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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de dolar+digital | Blogs El Espectador</title>
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        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p></p>



<p>El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p>En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p>Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p>El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p>Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p>Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p>Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p>La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p>Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p>Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p>Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p>En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p>Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="(max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p>Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p>Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p>Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="(max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p>Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p>A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p>Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p>Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p>En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p>En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p>A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p>En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p>Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p>El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p>La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p>La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p>Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p>El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p>Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p>Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p>Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p>Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p>Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p>El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p>El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p>Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p>La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Quintero, M. (1976). El Capitan Cristobal Quintero. Boletín de Historia y Antigüedades Órgano de la Academia Colombiana De Historia. (63) No. 713, 211.</li>



<li>Panesso, F. (2020). Familias de Antioquia (De la obra en preparación &#8220;Apellidos de Antioquia y Caldas&#8221;). Revista Institucional UPB, 23 (83), 193-206. https://revistas.upb.edu.co/index.php/revista-institucional/article/view/3348</li>



<li>Gamboa, J. (2004). La encomienda y las sociedades indígenas del Nuevo Reino de Granada: el caso de la Provincia de Pamplona (1549-1650). Revista de Indias. (64) No. 232, 749-770. ISSN: 0034-8341</li>



<li>Romano, R. (1988). Entre encomienda castellana y encomienda indiana: Una vez más el problema del feudalismo americano (Siglos XVI-XVII). Anuario IEHS: Instituto de Estudios histórico sociales, No. 3, 11-39.ISSN 0326-9671</li>



<li>Prados, C. (2016). La acumulación de oficios (intendente corregidor) tras la Real Cédula de 13 de noviembre de 1766. Un estudio de caso: el Ayuntamiento de Granada (1808-1814). Cuadernos de Historia del Derecho (23), 191-210. ISSN: 1133-7613. http:// dx.doi.org/10.5209/rev_CUHD.2016.v23.53062</li>



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<li>Frago, J. (2019). Judios, conversos y judeo español. Apuntes históricos. Boletin de filología Tomo 54 Número 1, 153-202.</li>



<li>Soria, E. Díaz, A. &nbsp;(2019). Los judeoconversos en el mundo ibérico. Universidad de Córdoba Servicio de Publicaciones.</li>



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<li>Congregación de la Misión. (2026). Juan Bautista Malézieux https://historia.vicentinos.co/misioneros/misioneros/</li>



<li> Enciclopedia Banco de la República (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p><a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia">https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Harold Alvarado Tenorio. Ajuste de Cuentas. (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Olave, G (2013). El eterno retorno de Marquetalia: sobre el mito fundacional de las FARC-EP. Folios Segunda época (37) Primer semestre, 149-166.</li>



<li>Henao, D. (2015). Bandolerismo rural en el Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Nordeste antioqueño (Colombia), Revista de Historia Regional y Local (7) No. 14, 1953-1958 ISSN: 2145-132X</li>



<li>Señal Memoria RTVC (2026). Guillermo León Valencia Muñoz.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz">https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz</a></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La carrera mundial por los datos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/la-carrera-mundial-por-los-datos/</link>
        <description><![CDATA[<p>La industria global para desarrollar data centers está —y seguirá— en auge. Cali tiene las condiciones para ser un jugador de peso en esta carrera.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay una infraestructura invisible que sostiene casi todas las actividades de nuestro día a día —las transacciones bancarias, las videollamadas, los modelos de Inteligencia Artificial, las plataformas de salud…— y que la mayoría de la gente desconoce: <strong>los data centers. Hoy el mundo está en una carrera sin precedentes para construirlos.</strong><br></p>



<p>En este punto vale anotar que <strong>la Inteligencia Artificial (IA) también impactó a esta industria:</strong> ya no basta con almacenar datos, ahora hay que procesarlos a velocidades y densidades que exigen instalaciones radicalmente más sofisticadas. Un data center diseñado para IA puede consumir más electricidad que una ciudad intermedia.<br></p>



<p>Ante este panorama, la inversión global en este tipo de infraestructura de datos está desatada: <strong>en 2025, según estimaciones de Gartner y TechJury, superó los 405.000 millones de dólares</strong>. Grandes empresas tecnológicas, como Microsoft, Google, Meta, Amazon, anunciaron inversiones que no tienen comparación histórica.<br></p>



<p>América Latina no es ajena a esta ola. Brasil y México lideran la expansión regional, pero Colombia gana terreno con rapidez. <strong>El mercado colombiano de centros de datos podría pasar de 450 millones de dólares en 2025 a casi 1.500 millones en 2031,</strong> de acuerdo con las estimaciones de Arizton.</p>



<p>Las inversiones ya confirmadas, refrendan esta creciente tendencia. En octubre del año pasado, ODATA anunció una inversión de 1.300 millones de dólares para dos data centers en Colombia; en febrero pasado, una inversión colombiana y de los Emiratos Árabes construirán otras tres instalaciones. <strong>Las señales son claras: el país está en el radar de los grandes operadores globales.</strong></p>



<h5 class="wp-block-heading"><br>Cali, hub de tecnología<br></h5>



<p><strong>Hay una ciudad que debería estar más presente en esa conversación: Cali. ¿Por qué? Ya mismo se los cuento.</strong><br></p>



<p>Cuando un operador global decide dónde construir un data center, no solo busca un terreno barato: <strong>evalúa energía —disponibilidad, estabilidad y costo—, conectividad digital, agua para refrigeración, costos de construcción, régimen tributario y talento humano.</strong> En cada uno de esos criterios, Cali tiene mucho que decir y aportar. Y, en algunos, tiene ventajas que destinos como Ciudad de México, Santiago de Chile o la capital del país no pueden replicar.<br></p>



<p><strong>La más subestimada de estas variables es el agua.</strong> Pocos saben que un data center de escala media puede consumir millones de litros de este líquido al día solo para mantener sus equipos fríos. Es un factor que los inversionistas sofisticados ya están midiendo con el mismo rigor con el que miden la energía, por ejemplo.<br></p>



<p>Según el índice WRI Aqueduct —referencia global de estrés hídrico— Colombia tiene un índice cercano a cero, mientras que México supera el nivel 4 sobre 5. Dicho de otra forma: Colombia está en el cuadrante ideal a nivel mundial (junto con Brasil y Costa Rica). México, que hoy concentra buena parte de los data centers de la región, enfrenta un riesgo hídrico que a mediano plazo será un obstáculo operativo y regulatorio real. Y al revisar las condiciones dentro de Colombia, es claro que <strong>el Valle del Cauca, bañado por varias fuentes hídricas, ofrece una ventaja comparativa con respecto a otros departamentos del país</strong> con menos acceso a fuentes de agua.<br></p>



<p>A esto se suma la energía. El Valle del Cauca generó 190 GWh de energía solar en 2025, un logro significativo si se tiene en cuenta que partió prácticamente de cero hace seis años. El departamento alberga la primera granja solar de gran escala del país y el primer sistema de almacenamiento con baterías. Además, la región tiene una red eléctrica estable con 17 subestaciones y sus costos industriales están entre los más competitivos del país. Y, como ñapa, algo que no siempre se menciona: <strong>Cali es la única gran ciudad andina con conexión directa a cables submarinos del Pacífico</strong> —MAYA, SAM, PAN-AM, entre otros— lo que le da rutas de datos internacionales que otros grandes centros urbanos del país simplemente no tienen.<br></p>



<p>El desarrollo del ecosistema tecnológico local tampoco es menor: <strong>el sector IT en Cali crece al 23% anual;</strong> cuatro de las diez principales empresas de software de Colombia tienen sede en la capital vallecaucana, y 14 de las 22 compañías líderes globales en IA ya emplean talento nativo caleño. Esto no es casualidad: es el resultado de décadas de inversión universitaria y de un ecosistema que produce ingenieros de calidad a costos que otras ciudades de la región no pueden ofrecer.<br></p>



<h5 class="wp-block-heading">Entonces, ¿qué falta?<br></h5>



<p>Para reforzar su presencia, <strong>Cali y el Valle del Cauca deben evidenciar, explícitamente, que quieren jugar en esta liga.</strong> En ese sentido, iniciativas como <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/cali-refuerza-su-apuesta-como-hub-de-tecnologia/">Cali Home4Tech</a> —una apuesta para que la ciudad se consolide como un territorio inteligente, sostenible y global—, y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/innovacion-sostenibilidad-pacifico-colombiano/">la narrativa ‘Valle Verde’</a> —que evidencia las capacidades y facilidades que ofrece el Valle del Cauca para que las empresas alcancen sus retadoras metas de descarbonización— son decididas apuestas que demuestran la voluntad de la región por hacer parte de esta carrera por los datos y en las que convergen autoridades departamentales, locales y los demás actores del tejido empresarial de la región.<br></p>



<p>Por otra parte, Turner &amp; Townsend —consultora global que publica el único índice mundial de costos de construcción de datacenters— ha identificado, una y otra vez, <strong>los obstáculos que tienen el freno de mano puesto para Colombia: la lentitud en permisos, la necesidad de expandir infraestructura eléctrica para cargas de alta densidad y la ausencia de una política pública local</strong> que articule suelo, energía y zonas francas con los requerimientos específicos de esta industria. Ninguno de estos es insuperable, por el contrario, todos son, en el fondo, decisiones políticas y de gobernanza que se pueden sacar adelante.<br></p>



<p>En definitiva, el mundo está construyendo la infraestructura que va a sostener la próxima década de economía digital. Las ciudades que ganen esa carrera no serán necesariamente las más grandes ni las más conocidas: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/el-rol-transformador-de-las-empresas/">serán las más preparadas.</a> <strong>Cali tiene los cables, el agua, la energía limpia, el talento y los costos competitivos.</strong> Ahora, como en cualquier carrera, hay que emplearse a fondo para evidenciar estas ventajas y lograr así que Cali se sume al lote que lidera esta competencia global.</p>



<h6 class="wp-block-heading">*Por: <a href="https://www.linkedin.com/in/valerysanclemente/">Valery Sanclemente, gerente de inversión en Invest Pacific</a></h6>



<p>Crédito foto: Cotel Wave DC.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Invest Pacific</author>
                    <category>Inversión: Tendencias y Oportunidades</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127730</guid>
        <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 13:56:04 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/09085401/Etix.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La carrera mundial por los datos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Invest Pacific</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Juventud, desigualdad y futuro en la nueva Medellín</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/juventud-desigualdad-y-futuro-en-la-nueva-medellin/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay ciudades que se cuentan en cifras , PIB, inversión extranjera, ocupación hotelera y otras que se cuentan en pulsos. Medellín, hoy, es ambas cosas: una vitrina global donde aterrizan nómadas digitales, turistas con dólares y promesas de innovación, pero también un territorio donde ser joven sigue siendo una ecuación incompleta, atravesada por la desigualdad, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay ciudades que se cuentan en cifras , PIB, inversión extranjera, ocupación hotelera y otras que se cuentan en pulsos. Medellín, hoy, es ambas cosas: una vitrina global donde aterrizan nómadas digitales, turistas con dólares y promesas de innovación, pero también un territorio donde ser joven sigue siendo una ecuación incompleta, atravesada por la desigualdad, la violencia heredada y el costo creciente de existir.</p>



<p>En la Comuna 13, esa contradicción no se esconde, más bien convive.</p>



<p>Allí, donde durante años el Estado llegaba tarde o no llegaba, hoy llegan también visitantes con cámaras, grafitis convertidos en relato turístico y cafés que traducen la ciudad al inglés. Pero más allá de ese encuadre —el que circula en Instagram— hay otra historia que insiste: la de los jóvenes que siguen creciendo entre oportunidades fragmentadas.</p>



<p>Y en medio de esa tensión, una casa se vuelve a abrir.</p>



<p>La sede de la YMCA Medellín en San Javier no es solo una renovación física. Es, en el fondo, una declaración política: creer en los jóvenes en una ciudad que todavía no termina de decidir cómo hacerlo. La dirige Daniel Ledesma, 27 años, criado en ese mismo territorio, alguien que no llegó a “intervenir” la comuna, sino que creció dentro de ella.</p>



<p>“Hay en las comunidades mucho más que conflicto, hay posibilidades, arte y jóvenes con un potencial maravilloso”, me dice Daniel, sin romanticismo pero con convicción.</p>



<p>Su historia no es excepcional; es precisamente el punto. Es el tipo de liderazgo que Medellín necesita multiplicar, pero que aún no logra escalar. Porque mientras la ciudad se posiciona como hub tecnológico y destino global, la pregunta sigue siendo quiénes participan realmente de ese crecimiento.</p>



<p>La Comuna 13, Bello, el nororiente, los bordes invisibles de la ciudad: ahí se está jugando otra Medellín.</p>



<p>Una donde los jóvenes no solo enfrentan la presión de sobrevivir, sino la de encajar en una narrativa de éxito que no siempre les pertenece. Donde el turismo encarece la vida, donde el arriendo sube más rápido que las oportunidades, donde el inglés abre puertas, pero no todos tienen llave.</p>



<p>Y en ese contexto, hablar de juventud en Colombia ya no es solo un asunto social: es un asunto estructural.</p>



<p>Hoy, más de 12 millones de personas en Colombia tienen entre 14 y 28 años. Es casi una cuarta parte del país. Pero esa cifra, que debería ser una ventaja demográfica, convive con otra realidad: tasas de desempleo juvenil que históricamente duplican el promedio nacional, altos niveles de informalidad y brechas profundas entre lo urbano y lo rural. En ciudades como Medellín, esa desigualdad no desaparece; se redistribuye.</p>



<p>El país, además, está envejeciendo. La tasa de natalidad ha caído de forma sostenida en los últimos años, y eso reconfigura todo: el mercado laboral, el sistema pensional, la productividad futura. Los jóvenes de hoy no son solo una generación más; son, literalmente, la base del país que va a sostener las próximas dos décadas.</p>



<p>Pero hay una tensión evidente: se les exige ser el futuro, sin garantizarles el presente.</p>



<p>En ese vacío, también emergen fenómenos incómodos que Medellín conoce bien pero que pocas veces se integran a la conversación pública con la suficiente profundidad. El aumento del turismo internacional ha traído consigo no solo inversión, sino también dinámicas complejas como el crecimiento de economías informales asociadas al trabajo sexual, muchas veces atravesadas por desigualdad, explotación y falta de oportunidades para jóvenes —especialmente mujeres y población diversa— que encuentran en estos circuitos una salida inmediata en ausencia de alternativas estructurales.</p>



<p>No es una historia nueva. Es una que cambia de forma.</p>



<p>“Se necesita creer en los jóvenes y eso significa inversión. Necesitamos pensar en quiénes son los jóvenes de Colombia”, insiste Daniel.</p>



<p>La frase suena simple, pero en Medellín adquiere otra dimensión. Porque no hay un solo tipo de joven. Está el que programa desde El Poblado y trabaja remoto para una startup en California, y está el que cruza la ciudad dos horas para estudiar, o el que decide entre un ingreso inmediato o una apuesta educativa a largo plazo.</p>



<p>Pensar en “los jóvenes” en abstracto ya no alcanza.</p>



<p>Y ahí es donde el Estado —el actual y el que viene— tiene una deuda que ya no admite aplazamientos. Colombia se acerca a un nuevo ciclo político, y con él, la oportunidad (y la obligación) de redefinir su relación con esta generación. No basta con políticas juveniles nominales o programas fragmentados: se requiere una lectura profunda de quiénes son estos jóvenes, qué territorios habitan, qué economías los sostienen y qué expectativas tienen.</p>



