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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de en vivo extra | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Memoria Política y Democracia con Helena Uran Bidegain</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/memoria-politica-y-democracia-con-helena-uran-bidegain/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;No se puede volver normal la naturalización del horror. La arquitectura y los espacios oficiales guardan la memoria de todo, incluyendo los horrores ocurridos en ellos. Es esencial que esos espacios sean transformados en lugares de memoria y que sirvan para la pedagogía democrática&#8221;,  Helena Uran Bidegain.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Una sociedad sin memoria política, incapaz de examinar responsablemente la relación entre el pasado y el presente, está condenada a no tener futuro democrático. Por eso se puede afirmar que existe una relación genética y simbiótica entre la memoria política y la democracia, mediada por el examen responsable del pasado para encontrar en él las claves que permitan superar los conflictos violentos del presente. De lo contrario, si no se asume por parte de cada ciudadano ese examen de responsabilidad personal, pero sobre todo por los líderes políticos que protagonizan el presente, entonces estaremos condenados como sociedad a la repetición eterna de esos conflictos violentos, que nos degradan, desgarran y aniquilan. A la perpetuación de generaciones de víctimas sin verdad, justicia y reparación, junto a victimarios impunes, incapaces de asumir su responsabilidad personal o institucional por lo sucedido.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La memoria política, una responsabilidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si no somos capaces de hacerlo colectivamente, entonces jamás podremos forjar una comunidad política democrática, en donde no pueden caber las luchas a muerte entre enemigos, como lo llevamos haciendo hace ya más de medio siglo. De allí el sentido profundo de esta reflexión de Tzvetan Todorov<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, escritor, crítico y lingüista francés de origen búlgaro: “<strong><em>El mal sufrido debe inscribirse en la memoria colectiva, pero para dar una nueva oportunidad al porvenir”</em></strong><em>.</em> Justamente para ello <strong>“La Paz Querida”,</strong> un colectivo de ciudadanas y ciudadanos de Cali, comprometidos con la paz política imprescindible para la democracia y el cumplimiento pleno del artículo 22 de nuestra Constitución: <strong><em>“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”,</em></strong> ha invitado a la politóloga, investigadora y escritora Helena Uran Bidegain, para conversar sobre memoria y democracia. El conversatorio tendrá lugar en la Cinemateca de Cali este próximo martes 26 de mayo a las seis de la tarde, entrada libre, y esperamos contar con una nutrida asistencia, pues Helena ha publicado dos libros que arrojan luces sobre uno de los acontecimientos más tenebrosos de nuestra historia política reciente, que no podemos olvidar si queremos vivir democráticamente, como lo fue el asalto al Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985 por parte de un comando del M-19, su posterior incineración y destrucción por la violencia excesiva y devastadora de la Fuerza Pública, que dejó un saldo de 98 víctimas mortales y un número de desaparecidos todavía por precisar, que oscila entre 11 y 20 personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En sus libros <strong><em>Mi vida y el Palacio</em></strong>, publicado en 2020 y el año pasado <strong><em>Deshacer los nudos</em></strong><em>,</em> busca con rigor, valor y desgarradora sensibilidad esclarecer las oscuras circunstancias en que perdió la vida su padre, Carlos Horacio Uran, entonces magistrado auxiliar del Consejo de Estado, quien salió gravemente herido con vida del Palacio, pero inexplicablemente luego es encontrado su cuerpo sin vida en el interior del mismo. Por esos atroces hechos y la desaparición de otros rehenes, el Estado colombiano fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 14 de noviembre de 2014<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, sin que la totalidad de la sentencia haya sido cumplida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No más “Palacios de Justicia”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En parte por ello, Helena se ha consagrado al esclarecimiento de lo acontecido, pero sobre todo porque sin una memoria política capaz de dar cuenta de&nbsp;tan aciaga fecha, precisando las responsabilidades políticas y las culpabilidades penales de sus máximos responsables, siempre estaremos expuestos a que hechos semejantes se repitan continuamente, como lamentablemente sigue sucediendo. Hoy, según el reciente informe del CIRC, Colombia vive la mayor catástrofe humanitaria del continente: “<em>El CICR registró 965 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos, la mayoría civiles, y documentó 308 nuevas desapariciones. Por otra parte, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), al menos 235.619 personas se desplazaron de manera individual, 87.069 lo hicieron en eventos de desplazamiento masivo y 176.730 permanecieron confinadas. Además, la Mesa Nacional de Misión Médica reportó 282 actos violentos contra la asistencia de salud, en hechos relacionados con los conflictos armados. Frente a 2024, todos estos indicadores aumentaron de manera significativa y en varios casos se duplicaron: el desplazamiento individual creció un 100 %, el desplazamiento masivo un 111 % y el confinamiento un 99 %”</em><a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>. Unas terribles cifras que nos demuestran que lo sucedido en el Palacio de Justicia no ha cesado, pues como bien lo señaló el entonces procurador General de la Nación, Carlos Jiménez Gómez, en su denuncia ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes contra el presidente Belisario Betancur y su ministro de defensa, Miguel Vega Uribe: <em>“En el Palacio de justicia hizo crisis <strong>en el más alto nivel</strong> el tratamiento que todos los gobiernos han dado a la población civil en el desarrollo de los combates armados”. </em>Y esa crisis continuó y se profundizó con la degradación del conflicto armado interno, al punto que, por su negación y una supuesta cruzada oficial contra el terrorismo, la <strong><em>Directiva 29 del 2005</em></strong><a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a> del ministerio de defensa, en cumplimiento de la política de <strong><em>“seguridad democrática</em></strong>” del presidente Uribe, derivó en la comisión de más de 6.400 ejecuciones extrajudiciales, conocidas como “falsos positivos”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>. Para intentar contener esa violación sistemática de los derechos humanos y las masivas infracciones del DIH, Helena está promoviendo la <strong>“Fundación Carlos Uran, Memoria para la democracia</strong>”, y nos contará en el conversatorio sus principales metas y acciones en desarrollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Memorializacion de instituciones del horror</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de sus estrategias principales es la llamada <strong><em>“memorialización</em></strong>”, en palabras de Helena en reciente entrevista con la periodista Cecilia Orozco en este diario<a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a>, consiste “<em>en que no se puede volver normal la naturalización del horror. La arquitectura y los espacios oficiales guardan la memoria de todo, incluyendo los horrores ocurridos en ellos. Es esencial que esos espacios sean transformados en lugares de memoria y que sirvan para la pedagogía democrática. En el caso del Cantón Norte, no debemos seguir actuando como si nunca hubiera sucedido nada, como fueron los hechos ocurridos con ocasión de la toma y retoma del Palacio de Justicia, en donde desaparecieron y, después de muchos años, aparecieron los restos de varias personas. Allí, por ejemplo, debería fijarse una placa en que se consigne que en esas instalaciones se cometieron crímenes de lesa humanidad y que un número importante de víctimas fueron torturadas. El Museo del Florero tendría que dedicar un espacio importante a exposiciones y otras tareas pedagógicas para que se explique que fue usado como centro de operaciones adonde llevaban a quienes salían vivos del Palacio para después trasladarlos y desaparecerlos”</em>. Para continuar conversando con Helena sobre esta estrategia y muchas más que eviten que el horror de la violencia política, tanto la de grupos ilegales, como la del entonces M-19, pero sobre todo la de las instituciones del Estado, que están para impedirla y contenerla, se nos convierta en algo cotidiano y normal en nuestras vidas, LA PAZ QUERIDA, los espera este martes 26 de mayo a las 6 de la tarde en la cinemateca de la Tertulia, entrada libre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La paz política no se hace con milagros</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque como sabiamente lo expresó José Saramago, el nobel portugués de literatura en 1998: <em>“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos vivir”. </em>Sin duda,precisamos una <strong><em>memoria firme</em></strong> y mucha <strong><em>responsabilidad democrática</em></strong> para votar el próximo domingo 31 de mayo, si queremos evitar atrocidades superiores a la sucedida el 6 y 7 de noviembre de 1985, cuando dejó de existir el Estado de derecho y la democracia, supuestamente en defensa de la Patria. Para superar el horror en que vivimos no necesitamos más héroes de la patria y más víctimas civiles como consecuencia de este infernal conflicto social y degradado conflicto armado, que ya arrastra incluso a comunidades indígenas como la Misak y Nasa a matarse por la disputa de la tierra, esa Pachamama que es de ambas comunidades. La convivencia política y la democracia no son un asunto milagroso. Nos bastaría con cumplir el artículo 22 de la Constitución: “<strong><em>La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento” </em></strong>y no dejarnos arrastrar a las urnas por el miedo, los fanatismos políticos, prejuicios sociales, el odio y las revanchas.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.biografiasyvidas.com/biografia/t/todorov.htm">https://www.biografiasyvidas.com/biografia/t/todorov.htm</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_287_esp.pdf">https://corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_287_esp.pdf</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.radiosantafe.com/2026/05/13/el-desplazamiento-en-colombia-se-duplico-en-2025-por-el-recrudecimiento-de-la-violencia-cicr/">https://www.radiosantafe.com/2026/05/13/el-desplazamiento-en-colombia-se-duplico-en-2025-por-el-recrudecimiento-de-la-violencia-cicr/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005">https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Paginas/JEP-imputa-cr%C3%ADmenes-de-guerra-y-de-lesa-humanidad-a-otros-15-miembros-del-ej%C3%A9rcito-por-falsos-positivos-en-la-Costa-Caribe.aspx">https://www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Paginas/JEP-imputa-cr%C3%ADmenes-de-guerra-y-de-lesa-humanidad-a-otros-15-miembros-del-ej%C3%A9rcito-por-falsos-positivos-en-la-Costa-Caribe.aspx</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.msn.com/es-co/noticias/other/de-espacios-de-violencia-a-centros-de-memoria-helena-ur%C3%A1n-opina-sobre-decisi%C3%B3n-de-la-jep/ar-AA21KQQf">https://www.msn.com/es-co/noticias/other/de-espacios-de-violencia-a-centros-de-memoria-helena-ur%C3%A1n-opina-sobre-decisi%C3%B3n-de-la-jep/ar-AA21KQQf</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129518</guid>
        <pubDate>Sun, 24 May 2026 17:38:32 +0000</pubDate>
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        <title>La izquierda está demasiado confiada</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-esta-demasiado-confiada/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ningún candidato tiene hoy la mitad más uno de los votos (no en las encuestas que se precian de serias) para ganar la elección presidencial. Los sondeos son muy distintos entre sí, como si quisieran confundir al Pacto Histórico, que se siente ingenuamente ganador. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Iván Cepeda Castro, candidato del Pacto Histórico. Imagen creada con IA</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La izquierda colombiana no necesita una cohorte de aduladores ni un comité de aplausos. Necesita saber que camina sobre arenas movedizas. Que si bien Gustavo Petro deja un legado social que debe capitalizarse, continuar, afianzarse y mejorarse, ese solo argumento por sí solo no garantiza el triunfo de Iván Cepeda el 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Diferentes encuestas le otorgan al Pacto Histórico alrededor de un 35% de intención de voto —la última de Invamer le concede un extraordinario 44,9%—. Eso quiere decir que sigue faltando el centavo pa´l peso: todavía no completa la mitad más uno para ganar cómodamente en primera vuelta. La izquierda no puede fiarse de los números, ni llamarse a engaños.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gusta Cepeda porque representa la conciencia social de ese país sometido a la persecución y el destierro hasta el exterminio, pero no veo una estrategia de comunicación efectiva y convincente para hacerse con los votos faltantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de la malquerencia justificada hacia Álvaro Uribe, no hay un mensaje que apele a las emociones de aquel electorado meditabundo sobre el que nadie sabe qué está pensando, y probablemente ni siquiera figura en las encuestas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Mucha gente no tiene claras las propuestas de Iván Cepeda, o esa es la idea que flota en el ambiente. No hay tampoco una frase –a manera de slogan- que enmarque el espíritu progresista de la campaña. Los discursos en plaza pública deben condensarse en frases contundentes que se graben en la memoria, y se puedan repetir ante un interlocutor apático.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo es que sabemos tanto de Sócrates, si el filósofo griego no escribió nada en su vida? Cuenta la leyenda que Sócrates no escribió nada por considerarlo una forma inferior de transmisión de conocimiento, prefiriendo el diálogo vivo y directo. Bueno, creo que aquí hay un mensaje poderoso para, en lo que resta de campaña, sacarle todo el jugo posible a la calle y conectar con la gente, pero no con los que salen a vitorear en la plaza, porque esos ciudadanos ya están alineados con un proyecto político en el que pusieron sus esperanzas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Insisto: En esta recta final, sobran los halagos. Se necesita una estrategia de persuasión más clara con mensajes cortos y bien construidos que se traduzcan en titulares. Una foto oficial del candidato ayudaría mucho. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda está confiado en ganar en primera vuelta, y lo pregona a los cuatro vientos. Creo que peca por exceso de confianza. El triunfalismo mal manejado podría hacer que muchos se crean el cuento y, confiados en el triunfo, opten por no salir a votar el 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los partidos se ganan en la cancha y con goles, del mismo modo que las elecciones se ganan en las urnas, no en las encuestas. Humildad es prudencia. Y lo que necesita el Pacto Histórico para ganar es que los ya convencidos, convenzan a los indecisos (un 28%, según análisis de La Silla Vacía); a los inconformes, (los que no votan asqueados de la política y los políticos), y a los que votarán en blanco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo candidato es un producto y ese producto se vende puerta a puerta, uno a uno. Hablando de tú a tú, quiero decir. Las horas corren.