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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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        <title>La Memoria toma Medellín</title>
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        <description><![CDATA[<p>Hay ciudades que terminan convirtiéndose en escenarios inevitables para ciertas conversaciones. Medellín es una de ellas cuando se habla de memoria. Pocas ciudades colombianas condensan de manera tan visible las contradicciones del país: violencia y resistencia, dolor y transformación, miedo y esperanza. Quizás por eso resulta especialmente significativa la presencia que tendrá el Centro Nacional [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Hay ciudades que terminan convirtiéndose en escenarios inevitables para ciertas conversaciones. Medellín es una de ellas cuando se habla de memoria. Pocas ciudades colombianas condensan de manera tan visible las contradicciones del país: violencia y resistencia, dolor y transformación, miedo y esperanza. Quizás por eso resulta especialmente significativa la presencia que tendrá el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) en la vigésima edición de la Fiesta del Libro y la Cultura, que se realizará entre el 11 y el 20 de septiembre en el Jardín Botánico y el Parque Explora. Bajo el lema “Voz para los que no tenían voz”, la entidad llegará con una programación que incluye conversatorios, talleres, investigaciones, lanzamientos editoriales, actividades artísticas y espacios de encuentro con comunidades, víctimas, investigadores, estudiantes y ciudadanos interesados en comprender mejor la historia reciente del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La agenda es amplia, pero más allá de la cantidad de actividades, lo que llama la atención es la visión que parece atravesarla. Durante años, la memoria en Colombia estuvo asociada principalmente a la reconstrucción de hechos violentos, a la elaboración de informes y a la preservación de archivos. Todas esas tareas siguen siendo indispensables. Sin verdad documentada no existe posibilidad de comprensión ni de justicia. Sin embargo, la programación que el Centro llevará a Medellín sugiere una apuesta más amplia: convertir la memoria en una conversación pública capaz de involucrar a sectores de la sociedad que tradicionalmente no participan de estos debates.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa intención aparece desde el primer día. El viernes 11 de septiembre se abrirán espacios como “Cartografía por la memoria”, un taller dirigido a jóvenes que propone explorar cómo los lugares guardan historias, emociones y recuerdos a través del dibujo y la construcción colectiva de mapas. Ese mismo día se presentará el pódcast <em>Lenguajes de la memoria: afectaciones a metaleros en el marco del conflicto armado en Medellín (1990-2000)</em>, una propuesta que recupera testimonios de quienes encontraron en la música una forma de resistencia frente a las distintas expresiones de violencia que marcaron la ciudad durante las últimas décadas.<br><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">La elección de Medellín para este tipo de reflexiones no es casual. La ciudad ha sido protagonista de algunos de los capítulos más complejos de la historia contemporánea colombiana. Ha conocido el impacto del narcotráfico, la confrontación armada, las violencias urbanas y las fracturas sociales que dejaron profundas huellas en miles de familias. Pero también ha sido un laboratorio de iniciativas comunitarias, procesos culturales y apuestas educativas que han demostrado que la memoria puede convertirse en una herramienta para reconstruir tejido social. Hablar de memoria en Medellín implica necesariamente hablar de las heridas que dejó la violencia, pero también de las múltiples formas de resistencia que surgieron para enfrentarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los ejes centrales de la programación será el ciclo de conversaciones denominado “El valor de las voces”, en el que participará el director general del Centro Nacional de Memoria Histórica, D&#8217;Mar Córdoba Salamanca. Los encuentros reunirán a víctimas de distintas experiencias, desde mujeres afectadas por el reclutamiento y la violencia sexual hasta Sofía Gaviria Correa y representantes de la fuerza pública.<br><br></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed-1-1.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-133037" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed-1-1.jpg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed-1-1.jpg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed-1-1.jpg?resize=768,576 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed-1-1.jpg?resize=1024,768 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de los nombres propios, estos espacios reflejan una idea fundamental: la memoria colombiana no puede construirse desde una sola experiencia ni desde una única mirada. La historia reciente del país está compuesta por relatos diversos, a veces dolorosamente distintos entre sí, que exigen ser escuchados con la misma disposición para comprender. En una época donde la polarización suele empujar a los ciudadanos a escuchar únicamente aquello que confirma sus propias convicciones, la apuesta por reunir voces diferentes adquiere un valor especial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto también puede leerse el trabajo que viene impulsando D&#8217;Mar Córdoba al frente del CNMH. Más allá de las responsabilidades administrativas propias de cualquier dirección institucional, la programación de Medellín deja ver una intención clara de acercar el Centro a públicos más amplios y de fortalecer su presencia en espacios donde la memoria dialoga con la cultura, la educación y la ciudadanía. No se trata únicamente de presentar investigaciones o publicar informes. Se trata de lograr que esos contenidos encuentren nuevos interlocutores y que la conversación sobre el pasado llegue a escenarios donde normalmente no se produce.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás uno de los ejemplos más interesantes de esa visión sea el lanzamiento de <em>La naturaleza y el territorio como víctimas: relatos de memoria histórica ambiental</em>, programado para el sábado 12 de septiembre. La investigación inaugura una nueva línea de trabajo que invita a reflexionar sobre los impactos del conflicto armado en los ecosistemas y en las comunidades que dependen de ellos. Durante años, las discusiones sobre memoria se concentraron principalmente en las afectaciones humanas, algo completamente comprensible dada la magnitud del sufrimiento causado por la violencia. Sin embargo, cada vez resulta más evidente que la guerra también transformó ríos, bosques, montañas y formas de vida enteras. Reconocer esas afectaciones permite ampliar nuestra comprensión de lo ocurrido y conectar la memoria con desafíos contemporáneos como la protección ambiental y los derechos de las comunidades rurales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La programación también dedica una atención especial a los niños, niñas y jóvenes. Habrá talleres como <em>Fotovoces</em>, <em>El jardín de la memoria</em>, <em>Exploradores de la memoria</em>, <em>Los viajes del colibrí</em> y <em>Mi memoria, mi museo</em>, actividades que buscan acercar la reflexión sobre el pasado a nuevas generaciones mediante herramientas creativas y participativas.<br>Y quizás allí se encuentre una de las preguntas más importantes para cualquier política pública de memoria en la actualidad. ¿Cómo transmitir la historia de la violencia a quienes no la vivieron directamente? Millones de colombianos nacieron después de algunos de los episodios más intensos del conflicto armado y observan esos acontecimientos desde una distancia temporal cada vez mayor. Para ellos, la memoria no puede limitarse a una colección de fechas o acontecimientos. Necesita encontrar nuevos lenguajes, nuevas formas de narración y nuevas experiencias que permitan comprender por qué recordar sigue siendo relevante.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="683" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed_17f2e3.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-133038" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed_17f2e3.jpg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed_17f2e3.jpg?resize=300,200 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed_17f2e3.jpg?resize=768,512 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/unnamed_17f2e3.jpg?resize=1024,683 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La agenda de Medellín parece consciente de ese desafío. Por eso incorpora actividades que exploran la memoria desde la fotografía, la música, la literatura, la educación, los archivos comunitarios e incluso la gastronomía. Uno de los conversatorios más llamativos lleva por título <em>¿A qué sabe la memoria?</em>, una invitación a reflexionar sobre cómo los alimentos, las recetas y los espacios compartidos alrededor de la mesa también forman parte de las historias que una comunidad decide preservar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De igual manera, la programación incluye espacios sobre museos escolares, archivos de derechos humanos, bibliotecas, centros de documentación y experiencias barriales de construcción de memoria. Todos ellos comparten una misma convicción: la memoria no pertenece exclusivamente a las instituciones. También pertenece a las comunidades, a los barrios, a las escuelas y a las organizaciones que durante años han trabajado para preservar sus propias historias.<br>Uno de los momentos más esperados llegará el 19 de septiembre con el lanzamiento de <em>Verdades pendientes. Paz urbana en Medellín y el Valle de Aburrá</em>, una investigación que analiza cinco décadas de violencia en la región y pone en el centro las voces, los daños y las demandas de las víctimas. La elección de este escenario para presentar el informe tiene una fuerza simbólica evidente. Medellín sigue siendo un territorio donde la discusión sobre la paz urbana continúa abierta y donde las preguntas sobre las causas, consecuencias y transformaciones de la violencia mantienen plena vigencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El título del informe resume bien uno de los grandes desafíos de la memoria colombiana: todavía existen verdades pendientes. Persisten preguntas sobre responsabilidades, impactos, silencios y consecuencias que siguen reclamando atención. La memoria no existe para ofrecer respuestas definitivas a todos esos interrogantes, pero sí para evitar que desaparezcan de la conversación pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La elección de Medellín para presentar este informe también invita a una reflexión más amplia sobre la relación entre memoria y ciudad. Durante mucho tiempo, buena parte de los debates sobre el conflicto armado colombiano se concentraron en los territorios rurales, donde ocurrieron algunas de las mayores tragedias de la guerra. Sin embargo, las ciudades también cargan memorias profundas de la violencia. Medellín es quizás el mejor ejemplo de ello. Aquí confluyeron fenómenos asociados al narcotráfico, al conflicto armado, al desplazamiento forzado y a las distintas expresiones de criminalidad urbana que transformaron barrios enteros y marcaron la vida de varias generaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar de paz urbana en Medellín no significa únicamente analizar cifras de violencia o estudiar la presencia de actores armados. Significa escuchar las historias de quienes han vivido esas transformaciones desde sus comunidades, comprender cómo las dinámicas de la violencia afectaron la vida cotidiana y reconocer los esfuerzos colectivos que permitieron resistir en medio de circunstancias extremadamente difíciles. En ese sentido, la memoria se convierte en una herramienta para leer la ciudad desde abajo, desde las experiencias de sus habitantes y no solamente desde las decisiones institucionales o los grandes acontecimientos que suelen ocupar los titulares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La programación del Centro Nacional de Memoria Histórica parece entender esa necesidad de conectar los grandes relatos nacionales con las historias locales. Por eso resulta significativo que varios de los eventos programados incluyan experiencias comunitarias, archivos barriales, iniciativas educativas y procesos culturales surgidos en los propios territorios. Más que presentar una memoria cerrada o definitiva, la agenda propone un diálogo permanente entre las investigaciones del Centro y las memorias construidas por las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar ocurre con los lanzamientos editoriales previstos para los últimos días de la feria. Obras como <em>¿Quiénes son las verdaderas heroínas y los verdaderos héroes en el Oriente antioqueño?</em> o la colección <em>Relatos pal desolvido</em> reflejan un esfuerzo por acercar los hallazgos de la investigación histórica a públicos más amplios mediante formatos narrativos accesibles. No es una apuesta menor. Uno de los grandes desafíos de cualquier institución dedicada a la memoria consiste precisamente en encontrar formas de comunicar conocimientos complejos sin perder rigor, pero también sin quedar encerrados en círculos académicos o especializados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al revisar el conjunto de actividades, aparece una idea que atraviesa toda la programación: la memoria no es solamente una tarea de preservación del pasado. También es una forma de construir ciudadanía. Recordar implica reconocer experiencias diversas, escuchar voces que históricamente han permanecido al margen de las grandes narrativas y fortalecer la capacidad de una sociedad para comprenderse a sí misma. Esa parece ser, en última instancia, la conversación que el CNMH quiere llevar a Medellín durante estos diez días.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás por eso la presencia del Centro Nacional de Memoria Histórica en la Fiesta del Libro trasciende el ámbito cultural. Lo que está en juego no es únicamente la difusión de investigaciones o publicaciones. Lo que está en juego es la posibilidad de seguir construyendo espacios donde el país pueda escucharse a sí mismo, reconocer la diversidad de sus experiencias y reflexionar sobre las lecciones que deja su historia reciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tiempos marcados por la inmediatez, las redes sociales y la fragmentación de los debates públicos, resulta valioso que una institución pública insista en la importancia de escuchar, dialogar y comprender. Esa parece ser la apuesta que recorre la programación del CNMH en Medellín y, al mismo tiempo, una de las características más visibles del momento que vive la entidad bajo la dirección de D&#8217;Mar Córdoba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La memoria, al fin y al cabo, no es un ejercicio destinado a inmovilizar a una sociedad en el pasado. Es una herramienta para comprender el presente y pensar el futuro. Y si algo deja claro esta programación es que el Centro Nacional de Memoria Histórica quiere que esa conversación ocurra cada vez más allá de los archivos, más allá de los expertos y más cerca de los ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133033</guid>
        <pubDate>Mon, 14 Sep 2026 16:32:20 +0000</pubDate>
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        <title>El Barrio, protagonista de una exposición</title>
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        <description><![CDATA[<p>El barrio, ese lugar donde crecimos, donde vivimos y aprendemos a convivir con personas diferentes a nuestra familia fue el protagonista de la exposición que se realizó en el Centro Cívico de la Universidad de los Andes. Este centro cultural se convirtió momentáneamente en una experiencia inmersiva que recreaba un barrio tradicional para que los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El <strong>barrio</strong>, ese lugar donde crecimos, donde vivimos y aprendemos a convivir con personas diferentes a nuestra familia fue el protagonista de la exposición que se realizó en el Centro Cívico de la Universidad de los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este centro cultural se convirtió momentáneamente en una experiencia inmersiva que recreaba un barrio tradicional para que los espectadores pudiéramos experimentar, desde una experiencia artística, los desafíos de vivir en sociedad, y cómo las desigualdades sociales, la cultura y la democracia están impregnadas en las construcciones del barrio, que no es otra cosa que la sociedad reconociéndose, o no, a sí misma, porque los habitantes de calle también tienen aquí un espacio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una línea de tiempo que comenzaba en 1797 y finalizaba en 1980 resumía rápidamente la <strong>urbanización de Bogotá</strong>, que no debería contemplar solamente la construcción de viviendas, sino también parques, huertas, espacios de cuidado, educación, comida y recreación. Aunque esta muestra estaba centrada en Bogotá, bien podía servir de inspiración para entender los procesos en Colombia e, inclusive, Latinoamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición “<strong>El Barrio: la ciencia de vivir juntos</strong>” finalizaba con un espacio que evocaba un vagón del metro de Bogotá, abriendo así la puerta para reflexionar sobre la movilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de las reflexiones sobre cómo vivimos en sociedad en el barrio, en la localidad o la ciudad, la muestra permitió disfrutar una <strong>museografía</strong> en las que las texturas de los ladrillos, la arquitectura y las puertas de las fachadas, los sonidos que se colaban a través de las ventanas, los carteles que publicitan arriendos o inclusive las mascotas evocaron la vida de cualquier barrio.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a> </p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
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        <pubDate>Tue, 25 Aug 2026 00:42:47 +0000</pubDate>
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        <title>Uninorte abre sus colecciones especiales para volver sobre Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio</title>
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        <description><![CDATA[<p>La Universidad del Norte realizará este jueves 20 de agosto el I Encuentro de Colecciones Especiales de la Biblioteca Karl C. Parrish Jr., una jornada dedicada a estudiar y socializar el legado de dos figuras fundamentales para la historia intelectual y cultural de Colombia: el historiador Malcolm Deas y el escritor y periodista Álvaro Cepeda [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Universidad del Norte realizará este jueves 20 de agosto el I Encuentro de Colecciones Especiales de la Biblioteca Karl C. Parrish Jr., una jornada dedicada a estudiar y socializar el legado de dos figuras fundamentales para la historia intelectual y cultural de Colombia: el historiador Malcolm Deas y el escritor y periodista Álvaro Cepeda Samudio. El encuentro hace parte de la celebración de los 60 años de la Universidad y pone en el centro una pregunta de fondo: ¿cómo conservar la memoria de una región para que siga dialogando con las nuevas generaciones?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una universidad también puede ser un lugar para conservar la memoria de una sociedad, proteger sus archivos y mantener vivo el legado de quienes ayudaron a construir su historia cultural e intelectual. Esa ha sido parte de la vocación de la Universidad del Norte, que este año celebra seis décadas de trayectoria y que ha convertido buena parte de su patrimonio documental y bibliográfico en una herramienta para comprender el Caribe colombiano.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese propósito estará nuevamente en evidencia este jueves 20 de agosto, cuando la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. sea escenario del <strong>I Encuentro de Colecciones Especiales</strong>, una jornada académica y cultural dedicada a dos nombres que, desde disciplinas distintas, ayudaron a comprender y transformar la vida intelectual colombiana: <strong>Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encuentro tendrá lugar en la <strong>Sala Tita Cepeda, en el primer piso de la Biblioteca</strong>, y reunirá a historiadores, investigadores, escritores, periodistas, artistas y gestores culturales alrededor de la obra de ambos personajes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una jornada alrededor de Malcolm Deas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La primera parte del encuentro estará dedicada a <strong>Malcolm Deas</strong>, uno de los historiadores que más profundamente ha estudiado la historia política y social de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La jornada contará con las palabras de bienvenida del <strong>rector Adolfo Meisel Roca</strong> y continuará con un recorrido por distintas dimensiones de la vida y obra de Deas. <strong>Diego Aretz</strong> presentará un perfil del historiador; <strong>Eduardo Posada Carbó</strong> hablará sobre su relación con los libros; <strong>Juan Neves Sarriegui</strong> abordará el lenguaje, la comunicación y la política en su obra; y <strong>Gustavo Bell Lemus</strong> se referirá a su particular mirada sobre la historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La programación continuará con <strong>Rocío Londoño Botero</strong>, quien abordará los informes de Malcolm Deas sobre Colombia durante la década de 1960, y cerrará esta primera parte con <strong>Fernando Cepeda Ulloa</strong>, quien planteará la pregunta: <strong>“¿Malcolm Deas politólogo?”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La presencia de Deas en esta jornada tiene además un significado especial para Uninorte. En 2022, la Universidad le concedió al historiador el <strong>Doctorado Honoris Causa en Ciencias Sociales</strong>, su máxima distinción institucional, reconociendo su influencia sobre varias generaciones de investigadores y profesionales de las ciencias sociales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una biblioteca que también es memoria</h2>