<p>Porque gobernar en los próximos años será, en gran medida, gobernar para una generación que no necesariamente cree en las instituciones como lo hicieron las anteriores.</p>



<p>En ese mismo espacio renovado aparece otra figura que conecta la historia global con la realidad local: Sam Blyth, tataranieto de Sir George Williams, fundador de la YMCA en Londres en 1844. No es un detalle menor. Hay algo simbólico en que un descendiente directo de ese origen llegue a la Comuna 13, no como espectador, sino como aliado.</p>



<p>“Medellín ha tenido una historia compleja, pero es precisamente por eso por lo que queremos impulsarlo. Soy muy optimista sobre Medellín”, me dice Sam.</p>



<p>El optimismo, en este caso, no es ingenuo. Es una apuesta.</p>



<p>Porque la YMCA no está llegando a descubrir la ciudad; lleva décadas ahí. Desde 1998 en la Comuna 13, acompañando procesos que no se miden en métricas rápidas, sino en trayectorias de vida. Más de 3.000 jóvenes en los últimos años, miles de horas de voluntariado, programas que van desde formación digital hasta liderazgo comunitario.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20161913/Sam-Blyth.-Helga-Stephenson-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127181" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20161913/Sam-Blyth.-Helga-Stephenson-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20161913/Sam-Blyth.-Helga-Stephenson-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20161913/Sam-Blyth.-Helga-Stephenson-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20161913/Sam-Blyth.-Helga-Stephenson.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>Pero su historia es mucho más larga —y más amplia— que Medellín.</p>



<p>Nacida en el Londres industrial de 1844, en medio de una revolución económica que también desbordaba a los jóvenes trabajadores, la YMCA surgió como una respuesta a una pregunta que sigue vigente: ¿qué hacer con una juventud que migra, que trabaja, que cambia más rápido que las instituciones que deberían acompañarla?</p>



<p>Desde entonces, ha estado presente en guerras, procesos de urbanización, crisis económicas y transformaciones culturales en más de 120 países. Ha trabajado con jóvenes desplazados, con comunidades obreras, con estudiantes, con migrantes. Ha sido refugio, escuela, red, punto de encuentro. Y en todos esos contextos, hay un hilo común: juventudes atravesadas por cambios profundos, intentando encontrar un lugar en sociedades que se reconfiguran constantemente.</p>



<p>Lo que pasa en Medellín, en ese sentido, no es una excepción. Es parte de una historia global.</p>



<p>Y, sobre todo, algo más difícil de cuantificar: espacios de cuidado.</p>



<p>En las últimas semanas, los llamados enfrentamientos de “macheteros” volvieron a encender alertas. Videos virales, jóvenes convocados por redes sociales, violencia que parece nueva pero que tiene raíces viejas. En ese escenario, organizaciones como la YMCA vuelven a hacer lo que el algoritmo no puede: mediar, escuchar, sostener.</p>



<p>No se trata solo de evitar la violencia, sino de ofrecer alternativas reales.</p>



<p>Porque si algo queda claro al caminar Medellín hoy es que la ciudad está en disputa narrativa. Entre el orgullo legítimo de su transformación y las deudas que siguen abiertas. Entre el brillo internacional y las fracturas internas. Entre lo que se muestra y lo que se vive.</p>



<p>La nueva sede de la YMCA no resuelve esa tensión. Pero la reconoce.</p>



<p>Es un espacio con mejor luz, más accesible, más conectado tecnológicamente. Pero también es un recordatorio de algo más profundo: que el desarrollo no es solo infraestructura, es tejido social. Y que ese tejido, en Colombia, sigue dependiendo en gran medida de sus jóvenes.</p>



<p>Creer en ellos —como dice Daniel— no es una frase inspiracional. Es una decisión de urgencia económica, política y cultural.</p>



<p>Y en una ciudad como Medellín, donde todo parece avanzar rápido, la pregunta no es si va a haber futuro, sino quiénes van a poder habitarlo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127071</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 18:22:18 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19132100/ymca1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Juventud, desigualdad y futuro en la nueva Medellín]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Grietas del dólar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tejiendo-naufragios/grietas-del-dolar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si el dinero vale por la confianza que genera su emisor, entonces el bien más valioso que tiene cualquier banco central no es el oro, sino su reputación.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Existe una pregunta que parece trivial pero que es inquietante si se piensa a profundidad: ¿por qué el dinero tiene valor?</p>



<p>La respuesta es incómoda: <strong>en la actualidad el dinero es un acuerdo colectivo</strong>. Y, <strong>como toda promesa, su valor depende enteramente de quien promete.</strong></p>



<p>Si el dinero vale por la confianza que genera su emisor, entonces <strong>el bien más valioso que tiene cualquier banco central no es el oro, sino su reputación</strong>. Esa reputación descansa en cosas concretas: que el banco central tome decisiones técnicas y no políticas, que existan instituciones que den certeza sobre el futuro y que el gobierno no gaste a voluntad o que imprima billetes para tapar huecos fiscales.</p>



<p><strong>En el caso específico del dólar, su valor depende de que Estados Unidos sea un actor predecible dentro del orden internacional</strong>. Al euro lo respalda el BCE y la disciplina del bloque europeo, a menudo criticada por su rigidez en momentos de crisis. El yen japonés se sostiene sobre décadas de institucionalidad robusta. El franco suizo es sinónimo de estabilidad. Ninguna de estas monedas necesita que alguien las defienda: su valor lo ampara la trayectoria del sistema que las emite.</p>



<p>El dólar, además de lo anterior, tiene un ecosistema que ninguna moneda ha replicado. No es solo que concentre más de la mitad de las reservas internacionales de los bancos centrales del mundo. El petróleo, el gas y la mayoría de las materias primas se negocian en dólares, igual que la deuda de decenas de naciones. La mayor parte del comercio global —incluso entre países que no tienen ninguna relación directa con Estados Unidos— se factura y liquida en esa moneda. <strong>Todo esto crea un ciclo que se autorrefuerza: el planeta usa el dólar porque todos lo necesitan</strong>. </p>



<p><strong>Aquí es donde la segunda presidencia de Donald Trump deja de ser un fenómeno político para convertirse en un problema monetario global</strong>.</p>



<p>No se trata de ideología. Hay argumentos legítimos para reducir impuestos, revisar tratados comerciales o cuestionar consensos del libre mercado. <strong>El problema no es la dirección de las políticas: es su naturaleza errática</strong>. La imprevisibilidad erosiona las instituciones, lo que impacta en las monedas del planeta.</p>



<p>Para países como Colombia, esto no es un asunto abstracto. Cuando el dólar incorpora incertidumbre, el peso la multiplica. Una divisa volátil encarece las importaciones, presiona la inflación y complica la deuda externa. <strong>Lo que pasa en Washington incide en el bolsillo de los colombianos antes de que llegue a los titulares de los periódicos.</strong></p>



<p>Tomemos los aranceles como ejemplo. En abril de 2025, la administración Trump anunció aranceles generalizados contra prácticamente todos sus socios comerciales. El problema no fue exclusivamente el impacto comercial. <strong>Una medida aplicada intempestivamente ofrece un mensaje de inestabilidad. Si las reglas cambian a voluntad del presidente de Estados Unidos, los dólares incorporan un riesgo que no tenían antes.</strong></p>



<p>A esto se agrega la relación de Trump con la Reserva Federal. Ha exigido que baje las tasas y ha dicho que puede remover a Jerome Powell a su antojo. Hasta ahora no lo ha hecho, pero el daño está hecho. <strong>Los mercados no esperan a que el banco central sea capturado para actuar. Les basta con que la posibilidad parezca real.</strong></p>



<p>Para rematar, en mayo de 2025, Moody&#8217;s rebajó la calificación crediticia de Estados Unidos, quitándole la última triple A que le quedaba. El impacto técnico es limitado, pero el simbolismo es devastador: <strong>no tiene la máxima calificación</strong> <strong>el país que emite la moneda en la que se comercia y se pagan las deudas.</strong> </p>



<p>Las políticas de Trump no solo siembran desconfianza, también generan un daño estructural. <strong>Los gobiernos, las empresas y los bancos comienzan a dudar sobre usar el dólar en sus operaciones.</strong></p>



<p>La señal más significativa no está en los noticieros, sino en lo que podríamos llamar la &#8220;plomería financiera&#8221;: la infraestructura invisible que hace posible que el dinero fluya entre países. Y esa plomería, que durante décadas corrió casi exclusivamente por tuberías denominadas en dólares, está siendo rediseñada. <strong>Los países no anuncian que van a dejar el dólar; simplemente construyen otras opciones.</strong></p>



<p>Esta plomería es relevante gracias a que <strong>el ecosistema del dólar no depende solo de la confianza, sino de la infraestructura que la hace operativa</strong>. Es costoso cambiarse a otra moneda si los sistemas de pago, los protocolos de liquidación y las redes de compensación están construidos alrededor del dólar. Pero <strong>si existe una infraestructura alternativa, y es funcional, la decisión deja de ser técnica y se vuelve política.</strong> <strong>Ahí está el verdadero riesgo.</strong></p>



<p>Por ejemplo, el proyecto mBridge —una plataforma de divisas digitales entre los bancos centrales de China, Hong Kong, Tailandia, los Emiratos y Arabia Saudita— ha acumulado ya más de 55.000 millones de dólares en transacciones. El sistema chino de pagos CIPS procesó el equivalente a 24 billones en 2024, triplicando su volumen desde 2020. <strong>No estamos ante un relevo inminente, sino ante el montaje de opciones para prescindir del dólar.</strong></p>



<p><strong>Trump no solo está erosionando la reputación de la Reserva Federal o el perfil crediticio del Tesoro. Está minando el ecosistema que hace que el mundo elija el dólar por encima de otras monedas.</strong> El riesgo no es una crisis inmediata. Es algo más insidioso: la acumulación de recelo mientras se construye otra cañería.  </p>



<p>El mundo creyó en el dólar porque Estados Unidos se comportó como un emisor en el que valía la pena creer. Sin embargo, <strong>la fe, como el dinero, no se legisla ni se decreta: se sostiene gracias a la solidez de la estructura y a la serenidad de lo estable.</strong> La reputación del dólar se mantiene en pie mientras las paredes no se agrieten, pero tambalea con el trino de las aves.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Niño</author>
                    <category>Tejiendo Naufragios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127005</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 01:37:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/18202139/Dolar2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Grietas del dólar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Niño</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/venezuela-trump-y-petroleo-los-anuncios-de-ee-uu-profundizan-la-incertidumbre-ambiental-tras-la-captura-de-maduro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;identificar anomalías&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Análisis de expertos señalan que, al considerar los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025, se registraron 3091 incidentes de hidrocarburos en el mar venezolano.</em></li>



<li><em>Una expansión petrolera sin salvaguardas robustas amenaza con profundizar daños en ecosistemas ya altamente vulnerables al cambio climático y a la pérdida de servicios de la naturaleza.</em></li>



<li><em>Ingenieros sugieren que la inversión podría traer mantenimiento en oleoductos y refinerías para disminuir accidentes ambientales.</em></li>



<li><em>El temor de los expertos es que sin supervisión y fortalecimiento institucional, la expansión petrolera profundizará problemas ambientales y vulnerará derechos de comunidades locales.</em></li>
</ul>



<p>Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;<strong>identificar anomalías</strong>&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso en&nbsp;<a href="https://science.nasa.gov/earth/earth-observatory/troubled-waters-148894/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fotografías satelitales de la NASA desde 2021</a>— no es un evento aislado, sino un&nbsp;<strong>patrón crónico de contaminación.</strong></p>



<p>Entre 2023 y 2025, el especialista —quien prefirió mantener su identidad en reserva por el complejo clima político del país— detectó de forma persistente&nbsp;<strong>manchas de hidrocarburos</strong>&nbsp;no sólo en la superficie del Lago de Maracaibo, sino también a lo largo de las costas de los estados de Anzoátegui, Monagas, Sucre, Carabobo y Falcón, así como en múltiples áreas marino-costeras protegidas. Estos patrones coinciden con registros de<strong>&nbsp;fugas y derrames continuos</strong>&nbsp;en la región y sugieren que dichas descargas están ligadas a la infraestructura de la empresa estatal de hidrocarburos más reconocida de Venezuela: Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA).</p>



<p><strong>Leer más | |<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268890"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142304/Imagen2.jpg" alt="Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268890" /><figcaption class="wp-element-caption">Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>“Lo que vemos es permanencia”, explica el investigador sobre el Lago de Maracaibo. “Una capa de hidrocarburos que varía de espesor, pero que está siempre allí”. Además, señala que el seguimiento satelital del equipo de investigación muestra un aumento sostenido de los incidentes con hidrocarburos en aguas venezolanas. En el primer semestre de 2023 se registraron 949 casos mientras que en el primer semestre de 2025, la cifra ascendió a 1364, lo que representa&nbsp;<strong>un incremento cercano al 44 %</strong>.</p>



<p>Al sumar los registros correspondientes a los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025,&nbsp;<strong>el total acumulado asciende a 3091 incidentes</strong>. De ese total, dos fueron derrames mayores a 100 kilómetros cuadrados: uno desde la&nbsp;<a href="https://lga.lagranaldea.com/2024/08/31/derrames-de-la-refineria-el-palito-lo-que-se-ve-y-lo-que-queda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Refinería El Palito</a>, en diciembre de 2023; y otro, en agosto de 2024,&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/562987/el-derrame-petrolero-equivalente-a-37-000-canchas-de-futbol-que-afecta-a-carabobo-y-falcon/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre los estados de Falcón y Carabobo</a>. El resto corresponden a fugas menores, pero igualmente recurrentes. El conteo total de incidentes indica que&nbsp;<strong>se afectaron 25 090 kilómetros cuadrados</strong>, una superficie equivalente a casi la mitad del territorio de Costa Rica.</p>



<p>“<strong>El peor derrame que he visto recientemente fue el de&nbsp;<a href="https://elpais.com/america/2024-08-20/un-nuevo-derrame-de-crudo-de-pdvsa-contamina-las-playas-del-caribe-venezolano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">agosto de 2024</a></strong>, dejó una estela que alcanzó manglares y refugios de fauna. Las descargas no fueron sólo de petróleo: también hubo aguas negras, sedimentos y agroquímicos. El impacto es visible en la cadena alimentaria: moluscos como las ostras quedaron contaminados y ya no son aptos para el consumo” comenta el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268891"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142307/Imagen1.jpg" alt="Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268891" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Aunque en años recientes Washington había otorgado licencias limitadas para que empresas como Chevron operaran en el país, en 2025 muchas de esas autorizaciones fueron revocadas y&nbsp;<a href="https://es.euronews.com/business/2025/12/29/por-que-chevron-sigue-operando-en-venezuela-pese-a-las-sanciones-de-estados-unidos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">restricciones más estrictas</a>&nbsp;se impusieron sobre exportaciones petroleras y buques asociados al comercio de crudo venezolano. El panorama político e internacional del país estaría cambiando radicalmente en 2026, pues&nbsp;<strong>otra vez Venezuela es observada por inversionistas extranjeros interesados en reactivar la industria petrolera</strong>, debilitada por décadas de deterioro y sanciones internacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La intervención internacional</h2>