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se perdió tiempo valioso respondiendo las andanadas de Uribe, que esa es su táctica para desgastar al contendor y mantenerse vigente en el ocaso de su vida política. Cualquier ruido le sirve. Darle importancia a Uribe es hablarle a esa base antiuribista que no necesita argumentos, pues conocen la historia que antecede al expresidente. A los indecisos se les conquista por el oído con propuestas audaces que calen en el corazón pero que tengan efecto directo en sus bolsillos y sus problemas cotidianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Concuerdo con el analista Shameel Thahir Silva cuando interpela a la izquierda en el periódico <em>Desde Abajo: “Nos dejamos meter en la trampa de que la política son las personas y sus liderazgos, y perdimos la capacidad de plantear problemas a largo plazo: las estructuras y los intereses colectivos que mueven la rueda de la historia”. (…) mucha gente (…) cree que si el Presidente chasquea los dedos aparecerán las escuelas, las vías y los hospitales que reducirán las profundas brechas de desigualdad”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Se menciona en los discursos el término “revolución ética”, pero en la práctica falta su desarrollo. Las palabras no pueden ponerse en el papel y olvidarse. El por qué y el para qué deben socializarse. La figura de Cepeda como filósofo, siendo poderosa, tampoco ha sido suficientemente explotada; no entiendo ese descuido, si partimos del hecho de que ética y filosofía tienen sangre común, como generadores de conciencia social en&nbsp;un país donde la desigualdad es proporcional a los altos niveles de corrupción política y la evasión de impuestos por parte de las clases altas. (En una próxima columna analizaré estos fenómenos).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para&nbsp;<em>despetrizar</em>&nbsp;la izquierda, sus líderes deben ser capaces de cuestionar lo que no se hizo bien y ofrecer la cura para el mal, mientras agitan las banderas por lo bueno. Gallardía es quitarse la paja del propio ojo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Simón Rubiños, analista y magíster en políticas públicas, hace la siguiente reflexión:&nbsp;<em>“El gobierno Petro abrió puertas a sujetos y territorios históricamente relegados: instaló la idea de que el Estado debía mirar de frente la desigualdad y asumirla como mandato. Pero ese giro –en sí mismo valioso y con logros tangibles– dejó una tensión: no basta con representar sectores marginados ni ponerlos en el centro del relato si la política pública no traduce esa centralidad en cambios tangibles en su vida cotidiana”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En su artículo para el periódico <em>Desde Abajo</em>, Rubiños pone como ejemplo el caso mexicano. “Un gobierno que logró amalgamar –y con ello seducir a su pueblo- fue el de AMLO en México, quien logró una continuidad narrativa disciplinada, apoyada en organización, control de agenda y ejecución coherente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La izquierda no debe temerle a la autocrítica. Debe empezar por aceptar que bajo el mandato de Gustavo Petro muchas promesas quedaron incumplidas: las plegarias no atendidas de las que hablaba Santa Teresa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Queda apenas una semana para la elección presidencial y ningún candidato tiene las mayorías para cantar victoria. ¡Humildad!</p>



<p class="wp-block-paragraph">La izquierda tiene, eso sí, un candidato serio como Iván Cepeda, con porte intelectual y demócrata, para ganar en junio. La derecha uribista, con dos candidatos en contienda, está dando la pelea. Abelardo y Paloma se batirán en un duelo (electoral) a muerte, aunque por ahora <em>El Tigre</em> ruge más que lo que vuela su rival.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Promesa de político:</strong>&nbsp;Si el candidato del Pacto Histórico gana en primera vuelta, prometo dejar en paz a Uribe en mis escritos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129349</guid>
        <pubDate>Fri, 22 May 2026 13:12:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La izquierda está demasiado confiada]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>¡Pido perdón!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/pido-perdon/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el día de la Afrocolombianidad 2026. Pido perdón por los trece, catorce, quince millones, uno, dos, diez, de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron arrancados de África para ser vendidos como esclavos en las costas de los imperios europeos. Pido perdón por los dos, tres millones, uno, dos, diez, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el día de la Afrocolombianidad 2026.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los trece, catorce, quince millones, uno, dos, diez, de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron arrancados de África para ser vendidos como esclavos en las costas de los imperios europeos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los dos, tres millones, uno, dos, diez, niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que murieron en los barcos esclavistas —el <em>Brookes</em>, el <em>Clotilda</em>, el <em>Zong</em>, el <em>Henrietta Marie</em>, el <em>Guerrero</em>, <em>La Pinta</em>, <em>La Niña</em>, <em>La Santa María</em> y <em>La Santa Mano de Dios</em>—, cuyos cuerpos moribundos fueron pasto de los tiburones del Atlántico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los dos, tres, millones, uno, dos, diez, niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron obligados a levantar las huelgas de hambre y a comer mediante el <em>speculum oris</em>, abriéndoles la boca como a gansos y llenándolos de inmundicia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los cuatrocientos ochenta y dos, seiscientos, quinientos, uno, dos, diez esclavos “bien estibados”, que sufrieron el horror de sus captores, “acomodados” como mejor se pudiera para el comercio en cada viaje que surcaba las aguas y llegaba a puertos desconocidos donde eran vendidos como ganado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por las mujeres y hombres bañados en aceite de palma para cubrir las llagas del viaje, cubiertas sus canas y sus heridas con ceniza y brea, para ser vendidos en Bahía, Cartagena, La Habana, Veracruz, Kingston, Charleston y Chagres, Babeles impuestas donde reinaba la confusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los curas y frailes cristianos, apostólicos y romanos; por los pastores bautistas, episcopalianos, metodistas y presbiterianos, que bendecían a los esclavistas, a sus barcos, a sus grilletes, a sus armas y a sus compradores; que levantaron iglesias y templos con las limosnas de éstos; y que se enriquecieron con la trata de personas durante más de trescientos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por la madre o el padre que prefirió asfixiar con sus propias manos a los recién paridos para librarlos de la pesada carga de la vida como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes vencieron el miedo a la muerte y se arrojaron temerarios por los costados de los barcos, muriendo libres entre ondinas y nácares, lejos de sus tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres y mujeres que vencieron el miedo al látigo y mataron a sus captores, a los asesinos de sus hijos, de sus padres, de sus parejas, de sus hermanos, de sus amigos, de los otros reconocidos en la fraternidad del dolor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres esclavizados obligados a levantar el látigo contra sus hijos, sus esposas, sus padres, sus hermanos y sus amigos, por miedo a la venganza de sus amos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres y mujeres que tramaron su venganza incendiando las habitaciones, los graneros y los locales del amo, donde este violentaba a las mujeres para satisfacer su falsa hombría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los indiferentes, por aquellos que no hicieron nada y se tragaron sus propios miedos cuando el amo levantaba el látigo y castigaba, cuando prendía el hierro y marcaba, cuando se bajaba los pantalones y violaba, cuando asesinaba por placer, cuando mataba por capricho, cuando levantaba las manos y los puños contra niños y niñas, jóvenes y ancianos, contra hombres y mujeres para quienes la esperanza parecía una quimera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes denunciaron los planes de escape —por miedo, por terror, por envidia— e impidieron que trece, catorce, quince millones, uno, dos o diez alcanzaran la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el dios hebreo, por el dios cristiano, por el dios musulmán, por el dios del hogar, por el dios de la aldea, por los dioses y las diosas que no escucharon los ruegos para salvarse del dolor de la esclavitud; por no concederles la muerte cuando la desearon, por prolongar el dolor cuando la angustia los consumía, por no favorecer el escape propio o el de los suyos, por no arrancarles la vida a la hija y al hijo, a la madre y al padre, al esposo y a la esposa, a la amiga o al amigo, al vecino, al conocido, cuando levantaron la mirada al cielo pidiendo su intervención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien sembró, por quien taló y perfiló los maderos, por quien construyó los barcos para atravesar el mar llevando como carga los llantos y lamentos de niños y niñas, de jóvenes y ancianos, de mujeres y hombres que fueron cazados y luego vendidos como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el herrero que forjó el hierro para hacer las cadenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien curtió el cuero y por quien hizo los látigos para afrentar los cuerpos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien extrajo el oro, por quien acuñó las monedas, por quien extendió el crédito sobre un papel para pagar los cuerpos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien compró, por quien se antojó de una piel negra, por quien deseó unas caderas negras, por quien quiso cubrir sus manchas de pecado con cuerpos femeninos y masculinos negros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los asentistas que monopolizaron la venta de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres arrancados de sus casas, de sus hogares, de sus pueblos, de sus naciones, de sus patrias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los agentes de factoría, representantes de las compañías europeas, que compraban niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres de África.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los tratantes que transportaban como bestias a niños y niñas, a jóvenes y ancianos, a mujeres y hombres, desde sus hogares hasta costas desconocidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los capitanes y grumetes que transportaban en sucios barcos a niños y niñas, a jóvenes y ancianos, a mujeres y hombres arrancados de sus hogares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por las autoridades fiscales que autorizaban las licencias de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres esclavizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los veedores que se hicieron ciegos y sordos cuando debían certificar el estado en que llegaban los niños y las niñas, los jóvenes y los ancianos, las mujeres y los hombres traídos como animales desde África.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien no les ofreció una voz de consuelo, un pan como alimento, una oración como alivio, una mano amiga, a quienes llegaban martirizados desde lejanas tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el Papa, por los cardenales, arzobispos y obispos que se taparon los ojos para favorecer su simonía con la trata de esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hijos e hijas que desconocieron a sus progenitores negros para justificar su limpieza de sangre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien tuvo en sus manos la posibilidad de concederles la libertad y no lo hizo, negándoles el más importante de los derechos divinos y humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien los condujo a las minas, a las haciendas y a las mansiones para convertirlos en esclavos y torturarlos con el trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes han contado la historia a su antojo para justificar el holocausto africano en tierras europeas y americanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por la xenofobia y el racismo imperantes en la sociedad actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, ahorcó y descuartizó a Benkos Biohó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, denunció, atrapó y degolló a Zumbi dos Palmares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, atrapó y quemó vivo a François Makandal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el carcelero que negó la atención médica a Toussaint Louverture, dejándolo morir en medio del padecimiento, el dolor y el frío.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien ordenó, por quien ahorcó y por quien desmembró a siete mujeres y a veintiocho hombres esclavizados en México el 2 de mayo de 1612.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien asesinó y descuartizó a Carlota y por quien fusiló a Fermina, esclavas en un ingenio de Cuba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a trabajos perpetuos a las cuatro reinas de las Islas Vírgenes: Mary Thomas, Axeline Elizabeth Salomon, Mathilda McBean y Susanna Abramson.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a trabajos forzados a la líder Zeferina en Salvador de Bahía, Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a doscientos latigazos y ordenó el destierro de Juana; por quien condenó y asesinó a su esposo Domingo; por quien capturó, latigó y revendió como esclavos a los doscientos cincuenta hombres y mujeres de Matudere, entre ellos los hijos de Juana y Domingo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien apresó y desterró de Tumaco a Cartagena de Indias al negro liberto Vicente de la Cruz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los jesuitas, por tener un Papa negro y no jesuitas negros, y por todas las órdenes menores y mayores que los excluyeron o aún los excluyen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los ejércitos, las marinas, las aviaciones y las policías que han demorado en poner sobre los hombros de mujeres y hombres negros las estrellas del generalato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por Robert Baden-Powell, invasor inglés que se inspiró en los guerreros africanos para fundar el movimiento scout y que durante tantas décadas no integró a niños y niñas negros en sus filas; por haber ordenado asesinar, en un juicio injusto, al líder y divinidad makalaka Uwini.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los reyes y reinas europeos que invadieron África e hicieron del continente el deleite de sus riquezas y el escenario de sus propios oprobios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por Leopoldo II, quien mutiló a niños y niñas, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres; pido perdón por “el Carnicero del Congo”, quien ordenó asesinar a quince millones de personas; pido perdón por los doscientos hombres y mujeres expuestos en un zoológico humano por este “rey constructor” durante la Exposición Universal de Bruselas de 1897.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el olvido estructural de miles de mujeres y hombres que lucharon por su libertad y cuyos nombres se diluyeron en su propia sangre, en sus cuerpos sacrificados, convertidos en abono para la tierra de sus descendientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el racismo latente, por el pan de cada día de hombres y mujeres que siguen siendo excluidos de trabajos, de clubes, de profesiones, de iglesias, de templos y de conglomerados por el color de su piel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron esclavizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron esclavizados y asesinados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron golpeados, mutilados y marcados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que vivieron y murieron como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres esclavizados cuyos nombres han sido olvidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que se opusieron a la esclavitud, lucharon por la libertad y cuyos nombres han sido olvidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón, yo, uno más entre muchos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón en nombre de toda la humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">J. Mauricio Chaves-Bustos</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129336</guid>
