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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de empatia laboral | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Ya rompimos el silencio…¿y ahora?</title>
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        <description><![CDATA[<p>Robert Max Steenkist. Gerente Colegio Bilingüe José Max León. Tras unas semanas después de la segunda versión del Foro “Rompamos el silencio” en la Universidad EAN me atrevo a resaltar ciertos aspectos. De entrada: gracias por la paciencia a quien esperaron estas palabras y también a quienes se están tomando el tiempo de leerlas. En [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Robert Max Steenkist.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gerente Colegio Bilingüe José Max León.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras unas semanas después de la segunda versión del Foro “<a href="https://www.youtube.com/watch?v=kTrgFKnLXyE">Rompamos el silencio</a>” en la Universidad EAN me atrevo a resaltar ciertos aspectos. De entrada: gracias por la paciencia a quien esperaron estas palabras y también a quienes se están tomando el tiempo de leerlas. En la era del inmediatismo y el afán, del exceso de confianza que le tenemos a los resúmenes y las conclusiones que realizan las nuevas tecnologías, siento un privilegiado al tener unos minutos de su atención. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Este texto es un acta sobre lo que se discutió ese día; es, ante todo, un gesto de agradecimiento a todos los que participaron, bien fuera como parte de la organización, como asistentes (presenciales y virtuales), como panelistas o como moderadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es tampoco un resumen, sino más bien una hoja de ruta (quizás demasiado personal) para lo que considero es el paso a seguir de una alianza de carácter interinstitucional que se viene gestando desde hace algunos años y que resulta más relevante que nunca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque, si bien el principal propósito de cualquier colegio es el bienestar de los estudiantes y de sus familias, el <a href="https://josemaxleon.edu.co">Colegio Bilingüe José Max León</a> se enorgullece de “correr la milla extra” al animar a toda la sociedad a reconocer el acoso escolar como expresión y origen de buena parte de la violencia que ocurre en Colombia. Muchos antes de que fuéramos el primer colegio en latinoamérica en ser reconocido como una institución antibullying de acuerdo al modelo italiano NPR/PdR 42:2018 hemos promovido que las voces de las nuevas generaciones de colombianos tengan protocolos, garantías y claridad sobre cuáles son sus derechos y responsabilidades frente a un fenómeno que nos obliga a reevaluar las formas de nuestra educación. Requerimos del esfuerzo y la colaboración de todos los que componen el ecosistema para garantizar que este primer encuentro siga generando frutos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El Foro &#8220;Rompamos el silencio&#8221;como un punto de partida </h2>



<p class="wp-block-paragraph">Este fue el llamado abierto a aquellos integrantes de la sociedad que se sienten incómodos con la normalización de la violencia. Este evento superó las expectativas de muchos y logró ofrecer un ápice de esperanza dentro de los esfuerzos por mejorar la realidad nacional y, sobre todo, de encontrar en otras personas e instituciones un reflejo de sus frustraciones y de sus fortalezas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El primer resultado de la integración que causó la iniciativa del Colegio Bilingüe José Max León es “El Efecto E”, un proyecto del diario El Espectador que, definida por su director Fidel Cano, una campaña que busca articular actores educativos, empresariales, institucionales y sociales para visibilizar este fenómeno desde una mirada más amplia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esto, el diario más importante de Colombia, pretende hacer un contrapeso de optimismo a la era que la autora argentina Mariana Enriquez define como la de las tres As: ansiedad, angustia y apatía. Siempre desde su agudísima puntería y la profundidad de sus reflexiones, Cano definió el “Efecto E” como la manera de El Espectador sirve de megáfono para que, fruto de los diálogos del foro y de futuros eventos y reflexiones, a las tres As identificadas por enríquez, se le puedan anteponer salvavidas como: Empatía (esa capacidad de comprender y sentir lo que viven otras personas), Esperanza (o la confianza en la posibilidad de construir algo mejor), Encuentro (disposición a construir vínculos humanos significativos) y, por supuesto, el Estudio (dedicación con amor al aprendizaje y al conocimiento), Elegancia moral (nobleza de conducta y respeto hacia los demás), entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me alegró muchísimo que la referencia que hice a la obra de la filósofa Anne Dufourmantelle resonara en buena parte de las intervenciones. Por el vínculo estrecho que he construido con ciertas comunidades del Vaupés, me sentí muy identificado cuando la Rectora de la Universidad EAN retomó la idea de un currículo basado en “La Dulzura” para honrar las dinámicas sociales de nuestros pueblos ancestrales, sobre todo en el momento sagrado del encuentro en los centros de pensamiento, en el que se instala el acuerdo de usar “la palabra dulce”, generalmente mediado por el uso del mambe que garantiza la escucha atenta y las intervenciones prudentes y siempre pacíficas.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Y pude ver que otros panelistas&nbsp;también señalaban la necesidad de liberar a “la dulzura” de tantas capas de cursilería y simpleza con la que por tantas vías la han tratado de opacar. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">La necesidad de respetar y reconocer la vulnerabilidad de quienes son afectados por estas violencias relacionales se origina también en reconocer que quienes son victimarios o acosadores también pueden tener una noción desfigurada del poder de la dulzura. Dufourmantelle argumentaba que la vulnerabilidad es parte de la condición humana y que, en lugar de ignorarla, deberíamos utilizarla como una base para desarrollar empatía y solidaridad. La dulzura no es abrazar al otro sin condiciones, sino reconocer que ese otro está tan habitado por fortalezas como por debilidades. Y que, así como las fortalezas nos dan oportunidades para combinar fuerzas, las vulnerabilidades nos pueden unir en una equivalencia también apta para desarrollar soluciones e innovaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio cultural que promueve el Colegio Bilingüe José Max León empezó con esta alianza entre medios, educación y sociedad, pero cualquier camino en esta dirección debe partir de la disposición de entender al ser humano con nuevas prolongaciones de su sentido. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Tomó mucho tiempo entender que las personas son seres integrales, habitados por muchos tipo de inteligencia y que su desarrollo depende lo bien articulados que crezcan emociones, lógicas, sentimientos, habilidades, hábitos, entre otros…ahora, la tecnología&nbsp; y la evolucionada complejidad de las relaciones nos obligan a pensar en las personas como seres que habitan de manera cada vez más inevitable ese universo expansivo que es la virtualidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Como dice el Rector Javier Albornoz, el bullying es un fenómeno que cambia su forma y, si no ofrecemos guías, prevención y acompañamiento, puede encontrarse cómodo en cualquier lugar donde haya relaciones humanas. Cualquier esfuerzo contra el bullying y el acoso debe considerar el multiverso que habitan los seres humanos, al menos los que están bajo nuestra responsabilidad durante sus años de formación y, dentro de este marco, ni la familia, ni la escuela ni ningún ámbito laboral puede desconocer que el ciberbullying es ese entorno inhóspito y sin ley por el cual se mueve buena parte de las dinámicas sociales y donde la violencia ha asentado una de sus centrales de operación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese nuevo humano que debemos formar a partir del reconocimiento y la aceptación de todas sus ramificaciones debe tener en cuenta las dimensiones que abarca en educación, convivencia en todos sus ámbitos (pero que se nutre desde el hogar, sea cual sea su forma), la restauración como parte de una dinámica constante, el papel de los medios de comunicación como centro de formación pública, la salud mental como eje de la productividad y el bienestar de un país, entre otros.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Romper el silencio exige prevención desde cualquier ámbito</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para esto las empresas, como las que conforman el Consejo Empresarial Colombiano para el Desarrollo Sostenible (CECODES), reconocen que las empresas también tienen una responsabilidad en romper cadenas de violencia. Aquellos liderazgos tóxicos muchas veces nacen de dinámicas no corregidas durante infancia y adolescencia y se pueden tratar en el marco de la seguridad y salud en el trabajo para garantizar el desarrollo de las empresas de la mano de un bienestar emocional y mental de sus trabajadores y de sus nichos familiares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una sociedad verdaderamente humana debe poder mirar el dolor sin convertir automáticamente al otro en monstruo. Esta base de la justicia restaurativa tiene sus bases en los protocolos que fija el Colegio Bilingüe José Max León para que el victimario no sea estigmatizado y tenga oportunidad y derecho a una segunda oportunidad. Así mismo, por el bien del conjunto social y la dignidad de los individuos, el dolor no puede convertirse en capital para anular a otros bajo el rótulo simplista y silenciador de “víctima”. No basta con reconocer, honrar y tratar de reparar su dolor del pasado, sino de valorar y aprender de sus cicatrices y de su poder de sanarse a sí mismos y a otros. Así, tanto los causantes del acoso como sus dolientes tienen un papel activo en la misión de darle a un grupo social una segunda oportunidad sobre la tierra.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los próximos días se pactarán nuevos pasos hacia la dirección que ya anticipamos: la puesta en marcha de un “Observatorio contra el <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">acoso escolar</a> y universitario”. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph">Aquí esperamos reunir buena parte del trabajo de los ponentes del foro, así como iniciativas académicas previas, para que podamos sumar conocimientos y reflexiones. El próximo foro deberá mostrar algunos resultados y nuevas voces que también quieran sumarse al llamado.</p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(15.747px, 0.984rem + ((1vw - 3.2px) * 0.938), 24px);px"><strong>Ya rompimos el silencio…</strong><br><strong>ahora vamos a construir con las nuevas voces.</strong></p>
</div></div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129694</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Jun 2026 16:15:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Ya rompimos el silencio…¿y ahora?]]></media:description>
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        <item>
        <title>Acoso laboral: cuando el silencio pesa más que las palabras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/acoso-laboral/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por Jenny Pimiento. Hablar de acoso laboral muchas veces llamado mobbing no es sencillo. No siempre se presenta de forma evidente, ni se limita a gritos o humillaciones directas. A veces es más sutil, más silencioso y, por lo mismo, más difícil de identificar. Se esconde en la manipulación, en los comentarios pasivo-agresivos, en los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Por Jenny Pimiento. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar de acoso laboral muchas veces llamado <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_laboral">mobbing</a></em> no es sencillo. No siempre se presenta de forma evidente, ni se limita a gritos o humillaciones directas. A veces es más sutil, más silencioso y, por lo mismo, más difícil de identificar. Se esconde en la manipulación, en los comentarios pasivo-agresivos, <strong>en los discursos disfrazados de liderazgo</strong> y en una constante sensación de incertidumbre que termina afectando la salud emocional y mental de quien lo vive.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es una realidad que muchas personas enfrentan, y que yo misma experimenté.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cambios no asertivos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Todo comenzó con la llegada de un nuevo jefe. Como suele ocurrir, uno espera que estos cambios traigan nuevas ideas, aprendizajes y oportunidades de crecimiento. Sin embargo, no siempre es así. Hay líderes que no llegan a adaptarse a los equipos, sino a imponerse sobre ellos. Y en ese intento de imponer, muchas veces se pierde lo más importante: el respeto por las personas y ser escuchado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al principio, todo parecía normal. Un discurso estructurado, lleno de palabras sobre liderazgo, coaching, resultados y cultura organizacional. Pero con el paso del tiempo, ese discurso empezó a contradecirse con las acciones. Comentarios ambiguos, mensajes con doble intención y una comunicación cargada de pasivo-agresividad comenzaron a generar confusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frases que, en apariencia, eran inofensivas, pero que en el fondo dejaban una sensación de incomodidad: dudas sobre tu desempeño, cuestionamientos indirectos, silencios incómodos y cambios de actitud difíciles de entender. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Todo esto empezó a afectar no solo mi trabajo, sino también mi tranquilidad.</em></strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Llegaron entonces los días sin dormir. La mente no descansaba. Pensar constantemente en qué hacer, cómo actuar, cómo responder, cómo adaptarme. Una preocupación permanente por no cometer errores, por cumplir expectativas poco claras y por tratar de encajar en una dinámica que no terminaba de definirse.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La manipulación también juega un papel importante</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es uno de los efectos más complejos del acoso laboral sutil: no siempre sabes con certeza qué está pasando, pero sientes que algo no está bien. Te cuestionas, dudas de ti mismo, y poco a poco el desgaste emocional empieza a hacerse evidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de discursos bien elaborados, algunos líderes logran justificar decisiones o comportamientos que, en otro contexto, serían claramente inadecuados. Se habla de exigencia, de crecimiento, de salir de la zona de confort, de no ser <strong>“reticente” </strong>pero en la práctica se genera un ambiente laboral tenso, poco claro y, en muchos casos, poco humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este tipo de situaciones no solo afectan el desempeño laboral, sino que impactan directamente la autoestima, la seguridad y el bienestar de las personas. Y, sin embargo, <strong>muchas veces se guarda silencio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El miedo es un factor determinante. Miedo a perder el empleo, a ser juzgado, a no ser escuchado o incluso a que la situación empeore. También está el miedo al “qué dirán” y la sensación de que tal vez es mejor adaptarse que confrontar.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Pero el silencio tiene un costo alto</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con el tiempo, entendí que el problema no estaba en mi capacidad ni en mi compromiso con el trabajo. Hacer bien las cosas, cumplir con las responsabilidades y tener vocación de liderazgo no significa aceptar dinámicas que afectan la dignidad y el bienestar personal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También comprendí la importancia de la comunicación asertiva y el manejo de las emociones. No es fácil expresar lo que uno siente en estos contextos, pero es fundamental. Poner límites, buscar espacios de diálogo y, cuando es necesario, acudir a instancias formales dentro de la organización puede marcar la diferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así mismo, es importante reconocer que no todos los líderes son iguales. En mi camino también he tenido la oportunidad de encontrar excelentes mentores y líderes que no solo enseñan, sino que acompañan. Personas que creen en el crecimiento desde el respeto, la empatía y la coherencia entre lo que dicen y lo que hacen.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Esos liderazgos son los que realmente transforman</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar de acoso laboral no es solo contar una experiencia personal; es abrir la puerta a una conversación necesaria en los entornos laborales. Es reconocer que el bienestar emocional es tan importante como los resultados, y que un buen liderazgo no se basa en el control o la imposición, sino en la confianza y el respeto mutuo.</p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph">Hoy, más que nunca, es importante aprender a identificar estas situaciones, darles nombre y no normalizarlas. Porque lo que empieza como un comentario incómodo o una actitud ambigua puede convertirse, con el tiempo, en un entorno laboral dañino.</p>
</div></div>