<p>Para el especialista que pidió la reserva de su nombre, las sanciones económicas internacionales que ha recibido Venezuela no han reducido el impacto ambiental de la industria en el país. Por el contrario, han aumentado los riesgos señalados en&nbsp;<a href="https://transparenciave.org/48-tanqueros-irregulares-estuvieron-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informes</a>&nbsp;de varias ONG, en los que se comenta que&nbsp;<strong>al empujar las exportaciones hacia rutas opacas</strong>&nbsp;—como flotas ilegales y transferencias de crudo en mar abierto—&nbsp;<strong>se debilitan los controles ambientales y crece la probabilidad de derrames</strong>, especialmente en zonas costeras y portuarias.</p>



<p>La capacidad petrolera venezolana, de la que depende gran parte de la economía del país, se mantiene en torno a un millón de barriles por día, muy por debajo de su&nbsp;<strong>capacidad potencial, que podría ser&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-tiene-capacidad-para-triplicar-su-producci%C3%B3n-petrolera%2C-seg%C3%BAn-exministro-ram%C3%ADrez/90773773" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tres veces mayor</a></strong>. Sin embargo, este escenario podría cambiar en el corto y mediano plazo.</p>



<p>Tras años de&nbsp;<a href="https://armando.info/amiguismo-crudo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">operaciones opacas</a>, el sector petrolero venezolano enfrenta ahora la posibilidad de un repunte productivo, impulsado por el giro en la política de&nbsp;<strong>Donald Trump</strong>&nbsp;hacia el país, quién, luego de la intervención que terminó con la captura de Nicolás Maduro,&nbsp;<strong>promovió la apertura de esta industria a empresas estadounidenses y europeas</strong>, incentivando a las compañías para que evalúen inversiones para reconstruir y aumentar la producción.&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-09/trump-insta-a-las-petroleras-a-invertir-100000-millones-en-venezuela-para-controlar-la-industria.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En declaraciones públicas</a>, Trump mencionó que se podrían movilizar hasta&nbsp;<strong>100 000 millones de dólares en inversión privada.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268715"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21141006/Donald-Trump-White-House-Cover-768x512.jpg" alt="Donald Trump. Foto: White House" class="wp-image-268715" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció posibles inversiones de Estados Unidos en la industria petrolera venezolana. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p>Esta dinámica de interés corporativo surge en un momento en que el Gobierno venezolano, ahora liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez,&nbsp;<strong>ha propuesto&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/business/energy/venezuelas-rodriguez-proposes-oil-reform-facilitate-investment-2026-01-15/?fbclid=PAb21jcAPXdzNleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaflzlDlwRDKb5oHOnvEFeWKBpNC7vMQKpkhRGmeQoB2TS7N_lyR6ZFFfqBPyg_aem_gIr0juPluSmFISJyJhDdVw" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una reforma</a>&nbsp;a la Ley de Hidrocarburos</strong>, con el&nbsp;<a href="https://talcualdigital.com/reforma-petrolera-abre-espacio-a-privados-reduce-controles-y-flexibiliza-regalias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">objetivo</a>&nbsp;explícito de atraer mayores inversiones extranjeras al sector petrolero. La iniciativa busca responder a las críticas de compañías como Exxon Mobil sobre la falta de seguridad jurídica y satisfacer la demanda de empresas como Repsol y Chevron de operar bajo condiciones regulatorias “seguras” que permitan la entrada de capital y operaciones en campos dónde hoy no existe infraestructura.</p>



<p>En paralelo a este rediseño del marco legal, Rodríguez anunció la&nbsp;<strong>firma del primer contrato para&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-anuncia-contrato-para-exportar-por-primera-vez-gas-licuado-de-petr%C3%B3leo/90791295" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportar gas licuado de petróleo</a>&nbsp;(GLP)</strong>, marcando un giro en la estrategia energética venezolana y su intención de monetizar subproductos de la actividad petrolera. El anuncio, presentado como un hito comercial, se produjo en un contexto en el que altas cantidades de gas asociado continúan siendo quemadas o liberadas a la atmósfera por falta de infraestructura.</p>



<p>Este panorama abre dos escenarios opuestos. El primero, y en el que coinciden la mayoría de fuentes consultadas, es que se dé una expansión acelerada de la industria petrolera,&nbsp;<strong>sin salvaguardas robustas y profundizando los daños ecológicos</strong>&nbsp;en ecosistemas ya altamente vulnerables a la crisis climática. El segundo es la esperanza de que la llegada de capital y tecnología introduzca estándares más estrictos de regulación ambiental.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/bolivia-las-protestas-obligaron-a-que-el-presidente-tumbe-su-megadecreto-pero-buscara-aprobar-su-agenda-ambiental-con-leyes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia: las protestas obligaron a que el presidente tumbe su megadecreto, pero buscará aprobar su agenda ambiental con leyes</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El antes del petróleo venezolano y la incertidumbre por su futuro</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268887"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142256/imagen5-768x512.jpeg" alt="Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del lago de Maracaibo. (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268887" /><figcaption class="wp-element-caption">Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del Lago de Maracaibo (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p>Un ingeniero que pidió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad y que creció en el campo petrolero de Judibana, en la península de Paraguaná, recuerda que entre 1990 y 2002, cuando trabajó en PDVSA, llegó a liderar un equipo técnico responsable del mantenimiento y la confiabilidad de los sistemas de instrumentación del Centro de Refinación Paraguaná, que integra las refinerías de Amuay y Cardón.</p>



<p>“Cada vez que entraba a la planta veía equipos con letreros pintados que decían ‘100 días sin accidentes’, y eso era un incentivo para nosotros”, relata. En ese período, explica,&nbsp;<strong>la empresa medía la eficiencia a partir del tiempo transcurrido sin fallas operativas</strong>&nbsp;y otorgaba bonos de productividad, una lógica que marcaba la cultura interna de la industria petrolera.</p>



<p>El punto más alto de producción del país fue en 1997, cuándo superó la producción de 3 millones de barriles diarios, al aprovechar las reservas más grandes de crudo pesado en el mundo. El ingeniero asegura que<strong>&nbsp;la industria tenía mecanismos de monitoreo ambiental en algunas refinerías</strong>, por ejemplo, casetas de medición de contaminantes y separadores de hidrocarburos en afluentes.</p>



<p>“En la refinería de Amuay había dos casetas ambientales conectadas a una estación de monitoreo que medían contaminantes como óxido de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO₂), monóxido de azufre (SO) y partículas en suspensión. Una de esas casetas se instaló en el sureste-noreste, donde el viento suele llevar las emisiones hacia las comunidades, para detectar variaciones en la contaminación y&nbsp;<strong>activar medidas en las plantas cuando los niveles aumentaban</strong>”, señala el ex trabajador de la empresa.</p>



<p>Sin embargo, esta supervisión era costosa, requería de personal capacitado para monitorear continuamente las instalaciones y no se ejecutó en todas las instalaciones de la industria. En la actualidad, se desconoce si medidas como estas se siguen implementando.&nbsp;<strong>“Ya hasta colegas me han dicho que los equipos se los robaron”</strong>&nbsp;comenta.</p>



<p><a href="https://www.nytimes.com/es/2025/12/06/espanol/negocios/petroleo-venezuela.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Venezuela posee aproximadamente<strong>&nbsp;el 17 % de las reservas de petróleo conocidas en el mundo</strong></a>, de las cuáles, de acuerdo a Edgar Chacín, geólogo con más de tres décadas de experiencia en PDVSA y empresas petroleras internacionales, están distribuidas de la siguiente manera: 53 % extrapesado, 20 % pesado, 15 % mediano, 8 % liviano y 4 % condensado. “Para procesar este crudo hay que trabajar con mayor prioridad el mantenimiento y la recuperación de la infraestructura de transporte de hidrocarburos en el país. Hablamos de oleoductos, gasoductos y terminales de embarque”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218100"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004043/Manchas-en-Punta-Brava-cayo-de-Morrocoy-el-2-de-agosto-756x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Manchas en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto.Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218100" /><figcaption class="wp-element-caption">Manchas de petróleo en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto de 2020. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p>Chacín explica que&nbsp;<strong>contar con infraestructura apta es necesario para refinar con mayor facilidad</strong>&nbsp;y producir combustibles de alto valor en el mercado internacional. “Venezuela tiene grandes reservas de crudo pesado, pero para transportarlo y venderlo es necesario mezclarlo con diluyentes [crudo liviano o condensados] o someterlo a procesos de mejoramiento en plantas especializadas. Ese tipo de capacidad requiere inversión y ahora [con la situación política actual] podría ser viable”, indica.</p>



<p>Aún así, alerta que&nbsp;<strong>la producción de esos crudos debe acompañarse con técnicas que reduzcan el impacto ambiental durante la extracción</strong>. “Elaborar agrupaciones de perforaciones, planificación ambiental y otros factores ecológicos y de hábitat. Todo esto es posible sólo si hay personal capacitado”, dice.</p>



<p>Gladys Rincón es doctora en ingeniería ambiental y tiene dudas sobre el cumplimiento de altos estándares ahora que se quiere potenciar la industria petrolera en Venezuela. Trabajó durante las décadas de 1980 y 1990 como analista en PDVSA, actualmente es investigadora universitaria y señala que, a pesar de que en la época de la bonanza petrolera venezolana existían normas internacionales que minimizaban los accidentes, no se consideraba la contaminación de manera integral. Por ejemplo,&nbsp;<strong>no se tenía en cuenta la calidad del aire.</strong></p>



<p><a href="https://www.researchgate.net/publication/269966823_Assessment_of_Responsibility_for_Pollution_from_PM10_and_Sulfur_Dioxide_and_Application_to_an_Industrial_Area_on_the_Northeastern_Coast_of_Venezuela?_tp=eyJjb250ZXh0Ijp7ImZpcnN0UGFnZSI6InByb2ZpbGUiLCJwYWdlIjoicHJvZmlsZSJ9fQ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En estudios realizados años después</a>, Rincón modeló la dispersión de contaminantes atmosféricos generados por complejos petroquímicos, incluyendo óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno y material particulado fino para determinar de dónde venían las emisiones.</p>



<p>“En el Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui&nbsp;<strong>hubo comunidades afectadas</strong>&nbsp;debido a fallos en la hidrodesulfuradora y sus emisiones. Eso se expuso hace años”. La investigadora señala que hubo reclamos por&nbsp;<strong>problemas respiratorios, cardíacos y neurológicos</strong>, además de registros de supuestas malformaciones en algunos centros médicos.</p>



<p>Hoy, ya dedicada al estudio de la contaminación atmosférica y el cambio climático, Rincón observa con preocupación el posible retorno de grandes volúmenes de producción petrolera.&nbsp;<strong>“Si no hay evaluaciones ambientales ni regulación efectiva, el impacto será enorme</strong>: aguas contaminadas con metales pesados, emisiones de CO2 y metano, pasivos que se acumulan. Si el Gobierno actual o futuros inversionistas no hacen evaluaciones ni regulaciones, la situación seguirá&nbsp;<a href="https://www.connectas.org/especiales/pdvsa-contamina-mas-de-lo-que-produce/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">igual a la que vivimos actualmente</a>&nbsp;o peor”, advierte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004029/Golfo-Triste-primer-lugar-impacto-por-el-derrame-720x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Golfo Triste, primer lugar impacto por el derrame. Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218097" /><figcaption class="wp-element-caption">Golfo Triste impactado por un derrame de petróleo. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La crisis del agua ya es una bancarrota hídrica mundial: la ONU alerta sobre pérdidas irreversibles en ríos, glaciares y humedales | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El clima y el costo de la producción petrolera</h2>



<p>Aunque Venezuela hoy no figura entre los mayores emisores globales de gases de efecto invernadero, su enorme reserva de crudo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco (región al norte del país, dividida en los bloques Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo, y que contiene las mayores reservas de petróleo extrapesado y pesado del planeta) la coloca como un actor climático clave si la producción se reactiva.</p>



<p><a href="https://globalwitness.org/en/press-releases/ramping-up-venezuela-oil-production-could-risk-methane-bomb-data-shows/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En un informe</a>, la organización Global Witness advierte que un aumento sustancial de la extracción de este crudo de complejo procesamiento&nbsp;<strong>podría añadir emisiones equivalentes a las de todo el transporte marítimo global</strong>.</p>



<p>El informe estima que un escenario de producción elevada podría generar hasta 729 millones de toneladas de CO2 equivalente al año y subraya que gran parte de ese riesgo está ligado a&nbsp;<strong>la infraestructura deteriorada, las fugas, las fallas operativas y la quema de gas que elevan drásticamente el impacto climático</strong>.</p>



<p>Y es que la infraestructura petrolera atraviesa ecosistemas clave del país. En las costas de Falcón, Carabobo y el eje Puerto La Cruz–Mochima, fallas operativas&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/01/2023-inicio-con-derrames-petroleros-en-lago-de-maracaibo-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han causado daños severos al ambiente marino</a>. Por otro lado, en el oriente, sabanas, morichales y el río Guarapiche,&nbsp;<a href="https://provea.org/actualidad/en-seis-anos-pdvsa-derramo-856-72285-barriles-de-petroleo-al-medio-ambiente/#:~:text=(21%20%E2%80%93%2042)-,En%20seis%20a%C3%B1os%20PDVSA%20derram%C3%B3%20856.722%2C85,de%20petr%C3%B3leo%20al%20medio%20ambiente&amp;text=Un%20nuevo%20derrame%20petrolero%20en,a%20la%20ciudad%20de%20Matur%C3%ADn." target="_blank" rel="noreferrer noopener">fuente de agua</a>&nbsp;para consumo humano en la ciudad de Maturín, han sido impactados por vertimientos. A esto se suma que en la Faja Petrolífera del Orinoco, advierte la investigadora Rincón,&nbsp;<strong>el mejoramiento del crudo pesado estaría generando subproductos contaminantes como coque y azufre</strong>.</p>



<p>En este mapa de afectaciones, el Lago de Maracaibo destaca de forma recurrente como uno de los territorios más afectados. Mayra Leal lo conoce bien, vive en el sector Altos de Milagro Norte, en Maracaibo, y trabaja con comunidades pesqueras e indígenas Añú en el lago. Además de dirigir una&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DR5sQqHgCld/?igsh=cHNscHNqYmE2cW5q" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fundación de alimentación</a>&nbsp;para niños, mujeres y adultos mayores, ha sido testigo de la contaminación constante de las refinerías cercanas: “Somos una comunidad pesquera y con petróleo en el agua no se puede salir porque se daña la ropa, la red se daña.&nbsp;<strong>Esto ha traído enfermedades en la piel a los niños que viven cerca del agua</strong>”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268886"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142253/imagen6-1200x800.jpg" alt="Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo. (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas" class="wp-image-268886" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas</figcaption></figure>



<p>Ella, así como muchas personas de estas comunidades, no entienden sobre inversión en la industria petrolera, sólo saben que si esto no se traduce en responsabilidad social y decisiones políticas que les permitan recuperar el lago en el que han crecido, su vida no cambiará.</p>



<p>Con esto coincide Joaquín Benítez, profesor de impacto ambiental y desarrollo sostenible de la Universidad Católica Andrés Bello. Benítez plantea que&nbsp;<strong>la reactivación petrolera no puede entenderse como una decisión económica aislada</strong>, sino que debe integrarse en un debate público más amplio sobre transición energética, cambio climático y justicia internacional.</p>



