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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de corte internacional de justicia | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Colombia: tribunal de paz responsabiliza a militares por crímenes contra 16 mil afros, indígenas y campesinos en Nariño</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-a-militares-por-crimenes-contra-16-mil-afros-indigenas-y-campesinos-en-narino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El tribunal Jurisdicción Especial para la Paz sostiene que no se trató de hechos aislados, sino de patrones macrocriminales de estigmatización, ejecuciones presentadas como bajas en combate y control militar del territorio con daños al medioambiente y a comunidades afro, indígenas y campesinas.</em></li>



<li><em>La JEP documentó 72 hechos no amnistiables, de los cuales el 79 % contó con participación directa o indirecta del Ejército de Colombia.</em></li>



<li><em>Entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades que afectaron a 16 337 personas, entre ellas 10 738 indígenas awá, 3796 afrocolombianas y 1800 campesinas.</em></li>



<li><em>Líderes afro e indígenas celebran la decisión de la JEP, pero consideran que faltó profundizar en temas de género, así como en afectaciones a la salud y al territorio.</em></li>
</ul>



<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;<strong>ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se enfrentaban con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los grupos paramilitares</strong>. Tras la firma del&nbsp;<a href="https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/Fotos2016/12.11_1.2016nuevoacuerdofinal.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Acuerdo de Paz</a>&nbsp;en 2016, disidencias de las extintas FARC siguen disputándose las rutas del narcotráfico y otras economías ilegales con el ELN y el Clan del Golfo.</p>



<p><strong>En ese entramado de violencia y corrupción también se involucraron integrantes de la fuerza pública</strong>. Según reveló a mediados de marzo la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), ocho militares, pertenecientes al Grupo Cabal y al Batallón 93 del Ejército de Colombia, son responsables de&nbsp;<strong>crímenes contra el pueblo negro afrocolombiano, los pueblos indígenas awá y eperara siapidaara y comunidades campesinas.</strong></p>



<p>Luego de investigar y considerar los aportes de víctimas colectivas e individuales, de las autoridades étnicas y del Ministerio Público, además de los aportes de integrantes del Grupo Cabal y el Batallón 93, la Sala de Reconocimiento de la Verdad de la JEP&nbsp;<strong>imputó a los militares por estigmatización y violencia selectiva</strong>&nbsp;contra procesos organizativos,&nbsp;<strong>asesinatos presentados como bajas en combate (falsos positivos) y control militar sobre territorios étnicos y campesinos</strong>.</p>



<p>Según el magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, actual presidente de la JEP, por años los habitantes de los municipios de&nbsp;<strong>Barbacoas, Tumaco y Ricaurte sufrieron una violencia desproporcionada por crímenes</strong>&nbsp;que estaban completamente en la impunidad. “Territorios que desde hace mucho tiempo han estado abandonados, donde no ha llegado la Justicia por múltiples razones y donde la voz de las víctimas no había sido escuchada”.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/04/colombia-deforestacion-aumento-amazonia-durante-2025-informe/">Colombia: la deforestación aumentó 6 % en la Amazonía durante 2025 | INFORME</a></strong></p>



<p>Ramelli agregó: “Estamos haciendo justicia con los asesinatos de autoridades tradicionales, exeducadores, ex gobernadores indígenas, presidentes de juntas de acción comunal e igualmente por la destrucción de los cultivos, las plantas medicinales, el deterioro de la salud, los desplazamientos, los confinamientos, los atentados contra el medioambiente y todos los daños culturales que padecieron estas comunidades y sus territorios”. La JEP acreditó un total de&nbsp;<strong>110 677 víctimas</strong>&nbsp;entre las que están no sólo miembros de las comunidades afro, indígenas y campesinas, sino también los territorios ancestrales y colectivos de los pueblos étnicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271241"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194916/Foto-14-768x512.jpeg" alt="Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271241" /><figcaption class="wp-element-caption">Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/investigadores-awa-ciencia-ancestralidad-proteger-selva-colombia/">Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los tres patrones criminales en los que operaba la fuerza pública</h2>



<p>La investigación de los crímenes cometidos contra comunidades étnicas y campesinos en los municipios de Tumaco, Barbacoas y Nariño se conoce como&nbsp;<strong>el caso 02 de la JEP</strong>&nbsp;y ha sido una investigación que ha tomado casi ocho años.</p>



<p>La magistrada Belkis Izquierdo es indígena arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, miembro de la Sala de Reconocimiento de la Verdad y ha sido la encargada de avanzar con el caso en el que se señala a los militares como&nbsp;<strong>responsables de tortura, homicidio, desaparición forzada, exterminio, traslado forzoso de la población y persecución</strong>. Estos delitos fueron calificados como crímenes de guerra y lesa humanidad. En su investigación se documentaron 72 crímenes no amnistiables y, según los hallazgos, los integrantes del Ejército Nacional participaron en el 79 % de los hechos investigados.</p>



<p>Izquierdo asegura que la forma en la que se implementó la política estatal de consolidación territorial en los tres municipios, entre 2001 y 2012, se tradujo en&nbsp;<strong>una militarización intensiva de la vida cotidiana de sus habitantes</strong>, que no consideró que se trataba de un territorio mayoritariamente étnico y que se dio sin una coordinación con sus autoridades, sistemas organizativos y de gobierno propio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271243"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194922/Foto-12-768x512.jpeg" alt="Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271243" /><figcaption class="wp-element-caption">Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>La investigación determinó que los crímenes no fueron hechos aislados</strong>, sino parte de tres «patrones macrocriminales sistemáticos» en la actuación de la fuerza pública. El primero de ellos es que, durante más de una década, integrantes de la fuerza pública ejercieron estigmatización y violencia selectiva orientada a debilitar procesos organizativos, así como sus expresiones políticas, sociales y culturales y la reivindicación de los derechos individuales, colectivos y territoriales.</p>



<p><a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08172609/Caso-02-JEP-fuerza-publica.pdf">El documento</a>&nbsp;en el que la JEP determinó la responsabilidad de la fuerza pública indica que&nbsp;<strong>la resistencia a modelos económicos de extractivismo, y las manifestaciones políticas, sociales y culturales, se interpretaron como actos de subversión</strong>&nbsp;que derivaron en el uso de la violencia por parte de miembros del Ejército Nacional. “Las víctimas de este patrón&nbsp;<strong>fueron señaladas y estigmatizadas como ‘guerrilleros’, ‘auxiliadores’ o ‘colaboradores’ de grupos armados ilegales, lo que derivó en homicidios selectivos</strong>, detenciones arbitrarias, torturas físicas y psicológicas, amenazas e intimidaciones individuales y colectivas”, señala la magistrada Izquierdo.</p>



<p>El segundo patrón fue el asesinato de indígenas, afros y campesinos que fueron presentados ilegítimamente como bajas en combate para simular resultados operacionales del Ejército. La Sala de Reconocimiento de la Verdad señaló que&nbsp;<strong>los homicidios se dirigieron principalmente contra autoridades tradicionales, liderazgos sociales, etnoeducadores, ex gobernadores indígenas y presidentes de Juntas de Acción Comunal.</strong>&nbsp;Además, resalta que, en algunas ocasiones, dichos asesinatos estuvieron acompañados de torturas, tratos crueles y amenazas a testigos y familiares, lo que en muchos casos derivó en desplazamientos de familias y comunidades enteras.</p>



<p>Finalmente, el tercer patrón identificado fue el&nbsp;<strong>control militar y la privación de derechos sobre los territorios étnicos, la naturaleza y las tierras campesinas</strong>. La investigación reveló que entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades contra pueblos étnicos y comunidades campesinas, asociados al actuar de la fuerza pública en la región. Estos hechos afectaron aproximadamente a 16 337 personas: 10 738 pertenecientes al pueblo awá, 3796 integrantes del pueblo afrocolombiano y 1800 campesinos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271244"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194924/Foto-10-768x512.jpeg" alt="Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena Awá. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271244" /><figcaption class="wp-element-caption">Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena awá. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>La JEP reconoció ampliamente no sólo la afectación de las personas, sino que&nbsp;<strong>las agresiones se extendieron al territorio, la naturaleza y los lugares sagrados</strong>&nbsp;como sujeto colectivo de derechos.</p>



<p>La magistrada Izquierdo destaca que “<strong>se identificaron afectaciones sobre la vida y los ecosistemas, cuerpos de agua, suelos, animales y plantas</strong>&nbsp;que sustentan la subsistencia y equilibrio territorial de los pueblos y comunidades”. Izquierdo añade que eso llevó también a la ruptura del tejido comunitario, los sistemas de conocimiento, la organización social, la espiritualidad y los sistemas de cuidado que garantizan la pervivencia física, cultural y espiritual de las comunidades.</p>



<p>“El daño más grande que nos han causado es, sin duda, la pérdida de la vida de muchas personas, entre ellas varios de mis familiares. Pero, después de eso&nbsp;<strong>está</strong>&nbsp;<strong>el daño al tejido social que hasta hoy no se ha podido recuperar</strong>. Estamos trabajando en eso, pero el solo hecho de&nbsp;<strong>vivir actualmente inmersos en un conflicto armado que está activo, nos impide avanzar como debería ser</strong>”, le dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;una lideresa afro de la que omitimos su nombre por razones de seguridad.</p>



<p>Un indígena awá, que pidió la reserva de su nombre, asegura que los diálogos de paz que el Gobierno adelanta con varios grupos armados en el país son necesarios y que muchas de esas personas podrían dejar las armas. Sin embargo, a él y a otros líderes les preocupa que estas personas no estén dispuestas a dejar los territorios. “<strong>La garantía es que abandonen las armas y se vayan para que nosotros volvamos a ser autónomos sobre nuestros territorios.</strong>&nbsp;El temor de muchos de nosotros es que los diálogos [de paz] se usen como una estrategia para despojarnos de nuestros territorios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271238"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194906/Foto-7-768x512.jpeg" alt="Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271238" /><figcaption class="wp-element-caption">Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/colombia-onu-verifico-asesinatos-defensores-derechos-humanos-desde-acuerdo-de-paz/">Colombia: ONU verificó 972 asesinatos de defensores de derechos humanos desde el Acuerdo de Paz</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los retos de una investigación de ocho años</h2>



<p>Para la magistrada Izquierdo, uno de los principales retos de la investigación era probar los daños ambientales. Finalmente lograron determinar que la ubicación estratégica de los municipios de Ricaurte, Barbacoas y Tumaco (con fácil acceso al océano Pacífico) favoreció&nbsp;<strong>la expansión de los cultivos de coca para uso ilícito</strong>&nbsp;y que la erradicación mediante aspersión aérea de glifosato, desarrollada por la fuerza pública, impactó cultivos de subsistencia, ríos, ecosistemas y territorios colectivos.</p>



<p>Una de las apuestas de la magistrada Izquierdo era lograr imputar las afectaciones a la salud y al medioambiente causadas por el glifosato, sin embargo, reconoce que en esa política participan muchas entidades nacionales e internacionales, por lo que era muy difícil determinar a quién se llamaba a versionar.</p>



<p>Finalmente, comenta la magistrada,&nbsp;<strong>optaron por hacer un acápite muy grueso de los daños ambientales al territorio</strong>&nbsp;y esperan que la visibilización de esos daños lleve a una reflexión entre los creadores de política pública sobre la política antidrogas.</p>



<p>Izquierdo reconoce que otro de los obstáculos que tuvieron que sortear fue la falta de información sobre delitos cometidos por los militares. “<strong>Había más información de las FARC, más investigaciones en la Fiscalía. Sobre la fuerza pública hay poco</strong>&nbsp;y casi todo está relacionado con ejecuciones extrajudiciales. Además, en la costa pacífica nariñense la información que se tiene es aún menor”, afirma.</p>



<p>Aunque los pueblos afro, indígenas y campesinos celebran la imputación de cargos contra los militares, reconocen que&nbsp;<strong>no probar la responsabilidad por las afectaciones de las aspersiones aéreas con glifosato es uno de los grandes sinsabores&nbsp;</strong>que quedan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_211844"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/01/14030007/glifosato-768x512.jpg" alt="El gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa." class="wp-image-211844" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa</figcaption></figure>



<p>“La naturaleza nos está cobrando los daños que causaron los cultivos de coca que cada día se esparcían más y los daños que causó después su fumigación.&nbsp;<strong>Los químicos fueron dañando y afectando nuestras fuentes hídricas</strong>&nbsp;y hoy en día es difícil obtener productos que ancestralmente adquiríamos como el cangrejo de río, la mojarra de río y los animales de monte que cazábamos para el autoconsumo”, dice la lideresa afro.&nbsp;<strong>“Tuvimos una pérdida impresionante, tanto que para que nuestros suelos vuelvan a dar fruto tenemos que esperar alrededor de unos 50 a 60 años”</strong>, agrega.</p>



<p>Otro asunto que las comunidades sienten que no tuvo desarrollo en la última decisión de la JEP fue el tema de género. “<strong>Las mujeres fuimos muy afectadas, especialmente mujeres entre los 10 y los 18 años.</strong>&nbsp;Fueron muchas menores de edad y no sólo fueron casos sexuales, también fueron utilizadas para el transporte y consumo de sustancias psicoactivas”, dice la lideresa.</p>



<p><strong>En 2023&nbsp;<a href="https://colombiadiversa.org/c-diversa/wp-content/uploads/2023/07/20230713-comunicado-078-Auto-de-Hechos-y-Conductas-Caso-02.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la JEP ya había atribuido responsabilidad a 15 exintegrantes de las antiguas FARC</a>&nbsp;por crímenes cometidos en los mismos tres municipios</strong>. En esa primera decisión se hicieron imputaciones por masacres; asesinatos selectivos y desapariciones forzadas; confinamientos y desplazamientos forzados; reclutamiento y utilización de niñas y niños; violencia sexual y de género; uso de minas antipersonal y artefactos explosivos, y destrucción del territorio y la naturaleza.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271239"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194909/Foto-4-768x512.jpeg" alt="Cielo en la costa pacífica nariñense en Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271239" /><figcaption class="wp-element-caption">Cielo en la costa pacífica nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271240"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194913/Foto-2-768x512.jpeg" alt="Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271240" /><figcaption class="wp-element-caption">Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>Ahora, con la decisión de la Sala de Reconocimiento de la Verdad respecto a la fuerza pública, se cerró la etapa de investigación para identificar a los responsables de crímenes contra las comunidades de la costa pacífica nariñense.</p>



<p>¿Qué sigue ahora? Si los militares reconocen su responsabilidad, continuarán en la ruta dialógica, es decir, irán a una audiencia pública de reconocimiento y se les impondrán sanciones propias —penas restaurativas como trabajo comunitario y reparación a víctimas, no cárcel común.</p>



<p>Por otro lado,&nbsp;<strong>si no reconocen responsabilidad</strong>, serán remitidos a la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP, que decidirá si formula cargos ante el Tribunal para la Paz y, de ser hallados responsables,&nbsp;<strong>podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión.</strong></p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> viviendas en una comunidad afro del municipio de Tumaco, Nariño, Colombia. <strong>Foto:</strong> cortesía Ana Lucía Caicedo</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-militares-crimenes-contra-afros-indigenas-campesinos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 13:13:42 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/defensores-indigenas-impulsan-la-autoproteccion-mientras-exigen-mas-participacion-para-incidir-en-el-acuerdo-de-escazu/</link>
        <description><![CDATA[<p>La expansión de los delitos ambientales en territorios indígenas está favorecida por distintos marcos normativos nacionales e internacionales mientras muchos líderes padecen las llamadas “muertes silenciosas”. Ellos viven sometidos a altos niveles de tensión, debido a las&nbsp;amenazas que acarrea la defensa de sus territorios. Bajo el principio de autonomía y autodeterminación, los pueblos indígenas&nbsp;impulsan cada [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Representantes indígenas de ocho países de Latinoamérica expusieron durante tres días las crisis de seguridad que enfrentan ante el avance de distintas economías ilegales y los marcos normativos de sus Estados.</em></li>



<li><em>Fue en el marco del III Encuentro Regional de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio Indígena.</em></li>



<li><em>Allí construyeron propuestas para impulsar la participación indígena en la COP4 del Acuerdo de Escazú.</em></li>



<li><em>Además, dialogaron con funcionarios del Ejecutivo sobre los asesinatos y desapariciones de defensores ambientales y del territorio.</em></li>
</ul>



<p>La expansión de los delitos ambientales en territorios indígenas está favorecida por distintos marcos normativos nacionales e internacionales mientras muchos líderes padecen las llamadas “muertes silenciosas”. Ellos viven sometidos a altos niveles de tensión, debido a las&nbsp;<strong>amenazas que acarrea la defensa de sus territorios</strong>.</p>



<p>Bajo el principio de autonomía y autodeterminación, los pueblos indígenas&nbsp;<strong>impulsan cada vez más iniciativas de autoprotección</strong>. Estas son algunas de las conclusiones que dejó el III Encuentro Regional de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio Indígena (Aladti), realizado en Lima entre el 18 y 20 de marzo.</p>



<p>Durante tres días, líderes indígenas de Perú, Colombia, Brasil, Guatemala, Honduras, México, Costa Rica y Panamá&nbsp;<strong>discutieron sobre los contextos de criminalidad dentro de sus pueblos y la situación de riesgo</strong>&nbsp;que enfrentan los defensores de derechos humanos, ambientales y de territorios comunales. Según consideraron los participantes del encuentro, estos entornos implican&nbsp;<strong>incrementos de economías ilícitas y una continua criminalización</strong>&nbsp;de las acciones que ejercen para la defensa de sus derechos territoriales.</p>



<p>Uno de los temas de mayor preocupación abordados en esta tercera Aladti fue la convergencia y, como consecuencia, la voracidad que encarnan las economías criminales<strong>&nbsp;dentro de los espacios de frontera</strong>. Los representantes de Perú, Colombia, Brasil y Ecuador hicieron hincapié en que el precario control de las autoridades ha convertido las zonas limítrofes en escenario propicio para que actividades como la minería ilegal y el narcotráfico confluyan. Una sinergia de delitos que, en su incontrolable expansión,&nbsp;<strong>afecta a comunidades, bosques y la seguridad de quienes los habitan</strong>.</p>



<p>El abogado Carlos Quispe, de la organización civil Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), especialista en defensa colectiva de derechos en contextos afectados por economías ilícitas y extractivas, señaló que los problemas de los que derivan las amenazas contra defensores y los pueblos indígenas no están circunscritos a un solo país.</p>



<p>Quispe precisó que, en el caso de Perú,&nbsp;<strong>la ruta de la minería ilegal</strong>&nbsp;no solo incluye a este país como posible abastecedor de oro o de la materia prima para las operaciones de extracción, sino también a otros de donde sale el metal o por donde también ingresan insumos como el mercurio.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/erick-saracho-defensor-atacado-mexico-logros-ambientales/">Del jaguar a las playas y humedales: los logros ambientales de Erik Saracho, defensor atacado en México</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270822"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172725/FOTO-3-ALADTI-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270822" /><figcaption class="wp-element-caption">Lima fue la sede del III Encuentro Regional de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio Indígena. Foto: cortesía Aladti/DAR</figcaption></figure>



<p>“<strong>Las economías ilícitas ganan terreno, pero también hay marcos normativos que las favorecen</strong>. En Perú están las modificaciones a la Ley de Crimen Organizado. En Brasil está la Ley del Marco Temporal [que restringe la delimitación de territorios indígenas]”, sostuvo Quispe en diálogo con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Quispe comentó que uno de los mensajes claves que han dejado las organizaciones integrantes de la Aladti es que&nbsp;<strong>“no están sentadas esperando a que los Estados hagan todo”</strong>. El abogado afirmó que los sistemas de autocuidado emprendidos por pueblos en riesgo apuntan a contribuir, más no reemplazar, las labores de vigilancia que le corresponden a los Estados. La realidad, ciertamente, es crítica.</p>



<p>De acuerdo con el último informe de Global Witness,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/personas-defensoras-ambientales-latinoamerica-2024/">117 defensores ambientales fueron asesinados o desaparecidos en América Latina durante 2024</a>.<strong>&nbsp;Se trata del 82 % de los casos a nivel mundial.</strong>&nbsp;El país con la mayor cantidad de asesinatos contra defensores fue Colombia: 48. Luego está Guatemala, que registró 20. En México hubo 19 y en Brasil, al menos 12.</p>



