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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 21 Sep 2026 15:53:15 +0000</lastBuildDate>
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	<title>You searched for culturas | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Matemáticas e inteligencia artificial: entre el temor y la oportunidad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/matematicas-e-inteligencia-artificial-entre-el-temor-y-la-oportunidad/</link>
        <description><![CDATA[<p>En estos días se ha generado un gran revuelo ante la sorprendente capacidad que ha demostrado la IA para transformar el trabajo de los matemáticos</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La reciente noticia sobre la presunta solución —gracias al uso de la IA— del problema relacionado con las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los siete «problemas del milenio», que se cuentan entre los desafíos matemáticos más célebres y cuya resolución está premiada con un millón de dólares cada uno, ha desatado un intenso debate sobre el papel de los matemáticos y su futuro frente a esta poderosa herramienta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A mi modo de ver, la mayoría de estas preocupaciones proviene de la idea de que los matemáticos dejarán de ser valiosos. Hay un aparente temor a que se pierda la utilidad de su labor, a que su capacidad para resolver problemas sea superada por la indiscutible superioridad de la IA en el procesamiento de la información.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante lo anotado anteriormente, creo que ese tipo de preocupaciones ha existido siempre, y no solo entre los matemáticos. La aparición de la imprenta de Gutenberg, por ejemplo, suscitó numerosas inquietudes debido a la difusión masiva de textos que antes estaban reservados a unos pocos. Además, provocó la gradual desaparición de algunos oficios, como el de los amanuenses o copistas, encargados de transcribir manuscritos a mano, labor que generalmente se realizaba en monasterios y talleres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la evolución de las herramientas utilizadas para efectuar cálculos y resolver problemas ha habido siempre, por supuesto, un efecto sobre la manera de hacer matemáticas. Desde los ábacos utilizados por numerosas culturas se llegó a inventos de enorme importancia, como las calculadoras mecánicas: la pascalina, diseñada por Blaise Pascal en 1642, o la extraordinaria máquina de Leibniz, presentada en 1673, con la que ya podían realizarse las cuatro operaciones aritméticas básicas, incluida la división. Cada uno de estos avances generó temores y contribuyó gradualmente a la desaparición de oficios ya tradicionales que dependían de la habilidad para efectuar cálculos manuales de forma rápida y precisa, como los de los calculistas que realizaban complejos cómputos numéricos para la astronomía, la navegación, la ingeniería o la administración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El siguiente gran salto se produjo con la aparición de las calculadoras electrónicas hacia mediados del siglo XX. Estas máquinas, inicialmente costosas y reservadas a instituciones científicas, militares y empresariales, realizaban en segundos operaciones que antes requerían largos cálculos manuales. Ya en la década de 1970 se popularizaron, y los estudiantes universitarios podían adquirirlas para reemplazar las reglas de cálculo y las tablas logarítmicas en la ejecución de sus tareas en las asignaturas de matemáticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde entonces hemos ido abandonando algoritmos y procedimientos que antes aprendíamos tras dedicarles mucho tiempo. Pensemos, por ejemplo, en el cálculo manual de una raíz cuadrada, tarea que estoy seguro de que la mayoría de los lectores no podría realizar hoy sin detenerse primero a recordar el procedimiento. Sería prácticamente imposible, por ejemplo, determinar en pocos minutos el valor de √17,3 sin la ayuda de una calculadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como había ocurrido con innovaciones anteriores, la llegada de estos instrumentos de cálculo despertó inquietudes entre quienes temían que las nuevas tecnologías sustituyeran habilidades que durante siglos habían sido altamente valoradas. Sin embargo, lejos de hacer innecesarias las matemáticas, las calculadoras electrónicas permitieron abordar problemas cada vez más complejos y liberaron a los investigadores de numerosas tareas rutinarias, permitiéndoles concentrarse en los aspectos conceptuales de su trabajo. Del mismo modo, los profesores de matemáticas pudieron dedicar menos tiempo a la ejecución mecánica de los cálculos y más a la comprensión de los conceptos y a sus aplicaciones. Como era de esperar, esta transformación introdujo cambios importantes y exigió nuevas formas de adaptación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la verdadera transformación llegó con la aparición de los computadores. A diferencia de las calculadoras electrónicas, que estaban concebidas principalmente para realizar operaciones numéricas, los computadores podían ejecutar secuencias de instrucciones y resolver una gran variedad de tareas. Surgió así la programación, es decir, el arte de describir mediante algoritmos precisos los pasos necesarios para resolver un problema. Durante décadas, aprender a programar se convirtió en una habilidad fundamental para científicos, ingenieros y matemáticos, del mismo modo que antes lo había sido dominar las técnicas de cálculo manual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los computadores no eliminaron la necesidad de pensar; por el contrario, exigieron nuevas formas de razonamiento y obligaron a expresar con claridad procedimientos que hasta entonces muchas personas realizaban de manera intuitiva. Surgieron así nuevos problemas matemáticos y computacionales: fue necesario desarrollar algoritmos y métodos numéricos eficientes, que requirieran poca memoria, ejecutaran los cálculos en tiempos razonables y produjeran resultados fiables a pesar de los errores de redondeo propios de la aritmética de máquina.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, una vez más, la historia se repitió: aparecieron nuevas profesiones y nuevas áreas de especialización, mientras algunos oficios tradicionales fueron perdiendo relevancia o desaparecieron por completo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desarrollo de computadores cada vez más veloces y capaces permitió, como está ocurriendo ahora, resolver problemas matemáticos que habían permanecido abiertos durante siglos. Un ejemplo particularmente interesante del impacto de los computadores en las matemáticas ocurrió en 1966, cuando L. J. Lander y T. R. Parkin utilizaron un computador CDC 6600 para encontrar un contraejemplo a la conjetura de Euler, formulada en 1769. Este computador, diseñado por Seymour Cray, pertenecía a una línea de máquinas que daría origen posteriormente a los famosos supercomputadores Cray. Considerado el computador más rápido del mundo en su época, el CDC 6600 podía ejecutar aproximadamente tres millones de operaciones de coma flotante por segundo, una cifra extraordinaria para mediados de la década de 1960. El resultado obtenido por Lander y Parkin mostró que cuatro quintas potencias pueden sumar otra quinta potencia, contradiciendo una creencia que había permanecido vigente durante casi dos siglos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie podía imaginar entonces que llegaría un momento en el que las máquinas no solo ejecutarían instrucciones escritas por los seres humanos, sino que comenzarían también a generar respuestas, textos e incluso programas a partir de simples indicaciones formuladas en lenguaje natural. Así surgió la inteligencia artificial generativa, una herramienta que, al igual que la imprenta, las calculadoras electrónicas o los computadores, ha despertado entusiasmo y preocupación a partes iguales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, su impacto va más allá de la automatización de tareas rutinarias. Apenas la semana pasada se anunció una posible solución a uno de los Problemas del Milenio, el relacionado con las ecuaciones de Navier-Stokes, obtenida con ayuda de un sistema de inteligencia artificial que coordinó miles de agentes computacionales trabajando de manera simultánea. Si este resultado resiste el escrutinio de los especialistas, podría convertirse en uno de los hitos más importantes de la historia reciente de las matemáticas y en una muestra de cómo las nuevas herramientas, lejos de eliminar la actividad matemática, están transformando profundamente la forma en que se produce el conocimiento matemático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, ante los nuevos temores sobre una eventual pérdida de relevancia de la labor matemática debido a la inteligencia artificial, merece la pena considerar la posición de Terence Tao, uno de los matemáticos más influyentes y reconocidos de nuestro tiempo. En diversas ocasiones ha defendido el uso de estas herramientas, aunque con matices: ha llegado a compararlas con un asistente de posgrado «mediocre, pero no del todo incompetente», capaz de colaborar en tareas rutinarias, pero sin la capacidad de aprender de sus errores que sí tienen los estudiantes humanos. Sin embargo, también ha señalado un posible riesgo: que la obtención demasiado rápida de la solución de un problema pueda privar a la comunidad matemática de algunos de los beneficios que tradicionalmente han surgido durante la búsqueda de esa solución. En efecto, el esfuerzo por resolver un problema no solo conduce a una respuesta, sino que suele dar origen a nuevas áreas de estudio, estructuras matemáticas, teorías, métodos y preguntas que terminan siendo tan valiosos como la solución misma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, es importante resaltar que, de acuerdo con lo que ha expresado Tao, las tareas que realizan los matemáticos no se reducen a resolver problemas difíciles. Entre ellas se encuentran la aplicación de las teorías matemáticas a otros campos del conocimiento, la búsqueda de soluciones a problemas abiertos, tanto puros como aplicados, y la investigación que conduce al desarrollo de nuevas teorías, estructuras, métodos y técnicas. Los matemáticos también contribuyen a una mejor comprensión del mundo que nos rodea, sostienen una comunidad científica que se transmite y renueva de generación en generación, forman a nuevos investigadores y señalan posibles caminos para el desarrollo futuro de la disciplina. A ello se suman la divulgación, la docencia y la formación matemática de profesionales de muy diversos campos. En última instancia, las matemáticas son también una actividad profundamente creativa, capaz de producir construcciones intelectuales de extraordinaria belleza y de un valor cultural que trasciende su utilidad inmediata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vista desde esta perspectiva, la inteligencia artificial no parece una amenaza para la existencia de las matemáticas, sino una nueva herramienta que, como tantas otras a lo largo de la historia, obligará a redefinir algunas destrezas, transformará ciertos oficios y abrirá oportunidades cuya magnitud todavía no alcanzamos a comprender plenamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, como cierre, quiero compartir un pronunciamiento de especial relevancia. El pasado 11 de septiembre, veinticinco ganadores de la Medalla Fields, el máximo reconocimiento en matemáticas, publicaron una declaración encabezada por Terence Tao acerca de los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial para el futuro de la investigación matemática. Lejos de rechazar estas nuevas herramientas, los firmantes reconocen su enorme potencial, pero advierten también sobre los riesgos que podrían derivarse de privilegiar la obtención rápida de resultados por encima de la comprensión profunda, la formación de nuevos matemáticos y el desarrollo de ideas que constituyen la esencia misma de la actividad matemática.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Una grave falta de alineación entre la IA y las matemáticas</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>11 de septiembre de 2026</em></strong> <em>en publicidad, opinión | Etiquetas: IA, Medallas Fields | por</em> <strong><em>Terence Tao</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Me enorgullece figurar entre los 25 firmantes iniciales, todos ellos galardonados con la Medalla Fields, de la declaración que aparece a continuación, surgida de las conversaciones mantenidas entre nosotros durante la última semana. También hemos publicado nuestra declaración en una página web e invitamos a nuevas adhesiones, de manera similar a la Declaración de Leiden. Es una lástima que no hayamos tenido tiempo para un proceso más participativo, como ocurrió con Leiden; sin embargo, consideramos que la situación era lo suficientemente urgente como para publicar una declaración cuanto antes.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Véase también un reciente artículo de The Economist sobre nuestra declaración.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Durante los últimos meses, las capacidades matemáticas de los grandes modelos de lenguaje (LLM) han mejorado de forma espectacular, hasta el punto de que pueden resolver importantes problemas abiertos en numerosos campos de las matemáticas. Sin embargo, el empeño de las empresas de IA por resolver problemas matemáticos como criterio de referencia resulta perjudicial para la ciencia matemática y para la comunidad matemática. Los objetivos de las empresas de IA y los objetivos de la comunidad matemática están gravemente desalineados. Consideramos que esto forma parte de problemas más amplios de alineamiento que afectan también a otras profesiones científicas y creativas, así como al conjunto de la sociedad.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La investigación matemática se ocupa de comprender las estructuras fundamentales de las formas, los números y los fenómenos naturales. A lo largo de generaciones, ha construido un vasto corpus de ideas sofisticadas, métodos, abstracciones y otras herramientas para comprender el paisaje matemático. A su vez, las tecnologías y ciencias modernas se fundamentan en herramientas matemáticas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Los problemas famosos han servido a menudo como hitos y faros que permiten medir una comprensión más profunda de ese paisaje. Resolver uno de estos problemas ha sido siempre una señal inequívoca de nuevas intuiciones y métodos interesantes, que posteriormente eran estudiados por una comunidad de matemáticos mediante un largo y arduo proceso de conferencias, discusiones y simplificaciones. Idealmente, al final de ese proceso se obtiene una presentación de los resultados apta para un libro de texto, accesible para cualquier estudiante de máster o incluso de grado. Algunas de estas ideas matemáticas continúan su recorrido y, décadas o siglos después, llegan a convertirse en herramientas comprendidas y utilizadas por toda la población.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La comunidad matemática funciona, en muchos sentidos, como una versión en miniatura de la humanidad. Está formada por individuos que emplean una amplia variedad de enfoques distintos, unidos por valores fundamentales compartidos. Los recursos más valiosos de nuestra profesión son los estudiantes y las ideas, y los cultivamos con enorme cuidado. Nos sentimos responsables de permitirles desarrollarse hasta alcanzar todo su potencial, para que puedan llevar una vida propia dentro del mundo matemático. A los estudiantes solemos proponerles problemas con la intención principal de desarrollar capacidades que los sitúen en una buena posición para realizar avances en investigación y en otros ámbitos. Nuestras ideas las difundimos mediante conferencias, conversaciones privadas y exposiciones escritas cuidadosamente elaboradas, conectándolas con las ideas previas de otras personas. Estos procesos requieren invariablemente tiempo y se basan en la interacción humana.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En los últimos meses, el éxito de la IA al resolver importantes problemas matemáticos ha ocupado titulares incluso fuera de los círculos matemáticos. Pero resolver problemas es únicamente una herramienta y un indicador indirecto para alcanzar el objetivo principal: la comprensión conceptual y la generación de intuiciones profundas. Olvidar esto en el contexto de la IA puede convertir la herramienta en un obstáculo para ese objetivo. De hecho, la producción masiva y cada vez más acelerada de proposiciones «verdaderas o falsas» podría destruir un terreno fértil en lugar de insuflar vida a nuevas ideas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Con frecuencia, estas soluciones se anuncian precipitadamente, sin dejar tiempo para una redacción adecuada, para identificar y aislar los nuevos métodos e ideas, ni para citar debidamente los trabajos previos relevantes de otros investigadores. Como ocurre en todas las profesiones creativas, esto plantea graves cuestiones de atribución y plagio. Además, sin los matemáticos dispuestos a encargarse de su desarrollo e integración en el canon matemático, las ideas concebidas por la IA nunca llegarían a cobrar plenamente vida y se perdería la crucial cadena humana de transmisión del conocimiento entre matemáticos.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Estamos siendo testigos de una amenaza general para el trabajo intelectual, derivada del desalineamiento entre los resultados producidos mediante el uso de la IA y los fines originales de dicho trabajo. En muchos campos y actividades, los años de formación no han servido únicamente para producir una respuesta final o un producto terminado, sino también para desarrollar comprensión y capacidad para formular nuevas preguntas e ideas. Sin embargo, apoyándose en un inmenso cuerpo de trabajo humano previo, los sistemas de IA son cada vez más capaces de producir directamente los resultados de dicho trabajo, y los objetivos dejan de coincidir. Los problemas a los que se enfrenta hoy la comunidad matemática son similares a los que ya experimentan otras profesiones científicas y creativas, y apuntan a cuestiones que podrían afectar a toda la humanidad: cómo garantizar que, a medida que la IA transforma la manera de trabajar, no perdamos de vista aquello que ese trabajo pretendía alcanzar en primer lugar.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La IA ofrece el potencial de mejorar y acelerar el estudio y la comprensión auténticamente matemáticos. Como profesión, las matemáticas deberán adaptarse a estos cambios de diversas maneras. Sin embargo, que esos cambios beneficien finalmente al campo o tengan un efecto destructivo dependerá en gran medida de las decisiones que tomen los seres humanos que controlan esta nueva tecnología.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Estos problemas deben abordarse con urgencia, tanto en la comunidad matemática como por parte de las empresas que desarrollan estas tecnologías y, de forma más amplia, por una sociedad que se enfrentará a cuestiones similares en muchas otras formas de trabajo intelectual.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Firmantes iniciales</em></strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>Artur Avila (Medalla Fields 2014)</em></li>



