<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/casa+solar/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 29 Apr 2026 15:40:31 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Todos los resultados de blogs de casa solar | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Ágatha Ruiz de la Prada en Ibagué: “Cuando tú eres fiel a tu estilo la gente te respeta”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/agatha-ruiz-de-la-prada-en-ibague-cuando-tu-eres-fiel-a-tu-estilo-la-gente-te-respeta/</link>
        <description><![CDATA[<p>La diseñadora española visitó por primera vez Ibagué para hablar de moda circular y enseñarle a la gente a vestirse sin afectar el planeta. Hubo pasarela a cielo abierto. “Hay que quitar el plástico de la moda”, dice sin ambages esta revolucionaria de la industria textil. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em><em>Ágatha Ruiz de la Prada, diseñadora española, presentó en la capital tolimense una colección hecha a partir de residuos de textil. Imagen tomada de su cuenta en IG: @</em></em>agatharuizdlprada</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em><em>.</em> </em></p>



<p class="has-text-align-right has-pale-pink-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-e8d4fe81c3dbdfc412cc5176e722687e"><strong><em>&#8220;Me siento como Grace Kelly en Ibagué&#8221;:</em> Ágatha Ruiz de la Prad</strong>a</p>



<p>Necesitamos un mundo donde nada se desperdicie y todo se aproveche. Bajo esa filosofía, Ágatha Ruiz de la Prada (Madrid, 1960), convirtió la moda en un grito a favor de la Tierra. &nbsp;</p>



<p>Es la quinta mujer en recibir las llaves de la ciudad de Ibagué. Se le vio visiblemente emocionada. “Mejor tratada imposible. Me han dado todo, más no se puede pedir. Me creo Grace Kelly”, dice. Y luego, puso una foto como constancia de tanta dicha <a href="https://www.instagram.com/p/DXcAfo2DEu1/?igsh=NXY5NTdybWV0dnBv">en su cuenta de Instagram:</a> <em>“Jamás, pero jamás, me habían recibido así en ningún lugar del mundo. Ver los autobuses agathizados, las calles inundadas de corazones y la gente volcada con mis diseños… ¡es que no tengo palabras!”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="979" height="636" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114815/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PADREA-LLAVES-CIUDAD.jpg" alt="" class="wp-image-128211" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114815/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PADREA-LLAVES-CIUDAD.jpg 979w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114815/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PADREA-LLAVES-CIUDAD-300x195.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114815/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PADREA-LLAVES-CIUDAD-768x499.jpg 768w" sizes="(max-width: 979px) 100vw, 979px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Alcaldía de Ibagué.</em></p>



<p>Vino a Colombia como invitada especial de la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, y del gerente de Ibagué Limpia, Milton Restrepo, quienes hicieron posible que la capital tolimense fuera elegida por la OCDE como sede de la primera cumbre internacional de economía circular. </p>



<p>Conversó con las costureras de la ciudad, quedó fascinada con el tamal tolimense, <a href="https://www.instagram.com/reel/DXc9WSQkQlj/?igsh=d3UzeTA0OHkyODFo">probó los cafés locales en la Casa Campesina</a> y con su nueva colección, en la que usó residuos de textil, demostró por qué, además de celebridad, es una revolucionaria de la industria textil. Hubo pasarela a cielo abierto en la &#8220;Calle Bonita&#8221; del centro de Ibagué, con una intervención artística inspirada en el estilo Ágatha.</p>



<p>El agathismo, ese derroche de color como sinónimo de felicidad, con sus corazones de todos los tamaños, flores, nubes y arco iris, transformó a Ibagué en un universo alternativo durante tres días. &nbsp;</p>



<p>Esta mujer creció rodeada de árboles pero no jugó con muñecas, así que no era de las que les hacía vestiditos. “De pequeña no tuve Barbies, y tampoco era muy de muñecas. Recuerdo que mi vecina de piso tenía muchas muñecas porque su padre viajaba mucho. Si iba a Japón, él le traía una muñeca japonesa; si iba a México le traía una muñeca mexicana, y así de todos los países. Las tenía colgadas en su habitación y a mí me daba mucha envidia”.</p>



<p>El dicho dice que la moda no incomoda, pero en un planeta con recursos limitados, aquello que llevamos puesto define qué tan responsables somos con él. Esa conciencia ecológica le viene por herencia a la diseñadora madrileña. A pesar de pertenecer a una familia aristocrática, en su casa estaba prohibido malgastar el agua o dejar luces encendidas a deshoras.</p>



<p>“A principios del siglo XX hubo un movimiento muy importante de ecología y a mi abuelo, que en eso era muy avanzado, le encantaban los árboles y tenía respeto por la naturaleza”. Como anécdota, relata la vez que aparecieron unos tractores con la intención de derribar árboles para poder trabajar. “Mi abuelo respondió: <em>El toque un solo árbol aquí, lo mato. Porque el árbol es sagrado.</em> A mí me encantan los árboles, eso lo heredé, lo llevo en la sangre”.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-pale-pink-color has-text-color has-link-color wp-elements-eb1efb603070babd727c5984f786d56f"><strong><em>“Si una cosa es bonita y buena, te la puedes poner durante 40 años”: </em>Ágatha Ruiz de la Prada.</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="675" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114900/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PRADA-PORTADA-1024x675.jpg" alt="" class="wp-image-128212" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114900/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PRADA-PORTADA-1024x675.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114900/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PRADA-PORTADA-300x198.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114900/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PRADA-PORTADA-768x506.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114900/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PRADA-PORTADA.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Ágatha Ruiz de la Prada, diseñadora española. Foto: cortesía Ibagué Limpia.</em></p>



<p>Hoy es una abanderada de la economía circular aplicada a la moda<strong>. </strong>Cualquier retazo le sirve a la hora de crear un traje. <em>“</em>La economía circular –afirma- es tener a la ecología como esa aliada de tu vida que tiene que estar siempre ahí”. De hecho, posee un coche eléctrico, una casa que funciona con placas solares y otro coche híbrido que no cambia desde hace 20 años.</p>



<p>—“Todo lo que hago lo hago con la idea de ser lo más ecológica posible”.</p>



<p>Por esa razón, tampoco renueva su ropero con frecuencia. “Cuido mucho mis trajes y aunque tienen muchos años, me los sigo poniendo. <strong>Si una cosa es bonita y buena te la puedes poner durante 40 años</strong>, ¿no? En cambio, cuando una cosa es mala no te la pones más de una vez o ninguna”. Para ella, una camiseta, sólo después de mil posturas y ya rota, debe servir como trapo para limpiar la casa.</p>



<p>Al preguntarle de qué manera hombres y mujeres podemos ser amigables con el planeta a través de la ropa que llevamos puesta, suelta una advertencia: “Tienes que tener mucho cuidado con la moda. Esto es tratar los objetos con cariño, con respeto, pero tú no puedes decir ´como tengo dinero me voy a comprar algo nuevo cada semana´. ¿Para qué quieres tantas cosas? <strong>Debes comprarte menos cosas y mejores”.</strong></p>



<p>Sus materiales favoritos son tres. “Yo soy una enamorada del algodón, del lino y de la seda natural. He hecho muchos desfiles solo de seda natural”. Aclara que como la moda está más barata hoy, ha tenido que dejar de lado la seda natural por costosa. “Tenemos que quitar todos estos materiales que hay ahora que son plástico puro”, sentencia.</p>



<p>Se siente orgullosa de ese sello personal que lo ilumina todo donde quiera que llega. “Tengo un estilo desde hace muchos años y he sido muy fiel a él. Yo creo que al final, <strong>cuando tú eres fiel a tu estilo la gente te respeta. </strong>No puedes estar cambiando cada año. Tienes que ser fiel a ti mismo. Si yo digo que abrigos de piel no, pues no lo tengo que hacer”. Trae a cuento la vez que le regalaron una maleta de Louis Vuitton. “Yo decía: <em>¿a dónde voy con una maleta de Louis Vuitton?</em> Nunca la usé”.</p>



<p>De la cabeza a los pies, Ágatha Ruiz de la Prada es una mujer icónica de colores vibrantes. Cómo no preguntarle entonces si alguna vez la veremos de blanco y negro. “Bueno, yo solamente voy de negro a los funerales, así que espero que me veáis muy poco de negro”. (Risas). </p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>La carrera Tercera de Ibagué fue agathizada para mostrarle al mundo la nueva colección sostenible, en el marco de la primera Cumbre de Economía Circular.</em>  <em>Foto: cortesía Ibagué Limpia.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24082259/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-CALLE-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-128253" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24082259/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-CALLE-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24082259/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-CALLE-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24082259/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-CALLE.jpg 960w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128203</guid>
        <pubDate>Sat, 25 Apr 2026 12:29:52 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/23114722/ZETA-ZETA-ZETA-AGATHA-RUIZ-DE-LA-PRADA-BUS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ágatha Ruiz de la Prada en Ibagué: “Cuando tú eres fiel a tu estilo la gente te respeta”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día de la Tierra: energías renovables que transforman comunidades en tres países de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-de-la-tierra-energias-renovables-que-transforman-comunidades-en-tres-paises-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde 1970, cada 22 de abril se conmemora el&nbsp;Día Internacional de la Tierra,&nbsp;establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Cada año esta fecha es dedicada a reflexionar sobre la importancia de cuidar y preservar el planeta. Al igual que en 2025, la temática para este año sigue siendo el impulso a las energías renovables, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Día de la Tierra se celebra cada 22 de abril y este año destaca la urgencia de transitar hacia las energías renovables.</em></li>



<li><em>En Colombia, una pequeña hidroeléctrica comunitaria genera energía para todo un pueblo en el Caribe colombiano.</em></li>



<li><em>Un sistema de bombeo de agua con energía solar para la producción de fresas, a más de 4 000 metros sobre el nivel del mar, se convirtió en una alternativa a la minería en Perú.</em></li>



<li><em>En Argentina, a pesar de los constantes apagones, existe un pueblo que nunca se queda sin electricidad gracias a una planta de generación de energía con cáscaras de maní.</em></li>
</ul>



<p>Desde 1970, cada 22 de abril se conmemora el&nbsp;<strong>Día Internacional de la Tierra,</strong>&nbsp;establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Cada año esta fecha es dedicada a reflexionar sobre la importancia de cuidar y preservar el planeta.</p>



<p>Al igual que en 2025, la temática para este año sigue siendo el impulso a las energías renovables, ya que<strong>&nbsp;la energía está en el centro de la discusión sobre la&nbsp;crisis climática&nbsp;</strong>y también es clave para su solución. Según la ONU, el 75 % de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial provienen del sector energético, particularmente de la quema de combustibles fósiles, como el gas, el petróleo y el carbón.</p>



<p>A pesar de los avances en normativas ambientales y del impulso de tecnologías más limpias, el camino hacia un futuro sostenible continúa siendo&nbsp;<strong>difícil en Latinoamérica</strong>. Muchos sectores industriales, incluidos los relacionados con la generación de energía, están en un proceso de adaptación a nuevos estándares que buscan reducir su huella ambiental sin comprometer la productividad.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ley-tierras-bolivia-abre-conflicto-ambientalistas-pueblos-indigenas-campesinos/">Bolivia: la ley de tierras del gobierno de Paz detona un nuevo conflicto con ambientalistas, pueblos indígenas y campesinos</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271633"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185318/634c45d18fabbc432b498f76-768x501.png" alt="" class="wp-image-271633" /><figcaption class="wp-element-caption">En Espinar, Perú, utilizan energía solar para el bombeo de agua que es utilizada para el riego de cultivos de fresas. Foto: cortesía CooperAcción.</figcaption></figure>



<p>En el Día Internacional de la Tierra,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;presenta algunos proyectos que intentan&nbsp;<strong>impulsar la energía circular en Colombia, Perú y Argentina.</strong>&nbsp;Proyectos orientados a implementar energías renovables y, a la vez, emplear educación climática para el cuidado del medio ambiente.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un proyecto que ilumina a todo un pueblo en Colombia</strong></h2>



<p>En Colombia existe un proyecto novedoso:&nbsp;<a href="https://www.minenergia.gov.co/documents/11739/ABC-ComunidadesEnergeticas-2024.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">las comunidades energéticas</a>, que son grupos organizados —ciudadanos, asociaciones, entidades— que&nbsp;<strong>generan, gestionan y</strong>&nbsp;<strong>consumen su propia energía,</strong>&nbsp;principalmente renovable, bajo el marco de la transición energética justa.</p>



<p>Esta iniciativa fue creada por el Gobierno colombiano, pero tiene el apoyo de organizaciones sin fines de lucro, como Transforma, entidad que promueve la&nbsp;<strong>acción climática con un enfoque de justicia</strong>&nbsp;para construir un futuro sostenible&nbsp;y que apoya proyectos sostenibles en localidades de la costa del Caribe colombiano. Uno de estos proyectos está en Palmor (departamento de Magdalena), donde se cuenta con una central hidroeléctrica pequeña.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ecuador-mineria-ilegal-grupos-armados-desplazan-indigenas-chachi-costa-norte/">Ecuador: minería ilegal y grupos armados desplazan a cientos de indígenas chachi en la costa norte</a></strong></p>



<p>David Ardila, economista y asociado senior en Energía de Transforma, relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que l<strong>a pequeña hidroeléctrica tuvo un</strong>&nbsp;<strong>impacto favorable</strong>&nbsp;en la población de esta localidad y por eso colaboran para que la planta hidroeléctrica siga vigente.</p>



<p>Según Ardila,&nbsp;<strong>se trabaja bajo tres enfoques: administración local, operatividad y mantenimiento</strong>. “Si las comunidades no asumen sus roles de administradores, operadores y de mantenimiento,<strong>&nbsp;los impactos no podrían ser efectivos</strong>&nbsp;y habría riesgos. Así, ahora la gente ve la transición energética como un impacto real”, afirmó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271634"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185446/Electropalmor3-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-271634" /><figcaption class="wp-element-caption">La pequeña hidroeléctrica de Palmor logró que la población tenga energía a bajo costo. Foto: cortesía Transforma.</figcaption></figure>



<p><strong>Palmor genera su propia energía</strong>&nbsp;y eso no es un asunto menor. Este corregimiento del municipio de Ciénaga (Magdalena) está situado en la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta y fue fundado en la década de 1960 por campesinos, en su mayoría provenientes del interior del país, quienes se establecieron en estas&nbsp;<strong>tierras fértiles</strong>&nbsp;con la esperanza de reconstruir sus vidas. Es una zona que se dedica principalmente a la producción cafetera.</p>



<p>A finales de los años 80, la luz era un lujo al que pocos podían acceder. La Junta de Acción Comunal de Palmor soñó con un proyecto que parecía imposible: construir una&nbsp;<strong>pequeña central hidroeléctrica</strong>&nbsp;que lleve electricidad a sus hogares. En esa época,&nbsp;<strong>la central tenía una capacidad inicial de 125 kilovatios (KW), suficiente para abastecer a unas 90 casas.</strong></p>



<p>La idea era ambiciosa y las dificultades parecían insuperables. Sin embargo,&nbsp;<strong>la comunidad respondió con entusiasmo y se unió al proyecto, aportando</strong>&nbsp;<strong>mano de obra y esfuerzo.</strong>&nbsp;La microcentral hidroeléctrica empezó a dar luz a las casas entre los años 1990 y 1991. En 2018, la Asociación de Usuarios del Servicio de Energía de Palmor de la Sierra (Electropalmor ESP)&nbsp;fue seleccionada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) de Colombia como una de las tres empresas en zonas no interconectadas de Colombia —que no están vinculadas al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y carecen de un suministro eléctrico constante y de calidad— como&nbsp;<strong>referente para replicar su sistema</strong>&nbsp;<strong>de generación de energía eléctrica y aplicarlo en otros municipios del país.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271635"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185640/Electropalmor15-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-271635" /><figcaption class="wp-element-caption">La planta hidroeléctrica de Palmor tiene equipos que son operados y mantenidos por la misma población. Foto: cortesía Transforma.</figcaption></figure>



<p>Hoy,&nbsp;<strong>Electropalmor ESP produce hasta 400 KW y es un ejemplo de electrificación sostenible</strong>. “Nosotros estamos comprometidos con el&nbsp;<strong>desarrollo social a través de la generación</strong>,&nbsp;<strong>distribución y comercialización de energía sostenible</strong>, con el objetivo de proteger el medio ambiente y construir un futuro para las nuevas generaciones”, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Sol Viviana Zapata, directora de la empresa.</p>



<p>Por su parte, Ardila calificó a Electropalmor ESP como la “cereza de la torta” por ser un proyecto exitoso y con resultados positivos. “<strong>Es la única empresa que logró sobrevivir con un esquema local,</strong>&nbsp;con comunidades campesinas, indígenas. Esta empresa se sostiene sola prestando el servicio a bajo costo, con un régimen tarifario y haciendo mantenimiento a las turbinas”, relató.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cultivos de fresas a más de 4 000 metros de altura en Perú</strong></h2>



<p>Elsa Merma vive en pleno Altiplano peruano, en Espinar, una población ubicada en pampas altas y frías a<strong>&nbsp;casi 4000 metros sobre el nivel del mar.</strong>&nbsp;Ahí, Merma hizo lo que muchos no pueden hacer:&nbsp;<strong>cultivar fresas de exportación</strong>. “Todos se sorprendían y nadie nos creía, pero lo hicimos”, relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong>&nbsp;La agricultora añadió que ese proyecto lo ejecuta junto a otras seis mujeres de Espinar.</p>



