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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 13 Apr 2026 16:29:31 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de eau | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>“En mi época, uno como periodista no figuraba”: Lucy Nieto de Samper. (Entrevista inédita)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/en-mi-epoca-uno-como-periodista-no-figuraba-lucy-nieto-de-samper-entrevista-inedita/</link>
        <description><![CDATA[<p>Doña Lucy Nieto de Samper tenía 97 años cuando me concedió esta entrevista en plena pandemia y 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.  La tituló “Punto final” y ese fue su obituario. “Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”, me dijo en 2020. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Lucy Nieto de Samper, periodista colombiana (1923-2026). <strong>Fotografías:</strong> Alexánder Velásquez. </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c80a3fa4178d4c26e2bf68135fce58af"><strong><em>“La vida se va acabando y no hay tiempo para hacer más. Hago un recuento de casi un siglo de vida, y veo que es hora de hacer como los boxeadores: colgar los guantes”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper, en su última columna (2022).</em></p>



<p>Creció en una época en que las mujeres estaban destinadas a criar hijos y atender a sus maridos, pero enviudó joven y su destino cambió.</p>



<p>Lucy Nieto de Samper, la periodista más longeva de Colombia, nació en Bogotá, el 21 de agosto de 1923 y murió en esta ciudad el 23 de marzo de 2026, con 102 años a cuestas. Durante ese siglo, Colombia ha tenido 31 presidentes y una dictadura.</p>



<p>Esta bogotana vio al mundo y a Colombia transformarse.&nbsp; Tenía nueve años cuando ocurrió la Guerra de Colombia con Perú (1932); 16 cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial (1939) y 22 cuando terminó (1945); 25 cuando asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán (El Bogotazo, 1948), 30 &nbsp;cuando comenzó&nbsp; &nbsp;la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla (1953); que al año siguiente trajo &nbsp;la televisión a Colombia (1954); 34 cuando las mujeres&nbsp;ejercieron por primera vez&nbsp;el derecho al voto (1957); 46 cuando el hombre llegó a la Luna (1969); 59 cuando le dieron &nbsp;Premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez (1982); 63 cuando ocurrió &nbsp;la toma al Palacio de Justicia (1985); 64 cuando apareció el Sida (1986); 78 cuando derribaron las Torres Gemelas (2001); 93 cuando Colombia firmó la paz con las FARC (2016); 96 cuando el mundo entró en pandemia por Covid (2020) y <a href="https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/lucy-nieto-de-samper/punto-final-columna-de-lucy-nieto-de-samper-718835">tenía 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.</a></p>



<p>Comenzó su carrera en la revista Cromos en 1952 y tras enviudar crió a sus cinco hijos sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti. Su único arrepentimiento:  no haber ido a la universidad. &nbsp;</p>



<p>En el año de la pandemia, cuando tuve el privilegio de entrevistarla, doña Lucy me confesó que estaba cansada de vivir. (Escuche <a href="https://go.ivoox.com/rf/57470643">aquí</a> el audio de la entrevista)</p>



<p>Desde principios de 2020, vivía en un hogar para personas de la tercera edad, al norte de Bogotá. <em>“Prefería estar en mi casa,&nbsp;independiente, pero en este lugar tengo la tranquilidad de estar atendida por enfermeras todo el tiempo. Menos mal la pandemia me cogió aquí”.</em></p>



<p>En este sitio pasaba el confinamiento leyendo y viendo televisión, especialmente Netflix, en compañía de su hermana Clara, quien hoy tiene 100 años. Por esos días leía <em>El Sari Rojo</em>, la novela de Javier Moro, y la biografía sobre la escritora Simone de Beauvoir. “Uno a esta edad ya no es que tenga mucha actividad que hacer y estar encerrado es terrible”.</p>



<p>Tampoco había perdido la costumbre de leer periódicos en papel, El Tiempo y <strong>El Espectador</strong>, porque detestaba leer noticias en computador.</p>



<p>Hija del periodista Luis Eduardo Nieto Caballero, comenzó en este oficio en 1952. “Yo estaba recién casada, feliz con mi marido, tenía dos hijos en ese momento. Me llamó Jaime Restrepo, su familia acababa de comprar <em>Cromos </em>y me invitó a escribir en la revista sobre la vida social de la época, que era sobre lo que escribíamos entonces las mujeres. Se perdía mucho tiempo haciendo la lista de invitados que asistían a los matrimonios y también las listas de regalos, era muy aburrido pero se hacía”.</p>



<p>Sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti, sola sacó adelante a sus cinco hijos, tras la muerte en 1961 de su esposo, Alejandro Samper Gómez. Tenía entonces 38 años y el menor de los niños apenas un año.</p>



<p>No se casó otra vez porque, como me dijo, “¿Qué tipo se aguanta cinco hijos y que hijos se aguantan otro tipo? Yo tenía la cosa absolutamente clara. Pero tuve mis romances, por supuesto”.</p>



<p>Todos fueron a la universidad, incluida María Elvira, la única que siguió sus pasos y los del abuelo&nbsp;en el periodismo. &nbsp;“Ella está mucho más preparada que yo, porque no fui a la Universidad y ella sí, estudió Filosofía y Letras”.</p>



<p>María Elvira recuerda la vida austera de su familia —“Mi papá no era un hombre de fortuna, mi mamá tampoco heredó nada”—,&nbsp;y las dos ocasiones en que la acompañó a empeñar el juego de té para llegar a fin de mes.</p>



<p>Durante 70 años de carrera, Lucy Nieto de Samper hizo de todo: en prensa escrita (El Tiempo y las revistas Cromos, Credencial y Vanidades, de la que fue corresponsal en Miami); en radio (”Contrapunto Femenino”, un programa en Caracol); y en televisión (“Algo para recordar”, un programa de variedades que hacía con su mamá y con Inés Gutiérrez, experta en alta costura, y “En blanco y negro”, programa semanal de entrevistas).</p>



<p>Ingresó a El Tiempo en 1963, siendo una de las pioneras del llamado periodismo femenino. Se convirtió en columnista literalmente por accidente: una vez le tocó ir a las oficinas del Tránsito porque un bus estrelló&nbsp;su Volkswagen y se encontró con tal desorden administrativo que le pidió permiso al director, Enrique Santos Castillo, para opinar sobre el tema. La columna se publicó en las páginas sociales, con tan buenos comentarios que se volvió permanente y pasó después a las páginas editoriales. &nbsp;La columna “Cosas que pasan” sólo dejó de aparecer durante los años en que fue secretaria de Prensa de los presidentes Alfonso López Michelsen y Virgilio Barco, quienes la nombraron además cónsul en Milán.</p>



<p>Desde el periodismo, defendió los derechos de las mujeres <a>y abogó por distintas&nbsp;causas como el derecho a morir dignamente.</a> En los años 60, cuando se fundó Profamilia, respaldó &nbsp;el uso de los métodos anticonceptivos, <em>“lo que hizo que &nbsp;monseñor Solano la insultara desde el púlpito, señalándole con el dedo de hereje, por lo que no volvimos a misa &nbsp;en la iglesia de El Chicó”</em>, recuerda María Elvira.</p>



<p>En otra ocasión quisieron&nbsp;demandarla por​ denunciar a unos tipos que usaban los garajes de sus casas para ofrecer &nbsp;muchachas del servicio &nbsp;a las señoras de la época. “A ella les cobraban por sentarlas ahí y a las señoras por contratarlas. Lucas Caballero, Klim, que era mi primo, se burlaba&nbsp;diciendo que yo iba a dejar sin servicio doméstico a los bogotanos”. (Risas).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6e3e8966684e5653d340f23d4fcd9fe8"><strong>“Algo se hizo, pero tal vez no lo suficiente. Se habría podido hacer mucho más”: </strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em><strong></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="271" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127795" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg 271w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-79x300.jpg 79w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-406x1536.jpg 406w" sizes="(max-width: 271px) 100vw, 271px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>“A veces los periodistas juzgan más que lo que informan”</strong></p>



<p>La reportera, amante de la música clásica, la samba y los boleros, criticaba a esos periodistas que se las dan de jueces –“a veces juzgan más que lo que informan y hace falta más periodismo investigativo”. En su lista de mejores periodistas hay cuatro nombres: Enrique Santos Calderón, Germán Castro Caycedo, Elvira Mendoza y María Jimena Duzán.</p>



<p>“En mi época no había divas. No había estrellas, éramos mucho más modestas. Uno como persona no figuraba. &nbsp;Me parece que a veces hay demasiada ostentación, demasiado protagonismo, parece más importante la periodista que el entrevistado”. &nbsp;</p>



<p>Evocó con nitidez la vez que conoció Casa Verde, el campamento de las FARC, durante el gobierno de Belisario Betancur. &nbsp;“Recuerdo que Tirofijo era odiosísimo, ni siquiera se acercaba; en cambio Jacobo Arenas era querídisimo”.</p>



<p>De aquellos días, surgió una fugaz amistad con Jacobo Arenas, quien semanas después&nbsp;le mandó una carta que ella conservó; hablándole de tú, le decía &nbsp;&nbsp;que estaba equivocada, que Manuel Marulanda Vélez no era odioso como ella decía. “Fui varias veces a ese campamento y una vez nos quedamos a dormir en cama franca, sobre tablones. Recuerdo que Emilito Urrea se levantaba temprano a preparar el café y las arepas con los guerrilleros”. (Risas)</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e5fd71a58867c97e74a8bcd6ff387675"><strong>&#8220;En mi época no había divas en el periodismo&#8221;: Lucy Nieto de Samper.</strong> </h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="614" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127593" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg 614w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-180x300.jpg 180w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3.jpg 768w" sizes="(max-width: 614px) 100vw, 614px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Lucy Nieto Samper fue miembro de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá <strong>Foto:</strong> Alexánder Velásquez.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>La Bogotá de ayer y de hoy</strong></p>



<p>De su papá, el periodista y político liberal&nbsp;Luis Eduardo Nieto Caballero, co-director de <strong>El Espectador </strong>entre 1919 y 1921, recuerda que fue masón y creyente y se quebró tras los eventos de la Gran Depresión. Se emociona al recordar lo feliz que fue jugando con su hermana Clara en los jardines de la casa quinta que tenían en la Avenida Chile, lo que entonces eran las afueras de la ciudad.</p>



<p>“Teníamos dos casas, pero perdimos una por la crisis del 29. &nbsp;Yo aprendí a leer y escribir en aquella quinta, con una profesora llamada Rosaliana Gutiérrez. Empecé a ir al colegio a los nueve años”.</p>



<p>Cuando Lucy nació ya existían los tranvías y los vio desaparecer en 1951; el tiquete costaba cinco centavos. “Vivíamos en la calle 13, cogíamos el tranvía en la Carrera Séptima y nos dejaba en la Avenida Chile con carrera 12 y de ahí seguíamos a pie tres cuadras hasta el Gimnasio Femenino. Los expresos salían de la Plaza de Bolívar a las 7:00 de la mañana”.</p>



<p>Las costumbres eran distintas. &nbsp;“A las fiestas uno iba con la mamá, todo era más zanahorio​. El contacto con los muchachos era menos fácil que hoy. Éramos tímidos, o al menos yo, como apendejaditos, comparados con las niñas de ahora que son más avionas que los señores”. Añoraba la Bogotá de sus 15 años cuando era una aldea de 325 mil habitantes y no la de ahora “en la que uno se siente como perdido”.</p>



<p>Sobre el Metro de Bogotá tuvo un presagio. “Eso no me va a tocar a mí, cuando eso suceda yo ya estaré muerta, remuerta (silencio) pero hace miles de años debimos tener uno subterráneo”.</p>



<p>“Es un horror lo que está pasando en la ciudad, nosotros tuvimos el 9 de abril pero me parece que la gente antes estaba menos enervada que ahora”, comentó sobre los problemas de inseguridad de la capital.</p>



<p>Afirmaba que los mejores presidentes de Colombia han sido liberales: Carlos Lleras, Alberto Lleras y Alfonso López. Que el mejor alcalde ha sido Peñalosa, que le gustaría ver a Carlos Fernando Galán en el Palacio Liévano (sueño cumplido)&nbsp;y a Germán Vargas Lleras en la Casa de Nariño. Le gustaba la alcaldesa Claudia López, aunque no votó por ella, pero le molestaba “cuando se pone demasiado peleadora”. Pensaba que difícilmente una mujer llegará a Gobernar en este&nbsp;país, “a pesar de que ha habido magníficas candidatas como Cecilia López, inteligentísima y preparadísima”.</p>



<p>Del presidente Duque opinaba que “es muy buena persona pero no estaba preparado para manejar este país. No tiene personalidad, está demasiado dominado por Uribe”.</p>



<p>“Me parece terrible lo que ha hecho este gobierno, no pudieron hacer trizas los acuerdos, pero le han metido trancones. Si la gente hubiera funcionado en el&nbsp;plebiscito, este país no estaría como está. Uribe se volvió el enemigo número uno de Juan Manuel Santos. Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1395547d1bfd90f8f313706882844254"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Recordando unos de los pasos que he dado en este planeta durante mi prolongada trayectoria vital, tengo que reconocer el paso del tiempo, y como la lechera, llorar sobre la leche derramada”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Quería morir dormida</strong></p>



<p>A pesar de su envidiable lucidez y salud de la que gozaba a sus 97 años, &nbsp;se sentía cansada de vivir, -“ya no siento placer por la comida”-, y aún la abrumaba el recuerdo de los dos hijos fallecidos: Lina murió &nbsp;cáncer en 1990 y Alejandro de un ataque al corazón en plena pandemia. Le sobreviven: Maria Elvira, Nora y Ernesto. Entre todos, le dieron seis nietos y tres bisnietos.</p>



<p>“Yo tengo antecedentes de longevidad, tanto mi abuela como mamá murieron a los 96 años, me gustaría estar ya descansando, en paz. ¿Qué hace uno más aquí? No hay nada más que hacer”.</p>



<p>Y añadía: “He sido una mujer muy sana, no he estado en la clínica sino para tener hijos, solamente he sido operada de la cadera, pero ya de vieja”.</p>



<p>Me sorprendió la tranquilidad de su respuesta cuando le pregunté qué pensaba sobre la muerte y cómo quería ser recordada. “Sé que vine a morir en este lugar. Sé que estoy un paso más cerca de las estrellas como dicen de Bogotá (risas). No sé qué hay del&nbsp;otro lado, pero aguardo la esperanza de encontrarme con mis papás, mi esposo y mis hijos. Quisiera morir como murió mi hijo: dormida”.</p>



