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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 01 May 2026 12:36:49 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de cortejo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Funerales y decoro en el arte</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/funerales-y-decoro-en-el-arte/</link>
        <description><![CDATA[<p>En las artes existe el concepto de decorum. Este define lo adecuado al elegir un estilo, un motivo o forma para tratar un asunto concreto. Esta noción se traslada al ámbito social bajo el término decoro, entendido como un comportamiento elegante, respetuoso y recatado; incluso, se puede decir de alguien que viste con decoro o [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En las artes existe el concepto de <em>decorum. </em>Este define lo adecuado al elegir un estilo, un motivo o forma para tratar un asunto concreto. Esta noción se traslada al ámbito social bajo el término <em>decoro, </em>entendido como un comportamiento elegante, respetuoso y recatado; incluso, se puede decir de alguien que viste con decoro o que le falta decoro.</p>



<p>Tras haber reflexionado sobre las lágrimas en el arte y sobre el llanto, recordé una imagen pictórica que siempre me ha impresionado: una gran pintura sobre pergamino que retrata el tema de las plañideras. Aunque nunca he presenciado el espectáculo de quienes lloran &#8220;por contrato&#8221;, la idea me resulta poco decorosa.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="364" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064811/Screenshot-2026-04-03-104738-1-1024x364.png" alt="" class="wp-image-128071" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064811/Screenshot-2026-04-03-104738-1-1024x364.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064811/Screenshot-2026-04-03-104738-1-300x107.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064811/Screenshot-2026-04-03-104738-1-768x273.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064811/Screenshot-2026-04-03-104738-1.png 1211w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><em>Plañideros</em></p>



<p>Ante la tragedia suelen adoptarse dos posiciones: el autocontrol o la libre expresión de los sentimientos. En la literatura inglesa victoriana se ensalzaba el control de las emociones. Ser muy “inglés”, todavía, es precisamente mostrar cierta inmutabilidad o indolencia ante las malas circunstancias. En un funeral, lo opuesto a ser muy inglés sería llorar a los gritos, arañarse el rostro y rasgarse las vestiduras.<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> Hoy en nuestra cultura, en Colombia, no solo en la costa, se evitan las muestras exageradas de duelo.</p>



<p>Representar funerales pictóricamente supone un reto complejo: la aglomeración de figuras en un mismo plano visual genera oclusiones que dificultan la composición. Por otro lado, una perspectiva aérea resultaría poco expresiva, pues solo mostraría la redondez de las cabezas, y ocultaría la gestualidad de los rostros.</p>



<p>Quien ha pintado sabe que al representar un árbol no se pinta cada hoja de forma individual; se busca transmitir la impresión general del follaje y solo se detallan algunas hojas en los extremos o en puntos estratégicos para permitir su identificación. Del mismo modo, para pintar un funeral es necesario recurrir a recursos compositivos que sugieran la multitud: se detallan algunos rostros en el primer plano y se extrapola esa información hacia el resto de las figuras, que se resuelven como manchas u &#8220;óvalos&#8221;.</p>



<p>En este ensayo corto, además de mostrar la obra <em>Plañideros</em> (curiosamente eran hombres), voy a mostrar otras representaciones artísticas de funerales.</p>



<p>La obra <em>Plañideros,</em> de artista anónimo, es uno los proyectos funerarios más interesantes del primer gótico castellano, promovido a finales del siglo 13 por el caballero Sancho Sánchez Carrillo en el pequeño pueblo de Mahamud, en Burgos.<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a></p>



<p>Cito lo que dice la ficha que cuelga en el museo de Barcelona: “En la obra <em>Plañideros</em>, un grupo de hombres vestidos de luto lloran amargamente la muerte del matrimonio Sánchez Carrillo. Los personajes, con la cabeza descubierta y largas cabelleras de color rubio y castaño, demuestran públicamente su dolor de forma ostentosa estirándose el pelo y arañándose la cara. De hecho, todas las figuras han sido representadas con heridas en el rostro fruto de estas muestras de luto extremo. El grupo de hombres va vestido con una ropa de luto muy habitual en toda la Europa medieval que consistía en una túnica larga y ancha con un vistoso estampado de rayas donde el negro se combinaba con otras tonalidades. Aquí la mayoría los lleva con colores ocres o azulados. Por último, casi todos tienen los hombros y las espaldas cubiertas con mantos negros, el color tradicional del duelo.”</p>



<p>La imagen nos atrapa con una vigencia asombrosa, casi como si fuera la obra de un diseñador gráfico contemporáneo. Aquí, los cuerpos se despojan de volumen para convertirse en abstracciones puras: planos esquemáticos donde los estampados a rayas, con su sofisticada paleta cromática, inyectan una energía vibrante a la escena. Es la línea la que gobierna el espacio. No busca imitar la realidad, sino crearla: delimita los contornos con trazos gruesos y define cabellos o barbas mediante calibres variables que fluyen, sugiriendo ondulación y puro movimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="507" height="310" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064854/Screenshot-2026-04-03-103847-1.png" alt="" class="wp-image-128072" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064854/Screenshot-2026-04-03-103847-1.png 507w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064854/Screenshot-2026-04-03-103847-1-300x183.png 300w" sizes="(max-width: 507px) 100vw, 507px" /></figure>



<p>Entre el juego de túnicas y mantos, los brazos que se lanzan hacia adelante y la inclinación de los torsos, la composición estalla en un ritmo coreográfico. Las cabezas, de rostros diminutos, se agitan en una danza visual que rompe con cualquier asomo de monotonía. Aquí no hay trucos de perspectiva para simular una multitud; los &#8220;llorones&#8221; se despliegan en una hilera impecable, cada uno perfectamente delimitado y visible, reivindicando su presencia individual en este lamento colectivo.</p>



<p>Durante la Baja Edad Media, el concepto de decoro —tal como lo entendemos hoy— no regía las ceremonias fúnebres. En los sepelios de la nobleza, los plañideros exhibían el duelo mediante expresiones de dolor exacerbadas; de hecho, la relevancia del difunto se medía por la magnitud de su séquito. Esta lógica persiste hoy bajo formas distintas: la importancia de quien fallece suele pescarse en la cantidad de asistentes o en la proliferación de obituarios en la prensa.</p>



<p>Un ejemplo emblemático de este despliegue es el funeral de Leopoldo I del Sacro Imperio Romano Germánico (<em>Leopoldo Primo il Grande</em>), celebrado en Viena el 9 de mayo de 1705. Tras su deceso, se realizó una procesión solemne documentada en la crónica <em>Esatta relazione del dolorosissimo funerale&#8230;</em>, la cual describe un desfile de más de mil personas. Aquel evento no fue solo un rito religioso, sino una fastuosa puesta en escena del poder y la piedad barrocos.</p>



<p>Visualmente, la representación de este funeral destaca por su ingenio compositivo. Para transmitir la sensación de una multitud de mil personas sin recurrir a la perspectiva tradicional, el artista trazó una línea serpenteante que se desvanece hacia el fondo. Al aumentar la densidad de las figuras y reducir progresivamente su tamaño, logró comunicar la magnitud del cortejo que escoltaba al féretro. Según registros consultados mediante inteligencia artificial, se atribuye esta serie de grabados al artista Luigi Neri, aunque la información sobre su vida y obra sigue siendo esquiva.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="531" height="792" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064948/leopoldo-funeral.jpg" alt="" class="wp-image-128073" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064948/leopoldo-funeral.jpg 531w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19064948/leopoldo-funeral-201x300.jpg 201w" sizes="(max-width: 531px) 100vw, 531px" /></figure>



<p>El gran Francisco de Goya pintó <em>El entierro de la sardina</em> entre 1814 y 1816. A pesar de ser una obra de pequeño formato —apenas 82 x 60 centímetros—, posee una fuerza visual sobrecogedora. Aunque la escena retrata un carnaval (aquella tradición popular del Miércoles de Ceniza que simboliza el fin del desenfreno para dar paso a la abstinencia), me interesa invitar al lector a observar un detalle técnico específico: la ingeniosa maestría con la que Goya logra evocar una muchedumbre abrumadora en un espacio tan reducido. Analicemos el siguiente fragmento.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/ad/Francisco_de_Goya_%E2%80%93_El_entierro_de_la_sardina_%28cropped%29.jpg/330px-Francisco_de_Goya_%E2%80%93_El_entierro_de_la_sardina_%28cropped%29.jpg" alt="" /></figure>



<p><em>El entierro de la sardina</em>, Goya</p>



<p>La fotografía de Enrique Segarra, <em>Luz en las tinieblas,</em> de 1950, es en mi opinión otra gran obra maestra. Voy a citar sus palabras. Las tomé de una revista de fotografía mexicana, y luego daré mi explicación de la obra. Dice Segarra: “Iba en el carro por la carretera, saliendo de Tecolutla, Veracruz, cuando vi que venía una especie de procesión caminando en sentido contrario. Los vi de frente y no me llamaron tanto la atención, cubiertos de la cabeza pues llovía. Los dejé pasar, pero cuando me subí al coche, vi el ataúd del niño y la luz en el horizonte. Tomé esa foto desde dentro del coche, hasta el negativo me salió inclinado.”</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="512" height="514" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19065639/Screenshot-2026-04-19-065611.png" alt="" class="wp-image-128076" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19065639/Screenshot-2026-04-19-065611.png 512w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19065639/Screenshot-2026-04-19-065611-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19065639/Screenshot-2026-04-19-065611-150x150.png 150w" sizes="auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px" /></figure>



<p><em>Luz en las tinieblas,</em> Segarra.</p>



<p>En la imagen fotográfica se ven unos sombreros de paja, halos de un blanco espectral que se alejan dándonos la espalda. Los tres caminantes que van adelante sostienen tres mastiles: dos coronados con dos velas que no arden y el tercero con una cruz, apenas adornada con flores que parecen diluirse bajo la lluvia. Entre ellos camina una mujer descalza (los otros usan alpargatas) cargando flores en una canasta. En el centro de este desfile fantasmal flota un pequeño ataúd. Corresponde a un infante, se sabe por el tamaño. Dos hombres lo cargan en una camilla. La familia humilde lleva su muerto a cuestas. El ataúd está envuelto en una tela blanca, tan resplandeciente como los sombreros y como la luz que explota en el horizonte. Es tarde, la oscuridad lo invade todo y llueve o acaba de llover. El suelo está inundado y el agua atrapa los últimos destellos de luz. No se puede ver esa fotografía sin que el alma se oprima, sin sentir que ese cielo negro se ha desplomado sobre nuestras cabezas, y sin entender la fugacidad de la luz, la de ese instante y la de la vida misma. El espacio indiferente e inmenso soporta el duelo. No hay soledad más profunda ni dolor más agónico que el despojo de un hijo. Muere el día y muere la esperanza.</p>





<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> Significado de Duelo (Kria):&nbsp;Los familiares directos rasgaban su ropa en el entierro para manifestar dolor. Ejemplos incluyen a Jacob al creer muerto a su hijo José.</p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> En 1295 este noble y su mujer obtuvieron el permiso para ser enterrados en la modesta iglesia de San Andrés, un templo de una sola nave con un ábside cuadrado que convirtieron en su capilla funeraria. Aquí Sancho Sánchez hizo erigir dos sepulcros rectangulares exentos para él y su esposa que fueron recubiertos con una bella decoración policromada. Sobre las tapas sepulcrales se dispondrán las estatuas yacentes en madera pintada de cada miembro de la pareja a enterrar, mientras que los lados laterales del sarcófago fueron recubiertos de paneles como el que presentamos. Para completar el proyecto, los muros del ábside donde se encontraban las tumbas fueron recubiertos por una decoración pictórica con los escudos de Castilla y León y distintas cenefas y motivos decorativos.</p>



<p>Cuatro Oscuro. Revista de fotógrafos. Año IV, numero 20. Septiembre-octubre de 1996.</p>



