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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 21 Sep 2026 02:00:58 +0000</lastBuildDate>
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	<title>You searched for dia d | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Walter Enrique García Blandón, in memoriam</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/walter-enrique-garcia-blandon-in-memoriam/</link>
        <description><![CDATA[<p>De cuna humilde en Tumaco, llegó a ser uno de los mayores expertos en ingeniería hidráulica y navegabilidad fluvial en Colombia. Por Justo Alí García Blandón y Carlos García Blandón “Don Waltercito“, como le decíamos sus hermanos, dejó una honda huella familiar y profesional. Había nacido el 11 de julio de 1967 y murió, prematuramente, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>De cuna humilde en Tumaco, llegó a ser uno de los mayores expertos en ingeniería hidráulica y navegabilidad fluvial en Colombia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por Justo Alí García Blandón y Carlos García Blandón</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Don Waltercito“</strong>, como le decíamos sus hermanos, dejó una honda huella familiar y profesional. Había nacido el 11 de julio de 1967 y murió, prematuramente, el 11 de septiembre de 2026, por un cáncer gástrico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desde muy temprana edad, Walter sabía lo que quería para su vida y la de sus hermanos</strong>. Creció en un hogar muy pobre en cuanto a lo material, pero inmensamente rico en amor y felicidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una madre cabeza de hogar sin escolaridad y con necesidades económicas, doña Hilda Blandón, y tres hijos, Walter, Justo Alí y Carlos Hernán. <strong>Doña Hilda</strong> tuvo en su hijo mayor, Walter Enrique, un apoyo fundamental desde temprana edad. Nuestro primer hermano, William Fernando Hernández Blandón, estaba con los abuelos maternos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con solo dos años más que su hermano del medio y tres del menor, se convirtió en una figura paterna, protectora y un gran ejemplo a seguir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todavía recordamos que a los 4 años de Carlos y a los cinco de Justo, cuando Walter con 7 años ingresó primero a la escuela, nos transmitía lo que aprendía, letras, números y hasta rondas didácticas, con lo cual aprendimos a leer casi a la par con él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Walter manifestó su frustración con la pobreza en los libros y el aprendizaje. Fue muy inteligente y comprometido a transmitir sus conocimientos y objetivos de la vida con sus hermanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El respeto que tuvo por su madre se lo infundió a sus hermanos menores. Llevaba una máscara de hombre serio y gruñón, pero la expresión más clara de ternura para todos los que se tomaban un minuto para conocerle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue siempre un símbolo de admiración, orgullo y autoridad, un verdadero líder natural para sus hermanos, que seguimos sus directrices sin vacilación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Walter Enrique García Blandón</strong> se graduó en 1985 del Instituto Técnico Nacional de Tumaco, como bachiller técnico y logró sobresalir como el <strong>mejor Icfes de su colegio</strong> con 308 puntos, siendo <strong>declarado el mejor bachiller</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un orgullo de nuestra madre que veía reflejado con justicia el fruto de su sacrificio en la realización de su hijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Walter <strong>ganó un cupo en la Universidad Nacional de Colombia</strong>, sede de Bogotá, donde se graduó como ingeniero agrícola en 1991 y luego cursó una maestría en recursos hidráulicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo su camino, Justo Alí se graduó de biólogo marino y Carlos Hernán de ingeniero mecánico.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="829" height="807" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Los-tres-hermanos-Garcia-Blandon.jpg" alt="" class="wp-image-133333" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Los-tres-hermanos-Garcia-Blandon.jpg 829w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Los-tres-hermanos-Garcia-Blandon.jpg?resize=300,292 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Los-tres-hermanos-Garcia-Blandon.jpg?resize=768,748 768w" sizes="(max-width: 829px) 100vw, 829px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Walter Enrique García Blandón en el centro; a la izq, Carlos Hernán García Blandón, y a la der. Justo Alí García Blandón, hijos de doña Hilda Blandón.</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Walter hizo una meritoria carrera profesional</strong> dedicándose fundamentalmente a la consultoría en el área marítimo fluvial, con su empresa WEG Ingeniería, con la que hizo parte de proyectos de consultoría en los puertos importantes en Colombia mediante estudios, diseños e interventorías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Últimamente realizó la prefactibilidad del puerto de aguas profundas de Tumaco, Nariño, y en consorcio los estudios y diseños de la profundización en dos fases de 17 y 18 mts del puerto de Buenaventura, uno de los proyectos más necesarios hoy para nuestro país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También estuvo al frente de una de las consultorías técnicas y batimétricas más complejas destinadas a formular soluciones definitivas para los problemas de sedimentación y navegabilidad en el canal de acceso sobre el río Magdalena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">E igualmente fue representante legal del Consorcio Navegabilidad para el desarrollo de los &#8220;Estudios y Diseños para la Infraestructura Fluvial en el departamento de Guainía&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Walter Enrique deja una enorme huella en cada persona que se llamaba familia, amigo o protegido. Su alegría, compasión, respeto, integridad, amabilidad y dedicación fueron características reconocidas por todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por el resto de nuestras vidas te vamos a extrañar, mi hermano del alma.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133330</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Sep 2026 23:55:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/imagen-destacada-Walter-Enrique-Garcia-Blandon.jpg?w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Walter Enrique García Blandón, in memoriam]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
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        <item>
        <title>Abelardo y la prensa cortesana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/abelardo-y-la-prensa-cortesana/</link>
        <description><![CDATA[<p>El presidente graduó a unos medios de “amigos”, dando a entender que otros son enemigos, como si pretendiera diezmar el poder del “cuarto poder”. Cualquier amenaza a la libertad de prensa, se combate con un periodismo capaz de irritar a los poderosos, no de confabularse con ellos. ¿Estamos en la era del periodismo low-cost?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph"><em>“En el entorno político actual hay una falta de respeto por la independencia de la prensa. Y hay una disposición a atacar a los periodistas por informar. Todo ello contribuye a formar un ambiente aterrador para los periodistas y las fuentes”:</em> <strong>Ronald Farrow, Premio Pulitzer al Servicio Público (2018).</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Amanecimos con la noticia de que no hay noticias, porque están prohibidas las ruedas de prensa en este gobierno. Si eso no es obstrucción al periodismo, ¿Qué es?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una agresión evidente contra la prensa y un saboteo al derecho a la información. &nbsp;¿Por qué el país no está conversando sobre esto? ¿Por qué algunos opinadores, siendo periodistas, parecen estar del lado del poder y no de la prensa?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ciertos columnistas de El Tiempo, por ejemplo, parecen más bien asesores de imagen del presidente Abelardo De la Espriella, cual cortesanos. Tres botones para la muestra, porque el espacio es corto para juntarlos a todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una de sus columnas, la abogada María Isabel Rueda, experiodista ella, en lugar de defender a la prensa de los atropellos del presidente, le manda a decir -palabras más, palabras menos- que su éxito consistirá en comunicar bien los mensajes. Y le recuerda que para eso está el periodismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro, como si la prensa fuera la bella Cenicienta del poder, esa cohorte que aplaudía al rey, incluso cuando el rey era indigno de aplausos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Bob Woodward y Carl Bernstein se hubiesen comportado como lisonjeros, el caso Watergate sobre espionaje político no habría existido, y el presidente Richard Nixon jamás habría sido obligado a dimitir. <em>“Los buenos ganaron”,</em> resumió un periodista de la época. The Washington Post alentó a sus reporteros a bucear en las alcantarillas. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si <strong>El Espectador</strong> no hubiese investigado y denunciado los malos manejos del Grupo Grancolombiano en los años 80, ese crimen financiero habría quedado impune y los culpables libres, haciendo fiesta con el dinero de los ahorradores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa debe recordarse como lo que es: una de las grandes gestas del periodismo colombiano. Don Guillermo Cano enseñó que se puede ejercer un periodismo aséptico e incorruptible. Sabemos el precio que pagó por estar del lado correcto. La única forma de honrar su memoria y valentía es a través de un periodismo confiable, responsable y ético. Son las tres armas del buen periodista. Saltarse cualquiera, significa amputar el alma del oficio: la confianza del público. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos acercamos peligrosamente a una especie de <em>periodismo de bajo costo (low-cost</em>); es decir, sin principios, sin ética, alejado de las buenas prácticas y despojado de todo aquello que es la razón de ser de la prensa: la conciencia crítica y moral de una sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro oficio no existe para ser vil, sino para servir de escudo a la sociedad ante los excesos del gobernante de turno. De eso hablamos cuando hablamos de periodismo independiente. Lo demás ¿es periodismo o habrá que redefinir qué entendemos por periodismo hoy?</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph"><strong><em>“Al gobierno le conviene mantener una permanente conversación, diálogo e interlocución con los distintos sectores del país, incluyendo, claro, a los productivos, y una buena forma es que sea a través del periodismo”,</em> </strong>afirma la periodista María Isabel Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El periodismo es un contrapoder, a diferencia del columnismo que suele utilizarse como trinchera ideológica para defender a unos y atacar a otros; es decir, para ejercer el activismo y la oposición de manera simultánea, a veces con más rabia y sesgo que rigor y seriedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rueda hace gala de una supuesta independencia: <em>“&#8230;los que informamos y opinamos quedaríamos heridos en la credibilidad, nuestro más valioso patrimonio”.</em> Queda muy mal parada cuando, varias líneas después, sugiere que unos ministros <em>“deben hablar mucho y otros muy poco”</em>. Como quien dice: este de aquí que se calle y el de allá que hable por los demás. Leer para creer.