<p>Ese momento llegó la noche del 23 de marzo de 2026. “No murió como quería, pero nos dejó un legado de honestidad intelectual, fortaleza y tenacidad, y el ejemplo de un periodismo hecho en función del bien común, sin agendas ocultas”, me cuenta María Elvira Samper, vía WhatsApp.</p>



<p>Doña Lucy Nieto de Samper quería ser recordada como una mujer que <em>“escribió la verdad, que no inventó, que fue honesta y franca”.</em>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127588</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Apr 2026 12:45:16 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/tiburones-martillo-jaguares-y-bagres-tendran-mayor-proteccion-tras-acuerdos-en-la-cop15-de-especies-migratorias/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La convención de las Naciones Unidas sumó 40 especies a sus apéndices I y II, que otorgan diferentes niveles de protección.</em></li>



<li><em>La evidencia científica muestra que casi la mitad de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están en declive y el 24 % enfrenta extinción.</em></li>



<li><em>El tiburón martillo común y el gran tiburón martillo, que estaban en el Apéndice II, ahora están también en el Apéndice I, que ofrece el nivel de protección más estricto.</em></li>



<li><em>En la conferencia también se aprobaron planes de acción para jaguares y bagres migratorios de la Amazonía, especies emblemáticas de América Latina.</em></li>
</ul>



<p>El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;<strong>Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres</strong>&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los gobiernos miembros acordaron nuevas medidas para proteger y conservar estas especies, consideradas uno de los&nbsp;<a href="https://ecuador.wcs.org/Recursos/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/26039/CoP15-CMS-los-gobiernos-adoptan-medidas-y-protecciones-historicas-para-especies-marinas-de-agua-dulce-y-terrestres-en-la-CoP15-de-la-CMS.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">indicadores más visibles de la integridad ecológica</a>.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/">La minería china se expande en Nicaragua sin consulta, con denuncias de impactos y desplazamientos | INFORME</a></p>



<p>“Contamos con una de las Conferencias de las Partes más exitosas en la historia de la Convención”, dijo João Paulo Capobianco, presidente de la COP15. Uno de los acuerdos más importantes fue la inclusión de 40 especies y poblaciones de aves, animales terrestres y vida acuática en los Apéndices I y II de la Convención, que otorgan cada uno&nbsp;<strong>diferentes niveles de protección para promover la conservación</strong>.</p>



<p>Dos especies de&nbsp;<strong>tiburones martillo</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Sphyrna</em>, el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/alertan-no-comer-gatuzo-semana-santa-tiburon-peligro-extincion-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">gatuzo</a>&nbsp;(<em>Mustelus schmitti</em>), la<strong>&nbsp;nutria gigante</strong>&nbsp;(<em>Pteronura brasiliensis</em>) y varias especies de&nbsp;<strong>aves playeras</strong>&nbsp;figuran entre las especies protegidas. También ganaron la máxima protección tres especies de<strong>&nbsp;tiburón zorro</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Alopias</em>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271062"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171635/55159694151_3650776175_k.jpg" alt="" class="wp-image-271062" /><figcaption class="wp-element-caption">La COP15 de la CMS se realizó en el Pantanal, Brasil. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p>Aunque&nbsp;<strong>la pesca dirigida de tiburón está prohibida en Ecuador</strong>, sí se permite su pesca incidental. En marzo de 2024 la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES)&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/cites-sanciona-ecuador-suspende-comercio-de-tiburones-oceanos/">prohibió la comercialización de tiburón zorro</a>&nbsp;desde Ecuador, pero hasta esa fecha, el país&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2022/03/01/en-ecuador-se-dispararon-las-exportaciones-de-aletas-de-tiburones-protegidos-en-2021/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportaba toneladas</a>&nbsp;cada año. “Ecuador debe prohibir el aprovechamiento o captura de estas especies y ello incluye la pesca incidental. La prohibición debería incluir la retención, el desembarque y la comercialización de estos tiburones”, señala Sebastián Valdivieso, director de Wildlife Conservation Society (WCS) Ecuador.</p>



<p>Los gobiernos también aprobaron 15 nuevas acciones concertadas, planes de cooperación internacional entre Estados, para especies como el chimpancé (<em>Pan troglodytes</em>), el cachalote del Pacífico Oriental Tropical (<em>Physeter macrocephalus</em>), el pelícano peruano (<em>Pelecanus thagus</em>) y las rayas de la familia&nbsp;<em>Mobulidae</em>. Además, se adoptaron 10 planes de acción, entre ellos, el&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>Plan Regional de Acción para la Conservación del Jaguar</strong>&nbsp;(<em>Panthera onca</em>).</p>



<p>La conferencia también resaltó la necesidad de abordar amenazas como la minería del fondo marino, el cambio climático, la contaminación por plásticos, la pesca incidental, la contaminación marina, el ruido submarino y la cacería ilegal de fauna silvestre.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_242922"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/30201216/Shutterstock-Alopias-pelagicus.jpg" alt="" class="wp-image-242922" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón zorro pelágico. Foto: cortesía Oceana</figcaption></figure>



<p>Las decisiones se tomaron con base en&nbsp;<a href="https://www.cms.int/news/new-report-decline-populations-migratory-species-animals-covered-un-treaty-worsens" target="_blank" rel="noreferrer noopener">evidencia científica</a>&nbsp;que no solo demuestra que el&nbsp;<strong>49 % de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están declinando</strong>. Además, el&nbsp;<strong>24 % de las especies enfrentan la extinción</strong>. Para la Convención, esto refuerza las advertencias de que la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y las barreras de infraestructura están acelerando la disminución de especies que atraviesan fronteras nacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los resultados en la práctica</h2>



<p>“Este es un logro increíble y, lo que es mejor, es un ejemplo real de cómo la evidencia científica informa las&nbsp;<strong>políticas ambientales</strong>”, dice Shourya Alva, oficial de políticas de la Fundación Charles Darwin.</p>



<p>El Apéndice I agrupa especies en peligro de extinción y obliga a los Estados Partes a implementar en sus territorios&nbsp;<strong>protección estricta de las especies</strong>, prohibiendo su captura y fomentando la&nbsp;<strong>restauración de sus hábitats y corredores migratorios</strong>. “Lo que hace a la CMS especial comparada con CITES es que no solo protege a los animales, sino también a sus hábitats”, resalta Alva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271053"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171559/55162419065_5748696d2b_k.jpg" alt="" class="wp-image-271053" /><figcaption class="wp-element-caption">Rio da Prata Recanto Ecológico, en Jardim, Mato Grosso do Sul, en medio de la región del Pantanal. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MM</figcaption></figure>



<p>La inclusión de las especies en el Apéndice II, por otro lado, busca promover la&nbsp;<strong>cooperación internacional de las partes para la conservación</strong>. Ahora, alrededor de 1200 especies están listadas en los apéndices de la Convención, creada hace 47 años.</p>



<p>Alva atribuye parte del éxito de la COP15 a que la Convención solo tiene&nbsp;<a href="https://www.cms.int/parties" target="_blank" rel="noreferrer noopener">133 partes</a>, 132 países más la Unión Europea. Al no estar las grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia, llegar a consensos es más factible, explica. No obstante, reconoce que la ausencia de estos países también es negativa, pues en allí no hay obligación de aplicar las decisiones sobre las especies migratorias.</p>



<p>Otro punto positivo de la CMS es que la inclusión en el Apéndice I de la CMS se ve como un paso necesario para que las especies entren en el Apéndice I de CITES. Esto prohibiría totalmente su&nbsp;<strong>comercio internacional</strong>&nbsp;y ayudaría a&nbsp;<strong>combatir el tráfico ilegal</strong>. Así lo explica Alex Hearn, profesor de biología marina de la Universidad San Francisco de Quito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171615/55168088556_37c43a99a1_k.jpg" alt="" class="wp-image-271057" /><figcaption class="wp-element-caption">Reunión de países amazónicos durante la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p>La limitante de la CMS es que la aplicabilidad de los acuerdos solo es en los territorios nacionales, por lo que algunas especies listadas que se distribuyen en aguas internacionales continúan desprotegidas. Sin embargo, el&nbsp;<strong>Tratado de Altamar</strong>&nbsp;podría brindar protección a las especies en peligro fuera de las aguas jurisdiccionales, de acuerdo con Pelayo Salinas de León, coinvestigador principal del proyecto de ecología y conservación de tiburones de la Fundación Charles Darwin.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Mayor protección para los tiburones martillo</h2>



<p>El&nbsp;<strong>tiburón martillo común&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna lewini</em>) y el&nbsp;<strong>gran tiburón martillo&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna mokarran</em>) ya estaban en el Apéndice II y ahora también están en el Apéndice I de la CMS. Este es el nivel de protección más estricto del tratado. El Gobierno ecuatoriano presentó la propuesta, que se basó en dos pilares, de acuerdo con Salinas de León.</p>



<p>El primero es que ambas especies están en&nbsp;<strong>Peligro Crítico de extinción</strong>&nbsp;según la Lista Roja de Especies Amenazadas y el segundo es que sus rutas migratorias son predecibles, recurrentes y cruzan múltiples fronteras nacionales.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El mar argentino a oscuras: qué se pierde cuando no hay un observador a bordo de la flota pesquera</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262674"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/07/17205407/Researcher-and-SHH_Credit-to-Pelayo-Salinas.jpg" alt="" class="wp-image-262674" /><figcaption class="wp-element-caption">Un investigador observa a tiburones martillo común. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p>Organizaciones científicas, como la Fundación Charles Darwin y la Universidad San Francisco de Quito, han investigado durante años a los tiburones de Galápagos para obtener información que permita&nbsp;<strong>establecer políticas de protección y conservación</strong>.</p>



<p>Estudios han revelado que el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/07/epica-travesia-alicia-tiburon-martillo-dar-a-luz-ecuador-panama/"><em>Sphyrna lewini</em></a>, por ejemplo, migra entre Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica y aguas internacionales al oeste de Galápagos.</p>



<p>Los&nbsp;<strong>tiburones martillo son depredadores</strong>&nbsp;y controlan el sobrecrecimiento de las especies marinas, contribuyendo al equilibrio del océano. Además, el martillo común es emblemático de Galápagos, por lo que&nbsp;<strong>también tiene una importancia económica</strong>, ya que atrae al archipiélago a miles de turistas cada año.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171603/55162521531_19f1fc7342_k-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271054" /><figcaption class="wp-element-caption">Segmento de alto nivel de la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Rogério Cassimiro/MMA</figcaption></figure>



<p>Durante las negociaciones, Perú fue el único país que presentó una objeción. A los representantes peruanos les preocupaba que otorgar la más alta protección a las dos especies afectaría a la&nbsp;<strong>pesquería del tiburón martillo liso&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna Zigaena</em>), legal en ese país y de la que dependen las flotas artesanales de pesca en las temporadas y cuotas habilitadas por el Instituto del Mar del Perú.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271060"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171627/55176085494_2c57da1a81_k.jpg" alt="" class="wp-image-271060" /><figcaption class="wp-element-caption">Amy Fraenkel, secretaria ejecutiva de la CMS, recibe un peluche de tiburón al cierre de la COP15. Varias especies de tiburones ganaron protección. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p>Finalmente, el Gobierno peruano retiró su objeción. Para Salinas de León, se trató de un temor infundado, ya que las especies que ahora están en el Apéndice I de la Convención son diferentes al&nbsp;<em>S. zigaena</em>&nbsp;y sí es posible diferenciarlas.</p>



<p>La información disponible hasta el momento señala que el tiburón martillo común no se mueve hacia aguas peruanas, por lo que no correría riesgo de caer en sus artes de pesca. Por otro lado, hay muy poca información del gran tiburón martillo debido a la&nbsp;<strong>drástica disminución de sus poblaciones</strong>.</p>



<p>Aunque la&nbsp;<strong>pesca dirigida e incidental de los tiburones martillo está prohibida en Ecuador</strong>, con la propuesta se busca fortalecer la colaboración internacional para evitar la extinción de las especies.</p>



<p>Alex Hearn señala que en Panamá existe un mercado para los tiburones juveniles, a pesar de que su pesca también está prohibida allí. Por eso, enfatiza en que sirve de poco que haya prohibiciones cuando la falta de control afecta a las especies. “Esta decisión promoverá mejor sintonía entre países”, dice el especialista.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El plan para conservar bagres amazónicos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271058"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171618/55168439474_4749512322_k.jpg" alt="" class="wp-image-271058" /><figcaption class="wp-element-caption">Panel de Bagres Migratorios de la Amazonía. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p>La COP15 también aprobó planes de acción para el jaguar y los bagres migratorios amazónicos, dos especies emblemáticas de América Latina.</p>



<p>El&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;fue propuesto por Brasil y contó con el respaldo de países como Ecuador y Perú. La aprobación da continuidad a lo acordado en la COP14, cuando el dorado (<em>Brachyplatystoma rousseauxii</em>) y la piramutaba (<em>Brachyplatystoma vaillantii</em>) fueron incluidos en el Apéndice II de la CMS.</p>



<p>No solo estas dos especies se beneficiarán del Plan de Acción. Fernando Anaguano, especialista en vida silvestre de WCS Ecuador, explica que e<strong>n la cuenca amazónica hay unas 30 especies de bagres</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_252656"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/07/02214221/1-scaled.jpg" alt="La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes." class="wp-image-252656" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes</figcaption></figure>



<p>“Con este plan, las múltiples instituciones que realizamos actividades de conservación de los bagres vamos a poder coordinar actividades a nivel de comunidades indígenas y de pescadores que aprovechan este recurso”, señala Anaguano.</p>



<p>Los grandes bagres migratorios recorren hasta 11 000 kilómetros ida y vuelta entre los Andes y el Atlántico. Durante esta migración se enfrentan a presiones como la contaminación y el cambio del curso de los ríos por la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;y la presencia de&nbsp;<strong>hidroeléctricas que interrumpen su viaje</strong>.</p>



<p>El plan establece una hoja de ruta común para conservar hábitats y corredores migratorios, fortalecer el conocimiento científico, indígena y local, y promover prácticas pesqueras sostenibles.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una alianza para fortalecer la protección del jaguar</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265811"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/08130746/jaguar-cover.jpg" alt="En Bolivia no se han registrado nuevas incautaciones de partes de jaguar desde enero del 2019. Esto significaría que las mafias han encontrado otras formas de tráfico. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)." class="wp-image-265811" /><figcaption class="wp-element-caption">El tráfico de parte de jaguares sigue siendo un foco de crimen organizado en la región. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)</figcaption></figure>



