 y 13 de junio, 40 estudiantes destacados de grado 10 de seis corregimientos de Riohacha y cuatro de dos corregimientos del municipio de Dibulla, con ocho docentes de sendos colegios tendrán una salida pedagógica enriquecida a la&nbsp;<strong>Universidad Popular del Cesar</strong>, UPC, y a la&nbsp;<strong>Fundación Universitaria del Área Andina</strong>&nbsp;en la ciudad de&nbsp;<strong>Valledupar</strong>.</p>



<p>Se trata de una experiencia significativa del&nbsp;<strong>Semillero de Becarios U de Riohacha y Dibulla 2023-2026</strong>, parte del programa nacional de la&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>.</p>



<p>La vicerrectora académica de la UPC,&nbsp;<strong>Hedilka Judith Jiménez Ríos</strong>, y la rectora del Areandina en Valledupar,&nbsp;<strong>Gelca Patricia Gutiérrez Barranco</strong>, han orientado la preparación de las visitas guiadas de estos pilos de&nbsp;<strong>La Guajira.</strong></p>



<p>En la financiación de la salida pedagógica concurren la Administración Distrital de Riohacha (transporte), las instituciones educativas y las familias.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Beneficios estudiantiles y colectivos de la salida pedagógica</h2>



<p>La salida pedagógica se considera enriquecida porque está diseñada para buscar objetivos individuales y colectivos en beneficio de las instituciones educativas de los ocho corregimientos de Riohacha y Dibulla. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>La consolidación de un&nbsp;<strong>proyecto de vida universitario</strong>&nbsp;al conocer dos de las mejores instituciones de educación superior del Caribe colombiano.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>El avance de la&nbsp;<strong>exploración vocacional y socio-ocupacional</strong>&nbsp;al aproximarse a la oferta académica de pregrados de las universidades visitadas.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>La&nbsp;<strong>ampliación del horizonte cultural y de vida</strong>&nbsp;al entrar en un contacto orientado con instituciones y áreas del conocimiento científico y con obras urbanas.</li>
</ul>



<p>Para los&nbsp;<strong>objetivos colectivos</strong>&nbsp;que se buscan es fundamental la participación de los ocho docentes acompañantes y de las secretarías de Educación, con el respaldo del alcalde de Riohacha,&nbsp;<strong>Genaro Redondo</strong>, quien entregará la bandera del Distrito a representantes de la delegación como un orgullo de embajadores por ser buenos estudiantes.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Fortalecer las bases de una&nbsp;<strong>relación institucional</strong>&nbsp;entre el Distrito de Riohacha y los colegios con las universidades visitadas para buscar más facilidades de acceso de sus bachilleres a la educación superior y apoyo al mejoramiento de la calidad (para subir en pruebas Saber 11).</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Capacitación práctica</strong>&nbsp;a los docentes acompañantes de la delegación en metodologías de exploración vocacional y orientación socio-ocupacional, además de acopiar folletos de oferta de las universidades para estudiantes de grado 11 del municipio.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Vinculación de los colegios al&nbsp;<strong>entorno de programas extracurriculares de las universidades&nbsp;</strong>del Caribe dirigidos a la secundaria, como las Olimpiadas Matemáticas, de la Universidad Tecnológica de Bolívar, o el Modelo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que organiza la Universidad del Norte, como una red de colegios abiertos a metodologías activas de aprendizaje.</li>
</ul>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>El&nbsp;<strong>Semillero de Becarios U de Riohacha y Dibulla&nbsp;</strong>hará parte de una delegación junto con los Semilleros de los municipios de&nbsp;<strong>El Paso</strong>,&nbsp;<strong>Chimichagua</strong>,&nbsp;<strong>Chiriguaná</strong>,&nbsp;<strong>Tamalameque</strong>, <strong>La Jagua de Ibirico</strong>&nbsp;y dos corregimientos de <strong>Valledupar</strong> (<strong>Guacoche</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Mariangola</strong>) del departamento del Cesar.</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="605" data-id="116459" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095614/Saludando-de-mano-en-UniGuajira-1024x605.jpg" alt="" class="wp-image-116459" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095614/Saludando-de-mano-en-UniGuajira-1024x605.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095614/Saludando-de-mano-en-UniGuajira-300x177.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095614/Saludando-de-mano-en-UniGuajira-768x454.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095614/Saludando-de-mano-en-UniGuajira-1536x908.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095614/Saludando-de-mano-en-UniGuajira.jpg 1599w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Saludando de mano firme y mirando a los ojos en UniGuajiira</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="755" data-id="116458" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095553/Cuadro-de-Honor-con-el-alcalde-Riohacha-Genero-Redondo-1024x755.jpg" alt="" class="wp-image-116458" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095553/Cuadro-de-Honor-con-el-alcalde-Riohacha-Genero-Redondo-1024x755.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095553/Cuadro-de-Honor-con-el-alcalde-Riohacha-Genero-Redondo-300x221.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095553/Cuadro-de-Honor-con-el-alcalde-Riohacha-Genero-Redondo-768x566.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095553/Cuadro-de-Honor-con-el-alcalde-Riohacha-Genero-Redondo.jpg 1127w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuadro de Honor y alcalde de Riohacha</figcaption></figure>
</figure>



<h2 class="wp-block-heading">Los ocho colegios y los docentes acompañantes</h2>



<p>Los docentes acompañantes vienen con los pilos del&nbsp;<strong>Semillero de Becarios U de</strong> <strong>Riohacha</strong> y <strong>Dibulla</strong>&nbsp;desde grado octavo, cuando comenzó el proceso con el evento&nbsp;<strong>“A la U: soñando juntos”</strong>&nbsp;en Camarones (septiembre de 2023), con la participación presencial de algunos&nbsp;<strong>Afrocolombianos del Año&nbsp;</strong>en&nbsp;el&nbsp;pasado, del director de El Espectador,&nbsp;<strong>Fidel Cano</strong>;  del expresidente del Congreso <strong>Amylkar Acosta</strong>, de <strong>Jacobo Pérez Escobar</strong>, secretario general de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y de personalidades regionales. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Luis Antonio Robles</strong> (Camarones): Mitzi Barros</li>



<li><strong>IE Técnica Agropecuaria de Tomarrazón</strong>: Luis Fernando Cisneros Ovalle</li>



<li><strong>IE Rural Eugenia Herrera de Matitas</strong>: Luz Dary Rivadeneira Sarmiento y Maribeth Arias.</li>



<li><strong>IE San Juan Bautista</strong> (Cotoprix): Roselis Ramos Argote</li>



<li><strong>IE Sierra Nevada</strong> (Juan y Medio): Manuel de Jesús Barros Álvarez</li>