<p>La organización DAR ha documentado en el estudio&nbsp;<a href="https://dar.org.pe/wp-content/uploads/2025/11/DEFENSORES-DOCUMENTO-DE-ANALISIS-DIGITAL.pdf">Desafíos y Oportunidades para una protección integral de las personas defensoras en la Amazonía peruana (2025)</a>&nbsp;que las amenazas en comunidades nativas están asociadas con la tala ilegal (33 %), tráfico de tierras (23 %), narcotráfico (22 %) y minería ilegal (19 %).</p>



<p>El informe sostiene que las regiones con mayor perjuicio son Ucayali, Loreto, San Martín y Madre de Dios. El documento indica también que desde 2020, más de 20 defensores ambientales han sido asesinados en Perú. Nueve de estas muertes se produjeron en 2024.</p>



<p>DAR recogió para su análisis cifras del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que dan cuenta de la cantidad de<strong>&nbsp;personas en situaciones de riesgo: 705 defensores y 61 familiares</strong>, entre 2019 y julio de 2025. El 84 % de los casos corresponde a defensores ambientales e indígenas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Panorama latinoamericano</h2>



<p>Dina Juc, de Guatemala, representante de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), refirió que esta organización<strong>&nbsp;protege el 24 % de la biodiversidad de Mesoamérica</strong>&nbsp;(que comprende territorios de México, Belice, Guatemala, El Salvador y la región occidental de Honduras, Nicaragua y Costa Rica). Esta labor les ha generado criminalización, asesinatos y exilio forzado de sus líderes, aseguró.</p>



<p>En la conferencia de prensa que cerró el evento, Juc comunicó incluso otras cifras de defensores afectados por la violencia: “De 2012 a 2024,&nbsp;<strong>562 personas defensoras fueron asesinados en nuestra región</strong>. Estamos aquí para hacer visible lo que sucede (…) también para insistir en las normativas, políticas públicas con que se debe sancionar este tipo de delitos”.</p>



<p>La lideresa destacó que en los sectores indígenas de la región mesoamericana donde los Estados no están,&nbsp;<strong>sus gobernantes o sistemas de justicia indígenas han resuelto más conflictos de alto impacto que la justicia ordinaria</strong>.</p>



<p>Por su parte, Jamner Manihuari, vicecoordinador general de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica), fue enfático en indicar que los sistemas de autogobiernos territoriales indígenas y sus acciones de protección se originan debido a que los Estados no tienen la capacidad de brindar garantías jurídicas en estos espacios. “<strong>Queremos seguir garantizando la vida de nuestros hermanos en un territorio limpio</strong>, que nos dé soberanía, donde apostamos por el buen vivir de nuestra gente”, subrayó Manihuari.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270823"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172730/FOTO-4-ALADTI.jpeg" alt="" class="wp-image-270823" /><figcaption class="wp-element-caption">Las conclusiones y síntesis de las propuestas ante la COP4 del Acuerdo de Escazú fueron expuestas en una conferencia de prensa. Foto: Enrique Vera</figcaption></figure>



<p>Una paradoja que muestra el alarmante nivel de inseguridad para los pueblos indígenas de Latinoamérica fue expuesta por Tatiana Martínez, de Costa Rica, representante de la Red Indígena Bribri y Cábecar (Ribca). Ella remarcó que, pese a que su país cuenta con muchos derechos,&nbsp;<strong>los casos de líderes asesinados continúan impunes</strong>.</p>



<p>Parte del evento incluyó el diálogo entre los representantes de las organizaciones de la Aladti con voceros del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh) de Perú y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh). Diego Reátegui, director de Políticas y Gestión en Derechos Humanos del Minjusdh, detalló la creación del Mecanismo Intersectorial para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos, una herramienta que articula a nueve entidades e instituciones del Gobierno peruano con el fin de reconocer y garantizar a sus beneficiarios el acceso a la justicia.</p>



<p>Reátegui señaló que el Minjusdh ha elaborado una base de datos que entre sus principales registros muestra que desde 2019 hay 564 situaciones de riesgo reportadas.&nbsp;<strong>Aproximadamente el 76 % de estos casos, pormenorizó, está vinculada con algún tipo de actividad ilícita.</strong></p>



<p>“Es la típica respuesta frustrante, pero es lo que esperamos siempre escuchar cuando hablamos con el Estado. Funcionarios públicos que nos traen datos: tantos se están muriendo y, de esos, tantos son indígenas, tantos son campesinos, tantos son defensores de derechos humanos», fue la reacción de Dina Juc, de Guatemala, tras analizar la participación del representante del Minjusdh. «La respuesta que esperamos es que instituciones y ministerios han dado el mandato para que se cumplan [las garantías] y que están vigilantes a través de una comisión para saber si se ha disminuido la tasa de asesinatos y criminalización. Pero no, son bases de datos”, agregó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270824"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172733/FOTO-5-ALADTI.jpeg" alt="" class="wp-image-270824" /><figcaption class="wp-element-caption">La violencia trae consigo contextos complejos y riesgosos para los pueblos indígenas de Latinoamérica pero también trabajos articulados para su protección. Foto: Enrique Vera</figcaption></figure>



<p>En el informe de DAR, la organización subraya que el mecanismo intersectorial presenta limitaciones estructurales que reducen su eficacia. Entre otros puntos está su falta de rango legal: al estar sustentado como decreto supremo carece de fuerza vinculante en relación con otras entidades que no pertenecen al Ejecutivo.</p>



<p>DAR también afirma que varios de los nueve sectores del Ejecutivo con responsabilidades en la aplicación del mecanismo no participan activamente. Otro factor de debilidad, de acuerdo con el estudio, es&nbsp;<strong>la falta de un monitoreo sistemático de los casos</strong>, lo cual impide cotejar la eficacia de la herramienta. Además, plantea que uno de los vacíos más significativos del mecanismo es su omisión con respecto a la criminalización de la protesta social.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Acuerdo de Escazú y tareas pendientes</h2>



<p>Uno de los aportes que dejó la tercera Aladti fue la construcción de tres propuestas para impulsar una participación de los pueblos indígenas plena y efectiva en la cuarta reunión de la Conferencia de las Partes (COP4) del Acuerdo de Escazú, a realizarse del 21 al 24 de abril en Bahamas.</p>



<p>El abogado Carlos Quispe declaró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que Escazú es un acuerdo ambientalista, pero no necesariamente tiene una mirada indígena. En ese sentido, un primer planteamiento de la alianza es la creación de un grupo de trabajo sobre Cuestiones Indígenas en Asuntos Ambientales y Territoriales.</p>



<p>La segunda iniciativa está enfocada en que los pueblos indígenas tengan un asiento entre los representantes electos por el público en el marco del Acuerdo de Escazú. Y, finalmente, la formalización de la participación indígena en la gobernanza y los mecanismos de toma de decisiones del acuerdo.</p>



<p><strong>La representación de los pueblos indígenas buscará tener reuniones con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal)</strong>, secretaría técnica del Acuerdo de Escazú, antes, durante la COP4 y posteriormente para el abordaje de los temas concluyentes de la tercera Aladti.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>la Aladti es un articulador regional y en este reunión en Lima ha recogido las principales demandas y propuestas de los líderes indígenas de ocho países. <strong>Foto: </strong>cortesía Aladti /DAR</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/enrique-vera/">Enrique Vera</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/defensores-indigenas-impulsan-autoproteccion-exigen-mas-participacion-acuerdo-escazu/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127403</guid>
        <pubDate>Thu, 26 Mar 2026 20:53:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/26155216/FOTO-1-ALADTI-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El misterio de Pará: la desaparición de dos jaguares cachorros en Argentina reabre el debate sobre la reubicación de felinos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-misterio-de-para-la-desaparicion-de-dos-jaguares-cachorros-en-argentina-reabre-el-debate-sobre-la-reubicacion-de-felinos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todo comenzó la noche del 16 de octubre de 2025. Pará, una jaguar o yaguareté (Panthera onca) adulta, fue hallada en un complejo habitacional militar en la zona Las 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú, en la región de Misiones, al noreste de Argentina. De inmediato se inició un&nbsp;operativo que inicialmente buscaba trasladar&nbsp;únicamente a la madre [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En la provincia de Misiones, en la triple frontera con Brasil y Paraguay, un operativo oficial trasladó a una hembra, Pará, y sus dos cachorros.</em></li>



<li><em>Tras la traslocación o reubicación a una reserva para evitar contacto con población humana, la hembra fue registrada por un GPS y cámaras trampa en la zona donde fue dejada con sus cachorros, pero no se tienen noticias sobre las crías.</em></li>



<li><em>La Justicia ambiental federal investiga presuntas irregularidades en el traslado.</em></li>



<li><em>Mientras el Gobierno de Misiones y expertos que participaron en la reubicación defienden la decisión, otros especialistas la cuestionan e incluso resaltan que las jaguares fueron enviadas a una zona donde existirían cazadores furtivos.</em></li>
</ul>



<p>Todo comenzó la noche del 16 de octubre de 2025. Pará, una jaguar o yaguareté (Panthera onca) adulta, fue hallada en un complejo habitacional militar en la zona Las 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú, en la región de Misiones, al noreste de Argentina. De inmediato se inició un&nbsp;<strong>operativo que inicialmente buscaba trasladar</strong>&nbsp;únicamente a la madre por el&nbsp;creciente conflicto con los vecinos, pero esa acción se topó con una complejidad no prevista:&nbsp;la hembra estaba acompañada por dos cachorros de no más de dos meses.</p>



<p>Agustín Paviolo, miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y coordinador de&nbsp;Proyecto Yaguareté -que participó de la reubicación de los tres felinos-, afirmó a medios locales que la&nbsp;<strong>situación de Pará se complicó en 2025</strong>, cuando la detectaron en la zona urbana de Puerto Iguazú. En esa área encontraron –dijo- trampas y cebos para matarla y que incluso los habitantes iban a tomar medidas por su cuenta. El investigador afirmó que la presencia de las crías no estaba confirmada antes del operativo, aunque era una posibilidad que barajaban.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/tollos-chile-consume-tiburones-peligro-critico-extincion/">Con el nombre de tollos, Chile consume a ciegas tiburones en peligro crítico de extinción</a></strong></p>



<p>“Había indicios, en algún video la vimos medio panzona, pero no lo sabíamos con certeza. De cualquier forma, <strong>analizamos todos los escenarios.</strong> No hubo improvisación: fue un procedimiento planificado”, dijo Paviolo.</p>



<p>Los tres felinos –las crías todavía eran lactantes- fueron llevados al&nbsp;parque provincial Esmeralda, dentro de la&nbsp;Reserva de Biosfera Yabotí. Tras la liberación,&nbsp;<strong>la madre&nbsp;se alejó del lugar,</strong>&nbsp;según el collar de GPS que tiene instalado, mientras que los cachorros&nbsp;quedaron en las inmediaciones del sitio de traslado. Desde entonces,&nbsp;no se volvió a tener registro de las crías.</p>



<p>La medida despertó duras&nbsp;<strong>críticas a la reubicación de jaguares</strong>&nbsp;o yaguaretés. Está en curso una investigación federal para determinar si el procedimiento de traslocación fue el adecuado y poder ubicar a las crías o conocer su destino. Una de las hipótesis es que los cachorros fueron abandonadas y no pudieron sobrevivir solas en el lugar donde fueron relocalizadas.</p>



<p>Nicolás Lodeiro Ocampo, director de la Red Yaguareté, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que tres entidades decidieron la traslocación de Pará: el&nbsp;<strong>Ministerio de Ecología de Misiones</strong>, el equipo del Proyecto Yaguareté del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Administración de Parques Nacionales.</p>



<p>“Todos intervinieron, todos decidieron, todos avalaron y todos participaron”, dijo Lodeiro Ocampo, quien aseguró que, si la Red Yaguareté participaba en ese operativo, se hubiera ejecutado dos acciones: que Pará y sus cachorros fueran llevados a un recinto seguro en la zona de Iberá para analizar los pasos a seguir o automáticamente hubieran sido liberados nuevamente en su lugar de captura.<strong>&nbsp;“Jamás habríamos permitido un traslado criminal</strong>&nbsp;a Esmeralda. Conocemos del tema, conocemos más aún la historia de traslocaciones y a todos los actores involucrados”, reprochó el experto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09151842/para.jpg" alt="" class="wp-image-270343" /><figcaption class="wp-element-caption">Un equipo de especialistas hicieron un estudio a Pará antes de la traslocación al parque Esmeralda. Foto: cortesía Imibio</figcaption></figure>



<p>La reubicación de jaguares ya ha provocado debates entre autoridades y expertos en otros países. En Colombia,<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/reubicacion-jaguar-genera-polemica-colombia/">&nbsp;como informó&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;en noviembre pasado</a>, la decisión de trasladar a un jaguar macho adulto no fue bien recibida por especialistas en fauna silvestre.</p>



<p>En el caso colombiano, como en el de Pará, pobladores locales<strong>&nbsp;habían advertido que matarían al felino</strong>, lo que motivó el traslado. Pero desde la perspectiva de los expertos críticos a la decisión, la medida fue injustificada científicamente y debió considerarse solo como último recurso, priorizando antes protocolos orientados a la coexistencia entre comunidades humanas y esta especie.</p>



<p>Lodeiro Ocampo añadió que Pará vivía en un lugar donde podía caminar y llegar tranquilamente hasta una casa habitada. Es por eso -dijo- que se exigió que se instale un alambrado perimetral como&nbsp;<strong>existe en muchos parques nacionales</strong>&nbsp;y advirtió que el problema no lograría solucionarse con el traslado de la jaguar. “Es seguro que el territorio que Pará utilizaba y defendía de otros yaguaretés ya esté ocupado por otro ejemplar al encontrarse vacío. ¿Ya se desarrollaron medidas eficaces para que esa nueva dominante no haga lo mismo que ella?”, preguntó el experto.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Parte de la investigación</strong></h2>



<p>La Red Yaguareté presentó ante la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (Ufima) un escrito de más de 30 páginas con su posición sobre el caso. El caso judicial comenzó con una denuncia anónima a la que la organización se adhirió. La red presentó ante la Fiscalía&nbsp; antecedentes históricos de situaciones de conflictos del yaguareté o jaguar con poblados en Misiones,&nbsp;<strong>traslocaciones fallidas de yaguaretés</strong>&nbsp;y pumas en Misiones y opiniones técnicas de expertos nacionales e internacionales que claramente expresan su negativa a un traslado de esta naturaleza y de esta forma.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/sonidos-imagenes-satelitales-y-paciencia-como-la-ciencia-estudia-a-la-megafauna-marina-que-habita-la-mexicana-bahia-de-banderas/">Sonidos, imágenes satelitales y paciencia: cómo la ciencia estudia a la megafauna marina que habita la mexicana Bahía de Banderas</a></strong></p>



<p>Además, se solicitó la citación a declaración indagatoria a personal y profesionales del&nbsp;<strong>Ministerio de Ecología de Misiones,</strong>&nbsp;del Proyecto Yaguareté del Conicet y funcionarios de Parques Nacionales que están involucrados en el operativo de captura y traslado.</p>



<p>El Ministerio de Ecología de Misiones no respondió a las preguntas enviadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam,</strong>&nbsp;pero en un comunicado a medios locales afirmó que el&nbsp;<strong>operativo de reubicación de Pará</strong>&nbsp;y sus dos cacharros duró nueve días y en esa acción participaron varias organizaciones.</p>



<p>“El procedimiento [de captura] consistió en la instalación de jaulas trampa y lazos en los senderos más transitados, con monitoreo constante a través de transmisores y presencia rotativa de equipos técnicos.&nbsp;<strong>Una vez capturado el ejemplar,</strong>&nbsp;los especialistas del Imibio realizaron la toma de muestras biológicas para análisis genéticos y el resguardo del ADN en el Biobanco provincial”, expresó en un comunicado la institución provincial.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09152606/WhatsApp-Image-2026-03-07-at-15.18.39-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-270346" /><figcaption class="wp-element-caption">Las crías de Pará, tras ser capturadas. Luego fueros relocalizadas junto a su madre, pero se separaron y su paradero se desconoce. Foto: cortesía Ministerio de Ecología de Misiones</figcaption></figure>



<p>Además, el Ministerio de Ecología de Misiones aseguró que primero se capturó a Pará y luego de “varias horas” lograron capturar a sus crías. Para esta entidad, la&nbsp;<strong>relocalización al parque Esmeralda fue una “decisión correcta”.</strong>&nbsp;Sin embargo, el organismo oficial no establece dónde están los cachorros luego de la relocalización. Sobre las crías, el informe oficial reconoce:&nbsp;“No es posible determinar con certeza su situación actual”&nbsp;y admite que&nbsp;“las cámaras trampa no registraron el egreso de los cachorros”.</p>



<p>“En ese lugar se llevó adelante el proceso de ambientación y reunificación familiar bajo la supervisión de<strong>&nbsp;guardaparques provinciales</strong>, personal del Imibio, la Fundación Azara, el Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre «Güirá Oga» y el Proyecto Yaguareté [de Conicet], que controlaron su adaptación al nuevo entorno”, continuó el comunicado.</p>



<p>Rafael Hoogesteijn es médico veterinario, especialista en conflictos entre jaguares y ganado vacuno y miembro de Panthera, organización mundial dedicada a la conservación de los felinos salvajes. El experto, en contacto con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, afirmó que una&nbsp;<strong>traslocación en felinos es una “medida de última aplicación”</strong>, cuando ya se realizaron otras acciones que no tuvieron éxito. En el caso de Pará se aplicó como medida inmediata.</p>



<p><strong>“Las traslocaciones en grandes felinos no dan resultados</strong>. ¿Por qué? Porque cuando el felino es consumidor de ganado y lo traslocan, en la nueva localidad es muy posible que lo vayan a matar, especialmente los ganaderos. El otro problema es que están trasladando parásitos y enfermedades de una región a otra, incluso introduciendo nuevos parásitos y nuevas enfermedades”, destacó Hoogesteijn.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09152451/esmeralda-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-270345" /><figcaption class="wp-element-caption">El ingreso al Parque Provincial Esmeralda, en Misiones. Allí se extraviaron las crías de Pará. Foto: cortesía Argentina Forestal</figcaption></figure>



<p>El especialista añadió que en el caso de los jaguares estos son rechazados por los mismos jaguares que habitan en la zona elegida para la traslocación, especialmente si son machos. “Inclusive hay peleas fuertes y&nbsp;<strong>el jaguar traslocado es matado por los jaguares locales”</strong>, dijo Hoogesteijn, quien acotó que hay casos escasos donde una jaguar joven es aceptada por los jaguares locales con miras a la reproducción. Pero este no es el caso de Pará, que, se estima, tiene ocho años.</p>



<p>“En muchos otros casos los felinos caminan muchos kilómetros&nbsp;<strong>regresando al lugar donde fueron capturados</strong>. Entonces, las traslocaciones se ven muy bonitas en los medios de comunicación, pero es carísimo y generalmente los resultados son ineficientes”, dijo Hoogesteijn.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reubicación cuestionada</strong></h2>



<p>En el caso de una traslocación de una jaguar con sus crías, Hoogesteijn afirmó que esa situación “es mucho más difícil”, ya que las&nbsp;<strong>hembras adultas no pueden moverse mucho para cazar</strong>&nbsp;y lograr alimentos para sus crías y para dar de lactar. “Cuando ellas están en un territorio que ya conocen, ellas van a buscar las presas donde ya conocen y se les hace más fácil, pero cuando son traslocadas se les hace más difícil, ya que primero tendrán el rechazo de jaguares locales y, segundo, no conocen el área para poder cazar y establecerse. Además, los cachorros traslocados pueden ser matados por los jaguares locales”, dijo.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/dia-internacional-mujer-lideresas-indigenas-molde-guardias-indigenas-hombres/">Día Internacional de la Mujer: tres lideresas rompen el molde en las guardias indígenas dominadas por hombres</a></strong></p>



