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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de de+la+doble+moral | Blogs El Espectador</title>
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        <title>DE VOTOS, CAMPAÑAS, GOLES Y AUTOGOLES</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/de-votos-campanas-goles-y-autogoles/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tanto la victoria electoral de un candidato como el triunfo de un equipo de fútbol, una vez terminados los escrutinios y sonado el silbato del árbitro, son hechos irreversibles y concluyentes. De nada valen los cuestionamientos y las airadas protestas de los hinchas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-España, abril 13 2026)</p>



<p>Como vivimos en “modo electoral y mundial”, va este paralelo entre la política nacional e internacional con el mundial de fútbol. Para ganar en ambos campos, todo dependerá del número de votos obtenidos, de las bajas causadas al equipo y Estado contrario y de los goles anotados. Por eso las candidaturas presidenciales harán hasta lo imposible en busca de más votos y los jugadores de cada selección en el mundial por anotar más goles. Poco les importará los medios que utilicen para ello. Al final, lo que cuenta es la victoria, ya sea en el estadio o el campo de batalla. Vale denigrar al contrario y llamarlo terrorista o fascista, “guerrillo” o “para”, también las jugaditas sucias para lesionarlo y sacarlo del campo. Lo crucial es contar con una hinchada de fanáticos incondicionales, de barras bravas leales dispuestas al combate, incorruptibles y que vayan a las urnas y la guerra sin dudarlo. Claro que lo más importantes es contar con financiadores generosos, poco importa el origen de sus recursos y los compromisos que se adquieran con ellos tras bambalinas, asegurándoles futuras contrataciones públicas, nombramientos, decisiones y políticas sociales contra el resto de los adversarios y sus mayorías en las tribunas y fuera del estadio. De nada sirve jugar bien, lucirse y respetar todas las reglas si al final se pierde. Hay que contar con el mayor número de aliados e incluso aparecer como un outsider independiente, arrepentido de su pasado pecaminoso por no ser creyente y así cautivar a los miles de<strong><em>votos</em></strong> de iglesias cristianas que obedecen ciegamente a sus pastores, como lo hace Abelardo, el converso<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>.</p>



<p>&nbsp;<strong>Las victorias son irreversibles, no las derrotas.</strong></p>



<p>Todos los candidatos y jugadores saben que una vez culmina el escrutinio electoral y suena el pitazo final, ya no hay vuelta atrás. La victoria será inobjetable y nadie creerá en las denuncias de los derrotados, que serán consideradas falsas y solo calumnias de la oposición. Así sucedió con el robo de las elecciones a la ANAPO en 1970<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, que irónicamente dio origen al M-19 y llevaría al actual presidente Petro a la Casa de Nariño después de 52 años, pero esta vez con el pueblo y sus votos en las urnas, no con las armas, como pretendieron sus fundadores en respuesta al fraude electoral. Se repetiría la historia en 1994, pero al revés, pues los votos llevaron a Samper a la presidencia, gracias al generoso auxilio del narcotráfico en la segunda vuelta, ya que nadie creyó en las denuncias tardías de Andrés Pastrana. Tanto la victoria electoral de un candidato como el triunfo de un equipo de fútbol, una vez terminados los escrutinios y sonado el silbato del árbitro, son hechos irreversibles y concluyentes. De nada valen los cuestionamientos y las airadas protestas de los hinchas. Solo con el paso de los años nos enteraremos que algunas victorias no fueron legales y justas, pero ya de nada sirve. Basta recordar la “mano de dios” de Maradona y el triunfo espurio de Maduro en las últimas elecciones, que hoy tiene gobernando a Delcy Rodríguez en Venezuela y a su equipo de cacócratas auspiciados por MAGA. Todo parece indicar que hoy el juego sucio y el crimen si pagan, pero habrá lugar a revanchas históricas y electorales, como la reciente derrota del iliberal Orban en Hungría, primera baja en el equipo de Trump.</p>



<p><strong>Falta el VAR en la política</strong></p>



<p>Claro que en el mundial con el VAR los recursos y reclamos son más oportunos y eficaces que aquellos legales con los que cuentan los candidatos durante el escrutinio y sus posteriores litigios ante las instancias electorales. Bien lo sabe María Corina Machado, que ni siquiera regalándole a Trump su medalla del nobel de Paz le sirvió de algo. Por el contrario, en el mundial el VAR actuará de inmediato y anulará el gol fuera de lugar, resolverá una falta o decidirá la pena máxima. De haber existido el VAR en el mundial de 1986, la “mano de dios” de Maradona contra Inglaterra no hubiese anotado ese gol celestial que eliminó a los ingleses. Así Argentina cobró revancha de su derrota militar en las Malvinas en 1982. Pero las diferencias entre el juego del poder de la política en las elecciones y de la copa mundial en los estadios son sustanciales. Aunque ambos certámenes comprometen y afectan la vida de todos, desde las alegrías hasta las desdichas y definen la mayor o menor autoestima nacional, solo la política pone en juego de manera masiva e irreversible la vida o muerte de miles y millones de personas. Es verdad que algunos resultados de partidos de fútbol cobran con frecuencia víctimas mortales entre fanáticos. Pero nunca alcanzan la innumerable mortandad de las guerras internacionales y de algunos conflictos armados internos como el nuestro, que desconocen todas las reglas para la protección de los Derechos Humanos y la vigencia del Derecho Internacional Humanitario. Hoy se impone en el campo internacional el juego sucio y sangriento de la guerra, cuyos resultados en ocasiones son más inciertos que los del fútbol. Lo estamos viendo en la brutal asimetría militar de Trump y Netanyahu contra la resistencia sostenida de Irán, Palestina y Beirut, que no se doblegan. De hecho, tanto Estados Unidos como Israel ya perdieron política y legalmente ante la comunidad internacional y la conciencia moral universal, así se impongan militarmente, pues esa victoria los condena a la ignominia histórica en los anaqueles de los totalitarismos nazi, fascista y estalinista.</p>



<p><strong>La política, un juego letal</strong></p>



<p>Ello se debe, me dirán, a que en el fútbol no está en juego el poder geopolítico, cuya esencia es disponer de nuestras vidas, con o sin nuestro consentimiento, desde la cuna hasta la tumba. Que es una frivolidad y ligereza inadmisible cualquier comparación con el fútbol, que nunca pone en riesgo la vida de sus jugadores, ya que es una disputa agonal y sus reglas protegen la integridad y vida de todos en la cancha y hasta fuera de ella. Además, si bien es cierto que la FIFA hace parte del orden internacional y está afectada por el juego sucio del dinero en sus instancias directivas, al menos garantiza el juego limpio en la cancha de fútbol. Todo lo contrario de lo que suelen hacer muchos Estados en sus disputas internacionales. Pero resulta que este mundial enfrenta precisamente ese como su mayor desafío. Para Trump las únicas reglas válidas son las letales que está utilizando en su guerra contra Irán y ya desprecia incluso las del campo de fútbol, la organización del mundial y la competencia supraestatal de la FIFA. Sus reglas preferidas son las impuestas por las amenazas, los aranceles, los bombardeos y sus colosales mentiras, que están a punto de anotarle un autogol en el terreno y arco de su amada MAGA. Así lo indica su naufragio bélico en el estrecho de Ormuz<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> y la opinión cada vez mayor de estadounidenses contra esa guerra, cuyo costo están pagando con el precio de la gasolina al alza y el aumento de la inflación. Todo parece indicar que las sombras de la guerra se proyectan cada día más sobre los campos de fútbol del mundial.</p>



<p><strong>¿Se jugará el mundial de fútbol?</strong></p>



<p>Bajo el arbitrio criminal de gánsteres como Trump, Netanyahu y Putin, la política internacional se ha convertido en un juego mortal cuyas reglas decisorias las dicta el poder de fuego de sus misiles y el uso intensivo de la IA como táctica militar en manos de sicarios informáticos<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. Sicarios que no distinguen entre población civil y combatientes, de una parte, y objetivos militares y civiles de la otra. Un poder militar genocida que desconoce de tajo el Derecho Internacional Humanitario y ha convertido a la ONU en un anfiteatro donde se lee e invoca, con la voz meliflua de su Secretario General, tratados y resoluciones que ofician la ceremonia fúnebre e inhumación del actual orden internacional en los escombros de Gaza, Líbano, Cisjordania, Irán y Ucrania. Y de ese orden y caos internacional hace parte la FIFA, también sometida a la férula belicista de Trump, pues ya incluso amenazó con no garantizar la seguridad de la selección de fútbol de Irán, como lo escribió en su Truth Social: &#8220;<em>La selección de </em>fútbol<em> de Irán es bienvenida al Mundial, pero <strong>realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia seguridad</strong>&#8220;. </em>Con semejante bienvenida lo que pone en juego es el propio mundial, ya que como anfitrión no se compromete con la seguridad de uno de sus clasificados, Irán, cuya población hoy está siendo bombardeada e incluso amenazó con destruir en una noche. De allí la pertinencia de la pregunta sobre si se realizará con seguridad y normalidad el próximo mundial de fútbol. Sus estadios, canchas de fútbol, centros comerciales y lugares públicos de sus ciudades pueden convertirse en objetivos militares semejantes a lo que hacen el mismo Trump y Netanyahu en el Medio Oriente contra civiles, solo que en el mundial sería con armas propias de un terror anónimo, ubicuo y personal, no por menor menos letal. Ese terrorismo que Trump denomina doméstico, consecuencia de su terrorismo internacional.</p>



<p><strong>Todos contra MAGA</strong></p>



<p>Lo anterior puede parecer una exageración casi apocalíptica, pero no está muy lejana de una aspiración deportiva cercana a la animadversión mundial que acompañará a la selección de fútbol estadounidense en sus encuentros. Todos los seleccionados jugarán contra MAGA y buscarán su rápida eliminación, sin provocar una lesión mortal en la cancha contra algún jugador estadounidense. Sin producirse ni una baja grave por causa deportiva, si acaso alguna expulsión por juego sucio. No me cabe la menor duda que la selección de las barras y las estrellas solo contará con el apoyo de su afición local, excluyendo obviamente la de millones de migrantes que han sido humillados y menospreciados en campos y ciudades y no la acompañarán, pues MAGA les niega sus derechos para jugar en esa cancha xenófoba e imperial. Es probable, entonces, que asistamos a un acto de justicia futbolística mundial y MAGA sea eliminada en la primera ronda en su propia casa. Entre tanto, esperemos que en noviembre la mayoría de su ciudadanía cobre revancha y dejé en minoría en el Congreso el partido republicano y castigue con una merecida tarjeta amarilla a su presidente, Trump, ese jugador sucio, grotesco y totalmente desleal con las reglas del juego democrático.</p>



<p><strong>Tarjetas rojas para Trump y Netanyahu</strong></p>



<p>Un jugador gansteril que ya tiene tarjeta roja, junto a su cómplice Netanyahu, en el campo del Derecho Internacional y la conciencia de toda la humanidad por las innumerables víctimas mortales de su criminalidad compartida, consecuencia de una codicia imperial sin límite, un fanatismo religioso genocida y una fanfarronería y falsedad que todos los días exhiben ambos en sus jugadas letales. Para muchos, ese desenlace solo sucede en películas dirigidas por Martin Scorsese<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a> y está muy lejano del Hollywood imperial, donde casi siempre ganan los buenos del norte con sus legiones de sheriffs inmortales y héroes impunes en nombre del “bien, la libertad y la democracia de America First”. Esa MAGA triunfal que combate a muerte los bárbaros orientales y ahora con su “Escudo de las Américas” defenderá a sus indefensos hijos de las hordas invasoras de migrantes del sur y sus supuestas capilares redes delincuenciales. Pero estoy seguro que ese libreto no será el del mundial y la final se disputará entre una selección del Sur global contra otra de la Europa latina, la cual contará en sus filas con más de un jugador hijo de migrantes africanos, como las selecciones de España y Francia. Siempre y cuando lo permitan el delirio nuclear de Trump azuzado por la criminalidad de Netanyahu y los desvaríos de sionistas cristianos como Pete Hegseth con la legión de fanáticos que los respaldan en su patio e internacionalmente.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-04-12/abelardo-de-la-espriella-capitaliza-su-discurso-como-ateo-arrepentido-para-conquistar-el-voto-evangelico.html">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-04-12/abelardo-de-la-espriella-capitaliza-su-discurso-como-ateo-arrepentido-para-conquistar-el-voto-evangelico.html</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/">https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2026-04-13/ultima-hora-de-la-guerra-de-estados-unidos-e-israel-contra-iran-en-directo.html">https://elpais.com/internacional/2026-04-13/ultima-hora-de-la-guerra-de-estados-unidos-e-israel-contra-iran-en-directo.html</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://elpais.com/tecnologia/2026-04-13/destacamento-201-la-unidad-del-ejercito-de-ee-uu-dirigida-por-ejecutivos-tecnologicos.html">https://elpais.com/tecnologia/2026-04-13/destacamento-201-la-unidad-del-ejercito-de-ee-uu-dirigida-por-ejecutivos-tecnologicos.html</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.imdb.com/es-es/list/ls566600255/">https://www.imdb.com/es-es/list/ls566600255/</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127879</guid>
        <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 15:29:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[DE VOTOS, CAMPAÑAS, GOLES Y AUTOGOLES]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Uribe sale del clóset</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/uribe-sale-del-closet/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es claro que Paloma Valencia, la candidata presidencial, y Juan Daniel Oviedo, su candidato a vicepresidente, se tapan con la misma cobija, la del uribismo, pero no con la misma bandera, la de los derechos de la comunidad LGBTIQ+.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen elaborada con IA. Tomada de la cuenta en X de Tola y Maruja.</em></p>



<p></p>



<p>Pregunta incómoda: ¿Quién cambió de equipo: Oviedo o Uribe?</p>



<p>Confieso que tenía dudas sobre cómo titularía esta columna. <em>Mi país en rosa</em> fue la primera idea que cruzó por mi cabeza, acordándome de la película <em>Mi vida en rosa</em>.</p>



<p>Siguiendo con ideas cinéfilas, luego pensé en <em>El secreto de la montaña</em>… de El Ubérrimo. Busqué el logo del Centro Democrático y se me ocurrió una ligera modificación al eslogan siguiendo la <em>mamadera de gallo</em> nacional que surgió tras la nominación de Juan Daniel Oviedo como candidato a la vicepresidencia de la República por el partido (partido político, quiero decir), de Álvaro Uribe. El nuevo slogan podría ser: <em>Mano floja, corazón grande.</em></p>



<p>Mientras hacía estos ejercicios creativos, llegó la noticia de que Oviedo <a href="https://www.elcolombiano.com/entretenimiento/gritos-vice-juan-daniel-oviedo-concierto-miguel-bose-bogota-CL34592819">fue ovacionado al grito de “vice”</a> durante el concierto de Miguel Bosé en Bogotá, según algunos titulares de prensa.</p>



<p>Cautivo del uribismo, imaginé a Oviedo, dedicándole una de las canciones del español al doctor Uribe. Esa que dice <a href="https://www.musixmatch.com/es/letras/Miguel-Bos%C3%A9/Amante-bandido">“Seré tu amante bandido, bandido”</a>, mientras algunos le gritan a Oviedo “vendido, vendido” en redes sociales. Pero la parte que más me gusta es esa que dice: <em>“Yo seré un hombre por ti / Renunciaré a ser lo que fui”. </em>(Aclaremos dos cosas: en Colombia el término bandido puede tener connotaciones menos románticas y Juan Daniel Oviedo no renunció al centro, porque siempre fue un funcionario al servicio del uribismo, como lo cuenta Daniel Coronell en la columna <a href="https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/3/uribe-con-piel-de-oviedo">“Uribe con piel de Oviedo”</a>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Miguel Bosé - Amante Bandido (Superstar (Actuación TVE))" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/tJwyDBnpyDY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El hecho es que el doctor Uribe <em>salió del clóset</em> ideológico al aceptar que un hombre abiertamente homosexual sea compañero de fórmula de su protegida la senadora Paloma Valencia. Para decirlo en tono jocoso, el tal <em>rayo homosexualizador</em>, que por supuesto no existe, ha tocado el corazoncito del uribismo. Ahora falta ver si los electores uribistas están o no seducidos por esta ola rosa que, para bien y para mal, domina por estos días la conversación pública.</p>



<p>Porque en su forma de ser, Colombia sigue siendo el país de las tres C: conservador, católico y camandulero, que en lenguaje simple significa: solapado, morrongo y doblemoralista. En las urnas veremos si ese país todavía late. &nbsp;</p>



<p>Veremos qué regiones le ponen más votos a la fórmula Valencia-Oviedo, lo que será un buen indicador para determinar qué tan de mente liberal (o <em>demente</em> homofóbica), somos en este primer cuarto del siglo veintiuno. &nbsp;</p>