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Baste decir que hace rato la señora María Isabel dejó de informar para dedicarse a pontificar sobre lo divino y lo mundano, poniendo en evidencia sus malquerencias políticas. No es la única que cumple bien su papel de cortesana. Desde las páginas de El Tiempo la acompañan Juan Lozano y Mauricio Vargas, cada cual desde su esquina. El doctor Lozano usa su editorial en La FM para hablar como el expolítico que es, aunque nunca se sabe cuánto tiempo le falta para regresar a esas lides o, aún mejor, ingresar a la cómoda vida diplomática, como su abuelo, Juan Lozano y Lozano, quien fue político, periodista, militar y poeta.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Rueda, Vargas y Lozano fueron opositores despiadados durante el gobierno de Petro y ahora actúan como benefactores en el de Abelardo. Ojalá en alguna facultad de comunicación se tomen el trabajo de poner a los estudiantes a analizar el mal llamado “periodismo de opinión” en Colombia. Empecemos por enseñarles que el activismo que muchos ejercen desde las páginas editoriales de los periódicos, incluso desde la radio y la televisión, no es periodismo, por más que utilicen los mismos vehículos para difundirse.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3"><strong>La prensa es la conciencia crítica y moral de una sociedad.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">​En su columna dominical “Optimismo sí, pero bien informado”, no hay un solo reproche de María Isabel Rueda al gobierno del “Tigre” por la forma solapada como se impone la censura de prensa en Colombia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Recoge<a href="https://www.elespectador.com/politica/esta-es-la-directiva-del-gobierno-de-la-espriella-para-tratar-con-medios-de-comunicacion/#google_vignette" data-type="link" data-id="https://www.elespectador.com/politica/esta-es-la-directiva-del-gobierno-de-la-espriella-para-tratar-con-medios-de-comunicacion/#google_vignette"> <strong>El Espectador</strong></a><strong>: </strong><em>“Según lo investigado por este medio, el Gobierno&nbsp;“determinó que no se den ruedas de prensa ni entrevistas a medios que no sean ‘amigos’, salvo que sea para un tema estratégico y previamente autorizado por la presidencia. Asimismo, se le comunicó a los asistentes a la reunión que durante los eventos, recorridos, inspecciones, en donde haya presencia de los medios de comunicación,&nbsp;los ministros solamente podrán dar una declaración (buscando que sea lo más completa posible) pero sin lugar a preguntas”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La misma semana en que <a href="https://es.euronews.com/2026/09/20/trump-niega-el-acceso-a-la-casa-blanca-a-periodistas-de-cnn-ms-now-y-politico" data-type="link" data-id="https://es.euronews.com/2026/09/20/trump-niega-el-acceso-a-la-casa-blanca-a-periodistas-de-cnn-ms-now-y-politico">Donald Trump les negó el acceso a la Casa Blanca a periodistas de CNN, MS NOW&#8217;y Político</a>, en Colombia el director del DANE fue echado del puesto <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/despido-en-el-dane-abelardo-pone-la-obediencia-y-el-relato-por-encima-del-dato/" data-type="link" data-id="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/despido-en-el-dane-abelardo-pone-la-obediencia-y-el-relato-por-encima-del-dato/">por  incumplir la directiva presidencial que les prohíbe a los altos funcionarios suministrar información a la prensa.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En un texto titulado <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/70-anos-despues-surge-una-nueva-hipotesis-las-llamas-del-fascismo-en-bogota" data-type="link" data-id="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/70-anos-despues-surge-una-nueva-hipotesis-las-llamas-del-fascismo-en-bogota">“Las llamas del fascismo en Bogotá”</a>, Guillermo Pérez Flórez nos recuerda que las dictaduras empiezan por aniquilar a la oposición y silenciar a la prensa.&nbsp;Esto escribió en 2022 sobre el fatídico día de 1952 en que ardieron los edificios de <strong>El Espectador </strong>y El Tiempo en la capital. <em>“Para algunos sacerdotes, los liberales eran masones, comunistas y ateos, y su eliminación física era legítima”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En pleno siglo XX no hay que llegar a tales extremos. Basta con poner en la calle a cualquier periodista entrometido. Callarlo o arrinconarlo, sin necesidad de eliminarlo. Está pasando. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo más grave es que el gobierno de Abelardo De la Espriella ya logró consolidar una mayoría aplastante en el Congreso, con el respaldo de 186 de las 286 curules que conforman el Senado y la Cámara. Así, cualquier caprichito del señor presidente sería “pan comido”. Ojalá y no.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4"><strong>El buen periodismo no se tapa la nariz, ni sirve de alfombra para que el presidente pisotee a la prensa.   </strong></h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>​Las víctimas del régimen</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Podríamos hacer un retrato <em>havladdo</em> de las primeras víctimas de la censura oficial en el primer año del Tigre; de seguir así, la lista crecerá antes de Navidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los episodios sobre la salida de Camila Zuluaga y Ana Cristina Restrepo de Blu Radio, más la echada del caricaturista <em>Vladdo</em> de Noticias RCN, caerán en el olvido. Quedó flotando en el ambiente la sospecha de que salieron por “ser enemigos”; ni el presidente de la República, ni la emisora, tampoco el canal, se tomaron la molestia de desmentir los rumores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para completar la dicha, gremios como el Círculo de Periodistas de Bogotá, CPB, caminan de puntillas frente al tema. Como quien dice, con esos colegas, para qué enemigos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vladdo se pasó a la revista Cambio y sobrevive su personaje de Aleida en el diario El Tiempo, una caricatura que en realidad a nadie mortifica. Los trazos de Matador sí atormentaron a Iván Duque y por eso despidieron al caricaturista Julio César González de ese diario en 2023, otra anécdota más para el anecdotario nacional.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph"><strong><em>“Creo que informar a la gente es la única esperanza que tenemos”:</em> </strong>Ronald Farrow, periodista estadounidense.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El periodismo no está para ser monedita de oro; debe estar del lado de la sociedad, dispuesto a denunciar los abusos del poder, pase lo que pase, pésele a quien le pese. El gobierno tiene la obligación de hacer bien su tarea. Punto. Y el periodismo debe sentirse obligado a hacer bien la suya. Punto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que hagan mal el presidente y los suyos, la ciudadanía tiene el derecho de saberlo y el periodismo la obligación sagrada de comunicarlo. Ese es el deber ser de la prensa. Si renuncia a eso, cae en la propaganda</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El periodismo no debe prestarse para lavar caras. Su trabajo consiste en descubrir quién usó el tapete para tapar el vómito. El buen periodismo no se tapa la nariz, ni sirve de alfombra para que el presidente pisotee a la prensa. &nbsp;&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6"><strong>Un periódico debe servirle a los ciudadanos para algo más que madurar aguacates.</strong></h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>La prensa cortesana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​María Isabel Rueda, Juan Lozano y Mauricio Vargas escriben tan parecido que se asemejan hasta en sus odios políticos, los cuales inoculan al lector/elector desde sus tribunas de opinión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Ninguno de los tres, a pesar de haber vivido del periodismo casi toda su vida, ha planteado una crítica seria y tajante ante el trato descortés del presidente con la prensa, primero como político en campaña y ahora como jefe de Estado en ejercicio.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph"><strong><em>“La derrota que el periodismo estaba viviendo frente al poder solo era posible con la connivencia y en ocasiones la participación directa de importantes aliados dentro de los medios”:</em> </strong>David Jiménez, periodista español, ex director del diario El Mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El más osado de todos es Mauricio Vargas, a quien le dieron página entera de El Tiempo para descargar su veneno contra el expresidente Ernesto Samper por el Proceso 8000. En una carambola mágica ata ese episodio a Gustavo Petro y al excandidato presidencial Iván Cepeda, a quien llama &#8220;senador comunista&#8221;. Si en las redacciones existiera la figura del verificador de datos, esas etiquetas sí tendrían que corregirse por faltara la verdad. Por lo demás, a De la Espriella lo llama abogado a secas, sin reparar en su pasado, ni en su presente que lo ata al señor Alex Saab, quien se declaró culpable de lavar dinero ante la justicia gringa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Antes de ser director de <em>Semana</em>, Vargas fue consejero de prensa del presidente Cesar Gaviria, lo cual permite concluir que en Colombia periodismo y política se dividen la cama sin reproches, o al menos comparten la misma cobija, sin reparar en lo dañino que son los matrimonios por conveniencia. Si algún periodista se siente libre de pecado, que tire la primera piedra, a ver quién resulta descalabrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El voto de silencio nunca será una opción para los periodistas. Que lo cortés, no nos quite lo valiente para desenmascarar los excesos de cualquier gobierno, cueste lo que cueste. Si en palacio alguien se cree príncipe, los reporteros no tienen porqué comportarse como&nbsp;bufones.&nbsp;Un periódico debe servirle a los ciudadanos para algo más que madurar aguacates. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133228</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Sep 2026 14:25:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Abelardo y la prensa cortesana]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>La danza del cisne del sommelier</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/la-danza-del-cisne-del-sommelier/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este artículo está enlazado con el anterior. Se basa enel libro que escribió la periodista y sommelier Bianca Bosker, traducido al español como El vino. Un viaje irreverente por la subcultura de sommeliers, enólogos y bebedores (Editorial Océano, 2017). Bosker se certificó como sommelier, y en su libro explica lo difícil o casi imposible que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este artículo está enlazado con el anterior. Se basa enel libro que escribió la periodista y sommelier Bianca Bosker, traducido al español como <em>El vino. Un viaje irreverente por la subcultura de sommeliers, enólogos y bebedores</em> (Editorial Océano, 2017).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bosker se certificó como sommelier, y en su libro explica lo difícil o casi imposible que es obtener el certificado. A ella la guiaron los maestros sommeliers a través de lo que no se debe hacer al servir el vino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reglas del NO, para el aspirante a sommelier:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>No te inclines, no te encorves y ni se te ocurra parecer tenso. (Básicamente, actúa como un cyborg relajado).</li>



<li>No cruces los brazos, no señales y jamás de los jamases menciones tu nombre.</li>



<li>No toques la mesa, tu cara, tu cabello, ni por equivocación a un comensal (a menos que quieras terminar en una demanda por acoso o en la calle).</li>