<figure class="wp-block-embed"><div class="wp-block-embed__wrapper">
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/ad/Francisco_de_Goya_%E2%80%93_El_entierro_de_la_sardina_%28cropped%29.jpg/330px-Francisco_de_Goya_%E2%80%93_El_entierro_de_la_sardina_%28cropped%29.jpg
</div></figure>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-amics-museu-nacional wp-block-embed-amics-museu-nacional"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="SR4b31wYLs"><a href="https://www.amicsmuseunacional.org/es/planideros/">&#8216;Plañideros&#8217;</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«&#8216;Plañideros&#8217;» — Amics Museu Nacional" src="https://www.amicsmuseunacional.org/es/planideros/embed/#?secret=az0XqiKVbX#?secret=SR4b31wYLs" data-secret="SR4b31wYLs" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
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        <pubDate>Sun, 19 Apr 2026 11:59:37 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/antes-del-acoso-y-despues-del-abuso-sexual/</link>
        <description><![CDATA[<p>Combatir el acoso y el abuso sexual precisa un cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, sección AMÉRICA-COLOMBIA, abril 2026)</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</strong></p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>El acoso y el abuso sexual a los que se encuentran sometidas y expuestas innumerables mujeres en el mundo, en todos los ámbitos de su vida, no es solo una conducta machista personal incorporada atávicamente, quizá desde las cavernas, en la mente y el comportamiento de un número incierto de hombres. Es una conducta propia de una masculinidad posesiva, dominante y violenta. Mucho menos es la expresión y la excusa del incontenible deseo masculino, que suele empezar con los piropos y el cortejo seductor, <strong><em>siempre sin el consentimiento de la mujer</em></strong>, proseguir con una invitación a cenar y terminar en violencia sexual en una penumbrosa habitación o en un luminoso set televisivo, obviamente tras las cámaras. Tanto el acoso como el abuso sexual, en estos días que corren, son la mayoría de las veces una consecuencia “potencial” del agobio al que se encuentra sometida toda mujer por la publicidad y la industria de la “belleza y el amor”. Ya Marguerite Yourcenar en una entrevista con Matthieu Galey<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> criticaba ciertas incoherencias de un feminismo radical, en la actualidad superado: <em>“Me parece también lamentable ver a la mujer jugar con dos barajas, ver por ejemplo, revistas que para adaptarse a la moda (<strong>pues las opiniones también son modas</strong>), publican artículos feministas supuestamente incendiarios, y que al mismo tiempo ofrecen a sus lectoras, que las hojean en la peluquería, igual cantidad de fotografías de lindas muchachas, o más bien muchachas que serían lindas si no encanaran, con tanta evidencia, los modelos publicitarios; la curiosa psicología comercial de nuestro tiempo impone esos mohines que pretenden ser seductores, provocativos o sensuales, cuando no rozan el erotismo y la semidesnudez, si se presenta la ocasión. Me sorprende que las feministas acepten a todas esas mujeres objeto”</em>. Una publicidad que las ha ido convirtiendo progresivamente en muñecas de lujo para el disfrute pornográfico y erótico masculino. Por eso no es una casualidad que Donald Trump haya sido por décadas el gran promotor del famoso concurso de Miss Universo y un cercano amigo de Epstein, en tiempos más gozosos y menos oprobiosos que los de su actual criminal gobierno de MAGA, a quien se refirió así: <em>“Conozco a Jeff desde hace 15 años. Un tipo estupendo”, dijo Trump a New York Magazine en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y <strong>muchas de ellas son más jóvenes. </strong>Sin duda: Jeffrey disfruta de su vida social</em>”. De allí, que no haya sido ninguna sorpresa la investigación penal contra Trump por abuso sexual de la columnista E. Jean Carroll y su posterior condena a pagarle 5 millones de dólares por daños, según lo informó la BBC News el 9 de mayo de 2023<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>.</p>



<p><strong>Acoso y Abuso Social</strong></p>



<p> El acoso y el abuso sexual siempre serán un asunto público, político y cultural, desde la noche de los tiempos, que solo podrá desaparecer paulatinamente a partir del cuestionamiento crítico y del rechazo emocional y ético, sistemático y cotidiano, en la mente y en los cuerpos de todos, hombres y mujeres. Un cuestionamiento más allá de la gazmoñería y la hipocresía de iglesias y pastores, cuyos escándalos de pederastia y pedofilia los inhabilitan y descalifican como pregoneros de esa campaña. Combatir el acoso y el abuso sexual precisa ese cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar, tanto en la mente de los hombres, pero sobre todo en los cuerpos femeninos, estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino. Todo ello reforzado por pautas de conquista y seducción en telenovelas exitosas, libros de autoayuda y cierta literatura “romántica”. A tal extremo que millones de hombres sienten y viven su masculinidad como una obsesión por conquistar y poseer el mayor número de mujeres, parecidas o muy distantes de las ofrecidas cada segundo todos los días por esa publicidad ubicua y exacerbante del deseo y el consumo hedonista. Entonces sus miradas lascivas y palabras insinuantes suelen pasar a sus manos y son incapaces de contenerlas sin vulnerar e irrespetar la libertad y el derecho de toda mujer &#8211;así como de cualquier otra persona&#8211; a vestir como quiera y aparecer en público como lo desee, sin que ello sirva de excusa para agobiarla con piropos posesivos, más o menos procaces, hasta abusar de su cuerpo e intimidad contra su voluntad. El acoso sexual, en nuestra legislación penal, está tipificado como “<em>el que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de <strong>su superioridad manifiesta</strong> o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, <strong>acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente</strong>, <strong>con fines sexuales no consentidos</strong>, <strong>a otra persona”, </strong></em>por lo cual podrá “<em>incurrir en prisión de uno (1) a tres (3) años”.</em></p>



<p><strong>La deplorable y terrible “belleza”</strong></p>



<p>La expresión más deplorable y vulgar del asedio sexual socialmente admitido es el auge de cierta cirugía, supuestamente estética, que convierte a muchas mujeres, incluso contra su voluntad, en figurines y matachines públicos, casi en muñecas de lupanar, que exhiben sus amantes y respetuosos cónyuges en centros comerciales, clubes y eventos políticos, exponiéndolas al deleite voyerista y desvergonzado de los demás. Ni hablar del auge de la llamada música urbana, que tuvo una de sus máximas expresiones en la popular canción 57, con estribillos como: <em>&#8220;Una mamacita desde los fourteen (14 años), entra a la disco y se le siente el ki&#8221;</em>…<strong><em>La baby es mala</em></strong><em>, pero inteligente, y <strong>aunque esa bebita tiene dueño</strong>, <strong>ella sale cuando quiera</strong>. La nota está subiendo, y ella perreando esa borrachera”</em>, promoviendo a Colombia (prefijo internacional telefónico 57) como un destino para el turismo sexual y el abuso impune de menores.</p>



<p><strong>Una sexualidad ubicua, abusadora y acosadora</strong></p>



<p>Todo lo anterior es la antesala y el contexto social y cultural del acoso y el abuso sexual, hoy pública y comercialmente promovidos en forma explícita por poderosos anunciantes de empresas de cosméticos, bebidas, moda y espectáculos musicales <strong><em>a otro nivel</em></strong>, con el beneplácito y deleite de amplias audiencias, que hoy se sorprenden por la salida de Caracol Televisión de dos de sus más populares presentadores de noticias y deportes, Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego. Antes y más allá de las responsabilidades personales y penales de ambos periodistas, que deben ser judicialmente establecidas, hay una multitud incontable de acosadores anónimos cotidianos, absolutamente normales, aupados inadvertidamente por esa publicidad que exalta esa belleza femenina provocadora que se ofrece insinuante para su consumo a cada segundo y que corre a raudales pornográficos por las redes sociales.</p>



<p><strong>Canciones contra el acoso y el abuso</strong></p>



<p>Pocas canciones como <strong>“Sexo</strong>”<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a> de Pedro Guerra han descrito de una manera más precisa y crítica el acoso y el abuso: “<em>Estás enfermo si piensas todo el día en el sexo, no es nada bueno, no, no, estar hablando siempre de sexo. Pero hay una mujer desnuda en cada tarro de yogur, el cuerpo que jamás soñaste, en las hojillas de afeitar, en la pasta de los dientes, y a la hora de cenar, esa mujer blanca y desnuda que se ofrece y que se da</em>”. Y concluye: <em>Si fuera equilibrado justo igual por igual, el sexo que nos niegan con el sexo que nos dan en vez de tanto juego y tanta gente silbando me pasaría la vida.” </em>Lo grave es que los acosadores y abusadores no se conforman con silbar, alargan sus manos, recursos de poder y posiciones dominantes para “seducir” a “esa mujer blanca y desnuda” y correr tras ella como bestias en celo. Por su parte, Serrat, en su canción <strong>“Me gusta todo de ti (pero tú no)</strong>”<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, es más corrosivo, pues fustiga con cinismo machista esa belleza de maniquí diseñada en el quirófano de la vanidad<em>: “Me gusta todo de ti: tus pezones como lilas, tu alcancía carmesí, tus ingles y tus axilas…<strong>Eres tan linda por fuera que a retales yo quisiera llevarte puesta de adorno.</strong> <strong>Me gustas, pero por piezas; te quiero, pero a pedazos. Me gusta todo de ti, pero tú no. Tú no</strong>”. </em>Esa mujer diseñada como una “muñeca sexual” corre todos los días el riesgo de ser convertida en una presa del deseo de acosadores y abusadores machistas que, con cinismo y desfachatez, alegan que su belleza, sensualidad y voluptuosidad a flor de piel fue una provocación “irresistible” para su “incontrolable” acoso y posterior abuso, socialmente inadmisibles y penalmente sancionables. Por eso, si continuamos celebrando esa poderosa tramoya social, cultural, publicitaria y hasta quirúrgica que nos atrofia y reduce nuestros eros y deseos de hombres y mujeres al asedio y consumo del mayor número de cuerpos, el acoso y el abuso seguirán siendo parte de la actualidad noticiosa con un saldo negativo para las mujeres por su pública revictimización y favorable a los hombres por la menor denuncia y punibilidad de sus reprochables e inadmisibles conductas, consideradas por muchos de ellos como propias de su masculinidad. Afortunadamente entre las nuevas generaciones cada vez se celebra menos el reguetón, pues las pasadas bailaban y gozaban con canciones como <em>“Mala Mujer</em>” de la sonora Matancera o la balada <em>“Soy el ladrón de tu amor</em>”, banda musical de la novela venezolana “Leonela”, según me lo señala la profesora Elizabeth Gómez Etayo, autora del libro <strong><em>“De la intimidad a la opresión. Violencia en las relaciones de pareja</em></strong>”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> publicado por la editorial Tirant Colombia, 2025, cuya lectura recomiendo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> En el libro “<em>Con los ojos abiertos”</em>, Plataforma Editorial, Barcelona, noviembre 2008, p 311.</p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2"></a>&nbsp;</p>



<p>[ii] <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699">https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a><a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click">https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa">https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127552</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 17:47:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>BOG25: borondo por la Bienal de Arte de Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/bog25-borondo-por-la-bienal-de-arte-de-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tengo la fortuna y el placer de hacer parte del Grupo Trébol, agencia encargada de las comunicaciones de la Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25. Cuando Paula Jaramillo me invitó al proyecto me dio felicidad. Luego, al ver la magnitud del evento, me dio miedo. Me devuelvo a agosto. La Bienal no había comenzado, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Tengo la fortuna y el placer de hacer parte del Grupo Trébol, agencia encargada de las comunicaciones de la <strong>Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25</strong>.</p>



<p>Cuando Paula Jaramillo me invitó al proyecto me dio felicidad. Luego, al ver la magnitud del evento, me dio miedo. </p>



<p>Me devuelvo a agosto. La Bienal no había comenzado, pero ya estaba en marcha. Nosotras, en Trébol, acabábamos de ingresar y entender desde el concepto y la palabra BOG25 fue todo un reto porque, entre nuestras tareas, estaba redactar el boletín de prensa.</p>



<p>Un día de trabajo nos llevó a Paula, a Litza y a mí organizar una matriz que, en teoría, sería corta y que, al final, resultó en 15 páginas. El &#8216;boletín&#8217; de prensa lo hicimos como si navegáramos un sitio web, así que aparte de esas 15 páginas se desprendían otros temas sobre el eje curatorial, los directores, curadores, artistas&#8230; además de unas entrevistas en video y texto que apoyaban el trabajo periodístico que, en un principio, no tenían acceso a las obras en sí porque no había comenzado oficialmente BOG25.</p>



<p>Desde que comenzó la Bienal mi acercamiento al evento cambió y lo he podido disfrutar mucho y estoy muy feliz.</p>



<p>Pero muy feliz porque he podido ver y escribir la cultura desde otro sitio, he podido ingresar a edificios iconos, he podido hablar con gente magnífica, he podido hacer de mi escritura un servicio bonito (espero).</p>



<p>Hoy quiero compartir algunas de las exposiciones a las que he podido ir.</p>



<p><strong> Archivo de Bogotá</strong><br>En este edificio están expuestas las obras que tienen que ver con el eje ‘Infancia’ de la curaduría ‘Ensayos sobre la felicidad’. Aquí la infancia no es considerada como la etapa más feliz de la vida porque los adultos hemos creado un mundo en el que los menores viven su mayor vulnerabilidad.</p>



<p>Artistas: Marilá Dardot, Carmenza Banguera, Iván Argote, Linda Sánchez &amp; Baptiste Croze, Clemencia Echeverri, Francis Alÿs y Jorge Méndez Blake + Taller Paralelo Arquitectos.</p>