<p>En 2020, el país vio cómo en Antioquia un hombre intolerante atacó a puñaladas la bandera de la comunidad gay. Para variar, el hombre resultó ser uribista, como quedó claro en <a href="https://youtu.be/i9s5TVfTiUQ?si=UgT5amKZQSwgtZ97">esta nota de Noticias Uno</a><strong>. </strong>Cinco años después, también en Medellín nos aterró la muerte salvaje de <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/claudia-morales/a-sara-millerey-la-mataron-el-odio-el-morbo-y-la-indiferencia/">Sara Millerey, víctima de la transfobia</a>. Fue un transfeminicidio<strong>: </strong>Le quebraron sus extremidades y la arrojaron como animal a un riachuelo, y allí murió pidiendo clemencia en aguas putrefactas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Los antecedentes de Emilio Arboleda, el hombre que apuñaló la bandera gay en el Pueblito Paisa" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/i9s5TVfTiUQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Cuando se les niegan derechos a las personas diversas, cuando se les despoja de humanidad por su orientación sexual, se les expone a la brutalidad de una sociedad (suciedad) intolerante que decide lo que es bueno y lo que es malo para los demás.</p>



<p>Paloma Valencia ha dicho: <em>“…seguiré defendiendo la familia, que es un núcleo central en mi discurso, porque las familias fuertes son una Colombia fuerte. Y quiero ser muy clara en decir que nosotros creemos en la libertad de la familia en inculcar los valores de sus hijos, en defender su educación, y el Estado no tiene por qué adoctrinarlos ni ideológica ni políticamente”.</em></p>



<p>En estas palabras quedó retratado el oportunismo de la candidata y su partido, porque mientras <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-12/la-uribista-paloma-valencia-arriesga-a-la-derecha-al-apostarle-a-la-diversidad-con-juan-daniel-oviedo.html">defiende lo que llama familia tradicional</a>, hombre y mujer –no hombre con hombre, ni mujer con mujer-, arropan en sus filas a un hombre que se declara orgullosamente marica, pero al mismo tiempo le escupen en su propia cara uno de los postulados del uribismo: los gays y las lesbianas no tienen derecho a formar una familia.</p>



<p>Me atrevo a usar este lenguaje, porque el mismo Oviedo se siente cómodo hablando de él en primera persona: <a href="https://www.laopinion.co/elecciones-2026/siendo-marica-yo-no-llego-mariquear-el-centro-democratico-ni-el-pais-juan-daniel">“Siendo marica, yo no vengo a mariquear el Centro Democrático ni el país”</a><strong>,</strong> recoge el diario La Opinión. <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/13/juan-daniel-oviedo-explico-por-que-acepto-ser-el-vicepresidente-de-paloma-valencia-no-me-volvi-un-marica-uribista">“No me volví un marica uribista”</a><strong>, </strong>recoge Infobae.</p>



<p>Valencia es tajante: <a href="https://www.elnuevodia.com.co/politica/no-estoy-de-acuerdo-con-la-adopcion-gay-paloma-valencia-535347">“Yo no estoy de acuerdo con la adopción gay”</a>, a pesar de que este derecho, el de la adopción homoparental, está consagrado en nuestro ordenamiento jurídico desde 2015. Sería interesante saber qué piensa el novio del candidato al respecto.</p>



<p>La semana posterior a elecciones, la prensa se llenó de titulares e imágenes sobre la pareja de Juan Daniel Oviedo. Desde el muy serio diario El Tiempo hasta el portal Las 2 Orillas, se preguntaban <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/12/quien-es-el-novio-de-juan-daniel-oviedo-nueva-formula-vicepresidencial-de-paloma-valencia-a-esto-se-dedica">quién es Sebastián Reyes</a>, el joven diseñador de modas que conquistó el corazón del político.</p>



<p>En una sociedad homofóbica, que lo somos, Oviedo no debería hacer alarde de su vida privada ni exponer al muchacho como lo hace. Creo que confunde las cosas y deja una impresión distinta a la que quiso proyectar cuando ganó el voto de opinión. Porque <em>bueno es culantro pero no tanto</em>.</p>



<p>Creo que esto se saldrá de control si no aterriza en la realidad del país en el que vive, donde la sola mención del término <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/coexistencia-en-la-diferencia-los-puntos-que-enfrentan-a-paloma-y-a-oviedo/">ideología de género</a> causa urticaria. Pero dejemos claro que esa es otra narrativa inventada de forma hábil por la derecha colombiana desde el plebiscito de 2016 para violentar el acuerdo de paz, poniendo a los niños en el centro de los debates políticos con el fin de asustar a los papás. Hablemos mejor de justicia de género y que eso nos lleve a un debate más amplio sobre las libertades individuales&nbsp;</p>



<p>Colombia está lejos de ser esa nación liberal que permita a cada quien hacer lo que se le dé la gana con su cuerpo y su sexualidad. Mucho hemos avanzado, pero cada nuevo gobierno de derecha y cada nuevo Congreso con mayorías de derecha significan una estocada a los derechos de las personas con identidad de género diversas, un tiquete al pasado.</p>



<p>En cuestiones normativas Colombia es ejemplo ante el mundo. <em>“Han sido más de 120 sentencias de la Corte Constitucional con avances jurisprudenciales históricos en unión marital, adopción, cambio de nombre o reconocimiento de parejas del mismo sexo”, </em>me explica el abogado Germán Rincón Perfetti.</p>



<p>Sin embargo, el Congreso actual se desentendió de la Ley integral trans y la ley que prohíbe las mal llamadas terapias/prácticas de conversión, que en realidad son métodos de tortura contra personas diversas. “Esos proyectos de ley no han avanzado principalmente por culpa de las bancadas cristianas, conservadoras y del Centro Democrático”, me resume vía WhatsApp Viviana Vargas Vives, abogada defensora de derechos humanos, lesbiana, activista y sobreviviente de violencia sexual. (Pronto leerán una entrevista completa con ella en este blog).</p>



<p>“Es muy probable que se hundan –añade la activista-. La de terapia de conversión que es la más urgente se ha presentado tres veces, y siempre esas bancadas la hunden”. Valga decir que la senadora Paloma Valencia ha votado negativamente esta iniciativa todas las veces.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Preguntas incómodas</strong></p>



<p>De ganar Paloma Valencia las presidenciales, con Oviedo a bordo, ¿eso por sí solo garantizará nuevos avances para la comunidad LGBTIQ+? Nadie lo sabe, porque la historia demuestra el poco, por decir nulo, poder que tienen los vicepresidentes en Colombia. Lo único cierto por ahora es que esos millón doscientos cincuenta y cinco mil votos de Oviedo en la consulta del 8 de marzo funcionaron como <em>terapia de conversión</em> proselitista de los uribistas, que durante dos décadas le han negado derechos a unas minorías, que en cuestión de votos son bastantes. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Si Paloma y Oviedo no honran su palabra, podría sobrevenir el primer estallido social rosa de la historia. </strong></h2>



<p>No sabemos qué piensa, de puertas para adentro, sobre Oviedo, una persona como Uribe. Él, que ha proyectado la imagen del <em>machoman</em> de la política, aquel hombre montañero de carriel y machete al cinto. </p>



<p>Nadie se llame a engaños. Al ungir a Oviedo, Uribe salió del closet en asuntos ideológicos apenas de labios para afuera. Porque <em>loro viejo no aprende a hablar</em>, ni siquiera con el caudal electoral que, se supone, le transferirá el exdirector del DANE a Paloma Valencia en las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p>Pero veamos lo positivo. El que un homosexual sea candidato a vicepresidente habla de cierta apertura mental. &nbsp;Por esos mismos días, el columnista <a href="https://www.colombia.com/elecciones/2026/felipe-zuleta-defiende-a-abelardo-de-la-espriella-por-presunta-homofobia-568266">Felipe Zuleta Llera, salió en defensa de Abelardo de la Espriella</a> por acusaciones de presunta homofobia contra Oviedo. <em>“Cómo va a ser homofóbico Abelardo, si yo, que soy gay, he estado en su casa, he comido con sus padres, he estado con Ana Luz, su maravillosa esposa y sus hijos. Lo he visitado en muchísimas oportunidades con mi pareja”.</em></p>



<p>Si gana Paloma, veremos si la bandera arco iris es izada a la entrada de la Casa de Nariño, veremos si Uribe y Oviedo van juntos a la Marcha del Día del Orgullo y, lo más importante, veremos si por fin los 17 senadores del Centro Democráticos respaldarán las leyes en favor de la comunidad. Los debates deberían servir para saber si, por ejemplo, el uribismo se comprometerá en campaña a desempantanar las iniciativas arriba mencionadas. </p>



<p>Si esta unión queda en <em>palabras, palabras, palabras,</em> como la canción, que se tengan de atrás, porque podría sobrevenir el primer estallido social rosa en las calles de Colombia para obligarlos a honrar cualquier promesa, de modo que la inclusión de Oviedo como fórmula no sea un asunto meramente cosmético y transaccional.&nbsp;</p>



<p>Teniendo en cuenta que Álvaro Uribe tendrá un papel activo en el comité político de Paloma Valencia, tengo un consejo para el doctor Oviedo: sea obediente y cuide lo que diga, no sea que un día de estos reciba una llamada de un expresidente <em>emberracado</em>: <em>“Si lo veo, le doy en la cara, no heterosexual”.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127017</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 13:41:17 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Uribe sale del clóset]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Universidad Nacional de Colombia: Entre el Capricho Político y el Estado de Derecho</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/la-universidad-nacional-de-colombia-entre-el-capricho-politico-y-el-estado-de-derecho/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Universidad Nacional de Colombia, faro del pensamiento crítico y reserva moral del país, atraviesa hoy una de sus crisis más paradójicas. No es una crisis de falta de pensamiento, sino de exceso de dogmatismo que pretende ignorar la  base misma de nuestra convivencia civilizada: el Estado Social de Derecho. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por ser del interés de muchos de mis lectores, comparto esta reflexión que me ha hecho llegar un egresado de la Carrera de Derecho de la Universidad Nacional, sobre la situación por la que atraviesa nuestra Alma Mater.</p>



<p>Digamos ahora lo obvio; lo que se ha manifestado en distintos espacios a lo largo de semanas y meses, pero en unas pocas líneas que traten de motivar el retorno al cumplimiento de la constitución y el espíritu académico, sin renunciar a los caminos de cambio que se considere que deben ser discutidos y emprendidos.</p>



<p>El fallo del <strong>Consejo de Estado</strong>, que ratificó la legalidad de la elección de <strong>José Ismael Peña</strong> como rector, para no hablar del fallo del juez de tutela que ordenó hacer efectivo el ejercicio del cargo, no es una sugerencia ni un punto de partida para una asamblea; es una verdad jurídica de obligatorio cumplimiento. En una democracia, las instituciones no son legítimas solo cuando el resultado nos favorece; son legítimas porque emanan de procesos reglados y autoridades competentes. Desconocer un fallo del máximo tribunal de lo contencioso administrativo es, sencillamente, promover la anarquía bajo el disfraz de la &#8220;autonomía&#8221;.</p>



<p><strong>La doble moral de las urnas</strong></p>



<p>Llama poderosamente la atención la asimetría con la que ciertos sectores miden la democracia. Se exige respeto absoluto por una consulta previa de rectoría que, aunque masiva, es estatutariamente <strong>no vinculante; </strong>esa es la realidad de las reglas de juego vigentes. Sin embargo, esos mismos sectores celebran como un mandato popular los resultados de la Mesa Constituyente Universitaria (MECUN), a pesar de registrar una  <strong>participación ínfima</strong> en comparación con el censo total de la Universidad.</p>



<p>¿Cómo puede una minoría ruidosa arrogarse la representación de 60,000 estudiantes para detener la vida académica? Es hora de medir con el mismo rasero: si la participación es el termómetro de la legitimidad, la parálisis actual carece de ella. La verdadera democracia universitaria se ejerce en las aulas, en los laboratorios y en los canales institucionales de reforma, no en el bloqueo sistemático del derecho ajeno a la educación. La democracia son las reglas de juego válidamente establecidas y democracia, es también, cambiarlas a través de los mecanismos que respeten esas mismas reglas de juego (los estatutos que en su momento fueron objeto de debates, disensos y consensos). Por algo, la propia Constitución Política puede cambiarse, pero a través de los mecanismos que ella misma estableció por consenso.</p>



<p><strong>El retorno a la razón</strong></p>



<p>El camino para las reformas que la comunidad aspira –como la modificación del sistema de elección de rector, entre otras— existe y está trazado en la ley. Se llama <strong>trámite institucional (iniciativa de reforma) ante el Consejo Superior Universitario</strong>. Utilizar el paro como mecanismo de extorsión para saltarse los procedimientos legales solo debilita la institucionalidad que los mismos manifestantes dicen proteger de &#8220;intervenciones externas&#8221;.</p>



<p><strong>El vacío que llena el radicalismo</strong></p>



<p>Es innegable que la estrategia del paro prolongado no busca el consenso, sino la dispersión. Al cerrar las aulas, la inmensa mayoría de la comunidad universitaria —esa que entiende la educación como un proyecto de vida y no como un campo de batalla ideológico (por lo menos, no como una batalla de argumentos y construcción desde la diferencia)— se ve obligada a retirarse a sus casas, dejando los campus físicamente vacíos, pero políticamente capturados. En ese silencio de la mayoría, el debate queda a merced de los sectores más radicales, quienes encuentran en la anarquía el ecosistema ideal para imponer su visión como la única verdad absoluta.</p>



<p>Este fenómeno es, en esencia, una forma de intimidación intelectual y física. El discurso violento y excluyente que emana de las asambleas a puerta cerrada – porque, aunque se muestran como abiertas, se difama y estigmatiza a quien expresa su disenso y deseo de debatir con dinámicas académicas normales de clase-, se erige sobre un falso dilema: o se está con el paro, o se es un “traidor a la causa”. Ante esta polarización extrema, el estudiante o profesor que desea la normalidad académica termina replegado, silenciado por el temor a la estigmatización o a la confrontación directa. Así, lo que se vende como una &#8220;gesta democrática&#8221; termina siendo el secuestro de la voluntad colectiva por parte de una minoría que, al vaciar la universidad de su pluralidad natural, convierte el campus en un feudo de pensamiento único donde la razón es sustituida por la consigna.</p>



<p><strong>Un ejercicio de honestidad: ¿y si el gobierno fuera otro?</strong></p>



<p>Resulta imperativo plantear un escenario hipotético pero revelador: <strong>¿Cuál sería la narrativa</strong> <strong>si el Gobierno Nacional actual fuera de derecha y no de izquierda?</strong> Probablemente, el discurso de la &#8220;resistencia&#8221; denunciaría con ferocidad cualquier intento del Ejecutivo por dilatar la posesión de un rector legalmente elegido o por asfixiar financieramente a la institución como medida de presión. Veríamos carteles hablando de &#8220;dictadura&#8221; y &#8220;violación a la separación de poderes&#8221;. Hoy, ante un gobierno afín a las tesis del paro, el silencio o la complicidad frente al desacato judicial es ensordecedor. La ley no puede ser un traje a la medida del gobernante de turno o de la ideología predominante en la plaza pública.</p>



<p>La Universidad Nacional debe abrir sus puertas ya. La normalización académica no es una derrota para nadie, sino una victoria para el país que financia, con el esfuerzo de todos los contribuyentes, una educación que hoy está secuestrada por el sesgo. </p>



<p>Señor Rector, profesores, representantes y estudiantes: el respeto a la ley es el único camino. Lo demás es el abismo de la arbitrariedad.</p>



<p>OJF</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126292</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Feb 2026 15:42:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Universidad Nacional de Colombia: Entre el Capricho Político y el Estado de Derecho]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cerebro &amp;#8220;sexualizado&amp;#8221; de Carolina Sanín (Breve ensayo sobre feminismo y feministas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cerebro-sexualizado-de-carolina-sanin-breve-ensayo-sobre-feminismo-y-feministas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Queriendo hacer una supuesta defensa de las mujeres y su dignidad, la escritora bogotana termina ofendiéndolas, adrede o no, no lo sé, y de paso arremete contra hombres y ciudades enteras. Aboguemos por un feminismo que, para encontrar soluciones, abrace a los hombres, no que los criminalice por el género que nos tocó.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Carolina Sanín, escritora bogotana, en una escena de su monólogo para la revista Cambio. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-411041fc0d985a77d464bf8ce03f9c19"><strong><em>&#8220;La palabra feminismo necesita ser rescatada. Necesita ser reclamado de manera que sea inclusivo para el hombre&#8221;:</em> Annie Lennox, cantautora, filántropa y activista política.  </strong></p>



<p></p>



<p>No creo en ese feminismo que criminaliza al hombre por ser hombre. Y no creo en ese feminismo que habla desde el discurso —cuando no desde el privilegio o la conveniencia—, porque asumo que se trata de un movimiento, no una moda, mucho menos una impostura: la convicción de que el mundo necesita cambiar lo que está mal pero desde la acción —desde el activismo para decirlo con nombre propio—, no desde el lenguaje adornado de las palabras bien dichas. El mundo sobrepasó hace rato el límite de la teoría y por eso seguimos en obra negra, generosos con el adjetivo, escasos con el verbo. &nbsp;</p>



<p>Si hay tantos feminismos como colores tiene el arco iris, confieso con honestidad no tener claro qué es el feminismo y cuál es su fin último. Tengo amigas feministas y advierto posturas diferentes entre ellas, que a veces se traducen en recriminaciones mutuas. </p>



