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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 30 Apr 2026 14:29:54 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de confort | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Lágrimas y llanto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/lagrimas-y-llanto/</link>
        <description><![CDATA[<p>El llanto no es una exclusividad humana. Los animales sociales producen sonidos para comunicar dolor, miedo, angustia y tristeza. Para aquellas especies que no viven en grupos, no tendría sentido llorar, gemir o gritar, pues estas son formas de comunicación; si estos mecanismos existen, es porque hay receptores que reaccionan ante quien emite la señal. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El llanto no es una exclusividad humana. Los animales sociales producen sonidos para comunicar dolor, miedo, angustia y tristeza. Para aquellas especies que no viven en grupos, no tendría sentido llorar, gemir o gritar, pues estas son formas de comunicación; si estos mecanismos existen, es porque hay receptores que reaccionan ante quien emite la señal.</p>



<p>Los toros, por ejemplo, no tienen vida social; son solitarios y, por ello, no gritan ni lloran. Al igual que la mayoría de los herbívoros que son presas en la naturaleza, han evolucionado para enmascarar el dolor. Mostrar debilidad ante un depredador sería una sentencia de muerte. Por esta razón han perdurado las corridas (esperemos que no por mucho tiempo): el espectador cree ver una &#8220;danza de muerte&#8221; que califica de elegante, simplemente porque el toro no emite señales de sufrimiento claras para nosotros; de hacerlo, ¡sería grotesco! Si lo que ocurre allí le sucediera a un perro, la gente se sentiría indignada, pues el perro llora, gime y demuestra su dolor.</p>



<p>Las lágrimas como producto del llanto son escasas en el reino animal; las más comunes son las basales, que limpian y protegen el ojo. No obstante, Charles Darwin, en su libro <em>La expresión de las emociones en el hombre y los animales</em> (1872), señala que los elefantes (<em>Elephas indicus</em>) y ciertas especies de monos —especialmente macacos y capuchinos— también lloran. Para Darwin, el llanto no era un &#8220;don divino&#8221; exclusivo del hombre, sino una respuesta biológica de raíces evolutivas que en nuestra especie se perfeccionó como una señal social compleja.<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> &nbsp;</p>



<p>En nuestra cultura, las mujeres lloramos más que los hombres, mucho más, y aunque a ellos se les permite llorar, no está bien visto que lloren en ciertas circunstancias. Está bien que lloren por la muerte de un familiar, o por la derrota de su equipo de futbol, pero no por “que les han estropeado su manto favorito al espolvorearlo con harina.”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> También se espera que aguanten mucho dolor físico antes de derramar lágrimas.</p>



<p>Pero esto es muy cultural. Darwin consideraba, acertadamente, que la capacidad biológica de llorar es la misma en todos los seres humanos, pero que la frecuencia y el motivo están moldeados por las convenciones sociales y la educación.</p>



<p>Estudios recientes reportan que las lágrimas reducen la testosterona en los hombres que las huelen o ven a alguien llorar. Aunque son inodoras, generan este efecto químico, funcionando como un escudo protector ante las respuestas violentas, que son sin duda, más comunes en los machos que en las hembras humanas. En este caso, el llanto busca disuadir al contendor de causar más daño. Pero tiene otras funciones: despierta compasión, pesar, e invita a la ayuda. Para quien llora, es un mecanismo que libera estrés y mitiga la tristeza. Una gran llorada deja al llorón livianito.</p>



<p>Sin embargo, no es fácil enfrentarse a las lágrimas ajenas; a veces resulta embarazoso y no siempre sabemos cómo reaccionar. Curiosamente, un estudio reciente concluyó que un pequeño detalle o regalo puede ser más reconfortante que una larga conversación para alguien que se siente triste, preocupado o estresado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/85/Workshop_of_Dirk_Bouts_-_Mater_Dolorosa_NG_711.jpg/500px-Workshop_of_Dirk_Bouts_-_Mater_Dolorosa_NG_711.jpg" alt="" /></figure>



<p>Dieric Bouts (Holanda, 1415–1475).</p>



<p>En mi experiencia personal, he notado algo sorprendente: son los objetos más pequeños e insulsos los que desencadenan la tristeza y la nostalgia por mi padre. Encontrar su navaja verde o la cajita de pastillas para el mareo, lo traen a la realidad. Veo sus manos fuertes y rápidas, sus brazos largos y poderosos, y oigo su voz que me habla. Tengo que contenerme para no decir en voz alta: ¡papá!</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> Darwin observó personalmente y recopiló informes sobre cómo algunos primates, como el <em>Macacus maurus</em> (ahora Macaco de las Celebes), lloraban de forma visible. Describió cómo sus ojos se llenaban de lágrimas y estas rodaban por sus mejillas cuando estaban frustrados o sentían dolor.</p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> Dice Darwin en el libro citado que Los salvajes lloran por causas mínimas, y cita el ejemplo que le dio sir J. Lubbock contándole de un jefe de Nueva Zelanda.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127848</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 13:01:21 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lágrimas y llanto]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-cepeda-no-seduce-a-la-clase-media-la-izquierda-pierde-la-presidencia-de-la-republica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con 35% de intención de voto, sin el apoyo de la clase media, la presidencia para Iván Cepeda resulta una quimera. Porque en un país indolente con las víctimas del conflicto armado, los ciudadanos votan sin pesares: con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-2b427a06d4a2aa700695c5dd3dd13874"><em><strong>“Ser de clase media es querer ascender individualmente”: </strong></em>Antonio Gómez Villar, filósofo español. </p>



<p>Ese cuento de que toca conquistar al centro puede ser un sofisma: la falacia de distracción. </p>



<p>El otro día la portera me dijo: —<em>&#8220;Usted es de los poquitos en este edificio que habla bien de Petro&#8221;.</em> La frase me dio mucho qué pensar, porque sé cómo piensan esos otros residentes y cuáles son sus preocupaciones reales. </p>



<p>Más de 17 millones de colombianos pertenecen a eso que llaman la clase media, aquella franja de la población ubicada por lo general en los estratos 3 y 4: Hogares que sumando el ingreso <em>per cápita</em> (por persona), ganan hasta $4.835.315 al mes, según el Dane.</p>



<p>Quienes devengan más de $5 millones de pesos mensuales pueden considerarse clase alta. Por debajo están la clase baja (con ingresos inferiores a $420.676) y la clase vulnerable (con ingresos por debajo de $781.000), de acuerdo con la clasificación que hace la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF).</p>



<p>Según Portafolio, <a href="https://www.portafolio.co/economia/regiones/estratos-y-clases-sociales-en-colombia-que-son-y-en-que-se-diferencian-642683">“en 2024, <strong>el 34,4% de la población en Colombia se ubicó en la clase media</strong></a>, lo que corresponde a cerca de 17,7 millones de personas en un país con una población aproximada de 51,5 millones”. &nbsp;Diecisiete millones de almas representan un caudal atractivo para ganar una elección presidencial, sí, pero el asunto es cómo seducir a una población que anhela continuar en ascenso.</p>



<p>Con el 35% de intención de voto que le otorgan las encuestas a Iván Cepeda —una cifra bastante alejada de la mitad más uno para ganar en primera vuelta—, esa clase media puede ser hoy el mayor obstáculo para la izquierda o, al mismo tiempo, representar una oportunidad para buscar dentro de ella los votos que le faltan al Pacto Histórico para siquiera soñar con renovar por otros cuatro años su contrato con la Casa de Nariño.</p>



<p>La clase media son una especie de <em>Ninis</em>: Ni pobres, ni ricos, pero con la ambición lícita de saltar hacia el siguiente estrato (no descender en todo caso). En ese orden de ideas, de manera consciente o inconsciente, podría estar evaluando cuál es ese candidato o programa de gobierno que no se interpone en su lógica aspiracional. Porque la clase media quiere algo más que el pan que reclaman los pobres.&nbsp;</p>



<p>Quienes se mueven en esa franja, no piensan en términos de derecha, izquierda o centro. Una encuesta callejera sería suficiente para determinar que el ciudadano común no comprende el significado de esas palabras desde una perspectiva ideológica, como no sea asociándolas a un rostro. El colombiano corriente entiende la política en términos de amores y odios, porque eso han implantado en su mente los propios políticos. Por eso, ningún argumento por fuera de esos dos sentimientos convencerá a un convencido de lo contrario.</p>



<p>La clase media piensa en términos monetarios; es decir, en quién sería la persona que mejor les cuide el bolsillo o, dicho de otra forma, quién tiene el remedio menos perjudicial para los privilegios conquistados. Así es como la gente —más pragmática que los políticos— entiende una campaña presidencial. ¿¡Para qué buscarle la quinta pata al gato!?</p>



<p>Es decir, las personas clase media piensan en asegurar su discreto tren de vida —los ingresos suficientes para cubrir ciertas comodidades, léase calidad de vida—: propiedades, colegio medianamente bueno para los hijos, recreación y una vida social activa, viajes y, muy importante, contar con empleada doméstica del estrato 1 y 2 (o al menos con <em>la señora de por días</em>, así las llaman), que en eso la clase media se parece a la clase alta, con marcadas diferencias, claro está.</p>



<p>La clase media colombiana goza de ciertos privilegios pero desea más, y en virtud de ello son personas con una conciencia social más teórica que auténtica. <em><a href="https://elpais.com/ideas/2026-03-27/antonio-gomez-villar-filosofo-ser-de-clase-media-es-querer-ascender-individualmente.html">&#8220;No tiene conciencia de clase, tiene conciencia de estatus&#8221;</a></em>, dice el filósofo español Antonio Gómez Villar. A mi modo de ver, les puede sonar muy bonito el discurso sobre la justicia social, pero a la hora aplicarlo se muestran reticentes a <em>meterse la mano al dril</em>, precisamente por su condición de <em>Ninis</em>.</p>



<p>Primero está su confort, ganado a pulso, con sacrificio y deudas en los bancos -nadie dice lo contrario-, que las necesidades ajenas. Al fin de cuentas, el capitalismo y el poder adquisitivo se rigen bajó la misma lógica: la del sálvese quien pueda. Es una mirada bastante egoísta en un mundo cercado por la miseria, pero es lo que hay. Por supuesto, los <em>Ninis</em> no tienen la culpa de los millones de desarrapados que pueblan la Tierra. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Estrato versus sensibilidad social</strong></p>



<p>Mientras la clase alta se protege en su hermética burbuja, viviendo a sus anchas y sin afugias, la clase media considera la paz como algo importante más no urgente, porque la guerra no está en sus narices, ni la pobreza respirándoles en la nuca. Lo que ocurre en los territorios apenas les alcanza para santiguarse a la hora del noticiero, porque luego viene la telenovela y el <em>reality show</em> qué son los más efectivos anestésicos contra la realidad nacional, tan cruda y dura pero siempre ajena, distante. &nbsp;</p>



<p>Son los pobres (los estratos 1 y 2 o clase obrera que llaman), los que ponen sus esperanzas en el progresismo, en que un día alguien los sacará de pobres como prometía la propaganda de cierta lotería. Los ricos, pero sobre todo los superricos colombianos —aquellos a los que Petro quiere imponerles más impuestos sin&nbsp;conseguirlo— tienen dinero de sobra y saben que necesitan muchas vidas para gastarlo,&nbsp;y aun así no están dispuestos a compartir sus tesoros con nadie. Hay pruebas de ello.</p>



<p>El discurso sobre la redistribución de la riqueza es ese vals que nadie quiere que le toquen. Prefieren poner a salvo su capital en paraísos fiscales, donde cada centavo esté a salvo de gravámenes o cargas impositivas onerosas. &nbsp;Según el diario El País,<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-18/asi-es-como-los-superricos-colombianos-evaden-eluden-y-pagan-menos-impuestos-que-los-pobres.html"> <strong>el 40% de las personas que hacen parte del 0,01 % con más riqueza de Colombia, admitió que evadió impuestos. </strong></a>No entiendo por qué nadie se ha escandalizado.</p>



<p>En una sociedad tan desigual como la colombiana, la falta de sensibilidad social debe verse como un problema grave que profundiza las injusticias. Veámoslo a la luz de las estadísticas reales. Según el Registro Único de Víctimas (RUV), <strong><a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/conmemoraci%C3%B3n-dia-de-las-victimas?redirect=%2F">en Colombia hay más de 10 millones de personas afectadas por el conflicto armado</a></strong>, de las cuales más de 7,8 millones son sujeto de atención y reparación.</p>



<p>Si Colombia fuera un país con conciencia social sobre su tragedia histórica, diez millones de personas y sus familias serían suficientes para elegir a un candidato que ponga la paz como eje central de su plan de gobierno. Pero insisto: la paz no hace parte de la canasta familiar de los colombianos y por eso estamos condenados a la sinrazón de los conflictos no resueltos que continuarán sin nosotros cuando hayamos desalojado este mundo, porque tristemente llegamos a un nivel de polarización tal, que estar a favor de la paz da votos, lo mismo que oponerse a ella.</p>



<p>¿La prueba? &nbsp;Llevamos diez años y tres gobiernos sin que se implemente debidamente lo acordado con las FARC en 2016. Y peor que eso: si la derecha y la extrema derecha ganan la presidencia, (en cabeza de Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella), figuras como el tribunal de la JEP, creado para buscar verdad, justicia y reparación, podrían desaparecer, y podrían truncarse otros avances significativos.</p>



<p>A tal nivel de inconciencia colectiva hemos llegado, que los propios <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/congreso-no-mostro-compromiso-con-las-victimas/"><strong>congresistas&nbsp;que aprobaron la <em>Ley de Víctimas y Restitución de tierras</em> dejaron plantadas a las víctimas el 9 de abril</strong>,</a> día escogido para honrar cada año su memoria. Cuando un país pierde el rubor y la vergüenza, ¡qué importa lo demás! A veces pienso que si esta nación se mueve es por osmosis, por una fuerza superior distinta a la humana, porque hace rato se perdió toda voluntad política que permita enderezar nuestro destino común. Y no habrá redención, sin una clase política dispuesta a construir un legado que perdure en el tiempo. Que distinto sería si en 50 años alguien pudiera hablar algo bueno, aunque sea una sola cosa, de alguno de los políticos de hoy. Es pedir demasiado. </p>



<p>Iván Cepeda, doblemente víctima del conflicto colombiano —luego de que asesinaron a su padre en 1994, él huyó por su vida a otro continente— tiene la conciencia social del país perseguido y despojado, pero esa no es una carta suficiente en una nación donde el dinero se ha impuesto sobre la sangre derramada.</p>



<p>Por encima de la paz, e incluso de la seguridad, el colombiano promedio vota con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón. Y la clase media tiene claro que los empresarios (clase alta) generan el empleo que da estabilidad a sus familias, pero no ha entendido que hay una población trabajadora —clase baja y clase media— que está ayudando a generar esa riqueza, que está bien pero mal distribuida. Porque de la clase media hacia abajo todos son clase trabajadora o asalariada, sin importar qué tantos ingresos tengan unos y otros según las odiosas etiquetas de la estratificación socioeconómica. </p>