<p class="wp-block-paragraph">Y porque nadie debería tener que sacrificar su tranquilidad por conservar un trabajo.</p>



<p class="has-text-align-center has-x-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¡<a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">Romper el silencio</a> es el primer paso!</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
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        <pubDate>Wed, 08 Apr 2026 16:51:45 +0000</pubDate>
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        <title>Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/me-too-colombia-y-el-viacrucis-patriarcal/</link>
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<a class="twitter-timeline" data-width="500" data-height="750" data-dnt="true" href="https://twitter.com/LiliEstupinanAc?ref_src=twsrc%5Etfw">Tweets by LiliEstupinanAc</a><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">El Me Too Colombia, propio de esta fase feminista en clave digital del siglo XXI, estalló en todas las redes y, a manera de búmeran, visibilizó casos de denuncia de violencia, abuso sexual, abuso de poder y otras formas de acoso en el mundo del periodismo y en otros escenarios. Esto, sin duda, removió y dio oxígeno —no solo de manera simbólica, sino real— al movimiento dedicado a estas causas nobles, a las mujeres víctimas que se atrevieron a denunciar, hoy y siempre, y a las colectivas dedicadas al litigio violeta, muchas de ellas igualmente perseguidas, estigmatizadas e incluso denunciadas por los victimarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero también cuestionó, entre otras instituciones, al Estado patriarcal y a su justicia lenta, responsable en parte de la impunidad frente a la infinidad de casos que llegan —o que deberían llegar— a su conocimiento. El #MeTooColombia dejó al descubierto “el pacto de silencio” en torno a esta crueldad normalizada por todos y todas, en donde el Estado y la justicia han quedado en cuestión significativa. Ni hablar del silencio del primer gobierno de izquierda ante tantas denuncias, en el que ha preferido premiar a los denunciados, dejándolos en condiciones privilegiadas para la construcción de estrategias de silenciamiento y violencia sistemática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias a la lucha de siglos y décadas de las colectivas feministas, se han logrado avances en el mundo y en Colombia en la construcción de un marco jurídico de protección. En el caso colombiano, ese marco parte de la propia Constitución Política, de su bloque de constitucionalidad —con instrumentos como la CEDAW y la Convención de Belém do Pará— y de normas como la Ley 1257 de 2008, gran ley contra todas las formas de violencia de género; la Ley 1542 de 2012; la Ley 1761 de 2015, que tipificó el feminicidio y es conocida como la Ley Rosa Elvira Cely; la Ley 2126 de 2021; la Ley 2365 de 2024; el Código Penal, en su componente violeta; y el Código de Procedimiento Penal. A ello se suman las sentencias violetas de la Corte Constitucional, de las demás altas cortes de cierre, los aportes de la justicia transicional impulsada por la JEP y la lenta transformación de la justicia patriarcal colombiana. Aun así, la impunidad ha seguido siendo la regla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo este ordenamiento jurídico —en muchos casos de carácter punitivo— se ha tenido que implementar ante la prevalencia de una cultura que sigue viendo a las mujeres como propiedad, como subordinadas, como cosas, como objetos y hasta como amenaza. Así lo reflejan las cifras, en donde las mujeres constituyen el 75,6 % de las víctimas de violencias basadas en género (VBG), dato que evidencia la feminización de la crueldad en este ámbito, sin desconocer que otros géneros e identidades sexuales también son susceptibles de estas violencias estructurales e históricas.</p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-f56f613f wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<p class="wp-block-paragraph"><code>El tema de la impunidad en la violencia basada en género hace referencia, entre otras cosas, a que más del 90 % de los delitos contra las mujeres no llega a una condena, y en casos como el acoso sexual la impunidad bordea el 99 %. Pero la impunidad va más allá de la ausencia de fallos condenatorios: también está en el imaginario social que impide a las mujeres creer en el Estado y en sus instituciones; en el temor a denunciar por la estigmatización y las consecuencias que ello conlleva; en la dependencia económica, laboral y social frente a los victimarios; y en la falta —o insuficiencia— de formación de quienes deben protegerlas en comisarías de familia, el ICBF, la fuerza pública, Ministerio de Igualdad y Equidad, Ministerio del Interior, Defensoría del Pueblo, Procuraduría y las instituciones de justicia, entre otras.</code></p>
</div>
</div>



<p class="wp-block-paragraph">Son estas mismas instituciones las que conocen de primera mano los hechos aberrantes o reciben las denuncias y, por lo tanto, tienen la enorme responsabilidad de recepcionar, acompañar, investigar y administrar justicia en casos de violencia sexual, violencia intrafamiliar, feminicidio, acoso sexual, trata y toda forma de violencia simbólica. Al final, todo se convierte en un viacrucis —como he denominado esta columna— que culmina en la revictimización o crucifixión de las víctimas: una especie de Semana Santa permanente, pero sin resurrección, sin la más mínima esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por fortuna —y lo digo así— las estrellas se alinearon en el caso de #MeTooColombia: algunos agresores fueron removidos de escenarios de poder (ya los veremos en otros escenarios, como si nada), se activaron redes de mujeres y mecanismos de protección, y el tema logró visibilidad gracias a voces femeninas influyentes en el mundo de la comunicación, un asunto impensable para mujeres de otras geografías en Colombia. Sin embargo, esto no puede quedarse en la reacción coyuntural. Se requiere ir más allá de comités de investigación —el show mediático que están haciendo las instituciones ante lo que denominan crisis— y avanzar hacia la creación urgente de culturas organizacionales con enfoque de género e interseccionalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa línea, resulta relevante el anuncio de la Fiscal General de la Nación sobre la creación de grupos especializados con enfoque de género, la revisión histórica de casos bajo su conocimiento —¿qué pasó?— y la valoración y el seguimiento del derecho fundamental al escrache, identificado por la Corte Constitucional de Colombia como la libertad de expresión que “permite a las víctimas denunciar vulneraciones graves a sus derechos, especialmente en escenarios de impunidad o falta de acceso a la justicia” (Sentencia T-289 de 2021). Un derecho fundamental que, en el contexto colombiano, culmina con la criminalización de las víctimas y de las colectivas, quienes terminan denunciadas por injuria y calumnia por parte de sus agresores. Lo de la Fiscalía llega tarde, pero es mejor tarde que nunca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vuelvo entonces a la metáfora de los lentes: no todos los casos los requieren, pero los de VBG, indudablemente, sí. La Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia han insistido en la necesidad de juzgar con perspectiva de género cuando los casos clamen dichos enfoques. Sin embargo, estos lentes resultan insuficientes si no se articulan con enfoques de interseccionalidad e interculturalidad. No es lo mismo estar en Bogotá que en las diversas geografías del país. Edad, etnia, condición migratoria, identidad sexual, discapacidad, ruralidad, pobreza y subordinación son variables que deben cruzarse para comprender la complejidad de estos casos, muchos de los cuales terminan en el olvido, mientras el viacrucis continúa.</p>



<pre class="wp-block-code"><code>La crueldad histórica contra las mujeres no ha terminado y no promete hacerlo pronto. Hablamos de siglos de sistema patriarcal, pero también de luchas, resistencias y avances —desde distintas geografías y miradas— que nos recuerdan que este proceso no es lineal ni homogéneo. En Abya Yala, por ejemplo, las luchas no solo son por igualdad, sino por comunidad, reconocimiento y vida digna. Allí, el feminismo comunitario también realiza la tarea.</code></pre>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>El #MeTooColombia, o estallido digital de las mujeres contra la VBG, apenas empieza. Todas las organizaciones e instituciones deben estar revisando, con transparencia y sinceridad, sus estructuras violentas y patriarcales. ¿Qué están haciendo para ponerse a tono con la historia? Y el Estado patriarcal —esa es mucha mole de machismo— no abandonará fácilmente tantos privilegios. El viacrucis no termina, pero la lucha por la dignidad, la equidad y la igualdad tampoco.</p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota 1:</strong> Esta columna fue escrita en plena Semana Santa. Que la espiritualidad nos colme de empatía para comprender —y erradicar— tamaña crueldad histórica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota 2</strong>: Un análisis más profundo de este tema se encuentra en el artículo escrito junto con Ana Lucía Caldas: <em>La lucha por la inclusión de la perspectiva de género en la aún justicia patriarcal colombiana. Cuatro casos emblemáticos</em>, el cual se puede consultar a texto abierto en el siguiente enlace:<br><a href="https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html">https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html</a></p>
</blockquote>
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        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127666</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 22:23:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“La VULNERABILIDAD INVISIBLE… by V.F.E</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/la-vulnerabilidad-invisible-by-v-f-e/</link>
        <description><![CDATA[<p>Encontrar en este CAMINO aquello que se da en llamar las CAUSALIDADES que la VIDA nos pone para jerarquizar aún mas eso que ALGUNOS catalogan como TRABAJO… y otros vemos como la más GENEROSA DONACIÓN del único BIEN IRRECUPERABLE… que es EL TIEMPO…Dicho esto desde EL ESPECTADOR…es MARAVILLOSO. HOY damos una oportunidad a Uds nuestros [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Encontrar en este CAMINO aquello que se da en llamar las CAUSALIDADES que la VIDA nos pone para jerarquizar aún mas eso que ALGUNOS catalogan como TRABAJO… y otros vemos como la más GENEROSA DONACIÓN del único BIEN IRRECUPERABLE… que es EL TIEMPO…Dicho esto desde EL ESPECTADOR…es MARAVILLOSO.</p>