<p>“Como en Espinar estamos en altura, no había verduras ni frutas”, afirmó Merma. Pero fue en ese momento cuando&nbsp;<strong>la producción de fresas apareció como una</strong>&nbsp;<strong>opción sostenible</strong>&nbsp;para zonas interandinas de Perú como esta, donde vienen desarrollándose proyectos desde hace varios años gracias a la implementación de invernaderos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271636"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185745/FRESAS-2-1-768x576-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271636" /><figcaption class="wp-element-caption">Mujeres campesinas de Espinar, en Perú, cultivan fresas a más de 4 000 metros sobre el nivel del mar. Foto: Leopoldo Zambrana.</figcaption></figure>



<p>Esos invernaderos permitieron que en zonas muy altas se puedan cultivar las fresas e incluso&nbsp;<strong>diferentes productos que requieren calor y mucho cuidado,</strong>&nbsp;como zanahorias, lechugas o tomates. La propuesta surgió de la profunda crisis económica que se vivió en el mundo durante la pandemia por el Covid-19.</p>



<p>En plena emergencia sanitaria, la organización CooperAcción implementó&nbsp;<strong>tres microsistemas de bombeo de agua utilizando energía solar para la producción de fresas en invernaderos y producción de pasto a campo abierto</strong>. Dos de los microsistemas de bombeo<strong>&nbsp;benefician a dos asociaciones de mujeres</strong>&nbsp;dedicadas a la producción de fresas en Espinar (donde vive Elsa Merma) y en Chamaca, así como a dos familias en el sector de Pacpaco, de la comunidad campesina de Alto Huancané, dedicadas a la producción de pasto para ganados vacuno y ovino.</p>



<p>Todas estas poblaciones son parte del departamento de Cusco y están muy cerca del&nbsp;<strong>lago Titicaca,</strong>&nbsp;fuente de agua compartida con Bolivia.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/">Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información | Informe</a></strong></p>



<p>Leopoldo Zambrano, antropólogo y especialista en comunidades campesinas de CooperAcción, detalló a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que para la producción de fresas&nbsp;<strong>en Espinar se abastece 0.3 litros por segundo de agua a un tanque elevado</strong>. Con esa agua —dijo-— se riega un área de 100 metros cuadrados&nbsp;<strong>a través de riego por goteo.</strong>&nbsp;Por su parte, en Chamaca se tiene la capacidad de bombear 0.6 litros por segundo de agua hacia un geotanque de cinco metros cúbicos, con lo que se riega, bajo el mismo modelo de Espinar, un área de 340 metros cuadrados.</p>



<p>“<strong>En la construcción han participado en forma activa las beneficiarias con mano de obra no calificada.</strong>&nbsp;En la actualidad, las que operan estos microsistemas de bombeo de&nbsp;<strong>‘agua solar’</strong>&nbsp;son las propias beneficiarias, que en ocasiones especiales involucran a sus parejas con mantenimiento de fuentes de agua, reposición de accesorios deteriorados y reinstalación del sistema de goteo”, afirmó Zambrano.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271637"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185848/SDFSD-1140x855-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271637" /><figcaption class="wp-element-caption">Las fresas de Espinar son producidas con riego obtenido por energía solar. Foto: Leopoldo Zambrano.</figcaption></figure>



<p>El experto añadió que&nbsp;<strong>las fresas se producen sólo entre los meses de octubre a mayo</strong>&nbsp;y que en periodo seco o heladas no es posible la producción, ya que la temperatura desciende hasta -15°C en Espinar y -8°C en Chamaca.</p>



<p>Aún así,&nbsp;<strong>en los meses de alta producción se cosechan aproximadamente 100 kilos cada 10 días</strong>&nbsp;<strong>en Espinar</strong>, explicó Merma. En Chamaca, por su parte, se producen 100 kilos cada semana.</p>



<p>El cultivo de fresas se ha convertido en una alternativa de ingreso económico importante en Espinar, donde la&nbsp;<strong>minería es la principal fuente de trabajo.</strong>&nbsp;Las mujeres están felices porque hoy tienen un ingreso que viene de una actividad sostenible que les permite ganarse la vida sin contaminar su territorio.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un lugar en Argentina donde la cáscara de maní produce energía eléctrica&nbsp;</strong></h2>



<p>El 1 de marzo de 2023 &nbsp;<a href="https://www.infobae.com/economia/2023/03/03/apagon-masivo-cammesa-detallo-como-se-perdio-el-43-de-la-energia-distribuida-en-el-pais-en-cuestion-de-minutos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina sufrió un apagón</a>&nbsp;de más de tres horas que dejó sin energía eléctrica a más de 20 millones de personas. Muchas ciudades quedaron afectadas, pero&nbsp;<strong>en Ticino, una localidad en la provincia de Córdoba a 467 kilómetros de Buenos Aires, la luz siguió brillando.</strong>&nbsp;¿La razón? En esa población de casi 3 000 habitantes se&nbsp;<strong>produce energía eléctrica con cáscaras de maní.</strong></p>



<p>Este producto vegetal autoabastece al pueblo con&nbsp;<strong>energía limpia</strong>&nbsp;y permitió dar respuesta a un problema ambiental y social que se arrastró durante años.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-comunidades-lograron-fallo-que-ordena-descontaminar-rios-cuenca-la-antigua-restaurarlos/">México: comunidades lograron un fallo que ordena descontaminar los ríos de la cuenca La Antigua y ahora luchan por restaurarlos</a></strong></p>



<p>Todo empezó hace 18 años.&nbsp;<strong>Argentina es el tercer productor de maní en el mundo</strong>&nbsp;y Ticino es parte del corredor de esa cadena productiva. En 2008, la&nbsp;<strong>cáscara de maní</strong>&nbsp;<strong>era considerada como basura</strong>&nbsp;que afectaba el medio ambiente&nbsp;<strong>e incluso era uno de los principales focos para el inicio de los incendios.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271638"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21185952/AKMJMDEGSVGRXEFPHY3JQT6HS4-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271638" /><figcaption class="wp-element-caption">La planta de energía eléctrica en Ticino, Argentina, funciona con cáscaras de maní. Foto: cortesía SGCT.</figcaption></figure>



<p>El plan, que hasta ese entonces era una iniciativa privada de la empresa manisera Lorenzatti Ruech, comenzó a tomar ritmo con&nbsp;<strong>una inversión inicial de ocho millones de dólares</strong>&nbsp;y consistió en la creación de la firma Generación Ticino Biomasa y la construcción de la gran planta de generación eléctrica.</p>



<p>En 2018, a los capitales privados se le sumó la asistencia del Estado argentino a través de RenovAR, un programa orientado a asistir a industrias de distintos puntos del país en proyectos para la&nbsp;<strong>generación eléctrica a partir de fuentes renovables.</strong>&nbsp;El acuerdo consistía en que&nbsp;<strong>el propio Estado sea el comprador a un precio estable de la energía</strong>&nbsp;que, una vez que ingresa a la red general, está disponible para abastecer al pueblo.</p>



<p>“<strong>Generación Ticino Biomasa es una central de generación de energía eléctrica con capacidad de 4.63 MW (megavatios) que opera en base a cáscara de maní</strong>&nbsp;y eventualmente en base a pequeños fragmentos de madera”, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Fabio Bruschini, presidente de la empresa Generación Ticino Biomasa.</p>



<p>El emprendedor detalló el proceso técnico. Según dijo, mediante la quema de la cáscara de maní se produce calor que genera vapor de alta presión en el domo de una caldera grande. Ese&nbsp;<strong>vapor expuesto a alta presión</strong>&nbsp;<strong>y alta temperatura</strong>&nbsp;ingresa a la turbina, donde se expande para generar trabajo mecánico en su eje. Finalmente, este eje acciona un generador eléctrico que es el que produce la electricidad en la central de biomasa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271639"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21190149/6UQAZJVGEFDVJJR4JLZXQHH4EI-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271639" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cáscaras de maní antes eran un desperdicio en Ticino. Ahora, son la materia principal para generar energía eléctrica. Foto: cortesía SGCT.</figcaption></figure>



<p>“El vapor de baja presión que sale de la turbina se introduce en un condensador, donde cambia al estado líquido. Posteriormente, una bomba se encarga de&nbsp;<strong>aumentar la</strong>&nbsp;<strong>presión del fluido en la fase líquida</strong>&nbsp;para volver a introducirlo nuevamente en la caldera, cerrando de esta manera el ciclo”, detalló Bruschini.</p>



<p>El vapor generado se expande en la turbina y acciona un generador eléctrico que entrega energía en 13,2 KV. El rendimiento global de la central es de 22.6 %. Ese&nbsp;<strong>rendimiento es algo positivo</strong>, según Bruschini, ya que se vinculan con la red de la Cooperativa de Servicios Públicos, Vivienda y Crédito “Ticinense” Ltda.</p>



<p><strong>Hace unas décadas la cáscara de maní era un desperdicio</strong>&nbsp;en Ticino, pero ahora es necesaria para la generación de energía eléctrica. En el pueblo tienen claro que la generación de energía renovable llegó para resolver dos problemas: la falta de electricidad de calidad y la dificultad de gestionar adecuadamente la enorme cantidad de cáscara de maní que dejaban los procesos industriales.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> En la localidad Palmor, en el Caribe de Colombia, existe una pequeña hidroeléctrica que brinda energía a toda la población. <strong>Foto:</strong> cortesía Transforma.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-de-la-tierra-energias-renovables-transforman-comunidades-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128175</guid>
        <pubDate>Wed, 22 Apr 2026 17:31:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/22123035/Electropalmor4-scaled-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día de la Tierra: energías renovables que transforman comunidades en tres países de Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Viaje esforzado de pilos del Caribe para presentar PreSaber con el @IcfesCol</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/viaje-esforzado-de-pilos-del-caribe-para-presentar-presaber-con-el-icfescol/</link>
        <description><![CDATA[<p>Más de 50 estudiantes de grado 11 de calendario A de municipios de seis departamentos caribeños viajaron a las capitales para realizar este domingo 15 de marzo la prueba de ensayo de Saber 11 con calendario B. Citados a las siete de la mañana del domingo por el Icfes, muchos tuvieron que viajar el día [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Más de 50 estudiantes de grado 11 de calendario A de municipios de seis departamentos caribeños viajaron a las capitales para realizar este domingo 15 de marzo la prueba de ensayo de Saber 11 con calendario B.   </p>



<p>Citados a las siete de la mañana del domingo por el Icfes, muchos tuvieron que viajar el día anterior con acudientes y hospedarse en casas de familiares o en hoteles económicos. </p>



<p>Además de pagarle $72.000 al Icfes por concepto de inscripción, las familias asumen (con mucho esfuerzo y en algunos casos con apoyo de los colegios) gastos de transporte intermunicipal y urbano, almuerzos y hasta dos noches de hotel.</p>



<p><strong>¿Por qué hacen todo esto si no es obligatorio?</strong> Porque son estudiantes que quieren ingresar a la universidad y se esfuerzan en la preparación de Saber 11, que les espera el 26 de julio. </p>



<p>Presentar PreSaber del Icfes es realizar el simulacro más real posible de Saber 11, un ejercicio habitual en colegios de alto rendimiento en las ciudades. </p>



<p>Estos estudiantes pilos, determinados y esforzados, hacen parte desde grado octavo del programa de <strong>Semilleros de Becarios U</strong> de la <strong>Fundación Color de Colombia. </strong></p>



<p>Muchos otros pilos de los semilleros no lograron inscribirse en diciembre y enero ante el Icfes, pero harán simulacro virtual en la plataforma Puntaje Nacional, luchando contra los problemas de conectividad. </p>



<p>Algunos lograron inscribirse ante el Icfes (vendiendo boletas de una rifa colectiva), pero no reunir las condiciones para viajar, con lágrimas de frustración. </p>



<p>Otros viajaron solos para ser recogidos por familiares. Múltiples pequeñas historias de formación del carácter y la determinación de buscar un futuro mejor.</p>



<p>Y muchas muestras de amor filial y compromiso de padres y madres con sus hijos, esperanza de la familia.  </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>De los municipios de <strong>El Paso</strong>, <strong>Tamalameque</strong>, <strong>Chimichagua</strong> y <strong>Chiriguaná</strong> viajaron a <strong>Valledupar</strong>, Cesar.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Zona Bananera</strong> y <strong>El Retén</strong> viajaron a <strong>Santa Marta</strong>, Magdalena.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Santiago de Tolú</strong> y <strong>San Onofre</strong> viajaron a <strong>Sincelejo</strong>, Sucre.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>Moñitos</strong> y <strong>San Bernardo del Viento</strong> viajaron a <strong>Montería</strong>, Córdoba.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De <strong>María La Baja</strong> y <strong>Mahates</strong> viajaron a <strong>Cartagena</strong>, Bolívar. </li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De corregimientos de la ciudad a <strong>Riohacha</strong>, La Guajira.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>De corregimientos y colegios de la ciudad a <strong>Cartagena</strong>, Bolívar.</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126930" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213944/Collage-2-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos del Magdalena</h2>



<p>Del municipio de <strong>Zona Bananera</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Sheiry Roxana Cantillo Velásquez</strong>, IE de Tucurinca</li>



<li><strong>Luis Santiago Villar Montero</strong>, IED Ciudad Perdida</li>



<li><strong>Felipe Hereira Pinto</strong>, IED Ciudad Perdida</li>



<li><strong>Jhon Jairo Noel Mercado</strong>, IED Humberto Velásquez García</li>



<li><strong>Branis Yasuri Aparicio Berrío</strong>, IE Soplador.</li>
</ul>



<p>Del municipio de <strong>El Retén</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Silvana Tocora Borrero</strong>, IED Roque de los Ríos Valle</li>



<li><strong>Sonia Sofía Mercado Rodríguez</strong>, IED San Juan Bautista</li>



<li><strong>Alexis Manuel Sánchez Barrios</strong>, IED San Juan Bautista</li>



<li><strong>Clara Michell de Orta Moreno</strong>, IED Roque De Los Ríos Valle</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126931" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14220128/Collage-3-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Bolívar</h2>



<p>Del municipio de <strong>María La Baja</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Taliana Sofía Terán Vanegas</strong>, IE Rafael Uribe Uribe</li>



<li><strong>Isaac David Rocha Carrillo</strong>, IE San Luis Beltrán</li>



<li><strong>Ramón Andrés Julio González</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>María Camila Chiquillo Flórez</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>Johandry Carolina Cantillo Santos</strong>, IE Rafael Uribe Uribe</li>



<li><strong>Nailin Carolina Gutiérrez Fernández</strong>, IET Acuícola San Francisco de Asís</li>



<li><strong>Isabel Sofia Herrera Noreña</strong>, IE Técnica Agropecuaria Nueva Florida</li>



<li><strong>Jesús David Soto Moreno</strong>, IE Técnica Agropecuaria de Desarrollo Rural</li>
</ul>



<p>Del municipio de <strong>Mahates</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Quiliar Daniel Herrera Pimientel</strong>, IE de Evitar</li>



<li><strong>Cristiana de Jesús Atencio Orozco</strong>, IE Camilo Torres</li>



<li><strong>Yarlis Cecilia Calderón Yepes</strong>, IET Agropecuaria Ezequiel Martelo</li>



<li><strong>Lindys Neleidys Julio Herrera</strong>, IE Camilo Torres</li>



<li><strong>Lina Marcela Arrieta Polo</strong>, IE de Evitar</li>
</ul>



<p>De <strong>Cartagena</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Noelis María Babilonia Martínez</strong>, IE de Bayunca</li>



<li><strong>Sandy Fonseca</strong>, Liceo Bolívar</li>



<li><strong>Cristina Arellano</strong>, I.E nuestra Señora del Carmen</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126932" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14221207/Collage-4-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos del Cesar</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Nataly Castro Avendaño</strong>, IE Técnica Agroindustrial Octavio Mendoza Durán, <strong>El Paso</strong></li>



<li><strong>Sharik Nicolle Córdoba Castilla</strong>, IE Conalpa, El Paso</li>



<li><strong>Yuranis Andrea Rivera Nevado</strong>, IE El Carmen, El Paso</li>



<li><strong>María José Suárez Guerra</strong>, IE Conalpa, El Paso</li>



<li><strong>Rosalba María Camacho Álvarez</strong>, IE San José Soledad, Chimichagua</li>



<li><strong>Amir Julian Porras Trespalacios</strong>, IE Octavio Mendoza Duran, El Paso</li>



<li><strong>Leamis Patricia Palomino Rangel</strong>, IE San José Soledad, Chimichagua</li>



<li><strong>Nataly Bustos Bonet</strong>, IE Agropecuaria Luis Felipe Centeno, Chiriguaná</li>



<li><strong>Jesús David Sánchez Sánchez</strong>, IE Aníbal Martínez Zuleta, Tamalameque</li>



<li><strong>Esteban David Robles Castro</strong>, IE Aníbal Martínez Zuleta, Tamalameque</li>



<li><strong>José Eduardo Vanegas Castilla</strong>, IE Técnico José Celestino Mutis, Guacoche, Valledupar</li>



<li><strong>Miguel Ángel Rodríguez</strong>, IE Benito Ramos Trespalacios, de El Paso</li>



<li><strong>Andrea li Villarreal Tejeda</strong>, IE la Inmaculada, Chimichagua</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Sucre</h2>



