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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for entendimiento | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El Escudo de las Américas revela el interés de Estados Unidos en los recursos naturales de América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-escudo-de-las-americas-revela-el-interes-de-estados-unidos-en-los-recursos-naturales-de-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>En marzo de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo público el denominado Escudo de Las Américas, una iniciativa de ese país que se presentó como una alianza regional para combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. En ese momento fueron 12 países de América Latina los que se unieron a la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La iniciativa impulsada por Donald Trump a la que se han sumado, hasta ahora, 17 presidentes de América Latina tiene como marco la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad organizada.</em></li>



<li><em>Sin embargo, analistas políticos y economistas de la región coinciden en señalar que el interés principal de Estados Unidos es el acceso a los recursos naturales, en especial a los minerales estratégicos que hay en los países de América Latina.</em></li>



<li><em>La iniciativa también se enmarca en la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China.</em></li>



<li><em>Los expertos mencionan que en el centro del interés por los minerales estratégicos están la industria de las armas y la inteligencia artificial, que requieren grandes cantidades de estos recursos.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En marzo de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo público el denominado <strong>Escudo de Las Américas</strong>, una iniciativa de ese país que se presentó como una alianza regional para combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento fueron <strong>12 países de América Latina</strong> los que se unieron a la iniciativa. Los presidentes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago fueron parte de esa primera foto en la que aparece Trump sentado en una mesa rodeado de estos mandatarios, todos de pie. Chile, sin embargo, estuvo presente solo como observador, su adhesión formal al Escudo de Las Américas se concretó en septiembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/?p=280385&amp;preview=true">“Los acuerdos que está firmando Estados Unidos sobre minerales críticos llegan un poco tarde, pero con agresividad” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_268541"><img decoding="async" src="https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/03.jpeg" alt="" class="wp-image-268541" style="aspect-ratio:1.5000937558597411;width:8000px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El litio figura en la lista de minerales estratégicos que interesa a Estados Unidos. Foto: cortesía de AP Photo/Rodrigo Abd.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora son <strong>17 los países de América Latina y El Caribe que forman parte del Escudo de Las Américas</strong>. Entre los últimos que se han sumado están Colombia, con Abelardo de la Espriella, y Perú, con Keiko Fujimori, tras ganar las elecciones presidenciales. Guatemala, Jamaica y Belice también se han unido a esta coalición, mientras Bahamas permanece como observador. Todos los presidentes que se han unido a esta propuesta impulsada por Estados Unidos son afines, en términos ideológicos, a la política de Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No es un acuerdo amplio en que todos los países pueden intervenir, sino que es una propuesta que surge desde Washington y que tiene que ver con intereses estratégicos de los Estados Unidos. <strong>Es una iniciativa vertical que tiene connotaciones políticas, económicas y militares</strong>”, dice el economista ecuatoriano Alberto Acosta, ex presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acosta agrega que <strong>el combate al narcotráfico y al crimen organizado es un pretexto de Estados Unidos</strong> para establecer “un manejo económico que le garantice el <strong>control del suministro de los recursos estratégicos</strong>«, entre los que se encuentran minerales como el litio y el cobre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde Chile, el economista Fernando Estenssoro, director del doctorado en Estudios Americanos de la Universidad de Santiago de Chile, es más duro en su crítica a esta iniciativa, a la que cataloga como <strong>“nefasta para la soberanía de la región”</strong> y enmarcada en la <strong>pugna geopolítica de Estados Unidos con China.</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_274573"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/08160019/image-from-rawpixel-id-27357697-original-scaled.jpg" alt="China y Estados Unidos han manifestado su interés por los minerales estratégicos para la transición energética que se encuentran en países de Latinoamérica. Foto: Flickr - The White House" class="wp-image-274573" style="aspect-ratio:1.4997070884592854;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">China y Estados Unidos han manifestado su interés por los minerales estratégicos que se encuentran en países de Latinoamérica. Foto: Flickr – The White House</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Estenssoro agrega que <strong>el interés de Trump está en “los recursos naturales, en el petróleo, en el cobre”, en los minerales críticos y las tierras raras</strong> porque “Estados Unidos está en el proceso final de su declinación hegemónica, por tanto, ellos consideran que los recursos de nuestro continente, sobre todo Sudamérica, no pueden ir a parar a manos del ‘enemigo’ [China], sino que tienen que quedar en manos de Estados Unidos”.<a href="https://tinyurl.com/MongabayLatamWA" target="_blank" rel="noopener"></a><a href="https://tinyurl.com/MongabayLatamWA" target="_blank" rel="noopener"></a></p>



<h2 class="wp-block-heading">El interés por los recursos naturales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos más de 20 millones de kilómetros cuadrados y <strong>nuestros países son privilegiados en todo tipo de recursos naturales</strong>. También en tierras raras y en los minerales estratégicos que son necesarios para la digitalización y para las nuevas tecnologías”, comenta Estenssoro sobre el interés de Estados Unidos en los recursos naturales de América Latina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estenssoro menciona que en Sudamérica está “la mayor reserva de petróleo del mundo”, refiriéndose a Venezuela. “<strong>Tenemos litio, tenemos Amazonía en Sudamérica, una gran fuente de recursos naturales</strong> y, además, un recurso en sí mismo porque presta servicios ecosistémicos. Tenemos agua, desde México hasta la Patagonia”, advierte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América del Sur, por ejemplo, se ubica el denominado <strong><a href="https://es.mongabay.com/2019/02/triangulo-del-litio-salares-bolivia-chile-argentina/">Triángulo del litio</a>, un espacio geográfico entre Argentina, Bolivia y Chile</strong> que concentra la mayor cantidad de reservas mundiales de este elemento, que es un componente básico para almacenar energía en las baterías que alimentan vehículos, teléfonos, plantas solares, entre otros equipos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sudamérica también tiene grandes reservas de otro mineral estratégico: el cobre.</strong> Un material de gran demanda en la industria de la construcción por su importancia para la fabricación de cables eléctricos, tuberías y sistemas térmicos, además de ser importante para la industria automotriz por su uso en la fabricación de motores y componentes electrónicos. <strong>El primer productor de cobre en el mundo es Chile, mientras que Perú ocupa el tercer lugar en la lista</strong>. En ambos países, China es el principal comprador de este mineral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el interés en el cobre no está solo en estas dos naciones. Aunque <strong>Argentina y Colombia no han sido grandes protagonistas en la industria del cobre</strong> en la región, <strong>actualmente&nbsp; buscan abrirse paso en el mercado global</strong>, señala una <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/cobre-transicion-energetica-nuevos-proyectos-se-expanden-ecosistemas-sensibles-tierras-comunitarias-colombia-argentina/" target="_blank" rel="noopener">investigación publicada por Mongabay Latam</a> en julio de este año. El potencial es claro: el 40 % de las reservas mundiales de este metal se encuentran en Latinoamérica por lo que Estados Unidos, China e incluso la Unión Europea están en la búsqueda de nuevas alianzas con los países de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la <a href="https://www.state.gov/translations/spanish/declaracion-conjunta-relativa-a-la-defensa-de-la-soberania-en-el-hemisferio" target="_blank" rel="noopener">Declaración conjunta relativa a la soberanía del hemisferio</a>, publicada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026, se mencionan los <strong>tres pilares del Escudo de Las Américas: económico, de seguridad y coordinación multilateral.</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_280401"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/15225943/Escudo-de-Las-Americas-Casa-Blanca.jpg" alt="Inicialmente fueron 12 presidentes de América Latina lo que se unieron al Escudo de Las Américas. Ahora son 17 los que forman parte de esta iniciativa norteamericana. Foto: cortesía Casa Blanca. " class="wp-image-280401" style="aspect-ratio:1.5;width:1200px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Inicialmente fueron 12 presidentes de América Latina lo que se unieron al Escudo de Las Américas. Ahora son 17 los que forman parte de esta iniciativa norteamericana. Foto: cortesía Casa Blanca</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El que se refiere a la economía dice específicamente que se va a potenciar <strong>“la</strong> <strong>cooperación económica, explorando mecanismos de control de las inversiones, salvaguardando las cadenas de suministro de minerales críticos</strong> mediante un abastecimiento diversificado y confiable; y promoviendo normativas sobre proveedores de confianza para la infraestructura digital, que se apliquen de forma no discriminatoria”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es un juego de palabras, porque <strong>lo que quieren es asegurarse el control de los recursos naturales</strong>”, comenta Acosta sobre el texto que se incluye en la declaración de Estados Unidos. En ese contexto, menciona los tratados bilaterales de inversiones que el país norteamericano está firmando con los países que forman parte del Escudo de Las Américas. Por ejemplo,&nbsp; menciona el convenio suscrito con Ecuador, en marzo de este año, “para asegurar el acceso a los recursos estratégicos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 4 de febrero de 2026, Ecuador y Estados Unidos firmaron un acuerdo marco para la cooperación que incluye el suministro y procesamiento de minerales estratégicos como oro, cobre, plomo y tierras raras, además de manufacturas industriales y productos del sector forestal y maderero. El acuerdo ha sido cuestionado por el Legislativo ecuatoriano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En marzo de 2026, Chile y Estados Unidos también firmaron una <a href="https://www.subrei.gob.cl/sala-de-prensa/noticias/detalle-noticias/2026/03/13/chile-y-estados-unidos-firman-declaraci%C3%B3n-conjunta-sobre-minerales-cr%C3%ADticos-y-tierras-raras" target="_blank" rel="noopener">Declaración Conjunta</a> para establecer consultas de mecanismos que fortalezcan las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras. Ese mismo mes, Perú y Estados Unidos firmaron un <a href="https://www.gob.pe/institucion/rree/noticias/1347576-canciller-hugo-de-zela-suscribio-memorandum-de-entendimiento-sobre-minerales-criticos-en-washington-d-c" target="_blank" rel="noopener"><em>Memorándum</em> de Entendimiento</a> sobre cooperación en minerales críticos y tierras raras.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Lo que se quiere es minimizar la presencia de China en el continente”</strong>, dice Acosta sobre la importancia geopolítica de esta iniciativa. Pero también suma otro componente detrás del Escudo de Las Américas: “la militarización de las sociedades”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Territorios militarizados?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para Acosta lo que está haciendo Estados Unidos es utilizar esta guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado “<strong>para asegurarse el control de nuestros países</strong>”. Pone como ejemplo “la ley que se aprobó [en Ecuador] hace un par de meses [en agosto]” porque “abre la puerta a la militarización de los territorios donde hay minerales para romper la resistencia de las comunidades que defienden esos espacios vitales, señalándolos como narcoterroristas de ser del caso”.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_246382"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/10/06143245/Cobre-Agencia-Andina.jpeg" alt="" class="wp-image-246382" style="aspect-ratio:1.5;width:1800px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El cobre es un mineral estratégico que tiene a Chile y Perú entre sus principales productores a nivel mundial. Foto: Agencia Andina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que Donald Trump, durante su intervención en la versión 81 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el pasado 22 de septiembre, dijo que «Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América ganen terreno en ningún lugar del hemisferio occidental. Y, de ser necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para asegurar los vitales intereses nacionales de Estados Unidos».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Trump aprovechó la asamblea de la ONU para realizar una reunión con los presidentes y representantes de los países que forman parte del Escudo de Las Américas que estuvieron en Nueva York. Durante la cita mencionó la riqueza natural de estos países y les pidió evitar que potencias externas hostiles se apoderen de ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ricardo Soberón, ex director ejecutivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) de Perú, también habla de lo que significa el Escudo de Las Américas para el país y para&nbsp; Latinoamérica. “El costo de haber suscrito ese acuerdo político es demasiado grande para Perú porque acarrea acuerdos sobre inversiones, sobre explotación de minerales estratégicos, una posición frente a China y al puerto de Chancay. Hay muchas cosas por fuera de la lucha contra la criminalidad. A mi juicio, <strong>ha sido un terrible error</strong>. No ha habido una interlocución, un diálogo, un acuerdo entre países”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soberón considera lamentable que Perú y otros países de la región hayan <strong>“agachado la cabeza a este acuerdo”</strong> que, supuestamente, no es vinculante porque no es un tratado internacional, sino un acuerdo político. El problema es que <strong>“debajo de ese paraguas van a venir una serie de cartas, acuerdos, memorándum de entendimiento”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El experto peruano también menciona los acuerdos sobre minerales estratégicos firmados con Argentina, Chile, Perú, Bolivia, y lo sucedido en Venezuela, donde Estados Unidos “se ha adueñado del sector petrolero a partir de una decisión militar”. El ex jefe de Devida precisa que el <strong>Escudo de Las Américas ha logrado “asentar su presencia en la región sin ofertas financieras concretas”</strong> y recuerda que iniciativas como el Plan Colombia contaban con fondos comprometidos, pero que en esta ocasión solo se trata de “discursos vacíos de Donald Trump y Marco Rubio, utilizando la mayor presión política posible y los hechos del 3 de enero en Caracas que&nbsp; permiten dar cuenta de lo que es capaz de hacer Estados Unidos en la región”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los minerales detrás de la tecnología</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para Alberto Acosta, lo que Estados Unidos pretende es asegurar la tecnología para la inteligencia artificial, la cual requiere gran cantidad de minerales. “Actualmente, el consumo de minerales no solo es para la transición energética, sino que hay otros dos rubros que no siempre aparecen: <strong>el armamentismo y la inteligencia artificial”</strong>, precisa.