<p class="wp-block-paragraph">HOY damos una oportunidad a Uds nuestros lectores a que descubran la calidad PROFESIONAL y calidez HUMANA de <em>VERÓNICA FABIANA ELCHIN Prof</em> de la DGCyE. Coach Ontológico Universitario especialista en Adultos mayores . Trabaja en el acompañamiento emocional de familias, cuidadores e instituciones en procesos de envejecimiento y dependencia. Es autora de la Diplomatura en Cuidados Físicos y Emocionales para Adultos Mayores y sus Cuidadores, avalada por la Universidad Abierta Interamericana, y promueve modelos de cuidado ético, empático y sostenible orientados al bienestar integral de las personas mayores y de quienes las acompañan.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Así NOS lo PRESENTA…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/47Oi8kz24kg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>“LA VULNERABILIDAD INVISIBLE</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Quién cuida a quienes dedicaron su vida a cuidar?<br>En América Latina vivimos una paradoja silenciosa. Nunca antes tantas personas habían alcanzado edades avanzadas y, al mismo tiempo, nunca había sido tan evidente la fragilidad de nuestros sistemas de cuidado. La longevidad es uno de los grandes logros de la humanidad, pero también nos enfrenta a una pregunta que aún no sabemos responder del todo: ¿cómo vamos a cuidar a quienes envejecen?<br>Cuando se habla del cuidado del adulto mayor, muchas veces se lo reduce a una cuestión sanitaria o institucional. Se piensa en medicamentos, residencias o tratamientos médicos. Sin embargo, el cuidado es algo mucho más profundo: es un vínculo humano, una trama emocional y una responsabilidad social que atraviesa a las familias y a las comunidades.<br>En la vida cotidiana de nuestra región, el cuidado ha tenido históricamente un rostro muy definido: el de las mujeres. Madres, hijas, esposas, hermanas y abuelas han sostenido durante generaciones el acompañamiento de la fragilidad. Han cuidado niños, enfermos y personas mayores, muchas veces sin reconocimiento social, sin apoyo institucional y sin que ese trabajo invisible fuera considerado parte esencial del funcionamiento de la sociedad.<br>Ese cuidado silencioso ha sido uno de los pilares invisibles de nuestras comunidades.<br>Pero el paso del tiempo plantea una pregunta inevitable: ¿qué ocurre cuando esas mismas mujeres que dedicaron su vida a cuidar llegan a la etapa de la vida en la que también necesitan ser cuidadas?<br>En ese momento aparece una nueva vulnerabilidad. La cuidadora histórica se convierte en persona mayor y muchas veces descubre que el sistema que sostuvo durante décadas no está preparado para sostenerla a ella. La red familiar se ha reducido, los tiempos laborales cambiaron, las distancias son mayores y las estructuras de cuidado institucional aún resultan insuficientes.<br>No se trata solamente de un problema familiar.<br>Se trata de un desafío social y ético.<br>La forma en que una sociedad cuida a sus personas mayores revela su escala de valores. No habla solo de políticas públicas, sino también de empatía, reconocimiento y dignidad. Habla de cuánto valoramos la experiencia, la memoria y la historia que habita en quienes nos precedieron.<br>El envejecimiento poblacional no debería ser visto como una crisis, sino como una oportunidad para replantear nuestras formas de convivencia. Para comprender que el cuidado no puede seguir siendo una tarea individual ni una carga silenciosa que recae siempre en los mismos hombros.<br>Cuidar implica construir redes: familiares, comunitarias e institucionales. Implica formar cuidadores, acompañar a las familias, generar políticas públicas sostenibles y, sobre todo, reconocer que el cuidado es una dimensión fundamental de los derechos humanos.<br>Porque todos aspiramos a vivir más años. Pero la verdadera pregunta no es solamente cuánto vamos a vivir, sino cómo vamos a ser cuidados cuando seamos vulnerables.<br>Y quizás haya una pregunta aún más profunda que deberíamos empezar a hacernos como sociedad:<br>¿quién cuida a quienes dedicaron su vida a cuidar?<br>Responderla con humanidad, empatía y responsabilidad será uno de los grandes desafíos éticos de nuestro tiempo.</strong>”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con su VISIÓN tan particular nos deja PENSANDO en la GENEROSIDAD de su APORTE y el resaltar eso tan BELLO del CUIDAR…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="427" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13222020/IMG_0443-2-1024x427.jpeg" alt="" class="wp-image-126868" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13222020/IMG_0443-2-1024x427.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13222020/IMG_0443-2-300x125.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13222020/IMG_0443-2-768x320.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13222020/IMG_0443-2.jpeg 1430w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras también merecemos ocuparnos de quienes ACOMPAÑAN, se nos vino esta IMAGEN…que vale TANTO como MIL PALABRAS…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Cómo evitar el síndrome del desgaste del cuidador" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/yISUoDrq5jo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-126873" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-819x1024.jpeg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-240x300.jpeg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-768x960.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419.jpeg 1024w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="558" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225303/IMG_0498-1024x558.jpeg" alt="" class="wp-image-126875" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225303/IMG_0498-1024x558.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225303/IMG_0498-300x164.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225303/IMG_0498-768x419.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225303/IMG_0498.jpeg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126673</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Mar 2026 12:55:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“La VULNERABILIDAD INVISIBLE… by V.F.E]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Dejemos vivir a noviembre</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/noviembre/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Robert Max Steenkist. Año a año, el mes de noviembre pierde su identidad. Asfixiado por dos fechas de consumo desenfrenado, se vuelve cada más una transición desaborida entre el excesivamente dulcificado octubre y las fiestas (cada vez más acaparadoras) de diciembre. Es un mes en el que el fin del año, los compromisos no [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por: Robert Max Steenkist.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Año a año, el mes de noviembre pierde su identidad. Asfixiado por dos fechas de consumo desenfrenado, se vuelve cada más una transición desaborida entre el excesivamente dulcificado octubre y las fiestas (cada vez más acaparadoras) de diciembre. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un mes en el que el fin del año, los compromisos no cumplidos y las fiestas decembrinas empiezan a presionar los bolsillos y el rendimiento académico. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Los días de noviembre son cada vez más movidos por la ansiedad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo a la OMS, la ansiedad es un “estado de malestar emocional con manifestaciones psíquicas y físicas, como miedo, preocupación o tensión excesiva que puede ser una reacción normal al estrés”. Para otros, es un mecanismo de defensa natural de cada individuo frente a estímulos externos o internos como amenazantes o peligrosos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, es un sentimiento que causa desagrado, tensión y sufrimiento a alguien por algo que aún no le ha pasado. La búsqueda constante de bienes materiales que alguien podría tener (o le han hecho creer que debería tener) genera un aparente vacío tan poderoso que impide que disfrute su realidad actual. </p>



<p class="wp-block-paragraph">De una satisfacción efímera, siempre incompleta por “lo posible” que nos ofrece un mercado desbordado, se nutre un consumismo destructivo, la dependencia suicida de nunca estar completos y de la que nos tenemos que cuidar los unos a los otros.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">Acoso escolar y ansiedad, un vinculo estrecho</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Ambos tienen en común la sensación de estar siempre incompletos, de ser defectuosos a pesar de tener todo a la mano para ser igual de exitosos, abundantes, bellos y felices a los otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estudios indican que los estudiantes que sufren acoso escolar presentan niveles significativamente más altos de ansiedad, depresión y estrés postraumático. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 30% de los estudiantes a nivel global han experimentado algún tipo de matoneo, lo que incrementa la probabilidad de desarrollar trastornos de ansiedad en un 40%, comparado con sus pares no afectados. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Este fenómeno afecta generalmente el sueño y pronto el rendimiento académico. Con esto, usualmente se deteriora la autoestima y la capacidad social de los jóvenes, creando un ciclo difícil de romper.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Mobbing</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La relación entre el <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">acoso escolar</a> y el laboral es un reflejo de cómo los patrones de violencia y dominación se reproducen en diferentes etapas de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El acoso laboral, también conocido como mobbing, comparte características similares al acoso escolar: hostigamiento repetido, abuso de poder y daño psicológico. Investigaciones demuestran que individuos que fueron víctimas de matoneo en la infancia tienen mayor probabilidad de experimentar o incluso ejercer acoso en el ámbito laboral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto se debe a que las conductas aprendidas y las heridas emocionales no resueltas pueden manifestarse en entornos adultos, perpetuando ciclos de violencia y ansiedad. Por ejemplo, un estudio de la Universidad Nacional de Colombia encontró que el 25% de los trabajadores víctimas de mobbing reportaron antecedentes de acoso escolar en su infancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Noviembre es un mes propicio para reflexionar sobre la ansiedad que nos rodea en un entorno especialmente dado a celebrar con anticipación sin pensar que esto afecta nuestra relación la conciencia del aquí y del ahora. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Noviembre llega con más alegría</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, se celebran el Día de los Derechos Humanos (10 de noviembre), el Día de la No Violencia contra la Mujer (25 de noviembre) y el Día de la Música (22 de noviembre), entre otras fechas conmemorativas a las que se podría dar más importancia que la nieve artificial y otros tantísimos productos que hemos vuelto parte de nuestros complejos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La verdadera esencia de este mes podría radicar en una conexión humana entre padres e hijos, entre <a href="http://josemaxleon.edu.co">estudiantes </a>y maestros que se preparan (sin presiones) para la solidaridad y el respeto por la diversidad emocional, que requiere el último mes del año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cerrar ciclos, sanar heridas, pedir perdón y perdonar, alistar los objetivos para el año que viene son algunas de las bendiciones que nos brinda otro paso consecutivos de la Tierra por un mismo punto de su órbita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El llamado es a vivir noviembre y todo lo que antecede a la Navidad con autenticidad, a evitar las dinámicas que fomentan la exclusión, la competencia por lo material, promoviendo ambientes para la reflexión y la comunicación pacífica (dos elementos claves contra el matoneo de cualquier tipo). </p>