<p>Del municipio de <strong>Santiago de Tolú</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Gabriela Padilla Ríos</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Isaura Sofia Berrío Cermeño</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Emmanuel Martínez Barragán</strong>, IE Técnica José Yemail Tous</li>



<li><strong>Luisa Fernanda Solar Bohórquez</strong>, Liceo Pedagógico Los Ángeles</li>



<li><strong>Antero Tomás Arias Mendoza</strong>, Liceo pedagógico los ángeles</li>
</ul>



<p>Del municipio de <strong>San Onofre</strong>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ronaldo Bello Álvarez</strong>, IE Aguas Negras</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126933" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14223154/Collage-5-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de Córdoba</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Natalia Doria Castro</strong>, IE Obdulio Mayo Carpeta, <strong>Moñitos</strong></li>



<li><strong>Aliska Carielys Corredor Silgado</strong>, IE José Manuel de Altamira, <strong>San Bernardo del Viento.</strong></li>



<li><strong>Johelys Paola Padilla Palencia</strong>, IE Perpetuo Socorro, <strong>Moñitos</strong></li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Pilos de La Guajira</h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Luz Elisa Quintero Amaya</strong>, IE San Juan Bautista de Cotoprix, Riohacha</li>



<li><strong>Zaide Carolina Godoy Martínez</strong>, IE Luis Antonio Robles, Camarones</li>



<li><strong>Elisaray Pinedo Amaya</strong>, IE San Juan Bautista de Cotoprix, Riohacha</li>



<li><strong>Jhon Mario Redondo Morales</strong>, IE Rural Miguel Pinedo Barros, Dibulla</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="819" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1024x819.jpg" alt="" class="wp-image-126966" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1024x819.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-300x240.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-768x614.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1-1536x1229.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/15215206/Collage-6-de-pilos-del-Caribe-en-PreSaber-Icfes-2026-1-1.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Trazador misional de esta publicación:</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>En su línea estratégica,&nbsp;<strong>Educación de calidad y equidad</strong>, la Fundación Color de Colombia tiene los programas de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>&nbsp;(desde grado octavo para ayudar a la preparación de aspirantes a becas)</p>



<p>y de&nbsp;<strong>Semilleros Alpha Phi Alpha</strong>&nbsp;(desde primer semestre de pregrado para ayudar a una experiencia integral de proyecto de vida universitaria con metas altas).</p>
</blockquote>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126803</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 10:42:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14213416/Imagen-destacada-en-blog-El-Espectador.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Viaje esforzado de pilos del Caribe para presentar PreSaber con el @IcfesCol]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>politica ex-céntrica y ciudadanía centrípeta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/politica-ex-centrica-y-ciudadania-centripeta-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp;POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Hernando Llano Ángel. Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>&nbsp;POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA</strong></p>



<p><em>Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad.</em></p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas partes al mismo tiempo, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, ella carece propiamente de un centro. Su dinámica es más centrífuga que centrípeta, ella se dispersa y proyecta en todos los ámbitos de la vida social y personal. Desde los más públicos hasta los más íntimos. Con mayor razón en los tiempos que corren donde no queda un vericueto sin su presencia en el espacio físico y en el cibernético con su infinidad de redes sociales, que invaden y buscan continuamente “hackear” nuestras mentes. Por eso quienes se definen como políticos de centro y se obsesionan en forma narcisista por convertirse en su epicentro, dedicándose a fustigar a los extremos, tildándolos de extrema derecha o extrema izquierda -según su propia visión e intereses- tienen demasiadas dificultades para ser escuchados y persuadir a los electores. De alguna forma son víctimas de su anacrónica imagen de la política. Todavía la piensan y sitúan en una especie de plano cartesiano con coordenadas precisas, donde es posible distinguir claramente la derecha de la izquierda, el centro con sus gradaciones de centro derecha, centro izquierda y los extremos antagónicos que se disputan el electorado. &nbsp;A ello agregan en el plano internacional los puntos cardinales de norte y sur, este y oeste. Son incapaces de pensar la política como una correlación de fuerzas que define precisamente el plano en donde ella se desarrolla, así como los diversos lugares y puntos conflictivos, siempre contingentes, donde se desenvuelven sus protagonistas y actores. De suerte que los que ayer se reclamaban de derecha, hoy se mueven hacia la izquierda y viceversa, según sean sus objetivos y aspiraciones electorales. Lo vemos en las actuales campañas electorales, pues ahora resulta que para todos los candidatos la <strong><em>cuestión social</em></strong> y el empleo digno es una de sus máximas preocupaciones, obviamente después de la seguridad. Los que ayer fustigaban el salario vital, hoy salen a defenderlo. Y los que promovían la “Paz Total” hoy la fustigan como un fracaso letal.</p>



<p><strong>Pero la Política no es Topografía</strong></p>



<p>Pero la política no es topografía, su dinámica vertiginosa e impredecible es más afín con la física cuántica que con la geometría cartesiana. En todo caso, no es susceptible de ser fijada y representada sobre un plano cartesiano y mucho menos ser situada en un punto exacto de intersección entre la abscisa “X” (seguridad) y la ordenada “Y” (cuestión social). La política es una actividad demasiado viva y dinámica para ser sometida a la precisión geométrica y menos aún a la lógica matemática, como bien parece saberlo Roy que no conoce barreras en la búsqueda de votos e ignorarlo Fajardo, atrapado en su lógica matemática e imagen de profesor virtuoso que da clases de moralidad a todos los demás candidatos. &nbsp;Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Si bien es cierto nuestra libertad está cada día más condicionada por los algoritmos y es más susceptible de ser manipulada por la IA y el vértigo de las Fake News en las redes sociales, aún conservamos nuestra capacidad de pensar críticamente y resistirnos a ese oscuro entramado de las elites tecnocráticas, fusionadas con las oligárquicas de la política, que están sustituyendo la democracia por la <strong>Infocracia</strong>, según lo advirtió Byung-Chul Han en su breve ensayo <em>“Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia”.</em></p>



<p><strong>Pensar críticamente y deliberar públicamente</strong></p>



<p>Pero mientras seamos capaces de hacer elecciones éticas a partir de nuestra reflexión crítica y la deliberación pública, seremos nosotros quienes definamos qué significa ser de derecha, centro, izquierda o sus extremos y no permitir que solo sean los políticos o la IA quienes nos encasillen en esas categorías según sus ideologías, doctrinas, prejuicios, odios, fobias, intereses y, sobre todo, su obsesión demagógica y megalómana por ganar las elecciones. Más aun en este tiempo de la IA, que pretende definir por nosotros lo que queremos, pensamos y elegimos hasta conducirnos al centro más peligroso de todos, el agujero negro de las decisiones tomadas a partir de las pasiones más devastadoras y letales de la política: el miedo, el odio y la codicia, camufladas bajo doctrinas que se alimentan de ideas supremacistas de orden racial, nacional y de clase, como está sucediendo en Estados Unidos con el credo de MAGA y AMERICA FIRST. Lo más preocupante es que esa parece ser una tendencia exitosa en gran parte del planeta. Porque esa elite tecnopolítica y los asesores de marketing electoral sabe bien cómo deslumbrar y cautivar a las mayorías con consignas altisonantes que promueven líderes demagógicos con supuestas soluciones para todos nuestros problemas que nos conducirán a un “mundo feliz”. Un mundo sin inseguridad, violencia, desempleo, pobreza, enfermedades, así terminen cortándonos la cabeza para salvarnos y ellos llegar al Congreso y la casa de Nariño. Es casi inverosímil que ese carnaval de ilusiones se repita cada cuatro años y que lo celebren quienes más lo sufren, para luego consolarse diciendo “todos los políticos son iguales” o son “los mismos con las mismas”, pero vuelven y votan por ellos.</p>



<p><strong>Dígannos al menos un par de verdades</strong></p>



<p>Pero resulta que la mayoría de esos políticos, salvo muy contadas excepciones que casi siempre pierden las elecciones, se han pasado toda su vida sin resolver esos graves problemas, dedicados a prolongarlos y agudizarlos. Seguramente por ello ahora aspiran volver una vez más al Congreso e incluso hasta la Presidencia de la República. Son profesionales de la simulación y la incompetencia, cuando no de la contemporización y la celebración de acuerdos clandestinos con la codicia de poderosos grupos empresariales, financieros y criminales, que tras bambalinas “AVALAN” y financian sus costosas campañas electorales. Valdría la pena que en lugar de contarnos cómo nos van a salvar y hacer felices a todos, esos candidatos y candidatas nos dijeran un par de verdades, eso sí antes de las elecciones. Como, por ejemplo: 1) Cuánto valen sus campañas y sus innumerables vallas que oscurecen el horizonte de nuestras ciudades y campos, sus multitudinarias concentraciones populares, sus ágapes y correrías por todo el país, 2) Quiénes los están financiando<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> y, como todos son tan <em>“transparentes, correctos y honestos</em>”, también nos contarán cuáles son los acuerdos a los que han llegado con sus generosos patrocinadores. Si al menos conociéramos públicamente este par de verdades podríamos ir a las urnas con los ojos abiertos y sabríamos hasta qué punto lo que dicen y prometen tiene alguna veracidad o es pura demagogia, para no ir a botar nuestro voto.</p>



<p><strong>Responsabilidad ciudadana</strong></p>



<p>Claro que si somos&nbsp; ciudadanos y nos reconocemos como el <strong><em>epicentro del poder político</em></strong>, no solo como electores situados en la periferia de banderías partidistas, deberíamos responder ese par de preguntas consultando portales como la Registraduría, <a href="https://www.registraduria.gov.co/">https://www.registraduria.gov.co/</a>, y otros que hacen seguimiento a las campañas como la MOE, <a href="https://moe.org.co/">https://moe.org.co/</a>, PARES, <a href="https://www.pares.com.co/">https://www.pares.com.co/</a>, Foro Nacional por Colombia, <a href="https://foro.org.co/">https://foro.org.co/</a>, Ideas para la Paz, <a href="https://ideaspaz.org/">https://ideaspaz.org/</a>, Indepaz, <a href="https://indepaz.org.co/">https://indepaz.org.co/</a>, además de numerosas y valiosas revistas digitales como Razón Pública, <a href="https://razonpublica.com/">https://razonpublica.com/</a>, La Silla Vacía, <a href="https://www.lasillavacia.com/">https://www.lasillavacia.com/</a>, Cuestión Pública, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a> y la Revista Raya <a href="https://www.revistaraya.com/">https://www.revistaraya.com/</a> , entre muchos otros medios digitales no matriculados partidistamente, comprometidos con el rigor analítico y la información a la ciudadanía. Gracias a su consulta y lectura podríamos formarnos un juicio ciudadano responsable y así deliberar públicamente sobre la idoneidad, competencia y decencia de los miles de candidatos y candidatas en campaña, para ir más allá de ese perfil de patriotas, defensores y salvadores de Colombia que todos ellos exhiben sin pudor alguno frente a las cámaras de televisión, entrevistas radiales y vallas publicitarias. Entonces al votar en forma responsable, informada y consciente les demostraríamos que <em>ellos no son el centro de la política</em>, que <em>somos los ciudadanos quienes estamos en el epicentro del poder público</em> y definiremos con nuestro voto quiénes y qué políticas estarán en el <em>centro de la actividad gubernamental</em>, sin dejarnos confundir por esos espejismos de derecha, centro, izquierda y sus extremos tras los cuales ocultan bien sus ambiciones políticas y las de sus patrocinadores, induciendo a millones de cándidos electores a botar su voto en los próximos comicios del 8 de marzo, 31 de mayo (primera vuelta presidencial) y seguramente en la segunda vuelta el 21 de junio.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb">https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126021</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 21:07:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/21113053/coordenadas_bg.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[politica ex-céntrica y ciudadanía centrípeta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Política ex-céntrica y ciudadanía centrípeta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/politica-ex-centrica-y-ciudadania-centripeta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, febrero 2026)</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA</strong></p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas partes al mismo tiempo, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, ella carece propiamente de un centro. Su dinámica es más centrífuga que centrípeta, ella se dispersa y proyecta en todos los ámbitos de la vida social y personal. Desde los más públicos hasta los más íntimos. Con mayor razón en los tiempos que corren donde no queda un vericueto sin su presencia en el espacio físico y en el cibernético con su infinidad de redes sociales, que invaden y buscan continuamente “hackear” nuestras mentes. Por eso quienes se definen como políticos de centro y se obsesionan en forma narcisista por convertirse en su epicentro, dedicándose a fustigar a los extremos, tildándolos de extrema derecha o extrema izquierda -según su propia visión e intereses- tienen demasiadas dificultades para ser escuchados y persuadir a los electores. De alguna forma son víctimas de su anacrónica imagen de la política. Todavía la piensan y sitúan en una especie de plano cartesiano con coordenadas precisas, donde es posible distinguir claramente la derecha de la izquierda, el centro con sus gradaciones de centro derecha, centro izquierda y los extremos antagónicos que se disputan el electorado. &nbsp;A ello agregan en el plano internacional los puntos cardinales de norte y sur, este y oeste. Son incapaces de pensar la política como una correlación de fuerzas que define precisamente el plano en donde ella se desarrolla, así como los diversos lugares y puntos conflictivos, siempre contingentes, donde se desenvuelven sus protagonistas y actores. De suerte que los que ayer se reclamaban de derecha, hoy se mueven hacia la izquierda y viceversa, según sean sus objetivos y aspiraciones electorales. Lo vemos en las actuales campañas electorales, pues ahora resulta que para todos los candidatos la <strong><em>cuestión social</em></strong> y el empleo digno es una de sus máximas preocupaciones, obviamente después de la seguridad. Los que ayer fustigaban el salario vital, hoy salen a defenderlo. Y los que promovían la “Paz Total” hoy la fustigan como un fracaso letal.</p>



<p><strong>Pero la Política no es Topografía</strong></p>



<p>Pero la política no es topografía, su dinámica vertiginosa e impredecible es más afín con la física cuántica que con la geometría cartesiana. En todo caso, no es susceptible de ser fijada y representada sobre un plano cartesiano y mucho menos ser situada en un punto exacto de intersección entre la abscisa “X” (seguridad) y la ordenada “Y” (cuestión social). La política es una actividad demasiado viva y dinámica para ser sometida a la precisión geométrica y menos aún a la lógica matemática, como bien parece saberlo Roy que no conoce barreras en la búsqueda de votos e ignorarlo Fajardo, atrapado en su lógica matemática e imagen de profesor virtuoso que da clases de moralidad a todos los demás candidatos. &nbsp;Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Si bien es cierto nuestra libertad está cada día más condicionada por los algoritmos y es más susceptible de ser manipulada por la IA y el vértigo de las Fake News en las redes sociales, aún conservamos nuestra capacidad de pensar críticamente y resistirnos a ese oscuro entramado de las elites tecnocráticas, fusionadas con las oligárquicas de la política, que están sustituyendo la democracia por la <strong>Infocracia</strong>, según lo advirtió Byung-Chul Han en su breve ensayo <em>“Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia”.</em></p>



<p><strong>Pensar críticamente y deliberar públicamente</strong></p>



<p>Pero mientras seamos capaces de hacer elecciones éticas a partir de nuestra reflexión crítica y la deliberación pública, seremos nosotros quienes definamos qué significa ser de derecha, centro, izquierda o sus extremos y no permitir que solo sean los políticos o la IA quienes nos encasillen en esas categorías según sus ideologías, doctrinas, prejuicios, odios, fobias, intereses y, sobre todo, su obsesión demagógica y megalómana por ganar las elecciones. Más aun en este tiempo de la IA, que pretende definir por nosotros lo que queremos, pensamos y elegimos hasta conducirnos al centro más peligroso de todos, el agujero negro de las decisiones tomadas a partir de las pasiones más devastadoras y letales de la política: el miedo, el odio y la codicia, camufladas bajo doctrinas que se alimentan de ideas supremacistas de orden racial, nacional y de clase, como está sucediendo en Estados Unidos con el credo de MAGA y AMERICA FIRST. Lo más preocupante es que esa parece ser una tendencia exitosa en gran parte del planeta. Porque esa elite tecnopolítica y los asesores de marketing electoral sabe bien cómo deslumbrar y cautivar a las mayorías con consignas altisonantes que promueven líderes demagógicos con supuestas soluciones para todos nuestros problemas que nos conducirán a un “mundo feliz”. Un mundo sin inseguridad, violencia, desempleo, pobreza, enfermedades, así terminen cortándonos la cabeza para salvarnos y ellos llegar al Congreso y la casa de Nariño. Es casi inverosímil que ese carnaval de ilusiones se repita cada cuatro años y que lo celebren quienes más lo sufren, para luego consolarse diciendo “todos los políticos son iguales” o son “los mismos con las mismas”, pero vuelven y votan por ellos.</p>