<p>Los cachorros permanecen con paradero desconocido&nbsp;desde finales de octubre pasado. Según informó la&nbsp;Ufima,&nbsp;<strong>la investigación preliminar se encuentra en trámite</strong>, a la espera de informes técnicos de los organismos especializados.</p>



<p>Lodeiro Ocampo advierte que el parque Esmeralda no era el destino más adecuado y recuerda que se había propuesto trasladar a los animales al Parque Nacional Iberá, en Corrientes, como alternativa inicial. Sin embargo, desde el Ministerio de Ecología argumentaron que&nbsp;<strong>se priorizó&nbsp;</strong><strong>“mantener al ejemplar</strong>&nbsp;dentro de su ecorregión de origen (Selva Paranaense)”. Sin embargo, la Red Yaguareté identificó a Esmeralda como una zona donde la caza ilegal de felinos creció en el último tiempo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270347"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09152804/WhatsApp-Image-2026-03-07-at-15.18.37-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-270347" /><figcaption class="wp-element-caption">Pará ya había sido víctima de caza furtiva en 2023. Le falta un ojo y su cuerpo tiene marcas de perdigones. Foto: cortesía Red Yaguareté</figcaption></figure>



<p>En 2023, la propia&nbsp;<strong>Pará fue víctima de caza ilegal.</strong>&nbsp;La jaguar perdió un ojo y registró marcas de perdigones en su cuerpo durante una revisión. Es por eso que le pusieron un collar satelital, que hasta ahora funciona y permite que sea monitoreada, pero según Londeiro Ocampo es “imposible” acceder a las rutas que siguió Pará en este último tiempo.</p>



<p>Sebastián Di Martino, director de Conservación de Fundación Rewilding Argentina, organización que no participó del operativo, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que en hembras con crías una situación de estrés, como una traslocación,&nbsp;<strong>puede provocar abandono de la madre.</strong>&nbsp;Por eso existen –dijo- distintas modalidades de liberación: algunas con adaptación previa en corrales (suelta blanda) y otras directo en el ambiente (suelta dura).</p>



<p>“Con animales provenientes de cautiverio suele ser preferible una suelta blanda; si es un animal silvestre,&nbsp;<strong>la suelta dura puede ser una opción</strong>. Como sea, no hay que demonizar el manejo: una especie en peligro crítico de extinción requiere acciones activas para recuperarla”, afirmó Di Martino.</p>



<p>Pará camina sola. Está todavía en el parque Esmeralda, pero no se sabe si está a salvo. Su collar satelital y las cámaras trampa lo ratifican, pero&nbsp;<strong>no hay novedades sobre los cachorros.</strong>&nbsp;La tecnología no muestra a las crías y las críticas aumentan por la traslocación.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> Pará camina por el bosque del norte argentino antes de ser capturada para su traslado junto a sus crías. <strong>Foto:</strong> cortesía Red Yaguareté</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126765</guid>
        <pubDate>Fri, 13 Mar 2026 12:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11120637/WhatsApp-Image-2026-03-07-at-15.18.36.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El misterio de Pará: la desaparición de dos jaguares cachorros en Argentina reabre el debate sobre la reubicación de felinos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: el nuevo Congreso llega con el desafío de legislar sobre defensores, deforestación, energía y crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-el-nuevo-congreso-llega-con-el-desafio-de-legislar-sobre-defensores-deforestacion-energia-y-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este 8 de marzo, la ciudadanía colombiana votó para renovar a senadores y miembros de la Cámara de Representantes.&nbsp;La elección de este nuevo Congreso, donde la alianza oficialista Pacto Histórico reforzará su mayoría, abre también una nueva etapa para varias discusiones socioambientales que han quedado detenidas o relegadas por otras agendas. La protección a las [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Tras la elección de nuevos senadores y representantes legislativos que iniciará labores el 20 de julio, especialistas, organizaciones y defensores identifican retos ambientales clave.</em></li>



<li><em>Plataformas de derechos humanos lanzaron exigencias que consideran fundamentales para la protección de personas defensoras y liderazgos indígenas.</em></li>



<li><em>Atender la deforestación mediante la trazabilidad de la ganadería es otro de los grandes retos que los nuevos legisladores de Colombia enfrentarán en ambas cámaras.</em></li>



<li><em>Especialistas consultados por Mongabay Latam identifican desafíos para abandonar la dependencia a los combustibles fósiles, regular la minería para la transición y diversificar la matriz energética desde el Parlamento.</em></li>
</ul>



<p>Este 8 de marzo, la ciudadanía colombiana votó para renovar a senadores y miembros de la Cámara de Representantes.&nbsp;<strong>La elección de este nuevo Congreso, donde la alianza oficialista Pacto Histórico reforzará su mayoría</strong>, abre también una nueva etapa para varias discusiones socioambientales que han quedado detenidas o relegadas por otras agendas.</p>



<p>La protección a las personas defensoras —quienes habitan el país con mayor letalidad para los protectores del territorio y el ambiente—, la implementación del Acuerdo de Escazú, la deforestación que no se detiene en la Amazonía, el reconocimiento e implementación de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), los retos en la transición energética y las acciones ante la crisis climática son algunos de los temas clave que&nbsp;<strong>el nuevo Congreso tendrá que atender a partir del 20 de julio,</strong>&nbsp;cuando inicie labores.</p>



<p>Tras la elección del nuevo Congreso y previo a los comicios presidenciales, organizaciones, especialistas y activistas advierten que este año electoral es determinante para que Colombia defina si logra avanzar hacia un modelo de desarrollo que sea compatible con la protección de sus ecosistemas y de los derechos de las comunidades en sus territorios.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-colombia-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Desafíos ambientales de Colombia en 2026: incremento de la violencia, deforestación y defensores en riesgo en un año electoral</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10021342/congreso-colombia-desafio-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica-7-scaled.jpg" alt="Urna de votación en Colombia" class="wp-image-270367" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia renovó el Senado y la Cámara de Representantes. En mayo será la elección presidencial. Foto: Registraduría Nacional de Colombia</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reducir la violencia contra defensores y liderazgos indígenas</strong></h2>



<p>Desde hace años,&nbsp;<strong>Colombia se ha consolidado como el país más letal del mundo para los defensores ambientales, sociales y de derechos humanos.</strong>&nbsp;En 2024, el país acumuló casi un tercio de los asesinatos y desapariciones a nivel mundial, con 48 casos, de acuerdo con un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/personas-defensoras-ambientales-latinoamerica-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe de Global Witness</a>. La mayoría de las víctimas de esta violencia pertenecen a comunidades indígenas y campesinas, quienes suelen resistirse al ingreso de actores armados y economías ilícitas en los territorios.</p>



<p>Por esta razón, cerca de&nbsp;<strong>112 organizaciones y plataformas de derechos humanos lanzaron un llamado al nuevo Congreso</strong>&nbsp;—que incluye&nbsp;<a href="https://somosdefensores.org/propuestas-y-exigencias-de-organizaciones-sociales-y-plataformas-de-derechos-humanos-al-nuevo-congreso-de-la-republica-2026-2030/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">21 puntos en materia de paz, derecho internacional humanitario y derechos humanos</a>— para que los legisladores avancen en la protección de las personas defensoras, así como de sus comunidades y territorios.</p>



<p>Astrid Torres, coordinadora del Programa Somos Defensores, señala que estas propuestas abordan tres grandes bloques que buscan&nbsp;<strong>soluciones al conflicto armado, la construcción de paz y la prioridad por proteger a las comunidades y territorios del extractivismo.</strong></p>



<p>“También es entender que la paz se hace con el cuidado y la protección de la Madre Tierra, de los ecosistemas y de los territorios. Por ello llamamos, en esos 21 puntos, a que el Congreso tiene que legislar en favor de las comunidades, que la prioridad no puede ser el extractivismo, ni los megaproyectos, en detrimento del bienestar y de la permanencia de las comunidades”, explica la defensora a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>En el documento, la sociedad civil llamó a proteger los territorios y la naturaleza “de intereses empresariales y extractivistas que expolian los bienes colectivos y ponen en riesgo la permanencia de las comunidades”, por lo que consideran indispensable<strong>&nbsp;que el Congreso legisle en base al Acuerdo de Escazú,</strong>&nbsp;el tratado internacional que busca garantizar el acceso a la información, a la participación y a la justicia ambiental en Latinoamérica y el Caribe, así como otras normas que ya existen e implican la protección ambiental o la lucha contra la crisis climática.</p>



<p>“Enfatizamos en esa línea de temas normativos que el Congreso tiene una obligación con las personas defensoras: participar decididamente en el cambio de normatividad que se requiere en Colombia para la protección de las personas defensoras, líderes y lideresas, y en la superación de la violencia que sufrimos quienes defendemos derechos”, agrega Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263412"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050409/congreso-colombia-proyectos-ambientales-6.jpg" alt="Cámara de Representantes de Colombia" class="wp-image-263412" /><figcaption class="wp-element-caption">De 122 proyectos ambientales presentados por el Poder Legislativo de Colombia, solo 7 % fue aprobado. Foto: cortesía Cámara de Representantes</figcaption></figure>



<p>La iniciativa pide que el Congreso cumpla la sentencia&nbsp;<strong>SU-546 de 2023, una serie de órdenes emitidas por la Corte Constitucional de Colombia,</strong>&nbsp;que declaró la grave y generalizada violación de los derechos humanos que viven las personas defensoras en el país.</p>



<p>Torres destaca también la necesidad de que tanto el Congreso como el Gobierno que serán electos en 2026 dejen de ver a las personas defensoras, así como los liderazgos campesinos e indígenas, como “enemigos” del Estado o del “desarrollo”, para reconocerlos como actores legítimos y aliados. “Esa doctrina no ha cambiado y sigue instalada en un grueso de las instituciones”, afirma la defensora.</p>



<p>Este primer llamado hecho por las organizaciones, sostiene Torres, nace por la falta de propuestas que atiendan a las personas defensoras en todo el proceso electoral.</p>



<p>“Muchos de los movimientos y partidos no hablan de personas defensoras, o hablan de la paz y la seguridad desde una visión militarista. Estamos diciéndole al nuevo Congreso y a las candidaturas que hay que trabajar los problemas que tiene Colombia desde una visión democrática y de derechos humanos”, insiste.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso/#:~:text=A%20pesar%20del%20reconocimiento%20pol%C3%ADtico%20a%20los,figura%20que%20otorga%20autonom%C3%ADa%20para%20estos%20pueblos." target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: el desafío de alcanzar la autonomía indígena pese a la violencia y las deudas del Congreso</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/16195641/portada-defensores.jpg" alt="En 2024, 146 personas defensoras del ambiente y el territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con Global Witness. Foto: Alta Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación" class="wp-image-265055" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, 146 personas defensoras del ambiente y el territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con Global Witness. Colombia encabeza el ranking. Foto: cortesía Alta Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Consolidar la autonomía indígena</strong></h2>



<p>Organizaciones, especialistas y comunidades han reconocido algunos avances en mesas de diálogo o en el reconocimiento de derechos en la administración del presidente Gustavo Petro, pero sostienen que estos pasos deben traducirse en mejores normas, así como en la implementación de procesos en la Administración pública y en la legislación.</p>



<p>Un caso destacable son las&nbsp;<strong>Entidades Territoriales Indígenas (ETI),</strong>&nbsp;una figura que reconoce la autonomía política, administrativa y fiscal de estas poblaciones, y que logró u<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">n avance histórico en diciembre pasado cuando el Presidente firmó los decretos para ocho territorios.</a></p>



<p>Estos decretos, junto con resoluciones judiciales, han ayudado a llenar el vacío que dejó el Congreso, que por más de 34 años ha omitido reconocer en una ley a las ETI. Juan David Varela, coordinador del equipo del Laboratorio Socio-Jurídico para la Innovación de lo Público de la Fundación GAIA Amazonas, señala que aunque sigue existiendo una deuda del Congreso en este tema, los decretos presidenciales han ayudado a consolidar esta figura.</p>



<p>“Estos instrumentos que ha expedido el Gobierno nacional en los últimos 30 años han generado unas regulaciones de manera fragmentaria. Ahora, con los decretos, hay ya un marco normativo integral y suficiente para avanzar en la formalización de las ETI” desde lo legislativo, explica el especialista.</p>



<p>Sin embargo, advierte la posibilidad de que el Congreso pueda emitir medidas regresivas o una ley orgánica de ordenamiento territorial, en la que no reconozca los logros que han obtenido las Entidades Territoriales Indígenas.</p>



<p>Por ejemplo, Varela destaca que uno de los pendientes desde el Congreso de Colombia será&nbsp;<strong>determinar cuáles van a ser las fuentes de financiamiento para las labores de las ETI y con esto profundizar su autonomía territorial en temas ambientales, de salud, educación o justicia.</strong></p>



<p>“El Congreso tiene un rol importante en los asuntos fiscales, pero los asuntos que son objeto de la autonomía de los gobiernos y de los territorios indígenas no serán objeto de regulación en el Congreso”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265937"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045219/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-scaled.jpg" alt="Pobladores indígenas trabajan en la fabricación de utensilios" class="wp-image-265937" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pueblos originarios de Colombia enfrentan diferentes obstáculos para lograr su autonomía en el territorio. Foto: cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p>“Cada gobierno y cada territorio indígena ha venido consolidando sus instrumentos de política y sus prioridades territoriales. Y en ese sentido, el Congreso sí puede precisar cómo se va a financiar el ejercicio de ese poder público”, expone.</p>



<p>Torres coincide en que el Congreso debe dialogar también con todas las figuras de gobierno indígenas en Colombia para entender su autoridad y autonomía.</p>



<p>“No es solamente que le den jurisdicción a los indígenas y ahí se acaba la cosa. El Congreso debe interlocutar con ese gobierno propio, sin ello obviamente es muy complicado avanzar en los asuntos territoriales que aquejan a las comunidades étnicas. Debe respetar los usos y costumbres, sin eso realmente no es posible lograr diálogos reales para gobernar el país”, advierte.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/deforestacion-colombia-2024-parques-conflicto-armado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: los grupos armados son los grandes ausentes en el reporte oficial de deforestación</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Deforestación y ganadería, una conexión pendiente a seguir</strong></h2>



<p>El panorama de la deforestación en Colombia es complejo, pero la tendencia desde 2024 indica que va en aumento y es provocada principalmente por el acaparamiento de tierras, la construcción no planificada de vías ilegales y la ganadería extensiva.</p>



<p>El&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/deforestacion-aumento-2024-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe oficial de monitoreo realizado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam)</a>&nbsp;indica&nbsp;<strong>un aumento de 43 % en la deforestación en 2024,</strong>&nbsp;respecto al año anterior, con&nbsp;<strong>una pérdida acelerada en la Amazonía colombiana</strong>, donde esta pérdida aumentó incluso un 74 %.</p>



<p>Natalia Escobar, coordinadora e investigadora de la línea de justicia ambiental de Dejusticia, señala que aunque se sabe que la ganadería sigue siendo uno de los principales motores de deforestación en Colombia,&nbsp;<strong>actualmente no se cuenta con herramientas de control suficientes para controlar ambientalmente al sector</strong>, por lo que será uno de los retos en el nuevo Congreso.</p>



<p>“Tenemos una trazabilidad ganadera fragmentada en materia de información, pero también en términos de política pública porque está vinculado al agropecuario y a lo sanitario específicamente, pero no hay un vínculo directo entre actividad ganadera y control ambiental y conservación del bosque”, detalla la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Aunque actualmente existen acuerdos voluntarios de cero deforestación entre el sector ganadero con el Gobierno, sociedad civil y privados para que esta actividad no dañe los bosques, Escobar señala que no es suficiente, pues se concentran solo en un pequeño grupo de actores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270369"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10021347/congreso-colombia-desafio-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica-5.jpeg" alt="Ganado en áreas de Colombia" class="wp-image-270369" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia actualmente no cuenta con herramientas suficientes para controlar ambientalmente a la ganadería. Foto: Senado de Colombia</figcaption></figure>



<p>La especialista considera fundamental avanzar en la&nbsp;<strong>reglamentación de competencias de distintas instituciones en Colombia que actualmente están fragmentadas y no permiten analizar toda la cadena de actividades que implica la ganadería</strong>, desde el desmonte y el sacrificio de ganado hasta la comercialización.</p>



<p>Incluso, Escobar señala como un reto incorporar la transparencia y el acceso a la información en la trazabilidad de la ganadería en Colombia, como parte de la implementación del Acuerdo de Escazú. El Congreso debe legislar para que ciertas normas cumplan o se adecúen al tratado o llamar a comparecer a ministerios que trabajen en la implementación y rindan informes al respecto.</p>



<p>“Definir un marco unificado de competencias y coordinación para el control de la deforestación va a ser necesario en algún momento. A partir de la ratificación del Acuerdo de Escazú&nbsp;<strong>es fundamental que los actores que pertenecen a la cadena de suministro asuman la responsabilidad como actores públicos</strong>”, sostiene.</p>



<p>A finales de 2025,<a href="https://www.senado.gov.co/index.php/el-senado/noticias/6874-senado-aprueba-proyecto-de-ley-para-promover-la-ganaderia-sostenible-y-libre-de-deforestacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;el Senado aprobó en plenaria el proyecto de Ley 261</a>&nbsp;que busca certificar la ganadería sostenible y libre de deforestación mediante el monitoreo ambiental para evitar la expansión de esta actividad en zonas protegidas. A través de un incentivo comercial, que incluye un sello ambiental, se establecen obligaciones para comercializadores y ganaderos. La iniciativa aún se encuentra en proceso legislativo.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rio-sogamoso-colombia-hidroelectrica-comunidades-estudio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: una hidroeléctrica cambió el río Sogamoso y está impactando en la vida de las comunidades ribereñas | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263263"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06065325/deforestacion-en-colombia-2024-amazonia-bosques-8.jpeg" alt="Área deforestada en la Amazonía colombiana" class="wp-image-263263" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonía colombiana, se identificó como causa directa de deforestación la praderización, relacionada con el acaparamiento de tierras. Foto: cortesía Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Fracking, minería y enfrentar la incertidumbre energética</strong></h2>



<p>El sector energético representará también un reto para el nuevo Congreso, así como para el nuevo gobierno de Colombia que sea electo en mayo próximo. Especialistas consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;destacan l<strong>a dependencia a los hidrocarburos, la minería y el abastecimiento de energía eléctrica como temas clave en los que la legislatura tendrá un papel relevante.</strong></p>



<p>Un tema que ha marcado intensamente el debate en el Congreso y la política del Gobierno del presidente Petro es&nbsp;<strong>la prohibición del&nbsp;<em>fracking</em>&nbsp;o fracturación hidráulica</strong>, una técnica que permite extraer gas o petróleo que se encuentra atrapado en capas de roca a gran profundidad y que requiere grandes cantidades de agua.</p>



<p>Nicolás David Ulloa Sánchez, coordinador programático de la Fundación Foro Región Central, señala que en la extracción de combustibles fósiles, el nuevo Congreso deberá hacer ejercicios de control político para generar procesos transparentes y con acceso a información clara que permitan tomar decisiones responsables, ante la confrontación política que hay en Colombia y que se agudizó con el rechazo de Petro para firmar nuevos contratos de explotación petrolera en el país.</p>



<p>La prohibición o no del fracking, asegura, es un reto que estará presente no sólo entre quienes ocuparán un puesto en el Congreso, sino también entre los aspirantes presidenciales, pues hay presiones fiscales y económicas en el país por esta actividad.</p>



<p>“Hay sentencias de la Corte Constitucional que ponen sobre la mesa la necesidad de realizar ejercicios participativos y técnicos de lo que implica desarrollar estas prácticas, que pueden tener una afectación ambiental muy fuerte y que algunas comunidades ya han dicho que no quieren. No obstante,&nbsp;<strong>el país en términos fiscales acudió mucho a la deuda para financiar el gasto público, donde la gran mayoría de los recursos o el desarrollo viene de estas rentas extractivas</strong>”, señala Ulloa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263408"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050333/congreso-colombia-proyectos-ambientales-2.jpg" alt="" class="wp-image-263408" /><figcaption class="wp-element-caption">El proyecto de ley que buscaba prohibir el fracking fue descartado por quinta ocasión en Colombia. Foto: cortesía Alianza Colombia libre de Fracking</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/irene-velez-ministra-colombia-cop30/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministra Irene Vélez: “La instrucción del presidente Petro fue superar el extractivismo” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<p>También advierte que los ejercicios de consulta impulsados desde el Congreso serán claves para la extracción de minerales críticos para la transición energética y la diversificación productiva.</p>