<p>El Plan de Acción Regional para la Conservación del Jaguar fue propuesto por México y Brasil. Los Estados parte del área de distribución de la especie, entre México y el norte de Argentina, adoptaron el Plan. Este busca conservar el hábitat,&nbsp;<strong>recuperar las poblaciones del jaguar</strong>&nbsp;y sus presas, trabajar en la coexistencia, detener la caza y el comercio ilegal, fomentar las capacidades y la concientización, y promover el conocimiento y la información.</p>



<p>Sebastián Valdivieso, de WCS Ecuador, explica que este es el resultado de varios años de trabajo. En 2018, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), WCS y Panthera promovieron una reunión regional en la que se lanzó la&nbsp;<a href="https://faolex.fao.org/docs/pdf/mul222763.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Hoja de Ruta para la Conservación del Jaguar al 2030</a>.</p>



<p>Después, se concretó el Programa de Trabajo Conjunto entre CMS y CITES, con el objetivo de que las dos convenciones cooperen en las medidas y mecanismos necesarios para la conservación del jaguar.&nbsp;<strong>Una de las mayores amenazas que enfrenta la especie es el tráfico ilegal</strong>. El gran felino americano está en ambos apéndices de la CMS, dándole la mayor protección en los territorios jurisdiccionales, mientras tanto, CITES contribuye a combatir el tráfico ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271059"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171622/55176001518_482b4149d3_h.jpg" alt="" class="wp-image-271059" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar fue una de las especies que ganó protección regional en la COP15 de la CMS. Foto: cortesía: Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p>El reciente Plan aprobado se aplicará a todos los países firmantes de la Convención de Especies Migratorias. Aunque países como Colombia y algunos centroamericanos no son Estados parte, Valdivieso espera que se sumen activamente, dado que sí son firmantes de&nbsp;<a href="https://cites.org/eng/disc/parties/index.php" target="_blank" rel="noreferrer noopener">CITES</a>.</p>



<p>“En general hemos tenido muy buenos resultados”, dice sobre la COP15 Valdivieso. “Tenemos planes muy concretos de trabajo y compromiso político para fortalecer la conectividad”, añade. La siguiente edición de la COP coincidirá con los 50 años de la CMS, también conocida como la&nbsp;<strong>Convención de Bonn</strong>, por lo que se realizará en esa ciudad alemana en 2029.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el tiburón martillo está En Peligro Crítico de extinción. <strong>Foto:</strong> cortesía Enrique Uribe/Misión Tiburón Costa Rica</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/tiburones-martillo-jaguares-bagres-mayor-proteccion-acuerdos-cop15-especies-migratorias/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127628</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El deber de la desobediencia civil</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/desobediencia-civil/</link>
        <description><![CDATA[<p>Reflexiones de Albeiro Guiral sobre el emblemático libro de Thoreau.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><em>Imagen: Desobediencia civil de José J. de Olañeta, Editor.</em></p>



<p><strong>Henry D. Thoreau</strong> (1817-1862) inicia su famoso ensayo&nbsp;<strong><em>Sobre el deber de la</em>&nbsp;d<em>esobediencia civil</em></strong>&nbsp;con una cita que le atribuyen por error a Thomas Jefferson, y que al parecer era el lema de la&nbsp;<em>Democratic Review</em>&nbsp;de John L. O&#8217;Sullivan: «<strong>El mejor gobierno es el que menos gobierna</strong>». Palabras que podrían ser terribles si fuesen llevadas a la práctica por un neoliberal, y más en los tiempos que corren. Thoreau la usó, en realidad, como diatriba: el 24, o el 25 de julio de 1846, el recaudador de impuestos de su comarca le instó a ponerse al día con seis años de impuestos atrasados. Él se había resistido a pagar como oposición a la esclavitud y a los intereses expansionistas de su país, y se resistió una vez más, por lo que fue llevado a la cárcel.</p>



<p>Fue liberado al día siguiente. Sólo estuvo preso una noche porque alguien pagó, contra su voluntad, la deuda. El ensayista usó el lema como diatriba, sí, pero, irónicamente, contra la persona que le liberó (se presume que una tía), pues él consideraba que, en un Estado injusto como el suyo, la cárcel era el lugar de las personas honestas. Y ese alguien pasó por encima de sus principios. Esa experiencia causó que, entre enero y febrero de 1848, se diera a la tarea de ser conferencista en el Concord Lyceum sobre&nbsp;<strong><em>Los derechos y deberes del individuo en relación con el gobierno</em></strong>, exponiendo su resistencia tributaria e invitando a la gente de su pueblo a implementarla.</p>



<p>Esas charlas se convertirían en el delgado libro que hoy, en tiempos electorales en Colombia, quisiera evocarles, y ese lema que empecé citando, unas líneas más adelante de ese mismo libro, se iba a volver una paráfrasis poderosa: «<strong>El mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto</strong>»… Y agregaba: «…<strong>la mayoría de los gobiernos son por lo general, y todos lo son alguna vez, un inconveniente</strong>». Se preguntaba, en la época de la esclavitud, que no alcanzó a ver abolida, si no podía haber alguna forma de gobierno donde la mayoría no decidiera entre lo correcto y lo incorrecto, sino que se rigiera por la conciencia individual, y me temo que, aún hoy en día, las cosas no han cambiado: la democracia representativa no es más que el ocultamiento del individuo, pues la masa, esa muchedumbre ciega, escoge —cree escoger— sus mejores tiranos.</p>



<p>El Estado ha tejido la encrucijada a la perfección: con el pago de impuestos, le hemos sostenido económicamente la violencia, inclusive hemos patrocinado así la seguridad vitalicia de los verdugos. A pesar de esto, es incapaz de retribuirnos. Nuestra vida para él no es más que una estadística. ¿Entonces por qué esperar que nos diga qué hacer? ¿Por qué seguirle tributando?</p>



<p>Estas líneas son un llamado a la reflexión. Recordemos nuestra individualidad dotada de consciencia. Thoreau se dio cuenta en su prisión de que se compadecía del Estado, porque le resultaba inferior al individuo; de ahí en adelante iba a defender la vida interior, a «depender tan sólo de sí mismo, siempre arremangado y dispuesto a empezar de nuevo, y no estar metido en muchas cosas».</p>



<p>¿Cómo será nuestra desobediencia civil?</p>



<p></p>



<p class="has-text-align-left"><strong>Albeiro Guiral</strong><a href="https://twitter.com/amguiral"><br></a><a href="https://www.instagram.com/amguiral/">www.instagram.com/amguiral</a></p>



<p class="has-text-align-left"></p>



<p></p>



<p><strong>Referencias</strong>:<br>Thoreau, Henry D. <em>Desobediencia civil</em>. Trad. Plácido de Prada. Barcelona: José J. de Olañeta, Editor, 2016.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Peatón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126734</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 00:57:07 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El deber de la desobediencia civil]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>LOS SUEÑOS PRÓFUGOS DE CIUDADES IMAGINADAS</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/los-suenos-profugos-de-ciudades-imaginadas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hubo un tiempo en que el destino de nuestra región pudo ser radicalmente distinto. Mapas olvidados y proyectos visionarios revelan ciudades que nunca existieron y metrópolis imaginadas para dominar el comercio mundial y transformar la identidad del istmo. De haberse realizado, sería otra Colombia, otra realidad. Este artículo recorre esos sueños audaces —hoy casi borrados por el tiempo— que imaginaron convertir nuestras selvas y costas en el verdadero centro del mundo</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El Darién imaginado: metrópolis universales que Colombia dejó escapar.</p>



<p>El límite de nuestros logros se encuentra en la magnitud de nuestros sueños, en la determinación y disciplina que imprimamos a su propósito, y en la voluntad —nunca enteramente casual— del destino. En la memoria documentada, en los registros históricos olvidados descubrimos que la identidad nacional o regional pudo haber sido distinta. Hubo momentos en los que otros rumbos estuvieron al alcance de la mano.</p>



<p>Tal es el caso de un vasto sueño de impacto internacional en el que intervinieron potencias globales, desde la colonia hasta los albores del nuevo orden mundial. Su escenario fue un territorio que entonces nos pertenecía y que hoy forma parte de nuestra vecina Panamá y de las inhóspitas selvas chocoanas y antioqueñas. Allí, hace más de doscientos sesenta años, comenzaron a gestarse proyectos destinados a crear un sistema intermodal de comunicación que uniera dos océanos y situara aquel enclave en el centro del mundo moderno. Tras más de un siglo de intentos fallidos, aquel anhelo culminaría con la apertura del Canal de Panamá, la separación de la República de Panamá y el vertiginoso crecimiento de esa nación a lo largo del siglo XX.</p>



<p>Menos conocidos —y casi borrados por la hostilidad del olvido— fueron otros proyectos concebidos con la firme determinación de transformar culturas y regiones mediante colonizaciones planificadas e implantaciones de ciudades enteras, integradas al mundo por sistemas de comunicación innovadores. Tres de ellos sobreviven en los registros cartográficos de la Mapoteca del Archivo General de la Nación. Al contemplarlos, resulta inevitable preguntarse cómo habrían alterado nuestra identidad regional. Se trata de <strong>Nueva Caledonia</strong>, la colonia escocesa en América; Atrato, la ciudad radial mundial; y el proyecto del ferrocarril de Panamá.</p>



<p>En la amalgama de posibilidades que ofrecían, estos planes buscaban erigir al menos dos enigmáticas metrópolis americanas conectadas de primera línea con el mundo. Nueva Caledonia habría surgido al occidente del golfo del Darién, en la costa caribeña, un poco más allá del proyectado canal interoceánico. Desde el mar se habrían divisado grandes edificaciones comerciales integradas a fortificaciones coloniales a lo largo del golfo, coronadas por un faro en la Punta de Escocia. Tras pasar la Isla de Oro e ingresar por el canal de Putrigandí, aparecería una ciudad majestuosa: calles impregnadas de prácticas traídas desde la abadía de Iona, el gaélico como lengua predominante y la incorporación del caldo escocés y el haggis a las cenas ceremoniales.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="772" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/08201706/M4-063A-1024x772.jpg" alt="" class="wp-image-126655" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/08201706/M4-063A-1024x772.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/08201706/M4-063A-300x226.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/08201706/M4-063A-768x579.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/08201706/M4-063A-1536x1158.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/08201706/M4-063A-2048x1544.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La existencia de Nueva Caledonia está testimoniada en mapas conservados en la Mapoteca Cuarta del Archivo General de la Nación, donde se dibujan con precisión la geografía y las profundidades de sus canales de acceso. Cinco naves —San Andrés, Caledonia, Unicornio, Delfín y Esfuerzo— partieron del puerto de Leith, en Edimburgo, el 14 de julio de 1698, llevando a bordo mil doscientas almas decididas a fundar un enclave que asegurara la preservación de su cultura y su naciente capitalismo mercantil. El proyecto fue ideado por el banquero visionario William Paterson, quien logró que el Parlamento escocés aprobara cerca de seiscientas mil libras esterlinas para financiar la <em>Company of Scotland Trading to Africa and the Indies</em>. Él describía aquel lugar como “la puerta de los mares y la llave del universo”.</p>



<p>La fundación comenzó en noviembre de 1698, con la apertura de canales y la organización del territorio. Pronto, sin embargo, surgieron tensiones con los pueblos originarios, que no estaban dispuestos a ceder sus tierras mediante intercambios desproporcionados. A ello se sumaron las enfermedades tropicales, un huracán devastador y el aislamiento político. Inglaterra negó ayuda para no comprometer sus relaciones con España, que reclamaba la soberanía del territorio. La naturaleza, más que la guerra, selló el destino del asentamiento. En menos de un año, diezmada la población y reducida a menos del diez por ciento de su fuerza inicial, los sobrevivientes abandonaron el lugar. Solo una nave regresó a Escocia. El fracaso sumió al país en una profunda depresión económica y política que desembocaría, en 1707, en el Acta de Unión con Inglaterra.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="812" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08201826/M4-064A-1024x812.jpg" alt="" class="wp-image-126656" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08201826/M4-064A-1024x812.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08201826/M4-064A-300x238.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08201826/M4-064A-768x609.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08201826/M4-064A-1536x1217.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08201826/M4-064A-2048x1623.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Siglo y medio después, otro sueño tomó forma: la ciudad de Darién, diseñada en 1853 como una metrópolis moderna en medio de la selva. Inspirada en los modelos urbanísticos franceses, concebía una estructura concéntrica y radial que garantizara autosuficiencia, fluidez de transporte y organización armónica del espacio. En el centro, la plaza principal; alrededor, distritos oficiales, comerciales e institucionales; y en la periferia, zonas residenciales.</p>



<p>Athanase Aireau plasmó esta visión en una lámina conservada en la Mapoteca Sexta del Archivo General de la Nación, dedicada al presidente Mariano Ospina Rodríguez. La ciudad habría contado con ocho distritos —Cundinamarca, Panamá, Magdalena, Bolívar, Antioquia, Cauca, Boyacá y Santander— organizados en barrios de cincuenta manzanas cada uno, hasta alcanzar una población proyectada de dos millones de habitantes hacia 1900. Amplios bulevares arbolados conectarían glorietas y parques centrales coronados por iglesias. El gran Boulevard de los Soberanos uniría los distritos residenciales con el círculo mundial de negocios, compuesto por cuarenta y ocho manzanas destinadas al comercio internacional.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="692" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08211837/Suenos-profugos-2-1024x692.png" alt="" class="wp-image-126658" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08211837/Suenos-profugos-2-1024x692.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08211837/Suenos-profugos-2-300x203.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08211837/Suenos-profugos-2-768x519.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08211837/Suenos-profugos-2.png 1169w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>En su núcleo se erigiría el Centro Económico y Social Mundial, comparable —con visión anticipada— al distrito financiero de Manhattan. Allí tendría sede la Bolsa del Darién, destinada a convertirse en el mayor mercado de valores del mundo, beneficiada por la posición estratégica del canal interoceánico que atravesaría la ciudad.</p>



<p>La inspiración parisina era evidente: desde 1863, el plan del barón Haussmann había transformado París en una ciudad de amplios bulevares y ejes radiales. Pero Darién aspiraba a ir más allá: incrustada en la cordillera centroamericana, visible desde el Pacífico como una estrella luminosa, atravesada por canales navegables y rodeada de granjas autosuficientes alineadas a lo largo del istmo.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="559" data-id="126660" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213653/Darien-2-b-1024x559.png" alt="" class="wp-image-126660" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213653/Darien-2-b-1024x559.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213653/Darien-2-b-300x164.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213653/Darien-2-b-768x419.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213653/Darien-2-b.png 1056w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="559" data-id="126661" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213654/Darien-3-b-1024x559.png" alt="" class="wp-image-126661" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213654/Darien-3-b-1024x559.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213654/Darien-3-b-300x164.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213654/Darien-3-b-768x419.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08213654/Darien-3-b.png 1056w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</figure>