<p class="wp-block-paragraph">Noviembre debe ser el mes de los balances y las conclusiones, de la liberación de falsas expectativas y la liberación de ataduras injustas hacia sí mismo y hacia los otros. Las fechas conmemorativas (no solo las decembrinas) deben ser oportunidades para fortalecer la empatía y el bienestar colectivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph">En lugar de caer en el consumismo acelerado, estamos frente a la oportunidad de cultivar una espiritualidad genuina que construya comunidades más saludables y resilientes.</p>
</div></div>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122590</guid>
        <pubDate>Tue, 25 Nov 2025 14:09:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19113720/7596877-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Dejemos vivir a noviembre]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>TALENTO HUMANO y NEUROCIENCIA ORGANIZACIONAL… by L.B.V</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/talento-humano-y-neurociencia-organizacional-by-l-b-v/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando nuestra peruana EXPERTA; la multigraduada Dra LAURA BERRÍOS VILLAFUERTE; empieza por recomendar el TALENTO HUMANO… y si encima lo combina con la NEUROCIENCIA ORGANIZACIONAL…tenemos INGREDIENTES dignos de una receta para un plato GOURMET…quien aquí nos lo comparte; tal es su generosidad; donde a su manera lo PRESENTA… “TALENTO HUMANO Y NEUROCIENCIA ORGANIZACIONAL: URGENCIA ESTRATÉGICA [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuando nuestra peruana EXPERTA; la multigraduada Dra LAURA BERRÍOS VILLAFUERTE; empieza por recomendar el TALENTO HUMANO… y si encima lo combina con la NEUROCIENCIA ORGANIZACIONAL…tenemos INGREDIENTES dignos de una receta para un plato GOURMET…quien aquí nos lo comparte; tal es su generosidad; donde a su manera lo PRESENTA…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Y así NOS lo APORTA…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/dbnnBxG_pfI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“TALENTO HUMANO Y NEUROCIENCIA ORGANIZACIONAL: URGENCIA ESTRATÉGICA PARA EMPRESAS HUMANAMENTE SOSTENIBLES</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El despertar necesario &nbsp; Vivimos un momento decisivo en la historia del trabajo. Las organizaciones que hoy no comprendan y apliquen el poder de la neurociencia en sus procesos de gestión humana, están condenadas a la obsolescencia emocional, productiva y social. En un contexto donde el bienestar, la salud integral y el respeto por las necesidades humanas no son opcionales, sino condiciones críticas de supervivencia, es urgente repensar cómo abordamos el Talento Humano desde una perspectiva científica, estratégica y transformadora. &nbsp; La neurociencia aplicada a la empresa ha demostrado que el rendimiento humano no es producto de la presión ni del&nbsp;<a></a>control, sino de condiciones que estimulan al cerebro a operar en estados óptimos de confianza, pertenencia, propósito y equilibrio. Con base en esto, desarrollar programas profundos que integren estas estrategias se convierte en una prioridad para organizaciones que aspiran a ser sostenibles, productivas y humanamente éticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Neurociencia y procesos humanos: un enfoque transformador &nbsp; El cerebro humano reacciona de forma inmediata a los entornos laborales. Las emociones negativas persistentes, como de el miedo, el estrés crónico o la incertidumbre, activan zonas cerebrales que bloquean la creatividad, la memoria y la toma de decisiones. Por el contrario, los entornos de seguridad psicológica, reconocimiento, autonomía y propósito activan la corteza prefrontal, facilitando el pensamiento crítico, la innovación y el aprendizaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde esta perspectiva, los procesos de Talento Humano deben diseñarse para optimizar el funcionamiento cerebral: Selección basada en valores, inducción emocionalmente inteligente, liderazgo empático y, aprendizaje significativo que conecte con los circuitos del placer, la motivación y la dopamina. No se trata solo de gestionar personas, sino de comprender cómo funciona el cerebro para potenciar su rendimiento desde el respeto y la comprensión humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Programas profundos de bienestar integral: una necesidad biológica y organizacional &nbsp; El bienestar no es una moda ni una ventaja competitiva: es una condición biológica. La salud mental y emocional de los colaboradores está directamente relacionada con su productividad,&nbsp;engagement&nbsp;y permanencia. De hecho, estudios en neuropsicología laboral indican que un trabajador que se siente valorado, escuchado y cuidado puede aumentar su rendimiento hasta un 30% y reducir su intención de rotación en un 50%.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los programas de bienestar deben ser integrales y personalizados, incluyendo: −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Apoyo psicológico continuo. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Programas de nutrición, sueño, manejo del estrés y actividad física. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Talleres de inteligencia emocional y gestión de conflictos. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Espacios de descanso y desconexión. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Formación constante en hábitos de bienestar neurocognitivo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="578" height="239" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/30040355/f77e0c01-9ff8-4ea2-96dc-322710b20a40.jpeg" alt="" class="wp-image-119877" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/30040355/f77e0c01-9ff8-4ea2-96dc-322710b20a40.jpeg 578w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/30040355/f77e0c01-9ff8-4ea2-96dc-322710b20a40-300x124.jpeg 300w" sizes="auto, (max-width: 578px) 100vw, 578px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Entornos laborales coherentes con el cerebro humano &nbsp; Las organizaciones deben convertirse en hábitats cerebrales saludables. Esto implica construir culturas donde la colaboración predomine sobre la competencia interna, el error sea una oportunidad de aprendizaje y, la toma de decisiones sea inclusiva y transparente. Estos entornos impactan de manera directa en la producción de serotonina, oxitocina y dopamina, neurotransmisores esenciales para la creatividad, la motivación y el sentido de pertenencia. Las empresas deben rediseñar sus espacios (físicos y emocionales) para promover:</p>



<p class="wp-block-paragraph">−&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comunicación abierta y sin juicio. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Reconocimiento frecuente basado en logros significativos. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Autonomía con responsabilidad. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cultura de&nbsp;feedback&nbsp;constructivo. −&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Liderazgo basado en&nbsp;neuroempatía. &nbsp; &nbsp; Rendimiento alineado con capacidades y&nbsp;propósito &nbsp; Desde la neurociencia, se sabe que el ser humano busca significado. Cuando los colaboradores entienden el «por qué» de su trabajo y pueden alinear sus capacidades con objetivos organizacionales significativos, se activa la motivación intrínseca, que es más poderosa y duradera que cualquier incentivo económico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de exigir más, sino de conectar mejor. Conectar metas corporativas con pasiones humanas. Conectar habilidades con contextos de desarrollo real. Conectar resultados con propósito. El rendimiento no es una obligación, es una consecuencia natural de una mente en equilibrio con su entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estrategias fundamentales para la sostenibilidad y responsabilidad organizacional &nbsp; Para ser coherentes con este enfoque transformador, estas cinco estrategias son esenciales: Neuro-liderazgo organizacional: Formar líderes con conocimientos en neurociencia emocional y gestión humana. Estos líderes comprenden los procesos cerebrales de sus equipos y pueden generar ambientes seguros, motivadores y resilientes. Bienestar como eje de la estrategia empresarial: Incorporar programas estructurados de salud integral en la planeación estratégica. Esto incluye indicadores de salud mental, índices de felicidad laboral y medición del clima emocional organizacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Inteligencia emocional como competencia clave: Fomentar la formación continua en habilidades socioemocionales: Empatía, comunicación asertiva, gestión del estrés y resolución de conflictos. Estas habilidades son esenciales para un entorno sano y productivo. Cultura del&nbsp;feedback&nbsp;neuroconstructivo: Implementar sistemas de retroalimentación positiva, frecuente y oportuna. El cerebro necesita sentir progreso y reconocimiento para mantener su impulso motivacional. Corresponsabilidad y propósito compartido: Fomentar la corresponsabilidad entre empresa y empleado: ambos tienen deberes en el sostenimiento del bienestar. Las metas organizacionales deben diseñarse de manera que cada colaborador vea su impacto y valor en el sistema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Liderar desde el cerebro, transformar desde el corazón &nbsp; El futuro de las empresas no está en la tecnología, sino en el entendimiento profundo de las personas que las integran. Incorporar la neurociencia a la gestión del talento humano no es una moda académica: es una herramienta poderosa y necesaria para construir organizaciones emocionalmente inteligentes, sostenibles y altamente productivas. Hoy, las organizaciones enfrentan una decisión crítica: seguir administrando personas como recursos mecánicos o comenzar a liderarlas como seres humanos complejos, emocionales y profundamente conectados con su propósito. Apostar por lo segundo, es construir empresas no solo exitosas, sino profundamente humanas.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">IMPORTANTE aporte al momento de las EMPRESAS actuales…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Eurythmics - Here Comes the Rain Again (Sub español + lyrics)" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/M5BtaVibx9A?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="867" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07081139/IMG_2043-867x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-116683" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07081139/IMG_2043-867x1024.jpeg 867w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07081139/IMG_2043-254x300.jpeg 254w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07081139/IMG_2043-768x907.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07081139/IMG_2043.jpeg 1149w" sizes="auto, (max-width: 867px) 100vw, 867px" /><figcaption class="wp-element-caption">Screenshot</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:525px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119868</guid>
        <pubDate>Sat, 30 Aug 2025 09:22:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/30055128/IMG_2039.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[TALENTO HUMANO y NEUROCIENCIA ORGANIZACIONAL… by L.B.V]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Por hacerle el feo a Petro, un Congreso torpe insultó la inteligencia de los colombianos </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/por-hacerle-el-feo-a-petro-un-congreso-torpe-insulto-la-inteligencia-de-los-colombianos/</link>
        <description><![CDATA[<p>El presidente Gustavo Petro se jugó su capital político por los trabajadores y este hecho le podría garantizar a la Izquierda su permanencia en el poder otros cuatros años.  A la oposición se le olvidó que los ciudadanos de a pie no tienen voz en el Congreso pero sí voto en las urnas.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Al <strong>Capitolio Nacional </strong>lo llamaron &#8220;el enfermo de piedra&#8221; porque su construcción tardó 80 años (1846-1926). Foto: Cuenta del Senado de la República en X.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a0ec2bb90816bb0459a6b1e69e286c68 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;A los pobres Dios no los juzga&#8221;:</em> Stefan Zweig, escritor.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un Congreso de la República errático está hoy entre el agua y la pila bendita. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ninguna jugada le ha reportado los frutos deseados a los contradictores de Gustavo Petro. Archivaron la reforma laboral sin discutirla y cuando celebraban, el presidente, que es un <em>animal político</em>, les salió con una Consulta Popular que se arropó de popularidad con pasmosa rapidez y le mejoró notablemente su imagen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Congreso, como el <em>loro viejo que no aprende a hablar</em>, en un acto de suicidio político, pocas veces visto en este país de políticos calculadores que no dan puntada sin dedal, hundió la Consulta Popular y resucitó la reforma laboral. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Digo suicidio político porque, sí o sí, ahora el Congreso está obligado a tramitar una reforma que deje contentos, no al presidente y a su gobierno, sino a los colombianos propiamente dichos, a esos empleados que llevan veinte años esperando que un buen samaritano les&nbsp;devuelva los derechos que se<em> embolsilló</em> Álvaro Uribe a favor de terceros siendo presidente, para congraciarse con el empresariado. Pudiéramos decir, con aires bíblicos, que es más fácil ver camellos pasar por el ojo de una aguja que a los ricos de Colombia mostrando empatía hacia los pobres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El jefe del Senado, el conservador Efraín Cepeda —para mí uno de los tipos mejor vestidos de este país, siempre tan tieso -no teso- y siempre tan majo, todo un petimetre, pulcramente afeitado, de mancornas y esas cosas que usa la gente elegantísima—, debe estar muy asustado con lo que se viene, a juzgar por algo que trinó en X luego de votar contra la Consulta Popular: <strong><em>“Llamo a los colombianos a la calma”,</em></strong> dijo el <em>honorable</em> parlamentario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengan presentes esas palabras en negrita y cursiva, porque si el Legislativo le sale al país con un chorro de babas —es decir, si le hace <em>pistola</em> a los trabajadores con la reforma laboral y siquiera intenta maquillar con articulitos ambiguos derechos que deberían ser restituidos—, es muy posible que esta vez el pueblo se rebote y, una vez salido de los chiros, por primera vez se produzca un estallido social, no contra un Gobierno como el que vivió en su propio pellejo Iván Duque, en 2018, sino contra un Congreso de la República, algo inédito. Y súmele que está pendiente el destino del proyecto de ley del senador Iván Cepeda, que les pide encarecidamente a sus compañeros bajarse el <em>sueldito</em>, ojalá a sus justas proporciones. Es decir, el Congreso terminó él solito acorralado.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Hoy los <em>honorables </em>congresistas están advertidos: lo que hagan dentro del Capitolio Nacional tendrá repercusiones en la calle. </strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Si algo dejó claro la torpeza del senador Efraín Cepeda y demás antagonistas es que en el Capitolio Nacional están cómodamente sentados quienes se oponen a las reformas sociales que el país reclama a gritos, y se oponen dilatando en el tiempo o negándose a discutirlas. Esa verdad es obvia. ¡Mostraron el cobre y de qué manera!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia dejó de ser un analfabeta político y hoy los <em>honorables </em>congresistas están advertidos: lo que hagan dentro del sagrado recinto tendrá repercusiones afuera del Capitolio Nacional, en la calle, donde está el ciudadano en quimbas y con la misma ropa tratando de sobrevivir con chichiguas, expuesto al sol y a la lluvia para llevar el pan a su casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia no le perdonaría a los que ganan $50 millones de pesos mensuales  —¡mal contados son $1.600.000 diarios, trabajando como mucho tres días a la semana— que le metan la mano en el bolsillo a quienes difícilmente reúnen esa cifras trabajando 30 días con sus noches, domingos y feriados, y aun así viven al debe, empeñados, saltando matones, tapando un hueco aquí para abrir otro allá y, en el peor de los casos, con los <em>“gota-gota”</em> respirándoles en la nuca, con sus caras de asesinos que parecen recién salidos de prisión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque ese es el rostro del país real que el Congreso desconoce. Si un día se atreve a verlo de frente, ese día entenderán que la verdadera transformación de la sociedad colombiana pasa por un tema del que nadie habla en Colombia: la necesaria redistribución de la riqueza, que sería cortar de raíz las múltiples miserias que nos abrigan. Pero, aunque sea harina del mismo costal, dejemos quieto ese asunto para otra ocasión. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Soñemos por ahora con la posibilidad de que salarios justos y condiciones laborales dignas, por la vía de una reforma laboral sensata, será una forma sana de empezar a “compartir” un poquito de riqueza con quienes les dan la mano (la mano de obra, entiéndase). Ni ellos ni sus herederos se quedarán pobres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordemos que esta reforma laboral nace de la Izquierda y desde sus entrañas fue defendida por una mujer comunista, Gloria Inés Ramírez, siendo ministra de Trabajo, lo que confirma lo que ya sabemos: que históricamente la Izquierda ha velado por los derechos del pueblo <em>camellador</em> y madrugador, la <em>plebe</em>, en orgulloso idioma latín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La torpeza de este Congreso la desnudó el propio presidente Gustavo Petro. Cuando aquellos iban a celebrar sus indignas actuaciones, Petro ya venía con propuestas debajo del brazo, sin que nadie lo sospechara desde un principio, porque el torpe actúa con ceguera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Insisto: Desdeñan la inteligencia del presidente, un zorro criado entre políticos añejos y mañosos, pero que a diferencia de la mayoría de aquellos, no pasó por el Congreso calentando banca, sino que construyó la imagen de un tipo juicioso que preparaba sendos debates, enfrentándose al mismísimo diablo, léase paramilitarismo y parapolíticos, y se adueñaba de la palabra con elocuencia. Un cerebro que no necesita de papelitos que le soplen nada, porque todo lo tiene escrito en la cabeza desde joven, cuando testarudamente soñó que el día menos pensado sería presidente de la República. Para no caer en más yerros, a sus opositores les vendría bien leerse la Ley 5ª que habla sobre el funcionamiento del Congreso; estoy seguro de que Petro la conoce al derecho y al revés.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy no hay en Colombia un político capaz de plantársele a Petro y no se ve de la otra orilla una oratoria tan eficaz como la suya. Lo único que vemos son políticos con pocas propuestas y sí mucho blablablá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El país está del lado de una (todavía posible) Consulta Popular: 57% de favorabilidad, según la encuesta de la firma Cifras y Conceptos. Señor Efraín Cepeda y compañía, por favor no insulten más la inteligencia de los colombianos por su tirria contra el presidente.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-695ae7e9e2d231530c8aa188023bc787 wp-block-paragraph"><strong>Próxima Cura de reposo: Las torpezas de la prensa con Petro. &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115900</guid>
        <pubDate>Sun, 18 May 2025 12:10:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Por hacerle el feo a Petro, un Congreso torpe insultó la inteligencia de los colombianos ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>De consultas populares, beneficios laborales, la cobertura vs la cura y algo más</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/de-consultas-populares-beneficios-laborales-la-cobertura-vs-la-cura-y-algo-mas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Francisco José Yate García El presidente Gustavo Petro ha puesto en manos de los colombianos el futuro del trabajo, la salud y, de manera indirecta, las pensiones, a través de una consulta popular que busca superar el bloqueo del Congreso. Este mecanismo nos invita a reflexionar sobre el país que estamos construyendo: uno que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por: Francisco José Yate García</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente Gustavo Petro ha puesto en manos de los colombianos el futuro del trabajo, la salud y, de manera indirecta, las pensiones, a través de una consulta popular que busca superar el bloqueo del Congreso. Este mecanismo nos invita a reflexionar sobre el país que estamos construyendo: uno que equilibre las necesidades de sus ciudadanos con las realidades económicas, o uno que mantenga inercias que no terminan de satisfacer a nadie. Las reformas laboral y de salud, junto al eco de la controvertida reforma pensional, son temas complejos que merecen un análisis objetivo y datos que alimenten el debate.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Reforma Laboral: Un Ejercicio de Escenarios</h4>