<li><em>Manjul Bhargava (Medalla Fields 2014)</em></li>



<li><em>Caucher Birkar (Medalla Fields 2018)</em></li>



<li><em>Pierre Deligne (Medalla Fields 1978)</em></li>



<li><em>Yu Deng (Medalla Fields 2026)</em></li>



<li><em>Simon Donaldson (Medalla Fields 1986)</em></li>



<li><em>Hugo Duminil-Copin (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Alessio Figalli (Medalla Fields 2018)</em></li>



<li><em>Martin Hairer (Medalla Fields 2014)</em></li>



<li><em>June Huh (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Maxim Kontsevich (Medalla Fields 1998)</em></li>



<li><em>Elon Lindenstrauss (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Pierre-Louis Lions (Medalla Fields 1994)</em></li>



<li><em>James Maynard (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Curt McMullen (Medalla Fields 1998)</em></li>



<li><em>Shigefumi Mori (Medalla Fields 1990)</em></li>



<li><em>Ngô Bảo Châu (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Andrei Okounkov (Medalla Fields 2006)</em></li>



<li><em>Peter Scholze (Medalla Fields 2018)</em></li>



<li><em>Stanislav Smirnov (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Terence Tao (Medalla Fields 2006)</em></li>



<li><em>Maryna Viazovska (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Cédric Villani (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Wendelin Werner (Medalla Fields 2006)</em></li>