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_270375"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10122214/Data-center-de-google.jpg" alt="Un data center construido en Estados Unidos. Foto: Creative Commons Attribution 2.0 Generic" class="wp-image-270375" style="aspect-ratio:1.7777777777777777;width:2000px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Los minerales estratégicos y minerales críticos son necesarios para los sistemas de inteligencia artificial. Foto: Creative Commons Attribution 2.0 Generic</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de <strong>las armas se requieren minerales de punta para su elaboración y lo mismo sucede con la inteligencia artificial</strong>. La lista de minerales usados para la fabricación de armas incluye grafito, cobalto, aluminio, litio, manganeso y tierras raras, entre otros. En el caso de la inteligencia artificial están el cobre, el litio, el níquel, el cobalto y las tierras raras, entre otros. “Ambas cosas tienen mucho que ver con los intereses de Washington. Estados Unidos es un imperio en decadencia y su talón de Aquiles es la tecnología”, asegura Acosta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El economista ecuatoriano agrega que el gobierno de Trump está tratando de <strong>“disputar espacios tecnológicos con China”</strong> y parte de esa disputa es asegurar el acceso a minerales estratégicos. “No sólo son minerales, agua, biodiversidad, sino que, simultáneamente, Washington cuenta todavía con una gran ventaja comparativa que es su fortaleza militar”, menciona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estenssoro también entra al campo de la disputa por los minerales estratégicos y las tierras raras y pinta un panorama para los próximos 15 o 30 años cuando “la escasez de los recursos sea brutal”. “Eso lo saben todas las agencias estratégicas, está probado por Naciones Unidas, solo que antes se veía como un futuro muy lejano y hoy día está aquí”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la pugna con China por la tecnología, dice Estenssoro, “los últimos espacios que se están disputando son los microchips”, comenta, pues la industria automotriz, que era la gran industria de Estados Unidos y de Europa, ahora está siendo copada por marcas chinas. “Es cuestión de tiempo, quizá en cinco años la Boeing sea de capitales chinos. <strong>La tendencia es que China va subiendo y Estados Unidos va bajando</strong>”. En este contexto, añade Estenssoro, “el Escudo de Las Américas busca establecer un protectorado económico sobre nuestros países. Es una política de recolonización”.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_272563"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/15033047/Donald-Trump-y-Xi-Jiping-Casa-Blanca.jpg" alt="" class="wp-image-272563" style="aspect-ratio:1.4887780548628429;width:597px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Mientras Estados Unidos es una potencia en descenso, China está en ascenso, dicen los expertos. Foto: Casa Blanca.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ricardo Soberón agrega que para el caso peruano, “en términos de minerales tradicionales como oro, plata, níquel, zinc”, <strong>lo que busca Estados Unidos es “asegurar las cadenas de suministro</strong>”, y en el caso de los minerales estratégicos, “generar las condiciones para que la empresas norteamericanas y no las chinas sean las que aseguren la compra y venta de esos minerales”. “Estamos en un proceso de confrontación empresarial donde la capacidad de influencia china es fuerte, pero Estados Unidos ha dejado muy claro que en el hemisferio occidental nadie va a entrar a reemplazarlo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo público el denominado Escudo de Las Américas en marzo de 2026 . <strong>Foto:</strong> cortesía Casa Blanca.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Wed, 21 Oct 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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        <title>Piero, sentado a la mesa de todos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/piero-sentado-a-la-mesa-de-todos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una canción puede convertir a un desconocido en parte de la familia. Piero lo descubrió a los 24 años, cuando escribió «Mi viejo», sin imaginar que aquella conversación entre amigos terminaría acompañando la vida de millones de personas. Cuando nos sentamos a conversar, mate de por medio, Piero acababa de cumplir 73 años. Mientras hablábamos, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Una canción puede convertir a un desconocido en parte de la familia. Piero lo descubrió a los 24 años, cuando escribió «Mi viejo», sin imaginar que aquella conversación entre amigos terminaría acompañando la vida de millones de personas. Cuando nos sentamos a conversar, mate de por medio, Piero acababa de cumplir 73 años. Mientras hablábamos, tuve la impresión de que aquella canción había hecho algo extraordinario con su vida: le había permitido entrar en la intimidad de los demás sin tener que pedir permiso.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay canciones que uno no recuerda cuándo escuchó por primera vez porque, de algún modo, siempre han estado ahí. Suenan en una reunión familiar, en la radio de un taxi, en la voz de alguien que no sabe cantar pero se atreve a hacerlo cuando llega el estribillo, y de pronto dejan de pertenecer al hombre que las escribió para convertirse en una pequeña propiedad sentimental de millones de desconocidos. «Mi viejo», la canción que Piero compuso cuando tenía apenas 24 años, es una de ellas. Uno podría haber crecido en Bogotá, Buenos Aires, Lima o un pueblo perdido entre las montañas, podría haber tenido una relación dulce o difícil con su padre, podría incluso haberlo perdido demasiado pronto, pero basta escuchar sus primeros acordes para que aparezca algo parecido a un recuerdo, una presencia, una conversación pendiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora recuerdo esa conversación. Habíamos preparado mate, como quien dispone las cosas necesarias para que una charla entre amigos transcurra sin demasiadas ceremonias, y mientras hablábamos tuve la impresión de que aquella canción había hecho algo extraordinario con su vida: le había permitido entrar en la intimidad de los demás sin tener que pedir permiso. Él mismo lo explicaba con una sencillez que parecía contener toda una filosofía: «Mi viejo» le había permitido ser el tío de unos, el primo de otros, alguien que no estaba únicamente entre los fanáticos, sino también en las fotografías familiares, en los recuerdos de infancia, en esa zona de la existencia donde las personas dejan de ser figuras públicas y se convierten en parte de la casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso Piero podía hablar de una canción universal sin atribuirse del todo el mérito de haberla escrito. Cuando le pregunté cómo había nacido, no ofreció una teoría sobre la inspiración ni una explicación solemne sobre el poder de la música. Contó que se reunía todos los días con su amigo y compañero José, desde el mediodía hasta las ocho de la noche, en una casa cuya mujer salía a trabajar durante esas horas. Componían, probaban, buscaban canciones para completar un disco, y de aquellas jornadas surgieron títulos como «Juan Boliche» y «Pedro Nadie». Un día, hablando de las cosas que podían hacer, se les ocurrió que debían escribir algo para el viejo, un homenaje, una forma de agradecerle a ese hombre que había estado ahí, sosteniendo la vida de otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante unos diez días hablaron de ello sin tomar la guitarra ni buscar lápiz y papel. La canción estuvo primero en la conversación, en ese territorio todavía informe donde las cosas existen sin que nadie sepa muy bien cómo darles un cuerpo. Hasta que una mañana, según recordó Piero, se sentaron y, diez minutos después, ya había salido. El problema era que el padre de José había muerto y el suyo todavía no era un viejo: tenía apenas 48 años. Pero Piero quería cantársela. Llegó a su casa, lo encontró solo, cerró la puerta, lo sentó en el living y le dijo que escuchara aquella canción nueva.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="PIERO con Diego Aretz" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/u36eV_KYG0g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces ocurrió algo que el tiempo no había borrado de su memoria. Piero comenzó a cantar y, cuando levantó la mirada del papel, encontró a su padre llorando. Él también empezó a llorar, no podía continuar, se ahogaba con las palabras, y la canción avanzó entre lágrimas hasta llegar al final. Después vino un silencio que debió de parecer interminable. Su padre se limpió los anteojos, se los puso de nuevo, miró a su hijo y, todavía conmovido, encontró la manera de responderle: «No a quien camina lento, la puta que te parió». Piero lo contaba riéndose, con esa alegría de quien comprende que la emoción más profunda no necesita solemnidad para ser verdadera. El viejo había recibido el homenaje, pero seguía siendo él mismo, incapaz de abandonar el humor ni siquiera ante una canción que acababa de desarmarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa historia contiene algo de lo que Piero ha sido durante décadas: un hombre que se acerca a las emociones sin demasiados protocolos, que puede hablar de asuntos graves y terminar riéndose de sí mismo, que parece desconfiar de las explicaciones demasiado perfectas. A sus 73 años, la memoria no se le presentaba como un museo de acontecimientos ordenados, sino como una conversación abierta, llena de desvíos, personajes inesperados y episodios que todavía conservaban el asombro de la primera vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su vida, de hecho, comenzó a torcerse por una equivocación. En su infancia, en Río Negro, al sur de Argentina, un amigo le contó que se iría al seminario. Piero escuchó que después de dos años en Viedma podría viajar a Buenos Aires y, fascinado por la posibilidad de conocer la gran ciudad, decidió acompañarlo. Fue a hablar con el cura, convenció a su padre y el lunes siguiente ya estaba instalado entre decenas de muchachos de toda la Patagonia. Durante la bienvenida, el rector habló de lo que ocurriría el día en que todos fueran sacerdotes. Fue entonces cuando Piero entendió que no había ingresado en un colegio cualquiera, sino en una institución destinada a formar curas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se acercó al rector para explicarle que había un error gravísimo. El hombre se echó a reír: había conocido ingenieros, abogados, profesionales y padres de familia que habían sentido una vocación religiosa, pero nunca a alguien que hubiera llegado por equivocación. Lo curioso es que Piero se quedó. Pasó dos años en el seminario y encontró allí algo que no había ido a buscar, una experiencia que lo acercó a personas y preguntas que seguirían acompañándolo mucho después de abandonar aquella ruta. Entre ellas estaban los sacerdotes del movimiento de curas del Tercer Mundo, a quienes recordaba con admiración por su coherencia, su conciencia social y su manera de vivir las convicciones. Nombraba al padre Carlos Mugica y a otros sacerdotes que, para él, habían encarnado una forma de compromiso que iba más allá de las palabras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La religión, en Piero, nunca terminó de convertirse en una frontera. Su búsqueda espiritual lo llevó también hacia Oriente, hacia la India y hacia Indra Devi, la maestra de yoga a quien llamaba Mataji y que murió a los 103 años. Durante años viajaron juntos a Egipto, la India y Sri Lanka, visitando lugares que para él tenían algo de revelación y algo de aventura. La recordaba como una mujer extraordinaria, capaz de hablar doce idiomas, cercana a figuras como Gandhi, Krishnamurti y Tagore, pero sobre todo como una presencia coherente, alguien cuya manera de vivir parecía prolongar sus ideas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ella conservaba historias que contaba con la misma naturalidad con que hablaba de sus canciones. Una vez, una mujer que decía interpretar vidas pasadas le aseguró que él había sido escriba en el antiguo Egipto y que Indra Devi había sido su hija, una hija que no quería seguir el camino que su padre le imponía. Días después, en otro lugar y ante otra mujer que no conocía la primera historia, escuchó exactamente el mismo relato. Piero recordaba el escalofrío, la coincidencia y, sobre todo, la risa con que él y Mataji terminaron jugando a llamarse papá e hija. Cuando la segunda mujer le anunció que debía viajar a Egipto, él intentó explicar que tenía una gira de unos cuarenta conciertos. La respuesta fue terminante: a ella no le importaba su agenda, porque allí decía que se iba a Egipto. Poco después, una inundación obligó a cancelar la gira y Piero terminó viajando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hace falta compartir sus creencias para entender lo que encontraba en esas historias. Piero parecía interesado menos en demostrar una verdad que en conservar la capacidad de asombro, en admitir que hay episodios cuya explicación no termina de agotarse cuando uno los cuenta. Cuando le pregunté si creía en Dios, respondió que sí, aunque no necesariamente de una forma determinada, que creía en la energía y se sentía acompañado por ella. No hablaba como un hombre empeñado en convencer a los demás, sino como alguien que había aprendido a convivir con sus preguntas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La política fue otra de esas preguntas que nunca abandonó. Piero conoció presidentes, se relacionó con dirigentes y participó en iniciativas sociales, pero mantuvo una distancia deliberada frente a los partidos. La política, decía, era una herramienta hermosa; el problema comenzaba cuando alguien intentaba ejecutarla. Su independencia no significaba indiferencia. Más bien parecía una forma de preservar la posibilidad de acercarse a las personas sin quedar atrapado en una obediencia partidista, de respaldar aquello que le parecía valioso y tomar distancia de lo que no.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, esa disposición encontró un lugar particularmente importante. Piero hablaba de su colombianidad con una emoción que no parecía ensayada. Había recorrido buena parte de América Latina y, sin embargo, con Colombia había experimentado una especie de amor a primera vista, un regalo inesperado que lo llevó a sentirse parte de un país que terminó incorporando a su propia historia. Su vínculo no se limitó a los escenarios ni al afecto del público. También lo llevó a involucrarse en iniciativas de paz, a visitar cárceles y a conversar con personas que, en medio de la guerra, buscaban una salida negociada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordó especialmente una visita a la cárcel de Bellavista, donde habló con integrantes del ELN. Venía de conversar con el presidente Juan Manuel Santos y, al encontrarse frente a aquellos hombres, terminó preguntándoles por qué querían sentarse a una mesa de negociación sin decirlo con claridad. La respuesta lo hizo detenerse: eran, según le explicaron, muy malos comunicadores. Piero encontró allí una lección que parecía sencilla, pero que en un país acostumbrado a desconfiar de las palabras tenía una importancia particular. Si querían negociar la paz, debían comunicarlo, decirle a la sociedad que estaban dispuestos a dejar las armas y a buscar una salida distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La anécdota no lo convertía en un negociador ni pretendía resolver las complejidades de una guerra de décadas. Lo mostraba, más bien, en el lugar que había escogido ocupar: el de quien se acerca, pregunta, escucha e intenta encontrar una posibilidad de entendimiento donde otros ven únicamente posiciones irreconciliables. Cuando le pregunté por qué había sido tan difícil alcanzar la paz en Colombia, no ofreció una respuesta definitiva. Dijo que se lo preguntaba casi todos los días, y habló de la contradicción que le producía ver a un pueblo tan creativo, cálido e inteligente perder la vida en la violencia. Su desconcierto era también una forma de esperanza, porque seguía creyendo que aquel desperdicio de vidas no podía ser el destino inevitable de un país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su historia había, además, una experiencia que ayudaba a entender su sensibilidad frente al desarraigo. Piero había sido expulsado de Argentina durante los años de la represión y enviado al exilio en España. Recordaba el momento en que las autoridades le ordenaron salir en el primer avión disponible, que iba hacia Tokio. Él intentó negociar otro destino, pidió ayuda a los periodistas que estaban allí y finalmente consiguió que lo enviaran a Lima. Lo acompañaron hasta su asiento con una ametralladora, mientras los pasajeros franceses observaban sin entender quién era aquel hombre al que sacaban de su país de semejante manera. Lo contaba sin convertir su propia vida en una epopeya, consciente de que eran otros tiempos y de que muchas cosas sucedieron sin que él las hubiera buscado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa conversación apareció también su hijo, al que dejó de once meses cuando se marchó al exilio y volvió a ver dos años después. Piero recordó las noches en que le contaba cuentos y se quedaba dormido antes que él, las mañanas en que lavaba pañales, las pequeñas tareas de una paternidad que había tenido que aprender mientras intentaba reconstruir su vida. Cuando hablaba de las mujeres, lo hacía desde esa experiencia concreta, sin teorías demasiado elaboradas, con la admiración de quien había descubierto cuánto trabajo cotidiano recae sobre ellas y cuánto de lo que sostiene una familia ocurre sin reconocimiento. Era un hombre que había pasado buena parte de su vida viajando, cantando y entrando en escenarios, pero que también había conocido la intimidad menos espectacular de cuidar a un hijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, quizá lo que más me llamó la atención de Piero fue su manera de aceptar que la vida no siempre se deja organizar