<p class="wp-block-paragraph">La reforma laboral de Petro propone reducir la tercerización y los contratos temporales, promoviendo empleos formales con salarios justos y beneficios adicionales. Para entender sus posibles impactos, imaginemos tres empresas hipotéticas en Colombia en 2025, cada una con un modelo distinto (supongamos que cada empleado en condiciones ideales, con un índice de productividad del 100%, genera 100 millones de pesos anuales)</p>



<pre class="wp-block-code"><code>A.  Empresa Mixta (Leyes Actuales): Combina empleados formalizados (50%) y tercerizados (50%), con 100 trabajadores. Sus costos laborales anuales son de $2,500 millones (incluyendo salarios, prestaciones parciales y contratos de prestación). Con un índice de productividad combinado del 85%:

          100*100^8*85/100=8.500 millones</code></pre>



<p class="wp-block-paragraph">genera ingresos de $8,500 millones y una ganancia neta de $6,000 millones tras costos operativos.</p>



<pre class="wp-block-code"><code>B.  Empresa con Solo Tercerización: Emplea a 120 trabajadores bajo contratos de prestación, con costos laborales bajos de $1,800 millones (esta empresa podría contratar más personas gastando menos). Su índice de productividad es del 75%, aplicamos la misma matemática, generando ingresos de $9,000 millones y una ganancia neta de $7,200 millones, la más alta de los tres casos, gracias a la reducción de gastos en personal.

C.  Empresa Formalizada (Post-Reforma): Tiene 80 empleados, todos con contratos formales y beneficios completos, elevando los costos laborales a $3,200 millones. Con un índice de productividad del 93%, genera ingresos de $7,440 millones y una ganancia neta de $4,240 millones, superior a la mixta pero menor que la tercerizada.</code></pre>



<p class="wp-block-paragraph">Estos datos ficticios sugieren que formalizar el empleo (Empresa C) podría aumentar la productividad —hasta un 93% frente al 75% de la tercerización total—, lo que podría traducirse en mayores ganancias a largo plazo, a pesar de costos iniciales más altos. Mauricio Armitage, empresario y exalcalde de Cali, lo planteó en 2024: “Los colombianos tenemos que cambiar y pagarles mejor a los trabajadores”. Él ve en esto no solo un tema de justicia, sino una estrategia para prosperar: empleados bien remunerados tienden a ser más leales y eficientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el panorama no es tan simple. La realidad es más compleja y el índice de productividad de una empresa no mejora únicamente por las condiciones de sus empleados, el segundo caso reduce el desempleo al poder contratar más personas, también, la transición a un modelo formal podría reducir plazas laborales en el corto plazo, afectando a un país con desempleo persistente. En resumen Económicamente hablando, a nivel macro, es mejor reducir el desempleo ¿no? pensemos en China… Mejor, esto lo abordamos en otro artículo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En conclusión, la Empresa C, aunque más productiva, requiere una inversión que no todas las compañías pueden asumir sin apoyo estatal. Entonces, ¿qué pesa más? ¿La estabilidad inmediata o un futuro con trabajos más dignos? El debate está abierto.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Reforma de la Salud: Cobertura sin Curar</h4>



<p class="wp-block-paragraph">La reforma de salud busca reemplazar las EPS con un sistema estatal centrado en la atención real, no solo en la cobertura. El sistema actual, nacido de la Ley 100 de 1993, ha ampliado el acceso, pero falla en calidad. Las enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes han crecido un 40% desde los años 90, afectando a millones, según datos históricos. Muchos reciben medicamentos, pero no soluciones de fondo. La propuesta de Petro suena prometedora: atención integral en lugar de estadísticas de afiliación. Pero hay varios problemas que no se pueden ignorar: los ya conocidos, la corrupción e ineficiencia en lo público, la falta de empatía y sentido de pertenencia, además de la falta de inversión en ciencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, y más aún bajo este gobierno, la investigación, incluyendo la médica, es un lujo olvidado. Mientras países vecinos avanzan en tratamientos innovadores, aquí los incentivos fiscales para investigación y generación de conocimiento son insuficientes y la prioridad parece estar en otros frentes. Sin ciencia, un sistema de salud “curativo” se queda en palabras: no habrá nuevos tratamientos ni prevención efectiva para esas enfermedades crónicas que aquejan a tantos. Apoyo la idea de superar un modelo que prioriza ganancias de EPS sobre pacientes, la prestación de un servicio fundamental no se puede mercantilizar, pero temo que, sin recursos ni visión científica, volvamos a un pasado de hospitales colapsados, corrupción rampante, un sistema quebrado y promesas vacías. ¿Es esta reforma un paso adelante o un salto al vacío?</p>



<h4 class="wp-block-heading">Reforma Pensional: ¿Ganancia Privada, Pérdida Pública?</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque no está en la consulta, (por ahora, las cortes en su sabiduría lo determinarán) la reforma pensional aprobada en 2024 sigue resonando. Buscó fortalecer Colpensiones y limitar a los fondos privados. Mi crítica va más allá: esta reforma, en su forma actual, amplió el poder de los fondos privados en lugar de reducirlo, dejando a la mayoría de los colombianos con pensiones cercanas al salario mínimo. Estos fondos, que manejan billones de pesos, han sido señalados por ofrecer retornos reales casi nulos, enriqueciendo a sus administradores mientras los jubilados apenas sobreviven. El gobierno no reguló lo suficiente ni garantizó pensiones dignas para todos. ¿Era esta la equidad que se prometía?</p>