<li><em>Efim Zelmanov (Medalla Fields 1994)</em></li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133114</guid>
        <pubDate>Thu, 17 Sep 2026 19:33:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Matemáticas e inteligencia artificial: entre el temor y la oportunidad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>La inteligencia artificial y el anuncio que está sacudiendo a las matemáticas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/la-inteligencia-artificial-y-el-anuncio-que-esta-sacudiendo-a-las-matematicas/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Estamos asistiendo a un logro sin precedentes en matemáticas, conseguido gracias a los avances de la inteligencia artificial?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En los últimos días se ha hablado mucho de la capacidad de la inteligencia artificial para abordar problemas de extraordinaria complejidad. El interés aumentó aún más cuando comenzaron a circular informaciones según las cuales una IA habría logrado resolver uno de los «Problemas del Milenio», un conjunto de desafíos matemáticos cuya resolución está premiada con un millón de dólares.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">El premio es otorgado por el Instituto Clay de Matemáticas, una fundación estadounidense sin ánimo de lucro dedicada a promover y estimular la investigación matemática. Además de diversos programas de apoyo y reconocimientos para matemáticos destacados, el Instituto estableció en el año 2000 su iniciativa más conocida: la selección de siete grandes problemas abiertos, denominados «Problemas del Milenio», y la oferta de un premio de un millón de dólares para quien consiguiera resolver cualquiera de ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre esos desafíos figura la «hipótesis de Riemann», uno de los problemas más célebres de las matemáticas. Su importancia ha sido resaltada en numerosas ocasiones, entre ellas por el matemático alemán David Hilbert (1862-1943), quien afirmó:</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Si despertara después de haber dormido mil años, mi primera pregunta sería: “¿Ha sido demostrada la hipótesis de Riemann?”».</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lista de los siete Problemas del Milenio también incluye la «conjetura de Poincaré», las «ecuaciones de Navier-Stokes» y la «conjetura de Hodge», entre otros. Hasta la fecha, solo uno de los siete problemas ha sido resuelto: la conjetura de Poincaré, demostrada en 2003 por el matemático ruso Grigori Perelman. Sin embargo, Perelman rechazó tanto los reconocimientos académicos asociados a su logro como el premio de un millón de dólares ofrecido por el Instituto Clay.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El pasado 8 de septiembre se anunció una posible solución de otro de los Problemas del Milenio: el relacionado con las ecuaciones de Navier-Stokes. Según la información difundida, la solución se habría obtenido con ayuda de la inteligencia artificial, lo que ha suscitado un intenso debate acerca del mérito de este posible logro. Buena parte de la discusión gira en torno al papel desempeñado por los matemáticos españoles Diego Córdoba y Luis Martínez-Zoroa, cuyos trabajos y métodos habrían proporcionado la base sobre la que la IA pudo alcanzar la solución presentada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, en medio de todo el alboroto suscitado no solo por la posible resolución de otro de los Problemas del Milenio, sino también por el alcance que parecen estar adquiriendo las herramientas de inteligencia artificial, resulta especialmente sensato el pronunciamiento que hizo público el Instituto Clay de Matemáticas el pasado 11 de septiembre. No hay que olvidar que es precisamente esta institución la que ofrece el premio de un millón de dólares para quien logre resolver alguno de esos problemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A continuación comparto dicho comunicado, para que los lectores puedan conocer de primera mano cuál es la posición del Instituto y comprender mejor el verdadero alcance de este anuncio. <br><br><em>Los <strong>Problemas del Milenio</strong> fueron presentados por el <strong>Instituto Clay de Matemáticas (Clay Mathematics Institute, CMI)</strong> en una reunión celebrada en París en el año 2000 para conmemorar «La universalidad del pensamiento matemático».</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Estos problemas representan algunos de los desafíos más difíciles que ocupaban a los matemáticos en el cambio de milenio. Al formularlos y asociar a cada uno un premio de un millón de dólares, el CMI perseguía tres objetivos: destacar ante el público general que la frontera de las matemáticas sigue abierta y está llena de importantes problemas sin resolver; subrayar el valor duradero de trabajar en las cuestiones más profundas y difíciles; y reconocer logros matemáticos de trascendencia histórica.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Cada uno de los Problemas del Milenio se refiere a una cuestión clásica de gran importancia que había resistido todos los intentos de resolución durante muchos años. No se trata de acertijos arbitrarios semejantes a complejos crucigramas. Son, por el contrario, desafíos fundamentales que marcan la frontera del conocimiento humano y nos obligan a desarrollar nuevas estructuras y métodos. Constituyen puntos de referencia en la continua lucha, a través de generaciones y culturas, por profundizar nuestra comprensión de las matemáticas y del universo que estas describen. Las innovaciones profundas necesarias para avanzar significativamente en estos problemas suelen abrir nuevas perspectivas que van mucho más allá del ámbito específico de cada cuestión.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El Problema del Milenio relativo al movimiento de los fluidos posee todas estas características. El problema se refiere a la existencia y suavidad de las soluciones de las ecuaciones de Navier-Stokes en el espacio euclídeo tridimensional. En los últimos años ha crecido la expectativa a medida que diversos avances en áreas relacionadas, algunos reconocidos con el Premio de Investigación Clay, han alimentado la esperanza de que el problema de Navier-Stokes pudiera resolverse pronto. La creciente capacidad de las nuevas tecnologías para acelerar la investigación matemática ha intensificado aún más esa expectativa.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Hoy, el CMI comparte la emoción de la comunidad matemática mundial ante el anuncio de que el problema de Navier-Stokes aparentemente ha sido resuelto. Esperamos asistir a una nueva ola de comprensión humana impulsada por las innovaciones que sustentan este trabajo, a medida que sean analizadas y estudiadas en profundidad.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El Instituto Clay de Matemáticas está dedicado a promover la belleza, el poder y la universalidad del pensamiento matemático. La custodia y promoción de los Problemas del Milenio constituye una de las formas más importantes en que persigue este objetivo. Las reglas que rigen estos premios describen el proceso mediante el cual se evaluarán los resultados obtenidos y se atribuirá el mérito correspondiente. Este proceso es deliberadamente pausado, pero iremos proporcionando información actualizada.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Instituto Clay de Matemáticas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como puede apreciarse, todavía será necesario esperar tanto la validación de los resultados por parte de la comunidad matemática como la eventual atribución del mérito correspondiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">@MantillaIgnacio</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133021</guid>
        <pubDate>Mon, 14 Sep 2026 18:50:34 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Antología de Maquiamelo en una exposición</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/antologia-de-maquiamelo-en-una-exposicion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Rostros coloridos, figuras humanas y de animales cuyos ojos no son los que vemos normalmente, sino que pueden ser caratulas de libros o discos son los protagonistas de la obra de Maquiamelo que se pueden apreciar hasta el 17 de octubre en Casa Lleras, Bogotá. La exposición titulada &#8220;Más allá del rostro&#8221; es una retrospectiva [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Rostros coloridos, figuras humanas y de animales cuyos ojos no son los que vemos normalmente, sino que pueden ser caratulas de libros o discos son los protagonistas de la obra de <strong>Maquiamelo</strong> que se pueden apreciar hasta el 17 de octubre en <strong>Casa Lleras</strong>, Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición titulada &#8220;<strong>Más allá del rostro</strong>&#8221; es una retrospectiva del artista que comienza por las obras más recientes: cuadros con rostros de tonalidades pastel, o esculturas en bronce. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La gratitud es muy importante en la obra reciente de <strong>Maquiamelo</strong>, por lo que en el jardín de Casa Lleras dispuso un lugar especial para escribir aquello por lo que queremos agradecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con este concepto dialoga la serie Ciudadano Kane, que recuerda que aquello que da sentido a la vida y a la identidad humana no siempre es la riqueza material o el poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los rostros y las cabezas no siempre portaron colores alegres, y eso queda claro al recorrer la muestra, pues se pueden ver las tsantas, las cabezas reducidas elaboradas por el pueblo shuar de Ecuador y que Maquiamelo retomó durante años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el segundo piso de Casa Lleras están exhibidas las obras dedicadas a celebridades y artistas, que tienen un toque más oscuro y fantasmagórico, así como las cadaveras con tintes taxonómicos que forjó en un principio la obra de Maquiamelo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Curada por Alexandra Correa, “<strong>Más allá del rostro</strong>” propone una reflexión sobre la memoria, la identidad, la vulnerabilidad, la naturaleza y aquello que permanece oculto detrás de la apariencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Exposición antología de Maquiamelo" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/M5WgVfjhf34?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132869</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 23:17:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Maquiamelo_El_Espectador.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Antología de Maquiamelo en una exposición]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132869</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Patrimonio, arquitectura y progreso en la Bienal de artes plásticas Fuga</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/patrimonio-arquitectura-y-progreso-en-la-bienal-de-artes-plasticas-fuga/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una mirada al centro de Bogotá como territorio vivo, sus memorias, así como las ruinas y la apropiación del espacio público son la fuente de inspiración la VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga, que hasta el 5 de septiembre exhibe el segundo ciclo. Cuatro de los cinco proyectos artísticos están inspirados en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Una mirada al <strong>centro de Bogotá</strong> como territorio vivo, sus memorias, así como las ruinas y la apropiación del espacio público son la fuente de inspiración la <strong><strong>VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga</strong></strong>, que hasta el 5 de septiembre exhibe el segundo ciclo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuatro de los cinco proyectos artísticos están inspirados en conceptos como patrimonio, arquitectura y progreso; y tres revisan el legado del arquitecto <strong>Gastón Lelarge</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lucas Gallego y Carolina Borrero</strong> exhiben en “Lo que soporta la montaña” las consecuencias de la explotación que sufrieron los cerros orientales desde el siglo XVI hasta el XX, época en las que piedras y madera fueron llevadas al centro de la ciudad para la construcción del Capitolio Nacional. La majestuosidad de la edificación contrasta con la erosión de las montañas y el deterioro de la calidad de vida de sus habitantes. Mientras recorremos la sala nos rodeamos de columnas elaboradas con materiales restantes.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales Fuga 2026" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/37fGim2njJw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Muy parecida es la propuesta de <strong>Sebastián Sandoval</strong>, quien en “Studio GL” presenta su visión de cómo la arquitectura deja de preservar para dar paso a la transformación urbana. Toma como ejemplo la casa Nemesio Camacho y por medio de esculturas y un video refleja cómo rápidamente la tecnología genera planos que fácilmente nos permiten olvidar el patrimonio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y <strong>María Luisa Sanin</strong> presenta “Metrópolis 2027” en referencia del trabajo del arquitecto Gastón Lelarge al insertar imágenes de sus edificios icónicos en escenarios de ciencia ficción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo con el tema de la urbanización, el progreso y el futuro, en “Armas de negación aérea” <strong>Lina Henao</strong> plantea la complejidad de la violencia que generan la renovación de un barrio o un territorio. La pala de una retroexcavadora, tierra y cemento, un letrero que recuerda la propiedad privada y audios de los años 50 recuerdan que desde siempre se advierte la necesidad de la transformación ciudadana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, en “Fábrica” <strong>César Faustino</strong> de recurre a los lenguajes teatrales que han sido adoptados por las artes plásticas y la sala oscura recuerda a los teatros del mundo del Renacimiento Italiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo ciclo de la <strong>VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga</strong> está abierto hasta el 5 de septiembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132632</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Sep 2026 19:06:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/BienalArtesFuga.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Patrimonio, arquitectura y progreso en la Bienal de artes plásticas Fuga]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132632</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Un Petronio para Cali</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/un-petronio-para-cali/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cali está de duelo. El terremoto del 10 de agosto dejó muertos, heridos, familias damnificadas, viviendas destruidas y una ciudad que todavía intenta comprender la dimensión de lo ocurrido. Pero en medio de esta tragedia acaba de aparecer una noticia que puede tener un significado mucho mayor que el de recuperar un evento cultural:&nbsp;el Petronio [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cali está de duelo. El terremoto del 10 de agosto dejó muertos, heridos, familias damnificadas, viviendas destruidas y una ciudad que todavía intenta comprender la dimensión de lo ocurrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero en medio de esta tragedia acaba de aparecer una noticia que puede tener un significado mucho mayor que el de recuperar un evento cultural:&nbsp;<strong>el Petronio Álvarez sí se realizará este año.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de haber sido suspendida la edición XXX, que estaba prevista para agosto, la Alcaldía anunció que el festival será reprogramado para el segundo semestre de 2026. El secretario de Cultura, Julián Arteaga, explicó que Petronio representa 30 años de gestión cultural y que no se puede simplemente borrar de la memoria de Cali. El alcalde Alejandro Eder también confirmó que el festival se realizará.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta ahora no debería ser solamente cuándo se hará.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta debería ser&nbsp;<strong>para qué hacerlo</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y la respuesta podría ser: para ayudar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque este año el Petronio puede ser mucho más que un festival. Puede convertirse en el gran acto nacional de solidaridad con Cali y con las familias afectadas por el terremoto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La propia historia de esta edición ya lo demuestra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Ciudadela Alberto Galindo, que estaba preparada para recibir al Petronio, terminó convertida en un centro de acopio para atender la emergencia. Lo que iba a ser un escenario de música, gastronomía y celebración se transformó, durante los días más difíciles, en un lugar para recibir alimentos, agua y donaciones. Más de mil voluntarios participaron en esas labores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es difícil imaginar una imagen más poderosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El lugar donde iba a sonar la música terminó escuchando primero el dolor.