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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 30 Apr 2026 14:29:54 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de derecho educacion | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Mafalda y la fuerza del pensamiento infantil en la educación crítica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/mafalda/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: María Alejandra Salazar Gutiérrez. Docente Colegio Bilingüe José Max León. La concepción de la infancia ha estado históricamente atravesada por una mirada adultocéntrica que la define como una etapa de tránsito, incompleta y subordinada al saber adulto. Desde esta perspectiva, los niños han sido concebidos como sujetos en formación, más próximos al error que [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: <em>María Alejandra Salazar Gutiérrez</em>. Docente Colegio Bilingüe José Max León.</p>



<p>La concepción de la infancia ha estado históricamente atravesada por una mirada adultocéntrica que la define como una etapa de tránsito, incompleta y subordinada al saber adulto.</p>



<p>Desde esta perspectiva, los niños han sido concebidos como sujetos en formación, más próximos al error que al pensamiento, y más necesitados de corrección que de escucha.</p>



<p>En el ámbito educativo, esta concepción se ha traducido en prácticas pedagógicas que privilegian la transmisión unidireccional del conocimiento, la obediencia y la reproducción de contenidos por sobre el diálogo, la problematización y la construcción colectiva de sentido. </p>



<p>Sin embargo, diversos enfoques contemporáneos de la pedagogía crítica y de la educación basada en derechos han cuestionado esta mirada, reivindicando a la infancia desde el pensamiento, palabra y producción simbólica.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Niños como sujetos de pensamiento</h2>



<p>Autores como Freire (1970) coinciden en señalar que toda práctica educativa es, en sí misma, una práctica política, en tanto define quiénes pueden hablar, qué voces son legitimadas y cuáles permanecen silenciadas. En este marco, reconocer a los niños como sujetos de pensamiento no constituye un gesto pedagógico accesorio, sino una toma de posición ética frente al conocimiento, la autoridad y la democracia. </p>



<p>La Convención sobre los Derechos del Niño (<em>Organización de las Naciones Unidas</em> [ONU], 1989) refuerza esta perspectiva al establecer el derecho de la infancia a expresar su opinión y a que esta sea considerada en los asuntos que la afectan. No obstante, entre el reconocimiento normativo y la práctica cotidiana persiste una brecha significativa que atraviesa la vida escolar.</p>



<p>En este contexto, Mafalda, el emblemático personaje creado por Joaquín Salvador Lavado (Quino), se erige como una figura profundamente pedagógica. Aunque no fue concebida explícitamente con fines educativos, su presencia en el imaginario cultural latinoamericano ha contribuido de manera notable a problematizar el lugar históricamente asignado a la infancia. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Mafalda, una infancia que piensa, pregunta e incomoda</h2>



<p>Sus intervenciones, cargadas de ironía y lucidez, revelan las contradicciones del mundo adulto y ponen en evidencia la fragilidad de muchas certezas socialmente naturalizadas.</p>



<p>A través de la voz de Mafalda, Quino construye una crítica social que se vale de la mirada infantil para desnaturalizar la injusticia, la violencia y el sinsentido de determinadas lógicas adultas. Como señala el propio autor, Mafalda es una niña que “se da cuenta de que el mundo no funciona muy bien” (Lavado, 2014). </p>



<p>Esta capacidad de advertir lo que otros han aprendido a tolerar constituye una de las principales potencias del pensamiento infantil y, al mismo tiempo, uno de los aspectos más frecuentemente desestimados en el ámbito escolar. </p>



<p>Desde una lectura pedagógica, Mafalda pone en tensión el supuesto de que el pensamiento crítico es una habilidad que se adquiere únicamente en la adultez o como resultado directo de la escolarización formal.</p>



<p>Por el contrario, sus preguntas evidencian que la infancia posee una capacidad inherente para interrogar la realidad, siempre que encuentre un entorno que no silencie ni ridiculice su voz. </p>



<p>En este sentido, la historieta se configura como un espacio simbólico donde la infancia es reconocida como sujeto epistémico, capaz de producir sentido y de formular juicios éticos sobre el mundo que habita. Esta legitimación del pensamiento infantil se articula estrechamente con una concepción de la educación entendida como práctica dialógica y emancipadora.</p>



<p>Freire (1970) advierte que una pedagogía centrada exclusivamente en la transmisión de contenidos tiende a negar la posibilidad de que los sujetos se reconozcan como protagonistas de su propio proceso de conocimiento. Mafalda, en cambio, construye saber a partir de la pregunta, la confrontación y la problematización de las respuestas clausuradas del mundo adulto.</p>



<p> Su actitud no remite a una rebeldía superficial, sino a una exigencia ética de coherencia y sentido que, cuando no encuentra espacios de reconocimiento en la escuela, puede derivar en formas de silenciamiento, retraimiento o normalización de experiencias de violencia cotidiana.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El colegio como espacio cultural</h2>



<p>Desde esta perspectiva, el acoso escolar puede ser comprendido como una manifestación de la deslegitimación sistemática de la palabra infantil. </p>



<p>Cuando la institución escolar desconoce a los niños como sujetos capaces de interpretar críticamente su experiencia, el sufrimiento queda invisibilizado y la violencia se inscribe en el orden de lo naturalizado. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Expresiones adultas que minimizan el conflicto —como “son cosas de niños” o “conflictos propios de la edad”— no solo relativizan la gravedad de las situaciones de acoso, sino que reproducen una matriz adultocéntrica que invalida la experiencia subjetiva de la infancia.</p>
</blockquote>



<p>Por ello, el colegio debe ser un espacio de producción cultural y social en donde se legitimen narrativas y no se silencien otras, como ocurre en ocasiones. En este marco, el acoso escolar no se sostiene únicamente por la acción del agresor, sino también por un entramado de silencios, omisiones y jerarquías que desautorizan la palabra de quien denuncia. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Mafalda resulta particularmente importante para problematizar esta lógica, ya que su voz infantil no solo identifica la injusticia, sino que se rehúsa a aceptarla como parte inevitable del orden social.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">El papel de los niños</h2>



<p>De manera análoga, los niños que señalan situaciones de burla, exclusión o humillación en el contexto escolar suelen ser percibidos como exagerados, hipersensibles o disruptivos, antes que como sujetos que ejercen una lectura crítica de la realidad que habitan. </p>



<p>Así, enfrentar el <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">acoso escolar</a> desde una pedagogía crítica implica ir más allá de una lógica meramente normativa o punitiva, para interrogar las condiciones simbólicas, discursivas y relacionales que posibilitan su persistencia.</p>



<p>Reconocer a los niños como sujetos epistémicos permite desplazar la comprensión del acoso desde explicaciones individualizantes hacia una mirada relacional y estructural. Asimismo, habilita un desplazamiento desde una pedagogía del control hacia una pedagogía de la escucha y la participación. </p>



<p>La Convención sobre los Derechos del Niño (ONU, 1989) no se limita a consagrar el derecho a la expresión, sino que establece la obligación de que dicha expresión sea considerada en los asuntos que afectan a la infancia. </p>



<p>En el contexto escolar, ello implica asumir que los niños no solo padecen la violencia, sino que también producen saberes situados sobre ella, capaces de orientar prácticas preventivas y transformadoras.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Mafalda como referente social</h2>



<p>Desde la práctica docente, Mafalda invita a revisar críticamente el lugar que se asigna a la palabra infantil en el aula, especialmente cuando esta palabra nombra el malestar. </p>



<p>Escuchar no equivale a intervenir de manera reactiva ante el conflicto, sino a construir condiciones <a href="http://www.josemaxleon.edu.co">pedagógicas</a> sostenidas que habiliten la expresión sin temor a la ridiculización o al descrédito.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Como sostiene Meirieu (2001), educar supone aceptar el riesgo inherente a que el otro piense por sí mismo; frente al acoso escolar, ese riesgo se traduce en una responsabilidad ética ineludible.<br></p>
</blockquote>



<p>En definitiva, Mafalda no es solo un personaje entrañable, sino una potente interpelación pedagógica. A través de su mirada infantil, Quino invita a reconsiderar la relación entre infancia, pensamiento y educación.</p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p>Reconocer a los niños como sujetos con ideas válidas no constituye únicamente una opción metodológica, sino una condición ética y política para la construcción de entornos escolares más democráticos y menos violentos. </p>



<p>Combatir el acoso escolar, desde esta perspectiva, implica también una disputa por el sentido del conocimiento y por el lugar que la infancia ocupa en la producción de lo común.</p>
</div></div>



<h3 class="wp-block-heading">Referencias</h3>



<ul class="wp-block-list">
<li>Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.</li>



<li>Lavado, J. S. (Quino). (2014). Toda Mafalda. Ediciones de la Flor.</li>



<li>Meirieu, P. (2001). La opción de educar. Octaedro.</li>
</ul>



<p></p>
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        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127710</guid>
        <pubDate>Thu, 23 Apr 2026 13:26:41 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mafalda y la fuerza del pensamiento infantil en la educación crítica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Meet de @uni_cartagena para colegios del sur de Bolívar y Cartagena rural e insular</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/meet-de-uni_cartagena-para-colegios-del-sur-de-bolivar-y-cartagena-rural-e-insular/</link>
        <description><![CDATA[<p>El miércoles 29 de abril, de 9:00 am a 10:30 am, con apoyo en la convocatoria de las secretarías de Educación de Bolívar y de Cartagena (que enviarán enlace de inscripción), y gestión de la Fundación Color de Colombia. María José de la Hoz, directora de Centro de Admisiones, Registro y Control Académico&nbsp;de la Universidad [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El miércoles 29 de abril, de 9:00 am a 10:30 am, con apoyo en la convocatoria de las secretarías de Educación de Bolívar y de Cartagena (que enviarán enlace de inscripción), y gestión de la Fundación Color de Colombia.  </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>María José de la Hoz</strong>, directora de <strong>Centro de Admisiones, Registro y Control Académico</strong>&nbsp;de la <strong>Universidad de Cartagena</strong> designó a las profesionales <strong>Yulissa Martínez</strong> y <strong>Valeria Sarmiento</strong> para hacer la inducción a rectores, coordinadores y docentes directores de curso de grado 11.  </p>



<p>La charla mostrará la oferta de pregrados, las v<strong>ías de admisión</strong> (regular y cupos especiales), puntajes de <strong>Saber 11 </strong>de <strong>referencia</strong> por programa, políticas de <strong>bienestar</strong> universitario (Cristina Cepeda).</p>
</blockquote>



<p>La casi centenaria (fue fundada en 1827) <strong>Universidad de Cartagena</strong> ofrece:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>27 pregrados presenciales</li>



<li>7 pregrados a distancia en seis sedes regionales (centros tutoriales)</li>



<li>más de 3.000 cupos en pregrado por semestre</li>



<li>de los cuales alrededor de 225 se asignan por vías especiales</li>
</ul>



<p>Dado que <strong>más de la mitad de los cupos especiales no logran ser utilizados</strong>, desde la sociedad civil la Fundación Color de Colombia apoya los esfuerzos de difusión de las oportunidades de acceso a educación superior de calidad.  </p>



<p>Por el <strong>Acuerdo 66 de 2024</strong>, la Universidad de Cartagena asigna cupos especiales a los siguientes grupos de bachilleres:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Comunidades indígenas</li>



<li>Comunidades negras</li>



<li>San Andrés, Providencia y Santa Catalina</li>



<li>Sur de Bolívar </li>



<li>Víctimas del conflicto armado</li>



<li>Zona insular de Cartagena</li>



<li>Mejores bachilleres del departamento de Bolívar</li>



<li>Reincorporados</li>



<li>Mejores bachilleres del Distrito de Cartagena</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Cupos especiales para el sur de Bolívar</h2>



<p>El Acuerdo 66/2024 establece tres cupos para Medicina, tres para Derecho, un (1) cupo para el resto de los programas de pregrado (en modalidad a distancia<br>en Cartagena y en modalidad presencial), y un (1) cupo para los centros tutoriales de Mompox y Magangué entre los programas a distancia.</p>



<p>Son dos los requisitos específicos que deben cumplir los aspirantes: 1) certificado de estudios de los grados 10° y 11 ° de una Institución Educativa ubicada<br>en el Sur- Sur de Bolívar, y 2) certificado de residencia expedido por el alcalde municipal.  </p>



<p>Los municipios del sur de Bolívar focalizados por la Universidad de Cartagena son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Achí, Altos del Rosario, Arenal, Barranco de Loba, Cantagallo, Cicuco</li>



<li>El Peñón, Hatillo de Loba, Margarita, Montecristo, Morales, Norosí</li>



<li>Pinillos, Regidor, Río Viejo, San Fernando, San Jacinto del Cauca</li>



<li>San Martín de Loba, San Pablo, Santa Rosa del Sur, Simití</li>



<li>Talaigua Nuevo, Tiquisio</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="724" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20212519/Flyer-charla-de-induccion-Sur-de-Bolivar-29-abril-2026-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-128148" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20212519/Flyer-charla-de-induccion-Sur-de-Bolivar-29-abril-2026-724x1024.jpg 724w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20212519/Flyer-charla-de-induccion-Sur-de-Bolivar-29-abril-2026-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20212519/Flyer-charla-de-induccion-Sur-de-Bolivar-29-abril-2026-768x1086.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20212519/Flyer-charla-de-induccion-Sur-de-Bolivar-29-abril-2026-1086x1536.jpg 1086w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20212519/Flyer-charla-de-induccion-Sur-de-Bolivar-29-abril-2026.jpg 1414w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">El acceso de los bachilleres de las zonas rural e insular de Cartagena</h2>



<p>Por Acuerdo 66, los bachilleres de los colegios de la zona insular tienen cuatro (4) cupos al año, dos por semestre, y los de la zona rural <strong>no tienen</strong> cupos especiales. </p>



