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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 01 May 2026 04:20:50 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de dolores+del+rio | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>“Pensar en los mares de México es pensar en las generaciones futuras y no en la monetización de nuestros recursos irreemplazables” &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/pensar-en-los-mares-de-mexico-es-pensar-en-las-generaciones-futuras-y-no-en-la-monetizacion-de-nuestros-recursos-irreemplazables-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Antes de tomar la cámara fotográfica,&nbsp;Cristina Goettsch Mittermeier&nbsp;ya tenía una conexión con el mar. Los veranos en las playas de Tampico, Tamaulipas, en el Golfo de México, y la fuerza de las olas marcaron esa fascinación por el océano. Al mismo tiempo recuerda desde entonces cómo su madre cargaba con gasolina para limpiarle los pies [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La reconocida fotógrafa de conservación Cristina Goettsch Mittermeier habla sobre la situación de los mares mexicanos, las amenazas que enfrenta y las oportunidades para defenderlos.</em></li>



<li><em>“En semanas como esta donde lees la catástrofe que está pasando el Golfo de México me da una tristeza enorme, pero hay esperanza en la resistencia, en saber que no somos sólo tú y yo”, dice la fotógrafa sobre el futuro de los mares mexicanos.</em></li>



<li><em>En medio de los derrames, proyectos de gas y petróleo que amenazan a los golfos del país, Mittermeier hace un llamado a la presidenta Sheinbaum: “La mejor manera de establecer la soberanía de México es protegiendo los mares”.</em></li>



<li><em>La fotógrafa y cofundadora de SeaLegacy destaca la importancia de las zonas de reserva costeras para proteger los ecosistemas marinos y a las comunidades que dependen de ellos.</em></li>
</ul>



<p>Antes de tomar la cámara fotográfica,&nbsp;<strong>Cristina Goettsch Mittermeier</strong>&nbsp;ya tenía una conexión con el mar. Los veranos en las playas de Tampico, Tamaulipas, en el Golfo de México, y la fuerza de las olas marcaron esa fascinación por el océano. Al mismo tiempo recuerda desde entonces cómo su madre cargaba con gasolina para limpiarle los pies del chapopote —restos de hidrocarburos— que ya desde entonces existía en las costas.</p>



<p><strong>Su conexión con el mar ahora es más fuerte</strong>. Su trabajo como fotógrafa de conservación ha sido reconocido en el mundo por documentar la riqueza de los océanos, así como la vida que habita en ellos y los riesgos cada vez mayores que enfrentan.</p>



<p>Cofundadora de la fundación&nbsp;<a href="https://sealegacy.org/mission-values/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">SeaLegacy</a>, Mittermeier ha documentado por décadas las transformaciones y los impactos que ocurren en los mares: arrecifes degradados, costas contaminadas, especies al borde de la extinción. Pero también ha mostrado historias de resistencia para proteger y conservar la vida marina.</p>



<p>A solo unas semanas del recientes derrame petrolero en las costas del Golfo de México, cuyos remanentes llegaron por semanas a las costas de la región, en medio de las amenazas que representan los proyectos de gas para los ecosistemas marinos y la autorización del gobierno de Donald Trump para que las petroleras estadounidenses hagan nuevas perforaciones en aguas profundas, poniendo en riesgo a especies protegidas, Mittermeier charla con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y reflexiona sobre el momento que viven los mares mexicanos y las oportunidades reales para protegerlos.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/golfo-de-mexico-derrame-petroleo-ciencia-nueva-evidencia-derrame-petroleo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Crisis en el Golfo de México: científicos revelan nueva evidencia sobre el derrame de petróleo</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271485"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16073240/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-1.jpeg" alt="Retrato de Cristina Mittermeier" class="wp-image-271485" /><figcaption class="wp-element-caption">Cristina Mittermeier es bióloga y exploradora submarina de renombre, dedicada a la conservación de los ecosistemas marinos. Foto: cortesía Paul Nicklen</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Qué fragilidad y al mismo tiempo qué resistencias encuentra en los mares de México?</strong></p>



<p>—Tuve la fortuna de estudiar Ingeniería Bioquímica y Recursos Marinos en el TEC de Monterrey, en Guaymas, Sonora, y aunque yo me imaginé que iba a ir a estudiar ballenas y tiburones y toda esta megafauna, en realidad lo que estudié fue el mar a través de un microscopio.</p>



<p>Una de las primeras cosas que aprendes es que la diversidad del océano existe a nivel microscópico en el plancton y es el fitoplancton el que proporciona la mitad del oxígeno. Por esa simple razón deberíamos cuidar esta fragilidad porque nadie puede vivir con solo la mitad del oxígeno.</p>



<p><strong>Lo que estamos haciendo en el mar son dos cosas gravísimas. La primera es la extracción de biomasa a nivel industrial</strong>. La cacería industrial de vida marina silvestre es un error gravísimo porque no entendemos todavía la función de la biomasa marina en el ciclo de carbono del planeta, son lo que lo mantiene vivo.</p>



<p><strong>El segundo problema es que hemos utilizado el mar como un vertedero de basura y no son solo plásticos</strong>. Son químicos, petroquímicos, hidrocarburos, sustancias súper tóxicas que están matando el mar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271476"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071935/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-5.jpg" alt="Arrecifes de coral" class="wp-image-271476" /><figcaption class="wp-element-caption">Blanqueamiento de coral. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/02/derrames-impunes-imagenes-satelitales-revelan-derrames-petroleo-no-reportados-golfo-de-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>&nbsp;Derrames impunes: imágenes satelitales revelan seis años de derrames de petróleo no reportados por las empresas en el Golfo de México</strong></a></p>



<p><strong>—¿Considera que ha cambiado la percepción sobre la conservación desde que empezó a estudiar el mar?</strong></p>



<p>—La percepción de la gente ha cambiado muchísimo. Cuando comenzamos, cuando creamos SeaLegacy, que es la organización que mi esposo y yo creamos, lo que queríamos era enfocar más atención a los temas marinos. Apenas si se hablaba del mar, aunque es el ecosistema más grande y el que define la vida sobre la tierra.</p>



<p><strong>Seguimos muy rezagados en términos de inversión de los gobiernos, de las corporaciones</strong>&nbsp;<strong>para crear economías azules que dependan de un mar vivo</strong>. Estoy hablando de billones de dólares que todavía nos faltan para realizar esa ambición. 80 billones de dólares al año.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271475"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071926/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-4.jpg" alt="Tiburón martillo" class="wp-image-271475" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón martillo. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>—¿En qué contexto nace SeaLegacy y cuál es el aporte que ha tenido y que que destacaría?</strong></p>



<p>—Al final de la Segunda Guerra Mundial, la gente que no tenía experiencia en espionaje ni en cuestiones militares se sumó al esfuerzo para tratar de ganar la guerra. Les decían los amateurs gloriosos. Fue lo que hicimos mi esposo y yo. Sin tener dinero, sin tener respaldo organizacional dijimos: «Vamos a hacer fotografías y hablar del mar, usar nuestras cuentas de medios sociales».</p>



<p>Las derrotas son todos los días. La última es el gobierno de Donald Trump declarando que&nbsp;<strong>ya no va a haber protecciones para las especies en peligro en el Golfo de México para poder seguir extrayendo petróleo</strong>. Vamos a presenciar la extinción de la ballena de Rice (<em>Balaenoptera ricei</em>), una verdadera pena del lado del Golfo de México, la extinción de la vaquita [marina] (<em>Phocoena sinus</em>) en el Golfo de California. Estas son vergüenzas internacionales para México.</p>



<p>Pero anécdotas de lo que ganamos es lo más importante que podemos hacer y es importante orientarse a esas victorias. SeaLegacy pudo participar como parte de un consorcio internacional muy grande para ganar&nbsp;<strong>la creación de la primera red de áreas marinas protegidas interconectadas en el Pacífico Oriental entre Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica</strong>. Se creó esta red muy grande de áreas marinas protegidas para permitir que las especies como tiburones, ballenas, tortugas puedan transitar en sus pasajes de migración sin ser hostigadas por la pesca industrial y eso fue un logro importantísimo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271482"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16072015/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-11.jpg" alt="Ballenas jorobadas" class="wp-image-271482" /><figcaption class="wp-element-caption">Nado de ballenas jorobadas. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2025/04/asi-disminuyen-las-especies-de-ballenas-y-delfines-en-el-golfo-de-california/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Así disminuyen las especies de ballenas y delfines en el Golfo de California</strong></a></p>



<p><strong>—Recientemente habló sobre el imperialismo ecológico. ¿Cómo lo describiría?</strong></p>



<p>—Escuché acerca de esta planta desalinizadora que está promoviendo Arizona porque les falta agua en el sureste de los Estados Unidos. Entonces la idea es: «Vamos a sacar agua del mar del Golfo de California, desalinizar y llevarnos el agua dulce a los Estados Unidos», pero a México se le queda toda la salmuera que es tóxica.</p>



<p>Ese imperialismo de pensar «nosotros nos llevamos todos los beneficios» y México se queda con el mugrero, a mí se me hace ofensiva. Te das cuenta de que México no es el único país,&nbsp;<strong>hay muchos países donde los grandes imperios occidentales tiran su mugrero y se llevan la riqueza</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271479"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071955/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-8.jpg" alt="Cola de ballena" class="wp-image-271479" /><figcaption class="wp-element-caption">El Golfo de California, un refugio para diferentes tipos de ballenas. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Cómo percibe estas decisiones en la situación que vive el Golfo de México?</strong></p>



<p>—Me gustaría decirle a la presidenta [Claudia] Sheinbaum que nuestras ballenas de Rice son mexicanas y merecedoras de la protección del gobierno de México. Pero lo que más creo que tiene importancia a nivel macro es esta carrera de los hidrocarburos. México no controla el precio de los hidrocarburos. Estamos a merced de lo que digan otros gobiernos. Por esa razón solamente&nbsp;<strong>México debería estar transicionando a energías renovables en las que nosotros controlamos el precio y nosotros nos quedamos con el beneficio</strong>.</p>



<p>México tiene una oportunidad muy grande porque gozamos con recursos renovables gloriosos, recursos solares, eólicos que podrían posicionar a México como una poderosa potencia de energía sostenible.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271074"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223528/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-3.jpg" alt="El pescador Leopoldo Salgado sostiene grumos de residuos de petróleo recogidos en la costa días después de un derrame de petróleo en el Golfo de México" class="wp-image-271074" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores y habitantes han limpiado durante marzo los remanente del derrame en el Golfo de México. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Qué riquezas todavía tiene el Golfo de México y por qué es importante defenderlas?</strong></p>



<p>—Una de las fallas que cometemos es esa idea de que el Golfo ya está echado a perder y que por eso no vale la pena hacer nada. Nada podría estar más lejos de la verdad.&nbsp;<strong>El Golfo de México tiene unas costas que todavía tienen áreas de biodiversidad increíblemente importantes</strong>. No solo los manglares y las lagunas costeras, sino también arrecifes de coral.</p>



<p>Precisamente porque ha estado abandonado durante tanto tiempo,&nbsp;<strong>desde el punto de vista científico sabemos muy poco sobre lo que hay</strong>. La capacidad global del petróleo está a punto de empezar a disminuir y los países que no transicionen hoy se van a quedar atrás.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271477"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071942/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-6.jpg" alt="Mantaraya gigante en Revillagigedo" class="wp-image-271477" /><figcaption class="wp-element-caption">Biodiversidad marina en el archipiélago de Revillagigedo. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/ballenas-gas-megaproyecto-amenaza-biodiversidad-golfo-de-california/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Ballenas o gas: el megaproyecto que amenaza a la biodiversidad del Golfo de California</strong></a></p>



<p><strong>—¿Y qué amenazas observa para el Golfo de California?</strong></p>



<p>—El Proyecto Saguaro y el Proyecto Amigo, dos proyectos de gas natural licuado. Son hidrocarburos texanos que no le pertenecen a México y que aunque se vendan no vamos a ganar ni un peso de eso.&nbsp;<strong>Lo único que le queda a México es el mugrero y el potencial de un derrame, pero también la destrucción del Golfo de California</strong>&nbsp;de convertirse en un corredor industrial.</p>



<p><strong>Tenemos la diversidad de cetáceos más grande del mundo</strong>, 43 especies de mamíferos marinos, entre ellas la ballena azul, que es el animal más grande que ha vivido sobre la tierra. Y aunque vayamos a presenciar la extinción de la ballena Rice en el Golfo de México y la vaquita marina en el Golfo de California, todavía tenemos oportunidad de salvar a las ballenas azules que en el Golfo de California y en el Pacífico Oriental mexicano tienen una de sus poblaciones más importantes en el planeta.</p>



<p>Todo eso lo vamos a poner en peligro para hacer un corredor industrial. ¿Qué se va a acabar? El trabajo para los pescadores artesanales de Puerto Libertad, que ya están preocupados de que se industrialice la zona donde ellos viven.</p>



<p><strong>Pensar en los mares de México es pensar en las generaciones futuras de mexicanos y no en la monetización de nuestros recursos irreemplazables.</strong></p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/buceo-conservacion-oceano-entrevista-makarena-betancourt/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>“El buceo te recuerda cómo quieres vivir la vida fuera del océano” | ENTREVISTA</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271473"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071911/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-2.jpg" alt="Familia de Cachalotes" class="wp-image-271473" /><figcaption class="wp-element-caption">La Administración Trump decidió modificar la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA, por sus siglas en inglés), una legislación que ha protegido a los animales durante casi medio siglo. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Cómo impulsar la idea de que la naturaleza no está aislada de nosotros?</strong></p>



<p>—Hay una propuesta que a mí me gusta mucho, que yo ayudé a ponerle el nombre, que es la Reserva de la Biósfera de Dos Mares en Baja California Sur, que es la entrada del Golfo de California.&nbsp;<strong>Una reserva de la biósfera permite que se lleven a cabo actividades sostenibles, por ejemplo, la pesca artesanal</strong>.</p>



<p>Y son los pescadores artesanales, los ribereños mismos, los que piden la creación de esta reserva de la biosfera porque ven su modo de vida amenazado. Son más de 25 000 pescadores y sus familias que dependen de los recursos del Golfo de California. Y es la pesca industrial la que amenaza este modo de vida, la proliferación de cruceros y de turismo desenfrenado, y ahora la industrialización de estos buques. La gasificación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271480"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16072002/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-9.jpg" alt="Pescadores mexicanos sacando redes" class="wp-image-271480" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores mexicanos sacando redes. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Todavía estamos a tiempo de fomentar esta conexión con la sociedad a través de, por ejemplo, la fotografía?</strong></p>



<p>—Hay un peligro enorme en rendirnos a estos procesos. Yo como acto de resistencia creo que tenemos la oportunidad de reorientarnos hacia donde todavía hay esperanza.</p>



<p>Y&nbsp;<strong>la esperanza siempre existe en las soluciones</strong>. Entonces ahí es donde tenemos que enfocar nuestras narrativas e invitar a otra gente a que se sume.</p>



<p>Yo me imagino y me gustaría vivir en un planeta donde el Golfo de California está vivo, donde el Golfo de México está protegido y donde México fuera el primer país que depende totalmente de energía verde.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271481"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16072010/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-10.jpg" alt="salto de móbula en Baja California Sur, México" class="wp-image-271481" /><figcaption class="wp-element-caption">Salto de una raya mobula en Baja California Sur. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Qué señales de esperanza ve?</strong></p>



<p>—En semanas como esta donde lees la catástrofe que está pasando el Golfo de México y donde te das cuenta de que siempre hay intereses personales que empujan este tipo de proyectos me da una tristeza enorme, pero&nbsp;<strong>siento que hay esperanza en la resistencia, en saber que no somos sólo tú y yo los que estamos preocupados</strong>.</p>