<p><strong>Dígannos al menos un par de verdades</strong></p>



<p>Pero resulta que la mayoría de esos políticos, salvo muy contadas excepciones que casi siempre pierden las elecciones, se han pasado toda su vida sin resolver esos graves problemas, dedicados a prolongarlos y agudizarlos. Seguramente por ello ahora aspiran volver una vez más al Congreso e incluso hasta la Presidencia de la República. Son profesionales de la simulación y la incompetencia, cuando no de la contemporización y la celebración de acuerdos clandestinos con la codicia de poderosos grupos empresariales, financieros y criminales, que tras bambalinas “AVALAN” y financian sus costosas campañas electorales. Valdría la pena que en lugar de contarnos cómo nos van a salvar y hacer felices a todos, esos candidatos y candidatas nos dijeran un par de verdades, eso sí antes de las elecciones. Como, por ejemplo: 1) Cuánto valen sus campañas y sus innumerables vallas que oscurecen el horizonte de nuestras ciudades y campos, sus multitudinarias concentraciones populares, sus ágapes y correrías por todo el país, 2) Quiénes los están financiando<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> y, como todos son tan <em>“transparentes, correctos y honestos</em>”, también nos contarán cuáles son los acuerdos a los que han llegado con sus generosos patrocinadores. Si al menos conociéramos públicamente este par de verdades podríamos ir a las urnas con los ojos abiertos y sabríamos hasta qué punto lo que dicen y prometen tiene alguna veracidad o es pura demagogia, para no ir a botar nuestro voto.</p>



<p><strong>Responsabilidad ciudadana</strong></p>



<p>Claro que si somos&nbsp; ciudadanos y nos reconocemos como el <strong><em>epicentro del poder político</em></strong>, no solo como electores situados en la periferia de banderías partidistas, deberíamos responder ese par de preguntas consultando portales como la Registraduría, <a href="https://www.registraduria.gov.co/">https://www.registraduria.gov.co/</a>, y otros que hacen seguimiento a las campañas como la MOE, <a href="https://moe.org.co/">https://moe.org.co/</a>, PARES, <a href="https://www.pares.com.co/">https://www.pares.com.co/</a>, Foro Nacional por Colombia, <a href="https://foro.org.co/">https://foro.org.co/</a>, Ideas para la Paz, <a href="https://ideaspaz.org/">https://ideaspaz.org/</a>, Indepaz, <a href="https://indepaz.org.co/">https://indepaz.org.co/</a>, además de numerosas y valiosas revistas digitales como Razón Pública, <a href="https://razonpublica.com/">https://razonpublica.com/</a>, La Silla Vacía, <a href="https://www.lasillavacia.com/">https://www.lasillavacia.com/</a>, Cuestión Pública, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a> y la Revista Raya, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a>, entre muchos otros medios digitales no matriculados partidistamente, comprometidos con el rigor analítico y la información a la ciudadanía. Gracias a su consulta y lectura podríamos formarnos un juicio ciudadano responsable y así deliberar públicamente sobre la idoneidad, competencia y decencia de los miles de candidatos y candidatas en campaña, para ir más allá de ese perfil de patriotas, defensores y salvadores de Colombia que todos ellos exhiben sin pudor alguno frente a las cámaras de televisión, entrevistas radiales y vallas publicitarias. Entonces al votar en forma responsable, informada y consciente les demostraríamos que <em>ellos no son el centro de la política</em>, que <em>somos los ciudadanos quienes estamos en el epicentro del poder público</em> y definiremos con nuestro voto quiénes y qué políticas estarán en el <em>centro de la actividad gubernamental</em>, sin dejarnos confundir por esos espejismos de derecha, centro, izquierda y sus extremos tras los cuales ocultan bien sus ambiciones políticas y las de sus patrocinadores, induciendo a millones de cándidos electores a botar su voto en los próximos comicios del 8 de marzo, 31 de mayo (primera vuelta presidencial) y seguramente en la segunda vuelta el 21 de junio.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb">https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126022</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Feb 2026 16:31:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/21113053/coordenadas_bg.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Política ex-céntrica y ciudadanía centrípeta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Obituario de Juan, mi hermano, sobre mi padre</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/obituario-de-juan-mi-hermano-sobre-mi-padre/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los abuelos se vuelven eternos en el nombre que les ponen sus nietos. Antonio, mi padre, recibió para la posteridad uno breve y hermoso: Ató. Y hoy, noventa y dos años después, estamos aquí para darle el adiós a nuestro Ató, quizá la persona que más quise y admiré. Pero digo “despedir” por costumbre, porque [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Los abuelos se vuelven eternos en el nombre que les ponen sus nietos. Antonio, mi padre, recibió para la posteridad uno breve y hermoso: Ató. Y hoy, noventa y dos años después, estamos aquí para darle el adiós a nuestro Ató, quizá la persona que más quise y admiré.</p>



<p>Pero digo “despedir” por costumbre, porque la verdad es otra: pudimos decirle adiós con una calma extraña y misericordiosa. No fue un corte brusco, sino una despedida diluida en el tiempo, repartida en el transcurso de muchos años.</p>



<p>Su conciencia se fue desvaneciendo como una acuarela expuesta durante años a la luz del sol. Al principio, el verde de las hojas, a lo lejos, aún se distinguía, aunque por momentos se confundía con la hierba. Luego ese verde se volvió apenas una mancha, diluida en el paisaje. Con los años, su mundo fue perdiendo tonos y matices, como si un velo blanquecino lo cubriera de olvido. La enfermedad gastó su memoria con una constancia implacable, del mismo modo en que el agua pule una piedra: lentamente, sin pausa, hasta dejarla lisa…</p>



<p>Lo vimos alejarse de sí mismo. Vimos, con impotencia, cómo los recuerdos se fragmentaban en relatos inconexos: a veces apócrifos, a veces imperfectos, a veces soñados. Fuimos testigos de cómo su conciencia se apartaba de nuestra realidad para sumergirse en un mundo distante, extraño e incomprensible. Un universo donde los hechos ya no se suceden en la secuencia del tiempo; donde el tiempo deja de existir como reloj o calendario para convertirse en la eternidad de un instante.</p>



<p>Einstein llamó al tiempo “la más obstinada y persistente de nuestras ilusiones”. Y quizá sea solo eso: no una realidad exterior, sino un relato —una <em>qualia</em>— que la mente hilvana con memorias sucesivas hasta fabricar la apariencia de una continuidad, como en esos libritos que, al hojearlos soltando el pulgar con rapidez, nos provocan la ilusión de un caballo al galope. Pero, como en el cine, no hay movimiento: solo imágenes en secuencia, detenidas, estáticas.</p>



<p>Fue así como empezamos a despedirnos mientras él se alejaba: se alejaba, y se alejaba, y se alejaba… Y pasaron los años sin dolor, sin sufrimiento, con esa calma extraña que a veces trae la vida cuando decide ser piadosa. Es apenas hoy cuando entendemos de súbito que está ya tan lejos que no podemos alcanzarlo con la mirada. Por eso decir “adiós” es una metáfora. El adiós ocurrió con lentitud geológica: nos fuimos despidiendo durante años, paso a paso, hasta llegar a este día en que ya no podremos verlo nunca más.</p>



<p>Un día, cuando yo era niño, Ató me habló de un insecto diminuto, la efímera, cuya vida activa se reduce al espacio de unas pocas horas, a veces menos de un día. Yo me quedé pensando, con la lógica seria de los niños: si fuéramos efímeras, ¿para qué ir al colegio, para qué almorzar, para qué bañarse o ponerse los zapatos, si esa misma noche íbamos a estar todos muertos? Ató notó mi ansiedad y, con esa manera suya tan directa, me dijo: “La vida humana, medida a escala cósmica, es infinitamente corta”. Y en esa comparación estaba todo él: una lucidez que devolvía al mundo su proporción verdadera, y una serenidad rara que, al decir las cosas como son, les quitaba un poco de peso.</p>



<p>Mi papá tuvo el raro privilegio de nacer con una inteligencia excepcional, y dotado de una gran creatividad. Ya muy viejo, con Alzheimer avanzado, se quedó un momento frente a la placa de mi carro: BXQ221. Entonces, como un Ramanujan criollo, sonrió y me dijo: “Juan, el número de tu placa es fácil de memorizar: (10^2 + 11^2)”.</p>



<p>Y en cierta ocasión, después de estudiar la frecuencia de las letras en español, diseñó un teclado óptimo para el computador: en el centro puso las más utilizadas —E, A, O, S, N, R— y relegó a los extremos, en las otras filas, las más raras —K, W, X, Ñ, J, Z—. También inventó un mouse al que, con un humor muy propio, llamó el <em>paus</em>: se manejaba con el pie derecho, como el pedal de un órgano. Y no se detuvo ahí: ideó un espejo para verse por delante y por detrás, y hasta una parrilla de arepas “con tacones”, ocurrencias suyas que nos hacían reír sin parar.</p>



<p>Y también nos enseñó a perderle el miedo a zambullirnos en el agua con “flotadores inteligentes” de su propio diseño: un neumático delgado de bicicleta que iba desinflando a medida que ganábamos confianza en la piscina. Señalaba lo absurdo de los flotadores convencionales, enormes, que no permitían el más mínimo progreso y que, al final, ni siquiera dejaban mover los brazos con facilidad.</p>



<p>Y cuando yo era niño me enseñó un método para saber el día de la semana de cualquier fecha, en cualquier año. Ese “calendario universal” lo explica en uno de sus libros, y todavía hoy lo uso en mis clases de primer semestre para avivar la curiosidad de los estudiantes más interesados y atentos.</p>



<p>Y cuando esa inteligencia se encuentra con una personalidad implacablemente racional, el resultado es alguien capaz de liberarse del troquelado de la infancia —una de sus palabras favoritas—, de sacudirse el adoctrinamiento de las religiones y las ideologías, de mirar con sospecha las supersticiones, y de plantarse sin concesiones frente a esas fuerzas oscuras de la irracionalidad, que solo siembran sufrimiento y cosechan crueldad.</p>



<p>Diría que ese fue su mayor legado: una forma de pensar, una ética de la lucidez y de la razón. Eso es lo que dejó en quienes tuvieron la fortuna de conocerlo, y también en sus libros y ensayos. Y luchar por esa causa fue, sin duda, su batalla más constante.</p>



<h1 class="wp-block-heading">Recuerdos de adolescencia</h1>



<p>En mi casa se comía cheesecake y pie de manzana. También hacían una versión colombiana del pollo hindú, nasi goreng, del plato alemán con salchichas, chuletas de cerdo y repollo chucrut fermentado en sal, y del plato cubano con caraotas: rarezas culinarias que mi mamá preparaba y que dejaban a mis amigos entre asombrados y felices. Y también carne molida en sopa de arroz, un plato humilde al que llamaban “almuerzo de cura”. Y el famoso y vilipendiado “sudao de pollo”, la comida predilecta de Ató.</p>



<p>Pero el mayor orgullo culinario de la casa era el pollo mallorquín. No el original de Mallorca —el que un tío catalán nos enseñó a preparar—, sino el mestizo: con chicharrones y plátano maduro, cocinado a fuego lento en una olla de cerámica roja, esmaltada, hermosa, a la que llamaban la “greixonera”. Esa palabra la oí desde niño y todavía hoy no sé qué significa; ni siquiera sé si existe en algún diccionario. Pero en mi memoria quedó labrada con firmeza pétrea, como quedan las palabras que se aprenden en la infancia.</p>



<p>Para mi papá, la riqueza nunca tuvo un brillo especial. El dinero se trataba en casa con respeto práctico: útil para lo necesario y, a veces, capaz de comprar un pedazo de felicidad. Pero el poder que suele venir con él no despertaba reverencia; al contrario, parecía vulgar, casi indecente. El valor de la vida se medía en otra escala. Se respiraba una atmósfera intelectual única, libertaria y científica, donde se pensaba sin miedo y se desconfiaba de toda autoridad. Y esa manera de mirar el mundo —austera, libre— incomodaba a los conservadores y fascinaba a los jóvenes que empezaban a pensar por cuenta propia.</p>



<p>Había una biblioteca enorme, un altar laico custodiado por pequeños retratos que no eran del Sagrado Corazón ni de parientes, ni siquiera de sus hijos, sino de Darwin, Einstein, Newton, Dirac, von Neumann… y de otros nombres menos célebres, pero no menos venerados por él: Konrad Lorenz, Popper, Gödel, Ramanujan, y tantos más que, a su juicio, merecían un lugar en el panteón de los gigantes. En cambio, por los héroes de la historia oficial —Napoleón, Julio César, Alejandro Magno— sentía un desprecio sin límites, apenas superado por el que le inspiraban curas, obispos y papas, o cualquier otro líder religioso o político.</p>



<p>Y había un lugar que para mí era mágico, casi sagrado: el taller. Era un cuartito detrás de una puerta de bisagras, con un mesón de lámina de acero donde estaba empotrada una prensa pesada e imponente. De las paredes colgaban herramientas sujetas con tornillos, y sus siluetas estaban dibujadas sobre un tablón de madera pintado de blanco, como si cada una tuviera un sitio asignado desde siempre. Había cajones repletos de tuercas, tornillos, clavos, arandelas; estantes donde descansaban el soldador, el taladro, el amperímetro…; y cajitas con componentes electrónicos —pequeños capacitores, resistencias, dos o tres pares de transistores—, objetos de un valor inconmensurable en aquella época.</p>



<p>Los sábados por la mañana, como un ritual, hacíamos el mantenimiento de los carros. Yo lo imitaba con devoción: me enseñó a desmontar el distribuidor, a sacar los platinos, a limarlos y a calibrarlos con esas hojas finas de acero que miden en absurdas fracciones de pulgada. Luego venía, para mí, lo mejor: afinar la máquina con una lámpara estroboscópica que en Colombia no se conseguía, comprada en Sears en los años de mi primera infancia en Champaign, Illinois.</p>



<p>Para mí no había felicidad más grande que aprender esos secretos de la mecánica. Al terminar, nos lavábamos las manos con estopa y gasolina, y en la piel quedaba un olor indeleble, áspero y familiar. Luego él me enseñaba a sacar el combustible del tanque con un sifón, como quien comparte, sin alarde, uno de sus tantos trucos.</p>



<p>Pero la mañana del sábado —en el tiempo infinito de la infancia— todavía no se terminaba. Después nos íbamos a visitar a los abuelos, que vivían en una casa enorme: cuatro patios y un solar al fondo; pisos de baldosas con arabescos —como era costumbre en las viejas casas españolas—; y esa frescura de techos altos y puertas con arcos que aún perdura en mi memoria.</p>



<p>Y ese ser —que parecía hecho de razón pura— se convertía en humano cuando se trataba de su familia. La lógica, que en él era una armadura, se le ablandaba de golpe; bastaba con que algo rozara a sus hijos o a su esposa para que apareciera en él otra cara: la del miedo, la de la ternura, la de la urgencia, la de los celos…</p>



<p>También había en casa una colección de más de seiscientos casetes: un pequeño archivo doméstico que, sin que yo lo supiera entonces, revelaba uno de sus mayores gustos. Estaban las obras de Bach, Beethoven, Mozart y todos los grandes; y, al lado, grabaciones que hoy todavía me pregunto cómo habrá conseguido: Xenakis, Schönberg y otros contemporáneos que no sonaban en ninguna parte. Había, además, un casete de Manitas de Plata y de su primo José, esa música —desconocida entonces— que se llamaba flamenco, y una grabación completa del Martín Fierro: rarezas que ni siquiera se encontraban en la discoteca infinita del maestro De Greiff.</p>



<p>Cada casete venía numerado y rotulado con una pulcritud casi militar: título, compositor y, a veces, algún dato adicional. No era miedo al olvido; era su manera de poner orden en el mundo, de dejarlo todo en su sitio. Había, además, un catálogo, dispuesto alfabéticamente por títulos y composiciones, impreso en hojas anchas con perforaciones a un costado, salido del IBM de Coltejer —el único computador que existía entonces en Colombia, junto con el del Banco de la República—. Era el tipo de exceso organizado que lo retrataba: una mezcla de método, disciplina y cariño por lo que amaba.</p>



<p>Y recuerdo, sobre todo, su sentido del humor: se reía cada vez que contaba una anécdota mínima, pero perfecta. Una de sus secretarias, al rotular un casete, escribió “ayudante con moto” en lugar de “andante con moto”. Esa confusión lo divertía de una manera inagotable; la repetía una y otra vez, como quien vuelve a un chiste que nunca pierde gracia.</p>



<p>Y hablando de su sentido de justicia, nunca olvidaré aquella vez en que dos amigas muy cercanas de mis padres, Liliam y María Helena —rivales que no se soportaban—, ya con varios tragos encima, se desafiaron en un hotel de San Jerónimo. Liliam, en tono desafiante, retó a María Helena: si se tiraba a la piscina “en pelota”, le hacía allí mismo un cheque por un millón de pesos. María Helena, sin dudarlo un segundo —y a riesgo de que nos sacaran a patadas—, se quitó el traje de baño y se lanzó al agua. Lo difícil vino después: ¿debería cobrarse esa apuesta, producto del acaloramiento y el alcohol? Mi papá, con una sentencia tan salomónica como suya, dictaminó: “Yo creo que Liliam debe entregarle el cheque… y María Helena no debe cobrarlo”.</p>



<h1 class="wp-block-heading">Coda</h1>



<p>El viento de la tarde de este verano decembrino barre las hojas del parque, y en mi mente ese viento se vuelve una metáfora de la vida que se va: ligera, inevitable, sin preguntar. Ayer fui solo a visitar lo que queda del taller, el mismo de mi infancia, como quien regresa a un santuario, a ver si todavía estaba su navaja favorita. La encontré: intacta, silenciosa, como esperándolo.</p>