        <pubDate>Thu, 21 May 2026 12:17:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/21065012/MARTINA.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¡Pido perdón!]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Stand de la memoria</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/el-stand-de-la-memoria/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un grupo de visitantes observa la exposición de la línea de tiempo del conflicto. No hablan mucho. Señalan fechas, nombres, lugares. Cerca de ellos, unos niños participan en un taller de cartografía dibujando los lugares importantes de sus barrios. Las dos escenas ocurren simultáneamente. La tragedia nacional y la imaginación cotidiana conviven apenas separadas por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Un grupo de visitantes observa la exposición de la línea de tiempo del conflicto. No hablan mucho. Señalan fechas, nombres, lugares. Cerca de ellos, unos niños participan en un taller de cartografía dibujando los lugares importantes de sus barrios. Las dos escenas ocurren simultáneamente. La tragedia nacional y la imaginación cotidiana conviven apenas separadas por unos metros de alfombra naranja.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el pabellón Colombia de la FILBo, donde casi todos los estands parecen competir por el brillo o por la velocidad de la atención, hay uno que eligió otra cosa: escuchar. No es una metáfora de catálogo editorial. Está escrito incluso en la entrada, como una declaración de intenciones y también como una advertencia moral: “El territorio habla, el centro escucha”. El lema del Centro Nacional de Memoria Histórica no aparece allí como un eslogan institucional sino como una suerte de respiración lenta en medio del ruido de la feria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estand no tiene puertas simbólicas. No obliga al visitante a entrar: lo recibe abierto, como si quisiera desmontar la vieja solemnidad estatal que tantas veces convirtió la memoria en un trámite o en un mausoleo. Uno puede atravesarlo casi sin darse cuenta, y quizás allí esté uno de sus mayores aciertos. En un país acostumbrado a que la violencia tenga oficinas, expedientes y sellos, el CNMH decidió construir un espacio sin bordes duros. Un lugar donde la conversación parece más importante que la exhibición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pase varios días en ese stand, algo que francamente nunca había hecho en una feria del libro. Era un ángulo curioso de esa fiesta cultural, completamente opuesto a los otros lugares donde suelo estar como moderador, entrevistador o invitado. Mientras el resto de Corferias se movía al ritmo de las filas, las cámaras, los lanzamientos y los autores de moda, allí el tiempo parecía funcionar distinto. La gente no pasaba únicamente a mirar: se quedaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y eso llamaba profundamente la atención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Personas de todo tipo preguntaban por la memoria de su propio país. Jóvenes universitarios, familias completas, adultos mayores, estudiantes de colegio, visitantes que parecían haber llegado por azar. La belleza del estand atraía precisamente por una lógica muy curiosa: en Colombia la memoria suele asociarse únicamente a lo difícil, a la guerra, a la tragedia, al expediente doloroso. Pero allí la memoria aparecía también ligada a las resistencias, a la maravilla obstinada de seguir construyendo sociedad después de tanto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la FILBo, donde las personas cargan bolsas llenas de novedades editoriales y buscan firmas de autores como quien colecciona pequeñas inmunidades contra la realidad, el estand del Centro opera de otra manera: no vende olvido rápido. Propone permanencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo primero que llama la atención son los colores. No hay negros dramáticos ni rojos de denuncia explícita. Tampoco el minimalismo frío que domina tantos espacios culturales contemporáneos. La diseñadora Susana Carrié eligió tonos tierra, colores orgánicos, texturas que recuerdan fibras, tintes naturales, barro húmedo, madera expuesta, telas campesinas. Hay algo deliberadamente antiurbano en la composición visual del espacio. Como si el estand quisiera traer adentro de Corferias una temperatura distinta del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Carrié lo explica con una precisión casi artesanal: la paleta se inspiró “en algunos colores de la tierra, de los textiles y tintes orgánicos y de la naturaleza en general”. Y eso se nota. No es una estética decorativa sino territorial. Colombia aparece allí menos como nación abstracta que como acumulación de geografías heridas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19203802/20260421_Stand-Filbo_Dia-1_EDIT_FPrieto_3-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-129294" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19203802/20260421_Stand-Filbo_Dia-1_EDIT_FPrieto_3-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19203802/20260421_Stand-Filbo_Dia-1_EDIT_FPrieto_3-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19203802/20260421_Stand-Filbo_Dia-1_EDIT_FPrieto_3-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19203802/20260421_Stand-Filbo_Dia-1_EDIT_FPrieto_3-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19203802/20260421_Stand-Filbo_Dia-1_EDIT_FPrieto_3.jpg 2000w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el centro del recorrido hay una línea de tiempo sobria, montada sobre tubos de cartón en crudo. Nada reluce demasiado. La memoria aquí no fue diseñada para el espectáculo. Quizá por eso conmueve más. Los materiales parecen querer desaparecer para dejar hablar las historias. En otro punto emergen unos rostros enfrentados, casi totémicos, donde la biodiversidad étnica y cultural del país adquiere forma visual. Son figuras que observan al visitante tanto como el visitante las observa a ellas. En una feria donde casi todo busca seducir, estas piezas parecen interrogar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sin embargo, hay una ruptura deliberada en esa gama de tierras: un tapete naranja intenso que invade el ingreso y la zona de juego infantil. El color estalla como una llamarada. Carrié dice que fue pensado para atraer al público infantil, para señalar el espacio lúdico donde se desarrollan talleres y actividades. Pero el efecto es más profundo. El naranja funciona como una irrupción de futuro dentro de una narrativa marcada por el duelo. Allí los niños dibujan, juegan, construyen jardines simbólicos de memoria, participan en cartografías afectivas, exploran archivos como pequeños arqueólogos emocionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo profundamente político en esa escena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque el CNMH entendió algo fundamental: la memoria que no logra conversar con la infancia termina convertida en archivo muerto.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204108/20260423_Filbo_Dia-3_EDIT_JMendez4-2-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-129295" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204108/20260423_Filbo_Dia-3_EDIT_JMendez4-2-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204108/20260423_Filbo_Dia-3_EDIT_JMendez4-2-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204108/20260423_Filbo_Dia-3_EDIT_JMendez4-2-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204108/20260423_Filbo_Dia-3_EDIT_JMendez4-2.jpg 1400w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras camino por el estand, escucho fragmentos de conversaciones simultáneas. Una mujer explica a otra quién fue Kimy Pernía Domicó. Un estudiante hojea un informe sobre Córdoba. Una niña escribe algo en una flor de papel para el “Jardín de la memoria”. Más allá, alguien escucha un pódcast en la Sala Escucha, ese pequeño entorno inmersivo donde suenan las producciones radiales hechas directamente por comunidades de los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablé con muchas personas durante esos días. Algunos contaban historias de sus familias. Otros preguntaban por un dato concreto, por un nombre, por una fecha, por un informe específico. Muchos simplemente se sentaban a hojear libros durante largos ratos, como si buscaran algo difícil de nombrar. Las familias, especialmente, parecían conectarse con el espacio de una manera distinta. Había padres explicando a sus hijos episodios del país que quizás nunca habían sabido cómo contarles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y uno terminaba preguntándose si acaso Colombia quiere buscar su memoria, pero no en lenguajes institucionales. Quizá en lenguajes poéticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No en vano el libro más importante de nuestra sociedad se llama <em>Cien años de soledad</em>. ¿Qué otra cosa es esa novela sino una inmensa obsesión colectiva por la memoria, por lo que hemos sido, por lo que nos ha sucedido, por aquello que intentamos recordar antes de que el tiempo termine borrándolo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Sala Escucha probablemente sea uno de los lugares más silenciosamente radicales del estand.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204209/20260422_Taller-busqueda-de-Salo_Dia-2_EDIT_FPrieto_13-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-129296" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204209/20260422_Taller-busqueda-de-Salo_Dia-2_EDIT_FPrieto_13-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204209/20260422_Taller-busqueda-de-Salo_Dia-2_EDIT_FPrieto_13-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204209/20260422_Taller-busqueda-de-Salo_Dia-2_EDIT_FPrieto_13-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/19204209/20260422_Taller-busqueda-de-Salo_Dia-2_EDIT_FPrieto_13.jpg 1400w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En un país que lleva décadas produciendo discursos sobre las víctimas, el CNMH parece intentar algo más difícil: permitir que hablen sin traducción intermediaria. Las voces que salen de los audífonos no tienen la dicción homogénea de los estudios de radio bogotanos. Hay acentos atravesados por río, montaña, costa, selva. La escucha se vuelve un acto físico. Uno entiende rápidamente que la memoria sonora tiene una capacidad distinta para perforar defensas. La voz humana conserva algo que la escritura pierde: respiración, miedo, pausa, temblor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pamuk escribió alguna vez que los museos verdaderos no organizan objetos sino emociones del tiempo. Este espacio parece construido bajo esa intuición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No organiza únicamente documentos del conflicto armado colombiano. Organiza maneras de aproximarse al dolor sin convertirlo en mercancía emocional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso se percibe también en la programación. No hay aquí una obsesión por cubrirlo todo ni por representar todas las tragedias nacionales en formato de agenda cultural. La selección fue producto —según explican desde el Centro— de una concertación entre distintas direcciones misionales de la entidad. No se trata de una línea única de relato sino de múltiples entradas a la memoria reciente del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso conviven talleres infantiles con conversatorios sobre desaparición forzada, lanzamientos editoriales con ejercicios de cartografía comunitaria, archivos orales con teatro, pedagogía con justicia restaurativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La memoria aparece entonces no como una pieza fija sino como un organismo vivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas actividades resumen especialmente bien el espíritu del espacio. “La palabra que repara”, por ejemplo, reúne experiencias de justicia restaurativa impulsadas junto a la JEP. No se trata simplemente de hablar sobre víctimas y victimarios sino de explorar cómo la palabra puede convertirse en un territorio de reconstrucción. En otro conversatorio, dedicado a los diez años de la Cátedra de Paz, la pregunta central parece atravesar todo el proyecto del estand: ¿cómo enseñar el conflicto armado sin normalizarlo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay también una insistencia notable en los archivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tiempos donde la información circula a velocidades digitales y donde la verdad parece fragmentarse en versiones instantáneas, el CNMH insiste en el valor material de conservar. Talleres sobre archivos personales, documentos desclasificados, archivos orales, acervos comunitarios: todo apunta a la misma idea. Un país sin archivos termina condenado a depender de la versión del más fuerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso uno de los espacios más conmovedores de la programación sea el dedicado a “Archivos en resistencia”, donde se dialoga sobre desaparición forzada a partir del Colectivo 82 colombiano y el caso Ayotzinapa en México. Allí la memoria deja de ser únicamente conmemoración y se vuelve también investigación criminal, búsqueda obstinada, prueba contra el olvido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el estand no se instala únicamente en el pasado. Hay una voluntad permanente de discutir el presente colombiano. Conversatorios sobre violencia contra movimientos políticos, transformaciones del conflicto después de los acuerdos de paz, memoria ambiental, territorios y Paz Total muestran que el Centro intenta escapar de la tentación museográfica de congelar la violencia como si perteneciera únicamente a otra época.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, lo que el estand pone en escena es algo más incómodo: que el conflicto colombiano no ha terminado de convertirse en pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso Córdoba ocupa un lugar especial dentro de la programación. El homenaje al departamento funciona casi como un eje narrativo subterráneo del estand. Informes sobre el Bloque Córdoba, discusiones sobre Santa Fe de Ralito, memorias ambientales, archivos territoriales: todo compone una especie de radiografía fragmentada de una región donde la violencia paramilitar dejó marcas profundas y todavía insuficientemente narradas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí está quizá la verdadera apuesta del espacio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata únicamente de recordar lo ocurrido. Se trata de preguntarse qué hacemos con eso mientras seguimos viviendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En algún momento de la tarde me detengo frente a uno de los micrófonos abiertos donde víctimas y funcionarios leen textos relacionados con memoria histórica y derechos humanos. La escena tiene algo frágil. En una feria dominada por la velocidad del consumo cultural, alguien decide leer en voz alta un fragmento sobre desaparición, desplazamiento o resistencia campesina. Y algunas personas se detienen. Otras siguen caminando. Algunas escuchan apenas unos segundos antes de irse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero incluso esa fragilidad parece importante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque el estand no intenta producir unanimidad emocional. No busca obligar al visitante a conmoverse. Más bien abre la posibilidad de una conversación pública donde la memoria no aparezca como imposición moral sino como experiencia compartida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez por eso el diseño abierto resulta tan coherente con el concepto institucional. El territorio habla, el centro escucha. La frase adquiere sentido espacial. El visitante no atraviesa puertas ceremoniales ni corredores oscuros preparados para una experiencia inmersiva controlada. Aquí uno entra como entra a una plaza o a una conversación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y quizá esa sea la gran diferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos espacios sobre memoria en el mundo terminan convirtiendo el dolor en escenografía. Este estand parece intentar lo contrario: devolverle humanidad cotidiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso en los detalles más pequeños aparece esa búsqueda. Los juegos colaborativos como <em>Cosechas de memoria y verdad</em>, las coplas campesinas, los jardines simbólicos, las conversaciones sobre naturaleza y territorio como víctimas del conflicto. Todo insiste en una memoria menos monumental y más comunitaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No una memoria vertical sino horizontal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras cae la tarde sobre Corferias y la feria empieza lentamente a vaciarse, el estand mantiene una especie de temperatura humana extraña. No parece agotarse con el paso de las horas. Quizá porque allí la gente no entra solamente a consumir contenidos culturales sino a reconocerse. O a intentar hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pienso entonces en algo que decía Pamuk sobre los museos pequeños: que su verdadera fuerza consiste en acercar las grandes historias nacionales a la escala íntima de las personas comunes. El espacio opera exactamente así. Toma la enorme maquinaria abstracta del conflicto armado colombiano y la devuelve a la dimensión concreta de las voces, los archivos familiares, los relatos locales, las fotografías, las canciones, los dibujos infantiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La memoria deja de ser una categoría jurídica o académica y recupera algo esencialmente humano: la necesidad de contar lo vivido antes de que desaparezca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, donde tantas veces el lenguaje oficial ha intentado domesticar el horror mediante cifras, el estand del CNMH propone otra velocidad narrativa. Más lenta. Más abierta. Más vulnerable también.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y quizás allí resida su valor más profundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque escuchar de verdad siempre implica el riesgo de transformarse.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129292</guid>