<p>En el caso del Proyecto Saguaro y el Proyecto Amigo en el Golfo de California se han sumado más de 40 organizaciones, muchas de ellas internacionales, pero la mayoría mexicanas, para oponerse y para levantar la voz y decir «no podemos hacer aquí lo que hicimos del otro lado».</p>



<p>Creo que hay esperanza en las compañías y en las corporaciones que sí se pueden imaginar un futuro más sostenible.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271474"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071918/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-3.jpg" alt="Tiburón ballena" class="wp-image-271474" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tiburón ballena se acerca de frente en aguas de México. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Planea volver a trabajar en México?</strong></p>



<p>—Llevo más de 30 años fuera de México y es uno de los dolores más grandes de mi vida.</p>



<p>Ahora quiero que se sepa que renuncié a mi ciudadanía americana, que yo no me puedo suscribir a lo que está haciendo este gobierno contra los mexicanos y que yo no quiero que ni un peso de mis impuestos vaya para eso. Me regreso a vivir a México.</p>



<p>Le diría a la Presidenta que la mejor manera de establecer la soberanía de México es protegiendo los mares que son una joya para el mundo, no solo para nosotros, sino también para las especies con las que compartimos el mar. Esta presidenta puede hacerlo.</p>



<p>Tenemos mucho trabajo por delante y eso le toca a Claudia Sheinbaum. Que sepa la Presidenta que la apoyamos en esa ambición, no en las contradicciones.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> una ballena en aguas de México. <strong>Foto:</strong> cortesía Cristina Mittermeier</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mares-mexico-petroleo-cristina-mittermeier-entrevista/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127989</guid>
        <pubDate>Fri, 17 Apr 2026 23:14:02 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Un testimonio brutal sobre personas bipolares y cuidadores</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/un-testimonio-brutal-sobre-personas-bipolares-y-cuidadores/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un relato breve y apasionante, basado en hechos reales, nos lleva a descubrir el universo de los hombres y mujeres con trastorno bipolar (TB). Una guía imprescindible para quienes desempeñan el rol de cuidadores.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Gladys Beleño, escritora colombiana, autora del libro &#8220;Te salvaré de tu sombra&#8221;. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4c47b738f65be9a4fb75dc915f9096bb"><em>“Narrar lo vivido, como si perteneciera a otra persona es, quizá, el único modo de soportar ciertos recuerdos, envolverlos en la claridad fría de una historia ajena para que duelan un poco menos”:</em> <strong>Gladys Beleño, escritora colombo-holandesa.</strong></p>



<p>Estamos hechos de carne, hueso y secretos. De historias, dramas, dolores&#8230; Y de la promesa de que mañana todo será mejor.</p>



<p><em>“La bipolaridad es una condición de la mente en la que las emociones se mueven como un péndulo extremo: de la euforia desbordada al silencio de la depresión (…) un trastorno real que altera el sueño, la energía, los pensamientos y la conducta”,</em> nos dice Gladys Beleño, escritora colombo-holandesa. Fue vicepresidenta de la Asociación Colombiana de Bipolares.</p>



<p>No existía en Colombia un libro de esta naturaleza: escrito por una cuidadora y dirigido a cuidadores, con prólogo del psiquiatra Juan Pablo Rosas, quien escribe: <em>&#8220;Una de cada cuatro personas padece algún tipo de trastorno mental&#8221;. </em></p>



<p>Gustave Flaubert, el autor de la magnífica novela <em>Madame Bovary</em>, tenía claro que <em>el escritor se sirve sin escrúpulos de toda la realidad</em>. Pues bien, al abrir las páginas de <em>&#8220;Te salvaré de tu sombra&#8221;,</em> el lector tiene ante sí una obra honesta, escrita desde las entrañas; el testimonio conmovedor de una vida, que en realidad son dos vidas: la de Verónica, madre y cuidadora, y Sofía, su hija, una paciente con diagnóstico de Trastorno Bipolar, TB.</p>



<p>Son vidas trenzadas por el amor, un amor que a veces se enreda y en otras ocasiones se deshace, entre idas y venidas donde el psiquiatra, cuando no a la clínica de reposo, y con el fantasma de la ideación suicida acechando.  </p>



<p><em>—Verónica, regrese ya. Sofía se quiere morir. </em></p>



<p>Es un libro necesario en una época compleja en que la salud mental amenaza con ser la siguiente pandemia. Sus páginas rinden un homenaje a la figura del cuidador/cuidadora. Nos hablan de aquellas personas que tienen a su cargo al familiar, al amigo o a ese desconocido que libra su propia batalla frente al estigma, frente a la indiferencia y frente a la incapacidad de un sistema de salud a ratos incompetente. Porque la sociedad toda de alguna manera está enferma cuando se comporta ajena e indolente. Como dice la escritora española Carolina Sarmiento: <em>&#8220;Somos un animal que solo sobrevive en comunidad, cuidándonos&#8221;</em>, </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b9d324954f90e14b81b4b17a73c1d2a9"><strong><em>“Amar a un hijo enfermo es como leer un libro en un idioma que aún no se domina, pero cuya historia uno está condenado a entender, cueste lo que cueste”:</em> Fragmento del relato “Te salvaré de tu sombra”.</strong></p>



<p>Verónica aprendió a ser cuidadora en el camino de la vida y en ese aprendizaje debió derribar el muro casi infranqueable que separa a la persona bipolar del mundo que la rodea. El amor no siempre es suficiente cuando el TB muestra su cara más tenaz. La procesión de Verónica va por dentro. De ese interior amoroso, emerge la fuerza que le permite permanecer de pie, porque de eso también depende que ambas, madre e hija, cuidadora y paciente, permanezcan con los pies en la tierra, atadas a la cordura, por ese cordón umbilical invisible que une a padres e hijos hasta el fin de todo. </p>



<p>Hay en este relato una línea que me impactó por su crudeza. Página 47:</p>



<p><em>—Aquí la loca es usted.</em></p>



<p>No importa quién dice la frase o a quién se la dicen. Importa más el hecho real de que en pleno siglo XXI existe una incomprensión sobre las alteraciones mentales, y en ese sentido este libro nos reeduca como lectores en la compresión de lo incomprensible, de la misma manera que la protagonista se reeduca para entender el trastorno bipolar y para reaprender el amor en medio de una condición sin cura. No podemos juzgar al del lado sin habernos bañado en nuestras propias lágrimas. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7027316b28cfcab1d15b90c79d8cfd83"><strong><em>“Ni la madre más valiente puede salvar sola al mundo”:</em> Fragmento del relato “Te salvaré de tu sombra”.</strong></p>



<p>En las novelas suelen existir héroes, heroínas, antagonistas o villanos. En estas páginas conviven seres de carne y hueso, con dolores profundos y linajes heridos, que nos enseñan que todos necesitamos del acompañamiento, del apoyo y soporte del otro, porque en la vida real no hay superhéroes capaces de salvarse a sí mismos, muchos menos al mundo. Hay una vida colectiva que depende de todos, pero también cada vida, lo individual de cada ser, depende nada más que de sí misma para seguir adelante. En ese sentido, esta obra es una invitación para asumir el sitio que nos corresponde en el mundo.</p>



<p>Este libro será de enorme provecho para todo aquel que quiera entender el complejo mundo de las relaciones humanas, haya o no una perturbación mental de por medio, pero con más razón si la hay. En las páginas finales, el lector hallará un breve manual dirigido a los cuidadores y una serie de consejos útiles —sobre el autocuidado del cuidador, por ejemplo—, o frases como ésta que buscan sacudir al lector: <em>“Lo peor no es la enfermedad, lo peor es que todos creen que no existe o que es un invento mío”.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Título:</strong> <em>Te salvaré de tu sombra.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>104 páginas</em></p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Autora:</strong> Gladys Beleño Rodríguez.</p>



<p class="has-text-align-right">Más info <a href="https://www.buscalibre.com.co/libros/search/?q=Te+salvar%C3%A9+de+tu+sombra">aquí</a>. </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127439</guid>
        <pubDate>Sat, 28 Mar 2026 12:06:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un testimonio brutal sobre personas bipolares y cuidadores]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Leonor Muñoz, eterna guardiana de  la custodia de la memoria de Camilo Torres</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/leonor-munoz-eterna-guardiana-de-la-custodia-de-la-memoria-de-camilo-torres/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entrar en esta lectura es encontrarse con una memoria que no descansa y una vida que se niega al olvido. Desde la mirada fiel de Leonor Muñoz, “Cebollita”, se despliega la figura de Camilo Torres Restrepo no como mito ni consigna, sino como presencia viva: sacerdote que nunca dejó de serlo, humanista atravesado por la fe y la rebeldía, y hombre entregado al amor eficaz por los pobres. En esta travesía de recuerdos, dolores y lealtades, se revela el vía crucis de quien custodió su legado frente a la estigmatización, el silencio y la manipulación de la historia, hasta devolverlo al lugar que le pertenece: la conciencia colectiva. Estas páginas invitan a mirar a Camilo en su complejidad humana y espiritual, como una voz que aún interpela, incomoda y convoca a repensar el sentido de nuestra propia humanidad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</p>



<p>Se dice que Dios habita en un eterno presente, y ese recuerdo nos llega a través de la inspiración de Leonor Muñoz, o “Cebollita”. Fue ella quien nos presentó a Camilo Torres Restrepo, sacerdote fallecido hace ya sesenta años, pero también fue quien lo trajo de nuevo a nuestro tiempo. Su figura permaneció en nuestras vivencias como si se tratara de un amigo eterno. Su memoria trascendió el tiempo y nos permitió sentir la espontaneidad y la franqueza de aquel hombre que se hizo libre y, por qué no decirlo, que también nos hizo libres.</p>



<p>El día en que conocimos a Leonor Muñoz de Correal recorrimos juntos su finca en Cota (Cundinamarca), donde mostraba con orgullo sus plantaciones. Su apariencia frágil, su mirada dulce y, al mismo tiempo, su temple espiritual dejaban ver que su sosiego actual había sido pulido con sensibilidad y bajo enormes presiones, como se pule una gema para que pueda brillar. El trayecto de su vida no fue sencillo. Cebollita conservaba en su memoria aquella mañana en que asistió a la misa de las siete, hace ya sesenta y dos años. Era una alborada fría, cargada de soledad, pese a la presencia de algunas almas en el templo. La voz retumbante del sacerdote —ronca, queda, atravesada por la tristeza, el miedo y la angustia— sobresalía por encima de las lecturas bíblicas. Solo ella sabía que aquella misa cifraba la despedida y la manera en que Camilo había creído posible transformar las realidades.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-683x1024.png" alt="" class="wp-image-125366" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-683x1024.png 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-200x300.png 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-768x1152.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS.png 1024w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p>Leonor conservaba la esperanza de que existiera una salida a esa maraña de oposiciones y ataques que surgen cuando alguien se atreve a hacer lo que nadie más se atreve. No comprendía por qué la bandera del amor eficaz y de la teología de la liberación generaba tanto escozor en la sociedad, en la Iglesia y en la vida misma. Creían en ideales y soñaban utopías; estaban llenos de inocencia. Sin embargo, sabían que, cuando no hay soluciones, es necesario buscar estrategias. Así fue como Leonor Muñoz presenció cómo su confesor, líder espiritual, amigo de infancia y ejemplo a seguir tomaba una decisión tan dolorosa como desafortunada: despojarse del hábito tras aquella inolvidable y penosa misa. Con lágrimas en los ojos, el sacerdote entregó sus dos tesoros a su entrañable amiga: su hábito y el cuidado de su madre, Isabel Restrepo, mientras emprendía un viaje sin retorno.</p>



<p>Los hechos que condujeron a esa determinación se remontan al momento mismo en que Camilo decidió no seguir el camino de su padre, Calixto Torres, el pediatra más reconocido de Bogotá. De haberlo hecho, habría tenido una vida colmada de comodidades. No obstante, Camilo vivió allí su primera rebeldía. Lleno de vitalidad y determinación, logró sobreponerse a sus propios gustos: la música llanera, la gastronomía exquisita y su pasión por los riñones al jerez. Fue más fuerte el llamado al prójimo, a las necesidades de los pobres, a esa voz interior que desde la infancia lo había llevado a conmoverse con la cruz del otro. Así, Camilo Torres Restrepo se inclinó hacia la vocación sacerdotal, guiado por el ejemplo de Jesús.</p>



<p>Ese camino también fue seguido de cerca por Cebollita, testigo de la transformación de un joven galante, bohemio y amante de la vida, hacia la senda espiritual. Aun así, percibió que Camilo nunca perdió su esencia. Por ello lo acompañó en sus visitas a la junta de acción comunal de Tunjuelito, en la entrega de mercados y en el apoyo a trabajos comunitarios. Compartió su afán por lo social y su dolor frente a las injusticias. Observó el surgimiento de la opción preferencial por los pobres, aprendida en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), así como los seguimientos, las amenazas, los ataques de grupos represores y la firme postura de Camilo frente a esos embates. Notaba cómo lo seguían en sus recorridos en su moto Vespa y se angustiaba ante las amenazas o aquel episodio en el que dispararon contra la ventana del apartamento de su madre durante una de sus visitas.</p>



<p>La cadena de presiones comenzó cuando, junto con Orlando Fals Borda, impulsó la creación de la carrera de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia, convencido de que la academia podía ser un medio para transformar la sociedad. “Aborrecía Camilo la sociología congelada, matemática, ajena al compromiso con la realidad que se trata de analizar. Quería una ciencia social comprometida con los hombres, encarnada en la realidad, aterrizada en un sitio concreto”, como lo expresó Teófilo Escribano en un artículo publicado en <em>El Tiempo</em> en 1971, titulado <em>Camilo Torres, cinco años después</em>.</p>



<p>Poco a poco, sus acciones fueron diezmadas: se cerraron sus círculos y se limitó su contacto con amigos y allegados. Intentaron acallar sus reuniones y encuentros, donde congregaba multitudes de simpatizantes y curiosos deseosos de escuchar a un sacerdote que hablaba de manera distinta a la de sus coterráneos. Surgieron enemigos visibles e invisibles. “Camilo era un viento nuevo, un aire fresco sobre la herida infectada de la injusticia social que continuaba devorando todo el cuerpo, bello pero ajeno, de Colombia”, como lo señaló Fernando Soto Aparicio en su libro <em>La siembra de Camilo</em>.</p>



<p>Aquella mañana marcó en Leonor un cambio radical en su manera de comprender la realidad, la crueldad y la desesperación humanas en la búsqueda de transformaciones sociales que desbordan al individuo hacia aspiraciones idealistas de una sociedad política. Sus lágrimas de dolor y angustia le valieron el apelativo de Cebollita. Desde entonces inició un vía crucis al asumir la imagen y la vocería de Camilo, pues la muerte posterior y precipitada de su amigo la obligó a hacerse cargo de lo que quedó de él y de una familia forzada al exilio, dejándole a Leonor la responsabilidad de representarla.</p>



<p>La lucha por conocer el lugar de sepultura de su cuerpo la llevó a entrevistarse con militares y con agencias del Estado colombiano, que de manera sistemática ocultaron la información y se llevaron el secreto de sus restos hasta la tumba, como ocurrió con su primo Álvaro Valencia Tovar, quien irónicamente fue también su verdugo. Fue señalada como colaboradora de comunistas. Leonor fue reconstruyendo fragmentos de una identidad perdida y de archivos personales donde se entrelazaban lo espiritual y lo social, lo sagrado y lo profano. Los depositó en un crisol de la historia oculta y, en silencio y soledad, aguardó el momento oportuno para limpiar la imagen estigmatizada de su amigo.</p>