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora que el Petronio va a regresar, debería llevar consigo esa memoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al 26 de agosto, 22.189 personas habían sido registradas como damnificadas en Cali y 31.999 familias habían sido evaluadas. En materia de infraestructura, los reportes oficiales han mostrado una magnitud importante de afectaciones y las cifras han ido cambiando a medida que avanzan las inspecciones. La propia Alcaldía mantiene un repositorio oficial de información que se actualiza con estos datos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero una estadística nunca puede medir el tamaño de una tragedia humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso si el número de edificaciones que terminaron completamente destruidas representa una fracción muy pequeña del total de construcciones de Cali, cada edificio colapsado significa algo mucho más grande para quienes vivían allí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La proporción estadística sirve para entender la dimensión urbana del desastre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No sirve para medir el dolor.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y justamente por eso el Petronio puede ser importante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque Cali necesita reconstrucción física, pero también necesita reconstrucción económica, comunitaria y emocional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Petronio ya tiene una capacidad demostrada para producir movimiento económico y turístico. En 2024 reunió alrededor de 600.000 asistentes durante seis días y generó un impacto económico estimado en unos $60.000 millones, además de importantes ingresos para portadores de tradición, comerciantes, hoteles, restaurantes y otros sectores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso significa que el festival puede ser una herramienta real de recuperación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este año podría convertirse en un gran encuentro de solidaridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que quienes aman Cali y su diversidad cultural tengan una razón adicional para visitarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que artistas del Pacífico y artistas de todo Colombia se unan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que músicos, cantadoras, cocineras tradicionales, artesanos, bailarines, diseñadores y emprendedores no sean solamente protagonistas de una celebración, sino también de una causa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que empresas, hoteles, restaurantes y visitantes puedan aportar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que una parte de los recursos generados por el festival pueda dirigirse, con absoluta transparencia, a los damnificados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y que la cultura no sea presentada como algo que compite con la ayuda humanitaria, sino como&nbsp;<strong>una manera adicional de ayudar</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, la Alcaldía ya dio un primer paso en esa dirección con la estrategia&nbsp;<strong>Petronio Solidario</strong>, que, según reportes recientes, ha movilizado cerca de $2.500 millones y 160 toneladas de ayuda; además, se anunció apoyo económico para portadores y portadoras de tradición de las cocinas tradicionales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero todavía hay espacio para hacer algo mucho más grande.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque hay algo que las culturas del Pacífico colombiano pueden enseñarle a Colombia en un momento como este.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El dolor también se canta.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Pacífico, el duelo tiene voces. Los arrullos acompañan. Los alabaos recuerdan a los muertos. La música y la danza no existen únicamente para celebrar cuando todo está bien. También pueden servir para atravesar la pérdida, mantener viva la memoria y afirmar que una comunidad continúa existiendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso un Petronio después de una tragedia no tiene por qué ser una contradicción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puede ser precisamente lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Puede ser una forma de duelo colectivo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Podría haber un momento para recordar a quienes murieron en el terremoto. Un espacio para sus nombres, sus historias y sus familias. Un homenaje a quienes rescataron, atendieron y ayudaron. Una ceremonia para reconocer a las comunidades que han tenido que comenzar de nuevo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y después, que suenen las marimbas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que suenen los cununos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que suenen los bombos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y que Cali baile.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No porque haya olvidado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sino porque sobrevivió.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una idea equivocada de que llorar y celebrar son cosas opuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las culturas del Pacífico cuentan otra historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ellas, la memoria puede tener música. El duelo puede ser colectivo. La comunidad puede acompañar el dolor sin renunciar a la alegría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y celebrar la vida también puede ser una forma de honrar a quienes ya no están.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese debería ser el espíritu del Petronio de este año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No esconder la tragedia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No utilizar la música para taparla.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Usar la cultura para acompañarla.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque muchas personas en Colombia aman Cali.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aman su música, su gastronomía, su alegría y, sobre todo, esa extraordinaria mezcla cultural que hace de la ciudad uno de los grandes puntos de encuentro entre Colombia y el Pacífico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Petronio es una expresión de todo eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso sería un error verlo únicamente como un evento que se suspendió en agosto y ahora debe encontrar una nueva fecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este Petronio tiene la oportunidad de convertirse en algo diferente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el festival de una ciudad que, después de una tragedia, decide no quedarse paralizada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un encuentro al que llegue gente de todo el país no solamente para bailar, comer y escuchar música, sino también para decir:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cali, estamos contigo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El propio secretario de Cultura ha hablado de la necesidad de hacer un cierre simbólico de los procesos que quedaron interrumpidos y de preservar el significado cultural de los 30 años del festival. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese cierre podría ser mucho más poderoso si el Petronio de 2026 queda en la memoria como el año en que una celebración se convirtió también en un acto de solidaridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que cada plato vendido pueda ayudar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que cada artista pueda aportar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que cada visitante pueda convertirse en parte de la recuperación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que cada empresa pueda encontrar una forma de sumarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y que los recursos destinados a la solidaridad sean administrados con reglas claras, información pública y absoluta transparencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de convertir el dolor en espectáculo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de convertir&nbsp;<strong>la capacidad de convocatoria de la cultura en capacidad de ayuda</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cali necesita reconstruir viviendas, edificios y vidas. Necesita recursos. Necesita acompañamiento. Pero también necesita esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y pocas cosas tienen la capacidad de reunir alrededor de Cali a personas de tantos lugares como el Petronio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, alcalde Eder, ahora que el Petronio sí va a realizarse,&nbsp;<strong>hagámoslo diferente.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hagámoslo solidario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hagamos que la edición XXX no sea recordada solamente como la que tuvo que ser suspendida por un terremoto, sino como aquella que regresó para ayudar a una ciudad a levantarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que sea un homenaje a los muertos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un apoyo para los damnificados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una oportunidad para los artistas y portadores de tradición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un impulso para el turismo y la economía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, sobre todo, un gran abrazo nacional a Cali.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque las culturas del Pacífico han demostrado durante generaciones que el dolor y la alegría pueden convivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que se puede llorar y cantar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordar y bailar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perder y sobrevivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Que este año el Petronio no sea solamente una celebración de la vida.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Que sea también una celebración de la supervivencia.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y que cuando finalmente vuelvan a sonar las marimbas, Cali pueda bailar sabiendo que detrás de cada canción hay una ciudad que recuerda, una Colombia que acompaña y una comunidad que decidió levantarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132581</guid>
        <pubDate>Sun, 30 Aug 2026 17:14:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_3467-1.png?quality=60&amp;#038;w=1086" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Un Petronio para Cali]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132581</post-id>    </item>
        <item>
        <title>La filosofía académica y sus vicios III:  Neolatrismo filosófico, tradición intelectual y eurocentrismo congénito</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/la-filosofia-academica-y-sus-vicios-iii-neolatrismo-filosofico-tradicion-intelectual-y-eurocentrismo-congenito/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ofrecemos la tercera y última parte en torno a los vicios de la filosofía académica. Nos centramos en el neolatrismo filosófico, la falta de tradición o el culto a la misma, y el eurocentrismo congénito de nuestra academia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En su corto ensayo&nbsp;<em>Notas sobre la inteligencia americana&nbsp;</em>(1936) sostuvo, en la primera mitad del siglo pasado, el escritor mexicano Alfonso Reyes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“América vive saltando etapas, apresurando el paso y corriendo de una forma en otra,&nbsp;<em>sin haber dado tiempo a que madure del todo la forma precedente.</em>&nbsp;A veces, el salto es osado y la nueva forma tiene un aire de un alimento retirado del fuego antes de alcanzar su plena cocción.<em>&nbsp;La tradición ha pesado menos y esto explica la audacia”.&nbsp;</em>En el mismo texto asevera que hay por eso entre nosotros una&nbsp;<em>“consigna de improvisación” </em>(1996, p.91).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este ensayo, una de las primeras “sociologías del saber” entre nosotros, pone de presente, para nuestro interés aquí,&nbsp;varios aspectos: la falta de tradición filosófica y la improvisación intelectual en el continente. Ambos fenómenos interrelacionados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema de la tradición es fundamental. En América Latina, sólo hasta comienzos del siglo pasado tras la proclamada normalidad filosófica empezó un interés creciente por nuestra propia producción filosófica: no solo del pensamiento amerindio, sino de la filosofía colonial y republicana. Ese proceso se inició en México y acompañó el naciente debate en torno a la filosofía latinoamericana. Eso ha remediado desde entonces el problema de la tradición intelectual entre nosotros, a la vez que ha alumbrado ese ejercicio necesario de escrutar los caminos, los procesos y los difíciles retos que ha vivido la inteligencia americana para surgir y abrirse al mundo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el problema no termina ahí. La falta de tradición también se refiere a la débil recepción del pensamiento europeo entre nosotros. Aquí llegó la fenomenología de Heidegger con Gaos sin haberse siquiera pasado por el idealismo alemán; se recibía a Marx sin haber leído y asimilado a Feuerbach, Hegel o Kant. Es decir, como dice Reyes, dábamos grandes saltos en el vacío, sin digerir bien la tradición filosófica europea, sin criticarla (pues no había armas para la crítica) y sin tener un pilar fuerte desde donde enfrentarse con la cantidad de corrientes que vendrían posteriormente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esos defectos llevaron a la adulación ingenua y acrítica de las “modas filosóficas”. Aspecto este que tanto denunció entre nosotros Rafael Gutiérrez Girardot. La falta de tradición mostró su debilidad correlativa: la asunción acrítica de lo nuevo, su culto. Esto es lo que llamo “<em>Neolatrismo filosófico</em>”. Una práctica generalizada en Nuestra América desde sus orígenes y evidente en el mundo de la filosofía en el siglo XX.&nbsp;Sencillamente se adula lo nuevo por ser nuevo; se confunde la novedad con la calidad. Esta actitud, reforzada por algunos de los principios del pensamiento posmoderno, como la relajación, la moda, y el desprecio por la historia, han provocado una estampida de aduladores que sólo esperan en las librerías las últimas traducciones de las supuestas vanguardias intelectuales europeas. Así calman sus delirios y su “afán de novedad”&nbsp;para decirlo con Heidegger. Eso sucedió con la obra de Fukuyama, Jhon Rawls, Habermas y Foucault. En los dos últimos casos, son contadas las recepciones serias en Colombia de estos autores, entre ellas, las de Guillermo Hoyos Vásquez, Oscar Mejía Quintana, Santiago Castro-Gómez y Renán Silva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <em>neolatrismo filosófico</em> se promociona, en muchos casos, en las mismas universidades. A los estudiantes se les enseña lo nuevo, la moda, mostrándolo como una superación de lo viejo. Ellos, sin leer la tradición, sin enfrentarse críticamente con ella, sin digerirla, creen encontrarse viviendo el pensamiento actual. Sin darse cuenta que están descubriendo mediterráneos, pues como no han hecho la tarea de estudiar seriamente filosofía, nunca podrán determinar qué es viejo y qué es nuevo, que es un refrito, etc., del pensamiento que están adulando como a una reliquia. Este problema es altamente preocupante. Hoy, para decirlo sin ambages, es tanta la adulación por las modas filosóficas, que basta ir a Europa, Inglaterra o Estados Unidos, estudiar la filosofía de algún filósofo, aprender su vocabulario, copiar sus frases y metáforas (sin citarlo regularmente), regresar a cualquier universidad Latinoamérica, abrir la boca, convertirse en ventrículo de algún “filósofo actual”, dar la misa, regurgitar, e inmediatamente estallarán los aplausos. Ser buen filósofo es, entre nosotros, a menudo, ser buen imitador y buen repetidor. Eso ha pasado exactamente <em>con parte</em> de la filosofía posmoderna, la cual viene adornada con su floripondio arsenal de palabras y conceptos nuevos, con su exuberancia verbal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que aclarar que se trata de alimentarse críticamente de la tradición, de renovar, de aceptar lo nuevo pero mediándolo críticamente. <em><strong>No se trata de una apología de la tradición ni de un misoneísmo filosófico, sino de hacer la tarea, el ejercicio crítico, de trabajar con esfuerzo y pasión con ese pensamiento.</strong></em> Al respecto, termino con un aparte de mi libro <em>Estudios sobre el pensamiento colombiano:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">“el problema de la falta de tradición, su desconocimiento, la falta de conciencia de ella, es que no se cuenta con una base fuerte, sólida, desde la cual confrontar críticamente el pensamiento extranjero, en el caso particular de los latinoamericanos, la filosofía europea. Ese “vacío de tradición”, que implica un desarraigo del pasado, hace que las modas intelectuales entren y salgan, que se sustituyan unas por otras, tal como sucede hoy en Colombia con algunos pensadores&nbsp;fashion.