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<iframe loading="lazy" title="BOG25 en el Archivo de Bogotá " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/DSa4fVV3lAI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<p><strong>Arte Popular </strong><br>En el segundo piso del Claustro de San Agustín UNAL una sala de color morado acoge la obra de 30 artistas que ven lo #popular como inspiración y como expresión artística. Está curada por Elkin Rubiano. Muchas de estas obras las tendría en mi casa: fachadas de casas, edificios, buses… la nostalgia está muy presente en estas obras.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09172337/20250921_145255-1-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-121227" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09172337/20250921_145255-1-1024x577.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09172337/20250921_145255-1-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09172337/20250921_145255-1-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09172337/20250921_145255-1-1536x865.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09172337/20250921_145255-1-2048x1153.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p></p>



<p><strong>Palacio de San Francisco</strong><br>En este edificio ubicado en la Avenida Jiménez con carrera Séptima están la mayoría de las obras de la curaduría &#8216;Ensayos sobre la felicidad&#8217;.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Bienal en el Palacio de San Francisco: breve recorrido" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/edE8awRTYZQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<p><strong>Museo Aerosolar</strong><br>El Museo Aerosolar es una construcción colectiva con bolsas recicladas. Se lee como cualquier cosa, pero al verlo adquiere otra dimensión. Para BOG25 se realizó con bolsas que fueron intervenidas por niños que reflexionaron sobre la felicidad. Ver esta obra / intervención/ comunidad tomar vida es muy lindo. Es mucho más profundo que ver bolsas recicladas pegadas entre sí.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09173059/20250927_075958-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-121229" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09173059/20250927_075958-1024x577.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09173059/20250927_075958-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09173059/20250927_075958-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09173059/20250927_075958-1536x865.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09173059/20250927_075958-2048x1153.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p></p>



<p><strong>Arañas en el Paraíso</strong><br>María Fernanda Cardoso exhibe en la Cinemateca de Bogotá una obra sobre las conductas sofisticadas de cortejo de las arañas Maratus, conocidas como arañas pavo real, típicas de Australia.</p>



<p>“Arañas del Paraíso”, 2014–2024. Impresión de pigmentos en papel fotográfico.<br>“Sobre los orígenes del arte I y II”, 2016. Video digital a color, sonido hiperrealista con dimensión táctil.</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174021/Aranas-en-el-Paraiso-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-121230" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174021/Aranas-en-el-Paraiso-1024x577.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174021/Aranas-en-el-Paraiso-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174021/Aranas-en-el-Paraiso-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174021/Aranas-en-el-Paraiso-1536x865.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174021/Aranas-en-el-Paraiso-2048x1153.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><br><strong>OVNI – Objetos visibles no identificados –</strong><br>BOG25 tiene Curadurías Independientes, exposiciones que trazan un mapa sensible y plural de la ciudad contemporánea, vista desde sus márgenes, fisuras y potencias.</p>



<p>Son 5 los curadores independientes. Una de ellas es Ana María Cifuentes, quien e “OVNI – Objetos visibles no identificados –” reúne obras y procesos artísticos pluridisciplinarios que ofrecen miradas creativas, críticas y sensibles sobre el espacio público bogotano.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174245/No-se-puede-vivir-del-arte-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-121231" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174245/No-se-puede-vivir-del-arte-1024x577.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174245/No-se-puede-vivir-del-arte-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174245/No-se-puede-vivir-del-arte-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174245/No-se-puede-vivir-del-arte-1536x865.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/09174245/No-se-puede-vivir-del-arte-2048x1153.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p></p>



<p><strong>Canibalias</strong><br>En el espacio público del centro Mapa Teatro presenta &#8220;Canibalias&#8221;, un carnaval mestizo inspirado en la fiesta de los Santos Inocentes del Pacífico colombiano que activa el goce como forma de resistencia ante los ritmos productivos de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mapa Teatro en BOG25 " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/WvbDpC4Ai3g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><br><strong>Mateo López presenta “Ballet Bachué” en la Bienal de Arte de Bogotá BOG25</strong><br>En en el Teatro El Parque (Parque Nacional) exhibe un corto y una serie de esculturas en metal, madera y piedra – o bien pueden ser personajes de una obra -, con el fin de discutir y reflexionar sobre: los ciclos y dogmas del arte, el simbolismo, los conflictos entre la danza contemporánea y el folclor, los oficios, y el estudio del artista como un lugar de ficción.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mateo López presenta &quot;Ballet Bachué&quot; en #BOG25" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/C2anv6ZEMu4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121224</guid>
        <pubDate>Thu, 09 Oct 2025 22:50:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[BOG25: borondo por la Bienal de Arte de Bogotá]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Una campaña presidencial fúnebre y escatológica?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/una-campana-presidencial-funebre-y-escatologica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una campaña que no debe ni puede discurrir bajo el nefasto signo de una división insalvable entre dos bandos irreconciliables de colombianos</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, fin de semana agosto 17,  2025)</p>



<p>El discurso de Miguel Uribe Londoño, rememorando el fardo de violencia que ha llevado a cuestas por los brutales asesinatos de su esposa Diana Turbay<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> hace 34 años y ahora de su hijo Miguel, ha marcado el comienzo de una campaña presidencial fúnebre y escatológica. Una campaña que no debe ni puede discurrir bajo el nefasto signo de una división insalvable entre dos bandos irreconciliables de colombianos. El bando de la derecha, partidario de la vida, que levantan la bandera de la seguridad, contra el bando de la izquierda supuestamente el único responsable de la violencia, el crimen, la muerte y la inseguridad. Una simplificación maniqueísta y peligrosa de nuestra compleja realidad que, en lugar de permitirnos la superación en las urnas de nuestros principales conflictos sociales, nos puede arrastrar a más solemnes cortejos fúnebres en nuestras ciudades y a miles de fosas comunes anónimas en nuestros campos. Así continuaríamos profundizando, hasta en la muerte, una inadmisible distinción y división en el valor de las vidas y la dignidad de quienes son asesinados por defender sus convicciones políticas e intereses sociales. Pues junto a Miguel Uribe Turbay han sido asesinados 89 líderes y lideresas sociales durante este semestre, según reporte de la Defensoría Nacional de Derechos Humanos<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>. Semejante número de asesinatos hace del magnicidio una vergüenza nacional, más que un duelo personal, por destacada y sobresaliente que sea la figura del político asesinado. Los 89 líderes asesinados son un magnicidio social, son pérdidas irreparables para las comunidades donde ejercían su liderazgo y dejan sufrimientos insuperables para sus familias. Bien lo expresó María Claudia Tarazona, viuda de Uribe Turbay: <em>&#8220;Romper una familia, quitarle a un padre su hijo; a una esposa, su esposo; a unos hijos, un padre, es el acto de maldad más grande que pueda existir&#8221;.</em> Pero mientras Claudia Tarazona se empeña en promover ese mensaje de <strong><em>“unidad, paz y amor”</em></strong> en honor a la memoria de Miguel Uribe, su mentor político, el expresidente Álvaro Uribe hace todo lo contrario. Pretende convertir a Miguel en una bandera más de su causa bélica, con trinos que destilan no solo un rencor insuperable contra el expresidente Juan Manuel Santos: <em>“No sea hipócrita que Ud. le devolvió el narcotráfico y el poder de asesinar a los criminales. No llore por Miguel que Ud. tiene bastante culpa”</em>, sino que incluso lo incrimina como corresponsable de su asesinato. Con mensajes así el expresidente Uribe contribuye a perpetuar <strong><em>“la maldad más grande que pueda existir”</em></strong>, pues mañana algún cruzado fanático podría disparar con la mejor buena conciencia contra quienes supuestamente le devolvieron el poder al narcotráfico y a criminales asesinos. Y pensar que el autor de semejante mensaje de odio hace apenas unas semanas estuvo reunido con Humberto de la Calle, responsable de ese Acuerdo de Paz, conversando sobre el futuro de Colombia y la necesidad del diálogo para superar la actual violenta encrucijada política. Con toda la razón De la Calle le ha respondido a Uribe en tono enérgico y lúcido: “<strong>No más. No más, carajo, no más</strong>. O sea que queremos destruirnos como sociedad? O sea que deseamos que el odio sea nuestra canción de cuna?<strong> No señor Uribe. No puede condenar a un expresidente porque asiste silencioso a las honras fúnebres de un joven político</strong>”. Precisamente para impedir que esa maldad se tome las próximas campañas electorales debemos contrarrestar y evitar tres grandes riesgos: 1- La polarización social exacerbada por el odio, los prejuicios y la venganza 2- La manipulación interesada y sesgada del pasado y 3- El miedo que lleva a la justificación de la violencia y el crimen, invocando para ello grandes palabras como “democracia”, “seguridad” y “justicia”. Riesgos que se propalan, consciente o inconscientemente, por las redes sociales y también por las versiones superficiales de numerosos medios de comunicación y periodistas sobre la violencia narcoterrorista de finales de la década de los ochenta y principios de los noventa, que pregonan su eterno retorno, cuando son violencias y coyunturas incomparables.</p>



<p><strong>Violencias y coyunturas incomparables</strong></p>



<p>En ese entonces asistimos al asesinato de tres candidatos presidenciales: Luis Carlos Galán (18 agosto 1989), Bernardo Jaramillo Ossa (22 de marzo de 1990) y Carlos Pizarro (26 de abril de 1990). A manos de la violencia ubicua de los extraditables que estallaba bombas en cualquier lugar, pero también de la selectiva de secuestros contra candidatos como Andrés Pastrana, a la alcaldía de Bogotá, y personalidades de la elite política y social, siendo precisamente Diana Turbay una de sus víctimas, junto al Procurador General de entonces, Carlos Mauro Hoyos. Esa narcoviolencia además se ensañó mortalmente contra miles de policías y numerosos funcionarios judiciales. Era una violencia cuyo origen y actor estaba plenamente identificado, Pablo Escobar y los llamados extraditables, así como su finalidad, la eliminación del Tratado de extradición. Una violencia narcoterrorista de tal magnitud que, ante la impotencia judicial y militar del Estado, coronó su objetivo en la misma Constitución Política en el artículo 35, prohibiendo la “extradición de colombianos por nacimiento”. Por eso carece de sentido hablar del eterno retorno de esa violencia en la actualidad, pues sus principales actores hoy son varios grupos criminales enfrentados entre sí, que no esgrimen objetivos políticos claros contra el Estado más allá del control de mercados y rentas ilegales, para lo cual precisan desestabilizar el gobierno y contener de esta forma su persecución y eventual desmantelamiento. De allí que se especule sobre la autoría intelectual del crimen de Miguel Uribe Turbay, sin aportar pruebas precisas, sindicando desde la Nueva Marquetalia de Iván Márquez, pasando por las disidencias de Mordisco hasta llegar al ELN. Mucho menos cabe comparar este entramado sangriento, más difuso y complejo que el de Escobar, para desatar un miedo incontenible e irracional que lleva a buscar chivos expiatorios con finalidades políticas y electorales, como lo insinúa en su discurso Uribe Londoño: <em>“Esta guerra tiene culpables y responsables. Lo sabemos. No tenemos ninguna duda de dónde viene la violencia. No tenemos duda de quién la promueve. No tenemos duda de quién la permite. Tenemos que plantar cara a esto”. </em>Sindicación que se hace eco del discurso enviado por el expresidente Álvaro Uribe al afirmar: <em>“Nosotros no decimos quién tiene derecho a vivir. Nosotros reclamamos la protección de la vida de todos los colombianos”</em>, imperativo que lamentablemente ignoró en el caso de miles de ejecuciones extrajudiciales, “falsos positivos”, consecuencia de su llamada política de “seguridad democrática”, que también cobró la vida del profesor Alfredo Correa de Andreis<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, crimen por el cual fue condenado Jorge Noguera, ese “buen muchacho”, entonces director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), adscrito a la Presidencia de la República. Pero su mensaje político y polarizador va más allá, pues anuncia una estrategia escatológica de la campaña presidencial del Centro Democrático que pretende convertir a Miguel Uribe Turbay desde el más allá en el artífice de su eventual triunfo: <strong><em>“Miguel estaba espiritualmente preparado para ejercer la Presidencia de la República con decoro, con nobleza en la acción y en la palabra</em></strong>”. En lugar de permitirle descansar en paz, el rostro de Miguel estará presente, como un alter ego de Álvaro Uribe, en paredes, mítines y pasacalles de toda la nación. Así aconteció con Luis Carlos Galán, cuyo legado terminó siendo dilapidado y traicionado por César Gaviria Trujillo, creador de las CONVIVIR y complaciente con el surgimiento de monstruos como los PEPES<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, germen de las AUC, hidra insaciable de sangre y masacres en campos y ciudades.</p>