<p>En su camino, conoció las múltiples facetas de quienes permanecieron en el mundo. Algunos traicionaron sus ideales y los llevaron a la radicalización; otros se vanagloriaron de haberlo conocido y se creyeron con derecho a ondear sus banderas. Hubo quienes escribieron biografías de personajes irreales —mártires, héroes o demonios— todos con un solo nombre: Camilo. Otros intentaron mantenerlo vivo en el espíritu de quienes no lo conocieron, construyendo un mito de un ser lejano, salvador o villano, completamente ajeno al Camilo que ella conoció.</p>



<p>Estos embates menoscabaron su corazón y su alma, creando en Leonor capas de protección frente a la desconfianza en la sociedad, el sistema y la amistad. Conoció la hipocresía, la deslealtad, la arrogancia y el desprecio hacia el caído. Se desató una tormenta que duraría más de cincuenta años, marcada por la violencia que ha atormentado a nuestro país. La radicalización de los ideales polarizó a la sociedad hasta un punto en el que el pensamiento ajeno dejó de ser tolerado.</p>



<p>El año 2009 marcó el inicio de un despertar lento sobre lo que quedaba de aquel personaje que se desvanecía en el olvido de las nuevas generaciones. Tras un proceso de reconocimiento y de restablecimiento de la confianza en la institucionalidad, Leonor decidió donar la imagen terrenal de ese recuerdo sacro. Así, la Universidad Nacional de Colombia, a través de su Archivo Histórico, reconoció institucionalmente la trayectoria multifacética de Camilo, recibiendo sus sotanas como símbolo de comunión entre la academia, la historia, la diversidad, el respeto y la memoria.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-1024x683.png" alt="" class="wp-image-125367" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-1024x683.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-300x200.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-768x512.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS.png 1536w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El crisol se abrió y permitió mostrar su contenido. La promesa de realizar una exposición documental que revelara la integralidad de un ser que transitó entre el bien y el mal, la revolución y la evolución, nos permitió dimensionar su obra y forjó en nosotros un compromiso personal, utópico e ineludible. Este se materializó en 2016, en el marco de la conmemoración de los cincuenta años del fallecimiento de Camilo Torres, gracias al impulso del profesor Ramón Fayad y de su Centro de Pensamiento sobre este enigmático personaje, con la realización de una exposición en el nuevo edificio del Archivo Histórico.</p>



<p>Para la muestra <em>Camilo, pensamiento y acción</em> se convocó a docentes de diversas áreas del conocimiento para contextualizar esa compleja manera de entender la vida, dando como resultado un análisis de su pensamiento en tres ejes: el universitario, el investigador y el organizador social. La magnífica curaduría de William López reveló todas las caras de la moneda. Con franqueza, Leonor pudo soltar su carga de medio siglo. El peso de las ideas pasó a ser patrimonio de un país convulsionado, amado y rechazado a la vez.</p>



<p>Leonor sintió la levedad del deber cumplido. Con generosidad nos regaló una sonrisa dulce, colmada de gratitud y de un auténtico amor eficaz. Nos enseñó que la verdadera brillantez del alma habita en lo sencillo, en dejarnos conmover por la reconciliación y el perdón. Cómo olvidar la mirada de nuestra querida Leonor: una mirada bañada de nostalgia, pero también de una fe inmutable en darnos a conocer al verdadero Camilo Torres.</p>



<p>Cebollita cumplió su propósito. Así la recordamos quienes la evocamos, reviviendo ese eterno presente que anhelamos habitar en la presencia de la divinidad. Leonor alcanzó la paz al volver a la casa del Padre el 6 de octubre de 2018, en la serenidad de su hogar, tomada de la mano de sus hijos, Camilo y Juan, mirando al infinito con aquella expresión inolvidable que la acompañó hasta el final.</p>



<p>Hoy, tras tantos embates, el destino continúa jugando con la memoria del padre Camilo Torres. Padre, porque un sacerdote nunca deja de serlo, aun cuando se despoje del hábito; Camilo, porque su personalidad y su pensamiento permanecen vivos. No como el guerrillero que nunca pudo ser, sino como el humanista entregado al amor eficaz por los pobres. Sin afán de vanagloria, a diferencia de quienes pretenden apropiarse de su figura y erosionan la memoria de aquello que Leonor quiso resguardar.</p>



<p>Si Cebollita aún viviera, con seguridad recitaría de memoria el primer capítulo del libro de quien fuera amigo de Camilo —y también sacerdote— Gabriel Guzmán Campos. En su obra <em>Camilo, presencia y destino</em>, obsequiada a Leonor con dedicatoria el 5 de febrero de 1967, se conserva una huella íntima de esa amistad, de la cual nos permitimos transcribir, a continuación, un fragmento textual:</p>



<p><em>DINAMICA DE UN SIMBOLO</em></p>



<p><em>Para dialogar sobre Camilo Torres Restrepo se nos exige una actitud mental nueva.</em></p>



<p><em>Su gesto es demasiado apremiante, casi hostil. Su mensaje es tremendamente agresivo e inaudito.</em></p>



<p><em>Camilo es nada, para quien no lo viva. Aún más: conviértese en algo monstruoso si no se llega hasta el fondo de su individualidad humana.</em></p>



<p><em>Solo así se le encuentra sentido a su vida y a su acción.</em></p>



<p><em>Después de adentrarnos en él, nos impide retornar satisfechos a nuestro propio mundo. Produce ecos, resonancias, compasión, desconcierto, admiración, desprecio, afecto. Tal vez&#8230; remordimiento.</em></p>



<p><em>No nos envía mensajeros. Nos grita las cosas cara a cara.</em></p>



<p><em>No se le puede interpretar como un accidental episodio momentáneo de la problemática colombiana o del acontecer latinoamericano, porque tiene dimensión y trascendencia históricas. Se evade del presente para proyectarse en el futuro. Es ahí donde cumple su destino.</em></p>



<p><em>¿Juicio de valor?</em></p>



<p><em>¡No!, si se cree que la historia —pero esa que por fortuna todavía no es un lugar común— estará de parte de Camilo.</em></p>



<p><em>Nadie logra entenderlo si no lo ubica dentro de un contexto global.</em></p>



<p><em>Si de esto no se tiene cuenta, es muy fácil adoptar ante él posiciones extremistas: de abominación para sepultarlo bajo una plúmbea losa de silencio; de dilusión, alegando que no debe mencionársele por mediar aún demasiadas conveniencias de tipo político, religioso, estatal, militar o estructural; de sublimación, que lo superexalta como héroe y mártir sin venia del acontecer histórico; de explotación, para hipotecarlo a intereses personales o de grupo; de asco, por su absurda determinación final; de subvaloración, pregonándolo demagogo, loco, bandolero y criminal.</em></p>



<p><em>Corresponde a las generaciones que luchan por la libertad y la democracia auténticas, desentrañar el contenido del propósito y el sacrificio de Camilo.</em></p>



<p><em>¿Vana esperanza o generosa cuasi ingenua conjetura?</em></p>



<p><em>Quizás&#8230;</em></p>



<p><em>Camilo es y será siempre un ser contradictorio, controvertido y contradicho.</em></p>



<p><em>Como toda personalidad multifacética, corre peligro de ser enfocado de manera unilateral y recortada, adulterando por razones de simpatía o aversión, lo que realmente fue, para entregar los disminuido, mixtificado, manoseado, mútilo, a quienes anhelan conocerlo.</em></p>



<p><em>Para unos, podría ser el mártir proteico, heroico, inimitable, único, intangible, ubicado más allá de cualquier intento de análisis; para otros, resultaría el lastimosamente equivocado, el loco tremebundo, el rebelde sin causa, el frustrado cuyo nombre se debe pronunciar a media voz, el antisocial que degeneró en arquetipo malicioso del delincuente común.</em></p>



<p><em>Se puede también caer en el desatino de hacerle decir a Camilo cosas que no dijo ni pensó; o de hacerle expresar cosas que pensó, pero no en la forma como se dicen.</em></p>



<p><em>Es difícil interpretar a hombre de tan contrapuesta conducta, de tan sorpresivas soluciones, de ímpetus tan vehementes, de tan millonaria honestidad, crédulo hasta lo increíble, bondadoso sin límite de cálculo, al con sólo nombrar “ ya se sabe que se mientan la generosidad, el amor, el noble pecho, la valentía, la lealtad, la sinceridad, la franqueza, la honradez acrisolada, el heroísmo, la amistad, la hidalguía, la hospitalidad, la cortesía, el buen trato, la gratitud, la liberalidad, la decencia y cultura y todas aquellas cualidades con que es uno cabal y perfecto caballero&#8221;.</em></p>



<p><em>No hay derecho a tomar por asalto la personalidad de Camilo Torres, para distorsionarla.</em></p>



<p><em>Ridículo es contemplarlo en parábola simplista y tratarlo con lástima, con piedad gimoteante, con efugios, como a un ingenuo terco cuyo sacrificio débese diluir hasta evaporarlo en una atmósfera donde apenas si flote vagamente su recuerdo.</em></p>



<p><em>¿Cómo lograr su exacta ubicación? ¿Entre el héroe y el mito, la deificación y la insignificancia, la genialidad y la insensatez, la grandeza rampante y el infantilismo envanecido, la cálida presencia permanente y la momentaneidad efectista, la máscula figuración y la audacia promisoria, el auténtico testimonio y la apostasía irreverente, el grito y el eco, la eclosionante racha tormentosa y el breve estremecimiento ocasional, la verdad en meridiana plenitud y la equivocación fatal, la rebeldía altanera de su sinceridad iluminada y el erguido gesto vanidoso?</em></p>



<p><em>¿Cómo interpretarlo? ¿Soñador o creador, visionario de momento, mesiánico destino, incendio contagiante, frustración deplorable, bandera auroral, empeñosa afirmación de desolados litorales, magnífico o ridículo, atormentado o iluso, germen en plomo aprisionado o raíz honda, respuesta cabal a la esperanza de un pueblo que podía coronarlo de ignominia o de laureles?</em></p>



<p><em>En Camilo el análisis intríncase porque surgen y se entrecruzan múltiples valores o fallas que subyacen bajo su personalidad, entendida esta -siguiendo el concepto de Ribot &#8211; como el individuo mismo en su totalidad, en su continuidad y en su unidad psicoorgánica.</em></p>



<p><em>Tendencias hereditarias y constitucionales, aportes de ambiente y educación, oscilaciones endogenas, variables psíquicas, predisposiciones afectivo-activas, podrían arbitrarse como marco de referencia para encuadrar la personalidad de Camilo. Sin embargo, quiero desligarme de patrones preestablecidos para encontrar al hombre y, a través de este, inquirir lo que fue Camilo, lo que anhelo y soñó y quiso realizar. Porque es inútil pretensión comprenderlo, captarlo, omitiendo su dimensión humana. Hay que partir del hecho real hombre para avizorar toda su recóndita urdimbre de triunfo y dolor.</em></p>



<p><em>Viví y conviví con él cerca de cinco años.</em></p>



<p><em>Asistí al desbordamiento de su germinal inquietud; supe de tantas cosas suyas; vi cómo se proyectaba hacia metas por él concebidas. Con base en esto y en muchos otros motivos valederos quiero entregar a Camilo depurado de mixturas arbitrarias: a Camilo-verdad, a Camilo-realidad, a Camilo-autenticidad, a Camilo-hombre.</em></p>



<p><em>Me rebelo por igual contra la cáfila de sepultureros a sueldo y de exhumadores histéricos. Aquellos, intentan ocultarlo, deshacerlo, borrarlo de la conciencia de Colombia y de América empeñándose en exhibirlo como &#8220;muerto a tiempo&#8221;; mientras estos, lo reclaman para rendirle homenaje de zalemas y baldías memoraciones. Y ahí está el error: en que todos, exhumadores y sepultureros, se aferran al &#8220;cadáver&#8221; de Camilo: a Camilo-cadáver, a Camilo-negación, a Camilo-frustración, al Camilo-emocional que se quedó en el monte en espera de que &#8220;su boca se le llenara de flores y de trigo&#8221; .</em></p>



<p><em>Por respeto a Camilo, que no lean este libro los pacatos, los de espíritu fariseo, los de conciencia maniquea, ni tampoco los mañosos y mucho menos los sempiternos genuflectos ante el dios miedo, el dios cálculo, el dios conveniencia.</em></p>



<p><em>¡No!, no toquen este libro los magos de la entrega y la mercadería; los recelosos; los de mentalidad de bodegueros; los prudentes escandalizables; los cristianos sin testimonio; los cambalacheros del honor; los censores puritanos; los adulteradores de intención; los oportunistas que no se comprometen.</em></p>



<p><em>Que ni tan siquiera lo miren cuantos anhelan vivir incontaminados, impolutos, imperturbados, inconmovibles y satisfechos.</em></p>



<p><em>Que no abran estas páginas tantas plañideras ocasionales que expresaron su pena en ridículas farsas ululantes, tan en extremo impertinentes, que más parecían decepcionadas beldades disputándose el honor de haber sido las únicas confidentes de Camilo a última hora. ¡No. Que no lo lean cuantas lo soñaron como al hombre apetecible e imposible, víctimas de su propia fantasía otoñal y de sus emociones en receso.</em></p>



<p><em>No toquéis este libro vosotros los profanadores de cadáveres. Ni vosotros los gacetilleros de pacotilla con vuestras plumas fletadas. Ni tampoco vosotros los buhoneros de cebido toda vosotros os aventadores de reputación. Ni vosotros los tránsfugas de toda responsabilidad que os horrorizáis de las crucifixiones.</em></p>



<p><em>Que no lo toquen muchos que se infiltraron en su movimiento y lo delataron y lo traicionaron a cambio de monedas.</em></p>



<p><em>Que lo den por no escrito cuantos quieren hollar a Camilo ya muerto, con la sordidez de sus pezuñas salvajes.</em></p>



<p><em>Camilo tiene un heredero único en la dimensión de lo temporal y de la historia: el pueblo. ¿Este lo mantendrá auténtico?</em></p>



<p><em>Le pertenece al pueblo pobre, campesino y obrero, porque es la respuesta al clamor que viene desde la manigua, el hambre, el desamparo la endemia secular. Voz de clase explotada, de gleba, de agro colombiano, de hombre anónimo destinado a ser arteria rota, sangre que acusa, inmolación silenciosa, cadáver profanado, cuerpo insepulto, carroña de caminos, rebeldía, fusil, tea libertaria, grito. Grito de esperanza, en llamas y banderas; de certeza en un destino inconmensurable.</em></p>



<p><em>Camilo planteó cosas que la gente sentía. Con base en esta evidencia, puede afirmarse que aproximó la revolución a todos.</em></p>



<p><em>Despertó la inconformidad y vapuleó el conformismo.Por eso, unos lo siguen y otros lo maldicen</em>.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125364</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 05:38:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Leonor Muñoz, eterna guardiana de  la custodia de la memoria de Camilo Torres]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>LA SOCIEDAD DE AMIGOS DE LA LUZ</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-sociedad-de-amigos-de-la-luz/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este texto nace de una convicción profunda: enseñar al que no sabe es una de las obras más altas del espíritu humano y uno de los deberes más fecundos de la vida social. A través de una defensa apasionada de la educación como luz que redime y dignifica, se exalta a quienes entregan su saber para arrancar al pueblo de las tinieblas de la ignorancia. Frente a quienes siembran desesperanza, se alza el ejemplo luminoso de Bogotá y de su Instituto de Artes y Oficios, junto a los maestros que allí forjaron ciudadanos y futuro. Es una invitación a reconocer que mientras exista enseñanza comprometida, no todo está perdido para nuesrra sociedad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: Ramón Garcia Piment y Claudia Patricia Romero</p>