&nbsp;Este problema impide un debate serio, que confronte, discuta críticamente si esas modas aportan algo a la cultura o de lo contrario, sino lo hacen”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Resumiendo, el “vacío de tradición” imposibilita una&nbsp;asimilación&nbsp;crítica de los aportes de otra cultura, de otro pensamiento, de otro autor. Y en este sentido, se fomenta la improvisación, lo que Gutiérrez Girardot llamó el aventurerismo teórico, el rastacuerismo intelectual y, por ende, la promoción del&nbsp;mencionado “neolatrismo filosófico”, el “colonialismo intelectual” y “la colonialidad del saber”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;<em>Eurocentrismo y retorno incesante de lo mismo</em></strong><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro&nbsp;<em>La fuerza de existir. Manifiesto hedonista,&nbsp;</em>el filósofo francés Michel Onfray se pregunta:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“¿Quién escribe la historia de la filosofía? ¿Según qué principios? ¿Con qué objetivos? ¿Para demostrar qué? ¿A quién? ¿Desde qué perspectiva? ¿Cuándo comienza la practica de la historia, de la Enciclopedia, del Léxico, del Manual? ¿Quién edita, distribuye, difunde? ¿Dónde? Para qué público, qué lectores?” (2008, p. 56)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este conjunto de preguntas tienen hoy un valor innegable para la Historia social de la filosofía, pues permite cuestionarnos sobre la práctica filosófica, una práctica donde la “historiografía de la filosofía” se empezó a revisar hace muy poco. Tiene importancia además, no sólo porque discute la historiografía tradicional que hemos recibido de manuales o de historias de la filosofía que siempre repiten lo mismo, los mismos autores excluyendo a las mujeres, repiten los mismos tópicos, sino porque nos permiten cuestionar la práctica académica de la filosofía hoy: por ejemplo, el ensalzamiento de pensadores por medio de las editoriales que sólo los interesa vender libros, o la práctica misma autista de los filósofos, su elitismo, su autismo, etc., que con la pretensión de darse un puesto en el mundo de la filosofía inventan y crean jergas por deporte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ha sido este conjunto de inquietudes que, desde América Latina, ya hace cerca de 40, años empezó a manifestar el filósofo argentino-mejicano Enrique Dussel. Para el mayor representante de la llamada “Filosofía de la liberación”, uno de sus creadores y su mayor exponente, <em>la historiografía es constitutiva de la forma como entendemos la filosofía hoy.</em> <em><strong>No hay una determinada mirada de la filosofía sin tener en cuenta la forma como esta ha llegado a nosotros, cómo nos la han contado, cómo la hemos estudiado, desde qué perspectivas.</strong></em> En este sentido, las preocupaciones que tuvo Dussel, un autor de la periferia de Europa, encajan perfectamente con las preocupaciones epistemológicas en torno a la filosofía de un autor del centro, de Europa, como Michel Onfray. En este sentido Dussel ha dicho en el prólogo a su libro <em>Política de la liberación. Historia mundial y crítica: </em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Desearíamos que no se leyera esta historia simplemente como un relato más, informativo de muchas posiciones teóricas innovadoramente interpretadas.<em> Sería necesario leerla más bien como un contra-relato, como un relato de una tradición anti-tradicional” </em>(2007, p.13).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Desde América Latina Dussel se ha propuesto una re-valuación de la historia misma, de la historia de la filosofía, de la historia de la filosofía política, con el fin de superar la mirada tradicional que se ha tenido sobre estos tópicos. Dussel se propuso superar específicamente lo siguiente: El helenocentrismo, el occidentalismo, el eurocentrismo y la visión tradicional de la modernidad (Pachón, p. 245 – 260), entre otros aspectos. Hay que decir, además, que estos intentos no sólo tienen un fin epistemológico, sino también político, pues <em>una vez desenmascarado el velo ideológico de la forma tradicional como se ha visto la historia, se abre el camino para la autocomprensión de los pueblos, para la emergencia de su pensamiento aplastado por una historiografía dominante tradicional apoyada en el colonialismo de Europa sobre el resto del orbe.</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Así las cosas, la destrucción de la historiografía tradicional posibilita una nueva mirada no eurocéntrica que permitiría plantear un nuevo proyecto: “Un dialogo mundial entre tradiciones filosóficas”, donde la filosofía no es exclusiva de Europa, donde esta, además, puede salir de su ensimismamiento y entrar en diálogo con otras tradiciones: así se enriquece la filosofía misma y se crea una nueva edad no eurocéntrica: la <em>“Transmodernidad filosófica</em>” (Dussel, 2009, p. 15-28).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que poner de presente, por ejemplo, que Dussel y Onfray confluyen en la crítica al helenocentrismo. Michel Onfray comparte las mismas apreciaciones. Por eso ha propuesto, contra la historiografía tradicional de la filosofía, una “Contra-historia de la filosofía”. Entre otras cosas, Onfray ha sostenido:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Entre las fábulas que se han convertido en certezas, se encuentra la siguiente: la filosofía nace en el siglo VII A.C en Grecia, con los presocráticos. Esta frase contiene por lo menos tres errores. La fecha, el lugar y el nombre. Porque mucho antes de esa fecha ya se pensaba en Sumeria, Asiria, Babilonia, Egipto, en la India, en la China y en otros lugares bárbaros desde el punto de vista de los griegos”.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Continúa Onfray:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Otro lugar común: ¡los griegos inventores de la democracia! Ellos, que alababan el linaje&nbsp;puro, única legitimación de cualquier participación en la vida de la ciudad. Las mujeres, los metecos, los extranjeros residentes y los blancos no nacidos de raza pura eran excluidos de esa famosa democracia, existente solo en la ciudad de Atenas- El Logos cae del cielo, milagro griego…¿Qué pensar de los viajes de Pitágoras a Egipto y de los saberes y sabidurías allí descubiertos? ¿Qué pensar de las expediciones del mismo Demócrito a Persia, entre los Indios, los etíopes y los egipcios?”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso Onfray concluye: “En el reino de la filosofía oficial, triunfan las fábulas. No se ponen en tela de juicio las producciones de la historiografía dominante” (2008, p. 54-55).&nbsp;Ahora, ¿qué objetivo tiene poner de presente todo esto? Lo que se busca es desanquilosar la práctica filosófica, revitalizarla, acabar con la esclerosis que corroe la disciplina misma desde adentro, sugerir nuevas lecturas que den cuenta de las complejidades de la sociedad y el mundo actual, ampliar las miradas y las perspectivas. En este sentido, <strong><em>los programas deben actualizarse, buscar un equilibro feliz entre la tradición, los clásicos y el pensamiento nuevo.</em></strong> Por eso es necesario primero enfrentarse a las modas académicas, para poder determinar qué de lo nuevo se incluye en los programas, en la enseñanza de la filosofía. No más repetición de lo mismo, no más repeticiones de anécdotas, fechas, citas famosas, incidentes casuales. No más el “retorno incesante de lo mismo” en las facultades de filosofía. No a esas prácticas donde:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“el plagio, la cita encubierta, la regurgitación conceptual del caldo ajeno y otras jocosidades de la corporación controlan el mundo de los redactores de enciclopedia, los creadores de vocabulario y demás autores de la historia de la filosofía […] las mismas referencias, los mismos textos de los mismos autores, los mismos contenidos en las reseñas biográficas de los manuales, a veces la misma iconografía” (Onfray, 2008, p.53).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto nos lleva a decir que la superación del eurocentrismo implica una renovación en sí misma de la práctica filosófica en la academia y en las aulas, a la vez que permite a acceder a otros saberes, a filosofías no occidentales. El resultado es un fructífero enriquecimiento del pensamiento. Hay que resaltar aquí también que, a la crítica de ese eurocentrismo, de esa miopía deliberada y la arrogancia narcisista de Europa que sólo se mira a sí misma, se ha sumado el heterodoxo filósofo alemán actual Peter Sloterdijk. En su libro&nbsp;<em>El sol y la muerte&nbsp;</em>ha sostenido:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Es de lamentar que la mayoría de los intelectuales alemanes, sobre todo los profesores de filosofía, no se interesen en absoluto por las culturas extraeuropeas, que reaccionen con acritud y arrogancia cuando se recuerda que existe un universo tan complejo como el pensamiento la meditación hindú, un pensamiento que en no pocos aspectos ha sido tan importante como el viejo pensamiento europeo y, en otros, incluso superior, y con el que uno probablemente está obligado a confrontarse si se toma en serio su trabajo” (</strong>2004, p.17).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta critica a las prácticas filosóficas enclaustradas en el mundo filosófico actual, latinoamericano y europeo, la superación de esos vicios, la crítica del eurocentrismo filosófico y la apertura a otros pensamientos, a otras culturas, es lo que aquí llamo “éxodo” o más bien, en plural, éxodos, esto es, las “huidas”, los “alejamientos”, las salidas hacia otros lugares, otros “claros del bosque”, etc., de la filosofía; la ampliación del pensamiento, su enriquecimiento. Ya no se trata de ocultar lo que hay en el mundo, de humillar restos de lo humano, de negar realidades, sino de, desprejuiciadamente, emprender la reflexión sobre lo que nos rodea, sobre los pensamientos mismos, sobre la complejidad del mundo en el que vivimos, pues como ha dicho el mismo Sloterdijk: <em>“En la actualidad la filosofía es el arte de encontrarse directamente&nbsp;ante lo hipercomplejo”</em> (Ibíd., p. 32.)&nbsp;Ninguna realidad puede ser humillada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya el sistema filosófico no puede desconocer otras culturas, otros pensamientos; tampoco puede la filosofía desinteresarse de las entrañas, como decía María Zambrano, de ocuparse de ellas, de las formas íntimas de la vida, del amor, el deseo, el placer. Por lo demás, la superación del eurocentrismo permite&nbsp;<em>reconocer</em>, como lo pone de presente Sloterdijk, lo que otros han legado, han aportado. Para terminar esta parte, quiero recordar que María Zambrano ha sostenido:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Lo que normalmente sucede con todos los vencidos, en cualquier historia de que se trate: se toma de los vencidos lo que hace falta sin nombrarlos; se les concede la razón ineludible, más apoderándose de ella, y trasladándola al campo del vencedor, que lo hace con tranquilidad de conciencia, tanto que bien puede no darse cuenta de lo que hace. <strong>Todos los vencidos son plagiados en el sentido amplio de la palabra “plagio”, que puede llegar a ser hasta el desenvolvimiento, el desarrollo de un tema inicial; hasta el rapto de una figura representativa. La suerte de la razón del vencido es convertirse en semilla que germina en la tierra del vencedor. </strong>La semilla, toda semilla, ¿no está vencida cuando es enterrada? Y cuando revive de entre los muertos, donde se la arrojó, es porque se ha vencido enteramente a sí misma” (</em>2007, p. 96-97)<em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En las páginas anteriores se ha realizado una crítica a la práctica filosófica. No sólo se ha hablado de los demonios que acechan al filósofo, sino a su quehacer dentro de la comunidad filosófica, la universidad, las aulas. Se ha puesto de presente, igualmente, su miopía al rechazar otras formas de filosofar, al ocultar la tradición heterodoxa y a su incapacidad congénita de superar la tradición eurocéntrica, incapacidad que le permite a la vez permanecer cómodo en sus dominios de conocimiento, sin arriesgar nada, sin aventurar. Este tipo de filósofo cree que basta con citar&nbsp;a Kant para impresionar, para demostrar que está dentro de la disciplina, pero tal vez no se ha asomado por la ventana para descubrir otras culturas, otros pensamientos, otros autores aún dentro de la misma tradición que lo abriga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas cuestiones constituyen todos los males de la filosofía actual, males que Onfray ha resumido como egotismo, solipsismo, elitismo, bandidaje (autores aduladores del liberalismo) y&nbsp;el culto a la repetición: “Repito, luego existo” (2009, p. 25-26).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique, (2009) “Una nueva edad en la historia de la filosofía: el diálogo mundial entre tradiciones filosóficas”, en:&nbsp;<em>Revista Cuadernos de Filosofía latinoamericana,&nbsp;</em>Vol., 29, No. 99, Bogotá, Universidad Santo Tomás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">_________________ (2007).&nbsp;<em>Política de la liberación. Historia mundial y crítica,&nbsp;</em>Madrid, Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Onfray, Michel.  (2008). <em>La fuerza de existir</em>, Barcelona, Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">______________. (2009).&nbsp;<em>La inocencia del devenir. La vida de Friedrich Nietzsche,&nbsp;</em>Barcelona, Gedisa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">_______________(2011).  <em>Política rebelde, </em>Barcelona, Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián, (2010). “Enrique Dussel: crítica del eurocentrismo y la modernidad”, en&nbsp;“<em>Esbozos filosóficos I.Trasegares</em>, Bogotá, 2ª edición, Universidad Santo Tomás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2011). <em>Estudios sobre el pensamiento colombiano. </em>Bogotá, Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes, Alfonso. (1996). “Notas sobre la inteligencia americana”, en:&nbsp;<em>Filosofía de la cultura latinoamericana,&nbsp;</em>Bogotá, El Búho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sloterdijk, Peter. &nbsp;(2004). &nbsp;<em>El sol y la muerte,&nbsp;</em>Madrid, Siruela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. (2007).&nbsp;<em>El hombre y lo divino,&nbsp;</em>México, Fondo de Cultura Económica.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132037</guid>
        <pubDate>Mon, 10 Aug 2026 22:45:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La filosofía académica y sus vicios III:  Neolatrismo filosófico, tradición intelectual y eurocentrismo congénito]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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        <item>
        <title>Larry Shiner y la invención del arte</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/larry-shiner-y-la-invencion-del-arte/</link>
        <description><![CDATA[<p>Larry Shiner es un filósofo del arte de la Universidad de Illinois, en Springfield. Desde 1980, sus intereses se han centrado en cuestiones de filosofía del arte y la estética. Su enfoque es interdisciplinario, en lugar de puramente filosófico, y hace énfasis en una perspectiva analítica influenciada por el pragmatismo. Shiner escribió un libro extraordinario, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Larry Shiner es un filósofo del arte de la Universidad de Illinois, en Springfield. Desde 1980, sus intereses se han centrado en cuestiones de filosofía del arte y la estética. Su enfoque es interdisciplinario, en lugar de puramente filosófico, y hace énfasis en una perspectiva analítica influenciada por el pragmatismo. Shiner escribió un libro extraordinario, en el que trabajó más de diez años, titulado <em>La invención del arte: Una historia cultural</em> (<em>The Invention of Art: A Cultural History</em>, Chicago: University of Chicago Press, 2001)<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>. En este libro hace un recuento de cómo se ha entendido en distintas épocas el concepto de «arte» para llegar a varias conclusiones. Comparto con él la siguiente: la «idea de arte» que tenemos cada uno de nosotros <strong>es otra invención más</strong>, probablemente equivocada, porque la idea que prevalece en la cultura occidental es la que nos dejaron los filósofos occidentales del siglo XVIII; una definición caprichosa —tan caprichosa como lo han sido las anteriores—.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aclaro que mis ideas alrededor del tema del arte (su definición, razón de ser y sentido) —aunque consideran seriamente algunas propuestas del libro se Shiner— son distintas de las suyas. Aquí, en este texto, hablaré de las ideas de Shiner. Haré una lista de supuestos sobre el arte que la mayoría de la gente da por ciertos, pero que no son verdad en todos los casos y, a veces, en ninguno (y en los que coincido con él):</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li>Que el arte es una esencia que poseen algunos objetos y no otros.</li>