<p class="wp-block-paragraph">No es una coincidencia que la actividad tenga lugar precisamente en la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. La institución nació en 1966 por iniciativa de un grupo de empresarios y dirigentes de Barranquilla que buscaban crear una universidad de excelencia para la región. Seis décadas después, la Universidad del Norte se ha consolidado como una de las instituciones de educación superior más importantes del Caribe colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el crecimiento de Uninorte no se puede medir solamente en aulas, programas académicos o número de egresados. Una parte importante de su identidad está relacionada con su vocación de preservar y estudiar el Caribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las colecciones especiales de su biblioteca permiten precisamente ese diálogo entre el pasado y el presente. Allí, los libros, documentos y archivos dejan de ser únicamente objetos conservados y se convierten en fuentes para investigar la historia intelectual, cultural y social de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre esos fondos se encuentra la biblioteca personal de <strong>Álvaro Cepeda Samudio</strong>, que permite acercarse a las lecturas, intereses e influencias de uno de los protagonistas del llamado <strong>Grupo de Barranquilla</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La importancia de esta colección va más allá de reunir libros de un escritor. Permite acercarse a una generación que transformó la vida cultural del Caribe colombiano y que tuvo entre sus protagonistas a figuras como Gabriel García Márquez, Alejandro Obregón, Alfonso Fuenmayor y Germán Vargas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, hablar de Cepeda Samudio desde una biblioteca no significa únicamente hablar de literatura. Significa hablar también de periodismo, cine, arte, modernidad y de la manera particular en que Barranquilla y el Caribe colombiano participaron en las transformaciones culturales del país.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Literatura, cine, arte y periodismo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda parte del encuentro estará dedicada a <strong>Álvaro Cepeda Samudio</strong> y contará con la participación de <strong>Ariel Castillo</strong>, quien abordará su obra literaria, y de <strong>Alfredo Sabbagh</strong>, quien se referirá a la relación del escritor con el cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encuentro continuará con un conversatorio sobre <strong>Álvaro Cepeda Samudio y el arte</strong>, que reunirá a <strong>Gonzalo Fuenmayor, quien participará de manera virtual, Isabel Cristina Ramírez y Marco Mojica</strong>, bajo la moderación de <strong>Toni Celia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El periodismo ocupará posteriormente el centro de la conversación con <strong>Eduardo Posada Carbó y Orlando Araujo</strong>, quienes participarán en un conversatorio sobre <strong>Álvaro Cepeda Samudio y el periodismo</strong>, moderado por <strong>Alfredo Sabbagh</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La jornada cerrará con la presentación de <strong>“Los gaticos, una historia infantil, cruel y macabra”</strong>, una versión libre del cuento <em>Vamos a matar a los gatitos</em>, de Álvaro Cepeda Samudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esta manera, el encuentro recorrerá las distintas facetas de un autor que difícilmente puede ser encerrado en una sola categoría. Cepeda Samudio fue narrador, periodista, cinéfilo, gestor cultural y protagonista de una generación que transformó la manera de entender la creación artística en el Caribe.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una universidad que entiende que el futuro también necesita memoria</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás ahí esté la verdadera importancia de este encuentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un momento en el que las universidades suelen ser evaluadas por rankings, publicaciones, indicadores y empleabilidad, actividades como esta recuerdan que una institución educativa también puede cumplir otra función: <strong>ser custodio de la memoria de una sociedad</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uninorte ha construido buena parte de su identidad alrededor de esa relación con el Caribe. Desde sus primeros años, la universidad fue concebida como un centro de formación, investigación y análisis de los problemas de la región. Esa vocación ha permanecido a lo largo de sus seis décadas de historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado es una institución que no solamente mira hacia afuera, hacia la ciencia y los debates globales, sino que también vuelve la mirada hacia su propio territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los archivos, los libros y las colecciones especiales cumplen allí una función fundamental. Conservan aquello que, de otra manera, podría desaparecer: las lecturas de un escritor, los documentos de una empresa, las fotografías de una época, los papeles de un historiador o las huellas de una generación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Biblioteca Karl C. Parrish Jr. es, en ese sentido, mucho más que una biblioteca universitaria. Es un lugar donde el Caribe puede leerse a sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ese quizá sea el mensaje más poderoso del encuentro dedicado a Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio: <strong>que recordar no significa quedarse en el pasado. Significa tener mejores herramientas para entender el presente y pensar el futuro.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con seis décadas cumplidas, la Universidad del Norte parece tener claro que una universidad que quiere proyectarse internacionalmente no tiene por qué desprenderse de su territorio. Al contrario: puede llegar más lejos precisamente cuando sabe de dónde viene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>I Encuentro de Colecciones Especiales</strong> será, en ese sentido, una oportunidad para abrir libros, revisar documentos, escuchar a investigadores y volver sobre dos figuras cuya influencia trascendió sus propias disciplinas. Pero, sobre todo, será una invitación a reconocer que preservar la memoria cultural del Caribe también es una forma de construir universidad, ciudadanía y futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">*Habrá transmisión online del evento en el siguiente link: <a href="https://www.youtube.com/live/jfGZZx4wfCc?si=QmPHQ3xqWlE4G1BZ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.youtube.com/live/jfGZZx4wfCc?si=QmPHQ3xqWlE4G1BZ</a></p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
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        <pubDate>Thu, 20 Aug 2026 00:28:41 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Uninorte abre sus colecciones especiales para volver sobre Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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        <item>
        <title>La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-memoria-petrificada-de-un-pensamiento-titanico-roberto-pizano-restrepo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre yesos petrificados, archivos olvidados y travesías transatlánticas, emerge la figura casi mítica de Roberto Pizano Restrepo: el artista que soñó con traer la memoria estética de Europa al corazón de Colombia. Este artículo recorre su vida, su legado y la sorprendente red genealógica que une arte, política, espiritualidad y nación, en una historia donde el pasado se resiste a morir y el arte conspira contra el olvido.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuántas historias pueden contarse?, ¿cuántas merecen la pena ser recordadas?… Creemos que todas poseen valor. La humanidad es como una gigantesca biblioteca en la que cada ser es un libro único, con recorridos, perspectivas y trasegares distintos. Hay quienes pretenden encasillarnos en estigmas regionales, nacionales o culturales; sin embargo, algunos sentimos más cercanía con seres del otro lado del planeta que con aquellos con quienes convivimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos han logrado trascender su historia, publicar el libro de su vida y conspirar contra el olvido; mientras otros la han perdido en el gabinete del tiempo, hasta que los arqueólogos de la memoria se atreven a contemplar aquello interesante que, por alguna razón, fue desechado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un recorrido por algunos edificios centenarios colombianos podemos encontrar obras de arte de una talla extraordinaria, capaces de llamar la atención de quienes perciben el aura o la “densidad luminosa” que atrae, de manera hipnotizante y sensorial, hacia esos yesos petrificados ante el paso de los años. Con ellos permanece encostrada la historia de su creador: un personaje místico, oculto y extraño, dotado de visión y arrojo; altamente reconocido en el medio artístico, pero casi desconocido para los nacionales: Roberto de las Mercedes Pizano Restrepo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="381" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/20260515_035718000_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129275" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260515_035718000_iOS.jpg 800w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260515_035718000_iOS.jpg?resize=300,143 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260515_035718000_iOS.jpg?resize=768,366 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este retratista, pintor y amante de los paisajes logró trascender en su época con paso firme y voluntad avasalladora, superando los estándares del arte incipiente colombiano que se esforzaba por alcanzar frutos de talla mundial. Sin embargo, sus luchas por amar el arte por encima de su propia vida, así como su inclinación por los lujos de la sociedad bogotana de la posguerra del siglo XIX, fueron deteriorándolo hasta extinguirlo prematuramente, antes de alcanzar el culmen de sus sueños. Murió a los 32 años, en 1929, en su casa de campo “Servitá”, al norte de Bogotá. Su tránsito por la vida estuvo guiado por una mirada inovadora con la que escribió un legado indeleble para la historia del arte de un país que, con demasiada frecuencia, parece empeñado en olvidar su pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inserción de Pizano en la memoria colectiva se consolidó a partir de un proyecto concebido desde la exploración de la visión artística mundial, su introducción en círculos sociales y políticos determinantes para la toma de decisiones nacionales, y la audacia de proponer ideas al gobierno en un momento crucial. Con tal propósito, viajó a los 21 años a España para estudiar artes en la Academia de San Fernando, y recorrió Francia e Italia en busca del perfeccionamiento de su identidad artística. El hilo que lo mantenía unido al país lo trajo de regreso en 1921: se casó con María de Brigard Ortiz, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional y recopiló como ninguno, su información sobre el artista colonial Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="362" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/20260515_034951000_iOS-1.jpg" alt="" class="wp-image-129274" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260515_034951000_iOS-1.jpg 600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260515_034951000_iOS-1.jpg?resize=300,181 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 1923 regresó a Europa, donde se concentró en concluir y publicar el libro sobre Vásquez de Arce, mientras trabajaba en el taller del director del Museo del Prado en España, Fernando Álvarez de Sotomayor, y fortalecía su enfoque artístico en París, en L’École Nationale Supérieure des Beaux-Arts. Fue precisamente en aquellos recorridos por edificaciones parisinas dedicadas al arte, como el palacio de estudios construido por Félix Duban, conocido como “La Cour vitrée”, &nbsp;donde se produjo un punto de inflexión: una luz que permitió vislumbrar el destino de su trabajo terrenal. Lo expresó él mismo:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Para adquirir un carácter nacional definido y fuerte, es preciso mirar al pasado, enseñar a los jóvenes a estudiar y conocer la obra de sus predecesores, para transmitirles así la energía y el pensamiento de estos, condición indispensable para que pueda proseguirse”.</p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Así surgió la idea pedagógica de llevar las obras clásicas de Europa a los estudiantes de la incipiente escuela de artes bogotana. Pizano se preguntaba cómo concretar sus aspiraciones en un país que apenas salía de convulsiones y tormentos políticos. Al mismo tiempo, fortalecía una mirada conservadora del arte académico en un mundo que respiraba nuevos aires de vanguardia, revolución social e industrial, negando los cánones clásicos de belleza. Su perspectiva, joven y aguda, lo llevó a inclinarse por lo definido y a no zambullirse en un universo aún inexplorado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="676" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/La-Cour-Vitree-676x1024.png" alt="" class="wp-image-129250" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos imaginar las tertulias parisinas de Pizano con amigos como José Medina y el antioqueño Roberto Pinto Valderrama, director de <em>Le Journal des Nations Américaines</em> y jefe de la oficina de información colombiana en Francia, donde se confabularon las estrategias para traer el arte clásico a Colombia. Fue entonces cuando Roberto Pizano lanzó un dardo intelectual a la sociedad capitalina, al publicar un artículo en un diario bogotano denunciando la necesidad de espacios dignos para la enseñanza de las artes, semejantes a los que había conocido en España y Francia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dardo dio en el blanco. En el Congreso de la República se debatía la precaria y humillante manera en que estudiaban los futuros artistas colombianos, al aire libre, en el Parque de la Independencia. La presión de la élite colombiana ante la publicación de Pizano, miembro de la Academia Colombiana de Historia y artista reconocido, fue tan contundente que el ministro de Instrucción Pública le envió un telegrama ofreciéndole la rectoría de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su intrépida respuesta no se hizo esperar. Puso dos condiciones al gobierno: apoyo irrestricto para adecuar un espacio digno y suficiente para albergar la Escuela de Bellas Artes del país, y la dotación de los “materiales esenciales” para su correcto funcionamiento. Posiblemente los dirigentes vieron con desfachatez la firmeza de sus exigencias y no alcanzaron a dimensionar que aquello significaría la conformación de bienes artísticos de valor centenario para la nación, destinados a convertirse en patrimonio cultural nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gobierno, encabezado por Miguel Abadía Méndez, plasmó su decisión mediante el Decreto 898 de mayo de 1927, por medio del cual se le asignaban 23.827 pesos para la compra de materiales que Pizano considerara convenientes y 600 pesos de viáticos para su retorno al país. Era dinero proveniente de la indemnización por el canal de Panamá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los documentos históricos se transforman en experiencias sensoriales que transmiten la pasión desbordada de esta lúcida fábrica del conocimiento orquestada en la mente de Pizano, al solicitarle al Estado colombiano que le permitiera “<em>permanecer en Europa hasta terminar de elegir la totalidad de las obras, haberlas comprado y despachado él mismo para Bogotá con el fin de impedir cualquier demora o error perjudicial</em>”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="770" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg" alt="" class="wp-image-129270" style="aspect-ratio:0.7519612450742923;width:454px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta fácil imaginar la satisfacción y el enorme trabajo que debió representar para este artista la posibilidad real de adquirir réplicas de las obras de arte más representativas y seleccionar la colección que habrían de contemplar sus conciudadanos. Escogió piezas provenientes del Louvre, el Museo Británico, gliptotecas y otras instituciones de Grecia e Italia. Sabemos, gracias a los registros de archivo, que entre mayo y septiembre de 1927 Roberto Pizano seleccionó y compró cuidadosamente 242 yesos de alta calidad y precisión respecto a los originales, relacionados con el arte egipcio, asirio, persa, caldeo, griego y romano; así como con el arte gótico, renacentista, barroco, manierista, neoclásico, romántico y moderno.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="800" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/20260518_170252267_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129272" style="aspect-ratio:0.5925107088572613;width:345px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260518_170252267_iOS.jpg 474w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260518_170252267_iOS.jpg?resize=178,300 178w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, reunió una colección de grabados y calcografías provenientes de museos de Berlín, París, Londres y Madrid, conformada por 1.653 piezas de artistas como Jacques Callot, Rembrandt, Giovanni Battista Piranesi, Hyacinthe Rigaud y Alberto Durero.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="936" height="892" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/salida-puerto-1.png" alt="" class="wp-image-129268" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/salida-puerto-1.png 936w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/salida-puerto-1.png?resize=300,286 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/salida-puerto-1.png?resize=768,732 768w" sizes="auto, (max-width: 936px) 100vw, 936px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La travesía de esta experiencia artística única comenzó en los muelles del Port Autonome du Havre, en la desembocadura del río Sena, en Normandía; también en los puertos de Hamburgo, desde donde partía el vapor <em>Venezuela</em> por el río Elba con cargamentos de la casa E. A. Seemann, desde Leipzig; y en otros muelles de Italia y Liverpool, con el vapor <em>P. de Latouche</em>. Los vapores coincidían en un viaje de tres meses hasta el muelle de Puerto Colombia, en Barranquilla, considerado en 1888 como el segundo más largo del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto, el maestro Pizano, quien para ese entonces fungía sin posesionarse, como director de la Escuela de Bellas Artes, enfrentó dificultades administrativas derivadas de los engorrosos trámites impuestos por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a través de la sección de encomiendas postales del exterior, especialmente en lo relativo a la exención de paquetes postales. Otro suplicio surgió con el transporte fluvial por el río Magdalena, donde champanes y vapores como el <em>Atlántico</em>, el <em>Bomboná</em> o el <em>Amazonas</em> trasladaban las enormes cajas de madera hasta Honda, Beltrán y Girardot. Allí eran revisadas nuevamente por inspectores fluviales antes de ser cargadas en los vagones del tren que finalmente las conducirían hasta la Estación de la Sabana, en Bogotá. Los cargamentos arribaron de manera escalonada durante todo 1928, e incluso algunos llegaron tardíamente en 1929.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="600" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/Rio-magdalena.png" alt="" class="wp-image-129276" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/Rio-magdalena.png 800w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/Rio-magdalena.png?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/Rio-magdalena.png?resize=768,576 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de aquellos vapores viajó Pizano junto con su esposa y sus dos hijos, uno de ellos sería años después cofundador de la Universidad de los Andes y gestor del plan urbano de Bogotá ideado por Le Corbusier. Tocaron suelo colombiano el 26 de diciembre de 1927 y siguieron la misma travesía hasta el interior del país, donde logró posesionarse como director el 5 de enero de 1928.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="403" height="800" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/20260518_165959782_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129271" style="aspect-ratio:0.5037678131761546;width:354px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260518_165959782_iOS.jpg 403w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260518_165959782_iOS.jpg?resize=151,300 151w" sizes="auto, (max-width: 403px) 100vw, 403px" /></figure>