<p>“Somos un país que necesita desarrollarse y estabilizarse socio-económicamente, pero sólo si se tiene en cuenta&nbsp;<strong>el contexto climático internacional</strong>. Hay países donde la explotación petrolera aún es motor de desarrollo, pero la institucionalidad ambiental suele ser sólida y la gobernanza funciona con un monitoreo constante”, indica.</p>



<p>De acuerdo con Benítez, además de gobernanza se requiere democracia o, de lo contrario, se vulneran derechos ambientales y humanos. “En Venezuela no sólo hará falta tecnología y recursos, sino también fortalecer capacidades institucionales,&nbsp;<strong>actualizar el marco legal, garantizar un sistema judicial operativo y habilitar la fiscalización ciudadana</strong>. Sin esos elementos, la supervisión ambiental no puede operar plenamente”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268888"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142258/imagen4-768x512.jpeg" alt="Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur" class="wp-image-268888" /><figcaption class="wp-element-caption">Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/incendios-en-chile-entrevista-acuerdo-social-alejandro-miranda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios en Chile: “Vamos a requerir un acuerdo social amplio para poder prevenir que esto ocurra con esta magnitud” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El eslabón débil: la falta de fiscalización ambiental</h2>



<p>En los años 90, con la llegada de inversiones internacionales a la Faja Petrolífera del Orinoco,&nbsp;<strong>Venezuela construyó un andamiaje legal y técnico para regular el impacto ambiental de una industria intensificada</strong>. Se aprobaron normas como la Ley Penal del Ambiente y se establecieron procedimientos de evaluación de impacto ambiental para actividades susceptibles de degradar la naturaleza. “Recuerdo que incluso se diseñaron&nbsp;<a href="https://biblioteca.fevp.gob.ve/bib/7853" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de gestión territorial y socioeconómica</a>, para atender los desajustes regionales que traería el crecimiento petrolero”, indica Benítez.</p>



<p>Sin embargo, con el paso de los años,&nbsp;<strong>la capacidad de fiscalización se ha erosionado.</strong>&nbsp;Aunque en 2015 se aprobó la Ley de Calidad de las Aguas y del Aire, su implementación depende de decretos y normas técnicas que, en la práctica, siguen basándose en&nbsp;<a href="https://www.cipram.com.ve/pdf/Decreto%20638%20Normas%20sobre%20calidad%20del%20Aire%20y%20Control%20de%20la%20Contaminacion%20Atmosferica.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parámetros de 1995</a>&nbsp;y no han sido actualizados con estándares contemporáneos de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).</p>



<p><strong>“La capacidad institucional aún debe mejorar muchísimo”</strong>, enfatiza Benítez.</p>



<p>En un contexto de debilidad institucional, los recientes cambios en el gabinete ministerial venezolano han generado inquietud entre organizaciones ambientalistas. A mediados de enero de 2026, Delcy Rodríguez&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/las-nuevas-caras-del-gabinete-de-delcy-rodr%C3%ADguez-en-venezuela/90793801" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nombró</a>&nbsp;a&nbsp;<strong>Freddy Ñáñez como nuevo ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo</strong>, con la misión declarada de “promover políticas públicas para la protección de la Pachamama y todo lo relacionado con materia ambiental”.</p>



<p>A pesar de esto, ONG como SOSOrinoco y World Heritage Watch han señalado que&nbsp;<strong>el reemplazo de figuras políticas no necesariamente se traduce en&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/597239/sosorinoco-reemplazo-de-maduro-por-rodriguez-es-una-mala-noticia-para-el-medio-ambiente/?tztc=1&amp;fbclid=PAb21jcAPYtI1leHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaclRs8NLKRWlWXDJFTDgXUD7Y_mpSQlbtSOKTIwckd74wlN4mmjjBayqENCVg_aem_y5KI0g2NAPX-WDDv1_qGzg" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una mejora real</a>&nbsp;de la gestión ambiental</strong>, advirtiendo la continuidad de políticas extractivas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268885"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142245/imagen7-768x512.jpeg" alt="Pescadores en el lago de Maracaibo junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268885" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores en el Lago de Maracaibo, junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> hombre camina sobre zona impactada por petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020).<strong> Foto:</strong> cortesía MedioSur</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/liliana-rivas/">Liliana Rivas</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-trump-petroleo-incertidumbre-ambiental-captura-maduro/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125279</guid>
        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/grupos-armados-mineria-ilegal-y-mercurio-la-tragedia-silenciosa-en-la-frontera-amazonica-entre-colombia-y-venezuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para el momento en que Argemiro Luzardo* experimentó la sutil inminencia de la muerte llevaba unas tres horas sumergido en el agua. Casi a punto de terminar su trabajo notó que la manguera que había estado manipulando dejó de succionar material; se atascó entre las piedras profundas y verdosas del&nbsp;río Inírida, en el departamento de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam recorrió los ríos Inírida y Atabapo en el departamento de Guainía, en la Amazonía colombiana: la investigación documentó la presencia de 32 balsas mineras que extraen oro ilegalmente.</em></li>



<li><em>Las fuentes consultadas afirman que la mayoría de estas unidades son controladas por la guerrilla y documentos de inteligencia del Ejército señalan a la estructura Acacio Medina de las disidencias de las FARC y a la comisión Santiago Lozada del ELN como actores que controlan, financian y cobran “vacunas” por la minería.</em></li>



<li><em>Estudios sobre contaminación por mercurio en la región, publicados entre 2001 y 2022 y analizados para esta investigación, evidencian niveles por encima de los límites seguros en sangre y cabello de las personas, en peces y sedimentos de los ríos del departamento.</em></li>



<li><em>Comunidades que viven a orillas del contaminado río Atabapo no cuentan con centro de salud y en algunas no hay ni un acetaminofén para atender la más mínima dolencia.</em></li>
</ul>



<p>Para el momento en que Argemiro Luzardo* experimentó la sutil inminencia de la muerte llevaba unas tres horas sumergido en el agua. Casi a punto de terminar su trabajo notó que la manguera que había estado manipulando dejó de succionar material; se atascó entre las piedras profundas y verdosas del&nbsp;<strong>río Inírida, en el departamento de Guainía</strong>, en Colombia. En la superficie, sus compañeros esperaban señales mientras la balsa se bamboleaba. Estaban allí para sacar arena y restos de rocas que, tras un rudimentario proceso con mercurio, terminarían convertidas en pepitas de oro.</p>



<p>Decidió salir a flote y, estando a metro y medio de lograrlo, sintió el estallido de una gran ola que lo devolvió a lo hondo del cauce. La manguera, de unas 10 pulgadas, ocasionó un derrumbe en las entrañas turbias del lecho. La tierra debajo del agua crujió.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/colombia-corredor-guerra-deforestacion-desplazamientos-pueblos-indigenas-nukak-jiw/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw</a></strong></p>



<p>Otras piedras conocidas entre los mineros como “mariposas” —porque tienden a moverse y a volar dentro del río— se desplazaron creando un jugo de barro y palos que le impidieron a Luzardo ver algo de luz. Varios años después, sentado en la cocina de su casa a orillas del río Inírida, recuerda que estuvo sumergido en el caos no más de diez segundos, tiempo suficiente como para haber creído que moriría.</p>



<p>La historia de este hombre de 55 años, de padre curripaco —pueblo con alta presencia en la amazonia colombiana— y de madre indígena yeral, originaria de Brasil, es apenas una mínima muestra de los lastres que deja la&nbsp;<strong>minería ilegal en el departamento del Guainía</strong>. Hace más de diez años, Luzardo aprendió en Brasil el riesgoso oficio de ser buzo, un trabajo que hoy sigue realizando pese a los peligros y que es muy apetecido por las dragas que extraen oro de los afluentes amazónicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268366"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/08204430/IMG_4920-BLUR.jpg" alt="" class="wp-image-268366" /><figcaption class="wp-element-caption">Uno de los buzos que arriesgan su vida a 40 metros de profundidad para succionar el material del lecho del río. Por este peligroso oficio, reciben hasta el 40 % del oro extraído, en un mercado donde el gramo ronda los 410 000 pesos colombianos. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Es tan cotizada esa labor, que en la zona se ha sabido de gente a la que han enviado a Miami, Estados Unidos, para entrenarse en la complejidad del océano, según cuenta Juan Sebastián Anaya, experto en los impactos de la minería y asesor de incidencia política en la Fundación Gaia Amazonas.</p>



<p>El pago para los buzos en el río Inírida se traduce en metal dorado.<strong>&nbsp;El mismo Luzardo dice que 40 % de lo que sacan siempre está destinado al hombre capaz de arriesgar su vida sumergido en profundidades que pueden llegar hasta los 40 metros.</strong></p>



<p>Cada balsa podría llegar a extraer 20 gramos de oro en una semana, cuenta el buzo. Dos fuentes consultadas en el territorio indican que en la zona (para septiembre de 2025) comerciantes informales estaban comprando el gramo a 410 000 pesos colombianos (unos 97 dólares).</p>



<p>No es un secreto que la zona está plagada de dragas, artefactos responsables de una buena parte de la contaminación con mercurio en los ríos. <strong>Mongabay Latam</strong> y <strong>Vorágine</strong> recorrieron distintos parajes del departamento y a través de varias entrevistas con trabajadores informales de la minería de aluvión —a los cuales protegemos por seguridad— <strong>pudimos establecer la ubicación de al menos 31 balsas que, a plena luz del día, continúan sacando oro del río Inírida</strong>, una actividad que ha dejado preocupantes daños al ambiente y, de paso, a la salud de los habitantes de esta región selvática del oriente del país. La mayoría de las balsas son operadas por la guerrilla, relata un hombre que recorre constantemente la zona y de quien omitimos su nombre por razones de seguridad.</p>



<p><strong>Una draga</strong>&nbsp;es algo parecido a una barcaza flotante que trabaja directamente sobre el lecho de los ríos. En un trayecto por el&nbsp;<strong>río Atabapo, que divide a Colombia de Venezuela</strong>, observamos una de ellas en pleno funcionamiento. La función principal de esta infraestructura, que a simple vista luce precaria, es servir como un centro donde se realiza la amalgamación (o compactación) del oro que se encuentra disperso en el sedimento del río. Este proceso se logra al mezclar el material extraído con mercurio metálico, que se une al oro, lo que permite luego su separación del resto de componentes de los sedimentos.</p>



<p>La pregunta es, ¿qué hacen luego con el&nbsp;<strong>mercurio</strong>? ¿Cómo lo manipulan? Ramiro Andrade*, un hombre que se gana la vida transportando en lancha a los mineros que trabajan en las balsas, lo ha visto con sus propios ojos:</p>



<p>—Lavan, sacan el material y lo botan. Lo botan por ahí, así, al borde, nomás llega un aguacero y eso cae al río otra vez, imagínese—dice—.</p>



<p>Esa es la razón por la que&nbsp;<strong>las dragas son una gran amenaza para el ambiente</strong>. Un&nbsp;<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe de consultoría de la Gobernación del Guainía (2018-2019)</a>&nbsp;indica que todos los desechos del proceso de extracción de las balsas detectadas en la región son vertidos directamente al ambiente, sin ningún tipo de tratamiento, tal como lo reafirma Ramiro, el motorista. Una vez en el agua y por su alta densidad, el mercurio usado en la extracción se va al fondo del río. Ese es apenas el comienzo del desastre ambiental.</p>



<p>La mayor toxicidad aparece cuando microorganismos del fondo de los ríos convierten el mercurio inorgánico en metilmercurio, la forma más peligrosa para los humanos.<a href="https://www.researchgate.net/publication/372774192_La_calidad_de_los_ecosistemas_acuaticos_amazonicos_y_sus_recursos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;Un estudio del Instituto Sinchi</a>&nbsp;documenta que este componente se acumula a lo largo de la cadena alimentaria hasta alcanzar sus mayores concentraciones en los llamados depredadores tope, que son los peces carnívoros en la cima de esa cadena. En ellos, el químico se concentra en el tejido muscular, lo cual es grave si se tiene en cuenta que el pescado es la base de la dieta en Guainía.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Economías ilegales, sin freno</strong></h2>



<p>Pablo Álvarez* es un joven venezolano que trabaja con personas que trafican el mineral coltán en Guainía. Desde el balcón de un hotel en Puerto Inírida dice que llegó a la zona atraído por la riqueza de vetas (depósitos de minerales) que hay en la región.</p>



<p>“Es de los lugares del mundo donde más encuentras minerales, están a flor de piel,<strong>&nbsp;de aquí puedes sacar oro, coltán, estaño, rodio</strong>… es impresionante. El coltán es más abundante que el oro”, dice.</p>



<p>Tener en el bolsillo gramos de metal dorado, añade, es como andar con plata en efectivo y por eso sigue siendo tan apetecido. El rodio, en cambio, se parece más a cargar con una pieza de arte porque se vende en lugares más especializados.</p>



<p>Y es que gran parte del territorio de Guainía se asienta sobre el Escudo Guayanés, una de las formaciones geológicas más antiguas del planeta, con rocas que tienen más de 1800 millones de años. Estos suelos tan antiguos facilitan la presencia de metales valiosos y de minerales como las tierras raras porque sus estructuras —como fallas y vetas— actúan como canales por donde circularon antiguas aguas calientes del subsuelo, capaces de mover y concentrar minerales.&nbsp;<a href="https://voragine.co/historias/investigacion/coltan-oro-y-pistas-clandestinas-el-botin-con-el-que-grupos-armados-desangran-al-guainia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En resumen, la historia geológica de Guainía explica en buena parte la riqueza minera que hoy se encuentra allí.</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268184"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105006/IMG_4885-scaled.jpg" alt="El Escudo Guayanés posee rocas de 1800 millones de años que facilitan la concentración de metales valiosos. Esta riqueza geológica ha convertido a la minería en la principal fuente de financiación de los grupos armados. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268184" /><figcaption class="wp-element-caption">El Escudo Guayanés posee rocas de 1800 millones de años que facilitan la concentración de metales valiosos. Esta riqueza geológica ha convertido a la minería en la principal fuente de financiación de los grupos armados. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>En contraste, en Guainía es difícil que brote una mata de coca. No es el terreno más propicio para que se extienda el cultivo. Y eso ha traído cosas buenas y malas. Por un lado, en esta parte del mapa colombiano el conflicto armado se ha sentido con un poco menos de intensidad que, por ejemplo, en el departamento de Putumayo (<a href="https://www.biesimci.org/index.php?id=57" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en el último informe de cultivos ilícitos Guainía registró 42 hectáreas sembradas, mientras en Putumayo se contabilizaron 53 343</a>). Pero por otro,&nbsp;<strong>los grupos armados han encontrado en la minería una fuente de financiación menos perseguida que el narcotráfico</strong>.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Dragas arrojan mercurio sin control</strong></h2>



<p>En nuestras visitas a campo, mineros informales describieron el panorama de las balsas ilegales a lo largo del río Inírida.&nbsp;<strong>Señalan la presencia de 31 dragas activas, ubicadas a más de seis horas en lancha desde Puerto Inírida, pasando por los cerros de Mavicure y en dirección a la reserva Puinawai</strong>, mucho más al sur del departamento. El daño comienza a apreciarse con mayor claridad río arriba de una comunidad llamada Morroco. Las zonas de mayor concentración se extienden desde un sitio conocido como Caño Mina hasta otro de nombre Zancudo, incluyendo comunidades como Báquiro y Barranco Alto, donde los entrevistados calculan la presencia de al menos doce balsas en un solo sector. La mayoría de las dragas, insisten las fuentes, pertenecen a la guerrilla.</p>