<p>El candidato que sea capaz de seducir a esa clase media con un discurso que reconcilie lo económico con lo social —es decir, que tenga la virtud de reconciliar a pobres y ricos, a empresarios y clase trabajadora—, podría inclinar la balanza a su favor de aquí a las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p>Me gustaría tener la certeza de que un político y filósofo como Iván Cepeda puede ser esa persona. Pero veo a la izquierda muy triunfalista, alérgica a la autocrítica y demasiado confiada en su liderazgo en las encuestas. En la siguiente columna me referiré a los pecados que podrían arruinar a fiesta.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127753</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 12:36:19 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>El loro pecho vinoso iba camino a la extinción, pero un pueblo de la selva misionera argentina lo está salvando</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-loro-pecho-vinoso-iba-camino-a-la-extincion-pero-un-pueblo-de-la-selva-misionera-argentina-lo-esta-salvando/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada 13 de octubre en Tobuna, una localidad de la selva misionera, se celebra&nbsp;la Fiesta del Loro Pecho Vinoso. Durante esa jornada, las 120 familias de la zona participan en eventos deportivos, festivales artísticos y ferias gastronómicas. Todo gira en torno a esta colorida ave que no existe en ninguna otra parte de Argentina. En [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En 2005 se contaron apenas 163 individuos de esta especie, que en Argentina habita sólo en el bosque atlántico de la provincia de Misiones.</em></li>



<li><em>En los últimos 20 años, biólogos y vecinos lograron frenar la caída de sus poblaciones y los últimos censos evidencian una tendencia de recuperación.</em></li>



<li><em>En la localidad de Tobuna y sus alrededores se protegen nidos y reforestan bosques de pino paraná, un árbol que sirve de nido, refugio y alimento para estas aves.</em></li>



<li><em>En 2025 se instalaron 50 nidos artificiales para reducir la competencia con otras especies y los pobladores de la zona operan como guardianes de los pichones.</em></li>
</ul>



<p>Cada 13 de octubre en Tobuna, una localidad de la selva misionera, se celebra&nbsp;<strong>la Fiesta del Loro Pecho Vinoso</strong>. Durante esa jornada, las 120 familias de la zona participan en eventos deportivos, festivales artísticos y ferias gastronómicas. Todo gira en torno a esta colorida ave que no existe en ninguna otra parte de Argentina.</p>



<p>En este pueblo es común ver al loro retratado en carteles, pinturas y camisetas como símbolo de identidad local. Pero no siempre fue así. Veinte años atrás, cuando llegaron los primeros científicos del Proyecto&nbsp;<a href="https://www.pinoparana.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Selva de Pino Paraná</a>,&nbsp;<strong>muchos ejemplares estaban en las casas como mascotas</strong>. Algunos agricultores de la zona notaron que cada vez era más difícil toparse con ellos en la vida silvestre.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/argentina-con-dispositivos-de-sonido-pescadores-y-expertos-evitan-que-delfines-franciscanas-queden-atrapados-en-redes/">Argentina: con dispositivos de sonido, pescadores y expertos evitan que delfines franciscanas queden atrapados en redes</a></strong></p>



<p>“El loro siempre vivió en estos bosques, pero&nbsp;<strong>empezamos a ver que estaba bajando la población por el mascotismo y los desmontes</strong>. Y estos animales necesitan refugio y alimento natural. Había que hacer algo”, recuerda Getulio González, productor local de maíz, tabaco y yerba mate.</p>



<p>La preocupación entre los vecinos aumentó cuando supieron que&nbsp;<strong>sus terrenos eran el último enclave que les quedaba a estas aves en todo el país</strong>.</p>



<p>Ante la escasa bibliografía existente, las investigaciones del Proyecto Selva de Pino Paraná dieron a conocer la situación crítica del loro pecho vinoso (<em>Amazona vinacea</em>). Gracias a esta revisión, la especie fue categorizada&nbsp;<strong>En Peligro Crítico a nivel nacional,</strong>&nbsp;mientras que&nbsp;<strong><a href="https://www.iucnredlist.org/species/22686374/118954406" target="_blank" rel="noreferrer noopener">a nivel global se encuentra En Peligro</a></strong>, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271179"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185606/LoroVinoso_CarlosJavierGarcia-768x512.jpg" alt="Esta especie fue mascotizada históricamente. En las últimas dos décadas, la población de Tobuna la convirtió en un símbolo de identidad local. Foto: cortesía Carlos García - Aves Argentinas" class="wp-image-271179" /><figcaption class="wp-element-caption">Esta especie fue mascotizada históricamente. En las últimas dos décadas, la población de Tobuna la convirtió en un símbolo de identidad local. Foto: cortesía Carlos García/Aves Argentinas</figcaption></figure>



<p>En estas poco más de dos décadas (2005-2026), a partir de tareas de manejo como&nbsp;<strong>protección de nidos y la reforestación de árboles nativos&nbsp;</strong>—principalmente del pino paraná (<em>Araucaria angustifolia</em>)—<strong>&nbsp;se estabilizó la población del ave</strong>&nbsp;y se impulsó un progresivo crecimiento de su población.</p>



<p>El pino paraná es un árbol de gran porte que sirve de refugio y nidificación. Sus frutos carnosos alimentan a esta ave mediana (de entre 30 a 36 centímetros de longitud), que al consumir principalmente frutos de flora nativa&nbsp;<strong>cumple un rol biológico relevante en la dispersión de semillas</strong>.</p>



<p>Adicionalmente, en 2024 la ONG&nbsp;<a href="https://www.avesargentinas.org.ar/noticia/buscamos-voluntarios-para-salvar-al-loro-pecho-vinoso" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aves Argentinas</a>&nbsp;diseñó e implementó un programa en territorio para&nbsp;<strong>promover nidos artificiales que reduzcan la competencia con otras aves</strong>&nbsp;y darle protección y sostenibilidad a las poblaciones del loro amenazado.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/">El mar argentino a oscuras: qué se pierde cuando no hay un observador a bordo de la flota pesquera</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un tesoro del bosque atlántico</h2>



<p>El primer conteo en el que participó el Proyecto Selva de Pino Paraná, en 2005, registró&nbsp;<strong>163 ejemplares en Tobuna y otros pequeños parajes del departamento de San Pedro, en la provincia de Misiones</strong>. La situación alertó a los expertos, ya que durante la primera mitad del siglo XX, el loro pecho vinoso habitó gran parte de Misiones y su población podía contarse en miles. La profunda pérdida de hábitat del bosque atlántico (actualmente sólo queda&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/flr_field_series_atlantic_forest.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el 14 % del ecosistema original</a>) empujó a la especie a parajes reducidos donde aún quedan bosques de pino paraná.</p>



<p>El censo también puso en números el nivel de reducción que Getulio González y otros vecinos ya venían advirtiendo.</p>



<p>Y es que debido a la llamativa coloración del ave, pecho violáceo (de ahí su nombre), frente roja y nuca turquesa,&nbsp;<strong>fue víctima habitual de extracciones directas para el mascotismo y el comercio ilegal</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271176"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185552/Loro-pecho-vinoso-Tobuna-Misiones-Julio-2025-Krissia-Borja-Yetapa-Studios-04693-768x512.jpg" alt="Este loro presenta una coloración vinotinto en su pecho, de ahí su nombre. Se encuentra En Peligro Crítico en Argentina. Foto: cortesía Krissia Borja" class="wp-image-271176" /><figcaption class="wp-element-caption">Este loro presenta una coloración vinotinto en su pecho, de ahí su nombre. Se encuentra En Peligro Crítico en Argentina. Foto: cortesía Krissia Borja</figcaption></figure>



<p>“<strong>A fines de diciembre solían extraerse pichones</strong>, ya sea para tenerlos en casa o para venderlos a alguien que venía a buscarlos de Brasil [Tobuna está ubicado a sólo 35 kilómetros de la frontera]”, recuerda Rodrigo Fariña, uno de los miembros fundadores del Proyecto Selva de Pino Paraná y actual coordinador del Proyecto Bosque Atlántico de la ONG Aves Argentinas.</p>



<p>Según Fariña,&nbsp;<strong>entre 2003 y 2004 se encontraron más de 40 loros en cautiverio en Tobuna y sus alrededores</strong>, muchos de ellos capturados desde pichones. Fue con estos ejemplares que los científicos empezaron a describir y estudiar la especie.</p>



<p>Mientras se conocían aspectos de su dieta y etapa reproductiva,&nbsp;<strong>se fueron gestando campañas para estimular la identificación, promover la conservación y reducir el mascotismo</strong>. No sólo visitaron hogares, sino que durante más de cinco años científicas del proyecto, como Bianca Bonaparte y Kristina Cockle, trabajaron con docentes de las escuelas de la zona. Nadie hablaba del loro pecho vinoso en las aulas. Para 2012, nueve de cada diez maestros reportaron haber usado esta ave como ejemplo de especie amenazada en sus clases.</p>



<p>El cambio cultural alcanzó un hito en agosto de 2019, cuando&nbsp;<strong>se declaró al loro pecho vinoso como&nbsp;<a href="https://www.saij.gob.ar/127-local-misiones-declarase-monumento-natural-provincial-interes-publico-especies-aves-autoctonas-denominadas-bailarin-castano-bailarin-azul-loro-pecho-vinoso-lpn0005585-2019-08-29/123456789-0abc-defg-585-5000nvorpyel?&amp;o=14&amp;f=Total%7CFecha%7CEstado%20de%20Vigencia/Vigente%2C%20de%20alcance%20general%7CTema/Derecho%20ambiental/protecci%F3n%20de%20la%20flora%20y%20fauna%20silvestre/especies%20protegidas%7COrganismo%7CAutor%5B125%2C1%5D%7CJurisdicci%F3n%5B5%2C1%5D%7CTribunal%5B5%2C1%5D%7CPublicaci%F3n%5B5%2C1%5D%7CColecci%F3n%20tem%E1tica%5B5%2C1%5D%7CTipo%20de%20Documento&amp;t=128#" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Monumento Natural Provincial en Misiones</a></strong>. Esta norma apunta a frenar la caza, comercialización y tenencia del ave. Además, implica sanciones para quienes la incumplan, como multas económicas, inhabilitaciones para cazar y decomiso de bienes y ejemplares.</p>



<p>La bióloga Sofía Zalazar coordina desde 2024 el programa de conservación de esta especie que impulsa Aves Argentinas y comenta que si bien&nbsp;<strong>las extracciones disminuyeron significativamente, aún se topan con casos que demuestran que el trabajo educativo debe sostenerse.</strong></p>



<p>“Este año una familia se nos acercó y nos entregó voluntariamente su loro, que ya tenía más de un año con ellos. Eso quiere decir que todavía hay saqueo de pichones”, apunta Zalazar.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/incendios-mas-frecuentes-severos-riesgo-recuperacion-bosques-patagonia-norte-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios más frecuentes y severos ponen en riesgo la recuperación de los bosques de la Patagonia norte argentina</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El desafío reproductivo: la escasez de nidos</h2>



<p>Cada tarde, después de faenar la tierra, Getulio González camina a sus terrenos, donde aún crece bosque nativo. A inicios de siglo,<strong>&nbsp;en un área de 10 hectáreas, plantó semillas de pino paraná</strong>. Hoy, gracias a estos árboles gigantes de 20 metros de alto, aún es posible escuchar los cantos de los loros pecho vinoso.</p>



<p>El escenario no es uniforme en el resto de la localidad.&nbsp;<strong>“En las grandes propiedades los árboles ya no existen. Con las topadoras tumbaron todo”</strong>, cuenta González sobre los proyectos madereros industriales. Aunque el mensaje de la conservación cada vez ha calado más en la vida de los agricultores, en momentos de crisis económica, como cuando baja el precio del kilo de yerba mate, algunos productores han recurrido a la tumba de árboles para sembrar otros cultivos y poder sobrevivir.</p>



<p>Esta combinación de factores ha reducido históricamente la cantidad de árboles en los que los loros instalan sus nidos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271174"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185538/escudo-Tobuna-FC.jpg" alt="Como muestra del arraigo local, Tobuna FC, el equipo de fútbol del pueblo, lleva en su escudo al Loro Pecho Vinoso. Foto: archivo particular" class="wp-image-271174" /><figcaption class="wp-element-caption">Como muestra del arraigo local, Tobuna FC, el equipo de fútbol del pueblo, lleva en su escudo al loro pecho vinoso. Foto: archivo particular</figcaption></figure>



<p>De hecho,&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1b7Mkvbn25EcyIb2iX1TexLOeNUx6QsjM/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los estudios</a>&nbsp;realizados durante la década de 2000 por el Proyecto de Selva Pino Paraná permitieron conocer las características del proceso de nidificación de la especie.&nbsp;<strong>Estos loros eligen árboles de gran porte como el pino paraná</strong>, ya que&nbsp;<strong>usan cavidades ubicadas en partes altas, a 20 metros del suelo y que pueden llegar a tener 90 centímetros de profundidad</strong>.</p>



<p>“Cuando se pierden estos árboles se reduce la cantidad de cavidades y empieza una competencia más intensa con otros loros, pero también con otras aves, abejas y zarigüeyas que los utilizan. Con pocos huecos se hace difícil sacar adelante los pichones”, refiere la bióloga Sofía Zalazar, de Aves Argentinas.</p>



<p><strong>Los loros pecho vinoso pueden poner hasta cuatro huevos, pero sólo tienen una nidada al año</strong>&nbsp;<strong>y el éxito reproductivo es bajo</strong>. Muchas veces las parejas fracasan o logran sacar adelante apenas un pichón.</p>



<p>Para impulsar el aumento poblacional de la especie, en 2024 Aves Argentinas instaló una estación biológica en Tobuna.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271177"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185557/loro-vinoso-3-768x512.jpg" alt="El loro pecho vinoso sobrevive en la parte nororiental de la provincia de Misiones, cerca a la frontera con Brasil. Es el único lugar actual donde vive en Argentina. Ahí todavía hay árboles pino paraná donde hacen sus nidos y se alimentan. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná" class="wp-image-271177" /><figcaption class="wp-element-caption">El loro pecho vinoso sobrevive en la parte nororiental de la provincia de Misiones, cerca a la frontera con Brasil. Es el único lugar donde actualmente vive en Argentina. Ahí todavía hay árboles pino paraná, donde hacen sus nidos y se alimentan. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná</figcaption></figure>



<p>Un día, Zalazar y otros científicos llegaron a la casa de Getulio González con<strong>&nbsp;cajas rectangulares</strong>. Estos dispositivos, hechos de plástico reciclado y madera,&nbsp;<strong>tienen un orificio en la parte superior para funcionar como nidos artificiales</strong>&nbsp;que aumenten la oferta de cavidades.</p>



<p>“<strong>Obviamente hay otras especies que las pueden utilizar</strong>. Eso también es positivo, ya que así se reduce la competencia por otros huecos [naturales]”, apunta Zalazar.</p>



<p>En las chacras de González se colocaron 15 cajas nido en árboles de gran porte que no tenían cavidades o en zonas que los loros ya habían usado antes para nidificar.&nbsp;<strong>En 2025, en todo Tobuna se colocaron 40 cajas y para la temporada 2026 se busca sumar 100 más.</strong></p>



<p>Los científicos también entendieron que no bastaba con ampliar el número de cavidades.&nbsp;<strong>Había que garantizar el crecimiento de los pichones en los nidos naturales.</strong>&nbsp;Bajo esa misión se conformaron guardianías con biólogos, técnicos, voluntarios y las mismas familias productoras.</p>