alrededor de un plan. Había entrado al seminario buscando Buenos Aires, había terminado convertido en uno de los cantautores más reconocibles de América Latina, había encontrado una segunda patria al otro lado de la frontera, había viajado por el mundo siguiendo intuiciones que no siempre podía explicar y había escrito una canción cuyo alcance seguía sorprendiéndolo décadas después. En todos esos episodios parecía haber una misma disposición: dejarse conducir por la experiencia sin renunciar a la posibilidad de intervenir en ella, acercarse a los demás sin pretender poseer sus historias, entender que una convicción puede ser profunda sin convertirse en dogma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Piero no necesitaba proclamarse humanista para que la palabra apareciera en la conversación. Estaba en su manera de hablar de su padre, en el respeto con que recordaba a sus maestros, en su incomodidad ante la guerra, en la curiosidad con que se acercaba a las creencias ajenas y en esa voluntad de mantenerse independiente incluso cuando la política lo invitaba a tomar partido. También estaba en su humor, en su capacidad de contar una experiencia extraordinaria sin pedirle al interlocutor que la considerara extraordinaria, como si la vida tuviera derecho a conservar una zona de misterio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo hermoso en que un hombre pueda pasar tantos años cantando una canción sobre un padre y descubrir que, con el tiempo, él mismo se ha convertido en una figura familiar para personas que nunca ha conocido. No es poca cosa entrar en la memoria de los otros, acompañarlos en la ausencia, prestarles una voz cuando no encuentran las palabras o recordarles, durante unos minutos, a alguien que ya no está. Quizá ese sea uno de los destinos más generosos de la música popular: hacer que la intimidad de una persona se vuelva compartida sin dejar de ser íntima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando nos despedimos, seguía presente aquella imagen inicial, la mesa, el mate, la conversación que avanzaba de una canción a la espiritualidad, del exilio a Colombia, de la política a las pequeñas tareas de la vida familiar. Piero había llegado a los 73 años sin haber perdido del todo la capacidad de sorprenderse por lo que le había ocurrido. Y mientras millones de personas seguían escuchando «Mi viejo» como si la canción hubiera sido escrita para cada una de ellas, él todavía podía contar cómo nació, cómo lloró al cantársela a su padre y cómo aquel hombre, después de secarse las lágrimas, encontró fuerzas para insultarlo cariñosamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá celebrar la vida de Piero sea recordar precisamente eso: que detrás de una canción que parece pertenecerle a todo el mundo hay un hombre de carne y hueso, con sus errores, sus viajes, sus preguntas, sus afectos y sus contradicciones, alguien que no necesitó tener todas las respuestas para seguir andando. Y que, sin proponérselo demasiado, terminó sentado a la mesa de todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133867</guid>
        <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 14:07:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Piero, sentado a la mesa de todos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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        <item>
        <title>El Papa León XIV, La IA y la crítica de la “Ilustración oscura”.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/el-papa-leon-xiv-la-ia-y-la-critica-de-la-ilustracion-oscura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos este artículo sobre la encíclica &#8220;Magnífica humanidad&#8221; del Papa Leon XIV y argumentamos que puede ser concebida como una crítica a la Ilustración oscura</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hace unos años Javier Milei dijo en un programa de televisión que el Papa Francisco era “el representante del maligno en la tierra”, además de tildarlo de defensor del comunismo. Al respecto uno puede preguntarse: ¿fue esta declaración producto del delirio de un loco, de un desquiciado? ¿Fue un lapsus ocurrido en medio de la euforia en una entrevista? O ¿tiene la declaración una connotación más seria, más profunda?, ¿estaba anclada, en verdad, en el sistema de creencias del entonces candidato? En efecto, no fue un lapsus ni nada parecido. La declaración de Milei se inscribe, de hecho, en toda una filosofía, un sistema bastante abierto y heterogéneo donde se mezclan anarcocapitalismo, libertarismo, aceleracionismo, transhumanismo y el deseo de destruir la democracia y corporativizar el Estado. Esta corriente se conoce hoy, a partir del libro del filósofo inglés Nick Land, como la “Ilustración oscura”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. Milei comparte varios presupuestos de esa corriente, entre ellos, la necesidad de desregularizar el capital, la crítica del Estado, la crítica de la justicia social, la cual es considerada por el presidente argentino como “una aberración”, y la aversión por los controles democráticos. Las palabras virulentas de Milei contra Francisco se entienden, entonces, si comprendemos que ese Papa abogó por el control estatal de la economía, la responsabilidad tecnológica, la defensa de la justicia y, desde luego, el vehemente llamado a <em>“cuidar la casa común</em>”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>, llamado que fue en su momento una especie de <em>ecología radical</em>. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta nota expongo de manera breve qué es la ilustración oscura y me centro en la encíclica “Magnífica humanidad” del Papa León XIV, documento en el cual el Pontífice aborda el tema de la Inteligencia artificial (IA) y sus efectos sobre la persona y la sociedad. Como ya es bien sabido, León XIV se mantiene en la línea del pensamiento de Francisco, posturas que también le han acarreado la crítica de los sectores más conservadores y reaccionarios de la sociedad, incluyendo la de los tecnobillonarios neorreaccionarios. Argumento en esta nota que la encíclica bien puede ser considerada como una crítica directa de la ilustración oscura y algunas de sus apuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La ilustración oscura y el reseteo del orden vigente.</em></strong> <strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el <em>Manifiesto tecno-optimista</em> (2023)de Marc Andreessen, dueño de la sociedad de capital de riesgo Andreessen Horowitz, uno de los fondos más importantes de Silicon Valley, se plantea la necesidad de superar al “último hombre”, al hombre moderno y mediocre que teorizó Nietzsche en sus obras.&nbsp; La misión consistiría en crear el superhombre tecnológico, donde existiría una prolongación técnica de la mente humana “a través de la inteligencia artificial”<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>.&nbsp; Se busca, igualmente, superar la <em>mortalidad,</em> la condición finita del humano. Estas posturas transhumanistas y poshumanistas exigen la eliminación de todos los límites regulativos de los Estados y los poderes públicos, la Organización Mundial de la Salud, y de cualquier institución, así sea la mismísima FDA (US. Food and Drug Administration). De hecho, Peter Thiel, el creador de Paypal y de la controvertida empresa Palantir, aceleracionista y anarcocapitalista, sostiene que los llamados <em>límites del crecimiento,</em> que publicó (con otros) Dennis L. Meadows en 1972, ha generado un <em>atraso</em> para la humanidad. El <em>ecologismo</em> y los hippies, a su parecer, vencieron, y han frenado el progreso tecnológico. Desde esta perspectiva Greta Thunberg, activista ambiental conocida en todo el mundo, es una especie de Anticristo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como dice Fernández liria en su magnífico libro <em>Contra la ilustración oscura:</em> “Peter Thiel […] <em>está a favor de la completa privatización del poder, de la sustitución de cualquier poder público (incluido el militar) por los poderes privados</em>”<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a>.Si se privatiza el poder, incluido el militar, lo cual crearía una sociedad militarizada, securitista, con una vigilancia especializada omnipresente, realizada por medio de una superinteligencia artificial que opere a nivel global, y así eliminar a los críticos y a los indeseados (la izquierda, los comunistas los socialistas, los ambientalistas, etcétera.), se estaría realizando la utopía de la prisión a cielo abierto; y, además, sería el fin de la democracia. Sería, más exactamente, la llegada del tecnofacismo. Por eso es que Peter Thiel, un abogado y Doctor en Filosofía, lanzó la polémica frase: “no creo que la libertad y la democracia sean compatibles”. Lo que en verdad se quiere decir es que la democracia <em>no es compatible con la libertad que exige el mercado, ni con la libertad para experimentar sin límites con la ciencia, la tecnología, la ingeniería genética, etcétera, lo cual es requerido para definir nuestro futuro biónico o, incluso, para superar la especie humana.</em> Y si los controles políticos y democráticos les molesta a estos tecnobillonarios, hay que partir para marte, como propone Elon Musk, o construir ciudades en altamar, en aguas internacionales para así poder escapar a las regulaciones estatales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, estos tecnobillonarios, entre quienes está el bloguero Curtis Yarvin, de TIon Corporation, desean sustituir al Estado mismo y su control, regulación y vigilancia; o, a lo sumo, crear archipiélagos de Estados conectados en red: los <em>network state</em>. El Estado puede ser una monarquía digital, dirigido por un CEO, un genio de los negocios como ellos, y los parlamentos pueden ser sustituidos por juntas. Los ciudadanos se vincularían como clientes a la nueva estructura. La solución es, entonces, “que una aristocrática élite mundial tome el control del desarrollo tecnológico”. En todo este proyecto “se trata de acabar por completo con el actual orden internacional y sustituirlo por una ocurrencia mejor: <em>un orden libertario radical sin Estados, un sueño anarcocapitalista en el que no habría más que individuos y corporaciones privadas. Es, ante todo, el fin del ordenamiento institucional que edificó la ilustración”<a href="#_ftn5" id="_ftnref5"><strong>[5]</strong></a>.</em> Si la Ilustración- con sus límites-&nbsp; nos legó los Derechos del Hombre y del Ciudadano, con las promesas de libertad, igualdad y fraternidad; si legó la crítica, la democracia liberal y la división y el control entre los poderes, lo que buscan los oligarcas tecnológicos de la “ilustración oscura” es destruirla; son neorreaccionarios contra ese orden que les estorba. Por eso <em>la ilustración ha sido derrotada por el mercado, el capitalismo y su sueño tecnológico</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los magnates actuales, donde están incluidos los dueños de las grandes plataformas tecnofeudalistas y empresas de tecnología (Amazon, Apple, Microsoft, OpenAI), <em>desean resetear el mundo,</em> llevar sus tensiones al extremo para generar un nuevo orden social y político; muchos de ellos están ligados a los gobiernos de ultraderecha que crecen en el mundo y en América Latina. Argentina, Colombia y Ecuador no escapan a estos riesgos: <em>ellos ya están aquí.</em> &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La defensa de la persona humana y el cuidado del mundo en la encíclica de León XIV.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La encíclica de León XIV sobre la inteligencia artificial es un llamado al <em>cuidado</em>, un tema que se puso al orden del día después de la pandemia. De ahí su subtítulo: “Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la Inteligencia artificial”. Además del cuidado del mundo o de la casa común, el cual es condición de posibilidad de la reproducción de la vida del planeta y todas sus formas vivas, sus biotipos, el documento eclesial busca enfatizar la necesidad de <em>cuidar</em> la persona humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este llamado comporta la <em>exaltación</em> y valoración de la humanidad misma. Frente al nihilismo y las posturas poshumanistas, la encíclica retoma la idea que dignifica y estima positivamente al ser humano. Esto solo es posible si el evangelio está “a la altura de los tiempos”, si se trata de una iglesia “en camino en la historia de la humanidad”. Por eso, desde el comienzo se deja claro que “nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos”<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a>. Así que se reivindica una iglesia untada de mundo que no se preocupa exclusivamente por el alma, lo cual se desprende de la Doctrina Social de la Iglesia (en adelante DSI), expresión usada por primera vez por Pio XII en 1950, pero cuyos contenidos sociales se remontan a la famosa encíclica <em>Rerum novarun</em> del papa León XIII (de quien el actual Papa toma su nombre), publicada en 1891.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debe quedar claro que la DSI no es un conjunto de recetas y soluciones para solucionar los problemas de la sociedad, ni la iglesia busca sustituir el papel del Estado o de las instituciones, tampoco “las responsabilidades de la política”. No. Debe entenderse como un “apoyo al discernimiento común”, al esclarecimiento de la realidad a la luz de la verdad del evangelio, para así contribuir a orientar la acción de los humanos.Concretamente lo que busca la encíclica es leer la IA y sus efectos y aplicaciones a la luz de <em>los fundamentos</em> y de los <em>principios</em> de la DSI<em>.</em> Dice León XIV: “Ante estas transformaciones, debemos recurrir a los principios de la DSI”. Estos son: la dignidad de la persona, el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad y la justicia. Estos operan como “<em>criterios</em> para juzgar si las tecnologías sirven realmente a la humanidad o terminan por someterla, y considerarlas como <em>orientaciones para nuestras decisiones</em>”<a href="#_ftn7" id="_ftnref7">[7]</a><em>.</em> Por ejemplo, esos principios podrían traducirse en una “planificación responsable, evaluación del impacto humano y social, inclusión de los más frágiles, alfabetización digital, investigación e industria orientadas a la justicia y la paz”<a href="#_ftn8" id="_ftnref8">[8]</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto implica que León XIV no sostiene una postura tecnofóbica. Al respecto dice: “la tecnología puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa común; pero también puede dividir, descartar, generar nuevas injusticias […] concretamente, <em>no es neutral, porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula, la utiliza</em>”<a href="#_ftn9" id="_ftnref9">[9]</a>. Por eso, sostiene, la primera elección no es entre un “si o un no” a la tecnología, sino en si la usamos para el bien o para el mal.&nbsp; Aquí el Papa acude a dos imágenes bíblicas que atravesarán sus reflexiones en toda la encíclica. La primera, es la conocida historia de la Torre de Babel, donde la soberbia humana, sin temor a Dios, crea obras desmesuradas, que luego provocan la falta de entendimiento lingüístico entre los humanos, por eso reina el caos y la incomprensión: “Babel revela así el límite de toda construcción que, por grandiosa que sea, surge de la absolutización de lo humano y de su pretensión de autosuficiencia, <em>sacrifica la dignidad de las personas en aras de la eficiencia</em> y aspira a alcanzar el cielo sin la bendición de Dios”. La otra imagen bíblica es la “reconstrucción de los muros de Jerusalén”. Aquí el nombre de Nehemías cobra protagonismo porque él, siendo un judío al servicio del rey persa Artajerjes, “antes de actuar ayuna, reza e intercede por el pueblo”, “no impone soluciones desde lo alto. Convoca a las familias, confía a cada una un tramo de la muralla para reconstruir, escucha los temores, coordina los esfuerzos […] El relato muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes”<a href="#_ftn10" id="_ftnref10">[10]</a>. &nbsp;Así que frente a la tecnología y a la IA podemos tomar tanto el camino de la soberbia y la destrucción ejemplificada en la Torre de Babel, como el de Nehemías y la comunión, el trabajo compartido, la reflexión colectiva, y la edificación en comunidad. En suma, el Papa no lo dice así, pero podemos inferir que nos invita a generar entramados comunitarios, democráticos, donde impera el compromiso, <em>la construcción de lo común</em> y la restauración de lo que llamo “la sinapsis vital del mundo”<a href="#_ftn11" id="_ftnref11">[11]</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La IA y sus efectos &nbsp;</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el texto <em>Antiqua et nova</em> el Papa Francisco sostuvo: “el uso mismo de la palabra <em>inteligencia</em> en referencia a la IA es <em>engañoso</em> y corre el riesgo de descuidar lo más valioso de la persona humana. Desde esta perspectiva la IA no debe verse como una <em>forma artificial de la inteligencia, sino como uno de sus productos</em>”<a href="#_ftn12" id="_ftnref12">[12]</a>. Esta afirmación del Papa es clave porque marca la perspectiva desde la cual es mirado el problema al interior de la iglesia, aunque no solo dentro de ella. Porque lo que debe quedar claro es que la llamada IA es un <em>producto</em> humano, incluso una herramienta. La IA es producto de la <em>inteligencia natural</em> y por eso mismo no puede ser equiparado con ella, como sostiene Antonio Damasio<a href="#_ftn13" id="_ftnref13">[13]</a>. &nbsp;Dice al respecto el Papa León XIV: “Estos sistemas <em>imitan</em> ciertas funciones de la inteligencia humana. Al hacerlo, a menudo <em>la superan en velocidad y amplitud de cálculo</em> […] y, sin embargo, esta potencia sigue ligada exclusivamente al <em>tratamiento de datos: las denominadas inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad”</em><a href="#_ftn14" id="_ftnref14">[14]</a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La IA no es un sujeto y no puede tener experiencia: <em>ese contacto inicial y afectivo con el mundo y con la complejidad y diversidad de la realidad.