<p>Y por un momento me pareció sentirlo otra vez: el olor a herramientas, a madera, a hierro helado… y a él. Vi —o quise ver— el brazo fuerte que la movía; la mano masculina sosteniéndola con esa precisión tranquila que lo definía, y el reloj de pulsera metálica plateada temblando con el gesto, devolviendo un destello breve. Fue un segundo apenas, un relámpago: corrí el velo del pasado y alcancé a rescatar, por una fracción infinitesimal del tiempo, esas presencias ya ausentes. Y luego el velo cayó de nuevo, como cae siempre, y entendí con una claridad dolorosa que hay cosas que se pierden irremediablemente… y, sin embargo, a veces vuelven a rozarnos, antes de irse, como el viento.</p>



<p>29 de diciembre de 2025</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124247</guid>
        <pubDate>Thu, 01 Jan 2026 20:17:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Obituario de Juan, mi hermano, sobre mi padre]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Música y navidad: Jeremías Quintero, 141 años de su nacimiento</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/musica-y-navidad-jeremias-quintero-141-anos-de-su-nacimiento/</link>
        <description><![CDATA[<p>No es la primera vez que en estas líneas nos detenemos en el trabajo del célebre músico y escritor barbacoano Jeremías Quintero, quien nació un 16 de diciembre de 1884, hace exactamente 141 años, precisamente el día en que para el mundo católico inician las novenas de navidad. Quizá esto marcó su derrotero para toda [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>No es la primera vez que en estas líneas nos detenemos en el trabajo del célebre músico y escritor barbacoano Jeremías Quintero, quien nació un 16 de diciembre de 1884, hace exactamente 141 años, precisamente el día en que para el mundo católico inician las novenas de navidad. Quizá esto marcó su derrotero para toda su vida, allá, en su natal Barbacoas, cuando el río Telembí le traía las tonadas de voces negras que festejaban esta fiesta asimilada durante siglos, cuando en su casa, al amparo de sus padres y nanas, se hacía el Belén y se entonaban los tradicionales villancicos, esos de los cuales él mismo sería uno de sus más grandes componentes a nivel mundial, a tal punto que se dice que llegó a componer más de 3 mil, muchos de los cuales entonamos sin saber que son de su autoría, como Vamos pastores vamos, El duraznero, Venid pastorcillos, A Belén todos, entre muchos, pero muchos otros más.</p>



<p>Hemos dicho también que fue autor de los libros “Cantares de navidad” (1950) e “Himnos patrióticos y cantos para escuelas y colegios” (1951). Incursionó en la TV como arreglista y compositor, estuvo ahí en la primera edición el 13 de junio de 1954. Fue Presidente de la Asamblea Departamental de Nariño, Representante por Nariño en el Congreso de la República. Que compuso también pasillos, tangos, valses, danzas, himnos, entre muchos otros ritmos más.</p>



<p>Siendo secretario de gobierno en la Gobernación de Nariño en 1938 se creó el Conservatorio o Escuela de Música adscrito a la Universidad de Nariño, en donde fue fundamental su papel para que el gobierno nacional, auspiciado por la Dirección Nacional de Bellas Artes, adscrita al ministerio de Educación, era entonces gobernador el médico Max Llorente Ortiz, oriundo también de la histórica ciudad de Barbacoas.</p>



<p>Acompaña este artículo una fotografía de Jeremías Quintero, publicada por la revista Renovación de la ciudad de Pasto el 14 de julio de 1927, la cual aparece con la siguiente leyenda:</p>



<p><em>“Señor don Jeremías Quintero Distinguido e inteligente artista quien actualmente se encuentra en Bogotá ocupando una curul en la Cámara de Representantes. El señor Quintero es un fervoroso cultivador en el arte Beethoven y Mozart. Como compositor lleva escritas por lo menos un centenar de piezas en las que ha reflejado todo el arte y el espíritu nacional. Luis A. Calvo el genial autor de los “Intermezzos”, tuvo frases de elogio muy merecidas y muy justas por composiciones musicales del artista señor Quintero, conceptos que fueron publicados por la prensa de Bogotá. Las bandas del Conservatorio y de la Policía Nacional de Bogotá, como la Militar de Nariño, ejecutado con especial predilección sus composiciones. Entre las últimas producciones se distingue el precioso valse “Alicia”, que hace pocos días estreno la Banda de esta ciudad. RENOVACIÓN envía al inteligente artista sus más cumplidos parabienes y ofrece para una de sus próximas entregas, la publicación de una de sus piezas últimas.”</em></p>



<p>Quiero darle la palabra a Jeremías Quintero, de una conferencia dictada “Desde el altoparlante de la Agencia Internacional” y recogido por la revista Ilustración Nariñense en febrero de 1931, y que constituye una pieza que permite recoger lo que él pensaba acerca de la música nacional por ese entonces, y que quizá sirva como pieza clave en la arqueología del saber en la reconstrucción de la historia de la música del Sur de Colombia:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="798" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-798x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123644" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-798x1024.jpg 798w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-234x300.jpg 234w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-768x986.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas.jpg 935w" sizes="auto, (max-width: 798px) 100vw, 798px" /></figure>



<p></p>



<p><em>“Señores: Es un significado honor hablar desde este altoparlante, amplificador prodigioso del sonido, a un público abigarrado y comprensivo, como el que colma los ámbitos de nuestra plaza legendaria. El doctor Gerardo Martínez Pérez puede estar orgulloso de haber implantado una tribuna a favor de la cual, hombres de talento han dicho y dirán, con palabra vidente, al admirable y admirado pueblo de Pasto, los tópicos de la hora y las inquietudes que apasionan el alma colectiva. Al escogerme a mí para que fatigue vuestra deferencia con esta opaca causerie, el doctor Martínez Pérez practica uno de los dones con que los dioses tan muníficos fueron con él: su atrayente indulgencia .</em></p>



<p><em>Tema divino el de la música, como que ha sido llamada el arte divino. Talvez antes que en la caverna el sílex esculpiera sobre la roca las grotescas figuras con que el hombre ancestral quiso perennizar o simplemente mostrar por este medio su incipiente concepto de la belleza; talvez antes de que la arena in tocada recibiera el trazo con que en forma tosca quería ese ser plasmar sus ansias de elevación espiritual el primitivo poblador de este mundo sublunar deshizo en burda melodía su pesadumbre de contemplarse, inerme y solo arrojado en la vastedad de la tierra limite. Porque si la vida es un tránsito donde, a lo largo de todos tos días, domina el dolor, el alma que transforma el barro de nuestro ser en un soplo divino, siente nostalgias de transfundirse con el&nbsp; Todopoderoso de donde brotó, y modula, para exteriorizar ese turbativo anhelo, la armonía de su garganta, signo inefable y nebuloso de un sentimiento purificador y purificado en las fibras más hondas. En el bello apólogo de uno de nuestros magnos liridas, el padre Adán, al verse despedido del Edén fascinador, le dice a su Creador: -.¿Qué me das para acordarme de Ti ?, y El, compadecido, le responde: “Te doy la música”.</em></p>



<p><em>De todas las artes, la música es que nos separa de la materia y de la voluntad del vivir: ella expresa, como ninguna manifestación estética pudiera hacerlo, el sacrificio de todo deseo; ella nos ofrece, no la apariencia externa de las cosas, sino el .alma de las mismas, el alma de todo cuanto existe: animae rerum: es la vida misma .</em></p>



<p><em>“El hombre que no tiene en sí música alguna, ni le conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es inclinado a la traición al robo y a las asechanzas culpables: Los movimientos de su alma son lúgubres como la noche y sus afectos, oscuros como el Erebo.” Tal dice, en el Mercader de Venecia, el más grande de los genios ingleses que han contemplado los tiempos. Y ese otro superhombre que infundió aliento a dos creaciones, perdurable trasunto de idealismo y realidad, asevera por boca de Sancho: “donde hay música no puede haber cosa mala.”</em></p>



<p><em>Para qué hablar de la música como factor educativo; para qué subrayar lo que todos sabemos: que ella anula la incompasividad de las fieras y reduce a la impotencia a las alimañas más crueles: para qué señalar que ella apacienta a la ira (recordar a David tañendo su lira para calmar los arrebatos de Saúl), y fugaviza, desarmándolos los instintos salvagizantes. Cuántas veces una ingenua cadencia o la dulce cantinela con que la madre querida meció nuestra cuna, escuchadas o hechas susurro en nuestro corazón, ahuyentan un mal pensamiento, o zahorizan y embrujan una balbuciente emoción, que cobra por ese embeleso la virtud de remontarse como en el mirifico símbolo de la escala migratoria, hasta el cielo inmarcesible! Y cuántas otras, unos eurítmicos compases de nuestra predilección nos transportan a días y momentos bienhadados, aterciopelando, con su intuitiva evocación, la punzada torturante de una pena, e infundiéndonos&nbsp; otra vez, por la gracia de su sedante lenitivo, la certidumbre de que “tras de cada nublado hay un lucero”, y que “por ruda tormenta sacudido florece hasta morir el limonero.”</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="419" height="592" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR.jpg" alt="" class="wp-image-123645" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR.jpg 419w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR-212x300.jpg 212w" sizes="auto, (max-width: 419px) 100vw, 419px" /></figure>



<p></p>



<p><em>Porque cuando convulsionados por el viacrucis de una pérfida congoja, interrogamos, pávidos y trémulos, al pomposo rosedal que perfumó nuestros días venturos, a la madeja de agua que en- salmó nuestro vivir con su leda cantiga, a las abscontas constelaciones que romantizaron la loca fiesta de nuestra fantasía, y el rosedal, las constelaciones y la madeja de agua ya no nos descifran el enigma del ensueño y nada nos dicen para reecender el ánimo desfalleciente, nuestro reino interior seguirá confortándonos con aquello que no muere en nosotros, con lo que pervive al través de éxitos y tribulaciones, con lo que nos hace aptos para, al cabo de una sañuda tragedia de vicisitudes o una etapa de bonanzas, seguir viviendo la vida en belleza y en virtualidad: con la llama que irradia en nuestro corazón, nunca hecha pavesas, en homenaje de los alados sentimientos que embellecen la existencia; con el himnario que, alma adentro, dilata los horizontes de nuestra ruta si ensombrecidos a veces, iluminados perpetuamente por las auroras que rigen la esperanza, eternal y redentora.</em></p>



<p><em>La música refleja, como en un espejo de maravilla, el alma y la índole de un pueblo y una raza. Las razas vencidas transmutan su melancolía y las añoranzas de su perdida libertad en dejos de una tristeza enervante, en sones que culminan en gritos laceradores, humedecidos por recuerdos de crucifixión y lágrimas, y que son la impotente letanía de una impotente redención. Así los trenos de la en otrora esclava casta incaica de la América india. Y cuando a un pueblo lo acicatean próvidas vehemencias, surge, no se sabe cómo, el canto invicto, genitor de avatares y triunfos, que ha de fundir el valor y la abnegación de las multitudes en un hervor de inmortalidad y gloria. La Marsellesa, trofeo musical de una época que partió en dos la historia de la libertad, es la patética demostración de este paradigma.</em></p>



<p><em>Y es que si se quiere diluir el espíritu en un salmo de piedad, cuando él está macerado por el cilicio de una malandanza impiadosa, y allá muy hondo, se entreoyen voces que nos hacen entrever, al través del martirio y del Calvario, la colina de las logradas transfiguraciones; si se quiere aquilatar y dinamizar ansiosamente un estado de alma, edificar un culto fastuoso, encadenar la devoción de las falanges humanas con antenas generadoras de fiera resolución y coraje, enfervorizar las voluntades cuando el vigor tiende a hesitarse y se descoyunta la acometividad para la acción, la música nos ofrece un venero inexhausto de donde podemos ex- traer la aristocracia de los impulsos que ornamentan el ánima, y cristalizar, en el cromatismo de sus figuras, los resortes que señorean nuestras proteicas emotividades: el lazo indestructible, el nepente y el paliativo, el brío ennoblecedor, el amor que redime, el ala que eleva, la excelsitud que diviniza.</em></p>



<p><em>Eminente patrimonio de la condición humana, tanto más si ésta ha alcanzado la sensación de su propio valer, es la de desvelarse por la conquista de preeminencia y honor. Paralela a esta bizarra concepción de la vida, está la de modelar la propia personalidad con rasgos originales y modalidades inconfundibles. Y si el individuo como unidad y mientras sea más alta su alcurnia cerebral, aspira a esa finalidad, los conglomerados que forman nación tienen entre sus deberes-quizá el más urgente- el de definirse y acentuar su fisonomía colectiva . “Ser”: esa es la orientación de cada pueblo. Hay que confesar que nosotros hemos descuidado este indeclinable deber. En el afán de copiar usos exóticos, en el sempiterno empeño de reflejar lo privativo de ultramar, hemos postergado nuestros atributos intrínsecos, arrojando a la vera aquello que nos enaltece. En tanto que otros países relievan su yo íntimo, nosotros como que nos sintiéramos empequeñecidos ante lo que ingenuamente tratamos de imitar.</em></p>



<p><em>Refiriéndose a la tradición de las naciones hispanoamericanas, apunta Rodó: “Asistimos al naufragio de la tradición, y debe preocuparnos el interés social de que él no llegue a consumarse. La persuasión que es necesario difundir, hasta convertirla en sentido común de nuestros pueblos, es que ni la riqueza, ni la intelectualidad, ni la cultura, ni la fuerza de las ar-mas, pueden suplir en el ser de las naciones, como no suplen en el individuo, la ausencia de este valor irreductible y soberano: ser algo propio, tener un carácter personal”.</em></p>



<p><em>Está bien que avancemos cada un día más en la parábola del progreso; que entronicemos los signos de la civilización en este gran país nuestro, asimilándonos las modernas disciplinas del vivir universal; pero equilibremos las cosas del Anima con las grávidas proyecciones del desenvolvimiento material. Y pues nuestra psicología se señala por un apego a la cultura tan amada por ese pueblo -primicia de selección- donde Safo y Praxiteles recibieron el beso de la luz, serán los opulentos ideales que han alumbrado nuestro camino los que, superpuestos a los del maquinismo febricitante, nos salven y rediman al correr del tiempo, porque ellos significan “la hegemonía del espíritu”.</em></p>



<p><em>“Las preocupaciones del espíritu, anota Daniel Samper Ortega, son las únicas que definen y defienden una nacionalidad”. Y es que mientras las primacías de la mente sean estimadas como una fuerza supra terrestre, “podrá decirse que la humanidad no ha perdido la luz de su estrella”.</em></p>



<p><em>Afirmemos el sentido de nuestra nacionalidad. Colombianicemos lo nuestro, lo que nos encumbra y nos autoctoniza. Evangelio seductor éste, para cuyo apostolado todos debemos reclamar un puesto de honor. La nación que ha modelado su estructura anímica, sabe lo que quiere y sabe a dónde va.</em></p>



<p><em>En el camino de fertilizar nuestra idiosincrasia, nada mejor que fomentar nuestra música raizal, en cuyos aires, nutridos por los jugos fortalecedores de los vínculos fraternales, filtra nuestro corazón su amor por esta tierra y su reverencia para sus gestas gloriosas.</em></p>



<p><em>“Los pueblos -exclama ese principesco señor del verso, Rafael Maya- adoran sin reserva aquello que interpreta su índole, que traduce sus esperanzas, que canta su tristeza, que aclara su porvenir, que robustece su fe, como que sólo estos sentimientos constituyen la riqueza espiritual de una raza, y al exaltarlos se ponen de relieve las fuerzas de que dispone, su defensa moral y su posible permanencia en el recuerdo histórico”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="730" height="735" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870.jpg" alt="" class="wp-image-123646" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870.jpg 730w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870-298x300.jpg 298w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 730px) 100vw, 730px" /></figure>



<p></p>



<p><em>La música es hija del paisaje, y como nos subyuga al vaivén de nuestras solicitudes pasionales, el alma arraiga y se confunde con las canciones que nos regocijaron o conturbaron desde niños. De allí el hechizo memorioso de ese arte excelso, que para conmovernos no necesita, como las demás artes, herir nuestra retina, y cuyo sedeño arrullo llevamos en nosotros mismos. Y en tanto que esta edad mecánica imponga entre nosotros su plenitud asfixiante, habrán, en todos los términos del patrio solar, inmotos y silentes espacios donde la flauta campesina, el tiple jubiloso y las voces aldeanas rizarán las propicias solemnidades de las aldeas y campiñas con las tonadas y cantos de nuestro vivificante vivero musical.</em></p>



<p><em>Se propaga ahora, en sentido de restarles originalidad, que el bambuco se encuentra en el scherzo de una sinfonía de Beethoven y el pasillo en un curteto de otro coloso de la música? Qué importa que esos aires típicos estén comprendidos en dos pasajes de dos compositores ilustres, si ellos, entrelazándose con la formación de la nacionalidad, se han incrustado en el alma del pueblo y héchose savia de su savia; si cuando los escuchamos, lo mismo en la pródiga vendimia, en el prolífico plantío, en la verbena bulliciosa, en la serenata galante, en la gloriosa epifanía del crepúsculo o en la eclosión de un tenue hilo de luna, emerge de nuestras reconditeces, como el agua al contacto de la vara milagrosa, un reguero de cautivantes sentires, que inflama nuestra fe y la fe en el porvenir espléndido de esta patria bien amada? ¿Dónde brotó la guabina quejumbrosa, dónde el ondulado bambuco, dónde el pasillo cascabaleante, dónde la canción aldeana que va cantando por el senderito, con honda melancolía, una pareja de campesinos, frescos y lozanos como bendición de Dios? ¿Fue acaso en el bohío perdido entre los oxiacantas y cámbulos del bosque, en la señera casita enmarcada entre dos oquedades de la inhóspite serranía, en el ribazó del río en cuyo glauco misterio parece esconderse un Ofir de magia y sortilegio mientras el ramaje tiembla con una explosión de alas y cadencias; o fue en la penumbrosa hondonada y en el augusto momento de la conjunción del sol con el vaho de la tierra lujuriante? No se sabe; pero esa guabina, ese bambuco y ese pasillo y esa canción compenetrados están en el corazón de las masas, constituyen el folklore donde ellas trasiegan los atavismos y tradiciones de la raza, y prodigan el milagro de prolongar en el tiempo esa música cordial.</em></p>