<p>Sin embargo, estos bachilleres podrían presentarse por las otras categorías de beneficiarios, como comunidades negras o víctimas, si cumplen los requisitos. </p>



<p>Los bachilleres de las 10 instituciones educativas de los siguientes corregimientos de la <strong>zona insular</strong> pueden usar la vía especial de admisión:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Isla de Barú (corregimientos de Ararca, Santa Ana y Barú)</li>



<li>Isla de Tierra Bomba (corregimientos de Tierra Bomba, Punta Arena, Caño del Oro y Bocachica)</li>



<li>Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo que incluye a Isla Grande, Islas del Rosario, Santa Cruz de Islote e Isla Fuerte.</li>
</ul>



<p>Las instituciones educativas de la <strong>zona rural </strong>invitadas a la charla de Admisiones de la Universidad de Cartagena son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>IE Arroyo de Piedra</li>



<li>IE Puerto Rey</li>



<li>IE de Tierra Baja</li>



<li>IE de Pontezuela</li>



<li>IE de Leticia</li>



<li>IE Manzanillo del Mar</li>



<li>IE de Bayunca</li>



<li>IE José María Córdoba de Pasacaballos</li>



<li>IE Nueva Esperanza Arroyo Grande</li>



<li>IE Técnica de Pasacaballos</li>



<li>IE Nuestra Señora del Buen Aire</li>



<li>IE de la Boquilla</li>
</ul>



<p>El pin de inscripción es costoso, $205.000, y es una de las barreras que se enfrentan.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128142</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Apr 2026 02:54:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Meet de @uni_cartagena para colegios del sur de Bolívar y Cartagena rural e insular]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Entre el feminismómetro, la campaña de Paloma Valencia y la coyuntura proselitista</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/entre-el-feminismometro-la-campana-de-paloma-valencia-y-la-coyuntura-proselitista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre el feminismómetro y la libertad proselitista<br />
&#8220;Nunca seré el tipo de periodista que esconde sus sesgos. Mi periodismo es absolutamente situado y, desde ese lugar, reconozco que hace un tiempo una entrevista con Paloma Valencia me confrontó. No vi frente a mi micrófono a una mujer desenfocada, sino a una interlocutora cuya labor con mujeres y niños exige, al menos, el ejercicio honesto de escuchar a la otredad.</p>
<p>Hoy, la política colombiana se enfrenta a un fenómeno que decido nombrar como higienismo moral e ideológico: esa fiscalización extrema que exige una &#8216;pureza&#8217; absoluta a las mujeres, mientras los hombres transitan la vida pública sin que su ética sea diseccionada bajo una lupa doctrinaria. En este escenario, la posibilidad de que la primera mujer presidenta de Colombia sea de derecha no es solo una ruptura de paradigmas; es también el resultado de las resistencias históricas y, sobre todo, de la mediocridad irrefutable del actual gobierno.</p>
<p>¿Es el feminismo un partido político o una herramienta ética? ¿Es posible votar por la derecha sin entregar las banderas de nuestras luchas? En esta columna, pongo &#8216;bolitas y palitos&#8217; a una dialéctica necesaria entre la estrategia de lo posible y la vigilancia crítica, invitando a las mujeres a ejercer su libertad proselitista lejos de moralismos impuestos. Porque mucho nos ha costado ya entendernos como sujetos políticos como para ahora cargar con el peso de la impecabilidad partidista.&#8221;</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Mar Candela Castill</strong>a</p>



<h1 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Preámbulo</h1>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img decoding="async" width="1000" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-1000x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128152" style="aspect-ratio:0.9765716700314568;width:213px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-1000x1024.jpeg 1000w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-293x300.jpeg 293w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-768x786.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-1500x1536.jpeg 1500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1.jpeg 1563w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<p>Nunca seré el tipo de periodista que esconde sus sesgos. El periodismo que realizo es, y siempre ha sido, absolutamente situado; hoy más que nunca y, con seguridad, menos que mañana. Bajo esa premisa, debo recordar que hace ya un buen tiempo tuve la oportunidad de entrevistar a Paloma Valencia. Mi impresión en aquel entonces fue positiva y, en algunos aspectos, sorprendente. Aunque es evidente que no vamos a estar de acuerdo en muchos temas, no vi frente a mi micrófono a una mujer desenfocada. Aquella experiencia personal de escucharla me confrontó en el sentido estricto del trabajo en concreto; sus explicaciones sobre su trasegar con mujeres y niños me resultaron interesantes. Hablar con la otredad es un ejercicio necesario; es en ese contraste donde se enriquecen las reflexiones que hoy propongo.</p>



<p>Considero urgente el diálogo, especialmente con las mujeres contrarias. Espero, en algún punto del camino, volver a hablar cara a cara con Paloma, no para ser condescendiente ni para entregarle las banderas del feminismo que me atraviesa, sino para sumar desde el control político, la diferencia y la vigilancia ciudadana que mi lugar situado me exige. El feminismo no es un partido político; es una herramienta ética. Las mujeres podemos ser o no partidistas, y aunque muchas feministas militamos en partidos, eso no implica que todo el movimiento colombiano esté matriculado homogéneamente en alguna corriente. Existe la idea impuesta de que la única forma de ser feminista en el proselitismo es desde la izquierda, una visión que nunca voy a compartir.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El feminismo de Paloma: romper techos de cristal pisando pisos jabonosos</h2>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized" style="margin-top:var(--wp--preset--spacing--50);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--50)"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1.jpg" alt="¿Quién decide quién es &quot;suficientemente&quot; feminista para votar? En mi columna de hoy, rompo el silencio sobre el higienismo moral que fiscaliza a las mujeres en la política mientras perdona la mediocridad de los hombres en el poder. Desde un periodismo situado y sin filtros, analizo la campaña de Paloma Valencia, el &quot;feminismómetro&quot; y nuestra urgente libertad proselitista.

Ni la izquierda tiene el monopolio de nuestras luchas, ni la derecha es territorio prohibido para el diálogo. Es hora de dejar de ser rehenes de la moralidad partidista y empezar a decidir como los sujetos políticos que tanto nos ha costado llegar a ser." class="wp-image-128154" style="width:337px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p>La política partidista real, no solamente la colombiana sino también la internacional, se encuentra hoy lejos de la perfección ideológica. Por un lado, <strong>María Isabel Nieto</strong>, actual <strong>jefe de debate de la campaña de Juan Daniel Oviedo</strong>, plantea una visión estratégica: una mujer con opción real de Presidencia en una dupla con un candidato perteneciente a la diversidad sexual representa un cambio histórico. Desde mi perspectiva, señalo un fenómeno que debemos nombrar como <strong>higienismo moral, partidista e ideológico</strong>. Esta pretensión de exigir una &#8220;pureza&#8221; absoluta a las mujeres en la política es una fiscalización extrema que jamás se aplica a los hombres. Esta desigualdad es una barrera que busca desinfectar el debate de cualquier contradicción humana, invalidando el liderazgo femenino antes de que logre consolidarse.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El tejido contradictorio de la historia</h3>



<p>La historia no avanza con higienismo. Es un acto de honestidad reconocer que el feminismo se ha tejido y destejido entre luces y sombras. Históricamente, le hemos debido a las mujeres privilegiadas gran parte de los avances del movimiento; es cierto que hay matices, que los tiempos han cambiado y que muchas cosas se han replanteado, sin embargo, el punto de partida fue ese acceso a recursos y educación. Un ejemplo necesario es el de las sufragistas estadounidenses del siglo <strong>XIX</strong>. Figuras como <strong>Elizabeth Cady Stanton</strong> y <strong>Susan B. Anthony</strong>, autoras de <strong>&#8220;History of Woman Suffrage&#8221; (1881)</strong>, fueron fundamentales, no obstante, acudieron a pactos de raza y clase excluyentes para asegurar su trinchera. Este descosido histórico nos enseña que el avance, a menudo, ha sido utilitarista.</p>



<p>Hoy, nos encontramos en un cuello de botella muy difícil. El feminismo actual es intercultural, transcultural, transdisciplinar e interdisciplinar; necesita yuxtaposición, empirismo y calle. Es una red de una complejidad inmensa, mientras que las estructuras del poder partidista no han cambiado desde hace muchas décadas. En este escenario, autoras como <strong>Camille Paglia (Sexual Personae, 1990)</strong>, <strong>Christina Hoff Sommers (Who Stole Feminism?, 1994)</strong> y <strong>Marta Lamas (Dolor y política, 2021)</strong> nos permiten entender que la política se construye en la contingencia y con alianzas imperfectas.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Romper el tablero en una coyuntura compleja</h3>



<p>No me parece que la única razón para votar por alguien sea su impecabilidad feminista o el simple hecho de ser mujer. Tienen razón quienes dicen que ser mujer no es suficiente; estoy de acuerdo, como tampoco es suficiente ser un hombre de izquierda comprometido con el feminismo y resultar &#8220;faltón&#8221;, como lo que hemos experimentado con Gustavo Petro. Estamos ante una complejidad donde estas elecciones están marcadas por el terror de millones de colombianos a una Constituyente. Mientras la candidata ha prometido respetar la Constitución tal cual como está, otros sectores defienden procesos que generan incertidumbre.</p>



<p>Sigo siendo esa mujer que inició sus búsquedas desde el mismísimo infierno; esa que tuvo que destejerse de saberes religiosos para entender los derechos, incluyendo el aborto tras haber recogido firmas en su contra. Sigo siendo ella, aunque no la misma; reconociéndome mujer putamente libre frente a la angustia de una realidad que pretende devolvernos al siglo <strong>XIX</strong>. Este retroceso es alimentado tanto por una derecha recalcitrante como por una izquierda utilitarista, traficante de derechos, y no solamente en Colombia.</p>



<p>Es cierto que a muchísimas mujeres en la política internacional les incomodaba el feminismo y querían vivir desmarcadas del tema. Resulta triste que al final de la cuenta, hoy sí les interese solo por temas costo-eficientes del proselitismo. Me encanta —nótese la ironía— que no les gustaba el feminismo hasta que el feminismo fue una bandera que podían ondear.</p>



<p>Si la primera mujer presidenta de Colombia resulta ser de derecha, será gracias a los logros del feminismo, a las resistencias de izquierda y, sobre todo, gracias a la mediocridad irrefutable de Gustavo Petro. Si en algún momento coyuntural tengo que votar por Paloma simplemente por estar en contra de este modelo de gobierno, declaro que jamás le perdonaré a Petro haberme llevado a la orilla de tener que votar por una mujer en la derecha.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La vigilancia necesaria: el perfil de Ita María</h3>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="682" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-682x1024.webp" alt="" class="wp-image-128153" style="aspect-ratio:0.6660262568043548;width:330px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-682x1024.webp 682w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-200x300.webp 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-768x1152.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-1024x1536.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2.webp 1333w" sizes="auto, (max-width: 682px) 100vw, 682px" /></figure>



<p>Aquí entra la contraparte de <strong>Ita María</strong>, economista de la Universidad Icesi, escritora y <strong>editora de Contenidos y Audiencias en la Revista Volcánicas</strong>. Como cofundadora de <strong>Las Viejas Verdes</strong>, ella combina el análisis económico con una crítica feminista interseccional que la ha llevado a ser autora de obras influyentes como <strong>&#8220;Que el privilegio no te nuble la empatía&#8221; (2020)</strong>. Para Ita María, la figura de Paloma Valencia no representa el feminismo, sino que encarna visiones que ella considera lesivas para los derechos humanos y poblaciones vulnerables, advirtiendo sobre el peligro de capitalizar el momento sin desmantelar las estructuras patriarcales.</p>



<p>Esta contraposición es <strong>dialéctica</strong>. Necesitamos la mirada estructural de Ita María para no dejarnos cooptar por el utilitarismo del poder; no obstante, también necesitamos la disputa de lo posible que señala María Isabel Nieto para evitar la parálisis. Mi invitación es a que asumamos todo esto como un aprendizaje y nos comportemos como mujeres libres; libres para ejercer nuestros derechos sin moralismo partidista ni ideológico. Que las escuchemos a todas, que aprendamos de todas y, al final de la cuenta, decidamos a conciencia. Un criterio es lo único que podemos construir al final del día en esta coyuntura. Mucho nos ha costado ya entendernos como sujetos políticos y ganar nuestro lugar en el mundo como para ahora cargar con el peso de la moralidad partidista. Solo cuando el diseño de lo posible <strong>respete</strong> la realidad de cada mujer, estaremos logrando una verdadera justicia.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128146</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Apr 2026 02:50:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20212842/p3.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Entre el feminismómetro, la campaña de Paloma Valencia y la coyuntura proselitista]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Iván Cepeda: ¿Propuestas de futuro o un espejo retrovisor eterno?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/ivan-cepeda-propuestas-de-futuro-o-un-espejo-retrovisor-eterno/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Propuestas de futuro o un espejo retrovisor eterno?<br />
¿Es la política una competencia para ver quién cometió los crímenes más atroces o un espacio para proponer un país posible? En esta carta abierta al candidato Iván Cepeda, Mar Candela Castilla confronta la superioridad moral y el silencio sistemático que hoy secuestra el debate público. Desde la interculturalidad crítica, la autora cuestiona la ética de quienes alcanzan el poder partidista sin la voluntad de forjarse profesionalmente, enviando un mensaje devastador a la ciudadanía: que la educación no importa para gobernar.</p>
<p>En un escenario donde el centro permanece huérfano de representación y el espectáculo reemplaza a la coherencia, este texto es un llamado urgente a abandonar el &#8220;espejo retrovisor&#8221; y exigir líderes capaces de transformar las bases con herramientas idóneas. Una interpelación necesaria sobre la responsabilidad, el deber ético de la formación y el derecho a elegir a conciencia sin sesgos de confirmación.</p>
<p>&#8220;No pusimos líderes para que nos gobiernen desde la ignorancia. Queremos transformación con procesos idóneos&#8221;</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Mar Candela Castilla</strong></p>