</em> Por eso mismo, son incapaces de <em>pensar</em> (pues también pensamos con el cuerpo, las entrañas) y de <em>juzgar</em> moralmente. No tienen juicio moral, si bien no son neutras, pues pueden arrastrar los <em>sesgos</em> racistas, machistas, de clase, etc., contenida en la información o en los datos con los cuales fueron <em>entrenadas o alimentadas,</em> es decir: “también reflejan y refuerzan estereotipos o posiciones ideológicas de quienes [la] han diseñado y programado”.&nbsp; <em>&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este orden de ideas es importante pensar los efectos de la IA en distintos campos evaluándolos a la luz de los principios de la DSI ya mencionados. Por ejemplo, si miramos los principios del <em>bien común</em> y del <em>destino universal de los bienes</em> (agua, aire, genoma, información, etc.) es claro que “la IA tiende a aumentar sobre todo el poder de quien ya dispone de recursos económicos, competencias y acceso a datos”. El resultado de ello, es que podemos tener “pequeños grupos muy influyentes que pueden orientar informaciones, consumos, <em>condicionar procesos democráticos e incidir en las dinámicas económicas en beneficio propio, contradiciendo la justicia social y la solidaridad entre los pueblos</em>”<a href="#_ftn15" id="_ftnref15">[15]</a><em>.</em> Este párrafo es central porque inquiere por quién programa, cómo obtiene los datos, la información, cómo la usa, para qué intereses. Sobre todo, permite preguntar por el <em>poder</em> que la IA otorga a quien la posee y la utiliza: hoy es claro que se usa en el mercado para la venta de productos y que nuestros datos son usados para crear perfiles&nbsp; de consumidor (<em>psicogramas</em>) y perfiles electorales; que los bots y los enjambres digitales crean y movilizan preferencias en las redes sociales, pero no sabemos, o no estamos seguros, como en Colombia, si la IA puede alterar, por ejemplo, los procesos electorales y, anular así, la voluntad popular y democrática de los ciudadanos facilitando ciberfraudes. &nbsp;<em>&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el Papa León XIV es claro que la IA opera bajo lo que él llama “<em>el paradigma tecnocrático”,</em> esto es, un paradigma donde el poder de la tecnología permite el control, el gobierno y el dominio, el cual puede ser usado para violar la dignidad de la persona y los derechos humanos. En este paradigma las personas son cosas, materia y datos medibles, manejables, utilizables y aprovechables. El ser humano es parte de un enjambre digital, donde opera y cumple una <em>función</em>. Este trato atenta contra la dignidad de la persona humana como creatura de Dios<em>;</em> igualmente<em>,</em> dado que los servidores de la IA consumen grandes cantidades de recursos, como agua o tierras raras, la explotación indiscriminada de los mismos atenta contra el planeta, contra <em>la casa común</em> y, en ese sentido, contra la obra divina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especial atención presta el Papa a los efectos de la IA sobre la verdad, el trabajo y la libertad humana. En el primer caso, como es bien sabido, la IA ha permitido amplificar las <em>Fake News.</em> Esto ha afectado la democracia, los medios de comunicación y la educación misma. En este sentido, la apuesta de León XIV es recuperar el valor de la verdad <em>como bien común,</em> o lo que hemos llamado el <em>valor social de la verdad.</em> Ello exige un periodismo serio, la búsqueda de la verdad en la investigación, y un diálogo público sincero y abierto, argumentado, para fortalecer la democracia. Las instituciones, la escuela y la familia deben hacer una alianza para el uso adecuado de las tecnologías por parte de las infancias y deben establecer límites de edad para su uso. Por otro lado, en el campo del trabajo, debido al desempleo causado por la IA, debe primar la dignidad de la persona y el valor del trabajo sobre la eficiencia, el afán de lucro y el rendimiento de las empresas, por eso “el objetivo de obtener mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen sistemáticamente el empleo”<a href="#_ftn16" id="_ftnref16">[16]</a>. La economía no puede estar por encima de la dignidad humana. Y, por último, especial atención pone el Papa al uso de los datos para tomar decisiones que afecten a las personas y les impida el acceso a los servicios públicos, créditos u otros bienes. En estos casos, el control social atenta contra la libertad positiva de la persona, no la escucha, la deja sin posibilidad de defenderse o refutar, y la condena al ostracismo social soslayando el perdón, la caridad o la compasión evangélicas. El Papa no lo dice, pero parece pensar aquí en el modelo chino del “crédito social” mediante el cual se premia o se castiga al ciudadano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, el Papa se centra en el uso de la IA en la guerra; en las formas de deshumanización e impersonalidad que esta confiere a los actos bélicos, y a la manera como el uso de la IA puede fomentar el odio, la desinformación, movilizar el miedo, que azuzan la guerra y que, incluso, la <em>normalizan</em>. Al automatizar la guerra, la responsabilidad de los agentes se diluye, se vuelve opaca o se oculta. Por eso, en términos generales, León XIV llama a una regulación de la IA, a aplicar el principio de <em>responsabilidad y transparencia</em> entre quienes la desarrollan, quienes las usan, quienes toman las decisiones basándose en sus resultados, y en seguir una cadena de responsabilidad verificable en cada estación del uso de la IA. De esta manera, todo se hace <em>transparente</em> para la ciudadanía. Así mismo, llama a no invisibilizar a todos aquellos que la alimentan y que suelen estar precarizados, ni a desconocer el desgaste material del mundo que la IA provoca y que atenta contra la <em>casa común, el planeta.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El Papa contra la Ilustración oscura.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La IA es, tal vez, el producto más acabado de la revolución digital. Lo es tanto que alimenta narrativas como la de la digitalización de la conciencia; o que, gracias a sus usos y aplicaciones en campos como la biotecnología, pueda lograr la superación de la mortalidad y la finitud humanas. El Papa León se refiere a estos aspectos en la encíclica al hablar del poshumanismo y del transhumanismo. Al respecto dice: “una cosa es integrar las tecnologías en una visión humana y relacional; otra es dejarse guiar por un imaginario que desprecia el límite y promete una salvación puramente técnica”<a href="#_ftn17" id="_ftnref17">[17]</a>. El mensaje es claro: no se trata de una superación de la persona, de lo humano, porque esa mirada <em>desecha</em> la <em>criatura de Dios</em> y pretende “superarla” en una nueva especie. Para el Papa, se trata más bien de aceptar y reconocer nuestros <em>límites</em> y nuestra vulnerabilidad. Justamente, se trata de “custodiar lo humano”. En este sentido, esta postura rechaza los sueños aceleracionistas y prometeicos de Peter Thiel y su ilustración oscura. Permite pensar en que, antes de migrar hacia otros planetas, como piensa Musk, deberíamos cuidar este y no tratarlo como algo prescindible y desechable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La encíclica del Papa no renuncia a la necesidad de regular la tecnología y las demás innovaciones humanas. Estas deben estar al servicio de la humanidad y del planeta. Por eso, siguen siendo necesarios el papel del Estado (pero no un estadocentrismo), la democracia, el papel de los poderes públicos y la subordinación de la economía y el capitalismo a la vida. Ello implica luchar por <em>el bien común</em> superando los deseos oligárquicos de los tecnomagnates, y abogar por la construcción y el mantenimiento de un orden internacional y un multilateralismo que mantenga un orden global justo, sin países sometidos a poderes extranjeros. En todos estos aspectos la encíclica se convierte en un antídoto contra los sueños de “la ilustración oscura”. Mas bien, su apuesta es la de Nehemías, la de construir y reconstruir un orden donde podamos vivir juntos.&nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Land, Nick. <em>La ilustración oscura y otros ensayos sobre la neorreacción.</em> Materia Oscura Editorial, 2022. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Pachón, Damián. El pensamiento social del Papa Francisco. <em>Franciscanum 58 (266),</em> p. 317-337, 2016. &nbsp;<em>&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Fernández Liria, Carlos. <em>Contra la ilustración oscura. Marx y Nietzsche frente al transhumanismo aceleracionista.</em> Barcelona, Arpa, 2026, p. 40. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> <em>Ibidem.,</em> p. 41.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> <em>Ibidem.,</em> p. 50.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Francisco citado por León XIV. <em>Magnífica humanitas.</em> (Sobre la custodia de la persona humana en tiempos de la inteligencia artificial). Contiene <em>Antiqua et nova</em> del Papa Francisco. Bogotá, Desde abajo, 2026, p. 17.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> <em>Ibidem,</em> p. 81.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> <em>Ibidem,</em> p. 16.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> <em>Ibidem.,</em> p. 14.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref10" id="_ftn10">[10]</a> <em>Idem.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref11" id="_ftn11">[11]</a> Pachón, Damián. <em>La recomunalización y la sinapsis vital del mundo. El ultimo Marx, Mariátegui y los retos del presente</em>. Investigación producto del año sabático. <em>Inédita</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref12" id="_ftn12">[12]</a> Francisco, <em>Antiqua et nova,</em> en <em>Magnífica humanitas, Op. Cit.,</em> p. 119-120.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref13" id="_ftn13">[13]</a> Damasio, Antonio. <em>Inteligencia natural y la lógica de la consciencia.</em> Bogotá, Planeta, 2026, p. 166-167.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref14" id="_ftn14">[14]</a> León XIV, <em>Op. Cit.,</em> p. 49.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref15" id="_ftn15">[15]</a> <em>Ibidem,</em> p. 52-53.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref16" id="_ftn16">[16]</a> <em>Ibidem,</em> p. 68</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref17" id="_ftn17">[17]</a> <em>Ibidem,</em> p. 56.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133661</guid>
        <pubDate>Tue, 29 Sep 2026 01:02:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Damian-foto.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Papa León XIV, La IA y la crítica de la “Ilustración oscura”.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133661</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Pueblos Indígenas de Venezuela bajo fuego: 26 grupos armados y minería ilegal los amenazan en el Arco Minero del Orinoco</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/pueblos-indigenas-de-venezuela-bajo-fuego-26-grupos-armados-y-mineria-ilegal-los-amenazan-en-el-arco-minero-del-orinoco/</link>
        <description><![CDATA[<p>«Desde 2010 tenemos más de 40 crímenes de personas indígenas pertenecientes a los pueblos pemón, warao, jivi, yanomami, piaroa y wayúu que han sido asesinados por las fuerzas públicas o actores no estatales», afirma Óscar Murillo, coordinador general del Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea). Lo dice luego del asesinato de Julio [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En agosto de 2026, Julio Rodríguez, máxima autoridad del pueblo indígena jivi ekunay, fue asesinado y aunque no se ha esclarecido quiénes fueron los autores, su muerte expone la situación de vulnerabilidad y amenazas de los pueblos indígenas en la zonas mineras.</em></li>



<li><em>Ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la lideresa indígena del pueblo pemón Lisa Henrito presentó un panorama de la violencia que enfrentan los pueblos indígenas en el estado de Bolívar.</em></li>



<li><em>La situación se repite en todas las zonas mineras, donde la población indígena vive en medio de disputas entre grupos armados, entre ellos las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional, ambos de Colombia.</em></li>



<li><em>Según un informe de SOS Orinoco, por lo menos 26 grupos armados operan en cuatro estados del sur venezolano: Amazonas, Bolivar, Delta Amacuro y Esequibo (zona en disputa con Guyana).</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">«<strong>Desde 2010 tenemos más de 40 crímenes</strong> <strong>de personas indígenas pertenecientes a los pueblos pemón, warao, jivi, yanomami, piaroa y wayúu</strong> <strong>que han sido asesinados por las fuerzas públicas o actores no estatales»</strong>, afirma Óscar Murillo, coordinador general del Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea). Lo dice luego del <strong>asesinato de Julio Rodríguez, capitán –máxima autoridad de comunidad o pueblo– del pueblo indígena jivi ekunay</strong>, quien fue secuestrado el 2 de agosto y hallado muerto días después.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El hecho ocurrió en Bolívar, un estado con intensa actividad minera, en su mayoría ilegal,</strong> <strong>que forma parte del Arco del Orinoco</strong> -una extensa área minera creada por el presidente Nicolás Maduro- <strong>y tiene fuerte presencia de grupos armados</strong>. “Es un territorio donde se explota el oro, pero también el estaño y el coltán. Y está cerca a la comunidad donde Julio Rodríguez ejercía como capitán», señala el antropólogo Aimé Tillett, integrante de <a href="https://wayamoutheri.org/">Wayamoutheri</a>, un programa de promoción de los derechos indígenas en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/terremoto-venezuela-alertan-escombros-arrojados-mar-riesgos-salud/" target="_blank" rel="noopener">Terremoto en Venezuela: alertan por escombros arrojados al mar y riesgos para la salud</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_213450"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/03/25012952/TdR_Venezuela_Pemones_7_FotoLorenaMele%CC%81ndez.jpg" alt="Veneuzuela Lisa Henrito" class="wp-image-213450" style="aspect-ratio:1.7777777777777777;width:1920px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La lideres indígena pemón Lisa Henrito presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) un panorama de la violencia que enfrentan los pueblos indígenas en el estado de Bolívar. Foto: cortesía Lorena Meléndez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este caso vuelve a poner sobre la mesa <strong>la</strong> <strong>situación de amenaza para los líderes indígenas en los territorios venezolanos</strong> <strong>ocupados por actividades mineras ilegales</strong>. Según un informe de SOS Orinoco, publicado en julio de 2026, “el estado Bolívar constituye el principal núcleo de actividad criminal, concentrando la mayor cantidad de grupos armados”. El reporte señala que <strong>por lo menos 26 grupos armados operan en cuatro estados del sur venezolano: Amazonas, Bolivar, Delta Amacuro y Esequibo (zona en disputa con Guyana)</strong>. Según el informe, estos grupos están presentes en 20 de los 21 municipios que existen en esta zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación también sostiene que estos grupos armados actúan <strong>“como estructuras de gobernanza de facto que regulan la vida económica y social de amplias zonas del territorio”</strong>. En los lugares donde actúan, “predominan los mecanismos de control territorial, administración informal de justicia, extorsión sistemática, control de corredores fluviales y fronterizos, regulación de la actividad minera y provisión de servicios básicos a comunidades donde la presencia estatal es débil o inexistente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se menciona que la expansión criminal no se explica solo por la fortaleza de los grupos armados ante la ausencia del Estado, sino que apunta a <strong>“la existencia de un sistema de gobernanza criminal híbrida caracterizado por distintos niveles de tolerancia, coexistencia, facilitación y presunta colaboración entre actores estatales y organizaciones armadas”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos grupos armados operan cobrando ‘vacunas’ –extorsión–, regulando la vida cotidiana, ‘administrando justicia’ en las minas y realizando otras tareas que corresponden a las instituciones del Estado, como el pago de salarios a maestros y médicos, e incluso repartiendo alimentos y medicinas”, precisa el documento.