<p>La tarde del 27 de junio de 1872, por las calles bogotanas, llamaba la atención un titular del extinto periódico LA ILUSTRACIÓN, dirigido por el ideólogo conservador Manuel María Madiedo: “<em>la luz no se ha hecho para ponerse debajo del celemín”.</em> El titular no hacía precisamente referencia a la parábola bíblica en la que Jesús expresaba, en el Evangelio de San Lucas, que nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón o celemín (en alusión a los recipientes utilizados para medir capacidad, según las traducciones bíblicas españolas), sino para colocarla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. La referencia bíblica continúa señalando que los ojos son la lámpara del cuerpo y que, si la visión es clara, todo el ser disfrutará de la luz; pero si está nublada, todo permanecerá en la oscuridad.</p>



<p>El artículo hacía referencia directa a la fundación del Instituto de Artes y Oficios, el cual brindaba enseñanza a estudiantes de bajos recursos en horarios nocturnos, con materias que resultaban benéficas tanto para ellos como para la sociedad bogotana del momento.</p>



<p>Llamaba la atención, la planta de profesores que brindaban gratuitamente sus enseñanzas allí: entre los que se destacaban los radicales que fueron presidentes y rectores de universidades, entre los que se destacan Indalecio Liévano, José María Samper, Antonio Vargas Vega, Rafael Zerda Bayón, Liborio Zerda, Rafael Nieto París y José María González Benito. Dicho instituto abrió el camino para la conformación de diversas vertientes académicas, que impulsaron, meses después, la creación de la Academia de Ciencias Naturales.</p>



<p>Pero la chispa de luz que originó esta explosión de formación científica y académica fue la de la fundación de una “sociedad secreta”, un año antes por el químico Rafael Zerda Bayón, La Sociedad buscaba disipar las oscuras sombras de la ignorancia por medio de la brillante luz de la instrucción, compuesta con amplios conocimiento en ciencias y un elevado altruismo, patriotismo, dulzura de carácter y, sobre todo, el gran cúmulo de generosidad que abriga el corazón de sus integrantes, quienes se iniciaban instruyendo a los demás docentes y a los estudiantes ávidos de conocimiento.</p>



<p>Sus encuentros tenían lugar en uno de los edificios más antiguos de la ciudad, en uno de los salones del convento de la Concepción en la carrera novena, en un ambiente conventual y de recogimiento. Bajo el manto de la noche, iluminados por lámparas de aceite, los asistentes se llenaban de conocimientos en la gramática, la aritmética, la geometría aplicada, la higiene pública y privada, la geografía, la química, la física industrial, la mecánica aplicada, la botánica, la cosmografía, la geología, la mineralogía y la economía política, que se fundían en criterios de librepensadores entre la ciencia y la situación del actual estado de formación del país, entre unión de federaciones y poder centralista. Los iniciados tenían como ceremonias, las clases magistrales que ayudaban a comprender el contexto de lo que rodeaba la naciente y convulsiva nación. Ninguno de ellos atisbaba que este destello nocturno era solo el ojo tranquilo del huracán de las guerras civiles que dominaron el siglo XIX.</p>



<p>La sociedad de la luz, paradójicamente, no era secreta ni oscura, tenía la antítesis de los ocultismos, de lo guardado, afanosa de causas nobles, que no necesitaba de clandestinidad, y tenía un firme propósito. &nbsp;Se gestaba así un apostolado con mixtura entre cristianismo, ciencia y patriotismo. Los constructores del pensamiento buscaban llenar los vacíos que evidenciaban en sus análisis e interpretaciones como resultado del reconocimiento de una nación llena de necesidades, pero con ímpetu de crecimiento, autonomía, pluralismo y pluriclasismo.</p>



<p>A pesar de ello, sus escritos, testimonios y pensamientos dejaban entrever que nada llenaba sus expectativas. José María González, uno de los hacedores de esta historia, nos deja ver en sus escritos que lo deslumbraba la suprema indiferencia de la naturaleza ante los dolores del hombre. ¡Pobre ser pasivo llevado fatalmente hacia ignorados destinos!</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Risa y llanto;<br>El cielo en tanto<br>Sigue su curso imparcial,<br>Puesto que al fin es igual<br>Nuestra risa o nuestro llanto”</p><cite>José María González</cite></blockquote></figure>



<p>Tal vez, el encuentro de estas altas personalidades en un país que buscaba sobresalir del anarquismo y de esa eterna guerra impetuosa bipartidista, en donde habían tormentas que hacían que se mezclaran en el torbellino de la sociedad personajes de la política, de las letras, militares y de las artes y ciencias, creando amalgamas entre la academia y la vida política.</p>



<p>A continuación, nos permitimos transcribir el documento publicado en el periódico <em>La Ilustración</em> del 27 de junio de 1872, hallado dentro de una autobiografía inédita de José María González Benito. Dicho manuscrito se encuentra inserto en un libro de cuentas corrientes de los clientes de la Ferrería de Pacho (1880–1885), identificado en el tomo 480 del subfondo Despacho de la Secretaría de Hacienda, fondo Despacho del Poder Ejecutivo, sección República del Archivo General de la Nación.</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-small-font-size"><em>“Enseñar al que no sabe, no solo es un precepto fraternal de la enseñanza, altamente civilizadora del Evangelio, sino el principio social más bello y fecundo que sea dable concebir. </em><br><em><br>Elevad a precepto religioso tan hermoso principio; es una de las glorias más brillantes de la doctrina cristiana. </em><br><em><br>Por eso, los gobiernos que establecen y fomentan tan admirable enseñanza, no solo practican un gran deber a los ojos de la patria, sino que cumplen con una obligación sacratísima de fe y de conciencia, cuya sanción remuneradora, no solo se halla aquí en el mundo, sino más allá de los dinteles del sepulcro.</em><br><em><br>Y los utilísimos ciudadanos que consagran su saber y su tiempo a obra tan santa y tan bella y tan fecunda, son dignos, muy dignos del mayor encomio y recompensa, a los ojos de los hombres y a las miradas de Dios.</em><br><em><br>Esto es practicar el dogma inmortal de que todos los hombres somos hijos de ese Dios y hermanos en Él por el origen y por el destino.</em><br><em><br>Dichosos los que tales bienes derramen sobre la tierra, redimiendo y redimiendo gratuitamente a sus pobres hermanos, de las tinieblas de la ignorancia, muerte del alma, del cuerpo y del porvenir.</em><br><em><br>Oh! ¡De cuantos bienes es deudora la patria a estos apóstoles generosos de la luz, que hace buenos a los hombres para que sean felices en la vida y bienaventurados en la eternidad!</em><br><em><br>¡Cuánto más vale esta hermosa labor que la de aquellos espíritus verdaderamente infernales que han vivido apagando en las almas la suave lumbre de toda consolada esperanza; y que después de su muerte, no han legado a las generaciones sino la horrible pestilencia de sus desoladas lucubraciones!... </em><br><em><br>Semejante a esas pavesas de los escombros de un inmenso incendio, que no arroja sino humareda sofocante entre el infecto hedor de los cadáveres carbonizados…</em><br><em><br>Triste misión, que, en vez de mejorar los hombres, trabaja por hacerlos desgraciados en la vida; ¡y quizá réprobos más allá de los resplandores del sol!</em><br><em><br>Honor y eterno loor a Bogotá, que cuenta en su seno maternal un bello “Instituto de Artes y oficios”.</em><br><em><br>En él se enseña a las pobres masas populares la gramática, la aritmética, la geometría aplicada, la higiene pública y privada, la geografía, la química, la física industrial, la mecánica aplicada, la botánica, la cosmografía, la geología, la mineralogía y la economía política, mientras llegan a esta capital los útiles para el establecimiento de una escuela primaria, en que se prepare al pueblo menos adelantado para las bellas y útiles enseñanzas de que se ha hecho mérito. </em><br><em><br>Y honor y eterno loor también a los filantrópicos profesores, ciudadanos: Felipe Zapata,  Antonio Vargas Vega,  Milán Díaz, Luis Lleras,  Ruperto Ferreira, Indalecio Liévano, Francisco Marulanda, Francisco Bayón,  José María González Benito,  Francisco Montoya,  Nicolás Sáenz, Liborio Zerda, Rafael Zerda Bayón,  Florentino Vezga, Alejo Quintero y Rafael Nieto París.</em><br><em><br>¡He aquí héroes del bien público! ¿Y cómo no levantar nuestro acento para entonar un aplauso en su honra, ofreciendo sus nombres al reconocimiento de la patria?</em><br><em><br>Este encomio es un deber para nosotros y un alto honor para nuestro propio nombre; que lo hay; y muy elevado, en aplaudir el bien que hacemos, en testimonio de nuestra buena voluntad en honra de esa bella obra.</em><br><em><br>He ahí verdaderos amigos del pueblo, verdaderos republicanos y verdaderos demócratas, que enseñan al hombre a ser ciudadano; con ello y  en ello a gozar del gran derecho de la soberanía pública.</em><br><em><br>Esto es hermoso, es agradable, es consolador.</em><br><em><br>No, no está todo perdido, allí en donde, ciudadanos ilustrados, consagran la luz de su alma y el calor de su corazón a dar vida a sus hermanos semimuertos para sí, para sus familias y para su patria. </em><br><br>M.M.M (Manuel María Madiedo)<br></pre>



<p>Este texto autobiográfico permaneció inédito durante más de un siglo, debido al fallecimiento repentino de su autor en Bogotá el 28 de julio de 1903, y fue dado a conocer en el número 19 de la revista <em>Memoria</em> del Archivo General de la Nación.  (2018). El artículo completo puede consultarse en el siguiente enlace:</p>



<p><a href="https://forjadoresdeidentidad.weebly.com/uploads/1/1/6/9/116932585/autobiografia_de_jos%C3%A9_mar%C3%ADa_gonzalez_benito_c.pdf">https://forjadoresdeidentidad.weebly.com/uploads/1/1/6/9/116932585/autobiografia_de_jos%C3%A9_mar%C3%ADa_gonzalez_benito_c.pdf</a></p>



<p>Este hallazgo documental nos recuerda que los archivos no solo resguardan papeles, sino también vidas, silencios y memorias aplazadas. Textos como este, rescatados del margen de los libros de cuentas y del olvido institucional del tiempo, nos invitan a leer la historia desde sus pliegues más discretos. Conspirar contra el olvido es, en este sentido, un acto de responsabilidad cultural y de justicia histórica: volver a poner en circulación estas voces es permitir que dialoguen con el presente y sigan interrogando nuestro pasado. En esa tarea silenciosa, paciente y necesaria, los archivos continúan siendo un territorio donde la memoria se defiende, línea a línea, del paso del tiempo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125183</guid>
        <pubDate>Mon, 26 Jan 2026 02:39:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/25213339/sociedad-de-amigos-de-la-luz.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LA SOCIEDAD DE AMIGOS DE LA LUZ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/grupos-armados-mineria-ilegal-y-mercurio-la-tragedia-silenciosa-en-la-frontera-amazonica-entre-colombia-y-venezuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para el momento en que Argemiro Luzardo* experimentó la sutil inminencia de la muerte llevaba unas tres horas sumergido en el agua. Casi a punto de terminar su trabajo notó que la manguera que había estado manipulando dejó de succionar material; se atascó entre las piedras profundas y verdosas del&nbsp;río Inírida, en el departamento de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam recorrió los ríos Inírida y Atabapo en el departamento de Guainía, en la Amazonía colombiana: la investigación documentó la presencia de 32 balsas mineras que extraen oro ilegalmente.</em></li>



<li><em>Las fuentes consultadas afirman que la mayoría de estas unidades son controladas por la guerrilla y documentos de inteligencia del Ejército señalan a la estructura Acacio Medina de las disidencias de las FARC y a la comisión Santiago Lozada del ELN como actores que controlan, financian y cobran “vacunas” por la minería.</em></li>



<li><em>Estudios sobre contaminación por mercurio en la región, publicados entre 2001 y 2022 y analizados para esta investigación, evidencian niveles por encima de los límites seguros en sangre y cabello de las personas, en peces y sedimentos de los ríos del departamento.</em></li>



<li><em>Comunidades que viven a orillas del contaminado río Atabapo no cuentan con centro de salud y en algunas no hay ni un acetaminofén para atender la más mínima dolencia.</em></li>
</ul>



<p>Para el momento en que Argemiro Luzardo* experimentó la sutil inminencia de la muerte llevaba unas tres horas sumergido en el agua. Casi a punto de terminar su trabajo notó que la manguera que había estado manipulando dejó de succionar material; se atascó entre las piedras profundas y verdosas del&nbsp;<strong>río Inírida, en el departamento de Guainía</strong>, en Colombia. En la superficie, sus compañeros esperaban señales mientras la balsa se bamboleaba. Estaban allí para sacar arena y restos de rocas que, tras un rudimentario proceso con mercurio, terminarían convertidas en pepitas de oro.</p>



<p>Decidió salir a flote y, estando a metro y medio de lograrlo, sintió el estallido de una gran ola que lo devolvió a lo hondo del cauce. La manguera, de unas 10 pulgadas, ocasionó un derrumbe en las entrañas turbias del lecho. La tierra debajo del agua crujió.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/colombia-corredor-guerra-deforestacion-desplazamientos-pueblos-indigenas-nukak-jiw/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw</a></strong></p>



<p>Otras piedras conocidas entre los mineros como “mariposas” —porque tienden a moverse y a volar dentro del río— se desplazaron creando un jugo de barro y palos que le impidieron a Luzardo ver algo de luz. Varios años después, sentado en la cocina de su casa a orillas del río Inírida, recuerda que estuvo sumergido en el caos no más de diez segundos, tiempo suficiente como para haber creído que moriría.</p>



<p>La historia de este hombre de 55 años, de padre curripaco —pueblo con alta presencia en la amazonia colombiana— y de madre indígena yeral, originaria de Brasil, es apenas una mínima muestra de los lastres que deja la&nbsp;<strong>minería ilegal en el departamento del Guainía</strong>. Hace más de diez años, Luzardo aprendió en Brasil el riesgoso oficio de ser buzo, un trabajo que hoy sigue realizando pese a los peligros y que es muy apetecido por las dragas que extraen oro de los afluentes amazónicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268366"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/08204430/IMG_4920-BLUR.jpg" alt="" class="wp-image-268366" /><figcaption class="wp-element-caption">Uno de los buzos que arriesgan su vida a 40 metros de profundidad para succionar el material del lecho del río. Por este peligroso oficio, reciben hasta el 40 % del oro extraído, en un mercado donde el gramo ronda los 410 000 pesos colombianos. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Es tan cotizada esa labor, que en la zona se ha sabido de gente a la que han enviado a Miami, Estados Unidos, para entrenarse en la complejidad del océano, según cuenta Juan Sebastián Anaya, experto en los impactos de la minería y asesor de incidencia política en la Fundación Gaia Amazonas.</p>



<p>El pago para los buzos en el río Inírida se traduce en metal dorado.<strong>&nbsp;El mismo Luzardo dice que 40 % de lo que sacan siempre está destinado al hombre capaz de arriesgar su vida sumergido en profundidades que pueden llegar hasta los 40 metros.</strong></p>



<p>Cada balsa podría llegar a extraer 20 gramos de oro en una semana, cuenta el buzo. Dos fuentes consultadas en el territorio indican que en la zona (para septiembre de 2025) comerciantes informales estaban comprando el gramo a 410 000 pesos colombianos (unos 97 dólares).</p>