<p>A finales de 2025, el Gobierno nacional envió al Congreso el&nbsp;<a href="https://www.minenergia.gov.co/es/sala-de-prensa/noticias-index/gobierno-radica-ante-congreso-nueva-ley-minera-para-transicion-energetica-y-reindustrializacion-del-pais/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de ley “Ley Minera para la Transición Energética Justa, la Reindustrialización Nacional y la Minería para la Vida”,</a>&nbsp;donde se busca reorganizar al sector minero colombiano para alinearlo con la transición energética y otorgarle al Estado mayor capacidad de regulación, protección ambiental y desarrollo territorial en la explotación de minerales. Ulloa anticipa la discusión de este proyecto como un tema clave para el nuevo congreso.</p>



<p>“El reto es cómo llevar estos ejercicios de deliberación, no solamente desde el Congreso, sino tratar de aterrizarlos con diferentes actores que hacen parte del ecosistema de la minería. El sector empresarial manifestó que no fue invitado a espacios de diálogo, sectores de la sociedad civil dicen que nunca hubo un ejercicio de retroalimentación, de sistematización, de presentar las conclusiones y resultados”, dice el especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Al respecto, Escobar detecta un reto adicional para el Congreso:&nbsp;<strong>incorporar el cambio climático como un criterio en todos los estudios de impacto ambiental para el otorgamiento de licencias para cualquier proyecto.</strong></p>



<p>“Esto no aparece en la agenda legislativa. Además de que ya es una orden de la Corte Constitucional y sería fundamental que las nuevas legislaturas lo incorporen”, señala.</p>



<p>Ulloa también señala que la nueva legislación debe fomentar la diversificación de la matriz energética de Colombia para reducir la dependencia del 63 % de fuentes hidroeléctricas.</p>



<p>“En tiempos de sequía es grave porque pone al país en riesgos de posibles apagones y, sin duda, el Congreso allí tiene un rol clave, por ejemplo, en cómo actualizar, modernizar la normativa generando diferentes estímulos y beneficios para promover la diversificación y desarrollar otro tipo de energías no convencionales”, comenta.</p>



<p>Además, precisa que los proyectos de energías renovables también enfrentan conflictos socioambientales que deben ser resueltos sin descuidar los requerimientos y la consulta a comunidades afectadas, por lo que señala que se deberán adaptar los mecanismos a los territorios que pueden ser impactados.</p>



<p>“Ir a las regiones y que los congresistas conozcan de viva cuenta qué es lo que se está dialogando en el territorio y que ese sea el insumo para tratar de construir propuestas, no quedarse solamente en el problema”, solicita.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270371"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10022225/debe-fomentar-la-diversificacion-de-la-matriz-energetica-de-Colombia-para-reducir-la-dependencia-del-63-de-fuentes-hidroelectricas-7.jpg" alt="Parque eólico en colombia" class="wp-image-270371" /><figcaption class="wp-element-caption">El nuevo Congreso en Colombia también deberá apostar por diversificar la matriz energética del país. Foto: cortesía Ministerio de Minas y Energía</figcaption></figure>



<p>En abril próximo,&nbsp;<strong>Colombia realizará la primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles</strong>, un espacio propuesto&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/cop30-no-logro-avanzar-transicion-combustibles-fosiles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">a raíz de la COP30</a>&nbsp;para construir rutas concretas, justas y viables hacia economías descarbonizadas.</p>



<p>Ulloa señala que pese a ser una iniciativa del Gobierno, el Congreso deberá aportar medidas para la transición energética justa.</p>



<p>“El llamado al Congreso es que ponga sobre la mesa este tema, que ayude a pensar y a construir cuál es esa visión para ir haciendo esa transición paulatina, cómo promover ejercicios de diversificación económica y productiva para tratar de cerrar esa dependencia que se tiene a los recursos y a las rentas extractivas”, agrega.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> los nuevos representantes y senadores del Congreso de Colombia enfrentará retos en cuanto a la protección de defensores, en deforestación, energía y crisis climática. <strong>Foto:</strong> cortesía Senado de Colombia</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/desafios-congreso-colombia-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126762</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Mar 2026 12:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: el nuevo Congreso llega con el desafío de legislar sobre defensores, deforestación, energía y crisis climática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Confirmado: nueva especie de pulpo en aguas profundas chilenas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/confirmado-nueva-especie-de-pulpo-en-aguas-profundas-chilenas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Era 2007 y Javier Sellanes llevaba cuatro años explorando el fondo marino del margen continental de Chile. El oceanógrafo uruguayo estaba a bordo de un crucero científico, investigando zonas de filtración de metano. Tras hacer una rastra científica, que consiste en arrastrar una red por el lecho durante unos 10 minutos, salió un&nbsp;pulpo con características [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Graneledone Sellanesi, un pulpo capturado en 2007 frente a las costas de Chile, fue confirmado como especie nueva en 2026.</em></li>



<li><em>La combinación de estudios morfológicos y análisis genéticos fue determinante para distinguirlo de las 10 especies ya conocidas del género Graneledone.</em></li>



<li><em>Las colecciones de museos naturales y la colaboración internacional fueron indispensables para obtener las muestras necesarias para los análisis.</em></li>



<li><em>El descubrimiento ocurre mientras la taxonomía enfrenta una crisis de recursos humanos y una carrera desigual contra la pérdida de biodiversidad.</em></li>
</ul>



<p>Era 2007 y Javier Sellanes llevaba cuatro años explorando el fondo marino del margen continental de Chile. El oceanógrafo uruguayo estaba a bordo de un crucero científico, investigando zonas de filtración de metano. Tras hacer una rastra científica, que consiste en arrastrar una red por el lecho durante unos 10 minutos, salió un&nbsp;<strong>pulpo con características que no coincidían con las especies conocidas.</strong>&nbsp;Diecinueve años más tarde y tras una exhaustiva investigación sería nombrado en su honor:&nbsp;<strong><em>Graneledone sellanesi</em></strong>.</p>



<p>“Cuando sacas muestras a esas profundidades y en áreas del mundo tan poco estudiadas como Chile o Perú, lo que sacas tiene un potencial muy alto de ser nuevo para la ciencia”, dice en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;el profesor titular del Departamento de Biología Marina de la Universidad Católica del Norte de Chile.</p>



<p>El animal en cuestión pertenece al género&nbsp;<em>Graneledone</em>, un grupo de<strong>&nbsp;pulpos distribuidos en diferentes océanos del planeta</strong>. El género tenía diez especies conocidas, Sellanes y sus colegas sospechaban que tenían frente a ellos a la undécima.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/semana-especies-invasoras-peces-insectos-caracoles-amenazan-ecosistemas-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Semana de las especies invasoras: historias de peces, insectos y caracoles que amenazan ecosistemas en Latinoamérica</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269909"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045003/FKt240108-NicoAndJavierComputerElectronicsLab-20240112-Ingle-4592.jpg" alt="" class="wp-image-269909" /><figcaption class="wp-element-caption">Javier Sellanes a bordo del buque de investigación Falkor (too), en 2024. Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p>En febrero de 2026, sus colegas Cecilia Pardo-Gandarillas y Christian Ibáñez publicaron un&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/2077-1312/14/3/311" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que confirman que se trata de una nueva especie. Pardo-Gandarillas, todavía emocionada, señala que ha sido una experiencia en la que han experimentado asombro y humildad por revelar un poco del misterio que cobija al océano profundo. “Y orgullo porque estamos contribuyendo al&nbsp;<strong>conocimiento científico de nuestro planeta</strong>”, añade la bióloga y ecóloga evolutiva de la Universidad Andrés Bello de Chile.</p>



<p>El ejemplar fue hallado al norte de la isla Mocha, en la zona central del país. Ahora se conoce que la nueva especie de pulpo&nbsp;<strong>habita entre el norte de las aguas peruanas y el sur de Chile</strong>. Su rango de distribución también es amplio en cuanto a profundidad. Está entre los 400 y los 2400 metros de profundidad.</p>



<p>“Le dedicamos el nombre a Javier Sellanes por su trabajo y por todo el conocimiento que ha entregado”, cuenta Pardo-Gandarillas. Para el científico uruguayo que se ha dedicado a estudiar la biodiversidad de los&nbsp;<strong>moluscos en Chile</strong>, esta es una forma de trascender. “Es un honor que te dediquen una especie, es un reconocimiento”, dice emocionado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269914"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045039/Museo-Santa-Barbara-USA-2015-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269914" /><figcaption class="wp-element-caption">Cecilia Pardo-Gandarillas y Christian Ibáñez analizan muestras en el Museo Natural de Historia Natural de Santa Bárbara, Estados Unidos, en 2015. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p><strong>Entre la comunidad científica marina uruguaya también hay orgullo.</strong>&nbsp;“Recibimos con mucha alegría y en gran sentido de justicia esta novedad”, señala Fabrizio Scarabino, docente investigador del Centro Universitario del Este de Uruguay.</p>



<p>Además, el hallazgo le parece asombroso. “Esto habla de que no solo las especies pequeñitas son desconocidas, sino también las de tamaño importante, y que tenemos especies propias de cada lugar geográfico de este planeta, por lo que cada país o región tienen&nbsp;<strong>responsabilidad de cuidar esa biodiversidad</strong>”, añade.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un trabajo de casi 20 años para describir la especie</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/18140106/FKt240708-FalkorToo-NazcaRidge-Schmidt-Ocean-Institute.jpg" alt="" class="wp-image-254343" /><figcaption class="wp-element-caption">El buque de investigación Falkor (too) en el Pacífico Sur, navegando sobre la cordillera submarina de Nazca. Foto: cortesía Misha Vallejo Prut/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p>Pardo-Gandarillas e Ibáñez le han seguido<strong>&nbsp;el rastro a esta especie</strong>&nbsp;desde antes del crucero científico de 2007, cuando se obtuvo el holotipo o espécimen de referencia. “Esto ya es de varios años de recopilación de información, de muestras, de trabajo arduo”, puntualiza la científica.</p>



<p>En el año 2000 hubo un primer registro del género&nbsp;<em>Graneledone</em>&nbsp;en aguas chilenas y a partir de esa fecha encontraron más ejemplares sin clasificar en el Museo Nacional de Historia Natural de Chile y en muestras obtenidas de&nbsp;<strong>pesquerías de profundidad de bacalao</strong>&nbsp;(<em>Dissostichus eleginoides</em>) y crustáceos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045015/Graneledone-sellanesi-2024-1-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-269911" /><figcaption class="wp-element-caption">Las características del género son la disposición y número de ventosas. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p>Recién en 2012 obtuvieron el número suficiente de muestras para reportar el género&nbsp;<em>Graneledone&nbsp;</em>en Chile. Estas especies&nbsp;<strong>se caracterizan por habitar aguas profundas</strong>, de acuerdo con un&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/235256542_Morphological_and_molecular_description_of_a_new_record_of_Graneledone_Cephalopoda_Octopodidae_in_the_southeastern_Pacific_Ocean" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo</a>&nbsp;de ese año liderado por Ibáñez y en el que también participaron Pardo-Gandarillas, Sellanes y Elie Poulin.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269918"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045603/NIWA-Nueva-Zalandia-2016-3.jpg" alt="" class="wp-image-269918" /><figcaption class="wp-element-caption">Conocer las características del género fue la base para describir a la especie. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p>Uno de los rasgos del género es la<strong>&nbsp;ausencia de un saco de tinta</strong>. Gran parte de los cefalópodos, incluidos los pulpos y los calamares, tienen esta estructura que les permite&nbsp;<a href="https://oceanconservancy.org/blog/2022/06/23/cephalopods-ink/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">expulsar un fluido oscuro</a>&nbsp;para distraer o confundir a sus depredadores mientras escapan. Sin embargo, algunas especies del mar profundo carecen de este saco, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.britannica.com/animal/mollusk" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enciclopedia Britannica</a>.</p>



<p>Después consiguieron más muestras y viajaron a museos naturales de Alemania, Estados Unidos y Nueva Zelanda, donde compararon ejemplares recolectados mediante pesca de arrastre y cruceros de investigación. Al analizar los rasgos fenotípicos, los investigadores encontraron que&nbsp;<strong>el pulpo chileno tenía más ventosas</strong>&nbsp;que sus especies hermanas y sus verrugas seguían un patrón distinto.</p>



<p>“Sin embargo, estas características diagnósticas han demostrado ser insuficientes para distinguir de manera fiable entre las especies del género”, señalan los autores en el estudio. La dificultad&nbsp;“probablemente refleja el origen relativamente reciente del linaje, estimado en aproximadamente de 3 a 7 millones de años”, explican.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los estudios moleculares fueron determinantes</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269912"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045022/Graneledone-sellanesi-2024-2-scaled.jpeg" alt="" class="wp-image-269912" /><figcaption class="wp-element-caption">Detalle del ojo izquierdo y de un tentáculo del pulpo&nbsp;<em>Graneledone sellanesi</em>. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p>Los&nbsp;<strong>análisis genéticos confirmaron que se trata de una nueva especie</strong>. De hecho, en la publicación científica de febrero de 2026, los autores destacan el valor de la taxonomía integrativa –la que combina el estudio morfológico con los datos moleculares o de ADN– para resolver los límites entre especies del género&nbsp;<em>Graneledone</em>. “Con estas dos herramientas pudimos indicar que estamos frente a una nueva especie”, explica Pardo-Gandarillas.</p>



<p>Para Scarabino, este proceso de casi dos décadas “muestra a la ciencia como una construcción colectiva”. Además, el docente investigador uruguayo&nbsp;<strong>destaca la importancia de las colecciones zoológicas</strong>. “Los museos como el de zoología de la Universidad de Concepción y el Museo Nacional de Historia Natural en Santiago son instituciones fundamentales para el conocimiento de la biodiversidad de Chile, de Sudamérica y del mundo”, agrega.</p>



<p>El artículo científico, que se publicó en el&nbsp;<em>Journal of Marine Science and Engineering</em>, apunta las principales características del pulpo recién descrito.&nbsp;<strong>Es de tamaño mediano</strong>, con una longitud que oscila entre 52 y 81 centímetros y, como las especies hermanas, carece de un saco de tinta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269917"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045557/Chile-2011-Octopus-mimus-1.jpg" alt="" class="wp-image-269917" /><figcaption class="wp-element-caption">Cecilia Pardo-Gandarillas junto a un pulpo de la especie&nbsp;<em>Octopus mimus</em>. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p>Presenta una sola fila de ventosas en brazos de longitud similar. El tercer brazo derecho es más corto y tiene menos de la mitad de ventosas que el brazo opuesto. “Entre todos los caracteres examinados,&nbsp;<strong>el número de ventosas opuestas proporciona el rasgo morfológico más sólido</strong>”, de acuerdo con la publicación.</p>



<p>Los científicos detallaron que&nbsp;<em>G. sellanesi</em>&nbsp;<strong>tiene ojos grandes</strong>, proyectados y se posicionan en forma más lateral que frontal. Representan aproximadamente el 20 % del tamaño de su manto.</p>



<p>Con la descripción formal del pulpo hallado en Chile, el género ahora comprende 11 especies reconocidas a escala mundial. Para los autores, esto subraya la necesidad de actualizar los análisis moleculares para&nbsp;<strong>afinar la historia evolutiva de este grupo de pulpos</strong>&nbsp;de aguas profundas. Según investigaciones previas citadas en el artículo, se cree que el género&nbsp;<em>Graneledone</em>&nbsp;se originó en el Océano Antártico.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2026/02/el-bosque-el-pueblo-que-fue-tragado-por-el-mar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Bosque, el pueblo que fue tragado por el mar</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La investigación frente a la triple crisis planetaria</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269913"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045031/Javier-Sellanes-2017-scaled.jpeg" alt="" class="wp-image-269913" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores de la Universidad Católica del Norte revisan lo obtenido tras una pesca científica en un crucero de investigación en el océano Pacífico sur, en 2017. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p>La historia de la investigación del&nbsp;<em>Graneledone sellanesi</em>&nbsp;también muestra cómo&nbsp;<strong>la ciencia cambió a lo largo de los años</strong>. Cuando Sellanes hizo sus primeras expediciones del margen continental, a inicios de los 2000, la pesca de rastra era un método para obtener muestras, pero a ciegas. “Sacas una ensalada de cosas, todo revuelto”, describe.</p>



<p>Los&nbsp;<strong>nuevos buques de investigación científica</strong>&nbsp;cuentan con vehículos operados a control remoto y equipados con cámaras de alta resolución que permiten filmar el fondo marino e incluso hacer zoom para ver los detalles de las características de las especies. “Puedes ver su comportamiento, el hábitat en el que se encuentra, las especies con las que se relaciona”, explica Sellanes.</p>



<p>A pesar de los avances tecnológicos, para el científico uruguayo, la investigación de la biodiversidad enfrenta una carrera contra el tiempo. La Organización de las Naciones Unidas habla de la&nbsp;<a href="https://unfccc.int/news/what-is-the-triple-planetary-crisis" target="_blank" rel="noreferrer noopener">triple crisis planetaria</a>: el&nbsp;<strong>cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad</strong>. Aunque de manera frecuente se describen especies nuevas, los investigadores saben que la extinción acelerada por las presiones humanas está afectando incluso a especies todavía desconocidas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250066"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/11174912/El-robot-ROV-SuBastian-Foto-Alex-Ingle-Schmidt-Ocean-Institute.jpg" alt="" class="wp-image-250066" /><figcaption class="wp-element-caption">El vehículo de operación remota ROV SuBastian regresa a la embarcación Falkor (too). Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p>A esto se suma otro problema. De acuerdo con Sellanes,&nbsp;<strong>cada vez hay menos taxónomos</strong>, pues se trata de una carrera larga con pocas salidas laborales y una remuneración que no representa un retorno a la inversión realizada en estudios. “Quiero relevar la importancia de la taxonomía, la importancia de que los gobiernos apoyen la ciencia”, apunta el científico. “Hay muchas cosas interesantes por descubrir,&nbsp;<strong>es una nueva era de exploración marina</strong>”, añade.</p>



<p>Pardo-Gandarillas e Ibáñez lo saben bien. Desde hace cinco años trabajan con científicos de países de América, Europa, Asia y Oceanía para descifrar la&nbsp;<strong>diversidad y la distribución de los cefalópodos en todo el mundo</strong>. Están integrando análisis morfológicos y moleculares de unas 800 especies. “Este trabajo es tremendo, esperamos que pronto salga alguna publicación”, dice la científica.</p>



<p>Sellanes, por otro lado, está estudiando desde 2016 los montes submarinos ubicados frente a Chile, zonas aún menos exploradas que el margen continental. En 2024, a bordo del Falkor (too), el buque de investigación de Schmidt Ocean Institute, dirigió a un equipo que observó y recolectó muestras de más de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/los-secretos-del-mar-cientificos-descubren-mas-de-cien-especies-marinas-que-podrian-ser-nuevas-para-la-ciencia/">100 especies potencialmente nuevas para la ciencia</a>. Tendrán que recorrer un proceso similar al del&nbsp;<em>G. sellanesi</em>&nbsp;para ser descritas formalmente como especies nuevas. “Tenemos mucho trabajo por delante”, asegura Sellanes.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> avistamiento in situ de la especie G. sellanesi durante la expedición del margen continental de Chile, a bordo de la embarcación Falkor (too).<strong> Foto:</strong> cortesía Javier Sellanes</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/nueva-especie-pulpo-chile-oceanos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126199</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 22:52:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/24175109/Proyecto-nuevo-15-610x244-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Confirmado: nueva especie de pulpo en aguas profundas chilenas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia abre consulta pública para implementar el Acuerdo de Escazú: qué funciona y qué no en otros países de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-abre-consulta-publica-para-implementar-el-acuerdo-de-escazu-que-funciona-y-que-no-en-otros-paises-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Colombia inició 2026 con una&nbsp;consulta pública para definir cómo implementar el Acuerdo de Escazú, el tratado internacional que busca garantizar el acceso a la información, a la participación y a la justicia ambiental en Latinoamérica y el Caribe. Aunque el ejercicio parte con una propuesta de acciones prioritarias y promete&nbsp;escuchar a comunidades indígenas, organizaciones, ciudadanos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Colombia busca dar vida al Acuerdo de Escazú para garantizar la participación, el acceso a la información y justicia ambiental.</em></li>