<li>No dejes que las copas tintineen, no dejes que tus manos tiemblen y olvídate de quitar el pulgar del corcho de la champaña (a menos que quieras dejar tuerto al encopetado de la esquina).</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La lista sigue: no pongas la hielera en la mesa, ofrece el corcho con la solemne devoción de una reliquia papal, lleva dos portavasos (uno para el vino, otro para el corcho), no sirvas primero a los hombres, no derrames ni una maldita gota —ni de licor ni de agua de la hielera—, no levantes las copas para servir, calcula el nivel milimétricamente, no vacíes la botella en la primera ronda, no mires con cara de impaciente y, sobre todo, luce como un cisne: elegante y tranquilo en la superficie, aunque pataleando frenéticamente por debajo, para que todo salga bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Quieres abrir una botella de champaña sin ser despedido? Presta atención:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quita la lámina y coloca una servilleta en el cuello de la botella como si fuera una bufanda elegante.&nbsp; Pon la mano izquierda sobre la servilleta y clava tu pulgar firmemente en el corcho. No lo sueltes ni aunque haya un temblor de tierra como el del otro día. Con la mano derecha, desenrosca con la paciencia de un desactivador de bombas el alambre (el muselet). Como el corcho puede salir disparado a 40 kilómetros por hora, aflójalo con lentitud mística. Los pulgares nunca van debajo del corcho, y este jamás debe apuntar a una persona o a las copas del mostrador. El corcho debe salir con un suave <em>&#8220;pfff&#8221;</em>, descrito poéticamente como <em>“no más fuerte que un peo de monja o de la reina Isabel”</em>. Si suena como un disparo de cañón, prepárate para ser desterrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los aspirantes a sommelier suelen fallar porque la &#8220;danza del servicio&#8221; es un campo minado. Un mal paso, una sonrisa demasiado sincera, una gota traicionera o dejar la huella de tu dedo en el cristal y ¡pum!, reprobado. Todo esto nos recuerda que los seres humanos somos capaces de inventar ridiculeces monumentales con tal de hacer sentir especiales a los que ya se sienten así, los <em>Very Important Persons</em> (VIP).</p>



<p class="wp-block-paragraph">A estas alturas, cuando pensamos en el protocolo corporativo o de la alta cocina, nos sentimos menos descendientes de Einstein y más animales de granja. Pienso en los lobos enseñando el cuello para que el macho alfa no los devore; bueno, exactamente igual, pero con corbata de seda y entre copas Riedel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, la historia está llena de estas pruebas de sumisión que hoy nos harían reír si no dieran vergüenza ajena:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>El baile del sombrero español (Siglo de Oro al XVIII): los nobles debían dar tres pasos firmes, doblar la rodilla izquierda, retirar el sombrero haciendo un arco dramático hacia el suelo e inclinarse sin perder el contacto visual con el rey, esperando a que el monarca les dijera un paternal <em>&#8220;Cubríos&#8221;</em> para volver a ponerse el sombrero. ¡Y uno quejándose de tener que saludar de beso a todos los integrantes de una fiesta familiar!</li>



<li>El <em>osculum pedis</em> al Papa: hasta bien entrado el siglo XX, los diplomáticos y gobernantes tenían que avanzar por la sala dando tres genuflexiones fijas para terminar arrodillándose y besando la cruz bordada en la chinela del pie derecho del Pontífice.</li>



<li>El <em>Ojigi</em> en el Shogunato Tokugawa: En Japón, la inclinación podía llegar al <em>Saikeirei</em> (doblarse entre 45 y 90 grados sentado sobre los talones en posición <em>seiza</em> y aguantar la tortura durante minutos que se van eternos). Eso sí: mirar a los ojos al superior mientras bajabas la cabeza era considerado un desafío tan grave que probablemente terminabas cosechando arroz en campos ajenos. ¡Menos mal que el mundo se ha ido civilizando!</li>



<li><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Screenshot-2026-09-17-172931.png?w=650" alt=""></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Posición <em>seiza</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, la &#8220;danza del sommelier&#8221; no es más que la elaborada coreografía de un empleado de un restaurante carísimo, diseñada para crear una atmósfera donde el comensal se sienta el rey del mundo&#8230; mientras el sommelier encuentra la manera de persuadirlo de que pida la botella más cara de la carta. &#8220;Hip&#8221;.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133317</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Sep 2026 14:22:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg?w=725" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La danza del cisne del sommelier]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
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        <item>
        <title>Sebastián Giraldo, el hombre detrás de una nueva era de la influencia digital</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/un-blog-para-colorear/sebastian-giraldo-el-hombre-detras-de-una-nueva-era-de-la-influencia-digital/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con una trayectoria marcada por el emprendimiento, la creación de Instafest Awards y la construcción de una comunidad de miles de creadores, el empresario colombiano ha convertido su visión sobre la influencia digital en un propósito mayor: construir industria y humanizar la tecnología. Antes de que los creadores de contenido fueran reconocidos como una industria, Sebastián [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Con una trayectoria marcada por el emprendimiento, la creación de Instafest Awards y la construcción de una comunidad de miles de creadores, el empresario colombiano ha convertido su visión sobre la influencia digital en un propósito mayor: construir industria y humanizar la tecnología.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de que los creadores de contenido fueran reconocidos como una industria, <em>Sebastián Giraldo</em> ya entendía el poder que tendrían para transformar la comunicación, los negocios y la manera de construir influencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su historia empresarial comenzó mucho antes de las redes sociales.<em> Giraldo </em>desarrolló proyectos en turismo, educación, entretenimiento y tecnología; desde una agencia de viajes especializada en excursiones de prom y un colegio campestre hasta eventos y una plataforma digital enfocada en la construcción de comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fue precisamente observando los cambios en la sociedad cuando identificó una transformación que terminaría marcando su carrera: el poder de comunicar estaba dejando de pertenecer exclusivamente a los grandes medios.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Entendí que el celular era la nueva televisión, la nueva radio y las nuevas revistas, y que se convertiría en un gran poder social”, afirma.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras muchos todavía veían fotografías, videos y seguidores, <em>Giraldo</em> entendió que detrás de cada creador podía existir una marca, una empresa, una comunidad y una nueva forma de influencia social. También vio una industria que avanzaba mucho más rápido que su propia estructura: había talento y grandes audiencias, pero faltaban profesionalización, reconocimiento, representación y oportunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>De los seguidores comenzó entonces a vislumbrar la construcción de una verdadera industria. De esa visión nació <em>Instafest Awards</em>, en un momento en el que los creadores digitales ya movilizaban grandes comunidades,</strong> pero todavía no contaban con escenarios que reconocieran profesionalmente su trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que comenzó como una premiación evolucionó hacia un ecosistema de visibilidad, relacionamiento y oportunidades alrededor de la creación de contenido. Según cifras de la organización,&nbsp;Instafest ha alcanzado un impacto digital de 694 millones, extendiendo además su presencia a diferentes países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con los años, la visión de <em>Giraldo </em>también trascendió los premios. Impulsó<em> CREACODI</em>, que hoy reúne, según la organización, a 42.000 creadores de contenido en 32 seccionales; con el propósito de contribuir a su representación, profesionalización y discusión de asuntos como derechos, deberes y protección de menores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Posteriormente llegó<em> Wefu Corporation,</em> una apuesta que amplía su mirada hacia el papel de la tecnología en la construcción de nuevas formas de comunidad. Tres proyectos distintos que Giraldo resume bajo una misma evolución: “Instafest nació para reconocer, CREACODI para representar y Wefu para imaginar y construir nuevas posibilidades”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Después de años trabajando junto a creadores, conectándolos con oportunidades y participando en la evolución de esta industria, medios y miembros de la comunidad </strong>comenzaron a llamarlo “el influencer de los influencers”, un reconocimiento que refleja el lugar que ha construido dentro del ecosistema digital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero<em> Giraldo</em> asegura que su lugar nunca ha estado en competir por sus audiencias, sino en construir plataformas para que otros puedan crecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Mientras algunos ven seguidores, nosotros intentamos ver seres humanos, profesionales, empresarios y agentes de transformación”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa visión también cambió su manera de entender su propio trabajo. Lo que comenzó alrededor de eventos y entretenimiento terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Cuando comprendes que estás construyendo un ecosistema, empiezas a pensar en personas, instituciones, empresas y oportunidades. Cuando piensas en propósito, mides el éxito en legado”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy su visión apunta a llevar los proyectos construidos desde Colombia hacia Latinoamérica y posteriormente al mundo, mientras continúa trabajando por una industria digital más profesional, responsable y consciente. Y después de años inmerso en tecnología, audiencias e influencia, su próximo propósito parece paradójico pero contundente: humanizar la tecnología.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Para <em>Sebastián Giraldo</em>, el futuro no consiste únicamente en alcanzar a más personas, sino en lograr que todo ese alcance tenga propósito.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“La influencia verdadera no consiste en que muchas personas te conozcan. Consiste en que muchas personas confíen en lo que estás construyendo”.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alvaro J Tirado</author>
                    <category>Un Blog para colorear</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133290</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Sep 2026 01:02:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sebastián Giraldo, el hombre detrás de una nueva era de la influencia digital]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alvaro J Tirado</media:credit>
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        <item>
        <title>CAMPUS PLURALES Y VITALES, NO HEGEMÓNICOS Y LETALES</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/campus-plurales-y-vitales-no-hegemonicos-y-letales/</link>