<h4 class="wp-block-heading">Un llamado a la reflexión</h4>



<p class="wp-block-paragraph">La consulta popular nos pone frente a un espejo. La reforma laboral nos reta a pensar en el trabajo del futuro; la de salud, en cómo curar de verdad; y la pensional, aunque fuera de esta votación, nos recuerda las deudas pendientes con nuestros mayores, y con nuestro futuro mismo. No hay soluciones perfectas: formalizar empleos puede costar plazas, priorizar la cura exige ciencia que no tenemos, y las pensiones siguen siendo una promesa a medio cumplir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, dejo una pregunta para empresarios y ciudadanos: ¿qué tipo de empleador quieres ser? ¿Uno que invierte en su gente para crecer juntos, o uno que acapara y aumenta sus ganancias hoy sin mirar mañana? Por otro lado, ¿qué tipo de empleado quieres ser? ¿Uno lleno de beneficios laborales y estabilidad disminuyendo la competencia y aumentando la zona de confort, o uno con menos tiempo disponible con varios contratos menores en constante competencia? No se trata de juzgar, sino de elegir. Petro, y nuestro país, tristemente siempre dividido, han abierto el debate; ahora nos toca definir el rumbo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo ideal de las mariposas resaltadas en los tuits del presidente no son más que el imaginario lejano de un mundo aún muy egoísta, por ahora el realismo mágico debe ser solo realismo y debemos actuar consecuentemente para sobrevivir como nación, alcanzando paso a paso esa humanidad en comunidad tan anhelada. Presidente, Jesús no promulgó atacar al contrario, ya es hora de que sus palabras dejen de estar vacías y gobierne para todos. Propongamos y construyamos en la diferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dedicado a quienes en su afán de hacer prospera su vida, cayeron en el malestar de la enfermedad. Encontraron medicamentos y cobertura sin gastar un solo peso, pero una verdadera cura nunca llegó, y ahora muchos de ellos desde el cielo, observan como todos entramos a este debate eterno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113155</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Mar 2025 22:43:15 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03193814/Francisco-Yate.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[De consultas populares, beneficios laborales, la cobertura vs la cura y algo más]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Tres Puntos Aparte</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Vivir con alguien que tiene Alzheimer</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/vivir-con-alguien-que-tiene-alzheimer/</link>
        <description><![CDATA[<p>La llamada enfermedad del olvido ha destruido muchos recuerdos de Merceditas, pero no el amor que ella y su hijo Javier se tienen. Esta es la historia de una paciente y su cuidador.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen de la película &#8220;La memoria infinita&#8221;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Mi madre tiene 87 años y tiene Alzheimer, ahora yo soy su cuidador y lo hago con mucho amor. No es fácil ver cómo el pábilo de la vida se extingue y uno no puede hacer nada”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La emotiva frase es un post de Facebook escrito por el periodista colombiano Javier Solórzano en respuesta a un amigo suyo que vive igual situación con su abuela de 95 años. Padece del mal que les destruye los recuerdos a las personas.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-efd76f40fedc22663e4415a53dd527fa wp-block-paragraph"><strong><em>“La enfermedad de Alzheimer, conocida también como la enfermedad del olvido, se desarrolla de forma gradual, iniciándose décadas antes de que se manifieste como demencia en la vejez. Aunque comúnmente se asocia con las personas mayores, no es exclusiva de esta etapa de la vida. Se caracteriza por la atrofia y muerte de las neuronas cerebrales, resultado de un proceso inflamatorio celular como consecuencia de múltiples factores genéticos, ambientales y del estilo de vida”,&nbsp;</em></strong>afirma la doctora Ana María Salazar, psicóloga de la Universidad del Bosque&nbsp;y autora del libro&nbsp;“Intervenciones no farmacológicas en la enfermedad de Alzheimer”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocí a Javier en 1993 siendo él reportero de la Revista del Jueves, en <strong>El Espectador</strong>, el más antiguo de los diarios colombianos, el mismo periódico donde escribió Gabriel García Márquez, el Premio Nobel de Literatura, quien, a propósito, también padeció esta enfermedad.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2bfd010a36d9ef5e19dfd149e001ac6b wp-block-paragraph"><em><strong>“Hubo algunos meses muy difíciles, no hace mucho, en que recordaba a su esposa de toda la vida, pero creía que la mujer que tenía frente a él (…) era una impostora”,</strong> </em>cuenta su hijo Rodrigo García en la página 18 del libro <em><strong>“Gabo y Mercedes: Una despedida”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con Javier uno puede hablar sobre lo divino y lo humano, es una persona culta e informada, un lector voraz de Historia y biografías. Antes de la Wikipedia, existía Javi con su memoria prodigiosa, llena de datos enciclopédicos. Con él, ninguna conversación se torna aburrida.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Javier tiene 57 años y trabaja desde la virtualidad como jefe de prensa. Leer es una de sus pasiones. Últimamente ha leído la <em>“Antología de grandes crónicas”</em>, de Daniel Samper Pizano; <em>“El poder de escuchar”</em>, del periodista Ismael Cala y  la biografía de Joachim von Ribbentrop, el ministro de Relaciones Exteriores de Adolfo Hitler. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En vacaciones les encanta ir a Villa de Leyva para ver juntos <em>“los hermosos amaneceres y atardeceres”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Villa de Leyva es una ciudad colonial, distante a 165 kilómetros de Bogotá, (Colombia), cuya fundación data de 1572. Allí nació doña Mercedes en 1937. <em>“Mi madre enviudó cuando mi hermano y yo teníamos tres años; siempre se dedicó a nosotros. Nunca se quiso volver a casar, pues no quería ponernos padrastro. Ella fue secretaria. Mi padre Gustavo trabajó para la industria petrolera de finales de los 60s. Se casaron en 1966”.</em>   </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ella fue diagnosticada en 2017, desde entonces Javier está a su lado como sombra; eso significó aplazar sus propias necesidades afectivas. <em>“Tenemos una relación muy bonita basada en el afecto”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-cdd0626c07b1af3629052876268853ad wp-block-paragraph"><strong><em>“El rol del cuidador es profundamente demandante, ya que la atención al paciente requiere cuidados continuos que consumen tiempo y energía significativos. En este proceso, los cuidadores suelen priorizar las necesidades físicas y emocionales del enfermo por encima de las propias, exponiéndole al padecimiento de sobrecarga por el cuidado”,</em></strong>&nbsp;señala la experta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que Merceditas todavía cocina y es autosuficiente, el médico recomendó supervisar y apoyar las actividades cotidianas para evitar riesgos, procurando mantener, el mayor tiempo posible, su independencia y autonomía. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Cuando le diagnosticaron la enfermedad, yo estaba con ella. Me dijo que la dejara sola y que por mi bien me organizara. Eso me puso muy mal, pues le contesté que&nbsp;no&nbsp;podía abandonarla, menos en su condición”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ambos se pusieron a llorar en el taxi. </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-507844f9048c46946045edcf7a5b3b76 wp-block-paragraph">La doctora Ana María compara esta experiencia con un duelo.&nbsp;<strong><em>“Se necesita tiempo para procesarlo. Algunos familiares pasan por diferentes etapas: negación, búsqueda de información adicional o segundas opiniones médicas, reorganización y luego manejo de la situación. Se requiere de un alto grado de empatía del profesional de la salud al momento de dar estas noticias dolorosas”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los síntomas específicos que experimenta una persona con demencia dependen de las partes del cerebro afectadas; pueden incluir pérdida de la memoria inmediata o reciente de corto plazo, dificultad para encontrar las palabras que se quieren decir, dificultad para realizar tareas o actividades que antes se hacían sin problema, dificultad para concentrarse, hasta cambios en la personalidad y el estado de ánimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Javier tenía miles de preguntas y no menos temores: ¿Tendrá cura?, ¿Cómo haré para cuidar de ella?, ¿Enfermaré de Alzheimer también?, ¿Se olvidará de mí un día?&#8230;</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-6a71298992d5852d88f085ef2434a6a3 wp-block-paragraph"><strong><em>“Los miedos alrededor de esta enfermedad </em>–dice la doctora Ana María- <em>se vuelven silenciosos pero dolorosos, y muchos de ellos permanecen a lo largo del tiempo prolongando el sufrimiento y la preocupación. Por esto es indispensable que familiares y cuidadores busquen apoyo psicológico, tanto en profesionales de la salud mental, como en grupos de apoyo de quienes ya han pasado por esta situación”. </em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Salir a caminar, ir a la iglesia o de compras al centro comercial es parte de los planes que disfrutan los dos. También suele acompañarla al salón de belleza.&nbsp;<em>“Mi madre siempre ha sido vanidosa y cuanta crema antiarrugas hay, se la compra. De hecho, los médicos se aterran porque a sus 87 años, parece una mujer de 70”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la casa, ven juntos videos de Youtube, donde ella aprende algo nuevo cada día, mientras conversan sobre la familia, sobre Dios o sobre la Violencia que sobrevino en Colombia tras la muerte de Jorge Eliécer Gaitán. Eso fue en 1948, cuando Merceditas&nbsp;tenía 11 años. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ella le gusta el crochet y él le explica pacientemente lo que dice la youtuber, porque sus oídos tampoco ayudan mucho.&nbsp;<em>“La sordera en la vejez -me comenta Javier- se llama presbiacusia y está asociada a esta enfermedad, que tiene además un componente genético”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-07b646fa79360ee11c352d5442aa3095 wp-block-paragraph"><strong>Aunque el Alzheimer avanza de maneras diferentes en cada paciente, se describen tres fases comunes: En la&nbsp;<u>etapa leve&nbsp;</u>la persona puede desempeñarse de manera autónoma o independiente, pero con dificultad para encontrar palabras, confundiendo u olvidando nombres de personas conocidas, dificultad para realizar tareas laborales o sociales, olvidar o perder cosas&#8230;. </strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-df5b1e3b4ad53545fcd8fe20b2c993a1 wp-block-paragraph"><strong>En La&nbsp;<u>etapa moderada</u>, la más prolongada, que dura años, la persona puede olvidar eventos o información personal (dirección, teléfonos, cumpleaños, etcétera), experimenta cambios de humor sintiéndose más irritable o retraído y callado, hace preguntas y cuenta historias repetitivas, cambios en el sueño, desorientación en los lugares conocidos o cambios en la personalidad. </strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-72f1c12a6724e50dc265c07ee12ac59f wp-block-paragraph"><strong>Y en la&nbsp;<u>etapa tardía o grave</u>, la persona necesita ayuda para las actividades diarias y el cuidado personal, experimenta dificultad para comunicarse y pierde la noción de lo que le rodea.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Javier, lo más&nbsp;difícil ha sido lidiar con los olvidos constantes de Merceditas<em>. “Te puede preguntar seis veces sobre un mismo tema, por lo que se debe tener mucha paciencia. A veces, por ejemplo,&nbsp;no recuerda que ya desayunó o se bañó”.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los especialistas dijeron que la habían llevado en un buen momento, por lo cual la enfermedad avanza con lentitud.&nbsp;<em>“Le pregunté si podía recuperar la memoria perdida y me dijo que no…”. &nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-a78ce32362d30225a6add7e093048e8f wp-block-paragraph"><strong>De acuerdo con la doctora Ana María, tener un diagnóstico oportuno es indispensable para acceder a recursos terapéuticos. <em>“Los tratamientos se centran en la combinación de fármacos y terapias no farmacológicas; fármacos para cambiar o enlentecer el progreso de la enfermedad y fármacos para el control de los síntomas, terapias de entrenamiento físico, musicoterapia, entrenamiento cognitivo la nutrición y el entrenamiento en cuidado para cuidadores entre otras”. &nbsp;</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la pandemia hacía acá, a ella le ha dado por colocar sillas detrás de las puertas, pues vive con la zozobra de que en cualquier momento entren los ladrones. En una ocasión, Javier regresó de hacer un mandado y le costó bastante trabajo convencerla de abrir la puerta.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Javi ahora se siente preparado para lo que venga. Sabe que el momento más complejo será cuando ella ya no sepa quién es él.&nbsp;<em>“Cada vez retiene menos información. En la fase final la persona pierde total noción de quién es y hasta se le olvida hablar y comer”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075125/A-MEMORIA.jpg" alt="" class="wp-image-110566" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075125/A-MEMORIA.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075125/A-MEMORIA-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075125/A-MEMORIA-768x432.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen de la película “La memoria infin</em>ita&#8221;.</p>