<h1 class="wp-block-heading has-text-align-center has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Contexto </strong></h1>



<p>Senador y candidato Iván Cepeda: le escribo desde mi lugar como ciudadana y educomunicadora que se niega a aceptar la decadencia del diálogo público y la ilusión de la autocrítica que hoy parece inexistente en su sector. Usted invita al centro a votar por su propuesta; sin embargo, resulta difícil confiar en una alternativa política que se niega a reconocer sus propias fallas. Recientemente, usted utilizó sus redes para tildar de &#8220;hipócritas&#8221; a quienes se escandalizan por las fiestas en las cárceles, recordándonos las tierras compradas y las masacres ordenadas por otros en el pasado. Ese mensaje es la confirmación de una metodología que el país ya no tolera: la evasión sistemática mediante el señalamiento de las atrocidades ajenas para justificar las indignidades del presente.</p>



<p>¿Acaso esto es una competencia para ver quién cometió los crímenes más atroces? Como sostiene la politóloga <strong>Chantal Mouffe</strong> en su obra <strong><em>La paradoja democrática</em></strong>: <em>&#8220;La política se desnaturaliza cuando el conflicto de ideas se desplaza hacia un registro moralista de &#8216;buenos contra malos'&#8221;</em>. Reducir la política a un show moral donde solo se exponen las culpas históricas del otro es destruir el tejido democrático y anular la figura del adversario legítimo.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="737" height="1024" data-id="127855" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-737x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127855" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-737x1024.jpeg 737w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-216x300.jpeg 216w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-768x1067.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM.jpeg 1080w" sizes="auto, (max-width: 737px) 100vw, 737px" /></figure>
</figure>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La investidura no es un refugio: El secuestro de la izquierda colombiana</h2>



<p>Usted <strong>debería, por ética</strong>, responder como el candidato que es a las preguntas que se le hacen. Existe una obligación moral y política de dar su opinión sobre la fiestecita en la cárcel, idéntica en su simbología de burla institucional a la época de Pablo Escobar. Me genera profunda tristeza que usted le haya entregado su marca personal al petrismo, imitando la metodología de Gustavo Petro de mencionar los crímenes y delitos ajenos cada vez que se le cuestiona a él. Ya no vemos al candidato de rigor con pensamiento propio; ahora muestra una absoluta tibieza que hoy es evidente en su propia candidatura.</p>



<p>A mi juicio, Gustavo Petro logró secuestrar la izquierda colombiana de la mano de aliados que históricamente trabajaron a la derecha. Gustavo Bolívar afirmó en su momento que para ganar había que hacer pactos con <em>&#8220;Dios y con el diablo&#8221;</em>, confirmando que Petro tuvo que ceder mínimos no negociables para llegar al poder. La historia reciente reafirma que ni la derecha ni la izquierda están libres de esos pactos. Como argumenta la politóloga <strong>Nadia Urbinati</strong> en <strong><em>Democracia discursiva</em></strong>, la representación exige una rendición de cuentas constante. Resulta inadmisible que ante cada pregunta se siga la táctica de Gustavo Petro de hablar de los delitos de los otros para omitir las responsabilidades propias.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Inclusión frente a No exclusión: El compromiso con la formación</h2>



<p>Dentro de este escenario, es imperativo hablar de su propuesta de fórmula vicepresidencial. Reconozco la grandeza de la senadora <strong>Aída Quilcué</strong>, su liderazgo histórico y su admirable recorrido. Inclusión es que una indígena tenga la posibilidad de entrar al poder. La <strong>No exclusión</strong> significa garantizar que esa persona reciba las herramientas para alcanzar <strong>el nivel profesional, intelectual y cognitivo que exige ese cargo</strong>.</p>



<p>Desde la <strong>interculturalidad crítica</strong>, le hablo a usted y le hablo a ella; lo hago justamente por respeto a su trasegar, a la mujer que es y a lo que representa. Nadie debería ejercer el poder partidista sin haberse esforzado por salir del empirismo y fortalecerse desde lo estructural. Durante todos estos años en el legislativo, ella ha recibido la paga de su honorable trabajo con dinero de los contribuyentes; ese recurso público le dio la posibilidad de estudiar y trabajar simultáneamente, tal como lo hacen cientos de mujeres y miles de obreros en Colombia para sacar adelante sus propios proyectos de vida y los de sus familias. Cosa que no ha hecho.</p>



<p>Me angustia una vicepresidenta que no esté a la altura de las necesidades de la nación en caso de tener que ejercer como presidenta. La función de esa figura es quedar a cargo cuando quien preside se ausenta; cosa que no ha sucedido en este gobierno, donde Francia Márquez nunca fue delegada para esa función. Deseo dejar claro que no estoy en contra de que alguien sin estudios previos acceda a su derecho de ser elegido; tampoco pretendo que no se validen sus activismos, sus trabajos endógenos o su trascendencia en la ciudadanía. Lo que sostengo es que, una vez se ha llegado al poder, <strong>el deber ético es capacitarse e instruirse</strong>.</p>



<p>No hay una ley que obligue a ningún político a estudiar una vez llega al cargo. Qué tristeza que tenga que ser por ley; ojalá existiera un artículo que obligue a quienes llegan al poder a formarse para responder a la confianza del pueblo. No pusimos líderes para que nos gobiernen desde la ignorancia. Queremos que nuestros líderes, hombres y mujeres que conocen las realidades de las bases, lleguen a transformar el poder con herramientas y procesos idóneos. Esto se lo diría a cualquier persona de cualquier etnia, color o raza; hablo desde la interculturalidad crítica como activista y como mujer que proviene de las desventajas sociales. La formación es fundamental. El mensaje que se da cuando los líderes no se educan es que la mejora en la educación no importa. ¿Para qué fortalecer la educación en un país si no se necesita para gobernar?</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El centro: huérfano de representación y cansado del espectáculo</h2>



<p>Resulta profundamente hipócrita de su parte dedicarse a señalar los crímenes de otros en plena campaña mientras continúa en el ejercicio del poder partidista dentro del senado. Allí usted no solo debe estar ejerciendo su trabajo, sino abriendo diálogos de fondo más allá de las atrocidades históricas; el poder también debe ser la capacidad de accionar coherentemente. Es contradictorio que critique a los políticos de oficio por no ofrecer mucho, mientras usted imita esa misma conducta: se niega a dar debates, se dedica a pontificar sobre lo humano y lo divino, y no nos permite entender qué quiere hacer como presidente de manera diferenciada.</p>



<p>Usted <strong>debería</strong> darnos la altura que lo caracterizaba antes de ser petrista y alejarse de esa superioridad moral desde la cual parece negarse a dialogar con quienes considera inferiores intelectuales. Al evadir el debate, nos niega la oportunidad de elegir a conciencia y de saber si usted defenderá todos los procesos ejecutivos de este gobierno. El centro siempre ha tomado decisiones responsables; algunos han votado hacia la izquierda, otros a la derecha, y siempre nos han mantenido <strong>huérfanos de representación partidista</strong>. Quieren nuestros votos, mas no quieren nuestra veeduría y control político. Colombia no necesita un show de superioridad ni un espejo retrovisor eterno; necesita propuestas nuevas para un futuro en democracia.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>A todas las personas: la derecha y la izquierda quieren que la gran mayoría no salga a votar o que lo hagamos movidos por el enojo. Sin información veraz y contrastada, no podemos darles ese gusto. Salgan a votar a conciencia; revisen trayectorias en esta era de sobreinformación donde no podemos dar nada por sentado.</p>



<p><strong>¿Estamos dispuestos a permitir que el silencio entregue el poder a quienes solo saben responder mirando hacia atrás?</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Colofón:</strong> <em>Cartas a las candidaturas: Un ejercicio de veeduría ciudadana.</em> Esta es mi primera entrega de un especial de cartas que haré a diferentes candidaturas presidenciales, aunque será imposible escribirle a cada una de ellas. Aclaro que esta serie de textos nace de mi lugar de enunciación como mujer demócrata, a título personal, desde la interculturalidad crítica y la educomunicación. Durante la semana estaré confrontando las posturas éticas de quienes aspiran al poder desde la razón y la responsabilidad civil.</p>
</blockquote>



<p><strong>Colombia y su futuro.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127854</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 23:31:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Iván Cepeda: ¿Propuestas de futuro o un espejo retrovisor eterno?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Suerte de carta a Fidel Cano Don Fidel: : La integridad no se negocia ni se lava de púrpura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/suerte-de-carta-a-fidel-cano-don-fidel-la-integridad-no-se-negocia-ni-se-lava-de-purpura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ya vimos las excusas públicas que seguramente vienen de un lugar honesto; ahora la pregunta es: ¿De qué manera viene la reparación para aquellas mujeres que tuvieron que salir despavoridas a razón del abuso de poder? El respaldo a la voz de Pilar Cuartas y de las cientos de mujeres que están levantando su palabra es innegociable. Su regreso y su florecimiento serían la prueba de que este diario transforma sus estructuras para que la integridad no sea un concepto abstracto&#8221;.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="876" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30214356/WMUINTFPZBFG7A4LHWIA64HT6I-876x1024.jpg" alt="mensaje" class="wp-image-127582" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30214356/WMUINTFPZBFG7A4LHWIA64HT6I-876x1024.jpg 876w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30214356/WMUINTFPZBFG7A4LHWIA64HT6I-257x300.jpg 257w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30214356/WMUINTFPZBFG7A4LHWIA64HT6I-768x897.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30214356/WMUINTFPZBFG7A4LHWIA64HT6I.avif 992w" sizes="auto, (max-width: 876px) 100vw, 876px" /></figure>



<h1 class="wp-block-heading has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-5e42045b13b28f51d5dd271b78fef06c" style="background-color:#cc5602"> La integridad no se negocia ni se lava de púrpura</h1>



<p><strong>Reflexiones desordenadas </strong></p>



<p>Don Fidel, leí el editorial oficial del periódico referente a la denuncia que hizo Pilar, así como el trino que le enviaste donde reconociste que aquello nunca debió haber sucedido. </p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h1 class="wp-block-heading has-base-background-color has-background"><strong>I. De la escucha al resarcimiento: el testimonio de quien hizo camino a Don Fidel</strong></h1>
</blockquote>



<p>Debo reconocer que gran parte de mi empoderamiento profesional, intelectual y activista se lo debo a este <strong>valioso</strong> espacio que he habitado durante años. </p>



<p>Siempre que he necesitado comunicarme contigo ha sido cordial, con la escucha activa; aunque no he tenido la oportunidad de interactuar personalmente, imagino la integridad de tus palabras desde la coherencia. </p>



<p>He aprendido en la distancia sobre tu trabajo y he admirado la capacidad que tienes siempre de poner la cara a las audiencias.</p>



<p> Me acerqué al periódico cuando ni siquiera había terminado los procesos para iniciar la educación superior, cargando apenas con una primaria y un bachillerato validado tras pasar por muchos colegios que no lograron enseñarme. </p>



<p>Tuve que hacer camino al andar, puntada a puntada, para convertirme en la periodista y educomunicadora que hoy soy. En ti encontré a un hombre de oídos abiertos y la posibilidad de ensanchar el eco de mi voz; recibí algunas jaladas de oreja y atravesé el miedo de perder los espacios ganados, ahí estuviste, dándome siempre la oportunidad de crecer. </p>



<p>Por eso hoy escribo desde mi lugar de escribidora; escribo para más que aleccionar y dar demandas éticas —que ojo, sí existen—, quiero anexionar.</p>



<p> Deseo entender qué viene, qué vamos a hacer para desaparecer el lavado púrpura de los medios.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p> Lo ocurrido en Caracol sirvió para que empezaran a abrirse muchas puertas y ventanas, revelando una verdad que ya no puede ocultarse. Ya vimos las excusas públicas; ahora la pregunta es: ¿De qué manera viene la reparación para aquellas mujeres que tuvieron que salir despavoridas a razón del abuso de poder, del acoso laboral y sexual en este <strong>#MeToo Colombia</strong>?</p>
</blockquote>



<p>La gravedad de la situación alcanza niveles alarmantes cuando voces de impecable trayectoria periodística confirman la crisis estructural. <strong>“En El Espectador también acosan y tienen un protocolo poco riguroso, con falencias y que no saben aplicar. Revictimizan a quienes denuncian y las empujan a renunciar. Mi nombre es Pilar Cuartas Rodríguez, fui la primera ‘editora’ de género de un medio tradicional en Colombia (de El Espectador)”</strong>, escribió la periodista al iniciar su denuncia pública. Esta afirmación no es solo un testimonio; es una evidencia del fallo sistémico en la protección de quienes investigan y narran la realidad. El respaldo a la voz de Pilar y de las cientos de mujeres que están levantando su palabra como periodistas es innegociable. Su regreso y su florecimiento serían la prueba de que este diario transforma sus estructuras para que la <strong>integridad</strong> no sea un concepto abstracto.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">II. El laberinto del deseo y la justicia estructural: Puta o no puta, mis derechos no se disputan</h3>



<p>Como defensora de la <strong>sexoafectividad</strong>, me genera una profunda tristeza que estemos llegando a un punto donde las relaciones eróticas se vean mediadas por un punitivismo rígido. Sin embargo, entiendo que esta es la respuesta a décadas de una sordera histórica. </p>



<p>¿Por qué nos cuesta tanto entender la diferencia entre una mirada seductora y la imposición de poder que constituye el acoso?</p>