<li><em>Las experiencias en otros países pueden ser clave para que esto se refleje en acciones reales.</em></li>



<li><em>Especialistas señalan los aciertos y errores en países como Ecuador, Chile y México, donde se han dado pequeños avances para la implementación del acuerdo.</em></li>



<li><em>La violencia contra personas defensoras del territorio es el gran pendiente en Latinoamérica, donde no se han podido evitar asesinatos y desapariciones.</em></li>
</ul>



<p>Colombia inició 2026 con una&nbsp;<strong>consulta pública para definir cómo implementar el Acuerdo de Escazú</strong>, el tratado internacional que busca garantizar el acceso a la información, a la participación y a la justicia ambiental en Latinoamérica y el Caribe. Aunque el ejercicio parte con una propuesta de acciones prioritarias y promete&nbsp;<strong>escuchar a comunidades indígenas, organizaciones, ciudadanos y privados</strong>, la ruta será insuficiente si no logra traducirse en acciones concretas, como evitar que se sigan asesinando a defensores del territorio.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/04/inclusion-indigena-acuerdo-de-escazu-demanda-pendiente/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Inclusión indígena en la toma de decisiones del Acuerdo de Escazú es una demanda pendiente</a></strong></p>



<p>Esto es lo que advierten especialistas en derecho ambiental que han seguido de cerca la aplicación del acuerdo en la región. Consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, destacan las&nbsp;<strong>experiencias, aciertos y fallas de esta implementación en países como Chile, Ecuador o México</strong>&nbsp;para que el acuerdo vaya más allá de solo un papel.</p>



<p>En Colombia, la propuesta de implementación incluye<a href="https://www.minambiente.gov.co/wp-content/uploads/2026/01/AccionesPrioritariasEscazu_V_ConsultaPu%CC%81blica_19_01_26.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;23 acciones prioritarias que fueron trabajadas por diferentes instituciones</a>, con apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y que estarán sometidas a consulta pública hasta el próximo 19 de febrero.</p>



<p>Tras culminar ese proceso, una Comisión Intersectorial —que estará integrada por las mismas instituciones estatales— definirá plazos, metas e indicadores de cada acción que busca dar vida al Acuerdo de Escazú.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269213"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044838/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-2-768x512.jpeg" alt="Protestas para exigir la ratificación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269213" /><figcaption class="wp-element-caption">Autoridades de Colombia propusieron un borrador con 23 acciones prioritarias para implementar el tratado. Foto: cortesía Susana Muhamad</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cómo va Escazú en la ruta colombiana</strong></h2>



<p>Desde mayo de 2024,&nbsp;<strong>la Corte Constitucional de Colombia&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/08/colombia-se-suma-al-acuerdo-de-escazu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">declaró constitucional y compatible el Acuerdo de Escazú en el país</a></strong>, por lo que es una obligación implementar este tratado, pero cómo hacerlo, por quiénes y desde dónde es el camino que apenas se comienza a trazar.</p>



<p>Al&nbsp;<a href="https://www.minambiente.gov.co/gobierno-convoca-consulta-publica-para-definir-hoja-de-ruta-para-implementar-el-acuerdo-de-escazu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anunciar la consulta pública</a>,&nbsp;<strong>la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez Torres,</strong>&nbsp;sostuvo que la ruta colombiana propone acciones concretas para aterrizar el acuerdo y “promover la participación pública” en los temas ambientales.</p>



<p>Sin embargo, Mauricio Madrigal, abogado y especialista en Incidencia Política en WWF Colombia, señala algunas deficiencias del proceso de implementación tanto en Colombia como en otros países de la región.</p>



<p>Más allá de la consulta, explica Madrigal, no hubo un proceso participativo amplio de formulación de esta ruta que se enfoque en las zonas más conflictivas y que dé un diagnóstico lo más real posible de la situación socioambiental por región.</p>



<p>“Falta elaborar, a partir de ese ejercicio de participación, un&nbsp;<strong>diagnóstico actual, completo y regionalizado, territorializado de la democracia ambiental y el acceso a la justicia en nuestro país.</strong>&nbsp;Es una oportunidad que no podemos perder con la ruta de implementación del Acuerdo de Escazú”, explica a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>La acción prioritaria 16 de la ruta anunciada por las autoridades colombianas sí propone realizar un diagnóstico ambiental, pero solo sobre las dificultades judiciales y administrativas.</p>



<p>Otra deficiencia analizada por Madrigal es el sistema de gobernanza para implementar el acuerdo, es decir,<strong>&nbsp;cómo se articularán los diferentes actores del sector público, indígena, académico o privado para aplicar el acuerdo en Colombia.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269214"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044843/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-3-768x512.jpg" alt="Tercera Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269214" /><figcaption class="wp-element-caption">Especialistas contaron a Mongabay Latam experiencias de la implementación de Escazú en países como Chile, Ecuador y México. Foto: cortesía CEPAL</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cambia el mapa de Colombia: el Gobierno reconoce oficialmente las primeras Entidades Territoriales Indígenas</a></p>



<p>Pese a la creación de una Comisión Intersectorial, el especialista señala que la participación ciudadana en este sistema queda acotada, por lo que se podrían implementar mesas de democracia ambiental donde no solo participen instituciones del Estado sino también, por ejemplo, autoridades indígenas.</p>



<p>“En el tema interétnico, en Colombia tenemos el gran reto de [incorporar a] las Entidades Territoriales Indígenas y a los consejos comunitarios, a esas gobernanzas desde abajo, habría que verlas muy bien”, menciona el abogado.</p>



<p>A las acciones prioritarias propuestas por las autoridades de Colombia, Madrigal agrega que deben ser medibles en el corto y mediano plazo para saber si resultan exitosas y no un documento más.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2021/04/el-reto-de-dar-vida-al-acuerdo-de-escazu-en-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El reto de dar vida al Acuerdo de Escazú en México, un país donde se asesina a los defensores ambientales</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269215"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044848/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-4-768x512.jpg" alt="Conversatorio sobre la transversalización de la perspectiva de género en la implementación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269215" /><figcaption class="wp-element-caption">La violencia contra personas defensoras del territorio es el mayor pendiente de la aplicación del Acuerdo de Escazú en toda Latinoamérica. Foto: cortesía CEPAL</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Participación y acceso a la información ambiental: lecciones de Chile, Ecuador y México</strong></h2>



<p>Las experiencias aplicando el Acuerdo de Escazú han sido diversas en dos de los aspectos clave del tratado:&nbsp;<strong>acceso a la información ambiental y participación en la toma de decisiones.</strong>&nbsp;Países como Chile, Ecuador y México han hecho adecuaciones para dar vida a estos derechos en sus sistemas judiciales y administrativos.</p>



<p>En el caso chileno, destaca Constanza Dougnac, de la organización FIMA y vicepresidenta del Consejo Nacional de Escazú en Chile, el país ya contaba con instituciones ambientales que estaban establecidas, como&nbsp;<strong>ministerios, subsecretaría, tribunales ambientales y de servicio de evaluación ambiental,</strong>&nbsp;lo que ha permitido mayor exigencia para que las instituciones entreguen información pública.</p>



<p>“Ha habido avance en su utilización jurídica en los litigios ambientales. Era un punto que Chile tenía avanzado porque tenemos una ley de acceso a la información, pero son avances que se perciben todavía lejanos”, comenta la coordinadora de difusión de FIMA.</p>



<p>Dougnac destaca también el avance en acceso a la información mediante los organismos que dan seguimiento y fiscalización a resoluciones, normas ambientales, así como a planes de manejo y descontaminación en Chile, mediante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).</p>



<p>Además, señala el Plan Nacional de Implementación Participativa de Escazú (PIPE), que cuenta con un&nbsp;<strong>sistema propio de gobernanza,</strong>&nbsp;integrado por diferentes representantes del sector público (<strong>organismos públicos, tribunales, gobernadores y municipalidades</strong>), pero también por el sector privado, donde participan representantes de la academia y sociedad civil.</p>



<p>“El Consejo Nacional de Escazú tiene también consejos regionales para hacerle seguimiento a este plan de implementación, y eso es un gran logro que empezó a funcionar a nivel nacional a finales de 2025. Es la forma en que podemos ver cómo va avanzando [el acuerdo]”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_233432"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/04/21011740/Gabriel-Boric-Escazu%CC%81-768x512.jpg" alt="El presidente de Chile Gabriel Boric durante la inauguración de la COP1 de Escazú. Foto: CEPAL." class="wp-image-233432" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente de Chile, Gabriel Boric, durante la inauguración de la COP1 de Escazú. Foto: cortesía CEPAL</figcaption></figure>



<p>Para tener este sistema de seguimiento, Chile también tuvo un proceso amplio de participación ciudadana. Durante casi 8 meses realizó talleres, encuentros presenciales abiertos a todo público en cada región del país y actividades virtuales donde participaron infancias, comunidades indígenas y ciudadanía para trabajar una ruta de implementación.</p>



<p>Los avances, sin embargo, no han impedido casos como el de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/julia-chunil-desaparecida-defensora-mapuche-chile/"><strong>Julia Chuñil,</strong>&nbsp;</a>defensora mapuche desaparecida en noviembre de 2024.</p>



<p>Francisca Toledo, la próxima ministra de Medio Ambiente en Chile con el<strong>&nbsp;gobierno de José Antonio Kast, quien asumirá la Presidencia a partir de marzo</strong>,&nbsp;<a href="https://escazu.mma.gob.cl/gobernanza/consejo-nacional-de-escazu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">forma parte del Consejo Nacional Escazú</a>, por lo que desde la sociedad civil se espera diálogo e interés por seguir implementado el acuerdo, pese a las posturas del presidente electo en temas ambientales.</p>



<p>Por otro lado, en Ecuador el Acuerdo de Escazú fortaleció principios y derechos que ya contemplaba la Constitución del país en términos de consulta ambiental y participación en los derechos de la naturaleza, explica Gustavo Redín Guerrero, abogado y vicepresidente de la Coordinadora Ecuatoriana de Organizaciones para la Defensa de la Naturaleza y el Medio Ambiente (CEDENMA).</p>



<p>“Ecuador tiene una ley de acceso a la información pública que es interesante, la única diferencia que terminó implementando, por vía de las sentencias judiciales, fue la no necesidad de justificar el porqué de la información”, explica.</p>



<p>Por ejemplo, al&nbsp;<strong>solicitar información sobre explotación minera, proyectos hidroeléctricos o agroindustriales, se debía argumentar el por qué de la petición</strong>, lo que cambió con la implementación de Escazú.</p>



<p>“Empezamos a presentar acciones de acceso a la información, nos pedían que justifiquemos esas acciones y utilizando Escazú nosotros decíamos ‘no tenemos que justificar nada, ustedes tienen que dar la información’. En ese sentido hubo un avance en términos de estándares”, dice Redín a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;al asegurar que hubo más argumentos jurídicos para obtener información ambiental importante.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266094"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/16010654/defensores-climaticos-violencia-criminalizacion-informe-768x512.jpeg" alt="Protesta indígena por la Amazonía en Ecuador" class="wp-image-266094" /><figcaption class="wp-element-caption">Representantes de pueblos indígenas en Ecuador denunciar los impactos de la extracción petrolera en la Amazonía. Foto: cortesía Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p>En tanto, la experiencia en México muestra que la ratificación del Acuerdo de Escazú no es suficiente para implementarla, pues a pesar de contar con&nbsp;<strong>leyes y mecanismos para el acceso a la información y la consulta, no se garantiza transparencia en temas ambientales.</strong></p>



<p>De acuerdo con el&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1IWk5Nlhct3PgpVvppaJu0pdWW73BoHeh/view" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Informe Sombra de la implementación del Acuerdo de Escazú en México</a>, realizado por organizaciones civiles y personas defensoras, aunque hay una gran demanda de información en materia ambiental, ésta se niega en el peor de los casos o se entrega de forma parcial, desactualizada y poco accesible.</p>



<p>“No hay mecanismos que garanticen un efectivo acceso a la información de forma pronta y expedita, lo que tiene graves consecuencias para la toma de decisiones, los derechos colectivos y la participación comunitaria”, sostiene el documento.</p>



<p>Como ejemplo pone los casos del&nbsp;<strong>Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec</strong>, dos megaproyectos ferroviarios que se fueron construyendo sin presentar estudios de impacto y evaluación ambiental, pese a la insistencia de comunidades indígenas.</p>



<p>Además, pese a contar con mecanismos de participación ciudadana en temas ambientales, al no ser obligatoria ni difundida es poco utilizada por las comunidades. Por ejemplo,&nbsp;<strong>el mecanismo de consulta pública solo se implementó en cerca del 12 % de los proyectos</strong>, entre 2014 y 2020. Mientras que&nbsp;<strong>el promedio de reuniones públicas no llegó ni al 1 %</strong>, de acuerdo con el informe.</p>



<p>“Es evidente que los mecanismos existentes para la participación ciudadana no brindan las condiciones necesarias para fomentar la efectiva participación de la ciudadanía en la toma de decisiones ambientales, como establece el Acuerdo de Escazú”, destaca el documento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266038"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/13221049/ricardo-lagunes-portada.jpg" alt="Personas marchando en protesta por desapariciones de defensores ambientales en México. Foto: cortesía Luis Antonio Rojas / Global Witness" class="wp-image-266038" /><figcaption class="wp-element-caption">Reclamo por defensores ambientales desaparecidos en México. Foto: cortesía Luis Antonio Rojas / Global Witness</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Defensores ambientales, el gran pendiente de Escazú</strong></h2>



<p>La violencia letal contra personas defensoras del territorio es el mayor pendiente de la aplicación del Acuerdo de Escazú en toda&nbsp;<strong>Latinoamérica, que concentra la mayor cantidad de asesinatos de estos defensores a nivel global.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/personas-defensoras-ambientales-latinoamerica-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Solo en 2024 fue de 120 asesinatos y desapariciones.</a></strong></p>



<p>Pese a que países como Chile y México han promovido protocolos de protección para defensores ambientales, los especialistas coinciden en que solo han sido reactivos al problema e insuficientes para prevenir la violencia.</p>



<p>En el caso de Ecuador, Redín destaca la ausencia de medidas para implementar Escazú en este tema, y por el contrario,&nbsp;<strong>el aumento de la criminalización contra defensores del territorio.</strong></p>



<p>“Hay más de&nbsp;<strong>50 defensores de derechos ambientales criminalizados en el marco del terrorismo, lavado de Estado y narcotráfico</strong>. Tienes una ley que está vulnerando el derecho a la asociación, un reglamento que te prohíbe hacer actividades en contra de las inversiones mineras en el país”, explica a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_234051"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/05/21063634/Cover_foto-768x475.jpeg" alt="Protesta por la implementación del acuerdo de Escazú" class="wp-image-234051" /><figcaption class="wp-element-caption">Plantón realizado el 17 de junio de 2021 en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, para pedir la ratificación del Acuerdo de Escazú. Foto: Juan Pablo Sierra</figcaption></figure>



<p>Para el especialista, no hay voluntad política en proteger a quienes más fiscalizan al poder. “En vez de avanzar en un mecanismo de protección de defensores, se está retrocediendo y precisamente se está buscando criminalizar, estigmatizar y ahogar a los defensores de derechos de la naturaleza y ambientales”, agrega.</p>



<p>En Chile, comenta Dougnac, hay evasivas para hacer una ley de defensa ambiental y reducir la brecha que hay para que funcionarios públicos conozcan el Acuerdo de Escazú y la importancia de proteger a defensores.</p>



<p>“Hay una reticencia a hacer una ley de defensa ambiental y era un compromiso. Hay intereses en que esto no ocurra porque las personas defensoras ambientales tienen un rol fiscalizador, cuando tú quieres la menor cantidad de fiscalización posible, quieres menos gente molestándote para hacer tu proyecto”, sostiene.</p>



<p>Ante algunos retrocesos en temas ambientales y de cara al inicio de la gestión de Kast como presidente, Dougnac llama a ver&nbsp;<strong>Escazú como una oportunidad para reducir conflictos y no como una limitante del desarrollo del país.</strong></p>



<p>“Estamos en alerta por las declaraciones que el presidente electo hizo cuando era candidato. Es muy importante que las autoridades y los privados logren entender y se hagan cargo de cómo utilizar el Acuerdo de Escazú para tener proyectos más robustos que finalmente cuenten con la aprobación de las comunidades”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268242"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/31140834/Gabriel_Boric_Font_recibe_en_el_Palacio_de_La_Moneda_al_presidente_electo_Jose_Antonio_Kast_02-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-268242" /><figcaption class="wp-element-caption">Gabriel Boric recibe en el Palacio de La Moneda al presidente electo, José Antonio Kast</figcaption></figure>



<p>Ante este contexto y las diferentes experiencias que hay en la región se podría cuestionar para qué sirve entonces el Acuerdo de Escazú. Madrigal sostiene que no se debe esperar que esta herramienta resuelva problemas y desigualdades de fondo.</p>



<p>“Debemos valorar los avances en su justa medida y exigir que las autoridades dispongan de mayores esfuerzos para implementarlo, pero no pensar que porque aprueban el Acuerdo de Escazú en Colombia ya dejan de matar a defensores ambientales. Es una medida de exigencia, pero también consciente de los límites que tienen estos instrumentos”, señala.</p>



<p>Previo a las elecciones en Colombia este año, donde se renovará no solo la Presidencia sino también el Congreso, Madrigal señala que&nbsp;<strong>el reto de seguir construyendo la ruta de implementación de Escazú se vuelve mayor, especialmente cuando el tema no está en la agenda de los candidatos.</strong></p>



<p>“Estamos en periodo electoral, el manejo de recursos se restringe y también este tipo de acciones de participación y socialización. Es un momento muy retador, pero también hay herramientas virtuales y ejercicios territoriales que pueden aportar”, insiste el especialista en derecho ambiental.</p>



<p>Ante este escenario, el mensaje para Colombia es más claro: sin diagnósticos territoriales, acciones medibles, presupuesto y la participación real de la sociedad en sus decisiones, Escazú puede convertirse en una declaración más.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> Colombia ratificó el Acuerdo de Escazú en 2024 y por ahora trabaja la ruta para implementarlo. <strong>Foto:</strong> Congreso de Colombia</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125493</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Feb 2026 19:39:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/06143341/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-1-350x233-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia abre consulta pública para implementar el Acuerdo de Escazú: qué funciona y qué no en otros países de Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-en-medio-de-la-deforestacion-de-mapiripan/</link>
        <description><![CDATA[<p>Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco. -Va a llover-, dice. A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En uno de los municipios con mayor deforestación de Colombia, la Reserva Natural Matabambú Lagunas busca proteger el agua, el territorio y a cientos de especies en la transición entre la Orinoquía y la Amazonía.</em></li>



<li><em>Es un sistema de lagunas y bosques inundables en el sur del departamento del Meta, que alberga mamíferos acuáticos, peces, y anfibios.</em></li>



<li><em>La Expedición BIOGuaviare, del Instituto SINCHI, llegó hasta este lugar para registrar la biodiversidad y los resultados son sorprendentes.</em></li>



<li><em>El turismo de naturaleza puede consolidarse como una alternativa económica para las comunidades organizadas que cuidan y defienden su territorio en el sur del Meta y el Guaviare.</em></li>
</ul>



<p>Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco.</p>



<p>-Va a llover-, dice.</p>



<p>A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de la casa.</p>



<p>-Eso se siente venir-, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012540/Foto-18-Juan-Camilo-Caicedo-en-las-lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269055" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>De barba, camiseta manga larga, botas pantaneras de caucho y un carisma arrollador, recuerda sus años de minero y cazador. Un día le estaba apuntando a una danta o tapir (<em>Tapirus terrestris</em>) y la vio asustada, con ganas de huir, lo que hizo que bajara la escopeta. Desde ese momento cambió su vida.</p>