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279019"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/23164134/Mapa-Bolivar-grupos-armados-SOS-Orinoco-1.jpg" alt="El mapa muestra los grupos armados que operan en el estado de Bolívar, en el sur de Venezuela. Fuente: SOS Orinoco." class="wp-image-279019" style="aspect-ratio:1.3761467889908257;width:750px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Dónde operan los grupos armados en el estado de Bolívar, en el sur de Venezuela. Mapa: cortesía SOS Orinoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Hay muy poca presencia del Estado venezolano.</strong> No hay contacto permanente. Son comunidades que además padecen falta de medicamentos y alimento, se ha trastocado absolutamente sus modos de subsistencia. <strong>El caso de Julio es el espejo de una crisis más profunda que se ha venido acelerando y que no habíamos calculado</strong>”, agrega Murillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/venezuela-expertos-cuestionan-laxitud-de-nueva-ley-de-minas-mientras-la-mineria-ilegal-avanza-sin-control/" target="_blank" rel="noopener">Venezuela: expertos cuestionan laxitud de nueva ley de minas mientras la minería ilegal avanza sin control</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Pueblos indígenas dentro del Arco Minero</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Como indígenas que vivimos dentro del Arco Minero podemos decir que nada ha cambiado desde el 3 de enero, específicamente en las zonas mineras del sur del estado de Bolívar, municipio de Sifontes, mientras <strong>aumenta la contaminación por mercurio en los principales ríos</strong> como Cuyuni, Yuruari, Chicanán, afectando la salud materna de las mujeres y de los niños”, dice la lideresa indígena del pueblo pemón y defensora ambiental Lisa Henrito al iniciar su participación durante el 196 período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), realizado en agosto. Allí representantes de Venezuela expusieron los impactos de la minería y otras actividades extractivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Henrito habló sobre lo que ocurre con las comunidades indígenas en Bolívar por la presencia minera y la criminalidad organizada. Dijo que <strong>“la contaminación de los ríos por mercurio está afectando la salud materna de las mujeres y niños”</strong>. Además, <strong>alertó sobre “el consumo de estupefacientes por parte de menores de edad en las comunidades”</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_278499"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/17010646/Venezuela-2-Apoipo-draga-minera-1-foto-Maria-Ramirez-Cabello.jpg" alt="Venezuela 2 Apoipo - draga minera 1 - foto María Ramírez Cabello" class="wp-image-278499" style="aspect-ratio:1.3337515683814303;width:2126px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Una draga minera vista desde el margen izquierdo del río Kukenán, en el estado de Bolívar. Foto María Ramírez Cabello</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde diciembre de 2025 hasta esta fecha se han registrado varios y diversos tipos de crímenes de los cuales resaltan tres por la crueldad con la que fueron ejecutados”, agrega para luego describir asesinatos cometidos por jóvenes indígenas bajo los efectos de las drogas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El panorama que describe incorpora casos de tráfico de menores y divisiones dentro de los pueblos indígenas. “<strong>Hay conflictos entre los propios pueblos indígenas,</strong> <strong>entre quienes defienden los valores ancestrales frente a quienes apuestan por la minería como único mecanismo de subsistencia</strong>, situación que conviene al sistema de gobernanza criminal que reina en nuestra zona y al gobierno de turno”, cuestiona.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“El despojo territorial es una de las mayores amenazas</strong> vigentes y graves que podemos vivir como comunidades indígenas”, dice Henrito y continúa su discurso para adentrarnos en la inseguridad y violencia impuesta por los remanentes de los grupos armados de Colombia y los sobrevivientes de las bandas criminales que “siguen generando brotes de violencia intermitente” en medio de disputas y ofrecimientos económicos a las comunidades indígenas para tomar el control de las zonas mineras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tampoco deja de lado al Gobierno, por entregar “zonas ricas en oro y otros minerales a grandes empresas y grupos con poder económico y político sin implementar medios de vida para la población local”.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_269502"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/10221622/Delcy-Rodriguez-presidenta-de-Venezuela-Ariana-Cubillos-AP-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269502" style="aspect-ratio:1.4997070884592854;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La presidenta de Venezuela anunció que el país incrementará la producción de oro en 30 % para 2026. Foto: Ariana Cubillos/AP</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la audiencia, <strong>Javier Palummo Lantes, relator especial sobre los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la CIDH, informó que pese a haber sido convocado, el Estado venezolano no respondió ni participó en la audiencia</strong>. No obstante, Palummo señaló que continuará monitoreando la situación en ese país.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong> solicitó al Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas información sobre las acciones realizadas para la protección de los pueblos indígenas en las zonas mineras con presencia del crimen organizado, pero hasta el cierre de esta nota no había recibido respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Han habido ejecuciones, desapariciones, reclutamientos forzados, desplazamiento masivo de comunidades indígenas</strong> <strong>y todo esto operando con la anuencia de las autoridades civiles y militares de Venezuela”</strong>, dice Cristina Burelli, directora ejecutiva de SOS Orinoco, sobre lo que se vive en los pueblos indígenas ubicados en los estados mineros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Burelli señala que es muy difícil documentar las amenazas y asesinatos en la Amazonía venezolana por el temor que tienen las personas de contar lo que sucede, por tanto, “se quedan callados”, y <strong>solamente se conocen los crímenes “muy visibles”</strong> <strong>como el caso de Virgilio Trujillo, del pueblo indígena uwottuja, asesinado en 2022</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_261421"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/11164225/Virgilio-Trujillo-lider-indigena-asesinado-por-luchar-contra-la-mineria-ilegal.jpg" alt="Virgilio Trujillo fue asesinado a tiros cerca de Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas. Foto: cortesía ORPIA" class="wp-image-261421" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;width:1000px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Virgilio Trujillo fue asesinado a tiros cerca de Puerto Ayacucho, capital del estado de Amazonas. Foto: cortesía ORPIA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Trujillo se oponía a la minería ilegal y a la presencia de grupos armados que entraban a su territorio comunal en el estado de Amazonas. “Sabemos que los yanomami, los pemón, los piaroa, los yekwana están siendo amenazados”, agrega Burelli.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/venezuela-estudio-emergencia-humanitaria-territorios-indigenas-mineria-ilegal-grupos-armados/" target="_blank" rel="noopener">Venezuela: estudio califica de “emergencia humanitaria” situación en territorios indígenas debido al avance de la minería ilegal y presencia de grupos armados</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Vivir en medio de disputas violentas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio de SOS Orinoco <strong>identifica a los 26 grupos armados que operan en los cuatro estados del sur de Venezuela</strong>, que incluye al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los grupos derivados de las ex Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lista también suma al Primeiro Comando da Capital (PCC), al Tren de Aragua y a Tren de Guayana, entre otros.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/23164136/Mapa-grupos-armados-estado-de-Amazonas-Venezuela-SOS-Orinoco-1.jpg" alt="El mapa muestra los grupos armados que operan en el estado de Amazonas, en el sur de Venezuela. Fuente: SOS Orinoco." class="wp-image-279020" style="aspect-ratio:1.3812154696132597;width:750px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Los grupos armados que operan en el estado de Amazonas, en el sur de Venezuela. Mapa: cortesía SOS Orinoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según esta investigación, <strong>los grupos armados con mayor presencia fueron el ELN y las disidencias de las FARC,</strong> los mismos que están presentes en 16 de los 21 municipios que hay en toda esta zona. Otras organizaciones locales como la Organización 3R, el Tren de Guayana y varios de los ‘sindicatos mineros’ tienen un dominio focalizado sobre enclaves estratégicos de extracción aurífera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las amenazas que rodean a las comunidades indígenas venezolanas están en manos de grupos armados ilegales, tanto extranjeros como nacionales”, comenta Murillo, de Provea. “Hay una combinación letal en el país donde grupos armados de criminalidad urbana migraron a los yacimientos mineros y ahora <strong>coexisten con grupos armados internacionales como las disidencias de las FARC [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia] y la guerrilla colombiana del ELN [Ejército de Liberación nacional]</strong>”, dice Murillo sobre el panorama de violencia en las zonas mineras del sur de Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El asesinato de Julio Rodríguez no ha sido esclarecido.</strong> “No se saben los detalles”, dice Murillo, pero explica que el año pasado <strong>hubo una ruptura de lo que era una especie de alianza de entendimiento entre las disidencias de las FARC y el ELN</strong>. “Entraron en una disputa más violenta de esos territorios y en medio están las comunidades indígenas, absolutamente vulnerables y abandonadas”.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_253567"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/08075214/Indigenas-del-pueblo-Yanomami-en-Venezuela-Foto-Grupo-de-Trabajo-Socioambiental-Wataniba.png" alt="Venezuela: estudio califica de “emergencia humanitaria” situación en territorios indígenas debido al avance de la minería ilegal y presencia de grupos armados" class="wp-image-253567" style="aspect-ratio:1.3328358208955224;width:893px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El pueblo yanomami de Venezuela vive bajo amenaza de actores ilegales. Foto: cortesía Grupo de Trabajo Socioambiental Wataniba</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Allí hay muy poca presencia del Estado venezolano. El último contacto con representantes del Estado, nos dicen ellos, fue hace más de un año.”, comenta Murillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El antropólogo Tillett comenta también sobre otros asesinatos ocurridos en las zonas mineras. Menciona el caso de un indígena warao, en el estado de Bolívar, así como el caso de dos indígenas piaroas, en la misma zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los crímenes de la población indígena en Venezuela no son esclarecidos. El informe de Provea sobre Derechos de los Pueblos Indígenas 2025 incluye tres casos de asesinatos que permanecen impunes. El caso de Virgilio Trujillo es uno de ellos, también está el de Joaquín Hernández, indígena ye’kwana de la comunidad de Tencua, en el estado de Amazonas, considerado un guardián de su territorio, asesinado en septiembre de 2024 por individuos que no han sido identificados. Un tercer caso es el de Franklin Fernández, indígena yukpa, a quien mataron en la plaza central de Machiques, estado de Zulia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> un trabajador usa agua para comprobar cuánto oro absorbe una placa de cobre cubierta de mercurio en El Callao, estado de Bolívar. <strong>Foto:</strong> AP/Matías Delacroix</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/09/pueblos-indigenas-venezuela-bajo-fuego-grupos-armados-mineria-ilegal-arco-minero-orinoco/" data-type="link" data-id="https://es.mongabay.com/2026/09/pueblos-indigenas-venezuela-bajo-fuego-grupos-armados-mineria-ilegal-arco-minero-orinoco/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133483</guid>
        <pubDate>Wed, 23 Sep 2026 19:50:38 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/foto-1_AP23136547880564.jpg?quality=60&amp;#038;w=1024" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Pueblos Indígenas de Venezuela bajo fuego: 26 grupos armados y minería ilegal los amenazan en el Arco Minero del Orinoco]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title> Javier Giraldo Moreno, S. J: Una vida ejemplar y una obra inmortal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/javier-giraldo-moreno-s-j-una-vida-ejemplar-y-una-obra-inmortal/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ese legado inmortal como defensor inclaudicable de los derechos humanos, lo forjó el padre Giraldo junto a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, resistiendo con el poder de la organización, la palabra y la espiritualidad los embates de todos los actores armados, junto a la entonces alcaldesa de Apartadó, Gloria Cuartas. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si de alguien puede decirse que su vida fue ejemplar y dejó para la posteridad una obra inmortal, es del sacerdote Javier Giraldo Moreno, S. J<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, fallecido a sus 82 años, la semana pasada en Bogotá. Su vida fue un testimonio ejemplar por su coherencia, valor y compromiso con la promoción y defensa de los Derechos Humanos, asumidos desde una espiritualidad cristiana terrenal, fraternal y solidaria. Una espiritualidad inspirada por el sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo, para quien, más allá de sus disputas metafísicas en torno a la fe y la inmortalidad del alma, que entonces sostuvo con los jerarcas de la Iglesia Católica, afirmó que aquello que lo desvelaba y sublevaba era la mortalidad del hambre, más que la inmortalidad del alma. Pues la primera debería y podía evitarse en lugar de refugiarse en una fe sin vida, como lo hacían millones de católicos para asegurarse la inmortalidad de su alma. Por eso, siendo el padre Camilo capellán en la Universidad Nacional &#8211;contaba el padre Javier en su última entrevista con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>-—lo que más le sorprendía a Camilo era que quienes asistían a sus misas casi nunca lo acompañaban en sus visitas de solidaridad y caridad cristiana a los barrios populares de Bogotá, mientras que los estudiantes que no asistían a la misa del mediodía sí lo acompañaban en apoyo a sus obras con las Juntas de Acción Comunal. Entonces, concluía Camilo: “<strong><em>Los que aman no tienen fe y los que tienen fe no aman”</em></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los Derechos Humanos como Fe</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El padre Javier Giraldo asumió ese desafío y contradicción teológica desde su dimensión más secular, articulando la promoción y defensa de los Derechos Humanos con la vida y dignidad de todas las personas y comunidades, especialmente de aquellas que sufren la vulneración violenta de sus derechos fundamentales. Por eso, su obra es también un legado inmortal y pertenece a todas las comunidades y personas que afirman su dignidad y rechazan radical y civilmente a quienes vulneran sus derechos e identidades. Vulneración que suele perpetrarse en defensa de un orden político sin justicia y en aras de mayor seguridad para la prosperidad de minorías o, peor aún, que es violentamente ejecutada por aquellos que reivindican y luchan por la justicia social sin respetar la vida, libertad y dignidad de las personas y comunidades que dicen representar. Con radicalidad, entonces, se consagró el padre Giraldo a defender los cuerpos de todas las víctimas para así también conservar y quizá salvar sus almas. De allí su compromiso vital con la Comunidad campesina de San José de Apartadó, asediada, atacada y ultrajada violentamente por todos los actores armados del conflicto, precisamente por su empeño pacífico y civilista de no dejarse arrastrar por esa vorágine de violencias aniquiladoras y consolidar su autonomía. Autonomía que no debe confundirse con neutralidad, pues la Comunidad siempre afirmó y defendió sus derechos, como continúa haciéndolo hasta hoy. Derechos inclaudicables a una vida libre, digna y justa, es decir, disfrutada con plena vigencia de los Derechos Humanos en su dimensión integral: civil, política, social, económica, cultural y ecológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Derechos Humanos como Paz y Democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así los asumió y promovió siempre el padre Giraldo, más allá de las incomprensiones y descalificaciones maniqueas de gobernantes y políticos de extrema derecha, que lo tildaban de solo defender los “izquierdos humanos”. Una sindicación completamente absurda, pues la misma Constitución en su artículo 95, numeral 4, nos señala como un deber de todos los colombianos: <strong><em>“Defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica”</em></strong><em>,</em> en consonancia con el artículo 22, complemento imprescindible para la existencia de la democracia: <strong><em>“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”</em></strong>. Porque mientras persista la violencia política, más allá de las motivaciones o intereses de sus perpetradores, sean estos la pura codicia, la rebelión o ambas juntas, y a ella se le sume la respuesta militar y represiva del Estado como la única solución milagrosa para contener o eliminar a los “terroristas”, incluso con la ayuda de Cristo Rey, los derechos humanos inevitablemente seguirán siendo violados y conculcados. Ya sucedió con los exitosos miles de “falsos positivos” de la “seguridad democrática”, cuando se nos anunciaba que faltaba poco para “matar la culebra”. Así llevamos más de medio siglo y continuará sucediendo, como ya lo empezamos a ver con los eficaces bombardeos de las Fuerzas Militares, que en estas tres semanas de la “Patria Milagro” dejan al menos 4 menores de edad sin vida. Y la cifra seguirá creciendo, pues se calcula que han sido reclutados más de mil menores de edad por organizaciones cuyos comandantes no solo son criminales de guerra, sino que carecen del más mínimo honor y valor militar, pues los utilizan como escudos y carne de cañón para salvaguardar sus vidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Estado y Derechos Humanos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso el padre Giraldo siempre sostuvo que el primer responsable de la vigencia, promoción y defensa de los derechos humanos es el Estado<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, pues éste históricamente surgió precisamente para proclamarlos y garantizarlos, como aparece ya en la Declaración del 26 de agosto de 1789 de la Asamblea Nacional Francesa, en su artículo 2: <em>“La finalidad de toda <strong>asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre</strong>. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión”.</em> Esa Asociación Política hoy la conocemos, en nuestra Constitución, con el nombre de Estado Social de derecho<em>.</em> De otra parte, sustentado también en la declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada el 10 de diciembre de 1948, en donde se reafirma que es <em>“esencial que los <strong>derechos humanos</strong> sean <strong>protegidos por un régimen de Derecho</strong>, a fin de que el hombre no se vea <strong>compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”</strong></em>, el padre Giraldo consideró que históricamente se podía explicar, lo que no significa justificar y menos legitimar, el surgimiento de las guerrillas en Colombia hacia 1964. Lo hizo en su ensayo: <em>Aportes sobre el origen del conflicto armado en Colombia, su persistencia y sus impactos</em> (páginas 423 a 467) en el libro<em>: Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia</em>, más conocido como <em>Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas</em>. Pero su rechazo radical a la legitimación o justificación de la violencia armada, independiente de la identidad del actor responsable de la misma y de sus razones, motivaciones o intereses, fue demostrada con su compromiso, acompañamiento y defensa permanente de la comunidad campesina de San José de Apartadó. Ese compromiso lo realizó sin escatimar los riesgos para su propia vida, denunciando los crímenes y llevando ante la justicia a sus presuntos responsables. Así sucedió con el general (r) Rito Alejo del Rio, condenado en 2012 a 25 años y 10 meses de prisión por el caso del asesinato del líder social chocoano Marino López en 1997. <em>“En el fallo se sostiene que la operación “Génesis” y las actuaciones paramilitares fueron una única unidad de propósitos entre la brigada 17 y los paramilitares de las AUC y que formaba parte de una estrategia de consolidación paramilitar, toma de territorios y sometimiento de un enemigo común”</em><a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. En contraste con esta decisión judicial, el entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, consideraba que <strong><em>“nadie mejor que el general Del Río comprendió que a Urabá había llegado la hora de la paz, el Estado, y a fe que avanzó notablemente</em></strong>”, siendo por ello condecorado y llamado <strong><em>“el pacificador de Urabá”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>San José de Apartado, enclave de espiritualidad terrenal</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese legado inmortal como defensor inclaudicable de los derechos humanos, lo forjó el padre Giraldo junto a la Comunidad de San José de Apartadó, resistiendo con el poder de la organización, la palabra y la espiritualidad los embates de todos los actores armado, junto a la entonces alcaldesa de Apartadó, Gloria Cuartas. Lo hicieron con eficacia mediante la denuncia pública y judicial veraz de todas las agresiones y violaciones perpetradas por los distintos actores armados contra la vida, bienes y autonomía civil de sus pobladores, campesinos y campesinas. Comunidad que hasta el día de hoy persiste con valor en ese empeño, convertida en un enclave de espiritualidad terrenal. Para comprender mejor ese alcance de civilidad y las profundidades de esa espiritualidad telúrica, arraigada en San José de Apartado y sustentada en la secularidad de los derechos humanos a través de la defensa de la paz y la democracia, nada mejor que consultar y leer los escritos del padre Javier Giraldo en su portal <strong><em>Desde los Márgenes</em></strong>: <a href="https://www.javiergiraldo.org/">https://www.javiergiraldo.org/</a> y la gesta de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó: <a href="https://www.cdpsanjose.org/">https://www.cdpsanjose.org/</a> .</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Giraldo">https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Giraldo</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://unidadbusqueda.gov.co/actualidad/javier-giraldo-padre-homenaje-buscador-humanitario-agosto-2026/">https://unidadbusqueda.gov.co/actualidad/javier-giraldo-padre-homenaje-buscador-humanitario-agosto-2026/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/javier-giraldo-cuando-el-aparato-de-estado-es-rechazado-por-su-corrupcion-o-injusticia/">https://www.elespectador.com/colombia-20/javier-giraldo-cuando-el-aparato-de-estado-es-rechazado-por-su-corrupcion-o-injusticia/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.justiciaypazcolombia.com/26-anos-de-condena-al-general-r-rito-alejo-del-rio/">https://www.justiciaypazcolombia.com/26-anos-de-condena-al-general-r-rito-alejo-del-rio/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132640</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Sep 2026 21:40:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ Javier Giraldo Moreno, S. J: Una vida ejemplar y una obra inmortal]]></media:description>
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        <item>
        <title>¿De &amp;#8220;Sultana del Valle&amp;#8221; a sultanato de un &amp;#8220;Tigre&amp;#8221;?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/de-sultana-del-valle-a-sultanato-de-un-tigre/</link>
        <description><![CDATA[<p>El mayor sueño de Abelardo es erigirse como un profeta armado de su “Patria Milagro” con el respaldo y la obediencia ciega de los militares, pero también con la fe sumisa de la mayoría de colombianos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como es sabido, un sultanato es una forma de gobierno en donde prevalece la voluntad de un Sultán que logra fusionar su poder político con la fe musulmana y la lealtad absoluta de sus ejércitos. El poder militar le permite ejercer control sobre su territorio y además obtiene la obediencia de sus súbditos, sin mucho esfuerzo, por ser reconocido también como una autoridad religiosa. Tal parece ser el mayor sueño de Abelardo, erigirse como un profeta armado de su “Patria Milagro” con el respaldo y la obediencia ciega de los militares, pero también con la fe sumisa de la mayoría de colombianos. Así se comprende plenamente esa ceremonia sincrética y pintoresca de su posesión presidencial en la Arena USC y en el Cantón Militar Pichincha, con la presencia de tres autoridades religiosas que se supone representan las creencias de la mayoría de colombianos: un rabino, un pastor evangélico y un sacerdote católico, en el orden de intervención de sus oraciones en la ceremonia de investidura. Para lograr ese magno efecto entre los caleños, donde perdió por 239.119 votos frente a Iván Cepeda<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, contó no solo con la entusiasta colaboración de los mandatarios locales, sino también con el corifeo de los medios de comunicación y la adulación generalizada de los principales líderes de los gremios empresariales y agrícolas de la región. Todos a una proclamaban que deberíamos sentirnos orgullosos por un acto de posesión presidencial histórico, desconociendo que para 682.166 ciudadanos y ciudadanas caleñas, equivalentes al 59.64 %, de los votos válidos que votaron por Cepeda, no pasaba de ser una ceremonia provocadora y desafiante.  Así, Cali dejó de ser la altiva sultana del Valle para convertirse en una sumisa sierva de un Sultán que se identifica con un Tigre y llama “manada” a sus seguidores, eligiendo la Arena USC para tomar posesión presidencial, cuando debió hacerlo en el zoológico de Cali, un lugar más acorde con su bestial simbología y adecuado para sus invitados internacionales, entre ellos un espécimen aún más peligroso, un tal león Milei, depredador del Estado argentino y el sentido de lo público en nombre de la “libertad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cali sitiada y confinada</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Seguramente por ello, durante toda la semana estuvimos sometidos al sobrevuelo de aeronaves militares, como una señal de inminentes bombardeos contra violentos narcoterroristas que podrían tomarse la ciudad y sabotear su posesión. Y, como si fuera poco, el viernes 7 de agosto quedamos confinados en nuestras casas, por sabia y autónoma decisión del alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, ya que así el Tigre y todos sus invitados internacionales y nacionales podría asistir a la posesión presidencial sin correr peligro alguno. Cali, entonces, quedó bajo un toque de queda preventivo, negándonos a los ciudadanos el derecho constitucional a circular libremente por nuestra ciudad. ¿Podrá haber una prueba más contundente de la negación de la democracia y la violación de la Constitución en nombre de una posesión presidencial? Esa posesión y la forma como se realizó sienta un precedente, ese sí verdaderamente histórico, pues marcó el inicio de una gobernanza cuya esencia es la fusión de tres poderes profundamente antidemocráticos: el militar, el pastoral y el tutelaje imperial de Maga. Todo ello, bajo la mascarada de rituales democráticos en el esperpéntico escenario de la Arena USC, semejando un Hollywood tropical, pero con alfombra azul por la que desfilaron las vanidades de personajes dispares y patéticos, representativos de un entramado de poderes internacionales y regionales decadentes y excluyentes. Por ella ingresaron a la Arena USC desde el encumbrado rey de España, Felipe VI, antecedido por el depredador de lo público, el león Javier Milei, hasta el ambicioso presidente de la FIFA, Gianni Infantino, casi siempre fuera de lugar. Pero, en verdad, en esa ceremonia nadie estaba fuera de lugar, pues todos se encontraban allí para validar y legitimar el primer acto de prestidigitación del Tigre mediante la invocación de los tres poderes con los que pretende construir la “Patria Milagro”: el pastoral, el militar y el corporativo internacional. Este último con el respaldo de su padrino, Donald Trump, el mayor depredador de riquezas naturales y demoledor del derecho internacional público.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La ubicuidad de un taumaturgo del poder</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo hizo de una manera fantástica, como un consumado taumaturgo del poder. Para ello, comenzó con la piadosa puesta en escena del poder religioso, en la propia Arena USC, invitando a tres religiosos que considera representativos de las creencias y la fe de la mayoría de colombianos para así contar con su apoyo en la difícil tarea de gobernar. Pues nada resulta más útil que la persuasión de pastores evangélicos, sacerdotes católicos y rabinos judíos sobre miles de feligreses, la mayoría de ellos muy <strong><em>deVotos</em></strong>, como lo demostraron en las urnas dándole el triunfo al Tigre. Luego abandonó rápidamente ese escenario piadoso de la Arena USC para trasladarse en cuestión de minutos al rudo campo de maniobras militares del Cantón Pichincha y pronunciar allí su discurso de posesión. En realidad, no se puede llamar discurso a una arenga dirigida a los militares más que a sus invitados internacionales y los congresistas presentes en la Arena que lo escucharon por más de una hora. Allí convocó de nuevo a los militares para que aportarán más “héroes de la Patria”, pero esta vez llevando el <strong>“Escudo de las Américas”,</strong> sacrificándose en una guerra que se ha prolongado de derrota en derrota, por más de medio siglo, la llamada “Guerra contra las drogas”. Una guerra decretada por Nixon en 1971, hace 55 años, como globo distractor de la guerra de Vietnam que ya sabía pérdida. Tampoco fue una pieza oratoria para todos los colombianos que lo vimos por televisión y esperábamos el discurso de un presidente, no esa arenga más propia de un agitador en pie de guerra. Pero, en el caso de Abelardo, resulta comprensible, pues se trata de alguien que personifica un tigre, una peligrosa y temible fiera para quienes no forman parte de su manada y no obedezcan inmediatamente sus temibles rugidos. Esa es una muestra de su “máxima coherencia” autocrática. De esta forma demostró la ubicuidad y el sincretismo de su poder, que pretende abarcar desde la fe hasta las armas, lo que históricamente ha terminado en monstruosas guerras, en lugar de milagrosas patrias. Por eso imploró “<em>Que Dios bendiga a cada uno de sus hijos, ilumine nuestro entendimiento, afine nuestro carácter y guíe nuestras decisiones”</em> y afirmó “<strong><em>el que está de rodillas delante de Dios, jamás será vencido”</em></strong><em>,</em> como si estuviera anunciando el comienzo de una guerra santa. Por eso terminó su arenga gritando: <strong><em>“¡Firmes por la Patria, que viva Cristo Rey!”.</em></strong> La mayor ironía es que en ese instante un leve incendio recorría las laderas del cerro en donde se encuentra el monumento tutelar de Cristo Rey, quizá por ello no pudo proteger piadosamente a Cali de los destrozos y sufrimientos causados por el terremoto de 7.4 grados Richter, tres días después de haberlo invocado Abelardo en su arenga con fines tan lejanos de su doctrina. Vale la pena recordar que Jesús de Nazareth no solo predicó que “mi reino no es de este mundo”, sino que además expulsó a los mercaderes del Templo y la esencia de su legado para la humanidad fue la paz, la reconciliación y el perdón, todo lo contrario de lo anunciado por Abelardo en su discurso de posesión presidencial. ¿De cuál “Patria Milagro” nos hablará y quiénes serán los beneficiarios de ella?</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a><a href="https://caliescribe.com/2026/06/26/votaciones-por-puesto-2a-vuelta-presidencial-cali/">https://caliescribe.com/2026/06/26/votaciones-por-puesto-2a-vuelta-presidencial-cali/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132065</guid>
        <pubDate>Tue, 11 Aug 2026 22:57:52 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>LA CIVILIDAD CAMUFLADA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/la-civilidad-camuflada/</link>