<li><strong>IE Evaristo Acosta</strong> <strong>Deluque</strong> (Monguí): Dayana Fontalvo</li>



<li><strong>IE Rural Miguel Pinedo Barros</strong>, La Punta de los Remedios, <strong>Dibulla</strong>: Jorge Otero Carrillo</li>



<li><strong>IE Adolfo Antonio Mendiola Robles</strong>, Las Flores, <strong>Dibulla</strong>: Elkin Acosta</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="544" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095150/En-BanRep-Riohacha-1024x544.jpg" alt="" class="wp-image-116457" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095150/En-BanRep-Riohacha-1024x544.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095150/En-BanRep-Riohacha-300x159.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095150/En-BanRep-Riohacha-768x408.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095150/En-BanRep-Riohacha-1536x816.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02095150/En-BanRep-Riohacha.jpg 1541w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>De visita en el Centro Cultural del Banco de la República, en Riohacha (feb2024),  bajo la inscripción de célebre frase de Luis Antonio Robles, primer ministro negro de Colombia.</em></figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Los estudiantes pilos de la delegación</h2>



<p>El día jueves 12 de junio visitarán la&nbsp;Fundación Universitaria del Área Andina&nbsp;(en la mañana) y el&nbsp;<strong>Centro</strong>&nbsp;<strong>Histórico</strong>&nbsp;y museos&nbsp;(en la tarde); y el viernes 13 de junio en la mañana visitarán la&nbsp;<strong>Universidad Popular del Cesar</strong>.</p>



<p>Estos son los pilos que vivirán la experiencia de la salida pedagógica más importante de grado 10.</p>



<p>Ellos, en cerca dos años se han mantenido constantes en los primeros puestos de rendimiento académico en sus cursos y realizado múltiples actividades formativas extracurriculares.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Luis Antonio Robles, de Camarones&nbsp;</strong>(13): Andrea Nicoll Choles Rivadeneira,  Briannis Mishell Agamez Pallares, Diosmar José Mengual Ipuana, Hasly Michell Arévalo Palacio, Laura Carolina Ipuana Choles, Litzy Salieri Mejía Quintana,  Manuel&nbsp;Conrado Algarin, María José Meza González,&nbsp; Mileidis María Pushaina Epieyu, Rossana Marcela Pitre Deluque, Tahimi Vanessa Fince Fuentes, Yeiris Jazmín Torres Puzaina y Zaide Carolina Godoy Martínez.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>&nbsp;<strong>IE Técnica Agropecuaria de Tomarrazón</strong> (6): Deider de Jesús&nbsp;Peñalver Márquez, Génesis Elena Gómez Chogo, Jairith Yarieth Chinchia Sierra, Kacteriana Paola Pitre Rivadeneira, Nancy Celeste Vásquez Díaz y Sara Sofía Brito Benjumea. </li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Rural Eugenia Herrera de Matitas</strong> (5): Adriana Daniela Muñiz Manga, Andrés Felipe Ojeda Pérez, Bastian Andrés Ojeda Palmezano, Sharon Michell Rivera Gracia y Yhosmelys del Carmen Farías Torres.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE San Juan Bautista</strong>, de Cotoprix (4): Elisaray Pinedo Amaya, Freidys de Armas Rodríguez, Luz Elisa Quintero Amaya&nbsp;y Yoiner Amaya Pinedo.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Sierra Nevada</strong>, de Juan y Medio (5): Camila Andrea Ipuana Epiayu, Fariainnys Bedalina Prado Peñaranda, Jony Rodríguez Epinayu, Tacharen Michell Guerra Guerra y Yeison David Nieves Lizcano.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Evaristo Acosta</strong> <strong>Deluque</strong>, de Monguí (6): Ailym Andrea Villadiego Deluque, Hassan Zair Amaya Brito,Hayshell Tahiana Rojas Conrado, Miriagnis Michel Ipuana Epiayú, Rubby Roxana Rodríguez Romero y Yuleicy María Pérez Tobías.</li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Rural Miguel Pinedo Barros</strong> (3), La Punta de los Remedios, <strong>Dibulla</strong>: Andrea Michelle Mora Mindiola, Johannys Beatriz Brito Oñate y Jhon Mario Redondo Morales. </li>
</ul>



<p></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>IE Adolfo Antonio Mendiola Robles</strong> (1), Las Flores, <strong>Dibulla</strong>: Franck David Ramírez Sanmartín.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">El proyecto educativo de Semilleros de Becarios U</h2>



<p>El programa de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>, de la Fundación Color de Colombia, presente en 31 municipios de 12 departamentos, busca, mediante un proceso de tres años con pilos que ingresan en grado octavo, ayudar a desarrollar:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>una&nbsp;<strong>mentalidad de crecimiento</strong>,&nbsp;</li>



<li><strong>valores de excelencia</strong>&nbsp;</li>



<li><strong>vocación de servicio</strong>,</li>



<li>habilidades del&nbsp;<strong>carácter</strong>&nbsp;</li>



<li>habilidades&nbsp;<strong>socio-emocionales</strong></li>



<li><strong>capacidades ejecutivas</strong>&nbsp;y&nbsp;</li>



<li><strong>competencias cognitivas</strong>&nbsp;</li>
</ul>



<p>para un proyecto de vida universitario y de movilidad social que exige resultados altos en pruebas estandarizadas (comenzando por Saber 11, 365+ o pasar la prueba de admisión propia de algunas universidades públicas).</p>