<p><em>Camilo Mauclair -citado por el Licenciado Vasconcelos en un libro encantador sobre la canción popular mejicana y quizá el crítico de más enjundia de la Francia contemporánea- escribe a propósito de los cantos populares: “Resulta imposible, salvo en casos muy raros, y con grandes reservas, determinar la fecha de la aparición de un lied, ni quién fue el autor de la letra, ni la manera cómo la música hubo de adaptarse al poema. El rastro de una canción en el alma de un pueblo es tan intangible, como el vuelo de un pájaro en el aire”. Y expresa Vasconcelos: “No andaríamos descaminados de la verdad si creyéramos que el momento de la concepción de un canto popular hubiese sido cuando el peón termina su labor y regresa al atardecer a su humilde cabaña, donde lo aguardan la anciana madre y los pequeños hermanitos; en un momento dado siente en su corazón una oscura ansiedad de verla a ella, a la que bajaba con el cántaro al hombro; a la que le sonrió furtivamente en la iglesia en la solemnidad del domingo”.</em></p>



<p><em>Cita luego Vasconcelos estas palabras de un destacado musicólogo de su patria, aplicables a cada pueblo que quiere aprestigiar su arte autóctono: “Soy un devoto de nuestra música propia, porque es el alma de la raza. Quisiera guardarla en un nicho para conservarla virgen y así entregarla a la niñez para que se extienda por todas las capas sociales de la nación entera. Parece una flor nacida del sentimiento estético natural de nuestro pueblo, y comprendo que los músicos no debemos tomar de ella más que aquello que las flores dan sin desvirtuarse: el perfume. Y los que no la sientan, los que no sean capaces de apreciar su aroma &#8230; que no la busquen &#8230; en bien de ellos y de todo”.</em></p>



<p><em>Y es que para el arte y cuando se quiere transformar las efusiones musicales de un pueblo en partituras polifónicas, acaso huérfanas de la frescura primigenia del tema popular, hay que tener presente la austera máxima de Horacio, soberana ley de estética: lo que no puedas hermosear, no toques.</em></p>



<p><em>Está bien que iconoclastas del clasicismo musical pretendan vitalizar nuestras tonadas, afiligranándolas con ropajes refinados. Pero que no se desvirtúe su contextura&nbsp; que arranca de la entraña misma de la multitud. Y&#8230; vestido el bambuco con adventicios oropeles y abrillantado con exotismos sutiles, habría ese aire musical nuestro infundido un hálito de epopeya a los tercios colombianos en la jornada de Ayacucho? Y allí, en esa batalla, que semeja una visión de Apocalipsis y que, como la de Valmy, pudiera también llamarse la batalla de las naciones, en los momentos en que Córdoba, tocado por el aletazo del águila de Júpiter, pronunciaba, retando a la gloria, su épica orden hasta ese instante jamás oída, la banda de su División rompió con un bambuco que, trayendo a las huestes colombianas las saudades de la patria ausente, las fulminó, en fanfarria triunfal, a una orgía de intrepidez y bravura.</em></p>



<p><em>El arte no tiene fronteras, y nada es tan innoble, según la expresión de Wilde, que no pueda ser dignificado por él; pero conviene aceptar -y hablo en sentido raizal- con beneficio depurador, aquella música letárgica y tediosa, cuyos leits motivs carentes de espiritualidad, lejos de estilizarse, estrangulan, con mendicante flebilidad, con monocordismo aplebeyado y con desgarramientos y amargores propios de siervos, nuestras innatas altiveces y nuestras incitaciones generosas. Captemos de esa música lo poco que de su indigenismo merece laudades, y desvinculémonos resueltamente, por este aspecto, de lo que está en disparidad con nuestro distintivo de pueblo, no atado a esclavizantes ligaduras y de un gusto desvaído y zafio.</em></p>



<p><em>Con exultante visión patriótica, mantengamos siempre enhiesto el ideal de la colombianidad; y puesta la mira en el acrecentamiento cultural, procuremos en el pueblo de nuestro altiplano meridional la difusión de la música que nos es común; démosle a escanciar el vino tonificante del arte vernáculo; avivemos su emoción hacia un definido pensamiento artístico, fronteras adentro, y desarraiguemos su inclinación por aquellos “tonos, sobresaturados de temas banales de amodorrante y letal repetición.</em></p>



<p><em>Armoniosas y densas, engarzan bien aquí las siguientes cláusulas de ese ponderado y óptimo escritor, cuya celebridad cabalga en el seudónimo de Maitre Renan:</em></p>



<p><em>“Por qué, si con elementos tan valiosos contamos, la música nacional, tan honda, tan bella, tan inconfundiblemente original, está descuidada, proscrita, por obra y por omisión de los artistas colombianos? Al paso que todos los pueblos tratan de singularizarse, de afirmar su personalidad autónoma, de exaltar las virtudes indígenas con el noble orgullo de ser ellos mismos, nosotros, en todos los órdenes, pero en este de la música principalmente, tratamos de esfumarnos, de pasar inadvertidos, disfrazados en arte con la máscara de la ópera bufa o con el antifaz de complejas sinfonías, dentro de las cuales el alma sencilla y doliente de nuestra raza se agita sin orientación.</em></p>



<p><em>Mientras que los Estados Unidos atruenan los cafés y los teatros del mundo con la monotonía ruda y chillona de sus danzas, hecha música yanqui por la vanidad nacional; en tanto que la Argentina lleva el dejo agreste de sus tangos, impregnados de una lujuria sofocante, a los salones aristocráticos de Viena y de París, nosotros tenemos vergüenza. de nuestra música, tan rica en expresiones, tan humana, tan flexible, capaz de conquistar, como lo ha hecho ya en algunas ocasiones, la admiración de públicos inteligentes, fatigados del colorete, de la falsificación y de la mentira, llevados a las distintas formas del arte y de la vida.</em></p>



<p><em>El pueblo debe tener siquiera el derecho de que se le hagan gustar las melodías que riman con sus anhelos íntimos, y se le deje oír, de vez en cuando, la música cuyas vibraciones está acorde con las del alma colectiva. ¿Cómo exigirles suavidad, valor, abnegación a las muchedumbres, si no hemos querido atarlas con un lazo de armonía, si no ha pasado por sus corazones, estremeciéndolos al mismo tiempo, el grito desesperado de la gaita, o la queja, diluida en lágrimas, de sus flautas rústicas?</em></p>



<p><em>Nuestra necesidad máxima es crear el alma de la nacionalidad; fundir en una todas las aspiraciones vagas y divergentes de las regiones distintas y distantes; y eso, mejor que con discursos y conferencias, que el pueblo no entiende, se conseguiría con el cultivo y desarrollo de la música criolla, vínculo de ternura y de emoción más duradero que todos </em><em>los monumentos, porque es más humano, talvez lo único genuino y sustancialmente humano.</em></p>



<p><em>No finjamos llorar con las falsas romanzas italianas, cuyos pequeños gemidos, reglamentados por las exigencias escenográficas, dejan fría nuestra desbordante sensibilidad tropical; no hagamos la comedia del entusiasmo ante las complicaciones de los músicos alemanes, cuyas producciones inmensas les hacen gritar a los sinceros, cuando la ejecución culmina: Música! No continuemos derrochando esnobismos y tontería. Tengamos el valor, el decoro y el orgullo de nuestros bambucos melancólicos, de los alegres pasillos, de toda la espontánea y maravillosa orquestación de nuestros sentimientos, realizada por el genio omnipotente de la raza”.</em></p>



<p><em>He aquí pues un objetivo merecedor de infatigable consagración: amasar en un solo y caudaloso ideal las ansias inconexas y heterogéneas que acaloran las mentes de uno a otro horizonte del territorio patrio: acendrar el elixir que corre por los pletóricos cauces del sentimiento colectivo: erigir una conciencia que palpite en un solo ritmo y en una sola afinidad; rescatar, para sublimar con ellos el alma de la patria, los comunes ritos ante los cuales quemamos la mirra de nuestra devoción. Entre ellos está, en grado proficuo, la música, nuestra música propia, que nos habla de la nieve inviolada de nuestras enaltecidas cimas, del ímpetu de nuestros ríos, del frú-frú de nuestros platanales ubérrimos, de las fragancias paganas del trópico, de los rumores jocundos de nuestras selvas, de nuestras tardes rutilantes, estremecidas por los incendios del ocaso, del vuelo, alucinante y grave de los cóndores, ebrios de sol y de cumbres.</em></p>



<p><em>Estimulemos nuestra música como una fórmula de salnd, como un siempre remozado y pujante renuevo que fecundice el hogar mancomún, como una preclara advocación a los recuerdos glorificantes y una irrevocable afirmación al futuro indeficiente.</em></p>



<p><em>Magnificaremos así, con sangre del espíritu, una premiosa obligación del imperativo nacional.”</em></p>



<p><em>Acompaña este artículo una fotografía de Jeremías Quintero, publicada por la revista Renovación de la ciudad de Pasto el 14 de julio de 1927, la cual aparece con la siguiente leyenda: “Señor don Jeremías Quintero Distinguido e inteligente artista quien actualmente se encuentra en Bogotá ocupando una curul en la Cámara de Representantes. El señor Quintero es un fervoroso cultivador en el arte Beethoven y Mozart. Como compositor lleva escritas por lo menos un centenar de piezas en las que ha reflejado todo el arte y el espíritu nacional. Luis A. Calvo el genial autor de los “Intermezzos”, tuvo frases de elogio muy merecidas y muy justas por composiciones musicales del artista señor Quintero, conceptos que fueron publicados por la prensa de Bogotá. Las bandas del Conservatorio y de la Policía Nacional de Bogotá, como la Militar de Nariño, ejecutado con especial predilección sus composiciones. Entre las últimas producciones se distingue el precioso valse “Alicia”, que hace pocos días estreno la Banda de esta ciudad. RENOVACIÓN envía al inteligente artista sus más cumplidos parabienes y ofrece para una de sus próximas entregas, la publicación de una de sus piezas últimas.”</em></p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"></figure>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123642</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Dec 2025 12:38:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072645/JEREMIAS-QUINTERO-FOTO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Música y navidad: Jeremías Quintero, 141 años de su nacimiento]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Bolivia: la montaña que financió al Imperio español puede colapsar tras 500 años de explotación minera</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/bolivia-la-montana-que-financio-al-imperio-espanol-puede-colapsar-tras-500-anos-de-explotacion-minera/</link>
        <description><![CDATA[<p>A unos 4800 metros por encima del nivel del mar, el Cerro Rico sobrepasa la ciudad de Potosí, en el altiplano sur de Bolivia. Famoso por sus vastas reservas de plata, el Cerro Rico&nbsp;financió prácticamente por sí solo el Imperio español. En 1656, el autor Antonio de León Pinelo afirmó que los esclavos indígenas y [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Tras casi 500 años de explotación minera, el Cerro Rico, la montaña boliviana cuya plata financió el Imperio español, está sufriendo derrumbes cada vez más frecuentes y graves.</em></li>



<li><em>Con los precios de la plata en máximos históricos de la última década, la actividad minera en el Cerro Rico se ha disparado en los últimos años.</em></li>



<li><em>Los derrumbes ponen en peligro la seguridad y el sustento de las comunidades que viven y trabajan en la montaña, la mayoría de ellas indígenas quechuas.</em></li>



<li><em>Ante la falta de fondos y sitios alternativos para reubicar a los mineros, los esfuerzos para preservar la montaña se han retrasado y vuelto ineficaces.</em></li>
</ul>



<p>A unos 4800 metros por encima del nivel del mar, el Cerro Rico sobrepasa la ciudad de Potosí, en el altiplano sur de Bolivia. Famoso por sus vastas reservas de plata, el Cerro Rico&nbsp;<strong>financió prácticamente por sí solo el Imperio español</strong>. En 1656, el autor Antonio de León Pinelo afirmó que los esclavos indígenas y africanos habían extraído suficiente plata para construir un puente desde Bolivia hasta Madrid.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/bolivia-pueblos-indigenas-piden-presidente-paz-impedir-mineria/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia: pueblos indígenas y dos municipios piden al presidente Paz impedir la minería en sus territorios</a></strong></p>



<p>En su apogeo a principios del siglo XVII, Potosí fue una de las ciudades más pobladas del mundo, incluso más grande que Londres y Milán. Actualmente, la montaña,&nbsp;<a href="https://whc.unesco.org/en/list/420/">sitio patrimonio mundial de la UNESCO</a>, sigue siendo&nbsp;<strong>explotada por mineros asociados con 54 cooperativas</strong>&nbsp;de zinc, plomo, estaño y plata, y continúa impulsando la economía de la ciudad.</p>



<p>Ahora, plagada de túneles tras casi&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/cities/2016/mar/21/story-of-cities-6-potosi-bolivia-peru-inca-first-city-capitalism">500 años</a>&nbsp;de minería informal, la parte superior de la montaña está al borde del colapso, lo que supone una&nbsp;<strong>amenaza para las aproximadamente 180 familias</strong>&nbsp;que viven en la montaña y los cerca de 10&nbsp;000 mineros que trabajan allí, la mayoría de ellos indígenas quechuas.</p>



<p>“Todas las casas están rajadas porque todo se está hundiendo”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Silvia Mamani Armijo, de 34 años, quien vive en la montaña con sus tres hijos pequeños y trabaja como guardia de túnel minero. “Durante la temporada de lluvias, toda esta área puede derrumbarse”, agregó, señalando las rajaduras en las paredes de adobe de varias casas cercanas a la suya. “Muchísimas familias podrían morir”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266820"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025105/BOLIVIA-Benjamin-Swift_DJI_0735-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266820" /><figcaption class="wp-element-caption">Pequeños derrumbes salpican el Cerro Rico en la zona cercana a la casa donde creció Basilio Vargas. Foto: Benjamin Swift</figcaption></figure>



<p>Los pequeños derrumbes han formado parte durante mucho tiempo de la vida en el Cerro Rico, cuyos siglos de minería, que se remontan a la fundación de la ciudad como puesto remoto colonial español en 1545, se han&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/global-development/2014/jun/24/bolivia-cerro-rico-mine-mountain-collapse-miners">cobrado la vida de posiblemente 8 millones de mineros</a>, según las estimaciones históricas. Sin embargo, en los últimos años, impulsados por el&nbsp;<strong>aumento de los precios de los minerales</strong>, las nuevas técnicas de extracción y la inestabilidad de una montaña ahuecada, estos derrumbes se han vuelto más frecuentes y graves.</p>



<p>En 2010, un derrumbe importante cerca del pico de la montaña&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2014/jan/10/bolivia-cerro-rico-mountain-sink-city-potosi">fue el primero de muchos</a>. En 2014, la UNESCO agregó el Cerro Rico y Potosí a su lista de sitios patrimonio mundial en peligro,&nbsp;<a href="https://whc.unesco.org/en/news/1148">citando el riesgo</a>&nbsp;que “las operaciones mineras continuas y no controladas” representan para la zona.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El derrumbe del Cerro Rico</h2>



<p>En lo que respecta a las montañas, es difícil calcular la altura del Cerro Rico. Actualmente se cree que tiene una altura aproximada de 4753 metros, casi 250 metros menos que la altura original estimada antes de que comenzara la explotación minera española en el siglo XVI. “Probablemente se desplome otros 10 o 20 metros”, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;en una entrevista telefónica Freddy Llanos, un ingeniero en minería de la Universidad Autónoma Tomás Frías en Potosí y miembro de la comisión técnica de conservación del Cerro Rico. “Terminará siendo un cono truncado”, agregó.</p>



<p>Como resultado de su mineralogía singular y la&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/news/world-latin-america-28508389">explotación brutal</a>&nbsp;del trabajo esclavo a manos de los colonizadores españoles, las riquezas del Cerro Rico fueron clave para impulsar el&nbsp;<a href="https://www.jstor.org/stable/j.ctvj7wm45">capitalismo mundial</a>. “La riqueza del Cerro Rico generó la globalización de la economía mundial”, afirmó Llanos. “Durante la época colonial, las ganancias fueron a Europa a través de España y, durante la Segunda Guerra Mundial,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2022/aug/11/bolivia-tin-baron-moritz-hochschild-saved-thousands-of-jewish-refugees">nuestro estaño respaldó el esfuerzo bélico</a>”.</p>