<p> Sé qué es el acoso, sé qué es la violencia sexual y conozco perfectamente cómo funcionan el abuso de poder y el acoso sexual como una dupla enloquecedora. Cuando decidí traer una versión de la <strong>Marcha de las Putas</strong> a Colombia fue muy difícil; al final del día encontré el camino de la mano de otras mujeres que en ese momento, al igual que yo, no formábamos parte de la línea feminista académica del país. Lo mío son principios; creo genuinamente en que tenemos derecho a vivir como mujeres <strong>putamente libres</strong> en todos los espacios y que, putas o no putas, nuestros derechos no se disputan.</p>



<p> Por eso hoy me sumo al grito de <strong>&#8220;Yo te creo, colega&#8221;</strong> y pregunto: ¿De qué manera va a haber resarcimiento para aquellas mujeres que han levantado la voz dentro del diario?</p>



<p> Como plantea <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong>, debemos descolonizar nuestros gestos; no basta con el discurso, hay que practicar la coherencia. Desde el <strong>Feminismo Artesanal</strong> reivindicamos todas las formas de ser mujer: la precarizada, la neurodivergente, la afro, la trans, la creadora, la disidente. </p>



<p>Algunas personas dicen que no tengo autoridad para defender esto por ser una mujer liberal, de principios ácratas, que cree que cada mujer lleva dentro de sí una <strong>Puta Sagrada</strong>. Para mí, este es un concepto performático; una respuesta que resignifica una palabra usada históricamente para secundarizar a las mujeres en sus derechos y convertirlos en objeto de estigma. La <strong>mejora</strong> de nuestros protocolos no es un favor, es una necesidad para que la impunidad se detenga.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">III. La ética del cuidado frente al deterioro de los vínculos eróticos</h3>



<p>Me preocupa legítimamente el deterioro de las relaciones eróticas cuando la voluntad se confunde con el abuso de poder. Es una complejidad dolorosa: ¿cómo garantizar que ningún acosador quede impune sin que la &#8220;policía moral&#8221; invada nuestras libertades más íntimas?</p>



<p> Siguiendo la sabiduría de <strong>Lola Cendales</strong>, la educación popular y la educomunicación deben servir para reconstruir el tejido social desde el respeto; la transformación solo es real si nos permite aprender a relacionarnos desde la autonomía.</p>



<p> Las mujeres hemos pasado la mayor parte de nuestra vida cuidándonos de quienes dicen amarnos y de desconocidos que nos violentan. Al mismo tiempo, reconocemos que hay hombres con quienes quisiéramos acercarnos, el miedo es mutuo porque la historia del abuso nunca fue escuchada.</p>



<p> Ahora las relaciones están atravesadas por la sospecha. Esta búsqueda de los derechos <strong>sexoafectivos</strong> libres no puede estar por debajo del sufrimiento de millones de mujeres que fueron abusadas en silencio. El consentimiento es sencillo, un &#8220;no&#8221; debe ser suficiente sin importar el contexto previo. La zozobra del abuso sexual en la que viven tantas mujeres es una realidad que no admite matices complacientes. </p>



<p>¿Estamos listos para construir consensos claros donde el consentimiento sea la regla y la <strong>integridad</strong> sea el límite innegociable? La respuesta no puede ser el silencio ni la negación, debe ser la construcción de espacios donde la libertad no signifique vulnerabilidad.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">IV. Mi fuerza tiene palabra: una apuesta por la reexistencia colectiva</h3>



<p>Finalmente, quiero decirte, <strong>Don Fidel</strong>, que mi saber ya no es una intuición ni un presentimiento; es una comprensión que denuncia y anuncia. Como bien señala <strong>Maya Angelou</strong>: <em>&#8220;Haz lo que puedas con lo que sabes y cuando sepas más, hazlo mejor&#8221;</em>. Hoy sabemos más y por eso te demando, a ti y a toda la redacción, que este momento sea el motor de una <strong>reexistencia</strong> colectiva. </p>



<p>Deseo dejar clara mi admiración profunda por tu historia profesional y por el hombre encarnado en este tiempo; eres hijo de una época distinta que ha sabido abrir espacios para que las mujeres podamos reexistir. Cuestiono el lavado púrpura en cualquier escenario y por eso me animé a escribirte públicamente, como un ejercicio dialógico educomunicativo, no como un juicio ni una indagatoria, sino con genuinas reflexiones. </p>



<p>Sé que tienes la altura intelectual, ética y moral para los ejercicios ejecutivos necesarios; cuentas con oídos abiertos y un auténtico deseo de accionar. Conmigo no cuenten para descomplificar lo que es imposible: esto es multidimensional y atraviesa todas las realidades sociales. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>¿Cómo equilibraremos nuestros derechos eróticos y amatorios con el derecho a una vida libre de violencia sin acudir siempre a lo punitivo? Muchos se escandalizan por la rigidez de las leyes actuales, esas normas no llegaron de la noche a la mañana; fueron décadas de silencios cómplices y de mirar hacia otro lado. La ley es rígida porque la realidad ha sido rígida.</p>
</blockquote>



<p>No tengo idea de cómo resolveremos esto, lo que sé es que debemos iniciar hoy con demandas concretas, confiando en que el futuro será más amable y aprenderemos a equilibrar la balanza entre nuestros derechos afectivos y el derecho a vivir sin violencia machista.</p>



<p> Agradezco a la vida por la autoridad moral que me ha dado este proceso para escribir hoy desde adentro.</p>



<p> Este texto ha sido escrito de la mano de la Inteligencia Artificial en mi rol de escribidora, y me hago cargo de cada una de las palabras y conceptos aquí expresados.</p>



<p> Espero que esta carta toque el corazón de quienes la lean y abramos diálogos a la altura de nuestro tiempo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127402</guid>
        <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 03:24:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/30221617/channels4_profile.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Suerte de carta a Fidel Cano Don Fidel: : La integridad no se negocia ni se lava de púrpura]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ni Churchill ni Roosevelt</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/ni-churchill-ni-roosevelt-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>Donald Trump ha dicho que el primer ministro británico Sir Keir Starmer no es Churchill, con la connotación fantasiosa de que, si lo fuera, habría atendido desde el primer momento el llamado de la Casa Blanca a colaborar en la destrucción de Irán. Ciertamente Starmer no es Churchill, ni ha reclamado serlo ni parecerse a su [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Donald Trump ha dicho que el primer ministro británico Sir Keir Starmer no es Churchill, con la connotación fantasiosa de que, si lo fuera, habría atendido desde el primer momento el llamado de la Casa Blanca a colaborar en la destrucción de Irán. Ciertamente Starmer no es Churchill, ni ha reclamado serlo ni parecerse a su legendario predecesor, quien con absoluta seguridad no se habría sometido a obedecer los caprichos erráticos de un Donald Trump. </p>



<p>Si el actual primer ministro británico perteneciera a la especie de los que creen tener siempre la razón y además el derecho a calificar a los demás como les venga en gana, podría decir que Trump no es Franklin Delano Roosevelt, contraparte americana de Churchill y aliado en el invento de la “relación especial” que desde la Segunda Guerra Mundial caracterizó la amistad entre el Reino Unido y los Estados Unidos. </p>



<p>Aparte del origen cultural, histórico y lingüístico compartido entre sus dos países, Churchill y Roosevelt tenían afinidades en cuanto a su abolengo distinguido, su educación y su integridad personal y política, además de un entrenamiento comprobado en el manejo de las cosas públicas. Condiciones personales de ancestro, afinidad y cercanía ausentes en el caso de Starmer y Trump: el primero abogado, parlamentario y exitoso fiscal, y el segundo hombre de negocios inmobiliarios, concursos de belleza, casinos, hoteles, y campos de golf.</p>



<p>No es posible apreciar el contenido y la calidad de la relación entre los gobernantes británico y estadounidense de hoy sin darle una mirada al contexto político e institucional que, en el caso de cada uno, enmarca sus actuaciones. Starmer vive la realidad cotidiana de un sistema político fundamentado en la discusión parlamentaria permanente, frente a una oposición institucionalizada, ejercida con rigor y dureza apoyados no solamente en proyectos políticos diferenciados, sino en la existencia de un “gabinete en la sombra” que debe recibir toda la información necesaria para estar listo a asumir el poder en el término de horas, si fuese necesario.&nbsp;</p>



<p>Cada miércoles al medio día, todo primer ministro británico debe concurrir personalmente a responder preguntas en el seno de la Cámara de los Comunes. Allí debe demostrar su conocimiento del Estado, el sentido que tiene el funcionamiento de su gobierno, la orientación de su política interna y exterior, y todo cuanto se les pueda ocurrir a los miembros de esa cámara habitada por representantes elegidos que se mantienen en contacto con sus electores para recoger sus sentimientos y hacerlos públicos. Para completar, el jefe del gobierno no puede nombrar simplemente a sus amigos o socios de su vida privada en el gabinete, pues para formar parte de ese equipo es indispensable ser miembro del parlamento. Y no puede haber gobierno si el primer ministro no cuenta con mayoría parlamentaria, de manera que en el momento en que la pierda, se tiene que ir.</p>



<p>El contraste con los Estados Unidos de nuestros días no puede ser más elocuente. La venerada Constitución de 1787 es mucho más joven que las normas que dieron origen a la democracia británica, que datan de la Carta Magna de 1215, cuando se estableció que el rey estaba sujeto a la ley. Pero en todo caso no es otra cosa que la consagración expresa de un Estado de Derecho, con libertades, responsabilidades y factores de equilibrio que nadie se había atrevido a desconocer. </p>



<p>Justamente ahora se ha venido a hacer evidente que esa constitución, a la que se refieren con justificado orgullo los estadounidenses, confiaba en la continuidad de un estereotipo elevado de presidente de la Unión. Es decir que el gobierno federal estuviese en manos de alguien caracterizado por el respeto a esa ley de leyes que cada presidente jura cumplir y defender, el manejo juicioso de las herramientas del poder, la atención prioritaria a la preservación del Estado de Derecho, y el respeto total de las fronteras entre ramas del poder, así como entre el gobierno federal y los estatales. Algo que no se aprecia con esa nitidez bajo el modo de ejercicio de la presidencia actual de los Estados Unidos. </p>



<p>Esto quiere decir que no es fácil ni exigible políticamente la coincidencia entre un presidente que ejerce su mandato a su manera, sin detenerse demasiado en “detalles” institucionales, y un primer ministro que ejerce el suyo de manera rigurosa dentro de una de las organizaciones institucionales democráticas más antiguas del mundo.&nbsp;</p>



<p>Trump ha demostrado que no tiene reatos en lanzarse a una guerra de proporciones y consecuencias muy graves sin notificación previa ni autorización del Congreso, con expresiones erráticas sobre las causas y los objetivos de la “excursión”, y encima de todo exigir con aire de dueño del mundo que los aliados históricos de los Estados Unidos le acompañen en su aventura. ¡Justamente por eso no le sería posible convencer y manejar un Churchill!</p>



<p>Tal vez quien hubiera convenido más a Trump habría sido un Tony Blair. En el Reino Unido nadie olvida que, con motivo del ataque a Irak, sobre el supuesto, que resultó después falso, de la posesión de armas de destrucción masiva por parte de Sadam Hussein, Blair corrió a participar en el asalto y después en la administración imperial de Mesopotamia, con resultados de los que todavía tienen de qué lamentarse todas las partes.&nbsp;</p>



<p>Churchill y Roosevelt fueron aliados políticos y llegaron a ser amigos personales, pero ninguno de ellos se caracterizó por tratar de subordinar al otro y mucho menos tratarlo de manera irrespetuosa, como si tuviera la exclusividad de la prerrogativa de calificarlo y jugar burlonamente ante el público con las palabras para sentirse superior. Quien así hubiera actuado se habría desprestigiado para siempre, y habría sentido horror de ser celebrado como “mangas” de barrio. </p>



<p>Y no es que hubieran faltado desacuerdos, inclusive profundos, entre esos dos líderes de verdadera talla mundial. Como fue el caso de la presión de Roosevelt en favor del desmonte del esquema colonial del Imperio Británico como garantía del paso a una nueva era en la configuración del mundo. Propuesta que afectaba el que para Churchill era el logro más grande de la Gran Bretaña en la historia mundial. Imperio en el que había nacido y en cuya administración y sostenimiento había participado con una mezcla de política y armas en la mano. Pero jamás esa diferencia fue motivo de comportamiento desobligante o irrespetuoso, como tampoco dificultades mayores la admiración de Roosevelt por Stalin, no compartida en la misma proporción por Churchill.</p>



<p>Trump y Churchill difícilmente habrían podido ser amigos. Para ello habría sido necesaria la existencia de motivos de admiración mutua, sobre la base común de la integridad demostrada por cada quién. En gracia de discusión, Churchill, al haber recibido la solicitud de Trump de entrar en la guerra actual contra Irán, habría hecho valer su condición de estratega y guerrero en condición de militar o de periodista en las guerras de la independencia de Cuba, en batallas libradas para el Imperio en la India y en Sudáfrica, en la debacle de los Dardanelos y otros episodios de la Primera Guerra Mundial, así como en la invención de los tanques de Guerra, en su momento el avance más grande de la tecnología bélica, para rematar en la epopeya de la Segunda Guerra Mundial y la reconfiguración del mundo. </p>



<p>Vale la pena imaginar cómo habría sido la expresión de Winston Churchill, consumado lector y Premio Nobel de Literatura, curtido en campos de batalla donde se distinguió por osadía y audacia, al ser invitado por un empresario de inmuebles que se precia de no leer y evadió el servicio militar pero se cree el jefe de la manada, a emprender una guerra, con los argumentos expuestos al calor de su ego superlativo, precisamente en Irán, donde los británicos tuvieron tanta influencia en la estructuración de la explotación petrolera y en la política en el Siglo XX, y cuyas complejidades geográficas y culturales son particularmente exigentes.&nbsp;</p>