<p>Durante la etapa reproductiva, entre septiembre y diciembre de cada año, Getulio González está atento a si alrededor de los árboles que poseen nidos rondan abejas, tucanes o zarigüeyas que pueden comerse los huevos. Aunque el equipo científico se instala durante varios días cerca de los nidos,&nbsp;<strong>son los productores como González quienes actúan como los primeros guardianes de los pichones.</strong></p>



<p>Ante cualquier amenaza,&nbsp;<strong>los locales informan a la estación científica, que envía expertos para revisar y, si es necesario, realizar tareas de mantenimiento en los nidos.</strong>&nbsp;“Tapamos agujeros por donde entra agua, extraemos parásitos externos, también hemos implementado anillos de acero rodeando los troncos de los árboles para evitar que suban predadores. El objetivo es que la mayor cantidad posible de pichones logre salir de los nidos”, refiere Fariña.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271172"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185526/ChequeoCajaNido16-01-26-%C2%A9Andy-Wedekamper-8-768x512.jpg" alt="En 2025 los biólogos y técnicos de la ONG Aves Argentinas instalaron 40 cajas nido en los bosques de Tobuna para aumentar la disposición de cavidades. Se las revisa periódicamente para dar protección y mantenimiento. Foto: © cortesía Andy WedeKamper" class="wp-image-271172" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025 los biólogos y técnicos de la ONG Aves Argentinas instalaron 40 cajas nido en los bosques de Tobuna para aumentar la disposición de cavidades. Se las revisa periódicamente para dar protección y mantenimiento. Foto: © cortesía Andy WedeKamper</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/litio-argentina-reserva-los-andes-impactos-flamencos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Litio en Argentina: qué plantea el plan para proteger la reserva Los Andes y los impactos en la población de flamencos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La reforestación de pino paraná que ayuda al loro pecho vinoso</h2>



<p>Las primeras luces del 8 de septiembre de 2009 dejaron ver&nbsp;<strong>una postal devastadora en Santa Rosa, un pequeño paraje a 10 kilómetros de Tobuna</strong>. Al amanecer se pudo dimensionar&nbsp;<a href="https://misionesonline.net/2020/09/05/tornado-san-pedro-misiones-4/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el impacto causado por el tornado F4</a>&nbsp;que había sacudido la selva durante la noche previa.</p>



<p>Los vientos se llevaron once vidas humanas, casas, ganado y cultivos.&nbsp;<strong>Decenas de árboles fueron arrancados del bosque nativo, como si una topadora hubiera pasado por encima.</strong></p>



<p>En la reconstrucción del lugar, los vecinos no sólo levantaron sus viviendas, también consideraron la restauración de su hogar mayor: el monte.&nbsp;<strong>Ante el panorama desolador, Abilio Rodríguez se preguntó por los loros pecho vinoso</strong>. “Con el tornado, las cortinas de bosque desaparecieron, los pinos que eran sus refugios ya no estaban. ¿Qué sería de ellos?”, se preocupó entonces.</p>



<p>A las pocas semanas&nbsp;<strong>se juntaron 25 familias y decidieron plantar pinos paraná y otros árboles nativos</strong>&nbsp;para recuperar algo de lo perdido. En 2010, con apoyo del Proyecto Selva de Pino Paraná,&nbsp;<strong>sembraron los primeros 523 plantines.</strong></p>



<p>Con el pasar del tiempo se sumaron otras familias, incluyendo algunas de parajes vecinos. Rodríguez fue uno de los pioneros en esa iniciativa. “Los vecinos me fueron preguntando dónde conseguir arbolitos. La gente se fue interesando cada vez más en el proyecto”, menciona.</p>



<p><strong>Entre 2010 y 2024, unas 90 familias plantaron 3926 ejemplares de especies nativas en sus chacras y escuelas.</strong>&nbsp;Además de los pinos paraná, crecieron grapia (<em>Apuleia leiocarpa</em>), pitanga (<em>Eugenia uniflora</em>), yaboticaba (<em>Plinia trunciflora</em>), entre otras especies.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271175"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185546/Instalacion-caja-nido-Proyecto-Loro-Vinoso-Julio-2025-Yetapa-Studios-Krissia-Borja-13-scaled.jpg" alt="Además de instalar las cajas nido en los pino paraná, el equipo de biólogos cubre con anillos los troncos para que predadores no afecten los nidos naturales del loro. Foto: cortesía Krissia Borja" class="wp-image-271175" /><figcaption class="wp-element-caption">Además de instalar las cajas nido en los pino paraná, el equipo de biólogos cubre con anillos los troncos para que predadores no afecten los nidos naturales del loro. Foto: cortesía Krissia Borja</figcaption></figure>



<p>Hoy los árboles lucen altos y dan frutos cada temporada. Sin embargo, para Rodríguez lo más reconfortante es ver el hábitat del loro reverdecer.&nbsp;<strong>“Donde hay araucarias [pinos paraná], hay loros. Al conservar a uno, conservas al otro. Por eso seguimos recuperando bosques”</strong>, dice con satisfacción.</p>



<p>Las diferentes acciones ejecutadas en estas dos décadas —estudios, campañas socioeducativas, regulación legal, protección y ampliación de nidos, reforestación— permitieron estabilizar la escasa población de loros pecho vinoso.&nbsp;<strong>A partir de los conteos realizados entre 2007 y 2025 se evidencia una tendencia positiva en la selva de Misiones.</strong></p>



<p>“Los conteos de a poquito van dando números más altos. En paralelo, se fueron viendo muchos cambios en la relación de los vecinos con el loro.&nbsp;<strong>Hoy es una especie que identifican y de la que sienten orgullo</strong>”, menciona Zalazar.</p>



<p>Mientras que en 2005 se identificaron 163 ejemplares,&nbsp;<strong>para 2016 ya se reportaron 252 individuos</strong>. Tras ese estudio, por falta de recursos, los conteos se interrumpieron.</p>



<p><strong>En 2025</strong>, Aves Argentinas junto con otras instituciones, tanto gubernamentales como particulares,&nbsp;<strong>reactivaron las mediciones y llevaron a cabo&nbsp;<a href="https://www.avesargentinas.org.ar/sites/default/files/Reporte%20-%20Conteo%20Loro%20Pecho%20Vinoso%202025.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un conteo trinacional</a></strong>&nbsp;(incluyendo las áreas de distribución de la especie en Brasil y Paraguay).</p>



<p>Este estudio se realizó a fines de marzo de ese año, cuando los loros pecho vinoso, tras la etapa reproductiva, se reúnen en bandadas para transitar el otoño y el invierno. Se realizaron durante tres días en los dormideros previamente identificados y,&nbsp;<strong>para evitar el doble conteo, el proceso se realizó de forma simultánea en cada sitio. Se contabilizaron 323 individuos sólo en Argentina.</strong></p>



<p>Rodrigo Fariña asegura que si bien hay un crecimiento visible en el campo, los conteos también fueron mejorando su metodología y logística (mayor número de observadores). Ahora se encuentran planificando el nuevo conteo anual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271178"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185559/Loro-vinoso-6-canafistula-6-metros.jpg" alt="Varios vecinos se sumaron a la recuperación boscosa. En las últimas dos décadas más de 90 familias de la zona plantaron especies nativas en sus chacras con el proyecto Selva Pino Paraná. Aquí vemos una cañafistula que ya alcanza los 6 metros. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná" class="wp-image-271178" /><figcaption class="wp-element-caption">Varios vecinos se sumaron a la recuperación boscosa. En las últimas dos décadas más de 90 familias de la zona plantaron especies nativas en sus chacras con el Proyecto Selva Pino Paraná. Aquí vemos una cañafistula que ya alcanza los seis metros. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/argentina-provincia-salta-reserva-los-andes-mineras-litio-avanzan/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina: la provincia de Salta abandona su mayor área protegida mientras las mineras de litio avanzan sobre ella</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los desafíos de rehabilitar los loros que fueron mascotas</h2>



<p>La mayoría de los ejemplares de loro pecho vinoso rescatados del mascotismo o del tráfico ilegal llegan al Centro de Rescate y Conservación Güirá Oga, una organización de Fundación Azara que trabaja en conjunto con Aves Argentinas. Allí&nbsp;<strong>entran en cuarentena y después de una revisión sanitaria arranca un proceso de recuperación que suele extenderse por más de un año.</strong></p>



<p>El médico veterinario Dante Di Nucci ha recibido muchos loros con problemas nutricionales y físicos. “Vienen con dietas deficientes. Les dan semillas de girasol que les generan adicción y son dañinas para el hígado.&nbsp;<strong>Lograr que se alimenten sano toma tiempo</strong>”, sostiene.</p>



<p>Con los primeros ejemplares recuperados, en la década de 2010, se conformó un plantel reproductivo. “Tenemos varias parejas y todos los años reproducimos para aumentar el número de pichones y en un futuro poder liberar una bandada”, cuenta Di Nucci. Según el especialista,&nbsp;<strong>se necesita al menos un grupo de cinco individuos aptos para hacer una liberación definitiva.</strong></p>



<p>Actualmente, vienen trabajando con una decena de ejemplares, entre rescatados y nacidos en cautiverio. Conforme avanza la preparación se modifican dietas para que el ave deje el alimento vinculado al humano y logre reconocer el alimento que va a tener que conseguir en vida libre.</p>



<p><strong>Otro punto clave es lograr que recuperen o adquieran la capacidad de volar</strong>. Se realizan ejercicios de musculación, que inician en espacios reducidos y progresivamente van pasando a lugares de mayor superficie. Llegan hasta jaulones de 25 metros de largo, donde culminan su preparación de vuelo.</p>



<p>Se espera poder realizar una primera liberación este año, pero Di Nucci afirma que al final “los tiempos reales te los marcan los mismos animales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271180"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185609/Pichones_SofiaZalazar-768x512.jpg" alt="La divulgación del trabajo de conservación también involucra a los niños de la zona. A partir de un Club de la Naturaleza los chicos participan en actividades para valorar la biodiversidad de la selva misionera. Foto: cortesía Aves Argentinas" class="wp-image-271180" /><figcaption class="wp-element-caption">La divulgación del trabajo de conservación también involucra a los niños de la zona. A partir de un Club de la Naturaleza los chicos participan en actividades para valorar la biodiversidad de la selva misionera. Foto: cortesía Aves Argentinas</figcaption></figure>



<p>Para este año también hay expectativa en la recopilación de información de los transmisores colocados en cinco pichones.&nbsp;<strong>Con este seguimiento satelital, Aves Argentinas busca estudiar los usos de hábitat de los loros</strong>.</p>



<p>“Eso nos va a generar un montón de información, sobre todo cuando esos juveniles empiecen a crecer,&nbsp;<strong>para ver qué manchones de selva utilizan y son prioritarios para la conservación de la especie</strong>”, refiere Fariña.</p>



<p>En el bosque germina también otra conciencia.&nbsp;<strong>Los niños de Tobuna y sus alrededores conformaron un Club de Naturaleza junto con científicos de la estación biológica de Aves Argentinas</strong>. Este grupo realiza observación de aves con binoculares, senderismo, técnica de trepa (para colocar cajas nido) y se estimula la valoración de la selva misionera.</p>



<p>Getulio González los recibe cada mes para que recorran sus terrenos y vean a los loros vinosos que viven en los pinos paraná. “Que conozcan lo que tenemos en nuestros bosques.&nbsp;<strong>Si nosotros no los cuidamos, ¿quién lo hará?</strong>”, concluye.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el loro pecho vinoso habita en los árboles de pino paraná. <strong>Foto:</strong> cortesía Marc Estornell</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/oscar-bermeo-ocana/">Oscar Bermeo Ocaña</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/loro-pecho-vinoso-extincion-salvado-pueblo-argentina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 10 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El loro pecho vinoso iba camino a la extinción, pero un pueblo de la selva misionera argentina lo está salvando]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Acoso laboral: cuando el silencio pesa más que las palabras</title>
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        <description><![CDATA[<p>Por Jenny Pimiento. Hablar de acoso laboral muchas veces llamado mobbing no es sencillo. No siempre se presenta de forma evidente, ni se limita a gritos o humillaciones directas. A veces es más sutil, más silencioso y, por lo mismo, más difícil de identificar. Se esconde en la manipulación, en los comentarios pasivo-agresivos, en los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>Por Jenny Pimiento. </em></p>



<p>Hablar de acoso laboral muchas veces llamado <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_laboral">mobbing</a></em> no es sencillo. No siempre se presenta de forma evidente, ni se limita a gritos o humillaciones directas. A veces es más sutil, más silencioso y, por lo mismo, más difícil de identificar. Se esconde en la manipulación, en los comentarios pasivo-agresivos, <strong>en los discursos disfrazados de liderazgo</strong> y en una constante sensación de incertidumbre que termina afectando la salud emocional y mental de quien lo vive.</p>



<p>Esta es una realidad que muchas personas enfrentan, y que yo misma experimenté.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cambios no asertivos</h2>



<p>Todo comenzó con la llegada de un nuevo jefe. Como suele ocurrir, uno espera que estos cambios traigan nuevas ideas, aprendizajes y oportunidades de crecimiento. Sin embargo, no siempre es así. Hay líderes que no llegan a adaptarse a los equipos, sino a imponerse sobre ellos. Y en ese intento de imponer, muchas veces se pierde lo más importante: el respeto por las personas y ser escuchado.</p>



<p>Al principio, todo parecía normal. Un discurso estructurado, lleno de palabras sobre liderazgo, coaching, resultados y cultura organizacional. Pero con el paso del tiempo, ese discurso empezó a contradecirse con las acciones. Comentarios ambiguos, mensajes con doble intención y una comunicación cargada de pasivo-agresividad comenzaron a generar confusión.</p>



<p>Frases que, en apariencia, eran inofensivas, pero que en el fondo dejaban una sensación de incomodidad: dudas sobre tu desempeño, cuestionamientos indirectos, silencios incómodos y cambios de actitud difíciles de entender. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Todo esto empezó a afectar no solo mi trabajo, sino también mi tranquilidad.</em></strong></p>
</blockquote>



<p>Llegaron entonces los días sin dormir. La mente no descansaba. Pensar constantemente en qué hacer, cómo actuar, cómo responder, cómo adaptarme. Una preocupación permanente por no cometer errores, por cumplir expectativas poco claras y por tratar de encajar en una dinámica que no terminaba de definirse.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La manipulación también juega un papel importante</h2>



<p>Ese es uno de los efectos más complejos del acoso laboral sutil: no siempre sabes con certeza qué está pasando, pero sientes que algo no está bien. Te cuestionas, dudas de ti mismo, y poco a poco el desgaste emocional empieza a hacerse evidente.</p>



<p>A través de discursos bien elaborados, algunos líderes logran justificar decisiones o comportamientos que, en otro contexto, serían claramente inadecuados. Se habla de exigencia, de crecimiento, de salir de la zona de confort, de no ser <strong>“reticente” </strong>pero en la práctica se genera un ambiente laboral tenso, poco claro y, en muchos casos, poco humano.</p>



<p>Este tipo de situaciones no solo afectan el desempeño laboral, sino que impactan directamente la autoestima, la seguridad y el bienestar de las personas. Y, sin embargo, <strong>muchas veces se guarda silencio.</strong></p>



<p>El miedo es un factor determinante. Miedo a perder el empleo, a ser juzgado, a no ser escuchado o incluso a que la situación empeore. También está el miedo al “qué dirán” y la sensación de que tal vez es mejor adaptarse que confrontar.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Pero el silencio tiene un costo alto</h2>