        <description><![CDATA[<p>En estos días próximos a la posesión presidencial, Abelardo de la Espriella ha puesto en duda otro de los mitos nacionales más incuestionado, el mito de la civilidad de nuestros mandatarios y de las Fuerzas Militares.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Es verdad que no podemos vivir sin mitos. Esas creencias sobre la realidad de las cuales no somos plenamente conscientes y damos por evidentes e incontrovertibles. Los mitos, ya sean literarios, religiosos o políticos nos confieren identidad y sentido, nos permiten reconciliarnos con la vida y el mundo, así ellos sean negados cotidianamente. Son piedras angulares de la realidad política moderna. Los encontramos en todas las revoluciones y en la proclamación de independencia de la primera República moderna, los Estados Unidos de Norteamérica, cuando señala: <em>“sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la igualdad, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. </em>Pero esas verdades y mitos fundacionales de la modernidad política hace rato dejaron de ser evidentes para Trump y sus millones de seguidores, empecinados en desconocerlos violentamente con ICE en nombre de MAGA y America First. Así los mitos se convierten en mitomanías, en mentiras institucionales que, en lugar de asegurar y promover la convivencia social, promueven la agresividad y la violencia. Auguran el fin de la República y la democracia estadounidense, como la presenciamos todos los días en pantallas, redes sociales y noticias periodísticas en las manos criminales de agentes de ICE y el poder corporativo de los grandes conglomerados tecnológicos, aupados por la codicia de los cacocratas republicanos que respaldan incondicionalmente a Trump, su extensa familia, socios y cómplices internacionales. A ellos se sumará con entusiasmo patriótico Abelardo de la Espriella y sus innumerables patrocinadores gremiales, empresariales y antiguos clientes de su afamado bufete, muchos con abultados prontuarios criminales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La civilidad camuflada</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia tenemos numerosos mitos parecidos, siendo la democracia el mayor, más consolidado e inexpugnable, defendido desde todas las latitudes políticas, añadiéndole múltiples adjetivos y apellidos: “democracia electoral”, “restringida”, “asediada” y hasta “participativa”. Pero, en estos días próximos a la posesión presidencial, Abelardo de la Espriella ha puesto en duda otro de los mitos nacionales más incuestionado, el mito de la civilidad de nuestros mandatarios y de las Fuerzas Militares. Aunque haya desistido de su posesión presidencial en una guarnición militar, la esencia de su campaña con toda la simbología del saludo militar, la consigna de <strong><em>“Firmes por la Patria”</em></strong> y su movimiento “<strong><em>Defensores de la Patria</em></strong>”, sumados a su alineación (¿alienación?) total con el <strong><em>“Escudo de las Américas</em></strong>” de Trump &#8211;que ya anunció operará desde Medellín por ser el epicentro del narcotráfico, según sus propias palabras&#8211; no dejan la menor duda de que viviremos cuatro años bajo una civilidad camuflada. Tras sus finos trajes de civil, está un alma camuflada, “cargada de tigre”, que saluda militarmente y formará un bloque sólido con las Fuerzas Militares en defensa de la “Patria Milagro”. Ese es el sentido del homenaje que rendirá en Cali a las Fuerzas Militares.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Electorado “cargado de tigre”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un alma tanto más camuflada cuanto fue respaldada por una “manada” de cerca de 13 millones de electores “cargados de tigre” y “Firmes por la Patria”, pero que jamás enviarían a sus hijos a morir en el campo de batalla, pues para ello están los “Héroes de la Patria”. De allí que no sea justo señalar a Abelardo como el único responsable de esa civilidad militarizada y camuflada, pues la manada clama por seguridad y está segura que solo la puede brindar el “Tigre” desde los cuarteles y estaciones de policía, pertrechado con el “Escudo de las Américas” y su alianza estratégica con el Pentágono e Israel. De manera que Abelardo no es más que el legítimo heredero de esa tradición electoral militarista y belicista, partidaria entusiasta de la “seguridad democrática”, presente en casi todos los presidentes, con diferentes énfasis, y la mayoría de políticos colombianos. Una tradición que se remonta a las numerosas guerras civiles del siglo XIX entre los partidos Liberal y Conservador, maestros en la combinación de todas las formas de lucha, que bien resumía un refrán popular de entonces: <em>“Colombia es una tierra de cosas singulares, hacen la guerra los civiles y dan la paz los militares”.</em> Una tradición que incluso llega hasta 1953 cuando un prohombre liberal, Darío Echandía, llamó <strong><em>“golpe de opinión”,</em></strong> al golpe militar de Rojas Pinilla, pues fue promovido con la facción de Mariano Ospina Pérez del partido conservador contra el entonces presidente Laureano Gómez Castro y, en efecto, puso fin a la sangría desatada por los líderes de ambos partidos tradicionales, muy civiles en sus trajes, pero feroces en sus odios mutuos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tradición compartida</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más grave, es que esa tradición también está presente en la contraparte insurgente y su culto al poder de las armas, deslumbrada y atrapada en la máxima maoísta: “<strong><em>el</em></strong> <strong><em>poder nace de la punta del fusil”</em></strong>, que hoy la tiene al borde de la extinción, en la mira de inminentes bombardeos oficiales letales y en su desesperada respuesta terrorista en los departamentos de Santander, Cauca y Valle. Esa civilidad camuflada se condensó en consignas como la del M-19: “<strong><em>Con el pueblo, con las armas, al poder</em></strong>”, parecida a la fórmula de gobernabilidad del General Rojas Pinilla durante su dictadura entre 1953-1957, contenida en el <strong><em>“binomio Pueblo-Fuerzas Militares”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a></em></strong><em>.</em> Fórmula abortada rápidamente por los líderes de ambos partidos con el respaldo de los gremios y la carne de cañón puesta por los estudiantes, como suele ocurrir. Y así llegamos al momento culminante del alma de esa civilidad camuflada, expresada por Alberro Lleras Camargo en forma meridiana y con su tono de orador insuperable, en el Teatro Patria ante la alta oficialidad de las Fuerzas Militares en su discurso del 9 de mayo de 1958. Discurso que sentó las bases de las relaciones entre el poder civil y el militar al comienzo del Frente Nacional hasta nuestros aciagos días.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una relación letal</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es considerada una pieza magistral, pues en ella Lleras Camargo expone clara y radicalmente que las Fuerzas Armadas no pueden deliberar políticamente, pues si lo hacen “entran armadas” al campo de la política y para <em>“resolver una disputa irá a todos los extremos, será más violento, será irrazonable, <strong>no buscará el entendimiento sino el aplastamiento</strong>… si las Fuerzas Armadas entran a la política y la dirección del gobierno, entran inevitablemente a la disputa sobre si el gobierno es bueno o malo. <strong>Inmediatamente se forma un partido, el suyo, y otro, el adversario del gobierno”</strong>.</em> Situación en la que sin duda ya nos encontramos, pues el gobierno del Tigre se define como el gobierno de las Fuerzas Armadas, por eso todos los miembros del gabinete ministerial hacen el saludo militar, pregonan la mística de “Firmes por la Patria” y serán la primera línea de los “Defensores de la Patria”. Esa civilidad camuflada representará una puesta de escena marcial en el homenaje que rendirán a los “héroes de la Patria” en Cali, seguramente en el Batallón Pichincha y la Base Área Marco Fidel Suárez, después de la posesión de “EL TIGRE” en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, un digno escenario para un espectáculo entre civil y circense.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Orden público militar o civil?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y si a lo anterior se suma otro pasaje de dicho discurso en el que Lleras Camargo delega el “<strong><em>manejo del orden público</em></strong>” en los militares, con la gravedad señalada por la Comisión de la Verdad, pues “<em>dio origen también a una ambigüedad en el manejo de los conflictos sociales, dado que bajo este concepto se cubre desde un ataque armado hasta una huelga”, </em>tenemos como resultado la militarización total de la conflictividad social con la anuencia del poder presidencial.A partir de ese momento y en el contexto de la guerra fría, con el enemigo internoy la doctrina de la “seguridad nacional”<em>, </em>es fácil comprender el surgimiento de políticas de seguridad con estrategias tan belicistas y antidemocráticas como la creación de las Autodefensas Civiles en el gobierno de Guillermo León Valencia, bajo decreto 3398 de 1965<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, que entregó armas de uso privativo de las Fuerzas Militares a civiles para combatir los bandoleros, siguiendo las directrices de la Misión Yarborough de Estados Unidos. &nbsp;&nbsp;Mas reciente, el “Estatuto de Seguridad”, bajo el gobierno del presidente Julio César Turbay, las Convivir con Gaviria y la “Seguridad democrática” con Uribe. Ahora, el “Tigre” anuncia los Frentes de Seguridad Ciudadanos, coordinados por el Ministerio de Defensa. ¿Podrá, entonces, hablarse de civilidad en la vida política colombiana y en la conducción del orden público, cuando son precisamente los presidentes civiles quienes definen y ordenan semejantes políticas?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Del Palacio de Justicia a Firmes por la Patria</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior terminó generando esta relación letal de complicidad entre el poder civil y el militar en el Estado colombiano, cuya máxima y mortal expresión fue el desenlace del asalto terrorista al Palacio de Justicia por el M-19, siendo justificados y hasta excusados los excesos criminales en que incurrieron miembros de las Fuerza Pública supuestamente para “<em>mantener la democracia y la independencia de las ramas del poder público”,</em> así hubiera sido cercenada la rama judicial, decapitada la cúpula de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado e incinerado y demolido el Palacio de Justicia. Inmediatamente después, asistimos al exterminio político de la Unión Patriótica, con cerca de tres mil víctimas mortales, mediante alianzas tenebrosas de miembros de la Fuerza Pública con grupos paramilitares, hasta llegar a los cuatro magnicidios de los candidatos presidenciales: Jaime Pardo Leal, Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro, con la complicidad de agencias y miembros de inteligencia del DAS y el Ejército. Y, en nuestros días, presenciamos la máxima descomposición institucional de Brigadas, Batallones, numerosos oficiales y personal subalterno en relaciones y articulaciones con el paramilitarismo y la perpetración de numerosos crímenes de lesa humanidad como los “falsos positivos”. De allí, que no deje de ser una mitomanía vergonzosa y una fuente de impunidad institucionalizada la elogiada civilidad del poder presidencial y mucho más inexcusables sus numerosas y frecuentes delegaciones del manejo del orden público en los militares, puesto que constitucionalmente el Ejecutivo es el responsable de “<em>conservar en todo el territorio el orden público y restablecerlo donde fuere turbado”, </em>además de<em> “dirigir la Fuerza Pública y disponer de ella como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de la República” (artículo 189, numerales 3 y 4 de la CP). </em>No hay, pues, lugar al falso maniqueísmo de hacer responsables solo a los militares de semejantes atrocidades, pues como bien lo dijo don Miguel de Unamuno en plena guerra civil española, parece ser más fácil <em>“civilizar un militar que desmilitarizar a un civil”,</em> pues este último, cuando está revestido de poder presidencial, es el más entusiasta en hacer la guerra y ordenar que otros mueran en nombre de la Patria y la defensa de sus delirios políticos, como nos lo demuestra nuestra reciente historia política. ¿No será que para defender la democracia se precisan más ciudadanos y menos héroes de la Patria?</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/Gustavo_Rojas_Pinilla">https://enciclopedia.banrepcultural.org/Gustavo_Rojas_Pinilla</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/legalizacion-de-la-autodefensa">https://www.comisiondelaverdad.co/legalizacion-de-la-autodefensa</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131788</guid>
        <pubDate>Sun, 02 Aug 2026 22:37:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Regeneracion.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LA CIVILIDAD CAMUFLADA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">131788</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Colombia siempre va a elegir a Barrabás</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/colombia-siempre-va-a-elegir-a-barrabas/</link>
        <description><![CDATA[<p>las elecciones presidenciales demostraron que Colombia siempre va a elegir a quien represente a Barrabas. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Las recientes elecciones presidenciales en Colombia me han confirmado una convicción: cuando el país debe escoger entre un liderazgo que propone la reconciliación, la paz y el entendimiento, y otro que apela a la indignación, el castigo y la confrontación con sus adversarios, una parte importante de la sociedad termina inclinándose por la segunda opción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las emociones suelen imponerse sobre la reflexión, y el deseo de justicia puede transformarse fácilmente en sed de venganza. En ese sentido, la historia parece repetirse con un personaje que la tradición cristiana conoce muy bien: Barrabás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el <strong><a href="https://www.biblia.es/dios-habla-hoy.php">relato bíblico</a></strong>, Barrabás no era simplemente un ladrón o un homicida condenado por las autoridades romanas. Para muchos judíos de su tiempo representaba algo más profundo: la esperanza de liberarse del dominio romano mediante la fuerza. Roma no solo era el poder ocupante; era también el símbolo de años de humillaciones, abusos, despojos, ejecuciones, persecuciones y violencia contra el pueblo de Israel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un contexto semejante, un hombre dispuesto a combatir al imperio con las armas podía convertirse fácilmente en un héroe para quienes habían acumulado décadas de sufrimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús, por el contrario, representaba un camino radicalmente distinto. Predicaba el Reino de Dios, llamaba al arrepentimiento, enseñaba el amor al prójimo y el perdón incluso hacia los enemigos. Su mensaje devolvía la esperanza espiritual a un pueblo desesperanzado, pero no respondía a las expectativas políticas de quienes anhelaban un libertador militar semejante a David. Muchos esperaban un mesías que derrotara a Roma con la espada; Jesús les hablaba de transformar el corazón. Mientras Barrabás prometía responder a la violencia con más violencia, Jesús proponía romper ese ciclo mediante el perdón y la reconciliación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por esa razón, cuando llegó el momento de escoger entre ambos, buena parte del pueblo prefirió a quien encarnaba su rabia antes que a quien representaba la misericordia. Eligieron al hombre que expresaba sus emociones más profundas y no al que les proponía una verdad más difícil de aceptar. El deseo de ver castigado al opresor terminó pesando más que el llamado a construir una sociedad distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo parecido ocurre hoy en Colombia. Nuestro país ha acumulado durante décadas un inmenso dolor causado por asesinatos, secuestros, desapariciones forzadas, desplazamientos, despojo de tierras, violencia sexual y múltiples violaciones de los derechos humanos cometidas por diferentes actores armados. Ese sufrimiento ha dejado heridas profundas que explican por qué muchos ciudadanos reciben con entusiasmo a quienes prometen mano dura, cárcel, exterminio del delincuente o incluso la eliminación física del adversario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de negar el derecho de las víctimas a exigir justicia. La justicia es indispensable para la convivencia y para la reparación. El problema surge cuando el discurso político deja de buscar justicia y comienza a alimentar el resentimiento como principal herramienta para conquistar el poder. En ese momento, el dolor deja de ser un llamado a reconstruir el país y se convierte en un instrumento para movilizar emocionalmente a los ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las palabras perdón, reconciliación, diálogo y entendimiento suelen perder fuerza frente a mensajes que ofrecen respuestas inmediatas al sufrimiento colectivo. Resulta paradójico que muchos de quienes se identifican como cristianos o católicos, que cada domingo proclaman su fe y oran diciendo: &#8220;Señor Jesús, ilumíname con tu verdad y guíame con tu Espíritu&#8221;, encuentren más atractivo un discurso centrado en el castigo que uno inspirado en el perdón que enseñó Cristo. Esa contradicción invita a una profunda reflexión sobre la distancia que puede existir entre profesar una fe y vivir de acuerdo con sus principios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras Colombia siga permitiendo que el miedo, el resentimiento y la indignación sean los principales motores de la política, siempre aparecerá un nuevo &#8220;Barrabás&#8221;: un líder dispuesto a prometer una patria redentora mediante la confrontación, explotando las heridas abiertas de la sociedad para alcanzar el poder. Y una vez instalado en la Casa de Nariño, ese mismo líder puede terminar olvidando las promesas que lo llevaron allí, mientras quienes votaron movidos por la emoción continúan padeciendo las mismas carencias en municipios, pueblos y veredas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gran lección del relato bíblico no consiste únicamente en recordar que un pueblo escogió a Barrabás en lugar de Jesús en medio de un arresto al hijo de Dios promovido por una conspiración de los líderes de la Iglesia de ese entonces. Consiste en reconocer que las sociedades, cuando son gobernadas por el miedo, el odio o el deseo de venganza, corren el riesgo de elegir siempre a quienes reflejan sus heridas antes que a quienes ofrecen el difícil camino de la reconciliación. La historia demuestra que la venganza puede producir satisfacción momentánea, pero rara vez construye una paz duradera. La reconciliación, aunque exige más sacrificio y paciencia, sigue siendo el único camino capaz de romper definitivamente el ciclo de la violencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/los-cinco-errores-de-la-campana-de-ivan-cepeda/">Nota recomendada: Los cinco errores de la campaña de Iván Cepeda</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130887</guid>