        <description><![CDATA[<p> El Poder del debate y los argumentos es desplazado por el de la Violencia y los llamados a la acción directa. Entonces la primera víctima que cae es precisamente la autonomía para pensar, dudar y decidir, consubstanciales a toda universidad</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los anuncios del presidente Abelardo de la Espriella sobre los límites constitucionales y legales de la Autonomía Universitaria, más allá de su acostumbrado histrionismo, tienen un inmenso mérito y son políticamente pertinentes. Contribuyen a situar en el centro del debate las tensas relaciones entre el poder y la violencia y su correspondiente expresión estatal entre democracia y autoritarismo. Entre el poder del conocimiento, la deliberación y la investigación, consubstanciales a la Autonomía Universitaria y, de otra parte, las estigmatizaciones y consignas beligerantes, antesalas de las confrontaciones violentas, que atentan contra el pluralismo ideológico, la deliberación y la inteligencia al restringir y hasta anular la libertad de pensar, investigar y dudar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Pluralismo deliberante o beligerante?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es circunstancial y coyuntural que dichas consignas sean lanzadas desde la izquierda, el centro o la derecha del espectro político, cuando su contenido y alcance promueven la exclusión del contradictor e incluso su exilio del Campus. En esos casos se atenta contra la Autonomía y su existencia. Entonces el Campus, tanto en las aulas, las plazas, cafeterías y espacios recreativos deja de ser un campo abierto para la deliberación y la argumentación y tiende a convertirse en un campo para la beligerancia y la confrontación. El <strong>Poder</strong> del debate y los argumentos es desplazado por el de la <strong>Violencia</strong> y los llamados a la acción directa. Así, la primera víctima que cae es precisamente la autonomía para pensar, dudar y decidir, propias de toda universidad. Cae a manos del llamado a la intrépida acción violenta, que poco tolera el ejercicio de pensar y mucho menos el de dudar, pues se considera la poseedora de la verdad. Tal es el mayor desafío para la Autonomía desde el interior de las universidades públicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Las “U” Privadas de deliberación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un desafío que no se presenta en la mayoría de las universidades privadas, donde no hay lugar a esa intensidad de las controversias, pues sus estudiantes y la comunidad académica comparten en forma casi unánime y homogénea ciertas visones del mundo y la política. Literalmente, allí no se debaten ideas, sino que se comulgan y celebran, que es lo propio en las universidades confesionales políticas o religiosas. Todo lo contrario, sucede en las universidades públicas, donde lo que tiende a predominar es el pluralismo y la controversia, como expresión misma de los diversos intereses, conflictos y valores existentes en la sociedad. Por eso históricamente el Campus de las públicas siempre ha sido disputado por grupos políticos militantes y beligerantes que se autoproclaman voceros de la verdad, la libertad y la justicia, reivindicando cada uno ser la auténtica vanguardia del pueblo. Es lo propio de cierto canibalismo de izquierda, que luego se proyecta en las disputas interminables de sus líderes y seguidores, que muchos de ellos veneran como figuras sagradas en el ámbito internacional y nacional. Trotskistas contra Estalinistas, Leninistas contra Maoístas, Revolucionarios contra Mamertos y una historia de nunca acabar, para no especular sobre lo que sucede en la actualidad nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Las “U” Públicas bloqueadas para la Deliberación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta llegar al presente, donde esa miríada de grupos hace del Campus y sus estudiantes no solo una cantera para la “revolución”, sino además una densa red de relaciones que combina desde el tráfico de estupefacientes con el adoctrinamiento fanático y sectario. En ese clima se bloquea el <strong><em>Poder</em></strong> estudiantil y académico para la deliberación de las mayorías, cada vez más inconformes, dispersas y atemorizadas, para imponerse el de la <strong><em>Violencia</em></strong> de minorías organizadas que, ante la falta de argumentos, apelan a la beligerancia explosiva de la acción directa con sus “papas bombas” y el vandalismo desbordado. A estos grupos se les responde en algunas universidades públicas con ironía corrosiva, propia del talento inolvidable de Jaime Garzón, con consignas y pintadas como la de: <strong>“No nací <em>PARA</em>militar</strong>”. De esta forma se repudia el ejercicio y el compromiso político asumido desde la beligerancia armada y se opta por la argumentada deliberación universitaria y ciudadana, sin la cual no hay Autonomía y menos posibilidades de una paz democrática. De allí que la Autonomía este amenazada tanto desde el interior como desde el exterior del Campus. Especialmente si el Tigre opta por ingresar a las universidades con la Fuerza pública, pues ella no bastará para generar más deliberación, sino todo lo contario, más confrontación violenta, que dejará probablemente más “estudiantes heroicos” caídos y también más policías incriminados y criminalizados por el uso excesivo de la fuerza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;<strong>Desafíos a la Autonomía Universitaria</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, desde el interior de las universidades desaparece el espacio propio para la Autonomía Universitaria, pues ya no hay lugar para argumentar y disentir, sino para estigmatizar y excluir. El debate es sustituido por el combate. Basta una consigna contundente y emotiva contra el adversario, acusándolo de mamerto, paraco, traidor o tira infiltrado, para acallarlo, chiflarlo y expulsarlo de la Asamblea y del Campus, si logra abandonarlo a tiempo. Recuerdo que, en mi fugaz paso de estudiante de filosofía por Univalle, la consigna imperante era <strong><em>“a la derecha duro y a la cabeza”<a>.</a></em></strong> Las Asambleas Generales dejaban de ser, entonces, ágoras para tomar decisiones y se convertían en la antesala de un combate desbordado y generalizado sobre la avenida Pasoancho o la Panamericana. Ahora parece que, desde la presidencia de la República, la consigna es exactamente la contraria: <strong>“<em>a la izquierda duro, a destriparla”</em></strong>, si cumple el Tigre con su “máxima coherencia”. Tales son los mayores desafíos contra la Autonomía Universitaria y la misma paz política, no solo en el Campus, sino especialmente en los campos de Colombia, por ausencia de autonomía para pensar y decidir democráticamente desde la cúpula del Estado y el interior de las universidades públicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Autonomía territorial de Colombia en juego</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa autonomía está puesta en cuestión, porque el Tigre y su manada están convencidos de que la autoridad reside fundamentalmente en su capacidad para imponerse por la fuerza y la violencia, contando para ello con el “Escudo de las Américas”, el apoyo de Donald Trump, convertido en el “Señor de las Guerras” y en los milagros de su “Cristo Rey”, que invoca como si fuera un aliado para contar con su poder de fuego celestial y la obediencia ciega de la tropa a sus designios salvíficos. Semejante fórmula de gobernabilidad necropolítica y belicista coincide, paradójicamente, con la de los grupos armados ilegales que cometen sus crímenes también convencidos de que <strong><em>“el poder nace de la punta del fusil”</em></strong> y con él liberarán al pueblo oprimido. Una fórmula que, peligrosa y temerariamente, ahora miles de ciudadanos emularán con el porte personal de armas de fuego, persuadidos de que su seguridad dependerá más de su capacidad para disparar primero que de la acción legal de la autoridad. Frente a esa pérdida acelerada de autonomía de nuestro poder secular, ciudadano y democrático, el horizonte de la “Patria Milagro” puede diluirse en el control y la disposición de la autonomía territorial y la riqueza de toda Colombia a favor de terceros Estados y minorías corporativas empresariales, interesadas en la extracción y depredación de los minerales críticos y las tierras raras de Pachamama. Para intentar contenerlo y evitarlo, solo contamos con la autonomía de nuestra capacidad para pensar, deliberar y actuar concertada y civilizadamente, que es lo propio del poder democrático frente al autocrático, teocrático y tecno cibernético del Tigre. De lo contrario, nos llevará y comerá el Tigre, con su tridente de la Espada, Cristo Rey y Donald Trump, reforzados ahora con la asesoría exitosa del NUBANK de David Vélez para el desarrollo de la IA y próximamente las megacárceles y criptomonedas que le recomendará Nayib Bukele. Pero, no me tomen en serio, estos son los delirios de un nostálgico que reclama extrema autonomía para pensar, expresarse y actuar porque añora un mundo que nunca existió, pues creyó en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Carta de las Naciones Unidas, el Estado Social de derecho y, por supuesto, la Autonomía Universitaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133285</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 22:12:58 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[CAMPUS PLURALES Y VITALES, NO HEGEMÓNICOS Y LETALES]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <item>
        <title>Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal… by M.J &amp;#038; F. R.P</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/fabulaciones-americanistas-de-un-ser-liminal-by-m-j-f-r-p/</link>
        <description><![CDATA[<p>En un TIEMPO donde el COVID hacia de las suyas un SER de LUZ nos acercó para que conozcasémos a FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA… Al que su VERSÁTIL y MULTIFACÉTICO TALENTO como ARTISTA PLÁSTICO nos caló tan DENTRO de nuestro GUSTO que nos hizo PENSAR que era de los NUESTROS, su description de la nuestra que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En un TIEMPO donde el COVID hacia de las suyas un SER de LUZ nos acercó para que conozcasémos a <strong>FRANCISCO RODRIGUEZ PRADA</strong>… Al que su VERSÁTIL y MULTIFACÉTICO TALENTO como ARTISTA PLÁSTICO nos caló tan DENTRO de nuestro GUSTO que nos hizo PENSAR que  era de los NUESTROS, su description de la nuestra que iba a realizar fue el comienzo de una gran RELACIÓN literaria que perdura hasta nuestros días…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por el otro lado en el VERANO PORTEÑO del que caian GAUCHOS de PUNTA por el CALOR reinante.. en el TALLER de ARTE de<strong> MAURO JACOBS </strong>quien como ARTISTA PLÁSTICO tenía su tendencia hacia lo VISUAL con ENFÁSIS en lo MÚSICAL;una propuesta muy interesante que a largo desde ese TIEMPO ahora crecío muchísimo…con sus nuestras por MIAMI y QATAR…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-133277" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?resize=768,576 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/6b8bba51-e276-49cc-8e8c-6ce373f7827f.jpeg?resize=1024,768 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aparece la INVITACIÓN de UN-FAIR; una FERIA que esta creciendo mucho en una BOGOTÁ D.C. donde SETIEMBRE hace de las SUYAS con FERIAS D’ART por todos lados; y decidí juntar a esta DUPLA CREATIVA por AMOR al ARTE y decidimos darle cuerpo a esta…</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal… by F.R.P</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Silogismo macabro del deber-ser americano:Lo americano como un constructo cultural conformado desde las ideas, los relatos, los objetos y la historia política de los habitantes y su territorio.Los objetos artísticos como representación y producto de lo americano. El ethos de la persona como relato fabuloso del deber-ser de un