<div class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-f56f613f wp-block-group-is-layout-flex">
<p class="wp-block-paragraph">Con el entusiasmo intacto, Roberto Pizano instaló las oficinas y salones de la Escuela de Bellas Artes en la antigua casona de Miguel Antonio Caro, fundador de la Academia Colombiana de la Lengua, ubicada en la estratégica esquina de la carrera séptima con calle 19. La construcción, diseñada por Pietro Cantini y Carlos Camargo Quiñónez, contaba temporalmente con las condiciones espaciales necesarias para el estudio de las bellas artes. Entre tanto, la colección mundial llegaba al Colegio de San Bartolomé, donde era ubicada en el salón de grados para su revisión y restauración, a cargo del español nacionalizado en Colombia Ramón Barba.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los propósitos de Roberto Pizano no estaba previsto que el destino, en ocasiones, juega con la fragilidad de la vida. De manera repentina apareció una extraña enfermedad que apagó rápidamente su vigor y, con él, la esperanza de sus discípulos, de los intelectuales y de toda una sociedad que creyó en un palacio inundado de arte y terminó enfrentándose al dolor de un sarcófago aquel 9 de abril.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="567" height="480" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/Roberto-Pizano-low.jpg" alt="" class="wp-image-129267" style="aspect-ratio:1.185287277112585;width:610px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/Roberto-Pizano-low.jpg 567w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/Roberto-Pizano-low.jpg?resize=300,254 300w" sizes="auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fue necesario un año entero para que la nación asimilara la derrota ante su muerte. El 9 de abril de 1930 se abrió finalmente la anhelada sala de exposiciones artísticas en Bogotá. Entretanto, seguían llegando comunicaciones de agentes de aduana reclamando innumerables encomiendas que, al parecer, continuaban arribando desde el Olimpo, resonando como campanas en los deudos oficiales de la titánica labor del maestro. Los años transcurrieron sin que esfuerzo posterior alguno lograra completar el sueño que Roberto Pizano alcanzó apenas a rozar con las manos: su edificación digna aún está por verse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, casi un siglo después de su partida, los bajorrelieves y esculturas de la “Colección Pizano”, dispersos en espacios prestados, llenan de una pasión casi sacra a quienes hemos tenido el privilegio de contemplarlos en la biblioteca, el Museo de Arte Moderno y la hemeroteca de la Universidad Nacional de Colombia. Cada pieza pétrea, inmóvil pero vibrante, narra no solo la labor de su creador desde una mirada pedagógica e histórica, sino también el pasado estético de la humanidad. Sin embargo, la memoria colectiva parece desvanecerse cuando no conspira contra el olvido. Roberto Pizano lo sabía; por ello escribió lapidariamente en el prólogo de su libro sobre Vásquez de Arce y Ceballos:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;Con razón debería gloriarse nuestra patria de los artistas que han florecido en su suelo, y, sin embargo, no son en general apreciados como lo merecen. Si se trata de los que en antaño vivieron, su historia está aún por escribir, y sus nombres se van desvaneciendo&#8221;</p><cite>Roberto Pizano Restrepo</cite></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el destino, y también la gracia divina, suele transitar por caminos insospechados, tejiendo artilugios invisibles para mantener viva la llama del pasado, esa que jamás debería extinguirse. Así, en medio de una búsqueda genealógica que parecía apenas un ejercicio de fechas, nombres y parentescos, las familias Pizano y De Brigard comenzaron a escudriñar los pliegues de un árbol familiar vasto y frondoso, poblado de personajes cuya sola evocación parece recorrer la historia republicana de Colombia: religiosos de hondura espiritual, artistas, políticos, intelectuales y empresarios que dejaron huella en la construcción del país.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="493" height="800" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/20260518_170441161_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129273" style="aspect-ratio:0.6162570888468809;width:306px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260518_170441161_iOS.jpg 493w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/20260518_170441161_iOS.jpg?resize=185,300 185w" sizes="auto, (max-width: 493px) 100vw, 493px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De esa búsqueda del pasado podemos encontrar que, en los albores de la República, cuando la Sabana de Bogotá aún conservaba el aliento de la colonia y el eco de las guerras de independencia, la estirpe Sordo, de origen peninsular y arraigada entre comerciantes y hacendados, se entrelazó con la sangre de los Girardot, de ascendencia francesa. De aquellas uniones surgirían alianzas destinadas a prolongarse a través de generaciones como un río de memoria que nunca deja de correr. <em>(De la familia Sordo Girardot, hemos escrito el articulo: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-nacimiento-del-sistema-financiero-y-economico-colombiano/">El nacimiento del sistema financiero y económico colombiano</a> )</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue entonces cuando apareció la figura casi novelesca de Juan de Brigard y Dombrowsky, militar nacido en Varsovia, sobreviviente de las guerras napoleónicas, quien llegó a Colombia cargando consigo el polvo de Europa y el espíritu errante de los viejos imperios. Su unión, en 1824, con Benita María Josefa Sordo García, descendiente de una poderosa familia de comerciantes bogotanos, dio origen a la estirpe De Brigard Sordo, una rama familiar en la que se amalgamaron el rigor europeo, la sensibilidad intelectual y el arraigo criollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De aquella casa solariega nació, entre otros, Luis de Brigard Sordo, quien al unirse con María Josefa Ortiz daría paso a una generación profundamente ligada al destino cultural y espiritual del país. Entre sus hijos estuvieron María de Brigard Ortiz, destinada a cruzar su vida con la del artista Roberto Pizano Restrepo, y Monseñor Emilio de Brigard Ortiz, una de las figuras eclesiásticas más queridas e influyentes de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La unión entre Roberto Pizano Restrepo y María de Brigard Ortiz representó mucho más que un matrimonio: fue el encuentro simbólico entre la sensibilidad artística y una genealogía moldeada por la política, la fe y la educación republicana. De ese cruce nacieron herederos que prolongaron la vocación intelectual de la familia, de quien mencionamos anteriormente, Francisco Pizano de Brigard, arquitecto, político y cofundador de la Universidad de los Andes, institución de la que también fue rector y decano; o Helena Pizano de Brigard, cuya descendencia enlazaría con figuras determinantes de la vida nacional como Daniel Samper Pizano y el expresidente de Colombia Ernesto Samper Pizano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ramas de este árbol familiar continúan extendiéndose hasta el presente, como raíces antiguas que se niegan a morir bajo la tierra del olvido. Allí aparece Carmen Pizano, heredera contemporánea de este linaje, depositaria no solo de un apellido, sino también de una memoria cultural, arquitectónica y espiritual que atraviesa generaciones enteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y fue precisamente a través de un encuentro furtivo en este año con Carmen Pizano, casi como si la historia hubiese decidido abrir discretamente una puerta olvidada, que volvió a encender el llamado de la memoria. Aquel diálogo nos permitió comprender que el pasado no desaparece: permanece latente, aguardando a quienes estén dispuestos a escucharlo. Gracias a ese inesperado cruce de caminos, la figura titánica del maestro Roberto Pizano Restrepo volvió a levantarse sobre el pedestal de la memoria pétrea, reclamando el lugar que merece en la historia nacional: una historia que debe ser contada, recordada y profundamente apropiada por quienes aún creemos que el arte también puede salvar del olvido a nuestra nación.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129242</guid>
        <pubDate>Mon, 18 May 2026 18:43:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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        <item>
        <title>Patti Smith inaugura el Pabellón en la BIENAL de VENECIA…</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/patti-smith-inaugura-el-pabellon-en-la-bienal-de-venecia/</link>
        <description><![CDATA[<p>La artista estadounidense protagoniza en la tarde del Viernes 8 de Mayo en Venecia «Sonic Prayer», una performance concebida junto con Soundwalk Collective para la inauguración del Pabellón de la Santa Sede en la 61ª Bienal de Arte. Un evento celebrado en la Iglesia de los Carmelitas Descalzos que forma parte del proyecto «El oído [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La artista estadounidense protagoniza en la tarde del Viernes 8 de Mayo en Venecia «Sonic Prayer», una performance concebida junto con Soundwalk Collective para la inauguración del Pabellón de la Santa Sede en la 61ª Bienal de Arte. Un evento celebrado en la Iglesia de los Carmelitas Descalzos que forma parte del proyecto «El oído es el ojo del alma», inspirado en santa Hildegarda de Bingen y dedicado a la contemplación, al silencio y al redescubrimiento de la escucha.ASI nos lo cuentan nuestros colegas de Vatican News…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Highlights- Padiglione Santa Sede alla 61.ma Mostra della Biennale di Venezia 2026" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/5C75y6Guv7Y?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una oración sonora interpretada por la inconfundible voz de Patti Smith para inaugurar el Pabellón de la Santa Sede en la 61ª Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia. La tarde del viernes 8 de mayo, a las 15:00 horas, en la iglesia de Santa María de Nazaret, conocida como Iglesia de los Descalzos, la artista estadounidense fue la protagonista de Sonic Prayer, una performance realizada en colaboración con el grupo artístico Soundwalk Collective, socio principal del proyecto expositivo promovido por el Dicasterio para la Cultura y la Educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El evento, reservado a un número limitado de invitados para preservar su carácter íntimo y contemplativo, constituye el primer acto público del Pabellón de la Santa Sede, titulado «El oído es el ojo del alma», que acompañará a los visitantes de la Bienal del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026 en un recorrido inmersivo dedicado a la escucha como experiencia artística, espiritual y humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<h2 class="wp-block-heading">Bajo el signo de Hildegarda </h2>



<p class="wp-block-paragraph">El proyecto se inspira en la figura de santa Hildegarda de Bingen, mística, música, teóloga y doctora de la Iglesia, cuya visión del sonido como vía de conocimiento y armonía interior constituye el núcleo conceptual de toda la propuesta. A ello se remite precisamente la elección de Patti Smith, una artista que siempre ha entrelazado poesía, música e búsqueda espiritual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Para Hildegarda, el sonido era una forma de conocer, un vínculo entre el alma y el mundo. La obra de Patti Smith siempre ha conservado esa misma inspiración», explican los comisarios Hans Ulrich Obrist y Ben Vickers. «La tarde será un encuentro íntimo, la primera escucha de un pabellón que requerirá muchas otras. No hay otra voz que hubiéramos elegido para inaugurarlo»</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="281" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/IMG_0885.jpeg" alt="" class="wp-image-128862" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/IMG_0885.jpeg 500w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/IMG_0885.jpeg?resize=300,169 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Retrato de Patti Smith. Imagen cortesía de la artista</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la actuación, Patti Smith estuvo acompañada por Stephan Crasneanscki, Simone Merli, Diego Espinosa Cruz González y Pedro Maia, en una mezcla de voz, música electrónica, percusión e imágenes que fue una experiencia inmersiva a medio camino entre el concierto, la meditación y la instalación sonora.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="281" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/IMG_0884.jpeg" alt="" class="wp-image-128863" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/IMG_0884.jpeg 500w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/IMG_0884.jpeg?resize=300,169 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Dos lugares, una única invitación a ralentizar el ritmo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Pabellón de la Santa Sede se desarrolla en dos sedes venecianas complementarias. La primera es el Jardín Místico de los Carmelitas Descalzos, en el barrio de Cannaregio, un espacio normalmente no accesible al público, transformado en un itinerario sonoro inmersivo gracias a la contribución de artistas internacionales como Patti Smith, Brian Eno, Meredith Monk y Jim Jarmusch, cuyas obras dialogan con los sonidos naturales del lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El responsable del pabellón es el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación. La curaduría está a cargo de Hans Ulrich Obrist y Ben Vickers.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El proyecto nace como respuesta cultural y espiritual a una época marcada por la aceleración, el ruido y la fragmentación. Así lo subrayó el mismo cardenal de Mendonça en la presentación del pabellón, explicando que el arte puede convertirse en un lugar de contemplación y generar encuentro, paz y futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inauguración oficial del pabellón fue prevista para las 18:00. Pero su primer lenguaje fue el de la música. O mejor dicho, el de la escucha.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordando OTROS momentos de PATTI por. VENECIA…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="PATTI SMITH IN VENICE - Concerto in Piazza San Marco per il Festival della Bellezza" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ULuw17S2aRE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/7e72ca11-903c-4327-9486-f328b9a88206-1024x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128890" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/05/fa856757-09ef-4e8b-a165-66e51ef278dc-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128861" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128842</guid>
        <pubDate>Sat, 09 May 2026 10:52:18 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/IMG_0887.jpeg?w=500" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Patti Smith inaugura el Pabellón en la BIENAL de VENECIA…]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">128842</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Educación artística: el camino hacia una sociedad inclusiva</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/educacion-artistica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Santiago Cruz Sánchez. Jefe de Área departamento de Artes CBJML. Hace un par de años, más exactamente en el 2019, mientras cursaba mi Maestría en Investigación Musical, estaba al mismo tiempo leyendo el libro “¿Por qué fracasan los países?” de Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012). Aunque es un libro que no tiene en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Santiago Cruz Sánchez.</strong> <em>Jefe de Área departamento de Artes CBJML.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace un par de años, más exactamente en el 2019, mientras cursaba mi Maestría en Investigación Musical, estaba al mismo tiempo leyendo el libro <strong><em>“¿Por qué fracasan los países?” de Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012)</em></strong>. Aunque es un libro que no tiene en lo absoluto nada que ver con educación, o con música y Arte, el impacto que generó este libro en mí fue profundo, no solo por su análisis sobre las causas del éxito o fracaso de las naciones, sino porque, al mismo tiempo que me formaba como investigador, me llevó a cuestionar de manera constante el rol de la educación dentro de la sociedad y, de manera más específica, el lugar que ocupa la educación artística en los procesos de transformación social.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El desarrollo de los países</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La tesis central de <em>Acemoglu y Robinson </em>plantea que las diferencias entre países no radican en factores geográficos o culturales, sino en la manera en que se han configurado sus instituciones políticas y económicas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de ejemplos como el de ”<em>Nogales</em>”, una ciudad dividida entre Estados Unidos y México, los autores evidencian cómo dos territorios con características similares pueden ofrecer condiciones de vida radicalmente distintas dependiendo de la solidez y naturaleza de sus instituciones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Este planteamiento permite comprender que el desarrollo no es una casualidad, sino el resultado de decisiones históricas que han favorecido modelos inclusivos o, por el contrario, estructuras extractivas que perpetúan la desigualdad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">En el contexto colombiano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de América Latina, y particularmente en Colombia, estas reflexiones encuentran un eco evidente. Tal como lo expone mi análisis previo, las decisiones políticas y estructurales han limitado históricamente las oportunidades de desarrollo, afectando ámbitos fundamentales como la educación, la ciencia y la innovación. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, dentro de este panorama surge una reflexión aún más profunda: si las instituciones son determinantes en el desarrollo de las sociedades, ¿qué tipo de formación necesitan los ciudadanos para construir instituciones más justas, inclusivas y equitativas? Es en este punto donde la educación artística y la cultura adquieren un papel fundamental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La educación artística no puede seguir siendo entendida como un componente accesorio dentro del sistema educativo. Por el contrario, constituye un espacio esencial para el desarrollo de capacidades humanas que son indispensables en la construcción de sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través del arte, los individuos aprenden a pensar de manera crítica, a interpretar su contexto, a cuestionar las realidades establecidas y a proponer nuevas formas de comprender el mundo. Estas habilidades son coherentes con la necesidad de formar ciudadanos capaces de participar activamente en la transformación de sus entornos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La cultura artística como reconstrucción del tejido social</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Tal como lo evidencia la historia latinoamericana, los procesos de colonización no solo implicaron la explotación de recursos, sino también la fragmentación de identidades culturales y la imposición de estructuras de poder que aún hoy tienen repercusiones. En este sentido, el arte y la cultura se convierten en herramientas de resistencia, memoria y reconstrucción. Permiten a las comunidades recuperar sus narrativas, fortalecer su identidad y generar espacios de encuentro que contrarresten las dinámicas de exclusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde esta perspectiva, la educación artística se articula directamente con la construcción de instituciones inclusivas, tal como lo plantean Acemoglu y Robinson (2012). Una sociedad que promueve el pensamiento creativo, la sensibilidad social y la capacidad de diálogo está mejor preparada para cuestionar estructuras injustas y proponer alternativas de cambio.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, el arte no solo forma artistas, sino ciudadanos con la capacidad de imaginar y construir nuevas realidades.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Espacios de transformación</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Además, en contextos donde la desigualdad y la falta de oportunidades han generado escenarios de violencia o fragmentación social, las prácticas artísticas se consolidan como espacios de <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">transformación</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La música, el teatro, la danza y las artes plásticas y visuales, permiten canalizar emociones, generar sentido de pertenencia y construir comunidad. Estos procesos son fundamentales para reconstruir el tejido social, especialmente en países que, como Colombia, han enfrentado profundas heridas históricas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En consecuencia, pensar en el desarrollo de una nación implica necesariamente replantear el lugar de la <a href="https://josemaxleon.edu.co/bienestar-estudiantil/artes" target="_blank" rel="noreferrer noopener">educación artística</a> dentro de los sistemas educativos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata únicamente de formar en habilidades técnicas, sino de reconocer el arte como un medio para fortalecer la conciencia social, la empatía y el pensamiento crítico. Invertir en educación artística y cultural es, en este sentido, una apuesta por el desarrollo humano y la transformación social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, si bien las decisiones políticas pueden limitar o ampliar las oportunidades de una sociedad, es en la educación donde se siembran las bases para el cambio. La formación de ciudadanos críticos, sensibles y creativos es un paso indispensable para construir instituciones más justas y equitativas. </p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/08/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/08/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/08/Rompamos-el-silencio.jpg?resize=300,201 300w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph">En este camino, la educación artística y la cultura no son elementos secundarios, sino pilares fundamentales para reconstruir una sociedad que, a pesar de sus dificultades históricas, aún tiene la posibilidad de reinventarse desde el conocimiento, la creatividad y la participación colectiva.</p>
</div></div>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Bibliografía</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Asemoglu &amp; Robinson (2012), ¿Por qué fracasan los países? – Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza. Bogotá, Editorial Planeta Colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127357</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Mar 2026 16:22:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/03/rawpixel-kids-2985782_1920.jpg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Educación artística: el camino hacia una sociedad inclusiva]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: científicas se aventuran a conocer el mar, la selva y especies asombrosas en Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-de-la-mujer-y-la-nina-en-la-ciencia-cientificas-se-aventuran-a-conocer-el-mar-la-selva-y-especies-asombrosas-en-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las mujeres representan menos de un tercio de los investigadores a escala mundial, de acuerdo con&nbsp;información&nbsp;de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Ciencia (UNESCO). Por eso, este año, el&nbsp;Día Internacional de la Mujer y la Niña&nbsp;en la Ciencia, que se conmemora cada 11 de febrero, se enfoca en las recomendaciones [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam habló con tres científicas latinoamericanas destacadas por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.</em></li>