        <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 22:45:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/Oscar-Sevillano-2.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia siempre va a elegir a Barrabás]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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        <item>
        <title>ES POSIBLE Y NECESARIO UN ACUERDO NACIONAL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/es-posible-y-necesario-un-acuerdo-nacional-3/</link>
        <description><![CDATA[<p>En medio de la gritería en que se convirtió el debate político, donde sobra la emocionalidad yescasean los argumentos, es necesario hacer un esfuerzo para reivindicar unos elementos, unoslogros pero también unos problemas que nos son comunes, a los cuales debemos mirar yentender por encima de las diferencias, pues nos son comunes y no deben [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En medio de la gritería en que se convirtió el debate político, donde sobra la emocionalidad y<br>escasean los argumentos, es necesario hacer un esfuerzo para reivindicar unos elementos, unos<br>logros pero también unos problemas que nos son comunes, a los cuales debemos mirar y<br>entender por encima de las diferencias, pues nos son comunes y no deben quedar en la picota<br>pública, ni huérfanos ni indefensos; lo lógico sería lograr un acuerdo, un entendimiento nacional<br>que permita abordarlos de manera serena y objetiva, para sacarlos adelante. No es ser unánimes,<br>imposible en una sociedad que por su misma naturaleza, es diversa; es reconocer los asuntos que<br>nos interesan, que nos atañen, unir esfuerzos y sacarlos adelante. Es una responsabilidad con el<br>país, con nosotros y con los nuestros, ahora cuando vivimos un momento electoral y de inicio de<br>un nuevo gobierno.<br>Ello significa ni más ni menos, hacer realidad los planteamientos contenidos en nuestra<br>Constitución, fruto de un gran acuerdo, después de decenios de incomprensiones,<br>desentendimientos, conflictos y violencia, cuando se había desvanecida la posibilidad de tener un<br>proyecto común y reinaba el espíritu del “sálvese quien pueda”. Un acuerdo que, en buena<br>medida espera aún ser logrado. ¿Y por qué ahora? Por dos razones principales. La primera es que<br>en el escenario internacional se vive hoy una crisis profundísima que algunos consideran,<br>consideramos, que es una de civilización, con el declinar de Occidente, especialmente de Estados<br>Unidos, su centro durante más de ochenta años, y el ascenso del Oriente con el liderazgo de China.<br>La segunda, consecuencia de la anterior, es que Estados Unidos, está perdiendo terreno e<br>influencia en el Continente, lo que nos obliga a mirar el futuro con otros ojos, con los desafíos y las<br>posibilidades que esto implica.<br>En Colombia, el conflicto interno sigue vivo pero transformado; viene desde el liberal –<br>conservador de los años cincuenta, producto en buena medida de los cambios que sufrió un país<br>agrícola y rural enfrentado a la llegada de la incipiente industrialización y de la creciente<br>urbanización. Conflicto que se transformaría en guerra revolucionaria en los sesenta; pero la<br>revolución no llegó y la estructura armada permaneció y viró hacia el crimen organizado. Lo actual<br>ya no es un conflicto armado, sino simple violencia criminal que debe abordarse como un asunto<br>de orden público, con el fortalecimiento de las fuerzas armadas del Estado, haciendo presencia en<br>todo el territorio. Es una violencia criminal alimentada fundamentalmente por el narcotráfico<br>donde están presentes los pequeños productores, campesinos cocaleros que necesitan una<br>política especial para garantizarles y apoyarles una actividad productiva legal; en esto el país tiene<br>mucha experiencia e incontables fracasos. Esta tarea debe ser adelantada en asocio con el<br>gobierno norteamericano, pues la responsabilidad es compartida; en Norte América está la gran<br>demanda con alto poder adquisitivo y el problema solo se resolverá con una política integral y<br>compartida entre los oferentes, Colombia principal pero no único productor, y Estados Unidos con<br>la principal demanda solvente que alimenta y posibilita el negocio – sin demanda no hay oferta-.<br>No pueden escudarse en que son las víctimas, pues hay victimarios y víctimas a ambos lados del<br>río Grande. Así como estamos unidos en el problema, debemos estarlo, necesitamos estarlo, en su<br>solución. Mientras esto no se entienda, los criminales seguirán tranquilamente con su negocio,<br>que día a día crecerá y se diversificará hacia otras actividades criminales.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130823</guid>
        <pubDate>Fri, 26 Jun 2026 17:10:16 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg?quality=60&amp;#038;w=725" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Manuel Ospina</media:credit>
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        <item>
        <title>El Versalles de Donald Trump</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/el-versalles-de-donald-trump/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los acuerdos que se firman en el santuario máximo de la antigua monarquía francesa suelen no tener consecuencias felices. Así lo demostró el que puso fin a la Primera Guerra Mundial, que sembró las semillas de la Segunda.&nbsp; Conocedor experimentado de los bálsamos que mantienen satisfecho el ego del presidente de los Estados Unidos, Emmanuel [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los acuerdos que se firman en el santuario máximo de la antigua monarquía francesa suelen no tener consecuencias felices. Así lo demostró el que puso fin a la Primera Guerra Mundial, que sembró las semillas de la Segunda.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocedor experimentado de los bálsamos que mantienen satisfecho el ego del presidente de los Estados Unidos, Emmanuel Macron se inventó la idea de invitarlo a un banquete en el Palacio de Versalles. Al tiempo que hacerle mantenimiento al ánimo de quien se cree presidente del mundo, le hizo notar, sin decir una palabra, la inigualable magnificencia de Versalles, y sus abismales diferencias respecto de Mar a Lago y del salón de baile con el que Donald Trump pretende inmortalizar su paso por la Casa Blanca.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abrumado por las nebulosas del conflicto con Irán, y en busca de arreglo urgente a ese lío al que lo empujaron y del cual no hay salida clara, Trump firmó en una mesa de Versalles un Memorando de Entendimiento que le pone un poco de orden a unas discusiones de futuro incierto.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de las apariencias, el documento firmado es apenas un ejercicio de aproximación entre dos Estados que se ponen de acuerdo sobre la forma como podrían llegar a solucionar sus diferencias por la vía del diálogo. Se trata de una hoja de ruta que, si bien demuestra la voluntad de las partes de discutir en vez de darse cañonazos, no genera compromiso jurídico entre sus signatarios. En otras palabras: nos vamos a sentar a hablar, para ver si en un tiempo determinado podemos llegar a algún acuerdo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 21 de junio, a pesar de ciertas dudas sobre la efectiva realización del encuentro, y arreglados problemas de protocolo, como que los iraníes no querían ser vistos junto a los americanos, comenzaron las nuevas conversaciones. El vicepresidente de los Estados Unidos, acompañado de un socio de negocios inmobiliarios y del yerno del presidente, se sentaron en Buergenstock frente al ministro de relaciones exteriores de Irán. Con Pakistán como intermediario.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que Washington trató de vender el memorando, y las conversaciones, como un trofeo diplomático, queda por delante una agenda en la que ya no pueden figurar asuntos como el “cambio inmediato de régimen”, la “intervención en la escogencia de nuevo líder supremo de la revolución islámica”, la “rendición inmediata e incondicional”, y el “total desmantelamiento de las capacidades nucleares de Irán”, que al principio se plantearon con mucho ruido y jamás se pudieron conseguir.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Excluidos esos fracasos, que se ocultan como si jamás hubieran existido, la idea es ahora ocuparse de las sanciones contra Irán, la situación en El Líbano con la presencia de Hezbollah, el apoyo a Hamas en Gaza y a los hutíes de Yemen, la navegación por el Estrecho de Ormuz, y los límites al armamentismo iraní, además de la distensión en todo el Golfo Pérsico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hecho de emprender ahora conversaciones demuestra que Irán soportó la política de máxima presión, que combinaba las tradicionales sanciones en su contra con un inclemente ataque militar en asocio de Israel, y que, además, tuvo manera de responder con misiles y drones, y desacomodar la situación de los socios de Estados Unidos en la región. Además de golpear bases americanas, que sirvieron de muy poco a la hora de defender a sus propios aliados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En materia nuclear, Irán ha anunciado la suspensión de actividades de enriquecimiento de material nuclear mientras duren las conversaciones. Quedó claro que no era cierto que sus stocks de material nuclear serían entregados a los Estados Unidos. Además, se reiteró la “inexactitud” del pomposo anuncio de que las instalaciones nucleares iraníes habían sido “obliteradas” en junio del año pasado. Y no está para nada claro qué sucedería en esa materia si las conversaciones llegan a colapsar.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quedaron liberados, de entrada, 300 billones de dólares iraníes que estaban retenidos en el sistema bancario internacional. Su liberación constituye un triunfo para el gobierno islámico, que puede destinar esos fondos a la reconstrucción de su infraestructura, el restablecimiento de sus líneas de suministro, el alivio de las condiciones de vida de la gente, afectadas por años de aislamiento, y el fortalecimiento del esquema de sus alianzas en la región. Los Estados Unidos no reciben nada específico a cambio de esta concesión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior se convierte en componente de fortalecimiento político del régimen, y pospone su desprestigio y su decadencia, que eran evidentes a raíz de la brutal represión del año pasado, pero vinieron a quedar eclipsados en febrero con el ataque americano-israelí. Al asesinar brutalmente a un anciano, que era el padre de la nación para millones de iraníes, se acalló de paso la protesta y se facilitó automáticamente un nuevo aire a los ayatolas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El asunto del Estrecho de Ormuz es, y seguirá siendo, un elemento de dificultad que no existía antes del ataque a Irán. Los antecesores de Trump aceptaron el consejo de sus estrategas en el sentido de no lanzarse a la aventura de emprender una guerra contra la República Islámica, entre otras cosas para no darle a ésta última motivo para cerrar el estrecho, con las consecuencias de todo tipo que el cierre conlleva. Y para no establecer un precedente difícil de erradicar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el memorando habla del paso seguro y la contención mutua en cuanto al cierre del Estrecho, no existe un manual para la observación de ese compromiso. Tampoco existe un mecanismo y mucho menos un órgano de supervisión, ni definición alguna sobre aquello que puede constituir una infracción de la libre navegación por el sector. De manera que las mismas partes quedan al tiempo obligadas a cumplir el arreglo provisional, pero pueden salirse del mismo con cualquier disculpa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La situación del Líbano, que Irán insiste en incluir en cualquier acuerdo, y que figura en el memorando de manera ambigua, es tan difícil de arreglar como la del Estrecho. Y es que en ese ítem aparecen Israel y Hezbollah. El primero, que no ha firmado nada y muy difícilmente va a dejar de empujar dentro del territorio libanés para destruir a un enemigo a muerte que se refugia allí. El segundo porque es una prolongación del poder político, militar y religioso de Irán, que no está dispuesto a abandonar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El factor israelí afecta severamente cualquier acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Los israelíes no aceptarán arreglo alguno firmado por otras partes pasando por encima de sus intereses. Israel es de los muy pocos países que se puede dar el lujo de sostener un desacuerdo cordial con los Estados Unidos, sin que estos se atrevan a tomar decisiones que afecten a su más importante aliado en la región. Y ya es bien claro que Israel se reserva el derecho de actuar de manera independiente, sin sentirse obligado por lo que negociadores estadounidenses e iraníes lleguen a convenir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a lo anterior se suma una situación cada vez más tensa, por decir lo menos, al interior de los Estados Unidos, como consecuencia de la aventura imprevista de una guerra de agresión en el medio oriente, por parte de un presidente que había gritado a los cuatro vientos que no cometería la estupidez de comprometer al país en guerras ajenas y lejanas, el cuadro en general no resulta favorable para Trump.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Avanza el tiempo y se acercan las elecciones de noviembre, que renovarán parcialmente el congreso. Los porcentajes de rechazo a la guerra crecen, no necesariamente por motivos políticos o estratégicos, que a la gente no le importan o no entiende. Se trata del bolsillo. Se trata del costo de la vida cotidiana, que se suma a un estado de ánimo afectado por una actitud errática, en lo de la guerra y en otros aspectos, que si bien produce euforia entre fanáticos “trumpistas” genera exasperación no solo entre los más liberales sino entre los mejor educados.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo peor, para el presidente, es que por más que consiga, a un costo altísimo, de pronto con el sacrificio político de su vicepresidente, un arreglo con Irán, el acuerdo al que se llegue será en el mejor de los casos parecido al que hace once años consiguió el presidente Obama. Acuerdo cuidadosamente negociado y suscrito por Irán, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Alemania y la Unión Europea; refrendado además mediante resolución por el Consejo de Seguridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Departamento de Estado de los Estados Unidos cuenta con funcionarios de carrera experimentados en el seguimiento analítico de los procesos más variados de la vida internacional. También cuenta con negociadores profesionales que conocen el “art of the deal” en un contexto muy distinto del de los negocios inmobiliarios y la ley de la selva de Manhattan, donde se suele mentir, amenazar, dar la espalda, y cambiar súbitamente de opinión, como elementos de “negociación”, con la opción, siempre abierta, de que el negocio no se llegue a hacer. Con lo cual todo lo que se pierde es alguna oportunidad de enriquecimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Negociar con Irán bajo la guía de un vicepresidente inexperto y dos empresarios de finca raíz, acostumbrados a defender sus intereses individuales, se aleja de lo requerido en negociaciones diplomáticas, en las que están de por medio los intereses públicos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La suerte de millones de personas depende otra vez de un documento firmado, sin contraparte presente, por un presidente estadounidense exhausto, en el Palacio de Versalles, donde hace poco más de un siglo se firmó alegremente un tratado que solo sirvió para posponer los arreglos de cuentas entre las potencias europeas de la época.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente iraní firmó desde Teherán, a sabiendas de que las cosas van a marchar al ritmo que a su país más le convenga, pues se trata de su vecindario, está acostumbrado a la dureza de sanciones ahora un poco aliviadas y no tiene el afán de unas elecciones prontas, de una opinión pública cada vez más molesta. Tampoco a la presión de aliados que no se someten a lo que otros pretendan pensar por ellos.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130744</guid>
        <pubDate>Wed, 24 Jun 2026 23:35:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg?quality=60&amp;#038;w=725" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Versalles de Donald Trump]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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