<p>No es un secreto que la zona está plagada de dragas, artefactos responsables de una buena parte de la contaminación con mercurio en los ríos. <strong>Mongabay Latam</strong> y <strong>Vorágine</strong> recorrieron distintos parajes del departamento y a través de varias entrevistas con trabajadores informales de la minería de aluvión —a los cuales protegemos por seguridad— <strong>pudimos establecer la ubicación de al menos 31 balsas que, a plena luz del día, continúan sacando oro del río Inírida</strong>, una actividad que ha dejado preocupantes daños al ambiente y, de paso, a la salud de los habitantes de esta región selvática del oriente del país. La mayoría de las balsas son operadas por la guerrilla, relata un hombre que recorre constantemente la zona y de quien omitimos su nombre por razones de seguridad.</p>



<p><strong>Una draga</strong>&nbsp;es algo parecido a una barcaza flotante que trabaja directamente sobre el lecho de los ríos. En un trayecto por el&nbsp;<strong>río Atabapo, que divide a Colombia de Venezuela</strong>, observamos una de ellas en pleno funcionamiento. La función principal de esta infraestructura, que a simple vista luce precaria, es servir como un centro donde se realiza la amalgamación (o compactación) del oro que se encuentra disperso en el sedimento del río. Este proceso se logra al mezclar el material extraído con mercurio metálico, que se une al oro, lo que permite luego su separación del resto de componentes de los sedimentos.</p>



<p>La pregunta es, ¿qué hacen luego con el&nbsp;<strong>mercurio</strong>? ¿Cómo lo manipulan? Ramiro Andrade*, un hombre que se gana la vida transportando en lancha a los mineros que trabajan en las balsas, lo ha visto con sus propios ojos:</p>



<p>—Lavan, sacan el material y lo botan. Lo botan por ahí, así, al borde, nomás llega un aguacero y eso cae al río otra vez, imagínese—dice—.</p>



<p>Esa es la razón por la que&nbsp;<strong>las dragas son una gran amenaza para el ambiente</strong>. Un&nbsp;<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe de consultoría de la Gobernación del Guainía (2018-2019)</a>&nbsp;indica que todos los desechos del proceso de extracción de las balsas detectadas en la región son vertidos directamente al ambiente, sin ningún tipo de tratamiento, tal como lo reafirma Ramiro, el motorista. Una vez en el agua y por su alta densidad, el mercurio usado en la extracción se va al fondo del río. Ese es apenas el comienzo del desastre ambiental.</p>



<p>La mayor toxicidad aparece cuando microorganismos del fondo de los ríos convierten el mercurio inorgánico en metilmercurio, la forma más peligrosa para los humanos.<a href="https://www.researchgate.net/publication/372774192_La_calidad_de_los_ecosistemas_acuaticos_amazonicos_y_sus_recursos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;Un estudio del Instituto Sinchi</a>&nbsp;documenta que este componente se acumula a lo largo de la cadena alimentaria hasta alcanzar sus mayores concentraciones en los llamados depredadores tope, que son los peces carnívoros en la cima de esa cadena. En ellos, el químico se concentra en el tejido muscular, lo cual es grave si se tiene en cuenta que el pescado es la base de la dieta en Guainía.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Economías ilegales, sin freno</strong></h2>



<p>Pablo Álvarez* es un joven venezolano que trabaja con personas que trafican el mineral coltán en Guainía. Desde el balcón de un hotel en Puerto Inírida dice que llegó a la zona atraído por la riqueza de vetas (depósitos de minerales) que hay en la región.</p>



<p>“Es de los lugares del mundo donde más encuentras minerales, están a flor de piel,<strong>&nbsp;de aquí puedes sacar oro, coltán, estaño, rodio</strong>… es impresionante. El coltán es más abundante que el oro”, dice.</p>



<p>Tener en el bolsillo gramos de metal dorado, añade, es como andar con plata en efectivo y por eso sigue siendo tan apetecido. El rodio, en cambio, se parece más a cargar con una pieza de arte porque se vende en lugares más especializados.</p>



<p>Y es que gran parte del territorio de Guainía se asienta sobre el Escudo Guayanés, una de las formaciones geológicas más antiguas del planeta, con rocas que tienen más de 1800 millones de años. Estos suelos tan antiguos facilitan la presencia de metales valiosos y de minerales como las tierras raras porque sus estructuras —como fallas y vetas— actúan como canales por donde circularon antiguas aguas calientes del subsuelo, capaces de mover y concentrar minerales.&nbsp;<a href="https://voragine.co/historias/investigacion/coltan-oro-y-pistas-clandestinas-el-botin-con-el-que-grupos-armados-desangran-al-guainia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En resumen, la historia geológica de Guainía explica en buena parte la riqueza minera que hoy se encuentra allí.</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268184"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105006/IMG_4885-scaled.jpg" alt="El Escudo Guayanés posee rocas de 1800 millones de años que facilitan la concentración de metales valiosos. Esta riqueza geológica ha convertido a la minería en la principal fuente de financiación de los grupos armados. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268184" /><figcaption class="wp-element-caption">El Escudo Guayanés posee rocas de 1800 millones de años que facilitan la concentración de metales valiosos. Esta riqueza geológica ha convertido a la minería en la principal fuente de financiación de los grupos armados. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>En contraste, en Guainía es difícil que brote una mata de coca. No es el terreno más propicio para que se extienda el cultivo. Y eso ha traído cosas buenas y malas. Por un lado, en esta parte del mapa colombiano el conflicto armado se ha sentido con un poco menos de intensidad que, por ejemplo, en el departamento de Putumayo (<a href="https://www.biesimci.org/index.php?id=57" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en el último informe de cultivos ilícitos Guainía registró 42 hectáreas sembradas, mientras en Putumayo se contabilizaron 53 343</a>). Pero por otro,&nbsp;<strong>los grupos armados han encontrado en la minería una fuente de financiación menos perseguida que el narcotráfico</strong>.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Dragas arrojan mercurio sin control</strong></h2>



<p>En nuestras visitas a campo, mineros informales describieron el panorama de las balsas ilegales a lo largo del río Inírida.&nbsp;<strong>Señalan la presencia de 31 dragas activas, ubicadas a más de seis horas en lancha desde Puerto Inírida, pasando por los cerros de Mavicure y en dirección a la reserva Puinawai</strong>, mucho más al sur del departamento. El daño comienza a apreciarse con mayor claridad río arriba de una comunidad llamada Morroco. Las zonas de mayor concentración se extienden desde un sitio conocido como Caño Mina hasta otro de nombre Zancudo, incluyendo comunidades como Báquiro y Barranco Alto, donde los entrevistados calculan la presencia de al menos doce balsas en un solo sector. La mayoría de las dragas, insisten las fuentes, pertenecen a la guerrilla.</p>



<p>Los grupos armados ejercen en la zona una fuerte influencia, como dueños directamente de las balsas o cobrando “vacuna” a los operadores civiles. Para evadir a las autoridades, la guerrilla frecuentemente disfraza su propiedad usando como fachada a miembros de la comunidad.</p>



<p>Así se ve reflejado en varios documentos reservados de la Fiscalía General de la Nación y Ejército conocidos por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. Estos confirman lo dicho por las fuentes consultadas en el territorio y además dan cuenta de que la problemática viene de tiempo atrás. Se trata de seis informes producidos entre 2020 y 2022, que revelan información crucial sobre el accionar de grupos armados en la zona.</p>



<p>La mayor parte de este material se compone de reportes de inteligencia militar, como apreciaciones estratégicas y diagnósticos orientadores emitidos por batallones del Ejército. Estos documentos están formalmente clasificados como “secretos”. También hay archivos de la policía judicial, incluyendo informes de campo y declaraciones juradas de testigos, producto de investigaciones de la Fiscalía.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268183"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104742/documento-de-inteligencia.png" alt="Informes secretos indican que cada draga debe entregar dos gramos de oro diarios a las guerrillas como &quot;impuesto de guerra”. Documentos militares confirman la alianza entre la estructura Acacio Medina y el ELN en la zona. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268183" /><figcaption class="wp-element-caption">Informes secretos indican que cada draga debe entregar dos gramos de oro diarios a las guerrillas como «impuesto de guerra”. Documentos militares confirman la alianza entre la estructura Acacio Medina y el ELN en la zona. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Los papeles indican que en la zona, ya desde 2020, operaba una intrincada&nbsp;<strong>red de explotación de oro de aluvión</strong>, arenas negras y materiales asociados al coltán, controlada y financiada por lo que las autoridades llaman Grupos Armados Organizados Residuales (GAO-r). Entre ellos está la Estructura Acacio Medina (disidencia de las FARC asociada a la Segunda Marquetalia) y la comisión Santiago Lozada del Ejército de Liberación Nacional (ELN).&nbsp;<a href="https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/la-alianza-criminal-entre-el-eln-y-la-segunda-marquetalia-por-el-oro-negro-en-vichada-y-guainia-3442184" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un informe citado</a>&nbsp;por el diario El Tiempo de 2025 señala que ambos grupos estarían operando unidos en la región.</p>



<p>El negocio de las&nbsp;<strong>dragas</strong>&nbsp;—continúan los documentos reservados— se sostienen también gracias a lo que los guerrilleros llaman «impuestos de guerra»: “Los propietarios de estas unidades de extracción, que pueden producir hasta 50 gramos de oro diarios, son obligados a entregar aproximadamente dos gramos de oro por draga funcional al día a las estructuras residuales”. Es entonces cuando el mineral ingresa a la cadena de comercialización a través de presuntos integrantes de la red de apoyo, es decir, milicianos vestidos de civil que operan desde los pueblos. Estos últimos coordinan los insumos y traen repuestos de maquinaria para la minería de ciudades como Villavicencio (Meta).</p>



<p>Hay dos formas de sacar el oro del Guainía. Los informes de las autoridades que citamos líneas arriba muestran que el “blanqueo” —como se llama a los mecanismos usados para legalizar el oro— se ejecuta principalmente en el municipio de Puerto Inírida.&nbsp;<strong>Allí algunos establecimientos de compraventa actúan como «fachadas de legalidad». En estos locales facilitan el lavado de activos de los grupos armados.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268182"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104706/WhatsApp-Image-2025-10-18-at-11.48.12.jpeg" alt="El oro ilegal se traslada a Puerto Inírida, allí algunos locales de compraventa actúan como fachadas para su legalización. El mineral se reporta a nombre de mineros artesanales inscritos en el RUCOM para ser enviado a Bogotá. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268182" /><figcaption class="wp-element-caption">El oro ilegal se traslada a Puerto Inírida, donde algunos locales de compraventa actúan como fachadas para su legalización. El mineral se reporta a nombre de mineros artesanales inscritos en el RUCOM para ser enviado a Bogotá. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>El proceso de «formalización» se da cuando<strong>&nbsp;el oro llega a estas compraventas</strong>, allí es reportado a nombre de supuestos mineros artesanales o “barequeros”, que están inscritos en Registro Único de Comercializadores Mineros (RUCOM). Después llevan el metal a las ciudades siguiendo distintas rutas. Una de las mencionadas es el trayecto Puerto Inírida-Cumaribo (Vichada)-Villavicencio (Meta)-Bogotá. En ocasiones, dice uno de los documentos clasificados, este tipo de tráfico cuenta con el apoyo de funcionarios o miembros de la fuerza pública.</p>



<p>Por otra parte, los mineros consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;hablan de un desgaste de los canales habituales y aseguran que muchos traficantes desvían el botín por otras vías. Esto se debe a que en Inírida cada vez hay más ojos. Transportan el material por río hacia el municipio de San José del Guaviare y de ahí lo sacan para Bogotá. Prefieren este camino, narran al menos dos personas de la zona, porque, en comparación con Inírida, los operativos se concentran en la cocaína y no en el oro. Mencionan que también hay contrabando en Brasil, donde pagan un precio más alto, aunque no especifican los montos. El mercurio llega a la zona gracias a las labores de grandes comerciantes locales, quienes son, a su vez, administradores o testaferros de fondos de la guerrilla, se lee en los papeles de inteligencia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268181"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104704/WhatsApp-Image-2025-10-18-at-11.47.35.jpeg" alt="Para evadir operativos, el oro se trafica por los ríos hacia San José del Guaviare o se contrabandea en Brasil. La operación depende del mercurio suministrado por comerciantes locales que sirven como testaferros de la guerrilla. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268181" /><figcaption class="wp-element-caption">Para evadir operativos, el oro se trafica por los ríos hacia San José del Guaviare o se contrabandea en Brasil. La operación depende del mercurio suministrado por comerciantes locales que sirven como testaferros de la guerrilla. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;quiso contrastar con el Ejército Nacional los testimonios y datos que recogimos en la región, así como los documentos secretos. La solicitud fue enviada al general Luis Emilio Cardozo Santamaría, comandante de la fuerza a nivel nacional, quien autorizó una entrevista con la Brigada 28 de Selva, responsable de la seguridad en esta parte del territorio colombiano. Sin embargo, tras el envío de un cuestionario con preguntas sobre operativos desarrollados en Guainía contra la minería ilegal, no obtuvimos una respuesta.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Ríos y personas contaminadas, según estudios</strong></h2>



<p>José Paiva Cordero no se paró de la cama durante quince días. Fue tanto el delirio por la fiebre que llegó a pensar que sus dolencias lo estaban subiendo al cielo; es su manera de decirlo. El capitán Iván Hernández, un joven indígena de 29 años que tiene la responsabilidad de liderar y tomar las decisiones más importantes de la comunidad, entró en desesperación.</p>



<p>Playa Blanca, donde vive, es un caserío escondido en uno de los bordes del río Atabapo, afluente que delimita la frontera entre Colombia y Venezuela, y expuesto a uno de los focos de mayor contaminación por mercurio, según<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;un estudio de la Gobernación</a>&nbsp;de Guainía que procesó muestras que datan de 2019. Allí no hay ni siquiera un acetaminofén. Mucho menos un centro de salud. Quizás no era tan grave la enfermedad de José Paiva, quizás sí. El caso es que no hubo un diagnóstico. Los síntomas deambularon libremente por el cuerpo de este hombre de 66 años: dolor de cabeza, malestar general, mareo, deshidratación. Paiva sobrevivió, dicen en su comunidad, gracias a las plantas de una curandera. Esa es la constante en esta región fronteriza:&nbsp;<strong>un abandono absoluto del Estado</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268189"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105041/IMG_5042-scaled.jpg" alt="José Paiva sobrevivió a fiebres intensas en Playa Blanca sin acceso a médicos ni medicamentos básicos. Su caso ilustra el abandono estatal en una región donde el mercurio en sangre supera el límite de la OMS en un 3360 %. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268189" /><figcaption class="wp-element-caption">José Paiva sobrevivió a fiebres intensas en Playa Blanca sin acceso a médicos ni medicamentos básicos. Su caso ilustra el abandono estatal en una región donde el mercurio en sangre supera el límite de la OMS en un 3360 %. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>El tema no deja de ser grave si se tienen en cuenta antecedentes que evidencian que&nbsp;<strong>los ríos de la zona están contaminados con mercurio</strong>.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó los seis estudios más recientes sobre la presencia de este metal en los afluentes de Guainía, publicados entre 2001 y 2022 por distintas instituciones y organizaciones. La muestra incluyó el análisis de sangre y cabello, además de los estudios aplicados a peces y sedimentos fluviales.</p>