<p>Treinta y tres zonas agrícolas —vainilla, arroz, cacao, café, viñedos, caña, añil y frutales tropicales— abastecerían a la ciudad. Cada granja tendría planta octogonal con iglesia central dedicada a Nuestra Señora de Francia y población entre mil quinientos y diez mil habitantes. Era un modelo integral de producción, comercio y vida urbana.</p>



<p>Sin embargo, la inestabilidad política de la Confederación Granadina y las luchas entre liberales y conservadores relegaron el proyecto. Mariano Ospina concentró sus esfuerzos en la Constitución federal y en la defensa de los derechos sobre el ferrocarril de Panamá, considerado entonces el emprendimiento más ambicioso del país. El sueño urbano quedó archivado.</p>



<p>Al final, lo que permanece es la memoria de una creatividad extraordinaria y de planes estratégicos que se desvanecieron como prófugos. Ciudades que pudieron existir y no fueron; identidades que pudieron forjarse y quedaron en potencia. Nos queda la documentación, el testimonio cartográfico y una reflexión inevitable: los sueños no mueren por falta de grandeza, sino por ausencia de unidad, voluntad y continuidad histórica.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="500" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08222350/Darien-b-fin-1024x500.png" alt="" class="wp-image-126666" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08222350/Darien-b-fin-1024x500.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08222350/Darien-b-fin-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08222350/Darien-b-fin-768x375.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08222350/Darien-b-fin.png 1056w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Sabemos que las obras humanas son efímeras como la tierra misma; pero también que, cuando se cultivan con identidad y propósito común, pueden acercarnos a una forma más alta de realización colectiva.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126104</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 03:00:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/08211723/Nueva-Caledonia-4.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LOS SUEÑOS PRÓFUGOS DE CIUDADES IMAGINADAS]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>CORAZÓN de RUBELITA… by P.D.A</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/corazon-de-rubelita-by-p-d-a/</link>
        <description><![CDATA[<p>SEGUIMOS con los momentos de VIDA &nbsp;muy bien VIVIDOS… ASADOS bien SERVIDOS y COMPARTIDOS… Y &nbsp;a sabiendas que existió SANDRO de AMÉRICA…casi sin TIEMPO pero en el TIEMPO o AQUÍ… descubrimos al PATO de AMÉRICA &nbsp;esa ESPECIE en VIAS de EXTINCIÓN la que AFORTUNADAMENTE recibiô; a HOY una CUARTA oportunidad… dando el CAFÉ LITERARIO un [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-left">SEGUIMOS con los momentos de VIDA &nbsp;muy bien VIVIDOS… ASADOS bien SERVIDOS y COMPARTIDOS… Y &nbsp;a sabiendas que existió SANDRO de AMÉRICA…casi sin TIEMPO pero en el TIEMPO o AQUÍ… descubrimos al PATO de AMÉRICA &nbsp;esa ESPECIE en VIAS de EXTINCIÓN la que AFORTUNADAMENTE recibiô; a HOY una CUARTA oportunidad… dando el CAFÉ LITERARIO un EJEMPLÖ de &nbsp;seguir CREYENDO en el AMOR; maxime en DÍA como HOY con sus COLATERALES…entre ellos este..:<br></p>



<p class="has-text-align-center">“<strong>CORAZÓN DE RUBELITA</strong></p>



<p class="has-text-align-left">La rubelita es una piedra preciosa parecida al rubí, pero ni tan roja ni tan… fifí. Ideal para desromper corazones, enmendar vestiduras amorosas, repedir perdón, o simplemente decir… te amo.&nbsp;</p>



<p>Esta piedra del amor sincero se encuentra principalmente en Brasil y China. En gemoterapia, la rubelita se asocia con la apertura del corazón: favorece el amor consciente y la empatía.</p>



<p>Es tan poderosa que estimula la fuerza interior del entusiasmo y las ganas de vivir&nbsp;(va re bien con las Sandías de la Sonrisa Permanente), como una kryptonita pero al vesrre. Y ojo que por el mismo precio promueve el equilibrio emocional y la sanación emocional(faaaaa…).&nbsp;No lo digo yo, lo dicen los expertos picapiedras…</p>



<p>Finalmente, como toda gema, la rubelita ofrece protección, pero desde el amor, en este caso, amor consciente y sincero&nbsp;(viene con garantía cero-chamuyo, como una píldora de la verdá verdadera).</p>



<div class="wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>Pero si querés más power, metele diamantes, no uno ni cien,&nbsp;con unos 14 basta, porque el catorce, además de fecha patria, es un número que se asocia con&nbsp;un amor que madura, un compromiso consciente y una relación basada en la constancia&nbsp;(como pedalear una Aurorita, la que venía con portaequipaje -para la carga emocional- y dínamo -para iluminar el camino-…).&nbsp;<br>En suma, el número 14 representa un vínculo o relación que evoluciona.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13125842/IMG_9761-1024x576.jpeg" alt="" class="wp-image-125752" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13125842/IMG_9761-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13125842/IMG_9761-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13125842/IMG_9761-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13125842/IMG_9761.jpeg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</div>



<p>Así que si buscás impresionarla y meterle dínamo a la relación, regalá&nbsp;rubelita con diamantes,&nbsp;o, si no estás planeando ir a China o Brasil o el billete no aguanta, tirale esta posta y mostrale una foto,&nbsp;porque lo que importa es la intención aunque venga&nbsp;en bolsa de papel&nbsp;o&nbsp;en moto…</p>



<p><a></a>PRECAUCIONES&nbsp;Y RECOMENDACIONES&nbsp;DE USO</p>



<p>•&nbsp;No reemplaza&nbsp;el&nbsp;tratamiento psicológico ni las palabras cariñosas.</p>



<p>•&nbsp;Se puede ajustar el peso de la gema según el tamaño del problema, pero nunca la cantidad de diamantes (ojo con el peso de la gema, que sea fácil de transportar en el dedo o en cuello…).</p>



<p>•&nbsp;No usar con las Sandías de la Sonrisa Permanente sin supervisión&nbsp;infantil (los niños son más sinceros para&nbsp;denunciar&nbsp;conductas irracionales).</p>



<p>•&nbsp;No regalar más de una vez, ya que pierde la garantía anti-chamuyo.</p>



<p>•&nbsp;Evitar&nbsp;“elixires de gemas” (poner la piedra en agua para beber), ya que no es buena para los riñones.”</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="312" height="416" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24120404/IMG_8975.jpeg" alt="" class="wp-image-125152" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24120404/IMG_8975.jpeg 312w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24120404/IMG_8975-225x300.jpeg 225w" sizes="auto, (max-width: 312px) 100vw, 312px" /></figure>



<p>By PATO de AMÉRICA“</p>



<p>Que tal esta preciosa POESIA de este PATO de AMÉRICA que cautivó el CORAZÓN de nuestros LECTORES… es muy NOBLE descubrir PLUMAS así y que NO se la CREAN… sin PRETENSIONES de PUBLICACIÓN… sin exigencies de NOMBRES PROPIOS o FOTOS… </p>



<p>CHAPEAU </p>



<p>Desde la EDITORIAL colaboramos con este..:</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="La Encantadora RUBELITA - [10 Datos Maravillosos y Únicos]" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/oXlKMNdyl_M?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="995" height="907" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132849/IMG_9748-1.jpeg" alt="" class="wp-image-125763" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132849/IMG_9748-1.jpeg 995w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132849/IMG_9748-1-300x273.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132849/IMG_9748-1-768x700.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 995px) 100vw, 995px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="658" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132343/5e9ae904-88a1-4aa0-b450-cb5f32c500ff-658x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-125759" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132343/5e9ae904-88a1-4aa0-b450-cb5f32c500ff-658x1024.jpeg 658w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132343/5e9ae904-88a1-4aa0-b450-cb5f32c500ff-193x300.jpeg 193w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132343/5e9ae904-88a1-4aa0-b450-cb5f32c500ff-768x1196.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13132343/5e9ae904-88a1-4aa0-b450-cb5f32c500ff.jpeg 822w" sizes="auto, (max-width: 658px) 100vw, 658px" /></figure>



<p><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125742</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Feb 2026 12:05:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/13123502/IMG_9760.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[CORAZÓN de RUBELITA… by P.D.A]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“La memoria, si veraz y violenta, es una materia exquisita”[*]</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/direccion-unica/la-memoria-si-veraz-y-violenta-es-una-materia-exquisita/</link>
        <description><![CDATA[<p>A propósito del nacimiento de Oswaldo Soriano, un seis de enero de 1943 en Mar del Plata, Argentina, comparto aquí una reseña  que escribí en 2001 sobre su novela &#8220;El ojo de la patria&#8221;.  54 años después, Soriano fallecería a causa de un cáncer de pulmón. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><em>El ojo de la patria</em><br>Oswaldo Soriano<br>Norma, la otra orilla<br>Bogotá 1997<br>228 páginas.</p>



<p></p>



<p>Oswaldo Soriano (Mar del Plata, 1943, Buenos Aires, 1997) es a la literatura y el periodismo argentinos lo que sin duda fue para el tango, Horacio Malvicino improvisando con su guitarra eléctrica en aquel ya legendario Octeto Buenos Aires de Astor Piazzolla. Un elemento tan extraño y poco convencional que, a la sazón del viejo blasón popular, resultaba dar un tono hilarante a la configuración de la realidad porteña. Visto desde sus inicios como periodista, primero a bordo del diario <em>La Opinión</em> y más adelante en la fundación de Página/ 12, Soriano ha cautivado por su cínico, aunque solemne, sentido de lo nacional. La mayor parte de sus novelas, al igual que sus cuentos y sus crónicas –que comprenden desde polémicas dictatoriales en la Argentina hasta grescas de tono futbolístico–, confrontan la ligereza de una prosa sin pretextos con el discurso social, no del todo político, tejido tras la puesta en escena de bizarros objetos de cinematografía. Soriano, tildado por algunos de frívolo reducto de la izquierda poco acomedida de entonces y llamado por otros, con justicia, “el equivalente literario de un Buster Keaton combinado con Emilio Salgari”<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a>, revela en <em>El ojo de la patria</em> (1992) algo parecido a una visión simiesca y sincrética de la realidad: A simple vista menos directa en su tratamiento de los galimatías argentinos, la narración va desarrollando una parodia “patética” del pasado casi desde los mismos albores de la compleja independencia del país, permitiéndose cuestionar con aire de caricatura el destino de una República en cuya formación parecen esconderse las causas de todos sus males.</p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="215" height="320" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212435/D_NQ_NP_2X_961570-MLV73190101202.jpg" alt="" class="wp-image-124387" style="aspect-ratio:0.6718732852909975;width:380px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212435/D_NQ_NP_2X_961570-MLV73190101202.jpg 215w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212435/D_NQ_NP_2X_961570-MLV73190101202-202x300.jpg 202w" sizes="auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px" /></figure>
</div>
</div>



<p>Al partir de la <em>paranoia</em> de “un espía muerto de un país que no existe”, al que le han encomendado el cuidado de un celebre cadáver de la historia argentina, la novela desciende y asciende por persecuciones y absurdos juegos de máscaras, de la mano de los devaneos psicológicos de su protagonista, un pobre infeliz desterrado por los suyos –tal y como su nada vital acompañante fue confinado por largo tiempo a la inmemoria del pueblo que ayudó a erigir– y llevado finalmente, en sus quehaceres detectivescos, a cargar a cuestas con el secreto de su terruño: “El milagro argentino”, una especie de salvaguarda de la ciencia tras la que el saber de lo argentino podrá hallar el descanso que le vindicará de la desidia colectiva, en una prosa que logra sopesar aquella imaginación tan desbordada junto a un ejercicio discreto de recuperación histórica y social, propiedades que Soriano fusiona en su literatura con el esmero y la gracia de un alquimista. Osvaldo Soriano, siempre del lado del sustrato social, amparaba su narrativa en asuntos tan simples como la página en blanco o los enredos editoriales –a los que constantemente hacía alusión siguiendo un poco lo que Salgari escribiera a propósito de tan “innoble oficio”-, y sobre otras cuestiones de público ejercicio como el fútbol –Soriano fue un furibundo hincha del Boca Juniors– o esa política de cafetín en la que se discutía sobre desfalcos o torceduras del gobierno.</p>



<p>Fumador empedernido, tenía una norma parecida a la de Mark Twain –“no fumar más de un puro a la vez”­–, Soriano pasó sus últimos días sumergido en la internet y sin mostrar su ya avanzado padecimiento de cáncer, visible tras las quimioterapias en las que perdió por completo su cabello y que lo arrancaron de su rutina de “gato” el 29 de enero de 1997 en Buenos Aires. “Con la quimio uno anda como paseando en un mundo medio irreal”; “Tengo fecha de operación para el 20 –de enero, por supuesto–. El alíen se achicó lo suficiente para hacerla posible”<a id="_ftnref2" href="#_ftn2">[2]</a>. Tal es el <em>leitmotiv</em> en la literatura de Osvaldo Soriano, un estilo estrechamente emparentado con la necesidad de denuncia a la que ha dedicado su vida, dejando al descubierto, a partir del carácter <em>sui generis</em> de su ficción y del cinismo sin igual que poseen sus obras, problemáticas como la del peronismo de izquierda y de derecha en los años 70, las aberraciones de los militares, la mediocridad del alfonsinismo o los apagones, la privatización y el crecimiento de la economía informal en los años 90. La complejidad de la novela y su irreverente manejo, llevan al lector a ser cómplice de una deformación metahistórica en la que, no teniendo pretensiones manifiestas, se dice más de lo que parece y en la que se ve escindido el discurso beligerante sobre el destino de un país.</p>