<p>Los británicos no han sido ajenos a los chistes de Trump respecto de Starmer, quien ha manejado el bullying con decoro de caballero. Entre los comentaristas de actualidad ha habido quien recuerde que la alianza con los Estados Unidos no ha sido necesariamente incondicional. El primer ministro Harold Wilson mantuvo en su momento al Reino Unido fuera de la Guerra de Vietnam, a pesar de las presiones de Dean Rusk. En la misma lógica esperan que Starmer pase a la historia como alguien que fue capaz de mantener al país al margen de “una invitación a fiesta de karaoke en un lodazal”.</p>



<p>En Londres entienden que si bien los gobiernos tienen la obligación de pretender que los Estados Unidos obran con responsabilidad, la gente del común se puede separar de esa pretensión. Razón por la cual desde diferentes rincones se cuestiona la seriedad de los argumentos expuestos, y cambiados a cada rato, para el desencadenamiento de esta guerra asimétrica por definición y llena de sorpresas, como la de comenzar todo con el exterminio aparentemente aséptico de los gobernantes del país atacado.&nbsp;</p>



<p>Las alianzas se deben construir sobre valores y compromisos comunes, y las guerras emprendidas en compañía exigen propósitos previamente acordados. Nadie tiene obligación de salir corriendo a participar en un asalto que se le ocurrió a otro, que exige ayuda e insulta a quien no la preste para luego repudiarlo por innecesario, al tiempo que anuncia a su conveniencia propósitos y hechos que no siempre coinciden con la realidad. Motivos suficientes para que sea risible la referencia de este momento a la figura de Winston Churchill, como si con su bagaje de gobernante y estratega hubiese estado dispuesto a entrar bajo el mando errático de Donald Trump.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127389</guid>
        <pubDate>Wed, 25 Mar 2026 15:25:16 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Ni Churchill ni Roosevelt]]></media:description>
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        <item>
        <title>Ni Churchill ni Roosevelt</title>
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        <description><![CDATA[<p>Donald Trump ha dicho que el primer ministro británico Sir Keir Starmer no es Churchill, con la connotación fantasiosa de que, si lo fuera, habría atendido desde el primer momento el llamado de la Casa Blanca a colaborar en la destrucción de Irán.&nbsp;Ciertamente Starmer no es Churchill, ni ha reclamado serlo ni parecerse a su [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Donald Trump ha dicho que el primer ministro británico Sir Keir Starmer no es Churchill, con la connotación fantasiosa de que, si lo fuera, habría atendido desde el primer momento el llamado de la Casa Blanca a colaborar en la destrucción de Irán.&nbsp;Ciertamente Starmer no es Churchill, ni ha reclamado serlo ni parecerse a su legendario predecesor, quien con absoluta seguridad no se prestaría a obedecer los caprichos erráticos de un Donald Trump.&nbsp;</p>



<p>Si el actual primer ministro británico perteneciera al género de los que creen tener siempre la razón y además el derecho a calificar a los demás como les venga en gana, podría decir que Trump no es Franklin Delano Roosevelt, contraparte americana de Churchill y aliado en el invento de la “relación especial” que desde la Segunda Guerra Mundial caracterizó la amistad entre el Reino Unido y los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>Aparte del origen cultural, histórico y lingüístico compartido entre sus dos países, Churchill y Roosevelt tenían afinidades en cuanto a su abolengo, su educación y su integridad personal y política, además de un entrenamiento comprobado en el conocimiento de las cosas públicas.&nbsp;Afinidad y cercanía ausentes en el caso de Starmer y Trump: Sir Keir abogado, parlamentario y exitoso fiscal, y Donald hombre de negocios inmobiliarios, concursos de belleza, casinos, hoteles, y campos de golf.</p>



<p>No es posible apreciar el contenido y la calidad de la relación entre los gobernantes británico y estadounidense de hoy sin darle una mirada al contexto político e institucional que, en el caso de cada uno, enmarca sus actuaciones. Starmer vive la realidad cotidiana de un sistema político fundamentado en la discusión parlamentaria permanente, frente a una oposición institucionalizada, ejercida con rigor y dureza apoyados no solamente en proyectos políticos diferenciados, sino en la existencia de un “gabinete en la sombra” que debe recibir toda la información necesaria para estar listo a asumir el poder en el término de horas, si fuese necesario.&nbsp;</p>



<p>Cada miércoles al medio día, todo primer ministro británico debe concurrir personalmente a responder preguntas en el seno de la Cámara de los Comunes. Allí debe demostrar su conocimiento del Estado, el sentido que tiene el funcionamiento de su gobierno, la orientación de su política interna y exterior, y todo cuanto se les pueda ocurrir a los miembros de esa cámara habitada por representantes elegidos que se mantienen en contacto con sus electores para recoger sus sentimientos y hacerlos públicos. Para completar, el jefe del gobierno no puede nombrar simplemente a sus amigos en el gabinete, pues para formar parte de ese equipo es indispensable ser miembro del parlamento. Y no puede haber gobierno si el primer ministro no cuenta con mayoría parlamentaria, de manera que en el momento en que la pierda, se tiene que ir.</p>



<p>El contraste con los Estados Unidos de nuestros días no puede ser más elocuente. La venerada Constitución de 1787 es mucho más joven que las normas que dieron origen a la democracia británica, que datan de la Carta Magna de 1215, cuando se estableció que el rey estaba sujeto a la ley, y no es otra cosa que la consagración de un Estado de Derecho, con libertades, responsabilidades y factores de equilibrio que nadie se debería atrever a desconocer.&nbsp;</p>



<p>Justamente ahora se ha venido a hacer evidente que esa constitución, a la que se refieren con justificado orgullo los estadounidenses, confiaba en la continuidad inmodificable de un estereotipo de presidente de la Unión. Es decir que el gobierno federal estuviese en manos de alguien caracterizado por el respeto a esa ley de leyes que cada presidente jura cumplir y defender, por el manejo juicioso de las herramientas del poder, la atención prioritaria a la preservación del Estado de Derecho, y el respeto total de las fronteras establecidas entre ramas del poder, así como entre el poder federal y los estatales. Algo que no se aprecia con esa nitidez bajo el modo de ejercicio de la presidencia actual de los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>Esto quiere decir que no es fácil ni exigible políticamente la coincidencia entre un presidente que ejerce su mandato a su manera, sin detenerse demasiado en “detalles” institucionales, y un primer ministro que ejerce el suyo de manera rigurosa dentro de una de las organizaciones institucionales democráticas más antiguas del mundo.&nbsp;</p>



<p>En otras palabras, Trump no tiene reatos en lanzarse a una guerra de proporciones y consecuencias muy graves sin notificación previa ni autorización del Congreso, con expresiones erráticas sobre las causas y los objetivos de la “excursión”, y encima de todo exigir con aire de dueño del mundo que los aliados históricos de los Estados Unidos le acompañen en su aventura. ¡Justamente para eso no sería posible convencer y manejar un Churchill!</p>



<p>Tal vez quien hubiera convenido más a Trump habría sido un Tony Blair. En el Reino Unido nadie olvida que, con motivo del ataque a Irak, sobre el supuesto, que resultó después falso, de la posesión de armas de destrucción masiva por parte de Sadam Hussein, Blair corrió a participar en el asalto y después en la administración imperial de Mesopotamia, con resultados de los que todavía tienen de qué lamentarse todas las partes.&nbsp;</p>



<p>Churchill y Roosevelt fueron aliados políticos y llegaron a ser amigos personales, pero ninguno de ellos se caracterizó por tratar de subordinar al otro y mucho menos tratarlo de manera irrespetuosa, como si tuviera la exclusividad de la prerrogativa de calificarlo y jugar ante el público con las palabras para sentirse superior. Quien así hubiera actuado se habría desprestigiado para siempre, y habría sentido horror de ser celebrado como “mangas” de barrio.&nbsp;</p>



<p>Y no es que hubieran faltado desacuerdos, inclusive profundos, entre esos dos líderes de verdadera talla mundial. Como fue el caso de la presión de Roosevelt en favor del desmonte del esquema colonial del Imperio Británico como garantía del paso a una nueva era en la configuración del mundo. Propuesta que afectaba el que para Churchill era el logro más grande de la Gran Bretaña en la historia mundial. Imperio en el que había nacido y en cuya administración y sostenimiento había participado con una mezcla de política y armas en la mano. Pero jamás esa diferencia fue motivo de comportamiento desobligante o irrespetuoso, como tampoco dificultades mayores la admiración de Roosevelt por Stalin, no compartida en la misma proporción por Churchill.</p>



<p>Trump y Churchill difícilmente habrían podido ser amigos. Para ello habría sido necesaria la existencia de motivos de admiración mutua, sobre la base común de la integridad demostrada por cada quién. En gracia de discusión, Churchill, al haber recibido la solicitud de Trump de entrar en la guerra actual contra Irán, habría hecho valer su condición de estratega y guerrero en condición de militar o de periodista en las guerras de la independencia de Cuba, en batallas libradas para el Imperio en la India y en Sudáfrica, en la debacle de los Dardanelos y otros episodios de la Primera Guerra Mundial, así como en la invención de los tanques de Guerra, en su momento el avance más grande de la tecnología bélica.</p>



<p>Vale la pena imaginar cómo habría sido la expresión de Winston Churchill, consumado lector y Premio Nobel de Literatura, curtido en campos de batalla donde se distinguió por osadía y audacia, al ser invitado por un empresario de inmuebles que se precia de no leer y evadió el servicio militar pero se cree el jefe de la manada, a emprender una guerra, con los argumentos expuestos al calor de su ego superlativo, precisamente en Irán, donde los británicos tuvieron tanta influencia en la estructuración de la explotación petrolera y en la política en el Siglo XX, y cuyas complejidades geográficas y culturales son particularmente exigentes. </p>



<p>Los británicos no han sido ajenos a los chistes de Trump respecto de Starmer, quien ha manejado el bullying con decoro de caballero. Entre los comentaristas de actualidad ha habido quien recuerde que la alianza con los Estados Unidos no ha sido necesariamente incondicional. El primer ministro Harold Wilson mantuvo en su momento al Reino Unido fuera de la Guerra de Vietnam, a pesar de las presiones de Dean Rusk. En la misma lógica esperan que Starmer pase a la historia como alguien que fue capaz de mantener al país al margen de “una invitación a fiesta de karaoke en un lodazal”.</p>



<p>En Londres entienden que si bien los gobiernos tienen la obligación de pretender que los Estados Unidos obran con responsabilidad, la gente del común se puede separar de esa pretensión. Razón por la cual desde diferentes rincones se cuestiona la seriedad de los argumentos expuestos, y cambiados a cada rato, para el desencadenamiento de esta guerra asimétrica por definición y llena de sorpresas, como la de comenzar todo con el exterminio aparentemente aséptico de los gobernantes del país atacado. </p>



<p>Las alianzas se deben construir sobre valores y compromisos comunes, y las guerras emprendidas en compañía exigen propósitos previamente acordados. Nadie tiene obligación de salir corriendo a participar en un asalto que se le ocurrió a otro, que exige ayuda e insulta a quien no la preste para luego repudiarlo por innecesario, al tiempo que anuncia a su conveniencia propósitos y hechos que no siempre coinciden con la realidad. Motivos suficientes para que sea risible la referencia de este momento a la figura de Winston Churchill, como si con su bagaje de gobernante y estratega hubiese estado dispuesto a entrar bajo el mando errático de Donald Trump.</p>



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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127376</guid>
        <pubDate>Wed, 25 Mar 2026 05:21:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ni Churchill ni Roosevelt]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES (II)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-las-formulas-vicepresidenciales-ii/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las fórmulas presidenciales del Pacto Histórico y del Centro Democrático son mucho más que una cuestión electoral. Representan nada menos que el máximo desafió político para una nación, como es superar ese abismo existente entre la esfera política y estatal con la vida social, incapaz de representarla y materializar los intereses de las mayorías sociales.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, marzo 22 de 2026)</p>



<p>Continuando con el análisis de las duplas presidenciales, la de Iván Cepeda y Aída Quilcué, sin duda se inscribe en el horizonte histórico de la distinción Gaitanista entre el llamado “País político” y el “País Nacional”, que describió así el líder popular en un discurso pronunciado el 20 de abril de 1946 en el Teatro Municipal de Bogotá: “<em>En Colombia hay dos países: el <strong>país político</strong> que piensa <strong>en sus empleos, en su mecánica y en su poder</strong> y el <strong>país nacional que piensa en su trabajo, en su salud, en su cultura</strong>, desentendidos por el país político. El <strong>país político tiene rutas distintas del país nacional</strong>. ¡<strong>Tremendo drama</strong> en la historia de un pueblo!”.</em> El próximo mes se cumplirán 80 años de haber formulado Gaitán esa dramática distinción, que advertía no era exclusiva de Colombia, <em>“según lo demuestran las leyes de la sociología</em>”, pero en la que todavía todos continuamos viviendo pues ese divorcio y antagonismo parece insuperable. En él está el origen y epicentro real de la narrativa actual sobre la polarización de la campaña electoral en curso. En tanto una nación no logre reconocer y reconciliar las demandas y conflictos inherentes a la vida social a través de la representación y mediación de la vida política institucional y de la acción justa del Estado, siempre existirá esa tensión y polarización inevitable. Tal situación no se puede superar solo con buena voluntad y discursos más o menos convincentes sobre la necesidad de un supuesto “centro político” que la haría desaparecer, como es la obsesión y principal bandera de más de una dupla presidencial, que busca el respaldo de las mayorías en las urnas el próximo 31 de mayo.</p>