<li>Que el arte se encuentra en cierto tipo de actividades, pero no en otras; por ejemplo: bailar, cantar, esculpir, pintar o tocar un instrumento, pero no jugar yoyó, saltar la cuerda, hacer zapatos, la jardinería, la cerámica o la física y las matemáticas.</li>



<li>Que el arte demanda una contemplación desinteresada.</li>



<li>Que el arte no debe tener ninguna función; o sea, que no debe servir para nada.</li>



<li>Que el arte debe estar relacionado con la belleza.</li>



<li>Que es normal que el arte exista en un mundo elitista.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro, Shiner dice que la definición del arte y lo que esto implica ha variado en el tiempo y en las culturas; nunca ha sido un concepto universal. Sostiene que se trata de un concepto en constante transformación, pues cada momento histórico específico lo ha definido según sus necesidades y convenciones y, por lo tanto, debe ser reinventado para ajustarse a nuevos contextos, inventos y necesidades. Según él, el «sistema moderno del arte» es una construcción histórica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Menciona que los museos y las élites del arte (como galerías, revistas y marchantes) han mantenido los productos artísticos fuera del alcance de la gente común, y se han encargado de que las personas sientan que «no lo entienden»; y, añado yo, de hacer que los precios sean tan astronómicos que solo los ricos los puedan adquirir. El mundo del comercio ha influenciado muchísimo el cómo se ven y cómo se manejan las artes para sacarles el máximo provecho económico posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Shiner muestra que la separación entre arte, artesanía y artes populares solo existe desde hace doscientos años. Nos presenta registros históricos que demuestran cómo antes del siglo XVIII el arte y la artesanía estaban unidos en un solo concepto: el del saber hacer (<em>ars</em> / <em>techné</em>), orientado al uso, la devoción o el ritual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice que a pesar de que movimientos como el Dadaísmo, el <em>Pop Art</em> o el Arte Conceptual intentaron disolver la frontera entre el arte y la vida cotidiana, el mercado del arte, los museos y la crítica profesional terminaron absorbiendo e institucionalizando estas rupturas, convirtiendo la mismísima rebelión contra el «objeto de arte» en nuevas mercancías y piezas de exhibición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que Shiner nos propone romper con las falsas dicotomías: la de artista y artesano; la de contemplación desinteresada versus utilidad o funcionalidad; y la de arte culto versus arte popular. Sobre todo, a Shiner le molesta que las artes domésticas, las músicas populares y los oficios tradicionales sean relegados a categorías de «artes inferiores» (su sueño de que cambien de estatus se está haciendo realidad en Instagram, en mi opinión).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Comparto con Shiner la idea de que la categoría de arte, tal como la entendemos hoy, es una invención cultural. No obstante, hay algo que nos ocurre a todos los humanos, lo nombremos o no: nos sorprendemos, encantamos, apegamos y exaltamos frente a cualquier objeto o comportamiento que alcance un óptimo dirigido hacia una función o característica, o un óptimo respecto a otros elementos de su misma categoría (no comparamos una sonata con un edificio). Esto no es cultural; todos los humanos —del pasado y del presente— estamos programados para sentir dicha, asombro y apego ante las cosas excelsas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El techo de la mezquita Isfahan, en Irán.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="640" height="780" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/image.png" alt="" class="wp-image-131996" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/image.png 640w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/image.png?resize=246,300 246w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a>En un segundo libro escrito por Shiner, <em>Art Scents: Exploring the Aesthetics of Smell and the Olfactory Arts</em>, él explica a profundidad por qué debe existir un arte para apreciar con el sentido del olfato y no solo con la vista y el oído. Shiner abre aún más las puertas del mundo del arte, lo cual es interesante.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131995</guid>
        <pubDate>Sun, 09 Aug 2026 15:37:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Larry Shiner y la invención del arte]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">131995</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Un suave contrapunto entre los libros: Qué hace el arte. Una teoría en proceso y El arte al desnudo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/un-suave-contrapunto-entre-los-libros-que-hace-el-arte-una-teoria-en-proceso-y-el-arte-al-desnudo-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>Parte dos Dicen los autores Brian Eno y Bette A.[i] &nbsp;en su libro titulado Qué hace el arte. Una teoría inacabada (What art does. An unfinished Theory) que lo que ocurre en tu mente cuando ves una pieza de arte tiene que ver con tus experiencias y con la cultura en la cual vives. Sin [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Parte dos</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="606" height="811" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/Screenshot-2026-07-26-113231.png" alt="" class="wp-image-131766" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Screenshot-2026-07-26-113231.png 606w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Screenshot-2026-07-26-113231.png?resize=224,300 224w" sizes="auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Dicen los autores Brian Eno y Bette A.<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> &nbsp;en su libro titulado <em>Qué hace el arte. Una teoría inacabada</em> (<em>What art does. An unfinished Theory</em>) que lo que ocurre en tu mente cuando ves una pieza de arte tiene que ver con tus experiencias y con la cultura en la cual vives. Sin duda alguna; el arte ocurre dependiendo del conocimiento, de las vivencias y de lo que llamamos criterio, el cual se ve afectado por los dos factores anteriores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los significados del arte dicen ellos, no se mantienen: son fluidos, no son eternos y varían en el tiempo y en el espacio. Sí, así es, por lo acabado de mencionar; solo que, algunas veces, la pieza catalogada como arte es tan extraordinaria, tan fuera de lo normal, que pasan los siglos y todos los seres humanos —o casi todos— nos quedamos perplejos viendo, oyendo o contemplando la obra. Como ejemplo de ello están las pirámides de Egipto, el <em>David</em> de Miguel Ángel, la <em>Partita para violín n.º 2 en re menor, BWV 1004</em> de Johann Sebastian Bach o <em>La odisea</em>. Hay artes que solo lo son para un grupo, como la ceremonia del té en Japón; hay artes que duran un día, como los mandalas hechos con arenas de colores, y artes que duran siglos, como los bisontes en la cueva de Altamira. Los seres vivos son como el arte: hay insectos que viven unas pocas horas, animales como las tortugas que viven 200 años y árboles que duran 3000 años o más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ningún momento afirman que, a raíz de esto, se pueda concluir que el arte no posee una esencia. No existe tal cosa. El arte es una categoría que surge del juicio que emitimos los seres humanos y que varía en el tiempo y en las culturas; lo que tiene de permanente depende de la estructura de nuestro cerebro y de que existen objetos que han llegado a un nivel de perfección tan alto que son difíciles de superar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Dónde empieza el arte? Ellos creen que empieza en el juego. Los niños juegan y en sus mentes se mezclan la realidad y la ficción. Todos los animales jóvenes juegan, y los seres humanos somos los que más jugamos entre todos los animales. Jugar es hacer que un mundo imaginario forme parte de la propia realidad; por un rato, nos permite trazar un plan, como el de encarnar a otros: ser villanos o caritativos, reyes o esclavos. Para Eno y Bette A., el arte es la continuación del juego, pero en la vida adulta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo discrepo de ellos. Si bien hay un aspecto de juego en toda creación y no se puede definir con precisión dónde empieza uno y termina el otro, no es porque jugamos que llegamos a los objetos de arte. En mi libro lo explico así: «El cerebro humano está dotado de las adaptaciones para comprender, aprender, ejecutar acciones de diversa índole, <strong>optimizar lo aprendido y hacer juicios</strong>. Cuando hemos optimizado un objeto o un comportamiento, y al juzgarlo nos damos cuenta de que hemos logrado algo por encima de la norma, surge la categoría <em>arte</em>. Cuando esto ocurre, tenemos una sensación visceral de asombro, perplejidad, apego, emoción estética, dicha, pasión, certeza, una gran variedad de emociones positivas que correlacionamos con todo lo que llamamos artístico».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, ellos le proponen al lector hacer un ejercicio de introspección y «pescarse sintiendo», para descubrir qué lo conmueve, qué lo sorprende o qué lo sobrecoge en una pieza de música, o qué lo trastorna en una novela. Uno debería detenerse a pensar el porqué a veces no quiere salirse del mundo existente en una novela o en una película; preguntarse qué hace que se produzca ese momento en el que uno siente que una llama arde o se enciende por dentro. A través de las distintas formas artísticas se puede investigar sobre las emociones que nos gustan y cómo producírnoslas. Eso no es arte, pero es útil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arte es como una nube, dicen ellos: una reserva de experiencias compartidas que nos ofrece maneras de transmitir sensaciones complejas e ideas de los unos a los otros; es la sangre, la vida, el lubricante del sistema circulatorio de la comunidad. La civilización es imaginación compartida. El arte permite abrirse con otros y sentir al unísono. El arte construye comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo sostengo que la música en los conciertos, el teatro, el cine, las series de moda, los deportes como el fútbol o las religiones pueden o no ser arte, pero, de igual manera, toda actividad compartida sirve para hacer comunidad, y el arte se vuelve importante si la comunidad lo avala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En últimas, ellos proponen jugar y sentir para darnos cuenta de que lo que necesitamos está dentro de nosotros, y que usando las artes abrimos caminos para descubrirlo. No lo discuto: ¡es una bella posibilidad!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eno Brian y A Bette. <em>What art does. An unfinished Theory. </em><em>Faber.</em> Marzo de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Velez Caicedo Ana Cristina. <em>El arte al desnudo.</em> En ebook, Amazon. Julio de 2006.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="698" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/caratula-arte-al-desnudo-DEFINITIVA-698x1024.jpg" alt="" class="wp-image-131767" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/caratula-arte-al-desnudo-DEFINITIVA-698x1024.jpg 698w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/caratula-arte-al-desnudo-DEFINITIVA-205x300.jpg 205w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/caratula-arte-al-desnudo-DEFINITIVA-768x1126.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/caratula-arte-al-desnudo-DEFINITIVA-1048x1536.jpg 1048w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/caratula-arte-al-desnudo-DEFINITIVA-1397x2048.jpg 1397w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/caratula-arte-al-desnudo-DEFINITIVA-scaled.jpg 1746w" sizes="auto, (max-width: 698px) 100vw, 698px" /></figure>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> Bette A<strong>:</strong> además de su faceta como novelista y creadora de instalaciones artísticas, enseña escritura creativa y es cofundadora de proyectos con impacto social, como la Fundación TRQSE (que vincula a artistas y científicos) y el movimiento global de narrativas <em>¡Heroínas!</em></p>
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        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
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        <pubDate>Sun, 02 Aug 2026 14:50:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un suave contrapunto entre los libros: Qué hace el arte. Una teoría en proceso y El arte al desnudo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
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        <title>Un suave contrapunto entre los libros: Qué hace el arte. Una teoría en proceso y El arte al desnudo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/un-suave-contrapunto-entre-los-libros-que-hace-el-arte-una-teoria-en-proceso-y-el-arte-al-desnudo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Parte I de II El famoso músico Brian Eno (n. 1948), en compañía de Bette Adriaanse[i] (más conocida como Bette A.), escritora y artista visual holandesa (n. 1984), publicaron conjuntamente en 2005 un libro titulado Qué hace el arte. Una teoría inacabada (What art does. An unfinished Theory). En el 2005 P&amp;P Editores me publicó [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Parte I de II</p>



<p class="wp-block-paragraph">El famoso músico Brian Eno (n. 1948), en compañía de Bette Adriaanse<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> (más conocida como Bette A.), escritora y artista visual holandesa (n. 1984), publicaron conjuntamente en 2005 un libro titulado <em>Qué hace el arte. Una teoría inacabada</em> (<em>What art does. An unfinished Theory</em>). En el 2005 P&amp;P Editores me publicó <em>El arte al desnudo</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="606" height="811" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot-2026-07-26-113231.png" alt="" class="wp-image-131586" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Screenshot-2026-07-26-113231.png 606w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Screenshot-2026-07-26-113231.png?resize=224,300 224w" sizes="auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ambos autores sospechan que el arte es un instinto debido a su universalidad, ya que existen formas de arte en todas las culturas. Por mi parte, creo que no se trata de un instinto, tal como lo explico en mi libro <em>El arte al desnudo</em>: «La universalidad de algunas prácticas artísticas no implica que estén programadas genéticamente, ya que pueden ser subproducto de otros instintos que tenemos. Por universal que sea la música, no hay un gen responsable de que la hagamos. Neurológicamente, las habilidades que se necesitan para la música son distintas de las que se requieren para dibujar, esculpir, actuar o contar historias; y todas estas habilidades, que funcionan en módulos distintos en el cerebro, están en el reino de las artes. Por tanto, no hay una adaptación, sino un conjunto grande de adaptaciones responsables de que hagamos las actividades que entran en este reino».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eno y A. afirman también que gastamos mucho tiempo en actividades que no son «útiles» o «funcionales». A esto les contesto que sí lo son, aunque no de forma evidente. Por ejemplo, en sus orígenes, realizar representaciones pictóricas debió de ser muy valioso. Si bien el acto de pintar se convirtió después en un asunto aparentemente sin función, no fue así en sus inicios; y existen muy buenas razones para creerlo, aunque no se pueda demostrar. Recordemos que «el arte por el arte» es un fenómeno muy reciente. En las culturas más periféricas no se hace arte por el arte, pero se baila, se canta, se teje y se cuentan historias con finalidades muy claras, muchas veces para realzar situaciones importantes de la vida social como el nacimiento, la muerte, el paso a la adultez o los enlaces matrimoniales. Mi teoría —que se puede leer en detalle en <em>El arte al desnudo</em>— explica el porqué gastamos tantas horas perfeccionando las actividades que hacemos. Por eso en cada una de ellas encontramos expertos y virtuosos y, además, por qué hacer las cosas cada vez mejor trae consigo muchas ventajas evolutivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores ofrecen una lista gigantesca de productos que son susceptibles de convertirse en artísticos (de hecho, el libro está lleno de estas listas extensas y divertidas, lo cual es una de sus características, sumado a un diseño bello, juvenil y alegre). En dicha lista aparecen: espejos, calaveras, anécdotas, macramé, frescos, collares, trucos de magia, vampiros, corsés, colchas de retazos y cien cosas más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi libro muestro que toda actividad humana puede transformarse en artística y sus productos pueden llegar a ser arte (ellos con sus listas lo confirman). Lo que convierte algo en arte es nuestro juicio: aquel que formulamos cuando notamos que ciertos comportamientos y objetos sobrepasan los estándares de la normalidad. Es en ese momento cuando usamos el calificativo de «arte». Por eso, un dibujo puede ser una obra de arte, mientras que otro puede ser un mamarracho y uno más resultar meramente informativo. Lo mismo ocurre con cualquier otra manifestación: una persona puede cantar un villancico de manera extraordinaria y conmovernos hasta las lágrimas, mientras que otra puede hacer que nos tapemos los oídos, salgamos corriendo o nos muramos de risa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, ellos sostienen que invertimos mucho tiempo en estas actividades porque nos ayudan a relajarnos, a ver el mundo con mejores ojos, a imaginar mundos nuevos, a escapar, a resistir, a recordar, a evocar, a reconocer, a perdonar, a cambiar y a aceptar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi respuesta es que, aunque realizamos muchas actividades para escapar, imaginar, recordar, perdonar, involucrar a otros o compartir experiencias, lo hacemos usando las herramientas de nuestro equipaje cerebral, porque el cerebro humano recrea el mundo —y crea mundos ficticios— también para pensar, entender, divertirse o sentir emociones y sensaciones. El cerebro es una máquina de simulación. Todo esto puede hacerse mediante recursos artísticos o a través de otros medios: el sexo, el rock and roll, el alcohol o los videos. Las actividades que hoy llamamos artísticas, antes de serlo, fueron herramientas para recrear mundos ficticios porque nos es muy útil hacerlo: nos permite ver el panorama con distancia y ensayar lo que puede pasar sin ejecutarlo directamente ni pagar el precio. El hecho de ser artísticas -o no- ocurre después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, los autores señalan que a través del arte podemos llegar a experimentar miedo, felicidad, tristeza o desolación de forma ficticia, y que luego podemos salir de ahí simplemente cerrando el libro o apagando la serie; es decir, que no nos cuesta nada porque las recreaciones son seguras. Yo no sé qué tan seguras sean. Es inevitable recordar lo que ocurrió en Alemania en 1774 tras la publicación de <em>Las desventuras del joven Werther</em> de Johann Wolfgang von Goethe. Esta obra no solo convirtió al autor de 24 años en una celebridad internacional, sino que también desató una tragedia en el mundo real: se encontraron varios muchachos muertos por suicidio con el libro de Goethe en sus bolsillos o abierto sobre sus escritorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arte es simulación o simulacro, dicen ellos; yo digo: hacemos simulaciones y, a veces, son tan maravillosas que las llamamos arte; otras veces, son solo simulaciones. El arte está también en objetos que no simulan nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eno y Adriaanse afirman que cuando estás mirando algo, estás apreciando diferencias. Estoy totalmente de acuerdo con ellos. Sin apreciar diferencias, sin establecer categorías y sin sentir que una cosa es mejor que las otras, no habría progreso ni se perfeccionarían las acciones y los objetos. Para que el arte se dé necesitamos que esas diferencias sean importantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el libro <em>Qué hace el arte</em>, usan las aretas como ejemplo para hacernos reflexionar sobre este asunto, porque siempre que escoges unas aretas, evalúas y comparas muchos aspectos mentalmente. Para ilustrarlo, mencionaré algunos de los ejemplos que ellos dan. Uno compara si son más largas o más cortas que el promedio; si cuelgan o no; si se bambolean; si son simétricas o asimétricas; si tienen forma figurativa o geométrica; si son brillantes u opacas; si están hechas de acrílico, plástico o metal; si se ven ordinarias o finas; si muestran la oreja o la tapan; si son angulares o curvas. También evalúas si poseen una asociación romántica; si tienen algún elemento simbólico; si lucen cómodas, peligrosas o agresivas; si son delicadas o robustas; si transmiten un mensaje; si pertenecieron a tu madre, a tu abuela o a una reina del pasado (o si son copias de estas últimas); si tienen un significado emocional; si se parecen a las de una amiga; si son heredadas o compradas; si costaron mucho o poco. Consideras si se pueden usar mientras nadas o corres; si son propias de un grupo o de una etnia; si son para cualquiera o solo para cierta edad; si son juveniles, señoriales, graciosas, serias o elegantes; si absorben la luz o la rebotan. Analizas si se pueden confundir con un alimento u otra cosa (como un confite o un caramelo); si parecen de cristal o de piedra; si están compuestas por varios elementos o son de una sola pieza; si tienen elementos escondidos o si se abren y se cierran. Te preguntas si son el tipo de objeto que puede despertar una conversación con un extraño, si te ponen en peligro, si son amistosas con el medio ambiente o contaminantes, si te darán alergia o si son apropiadas para una entrevista de trabajo. Y así, nos topamos con infinitas preguntas…</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> Bette A<strong>:</strong> además de su faceta como novelista y creadora de instalaciones artísticas, enseña escritura creativa y es cofundadora de proyectos con impacto social, como la Fundación TRQSE (que vincula a artistas y científicos) y el movimiento global de narrativas <em>¡Heroínas!</em></p>
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        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131585</guid>
        <pubDate>Sun, 26 Jul 2026 16:34:05 +0000</pubDate>
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        <title>Día Mundial de las Serpientes: tres historias para conocer su rol clave en los ecosistemas y su aporte en la investigación científica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-de-las-serpientes-tres-historias-para-conocer-su-rol-clave-en-los-ecosistemas-y-su-aporte-en-la-investigacion-cientifica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las serpientes son animales enigmáticos, su presencia genera temor y en términos bíblicos se las identifica con el mismo ‘demonio’. En cambio, en algunas culturas precolombinas, –en la mitología andina se la conoce como Amaru—&nbsp;la serpiente era una deidad que simbolizaba la sabiduría y expresaba el poder del mundo de abajo para regenerarse. Además, por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El 16 de julio es una fecha para despertar la conciencia y la importancia ecológica de estas especies.</em></li>