<p>El programa utiliza la estrategia de&nbsp;<strong>«experiencias de aprendizaje significativas»</strong>&nbsp;tempranas, que fortalecen la personalidad, con entrenamientos en habilidades cognitivas y no cognitivas,&nbsp; buscando que tras un proceso&nbsp; de tres años largos cuando lleguen a la universidad se destaquen de modo natural.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01214153/Poster-de-salida-pedagogica-a-Valledupar-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-116436" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01214153/Poster-de-salida-pedagogica-a-Valledupar-724x1024.jpg 724w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01214153/Poster-de-salida-pedagogica-a-Valledupar-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01214153/Poster-de-salida-pedagogica-a-Valledupar-768x1086.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01214153/Poster-de-salida-pedagogica-a-Valledupar-1086x1536.jpg 1086w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/01214153/Poster-de-salida-pedagogica-a-Valledupar.jpg 1414w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<p>*Trazador misional de esta publicación de&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia:</strong>&nbsp;<strong>Línea estratégica 2:</strong>&nbsp;&nbsp;<em>Educación de calidad y equidad.</em>&nbsp;<strong>Programa:</strong>&nbsp;<em>&nbsp;Semilleros de&nbsp; Becarios U, 2022-2026.&nbsp;</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116433</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Jun 2025 15:36:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02093716/Imagen-destacada-EE.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Pilos de Riohacha y Dibulla (corregimientos) visitarán @UniCesarOficial y Área Andina en Valledupar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cierre de brechas territoriales y nueva ley de distribución de competencias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/cierre-de-brechas-y-nueva-ley-de-distribucion-de-competencias/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Acto Legislativo No 03 de 2024 ha impulsado la segunda ola de descentralización en Colombia, la primera se remonta al Acto Legislativo No 01 de 1986, que introdujo la elección popular de alcaldes. Esta segunda ola está acompañada de un debate público sobre la necesaria profundización de la descentralización y la autonomía territorial establecida [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<a class="twitter-timeline" data-width="500" data-height="750" data-dnt="true" href="https://twitter.com/LiliEstupinanAc?ref_src=twsrc%5Etfw">Tweets by LiliEstupinanAc</a><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>El Acto Legislativo No 03 de 2024 ha impulsado la segunda ola de descentralización en Colombia, la primera se remonta al Acto Legislativo No 01 de 1986, que introdujo la elección popular de alcaldes. Esta segunda ola está acompañada de un debate público sobre la necesaria profundización de la descentralización y la autonomía territorial establecida por la Constitución de 1991, en el marco de una república unitaria.</p>



<p>Si bien dicha reforma constitucional apenas retoma uno de los derechos consagrados para las entidades territoriales en materia de autonomía territorial (artículo 287 de la Constitución Política), específicamente el derecho que tienen las mismas a participar en las rentas nacionales -en este caso concreto, en el denominado Sistema General de Participaciones (SGP)-, también es cierto que este mecanismo de distribución de recursos de los Ingresos Corrientes de la Nación, en la geografía de la inclusión &#8211; exclusión colombiana, representa una posibilidad para el desarrollo del Estado social de Derecho en los territorios y muchas veces, es la única vía de acceso a recursos para el cumplimiento de tareas constitucionales y legales por parte de las entidades territoriales.</p>



<p>Sin duda, cientos de entidades territoriales dependen de los recursos del Sistema General de Participaciones para garantizar los derechos mínimos que reclaman las poblaciones en el marco de un Estado que se proclama como social y de derecho.</p>



<p>La dependencia a este recurso constitucional está originada, entre otras razones, por el centralismo que ha generado una geografía que no premia con oportunidades a todos los territorios o ante la ausencia de capacidades para la generación de recursos propios, que también son necesarios para el cumplimiento de los fines constitucionales en toda la geografía nacional. Mientras se avanza con este último aspecto (descentralización de la economía, las oportunidades y generación de recursos propios), la participación en los Ingresos Corrientes de la Nación aminora las brechas sociales propias de la inequidad territorial, eso sí, siempre y cuando se cumplan las directrices señaladas por el Acto Legislativo No 03 de 2024.</p>



<p>Así las cosas, estamos ante una trascendental reforma constitucional que pretendió, inicialmente, volver a la fórmula generosa del constituyente de 1991 (46%), en materia de SGP, pero que fue reducida por dos reformas constitucionales que recentralizaron los recursos y contribuyeron al agravamiento de la inequidad y de las brechas sociales en los territorios.</p>



<p>Sin embargo, el Acto Legislativo No 03 de 2024, no solamente tiene como finalidad ampliar el porcentaje de participación (39.5% &#8211; hoy apenas en 20 o 23%), sino incluir elementos fundamentales para cerrar las brechas en la geografía de la exclusión que apenas se hace evidente a 34 años de la Constitución Política de 1991. Asuntos como el cierre de brechas, equilibrio territorial, equidad, inclusión, cambio climático, pluralismo territorial y asociatividad son fundamentales para la reglamentación de esta reforma constitucional con enfoque sectorial, pero también territorial.</p>



<p>En estos momentos, el Gobierno Nacional, tal como lo dispuso el Acto Legislativo 3 de 2024, está en plena construcción del proyecto ley orgánica de distribución de competencias, paso necesario para la entrada en vigencia de la reforma constitucional al Sistema General de Participaciones. Un proyecto que será sometido a consideración del Legislativo, el cual, a su vez, deberá escuchar a la geografía de la esperanza, que ha sido excluida de la dignidad y del desarrollo. Un proyecto que se convertirá en ley y que, tal como lo señala la misma reforma constitucional, transformará la administración pública y la estructura territorial del Estado. Mucho debe ceder el gobierno central para el cierre de brechas, pero también mucho deberán asumir los territorios para la construcción de la geografía de las oportunidades.&nbsp;También deberá ceder el denominado &#8220;triángulo de oro&#8221; (Bogotá, Medellín, Cali y las grandes ciudades), que ya goza de todos los privilegios en esta descentralización centralista y excluyente. </p>



<p>La construcción de la nueva ley deberá abordarse de forma participativa y deliberativa. No es un asunto menor: se trata del primer paso de la segunda ola de descentralización y del inicio de la transformación de la estructura del Estado. Estamos ante un momento histórico de gran magnitud, que ha iniciado en pleno siglo XXI y en el marco de la república unitaria.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116288</guid>
        <pubDate>Thu, 29 May 2025 15:32:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/29102854/Columna-de-opinion-dominical-10.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cierre de brechas territoriales y nueva ley de distribución de competencias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Urgente Elección Radical: Un Día de la Madre en Colombia para Desafiar el Mandato</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/urgente-eleccion-radical-un-dia-de-la-madre-en-colombia-para-desafiar-el-mandato/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un Grito de Rebeldía Maternal: ¡Basta de Violencia Vicaria!</p>
<p>¡Escúchenme, mujeres, madres, hijas, hermanas! Desde las entrañas de mi experiencia y el palpitar constante de mi trabajo con cada una de ustedes, levanto hoy mi voz con la fuerza de un volcán dormido que despierta. Como mujeres herederas de todas las formas y representaciones del feminismo, no podemos callar. No somos las mujeres de antaño que tenían que guardar silencio por falta de herramientas. No tenemos que soportar en silencio la crueldad de un sistema que nos arrebata lo más sagrado: una vida digna junto a nuestros hijos. Hoy, en este Día de la Madre en Colombia, y ojalá mi voz llegue a más partes, levanto mi voz como es costumbre para estar en contra de una celebración teñida de rosa absolutamente superficial. Esto tiene que ser un grito contundente, persistente y resistente contra la infamia de la violencia vicaria que no va a apagarse en ningún momento.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="574" data-id="115769" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-1024x574.jpg" alt="Un Grito de Rebeldía Maternal: ¡Basta de Violencia Vicaria!