<p><strong>Contra la polarización escatológica</strong></p>



<p>De esta forma se va creando un escenario de polarización y radicalización social que llevará a muchos a tomar partido sin ser conscientes de la manipulación de la que están siendo víctimas. Para contrarrestar esa vorágine de discursos, noticias, comentarios y versiones de analistas sensacionalistas se precisa más responsabilidad, rigor analítico y pluralismo informativo en los medios de comunicación masivos. Pero sobre todo mucha deliberación ciudadana para no quedar atrapados en las mentiras sectarias y las estratagemas electorales de las redes sociales y la IA, que todos los candidatos y candidatas desplegarán. De lo contrario, vamos a contribuir a que la política derive una vez más en una mortal cruzada de “buenos ciudadanos” que confunden la paz con la seguridad exclusiva de sus vidas y propiedades y delegan en terceros uniformados o camuflados su protección y tranquilidad, sin importar mucho los medios que utilicen para ello. Lo grave es que esa seguridad paranoica suele ser efímera, cuando más dura un período presidencial, pues descansa sobre la violencia y el miedo y a la postre termina devolviéndose contra sus gestores y estrategas, pues los convierte en rehenes de la misma cuando no en cómplices de sus excesos criminales. Claramente lo expresó el candidato Uribe Vélez en el punto 33 de su Manifiesto Democrático, en desarrollo de su primera campaña electoral en el 2002: “<em>Cualquier acto de violencia por razones políticas o ideológicas es terrorismo. También es terrorismo la defensa violenta del orden estatal</em>”. Así las cosas, para tener una seguridad estable y duradera, que sirva de fundamento a la paz y la convivencia social, más vale atender el siguiente mensaje de la doctrina social de la iglesia: <em>“<strong>La seguridad de los ricos es la tranquilidad de los pobres</strong>”</em>. Una tranquilidad cuya matriz es la justicia social que proporciona trabajo, pan, salud, vivienda y educación. Esa equidad genera la seguridad vital de la justicia social, no la seguridad letal de la desigualdad social, que cada día demandará más armas, cámaras y profesionales de la violencia para mayor prosperidad y tranquilidad de unos cuantos y contener así inevitables estallidos sociales. Es lo que está en juego en las próximas elecciones, más allá de la mentirosa disputa entre “ciudadanos de bien” contra terroristas y delincuentes; de la derecha contra la izquierda o, peor aún, de la vida contra la muerte, pues en tal caso de nada nos servirán las urnas. Todo lo contrario, al depositar rabiosa y emocionalmente nuestros votos en ellas para cobrar revancha, continuaremos siendo responsables de abrir más tumbas en nombre de la “democracia” y esta “estabilidad institucional” necropolítica, generadora de continuos magnicidios sociales.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Diana_Turbay">https://es.wikipedia.org/wiki/Diana_Turbay</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/persistente-violencia-contra-lideres-sociales-y-firmantes-de-paz-en-colombia?p_l_back_url=%2Fweb%2Fguest%2Fsearch%3Fq%3Dlideres%2Bsociales%2Basesinados%2B2025%26category%3D1335183">https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/persistente-violencia-contra-lideres-sociales-y-firmantes-de-paz-en-colombia?p_l_back_url=%2Fweb%2Fguest%2Fsearch%3Fq%3Dlideres%2Bsociales%2Basesinados%2B2025%26category%3D1335183</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.las2orillas.co/el-asesinato-del-profesor-alfredo-correa-de-andreis/">https://www.las2orillas.co/el-asesinato-del-profesor-alfredo-correa-de-andreis/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/de-los-pepes-las-auc-0">https://www.comisiondelaverdad.co/de-los-pepes-las-auc-0</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119285</guid>
        <pubDate>Thu, 14 Aug 2025 16:29:43 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/13180044/ZETA-SEPELIO-MIGUEL-URIBE.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Una campaña presidencial fúnebre y escatológica?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Diarios de Franz Kafka</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/en-contra/diarios-de-franz-kafka/</link>
        <description><![CDATA[<p>Kafka marcaba el compás del tiempo más lento que el de los relojes de los demás. Mientras todos corrían, él se detenía. Por ello sus diarios son como ventanas por las que se puede auscultar el estado del mundo de hace 100 años.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Lo mató el siglo, iba demasiado rápido. Había trenes a vapor, automóviles tirados por caballos, ciudades de cubos y a rayas, una guerra mundial de alambradas, dirigibles, artillería pesada y muchachitos reclutados en todos los rincones de ese continente colonialista, las mujeres debían salir siempre bien arregladas, incluso a la tienda de la esquina, los hombres de traje. No fue al frente, porque lo declararon de mala salud. Amó a 3 mujeres. Tal vez a otras, en secreto. Le gustaba ir a los burdeles, al teatro y la ópera y a los baños públicos, donde se dedicaba a tratar de descifrar los rasgos de carácter de la gente y captar los avances del urbanismo. El trabajo de oficina, de diez a seis, primero en una aseguradora donde solo debía presentar informes mensuales de manejo, y luego en una fábrica de asbesto donde su padre era socio, interrumpía su escritura. Hubiera querido solo escribir. Pero pasaba las noches en vela, sin lograr escribir. Le gustaba estar en silencio mientras observaba por la ventana o pasear sin rumbo. Era de pocos amigos, pero muy divertido, al decir de ellos. Estudió ingeniería, biología y derecho. Hablaba checo y alemán con acento checo y yidis, y en alemán escribía. Escribía fábulas sin moraleja, historias oníricas, cartas y diarios. A Felice le escribió 600 cartas en diez años. A Milena le escribió 300 en un año. Escribió 4 novelas. Y dos series de relatos. Llenó 13 cuadernos con sus notas de diario. En ese diario se queja de que no escribe, de las tallas grandes en los trajes, de la incomprensión de su familia sobre su vocación literaria, de su mala salud, de su falta de energía, de sus expectativas y temores a tener un mal desempeño sexual, de la barrera de silencio o intelectualismo que lo separaba de las mujeres.</p>



<p>En un viaje a Weimar, para ver la casa de Goethe se entusiasmó con la señorita hija del guía del sitio. Le hizo invitaciones. La esperó en el jardín del poeta, en vano. Cuando comprendió que la chica aceptaba las invitaciones, pero luego lo evadía, incapacitada para decir que no, le dio un regalo y se despidió. A Felice Bauer la cortejó por una década para al final decidir no casarse, con Milena Jesenská fue un amor mediado por la correspondencia, cartas para eludir todos los encuentros sexuales por temor a ser incapaz de mantener una erección. A Dora Diamant, compañera fiel del final, la amó en la enfermedad. En París fue a un burdel y se dedicó a describir los rostros de las coperas y la cupletista. En la ópera de Milán no le gustó el color de la voz de la soprano, pero le llevó flores y se las dejó fuera del camerino.</p>



<p>Max Brod y el actor Lowy eran sus grandes amigos. Se leían fragmentos de obra en marcha entre sí. Brod llevaba también un diario. Lowy escribía obras teatrales. K sentía que en su escritura podría dar más, poner más de si, pero que los demás siempre lo superaban, tenían mejores descripciones, detalles más apropiados, etc. No sobrestimar lo que escribo para poder seguir escribiendo, se decía.</p>



<p>En la segunda década del siglo, crecía en Europa la industria del acero, proliferaban las enfermedades respiratorias y las de transmisión sexual, se cantaban cuplés, se hacía arte surrealista, expresionista, cubista. Los hombres iban a los cafés y las mujeres pasaban a paso rápido frente a las ventanas. Kafka marcaba el compás del tiempo más lento que el de los relojes de los demás. Mientras todos corrían, él se detenía. Por ello sus diarios son como ventanas por las que se puede auscultar el estado del mundo de hace 100 años. Un mundo a todo vapor, por un instante detenido.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Daniel Ferreira</author>
                    <category>En contra</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117695</guid>
        <pubDate>Thu, 03 Jul 2025 18:20:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/03131220/kafka-franz.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Diarios de Franz Kafka]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Daniel Ferreira</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El día más feliz de mi vida.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/el-dia-mas-feliz-de-mi-vida/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8230;Nunca fui tan feliz como el 22 de diciembre del año 2000, cuando nací a la segunda vida, la de casado, cuando uní mi existencia entera a la generosidad hecha mujer, Carmen Patricia, quien me devolvió la confianza en el ser humano. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="187" height="259" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21201157/Bordadita2.jpg" alt="" class="wp-image-109626" /></figure>



<p class="has-text-align-right"><em>“El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás.” Primera Carta a los Corintios (Biblia), Capítulo 13, versículos 4 – 8, San Pablo.</em></p>



<p>Los acontecimientos más importantes de mi existencia han sucedido en Bogotá, desde mi nacimiento (suceso doloroso más que importante, mi primer llanto en este mundo). Las primeras veces en casi todo fueron en Bogotá, el día de mi grado en la Universidad Nacional de Colombia, fecha en que hice dichosa a mi madre Carmen Rosa Medellín. Pero nunca fui tan feliz como el 22 de diciembre del año 2000, cuando nací a la segunda vida, la de casado, cuando uní mi existencia entera a la generosidad hecha mujer, Carmen Patricia, quien me devolvió la confianza en el ser humano. </p>



<p>Nuestra historia no difiere de la de muchos, una pareja que se conoce en un evento social, luego una cita en la cual hay risas, lágrimas y aparece la sublime certeza del destino, comprobar que sí existe el alma gemela, pocos meses más tarde un nuevo encuentro para contraer matrimonio. El lugar, la Bordadita, una entrañable capilla que es también monumento nacional, rincón espiritual de la Universidad del Rosario, el centro de estudios más antiguo de Colombia. El 22 de diciembre del 2000, tuve que trabajar hasta medio día en mi oficina, no deseaba dejar cosas pendientes sobre el escritorio (virtud o defecto que he mantenido). Mario, mi amigo y padrino, me recogió en su vehículo y me llevó a la peluquería y luego nos desplazamos a su casa, en donde vestí el traje que luciría en la ceremonia.&nbsp;</p>



<p>El reloj era implacable, comencé a preocuparme pues mis padrinos, Olga y Mario, todavía no estaban listos. Faltando menos de una hora, salimos hacia la iglesia ubicada en el centro de la ciudad, avanzábamos de manera lenta, la Avenida de las Américas lucía más complicada que nunca, un&nbsp;<em>trancón</em>&nbsp;(embotellamiento) bogotano comenzaba a insinuarse en la distancia, desesperé en silencio. Una ambulancia se abría paso, con la sirena a todo volumen, Mario, doctor en filosofía y profesor universitario quien confiesa que pudo haber sido un excelente taxista por su pericia al volante, se unió al cortejo de emergencia, siguiendo la ambulancia, algo que es una contravención de las normas de conducción, pero en ese punto, sólo me importaba llegar, incluso sin padrinos.&nbsp;</p>



<p>Aquella situación inesperada, la interpreté como la ayuda divina que me facilitó llegar puntualmente. En el parqueadero, salí del vehículo y comencé a correr a la iglesia, justo en el momento en que mi otra madrina, Martaluz quien llevaba a Patricia, hacía rechinar las ruedas de su auto, dando una vuelta extra, para evitar que yo viera a la novia antes de tiempo. Crucé raudo la iglesia, saludando rápidamente a los contados asistentes, amigos y familiares que nos acompañaron. Sin anunciarme, ingresé a la sacristía en donde solicité un vaso con agua. Como suele sucederme en los actos trascendentales y este era el más trascendental de todos, estaba sin saliva, totalmente seco, el nerviosismo era evidente.&nbsp;</p>



<p>El sacerdote me invitó a tomar mi posición y seguí con la ansiedad, hasta el momento en que se abrieron las puertas y mi novia entró del brazo de Juan Carlos, su cuñado, quien me la entregaría. Esa imagen vestida de blanco con velo de tul fue mi salvación, la adorada presencia me tranquilizó, regresó la saliva, terminó el temblor. Luego me enteraría que Patricia estaba muy calmada hasta que ingresó y al observarme tan tranquilo, comenzó a temblar. La ceremonia transcurrió cumpliendo todos los pasos, aunque no el de las telenovelas (cuando el sacerdote pregunta si hay alguien que conoce un impedimento para la boda). Al final, nos dimos el primer beso de casados, de los miles o millones que hemos repetido, siempre como si fuera el único. Cada amanecer hemos renovado nuestros votos de amor, desde aquel bendito día, el mejor de mi vida.</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong>&nbsp;(quien figura en el registro de casado como Dixon Moya)</p>