americano sin identidad ni memoria. Eldesarraigo del territorio como patrimonio simbólico de un artista sin pasado.Una historia política relatada desde el arte, por un no-ser liminal que transita por la propaganda y el deseo. El arte verosímil relata apariencias americanistas de un sueño nunca realizado. El arte inverosímil relata sueños foráneos que fueron concretados. <br>Por lo tanto, los Artistas M.Jacobs y Rodríguez-Prada, en su exposición Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal, se valen de la pintura, la música, la cerámica-acústica y la ilustración, como medio de representación artística de lo americano. No obstante, lo americano es entendido como simulacro verosímil, entre la identidad del representador y aquello artístico inverosímil que su arte representa: un trans-ethos o desarraigo americano.La obra de M.Jacobs yuxtapone música y figuración en una experiencia inmersiva; en donde la imagen pictórica, la melodía y las líricas, reflejan las preferencias del observador desde su acervo y sus deseos. Variedad de músicas yuxtapuestas a pinturas, transitan entre el folclore y el pop y contraponen relatos de perspectivas americanas. Relatos de lo propio y lo ajeno en donde valores foráneos fabulan y conspiran contra la identidad de alguien sin memoria.Rodriguez-Prada, por su parte, se apropia del simbolismo animal para articular fábulas como dispositivo retórico y comentar disputas ideológicas en el periplo americanista.Periplo comentado a través de iconografía pictórica, ilustración digital y modelado en cerámica. Se evocan ecos de épocas precolombinas, el acervo hispánico, el republicanismo masónico, dos siglos de doctrina Monroe, dialéctica de clases y globalismo posmoderno de corte woke. El contrapunto entre la obra de M.Jacobs y Rodríguez-Prada, articula un ambiente instalativo, inmersivo, en donde los visitantes recorren una experiencia multimedia. Se tejen sonidos, relatos e iconografías para dar razón del espacio simbólico más allá de la memoria. Espacio en donde la identidad de lo americano parte del desarraigo y ubica al visitante en un umbral entre la propaganda y el deseo. Se esbozan Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal..”</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Así es la PERFORMANCE…" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/ycVsZmuVh8s?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">TODO vive en un ECOSISTEMA donde la CIUDAD y su ENTORNO aportan al AMOR al ARTE que tanto BIEN nos viene en este  MUNDO de MENTES ABIERTAS a momentos CERRADOS…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Y se TOCÓ MUCHO PITO…!" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/E9iIS7mmDyU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1280" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132982" style="aspect-ratio:0.7998046875;width:819px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=240,300 240w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=768,960 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=819,1024 819w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1593.jpeg?w=300" alt="" class="wp-image-132983" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133262</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 20:03:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Fabulaciones Americanistas de un Ser Liminal… by M.J &#038; F. R.P]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133262</post-id>    </item>
        <item>
        <title>LA ANTENA DIPLOMÁTICA, ALTERNATIVA DE REPRESENTACIÓN INTERNACIONAL EN TIEMPOS DE AUSTERIDAD*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/la-antena-diplomatica-alternativa-de-representacion-internacional-en-tiempos-de-austeridad/</link>
        <description><![CDATA[<p>Aprovecho este espacio que me concede la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (ASODIPLO), para proponer una interesante posibilidad que podría presentar una alternativa de representación internacional de Colombia en tiempos de austeridad, cuando no se quiere perder presencia diplomática en determinados países, pero por cuestiones de limitaciones de presupuesto no fuera posible mantener la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Aprovecho este espacio que me concede la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (<em>ASODIPLO</em>), para proponer una interesante posibilidad que podría presentar una alternativa de representación internacional de Colombia en tiempos de austeridad, cuando no se quiere perder presencia diplomática en determinados países, pero por cuestiones de limitaciones de presupuesto no fuera posible mantener la infraestructura física, humana y tecnológica que implica una embajada propiamente dicha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, del vicepresidente José Manuel Restrepo y del ministro Omar Bula Escobar, podrían considerar una figura que algunos países utilizan como forma alternativa y complementaria de representación diplomática, que claro está, no reemplazan la esencial labor de las embajadas, pero que pueden ser útiles en situaciones que podríamos llamar de <em>ascetismo fiscal.</em> Esta figura recibe varios nombres, pero en español se le conoce comúnmente como <em>la antena diplomática</em>; es una modalidad alterna que tienen varios Estados como complemento de las embajadas acreditadas en otros países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <em>antena diplomática</em> es la evolución histórica de aquellos enviados temporales, que no constituían una embajada permanente y a quienes se les encargaba negociar tratados de paz o amistad. En la época moderna, el concepto de <em>antenne diplomatique</em> se desarrolló primero en Francia, como uno de los derivados del concepto de <em>razón de Estado</em> creado durante la administración del Cardenal Richelieu y se fue extendiendo a otros países, tal como se le conoce en la actualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay diversas denominaciones para las antenas diplomáticas. En Reino Unido a estas oficinas se les conoce como <em>Embassy Offices,</em> en Alemania como <em>Oficinas de Representación</em>, en Estados Unidos son <em>Puestos de Presencia Virtual u Oficinas Satélite</em>, que en su caso las despliega en algunas islas o territorios pequeños. En el caso latinoamericano, México las ha denominado <em>Oficinas de Enlace</em>, para operar en determinados sitios como alternativa a una embajada tradicional. España es el país que más ha aprovechado esta figura, y actualmente cuenta con once <em>antenas diplomáticas</em> o <em>representaciones permanentes</em> u <em>oficinas de la embajada,</em> cualquiera de las denominaciones es válida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La antena diplomática</em> se trata de una oficina con un solo funcionario diplomático, usualmente de alto rango (ministro plenipotenciario o embajador), que ejerce como encargado de negocios en un país, en el cual, por diferentes razones especialmente por austeridad, se considera que no se puede abrir o sostener una embajada, pero no se deja vacío el espacio. Así, se procede a abrir una oficina con un costo mucho menor que el de una Embajada, en la cual, el encargado de negocios designado y debidamente acreditado puede despachar; no cuenta con otros funcionarios diplomáticos, asistentes o auxiliares administrativos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un apoyo valioso a la Embajada central, desde temas políticos, comerciales, hasta protocolarios. Resulta útil para establecer vínculos locales, contactos con autoridades, empresarios o actores clave, que ayuda a mover los temas de interés para el país acreditante. Vista como unidad independiente, cumple con las labores fundamentales establecidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, facilita el diálogo bilateral, es apoyo comercial y en situaciones de emergencia, puede servir de enlace para temas de asistencia consular. En este punto, es necesario aclarar que <em>la antena diplomática</em> no tiene funciones consulares, las cuales claramente requieren de una infraestructura compleja.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La antena diplomática</em> es una unidad administrativa y se integra a la relación de cargos o puestos de trabajo de una embajada determinada con la denominación de Encargado de Negocios en la ciudad elegida. El funcionario que actúa como <em>antena diplomática</em> rinde cuentas al embajador en donde se encuentra la representación del país de donde depende la concurrencia, a la Dirección geográfica que le corresponde y a los niveles superiores del Ministerio y la Administración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para dar un ejemplo, España tiene una <em>antena diplomática</em> en Reikiavik (Islandia) que depende de la Embajada en Oslo (Noruega). La antena diplomática puede servir para evaluar si en un determinado país, posteriormente, se abre una Embajada propiamente dicha y el funcionario designado comienza los preparativos para ello, en caso de que el Gobierno decidiera tal apertura o si decide, por el contrario, dejarla como oficina de representación o antena dipl5omática.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Dixon Moya es embajador de la Carrera Diplomática y Consular de Colombia y actualmente desempeña funciones en la Cancillería en Bogotá. Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales.</li>



<li>L<em>as opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente al autor y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133270</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 16:42:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Emb-Col-Francia.jpg?w=516" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LA ANTENA DIPLOMÁTICA, ALTERNATIVA DE REPRESENTACIÓN INTERNACIONAL EN TIEMPOS DE AUSTERIDAD*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133270</post-id>    </item>
        <item>
        <title>​El documental de HBO sobre el Proceso 8000</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-documental-de-hbo-sobre-el-proceso-8000/</link>