¡Escúchenme, mujeres, madres, hijas, hermanas! Desde las entrañas de mi experiencia y el palpitar constante de mi trabajo con cada una de ustedes, levanto hoy mi voz con la fuerza de un volcán dormido que despierta. Como mujeres herederas de todas las formas y representaciones del feminismo, no podemos callar. No somos las mujeres de antaño que tenían que guardar silencio por falta de herramientas. No tenemos que soportar en silencio la crueldad de un sistema que nos arrebata lo más sagrado: una vida digna junto a nuestros hijos. Hoy, en este Día de la Madre en Colombia, y ojalá mi voz llegue a más partes, levanto mi voz como es costumbre para estar en contra de una celebración teñida de rosa absolutamente superficial. Esto tiene que ser un grito contundente, persistente y resistente contra la infamia de la violencia vicaria que no va a apagarse en ningún momento." class="wp-image-115769" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-1024x574.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-300x168.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-768x430.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1.jpg 1257w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</figure>



<p><strong>Reflexiones Desordenadas:</strong></p>



<p>Esta es una carta abierta a todas las maternidades.</p>



<p> Principalmente se la dedico a las madres de mi casa y a las madres de mi familia política, la cual es el trabajo de todas las mujeres acogidas en Feminismo Artesanal. </p>



<p>Ustedes que han hecho posible el tejido de Feminismo Artesanal por más de una década son mis hermanas, mi familia política. Y para ustedes también es esta eterna carta ensayo del Día de las Madres. </p>



<p>Reflexionemos juntas, hagamos ese regalo del Día de las Madres. Leámonos mutuamente, estaré atenta a sus mensajes sobre esta publicación.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Agradecimiento a la Maternidad Elegida y al Aliado en la Crianza (Papá Responsable)</strong> Agradezco al universo y a la vida el privilegio de haber sido una madre que decidió y eligió.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> No fue sencillo salir de esa situación emocional, psicológica y, si se quiere, espiritual decadente en la que entré cuando decidí el oficio de ser mamá; fue terrible. Antes de conocer a mi esposo, decía que si algún día sería madre, lo haría sola; no sé en qué carajos estaba pensando al decidir o contemplar la idea de ser una madre soltera.</p>



<p> Agradezco a la vida que no hice semejante cosa, porque no tenía las herramientas psicosociales, emocionales, psicológicas, intelectuales, morales y formativas para ser una madre soltera. </p>



<p>Agradezco a la vida el privilegio de haber encontrado el socio conyugal idóneo para la reproducción, y agradezco su papel fundamental en el desarrollo de esta maternidad, porque reconozco abiertamente que no lo hubiera logrado sola. <em>“La corresponsabilidad en la crianza es un camino hacia la equidad.”</em> (<strong>Montserrat Moreno</strong>, &#8220;La aventura de ser madre&#8221;).</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Homenaje a las Madres Solas y su Lucha</strong> Por eso también este es un homenaje a todas las madres que lo lograron solas, realmente solas, no con tejido familiar extensivo, a aquellas que han estado completamente solas, dependiendo de la caridad, dependiendo del trabajo social, dependiendo de la suerte para poner el pan y la dignidad a ese hijo que, por las razones que sea, se convirtió en su misión más importante en la existencia.</p>



<p> <em>&#8220;La maternidad en soledad impone desafíos económicos y emocionales significativos.&#8221;</em> (<strong>María Ángeles Durán</strong>, &#8220;El trabajo no remunerado en el hogar&#8221;).</p>



<p><strong>Un Embarazo Extendido y las Sombras de la Depresión</strong> Mi embarazo no duró ocho meses de mi existencia, porque mi hija nació a los ocho meses de gestación; este embarazo fue un proceso de dos años, debatiéndome entre mis principios políticos, mis traumas, mis miedos, mi Sin lugar y el profundo deseo de querer ser la madre que nunca tuve y que hubiera querido tener.</p>



<p> Fue muy difícil. Viví la depresión preparto, la depresión posparto, y eso me acompañó durante los primeros ocho años de mi hija; no fue instantáneo deshacerme de esa condición psicológica. <em>&#8220;La salud mental perinatal es un aspecto fundamental del bienestar materno.&#8221;</em> (<strong>Ibone Olza</strong>, &#8220;Psicología perinatal&#8221;).</p>



<p><strong>La Adopción como Maternidad Valiosa y Elegida</strong> Reafirmo con convicción que la maternidad, en todas sus formas – biológica o adoptiva – es un aporte de valor incalculable a nuestra sociedad. Celebrar este día también implica reconocer y honrar a aquellas mujeres que eligen abrazar la maternidad a través de la adopción, ofreciendo amor y cuidado a vidas que no germinaron en sus vientres. Su elección es poderosa y transformadora. La madre que adopta le da una segunda oportunidad de vida digna y fructífera a un niño que habitaba el mundo sin ninguna posibilidad. <em>&#8220;La adopción es un acto de amor que trasciende los lazos biológicos.&#8221;</em> (<strong>Rosa Maestro</strong>, &#8220;Ser padres por adopción&#8221;).</p>



<p class="has-vivid-red-background-color has-background"><strong>La Esencia Singular del Amor Maternal Adoptivo</strong> Afirmamos la singularidad del amor maternal: su florecimiento pleno y verdadero reside en la adopción profundamente deseada, la conexión genuina que une a ese niño y a quien lo elige como madre. No hay manera de que el amor de una tía, una abuela o una mujer de buena voluntad se transforme en el amor de una madre.</p>



<p> Ellas tienen su rol en sus vidas; la maternidad es otra cosa. Muchas veces, las tías solo pueden amar como tías a sus sobrinos.</p>



<p> No puede florecer ese amor maternal, ese amor incondicional que iría hasta el mismísimo infierno para salvar, proteger y defender a un hijo.</p>



<p> Como <strong>Adrienne Rich</strong> nos recuerda en &#8220;Nacido de mujer&#8221;: <em>&#8220;La maternidad es una experiencia potencialmente revolucionaria.&#8221;</em> (Nacido de mujer, Capítulo 1). <strong>Y nacer de mujer no es solamente un asunto biológico; la adopción es otra forma de nacimiento, de renacimiento.</strong></p>



<p><strong> Por eso, la maternidad a través de la elección consciente de la adopción también es profundamente feminista y revolucionaria en un mundo donde a veces pareciera haber una falta de esperanza en nuestra propia especie.</strong> Esta revolución se manifiesta plenamente en la elección consciente de la adopción.</p>