<p>Con el tiempo, entendí que el problema no estaba en mi capacidad ni en mi compromiso con el trabajo. Hacer bien las cosas, cumplir con las responsabilidades y tener vocación de liderazgo no significa aceptar dinámicas que afectan la dignidad y el bienestar personal.</p>



<p>También comprendí la importancia de la comunicación asertiva y el manejo de las emociones. No es fácil expresar lo que uno siente en estos contextos, pero es fundamental. Poner límites, buscar espacios de diálogo y, cuando es necesario, acudir a instancias formales dentro de la organización puede marcar la diferencia.</p>



<p>Así mismo, es importante reconocer que no todos los líderes son iguales. En mi camino también he tenido la oportunidad de encontrar excelentes mentores y líderes que no solo enseñan, sino que acompañan. Personas que creen en el crecimiento desde el respeto, la empatía y la coherencia entre lo que dicen y lo que hacen.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Esos liderazgos son los que realmente transforman</h2>



<p>Hablar de acoso laboral no es solo contar una experiencia personal; es abrir la puerta a una conversación necesaria en los entornos laborales. Es reconocer que el bienestar emocional es tan importante como los resultados, y que un buen liderazgo no se basa en el control o la imposición, sino en la confianza y el respeto mutuo.</p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p>Hoy, más que nunca, es importante aprender a identificar estas situaciones, darles nombre y no normalizarlas. Porque lo que empieza como un comentario incómodo o una actitud ambigua puede convertirse, con el tiempo, en un entorno laboral dañino.</p>
</div></div>



<p>Y porque nadie debería tener que sacrificar su tranquilidad por conservar un trabajo.</p>



<p class="has-text-align-center has-x-large-font-size"><strong>¡<a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">Romper el silencio</a> es el primer paso!</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
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        <pubDate>Wed, 08 Apr 2026 16:51:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Acoso laboral: cuando el silencio pesa más que las palabras]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
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        <item>
        <title>¿Pueden los políticos salvarnos de los políticos? Reforma política, si; reformatorio, también</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/pueden-los-politicos-salvarnos-de-los-politicos-reforma-politica-si-reformatorio-tambien/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Cuál de los candidatos presidenciales apostará por una reforma política como bandera para modernizar unos partidos decadentes en los que nadie cree? Los tiempos modernos requieren políticos humanos y humanistas. Pero ¿saben ellos lo que eso significa? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>César Gaviria, Ingrid Betancourt, Abelardo De La Espriella y Roy Barreras. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bcf9fc4ecd19f96f8fcae6bf51e5e80b">¿Qué tienen de humanistas los partidos políticos en Colombia?</p>



<p>Colombia siempre ha estado en manos de malos políticos, muy pocos se salvan.</p>



<p>Anoche me acosté preguntándome si lo que este país necesita es una reforma política o los políticos un reformatorio. Al despertar tenía la respuesta: ambas cosas.</p>



<p>La primera acepción de la palabra reformatorio, según la RAE, se refiere a algo “que reforma o arregla”. En los reformatorios de verdad, por medios educativos severos se busca corregir las conductas delictivas de los menores de edad. Un reformatorio para políticos debería corregir conductas perversas que han terminado por envilecer el ejercicio de la política. Por ende, la psiquiatría y la sociología pueden decirnos hoy más sobre los políticos que las ciencias políticas.</p>



<p><strong>Titula El País de España:</strong> <em>“<a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-12/la-cuestionada-lista-de-roy-barreras-al-senado-imputados-por-corrupcion-influenciadores-petristas-pura-sangre-y-clanes-tradicionales.html?outputType=amp">La cuestionada lista de Roy Barreras al Senado</a>: acusados por corrupción, influenciadores, petristas y clanes tradicionales”.</em></p>



<p>Hoy nadie sabe en qué creen los partidos ni qué defienden. Mientras los políticos se tapan con la misma cobija, la gente vota por fulanito porque odia a zutanito; a eso quedó reducido el criterio político del ciudadano de a pie. La educación política, una asignatura pendiente en Colombia, es algo que no les interesa a unos políticos voraces, que viven a expensas precisamente de la incultura política, de esa sociedad analfabeta que (todavía) se deja meter los dedos en la boca.</p>



<p>Antes de la Constitución del 91, la palabra mesianismo no existía en el lenguaje cotidiano. Hoy la política gira en torno a hombres y apellidos. La Carta Magna establece requisitos laxos para la creación de partidos y movimientos políticos, lo que facilitó la entrada de nuevos actores políticos, pero ¿y a qué costo?</p>



<p><strong>Titular de Blu Radio: </strong><a href="https://www.bluradio.com/politica/fuerte-enfrentamiento-entre-ingrid-betancourt-y-sofia-gaviria-en-verde-oxigeno-este-es-el-detonante-so35">“Fuerte pelea entre Ingrid Betancourt y Sofía Gaviria en Verde Oxígeno”</a>, por unas vallas donde se invitaba simbólicamente a “patear” a figuras políticas como Gustavo Petro, Armando Benedetti e Iván Cepeda. Al final, Ingrid en su papel de mandamás sacó a Sofía de la lista de aspirantes al Congreso por ese partido.</p>



<p>Se necesita una reforma política audaz que en primer término restituya la honra de los partidos políticos (pisoteada por los propios políticos); de modo que representen a los ciudadanos y fortalezcan la democracia, no el apetito burocrático de sus miembros. &nbsp;</p>



<p><strong>Titular de la revista Cambio: </strong><em>“<a href="https://cambiocolombia.com/poder/articulo/2026/2/el-liberal-de-partido-glorioso-a-empresa-familiar">El Liberal: de partido glorioso a empresa familiar</a> (…) vuelve a apostar por conquistar una bancada fuerte en el Congreso para negociar con el aspirante presidencial mejor posicionado”.</em></p>



<p>La reforma política no debe confeccionarse como un traje a la medida de los políticos y su oportunismo, sino en función de una ciudadanía que reclama protección, inclusión y respeto. ¿Acaso ha visto usted a un político promoviendo los mecanismos de participación para que los ciudadanos hagamos uso de ellos?</p>



<p>Se trata, pues, de corregir las buenas intenciones que introdujo hace 35 años la Constitución de 1991. <em>“La democracia es más participativa, pero los ciudadanos participan muy poco”,</em> resumió el historiador Jorge Orlando Melo <a href="https://razonpublica.com/exitos-y-debilidades-de-la-constitucion-de-1991/">en un artículo de 2011 publicado por Razón Pública</a>, que no ha perdido vigencia. La participación ciudadana no puede consistir, &nbsp;&nbsp;exclusivamente, en salir a votar cada cuatro años.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-68b0373fe237554b532d4ae715bab62e"><em>El clientelismo y la corrupción renovadas (…) sirve para justificar las formas más atrasadas de política y para impedir la consolidación de partidos políticos modernos de corte reformista o progresista”: <strong>Jorge Orlando Melo, historiador.</strong></em></p>



<p>Se deben fortalecer los partidos, su doctrina y postulados, porque las personas pasan y muchos de quienes van a calentar butaca en el Congreso, que son la inmensa mayoría, pasan sin ton ni son, sin dejar una huella perdurable en la historia de este país. La oferta de candidatos es tan amplia como cuestionable.</p>



<p><strong>Titula  La Silla Vacía:</strong> “<a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/nace-el-influencer-clientelista-felipe-saruma-hace-campana-con-la-maquinaria-de-los-char">Nace el influencer clientelista: </a>Felipe Saruma hace campaña con la maquinaría de los Char”.</p>



<p>Vea usted: La llegada de los <em>influencers</em> a la política es la conversión de los likes en votos, arrastrando con ellos los mismos vicios. Cambian los personajes, no las malas costumbres.</p>



<p>Nos acostumbramos al mal comportamiento de ciertos políticos sin que haya consecuencias. ¿Quién responde, por ejemplo, por las firmas supuestamente chimbas que presentaron candidatos como Abelardo De La Espriella, Vicky Dávila o Claudia López para avalar sus candidaturas presidenciales? ¿Es esto trampa o delito?</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="900" height="688" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14102947/ZETA-ZETA-REFORMA-POLITICA.jpeg" alt="" class="wp-image-125802" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14102947/ZETA-ZETA-REFORMA-POLITICA.jpeg 900w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14102947/ZETA-ZETA-REFORMA-POLITICA-300x229.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14102947/ZETA-ZETA-REFORMA-POLITICA-768x587.jpeg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /></figure>



<p>El rendimiento de un congresista puede medirse por el número de leyes&#8230; o de <em>chanchullos</em>. Algunos tienen la habilidad para hacer la ley y al mismo tiempo la trampa. En un episodio de su podcast, María Jimena Duzán nos cuenta sobre unos <a href="https://open.spotify.com/episode/58P8s0GCac2MeZN7KAoWkg">políticos que se adueñaron de terrenos baldíos</a> que, por ley, les pertenecen a los campesinos.</p>



<p>Se defienden intereses particulares antes que causas comunes. Pero los legisladores bobos no son para legislar en su contra, porque les falta eso que llaman voluntad política: algo que dice mucho y al final del día no dice nada.  </p>



<p>Para la muestra un botón: Durante mucho tiempo los congresistas amagaron con bajarse el sueldo —nos dieron contentillo, como el caramelo que le da al niño para entretenerlo—, hasta que el presidente Gustavo Petro, vía decreto, les demostró que sí se podía. Ojalá no estén pensando en recuperar esa faltante a través de los 50 salarios mínimos que se le otorga a cada congresista (plata que también sale de nuestros bolsillos como contribuyentes), para sostener su Unidad de Trabajo Legislativo, UTL. Casos hemos visto, a través de denuncias públicas, de funcionarios que devuelven una parte de su sueldo a quienes los contratan. </p>



<p>Somos una sociedad que en muchos aspectos a las buenas no funciona. Entonces, quizás sea la hora de que los ciudadanos, a las malas, obliguemos al Congreso y a los partidos políticos a comportarse. Y para eso se necesita con urgencia una reforma política, no una cirugía a la Constitución de 1991. &nbsp;</p>



<p>Necesitamos menos políticos practicando el hedonismo ideológico y más políticos avivando el humanismo práctico. Porque la política nada nos está diciendo hoy sobre los grandes peligros que se ciernen sobre la humanidad, amenazas reales como el cambio climático,  la inteligencia artificial y, cómo no, la corrupción. Los políticos y sus partidos deben reformarse en función de los grandes temas de nuestro tiempo.&nbsp;</p>



<p>Nos recuerdo, queridos lectores, que el poder lo tenemos nosotros, ciudadanos inconformes, cada vez que vamos a las urnas. Es nuestra oportunidad para castigar la sinvergüencería. &nbsp;Si los políticos se mecen orondos en su zona de confort, en parte es nuestra culpa por no exigirles. ¡A ver si espabilamos!&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125795</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Feb 2026 12:47:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Pueden los políticos salvarnos de los políticos? Reforma política, si; reformatorio, también]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>SERRAT, &amp;#8220;EL SUR TAMBIÉN EXISTE&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/serrat-el-sur-tambien-existe/</link>
        <description><![CDATA[<p>El sábado 27 de diciembre, la víspera del día de los inocentes, Serrat celebra 42 años de haber lanzado  y cantado hace 40 , su LP “El Sur también existe”. Es un disco grabado en 1985, ilustrado con un reluciente arco iris en la parte inferior de su carátula, es decir al revés y contiene otros 9 poemas de Mario Benedetti.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición AMÉRICA-COLOMBIA, diciembre 2025)</p>



<p>El sábado 27 de diciembre, la víspera del día de los inocentes, Serrat celebra 42 años de haber lanzado y cantado hace 40 su LP <strong><em>“El Sur también existe”</em></strong><em>. </em>Ese disco grabado en 1985, ilustrado con un reluciente arco iris en la parte inferior de su carátula, es decir al revés, contiene otros 9 poemas de Mario Benedetti, como un tributo a su obra y la resistencia de los pueblos del cono Sur a los embates del Norte y sus sangrientos legados dictatoriales desde la década de los años sesenta hasta los ochenta en Argentina, Chile, Bolivia, Uruguay, Perú y Brasil<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>. Legados que hoy pretende reeditar Trump con su Doctrina Nacional de Seguridad y su corolario intervencionista, pero ahora en forma más sutil y cínica, desplegando en una guerra híbrida todas las formas de lucha. Desde las ejecuciones extrajudiciales contra famélicos lancheros, sindicados de ser peligrosos narcoterroristas y así forzar a Maduro para que ceda el paso a María Corina Machado y controlar estratégicamente las mayores reservas planetarias de petróleo en nombre del premio Nobel de la paz. Pero también lo hace otorgando “generosos prestamos electorales” a Milei en Argentina y brindando arteros apoyos en Honduras a favor de su candidato, Nasry Asfura, para después reclamar su pírrico y cuestionado triunfo: <em>“Apoyé a alguien que no iba en la delantera y ganó las elecciones”, dijo desde la Oficina Oval”</em><a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>.</p>



<p><strong>Colombia, blanco electoral del 2026</strong></p>



<p>Todo lo anterior presagia un horizonte tan incierto como peligroso para las elecciones del 2026 en Colombia, al punto que las puede convertir en un laboratorio político más explosivo que una “fábrica de cocaína”, para utilizar su sibilino lenguaje criminal y empresarial. Lo hará, seguramente, promoviendo incondicionalmente en segunda vuelta al candidato de la extrema derecha contra el “comunista” de la extrema izquierda, todo en nombre de la “libertad y la democracia”. Obviamente, la libertad para invertir y expoliar las riquezas naturales del “país de la belleza” y consolidar la cacocracia que él gobierna a su antojo en nombre de MAGA y AMERICA FIRST. Probablemente tengamos las primeras elecciones pro y antimperialistas de nuestra historia reciente. Por eso los versos de Benedetti son hoy más actuales que nunca: “<em>Con sus ventas navideñas, su culto a Dios padre, y de las charreteras, con sus llaves del reino el norte es el que ordena”</em> y más adelante termina: <em>“pero aquí abajo, abajo cada uno en su escondite hay hombres y mujeres que saben a qué asirse aprovechando el sol y también los eclipses apartando lo inútil y usando lo que sirve. Con su fe veterana el Sur también existe</em>”, y sobre todo resiste.</p>



<p><strong>¡Feliz cumpleaños “nanogenario”</strong>!</p>



<p>Pero todo lo anterior no es más que un pretexto para celebrar los 82 años del “nanogenario &#8211;parafraseando el cariñoso “nano” de su madre Ángeles y su padre Josef—como lo llamaban en su casa de Poble Sec, barrio popular de Barcelona, donde nació el 27 de diciembre de 1943, en la calle poeta Cabanyes. Por eso también se lo llamó &#8220;<em>el noi del Poble Sec&#8221;,</em> &#8220;el chico del Pueblo Seco&#8221;. Un chico que con su poesía y música nos ha regalado generosamente alegría y rebeldía para gozar con dignidad la vida. Como lo canta en <em>“Defensa de la alegría”</em>, poema de Benedetti en ese LP sureño: <em>“defender la alegría como un estandarte, defenderla del rayo y la melancolía, <strong>de los males endémicos y de los académicos</strong>, del rufián caballero y del oportunista…defender la alegría como una certidumbre, defenderla a pesar de Dios y de la muerte, de los parcos suicidas y de los homicidas y <strong>del dolor de estar absurdamente alegres</strong></em>”. Alegría que también entona Serrat en muchas de sus canciones, como <strong>“Hoy puede ser un gran día”</strong><em>, “Plantéatelo así, Aprovecharlo o que pase de largo, Depende en parte de ti” o en “</em><strong>De vez en cuando la vida</strong><em> toma conmigo café y está tan bonita que da gusto verla. Se suelta el pelo y me invita a salir con ella a escena…y nos sentimos en buenas manos; se hace de nuestra medida, toma nuestro paso y saca un conejo de la vieja chistera y uno es feliz como un niño cuando sale de la escuela”.</em></p>