<li><em>Desde Argentina, Graziella Bozzano contó sobre dos expediciones al cañón del Mar del Plata que tuvieron gran revuelo en la región.</em></li>



<li><em>La colombiana Vicky Flechas habló de los retos de investigar durante el conflicto armado y de ser mamá y científica, pero también de sus conquistas.</em></li>



<li><em>La bióloga molecular peruana Rosa Vásquez detalló sobre cómo la feminidad y la sabiduría ancestral pueden contribuir a la ciencia de la conservación.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Las mujeres representan menos de un tercio de los investigadores a escala mundial, de acuerdo con&nbsp;<a href="https://www.unesco.org/en/articles/2026-international-day-women-and-girls-science" target="_blank" rel="noreferrer noopener">información</a>&nbsp;de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Ciencia (UNESCO). Por eso, este año, el&nbsp;<strong>Día Internacional de la Mujer y la Niña</strong>&nbsp;<strong>en la Ciencia</strong>, que se conmemora cada 11 de febrero, se enfoca en las recomendaciones de buenas prácticas para construir ecosistemas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas más inclusivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2026/02/esta-es-la-primera-jaguar-en-regresar-a-su-habitat-natural-en-bolivia/">Esta es la primera jaguar en regresar a su hábitat natural en Bolivia</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con tres científicas latinoamericanas sobre los obstáculos que enfrentaron durante su formación y a lo largo de su ejercicio profesional, sus motivaciones y mayores logros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Graziella Bozzano, geóloga marina italiana radicada en Argentina, contó algunas de las emocionantes experiencias que ha vivido en las&nbsp;<strong>más de 20 expediciones marinas</strong>&nbsp;que ha realizado en Europa y Latinoamérica. Aunque siente que en general no vivió momentos duros que frenaran su carrera científica, el sexismo no faltó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269429"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06234955/IMG_0015-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269429" /><figcaption class="wp-element-caption">La geóloga italiana en la Antártida, abordo del buque español Hespérides, en 2013. Foto: cortesía Graziella Bozzano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para&nbsp;<strong>hacer la ciencia más inclusiva</strong>, Bozzano recomienda que las niñas tengan modelos a seguir más allá de lo relacionado a la belleza o el rol materno. “Que las niñas entiendan que hay otras formas de vivir la vida como mujer de forma muy plena”, invita. Además, desmitificar que las mujeres no sean buenas en las ciencias “es una cuestión de estímulos tempranos”, puntualiza. Por eso, aconseja algo que le acompañó en su niñez: regalarles libros y herramientas tecnológicas y científicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vicky Flechas, herpetóloga colombiana, sí ha tenido experiencias negativas con repercusiones en su vida laboral. En entrevistas laborales, ha visto que las oportunidades se han cerrado cuando los entrevistadores supieron de su maternidad. Propone la adopción de políticas que eviten la<strong>&nbsp;discriminación por género</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Específicamente, espera que pronto se deje de indagar sobre aspectos familiares que no están relacionados con la posición laboral, algo que usualmente no les sucede a los hombres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269433"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07000439/DSC03605-scaled.jpeg" alt="Vicky Flechas tomando muestras de la piel de una rana del género Atelopus. Foto: Cortesía Vicky Flechas" class="wp-image-269433" /><figcaption class="wp-element-caption">Vicky Flechas tomando muestras de la piel de una rana del género&nbsp;<em>Atelopus</em>. Foto: cortesía Vicky Flechas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Rosa Vásquez, bióloga molecular peruana, anima a las mujeres y a las niñas a&nbsp;<strong>cumplir sus sueños&nbsp;</strong>sin dejar su feminidad de lado, algo que se exigió mucho a las profesionales en décadas pasadas. “Las perspectivas artísticas y femeninas pueden sumar. Corremos el riesgo de perder si no integramos esas voces”, opina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cree que haber sido bailarina profesional durante su niñez le ayudó a ganar confianza para hablar ante audiencias grandes, pero también a tener creatividad a la hora de aplicar sus conocimientos científicos. “<strong>No se avergüencen de su feminidad</strong>”, aconseja.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas son las historias de&nbsp;<strong>tres científicas latinoamericanas destacadas</strong>:</p>



<h2 class="wp-block-heading">Graziella Bozzano, la geóloga marina que rompió barreras en Argentina</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269431"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06235002/WhatsApp-Image-2026-02-03-at-13.39.30.jpeg" alt="" class="wp-image-269431" /><figcaption class="wp-element-caption">Graziella Bozzano y Emiliano Ocampo procesando un push core, pequeño testigo de sedimento recuperado del fondo marino. Foto: cortesía Misha Vallejo / SOI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Graziella Bozzano nunca imaginó que terminaría&nbsp;<strong>explorando el fondo marino</strong>. De niña, soñaba con ser vulcanóloga mientras recorría las montañas de su natal Génova, en Italia, y los nevados de los Alpes. “Siempre hacía muchas preguntas sobre los eventos extremos, los terremotos, las erupciones volcánicas”, recuerda. Tanto que a sus diez años sus padres le regalaron una enciclopedia de ciencia. “Estaban hartos de mis preguntas”, dice entre risas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras cursaba la carrera de geología, cerraron la clase de vulcanología. Una beca para hacer una estancia en Barcelona, España, cambió su destino. Allí se unió al Grupo de Geología Marina del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona y&nbsp;<strong>participó en su primera campaña oceanográfica en el Mediterráneo</strong>&nbsp;y a bordo del buque Hespérides. “Me quedé totalmente enamorada de la geología marina”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque asegura que no fue algo común, recuerda que al inicio de su carrera recibió un&nbsp;<strong>comentario sexista</strong>&nbsp;por parte del docente de geología regional. «Vos que sos mujer, vamos a hablar de los residuos”, aunque hablaba de algo técnico, lo dijo en referencia al estereotipo de que las mujeres se encargan de las tareas de limpieza en el hogar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269432"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06235058/DSC_0085-1-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269432" /><figcaption class="wp-element-caption">Graziella Bozzano en el buque argentino ARA Austral, en 2022. Foto: cortesía Graziella Bozzano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Años después de especializarse, se radicó en Argentina, donde ocupa un cargo como geóloga en el Servicio de Hidrología Naval. En 2025, Bozzano participó en dos expediciones a bordo del Falkor (too), el buque de investigaciones científicas marinas del Schmidt Ocean Institute. En la primera, realizada en agosto,&nbsp;<strong>fue</strong>&nbsp;<strong>la única geóloga entre un equipo de biólogos</strong>&nbsp;que&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/en-vivo-expedicion-submarina-argentina-oceanos/">exploraron el cañón Mar del Plata</a>, en Argentina. “Me sentí con mucha responsabilidad, quería ver si podía estar a la altura”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La campaña científica se volvió viral en la región.</strong>&nbsp;A pesar de que creía que los internautas que se conectaban a las transmisiones en vivo estaban más interesados en la fauna submarina, los comentarios le dejaron ver que no era así. Los seguidores de la expedición&nbsp;<strong>preguntaban sobre los cañones</strong>,<strong>&nbsp;esas misteriosas y enormes pendientes</strong>&nbsp;que aparecían en los videos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Finalmente hablé y los chicos [sus colegas] hacían fotos de los comentarios donde la gente me agradecía”, relata todavía con emoción. Poco a poco fue ganando confianza para explicar las&nbsp;<strong>formaciones geológicas de la zona</strong>. Recuerda especialmente un comentario que dejaron en el chat de la transmisión: “No sabía que me gustaba tanto la geología marina”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269430"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06234959/WhatsApp-Image-2026-02-03-at-13.39.29.jpeg" alt="" class="wp-image-269430" /><figcaption class="wp-element-caption">Bozzano a bordo del Falkor (too) procesando los push cores. Foto: cortesía Renata Pertossi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En octubre colideró junto a otras tres científicas la expedición&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecos-de-dos-canones-la-expedicion-cientifica-liderada-por-mujeres-que-exploro-el-fondo-marino-en-argentina/">Ecos de dos Cañones</a>. En esta ocasión&nbsp;<strong>colaboró en la planificación de las inmersiones del ROV Subastian</strong>, el vehículo de operación remota que toma imágenes y muestras del fondo marino. También estuvo a cargo de analizar aspectos técnicos para elegir los lugares de inmersión y obtener resultados. “Fue desafiante desde un punto de vista científico y personal, estaba 24 horas sin dormir”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tras las expediciones, no acabó el trabajo</strong>.&nbsp;<strong>Ahora está en la fase de analizar las rocas y el sedimento</strong>&nbsp;recuperados en la primera campaña. El objetivo es conocer qué tipo de sustrato prefieren los organismos bentónicos. Además, en la campaña de octubre obtuvieron información batimétrica (profundidad oceánica) de la plataforma continental y del talud que ahora se está analizando para conocer mejor la morfología del fondo marino.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Vicky Flechas, la herpetóloga colombiana que enseña ciencia a niños y niñas</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269442"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07002329/DSC01723.jpeg" alt="" class="wp-image-269442" /><figcaption class="wp-element-caption">Durante una salida de campo, Vicky Flechas captura ranas para analizarlas. Foto: cortesía Andrew J. Crawford</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Vicky Flechas quería ser veterinaria y trabajar con animales grandes. Sin embargo, durante su época universitaria llegó a la biología y terminó fascinada con los anfibios. “<strong>Las ranas son organismos increíbles</strong>”, dice. El género&nbsp;<em>Atelopus</em>, por ejemplo, es conocido como el de las<strong>&nbsp;ranas arlequín</strong>&nbsp;por sus llamativos colores. Actualmente trabaja en el&nbsp;<a href="https://www.iucn-amphibians.org/wp-content/uploads/sites/4/2021/08/HarleCAP-2021-Espanol.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Plan de Acción</a>&nbsp;que&nbsp;<strong>busca evitar la extinción de las 99 especies de arlequín descritas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El mayor reto de estudiar biología tuvo que ver con la época de conflicto interno en Colombia</strong>. A veces sola y en otras ocasiones con alguna compañera, tenía que viajar a zonas conflictivas para realizar trabajo de campo. “Íbamos a sitios donde no había nadie, éramos dos mujeres solas en una casa con sus hamacas, eso me aterraba”, confiesa. “Salir a campo a buscar ranas también implicaba estar de noche a solas”, relata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su formación, la mayoría de docentes eran hombres y&nbsp;<strong>había pocas mujeres referentes</strong>&nbsp;<strong>en herpetología</strong>. Eso está cambiando, asegura. Además, a medida que se especializó, se fue vinculando con más investigadoras.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269436"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07000526/IMG_7822-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269436" /><figcaption class="wp-element-caption">Una actividad llamada Ciencia bajo cero, donde niñas y niños exploran un fenómeno conocido como sublimación, en el que un sólido pasa a estado gaseoso. Foto: cortesía Vicky Flechas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Tras graduarse, al aplicar a trabajos los entrevistadores hacían preguntas que está segura que sus compañeros nunca recibieron. “¿Tienes hijos? Si vas al campo, ¿con quién se van a quedar?”, recuerda que indagaban. En una ocasión, se presentó a una entrevista mientras estaba embarazada. “Estoy segura de que no conseguí el trabajo por eso”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su especialización se consolidó como referente en la investigación del hongo&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2019/04/hongo-anfibios-latinoamerica/"><em>Batrachochytrium dendrobatidis</em></a>&nbsp;que ha causado un&nbsp;<strong>descenso significativo de las poblaciones de anfibios en Latinoamérica</strong>. Tuvo que buscar becas y apoyo financiero en el extranjero para continuar con sus estudios, que buscan encontrar soluciones para evitar la desaparición de anfibios por la enfermedad provocada por el hongo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las preguntas que hacían sus hijos sobre cuestiones científicas la motivaron a cofundar&nbsp;<a href="https://www.bichosteam.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bichos.team</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6gEc2OKh1shfw63RXBOQb4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Microscopio Podcast</a>,<strong>&nbsp;espacios dedicados a incentivar el amor por la ciencia en la infancia</strong>. En los talleres de Bichos.team, los pequeños se transforman en investigadores al explorar jardines y aprender sobre la clasificación de los seres vivos. También se vuelven científicos cuando experimentan y observan cómo el calcio puede endurecer una sustancia gelatinosa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269434"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07000444/DSC06183.jpeg" alt="" class="wp-image-269434" /><figcaption class="wp-element-caption">Frotis de piel para determinar la presencia del hongo patógeno&nbsp;<em>Batrachochytrium dendrobatidis</em>. Foto: cortesía Vicky Flechas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Considera que uno de sus mayores triunfos ha sido&nbsp;<strong>construir una red de mujeres herpetólogas</strong>. “Siempre que tengo un proyecto, trato de involucrar a otra mujer”, dice. Recientemente, junto a sus colegas mujeres, escribieron un capítulo sobre&nbsp;<a href="https://www.linkedin.com/posts/vickyflechas-comunicacioncientifica-investigacion-gestionambiental_batrachochytrium-ranavirus-batrachochytrium-activity-7398770424165134336-gOqp/?utm_source=share&amp;utm_medium=member_desktop&amp;rcm=ACoAABxVzt0BjvbWOSxRl4u5F0D7ys1ymGtX5LA" target="_blank" rel="noreferrer noopener">enfermedades infecciosas de los anfibios en la región andina</a>, incluido en el libro&nbsp;<a href="https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-032-00074-3" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Herpetofauna Andina</a>, publicado por la editorial científica Springer Nature. En este contexto, donde la disparidad todavía se siente, aconseja que las mujeres sigan apoyándose y formando comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-guardia-indigena-infantil-amazonia-aprender-defenderla/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Pequeños Cuidadores de la Selva”: una guardia indígena infantil recorre la Amazonía para aprender a defenderla en Ecuador</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Rosa Vásquez, la científica peruana que une ancestralidad y ciencia por la Amazonía</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Rosa Vásquez creció en Lima, pero todos los años viajaba a las montañas andinas y a la selva peruana para visitar a sus familiares. Los recuerdos más alegres de su infancia están ahí, en medio de la naturaleza y escuchando a su abuela, quien le enseñó sobre plantas medicinales. La científica peruana publicó a mediados de 2025 el libro&nbsp;<a href="https://www.rosavespinoza.com/book" target="_blank" rel="noreferrer noopener">The Spirit of the Rainforest</a>, en el que muestra cómo la sabiduría indígena y la curiosidad científica conectan con el mundo natural.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269471"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/09175950/DSC02590_1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-269471" /><figcaption class="wp-element-caption">Rosa Vásquez junto a un panal de abejas sin aguijón. Foto: cortesía Miryan Delgado Luján</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando decidió que quería dedicarse a las ciencias, se dio cuenta que el idioma sería una barrera. “Desde muy chica noté que mucha de la información solo estaba disponible en inglés, en esa época no había traducción automática”, recuerda.&nbsp;<strong>Así que se propuso aprender inglés y a los 18 años se mudó a Estados Unidos para estudiar biología molecular</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El hecho de&nbsp;<strong>ser minoría es un reto</strong>”, dice, pero no solo por ser mujer latina, sino también por su ascendencia indígena. “La ciencia actual está basada en el conocimiento occidental y no hay necesariamente una puerta abierta para otros tipos de conocimientos”, añade. Sin embargo,<strong>&nbsp;las científicas que encontró en el camino la inspiraron</strong>. “Ver que traían su feminidad a la ciencia me inspiraba, era saber que no tengo que cubrir mi feminidad para ser tomada con respeto”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269439"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07001136/Spirit-of-the-forest.png" alt="" class="wp-image-269439" /><figcaption class="wp-element-caption">El libro de Vázquez es una expedición por la Amazonía, los conocimientos ancestrales y la ciencia. Foto: cortesía Rosa Vásquez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Después de especializarse en el extranjero, en 2021&nbsp;<strong>fundó Amazon Research International</strong>. Su objetivo era hacer ciencia con la sabiduría ancestral en el centro y con oportunidades para jóvenes, mujeres y hombres de las comunidades. “Quería retribuir, sé del talento que nace acá”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El</strong>&nbsp;<strong>conocimiento indígena</strong>, por ejemplo,&nbsp;<strong>ha sido clave para levantar información sobre biodiversidad</strong>. Los habitantes amazónicos conocen la selva y las señales que dejan las esquivas especies de animales que la habitan. Esto permitió que, aunque tenían pocas cámaras trampa, en una investigación con indígenas asháninka identificaran en poco tiempo especies como el tapir, el puma, el oso andino y el huidizo armadillo gigante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los focos de la organización es la&nbsp;<strong>investigación de las abejas sin aguijón.</strong>&nbsp;Esta especie es clave para la polinización y conservación del bosque amazónico.&nbsp;<strong>La organización liderada por Vásquez logró recientemente que sea&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/abejas-peru-sujetos-derecho-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reconocida como sujeto de derechos</a>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La presencia de Vásquez en los territorios indígenas asháninkas, kukamas o shipibos tiene un impacto inesperado. Las niñas y las mujeres la observan con curiosidad, se acercan, le hacen preguntas. “Eso de seguro les hace pensar: ‘Si ella puede, yo también puedo’”, reflexiona.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> mujeres indígenas trabajan en investigaciones científicas junto a Rosa Vásquez. <strong>Foto:</strong> cortesía Rosa Vásquez</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/dia-mujer-nina-ciencia-investigadoras-mar-selva-especies-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125725</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Feb 2026 21:58:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/02/upscalemedia-transformed-7-scaled.jpeg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: científicas se aventuran a conocer el mar, la selva y especies asombrosas en Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Guardianes de la Ciclovía, héroes sin capa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/guardianes-de-la-ciclovia-heroes-sin-capa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Bogotá tiene muchos encantos que la hacen única: los imponentes cerros, parques y bibliotecas de todos los tamaños, la Orquesta Filarmónica y, por supuesto, la inigualable Ciclovía, una joya pulida durante 50 años, con la que se descrestan visitantes nacionales y extranjeros. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__name">César Augusto Penagos Collazos</p></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Lo mejor es que este exitoso programa de la Alcaldía de Bogotá va más allá de sus 138 kilómetros de vías libres de automóviles, los domingos y festivos, cuando alrededor de 1.500.000 habitantes salen a practicar las más diversas actividades físicas y recreativas: ciclismo, trote, patinaje, caminata y aeróbicos, entre otras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de ser considerado el <strong>parque lineal más grande del mundo</strong>, es tal vez, el único producto de exportación de la capital colombiana, pues varias ciudades, en todos los continentes, han implementado su versión de la Ciclovía, México DF, por ejemplo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero más allá de sus impresionantes números, la Ciclovía tiene un ángulo social increíble, a saber, mediante la figura de prestación de servicios, contrata a estudiantes de primeros semestres de carreras profesionales, técnicas o tecnológicas, quienes encuentran en esta actividad un salvavidas económico para ‘coronar’ sus estudios.</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-primary-background-color has-background"><strong>Guardianes</strong></pre>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="800" data-id="122801" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Camp.jpg" alt="" class="wp-image-122801" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Camp.jpg 800w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Camp.jpg?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Camp.jpg?resize=300,300 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Camp.jpg?resize=768,768 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografía IDRD. 23 de noviembre de 2025, recuperado de https://www.idrd.gov.co/ciclovia/boletin-ciclovia</em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este personal es conocido con el nombre de <strong>Guardianes de la Ciclovía</strong>. Siempre uniformados con prendas y bicicletas, mujeres y hombres, llevan los colores de la bandera de Bogotá, son los responsables de hacer los cierres y aperturas de las vías, vigilar los corredores y atender los incidentes en el transcurso de la jornada, que inicia a las 7:00 a.m. y termina a las 2:00 p.m. (Excepto la Av Calle 26, que tiene el horario de 6:30 a.m. a 2:00 p.m.).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Andrés Felipe Estupiñán Manrique</strong>, es uno de los 311 guardianes contratados por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte IDRD, en donde también trabajan 29 líderes de ruta y 15 profesionales administrativos, para un total de 355 funcionarios dedicados exclusivamente al correcto desarrollo del programa, que cobra vida los domingos, festivos y dos noches de ciclovía nocturna, en agosto y septiembre. (En estas se realiza el récord Guinness frente a la actividad recreo-deportiva con más duración que fue de 17 horas, el 7 de agosto del 2025).</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="682" width="1024" data-id="122744" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-2.jpeg?w=650" alt="Fotografía de Andrés Felipe Estupiñán Manrique" class="wp-image-122744" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-2.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-2.jpeg?resize=300,200 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-2.jpeg?resize=768,511 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-2.jpeg?resize=1024,682 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Andrés Felipe Estupiñán Manrique no solo es guardián de la Ciclovía, también es un ciclista recreativo consumado.</em></figcaption></figure>
</figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>“La ciclovía me ha dado la oportunidad de conocer la ciudad y las actitudes de la gente</em>”, comparte Andrés Felipe, quién en casi cuatro años ha custodiado casi todos los corredores del programa: el circuito del Parque Nacional, tramos de la Avenida Calle 26, Avenida Séptima, Carrera 50, Avenida Boyacá y conexiones en barriales en las localidades de Kennedy, Bosa y el municipio de Soacha.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">‘Pipe’, como lo llaman sus familiares y amigos, cursa sexto semestre de educación física, recreación y deporte, una carrera que conecta a la perfección con la razón de ser de la Ciclovía. Ingresó al programa inspirado por su hermano, quien también fue guardián y hoy es profesional titulado, gracias a las bondades de ese, su primer empleo formal.</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-primary-background-color has-background"><strong>La disciplina de los Guardianes </strong></pre>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="683" data-id="122743" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-1.jpeg?w=650" alt="Fotografía de Andrés Felipe Estupiñán Manrique" class="wp-image-122743" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-1.jpeg 854w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-1.jpeg?resize=200,300 200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-1.jpeg?resize=768,1151 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-21-at-12.48.13-PM-1.jpeg?resize=683,1024 683w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>&#8216;Pipe&#8217;, además de ser un escalador de los mejores, compite en criterium.</em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es una gran responsabilidad: madrugar los domingos y festivos, formar en los puntos acordados entre 5:30 y 6:00 a.m. (´Pipe’ vive en Fontibón), mantener en óptimas condiciones la bicicleta y los elementos de trabajo entregados por el IDRD, convivir con los inesperados cambios del clima bogotano y rodar entre 30 y 50 kilómetros.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>“Uno está programado con anticipación y así se prepara para levantarse, más temprano o más tarde”</em>, comenta este curtido ciclista de 28 años, que además de ‘patrullar’ los corredores, ha hecho parte de los equipos de comunicaciones, espacio público y gerencia de atención prehospitalaria.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los guardianes hay estudiantes de medicina, distintas ingenierías, como diferentes ciencias: sociales, artísticas, plásticas, etc., una diversidad del conocimiento que le permite al programa ser mucho más que una interconexión de vías, pues ofrece clases de patinaje y ciclismo; actividades lúdicas para los niños; zonas amigables con las mascotas; puestos de control de salud básica; aeróbicos; activación de marcas comerciales y ciclopaseos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>“Una mujer de la tercera edad, en el Park Way, muy juiciosa, siempre salía 10 minutos antes y esperaba a que hiciéramos los cierres y, ella con tranquilidad, hacía una hora de ciclismo en ese circuito; es una de las experiencias más bonitas</em>”, recuerda ‘Pipe’, ferviente practicante de <em>Criterium</em>, una especialidad del ciclismo relativamente nueva en nuestro país.</p>
</blockquote>