<p>Con todo, las encuentro tan fascinadoras como inexpugnables, merecedoras de mi admiración y respeto dentro de la diferencia. Aprecio a las que hablan desde el activismo porque gracias a sus convicciones han motivado transformaciones importantes en las sociedades, resultado además de una evolución cultural. No es una etiqueta en su frente. Ni es algo que se quitan o se ponen al tiempo con la piyama. Hacen, no dicen. Y entonces su causa cobra sentido… para ellas… pero también para nosotros.</p>



<p>Sin importar que un hombre sea o no feminista, desde el respeto a la individualidad, hay una verdad compartida: siendo seres íntegros, enteros, las mujeres son nuestra mitad y nosotros su mitad en esta aventura que llamamos vida, con su subsiguiente capítulo, el de la vida en común, que es la manera como se juntan esas unidades independientes: en las relaciones de pareja, en las relaciones de trabajo, en las relaciones de amistad, en la misma silla que ocupamos de camino al sitio de trabajo.</p>



<p>Sin embargo, hay mujeres que creen saberlo todo acerca de los hombres, que son rotundas en sus conceptos y que van por la vida generalizando —no todos somos monstruos ni depredadores sexuales—, como si todos estuviéramos bajo sospecha, responsabilizados por lo que pueda venir, incluso si no viene.</p>



<p>Hablo de Carolina Sanín, claramente, de aquella teórica del feminismo —no sé si eso la hace feminista— que fascina incluso cuando habla sola. Por supuesto, hablo de su monólogo, a veces brillante, a veces objetable. Un feminismo que parece dirigirse no a las mujeres, sino a ciertas mujeres,&nbsp; cosas bien distintas entre sí.</p>



<p>La escucho únicamente cuando hago cardio en la bici y me surge la misma pregunta inquietante: ¿Por qué algunas mujeres, con el pretexto de salir en defensa de otras mujeres, terminan hablando mal de las propias mujeres?</p>



<p>En ese feminismo que pregona la escritora Sanín hay algo que no termina por cuadrarme, y es ese afán suyo por querer demostrar que la cabeza de los hombres gravita alrededor del sexo, como si todo comportamiento tuviese un origen fálico.</p>



<p>Su último monólogo se titula “Epstein”, pero podría llamarse Pastrana o Petro, aunque el segundo nada tiene que ver con los archivos del extinto pedófilo, y el primero sí. De modo que si todos los caminos conducen a Roma, todos los monólogos (de Carolina Sanín), conducen a Gustavo Petro. Hay una obsesión de la escritora bogotana con el presidente y debo decir que, algunas veces, encuentro esa obsesión justificada, pero otras veces, como en este caso, no; ya aterrizaremos allá.</p>



<p>Para hablar de los hombres —de los hombres que pagan por sexo— y de las mujeres que intercambian sexo por dinero, Sanín termina llevándose por delante lo que sea y a quien sea, sin reparar en daños. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c5f5b3f8e763e2337585c583212dc0df"><strong><em>“Cartagena es un prostíbulo para turistas, como es Medellín también”</em>,</strong> soltó sin más Carolina Sanín.</h2>



<p>Cartagena no son solamente prostitutas, prostitutos y niños explotados sexualmente, lo que es aberrante, claro. No se trata de Cartagena, querida Carolina; es la condición humana, que lleva siglos lidiando con el oficio más antiguo del mundo. Desde Sodoma y Gomorra, pasando por la Gran Ramera descrita en el Libro de Apocalipsis (y a la que Fernando Vallejo llamó “La puta de Babilonia”, a secas, pero que en realidad se refiere a la Iglesia de Roma y sus excesos en nombre de Cristo), en la Biblia hay todo tipo de menciones a la prostitución.</p>



<p>Dense cuenta, queridos lectores, que ya me estoy pareciendo a la Sanín que para hablar de una cosa termina jalando otra de los cabellos, a veces sin aparente conexión. &nbsp;</p>



<p>Sobre las mujeres, Sanín hace esta afirmación tajante como si fuera una prédica bíblica: <em>“Deberíamos <strong>no aceptar nunca una invitación cara de un hombre,</strong> no aceptar nunca una invitación a un viaje de un hombre que no sea nuestro familiar, o pareja o gran amigo. Y yo <strong>no he conocido a muchas a mujeres que sinceramente estén dispuestas a hacer eso.</strong> <strong>A mí me parece problemático y no bien salir con un hombre que tenga mucho más dinero que yo”.</strong></em></p>



<p>Me preguntaba si habla por ella o también por sus amigas o por historias de vida que le son cercanas o familiares; al final, cualquier escritor se sirve de todo para construir sus universos literarios.</p>



<p>Y sigue: <em>“Es aceptadísimo que las mujeres manifiesten que quieren conocer a un tipo que tenga plata; a mí me parece, pues, que eso es puterío, y me parece que eso es complicidad con los hombres que compran mujeres”.</em></p>



<p>Es decir, ¿todos los hombres adinerados son <em>compradores</em> de mujeres por el hecho de poseer dinero o el dinero nos convierte automáticamente en criaturas malintencionadas? ¿Qué hay de los sentimientos nobles y genuinos del hombre adinerado, están acaso camuflados en su chequera? (¡Y ni hablemos de los que no tenemos en qué caernos muertos!) ¿Qué hay de las mujeres adineradas que invitan hombres a lo que sea que quieran invitarlos? ¿Y qué hay del derecho de las mujeres de decidir sobre sus cuerpos? ¿Es la moral de unas la regla para las demás?</p>



<p>Por sus diatribas sabemos que Carolina Sanín mojigata no es, pero a veces se comporta como si fuera la profesora que imparte clases de moral en la época victoriana, aquella en la que se hacía, hasta la promiscuidad, todo lo prohibido. En nuestro tiempo, en que la sangre circula hirviente por las redes sociales, creo que la época victoriana está de vuelta bajo otros códigos, otras costumbres y la misma doble moral. Porque, ante todo, seguimos siendo nosotros y nuestros prejuicios</p>



<p>En el cerebro “sexualizado” de la escritora Sanín toda afirmación se torna definitiva. Nótese ese detalle cuando usa la palabra “nunca”.</p>



<p>Al fin llegamos a Petro.</p>



<p>Afirma la escritora bogotana: <em>“… por los mismos días en que está este escándalo de Epstein (…) y están salpicando a Trump y Trump está haciéndoles el quite, Petro en su visita a Washington invita a Trump a Cartagena. Y luego en un medio nacional en el que vi la noticia se dice que ´Petro tentó a Trump con venir a Cartagena´. La palabra tentar. Y luego ´Petro le hizo un guiño a Trump´, decía en esa noticia. A mí me pareció tan intencionado el uso de ese lenguaje, el guiño y tentar, además porque sabemos que “Cartagena es un prostíbulo para los turistas, como es Medellín también”.</em> (Perdonen la repetición de esta línea).</p>



<p>Luego hace aclaraciones no pedidas: <em>“No estoy haciendo teorías de conspiración, no es lo mío; creo que Petro no estaba pensando en eso necesariamente, pero toma esa forma también”.</em></p>



<p>¿Al fin qué, Carolina? ¿Es blanco o es negro?</p>



<p><em>“… ofrecerle al poderoso conozca mi país tiene todo que ver con ofrecerle al poderoso tome a mis muchachas, a las muchachas de aquí”.</em></p>



<p>Y veámonos cómo enseguida, al referirse a la sexualización del discurso de Petro, agarra a las <em>muchachas</em> para no soltarlas después de enjuiciarlas.</p>



<p><em>“Hay algo con respecto a escoger muchachas muy jóvenes por parte de Petro, muy jóvenes y sin experiencia, y darles mucho poder. No estoy diciendo que se acueste con ellas, ni me interesa en este caso. Pero ¿no hay en eso también una promesa a una mujer joven de algo que no va a cumplir y que no tiene con qué cumplir ella?; es decir, también la fabricación de una fantasía (&#8230;) y la fabricación de una imagen de ella misma para ella; es también una seducción; se acueste con ellas o no Petro, además no son menores de edad. Pero ¿qué hay en eso de escoger mujeres jóvenes, muchachas?”.</em></p>



<p>Si el feminismo se reduce eso, pues ¡pobres <em>muchachas</em>! El solo uso de ese término para denominar a una mujer me parece complicado y, hasta cierto punto, usado aquí con una intención solapadamente ofensiva.</p>



<p>Sigue examinando a los hombres desde nuestra entrepierna.</p>



<p>Analiza el atractivo de Epstein y cómo los hombres tienen, según ella, el deseo común de compartir mujeres, <em>“es decir, en entrar en las mismas mujeres, porque ese deseo de compartir mujeres es fundamental en el patriarcado, porque informa el sueño de la fraternidad, no solo porque a través de una mujer se puedan tocar los penes sin en efecto tocárselos, sino habiendo estado dentro de la misma mujer —una manera de realizar o de no realizar la fantasía homosexual, etcétera—, sino que creo que hay un sentido más profundo y político del hecho de compartir mujeres, que era lo que hacían el abusador Epstein y sus amigos abusadores: el entrar en un mismo útero tiene que ver con la fantasía de haber salido de un mismo útero y de ser hermanos (…) la fantasía de ser iguales”.</em></p>



<p>¿En serio, Carolina? ¿Cuál es el soporte científico o psiquiátrico detrás de tanta verborrea? ¿Cuántos cerebros diseccionó antes del monólogo o cuántos hombres le confesaron sus deseos más perturbadores en el diván?</p>



<p>Si se me permite un paréntesis, en las novelas de Jane Austen el deseo es ese algo con lo que se negocia, sin miramientos y donde no caben sentimientos, ni sentimentalismos. Y esas novelas tienen un pie (sino los dos) en la realidad de una época. Qué bueno sería que una Austen de nuestro tiempo (acaso una Jane  Sanín), pudiera novelar con una pluma igual de exquisita lo que pasa hoy con las pasiones humanas, pero sobre todo con el deseo, el femenino y el masculino, así sea para condenarlo de entrada.</p>



<p>Hablar de los hombres que tienen el cerebro enchufado con el pene, aguanta el mismo análisis de cuando criticaron a Petro por afirmar que <em>“una mujer libre hace lo que se le dé la gana con sus clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo será una gran mujer”.</em> Presiento que son el mismo discurso queriendo traer de vuelta la guerra de los sexos.</p>



<p>Para insistir en el mismo tema, desde su psicoanálisis de escritorio, Sanín la emprende contra los bonitos de la especie.</p>



<p><em>“Yo creo que la belleza de un hombre tiene que ver con la rabia contra las mujeres y la rabia contra lo femenino. Porque muchas veces la belleza de un hombre lo feminiza y desde muy pronto lo hace deseable para otros hombres. (…) Es decir, los otros hombres lo quieren no para poseerlo y destruirlo, como desean (hacer con) las mujeres, sino para ser como él. (…) Quería pensar en todo esto, en la relación de la apostura con el poder. Cómo un hombre que puede seducir a otros hombres, que no quiere decir que se acueste con los otros hombres; entonces el poder es muchísimo mayor: seduce a los otros hombres y se acuesta con ellos a través de las mujeres que unos y otros explotan, y de las que unos y otros abusan, y eso es lo que yo he llamado, desde hace tiempo en distintos monólogos y textos el cacorraje (…) No hay que ir a Epstein y su isla; está en los clubes de cualquier sociedad”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-71764bbf859435dd0197508386fde680"><strong>Debemos abogar para que el feminismo sea también&nbsp;tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas.</strong></h2>



<p>Considero que es suficiente por hoy.</p>



<p>Estamos de acuerdo en que debemos cambiar esta sociedad patriarcal y sexista que les permite a muchos hombres satisfacer sus ansias de dominación, incluso alardear de sus perversiones sexuales, gracias al dinero que los empodera y encubre. </p>



<p>Pero el feminismo no puede generalizar, porque acabar con las malas conductas, pasa por entender que hombres y mujeres se necesitan y que la re-educación de unos y otros debe hacerse como una tarea compartida por la supervivencia de la especie humana, a menos de que pensemos como E.M. Cioran cuando dijo: <em>“Sólo los animales deberían dedicarse a procrear”.</em></p>



<p>Es decir, debemos cambiar la ecuación: abogar para que el feminismo sea también&nbsp;una tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas. Al abordar en este presente las relaciones entre hombres y mujeres, —y claro los abusos de toda clase de ellos hacia ellas—, debemos reexaminar los patrones de crianza (labor en la que participan hombres y mujeres, y a veces más las mujeres), y los posibles traumas que cada quien está arrastrando desde su infancia.</p>



<p>El asunto es que estamos jodidamente rayados y ese es el primer escollo a superar para intentar <em>desexualizar </em>la conversación alrededor del feminismo y el machismo. La violencia sexual machista, enjuiciable y condenable siempre, es otro asunto. Podemos empezar por dejar de decir bobadas como que las mujeres son de Venus y los hombres son de Marte, porque unos y otros tenemos los pies puestos sobre la misma tierra y sobre la misma Tierra.</p>



<p>Y si me piden una opinión sobre Epstein o Trump, diré que la historia tiende a reciclarse, y que cada época viene con su <em>Calígula </em>incluido —el emperador romano, famoso por sus excesos sexuales, que las instrumentalizaba a ellas—, como si el mudo estuviera condenado a convivir con seres abominables y crueles con las mujeres.</p>



<p>Puede ser que al final esas mentes trastornadas sean un defecto “químico” de fábrica desde la <em>creación-evolución </em>de la especie y no desde la manera cómo nos han educado, aclarando, claro está, que lo que se sigue enseñando sobre el sexo, por desgracia, poco tiene que ver con el respeto por el cuerpo ajeno, cuando ni siquiera hay respeto por el propio.</p>



<p>Estamos frente a un monstruo histórico. Y en vez de resolver nada, más allá de esperar a que los códigos penales hagan su parte, luego del monólogo nos quedan dos problemas para abrir la conversación: los hombres que instrumentalizan a las mujeres y las mujeres que instrumentalizan el feminismo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-da74235eb64cb6a944726247ba44ef7a"><em><strong>Este espacio queda a disposición de quien tenga algo para decir. El correo es: <a href="mailto:alexvelasquezcolombia@gmail.com">alexvelasquezcolombia@gmail.com</a> Favor incluir su nombre y un breve perfil.&nbsp;</strong></em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125950</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 13:34:47 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El cerebro &#8220;sexualizado&#8221; de Carolina Sanín (Breve ensayo sobre feminismo y feministas)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Más allá de &amp;#8220;Mejor conversemos&amp;#8221;.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-mejor-conversemos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Enhorabuena CARACOL televisión está promoviendo la campaña “Mejor Conversemos” , que pretende “enfrentar la polarización que atraviesa el país&#8221;. Es una poderosa campaña en compromiso con la ciudadanía, justo en medio de un debate electoral asediado por todos los flancos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el diario global, edición América-Colombia, febrero 2026)</p>



<p>Enhorabuena CARACOL televisión está promoviendo la campaña <strong>“Mejor Conversemos</strong>”<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, que pretende <em>“enfrentar la polarización que atraviesa el país”</em>. Es una campaña dirigida a todos los colombianos y colombianas y nos emplaza a conversar, es decir, a reconocernos en medio de nuestras múltiples e inevitables diferencias, para poder alcanzar acuerdos sin eliminarnos, descalificarnos y condenarnos a un odio perenne. En ese sentido, es una poderosa campaña que promueve la democracia, justo en medio del debate electoral. Porque, y no está demás repetirlo hasta la saciedad, la <em>“democracia es aquella forma de gobierno que permite contar cabezas en lugar de cortarlas”</em>, según la definición mínima de James Bryce<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, aunque en nuestra historia se haya convertido en todo lo contrario, en una forma de cortar cabezas sin poder contarlas. Así ha pasado, en cada gobierno, incluso el actual, cuya divisa es la Vida y la Paz Total, pues es imposible tener un número preciso de las víctimas mortales durante su gestión, como consecuencia del degradado conflicto armado “interméstico” en que estamos atrapados, prolongado por el combustible inextinguible de las economías ilícitas.</p>



<p><strong>¿Conversarán Petro y Trump?</strong></p>



<p>Tal es el asunto de las economías ilícitas que, al ser simultáneamente doméstico e internacional, debería ser abordado por los presidentes Petro y Trump más allá de sus veleidosas personalidades, pues al buscar cada uno tener razón e imponerse soberbiamente sobre su contradictor, el fracaso estaría asegurado. En ese sentido, deberían aprender el arte de conversar, competencia esencial en todo estadista, en lugar de polemizar agriamente para doblegar y someter a su contrario. Para ello, si el encuentro se realiza sin la presencia de periodistas y el despliegue mediático de sus megalómanas personalidades, es probable que discurra la conversación en modo dialógico en lugar del dialéctico y polémico, lo cual auguraría acuerdos pragmáticos en torno al control de los cultivos de uso ilícito, la destrucción de laboratorios clandestinos de cocaína –que no fábricas, como las llama Trump— y, seguramente, el aumento de incautaciones, para bien de ambas partes. Pero si discurre en el escenario público, rodeados de cámaras y periodistas, es probable que cada uno se empeñe en demostrar que moral y políticamente es superior al otro, como bochornosamente Trump lo hizo con Zelenski, humillándolo ante todo el mundo. Entonces ya no conversarían, más bien se insultarían. Y sería un espectáculo deplorable, con consecuencias negativas para todos. En lugar de ser un encuentro entre estadistas, se parecería a la forma como discurre la campaña electoral en la actualidad, donde cada candidato y partido se disputa el título de “salvador de la patria” y se proyecta como el paradigma de rectitud, competencia y honestidad.</p>