<p>A pesar de tener riqueza en minerales, el departamento de Potosí es&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150728_america_latina_bolivia_potosi_paradoja_vs">uno de los más pobres de Bolivia</a>. “La gente venía a Potosí, se enriquecía y se marchaba”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Hernán Ríos Montero, geólogo de la Universidad Autónoma Tomás Frías, y explicó que el capital que no se iba del país se iba a ciudades vecinas. Tras&nbsp;<strong>480 años de extracción informal</strong>&nbsp;<strong>y falta de inversión</strong>&nbsp;para preservar la montaña, la minería continúa, y la montaña está atravesada por innumerables túneles y se está volviendo&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20250711_uatf-advierte-que-es-inminente-el-colapso-de-la-cuspide-del-cerro.html">cada vez más inestable</a>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266821"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025107/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255807-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266821" /><figcaption class="wp-element-caption">El minero Basilio Vargas, cerca de su antigua casa de la infancia, que se derrumbó cuando la tierra debajo de ella cedió. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>La&nbsp;<strong>intensificación de la actividad minera</strong>&nbsp;también ha acelerado el derrumbe del Cerro Rico. En septiembre, la compañía minera estatal&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20250914_reportan-que-alrededor-de-30-mil-personas-trabajan-en-el-cerro-rico.html">COMIBOL informó</a>&nbsp;que aproximadamente<strong>&nbsp;30&nbsp;000 mineros</strong>&nbsp;trabajan actualmente en la montaña, un aumento pronunciado de los 20&nbsp;000 informados por las autoridades mineras en 2024 y los 12&nbsp;000 en 2023.</p>



<p>Mario Caro, un periodista de Potosí, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;que las cifras informadas por COMIBOL están infladas para aumentar el poder político del sector minero, y estimó que la cifra real ronda los 10&nbsp;000, aunque reconoció que&nbsp;<strong>la actividad minera está aumentando</strong>.</p>



<p>El aumento repentino en la actividad minera está impulsado por los altos precios de los minerales, con la&nbsp;<a href="https://www.wsj.com/articles/the-global-solar-power-boom-is-driving-a-surge-in-silver-demand-4ac20435?">plata</a>&nbsp;cotizando a&nbsp;<a href="https://moneyweek.com/investments/silver-and-other-precious-metals/is-now-a-good-time-to-invest-in-silver">niveles casi históricos en 2025</a><a href="https://www.wsj.com/articles/the-global-solar-power-boom-is-driving-a-surge-in-silver-demand-4ac20435?">.</a>&nbsp;El aumento de la demanda mundial de paneles solares, que dependen de la plata, y de aerogeneradores, cuya fabricación requiere zinc, ha contribuido al reciente aumento de los precios. “Mientras nosotros nos llevamos la peor parte del botín y la explotación, son otros países los que hablan de una transición”, le comentó a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Alfredo Zaconeta, investigador en minería de la organización boliviana sin fines de lucro&nbsp;<a href="https://cedla.org/">CEDLA</a>.</p>



<p>La minería en el Cerro Rico está en manos de muchas&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2014/09/17/world/americas/for-miners-increasing-risk-on-a-mountain-at-the-heart-of-bolivias-identity.html">cooperativas</a>&nbsp;que operan de forma independiente y los trabajadores se juntan en masa en las minas cuando los precios están elevados. Aunque<strong>&nbsp;el trabajo es peligroso</strong>, los mineros pueden ganar mucho más que en la mayoría de las demás profesiones.</p>



<p>Los&nbsp;<strong>cambios en la tecnología minera</strong>&nbsp;también han llevado a más derrumbes. “En aquel entonces, había que tomar la broca y el martillo, cavar un agujero a mano y luego cargarlo con dinamita”, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Basilio Vargas, de 35 años, minero desde los 11. Hoy, los taladros neumáticos permiten a los mineros trabajar mucho más rápido y llenar un camión volquete de 20 toneladas en pocos días, un trabajo que anteriormente tomaba entre tres y cuatro semanas. Vargas y su familia aparecieron en un&nbsp;<a href="https://www.latimes.com/archives/la-xpm-2006-apr-28-et-miner28-story.html">documental de 2005</a>&nbsp;sobre mineros menores de edad en Potosí, y comentó que la casa que se muestra en la película desapareció luego de que la tierra debajo de ella cediera.&nbsp;<strong>“Cada año hay más y más derrumbes”</strong>, afirmó.</p>



<p>Si bien la mayor parte de la riqueza temprana del Cerro Rico provenía de vetas de plata pura, estos yacimientos ahora están prácticamente agotados. En su lugar, los mineros ahora extraen grandes volúmenes de minerales distribuidos en pequeñas concentraciones por toda la roca, lo que les exige extraer más mena -el material natural del que se pueden extraer minerales o metales- para generar ganancias. Los mineros luego venden la mena a la&nbsp;<a href="https://www.manquiri.com.bo/">Empresa Minera Manquiri</a>, que opera una planta de procesamiento que tritura y lixivia el mineral para recuperar los metales.</p>



<p>Según Ríos Montero y Zaconeta, la tecnología de lixiviado ha contribuido al derrumbe de la montaña al aumentar el volumen de los materiales extraídos de ella.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266822"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025108/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255714-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266822" /><figcaption class="wp-element-caption">Una casa con las paredes agrietadas en una zona en riesgo de derrumbe. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/bolivia-luis-arce-deja-el-poder-con-incumplimientos-ambientales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Balance negativo: Luis Arce deja el poder en Bolivia con varias deudas ambientales</a></strong></p>



<p>Aunque resulten problemáticos para conservar la montaña, los derrumbes son beneficiosos para las<strong>&nbsp;cooperativas mineras</strong>&nbsp;y las refinerías como Manquiri, dijo Zaconeta, y señaló que estos tienen la misma función que la dinamita. “Si se produce un derrumbe natural, se puede ahorrar mucho tiempo, ya que las cooperativas pueden recolectar directamente el material del derrumbe”, afirmó.</p>



<p>Manquiri y su empresa matriz canadiense,&nbsp;<a href="https://andeanpm.com/">Andean Precious Metals</a>, que los mineros y expertos dicen que contribuyen a impulsar la demanda de minerales diseminados vinculados con los derrumbes de la montaña, no respondieron a las solicitudes reiteradas de comentarios de&nbsp;<strong>Mongabay</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Efectos en la comunidad</h2>



<p>Al 3 de octubre,&nbsp;<strong>96 personas habían muerto</strong>&nbsp;mientras se encontraban trabajando en la explotación minera en el departamento de Potosí en 2025, de las cuales al menos 90 murieron dentro del Cerro Rico, según datos no publicados de la policía. Mario Caro, el periodista de Potosí, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;que muchas muertes no se informan y observó que las tasas de mortalidad de 2025 han sido superiores a las de años anteriores.</p>



<p>La mayoría de quienes murieron eran hombres, pero las mujeres también están en riesgo, en tanto el aumento de la actividad minera les da más trabajo en las minas o en torno a ellas. Como guardabocaminas, Silvia Mamani Armijo y su madre, Lucía Armijo,&nbsp;<strong>defienden los túneles de minas de los ladrones</strong>, con poco más que perros y dinamita, que encienden y lanzan a posibles intrusos.</p>



<p>Estas mujeres viven en las entradas de las minas, a menudo sin electricidad ni agua potable, y ganan entre&nbsp;<strong>500 y 1000 bolivianos al mes</strong>&nbsp;(<strong>unos 72-145 dólares</strong>&nbsp;al tipo de cambio oficial), o aproximadamente entre el 18 % y el 36 % del salario mínimo en Bolivia. También venden algo de desechos minerales de las minas para complementar sus ingresos. Si se produce un robo, los jefes de las cooperativas suelen deducir las pérdidas de sus salarios.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266823"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025110/BOLIVIA-Benjamin-Swift_DJI_0730-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266823" /><figcaption class="wp-element-caption">La montaña Cerro Rico, en Potosí, Bolivia, conocida por sus minas de plata que financiaron el Imperio español. Foto: Benjamin Swift</figcaption></figure>



<p>“Vivir en la montaña no es agradable”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Lucía Armijo, de 51 años, que ha sido guardabocamina en el Cerro Rico durante más de 30&nbsp;años. “Durante la temporada de lluvias hay que preocuparse por si alguna parte de la montaña se derrumba, por si ocurre cualquier cosa”, agregó mientras pasaba por la zona donde una vez se encontraba la casa de su hija Claudia, antes de que se derrumbara. “¿Adónde irán nuestros hijos y nietos, dónde trabajarán? En Potosí no hay ni siquiera una fábrica”.</p>



<p>Armijo, que al igual que muchos potosinos habla quechua como lengua materna, dijo que los peligros de vivir en el Cerro Rico exceden su inestabilidad estructural. “Ese polvo… Mira adónde va”, dijo mientras una ráfaga de viento soplaba por la montaña. “Va directo a nuestras habitaciones, es horrible”. Sin agua potable en la montaña, la cooperativa minera que emplea a Armijo llena periódicamente unos grandes barriles de metal con agua que, cuando se contamina con polvo de la minería, les provoca diarrea frecuente a ella y a sus hijos, asegura.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266824"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025112/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255159-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266824" /><figcaption class="wp-element-caption">Lucía Armijo inspecciona un barril de agua fuera de su casa en el Cerro Rico, que dice que causa diarrea cuando se contamina con el polvo de la montaña. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>La&nbsp;<strong>violencia sexual y las prácticas laborales explotadoras</strong>, a menudo ilegales, también son comunes para las&nbsp;<a href="https://www.noticiasfides.com/economia/machismo-en-la-mineria-las-mujeres-siempre-realizan-un-trabajo-en-desventaja">mujeres que trabajan en el Cerro Rico</a>, le dijo a<strong>&nbsp;Mongabay</strong>&nbsp;Paulina Ibeth Garabito Ovando, fundadora de&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20200115_fundacion-trabaja-para-organizar-a-viudas-de-los-trabajadores-mineros.html">MUSOL</a>, una organización que apoya a las mujeres en el sector minero de Potosí.</p>



<p>Los efectos del derrumbe del Cerro Rico van más allá de lo material. Como reliquia de la historia colonial, el pico sigue siendo un poderoso símbolo de identidad y orgullo para los potosinos y los bolivianos en general. Su silueta domina el horizonte local y figura de forma destacada en la iconografía nacional, desde el escudo de armas del país hasta los billetes.</p>



<p>“Puntita era pues”, le dijo Petrona Santos Mamani, de 82 años, a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>, recordando la forma de la montaña en su infancia. “Es un símbolo de Bolivia y ahora está roto”, dijo la mujer que pasó su vida adulta trabajando como palliri,&nbsp;<a href="https://bolivianexpress.org/magazine-sub-item/968">palabra quechua</a>&nbsp;que se usa para describir a las mujeres mineras que trituran manualmente rocas fuera de los túneles en busca de minerales. “Me duele ver el Cerro así, me dan ganas de llorar”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266825"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025114/BOLIVIA-Benjamin-Swift_P1266174-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266825" /><figcaption class="wp-element-caption">Ibeth Garabito Ovando (extremo izquierdo), en una reunión con un grupo de guardabocaminas, en Potosí, Bolivia. Foto: Benjamin Swift</figcaption></figure>



<p>Santos Mamani participó en una acción en 1996 cuando más de 250 palliris ocuparon la cima del Cerro Rico para protestar por la explotación insostenible de la montaña impulsada por una empresa de refinería propiedad del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Las palliris están considerando actualmente otra&nbsp;<strong>acción colectiva</strong>&nbsp;para exigir la preservación del símbolo nacional.</p>



<p>A Santos Mamani le preocupa aún más que parece probable que las mismas tendencias que enriquecieron a Europa con escasos beneficios para las comunidades bolivianas productoras de materias primas continúen en otras partes del departamento de Potosí, ya que el Gobierno boliviano&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2025/04/bolivian-communities-push-back-against-foreign-backed-lithium-projects/">firmó</a>&nbsp;recientemente&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/sep/03/lithium-mining-bolivia-salt-flats-indigenous-environment-ecosystem">contratos de minería</a>&nbsp;de litio con dos empresas extranjeras.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué le depara el futuro al Cerro Rico?</h2>



<p>Los esfuerzos por preservar la cumbre histórica han sido lentos y han contado con fondos insuficientes. En 2022, un tribunal de Potosí ordenó a&nbsp;<a href="https://www.comibol.gob.bo/">COMIBOL</a>&nbsp;cerrar todas las entradas de las minas<strong>&nbsp;por encima de los 4400 metros</strong>&nbsp;y trasladarlas a terrenos más bajos y estables en un esfuerzo por preservar la montaña y permitir que las operaciones mineras continúen de manera segura.</p>



<p>Sin embargo, tres años después, la reubicación&nbsp;<a href="https://larazon.bo/economia-y-empresa/2025/04/09/comibol-cierra-36-de-56-bocaminas-para-proteger-el-cerro-rico-de-potosi/">sigue sin terminar</a>, retrasada por la resistencia de las cooperativas mineras que ven la medida como una amenaza para sus resultados, dado que las mayores concentraciones de minerales se encuentran cerca de la cima de la montaña. “Ojalá a las autoridades les importara”, dijo Mamani Armijo, y agregó que teme que su casa y la mina que custodia puedan derrumbarse. “Muchas familias trabajan aquí”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266826"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025116/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255738-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266826" /><figcaption class="wp-element-caption">Lucía Armijo pasa junto a carros mineros en el Cerro Rico. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>Según Zaconeta y otros expertos, la&nbsp;<strong>estrecha alianza entre las cooperativas mineras y el Gobierno boliviano</strong>&nbsp;durante los últimos 20 años también ha contribuido a desacelerar los esfuerzos de conservación. “Lo que han logrado es un alto grado de permisividad”, dijo.</p>



<p>Aunque el departamento de Potosí es rico en minerales, Llanos dijo que las autoridades mineras del Gobierno no han emprendido la exploración necesaria para encontrar nuevos yacimientos, lo que haría más viable la orden judicial para que COMIBOL traslade las entradas de las minas. “Seguimos explotando minerales de los mismos yacimientos que se conocían en la época colonial”, afirmó.</p>



<p>En septiembre,&nbsp;<a href="https://larazon.bo/economia-y-empresa/2025/09/24/justicia-ordena-congelar-cuentas-de-mineria-y-comibol-por-caso-cerro-rico/">un tribunal ordenó</a>&nbsp;que se congelaran las cuentas bancarias del ministro de Minería, Alejandro Santos Laura; del presidente de COMIBOL, Reynaldo Pardo Fernández; y del gerente regional de COMIBOL en Potosí, Iván Guillermo Fuentes, hasta que cumplieran con órdenes previas para preservar la estructura del pico. Les dio 31 días para demostrar avances.</p>



<p>En una&nbsp;<a href="https://www.comibol.gob.bo/index.php/ultimas-noticias/751-gobierno-anuncia-medidas-drasticas-para-acelerar-cierre-de-bocaminas-sobre-la-cota-4-400-del-cerro-rico">conferencia de prensa</a>&nbsp;posterior a la decisión judicial, Pardo Fernández defendió la labor de la empresa minera estatal para preservar la montaña y afirmó que se tomarían “medidas drásticas” para acelerar el cierre de las entradas de las minas por encima de los 4400 metros.</p>



<p>A principios de octubre, COMIBOL y la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (FEDECOMIN)&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20251006_actividades-de-extraccion-minera-en-el-cerro-rico-se-reducen-a-solo-15-horas.html">instauraron restricciones</a>&nbsp;que permiten la minería solo durante el día y solo en días laborables, y&nbsp;<strong>prohíben el uso de maquinaria pesada por encima de los 4400 metros</strong>.</p>



<p>Santos Laura también&nbsp;<a href="https://eldeber.com.bo/economia/mineria-asegura-que-mas-de-20-bocaminas-se-cerraron-en-la-cuspide-del-cerro-rico_531790/">dijo en una conferencia de prensa:</a>&nbsp;“Hemos completado más del 60 %” del trabajo para trasladar las entradas de las minas:&nbsp;<strong>se han cerrado 20 minas por encima de los 4400 metros</strong>&nbsp;y quedan otras 10. Durante una marcha minera, el presidente de FEDECOMIN, Óscar Chavarría,&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20250930_mineros-dan-30-dias-para-que-les-den-concesiones-y-salir-del-cerro-y-salir-del-cerro-rico-de-potosi.html">declaró a los periodistas</a>&nbsp;que los mineros&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/watch/?v=729995273408792">estarían dispuestos</a>&nbsp;a dejar de trabajar en el Cerro Rico si las autoridades les otorgaran concesiones para explotar yacimientos en otros lugares, y les dio a los funcionarios 30 días para que respondieran a sus demandas.</p>



<p>Caro dijo que duda de que el cierre de las cuentas bancarias de los funcionarios obligue a COMIBOL a priorizar el traslado de las entradas de las minas y señaló que solo se habían cerrado las cuentas bancarias personales de las autoridades mineras. “Les llega dinero de todas partes”, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;en una entrevista telefónica.</p>



<p>Tras hablar con&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-futura/2025-08-02/la-montana-boliviana-que-enriquecio-a-europa-se-hunde-y-no-hay-plata-para-salvarla.html">El País</a>&nbsp;en julio sobre el proceso de traslado de la mina, un portavoz de COMIBOL declaró a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;que la empresa minera estatal ya no concede entrevistas sobre el Cerro Rico.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266827"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025118/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255509-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266827" /><figcaption class="wp-element-caption">Lucía Armijo sostiene un cartucho de dinamita —una herramienta esencial para ahuyentar a los ladrones— frente a su casa en el Cerro Rico. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>Llanos y sus colegas han propuesto una iniciativa para reforzar la cima con hormigón y acero, lo que impediría a los mineros excavar túneles hacia arriba y fortalecería la estructura del pico. No obstante, ante la falta de&nbsp;<strong>3.5 millones de dólares</strong>&nbsp;de financiación en medio de una&nbsp;<a href="https://www.bloomberg.com/news/features/2025-06-13/bolivia-s-34-year-high-inflation-leads-to-shortages-protests-before-election">crisis económica</a>&nbsp;cada vez más profunda, hay quienes temen que el proyecto nunca se complete, una realidad que Llanos encuentra irónica.</p>