<p>Su casa es de madera y está rodeada de mangos, plátanos, limones, mandarinas, cacao y café. Vive con su compañera Diana Escobar Hernández, en la Reserva Natural Matabambú Lagunas, ubicada en la vereda Caño Evaristo, en Mapiripán, al sur del departamento del Meta. La transición entre la Orinoquía y la selva amazónica colombiana.</p>



<p><strong>LEER MÁS |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/tortugas-marinas-costas-orientales-de-venezuela-conservacion-animales/">Así se construyó un oasis para las tortugas marinas en las costas orientales de Venezuela</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Mapiripán y la deforestación</h2>



<p>Mapiripán es un pueblo detenido en el tiempo. Para llegar hasta allí, dependiendo de la temporada salen uno o dos buses cada día a las 6 o 7 de la mañana desde Villavicencio, capital del Meta, y se demora aproximadamente 10 horas en llegar a su destino, si la carretera está en buen estado. Más de 12 horas si ha llovido y la trocha es difícil de transitar.</p>



<p>El recorrido cambia antes de llegar a Puerto Concordia, al sur del Meta, muy cerca de San José del Guaviare, donde en 2024 se perdieron más de 16 906 hectáreas de bosque. Allí se desvía de la carretera principal, que es pavimentada, e inicia un camino destapado donde aparecen las palmas de aceite sembradas a lado y lado. Para 2020 eran más de 5600 hectáreas, en Mapiripán, según Global Forest Watch.</p>



<p>También hay reses, pastizales grandes, linderos, niños y niñas indígenas de las etnias sikuani o jiw que van a sus casas luego de estudiar. El bus se mueve de un lado a otro, tratando de evitar los huecos encharcados donde se puede quedar atascado: si sucede, si el barro logra detener la flota, es posible que se necesiten hasta tres buses, por lo general de la palmicultora Poligrow, para sacarlo de la tierra.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269043"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012445/Foto-6-En-este-lugar-el-Instituto-Sinchi-identifico-199-aves-185-plantas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269043" /><figcaption class="wp-element-caption">En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Global Forest Watch registra que en Mapiripán, entre 2001 y 2024, el 95 % de la pérdida de cobertura arbórea se produjo en zonas donde la principal causa es la deforestación. En 2023, fue considerado el segundo municipio de Colombia más deforestado según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (<a href="https://ideam.gov.co/sites/default/files/prensa/boletines/boletin_35_ii_trimestre_2023.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">IDEAM</a>) con 5660 hectáreas. En 2024 esa cifra aumentó a 7400 hectáreas y en el segundo trimestre de&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines/ultimo/Bosques" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2025</a>&nbsp;Mapiripán se mantiene como uno de los municipios más afectados.</p>



<p>La plataforma Global Forest Watch también&nbsp;<a href="https://archive.ph/V5gsu" target="_blank" rel="noreferrer noopener">registra</a>&nbsp;“<strong>50,933 alertas de deforestación en Mapiripán entre el 15 de diciembre de 2025 y el 22 de diciembre de 2025,</strong>&nbsp;cubriendo un total de 630 ha de las cuales 29% fueron alertas de alta confianza detectadas por un solo sistema y 11% fueron alertas detectadas por múltiples sistemas”.</p>



<p>Las vías ilegales crecieron exponencialmente, tal como lo documenta una&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/"><strong>investigación periodística de Mongabay Latam,</strong></a>&nbsp;donde se hizo un análisis geográfico con imágenes satelitales, comprobando que en el municipio existen 11 ramales de vías ilegales que en total suman 549 kilómetros. Algunas de ellas están perfectamente trazadas en línea recta con hasta 60 kilómetros de longitud.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012547/Foto-20-Phyllomedusa-tarsius-Foto-Mariela-Osorno-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Phyllomedusa tarsius. Foto: Mariela Osorno, Instituto Sinchi." class="wp-image-269057" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Phyllomedusa tarsius</em>. Foto: cortesía Mariela Osorno / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p><strong>La mayoría de estas hectáreas deforestadas se utilizan para ganadería y el embalaje de la producción de los cultivos de palma.</strong>&nbsp;En este contexto, es donde se encuentra Matabambú Lagunas, un lugar especial y estratégico en términos de conservación ambiental y del territorio. Desde el 4 de marzo, el matrimonio hizo la solicitud formal para ser Reserva Natural de la Sociedad Civil, la cual se encuentra en la última etapa y espera recibir el aval pronto.</p>



<p>Las reservas naturales de la sociedad civil son “parte o todo del área de un inmueble que conserve una muestra de un ecosistema natural y sea manejado bajo los principios de sustentabilidad en el uso de los recursos naturales y que por la voluntad de su propietario se destina para su uso sostenible, preservación o restauración con vocación de largo plazo”, según&nbsp;<a href="https://old.parquesnacionales.gov.co/portal/es/sistema-nacional-de-areas-protegidas-sinap/reservas-naturales-de-la-sociedad-civil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Naturales de Colombia</a>.</p>



<p><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-ticoporo-reserva-forestal-deforestacion/">|Venezuela: Ticoporo, la reserva forestal donde solo existe 6 % de su bosque original</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Aventuras en las lagunas</strong></h2>



<p>En Matabambú Lagunas amanece a las 5:30 de la mañana. Juan Camilo Caicedo dice que cuando el sol sale más intenso y los colores son más fuertes, los pájaros vuelan más y la hora adecuada del avistamiento es a las 6:00 de la mañana. Pero cuando el día empezó nublado, “a los pájaros les da pereza”. Se trata de un bosque inundable de 700 hectáreas y dos lagunas que suman 960 hectáreas, donde hay diversidad de especies, entre ellas pirañas (<em>Serrasalmus rhombeus</em>) y toninas o bufeos (<em>Inia geoffrensis</em>), estas últimas catalogadas como “en Peligro” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012536/Foto-17-Juan-Camilo-Caicedo-pajareando-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269054" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Después del tinto (café) del día, Caicedo inicia el primer recorrido para verificar que las aves hayan comido el cebo colocado estratégicamente alrededor de la casa el día anterior. Explica que hay que darles comida de manera responsable y adecuada, para no perjudicar su dieta natural.</p>



<p>El segundo recorrido es hacia el corral de cerdos, con la particularidad de que el alimento para ellos son las semillas que caen de las palmas africanas, gracias a un acuerdo al que llegaron con un productor local. Por detrás de la casa hay cajas donde las abejas tenían su hogar pero que se perdió por una inundación.</p>



<p>Unos pasos adelante está el bosque donde se hace observación de aves. Este es uno de los principales atractivos para hacer turismo de naturaleza, investigación científica u observación por hobbie. Como persona jurídica,<strong>&nbsp;la organización tiene el nombre de Fundación Lagunas Adventure</strong>&nbsp;y se ha posicionado no sólo en el país sino también a nivel latinoamericano en el avistamiento de aves. Tanto en el Global Big Day, cuando estos animales migran de norte a sur, como en el October Big Day, de este año, cuando migran de sur a norte, esta esquina de Mapiripán es el Hotspot o sitio de interés que registró los niveles más altos de Colombia con 216 aves en el primero y 146 en el segundo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269041"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012437/Foto-4-Bano-ecologico-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269041" /><figcaption class="wp-element-caption">Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Existe un&nbsp;<a href="https://www.wwf.org.co/?327530/Guia-basica-para-el-avistamiento-de-aves" target="_blank" rel="noreferrer noopener">protocolo</a>&nbsp;para el avistamiento y el registro de las aves en el celular con las aplicaciones de Ebird y Merlín Bird ID. Se hacen listas de las especies que pasan por allí, se fotografían, al tiempo que se camina despacio, con respeto, sin perturbar. Los observadores se comunican con la mirada, con los gestos del cuerpo, con la sonrisa.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un lugar con un potencial de biodiversidad sorprendente</h3>



<p>Diana y Juan Camilo evidencian el éxito de sus esfuerzos de conservación por ejemplo, en el incremento de peces en las lagunas y de águilas pescadoras (<em>Pandion haliaetus</em>). “Antes veíamos un águila máximo dos veces a la semana. Ahora ya vemos tres águilas todos los días cazando en la mañana, al mediodía, y al finalizar la tarde. Antes venían dos nutrias o perros de agua de manera esporádica y muy rápida, eran muy esquivos; ahora vemos seis, siete u ocho muy serenamente”, cuenta Escobar.</p>



<p>Mariela Osorno, bióloga, e investigadora del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), concuerda con el&nbsp;<strong>potencial gigantesco que tiene la Reserva Natural Matabambú Lagunas</strong>. Durante el segundo semestre de 2025, la experta hizo parte de la&nbsp;<strong>Expedición BIO al sistema lagunar y fluvial del bajo río Guayabero y alto río Guaviare – Naturaleza, Paz y Territorio -BIOGUAVIARE-.</strong></p>



<p>Viajaron desde el Raudal de Angosturas, en San José del Guaviare, hasta la vereda Caño Evaristo, donde está Matabambú Lagunas. En total son ocho veredas (núcleos) donde se realizaron ejercicios de ciencia ciudadana y en los cuales las comunidades compartieron conocimientos, apoyaron actividades logísticas y participaron en procesos de monitoreo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269049"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012510/Foto-12-Diana-Escobar-y-Juan-Camilo-Caicedo-en-la-Reserva-Natural-Matabambu-Lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269049" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>A lo largo del sistema lagunar y fluvial en los ocho lugares de la expedición, se documentaron especies pertenecientes a 492 familias, 1 351 géneros y una diversidad que abarca plantas, hongos, termitas, hormigas, aves, reptiles, anfibios, mamíferos grandes y pequeños, peces, macroinvertebrados, microalgas, microorganismos y bacterias.</p>



<p><strong>Entre los resultados se destacan 43 especies migratorias, que usan los humedales de la zona explorada como rutas biológicas clave; 13 especies amenazadas, fundamentales para estrategias de conservación; 12 especies endémicas,</strong>&nbsp;exclusivas de esta región del país y 19 especies introducidas, lo que no es precisamente una buena noticia pero es información necesaria para el manejo y el control. Aunque la deforestación en estos territorios es alta, la investigadora hace énfasis en que estos ocho núcleos están muy bien cuidados “y alojan una biodiversidad muy significativa para la ciencia”.</p>



<p>Matabambú Lagunas es un lugar que le sorprendió a Osorno, sobre todo por su diversidad de anfibios. “<strong>Allí encontramos unas cosas realmente muy sorprendentes en términos de biodiversidad. La mayor cantidad de este territorio son bosques inundables, entonces el potencial que tienen allí es enorme</strong>”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269046"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012457/Foto-9-Dioclea-reflexa-Fabaceae-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Dioclea reflexa (Fabaceae) Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269046" /><figcaption class="wp-element-caption">Dioclea reflexa (<em>Fabaceae</em>) Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Según la científica, este lugar “es muy bueno para avistamiento de cachirres (<em>Caiman crocodilus</em>) y de anfibios en paseos nocturnos”. La metodología consiste en salir de noche, desde las seis de la tarde hasta las 11 o 12 de la noche. “En un recorrido sólo de tres horas, o sea, la mitad del tiempo, puedes encontrar más de 15 especies en Matabambú, al lado de la casa. Es algo sorprendente”, cuenta la experta de Sinchi.</p>



<p>La especie que más le sorprendió a Osorno encontrar al lado de casa, como si fuera la mascota de la pareja Caicedo Escobar, fue la Phyllomedusa vaillantii, “una rana que es absolutamente atractiva en términos de su belleza y tú la escuchas cantar y la ves caminar y trepar de un árbol a otro”.</p>



<p><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ganaderia-palma-africana-amenazan-mono-zocay-colombia/">| La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Acuerdos comunitarios para proteger las lagunas</h2>



<p>La tierra donde está la reserva Matabambú Lagunas era de la familia de Juan Camilo Caicedo desde los años 80, pero por el conflicto armado se desplazaron forzadamente una década después. Mapiripán cuenta con 5866 personas inscritas en el Registro Único de Víctimas y allí, en julio de 1997, el municipio fue epicentro de una&nbsp;<a href="https://www.unidadvictimas.gov.co/especiales/site-mapiripan/index.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">masacre</a>&nbsp;cometida por paramilitares que dejó cerca de 50 personas muertas y 511 familias desplazadas forzadamente.</p>



<p>La familia Caicedo regresó en 2019, después de un proceso de restitución de tierras y empezó un pequeño proyecto de apicultura. Desde entonces ha construido una forma y un estilo de vida donde trabajan la tierra y conservan la naturaleza. Entre 2022 y 2023 empieza la pareja empieza propiamente la consolidación de la reserva natural y el trabajo de recuperación y defensa del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269045"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012453/Foto-8-Diana-Escobar-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269045" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Diana Escobar cuenta que Matabambú Lagunas tiene dos pilares: «El de turismo rural, sostenible, de naturaleza, y comunitario; y el de preservación, conservación de la biodiversidad, justicia, reconciliación ambiental y restauración natural”. Para poder consolidar este proyecto de protección de la naturaleza, tuvieron que entablar diálogos, conversaciones y llegar a acuerdos con sus vecinos y vecinas de la vereda Caño Evaristo, de la mano de la Junta de Acción Comunal.</p>



<p><strong>Los acuerdos consisten en “no permitir la caza y la pesca predatoria, la extracción de carbón, orquídeas, y madera”</strong>. Antiguamente, antes de 2023, los recursos de esta región los utilizaban personas externas para su beneficio económico: “Se internaban tres o cuatro días a sacar bultos de pescado, bultos de carbón, bultos de orquídeas y a sacar madera de manera incontrolable. Ya uno sabía porque venían con sus mallas, sus anzuelos, sus recipientes de icopor [<em>poliestireno expandido]</em>&nbsp;grandísimos”, recuerda Escobar. Eso no volvió a suceder y por ello la restauración natural es evidente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Turismo comunitario para proteger la naturaleza</h2>



<p>Franklin Novoa es un joven integrante del Club de Observadores de Aves de Mapiripán (Coam). Iba a lo que hoy es la reserva a hacer avistamiento, desde antes de que la familia Caicedo regresara. Esto hizo que articulara con ellos y empezaran a proyectar este lugar para hacer turismo comunitario.</p>



<p>Uno de los aspectos importantes sobre la transformación del territorio, para Novoa, es quitar el estigma que tiene Mapiripán debido a sus dinámicas de violencia y conflicto armado. “El ambiente también es víctima y ahora, a través de las aves, a través de la conservación y a través de un turismo sostenible y comunitario, podemos hacer posible que las personas encuentren nuevas formas de ingresos [económicos] que no afecten el ecosistema”, dice Novoa. Desde 2019, la Jurisdicción Especial para la Paz&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/JEP/documents1/El%20ambiente%20como%20v%C3%ADctima%20silenciosa.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">declaró</a>&nbsp;al ambiente como víctima del conflicto armado de Colombia.</p>



<p>La investigadora del SINCHI está de acuerdo con el joven oriundo de Mapiripán.&nbsp;<strong>“Para que la gente haga un turismo de naturaleza bien hecho tiene que partir de un fortalecimiento organizativo de las comunidades para que todas las personas participen con diferentes actividades”.</strong>&nbsp;Dentro del turismo de naturaleza, según la científica, se pueden prestar diferentes y diversos servicios, no sólo el avistamiento de aves, sino también el avistamiento de anfibios y el senderismo “pero eso requiere que las comunidades realmente se fortalezcan en torno a la actividad y se generen soluciones y no perjuicios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269056"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012544/Foto-19-Bryconops-giacopinii-Foto-Jonathan-Venegas-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Bryconops giacopinii. Foto: Jonathan Venegas, Instituto Sinchi" class="wp-image-269056" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Bryconops giacopinii</em>. Foto: cortesía Jonathan Venegas / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p>La bióloga ornitóloga y profesora de la Universidad de los Llanos, Andrea Morales, también concuerda con el gran potencial para el aviturismo y el turismo de naturaleza que tiene Matabambú Lagunas. Aunque sólo ha estado una vez en la reserva, sus estudiantes sí han ido con frecuencia, sobre todo en 2025, y por eso sabe que el lugar se ha ido transformando para realizar ejercicios de ciencia ciudadana que posteriormente le sirven a ella como investigadora.</p>



<p>En una estantería de la casa de Matabambú Lagunas, hay dos libros:&nbsp;<em>Avicultura Colombiana</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Aves del Guaviare, una explosión de colores</em>. Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo quieren tener uno de estos libros con las especies de aves del norte amazónico, de Mapiripán. Estuvieron en la COP16 en Cali en 2024 y en la COP30 de Belém do Pará en Brasil. Todavía siguen esperando la última fase para que Matabambú Lagunas sea constituída formalmente como Reserva Natural de la Sociedad Civil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269052"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012522/Foto-15-Pyrrhura-melanura-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Pyrrhura melanura Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269052" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Pyrrhura melanura.</em>&nbsp;Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Mientras conversábamos en la mesa de su casa, Juan Camilo Caicedo saltó sorprendido porque un bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma fasciatum</em>) se estaba asomando en el agua. No lo podía creer, aunque una persona extraña a estas tierras no comprenda el por qué de tanta emoción. Llamó a su pareja y tomaron los binoculares para comprobar lo que estaban viendo. “Eso es otra señal de la recuperación de la laguna”, concluyó.</p>



<p><strong><em>Imagen principal:</em></strong><em> Diana Escobar “pajareando”, en términos más técnicos, realizando avistamiento de aves y ornitología recreativa. </em><strong><em>Foto: </em></strong><em>Simón Zapata Alzate</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-mapiripan/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125384</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 16:11:36 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cierre inevitable de una época</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/el-cierre-inevitable-de-una-epoca/</link>
        <description><![CDATA[<p>La versión del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial se deriva del hecho irreversible de la guerra misma, cuyos resultados condujeron al diseño de una institucionalidad que mantuviera ese orden, con la ventaja de darle un poco de estabilidad a la vida entre naciones, con desbalances y desgaste que se han hecho cada [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La versión del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial se deriva del hecho irreversible de la guerra misma, cuyos resultados condujeron al diseño de una institucionalidad que mantuviera ese orden, con la ventaja de darle un poco de estabilidad a la vida entre naciones, con desbalances y desgaste que se han hecho cada vez más ostensibles a lo largo de siete décadas.&nbsp;</p>



<p>No otra cosa que reflejo del resultado de esa guerra es la configuración del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con cinco miembros inamovibles, ganadores de la guerra, capaces de vetar lo que sea según sus intereses. Grupo arbitrario, aunque explicable, de privilegiados por derecho, que sobrepasa con exceso los poderes de la Asamblea General, relegada a un papel secundario, así en ella tengan asiento todos los 193 miembros de la Organización. De manera que los acuerdos y el derecho vinieron a reflejar realidades derivadas de la fuerza y no de la voluntad “democrática” de las naciones del mundo en condiciones de verdadera igualdad.&nbsp;</p>



<p>Desde la fundación de la ONU, y a pesar de la proclamación de fidelidad a los compromisos adquiridos en el seno de la organización, las grandes potencias han ignorado olímpica e impunemente, cuando les conviene, el mismo orden que esperan que los demás sí cumplan. Tal sucede por ejemplo con la sujeción a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, al punto que muchos otros países imitan ese comportamiento y se salen de dicha jurisdicción a su conveniencia. Lo cual es inevitable, precisamente porque los hechos terminan por imponerse sobre compromisos que de pronto quedan apenas escritos como catálogo de buenas intenciones.&nbsp;</p>



<p>Lo anterior no implica menosprecio por todos los convenios que, en Europa y otros continentes, a lo largo de milenios, introdujeron treguas en medio del desorden de las guerras. Por el contrario, resalta la importancia de que, luego de cada movimiento telúrico en las relaciones internacionales, aparezca por algún lado no solamente una tregua, sino que surjan compromisos en favor de la paz y la estabilidad, sin que sea posible proscribir para siempre el surgimiento de nuevas ambiciones y nuevas acciones depredadoras. Algo inevitable en razón de la “condición humana”, que recuerda la fábula del escorpión que, después de rogarle a un conejo que lo llevara en su mullido lomo al otro lado de una súbita corriente le clavó el aguijón, para justificar luego su horrible acción con la disculpa de que lo había hecho porque eso era inherente a su naturaleza.&nbsp;</p>