<p><strong>El maniqueísmo polarizador de las redes sociales</strong></p>



<p>Es claro que en ese clima de maniqueísmo moral y político es casi imposible conversar, pues la política ya no se desarrolla en el espacio del debate público sino en el de la descalificación subjetiva absoluta del adversario, a quien se le niega las credenciales para debatir y es condenado de antemano como un indeseable y un peligro para la democracia. Todo lo anterior exacerbado por mentiras y tergiversaciones en las redes sociales, donde cada bando defiende su candidato y candidata como la máxima personificación del bien, encarnación de la virtud, defensor de la democracia, campeón de la seguridad y el patriotismo. Desde luego, sería ingenuo pedirles que no polaricen más, pues ellos saben bien que del éxito en denostar y acabar con la respetabilidad y credibilidad de sus adversarios depende su triunfo en las urnas. Incluso el llamado “centro político” incurre en la confusión de la polarización, pues afirma que fuera de él no hay salvación y atribuye a los demás candidatos la polarización. Una falta imperdonable de lógica política, más que de lógica matemática, de la que es maestro Sergio Fajardo. Ante semejante panorama, que cada vez se degradará más, la responsabilidad de los medios de comunicación es inmensa, así como la de cada ciudadano para no dejarse arrastrar por esa vorágine maniqueísta. Una vorágine que busca sustituir la conversación por el insulto, la deliberación por la descalificación y la verdad respaldada en investigaciones, hechos y cifras por un cúmulo de mentiras sustentadas en prejuicios, odios y suspicacias que corren vertiginosas por las cloacas de las redes sociales y las bodegas a sueldo.</p>



<p><strong>Más allá de “Mejor Conversemos”.</strong></p>



<p>Por ejemplo, valdría la pena que, a cada candidato y candidata, en lugar de preguntarle CARACOL por sus propuestas y programas salvíficos, primero le preguntará cuánto ha invertido en su campaña, quiénes son sus financiadores, cuáles son sus redes de apoyo sociales, empresariales, barriales o ciudadanas en donde desarrolla su actividad política y profesional, qué compromisos ha asumido con quienes dice representar y hasta defender. Que no nos digan más que defienden a todo el pueblo colombiano y que si votamos por ellos todos ganamos. En fin, que son la reconciliación y la paz, en lugar del resentimiento y la “lucha de clases”. Así por lo menos tendríamos una información que podríamos verificar si es cierta o falsa. Porque no hay aportantes desinteresados y menos filántropos del “bien común” en ninguna campaña electoral. Entonces cada ciudadano podría depositar su voto con información veraz, no solo contando con sus prejuicios, ignorancia, simpatías y antipatías personales, incluso más allá de sus limitados y comprensibles intereses personales, familiares, empresariales o gremiales. Porque votar no es solo un asunto personal, es una responsabilidad pública, pues nuestra decisión afectará a toda la sociedad. También sería muy valiosa una investigación sobre los perfiles y el pasado de cada candidato y candidata a la presidencia, sus relaciones en el mundo profesional, empresarial, social y político, incluso familiar y personal, pues quien tenga antecedentes de malos tratos y deslealtad con los seres que dice amar, difícilmente podrá afianzar relaciones de confianza y bienestar en el ámbito público.</p>



<p><strong>Lo privado es público en la vida política.</strong></p>



<p>En una figura pública no cabe esa dicotomía absoluta, como un compartimento estanco, entre su vida privada y la pública, como bien lo demuestran Trump y Clinton, tan cercanos a Epstein. Así como los deslices, acosos y abusos sexuales de tantos otros a la derecha, centro e izquierda. Mucho menos, quienes hayan cosechado su éxito profesional o político en la penumbra de relaciones con organizaciones criminales o delictivas, como sucedió con la “parapolítica” y también con grupos insurgentes, que les proporcionaron a sus candidatos miles de votos de electores coaccionados en los territorios bajo el control de sus armas, como las AUC y la extintas Farc-Ep. Pero también es muy importante reconocer a quienes se perpetúan, elección tras elección, en el Congreso a punta de redes clientelares, corrupción administrativa, contratación ilícita, dádivas y la compraventa de votos, para convertir el Estado en un botín a su servicio y el de sus financiadores. Al respecto, valdría la pena que CARACOL profundizará esas relaciones, el pasado de esa legión de candidatos y candidatas para el Congreso, que cada cuatro años se reeligen, la mayoría sin apenas trabajar y hoy devengan más de 34 millones y medio de pesos<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a> y se lamentan por haberles eliminado este gobierno la prima especial de servicios de julio equivalente a 16.9 millones.</p>



<p><strong>“Mejor Conversemos” también con otros Medios</strong></p>



<p>Para ello la campaña <em>“Mejor Conversemos”</em> también debería conversar con otros medios de investigación como CONGRESO VISIBLE<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, supervisión de campañas como la MISIÓN DE OBSERVACIÓN ELECTORAL<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>, formación de ciudadanía como PARES<a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a>, FORO POR COLOMBIA<a id="_ednref7" href="#_edn7">[vii]</a>, IDEAS PARA LA PAZ<a id="_ednref8" href="#_edn8">[viii]</a> y directores de revistas virtuales como RAZON PÚBLICA<a id="_ednref9" href="#_edn9">[ix]</a> y la SILLA VACÍA<a id="_ednref10" href="#_edn10">[x]</a> para que todos tengamos claro por quiénes votar el próximo 8 de marzo. Para que nuestro voto sea, en efecto, un voto de opinión ilustrado <strong><em>a favor de alguien</em></strong> que merezca nuestra confianza y no tanto un voto de aversión <strong><em>contra alguien</em></strong> y terminemos eligiendo a quien quizá no lo merezca. Que el nuestro sea un voto producto de la deliberación y no de la manipulación. De la conciencia y no del miedo. De la razón y no de la pasión o una emoción personal pasajera. Que sea la expresión de nuestro compromiso con lo público, más allá de una transacción a favor de nuestros intereses y la defensa a ultranza de un statu quo corrupto y decadente. De lo contrario, millones de ciudadanos, en lugar de votar, continuarán <strong><em>botando y perdiendo</em></strong> <strong><em>su conciencia</em></strong> en las urnas, para luego concluir que <strong><em>“todos los políticos son iguales</em></strong>”, siendo ellos mismos quienes irresponsablemente los eligieron. O, peor aún, aquellos que no votan y proclaman orgullosos que se abstienen porque les asquea la política e ignoran así la sabia advertencia de Edmund Burke<a id="_ednref11" href="#_edn11">[xi]</a>: <strong><em>“Los políticos corruptos son elegidos por ciudadanos honestos que no votan</em></strong>”. Toda la razón tenía Bertolt Brecht en su poema: <em>&#8220;El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, ni participa en los acontecimientos políticos, es tan burro, que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política</em><a id="_ednref12" href="#_edn12">[xii]</a><em>.</em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.bluradio.com/entretenimiento/mejor-conversemos-formato-que-llega-a-caracol-television-para-reflexionar-sobre-la-polarizacion-rg10">https://www.bluradio.com/entretenimiento/mejor-conversemos-formato-que-llega-a-caracol-television-para-reflexionar-sobre-la-polarizacion-rg10</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/James_Bryce,_1st_Viscount_Bryce">https://en.wikipedia.org/wiki/James_Bryce,_1st_Viscount_Bryce</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/01/21/asi-quedara-el-salario-de-los-congresistas-tras-ser-eliminada-la-prima-especial/">https://www.infobae.com/colombia/2026/01/21/asi-quedara-el-salario-de-los-congresistas-tras-ser-eliminada-la-prima-especial/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://congresovisible.uniandes.edu.co/">https://congresovisible.uniandes.edu.co/</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://moe.org.co/">https://moe.org.co/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.pares.com.co/">https://www.pares.com.co/</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://foro.org.co/">https://foro.org.co/</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://ideaspaz.org/">https://ideaspaz.org/</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://razonpublica.com/">https://razonpublica.com/</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://www.lasillavacia.com/">https://www.lasillavacia.com/</a></p>



<p><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Edmund_Burke">https://es.wikipedia.org/wiki/Edmund_Burke</a></p>



<p><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://www.epdlp.com/texto.php?id2=18258">https://www.epdlp.com/texto.php?id2=18258</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125327</guid>
        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 23:13:24 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Más allá de &#8220;Mejor conversemos&#8221;.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Fusión Caracol-La W: ¿Principio del fin de la radio informativa?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/fusion-caracol-la-w-principio-del-fin-de-la-radio-informativa/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Fue una fusión de prisa? ¿Qué desaparece: La W Radio o Caracol Radio? Tras la unificación de dos marcas, ¿será otra vez la primera cadena radial colombiana, título que ostenta la competencia (Blu Radio), según las últimas mediciones de audiencia?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p>A la radio informativa se le olvidó innovar. Anquilosada, se quedó en formatos que funcionaron en los años 90, sin caer en la cuenta de que estamos de cabeza en el siglo de la inteligencia artificial.&nbsp;</p>



<p>Tengo la impresión de que la fusión La W Radio—Caracol Radio fue más un trasteo entre casas: los primeros pasaron a vivir en el espacio que ocupaban los segundos. Y como no había cama para tanta gente, entre una casa y la otra, algunos inquilinos tuvieron que desalojar, y a otros, los más afortunados, los cambiaron de habitación, pero les quitaron el micrófono.</p>



<p>A mí el trasteo entre diales no me afectó porque hace rato colgué los hábitos de radioescucha.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134414/Z-FOTO-CARLOS-RUIZ.jpg" alt="" class="wp-image-124785" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134414/Z-FOTO-CARLOS-RUIZ.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134414/Z-FOTO-CARLOS-RUIZ-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134414/Z-FOTO-CARLOS-RUIZ-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a924459a47b1358441147a0235359c0e"><strong>Carlos Ruiz, periodista.</strong> <em>“La convergencia de Caracol y La W tiene muchas razones en mi concepto.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a9a631ca1154073e9c50beb058bb940b"><em>1. <strong>La Básica venía en decadencia. El director, sus compañeros de mesa, sus editoriales con tintes políticos, las preguntas con carga de opinión.&nbsp;</strong></em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f2deda16c281d003c88258134dfafa5c"><em>2. </em><em>⁠</em><em>Creatividad cero. Las innovaciones no se oían. La radio es movimiento agradable y diario para el oyente.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-cb7f7ca1f2fbe029b0369bc38f5b19f2"><em>3. </em><em>⁠</em><em>La pauta publicitaria en radio parece cada vez más esquiva.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-752050aaf0d4e1043066ce9f6bbd678f"><em>4. </em><em>⁠</em><em>Por lo anterior, los ingresos no eran suficientes para mantener una nómina costosa y con bajo retorno de la inversión.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f6320aec7ffdaf89b8d8666d8077e78e"><em>5. </em><em>⁠</em><em>Julio Sánchez y su equipo hacían una buena labor en su nicho y eran un desperdicio en una frecuencia que no irradiaba su éxito a la cadena.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4a3c0c2c173ca984127f9d9b91320e92"><em>6. </em><em>⁠</em><em>Siempre he creído que unir dos frecuencias radiales con un mismo producto es un desperdicio de una de las dos emisoras o cadenas.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-66c3dca74cbb606dbb1cceba82d3997c"><em>7. </em><em>⁠</em><em>Además es un sacrificio laboral, social y profesional para mucha gente”.</em></p>



<p>Durante la pandemia pensé que escucharía más radio para sentirme acompañado. No fue así. Descubrí que al hacerlo, empeoraba mi ánimo en un momento en que el mundo esperaba lo peor, y todos, o casi todos, creíamos que seríamos la siguiente víctima del Covid-19 a la que cremarían, sin velatorio, sin rezos, sin marcha fúnebre hacia el cementerio, como ocurrió con un tío y el esposo de una prima.&nbsp;</p>



<p>Decidí entonces, en medio del encierro obligado, que había llegado la hora de apagar el transistor para cumplir mis sueños: <a href="https://www.buscalibre.com.co/libro-la-mujer-que-debia-morir-el-sabado-por-la-tarde/9789584999818/p/55239477">escribir una novela</a>, hacer un blog, <a href="https://www.ivoox.com/podcast-solos-solas-soles_sq_f1918454_1.html">crear un podcast</a>, y luego <a href="https://www.spreaker.com/podcast/hola-senora-muerte--4753654">otro podcast sobre misterio y muerte</a>, aprender a cocinar, continuar con la actividad física en casa y, lo más importante, preparar la llegada de mi primera nieta.</p>



<p>—Pero ¿y cómo te las arreglas para informarte si eres periodista?, me preguntaban mis amigos.</p>



<p>Yo, un poco displicente, respondí<em>. ¿Acaso la radio es el único medio para enterarse de lo que pasa cuando pasa?</em> <em>Para eso están las redes sociales, allá desemboca todo lo que pase en este mundo bello pero a veces inmundo y cruel.</em> &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="419" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134641/ZETA-ZETA-RADIO-GRACIELA-TORRES-1024x419.jpg" alt="" class="wp-image-124787" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134641/ZETA-ZETA-RADIO-GRACIELA-TORRES-1024x419.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134641/ZETA-ZETA-RADIO-GRACIELA-TORRES-300x123.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134641/ZETA-ZETA-RADIO-GRACIELA-TORRES-768x314.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134641/ZETA-ZETA-RADIO-GRACIELA-TORRES-1536x629.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134641/ZETA-ZETA-RADIO-GRACIELA-TORRES.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3304a68aaefe7ff223ae46c08cef2967"><strong>Graciela Torres, La Negra Candela, periodista de Entretenimiento y panelista de Olímpica Stéreo:</strong> <em>“Efectivamente, en esta fusión desaparece La W y queda Caracol.&nbsp; Creo que <strong>se borra un estilo periodístico light </strong>como era La W considerado de nicho y se refuerza el masivo para todos los públicos&#8221;.</em></p>



<p>De la vieja escuela, aquellos que crecimos con la buena radio de los años 80s y 90s, muchos cerramos un ciclo como oyentes.&nbsp;Hablo por mi. </p>



<p>Me aburrí de la gritería de la mañana en algunas mesas de trabajo, de las conversaciones insulsas unas veces, de las peleas fingidas o no, y del conteo permanente de muertos, lo que dañaba mi poca paz y me mandaba a la cama intranquilo, a la espera de que en la noche saliera un monstruo del armario. Por eso lo vendí.</p>



<p>Sin bulla, sin el ruido mediático, respiré mejor. &nbsp;Encontré paz en los libros, en los talleres de literatura y en las clases de budismo y meditación Zen que empecé a tomar por Zoom y sigo tomando.</p>



<p>En conclusión, en pandemia descubrí que la radio ya no me hacía falta. El radiecito Sony ahora es una reliquia, lo mismo que el equipo de sonido, lo mismo que el televisor. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="508" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134704/ZETA-ZETA-RADIO-ALFONSO-LUNA-1024x508.jpg" alt="" class="wp-image-124789" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134704/ZETA-ZETA-RADIO-ALFONSO-LUNA-1024x508.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134704/ZETA-ZETA-RADIO-ALFONSO-LUNA-300x149.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134704/ZETA-ZETA-RADIO-ALFONSO-LUNA-768x381.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134704/ZETA-ZETA-RADIO-ALFONSO-LUNA.jpg 1451w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4334085c7d2cd37d298902d05ee4763c"><strong>Alfonso José Luna, director Red de medios Proclama del Pacífico:</strong> <em>“No creo que sea el principio del fin, porque hace tiempo transitamos ese camino; esta fusión es, más bien, la consolidación final de un modelo de negocio que ha desplazado al periodismo.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5e695eb6fa9cdac56e9cdf2b3ce129af"><em>Hay que decirlo con claridad: esto es una movida financiera, no editorial. El Grupo Prisa, como conglomerado español, no busca &#8216;mejorar la información&#8217; para los colombianos, sino optimizar sus estados financieros y centralizar el control. Al integrar a W Radio con Caracol, lo que vemos es la desaparición de la pluralidad en favor de la eficiencia corporativa. Están creando una maquinaria de ingeniería social centralizada, diseñada no para informar, sino para moldear la opinión pública y entregarla como una base de datos dócil al mejor postor político o económico.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b4b7682a7259a108eef481297734a1b2"><em><strong>La radio informativa ética, esa que enseñan en la academia y que se debe a la gente, fue superada en estas esferas hace años por el pragmatismo de mercado. </strong>Aunque estas cadenas cuentan con periodistas de innegable talento, el sistema los ha cooptado: los sueldos exorbitantes y la cercanía al poder generan una &#8216;lealtad corporativa&#8217; que eclipsa su deber con la ciudadanía. Se convierten, tristemente, en voceros del establecimiento y no en fiscalizadores del mismo.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-06c0b62b9cb5e5cbb03deed9b5e29bc0"><em>Por eso, tal como ocurrió con la fusión de RCN y La FM, queda demostrado que la verdadera reserva moral de la información ya no está en esos gigantes de Bogotá. <strong>La responsabilidad de la verdad recae ahora, exclusivamente, en los medios regionales e independientes que no hipotecamos nuestra línea editorial ante agendas extranjeras o grupos económicos”.</strong></em></p>