<p><strong>“Llegar a viejo”</strong></p>



<p>Todo ello, sin caer en la cursilería de la autoestima y advirtiéndonos del implacable paso del tiempo, como lo canta en <strong>“Llegar a viejo”</strong>: “<em>Si se llevasen el miedo, y nos dejasen lo bailado para enfrentar el presente&#8230; Si se llegase entrenado y con ánimo suficiente&#8230; Y después de darlo todo -en justa correspondencia- todo estuviese pagado y el carné de jubilado abriese todas las puertas&#8230; Quizá llegar a viejo sería más llevadero, más confortable, más duradero…Quizá llegar a viejo sería todo un progreso, un buen remate, un final con beso. En lugar de arrinconarlos en la historia, convertidos en fantasmas con memoria&#8230; Si no estuviese tan oscuro a la vuelta de la esquina&#8230; O simplemente si <strong>todos entendiésemos que todos llevamos un viejo encima</strong>”. </em>&nbsp;</p>



<p>En su prolífica, apasionada y musical poesía nada quedó excluido, menos olvidado, desde las populares melodías de su telúrica Cataluña <strong>“Canción de matinada”<a id="_ednref3" href="#_edn3"><strong>[iii]</strong></a></strong> y ese <strong>Mediterráneo </strong>que “<em>a fuerzas de desventuras</em>” tiene “<em>un alma profunda y oscura</em>”, pasando por la pasión romántica de <strong>Lucía “</strong><em>si algún día después de amar, amé, fue por tu amor Lucía</em><strong>”</strong> a la desgarradora y nostálgica <strong>“Piel de Manzana”</strong>: “<em>A esa muchacha que dio a morder su piel de manzana cuando Cupido plantaba un nido en cualquier ventana… A esa muchacha que fue &#8220;Piel de Manzana&#8221; se le quebró el corazón de porcelana, se le <strong>bebieron de un trago la sonrisa</strong>. <strong>La primavera con ella tuvo prisa</strong>… Muchachas tristes que florecisteis en mis aceras, bien poco ha escrito en vuestros cuadernos <strong>la primavera&#8230;y llega el invierno</strong></em><strong>”.</strong></p>



<p><strong>“Buenos Tiempos”</strong></p>



<p>Hasta el Serrat crítico y premonitorio de <strong>“Buenos Tiempos”</strong>, canción escrita y entonada con la fuerza de su vibrato en 1987, en su LP <strong>“Bienaventurados”</strong> que resume, mejor que cualquier análisis del más sesudo de los politólogos, los tiempos que corren, 38 años después: “<em>Corren buenos tiempos, buenos tiempos <strong>para la bandada de los que se amoldan a todo con tal que no les falte de nada.</strong> Tiempos fabulosos, fabulosos para <strong>sacar tajada de desastres consentidos y catástrofes provocadas</strong>…Tiempos como nunca para la <strong>chapuza, el crimen impune y la caza de brujas</strong>…Corren buenos tiempos, buenos tiempos para esos <strong>caballeros locos por salvarnos la vida a costa de cortarnos el cuello</strong>… Corren buenos tiempos, buenos tiempos preferentemente <strong>para los de toda la vida para los mismos de siempre”</strong>.</em> </p>



<p><strong>Por las paredes, mil años hace&#8230;</strong></p>



<p>Por último, gracias, Nano, por advertirnos que no podemos seguir jugando a ser ciudadanos tan cándidos e inocentes, como en un interminable 28 de diciembre, para ir cada cuatro años a depositar un voto en una urna esperando que todo cambie. Desde 1978 lo cantas y nos lo recuerdas en <strong>“por las paredes (mil años hace…</strong>): “<em>Que la ignorancia no te niegue, que no trafique el mercader con lo que un pueblo quiere ser. Lo están gritando siempre que pueden, lo andan pintando por las paredes&#8230;”. </em>Y en cientos de gigantes vallas en carreteras y ciudades, con rostros sonrientes de miles de candidatos y candidatas, que desfiguran y saquean el paisaje de “<strong>Colombia el país de la belleza</strong>” en nombre de la “democracia”, la lucha contra la corrupción y la seguridad. ¿Pasará usted por inocente hasta el 2030?</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.wikihistoria.net/dictaduras-en-america-del-sur-el-legado-politico-y-economico-de-los-regimenes-militares/">https://www.wikihistoria.net/dictaduras-en-america-del-sur-el-legado-politico-y-economico-de-los-regimenes-militares/</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.centroamerica360.com/politica/trump-afirma-que-su-candidato-en-honduras-gano-las-elecciones-mientras-persiste-la-disputa-por-los-resultados/">https://www.centroamerica360.com/politica/trump-afirma-que-su-candidato-en-honduras-gano-las-elecciones-mientras-persiste-la-disputa-por-los-resultados/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DNgdKdg3ahs">https://www.youtube.com/watch?v=DNgdKdg3ahs</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123687</guid>
        <pubDate>Thu, 18 Dec 2025 20:26:30 +0000</pubDate>
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                            </item>
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        <title>Música y navidad: Jeremías Quintero, 141 años de su nacimiento</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/musica-y-navidad-jeremias-quintero-141-anos-de-su-nacimiento/</link>
        <description><![CDATA[<p>No es la primera vez que en estas líneas nos detenemos en el trabajo del célebre músico y escritor barbacoano Jeremías Quintero, quien nació un 16 de diciembre de 1884, hace exactamente 141 años, precisamente el día en que para el mundo católico inician las novenas de navidad. Quizá esto marcó su derrotero para toda [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>No es la primera vez que en estas líneas nos detenemos en el trabajo del célebre músico y escritor barbacoano Jeremías Quintero, quien nació un 16 de diciembre de 1884, hace exactamente 141 años, precisamente el día en que para el mundo católico inician las novenas de navidad. Quizá esto marcó su derrotero para toda su vida, allá, en su natal Barbacoas, cuando el río Telembí le traía las tonadas de voces negras que festejaban esta fiesta asimilada durante siglos, cuando en su casa, al amparo de sus padres y nanas, se hacía el Belén y se entonaban los tradicionales villancicos, esos de los cuales él mismo sería uno de sus más grandes componentes a nivel mundial, a tal punto que se dice que llegó a componer más de 3 mil, muchos de los cuales entonamos sin saber que son de su autoría, como Vamos pastores vamos, El duraznero, Venid pastorcillos, A Belén todos, entre muchos, pero muchos otros más.</p>



<p>Hemos dicho también que fue autor de los libros “Cantares de navidad” (1950) e “Himnos patrióticos y cantos para escuelas y colegios” (1951). Incursionó en la TV como arreglista y compositor, estuvo ahí en la primera edición el 13 de junio de 1954. Fue Presidente de la Asamblea Departamental de Nariño, Representante por Nariño en el Congreso de la República. Que compuso también pasillos, tangos, valses, danzas, himnos, entre muchos otros ritmos más.</p>



<p>Siendo secretario de gobierno en la Gobernación de Nariño en 1938 se creó el Conservatorio o Escuela de Música adscrito a la Universidad de Nariño, en donde fue fundamental su papel para que el gobierno nacional, auspiciado por la Dirección Nacional de Bellas Artes, adscrita al ministerio de Educación, era entonces gobernador el médico Max Llorente Ortiz, oriundo también de la histórica ciudad de Barbacoas.</p>



<p>Acompaña este artículo una fotografía de Jeremías Quintero, publicada por la revista Renovación de la ciudad de Pasto el 14 de julio de 1927, la cual aparece con la siguiente leyenda:</p>



<p><em>“Señor don Jeremías Quintero Distinguido e inteligente artista quien actualmente se encuentra en Bogotá ocupando una curul en la Cámara de Representantes. El señor Quintero es un fervoroso cultivador en el arte Beethoven y Mozart. Como compositor lleva escritas por lo menos un centenar de piezas en las que ha reflejado todo el arte y el espíritu nacional. Luis A. Calvo el genial autor de los “Intermezzos”, tuvo frases de elogio muy merecidas y muy justas por composiciones musicales del artista señor Quintero, conceptos que fueron publicados por la prensa de Bogotá. Las bandas del Conservatorio y de la Policía Nacional de Bogotá, como la Militar de Nariño, ejecutado con especial predilección sus composiciones. Entre las últimas producciones se distingue el precioso valse “Alicia”, que hace pocos días estreno la Banda de esta ciudad. RENOVACIÓN envía al inteligente artista sus más cumplidos parabienes y ofrece para una de sus próximas entregas, la publicación de una de sus piezas últimas.”</em></p>



<p>Quiero darle la palabra a Jeremías Quintero, de una conferencia dictada “Desde el altoparlante de la Agencia Internacional” y recogido por la revista Ilustración Nariñense en febrero de 1931, y que constituye una pieza que permite recoger lo que él pensaba acerca de la música nacional por ese entonces, y que quizá sirva como pieza clave en la arqueología del saber en la reconstrucción de la historia de la música del Sur de Colombia:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="798" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-798x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123644" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-798x1024.jpg 798w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-234x300.jpg 234w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-768x986.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas.jpg 935w" sizes="(max-width: 798px) 100vw, 798px" /></figure>



<p></p>



<p><em>“Señores: Es un significado honor hablar desde este altoparlante, amplificador prodigioso del sonido, a un público abigarrado y comprensivo, como el que colma los ámbitos de nuestra plaza legendaria. El doctor Gerardo Martínez Pérez puede estar orgulloso de haber implantado una tribuna a favor de la cual, hombres de talento han dicho y dirán, con palabra vidente, al admirable y admirado pueblo de Pasto, los tópicos de la hora y las inquietudes que apasionan el alma colectiva. Al escogerme a mí para que fatigue vuestra deferencia con esta opaca causerie, el doctor Martínez Pérez practica uno de los dones con que los dioses tan muníficos fueron con él: su atrayente indulgencia .</em></p>



<p><em>Tema divino el de la música, como que ha sido llamada el arte divino. Talvez antes que en la caverna el sílex esculpiera sobre la roca las grotescas figuras con que el hombre ancestral quiso perennizar o simplemente mostrar por este medio su incipiente concepto de la belleza; talvez antes de que la arena in tocada recibiera el trazo con que en forma tosca quería ese ser plasmar sus ansias de elevación espiritual el primitivo poblador de este mundo sublunar deshizo en burda melodía su pesadumbre de contemplarse, inerme y solo arrojado en la vastedad de la tierra limite. Porque si la vida es un tránsito donde, a lo largo de todos tos días, domina el dolor, el alma que transforma el barro de nuestro ser en un soplo divino, siente nostalgias de transfundirse con el&nbsp; Todopoderoso de donde brotó, y modula, para exteriorizar ese turbativo anhelo, la armonía de su garganta, signo inefable y nebuloso de un sentimiento purificador y purificado en las fibras más hondas. En el bello apólogo de uno de nuestros magnos liridas, el padre Adán, al verse despedido del Edén fascinador, le dice a su Creador: -.¿Qué me das para acordarme de Ti ?, y El, compadecido, le responde: “Te doy la música”.</em></p>



<p><em>De todas las artes, la música es que nos separa de la materia y de la voluntad del vivir: ella expresa, como ninguna manifestación estética pudiera hacerlo, el sacrificio de todo deseo; ella nos ofrece, no la apariencia externa de las cosas, sino el .alma de las mismas, el alma de todo cuanto existe: animae rerum: es la vida misma .</em></p>



<p><em>“El hombre que no tiene en sí música alguna, ni le conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es inclinado a la traición al robo y a las asechanzas culpables: Los movimientos de su alma son lúgubres como la noche y sus afectos, oscuros como el Erebo.” Tal dice, en el Mercader de Venecia, el más grande de los genios ingleses que han contemplado los tiempos. Y ese otro superhombre que infundió aliento a dos creaciones, perdurable trasunto de idealismo y realidad, asevera por boca de Sancho: “donde hay música no puede haber cosa mala.”</em></p>



<p><em>Para qué hablar de la música como factor educativo; para qué subrayar lo que todos sabemos: que ella anula la incompasividad de las fieras y reduce a la impotencia a las alimañas más crueles: para qué señalar que ella apacienta a la ira (recordar a David tañendo su lira para calmar los arrebatos de Saúl), y fugaviza, desarmándolos los instintos salvagizantes. Cuántas veces una ingenua cadencia o la dulce cantinela con que la madre querida meció nuestra cuna, escuchadas o hechas susurro en nuestro corazón, ahuyentan un mal pensamiento, o zahorizan y embrujan una balbuciente emoción, que cobra por ese embeleso la virtud de remontarse como en el mirifico símbolo de la escala migratoria, hasta el cielo inmarcesible! Y cuántas otras, unos eurítmicos compases de nuestra predilección nos transportan a días y momentos bienhadados, aterciopelando, con su intuitiva evocación, la punzada torturante de una pena, e infundiéndonos&nbsp; otra vez, por la gracia de su sedante lenitivo, la certidumbre de que “tras de cada nublado hay un lucero”, y que “por ruda tormenta sacudido florece hasta morir el limonero.”</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="419" height="592" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR.jpg" alt="" class="wp-image-123645" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR.jpg 419w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR-212x300.jpg 212w" sizes="auto, (max-width: 419px) 100vw, 419px" /></figure>



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<p><em>Porque cuando convulsionados por el viacrucis de una pérfida congoja, interrogamos, pávidos y trémulos, al pomposo rosedal que perfumó nuestros días venturos, a la madeja de agua que en- salmó nuestro vivir con su leda cantiga, a las abscontas constelaciones que romantizaron la loca fiesta de nuestra fantasía, y el rosedal, las constelaciones y la madeja de agua ya no nos descifran el enigma del ensueño y nada nos dicen para reecender el ánimo desfalleciente, nuestro reino interior seguirá confortándonos con aquello que no muere en nosotros, con lo que pervive al través de éxitos y tribulaciones, con lo que nos hace aptos para, al cabo de una sañuda tragedia de vicisitudes o una etapa de bonanzas, seguir viviendo la vida en belleza y en virtualidad: con la llama que irradia en nuestro corazón, nunca hecha pavesas, en homenaje de los alados sentimientos que embellecen la existencia; con el himnario que, alma adentro, dilata los horizontes de nuestra ruta si ensombrecidos a veces, iluminados perpetuamente por las auroras que rigen la esperanza, eternal y redentora.</em></p>