<pre class="wp-block-preformatted has-primary-background-color has-background"><strong>Los peligros de la Ciclovía</strong></pre>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" data-id="122788" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-23-at-3.11.38-PM.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-122788" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-23-at-3.11.38-PM.jpeg 1600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-23-at-3.11.38-PM.jpeg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-23-at-3.11.38-PM.jpeg?resize=768,576 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-23-at-3.11.38-PM.jpeg?resize=1024,768 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/WhatsApp-Image-2025-11-23-at-3.11.38-PM.jpeg?resize=1536,1152 1536w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Aviso en la Ciclovía de la Carrera 50 con calle 8sur, fotografía propia tomada el día 23 de noviembre de 2025</em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por su puesto, en la inmensidad de este parque lineal, tan exitosamente concurrido, hay caídas, choques, peleas, peligros, robos y mucho más. Los guardianes son el primer respondiente de fracturas de clavícula, laceraciones, abrasiones y hasta ataque de perros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos de los incidentes más comunes tienen relación a la alta velocidad de algunos ciclistas, el ingreso indebido de vehículos eléctricos, ciclomotores, motocicletas y automóviles; presencia de mascotas sin collar; robo del material de señalización (conos y vallas) y presencia de vendedores ambulantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A propósito de los vehículos eléctricos, la administración distrital amparada en la <a href="https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=68085"><strong>Resolución 160 de 2017</strong></a> y la <a href="https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=185513"><strong>Ley 2486 del 2025</strong></a>, no permite su ingreso a la Ciclovía con el fin de preservar la integridad de los bogotanos que asisten a este espacio recreo-deportivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">VIDEO: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dH1Hf1HcTB8&amp;t=29s"><strong>Niño de 5 años sufre grave fractura tras ser arrollado por patineta eléctrica en ciclovía</strong></a></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>“Una vez, en la Carrera Séptima con calle 61, entró un ciclomotor a alta velocidad y, yo le dije que no podía estar en ese espacio; el man se bajó y me lanzó puños, por fortuna tuve el respaldo de otros ciclistas y terminaron agarrados entre ellos. Pero no pasó de los lances y la bulla y, el conductor del ciclomotor, al ver tantos ciclistas, se fue…</em>”, comparte ‘Pipe’, simulando los movimientos púgiles de la escena.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Ellos no solamente están expuestos a la imprevisibilidad del clima y de las situaciones mencionadas, también suelen ser objetivo de los ladrones, pues algunos hacen recorridos largos, desde sus casas, hasta los puntos de formación. Según el IDRD, a 10 guardianes les habían robado sus bicicletas de dotación, en lo corrido de 2024.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, ‘Pipe’ ama su trabajo y es optimista al considerar que la Ciclovía, es el plan recreativo y cultural más atractivo de la ciudad. Una verdadera joya de la que todos deberíamos estar muy orgullosos.</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-primary-background-color has-background has-medium-font-size"><strong>Redes Sociales Sinfonía del Pedal</strong></pre>



<ul class="wp-block-social-links is-style-logos-only is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-social-links-is-layout-20959078 wp-block-social-links-is-layout-flex"><li class="wp-social-link wp-social-link-instagram wp-block-social-link"><a href="https://www.instagram.com/la_sinfonia_del_pedal/" class="wp-block-social-link-anchor"><svg width="24" height="24" viewBox="0 0 24 24" version="1.1" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" aria-hidden="true" focusable="false"><path d="M12,4.622c2.403,0,2.688,0.009,3.637,0.052c0.877,0.04,1.354,0.187,1.671,0.31c0.42,0.163,0.72,0.358,1.035,0.673 c0.315,0.315,0.51,0.615,0.673,1.035c0.123,0.317,0.27,0.794,0.31,1.671c0.043,0.949,0.052,1.234,0.052,3.637 s-0.009,2.688-0.052,3.637c-0.04,0.877-0.187,1.354-0.31,1.671c-0.163,0.42-0.358,0.72-0.673,1.035 c-0.315,0.315-0.615,0.51-1.035,0.673c-0.317,0.123-0.794,0.27-1.671,0.31c-0.949,0.043-1.233,0.052-3.637,0.052 s-2.688-0.009-3.637-0.052c-0.877-0.04-1.354-0.187-1.671-0.31c-0.42-0.163-0.72-0.358-1.035-0.673 c-0.315-0.315-0.51-0.615-0.673-1.035c-0.123-0.317-0.27-0.794-0.31-1.671C4.631,14.688,4.622,14.403,4.622,12 s0.009-2.688,0.052-3.637c0.04-0.877,0.187-1.354,0.31-1.671c0.163-0.42,0.358-0.72,0.673-1.035 c0.315-0.315,0.615-0.51,1.035-0.673c0.317-0.123,0.794-0.27,1.671-0.31C9.312,4.631,9.597,4.622,12,4.622 M12,3 C9.556,3,9.249,3.01,8.289,3.054C7.331,3.098,6.677,3.25,6.105,3.472C5.513,3.702,5.011,4.01,4.511,4.511 c-0.5,0.5-0.808,1.002-1.038,1.594C3.25,6.677,3.098,7.331,3.054,8.289C3.01,9.249,3,9.556,3,12c0,2.444,0.01,2.751,0.054,3.711 c0.044,0.958,0.196,1.612,0.418,2.185c0.23,0.592,0.538,1.094,1.038,1.594c0.5,0.5,1.002,0.808,1.594,1.038 c0.572,0.222,1.227,0.375,2.185,0.418C9.249,20.99,9.556,21,12,21s2.751-0.01,3.711-0.054c0.958-0.044,1.612-0.196,2.185-0.418 c0.592-0.23,1.094-0.538,1.594-1.038c0.5-0.5,0.808-1.002,1.038-1.594c0.222-0.572,0.375-1.227,0.418-2.185 C20.99,14.751,21,14.444,21,12s-0.01-2.751-0.054-3.711c-0.044-0.958-0.196-1.612-0.418-2.185c-0.23-0.592-0.538-1.094-1.038-1.594 c-0.5-0.5-1.002-0.808-1.594-1.038c-0.572-0.222-1.227-0.375-2.185-0.418C14.751,3.01,14.444,3,12,3L12,3z M12,7.378 c-2.552,0-4.622,2.069-4.622,4.622S9.448,16.622,12,16.622s4.622-2.069,4.622-4.622S14.552,7.378,12,7.378z M12,15 c-1.657,0-3-1.343-3-3s1.343-3,3-3s3,1.343,3,3S13.657,15,12,15z M16.804,6.116c-0.596,0-1.08,0.484-1.08,1.08 s0.484,1.08,1.08,1.08c0.596,0,1.08-0.484,1.08-1.08S17.401,6.116,16.804,6.116z"></path></svg><span class="wp-block-social-link-label screen-reader-text">Instagram</span></a></li>

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<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122742</guid>
        <pubDate>Mon, 24 Nov 2025 23:00:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Diseno-sin-titulo-18-e1789679891535.png?w=1080" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Guardianes de la Ciclovía, héroes sin capa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">122742</post-id>    </item>
        <item>
        <title>VISA ARTÍSTICA al INTERIOR del SER… by F.R.P</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/visa-artistica-al-interior-del-ser-by-f-r-p/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando nuestro colega FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA, tiene en su HABER la puesta en ESCENA de una MUESTRA de ARTE… se la toma muy en SERIO tal es su ESTILO académico, PROFESIONAL y HUMANO… esa HUMANIDAD que viene de FAMILIA… de la ELECCIÓN de VIDA… mente escogida… como este…. “Visa artística al interior del ser.Meta-textualidad por: [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuando nuestro colega FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA, tiene en su HABER la puesta en ESCENA de  una MUESTRA de ARTE… se la toma muy en SERIO tal es su ESTILO académico, PROFESIONAL y HUMANO… esa HUMANIDAD que viene de FAMILIA… de la ELECCIÓN de VIDA… mente escogida… como este….</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="573" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4811-1-1024x573.jpeg" alt="" class="wp-image-121475" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Visa artística al interior del ser.<br>Meta-textualidad por: Francisco Rodríguez-Prada<br>Ilustraciones: Catalina Muñoz Gómez<br>Consultores externos: Dra. Mónica Cortés, Lic. Daniela Carrillo y Ma. Claudia Osejo</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo poético como vehículo para enunciar un grave conflicto. El arte, la amistad y el cariño, ruta para confrontar la adversidad en equipo. Se presentará un caso de estudio de una artista excepcional, artista con discapacidad, condicionamiento biológico que traza un camino de vida. La pintura como camino para ser y estar en el mundo, no hay meta, el camino es la solución:</p>