<p>Tengo la impresión de que la radio informativa va perdiendo su fuerza. Si dos emisoras se fusionan para convertirse en una, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/tarde-de-despidos-de-periodistas-en-caracol-radio-y-la-w/">después de despedir a 40 empleados</a> –no sabemos si a más-, significa que ni las audiencias ni la pauta publicitaria son suficientes para sostener el aparataje humano y técnico que supone una estación radial —mejor dicho, dos— encendida las 24 horas del día, siete días a la semana, todo el año sin un segundo de calma, ni sosiego. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Sé de personas que optaron por apagar la radio ante el malestar, la ansiedad y la desesperanza&nbsp;que generan las noticias negativas.</strong></h2>



<p>Además, conforme desaparece una generación –aquella que creció pegada a las ondas hertzianas- aparece una que encuentra otros medios para enterarse de la realidad: la real y la inventada. También sé de personas que optaron por apagar la radio ante el malestar, la ansiedad y la desesperanza&nbsp;que generan las noticias negativas, así vengan adobadas con chismes y chistes de doble sentido.</p>



<p>La radio envejeció y las voces también envejecieron.</p>



<p>Ya no tengo ni el tiempo ni la paciencia para escuchar los <em>en vivo y en directo</em>, y mucho menos para digerir propagandas. Si solo tengo esta vida, quiero que cada minuto valga la pena. &nbsp;</p>



<p>La nueva era del <em>streaming </em>me mostró que, sin interrupciones, todo fluye mejor y los podcast me acostumbraron a escuchar lo que yo quiero y cuando yo quiero y donde yo quiero. Yo mando sobre el pódcast, no el pódcast sobre mí. Es el mejor de los inventos de este tiempo. ¡Bendito sea!</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134725/ZETA-ZETA-RADIO-FRANCISCO-ARIAS-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-124791" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134725/ZETA-ZETA-RADIO-FRANCISCO-ARIAS-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134725/ZETA-ZETA-RADIO-FRANCISCO-ARIAS-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134725/ZETA-ZETA-RADIO-FRANCISCO-ARIAS-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134725/ZETA-ZETA-RADIO-FRANCISCO-ARIAS-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134725/ZETA-ZETA-RADIO-FRANCISCO-ARIAS.jpg 1067w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7658aa75986573bc4cd798d9e6034edd"><strong>Luis Francisco Arias, ex director de La Patria Radio: </strong><em>“Pienso que <strong>esa fusión se veía venir, luego de lo sucedido con RCN y La FM, y tras el fracaso de Gustavo Gómez al frente del noticiero.</strong> Claramente, ya no son los tiempos de Yamit ni de Gossaín, todo eso quedó atrás, y ahora priman otros enfoques más light. Creo que el principio del fin comenzó hace rato, y ya no hay vuelta atrás, el formato informativo que conocemos ya es cosa del pasado. La realidad, además, es que cada vez se reducen más los espacios para los periodistas, y que los despidos masivos recientes sí son el principio del fin de muchos proyectos periodísticos que alguna vez fueron bandera de seriedad, independencia y ética del oficio”.</em></p>



<p>Mi viejo transistor permanece en cuarentena. De vez en cuando lo observo, porque soy sentimental. Sé que ahí, en ese cajoncito, está seguro.</p>



<p>Mi genio mejoró y el tiempo que dedicaba a escuchar noticias lo invierto más bien en la lectura de los clásicos literarios, de un buen ensayo o una conversación amena. Yo fumaba y lo dejé dos meses antes de la pandemia. Del mismo modo, aprendí que se puede vivir sin la adicción a la radio informativa, que no siempre es todo lo imparcial que uno desearía.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134742/ZETA-ZETA-RADIO-OMAR-RINCON-720x1024.jpg" alt="" class="wp-image-124792" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134742/ZETA-ZETA-RADIO-OMAR-RINCON-720x1024.jpg 720w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134742/ZETA-ZETA-RADIO-OMAR-RINCON-211x300.jpg 211w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134742/ZETA-ZETA-RADIO-OMAR-RINCON-768x1092.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134742/ZETA-ZETA-RADIO-OMAR-RINCON.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-d1ba1bf05d7fd33bb1493a97a4be3b12"><strong>Omar Rincón, crítico de medios:</strong> <em>&#8220;Quieren refugiarse en el modelo clásico: más información, más información y más información. Consideran que la información es la reina y la gente quiere noticias. Me parece que el casting no cambia: son los mismos con las mismas, haciendo lo mismo. Tiene a Julito, que es una marca de creatividad. Es raro lo que hicieron con Deportes, raro que mantengan La Luciérnaga en el mismo formato. SI tú ves, no hay mucho cambio que digamos. La innovación no se ve por ningún lado. Habrá que esperar&#8221;. </em></p>



<p>Una amiga, que se levantaba a las 5:00 de la mañana a escuchar noticias, tinto y cigarrillo en mano, me cuenta que en este mundo fragmentado y polarizado, se hartó de pasar de una cadena radial a la otra y de que, según ella, le metan por los ojos —mejor dicho, por los oídos—, un producto político empaquetado en forma de noticia.</p>



<p>—<em>“¿Viste? Los periodistas viejos se quedan, y los jóvenes salen”,</em> me escribió otro amigo por WhatsApp.</p>



<p>Toda nuestra solidaridad con los reporteros caídos en desgracia. Si cada vez más hay menos medios y, por lo tanto, menos plazas para ejercer el oficio, ¿se justifica estudiar periodismo? ¿Qué hará en adelante tanto colega desempleado? ¿Manejar taxi, meterse a las ventas por catálogo o crear un medio (llámese blog, pódcast, página web, TikTok…) y hacerlo rentable en momentos en que incluso los medios con músculo financiero hacen maromas para sostenerse?&nbsp;</p>



<p>Son tiempos difíciles para ser periodista. El maestro Gabriel García Márquez lo llamó <em>&#8220;el oficio más hermoso del mundo&#8221;.</em> Hoy yo no estaría tan seguro, debido a la precarización laboral. Más no es el fin del mundo, por ahora. Cuando sobrevenga el <em>Apocalipsis</em>, no habrá nadie para contarlo, ni radio para dar el extra. </p>



<p>Respondiendo la pregunta que encabeza este artículo, diré lo que yo creo: con el tiempo Caracol Radio seguirá siendo la emblemática Caracol Radio, y La W desparecerá del letrero, que así murieron tantas otras estaciones que ya nadie recuerda. ¿A qué hora nos hicimos viejos?</p>



<p class="has-text-align-right has-large-font-size"><em><strong>Espere mañana: Matador, gordofobia, campaña presidencial, etcétera</strong></em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124775</guid>
        <pubDate>Sat, 17 Jan 2026 12:51:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16134817/ZETA-ZETA-RADIO-LOGOS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Fusión Caracol-La W: ¿Principio del fin de la radio informativa?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El fascismo americano y las ultraderechas autoritarias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/el-fascismo-americano-y-las-ultraderechas-autoritarias/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la luz de los últimos hechos ocurridos en Estados Unidos, en este texto hago una caracterización del &#8220;fascismo americano&#8221;, de sus elementos, a la vez que muestro como su ideología es defendida y promovida por derechas articuladas globalmente que comparten muchos de sus principios e intereses y que implican un peligro para la continuidad y perpetuación del mundo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><em>“Solo los gobiernos totalitarios han adoptado de manera consciente la mentira como paso previo al asesinato”.                                                                                             Hannah Arendt (2020, p. 60).</em></p>



<p>“Estados Unidos es el país de la libertad y de la democracia”. Este es el estribillo que desde el siglo XVIII se ha repetido sin cesar en Occidente. Se educa a la gente con ese <em>imaginario</em>, con esa <em>representación </em>de la grandeza de un país, de una sociedad. Los libros de historia, de ciencia política y hasta los de filosofía han repetido ese mensaje de manera acrítica. Pero hay otra historia de los Estados Unidos, una historia lo bastante visible que desmiente ese mensaje, esa cantinilla. Es cierto que Estados Unidos surgió a partir de las colonias, con sus formas democráticas asamblearias, de participación política horizontal; es cierto que fue un orden social y político construido por inmigrantes europeos que instituyeron “desde abajo” una sociedad próspera; también es cierto que ha sido un país que logró ya desde el siglo XIX un notable desarrollo tecnológico e industrial, entre otras hazañas, tal como lo mostró (bastante acríticamente, por demás) Hannah Arendt (2017) en su libro <em>On revolution </em>de 1963, sin embargo, es imposible ocultar la <em>otra</em> <em>historia</em> (bastante negra) de los Estados Unidos.</p>



<p>En la lectura apologética que se repite sin cesar, se suele ocultar:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“la dominación, represión y hasta el exterminio de la población indígena, de los esclavos afro, de los blancos pobres y principalmente de los migrantes que por grandes oleadas fueron llegando a territorio norteamericano […], la opresión inmisericorde contra la izquierda, los movimientos obreros […] Estados Unidos ha eliminado en el pueblo toda oposición crítica con una metodología cruel y sumamente eficaz”. (Dussel, 2022, p. 29).</p>
</blockquote>



<p>A lo anterior hay que agregar su racismo estructural (segregar a los negros de los blancos) y el intervencionismo militar e imperial en todo el mundo. Pues bien, ya en su coletazo final o en su canto de cisne para no perder la hegemonía en el actual contexto global, los americanos desembocan abiertamente en el fascismo. En la actualidad, Estados Unidos es ya una dictadura andante y galopante, y esto es algo inocultable. Los eslóganes de Donald Trump de “America First” (“América primero”) y  “Make America Great Again” (“Hacer grande a América de nuevo”), MAGA en sus siglas, no solo son lemas de una potencia en decadencia, asustada, sino que son frases que expresan los viejos propósitos del “Destino manifiesto”, de la Doctrina Monroe de “América para los americanos”, o de los delirios del &#8220;panamericanismo&#8221; de finales del siglo XIX, todos ellos encaminados a justificar providencialmente (como si Estados Unidos fuera un pueblo guiado por Dios mismo) el expansionismo, el anexionismo, el saqueo y el intervencionismo en América Latina y el mundo.</p>



<p>Hoy, desde luego, el contexto de ese expansionismo es diferente al pasado porque la hegemonía china, la presencia de Rusia, el auge de otros países en los BRICS+, etc., amenazan la hegemonía americana en el mundo. <em>Y a esto hay que adicionar los conflictos sociales internos</em>: el desempleo, la pobreza, las drogas, la inflación, el pésimo sistema de salud, la impresionante deuda pública que supera el PIB en 122%, etc., que han activado los “<em>afectos inmunitarios”</em> (Quintana, 2021) contra un “Otro” al cual culpabilizan de todos los males de la sociedad. <em>Aquí solo se activa una vieja táctica de la política: para ocultar los males y sus verdaderas causas hay que inventar un culpable, un chivo expiatorio, un enemigo interno y externo.</em> Este papel de culpable lo asumen los socialistas, los comunistas, los ambientalistas, los zurdos, la ideología woke, las feministas, los pobres, los inmigrantes.</p>



<p>“America First” implica, por derivación lógica, acudir a una jerga de la autenticidad, a la idea de la existencia de un pueblo puro, virginal, grande, heroico, magnificente, virtuoso, que ha sido degradado y corrompido por la presencia y la intrusión de Otro, el cual es asimilado a un virus que hay que eliminar y del cual hay que protegerse. Es una “operación paranoica” fundamentada en una lógica identitaria. Para decirlo con Jorge Alemán en su libro <em>Ultraderechas</em>:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“<strong>las nuevas derechas, con argumentos neonazis que acceden al poder en distintos lugares del mundo, constituyen la nueva máquina de guerra construida en una férrea lógica identitaria, la que siempre habla a los verdaderos nacionales invocando la anulación, el desprecio, el rechazo con odio hacia el otro extranjero”. (Alemán, 2025, p. 79).</strong></p>
</blockquote>



<p>Así, en la actual dictadura americana se juntan los dos motivos: 1º) el problema externo enmarcado en la perdida de hegemonía en el mundo, donde China es el gran Otro, lo cual es visto como un asedio peligroso para la nación americana, y 2º) la conflictividad interna con todos sus problemas sociales, económicos, políticos y culturales. Ambos confluyen para <em>activar una política nacionalista, xenofóbica, racista, supremacista y sionista</em>. Esto lleva a los americanos a una ofensiva hemisférica y, probablemente, global, que es, en realidad, un disimulado movimiento defensivo que expresa debilidad, miedo y temor a dejar de ser lo que antes se era. Es el pavor a la pérdida de la grandeza que solo expresa inseguridad existencial como nación.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Donald Trump es, en realidad, quien pilotea la decadencia americana, es quien en su segundo mandato se puso decididamente al frente del timón de un barco que naufraga, pero al que para sacarlo avante y evitar que se hunda solo le queda el poderío militar americano, el mismo que han alimentado por décadas con altos porcentajes (del 3.4%) del Producto Interno Bruto (PIB). Es decir, a la potencia en crisis solo le queda la fuerza bruta…es la defensa peligrosa de la bestia moribunda. Es la política del matoneo, del chantaje, de la amenaza, en las relaciones internacionales; y, como vimos en el caso de Venezuela, de la acción directa y el ataque ilegal, donde se ha mandado al traste el derecho internacional y las estructuras políticas creadas después de 1945 para mantener el orden mundial. Es la muerte del multilateralismo para resolver problemas entre Estados y es el regreso del hobbesiano “estado de naturaleza”, pero esta vez entre los Estados mismos, donde sobrevivirá el más fuerte y más poderoso. <em>Es darwinismo social aplicado en las relaciones interestatales</em> y el regreso a la barbarie.</p>



<p><strong>La dictadura americana&nbsp;</strong></p>



<p>En <em>Sobre la violencia </em>Hannah Arendt, citando a Henry Steel, nos dice que: “si destruimos el orden mundial y destruimos la paz mundial <em>debemos inevitablemente subvertir y destruir primero nuestras propias instituciones políticas</em>” (Arendt, 2015, p. 115).&nbsp;Exactamente esto es lo que está haciendo Trump en Estados Unidos: ha ido desmantelando poco a poco los frenos constitucionales y ha erosionado las instituciones americanas, con la diferencia que esto no lo hace primero, sino <em>simultáneamente</em> con la destrucción del orden jurídico global.</p>



<p>Dado a que tiene mayorías en el congreso, allí le aprueban todas sus decisiones, medidas y políticas, entre ellas, intervenir en Venezuela sin el permiso del mismo congreso. Así logra imponer su voluntad al partido demócrata. Esto nos indica que ni siquiera en una democracia con contrapesos, la sociedad está a salvo del autoritarismo. Trump ha ido presionando el sistema judicial (Jueces, fiscales, Corte Suprema de Justicia), está desbaratando el federalismo mismo, busca influir en la Reserva federal, matonea, censura, amenaza y ataca jurídicamente a la prensa, así como a un conjunto de instituciones claves para la democracia de un país, entre ellas, las universidades y las instituciones culturales.</p>



<p>En Este último caso, Trump ha emprendido una <em>batalla ideológica represiva </em>contra la diversidad, el pensamiento crítico, las teorías críticas del racismo, la llamada ideología woke, el movimiento LGBTIQ+, los ambientalistas. Sabe que la <em>uniformización </em>y la <em>homogenización</em> de las creencias, de las representaciones del mundo, del pensamiento, de la cultura, cumplen una función primordial, pues cierran el campo de lo posible y las alternativas al sistema. En esta tarea el uso del lenguaje ha sido clave: este es convertido en un lenguaje simple, macartizador, estigmatizador, donde el Otro es acusado de antisemita, enemigo de la nación, izquierdista, agitador, etc. Es un lenguaje que <em>crea la realidad</em> y que va preparando el camino para la acción. Así convierte las palabras, las declaraciones, los eslóganes, en hechos. Es una especie de performatividad planeada que anuncia la realidad deseada para que luego sea aceptada sin oposición por la ciudadanía. Es la creación de <em>un régimen consentimental</em> o de  un <em>consenso inmunitario</em> que allana toda disidencia y desacuerdo.  </p>



<p>Recordemos que Trump emitió un decreto para desmantelar el Departamento de Educación, cambió el nombre del Departamento de Defensa por el de Departamento de guerra, llama al Golfo de México &#8220;Golfo de América&#8221;, entre otras acciones en las cuales el trabajo sobre el lenguaje, el cambio de los nombres, los deslices semánticos, etc., no es inofensivo, sino donde claramente intenta transformar el <em>sentido común</em> del americano para <em>normalizar </em>la sociedad autoritaria que desea, una sociedad delirantemente pura, virginal, pulcra, sin virus y contaminaciones. Estas acciones sobre el lenguaje recuerdan la <em>neolengua</em> de la que habló George Orwell en su libro <em>1984, </em>donde decía:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“el propósito de la nuevalengua no era solo proporcionar un medio de expresión a la visión del mundo y de los hábitos mentales […], sino que fuese imposible cualquier otro modo de pensar […] La nuevalengua estaba pensada no para extender, sino para <em>disminuir el alcance del pensamiento</em>”. (2013, p. 315-316).&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
</blockquote>