<p><strong>El Misterio del Vínculo Maternal Más Allá de la Biología</strong> Esto explica por qué muchas tías de niños y niñas desaventajados, con procesos psicológicos complejos y traumas, jamás pudieron dar más que un apoyo material y, si acaso, sociocultural; de ahí no pudieron pasar. </p>



<p>Esos niños eran simplemente sobrinos a los cuales acogieron y les brindaron algún tipo de caridad o solidaridad. </p>



<p>De repente, el mágico chip de la maternidad se despertó con otro ser maravilloso, sin su genética, sin su sangre, sin ninguna conexión explicable o justificable, como la gata que adopta perros, el pato que adopta pollos. </p>



<p>Ya vemos cómo en la naturaleza existen casos exóticos de panteras adoptando tigres.</p>



<p> Así funciona la magia de la maternidad: no se impone por la genética. Ni siquiera el parto es una garantía de que la maternidad va a fluir de una manera mágica, positiva y poderosa. <strong>Judith Butler</strong>, en &#8220;El género en disputa&#8221;, nos invita a reflexionar sobre la construcción social de la familia y los lazos afectivos, más allá de la biología: <em>&#8220;Las categorías de sexo, género y deseo tienden a estar desestabilizadas en el contexto de las relaciones familiares no normativas.&#8221;</em> (El género en disputa, Capítulo 3). La adopción desafía las normas tradicionales y revela la potencia del vínculo elegido. <em>&#8220;Las familias se construyen a través de lazos afectivos, no solo biológicos.&#8221;</em> (<strong>María Luisa Solana</strong>, &#8220;Nuevas formas de familia&#8221;).</p>



<p><strong>La Maternidad Elegida como Acto Transformador</strong> Ahí está el montón de personas que reniegan por qué algunas mujeres amaron más a los extraños que a los de su sangre, porque la maternidad va mucho más allá de un acto biológico, de la genética y la ciencia; es una conexión espiritual.</p>



<p> Por usar alguna palabra, no sé qué otra palabra usar. </p>



<p>Por eso es tan fundamental que la maternidad sea elegida. <strong>Aquellas</strong> mujeres que se reproducen erráticamente una y otra vez en condiciones infrahumanas, sin contar con apoyos psicosociales, con salud mental y economía estable, son mujeres que han sido desamparadas por el sistema patriarcal que impuso la maternidad como un deber ser y el aborto como un crimen y pecado.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> Las madres adoptivas, por las razones que sean, desarrollaron de una u otra manera esa conexión que alguien denominó instinto materno, y no fluye siempre de la misma manera ni con la sangre ni con el proceso de embarazo y parto; a veces aparece, mágicamente, desde la nada, desde un vínculo inexplicable.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> Lo cierto es que las madres, por las razones que sean, cuando son madres que lo eligieron, hacen de este mundo un lugar mejor. <strong>Silvia Federici</strong>, en &#8220;Calibán y la bruja&#8221;, analiza cómo la imposición de la maternidad bajo el capitalismo ha sido una forma de control sobre los cuerpos femeninos: <em>&#8220;La caza de brujas fue una guerra contra las mujeres&#8230; una tentativa concertada para degradarlas, demonizarlas y destruir su poder social.&#8221;</em> (Calibán y la bruja, Capítulo 3).</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> La elección de la maternidad, en contraposición a la imposición, es un acto de resistencia contra este control. <em>&#8220;La decisión libre sobre la reproducción es un pilar de la autonomía femenina.&#8221;</em> (<strong>Elena Beltrán</strong>, &#8220;Feminismo para principiantes&#8221;).</p>



<p><strong>Las Consecuencias de la Maternidad No Deseada</strong> Aquellas que, aparte de no elegirlo, han tenido que sufrir la maternidad y no saber cómo gestionarla, se convirtieron en las malas madres que todos hemos condenado, generando cadenas de trauma y dolor, aumentando los problemas psicosociales.</p>



<p> Por eso, hoy más que nunca, defiendo el aborto como un derecho, y no lo discuto con nadie. <strong>Simone de Beauvoir</strong>, en &#8220;El segundo sexo&#8221;, argumenta sobre la importancia de la autonomía reproductiva de las mujeres: <em>&#8220;La mujer no debe estar obligada a soportar su destino biológico.&#8221;</em> (El segundo sexo, Capítulo 1). </p>



<p>La defensa del aborto es fundamental para garantizar que la maternidad sea una elección y no un destino impuesto. </p>



<p><em>&#8220;La imposición de la maternidad tiene efectos devastadores en la vida de las mujeres.&#8221;</em> (<strong>Soledad Murillo</strong>, &#8220;La igualdad ausente&#8221;).</p>



<p><strong>El Legado de la Abuela y la Comunicación Pendiente</strong> No tuve la formación intelectual, académica e incluso las herramientas morales y, si se quiere, espirituales para en vida poder sostener este diálogo claro y contundente con las dos mujeres que fueron madres para mí. </p>



<p>La primera, mi abuela, de hecho, a mi abuela es a quien siempre reconocí como una madre, y nunca sostuve una relación homogénea. </p>



<p>A esa mujer la homenajeo todos los días de mi vida, agradezco porque pude despedirme de ella en paz, con amor, con armonía.</p>



<p> Pudimos sostener una conversación profunda, de corazón a corazón.</p>



<p> Pude ver sus ojos con la impotencia de no haber sido una nieta valiente que, pese a la dificultad para la comunicación, juiciosamente la visitara, le diera mis ojos y le dijera quién soy contra todo pronóstico. </p>



<p>Sin embargo, hablábamos ocasionalmente por teléfono, y los últimos años fue divertido y amoroso. </p>



<p><strong>Kimberlé Crenshaw</strong>, aunque su trabajo se centra en la interseccionalidad, una de sus reflexiones sobre la importancia de escuchar las voces marginalizadas resuena aquí: <em>&#8220;La marginación no es meramente una cuestión de desventaja relativa, sino de silenciamiento activo.&#8221;</em> (Mapping the Margins: Intersectionality, Identity Politics, and Violence Against Women of Color, p. 1253). </p>



<p class="has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>Mi decisión férrea de comunicarme y valorar la voz de mi abuela en mi existencia, a pesar de las dificultades comunicacionales y de opinión, las dificultades relacionales, va en contra de ese mismo silenciamiento que nos impuso la falta de herramientas para tener un vínculo más cercano, más íntimo.</strong> <em>&#8220;Las relaciones entre mujeres de distintas generaciones son un tesoro de experiencias y aprendizajes.&#8221;</em> (<strong>Nuria Varela</strong>, &#8220;Feminismo para principiantes&#8221;).</p>