<p>Queriendo dilucidar un momento clave en la formación de la República Argentina, Soriano pone en acción el cadáver de un prócer de la independencia –que no parece ser otro que el General San Martín, olvidado por Bolívar ya hacia el final de la campaña libertadora y cuya función en su país no fue enteramente cumplida– al que, provisto de un chip que le permite decir dos o tres cosas como a una muñeca de juguete, han de sucederle tantas cosas como pasajes extraños cabe anunciar en un <em>film noir</em> o en una escena de comedia de los años treinta. Las cosas que el infortunado cadáver reniega y de las que hace eco su protector –que termina por vindicar las tesis revolucionarias que el prócer en vida defendió–, no son otras que las pataletas que el destierro hasta ahora le permite inquirir. Improperios contra el triunvirato, Rivadavia, Belgrano o simples fraseos confusos tras los que el prócer debe ser atendido con baterías nuevas y con gotas oftálmicas que le ayudarán a conservar una apariencia vital.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="603" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212705/0000020764-1024x603.jpg" alt="" class="wp-image-124388" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212705/0000020764-1024x603.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212705/0000020764-300x177.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212705/0000020764-768x452.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/06212705/0000020764.jpg 1147w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>En ello, Juan Carré, llamado por la celebridad, pero víctima de su mal estilo y de una serie de infortunios que le llevarán a estar muerto sin realmente estarlo –con una flamante tumba en el <em>Pere Lachaise</em> junto a otros tan celebres como Oscar Wilde o Jim Morrison–, construye en su cabeza un sin fin de teorías y supuestos que llevan a peligrar la “existencia” de ese otro difunto. El estilo altisonante y siempre ocurrente de Soriano pone en movimiento cosas tan dispares como lo son un cantante de Rock –máscaras de Sting o de Clapton que encubren como si fuesen cirugías el desarrollo de una aventura policiaca– buscando mercancía en un tren en marcha, construido casi como una escena de <em>Aventuras de un cadáver</em> de R.L. Stevenson. A partir de unos versos de Verlaine: “Les sanglots longs / des violons de l&#8217;automme/ blessent mon coeur/ d&#8217;une langueur monotone…”<a id="_ftnref3" href="#_ftn3">[3]</a>, que sirven de escaramuza ante otro <em>confidencial</em> que Carré llama insistentemente Pavarotti, pese a su extremo parecido con el conocido tenor, la historia se muestra como una espiral vertiginosa que esconde la trama de una operación de inteligencia sobre la que el desteñido agente teje la propia: “El hombre que volvió de dos muertes”, “Confesiones de un agente confidencial”, o talvez, como dictamina a Carré un escritor de un hotelucho en París para tranquilizarle, “un relato de suspenso que pasa en un tren nocturno. Los personajes son un agente secreto, un muerto que habla y una banda de escritores que se han juramentado para no publicar nunca”.</p>



<p><em>El ojo de la patria</em> es, en definitiva, una novela de tintes contrautópicos, sardónica y chaplinesca –con todas las licencias que puedan tener lugar en una ficción– y donde, a fin de cuentas, ambos, el cadáver alentado por la ingeniería moderna y su nada suspicaz guardián, viven en el exilio, “el prócer, acá –en París– pasó la vida en cafetines de mala muerte, comiendo porquerías y tragando bilis por la revolución&#8221;, y Carré, como una sombra de algo que en su fuero interno solo atina a cantar –errando entre la tumba de Chopin, Balzac, Wilde y Morrison–: &#8220;This is the end, beautiful fríend (&#8230;)The end of laughter and soft lies, / The end of nights we tried to die”<a id="_ftnref4" href="#_ftn4">[4]</a>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Forn, J. (1997). Sin aliento no habrá más penas.</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> &nbsp;Últimos correos electrónicos de Soriano.</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> “Las largas banderas / de los violines del otoño / hieren mi corazón de una lánguida monotonía…”.</p>



<p><a id="_ftn4" href="#_ftnref4">[4]</a> “Este es el fin, hermoso amigo (…). El fin de la risa y de las dulces mentiras. / El fin de las noches en las que habíamos querido morir…”. Entrada y&nbsp; fin de “The end”, tema de The Doors citado varias veces en el libro de Soriano.</p>



<p><a id="_ftn1" href="#_ftnref1">[*]</a> Soriano, O.(1996). <em>Fantasmas y dinosaurios.</em> Bogotá: Editorial Norma.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Carlos Andrés Almeyda Gómez</author>
                    <category>Dirección única</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124385</guid>
        <pubDate>Wed, 07 Jan 2026 02:29:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“La memoria, si veraz y violenta, es una materia exquisita”[*]]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Andrés Almeyda Gómez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Prudencia: un desafío en tiempos difíciles y complejos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/la-prudencia-un-desafio-en-tiempos-dificiles-y-complejos/</link>
        <description><![CDATA[<p>El profesor Jorge Enrique Ramírez Ramírez nos presenta esta reflexión sobre la importancia de la prudencia para la vida, como una especie de saber práctico que puede orientar nuestras decisiones y acciones.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: Jorge Enrique Ramírez Ramírez, Mg. En Educación</p>



<p>IE. Julio Pérez Ferrero &#8211; Cúcuta</p>



<p>Director CEID &#8211; ASINORT</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>&#8220;<strong>La prudencia es responsabilidad infinita por el Otro, donde el rostro del Otro interpela al Yo, exigiéndole cuidado y acogida sin reciprocidad, incluso más allá de uno mismo, para no caer en la indiferencia (el mal) y construir una justicia que no olvide al individuo concreto&#8221;.  E. Lévinas </strong></p>
</blockquote>



<p>Este tiempo, el año 2025 entra en su recta final, un tiempo para el encuentro en familia y con los amigos,&nbsp; para ganar energías, para organizar las prioridades que importan, para revisar los compromisos cumplidos y los pendientes pero también un presente próximo 2026 lleno de expectativas, de motivaciones y promesas, de incertidumbres, donde cabe la imagen de Jano, el dios de los finales y los comienzos, es en esta transición temporal donde luchamos contra lo fugaz por recuperar una experiencia vital profunda y con sentido, que nos exige actuar con discernimiento y prudencia en las distintas situaciones de la vida, &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Nada más importante que el día de hoy, decía Goethe para referirse al valor que tiene el tiempo presente y su aprovechamiento, para vivirlo deliberadamente, es decir con intención, conciencia y propósito al estilo Thoreau. Vivir con discernimiento, es hallar con lucidez la diferencia entre &nbsp;lo superficial y concentrarse en lo esencial, implicando . simplificar la vida, eliminar las distracciones y cuestionar el materialismo consumista que nos agobia, para poder reflexionar sobre los hechos fundamentales de la existencia y responder a la propia conciencia.</p>



<p>La tradición filosófica nos enseña que se honra como prudente a quien sabe deliberar bien, es decir a quien tiene rectitud de juicio para alcanzar un fin útil. Aristóteles afirma en su <em>Ética a Nicómaco </em>que la prudencia es esta cualidad que, guiada por la verdad y por la razón, determina nuestra conducta con respecto a las cosas que pueden ser buenas para el hombre.</p>



<p>La prudencia, muy nombrada y solicitada en el tiempo de navidad, es el hábito práctico que une la razón y la acción, esencial para alcanzar alegrías inolvidables, buena vida y trabajar por el bien común, pero también da fortaleza para enfrentar con lucidez situaciones complejas y adversas de la vida. En otras la prudencia nos invita a pre-ocuparnos por los otros e interesarnos por el cuidado de sí y de los otros</p>



<p>También es señalada como la capacidad de actuar y tomar decisiones justas y buenas en contextos de vulnerabilidad y conflicto, además de vivir con autenticidad y sabiduría, nos da el coraje para luchar contra las ilusiones, el anonimato, la irresponsabilidad y el fanatismo. La prudencia es una forma de orientarse en el pensar y el vivir bien.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En estos tiempos de polarización política y de prejuicios ideológicos, la prudencia es un artefacto cognitivo, así como una práctica esencial de referencia que nos ayuda a pensar sin barandillas (Arendt), un pensar sin asideros ni justificaciones fáciles, un pensar propio, además de ese diálogo interno que nos permite resistir el mal y el conformismo, y nos da la capacidad de juzgar en el espacio público, distinguiendo hechos de opiniones y actuando con responsabilidad para proteger la esfera política y la vida humana. Es una guía que conduce por la acción correcta, nos ayuda a tender el puente entre las normas y las circunstancias para juzgar situaciones de la vida, y no nos deja llevar por la obediencia de sectas políticas o las modas ideológicas. Nos enseña a evitar el mal y a comprender el ejercicio de la política como espacio donde se escucha y se reconoce la pluralidad de voces sin violencia</p>



<p>Allí donde reina la confusión entre lo ético y lo político, la prudencia proporciona el&nbsp; sentido de la reserva y la veracidad, da el juicio para distinguir la acción&nbsp; política en sus alcances de propuestas y proyectos en la vida pública</p>



<p>Frente al actuar ventajoso, egoísta y corrupto, la prudencia nos abre la ventana a inventar conductas justas que ponen en ponen en equilibrio el deseo personal con el bien común y el respeto por el otro en un proceso narrativo y reflexivo. Nos permite dar juicios morales en dilemas para vivir bien</p>



<p>La prudencia nos hace personas de bien no por una recompensa final, sino por un deber ético personal de actuar correctamente, elegir valores propios y asumir la libertad en la vida cotidiana, sin esperar premio alguno. La prudencia nos ayuda a ser la mejor versión de uno mismo dentro de las prácticas humanas</p>



<p>&nbsp;En la comunicación diaria, la prudencia nos motiva a no ser ligeros de palabras, a hablar&nbsp; con cuidado, sensatez y moderación, pensar antes de decir evitando malinterpretaciones, herir o causar daño, para considerar el impacto de las palabras, el contexto y la audiencia, con el fin de construir, ser claro, respetar a los demás y evitar daños, conflictos o malentendidos, actuando con sabiduría para que lo dicho sea útil y constructivo, no destructivo. La prudencia nos ayuda a evitar el chisme, la difamación&nbsp; y la murmuración que pueden dañar la reputación y la imagen de otras personas.</p>



<p>La prudencia dota de criterios para juzgar la información de las redes sociales, que promueven en sus contenidos y prácticas expresiones de odio y de agresión colectiva, las nuevas formas de violencia sicológica y exclusión social con mensajes ocultos detrás de la cultura de la cancelación, los linchamientos digitales y la polarización tóxica que dominan las plataformas.</p>



<p>En estos tiempos de encuentro cercano con la familia y con los amigos, y de expresión espiritual, propicio para vivir con menos violencia y más apertura hacia los otros, promover la caridad y diálogo, démosle la bienvenida en los buenos deseos, a cultivar la práctica de la prudencia en nuestras vidas.</p>



<p>La prudencia es una especie de sabiduría práctica que nos guía al elegir y al&nbsp; comprometernos con el bien en el mundo, superando caprichos personales para realizar su trascendencia y construir juntos entre iguales la comunidad a través de la reflexión, el discernimiento y la acción justa y responsable, integrando al otro.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124194</guid>
        <pubDate>Tue, 30 Dec 2025 14:43:17 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La Prudencia: un desafío en tiempos difíciles y complejos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>12 libros y 12 autores para regalar el 24</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/12-libros-y-12-autores-para-regalar-el-24/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un libro siempre será un regalo maravilloso para obsequiar en Nochevieja. Doce personalidades cuentan cuál fue esa obra que leyeron con fascinación este 2025.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-small-font-size"><em>Fotografía tomada en la librería Merlín de Bogotá. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-0374ba416735b4b945bfe8078d4e9da5"><em>&#8220;Un libro es un regalo que puedes abrir una y otra vez&#8221;, </em>Garrison Keillor, humorista estadounidense. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>MIGUEL TORRES</strong><strong>, director de teatro, dramaturgo y novelista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123720" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Carlos Duque.</em></p>



<p><strong><em>Diarios 1984-1989</em></strong> es uno de los libros que más me ha impactado en los últimos años. En él, Sandor Márai, anciano, cojo y casi ciego, va narrando, con estremecedora lucidez, el desgarrador testimonio de su enfrentamiento con la muerte. Llevando a cuestas su viudez, su soledad y su desmoronamiento físico, esgrime verdades de a puño como esta: “La crueldad es el punto de encuentro en que la humanidad actúa en armonía”. O sombríos propósitos cargados de punzante ironía: “Si me quedan fuerzas escribiré algo impublicable, que ni la imprenta sea capaz de soportar”. Hasta su última anotación, días antes de pegarse un tiro en la cabeza: “Estoy esperando el llamamiento a filas. Ha llegado la hora”.</p>



<p>&nbsp;Un libro sagrado en mi memoria.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>PATRICIA TAVERA</strong><strong>, artista plástica</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="473" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123722" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg 473w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-139x300.jpg 139w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA.jpg 591w" sizes="auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px" /></figure>



<p>La primera vez que fui a Estambul tenía 30 años, adoré la ciudad, tomé un barco para recorrer el Bósforo y ver la arquitectura de la ciudad antigua, sus mezquitas. Años después descubrí al escritor ORHAN PAMUK y compré un primer libro sobre Estambul, que admiré, pues hablaba de las historias vividas por él y su familia en esa preciosa ciudad. Quiero recomendar su libro <strong><em>La maleta de mi padre.</em></strong></p>



<p>Cada frase del libro es la afirmación de lo que el arte es para cada uno de nosotros, ya sea escritor o pintor: “Para mí, ser escritor es descubrir, luchando pacientemente durante años, la segunda persona que se esconde en el interior de uno”. Tuve una experiencia muy bella con Gabo, gran amigo de mi esposo, quiso venir al taller a ver mi pintura y de pronto me dijo: pero así de cerca pintando en la pared, ¿cómo puedes ver? Le dije: Cuando me retiro descubro lo que estoy pintando. Me dijo entonces: ¿Quién pinta? Le respondí: El otro que hay en mí y lo descubro al alejarme.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>HENRY GALLARDO, </strong><strong>director Fundación Santa Fe de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123724" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong><em>Cartagena 1600: Cuando el tirano mandó</em></strong> es una novela muy divertida, una historia de amor; juguetona desde su título, el cual tiene todo que ver con las letras de Joe Arroyo. Está llena de momentos y lugares verídicos que han marcado la realidad actual de la ciudad.&nbsp;</p>



<p>Cada parte del libro trae detalles históricos que alimentan la curiosidad y el cariño por nuestras raíces. Y digo “nuestras”, siendo <em>rolito</em>, porque el Hospital Serena del Mar está allí para servir en salud y es parte de mi responsabilidad. Considero que la responsabilidad sin conocer la historia cojea.</p>



<p>Uno de los personajes centrales es Tomás, un arriesgado joven que, escapando de la Inquisición portuguesa, llega a Cartagena y logra sobrevivir como médico autodidacta. Claro, en lo personal es de total interés conocer qué pasaba con la medicina de aquel momento.</p>



<p>Tomás se enamora de una muchacha mulata, una relación marcada por la pobreza, las diferencias de raza y las que impone a veces la sociedad.</p>