<p>El estremecimiento que vive el mundo al comenzar el año 2026 es apenas la última versión de una serie reiterada de cambios derivados de la irrupción de actores que se salen de tradiciones y compromisos, bien o mal concebidos, cumplidos a medias, y que plantean de manera escueta a los ojos de los demás problemas inusitados que existen pero nadie se atreve a mencionar, o adelantan acciones audaces que pertenecían al mundo de la fantasía, noble o perversa, con lo cual ponen al mundo en ascuas. Léase lo que se vivió en la primera parte del Siglo XX con las dos guerras mundiales, frente a las cuales lo de ahora, por complejo y aburrido que sea, es hasta ahora un intento menor de ajuste de cuentas y de buscar provecho por parte de los poderosos, como siempre.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>El celebrado discurso del primer ministro canadiense Mark Carney en Davos parece ser una buena síntesis de la situación del momento, leída en los grandes términos de la crisis de las relaciones internacionales de nuestra época. Crisis por supuesto animada por el retorno a la Casa Blanca de un personaje que entiende el ejercicio del poder político desde el punto de vista de empresario que ha venido a ajustar cuentas con amigos que sacaban gratuitamente provecho de la protección de los Estados Unidos, así como con enemigos efectivos o potenciales a los que aspira a poner en su sitio.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>La presencia de ese personaje, con sus peculiares argumentos, sintetizados en el lema de hacer a su país “grande otra vez”, se ha hecho notar a través de reclamos lícitos como el de pedir a sus socios de la OTAN que cumplan con sus obligaciones con la organización, extravagancias como la de agredir la soberanía canadiense y amenazar la existencia misma del Canadá como Estado, o la pretensión de conquistar Groenlandia a costa de un país europeo que ha apoyado a los Estados Unidos y es miembro de la OTAN.&nbsp;</p>



<p>Si bien el proyecto aparentemente improvisado y dependiente de la pretendida genialidad de realizador de acuerdos de un presidente no ha podido producir, como lo había prometido, detener la guerra en Ucrania, propiciada por su émulo ruso también como partícipe del remezón de la vida internacional, ha logrado producir cambios interesantes en un mundo que se asfixiaba en su propia complejidad.&nbsp;</p>



<p>Los europeos se han dado cuenta de que, como lo advirtió De Gaulle, la alianza con los Estados Unidos no sería para siempre, pues podría llegar un presidente que tuviera de Europa una idea menos idílica y cultural y estratégicamente más autónoma. Por lo cual han buscado ponerse al día con la OTAN y emprender otra vez un rearme que por supuesto trae malos recuerdos, pero les da un poco de seguridad auto proveída, mientras no se dividan.</p>



<p>Poco a poco se produce un realineamiento en materia de intercambio comercial, con todos sus efectos económicos y políticos, que implica alianzas europeas con Canadá, América Latina, el Pacífico y sobre todo China.&nbsp;&nbsp;Fenómeno que marcha siempre en doble sentido, aunque en muchos casos logra mantener a China a prudente distancia respecto de sus ambiciones universales de llenar los vacíos que le vayan dejando los propios Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>Se producen y se esperan cambios dramáticos respecto de situaciones que parecían sin salida, como la de Venezuela y la de Cuba, que podrían continuar indefinidas si no hubiera aparecido una fuerza que, así fuese animada por el poco noble pero explicable propósito de hacerse al control del petróleo, hubiese intervenido para romper con el orden establecido, que a su vez había roto con un orden anterior por la vía de la fuerza. Situación que reclama agilidad e inteligencia para evitar un orden neocolonial impuesto y perdurable, pero que significa una oportunidad de recuperación democrática deseable.&nbsp;</p>



<p>Se agita, así sea peligrosamente, una posible nueva versión del Oriente Medio, que representa al mismo tiempo oportunidad de arreglos en busca de algo de estabilidad durable, como alternativa ante la amenaza misma de una nueva catástrofe.&nbsp;</p>



<p>Se anima una nueva discusión sobre la importancia del Ártico, cada vez más descongelado, que exige definiciones propias de una época de descubrimientos por realizar y de rutas por establecer, que tendrán importancia creciente a lo largo del Siglo XXI.&nbsp;</p>



<p>Se desconfigura de hecho el sistema de Naciones Unidas, con el retiro de numerosas agencias de un actor importante, como los Estados Unidos, de manera que se hace cada vez más urgente la anhelada reforma de la Organización, para que refleje ese mundo que poco a poco se irá cuajando en medio del desorden y la angustia de tantos que piensan que vivimos el fin del mundo.&nbsp;</p>



<p>Aunque muchos de estos procesos, y la manera de tramitarlos, traigan como resultado un aislamiento y de pronto una pérdida de peso momentánea o prolongada de poder de los Estados Unidos, que pueden terminar aislados o uniendo a muchos países en su contra, lo cierto es que el gobierno de la Unión, que cumple un año en el poder, se ha convertido en el agitador del cierre de una época.&nbsp;</p>



<p>Así sea complejo el personaje que ha impulsado todo esto, y tenga menos conciencia que la de sus detractores respecto de las consecuencias de su ejercicio del poder, el mundo se ve conminado a salir de la modorra del orden de la posguerra mundial y de la post Guerra Fría. Es el cierre ineluctable de una época, como se han dado tantos otros cierres y se seguirán dando a lo largo de la historia, lentamente con el motor de pactos e instituciones, o de manera acelerada por la irrupción de actores y circunstancias que, por molestos que parezcan, también son motores de la historia.&nbsp;</p>



<p>Entonces, lejos de asustarse por la complejidad de los hechos, hay que mirar la situación como una era de cambios que ya era hora que se dieran, en lugar de seguir en medio de una tibieza tormentosa de nunca acabar. Es lo que hay y es lo que tenemos.</p>



<p>El problema de verdad, y el reto, para el mundo, y en nuestro caso en la conducción de nuestra política exterior, es el de tener la lucidez suficiente para ver cómo jugamos en ese escenario, sin salir a cazar mariposas amarillas ni a decir tonterías que no solamente nos desprestigian, sino que nos relegan a un lugar que no nos merecemos. Mientras observamos cómo termina en estos días en Washington lo del paso de la corriente súbita de un alacrán en el hombro de un conejo.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125361</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 03:18:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El cierre inevitable de una época]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/venezuela-trump-y-petroleo-los-anuncios-de-ee-uu-profundizan-la-incertidumbre-ambiental-tras-la-captura-de-maduro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;identificar anomalías&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Análisis de expertos señalan que, al considerar los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025, se registraron 3091 incidentes de hidrocarburos en el mar venezolano.</em></li>



<li><em>Una expansión petrolera sin salvaguardas robustas amenaza con profundizar daños en ecosistemas ya altamente vulnerables al cambio climático y a la pérdida de servicios de la naturaleza.</em></li>



<li><em>Ingenieros sugieren que la inversión podría traer mantenimiento en oleoductos y refinerías para disminuir accidentes ambientales.</em></li>



<li><em>El temor de los expertos es que sin supervisión y fortalecimiento institucional, la expansión petrolera profundizará problemas ambientales y vulnerará derechos de comunidades locales.</em></li>
</ul>



<p>Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;<strong>identificar anomalías</strong>&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso en&nbsp;<a href="https://science.nasa.gov/earth/earth-observatory/troubled-waters-148894/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fotografías satelitales de la NASA desde 2021</a>— no es un evento aislado, sino un&nbsp;<strong>patrón crónico de contaminación.</strong></p>



<p>Entre 2023 y 2025, el especialista —quien prefirió mantener su identidad en reserva por el complejo clima político del país— detectó de forma persistente&nbsp;<strong>manchas de hidrocarburos</strong>&nbsp;no sólo en la superficie del Lago de Maracaibo, sino también a lo largo de las costas de los estados de Anzoátegui, Monagas, Sucre, Carabobo y Falcón, así como en múltiples áreas marino-costeras protegidas. Estos patrones coinciden con registros de<strong>&nbsp;fugas y derrames continuos</strong>&nbsp;en la región y sugieren que dichas descargas están ligadas a la infraestructura de la empresa estatal de hidrocarburos más reconocida de Venezuela: Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA).</p>



<p><strong>Leer más | |<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268890"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142304/Imagen2.jpg" alt="Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268890" /><figcaption class="wp-element-caption">Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>“Lo que vemos es permanencia”, explica el investigador sobre el Lago de Maracaibo. “Una capa de hidrocarburos que varía de espesor, pero que está siempre allí”. Además, señala que el seguimiento satelital del equipo de investigación muestra un aumento sostenido de los incidentes con hidrocarburos en aguas venezolanas. En el primer semestre de 2023 se registraron 949 casos mientras que en el primer semestre de 2025, la cifra ascendió a 1364, lo que representa&nbsp;<strong>un incremento cercano al 44 %</strong>.</p>



<p>Al sumar los registros correspondientes a los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025,&nbsp;<strong>el total acumulado asciende a 3091 incidentes</strong>. De ese total, dos fueron derrames mayores a 100 kilómetros cuadrados: uno desde la&nbsp;<a href="https://lga.lagranaldea.com/2024/08/31/derrames-de-la-refineria-el-palito-lo-que-se-ve-y-lo-que-queda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Refinería El Palito</a>, en diciembre de 2023; y otro, en agosto de 2024,&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/562987/el-derrame-petrolero-equivalente-a-37-000-canchas-de-futbol-que-afecta-a-carabobo-y-falcon/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre los estados de Falcón y Carabobo</a>. El resto corresponden a fugas menores, pero igualmente recurrentes. El conteo total de incidentes indica que&nbsp;<strong>se afectaron 25 090 kilómetros cuadrados</strong>, una superficie equivalente a casi la mitad del territorio de Costa Rica.</p>



<p>“<strong>El peor derrame que he visto recientemente fue el de&nbsp;<a href="https://elpais.com/america/2024-08-20/un-nuevo-derrame-de-crudo-de-pdvsa-contamina-las-playas-del-caribe-venezolano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">agosto de 2024</a></strong>, dejó una estela que alcanzó manglares y refugios de fauna. Las descargas no fueron sólo de petróleo: también hubo aguas negras, sedimentos y agroquímicos. El impacto es visible en la cadena alimentaria: moluscos como las ostras quedaron contaminados y ya no son aptos para el consumo” comenta el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268891"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142307/Imagen1.jpg" alt="Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268891" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Aunque en años recientes Washington había otorgado licencias limitadas para que empresas como Chevron operaran en el país, en 2025 muchas de esas autorizaciones fueron revocadas y&nbsp;<a href="https://es.euronews.com/business/2025/12/29/por-que-chevron-sigue-operando-en-venezuela-pese-a-las-sanciones-de-estados-unidos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">restricciones más estrictas</a>&nbsp;se impusieron sobre exportaciones petroleras y buques asociados al comercio de crudo venezolano. El panorama político e internacional del país estaría cambiando radicalmente en 2026, pues&nbsp;<strong>otra vez Venezuela es observada por inversionistas extranjeros interesados en reactivar la industria petrolera</strong>, debilitada por décadas de deterioro y sanciones internacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La intervención internacional</h2>



<p>Para el especialista que pidió la reserva de su nombre, las sanciones económicas internacionales que ha recibido Venezuela no han reducido el impacto ambiental de la industria en el país. Por el contrario, han aumentado los riesgos señalados en&nbsp;<a href="https://transparenciave.org/48-tanqueros-irregulares-estuvieron-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informes</a>&nbsp;de varias ONG, en los que se comenta que&nbsp;<strong>al empujar las exportaciones hacia rutas opacas</strong>&nbsp;—como flotas ilegales y transferencias de crudo en mar abierto—&nbsp;<strong>se debilitan los controles ambientales y crece la probabilidad de derrames</strong>, especialmente en zonas costeras y portuarias.</p>



<p>La capacidad petrolera venezolana, de la que depende gran parte de la economía del país, se mantiene en torno a un millón de barriles por día, muy por debajo de su&nbsp;<strong>capacidad potencial, que podría ser&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-tiene-capacidad-para-triplicar-su-producci%C3%B3n-petrolera%2C-seg%C3%BAn-exministro-ram%C3%ADrez/90773773" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tres veces mayor</a></strong>. Sin embargo, este escenario podría cambiar en el corto y mediano plazo.</p>



<p>Tras años de&nbsp;<a href="https://armando.info/amiguismo-crudo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">operaciones opacas</a>, el sector petrolero venezolano enfrenta ahora la posibilidad de un repunte productivo, impulsado por el giro en la política de&nbsp;<strong>Donald Trump</strong>&nbsp;hacia el país, quién, luego de la intervención que terminó con la captura de Nicolás Maduro,&nbsp;<strong>promovió la apertura de esta industria a empresas estadounidenses y europeas</strong>, incentivando a las compañías para que evalúen inversiones para reconstruir y aumentar la producción.&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-09/trump-insta-a-las-petroleras-a-invertir-100000-millones-en-venezuela-para-controlar-la-industria.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En declaraciones públicas</a>, Trump mencionó que se podrían movilizar hasta&nbsp;<strong>100 000 millones de dólares en inversión privada.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268715"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21141006/Donald-Trump-White-House-Cover-768x512.jpg" alt="Donald Trump. Foto: White House" class="wp-image-268715" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció posibles inversiones de Estados Unidos en la industria petrolera venezolana. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p>Esta dinámica de interés corporativo surge en un momento en que el Gobierno venezolano, ahora liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez,&nbsp;<strong>ha propuesto&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/business/energy/venezuelas-rodriguez-proposes-oil-reform-facilitate-investment-2026-01-15/?fbclid=PAb21jcAPXdzNleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaflzlDlwRDKb5oHOnvEFeWKBpNC7vMQKpkhRGmeQoB2TS7N_lyR6ZFFfqBPyg_aem_gIr0juPluSmFISJyJhDdVw" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una reforma</a>&nbsp;a la Ley de Hidrocarburos</strong>, con el&nbsp;<a href="https://talcualdigital.com/reforma-petrolera-abre-espacio-a-privados-reduce-controles-y-flexibiliza-regalias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">objetivo</a>&nbsp;explícito de atraer mayores inversiones extranjeras al sector petrolero. La iniciativa busca responder a las críticas de compañías como Exxon Mobil sobre la falta de seguridad jurídica y satisfacer la demanda de empresas como Repsol y Chevron de operar bajo condiciones regulatorias “seguras” que permitan la entrada de capital y operaciones en campos dónde hoy no existe infraestructura.</p>



<p>En paralelo a este rediseño del marco legal, Rodríguez anunció la&nbsp;<strong>firma del primer contrato para&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-anuncia-contrato-para-exportar-por-primera-vez-gas-licuado-de-petr%C3%B3leo/90791295" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportar gas licuado de petróleo</a>&nbsp;(GLP)</strong>, marcando un giro en la estrategia energética venezolana y su intención de monetizar subproductos de la actividad petrolera. El anuncio, presentado como un hito comercial, se produjo en un contexto en el que altas cantidades de gas asociado continúan siendo quemadas o liberadas a la atmósfera por falta de infraestructura.</p>



<p>Este panorama abre dos escenarios opuestos. El primero, y en el que coinciden la mayoría de fuentes consultadas, es que se dé una expansión acelerada de la industria petrolera,&nbsp;<strong>sin salvaguardas robustas y profundizando los daños ecológicos</strong>&nbsp;en ecosistemas ya altamente vulnerables a la crisis climática. El segundo es la esperanza de que la llegada de capital y tecnología introduzca estándares más estrictos de regulación ambiental.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/bolivia-las-protestas-obligaron-a-que-el-presidente-tumbe-su-megadecreto-pero-buscara-aprobar-su-agenda-ambiental-con-leyes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia: las protestas obligaron a que el presidente tumbe su megadecreto, pero buscará aprobar su agenda ambiental con leyes</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El antes del petróleo venezolano y la incertidumbre por su futuro</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268887"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142256/imagen5-768x512.jpeg" alt="Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del lago de Maracaibo. (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268887" /><figcaption class="wp-element-caption">Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del Lago de Maracaibo (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p>Un ingeniero que pidió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad y que creció en el campo petrolero de Judibana, en la península de Paraguaná, recuerda que entre 1990 y 2002, cuando trabajó en PDVSA, llegó a liderar un equipo técnico responsable del mantenimiento y la confiabilidad de los sistemas de instrumentación del Centro de Refinación Paraguaná, que integra las refinerías de Amuay y Cardón.</p>



<p>“Cada vez que entraba a la planta veía equipos con letreros pintados que decían ‘100 días sin accidentes’, y eso era un incentivo para nosotros”, relata. En ese período, explica,&nbsp;<strong>la empresa medía la eficiencia a partir del tiempo transcurrido sin fallas operativas</strong>&nbsp;y otorgaba bonos de productividad, una lógica que marcaba la cultura interna de la industria petrolera.</p>



<p>El punto más alto de producción del país fue en 1997, cuándo superó la producción de 3 millones de barriles diarios, al aprovechar las reservas más grandes de crudo pesado en el mundo. El ingeniero asegura que<strong>&nbsp;la industria tenía mecanismos de monitoreo ambiental en algunas refinerías</strong>, por ejemplo, casetas de medición de contaminantes y separadores de hidrocarburos en afluentes.</p>



<p>“En la refinería de Amuay había dos casetas ambientales conectadas a una estación de monitoreo que medían contaminantes como óxido de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO₂), monóxido de azufre (SO) y partículas en suspensión. Una de esas casetas se instaló en el sureste-noreste, donde el viento suele llevar las emisiones hacia las comunidades, para detectar variaciones en la contaminación y&nbsp;<strong>activar medidas en las plantas cuando los niveles aumentaban</strong>”, señala el ex trabajador de la empresa.</p>



<p>Sin embargo, esta supervisión era costosa, requería de personal capacitado para monitorear continuamente las instalaciones y no se ejecutó en todas las instalaciones de la industria. En la actualidad, se desconoce si medidas como estas se siguen implementando.&nbsp;<strong>“Ya hasta colegas me han dicho que los equipos se los robaron”</strong>&nbsp;comenta.</p>



<p><a href="https://www.nytimes.com/es/2025/12/06/espanol/negocios/petroleo-venezuela.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Venezuela posee aproximadamente<strong>&nbsp;el 17 % de las reservas de petróleo conocidas en el mundo</strong></a>, de las cuáles, de acuerdo a Edgar Chacín, geólogo con más de tres décadas de experiencia en PDVSA y empresas petroleras internacionales, están distribuidas de la siguiente manera: 53 % extrapesado, 20 % pesado, 15 % mediano, 8 % liviano y 4 % condensado. “Para procesar este crudo hay que trabajar con mayor prioridad el mantenimiento y la recuperación de la infraestructura de transporte de hidrocarburos en el país. Hablamos de oleoductos, gasoductos y terminales de embarque”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218100"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004043/Manchas-en-Punta-Brava-cayo-de-Morrocoy-el-2-de-agosto-756x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Manchas en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto.Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218100" /><figcaption class="wp-element-caption">Manchas de petróleo en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto de 2020. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p>Chacín explica que&nbsp;<strong>contar con infraestructura apta es necesario para refinar con mayor facilidad</strong>&nbsp;y producir combustibles de alto valor en el mercado internacional. “Venezuela tiene grandes reservas de crudo pesado, pero para transportarlo y venderlo es necesario mezclarlo con diluyentes [crudo liviano o condensados] o someterlo a procesos de mejoramiento en plantas especializadas. Ese tipo de capacidad requiere inversión y ahora [con la situación política actual] podría ser viable”, indica.</p>



<p>Aún así, alerta que&nbsp;<strong>la producción de esos crudos debe acompañarse con técnicas que reduzcan el impacto ambiental durante la extracción</strong>. “Elaborar agrupaciones de perforaciones, planificación ambiental y otros factores ecológicos y de hábitat. Todo esto es posible sólo si hay personal capacitado”, dice.</p>



<p>Gladys Rincón es doctora en ingeniería ambiental y tiene dudas sobre el cumplimiento de altos estándares ahora que se quiere potenciar la industria petrolera en Venezuela. Trabajó durante las décadas de 1980 y 1990 como analista en PDVSA, actualmente es investigadora universitaria y señala que, a pesar de que en la época de la bonanza petrolera venezolana existían normas internacionales que minimizaban los accidentes, no se consideraba la contaminación de manera integral. Por ejemplo,&nbsp;<strong>no se tenía en cuenta la calidad del aire.</strong></p>