<p>Los grupos armados ejercen en la zona una fuerte influencia, como dueños directamente de las balsas o cobrando “vacuna” a los operadores civiles. Para evadir a las autoridades, la guerrilla frecuentemente disfraza su propiedad usando como fachada a miembros de la comunidad.</p>



<p>Así se ve reflejado en varios documentos reservados de la Fiscalía General de la Nación y Ejército conocidos por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. Estos confirman lo dicho por las fuentes consultadas en el territorio y además dan cuenta de que la problemática viene de tiempo atrás. Se trata de seis informes producidos entre 2020 y 2022, que revelan información crucial sobre el accionar de grupos armados en la zona.</p>



<p>La mayor parte de este material se compone de reportes de inteligencia militar, como apreciaciones estratégicas y diagnósticos orientadores emitidos por batallones del Ejército. Estos documentos están formalmente clasificados como “secretos”. También hay archivos de la policía judicial, incluyendo informes de campo y declaraciones juradas de testigos, producto de investigaciones de la Fiscalía.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268183"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104742/documento-de-inteligencia.png" alt="Informes secretos indican que cada draga debe entregar dos gramos de oro diarios a las guerrillas como &quot;impuesto de guerra”. Documentos militares confirman la alianza entre la estructura Acacio Medina y el ELN en la zona. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268183" /><figcaption class="wp-element-caption">Informes secretos indican que cada draga debe entregar dos gramos de oro diarios a las guerrillas como «impuesto de guerra”. Documentos militares confirman la alianza entre la estructura Acacio Medina y el ELN en la zona. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Los papeles indican que en la zona, ya desde 2020, operaba una intrincada&nbsp;<strong>red de explotación de oro de aluvión</strong>, arenas negras y materiales asociados al coltán, controlada y financiada por lo que las autoridades llaman Grupos Armados Organizados Residuales (GAO-r). Entre ellos está la Estructura Acacio Medina (disidencia de las FARC asociada a la Segunda Marquetalia) y la comisión Santiago Lozada del Ejército de Liberación Nacional (ELN).&nbsp;<a href="https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/la-alianza-criminal-entre-el-eln-y-la-segunda-marquetalia-por-el-oro-negro-en-vichada-y-guainia-3442184" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un informe citado</a>&nbsp;por el diario El Tiempo de 2025 señala que ambos grupos estarían operando unidos en la región.</p>



<p>El negocio de las&nbsp;<strong>dragas</strong>&nbsp;—continúan los documentos reservados— se sostienen también gracias a lo que los guerrilleros llaman «impuestos de guerra»: “Los propietarios de estas unidades de extracción, que pueden producir hasta 50 gramos de oro diarios, son obligados a entregar aproximadamente dos gramos de oro por draga funcional al día a las estructuras residuales”. Es entonces cuando el mineral ingresa a la cadena de comercialización a través de presuntos integrantes de la red de apoyo, es decir, milicianos vestidos de civil que operan desde los pueblos. Estos últimos coordinan los insumos y traen repuestos de maquinaria para la minería de ciudades como Villavicencio (Meta).</p>



<p>Hay dos formas de sacar el oro del Guainía. Los informes de las autoridades que citamos líneas arriba muestran que el “blanqueo” —como se llama a los mecanismos usados para legalizar el oro— se ejecuta principalmente en el municipio de Puerto Inírida.&nbsp;<strong>Allí algunos establecimientos de compraventa actúan como «fachadas de legalidad». En estos locales facilitan el lavado de activos de los grupos armados.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268182"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104706/WhatsApp-Image-2025-10-18-at-11.48.12.jpeg" alt="El oro ilegal se traslada a Puerto Inírida, allí algunos locales de compraventa actúan como fachadas para su legalización. El mineral se reporta a nombre de mineros artesanales inscritos en el RUCOM para ser enviado a Bogotá. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268182" /><figcaption class="wp-element-caption">El oro ilegal se traslada a Puerto Inírida, donde algunos locales de compraventa actúan como fachadas para su legalización. El mineral se reporta a nombre de mineros artesanales inscritos en el RUCOM para ser enviado a Bogotá. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>El proceso de «formalización» se da cuando<strong>&nbsp;el oro llega a estas compraventas</strong>, allí es reportado a nombre de supuestos mineros artesanales o “barequeros”, que están inscritos en Registro Único de Comercializadores Mineros (RUCOM). Después llevan el metal a las ciudades siguiendo distintas rutas. Una de las mencionadas es el trayecto Puerto Inírida-Cumaribo (Vichada)-Villavicencio (Meta)-Bogotá. En ocasiones, dice uno de los documentos clasificados, este tipo de tráfico cuenta con el apoyo de funcionarios o miembros de la fuerza pública.</p>



<p>Por otra parte, los mineros consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;hablan de un desgaste de los canales habituales y aseguran que muchos traficantes desvían el botín por otras vías. Esto se debe a que en Inírida cada vez hay más ojos. Transportan el material por río hacia el municipio de San José del Guaviare y de ahí lo sacan para Bogotá. Prefieren este camino, narran al menos dos personas de la zona, porque, en comparación con Inírida, los operativos se concentran en la cocaína y no en el oro. Mencionan que también hay contrabando en Brasil, donde pagan un precio más alto, aunque no especifican los montos. El mercurio llega a la zona gracias a las labores de grandes comerciantes locales, quienes son, a su vez, administradores o testaferros de fondos de la guerrilla, se lee en los papeles de inteligencia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268181"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104704/WhatsApp-Image-2025-10-18-at-11.47.35.jpeg" alt="Para evadir operativos, el oro se trafica por los ríos hacia San José del Guaviare o se contrabandea en Brasil. La operación depende del mercurio suministrado por comerciantes locales que sirven como testaferros de la guerrilla. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268181" /><figcaption class="wp-element-caption">Para evadir operativos, el oro se trafica por los ríos hacia San José del Guaviare o se contrabandea en Brasil. La operación depende del mercurio suministrado por comerciantes locales que sirven como testaferros de la guerrilla. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;quiso contrastar con el Ejército Nacional los testimonios y datos que recogimos en la región, así como los documentos secretos. La solicitud fue enviada al general Luis Emilio Cardozo Santamaría, comandante de la fuerza a nivel nacional, quien autorizó una entrevista con la Brigada 28 de Selva, responsable de la seguridad en esta parte del territorio colombiano. Sin embargo, tras el envío de un cuestionario con preguntas sobre operativos desarrollados en Guainía contra la minería ilegal, no obtuvimos una respuesta.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Ríos y personas contaminadas, según estudios</strong></h2>



<p>José Paiva Cordero no se paró de la cama durante quince días. Fue tanto el delirio por la fiebre que llegó a pensar que sus dolencias lo estaban subiendo al cielo; es su manera de decirlo. El capitán Iván Hernández, un joven indígena de 29 años que tiene la responsabilidad de liderar y tomar las decisiones más importantes de la comunidad, entró en desesperación.</p>



<p>Playa Blanca, donde vive, es un caserío escondido en uno de los bordes del río Atabapo, afluente que delimita la frontera entre Colombia y Venezuela, y expuesto a uno de los focos de mayor contaminación por mercurio, según<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;un estudio de la Gobernación</a>&nbsp;de Guainía que procesó muestras que datan de 2019. Allí no hay ni siquiera un acetaminofén. Mucho menos un centro de salud. Quizás no era tan grave la enfermedad de José Paiva, quizás sí. El caso es que no hubo un diagnóstico. Los síntomas deambularon libremente por el cuerpo de este hombre de 66 años: dolor de cabeza, malestar general, mareo, deshidratación. Paiva sobrevivió, dicen en su comunidad, gracias a las plantas de una curandera. Esa es la constante en esta región fronteriza:&nbsp;<strong>un abandono absoluto del Estado</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268189"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105041/IMG_5042-scaled.jpg" alt="José Paiva sobrevivió a fiebres intensas en Playa Blanca sin acceso a médicos ni medicamentos básicos. Su caso ilustra el abandono estatal en una región donde el mercurio en sangre supera el límite de la OMS en un 3360 %. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268189" /><figcaption class="wp-element-caption">José Paiva sobrevivió a fiebres intensas en Playa Blanca sin acceso a médicos ni medicamentos básicos. Su caso ilustra el abandono estatal en una región donde el mercurio en sangre supera el límite de la OMS en un 3360 %. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>El tema no deja de ser grave si se tienen en cuenta antecedentes que evidencian que&nbsp;<strong>los ríos de la zona están contaminados con mercurio</strong>.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó los seis estudios más recientes sobre la presencia de este metal en los afluentes de Guainía, publicados entre 2001 y 2022 por distintas instituciones y organizaciones. La muestra incluyó el análisis de sangre y cabello, además de los estudios aplicados a peces y sedimentos fluviales.</p>



<p>A esa información se sumaron datos preliminares de una investigación inédita de 2025, desarrollada por la Alianza Amazónica para la Reducción de los Impactos de la Minería de Oro (Arimo). Parte de esos hallazgos fueron compartidos por Esperanza Leal, directora en Colombia de la Sociedad Zoológica de Frankfurt, en el marco de la COP6 del Convenio de Minamata sobre Mercurio. En ese trabajo se estudiaron muestras de los ríos Isana y Cuyarí, en el extremo sur de Guainía, justo en la frontera con Brasil.</p>



<p>Los resultados dejan ver una catástrofe silenciosa. En todos los estudios,&nbsp;<strong>los niveles del metal pesado superan los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud</strong>&nbsp;(OMS). En entrevista con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, la ingeniera Yady Cristina González Álvarez, consultora de la Gobernación de Guainía, aseguró que en el departamento la exposición ha sido continua y prolongada: durante al menos medio siglo se ha vertido mercurio de manera indiscriminada en los ríos de esta parte de la Amazonía.</p>



<p>La contaminación persistente quedó aún más clara&nbsp;<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en el informe elaborado por la Gobernación de Guainía</a>. En las muestras de sangre de las comunidades, el registro más alto alcanzó los 346 μg/L (mililitros por litro). Para dimensionarlo mejor: la OMS fija en 10 μg/L el límite de referencia, lo que significa que ese caso superó el umbral en un 3360 %. Además, rebasó el llamado horizonte clínico, a partir del cual suelen aparecer los primeros síntomas.</p>



<p>Ese estudio examinó a 500 habitantes de las cuencas de los ríos Guainía, Inírida y Atabapo, estos dos últimos visitados por el equipo de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. El 85 % de las personas analizadas (425 en total) tenía concentraciones de mercurio en el cabello superiores al valor considerado normal por la OMS. De esos, 116 (el 23 %) admitieron que tenían alguna vinculación laboral directa con la minería. El registro más alto fue de 77,6 μg/g, un nivel que, según los expertos, indica una exposición de largo tiempo que se bioacumula en el cuerpo.</p>



<p>También analizaron 125 ejemplares de peces y encontraron que el 47 % excedía la concentración máxima recomendada. Un caso extremo fue el de una muestra de bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma metaense</em>) del río Atabapo, cuyo valor superó en un 112 % el límite permitido.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268186"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105020/IMG_5004-scaled.jpg" alt="El metilmercurio se bioacumula en los peces depredadores del Atabapo, principal fuente de proteína en la región. El 47 % de los peces analizados excede los niveles permitidos, convirtiendo la dieta local en un peligro latente. Foto: José Guarnizo." class="wp-image-268186" /><figcaption class="wp-element-caption">El metilmercurio se bioacumula en los peces depredadores del Atabapo, principal fuente de proteína en la región. El 47 % de los peces analizados excede los niveles permitidos, convirtiendo la dieta local en un peligro latente. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Enfermos abandonados</strong></h2>



<p>Saliendo desde Puerto Inírida por el oriente, el trayecto hacia el Atabapo pasa por un brazo del río Guaviare hasta desembocar en la estrella fluvial del Orinoco, donde confluyen los tres caudales. El viaje por la frontera se asume sabiendo que se navega por el territorio de&nbsp;<a href="https://insightcrime.org/colombia-organized-crime-news/gener-garcia-molina-alias-jhon-40/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Gener García Molina, alias “Jhon 40”</a>, comandante de la Estructura Acacio Medina de las disidencias, narco y guerrillero responsable de la minería ilegal y los negocios ilícitos en ambos países.</p>



<p>Funcionarios de la secretaría de Salud de Guainía dicen que el&nbsp;<strong>problema del mercurio</strong>&nbsp;se exacerba por la falta de capacidad estatal para atacar la fuente de la contaminación. Las soluciones de fondo no están necesariamente en su sector, agregan, pues ellos solo están al «final de la cadena, viendo los enfermos».</p>



<p>Los intentos por mitigar el daño mediante la atención clínica se enfrentan a un ciclo vicioso: los pacientes que son valorados en Inírida, la capital, pueden recibir un tratamiento costoso y dispendioso (como la quelación), pero regresan al territorio,&nbsp;<strong>donde continúan expuestos al mercurio</strong>&nbsp;por el pescado contaminado o por seguir ejerciendo la minería. Y ahí es donde aparecen de nuevo los niveles altos del metal. Pero para ser atendido cuando llegan los males, se necesita pagar la gasolina de una lancha, plata que, por ejemplo, don José Paiva Cordero no ha visto en muchos años de vida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268185"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105013/IMG_4993-scaled.jpg" alt="Navegar el Atabapo implica cruzar el dominio de alias &quot;Jhon 40&quot;, responsable de la minería ilegal en la frontera. Pese a las inversiones en salud, el ciclo de intoxicación se repite al consumir pescado contaminado en el territorio. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268185" /><figcaption class="wp-element-caption">Navegar el Atabapo implica cruzar el dominio de alias «Jhon 40», responsable de la minería ilegal en la frontera. Pese a las inversiones en salud, el ciclo de intoxicación se repite al consumir pescado contaminado en el territorio. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>En el departamento de Guainía, el Ministerio de Salud y Protección Social dice que ha invertido 100 000 millones de pesos en el fortalecimiento de infraestructura sanitaria. Aseguran, además, que han capacitado al personal de salud en el Protocolo Clínico de Atención Integral para manejar los casos de exposición en Inírida. Se han notificado apenas cuatro casos de intoxicación por mercurio en Guainía entre 2007 y 2023 y la cifra abre el interrogante sobre si se trata de un registro subestimado debido a las dificultades de vigilancia en zonas remotas.</p>



<p>Esta precariedad se replica de manera constante a lo largo del&nbsp;<strong>río Atabapo</strong>. En la comunidad de Caño Raya, con 180 habitantes, tampoco cuentan con un centro de salud, transporte ni medicamentos. En medio del silencio que cubre la frontera, aparecen niños que se lanzan sin camisa al río. Una bandera de Colombia desteñida ondea lánguida sobre un asta alquitranada. Atrás se dibujan palmas de moriche, caucho, vegetación densa, entretejida; raíces expuestas en la orilla cubiertas de musgo y líquenes.</p>



<p>Aunque los estudios no mencionan directamente a Caño Raya, sí analizan el río que moja sus orillas. El informe de la Gobernación del Guainía documentó una contaminación ambiental severa en este afluente. Los análisis de sedimento del Atabapo, que actúa como&nbsp;<strong>depósito del mercurio usado en la minería, superaron el límite de seguridad establecido por la USEPA en el 100 % de las muestras</strong>. Además, la amenaza se extiende a la dieta, pues los peces capturados en el río han registrado niveles de mercurio total que duplican el máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).</p>