<p>Es decir, con estas operaciones sobre el lenguaje y la cultura, se busca un ciudadano promedio domesticado, acrítico, borrego, incapaz de pensar, y, por lo mismo, y para recordar de nuevo a Arendt, capaz de cometer el mal. Esto ya se nota en el incremento de los ataques racistas, aporofóbicos, homofóbicos y xenofóbicos en Estados Unidos. Cuando desde el poder se atiza el <em>odio </em>y se moviliza la agresión contra el Otro, las sociedades se vuelven más peligrosas y belicosas: se justifica la violencia y la eliminación física del chivo expiatorio, se alienta el maltrato, el dominio y la represión contra el Otro que supuestamente daña la nación. Esto es lo que ocurre ya a diario en Estados Unidos.</p>



<p>El siete de enero de 2026 un agente del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) asesinó a disparos en la cara a una ciudadana americana, madre de tres hijos. Su nombre era Renee Nicole Good. Un video muestra claramente cómo ocurrió el hecho en Mineápolis. Sin embargo, el gobierno Trump, incluido él y el Vicepresidente, tildaron de agitadora y de terrorista a la ciudadana. La culparon llamándola una “víctima de la ideología de izquierda” a la vez que defendían la “inmunidad absoluta” del agente asesino. Es decir, le mintieron en la cara al país, a sus ciudadanos; los infantilizaron despreciando su buen juicio. Cuando esto ocurre en un país, es el acabose porque implica que la verdad no importa, que la única verdad es la del poder y la del relato oficial, en estos casos, la mentira puede convertirse en verdad o es la noción de verdad misma la que desaparece. Así, todo queda justificado con un precio muy alto para la ciudadanía, las víctimas y la legitimidad de las instituciones mismas. Esto es lo que ocurre cuando “la mentira moderna- y esta es la característica que la distingue- se produce <em>en serie y se dirige a la masa”</em>(Koyré, 2015, p. 38).</p>



<p>Hechos como el descripto está llevando a Estados Unidos al borde de una guerra interna, una guerra civil, pues frente a la mentira el ciudadano responde con la protesta, tal como efectivamente ocurrió en distintas ciudades americanas. De hecho, en ciudades como Mineápolis en el Estado de Minnesota, la gente se está organizando y atacando al ICE, su autoridades civiles han criticado la militarización y el autoritarismo desplegado en sus jurisdicciones y han entrado en colisión con el gobierno Trump que ahora amenaza con una ley de insurrección, un “estado de excepción” gravísimo, pues implica, como toda excepcionalidad, más poder para el gobierno y menos garantías constitucionales y menos derechos para los ciudadanos, estos quedarían a merced del ICE o las fuerzas represivas del Estado, una especie de Gestapo, encapuchados, sin identificación que desde hace un tiempo allanan tiendas, supermercados, lugares de trabajo, espacios públicos (calles), escuelas, etc., golpeando, maltratando, arrastrando, etc., a migrantes y hasta a sus propios ciudadanos. Nadie está a salvo. Ese grupo parece una organización paramilitar sin control que nos recuerda, de nuevo, a Orwell cuando decía en su magnífico libro:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“<strong>Si quieres hacerte una imagen del futuro, imagina una bota aplastando una cara humana…eternamente. […] El hereje, el enemigo de la sociedad, seguirá ahí para que podamos derrotarle y humillarle una y otra vez. […] el espionaje, las traiciones, las detenciones, las torturas, las ejecuciones y las desapariciones proseguirán eternamente […] He ahí el mundo que preparamos”. (2013, p. 283).&nbsp;</strong>&nbsp;</p>
</blockquote>



<p>Esto es lo que parece incubarse al interior de Estados Unidos, un país donde el miedo, el odio, la rabia, la zozobra, la inseguridad y la intranquilidad son ya habituales y afectan el día a día de las personas. Es la pesadumbre y la epidermización del miedo los que se incrustan en la vida cotidiana de mujeres, hombres y hasta niños. <em>En Estados Unidos llaman, hoy, libertad al terror, y seguridad al estado de miedo permanente; </em>en ese país se está desmantelando a pasos agigantados el Estado de Derecho y la democracia liberal, una democracia cacareada pero inexistente. Trump parece el Gran Hermano o, mejor, es el <em>egócrata</em>, el alfil de los multimillonarios corporativos, dispuesto a arrasar con la sociedad y el mundo entero en sus delirios supremacistas y nacionalistas. Es el costo, pero, a la vez, la consecuencia y el efecto natural de la ideología MAGA y de “America First”.&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>Digamos, para resumir, que <em>la vuelta a un nacionalismo chovinista, las políticas xenofóbicas, la caza de migrantes, la destrucción de la división de poderes y las instituciones intra e interestatales, la censura de la prensa, la censura de libros, el ataque a la autonomía universitaria, los ataques a la libertad de expresión y de reunión, el anti-intelectualismo, el rechazo de la ciencia en los movimientos antivacunas, la defensa a ultranza de los valores familiares tradicionales, el negacionismo climático, la movilización del miedo y del odio como afectos inmunitarios contra el diferente, el otro, el extranjero, el pobre; la persecución de los opositores o de los disidentes, la misoginia, la proscripción de los discursos de género y la negación de los derechos para las minorías, el supremacismo blanco racista; el aumento del securitismo y el militarismo, el culto a la personalidad de sus seguidores, entre otros síntomas, </em>muestran que el fascismo americano es una realidad y ponen en tela de juicio, una vez más, el candoroso relato según el cual Estados Unidos es la cuna de la libertad y la democracia.  <em>  </em></strong></p>



<p>En todo lo anterior no se puede excluir el papel y la responsabilidad de parte de la prensa corporativa, la cual determina lo que vale la pena mostrar y lo que es conveniente esconder, a la vez que actúan como instrumentos de legitimación del poder fascista y de las neoderechas globalizadas. En estas estrategias fatales “la prensa es hoy un ejército con especialidades cuidadosamente organizadas; los periodistas son los oficiales y los lectores son los soldados” (Adorno, 1984, p. 32). La prensa se convierte, así, en la punta de lanza de la acción fascistoide, la preparara, la normaliza entre las audiencias. </p>



<p><strong>La derecha fascista en ascenso</strong></p>



<p>En la actualidad se habla en la academia de neofascismos, posfacismos, nuevas derechas, ultraderechas, derechas fascistas, etc. En verdad, no importa tanto el nombre o la denominación sino las ideas que defienden, las ideas que encarnan y promueven como visión de sociedad y como destino del mundo. <em>En esas ideas están dibujadas y representadas formas de valorar, creencias, deseos, defensa de privilegios, visiones de futuro desigualitarias e intereses geopolíticos</em>.</p>



<p> No es raro, por ejemplo, que frente a la guerra en Ucrania o el enorme desarrollo económico de China, la derecha mundial y sus conglomerados mediáticos se abalancen en gavilla a atacar a Rusia o a China. Y lo hacen porque esto países representan un peligro para su hegemonía y sus intereses. O, en otros casos, la ideología anticomunista contra China, o la animadversión histórica por el poder de Rusia (y de su líder actual Vladimir Putin), maquillan los verdaderos intereses de las potencias occidentales: no se trataba tanto de defender a Ucrania, como decían, sino de debilitar o quebrar a Rusia (lo cual no pudieron hacer) y de paso, como en el caso de Estados Unidos, vender petróleo y armas a Europa y apoderarse de sus tierras raras. Esto les permitió a los gringos someter a Europa y doblegarla bajo sus propios intereses. Hoy Europa carece de poder geopolítico frente a Oriente y frente a su mayor aliado occidental, hoy es un continente sometido a las órdenes de Trump. Es la decadencia de Europa. Como vaticinaba Hegel en sus <em>Lecciones sobre filosofía de la historia universal</em>, el poder, el espíritu (Der Geist) se desplazó desde Europa hacia América del Norte: “América es el país del porvenir” (1974, p. 177), decía el filósofo alemán en la primera mitad del siglo XIX.</p>



<p>En el caso de Gaza, para Estados Unidos se trataba de favorecer el poder de Israel en Oriente medio. Israel es, como se sabe, el principal aliado de los americanos en la región; se trataba, también, de pagar favores a los judíos multimillonarios que financiaron la campaña de Donald Trump a la presidencia. En este caso, Estados Unidos actuó como siempre lo ha hecho en el mundo:&nbsp; con cínico pragmatismo. Esto implica atacar a sus enemigos, defender a sus aliados, saquear recursos naturales y asegurar su hegemonía geopolítica. Es la misma lógica del ataque a Venezuela, donde el petróleo -y no la flagrante democracia y libertad- fue su principal motivo. Este ataque, que según la misma ONU viola el derecho internacional, ha sido justificado por las nuevas derechas. Igualmente ha sido ampliamente difundido por la prensa, la cual nunca habla de, por ejemplo, que las brutales sanciones económicas a Venezuela <em>también </em>son responsables de la migración venezolana en América Latina. Se pasa por alto algo tan simple como el hecho de que las sanciones económicas impuestas o los bloqueos para presionar a un gobierno terminan afectando en mayor grado, y en la vida cotidiana, a la población de ese país y no tanto a los gobiernos o cúpulas en el poder.</p>



<p>En su accionar estratégico y geopolítico, como ya advertíamos, Estados Unidos da un tiro de gracia al Derecho Internacional, el Derecho Internacional Humanitario, los Derechos humanos, el multilateralismo, la doctrina política de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Su política exterior injerencista es un <em>darwinismo político, </em>voraz y depredador. En estas actuaciones ha cometido ejecuciones extrajudiciales en el Caribe al asesinar tripulantes de lanchas. Sin captura, sin debido proceso, sin derecho a la defensa y posibilidad de refutar las pruebas (estas nunca se han mostrado) los americanos asesinan en aguas internacionales. También los gringos son cómplices del genocidio en Gaza pues han sido los principales defensores de Netanyahu y su expansionismo en Oriente. Gaza parece encarnar el destino de los previamente declarados superfluos, prescindibles, por el fanatismo sionista y por el poder. Nada volverá a ser igual después de Gaza pues ejemplifica la debacle moral de Occidente:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p><strong>“solo una humanidad a la que la muerte le ha llegado a resultar tan indiferente como sus miembros, una humanidad que ha muerto, puede sentenciar a muerte por vía administrativa a incontables seres” (Adorno, 2017, p. 242).</strong></p>
</blockquote>



<p> Lo preocupante es que todas estas acciones, estas formas de ver el mundo, son apoyados por las derechas globales afines a Occidente. Desde Vox en España, Javier Milei en Argentina, Bukele en Salvador, Kast en Chile, la derecha colombiana, parte de la derecha europea, justifican los ataques de Israel a Gaza, su necrofordismo o producción serializada de cadáveres de mujeres, niños y hombres; justifican el sionismo, o aplauden la invasión y el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela. <strong>No se trata de defender a Maduro. Se trata de defender la soberanía de cualquier país, de rechazar el imperialismo, de defender la autodeterminación de los pueblos, el derecho internacional así este funcione deficientemente.  Se trata de abogar por la dignidad y la vida de la gente inocente victima de una historia sacrificial dirigida por los poderosos del mundo.</strong></p>



<p>Las derechas actuales son globales, se <em>articulan</em> en la defensa de sus intereses interviniendo en las elecciones de otros países, promueven una visión de mundo que defiende sus privilegios, sus propiedades, el capitalismo y su neoliberalismo. Es una derecha hipócrita que despotrica del Estado de bienestar, pero acude al Estado para que la salve de la crisis o les proteja sus negocios. Les gusta el Estado para depredarlo, para vampirizar la riqueza socialmente producida, para saquear el producto de los impuestos que pagan los ciudadanos. Esa derecha global unida, desde Argentina, pasando por Colombia, Europa y Estados Unidos, es un peligro para la humanidad porque apoyan la locura imperialista y fascistoide de Trump. Son derechas que ponen en peligro la vida y la existencia del mundo. Se oponen a subsidios, a inversión pública, a salarios y seguridad social dignas; desfinancian la educación y atacan la educación pública, no pagan o pagan pocos impuestos, son aporofóbicas, racistas, clasistas, belicistas, excluyentes. Desean un mundo solo para ellos, eso sí, que les permita explotar a otros para incrementar y reproducir su riqueza.</p>



<p>Esa derecha usa los mismos mecanismos de estigmatización que el trumpismo. Es preocupante como Milei habla de los “Zurdos de mierda”; o, en Colombia, como un candidato de esa topología ideológica habla de “destripar” a la izquierda o al progresismo. Hacen esas aseveraciones en nombre de la libertad y de la patria. Al respecto cabe decir: <strong>“Los hombres han manipulado de tal forma el concepto de libertad, que acaba en el derecho del más fuerte y más rico a quitarle al más débil y más pobre lo poco que aún tiene” </strong>(Adorno, 2017, p. 263). Desde luego, también lo hacen en nombre de sus privilegios oligárquicos y del santo mercado que les permite mantenerlos y perpetuarlos.</p>



<p><strong>La idea que transmiten es que quienes defienden ideas igualitarias, a favor de los menos favorecidos, denunciando el cambio climático, críticos del mercado, que se oponen al militarismo y al sionismo global (apoyado en América Latina por Milei) deben ser exterminados como pulgas o insectos. Así se abonó el exterminio de los judíos en Alemania, y así se prepara en el discurso el exterminio de la izquierda o de cualquier ideología que no se alinee con su cosmovisión. </strong>Esto es ya fascismo puro y duro. En el mundo de las neoderechas no hay pluralismo de ideas, libertad de pensamiento y diferencias. Solo un mundo plano, llano, sin fisuras, un <em>régimen ad unum </em>que con su razón instrumental les permite gestionar a su favor la renta y las riquezas globales. Así se manifiesta, también, su deseo desesperado por mantener un capitalismo caníbal puesto a su servicio.  </p>



<p> <strong>Básicamente, defender la vida, la dignidad, la igualdad, la diversidad, el planeta y la naturaleza, es incompatible con las derechas actuales. </strong>Las derechas globales son necrófilas: Desean la muerte de su Gran Otro inventado. De hecho, no parece haber puntos medios: ya ni siquiera hay espacios para la socialdemocracia o el Estado social de derecho. En su ceguera conveniente, pues olvidan que todo es <em>relacional</em>, <em>interdependiente, codependiente,</em> niegan la crisis climática y los problemas del mundo. Seguramente suponen que cuando estos se vuelvan extremos, y se nos echen encima, ellos podrán contenerlos con más fascismo y represión, pero sin que se altere su “modo de vida imperial” (Saito, 2022, p. 22), el cual se podrá seguir sosteniendo con las riquezas del Sur global, con los réditos del trabajo de los explotados laboral y económicamente; con la depredación vampírica de las potencialidades de las corporalidades vivientes de quienes desprecian.   </p>



<p>En este contexto <em>juega</em> actualmente América Latina. Este continente, como África, ha sido explotado y subdesarrollado por Europa y Estados Unidos, por el Norte. Ya decía Eduardo Galeano:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“<strong>Todo se ha transmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. <em>Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos.</em> El modo de producción y la estructura de clases [ricos, pobres, clases medias] de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo” (2021, p. 18).&nbsp;</strong></p>
</blockquote>



<p>Y en esta realidad históricamente comprobable para Nuestra América, las clases dominantes, las oligarquías (dominantes hacia adentro, arrodilladas frente a los países del Norte), tienen una gran responsabilidad, pues han permitido y promovido el saqueo de las riquezas de nuestros países. Esa es la maldición de nuestros pueblos sin conciencia, sin un proyecto histórico nacional o continental como deseaban Simón Bolívar, José Martí, Manuel Ugarte, entre otros.</p>



<p>Por eso, hoy hay que acudir a la imaginación política, al rescate de la utopía, la defensa de la esperanza, la articulación desde debajo de los movimientos altermundistas, la construcción de una democracia radical, etc., con la defensa de la vida, la dignidad, el bienestar y la supervivencia de las generaciones futuras como principios rectores para hacerle frente al fascismo y las neoderechas que lo encarnan. En este sentido, las próximas elecciones presidenciales en Colombia no pueden ser la excepción, pues oponerse a la derecha radical y oligárquica deja de ser fanatismo partidista y se convierte, más bien, <em>en un imperativo ético</em> en defensa de la vida biológica humana y no humana. Es cuestión de principios.</p>



<p><strong>Nota:</strong> En este artículo no uso el concepto &#8220;dictadura&#8221; en la acepción romana, sino en la moderna. Equivale plenamente a Fascismo. </p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Adorno, Theodor. (1984). <em>Crítica cultural y sociedad</em>. Madrid: Sarpe.</p>



<p>Adorno, Theodor. (2017). <em>Minima moralia. Reflexiones desde la vida dañada.</em> Akal.</p>