<p>En lo que sigo llamandoTwitter me encuentran, menos en días especiales como mi aniversario: @dixonmedellin</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1536" height="2048" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21201118/Capilla-de-La-Bordadita.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21201118/Capilla-de-La-Bordadita.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21201118/Capilla-de-La-Bordadita-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21201118/Capilla-de-La-Bordadita-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21201118/Capilla-de-La-Bordadita-1152x1536.jpg 1152w" sizes="auto, (max-width: 1536px) 100vw, 1536px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109622</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Dec 2024 01:15:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21201118/Capilla-de-La-Bordadita.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El día más feliz de mi vida.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Machos que portan malos genes</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/machos-que-portan-malos-genes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Recordemos que observando la naturaleza Darwin se dio cuenta de que la selección natural no explicaba algunos aspectos que encontraba en el mundo natural. En muchos casos llamar la atención podía no ser conveniente, como cargar con unos cuernos gigantes o con un esplendoroso colorido. Darwin encontró muchos rasgos en los machos de algunas especies [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Recordemos que observando la naturaleza Darwin se dio cuenta de que la selección natural no explicaba algunos aspectos que encontraba en el mundo natural. En muchos casos llamar la atención podía no ser conveniente, como cargar con unos cuernos gigantes o con un esplendoroso colorido. Darwin encontró muchos rasgos en los machos de algunas especies que definitivamente parecían ir en contra de su supervivencia. Luego se dio cuenta de que esos rasgos eran nocivos en un sentido, pero beneficiosos en otro, ya que los hacía atractivos sexualmente para las hembras, y que esos machos más bellos, más grandes y coloridos se apareaban más y por tanto dejaban más descendencia. Así que tuvo que meter en su fórmula de la selección natural, la selección sexual para explicar cómo funcionaba la eficacia biológica.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="480" height="360" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/08064755/Stavenn_Paradisaea_rubra_00.jpg" alt="" class="wp-image-109104" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/08064755/Stavenn_Paradisaea_rubra_00.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/08064755/Stavenn_Paradisaea_rubra_00-300x225.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>



<p>Ave roja del paraíso</p>



<p>Nada más espectacular que ver las formas de cortejo, los bailes, los gritos y llamados, los cantos y el despliegue de belleza y de virtudes que hacen los machos de muchas especies en el aire, en la tierra y en el agua, para atraer las hembras (en los seres humanos también ocurre, priman los despliegues de poder y riqueza). Gracias incluso a las cámaras de los teléfonos podemos disfrutar de los espectáculos más increíbles ejecutados por los animales. Están los documentales, pero también los videos de todos los aficionados del mundo. Ahora, el misterio está en el por qué las hembras de algunas especies han desarrollado unas preferencias que son perjudiciales para los machos.</p>



<p>El asunto se ha explicado de dos maneras: por selección directa y por selección indirecta.</p>



<p>Hay una selección directa en la cual las hembras eligen una característica que aumenta su supervivencia. Por ejemplo, si el macho colabora con la crianza de los polluelos, las hembras pueden preferirlo por ese motivo. Entre las especies monógamas, los machos ayudan en la crianza de los polluelos. Usualmente, en esas especies no hay dimorfismo sexual y los machos de esas aves no exhiben adornos suntuosos. Con colores monótonos y no llamativos pueden evadir a los depredadores y ayudar con las crías.</p>



<p>Existe algo muy extraño en las hembras de algunas especies, ya que prefieren rasgos que no existen en los machos de la propia especie. Son deseos preexistentes que dirigen la evolución por ciertos caminos. Se han hecho experimentos en los que se manipula la apariencia del macho con prótesis y colores falsos y se nota la preferencia de las hembras por estos transformados artificialmente.</p>



<p>Por selección indirecta. Las preferencias no son directas, sino que evolucionan como un efecto secundario. Por ejemplo, los genes que refuerzan el sistema inmunológico conducen a una mejor salud, así que los machos que los portan lucen plumas más brillantes. Cuando las hembras prefieren a los machos de plumas más brillantes están escogiendo a los mismos que poseen un mejor sistema inmunológico.</p>



<p>Por selección sexual indirecta o antagónica. En esta, un gen que es beneficioso en un sexo es perjudicial cuando está presente en el otro. Supongamos que una mutación genética causa el aumento del largo de las plumas de la cola en machos y hembras. Supongamos que esto es atractivo para las hembras. El éxito del macho aumenta, sí, pero la longevidad de las hembras disminuye, pues se vuelven presa fácil de los depredadores. Para los hijos machos de estas es beneficioso, para las hijas hembras es perjudicial.</p>



<p>Los biólogos saben que la herencia en sí misma puede ofrecer la solución. Todo cambiará si dichos genes se encuentran en los cromosomas sexuales. Las aves tienen cromosomas sexuales llamados Z y W. Los machos tienen dos cromosomas Z, mientras que las hembras tienen un cromosoma Z y uno W. Si la preferencia por un rasgo está en el cromosoma W existe solo en las hembras, y nunca existe en los machos. Así que si la hembra posee la preferencia por un rasgo de estos que pone en riesgo la vida del macho lo transmitirá solo a sus hijas. Si esas hijas también reciben de sus padres las versiones de genes para un rasgo que es beneficioso para las hembras, las hijas tendrán una alta aptitud, y este cromosoma W se propagará.</p>



<p>Un análisis matemático del biólogo Pavitra Muralidhar, del Departamento de Biología Evolutiva y Organísmica, Universidad de Harvard, Cambridge, MA, USA mostró que los genes que se encargan de afectar las preferencias sexuales y que están presentes en otros tipos de cromosomas sexuales (X, Y y Z) tienen una dinámica evolutiva diferente a la de los genes que afectan las preferencias sexuales, pero están presentes en los cromosomas no sexuales.</p>



<p>El dimorfismo sexual humano muestra que las hembras hemos preferido hombres más grandes, musculosos y agresivos que nosotras. Si a muy largo plazo (la evolución es lenta) queremos más igualdad, si queremos que verdaderamente que los hombres muestren otras características más empáticas, menos agresivas sexualmente, y sean más colaboradores y fieles, con un apetito sexual de características distintas a las que tienen, entonces tenemos que procrear con hombres que tengan esas características (recordemos que en las especies monógamas los machos y las hembras son tan parecidos físicamente y en su comportamiento que es difícil diferenciarlos). Mientras elijamos al más fuerte y duro del grupo no estamos colaborando con nuestros propios intereses ni con crear mejores posibilidades de apareamiento para nuestras hijas en el mundo actual. En el pasado los criterios de selección nos hicieron preferir a los más machos y rudos, pero hoy, estos ya no son la mejor opción.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109103</guid>
        <pubDate>Sun, 08 Dec 2024 11:47:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Machos que portan malos genes]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Balsada a la Virgen del Carmen en Tumaco</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/balsada-a-la-virgen-del-carmen-en-tumaco/</link>
        <description><![CDATA[<p>Quizá la palabra balsada venga de balsa, esa construcción de troncos amarrados que permiten la navegación, y que las comunidades afrocolombianas del Pacifico emplean para referirse a una celebración de carácter religioso, decorando lanchas y barcos con flores, bombas y luces de colores, ubicando imágenes de vírgenes y santos con el fin de rendirles tributo [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"></figure>



<p>Quizá la palabra balsada venga de balsa, esa construcción de troncos amarrados que permiten la navegación, y que las comunidades afrocolombianas del Pacifico emplean para referirse a una celebración de carácter religioso, decorando lanchas y barcos con flores, bombas y luces de colores, ubicando imágenes de vírgenes y santos con el fin de rendirles tributo llevándolos de un puerto a otro.</p>



<p>Poco imaginarían quienes crearon la Orden del Carmelo, por allá en el siglo XII en Jerusalén, que sus advocaciones llegarían también a una tierra extraña a finales del siglo XV e inicios del XVI, a lo que mal denominarían “Nuevo Mundo”, coincidían ambos en la lógica que acompañó a los europeos a explorar el mundo y ampliar sus horizontes: la riqueza, con los primeros mediante las Cruzadas y con los segundos mediante la Conquista, imponiendo idiomas y creencias.</p>



<p>Llegaron a lo que denominarían América con el deseo ferviente de enriquecerse con el oro, la plata y las piedras preciosas que veían a graneles en los territorios que poco a poco iban ganando mediante la imposición de la espada y de la cruz. Reaparecen entonces nuevamente los caballeros, hace tiempo extintos, pero no con la norma que a estos los caracterizaba, la de “desfacer agravios y enderezar entuertos”, a la mejor manera de un loco que parte a destiempo para tal fin.</p>



<p>Con la conquista la población nativa se vio menguada víctima de las guerras, las invasiones inmisericordes y de las enfermedades que llegaban con los europeos, principalmente españoles y portugueses, quienes cuando se embarcaban para esta tierra desconocida para ellos, debiendo atravesar mares llenos de monstruos y de tentaciones, para lo cual las esposas de los marineros ataban a los barcos imágenes de la Virgen del Carmen para evitar todo mal, entregando escapularios, buscando la promesas de que si sus maridos perecían en la travesía, fuesen sacados por la Virgen del purgatorio y llevados al paraíso prometido. De tal manera que no demoró en tomar asiento la advocación del Carmen en este “Nuevo Mundo”, que enriqueció a tantos y enloqueció a otros tantos.</p>



<p>Luego llegan miles de hombres capturados en el África por portugueses e ingleses, generando el comercio humano más atroz que allá visto la humanidad, esclavizándolos y embarcándolos para América para que ayudaran en todas aquellas labores que se necesitaban, particularmente la agricultura y la minería, de ahí que los principales asentamientos fueron en valles fértiles y en donde se encontraba el oro y la plata, así como las perlas y las piedras preciosas. Al verse desamparados, no perdían las esperanzas de que sus dioses les ayudasen en esos difíciles momentos, de tal manera que fueron depositados sus dioses en la imaginería católica, dentro de las estatuas de santos y vírgenes venían al Pacífico colombiano y ecuatoriano las prácticas Yuyus y los dioses Lumbalús.</p>



<p>Así, obligados a aprender el catequismo católico, aparecen las décimas cimarronas y en las fiestas religiosas, como la del 16 del julio, dedicada a la Virgen del Carmen, aprovechan con sus cantos para alabar a esas deidades que veneraron sus ancestros. Así nace un sincretismo que ha generado manifestaciones religiosas únicas en los diferentes contextos afrocolombianos, reconocidos y valorados por la Constitución de 1991, que permitió las prácticas religiosas propias al reconocer en su artículo 19: “<em>Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva</em>.” Pero mucha tinta y mucha sangre tendría que pasar para ello.</p>



<p>Hay que reconocer que no todos quienes llegaron fueron sanguinarios, muchos religiosos y muchas religiosas buscaron verdaderamente la protección de los indios, fray Bartolomé de las Casas, y de los afros, san Pedro Claver, por mencionar solo algunos. Muchos otros desde los preceptos propios de sus comunidades, hicieron una labor silenciosa para calmar, aunque sea un poco, tanto dolor generado en el holocausto de la conquista y de la colonia. Fue así como muchas congregaciones religiosas se asentaron en los lugares más recónditos, en particular en este litoral que por tanto tiempo vivió al amparo de su propia suerte.</p>



<p>Con seguridad algunos franciscanos, dominicos y agustinos, los primeros en llegar, buscaron de una u otra forma no caer en las garras de la ambición y la codicia, para realmente aliviar espiritualmente el ultraje causado por tantos otros. Y se van imponiendo esas imágenes que tanto indígenas como afros fueron aceptando en la medida que los veían como mediadores de sus propias deidades, por eso no hay pueblo donde no se venere una imagen religiosa católica, baste mencionar el Nazareno de Magüi Payán, la Virgen de Atocha de Barbacoas y la Virgen del Carmen en Tumaco.</p>



<p>Esta última advocación existía ya antes de la llegada de los Agustinos Recoletos al Pacífico colombiano, particularmente al Pacífico Sur, en donde tuvieron especial injerencia cuando el padre Bernardo Merizalde del Carmen, agustino recoleto, es nombrado prefecto apostólico de esta importante región del país. Él mismo menciona en su libro “Estudio de la Costa Colombiana del Pacífico” (1921), como la Virgen del Carmen es muy común, hasta el punto de que los afros llevan escrita una oración a la cual le otorgan poderes infalibles, la cual transcribimos completa por considerarla un elemento etnográfico valioso:</p>