<p>A esa información se sumaron datos preliminares de una investigación inédita de 2025, desarrollada por la Alianza Amazónica para la Reducción de los Impactos de la Minería de Oro (Arimo). Parte de esos hallazgos fueron compartidos por Esperanza Leal, directora en Colombia de la Sociedad Zoológica de Frankfurt, en el marco de la COP6 del Convenio de Minamata sobre Mercurio. En ese trabajo se estudiaron muestras de los ríos Isana y Cuyarí, en el extremo sur de Guainía, justo en la frontera con Brasil.</p>



<p>Los resultados dejan ver una catástrofe silenciosa. En todos los estudios,&nbsp;<strong>los niveles del metal pesado superan los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud</strong>&nbsp;(OMS). En entrevista con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, la ingeniera Yady Cristina González Álvarez, consultora de la Gobernación de Guainía, aseguró que en el departamento la exposición ha sido continua y prolongada: durante al menos medio siglo se ha vertido mercurio de manera indiscriminada en los ríos de esta parte de la Amazonía.</p>



<p>La contaminación persistente quedó aún más clara&nbsp;<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en el informe elaborado por la Gobernación de Guainía</a>. En las muestras de sangre de las comunidades, el registro más alto alcanzó los 346 μg/L (mililitros por litro). Para dimensionarlo mejor: la OMS fija en 10 μg/L el límite de referencia, lo que significa que ese caso superó el umbral en un 3360 %. Además, rebasó el llamado horizonte clínico, a partir del cual suelen aparecer los primeros síntomas.</p>



<p>Ese estudio examinó a 500 habitantes de las cuencas de los ríos Guainía, Inírida y Atabapo, estos dos últimos visitados por el equipo de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. El 85 % de las personas analizadas (425 en total) tenía concentraciones de mercurio en el cabello superiores al valor considerado normal por la OMS. De esos, 116 (el 23 %) admitieron que tenían alguna vinculación laboral directa con la minería. El registro más alto fue de 77,6 μg/g, un nivel que, según los expertos, indica una exposición de largo tiempo que se bioacumula en el cuerpo.</p>



<p>También analizaron 125 ejemplares de peces y encontraron que el 47 % excedía la concentración máxima recomendada. Un caso extremo fue el de una muestra de bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma metaense</em>) del río Atabapo, cuyo valor superó en un 112 % el límite permitido.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268186"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105020/IMG_5004-scaled.jpg" alt="El metilmercurio se bioacumula en los peces depredadores del Atabapo, principal fuente de proteína en la región. El 47 % de los peces analizados excede los niveles permitidos, convirtiendo la dieta local en un peligro latente. Foto: José Guarnizo." class="wp-image-268186" /><figcaption class="wp-element-caption">El metilmercurio se bioacumula en los peces depredadores del Atabapo, principal fuente de proteína en la región. El 47 % de los peces analizados excede los niveles permitidos, convirtiendo la dieta local en un peligro latente. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Enfermos abandonados</strong></h2>



<p>Saliendo desde Puerto Inírida por el oriente, el trayecto hacia el Atabapo pasa por un brazo del río Guaviare hasta desembocar en la estrella fluvial del Orinoco, donde confluyen los tres caudales. El viaje por la frontera se asume sabiendo que se navega por el territorio de&nbsp;<a href="https://insightcrime.org/colombia-organized-crime-news/gener-garcia-molina-alias-jhon-40/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Gener García Molina, alias “Jhon 40”</a>, comandante de la Estructura Acacio Medina de las disidencias, narco y guerrillero responsable de la minería ilegal y los negocios ilícitos en ambos países.</p>



<p>Funcionarios de la secretaría de Salud de Guainía dicen que el&nbsp;<strong>problema del mercurio</strong>&nbsp;se exacerba por la falta de capacidad estatal para atacar la fuente de la contaminación. Las soluciones de fondo no están necesariamente en su sector, agregan, pues ellos solo están al «final de la cadena, viendo los enfermos».</p>



<p>Los intentos por mitigar el daño mediante la atención clínica se enfrentan a un ciclo vicioso: los pacientes que son valorados en Inírida, la capital, pueden recibir un tratamiento costoso y dispendioso (como la quelación), pero regresan al territorio,&nbsp;<strong>donde continúan expuestos al mercurio</strong>&nbsp;por el pescado contaminado o por seguir ejerciendo la minería. Y ahí es donde aparecen de nuevo los niveles altos del metal. Pero para ser atendido cuando llegan los males, se necesita pagar la gasolina de una lancha, plata que, por ejemplo, don José Paiva Cordero no ha visto en muchos años de vida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268185"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105013/IMG_4993-scaled.jpg" alt="Navegar el Atabapo implica cruzar el dominio de alias &quot;Jhon 40&quot;, responsable de la minería ilegal en la frontera. Pese a las inversiones en salud, el ciclo de intoxicación se repite al consumir pescado contaminado en el territorio. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268185" /><figcaption class="wp-element-caption">Navegar el Atabapo implica cruzar el dominio de alias «Jhon 40», responsable de la minería ilegal en la frontera. Pese a las inversiones en salud, el ciclo de intoxicación se repite al consumir pescado contaminado en el territorio. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>En el departamento de Guainía, el Ministerio de Salud y Protección Social dice que ha invertido 100 000 millones de pesos en el fortalecimiento de infraestructura sanitaria. Aseguran, además, que han capacitado al personal de salud en el Protocolo Clínico de Atención Integral para manejar los casos de exposición en Inírida. Se han notificado apenas cuatro casos de intoxicación por mercurio en Guainía entre 2007 y 2023 y la cifra abre el interrogante sobre si se trata de un registro subestimado debido a las dificultades de vigilancia en zonas remotas.</p>



<p>Esta precariedad se replica de manera constante a lo largo del&nbsp;<strong>río Atabapo</strong>. En la comunidad de Caño Raya, con 180 habitantes, tampoco cuentan con un centro de salud, transporte ni medicamentos. En medio del silencio que cubre la frontera, aparecen niños que se lanzan sin camisa al río. Una bandera de Colombia desteñida ondea lánguida sobre un asta alquitranada. Atrás se dibujan palmas de moriche, caucho, vegetación densa, entretejida; raíces expuestas en la orilla cubiertas de musgo y líquenes.</p>



<p>Aunque los estudios no mencionan directamente a Caño Raya, sí analizan el río que moja sus orillas. El informe de la Gobernación del Guainía documentó una contaminación ambiental severa en este afluente. Los análisis de sedimento del Atabapo, que actúa como&nbsp;<strong>depósito del mercurio usado en la minería, superaron el límite de seguridad establecido por la USEPA en el 100 % de las muestras</strong>. Además, la amenaza se extiende a la dieta, pues los peces capturados en el río han registrado niveles de mercurio total que duplican el máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).</p>



<p>En este caserío ya perdieron la cuenta de las veces que han pedido a los gobernantes un espacio adecuado para atender a los enfermos. El centro de salud más cercano está en Cacahual, a dos horas de distancia, un trayecto difícil por la falta de transporte. Gripa, diarrea, malaria, paludismo, dengue, dolores de cabeza y mareos son las enfermedades más comunes en las familias, según el líder Santiago Garrido.</p>



<p>Mucho más al sur de Caño Raya y Playa Blanca está Chaquita, la comunidad más grande de esta parte del Atabapo, en la&nbsp;<strong>frontera con Venezuela</strong>. Tienen casi 400 habitantes y no hay ni siquiera botiquín. “Una enfermera contratada por la Gobernación tuvo que retirarse después de tres o cuatro meses porque le daba pena atender personas sin tener medicamentos”, denuncia el capitán Jacobo Garrido López.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268188"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105034/IMG_5015-scaled.jpg" alt="En Chaquita, niños presentan niveles de mercurio en el cabello que superan los límites de la OMS en más de un 1400 %. La comunidad carece de botiquines y enfrenta graves secuelas neurológicas por la contaminación ambiental. Foto: José Guarnizo." class="wp-image-268188" /><figcaption class="wp-element-caption">En Chaquita, niños presentan niveles de mercurio en el cabello que superan los límites de la OMS en más de un 1400 %. La comunidad carece de botiquines. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Además del oro, Juan Sebastián Anaya, el consultor de Gaia, advierte que&nbsp;<strong>la región enfrenta la amenaza de una minería ilegal cada vez más tecnificada</strong>. Es más, asegura que todos los ríos de la Amazonía están&nbsp;<strong>contaminados con mercurio</strong>. El impacto más alarmante de esta acumulación de afectaciones se observa en los niños. Los testimonios que ha escuchado Anaya en la región relatan malformaciones en bebés, problemas neurológicos y lesiones en la piel, posibles afecciones ligadas a la exposición al mercurio. En Chaquita, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://cda.gov.co/apc-aa-files/31636561376436316331633537343462/articulo-web-final.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio de la CDA (2020)</a>&nbsp;reveló una situación alarmante: se detectaron niveles de mercurio en el cabello de niños que superan el límite establecido por la OMS en un 1410% y un 1910%.</p>



<p>Los resultados preliminares de la investigación de la Sociedad Zoológica de Frankfurt de 2025 tampoco son alentadores y más bien reflejan que la situación continúa al límite en el sur de Guainía, de donde recogieron muestras. Según Esperanza Leal, la media de concentración de mercurio total en el cabello de la población indígena analizada es “significativamente alto”. Lo mismo sucede con los peces.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268187"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105027/IMG_5014-scaled.jpg" alt="Entre Chaquita y Playa Blanca, esta draga opera a todo motor vertiendo mercurio al río Atabapo. El metal se desplaza por las corrientes, extendiendo una mancha tóxica que envenena el ecosistema y alcanza incluso a las comunidades más aisladas. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268187" /><figcaption class="wp-element-caption">Entre Chaquita y Playa Blanca, esta draga opera a todo motor. El mercurio que vierten este tipo de máquinas se desplaza por las corrientes, extendiendo una mancha tóxica que envenena el ecosistema y alcanza incluso a las comunidades más aisladas. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Leal dijo que la contaminación en Guainía no puede entenderse como un hecho aislado. El mercurio está llegando a comunidades que ni siquiera están cerca de las zonas mineras. Esto ocurre porque el metal se desplaza de muchas formas: una parte viaja por los ríos arrastrada por las corrientes; otra se libera al aire durante las quemas y luego cae con la lluvia; y otra más se mueve desde los mismos campamentos mineros a través de suelos y quebradas.&nbsp;<strong>“La Amazonía se está convirtiendo en el sumidero de todo este mercurio agregado”</strong>, dijo. Su mayor temor es que las secuelas de la minería estén alcanzando incluso a los pueblos en aislamiento voluntario.</p>



<p>En uno de los recorridos que hicimos por el río Atabapo, el motorista advirtió que en cualquier momento podía salir al paso la Guardia venezolana, o los señores de ‘los grupos’, o el ejército colombiano. Pero luego de seis horas navegando por la arteria que moja los dos países no se asomó nadie: ni disidencias ni soldados ni uniformados de Venezuela. En medio de las garzas que planeaban sobre las aguas brillantes y oleosas del Atabapo, lo único que saltó a la vista en el camino fue una draga que trabajaba a todo motor.</p>



<p><strong><em>*Nombres cambiados para proteger la identidad de las fuentes.</em></strong></p>



<p><strong><em>Imagen principal:&nbsp;</em></strong><em>l</em><em>as aguas de los ríos Inírida y Atabapo esconden una crisis de salud pública por el vertimiento indiscriminado de mercurio durante más de medio siglo. Esta investigación documentó al menos 32 balsas mineras operando en zonas controladas por estructuras como el ELN y disidencias de las FARC</em><em>.&nbsp;<strong>Ilustración:&nbsp;</strong>Angie Pik</em></p>



<p><em>El artículo original y completo fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/jose-guarnizo/">Jose Guarnizo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Wed, 21 Jan 2026 19:29:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>¿La pizza tuvo la culpa?  (“No se le va a olvidar mi carita nunca, nunca”)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-pizza-tuvo-la-culpa-no-se-le-va-a-olvidar-mi-carita-nunca-nunca/</link>
        <description><![CDATA[<p>En materia de insultos y malos tratos hacia los demás, los colombianos damos sopa y seco, incluso pizza. Después del episodio protagonizado por la señora Liliana, cabe preguntarse: ¿Es hora de que este país vaya con el psiquiatra?  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Ella es la doctora Liliana. Imagen tomada de redes sociales. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f6418e5eb256e250ff0401e070383c49"><em>&#8220;Me mentó la madre como treinta veces / Y también me dijo otro palabrón / Que no se lo digo por respeto a Dios / (&#8230;) Cuando yo vi estas cosas, yo me quise ir / (&#8230;) Li aguanté de todo con resinación / Me cogió del cuello y me dijo: ¡Güevón! Y me dijo, y me dijo, y me dijo, señor ispector&#8221;.</em> Del poema <a href="https://www.youtube.com/watch?v=faL5hHeGLrM"><em>El gran insulto</em>,</a> recitado por <em>El Indio Rómulo</em>.</p>



<p>Señora sí, dama tal vez no. ¿Con esa boquita comes pizza?</p>



<p>Por los cuentos deambulan criaturas horribles y por la vida real más. </p>



<p>Ni su cara, ni su nombre olvidaremos. De eso puede estar absolutamente segura la doctorísima e impresentable señora Liliana. Ni por un segundo queremos estar en el pellejo de los hijos de esta mujer, ni en los zapatos de su marido. ¡Pobrecillos! Tienen mucho de qué hablar, aparte de decidir quién recoge la próxima pizza. </p>



<p>Todos tenemos derecho a tener un mal día, a levantarnos con el pie izquierdo, a sacar de paseo nuestro verdadero yo; a tener uno de esos días en que deseamos no habernos levantado de la cama, <em>maldinga </em>sea. Pero no tenemos derecho a trapear con la dignidad de otros, a cogerlos de ropa de trabajo, a tratarlos como sirvientes. </p>



<p>¿Recuerdan cuál fue la última vez que ustedes, amables lectores, desearon que la tierra se los tragara, después de pasar vergüenzas?</p>



<p>Mientras escarban en el armario de los episodios bochornosos, les cuento que el consumo de alimentos ultraprocesados (como la pizza industrializada. hecha a partir de ingredientes ultraprocesados), se asocia con un mayor riesgo de problemas de salud mental como&nbsp;depresión y ansiedad; la ciencia ha demostrado que existe una relación directa entre la microbiota intestinal alterada y el cerebro. La combinación de ingredientes poco saludables altera el sistema nervioso central, con un impacto negativo en el estado de ánimo y la cognición de las personas.</p>



<p>“No ocurre lo mismo con la pizza que se prepara a partir de ingredientes naturales, de calidad”, me aclara el profesor Jhon Jairo Bejarano, nutricionista y dietista de la Universidad Nacional.</p>



<p>Bueno, pero no estamos aquí para hacerle un juicio a la pizza, ¡ni más faltaba que paguen justos por pecadores!</p>



<p>Liliana, —perdón, la señora Liliana, o mejor, la doctora Liliana, no sea que se ofenda también conmigo—, representa todo lo que está mal en la sociedad colombiana. El desprecio contra quien está varios estratos por debajo. El clasismo de quien cree que la plata da derecho a <em>pordebajear </em>y humillar al resto.&nbsp;La aporofobia del que cree que los demás son pobres o arrastrados, no seres humanos.</p>



<p>Del señor que aparece en el video —debemos suponer que es el marido de la señora/doctora Liliana—, francamente no sé qué decir. Si admirarlo por quedarse callado y conservar la compostura, si felicitarlo por pretender sin éxito calmar a la señora Liliana o si aplaudirlo por no secundar a la doctora en los improperios contra el domiciliario de las pizzas.</p>