<p><em>La música refleja, como en un espejo de maravilla, el alma y la índole de un pueblo y una raza. Las razas vencidas transmutan su melancolía y las añoranzas de su perdida libertad en dejos de una tristeza enervante, en sones que culminan en gritos laceradores, humedecidos por recuerdos de crucifixión y lágrimas, y que son la impotente letanía de una impotente redención. Así los trenos de la en otrora esclava casta incaica de la América india. Y cuando a un pueblo lo acicatean próvidas vehemencias, surge, no se sabe cómo, el canto invicto, genitor de avatares y triunfos, que ha de fundir el valor y la abnegación de las multitudes en un hervor de inmortalidad y gloria. La Marsellesa, trofeo musical de una época que partió en dos la historia de la libertad, es la patética demostración de este paradigma.</em></p>



<p><em>Y es que si se quiere diluir el espíritu en un salmo de piedad, cuando él está macerado por el cilicio de una malandanza impiadosa, y allá muy hondo, se entreoyen voces que nos hacen entrever, al través del martirio y del Calvario, la colina de las logradas transfiguraciones; si se quiere aquilatar y dinamizar ansiosamente un estado de alma, edificar un culto fastuoso, encadenar la devoción de las falanges humanas con antenas generadoras de fiera resolución y coraje, enfervorizar las voluntades cuando el vigor tiende a hesitarse y se descoyunta la acometividad para la acción, la música nos ofrece un venero inexhausto de donde podemos ex- traer la aristocracia de los impulsos que ornamentan el ánima, y cristalizar, en el cromatismo de sus figuras, los resortes que señorean nuestras proteicas emotividades: el lazo indestructible, el nepente y el paliativo, el brío ennoblecedor, el amor que redime, el ala que eleva, la excelsitud que diviniza.</em></p>



<p><em>Eminente patrimonio de la condición humana, tanto más si ésta ha alcanzado la sensación de su propio valer, es la de desvelarse por la conquista de preeminencia y honor. Paralela a esta bizarra concepción de la vida, está la de modelar la propia personalidad con rasgos originales y modalidades inconfundibles. Y si el individuo como unidad y mientras sea más alta su alcurnia cerebral, aspira a esa finalidad, los conglomerados que forman nación tienen entre sus deberes-quizá el más urgente- el de definirse y acentuar su fisonomía colectiva . “Ser”: esa es la orientación de cada pueblo. Hay que confesar que nosotros hemos descuidado este indeclinable deber. En el afán de copiar usos exóticos, en el sempiterno empeño de reflejar lo privativo de ultramar, hemos postergado nuestros atributos intrínsecos, arrojando a la vera aquello que nos enaltece. En tanto que otros países relievan su yo íntimo, nosotros como que nos sintiéramos empequeñecidos ante lo que ingenuamente tratamos de imitar.</em></p>



<p><em>Refiriéndose a la tradición de las naciones hispanoamericanas, apunta Rodó: “Asistimos al naufragio de la tradición, y debe preocuparnos el interés social de que él no llegue a consumarse. La persuasión que es necesario difundir, hasta convertirla en sentido común de nuestros pueblos, es que ni la riqueza, ni la intelectualidad, ni la cultura, ni la fuerza de las ar-mas, pueden suplir en el ser de las naciones, como no suplen en el individuo, la ausencia de este valor irreductible y soberano: ser algo propio, tener un carácter personal”.</em></p>



<p><em>Está bien que avancemos cada un día más en la parábola del progreso; que entronicemos los signos de la civilización en este gran país nuestro, asimilándonos las modernas disciplinas del vivir universal; pero equilibremos las cosas del Anima con las grávidas proyecciones del desenvolvimiento material. Y pues nuestra psicología se señala por un apego a la cultura tan amada por ese pueblo -primicia de selección- donde Safo y Praxiteles recibieron el beso de la luz, serán los opulentos ideales que han alumbrado nuestro camino los que, superpuestos a los del maquinismo febricitante, nos salven y rediman al correr del tiempo, porque ellos significan “la hegemonía del espíritu”.</em></p>



<p><em>“Las preocupaciones del espíritu, anota Daniel Samper Ortega, son las únicas que definen y defienden una nacionalidad”. Y es que mientras las primacías de la mente sean estimadas como una fuerza supra terrestre, “podrá decirse que la humanidad no ha perdido la luz de su estrella”.</em></p>



<p><em>Afirmemos el sentido de nuestra nacionalidad. Colombianicemos lo nuestro, lo que nos encumbra y nos autoctoniza. Evangelio seductor éste, para cuyo apostolado todos debemos reclamar un puesto de honor. La nación que ha modelado su estructura anímica, sabe lo que quiere y sabe a dónde va.</em></p>



<p><em>En el camino de fertilizar nuestra idiosincrasia, nada mejor que fomentar nuestra música raizal, en cuyos aires, nutridos por los jugos fortalecedores de los vínculos fraternales, filtra nuestro corazón su amor por esta tierra y su reverencia para sus gestas gloriosas.</em></p>



<p><em>“Los pueblos -exclama ese principesco señor del verso, Rafael Maya- adoran sin reserva aquello que interpreta su índole, que traduce sus esperanzas, que canta su tristeza, que aclara su porvenir, que robustece su fe, como que sólo estos sentimientos constituyen la riqueza espiritual de una raza, y al exaltarlos se ponen de relieve las fuerzas de que dispone, su defensa moral y su posible permanencia en el recuerdo histórico”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="730" height="735" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870.jpg" alt="" class="wp-image-123646" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870.jpg 730w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870-298x300.jpg 298w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 730px) 100vw, 730px" /></figure>



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<p><em>La música es hija del paisaje, y como nos subyuga al vaivén de nuestras solicitudes pasionales, el alma arraiga y se confunde con las canciones que nos regocijaron o conturbaron desde niños. De allí el hechizo memorioso de ese arte excelso, que para conmovernos no necesita, como las demás artes, herir nuestra retina, y cuyo sedeño arrullo llevamos en nosotros mismos. Y en tanto que esta edad mecánica imponga entre nosotros su plenitud asfixiante, habrán, en todos los términos del patrio solar, inmotos y silentes espacios donde la flauta campesina, el tiple jubiloso y las voces aldeanas rizarán las propicias solemnidades de las aldeas y campiñas con las tonadas y cantos de nuestro vivificante vivero musical.</em></p>



<p><em>Se propaga ahora, en sentido de restarles originalidad, que el bambuco se encuentra en el scherzo de una sinfonía de Beethoven y el pasillo en un curteto de otro coloso de la música? Qué importa que esos aires típicos estén comprendidos en dos pasajes de dos compositores ilustres, si ellos, entrelazándose con la formación de la nacionalidad, se han incrustado en el alma del pueblo y héchose savia de su savia; si cuando los escuchamos, lo mismo en la pródiga vendimia, en el prolífico plantío, en la verbena bulliciosa, en la serenata galante, en la gloriosa epifanía del crepúsculo o en la eclosión de un tenue hilo de luna, emerge de nuestras reconditeces, como el agua al contacto de la vara milagrosa, un reguero de cautivantes sentires, que inflama nuestra fe y la fe en el porvenir espléndido de esta patria bien amada? ¿Dónde brotó la guabina quejumbrosa, dónde el ondulado bambuco, dónde el pasillo cascabaleante, dónde la canción aldeana que va cantando por el senderito, con honda melancolía, una pareja de campesinos, frescos y lozanos como bendición de Dios? ¿Fue acaso en el bohío perdido entre los oxiacantas y cámbulos del bosque, en la señera casita enmarcada entre dos oquedades de la inhóspite serranía, en el ribazó del río en cuyo glauco misterio parece esconderse un Ofir de magia y sortilegio mientras el ramaje tiembla con una explosión de alas y cadencias; o fue en la penumbrosa hondonada y en el augusto momento de la conjunción del sol con el vaho de la tierra lujuriante? No se sabe; pero esa guabina, ese bambuco y ese pasillo y esa canción compenetrados están en el corazón de las masas, constituyen el folklore donde ellas trasiegan los atavismos y tradiciones de la raza, y prodigan el milagro de prolongar en el tiempo esa música cordial.</em></p>



<p><em>Camilo Mauclair -citado por el Licenciado Vasconcelos en un libro encantador sobre la canción popular mejicana y quizá el crítico de más enjundia de la Francia contemporánea- escribe a propósito de los cantos populares: “Resulta imposible, salvo en casos muy raros, y con grandes reservas, determinar la fecha de la aparición de un lied, ni quién fue el autor de la letra, ni la manera cómo la música hubo de adaptarse al poema. El rastro de una canción en el alma de un pueblo es tan intangible, como el vuelo de un pájaro en el aire”. Y expresa Vasconcelos: “No andaríamos descaminados de la verdad si creyéramos que el momento de la concepción de un canto popular hubiese sido cuando el peón termina su labor y regresa al atardecer a su humilde cabaña, donde lo aguardan la anciana madre y los pequeños hermanitos; en un momento dado siente en su corazón una oscura ansiedad de verla a ella, a la que bajaba con el cántaro al hombro; a la que le sonrió furtivamente en la iglesia en la solemnidad del domingo”.</em></p>



<p><em>Cita luego Vasconcelos estas palabras de un destacado musicólogo de su patria, aplicables a cada pueblo que quiere aprestigiar su arte autóctono: “Soy un devoto de nuestra música propia, porque es el alma de la raza. Quisiera guardarla en un nicho para conservarla virgen y así entregarla a la niñez para que se extienda por todas las capas sociales de la nación entera. Parece una flor nacida del sentimiento estético natural de nuestro pueblo, y comprendo que los músicos no debemos tomar de ella más que aquello que las flores dan sin desvirtuarse: el perfume. Y los que no la sientan, los que no sean capaces de apreciar su aroma &#8230; que no la busquen &#8230; en bien de ellos y de todo”.</em></p>



<p><em>Y es que para el arte y cuando se quiere transformar las efusiones musicales de un pueblo en partituras polifónicas, acaso huérfanas de la frescura primigenia del tema popular, hay que tener presente la austera máxima de Horacio, soberana ley de estética: lo que no puedas hermosear, no toques.</em></p>



<p><em>Está bien que iconoclastas del clasicismo musical pretendan vitalizar nuestras tonadas, afiligranándolas con ropajes refinados. Pero que no se desvirtúe su contextura&nbsp; que arranca de la entraña misma de la multitud. Y&#8230; vestido el bambuco con adventicios oropeles y abrillantado con exotismos sutiles, habría ese aire musical nuestro infundido un hálito de epopeya a los tercios colombianos en la jornada de Ayacucho? Y allí, en esa batalla, que semeja una visión de Apocalipsis y que, como la de Valmy, pudiera también llamarse la batalla de las naciones, en los momentos en que Córdoba, tocado por el aletazo del águila de Júpiter, pronunciaba, retando a la gloria, su épica orden hasta ese instante jamás oída, la banda de su División rompió con un bambuco que, trayendo a las huestes colombianas las saudades de la patria ausente, las fulminó, en fanfarria triunfal, a una orgía de intrepidez y bravura.</em></p>



<p><em>El arte no tiene fronteras, y nada es tan innoble, según la expresión de Wilde, que no pueda ser dignificado por él; pero conviene aceptar -y hablo en sentido raizal- con beneficio depurador, aquella música letárgica y tediosa, cuyos leits motivs carentes de espiritualidad, lejos de estilizarse, estrangulan, con mendicante flebilidad, con monocordismo aplebeyado y con desgarramientos y amargores propios de siervos, nuestras innatas altiveces y nuestras incitaciones generosas. Captemos de esa música lo poco que de su indigenismo merece laudades, y desvinculémonos resueltamente, por este aspecto, de lo que está en disparidad con nuestro distintivo de pueblo, no atado a esclavizantes ligaduras y de un gusto desvaído y zafio.</em></p>



<p><em>Con exultante visión patriótica, mantengamos siempre enhiesto el ideal de la colombianidad; y puesta la mira en el acrecentamiento cultural, procuremos en el pueblo de nuestro altiplano meridional la difusión de la música que nos es común; démosle a escanciar el vino tonificante del arte vernáculo; avivemos su emoción hacia un definido pensamiento artístico, fronteras adentro, y desarraiguemos su inclinación por aquellos “tonos, sobresaturados de temas banales de amodorrante y letal repetición.</em></p>



<p><em>Armoniosas y densas, engarzan bien aquí las siguientes cláusulas de ese ponderado y óptimo escritor, cuya celebridad cabalga en el seudónimo de Maitre Renan:</em></p>



<p><em>“Por qué, si con elementos tan valiosos contamos, la música nacional, tan honda, tan bella, tan inconfundiblemente original, está descuidada, proscrita, por obra y por omisión de los artistas colombianos? Al paso que todos los pueblos tratan de singularizarse, de afirmar su personalidad autónoma, de exaltar las virtudes indígenas con el noble orgullo de ser ellos mismos, nosotros, en todos los órdenes, pero en este de la música principalmente, tratamos de esfumarnos, de pasar inadvertidos, disfrazados en arte con la máscara de la ópera bufa o con el antifaz de complejas sinfonías, dentro de las cuales el alma sencilla y doliente de nuestra raza se agita sin orientación.</em></p>



<p><em>Mientras que los Estados Unidos atruenan los cafés y los teatros del mundo con la monotonía ruda y chillona de sus danzas, hecha música yanqui por la vanidad nacional; en tanto que la Argentina lleva el dejo agreste de sus tangos, impregnados de una lujuria sofocante, a los salones aristocráticos de Viena y de París, nosotros tenemos vergüenza. de nuestra música, tan rica en expresiones, tan humana, tan flexible, capaz de conquistar, como lo ha hecho ya en algunas ocasiones, la admiración de públicos inteligentes, fatigados del colorete, de la falsificación y de la mentira, llevados a las distintas formas del arte y de la vida.</em></p>



<p><em>El pueblo debe tener siquiera el derecho de que se le hagan gustar las melodías que riman con sus anhelos íntimos, y se le deje oír, de vez en cuando, la música cuyas vibraciones está acorde con las del alma colectiva. ¿Cómo exigirles suavidad, valor, abnegación a las muchedumbres, si no hemos querido atarlas con un lazo de armonía, si no ha pasado por sus corazones, estremeciéndolos al mismo tiempo, el grito desesperado de la gaita, o la queja, diluida en lágrimas, de sus flautas rústicas?</em></p>



<p><em>Nuestra necesidad máxima es crear el alma de la nacionalidad; fundir en una todas las aspiraciones vagas y divergentes de las regiones distintas y distantes; y eso, mejor que con discursos y conferencias, que el pueblo no entiende, se conseguiría con el cultivo y desarrollo de la música criolla, vínculo de ternura y de emoción más duradero que todos </em><em>los monumentos, porque es más humano, talvez lo único genuino y sustancialmente humano.</em></p>



<p><em>No finjamos llorar con las falsas romanzas italianas, cuyos pequeños gemidos, reglamentados por las exigencias escenográficas, dejan fría nuestra desbordante sensibilidad tropical; no hagamos la comedia del entusiasmo ante las complicaciones de los músicos alemanes, cuyas producciones inmensas les hacen gritar a los sinceros, cuando la ejecución culmina: Música! No continuemos derrochando esnobismos y tontería. Tengamos el valor, el decoro y el orgullo de nuestros bambucos melancólicos, de los alegres pasillos, de toda la espontánea y maravillosa orquestación de nuestros sentimientos, realizada por el genio omnipotente de la raza”.</em></p>