<p class="has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>La Entrevista Sanadora y la Despedida Amorosa de la Abuela</strong> Recuerdo que muchos días, quizás meses antes de la pandemia y de su partida, la entrevisté como se entrevista a una de las celebridades más importantes del momento. Permití que me contara muchas cosas, y me contó su propia historia de maternidad y de orfandad. Conocí muchas cosas sobre su biografía que supera 80 años, y por supuesto, fue sanador para mí, y sé que para ella, porque la última vez que la vi, la vi con tanto amor y sentí un amor impresionante. </p>



<p class="has-pale-cyan-blue-background-color has-background">Ya no importaron los años de resistencia y pelea, de contradicción; ya no había un adolescente, una joven, una  niña. </p>



<p>Solo estábamos de mujer a mujer, amándonos. </p>



<p>He sido muy feliz por el privilegio que me dio la vida de acompañarla en esa despedida.</p>



<p> <strong>Gloria Anzaldúa</strong>, en &#8220;Borderlands/La Frontera&#8221;, reflexiona sobre la sanación a través de la conexión con las ancestras y la recuperación de historias: <em>&#8220;La india en mi alma&#8230; ha sobrevivido 500 años de genocidio.&#8221;</em> (Borderlands/La Frontera, p. 59). <strong>Nuestro acto de escuchar y conectar con la historia de nuestras ancestras, en el caso de mío con mi  abuela,  obedeció a un acto de sanación y reconocimiento.</strong> <em>&#8220;Reconocer la sabiduría de nuestras mayores es un acto de justicia histórica.&#8221;</em> (<strong>Silvia Chejter</strong>, &#8220;Maternidades y crianza&#8221;).</p>



<p><strong>El Funeral de la Madre y la Complejidad del Despedirse</strong> Nunca voy a sepelios, no importa de quién se trate en mi vida; he asistido a tres. Una cuando era una muchachita de 11 años, y bueno, por ahí estuve, no entendí muy bien el ritual. </p>



<p>El otro cuando falleció un amigo con el que estábamos teniendo cercanía para volvernos mucho más profundos en reflexiones y existencias; en ese tiempo, desde una comunidad católica, tuve que ir, y no fue agradable, no sabía qué hacer, el ritual me sobrepasó, ahí estuve.</p>



<p> Desde entonces dije que no asistiría nunca más porque no entendía lo que implicaba un funeral, me costaba. Cuando falleció mi madre, no participé en absolutamente nada. Mi madre es lo que denominaron la mala madre.</p>



<p> Ese funeral me costó muchísimo, estaba lleno de muchos sofismas, incluso debo decir que un poco de hipocresía de parte de quienes nunca la comprendieron en vida.</p>



<p>Y había una dualidad tremenda entre la mujer que pudimos conocer y la mujer que conoció el mundo no estaba lista. </p>



<p>Yo me enteré solo por internet sobre ese acontecimiento.</p>



<p> <strong>Hoy sé que mi madre merecía todo el amor que le expresaron en su funeral; sin embargo, en aquel momento me consideraba indigna de estar ahí.</strong> No pude despedirme de ella como sé ella hubiera esperado.</p>



<p> No estaba en la capacidad psicológica y emocional para hacer un proceso de metacognición que me permitiera hacer la despedida. </p>



<p>Me consideraba indigna y también contrariada porque en términos absolutamente pragmáticos ella no fue buena madre y siempre nos dio que hacer hasta el último día.</p>



<p> No tuve la nobleza que otros hijos han tenido con las malas madres. Yo escasamente procuré un ser humano decente, aportando desde la solidaridad intrínseca que me ha acompañado.</p>



<p> <strong>Carmen Martín Gaite</strong>, en &#8220;Lo raro es vivir&#8221;, reflexiona sobre el duelo: <em>&#8220;A veces, el duelo por lo que pudo ser es más intenso que el duelo por lo que fue.&#8221;</em></p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Reinterpretando la Maternidad</strong> Solo años después de tantas reflexiones, de estudiar, de emanciparme en diferentes aspectos, puedo comprender a la madre que tuve y verla con una compasión política y un amor que, como digo, debo describir como espiritual, ya que no encuentro otra palabra para enunciarlo. Desearía que ella, si de verdad existe algún otro lugar donde están viviendo los muertos, leyera esta carta y yo pudiera sentir de alguna manera su respuesta. Bueno, es solo un deseo y desear es gratis. </p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Compartir esto es profundamente político y educacional.</strong></p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"> Que el día de la madre sea también un momento para pensarnos las maternidades desde el rol de hijos y desde el rol social colectivo. Lo que enfrentan las madres no es solamente un capricho elegido; cada una está atravesada por su realidad de clase, su realidad psicológica, cultural, educativa, de género, de etnia y su realidad de neuro tipo y salud mental. </p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background">Esa complejidad nos debería llevar a pensarnos las maternidades más lentamente, con mayor responsabilidad. Debemos educomunicar con una pedagogía popular amplia sobre el oficio de ser mamá y cómo la maternidad no debe ser romantizada y, al mismo tiempo, tampoco debe ser satanizada. </p>



<p><strong>Bell Hooks</strong>, en &#8220;Teoría feminista: del margen al centro&#8221;, nos recuerda la importancia de considerar las múltiples intersecciones de la opresión: <em>&#8220;El feminismo es para todo el mundo.&#8221;</em> (Teoría feminista, Introducción). Comprender las maternidades implica analizar estas intersecciones de clase, raza, género y otras categorías. </p>



<p><em>&#8220;La maternidad es una experiencia moldeada por múltiples factores sociales y culturales.&#8221;</em> (<strong>Susana Gamba</strong>, &#8220;Diccionario de estudios de género y feminismos&#8221;).</p>



<p><strong>Reflexión 2: La Maternidad como Asunto Político, la Urgencia del Apoyo y el Reconocimiento Radical de la Maternidad Elegida y la Erradicación de la Violencia</strong> La maternidad para mí ha significado más un asunto político que otra cosa, una <strong>intrincada</strong> complejidad</p>



<p> Solo cuando me hice madre comprendí lo <strong>enrevesada</strong> que es la maternidad, y desde que me embaracé hasta el día de hoy, sigo estudiando la maternidad como fenómeno social, como experiencia íntima y, sobre todo, como herramienta política. Los contextos de las fraternidades importan, importan mucho. Mi madre no lo hizo bien, y quien diga lo contrario miente. </p>