        <pubDate>Wed, 20 May 2026 01:42:43 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Stand de la memoria]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Llueve sobre Babel&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/llueve-sobre-babel/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Llueve sobre Babel es una carta de amor que reimagina a Cali como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento&#8221;.  Gala del Sol, directora.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ópera prima cinematográfica de Gala del Sol, concebida durante la pandemia del Covid-19 con un grupo de jóvenes amigos teatreros de Cali entre 21 y 26 años, hace honor al nombre artístico de su directora. Es una película solar y a la vez pluvial, que marca un punto de inflexión en el imaginario de “Caliwood”. Sin duda, se suma a la saga creativa, crítica y transgresora de Luis Ospina y Carlos Mayolo, como al mundo frenético, pagano, vital y lúgubre dejado por Andrés Caicedo, para “quien vivir después de los 25 era una vergüenza”. Estos jóvenes también nos demuestran, igual que Caicedo, que se pueden hacer obras magnificas, en el límite de lo antológico, antes de los 25..</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lluvia de reconocimientos &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su debut mundial fue en el Festival de Sundance 2025, posteriormente seleccionada por The Hollywood Reporter entre las 10 mejores películas en español de 2025 (hasta la fecha). También ha recibido crítica destacada en Variety, que la describió como &#8220;<em>un triunfo maximalista&#8221;</em> y a su directora como &#8220;<em>una voz fabulosamente singular del cine contemporáneo”.</em> Ha recorrido más de 50 festivales y ha sido distribuida en 20 países, con proyecciones en Pixar Animation Studios y post-producción de audio en Sony Pictures Studios. Es una cinta que amalgama, con un ritmo vertiginoso, una serie de historias de vida y muerte, con sus luces y sombras, que se resisten a los designios de la “Flaca”, una hermosa y rumbera negra que oficia como Parca desde el mítico Bar Babel. Está adobada con una excelente banda musical original, compuesta por el joven caleño Martin De Lima, que acompasa perfectamente con la música en vivo del bar Babel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Gala del Sol, su directora: <em>“Llueve sobre Babel» es una carta de amor a la ciudad que me marcó. Ambientada en un mundo retrofuturista y tropical-punk, la película captura el choque entre la rebeldía y la nostalgia en la jungla de cemento latinoamericana, impregnada del espíritu del punk de los 90. Reimagina Cali, Colombia, como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento en un lugar lleno de contradicciones”<a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. En efecto, nos proyecta la idea de que toda vida humana es una obra inconclusa, una apuesta incierta y difícil por afirmar cada persona su propia identidad, desafiando modelos familiares y sociales impuestos como normales, erigidos en expresión de éxito incuestionable. Y lo extraordinario es que este grupo de jóvenes lo hace de una manera festiva y profunda, superando prejuicios y clichés. Así logran recrear una Cali que es mucho más que el eslogan turístico de “<em>la capital mundial de la salsa</em>” o la delirante “<em>sucursal del cielo</em>”, para no mencionar la desafortunada campaña de la actual administración: “<em>Cali es donde <strong>debes estar</strong>”, </em>como si se tratará de una obligación, en lugar de una apasionada elección. Viendo “<em>Llueve</em> s<em>obre Babel”</em>, uno comprende fácilmente porque Cali es mucho más que todo lo anterior. Es también purgatorio de almas en tránsito, que ruegan a la Flaca prolongar su estadía en estos confines terrenales para continuar gozando la vida con todas sus limitaciones y penalidades, sin arruinar su propio cuerpo y el de los demás, como lo hace el poeta Monet en la cinta, que para sobrevivir es un pequeño narcotraficante. Almas y cuerpos que traicionan al final de su vida el amor, como lo hace Gian Salai por Dante, no por casualidad en la propia oficina de Babel. Un amor nacido en medio de las trincheras de la guerra, entre combatientes que se rebelan con su pasión contra la homofobia consubstancial en todas las filas militares, tanto en las institucionales como insurgentes, que lo reprimen hasta con pena de muerte. Por eso en la cinta, Cali es también una ciudad para la vivencia y el disfrute de las Drags Queens, que exhiben con orgullo su estrambótica belleza y provocadores movimientos, que llevan al éxtasis al público de Babel y a más de un asistente en las salas de cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cali cosmopolita y provinciana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las primeras imágenes, la cinta nos sorprende y deslumbra, pues yuxtapone a la Cali tradicional, provincial y bucólica de San Antonio con la Cali-Babel moderna, cosmopolita y surrealista donde vemos rascacielos y hasta una especie de pirámide Maya, que se diluye en el horizonte. En la esquina aparece el grupo irreverente de las Drags Queens pidiendo la bendición del pastor, pero también el mensajero del ayer con su burro, cargado de pliegos y recuerdos, descendiendo por una empinada calle del barrio, sacado de la imaginación macondiana. Así nos va llevando Gala de la mano de personajes míticos como el Boticario, extraviado en el limbo a las puertas del averno, con su bella compañera silente desde niña, que no tiene voz y solo se expresa escribiendo en los espejos de bares y baños para invitarnos a reflejarnos en ellos, tal como somos, sin escondernos en palabras y justificarnos en bellos discursos. Y nos conduce a dos escenarios en los que transcurren los principales acontecimientos de la Cali-Babel. El primero de carácter sagrado y metafísico, la casa e iglesia del pastor evangélico y el otro totalmente pagano y mundano, el Bar Babel y el Motel “Pequeño Pony”, coronado por una deslumbrante Venus, que domina todo a su alrededor. Es casi imposible separar e identificar el hogar del pastor, decorado con crucifijos y veladoras, de la escenografía moderna de su Iglesia, fluorescente y a la vez familiar, donde se congregan sus feligreses. Pero ambos lugares terminan siendo profanados por la irrupción del deseo y las identidades de quienes se sienten más allá de lo masculino y lo femenino. En su propio hogar, por Jacob, su preciado hijo y futuro pastor, integrante de las Drags Queen, cuya identidad es descubierta accidentalmente por su madre, al ver bajo la mesa sus medias de cabaret y en el templo con la presencia sorpresiva del hijo de su mejor amigo, que le reclama al Pastor ser reconocida con su nueva identidad trans.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Escenarios de placer y disputa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar sucede con el segundo escenario, pues entre Babel y “Pequeño Pony” existe una continuidad fluida, la de los cuerpos que danzan y luego se entrelazan, pasando del jolgorio de la salsa al éxtasis sensual. &nbsp;El Motel es la quintaesencia del desenfreno y el goce, situado en la periferia del centro de Cali, coronado por una gigantesca Venus, que de caerse aplastaría todo el vecindario. Bajo sus pies, se extiende una laberíntica red de habitaciones que permite recrear a sus clientes con sus decorados esperpénticos las fantasías eróticas desde el remoto Egipto, pasando por la condenada Sodoma, hasta la lujuriosa y moderna ciudad del pecado, Las Vegas. Sin duda, el “Pequeño Pony”, motivaría a Trump a visitar clandestinamente a Cali de no estar tan extraviado y a punto de naufragar en el estrecho de Ormuz. Pero el que sí se encuentra como rehén de sus pasiones y fantasías en el “Pequeño Pony” es nada menos que Cayo Hueso, el “<em>sexofonista”</em> de Bamba, la insuperable banda de salsa, que deberá presentarse al amanecer en el Babel para salvar de sus deudas a Gian Salai de un par de implacables agiotistas del gota-gota. Para rescatar a Cayo Hueso de la habitación 777 será precisa la valiosa colaboración de la salamandra Rosa, compañera inseparable de la bella gitana argentina, que recorrerá las entrañas nauseabundas de las cañerías de Venus y les permitirá ingresar al Motel y liberar a Cayo Hueso, después de vencer en un feroz combate a los cancerberos del “Pequeño Pony”. Y así llegamos al final apoteósico y feliz del concierto en Babel. Un bar “metafísico” de vida, goce y transición al más allá, que brinda a todos sus clientes la posibilidad de descubrir su personal y propio elixir de la vida. Un elixir que, sin duda, reclama a todo ser humano una voluntad insobornable de autenticidad y una búsqueda inclaudicable de felicidad, capaz de desafiar y vencer a la Flaca y su diabólico cómplice, el Boticario. Por eso, lo invito a ver “Llueve sobre Babel”, para que deguste un coctel de eternidad.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel">https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129223</guid>
        <pubDate>Sun, 17 May 2026 22:18:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/17171753/LLUEVE-SOBRE-BABEL-IMG_1328.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Llueve sobre Babel&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Bolivia: reúnen por primera vez más de 4000 fotos del perro fantasma, el cánido más huidizo de la Amazonía &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/bolivia-reunen-por-primera-vez-mas-de-4000-fotos-del-perro-fantasma-el-canido-mas-huidizo-de-la-amazonia-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tiene hocico de zorro, patas palmeadas, una membrana entre los dedos de sus pies parecidos a las de un pato y una cola gruesa. Es el perro de orejas cortas, también como conocido como&nbsp;perro fantasma o perro del Amazonas&nbsp;(Atelocynus&nbsp;microtis). Es uno de los cánidos menos conocidos del mundo y uno de los carnívoros con menos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una investigación en Bolivia que analizó material de 20 años logró registrar 600 apariciones del perro fantasma o perro de orejas cortas en más de 4600 imágenes.</em></li>



<li><em>Esta especie es una de las menos conocidas a nivel mundial y su subsistencia depende de la calidad del bosque donde habita, según los autores del estudio.</em></li>



<li><em>En Bolivia, se encuentra, por lo general, en áreas protegidas o territorios indígenas.</em></li>



<li><em>Este cánido prefiere los bosques de tierra firme, lejos de los ríos, come animales y frutas y es muy tímido.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Tiene hocico de zorro, patas palmeadas, una membrana entre los dedos de sus pies parecidos a las de un pato y una cola gruesa. Es el perro de orejas cortas, también como conocido como&nbsp;<strong>perro fantasma o perro del Amazonas&nbsp;</strong>(<em>Atelocynus&nbsp;microtis</em>). Es uno de los cánidos menos conocidos del mundo y uno de los carnívoros con menos apariciones en Latinoamérica. En Bolivia, un trabajo de más de 20 años reveló 600 registros con cámaras trampa que muestran cómo vive, dónde habita y por qué esta especie depende de bosques intactos para sobrevivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/chile-emblematico-glaciar-echaurren-norte-amenazado-extincion/"><strong>Chile: el emblemático glaciar Echaurren Norte perdió cerca del 65 % de su superficie | ESTUDIO</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Este trabajo demuestra que el perro fantasma es una especie amazónica y, especialmente, de bosque.&nbsp;<strong>En Bolivia se encuentra en los bosques continuos amazónicos</strong>&nbsp;del norte del departamento de La Paz, en el departamento de Pando, en el norte y noreste de Beni y en el extremo norte y noreste de Santa Cruz. También&nbsp;<strong>se lo encuentra en los bosques preamazónicos de los Andes o bosque de piedemonte</strong>, debajo de 750 metros sobre el nivel del mar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Robert Wallace, biólogo inglés de la Wildlife Conservation Society (WCS) de Bolivia y uno de los autores del estudio, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que realizaron un resumen sistemático de los registros de distribución publicados y no publicados de la especie en Bolivia y&nbsp;<strong>entre 2001 y 2024 llevaron a cabo 34 muestreos intensivos con cámaras trampa</strong>&nbsp;en las zonas bajas del Gran Paisaje Madidi-Tambopata (noroeste de Bolivia) y el Paisaje Biocultural Llanos de Moxos (norte de Bolivia).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271910"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/29175755/G.-Ayala-M.E.-Viscarra-Camaras-trampaWCS-Bolivia-1.jpg" alt="" class="wp-image-271910" /><figcaption class="wp-element-caption">El perro fantasma es una de las especies menos conocidas a nivel mundial. Foto: cortesía Guido Ayala &amp; María Viscarra/WCS Bolivia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El experto explicó que el perro fantasma tiene su hábitat establecido en los bosques amazónicos y no en las pampas amazónicas. “Nuestros datos demuestran que lo que más busca [esta especie] es bosque en sí porque&nbsp;<strong>evita hábitats de transición hacia espacios más abiertos</strong>. Es una especie de bosque”, dijo Wallace.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El biólogo agregó que, si se usa tecnología escondida como trampas cámaras, el perro fantasma no es tan difícil de encontrar como se cree, pero –dijo- ver la especie directamente es muy difícil porque&nbsp;<strong>este cánido es bastante nervioso, tiene un sentido de olor muy desarrollado y logra evitar encuentros con personas</strong>&nbsp;<strong>y depredadores naturales.</strong>https://www.youtube.com/embed/Eko2F5rZicQ?si=5GKZpSwWGIYJ3ZbD</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El perro fantasma&nbsp;<strong>es, sobre todo, diurno</strong>, pero también crepuscular, es decir bastante activo alrededor del amanecer y atardecer. Puede ser activo durante la noche, pero la gran mayoría de los eventos de trampas cámaras son de día”, detalló Wallace.