<p>Alemán, Jorge. (2025). <em>Ultraderechas. Notas sobre la nueva deriva neoliberal</em>. Madrid: NED ediciones.</p>



<p>Arendt, Hannah. (2015). “Sobre la violencia”. En <em>Crisis de la república</em> (pp. 81-152), Madrid: Trotta.</p>



<p>Arendt, Hannah. (2017). <em>Sobre la revolución</em>. Madrid: Alianza Editorial.</p>



<p>Arendt, Hannah. (2020). <em>Verdad y mentira en la política</em>. Barcelona: Página Indómita.</p>



<p>Dussel, Enrique. (2022). <em>Política de la liberación</em>. Crítica creadora. Volumen III. Madrid: Trotta.</p>



<p>Galeano, Eduardo. (2021). <em>Las venas abiertas de América Latina</em>. México: Siglo XXI Editores.</p>



<p>Hegel, G. W. F. (1974). <em>Lecciones sobre la filosofía de la historia universal</em>. Madrid: Revista de occidente.</p>



<p>Koyré, Alexander. (2015). <em>La función política de la mentira moderna</em>. Pasos perdidos.</p>



<p>Orwell, George. (2013). <em>1984</em>. Bogotá: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.S.</p>



<p>Quintana, Laura. (2021). <em>Rabia. Afectos, violencia, inmunidad</em>. Barcelona: Herder.</p>



<p>Saito, Kohei. (2022). <em>El capital en la era del Antropoceno</em>. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.S.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
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        <pubDate>Fri, 16 Jan 2026 23:36:17 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El fascismo americano y las ultraderechas autoritarias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Un escrito de Juan Diego Vélez sobre el libro El arte al desnudo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/un-escrito-de-juan-diego-velez-sobre-el-libro-el-arte-al-desnudo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Bertrand Russell se sorprendía de que los seres humanos tuviéramos un conocimiento tan vasto y preciso sobre el mundo exterior y, sin embargo, nuestro universo interior permaneciera envuelto en el más completo misterio. &nbsp;El humor, la religiosidad, el sentido de justicia o los juicios estéticos y morales son, sin duda, universales humanos. &nbsp;Pero ¿Qué entendemos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Bertrand Russell se sorprendía de que los seres humanos tuviéramos un conocimiento tan vasto y preciso sobre el mundo exterior y, sin embargo, nuestro universo interior permaneciera envuelto en el más completo misterio. &nbsp;El humor, la religiosidad, el sentido de justicia o los juicios estéticos y morales son, sin duda, universales humanos. &nbsp;Pero ¿Qué entendemos por arte? &nbsp;¿qué es en esencia el humor? ¿Existe una moral innata que nos oriente, o son nuestros juicios el resultado de circunstancias históricas y construcciones sociales, como sostienen los pensadores posmodernos?</p>



<p><em>El arte al desnudo</em> es un intento valiente y valioso de iluminar una de las preguntas más esquivas de la filosofía: ¿a qué llamamos realmente arte? ¿En qué momento una creación humana alcanza este estatus? ¿Existen criterios objetivos para evaluar el valor de una obra, o todo juicio se reduce, en últimas, a acuerdos sociales, símbolos de poder, formas de entretenimiento o mecanismos para ganar prestigio? Y aún más: ¿hay en estas prácticas un trasfondo adaptativo, ligado a nuestra evolución, o son un instinto fruto de una coevolución biológica?</p>



<p>Los tres primeros capítulos del libro constituyen, en mi opinión, el corazón del texto. En ellos, Ana aborda estas preguntas desde perspectivas muy diversas, logrando un compendio extraordinariamente rico en ideas. Los enfoques van desde la reflexión filosófica de pensadores del siglo XIX hasta las propuestas de autores contemporáneos como Gombrich, Popper, Pinker, Joshua Bach y otros filósofos, historiadores del arte y críticos actuales.</p>



<p>Pero el texto no se limita a exponer los distintos puntos de vista de estos autores, sino que avanza una tesis original: aquello que llamamos arte es, en muchas ocasiones, el resultado de la perfección de una técnica, de una artesanía, de un objeto o de cualquier labor o acción ejercida con maestría. De ahí que el arte pueda desplegarse en formas tan diversas como la pintura, la escultura, la música, la literatura, el cine o incluso las matemáticas. La autora no se aferra a una sola idea ni pretende defender su punto de vista de manera exclusiva. La discusión se plantea más bien como una serie de sugerencias, acompañadas de la advertencia de que, en cuestiones tan espinosas como estas, cualquier intento de encerrar en una fórmula única un concepto tan escurridizo termina, casi de inmediato, revelando una nueva pieza del rompecabezas que no encaja en el armazón teórico.</p>



<p>En defensa de esta tesis, la autora recorre la historia del arte, desde las primeras expresiones rupestres hasta el Renacimiento y la contemporaneidad. Leonardo da Vinci, con <em>La Gioconda</em>, perfeccionó el retrato psicológico gracias a la sutileza del <em>sfumato.</em> En el Barroco, Diego Velázquez alcanzó la cima del naturalismo y de la representación cortesana con <em>Las Meninas</em>. Caravaggio, en <em>Judith decapitando a Holofernes</em>, llevó el tenebrismo a su máxima intensidad. Con <em>Los nenúfares</em>, Claude Monet perfeccionó la captura de la luz, transformando la superficie del agua en un campo de vibraciones cromáticas que abriría el camino hacia la abstracción moderna.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="864" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091310/09Judith_i_Holofernes-1024x864.jpg" alt="" class="wp-image-120887" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091310/09Judith_i_Holofernes-1024x864.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091310/09Judith_i_Holofernes-300x253.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091310/09Judith_i_Holofernes-768x648.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091310/09Judith_i_Holofernes.jpg 1120w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><em>Judith decapitando a Holofernes</em></p>



<p>La ausencia de figuras humanas o animales, propia del arte islámico, impulsó a sus artesanos a llevar la geometría a un grado de sofisticación sin precedentes: teselaciones con traslaciones, rotaciones y reflexiones. La Alhambra no es solo una obra maestra de la arquitectura, sino también una obra de arte matemática. Sus muros y mosaicos albergan ejemplos de casi todos los grupos de simetría del plano conocidos por la cristalografía, convertidos en patrones geométricos que se repiten hasta el infinito.</p>



<p>Lo mismo podría decirse de la música de Palestrina, que representa el cenit de la polifonía como técnica musical, un arte en el que cada voz se entrelaza con las demás hasta formar un tejido sonoro de pureza y equilibrio insuperables. O de la obra de Bach, la culminación de un periodo que llevó la armonía, el contrapunto y otras técnicas musicales a una perfección casi inhumana, donde la matemática de las formas y la expresividad espiritual alcanzan una síntesis irrepetible.</p>



<p>Y puede haber arte en un juego, como el ajedrez: en la célebre <em>Partida del Siglo</em>, en la que el niño prodigio Bobby Fischer, con tan solo trece años, doblegó al Gran Maestro Donald Byrne tras ofrecer en sacrificio a su dama, en la jugada diecisiete. Lo que a primera vista parecía un desatino infantil se reveló luego como una combinación deslumbrante, tejida con la precisión de un artista consumado.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="487" height="418" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091158/Screenshot-2025-09-28-091126.png" alt="" class="wp-image-120886" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091158/Screenshot-2025-09-28-091126.png 487w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/28091158/Screenshot-2025-09-28-091126-300x257.png 300w" sizes="auto, (max-width: 487px) 100vw, 487px" /></figure>



<p>Pero, como bien señala Ana Cristina, difícilmente podríamos incluir en esa misma lista otras obras, como el célebre orinal de Marcel Duchamp o la provocadora <em>Merda d’artista</em> de Piero Manzoni, que llegó a venderse por 275.000 euros. Con ironía, ella observa que quien la compró debió pensar que aquella obra no podía ser “pura mierda”.</p>



<p>Pocos gestos han sido tan incendiarios como aquel de Duchamp en 1917, cuando presentó un orinal bajo el título de <em>Fountain</em>. No fue el objeto lo que lo hizo memorable —un orinal carece de toda pretensión estética—, sino la osadía de interpelar a los guardianes del gusto y cuestionar su poder para decidir qué merece llamarse arte. Algo semejante ocurre con Manzoni, que envasó su propio excremento en noventa latas y las vendió al precio del oro. En ellas no hay belleza ni maestría técnica, sino una burla corrosiva: el mercado convertido en caricatura de sí mismo, el lujo reducido a la paradoja de un desecho.&nbsp; Como se señala en el texto, tanto Duchamp como Manzoni no aspiraron a conmovernos con la contemplación, sino a sacudirnos con el desafío: recordarnos que, en la sociedad de consumo, el valor del arte no descansa en lo que es, sino en lo que estamos dispuestos a creer que significa.</p>



<p>Por supuesto que la discusión acerca de si estas dos piezas representan o no una obra de arte se reduce, en buena medida, a una cuestión semántica. La autora, en mi opinión, se limita a señalar una salida a la aparente paradoja que pretende desafiar su tesis principal: el arte no debe confundirse con un manifiesto, como en el caso de Duchamp, o con una sátira, como en el de Manzoni, porque es indudable que lo que se considera arte está siempre atravesado por estructuras jerárquicas: instituciones, críticos, museos, coleccionistas y mercados que ejercen una autoridad simbólica capaz de conferir valor a lo que, fuera de ese contexto, carecería de él. En última instancia, lo que ocurre no es tanto una valoración estética cuanto una confusión: se toma por “valor artístico” lo que en realidad no es más que prestigio social, el aura de distinción que acarrea poseer lo que pocos pueden tener.</p>



<p>Otra tesis que se menciona en el texto me resulta particularmente fascinante: la propuesta del filósofo Joshua Bach, según la cual el propósito del arte es capturar estados de conciencia. El arte no sería, entonces, un mero adorno de la vida ni una actividad destinada exclusivamente a entretener o a provocar, sino un medio para fijar, traducir y comunicar experiencias subjetivas que, de otro modo, se desvanecerían en la interioridad del individuo. Desde esta perspectiva, no es casualidad que el sentimiento religioso y el artístico hayan marchado históricamente de la mano: ambos buscan dar forma a lo inefable, atrapar lo invisible y hacer visible lo que ocurre en los estratos más profundos de la mente y del espíritu.</p>



<p>&nbsp;Así, la música sacra de Palestrina se entiende como un intento de encarnar la pureza espiritual de la polifonía; los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, como la plasmación monumental de la grandeza divina y del drama humano; y las pasiones de Bach, como la expresión máxima de un estado de devoción en el que la complejidad armónica y el fervor religioso se funden en un mismo lenguaje. En todos estos casos, lo que se perpetúa no es solo una obra, sino un estado de conciencia que, gracias al arte, puede ser compartido y revivido siglos después.</p>



<p>En la película <em>American Beauty</em> (1999), hay una escena que se ha vuelto emblemática: el joven Ricky Fitts graba, con su vieja filmadora casera, los movimientos erráticos de una bolsa plástica que el viento arrastra y hace danzar en el patio de una casa. A simple vista, se trata de un gesto banal, casi ridículo; sin embargo, la cámara nos invita a percibirlo como una revelación íntima, una epifanía de belleza inesperada en lo cotidiano. La ligereza de la bolsa, que se abandona al azar de las corrientes de aire, contrasta con la pesadez de la vida del propio Ricky, un adolescente marcado por la incomprensión, la violencia y el rechazo de su padre. El vuelo frágil de aquel objeto sin valor se convierte así en un espejo del dolor, la rabia y la desesperación contenida de un joven cuya sensibilidad y orientación sexual son brutalmente negadas. La escena nos recuerda que, a veces, lo más profundo se expresa en lo más insignificante: un trozo de plástico mecido por el viento puede revelar con más fuerza que mil palabras el estado de conciencia de quien lo contempla.</p>



<p>Otro ejemplo de lo que menciona Joshua Bach —el arte como forma de capturar estados de conciencia— puede hallarse en <em>Corazón de cristal</em> (1976), una de las obras maestras de Werner Herzog. En la escena final, un grupo de hombres se reúne en una isla que no es más que un peñasco solitario en medio del mar; la música hipnótica de Popol Vuh acompaña sus movimientos mientras se embarcan en una travesía imposible, condenada desde el inicio al fracaso. Es una imagen alegórica: el fin de una época, la desaparición de los artesanos del cristal rubí, arrasados por la llegada inexorable de la revolución industrial. Pero lo que convierte a esta escena en una obra de arte no es solo su simbolismo histórico, sino la intensidad psicológica y espiritual que logra transmitir.</p>



<p>La pregunta por el arte nos conduce, al final, a un territorio fronterizo donde toda razón se disuelve: el enigma del mundo interior y de las <em>qualia</em>, esas formas puras de la experiencia subjetiva que, aun rozando lo que llamamos realidad, se escapan de cualquier intento de explicación. No se trata de un desvío esotérico ni de un arrebato místico, sino de la aceptación sobria de un límite: ese umbral donde nuestra comprensión se detiene y donde laten, indómitas, la percepción, la emoción y la conciencia misma. Quizá por eso el universo interior que evocaba Russell permanezca siempre cubierto por un velo, como si el arte no fuera más que la huella efímera de lo inefable que se agita en lo más profundo de la psiquis humana; un resplandor destinado, acaso, a “elevar la vida por encima de la tragedia”.</p>



<p>Juan Diego Vélez es profesor titular de la Escuela de Matemáticas, Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120885</guid>
        <pubDate>Sun, 28 Sep 2025 14:13:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un escrito de Juan Diego Vélez sobre el libro El arte al desnudo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El recorte de tasas: un alivio con mensaje alcista</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/la-agenda-del-cfo/el-recorte-de-tasas-un-alivio-con-mensaje-alcista/</link>
        <description><![CDATA[<p>La reciente decisión de la Reserva Federal (FED) de reducir las tasas de interés ha sido interpretada por muchos como el inicio de un ciclo de alivio monetario. Sin embargo, el mensaje de fondo es más complejo que un simple giro expansivo. Detrás del recorte hay señales de cautela, compromisos explícitos con la estabilidad, y [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La reciente decisión de la Reserva Federal (FED) de reducir las tasas de interés ha sido interpretada por muchos como el inicio de un ciclo de alivio monetario. Sin embargo, el mensaje de fondo es más complejo que un simple giro expansivo. Detrás del recorte hay señales de cautela, compromisos explícitos con la estabilidad, y variables críticas que pocos analizan en detalle —como la NAIRU, la inflación por arrendamientos y el valor del dólar.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un gesto expansivo con mensaje restrictivo</h3>



<p>Aunque la FED bajó las tasas, su comunicado fue claro en marcar límites. Palabras como <em>“momento”</em> y <em>“extensión”</em> de futuros recortes muestran que no hay un compromiso definitivo con una senda larga de disminuciones. La autoridad monetaria mantiene una postura <em>hawkish</em> (es decir un mensaje agresivo), pues abre la puerta a más recortes si los datos lo justifican, pero no asegura nada. Se trata de una maniobra de seguro, no de un cheque en blanco.</p>



<p>En otras palabras, la FED lanzó una señal expansiva para calmar a los mercados y dar un respiro a la economía, pero al mismo tiempo marcó un límite: no existe un compromiso irrevocable con nuevas reducciones, ni mucho menos con una estrategia de largo plazo orientada solo a la expansión.</p>



<p>Este doble mensaje —suavizar con un recorte, pero reforzar la cautela con el lenguaje— se conoce en los mercados como una postura hawkish dovish: se concede alivio monetario, pero bajo una narrativa dura, “agresiva” en el sentido de advertir que la prioridad sigue siendo el control de la inflación y no una expansión desenfrenada del crédito.</p>



<p>La FED, de hecho, está ejecutando lo que podríamos llamar una <strong>“maniobra de seguro”:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Si la economía continúa desacelerándose, este recorte será recordado como la primera pieza de un ajuste más amplio.</li>



<li>Pero si la inflación se resiste a bajar o repunta, la institución mantiene la autoridad moral y técnica para detener el ciclo inmediatamente, e incluso revertirlo si fuera necesario.</li>
</ul>



<p>De ahí la idea de que no se trata de un “cheque en blanco” para la economía o para los mercados financieros. Más bien, es una dosis de oxígeno cuidadosamente racionada, con la advertencia de que el tratamiento completo dependerá de cómo evolucione el paciente.</p>



<p>Al enfatizar esta cautela, la FED busca varios objetivos estratégicos:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Anclar expectativas: evitar que empresas, hogares e inversionistas interpreten el recorte como un retorno automático a la era del dinero barato.</li>



<li>Proteger su credibilidad: mostrar que no actúa bajo presiones políticas ni de Wall Street, sino en función de datos verificables.</li>



<li>Preservar flexibilidad: mantener abierta la posibilidad de acelerar, desacelerar o incluso revertir la política según lo exijan las circunstancias.</li>
</ol>



<p>En resumen, el gesto expansivo de la reducción de tasas está envuelto en un mensaje restrictivo que recuerda al mercado que el timón de la política monetaria sigue firme, y que la prioridad esencial —el equilibrio entre crecimiento y estabilidad de precios— no será sacrificada por apresurar la recuperación económica.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Cohesión y confianza en la economía</strong></h3>