<p>Me pregunto cuánto tiempo pasará para que esta pareja, esta familia, se reponga de la vergüenza nacional, por cuenta de una mujer que se ha comportado como una auténtica energúmena, un ser desquiciado, como si un demonio la hubiera poseído de pronto.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-81da2a721d5d516a7a1bbf2f17884da7">Dejamos atrás el clásico <em>“¿Usted no sabe quién soy yo?”</em> y le damos la bienvenida a&nbsp;<strong><em>“Este malparido se va a acordar de mí toda la vida”.</em> (…) <em>“No se le va a olvidar mi carita nunca, nunca”. (…) “Menos mal que no se le va a olvidar nunca mi nombre, nunca se te va a olvidar, malpxxxxx. (…) Porque yo les enseño”.</em></strong></p>



<p>Su actuación, digna de ningún Óscar, configura el desprecio hacia la otra persona, una a la que se le despoja de su dignidad por medio del insulto en plural: <em>“Lárguese que para eso usted es una porquería”. “Lárguese de aquí tal por cual o si no llamo a la policía”.</em></p>



<p>Su odio hacia los pobres: </p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7b08483b1748c3cf8c0cb7020a972519"><strong><em>“Me encanta verlos en la calle trabajando, que se gane la vida como es, tal por cual”.</em> <em>“No hay derecho a que haya gente tan hachepé como este malp…”.</em></strong></h2>



<p>Su clasismo rampante:</p>



<p><em>“Por lo menos nosotros tenemos plata pa´la pizza, pero a él le toca repartirla”. Por eso es que están dos están y por eso es que se ganan estas insultadas”.</em> (&#8230;)</p>



<p><em>Esta gente, gentuza ordinaria ¿qué se cree?, por eso estamos como estamos, unos hampones”. (…)</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-8628dc743339f70c12a2c523a93c267d"><em><strong>“Doctora para usted, hachepé, pa´que lo sepa”.</strong></em></p>



<p>Si se tratara de un extranjero, sería llanamente xenofobia: </p>



<p><em>“Lárguese de aquí que usted ni pertenece a este barrio. Usted es un moticiclista, un empleado, mal empleado”.</em> (…) <em>“Tener que aguantarse uno a un indicieto de estos” (…) “Vaya a donde lo parieron”.</em></p>



<p>Doña Liliana, la doctora, de victimaria pasa a víctima: <em>“Yo no es que me rebaje. Me va a rebajar un motociclsta, putamadre que debe tener”.</em></p>



<p><em>“Porque estoy enferma y soy loca”. (…)</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e9cc132e57d96f3308d6588dabad1913"><em><strong>“Por eso es que no quero ya en la vida nada, porque qué le espera a uno con estos hachepés que hacen con uno lo que les da la gana”.</strong></em></p>



<p>Sin disculparla por boquisucia y atrevida, con más pesar que rabia debemos preguntarnos qué pasaría en la infancia de esta mujer, con qué traumas y dolores está lidiando en el presente para que crea que puede escupir su rabia contra el mundo. Sí, la señora necesita hacerse revisar… y no es la única en este país. </p>



<p>Me gustaría saber cómo define la psiquiatría estas &#8220;ollas humanas a presión&#8221;. Personas como ella se dan como el arroz en el mundo. Seres vemos, humanos no sabemos. ¿Me equivoco si digo que todos conocemos a una persona así, o casi así, en el barrio, en la oficina, quizás en la familia?</p>



<p>Estamos perdiendo los buenos modales, la amabilidad, el don de gentes y los estribos. Porque es fácil pasar de las palabrotas a los hechos fatídicos o lamentables. ¿No les parece que va siendo hora de desempolvar la Urbanidad de Carreño y el Código de Policía? Un castigo social ideal, si lo hubiera, podría ser que la señora se ponga a repartir pizzas durante un mes y nos cuente su experiencia con los clientes. O un curso para el control de la ira y los gritos, algo que nos serviría a todos. </p>



<p>Creo que &#8220;la doctora&#8221; Liliana le debe una disculpa pública al joven domiciliario y otra disculpa a quienes nos vimos obligados a presenciar su desagradable, patético e indigno comportamiento.</p>



<p>El repartidor hizo <a href="https://www.facebook.com/share/v/17sW6EkGMA/">este storytime </a>en redes contando su versión&nbsp;de los hechos. El muchacho, educado y mucho más joven que “la doctora”, nos&nbsp;enseñó, como un auténtico estoico, que podemos mantener la calma y ser capaces de esquivar los insultos, no reaccionando ante aquellos que nos provocan con su grosería y su violencia verbal.</p>



<p>Siento pena por esa mujer. Me consuela saber que no me gusta la pizza.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="El indio Romulo - El gran insulto" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/faL5hHeGLrM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124918</guid>
        <pubDate>Mon, 19 Jan 2026 13:31:16 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿La pizza tuvo la culpa?  (“No se le va a olvidar mi carita nunca, nunca”)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Valor Sentimental, o cómo entender las familias rotas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/valor-sentimental-o-como-entender-las-familias-rotas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Volví a cine. Hace rato no tenía ni tiempo, ni energía para ir a la sala de cine, pero en estos días de vacaciones con Lucho fuimos a cine de 2:00 p.m. Mi hija Laura nos enseñó cómo comprar boletas a través de DaviPlata y de verdad sí quedan más económicas. Decidimos volver a cine [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Volví a cine. Hace rato no tenía ni tiempo, ni energía para ir a la sala de cine, pero en estos días de vacaciones con Lucho fuimos a cine de 2:00 p.m. Mi hija Laura nos enseñó cómo comprar boletas a través de DaviPlata y de verdad sí quedan más económicas.</p>



<p>Decidimos volver a cine y ver “<strong>Valor sentimental</strong>”, una película noruega dirigida y escrita por <strong>Joachim Trier</strong> en la que dos hijas se reencuentran con su padre Gustav (<strong>Stellan Skarsgård</strong>), tras la muerte de su madre. Este reencuentro, por supuesto, está lleno de sentimientos encontrados y cada una lo vive diferente.</p>



<p>Para Agnes (Inga Ibsdotter Lilleaas) la situación es más fácil porque al ser la más pequeña, sus recuerdos sobre las peleas y el divorcio de sus padres es diferente a los que guarda Nora (<strong>Renate Reinsve</strong>), quien está muy cargada de dolor convertido en ira.</p>



<p>Por su parte, <strong>Elle Fanning</strong> encarna a Rachel, esas personas que se ven envueltas en dinámicas familiares o amorosas que no les corresponden…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="VALOR SENTIMENTAL - Tráiler Oficial" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/agKyg15Ff9s?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>“<strong>Valor sentimental</strong>” es un gran relato sobre cómo las <strong>familias se van rompiendo generación tras generación</strong>, y cómo los dolores, las penas y los sentimientos no hablados se vuelven tan pesados que no dejan vivir. En esta película la casa física es una gran metáfora de las cargas físicas y mentales que se acumulan décadas tras décadas y de los patrones repetidos.</p>



<p>Me gusta el papel de Agnes, quien se da el tiempo y el espacio para conocer su historia familiar para tratar de entender de dónde viene tanto dolor. Me encanta el padre, Gustav, porque me fue difícil culparlo. Él, un cineasta reconocido, hizo lo que pudo y, desde mi punto de vista, le da una salida a Nora, así no haya sido lo que ella esperaba.</p>



<p>Y esa, para mí, es la gran lección de “<strong>Valor sentimental</strong>”: aprender a <strong>valorar el lenguaje amoroso </strong>que cada persona sabe expresar para aliviar nuestro dolor, así no sea lo que exactamente buscamos o necesitamos. Por algo se comienza y así como el odio y la rabia se alimenta del <em>loop</em>, el amor también.</p>



<p>Mientras estaba en la sala de cine pensé varios momentos que estaba viendo “<strong>La peor persona del mundo</strong>”, otra película del director Joachim Trier… Pero estando en mi casa caí en cuenta que, aunque ambas películas tratan del dolor que afecta nuestra personalidad y nuestra vida, “La peor persona del mundo” se centra en las vivencias de la protagonista y cómo sus actos afectan a sus parejas y amigos; mientras que “Valor sentimental” va más allá y nos muestra dónde nace el dolor… el contexto, el todo.</p>



<p>“Valor sentimental” obtuvo el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2025, cuenta con ocho nominaciones a los Golden Globe, incluyendo Mejor Película – Drama y Mejor Película de Habla No Inglesa, y es la candidata oficial de Noruega a los Premios de la Academia 2026.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="554" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28141704/Sentimental-Value-1024x554.jpg" alt="" class="wp-image-124145" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28141704/Sentimental-Value-1024x554.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28141704/Sentimental-Value-300x162.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28141704/Sentimental-Value-768x415.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28141704/Sentimental-Value-1536x830.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/28141704/Sentimental-Value.jpg 1998w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-center"><em>Nora y su hermana Agnes en &#8220;Valor sentimental&#8221;.</em></p>



<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124143</guid>
        <pubDate>Sun, 28 Dec 2025 19:18:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Valor Sentimental, o cómo entender las familias rotas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>María rompió fuente (Cuento de Navidad con tres finales)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/maria-rompio-fuente-cuento-de-navidad-con-tres-finales/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Se imaginan reescribir la historia de la Navidad para adaptarla a nuestro tiempo? De antemano pido perdón por esta herejía. El tercer final lo pone el lector.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes creadas con inteligencia artificial. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-331ed5ba5b2e9aba82a6906d83ab9f9a"><em><strong>Aclaración necesaria: </strong>Me causó curiosidad que ningún Evangelio haya sido escrito por una mujer. Lo que sabemos sobre la vida y obra de Jesús lo sabemos principalmente por cuatro hombres: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Así que el siguiente es el evangelio según María&#8230; una chica del barrio.</em></p>



<p>En la ecografía se pudo ver hasta las necesidades que la criaturita iba a pasar, pero en la imagen todavía no se asomaba el sexo.</p>



<p>Ese 24 de diciembre cayó en miércoles y José llevaba tres días bebiendo en el billar; le habían ido con el cuento de que María tenía amoríos con un tal Gabriel. </p>



<p>La mujer se sentía íngrima en su casa. Le marcó al celular pero José lo tenía en modo avión. Pensó que su prima&nbsp;Isabel podría ayudarle, pero nadie contestó. Le envió un mensaje por <em>guasap</em> pero aquella la dejó en visto. Luego recordó que también Isabel estaba a punto de parir. &nbsp;</p>



<p>Los reyes magos llegaron adelantados, pues sabían que María estaba pasando <em>las duras y las maduras</em> con un esposo borrachín, <em>malmarido</em> e irresponsable.</p>



<p>—<em>Métale una demanda por alimentos para que escarmiente</em> —le había aconsejado la prima. Desde esa vez, José e Isabel no se pueden ver ni en pintura, y aprovechan cada Navidad para sacarse los trapitos al sol. </p>



<p>Las ganancias que dejaba la carpintería, José se las bebía con sus compinches. Cada fin de semana es la misma vaina: <em>beben y beben y vuelven a beber. </em></p>



<p>Así que el bueno de Melchor llegó con leche de tarro, Gaspar con pañales desechables y Baltasar con ropita anti alergénica y cremitas para evitar quemaduras en la colita del bebé. El oro se lo robaron unos fleteros enviados por el Clan del Golfo. La mirra y el incienso no, porque eran de escaso valor.  </p>



<p>En el <em>baby shower </em>acordaron que si era niña el nombre lo pondría José y si era niño el nombre lo pondría María. Sin embargo, ella quería una niña <em>“porque las niñas son más juiciosas”</em>, decía; en cambio <em>&#8220;a los niños les gusta más la calle que la comida&#8221;</em>, y se imaginaba al <em>mocosito </em>parchando con los de la cuadra y metiéndose en problemas.&nbsp;</p>



<p>Después de dos días de dolores intermitentes, María rompió fuente. La atendió una partera. La criatura nació prematura. Llegó de siete meses faltando cinco pa´las doce.</p>



<p>Para sorpresa de todos, menos para el autor de este cuento, era una niña rozagante y vivaracha, a quien le pusieron el nombre de las cantantes de moda: Karol Shakira.&nbsp;María se tomó una <em>selfie</em>, se la envió a su prima Isa y después la posteó en Instagram.</p>



<p>—María, los pastores vienen&nbsp;a adorar al niño —le dijo <em>la señora de por días</em> que estaba encargada de cuidarle la dieta.</p>



<p>—Dígales que es niña y que se devuelvan por donde vinieron, porque no hay ni agua de panela para ofrecerles.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En esas, por fin apareció José con la <em>rasca </em>viva. Traía bajo el brazo medio pollo asado y los bolsillos pelados.&nbsp;</p>



<p>María lo observó con rabia y cuando se hubo calmado le suplicó por enésima vez que fuera a Alcohólicos Anónimos.  </p>



<p>La mamá se lo había advertido a María: <em>&#8220;No te cases con ese muerto de hambre&#8221;. </em>Pero ella de boba no hizo caso.<em> &#8220;Se encaprichó con el tonto hermoso ese&#8221;. </em></p>



<p> —Chepe, las lenguas viperinas del barrio andan murmurando: que la niña no se parece a usted, que lo obligaron a casarse conmigo, que yo no era virgen, que esto y que lo otro. ¡Pa´mi que usted tiene otra!</p>



<p>José, que no estaba para sermones a las 3:00 de la mañana, vomitó en medio de la sala, tumbó <em>el Moisés </em>y después de un eructo se quedó dormido en cualquier parte.</p>



<p><strong>FINAL 1:</strong> Con el temblor de tierra, María despertó de una terrible pesadilla; aliviada acarició su vientre plano, pues recordó que era estéril, soltera y casta. A las 6:00 a.m. en punto salió para el gym. Ese día trabajaría glúteos.</p>



<p><strong>FINAL 2</strong>: Cuando María despertó de su pesadilla, el arcángel San Gabriel todavía estaba allí. &nbsp;</p>



<p><strong>FINAL 3: </strong>(El que proponga el amable lector)</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="585" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22210736/ZETA-CUENTO-DE-NAVIDAD-2025-DOS-1024x585.jpg" alt="" class="wp-image-123858" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22210736/ZETA-CUENTO-DE-NAVIDAD-2025-DOS-1024x585.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22210736/ZETA-CUENTO-DE-NAVIDAD-2025-DOS-300x171.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22210736/ZETA-CUENTO-DE-NAVIDAD-2025-DOS-768x439.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/22210736/ZETA-CUENTO-DE-NAVIDAD-2025-DOS.jpg 1344w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes creadas con inteligencia artificial. </em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123853</guid>
        <pubDate>Wed, 24 Dec 2025 12:30:58 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[María rompió fuente (Cuento de Navidad con tres finales)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mi esposa y la dictadura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hypomnemata/esposadictadura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cansada de mis quejas, mi esposa tomó el poder e instauró una Dictadura. Mi inutilidad para escribir una pieza literaria de prestigio y riqueza estética ocasionó este grave impase que aún no he podido resolver.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Al principio creí que era buena idea. Para nadie es un secreto que la democracia le hace mal a la literatura. La libertad no nos ha dado buenas obras y, como lo dice la historia, los libros más profundos y famosos son las que se producen en un régimen totalitario.</p>



<p>La literatura latinoamericana se burla demasiado de esos nobles hombres, padrastros de la buena escritura, los Dictadores. No podemos cuantificar cuánto se les debe. Si viviéramos en dictadura no existiría el “agotamiento” al que se refirió <a href="https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12191993">María Kodama en Manizales</a>. Y bajo esta premisa empezaron los cambios en casa.</p>