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El experto afirmó que el tipo de bosque favorito de esta especie es el&nbsp;<strong>bosque de tierra firme, “no tan al lado del río, si no en el bosque maduro, adentro”</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un trabajo de más de 20 años</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio, apoyado por WCS Bolivia, incluyó el fototrampeo, que, cada año, se realizó durante la estación seca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271998"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04103311/9b2eff647804c9c039733ed29be8d74d4f22c22f8a3a1f44b4f2bac091f4f07e.jpg" alt="Perro fantasma o de orejas cortas en la Amazonía de Bolivia. Foto: cortesía Renata Leite Pitman" class="wp-image-271998" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ejemplar de perro fantasma o de orejas cortas se acerca a la mano de una veterinaria en la Amazonía de Bolivia. Foto: cortesía Renata Leite Pitman</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esta técnica mostró que&nbsp;<strong>el perro fantasma tiene un perfil corporal relativamente bajo, patas cortas, orejas muy pequeñas y redondeadas</strong>, una cabeza grande y un pelaje denso y oscuro que varía de gris negruzco a marrón rojizo, con una banda dorsal oscura y una&nbsp;<strong>cola larga y muy tupida</strong>&nbsp;que a menudo arrastra por el suelo. Además,&nbsp;<strong>sus patas están parcialmente palmeadas</strong>, es decir que poseen una membrana entre sus dedos que los unen, un rasgo único entre los cánidos amazónicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/argentina-aves-murieron-electrocutadas-tendidos-cables-estudio/"><strong>Argentina: por lo menos 160 aves murieron electrocutadas en tendidos de cables | ESTUDIO</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En total,&nbsp;</strong>en todos los muestreos con cámaras trampa&nbsp;<strong>se obtuvieron 4635 fotos</strong>&nbsp;<strong>que representaron 594 eventos independientes de la aparición de perros de orejas cortas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los muestreos con cámaras trampa proporcionaron información significativa sobre el comportamiento y<strong>&nbsp;la</strong>&nbsp;<strong>abundancia relativa del perro de orejas cortas</strong>, lo que sugiere que es más abundante de lo que se creía, aunque sigue siendo un carnívoro de tamaño mediano relativamente raro”, destacó Wallace.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/29180113/perro-renata1.png" alt="" class="wp-image-271911" /><figcaption class="wp-element-caption">La subsistencia del perro de orejas cortas depende de la calidad del bosque donde habita. Foto: Renata Leite Pitman</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para el experto, es alentador que&nbsp;<strong>la abundancia relativa del perro de orejas cortas fuera mayor en</strong>&nbsp;<strong>áreas protegidas y territorios indígenas</strong>&nbsp;<strong>que se superponen con áreas protegidas</strong>, lo que refuerza –dijo- la importancia de estas unidades de manejo para la conservación de la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos resultados tienen importantes implicaciones para la conservación, ya que sugieren que se requerirán grandes extensiones de bosque continuo, comparables en tamaño a áreas protegidas más grandes, para mantener poblaciones viables a largo plazo de perros de orejas cortas”, remarcó el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según la organización ORÉ, en Bolivia se conocen seis especies de cánidos y una de ellas es el perro de orejas cortas, que en zonas bajas de la Amazonía también lo conocen como&nbsp;<strong>perro de monte.</strong>&nbsp;Esta entidad aclaró que no se debe confundir al perro fantasma con el perrito de monte (<em>Speothos venaticus</em>) ni con el zorro de monte o de patas negras (<em>Cerdocyon thous</em>)».</p>



<p class="wp-block-paragraph">ORÉ, que cooperó con un estudio en 2024 junto al Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, informó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el perro de orejas cortas es la única especie de su género y que es un&nbsp;<strong>carnívoro solitario del bosque tropical</strong>&nbsp;<strong>amazónico</strong>. Mide de 70 a 100 centímetros de largo, con una altura de 35 centímetros y una cola peluda de color negro, excepto en la base, lo suficientemente larga (otros 30 centímetros) para tocar el suelo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Características de la especie</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La cabeza del perro fantasma es grande y más parduzca que su espalda grisácea. El hocico presenta una marcada línea negra que va desde la nariz hasta debajo del ojo. Las orejas son pequeñas, pero sobresalen por encima de la coronilla, son redondeadas y de color marrón claro, que contrasta con el color de la cabeza.&nbsp;<strong>Pueden pesar entre nueve y 10 kilogramos y las hembras llegan a ser 30 % más grandes que los machos. Se estima que su dieta está compuesta por anfibios, peces y reptiles, pero también comen frutas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Marco Greminger, veterinario zootecnista y docente de la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián, relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que&nbsp;<strong>en 2023 un perro fantasma fue capturado con vida en inmediaciones de la universidad donde dicta clases</strong>. El experto afirmó que el animal se había refugiado en un conducto de aire que estaba en desuso en el patio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271912"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/29180221/perro-renata2.png" alt="" class="wp-image-271912" /><figcaption class="wp-element-caption">El perro fantasma prefiere los bosques de tierra firme y vive lejos de los ríos. Foto: Renata Leite Pitman</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Fue increíble el trabajo de capturar vivo a ese perro fantasma. Me llamaron para ayudar y lo hicimos. El perro [de orejas cortas] entró al canil,&nbsp;<strong>estaba bien flaquito.</strong>&nbsp;Recuerdo que le di 350 gramos de hígado de pollo, que es rico en ácido fólico, patas [de pollo] y rehidratante oral. Se comió las diez piezas que le puse”, dijo Greminger.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el veterinario explicó que el animal<strong>&nbsp;tiene un olor fuerte.</strong>&nbsp;“Es más fuerte que el del puercoespín y del zorro, es más agrio”, dijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ecuador-conservar-mono-capuchino-pava-choco-andino-extincion/"><strong>Ecuador: comunidades del Chocó Andino se unen para salvar al mono capuchino y a la pava del Chocó, especies en riesgo de extinción</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La veterinaria y ecóloga&nbsp;Renata Leite Pitman, investigadora en la Universidad Duke, aseguró en varias publicaciones que los perros de orejas cortas, al que estudia desde hace 14 años,&nbsp;<strong>“son muy extraños y difíciles de ver”.</strong>&nbsp;A lo largo de su carrera ubicó a cinco en la cuenca de la Amazonía, donde realiza su trabajo de campo y les colocó collares de seguimiento para analizar sus costumbres. “Son muy tímidos, totalmente diferentes de las mascotas”, detalló.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La veterinaria fue contactada por Greminger en 2023, quien le pidió que lo asesore cuando encontró con vida al perro fantasma en el patio de la universidad del Beni. “Le dije qué alimentación le había dado.&nbsp;Coincidimos y&nbsp;<strong>coordinamos algunas acciones.</strong>&nbsp;<strong>Ella me recomendó que le diera&nbsp;papaya, yo le había dado guayaba</strong>”, recordó el médico veterinario boliviano.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el perro de orejas cortas o perro fantasma habita en la Amazonía y prefiere vivir en bosques intactos. <strong>Foto:</strong> cortesía Guido Ayala &amp; María Viscarra/WCS Bolivia</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bolivia-reunen-por-primera-vez-mas-de-4-mil-fotos-del-perro-fantasma-el-canido-mas-huidizo-de-la-amazonia-estudio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128723</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 19:35:37 +0000</pubDate>
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                            </item>
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        <title>Madre tierra sin combustibles fósiles</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/madre-tierra-sin-combustibles-fosiles/</link>
        <description><![CDATA[<p>El pasado 22 de abril, la sociedad occidental —de la cual forma parte la mayoría del pueblo colombiano— conmemoró el Día Internacional de la Tierra. Esta fecha se remonta a una iniciativa impulsada en 1970 por el Congreso de los Estados Unidos, orientada a generar conciencia sobre la contaminación y la conservación ambiental y fue [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">El pasado 22 de abril, la sociedad occidental —de la cual forma parte la mayoría del pueblo colombiano— conmemoró el Día Internacional de la Tierra. Esta fecha se remonta a una iniciativa impulsada en 1970 por el Congreso de los Estados Unidos, orientada a generar conciencia sobre la contaminación y la conservación ambiental y fue adoptada oficialmente por la Organización de la Naciones Unidas (ONU) en el 2009.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el Día de la Tierra, al igual que otras fechas como el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), forma parte de una agenda ambiental global, resulta fundamental recuperar la memoria de los pueblos ancestrales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario hacer memoria de nuestras raíces y ancestros que dentro de su propia cosmovisión o como diríamos hoy metafóricamente, dentro de su propio ADN tenían como práctica social permanente la conexión profunda con la Madre Tierra o mejor con la Pachamama, es decir, que en el sentido profundo de la palabra el día de la Tierra ya existía desde tiempos milenarios y los más importante era permanente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los antepasados del pueblo U’wa, que fueron los primeros pobladores de la Sierra Nevada de Güicán, Cocuy y Chita, que hoy como área de conservación natural abarca zonas de los Departamentos de Boyacá, Arauca y Casanare, adoraban a la Madre Naturaleza, que guardaba los misterios de su propio origen y por esa razón era un ser sagrado, un ser vivo como ellos, que merecía todo el respeto.</p>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="953" data-id="128705" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-1024x953.jpg" alt="" class="wp-image-128705" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-1024x953.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-300x279.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-768x715.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-1536x1430.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-2048x1906.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">smart</figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según esta cultura milenaria el petróleo no es un recurso explotable, sino la “sangre de la Madre Tierra”. Su extracción representa una alteración profunda del equilibrio de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este posicionamiento cuestiona el paradigma extractivista del capitalismo moderno que instrumentalizó la democracia para sus propios intereses estableciendo promesas fallidas de justicia, libertad y bienestar social en el desarrollo económico dependiente desde la revolución industrial de carbono y desde el siglo XX de petróleo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crisis climática actual tiene sus raíces en una crisis civilizatoria más amplia: la crisis de la propia sociedad occidental que estableció la naturaleza como un objeto de control y explotación, huérfana de derechos y despojada de su propia grandeza que alberga y sustenta todas las formas de vida existentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La raíz de la crisis climática expresa el antropocentrismo exacerbado, que desconoce a los seres humanos como parte de la naturaleza y, por esta razón, atenta contra la propia Madre Tierra que ostenta la vida, el crecimiento desbordado de ciudades y metrópolis con sistemas de transportes dependientes de fuentes fósiles como carbón y petróleo genera progresivamente gases efecto invernadero que ya produjeron el calentamiento global del planeta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La temperatura media global ha aumentado aproximadamente 1,1 °C respecto a niveles preindustriales y en varias regiones del mundo ya sobrepaso el 1,5 <sup>o</sup>C que se estableció en el acuerdo de Paris en 2015 como la línea roja que no se debería superar para conservar los equilibrios dinámicos de la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crisis climática impacta los sistemas humanos y los ecosistemas de forma contundente, El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), en su informe de 2023, documenta impactos generalizados que evidencia los impactos observados en todas las regiones del mundo en cuanto disponibilidad de agua potable, producción de alimentos, salud y bienestar, infraestructura de ciudades, afectaciones a la estructura de los ecosistemas terrestres, marinos y de agua dulce, daños irreparables a la biodiversidad, cambios profundos en los ciclos biológicos como migración, floración, hibernación, entre otros.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Crisis climática en Colombia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor Juan Carlos Alarcón Hincapié de la Universidad Distrital José Francisco Caldas de Bogotá en el 2019, publicó un libro sobre el cambio climático en el territorio colombiano, en el cual presenta un análisis de este fenómeno para el periodo 2011-2040 y prevé diferentes escenarios que resultan preocupantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alarcón toma como referencia los registros existentes sobre temperatura media, humedad relativa y precipitación anual del periodo 1971-2000 para establecer previsiones a mediano plazo. Sus análisis concluyen que la temperatura promedio del país puede amentar alrededor de los 2 <sup>o</sup>C por encima de lo observado en el periodo de referencia con aumento hasta de 4°C en diferentes regiones al finalizar el 2040. El calentamiento será más alto en el Valle de Magdalena, la Orinoquia, una considerable área de la Amazonia, el sector del Caribe y el sur de la costa pacífica. En un escenario más dramático se podría registrar un aumento de temperatura hasta de 6 °C.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si las previsiones de este estudio se hicieran realidad las formaciones vegetales de nieve y páramos en Colombia desaparecerán, ya que se trata de ecosistemas muy frágiles y no existen otras áreas de mayor latitud o de condiciones favorables para su adaptación. Los bosques altoandinos correrán con la misma suerte y los bosques bajos húmedos se reducirán significativamente. Las zonas de los bosques tropicales secos de la Guajira, Huila y Atlántico serán más propensas a los incendios forestales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ciclo hidrológico del país se vería gravemente alterado disminuyendo la disponibilidad de agua para el consumo humano y la agricultura, gran parte del líquido preciado que consumimos proviene de procesos de escorrentía que varía en promedio de 1644mm y específicamente se encuentra el rango mínimo de 100mm en la península de la Guajira hasta escorrentías mayores de 6000mm en el Pacífico, estos valores cambiarían drásticamente registrándose los valores más bajos en los altiplanos cundiboyacenses y nariñense, el departamento del Valle del Cauca, la cuenca del río Patía y el bosque seco de la Tatacoa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paradójicamente la reducción en un 11% del agua para actividades domésticas e industriales y un 20% para actividades agrícolas, se alternará con el aumento de inundaciones, en por lo menos el 21% del territorio colombiano que presenta una alta vulnerabilidad de padecer este problema.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de afectar la vocación agrícola del país para la seguridad alimentaria, el aumento progresivo promedio de la temperatura impactará la salud pública con mayor severidad, las enfermedades infecciosas como la Malaria, Dengue, Chikunguña puede proliferar por lo menos en el 60% y el cuadro sanitario puede empeorar por las condiciones sanitarias habitacionales de una buena parte de la población ubicada en zonas de riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Muere el Glacial de la Plaza</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia la Madre Tierra experimentó la triste pérdida de uno de sus hijos de la Sierra Nevada más grande que tiene nuestro país. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) confirmó en abril de este año la extinción del glaciar de los Cerros de la Plaza ubicado en la Sierra Nevada de Güicán, Cocuy y Chita. El cambio climático acelerará la pérdida de más glaciares hasta el punto de que desaparezcan en menos del tiempo previsto, a menos que actuemos de forma decidida tanto desde el ámbito político nacional como desde el contexto local de las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es posible superar la crisis climática? La respuesta es afirmativa, siempre y cuando actuemos rápidamente con firmeza. El camino por seguir está en las experiencias y luchas que las propias comunidades están construyendo en sus territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Conferencia por territorios libres de combustibles fósiles</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras que el Norte Global liderado por el gobierno de Donald Trump de los Estados Unidos de América, se empeña en construir una geopolítica basada en la explotación petrolera, a través de prácticas neocoloniales de guerra y abandono del ordenamiento internacional basado en los derechos humanos, organizaciones sociales, indígenas, campesinos, afrodescendientes, niños(as), jóvenes, mujeres y ciudadanía en general se reunieron en Santa Marta Colombia entre el 24 y el 26 de abril para proponer una hoja de ruta que decididamente pugne por abandonar el uso de fuentes fósiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta conferencia de las organizaciones sociales transcurrió al mismo tiempo que la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, presidida por la ministra encargada de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia: Irene Vélez Torres y la ministra de Clima y Crecimiento Verde de Países Bajos Stientje van Veldhoven.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las comunidades que luchan por un futuro justo, solidario y responsable con la naturaleza, afianzaron su compromiso por la defensa de sus territorios y exhortaron a los gobiernos del mundo a construir una transición energética justa basada en los derechos de la naturaleza y no en el derecho liberal que también permea la agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se ha mostrado insuficiente para revertir el cuadro crítico de la crisis ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Exigieron detener el financiamiento que sostiene el extractivismo impulsado por empresas, especialmente multinacionales, bancos e inversionistas, siendo necesario la puesta en marcha de políticas, programas y planes concretos de reparación y restauración integral de los ecosistemas que se han visto impactados por la explotación de fuentes fósiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario reconocer la Amazonía, mares, océanos, páramos, glaciares y todos los territorios naturales como sujetos de derecho, garantizando que sean libres de explotación. También exigieron la autodeterminación de los pueblos, su autonomía y su derecho a defender la soberanía alimentaria y energética.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirmaron que no hay transición energética sin justicia ambiental, no es posible negociar la vida y por lo tanto la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mejor manera de recobrar nuestra identidad, de reencontrarnos con nuestras raíces y de volver a la Madre Tierra es sumarnos con profundidad y claridad a las luchas de las comunidades en sus territorios que reclaman justicia y reparación frente a la explotación petrolera. Ya tenemos un claro ejemplo de esta lucha librada por el pueblo U’wa, que incluso en 1995 manifestó su disposición a un suicidio colectivo antes de entregar su territorio a la explotación petrolera que haría un gran consorcio de dos empresas multinacionales la OXY y la SHELL en una franja ortogonal de 209.000 hectáreas en las faldas y el piedemonte llanero de la cordillera oriental conocida como Las Selvas del Sarare. Esta área afectaba lo que hoy es área de conservación natural conocido como Parque Nacional Güicán, Cocuy – Chita.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Descolonizar nuestra mente dejando atrás el pensamiento blanco para dar paso al pensamiento ancestral, hace parte de las acciones individuales y colectivas que podemos emprender con firmeza y convicción, tal como lo hicieron los U´wa en la audiencia por la vida del 20 de julio de 1996 y que fue registrada y documentada por Margarita Serje en el <em>Bulletin de l&#8217;Institut français d&#8217;études andines </em>(2003, p. 107)<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><sup>[1]</sup></a>:</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Nosotros, el pueblo U’wa, somos y vivimos en un mundo diferente al del blanco. Tal vez no lo sea desde el punto de vista físico, del sol, la luna, las montañas y los ríos. Pero nuestra forma de entenderlo, concebirlo y estudiarlo si es diferente (&#8230;) Nosotros los U’wa concebimos el territorio como la esencia de la vida; tenemos una forma muy especial de controlar el medio ambiente, nuestro comportamiento con respecto a éste se explica en los mitos, creencias, usos y costumbres, cuya antigüedad es la misma del origen de nuestro mundo, de nuestra población y de nuestra cultura; nuestra misión en esta tierra ha sido la de mantener el equilibrio de origen” (U&#8217;wichita, 1996).</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1"><sup>[1]</sup></a> Margarita Serje, (2003) ONGs, indios y petróleo: El caso U’wa a través de los mapas del territorio en disputa, <em>Bulletin de l&#8217;Institut français d&#8217;études andines</em>, 32 (1), p. 101-131. http://journals.openedition.org/bifea/6398; DOI: <a href="https://doi.org/10.4000/bifea.6398">https://doi.org/10.4000/bifea.6398</a>.</p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128704</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 09:20:07 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Madre tierra sin combustibles fósiles]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El ojo de Arnold Newman sobre Stravinsky y Gödel</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/el-ojo-de-arnold-newman-sobre-stravinsky-y-godel/</link>
        <description><![CDATA[<p>Dos piezas en blanco y negro habitaban mi archivo de obsesiones visuales sin duda, conectadas por analogías formales que exigían ir al fondo, entender el porqué. La sorpresa surgió al investigar su origen: ambas eran producto del fotógrafo estadounidense Arnold Newman. Ambas imágenes son tan elocuentes que me obligaron a estudiarlas; a mostrar sus similitudes [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Dos piezas en blanco y negro habitaban mi archivo de obsesiones visuales sin duda, conectadas por analogías formales que exigían ir al fondo, entender el porqué. La sorpresa surgió al investigar su origen: ambas eran producto del fotógrafo estadounidense Arnold Newman.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ambas imágenes son tan elocuentes que me obligaron a estudiarlas; a mostrar sus similitudes y desentrañar por qué no solo nos muestran la apariencia (más parecida al personaje) sino también la sicología, el genio, lo más profundo de ser. Todos sabemos que en una foto podemos lucir distintos hasta ser irreconocibles, podemos vernos bellísimos o monstruosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Newman fue el artífice del <em>Retrato ambiental </em>y ambas fotos encajan perfectamente en su invención. En el <em>retrato ambiental</em> el entorno tiene la misma jerarquía que el sujeto. En su universo bidimensional, las figuras no solo descansan sobre un fondo, sino que establecen una relación ambivalente con él. Se establece un juego de la percepción similar a los ejercicios de psicología de la forma, donde el ojo debe elegir qué prefiere ver, para descubrir que ambos planos son interdependientes.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="186" height="143" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154513/2.19-dragon.jpg" alt="" class="wp-image-128650" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Esta imagen de figura y fondo</strong> ambivalente nos muestra que ambos pueden valer como figura y como fondo, pero el cerebro solo puede ver uno a la vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las figuras siempre están contra un fondo, en este caso, las figuras son los dos hombres que aparecen en las dos fotografías. El fondo es el espacio donde están ubicados, aquí tan importante como las figuras. El solo tamaño que ocupa el fondo es algo muy llamativo, pues es grande en los dos casos. Además, los espacios nos revelan quiénes eran los retratados, a qué se dedicaban, qué los apasionaba y en qué reino se movían; incluso, Newman encontró cómo revelarnos aspectos de la personalidad. Por supuesto, es necesario conocer algo de las biografías de los ilustres para entender las fotos y ver los aciertos sutiles que logró Newman.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154635/Screenshot-2026-04-24-153342-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128651" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154635/Screenshot-2026-04-24-153342-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154635/Screenshot-2026-04-24-153342-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154635/Screenshot-2026-04-24-153342-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154635/Screenshot-2026-04-24-153342.png 1327w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Igor Stravinsky, la geometría y el silencio</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos críticos de arte están de acuerdo en calificar el retrato de Igor Stravinsky (1882- 1971), de 1946, como la obra maestra de Newman. El compositor ruso fue una de las mentes más revolucionarias del siglo 20, creador de tres ballets icónicos como <em>La consagración de la primavera</em>,<em> Petrushka </em>y<em> El pájaro de fuego. </em>Es bueno empezar por notar que Stravinsky aparece confinado en la esquina inferior izquierda, casi a punto de ser expulsado por los márgenes del encuadre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El plano posterior se divide en una zona blanca que ocupa un tercio de la imagen y una superficie gris clara que sirve de respaldo al músico y al piano. Sin embargo, la verdadera protagonista es la silueta del piano de cola. Ese piano es una abstracción pura, pues el tono negro sin matices de grises hace que sea una silueta sin volumen, sin detalles, una figura geométrica. Entre el pie que sostiene levantada la tapa del piano y el brazo izquierdo de Stravinski hay similitud: ambos sostienen algo importante —la cabeza y la tapa respectivamente—, pero van en direcciones opuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mirada del espectador va al triángulo, casi en el centro de la imagen, y se desplaza a la derecha para confirmar la presencia del instrumento y luego regresa a la izquierda para detallar al personaje. Stravinsky parece estar a punto de esconderse en el marco inferior — tal como cuentan que escapó por una ventana del camerino en el Teatro de los Campos Elíseos, en 1913, huyendo del tumulto que provocó el estreno de su obra <em>La consagración de la primavera</em>. Aquella noche, los ritmos disonantes y los movimientos &#8220;primitivos&#8221; de la danza desataron una batalla campal entre el público conservador ofendido y aterrado y el público moderno, extasiado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la foto, vemos su rostro serio y sereno, de rasgos marcados: barbilla corta, labios amplios; filtrum, delgadas orejas y nariz largos, ojos pequeños de mirada inteligente tras las gafas, cabeza angosta en el frente, pequeña y ovalada, tirada hacia atrás. Está muy bien vestido —tenía fama de ser un lord en el vestuario y en los modales—, llevaba corbata. En su brazo izquierdo tiene un reloj y una argolla en el dedo anular. Está muy bien peinado —seguramente con gomina para que ningún pelo se moviera de su lugar — como se usaba en la época; y mira al fotógrafo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más increíble es que la foto expresa un silencio que lo invade todo. El instrumento musical no está en acción; no hay elementos que expresen ritmo o dinamismo; no, la quietud llena el espacio, la geometría de figuras estáticas domina. El personaje está vivo, nos mira. Es el espacio congelado el que evoca la propia visión musical del compositor: “La música es incapaz de expresar nada por sí misma”. Para él, la música era una construcción pura de tiempo y orden, una idea que plasmó con rigor en su <em>Poética musical</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este hombre delgado y de baja estatura fue una de las personalidades más magnéticas y complejas de su tiempo. Más allá de su genio musical, su carácter fue una mezcla fascinante de rigor matemático y vitalidad eléctrica.Quienes escriben sobre él dicen que era un hombre de una curiosidad intelectual inagotable y de un humor afilado; que era obsesivo y metódico; que su proceso creativo no era “espontáneo”, sino el producto de un trabajo disciplinado de todos los días y hecho con la precisión de un relojero. Escribía sus partituras con una caligrafía perfecta, y utilizaba para ello tintas de diferentes colores. Él mismo aseguró que era &#8220;como un artesano medieval&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Igor Stravinsky era hipocondríaco, cuidaba su salud de manera extrema, lo cual contrastaba con su enorme capacidad para trabajar duramente, viajar y hacer presentaciones frecuentes. Vivió 88 años. En la historia de su vida hay sucesos terribles como para volver a cualquiera hipocondríaco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">***</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="525" height="680" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154759/Godel_1956.jpg" alt="Foto icónicas" class="wp-image-128652" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154759/Godel_1956.jpg 525w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/02154759/Godel_1956-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 525px) 100vw, 525px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Kurt Gödel: el retrato de la Incompletitud</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La fotografía que Arnold Newman realizó en 1956 de Kurt Gödel en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton no es solo un retrato; es poesía, es una metáfora del trabajo y la producción teórica del lógico matemático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gödel (1906-1978), austríaco y uno de los lógicos más brillantes de la historia, dedicó su vida a desentrañar los fundamentos de la matemática mediante la teoría de conjuntos. Gödel intentó emplear la lógica y la teoría de conjuntos para comprender los fundamentos de la&nbsp;matemática. Se lo conoce sobre todo por sus dos teoremas de <em>la Incompletitud (1931)</em>. &nbsp;El primero establece, de forma muy simplificada (como para entender la idea por encima), que en cualquier sistema lógico complejo siempre habrá afirmaciones que son verdaderas, pero que no pueden ser demostradas usando las reglas de ese sistema. Gödel también demostró que para entender la verdad de un sistema a veces hay que posicionarse fuera de él. Esta idea resuena con la idea de la contemplación: la capacidad humana de observar un conjunto de reglas (ya sean matemáticas, biológicas o artísticas) y captar un significado que las reglas por sí solas no explican.