<p><em>He aquí pues un objetivo merecedor de infatigable consagración: amasar en un solo y caudaloso ideal las ansias inconexas y heterogéneas que acaloran las mentes de uno a otro horizonte del territorio patrio: acendrar el elixir que corre por los pletóricos cauces del sentimiento colectivo: erigir una conciencia que palpite en un solo ritmo y en una sola afinidad; rescatar, para sublimar con ellos el alma de la patria, los comunes ritos ante los cuales quemamos la mirra de nuestra devoción. Entre ellos está, en grado proficuo, la música, nuestra música propia, que nos habla de la nieve inviolada de nuestras enaltecidas cimas, del ímpetu de nuestros ríos, del frú-frú de nuestros platanales ubérrimos, de las fragancias paganas del trópico, de los rumores jocundos de nuestras selvas, de nuestras tardes rutilantes, estremecidas por los incendios del ocaso, del vuelo, alucinante y grave de los cóndores, ebrios de sol y de cumbres.</em></p>



<p><em>Estimulemos nuestra música como una fórmula de salnd, como un siempre remozado y pujante renuevo que fecundice el hogar mancomún, como una preclara advocación a los recuerdos glorificantes y una irrevocable afirmación al futuro indeficiente.</em></p>



<p><em>Magnificaremos así, con sangre del espíritu, una premiosa obligación del imperativo nacional.”</em></p>



<p><em>Acompaña este artículo una fotografía de Jeremías Quintero, publicada por la revista Renovación de la ciudad de Pasto el 14 de julio de 1927, la cual aparece con la siguiente leyenda: “Señor don Jeremías Quintero Distinguido e inteligente artista quien actualmente se encuentra en Bogotá ocupando una curul en la Cámara de Representantes. El señor Quintero es un fervoroso cultivador en el arte Beethoven y Mozart. Como compositor lleva escritas por lo menos un centenar de piezas en las que ha reflejado todo el arte y el espíritu nacional. Luis A. Calvo el genial autor de los “Intermezzos”, tuvo frases de elogio muy merecidas y muy justas por composiciones musicales del artista señor Quintero, conceptos que fueron publicados por la prensa de Bogotá. Las bandas del Conservatorio y de la Policía Nacional de Bogotá, como la Militar de Nariño, ejecutado con especial predilección sus composiciones. Entre las últimas producciones se distingue el precioso valse “Alicia”, que hace pocos días estreno la Banda de esta ciudad. RENOVACIÓN envía al inteligente artista sus más cumplidos parabienes y ofrece para una de sus próximas entregas, la publicación de una de sus piezas últimas.”</em></p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Mon, 15 Dec 2025 12:38:25 +0000</pubDate>
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        <title>Armas de distracción masiva</title>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Desviar la atención de los demás hacia asuntos diferentes de aquellos que pueden resultar molestos, o inconvenientes, es estrategia comúnmente usada en asuntos privados y públicos. Se trata de una medida instintiva de defensa; una forma de escapar de las presiones que con frecuencia asedian a quienes ocupan lugares prominentes en cada sociedad, y sobre todo a los gobernantes. Aunque la secuencia de episodios de distracción puede generar problemas adicionales.</p>



<p>Acosados por sus desaciertos, o por fantasmas del pasado que reaparecen para asediarlos de manera inclemente, los gobernantes suelen desatar acciones que ponen a la opinión pública a mirar en direcciones insospechadas, con la esperanza de que los medios de comunicación encuentren en los motivos de distracción un filete de esos que alimentan la voracidad del cada vez más complejo aparato de la información y el apetito de sectores del género humano ávidos de enterarse de hechos generadores de preocupación o de escándalo.</p>



<p>El ejercicio de distracción puede llevar una cierta carga de artificio, y en ocasiones se puede nutrir de exageraciones, interpretaciones acomodaticias e inclusive falsedades. Algo que ahora, con las redes sociales, reitera, aumentadas al infinito, las posibilidades de difusión de mensajes falsos que se ha presentado desde cuando los medios eran rudimentarios.</p>



<p>Luego de que Elon Musk, ahora auto borrado cuidadosamente de la vista pública, dijera al retirarse de su colaboración con el gobierno federal de los Estados Unidos que el presidente figuraba en la “lista de Epstein”, su muy breve referencia a esa posibilidad fue como una gota venenosa que, instilada en el momento preciso, contaminó las aguas de la vida pública de los Estados Unidos y desató tremenda tormenta.</p>



<p>Muchos republicanos de la base popular esperaban que en una lista, cuya publicación el candidato hoy presidente había prometido, salieran a relucir los nombres de figuras demócratas de alto perfil, vinculadas no solamente a reuniones y fiestas de un depredador infame sino de pronto a sus vicios reprochables, que resultó muerto en circunstancias dignas de toda sospecha. La esperanza de dicha publicación se transformó en sorpresa e ira con la “píldora venenosa” de Musk sobre la eventual figuración de su carismático jefe en ese enredo.</p>



<p>La Secretaria de Justicia había comentado en un programa de televisión afecto al régimen que en su escritorio tenía para estudio la lista aquella de amigos, compinches o clientes de un tal Epstein, promotor de actividades delictivas que llevaron a su encarcelamiento y a un suicidio del cual muchos no quedaron convencidos. Pero luego, desatado el escándalo, esa misma secretaria afirmó que la lista no existía. Y luego se dijo que ella misma le habría advertido en su momento a su jefe que su nombre estaba mencionado en los explosivos documentos. Anuncio que el presidente negó sin ruborizarse.</p>



<p>Suelta la jauría de los escogidos periodistas que tienen permiso para entrar a la Casa Blanca, no podían faltar las preguntas puntuales que reflejaban el interés por el esclarecimiento del asunto, al tiempo que se desataba una cacería de datos que dio como resultado la publicación de nuevas fotografías del jefe de la Casa Blanca y su esposa con Epstein, a quien reconoció por mucho tiempo como amigo cercano, e inclusive en el Wall Street Journal se mencionó la existencia de mensajes afectuosos de su parte, con señales en clave para celebrar su cumpleaños. Motivo por el cual el presidente demandó por una suma enorme al director del periódico, medida que las bases pueden considerar una muestra de inocencia, mas no así los entendidos en esas artes, en las que ciertas figuras públicas son expertas. &nbsp;</p>



<p>Difícilmente se puede pensar que todo lo que se propició a partir del estallido del escándalo, desde la Casa Blanca, es mera coincidencia. De manera que bien puede hablarse de la apelación al típico uso de “armas de distracción masiva”, orientadas a desviar la atención del público, propio y extraño, hacia otras cosas que pudieran resultar suculentas y permitieran no solamente sacar el tema de circulación mediática, sino emprender otros caminos y dejar atrás lo de Epstein como un episodio superado.</p>



<p>De poco valió que el presidente hubiera desdeñado la importancia de que, a estas alturas, se hablara tanto del delincuente fallecido. No pareció tener efecto el ejercicio de su acostumbrada capacidad para decir lo que le viene a la cabeza, con la cifras y razones que se le ocurran, y sobre todo de poner a la gente a hablar de lo que él desee. De manera que se vio confrontado a “volver a meter el genio dentro de la botella”, tarea que hace incurrir en equivocaciones que terminan por acrecentar los problemas.</p>



<p>Después de “amonestar” a periodistas que hicieran preguntas sobre la famosa lista, y de publicar “trinos” en su red para reforzar la idea de que no era bueno “perder tiempo ni energía en torno de alguien que ya a nadie importaba”, no se calmó la tormenta. Por el contrario, desde las bases republicanas creció un clamor de insatisfacción. Algo que llevó al presidente a cometer el error político de declarar que ya no necesitaba el apoyo de esos fieles. Declaración que podría tener consecuencias en las próximas elecciones de reemplazo parcial del Congreso a la mitad del período presidencial.</p>



<p>Una indicación de la Casa Blanca de pedir a los jueces la publicación de “los documentos que fuesen pertinentes” dentro del caso Epstein, no mereció credibilidad política porque el concepto de la pertinencia resultaba claramente selectivo y de pronto elusivo. Además, no era posible jurídicamente atender ese pedido, pues la publicación habría vulnerado principios elementales de la reserva en la administración de justicia en materias penales.</p>



<p>De manera excepcional, el subsecretario de justicia, que antes de ocupar ese cargo fue defensor del presidente en alguno de los múltiples juicios desatados en su contra luego de su primera presidencia, visitó, en su condición oficial, a la reconocida cómplice de Epstein, que había guardado silencio a lo largo de un proceso que terminó con su condena a veinte años de cárcel. No se sabe de qué hablaron, ni qué promesas hubo de ambas partes. La condenada fue enviada a un sitio de reclusión más confortable. Muchos han evocado que los presidentes de los Estados Unidos tienen la potestad de perdonar a cualquier sentenciado por la justicia.</p>



<p>Se ha dicho que, como es explicable, en las altas esferas del gobierno federal se han realizado diferentes reuniones para señalar una estrategia de acciones de distracción masiva como la de acusar al expresidente Obama de haber montado en 2016 una operación indebida, que constituiría traición a la patria, relacionada con la posible intervención rusa en la elección de quien derrotó a Hillary Clinton. Algo que había quedado claro y cerrado en favor de Obama, con la firma, entre otros, del actual Secretario de Estado cuando era senador y miembro del comité bipartidista de inteligencia que se ocupó de esclarecer el caso. Solo que ahora la directora nacional de inteligencia fue a la Casa Blanca a decirles a los periodistas que tiene un reporte que demuestra la politización de la inteligencia y su utilización como arma en el penúltimo gobierno demócrata.</p>



<p>La Cámara de Representantes ha citado a Bill y Hillary Clinton y a otras personas de “alto perfil”, para que rindan testimonio sobre su amistad o relación con Epstein, en busca de que el escándalo involucre a nuevas personalidades y pueda tomar un nuevo rumbo. Solo 4 expresidentes han sido citados a rendir testimonio en los últimos 200 años. Una requisitoria de la misma cámara al Departamento de Justicia, apoyada por algunos republicanos, pediría que haga llegar a esa corporación los documentos que tenga sobre el sonado caso. El asunto quedó en vilo debido a que, muy oportunamente, el “speaker” adelantó el inicio del receso de verano.</p>



<p>El presidente se ausentó del escenario de la turbulencia y tomó unos días para irse a Escocia a descansar un poco y promover negocios particulares, como los de sus campos de golf. El viaje recibió toda la publicidad posible, para mostrar un presidente distendido y activo en su deporte favorito, además de concederle al primer ministro británico “el privilegio de pasar con él largo tiempo” y hablar de asuntos de interés común. A lo cual agregó lo que se ha presentado como “un triunfo” al cerrar un trato comercial con la Unión Europea, del cual no se conocen mayores detalles, aunque ha creado malestar en algunos sectores europeos.</p>



<p>La embestida orientada a golpear y desacreditar a los demócratas, con el argumento de que politizaron la justicia, se manifestó exacta y paradójicamente con una muestra perfecta de politización del aparato judicial. Como si el presidente entendiera que él sí tiene derecho a utilizar la maquinaria de justicia políticamente y señalar como infractor a quien considere del caso. Así, los fiscales Jack Smith y Letitia James, uno retirado y la otra en ejercicio, que tuvieron que ver con las causas abiertas contra el presidente, están siendo objeto de investigación, con el ánimo de encontrar argumentos para que sean penalizados por causas todavía por comprobar.</p>



<p>Para llenar los titulares con algo nunca visto, el presidente dispuso el desplazamiento de la Guardia Nacional y el FBI en la ciudad de Washington, a manera de “liberación del Distrito Capital”, cuyo departamento de policía pasará a operar bajo las órdenes de autoridades federales. Decisión fundamentada en “la necesidad de rescatar la capital de las garras de criminales sedientos de sangre, el caos, la miseria y cosas peores”. Esto contra la evidencia de estadísticas que muestran el decrecimiento significativo de la criminalidad y la inseguridad en la capital, a la que el presidente comparó peyorativamente con lugares tan horrorosos como Lima o Bogotá, “donde nadie quisiera vivir”. &nbsp;</p>



<p>Otra vez en el frente internacional, el gobierno de los Estados Unidos anunció castigos a Brasil con el arma de los aranceles, por no atender la solicitud imperativa de terminar súbitamente el proceso contra Jair Bolsonaro, sin tener en cuenta que el presidente Lula no lo puede hacer. También amenazó a la India y a la China con el mismo tipo de sanción, por comprar petróleo ruso y financiar así las acciones en contra de Ucrania. Actos de corte imperial que levantaron ampollas y demostraron un ánimo de ejercicio de poder en todos los tableros, para satisfacción de seguidores y espanto de contradictores. Pero siempre noticia digna de atención, que es lo que interesa sin saber cómo terminen las cosas.</p>



<p>Para coronar la secuencia de hechos, provocados o coincidentes, que podrían ayudar a olvidar lo del caso Epstein, apareció por designio del destino la necesidad de actuar de manera más incisiva en el caso de la Guerra de Ucrania, respecto de la cual ha habido tantas oscilaciones en la conducta presidencial que nadie sabe hoy qué rumbo pueda tomar mañana; lo cual alimenta las noticias nacionales y mundiales precisamente debido a la incertidumbre de acciones que los amigos y admiradores del presidente consideran muestra de su ingenio, mientras sus detractores lo descalifican por su ineptitud para negociar algo que no sea propiedad raíz.</p>



<p>El teatro montado en Alaska, con alfombras rojas, saludos calurosos, plataforma para fotografías, limusina compartida, tres horas de reunión, declaraciones nada explícitas y ausencia de opción de preguntas a los protagonistas, mantuvieron en vilo la atención mundial. Vladimir Vladimirovich, contra quien existe orden de arresto por parte de la Corte Penal Internacional, y quien ha sido marginado de los grandes escenarios a partir de la toma de Crimea, y con mayor razón desde el ataque a Ucrania, resultó felizmente acogido, de igual a igual, como si fuera representante de una superpotencia. Cuando se juzgue con mayor distancia la reunión, Kamala Harris hará sus cuentas para ver si resulta comprobado su designio en el sentido de que Putin “se almorzaría” a Trump en un encuentro bilateral. Seguramente porque conoce muy bien las artes de encantador del experimentado presidente ruso, que por ahora va a seguir con su guerra.</p>



<p>El propósito de cese del fuego, que el presidente americano se había señalado como objetivo del encuentro, no se pudo concretar. Y lo único cierto es que, otra vez, parecería que Donald hubiera salido de la reunión convencido de los argumentos de su colega, a quien tanto admira, con lo cual ha provocado tal conmoción que los gobernantes de Alemania, Francia y el Reino Unido, así como la presidente de la Comisión Europea, han decidido acompañar al presidente ucraniano a la cita de este lunes 18 de agosto en la Casa Blanca, donde el presidente de los Estados Unidos comentará lo hablado con el ruso y expondrá su punto de vista, siempre modificable así sea a última hora a bordo del Air Force One, sobre el futuro de una guerra de cuyo resultado dependerá el futuro de Europa y más allá.</p>



<p>Armas de distracción masiva, premeditadas o no para desviar la atención respecto de un escándalo que por alguna razón el presidente de los Estados Unidos desea eclipsar. Y de cuyo desenlace depende no solamente el destino de su gobierno sino el de los años que le queden por ejercer el poder, y después.</p>