<p>Sin embargo, hoy a los 46 años, tengo claro que nunca tuvo las herramientas para hacerlo bien.</p>



<p>No se trataba de su desamor ni de incompetencia, se trataba de procesos, herramientas y posibilidades verdaderamente idóneas para esa maternidad. Hoy le hago homenaje a las madres de mi familia, a todas las que decidieron, contra todo pronóstico, asumir la maternidad, a <strong>aquellas</strong> que eligieron en medio de la imposibilidad de decidir. </p>



<p>Tengo en mi cabeza en este momento a las madres de mi familia genética y, sin embargo, también pienso en todas las madres de la familia extendida que he tejido desde feminismo Artesanal; a ellas esta publicación, a todas y cada una, este homenaje reflexivo.</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"> <strong>Kate Millet</strong>, en &#8220;Política sexual&#8221;, analiza cómo las estructuras patriarcales moldean las relaciones de poder, incluyendo la dinámica familiar y la maternidad: <em>&#8220;Nuestra sociedad es patriarcal. </em></p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Todas las instituciones de nuestra cultura sostienen y extienden la supremacía masculina.&#8221;</em> (Política sexual, Introducción).</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Reconocer la maternidad como un asunto político implica desafiar estas estructuras. <em>&#8220;Las políticas públicas deben garantizar el apoyo integral a las maternidades diversas, <strong>asegurando recursos económicos, acceso a la salud física y mental, redes de cuidado y la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres y sus hijos.</strong>&#8220;</em> (<strong>Eleonor Faur</strong>, &#8220;El cuidado infantil y las desigualdades de género&#8221;).</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">¡<strong>Un Grito de Rebeldía Maternal: ¡Basta de Violencia Vicaria!</strong></p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">¡Escúchenme, mujeres, madres, hijas, hermanas! Desde las entrañas de mi experiencia y el palpitar constante de mi trabajo con cada una de ustedes, levanto hoy mi voz con la fuerza de un volcán dormido que despierta. </p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Como mujeres herederas de todas las formas y representaciones del feminismo, no podemos callar. No somos las mujeres de antaño que tenían que guardar silencio por falta de herramientas. No tenemos que soportar en silencio la crueldad de un sistema que nos arrebata lo más sagrado: una vida digna junto a nuestros hijos. </p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Hoy, en este Día de la Madre en Colombia, y ojalá mi voz llegue a más partes, levanto mi voz como es costumbre para estar en contra de una celebración teñida de rosa absolutamente superficial.</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"> Esto tiene que ser un <strong>grito contundente, persistente y resistente contra la infamia de la violencia vicaria que no va a apagarse en ningún momento.</strong></p>



<p>¡Ya no más! ¡Ni una madre más con el alma desgarrada! ¡Ni un hijo más utilizado como arma de tortura! La violencia machista ha mutado en esta forma abyecta, utilizando el amor más incondicional para infligir el dolor más profundo. Y nosotras, las madres, nos negamos a seguir siendo víctimas silentes de esta barbarie. Comparto &#8220;mi vida&#8221;, porque autobiografiarse siempre será un acto político, porque &#8220;mi vida&#8221; es un estandarte político. Por si a alguien esta historia le sirve para pensarse su maternidad, para buscar sus propias herramientas de autosanación y de emancipación, y para salir a luchar todos los días en contra del sistema patriarcal que sigue imponiendo la violencia machista desde diferentes lugares, la más potente para las madres: la vicaria.</p>



<p>En este Día de las Madres, mi corazón se expande para honrar a Elena, mi tía madre. Ella fue esa cuidadora excepcional que se comportó como una verdadera madre, brindándonos a sus sobrinos, incluyéndome, su amor y dedicación con las herramientas que tuvo a su alcance. Con ella siempre pude ser yo misma, sin máscaras, incluso en medio de la dificultad. </p>



<p>Reconozco en ella esa entrega amorosa desde su propio sin lugar, una tía que trascendió su rol para maternarnos. </p>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Así como no todas las mujeres que pueden reproducirse a través de un parto logran ser madres</strong>, Elena fue una tía madre para mí, resaltando que la maternidad va más allá de la biología y requiere la entrega amorosa y las herramientas para maternar. </p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Su tiempo y dedicación contra todo pronóstico marcaron mi vida para siempre. ¡Gracias, Elena, por ser esa luz en mi vida aun en los silencios y distanciamientos!</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Porque como bien señala <strong>Rita Segato</strong>: <em>&#8220;La pedagogía de la crueldad enseña a dañar sin sentir culpa.&#8221;</em> (Rita Segato, &#8220;Las estructuras elementales de la violencia&#8221;, Capítulo 2).</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">¡Así es! Como mujeres empoderadas, con la fuerza de nuestra historia y la claridad de nuestros ideales feministas, la crueldad de la violencia vicaria ha roto todas las cadenas del miedo. </p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Ha desnudado la vileza de un sistema patriarcal que, en su desesperación por mantener el poder, no duda en destruir el vínculo más sagrado.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Y en esto resuena la crítica de <strong>Celia Amorós</strong>: <em>&#8220;El patriarcado es un pacto entre varones, un contrato de dominación.&#8221;</em> (Celia Amorós, &#8220;Hacia una crítica de la razón patriarcal&#8221;, Introducción).</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">¡Exacto! Este pacto de dominación se cimenta en nuestra vulnerabilidad como madres. Creen que pueden quebrarnos utilizando a nuestros hijos, pero se equivocan.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> Su crueldad enciende en nosotras una furia justa, una determinación inquebrantable.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> <strong>Este Día de las Madres resalta la incansable lucha y la poderosa resistencia de las mujeres víctimas de violencia vicaria, cuyas voces silenciadas y el sufrimiento de sus hijos son el motor de nuestra rebelión.</strong></p>



<p class="has-primary-background-color has-background">¡Que cada felicitación se transforme en exigencia de justicia! ¡Que cada abrazo sea un compromiso de lucha! ¡Que cada lágrima derramada se convierta en la fuerza para derribar este sistema opresor! <strong>Este Día de la Madre es nuestro día para levantarnos como un ejército de amor y furia contra la violencia vicaria.</strong> No aceptaremos más silencio, no toleraremos más impunidad. ¡Por nosotras, por nuestros hijos, por todas las madres que han sufrido y sufren esta atrocidad: <strong>BASTA YA!</strong></p>