        <description><![CDATA[<p>A 30 años de la publicación del libro “El presidente que se iba a caer”, un documental revive un momento oscuro de la historia colombiana y muestra el trabajo sigiloso de la prensa para destapar escándalos, aunque los finales no siempre sean felices.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-luminous-vivid-amber-background-color has-background wp-block-paragraph"><em>​&#8221;Ahora apuesto a que vas a ser un ciudadano honesto como esos senadores mafiosos (&#8230;) ¿Quieres ser como ellos? No eres como ellos (&#8230;) Son dueños de este maldito país, son gánsteres&#8221;: </em>De la película <strong>The Alto Knights: Mafia y poder</strong><br>(2024⁨) </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">​En cuatro episodios queda resuelto un pasaje convulso de la historia política de Colombia: la infiltración de dinero de la mafia en la campaña del presidente Ernesto Samper (1994-1998), suceso que retrató el tira y afloja entre la prensa y el poder a finales del siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Mientras los periodistas arriesgaban el pellejo para sacar a la luz todo lo que se descubría, los funcionarios del gobierno capoteaban el temporal: a veces tapaban y otras buscaban la manera de desviar la mirada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El documental cumple su papel de retratar los sucesos al detalle, en medio de intrigas, asesinatos, acusaciones, conspiraciones y encubrimientos. Trae al presente a personajes tristemente célebres como Santiago Medina, Elizabeth Montoya de Sarria (apodada &#8220;la monita retrechera&#8221;) o Fernando Botero Zea, exministro de Defensa e hijo del pintor Fernando Botero, quien pagó cárcel por enriquecimiento ilícito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Por el lado de los buenos aparecen los jueces sin rostro, un fiscal y los tres periodistas que querían repetir la hazaña de <em>Watergate</em>: tumbar al presidente desde la revista <em>Semana</em>: Jorge Lesmes, Édgar Téllez y Mauricio Vargas. Los tres son autores del libro que lleva el mismo nombre del documental, “El presidente que se iba a caer”, publicado en 1996. Los tres fueron intimidados. El testimonio minucioso de Jorge Lesmes conmueve y retrata al reportero sabueso que entiende su oficio, y penetra hasta en los lugares más sórdidos para desenterrar la verdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Los realizadores aclaran que invitaron a Botero y a Samper a participar en esta producción, pero ambos declinaron. Es una lástima que no hayan recurrido a otras fuentes que vivieron este episodio desde las entrañas del poder. Entre ellas, el periodista Felipe Zuleta Lleras, quien trabajó para el presidente desde la sombra y en su libro de memorias afirma sin rubor: <em>&#8220;Los conspis arremetían en contra del presidente de una manera violenta. Mauricio Vargas, María Isabel Rueda y Enrique Santos C. estaban entre ellos. El tema era muy jodido porque contaban con el apoyo del embajador gringo en el país, el funesto Myles Frechette. (…) Se creó un comité de crisis que se reunía todos los días en palacio (…) <strong>No hubo un solo día en que no pasara algo malo y se nos ocurriera algo para cambiarle la agenda al país&#8221;.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Queda la impresión de que quien sale peor parado en este documental no es el expresidente Samper, sino el propio dueño de la revista Semana, Felipe López Caballero, hijo del expresidente Alfonso López Michelsen. López Caballero alentó a los periodistas a investigar, pero de igual forma engavetó algunas indagaciones por considerar que carecían de suficiente peso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Como se aclara al final, López Caballero no quiso dar su testimonio, lo que deja en evidencia la incómoda situación de quien tiene la doble condición de dueño de un medio de comunicación que investiga a los poderosos y miembro de la élite bogotana que se crio entre ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="635" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?w=635" alt="" class="wp-image-133215" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg 1012w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=186,300 186w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=768,1239 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=635,1024 635w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=952,1536 952w" sizes="auto, (max-width: 635px) 100vw, 635px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, lo que habría podido decir, lo encontré en el libro <strong><em>“Felipe López: El hombre detrás de la revista Semana” </em></strong><em>(2012),</em> cuando le preguntan cómo califica el gobierno de Samper: <em>&#8220;…</em> <em>es una persona muy inteligente y un verdadero liberal de centroizquierda que llegó</em> <em>al poder. Eso en Colombia no es muy común porque los que llegan con esa bandera nunca son de verdad de centroizquierda y los que de verdad lo son nunca llegan. <strong>Si no hubiera sido por el escándalo, se habrían podido hacer cosas de gran peso.</strong> </em><strong><em>Samper logró</em> <em>no caerse, lo que era de por sí una hazaña pues tenía en su contra al gobierno de los Estados Unidos, a la mayoría de los periodistas, a casi todo el sector empresarial y a todo el estrato seis. </em></strong><em>Y fuera de eso tenía al gerente de su campaña, Fernando Botero, y al tesorero, Santiago Medina, acusándolo&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Quizás una frase de Mauricio Vargas Linares, para la época director de <em>Semana</em>, resume su amargo destino: <strong>&#8220;El presidente que se iba a caer no se cayó y el director que no se iba a caer sí se cayó&#8221;.</strong> López reemplazó a Vargas por Isaac Lee en la dirección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Queda el sinsabor de la imagen con la que remata la producción: una persona envuelve aguacates usando la primera plana del periódico <em>El Tiempo</em>, como si con ello el documentalista quisiera decirnos que, al final, la prensa fue de cierta forma derrotada por el Proceso 8000, porque tumbó a un ministro, pero no al presidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133204</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 12:46:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/OCHO-MIL.jpg?w=1080" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[​El documental de HBO sobre el Proceso 8000]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133204</post-id>    </item>
        <item>
        <title>“Mi fuerte son los lanzamientos y el reversible ofensivo”: Stephani Ocampo, mayor anotadora por Caldas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/hundiendo-teclas/mi-fuerte-son-lanzamientos-y-el-reversible-ofensivo-stephani-ocampo-mayor-anotadora-por-caldas/</link>
        <description><![CDATA[<p>La base armadora Stephani Ocampo con el trofeo de mayor encestadora de los Juegos Departamentales de Baloncesto de Caldas, acompañada del profesor Diego Rubio. Foto: Gobernación de Caldas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>La base armadora Stephani Ocampo con el trofeo de mayor encestadora de los Juegos Departamentales de Baloncesto de Caldas, acompañada del profesor Diego Rubio. Foto: Gobernación de Caldas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La deportista nacida en La Dorada lleva dos décadas practicando baloncesto, desde los 10 años, cuando su mamá la llevó a la escuela deportiva Dimaru. “Como era más bien hiperactiva y necesitaba liberar energía mi mamá me llevó a entrenar con el profesor Diego Rubio, mi mentor y a quien debo toda mi formación”, dijo la base armadora, que se llevó el título como mayor encestadora del Torneo con más de 60 puntos en su cuenta personal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ocampo, de 31 años, es hija de Jhon Jairo y María, y la menor de tres hermanos: Luis Felipe y Miguel Ángel. Es economista de la Universidad del Tolima y presta sus servicios al Sena.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo empezó todo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como la escuela de formación quedaba en el mismo barrio donde vivíamos, el Renán Barco, empecé a entrenar. Luego pasé a la liga de Caldas con la entrenadora Mónica Franco. Recuerdo los departamentales en Cartago donde logramos el tercer lugar. Luego fui becada en la Universidad del Tolima donde jugamos torneos como el de Ascún.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo mantenerse entre las más destacadas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es de mucha disciplina. También recuerdo que en algún momento desistí, pero el entrenador me buscó. Me dijeron que tenía que ser disciplinada y ser la mejor, y es lo que he intentado hacer. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el baloncesto es difícil mantenerse, no abandonar…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando uno practica un deporte se sufren varias lesiones y se necesita un descanso. Pero siempre se regresa, en mi caso porque me apasiona. Luego de esos baches siempre vuelvo al ruedo.   </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Perdieron la gran final contra Villamaría pero el rival a vencer suele ser siempre Marquetalia. ¿Qué falta en el baloncesto de La Dorada</strong> <strong>para sacudirse?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Somos muy competitivos con ellos.  En Marquetalia son muy apasionados por este deporte.  Ambos lo llevamos al siguiente nivel en Caldas. Acá en La Dorada faltarían mejores espacios deportivos. Me parecería genial tener acá escenarios como allá: un coliseo exclusivo para baloncesto.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cuál es su mejor fundamento técnico en ataque?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El reversible y el cambio de dirección. También el lanzamiento desde media distancia y los triples. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Y lo que falta trabajar más?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El talón de Aquiles de las jugadoras ofensivas suele ser la defensa. Aunque mejor tendrías que preguntarle a mi director técnico (risas).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo hizo para marcar más de 60 puntos en un torneo tan corto?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El juego en equipo es crucial y mis compañeras me ayudaron mucho con las pantallas. Hubo bastante entrenamiento antes del torneo y preparación física para tener ese aire extra en las jugadas, que es el que te permite encestar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Su top tres de jugadoras…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De Colombia: Manuela Ríos, Valeria Rodríguez y María Esperanza Delgado. De basquetbolistas internacionales: Catilin Clark, Sabrina Ionescu y Angel Reese. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué consejos les da a las deportistas que están empezando?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El talento no es nada sin disciplina. Que se preparen, que se enfoquen: eso es crucial. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué sacrificios ha hecho por el deporte?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho mi mamá no me dejaba entrenar si en el colegio no destacaba entre las mejores académicamente. Siempre fue muy estricta en eso. Claro, se sacrifican momentos con amigos y con familiares. No soy mucho de dulces, pero cuando me enfoco en competencia debo suprimir las comidas rápidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué sigue más adelante en el baloncesto?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esperamos que le den continuidad a este evento de los Juegos Departamentales. Por ahora estoy enfocada en el trabajo, sin pretensiones de pertenecer a ligas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/WhatsApp-Image-2026-09-04-at-10.20.32-AM-1-1.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-133247" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/WhatsApp-Image-2026-09-04-at-10.20.32-AM-1-1.jpeg 1600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/WhatsApp-Image-2026-09-04-at-10.20.32-AM-1-1.jpeg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/WhatsApp-Image-2026-09-04-at-10.20.32-AM-1-1.jpeg?resize=768,576 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/WhatsApp-Image-2026-09-04-at-10.20.32-AM-1-1.jpeg?resize=1024,768 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/WhatsApp-Image-2026-09-04-at-10.20.32-AM-1-1.jpeg?resize=1536,1152 1536w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ocampo (número 7) en acción, en una de sus letales entradas al aro rival.</em></figcaption></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Carlos Mario Vallejo</author>
                    <category>Hundiendo teclas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133242</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 11:00:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Mi fuerte son los lanzamientos y el reversible ofensivo”: Stephani Ocampo, mayor anotadora por Caldas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Mario Vallejo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133242</post-id>    </item>
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        <title>James Robinson: “No veo a nadie, ni en la izquierda ni en la derecha, con una estrategia real para crear una sociedad diferente en Colombia”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/colombia-sigue-sin-una-estrategia-de-pais-james-robinson/</link>