<p>Un aspecto que no puede pasar desapercibido es la cohesión interna de la Reserva Federal. En ciclos anteriores de política monetaria, los comunicados del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) solían venir acompañados de disensos notables: miembros que pedían recortes más profundos o que, por el contrario, advertían que cualquier reducción sería prematura. Esta vez, en cambio, el consenso fue evidente. Hubo matices, claro, pero la lectura general es que la mayoría de los gobernadores y presidentes de bancos regionales compartieron la misma visión: la economía estadounidense necesita un alivio, pero uno prudente y calibrado.</p>



<p>Esa cohesión interna es fundamental por varias razones:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Credibilidad hacia los mercados</strong>: cuando el mensaje de la FED se percibe como unívoco, la señal es más clara y las expectativas se alinean. La falta de divisiones refuerza la idea de que la institución está actuando con una brújula común, no bajo tensiones políticas ni luchas internas.</li>



<li><strong>Confianza en la estrategia</strong>: la unanimidad relativa proyecta seguridad de que la ruta escogida —un recorte moderado— es la más adecuada en este momento. Los inversionistas, las empresas y los hogares interpretan esa coherencia como un indicador de estabilidad institucional.</li>



<li><strong>Reducción de volatilidad</strong>: menos voces discordantes significan menos sorpresas para los mercados financieros. En tiempos de incertidumbre global, esta claridad resulta tan valiosa como la propia decisión de política monetaria.</li>
</ol>



<p>Pero la cohesión no se limita al plano interno de la FED. También transmite una lectura optimista sobre la fortaleza subyacente de la economía estadounidense. Pese a que los datos muestran una moderación en la inversión y un enfriamiento en el ritmo de contratación, los fundamentos siguen firmes:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Empleo</strong>: aunque la creación de puestos de trabajo se ha ralentizado, la tasa de desempleo aún se mantiene en niveles históricamente bajos en comparación con décadas pasadas.</li>



<li><strong>Consumo</strong>: el gasto de los hogares, que representa más de dos tercios del PIB, no se ha desplomado; se observa una resiliencia notable en sectores como servicios, entretenimiento y turismo.</li>



<li><strong>Producción</strong>: industrias clave como la tecnológica y la manufacturera muestran capacidad de adaptación, aun en medio de un entorno global desafiante por tensiones comerciales y disrupciones en las cadenas de suministro.</li>
</ul>



<p>En otras palabras, la FED no actúa como quien trata de salvar a un paciente en estado crítico, sino como quien ajusta el tratamiento para evitar complicaciones futuras. Esa diferencia es esencial: proyecta al mundo una economía con bases sólidas, capaz de resistir choques externos, y que requiere ajustes finos más que intervenciones de emergencia.</p>



<p>El mensaje implícito es que Estados Unidos no está entrando en recesión, sino transitando hacia una fase de menor crecimiento, donde el objetivo es gestionar el aterrizaje suave (<em>soft landing</em>). Y esa convicción de la FED, reforzada por la cohesión de sus miembros, funciona como un ancla de confianza tanto dentro del país como en el escenario internacional.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Inflación por encima del 2%, crecimiento a la baja</strong></h3>



<p>La paradoja que enfrenta hoy la Reserva Federal es clara: la inflación sigue por encima de la meta del 2%, pero los signos de enfriamiento económico se acumulan. Este desajuste obliga a la FED a caminar sobre una cuerda floja, en la que un paso en falso podría reavivar viejos fantasmas —ya sea el de una inflación descontrolada o el de una recesión adelantada.</p>



<p>Por un lado, la inflación ha cedido respecto a los picos de 2022 y 2023, cuando alcanzó niveles superiores al 7%, pero aún no se ha consolidado la convergencia hacia el 2%. Persisten presiones en rubros como servicios, salud y educación, y aunque los precios de energía y alimentos se han moderado, siguen siendo volátiles y sensibles a choques externos (conflictos geopolíticos, disrupciones logísticas o fenómenos climáticos).</p>



<p>Por otro lado, el crecimiento económico muestra síntomas de desgaste:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Inversión empresarial</strong>: las compañías han postergado proyectos de capital ante la incertidumbre de costos financieros elevados y un horizonte de demanda más débil.</li>



<li><strong>Consumo</strong>: el gasto de los hogares, motor histórico del PIB estadounidense, se desacelera en respuesta a mayores tasas de interés en créditos hipotecarios, tarjetas y préstamos estudiantiles.</li>



<li><strong>Mercado laboral</strong>: aunque sigue robusto, la creación neta de empleos se ha reducido y la participación laboral comienza a estabilizarse, lo cual resta dinamismo al ingreso disponible.</li>
</ul>



<p>Ante este escenario mixto, la FED optó por un <strong>recorte moderado</strong> de tasas, suficiente para enviar una señal de alivio a los mercados y abaratar en parte el crédito, pero no tan agresivo como para desatar un nuevo ciclo inflacionario. La estrategia busca activar la inversión y dar oxígeno al consumo, sin perder de vista que los precios aún requieren vigilancia.</p>



<p>La clave está en el delicado equilibrio entre dos riesgos contrapuestos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Recortar demasiado poco</strong>, lo que dejaría a la economía vulnerable a una recesión más profunda.</li>



<li><strong>Recortar demasiado rápido</strong>, lo que podría reavivar expectativas inflacionarias y obligar, más adelante, a aplicar un endurecimiento abrupto que sería más dañino.</li>
</ul>



<p>Este dilema es precisamente lo que se entiende como un <strong>“</strong>soft landing<strong>”</strong> o aterrizaje suave: enfriar la inflación sin apagar por completo la actividad económica. Un objetivo ambicioso, difícil de alcanzar y que depende no solo de la política monetaria, sino también de factores exógenos —desde la evolución de los precios internacionales hasta la dinámica del mercado inmobiliario.</p>



<p>En conclusión, el hecho de que la inflación siga por encima del 2% al mismo tiempo que el crecimiento se desacelera, convierte la política monetaria actual en un acto de funambulismo: la FED avanza, paso a paso, sobre una cuerda tensa, donde la confianza de los mercados y la estabilidad de la economía dependen de no perder el equilibrio.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>NAIRU: la variable oculta que gana protagonismo</strong></h3>



<p>Dentro de las discusiones sobre política monetaria, gran parte de la atención se concentra en dos variables: inflación y tasas de interés. Sin embargo, existe un indicador menos visible, aunque decisivo, que actúa como puente entre ambas: la <strong>NAIRU</strong> (<em>Non-Accelerating Inflation Rate of Unemployment</em> o “tasa de desempleo no aceleradora de inflación”).</p>



<p>En términos sencillos, la NAIRU representa el nivel de desempleo “natural” en el que la economía puede operar sin generar presiones inflacionarias. Si el desempleo cae por debajo de ese umbral, los trabajadores ganan mayor poder de negociación salarial, las empresas enfrentan mayores costos laborales, y la inflación tiende a acelerarse. Si el desempleo está por encima, la presión inflacionaria se reduce, pero a costa de menor dinamismo económico y pérdida de bienestar.</p>



<p>Las estimaciones actuales sitúan la NAIRU en Estados Unidos en torno al <strong>5%–6%</strong>, un rango que refleja las complejidades del mercado laboral moderno: desde la automatización y la digitalización, hasta la participación laboral de grupos tradicionalmente subrepresentados. Hoy, la tasa de desempleo real se mueve peligrosamente cerca de ese rango, lo que obliga a la FED a monitorear este indicador con más atención de la que muestra en público.</p>



<p>¿Por qué es tan clave?</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Porque conecta inflación y empleo</strong>: la FED tiene un mandato dual —precio estable y pleno empleo—, y la NAIRU es el punto de equilibrio entre ambos.</li>



<li><strong>Porque anticipa tensiones futuras</strong>: si la tasa de desempleo baja por debajo de la NAIRU, se pueden esperar aumentos salariales más agresivos y, en consecuencia, mayor presión sobre los precios.</li>



<li><strong>Porque guía la velocidad de los recortes</strong>: un desempleo cercano o inferior a la NAIRU limita el margen de la FED para recortar tasas sin arriesgar un repunte inflacionario.</li>
</ol>



<p>Lo interesante es que, a diferencia de otros indicadores como el IPC o la tasa de fondos federales, la NAIRU rara vez aparece en titulares o debates políticos. Sin embargo, en los pasillos de la FED y en los modelos macroeconómicos más sofisticados, es una de las variables que define el rango de acción de la política monetaria.</p>



<p>En este contexto, la NAIRU funciona como un <strong>“</strong>termómetro oculto”: mide la temperatura real del mercado laboral y permite anticipar si el cuerpo económico está cerca de la fiebre inflacionaria o del enfriamiento recesivo. Su vigilancia constante es, por tanto, tan necesaria como la de la inflación misma, aunque casi nadie la esté discutiendo en la esfera pública.</p>



<h3 class="wp-block-heading">nflación por arrendamientos: el retraso en la estadística</h3>



<p>El componente de vivienda (rentas y <em>owners’ equivalent rent</em>) representa alrededor del 42% del IPC. Sin embargo, hay un desfase: los cambios en nuevos contratos de arrendamiento se reflejan en la estadística oficial con varios meses de retraso.</p>



<p>Hoy, los arrendamientos en EE. UU. están mostrando una tendencia a la baja. Eso significa que, más allá de la foto actual de la inflación, en el próximo semestre debería observarse una reducción natural de la presión inflacionaria proveniente de la vivienda, independientemente de los efectos que puedan tener los aranceles o tarifas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Dólar más débil: alivio en deuda y en política comercial</strong></h3>



<p>La reciente depreciación del dólar frente a monedas como el euro, el yen y varias divisas emergentes introduce un respiro estratégico para la economía estadounidense y para la política económica del gobierno. Este fenómeno tiene al menos <strong>dos efectos inmediatos y positivos</strong>:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Alivio en el servicio de la deuda externa</strong><br>Cuando el dólar pierde valor relativo frente a otras monedas, los compromisos financieros denominados en divisas extranjeras se abaratan en términos de dólares. Para un país con un nivel de endeudamiento global tan alto como EE. UU., esto representa un ahorro significativo en el servicio de deuda, especialmente en un contexto de tasas aún elevadas.<br>Además, el dólar más débil también <strong>favorece a las empresas multinacionales estadounidenses</strong>, pues las utilidades generadas en el exterior, al ser convertidas a dólares, aumentan en valor contable, lo que da soporte a sus balances y, por ende, a los mercados bursátiles.</li>



<li><strong>Impulso a la política comercial y competitividad internacional</strong><br>Un dólar más barato hace que los productos estadounidenses resulten más atractivos en el exterior. Sectores como la manufactura, la agricultura y la tecnología exportadora ganan terreno, compensando parcialmente el efecto de los aranceles o medidas proteccionistas que encarecen las importaciones.<br>En este sentido, la depreciación del dólar actúa como una <strong>válvula de escape</strong>: suaviza los costos de las decisiones arancelarias internas y protege la economía doméstica de una contracción mayor en el comercio.</li>
</ol>



<p>En conclusión, la dinámica cambiaria actual no solo complementa la estrategia monetaria de la FED, sino que también brinda al gobierno un margen de maniobra adicional para enfrentar desafíos en comercio, competitividad y sostenibilidad de la deuda. Se trata de un respaldo indirecto que, en términos políticos, amplía el espacio de acción de Washington en el frente económico.</p>



<p></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Impacto en América Latina</strong></h3>



<p>La combinación de tasas más bajas en EE. UU. y un dólar debilitado no se limita a efectos domésticos; también genera repercusiones significativas en los países latinoamericanos. En términos generales, hablamos de un efecto derrame positivo que puede expresarse en tres vías:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Flujos de capital hacia la región</strong><br>Los inversionistas internacionales, al ver reducido el retorno en activos estadounidenses, suelen redirigir capital hacia mercados emergentes donde la prima de riesgo es mayor y las tasas de interés locales resultan más atractivas. Esto impulsa la compra de bonos soberanos y corporativos, así como la inversión en bolsas latinoamericanas.</li>



<li><strong>Mejores condiciones de financiamiento externo</strong><br>Una moneda local más fuerte frente al dólar reduce la carga de deuda denominada en divisas, lo cual da oxígeno a las finanzas públicas y privadas. Países con alto nivel de endeudamiento en dólares, como Brasil, México, Argentina o Colombia, pueden experimentar un alivio en el pago de intereses y capital.</li>



<li><strong>Estabilidad cambiaria y mayor resiliencia macroeconómica</strong><br>Con monedas regionales más apreciadas, se moderan las presiones inflacionarias importadas. Esto puede dar margen a los bancos centrales latinoamericanos para también evaluar recortes de tasas, en sincronía con la FED, sin temor a fuertes salidas de capital.</li>
</ol>



<p>No obstante, el impacto no será uniforme. <strong>La estabilidad política e institucional</strong> jugará un papel crucial:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Países con reglas claras, disciplina fiscal y marcos regulatorios sólidos (Chile, México, Perú) estarán mejor posicionados para captar los beneficios.</li>



<li>En contraste, naciones con crisis políticas o falta de credibilidad institucional podrían ver limitado el flujo de capital, o incluso experimentar volatilidad adicional en sus mercados.</li>
</ul>



<p>En definitiva, la actual coyuntura ofrece a América Latina una ventana de oportunidad: atraer capitales, abaratar deuda y ganar estabilidad cambiaria. Sin embargo, esa oportunidad solo se materializará plenamente si cada país logra transmitir confianza, previsibilidad y seriedad en la gestión económica.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Felipe Jánica</author>
                    <category>La agenda del CFO</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120619</guid>
        <pubDate>Fri, 19 Sep 2025 20:44:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El recorte de tasas: un alivio con mensaje alcista]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Felipe Jánica</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Petro descertificado.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/petro-descertificado/</link>
        <description><![CDATA[<p>La llamada “descertificación” de Colombia por parte del gobierno de Donald Trump es, en realidad, una descertificación personal de Gustavo Petro. No es un simple tecnicismo de la diplomacia antidrogas: es un gesto deliberado, casi un regalo envenenado de presidente a presidente. El mensaje es claro: la hegemonía de la política estadounidense sobre Colombia sigue [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><br>La llamada “descertificación” de Colombia por parte del gobierno de Donald Trump es, en realidad, una descertificación personal de Gustavo Petro. No es un simple tecnicismo de la diplomacia antidrogas: es un gesto deliberado, casi un regalo envenenado de presidente a presidente. El mensaje es claro: la hegemonía de la política estadounidense sobre Colombia sigue siendo tan vasta que, ante un manotazo de Washington, el consenso de la clase política bogotana fue—en una coreografía casi automática—bajar la cabeza, pedir algo que suena a disculpa y dejar entrever una vergüenza con destino Washington.</p>



<p>En el otro extremo, desde sectores de izquierda y progresistas, reapareció la consigna recalcitrante: el fracaso de la prohibición en el Norte es lo que alimenta la demanda insaciable y, en consecuencia, mantiene la producción aquí de manera desaforada. En cierto modo, ambos bandos tienen parte de razón, pero el dilema se resuelve si se mira con menos miopía: el narcotráfico es un problema compartido. Es político, social, económico. Y, como recuerdan muchas familias indígenas, también es espiritual: un desencuentro profundo con la planta misma, con el modo en que la sociedad la maltrata y la convierte en mercancía maldita.</p>



<p>Pero el fracaso más alarmante no es el del narcotráfico. Es el de nuestra política exterior. Petro acierta cuando denuncia las hipocresías de la guerra contra las drogas; muchas de sus observaciones sobre la doble moral estadounidense son ciertas. Pero un presidente no gobierna para tener razón: gobierna para cuidar el interés nacional. Y cuidar ese interés implica algo más complejo que un combate en Twitter con el presidente de la potencia más poderosa del mundo.</p>



<p>Colombia, como cualquier país que se pretenda serio, debe reconocer que el planeta es un tablero multipolar, que exige astucia para moverse entre compromisos históricos y nuevas alianzas. Las relaciones, ya sea con el Perú o con Estados Unidos, se cuidan con inteligencia estratégica, no con desplantes que sitúan al país en riesgos innecesarios.</p>



<p>Por eso resultan oportunas las palabras del Consejo de Relaciones Internacionales (CORI), el tipo de institución que hay que escuchar en momentos así: “El gobierno nacional debe presentar a la brevedad hojas de ruta en política exterior y en la lucha contra las drogas, construidas con los Estados Unidos, Europa y la región, para ser más efectivos en la erradicación, interdicción y cooperación judicial. Colombia hace el mayor sacrificio en vidas, paz política y gasto público.” No se trata de una rendición, sino de entender que el interés nacional pasa por una estrategia clara, compartida y pragmática.</p>



<p>Petro está descertificado. No porque un documento en Washington lo haya sellado, sino porque él mismo se ha situado en la línea de fuego de un modo que desborda su papel. Ya no es el guerrillero en el monte ni el senador de izquierda beligerante que podía darse el lujo de la confrontación retórica. Es el presidente de Colombia. Y esa diferencia no es semántica: es la frontera entre la audacia y la imprudencia.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120542</guid>
        <pubDate>Thu, 18 Sep 2025 22:05:58 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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