<p></p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sun, 17 Aug 2025 17:57:24 +0000</pubDate>
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        <title>La desmovilización del PKK</title>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la lógica noruega, el presidente Erdogan podría ser candidato al Nobel de Paz. También los líderes de la legendaria guerrilla del PKK, que este año resolvieron desmovilizarse, entregar las armas, “quemarlas” y sumarse a la institucionalidad del país que consideraban su opresor. Falta por verse si al interior del movimiento guerrillero se presenta unidad en ese propósito, y cuáles serán tanto el esquema de administración de la región kurda del lado turco como las implicaciones internas e internacionales de una nueva realidad, que afecta a Irán, Siria e Irak, en cuanto alojan comunidades de la etnia kurda, unidas por una cultura antigua que ha soñado consolidar un Estado nación.</p>



<p>El PKK, Partido de los Trabajadores de Kurdistán, irrumpió en el escenario de la vida turca en los años 70 del siglo pasado como organización política marxistaleninista, con una facción armada, en busca de fundar un Estado kurdo independiente. Las limitaciones impuestas por algunos gobiernos turcos en materia política y cultural, sirvieron de base al fortalecimiento de la organización, que debido a sus acciones de guerra irregular vino a ser considerada terrorista por Turquía, los Estados Unidos y la Unión Europea.&nbsp;</p>



<p>Para sorpresa de muchos, hace cuatro meses el PKK declaró un alto al fuego y anunció la disolución de su organización militar para integrarse a la vida política turca. Al mismo tiempo quedó claro que, como lo había propuesto su jefe histórico,&nbsp;Abdullah Öcalan, ya no se espera la fundación de un Estado kurdo independiente, sino la obtención de un estatus de “autonomía democrática” que, dentro de la República de Turquía, permita un cierto margen de devolución y autogobierno a la comunidad kurda del país.&nbsp;</p>



<p>La trayectoria del PKK se inserta en un largo proceso que, en su versión reciente, comienza con el desmonte del Imperio Otomano al final de la Primera Guerra Mundial. Ese Imperio, que seguía el antiguo modelo persa de conceder cierta autonomía a las muchas nacionalidades que dominaba, había acostumbrado a los kurdos a gozar de ciertos privilegios, dentro de un espacio que, con el reparto territorial posterior a la guerra, quedó dividido entre Turquía, Irak, Irán y Siria. De manera que cada uno de los pedazos del Kurdistán, tierra de los kurdos, quedó sometido a una jurisdicción distinta, eso sí con la idea de fondo de una reunificación nacional bajo la forma de un Estado propio.</p>



<p>El PKK puso en evidencia en los titulares de la prensa mundial “la cuestión kurda”, y alimentó una discusión sobre el respeto de derechos fundamentales, como el de usar el idioma propio en el seno de su sistema educativo, mantener tradiciones muy antiguas y consolidar su autodeterminación. Planteamientos controvertidos dentro del espacio político turco, que reprimía las manifestaciones violentas mientras, con altibajos, aumentaba o reducía los espacios para los kurdos dentro de una nación multiétnica.&nbsp;</p>



<p>Los kurdos, que no son árabes, ni turcos, ni persas, y que habitan una región “a caballo” de los Montes Zagros desde antes de la llegada de los turcos, provenientes del centro del Asia, hicieron figurar su causa en diferentes instancias internacionales, desde la caída del Imperio Otomano. La interferencia de los británicos, a cuyo cargo quedó Irak, y de los rusos, con interés en influir en Persia y su vecindario, empantanaron cualquier iniciativa viable de unidad e independencia.&nbsp;</p>



<p>El fortalecimiento del nacionalismo coincidió con el del nacionalismo turco, que se jugaba el todo por el todo después de la Gran Guerra. Aunque muchos kurdos, insertos en la vida turca de manera integral, ayudaron a Atatürk en la lucha fundacional del Estado turco. En realidad, en ciertos momentos las ideas de independencia se alimentaban más desde Estambul que desde las montañas habitadas por campesinos a quienes poco importa quién gobierne, con tal que haya pan.&nbsp;</p>



<p>A partir de los años 60 del Siglo XX, eran variados los actores de la acción política kurda. Lo cual obedecía a la presencia de diferentes tribus, grupos, familias y partidos, además de una diáspora de aquellas que predican proyectos políticos desde el confort de la distancia. Aunque ciertamente, con el auge de los medios de comunicación, se vino a agregar un ingrediente popular de soporte a la guerrilla asentada en las montañas.&nbsp;</p>



<p>El rapto cinematográfico de Abdullah Öcalan, “El Tío”, que tuvo lugar en 1999 camino del aeropuerto de Nairobi, cuando comandos turcos, con el apoyo de la CIA y aparentemente del Mossad, les quitaron de las manos a los griegos al jefe guerrillero, que iba a tomar un avión para ser llevado a Atenas, camino de La Haya a tratar de arreglar su situación ante la Corte Penal Internacional, señaló un cambio profundo en el curso de la confrontación entre los gobiernos turcos y la subversión. El líder guerrillero terminó por ser encarcelado en Turquía, donde aún permanece en aislamiento.</p>



<p>De paso, vale la pena recordar que el hecho truncó, entre otras, la fulgurante carrera política de Thódoros Pángalos, canciller de Grecia, que ante semejante fracaso en el intento de proteger a Öcalan, se tuvo que retirar de la vida pública y de su aspiración a ser primer ministro y presidente de la República Helénica, como parecía ser su destino.&nbsp;&nbsp;Castigo político normal en una democracia en la que gobernantes y funcionarios pagan, ahí mismo, por sus imprudencias, sus desatinos y sus chambonadas.&nbsp;</p>



<p>Después de ser condenado a muerte, y luego a prisión perpetua cuando la pena capital fue abolida, Öcalan modificó su postura favorable a la independencia kurda, lo mismo que su afiliación&nbsp;marxistaleninista, y planteó más bien la idea de un “confederalismo democrático” que conferiría a los kurdos una buena dosis de devolución de poderes y autonomía dentro del Estado turco. Por supuesto con la desactivación de la lucha armada, que sólo vino formalmente a culminar con un llamado reciente, de este año, a la desmovilización completa del PKK.</p>



<p>Los altibajos de la relación, de confrontación y negociación, entre el Estado turco y el PKK estuvieron marcados&nbsp;por la presencia e influencia del presidente Recep Tayyip Erdoğan. Su proyecto político, que ha desarrollado a lo largo de una carrera ininterrumpida de dos décadas, ha oscilado entre la flexibilidad para integrar a los kurdos como parte de la vida ordinaria de la República, y la confrontación armada cuando así lo han exigido las circunstancias de control territorial. Con el ingrediente adicional de intervenir en la situación de la región kurda de Siria y estar pendiente de la de Irak.&nbsp;</p>



<p>Aparte de la lucha armada, y de las reivindicaciones políticas y jurídicas de los kurdos de Turquía, su comunidad ha jugado un papel importante en la vida turca en los más variados escenarios. Y no podría ser de otra manera, si se tiene en cuenta que un grupo humano que se calcula en 20 millones de personas tiene aspiraciones diversas y no está necesariamente comprometido con la misma causa. Además de que existen en el país numerosas familias mixtas, comenzando por la del propio&nbsp;Öcalan.&nbsp;</p>



<p>Desde el punto de vista político, lo más significativo es que, a pesar de idas y vueltas, permisos y detenciones, los kurdos han tenido representación en el parlamento, e inclusive ha formado parte de agrupaciones cuyo apoyo resulta definitivo para apoyar o no a determinado gobierno.&nbsp;</p>



<p>La desmovilización del PKK, su desaparición como fuerza guerrillera, la quema física de sus armas, y el propósito de integrarse a la vida ordinaria del país, han resultado satisfactorios para muchos, decepcionantes para otros y objeto de incógnitas que están por despejar. </p>



<p>Están por saberse muchas cosas: si Öcalan sería liberado, si sus propuestas de “autonomía democrática” pueden ser aplicables, si todas las armas han sido entregadas, si el desmonte de la organización es entendido por algunos como una rendición inaceptable, y si Turquía puede consolidar un nuevo grado de unidad y armonía que le permita ejercer ese papel importante que está llamado desde siempre a jugar quien tenga en sus manos uno de los parajes más valiosos en el mapa estratégico del funcionamiento del mundo.</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Wed, 16 Jul 2025 23:29:51 +0000</pubDate>
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        <title>El Mar Negro del futuro</title>
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<p>De la manera como evolucione y se llegue a consolidar el estado de cosas en el Mar Negro, dependen los resultados de la guerra y la post guerra entre Ucrania y Rusia, además de otros aspectos de la vida internacional del futuro.&nbsp;</p>



<p>El uso pacífico del Mar Negro como ruta esencial de salida de alimentos, de procedencia sobre todo ucraniana, es clave para la seguridad alimentaria mundial. Por eso se busca ahora hacer efectiva una nueva tregua, similar a la que estuvo vigente en los primeros tramos de la guerra, conseguida gracias a la ayuda de Turquía y de las Naciones Unidas. Tregua que permitió la continuidad de las exportaciones del granero ucraniano, que logró colocar más de 32 millones de toneladas de cereales en 45 países de varios continentes.&nbsp;</p>



<p>Rusia, que también se benefició en su momento, resolvió salirse del marco de lo pactado, alegando el incumplimiento de la promesa de reconexión de algunos de sus bancos al sistema SWIFT, que permite transferencias expeditas, y ahora se muestra reticente a entrar en nuevos pactos mientras su acceso al sistema no le sea garantizado y no se alivien sanciones económicas occidentales.&nbsp;</p>



<p>Alejado de las vivencias propias de la Europa occidental y más aún de las que conciernen a las Américas, el Mar Negro sigue siendo, como lo fue desde tiempos inmemoriales, escenario de acciones que animaron la vida de varias civilizaciones. Para los griegos de la antigüedad, fundadores de asentamientos costeros, era ya objeto de negocios y creencias míticas. Hasta allí fueron en busca del Vellocino de Oro. Desde entonces, a sus orillas se establecieron romanos, más tarde rumanos, eslavos, bizantinos y turcos, y hoy tienen costas sobre sus aguas Bulgaria, Georgia, Rumania, Rusia, Turquía y Ucrania.&nbsp;</p>



<p>Los rusos mantienen a toda costa su interés supremo en una salida marítima efectiva que les resulta mucho más confortable que el reducido campo de acción del Ártico y el Báltico o el lejano Pacífico, para el flujo marítimo de su comercio. Para esos efectos, la toma de Crimea consolidó una de las más preciadas ambiciones. Y al desatar después la guerra contra Ucrania, revivió la agitación en un mar que a lo largo de siglos mantuvo un equilibrio difícil entre potencias con intereses diversos.</p>



<p>A pesar del ataque ruso a puertos ucranianos y de la contraofensiva ucraniana que ha debilitado el poderío naval ruso mediante ataques con drones marinos, el tránsito de diferentes flotas que hoy surcan el Mar Negro representa un reto importante para muchas partes. Sin descontar el interés por detectar la posible presencia de una “flota fantasma” de las que se ocupan de burlar sanciones y prestar servicios de transporte marítimo discreto, bajo banderas ajenas.&nbsp;</p>



<p>Los riesgos de la navegación bajo las condiciones de la guerra han afectado no solo los intereses de las partes beligerantes, sino los de Rumania, Bulgaria, Moldavia, Georgia, Azerbaiyán, Armenia y Turquía. Por lo cual son muchos los actores interesados en la búsqueda de un modelo de seguridad marítima que proteja no solamente los desplazamientos en la superficie marina sino la infraestructura crítica para garantizar los procesos de transporte.&nbsp;</p>



<p>Es indudable que la estabilidad en el Mar Negro resulta crucial en el juego geopolítico para la seguridad de los Estados interesados y también para la economía a escala muy amplia, que incluye países africanos, del Medio Oriente y del sur y el sudeste asiáticos. Por ahora, Rusia ha sido empujada hacia la parte oriental de ese mar y Ucrania transita por la occidental, de manera que ambas tienen su propio corredor informal de salida hacia los estrechos que controla Turquía y le dan a este último país un poder de acción política definitivo. Razón por la cual su presencia en cualquier arreglo en lo concerniente a la navegación hacia otros mares, indispensable no solo para los actores de la guerra sino para muchos otros Estados. </p>



<p>Kaja Kallas, la jefe de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, ha mostrado interés en la mejora de la seguridad en la zona, que afecta a Rumania y Bulgaria, miembros de la Unión, y a Georgia, Turquía, Ucrania y Moldavia, interesados en hacer parte de ella. Los Estados Unidos, a pesar de su retórica aislacionista, mantienen un ojo abierto en observación permanente de los acontecimientos. Y todos los actores se interesan por la preservación de infraestructuras críticas, como los cables submarinos y los gasoductos que pasan por allí.&nbsp;</p>



<p>La toma de Crimea en 2014 representó un golpe brutal para la estabilidad de la región, y una ganancia a mano armada con disfraz de referendo para Rusia. El control forzado del puerto de Sebastopol fue como la toma de una fortaleza que cambió a fondo la geopolítica regional. A diferencia de 1853, cuando una alianza entre el Imperio Otomano, Francia y la Gran Bretaña frenó en la Guerra de Crimea las aspiraciones expansionistas de Rusia, el liderazgo occidental del Siglo XXI miró hacia otro lado y de manera tibia permitió la consolidación de las aspiraciones rusas.&nbsp;</p>



<p>Todo lo que ahora se llegue a negociar, sea en materia de seguridad, en asuntos de infraestructura, o de respeto por los intereses comerciales de las partes involucradas, se tiene que hacer con una Rusia que, con su golpe del año 14, ha pasado de dominar un 10% de las costas del Mar Negro a controlar por lo menos un tercio de ellas.&nbsp;</p>



<p>Al nuevo interés de la Unión Europea por la región se suma la presencia china, que por lo menos ha ganado una licitación en Georgia para construir en Anaklia un puerto de aguas profundas. De manera que la tradicional relevancia de Turquía y Rusia tiene ahora competencia. Aunque en algo parecen estar los viejos y nuevos interesados de acuerdo, y es en mantener a los Estados Unidos retirados de la región lo más que se pueda.&nbsp;</p>



<p>En la medida que la significación geopolítica y económica del Mar Negro se debe apreciar dentro de un conjunto que incluye el Cáucaso, el Mar Caspio, el Asia Central y el Oriente Medio, tal vez lo más urgente sea establecer mecanismos de seguridad que permitan vigilar la zona desde el espacio hasta el fondo marino en tiempo real, para que sea posible contar con alertas tempranas que eviten inconvenientes. También será necesario acertar en el manejo y defensa de los ecosistemas de un mar de características peculiares, que recibe los caudales del Danubio, el Dniéper, el Dniéster y el Don, y que tiene zonas que no permiten la vida de ninguna especie.&nbsp;</p>



<p>Ese es el propósito plausible de una iniciativa que denota el interés creciente de la Unión Europea en el ejercicio de la responsabilidad de buscar un esquema de aprovechamiento de ese mar inserto entre Europa, el Asia y el Mediterráneo, donde se cruzan intereses tan variados. Para lo cual no basta con el interés de los miembros de la Unión y de los candidatos a serlo, pues será necesario atender la satisfacción de intereses rusos y turcos, que son inamovibles debido a la geografía y de un proceso de encuentros y desencuentros políticos de vieja data.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Tue, 17 Jun 2025 03:26:05 +0000</pubDate>
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