<p><em>Oración a Nuestra Señora del Carmen.</em></p>



<p><em>«Virgen purísima, que diste a luz al Salvador del mundo, hermosa azucena más que la flor y que la maravilla del mundo.» «Eficacia de esta oración. Cogieron a un hombre, le colgaren la oración, y lo maniataron y lo arrojaron al mar; se fue rebalsando por encima del agua y no se ahogó; de manera que las gentes de ese lugar se quedaron espantadas de ver ese gran suceso. Por acabar de probarla se la pusieron a un perro; lo maniataron le amarraron cien ladrillos y lo arrojaron al mar. Pasó lo mismo: fue rebalsándose por encima del agua y no se ahogó. Le quitaron la santa oración y se ahogó fácilmente. Si alguna mujer hubiese de parto y no pudiese dar a luz se le podrá poner esta santa oración en el pecho y alumbrará sin peligro. Vendrá la Santísima Virgen a echarle su santísima bendición o sea la del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo. Amén. «Si algún enfermo hubiese de muerte y no pudiese morir, se le podrá poner esta santa oración sobre la barriga y se le arrancará el alma; retirará al diablo seis leguas mar afuera; vendrá la Santísima Virgen a echarle su santísima bendición que será la de Dios padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo. Amén. «Así es que el que sabe esta santa oración no será perseguido de ningunas visiones, ni de las justicias. No creas en oración del enemigo. Cree en esta santa oración: que, si crees en ella y así lo hicieres, te verás gloriado. «En la casa donde saben esta santa oración no caerán rayos, ni centellas; quien la rece no muere en guerras, ni muere con balas, ni muere ahogado, ni tendrá muerte de repente, ni muere des auxiliado. Vendrá la Santísima Virgen a cogerlo en sus brazos echándole su santísima bendición que será la de Dios Padre, y la de Dios Hijo y la del Espíritu Santo. Amén.»</em></p>



<p>De tal manera que no es raro que el 16 de julio sea una fecha muy especial en el Pacífico nariñense, particularmente en Tumaco, desde temprano se organiza una balsada donde va la imagen de la virgen, con seguridad estatuaria española importada por algún religioso, a quien la música de marimbas, cununos y guazas acompañan los alabados que entonan jóvenes y ancianos, todos unidos en una fe que pareciera conmoverlos hasta lo más profundo de sus entrañas. A un lado de la lancha están los sacerdotes carmelitas descalzos, quienes remplazaron a los agustinos en 1954, ataviados con sus hábitos característicos, cuyas capuchas les sirve para protegerse del sol. El barco de mediano calado ha sido decorado con bombas que hacen alusión al carmelo, café y crema, y los cantos no dejan de interpretarse un solo segundo. El padre Hevert Lizcano está atento para que todo salga bien, que la virgen esté bien peinada y que pueda ser vista por todos aquellos que salen a saludarla en su visita por las aguas de la Bahía de Tumaco, los tres sacerdotes están felices y complacidos de ver tanta religiosidad de un pueblo verdaderamente resiliente.</p>



<p>Quizá la imagen que el padre Hevert peina con amoroso cuidado, es la misma que el 12 de julio de 1903 unos tumaqueños le arrancaron un broche de no mucho valor, ya que la odiosa actitud del obispo de Pasto, el celebre fray Ezequiel Moreno, le había ganado la animadversión de la población costera, sobre todo porque miraba a su grey no como el pastor que debe protegerla, sino como el lobo que está siempre dispuesta a atacarla. Imagen silente a la que el viento Pacífico la mece para merecer el fervor de este pueblo creyente, aun en contra de personajes biliosos como el mencionado obispo de mala recordación para el país.</p>



<p>Hoy los religiosos son más cercanos a sus comunidades, alejados de toda vanidad, ellos mismos son parte de este mundo con todas sus pasiones, desde luego que para los creyentes hay una fuerza que les permite anclar su fe en un apostolado de vida que no muchos entendemos hoy en día. Sin embargo, los sacerdotes y las religiosas que van en la balsada se integran a la comunidad mediante las costumbres que mantienen vivas, por eso nada de rato tiene verlos sonreír, tomar un sorbo de un licor espirituoso y hasta pedir en los muelles un vallenato, preferiblemente alguno de los 17 que Diomedes Diaz le dedicó a la Virgen del Carmen.</p>



<p>La balsada pasa por El Morrito, por el puente del Morro, por los muelles, y la gente se arremolina para ver a la virgen que veneran, algunos se persignan en señal de devoción, otros agitan su mano para saludar a toda la comitiva, inclusive en uno de los muelles están en pleno jolgorio, quizá vienen desde el domingo con la resaca de un torneo que no se ganó, y mientras todos bailan, al ver a la lancha, inmediatamente suena una canción de Diomedes, como sumándose a la fiesta, una perfecta aleación de lo religioso y de lo profano en un mismo lugar.</p>



<p>Finalmente volvemos al muelle flotante, los padres están atentos para que la imagen sea conducida a un vehículo donde iniciarán un recorrido por las principales calles de la ciudad; mientras tanto, tengo el gusto de degustar un delicioso pusandao en la casa de la maestra Licenia Gallo, ahí su familia y su grupo Cueros y Chonta, descansan un poco de la faena que continúa en la noche, ya que en la parroquia de La Misional celebrarán la misa a las 7:00 pm, donde nuevamente la marimba, el cununo, el guazá y las voces ancestrales se unen para venerar esta advocación mariana. Afuera del templo, cientos de personas esperan salir a la procesión, las colegialas, impecablemente vestidas con sus uniformes blancos, esperan encender los faroles que acompañarán el cortejo religioso por las principales calles de la ciudad.</p>



<p>Los padres carmelitas descalzos dan testimonio fiel de los cambios que ha dado la iglesia después del Concilio Vaticano II, de las conferencias de Puebla, Medellín, Aparecida, de una iglesia que debe estar en, con y para los pobres, como predicó el propio Jesús, y que en gran parte se sintetiza en el pensamiento de Camilo Torres: paz con justicia social. Que eventos como esta balsada permita comprender el compromiso de la iglesia con las necesidades reales del Pacífico Nariñense, únicamente así lograremos ese anhelo tan esquivo a veces, pero siempre tan necesario: la paz.</p>
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        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103330</guid>
        <pubDate>Fri, 19 Jul 2024 16:22:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/19112520/BALSADA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Balsada a la Virgen del Carmen en Tumaco]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
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        <title>Día Internacional para la Protección de los Osos: una mirada a la especie emblemática de Sudamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-la-proteccion-los-osos-una-mirada-la-especie-emblematica-sudamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>El&nbsp;oso andino o de anteojos (Tremarctos ornatus)&nbsp;es la única especie de úrsidos que habita en Sudamérica. Los científicos lo describen como carismático, pero esta cualidad no lo ha salvado de estar considerado En Peligro en Venezuela y en Bolivia, así como una situación de Vulnerabilidad en Colombia, Ecuador y Perú, de acuerdo con la Unión [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El oso andino o de anteojos habita en Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela. De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, su presencia es incierta en Argentina.</em></li>



<li><em>Mongabay Latam conversó con expertos de Colombia, Venezuela, Perú y Bolivia para saber cuál es la situación de los osos de anteojos en esos países y qué se está haciendo para su conservación.</em></li>
</ul>



<p>El&nbsp;<strong>oso andino o de anteojos (<em>Tremarctos ornatus</em>)</strong>&nbsp;es la única especie de úrsidos que habita en Sudamérica. Los científicos lo describen como carismático, pero esta cualidad no lo ha salvado de estar considerado En Peligro en Venezuela y en Bolivia, así como una situación de Vulnerabilidad en Colombia, Ecuador y Perú, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organismo que señala que es probable que algunas poblaciones de este mamífero también se encuentren en el norte de Argentina.</p>



<p>Esta especie, que también recibe los nombres de oso frontino, ucumari y jucumari, enfrenta varias amenazas. La pérdida de su hábitat es la más preocupante, aunque también están la caza y los conflictos con los humanos cuando ingresan a campos de cultivo en busca de alimentos.</p>



<p>En el&nbsp;<strong>Día Internacional para la Protección de los Osos del Mundo,</strong>&nbsp;Mongabay Latam ofrece una visión de los esfuerzos de conservación de las poblaciones de osos de anteojos que se realizan en cuatro países de Sudamérica: Colombia, Venezuela, Perú y Bolivia.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2024/02/laboratorios-contra-el-cambio-climatico-humedales-la-mojana-colombia/" data-wpel-link="internal">Los laboratorios contra el cambio climático en uno de los humedales más grandes de Colombia</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Colombia: trabajo con las comunidades</h3>



<p>En Colombia, el oso andino está considerado en situación Vulnerable. Expertos de la Fundación Wii señalan que la principal amenaza para la especie es la construcción de carreteras en su hábitat natural.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249561"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20201853/Empresa-de-Acueducto-de-Bogota-Colombia-Fundacion-Wii.jpg" alt="" class="wp-image-249561"/><figcaption class="wp-element-caption">Un oso andino en los bosques de Colombia. Foto: Fundación Wii</figcaption></figure>



<p>Daniel Rodríguez, investigador y representante legal de la Fundación Wii, explica que en Colombia el oso de anteojos se distribuye en todas las cordilleras andinas, desde los 500 metros de altura sobre el nivel del mar hacia las partes más altas. “Eso significa que tenemos un amplio rango de distribución altitudinal y en cada ambiente altitud se presentan diferentes niveles de afectación”.</p>



<p>En las zonas bajas, explica Rodríguez, están sometidos a fuertes procesos de deforestación de su hábitat, principalmente por la presencia de cultivos ilícitos, principalmente coca; mientras que en las partes altas de la cordillera, la pérdida de hábitat se relaciona con la<strong>&nbsp;ampliación de las áreas de pastoreo y de cultivo.</strong></p>



<p>La diferencia altitudinal también significa una variación de los ecosistemas que pasan por bosques húmedos bajos, reserva subandina y bosques andinos. “Las interacciones negativas por ganadería están presentes principalmente en los bosques andinos altos, por encima de los 2000 metros, donde la ganadería podría llamarse extensiva. En las partes bajas se da por la extracción de madera y cultivos ilícitos principalmente”, explica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249568"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20203610/Oso-Colombia-3-Fundacion-Wii-1.jpeg" alt="" class="wp-image-249568"/><figcaption class="wp-element-caption">La Fundación Wii trabaja con comunidades en proyectos de conservación del oso de andino. Foto: Fundación Wii.</figcaption></figure>



<p>Para proteger y conservar al oso de anteojos, la Fundación Wii trabaja con comunidades en el departamento de Huila, al sur de Colombia. “Con las comunidades tenemos un proceso de monitoreo en zonas donde antes se presentaba un nivel de conflicto o de interacción negativa por los cultivos de maíz”. Ahora, comenta Rodríguez, esto ha cambiado porque dejaron de cultivar maíz para dedicarse al café, entonces el ingreso de los osos a los maizales ya no ocurre en estas zonas. “Este proyecto pone en evidencia la gran importancia del trabajo comunitario en la conservación de la especie”.</p>



<p>La bióloga de vida silvestre Adriana Reyes, de la Fundación Wii, resalta la importancia de la conservación de los osos andinos para la salud del bosque. La bióloga explica que si bien esta especie es omnívora —consume vegetales y carnes—, su principal fuente de alimentación son las frutas, por tanto, es un gran dispensador de semillas que favorece el mantenimiento de los bosques. “Se debe tener en cuenta que el oso andino tiene la capacidad de caminar y desplazarse grandes distancias, por tanto, su capacidad de dispersión es mayor que otras especies”.</p>



<p>Reyes explica que el oso de anteojos es considerado el jardinero del bosque por su gran capacidad como dispersor de semillas, pero también porque al desplazarse abre claraboyas que dejan pasar la luz del sol a través de los árboles, lo que favorece a las plántulas en su crecimiento. Además, al ayudar a mantener los bosques, la especie contribuye a la regulación de los ciclos hídricos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249562"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20201859/Empresa-de-Acueducto-de-Bogota-Colombia-Yeimy-Fundacion-Wii.jpg" alt="" class="wp-image-249562"/><figcaption class="wp-element-caption">Imagen de una osa de anteojos y su cría captada por una cámara trampa. Foto: Fundación Wii.</figcaption></figure>



<p>Desde el año 2011, la Fundación Wii monitorea a esta especie a través de cámaras trampa, lo que ha permitido a los investigadores entender sobre la ecología de la especie. Reyes menciona que con estas imágenes han determinado, por ejemplo, que no existen épocas marcadas para el nacimiento de las crías sino que ocurre durante todo el año. “En el primer trimestre del año, más o menos, empezamos a ver a las hembras con sus crías pequeñas, entre los tres y cinco meses. También hemos visto que durante todo el año podemos encontrar actividades reproductivas como cortejos y cópulas”.</p>



<p>Si bien el oso andino en Colombia está presente en los tres ramales de la Cordillera de los Andes, las poblaciones más estables se encuentran en los dos extremos, explica Reyes. Uno de estos sectores está en la Cordillera Occidental que da hacia el Pacífico y el otro en la Cordillera Oriental que colinda con la zona de monte amazónico, extensiones de bosque que aún no están altamente impactadas.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2023/12/venezuela-sequia-acelera-ciclo-de-desarrollo-aguilas-harpia-entrevista/" data-wpel-link="internal">Venezuela: la sequía acelera el ciclo de desarrollo de las águilas harpía | ENTREVISTA</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Venezuela: protegido por un sistema de parques nacionales</h3>