<p>En este caserío ya perdieron la cuenta de las veces que han pedido a los gobernantes un espacio adecuado para atender a los enfermos. El centro de salud más cercano está en Cacahual, a dos horas de distancia, un trayecto difícil por la falta de transporte. Gripa, diarrea, malaria, paludismo, dengue, dolores de cabeza y mareos son las enfermedades más comunes en las familias, según el líder Santiago Garrido.</p>



<p>Mucho más al sur de Caño Raya y Playa Blanca está Chaquita, la comunidad más grande de esta parte del Atabapo, en la&nbsp;<strong>frontera con Venezuela</strong>. Tienen casi 400 habitantes y no hay ni siquiera botiquín. “Una enfermera contratada por la Gobernación tuvo que retirarse después de tres o cuatro meses porque le daba pena atender personas sin tener medicamentos”, denuncia el capitán Jacobo Garrido López.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268188"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105034/IMG_5015-scaled.jpg" alt="En Chaquita, niños presentan niveles de mercurio en el cabello que superan los límites de la OMS en más de un 1400 %. La comunidad carece de botiquines y enfrenta graves secuelas neurológicas por la contaminación ambiental. Foto: José Guarnizo." class="wp-image-268188" /><figcaption class="wp-element-caption">En Chaquita, niños presentan niveles de mercurio en el cabello que superan los límites de la OMS en más de un 1400 %. La comunidad carece de botiquines. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Además del oro, Juan Sebastián Anaya, el consultor de Gaia, advierte que&nbsp;<strong>la región enfrenta la amenaza de una minería ilegal cada vez más tecnificada</strong>. Es más, asegura que todos los ríos de la Amazonía están&nbsp;<strong>contaminados con mercurio</strong>. El impacto más alarmante de esta acumulación de afectaciones se observa en los niños. Los testimonios que ha escuchado Anaya en la región relatan malformaciones en bebés, problemas neurológicos y lesiones en la piel, posibles afecciones ligadas a la exposición al mercurio. En Chaquita, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://cda.gov.co/apc-aa-files/31636561376436316331633537343462/articulo-web-final.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio de la CDA (2020)</a>&nbsp;reveló una situación alarmante: se detectaron niveles de mercurio en el cabello de niños que superan el límite establecido por la OMS en un 1410% y un 1910%.</p>



<p>Los resultados preliminares de la investigación de la Sociedad Zoológica de Frankfurt de 2025 tampoco son alentadores y más bien reflejan que la situación continúa al límite en el sur de Guainía, de donde recogieron muestras. Según Esperanza Leal, la media de concentración de mercurio total en el cabello de la población indígena analizada es “significativamente alto”. Lo mismo sucede con los peces.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268187"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105027/IMG_5014-scaled.jpg" alt="Entre Chaquita y Playa Blanca, esta draga opera a todo motor vertiendo mercurio al río Atabapo. El metal se desplaza por las corrientes, extendiendo una mancha tóxica que envenena el ecosistema y alcanza incluso a las comunidades más aisladas. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268187" /><figcaption class="wp-element-caption">Entre Chaquita y Playa Blanca, esta draga opera a todo motor. El mercurio que vierten este tipo de máquinas se desplaza por las corrientes, extendiendo una mancha tóxica que envenena el ecosistema y alcanza incluso a las comunidades más aisladas. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Leal dijo que la contaminación en Guainía no puede entenderse como un hecho aislado. El mercurio está llegando a comunidades que ni siquiera están cerca de las zonas mineras. Esto ocurre porque el metal se desplaza de muchas formas: una parte viaja por los ríos arrastrada por las corrientes; otra se libera al aire durante las quemas y luego cae con la lluvia; y otra más se mueve desde los mismos campamentos mineros a través de suelos y quebradas.&nbsp;<strong>“La Amazonía se está convirtiendo en el sumidero de todo este mercurio agregado”</strong>, dijo. Su mayor temor es que las secuelas de la minería estén alcanzando incluso a los pueblos en aislamiento voluntario.</p>



<p>En uno de los recorridos que hicimos por el río Atabapo, el motorista advirtió que en cualquier momento podía salir al paso la Guardia venezolana, o los señores de ‘los grupos’, o el ejército colombiano. Pero luego de seis horas navegando por la arteria que moja los dos países no se asomó nadie: ni disidencias ni soldados ni uniformados de Venezuela. En medio de las garzas que planeaban sobre las aguas brillantes y oleosas del Atabapo, lo único que saltó a la vista en el camino fue una draga que trabajaba a todo motor.</p>



<p><strong><em>*Nombres cambiados para proteger la identidad de las fuentes.</em></strong></p>



<p><strong><em>Imagen principal:&nbsp;</em></strong><em>l</em><em>as aguas de los ríos Inírida y Atabapo esconden una crisis de salud pública por el vertimiento indiscriminado de mercurio durante más de medio siglo. Esta investigación documentó al menos 32 balsas mineras operando en zonas controladas por estructuras como el ELN y disidencias de las FARC</em><em>.&nbsp;<strong>Ilustración:&nbsp;</strong>Angie Pik</em></p>



<p><em>El artículo original y completo fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/jose-guarnizo/">Jose Guarnizo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125023</guid>
        <pubDate>Wed, 21 Jan 2026 19:29:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21142723/Guainia-1-Mongabay-2400x960-tamano-1200x480-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“La guardia indígena no es un actor armado, es un actor de decisiones comunitarias” &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-guardia-indigena-no-es-un-actor-armado-es-un-actor-de-decisiones-comunitarias-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una sabia indígena a’i cofán toma un largo tallo de ortiga y da golpecitos en los brazos de Robert Molina, quien tiene el torso desnudo y los brazos estirados mientras sostiene su bastón de orientación por cada extremo. La mujer continúa por la espalda. Molina se arrodilla para facilitar el trabajo. Entre más de 200 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Robert Molina es un líder indígena del departamento de Cauca, Colombia, que acompaña la formación de guardias indígenas en Colombia, Ecuador y Perú para la defensa del territorio y la cultura.</em></li>



<li><em>En entrevista con Mongabay Latam, habla sobre el rol de las guardias indígenas como garantes de derechos humanos, colectivos y de la naturaleza.</em></li>



<li><em>Explica que estas agrupaciones no son armadas y que han logrado el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).</em></li>



<li><em>Para Molina, las mayores amenazas que enfrentan las guardias indígenas y los defensores del territorio son los actores armados e ilegales y la persecución gubernamental.</em></li>
</ul>



<p>Una sabia indígena a’i cofán toma un largo tallo de ortiga y da golpecitos en los brazos de Robert Molina, quien tiene el torso desnudo y los brazos estirados mientras sostiene su bastón de orientación por cada extremo. La mujer continúa por la espalda. Molina se arrodilla para facilitar el trabajo. Entre más de 200 personas, en un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/guardias-indigenas-colombia-ecuador-peru-proteger-amazonia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">encuentro</a>&nbsp;realizado a finales de 2025, fue el primero en participar de esta tradición amazónica que busca armonizar el cuerpo y el espíritu.</p>



<p>Molina es indígena del pueblo kokonuko, del departamento de Cauca, Colombia.&nbsp;<strong>Fue autoridad indígena en 2017 y trabajó en el fortalecimiento de la educación propia y la guardia indígena</strong>. Para él, estas son herramientas fundamentales para proteger el territorio y la cultura frente a los actores armados y ante la ausencia estatal y la reconfiguración del conflicto armado en Colombia.</p>



<p>Así como muchos otros&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2020/10/guardia-indigena-del-cauca-premio-front-line-defenders-amenazas-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">líderes</a>, no ha estado exento de&nbsp;<strong>recibir amenazas de grupos armados</strong>, incluyendo el Frente Jaime Martínez y el Frente Dagoberto Ramos, disidencias de las FARC-EP, y grupos residuales de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Sin embargo, está convencido del&nbsp;<strong>rol de las guardias indígenas como garantes de derechos humanos, colectivos y de la naturaleza</strong>.</p>



<p>Desde hace dos años es parte del equipo&nbsp;<strong>Punta de Lanza, que acompaña la formación y el fortalecimiento de guardias indígenas en Ecuador, Colombia y Perú</strong>. Esta es una iniciativa impulsada por la organización no gubernamental Amazon Frontlines, como una estrategia de defensa ante el crecimiento del crimen organizado en la región.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214125/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.37.03.png" alt="" class="wp-image-268097" /><figcaption class="wp-element-caption">El colectivo Punta de Lanza se conformó a partir del I Encuentro Nacional de Guardia Indígena y está integrado por Robert Molina, Alexandra Narváez, Karina Monteros y Mario Erazo. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ecuador-condenado-a-pagar-220-millones-de-dolares-a-chevron-mientras-la-amazonia-sigue-contaminada/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ecuador, condenado a pagar 220 millones de dólares a Chevrón mientras la Amazonía sigue contaminada</a></strong></p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;conversó con Molina en la comunidad a’i cofán de Sinangoe, durante el Encuentro de Experiencias y Saberes de Guardias Indígenas para el cuidado del Territorio y la Cultura, que reunió a más de 200 personas de los tres países.</p>



<p><strong>—¿Cómo surge el proceso de fortalecimiento de las guardias indígenas en Ecuador?</strong></p>



<p><strong>—</strong>En 2022 se realizó el&nbsp;<a href="https://docs.google.com/document/d/1h5hmie9Gw3vjZUXHu3NEcqezLbUYmT9ELtIEF6qQjf0/edit?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Primer Encuentro Nacional de Guardias Indígenas del Ecuador</a>, en el territorio de la nacionalidad a’i cofán de Sinangoe. Se juntaron delegados de 23 organizaciones regionales amazónicas, las tres organizaciones nacionales –la CONFENIAE, la CONAIE y la ECUARUNARI– y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), de Colombia.</p>



<p>Desde ahí se mandata el fortalecimiento de las guardias indígenas y el intercambio de experiencias para la defensa de la vida, el territorio y los derechos humanos. Eso ha culminado en que los pueblos indígenas sigamos en ese proceso de lucha, de resistencia y de caminar en unidad para pervivir en el tiempo y en el espacio, seguir exigiendo nuestros derechos y seguir protegiendo nuestra cultura.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_237373"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/10/04203418/I1A3548-scaled.jpg" alt="Ceremonia en homenaje a las personas asesinadas en el paro nacional de junio de 2022. Foto: Jerónimo Zúñiga / Amazon Frontlines." class="wp-image-237373" /><figcaption class="wp-element-caption">Ceremonia durante el I Encuentro de Guardias Indígenas del Ecuador. Foto: cortesía Jerónimo Zúñiga / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Con cuántos pueblos indígenas ha trabajado?</strong></p>



<p><strong>—</strong>En&nbsp;<strong>Ecuador</strong>&nbsp;hemos trabajado con siete nacionalidades en el&nbsp;<strong>ejercicio de fortalecimiento de la guardia indígena</strong>, con base en sus formas de organizarse. En el camino formamos líderes y lideresas. También se han formado semilleros de educación propia para niños y niñas. Nos guiamos por los derechos humanos, porque para nosotros las guardias indígenas significan proteger, respetar y valorar todo lo que tiene que ver con nuestras vivencias, sin pasar por encima de lo ordenado a través del Estado, de las constituciones políticas y los derechos colectivos.</p>



<p><strong>En Perú hemos trabajado con seis pueblos</strong>&nbsp;que hoy también están en el ejercicio de la hermandad, de fortalecer las guardias indígenas para la defensa del territorio, para la defensa de sus culturas a través de la autodeterminación y del compartir de las experiencias como pueblos hermanos del Abya Yala [como los pueblos indígenas llaman al continente americano].</p>



<p><strong>—¿Qué conocimientos trae a las guardias indígenas de Ecuador y Perú?</strong></p>



<p><strong>—El conocimiento de las guardias indígenas parte de cada una de las nacionalidades.</strong>&nbsp;Los pueblos y nacionalidades indígenas nos centramos en los temas culturales y espirituales. Entonces, se respeta su cosmovisión, sentires, pensares, las formas de ver el mundo. Ahí prevalece la identidad cultural, el idioma propio, la espiritualidad y las formas de organizarse. Entonces es compartir las experiencias y aprender de los procesos arraigados a la defensa territorial y al ejercicio de gobernabilidad de los pueblos indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268096"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214053/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.38.39.png" alt="" class="wp-image-268096" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina, durante una actividad lúdica en el Encuentro de Defensa Territorial, realizada en julio de 2023, en el sur de la Amazonía ecuatoriana. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Puede dar un ejemplo de ese intercambio?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Los pueblos indígenas en Colombia somos de mucha espiritualidad. Una de nuestras bases fundamentales es la organización de compañeros y compañeras para formar líderes y lideresas. Fortalecemos a nuestros niños, hijos e hijas para relacionarnos con el territorio, integrarnos en estas formas de vida de los pueblos indígenas. Es el camino que los abuelos y las abuelas han dejado y que han venido defendiendo de diferentes formas.</p>



<p>Entonces, las experiencias que venimos a contar acá es<strong>&nbsp;cómo nos hemos organizado en el departamento del Cauca a través de las guardias indígenas</strong>&nbsp;para fortalecer los principios y la vida organizativa de los pueblos indígenas. Hemos tratado de recuperar el idioma propio y las diversas culturas que cada nacionalidad tiene.</p>



<p><strong>—Ha trabajado con varios pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana. ¿Qué ha aprendido de ellos?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Las enseñanzas de los pueblos en la Amazonía son a través de los cantos. De manera simbólica se explica ese relacionamiento entre el hombre, la mujer y la naturaleza, el entendimiento del territorio y las normas que tiene la naturaleza, principalmente en los sitios sagrados. Entonces, ¿cómo se respeta eso? A través de la orientación de nuestros mayores y eso es a través de la medicina, del yagé.&nbsp;<strong>El yagé nos ayuda a profundizar en la relación del hombre con la naturaleza y con el inframundo.</strong>&nbsp;Es algo que nos ha ayudado a fortalecernos, porque en el Cauca no somos pueblos de yagé, somos pueblos de mambé, de hoja de coca, de tabaco.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268094"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214020/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.37.38.png" alt="" class="wp-image-268094" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina bebe guayusa durante ritual en la comunidad kichwa Valle Hermoso, en Pastaza, durante un encuentro de guardia indígena en junio de 2025. Foto: cortesía David Díaz / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Qué motivó en principio la creación de la guardia indígena?</strong></p>



<p><strong>—</strong>La Guardia Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca nació en 1971 como un proyecto de vida para los pueblos indígenas. Nació con cuatro principios, que son unidad, tierra, cultura y autonomía. El objetivo es fortalecer y defender las luchas de los pueblos. La guardia indígena ya venía de mucho tiempo atrás, desde los cacicazgos y desde la invasión de los españoles.</p>



<p>Se retomó por la realidad que vive Colombia con la presencia de actores armados, con la imposición de los terratenientes. Fue una forma de los pueblos indígenas de defenderse y fue trascendiendo a medida que la organización iba caminando. Nuestros abuelos nos venían enseñando la defensa del territorio a través de la espiritualidad, eso nos daba la pervivencia.</p>