<p class="has-text-align-right has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>“Los que tienen memoria, tienen coraje. Y son sembradores”:</em> De la película <em>“La memoria infinita”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para entender lo doloroso que significa convivir con un ser amado a quien le han diagnosticado Alzheimer, los invito a ver en Netflix el documental <strong><em>&#8220;La memoria infinita&#8221;</em></strong> (2024). Es el día a día, a largo de varios años, de la actriz Paulina Urrutia y su esposo, el periodista, también chileno, Augusto Góngora –diagnosticado a los 62 años- y de cómo los fallos de la memoria fueron consumiendo su vida de a poco, y poniendo a prueba el amor de ella por él.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="La Memoria Infinita | Tráiler Oficial" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/tkBiO4p6UPY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hay otro elemento interesante en esta historia: la memoria colectiva que no quiere olvidar las atrocidades que cometió el dictador Augusto Pinochet. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En una de las escenas, Paulina lee a su esposo una parte del libro “Chile, la memoria prohibida”, del cual Augusto Góngora fue coautor:&nbsp;<em>“Sin memoria no sabemos quiénes somos, sin memoria divagamos desconcertados sin saber a dónde ir. Sin memoria no hay identidad. “La memoria prohibida” no se lee para quedar anclados en el pasado, mucho menos aún para abrir la llaga o despertar el dolor adormecido. Este libro solo tiene objeto si la memoria ayuda a recobrar nuestra propia identidad y a reconocer la verdad, sin la cual no habrá ni reconciliación, ni reencuentro”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que en esas palabras hay una gran lección para Colombia, un país desmemoriado desde siempre y, quizás por eso, acostumbrado a repetir sus violencias y sus sinrazones, como si una extraña mutación del Alzheimer nos atravesara colectivamente. Pero bueno, me excuso con los lectores, porque ese no es el tema de este artículo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Volvamos a la historia de Merceditas y Javier: A él esta experiencia le ha traído muchas enseñanzas. <em>“La vida sí es un ratico y por lo tanto hay que disfrutarla al máximo con ella; eso hago a cada instante para después no quedar con arrepentimiento alguno”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Católicos como son en esta familia, a veces también le lee la Biblia a doña Mercedes. Con Dios de por medio, finaliza nuestra charla: &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—“<em>No he pensado que será de mi vida tras su partida, pero ella me vive diciendo que yo ya me gané el cielo cuidándola”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="240" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/26073627/ALZHEIMER-JAVIER-2-1.jpg" alt="" class="wp-image-110740" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/26073627/ALZHEIMER-JAVIER-2-1.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/26073627/ALZHEIMER-JAVIER-2-1-300x180.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="has-text-align-left has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto cortesía: Mercedes y Javier, un año cualquiera en Bogotá</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-74b2f5b4fddbdd1f60fb67dbadecf94c wp-block-paragraph"><strong><em>“Una persona sin memoria nos recuerda la importancia de vivir en el presente, invitándonos a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y sus virtudes. Nos enseña resiliencia, el poder transformador del amor en el cuidado de los demás y la relevancia de la espiritualidad. Además, nos insta a eliminar el estigma asociado a estas enfermedades y a convertirnos en un apoyo colectivo para los cuidadores. Se trata de aliviar los sentimientos de soledad y angustia que acompañan a un duelo anticipado”,&nbsp;</em></strong>concluye la doctora Ana María. Salazar, psicóloga de la Universidad del Bosque.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="711" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075546/A-MEMORIA-CARTEL-711x1024.jpg" alt="" class="wp-image-110569" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075546/A-MEMORIA-CARTEL-711x1024.jpg 711w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075546/A-MEMORIA-CARTEL-208x300.jpg 208w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075546/A-MEMORIA-CARTEL-768x1106.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075546/A-MEMORIA-CARTEL-1067x1536.jpg 1067w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21075546/A-MEMORIA-CARTEL.jpg 1422w" sizes="auto, (max-width: 711px) 100vw, 711px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110558</guid>
        <pubDate>Sun, 26 Jan 2025 13:18:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21093046/A-MEMORIA-PORTADA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Vivir con alguien que tiene Alzheimer]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Gustavo Gutiérrez (1928-2024) y las apuestas de la Teología de la liberación latinoamericana. In memoriam</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/gustavo-gutierrez-1928-2024-y-las-apuestas-de-la-teologia-de-la-liberacion-latinoamericana-in-memoriam/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los teólogos y filósofos Israel Arturo Orrego, profesor de la Universidad Libre, y Manuel Leonardo Prada, profesor de la Universidad Industrial de Santander, nos presentan este texto sobre las apuestas de la Teología de la liberación del padre Gustavo Gutiérrez, fallecido el pasado 22 de octubre.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph"><strong>Las apuestas de la teología de la liberación</strong></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em><strong>Por: Israel Arturo Orrego Echeverría y Manuel Leonardo Prada Rodríguez</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La figura intelectual, humana y pastoral de Gustavo Gutiérrez Merino Díaz, padre de la Teología de la Liberación, es relevante para cristianos, intelectuales, activistas, movimientos populares, colectivos, comunidades eclesiales de base, entre otros actores que, inspirados en su pensamiento teológico, están comprometidos con la transformación social, política y económica de Latinoamérica, a favor de la vida de los excluidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gutiérrez nació el 8 de junio de 1928 en Barranco, Lima, y murió el 22 de octubre de 2024 en la misma ciudad. Creció en el seno de un hogar de clase media. Por sus rasgos pronunciadamente indígenas, sintió empatía por aquellos pueblos oprimidos desde la Colonia española, asunto que, más adelante, justificaría argumentativamente por medio de la teología dominica de Fray Antón de Montesino y Fray Bartolomé de Las Casas y llevaría a la práctica durante su vida. Junto a esto, padeció una osteomielitis que lo postró en una silla de ruedas desde que tenía doce años hasta que cumplió la mayoría de edad, asunto que no solo lo llevó a refugiarse de sus dolencias mediante la lectura asidua de, entre otros, el poeta peruano César Vallejo, sino también a tener conmiseración por los enfermos, en especial, los marginados del sistema de salud, los pobres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez superada su postración, Gutiérrez inició estudios de medicina en la Universidad de San Marcos, al tiempo que se inscribió en el movimiento Acción Católica. Con la mirada puesta en las necesidades de los pobres, indagó en la teología para construir, desde allí, una respuesta a la exclusión de la que no era ajeno. Una vez ordenado como sacerdote, Gutiérrez realizó estudios en varias universidades europeas como las de Lyon y Lovaina, donde entró en contacto con algunas figuras clave del Concilio Vaticano II. Junto a esto, en diálogo con las discusiones teológicas posconciliares, conoció y profundizó en la teología protestante de Edward Schillebeeckx, Hans Küng, Karl Rahner, Jürgen Moltman, Dietrich Bonhoeffer, Johann Baptist Metz, entre otros. A finales de la década del cincuenta, Gutiérrez regresó a su ciudad natal y fue nombrado párroco del distrito de Rímac, comunidad con la que mantuvo un compromiso pastoral a lo largo de su vida, a la par de su actividad académica, siempre inspirada en su compromiso comunitario y pastoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gutiérrez fue autor de varios libros, entre los cuales sobresale <em>Teología de la liberación: Perspectivas</em> (1990)<em>,</em> publicado en 1971 y traducido a más de 20 idiomas, porque, tras convertirse en un referente mundial de teología ampliamente discutido, en la década de los 80’s fue objeto de la crítica doctrinal del teólogo alemán Joseph Ratzinger. Gutiérrez fue reconocido con más de treinta doctorados <em>Honoris causa</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Es el liberacionismo de Gutiérrez equivalente a los marxismos latinoamericanos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es desde el compromiso evangélico, que no traza distinciones entre doctrina cristiana y praxis, que Gutiérrez reflexionó sobre el problema de la pobreza y sus causas deshumanizadoras. ¿Cómo es posible hablar de Dios, mediante el quehacer teológico, en medio de circunstancias marcadas por la pobreza&nbsp;y la injusticia? Mientras que las teologías europeas y norteamericanas gravitaban en torno a los problemas modernos de la secularización y el ateísmo, Gutiérrez planteaba una reflexión menos metafísica, más concreta y ligada al evangelio consistente en alimentar al hambriento, vestir al desnudo, entre otras prácticas que derivan de la doctrina cristiana. Para Gutiérrez, es inviable una fe sin obras. No tiene sentido un cristianismo reducido al asentimiento de doctrinas, si no se tiene amor a ese prójimo latinoamericano, empobrecido por un sistema económico idólatra, es decir, que se fetichiza y exige sacrificios humanos marginando y generando desesperanza. La única manera de seguir a Jesús es mediante una comunión con Dios, que empieza con la contemplación silenciosa y se manifiesta en la rectificación de la sociedad, mediante la propagación de valores caracterizados por la alteridad y la entrega desinteresada hacia el pobre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablamos de teología de la liberación nos referimos a un movimiento teológico que se expresa mediante diversas comprensiones del evangelio y sus correspondientes prácticas. Por esa razón, encontramos ideologías liberacionistas que exaltan la lucha violenta en pro de quienes han sido marginados. De esta manera, no hay mayor diferencia entre esa propuesta y la de algunos grupos guerrilleros. Sin embargo, dentro de esa multitud de perspectivas, la teología de Gutiérrez sobresale por regirse según los valores de lo que en teología denominamos Reino de Dios, expresado por Jesús. Esto implica que Gutiérrez no monta versículos bíblicos sobre una plataforma teórica marxista para legitimar una revolución violenta, sino que edifica, a lo largo de su obra, una teología vivencial, derivada de la obediencia, actualización y contextualización del evangelio. Debido a que este último es una buena noticia para los pobres, enfermos, entre otros excluidos, la única manera de ser un cristiano auténtico es suscitando la liberación de las personas oprimidas de los contextos sociales que habitamos. La espiritualidad consistente en amar a Dios debe ser materializada en obras concretas a favor del prójimo, que lo liberen de sus condiciones perpetuas de esclavitud, causadas por un sistema estructuralmente injusto:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Liberación, ciertamente, de situaciones socio-económicas de opresión y marginación que obligan a muchos (&#8230;) a vivir en condiciones de vida contrarias a la voluntad divina (&#8230;) [;] no obstante, liberarse de estructuras socio-económicas opresoras no es suficiente, se requiere transformación personal que nos haga vivir en honda libertad interior frente a todo tipo de servidumbres. (Gutiérrez, 1990, p. 43)</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Con base en lo anterior, se quiere advertir sobre la falacia de generalización que cometen algunos grupos cristianos afines a partidos políticos de derecha, tales como el republicanismo estadounidense esparcido en Latinoamérica mediante el evangelismo, consistente en hermanar a la teología de la liberación de Gutiérrez con los grupos políticos de izquierda, sean estos democráticos o subversivos. O, de manera similar, ciertos grupos evangélicos de América Latina que, temerosos de la dimensión social y política de la teología de la liberación y desconocedores de la profunda preocupación por la dimensión