<p>En Venezuela, al oso de anteojos se le conoce como oso frontino y su situación es más compleja que en el resto de Sudamérica, pues en este país está considerado En Peligro.</p>



<p>“En Venezuela, el grado de amenaza del oso frontino es mayor que en los demás países por la fragmentación y la pérdida de su hábitat”, señala Marcos Hidalgo, director del Proyecto Oso Andino Guaracamal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249566"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20202310/Oso-Frontino-Venezuela-Proyecto-Oso-Andino-Guaracamal-4.jpg" alt="" class="wp-image-249566"/><figcaption class="wp-element-caption">El oso andino o frontino, como lo llaman en Venezuela, está categorizado En Peligro en ese país. Foto: Proyecto Oso Andino Guaracamal.</figcaption></figure>



<p>Lo positivo de los últimos años, comenta Hidalgo, es que la mortalidad por cacería se ha reducido. “En las últimas dos décadas se ha avanzado en el tema de educación con respecto al oso y las personas han dejado de cazar, pues saben que es ilegal, además, se desmitificó la creencia de que es una especie feroz, es decir, ‘el gran salvaje’”.</p>



<p>Hidalgo también comenta que otro paso a favor de la conservación de esta especie en Venezuela ha sido que la mayor parte de su hábitat está bajo alguna figura de protección, principalmente parque nacional. “Es un trabajo que se emprendió a final de la década del ochenta con las primeras investigaciones científicas sobre el oso en el país, cuyo pionero ha sido el biólogo Edgar Yerena, nuestro director científico. Y aunque la situación del oso no es óptima, desde mi punto de vista, ha mejorado”.</p>



<p>En la década del ochenta se creó un sistema interconectado de varios parques nacionales en Venezuela para asegurar la conservación del hábitat del oso, que va desde el Estado de Táchira hasta el Estado de Lara. “Se fueron ensamblando los parques nacionales como en un rompecabezas, y actualmente tenemos un sistema formado por 12 parques nacionales y un monumento natural que fueron creados o configurados para proteger el hábitat del oso frontino”, señala Hidalgo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249567"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20202316/Oso-Frontino-Venezuela-Proyecto-Oso-Andino-Guaracamal.jpg" alt="" class="wp-image-249567"/><figcaption class="wp-element-caption">Venezuela tiene un sistema conectado de parques nacionales para la protección del oso frontino. Foto: Proyecto Oso Andino Guaracamal.</figcaption></figure>



<p>El especialista advierte que aún faltan cuatro áreas críticas por consolidar: tres corredores de conexión entre parques nacionales y la creación del Parque Nacional del Eje Norte de la Sierra de Trujillo.</p>



<p>Para Hidalgo, la creación del Parque Nacional Ramal de Calderas&nbsp;<strong>—de 500 kilómetros cuadrados o 50 000 hectáreas—</strong>&nbsp;en el año 2021 fue un gran avance porque permitió concretar el corredor central de conservación del oso frontino.</p>



<p>Sin embargo, la población del oso de anteojos en Venezuela sigue siendo la más pequeña en comparación con los otros cuatro países donde habita esta especie, pues se calcula que existen apenas 1 500 individuos distribuidos en los estados de Táchira, Mérida, Trujillo, Lara, Portuguesa, Barinas y en la Sierra de Perijá en el Estado de Zulia.</p>



<p>“Es vital asegurar la conectividad (de las diferentes zonas), porque si se pierde la conexión el flujo genético se detiene y los osos van a comenzar a extinguirse, pues obviamente no habrá entrecruzamiento entre las poblaciones. Si no aseguramos la conectividad a largo plazo la especie no va a sobrevivir en Venezuela”, sentencia Hidalgo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249564"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20202300/Oso-Frontino-Venezuela-Proyecto-Oso-Andino-Guaracamal-2.jpg" alt="" class="wp-image-249564"/><figcaption class="wp-element-caption">La mayor amenaza del oso frontino en Venezuela es la pérdida de su hábitat. Foto: Proyecto Oso Andino Guaracamal.</figcaption></figure>



<p>Para aportar en la conservación del oso frontino, el Proyecto Oso Andino Guaracamal trabaja con comunidades del estado de Trujillo, impulsando programas de educación rural comunitaria y promoviendo actividades compatibles con la conservación, pero que al mismo tiempo sean sustentables y apuesten al desarrollo a escala local para mejorar la calidad de vida de las personas.</p>



<p>Uno de sus programas se denomina “Oso, gente y café”, y busca promover la caficultura orgánica en las zonas de conexión entre los parques nacionales. Hidalgo explica que las zonas donde trabajan eran lugares en los que tradicionalmente se cultivaba café, pero con el tiempo estos campos se convirtieron en potreros para ganado, se perdió la vegetación y el territorio empezó un proceso de sabanización.</p>



<p>“Si bien la vegetación del cultivo de café no es un bosque propiamente dicho, si representa un tipo de cobertura para que el oso puede usar como corredor”, agrega Hidalgo. Es por ello que el proyecto promueve el retorno del cultivo de café.</p>



<p>Los primeros resultados positivos ya se empiezan a mirar. Por ejemplo, se han construido las dos primeras secadoras para café y se están impartiendo cursos de capacitación para producir abonos orgánicos, entre otros avances.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249565"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20202305/Oso-Frontino-Venezuela-Proyecto-Oso-Andino-Guaracamal-3.jpg" alt="" class="wp-image-249565"/><figcaption class="wp-element-caption">La población de osos andinos en Venezuela es la más pequeña de la región. Foto: Proyecto Oso Andino Guaracamal.</figcaption></figure>



<p>Otra de las actividades que realiza el Proyecto Oso Andino Guaracamal es el monitoreo con cámaras trampa que, en los últimos siete años, les ha permitido crear una base de datos con más de 30 000 registros. Los equipos han sido colocados por lo menos en tres áreas protegidas, el Parque Nacional Ramal de Caldera, el Parque Nacional Guaramacal y el Monumento Natural Teta de Niquitao-Guirigay.</p>



<p>Las imágenes de las cámaras trampa han captado a más de&nbsp;<strong>22 especies de mamíferos y 25 especies de aves terrestres asociadas al bosque.</strong>&nbsp;Esa información ha servido como estudio de base para la creación del Parque Nacional Ramal de Calderas.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2024/02/peru-comunidad-alpaquera-siembra-agua-para-no-desaparecer/" data-wpel-link="internal">Una comunidad alpaquera que siembra agua para no desaparecer en Perú</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Perú: monitoreo de osos en Machu Picchu</h3>



<p>En el año 2022, la Sociedad para la Conservación del Oso de Anteojos (SBC, por sus siglas en inglés) empezó un proyecto de monitoreo de esta especie en el Santuario Histórico de Machu Picchu, en Cusco, en el sur de Perú. Hasta ese momento, la institución sólo había trabajado en los bosques secos del norte del país.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249551"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20190442/Osos-de-Machu-Picchu-SBC-Peru-3.jpg" alt="" class="wp-image-249551"/><figcaption class="wp-element-caption">Una osa de anteojos y sus dos crías caminan en los bosques del Santuario Histórico de Machu Picchu. Foto: SBC Perú.</figcaption></figure>



<p>Alex More, director ejecutivo de SBC, señala que se decidió iniciar el proyecto en Machu Picchu por tres razones. La primera, por la necesidad de investigar a los osos en esa zona y comparar su ecología con lo que ya se conocía de ellos en el norte del país. La segunda razón es porque la persona que más estudió osos en Perú, entre finales de la década de los setenta e inicios de los ochenta, fue Bernie Peyton, quien hizo su tesis de maestría en Machu Picchu. Y la tercera, por lo icónico que es Machu Picchu y las investigaciones que desde hace diez años se hacen en esta área protegida.</p>



<p>El monitoreo con 200 cámaras que se lleva a cabo en Machu Picchu es un estudio que consiste en saber en qué lugares del área protegida hay registros de la especie. Las imágenes están mostrando que la mayor parte del área protegida tiene presencia de osos. Ante ello, el estudio también busca conocer cómo el turismo afecta a la fauna silvestre.</p>



<p>“Empezamos en el 2022 con un monitoreo piloto de 44 cámaras trampas durante tres o cuatro meses. En ese momento registramos alrededor de 20 individuos incluyendo crías. Esto se amplió a un estudio más intenso para el 2023 cuando colocamos 200 cámaras trampa”, explica More.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249553"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20190453/Osos-de-Machu-Picchu-SBC-Peru-2.jpg" alt="" class="wp-image-249553"/><figcaption class="wp-element-caption">Unas 200 cámaras trampa han sido colocadas en el Santuario Histórico de Machu Picchu para monitorear a los osos andinos. Foto: SBC Perú.</figcaption></figure>



<p>El director de SBC comenta que entre octubre y noviembre de 2023 se lograron identificar 29 individuos de la especie, una cifra mayor al 2022. “No esperábamos que tuviéramos tantos registros. Actualmente se están revisando, en coordinación con San Diego Zoo Global, unos 4.9 millones de imágenes que fueron captadas por las cámaras”.</p>



<p>Los resultados preliminares indican que la zona donde se registró la mayor cantidad de osos ha sido el sitio arqueológico Wiñayhuayna, en el Camino Inca. “Hemos encontrado cinco osos en las imágenes de una sola cámara”.</p>



<p>Otro dato que les ha llamado la atención es que varios de los osos que han sido registrados por las cámaras presentan la nariz pigmentada con manchas blancas. Según explica More, el cambio en el color de la nariz ocurre con el paso del tiempo, más o menos a partir de los 10 años de edad, pues cuando son más jóvenes la tienen negra. “Pareciera que los osos de Machu Picchu son longevos.&nbsp;<strong>En cautiverio viven hasta 35 años, pero los que hemos visto en los bosques secos del norte no pasaban de los 15 años”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249552"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/20190448/Osos-de-Machu-Picchu-SBC-Peru.jpg" alt="" class="wp-image-249552"/><figcaption class="wp-element-caption">Hasta ahora se han identificado unos 29 osos andinos en Machu Picchu. Foto: SBC Perú.</figcaption></figure>



<p>El siguiente paso en el estudio de Machu Picchu será la colocación de collares para hacer un seguimiento al desplazamiento de los osos, para ello, cuenta More, tienen la autorización del Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp). “El Santuario de Machu Picchu no está aislado, el Área de Conservación Regional de Choquequirao está muy cerca, así como las comunidades originarias, entonces, queremos saber si los osos se desplazan hacia Choquequirao o a las comunidades. Esa información será importante para diseñar y fortalecer la conservación”.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2024/01/obras-publicas-incendios-amenazan-area-protegida-del-pantanal-boliviano/" data-wpel-link="internal">Obras públicas e incendios amenazan área protegida del Pantanal boliviano</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Bolivia: se amplía el hábitat del oso</h3>



<p>En Bolivia, el oso andino —conocido como jucumari— ha pasado de estar considerado en situación Vulnerable a ser catalogado En Peligro. La bióloga Ximena Vélez-Liendo, directora del Programa para la Conservación de Carnívoros Andinos, explica que este cambio se debe a que se ha ampliado el área de distribución del oso andino, y esta extensión ha significado sumar todo el ecosistema del bosque seco interandino, un espacio natural que está críticamente amenazado.</p>



<p>“En los últimos siete años hemos generado información sobre el oso andino en varios relictos de bosques seco interandino que no eran considerados su hábitat. Con esta nueva información se ha ampliado aproximadamente un tercio de lo que era su área de distribución”, explica Vélez-Liendo.</p>



<p>La fragmentación y pérdida de funcionalidad de su hábitat aparece como la principal amenaza en Bolivia, comenta Vélez-Liendo. Una segunda causa de riesgo es la cacería por “retaliación”, es decir, a medida que el ser humano avanza su expansión hacia el hábitat del oso, crece el conflicto con esta especie a consecuencia de la crianza de ganado en estas zonas. Una tercera amenaza, señala la bióloga, son los efectos del cambio climático sobre la calidad del hábitat del oso.</p>



<p>“Tenemos un proyecto enfocado en reducir la carga ganadera de la montaña, porque es la principal causa de fragmentación y de conflicto. Trabajamos con las comunidades para generar alternativas económicas amigables con la naturaleza que puedan dar valor agregado a estas familias y la posibilidad de coexistir con osos, jaguares, pumas y otras especies”, cuenta Vélez-Liendo sobre los proyectos que realiza el Programa para la Conservación de Carnívoros Andinos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_190685"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/05/29173932/bolivia-oso-andino-4.jpg" alt="" class="wp-image-190685"/><figcaption class="wp-element-caption">El Programa para la Conservación de Carnívoros Andinos tiene el proyecto más grande de monitoreo de osos en Bolivia. Fotografía: Whitley Fund For Nature.</figcaption></figure>