<p><strong>Integrar la guardia es una forma de vivir en sociedad, en armonía y en equilibrio con la naturaleza.</strong>&nbsp;Eso me motiva, porque somos muchísimos guardias en el Cauca, mujeres, hombres, niños y niñas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_220291"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/10/21040102/Foto-Claudia-Lopez-1.jpeg" alt="Minga indígena Colombia. La minga indígena volverá al Cauca luego del paro nacional del 21 de octubre 2020. Foto: Claudia López @ClaudiaLopez" class="wp-image-220291" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto de archivo de la minga indígena de 2020, antes de su regreso al Cauca. Foto: cortesía @ClaudiaLopez</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Cómo ha afectado a los defensores ambientales y a los líderes indígenas el conflicto armado en Colombia?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Hay una<strong>&nbsp;problemática interna y externa por la presencia de actores armados, como lo es la antigua guerrilla de las FARC</strong>. Después de un acuerdo que se hizo a finales de 2016, hubo un fracaso total por incumplimiento del mismo Estado. Otros grupos guerrilleros se conformaron y empezaron a usurpar los territorios, especialmente de los pueblos indígenas. Empezaron con los reclutamientos y los desplazamientos forzados y a imponer las armas. Pero los pueblos indígenas no usamos armas,<strong>&nbsp;la guardia indígena no es un actor armado, es un actor de decisiones comunitarias</strong>.</p>



<p>La violencia que se está llevando a cabo en el territorio es porque&nbsp;<strong>el departamento del Cauca es una zona de ruta del narcotráfico, porque está cerca al océano Pacífico</strong>. Los actores armados tienen mayor presencia en los territorios del departamento del Cauca y disputan el control que hacen las guardias indígenas. En ese control se decomisa la coca, la marihuana. No se le entrega ni a la fuerza pública del Estado ni a la misma guerrilla, sino que en el marco de la autonomía se destruye, ejerciendo la gobernabilidad de los pueblos indígenas.</p>



<p>Siempre hemos tenido esas problemáticas con los actores armados porque tenemos resoluciones y tenemos mandatos comunitarios que no permiten su presencia en los territorios, que no permiten la usurpación de nuestros territorios. Por eso los actores armados se incomodan, no les gusta y les molesta. Desde ahí han empezado las amenazas, los asesinatos, las desapariciones, los secuestros y los reclutamientos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268099"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214136/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.38.27.png" alt="" class="wp-image-268099" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina graba en video a Oswando Nenquimo, dirigente de la Organización Waorani de Pastaza, en la comunidad waorani de Daipare. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Usted ha sido amenazado?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Sí,&nbsp;<strong>he sido amenazado en varias ocasiones por las guerrillas en Colombia.</strong>&nbsp;Hemos perdido muchos compañeros, de la guardia y defensores, que fueron asesinados por los actores armados por estar en contra de su imposición. La guardia indígena es un colectivo de compañeros y compañeras que defendemos nuestros pueblos, que defendemos nuestro origen, nuestras culturas. A ellos les molesta que nosotros hagamos eso.</p>



<p><strong>—¿Cómo se hacen los decomisos y cómo manejan el enfrentamiento con gente armada?</strong></p>



<p><strong>—</strong>La guardia indígena en los pueblos del departamento del Cauca ejerce una función no policial, no armada, sino de decisión comunitaria. Esta decisión es ordenada por nuestras autoridades, nuestra comunidad en asamblea y desde ahí se hacen los recorridos territoriales. En ocasiones encontramos actores ilegales y sus rutas de movilidad.</p>



<p>Lo que más nos ha fortalecido es la unidad, porque&nbsp;<strong>si bien no somos armados, sí somos bien unidos al defender nuestros territorios.</strong>&nbsp;Hemos llegado a confrontaciones con estos actores y ya viendo multitud de gente, ellos no accionan las armas, más bien nosotros les retenemos y les aplicamos nuestra propia justicia para que no desarmonicen los territorios. Cuando hacemos los decomisos convocamos a la asamblea como máxima autoridad, es toda la comunidad, hacemos el ejercicio de gobierno propio amparado en la Constitución Política, nuestro usos y costumbres.<strong>&nbsp;Se hace la destrucción de todos los elementos materiales que se decomisa, sean drogas, armas o vestimenta</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268095"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214034/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.37.53.png" alt="" class="wp-image-268095" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina participa en el Segundo Encuentro Nacional de Guardia Indígena, realizado en octubre de 2024, en la provincia de Cotopaxi. Foto: cortesía Johis Alarcón / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Reportan estos decomisos a las autoridades?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Invitamos a las autoridades occidentales, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía, la Comisaría de Familia, el personal municipal y las alcaldías como garantes del ejercicio.</p>



<p><strong>—¿Cuáles han sido las mayores victorias de las guardias indígenas?</strong></p>



<p>–Posicionar la guardia en el marco de los derechos humanos con un reconocimiento internacional, donde la&nbsp;<a href="https://digitallibrary.un.org/record/4087294/files/A_80_181-EN.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ONU</a>&nbsp;la reconoce como un actor no armado.</p>



<p><strong>—Volviendo a Ecuador, recientemente fue mencionado en una denuncia presentada por la Fiscalía&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecuador-lideres-indigenas-y-organizaciones-ambientales-denuncian-bloqueo-del-gobierno-a-sus-cuentas-bancarias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en contra de una serie de líderes indígenas</a>, aunque usted no está denunciado directamente. ¿Cuál es su respuesta frente a este tipo de actos que asocian a las guardias indígenas con el terrorismo?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Sabemos que&nbsp;<strong>los Estados nos vienen señalando de diferentes formas</strong>, a través de medios de comunicación, de instituciones, pero&nbsp;<strong>no tenemos miedo porque el ejercicio de la guardia es colectivo y público</strong>. Estamos trabajando bajo nuestra autodeterminación, principios, mandatos, cosmovisiones, educación propia y formas de vida. Me gustaría que el Gobierno y los medios de comunicación conozcan cuál es el verdadero ejercicio que hace la guardia indígena.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214130/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.38.13.png" alt="" class="wp-image-268098" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina comparte una actividad lúdica con niños y niñas de Sinangoe, durante el Encuentro de Defensores y Defensoras de Derechos, realizado en marzo de 2024. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Cuál es el futuro de las guardias indígenas?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Hoy, tanto en Colombia, Ecuador y Perú, el ejercicio que realiza la guardia indígena está legitimado, pero también está vulnerado por agentes externos.&nbsp;<strong>Los gobiernos ven en las guardias indígenas una amenaza contra el Estado y no es así. Otra amenaza importante es la de los actores armados.</strong>&nbsp;Las mayores amenazas son de las guerrillas, de las bandas delincuenciales, del narcotráfico y de la misma fuerza pública.</p>



<p>Las guardias indígenas trabajamos bajo un ejercicio legítimo de autonomía para la defensa de nuestro territorio, nuestra identidad cultural y nuestras formas de vida porque sabemos que el Estado no ofrece esas garantías para defendernos a nosotros y a nuestros territorios, ni para garantizar nuestros derechos y fortalecer nuestras culturas.</p>



<p><strong>—Finalmente, ¿para usted qué es el territorio y por qué protegerlo?</strong></p>



<p><strong>—</strong>El territorio para los pueblos indígenas es<strong>&nbsp;nuestra casa, es nuestro mercado, nuestra medicina, nuestra farmacia</strong>. Nosotros sin territorio no somos nadie. En el territorio trabajamos, protegemos, tenemos nuestra economía solidaria, familiar y colectiva. Entonces, el territorio para nosotros es la vida del ser, el espacio donde se da el relacionamiento entre el hombre y la naturaleza.</p>



<p><em><strong>Foto principal:</strong> Robert Molina frente a las más de 200 guardias indígenas que se dieron cita en Sinangoe, Ecuador, en diciembre de 2025. <strong>Foto:</strong> cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/guardia-indigena-no-es-un-actor-armado-es-actor-decisiones-comunitarias/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124398</guid>
        <pubDate>Wed, 07 Jan 2026 15:52:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“La guardia indígena no es un actor armado, es un actor de decisiones comunitarias” &#124; ENTREVISTA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Se FUE  M…TV…4EVER..?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/se-fue-mtv4ever/</link>
        <description><![CDATA[<p>En un día como HOY especial en donde una de las EMES más medíaticas se FUE 4EVER…y así se lo contamos… MTV&nbsp;(inicialmente un acrónimo del inglés&nbsp;Music Television) un canal multiplataforma​ (es decir, distribuidor de contenidos musicales usando una señal principal de las que se derivan otras, incluyendo difusión por Internet y medios digitales) de&nbsp;televisión por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>En un día como HOY especial en donde una de las EMES más medíaticas se FUE 4EVER…y así se</p>



<p>lo contamos…</p>



<p><strong>MTV</strong>&nbsp;(inicialmente un acrónimo del inglés&nbsp;<strong>Music Television</strong>) un canal multiplataforma​ (es decir, distribuidor de contenidos musicales usando una señal principal de las que se derivan otras, incluyendo difusión por Internet y medios digitales) de&nbsp;televisión por suscripción estadounidense, en un principio iniciando en 1981 por&nbsp;WARNER-AMEX SATÉLITE ENTERTAINMENT, propiedad de PARAMOUNT SKYDANCE CORPORATION…</p>



<p>MTV estuvo controlado por PARAMOUNT MEDIA NETWORKS &nbsp;y fue la marca principal de un conglomerado de medios que incluye varias cadenas nacionales e internacionales dependientes e independientes, señales especializadas y premios musicales que utilizan la marca en todo el mundo. MTV era un canal conocido por los adultos porque su contenido principal era música, pero desde hace algunos años empezaron a poner en la transmisión series y espacios de&nbsp;la TELEREALIDAD ​ cerrando transmisiones el  este 31 de diciembre del 2025 -Dejando sólo un canal distintivo, MTV USA- debido al cambio de hábitos de consumo de música de las nuevas generaciones, las cuales se centran en el creciente uso de las redes sociales y contenido de streaming…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="634" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/02165036/IMG_8097-1024x634.png" alt="" class="wp-image-124254" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/02165036/IMG_8097-1024x634.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/02165036/IMG_8097-300x186.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/02165036/IMG_8097-768x475.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/02165036/IMG_8097-1536x950.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/02165036/IMG_8097.png 1920w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p></p>



<p>Inicialmente su mercado potencial eran jóvenes adultos, pero hoy en día se estába  centrando en gente más joven como adolescentes y jóvenes de 12 a 34 años, porque el canal MTV estaba transmitiendo series para adolescentes y adultos.</p>



<p>A enero de 2016, aproximadamente 90,6 millones de hogares en Estados Unidos recibian la señal de MTV.</p>



<p>En octubre 2025 SKYDANCE PARAMOUNT confirmó que finalizacionaría las transmisiones el 31 de diciembre del 2025 de los canales musicales de MTV, como MTV Music, Club MTV, MTV Hits, MTV Live, MTV 80s, MTV 90s y MTV 00s, dejando sólo a una señal única, MTV Estados Unidos, como emisora de TV por cable así como streaming para la Unión Americana y a nivel global, emitiendo programas de entretenimiento y realities, pero la música como eje central desaparece por completo de su oferta televisiva.​ Con el cierre, su empresa matriz espera ahorrar 500 millones de dólares al año en gastos operativos, así como en licencias de explotación musical comercial</p>



<p></p>



<p>En principio fue creado por el empresario y productor musical ROBERT W. PITTMAN i como un canal dedicado a vídeos musicales, lo que supuso un nuevo concepto para la televisión. Gracias a este formato los espectadores podían ver y ponerle cara a los artistas, lo que suponía un gran cambio frente a la radio. Esto también propició la evolución del&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Videoclip">videoclip</a>. Con la popularidad de MTV comenzó una revolución en la industria musical, donde ya no solo se le daba un gran impulso a la música, sino que también se creaban nuevas estrellas y se daba popularidad a la gente que salía en el canal, los VJ o&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Videojockey&amp;action=edit&amp;redlink=1">Videojockeys</a>.</p>



<p>MTV inició transmisiones el 1 de agosto de 1981 con un&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADdeo_musical">vídeo</a>&nbsp;de la banda&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_Buggles">The Buggles</a>,&nbsp;<em>Video Killed The Radio Star</em>; </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="The Buggles - Video Killed The Radio Star (Official Music Video)" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/W8r-tXRLazs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>el segundo vídeo mostrado fue el de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pat_Benatar">Pat Benatar</a>,&nbsp;<em>You better run</em>. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Pat Benatar - You Better Run (Official Music Video)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/IvSbQB6-UdY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>«Damas y caballeros, rock n’ roll», «Esto es, bienvenidos a MTV, Music Television, el primer canal de música y videos 24 horas del mundo» fueran las primeras palabras emitidas.</p>



<p>En los 80, MTV se vio obligada a emitir vídeos de artistas de raza negra, ya que en sus inicios, solo emitía vídeos de artistas blancos. Esto, debido a la gran cantidad de solicitudes que las personas hacían para ver los vídeos de&nbsp; MICHAEL JACKSON. En sus inicios había espacio para todo tipo de géneros ya que lo que importaba era lo que la audiencia quería ver y escuchar.</p>



<p>Durante todos estos años, MTV ha impulsado la carrera y la venta de discos de muchos artistas globales, que hoy son reconocidos mundialmente, tales como: MICHAEL JACKSON, MADONNA, &nbsp;BRITNEY SPEARS, EMINEN, LADY GAGA,&nbsp;CHRISTINA AGUILERA, SHAKIRA,&nbsp;JUSTIN TIMBERLAKE, JESSICA SIMPSON, BEYONCE, JANET JACKSON, KYLLIE MINOGUE, PINK, entre otros. Esto debido a que MTV promociona y reproduce sus videos musicales en todo el mundo, de acuerdo al nivel del artista (si es un artista global o solo de un sector del mundo) cambiando el mundo de la MÚSICA proponiendo generar un nuevo MODELO el VISUAL que obviamente aplicó a sus SHOWS y PRESENTACIONES potecializando el SHOW BUSSINES llevándolo a las DIMENSIONES actuales.</p>



<p>Actualmente, el canal MTV ha girado completamente su programación desde los años 1990 a series y telerrealidad, como por ejemplo TEEN MOM<em>, CATFISH o&nbsp; JERSEY SHORE </em> dibujos animados como&nbsp;BEAVIES &amp; BUTT HEAD <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Beavis_and_Butt-head">Beavis</a></em>. Tanto es así que en el año 2011, el canal decidió retirar la leyenda&nbsp;<em>Music Television</em>&nbsp;de su logotipo, oficializando así, que ya no es solo un canal de música. En el año 2016 se anunció que volvería a ser&nbsp;<em>Music Television</em>&nbsp;y que relanzarían programas clásicos como&nbsp;<em>unplugged</em>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Charly Garcia   Cerca de la Revolucion Unplugged" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/6H7MxZQ_jIQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Fue, además, patrocinador de un equipo de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/F%C3%B3rmula_1">Fórmula 1</a>&nbsp;en la década de 1990, de la escudería&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Simtek">Simtek</a>.<sup><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV#cite_note-9">[9]</a></sup>​</p>