<p>Primero, se me advirtió que todas mis conversaciones serían monitoreadas y grabadas, únicamente podía hablar sobre algunos temas literarios escogidos con anterioridad. Por cuestiones de gobierno, los poetas Románticos hacían parte del índice prohibido. Su idealismo los hacía detestables. Debía leer un libro diario, sin importar el número de clases al día, y presentar un informe que analizara (en algunos casos semióticamente) el estilo y el lenguaje que utilizaba. Fueron noches aterradoras. Debía ponerme en pie, la espalda rígida y empezar a recitar pasajes de memoria con su respectivo comentario. Ante mis infructuosos intentos, tuve que ayudarme de papelitos que me ayudaban a recordar los números de página y algunas palabras desconocidas, generosidades de la Dictadora.</p>



<p>Sólo podía ver Señal Colombia, comer carnes rojas y jugar Dicciorama. En la guitarra sólo podía usar notas mayores y cuidar de que no sonara por equivocación una nota mal puesta. No podía mirar por la ventana, ni mucho menos intentar abrir la puerta sin permiso. Tomaba Ginkgo Biloba con cada comida.</p>



<p>Se desterraron a Chopin y Schubert; en su lugar se escuchaba un Bach bastante matemático que exigía concentración máxima en las tareas de escritura. Mi Dictadora repetía todos los días la noticia de Kodama y, alentándome, me gritaba al oído que teníamos que trabajar.</p>



<p>Mi Dictadora, consiente del “mens sana in corpore sano”, sabía que no sólo de largas lecturas vive el hombre; así que introdujo a su forma de gobierno ejercicios corporales que pretendían mejorar mi acondicionamiento físico y que me facilitarían el trabajo de escritura. Empecé a relajar mis falanges lavando los platos, inicié una terapia que aliviara los dolores de hombro barriendo y&nbsp; trapeando los pisos, incluso, bondades de los Dictadores, los dolores de muñeca que me atormentaban desde hacía días, fueron desapareciendo paulatinamente después de empezar a&nbsp; lavar la ropa de los dos.</p>



<p>Todo estaba bien. No podía quejarme (los castigos eran bastante molestos). Era obediente y seguía los lineamientos al pie de la letra. Sin embargo, los resultados eran pésimos. Lo que escribí esos días no era más que basura. Yo lo sabía. Mi Dictadora, en cambio, me elogiaba. Eso sí era literatura, decía, ya verá esa tal Kodama&#8230; Intenté persuadirla, pero no me escuchaba. Estaba ocupada inventando nuevos ejercicios para aliviarme unos dolores de rodillas que no me dejaban permanecer sentado frente a la pantalla del computador.</p>



<p>Al final, me sorprendí levantándome en las noches, a eso de las once, a escondidas, para escribir en una libretita que tengo escondida debajo de la nevera. Ella no debe darse cuenta. Allí garabateo mis tormentos, mis sueños de abrir la puerta, describo el sabor horrible del Ginkgo Biloba y lo detestable que es la dictadura. ¿Estaré escribiendo allí la verdadera literatura?</p>



<p>Publicado originalmente el 08 de septiembre de 2012 en El Espectador.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Hypomnémata</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120984</guid>
        <pubDate>Mon, 01 Dec 2025 12:24:50 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/03072723/f.elconfidencial.com_original_4c9_7ad_f92_4c97adf92c0fd34ab862ab452815886a.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>EL PODER DE LA MEMORIA DESARMADA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/el-poder-de-la-memoria-desarmada/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre las numerosas víctimas desaparecidas hace 40 años la más monumental y casi olvidada fue el otrora inmenso y sólido Palacio de Justicia, incinerado y derruido en el epicentro mismo del poder público.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-España, octubre 17 de 2025)</p>



<p>“<em>Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos vivir”</em>.&nbsp; José Saramago.</p>



<p>Esta profunda reflexión del nobel portugués de literatura de 1998 se encuentra en el corazón de la Fundación Carlos H Urán<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>, presentada en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá el pasado martes 14 de octubre. Es una reflexión que todos deberíamos tener presente para superar la más grave y mortal enfermedad que nos aqueja como colombianos: el “Alzheimer” político y social de nuestro pasado reciente y la irresponsabilidad ciudadana con la que asumimos nuestro presente y futuro político como sociedad. Por eso su principal promotora, Helena Urán Bidegain –hija del magistrado auxiliar del Consejo de Estado, Carlos H Urán<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, quien salió con vida del Palacio de Justicia el 7 de noviembre de 1985, luego fue torturado en instalaciones militares, asesinado y su cuerpo posteriormente ingresado al Palacio—insiste en que: “<em>La memoria empieza después del proceso de reivindicación, ahí es cuando se empieza a construir en colectivo, en sociedad. Si se conoce el pasado, se va a tener más herramientas para estar más prevenido ante <strong>discursos de odios y para hacer contrapeso al poder”.</strong> &nbsp;</em></p>



<p><strong>Una memoria desarmada</strong></p>



<p>En efecto, se trata de empezar a recorrer el escabroso y doloroso camino de la memoria, más allá de la obsesión por encontrar culpables exclusivos de lo acontecido, como suele suceder en todas las guerras y conflictos violentos, para así poder responsabilizar y culpar solo a una parte por la violencia perpetrada, las víctimas inmoladas, la barbarie desbocada y el dolor irreparable causado. Pareciera que nuestra mente y su más invaluable respaldo, la memoria, al emitir un juicio fuera incapaz de superar la tenebrosa dicotomía que divide a la humanidad en dos bandos irreconciliables eternamente enfrentados: los buenos contra los malos; los patriotas contra los traidores; los demócratas contra los autoritarios, en fin, los vencedores contra los vencidos, en lugar de asumir en forma lúcida y sensible nuestra responsabilidad frente a la violencia y sus protagonistas para no caer en esa vorágine de odios y revanchas que a todos nos deshumaniza.&nbsp; Con mayor razón cuando estamos a menos de tres semanas de “<strong><em>con-</em>memorar” </strong>40 años de la catastrofe humanitaria de la destrucción del Palacio de Justicia y la decapitación de la cúpula de la Rama Judicial. 40 años sin poder precisar el número de víctimas desaparecidas y civiles asesinadas &#8211;porque como sucede hoy en Gaza— parece imposible encontrar los cuerpos de todas las víctimas y esclarecer el paradero de las desaparecidas en medio de tanto escombro y tierra arrasada. Por eso en GAZA los cuerpos de las víctimas se confunden, ya sean palestinos o israelíes y es muy difícil esclarecer plenamente sus identidades, pues ambas partes las perdieron por la obsesión de vencer al Otro y la incapacidad de reconocerse en su común y mutua humanidad. De alguna forma esa memoria armada de agravios, dolores y revanchas interminables los ha conducido a la hecatombe actual y la única forma de alcanzar la convivencia será a través del rescate de una memoria desarmada, forjada a partir del reconocimiento de todas las víctimas, sus pérdidas y dolores irreparables, más allá del jolgorio de los vencedores y la humillación de los vencidos. Una memoria que siempre tenga presente este verso del Dhammapada: “<strong><em>El que vence engendra odio, el que es vencido sufre. Con serenidad y alegría se vive si se superan victoria y derrota”.</em></strong></p>



<p><strong>Desaparición de la Justicia</strong></p>



<p>Entre las numerosas víctimas desaparecidas hace 40 años la más monumental y casi olvidada fue el otrora inmenso y sólido Palacio de Justicia, incinerado y derruido en el epicentro mismo del poder público, la plaza de Bolívar, todo ello supuestamente en defensa del “Estado de derecho” y la “separación de las ramas del poder público”, como si la democracia pudiera existir sin Justicia y para ello fuera necesario cercenar violentamente su cúpula. Ese Palacio en cuyo frontispicio estaba grabada la máxima de Francisco de Paula Santander: <strong><em>“colombianos, las armas os han dado la independencia, las leyes os darán la libertad</em></strong>&#8220;, fue incinerado y desaparecido en medio de esa refriega mortal y sin límites entre el comando “Iván Marino Ospina”<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> del M-19 y la Fuerza Pública, que no tuvieron consideración alguna por cientos de civiles allí atrapados. Con toda razón, el entonces Procurador General de la Nación, Carlos Jiménez Gómez (Q.E.P.D), en su informe y denuncia ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, señaló: <strong><em>“En el Palacio de Justicia hizo crisis en el más alto nivel el tratamiento que todos los Gobiernos han dado a la población civil en el desarrollo de los conflictos armados”.</em></strong></p>



<p><strong>Una demanda armada delirante</strong></p>



<p>Un tratamiento al que no fue ajeno el comando del M-19 al exponer a un riesgo mortal previsible a todos los rehenes en el Palacio y presentar en nombre de los “Derechos Humanos y Antonio Nariño” su demanda armada para que los magistrados de la Corte Suprema juzgaran al presidente Belisario por presuntamente traicionar el Acuerdo de Paz. Como bien lo declaró la jurista Amelia Mantilla, viuda del magistrado auxiliar Emiro Sandoval Huertas, en testimonio a la periodista y documentalista Ana Carrigan en su riguroso libro: <strong>“El Palacio de Justicia. Una tragedia colombiana</strong>”<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>:</p>



<p>“<em>Lo ocurrido en el Palacio de Justicia revela la verdadera naturaleza de la clase política de este país; también nos muestra el carácter de nuestras Fuerzas Armadas, y [también] quiénes son los guerrilleros. Cuando el M-19 se apoderó del Palacio de Justicia puso en claro que no sabe absolutamente nada de nuestra realidad nacional. <strong>Por desgracia, Colombia es un país que padece amnesia, sufre del olvido.</strong> Y hemos llegado a un punto tal de insensibilidad y dureza con respecto a la vida que a la gente ya no le interesa. <strong>Ese es el legado más grave que nos ha dejado el Palacio de Justicia. La vida no tiene ningún valor. Esa, en mi opinión, es la verdadera, la más devastadora consecuencia de lo que sucedió en el Palacio de</strong></em><strong> <em>Justicia</em>.</strong> (Carrigan, 2010, p. 311-312).</p>



<p>Y la mejor manera que tenemos de honrar la memoria y dignidad de todas las víctimas civiles inmoladas en el Palacio es que asumamos la responsabilidad como ciudadanos de no permitir más, como lo señala Helena Urán en su nuevo libro “<strong>Deshacer los nudos”<a id="_ednref5" href="#_edn5"><strong>[v]</strong></a>,</strong> que el poder político “<em>continúe abusado de la memoria y la utilice como un instrumento de control para tener réditos políticos. <strong>Y desde ese lugar decida qué se esconde, qué se olvida y qué le sirve</strong>. El libro expone cómo se ha planteado, cómo desde dos lados se ha construido un relato siendo ellos los héroes, y han puesto a la sociedad a pelearse. A sentir que siempre tiene que tomarse partido. Eso no ha dejado que tengamos diálogos abiertos en los que tengamos <strong>una memoria ética y honesta, que esté en función de aprender del pasado y así construir un futuro”</strong></em><strong>. </strong>Por eso recomiendo ver la película <strong>Noviembre<a id="_ednref6" href="#_edn6"><strong>[vi]</strong></a> </strong>de Tomas Corredor, pues nos presenta dramáticamente cómo los civiles pagaron con sus vidas las cuentas de cobro de altos mandos de las fuerzas militares contra sentencias del Consejo de Estado por torturas y violaciones a los derechos humanos en aplicación del Estatuto de Seguridad durante la presidencia de Turbay Ayala, al igual que el extravío del M-19 por pretender juzgar al presidente Belisario por traicionar un Acuerdo de Paz que nunca contó con el apoyo del establecimiento político y económico, mucho menos de las Fuerzas Militares. Craso y letal error que el mismo Belisario reconocería posteriormente en un foro internacional en la OCDE sobre <strong>“El Salvador y Colombia. Lecciones sobre conflictos armados</strong>”, por no comprometer a las Fuerzas Militares con su política de paz, como claramente lo expresó: “<em>Se firmaron algunos acuerdos, pero se cometió el error de no involucrar de manera directa a los miembros de la institución armada. Con lo cual los acuerdos se convirtieron en letra muerta, lo que hizo fracasar en parte el proceso general de reconciliación”</em>. Letra muerta que literalmente pagaron con sus vidas más de cien civiles en el Palacio de Justicia.</p>



<p><strong>Una memoria revitalizadora</strong></p>



<p>Con toda razón señalaba Tzvetan Todorov: “<em>El mal sufrido debe inscribirse en la memoria colectiva, pero <strong>para dar una nueva oportunidad al porvenir</strong>”</em>, lo que nos recuerda también a nuestro nobel García Márquez: “<em>Nos han escrito y oficializado una versión complaciente de la historia, <strong>hecha más para esconder que para clarificar</strong>, en la cual se <strong>perpetúan vicios originales</strong>, se <strong>ganan batallas que nunca se dieron</strong> y se <strong>sacralizan glorias que nunca merecimos”<a href="#_edn7" id="_ednref7"><strong>[vii]</strong></a></strong>. </em>Y, sin duda, los relatos de ambas partes en torno a lo sucedido hace 40 años en el Palacio de Justicia son una afrenta inadmisible para todas las víctimas y un desafío para nuestra responsabilidad en el presente y futuro inmediato, ahora con tantas versiones revisionistas y revanchistas que tratarán de ganar votos en las próximas elecciones. Con lucidez lo resaltó Ricardo Silva Romero en la presentación de la Fundación Carlos H Uran: “<em>La memoria” es testigo de que hay tiempos de cordura, y también los recrea, y también los rescata a tiempo del olvido…</em><em> </em><em>Eso es lo que más me gusta de esta fundación: <strong>que está aquí para demostrarnos, de una y mil maneras, que no hemos tenido, ni tenemos, ni tendremos que matarnos”.</strong></em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.msn.com/es-co/noticias/other/la-memoria-empieza-despu%C3%A9s-del-proceso-de-reivindicaci%C3%B3n-helena-ur%C3%A1n-tras-lanzamiento-de-la-fundaci%C3%B3n-carlos-h-ur%C3%A1n/ar-AA1OyGbM">https://www.msn.com/es-co/noticias/other/la-memoria-empieza-despu%C3%A9s-del-proceso-de-reivindicaci%C3%B3n-helena-ur%C3%A1n-tras-lanzamiento-de-la-fundaci%C3%B3n-carlos-h-ur%C3%A1n/ar-AA1OyGbM</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Horacio_Ur%C3%A1n_Rojas">https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Horacio_Ur%C3%A1n_Rojas</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://lector.ramajudicial.gov.co/SIBD/HOLOCAUSTO/Publicaciones/00000000/4013/300/">https://lector.ramajudicial.gov.co/SIBD/HOLOCAUSTO/Publicaciones/00000000/4013/300/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.planetadelibros.com.co/libro-el-palacio-de-justicia-una-tragedia-colombiana/321060">https://www.planetadelibros.com.co/libro-el-palacio-de-justicia-una-tragedia-colombiana/321060</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.wradio.com.co/2025/10/15/bonus-track-reporte-coronell-se-presento-la-fundacion-carlos-h-uran-para-la-memoria-y-la-justicia/">https://www.wradio.com.co/2025/10/15/bonus-track-reporte-coronell-se-presento-la-fundacion-carlos-h-uran-para-la-memoria-y-la-justicia/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-10-02/tomas-corredor-a-uno-lo-mataban-hace-veinte-anos-por-hacer-una-pelicula-como-noviembre.html">https://elpais.com/america-colombia/2025-10-02/tomas-corredor-a-uno-lo-mataban-hace-veinte-anos-por-hacer-una-pelicula-como-noviembre.html</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/">https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/</a></p>



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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
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        <pubDate>Sat, 18 Oct 2025 04:41:32 +0000</pubDate>
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