<p>Entre los elementos históricos que recuerda están la invasión del pirata Francis Drake, el “negocio” de la esclavitud, la rebelión de Benkos Blohó, el arribo de la inquisición, la amabilidad de Pedro Claver y el progreso de la infraestructura inicial de la ciudad amurallada, el fuerte, las iglesias y las casas.</p>



<p>He de resaltar que su mayor enseñanza y mensaje no está en el libro. Está en la razón por la que se concibió. Mi gran amigo Manuel Camacho Montoya escribe con su padre, Manuel Camacho Diago, esta linda obra, porque como padre e hijo querían tener un proyecto conjunto. Y fue así como crearon una “disculpa” para ¡hablar más, estar más y vivir más!</p>



<p>Cuidarnos y unirnos es al final el inmenso mensaje que nos dejan los dos Manueles. Un proyecto de vida para alimentar el amor familiar. ¡Qué gran mensaje!</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>&nbsp;MARIA CLARA OSPINA, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123726" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><strong><em>La península de las casas vacías</em></strong>, de David Uclés, introduce al lector a la Guerra Civil española desde un prisma íntimo, simbólico y profundamente desgarrador que agarran el alma y la estremecen. Aquí lloramos por la campesina que pinta de negro todos los árboles de su huerto, por el fotógrafo que luego de pisar una mina no levanta el pie en cuarenta años, por el maestro que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos…</p>



<p>Uclés, construye una narrativa donde la violencia política y el odio se entrelazan para revelar un país que se desangra desde dentro. En el centro late el clan de los olivareros de Jándula, una familia unida por la tierra y un legado casi mítico, cuyo destino fatal se va tejiendo a medida que el fanatismo, la superstición y la fractura social avanzan sobre sus vidas.</p>



<p>La novela dialoga con <em>Cien años de soledad,</em> de Gabriel García Márquez, en su uso de un surrealismo impregnado de símbolos rurales y creencias populares. Pero Uclés sitúa ese imaginario, en su propio idioma, en una España concreta y desgarrada, donde lo fantástico brota de la desesperación.</p>



<p>También recuerda a <em>Patria</em> de Fernando Aramburu por su manera de mostrar cómo la violencia destruye hogares y vínculos. Pero Uclés añade un tono mítico que convierte la caída de Jándula en una elegía del país, marcada por el silencio, la ausencia y la memoria rota.</p>



<p>María Clara Ospina, diciembre 12/2025</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>JAVIER CORREA CORREA</strong><strong>, escritor y periodista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="544" height="640" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg" alt="" class="wp-image-123728" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg 544w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA-255x300.jpg 255w" sizes="auto, (max-width: 544px) 100vw, 544px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bc332348f141098a26b526565a2cc84c"><em>“… sujetando a la mujer por debajo de los brazos, mirándola todo el cuerpo, con toda la luz de la luna desnudándola, dijo en su vieja lengua, en la lengua de los bosques, de los panales de miel, de las columnas blancas, del mar sonoro, de la risa sobre las montañas:</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-928c6a7cbfd6479b7f279c5b305858e6">–<em>No me quieras mal”. (</em>Del cuento<em> Centauro)</em></p>



<p>Conocí a José Saramago con el libro <em>Objecto Quase</em>, traducido erróneamente como <strong><em>Casi un objeto</em>, </strong>porque no se trataba de un error gramatical en portugués –la lengua nativa del Premio Nobel de Literatura en 1998– sino de una propuesta idiomática libertaria, como libertaria fue su literatura y libertaria su vida.</p>



<p>Seis cuentos conforman el libro que no es el más conocido de él. Otros, casi todos, son mencionados por expertos y por quienes se acercan a su obra.</p>



<p>“La silla empezó a caer, a venirse abajo, a inclinarse, pero no, en el rigor del término, a desatarse”. Así comienza el cuento <em>Silla</em>, en el que microscópicos <em>Anobium</em> han ruñido la madera del asiento que cede y cae. No es cualquier poltrona, incluso trono, sino el que ocupa con el apoyo de Hitler y Mussolini el dictador portugués António de Oliveira Salazar, que cayó, él sí, tras la Revolución de los claveles, en 1974, un año antes de la muerte de su vecino y cómplice español Francisco Franco.</p>



<p>Este texto podría ser tachado de política. Y cuál es el problema, si el mismo José Saramago reclama –en presente– el derecho de ser político. Y la literatura es mucho más que una sumatoria de letras bonitas, adornadas con narraciones y descripciones. Y vaya que Saramago sabía de narraciones, de descripciones, de política.</p>



<p>Leí después varias de sus novelas y de sus textos periodísticos, y cada vez más lo admiré y sentí afecto por él.</p>



<p>Conocí personalmente a José Saramago pocos meses antes de su muerte, en junio de 2010. Fue la última vez que visitó Colombia y habló de paz. Soñador que era, el Nobel, quien hoy se lamentaría de que el Premio Nobel de Paz se lo hubieran dado a una guerrerista con rodilleras.</p>



<p>Perdonen la digresión, pero era inevitable. Él era –y seguirá siendo– un hombre grande, hermoso, de los que enaltecen a la literatura y a la humanidad misma.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>XIOMARA SUESCÚN</strong><strong>, directora del Centro Nacional de las Artes</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="849" height="566" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg" alt="" class="wp-image-123743" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg 849w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 849px) 100vw, 849px" /></figure>



<p>Pocas obras interpelan con tanta claridad nuestra condición humana como <strong><em>La estirpe de Lilith</em>.</strong> En esta trilogía, Octavia E. Butler —una de las autoras más determinantes de la ciencia ficción del siglo XX y la primera mujer afrodescendiente en consolidarse en el género— plantea preguntas urgentes sobre supervivencia, alteridad y los dilemas éticos de habitar un mundo en transformación.</p>



<p>La historia se sitúa en un futuro distópico en el que la humanidad ha quedado al borde de la extinción tras una guerra nuclear. Los pocos sobrevivientes son rescatados por una especie extraterrestre, los Oankali, que los mantiene en animación suspendida durante siglos. Cuando Lilith Iyapo despierta, descubre que ha sido elegida para preparar la convivencia entre humanos y Oankali y acompañar el retorno a una Tierra radicalmente distinta, incluso para quienes volverán a habitarla.</p>



<p>Lo que más me fascina es la manera en que Butler aborda el encuentro con “el otro”: aquello que tememos y admiramos de lo diferente, y las contradicciones que emergen cuando ese encuentro nos obliga a transformarnos. Para ambas especies, coexistir implica renunciar a certezas, abrir posibilidades y aceptar que la continuidad de la vida requiere cambio.</p>



<p>La trilogía atraviesa temas que siguen siendo esenciales hoy: la violencia, los prejuicios, la raza, el género, el colonialismo, la ética, la relación con los ecosistemas y con todas las formas de vida. Butler construye un universo vasto en imaginación y profundamente humano en sus preguntas. Nos confronta, nos conmueve y nos lleva a pensar más allá de los límites que creemos firmes.</p>



<p>Es un libro que expande nuestras fronteras internas. Y esa, quizá, es la mejor razón para regalarlo.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>CARLOS RESTREPO, </strong><strong>periodista cultural</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="538" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg" alt="" class="wp-image-123730" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-300x158.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-768x403.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1536x806.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Este año decidí desatrasarme con el autor sueco Jonas Jonasson (1962), del que tenía represados tres libros, y cuya primera novela que leí de él, en 2009 (<strong><em>El abuelo que saltó por la ventana y se largó</em></strong>), me regaló uno de los ratos de lectura más placenteros. Fue así como -muy disciplinado- leí de Jonasson sus novelas <strong><em>Dulce venganza</em>,</strong> <strong><em>El matón que soñaba con un lugar en el paraíso</em> y <em>La analfabeta que era un genio de los números</em>.</strong></p>



<p>Con un exquisito sentido del humor (cargado de sarcasmo), Jonasson -quien antes de lanzarse a la ficción literaria fue periodista- crea unos personajes entrañables para el lector, muchas veces de las periferias urbanas, los cuales viven las aventuras más descabelladas. Siempre, enmarcados en un telón de fondo en el que los protagonistas interactúan -en clave de comedia- con la historia real y sus protagonistas.</p>



<p>Si quiere huir un rato de la agobiada realidad nacional e internacional, Jonasson le ofrecerá historias divertidas, bien contadas y con personajes que se quedarán en el corazón. Un autor refrescante, en cuya obra vale la pena sumergirse para terminar siempre con una sonrisa dibujada en la cara. (* Ex redactor cultural del diario El Tiempo).</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>IRENE VASCO</strong><strong>, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123732" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Natalia Espinosa.</em></p>



<p><strong><em>La puerta</em></strong>, de la escritora húngara Magda Szabó, (Hungría, 1907 – 2007), es una novela de 314 páginas. Cuenta las historias de dos mujeres unidas por lazos de amistad, mezquindad, lealtad, odio, desconfianza, generosidad. Estas historias van y vienen entre guerras e invasiones, entre chismes y vida cotidiana. Los veinte años de relación, no podría llamarse amistad, permiten que personas, animales, sucesos, se ensamblan a través de distintos episodios en las vidas de distintas personas.&nbsp;</p>



<p>¿Cómo logra Magda Zsabó que los lectores quedemos atrapados entre esta variedad de sucesos?&nbsp;</p>



<p>Desde el primer capítulo sabemos algo que la enigmática Emerenc Szeredas, criada de la autora, esconde algo. El gran deseo de su ama es que se abra “por primera vez ante mis ojos una puerta determinada, la del cuarto de una persona que defendía celosamente su gran soledad y ocultaba su indignante miseria con pudor y que, por eso, nunca habría permitido entrar ahí a nadie, aunque el techo hubiera ardido sobre su cabeza”.&nbsp;</p>



<p>Los lectores necesitamos desesperadamente abrir la puerta de la habitación de Emerenc.</p>



<p>¡Una puerta! Una simple puerta que permanece cerrada nos mantiene en vilo página tras página. De vez en cuando la autora ofrece una pista, hace guiños, para que creamos que por fin conoceremos la habitación de Emerenc. Guiños dosificados, claro, para que nuestra inquietud se mantenga firme. Por supuesto, lo logra.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>MAURICIO ARROYAVE</strong><strong>, periodista y director del pódcast Ojo Nuclear</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-123733" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Yo recomiendo uno de los tesoros ocultos de la literatura latinoamericana: Álvaro Enrigue (así, con g). Tengo en mis manos su trabajo más reciente: <strong><em>Tu sueño imperios han sido.</em></strong> Es una novela que se asoma a la conquista de México y la narra como un sueño violento, sin mapas, sin garantías y sin un narrador que prometa orden. Álvaro Enrigue no reconstruye el pasado: lo desarma. Y en ese gesto —literario, político y profundamente estético— está la potencia de este libro breve y feroz.</p>



<p>Aquí no hay epopeya ni pedagogía histórica. No hay voluntad de explicar “lo que ocurrió”, sino de mostrar cómo el lenguaje mismo fue un campo de batalla. La Conquista aparece como un ruido constante que, incluso hoy, no termina de apaciguarse. Todo se dice a medias, todo se traduce mal, todo se impone con violencia. El resultado es una verdad incómoda: la historia, cuando se mira de cerca, nunca es limpia.</p>



<p>Una de las cosas que más me impresiona de Enrigue, y en esta novela sí que se luce, es su español afilado. Usa&nbsp;arcaísmos y giros coloniales sin dejar de ser absolutamente contemporánea.</p>



<p>En <strong><em>Tu sueño imperios han sido</em></strong>, Moctezuma y Cortés no son héroes ni villanos de manual; son, más bien, figuras quebradas, atrapadas en un juego que los supera. Enrigue evita el juicio moral fácil y opta por algo más inquietante: mostrar el desconcierto. Es que la historia no avanza porque alguien la controle, sino porque nadie logra detenerla.</p>



<p>A pesar de su brevedad, el libro exige atención. Es una novela que pide al lector algo más que empatía: le pide inteligencia, memoria, sospecha. Pero la recompensa es alta. Las imágenes permanecen, las frases regresan, la herida colonial vuelve a abrirse, no como lamento, sino como pregunta.</p>



<p>Es una demostración de que la literatura todavía puede discutir el pasado sin solemnidad o complacencia. Y en tiempos de discursos simplificados, como este, eso no es poco.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>JORGE ESPINOSA, periodista</strong> <strong>y conductor del pódcast <em>El Librero</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123740" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>La novela policíaca es un género delicioso. Desde los clásicos como Patricia Highsmith y Raymond Chandler hasta los contemporáneos como Antonio Manzini y Seicho Matsumoto. Cuando están bien escritas, no son solo novelas de misterio y detectives, sino también estudios minuciosos y entretenidos de la condición humana.</p>



<p>Ese es el caso de la fabulosa <strong><em>Caso Clínico,</em></strong> del escocés Graeme Macrae Burnet, publicada en español por la editorial Impedimenta. No es, para ser precisos, una novela policíaca tradicional: sí, es cierto que hay una muerte en las primeras páginas del libro, pero se trata más bien de un misterio psicológico que hubiera podido llevar al cine Alfred Hitchcock.</p>



<p>La historia parte de un hallazgo literario del autor, que recibe unos cuadernos que lo llevan a reconstruir la historia de una joven en el Londres de los años sesenta que está convencida de que un psicoterapeuta célebre, polémico e insoportable tuvo responsabilidad directa en el suicidio de su hermana. Para probarlo, ella misma decide infiltrarse como paciente, con identidad falsa, y someterse a unas agotadoras pero muy ilustrativas sesiones de terapia.</p>



<p>A partir de ahí, la novela avanza entre los cuadernos escritos por la hermana de la muerta, que describen sus curiosos encuentros con el terapeuta, pero también escenas de su propia vida, y las notas biográficas que Graeme Macrae Burnet escribe sobre ese mismo terapeuta, cuyo nombre es A. Collins Braithwaite. La maravilla de esta novela consiste en su propio engaño: lo que acá describe Macrae Burnet, los personajes de los que habla, los episodios que describe, ¿existieron? ¿O acaso se trata solamente de su prodigiosa imaginación?</p>



<p>Sí, es un thriller psicológico como no he leído dos, pero también una profunda reflexión sobre la pérdida, el duelo, las relaciones familiares y las ficciones que nos contamos nosotros mismos a partir de nuestras máscaras e identidades. Macrae Burnet es también uno de los últimos autores que me recomendó mi amigo y librero Mauricio Lleras. Sospecho, a pesar de la fragilidad de mi memoria emocional, que fue una de las últimas conversaciones que tuve con él antes de su muerte. Como siempre, Mauricio acertó.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>JOSÉ CUESTA</strong><strong>, concejal de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="688" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg" alt="" class="wp-image-123735" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-300x202.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-768x516.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja.jpg 1065w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Estoy leyendo un libro del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, titulado <strong><em>Lecciones sobre la filosofía de la historia universal</em></strong> (II). El movimiento de la historia universal se da justamente con el Imperio persa. El autor examina esa misma dinámica, pero en relación con el mundo griego.</p>