<p class="wp-block-paragraph">1 &#8211; Filomena. Oda a un discapacitado:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bella Filomena, ave que salta, anida, picotea; recorre frases, párrafos y zarzas, otea sílabas de un meta-texto. No canta siendo muda, sino que escribe letras sobre un lienzo, púrpuras memorias de un trayecto artístico sin comienzo. Persigue desde lo alto a Filomena, una siniestra sombra de cernícalo, no es más que la amenaza futura de un anhelo frustrado. Veloz nube negra, ventarrón de rapiña, trata de alcanzarla con la pausa de una coma y la cadencia del Punto. Seguido. El viento es viejo, pero sigue soplando; el Mal también lo es, extiende sus alas vestido de gala ¡Huid, huid, Filomena! Se esconde entre los abrojos, cuyo fruto espinoso es su propio corazón. Guarda en aquella instancia, pesares obstinados, que circulan como arterias, las huellas del pasado. ¡Dejad el nido, templo de sal, Gomorra es calcinada; todo camino nuevo es un feliz andar!</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Solvitur ambulando&#8221;; pobre Filomena, nunca se encontró a sí misma, pero el camino se devela recorriéndolo. Nació con el futuro prefigurado en el pasado. Filomena rima con filogenia, casta evolutiva de princesas atlantes, ¡virtud y decadencia!: Es la Hybris, la teleología de su ontogenia. Embriogénesis de un naufragio antes del parto. Fue investida Filomena, con el cetro de la arrogancia desde su concepción hasta la muerte. Soberbia autoridad del que se ve desposeído. Desposeída de futuro; sufría de extranjería de su propio cuerpo, requería de una visa para regresar a sí misma. Había nacido con una malformación congénita, discapacidad meta-cognoscitiva, para no olvidar lo nunca pensado. Al igual que Leonor, alguien más paseaba con ella, dando giros sin destino, empujando su silla de ruedas. &#8220;Caminante, son tus huellas el camino y nada más”. Caminante, las estelas del naufragio en alta mar. Centrífugos giros del destino, tira Machado, el Décimo Arcano, con su yugo para arar. Queda la huella de la rueda como freno del azar. Pobre Filomena que no canta, que no vuela, silla de ruedas, jaula que deja huellas al andar. Interjección de la Luna: &#8220;¡Oh Fortuna, de estado variable, siempre creces o menguas! ¡Deleznable vida, oprime y luego alivia, la pobreza y el poder se disuelven como el hielo!&#8221; ¡Filomena, recorred el frio sendero de Odiseo!, sé tú misma a lo largo del camino. Sé nostalgia cálida, sé destino, sé hogar, sé Penélope en Ítaca. No sucumbas al lestrigón del ultraje, ni al encanto contubernio con Procne, por abortar al hijo desvalido que devora el patriarcado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fin &#8211; Autores en referencias metatextuales: Ovidio, Esquilo, Génesis 19, Agustín de Hipona, Platón, Stefan Zweig, Antonio Machado, Carmina Burana, Homero, Konstantino Kavafis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ovidio y Esquilo narran el periplo de Filomena en la mitología griega. Cuentan cómo ella pierde las facultades del habla, cómo le cortan la lengua para no poder denunciar los crímenes de su opresor Tereo. Además, es ultrajada y encerrada en confinamiento donde representa su historia mediante el arte visual. Junto con Procne, su venganza es deleznable. Al extrapolar el simbolismo mítico a una realidad concreta, la realidad de las personas en condición de discapacidad, se puede establecer paralelismos mediante analogías y metáforas. Comparaciones tales como, por ejemplo, la apraxia y la afasia, trastornos del habla, con la pérdida de la lengua de Filomena y su imposibilidad de comunicarse. O también, síndromes de discapacidad en la función cognitiva, o malformaciones congénitas, podrían denotar estados de confinamiento solitario de personas atrapadas en su cuerpo o en su mente. No obstante, Filomena, hace uso del arte textil para relatar su historia sobre un lienzo. De esta manera, no solo urde hilos para pasar al telar, sino urde y maquina su propia vida, trama de liberación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="721" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4734-721x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121395" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">2 &#8211; Filomena. Memorias de un trayecto artístico sin comienzo:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El neuropediatra colombiano, experto en neuroembriología, el difunto Carlos Medina Malo, desde una perspectiva ontogénica, señala la correlación entre discapacidades de función intelectual y física con anomalías en el desarrollo cerebral. Todo proceso de aprendizaje, incluyendo el artístico, depende de la correcta mielinización en los axones neuronales y en la correcta conformación de estructuras cerebrales. Si alguna de estas condiciones no sucede, el cerebro, con dificultad, aún estaría habilitado para que la persona realice diversas prácticas artísticas. Medina-Malo, siguiendo las teorías del psicólogo Howard Gardner, indica que la inteligencia humana no es una entidad única; sino un conjunto de habilidades y capacidades distintas e independientes. Si se adolece de un tipo de inteligencia, se pueden desarrollar otras habilidades por neuroplasticidad además de la inteligencia Lógico-matemática. Artes visuales: inteligencia Espacial-Visual, Artes escénicas y baile: inteligencia Corporal-kinestésica y lingüística. Arte literario y poético: Inteligencia lingüística, intrapersonal e interpersonal. Interpretación de un instrumento: inteligencia Musical. Etc. La diversidad de prácticas artísticas involucra distintas habilidades y aptitudes de la persona. “Desde que exista cerebro hay que hacer lo mejor que se pueda” repetía Medina Malo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A continuación, a manera de parámetro de comparación, se describirá el neurodesarrollo requerido para que una niña aprenda a dibujar correctamente. Ello en contraposición y en contraste con artistas discapacitados quienes también logran importantes proezas usando los recursos propios a su cognición y corporeidad. Se irán presentando ejemplos de dibujos y pinturas señalando la adaptación de la mente en un respectivo entorno artístico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo las directrices de Medina-Malo, un dibujante debe cumplir etapas en su neurodesarrollo a lo largo de tres lustros de vida: 1 &#8211; Durante la etapa intrauterina se debió haber conformado correctamente las diferentes estructuras del Encéfalo Supratentorial, orquestra las funciones cognitivas superiores como el pensamiento, el lenguaje, las emociones y la memoria. 2- Maduración de la Corteza Occipital (4 meses de edad): visión completa, percepción del color, percepción tanto de las formas que observa como del movimiento. Almacenamiento de recuerdos visuales, reconocimiento de objetos, de caras y de lugares familiares. 3- Gracias a la mielinización, avanza el desarrollo de la Corteza Talamocortical (2 años de edad): percepción sensorial, estado de alerta, atención y memoria. 18 meses a 5 años: Teoría de la Mente. Se da la autoconciencia; la noción mental del “yo”, en contraposición del “otro”, y la relación contextual del individuo con el entorno. “Nociones del ¿dónde, cuando, como… por qué?”. Comienza la comunicación verbal. Va avanzando la actividad de la Red Neuronal por Defecto: reflexión sobre uno mismo, la memoria autobiográfica, la identidad y la planificación del futuro. 4- Mediante la instrucción y la socialización de un formador, la mamá, se da un aprendizaje explicito por imitación (células espejo). Función en la Corteza Occipital (12 a 18 meses de edad): ¡comienza el garabateo!, coordinación ojo-mano. 5- Avanza la mielinización en el desarrollo de la Corteza Somatosensorial (4 años): motricidad fina, movimientos precisos y coordinados. Procesamiento e integración de las sensaciones corporales como el tacto, la presión, la temperatura, el dolor, la posición y el movimiento. La corteza transforma las señales sensoriales en percepciones conscientes. Muy Importante: El garabato se configura en pictograma, cuya intencionalidad es la de referenciar visualmente personas y cosas del mundo que se van conociendo. Se hace uso del coloreado de manera arbitraria según apetito sensible. Preferencia por colores intensos. La mano se vuelve el pantógrafo del cerebro.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="618" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4735-1024x618.jpeg" alt="" class="wp-image-121396" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Dibujo por observación. Crédito Catalina Muñoz. Dibujado a los 27 años en compañía de un tutor</p>



<p class="wp-block-paragraph">6- Desarrollo del Giro Fusiforme (5 a 6 años): reconocimiento visual complejo, reconocimiento de significado en expresiones faciales y de diferentes categorías de objetos. Habilidad para crear imágenes mentales. Muy Importante: posibilidad de realizar dibujo figurativo por denotación, pero no realista; representación de objetos, personas, rostros emotivos, animales. Los dibujos suelen ser esquemáticos y con poca precisión en las proporciones. Uso del color por denotación para describir cualidades en las cosas dibujadas. El Giro Fusiforme junto con el Lóbulo Temporal (formación y recuperación de recuerdos), van habilitando la creatividad y el uso mental del imaginario visual. Imaginario que se traduce en repertorio visual-gráfico en el dibujo para representar al mundo, e incluso para representar aquello de la fantasía. 7 – Avanza desarrollo de la Corteza Prefrontal (3 a 5 años y 5 a 15 años): Funciones Ejecutivas de la Mente. Esto implica el desarrollo de hábitos operativos, metodologías de trabajo, procedimientos y técnicas para dibujar. Paciencia, manejo de frustración, regulación de emociones. 8- Mielinización en la Corteza Orbitofrontal y la Corteza Prefrontal-ventrolateral (6 a 20 años). Muy importante: Se adquiere la valoración estética, el criterio para discernir la pertinencia y el gusto propio por lo que se dibuja, y por el estilo de dibujo de otros artistas. Estas áreas se encuentran en el Lóbulo Frontal, están relacionadas con la motivación, con la recompensa. También están relacionadas con la capacidad de apreciar la belleza, ya sea visual, auditiva o de otro tipo. También operan sobre las Funciones Ejecutivas de la Mente, el razonamiento, el lenguaje y el control de impulsos. Lo anterior, en conjunción con la actividad de la Red Neuronal por Defecto, denota la reciprocidad entre la noción propia de ser persona dibujante, la voluntad y la planificación para seguir dibujando y la valoración del acto de dibujar.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="788" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4736-788x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121400" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Dibujo esquemático de la imaginación, aquello opuesto al dibujo por observación. Crédito Catalina Muñoz. Dibujado a los 27 años en compañía de un tutor</p>



<p class="wp-block-paragraph">9 &#8211; Maduración de Giro Fusiforme (6 a 9 años): Edad de Oro en la práctica del dibujo y aprendizaje de la escritura. Dibujo coherente y realista de acuerdo con lo que se sabe, de acuerdo con lo que se está aprendiendo y con lo que se quiere conocer. Se atiende a la nitidez, a la legibilidad en la imagen visual y a los detalles descriptivos en el dibujo. Reconocimiento y uso de grafemas y de palabras para referenciar la realidad. Comprensión de lectura. Continúa la maduración del Giro Fusiforme (9 a 16 años): Realismo Visual en el dibujo y búsqueda de estilo propio. Representación sofisticada en el dibujo copiando y aprendiendo-aprehendiendo de otros artistas como también ejercitando dibujo por observación. Uso del lenguaje visual y verbal por denotación y por connotación para la descripción artística del mundo: De la analogía visual a la metáfora. De lo metafórico artístico a la expresión de lo trascendental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, después de tres lustros, la niña dibujante se consolida como artista. Se ha de entender la acción pictórica, el momento de ejecución y la obra artística como formas de ser, de estar y de interactuar en el mundo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4740-724x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121401" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin Título (Margaritas) &#8211; Crédito Catalina Muñoz. Realizado a los 28 años en compañía de un tutor</p>



<p class="wp-block-paragraph">El umbral de capacidad o discapacidad de la persona, su nivel de formación y de práctica del oficio, posibilitan diversos recursos para la expresión artística. Lo que se adolece no es un límite, sino una frontera de extensión para lo posible. Aquello se identifica desde la empatía, valorando lo bueno en la obra de arte de acuerdo con las posibilidades de su creador. En el cerebro, la orquestación entre las funciones del Giro Fusiforme, la Amígdala, la Corteza Orbitofrontal, la Corteza Insular Anterior y la Corteza Prefrontal Medial; posibilitan que el juicio que se haga de la imagen trascienda las categorías estéticas. Desde la Empatía se valora el arte que hace la persona y sus proezas. La imagen, en primera instancia, suscita la experiencia emocional en el apetito sensible. Gusta o disgusta. Es compartida aquella experiencia emocional y la empatía que provoca la imagen en el cerebro de las personas, al identificarse con “lo humano” presente en la obra. Al contemplarse la imagen, se valora no solo su cualidad formal, su técnica, su estilo de representación, sino también aquello otro trascendental que presenta. Del apetito sensible se torna al apetito intelectual. El apetito intelectual, sujeto a un marco axiológico, destaca aquellas cosas que le damos importancia en tanto seres humanos y en tanto civilización. Es decir, la valoración de lo bueno. Platón discurría en ello asignándole un componente ético a lo considerado por los sentidos como bello. Diferenciaba los términos hédoné, lo placentero, del término to kalón, lo bello. Hace trascender la noción de lo bello, del placer producido por la imagen en los sentidos al ideal de lo bueno agathia. Consecuentemente el término kalokagathia hace implícita la dimensión de lo bello dentro de lo bueno. Karol Wojtyła señalaría &#8220;La belleza es en un cierto sentido la expresión visible del bien, así como el bien es condición metafísica de la belleza”. El pensamiento posmoderno rechazaría y combatiría con saña virulenta lo descrito anteriormente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Veamos los siguientes ejemplos para comprender la empatía que suscita la relación entre lo bello-bueno dentro de la obra de arte y aquello bueno-bello dentro de “lo humano”. Esto dará pie para valorar el arte de las personas en condición de discapacidad, sus límites y sus alcances. Veamos el ejemplo del Pathos en el Arte. Es decir, en un ejemplo muy concreto, no solo la valoración estética en la denotación artística por sí misma de la imagen bella, sino también aquello trascendental que connota: Pensar en una obra artística de una madre con el hijo muerto en brazos. Pensar en la bella e icónica escultura de la Pietà de Miguel Ángel, o en la desconcertante pintura de una madre en la guerra del Guernica de Picasso. Impacta lo escultórico y lo pictórico, el realismo y el estilo. Ahora, evocar imágenes similares del foto-periodismo en donde no necesariamente hay una mediación plástica, estética, por el medio artístico. Por ejemplo, la delicada fotografía del “Baño de Tomoko”, escena captada por W. Eugene Smith, o las terroríficas fotos que se ven a diario en redes sociales del genocidio-ritual de niños asesinados con sus madres en Gaza. Se ha de ponderar no solo la expresividad patética de sufrimiento que denota la imagen, la representación del horror, sino también aquello trascendental que connota. Queda atrás la impresionante imagen figurativa y la técnica artística para destacar ahora aquellos valores de “lo humano”. En el caso de la Pietá, o del Guernica, impresiona la brutalidad de la violencia y el epítome trágico de la madre con el hijo muerto en brazos. Pero también la tenacidad y la ternura de la madre protectora con el arquetipo de la esperanza en una resurrección. En Tomoko y en Gaza, destaca el amor incondicional de la madre y el alarido mudo que clama justicia, develando brutalmente la ausencia del sentido metafísico, profundo, del Trascendental de la Bondad. Aquello no necesariamente se encuentra denotado en la imagen artística, en la imagen periodística, pero si se connota y se manifiesta como cualidad intrínseca de la imagen develando la noesis platónica. Término noesis entendido como la intuición intelectual que permite la aprehensión inmediata de la Idea. En este caso, no de la idea filosófica del iusnaturalismo ultrajado por los sionistas, sino el ultraje mismo de los trascendentales de la justicia, la Bondad y la Verdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Valores similares, al ser presentados desde el arte, validan la creación artística como un bien en sí mismo. El medio artístico, la técnica y la manera en la cual se ejecuta la obra, hace que la imagen resulte conmovedora o irrelevante. Ahora bien, aquel proceso está intrínsecamente ligado a la destreza, a la corporeidad y a la visión única de la persona. Incluso de personas en estado de discapacidad, estado cuya función emocional, función física o función intelectual, presentan limitaciones, pero ofrecen preocupaciones y visiones diferentes sobre la realidad y el sentido del ser en el mundo. El arte, como empresa humana, además de su forma y de su contenido, se presenta como instancia para ser y estar en el mundo. El arte como un viaje al interior del ser y desde el interior, presentarse a sí mismo ante los demás.