<li><em>Las serpientes despiertan temores en las personas, pero también han sido consideradas como deidades en culturas precolombinas.</em></li>



<li><em>Entre los riesgos que enfrenta está la interacción con las personas y la pérdida de sus hábitats.</em></li>



<li><em>Mongabay Latam presenta historias de investigadores de Perú, Costa Rica y Argentina que buscan conocer más sobre ellas y al mismo tiempo evitar que continúen en riesgo.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Las serpientes son animales enigmáticos, su presencia genera temor y en términos bíblicos se las identifica con el mismo ‘demonio’. En cambio, en algunas culturas precolombinas, –en la mitología andina se la conoce como Amaru—&nbsp;<strong>la serpiente era una deidad que simbolizaba la sabiduría y expresaba el poder del mundo de abajo para regenerarse</strong>. Además, por la forma de su cuerpo, los pueblos indígenas la relacionan con los ríos y los flujos de agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las serpientes también cumplen un rol central en la cadena trófica, pues son depredadores y presas a la vez.&nbsp;<strong>También son especies amenazadas y los principales peligros que enfrentan están la pérdida de su hábitat y la interacción con las personas</strong>, justamente por el temor que inspiran, lo que las convierte en víctimas de los humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/cacao-nativo-peru-estudio-revela-nuevos-linajes-refuerza-origen-amazonico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cacao nativo de Perú: estudio revela cuatro nuevos linajes y refuerza su origen amazónico</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274961"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191042/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-11.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado, de la Universidad de Costa Rica se investiga con el veneno de las víboras. Foto: cortesía Natalia Montero." class="wp-image-274961" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado, de la Universidad de Costa Rica, se investiga con el veneno de las víboras. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el Día Mundial de las Serpientes, que se celebra cada 16 de julio para despertar la conciencia y conocer la importancia ecológica de estas especies,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;presenta tres historias de investigadores que desde diferentes perspectivas estudian a estos animales. En Perú&nbsp;<strong>dos herpetólogos recorren lugares poco estudiados y áreas protegidas para rastrearlas</strong>. En Costa Rica,&nbsp;<strong>una veterinaria investiga el uso del veneno de la serpiente</strong>&nbsp;al mismo tiempo que se dedica a explorar en la salud de estos reptiles. Y en Argentina, un investigador que participó en la elaboración de la principal lista de serpientes en el país ahora&nbsp;<strong>las monitorea a través de equipos de radiotelemetría</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Perú: en busca de las serpientes para llenar vacíos de información</h2>



<p class="wp-block-paragraph">James William Ttito y Michel Gulman, investigadores del&nbsp;<a href="https://iphperu.org/">Instituto Peruano de Herpetología</a>, recorren lugares poco explorados en Perú y áreas naturales protegidas para hacer inventarios biológicos y colectar ranas, lagartijas y serpientes.&nbsp;<strong>“Las serpientes han sido poco estudiadas, son poco conocidas y, muchas veces, nos encontramos con registros nuevos</strong>, nunca vistos en la zona que estamos visitando, especies que posiblemente estaban ahí, pero nunca nadie las había encontrado para la ciencia”, cuenta Gulman durante la conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Serpientes hay prácticamente en todos lados.&nbsp;<strong>Lo que más las limita para conquistar un hábitat es el frío extremo</strong>”, comenta Gulman sobre estas especies y agrega que “los reptiles suelen ser endémicos”. Por eso,&nbsp;<strong>en Perú</strong>, donde abundan los bosques nublados, separados por cañones, y cordilleras, con cuencas que tiene su propio ecosistema de bosque geográficamente aislado,&nbsp;<strong>suele haber mayor especiación y potencial de descubrir especies nuevas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274938"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185916/Serpientes-en-Peru-Bothrops-taeniatus-James-W-Ttito-4.jpeg" alt="La Bothrops Taeniatus, una especie que habita en Perú y otros países de Sudamérica. Foto: James W. Ttito. " class="wp-image-274938" /><figcaption class="wp-element-caption">La&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>, una especie que habita en Perú y otros países de Sudamérica. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sus recorridos están llenos de sorpresas y de historias que los inspiran en su tarea. “Encontrar una serpiente en campo no es tan común. Si hacemos estudios con ranas y sapos, en una noche podemos encontrar cinco, seis, hasta diez, pero si queremos encontrar una especie de serpiente, en una noche encontraremos una o dos, en el mejor de los casos”, cuenta Ttito, quien también es investigador del Centro de Investigación Vertebrate de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco y del Museo de Historia Natural de la misma universidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Vamos a lugares donde hay vacíos de información, donde no se han hecho estudios herpetológicos”</strong>, agrega Ttito. Uno de los lugares recorridos recientemente por Ttito ha sido el Santuario Histórico de Machu Picchu, para ubicar anfibios y reptiles. “Ahí apareció una serpiente enigmática, llamada&nbsp;<em>Oxyrhopus erdisii</em>, que fue descrita en 1911”, durante la expedición de la Universidad de Yale, cuando Hiram Bingham llegó a Machu Picchu.&nbsp;<strong>“Es una serpiente super rara de ver y la hemos encontrado en una expedición de casi 20 días. Ese ejemplar para nosotros es muy valioso e importante”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ttito cuenta otra experiencia de un herpetólogo argentino que llegó a Perú con la esperanza de poder ver dos especies de serpientes:&nbsp;<em>Bothrocophias microphthalmus</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>. “Había pasado casi una semana de la expedición y apareció la&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>. El colega que tenía el sueño de ver esa serpiente se puso a llorar porque era su especie soñada y consiguió verla. Fue un momento lleno de emociones”, cuenta el herpetólogo peruano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores han realizado juntos algunas de las expediciones, entre ellas, un recorrido por el Parque Nacional Cordillera Azul; pero también hacen exploraciones por separado. Ttito ha viajado principalmente por los departamentos del sur de Perú, en los Andes amazónicos, así como por algunos lugares de la Amazonía; mientras que Gulman recorre principalmente los departamentos del norte peruano. “Yo soy de Piura y él [Ttito] es de Cusco, entonces, naturalmente, resulta más fácil explorar los lugares cercanos a tu zona”, comenta Gulman.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274936"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185911/Serpientes-en-Peru-James-W-Ttito-2.jpeg" alt="Los investigadores del Instituto Peruano de Herpetología recorren lugares poco explorados en Perú. Foto: cortesía James W. Ttito. " class="wp-image-274936" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores del Instituto Peruano de Herpetología recorren lugares poco explorados en Perú. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Poco a poco estamos recorriendo varios lugares y&nbsp;<strong>para el siguiente año tenemos una expedición supergrande en Codo de Pozuzo</strong>, en la región de Huánuco”, agrega Ttito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto Gulman acaba de participar en una larga expedición en el Parque Nacional Cerros de Amotape, en Tumbes. “Ha sido increíble para todos porque hemos promediado más de siete u ocho serpientes por noche”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ttito comenta otro aspecto del trabajo que realizan durante sus expediciones:&nbsp;<strong>el esfuerzo para que las personas de las localidades que recorren tengan un acercamiento y mayor conocimiento sobre las serpientes</strong>. “Las personas tienen mucho miedo y cualquier serpiente que ven, las matan”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gulman reafirma lo que dice su colega y menciona las dos principales amenazas para las serpientes. Uno de ellos es la interacción con los humanos “porque las matan, en todos lados,&nbsp;<strong>la gente tiene una imagen negativa de las serpientes, es un tema cultural, muy profundo y tiene una connotación religiosa</strong>&nbsp;porque la Biblia pone a la serpiente como un ser malvado”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185910/Serpientes-en-Peru-James-W-Ttito-1.jpeg" alt="Una de las amenazas de las serpientes es la pérdida de su hábitat. Foto: cortesía James W. ttito." class="wp-image-274935" /><figcaption class="wp-element-caption">La mayor amenaza para las serpientes es la pérdida de su hábitat. En segundo lugar, la interacción con las personas porque ante el miedo las matan. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El otro riesgo es la pérdida de hábitat. “Es el mayor de los problemas”, dice Gulman.&nbsp;<strong>“En todos lados hay cierto nivel de pérdida de hábitat y eso afecta mucho más a las poblaciones de serpientes”</strong>. En ese sentido, menciona a&nbsp;<strong>la minería ilegal, la expansión ganadera, la tala y la expansión urbana</strong>&nbsp;como las principales causas de esta pérdida de hábitat.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gulman explica que cuando encuentran una nueva especie para la ciencia&nbsp;<strong>es importante ponerle un nombre para que así pueda ser ubicada en una categoría de protección</strong>, “porque muchas de esas especies cuando se las encuentra ya están en situación vulnerable o en peligro de extinción, sobre todo si habitan en parches de bosques o en espacios reducidos por la deforestación”.&nbsp;<strong>“Queremos que por lo menos haya un registro de que existieron, porque muchas de estas especies se podrían extinguir antes de que se pueda hacer algo”</strong>, agrega Gulman.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia</a>&nbsp;</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Costa Rica: en busca de los beneficios del veneno</h2>