personal de la misma, proponen “alternativas” teológicas que se supone son más “integrales”. El teólogo limeño es enfático a la hora de explicar que lo suyo no es la sociología, sino la teología, y que usa a las ciencias sociales como mediación para comprender las causas de la pobreza en Latinoamérica, mas no para convertir a la teología en una expresión de los marxismos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, su teología de la liberación no es un activismo político de izquierda ni converge con las opciones violentas de sacerdotes como Camilo Torres o el cura Pérez. Más bien, consiste en la evidencia de una espiritualidad caracterizada por el servicio a los pobres y la lucha por la superación de las dinámicas que generan y perpetúan su empobrecimiento. Esta exigencia se hace desde el reconocimiento de la propia identidad cultural, como quien bebe de las aguas de su propio pozo, en el itinerario espiritual del pueblo al que pertenece. En este horizonte, Gutiérrez posibilita el camino para una teología contextual que, posteriormente, será profundizada en la pedagogía del oprimido de Paulo Freire y la comprensión sociológica de Orlando Fals Borda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo anterior, es posible plantear relaciones entre la teología de la liberación y la diversidad de pensamientos críticos latinoamericanos. También es posible detectar aires de familia entre el liberacionismo y algunas consignas de algunos movimientos de izquierda, tales como la lucha por la dignificación de la vida humana, mediante la promoción de políticas públicas inclinadas hacia el bienestar de la clase trabajadora. Junto a lo anterior, se pueden trazar nexos entre dicha teología y las posturas de partidos políticos de derecha, tales como la lucha por la inserción de los pobres en el mundo laboral, la caridad de la cristiandad institucional, entre otros asuntos. Sin embargo, las izquierdas no ven problema en usar cualquier medio efectista para lograr sus fines, mientras que el liberacionismo implica una coherencia entre los medios y los fines. Si la meta es un mundo en paz, no podemos usar medios violentos para lograrla. Si queremos un mundo de bienestar para quienes ahora son pobres, no podemos seguir promoviendo la acumulación siempre desigual del capital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De manera semejante, las ideologías de derecha, aunque caritativas, no cuestionan al sistema que mantiene a los ricos arriba y, a los pobres abajo. La teología de la liberación es otra cosa, más allá de las posibles relaciones que se puedan entablar con uno u otro grupo político o religioso. Ella sumerge su <em>ethos</em> en la praxis semítico-cristiana, para la que los seres humanos son más importantes que las leyes, por lo cual la prioridad es el bienestar total del prójimo. Esto implica que el orden de las cosas, aunque preestablecido, no debe ser así para siempre, sino que puede y debe ser transformado en un sistema que permita y fomente la reproducción de la vida, especialmente de quienes la tienen negada. Así, las acciones teologales de la teología de la liberación son políticas, históricas y contextuales. Pero ni la teología liberacionista ni su praxis se presta para ser politizada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La opción preferencial por los pobres</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, hay acercamientos a la obra teológica de Gutiérrez basados en prejuicios, tales como que la opción preferencial por los pobres promueve la lucha de clases que deriva en la exclusión de los ricos. Pues bien, para Gutiérrez los pobres son aquellas personas que no tienen derecho a tener derechos, por lo cual van a morir prematuramente:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">El término «pobre», puede parecer además de impreciso e intraeclesial, un poco sentimental, y finalmente, aséptico. El «pobre», hoy, es el oprimido, el marginado por la sociedad, el proletario que lucha por sus más elementales derechos, la clase social explotada y despojada, el país que combate por su liberación. (Gutiérrez, 1990 ).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Para dignificar su vida y prolongarla, siguiendo los mandamientos de Cristo e imitando sus acciones, Gutiérrez sostiene que el hecho de que los pobres tengan una “preferencia” en la reflexión-praxis&nbsp;teológica y que vayan primero a la hora de ser el objeto de la acción social de los cristianos no implica la violencia que elimina a los opresores, lo cual no significa validar su manera de vivir, sino la oposición argumentativa y performativa ante las ideas que fundamentan y orientan esas acciones opresoras de vivir. Si bien es cierto, el proceso de la liberación no supone la eliminación física de los opresores, sí exige reemplazar esa manera opresora de pensar y proceder con la manera que Jesús tenía de pensar y actuar. Por lo anterior, generalmente este proceso de denuncia desemboca en la muerte del profeta, tal como aconteció en el caso de Ignacio Ellacuría y las y los mártires del Salvador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La opción por los pobres supone la denuncia de las estructuras de poder que los mantienen en esa condición, lo cual requiere de un análisis social serio, académico, que, por supuesto, resalte la gravedad de esa inequidad social. Pero advertir que la mayoría de la población latinoamericana ha quedado empobrecida por causa del enriquecimiento de unos cuantos no significa promulgar el odio al rico opresor, sino la liberación de este último, de tal manera que aprenda a vivir en comunidad, pensando también en el prójimo, y no solo en sí mismo. No se elimina al rico, en pro del pobre, sino que se humaniza, en el sentido de enseñar a ser un humano auténtico, en pro del excluido. De paso, tal como lo ha venido haciendo Leonardo Boff, hay que enseñar tanto al rico como al pobre a vivir en comunidad con la naturaleza, conceptuada desde la teología como la creación de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La opción por los pobres comienza con la profunda espiritualidad del cristianismo –mas no de la cristiandad, vinculada a los poderes de turno–, del lugar donde el Dios de Jesús, el Dios de la única historia que hay optó por manifestarse. En otras palabras, esta clave hermenéutica y práxica de la teología de Gutiérrez no tiene su punto de partida en una determinada estructura ideológica de izquierda, sino en el compromiso radical con la fe de Jesús: “el discurso sobre Dios no puede esquivar la vida cotidiana de los pobres de este mundo, vida transida de pena y de esperanza” (Gutiérrez, 2021, p. 316).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>El lugar de los pobres es el espacio de vida de la espiritualidad cristiana. De allí que esto no sea un mero altruismo o postura política, sino el imperativo de la experiencia del amor de Dios en la historia. Esta es la razón por la que la teología de Gutiérrez no permite una lectura según la cual la lucha por los pobres podría expresarse en la violencia armada desde las guerrillas o en el ejercicio del poder institucional de un gobierno progresista, sino en el servicio comprometido y vivido en la experiencia comunitaria, en la que, como vimos, el teólogo peruano participó hasta los últimos días de su vida:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">(…)&nbsp; hemos visto la pobreza como alojada en el casillero de las cuestiones sociales. Hoy, la percepción que tenemos de ella es más honda y compleja. Su carácter inhumano y antievangélico, como dicen Medellín y Puebla, su condición, en última instancia, de muerte temprana e injusta, hacen aparecer con toda nitidez que la pobreza desborda el ámbito socio-económico y se convierte en un problema humano global y, por consiguiente, en un desafío a la vivencia y al anuncio del evangelio. Es una cuestión teológica. (Gutiérrez, 2007, p. 201)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien, no fueron pocos los intentos diversos grupos conservadores, tanto políticos como teológicos, de acusar a Gutiérrez y a la teología de la liberación de marxista, es claro que, para el teólogo peruano, su lucha por la liberación de los pobres tiene su base en el profetismo bíblico y en la práctica histórica de Jesús. <strong>El profeta, lejos de ser un vidente que adivina el futuro, es un defensor que exige la garantía de los derechos de los pobres, las viudas, los huérfanos y los extranjeros, mediante la crítica a los poderes establecidos.</strong> Ello no quiere decir que la opción por lo pobres esté despolitizada, sino que la vida de denuncia profética y la práctica histórica de Jesús tienen una dimensión histórico-política, si se quiere, en la respuesta cristiana a los pobres. Gutiérrez inaugura así una nueva teología política, sin estar de acuerdo con la politización de la teología.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Del desarrollismo al liberacionismo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro punto clave del pensamiento de la liberación de Gutiérrez gira en torno a la idea misma de liberación, que pone el acento en los vínculos comunitarios y sociales. Ello, en contraste con la idea individualista de la libertad propia de la racionalidad moderna, capitalista, que se sustenta en la abstracción del sujeto como individuo. Para el teólogo, el problema no era la inmersión de los empobrecidos en el sistema-mundo del desarrollismo capitalista como supuesta alternativa para la superación de la pobreza, sino la liberación como la superación de cualquier condición que limite la vida individual y colectiva de los pueblos, lo que implicaría una temprana crítica a la idea occidental de desarrollo, que se anticipa a los actuales abordajes que se apalabran desde el buen vivir andino y a las posturas del posdesarrollo tan discutidas actualmente en la academia latinoamericana. Como evidencia de ello, la siguiente anécdota:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Entre 1969 y 1970 (&#8230;) conocí a Gustavo Gutiérrez quien, con 41 años, era asesor nacional de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos (UNEC). Después de participar en la Conferencia Episcopal de Medellín, en julio de 1968, el padre Gutiérrez escribió un texto para un congreso teológico en Ginebra, Suiza, sobre Teología del desarrollo. Con dos compañeros de la UNEC nos encargamos de publicar aquel texto…Mientras trabajábamos, un día apareció el padre Gustavo y nos dijo: “no se llamará ‘Hacia una teología del desarrollo’ sino ‘Hacia una teología de la liberación’” (&#8230;) En este contexto, en 1971, se publicó la “Teología de la liberación. Perspectivas”, en versión peruana. (Rodríguez, 2024)</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Así como Gutiérrez se dio cuenta de que la enunciación de la teología del desarrollo no era la más apropiada para el contexto latinoamericano, por lo cual había que reemplazar el nombre por el de <em>teología de la liberación</em>, de forma similar el pensamiento crítico latinoamericano de esta época tiene la oportunidad de extraer lo esencial de dicha teología, con el fin de actualizarla, convirtiéndola en una luz orientadora para responder a los desafíos que las dinámicas de la exclusión plantean en la actualidad. Por eso, a pesar de que desde la década de los noventa se ha venido promocionando la idea de la muerte de la teología de la liberación, esta sigue vigente. <strong>Mientras haya oprimidos, estará latente la necesidad de gestar una liberación no violenta, real y concreta, que parte de los lazos comunitarios, contextuales y vitales. &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong>                       </p>



<p class="wp-block-paragraph">Gustavo Gutiérrez. &nbsp;(2021). Lenguaje teológico: plenitud del silencio.&nbsp;<em>Ius Inkarri,&nbsp;3</em>(3), 313–322. https://doi.org/10.31381/iusinkarri.vn3.4158</p>



<p class="wp-block-paragraph">__________. (2007). <em>Seguimiento de Jesús, opción por los pobres. </em>ADITAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">__________. (1990). Teología de la liberación: Perspectivas. Ediciones Sígueme.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rodríguez, J. P. (2024, octubre 19). El Sodalicio: Un experimento fallido de la Guerra Fría en Latinoamérica. El País. <a href="https://elpais.com/sociedad/2024-10-19/el-sodalicio-un-experimento-fallido-de-la-guerra-fria-en-latinoamerica.html">https://elpais.com/sociedad/2024-10-19/el-sodalicio-un-experimento-fallido-de-la-guerra-fria-en-latinoamerica.html</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107167</guid>
        <pubDate>Fri, 25 Oct 2024 05:04:46 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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