<p>Que el amor inmenso que sentimos por nuestros hijos sea nuestro escudo y nuestra espada. Que este día no sea una celebración vacía, sino el <strong>punto de inflexión</strong> donde la voz de las madres se alza unida y poderosa contra la violencia vicaria. ¡Que retumbe nuestro grito en cada rincón de esta sociedad hasta que la justicia y la seguridad sean una realidad para cada madre y cada hijo! ¡Este es nuestro manifiesto! ¡Esta es nuestra lucha! <strong>¡Y ganaremos!</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115768</guid>
        <pubDate>Sun, 11 May 2025 21:18:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Urgente Elección Radical: Un Día de la Madre en Colombia para Desafiar el Mandato]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Por qué el pensamiento del Papa Francisco incomodó a los poderosos?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/por-que-el-pensamiento-del-papa-francisco-incomodo-a-los-poderosos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Muchos de los privilegiados de hoy, negadores del cambio climático y defensores de una economía de mercado sin control alguno que genera exclusión y seres humanos desechables, vieron en el pensamiento del Papa Francisco un aguijón moral contra su mezquindad.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Escribió el famoso teólogo brasileño Leonardo Boff: “No es importante que el Papa Francisco no use el término teología de la liberación. Lo importante es que hable y actúe de manera liberadora”.&nbsp; Y esta manera de actuar y de hablar se enmarca en una concepción de la iglesia preocupada por el bienestar real de la gente en este mundo, a diferencia de la vieja posición donde el mundo es concebido como un “valle de lágrimas”. Al respecto dijo Francisco:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“Ya no se puede decir que la religión debe recluirse en el ámbito privado y que está sólo para preparar las almas para el cielo. Sabemos que Dios quiere la felicidad de sus hijos también en esta tierra”.</p>
</blockquote>



<p>Sin duda, fue esta actitud la que generó preocupación en la derecha más recalcitrante del mundo- también en la colombiana- que vieron en la autoridad moral del Papa una amenaza contra sus privilegios y una crítica de su hipocresía.</p>



<p>No se trata sólo de algunas de sus posturas en torno la familia o el homosexualismo, sino de su crítica social. A continuación, voy a mencionar dos de estos aspectos, de sus ideas, que cuestionaron directamente el orden social capitalista mundial actual:</p>



<p>1º- La denuncia de la desigualdad social</p>



<p>2º. Su llamado a que el Estado controlara la economía de mercado. </p>



<p>Veamos en qué consistió su crítica.</p>



<p>1º. La actual era para el Papa una sociedad en la que imperaba una <strong>“economía de exclusión”, y en la cual los excluidos no eran solo explotados sino que eran considerados “desechos sobrantes”.</strong> Es decir, era una “cultura del descarte” en la cual las personas son consideradas bienes de consumo, que se pueden usar y luego tirar. En estricto sentido, eso se debía a la lógica misma de la economía, basada en la competitividad y la eficiencia, en el consumismo y en una <em>“cultura del bienestar que nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado”</em>. Esa economía de la competitividad no cuestiona el <em>crecimiento económico </em>y supone la “teoría del derrame” según la cual el crecimiento “favorecido por la libertad de mercado logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo”. Sin embargo, esta teoría denominada “Teoría de la filtración” por el Premio Nóbel de Economía Joseph E. Stiglitz, era falsa, pues los beneficios no necesariamente se irrigan a la totalidad de la sociedad, sino que se concentran en los sectores privilegiados. Francisco era plenamente consciente de este fenómeno.</p>



<p>La actual no es una economía al servicio de la vida, sino del capital que defiende la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera, de ahí que “niegue el derecho de control de los Estados”. Por eso se instaura una tiranía invisible que impone sus reglas y sus leyes a la inerme población. Ese culto al dinero y esa dictadura de la economía han generado otras patologías sociales como el aumento de la corrupción y problemas como la evasión fiscal “que han asumido dimensiones mundiales”.</p>



<p>2º. En consonancia con la anterior denuncia, el Papa propuso abiertamente un control del mercado por parte del Estado. Se requería cambiar el concepto de economía que adoptaban las sociedades actuales. <strong>La economía, <em>resignificada</em>, era para el Papa: “<em>el arte de alcanzar una adecuada administración de la casa común, que es el mundo entero”.</em></strong></p>



<p>Este nuevo paradigma económico, de marcado acento social y equitativo, &nbsp;implicaba: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p><em>a) no confiar en las fuerzas ciegas y en la mano invisible del mercado, b) la recuperación de la soberanía estatal, c) el control del libre mercado por el Estado, d) asegurar el bienestar económico de todos los países y no sólo de unos pocos; e), abandonar el paradigma eficientista de la tecnocracia, buscando un desarrollo integral de la persona, f) “<strong>desacelerar un determinado ritmo de producción y de consumo</strong>”, dando origen a otro modelo de desarrollo y de progreso, de tal manera que se cuidara el medio ambiente y, por último, h) regular la actividad financiera especulativa y la economía ficticia. </em></p>
</blockquote>



<p><strong>El fundamento de la nueva economía, la cual debía estar al servicio de la plenitud humana, era “la dignidad de la persona humana y el bien común”.</strong> Este era el horizonte último de la economía y también de la <em>política, </em>la cual debía ser dignificada y puesta al servicio de la vida. Para el Papa Francisco era claro que la política debía escuchar a todos los sectores sociales; y algo muy importante: <em>no debía someterse a la economía</em>. Esta era, entre otras, una forma de evitar que la economía se <em>pusiera por encima de la democracia y de los procesos de participación de las comunidades,</em> pues “El dinero debe servir y no gobernar”. </p>



<p>Estas dos ideas, presentes en sus encíclicas, evidenciaron concepciones que también están a la orden del día en los movimientos sociales más progresistas del mundo, así como en sectores de izquierda: se trataba de luchar contra la pobreza, la desigualdad social y la exclusión generada por un sistema económico capitalista&nbsp; injusto; se trataba, también, de cuidar el medio ambiente, la casa común, pues la vida biológica es precondición de la salvación humana.</p>



<p>Así las cosas, es comprensible que el Papa denunciara- contra Donald Trump- y contra todos aquellos que acumulan riqueza a costa del despojo y la explotación de los pobres- la relación que había entre el calentamiento global, la contaminación debida a la minería, y la destrucción que causa pobreza en el mundo. De ahí que muchos de los privilegiados de hoy, beneficiados con esas prácticas, manifestaron su animadversión por las ideas del Pontífice, pues veían en su pensamiento crítico un <em>aguijón moral</em> contra su mezquindad. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114779</guid>
        <pubDate>Mon, 21 Apr 2025 13:46:15 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/21083811/papa.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Por qué el pensamiento del Papa Francisco incomodó a los poderosos?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>