<p class="wp-block-paragraph">A Natalia Montero Leitón le fascinan las víboras cascabeles.&nbsp;<strong>“Son demasiado curiosas y es un animal que cuesta mucho mantener en cautiverio, es un reto.</strong>&nbsp;Yo creo que ella conoce su potencial porque tiene un veneno muy fuerte, muy poderoso”, dice la médica veterinaria de fauna silvestre del Serpentario del Instituto Clodomiro Picado (ICP), de la Universidad de Costa Rica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274951"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191012/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-21.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado se analizan combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero. Foto: cortesía Natalia Montero." class="wp-image-274951" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado se analizan combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aunque asegura que las cascabeles son animales tranquilos, también advierte que se deben manejar con mucho respeto.</strong>&nbsp;“Me parece un animal muy bonito, físicamente es precioso, un gigante noble, pero cuando se enoja, hay que darle su espacio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá su fascinación por las serpientes empezó cuando de niña observó uno de estos animales subiendo un árbol. Como veterinaria, se ha dedicado a estudiar a los reptiles.&nbsp;<strong>“En Costa Rica tenemos 147 especies de serpientes en total, de las cuales 25 son venenosas”</strong>, aclara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Montero cuenta que en el instituto donde trabaja se&nbsp;<strong>investiga la producción de sueros antiofídicos que se usan como antídotos ante la mordedura de una víbora</strong>, es decir, una serpiente venenosa. En este proceso, comenta Montero, se analizan, por ejemplo,&nbsp;<strong>combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero</strong>. “Podemos usar un grupo de tres especies, por ejemplo, para elaborar el suero y estudiar qué combinaciones de venenos nos sirven para cubrir más especies en caso de un accidente [mordedura]. Así vamos mejorando el antídoto”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero este veneno también es útil en medicina. Uno de estos usos ocurre en los fármacos para controlar la presión arterial.</strong>&nbsp;“En Brasil, por ejemplo, muchos de los productos que se usan para controlar la presión se elaboran en base a una toxina que tiene el veneno de las&nbsp;<em>Bothrops</em>&nbsp;[género de serpientes venenosas]. Se produce de manera sintética en el laboratorio y lo aplican para bajar la presión”, comenta la veterinaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274945"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15190955/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-4.jpeg" alt="En Costa Rica hay 147 especies de serpientes, de ellas 25 son venenosas. Foto: cortesía Natalia Montero. " class="wp-image-274945" /><figcaption class="wp-element-caption">En Costa Rica hay 147 especies de serpientes, de ellas solo 25 son venenosas. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Montero agrega que en el Instituto Clodomiro Picado también se está estudiando el veneno de las serpientes para la industria cosmética, además de que se investigan las propiedades físicas de sus pieles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las investigaciones de Montero, sin embargo, están principalmente enfocadas en la salud de las serpientes.</strong>&nbsp;La investigadora cuenta que cuando realizaba sus investigaciones para su tesis del sistema reproductor de las serpientes logró apreciar una torsión uterina en una hembra. Cuando la hembra se apareaba y recolectaba el esperma, su cuerpo tenía la capacidad de hacer una torsión del útero para almacenar el esperma durante años. “Es impresionante.&nbsp;<strong>Imagínese lo fuerte que tiene que ser la torsión para que no escape un espermatozoide, pero al mismo tiempo que le permita al órgano seguir llevando sangre y no morir el tejido</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Son un reto porque son pacientes muy difíciles, no solo por su carácter y porque son venenosas, sino porque son animales muy poco expresivos y es difícil darse cuenta de que el animal está enfermo”, comenta Montero sobre sus estudios con las&nbsp;<em>Bothrops</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Montero explica que con estas especies muchas veces solo pueden darse cuenta que algo les sucede cuando se ve un signo clínico mínimo</strong>, “como una postura diferente, un cambio de temperamento, algo mínimo”. señala la veterinaria. Sin embargo, al hacer los análisis, descubren que la situación puede ser crítica.&nbsp;<strong>“A veces no entendemos cómo el animal está vivo”, comenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274956"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191026/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-16.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también se estudia la salud de las serpientes. Foto: cortesía Natalia Montero. " class="wp-image-274956" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también se estudia la salud de las serpientes. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Son increíblemente resistentes ante cosas que ningún otro animal aguantaría. Uno entiende que es parte de su evolución”</strong>, explica Montero y cita un ejemplo de cuando una serpiente “tenía un puntito chiquito” y la atendieron con antibióticos, pero el animal murió. “A la hora de hacer la autopsia vimos que el animal tenía un absceso en la parte interna que le había perforado el hígado. Me preguntaba cómo ha estado vivo. Había estado sufriendo toda esta enfermedad durante mucho tiempo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también tiene una función social, dice Montero, que se concreta a través de charlas y capacitaciones en la comunidad, en las instituciones, escuelas, con el fin de<strong>&nbsp;prevenir los accidentes con serpientes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>También se habla sobre la coexistencia de las personas con las serpientes para evitar que las maten</strong>. “Se ha hecho mucho trabajo de sensibilización, se hizo incluso una aplicación para identificar serpientes venenosas y algunas de las más comunes. Y estamos viendo un cambio, las personas nos llaman y preguntan por las serpientes, se interesan en estos animales. ‘¿Qué puedo hacer? No la quiero matar’, nos dicen”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/argentina-incendios-forestales-afectan-calidad-agua-patagonia-expertas-alertan-sobre-consumo-humano/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina: incendios forestales afectan la calidad del agua en la Patagonia y expertas alertan sobre el consumo humano | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: una lista de serpientes y nuevas investigaciones</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En 2021, un equipo de tres herpetólogos argentinos elaboró&nbsp;<strong>una lista de las serpientes registradas hasta ese momento en el país</strong>. Los datos que mostró el estudio correspondían a “<strong>ocho familias y 129 especies</strong>&nbsp;que habitan en el territorio argentino”, según la publicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Era una lista de todas las serpientes de la Argentina que existían o que estaban descritas hasta esa fecha, porque lo que sucede en biología es que es muy dinámico el asunto de las especies y con el tiempo se van describiendo más especies o surgiendo cambios en las clasificaciones de los animales”, comenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;David Gustavo Vera, uno de los investigadores que realizó el estudio.&nbsp;<strong>“En 2023 [dos años después de la publicación] se describieron una o dos especies más”</strong>, recuerda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274940"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185937/Xenodon-dorbignyi-David-Gustavo-Vera-scaled.jpg" alt="Según una investigación de 2021 en Argentina hay 129 especies de serpientes. En la foto una Xenodon dorbignyi. Foto: coretsía David Vera. " class="wp-image-274940" /><figcaption class="wp-element-caption">Según una investigación de 2021 en Argentina había hasta ese año 129 especies de serpientes. En la foto una&nbsp;<em>Xenodon dorbignyi</em>. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación se centró principalmente en la revisión de otros estudios y artículos científicos, experiencias de ciencia ciudadana y el trabajo de campo de los propios investigadores.&nbsp;<strong>“Trabajamos mucho con las colecciones biológicas de los museos en Argentina para recopilar esa información”</strong>, recuerda Vera, quien actualmente es docente investigador en el Museo de la Plata, en Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación realizada hace cinco años, dice el herpetólogo,&nbsp;<strong>actualmente sirve a los investigadores para tener un punto de partida</strong>, por ejemplo, al seleccionar una especie de estudio. “Un trabajo de estas características con serpientes no se hacía por lo menos hacía unos 20 años o más”, agrega Vera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la actualidad,&nbsp;<strong>las investigaciones de Vera se han centrado en una especie en particular, la&nbsp;<em>Bothrops alternatus</em>, conocida como víbora de la cruz o yarará grande</strong>. “Es una especie de importancia médica que causa bastantes accidentes físicos [mordeduras] en el país. Me interesa conocer los aspectos de zoología, es decir, dónde se encuentra, qué tipo de hábitat usa, porque todo está asociado a la problemática de los accidentes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En sus investigaciones,<strong>&nbsp;Vera también utiliza la radiotelemetría, una técnica usada para monitorear “por dónde se mueven, cuánto se mueven</strong>, qué área de actividad tienen, en qué rango se pueden desplazar”, comenta Vera. “Lo que busco es tratar de predecir cuánto podría moverse un individuo en la naturaleza para poder establecer algunas medidas de prevención o zonas más probables de encuentro con estos animales en mi área de trabajo, los pastizales de la provincia de Buenos Aires”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274939"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185926/Philodryas_agassizii-David-Gustavo-Vera-scaled.jpg" alt="Investigadores de Argentina monitorean a las serpientes con equipos de radiotelemetría. Foto: cortesía David Vera. " class="wp-image-274939" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores de Argentina monitorean a las serpientes con equipos de radiotelemetría. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Hace dos años sacamos una publicación corta sobre el primer caso en Argentina de la colocación de un radiotransmisor a una serpiente venenosa”</strong>, menciona sobre sus investigaciones. Los radiotransmisores, explica Vera, son aparatos similares a una pila doble AA, que emite ondas de radio, cuya señal se recoge en equipo receptor similar a una radio antigua conectada a una antena.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el caso de las serpientes, estos transmisores se colocan dentro del cuerpo.</strong>&nbsp;Vera dice que resulta más complicado en comparación con otros animales, como, por ejemplo, los mamíferos, a los que se les colocan los radiotransmisores de manera externa, acoplados a un collar, y también las aves y lagartijas, a las que se les pone una especie de arnés alrededor del cuerpo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, como las serpientes no tienen extremidades, es mucho más complicado, porque si se coloca externamente corre riesgo de que se desprendan o que afecte sus movimientos, pues “se pueden enganchar la antena del transmisor con algo del ambiente como pastos, arbustos, roca y desprenderse”. Por tanto, en el caso de las serpientes, el método que existe “es hacerle directamente una intervención quirúrgica”. “Se abre una pequeña parte del cuerpo y se introduce el radiotransmisor, luego se cierra y se les deja en recuperación para luego liberarlas en el campo”. Lo particular del método es que una vez que se concluye el estudio, se debe hacer una nueva intervención para retirar el aparato, por tanto, se debe capturar dos veces a la misma serpiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una primera investigación liderada por Vera —que lleva por título&nbsp;<a href="https://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1669-68402024000100056"><em>Primera experiencia de implantación de radiotransmisores en la víbora</em>&nbsp;<em>Bothrops alternatus</em></a>—&nbsp;<strong>se instalaron radiotransmisores a tres serpientes. “Fueron individuos de prueba, pero seguimos investigando con más individuos en campo para poder obtener más información</strong>&nbsp;y sacar conclusiones”, comenta con relación a una segunda investigación que aún no ha sido publicada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274941"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15190032/Bothrops_alternatus-David-Gustavo-Vera.jpg" alt="En el Museo de la Plata también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático. Foto: cortesía David Vera. " class="wp-image-274941" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Museo de la Plata de Argentina también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, ya existen algunos datos. “<strong>Tuvimos pistas de cuánto se pueden mover en un año y cuáles son las estaciones en las que más se mueven</strong>. Como son animales que regulan la temperatura corporal con el ambiente, dependen mucho de la estacionalidad de la zona donde viven”, comenta y aclara que estos animales “se mueven más en primavera y en verano, mientras que en otoño baja la actividad y el invierno lo pueden pasar sin moverse”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Museo de la Plata, comenta Vera,&nbsp;<strong>también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático</strong>. “Nos llama la atención indagar sobre cómo van a responder los animales al cambio climático”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas investigaciones están a cargo de Diego Di Pietro, otro de los herpetólogos que participó en la investigación de 2021. Una de las recientes publicaciones de Di Pietro —<a href="https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/269584"><em>Impactos del cambio climático en la herpetofauna endémica y amenazada de los pastizales pampeanos en Argentina</em></a>—, de enero de 2025, señala que “<strong>el conocimiento detallado sobre los impactos del cambio climático en la mayoría de las especies de la región neotropical es incipiente</strong>&nbsp;y la herpetofauna de los pastizales pampeanos no es la excepción”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El documento explica que para esta investigación&nbsp;<strong>se modelaron los hábitats adecuados de nueve especies endémicas de anfibios y reptiles que habitan los pastizales pampeanos de Argentina</strong>, bajo las condiciones climáticas actuales y escenarios futuros de cambio climático.&nbsp;<strong>Lo que encontraron fue una pérdida significativa tanto en las superficies de hábitat adecuadas como en las poblaciones conocidas de la mayoría de las especies estudiadas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estamos investigando si las especies van a poder sobrevivir en el tiempo, de acá a 100 años; si van a tener una mayor distribución; si el cambio climático va a favorecer que se expandan en el país o si va a acotar su distribución”, finaliza Vera.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el Día Mundial de las Serpientes busca despertar la conciencia y conocer la importancia ecológica de estas especies. <strong>Foto:</strong> cortesía Natalia Montero</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-mundial-serpientes-rol-clave-ecosistemas-investigacion-cientifica/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-mundial-serpientes-rol-clave-ecosistemas-investigacion-cientifica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
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        <pubDate>Thu, 16 Jul 2026 22:48:27 +0000</pubDate>
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