<p>“Nunca podremos saber con exactitud cuántos miles de millones de dólares ha generado, y sigue generando, el Cerro Rico de Potosí”, afirmó. “Debería ser una obligación moral y material devolverle al Cerro, no sé, el 0.00001&nbsp;% de las divisas que generó durante siglos”.</p>



<p>A principios de octubre, el gobernador de Potosí, Marco Antonio Copa Gutiérrez,&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20251007_sellan-acuerdo-para-implementar-proyecto-para-salvar-el-cerro-rico.html">mantuvo una reunión</a>&nbsp;con autoridades locales y nacionales, líderes cívicos y cooperativas mineras, en la que firmaron un acuerdo para apoyar la iniciativa de Llanos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266828"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025120/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255684-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266828" /><figcaption class="wp-element-caption">Carros mineros afuera de la casa de Silvia Mamani Armijo, en el Cerro Rico. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>Si bien estos avances son importantes, “todavía hay mucha incertidumbre”, dijo Zaconeta, ya que estabilizar la montaña requeriría una financiación significativa y voluntad política. Freddy Llanos dijo que ve estos avances como esperanzadores y espera reunirse con autoridades gubernamentales locales y departamentales en las próximas semanas para analizar detalles técnicos y el potencial de financiamiento.</p>



<p>“El problema que enfrenta el Cerro Rico es un problema del mundo entero, ya que de una u otra forma, el mundo se ha beneficiado de sus riquezas”, afirmó. “Debe resolverse con urgencia”.</p>



<p><em><strong>Imagen destacada:&nbsp;</strong>la montaña Cerro Rico, situada sobre la ciudad de Potosí, Bolivia.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Benjamin Swift</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://news.mongabay.com/by/benjamin-swift/">Benjamin Swift</a> en la edición en inglés de Mongabay. <a href="https://news.mongabay.com/2025/10/in-the-heart-of-bolivia-the-mountain-that-financed-an-empire-risks-collapsing/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122538</guid>
        <pubDate>Mon, 17 Nov 2025 18:04:53 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17130314/Captura-de-pantalla-2025-11-17-130238.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Bolivia: la montaña que financió al Imperio español puede colapsar tras 500 años de explotación minera]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Acciones sociopolíticas frente a la crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/acciones-sociopoliticas-frente-a-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la columna anterior publicada en este blog sobre las raíces de la crisis climática, se sostuvo que este fenómeno hace parte de una crisis ambiental más amplia, anclada en la misma sociedad occidental que desde su constitución moderna estableció una ruptura con la naturaleza, promoviendo su explotación, control y dominación. El Panel Intergubernamental sobre [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la columna anterior publicada en este blog sobre<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/las-raices-de-la-crisis-climatica/"> <strong>las raíces de la crisis climática</strong></a>, se sostuvo que este fenómeno hace parte de una crisis ambiental más amplia, anclada en la misma sociedad occidental que desde su constitución moderna estableció una ruptura con la naturaleza, promoviendo su explotación, control y dominación.</p>



<p>El Panel Intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC), en su último informe de 2023, caracterizó los impactos del cambio climático y actualizó los escenarios de riesgo que enfrentará la humanidad si no se toman medidas urgentes. Las emisiones continuas de gases de efecto invernadero (GEI) implicarán, incluso en el mejor escenario, un aumento promedio de 1,5 °C en la temperatura global. Si no se implementan acciones decisivas y las emisiones siguen aumentando, la temperatura podría elevarse 2 °C, 3 °C o hasta 4 °C, en comparación con los registros de 1850-1900.</p>



<p>En cualquier escenario, el calentamiento global intensificará los cambios regionales del clima, experimentando temporadas de calor con mayor frecuencia e intensidad, generando peligros y riesgos en los seres humanos y en los ecosistemas de todo el planeta. <strong>La figura 1</strong> muestra que los incrementos de temperatura ya son notorios claramente en la mayoría de las regiones del mundo, salvo en algunas zonas de Norteamérica, Sudamérica y África, donde la evidencia aún es insuficiente o se carece de información al respecto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="921" height="569" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1.jpg" alt="" class="wp-image-122391" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1.jpg 921w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1-300x185.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1-768x474.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 921px) 100vw, 921px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Figura 1.</strong> Representación de cambios extremos de temperatura a nivel planetario distribuidas  por regiones. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change<em> </em>[IPCC], (2023, p. 48). <em>Climate Change 2023. Synthesis Report</em>. <a href="http://www.ipcc.ch">www.ipcc.ch</a> El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa.</figcaption></figure>



<p>Los cambios extremos en la temperatura del planeta afectan los patrones de precipitación y elevan el nivel del mar por la pérdida progresiva de glaciares. En gran parte del mundo, las lluvias serán menos frecuentes; y en regiones extremadamente secas de África y Asia, aun cuando aumenten, no representan un aumento favorable.</p>



<p>Estas alteraciones en el curso natural de las precipitaciones producirán sequías que afectarán la agricultura y los ecosistemas. Las regiones más vulnerables serán aquellas con alta densidad poblacional y de países de bajos ingresos, concentrados en América Latina y África</p>



<p>El impacto de la fuerza con la que la crisis climática golpea los sistemas humanos y naturales es ya multidimensional. Afecta la producción de alimentos, la disponibilidad de agua potable y por consecuencia, la salud pública. El aumento de enfermedades transmitidas por vectores —como malaria, dengue o Chikunguña— será más marcado.</p>



<p>Los problemas de malnutrición y hambre se intensificarán, así como los problemas de salud mental y migraciones por falta de recursos. Los daños en la infraestructura de ciudades serán evidentes, debido a inundaciones, ciclones y huracanes. La afectación en los ecosistemas marinos, terrestres y de agua dulce crecerá y la pérdida de la biodiversidad será evidente junto con los cambios estacionales.</p>



<p>¿Cómo enfrentar esta crisis civilizatoria expresada en la crisis climática? Desde la educación en ciencias de la naturaleza y la educación ambiental se propone el desarrollo de procesos formativos en todos los niveles y modalidades del sistema educativo, de tal forma que se contribuya con el desarrollo de acciones <strong>sociopolíticas responsables y transformadoras</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="579" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura-579x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122392" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura-579x1024.jpg 579w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura-170x300.jpg 170w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura.jpg 751w" sizes="auto, (max-width: 579px) 100vw, 579px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mural FURA (mujer guardiana ermitaña) Tiene como intención rememorar las luchas, cuidados y el legado de 5 mujeres y un travesti. Fue elaborado colectivamente con la dirección de la artista Miabebess. Fotografía propia tomada en la Universidad Pedagógica Nacional Sede Calle 72. Canchas C.  </figcaption></figure>



<p>La crisis climática exige replantear la noción de desarrollo que aún defienden muchos gobiernos latinoamericanos, aferrados a la idea de “ser emergentes” para luego ingresar al club de los países desarrollados. Ante un panorama tan crítico, es indispensable emprender acciones individuales y colectivas que cuestionen ese pensamiento. Problematizar la crisis climática nos conduce a exigir cambios estructurales en el modelo de desarrollo, tanto en el ámbito local como global.</p>



<p>La teoría decolonial contribuye a fundamentar las acciones sociopolíticas que buscan transformar el modelo hegemónico extractivista porque sitúa el origen de la modernidad en la raíz estructural de la explotación tanto humana como de la naturaleza, que es la conquista española que representó prácticamente el exterminio de la cultura ancestral que hacía parte de un gran civilización amerindia, que habitaba Abya Yala, tal como se llamaba al continente americano por los pueblos indígenas, sociedades altamente avanzadas en muchos ámbitos sociales y económicos basados en el funcionamiento de la naturaleza que respetaban el funcionamiento de sus ciclos vitales.</p>



<p>La acción individual y colectiva se traduce en la transformación de patrones de consumo para disminuir los impactos ecológicos de nuestras actividades, esto significa transportarnos sin emitir GEI como la movilidad en bicicleta o eléctrica, o preferir el transporte público en lugar del privado. Además de apoyar demandas ambientales locales y globales orientadas a exigir el cambio de la movilidad dependiente de hidrocarburos fósiles.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="758" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-1024x758.jpeg" alt="" class="wp-image-122394" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-1024x758.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-300x222.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-768x568.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-1536x1137.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes de promotores ambientales formados en Diplomado Ambiental en Bici <a href="https://www.facebook.com/Diplomadoenbici">DAB </a>2024.</figcaption></figure>



<p>El consumo de alimentos, prendas de vestir y demás insumos debe hacerse en el ámbito local impulsando y apoyando la agroecología para la producción solidaria y responsable. Es clave reciclar agua, construir sistemas de recolección de lluvia y limitar el uso de energía eléctrica. La transición de energía eólica y solar debe producirse en lugares como parques, para lo cual es clave acompañarse de movilizaciones ambientalistas que exijan el abandono del modelo extractivista dependiente de hidrocarburos fósiles, incluyendo el fracking.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="537" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-1024x537.jpg" alt="" class="wp-image-122395" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-1024x537.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-300x157.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-768x403.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia.jpg 1050w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edson Velandia. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KOBz8xktaGI">Fracking y Shopping</a></figcaption></figure>



<p>Estas acciones individuales son un primer paso, que por su puesto tienen grandes limitaciones, sino se articulan con procesos amplios de movilización social orientados a transformar el paradigma extractivista dominante.</p>



<p>Es fundamental sumarnos a luchas sociopolíticas ya históricas. El pueblo U’Wa, por ejemplo, enfrentó pacíficamente la explotación petrolera que la Petroleum Company pretendía realizar en Cubará (Boyacá). El proceder de este pueblo no siguió la racionalidad técnica instrumental de occidente que buscaría realizar los estudios de impacto para tramitar la respectiva licencia que asegure la supuesta explotación sostenible de este hidrocarburo, tampoco siguió el derecho ambiental liberal basado en el principio moderno de equivalencia para pedir compensaciones económicas para revertir los daños, la acción social organizada fue más radical: oponerse pacíficamente y evitar la explotación petrolera en defensa de la sangre que corre por las venas de la madre tierra.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="262" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-1024x262.jpg" alt="" class="wp-image-122396" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-1024x262.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-300x77.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-768x196.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-1536x393.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco.jpg 1913w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Rita U‘Wa Blanco. Sierra Nevada de Güicán, Cocuy y Chita. Territorio Sagrado del pueblo U‘Wa. Fuente propia. </figcaption></figure>



<p>Las acciones sociopolíticas comprometidas con la defensa de la naturaleza constituyen una importante alternativa para enfrentar la crisis climática buscando transformar el problema estructural adyacente a la concepción del desarrollo y progreso ancorada en la sociedad occidental.</p>



<p>Otros ejemplos, son la lucha de las mujeres en Doima-Piedras Tolima contra el proyecto minero la Colosa; las gestas contra la explotación petrolera en Acacias-Meta, Tauramena-Casanare, Sumapaz-Cundinamarca por parte de las comunidades campesinas que dicen: “Agua si, petróleo no”. Constituyen otros ejemplos de experiencias que tejen una nueva narrativa que recibe apoyo de amplios sectores sociales y que representa una nueva manera de concientizar a todos y todas frente a los graves y complejos problemas ambientales que vivimos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="576" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122397" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-576x1024.jpg 576w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-768x1365.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-864x1536.jpg 864w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mapolina Diosa de la Niebla. Páramo de Sumapaz. Fuente propia. </figcaption></figure>



<p>La acción sociopolítica contra la explotación de hidrocarburos en Colombia, la trasformación de la matriz energética, el desarrollo de prácticas comunitarias y solidarias para la producción de alimentos y la reconstrucción del modelo productivo, entre otros aspectos, da cuenta de la esperanza y la búsqueda por enfrentar las causas estructurales de la crisis climática, más allá de las políticas de adaptación y mitigación promovidas por los países poderosos del norte global.</p>



<p>@LeoMartinezUPN</p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122389</guid>
        <pubDate>Fri, 14 Nov 2025 03:43:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Acciones sociopolíticas frente a la crisis climática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La juventud, esa enfermedad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/juventud/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un relato de Albeiro Guiral sobre las increíbles vicisitudes de los jóvenes poetas de su pueblo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">Imagen: <em><a href="https://www.behance.net/gallery/53204295/Antiheroes">Susana Blasco</a></em>.</p>



<p>Entre los años 2001 y 2002 hubo en Santa Rosa de Cabal un grupo de cuatro muchachos enardecidos por la poesía. Todas las tardes, después de salir del colegio, se reunían en el Parque Los Fundadores a leer sus poemas incipientes, a atrofiar los sonidos naturales con los destartalados chillidos de sus guitarras y a tomar vino de caja como si no hubiera mañana.</p>



<p>Y sí que lo hubo, pero no para ellos. </p>



<p>Se quedaban hasta el atardecer; la señal para volver a casa era la misma de los campesinos: cuando las loras regresaban de su faena solar a su árbol-nido y ellos les veían cruzar el cielo sobre la cúpula del templo de La Milagrosa, se despedían y emprendían su solitaria vida de púberes mártires y potenciales suicidas. Las loras que, vaya uno a saber por qué, confundían con gaviotas.</p>



<p>Leían a Silva y a Barba Jacob en las noches, fantaseaban con ser y morir como ellos. Imaginaban a Santa Rosa de Osos y a Bogotá como grandes ciudades y padecían esa extraña forma de la nostalgia que consiste en extrañar lo desconocido. A veces llevaban esos libros malditos a lecturas improvisadas en el mítico —por lo efímero— Café Raíces donde el anfitrión, a su pesar, les invitaba café y chicha, por no llorar y, a veces, tenía que soportar el descaro de escucharles leer sus propios versos. Noches inolvidables aquellas de trascendentales <em>tergiversaciones alrededor de nada</em>.</p>



<p>Una mañana su profesora de español leyó una efeméride de la prensa sobre Baudelaire. Los muchachos escucharon con atención mística y silencio reverencial. Desde entonces no fueron los mismos: el vino de caja les pareció anodino en comparación con el opio que no habrían de fumar, se melancolizaron tanto que alertaron a sus familias sobre una inminente calamidad, por lo que les llevaron ante el médico Juan Manuel, quien les recetó paciencia: <em>la juventud, por fortuna, es una enfermedad que se cura con el tiempo</em>, dijo. Después de este diagnóstico les recluyeron en grupos de oración muy bien presididos por futuros candidatos a la alcaldía.</p>



<p>Para quienes no saben, la alcaldía de Santa Rosa de Cabal es la mejor escuela de presos ilustres de la región.</p>



<p>Y de verdad que el tiempo no solo curó sus juventudes sino que les curó el mal de la poesía. El mayor de ellos, el fundador del grupo, nunca asistió a las reuniones; uno diría que se trataba de un anarquista nato, pero tan solo prefería salir de clase a dormir y en las noches a comer helado con las muchachas. Un perezoso sensato, digamos. Cuando se graduaron del colegió, ingresó a la universidad a estudiar ingeniería eléctrica. Ahora es <em>bartender</em>, y es feliz.</p>



<p>En orden de edad, el siguiente ingresó al seminario. Al terminar los votos de silencio que demoraron siete años, un compañero controvirtió un argumento de San Agustín, en su presencia, con osadía, y este lo insultó, por lo que no pudo ordenarse como sacerdote pero sí como filósofo. Y como filósofo hoy en día es un buen profesor.</p>



<p>El tercero de los jóvenes enardecidos se dedicó a la música por mucho tiempo. Nadie podía negar, al escucharlo, que era un virtuoso auténtico, uno de esos genios que no aparece sino cada quinientos años y que, desde Amadeus Hoffman, no aparecía uno en la Historia, sobre todo cuando interpretaba los grandes éxitos de Sandro de América. Una noche de octubre, en medio de la algarabía de las Fiestas de las Araucarias, intentó suicidarse lanzándose desde el Palacio Municipal. Fue detenido a tiempo por la policía y condenado por microtráfico de estupefacientes.</p>



<p>El menor de ellos, en cambio, compró una máquina de tejidos y puso un taller de ponchos que se vendían muy bien en las ferias de los municipios vecinos. Al poco tiempo compró una máquina más y así, en lo sucesivo, hasta convertirse en una promesa de la pequeña empresa del municipio. Se enamoró de Juana Ifigenia y ella, quién sabe, también de él. Le propuso matrimonio y ella aceptó o eso dicen, pero días después de la boda, el 15 de marzo de 2006, el verdadero esposo de ella lo amenazó de muerte y tuvo que huir del pueblo. A la fecha, nadie le ha vuelto a ver. </p>



<p>Como verán, ninguno triunfó en la poesía, por fortuna.</p>



<p></p>



<p><strong>Albeiro Guiral</strong><br><a href="https://www.instagram.com/amguiral/">www.instagram.com/amguiral</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Peatón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122027</guid>
        <pubDate>Wed, 05 Nov 2025 01:58:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/04205213/Susana-Blasco.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La juventud, esa enfermedad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>