<p><a href="https://www.researchgate.net/publication/269966823_Assessment_of_Responsibility_for_Pollution_from_PM10_and_Sulfur_Dioxide_and_Application_to_an_Industrial_Area_on_the_Northeastern_Coast_of_Venezuela?_tp=eyJjb250ZXh0Ijp7ImZpcnN0UGFnZSI6InByb2ZpbGUiLCJwYWdlIjoicHJvZmlsZSJ9fQ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En estudios realizados años después</a>, Rincón modeló la dispersión de contaminantes atmosféricos generados por complejos petroquímicos, incluyendo óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno y material particulado fino para determinar de dónde venían las emisiones.</p>



<p>“En el Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui&nbsp;<strong>hubo comunidades afectadas</strong>&nbsp;debido a fallos en la hidrodesulfuradora y sus emisiones. Eso se expuso hace años”. La investigadora señala que hubo reclamos por&nbsp;<strong>problemas respiratorios, cardíacos y neurológicos</strong>, además de registros de supuestas malformaciones en algunos centros médicos.</p>



<p>Hoy, ya dedicada al estudio de la contaminación atmosférica y el cambio climático, Rincón observa con preocupación el posible retorno de grandes volúmenes de producción petrolera.&nbsp;<strong>“Si no hay evaluaciones ambientales ni regulación efectiva, el impacto será enorme</strong>: aguas contaminadas con metales pesados, emisiones de CO2 y metano, pasivos que se acumulan. Si el Gobierno actual o futuros inversionistas no hacen evaluaciones ni regulaciones, la situación seguirá&nbsp;<a href="https://www.connectas.org/especiales/pdvsa-contamina-mas-de-lo-que-produce/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">igual a la que vivimos actualmente</a>&nbsp;o peor”, advierte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004029/Golfo-Triste-primer-lugar-impacto-por-el-derrame-720x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Golfo Triste, primer lugar impacto por el derrame. Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218097" /><figcaption class="wp-element-caption">Golfo Triste impactado por un derrame de petróleo. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La crisis del agua ya es una bancarrota hídrica mundial: la ONU alerta sobre pérdidas irreversibles en ríos, glaciares y humedales | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El clima y el costo de la producción petrolera</h2>



<p>Aunque Venezuela hoy no figura entre los mayores emisores globales de gases de efecto invernadero, su enorme reserva de crudo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco (región al norte del país, dividida en los bloques Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo, y que contiene las mayores reservas de petróleo extrapesado y pesado del planeta) la coloca como un actor climático clave si la producción se reactiva.</p>



<p><a href="https://globalwitness.org/en/press-releases/ramping-up-venezuela-oil-production-could-risk-methane-bomb-data-shows/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En un informe</a>, la organización Global Witness advierte que un aumento sustancial de la extracción de este crudo de complejo procesamiento&nbsp;<strong>podría añadir emisiones equivalentes a las de todo el transporte marítimo global</strong>.</p>



<p>El informe estima que un escenario de producción elevada podría generar hasta 729 millones de toneladas de CO2 equivalente al año y subraya que gran parte de ese riesgo está ligado a&nbsp;<strong>la infraestructura deteriorada, las fugas, las fallas operativas y la quema de gas que elevan drásticamente el impacto climático</strong>.</p>



<p>Y es que la infraestructura petrolera atraviesa ecosistemas clave del país. En las costas de Falcón, Carabobo y el eje Puerto La Cruz–Mochima, fallas operativas&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/01/2023-inicio-con-derrames-petroleros-en-lago-de-maracaibo-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han causado daños severos al ambiente marino</a>. Por otro lado, en el oriente, sabanas, morichales y el río Guarapiche,&nbsp;<a href="https://provea.org/actualidad/en-seis-anos-pdvsa-derramo-856-72285-barriles-de-petroleo-al-medio-ambiente/#:~:text=(21%20%E2%80%93%2042)-,En%20seis%20a%C3%B1os%20PDVSA%20derram%C3%B3%20856.722%2C85,de%20petr%C3%B3leo%20al%20medio%20ambiente&amp;text=Un%20nuevo%20derrame%20petrolero%20en,a%20la%20ciudad%20de%20Matur%C3%ADn." target="_blank" rel="noreferrer noopener">fuente de agua</a>&nbsp;para consumo humano en la ciudad de Maturín, han sido impactados por vertimientos. A esto se suma que en la Faja Petrolífera del Orinoco, advierte la investigadora Rincón,&nbsp;<strong>el mejoramiento del crudo pesado estaría generando subproductos contaminantes como coque y azufre</strong>.</p>



<p>En este mapa de afectaciones, el Lago de Maracaibo destaca de forma recurrente como uno de los territorios más afectados. Mayra Leal lo conoce bien, vive en el sector Altos de Milagro Norte, en Maracaibo, y trabaja con comunidades pesqueras e indígenas Añú en el lago. Además de dirigir una&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DR5sQqHgCld/?igsh=cHNscHNqYmE2cW5q" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fundación de alimentación</a>&nbsp;para niños, mujeres y adultos mayores, ha sido testigo de la contaminación constante de las refinerías cercanas: “Somos una comunidad pesquera y con petróleo en el agua no se puede salir porque se daña la ropa, la red se daña.&nbsp;<strong>Esto ha traído enfermedades en la piel a los niños que viven cerca del agua</strong>”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268886"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142253/imagen6-1200x800.jpg" alt="Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo. (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas" class="wp-image-268886" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas</figcaption></figure>



<p>Ella, así como muchas personas de estas comunidades, no entienden sobre inversión en la industria petrolera, sólo saben que si esto no se traduce en responsabilidad social y decisiones políticas que les permitan recuperar el lago en el que han crecido, su vida no cambiará.</p>



<p>Con esto coincide Joaquín Benítez, profesor de impacto ambiental y desarrollo sostenible de la Universidad Católica Andrés Bello. Benítez plantea que&nbsp;<strong>la reactivación petrolera no puede entenderse como una decisión económica aislada</strong>, sino que debe integrarse en un debate público más amplio sobre transición energética, cambio climático y justicia internacional.</p>



<p>“Somos un país que necesita desarrollarse y estabilizarse socio-económicamente, pero sólo si se tiene en cuenta&nbsp;<strong>el contexto climático internacional</strong>. Hay países donde la explotación petrolera aún es motor de desarrollo, pero la institucionalidad ambiental suele ser sólida y la gobernanza funciona con un monitoreo constante”, indica.</p>



<p>De acuerdo con Benítez, además de gobernanza se requiere democracia o, de lo contrario, se vulneran derechos ambientales y humanos. “En Venezuela no sólo hará falta tecnología y recursos, sino también fortalecer capacidades institucionales,&nbsp;<strong>actualizar el marco legal, garantizar un sistema judicial operativo y habilitar la fiscalización ciudadana</strong>. Sin esos elementos, la supervisión ambiental no puede operar plenamente”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268888"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142258/imagen4-768x512.jpeg" alt="Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur" class="wp-image-268888" /><figcaption class="wp-element-caption">Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/incendios-en-chile-entrevista-acuerdo-social-alejandro-miranda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios en Chile: “Vamos a requerir un acuerdo social amplio para poder prevenir que esto ocurra con esta magnitud” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El eslabón débil: la falta de fiscalización ambiental</h2>



<p>En los años 90, con la llegada de inversiones internacionales a la Faja Petrolífera del Orinoco,&nbsp;<strong>Venezuela construyó un andamiaje legal y técnico para regular el impacto ambiental de una industria intensificada</strong>. Se aprobaron normas como la Ley Penal del Ambiente y se establecieron procedimientos de evaluación de impacto ambiental para actividades susceptibles de degradar la naturaleza. “Recuerdo que incluso se diseñaron&nbsp;<a href="https://biblioteca.fevp.gob.ve/bib/7853" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de gestión territorial y socioeconómica</a>, para atender los desajustes regionales que traería el crecimiento petrolero”, indica Benítez.</p>



<p>Sin embargo, con el paso de los años,&nbsp;<strong>la capacidad de fiscalización se ha erosionado.</strong>&nbsp;Aunque en 2015 se aprobó la Ley de Calidad de las Aguas y del Aire, su implementación depende de decretos y normas técnicas que, en la práctica, siguen basándose en&nbsp;<a href="https://www.cipram.com.ve/pdf/Decreto%20638%20Normas%20sobre%20calidad%20del%20Aire%20y%20Control%20de%20la%20Contaminacion%20Atmosferica.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parámetros de 1995</a>&nbsp;y no han sido actualizados con estándares contemporáneos de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).</p>



<p><strong>“La capacidad institucional aún debe mejorar muchísimo”</strong>, enfatiza Benítez.</p>



<p>En un contexto de debilidad institucional, los recientes cambios en el gabinete ministerial venezolano han generado inquietud entre organizaciones ambientalistas. A mediados de enero de 2026, Delcy Rodríguez&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/las-nuevas-caras-del-gabinete-de-delcy-rodr%C3%ADguez-en-venezuela/90793801" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nombró</a>&nbsp;a&nbsp;<strong>Freddy Ñáñez como nuevo ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo</strong>, con la misión declarada de “promover políticas públicas para la protección de la Pachamama y todo lo relacionado con materia ambiental”.</p>



<p>A pesar de esto, ONG como SOSOrinoco y World Heritage Watch han señalado que&nbsp;<strong>el reemplazo de figuras políticas no necesariamente se traduce en&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/597239/sosorinoco-reemplazo-de-maduro-por-rodriguez-es-una-mala-noticia-para-el-medio-ambiente/?tztc=1&amp;fbclid=PAb21jcAPYtI1leHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaclRs8NLKRWlWXDJFTDgXUD7Y_mpSQlbtSOKTIwckd74wlN4mmjjBayqENCVg_aem_y5KI0g2NAPX-WDDv1_qGzg" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una mejora real</a>&nbsp;de la gestión ambiental</strong>, advirtiendo la continuidad de políticas extractivas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268885"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142245/imagen7-768x512.jpeg" alt="Pescadores en el lago de Maracaibo junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268885" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores en el Lago de Maracaibo, junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> hombre camina sobre zona impactada por petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020).<strong> Foto:</strong> cortesía MedioSur</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/liliana-rivas/">Liliana Rivas</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-trump-petroleo-incertidumbre-ambiental-captura-maduro/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro]]></media:description>
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        <title>Un mural para Carlos Jimenez Gómez</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/n-mural-para-carlos-jimenez-gomez/</link>
        <description><![CDATA[<p>“¿Puede el Estado envolver en una misma acción represiva a unos ciudadanos fuera de la Ley y a otros ciudadanos inocentes, antes de haber agotado todos los medios a su alcance para tratar de rescatarlos a estos sanos y salvos?” Carlos Jiménez Gómez.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>El pasado 16 de enero se cumplió el primer lustro del fallecimiento del doctor Carlos Jiménez Gómez, quien fuera Procurador General de la Nación entre 1982 y 1986. Entre sus actuaciones y decisiones más trascendentales, que fueron muchas[i], figura la denuncia que presentó ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes contra el entonces presidente Belisario Betancur Cuartas y su ministro de defensa, el general Miguel Vega Uribe, como máximos responsables por el letal desenlace del asalto terrorista del M-19 al Palacio de Justicia. Lo hizo, al optar el presidente Betancur por una acción militar de tierra arrasada y carecer de una clara estrategia para el rescate de los rehenes. Así lo planteó en su denuncia, formulando dos preguntas vitales: “¿Puede el Estado envolver en una misma acción represiva a unos ciudadanos fuera de la Ley y a otros ciudadanos inocentes, antes de haber agotado todos los medios a su alcance para tratar de rescatarlos a estos sanos y salvos?”, ¿Es esa decisión de aplicarles de inmediato, por cualquier razón, un mismo tratamiento, legítima?&nbsp; Y respondió a ese par de interrogantes en forma contundente: “La Procuraduría no puede responder a dichos interrogantes sino negativamente”.</p>



<p><strong>Denuncia civilista rigurosa</strong></p>



<p>Por lo cual, el 20 de junio de 1986, remitió la denuncia a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, sustentada en una rigurosa investigación, que ya desde entonces afirmó que: “<em>sobrevivieron al desastre y salieron de las ruinas del Palacio, sin que se tenga noticia alguna posterior acerca de su paradero o suerte final: Irma Franco Pineda, Clara Helena Enciso y un tercero no identificado, reconocido sobre su fotografía por un testigo”</em>, además de señalar <em>“que los magistrados Manuel Gaona y Horacio Montoya murieron en los momentos finales del operativo, ignorándose, sí, de qué lado llegaron los disparos que les dieron muerte”</em>, junto a una relación precisa de 54 civiles asesinados, entre los que figuran 32 funcionarios de la rama judicial, desde el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, magistrados y numerosos auxiliares judiciales, que relacionó con nombre y apellido y siempre deben ser recordados: <em>Julio Cesar Andrade Andrade, María Teresa Barrios Rodríguez, Luz Estela Bernal Marín, Fabio Calderón Botero, Cecilia Concha Arboleda, Jaime Alberto Córdoba Ávila, Jorge Alberto Correa Echeverri, Hermógenes Cortes Nomelin, Manuel Gaona Cruz, Fanny González Franco, María Cristina Herrera Obando, Carlos José Medellín Forero, Ricardo Medina Moyano, Isabel Méndez Herrera, Lida María Mondol de Palacios, Luis Horacio Montoya Gil, Ana Beatriz Moscos de Cediel, María Teresa Muñoz de Jiménez, Aura María Nieto Navarrete, Alfonso Patiño Roselli, Blanca Inés Ramírez de Ángulo, Lilia Rincón Mora, Lisandro Romero Barrios, Rosalba Romero de Díaz, Yaneth Rozo Rojas, Emiro Sandoval Huertas, Pedro Elías Serrano Abadía, Nury Soto de Piñeros, Carlos Horacio Uran, Miguel Darío Velásquez Gaviria, Ruth Mariela Zuluaga de Correa</em>. Para entonces, un total de 95 víctimas mortales incluyendo guerrilleros, miembros de la Fuerza Pública y 14 personas denunciadas como desaparecidas.</p>



<p><strong>“MURAL”, de Ricardo Silva Romero</strong></p>



<p>En su magnífica obra, Ricardo Silva Romero, recrea entre la cruda realidad descrita en numerosos libros e investigaciones y su lúcida ficción reflexiva, lo acontecido esos fatídicos y reveladores 6 y 7 de noviembre de 1985, tanto al interior del Palacio, en la Casa de Nariño, en la Casa del Florero como en la vida nacional, reseñando incluso por menores del partido de fútbol entre Millonarios y Unión Magdalena, cuya transmisión televisiva pretendió ocultar la incineración y destrucción del Palacio de Justicia. En “MURAL” aparece una breve y pertinente referencia a la investigación y el informe del Procurador Jiménez Gómez, en la página 382. “MURAL” proyecta en todas las dimensiones tan violento y execrable acontecimiento contra la civilidad y el derecho, sin las cuales no existe democracia y desde entonces vivimos atrapados en esta tramoya política tanática, que alterna magnicidios y masacres con periódicas elecciones. Silva Romero lo hace con el rigor de un documentalista y recorre con la cámara de la memoria al hombro, en medio del fuego, los infernales laberintos del Palacio. Retoma así literariamente la senda de la escuela italiana del cine realista de Roberto Rossellini (“Roma, ciudad abierta”, 1945) Y Vittorio De Sica (“Ladrón de bicicletas”, 1948) complementada con el vértigo violento de las películas de Tarantino, siendo todos estos directores superados por el horror dantesco del Palacio y la pluma de Silva Romero.</p>



<p><strong>Un “MURAL” para Jiménez Gómez</strong></p>



<p>Con el propósito de agregar una imprescindible escena a esa visión panorámica e integral que nos brinda “MURAL”, es preciso proyectar algunas valiosas claves que aportó el informe del Procurador Jiménez Gómez. Especialmente para comprender la turbia y criminal relación entre el poder civil y el militar, develado brutalmente por el fatídico desenlace del asalto delirante y terrorista del M-19. Un asalto para presentar una irónica demanda armada titulada “<em>Antonio Nariño, por la defensa de los derechos del Hombre”</em> y enjuiciar al presidente Belisario por su incumplimiento del Acuerdo de Paz. Para ello, voy a permitirme citar apartes de dicho informe y denuncia que tuvo y tiene el inmenso valor y coraje civil de haber sido la primera voz en condenar en forma rigurosa y valerosa la atroz vulneración de los principios y normas del Derecho Internacional Humanitario y del artículo 121 de la Constitución política de 1886, que exigía al presidente Belisario y a la Fuerza Pública el respeto absoluto de Derecho de Gentes. Así lo expresó Jiménez Gómez claramente: <em>“En el Palacio de Justicia hizo crisis en el más alto nivel el tratamiento que todos los Gobiernos han dado a la población civil en el desarrollo de los combates armados”</em>.&nbsp; Por eso, en el acápite referido a la “<em>Tesis del acto de guerra” señaló</em>: “<em>Eso fue uno de los tantos combates que una de esas bandas terroristas que asuelan al país protagonizan aquí y allá, indistintamente. Los terroristas no son guerreros nobles; ellos actúan cayendo por sorpresa…y con llamar a sus asaltos acto bélico, aquí no se busca magnificarlos política o jurídicamente, o elevar su nivel de consideración ante la opinión nacional. No se trata de ellos, sino de los civiles que se ven implicados en sus pendencias</em>”. Para concluir en el punto tercero: <em>“Todos estos actos, que en muchas direcciones pueden seguramente originar buenos efectos, en este sentido han engendrado uno malo, pésimo, que el Procurador General no puede disimular: han disminuido el sentimiento de seguridad de los ciudadanos, que mientras no se censure esta demasía, saben que en el evento de verse fortuitamente envueltos dentro de un mismo espacio con una cuerda de forajidos, pueden ser exterminados por la Autoridad sin que su inocencia amerite el que se haga hasta el último esfuerzo por su rescate</em>”.</p>



<p><strong>Archivo funesto de la denuncia</strong></p>



<p>Lamentablemente estas democráticas y firmes consideraciones del Procurador no fueron atendidas y la Comisión de Acusaciones de la Cámara, con fundamento en una ponencia presentada por los entonces Representantes liberales Horacio Serpa, Carlos Mauro Hoyos y el conservador Darío Humberto Ordoñez, solicitaron su archivo, con la peregrina tesis de tratarse de un “típico acto de gobierno”, por lo cual el Legislativo no tenía competencia para juzgar. Así las cosas, quedaba al desnudo la más grave y mortal verdad sobre la quintaesencia de la relación entre el poder civil y el militar en esta democracia de mascarada, como es su relación simbiótica de impunidad, que luego se expresaría en la llamada política de “seguridad democrática” con un saldo de más de 6.000 ejecuciones extrajudiciales, conocidos cínicamente como falsos positivos. Habría que concluir, entonces, que no cabe hablar de un supuesto <strong><em>“pacto de silencio gubernamental”</em></strong> para encubrir responsabilidades mutuas entre civiles y militares por lo sucedido ese 6 y 7 de noviembre de 1985, sino más bien de un <strong><em>pacto estratégico sustancial</em></strong> entre dichos poderes, que expresa bien una de las dimensiones históricas de un régimen político electofáctico como el nuestro. Un régimen que periódicamente diluye sus crímenes y corrupción, con nuestra aquiescencia, bajo la coartada de las elecciones. Un régimen cuyo origen actual se remonta, por lo menos, al Frente Nacional con su permanente estado de sitio como fórmula de gobernabilidad y que se prolonga hasta nuestros días con los bombardeos contra cambuches guerrilleros donde continúan muriendo menores de edad, reclutados por <em>“esas bandas terroristas que asuelan al País aquí y allá”</em>, como con exactitud las caracterizó hace más de 40 años el Procurador Jiménez Gómez.</p>



<p>[i] https://calicantopinion.blogspot.com/2021/01/</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124900</guid>
        <pubDate>Mon, 19 Jan 2026 19:57:10 +0000</pubDate>
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