<p><strong>Más allá del “centro político”</strong></p>



<p>Según dichas duplas, profundizar esa polarización entre la derecha del “país político” y la izquierda del “país nacional”, nos arrastraría todavía más al abismo insondable del odio y las justificaciones maniqueas de una “violencia buena” –la institucional— contra una “violencia mala” –la social. La de los “ciudadanos de bien” contra el vandalismo de la “chusma” y la “primera línea”, que esperan agazapadas un pretexto para un nuevo “estallido social”. En el imaginario ciudadano más estigmatizador y primario, la derecha democrática contra la izquierda comunista, según la semántica sectaria de Uribe y Gaviria, los llamados jefes naturales de los partidos políticos. En el lenguaje de las cloacas de las redes sociales, los “patriotas” contra los “mamertos”. De allí que las demás duplas, exceptuando la de Abelardo y Restrepo, se disputen con tanto ahínco ese “centro político” moderado, ajeno a tan simplista y peligrosa manipulación. Para empezar, tenemos a Sergio Fajardo, como &#8220;buen profesor de lógica matemática”, con su rostro casi suplicante y compungido, diciéndonos: “no se dejen polarizar”, acompañado por Edna Bonilla. Ambos representan bien el valor de la educación y postulan la decencia y la deliberación argumentada, no el insulto personal, como expresión de su estilo político y gestión de lo público. Continuando con Claudia López y Leonardo Huerta, expresión de carácter y coherencia en su actuación pública contra la criminalidad narco-parapolítica tan afín a Uribe y contra la corrupción administrativa propia del “país político”, que siempre cuenta con el patrocinio de esforzados y transparentes empresarios favorecidos por la contratación pública. Sin duda, estas dos duplas son las más centristas, frente a las otras siete<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> conformadas por &nbsp;Luis Gilberto Murillo – Luz Zapata; Miguel Uribe – Luisa Fernanda Villegas; Mauricio Lizcano – Pedro de la Torre; Clara López – María Consuelo del Río; Roy Barreras – Marta Lucía Zamora; Santiago Botero – Carlos Cuevas y Sondra MaCollins – Leonardo Karamque. Todas ellas compiten, unas con cierta credibilidad y otras con casi nada, por representar a millones de colombianos de ese &nbsp;“país nacional” que repudian la corruptela clientelista y patrimonialista, quintaesencia del “país político”. Solo nos queda la dupla de Abelardo y José Manuel Restrepo, con su intimidante tigre y patético saludo militar, que reclama el discurso del orden, la seguridad y la supuesta “salvación de la Patria”. Ambos saben bien que más allá de la derecha solo tienen amigos y con entusiasmo respaldarían en segunda vuelta a Paloma. Ese alarmismo electoral oportunista se aprovecha del insondable “agujero negro” abierto entre el “país nacional” y el “país político”, que ninguna de las fórmulas presidenciales, por sí sola, podrá cerrar y menos suturar, pues es una herida histórica con secuelas profundas de sectarismo político, exclusión económica, social, étnica, cultural y regional, muy bien expuestas en la nominal Constitución de 1991. Una democrática y progresista Constitución que no rige en la vida social y mucho menos regula los poderes de facto, más allá de las sesudas jurisprudencias de los magistrados de la Corte Constitucional, frecuentemente desconocidas, como aconteció con la imploración del cese el fuego del entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, el nefasto 6 de noviembre de 1985.</p>



<p><strong>Metástasis del “Agujero Negro”</strong></p>



<p>El “agujero negro” entre esos dos países amenaza con perpetuar esa herida abierta que nos desangra y enemista desde hace más de 80 años, ahora agravada por la metástasis cancerosa de las economías ilícitas y sus numerosas y violentas organizaciones criminales, algunas bajo la coartada de la rebelión y otras en coalición con el “país político” y sus voceros más conspicuos, catapultados al Congreso. En el pasado reciente, bajo la exitosa fórmula de la “parapolítica”, con una representación cercana del 35% en el Congreso, según Salvatore Mancuso, entonces gran elector en los territorios bajo su control que a la postre promovieron y respaldaron a Uribe en la Presidencia, por eso les pedía que votaran sus proyectos de ley antes de ir a la cárcel. Una herida que, desde luego, se profundizaría mucho más si Abelardo apelará al bisturí militar y ni imaginar si la dejará en las garras depredadoras de su tigre. Una herida que, de alguna forma, hoy vuelve a estar en primer plano en las duplas del Pacto Histórico y el Centro Democrático, especialmente en las figuras de Aida Quilcué y Paloma Valencia. La primera, una lideresa indígena, heredera del legado y las luchas sociales comandadas por Manuel Quintín Lame Chantre (1880-1967)<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, de quien se considera su “nieta política”, al igual que Paloma, “hija política” de Álvaro Uribe.</p>



<p>Manuel Quintín Lame, en una olvidada e histórica proclama de 1927, llamaba a los pueblos indígenas, sustrato originario del “país nacional”, a decirle adiós a los partidos conservador y liberal en los siguientes términos<em>: “Esos dos partidos, liberal y conservador, <strong>han sido los que han arruinado en todas sus partes las propiedades territoriales y de cultivo de los indígenas naturales de Colombia</strong>…Para nosotros los indígenas, tengamos delito o no lo tengamos, están las cárceles abiertas…Queridos hermanos y compañeros indígenas: <strong>despidámonos de eso dos viejos partidos</strong>, pero sin darles la mano, sin decirles adiós…Por lo tanto es nulo y de valor ninguno los repartos de tierras indígenas que han hecho en todos los departamentos”.</em></p>



<p><strong>La Paloma “Arco Iris”</strong></p>



<p>Y por el Centro Democrático tenemos a Paloma Valencia Laserna<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, ahora candidata policroma de centro-derecha, en compañía del “distinto” Oviedo, así se autodenomina él mismo. Paloma es nieta del expresidente conservador Guillermo León Valencia (1962-1966) y por vía materna, también de Mario Laserna Pinzón, filósofo, catedrático y fundador de la Universidad de los Andes. Sin duda, ambas lideresas tienen un acendrado abolengo con el “país nacional” y el “país político”, respectivamente. Para mayor simbolismo y relación de ellas con esa herida abierta entre los dos países, hay que recordar el protagonismo y la responsabilidad histórica de su abuelo y expresidente, Guillermo León Valencia, con la “operación Soberanía”<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> que bombardeó a la “república independiente de Marquetalia”, llamada así por su copartidario conservador Álvaro Gómez Hurtado, y que precipitó el mito fundacional de las Farc en mayo de 1964, en ese entonces solo una autodefensa campesina bajo el influjo de los partidos comunista y liberal.</p>



<p><strong>El pasado presente</strong></p>



<p>El resto, hasta hoy, es historia por todos conocida, pero no necesariamente aprendida, pues el Pacto Histórico también está infiltrado por las prácticas clientelistas y corruptas del “país político”, como lo hemos visto con numerosos escándalos, siendo el de la Unidad Nacional para la Gestión del riesgo de Desastres<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> el más conocido. Justamente en las elecciones del próximo 31 de mayo vuelve a presentarse ese pulso entre esos dos países irreconciliables, con la diferencia de que en las elecciones para Congreso del pasado 8 de marzo el “país nacional” con el Pacto Histórico obtuvo como lista &nbsp;cerrada el mayor número de curules en el Senado, 25, pero de nuevo quedó en minoría frente al “país político”, si sumamos a las 17 curules del Centro Democrático las restantes obtenidas por los partidos liberal, conservador y demás microempresas electorales con sus numerosos testaferros de conglomerados empresariales y financieros, quienes ya tienen su credencial de senadores. Así las cosas, las fórmulas presidenciales del Pacto Histórico y del Centro Democrático son mucho más que una cuestión electoral, pues representan nada menos que el máximo desafió político para una nación, como es superar ese abismo existente entre una esfera política y estatal incapaz de representar los intereses de las mayorías sociales, sin cuya materialización y fusión no será posible la existencia de un auténtico Estado Social de derecho y mucho menos la plena vigencia de la Constitución del 91 y la convivencia democrática con el logro de la paz política. Tal desafío es lo que se definirá el próximo 31 de mayo o el 21 de junio, en segunda vuelta y en pleno mundial de fútbol. Y si ese desafío se asume como un partido eliminatorio del mundial y un juego de suma cero, donde el triunfador desconoce los derechos del vencido y cobrará revancha histórica implacable sobre su contrincante, entonces la gran perdedora será otra vez la democracia, ya sea bajo el nombre y con la camiseta del “País Político” o el “País Nacional”. Solo nos quedaría la esperanza de que la selección Colombia triunfe sobre Portugal en su partido del 27 de junio. Sin duda, ambos resultados son tan vitales como inciertos y nuestra influencia sobre ellos es semejante y muy limitada, siempre y cuando no nos dejemos arrastrar por el fanatismo del triunfalismo y el sectarismo partidista, pues en ese caso todos saldríamos perdiendo y muchos correrían el riesgo de ser expulsados del juego político y hasta ser físicamente eliminados.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/candidatos-presidenciales-asi-quedo-el-tarjeton-de-la-primera-vuelta-y-estas-son-las-formulas-noticias-hoy/">https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/candidatos-presidenciales-asi-quedo-el-tarjeton-de-la-primera-vuelta-y-estas-son-las-formulas-noticias-hoy/</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Quint%C3%ADn_Lame">https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Quint%C3%ADn_Lame#</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paloma_Valencia">https://es.wikipedia.org/wiki/Paloma_Valencia</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/operacion-soberania">https://www.comisiondelaverdad.co/operacion-soberania</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/19/estos-son-los-funcionarios-y-politicos-que-estan-detenidos-por-el-escandalo-de-la-ungrd-se-suman-karen-manrique-y-wadith-manzur/">https://www.infobae.com/colombia/2026/03/19/estos-son-los-funcionarios-y-politicos-que-estan-detenidos-por-el-escandalo-de-la-ungrd-se-suman-karen-manrique-y-wadith-manzur/</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127226</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 23:30:53 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21183037/CEPEDA-Y-QUILCUE-A47ETO7X5NGRRO5GSETPZJYJMM.avif" type="image/avif">
                <media:description type="plain"><![CDATA[MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES (II)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Uribe sale del clóset</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/uribe-sale-del-closet/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es claro que Paloma Valencia, la candidata presidencial, y Juan Daniel Oviedo, su candidato a vicepresidente, se tapan con la misma cobija, la del uribismo, pero no con la misma bandera, la de los derechos de la comunidad LGBTIQ+.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen elaborada con IA. Tomada de la cuenta en X de Tola y Maruja.</em></p>



<p></p>



<p>Pregunta incómoda: ¿Quién cambió de equipo: Oviedo o Uribe?</p>



<p>Confieso que tenía dudas sobre cómo titularía esta columna. <em>Mi país en rosa</em> fue la primera idea que cruzó por mi cabeza, acordándome de la película <em>Mi vida en rosa</em>.</p>



<p>Siguiendo con ideas cinéfilas, luego pensé en <em>El secreto de la montaña</em>… de El Ubérrimo. Busqué el logo del Centro Democrático y se me ocurrió una ligera modificación al eslogan siguiendo la <em>mamadera de gallo</em> nacional que surgió tras la nominación de Juan Daniel Oviedo como candidato a la vicepresidencia de la República por el partido (partido político, quiero decir), de Álvaro Uribe. El nuevo slogan podría ser: <em>Mano floja, corazón grande.</em></p>



<p>Mientras hacía estos ejercicios creativos, llegó la noticia de que Oviedo <a href="https://www.elcolombiano.com/entretenimiento/gritos-vice-juan-daniel-oviedo-concierto-miguel-bose-bogota-CL34592819">fue ovacionado al grito de “vice”</a> durante el concierto de Miguel Bosé en Bogotá, según algunos titulares de prensa.</p>



<p>Cautivo del uribismo, imaginé a Oviedo, dedicándole una de las canciones del español al doctor Uribe. Esa que dice <a href="https://www.musixmatch.com/es/letras/Miguel-Bos%C3%A9/Amante-bandido">“Seré tu amante bandido, bandido”</a>, mientras algunos le gritan a Oviedo “vendido, vendido” en redes sociales. Pero la parte que más me gusta es esa que dice: <em>“Yo seré un hombre por ti / Renunciaré a ser lo que fui”. </em>(Aclaremos dos cosas: en Colombia el término bandido puede tener connotaciones menos románticas y Juan Daniel Oviedo no renunció al centro, porque siempre fue un funcionario al servicio del uribismo, como lo cuenta Daniel Coronell en la columna <a href="https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/3/uribe-con-piel-de-oviedo">“Uribe con piel de Oviedo”</a>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Miguel Bosé - Amante Bandido (Superstar (Actuación TVE))" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/tJwyDBnpyDY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El hecho es que el doctor Uribe <em>salió del clóset</em> ideológico al aceptar que un hombre abiertamente homosexual sea compañero de fórmula de su protegida la senadora Paloma Valencia. Para decirlo en tono jocoso, el tal <em>rayo homosexualizador</em>, que por supuesto no existe, ha tocado el corazoncito del uribismo. Ahora falta ver si los electores uribistas están o no seducidos por esta ola rosa que, para bien y para mal, domina por estos días la conversación pública.</p>



<p>Porque en su forma de ser, Colombia sigue siendo el país de las tres C: conservador, católico y camandulero, que en lenguaje simple significa: solapado, morrongo y doblemoralista. En las urnas veremos si ese país todavía late. &nbsp;</p>



<p>Veremos qué regiones le ponen más votos a la fórmula Valencia-Oviedo, lo que será un buen indicador para determinar qué tan de mente liberal (o <em>demente</em> homofóbica), somos en este primer cuarto del siglo veintiuno. &nbsp;</p>