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="678" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4741-1024x678.jpeg" alt="" class="wp-image-121403" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Artista Catalina Muñoz Gómez en su estudio. 2025<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Catalina Muñoz Gómez, artista colombiana, es una persona extrovertida, tranquila, de risa fácil, muy receptiva y amigable. Charlar con ella es como vadear un rio tibio, profundo hasta los tobillos, argumentos cristalinos en donde la luz chispeante conduce a la otra orilla. Ideas divergentes no caben, tampoco espacios mentales de raudales fríos que sangran refutaciones en grietas profundas. En la otra orilla su amistad, sus recuerdos del amor de familia y de amigos, instancias perennes para pasar momentos agradables pintando. Catalina fue diagnosticada con síndrome de Silver Russel y síndrome de Arnold Chiari. Fue acogida por su familia con los más exquisitos mimos y cuidados. Su trayectoria de aprendizaje ha estado trazada por terapias y Educación con Necesidades Especiales (NEE). A sus 7 años sobrevive a delicadas cirugías inspirando a su madre a una vida de acción altruista en el servicio de comunidades vulnerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Catalina Muñoz comienza su carrera como artista a sus 19 años en el 2015. Se interesó en las prácticas pictóricas de su mamá, Doña Luz Dary Gómez, Licenciada en Artes Plásticas y Audiovisuales. Ella descube la disposición y la fruición de Catalina por la pintura. Puso a su hija bajo la instrucción artística de la docente Mery Ruth Monsalve. Durante dos años tomaron clases tres días a la semana logrando consolidar a Catalina como retratista. Monsalve identifica la destreza innata de Catalina en el trazo hábil de graciosos rostros con estilo infantil. Destreza adquirida probablemente en el desarrollo y en la mielinización del Giro Fusiforme de Catalina en su primer lustro de edad. Monsalve lleva a un nivel pictórico avanzado las aptitudes de dibujo infantil de su alumna. La docente logra coordinar las habilidades de Catalina en las áreas de la Percepción Visual, el Procesamiento Cognitivo de imágenes y las habilidades de Motricidad Fina, esto, para dibujar con pintura en gran formato y proponer esquemas cromáticos y compositivos. Los temas representados en aquella etapa abarcaron referentes artísticos de la Historia Universal y retratos de personalidades colombianas. Los ejercicios pedagógicos propuestos por la docente Monsalve condujeron a que Catalina produjera prolíficas series de retratos y de floridos bodegones. En la actualidad, Monsalve sigue acompañando a Catalina en la producción de su trabajo artístico. Doña Luz Dary Gómez describe la obra de su hija como arte figurativo, naïf y kitsch. Naïf por la figuración infantil y kitsch por los colores intensos y los personajes de farándula retratados.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="673" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4743-673x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121406" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Florero Amarillo. Colección Flores y colores. Crédito Catalina Muñoz. Realizado a los 28 años en compañía de un tutor<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">3 &#8211; Filomena. La siniestra sombra de un anhelo frustrado y los pesares obstinados de su propio corazón:</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el 2022 se convoca al docente Rodríguez-Prada para que Catalina pudiera trascender la figuración infantil. Se pretendía superar la representación simbólica por un dibujo realista validado por la observación. No obstante, Doña Luz Dary optó que mejor se ejercitara a Catalina en la pintura abstracta. Aquello, para no modificar el estilo icónico de la artista por el cual ya era reconocida. Rodríguez-Prada identifica que era necesario entrenar a Catalina en diferentes instancias estéticas para la pintura abstracta: En la interacción cromática, en la jerarquía compositiva de la imagen, en la sensibilización a la materialidad de las texturas y a la mancha orgánica. En la práctica de la huella de la pincelada, a la yuxtaposición de las formas, a sus ritmos y sus tensiones. Se debían propiciar metodologías y procesos técnicos para la ejecución de las obras. También un pensamiento inductivo-deductivo para la mezcla de colores en la paleta. Adicionalmente, el ejercicio de habilidades corporales-kinestésicas para pintar en formatos de diversos tamaños, algunos mayores a la masa corporal de la artista. Es decir, el entrenar a un cuerpo con síndrome de Silver Russel, con apraxia ideo-motora, con espasticidad en una de sus manos y quizá con equilibrio de Chiari a pintar autónomamente. Pintaron juntos durante cuatro horas una vez por semana. Nueve meses quizá. Cada pintura que realizaron juntos pretendía resolver algún objetivo de aprendizaje en el entrenamiento pictórico. Motricidad fina en el trazo de la pincelada. Empirismo inductivo en la mezcla de colores. Planeación, reflexión cromática y compositiva en las etapas pictóricas, mientras debatía el profesor soliloquios sin eco o ambos sorbían juguito de mora. Realizaron actividades kinestésicas imprimando grandes lienzos, con inmensas brochas, realizando escurridos, salpicados, y decantados de color. Después, disciplina y paciencia limpiando el reguero pictórico de jabalí, filtrado en la madera pulida del piso del taller. Recortaron y tiñeron telas de trapos fosilizados, escondidos, para que no se los botaran. Esgrimieron con espátula engrudos de pegantes de polivinilo de acetato, con caseína y pintura acrílica. Sacudieron y esparcieron con latas de aerosol, gradientes y plastas de color, tosiendo a carcajadas en la terraza durante el ocaso. Esto mientras el perro del vecino protestaba, el columpio se movía solo y la luz naranja de los cerros orientales se apagaba. Enmascararon áreas del lienzo con cintas y corrigieron errores bostezando hasta la saciedad. Les quedaba la piel de las manos arrugadas de tanto lavar pinceles al final de cada jornada.<br></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="726" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4744-726x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121408" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Momento del Ser. Acción pictórica # 3 &#8211; Crédito Catalina Muñoz. Pintado a los 27 años en compañía de un tutor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La acción conjunta de pintar en equipo, dirigida asimétricamente desde la autoridad neurótípica ejercida por el docente, no excluyó el transigir y la participación recíproca en el acto creativo. Propició recursos de aprendizaje por imitación (neurona especular), aprendizaje cinestésico, aprendizaje por condicionamiento operante (recompensa) y condicionamiento por interacción con el entorno. Pueden darse casos de discapacidad en las cuales la autonomía y la agencia de la persona es habilitada por la asistencia de un acudiente o de un tutor. Resulta valioso y conmovedor no el evento ético de colaboración asimétrica, sino el evento artístico de alteridad e intersubjetividad en el encuentro entre ambas personas. Se expande la noción de autoría, en tanto, cuanto; la persona discapacitada y el tutor, co-ejecutan a dos manos, a dos mentes, a dos corazones la obra artística. Sucede un evento de comunión, un evento de neuroplasticidad, de empatía y de amistad; en donde ambos se habilitan y realizan una obra imposible sin el transigir y la participación recíproca. El juicio axiológico no solo recae en el resultado formal o el contenido de la obra, sino en la intencionalidad y en el acto performativo artístico en sí mismo. Se debe mencionar también, la problemática que suscita el juicio crítico que puede hacerse a la mirada empática de la persona neurotípica. Persona quién ejerce el control epistémico y factual de la “normalidad”; persona quién controla la forma, el contenido y la validez de las prácticas artísticas producidas por las personas discapacitadas o neurodiversas. Independientemente de estas reflexiones propias del pensamiento posmoderno y del pensamiento neomarxista, la acción artística per-sé, el momento pictórico, es una forma de habitar el propio cuerpo. El arte es el tránsito, es la visa al interior del ser y desde su corporeidad, Catalina presentarse a sí misma ante el mundo.<br></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="731" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4746-1024x731.jpeg" alt="" class="wp-image-121412" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Momento del Ser. Acción pictórica # 13 &#8211; Crédito Catalina Muñoz. Pintado a los 27 años en compañía de un tutor</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rodríguez-Prada, ante su fracaso de lograr que Catalina repitiera los mismos resultados pintando sola, le consulta a un panel de expertos su opinión. Pretendió confrontar los postulados de Medina Malo con otras perspectivas. El determinismo biológico establece que la correcta mielinización de las estructuras cerebrales habilitaría la competencia para resolver los procesos pictóricos:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Corteza Occipital: procesamiento de la visión de las formas, el color y el movimiento. Coordinación ojo-mano. Almacenamiento de recuerdos visuales. Giro Fusiforme y Lóbulo Temporal: manejo avanzado y preciso de imágenes visuales, uso del imaginario visual y recuerdos como repertorio artístico. Corteza Somatosensorial: Motricidad Fina e integración de las sensaciones como el tacto y la presión. Corteza Orbitofrontal y Corteza Prefrontal-ventrolateral: valoración estética y el criterio para discernir la pertinencia y el gusto propio por lo que se hace y las obras de los demás. Funciones Ejecutivas de la Mente para la priorización, planificación de procesos y metodologías pictóricas. También para el control de la frustración. Red Neuronal por Defecto: memoria autobiográfica para valorar la práctica artística como proyecto de vida y ponderar el propósito de seguir creando pinturas en un futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se le consulta a la Licenciada Daniela Carrillo @psic.danicarrillo, experta en psicología clínica y “coach influencer” sobre el umbral de autonomía de una persona Silver Russell. Específicamente de personas con discapacidad en la función intelectual. Carrillo insiste en crear un canal de Comunicación Asertiva para establecer acuerdos, exigencias y límites para la realización de procesos concretos. Procesos, como por ejemplo, sesiones de pintura. Se parte siempre del consentimiento, se van delegando pequeñas tareas y responsabilidades para crear hábitos operativos. Hábitos en el desarrollo motor, cognitivo o conductual que requieran estimulo. Ello, con el fin de alcanzar el máximo potencial de la persona. Pueda que la persona nunca llegue a pintar por motu proprio. El tutor no debe hacer las cosas por la persona sino con la persona, esto en la medida de lo posible, a pesar de que el nivel de discapacidad sea muy alto. En últimas, el acudiente debe ser el garante de crear un ámbito funcional para que la persona discapacitada tenga margen de acción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Maestra Claudia Osejo coincide con Carrillo en que hay que concentrarse en crear espacios funcionales. Espacios funcionales de integración cultural para hacer de la condición de discapacidad no un límite sino una frontera de extensión artística. Osejo, en su proyecto @inlab_audiovisual, es pionera en producción con enfoque de integración de personas de diversidad cognitiva. Adicionalmente, incorpora sus destrezas en animación, danza y actuación en sus prácticas pedagógicas con enfoque interdisciplinar. Osejo insiste en que se debe trabajar con aquella cualidad única que brinda la persona, haciendo de aquello que adolece, un rubro más para la creación artística. Explica esto con ejemplos de danza inclusiva como el trabajo de Alito Alessi o Laisve Andrea Ochoa. Evidentemente, no todos los roles artísticos pueden ser asumidos por cualquier persona discapacitada o no discapacitada. Hay alcances y límites en las aptitudes de las personas y justamente se debe trabajar dentro del umbral de lo posible. A veces hay que cambiar el paradigma del entorno cultural para potenciar a los artistas y no pretender cambiar a las personas en aquello que adolecen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se le pregunta a la Maestra Osejo cómo se pueden medir los indicadores de aprendizaje en las personas discapacitadas, cuando después de asumir procesos de enseñanza, se evidencia que no se logra autonomía en la acción artística. Osejo piensa un momento y sonríe mientras tararea una melodía. “Jorge Drexler tiene una canción que me gusta… A veces pesa más la trama que el desenlace”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="733" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4747-733x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121414" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Momento del Ser. Acción pictórica # 5 &#8211; Crédito Catalina Muñoz. Pintado a los 27 años en compañía de un tutor</p>