<p>El 31 de diciembre del 2025, los canales musicales de MTV, como&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV_Music_(Reino_Unido_e_Irlanda)">MTV Music</a>, Club MTV (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Club_MTV_(Reino_Unido_e_Irlanda)">Reino Unido e Irlanda</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Club_MTV_(Europa)">Europa</a>), MTV Hits (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV_Hits_(Reino_Unido_e_Irlanda)">Reino Unido e Irlanda</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV_Hits_(Europa)">Europa</a>), MTV Live (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV_Live_(Europa)">Europa</a>),&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV_80s">MTV 80s</a>,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV_90s">MTV 90s</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/MTV_00s">MTV 00s</a>cesaron sus transmisiones.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="*NSYNC - Bye Bye Bye (Official Video)" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/Eo-KmOd3i7s?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Un momento de la HISTORIA de la MÚSICA que de alguna manera HOY se despide y nos preguntamos…</p>



<p>Se FUE  M…TV…4EVER..?</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Cierre de MTV Music | Cierres de Paramount | 31 de diciembre, 2025" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ldqa-_9QSg8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="http://blogs.eltiempo.com/cafeliterario/wp-content/uploads/sites/837/2025/01/IMG_9130.jpeg" alt="" class="wp-image-3337" /></figure>



<p><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124253</guid>
        <pubDate>Sat, 03 Jan 2026 13:01:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/02165317/IMG_8099.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Se FUE  M…TV…4EVER..?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Retorno del Realismo Económico: Inflación, Aranceles y el Nuevo Dilema del Crecimiento</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/la-agenda-del-cfo/el-retorno-del-realismo-economico-inflacion-aranceles-y-el-nuevo-dilema-del-crecimiento/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por el Prof. Dr. Felipe Janica — CEO, JNC LLC “La era del dinero fácil y las importaciones baratas ha terminado. El crecimiento ya no será un accidente: deberá ganarse.” Una Nueva Encrucijada Económica A medida que el 2025 se aproxima a su cierre, la economía estadounidense se encuentra entre la resiliencia y la recalibración.El [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading"><em>Por el Prof. Dr. Felipe Janica — CEO, JNC LLC</em></h3>



<p><em>“La era del dinero fácil y las importaciones baratas ha terminado. El crecimiento ya no será un accidente: deberá ganarse.”</em></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Una Nueva Encrucijada Económica</strong></h3>



<p>A medida que el 2025 se aproxima a su cierre, la economía estadounidense se encuentra entre la <strong>resiliencia</strong> y la <strong>recalibración</strong>.<br>El crecimiento sigue siendo positivo, aunque débil; la inflación, aunque más contenida, no desaparece; y la Reserva Federal camina con cautela entre su credibilidad institucional y la necesidad de evitar un deterioro del empleo.</p>



<p>Los analistas proyectan un <strong>crecimiento del PIB de 1,8 %</strong>, una inflación en torno al <strong>3 %</strong>, y una tasa de desempleo que podría alcanzar el <strong>4,5 %</strong> en 2026. No es un escenario de crisis, pero sí una advertencia: el ciclo expansivo de pospandemia está llegando a su madurez, y la política económica debe volver a los fundamentos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“La inflación de hoy tiene un nuevo rostro: estructural, arancelaria y cada vez más política.”</p>
</blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Aranceles: El Impuesto Invisible al Consumo</strong></h3>



<p>La inflación estadounidense ya no responde únicamente al exceso de demanda. Hoy es <strong>una inflación de costos</strong>, alimentada por los <strong>aranceles y las fracturas logísticas</strong>.<br>Entre el <strong>60 % y el 80 % de los nuevos aranceles</strong> impuestos en 2025 están siendo pagados por los propios consumidores y pequeñas empresas.</p>



<p>Aunque los aranceles se presentan como una herramienta de protección industrial, en realidad actúan como un <strong>impuesto indirecto que encarece los bienes importados y nacionales</strong>.<br>El resultado es un aumento sostenido de precios, menor competitividad global y un efecto dominó sobre los países integrados a las cadenas de valor de Estados Unidos —especialmente en América Latina.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Un Mercado Laboral con Menor Pulso</strong></h3>



<p>El mercado laboral estadounidense, antes sobrecalentado, muestra signos de desaceleración.<br>El auge de la <strong>inteligencia artificial y la automatización</strong> está generando una nueva etapa de <em>“crecimiento sin empleo”</em>, en la que la productividad sube, pero el número de puestos de trabajo no lo hace.</p>



<p>Las <strong>grandes corporaciones</strong> se adaptan rápido, sustituyendo mano de obra por tecnología y manteniendo márgenes altos.<br>Las <strong>pymes</strong>, en cambio, enfrentan presiones crecientes:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>financiamiento costoso,</li>



<li>escasez de trabajadores calificados,</li>



<li>y una demanda cada vez más sensible al precio.</li>
</ul>



<p>La Fed lo sabe, y por eso reduce tasas gradualmente, intentando evitar una caída abrupta del consumo y del crédito.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La Fed y su Acto de Equilibrio</strong></h3>



<p>Con una <strong>tasa de fondos federales cercana al 4 %</strong>, la Reserva Federal intenta equilibrar dos objetivos: <strong>bajar la inflación sin frenar el crecimiento</strong>.<br>Un recorte apresurado podría estimular el crédito, pero reactivar presiones inflacionarias.<br>Una política demasiado conservadora, en cambio, podría elevar el desempleo y enfriar la inversión privada.</p>



<p>El desafío es mantener la credibilidad de la Fed, evitando que la economía entre en una espiral de expectativas negativas.<br>Hoy, <strong>la confianza es el activo más escaso</strong>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“Hoy coexisten dos economías: una global y resiliente; otra local y vulnerable.”</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Dos Economías, Dos Realidades</strong></h3>



<p>En Estados Unidos coexisten <strong>dos dinámicas empresariales opuestas</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Las grandes compañías públicas</strong> poseen músculo financiero, poder de negociación y acceso a mercados globales. Pueden absorber choques de costos y trasladarlos al consumidor.</li>



<li><strong>Las pequeñas y medianas empresas (pymes)</strong>, por el contrario, enfrentan tasas altas, clientes más cautelosos y menor acceso a capital.</li>
</ul>



<p>Esta divergencia no solo es económica, sino social: mientras las grandes corporaciones concentran rentabilidad y escala, las pymes sostienen el tejido laboral local. Si estas últimas se debilitan, <strong>se resiente el empleo, la innovación y la cohesión comunitaria</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">I<strong>mpacto Regional: América Latina y Colombia Frente al Nuevo Realismo Económico</strong></h2>



<p></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><thead><tr><th><strong>Variable Clave</strong></th><th><strong>Efecto Regional (LATAM)</strong></th><th><strong>Impacto Específico en Colombia</strong></th></tr></thead><tbody><tr><td><strong>Tasas de Interés en EE. UU.</strong></td><td>Una reducción gradual de tasas de la Fed puede aliviar presiones sobre los bancos centrales latinoamericanos, permitiendo recortes moderados en la región.</td><td>El Banco de la República podría bajar su tasa del 8 % actual hacia el 7 % en 2026, si la inflación converge al 4 %. Sin embargo, el margen depende del tipo de cambio y del déficit fiscal.</td></tr><tr><td><strong>Aranceles y Comercio Exterior</strong></td><td>Los nuevos aranceles de EE. UU. reducen las exportaciones latinoamericanas, especialmente de manufacturas y bienes agrícolas.</td><td>Exportadores colombianos de flores, café industrializado y textiles enfrentan costos más altos y menor competitividad frente a Asia.</td></tr><tr><td><strong>Tipo de Cambio</strong></td><td>Un dólar más débil tras los recortes de tasas puede fortalecer temporalmente las monedas regionales, pero con alta volatilidad.</td><td>El peso colombiano podría apreciarse en el corto plazo, pero volvería a presionarse si los precios del petróleo bajan o se reduce la entrada de inversión extranjera.</td></tr><tr><td><strong>Remesas e Ingreso Migrante</strong></td><td>La desaceleración del empleo en EE. UU. afectará el flujo de remesas hacia México, El Salvador, Guatemala y Colombia.</td><td>En Colombia, las remesas podrían crecer menos del 3 % anual en 2026, impactando el consumo en regiones como el Eje Cafetero y el Valle del Cauca.</td></tr><tr><td><strong>Inversión y Riesgo Político</strong></td><td>Si los países latinoamericanos no ofrecen estabilidad jurídica, los capitales buscarán refugio en bonos del Tesoro estadounidense.</td><td>Colombia debe recuperar confianza inversora con disciplina fiscal y seguridad jurídica, evitando volatilidad tributaria y sobrecarga regulatoria.</td></tr></tbody></table></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“Cada decisión monetaria en Washington tiene un eco político y social en Bogotá, Lima y Ciudad de México.”</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Más Allá de la Política Monetaria</strong></h3>



<p>El desafío estructural trasciende las tasas de interés.<br>Ni los aranceles ni los recortes resolverán los problemas de productividad.<br>América Latina —y especialmente Colombia— necesitan una estrategia conjunta que combine:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>inversión en <strong>educación técnica y digital</strong>,</li>



<li>fortalecimiento de <strong>infraestructura logística y energética</strong>,</li>



<li>y una política comercial <strong>inteligente y pragmática</strong>, no ideológica.</li>
</ul>



<p>La región debe pasar del discurso del “proteccionismo patriótico” al de la <strong>competitividad sostenible</strong>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Conclusión: Liderar en Tiempos de Realismo</strong></h3>



<p>Entramos en una era donde el liderazgo económico exige <strong>claridad moral, visión estratégica y propósito</strong>.<br>El populismo fiscal, el intervencionismo y el cortoplacismo ya no son sostenibles.</p>



<p>Para los empresarios, la respuesta no está en esperar estímulos, sino en <strong>reinventar los modelos de negocio</strong>, fortalecer los equipos y digitalizar procesos.<br>El liderazgo del futuro será aquel que inspire confianza, aun en medio de la incertidumbre.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“El liderazgo con propósito será el mayor activo competitivo en tiempos de realismo económico.”</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sobre el Autor</strong></h3>



<p><strong>Prof. Dr. Felipe Janica</strong> es Fundador y CEO de <strong>JNC LLC</strong>, firma profesional con propósito que impulsa la transformación de profesionales y organizaciones de alto desempeño. Felipe combina su experiencia profesional como emprendedor e inversionista y como ex-socio y ex-managing partner Regional de EY Latinoamérica, autor de múltiples libros sobre contabilidad internacional y estrategia, y conferencista reconocido por su liderazgo inspirador y visión humanista de la economía. Felipe es Doctor en Administracion estratégica de negocios y en filosofía.</p>



<p><em>Sígueme en LinkedIn para reflexiones semanales sobre estrategia, economía y liderazgo con propósito.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Felipe Jánica</author>
                    <category>La agenda del CFO</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121349</guid>
        <pubDate>Tue, 14 Oct 2025 15:22:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Retorno del Realismo Económico: Inflación, Aranceles y el Nuevo Dilema del Crecimiento]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Felipe Jánica</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cómo la inteligencia de datos está redefiniendo el futuro del marketing empresarial.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/un-blog-para-colorear/como-la-inteligencia-de-datos-esta-redefiniendo-el-futuro-del-marketing-empresarial/</link>
        <description><![CDATA[<p>El marketing es una de las actividades más valiosas que puede realizar una empresa. No solo se encarga de construir el reconocimiento de marca, sino que también impulsa las ventas, promueve el crecimiento de los negocios y fortalece la relación con los clientes. Pero esto resulta especialmente desafiante para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El marketing es una de las actividades más valiosas que puede realizar una empresa. No solo se encarga de construir el reconocimiento de marca, sino que también impulsa las ventas, promueve el crecimiento de los negocios y fortalece la relación con los clientes.</p>



<p><strong>Pero esto resulta especialmente desafiante para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), que suelen enfrentar presupuestos limitados, menos recursos y menor experiencia especializada interna en comparación con las grandes compañías.</strong></p>



<p>Hablamos con <em>Natalia Camacho Fetecua, </em>referente en analítica de datos en Colombia, analiza el rol de la inteligencia de datos en la transformación del marketing digital.</p>



<p>Natalia ha consolidado una de las voces más autorizadas en Colombia en temas de marketing digital y analítica de datos, plantea una mirada crítica y estratégica sobre los desafíos que enfrentan hoy las pequeñas y medianas empresas (PYMES), frente a la adopción de tecnologías basadas en datos.</p>



<p>“Hace unos años, bastaba con tener una buena idea y un logo. Hoy eso no basta. La atención del usuario es el recurso más valioso, y para captarla se necesita más que intuición: se necesita evidencia. Siendo la atención del consumidor el recurso más valioso, el marketing digital ha dejado de ser intuitivo para convertirse en una disciplina guiada por evidencia.”, afirma Camacho.</p>



<p><strong>Según cifras de McKinsey, las empresas que integran la analítica de datos en su toma de decisiones pueden reducir costos hasta en un 30% </strong>y aumentar la eficiencia de sus campañas en un 50% (). Así mismo, según el MIT Sloan, las organizaciones basadas en datos tienen 23 veces más posibilidades de adquirir clientes y 19 veces más probabilidades de ser rentables. No es una moda, sino de un cambio estructural en la forma de competir.</p>



<p>Natalia Camacho comenta que el marketing digital y la analítica no solo representan una ventaja comercial, sino también un motor de transformación social: “No se trata de hacer más, sino de hacer mejor. Los datos no son números fríos; son una brújula que orienta decisiones estratégicas, humanas y sostenibles en un mundo digital en constante cambio”.</p>



<p><strong>“Hoy podemos rastrear el impacto de una causa, medir la huella social de una campaña y amplificar voces invisibilizadas. Eso también es marketing, y también es datos”, explica Camacho,</strong> quien también ha trabajado en la implementación de soluciones tecnológicas para instituciones educativas y fundaciones, demostrando que el análisis de datos no solo tiene un valor económico, sino también social.</p>



<p>Según Statista, el gasto mundial en marketing en 2024 alcanzó cerca de 985.000 millones de dólares. Sin duda, la presencia digital necesita ser fortalecida hoy en día, pues como dice la experta: “la primera impresión de una marca ya no ocurre en una tienda física, sino en la pantalla de un celular”.</p>



<p><strong>Camacho ha visto como los datos no solo optimizan presupuestos, sino que fortalecen el vínculo con el usuario. “El marketing digital y la analítica también pueden medir la huella social de una campaña,</strong> rastrear el impacto de una causa y amplificar voces que antes no tenían visibilidad”, subraya.</p>



<p>“Reconociendo estos puntos críticos, las PYMES pueden adoptar un enfoque estratégico hacia la transformación digital, aprovechando soluciones a la medida y la orientación de expertos para responder a sus necesidades particulares. Los servicios de marketing en línea han revolucionado este campo, dejando de lado en gran medida los métodos tradicionales y ofreciendo soluciones más accesibles y rentables para los negocios más pequeños.”, señala Camacho.</p>



<p><strong>Al incorporar tendencias de marketing digital como la inteligencia artificial, la búsqueda por voz, el video, el comercio social y las estrategias omnicanal, las PYMES</strong> pueden atraer y fidelizar clientes, además de crecer en un mercado cada vez más competitivo.</p>



<p>Y como asevera la experta: “la transformación digital ya no es opcional para las PYMES”, se trata de un paso crucial para asegurar su crecimiento, competitividad y sostenibilidad a largo plazo. Adoptando las herramientas, estrategias y enfoques adecuados pueden optimizar sus operaciones, mejorar la experiencia de sus clientes y descubrir nuevas oportunidades.</p>



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        <author>Alvaro J Tirado</author>
                    <category>Un Blog para colorear</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120780</guid>
        <pubDate>Thu, 25 Sep 2025 04:25:34 +0000</pubDate>
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