<p>En 2020, el país vio cómo en Antioquia un hombre intolerante atacó a puñaladas la bandera de la comunidad gay. Para variar, el hombre resultó ser uribista, como quedó claro en <a href="https://youtu.be/i9s5TVfTiUQ?si=UgT5amKZQSwgtZ97">esta nota de Noticias Uno</a><strong>. </strong>Cinco años después, también en Medellín nos aterró la muerte salvaje de <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/claudia-morales/a-sara-millerey-la-mataron-el-odio-el-morbo-y-la-indiferencia/">Sara Millerey, víctima de la transfobia</a>. Fue un transfeminicidio<strong>: </strong>Le quebraron sus extremidades y la arrojaron como animal a un riachuelo, y allí murió pidiendo clemencia en aguas putrefactas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Los antecedentes de Emilio Arboleda, el hombre que apuñaló la bandera gay en el Pueblito Paisa" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/i9s5TVfTiUQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Cuando se les niegan derechos a las personas diversas, cuando se les despoja de humanidad por su orientación sexual, se les expone a la brutalidad de una sociedad (suciedad) intolerante que decide lo que es bueno y lo que es malo para los demás.</p>



<p>Paloma Valencia ha dicho: <em>“…seguiré defendiendo la familia, que es un núcleo central en mi discurso, porque las familias fuertes son una Colombia fuerte. Y quiero ser muy clara en decir que nosotros creemos en la libertad de la familia en inculcar los valores de sus hijos, en defender su educación, y el Estado no tiene por qué adoctrinarlos ni ideológica ni políticamente”.</em></p>



<p>En estas palabras quedó retratado el oportunismo de la candidata y su partido, porque mientras <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-12/la-uribista-paloma-valencia-arriesga-a-la-derecha-al-apostarle-a-la-diversidad-con-juan-daniel-oviedo.html">defiende lo que llama familia tradicional</a>, hombre y mujer –no hombre con hombre, ni mujer con mujer-, arropan en sus filas a un hombre que se declara orgullosamente marica, pero al mismo tiempo le escupen en su propia cara uno de los postulados del uribismo: los gays y las lesbianas no tienen derecho a formar una familia.</p>



<p>Me atrevo a usar este lenguaje, porque el mismo Oviedo se siente cómodo hablando de él en primera persona: <a href="https://www.laopinion.co/elecciones-2026/siendo-marica-yo-no-llego-mariquear-el-centro-democratico-ni-el-pais-juan-daniel">“Siendo marica, yo no vengo a mariquear el Centro Democrático ni el país”</a><strong>,</strong> recoge el diario La Opinión. <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/13/juan-daniel-oviedo-explico-por-que-acepto-ser-el-vicepresidente-de-paloma-valencia-no-me-volvi-un-marica-uribista">“No me volví un marica uribista”</a><strong>, </strong>recoge Infobae.</p>



<p>Valencia es tajante: <a href="https://www.elnuevodia.com.co/politica/no-estoy-de-acuerdo-con-la-adopcion-gay-paloma-valencia-535347">“Yo no estoy de acuerdo con la adopción gay”</a>, a pesar de que este derecho, el de la adopción homoparental, está consagrado en nuestro ordenamiento jurídico desde 2015. Sería interesante saber qué piensa el novio del candidato al respecto.</p>



<p>La semana posterior a elecciones, la prensa se llenó de titulares e imágenes sobre la pareja de Juan Daniel Oviedo. Desde el muy serio diario El Tiempo hasta el portal Las 2 Orillas, se preguntaban <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/12/quien-es-el-novio-de-juan-daniel-oviedo-nueva-formula-vicepresidencial-de-paloma-valencia-a-esto-se-dedica">quién es Sebastián Reyes</a>, el joven diseñador de modas que conquistó el corazón del político.</p>



<p>En una sociedad homofóbica, que lo somos, Oviedo no debería hacer alarde de su vida privada ni exponer al muchacho como lo hace. Creo que confunde las cosas y deja una impresión distinta a la que quiso proyectar cuando ganó el voto de opinión. Porque <em>bueno es culantro pero no tanto</em>.</p>



<p>Creo que esto se saldrá de control si no aterriza en la realidad del país en el que vive, donde la sola mención del término <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/coexistencia-en-la-diferencia-los-puntos-que-enfrentan-a-paloma-y-a-oviedo/">ideología de género</a> causa urticaria. Pero dejemos claro que esa es otra narrativa inventada de forma hábil por la derecha colombiana desde el plebiscito de 2016 para violentar el acuerdo de paz, poniendo a los niños en el centro de los debates políticos con el fin de asustar a los papás. Hablemos mejor de justicia de género y que eso nos lleve a un debate más amplio sobre las libertades individuales&nbsp;</p>



<p>Colombia está lejos de ser esa nación liberal que permita a cada quien hacer lo que se le dé la gana con su cuerpo y su sexualidad. Mucho hemos avanzado, pero cada nuevo gobierno de derecha y cada nuevo Congreso con mayorías de derecha significan una estocada a los derechos de las personas con identidad de género diversas, un tiquete al pasado.</p>



<p>En cuestiones normativas Colombia es ejemplo ante el mundo. <em>“Han sido más de 120 sentencias de la Corte Constitucional con avances jurisprudenciales históricos en unión marital, adopción, cambio de nombre o reconocimiento de parejas del mismo sexo”, </em>me explica el abogado Germán Rincón Perfetti.</p>



<p>Sin embargo, el Congreso actual se desentendió de la Ley integral trans y la ley que prohíbe las mal llamadas terapias/prácticas de conversión, que en realidad son métodos de tortura contra personas diversas. “Esos proyectos de ley no han avanzado principalmente por culpa de las bancadas cristianas, conservadoras y del Centro Democrático”, me resume vía WhatsApp Viviana Vargas Vives, abogada defensora de derechos humanos, lesbiana, activista y sobreviviente de violencia sexual. (Pronto leerán una entrevista completa con ella en este blog).</p>



<p>“Es muy probable que se hundan –añade la activista-. La de terapia de conversión que es la más urgente se ha presentado tres veces, y siempre esas bancadas la hunden”. Valga decir que la senadora Paloma Valencia ha votado negativamente esta iniciativa todas las veces.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Preguntas incómodas</strong></p>



<p>De ganar Paloma Valencia las presidenciales, con Oviedo a bordo, ¿eso por sí solo garantizará nuevos avances para la comunidad LGBTIQ+? Nadie lo sabe, porque la historia demuestra el poco, por decir nulo, poder que tienen los vicepresidentes en Colombia. Lo único cierto por ahora es que esos millón doscientos cincuenta y cinco mil votos de Oviedo en la consulta del 8 de marzo funcionaron como <em>terapia de conversión</em> proselitista de los uribistas, que durante dos décadas le han negado derechos a unas minorías, que en cuestión de votos son bastantes. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Si Paloma y Oviedo no honran su palabra, podría sobrevenir el primer estallido social rosa de la historia. </strong></h2>



<p>No sabemos qué piensa, de puertas para adentro, sobre Oviedo, una persona como Uribe. Él, que ha proyectado la imagen del <em>machoman</em> de la política, aquel hombre montañero de carriel y machete al cinto. </p>



<p>Nadie se llame a engaños. Al ungir a Oviedo, Uribe salió del closet en asuntos ideológicos apenas de labios para afuera. Porque <em>loro viejo no aprende a hablar</em>, ni siquiera con el caudal electoral que, se supone, le transferirá el exdirector del DANE a Paloma Valencia en las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p>Pero veamos lo positivo. El que un homosexual sea candidato a vicepresidente habla de cierta apertura mental. &nbsp;Por esos mismos días, el columnista <a href="https://www.colombia.com/elecciones/2026/felipe-zuleta-defiende-a-abelardo-de-la-espriella-por-presunta-homofobia-568266">Felipe Zuleta Llera, salió en defensa de Abelardo de la Espriella</a> por acusaciones de presunta homofobia contra Oviedo. <em>“Cómo va a ser homofóbico Abelardo, si yo, que soy gay, he estado en su casa, he comido con sus padres, he estado con Ana Luz, su maravillosa esposa y sus hijos. Lo he visitado en muchísimas oportunidades con mi pareja”.</em></p>



<p>Si gana Paloma, veremos si la bandera arco iris es izada a la entrada de la Casa de Nariño, veremos si Uribe y Oviedo van juntos a la Marcha del Día del Orgullo y, lo más importante, veremos si por fin los 17 senadores del Centro Democráticos respaldarán las leyes en favor de la comunidad. Los debates deberían servir para saber si, por ejemplo, el uribismo se comprometerá en campaña a desempantanar las iniciativas arriba mencionadas. </p>



<p>Si esta unión queda en <em>palabras, palabras, palabras,</em> como la canción, que se tengan de atrás, porque podría sobrevenir el primer estallido social rosa en las calles de Colombia para obligarlos a honrar cualquier promesa, de modo que la inclusión de Oviedo como fórmula no sea un asunto meramente cosmético y transaccional.&nbsp;</p>



<p>Teniendo en cuenta que Álvaro Uribe tendrá un papel activo en el comité político de Paloma Valencia, tengo un consejo para el doctor Oviedo: sea obediente y cuide lo que diga, no sea que un día de estos reciba una llamada de un expresidente <em>emberracado</em>: <em>“Si lo veo, le doy en la cara, no heterosexual”.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127017</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 13:41:17 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Uribe sale del clóset]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Fraude en los mercados: especies de tiburones amenazados se venden como corvina en Ecuador &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/fraude-en-los-mercados-especies-de-tiburones-amenazados-se-venden-como-corvina-en-ecuador-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>n&nbsp;mercados de Ecuador, lo que muchos consumidores compran como “corvina” podría ser en realidad carne de tiburón. Un estudio reciente basado en análisis de ADN reveló que&nbsp;casi la mitad de las muestras de pescado adquiridas en distintos mercados del país eran tiburones, incluyendo especies amenazadas. La investigación detectó cuatro especies comercializadas bajo otros nombres en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una investigación revela que el 47.42 % de las muestras de pescado en mercados ecuatorianos contenían carne de tiburón vendida bajo nombres falsos.</em></li>



<li><em>Cuatro especies de tiburón amenazadas son comercializadas: tiburón zorro pelágico, tiburón sedoso, tiburón azul y, por primera vez, se documentó la venta de tiburón martillo liso, especie que cuenta con plena protección legal.</em></li>



<li><em>Los productos mal etiquetados se encontraron en ciudades de la Sierra como Quito y Cuenca.</em></li>



<li><em>El estudio subraya la urgencia de implementar un sistema de trazabilidad, monitoreo rutinario con herramientas genéticas y campañas de educación pública para proteger especies amenazadas y garantizar la seguridad alimentaria.</em></li>
</ul>



<p>n&nbsp;<strong>mercados de Ecuador</strong>, lo que muchos consumidores compran como “corvina” podría ser en realidad carne de tiburón. Un estudio reciente basado en análisis de ADN reveló que&nbsp;<strong>casi la mitad de las muestras de pescado adquiridas en distintos mercados del país eran tiburones</strong>, incluyendo especies amenazadas. La investigación detectó cuatro especies comercializadas bajo otros nombres en ciudades de la sierra como&nbsp;<strong>Ambato, Cuenca, Ibarra y Quito</strong>.</p>



<p>“En Ecuador no es legal pescar tiburones para uso comercial, solo por pesca incidental”, dice la bióloga molecular María de Lourdes Torres, directora del Laboratorio de Biotecnología Vegetal de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), donde se realizó la investigación. “Que exista esto en las muestras que nosotros analizamos, es un problema de control de las autoridades sobre lo que está pasando a nivel real de la pesca. No se está cumpliendo la norma. Este es un llamado de atención”.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/tollos-chile-consume-tiburones-peligro-critico-extincion/">Con el nombre de tollos, Chile consume a ciegas tiburones en peligro crítico de extinción</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270357"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09182249/Foto-4-GPA-extraccion-de-ADN.jpeg" alt="Tiburones - Corvina - Mercados de Ecuador" class="wp-image-270357" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Gabriela Pozo extrayendo ADN de las muestras obtenidas de los mercados. Foto: cortesía USFQ</figcaption></figure>



<p>La investigación,&nbsp;<a href="https://www.frontiersin.org/journals/marine-science/articles/10.3389/fmars.2026.1657072/full?utm_source=F-NTF&amp;utm_medium=EMLX&amp;utm_campaign=PRD_FEOPS_20170000_ARTICLE">publicada</a>&nbsp;en la revista&nbsp;<strong><em>Frontiers in Marine Science</em></strong>, analizó 97 muestras de pescado mediante identificación molecular y encontró que&nbsp;<strong>el 47.42 % contenía ADN de tiburón</strong>. Fueron&nbsp;<strong>cuatro especies de tiburón</strong>&nbsp;identificadas entre las muestras:&nbsp;<em>Alopias pelagicus</em>, conocido como&nbsp;<strong>tiburón zorro pelágico</strong>&nbsp;(En Peligro);&nbsp;<em>Carcharhinus falciformis</em>&nbsp;o&nbsp;<strong>tiburón sedoso</strong>&nbsp;y&nbsp;<em>Sphyrna zygaena</em>,&nbsp;<strong>tiburón martillo liso</strong>&nbsp;(ambos Vulnerables); y&nbsp;<em>Prionace glauca</em>, el&nbsp;<strong>tiburón azul</strong>&nbsp;(Casi Amenazada).</p>



<p>“Lo que me sorprendió fue encontrar especies totalmente protegidas, como&nbsp;<em>Sphyrna zygaena</em>. Esta especie, como todos los tiburones martillo, se protegió en 2020”, explica el biólogo marino Alex Hearn, profesor e investigador de la USFQ. “Aquí tenemos un problema de desembarques ilegales:&nbsp;<strong>el fraude de vender tiburón como corvina perpetúa la explotación de especies que están en peligro de extinción</strong>”.</p>



<p>Según la investigación, esta es la primera vez que se documenta la venta de&nbsp;<em>Sphyrna zygaena</em>&nbsp;en los mercados ecuatorianos.</p>