        <description><![CDATA[<p>James Robinson lleva décadas estudiando una pregunta que parece perseguir a las sociedades modernas: ¿por qué algunos países logran construir prosperidad, instituciones sólidas y estabilidad política, mientras otros permanecen atrapados en ciclos de violencia, desigualdad y frustración? Su trabajo, desarrollado junto con Daron Acemoglu y reconocido con el Premio Nobel de Economía, ha influido en [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
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<p class="wp-block-paragraph">James Robinson lleva décadas estudiando una pregunta que parece perseguir a las sociedades modernas: ¿por qué algunos países logran construir prosperidad, instituciones sólidas y estabilidad política, mientras otros permanecen atrapados en ciclos de violencia, desigualdad y frustración? Su trabajo, desarrollado junto con Daron Acemoglu y reconocido con el Premio Nobel de Economía, ha influido en presidentes, académicos y líderes de todo el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero más allá de las teorías sobre instituciones inclusivas y extractivas, Robinson se ha convertido en un observador privilegiado de América Latina y, particularmente, de Colombia. Ha recorrido el país durante años, ha estudiado sus regiones y ha seguido de cerca sus transformaciones políticas. Desde esa perspectiva ofrece una mirada incómoda: considera que buena parte de los problemas colombianos siguen sin comprenderse adecuadamente, que ni la derecha ni la izquierda han logrado construir una estrategia duradera para transformar el país y que el acuerdo de paz, aunque histórico, fue tratado como si fuera el final de una historia cuando apenas representaba el comienzo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta conversación habla sobre Colombia, la crisis de la democracia liberal, el ascenso de liderazgos autoritarios, la influencia de la cultura política en el desarrollo y los riesgos que plantea la inteligencia artificial. También reflexiona sobre la pregunta que hoy más le interesa: por qué las sociedades persisten en determinados equilibrios institucionales incluso cuando esos equilibrios parecen perjudicar a la mayoría de sus ciudadanos.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Las élites cambian; las instituciones son las que permanecen”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Gran parte de su trabajo ha explorado por qué algunas sociedades construyen instituciones inclusivas mientras otras permanecen atrapadas en sistemas extractivos. Después de décadas estudiando estos procesos, ¿qué es lo más difícil de cambiar: las instituciones, las élites o la imaginación colectiva?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Los datos sugieren que lo más difícil de transformar son las instituciones. Si observamos América Latina vemos que las élites sí cambian. Los grandes grupos económicos de hoy no son necesariamente los mismos de hace siglos. Hay rotación de élites, aparecen nuevas familias empresariales, inmigrantes que ascienden económicamente y nuevos actores con poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, las instituciones permanecen. Las reglas fundamentales del juego, las formas de organización del Estado y las relaciones entre poder político y poder económico suelen ser mucho más resistentes al cambio. Por eso las sociedades pueden experimentar transformaciones importantes en sus élites sin modificar realmente los resultados que producen sus instituciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la imaginación colectiva soy más cauteloso. No estoy seguro de tener una respuesta clara sobre ese tema.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Colombia ha vuelto al punto donde estaba hace 25 años”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Colombia acaba de atravesar una transición política significativa. Pasó de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de su historia reciente, a un liderazgo que reivindica más el orden, la seguridad y la autoridad. ¿Qué nos dice este cambio sobre la democracia colombiana?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> No estoy seguro de que sea un cambio tan dramático como suele presentarse. Veo más continuidades que rupturas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si pensamos en Álvaro Uribe, gran parte de su proyecto político estaba centrado en el orden, la seguridad y la disciplina. Hay diferencias evidentes entre los distintos liderazgos, pero también existen similitudes importantes que a veces se ignoran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los colombianos llevan décadas buscando una salida a problemas estructurales muy profundos. El problema es que ninguna de las alternativas ofrecidas ha logrado consolidarse plenamente. Uribe tuvo una característica particular: hizo buena parte de lo que prometió. Eso generó resultados concretos y abrió la posibilidad de que la sociedad explorara otros caminos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después vino la expectativa de transformaciones profundas con Petro. Sin embargo, muchas de las promesas que hizo no se tradujeron en resultados. Y cuando eso ocurre, la ciudadanía suele volver a buscar respuestas en proyectos políticos anteriores o en propuestas que le resultan familiares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el asunto central es otro. Lo que se logró mediante la estrategia militar fue transitorio. Lo que se logró mediante el acuerdo de paz también fue transitorio. Ninguna de las dos experiencias se convirtió en un proyecto social de largo plazo. Y por eso tengo la impresión de que Colombia ha terminado regresando al punto donde estaba hace 25 años.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Las FARC nunca fueron el problema central”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Usted ha estudiado Colombia durante mucho tiempo. ¿Qué determina que el uso de la fuerza por parte del Estado construya capacidades institucionales y no simplemente produzca otro ciclo de violencia?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Colombia sigue enfrentando un problema fundamental: amplias zonas del territorio continúan sin estar gobernadas efectivamente por el Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante años se pensó que el problema central eran las FARC. Yo nunca compartí esa visión. Las FARC eran un síntoma de problemas más profundos. Por supuesto que su desmovilización fue positiva. Fue un logro político enorme y muy importante para el país. Pero representaba apenas el comienzo de una solución, no el final.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea de que bastaba con negociar con las FARC para resolver los problemas históricos de Colombia me parecía equivocada. Los problemas estructurales estaban allí antes de las FARC y continúan después de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El acuerdo de paz incluía algunos elementos muy importantes relacionados con la transformación territorial y la presencia estatal. Pero esas dimensiones nunca fueron implementadas de manera suficiente. Y sin esa transformación institucional más profunda, los problemas tienden a reproducirse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso seguimos viendo ciclos de violencia. Cambian los actores, cambian los nombres de los grupos armados, pero persisten las condiciones que permiten su aparición.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Ni la izquierda ni la derecha entienden completamente el problema”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Usted parece sugerir que distintos gobiernos terminan repitiendo errores similares.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Sí, creo que existe un patrón recurrente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No creo que los distintos gobiernos hayan comprendido plenamente la naturaleza del problema colombiano. Se concentran en síntomas específicos y no en las estructuras que producen esos síntomas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En algunos casos se piensa que el problema es exclusivamente militar. En otros, que puede resolverse mediante una reforma específica o una negociación determinada. Pero los problemas colombianos tienen raíces mucho más profundas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, existe una tendencia hacia las grandes promesas y las soluciones grandilocuentes. Hay un componente teatral en la política colombiana. Se anuncian transformaciones enormes, pero luego resulta muy difícil construir las capacidades estatales necesarias para implementarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso no significa que las personas carezcan de buenas intenciones. Al contrario. Muchas veces hay líderes sinceramente comprometidos con el cambio. El problema es que las instituciones necesarias para materializar esas transformaciones no existen o son demasiado débiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso no veo actualmente una estrategia clara para sacar a Colombia del equilibrio en el que se encuentra.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Hay personas que se benefician del equilibrio actual”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Qué ha aprendido sobre la naturaleza humana estudiando el ascenso y la caída de las naciones?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> No creo que las diferencias fundamentales entre sociedades se expliquen por una naturaleza humana distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No pienso que los seres humanos en América Latina sean esencialmente diferentes de los estadounidenses o los europeos. Lo que cambia son las instituciones, las relaciones de poder y las trayectorias históricas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, por ejemplo, algunas personas obtienen enormes beneficios del equilibrio existente. Hay sectores que pueden protegerse de muchos de los problemas que afectan al resto de la población. Pueden acceder a seguridad privada, mejores sistemas educativos, mejores servicios de salud y múltiples mecanismos de protección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando eso ocurre, la presión para transformar el sistema disminuye. Quienes se benefician del equilibrio existente tienen pocos incentivos para modificarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa dimensión del poder es fundamental para comprender por qué ciertas instituciones persisten incluso cuando generan resultados insatisfactorios para la mayoría.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>La crisis de la democracia liberal</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Hoy muchas personas sienten que las instituciones democráticas continúan funcionando formalmente, pero ya no las representan. ¿Puede sobrevivir una democracia cuando sus ciudadanos pierden la confianza en ella?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Estamos viviendo precisamente ese fenómeno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Samuel Huntington hablaba de olas de democratización y de olas inversas. Durante las décadas de 1980 y 1990 vimos una gran expansión democrática en América Latina, África y otras regiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La democracia prometía transformar la vida de las personas. Pero cuando opera en contextos donde existen instituciones débiles, clientelismo y baja capacidad estatal, sus resultados suelen ser más limitados de lo que la ciudadanía espera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces aparece la decepción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las personas comienzan a buscar alternativas porque sienten que las instituciones democráticas no resolvieron sus problemas. Eso es visible en muchos países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Estados Unidos, por ejemplo, la prosperidad dejó de distribuirse de manera amplia. Aunque la economía siguió creciendo, los beneficios se concentraron cada vez más en sectores específicos. Muchas personas sienten que trabajaron durante décadas sin experimentar mejoras significativas en sus condiciones de vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa frustración acumulada erosiona la confianza en las instituciones democráticas.