<p>Una de las alternativas, explica Vélez, es la apicultura, que ofrece doble ventaja a las comunidades. Por un lado, las personas reciben beneficios económicos y, al mismo tiempo, las abejas apoyan en la polinización de sus campos agrícolas.</p>



<p>Otro de los proyectos es el monitoreo de la biodiversidad. “Tenemos el monitoreo de cámaras trampas más grande en Bolivia. Son 1,000 kilómetros cuadrados —100 000 hectáreas— que vigilamos en un lugar con una población de osos que estaba prácticamente al borde de la extinción”, precisa Vélez-Liendo.</p>



<p>Adicionalmente, el programa que lidera Vélez-Liendo, busca que las comunidades se apropien de estas iniciativas de conservación y se den cuenta que existe un valor en el trabajo de proteger a estas especies.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_186745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/09/03171702/oso-andino-bolivia-mongabay.jpg" alt="" class="wp-image-186745"/><figcaption class="wp-element-caption">El Programa para la Conservación de Carnívoros Andinos ha colocado cámaras trampa en puntos estratégicos. Foto Ximena Velez -Liendo y CJ. Quiroga / Programa para la Conservación de Carnívoros Andinos.</figcaption></figure>



<p>“Vamos a lanzar una certificación amigable con el oso andino, un proyecto que hemos trabajado junto con WCS Colombia. Es la primera vez que dos países —Colombia y Bolivia— se han unido para lograr esa certificación que apoya las actividades económicas en las áreas donde habitan los osos para que esos productos puedan tener un sello que los identifique en los mercados de precios justos”, dice Vélez. “En el caso de Colombia son los cafeteros, mientras que en Bolivia es la miel”, finaliza.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;oso andino en Colombia.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Fundación Wii.</em></p>



<p><i>El artículo original fue publicado por&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli&nbsp;</a></i><i>en&nbsp;Mongabay Latam.&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/2024/02/dia-internacional-para-la-proteccion-de-osos-conservacion-sudamerica/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/2023/11/dia-internacional-del-jaguar-historias-conservacion-latinoamerica/"><i>Puedes revisarlo aquí.</i></a></p>



<p><i>Si quieres leer más sobre&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><i>pueblos indígenas&nbsp;</i></a><i>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><i>nuestra colección de artículos.</i></a><i>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><i>puedes suscribirte al boletín aquí</i></a><i>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</i><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" data-mrf-link="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><i>Facebook</i></a><i>,&nbsp;</i><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" data-mrf-link="https://twitter.com/MongabayLatam/"><i>Twitter</i></a><i>,&nbsp;</i><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" data-mrf-link="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><i>Instagram</i></a><i>&nbsp;y&nbsp;</i><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" data-mrf-link="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><i>Youtube</i></a><i>.</i></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98327</guid>
        <pubDate>Wed, 21 Feb 2024 21:48:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Internacional para la Protección de los Osos: una mirada a la especie emblemática de Sudamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Germán Espinosa, Tejedor de Historias [1].</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/german-espinosa-tejedor-historias-1/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; Nota preliminar: El presente artículo lo escribí en vida del escritor Germán Espinosa en 2004 y fue publicado en Letralia, el 22 de octubre de 2007, días después de su muerte. Lo rescato, en caso de que pueda encontrar nuevos lectores, para hacerle justicia a un escritor incomprensiblemente olvidado. &nbsp; Las biografías de personajes [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_97665" aria-describedby="caption-attachment-97665" style="width: 204px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-97665" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/principal-german-espinosa_grande-204x300.jpg" alt="" width="204" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/principal-german-espinosa_grande-204x300.jpg 204w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/principal-german-espinosa_grande-102x150.jpg 102w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/principal-german-espinosa_grande.jpg 500w" sizes="auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px" /><figcaption id="caption-attachment-97665" class="wp-caption-text">Fotografía de Indira Restrepo, tomada de un artículo de Carlos Andrés Almeyda.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><strong>Nota preliminar</strong></em>: El presente artículo lo escribí en vida del escritor Germán Espinosa en 2004 y fue publicado en <em><strong>Letralia</strong></em>, el 22 de octubre de 2007, días después de su muerte. Lo rescato, en caso de que pueda encontrar nuevos lectores, para hacerle justicia a un escritor incomprensiblemente olvidado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las biografías de personajes célebres, comienzan de una forma clásica, al lado del nombre se dibuja un paréntesis para consignar en ese breve espacio encerrado dos fechas vitales, nacimiento y muerte. En el caso de Germán Espinosa, para fortuna de Colombia y la literatura universal, el paréntesis todavía no se cierra. Espinosa nació en Cartagena de Indias a las ocho de la noche del día 30 de abril de 1938. Se trata de un prolífico autor, que ha incursionado con éxito en todos los géneros, novela, cuento, teatro, ensayo, poesía, crónica periodística.</p>
<p><span id="more-97664"></span>No es extraño que un cartagenero tenga una imaginación fecunda. El “Corralito de Piedra” o “La Heroica”, nombres con los que se conoce a la ciudad amurallada, refleja en sus construcciones y calles las huellas de fantásticas historias, relatos de romances, brujas, corsarios y héroes de la independencia. Espinosa publicó en el año 2003 sus memorias, tituladas “La verdad sea dicha”, en donde plasma los recuerdos de su existencia hasta el presente. Se narra entre otras situaciones, su desplazamiento a Bogotá, para continuar sus estudios, en compañía de muchos de los jóvenes caribeños de mediados del siglo XX, por ejemplo un muchacho llamado Gabriel y apodado por el mundo “Gabo”.</p>
<p>El descubrimiento de la capital para Espinosa fue definitivo. A diferencia de García Márquez quien se aterrorizó con el frío, Espinosa se deslumbró con el ambiente cultural, “!Los cafés! Bogotá era una ciudad de cafés, como París!” Germán Espinosa es un rendido admirador de Rubén Darío, a quien en el año 2003, convirtió en personaje de una breve novela que mezcla lo místico y policíaco, “Rubén Darío y la sacerdotisa de Amón”. Su conocimiento de la obra del vate nicaragüense, le sirvió además para asegurar su ingreso a uno de los colegios más tradicionales de Bogotá, el Claustro del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, gracias a que impresionó al rector en una entrevista de selección.</p>
<p>A finales de la década de los cincuenta, Germán Espinosa comenzó a trabajar en el periódico “El Espectador”, no como reportero, sino en el cargo de “fabricante de crucigramas”, labor en la cual demostraba su habilidad como prestidigitador de las palabras. En 1954, publicó su primer libro de poesía, “Letanías del crepúsculo”. Once años más tarde fue su hora definitiva, no sólo se casó con su gran amor, la pintora Josefina Torres, una historia digna de contar algún día, también publicó su primera compilación de cuentos, “La noche de la Trapa”, el relato que le da título a todo el libro, es del orden futurista fantástico y aparece en algunas antologías de ciencia-ficción.</p>
<p>En 1977, Germán Espinosa se integra al mundo diplomático, es nombrado cónsul de Colombia en Nairobi, Kenia y posteriormente es trasladado a Belgrado, en la antigua Yugoslavia. Experiencia que le sirvió para concretar uno de sus mayores retos intelectuales, la elaboración de la que sería una de las grandes novelas escritas en español durante el siglo pasado, “La tejedora de Coronas”, publicada finalmente en 1982. Esta novela ha pasado de ser objeto de culto de un reducido grupo de especialistas para convertirse en un título indispensable en cualquier biblioteca, hasta el punto de ser consagrada por la UNESCO como obra patrimonio de la humanidad.</p>
<p><figure id="attachment_97666" aria-describedby="caption-attachment-97666" style="width: 200px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-97666" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/German-Espinosa-la_tejedora_de_coronas_03-200x300.jpg" alt="" width="200" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/German-Espinosa-la_tejedora_de_coronas_03-200x300.jpg 200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/German-Espinosa-la_tejedora_de_coronas_03-100x150.jpg 100w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/German-Espinosa-la_tejedora_de_coronas_03-768x1151.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/German-Espinosa-la_tejedora_de_coronas_03-683x1024.jpg 683w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/German-Espinosa-la_tejedora_de_coronas_03.jpg 800w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /><figcaption id="caption-attachment-97666" class="wp-caption-text">La Tejedora de Coronas.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“La tejedora de Coronas”, obra fundamental, va de la mano de su protagonista, una mujer fascinante. Es la historia de Genoveva Alcocer, quien aparece como la encarnación del siglo de las luces en el nuevo continente. Acusada de brujería, perseguida por la Santa Inquisición al interesarse en la astronomía en su Cartagena natal, comienza un periplo que la llevará por diferentes países durante el siglo XVIII, época en que las ideas comienzan a traducirse en revoluciones. Espinosa demuestra no sólo su amplia erudición, sino que hace gala de la misma habilidad del antiguo crucigramista, maestro en el arte de disponer de las palabras.</p>
<p><figure id="attachment_97667" aria-describedby="caption-attachment-97667" style="width: 193px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-97667" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-22-a-las-3.14.24-a.m.-193x300.png" alt="" width="193" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-22-a-las-3.14.24-a.m.-193x300.png 193w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-22-a-las-3.14.24-a.m.-97x150.png 97w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/Captura-de-pantalla-2023-12-22-a-las-3.14.24-a.m..png 428w" sizes="auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px" /><figcaption id="caption-attachment-97667" class="wp-caption-text">El Signo del Pez</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Algunos de los libros de su extensa obra son: “Los cortejos del diablo” (1970), “Noticias de un convento frente al mar” (1988), “Sinfonía desde el Nuevo Mundo” (1990), “La liebre en la luna” (1990), “La tragedia de Belinda Elsner” (1991), “Los ojos del Basilisco” (1992), “Romanza para murciélagos” (1999), “La balada del pajarillo” (2000). Aunque “La tejedora&#8230;” es caso excepcional, personalmente confieso mi admiración por “El signo del pez” (1987), la historia de un perseguidor convertido en perseguido, Paulo de Tarso, el reverso de la moneda de su vida, nos advierte el autor.</p>
<p>La autobiografía de Espinosa recoge algunas opiniones que valen la pena destacarse, “los libros son simientes que, en la punta de una flecha, lanzamos hacia la altura y no sabemos donde van a caer”. De igual manera, describe su relación con Gabriel García Márquez, “su personalidad posee demasiados intersticios y el enorme amor que le profeso como escritor colisionará siempre con el enfado que suelen producirme algunas actitudes suyas”. El prolífico autor sostiene que “todo género literario, es por necesidad, poesía&#8230;por poíesis entendían los griegos toda la creación que tiene por elemento principal la palabra”. Actualmente Espinosa reside en Bogotá, su lugar favorito para la creación.</p>
<p>“La tejedora de Coronas”, se tradujo al francés como “La Cartagenera”, este título en sus dos versiones, ayuda a definir a Espinosa como un cartagenero, tejedor de&#8230;. historias. En el año 2002, Espinosa obtuvo el Premio Nacional de Literatura, por votación popular, una iniciativa de la fundación cultural Libros y Letras, demostración de cómo la democracia y la escritura, son dos mundos que pueden encontrarse en la encrucijada de la libertad. Es posible que Espinosa pase a integrar la exclusiva galería de grandes escritores que mereciéndolo, no  les fuera otorgado el Nobel de literatura.</p>
<p>Ojalá el paréntesis vital demore bastante en cerrarse.</p>
<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>
<p>En lo que antes se llamaba Twitter, me encuentran a la hora del recreo como @dixonmedellin</p>
<p style="text-align: left;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> El presente artículo lo escribí en el año 2004, en fecha reciente a la única conversación que sostuve con el maestro Germán Espinosa. Por aquellos días, tuve la intención de invitarlo a Nicaragua, en donde presté servicios diplomáticos,  pues sabía de su pasión y conocimiento por Rubén Darío, expresados en un libro que podría calificarse de cuento largo, más que novela breve. En el proceso de conseguir sus datos, varias personas me advirtieron sobre su personalidad, algunos incluso me dijeron que era arrogante. Sin embargo, encontré a una persona muy cálida quien me dijo que la única condición era viajar con su esposa Josefina, no podía separarse de ella. En últimas, la incomprensión burocrática de no poder justificar la compañía de su amada, finalmente impidió el viaje. El artículo está escrito en tiempo vivo, el paréntesis del cual hablo finalmente se cerró el 17 de octubre de 2007, pero su obra seguirá más viva que nunca, alcanzando la inmortalidad de los grandes escritores, por eso no lo modifico. Las noticias dicen que el maestro murió de cáncer, falso, murió por culpa de ese inmenso amor que siempre manifestó por su esposa, por no soportar que ella se fuera primero de este mundo.</p>
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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97664</guid>
        <pubDate>Fri, 22 Dec 2023 08:46:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Germán Espinosa, Tejedor de Historias [1].]]></media:description>
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