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda la prueba de Gödel se basa en la autorreferencia (un sistema que se explica a sí mismo). Esta idea se parece a la idea de la consciencia: el &#8220;yo&#8221; es un sistema que se observa a sí mismo. Gödel formalizó matemáticamente esa extraña cualidad que nos permite ser, al mismo tiempo, el observador y lo observado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este retrato es un ejemplo magistral del &#8220;retrato ambiental&#8221;. La composición es de un minimalismo geométrico absoluto: presenta un tablero oscuro sobre una pared blanca, un rectángulo sobre otro. El pizarrón carece de fórmulas; solo conserva los rastros fantasmales de la tiza borrada. En su repisa inferior reposan dos borradores de felpa y algunas tizas, mientras que la sombra diagonal proyectada por un clavo señala directamente hacia los ojos de Gödel. Este vacío del pizarrón funciona como una metáfora visual de la <em>Indecidibilidad</em> y la <em>Incompletitud</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La iluminación es clásica y coherente. Intuimos que la luz lateral que toca los objetos proviene de una ventana a la izquierda. La luz baña la escena con una tranquilidad misteriosa. El punto de máxima luminosidad se encuentra en el centro de la imagen, sobre la repisa de los borradores, guiando la mirada de forma natural hacia el personaje. Las sombras, oscuras y definidas, dotan a la escena de una atmósfera casi onírica, como si la imagen fuera producto de nuestra propia imaginación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todas las sombras están al lado derecho y se desplazan hacia la derecha, hacia donde está Gödel. Las sombras se encargan de dar el volumen que en este caso nunca es contundente. El ángulo de la sombra es más o menos de 20 grados en la parte inferior y obviamente va disminuyendo a medida que subimos en la imagen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La composición y el equilibro de la foto son perfectos, uno siente que nada se puede mover de su sitio sin alterar el equilibrio. El hombre está desplazado a la derecha del margen y el tablero a la izquierda. El tablero ocupa más espacio que el hombre en la imagen, pero el hombre pesa más. En la esquina izquierda hay un alféizar con una moldura, y aunque es mínima su presencia, es suficiente para dar tridimensionalidad al espacio, pues crea la tercera coordenada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego está la figura de Gödel cuyo volumen es casi imperceptible. Las manos están agarradas a la silla, no con fuerza, pero tampoco cuelgan relajadamente. Él está sentado muy derecho y parece que su pierna izquierda hace carrizo sobre la derecha. El matemático luce rígido, como a punto de levantarse, como esperando que pase rápidamente el disparo de la cámara. La luz golpea con fuerza sobre el borde que dobla el cuello de su camisa, y más suavemente sobre el lado derecho de su rostro. Su rostro es armonioso y bello. Las gafas son especiales, de marco oscuro y redondas. Está peinado hacia atrás con gomina, pues el pelo no se mueve. La frente es amplia y su cabeza es redondeada y es m{as amplia en la parte superior. Todavía su pelo es oscuro. Con el tiempo la mitad de un lado encaneció, mientras que la mitad del otro lado permaneció oscura. La mandíbula es cuadrada y la barbilla es suave. Los labios, carnosos; las orejas, medianas y redondeadas; la mirada, atenta e inofensiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una imagen hermosísima por el simbolismo tremendo del tablero borrado y la impenetrabilidad del hombre. Todo está en su cabeza, pero estuvo antes escrito en el tablero. Todo está ahí pero no lo podemos demostrar. Es bella pues uno sabe que ese ser pulcro sentado allí es un genio, un tipo con la razón más afinada para pensar la lógica matemática y la sinrazón para vivir su propia vida. Su muerte ocurrió debido a una desnutrición severa derivada de un trastorno de ansiedad que le impedía ingerir alimentos que no hubieran sido probados previamente por su esposa. Su esposa estuvo hospitalizada, pero se recuperó y lo sobrevivió tres años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arnold Newman (1918–2006) fue mucho más que un fotógrafo de celebridades, fue un artista genial que transformó el retrato moderno al entender que el espacio que rodea a una persona puede decir tanto sobre ella como sus propias facciones. “No nos interesa simplemente hacer una copia de lo que vemos; nos interesa la interpretación de lo que vemos.&#8221; Dicen de Newman que, a pesar de su fama, siempre fue un profesional humilde y un educador apasionado, que dejó un legado que hoy es pilar fundamental para cualquier estudiante de artes visuales o de fotografía.</p>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128648</guid>
        <pubDate>Sat, 02 May 2026 20:48:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El ojo de Arnold Newman sobre Stravinsky y Gödel]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>La reforma constitucional japonesa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/la-reforma-constitucional-japonesa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sentada en la silla que ocupó Zelensky cuando lo maltrató la manada de la Casa Blanca, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, presenció impasible el alarde grisáceo de ingenio del presidente de los Estados Unidos cuando dijo, respecto de un tema que no tenía nada que ver con la reunión, que los japoneses sí que [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Sentada en la silla que ocupó Zelensky cuando lo maltrató la manada de la Casa Blanca, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, presenció impasible el alarde grisáceo de ingenio del presidente de los Estados Unidos cuando dijo, respecto de un tema que no tenía nada que ver con la reunión, que los japoneses sí que sabían de sorpresas, por lo de Pearl Harbour.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La misma señora, inquebrantable y sin estridencias, tuvo hace poco la audacia de disolver el parlamento y llamó a elecciones en busca de un apoyo más amplio que el obtenido cuando llegó a ser la primera mujer que, en una historia milenaria, ocupara la jefatura del gobierno en unas islas que por siglos dominaron hombres con espadas de samuráis.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado de los comicios no pudo ser más contundente, inédito y satisfactorio para su proyecto político. La obtención de la victoria electoral más contundente de la postguerra le permitirá velar con mayor solvencia por el avance vigoroso de la economía y del aparato administrativo del Estado, como responsabilidad de todo gobernante sensato. Además, como novedad, le permitirá eventualmente la introducción de reformas a una constitución que no ha sido modificada desde su expedición en 1947, porque los japoneses respetan a fondo su constitución y no se han tomado a juego su reforma conforme a caprichos de coyuntura de uno u otro jefe de gobierno. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En vez de continuar la tradición de interpretaciones flexibles del texto del 47, salido de la pluma del General estadounidense Douglas MacArthur, vencedor de la Guerra del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial, Takaichi pretende en primer lugar introducir reformas en materia de defensa, para que su país cuente con capacidad bélica propia ante el resto del mundo, en condición diferente de la de protectorado estratégico de los Estados Unidos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También se propone introducir herramientas institucionales ahora inexistentes que le permitan al gobierno expedir decretos con fuerza de ley ante crisis de impacto colectivo y de diferente índole, como pandemias, desastres naturales e inclusive conflictos armados, mediante la declaración de estados de emergencia, sin aprobación parlamentaria previa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, ante las dificultades que se presentan en la sucesión dentro de la familia imperial por falta de herederos del sexo masculino, y para no abandonar el esquema milenario de existencia de un emperador como símbolo de la unidad nacional, se busca que miembros varones de antiguas ramificaciones del árbol de los emperadores recuperen el status de “nobles”, suprimido a partir de la Segunda Guerra Mundial, y adquieran vocación de acceder eventualmente al trono.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ninguno de los propósitos de reforma resultará fácil de manejar. El primero porque afecta el contexto estratégico de una región suficientemente candente con la presencia agresiva de la fuerza militar de Corea del Norte y la creciente actividad de China en todo el hemisferio, los inesperados cambios de actitud de los Estados Unidos frente a sus tradicionales aliados, y la necesidad de una abierta autonomía defensiva. El segundo, porque siempre habrá sospechas sobre la posible extralimitación de los gobiernos ante las emergencias, y el tercero porque, al adoptar el cambio propuesto, se cierra en pleno Siglo XXI la opción de que una mujer llegue al trono imperial.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De todo esto, lo más relevante desde el punto de vista internacional es el asunto de un posible nuevo armamentismo japonés. Preocupación que no tardó en aparecer, con temores internos y externos, apenas terminó la Segunda Guerra Mundial y las circunstancias de la Guerra Fría demostraron la inconveniencia de un Japón indefenso y sometido a depender integralmente de los Estados Unidos como garantes de la defensa y la integridad del archipiélago, con los costos económicos, estratégicos y políticos que ello implicaba. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, sin cambiar la constitución, para no meterse en problemas, tradicionalmente se buscaron fórmulas pragmáticas para evadir la prohibición constitucional establecida en el Artículo 9 de la Carta, que dice: “Aspirando sinceramente a una paz internacional basada en la justicia y el orden, el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la nación y a la amenaza o al uso de la fuerza como medio de solución en disputas internacionales.” Y que: “Para cumplir el objetivo del párrafo anterior, no se mantendrán en lo sucesivo fuerzas de tierra, mar o aire, ni ningún otro potencial bélico. No se reconocerá el derecho de beligerancia del Estado.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para salirse del marco de esas prohibiciones, surgieron “interpretaciones flexibles” o “incrementales” de la constitución, orientadas a permitir, con aquiescencia de los Estados Unidos, la existencia de unas Fuerzas de Autodefensa. Opción que no ha dejado de producir una sensación de ambigüedad respecto de la prohibición constitucional y también un sentimiento de indefensión nacional, por el hecho de no contar abiertamente con fuerzas propias, ante las circunstancias cambiantes de la seguridad internacional en el Pacífico Noroccidental.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera ministra propone añadir una cláusula al Artículo 9, por la cual se reconozca la existencia de las Fuerzas de Autodefensa Nacional, suficientemente capaces para la defensa del país, con lo cual se elimina la ambigüedad existente y se produce el efecto de contar con respaldo constitucional para una nueva política de defensa. Propuesta que algunos sectores parlamentarios consideran insuficiente, pues consideran que sería mejor eliminar la prohibición, para contar con una fuerza militar de verdad soberana. Mientras surgen también reclamos de pacifistas que prefieren seguir en la ambigüedad, que no ha dejado de dotar al país de unas poderosas fuerzas armadas, en lugar de aventurarse otra vez a un desarrollo militar que causaría alarma en el Pacífico y el Índico. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Las eventuales reformas de las instituciones japonesas implicarían el cierre de una época y la apertura de una nueva página. Eso es lo que ha planteado la primera ministra, que considera es tiempo de hacer algunos ajustes, sin estridencias, y sin exponer todo el cuerpo constitucional a la rebatiña de reformas sin límites, ni pies ni cabeza. Posición explicable porque, siendo admirable la estabilidad institucional provista por la Constitución de 1947, entre impuesta y adoptada en medio de la incertidumbre de la inmediata postguerra y el propósito de reconstruir un país desolado, hay una “marca de intervención extranjera” que no ha dejado de figurar como “sello de agua” del fondo de su texto y que suscita en ciertos sectores una buena dosis de vergüenza nacional. Marca que desaparecería en cuanto el país no continúe maniatado en materia de soberanía para su propia defensa. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese orden de ideas, cualquier cambio constitucional representa, en una u otra proporción, un cambio en el tutelaje institucional establecido por MacArthur. Que curiosamente no fue el primer acto de intervención estadounidense en el destino del Japón, porque ya desde 1853 figura en la historia una relación Sui generis con los Estados Unidos, en términos de exigencias y concesiones, cuando los americanos enviaron una cuarta parte de su armada, bajo el mando del famoso Comodoro Perry, para obligar a Japón a abrir sus puertos en favor de pescadores y comerciantes de Estados Unidos, que hasta entonces apenas habían merodeado en la región en busca de ballenas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El Japón terminó entonces forzado a aceptar las exigencias formuladas, que a la postre resultaron trascendentales pues motivaron cambios tan importantes como la “Restauración Meiji”, que cambió dramáticamente el modelo encerrado del sistema Tokugawa, clásicamente feudal, en favor de uno unitario, y no solamente comenzó a abrir al Japón hacia el mundo, sino que permitió que se lanzara en una carrera de industrialización extraordinaria, que incluyó su propio desarrollo armamentístico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se estima que los amigos del Japón, comenzando por los Estados Unidos, verían con buenos ojos un nuevo marco para la defensa y el papel estratégico del Japón, a partir de las reformas planteadas. Esto porque implicaría la posibilidad de cumplir nuevos propósitos estratégicos y aliviaría los costos que la protección del archipiélago significa para sus aliados.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los países de la región, y en particular los que fueron objeto de agresión y ocupación japonesas con motivo de la Segunda Guerra Mundial, que son muchos e incluyen nada menos que a China y Corea del Norte, no verán los cambios con los mismos ojos. Les aterra la idea de un Japón eventualmente militarista, deseoso de jugar en el futuro otra ronda de esas que el sentido de los ciclos históricos puede llegar a propiciar en el momento menos pensado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La casi octogenaria constitución japonesa del 1947, que reemplazó a la de 1889, tiene la particularidad de haber surgido de una iniciativa estadounidense que no pretendió instaurar un régimen presidencial sino uno parlamentario. A ello obligaba la preservación de la monarquía constitucional, así fuese con el emperador como símbolo de la unidad nacional, no ya como dios ni como representante vivo de dios en la tierra.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La carta se ha sostenido a lo largo de 79 años, y las reformas que ahora se plantean tienen que ver con asuntos que verdaderamente merecen ser revisados. El de las fuerzas armadas, porque es de soberanía nacional. El de los poderes de emergencia, porque es una herramienta útil para la respuesta oportuna del gobierno ante amenazas súbitas e imprevisibles. Y el de la sucesión imperial, porque el país necesita garantizar la supervivencia de una tradición milenaria que juega un papel fundamental en el alma de la gente, sin perjuicio de que la opción que escojan sea una u otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La aprobación de la reforma se hará por la vía parlamentaria, sin acudir a inventar atajos al impulso de afanes políticos. Para ello se requiere de una mayoría de dos tercios en el parlamento, y después de mayoría simple en un referendo en el que pueden participar todos los ciudadanos. Nada de proyectos fascistoides, así sean de tinte rojo desteñido, como los que en otras épocas y lugares plantean cambios a la medida de quienes buscan usar el poder constituyente como un juguete para quedarse con un poder que justifique fechorías contra la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El eventual fin del “pacifismo de jure”, no solamente abriría una página nueva para el Japón, sino para el Asia y el resto del mundo. Sobre todo, si se tiene en cuenta que Alemania, aliada de los japoneses en la Segunda Guerra Mundial, también marcha, obligada por nuevas circunstancias, a jugar un papel cada vez más relevante en el contexto de la defensa europea.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128542</guid>
        <pubDate>Thu, 30 Apr 2026 16:09:21 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La reforma constitucional japonesa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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        <item>
        <title>Las sendas de Marx: el feminismo de Silvia Federici y la Educación Popular.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/las-sendas-de-marx-el-feminismo-de-silvia-federici-y-la-educacion-popular/</link>