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“La gente está buscando algo que funcione”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Por eso vemos el auge de liderazgos fuertes o autoritarios?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Exactamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si observamos casos como El Salvador, encontramos ciudadanos que experimentaron durante años niveles extremos de inseguridad. En ese contexto, muchos terminan apoyando soluciones que les ofrecen resultados inmediatos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gente está buscando algo que funcione.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso no significa necesariamente que esas soluciones vayan a resolver los problemas de fondo. Pero sí explica por qué resultan políticamente atractivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando las instituciones tradicionales dejan de generar confianza, aumenta la disposición de los ciudadanos a experimentar con alternativas que anteriormente habrían considerado inaceptables.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“No creo que estos modelos tengan soluciones duraderas”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Este ciclo puede revertirse?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Claro que puede. La historia muestra que estos procesos suelen desarrollarse en oleadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, no creo que los modelos más autoritarios tengan respuestas duraderas para los problemas que enfrentan las sociedades contemporáneas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pueden producir resultados temporales. Pueden generar estabilidad durante ciertos períodos. Pero eso es diferente a construir soluciones sostenibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que ocurre hoy es que muchas personas están desencantadas con aspectos importantes del modelo liberal. Cuestionan la meritocracia, cuestionan el funcionamiento del Estado y cuestionan los beneficios distribuidos por la globalización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos viviendo un período de búsqueda. Todavía no está claro qué tipo de equilibrio político surgirá de esta etapa.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>América Latina y la obsesión con las utopías</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Qué contradicción explica que América Latina siga siendo una región de enorme potencial y frustración permanente?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Cada vez me interesa más explorar una explicación cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Existe una tendencia persistente al idealismo y al utopismo. Con frecuencia aparecen propuestas extraordinariamente ambiciosas para resolver problemas complejos, pero esas propuestas suelen estar desconectadas de las capacidades reales de implementación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una tensión permanente entre lo ideal y lo posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El intelectual uruguayo Ángel Rama reflexionó sobre esta distancia entre la ciudad ideal y la ciudad real. Creo que esa tensión sigue presente en buena parte de América Latina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Existe una confianza recurrente en soluciones grandiosas y una menor valoración del pragmatismo institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un ejemplo evidente es la tendencia a reescribir constituciones. A menudo se actúa como si una nueva constitución pudiera resolver problemas históricos profundamente arraigados, a pesar de que la evidencia acumulada durante dos siglos sugiere que las transformaciones son mucho más complejas.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“La inteligencia artificial me parece aterradora”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Quisiera preguntarle por la inteligencia artificial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Me parece profundamente preocupante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos entrando en una transformación tecnológica gigantesca sin comprender plenamente sus consecuencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La humanidad ya ha vivido procesos similares. Ocurrió con la agricultura, ocurrió con la Revolución Industrial y ahora está ocurriendo con la inteligencia artificial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La diferencia es que hoy sí contamos con instituciones capaces de regular estos cambios. Sin embargo, esas instituciones parecen incapaces o poco dispuestas a actuar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya observamos efectos importantes en los mercados laborales. La automatización ha contribuido durante décadas al desplazamiento de trabajadores y al aumento de la desigualdad. Y ahora nos dirigimos hacia una transformación aún más profunda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hemos resuelto las consecuencias sociales de la revolución tecnológica anterior y ya estamos entrando en una nueva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso me parece aterrador.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“La democracia decepciona cuando promete más de lo que puede cumplir”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Cuando uno escucha sus respuestas sobre Colombia, América Latina y Estados Unidos, parece haber una preocupación común: la distancia entre las expectativas que generan los sistemas políticos y los resultados que finalmente entregan. ¿Es esa una de las razones por las cuales estamos viendo tanta desconfianza hacia las instituciones?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Sí, creo que esa es una parte importante de la explicación. Si pensamos en las grandes olas de democratización de las décadas de 1980 y 1990, mucha gente vio la democracia como una solución transformadora. La democracia prometía cambiar la vida de las personas, prometía prosperidad, representación y mejores oportunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es que en sociedades donde las instituciones estatales son débiles o donde la política funciona a través de mecanismos clientelistas, la democracia tiene una capacidad limitada para producir transformaciones profundas. Entonces surge una brecha entre las expectativas y la realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gente esperaba cambios mucho más grandes de los que realmente ocurrieron. Y cuando esa decepción se acumula durante décadas, las personas empiezan a buscar alternativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Esa decepción ayuda a explicar fenómenos tan distintos como Trump en Estados Unidos, Bukele en El Salvador o el crecimiento de movimientos antisistema en otras partes del mundo?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Sí, creo que existe una conexión. Las personas están buscando algo que funcione. En muchos países la sensación es que las instituciones tradicionales ya no están resolviendo los problemas que preocupan a los ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Estados Unidos, por ejemplo, durante décadas hubo crecimiento económico, pero los beneficios se concentraron cada vez más en los sectores más ricos. Para muchas personas la experiencia cotidiana fue completamente distinta a la narrativa del éxito económico nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si uno no tiene educación universitaria, los salarios reales son inferiores a los que existían hace varias décadas. Ese fenómeno tiene múltiples causas: cambios tecnológicos, automatización, debilitamiento de los sindicatos y transformaciones profundas en el mercado laboral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo eso genera frustración y termina erosionando la confianza en las instituciones democráticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Sin embargo, tampoco parece convencido de que los modelos más autoritarios tengan respuestas duraderas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> No, no lo estoy. Creo que algunas de estas experiencias pueden producir resultados temporales. Pueden generar una sensación de eficacia durante un período determinado. Pero eso es diferente a construir soluciones sostenibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que estamos viendo es una búsqueda de nuevas fórmulas políticas. Hay mucha desilusión con aspectos importantes del modelo liberal contemporáneo, pero todavía no está claro qué alternativa va a surgir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Estados Unidos, por ejemplo, distintos sectores políticos están tratando de reconstruir coaliciones sociales capaces de volver a conectar con amplios grupos de la población. Pero creo que todavía estamos en una etapa de experimentación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en Colombia veo algo parecido. Hay muchas propuestas, pero sigo sin ver una agenda práctica y coherente capaz de construir una salida duradera para los problemas estructurales del país.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>La lección de toda una vida</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Si pudiera dejar una sola lección a los líderes políticos del mundo, ¿cuál sería?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Que comprendan la importancia de las instituciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando viajo y hablo con personas de distintos países encuentro una fascinación enorme por los líderes individuales. Existe la idea de que los problemas pueden resolverse simplemente encontrando al dirigente adecuado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La evidencia no apunta en esa dirección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las sociedades prosperan cuando construyen instituciones capaces de generar oportunidades amplias, distribuir poder y sostener reglas estables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las instituciones son mucho más importantes que cualquier individuo.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Todavía no entendemos el papel de las ideas”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Y cuál es la gran pregunta que todavía no sabe responder?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>James Robinson:</strong> Creo que las ciencias sociales siguen siendo demasiado materialistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La economía, la ciencia política y muchas disciplinas han puesto un enorme énfasis en los incentivos materiales. Pero los seres humanos también se mueven por ideas, valores, creencias y aspiraciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todavía comprendemos muy poco sobre los fundamentos culturales de las instituciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué determinadas sociedades desarrollan ciertas formas de organización política y otras no? ¿Por qué algunas ideas persisten durante siglos? ¿Cómo influyen las creencias colectivas en la construcción institucional?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esas son preguntas extraordinariamente difíciles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sospecho que allí están algunas de las respuestas más importantes para comprender el desarrollo y la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133238</guid>
        <pubDate>Fri, 18 Sep 2026 21:12:03 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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