<p>Señala que la historia vinculada al mundo griego se define a partir de tres épocas capitales.</p>



<p>La primera es el comienzo del pueblo, que en el caso del mundo griego se origina y se fortalece hasta llegar al ámbito de la individualidad real.</p>



<p>La segunda etapa corresponde al contacto de ese pueblo ya educado con las figuras precedentes, con los pueblos anteriores de la historia universal, y a su triunfo sobre ellos.</p>



<p>El tercer período es el contacto con los pueblos siguientes y la derrota del pueblo griego frente a estos.</p>



<p>Con esta aproximación a la dinámica histórica del pueblo griego, Hegel intenta mostrar que dicho desarrollo tiene una base antecedente. Esa base está, precisamente, en su relación con el mundo persa, con el mundo oriental.</p>



<p>Llama la atención cómo esa noción dialéctica en Hegel, aplicada al pueblo griego, permite la formación de la identidad del todo. Esta dialéctica, que posibilita la configuración de la identidad del pueblo griego, se da a partir de una relación de base con una cultura extraña. Para ser más exactos, el proceso de construcción de la identidad griega se da a partir de las guerras con los persas, que marcan sin duda alguna el talante del pueblo griego.</p>



<p>La lectura de este texto permite adentrarnos en el estudio de la conformación del talante, el carácter y la fuerza del pueblo griego.</p>



<p>La historia de Grecia, dice Hegel, presenta el origen del pueblo griego como un proceso de hibridación, tanto étnico como cultural, una mezcla de distintas tribus. La mayoría de las poblaciones eran homogéneas y pertenecientes a la raza griega, pero también hay que decir que aquello que conocemos como pueblo griego incorporaba familias extrañas, que no eran griegas.</p>



<p>Afirma, además que el pueblo ateniense representa la cumbre del espíritu griego. Sin embargo, es precisamente en la Atenas clásica donde se configura un escenario de acogida y refugio, en el que se recibían familias e individuos provenientes de las más diversas tribus y regiones.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>HUMBERTO MENDIETA, director del Noticiero del Senado</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123774" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><br>Como un inmenso anzuelo de papel esta obra de la española Irene Vallejo me atrapó hasta dejarme sin respiración. Y me pregunto: de qué madera está hecha aquella mujer que tiene tono novelesco, pero es una académica singular. Se nota en sus citas históricas y en la facilidad con la que se refiere a sus personajes, casi como si los tratara en el diario vivir. Y bien que los trata.</p>



<p>Este ensayo nos interna en la historia de la escritura y de los libros y nos queda una clase amplia y profunda de los primeros textos y el origen de la palabra escrita. ¡Qué belleza!, es así como conocí la génesis del mundo doméstico por medio del cual nos comunicamos, y ahora en el ciberespacio.</p>



<p>Es increíble cómo pasamos del junco al teclado. Del papiro a las redes. E Irene nos lo cuenta con encanto, con pedagogía, con su experticia en letras e historia.</p>



<p>Gracias Irene. Nos llevaste con tu libro por un portal del tiempo, de esos portales calificados de ficción, pero nos demostraste que existen. Fue un fascinante viaje de tantos siglos que al final perdemos la cuenta. Cleopatra, Tito Livio, Séneca, Aristófanes.… Tantos nombres y personajes, conocidos y ajenos.&nbsp;</p>



<p><strong><em>El infinito en un junco</em></strong> es una ventana al pasado mostrándonos cómo se ha transmitido el conocimiento en la historia de la humanidad. Y ni que hablar de las luchas que ha dado la escritura. Contra guerras, prejuicios y quemas inquisitivas. Sobreviven aun en contra de la modernidad que los amenaza.</p>



<p><em>Chapeau</em>, Irene Vallejo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123718</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Dec 2025 12:47:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[12 libros y 12 autores para regalar el 24]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las elecciones como coartada antidemocrática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/las-elecciones-como-coartada-antidemocratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>En nuestro caso, el ejemplo más doloroso y patético fue el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz el 2 de octubre de 2016, que dilapidó la oportunidad histórica para que los colombianos comprendiéramos que el presupuesto existencial de la democracia es la paz política, como ya aparece en el artículo 22 de la Constitución.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, noviembre 2025)</p>



<p>Las elecciones se han convertido en la coartada perfecta para perpetrar y perpetuar, con total impunidad política, un crimen de lesa ciudadanía contra la democracia. Es un crimen cometido con premeditación y alevosía por quienes más abusan periódicamente de ella en su propio beneficio: los políticos profesionales y sus financiadores legales e ilegales, junto a los poderes de facto. En lugar de propiciar y facilitar la expresión libre y consciente de la voluntad ciudadana, las elecciones y la parafernalia de partidos políticos que se la disputan hacen todo lo contrario. Las convierten en una estratagema infalible para la manipulación y sometimiento de la voluntad ciudadana a intereses plutocráticos, todo bajo la ficción constitucional de la soberanía, proclamada en el artículo 3 de nuestra Constitución Política: <strong><em>“la soberanía reside exclusivamente en el pueblo”.</em></strong></p>



<p><strong>¿Cuál soberanía ciudadana?</strong></p>



<p>Una soberanía popular que termina siendo solo una ficción constitucional. Más en estos tiempos que corren, donde los algoritmos, las redes sociales y ahora la IA, con su raudal incontenible de desinformación y Fake News, manipulan, condicionan y determinan esa supuesta soberanía popular y voluntad ciudadana. Una voluntad ciudadana imaginaria y fantasmagórica, proyectada al menos desde el siglo XVIII por una pléyade de filósofos, entre los que destaca el ginebrino Rousseau con su idealizada “voluntad general”, plena de racionalidad y deliberación. Pero en la realidad ella es profundamente emotiva y excepcionalmente deliberativa. Así lo demuestran con creces las últimas elecciones en muchas latitudes, desde la supuesta fría y flemática racionalidad británica que votó a favor del Brexit, arrastrada por prejuicios racistas y una aporofobia hábilmente exacerbada por políticos populistas de extrema derecha, utilizando Cambridge Analytica<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>. Ni hablar del auge incontenible de Trump con sus delirios imperiales de America First y MAGA, que revive los prejuicios discriminatorios y las heridas sangrantes de la primera República moderna, incapaz de vivir a la altura de sus principios fundacionales y verdades, proclamadas desde su independencia como evidentes: <em>“que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”,</em> hoy negadas cotidianamente por las redadas de ICE y la represión de la Guardia Nacional.</p>



<p><strong>La paz política dilapidada</strong></p>



<p>En nuestro caso, el ejemplo más doloroso y patético fue el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz el 2 de octubre de 2016, que dilapidó la oportunidad histórica para que los colombianos comprendiéramos que el presupuesto existencial de la democracia es la paz política, como ya aparece en el artículo 22 de la Constitución: &#8220;Un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento&#8221;. Sucedió lo contrario, la búsqueda de una legitimidad incuestionable, refrendada por mayorías en las urnas, convertida en una obsesión para el presidente Santos y las Farc-Ep<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, terminó sumergiéndola en un lodazal de negociaciones que dejó a la paz política herida de muerte. Una herida profunda que no cierra, propiciada por la puñalada trapacera de una extrema derecha que manipuló con éxito prejuicios tan atávicos como la homofobia, pues le hicieron creer a numerosos electores que sus hijos e hijas serían corrompidos por una inexistente ideología de género que jamás hizo parte del Acuerdo. Sin dejar de mencionar la exaltación del miedo y el odio, anunciando la hecatombe del castrochavismo en la que terminaría convertida Colombia por una inalcanzable e inimaginable Presidencia de Timochenko, si se le permitía a las Farc convertirse en partido político y participar a sus excomandantes en política. ¡Como si sus contados votos fueran hacer más letales que sus innumerables disparos! Una campaña contra el Acuerdo de la que aún se sienten orgullosos por haber llevado a la gente a “votar verraca”, según la eufórica y cínica celebración de su principal promotor, Juan Carlos Vélez Uribe<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>, rápidamente recriminado por el jefe “natural” del “Centro democrático”, Álvaro Uribe Vélez: <strong><em>“Hacen daño los compañeros que no cuidan las comunicaciones</em></strong><a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>. Sin duda, lo que más daño hace a la democracia es la mentira y la perversión del juicio ciudadano, manipulando sus emociones y prejuicios, para perpetuarse así en el ejercicio de un poder político sustentado en el miedo y en una falsa superioridad moral de “ciudadanos de bien” contra sus contradictores y adversarios políticos a quienes estigmatizan como peligrosos enemigos de la patria y la democracia.</p>



<p><strong>Entre Urnas y Tumbas</strong></p>



<p>Es en esa estratagema maniqueísta en donde se encuentra el origen de la polarización social y la radicalización de todo el proceso electoral, pues impide la deliberación y la argumentación ciudadana. En su lugar, lo que aparece es una pueril división y confrontación de los “buenos” contra los “malos”, de los “demócratas” contra los “comunistas”, quienes a su vez responden con una simplificación aún mayor, llamando a derrotar a los “paracos” y éstos a su vez a eliminar a los “mamertos”.&nbsp; Entonces de esa violencia simbólica a la directa hay menos de un paso, solo falta disparar, como dolorosamente sucedió con Miguel Uribe Turbay y a 163 líderes sociales hasta el 9 de noviembre en curso<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>. Así las urnas se transforman en tumbas. Por eso el bien intencionado llamado a la Paz Electoral de la Procuraduría General de la Nación<a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a> es pertinente pero insuficiente, pues no se sustenta en el terreno firme de la PAZ POLÍTICA, amenazada por un complejo entramado de organizaciones armadas ilegales que combinan la violencia política con la financiación y el apoyo a campañas electorales, afines a sus intereses estratégicos. En el pasado, fueron los paramilitares y la narcoparapolítica en nombre de la seguridad, pero también la guerrilla invocando la justicia social, mediante el control de vastos territorios y sus pobladores, imponiendo el voto o impidiendo su libre ejercicio, asesinando líderes sociales y candidatos independientes, quemando urnas y puestos electorales. Así han parcelado y fragmentando el territorio en feudos electorales bajo el control de sus armas, convencidos que “el poder nace de la punta del fusil” y no de la deliberación y libre participación ciudadana. Por eso vivimos más bajo un régimen político electofáctico que uno propiamente democrático.</p>



<p>A tan antidemocrático paisaje, en las próximas elecciones del 2026 se suma el riesgo mortal de la influencia de liderazgos de candidatos iracundos cargados de tigre y organizaciones políticas afines que solo están interesadas en ganar votos estimulando el sectarismo y la descalificación emocional de sus contradictores, apelando de nuevo al miedo, los prejuicios y la ausencia casi total de reflexión y deliberación. De allí, que las elecciones sean necesarias pero insuficientes para la existencia de la democracia, cuya vitalidad depende fundamentalmente de una ciudadanía capaz de expresarse en clave política, es decir,  deliberando y decidiendo libremente en torno a intereses generales y bienes públicos, y no tanto convalidando la transacción del Estado y sus elegidos en función del mercado, intereses minoritarios de poderes corporativos y empresariales, cuando no hipotecando su gobernabilidad a poderes de facto camuflados bajo la tramoya de una sofisticada institucionalidad que se autoproclama la más estable y democrática del subcontinente, solo por realizar ininterrumpidamente elecciones desde 1957. Elecciones que siempre han transcurrido entre urnas y tumbas, pues aún no conocemos y menos vivimos la política como paz, como una deliberación creadora, en gran parte debido a que sus líderes protagónicos la continúan promoviendo como una confrontación destructora. Cuando más, hacen de la democracia un juego de suma cero, donde el ganador de la presidencia se queda con casi todo y los perdedores en el Congreso con casi nada. Deberíamos preguntarnos, antes de votar, ¿a quiénes sirve y beneficia semejante “democracia”?</p>



<p>Peor, aún, todavía persisten entre nosotros algunos “demócratas” que la ven y viven como una guerra, un juego de suma negativa, en donde todos perdemos, incluso los supuestos ganadores, como nos sucedió con el plebiscito por la Paz, cuyo costo sigue siendo la inseguridad, el asesinato de líderes políticos y sociales, el desplazamiento forzado, las desapariciones y el confinamiento de cientos de miles de pobladores rurales. Por todo ello, esta “democracia” está muriendo, paradójica y cruelmente, gracias al uso intensivo de las elecciones y a la ausencia de una ciudadanía deliberante y promotora de intereses generales, no solo de los personales, partidistas, familiares, empresariales y hasta criminales. En gran parte dependerá de nuestro juicio ciudadano resucitarla o enterrarla en una profunda fosa cavada por la indiferencia de millones de abstencionistas y la indolencia, el fanatismo e ignorancia de otros tantos millones de electores que van a las urnas a votar verracos para cobrar revancha durante cuatro años contra quienes consideran sus enemigos.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html">https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://razonpublica.com/la-paz-es-un-juego-de-suma-positiva/">https://razonpublica.com/la-paz-es-un-juego-de-suma-positiva/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.infobae.com/america/colombia/2021/10/02/cuando-el-gerente-del-del-no-en-el-plebiscito-revelo-la-estrategia-del-uribismo-para-ganar-la-gente-voto-verraca/">https://www.infobae.com/america/colombia/2021/10/02/cuando-el-gerente-del-del-no-en-el-plebiscito-revelo-la-estrategia-del-uribismo-para-ganar-la-gente-voto-verraca/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/alvaro-uribe-regana-a-juan-carlos-velez-por-entrevista-a-la-republica-sobre-campana-del-no-YE5116643">https://www.elcolombiano.com/colombia/alvaro-uribe-regana-a-juan-carlos-velez-por-entrevista-a-la-republica-sobre-campana-del-no-YE5116643</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.eluniversal.com.co/colombia/2025/11/09/aumentan-a-163-los-lideres-sociales-asesinados-en-2025/">https://www.eluniversal.com.co/colombia/2025/11/09/aumentan-a-163-los-lideres-sociales-asesinados-en-2025/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://pazelectoralprocuraduria.com/sobre-la-estrategia/">https://pazelectoralprocuraduria.com/sobre-la-estrategia/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122954</guid>
        <pubDate>Sun, 30 Nov 2025 05:10:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Las elecciones como coartada antidemocrática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Filosofía y vejez: “cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/filosofia-y-vejez-cuando-uno-esta-viejo-ya-no-lo-emplean-ni-para-botar-mierda/</link>
        <description><![CDATA[<p>Inspirándonos en el libro &#8220;El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo&#8221; (Ariel, 2025) de Laura Quintana, presento este corto texto sobre vejez y filosofía, recordando a María Cenobia Varela, una campesina tolimense cuidadora, llena de sabiduría práctica para la vida. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>A María Cenobia Varela (1929-2019).</em> </p>