<p>En Ecuador, las poblaciones de tiburones se ven afectadas por la sobrepesca y el comercio ilegal, a pesar de que la captura de varias especies —como el tiburón martillo liso y el tiburón sedoso—, está prohibida. El país alberga&nbsp;<strong>más de 40 especies de tiburón</strong>, la mayoría en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p>Sin embargo, los especialistas advierten que un vacío legal permite vender ejemplares capturados como pesca incidental, lo que ha llevado al desembarque anual de más de 250 000 individuos, principalmente para obtener aletas que se comercializan a altos precios en mercados asiáticos.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;solicitó su postura al Viceministerio de Acuacultura y Pesca de Ecuador frente a los hallazgos de la investigación, sin embargo, no recibió respuesta hasta el cierre de esta publicación.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un retrato inicial de los mercados locales</h2>



<p>El estudio se centró en seis ciudades muy pobladas de Ecuador, repartidas entre la&nbsp;<strong>Sierra</strong>&nbsp;—Ambato, Cuenca, Ibarra y Quito— y la&nbsp;<strong>Costa</strong>&nbsp;—Guayaquil y Manta, los principales puertos—. En cada ciudad, los investigadores visitaron tres mercados y compraron, en promedio, cinco muestras por mercado, pidiendo “corvina”, un nombre local que agrupa a pescados blancos como la cachema&nbsp;<em>(Cynoscion analis)</em>&nbsp;y la brótula<em>&nbsp;(Brotula clarkae)</em>, siempre optando por la opción más económica. En total se recolectaron 97 muestras frescas entre junio y septiembre de 2023.</p>



<p>“Solo íbamos y pedíamos corvina; ellos sacaban un pedazo, nos lo vendían y nosotros confiábamos en que fuera corvina”, dice el biólogo molecular Juan José Guadalupe, investigador del Laboratorio de Biotecnología Vegetal. “El problema es que no hay una identificación correcta; no voy a decir que sea algo con dolo o con ganas de hacer el mal, pero&nbsp;<strong>al consumidor se le está vendiendo algo que no es lo que quisiera comprar</strong>, porque la mayoría de los consumidores no saben identificar”.</p>



<p>Pero esto no es culpa del consumidor, asegura. En la Sierra, donde la cultura de consumo de pescado es menor que en la Costa, gran parte del pescado llega ya troceado, lo que dificulta reconocer la especie a simple vista y permite que tiburones amenazados lleguen al mercado sin ser detectados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_189893"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/04/30124714/tiburones-biodiversidad-extincion-oceanos-venezuela-9.jpg" alt="" class="wp-image-189893" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón azul (<em>Prionace glauca</em>). Foto: cortesía Daniel Norwood (www.danielnorwoodphotography.com)</figcaption></figure>



<p>Por ello, la estrategia del estudio&nbsp;<strong>buscaba ofrecer un retrato inicial</strong>&nbsp;de los productos de pescado vendidos en los mercados ecuatorianos, más que estimar cifras precisas o comparar estadísticamente regiones. Se eligieron mercados que representaran diversidad geográfica y socioeconómica, pero sin priorizar tamaño, volumen de ventas o tipo de vendedor.</p>



<p>Los productos pesqueros se vendían generalmente sin etiquetado formal, señalización específica de la especie ni recibos detallados: el pescado fresco se ofrecía bajo nombres genéricos como “corvina” y sin embalaje,&nbsp;<strong>reflejando las condiciones típicas de compra del consumidor en mercados tradicionales</strong>. Los procedimientos de muestreo y compra se diseñaron para capturar esta realidad.</p>



<p>“No sabemos si el [vendedor] del puesto en el mercado está haciendo esta falsa identificación o si es el proveedor”, agrega Guadalupe. “No sabemos en dónde está el problema, ni en qué parte de la cadena hay alguien que está diciendo: ‘Esto es corvina’, pero en realidad es tiburón. Lo que sabemos es que en algún momento eso se cambia”.</p>



<p>El problema se ve agravado por una cadena de suministro compleja y opaca, advierte el estudio, pues al estar dominada por intermediarios, dificulta supervisar el comercio y aplicar las regulaciones. A pesar de que la pesca dirigida de tiburones está prohibida desde hace 17 años, la captura incidental se usa con frecuencia para justificar desembarques, mientras que la escasez de inspectores en los puertos continentales debilita aún más el cumplimiento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270358"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09182832/Foto-5.jpeg" alt="Tiburones - Corvina - Mercados de Ecuador" class="wp-image-270358" /><figcaption class="wp-element-caption">Muestras siendo cargadas en un termociclador para realizar la prueba de ADN de amplificación genética. Foto: cortesía USFQ</figcaption></figure>



<p>Las&nbsp;<strong>herramientas moleculares</strong>&nbsp;se han vuelto esenciales para la conservación de tiburones y el control de su comercio, especialmente cuando es difícil identificarlos solo por su apariencia, señalan los investigadores. En este estudio, se utilizó una técnica llamada&nbsp;<strong>PCR</strong>&nbsp;específica para cada especie, que analiza&nbsp;<strong>marcadores del ADN mitocondrial</strong>&nbsp;(ITS2) y permite identificar con precisión las especies de tiburón en muestras de mercado. Este método resulta económico, sensible y práctico para el monitoreo.</p>



<p>Si bien ciudades de la región serrana —como Quito y Cuenca— tenían productos de tiburón etiquetados incorrectamente,&nbsp;<strong>no se encontró carne de tiburón en muestras de ciudades costeras como Guayaquil y Manta</strong>.</p>



<p>“La principal preocupación para el consumidor es no poder elegir lo que está consumiendo. Uno tiene el derecho de comprar corvina y consumir corvina”, dice Gabriela Pozo, especialista en biotecnología y genómica, investigadora del Laboratorio de Biotecnología Vegetal.</p>



<p>“También es una cuestión ética: si sabemos que estos tiburones están en peligro o son vulnerables, simplemente no queremos comerlos y no deberíamos tener que hacerlo sin saberlo”, agrega la especialista. “En términos de salud, no está prohibido comer tiburón, pero, al igual que otras especies grandes como el atún o el salmón,&nbsp;<strong>existe evidencia de que pueden bioacumular mercurio y arsénico</strong>, lo que también influye en la decisión de consumo”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270359"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09183213/Foto-2-Primers-Carcharihunus-falciformis.jpg" alt="Tiburones - Corvina - Mercados de Ecuador" class="wp-image-270359" /><figcaption class="wp-element-caption">Prueba de ADN para detectar tiburón sedoso en muestras de carne de pescado de mercados locales. Las bandas visibles indican un resultado positivo. Se confirmó la presencia de tiburón sedoso en las muestras MU2, MU3, MU4, 9OC5 y 3NC2. Foto: cortesía USFQ</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Especies amenazadas en los mercados</h2>



<p>En conjunto, los hallazgos del estudio muestran que los tiburones presentes en los mercados ecuatorianos pertenecen a especies ya reconocidas como amenazadas o en declive a nivel mundial. Su venta bajo nombres falsos no solo vulnera los derechos de los consumidores y pone en riesgo la seguridad alimentaria, sino que también oculta la verdadera magnitud de su explotación, complicando los esfuerzos de conservación.</p>



<p>Estos resultados subrayan la&nbsp;<strong>urgente necesidad de fortalecer la trazabilidad del pescado</strong>, aplicar de manera efectiva las protecciones existentes y alinear la gestión pesquera de Ecuador con los compromisos internacionales de conservación de tiburones, aseveran los especialistas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258565"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/17145913/Alopias_pelagicus-Jenvit_Seriburi-inaturalist.jpg" alt="" class="wp-image-258565" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón zorro pelágico (<em>Alopias pelagicus</em>). Foto: cortesía Jenvit Seriburi /Inaturalist</figcaption></figure>



<p>El tiburón zorro pelágico&nbsp;<em>(Alopias pelagicus)</em>&nbsp;y el tiburón sedoso&nbsp;<em>(Carcharhinus falciformis)</em>&nbsp;enfrentan una intensa presión pesquera global. El primero sufre declives por captura incidental en pesquerías de palangre y redes de enmalle, mientras que el segundo, uno de los más explotados, se captura tanto por carne como por aletas. En Ecuador, aunque la pesca dirigida está prohibida, ambos siguen llegando a los mercados bajo la excepción de captura incidental, creando un vacío legal que socava la conservación.</p>



<p>Mientras tanto, el tiburón martillo liso&nbsp;<em>(Sphyrna zygaena)</em>&nbsp;y el tiburón azul&nbsp;<em>(Prionace glauca)</em>&nbsp;también muestran poblaciones en declive. El martillo liso ha perdido más del 50 % de sus ejemplares en tres generaciones y, a pesar de su plena protección legal, sigue apareciendo en mercados con etiquetas falsas. El tiburón azul, aunque más abundante que otras especies, se captura masivamente como pesca incidental en atún y pez espada, y sus poblaciones están disminuyendo a nivel mundial.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un problema de alcance global</h2>



<p>Casos similares de etiquetado engañoso de carne de tiburón se han registrado en varios países de Latinoamérica, como Argentina, Brasil y Guatemala. También&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/tollos-chile-consume-tiburones-peligro-critico-extincion/">en Chile</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/que-pescados-estas-comiendo-fraude-etiquetado-amenazan-tiburones-peru/">en Perú</a>, como informó recientemente&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. El problema no se limita a la región: también se han documentado situaciones parecidas en Estados Unidos, Ghana, Singapur y Taiwán, lo que demuestra que el fraude en la venta de tiburón es un fenómeno global que pone en riesgo tanto a las especies más vulnerables como a los consumidores.</p>



<p>Sebastián Gómez, biólogo especializado en conservación marino-costera y coordinador del programa de tiburones y rayas de la organización AquaMarina en Argentina, investigador que no participó en el estudio, coincide en que&nbsp;<strong>la venta de tiburones bajo otros nombres no es un fenómeno aislado</strong>. La evidencia científica disponible indica que se trata de una práctica recurrente en varios países, aunque aún no se cuenta con estimaciones regionales completas debido a la falta de estudios sistemáticos.</p>



<p>«Cabe destacar, el&nbsp;<em>mislabelling</em>&nbsp;de tiburones en América Latina no solo es un problema de fraude comercial, sino también un desafío central para la conservación marina porque, en última instancia, cuando la especie desaparece de la etiqueta, también desaparece de la gestión”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_210871"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/11/26163945/TIBURO%CC%81N-SEDOSO.jpeg" alt="tiburón sedoso" class="wp-image-210871" /><figcaption class="wp-element-caption">El tiburón sedoso (<em>Carcharhinus falciformis</em>) es una de las especies cuya carne se vende como corvina y otras especies de peces como el bacalao, en el caso de México. Foto: cortesía Oceana México</figcaption></figure>



<p>El estudio propone tres medidas clave para enfrentar el problema de la venta de carne de tiburón mal etiquetada en Ecuador. Primero, establecer un&nbsp;<strong>sistema de trazabilidad sólido</strong>&nbsp;que permita seguir la cadena de suministro desde la captura hasta el mercado, asegurando que las especies vendidas sean auténticas.</p>



<p>Segundo, implementar un&nbsp;<strong>monitoreo rutinario de los mercados</strong>, utilizando herramientas de identificación rápida basadas en ADN, que permitan detectar sustituciones de especies, garantizar el cumplimiento de la normativa y facilitar la vigilancia de tiburones amenazados. Y tercero,&nbsp;<strong>informar y educar al público sobre la importancia de consumir pescado proveniente de pesquerías sostenibles</strong>, protegiendo tanto a las especies sobreexplotadas como a los ecosistemas marinos de los que dependen los humanos.</p>



<p>Alex Hearn señala que, aunque solucionar las fallas en la trazabilidad de los productos del mar es difícil, existen esfuerzos que están demostrando que sí es posible. “Existen casos —aquí en Ecuador, de hecho, en Galápagos—, donde pescadores están usando un sistema de trazabilidad con cámaras a bordo y eso les ayuda a vender su pescado a mejor precio porque contiene un sello de pesca responsable”, explica el especialista.</p>



<p>“También tenemos pesquerías industriales que tienen certificación de&nbsp;<a href="https://www.msc.org/">Marine Stewardship Council</a>; una vez que tu producto está certificado para poder comercializarlo, tiene que pasar a través de intermediarios que también tienen un certificado de trazabilidad porque no quieres que se mezcle con producto no certificado. Existen mecanismos, habría que ver cómo integrarlos a la realidad de la pesca artesanal o más informal en Ecuador”, sostiene.</p>



<p>El estudio deja claro que la solución depende tanto de las autoridades, como de los consumidores. Preguntar por el origen del pescado y optar por productos sostenibles puede generar presión en mercados y restaurantes, incentivando un comercio más responsable.</p>



<p>“Muchas personas tienen la capacidad de poder decir: ‘Yo escojo comprar huevos de gallina de corral o carne sin hormonas’. Lo mismo puede suceder con el pescado capturado de forma responsable”, concluye Hearn. “Si hay suficiente empuje por parte del consumidor, preguntando de dónde viene el pescado, entonces los mercados y los restaurantes van a exigir también a sus proveedores y así sucesivamente”.</p>



<p><strong>REFERENCIA</strong></p>



<p><em>Guadalupe, J. J., Pozo, G., Hearn, A. R., Serrano-Abarca, C., Viera, P., Hidalgo, C., Mateo, M. J., Torres, M. L. (2026). Molecular identification of shark meat sold in Ecuadorian markets labelled under different names. Frontiers in Marine Science.</em></p>



<p><strong>*Imagen principal:</strong> tiburón martillo liso. <strong>Foto:</strong> cortesía Oceana.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/fraude-mercados-ecuador-tiburones-amenazados-se-venden-como-corvina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 16 Mar 2026 21:19:23 +0000</pubDate>
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