        <description><![CDATA[<p>El artículo explora dos sendas dejadas por el marxismo: 1) el feminismo de Silvia Federici, que denunció cómo en el capitalismo las mujeres son úteros que producen cuerpos (fuerza de trabajo)  para el capital, y 2) la educación popular que aparece como una alternativa frente a la educación hegemónica instrumentalista que solo reproduce ideológicamente el sistema capitalista vigente.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Toda senda se ve mejor cuando ha sido recorrida, cuando ha sido caminada. La historia intelectual permite dar cuenta de las huellas que han quedado en el camino y de las posibilidades que una filosofía abrió en la historia del pensamiento. En este sentido, las sendas dejadas por Marx son múltiples. En esas sendas, el mismo marxismo se ha puesto en cuestión y se ha ido agrandando en la medida en que incorpora superando sus propios puntos ciegos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de esas sendas, fue la relación que se estableció entre el marxismo y el feminismo. En este sentido, la concepción materialista de la historia permitió a las feministas realizar un análisis más concreto de la explotación de la mujer en el sistema capitalista actual. Si bien Marx y Engels fueron conscientes de que “para el burgués, su mujer no es otra cosa que un instrumento de producción” y de que se “trata precisamente de acabar con esa situación de la mujer” (1968, p. 56), pensadoras como Silvia Federici han mostrado algunos puntos ciegos del marxismo. En su teoría, la periferia de Europa, por ejemplo, América Latina, ha jugado un papel importante para “corregir” ciertas posiciones marxistas. Para ella, el marxismo de Marx y los sobrevinientes han sido ciegos al tema de la <em>reproducción </em>del trabajo, específicamente, en dos niveles: el primero, en la reproducción de la fuerza de trabajo misma, es decir, la reproducción de los seres humanos que no tienen medios de vida y que, por lo tanto, sólo poseen su fuerza vital, su cuerpo, para vender por un salario. Es claro que la reproducción de la fuerza de trabajo se da, en primer lugar, en la <em>procreación</em>. <strong>La procreación es la fábrica de seres humanos, de carne viviente, necesitada, sufriente, de mano de obra trabajadora, lista para ser explotada en el capitalismo. En otras palabras: las mujeres <em>son fábricas de producción de cuerpos para el capital</em>.</strong> De tal manera, que no se trata sólo del análisis de la reproducción de la fuerza de trabajo como <em>mercancía</em>, u observando el salario mínimo permitido que el dueño de los medios de producción o empresario paga al obrero para que se mantenga vivo y reponga sus energías para seguir trabajando. No. <strong>La procreación, realizada por las mujeres, no es valorada ni tenida en cuenta en el mantenimiento y en la reproducción general del orden capitalista. No hay capitalismo <em>sin </em>seres humanos procreados para la reproducción del sistema.</strong> En este sentido, todo el tema de la crianza y el trabajo invertido en ella, es invisibilizado o naturalizado. La pregunta es: ¿por qué esta actividad no es tenida en cuenta como agregación de valor al trabajo, como un medio más que contribuye a la dinámica capitalista?</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;El segundo nivel o punto ciego del análisis marxista, <strong>es el tema del <em>trabajo doméstico no pago</em></strong><em>.</em> Este trabajo, el que realizan las mujeres en la casa, también es fundamental para la reproducción del orden social capitalista, y, sin embargo, poco es tenido en cuenta en el análisis marxista. Sólo en las revueltas que realizaron las mujeres en los años 60 y 70 del siglo pasado en contra del trabajo doméstico se visibilizó el tema que</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">desenmascaró la centralidad del trabajo doméstico no retribuido en la economía capitalista, reconfigurando nuestra imagen de la sociedad como un inmenso circuito de plantaciones domésticas y líneas de ensamblaje, en que la producción de los trabajadores está sobre las bases cotidianas y generacionales. Las feministas no sólo plantearon que la reproducción de la fuerza de trabajo involucra un rango más amplio de actividades que el mero consumo de mercancías, puesto que <strong>la comida debe ser preparada, las ropas deben lavarse, y los cuerpos necesitan ser procurados y lavados. [Este análisis] confirmó que el capitalismo no es necesariamente identificable con el trabajo formal y asalariado: argumentó que en esencia es trabajo no libre, y reveló la conexión umbilical entre la devaluación del trabajo reproductivo y la devaluación de la posición social de la mujer. </strong>(Federici, 2013, p. 29).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Este análisis del trabajo doméstico no pago, puso de presente ciertos límites del marxismo, por ejemplo, el expresar sólo los intereses del proletariado mundial, aquél de los trabajadores hombres, adultos y blancos, que tienen su poder por su lugar en las posiciones principales de la producción capitalista; igualmente, mostró el carácter eurocéntrico de esta concepción. En estos análisis, la mujer quedó al margen, por fuera del análisis concreto de la dinámica transformadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que un aporte fundamental del marxismo, con su atención a las condiciones materiales, &nbsp;consiste en <strong>superar la llamada <em>meritocracia</em></strong>. A menudo uno escucha, incluso de gente muy solvente intelectualmente, que hay mujeres que triunfan en distintas ramas de las artes, como la música, la pintura, o en la literatura, la ciencia, la academia, la empresa, etc., por sus méritos, sin necesidad de estar reivindicando el hecho de ser mujeres, es decir, sin poner de presente su sexo o su género. Pues bien, la meritocracia tan arraigada en el sistema neoliberal, según la cual “cada individuo ocupa la posición social para la cual reúne las destrezas más adecuadas, en función de los méritos desarrollados y acumulados a lo largo de su vida”, pasa por alto el hecho de que <strong>“cada individuo posee diferente capital social según su origen </strong>social (Uña y Hernández, 2004, p. 898-899). Es cierto que algunos individuos logran superar las barreras sociales, sin embargo, este hecho no sirve como argumento para desmentir el problema estructural de desigualdades reproducidos por el capitalismo. En fin, <strong><em>la meritocracia, que nació en el marco de la sociología funcionalista en Estados Unidos, no es un argumento contra el feminismo, pues si algunas lo logran, muy bien por ellas, pero la meritocracia en sí misma no cuestiona las condiciones sociales materiales que generan y reproducen la desigualdad. </em></strong>Este mismo argumento sirve para pensar el problema de la pobreza, pues el hecho de que algunos salgan de pobres, lo cual logran muy pocos, no cuestiona ni mucho menos lleva a la superación de las condiciones que hacen posible la pobreza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La educación popular</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra de las sendas que abrió el marxismo de Marx y Engels fue el de la educación. En el <em>Manifiesto del partido comunista </em>Marx y Engels son plenamente conscientes de que la cultura no “es para la inmensa mayoría de los hombres más que el adiestramiento que los transforma en máquinas” (Marx y Engels, 1968, p. 54). La educación es vista como un medio para la reproducción de la sociedad dominante, donde “la gran industria destruye todo vínculo de familia para el proletariado y transforma a los niños en simples artículos de comercio, en simples instrumentos de trabajo” (<em>Ibíd., </em>p. 56).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso Marx y Engels sostienen, que, durante la dictadura del proletariado, cuando éste toma el poder y lo ejerce en miras a la transformación paulatina del orden, una de las medidas necesarias es la “educación pública y gratuita de todos los niños, abolición del trabajo de estos en las fábricas” (<em>Ibíd</em>., p. 60). Desde luego, la educación pública de la que se hablan aquí, no es aquélla ofrecida por el Estado burgués. Es otro tipo de educación, con otros valores. Esto es claro en la <em>Crítica del programa de Gotha </em>de 1875, donde Marx rechaza el que el Estado financie la educación de la clase burguesa, a la vez que sostiene que: “Eso de educación popular a cargo del Estado es absolutamente inadmisible […] lejos de esto lo que hay que hacer es sustraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y de la iglesia” (1986, p. 31). El Estado no puede ser el educador del pueblo, pues al ser Estado de clase, ofrece una educación de clase que reproduce el orden social capitalista y con él, la explotación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Educación en Marx está ligada a la división social del Trabajo. De hecho, la organización de la escuela busca reproducir una educación al servicio de las distintas ramas de la producción y de los oficios. Por eso el niño, termina siendo una especie de máquina prefigurada, “esquemas, especie de espectros amaestrados” (Cioran, 2005, p. 197), para desempeñar labores específicas dentro del capitalismo, lo cual es visto como una forma de limitación de sus posibilidades. De hecho, como ha mostrado Lukács, esa especialización en las funciones es una cosificación, pues con ella, la persona pierde la visión global del proceso productivo y se dedica a su limitada función:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El proceso de trabajo se descompone cada vez más en operaciones parciales abstractamente racionales, con lo que se rompe la relación del trabajador con el producto como un todo, y su trabajo se reduce a una función especial que se repite mecánicamente (1984, II, p. 13).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En conclusión, podemos decir, que para Marx la educación <em>reproduce</em> la sociedad existente, es un <em>dispositivo</em> <em>disciplinario</em> que busca normalizar los valores de la sociedad burguesa. La educación es, por consiguiente, educación de clase que está al servicio de la dominación capitalista, a la vez que <em>promueve la división social del trabajo</em> para mantener ese orden social. Ésta división social del trabajo obliga al individuo a moverse “en un determinado círculo exclusivo de actividades, que le viene impuesto y del que no puede salirse” (Marx y Engels, 2014, p. 27) y que termina reproduciendo la posición de clase del individuo, su relación con los demás y su relación con los productos. Por ejemplo, si soy pobre no podré estudiar ciertas carreras y estaré condenado a realizar ciertas labores, a la vez que mi círculo social estará limitado probablemente a los de mi clase. Igualmente, tendré cierto consumo limitado, pues no podré acceder a productos costosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas de estas cuestiones se han transformado evidentemente. Por ejemplo, la creación de la clase media, permitió rebasar algunos escollos, pero hoy tal clase pasó a ser esclava de la deuda y el crédito. En la actualidad, las tarjetas de crédito, son una cárcel para la vida de las personas, pues con ellas se empeñan el <em>desgaste de la vida futura</em>. La deuda es biopolítica, es una fagocitosis prematura de la existencia. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Marx, pues, la educación es “funcionalista” y, por ende, no es libre, pues está permeada, tal como las universidades actuales, por la <em>función</em> que los Estados y los grupos económicos le asignan. Podríamos decir, que en Marx encontramos ya la idea de la <em>mercantilización</em> de la educación.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta lectura de la educación ha influido mucho en América Latina: la encontramos, en cierta forma, en la pedagogía del oprimido de Paulo Freire (1981), en las distintas corrientes de la educación popular y, en Colombia, por ejemplo, en la obra de Estanislao Zuleta (2006). Los puntos de encuentro, son, entre otros:</p>



<p class="wp-block-paragraph">1º. La Educación popular concibe la historia como un producto humano; es decir, la historia es producto de la actividad práctica humana como decía Antonio Gramsci.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2º. La sociedad está compuesta por opresores y oprimidos o, como en Marx, por explotadores y explotados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">3º. El hombre <em>hace</em> la historia, por esa misma razón, puede <em>transformarla</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">4º. Como dice Freire, “ninguna realidad se transforma así misma” (1981, p. 46), por eso es necesaria la toma de conciencia de los sujetos subalternos, para que ellos mismos, en concurso con el educador, dirijan su proceso de liberación. En el marxismo, como bien ha mostrado Löwy, se trata de la auto-emancipación obrera, pues la emancipación no viene desde arriba o por medio de un hombre providencial. Es la toma de conciencia y la acción revolucionaria. “Es necesario que las mismas masas pesen, que ya han comprendido ellas mismas de qué se trata, por qué intervienen (con su cuerpo y con su vida)” (Engels citado por Löwy, 2010, p. 43).</p>



<p class="wp-block-paragraph">5º. La transformación implica y requiere una <em>comprensión</em> de la realidad, se requiere “ganar la conciencia crítica de la opresión”, dice Freire. Es la misma idea del marxismo, tal como está expuesta en la tesis 11 (en su correcta comprensión).</p>



<p class="wp-block-paragraph">6º. En Freire, como en Marx, hay una <em>unidad dialéctica</em> entre teoría y práctica. En la <em>Pedagogía del oprimido </em>se dice que la praxis es “reflexión y acción de los hombres sobre el mundo para transformarlo. Sin ella es imposible la superación de la contradicción opresor-oprimido”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">7º. Por eso la Educación popular es una práctica social, tal como el proceso emancipador en Marx.</p>



<p class="wp-block-paragraph">8º. Hay en la educación popular, “una lectura crítica del orden social vigente y un cuestionamiento al papel integrador que ha jugado allí la educación formal”, tal como está presente en los esbozos marxistas sobre la educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">9º. “Una intencionalidad política emancipadora frente al orden social imperante” (Torres, 2016, p. 14). Y, diría,</p>



<p class="wp-block-paragraph">10º. Un uso de los instrumentos conceptuales del marxismo, sus categorías y, como ya se dijo, su método, tomados como “caja de herramientas” para el análisis social y de los contextos, aspectos relevantes para lo que Freire llamó “inserción crítica” en la realidad, la cual ya es una forma de praxis.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas dos sendas mencionadas solo ponen de presenta que Marx es un pensador clásico que aún conserva un potencial inaudito (no audible aún, en palabras de la filósofa María del Rosario Acosta) para pensar el mundo que tenemos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Federici, Silvia (2013). <em>Mujeres, reproducción social y lucha por lo común. </em>Bogotá: Ediciones Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Freire, Paulo (1981). <em>Pedagogía del oprimido. </em>México: Siglo XXI Editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Löwy, Michael (2010). <em>La teoría de la revolución en el joven Marx. </em>Buenos Aires: Herramienta y El Colectivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lukács, Georgy. (1984). <em>Historia y conciencia de clase, </em>tomos I y II, Madrid: Sarpe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marx, Karl (1986). <em>Crítica del programa de Gotha. </em>Moscú: Editorial Progreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marx, Karl y Engels, Friedrich (1968). <em>Manifiesto del partido comunista. </em>Pekín: Edición en Lenguas Extranjeras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marx, Karl y Engels, Friedrich (2014). <em>La ideología alemana. </em>Madrid: Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Torres, Alfonso (2016). <em>La educación popular. Trayectoria y actualidad </em>(2ª ed.)<em>. </em>Bogotá: Editorial El búho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uña, Octavio y Hernández, Alfredo (2004). <em>Diccionario de Sociología. </em>Madrid: Universidad Rey Juan Carlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zuleta, Estanislao (2006). <em>Educación y democracia. </em>Medellín: Hombre Nuevo Editores. Fundación Estanislao Zuleta.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128446</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 15:06:53 +0000</pubDate>
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