<p>Ella era María Cenobia Varela, mi abuela, una mujer campesina, con sus décadas a cuestas, con sus múltiples experiencias, que crió y <em>cuidó</em> a hijos e hijas, a nietos, propios y extraños, que en la finca campesina se levantaba a las 5 a.m., o más temprano, que molía el maíz y hacía y asaba las arepas en el fogón de leña, que cocinaba el caldo con papas y el chocolate, que limpiaba la casa, cocía el almuerzo, la comida, que calentaba el café de la noche, y que se iba, al final del día, cansada, a dormir a las 9 p.m, sin antes darnos dulces o persignarnos. Mi abuela que no tenía muchos horizontes, que no se proyectaba tanto en el futuro, sino que vivía el día a día, en el tedioso presente, en sus tareas y faenas repetitivas…como el minutero del reloj. Mi abuela que se levantaba y se acostaba todos los días haciendo lo mismo, pero en función de la reproducción de la vida y la rutina de muchos otros…mi abuela que no tuvo ambiciones propias, sino que hacía todo en función de los demás, de sus hijos, hijas, esposo, nietos, trabajadores, jornaleros, animales domésticos.</p>



<p>&nbsp;Recordé todo eso tras la lectura del bello libro “El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo” de la filósofa colombiana Laura Quintana. En este libro Laura trata con profundidad y aristas las vicisitudes de la vejez, sus achaques, sus soledades y desgracias, pero también sus potencias y aperturas. Porque la vejez no es solo una carga, es un tiempo compuesto, acumulado, con muchas posibilidades, relacionamientos y afectos nuevos; la vejez también puede ser la suma de una juventud acumulada, de las pérdidas y las ganancias que nos han dejado muchas lecciones y aprendizajes a través del tiempo. La vejez es la valiosa experiencia escrita en el cuerpo, en nuestros rostros, en nuestro propio tiempo… en el periplo del vivir y el existir: la vejez es el peso del tiempo en nuestra propia historia, corporal y concreta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="566" height="690" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura.webp" alt="" class="wp-image-122469" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura.webp 566w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura-246x300.webp 246w" sizes="auto, (max-width: 566px) 100vw, 566px" /></figure>



<p>Las reflexiones sobre la vejez que hace Laura Quintana, pero también la filósofa francesa Simone de Beauvoir, donde hablan sobre el trato social a la vejez, el desgaste y el declive del cuerpo del anciano, del viejo, entre otros temas, me hicieron recordar una frase de mi abuela María Cenobia: “Cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”. Sé, por lo que he indagado, que esta frase se usa (eso que llaman <em>pragmática del lenguaje</em>) en muchas regiones del país. Decidí, entonces, averiguar cómo la misma había llegado al <em>habla</em> de mi abuela, cómo empezó a ser parte de su experiencia, de sus dichos, de su lenguaje coloquial diario, habitual. El camino fue mi madre, Nelly, la misma que guarda en su memoria todos esos recuerdos, esos hechos y muchas anécdotas. Le pregunté: “madre, ¿sabe de donde proviene esa frase?” Su respuesta fue inmediata. Sabía exactamente cuándo y cómo la frase había sido pronunciada, cómo había llegado a los labios de mi abuela. &nbsp;</p>



<p>La historia se remonta al 13 de noviembre de 1985. Ese año, como es bien sabido, el nevado del Ruiz explotó, creó una avalancha que arrasó con un pueblo llamado Armero, en el Tolima. Allí vivía una tía segunda mía, la tía María, otra de esas “ancestras” de las que habla Quintana en su libro. Mi tía, como muchos de los damnificados de la época, terminó en el barrio <em>Santa librada</em> en el sur de Bogotá. Allá fueron arrojados después que la avalancha de lodo, cenizas, piedras y escombros destruyeran al pueblo. Los ríos Lagunilla y Recio desarraigaron a muchos de los sobrevivientes, los cuales se esparcieron por muchas partes distintas del país. Mi tía, como muchos otros, terminaron en lugares extraños, alejados de su pueblo, Armero, borrado por la catástrofe natural. En el sur de esa monstruosa ciudad mi tía y muchas familias del Tolima tuvieron que iniciar sus vidas de nuevo, como si nunca hubieran pertenecido a algún lugar. Ese desarraigo aún lo cargan en sus memorias, como hemos visto en los noticieros estos días, pues fueron desanclados de su espacio vital. </p>



<p>En esas peripecias, mi tía María, acosada por la ciudad, por las exigencias de supervivencia, con la necesidad inscrita en su cuerpo, instó a su marido, a Don Domingo, a conseguir trabajo. Se dirigió a una tienda, presentó a su esposo, y pidió trabajo a su nombre. Se lo pidió a un tendero que al ver a Don Domingo, un señor de sesenta años, aporreado por el tiempo, le dijo con franqueza a mi tía: “cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”… “Póngalo a barrer la casa”.&nbsp; No sé qué pensó mi tía María frente a la respuesta del tendero, pero es claro que entendió el mensaje: su esposo estaba muy viejo, ya no servía para nada. Pero la respuesta del tendero contiene algo más, pues pone de presente cómo en nuestras sociedades las labores domésticas, “barrer la casa”, son despreciadas y subvaloradas. Esta postura frente a las labores de la casa, del cuidado, el cual es, como dice Laura, “relacional y generativo”, no advierte que sin ellos sería imposible la reproducción de la vida y del sistema social mismo. Feministas como Silvia Federici, consciente de que las mujeres han sido fábrica de cuerpos para la explotación capitalista, han puesto de presente que <em>el capitalismo mismo no sería posible sin el trabajo doméstico no pago de las mujeres</em>. Los cuidados de las mujeres en las casas, material, afectivo, son el subsuelo sobre el cual existe y se reproduce el sistema social mismo.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Mi tía María le contó la experiencia a mi abuela María Cenobia, supongo que con un poco de vergüenza; luego, la escuchó mi madre y no sé cuántos más. Así llegó hasta mí, a estas páginas. Estoy seguro que varios, entre mis ocho hermanos, también la han escuchado. La frase está ahí, como un clavo en la memoria. Hoy esa frase me hace pensar en muchas cosas que trata Laura en su libro, y que me han inquietado a mí también: ¿por qué existe esa representación meramente negativa de la vejez? ¿Por qué valoramos tan poco a nuestros mayores? ¿Por qué empiezan a ser, tras cierta edad, considerados como cargas para la familia, pero también para el Estado y sus sistemas de seguridad social, salud, pensiones, etc.? En realidad, la frase dice mucho. Pone de presente que a cierta edad dejamos de ser productivos para el sistema, que ya no aportamos y que no podemos trabajar o, de hacerlo, rendimos menos. Al interior del capitalismo todo aquello que no produce se queda al margen de la historia, es barrido por los imperativos de la rapidez, el rendimiento, la eficiencia y la ganancia. El anciano no solo queda al margen del mundo laboral, sino que, en muchos casos, queda condenado a la precariedad y hasta a la indigencia. Los ancianos habitantes de las calles, por ejemplo, parecen lanzados a sus últimas soledades en condiciones indignas…como si su vida no hubiera valido nada. Es <em>la soledad de los moribundos</em> de la que habló Norbert Elías. Más, aun, las transformaciones en la familia como institución y el desmonte cada vez mayor de los servicios sociales del Estado auguran un futuro no muy prometedor para la vejez al interior del capitalismo.</p>



<p>Ahora, la apreciación negativa de la vejez tiene su explicación en el sistema de valores actuales. Es lo que Quintana llama el “imperativo de la juventud”, propio de un mundo donde, como decía ya Eric Hobsbawn, la vida empieza en declive a partir de los treinta años. Bajo este imperativo: “hay que demostrarse joven y luchar por serlo (o parecerlo) para integrarse a la sociedad: para tener más y mejores opciones en el mercado laboral […] para estar a la vanguardia- o al menos al tanto- de las transformaciones técnicas, <em>para ser aceptado y deseado, para disfrutar la multitud de ‘experiencias’ que se pueden consumir y postear”. </em>Por eso se impone un “culto a lo joven de la mano con un rechazo del cuerpo viejo, asumido como feo, improductivo e incluso odiable”.</p>



<p>Si hoy, gracias a la sociedad velocífera del rendimiento, donde el sujeto es una especie de hámster en su jaula dando vueltas, reiniciando una y otra vez sus rutinas llenas de ansiedad, donde el individuo parece un esquizofrénico, frenético, que no puede permanecer en calma, la percepción social sobre el declive productivo se ha reducido a los cuarenta años de vida útil, en los próximos años los parias sociales, sin protección, serán multitud. El <em>imperativo de la juventud</em> no solo desvaloriza al viejo, sino que distorsiona la autopercepción del individuo creando auto-odio y autodesprecio. La lucha por la viralidad en las redes, la persecución de los <em>likes</em>, el mostrarse exitoso a toda hora y no parecer un fracasado, aumentan ese desprecio por la vejez, por el tiempo vivido y acumulado en el cuerpo. Pero despreciar nuestra edad, nuestro tiempo, es renegar de la vida, de las experiencias, de los entramados que nos constituyen, de nuestras relaciones con otros; es renegar de los fracasos y de las glorias de los que tanto hemos aprendido; es simplificar la vida, intentar matar inútilmente el pasado que nos ha traído hasta este presente. Y, ante todo, es una negación de la realidad, es un anti-realismo negacionista. “Nada de lo real debe ser humillado” decía María Zambrano, y el que niega la vejez, niega una realidad. Niega, también, la verdad de Perogrullo de que “el tiempo no deja en paz a nadie” y de que es inútil luchar contra lo inevitable, pues, como digo en otro lado, “la vejez es siempre una realidad en marcha”, por eso mismo tenemos que acoger “la vejez que seremos”. Sobre este negacionismo dice Quintana: “este rechazo muestra un odio a quien se ha sido y a quien se puede ser. Bajo su influjo, es como si desprendiéramos a la vida de la forma que ha ido adquiriendo, en medio de las alteraciones que la van configurando”. Diríamos que negar nuestra vejez es renegar de sí mismo.</p>



<p>No podemos asumir un optimismo idílico sobre la vejez como hace Cicerón, creyendo que nos acerca a la muerte con la cual “el alma parte a mejores destinos”, pero tampoco podemos asumir esa visión negativa y pesimista que expone Norberto Bobbio en su libro <em>De senectute. </em>En este texto, que tiene el mismo título que el de Cicerón, nos dice que al estar muy viejos: “Al visitar los lugares de la memoria se agolpan a tu alrededor los muertos, cuya tropa resulta más numerosa cada año”. No. Hay muchas maneras de vivir la vejez, que van desde la indiferencia, el que cuida del mundo y cuida de sí para estar lo mejor posible, el que la vive con resignación, el que vive ya como exiliado de este mundo, hasta el que la padece con desesperación debido a una enfermedad horrible, de esas que pueden llegar con la vejez.</p>



<p>De lo que se trata, al estar viejo, es de <em>acoger</em> la vejez, la experiencia, el tiempo y su realidad (aceptar la <em>facticidad</em> y la <em>materialidad del tiempo</em>, dice Quintana); se trata de vivir lo mejor posible, con los vínculos sostenedores activados, en compañías, con pequeñas alegrías y reencuentros, con ocupaciones simples al alcance de nuestro vigor y fortalezas; se trata de mantenerle o buscarle un sentido al tiempo que falta aprovechando las aperturas y nuevas posibilidades que cada relación que tejemos, que cada vinculo nuevo que creamos, que cada acción que emprendemos, genera, pues un acto despliega siempre rutas imprevistas. Se trata de que podamos seguir siendo humanos, dignos, como lo dice Simone de Beauvoir. Todo esto puede ocurrir ojalá en sociedades que cuenten con <em>marcos robustos de protección social</em> donde los viejos no quedan al margen de la poca historia que les queda.</p>



<p>Creo que mi abuela, María Cenobia, vivió feliz su larga vejez. En medio de los trabajos y los días parecía estarlo. No padeció necesidades materiales y se entretenía en sus rutinas, disfrutaba también de la visita de sus nietos y sus nietas, sus hijos, y vecinos. Pues recuerdo que años atrás, aún en vida de mi abuelo, su casa era como las de los Buendía de <em>Cien años de soledad. </em>No pasaban cosas fantásticas o mágicas, pero allí quien llegaba era bien recibido, era bien acogido. Había comida para todos y mi abuela nunca mostró una pizca de infelicidad. Era amable y dura con sus afectos, pero pródiga en lo importante, en todo aquello que fuera sostener y reproducir la vida de los cercanos. Murió surcando los noventa años, de un cáncer, pero se mantuvo con valentía, siendo fuerte, hasta donde pudo. Ella es, por eso, para todos nosotros, una matriarca, una “ancestra”, <em>una que caminó primero que uno por esta vida</em> y que nos brindó sus enseñanzas, afectos y cuidados. &nbsp;</p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Beauvoir, Simone. <em>La vejez. </em>Bogotá, Penguin Random House Grupo editorial, 2021.</p>



<p>Bobbio, Norberto. <em>De senectute. </em>Madrid, Taurus, 1997.</p>



<p>Cicerón, Marco Tulio. <em>La ancianidad [De senectute]. </em>Santiago, LOM editores, 2017.</p>



<p>Elías, Norbert. <em>La soledad de los moribundos. </em>México, Fondo de Cultura Económica, 2009.</p>



<p>Federici, Silvia. <em>La inacabada revolución feminista. Mujeres, reproducción social y lucha por lo común. </em>Bogotá, Desde abajo, 2014.</p>



<p>Pachón, Damián. <em>La vida, la vejez y la muerte. </em>Bogotá, Desde abajo, 2024.</p>



<p>Quintana, Laura. <em>El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo. </em>Bogotá, Ariel, 2025.</p>



<p>Zambrano, María. <em>Claros del bosque. </em>Barcelona, Seix Barral, 1977.</p>



<p>Zambrano, María. <em>Las palabras del regreso. </em>Madrid, Cátedra, 2019.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122462</guid>
        <pubDate>Sun, 16 Nov 2025 13:10:16 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080602/Abuela.jpg" type="image/jpeg">
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