<p class="wp-block-paragraph">4 – Filomena. Confrontando los lestrigones de la burocracia institucional:</p>



<p class="wp-block-paragraph">A propósito del cambio del paradigma del entorno cultural y del potenciar a los artistas discapacitados, La Dra. Cortés de @asdowncol marca un derrotero de inclusión en la educación: “Presencia, Permanencia, Participación y Promoción” para las personas con discapacidad en el ámbito educativo. Cortés señala rigurosamente el amplio panorama en la coyuntura actual:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las inquietudes y anhelos de toda persona radican en la búsqueda del bienestar en sus vidas. Para las personas en condición de discapacidad y sus familias, el reto comienza con el desarrollo integral de la persona y la transformación del ámbito social en el que cohabita. La Asociación Americana sobre Discapacidad Intelectual y del Desarrollo (A.A.I.D.D.), entiende la discapacidad no exclusivamente como síndromes y comorbilidades en la funcionalidad de la persona; la discapacidad no como un rasgo particular del individuo, sino como la expresión de la interacción de la persona y sus limitaciones en el entorno. Consecuentemente, se propende no solo por la superación de la persona sino también la transformación de las barreras y los bloqueos institucionales que impidan su participación plena y efectiva en sociedad. Adicionalmente, los doctores Miguel Verdugo Alonso y Robert L. Schalock, expertos mundiales en el ámbito de la discapacidad, describen la idea de bienestar para aquellas personas en varias instancias: 1- Desarrollo Personal 2- Autodeterminación 3- Relaciones Interpersonales 4- Inclusión social 5- Derechos 6- Bienestar emocional 7- Bienestar físico 8- Bienestar material. Se debe identificar y evaluar multidimensionalmente la casuística específica de cada individuo con el fin de determinar tratamientos y servicios para personas en condición de discapacidad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="723" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4749-723x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121422" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Árboles a Todo Color. Colección Flores y colores. Crédito Catalina Muñoz. Realizado a los 28 años en compañía de un tutor</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, para la transformación del ámbito social, las personas en condición de discapacidad requieren representación ante los Consejos Locales de Discapacidad, el Comité Distrital de Discapacidad y el Consejo Nacional de Discapacidad (CND). El CND es el organismo consultor, asesor institucional y de verificación, seguimiento y evaluación del Sistema Nacional de Discapacidad y su Política Pública (Ley 1145 de 2007). Actualmente, el SND se conoce como el pintoresco Ministerio de Igualdad y Equidad. Este Ministerio junto con el Consejo Nacional de Política Económica y Social tramitan documentos COMPES para la ejecución de las políticas públicas a favor de comunidades vulnerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Miles de colombianos carecen del apoyo familiar con el que la excepcional artista Catalina Muñoz cuenta. Para esas personas las instancias para acceder a servicios educativos y de formación es la siguiente: La Secretaría Distrital de Integración Social cuenta con entidades de capacitación en los Centro de Atención Distrital para la Inclusión Social (CADIS) y en los Centros Crecer (niños, niñas y adolescentes con discapacidad). El programa Integrarte Sena capacita a las personas en “habilidades blandas”. La Secretaría de Educación adscribe colegios públicos y privados que ofrecen currículo primario y bachillerato de educación inclusiva para personas con diferentes niveles de discapacidad. Sobresalen también instituciones culturales y deportivas como la Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Educación Especial (FIDES), Best Buddies Colombia con su cabeza visible Alejandra Arenas Medina y Special Olympics Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, cabe señalar la acción social de fundaciones privadas como la Fundación Saldarriaga Concha, o iniciativas gubernamentales importantes como la implementación del Índice de Inclusión para la Educación Superior INES (2016-2020) y la reforma de Ley Estatutaria de la Educación (2024), ambas por parte del Ministerio de Educación de Colombia. A pesar de la oferta, no todas las personas discapacitadas se ven beneficiadas dado el amplio espectro de discapacidad y de funcionalidad. Tampoco acceden las comunidades que viven en lugares remotos de Colombia en donde hay ausencia del estado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="721" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4750-721x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-121423" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Momento del Ser. Acción pictórica # 14 &#8211; Crédito Catalina Muñoz. Pintado a los 27 años en compañía de un tutor<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">5 – Filomena. El contubernio con Procne para abortar el hijo del patriarcado:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho lo anterior, operan también agendas políticas con diferentes enfoques y prioridades. Divergencias que suscitan contradicciones y disputas de intereses dentro de la sociedad civil, el estado, el clero y entidades supranacionales. Supone creer que estas agendas políticas impactan directamente a las personas, a las poblaciones con discapacidad y a sus familias. Sin ánimo de ser exhaustivo se hace el siguiente recuento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1969, Jérôme Lejeune y Gautier señalan el riesgo inminente de que el uso de pruebas prenatales como la amniocentesis se implemente como políticas de eugenesia. Esto de acuerdo con sus descubrimientos de la correlación entre los trastornos genéticos, cromosómicos, con los defectos congénitos de nacimiento. Actualmente, se ha usado CRISPR-Cas9 (edición específica de alelos) por parte de científicos de la universidad Mie para mitigar causas similares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, en la Carta de los Agentes Sanitarios (Ciudad del Vaticano – 1995), establece directrices paliativas atendiendo este tipo de casos bajo las categorías Engendrar-Vivir-Morir. Se oponen a programas de Eugenesia. Diametralmente opuesto hizo la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional USAID financiando programas de planificación familiar, control de natalidad y aborto entre 1965 y 2024. Se redujo la tasa de natalidad en 41 países benefactores con inversiones de hasta $607.5 millones USD (2022). El 3% de los nascituros presentan trastornos genéticos y malformaciones, 40,9% de ellos son abortados. En Colombia, en 1968, el doctor Tamayo Ogliastri fundador de Profamilia recibe financiación de USAID y Planned Parenthood. En 1969 las radiodifusoras y periódicos de ACPO lanzan la campaña masiva &#8220;Procreación Responsable&#8221; pautando publicidad de Profamilia. En 1973, en Estados Unidos, la Enmienda Helms bloquea rubros destinados al control de la natalidad en el extranjero. Son habilitados nuevamente en 1974 por la administración Nixon (NSSM 200 Informe Kissinger). Aquellos rubros fueron nuevamente derogados en las coyunturas del “Global Gag Rule” 1985 (Regan) y por la reincorporación de los Estados Unidos al Consenso de Ginebra 2020 y 2025 (Trump). En otra coyuntura, desde el 2006, Womens´s Link Worldwide recibió 13 donaciones de la Ford Foundation para la promoción de los derechos de las mujeres. Reportan ante la IRS estadounidense, (Internal Revenew Service), donaciones de $1´240,659 USD las beneficiarias Viviana Waisman presidente, y la abogada colombiana Mónica Roa. Figura también la ex-directora de Profamilia María Isabel Plata. Mónica Roa y Viviana Waisman fueron las personas encargadas de preparar la demanda de inconstitucionalidad de los artículos 122, 123, 124 y el numeral 7 de la Ley 599 del 2000, del Código Penal Colombiano, para derogar instancias en la penalización del aborto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pugna dentro de las Políticas de Identidad y la reificación de los imaginarios “poblaciones vulnerables”, favorece la inversión desproporcionada de rubros a favor de ciertas colectividades (o agendas políticas) a expensas de otros. Hace de la asistencia social una dialéctica de clases y no una atención paliativa.<br>Karol Wojtyła, San Juan Pablo II, en su célebre Carta a los Artistas (abril 4, 1999), no solo señala al arte como una manifestación de la verdad y la belleza que eleva el espíritu humano, sino que exhorta a los creadores como a Catalina Muñoz, a que su arte puede y debe estar al servicio del bien común. Ello enriquece la cultura y ayuda a las personas a vivir con dignidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, Catalina, la pintora con síndrome de Silver Russell que pinta flores acompañada de su tutora, ha inspirado a la Fundación Catalina Muñoz a gestionar recursos para la construcción de aproximadamente 5000 módulos habitacionales a lo largo de veinte años. Han sido beneficiadas personas en 28 departamentos de Colombia movilizando en el 2024 a 3500 voluntarios. Esto, de alguna manera, le da la razón a Wojtyła, quién indica que la vocación artística no es exclusiva de los creadores, sino que también puede extenderse a cada persona haciendo de sus vidas una obra de arte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si desea acompañar a Catalina y a Filomena en su destino camino a Ítaca, está cordialmente invitado a su exposición individual “Momentos del Ser”. La inauguración se llevará a cabo en la galería Espacio Bel Art el 17 de octubre del 2025 a las 7 pm en la Carrera 13 # 28 – 45, Manzana 2, Local 105. Parque Central Bavaria, Bogotá.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="658" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/IMG_4752-1024x658.jpeg" alt="" class="wp-image-121425" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Colección Flores y colores. Crédito Catalina Muñoz”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y como después de este MAGNÍFICO aporte LITERARIO, solo nos deja ESPACIO para esta IMAGEN que nos REGALAN la dupla de OSCAR FANDIÑO &amp; MICHAEL GÚTIERREZ quienes dejan su IMPRONTA así…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Muestra Temporal - Visa Artística al interior del ser" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/8IAKZOX2GlM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="667" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/10/420c13e2-f84b-4200-8466-be8529ce854f-667x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-122261" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                    <category>Educación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121392</guid>
        <pubDate>Sat, 18 Oct 2025 12:15:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/10/IMG_4741-1.jpeg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[VISA ARTÍSTICA al INTERIOR del SER… by F.R.P]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>¿Qué es eso del pensamiento crítico?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/que-es-eso-del-pensamiento-critico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si se habla de un “pensamiento” acompañado con el adjetivo crítico, de entrada, debemos sospechar que no se trata de un pensamiento cualquiera, de un pensamiento ordinario, cotidiano. Pensamos, más bien, de que se trata de un pensamiento diferente y distinto al habitual; un pensamiento cualificado. Abordamos este tema en el presente artículo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Y nuestra época es la propia de la crítica, a la cual todo ha de someterse. En vano pretenden escapar de ella la <em>religión por santa y la legislación por majestuosa, </em>que excitarán entonces motivadas sospechas y no podrán exigir el sincero respeto que solo concede la razón a lo que puede afrontar su examen público y libre”. <em>&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">                                                                            Immanuel Kant.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El llamado a ejercitar, promover y potenciar el pensamiento crítico es permanente desde hace bastante tiempo. Se exige la inclusión del pensamiento crítico en la enseñanza y la pedagogía, se alude a su necesidad en los programas académicos de la escuela, el bachillerato y la universidad. Igualmente, en el espacio social y político, se alaban sus virtudes para la creación de ciudadanos <em>críticos, </em>que participen en la vida de la comunidad, que voten y que cualifiquen el debate público por medio de la palabra y de los argumentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ¿qué es el pensamiento crítico? ¿Qué significa <em>pensar</em>? ¿Qué implica el adjetivo <em>crítico?</em> En suma, ¿qué significa pensar críticamente? Estas son las preguntas interesantes. Veamos algunas de las formas como se han entendido estos problemas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si se habla de un “pensamiento” acompañado con el adjetivo <em>crítico, </em>de entrada, debemos sospechar que no se trata de un pensamiento cualquiera, de un pensamiento ordinario, cotidiano. Pensamos, más bien, que se trata de un pensamiento diferente y distinto al habitual; un pensamiento <em>cualificado</em>. Esto quiere decir, que este <em>pensamiento </em>debe tener algo <em>especial</em> que se aparta de la manera como habitualmente pensamos en la vida diaria o en el llamado “mundo de la vida” dado, que nos constituye<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a>. En efecto, en la vida diaria asumimos como normal muchas cosas: a) consumimos alimentos, productos o mercancías, por ejemplo, compramos ropa porque queremos estar a la moda o vernos bien; b) votamos para las elecciones porque consideramos que participar en la vida política es importante, o c) creemos que la democracia es una <em>institución</em> que debemos defender. Sin embargo, cuando empezamos a pensar con más cuidado o atención los tres puntos anteriores; cuando nos tomamos en serio lo que estamos <em>diciendo o haciendo, </em>nos <em>percatamos</em> (nos damos cuenta) de que <em>hay aspectos problemáticos </em>en esas <em>acciones </em>(lo que hacemos) o en esas <em>creencias</em> (lo que damos por sentado normalmente). Veamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Consumir alimentos es necesario para la vida, para perpetuar nuestro cuerpo, la especie y para la reproducción del todo social o la sociedad misma. Sin embargo, una cosa es consumir para mantener la vida y otra muy diferente es comprar compulsivamente una gran cantidad de productos o mercancías para vernos bien. ¿Qué sentido tiene comprar 50 pares de zapatos si voy a usar cinco o seis? ¿Qué sentido tiene, como hacen muchas personas ricas o con dinero, comprar 10 autos? El consumo de cosas en cantidades innecesarias <em>daña </em>la naturaleza porque implica usar más recursos. Consumir en exceso desgasta la materia viva disponible, es un desgaste material del mundo que daña el planeta, contamina el agua y los ecosistemas vivos. Entonces, si pensamos <em>con atención</em> en el consumo en la época que vivimos, llegamos a la conclusión de que consumir es necesario para la vida, pero, a la vez, de que, si lo hacemos irracionalmente, en exceso, solo por lujo o placer, matamos la vida. Entonces, ahí aparece una contradicción, un problema que tenemos que solucionar, pues es necesario seguir consumiendo para poder vivir, pero necesitamos <em>cambiar nuestros hábitos de consumo</em>, nuestras formas de relacionarnos con el lujo, repensar cuestiones como la relación entre el&nbsp; estatus social, el reconocimiento, la presentación social del sí mismo y la subjetividad<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>; necesitamos cuestionar el <em>consumismo</em> del capitalismo velocífero porque este destruye el planeta y, al final, pereceremos por nuestros propios hábitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si pensamos detenidamente los otros dos aspectos mencionados, la política y la democracia, encontraremos también muchos problemas y contradicciones. Por ejemplo, votamos porque tenemos una visión de sociedad que deseamos (más libre, con bienestar social, etc.). Por eso participamos en las elecciones. Sin embargo, cuando elegimos, las personas o los gobiernos que son seleccionados <em>gobiernan para sus intereses personales</em> y no para los intereses de todos los ciudadanos. Se enriquecen ellos con el dinero público, el dinero de todos los ciudadanos que pagan impuestos. En ese caso, nuestra participación no cuenta, no tiene sentido, no tiene efectos y no ha logrado sus objetivos. Y cuando un ciudadano se percata de que su voto no ha servido se <em>decepciona de la política</em>. Pierde interés en la democracia, las elecciones, el bien colectivo, porque sabe que no puede hacer nada. <em>Entonces, el ciudadano pasó de creer en la política a decepcionarse y ser indiferente o apático frente a la política. </em>Llegamos a la conclusión de que es necesario reformatear, cambiar o crear una política nueva, diferente.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos ejemplos nos permiten entender mejor la naturaleza (lo que es) y la importancia del <em>pensamiento crítico</em>. En primer lugar, implica <em>pensar</em>, es decir, ejercer una acción intelectual o &#8220;reflexiva&#8221; sobre un tema, un problema, o lo que se puede llamar un “objeto de estudio”, o de “investigación”. En efecto, pensar es tomar un asunto, un problema, como el consumismo o la política, acercarse a ellos, como objeto de <em>reflexión</em>, y abordarlos para ver <em>lo que nos dicen</em>, pero también para <em>descubrir lo que no está dicho</em>. Es acercarse al problema para <em>ver lo evidente</em>, pero también para <em>darnos cuenta de aquello que no lo es</em>. Para muchas personas <em>consumir, salir de compras, </em>es algo no problemático; defender la democracia es algo de sentido común, que todos aceptan, <em>sin embargo,</em> cuando empiezan a pensar en serio en el consumismo o en la democracia, van a encontrar contradicciones o aspectos problemáticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En segundo lugar, el pensamiento crítico implica una <em>actitud</em> permanente, una forma de ser. Es una actitud de <em>sospecha</em>, de desconfianza, de duda, de <em>escepticismo</em>, frente a lo que es habitual. Es dudar de lo que normalmente se acepta sin cuestionamiento. El pensamiento crítico consiste en cuestionar el sentido común de la gente, es <em>dudar</em> de las creencias compartidas de las personas en el “mundo de la vida” dado, irreflexivo, y así derribar muchas ideas sin sentido o nocivas. Decía Kant: “deber es de la filosofía el disipar los engaños producidos por la mala inteligencia, aunque para ello sea menester <em>destruir</em> las más queridas y encantadoras ilusiones”<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>.&nbsp; Por ejemplo, en el cristianismo se piensa que hay un Dios que creó el mundo con todo lo que existe, sin embargo, alguien puede preguntar, ¿Y si el mundo ha existido siempre y si, más bien, fueron los seres humanos los que crearon la <em>idea</em> de Dios? En este caso, el cristiano que afirma que Dios creó el mundo tendrá que pensar en el <em>eternismo</em> que defendían los griegos y responder a la pregunta de una manera justificada, dando razones, dando argumentos, ofreciendo una explicación convincente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tercer lugar, podemos decir que la crítica es <em>problematización </em>de las cosas, del conocimiento dado, recibido, de las maneras osificadas como comprendemos el mundo. Aquí problematizar implica un <em>pensamiento perspectivistico</em> que me permita “voltear”, “girar”, los problemas, explorar otras posibles aristas; problematizar es determinar y cuestionar las mismas condiciones de posibilidad de la existencia del conocimiento, de la cosa, del asunto. Esta exploración, esta problematización es un “aprender a ver” distinto, por ello exige la activación de la imaginación para poder escapar a las lecturas habituales, habituadas, a los puntos comunes. &nbsp;Solo así es posible escapar a las ideas fijas, esas que operan como cárceles de larga duración para el entendimiento. Esto quiere decir que todo, en principio, puede ser problematizado. Nada puede escapar, como decía Kant, y como antes de él Francis Bacon, al “libre examen”<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a> de la razón, un examen que debe ser, a su vez, <em>público</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los anteriores sentidos de crítica, son los que encontramos en las obras de Kant, Marx, Nietzsche, la Escuela de Frankfurt. Es una tradición europea muy conocida a la cual debemos sumar la deconstrucción de Derrida y la genealogía de Foucault.  Sin embargo, hay que agregar a esas expresiones otras formas de la crítica surgidas en otras partes, en la periferia, donde son importantes nombres como Enrique Dussel, Achille Mbembe, Silvia Rivera, Rita Segato o los distintos movimientos sociales, colectivos y comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica no es algo que pertenezca de manera exclusiva a lo que la filósofa colombiana Laura Quintana llama &#8220;espíritus letrados&#8221; en su libro <em>Política de los cuerpos </em>(Herder, 2020). Pensarlo así sería una especie de arribismo intelectual donde los <em>críticos</em> reclaman un &#8220;privilegio epistémico&#8221; sobre otros sujetos sociales. Por lo demás, tales sujetos no son externos a las fuerzas y configuraciones que los componen, también están dentro de lo criticado, pero eso no anula su capacidad de cuestionar ese mundo, más bien, y justo porque están dentro de él, lo pueden interpelar con conocimiento y con propiedad. La crítica siempre se hace desde &#8220;adentro&#8221;, pues no existe la figura del crítico como un sujeto externo que está &#8220;afuera&#8221;, en un &#8220;punto cero&#8221;, del mundo al cual cuestiona. Estamos configurados y somos producto de la <em>gramática material del mundo </em>en el que habitamos. El crítico, por supuesto, también lo está. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, si la crítica no es patrimonio de &#8220;la ciudad letrada&#8221; y sus sabios, debemos pensar que cualquier sujeto si atiende a sus historicidad radical, la de su comunidad, su entorno, su vida misma, puede cuestionar críticamente el mundo y los efectos que este produce sobre él. Lo vemos todos los días: lo hacen campesinos, indígenas, afros, movimientos sociales y distintos colectivos. Desde sus saberes diversos, sus experiencias de vida, sus legados y cosmovisiones, etc., se enfrentan a formas dominantes y hegemónicas de comprender la realidad, cuestionan el sistema económico, las jerarquías sociales, los ordenes políticos, la cultura hegemónica que los oprime. Esos movimientos y sujetos se percatan de la crisis múltiples de la civilización y, a la vez, ofrecen alternativas a las mismas. Esto indica que una mejor comprensión de la crítica exige <em>des-elitizarla y atender a los saberes populares, ancestrales</em>, pues muchas veces hay más conocimiento útil, pertinente, en el pueblo que en las academias. Lo sabía Fals Borda, lo sabía ya Gramsci a comienzos del siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Avatares de la crítica</em></strong> <em><strong>hoy</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el siglo XVIII en Europa la crítica se impuso como un valor, como algo importante para las sociedades. La crítica implicó pensar por sí mismo, sin estar obligado por otro, en desconfiar de la autoridad de la política, de la iglesia o de la tradición. La crítica, como la planteó Kant, exige la <em>autonomía </em>de la razón, es decir, exige que la persona pueda pensar sin la <em>coacción, </em>sin ser obligado por alguien más. Por eso, desde este punto de vista, la autonomía y la libertad de pensamiento requieren personas que puedan pensar sin estar sometidos a poderes externos que nos impongan maneras de ver el mundo, o de entender las cosas. Un esclavo, por ejemplo, al estar sometido al amo, no puede pensar libremente y, por lo mismo, no puede ejercer la crítica, al menos de manera pública. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El ejemplo del esclavo permite, a su vez, cuestionar el mito de la autonomía total o de la transparencia absoluta del sujeto, del individuo, pues este siempre está inmerso en relaciones históricas que lo condicionan. Desde este punto de vista, el crítico no tiene una libertad absoluta, sino una autonomía &#8220;relativa&#8221; que le permite cuestionar su mundo o actuar en él. Así, la libertad relativa del sujeto al interior de la sociedad no impide la crítica, pero permite problematizar la posición kantiana de un sujeto límpido y autónomo que fundamenta y legisla con pretensiones de universalidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En los sistemas políticos (Estados con dictaduras, totalitarismos) donde no se pueden criticar las medidas del gobierno, no se puede ejercer la crítica. Actualmente en Estados Unidos no se puede hablar en algunas escuelas de racismo o de bisexuales, transexuales o de crisis climática, etc., porque el gobierno ataca a esas escuelas y no les da financiación. Es decir, en Estados Unidos la crítica y la posibilidad de pensar libremente están en peligro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice la pensadora Gloria Jean Watkins, más conocida como “bell hooks”: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“A lo largo de la historia de la educación en Estados Unidos, tanto en el sistema escolar público como en la enseñanza superior, las políticas patriarcales, imperialistas, capitalistas y supremacistas blancas han moldeado las comunidades educativas y han influido en la forma en las que se presentaba el conocimiento”<a id="_ftnref5" href="#_ftn5">[5]</a>. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Por esa razón, se enseñaba que el pueblo americano era superior o que las mujeres negras (también las blancas) no podían ser “grandes escritoras”, o que la literatura escrita por los negros no era “gran literatura”. Esta cita de Watkins permite también concluir que la educación en general nunca es “neutra”, que no solo se enseña contenidos y temas, sino que estos tienen alguna carga ideológica, ya sea crear “buenos” ciudadanos (lo cual es un fin político), ya sea defender la vida comunista, o reproducir la idea de que el capitalismo y el libre mercado es la mejor forma de vivir nunca vista antes. La educación siempre es política, comporta siempre <em>fines ideológicos, </em>lo cual nos permite comprender, también, que <em>la crítica es peligrosa para el poder</em>, por eso este siempre trata de socavarla, de destriparla. Ya decía Herbert Marcuse: “el ataque al pensamiento crítico e independiente forma parte del control totalitario”<a id="_ftnref6" href="#_ftn6">[6]</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablamos de pensamiento crítico nos referimos a una forma de pensar con seriedad, con atención, con detalle; aludimos a un reflexionar que desconfía y cuestiona las cosas, los problemas, la información, los datos, las estadísticas, la inteligencia artificial, los enunciados problemáticos y, que más allá de ello, nos permite cuestionar las creencias generalizadas, el conformismo paralizante, “el pensamiento único homologado” (con su respectivo <em>sentir homologado</em>) que sustentan nuestro mundo<a id="_ftnref7" href="#_ftn7">[7]</a>. Pero la crítica también se expresa de otras formas, en prácticas artísticas, corporales, comunitarias, en expresiones de protesta y de rebeldía, realizadas por sujetos populares y movimientos diversos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica aborda creencias, imaginarios, cosmovisiones, formas de estar, de ser y de actuar en el mundo, las piensa, distingue, discierne, las estima y evalúa; la crítica muestra, ilumina, visibiliza (hace visible), aspectos escondidos o sepultados bajo las configuraciones históricas sedimentadas de la realidad y sus problemas; la crítica también es sospecha, se basa en la duda, en el escepticismo; descree de los dogmas, de las ideas definitivas, desconfía. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica, pues, es el mejor antídoto contra el absolutismo y el dogmatismo; es necesaria para pensar mejor, para hacernos preguntas y plantear problemas inéditos, para pensar por «fuera de los límites y de los marcos de sentido establecidos» y para «descolonizar la mente». La crítica es necesaria para cuestionar el poder político, la normalidad patológica<a id="_ftnref8" href="#_ftn8">[8]</a> que nos envuelve, los medios de comunicación y la información que nos ofrecen. De esta manera, también, podemos acuciar la imaginación para mejorar el mundo en el que vivimos, pues como dice bell hooks “lo que no podemos imaginar no puede llegar a ser”.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Husserl, Edmund. <em>La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental, </em>Buenos Aires, Prometeo, 2008, p. 94.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Baudrillard, Jean. <em>La sociedad de consumo. Sus mitos, sus estructuras. </em>Bogotá: Siglo XXI editores, 2018.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Kant, Immanuel. <em>Crítica de la razón pura. </em>Volumen I. Barcelona, Ediciones Orbis, 1985, pp. 82-83.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> Bacon, Francis. <em>El avance del saber. </em>Madrid, Alianza editorial, 1988, p. 46.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> bell hooks, <em>Enseñar pensamiento crítico. </em>Barcelona, Rayo verde editorial, 2023, p. 45.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Marcuse, Herbert. <em>Razón y revolución. </em>Madrid, Alianza Editorial, 2017, p. 492</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> Fusaro, Diego. <em>Pensar diferente. Filosofía del disenso. </em>Madrid, Trotta, 2022, p. 35.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Fromm, Erich. <em>La patología de la normalidad. </em>Bogotá, Paidós, 2024.</p>





<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119569</guid>
        <pubDate>Sat, 23 Aug 2025 15:15:02 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/08/damian-3.jpg?w=374" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué es eso del pensamiento crítico?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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